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SECTOR TERCIARIO

SALUD Y EDUCACIÓN

INTEGRANTES:
ANDREA DE ÁVILA MENDEZ
LEYDIS MARTÍNEZ MONTES
LIGIA TABARES TORRES
YULEIDIS SOFIA TAMARA RICO
SAMIR RIOS PEÑA

CLAUDIA PATRICIA CIFUENTES MONTEALEGRE

UNIVERSIDAD DE CARTAGENA
FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS
ECONOMÍA IV SEMESTRE
CARTAGENA DE INDIAS D.T Y C.
NOVIEMBRE 2017
SALUD Y EDUCACIÓN EN COLOMBIA

EDUCACIÓN

INTRODUCCIÓN
Desde comienzos de los noventa, la educación en Colombia adquirió mayor
importancia dentro del debate público, gracias al fortalecimiento del proceso de
descentralización, derivado de la Constitución Política de 1991 y sus normas
reglamentarias. Como resultado de este proceso, los recursos destinados a
educación aumentaron gradualmente y de manera significativa, pasando de 3.3%
del PIB en 1993 a 5.1% del PIB en 2004. Durante este período también se
ajustaron los mecanismos de distribución territorial de las transferencias y las
normas que regulan la carrera docente. Al evaluar los resultados del sistema
educativo público durante los últimos años, se observan aumentos importantes en
los niveles de cobertura en primaria y secundaria, pero no se registran mayores
avances en la calidad de los planteles oficiales. Esta situación resulta paradójica
en la medida en que se ha venido desarrollando un proceso de descentralización
que ha aumentado considerablemente los recursos para el sector. No obstante, a
priori no se puede establecer si estos recursos se están utilizando
ineficientemente, o si aún faltan recursos para poder lograr mejores niveles de
calidad, o si existen otro tipo de factores que afectan el desempeño académico de
los estudiantes de los establecimientos públicos.

ANTECEDENTES
Desde los años cincuenta el país ha registrado avances importantes en materia
educativa, que se expresan en la ampliación de los niveles de cobertura en
primaria y secundaria y en la definición de mecanismos de financiación del sector
más idóneos, que se han venido ajustando a lo largo del tiempo, especialmente
como resultado del proceso de descentralización fiscal llevado a cabo desde
mediados de los ochenta. Durante todos estos años igualmente se han definido
una serie de políticas y se han ejecutado diversos programas para mejorar la
calidad del sistema educativo, sin que se hayan alcanzado los resultados
esperados, principalmente en la educación pública en donde no se observan
avances significativos. Parte de este problema tiene que ver con la escasez de
recursos públicos, los mecanismos de selección y remuneración de docentes, los
factores socioeconómicos asociados al alumno y el carácter provisional de los
programas ejecutados, cuya vigencia, en la mayoría de los casos, no supera el
periodo de cada uno de los gobiernos. Sobre este último aspecto, se ha señalado
que históricamente el Ministerio de Educación Nacional (MEN) no ha tenido la
capacidad para ejecutar políticas nacionales e imponer estándares mínimos de
calidad a lo largo del territorio (Duarte, 1996).
Al iniciar la década del cincuenta, el panorama educativo en el país era
particularmente crítico, incluso dentro del ámbito latinoamericano, en donde
Colombia era 4 uno de los países más rezagados. La tasa de analfabetismo
afectaba en ese momento al 44% de la población mayor de siete años y la
cobertura en primaria solo alcanzaba el 46.3% de los niños entre siete y once
años según se destaca en un informe del Banco Internacional de Reconstrucción y
Fomento. En dicho informe, se llama la atención sobre el bajo nivel de cobertura
en educación secundaria y superior, la deficiente calidad del sistema educativo y
la baja remuneración de los educadores.
Durante los últimos años la situación del sector no ha experimentado mayores
cambios. No obstante, el gobierno actual desarrolla un programa de ampliación de
la cobertura en un millón y medio de cupos para el nivel educativo básico, el cual
será atendido con una política de racionalización del gasto y un mejor manejo de
los recursos físicos y humanos asignados al sector. Del mismo modo, se trabaja
en la incorporación de cuatrocientos mil nuevos estudiantes de educación superior
otorgando créditos blandos a las personas de bajos recursos y desarrollando un
esquema de garantías basado en el ingreso futuro del estudiante. En relación con
el mejoramiento de la calidad del sistema educativo, el gobierno hace énfasis en la
definición de estándares mínimos de calidad y en los procesos de evaluación de
desempeño de los docentes y de los resultados para los grados 5 y 9.

