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NATURALEZA HUMANA: concepción bidimensional, biológica y cultural. Hombre producto de la
selección natural y resultado de procesos sociales y culturales. Tiene la capacidad de transformar
la naturaleza en forma colectiva y crear las condiciones materiales de su existencia. En ese proceso
construye relaciones de diferente índole, económicas, políticas y/o sociales, al mismo tiempo que
construye universos simbólicos.
La Antropología ha mostrado que cada sociedad tiene su propia racionalidad para entablar las
relaciones con la naturaleza; diferentes formas de fijar el acceso a la tierra, al trabajo y al capital y
de integrarse al mercado.

A lo largo de la historia del pensamiento occidental se han formulado distintas concepciones sobre
la naturaleza humana y las sociedades que han contribuido a legitimar o impugnar el orden social
y político vigente en un momento histórico. La investigación científica, los comunicadores sociales
y los políticos, han formulado sus preguntas sobre el mundo humano y el natural, en muchos casos
sobre la base de prejuicios sociales, culturales y políticos, con consecuencias directas sobre la vida
y la muerte de los seres humanos. Un ejemplo de ello es el nazismo.

ENFOQUE DIALÉCTICO: noción de la naturaleza humana que considera al hombre como emergente
de un proceso evolutivo biológico y a su vez como creador de cultura.
VISIÓN DUALISTA DEL HOMBRE: ser humano como una criatura formada por un cuerpo y un alma
(espíritu o mente). El cuerpo es material y destructible, la mente es inmaterial e intangible.
CONCEPCIÓN DETERMINISTA Y REDUCCIONISTA: reemplazan el dualismo anterior y sostienen que
el hombre es parte de la evolución biológica, y que todas sus manifestaciones, como su mente y
lenguaje simbólico, son el resultado de dicha evolución y del proceso adaptativo en el que está
involucrado el ser humano. Estos enfoques sostienen que las características de una sociedad son
iguales a la suma de los comportamientos individuales. En este sentido se justifica las guerras por
el carácter agresivo de los individuos.
DETERMINISMO BIOLÓGICO: considera que el comportamiento humano está regido por la acción
de los genes. Las conductas y diferencias sociales pueden ser explicadas por las características
biológicas, heredadas e innatas de los individuos. Una de las formas más conocidas que asume el
determinismo biológico es el llamado darwinismo social, que interpreta los fenómenos sociales
según categorías biológicas y principios como la lucha por la existencia, la selección natural, la
supervivencia del más apto.
DETERMINISMO CULTURAL O CULTURALISMO: postula que la biología se detiene en el momento
en que nacemos y desaparece desde el instante que dominamos la cultura. La experiencia
temprana puede imprimir lo que desee y la cultura diseñar por entero nuestro comportamiento.
Este determinismo está presente en la teoría de la cultura de la pobreza, según la cual, los grupos
urbanos pobres se transmiten ciertas pautas culturales, prolongando el círculo de pobreza, en
tanto hijos de estos pobres al estar tan inevitablemente ͞aculturados͟ a un estilo de vida, no
pueden salir de ese ámbito y reproducen la situación de sus padres.
Si consideramos el enfoque dialéctico, en este caso el de los niveles de integración,
podremos superar falsas oposiciones entre lo natural y lo cultural, lo innato y lo adquirido, lo dado
y lo aprendido. El nivel de integración es una organización particular que comprende funciones y
leyes que responden a esa unidad particular (hombre), dando cuenta de todos los fenómenos
propios de ese nivel. A su vez, cada nivel se va integrando en un proceso de complejidad creciente
que tiene su inicio en el nivel fisicoquímico, a partir del cual se estructura el nivel biológico y
alcanza su mayor complejidad, en el nivel de lo socio-cultural. Estos niveles tienen entre sí un
nexo de sucesión en el tiempo durante el cual uno de los niveles ha dado lugar a la aparición del
otro, por su transformación cualitativa. Cada nivel se presenta como una superación dialéctica,
conformado por elementos del nivel anterior en una combinación más compleja y con leyes que le
son propias.
NINGUN DETERMINISMO ES VÁLIDO
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LÉVI STRAUSS: desarrolla la relación entre el estado de naturaleza y el estado de cultura,
oponiéndose a las teorías que establecen una continuidad entre la naturaleza y la cultura.
Pregunta inicial: ¿dónde termina la naturaleza y dónde empieza la cultura?
La ausencia de reglas sería el carácter distintivo del estado de naturaleza y sólo la
presencia de una norma nos daría la pauta de la presencia de cultura. Define al estado de
naturaleza por lo universal, lo repetitivo, lo constante en cada especie, en tanto inscripto en el
código genético. También por lo espontáneo, lo azaroso, por no estar sujeto a normas sociales. A
su vez, el ámbito de cultura se caracteriza por estar sujeto a normas que son particulares de cada
cultura y por medio de las cuales se asegura la existencia y continuidad de un grupo.
Lévi Strauss instituye el pasaje del estado de naturaleza al de cultura en la prohibición del
incesto. Impone una restricción no biológica a las diferentes sociedades. Es un vínculo que
transforma un comportamiento natural: el impulso sexual, en un comportamiento social y cultural.
La naturaleza se supera a sí misma. La prohibición del incesto transforma el estado de naturaleza y
lo organiza en un nuevo orden: el de la dimensión cultural por medio de una norma. El hecho
significativo es la relación social que establece. Dará lugar a una alianza entre diferentes
sociedades, organizando reglas de parentesco y modalidades particulares.

SOCIOBIOLOGÍA: interpretará la conducta de los hombres desde las leyes de la Biología, en la


medida en que la evolución habría diseñado no sólo nuestros rasgos sino también nuestro
comportamiento. La agresividad, la homosexualidad, el odio hacia el extraño, serían la expresión
de esquemas innatos para la supervivencia de la especie. En EE.UU., la naturaleza biológica era
invocada cada vez más para sostener la desigualdad entre los sexos y de las razas (inferioridad
genética de los negros). La Sociobiología, apropiándose de los resultados de la Etología sobre el
comportamiento animal, ubica al hombre en un mismo nivel de interpretación: todos los
comportamientos del hombre podrían ser definidos desde sus componentes biológicos. Según
esta postura habría desencadenantes innatos que inscriben nuestras acciones en el contexto de lo
inevitable. Según estos científicos, el comportamiento de todos los animales, incluido el hombre,
puede explicarse desde la teoría de la selección natural y la supervivencia del más apto.
Esta extrapolación del comportamiento animal al comportamiento humano es peligrosamente
falsa y tiene como grave consecuencia facilitar y justificar el odio hacia el extraño, la violencia
hacia lo diferente, la xenofobia, entre otras. ¿Cómo pudieron ser seleccionados en el patrimonio
genético de la especie genes que producían individuos estériles, insectos asexuados o individuos
homosexuales que no dejan descendencia?