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La importancia del desarrollo de la conducta adaptativa

LA IMPORTANCIA DEL DESARROLLO DE LA CONDUCTA ADAPTATIVA EN LA


INTERVENCIÓN DE LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL (ESTUDIO DE CASO)
PRESENTAN: ARRIAGA RIVERA JULIO CESAR GUERRA BARRÓN SANDRA ISELA
LOPEZ HURTADO ANGEL CHRISTIAN

RESUMEN
Este artículo contiene algunas reflexiones sobre el papel que pudiera o debiera ocupar
la conducta adaptativa dentro de la intervención de la discapacidad intelectual. Para
ello, se presentan algunos rasgos característicos del concepto de discapacidad
intelectual, de auto determinación y de conducta adaptativa. Por último, se menciona el
caso de una joven con Discapacidad intelectual y se describen brevemente las
actividades realizadas con ella en un Proceso de Intervención encaminado al desarrollo
de la Conducta Adaptativa específicamente en el desarrollo de Habilidades Sociales y
Prácticas. (Luckasson y cols., 2002) CONDUCTA ADAPTATIVA Y DISCAPACIDAD
INTELECTUAL Hace algunos años las personas con discapacidad intelectual (D.I.)
eran catalogadas como personas con poca posibilidad de aprendizaje y de desarrollo
personal, la atención o la intervención que se les brindaba estaban basadas en la
caridad, en la beneficencia, etc. no se consideraba en absoluto los derechos que la
persona tenía en ser atendida y apoyada para superar sus limitaciones.

Actualmente las nuevas concepciones terminaron por redefinir el concepto de


discapacidad intelectual definiéndola como una limitación funcional la cual es el
resultado de la interacción entre las personas y su entorno (Schalock, 2001)
caracterizada por la presencia de: -Limitaciones significativas en el funcionamiento
intelectual. -Limitaciones significativas en la conducta adaptativa. -Una edad de
aparición anterior a los 18 años.

Esta nueva concepción de la discapacidad establece que la discapacidad no es fijan


dicotomizada; antes bien fluida, continua y cambiante, dependiente de las limitaciones
funcionales de una persona y de los apoyos disponibles en el entorno de la persona
(Schalock, 2001). Los derechos, las obligaciones, responsabilidades y oportunidades
para tener una buena calidad de vida debe ser los mismos para todas las personas, sin
hacer diferencia entre discapacitados y normales, cada uno de nosotros tiene los 1
mismos derechos de educación, salud, seguridad, diversión, empleo, vida social, etc., y
los apoyos deben ser otorgados en igualdad y equidad para todos, así que el punto de
partida es apoyar en igualdad de circunstancias a las personas con discapacidad
intelectual para que elijan el estilo de vida comportable a sus necesidades y
preferencias (Luckasson, 2002)

Ahora bien el objetivo de la intervención no debe limitarse a definir o diagnosticar la


discapacidad intelectual más bien se debe identificar las discapacidades y debilidades,
los puntos fuertes y debilidades de las personas en una serie de áreas o dimensiones
que abarcan aspectos diferentes, tanto de las personas como del ambiente en que se
encuentra. Estas dimensiones o áreas son las siguientes (Luckasson, 2002):
1. Las capacidades más estrictamente intelectuales.
2. La conducta adaptativa, tanto en el campo intelectual como en el ámbito social o en
las habilidades de la vida diaria.
3. La participación, las interacciones con los demás y los papeles sociales que la
persona desempeña.
4. La salud en sus más amplias expresiones; física y mental.
5. El contexto ambiental y cultural en que las personas se encuentran incluidas.

Es preciso insistir en que la definición y análisis de estas cinco dimensiones tiene como
objetivo fundamental establecer y concretar los apoyos que han de favorecer el

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funcionamiento de las personas con discapacidad, considerándola como una persona
concreta ubicada en un entorno concreto y dotado de sus problemas y de sus cualidades.