EDUCACIÓN
Desde Sócrates, Platón y Aristóteles la humanidad reconoce el valor de la
educación para la convivencia, la justicia, la democracia, el arte, el amor y el
desarrollo de las virtudes humanas. Además, desde el siglo pasado diversos
economistas han presentado evidencia sobre el impacto que tiene la educación en
el crecimiento, así como en el desarrollo económico y social.

La educación es uno de los factores que más influye en el avance y progreso de


personas y sociedades. Además de proveer conocimientos, la educación
enriquece la cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que nos caracteriza
como seres humanos. La educación es necesaria en todos los sentidos. Para
alcanzar mejores niveles de bienestar social y de crecimiento económico;
para nivelar las desigualdades económicas y sociales; para propiciar la movilidad
social de las personas; para acceder a mejores niveles de empleo; para elevar las
condiciones culturales de la población; para ampliar las oportunidades de los
jóvenes; para vigorizar los valores cívicos y laicos que fortalecen las relaciones de
las sociedades; para el avance democrático y el fortalecimiento del Estado de
derecho; para el impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación. La educación
siempre ha sido importante para el desarrollo, pero ha adquirido mayor relevancia
en el mundo de hoy que vive profundas transformaciones, motivadas en parte por
el vertiginoso avance de la ciencia y sus aplicaciones, así como por el no menos
acelerado desarrollo de los medios y las tecnologías de la información. En las
economías modernas el conocimiento se ha convertido en uno de los factores más
importantes de la producción. Las sociedades que más han avanzado en lo
económico y en lo social son las que han logrado cimentar su progreso en el
conocimiento, tanto el que se transmite con la escolarización, como el que se
genera a través de la investigación. De la educación, la ciencia y la innovación
tecnológica dependen, cada vez más, la productividad y la competitividad
económicas, así como buena parte del desarrollo social y cultural de las naciones.
La experiencia mundial muestra la existencia de una estrecha correlación entre el
nivel de desarrollo de los países, en su sentido amplio, con la fortaleza de sus
sistemas educativos y de investigación científica y tecnológica. Según estudios de
la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un año
adicional de escolaridad incrementa el pib per cápita de un país entre 4 y 7%.
Atrás quedaron los tiempos en que se consideraba a las erogaciones en
educación como un gasto. En la actualidad, el conocimiento constituye una
inversión muy productiva, estratégica en lo económico y prioritaria en lo social. En
suma, la educación contribuye a lograr sociedades más justas, productivas y
equitativas. Es un bien social que hace más libres a los seres humanos.

LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA
La educación en Colombia es un derecho ciudadano y una prioridad del gobierno.
De conformidad con la Constitución de 1991 y la Ley General de Educación de
1994, todos los colombianos tienen derecho a acceder a la educación para su
desarrollo personal y para el beneficio de la sociedad. La educación obligatoria
actualmente es de 10 años, desde los 5 hasta los 15 años de edad, equivalente al
promedio de la OCDE (desde los 6 hasta los 16).
El sistema educativo colombiano está organizado en cuatro etapas clave. La
educación postsecundaria no universitaria y la educación para adultos están fuera
del alcance principal de esta revisión y no serán tratadas a fondo. La Educación
Inicial y Atención Integral a la Primera Infancia (EIAIPI) incluye servicios para los
niños desde el nacimiento hasta los 6 años. En teoría, los estudiantes entran al
sistema educativo en el año de transición (Grado 0 o a los 5 años de edad). La
educación básica comprende nueve años (Grados 1 a 9, para niños de 6 a 14
años) e incluye cinco años de educación primaria y cuatro años de básica
secundaria. La educación media dura dos años (Grados 10 y 11, para jóvenes de
15 y 16 años), un año menos que el promedio de la OCDE de tres años
(UNESCO-UIS, 2015). El sistema de educación superior en Colombia es
especialmente complejo, con una gran variedad de proveedores y múltiples
programas de distintas duraciones y niveles.

