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75 AÑOS DESPUÉS

El otro Stalingrado:
los restos de la
batalla de El
Alamein siguen en el
desierto
Tres solemnes cementerios surgidos en medio de la arena,
recuerdan hoy a las decenas de miles de soldados de ambos
bandos que perdieron la vida
Soldados británicos en Egipto en 1942 durante la batalla de El Alamein
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AGENCIAS
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 HISTORIA
 EGIPTO
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20.10.2017 – 11:45 H.
Aquel fue el enfrentamiento definitivo y fatal entre el británico
Bernard Montgomery y su némesis, el zorro del desierto alemán
Erwin Rommel, al frente del célebre Áfrika Korps, y las cicatrices
de lo ocurrido entonces aún atraviesan el escenario bélico. El
árido desierto de El Alamein, en el noroeste de Egipto, todavía
conserva hoy después de 75 años las huellas de una de las más
cruciales batallas de la II Guerra Mundial, que este sábado será
recordada por las autoridades egipcias con un gran acto
conmemorativo. La segunda batalla de El Alamein que se
desarrolló entre el 23 de octubre y el 5 de noviembre de 1942 e
inclinó la balanza del conflicto en el norte de África del lado de los
aliados, se considera tan importante como la de Stalingrado, que
marcó el comienzo de la derrota de las tropas del Eje.
Tres solemnes cementerios surgidos en medio de la arena,
recuerdan a las decenas de miles de soldados de ambos bandos
que perdieron la vida.

Cementerio de El Alamein

En esa fatídica fecha, después de los repetidos avances de los


alemanes e italianos en el desierto de Libia y Egipto, los aliados
consiguieron repeler definitivamente los intentos de sus rivales de
hacerse con el control de Egipto, marcando un punto de inflexión
en el balance de fuerzas en la contienda. En el pulcro campo
consagrado a los vencedores, que se extiende en una explanada
a las afueras de la localidad de El Alamein, se encuentran los
restos mortales de 7.970 uniformados británicos, pero también
de Australia, Nueva Zelanda, la India y otros países que lucharon
bajo el mando de la Commonwealth en las campañas del norte
de África.

Un yonqui llamado Adolf Hitler. Cómo las drogas desmadraron al


Tercer Reich
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Una investigación desvela por primera vez la influencia de la cocaína y la metanfetamina
en la deriva del régimen nacionalsocialista durante la guerra

Las pequeñas lápidas de piedra blanca que se funden con el


color del desierto están colocadas de forma ordenada en el suelo
arenoso y en cada una aparece el nombre y la nacionalidad de
los caídos, menos los no identificados. El cementerio está
extremadamente cuidado, como si un jardinero acudiera todos los
días a regar las plantas -cactus, buganvillas, eucaliptos, etc.- que
decoran el recinto, en el que surge una capilla y varios
monumentos en honor a los casi 12.000 caídos cuyos cuerpos
no fueron recuperados.
Encontrar e identificar los restos mortales de los soldados en el
amplio desierto plagado de minas no fue una tarea fácil y los
vencidos lo hicieron al término de la guerra, entre 1949 y 1960,
tras lo cual levantaron sus correspondientes monumentos
funerarios.
La torre de los italianos
A orillas del mar Mediterráneo, surge una alta e imponente torre
octogonal de piedra blanca, en la que se conservan los restos
de 4.634 uniformados italianos, cerca de la mitad de los cuales
están sin identificar. En el interior de la torre, revestida
enteramente de mármol, hay un altar y grandes ventanales que
permiten la entrada de la luz y vistas al mar turquesa, y en unas
cámaras laterales miles de pequeños nichos custodian los restos
de los caídos.

Cementerio alemán de 'El Alamein'

Para los alemanes, fue creado un monumento de estilo medieval


que no pretende camuflarse con el entorno y en el cual, vigilados
por grandes estatuas de águilas, reposan los restos de 4.313
soldados del III Reich. A pesar del carácter sagrado de estos
lugares y de la calma que reina entre sus paredes, a pocos
kilómetros se levantan los modernos y vastos complejos turísticos
de la llamada "costa norte", que se han convertido en el destino
preferido de los cairotas adinerados en los últimos años.
El antiguo frente de guerra, que se extendía desde el mar hasta
la depresión de Qattara, a unos 60 kilómetros hacia el interior, ha
quedado desdibujado por el desarrollo urbanístico, explica
Daniele Moretto, presidente de la asociación italiana ARIDO, que
todavía busca a los caídos desaparecidos. "Ahora una autopista
de cuatro carriles atraviesa el frente", añade, y algunas zonas han
sido afectadas por las actividades petroleras en el interior del
desierto.

Ahora una autopista de


cuatro carriles atraviesa el
frente y algunas zonas han
sido afectadas por las
actividades petroleras
El frente norte hace tiempo que fue destruido, pero en las áreas
de Deir al Munasib y Qaret al Kadim, situadas en el frente sur,
todavía pueden verse las posiciones de las tropas, asegura
Moretto, hijo de un soldado que luchó en las campañas en el
norte de África. Durante las misiones de ARIDO, en el desierto
egipcio -que quedaron interrumpidas en 2014-, Moretto asegura
que fueron encontradas en la zona de Naqb Rala, en el extremo
sur del frente, decenas de cartas de soldados escondidas entre
las piedras de las trincheras, algunas de las cuales fueron
devueltas a sus familiares.
Asimismo, fueron hallados doce cementerios italianos en el
campo de batalla, señala Moretto, que en su web documenta
este episodio destacado de la II Guerra Mundial para que sus
huellas no se pierdan para siempre entre las arenas del
desierto.