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TeoRIA ¥ Critica Coleccién dirigids y disefa da por Lois Acenas y Angeles J. Perons ‘ivvini@machndeibvescom m0) Nevceonntes (MoH) DEREK PARFIT Razones y personas Teaduceién y estudio intcoductorio de Marizno RooRiGuez Gonzatez Misime TRANSITO A. Macao Liskos 10 LO QUE CREEMOS SER Enero en el tletansportador. Ya he estado antes en Marte, pero nada mis que por el viejo método, un viaje en nave espacial que dura varias semanas. Esta maquina me enviarda la velocidad dela luz. Sélo tengo que apretar el born verde. Como otros en mi situacin, estoy 371 nervioso. éFuncionars? Repaso lo que me han dicho que va a pasar. Cuando apriete el botén, perderé la conciencia y luego despertaré con Ja impresién de que s6lo ha cranscurrido un momento. En realidad habré estado inconsciente durante casi una hora, El escéner aqut en la Tierra destruiré mi cerebro y mi cuerpo, mientras registra los estados exactos de todas mis elulas. Entonces transmitirs esta informacién por radio, Visjndo a la velocidad de la luz, el mensaje tardaré eres ‘minutos en llegar al replicador en Marte, Este crearé entonees, par- tiendo de materia nueva, un cerebro y un cuerpo exactamente como los mios. Seré en ese cuerpo donde me despertaé Aunque ereo que esto es Lo que va a ocurris, todavia vaclo, Pero cenconces recuerdo emo se refa mi mujer cuando, hoy al desayuno, le rmanifesté mi nerviosismo, Como me recordé, ell ha sido teetrans- porrada a menudo, y nada va mal con dla, Apreto el botén, Como se ‘me pronosticé, pierdo la conciencia y aparentemente la recobré ense~ sla, peco.en un cubfculo diferente. Examinando mi nuevo cuerpo, no m ‘encuentro ningrin cambio en aksoluro. Hasta estécodavia en su sitio el corte que me hice en el hbio superior esta maiana al afeitarme. Pasan varios afios durante los que soy teletransportado con fre cuencia. Estoy otra vez en el cubiculo list para otto viaje a Mace Peco esta vez, cuando aprieto el botén verde, no pierdo la concien- cia, Se escucha un zumbido, y luego el silencio. Salgo del cubiculo y le digo al asistente: «No funciona. {Qué hice mal?» «Si que funciona», contesta, y me da una tarjeta impresa. Leo: «El nuevo esciner graba un cisnotipo* de usted mismo sin desteuir su ceecbro ni su cuerpo. Espe-amos que sepa apreciar las oportuni- dades que este avance técnico ofrece> El asistente me cuerta que soy una de as primeras personas que usan el nuevo escéner. Afade que si me quedo una hora podré usar el intercomunicador para verrie y hablar conmigo en Marte. Esta critica podela estar jusvficada si no cuviéramos reacciones, cuando consideramos esos casos imaginarios. Pero esos casos des- picrtan en la mayoria de nosotros podecosas creencias. Y no seerata de creencias sobre nuestras palabras, sino sobre nosotros mismos. All considerar esos casos, descubrimos lo que pensamos que esté implicado en nuestra propiaexistencia continua, oquéeslo que nos hace a nosotros ahora y 1 nosotros el afio que viene la misma per- sona. Descubrimos nuestras creencias acerca de la naturaleza de la identidad personal a través del tiempo. Aunque nuestras creencias se revelan con la mayor claridad cuando consideramos casos imagi- narios, cambién cubsen casos reales, y nuestras propias vidas. En la “Tercera Parte de este libro sostendré que algunas de estas creencias son falsas, pasando después a sugerie c6mo y por qué importa esto. 75. EL TELETRANSPORTE SIMPLE Y EL.CASO DE LA LINEA SECUNDARIA A principio de mi historia, el eseéner destruye mi cerebro y mi cuerpo. Mi cianotipo se transmite a Marte, donde otra miquina hace una Réplica orgénica mia. Mi Réplica piensa que es yo. y pare- ‘én posible no actuslizads en téeminos