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LA FILOSOFÍA ANTIGUA (II): ARISTÓTELES

I. ARISTÓTELES (384-322 a. C.)

· Vida:

Aristóteles nació en Estagira (ciudad al norte del mar Egeo que hoy

se denomina Stavros), en el año 384. Es hijo de Nicómaco, médico del rey

Amintas II de Macedonia.

Es posible que el interés de Aristóteles por la investigación, la física

y, sobre todo, por la biología estuviese relacionado con el estudio de la

medicina.

a) La Academia:

Al quedar huérfano en la adolescencia, su tutor le envió a Atenas a

estudiar a la Academia de Platón, en la que ingresó con 17 año

permaneciendo 20 años (hasta la muerte de su maestro Platón).

Aunque la orientación de la investigación en la Academia era

fundamentalmente teórico-matemática, las primeras obras del joven

Aristóteles reflejan el idealismo de las teorías de las ideas.

Aristóteles recibió las enseñanzas de Eudoxo de Cnido, geógrafo y

astrónomo, que introdujo en la Academia la ciencia jónica. Cuando en el 348-

347 a. C., muerto Platón, le sucedió en la Academia su sobrino Espeusipo, los

sentimientos antimacedónicos proliferaban en Atenas.

Aristóteles, macedonio, acepto una invitación de Hermias, antiguo

condiscípulo de la Academia y rey de Assos. Aristóteles salió de Atenas

hacia Assos, en la Tróale, donde se había establecido una comunidad

filosófico-política. Es aquí donde debió de comenzar su enseñanza


independiente a Platón, y aparecen las primeras críticas a la doctrina de las

ideas del maestro, al que no obstante siempre mantendrá estima y respeto.

Poco después se casó con Pithyas, nieta e hija adoptiva de Hermias,

que moriría pronto. Más tarde se une afectivamente a Herpyllies, con quien

tiene un hijo, Nicómaco.

Al término de este periodo, que dura unos tres años, Aristóteles

invitado por Teofrasto, se traslada a Mitilene, cerca de la isla de Lesbos.

Allí colaboró impartiendo diversos cursos de los que hoy conservamos sus

apuntes: Lógica, Física, Ética a Eudemo, Metafísica y parte de la Política.

En esta etapa emprende la mayor parte de la obra científica. En sus

investigaciones de zoología y biología recoge datos sobre las partes de los

animales, los diferentes materiales de que están constituidos, sus modos de

reproducción, medio natural, comportamiento, etc.

b) El liceo:

En el 343, Filipo II de Macedonia invitó a Aristóteles a hacerse cargo

de la educación de Alejandro (quién será conocido mas tarde como

Alejandro Magno), su hijo, que tenía trece años de edad. Al suceder a su

padre en el trono, Alejandro emprende una serie de viajes, acompañado

siempre por Aristóteles, en los que conquista Grecia, Persia y Egipto. Es

entonces cuando Aristóteles se dedica con mayor atención a los temas

políticos.

En el año 335-334, terminada su misión educativa con Alejandro,

Aristóteles volvió a Atenas, comenzando el periodo más fecundo de su vida.

La Academia de Platón seguía por entonces una dirección pitágorica, con lo

que Aristóteles se distancia definitivamente de ella, fundando su propia

escuela : El Liceo.
Fuera de la ciudad se extendía un bosque consagrado a Apolo Lycius.

Allí Aristóteles compró una casa y fundó su escuela. Esta escuela también

era conocida por el nombre de Peripato, que procede del griego peripatos,

que significa “paseo”, pues al parecer Aristóteles daba sus clases caminando

de un lado a otro con sus alumnos por lo que a los aristotélicos se les ha

llamado frecuentemente peripatéticos.

En el Liceo llevo a cabo investigaciones en los mas diversos ámbitos:

biología, historia, política, etc. En todas estas investigaciones regía el

principio aristotélico de fundamentar todo conocimiento en la experiencia

sensible.

Así, decía Aristóteles: “Debe darse más crédito a la observación que

a las teorías, y a las teorías sólo si son confirmadas por los hechos

observados”.

De esta manera, queda patente que Aristóteles evoluciona desde el

platonismo hasta posiciones antiplatónicas.

En el 323 muere Alejandro Magno y Atenas se convirtió una vez más

en el centro de los sentimientos antimacedónicos. Las relaciones de

Aristóteles con Macedonia le hicieron sospechoso. Dejó la escuela en manos

de Teofrasto y se refugió en Caldicia, fortaleza bajo la influencia

macedónica en la isla de Eubea. Dijo que no quería que los atenienses

cometieran un segundo crimen contra la filosofía . El recuerdo de Sócrates

estaba presente. En esta época escribe su Ética a Nicómaco, Sobre el alma,

final de los libros Política, Poética y Retórica.

Aristóteles murió en el 322 a.C. lejos de sus discípulos.

· Obras:

A diferencia de lo que ocurría con Platón, de quien conservamos

prácticamente todos sus diálogos, es decir, las obras llamadas exotéricas


por estar dedicadas al gran público, y no las lecciones internas de la

Academia, de Aristóteles nos han llegado las obras escritas para uso

interno del Liceo. Conservamos, en efecto, muchas de sus obras esotéricas,

es decir, lo que probablemente fueron las notas y apuntes de las lecciones

impartidas en el Liceo, destinadas a un círculo reducido de alumnos,

habiéndose perdido la práctica totalidad de las obras destinadas al gran

público, (o de las que sólo conservamos algunos fragmentos), escritas, al

igual que las de Platón, en forma de diálogo.

Además de esta distinción entre obras esotéricas y exotéricas, se

suele clasificar la obra de Aristóteles en función de los períodos en los que

fue elaborada, siguiendo, por lo tanto, un orden cronológico. Dichas obras

eran conocidas por los miembros del Liceo, pero no fueron dadas a conocer

al público hasta el siglo I a.C. por Andrónico de Rodas, estableciendo una

clasificación que se mantuvo posteriormente durante siglos. Los estudios

realizados por los especialistas ( W. Jaeger o P. Aubenque, entre otros) a lo

largo de los siglos XIX y XX han permitido esclarecer la evolución sufrida

por el pensamiento aristotélico, así como la correcta datación de algunos

libros que fueron agrupados por Andrónico de Rodas en la misma obra y que

pertenecen a periodos distintos. De acuerdo, pues, con esta datación

cronológica, podemos clasificar las principales obras de Aristóteles como

sigue.

