Vous êtes sur la page 1sur 3

UN EJE REFERIDO A LOS PROCESOS CULTURALES Y ESTETICOS

ASOCIADOS AL LENGUAJE: EL PAPEL DE LA LITERATURA

Con respecto al eje 4.3 donde se hace mención a los procesos culturales y
estéticos asociados al lenguaje: el papel de la literatura, propuestos en los
lineamientos Curriculares de lengua Castellana de 1998. El objetivo principal del
texto es aclarar la propuesta de la enseñanza de la literatura. En primer lugar
alude a los aspectos fundamentales de este estudio.

 La literatura como representación de la cultura y suscitación de lo estético.


 La literatura como lugar de convergencia de las manifestaciones humanas,
de la ciencia y de las otras artes.
 La literatura como ámbito testimonial en el que se identifican tendencias,
rasgos de la oralidad, momentos históricos, autores y obras.

A partir de estas tres dimensiones hallamos los paradigmas que permiten la


profundización en el estudio de la literatura como son: desde lo estético, desde la
historiografía y la sociología, desde la semiótica.

Se destaca a la dimensión estética ya que aborda la literatura en el aula a partir


del juego, invertir el orden de las partes de un poema, complementar la historia
que se narra en un cuento, cambiar los nombres y los roles de los personajes,
escribir un texto ficticio o enviar una carta al personaje que más le halla llamado la
atención o al autor.

Los libros de textos se constituyen como el referente orientador del área. Con
algunas excepciones estos libros están diseñados a partir de la periodización
lineal de la historia de la literatura, fijando características de los movimientos,
ubicando contextos históricos- sociales, poniendo en lista a autores y obras.
Desde donde se hacen cuestionarios que los estudiantes tienen que desarrollar
para dar resultados sobre lo leído.

La dimensión semiótica no se usa de apoyo para acercar a los estudiantes a la


lectura y análisis literario se cae en abusos terminológicos y en esquemas rígidos,
reduciendo la semiótica a la mera clasificación de unidades textuales sin afianzar
el proceso de interpretación. En algunos libros de textos aparecen términos como
semas, sememas, actantes, funciones narrativas sin ninguna mediación de orden
conceptual y epistemológico. Es por eso que los indicadores de logros buscan
promover el desarrollo de las distintas competencias para el fortalecimiento
intelectual de los estudiantes y de los profesores. Para alcanzar el propósito es
necesario evitar cualquier recomendación unilateral, metodológica o modo de
evaluar.

El maestro es autónomo de su proyecto de aula lo que ha de constituir el horizonte


de su quehacer, el proyecto debe ser de carácter investigativo y no meramente
programático debe además tener una fundamentación y una propuesta. No
obstante esta propuesta no debe ser la de introducir las tres dimensiones sino de
lograr el desarrollo de las competencias y para ello se requiere que el maestro
produzca sus propios criterios.

Igualmente se puede mencionar que no son los contenidos en sí mismos los más
importantes como ocurría en los antiguos programas curriculares, si no el efecto
de ciertos contenidos y conceptos en el desempeño vital del estudiante y profesor
en su identidad con la lectura, la escritura y la apropiación de saberes.

En definitiva el problema es ¿Qué hacer con los textos en el aula, en el supuesto


de que las obras (no los fragmentos o los resúmenes) son leídas por estudiantes y
profesores?

Se puede decir que unas pocas obras bien analizadas y con la profundización
adecuada son suficientes para que los estudiantes por su cuenta puedan proceder
con el proceso formador de lectura en el ámbito escolar y extraescolar además
argumentar los textos que sean objeto de lectura facilita la comprensión de los
mismos.

El diálogo entre los textos: una posibilidad de trabajo con la literatura

Cabe anotar que el estudio de la literatura en el contexto escolar depende de la


competencia literaria y critica del profesor. Cuando mencionamos la competencia
literaria hacemos alusión al conocimiento directo de un número significativo de
obras, es decir un saber literario que surge de la experiencia de lectura de las
obras mismas. Esto quiere decir que el profesor es un buen lector y cuenta con un
repertorio de textos para proponer en el aula de clase y que sus estudiantes
tengan opciones para leer y luego discutir.

Por lectura crítica se entiende como un saber proponer interpretaciones en


profundidad de los textos. Este proceso de interpretación en profundidad implica
un proceso de lectura que va desde el nivel de lectura lineal, inferencial y crítico-
intertextual. Este tercer nivel operado en un buen lector se caracteriza por generar
las relaciones dialógicas entre textos de diversas clases y no solo literarios.

En resumen es importante el acercamiento de los estudiantes con las obras


literarias y que desarrollen sobre ellas los niveles de lectura (lineal, literal,
inferencial) para desarrollar pensamiento crítico y reflexivo. Sin desconocer que el
docente es fuente fundamental en la escogencia de los textos literarios y ofrecer
variedad en el ámbito escolar por eso debe ser un docente lector.