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Los adolescentes de la posmodernidad.

Por Ángel Luis Vicentín

Los jóvenes de hoy en día

Este es el título de una tema de Les Luthiers que de manera muy cómica presenta una serie de escenas muy
picarescas sobre la mirada que los adultos podemos tener sobre los jóvenes en la actualidad. Mas allá del
dato cómico, tenemos esa tendencia a mirar a los jóvenes actuales tal como nosotros éramos hace unos
años atrás. Idea tal vez poco feliz, porque carece de objetividad y esto nos lleva a veces a tomar decisiones
incorrectas cuando tratamos con los jóvenes. Saber tratar a los adolescentes es “todo un tema”, implica
aprendizajes, reformulación de actitudes que a veces los padres no se dan cuenta de lo complejo,
desafiante y por sobre todo posible de hacerse.

Hay que animarse a aprender nuevas formas de relacionarnos con los adolescentes ya que la relación que
existía entre el adolescente que fuimos y el adulto con quien convivíamos ya no es posible: “los jóvenes de
hoy en día, ya no tienen ideología…” dice el libreto de Les Luthiers, refiriéndose al pensamiento de los
adultos “de hoy en día”. Mas allá del humor, esto encierra una gran verdad que trataré de explicar de
manera mas científica.

Las relaciones adolescentes / adultos

La clave para poder ver esta situación es ubicarnos en la época en que los adultos actuales fuimos jóvenes.
Al respecto, hay un trabajo hecho por los autores Obiols, Guillermo – Di Segni de Obiols, Silvia 1 donde
destacan dos puntos que a mi entender son cruciales:

Primeramente, citan un estudio hecho en 1968 por los autores Stone y Churc que les permitió definir cuatro
tipos de adolescentes:

o Convencionalistas: son los que se adaptan a la sociedad, No cuestionan la vida del adulto.
Se “divierten”, pero nunca separados del mundo adulto. No tienen reparos contra el
orden establecidos y hallan la mejor forma de adaptarse al mundo adulto.
o Idealistas: son los típicos rebeldes. Viven en una constante insatisfacción que los lleva
confrontar o proponer o a retirarse a un mundo privado que gira en torno de la
satisfacción personal. De éstos hay tres subtipos: el de los reformadores miembros de los
movimientos pacifistas y de derechos civiles; el de los voluntarios del cuerpo de paz y el
de los beatniks2 o hippies.
o Hedonistas Transitorios: Se sienten ajenos al mundo adulto, pero no lo combaten, sino
que se alejan. Esperan llegar a ser adultos para hacer las cosas diferentes. Viven cosas del
mundo adulto prematuramente, como un juego. Luego se adaptan y asumen
responsabilidades de la adultez.

1
Obiols, Guillermo – Di Segni de Obiols, Silvia. Adolescencia, Posmodernidad y escuela secundaria; 2001.
Ed. Kapelusz
2
Beatnick: es un término inventado en 1958 por el periodista estadounidense Herb Caen con el fin de parodiar y referirse
despectivamente a la generación beat y sus seguidores, apenas meses después de que se publicara En el camino (On the Road), la
novela-manifiesto del movimiento escrita por Jack Kerouac. Los escritores beat rechazaron el término por despectivo, sin embargo el
mismo fue adoptado y difundido ampliamente por los medios de comunicación, aplicándolo a un estereotipo juvenil distinguible por la
forma de vestirse y arreglarse que se hizo moda, y relacionándolo con una actitud proclive a la holgazanería, el desenfreno sexual, la
violencia, el vandalismo y las pandillas de delincuentes. Con el tiempo la denominación terminó siendo aplicada de manera
indiscriminada, tanto al estereotipo, como a los artistas de la generación beat y sus seguidores. Los beats y los beatniks se diluyeron en
la segunda mitad de la década de los sesenta, inmersos en los movimientos contraculturales como los encarnados por los hippies, el
rock, la revolución sexual y las luchas antirracistas y contra la guerra de Vietnam. Fuera de Estados Unidos, ambos términos "beat" y
"beatnik" fueron utilizados como sinónimos, sin percibir el sentido paródico del segundo.
o Hedonistas Permanentes: Su apartamiento de la sociedad es más deliberado, se funda
más en la convicción personal y, puede prolongarse toda la vida. Buscan excitaciones
constantes . Propensos a deportes extremos y a adicciones.