Clasificación cronológica de las obras de Aristóteles, también conocido

como El Corpus Aristotelicum:

1) Primer período

(368-348): la época de la permanencia en la Academia. Se caracteriza por la

aceptación de la filosofía platónica y pertenecen a él:


- "Eudemo" o "Sobre el alma" (un diálogo en el que se mantiene la teoría de

las Ideas y la inmortalidad del alma)

- "Protréptico" (carta en la que también se mantiene la teoría de las Ideas

2) Segundo período

(348-335): desde el abandono de la Academia hasta su retorno a Atenas. En

este periodo Aristóteles comienza a apartarse de la de las tesis

predominantemente platónicas y comienza a elaborar su propio pensamiento,

aun considerándose todavía un "académico", al menos en su primera fase.

- "Sobre la filosofía" (crítica la teoría de las Ideas, al menos en su

interpretación matemática que las identifica con los números)

- "Ética a Eudemo" (se atribuye a sus años en Assos, ateniéndose aún a la

concepción platónica de la virtud)

- "Del cielo" (Cosmología)

- "De la generación y la corrupción"

- Se atribuyen también a esta época algunos de los libros de la "Metafísica"

(W. Jaeger) y de la "Política

3) Tercer período

(335-322): desde su retorno a Atenas, coincidiendo con su actividad en el

Liceo. A este período pertenecen la mayor parte de las obras conservadas,

destacando claramente la orientación empirista y científica de su

pensamiento en contraposición a la filosofía de Platón. A pesar de la unidad

con la que se nos han presentado por los recopiladores posteriores, las

obras de Aristóteles de este período, tal como las conocemos, son el

resultado de las lecciones impartidas en el Liceo, y fueron publicadas

aisladamente como tales; sólo posteriormente se las fue agrupando en tales

obras, en un trabajo de composición quizá iniciado ya por Aristóteles pero


continuado, con seguridad, por sus discípulos en el Liceo. Podemos

clasificarlas en cinco grupos, ateniéndonos a las más significativas:

A) Lógica

- "Categorías" (Sobre los géneros supremos del ser y del decir)

- "Sobre la interpretación" (Sobre el enunciado y la proposición)

- "Primeros analíticos" (Los silogismos)

- "Analíticos posteriores" o "segundos" (La demostración científica)

- "Tópicos" (Los recursos silogísticos para solventar cualquier dificultad)

B) Metafísica

- Los libros "Metafísicos" :

Componen el tratado del ser en cuanto ser, es decir, la ontología

aristotélica. Se puede acceder a la Metafísica de Aristóteles, en traducción

del gijonés Patricio de Azcárate (1800-1886) en la Biblioteca Virtual Miguel

de Cervantes.

C) Obras científicas

- "Física" (Tratado sobre la naturaleza. Análisis del cambio)

- "Meteorológicos"

- "Historias de los animales" (Zoología: un conjunto de estudios a los que

dedicó la mayor parte de su actividad y que para algunos es su obra

maestra)

- "Del movimiento de los animales"

- "De la generación de los animales"

- "Sobre el alma" (La psicología)

- "Parva naturalia" (conjunto de pequeños tratados sobre la percepción, la

memoria, el sueño...)
D) Ética y política

- "Gran moral" (Según algunos especialistas, como P. Aubenque, no sería una

obra de Aristóteles; otros, como J. Ll. Ackrill, consideran que sí).

- "Ética a Nicómaco": Obra que contiene la doctrina ética de Aristóteles.

- "Política". Exposición del pensamiento aristotélico sobre la organización

social y política.

- "Constituciones": Análisis de numerosas constituciones de las polis de su

época.

E) Estética

-"Retórica" (El arte de convencer)

-"Poética" (Sobre la creación artística, obra perdida en su mayor parte)


·METAFÍSICA: LAS ESTRUCTURAS ONTOLÓGICAS ARISTOTÉLICAS:

EL PROBLEMA DEL CAMBIO:

· Nota introductoria:

¿Qué es la metafísica?

La expresión mas utiliza por Aristóteles fue la de “filosofía primera”

en contraposición con la “filosofía segunda” o “física”. El término metafísica

es más conciso y fue preferido por la posteridad hasta el punto de que fue

consagrado definitivamente.

La metafísica aristotélica es la ciencia que se ocupa de las realidades

que se encuentran por encima de las físicas, de las realidades “trans-

físicas” y, como tal, se contrapone a la física.

El punto de partida del pensamiento aristotélico se encuentra en la

crítica a las doctrinas de su maestro y amigo Platón. Aristóteles al igual que

Platón, afirma la posibilidad de conocer y definir la esencia permanente de

las cosas, lo que las cosas realmente son.

Aristóteles estará de acuerdo con Platón en que hay un elemento

común entre todos los objetos de la misma clase, el universal, la Idea, que

es la causa de que apliquemos la misma denominación a todos los objetos del

mismo género.

Admitirá, por lo tanto, que ese universal es real, pero no que tenga

existencia independiente de las cosas, es decir, que sea subsistente.

Platón, al afirmar que el mundo sensible es cambiante, situó las

esencias en un mundo separado. Esto es precisamente lo que Aristóteles no

podía aceptar: que las esencias fuesen algo separado de las cosas. Para

Aristóteles es innecesaria la división de la realidad en dos esferas o niveles,

porque las esencias de las cosas tienen que estar en las mismas cosas.
Frente al dualismo metafísico de Platón, Aristóteles propone un

monismo: sólo existe una realidad. Lo sensible y lo inteligible, no son dos

mundos, sino dos niveles de conocimiento de un único mundo.

De todas formas, al igual que su maestro, quiere llegar al

conocimiento de la esencia de las cosas, a responder a la pregunta sobre qué

es la cosa, así como conocer su causa, siendo el conocimiento que busca un

saber necesario y universal.

Aristóteles da respuesta a los problemas que la filosofía griega había

planteado. De hecho, su filosofía viene a ser una superación del pensamiento

no sólo de Platón sino también de Heráclito y Parménides.

Platón pretendía, con la Teoría de las Ideas, dar respuesta al mundo

dinámico y cambiante (Heráclito), al suponer la existencia de algo

permanente en un mundo separado, que tuviese las mismas características

del ser de Parménides.