La aplicación práctica de la definición aquí propuesta parte de las siguientes premisas que
nos sirven para establecer, desde el principio, el marco ideológico de nuestra posición ante
la discapacidad intelectual:
1. Las limitaciones en el funcionamiento real debe ser consideradas teniendo en cuenta el
contexto del ambiente comunitario normal en que se mueven los compañeros de igual edad
y cultura.
2. Para que una evaluación sea válida ha de tener en cuenta la diversidad cultural y
lingüística así como las diferencias en comunicación y en aspectos sensoriales, motores y
comportamentales.
3. En un mismo individuo coexisten a menudo las limitaciones y las capacidades.
4. Al describir las limitaciones, el objetivo más importante debe ser el desarrollo del perfil de
los apoyos necesarios.
5. Si se ofrecen los apoyos personalizados apropiados durante un periodo de tiempo
suficientemente prolongado, el funcionamiento de las personas con discapacidad intelectual
generalmente mejorara.

A la vista de este enfoque, es evidente lo que se pretende buscar los apoyos más
adecuados para conseguir el máximo funcionamiento individual, logrando el desarrollo pleno
de la conducta adaptativa de la persona con discapacidad intelectual, tomando como base
la autodeterminación.
¿PORQUE LA AUTODETERMINACIÓN? La autodeterminación es actuar como agente
causal primario en la vida de uno mismo y hacer elecciones y tomar decisiones con respecto
a la calidad de vida propia, libre de interferencias o influencias externas indebidas
(Whemeyer, 1998).
Para la autodeterminación es esencial la comprensión de las fuerzas y limitaciones de uno,
junto con la creencia de que se es capaz y efectivo. Cuando actuamos sobre las bases de
estas habilidades y actitudes, las personas tienen más capacidad para tomar el control de
sus vidas y asumir el papel de adultos exitosos (Field, Martin, Miller, Ward y Whemeyer,
1998) La persona con D.I. tiene la facultad de desarrollar su auto-determinación, de tomar
decisiones y elegir lo que es mejor para ella, es capaz de resolver problemas, de establecer
metas y objetivos en su vida, de examinar sus opciones, de tomar riesgos, de cometer
errores y aprender de ellos. Y el desarrollo de estos elementos le permite ganar el respeto
que se debe a sí misma.

Todos somos productos de experiencias vitales (personales, medioambientales) y la


mayoría son el resultado de las interacciones de cada uno de nosotros con diferentes
entornos, estas experiencias son el resultado de la relación entre la conducta adaptativa y la
inteligencia (Shalock, 2001).

La capacidad de adaptación marca de modo especial la habilidad de funcionamiento del


individuo porque las limitaciones en la conducta adaptativa son las que más van a afectar
tanto a la vida diaria como la habilidad para responder a los cambios constantes e
imprevistos que ocurren permanentemente en nuestras vidas y en las demandas que
impone el ambiente en que vivimos.

Manejo de ambientes saludables. Considerando las necesidades presentadas por la joven


con la cual se realizará el Proceso de Intervención, de manera específica en el trabajo
realizado estará desarrollado en el campo de las Habilidades Sociales y Prácticas,

¿QUÉ SON LAS HABILIDADES SOCIALES Y PRÁCTICAS? Las Habilidades Sociales


resultan de gran importancia en el ámbito educativo ya que juega un papel muy importante
en los niños y en su educación, además está muy relacionado con la discapacidad
intelectual y la forma que tienen de relacionarse con los demás y por tanto, desenvolverse
en la sociedad.  Habilidades ocupacionales.  Actividades instrumentales de la vida:

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preparación de comidas, limpieza de casa, etc.  Actividades de la vida diaria: comida,
movilidad, vestido, etc.  Evitación de la victimización.  Obediencia de leyes. 
Seguimiento de reglas.  Ingenuidad.  Autoestima.  Responsabilidad.  Interpersonal. 
Autodirección.  Conceptos relacionados con el dinero.  Lectura y escritura.  Lenguaje
(receptivo y expresivo)
IMPORTANCIA DE LA CONDUCTA ADAPTATIVA Entendemos como conducta adaptativa
el conjunto de habilidades que se despliegan en el terreno de los conceptos (p. ej., lenguaje,
lecto-escritura, dinero), en el ámbito social (p. eje., responsabilidad, autoestima, probabilidad
de ser engañado o manipulado, seguimiento de normas), y en la práctica (actividades de la
vida diaria, actividades instrumentales, etc.), el desarrollo de estás habilidades da la
posibilidad a la persona de funcionar en su vida diaria, de esto la importancia de su
desarrollo (Luckasson y cols., 2002).

