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PARTICIPACIÓN DEL MAGISTRADO FELIPE DE LA MATA PIZAÑA, EN EL

EXPEDIENTE SUP-REP-165/2017 Y ACUMULADOS.

Nuevamente estamos en presencia de un asunto en el cual está en controversia el


alcance de la libertad de expresión con la que deben contar los periodistas y las
empresas dedicadas al rubro informativo.

Tal como lo he sostenido en múltiples ocasiones, la protección al periodismo es


fundamental en un Estado democrático, pues la labor periodística representa el eje
central para el intercambio de ideas e información pública.

En ese sentido, incluso, en esta Sala Superior adoptamos la tesis de rubro


“PROTECCIÓN AL PERIODISMO. CRITERIOS PARA DESVIRTUAR LA
PRESUNCIÓN DE LICITUD DE LA ACTIVIDAD PERIODÍSTICA”.

Conforme a dicho criterio, los juzgadores debemos presumir como lícita toda aquella
actividad de información que este encaminada a favorecer la retroalimentación de
ideología pública y generar ciudadanos informados para la mejor toma de decisiones.

En el caso, la Sala Especializada consideró que sí se actualizó la adquisición de tiempo


en televisión a favor del Partido de la Revolución Democrática, por la difusión de un
programa de opinión pública porque el conductor del mismo es un militante del citado
partido y, a su vez, afiliado de una agrupación política nacional identificable con dicho
instituto, además que en el programa se usaron diversos elementos visuales y auditivos,
que se consideran muy similares con el logotipo de la asociación y el partido.

La razón fundamental por la cual en el presente asunto voto a favor de la


revocación de la sentencia de Sala Regional Especializada es porque:

1. En autos no hay elementos objetivos que indiquen se esté en presencia de una


contratación o adquisición de tiempo en el medio de comunicación.
2. El programa denunciado fue una entrevista que trató un tema de relevancia social
relativo a los sismos ocurridos en septiembre pasado lo que implica la reconstrucción de
la ciudad, aspecto que reviste interés general.

3. Aunado a ello, el programa no contiene elementos de propaganda política o electoral


que favorezca a un partido o candidato.

4. Además, si bien es dable apreciar el uso de ciertas palabras, colores, o elementos


que resultan coincidentes entre el partido y la agrupación, su utilización no puede
considerarse exclusiva de uno u otro, por lo que en el particular no puede derrocarse la
presunción de licitud que asiste a la labor informativa.

5. Finalmente, es mi convicción que, en un estado democrático, debe primar la libertad


de expresión e información en su máxima dimensión, sobre cualquier tipo de contenidos,
incluso, los televisivos, pues hay que recordar que los periodistas y las empresas de
información tienen la libertad de definir sus contenidos editoriales y actuar de otra
manera implicaría actuar de una manera que no es propia de un sistema democrático.

Por tales razones, me permito expresar mi voto a favor del proyecto.