Pero aún así, tampoco es capaz de explicar el movimiento de las cosas,

que era uno de los motivos de su formulación. Ahora bien, esta teoría no

ofrece ningún elemento para explicar el movimiento, el cambio, ya que

siendo las Ideas inmóviles e inmutables, si las cosas son una imitación de las

ideas habrían de ser también inmóviles e inmutables; pero si cambian ¿de

dónde procede ese cambio?

Aristóteles para tratar el problema del ser y del movimiento: de

Heráclito admite el movimiento, pero afirma que hay algo que permanece en

todo movimiento: la esencia (de la cosa que cambia). Aunque haya cambios y

movimientos en los seres, su propia esencia, su forma, permanece.

A) Sustancia y accidentes: Aristóteles consideró que la mayoría de las

ciencias estudian las cosas parcialmente, es decir, que estudian una parte de

las cosas (la física estudia los seres en cuanto son materia).
En cambio, la filosofía primera o metafísica tiene por objeto el ser y

su esencia, es decir, la totalidad de las cosas en tanto que son.

Para Aristóteles “el ser se dice de muchas maneras”, es decir, que

hay muchas maneras en que podemos aplicar el término “ser” a las cosas. Los

distintos sentidos en los que usamos “el ser” tienen una conexión entre sí,

comparten algo que les da unidad.

Ese algo común es la sustancia. La sustancia es aquello que existe por

sí mismo; es el sujeto, el sustrato que sirve de soporte para los accidentes

que se predican de ella.

(Ejemplo: la mesa es verde. La mesa es mesa por sí (sustancia) mientras que

el color verde es algo de la mesa que no tiene existencia separada de ella

(accidente).

La sustancia es el individuo concreto y particular, lo que

ordinariamente llamamos "cosas" u "objetos", es decir, esta mesa, este

caballo, Sócrates, lo que es sujeto. Frente a la irrealidad de las Ideas, el

verdadero ser, la sustancia, ["Así el objeto de todas las indagaciones

pasadas y presentes; la pregunta que eternamente se formula: ¿qué es el

ser?, viene a reducirse esta: ¿qué es la sustancia?". ("Metafísica", libro

VII], adquiere las características de la experiencia (concreto, particular)

aunque, como veremos más adelante, sin perder por ello la referencia a lo

universal, a la esencia. En la medida en que definimos un objeto, lo

conocemos, por la esencia.

Ahora que entendemos el significado de “el ser se dice de muchas

maneras”, existen los siguientes modos de ser fundamentales:

1. Ser por esencia y ser por accidente:

- Esencia es aquello que una cosa es y, por tanto, aquello por lo

que una cosa es esa cosa y no otra. Y esto, que para Platón venía

determinado por su idea, para Aristóteles va a estar determinado por su


forma (morphe). Los accidentes son todas aquellas cualidades que se

predican de un ser, pero que no forman parte de su esencia, de modo que, si

cambian, la esencia permanece igual. Así, la esencia puede ser “esta mesa” y

sus accidentes el color o el peso. Aunque la mesa cambiase de color, seguiría

siendo mesa.

Aristóteles distingue dos tipos de sustancias: sustancias primeras

(los individuos concretos, como Sócrates, la farola o el tenedor) y

sustancias segundas (la forma o el universal: “humano”, “animal”, “vegetal!...).

Diferencia esencial: entre agua y ser humano, esencias distintas.

Diferencia accidental: entre Juan y Pedro, comparten esencia pero

no los accidentes.

2. Categorías:

- El ser por tanto, puede predicarse de distintos modos y

ninguno de ellos modifica la esencia del sujeto. A esos modos de predicación

los llamó categorías (cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, posición,

estado, acción, pasión).

3. Ser en potencia y ser en acto:

- Potencia es la capacidad de conseguir o lograr una

determinada característica, condición o perfección. Es la capacidad real de

conseguir una cualidad. El acto consiste en una cualidad, condición o

perfección que está presente de hecho. Es lo que está cumplido.

En síntesis, para Aristóteles por tanto, todo lo que está ahí presente

todo ser es, sustancia (todo aquello que se hace presente desde si mismo y

por sí mismo; lo que está debajo de los accidentes, lo que subyace a todas

las cualidades; aunque cambien por tanto, los accidentes, la substancia no


cambia. La sustancia es la forma permanente que define la esencia de las

cosas, mientras que los accidentes son las cualidades de dichas cosas.

B) Materia y forma (hilemorfismo)

Hilemorfismo es la teoría que establece que las substancias son

compuestos de materia y forma, inseparables, no se pueden dar la una sin la

otra. Solo son distinguibles por tanto, en el plano conceptual.

Desde el punto de vista de su estructura, la substancia es un

compuesto hilemórfico:

- Unión entre forma (morphé, eidos) + materia (hyle):

· Materia es aquello de lo que está hecha una substancia. El

material del que está hecha. Aristóteles distingue dos niveles de materia:

- La materia prima: componente material último de todo el

cosmos, la materia despojada de toda forma. No es algo que encontremos en

la naturaleza tal cual, sino que es solo una abstracción necesaria.

- La materia segunda: Resultado de aportar a la materia prima

un componente formal, aunque en su grado más elemental. Las primeras

materias segundas que nos encontramos son las de los cuatro elementos:

agua, tierra, fuego y aire. A partir de ellas se forma la materia de cada

clase de seres: cada árbol produce su propio y específico tipo de madera,

cada especie viviente posee sus tejidos orgánicos específicos, etc.

· Forma: es el principio de determinación-organización de la

materia. Es lo que hace que algo sea lo que es. Por ejemplo, la forma de la

mesa es la de mesa. La forma no debe entenderse en el sentido de figura,

que es secundario, sino como lo que hace que un ser sea el tipo de ser que

es, lo que proporciona su esencia. Por tanto, lo universal es la forma, pero

esta no esta, como las Ideas platónicas, separadas de las cosas, sino
presente en ellas. Así por ejemplo, la especie humana no está separada de

cada ser humano concreto, sino presente en él, como forma humana.

Dicho de otra manera, es fácil reconocer en las formas aristotélicas

las ideas de Platón. Las Ideas de Platón pretendían también ser la esencia y

naturaleza de los seres naturales. Pero Aristóteles considera que las ideas

platónicas son incapaces de desempeñar estas funciones. ¿Cómo la idea de

hombre va a ser la esencia de los hombres si se halla separada de éstos?

