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Análisis del Evangelio de Mateo

Autor: Mateo (también llamado Leví), uno de los doce apóstoles.


Fue sin duda un judío que también era publicano romano.

Destinatarios: Principalmente los judíos. Este punto de vista está


confirmado por el hecho que hay cerca de 70 referencias a las
profecías judías y cerca de cuarenta citas del Antiguo Testamento
Resalta especialmente la misión de Cristo a los judíos, Mt 10: 5 - 6 y
15:24

Mt 10:5 - 6

A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones diciendo: «Por


camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no
entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

Mt 15:24
24Él, respondiendo, dijo: —No soy enviado sino a las ovejas pérdidas de la casa de Israel.

Palabras Claves: Cumplimiento, la cual está repetida con frecuencia para indicar que las profecías del
Antiguo Testamento se cumplieron en Cristo. Reino aparece cincuenta veces y el Reino de los Cielos
treinta veces.

Propósito Evidente: El de mostrar (a los judíos sobre todo) que Jesús de Nazaret era el Mesías
soberano de la profecía judía.

Particularidades:

1. La genealogía completa de Cristo (1: 1 - 17)

2. Incidentes y discursos encontrados solamente en este evangelio:

a). Cap. 2, La visita de los magos, La huida a Egipto, La matanza de los niños, El regreso a Nazaret.
b). Cap 3, Los fariseos y los saduceos vienen a Juan el Bautista.

c). Caps. 5 - 7, El sermón del monte, completo.

d). 11:28 "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados"

e). Pedro camina sobre el Agua.

f). Cap. 23, La denuncia a los fariseos en un largo discurso.

g). Las 30 piezas de plata aceptadas por Judas.

h). Cap. 27, La devolución de las 30 piezas de plata, El sueño de la esposa de Pilato, La aparición de los
santos resucitados, La guardia en la tumba.

i). Cap. 28, El soborno a los soldados, El terremoto, La Gran Comisión.

3. Milagros encontrados sólo en el libro de Mateo.

a). La sanidad de los dos ciegos (9:28 - 30).

b). El dinero del tributo (17: 24 - 27).

4. Parábolas encontradas sólo en el libro de Mateo.

a). Cap. 13, La cizaña, el tesoro escondido, la perla fina, la red.

b). Cap. 18, El siervo inmisericorde.

c). Cap. 20, Los trabajadores de la viña.

d). Cap. 21, Los dos hijos.

e). Cap. 22, La boda del hijo del rey.

f). Cap. 25, Las diez vírgenes, Los talentos, Las ovejas y los cabritos.

Autor y objeto del evangelio


Con notable unanimidad, la tradición de la iglesia ha atribuido desde el s. II la composición de este
evangelio a Mateo el publicano (9.9; 10.3), llamado también Leví, hijo de Alfeo (Mc 2.14; Lc 5.27), el
recaudador de tributos públicos a quien Jesús llamó y unió al grupo de sus discípulos (10.1–4; Mc 3.13–
19; Lc 6.13–16).

Se ha dicho que Mateo (=Mt) es por excelencia el evangelio de la iglesia. Escrito para instruir acerca de
Jesucristo al nuevo pueblo de Dios, se ofrece ante el lector como un texto de estructura básicamente
didáctica.

Características teológicas y literarias

Es evidente que Mateo está más interesado en recopilar y presentar en su obra el pensamiento de
Jesús que en dotarla de un contenido puramente narrativo. Consecuencia de este enfoque es que el
evangelista nos haya transmitido un enriquecedor cuadro de la cristología de la iglesia primitiva,
cuadro que podría resumirse en cuatro puntos fundamentales:

(1) Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, es el Mesías esperado por el pueblo judío.

(2) En Jesús, descendiente de David (1.6; 20.30–31; 21.9), se cumplen las profecías mesiánicas del AT.

(3) El pueblo judío no llegó a comprender cabalmente la categoría espiritual ni la profundidad de la


obra realizada por Jesús en obediencia perfecta a la voluntad de Dios.

(4) El rechazo de Jesús, el Cristo, por parte del judaísmo palestino, proyectó el mensaje evangélico al
mundo gentil, revelando de ese modo su sentido universal.

Rasgo característico de este primer evangelio es su continua referencia al AT, con el objeto de
demostrar que las Escrituras tienen su pleno cumplimiento en Jesús (1.22–23; 2.15,17–18,23; 4.14–16;
8.17; 12.17–21; 13.35; 21.4–5; 27.9–10). Mateo, más que Marcos y Lucas, prodiga las citas de la Ley y
los Profetas (5.17,18; 7.12; 11.13; 22.40) y, con frecuencia, da fe de tradiciones y prácticas religiosas
judías vigentes en la época (cf., entre otros, 15.2; 23.5,16–23).

También nos presenta Mateo a Jesús como el intérprete infalible de las Escrituras. Él es el Maestro sin
igual, que desde la verdad y la autenticidad descubre lo falso de ciertas actitudes humanas
aparentemente piadosas, pero en realidad llenas de avidez por recibir el público aplauso (6.1).
Recuérdese al respecto la crítica de Jesús al reparto de limosnas a toque de trompeta (6.2–4), a la
engreída ostentación de las oraciones callejeras (6.5–8; 23.14) y a la hipocresía de los ayunos
practicados con el afán primordial de impresionar a la gente (6.16–18).

Especialmente interesante es el tratamiento que Mateo da al aspecto pedagógico de la actividad de


Jesús. Mientras que Marcos y Lucas asocian las palabras del Señor a la ocasión en que fueron
pronunciadas, Mateo las dispone de modo ordenado. A menudo las reúne en amplias unidades
discursivas, compuestas con objeto de ayudar a los creyentes a aprenderlas de memoria. Cinco de
ellas, muy conocidas, se destacan por su extensión:

El sermón del monte 5.3–7.27

El apostolado cristiano 10.5–42

El reino de los cielos 13.3–52

La vida de la comunidad cristiana 18.3–35

El final de los tiempos 24.4–25.46

Estos sermones o discursos aparecen en el evangelio precedidos y seguidos por determinadas fórmulas
literarias que sirven de marco dramático a cada composición (5.1–2 y 7.28–29; 10.5 y 11.1; 13.3 y
13.53; 18.1 y 19.1; 24.3 y 26.1). Por otra parte, no son estos los únicos discursos. Mateo contiene
muchas otras enseñanzas y exhortaciones de Jesús a sus discípulos (p.e., 8.20–22; 11.7–19,27–30;
12.48–50; 16.24–28; 22.37–40), así como amonestaciones dirigidas a escribas y fariseos (22.18–21;
23.1–36) o incluso a Jerusalén (23.37–38) y a algunas ciudades de Galilea (11.20–24).