Esta caracterización era la propia de la década del ´70, la época en que los padres de hoy fueron jóvenes. Es
decir que los padres actuales entraron en algunas de estas categorías descriptas anteriormente.

La otra característica citada por Obiols es que el primero de los grupos (los convencionalistas) era el mas
representativo de la juventud de aquella época, no así de la época actual, donde predomina una juventud
(y en general, una sociedad) marcada por el individualismo hedonista. Los idealistas se redujeron a casi
nada y quedaron como los excluidos en alguna tribu urbana. Qué pasó en el medio? Qué se desarrolló en
las décadas de los ´90.

Los adultos de hoy en día

Que pasaría si reformulamos la frase típica por la que da título a este apartado? Tal vez podríamos deducir
lo que pasa con los adolescentes. Es importante destacar que, mientras la visión y descripción del
adolescente moderno provenía de aquellos que los enfocaban como objeto de estudio, el modelo de
adolescente posmoderno parte no sólo de ellos sino también, y con gran influencia, de los medios masivos
los cuales difunden un tipo adolescente en sus propagandas y en sus programas además de divulgar las
opiniones de los expertos, que no siempre concuerdan.

Considerando la actitud que asumían los adolescentes ante los problemas sociales, Françoise Dolto realizó
un estudio y encontró que los adolescentes franceses de los ´80 habían retomado ciertas banderas y salían
a la calle con ellas. Sólo que consideraba que en tal actitud no actuaban individualmente, sino de manera
"colectivizada”:

"Se temía a la generación que parecía carecer de entusiasmo combativo, que se mostraba
indiferente y no tomaba posición sobre temas como la solidaridad y el antirracismo. Ahora la
vemos unirse y bajar a la calle, organizarse, formar estados generales. Estos jóvenes sienten
pues muchas cosas, pero las sienten colectivamente." 3

Es interesante considerar el tema de la pérdida de individualidad a la luz de lo expresado por Jameson:

"La desaparición del sujeto individual, y su consecuencia formal, el desvanecimiento


progresivo del estilo personal, han engendrado la actual práctica casi universal de lo que
podríamos llamar el pastiche." 4

El pastiche, el "como si", el plagio, sería el resultado o engendro de la desaparición de la individualidad.


Considerar este punto es de gran importancia en la adolescencia en relación con las teorías que sostenían
que tal época de la vida era definitoria en la concreción de la propia identidad, paso necesario para el
normal desarrollo humano. La identidad individual era considerada una síntesis producto de
identificaciones parciales y elaboración propia. El pastiche, en cambio, significa "ser como si fuera otro", la
imitación directa sin elaboración propia, sin estilo personal. Estas apreciaciones sobre los adolescentes
posmodernos se basan en encuestas realizadas sobre grupos de ellos.

A partir de datos referidos a Francia, Françoise Dolto dice:

"El conflicto generacional ya no es lo que era. Los jóvenes huyen de los adultos, pero no se
enfrentan con ellos. Se rechaza, se critica a los adultos en bloque, y se tiene buena opinión de

3
Dolto, F. La causa de los adolescentes. Barcelona, Seix Barral, 1990, p.90.
4
Jameson, F. El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado. Bs. As., Paidós, 1992.
los padres o se les compadece por ser unas pobres gentes. La hostilidad abierta desaparece
de los lazos familiares" 5

Para Dolto la rebeldía ha sido suplantada por indiferencia, incomunicación:

"El problema es más bien la neutralización de las relaciones, el no intercambio, y lo que se


hace es cohabitar. Se habla, sí, pero no se comprende o se piensa que no se puede
comprender y que nada puede hacerse por los demás. Ya no hay deseos de comunicarse."