HABILIDADES CONCEPTUALES HABILIDADES SOCIALES HABILIDADES PRÁCTICAS

Las habilidades sociales son un conjunto de conductas y destrezas específicas que nos
permiten interactuar con los demás del modo más adecuado posible a la situación en que
nos encontramos, y de manera mutuamente beneficiosa. (Monjas, 1999). Es importante ser
conscientes de que las habilidades sociales no son rasgos de personalidad, sino un
conjunto de comportamientos complejos adquiridos y aprendidos que se ponen en juego en
la interacción con otras personas (Moraleda, 1995).
Las Habilidades Prácticas son actividades de la vida diaria (comida, traslado/movilidad,
aseo, vestuario), actividades instrumentales de la vida diaria (preparación de comidas,
limpieza de la casa, transporte, toma de medicamentos, uso del dinero, uso del teléfono),
habilidades ocupacionales, mantenimiento de ambientes saludables. (Luckasson y cols.,
2002). Por ello, es de vital importancia que, en el caso de Liliana comencemos el
entrenamiento para lograr que pueda llegar a tener una conducta social competente. Las
habilidades sociales y prácticas son conductas que pueden ser aprendidas y, por tanto,
pueden y deben ser enseñadas. Liliana tiene que aprender a relacionarse para vivir de
forma satisfactoria en compañía de los demás. Por ello, debemos considerar que la
competencia social alcanza un lugar destacado, tanto para el funcionamiento actual de
Liliana, como para su futuro desarrollo.

ESTUDIO DE CASO
Liliana se encuentra en una familia monoparental conformada por la madre y 5 hijos, Toño
de 15 años, Liliana de 14 años, Beto de 10 años, Panchito de 9 años y Sarahi de 1 año. La
madre se dedica a realizar aseo en casas, su religión es católica, viven en una casa rentada
que cuenta con todos los servicios. Como actividades familiares acostumbran jugar, ir de
visita a casa de sus primos y tíos, la madre manifiesta que existe una buena relación entre
ella y Liliana y aunque de vez en cuando pelea con sus hermanos también se llevan bien.
Como antecedente importante, se encuentra la separación de los padres hace
aproximadamente 2 años, el motivo fue que el padre quiso abusar sexualmente de Liliana y
la madre lo sorprendió y lo corrió de la casa, desde ese día a la fecha ningún integrante
tiene contacto con el padre. En la historia del desarrollo y escolar de Liliana se encuentran
rasgos importantes de retraso psicomotor y del lenguaje, reprobó 1° de primaria y desde ese
momento ha estado recibiendo atención psicopedagógica.

En el aspecto social la madre comenta que Liliana es tranquila, tímida, le cuesta trabajo
adaptarse, se deja influenciar muy fácilmente por otras personas, no distingue entre lo que
es correcto o incorrecto, no toma sus propias decisiones, y no le gusta salir de casa al
menos que sea acompañada por la madre. En ocasiones es respondona y rebelde.
Considerando la información obtenida Liliana presenta Discapacidad Intelectual, no ha
logrado concretar la lecto-escritura y sus capacidades matemáticas son de 1er grado de
educación primaria, presenta limitaciones significativas en su conducta adaptativa y en
habilidades sociales (baja autoestima, ingenuidad, inocencia, timidez, retraimiento),
presenta problemas para relacionarse fuera del ámbito familiar con personas de su edad ya
que siempre sale en compañía de su madre. Hablamos en este caso de Liliana, una