El tema predominante en la predicación del Señor es el reino de Dios (9.35), generalmente designado
en este evangelio como «reino de los cielos» y contemplado en su doble realidad presente (4.17;
12.28) y futura (16.28). La proclamación de la proximidad del reino es también el anuncio que Jesús
encarga a sus discípulos (10.7), a quienes, después de resucitado, les prometerá su presencia
permanente en medio de ellos: «He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo»
(28.20).
Mateo escribe su obra siguiendo, en líneas generales, el esquema de Marcos, aun cuando a cada paso
pone su sello personal en los textos que redacta. En cuanto a los materiales narrativos utilizados, si
bien muchos son comunes a Marcos y Lucas, hay alrededor de una cuarta parte que aporta Mateo de
manera exclusiva.

Los relatos de Mateo, más concisos que los de Marcos, son de un estilo severo y pulcro, y mantienen
cierto tono ceremonial que induce a pensar en un escritor de formación rabínica. A ello contribuye la
presencia en el texto de no escasos elementos literarios que son típicamente hebreos.

Lengua, tiempo y lugar de composición

Este evangelio, como todos los libros del NT, ha llegado a nosotros en lengua griega. Desde los
primeros siglos de la vida de la iglesia, se viene discutiendo la posibilidad de que hubiera sido
redactado inicialmente en arameo y traducido más tarde al griego; pero no hay constancia histórica
alguna de que esto haya sido así. Lo cierto es que el texto griego de Mateo es el único que se conoce.
Sin embargo, dados los abundantes giros semíticos que hay en él, debió haber sido su autor que fue un
judío cristiano que escribió para lectores igualmente de origen judío, pero de habla griega.

Respecto al lugar y tiempo de composición del evangelio, no es posible fijarlos con exactitud. Muchos
piensan que pudo haber sido escrito en tierras de Siria, quizás en Antioquía, después que los ejércitos
romanos destruyeran Jerusalén en el año 70.

Esquema del contenido [las subdivisiones que aparecen en el texto se han agrupado en unidades
mayores]:

1. Infancia de Jesús (1.1–2.23)

Genealogía de Jesucristo (1.1–17)

Nacimiento e infancia de Jesús (1.18–2.23)

2. Comienzo del ministerio de Jesús (3.1–4.11)

Predicación de Juan el Bautista (3.1–12)


Antecedentes del ministerio de Jesús (3.13–4.11)

3. Ministerio de Jesús en Galilea (4.12–13.58)

Comienzo del ministerio (4.12–25)

El sermón del monte (5.1–7.29)

Actividades de Jesús (8.1–9.38)

Instrucción a los apóstoles (10.1–11.1)

Actividades de Jesús (11.2–12.50)

Las parábolas del reino (13.1–58)

4. Ministerio de Jesús en diversas regiones (14.1–20.34)

Actividades de Jesús (14.1–17.27)

Sermón sobre la vida de la comunidad (18.1–35)

Actividades de Jesús (19.1–20.34)

5. Jesús en Jerusalén: semana de la pasión (21.1–28.20)

Actividades de Jesús (21.1–23.39)

Sermón sobre el final de los tiempos (24.1–25.46)

Pasión, muerte y resurrección (26.1–28.20)

MÉTODO CRITICO
1) ¿QUIÉN ESCRIBIÓ EL LIBRO? Mateo

2) ¿CUÁNDO FUE ESCRITO? 60 d.C.


3) ¿A QUIEN FUE ESCRITO? Á los Judíos

4) ¿DE DONDE FUE ESCRITO? Posible de Antioquía.

MÉTODO HISTÓRICO

1) ¿CUÁL ES EL TRASFONDO HISTÓRICO DEL LIBRO?

Escrito principalmente para los judíos, Mateo presenta a Jesús


como el Mesías prometido en el Antiguo Testamento. Llamado a
menudo “el evangelio del reino,” Mateo comienza con una
genealogía de Jesús, “el hijo de David,” y cita frecuentemente del
Antiguo Testamento. Ha sido atribuido a Mateo, un recaudador de
impuestos, uno de los 12 discípulos. Las mejores evidencias lo
identifican como la segunda biografía más antigua de Cristo. Fue
escrito probablemente antes de la destrucción de Jerusalén
ocurrida en el año 70 d.C.

Enfatizando en las profecías cumplidas en la vida de Jesús, y en él


mismo, como prueba indudable de que él es el Mesías, el rey
esperado. Y que el Antiguo Testamento ya estaba anunciando
acerca de Él. Mateo siendo judío, era la persona apropiada, y él
entendía mas la necesidad de este hecho.

Mateo era recaudador de impuestos, para el gobierno Romano;


algo que no era bien visto y aceptado por el pueblo. Este evangelio
ha sido llamado: “El libro mas leído del mundo”. Una hipótesis
moderna dice: Que Mateo copio del evangelio de Marcos.
(Absurda).

BEI) Dios le había prometido a Abraham que, por medio de su


simiente, todas las naciones de la tierra serán bendecidas (Gn 12:3;
15:1-6). Pero, ¿donde estaba tal simiente de Abraham? También
Dios le había prometido a Isaías que nacería un niño, que les seria
dado un hijo, y que el principado estaría sobre su hombro. Ese niño
se llamaría Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno,
Príncipe de Paz, y lo dilatado de su imperio y la paz no tendrían
limite. Ocuparía el trono de David, su padre (Is 9:6-7). Pero, ¿donde
estaba tal simiente de David?

Nadie lo sabia, hasta que el llanto de un recién nacido se escucho


en Belem Efrata. Unos magos del Oriente llegaron a Jerusalén y
preguntaron: “¿Dónde esta el rey de los judíos, que ha nacido?” El
que había de ser Señor en Israel (Mi 5:2), hijo de David, hijo de
Abraham, había nacido ya. Y es ese Rey de los judíos a quien
presenta Mateo.

2) ¿SI ES UNA EPÍSTOLA CUANDO FUE FUNDADA LA IGLESIA? X

3) ¿DE QUIEN ESTA COMPUESTA LA IGLESIA? X

4) ¿CUALES SON SUS FUERZAS Y SUS DEBILIDADES? X

MÉTODO LITERARIO
1) ¿QUE GENERO DE LITERATURA ES EL LIBRO? Narración prosaica

MÉTODO PANORÁMICO
1) ¿CUÁL ES LA IDEA PRINCIPAL DEL LIBRO? Mostrar a oyentes
judíos por medio de las escrituras, de que Jesús es el Mesías; el rey
anunciado desde la antigüedad, Jesús lo demostró en su vida y en
sus hechos. Mateo tiene a los Judíos en su mente.