POLITICAS EN LA EDUCACIÓN
Los principios fundamentales para el sistema educativo colombiano están
consignados en la Carta Constitucional de 1991.
Fruto del mandato constitucional de 1991 y con base en un amplio proceso de
concertación y coordinación entre diversos enfoques y tendencias sobre el
desarrollo educativo del país, se formuló en 1994 la Ley General de Educación
(Ley 115 de 1994). En desarrollo de esta Ley y complementarias a la Ley 30 de
1992 que organiza el servicio público de la educación superior y la Ley 60 de 1993
de Distribución y Competencias y Recursos entre los diferentes ámbitos
territoriales del país, se ha producido la reglamentación y normatividad pertinente
según los diferentes tópicos, para los niveles educativos y las poblaciones
demandantes del servicio educativo. Se puede afirmar que Colombia tiene un
marco institucional, de normatividad y de política en torno al proceso educativo
que augura seguir avanzando con paso firme hacia las metas de calidad y
pertinencia de la educación.
La Ley 115, define las modalidades de atención para grupos étnicos, para
poblaciones con limitaciones o capacidades excepcionales, para adultos y para la
rehabilitación social. Con estas modalidades se busca cubrir a todos los
colombianos desde sus diferencias, bien sea a través de los programas de
educación formal o utilizando estrategias de educación no formal o informal.

MEJORAMIENTO DE LA EDUCACIÓN
Serie de actividades encaminadas al mejoramiento de la calidad educativa la
constituyen el diseño y ejecución del proceso de acreditación de las Escuelas
Normales como parte de su reestructuración; la actualización de los docentes a
través de convenios con los centros universitarios; la acreditación de los
programas ofrecidos por las universidades; el cambio en la concepción de la
evaluación que se realiza a los estudiantes que culminan su educación media,
llamados exámenes de Estado; la consolidación del Sistema Nacional de
Evaluación de la Calidad y el análisis y apoyo de diversas estrategias aplicadas
por los entes territoriales, encaminadas a la ampliación de la jornada escolar.

FINANCIAMIENTO DE LA EDUCACIÓN
Los recursos para el funcionamiento e inversión de la educación básica y media se
encuentran apropiados en el presupuesto del Ministerio de Educación Nacional.
En el presupuesto de funcionamiento se detallan las asignaciones para gastos de
personal y gastos generales para el sostenimiento de la planta central, las
transferencias corrientes tanto al sector público como al privado y las
apropiaciones para gastos de funcionamiento de las universidades territoriales.

¿EDUCACIÓN GENERADORA DE EMPLEO?


La educación en Colombia genera el 2% en el empleo según la revista dinero en el
año 2013.

¿LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA HA MEJORADO EN LOS ULTIMOS AÑOS?


El Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, sostuvo que Colombia es el
sexto sistema educativo que más rápido ha mejorado entre los 72 países que
participaron en el Programa Internacional de Evaluación a Estudiantes PISA (por
sus siglas en inglés), en el año 2015.
Aseguró que esta mejoría es fruto de una larga transformación en el sistema
educativo colombiano a lo largo de los últimos años. "El verdadero éxito de
Colombia ha sido su capacidad para aumentar el número de alumnos matriculados
y al mismo tiempo mejorar su desempeño", explicó el dirigente de la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
Entre los años 2012 y 2015, el resultado del país en el área de ciencias aumentó
17 puntos, al pasar de 399 a 416. "Cada 40 puntos equivalen más o menos a un
año adicional de escuela de los estudiantes. Quiere decir que estos 17 puntos
más, equivalen a 6 meses adicionales de escuela", precisó Gurría. El secretario
general de la OCDE, Ángel Gurría, se pronunció por medio de un video en el que
felicitó a Colombia por los resultados que obtuvo en la más reciente edición de las
pruebas PISA, durante un acto simbólico de agradecimiento del Presidente de la
República, Juan Manuel Santos, y la Ministra de Educación Nacional, Yaneth
Giha, a los estudiantes participantes. Finalmente, la OCDE consideró que
Colombia podrá crear un sistema educativo de categoría mundial y manifestó que
la organización está lista para ayudar al país a realizar este importante objetivo.