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persona con discapacidad intelectual que cuenta con mayores barreras a la hora de
integrarse, en ocasiones, por el “miedo” o desconocimiento que, muchas veces, el resto de
personas tienen a la hora de relacionarse con ellos.
La relación y la convivencia son componentes sustanciales de nuestra vida como seres
humanos. De su éxito o su fracaso depende buena parte de la calidad de nuestra vida. Por
ello, saber convivir y saber relacionarse se han convertido en una de las riquezas más
apreciadas por la sociedad. Estamos convencidos de que uno de los objetivos más
importantes que nos planteamos al diseñar la propuesta de intervención de Liliana es que
aprenda a ser feliz consigo misma y con los demás. Y decimos aprender a ser feliz porque
la felicidad no se adquiere de forma innata, sino que se puede aprender. Se puede aprender
a encontrarla, a sentirla y a disfrutar de ella. Liliana al ser una persona con discapacidad
necesita cultivar, aprender y practicar las habilidades sociales y prácticas más que nadie.
¿Por qué? Porque con demasiada frecuencia suscitan el rechazo, que es exactamente lo
opuesto a la relación, la aceptación y la convivencia. Puede que el rechazo vaya falsamente
tapado por la conmiseración o por una peyorativa compasión; pero, a la hora de la verdad,
Liliana se verá obligada a demostrar permanentemente que tiene capacidad para convivir,
que tiene mucho que compartir, que puede y desea dar y recibir felicidad.
En este aprendizaje, que dura toda la vida, uno de los elementos más importantes que nos
va a ayudar a lograrla es la puesta en práctica de unas adecuadas habilidades de
interacción social, es decir, la puesta en práctica de habilidades sociales necesarias por
estar inmersos en una sociedad cada vez más compleja y exigente.

Ello exige, ciertamente, conocer y poner en práctica un programa de desarrollo de


habilidades sociales y prácticas que tenga muy en cuenta las características de Liliana;
algunas de sus cualidades pueden facilitar la adquisición de estas habilidades, pero otras
las pueden dificultar. Seguir un programa significa, primero, reconocer su necesidad y,
después, aplicar una sistemática y una pedagogía que se adapte exigentemente a las
realidad vivida de Liliana. Es importante señalar que la joven ya recibe atención
psicopedagógica en las áreas de español, matemática y lenguaje por lo que nosotros
enfocaremos nuestro trabajo en el desarrollo de sus habilidades sociales. Por ello
presentamos los siguientes criterios a considerar en la presente propuesta de intervención: •

Es necesario trabajar con Liliana actividades que favorezcan su desarrollo de habilidades


sociales que sea capaz de desarrollarse plenamente mediante el cuidado de sí misma, que
sea consciente y responsable de sus decisiones y pueda diferencias entre lo que quiere y lo
que necesita. • Debe aprender a tomar decisiones basándose en los resultados,
considerando diversas opciones y sus consecuencias. • Es necesario desarrollar una
seguridad en sí misma para que confíe y valore sus logros y se sienta orgullosa por ellos. •
Se debe trabajar la manera de comunicar a otros sus deseos, sus necesidades y aquellos
aspectos que le desagraden. • Se deben establecer objetivos y metas personales, y que
pueda usar la negociación, el compromiso y la persuasión para lograr los resultados
deseados. • Es necesario que desarrolle interacciones sociales significativas y recíprocas,
dentro de un clima social positivo y sea capaz de identificar situaciones que impliquen
amenaza o riesgo personal.

PRUEBAS APLICADAS Y RESULTADOS

Las evaluaciones aplicadas y los resultados obtenidos fueron las siguientes: De acuerdo a la
prueba HTP, Liliana se presenta como la figura más importante y representativa, se observa
poca relación y comunicación con los padres, distanciamiento entre los padres y ella, la
madre (casa) y el padre (árbol) se encuentran juntos en el dibujo, sin embargo en la realidad
existe una separación entre estos, existen sentimientos de presión por el medio ambiente.
Considerando la F.H. de MACHOVER, se encontraron rasgos de inseguridad, poca
tolerancia, ansiedad y tendencia a la fantasía, Liliana se identifica con su propio sexo,
presenta rasgos de agresividad y de necesidad de contacto con el exterior y falta de
contacto con su medio, impulsividad, rasgos paranoides y sentimientos de “escuchar
demasiado”.