2) ¿CUÁL FUE LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA CUAL SE ESCRIBIÓ ESTE


LIBRO? Para demostrar a los Judíos que Jesús es el Mesías.
PALABRAS CLAVE DE MATEO (RV 1960): rey (reino, reino de los
cielos, reino de Dios), cumplirse, diablo (Satanás, demonio), pacto.

TEMAS: En su vida, su muerte y su resurrección, Jesús cumplió las


profecías sobre el Mesías de los Judíos y creo la Iglesia.

RECIPIENTES: Cristianos judíos con un compromiso con la misión a


los gentiles; comúnmente de piensa que habían vivido
en Antioquía de Siria y en derredor.

ÉNFASIS: Jesús es el Hijo de Dios, el Rey (mesiánico) de los judíos;


Jesús es Dios presente con nosotros en poder milagroso; Jesús es el
Señor de la iglesia; las enseñanzas de Jesús tienen importancia
continua para el pueblo de Dios; el evangelio del reino es para
todos los pueblos, judíos y gentiles por igual.

Estructura de Mateo

Mateo: “El Rey esperado”

27:37 “Y pusieron sobre su cabeza su causa escrito: Este es Jesús el


Rey de los Judíos”

1:1 Anuncio del Rey Hijo de Nace él


2:1 Nacimiento del Rey David Rey
3:1 Bautizo de Jesús
5:1 Primeras enseñanzas Primera Formando su
6:1 Sin justicia propia Manifestación Reino
7:1 No Juzguéis
8:1 Milagros Formando
9:1 En su ciudad Primeros
su
10:1 Los doce Apóstoles Milagros
reino

11:1 Juan Nuevo


Reafirmando
12:1 Rey del día de reposo Concepto
su reino
13:1 El reino de los cielos
13:53 Comieron cinco mil Reino
Los cuatro mil
15:1 de los Compartiendo
hombres
Cielos el
16:1 Levadura y confesión
reino
Sed como niños
18:1
perdonad
Nuevo pacto
19:1 Ministrando en Judea
21:1 Jerusalén y enseñanza
Juicios del
23:1 Escribas y Fariseos
Destrucción de Juicios reino
24:1 Jerusalén Tiempos
finales
Complot cena y
26:1 Victoria
arresto
Cumplimiento
27:1 La sentencia y muerte del
Resurrección
28:1 La resurrección Rey

La organización del Evangelio de Mateo de al descubierto un


toque artístico. Comienza con un prólogo muy apropiado (caps. 1-2)
y termina con un epílogo que lleva a la reflexión (28:16-20). El resto
del libro se entreteje alrededor de cinco discursos:

1. Capítulos 5-7
2. Capítulo 10
3. Capítulo 13
4. Capítulo 18
5. Capítulos 24-25

Que esto es deliberado se comprueba con los refranes con que


finaliza cada discurso: "Cuando Jesús terminó de decir estas cosas",
o palabras similares ( 7:28; 11:1; 13:53; 19:1; 26:1). Las secciones
narrativas, en cada caso, apunta hacia los discursos. Las cinco
divisiones pudieran sugerir que Mateo compuso su libro teniendo
como modelo la estructura del Pentateuco (los primeros cinco
libros del Antiguo Testamento). De este modo presenta
el evangelio como una nueva Torá (Ley) y a Jesucristo como a un
Moisés nuevo y superior.

Autor y fecha

La canonicidad y el hecho de que Mateo fue el autor de este


Evangelio no fueron cuestionados en la iglesia primitiva. Eusebio
(265-339 d.C.) cita a Orígenes (185-254 d.C.)

Entre los cuatro Evangelios , los cuales con los únicos


indisputables en la Iglesia de Dios bajo el cielo, he aprendido por
tradición que el primero fue escrito por Mateo, quien en un tiempo
fue un publicano, pero después un apóstol de Jesucristo, y fue
preparado para los convertidos del judaísmo (Historia de la iglesia,
6:25).
Es claro que este Evangelio fue escrito en una fecha
relativamente temprana; previa a la destrucción del templo en el
70 d.C. Algunos eruditos han propuesto una fecha tan temprana
como el 50 d.C. Para una discusión más amplia de algunos de los
asuntos relacionados al Autor y fecha de este Evangelio,
especialmente "El problema Sinóptico".

Contexto Histórico de Mateo

El sabor judío del Evangelio según Mateo es impresionante. Esto


es evidente aun en la genealogía de apretura, la cual Mateo rastrea
solo hasta Abraham. En contraste, Lucas, buscando mostrar a Cristo
como el Redentor de la humanidad, regresa hasta Adán. EL
propósito de Mateo es en cierta manera más estrecho: demostrar
que Cristo es el Rey y Mesías de Israel. Este Evangelio cita más de
sesenta veces pasajes proféticos del AT, haciendo énfasis en que
Cristo es el cumplimiento de todas esas promesas.

La probabilidad de que la audiencia de Mateo fuera


predominantemente judía es evidente aún más por varios hechos:
Mateo normalmente cita las costumbres judías sin explicarlas, en
contraste a los otros Evangelios (Mr 7:3; Jn 19:40). Constantemente
se refiere a Cristo como "el Hijo de David" (1:1; 9:27; 12:23; 15:22;
20:30; 21:9, 15; 22:42, 45). Mateo llega a proteger sensibilidades
judías con respecto al nombre de Dios, refiriéndose a "el reino de
los cielos" donde los otros evangelistas hablan de "el reino de
Dios". Todos los temas principales del libro están arraigados en el
AT y colocados a la luz de las expectativas mesiánicas de Israel.

El uso de Mateo del griego puede sugerir que estaba escribiendo


como un judío palestino a judíos helenistas en otros lugares. El
escribió como un testigo ocular de muchos de los acontecimientos
que describió, dando testimonio original de las palabras y obras de
Jesús de Nazaret.

Su propósito es claro: Demostrar que Jesús es el Mesías de la


nación judía, esperado por mucho tiempo. Su gran cantidad de citas
del AT está específicamente diseñada para mostrar la unión entre
el Mesías de la promesa y el Cristo de la historia. Este propósito
nunca está fuera de enfoque para Mateo y él llega a incluir muchos
detalles incidentales de las profecías del AT como pruebas de las
declaraciones mesiánicas de Jesús (2:17, 18; 4:13-15; 13:35; 21:4, 5;
27:9, 10).

Puntos Histórico de Mateo

EL IMPERIO ROMANO:

1. Roma era república del 509 hasta 27 a.C.

2. Judea fue hecha provincia romana durante este período (63 a.C).

3. Augusto se hizo emperador en 27 a.C. y así nació el imperio


romano.

4. Jesús nació durante el reinado de Augusto.


5. En el tiempo de Cristo, había unos 54 millones de personas en el
imperio. Aproximadamente una de cada diez personas era
ciudadana romana (como Pablo, por ejemplo). La ciudadanía
romana traía ciertos privilegios.