IMPORTANCIA SECTOR TERCIARIO


Salud y educación
Hoy en día puede decirse con certeza que el sector terciario es enormemente
importante para la economía. En efecto, el mismo emplea una enorme cantidad de
mano de obra, a diferencia por ejemplo del sector secundario y primario, que
requieren primeramente bienes de capital para su desarrollo. Existen incluso
servicios que son enormemente sofisticados y de alto valor agregado, como por
ejemplo el de los servicios financieros o los que atañen a algunas tecnologías
específicas. Cabe como siempre hacer la diferencia en este sentido entre servicios
brindados por el sector privado y servicios brindados por el sector público,
distinguiendo también en este último caso entre servicios que son irrenunciables y
servicios que pueden privatizarse. Los servicios son actividades que satisfacen
necesidades, de la misma manera que sucede con los bienes. Obviamente, a
diferencia de los bienes, son intangibles, es decir, son imposible de acumular.
Además, los mismos solo pueden evaluarse con certeza en el momento en que
son consumidos, porque antes es imposible comprender que grado de satisfacción
nos proporcionarán, aspecto sobre el cual también se distinguen de los bienes.
Hoy en día algunas de estas actividades son imprescindibles, significan una
solución eficiente a distintos problemas dela sociedad; de hecho, puede decirse
que este sector ha crecido enormemente con el paso de los años, crecimiento que
tiene que ver con el desarrollo de la economía. Los servicios pueden ser brindados
tanto por el sector público como por el estado. No obstante, algún tipo de servicios
solo pueden ser brindados por el sector público porque requieren algún grado de
desvinculación de los intereses particulares que podría tener un agente económico
privado. Algunos ejemplos al respecto pueden ofrecerlo la seguridad y la justicia.
En otros casos, en cambio, puede existir una alternativa tanto privada como
pública, como por ejemplo sucede con el caso de la educación o el caso de la
salud.
No obstante, es preferible que el estado deje vía libre a los servicios que pueden
ser llevados a cabo por el sector privado, es decir, que se abstenga de generarlos
porque suele ser muy ineficiente en esta tarea. En todo caso bastaría con la salud
y la educación para individuos que por circunstancias económicas se vean
privados de la misma.

SALUD

INTRODUCCIÓN
La nueva estructura multipolar en 1947, fortalecida en 1958, en medio de la
escena mundial de posguerra, posibilitó un cierto consenso desde los años 60 en
el seno de una organización que, no sólo asesoraba a los diferentes países
miembros, sino que también representaba los pactos que surgían entre ellos. Esto
permitió el despliegue de acciones coherentes y múltiples que hicieron de la OPS
un símbolo de la acción cooperativa internacional y una herramienta para la
planificación de la salud en el ámbito regional.

ANTECEDENTES
La interacción entre la Oficina Sanitaria Internacional (OSI), primer antecedente de
la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y el Estado colombiano
comenzó un poco tarde, si se compara con otros países latinoamericanos. Puede
decirse que la cooperación directa y propiamente dicha entre la OPS y el Estado
colombiano se inició en el decenio de 1950, si se tiene en cuenta la presencia de
funcionarios permanentes en el país, y la cantidad y la calidad de los proyectos de
cooperación en higiene y salud, en el marco de las transformaciones que las dos
instancias vivieron después de la Segunda Guerra Mundial
Con anterioridad a esta fecha, en particular durante los dos primeros decenios del
siglo XX, las relaciones entre ambas instituciones se limitaron a la expedición de
leyes sobre policía sanitaria e infraestructura de sanidad portuaria por parte del
aparato estatal colombiano de higiene pública, tomando como base los acuerdos
emanados de las sucesivas reuniones sanitarias de los países americanos e,
incluso, de las Conferencias Internacionales de los Estados Americanos. Pero el
análisis de estas primeras interacciones, a las que se ha denominado “preámbulo”,
requiere una breve exploración de las relaciones internacionales referidas a los
problemas de salud de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
PACTOS INICIALES DE LA SALUD INTERNACIONAL AMERICANA

