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Max Weber: Razones de cuatro nombres de mujer

Maximilian Carl Emil Weber nació el 21 de abril de 1864 en Érfurt, Alemania.


Destacado y brillante desde corta edad. A los 12 años leía a Kant, Goethe y
Spinoza. Escribió ensayos sobre historia alemana capaces de asombrar a sus
profesores. Con 14 años dominaba el latín, griego y ruso. Comenzó a estudiar
derecho en en 1882 en la Universidad de Heidelberg. En 1889 obtiene un doctorado
en leyes con su tesis sobre La historia de las organizaciones medievales de
negocios.

Weber se interesó en explicar los procesos de racionalización en occidente que no


se circunscriben a la modernidad. Estos procesos tiene su inicio con la creencia:
“esto sucede porque se hizo esto”. Recientemente se dice que Weber se
preguntaba ¿cuál era el sentido de la vida moderna en una sociedad tan
racionalizada y carente de alma? y ¿qué papel juega la expansión del capitalismo
en este proceso?

En Max Weber: Razones de cuatro mujeres se cuanta a vida de sociólogo para


explicar su trabajo, contado a través de su relación con cuatro mujeres importantes
en su vida:

Helene, a quien Max dedica Economía y sociedad. Este libro es considerado como
su trabajo más importante, pero fue editado póstumo por Marianne Weber. Helene,
hija de una familia tradicional religiosa luterana alemana, padres comerciantes. Se
casa con Max Weber padre en 1863. Durante ese matrimonio ella se siente sola y
adolorida. El matrimonio tuvo ocho hijos (murieron dos). “los aspectos físicos del
matrimonio no fueron para ella ninguna fuente de gozo sino un pesado sacrificio, y
al mismo tiempo pecado, únicamente justificable por la procreación de los hijos”
(p.6). Weber toma posturas frente a este hecho, primero apegándose al
pensamiento de su padre y después “cambiaría hacia el mundo valorativo
representado por su madre” (p.7).

La muerte de su padre, siete semanas después de que tuvieran una discusión y lo


corriera de su casa mandandolo a Berlín, le ocasionó -como diría Marianne- un
“descenso a los infiernos”. Durante esta etapa que duró seis años de 1897 a 1903
no leía, ni escribía. “Esta lucha es consecuencia directa de su vivencia durante
largos años en la casa paterna y de su identificación con la madre en el
enfrentamiento con el autoritarismo patriarcal de la familia burguesa tradicional que
él mismo había experimentado en propia carne. Así pues, la lucha de Max y
Marianne por la igualdad entre varones y mujeres en todas las facetas de la vida“
(p.7)
Helene representa -también- su postura crítica al capitalismo y al socialismo (a la
forma en cómo se han desarrollado).

Weber habla de esferas dentro de lo social que se deben de entender a partir de un


pensamiento relacional. Entre estos se encuentra la esfera erótica, que se diferencia
de la “vida sexua”. La esfera eroticase construye a partir de un proceso de
“refinamiento” racionalizado que tiene como fin la contención de “los impulsos”.

“La relación matrimonial entre Max y Marianne se basaba en una pretensión de


igualdad entre los dos” (p.9). Ellos buscaban una relación de comunión entre las
amas y no entre los cuerpos.

Marianne, durante muchos años fue una intelectual reconocida y relevante en


cuestiones feministas, en algún momento considerada más importante que Weber.
“Marianne representa la lucha constante a nivel intelectual y práctico por la
liberación de las mujeres” (p.21). “progresista en la lucha por la igualdad de
derechos de las mujeres y por la justicia social, liberal en cuanto a su consideración
de los derechos individuales y conservadora en lo tocante a materias de moral
sexual” (p.11).

Weber y Marianne fueron matrimonio desde 1893 hasta la muerte de el en 1920.


Ellos apoyaban el divorcio con patria potestad a favor de las mujeres.

Los padres de Weber representaban un familia conservadora burguesa. Su obra


hace una crítica sobre esto: ¿cual es la racionalización dentro de este proceso y que
orígenes tiene dentro del protestantismo ascético?

Plantea el protestantismo como una nueva forma de ver al mundo (una versión
radical del catolicismo). Busca la renuncia del del placer en el mundo. “Desde un
punto de vista sociológico, Weber comprende el valor de la ´revolución erótica´
como una forma de liberación intramundana frente a un mundo cada vez más
racionalizado y administrado burocráticamente” (pp.11-12). ¡renunciar al mundo
pero dentro del mundo!

Mina Tobler, a quien le dedica el segundo volumen de Sociología de la religión.


Magnífica intérprete de Mozart y Chopin en piano. Ella mantuvo una una larga
relación con las Weber, sobre todo con Max desde 1907. Se llega a rumorar que
tuvieron relaciones extramaritales.
Las esferas sociales se deben de explicar desde su propia lógica. “Así pues, existe
un cierto paralelismo entre erotismo y arte –y Weber habla de la preeminencia del
arte íntimo frente al monumental como característica de su época– en la medida en
que ambos propician una salida intramundana a la racionalización de la vida
moderna. La solución artística –tal vez también la conjunción entre erotismo y arte–
está representada simbólicamente por Mina Tobler.” (p.17). Mina representa la
salida de la jaula de hierro. La jaula de hierro es una metáfora a la vida
burocratizada. Weber menciona tres salidas. 1.-aparición de líderes carismáticos 2.-
una salida hacia el reino ultraterreno de la vida mística. 3.-la búsqueda de
fraternidad en las relaciones inmediatas de los individuos entre sí.

El tercer volumen de Sociología de la religión se lo dedica a Else Jaffé-Richthofen.


Ela representa en la vida de Weber “el papel de símbolo del amor–pasión, el intento
de injertarse a través del erotismo y de la sexualidad en el núcleo de la vida
auténtica, núcleo que es –en palabras de Max Weber– “inaccesible a todo esfuerzo
racional, y se sabe sustraído tanto a las frías manos esqueléticas de las estructuras
racionales como al embotamiento de la rutina cotidiana”. (p.21). Las reflexiones de
Weber sobre erotismo y matrimonio reflejan sus sentimientos y conflictos más
íntimos, forjados en la contraposición entre la relación ascética con su esposa
Marianne y las relaciones eróticas con su amiga y antigua discípula,

Bibliografía:

González García, Ma. “Max Weber: Razones de cuatro nombres de mujer”,


disponible en: http://www.revele.com.ve/pdf/episteme/vol19-n2/pag141.pdf