Quizás este hablar sin comunicar tenga relación con el descreimiento en la palabra que surge como rasgo
de la posmodernidad; no comprender a los demás puede entenderse como una manifestación del egoísmo,
falta de interés por entender y acercarse al otro, y también por la falta de confianza en la razón, en la
capacidad intelectual de comprender.

Cuestión de duelos.
No hay que dejar de volver a los básicos: la adolescencia es un período de la vida, en que la evolución se da
por algunos duelos que implican aceptar que ya no se es lo que uno fue, y en ese proceso hay cosas que
murieron. Aceptar esto es hacer un duelo. Pero en la adolescencia actual las cosas no son tan así. La
posmodemidad ofrece una vida soft, emociones light, todo debe desplazarse suavemente, sin dolor, sin
drama, sobrevolando la realidad. Es lícito entonces preguntarse si, dentro de ese marco, hay lugar para los
duelos en la medida en que éstos son dolorosos, implican una crisis seria, tristeza, esfuerzo psíquico para
superarlos.

Consideremos cada uno de los duelos postulados en su momento por Arminda Aberastury como procesos
inherentes al pasaje por la adolescencia:6

 Cuerpo: en principio, el cuerpo del adolescente no es del todo bello, comparado con el cuerpo del
niño o del adulto. El adolescente posmoderno deja el cuerpo de la niñez pero para ingresar de por
sí en un estado socialmente declarado ideal. Pasa a ser poseedor del cuerpo que hay que tener,
que sus padres (¿y abuelos?) desean mantener, es dueño de un tesoro. En la actualidad el cuerpo
adolescente es visto como modelo y a pesar sus “imperfecciones” se lo ve como el ideal de todo
cuerpo. Por lo tanto no hay una idea neta de duelo.

 Padres: la imagen de los padres adultos se desdibuja porque la mayoría de los padres actuales
fueron hijos en los ´60 y por lo tanto buscan ser jóvenes la mayor parte del tiempo, como reacción
a su educación recibida. Si recibieron pautas rígidas de conducta, comunes por entonces a toda
una generación, al educar a sus hijos renuncian a ellas; pero no generan otras nuevas muy claras, o
por lo menos cada pareja de padres improvisa, en la medida en que la necesidad lo impone, alguna
pauta, a veces tardíamente. Por lo tanto hijos y padres actuales comparten situaciones, por lo
tanto el adolescente lo considera un igual y no incorpora la idea de duelo.

 Rol e identidades infantiles: los valores primitivos de la infancia se sostienen socialmente, por lo
tanto no parece muy claro que haya que abandonar ningún rol de esa etapa al llegar a la
adolescencia. Se podrá seguir actuando y deseando como cuando se era niño, aquí tampoco habrá
un duelo claramente establecido. La nueva identidad, adolescente /adulto se estructuraría sin que
apareciera la idea neta de un duelo, en tanto no habría una pérdida conflictiva que lo provocara.
En la modernidad el término adulto está claramente diferenciado pero en la postmodernidad eso
se desdibuja.

Hay mucho mas que reflexionar sobre el tema. Debajo de todo esto subyace el hedonismo que “vino para
quedarse” y tiñe toda la sociedad posmoderna. Los adultos tal vez tendremos que pensar como salir al
frente en todo esto sin repetir modelos pasados pero sin quedarnos en la tibieza del presente. Sin duda esta
situación exige de los adultos una respuesta madura y adulta en todo sentido sobre la problemática.

5
Dolto, F. Op.Cit., p. 164 y ss.
6
Aberastury, A. La Adolescencia normal: un enfoque psicoanalítico. Editorial Paidós, 1971
Bibliografía

Aberastury, A. La Adolescencia normal: un enfoque psicoanalítico. Editorial Paidós, 1971

Dolto, F. La causa de los adolescentes. Barcelona, Seix Barral, 1990, p.90.

Jameson, F. El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado. Bs. As., Paidós, 1992.

Obiols, Guillermo – Di Segni de Obiols, Silvia. Adolescencia, Posmodernidad y escuela secundaria; 2001.
Ed. Kapelusz