6. El idioma oficial era latín, pero en la parte occidental del imperio


(Judea, por ejemplo) las clases educadas hablaban griego.

7. Los romanos construyeron muchos caminos, acueductos y


puentes. El famoso sistema romano de caminos conectaba todas
partes del imperio.

8. Daban a los judíos mucha libertad religiosa.

9. Roma exigía fundamentalmente 2 cosas a los pueblos


subyugados: que pagaran los impuestos y que aceptaran el dominio
de Roma.

10. A cualquier rebelión o revuelta se le hacía frente con terrible


violencia. (Lucas 13:1)

11. El gobierno romano ejerció poder de imponer la pena de


muerte en sus colonias y muchos judíos fueron muertos como
alborotadores. (Lucas 23:18,19)

12. El conflicto principal entre los judíos y los romanos surgió por
los impuestos romanos.

13. Tenían que pagar 3 impuestos principales.

14. Los romanos pensaron que era prudente escoger a personas


nativas del país para recolectar impuestos. El odio de los que
pagaban impuestos era contra estos recolectores, traidores en sus
ojos, y no tanto contra los mismos romanos. Mateo era un
recaudador de impuestos, un traidor para la mente judía.
15. Mantuvieron la ley y el orden por encima de todas las
cosas. Trataron a los pueblos conquistados con justicia. Muchos
aspectos de la ley romana sobreviven en los gobiernos modernos
de todo el mundo.

LO QUE LOS JUDÍOS ESPERABAN EN SU MESÍAS:

1. Había diferentes opiniones acerca de la naturaleza del Mesías.

2. La más popular era, de un rey guerrero que aparecería como un


campeón político y héroe militar.

3. El Mesías reuniría bajo la ley a los judíos de todas las naciones


(los dispersados) y los conduciría en un ataque victorioso contra sus
enemigos.

4. Los opresores paganos serían eliminados y la raza escogida de


Dios sería conquistadora del mundo.

5. El Mesías sería descendiente de David.

6. Un elemento esencial de la esperanza mesiánica era la espera de


la suprema ascensión de la nación de Israel. Esto implicaba que los
intereses nacionales de Israel y la causa de Yahvé eran lo mismo.

El Sermón del Monte (Mateo 5-7)

1 Jesús sube al monte. Mateo 5:1 y baja del monte en


Mateo 8:1 (111 versículos)
2 Temas en el Sermón del Monte: Bienaventuranzas. Sal de
la tierra, Luz del Mundo, Jesús y la Ley, Jesús y la ira,
Adulterio, Divorcio, Juramentos, Enemigos, Limosna, Oración,
Ayuno, Tesoros, Cuerpo, Riquezas, Ansiedad, Juzgar, Puerta
estrechas, Frutos, Nunca os conocí, Cimientos, y sana a un
leproso. (22 temas)

Este pasaje es una colección de enseñanzas de Jesús que


principalmente tienen que ver con el discipulado. Mucho de este
discurso se encuentra solamente en Mateo, pero aproximadamente
la mitad tiene paralelos con Lucas. El tema central del discurso se
resume in 5:48. "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro
Padre que está en los cielos es perfecto."

Las 10 secciones principales de este discurso son:

1. Las bienaventuranzas (5:3-12): Los beneficios de vivir como


ciudadanos del reino de Cristo.

2. Las lecciones de la sal y de la luz (5:13-16): Los efectos de la vida


cristiana sobre el mundo.

3. La verdadera justicia (5:17-48): El significado más profundo de


la ley de Dios.

4. La piedad sin hipocresía (6:1-18): Los motivos correctos para


dar, orar y ayunar.

5. Las preocupaciones cristianas (6:19-34): Cuando servimos a Dios


con motivos sinceros y nos preocupamos primeramente por su
reino, entonces estaremos libres del afán de las cosas menos
importantes.

6. Advertencia contra el juzgar (7:1-6): Los peligros de juzgar a


otros.
7. Invitación a la oración (7:7-12): Las bendiciones y los privilegios
de la oración.

8. Los dos caminos (7:13,14): Escoge el camino angosto y no el


camino espacioso que conduce a la destrucción.

9. El árbol y sus frutos (7:15-20): Por sus frutos los conoceréis.

10. La importancia de la práctica sincera de verdades espirituales


(7:21-29): El obedecer a Dios es infinitamente mejor que
simplemente hablar acerca de tu obediencia.

El Evangelio de Mateo

El primero de los tres Evangelios llamados "sinópticos".

Autor y fecha. El libro no dice quién fue su autor. La tradición,


de manera unánime, lo atribuye al apóstol Mateo desde el año 125
d.C. cuando su nombre se incluyó en el título. Existen opiniones
contrarias a esto, pero la mayoría acepta a Mateo como el autor.
Fue escrito antes del año 70, después del Evangelio de Marcos,
probablemente entre los años 65 al 68 d.C.

Características. Es evidente que Mateo fue escrito conforme a


un esquema muy bien ordenado. Se nota que el autor era una
persona bien educada, que arregló sus materiales atendiendo más
a los temas que al estricto orden cronológico. Su propósito era
probar, especialmente a los judíos, que Jesús es el Mesías. Por eso
comienza su Evangelio, llamándole “hijo de David” y dando su
genealogía (Mt. 1:1–17). Es el único evangelista que relata la
historia de los magos de oriente, que vinieron preguntando
por “el rey de los judíos” que había nacido (Mt. 2:2). Luego apoya
todas sus narraciones y todos sus argumentos con un uso repetido
de escrituras del AT (más de cuarenta citas), siempre señalando a
Cristo y hablando del “reino”. Esta palabra la utiliza unas
cincuenta y cuatro veces (“reino de Dios”, “reino de los cielos”, “el
reino”, etcétera).

Este Evangelio es el que más citaban los primeros escritores


cristianos. Se discute si fue escrito originalmente en griego,
hebreo o arameo. Papías (60–130 d.C.) dijo que “Mateo compuso
los dichos en el dialecto hebreo y después cada cual los tradujo
como pudo”. Pero todo el pensamiento de Mateo mantiene
formas decididamente hebreas.

Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (página 685).


Miami: Editorial Unilit.

Mateo y sus Destinatarios Originales

Muchos elementos en el Evangelio de Mateo indican que sus


principales lectores eran judíos.