Tampoco las ideas pueden, a juicio de Aristóteles, ser la naturaleza de las

cosas, ya que el principio que determina sus actividades propias e

intrínsecas no puede estar fuera de ellas. La esencia, la naturaleza, ha de

ser un principio intrínseco de las sustancias, como ocurre con las formas de

Aristóteles y no con las ideas de Platón.

La forma es ontológicamente superior a la materia. La materia

proporciona individualidad: un árbol se diferencia de otro por la materia que

posee. Pero lo que les hace ser por ejemplo, pinos, no es su materia, sino su

forma. La forma le otorga el ser y ahí radica su importancia.

C) Potencia y acto:

Una substancia puede ser algo actualmente, o solo tener la posibilidad

de serlo. Un determinado ente puede ser un árbol actual o en potencia, es

decir una semilla.

Por tanto, la potencia es el conjunto de posibilidades de los seres,

algo intermedio entre el Ser y el No-Ser. Una potencia es siempre potencia

para un acto determinado (la bellota tiene potencia para ser encina y no

caballo). A su vez, el ser en potencia necesita para existir cierta actualidad.

El mismo ente, tiene un ser actual y el ser potencia de otro ente.


El acto por otro lado, es la realización concreta de una posibilidad o

conjunto de posibilidades (la actualización de una potencia)

Para Aristóteles, al igual que la forma tiene prioridad sobre la

materia, también el acto prevalece sobre la potencia. El acto es la

culminación, la plena realización de una determinada realidad. En cambio, la

potencia no pasa de ser un proyecto de realidad a la espera de su desarrollo.

D) Aplicación de los conceptos ontológicos a la explicación del fenómeno

del cambio:

· El cambio era problemático para los griegos porque su análisis

producía paradojas (“una substancia al cambiar, deja de ser lo que es para

ser otra cosa; por tanto, tras un cambio, la substancia original ya no existe,

sino que existe otra substancia distinta”)

· Para solucionar el problema del cambio, Aristóteles propone realizar

las siguientes distinciones:

- En todo cambio hay un elemento que permanece constante y otro

que varía.

- Los tipos de cambio son dos: accidental y substancial.

1. Cambio substancial: su resultado es la generación de una

sustancia nueva o la destrucción de una ya existente. Desaparece una

sustancia, aparece una substancia, se mantiene la materia prima.

2. Cambio accidental: No se generan o destruyen sustancial,

sino que estás últimas sufren cambios en aspectos no esenciales de sur ser,

solo experimental modificaciones accidentales. Desaparece un accidente,

aparece un accidente, permanece la sustancia.

En todo cambio, ya sea substancial o accidental, se puede apreciar

una estructura común: hay algo que permanece a través del cambio, hay algo

que desaparece, y hay algo que aparece en su lugar.


Ejemplo: agua que pasa del estado líquido al estado sólido, al

descender la temperatura. Lo que permanece a través de este proceso, el

sujeto o sustrato del cambio, será el agua; lo que desaparece en el proceso

es un estado del agua, el estado líquido; lo que aparece en lugar de esto

último es un nuevo estado, el estado sólido.

· Tratándose del movimiento o cambio accidental, lo que permanece a

través del cambio son las sustancias naturales que pierden ciertos

caracteres accidentales para adquirir otros que no poseían Por ello, la

substancia es lo que permanece en un cambio accidental.

· Por ello, la substancia es denominada lo que subyace a los

accidentes, dado que no se identifica con un conjunto de accidentes

particulares, sino que se siempre es algo más que la suma de accidentes que

posee.

. ¿Pero qué es lo que es lo que permanece en los cambios

substanciales? No, desde luego, las sustancias, ya que el cambio sustancial

es su generación y destrucción. Lo que permanece es un sustrato o materia

última (Aristóteles lo denomina materia primera). Esta materia no tiene por

sí determinación alguna, es indeterminada, no es ningún ser en particular y

precisamente por ello, puede ser cualquier ente o sustancia natural. En el

cambio sustancial la materia se transforma, adquiere formas o estructuras

distintas y según la estructura que adquiera, se genera en cada caso

distintas especies de sustancias.

E) El concepto de naturaleza:
Si la metafísica se ocupa del ser, la física se ocupa de un determinado

ser: el ser natural. Entre las cosas del mundo sensible, distinguimos las

cosas naturales de las artificiales o artefactos:

- Las cosas naturales, como la planta o el animal, tienen un principio

interno por el que crecen, se desarrollan y se reproducen.

- Lo que es artificial surge tan sólo por un principio externo y sólo

desde el exterior se modifica, como la mesa surge de la madera por al

acción del carpintero.

A ese principio interno según el que nacen, se desarrollan y se

reproducen de manera autónoma las cosas naturales, llama Aristóteles

naturaleza. La naturaleza es la esencia misma de algo en su dimensión

dinámica, es decir, la causa de las transformaciones naturales.

Aristóteles aporta al menos cuatro sentidos diferentes al concepto

de naturaleza o physis. Cada uno de estos sentidos capta un aspecto

fundamental del concepto:

1. Physis como movimiento: La definición de Naturaleza (physis):

principio de cambio (movimiento) y ausencia de cambio (reposo) inmanente a

los seres. Los objetos de estudio de la física se caracterizan por estar

dotados de movimiento. Aristóteles distingue dos clases de movimiento:

- Seres Naturales:

- Animados: tienen movimiento por sí mismos.

- Inanimados: El movimiento comienza cuando algo ajeno al

propio ser quita el obstáculo que impide su movimiento natural.

- Seres artificiales: La causa del movimiento se encuentra fuera de

ellos mismos.
2. Physis como materia: Dado que la organización de las substancias

hace que éstas se comporten (cambien) de diferentes modos, o que la

organización final de una substancia sea el resultado de un proceso

(cambio), la organización de una substancia no es independiente de los

cambios que registran las substancias. Es decir, que la naturaleza coincide

con el material del que están hechos, incluso en los seres artificiales. Por

ejemplo, si plantamos sillas hechas de madera de pino, en el caso de que

arraigaran y crecieran, crecerían pinos y no sillas.

3. Physis como forma o esencia: El principio responsable de la

organización de una substancia (morphé) es también responsable de sus

cambios. Es decir, que también se puede identificar la naturaleza de las

cosas con su forma, con el carácter que poseen cuando han llegado a su

pleno desarrollo. Para Aristóteles, la naturaleza de una cosa consiste más en

este aspecto que en su materia.