En fecha tan temprana como 1902, en el continente americano se creó la Oficina


Sanitaria Internacional (OSI), llamada a partir de 1923 Oficina Sanitaria
Panamericana (OSP), desde 1947 Organización Sanitaria Panamericana (OSPA)
y desde 1958, Organización Panamericana de la Salud (OPS). La idea de citar a
reuniones periódicas de los representantes de sanidad de los países americanos1
y crear la OSI surgió de la Segunda Conferencia Internacional de los Estados
Americanos que se celebró en México del 22 de octubre de 1901 al 22 de enero
de 1902, mediante resolución específica (ISB, 1903: Preface). A esa conferencia
asistieron como delegados por Colombia Rafael Reyes y Carlos Martínez Silva
(Sanín Cano, 1909: 17), al primero de los cuales le correspondió –ya como
Presidente de la República, entre 1904 y 1909— dar los primeros pasos para
iniciar la cooperación de este país con la OSI. Las Conferencias Internacionales
de los Estados Americanos fueron propiciadas por el gobierno estadounidense
desde 1890, cuando se realizó la primera de ellas en Washington, en el marco del
proceso de ascenso sostenido de los Estados Unidos hacia el primer lugar de las
potencias mundiales, desplazando a Inglaterra de esa posición

LA SALUD

Entre otros factores que promueven el desarrollo económico y social de un país


(cambio tecnológico, educación, calidad de las instituciones, etc.), es una vía
imprescindible para reducir la pobreza y aumentar la productividad de todas las
sociedades. Sin embargo, ¿cuál es el verdadero impacto que tiene la salud sobre
el crecimiento económico? En la presente investigación se realiza un estudio de la
literatura que ha abordado esta problemática durante los últimos diez años y se
proponen, algunas ideas, que podrían ser de utilidad para las recomendaciones de
política económica y social que requieren algunas economías en vías de
desarrollo.

Dentro de la teoría del crecimiento económico en el campo de la salud, debe


resaltarse los pioneros trabajos de Grossman (1972)1, Ehlich y Lui (1991)2,
Meltzer (1992)3 y Barro (1996a)4, donde ya se enfatizaba que la salud contribuía
al bienestar y al desarrollo económico de múltiples maneras. Por un lado, se tiene
que las enfermedades reducen los ingresos de una sociedad, al distraer recursos
económicos que podrían ser de utilidad en otras actividades necesarias para el
desarrollo económico. Por otro lado, las enfermedades también generan otro tipo
de costos indirectos, al reducir la productividad y los ingresos de los trabajadores y
de sus familias, limitando así las potencialidades de crecimiento económico que
una nación pueda obtener. Un ejemplo de esto último se encuentra en los trabajos
de Hertzendorf (1995)5 y Mantel (1998)6, quienes identificaron precisamente que
las personas de escasos ingresos son las que más requieren de servicios
médicos, lo cual les genera una barrera para acumular capital humano, encontrar
trabajos permanentes, ahorrar y mejorar sus ingresos de largo plazo. Por ejemplo,
las personas ubicadas en el umbral de extrema pobreza (menos de US$ 2 diarios)
tienen una esperanza de vida menor en nueve años que las personas que superan
dicho umbral (Bidani y Ravallion 1997)7. Para el caso peruano, Cortez (1999)8
encontró que un día menos de discapacidad aumenta los ingresos de las mujeres
de las zonas rurales en un 6,4% y en los hombres urbanos, en un 14,2%.

COMPORTAMIENTO ACTUAL

Durante el año 2015, los sectores de servicios exhibieron una expansión del 3.5%
anual, según las cuentas nacionales del Dane. Dicho resultado, aun- que continuó
superando el registro de toda la econo- mia ́ (3.1%), representó una
desaceleración respecto al 5.2% observado un año atrás. Ello se explica por la
menor dinámica de los sectores de servicios socia- les (expandiéndose un 2.9%
anual en 2015 vs. 5.2% en 2014) y la intermediación nanciera-servicios em-
presariales (4.3% vs. 5.7%). En el primer caso, pesó la desaceleración de la
administración pública (2.4% vs. 5.7% de 2014), dadas las menores asignaciones
presupuestales forzadas por el n del auge minero- energético. En el segundo
caso, se destacó́ el bajo crecimiento de las actividades empresariales-alquiler
(0.9% vs. 7.2%), ver Informe Semanal No. 1310 de abril de 2016.