1. Mateo pone un gran énfasis en el cumplimiento del Antiguo


Testamento, al cual se refiere con más frecuencia que
cualquier otro autor del Nuevo Testamento.
2. Comienza la genealogía de Jesús mencionando a David y
Abraham. (1:1)
3. No considera necesario explicar las costumbres judías (sobre
todo en contraste con Marcos).
4. Usa la terminación Judía, por ejemplo, la frase “el reino de los
cielos” (en vez de “el reino de Dios”), que refleja la
preferencia de los Judíos de no usar el nombre de Dios.
5. Subraya la función de Jesús cono “Hijo de David” (1:1; 9:27;
12:23; 15:22; 20:30-31; 21:9, 15; 22:41)

Sin embargo, nada de esto significa que Mateo limitara


su mensaje a los judíos. Nótese, por ejemplo que solo él
cuenta la llegada de los “sabios” (que no eran judíos) para
adorar el niño Jesús (2:1-12).

Además, termina el libro con la Gran Comisión (28:18-


20), la cual demuestra que su punto de vista es universal.

 Indicios de que Mateo está presentando a Jesús como un


nuevo Moisés y como conductor de un nuevo Israel.

1. ¿Qué eventos de la niñez de Jesús tienen su paralelo en


la suerte que corrieron los israelitas en Egipto? Vea Mt. 2:13-
23.

2. Fíjese en los detalles registrados por Mateo que forman


un parangón con el éxodo de Israel de Egipto.

Mateo Éxodo
3:13 14
3:17 4:22
4:1 15:22
4:1-11 16-17
4:2 34:28
5:1; 8:1 24:15-17
8:9 7-12

JESÚS Y EL NUEVO ISRAEL

Son de sumo interés los detalles paralelos entre la


descripción que Mateo hace de Jesús en los primeros capítulos de
su evangelio, y los relatos del Antiguo Testamento tocantes a
Moisés y al éxodo. La siguiente tabla servirá para ilustrado:

Jesús El pueblo de Israel del A.T

Va a Egipto bajo José (2:13) Va a Egipto bajo José


Permanece en Egipto (2:14-15) Permanece en Egipto
Herodes manda a matar los niños El faraón manda matar a los
varones (2:16) niños varones
Moisés fue salvado de la
Jesús fue salvado de la matanza
matanza.
Jesús escapo de Egipto (2:19-23) Israel escapo de Egipto.

Otros paralelismos podemos observar en lo que sigue:

Jesús El pueblo de Israel del A.T


Agua del bautismo (3:13) Aguas del Mar Rojo (Ex. 14)
“Mi Hijo amado” (3:17) “Israel es mi Hijo mayor” (Ex
4:22)
Desierto (4:1) Desierto (Ex 15:22)
Jesús es puesto a prueba (4:1- Israel es puesto a prueba (Ex
11) 16-17)
Moisés ayuna 40 días (Ex
Jesús ayuna 40 días (4:2)
34:28)
Monte para un sermón (5:1;
Monte Sinaí (Ex 24:15-17)
8:1)
Diez plagas milagrosas (Ex 7-
Diez milagros de Jesús (8-9)
12)

Razón última de todos estos paralelismos parece ser que


Mateo quiere presentar a Jesús a sus lectores judeo-cristianos
como el conductor del nuevo Israel, la iglesia cristiana, así como
Moisés fue el conductor del Israel antiguo. Que la iglesia llegó a ser
el nuevo Israel, el nuevo pueblo de Dios, lo deja en claro también la
carta de Pablo a los gálatas: “reciban paz y misericordia todos los
que viven según esta regla, y todos los del verdadero pueblo de
Dios” (Gá 6:16).

Jesús es el Moisés predicado en el Antiguo Testamento.

Mateo subraya este hecho al registrar 29 profecías


mesiánicas, 10 de las cuales son propias de su evangelio. Este Jesús
es también el Emanuel, “Dios con nosotros”, hasta el fin de los
siglos, como lo afirma Mateo tanto al comienzo como al final de su
escrito (1:23; 28:20). Dicho Mesías/Emanuel es el Señor de la
iglesia, ese nuevo Israel que tiene el encargo de predicar el
evangelio a todas las naciones. Así como aquellos sabios del
Oriente, paganos, vinieron a ver al Emanuel poco después de que
éste había nacido así por medio de la iglesia este mismo Emanuel
va tanto a los gentiles como a los judíos, por efecto de la misión del
nuevo Israel.

Mateo

Casi nada sabemos acerca de Mateo, llamado también Leví. Se le


menciona en las cuatro listas de los Doce (Mat. 10:3 ; Mar. 3:18 ;
Luc. 6:15 ; Hechos 1:13). La única otra mención es su llamamiento
para seguir a Jesús (Mat. 9:9-13 ; Mar. 2:14-17 ; Luc. 5:27-32).

La única palabra que Mateo nos da acerca de sí mismo es que era


"publicano," término de reproche. Los publicanos eran
recaudadores de los impuestos romanos, y objeto del desprecio
general. Lucas nos dice que Mateo hizo un gran banquete en honor
a Jesús, y que "dejo todas las cosas" para seguirle, pero Mateo
mismo ni aun esto dice a su favor. Le amamos por su abnegada
humildad, y nos maravillamos de la gracia de Dios que escogió a un
hombre tal, para que fuera autor de lo que ha sido llamado "el libro
más leído en todo el mundo."

La tradición dice que Mateo predicó algunos años en Palestina, y


que luego visitó otros países; que escribió su Evangelio
originalmente en hebreo, y que algunos años después,
probablemente alrededor del 60 d.C., emitió una edición más
completa en griego. No nos queda relato alguno de sus prédicas;
pero !que gran servicio a la humanidad fue la producción de esté
libro!
Su oficio de recaudador de impuestos le acostumbraría a llevar
registros. Fue compañero personal de Jesús durante unos dos años
o más. La hipótesis moderna, ampliamente difundida pero no
confirmada, de que Mateo copió del evangelio de Marcos, es a las
claras absurda. No hay ni siquiera una certeza de que Marcos
conociera a Jesús (véase bajo Marcos 1:11). ¿Por qué habría Mateo
de copiar de otro que no era testigo ocular, el relato de cosas que
él mismo había visto con sus propios ojos y había oído una y otra
vez con sus propios oídos?

(Compendio Manual de la Biblia. Henry H. Halley. p 364)

La Genealogía de Jesús

Esta se da también en Lucas 3:23-38. La venida de Cristo había


sido prevista, no solamente desde la eternidad en el cielo, sino
también desde el comienzo de la historia terrenal.

En el remoto pasado Dios había escogido a una familia


determinada, la de Abraham; y más adelante, dentro de la familia
abrahámica, a David, para ser el medio por el cual Su Hijo vendría al
mundo. La nación hebrea fue fundada, y protegida por Dios
durante las edades, como baluarte de aquella descendencia
familiar.