de personas, i todas exit Inglaterra cn ca situacin. De forma sim, dads ciertsviisitudescontaficticas en la his ‘ota de las molécalas de una mess, M, uno puede pregunae si M exists en est situaién, si un detexminado manojo de moléculas, que ene scuaién consti- ‘irs uns mess, constuye la misma mesa M. En cide cis, peimos criterias de idenidad »eavés de mundos posibles pars deterinados particles en términos de los eiteros pra oerorpatclares mas "biscos. Si ls enuncindos acerca de raciones (a eribus [messt?]) no son racer a aquellos acerca de crs cnsticu- ences es “bisicos" hay una “textua abierta" en a elacin ene elo, casi no podemos espera dat criterias de idencad slidas yFemes Sin embargo, en casos concrete podemor ser capaces de contests! un determinado manoj de molé- culas todavia constiuita la mess M, aunque en algunos casos le respuesta puede ser indeterminada, ienso que consideciciones sinless apa l problem de laidencidad a cravés de cmp» ‘Dads I posible no reducildad del erunciado sobre Inglaterra me inlino por Acbilcataexpeesién "se sguen al Final de a segunda oracén de Kripke La cue 16m centealsobe la idenidad personal crea que ei des ete observacones se aplican tarabién alas personas, y no alo als nacione y alas met. (10 aut cnesnos sex que no hay tal regla, ni tampoco hechos legales, que apoyen ningu= na de las dos respuestis a nuestra pregunta. Y supongamos que la gente involucrada, si s les planteara nuestra pregunta, no le diera una respuesta. No habifa entonces respuesta a nuestra pregunta. La afirmacién «Este es el mismo clubs no sera ni verdadera ni falsa. Aunque no hay respuesta a nuestra pregunta, puede que no haya nada que no sepamos. ¥ es que la existencia de un club no esta sepa~ zada de la existencia de sus miembros, actuando juntos de ciertos modos. La existencia continua de un club sélo conlleva que sus miembros mantengan encuenteos, encuentros que se conduzean segin las ceglas del club. Si sabemos todos los hechos sobre eémo mantuvo la gente sus encuentros, y sobre las reglas del club, sabe- mos todo lo que hay que saber. Por es0 no nos quedariamos per- plejos al no poder responder a la pregunta, «ifs éste el mismo club», No nos quedasiamos perplejos porque, aun sin contestar a esta pregunta, podemes saber todo lo que sucedié. Si esto ocurre con una pregunta, diré que esta pregunta es varia Cuando hacemos una pregunta vacfa, estamos considerando sélo un hecho o resultado. Las difecentes respuestas a nuestra pre- gunta nada més que son diferentes descripciones de este hecho resultado. Por eso podemos siber todo lo que hay que saber sin res- ponder a esta pregunta vaeia. En el ejemplo que puse podemos pre- guntar, «Es el mismo club o simplemente otro club exactamente igual?s. Pero no se trata con esto de dos posibilidades diferentes, de las cuales una tenga que ser verdadera Cuando una pregunta vacia no tiene respuesta, podemos decidie darle una respuesta, Podriamos decidir lamar al sltimo club el mismo que el original. O podrfamos decidir decir que es otro club, cexactamente igual. Esta no es una decisign entre diferentes concep ciones deo que realmente ocurri6. Antes de tomar nuestea decisién ya sabiamos lo que ocurrié. Simplemente elegimos una de dos des ceipeiones diferentes del mismo curso de sucesos. Si somos reduccionistas en lo relativo a fa identidad personal, deberiamos hacer afirmaciores parecidas. Podemos describir casos fen que, entre yo ahora y una persona futura, las conexiones fisicas J psicolbgicas se mantienen sélo en un grado reducido. Si me ima- [La toeerouo seasons gino a mf mismo en un caso asi, siempre puedo preguntar, «Estoy a punto de mori? éLa persona resultante seri yo2s. Segin la con- cepeién