4. Physis como génesis:

Aristóteles estaba firmemente convencido de que todos los

seres naturales tienden a alcanzar la perfección que les es propia: así pues

un embrión realiza un proceso de complejo de operaciones vitales (nutrición,

desarrollo, etc.) encaminadas a la consecución de la forma y perfección

características del adulto. Esta convicción natural de que los seres

naturales tienden a alcanzar su propio estado de perfección surgió y fue

elaborado por Aristóteles bajo la influencia de sus estudios biológicos.

Aristóteles se dedicó ampliamente a la biología y no cabe duda de que los

procesos biológicos son los más difíciles de interpretar de un modo

puramente mecanicista. Los procesos biológicos parecen presididos por una


finalidad interna que los orienta y dirige. El modelo aristotélico de

naturaleza es, pues, un modelos teológico.

Aristóteles fue discípulo y colaborador de Platón durante veinte años

y jamás abandonó el espíritu del platonismo. Abandonó, eso sí, la teoría de

las ideas cuando llegó a su madurez intelectual. Negada la existencia de las

ideas, no podía ya concebirse el bien del mundo como una realidad

trascendente, es decir, fuera del mundo y que desde fuera se proyecta

sobre él. En consecuencia, el bien pasó a ser interpretado por Aristóteles

como el cumplimiento de la tendencia que lleva a todos los seres hacia su

propia perfección. En la filosofía aristotélica la teleología es, pues,

inmanente, es decir, el fin al que tienden los seres naturales es interno a

ellos mismos, no es otra cosa que su propia perfección. Los seres naturales

por tanto, obran de acuerdo con causas finales.

F) La noción aristotélica de causa:

No creemos comprender algo hasta que no hemos captado el por qué

de ello, dice Aristóteles. Conocer el por qué es conocer la causa.

· El conocimiento científico se basa en explicaciones basadas en las

causas. La ciencia (episteme) consiste en el conocimiento de las causas

explicativas de un hecho.

Tanto para Platón como para Aristóteles, el verdadero saber es un saber

por las causas. Sin embargo, mientras que Platón entiende la episteme como

una única ciencia de lo suprasensible, de las ideas, Aristóteles, más atento a

la diversidad de la realidad que percibimos, distinguirá entre ciencias

teóricas y ciencias prácticas, que tienen diferente objeto de estudio.

· Teoría de las cuatro causas:


Una causa es aquello que hay que tener en cuenta para explicar

un proceso cualquiera. El cambio sabemos que es la actualización de algo

potencial en un sujeto o sustancia. Pero ¿qué causas explican los cambios?

Aristóteles distingue cuatro tipos de causas. Es decir, que para explicar

cualquier proceso, es necesario tener en cuenta estas cuatro causas:

1. Causa material (la materia):

- Explica la substancia a partir de aquello de lo que se hace o

produce. La causa material consiste, por tanto, en aquello de lo que algo está

hecho. La materia es fundamento del cambio en cuanto que está en potencia

de recibir una forma.

2. Causa formal:

- Describe cuál es la esencia de la cosa, aquello por lo que es lo

que es. La causa formal es lo que informa a la materia, lo que le confiere su

aspecto, el modelo al que se ajusta, su esencia. (Ejemplo: el artífice que

construye una esfera de bronce, del mismo modo que no produce el bronce,

tampoco produce la forma de la esfera que infunde al bronce. No hace más

que dar a una materia preexistente una forma preexistente: la esfericidad.

Esto no quiere decir que la forma preexista en un mundo aparte. La forma,

expresa la naturaleza de una cosa y es eterna. La materia individualiza y la

forma es el universal)

3. Causa eficiente:

- Se refiere al agente que causa o produce el cambio. En los

seres naturales la causa eficiente procede de la propia naturaleza, en los

seres artificiales es siempre una causa exterior.

4. Causa final:
- Indica la finalidad que persigue el cambio. Representa la perfección

del ser. La acción perfecta que posee en sí un fin es llamada por Aristóteles

causa final, Entelequia. Este fin representa la actualización de la forma.

Mientras que el movimiento es el proceso que conduce gradualmente al acto

lo que antes estaba en potencia, la Entelequia es el término final del

movimiento, un logro perfecto. La Entelequia es la realización plena, la

forma perfecta de lo que deviene.

Es necesario explicar esta causa con mayor detalle. Un principio

básico en la teoría aristotélica del movimiento es: todo lo que se mueve es

movido por otro. Así entendido, sería planteable una cadena infinita de

motores movidos, cadena que imposibilitaría la explicación de la realidad del

movimiento que constato en el presente.

Así, es necesario que exista un motor que mueva sin ser movido por

otro, un primer motor inmóvil que es la explicación última de todos los

cambios. Como es principio del movimiento es un principio inmanente del

universo ya que de no ser así no podría poner en marcha el movimiento. Por

tanto, ese primer motor es pura actualización, ya que si estuviera en

potencia de algo, no podría concebirse como principio de nada. Si es acto

puro, no puede ser materia pues la materia es pura potencialidad. Sino es

materia, su actividad solo puede ser actividad intelectual y lo propio de esta

actividad es el pensamiento. Ese acto puro es pensamiento: dios metafísico.


· LA ANTROPOLOGÍA ARISTOTÉLICA:

Frente a la concepción dualista de Platón, Aristóteles propone una

doctrina antropológica monista, según las cual es ser humano es una unidad

psicosomática, es decir, un cuerpo animado.

· Para Aristóles, el alma es el principio de actividad de los seres vivos (y

del que carecen los seres inertes).

Para Aristóteles, el alma es fundamentalmente el principio vital, el

principio de la vida.

· La antropología aristotélica es una aplicación particular de su teoría

Hilemórfica:

Aristóteles pensaba que, del mismo modo que las sustancias sensibles

se componen de materia y forma, el ser humano se compone de cuerpo y

alma.

- Utilizando los conceptos básicos de su filosofía, Aristóteles define

el alma:

a) Como forma de un cuerpo material

b) Como acto, actuación (un organismo posee potencialmente vida, es

en potencia viviente); el alma hace que el organismo sea actualmente

viviente.

- Por tanto, el ser humano individual es una substancia Hilemórfica.

De acuerdo con el Hilemorfismo, alma y cuerpo son inseparables. El hombre

constituye por tanto, la unidad substancial de cuerpo y alma.

Por tanto, el alma no puede sobrevivir a la muerte del cuerpo. El alma

es mortal porque su ser consiste en dar vida al cuerpo. De esta forma,


cuando el ser vivo muere, lo que en realidad ocurre es que su alma se

extingue.