La genealogía, tal como se da en Mateo, es condensada. Omite


algunos nombres. Pero esto no invalida la línea de descendencia.
Las 42 generaciones abarcan un período de 2.000 años. Se dividen
en tres partes de 14 generaciones cada una, quizás como ayuda
para la memoria. La primera abarca 1.000 años; la segunda, 400
años; ya la tercera, 600 años. Son tres grupos de 14 cada uno. 14 es
dos veces 7, y 3 y 7 son números sagrados.

En el tercer grupo se dan solamente 13 nombres, pero es


evidente que el decimocuarto corresponde a María. La genealogía
tal como aparece en Lucas es algo diferente. Mateo remonta hasta
Abraham; Lucas, hasta Adán. La una es descendiente: "engendró" ;
la otra es ascendente :"que fue de". Desde David en adelante
siguen líneas diferentes y divergentes, que sin embargo se tocan en
Salatiel y Zorobabel.

La opinión generalmente aceptada es la de que Mateo da la


ascendencia de José y muestra a Jesús como heredero legal de las
promesas dadas a Abraham y a David; y que Lucas da la línea de
María y presenta la descendencia sanguínea de Jesús, "de la
simiente de David según la carne" (Romanos 1:3). La genealogía de
María, conforme a la usanza Judía, estaba a nombre del esposo.
José era "hijo de Elí" (Lucas 3:23), es decir, yerno de éste. Elí era el
padre de María, y el padre de José era Jacob (Mateo 1:15).

Estas genealogías, por más áridas que nos parezcan a nosotros,


forman la vértebra dorsal de los anales del A.T. Conservadas con
todo cuidado durante largos siglos de vicisitudes trascendentales,
contienen "una descendencia familiar a través de la cual una
promesa fue transmitida durante 4.000 años - un hecho nunca
igualado en la historia humana".

Mateo el Publicano

PUBLICANO Era una persona que tenía la responsabilidad de


cobrar los impuestos para los romanos. A Zaqueo se le llama “jefe
de los publicanos”, lo cual parece indicar que tenía a otros a los
cuales supervisaba (Lc. 19:2). La palabra griega que se usa
es telönës, pero el término publicano tiene una raíz en la historia
de Roma donde era aplicado a unos cobradores de impuestos, por
eso se usó esa traducción.

Los publicanos eran, como todo cobrador de impuestos,


sumamente odiados. Era fama de que cobraban por encima de lo
debido para beneficiarse, por lo cual Juan el Bautista les
amonestó: “No exijáis más de los que os está ordenado” (Lc. 3:12–
13). En adición a esa particularidad estaba el hecho de que los
judíos les consideraban personas no religiosas, con mucho contacto
con gentiles y traidores a su nación, por lo cual eran
muy menospreciadossocialmente.

El Señor Jesús se juntaba con ellos, por lo cual fue


llamado “amigo de publicanos y de pecadores” (Mt. 11:19). Muchos
de ellos se convirtieron (Mt. 21:31; Lc. 7:29), entre ellos Mateo (Mt.
10:3; Lc. 5:27) y Zaqueo. La connotación negativa del
término publicano puede verse, además, en el hecho de que una
persona que no hiciere caso a la amonestación de la iglesia debía
ser considerado como “gentil y publicano”, es decir, alguien con
quien no debía tenerse comunión (Mt. 18:17).

Este era Mateo, un publicano cobrador de impuestos para el


gobierno Romano, para los Judíos era un traidor a la nación.

El Orden Metódico en Mateo

Una lectura cuidadosa del Evangelio de Mateo nos permite


reconocer sin dificultad al arreglo ordenado del material, lo que nos
habla a las claras de la forma metódica en que solía trabajar el
autor, Mateo era un recolector de impuestos, muy detallado con
los números y los cálculos. Mateo tendía a disponer dichos y
hechos similares en grupos de a tres, cinco y siete.

Los tres en Mateo:

1. La división de la genealogía de Jesús en tres secciones.


1:1-17

2. Las tres tentaciones. 4:1-11

3. Tres ilustraciones de hipocresías y piedad genuina, que


se evidencia en la ayuda a los necesitados, en oración y en
ayuno. 6:1-18

4. Tres parábolas relativas a siembra y crecimiento. 13:1-


32

Puede preguntarse: ¿es esta afición de Mateo a los grupos de


a tres simplemente una manifestación de su mentalidad metódica,
o habremos de dar crédito a lo que sugieren algunos exégetas, a
saber, que Mateo juntó hechos y dichos en grupos de a tres o más
por influencia del principio mosaico de que toda evidencia ha de
basarse en el testimonio de dos o tres testigos? (Compare Dt. 19:15
con Mt. 18:16). Parece más razonable admitir lo primero, ya que
Mateo tiene igual predilección por grupos de a siete y cinco.

Ejemplo de grupos de a siete:


1. Los siete ayes pronunciados sobre los maestros de la
ley y los fariseos.23:13-36

2. Las siete parábolas del reino de los cielos. Capitulo 13

3. Las siete profecías cuyo cumplimiento se registra en la


primera sección del Evangelio de Mateo:

1. Jesús nace de una virgen y es llamado


Emanuel. 1:23

2. “Porque de ti saldrá un gobernante”. 2:6

3. “De Egipto llamé a mi Hijo”. 2:15

4. “Raquel, que lloraba por sus hijos”. 2:18

5. “Que Jesús seria llamado Nazareno”. 2:23

6. “Una voz grita en el desierto…”. 3:3

7. “El pueblo que andaba en la oscuridad vio


una gran luz”. 4:15-16

En el mundo antiguo, el numero siete comúnmente


simbolizaba “lo completo”. No sabemos hasta qué punto este
hecho influyó en Mateo. Con todo, la frecuencia con que agrupa
siete elementos, o tres, o cinco, pone de manifiesto su forma
metódica de trabajar.

Para muchos estudiosos de las Escrituras, sin embargo, ese


arreglo en grupos de a cinco que hace Mateo es un indicio
inconfundibles de su propósito.
Ahí están, por ejemplo, los cinco puntos de la ley de Moisés
puestos a discusión en el sermón del monte:

1. Homicidio. 5:21-26

2. Adulterio. 5:27-32

3. Juramentos. 5:33-37

4. Venganza. 5:38-42

5. Amor a los demás. 5:43-48

En cada uno de estos puntos se plantea el contraste entre


“Ustedes han oído que antes se dijo” (o “Ustedes han oído que a
sus antepasados se les dijo”) y “Pero yo les digo”.

Ciertamente, Jesús enseña a sus oyentes que la ley del


Antiguo Testamento condena los pecados de la mente y la
voluntad, de palabras y pensamientos con no menos rigor que los
pecados cometidos mediante acciones ilícitas. Pero hay algo más en
esta comparación entre “lo que se dijo antes” (por Moisés) y “lo
que les digo yo”: es evidente que Jesús se presenta a sí mismo con
un nuevo Moisés, el conductor de un nuevo Israel.