reduccionista, en ciertos casos no habria respuesta. Mi pre~ gunta seria vaca, La afiemacién de que estaba a punto de mori no seria ni verdadera ni fala. Si conociera los hechos acerca de la con- tinuidad fisica y la conexividad psicolégica, sabria todo lo que habria que sabe Lo sabrfa todo, aunque no supiera si estaba a punto de morie 0 segui viviendo durante muchos aos. Cuando se nos aplica a nosotros mismos, esta tesis reduccio- nista resulta diftil de creer. En casos imaginarios de esta clase, algo no usual esti a punto de ocurrie. Pero Ia mayorfa de nosotros se inclina a creer que, en cualquier caso coneebible, la pregunta «Estoy a punto de morir? tiene que tener una respuesta. Y nos inclinamos a pensar que esta respuesta tiene que ser, de la manera rs simple, un 0 un No. Cualquiee persona futura tiene que see yo oalguien diferente. Llamo a estas ereencias a tesis de que mut tra ideidad see gue ser derminad AA continuacién describiré dos tesisexplicativa. La primera res- ponde a una nueva pregunta. (Qué da unidad a las diferentes expe riencias que son tenidas por una persona singular en el mismo momento? Mientras escribo esta frase, soy consciente del movie miento de mis dedos, puedo ver Ia luz de sol sobre mi mesa de era- bajo y puedo oi el viento agicando las hojas de los éeboles. «Qué unifica estas diferentes experiencias? Som las experiencias que estén siendo tenidas, en este preciso momento, por una persona concreta, tun sujeo de eperienias. Y una pregunta parecida incluye la totalidad dde mi vida, (Qué da unidad a las diferentes expeviencias que, juntas, constituyen esta vida? Hay quienes dan la misma respuesta. Lo que uunifiea todas estas experiencias es, simplemente, que son todas mias, A estas respuestas las denomino la tesis de que la unided psico- legica se exlica por a propiedad. Las tesis descritas hasta aqui teatan sobre la naturaleza de a identidad personal. Terminaré con un par de tesis que tratan, no de la naturaleza de esta identidad sino de su importancia. Consi- [Lo out cusuas sen) dleremos un caso corrente en que incluso segin cualquier versi6n de Ja concepcién reduccionista, hay dos resultados posibles. En uno de los resultados, estoy a punto de morie. En el otro, vivieé muchos aitos. Si estos aos valiesen la pena vivise, el segundo resultado serla mejor para mi. Y la diferencia entre los dos resultados la juzgaria- mos importance, segin la mayorta de las eortas de la racionalidad y a mayorta de las teorias morales. Tendeia una relevanciaracional moral el que yo estuviera a punto de mori 0, por el contrario, fuera a vivie muchos afios. Lo que se juzga importante aqui es si, durante 50s afios, habré alguien vivo que sf ye. Esta es una cuestién sobre la identidad personal. Segiin cierta opinién, en esta clase de cas0s esto es siempre lo imporeante Llamo a esto la tesis de que la ideni- dad personal lo que importa. Esta es la concepeién natural La tesis rival es que la idewidad personal nos fo que impor, Yo defiendo que Loqueimportaes la rdacén &: conexividad y/o continuidad psico- lgica, con la clase correcta de caus, ‘Ya que es mis contiovertido, afado, como afirmacién separada En una explicacién de lo que importa la clase correcta de causa podefa ser cualquier causa, Es en los casos imaginarins donde mejor podemos decidir silo que importa es la relacidn R 0 la identidad personal. Un ejemplo puede ser el caso de la nea secundaria, en el que mi vida se solapa bevemence con la de mi Réplica. Supongemos que pensamos que yoy mi Réplica somos dos personas diferentes. Yo estoy a punto de ‘moris, pero mi Réplica vivied otros cuarenta afos. Si la identidad personal es lo que importa, yo deberia considerar mi perspectiva aqui