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Siguiendo el puntaje en la escala de BENDER de acuerdo al Método KOPPITZ, Liliana
presenta una edad de maduración neuro-motriz de acuerdo al puntaje obtenido (10 puntos)
de 5 y medio a 6 años, es decir 8 años 4 meses menor a su edad cronológica. No se
puntúan indicadores de organicidad.
Los indicadores emocionales encontrados son los siguientes: Timidez y retraimiento;
impulsividad y agresividad.
En el aspecto académico la alumna presenta las siguientes características: Lectura: se
encuentra en un nivel de adquisición de la lectura y la escritura de tipo presilábico, reconoce
e identifica las letras del abecedario y las siguientes silabas acompañadas de las cinco
vocales s, m, l, d, t, r, n, p, c, g, b, f, p, le cuesta trabajo formular preguntas sobre temas
específicos, no participa en conversaciones, no lee pero reconoce la mayoría de las letras,
interpreta instrucciones que se le dan verbalmente y las ejecuta sin problema, escucha y
participa en lecturas en voz alta, presenta problemas de lenguaje; Escritura: solo escribe las
letras que conoce, y realiza dictado de letra por letra y copiado de palabras. Matemáticas:
realiza la correspondencia uno a uno, realiza conteo oral hasta el 49, con ayuda compara,
reparte, ordena y construye colecciones hasta de 49 objetos, con diversos procedimientos
utiliza la representación grafica de los números hasta el 49 para comunicar cantidades, no
asocia los signos de suma y resta con las acciones de agregar y quitar objetos a una
colección, utiliza el cero en situaciones en las que no queda nada, representa con objetos
los números hasta el 49, clasifica y describe figuras geométricas, identifica cuadrados,
rectángulos, triángulos y círculos.
Considerando la información obtenida Liliana presenta Discapacidad Intelectual, no ha
logrado concretar la lecto-escritura y sus capacidades matemáticas son de 1er grado de
educación primaria, presenta limitaciones significativas en su conducta adaptativa y en
habilidades sociales (baja autoestima, ingenuidad, inocencia, timidez, retraimiento),
presenta problemas para relacionarse fuera del ámbito familiar con personas de su edad ya
que siempre sale en compañía de su madre.

PLAN DE INTERVENCIÓN
Objetivo General Desarrollar habilidades sociales que permitan a Liliana mejorar en su
conducta adaptativa y en su competencia personal. Objetivos Específicos Se pretende que
Liliana:

• Se asuma como una persona digna, capaz de desarrollarse plenamente mediante el


cuidado de sí misma, que sea consciente y responsable de sus decisiones y pueda
diferenciar entre lo que quiere y lo que necesita.
• Evalué la eficacia de sus decisiones basándose en los resultados, considerando diversas
opciones y sus consecuencias.
• Sea segura de sí misma, confíe y valore sus logros y se sienta orgullosa por ellos.
• Pueda comunicar a otros sus deseos, sus necesidades y aquellos aspectos que le
desagraden.
• Logre establecer objetivos y metas personales, y pueda usar la negociación, el
compromiso y la persuasión para lograr los resultados deseados.
• Desarrolle interacciones sociales significativas y recíprocas, dentro de un clima social
positivo y sea capaz de identificar situaciones que impliquen amenaza o riesgo personal.

RESULTADOS

El proceso de intervención se llevó a cabo en 5 sesiones de una hora cada una, se


realizaron diferentes actividades con Liliana para conocer actividades de cuidado personal,
las preferencias e intereses, elección de toma de decisiones, identificar las acciones
necesarias para lograr obtener cosas, comprender y conocer las debilidades y fortalezas
personales, comunicación de deseos y necesidades.

PRE EVALUACIÓN
La alumna tiene una escasa noción sobre las actividades de cuidado personal, sabe que
debe ser limpia y ordenada pero no visualiza que son importantes estás actividades para

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mantener una buna salud, se le dificulta identificar cuáles son sus intereses personales y
preferencias, solo menciona que le gusta ver la televisión, jugar con su hermanita e ir a la
escuela, lo cual limita sus habilidades sociales, no identifica que acciones o decisiones debe
llevar a cabo para conseguir lo que desea, así como puntos débiles y fuertes de ella misma.