Retos de Interpretación
 Mateo agrupa su material de narración alrededor de cinco
grandes discursos. El no hace intento alguno por seguir una
cronología estricta y una comparación de los Evangelios revela
que Mateo coloca libremente cosas fuera de orden. Él esta
lidiando con temas y conceptos generales, no estableciendo
una línea de tiempo.

 Los pasajes proféticos presentan un reto de interpretación


particular. El discurso de Jesús en el Monte de los Olivos, por
ejemplo, contiene algunos detalles que traen imágenes de la
destrucción violenta de Jerusalén en el 70 d.C. Las palabras de
Jesús en 24:34 han llevado a algunos a concluir que todas
cosas fueron cumplidas, aunque no literalmente, en la
conquista romana de esa era. Esta es la posición conocida
como "preterismo". Pero este es un serio desatino de
interpretación, forzando al intérprete a encontrar en estos
pasajes significados espiritualizados, alegóricos, que no se
apoyan en métodos exegéticos normales. El enfoque
gramatical / histórico hermenéutico para estos pasajes es el
enfoque a seguir, y da lugar a una interpretación
consecuentemente futurista de profecías cruciales.

Temas históricos y teológicos

 Debido a que Mateo está enfocado en presentar a Jesús


como el Mesías, el rey de los Judíos, un interés en las
promesas del reino del AT corre a lo largo de este Evangelio.
La frase típica de Mateo "el reino de los cielos" ocurre 32
veces en este libro (u en ningún otro lugar en todas las
Escrituras).

 La genealogía de apertura está diseñada para documentar las


credenciales de Cristo como el Rey de Israel y el resto del libro
completa este tema. Mateo muestra que Cristo es el heredero
de la línea real. Demuestra que Él es el cumplimiento de
docenas de profecías del AT con respecto al rey que vendría.
Ofrece evidencia tras evidencia para establecer la
prerrogativa real de Cristo. Todos los demás Temas históricos
y teológicos en el libro giran alrededor de este.

 Mateo registra cinco discursos principales: el Sermón del


Monte (caps. 5-7); la comisión de los apóstoles (cap.10); las
parábolas del reino (cap.13); un discurso acerca de la
semejanza del creyente a un niño (cap.18); y el discurso de su
Segunda Venida (caps.24-25). Cada discurso termina con una
variación de esta frase: "cuando termino Jesús estas palabras"
(7:28; 11:1; 13:53; 19:1; 26:1). Esto se convierte en una frase
que señala una nueva porción de narración. Una larga sección
de apertura (caps.1-4) y una corta conclusión (28:16-20),
encierran el resto del Evangelio, el cual naturalmente se
divide en cinco secciones, cada una con un discurso y una
sección de narración. Algunos han visto un paralelo entre
estas cinco secciones y los cinco libros de Moisés en el AT.
 El conflicto entre Cristo y el fariseísmo es otro tema común
en el Evangelio según Mateo. Pero Mateo es cuidadoso al
mostrar el error de los fariseos por el beneficio de su
audiencia Judía, no por razones personales o de
engrandecimiento personal. Mateo omite, por ejemplo, la
parábola del fariseo y el publicano, aunque esa parábola lo
habría favorecido.

 Mateo también menciona a los saduceos más que cualquier


otro de los Evangelios. Tanto los fariseos como los saduceos
son regularmente retratados negativamente y puestos como
ejemplo de advertencia. Su doctrina es una levadura que debe
evitarse (16:11, 12). Aunque estos grupos estaban
doctrinalmente en desacuerdo entre sí mismos, estaban
unidos en su odio contra Cristo. Para Mateo, ellos
epitomizaban a todos aquellos en Israel que rechazaban a
Cristo como Rey.

 El rechazo del Mesías de Israel es otro tema constante en


este Evangelio. En ningún otro Evangelio son los ataques
contra Jesús retratados tan fuertemente como aquí. Desde el
escape a Egipto a la escena en la cruz, Mateo hace una
pintura más vívida del rechazo de Cristo que cualquier otro de
los evangelistas. En el relato de Mateo de la crucifixión, por
ejemplo, ningún ladrón se arrepiente, y ningún amigo o ser
querido es visto al pie de la cruz. En su mente, El es
desamparado aun por Dios (27:46). La sombra del rechazo
nunca es quitada de la historia. Sin embargo, Mateo lo
retrata como a un Rey victorioso quien un día regresará
"sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria"
(24:30).