Cuerpo y alma no estarían juntas accidentalmente, se dan juntas

necesariamente. No se trata, como afirma Platón, de una unión accidental ni

antinatural, sino de una unión perfectamente natural y esencial, ya que alma

y cuerpo (materia y forma) constituyen una única sustancia natural: el

viviente.

Si el alma es lo que actualiza la vida en un cuerpo, todos los seres

vivos habrán de tener alma y esto es precisamente lo que les diferencia de

los seres inanimados. El alma es la forma o el acto de un cuerpo, ya se

humano, animal o vegetal. No se trata por tanto de que el alma se agregue al

cuerpo, sino de que el cuerpo en tanto que cuerpo viviente, lo es, porque

tiene alma.

· Definición aristotélica del alma: “entelequia primera de un cuerpo

natural organizado”.

La palabra “entelequia” alude al acto de un ser que le hace ganar en

perfección. Aristóteles, al definir el alma, habla de ella como entelequia, el

acto, la actualización del cuerpo que posee la vida en potencia. El alma es

pues, la realización del cuerpo, su actualización y es inseparable de él. El

alma es así, la causa y el principio del cuerpo vivo. El alma es el acto del

cuerpo, es simultáneamente forma, principio de movimiento y fin. El cuerpo

existe para y por el alma y todo órgano tiene su finalidad propia consistente

en una actividad. El cuerpo debe ser la materia para el alma, mientras que el

alma es la forma o el acto respecto del cuerpo.

Esto significa que los seres vivos tienen diversas partes que están

organizadas formando un todo. Estas partes son, por tanto, los órganos. El

alma es el fundamento activo que los organiza, es decir, que los articula,

unifica y hace confluir.


El alma puede ser entendida, por tanto, como el principio de

organización que hace posible el desarrollo de actividades de un ser.

En síntesis, la palabra “alma” alude al conjunto de actividades que son

capaces de desarrollar los seres que la poseen.

Para Aristóteles, habrá tantos tipos de almas como tipos de funciones

vitales, como tipos de actividades. Ser vivo no es un término unívoco, sino

análogo: hay muchos tipos de seres vivos, cada uno con unas funciones

propias. Y las funciones desempeñadas vienen dadas por el tipo de alma.

¿Cuáles son los fenómenos y las funciones fundamentales de la vida?

A) de carácter vegetativo, como el nacimiento, la nutrición y el crecimiento ,

b) de carácter sensitivo, como las sensaciones y el movimiento, c) de

carácter intelectivo, como el conocimiento, la deliberación y la elección. Por

ello, Aristóteles introduce la siguiente distinción:

1. Alma vegetativa: Todo ser vivo se caracteriza por las siguientes

funciones: nutrición, crecimiento y reproducción. El alma vegetativa es el

principio más elemental de la vida y, puesto que los fenómenos más

elementales de ésta son, la generación, el crecimiento y la nutrición, el alma

vegetativa es el principio que rige la generación, la nutrición y el

crecimiento.

“Puesto que existen tres coeficientes – lo que se nutre, aquello de lo que

éste se nutre y lo que lo nutre-, lo que nutre es el alma primera, lo que se

nutre es el cuerpo que posee esta alma y aquello de lo que se nutre es el

alimento” (De anima B 4, 416b 20-23)

Finalmente, el alma vegetativa preside la reproducción, que es el

objetivo de toda forma de vida finita en el tiempo. En realidad, toda forma

de vida está hecha para la eternifdad y no para la muerte, incluso la forma

más elemental de vida. Así pues, el más modesto de los vegetales, al


reproducirse, busca también lo eterno, siendo el alma vegetativa el principio

que, en el nivel más bajo, hace posible esta perpetuación en lo eterno.

2. Alma sensitiva: El acto de un ser vivo puede ser más complejo que

el simplemente vegetativo e incluir facultades como la sensación y

movimiento. Estos seres son los que desde la Biología actual denominaríamos

heterótrofos, es decir, que no producen sus propios alimentos y deben por

tanto desplazarse para conseguirlos. Pero como para desplazarse es

necesario que tengan alguna percepción de su entorno, poseen capacidades

sensoriales. Se entenderá por tanto, que el alma sensitiva no es algo

sobreañadido al alma vegetativa, sino una sola cosa con más funciones.

La capacidad de los animales con alma sensitiva consiste en ser aptos

para recibir formas visibles de los objetos (forma y color), la forma de los

sonidos percibidos, la forma táctil, los diferentes sabores y las diferencias

entre sabores. Estas formas son susceptibles de quedar almacenadas en la

memoria como impresiones, de lo contrario no podrían distinguir los objetos

que persiguen por su ser, como por ejemplo el alimento o cualquier otra cosa

deseada.

Así pues, el alma sensitiva queda reducida a la forma del cuerpo, pues

el movimiento está directamente determinado por la disposición de los

miembros y también la percepción depende del funcionamiento de los

órganos a través de los cuales se percibe.

3. Alma intelectiva (entendimiento): El organismo más complejo es

aquel que no sólo contiene en su acto las funciones del alma vegetativa y las

del alma sensitiva, sino que es capaz, además, de una actividad

completamente diferente: la comprensión o adquisición de conocimiento.

Este ser es el hombre y al tipo de alma propia del hombre la llama

Aristóteles Alma intelectiva o racional. No debe considerarse el alma


racional como un añadido al alma sensitiva, sino como una sola cosa que

incluye la potencia intelectiva únicamente comprensible en su unidad con las

demás partes: la facultad racional del alma no tiene sentido sin sus

potencias vegetativa y sensitiva.

Aquello que distingue al hombre de los demás seres es su capacidad

para percibir la esencia de las cosas que no es otra cosa que su acto, su

estructura, su forma material.

El intelecto percibe la realidad a través de un proceso de

abstracción. Hay una diferencia fundamental entre el Intelecto y el resto

de las facultades anteriormente explicadas porque éste no puede

encontrarse en la actividad de ningún órgano. Todas las percepciones, se

basan en las diferencias entre el órgano a través del cual se percibe y lo

percibido, así, sólo se percibe una temperatura diferente a la que tiene la

mano, o un sabor diferente al que tiene la boca, o un olor diferente al de la

propia nariz… La facultad sensitiva está dispuesta de tal modo es en

potencia el objeto percibido, luego la percepción consistirá en que la

potencia sensitiva pase a acto, pero lo que ya es acto no puede pasar a acto

pues ya lo es, luego lo que la facultad sensitiva ya es (en acto) no puede

percibirse y sólo será perceptible lo diferente. Del mismo modo, el

Intelecto deberá ser en potencia todo lo que pueda percibir, luego no puede

ser en acto ninguna de las cosas que puede entender, con lo que no puede

consistir en el acto de ningún cuerpo, ni en la actividad de ningún órgano.