Para 2016, Anif prevé que la dinámica del sector servicios continuará exhibiendo
una tendencia de- creciente como la observada en el primer trimestre del año
(creciendo un 2.7% anual vs. 5.2% un año atrás). Allí estarán jugando factores
como: i) el menor consumo de los hogares (expandiéndose un 2.4% en 2016 vs.
3.9% en 2015), afectando el desempe- ño de actividades como entretenimiento y
expendio de alimentos; y ii) la desaceleración de la economia ́ , derivando en
menores ingresos para las actividades empresariales que resultan ser procić licos
como los de servicios administrativos y cientić os-técnicos.

SALUD

Las fallas de las diferentes estructuras del sector salud en Colombia, dejan
grandes repercusiones a nivel económico y social. El déficit presupuestal del
sector salud para 2017 es de $5,5 billones y la deuda de hospitales y clínicas
supera los $7 billones. La crisis del sistema de salud -asumirla como debate y
como tratamiento y darle solución- es uno de esos eventos postergados y
procrastinados que le va a salir caro al país. El déficit presupuestal del sector para
2017 es de $ 5,5 billones y la deuda de hospitales y clínicas supera los $7 billones.
Los 1,3 billones de pesos que la Reforma Tributaria le inyectará al sector es un
apósito. Pañito de agua tibia. Cafesalud, con 6,5 millones de afiliados, pierde
diariamente 1.800 millones de pesos. Culminó la primera fase de construcción del
Plan Decenal de Educación. La Comisión Académica entregó el documento
orientador a Janeth Giha, ministra de Educación. Se trata de un material de 14
páginas en el que se definen los diez desafíos que tiene la educación para la
próxima década. Ahora viene lo más complejo: realizar un gran Acuerdo Nacional
para que se redoblen los esfuerzos y se garantice su seguimiento y cumplimiento.
La educación incide en la vida social, económica, cultural y política de una
sociedad. Por ello, allí deberán estar, al pie de los sectores educativos, los
empresarios, los medios masivos de comunicación, los artistas, los padres de
familia, la clase política y las iglesias, entre otros. El documento invita a construir
una política de largo aliento en educación, una política de Estado y no de gobierno
para la educación nacional, algo que todavía no hemos logrado. En breves líneas,
éstos son los desafíos.