Vista Panorámica de Mateo

El libro de Mateo es fundamental para comprender la Biblia


como el oxígeno lo es para respirar. El escritor del primer Evangelio
no se identifica por nombre, pero el autor fue Mateo, cuyo nombre
significa “don de Yahveh.” Era conocido también por el nombre de
Leví (Mr 2:14–17; Lc 5:27–32). El respondió de inmediato a la
invitación de Jesús (9:9–13) y en Capernaúm dejó su oficio (9:1) de
recaudador de impuestos para el gobierno romano (10:3) para
seguir a Jesús. Siempre aparece en la lista de los doce apóstoles
(10:3; Mr 3:18; Lc 6:15; Hch 1:13).
Mateo escribe principalmente para lectores judíos. El cita
cincuenta y tres veces del Antiguo Testamento, tanto del hebreo
original como de la traducción griega (Septuaginta), y alude al
mismo setenta y seis veces, más que cualquier otro escritor de los
Evangelios. Mateo escribe acerca del Reino de los Cielos (Dn 2:44;
4:37), expresión que no se encuentra en ninguna otra parte del
Nuevo Testamento. El se refiere al Hijo de David nueve veces (1:1;
9:27; 12:23; 15:22; 20:30, 31; 21:9, 15; 22:42) haciéndole recordar
a sus lectores de las profecías mesiánicas (Is 9:7; Jer 33:15, 17, 21).
La genealogía de Jesús es trazada hasta Abraham, el padre del
pueblo judío (1:1–2). Mateo menciona ocasionalmente costumbres
judías sin explicarlas (15:2), lo que indica que él escribe
principalmente a una audiencia judía.
Mateo también estaba interesado en los gentiles (los no judíos).
El incluye a mujeres gentiles entre los antepasados de Jesús (1:5). El
relato de los magos del oriente (2:1–12) que visitaron a Israel,
capturaría el interés de lectores gentiles, como lo haría la idea de
que personas extranjeras, además de israelitas, formen parte del
reino de Cristo (8:10–11). Los gentiles son instados a poner su
esperanza en Jesús, el Mesías (12:18, 21), de acuerdo a la comisión
que Cristo dio a sus seguidores de hacer discípulos de todas las
naciones (28:19–20). Describiendo quince parábolas y veinte
milagros, Mateo escribe para fortalecer a los que creyeron en Jesús
como el Salvador ungido de Dios, muchos de los cuales sufrían
persecución por su fe.
Varios temas sobresalen en el libro. Mateo demuestra el
derecho de Jesús de ser rey de Israel. El conflicto entre Jesús y los
fariseos surge frecuentemente al unirse ellos a los saduceos (con
quienes no estaban muy de acuerdo) para rechazar lo que Cristo
decía (16:11–12). El libro comienza con un prólogo largo (1:1–4:25)
en el cual Mateo introduce al Mesías como Rey. El cuerpo principal
del libro se organiza alrededor de cinco discursos principales que
Jesús pronunció. Estos son puntos de observación acerca del Rey y
tienen dos partes: un discurso acerca de la verdad y una
demostración de la verdad. La transición entre las partes es
marcada por la frase “Cuando Jesús terminó…” (7:28; 11:1; 13:53;
19:1; 26:1).
El primer discurso del Rey, el Sermón del Monte (5:1–7:29), es
dicho a la multitud estando presente los doce apóstoles (5:1; 7:28–
29). Su segundo discurso (10:1–42) es dirigido a los doce apóstoles
(10:1), instruyéndoles acerca de su ministerio. En el siguiente
discurso, las parábolas del reino (13:1–52), el Rey le da a la multitud
una expresión de su persona (13:2, 36). En el cuarto discurso, el Rey
caracteriza a sus súbditos (18:1–35) y en el quinto, comúnmente
llamado Discurso de los Olivos (24, 25), se dirige a sus propios
discípulos (18:1; 24:1). Comenzando con el prólogo y continuando a
través de estas cinco expresiones personales de Cristo, el Rey y su
reino son mencionados treinta y cinco veces.
En la conclusión (28:16–20) se expone la comisión dada por el
Rey a sus embajadores. La promesa que asegura su permanente
presencia estimula a cada verdadero seguidor de Jesucristo a
compartir las Buenas Nuevas por todas partes.
Hernández, E. A., & Lockman Foundation (La Habra, C. (2003). Biblia
de estudio : LBLA. (Mt). La Habra, CA: Editorial Funacion,
Casa Editorial para La Fundacion Biblica Lockman.

Redacción de Mateo

Este Evangelio es cronológico sólo en sus grandes líneas. La


segunda mitad, que comienza en 13:53, sigue muy de cerca el curso
probable de los acontecimientos, porque este orden se
corresponde con el método del autor, que es el de clasificar el
material por temas. Busca presentar en primer lugar la enseñanza
de Cristo: sobre el reino de los cielos, el carácter de los discípulos,
los milagros que ilustran su doctrina y que revelan su autoridad.
El evangelista muestra la vana oposición de los fariseos, los
adeptos al judaísmo de entonces. Las instrucciones van
acompañadas de ejemplos vivientes. El relato de las curaciones
efectuadas en diversos lugares (8:1-9:34) sigue al Sermón del
Monte (5:1-7:29). Después de las parábolas del cap. 13 se relatan
diversos actos poderosos (14:1-36). El discurso contra el
formalismo farisaico (15:1-20) precede a la descripción de las
intervenciones misericordiosas entre los gentiles (vv. 21-39).
Mateo presenta a Jesús como el Rey mesiánico, dando
cumplimiento a la Ley y a la profecía, estableciendo el verdadero
Reino de Dios sobre la base de su obra redentora. El redactor
menciona con mucha frecuencia el cumplimiento de las profecías
(1:22, 23; 2:5, 6, 15, 17, 18, 23; 3:3; 4:14-16; 8:17; 11:10; 12:17-21;
13:14, 15, 35; 21:4, 5; 26:24, 31, 56; 27:9, 35), y cita el AT un
centenar de veces, bien directamente, bien por alusión. Aunque
judío y escribiendo para judíos, Mateo hace ver que el Evangelio se
dirige también a los gentiles (8:10-12; 10:18; 21:43; 22:9; 24:14;
28:19). Muestra Cristo oponiéndose al judaísmo de su época (p. ej.:
5:20-48; 6:5-18; 9:10-17; 12:1-13, 34; 15:1-20; 16:1-12; 19:3-9;
21:12-16; 23, etc.).
La explicación de ciertos términos (1:23; 27:33), de nombres
geográficos (2:23; 4:13), de creencias y costumbres judías (22:23;
27:15; 28:15), demuestra que Mateo escribía también para todos
los creyentes.

Conexiones

Puesto que el propósito de Mateo es presentar a Jesucristo como


el Rey Mesías de Israel, él cita el Antiguo Testamento más que
cualquiera de los otros tres evangelios escritos. Mateo cita más de
60 veces pasajes proféticos el Antiguo Testamento, demostrando
cómo Jesús les dio cumplimiento. Él comienza su Evangelio con la
genealogía de Jesús, trazando Su ascendencia hasta Abraham, el
progenitor de los judíos. Desde ahí, Mateo cita extensivamente a
los profetas, usando frecuentemente la frase “como fue dicho por
el (los) profeta(s)” (Mateo 1:22-23, 2:5-6, 2:15, 4:13-16, 8:16-17,
13:35, 21:4-5). Estos versos se refieren a profecías del Antiguo
Testamento referentes a Su nacimiento virginal (Isaías 7:14) en
Belén (Miqueas 5:2), Su regreso de Egipto después de la muerte de
Herodes (Oses 11:1), Su ministerio a los gentiles (Isaías 9:1-2, 60:1-
3), Sus curaciones milagrosas tanto del cuerpo como del alma
(Isaías 53:4), Su hablar en parábolas (Salmos 78:2), y Su entrada
triunfal en Jerusalén (Zacarías 9:9).

Propósito de Mateo

El propósito principal de Mateo es el de probarles a sus lectores


judíos que Jesucristo es el Mesías; y lo hace principalmente
mostrando cómo en la vida y ministerio de Jesús se cumplieron las
Escrituras del Antiguo Testamento. Si bien es cierto que todos los
escritores de los Evangelios citan el Antiguo Testamento, Mateo
incluye nueve textos adicionales como prueba (1:22-23; 2:15; 2:17-
18; 2:23; 4:14-16; 12:17-21; 12:35; 27:9-10) para apuntalar su tema
fundamental: Jesucristo es el cumplimiento de las predicciones del
Antiguo Testamento acerca del Mesías. Mateo incluso descubre la
historia del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento recapitulada
en algunos aspectos de la vida de Jesús (véase por ejemplo, su cita
de Oseas 11:1 en 2:15). Para lograr este propósito, también hace
énfasis en el linaje davídico de Jesús.