Se entiende entonces, que no es posible separar del cuerpo el alma

vegetativa, ni tampoco la sensitiva, pues ambas son exactamente el

funcionamiento de tipos muy concretos de cuerpos, pero ¿habría que decir

lo mismo del alma intelectiva, ya que el Intelecto no es el acto de ningún

órgano?
Igual que en la sensación cabe distinguir entre la acción de la

percepción y el resultad (la impresión en el alma), será necesario distinguir

entre el acto de inteligir y la intelección. Por ejemplo, son diferentes el

acto de ver (la agitación del ojo por la luz) y la impresión que produce el

objeto (huella que la visión deja en la memoria). Del mismo modo, se

distingue entre la actividad intelectual ( la actividad que lleva a acabo el

intelecto al tratar de pensar un objeto) y el objeto ya comprendido (el

concepto ya formado del objeto que trato de pensar).

Llamaremos intelecto agente o activo al que construye los conceptos y

por otro lado, diremos que los conceptos están asimilados en el intelecto

paciente o pasivo.

Puede argumentarse que el intelecto agente es uno solo para todos los

hombres si como parece, la verdad es una y la misma para todos ellos. Pero

si el intelecto agente es uno para todos los hombres, entonces éste no

muere cuando muere el hombre particular. Por tanto, este intelecto es una

realidad independiente, una realidad en sí misma y como es inmaterial e

indivisible, será inmortal. Por otro lado, el intelecto paciente es corruptible,

por tanto, no cabe decir desde la filosofía aristotélica, que sobreviva

ninguna característica personal, sino sólo la capacidad abstracta de

construir conceptos.

En conclusión, este principio o causa de las operaciones vitales que es

el alma no es otra cosa que la forma sustancial que hace a tal viviente ser

vegetal, animal o humano, por lo que no cabe pensar que haya dos almas en el

animal o tres almas o partes del alma en el hombre como en la antropología

platónica, sino que una única alma o forma sustancial engloba las funciones

anteriores.
GNOSEOLOGÍA:

Nota introductoria: La Ciencia para Aristóteles:


Aristóteles pretendía llegar al conocimiento de lo que las cosas

realmente son. La ciencia consiste en ese saber de lo permanente y esencial.

Ciencia, para Aristóteles, es aquel saber que se ocupa de lo universal

y necesario. La característica de toda ciencia es, según la reflexión

aristotélica, que en toda ciencia hay una serie de principios fundamentales a

partir de los cuales pueden explicarse todos los fenómenos de los que se

ocupa la ciencia en cuestión. Además, el número de estos principios

fundamentales de una ciencia es relativamente pequeño. Tradicionalmente, a

estos principios se les da el nombre que utilizó Aristóteles en griego:

axiomas.

Toda ciencia tiene, según Aristóteles, la siguiente estructura: se

dedica al estudio de un cierto tipo de cosas (el campo de la ciencia), llega a

un pequeño número de axiomas y a partir de ellos se deduce la explicación

de todos los fenómenos de los que se ocupa.

Incluso puede determinarse el método con el que deducir, a partir de

los axiomas, las explicaciones de los fenómenos, y éste no es otro que la

Lógica, disciplina para analizar la Ciencia.

Básicamente, esta lógica es un estudio de cómo, a partir de unas

proposiciones, podemos deducir otra como conclusión de manera que, si las

primeras son verdaderas, la conclusión será verdadera también.

Una vez aclarado el objetivo de toda ciencia y el valor de la lógica (ya

que representa una ciencia anterior a las demás por su sentido metodológico

e instrumental), Aristóteles hace una clasificación de las ciencias en:

- Teóricas: Son aquellas ciencias que describen cómo es la esencia de

las cosas. Consisten en una actividad intelectual que tiene su fin y objeto en
sí misma. Son ciencias teóricas las matemáticas, la física y sobre todo la

metafísica1.

- Prácticas: Son ciencias que prescriben cómo deben ser las acciones

humanas. Consisten en actividades que tienen el fin en sí mismas, como la

ética o la política; pero su objeto está fuera de ellas, es decir, son aplicadas

al comportamiento de las personas o a la organización de la polis.

- Poéticas: Son aquellas que prescriben cómo se debe actuar para

producir o fabricar algo. Tienen su fin fuera de ellas. Las diversas artes o

técnicas son saberes de este tipo, pues están dirigidas a la producción de

objetos.

· GNOSEOLOGÍA:

Platón consideraba la sensibilidad un obstáculo para lograr el

verdadero conocimiento, el que tiene por objeto las Ideas. Aristóteles

adoptó una postura que se puede catalogar de empirista: el conocimiento

debe dirigirse al mundo sensible y dentro de este, al ser verdaderamente

real, que es la sustancia individual y corpórea (compuesta de materia y

forma). Esto quiere decir, que los seres naturales poseen un principio de

inteligibilidad que procede de su forma o esencia inmanente. En

consecuencia, el conocimiento tiene por objeto principal las cosas sensibles.

- El conocimiento es entendido como un proceso de diferentes fases en

las que intervienen diferentes facultades:

1
La ciencia del ser (la metafísica) era para Aristóteles la filosofía primera en cuanto que trata del ser en
el sentido más amplio y general. Esta filosofía primera será fundamento de otra ciencia que estudie alguna
otra región del ser. Por eso, la Física de Aristóteles se fundamenta en una cierta concepción metafísica.
De manera que, para comprender adecuadamente la física de Aristóteles, debemos conocer antes su
concepción metafísica. Aristóteles concibe la metafísica, ante todo, como la ciencia del ser. Pero como el
ser, para Aristóteles, se presenta ante todo como substancia, la metafísica será también la ciencia de la
substancia.
Aristóteles es un filósofo que supone la existencia de un mundo

exterior, independiente del sujeto que lo conoce, y supone también que

puede ser conocido tal cual es. Pero para conocerlo no hay que acceder,

como Platón, a otro mundo de esencias. Es en el mundo captado por los

sentidos en el que podemos encontrar, mediante el ejercicio del

entendimiento, lo permanente y lo esencial de las cosas.