NÚMERO DE ESTUDIANTES EN COLOMBIA MATRICULADOS DESDE 2007-


2015
3 POLÍTICA DE ATENCIÓN INTEGRAL EN SALUD

El objetivo general de la Política de Atención Integral en Salud es orientar el


Sistema hacia la generación de las mejores condiciones de la salud de la
población mediante la regulación de las condiciones de intervención de los
agentes hacia el “acceso a los servicios de salud de manera oportuna, eficaz y con
calidad para la preservación, el mejoramiento y la promoción de la salud” (Ley
1751, Estatutaria de Salud), para así garantizar el derecho a la salud, de acuerdo
a la Ley Estatutaria 1751 de 2015. La integralidad definida en la política
comprende la igualdad de trato y oportunidades en el acceso (principio de
equidad) y el abordaje integral de la salud y la enfermedad, consolidando “las
actividades de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y
paliación para todas las personas” (Ley 1751 de 2015). Esta política también se
inscribe en el numeral b del artículo 5 de la Ley Estatutaria de Salud, que dice que
el Estado se obliga a “formular y adoptar políticas de salud dirigidas a garantizar el
goce efectivo del derecho (…), asegurando la coordinación armónica de las
acciones de todos los agentes del Sistema” lo cual expande el ámbito regulatorio
del Estado de la mera regulación de las relaciones entre los agentes y la sitúa en
el ciudadano, su derecho expresado en el acceso integral como justificación
sustancial para la implantación de un Modelo Integral de Atención regulado. Esto
implica, en la formulación de la Ley, subordinación de los agentes del Sistema de
Seguridad Social a ese modelo regulado y la implantación del Sistema de Salud
como mecanismo central del Estado para operar la garantía del Derecho. El marco
de referencia expuesto, plantea la preeminencia del Sistema de Salud sobre el
Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) en la formulación y
aplicación de las políticas de salud. En un Sistema de Salud, la articulación y
armonización de principios, normas, políticas, procedimientos, financiamiento,
controles y demás acciones del Estado para garantizar el acceso integral,
conforma el núcleo de su intervención. En el Sistema de Seguridad Social ese
núcleo es definido desde la garantía de las prestaciones para las contingencias
financieras que puedan tener las familias frente al gasto en salud. En el desarrollo
del SGSSS planteado por la Ley 100, la regulación se dirigió hacia asegurar la
sostenibilidad del sistema, en un ámbito de Ley Estatutaria el acceso y equidad
pasan adquieren un estatus preponderante. En la Ley Estatutaria esa acción
regulatoria se dirige hacia garantizar un acceso integral y equitativo, mediante la
conjunción de los objetivos, procesos de atención y mecanismos financieros en el
bienestar del individuo y la preservación de su mejor estado de salud. La
estructura institucional derivada de la Ley 100 de 1993 debe adaptarse a los
objetivos planteados por la Ley Estatutaria. En el ciudadano esa acción regulatoria
debe tener resultados concretos: acciones de salud pública integradas con
prestaciones integrales que intervengan desde los riesgos colectivos Lo anterior
no supone desaparecer una seguridad social cuyos efectos en protección
financiera son evidentes, pero sí implica necesariamente el cambio en las
prioridades del Estado como regulador y la subordinación de las prioridades e
intereses de los agentes a los objetivos de una regulación que centra el sistema
en el ciudadano, su familia y su entorno. Sí requiere la transición en el concepto
de competencia regulada como único arreglo institucional en el aseguramiento y la
prestación hacia el fortalecimiento de la rectoría pública. La aplicación de los
pilares de la Política de Atención Integral en Salud (Ley 1753 de 2015), requiere el
desarrollo de nuevos sistemas de incentivos, de ajustes progresivos para apoyar
el desarrollo de capacidades institucionales, de desarrollar nuevas competencias
en el talento humano responsable del cuidado de la salud y de transformar los
procesos de gestión territorial, coordinación y gerencia de las instituciones. La
política exige la interacción coordinada de las entidades territoriales a cargo de la
gestión de la salud pública, los aseguradores y los prestadores de servicios. Esa
coordinación implica la implementación y seguimiento de los planes territoriales de
salud, los planes de desarrollo territoriales acorde con el Plan Decenal de Salud
Pública 2012-2021 con los instrumentos derivados del Plan Nacional de Desarrollo
2014-2018.

Financiación

La salud pública en Colombia se financia con recursos del Presupuesto General


de la Nación, con recursos del Sistema General de Participaciones y con recursos
propios de las Entidades Territoriales.
CONCLUSIÓN

Podemos concluir que de acuerdo a lo estudiando que es posible advertir que los
sectores económicos que están prevaleciendo se centran en el sector servicios.
En efecto, los mismos representaron un 68 por ciento del valor agregado del
producto interno bruto (PIB), según lo ha dado a conocer el grupo Pro-Industria,
una organización dedicada al estudio de política sectorial en Colombia. Mientras
sectores de estricto vínculo con la economía real, tales como la agricultura y la
industria han ido perdiendo protagonismo en cuanto al peso que tienen en el total
de producción. Es más, a raíz de la entrada en vigencia de los denominados
tratados de “libre comercio” y –con más antigüedad- a partir de la apertura de la
economía de conformidad con los postulados del “Consenso de Washington” o
políticas neoliberales, los sectores que se han fortalecido aún dentro de la
economía real, se encuentran ligados a la producción de materias primas y a la no
generación significativa de valor agregado.
Bibliografía

 Portafolio.com
 Dinero.com