POS EVALUACIÓN Liliana ha podido identificar actividades de cuidado personal: higiene y


cuidado del propio cuerpo (bañarse, lavarse, vestirse, arreglo personal, cepillarse los
dientes), limpieza de la casa, lavado de la ropa, elaboración de comida, mantenimiento de
ambientes saludables, asistencia al médico de manera regular y toma de medicamentos.

También con ayuda determinó intereses tales como: terminar la secundaria, estudiar belleza
y salir con sus compañeras de la escuela, comprarse ropa bonita, maquillarse y comprar
accesorios para el cabello. A manera de dialogo se trabajo con ella sobre la responsabilidad,
el seguimiento de reglas y sobre la toma de decisiones más adecuadas para evitar ser
engañada o manipulada, así como diferenciar entre situaciones que le son agradables de
aquellas que le desagraden, dándole como opciones aceptar o rechazar dichas situaciones
(Tu sí es sí y tu no es no, y nadie puede obligarte a hacer nada que tu no quieras).

Con apoyo la alumna logró identificar los siguientes puntos débiles y fuertes: - No habla bien
- No sabe leer ni escribir - No sabe hacer cuentas - Pelea con sus hermanos - Es enojona y
poco tolerante - Se desespera rápido Puntos fuertes: - Atiende a sus hermanos - Ayuda a su
mamá en la casa - Prepara de comer - Sabe lavar la ropa - Va a la secundaria - Tiene
amigas - Se sabe vestir sola - Puede comunicarse - Es responsable cuando se le asigna
una actividad Los objetivos logrados con las actividades fueron: • Habilidades sociales y
prácticas básicas mediante las cuales Liliana pudo manifestar sus necesidades, inquietudes,
problemas, deseos, etc. de la manera más adecuada ante las distintas situaciones. • Supo
tomar decisiones por sí misma sin dejarse siempre influenciar por los demás. Y también
aprendió a decir “NO” en algunos casos. • También pudo evaluar sus decisiones basándose
en los posibles resultados y consecuencias. • Aprendió a darle prioridad a ciertas
necesidades personales y a no darle prioridad solo a los deseos que realmente no necesita.
• Estableció objetivos y metas personales, pudo usar la negociación, el compromiso y la
persuasión para lograr los resultados deseados. • En definitiva, la joven desarrollo aquellas
habilidades sociales y prácticas que le permitieran “moverse” mejor por la sociedad, para
poder hacer amigos, para ser más independiente, para sentirse integrada, etc.

CONCLUSIONES
Como conclusión, es necesario resaltar la importancia que poseen las habilidades sociales y
prácticas en el desarrollo de las personas con Discapacidad Intelectual por lo que
consideramos que dentro de las actividades diarias se deben realizar ciertas acciones que
favorezcan la socialización, comunicación, interacción, comportamiento, etc., para que se
puedan desarrollar lo máximo posible en su independencia, su autonomía, su socialización,
etc., con la finalidad de llegar a vivir y desarrollarse en sociedad. El proceso de socialización
se debe llevar a cabo en primer lugar por la familia, quien da inicio de este para la formación
de habilidades sociales, le debe dar continuidad la escuela la cual debe enfatizar el
desarrollo de habilidades más complejas y específicas, simultáneamente a la familia y
escuela se debe considerar el propio desarrollo o etapas de la vida de la persona, lo cual le
va proporcionado ciertas exigencias y necesidades, en donde las relaciones que establece
con su grupo de amigos dependerán del grado de desarrollo de las habilidades sociales que
el individuo posea.
La asertividad en la toma de decisiones no debe ser un acto que genere ansiedad, esta
debe ser espontánea, y la persona con Discapacidad Intelectual debe poseer los elementos
necesarios para evaluar con eficacia su toma de decisiones, favoreciendo una adecuada
formación del autoconcepto y la valoración de sí mismo.

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