1. Conocimiento sensible:

Para Aristóteles, todo conocimiento comienza con la sensación. Esto

significa que antes de empezar a percibir, no hay nada en la inteligencia.

Rechaza por tanto, la reminiscencia y el innatismo platónico.

En este nivel, el sujeto que conoce recibe de modo pasivo la forma del

objeto que conoce:

En primer lugar, los sentidos producen sensaciones, representaciones

de los individuos particulares. La sensación por tanto, nos permite obtener

datos procedentes de la realidad que nos rodea.

Gracias a la memoria somos capaces de almacenar y conservar las

huellas de nuestras sensaciones.

La imaginación permite agrupar diversas sensaciones, elaborando así

una imagen unitaria.

2. Conocimiento intelectual:

El conocimiento sensible constituye el fundamento y la base del

conocimiento intelectual. Pero mientras que el conocimiento sensible

proporciona sólo la forma particular, la forma de una sustancia concreta y

sensible, el conocimiento intelectual va más allá para llegar a conseguir

conceptos universales. Sin embargo, no lo hace al margen de las formas

sensibles. Es a partir de las formas particulares y sensibles recogidas por la


percepción como la inteligencia es capaz, mediante el proceso de

abstracción, de llegar a formas universales, es decir, a las esencias de las

cosas. Pero, posteriormente, es necesario “entenderlas” Es necesario

explicar esta causa con mayor detalle. Un principio básico en la teoría

aristotélica del movimiento es: todo lo que se mueve es movido por otro. Así

entendido, sería planteable una cadena infinita de motores movidos, cadena

que imposibilitaría la explicación de la realidad del movimiento que constato

en el presente.

Así, es necesario que exista un motor que mueva sin ser movido por

otro, un primer motor inmóvil que es la explicación última de todos los

cambios. Como es principio del movimiento es un principio inmanente del

universo ya que de no ser así no podría poner en marcha el movimiento. Por

tanto, ese primer motor es pura actualización, ya que si estuviera en

potencia de algo, no podría concebirse como principio de nada. Si es acto

puro, no puede ser materia pues la materia es pura potencialidad. Sino es

materia, su actividad solo puede ser actividad intelectual y lo propio de esta

actividad es el pensamiento. Ese acto puro es pensamiento: dios metafísico”.

Por eso distingue Aristóteles en su libro Sobre el alma entre entendimiento

agente y entendimiento paciente.

· El entendimiento es la facultad que opera desarrollando

razonamientos, es el que hace posible la ciencia. En la teoría aristotélica del

conocimiento, las mayores dificultades surgen en torno a la manera de

concebir el entendimiento y su modo de funcionar.

El entendimiento produce conceptos:

Los conceptos son representaciones abstractas de conjuntos de

individuos. Por ejemplo, a través de la sensación se recibe la forma de varios


caballos. De aquí, al separar y no considerar las cualidades que los

diferencian, se puede llegar a la forma de caballo.

Los conceptos se forman a través del proceso de abstracción

(proceso por el que se establecen las características comunes a un

conjunto de individuos).

El proceso de abstracción consiste una operación racional en la que se

separan los rasgos materiales y particulares de los objetos percibidos para

quedarse sólo con la forma común o esencia de cada uno de ellos (que

constituye su forma universal). Esta esencia o forma universal se expresa

mediante un concepto.

Los conceptos varían en su grado de generalidad: “géneros” y

“especies”.

Si retomamos el ejemplo del caballo, podemos volver a comparar a su

vez, la forma de caballo con otras formas comunes de otros seres que ya

conoció antes, como las de perro, lobo, cebra o buey. A través de una nueva

universalización, podemos llegar a captar la forma de animal.

El universal es el género, que no tiene realidad ontológica propia; por

ejemplo, animal, entendido como género animal, no es más que un término

común abstracto que no tiene realidad en sí y no existe sino es en el hombre

o en otra forma animal. Pero la especie es el concepto en cuanto es pensado

con la mente humana, por tanto, viene a ser universal en cuanto la mente lo

considera y lo abstrae.

El encargado de abstraer y producir conceptos a partir de las formas

sensibles, es el entendimiento agente. El entendimiento paciente, en tanto

que los comprende, los aplica en su comprensión de la realidad.

1. Entendimiento agente:

El entendimiento agente desempeña la capacidad de abstraer

conceptos universales a partir de las formas sensibles. Su tarea por tanto,


consiste en que tras recibir las formas sensibles, es capaz de producir

formas más generales que abarcan las anteriores.

El entendimiento agente va elevando las formas sensibles recibidas

por la percepción a grados cada vez más altos de generalización.

2. El entendimiento paciente:

El entendimiento agente produce conceptos y se los suministra al

entendimiento paciente. Por tanto, es quién lleva a cabo juicios y

razonamientos. El intelecto pasivo es pues, pura potencia de recibir todas

las formas inteligibles. En ese sentido, dice Aristóteles que “el alma es, en

cierto sentido, todas las cosas”. A partir de las progresivas generalizaciones

llevadas a cabo por el intelecto agente, el entendimiento paciente las recibe,

y los aplica en su comprensión de la realidad.

El intelecto pasivo pone en acto lo que el intelecto agente obtuvo

como potencia. Hace actual la forma inteligible que era meramente

potencial: comprende los conceptos universales y, así, cobran sentido.

Para concluir, cabe señalar la comparación entre Platón y Aristóteles

respecto del conocimiento.

Para Platón las Ideas “se descubren”. Las Ideas o formas son

realidades que subsisten independientemente del mundo físico. Esta

separación entre el mundo inteligible y el mundo sensible presenta

dificultades cuando se pretende explicar la relación entre los dos mundos:

en cuanto se dice que los objetos físicos participan de las ideas, las que

deben ser trascendentes en cuanto se afirma que los objetos físicos son

mera imitación imperfecta de las ideas. Por tanto, el alma racional “conoce”

los eidos, realidades que subsisten en el mundo físico.


En cambio Aristóteles encuentra integrados en la realidad natural lo

inteligible y lo sensible, lo universal y lo concreto. La realidad de la que

deberemos partir, o realidad primera, según Aristóteles, es la de las cosas

concretas que nos rodena y que percibimos por los sentidos. Ahora, la tarea

del entendimiento agente es “construir” conceptos mediante el proceso de

abstracción.