claramente tan mala como la muerte normal. Pero si lo que importa es la relacién R, con cualquier causa, yo deberia considerar ‘este modo de morir casi tan bueno como la supervivencia normal El desacuerdo entre estas.concepciones no se limita a los casos imaginarios. Las dos tesis también discrepan sobre todas las vidas reales que se viven, El desacuerdo es aqui menos pronunciado, pues- to que, segiin ambas cess, todas estas vidas, 0 casi todas, contienen Ia celaci6n que importa. Segiin todas las concepciones plausibles de Ja naturaleza dela identidad personal, ésta casi siempre coincide con la continuidad psicoldgica, y coincide aproximadamente con la conexividad psicolégica. Pero, como mantendeé después, supone tuna gran diferencia cusl de estas pensamos que es la que importa Si dejamos de ereer que nuestra identidad es lo que importa, esto puede afectar a algunas de nuestras emociones, en especial las que estin relacionadas con nuestra actitud ante el envejecimiento y la muerte. Y, como defenderé, puede que cambiemos nuestras ideas sobre la racionalidad y la moralidad, Ahora he dado una descripcién preliminar de diversas concep- ciones diferentes. Formuladas de esta forma absteacta, puede que la descripcién no pueda ser completamente clara. Pero cuando las someta a discusién tal vez se torne claro lo que ahora esté oscuro. &émo se relacionan entre si estas concepciones? Airmaré lo que algunos niegan, que muchas de ellas se mantienen 0 caen jun tas. Siestoes cierto, serimas facil decidir cuiles la verdad. Cuando veamos eémo se relacionan estas concepeiones, encontraremos, €50 «reo, que s6lo tenemos dos aleernativas. Vale la pena formulae con antelacién algunos de los modos en que, como defenderé, se rela- cionan estas concepciones Si no creemos que somos entidades que existen separadamente, épodemos pensar justificadamente que la identidad personal es lo que importa? Algunos creen que podemos. Yo sostendré que no podemos. Si no pensamos que somos entidades que existen separadamen- te, épodemos pensar justificadamente que la identidad personal no consiste s6lo en continuidad fisica y psicol6gica, sino que es un hecho adicional? Pienso que no podemos. Si pensamos que nuestra identidad tiene que ser determinada, teenemos que creer que somos cntidades que existen separadamen- te? Tener la primera creencia no implica tener la segunda. Podeia- ‘mos pensar tanto que no somos entidades que existen separada- mente como que, para cualquier pregunta sobre la identidad perso~ ral, tiene que haber siempre una respuesta, que tiene que ser Si 0 No. Los hay que acepran este modo de ver las cosas. Peo yo defen- deré que es injustifiable. Sélo si somos entidades que cxisten sepa- [to ave carr st 397 radamente puede ser cierto que nuestra identidad viene que ser decerminada Seria posible afirmar que somos entidades que existen separa~ damente, pero negar que nuestra identidad cenga que ser determi- nada, Peco hay pocos que combinarian estas dos afirmaciones. Supongamos a con:inuac:én que pensamos que la unidad psi- colbgica se expliea por la propiedad. Pensamos que la unidad de conciencia de una persona er un momento dado se explica por el hecho de que las diferentes experiencias de esa persona estin sien- do todas tenidas por ell. Y pensamos que la unidad de la vida com- pleta de una persona se expliea por el hecho de que todas las expe- riencias de esta vida sor cenidas por ell. Estas son las explicaciones que dan los que afirman que somos entidades que existen separada- mente. preguntar, «stay a punta de morir?, Pero no es clecto queen todo caso, esta peegunta tenga que tener una respuesta que cenga que set Sf o No. En algunos casos sexia tina pregunta vack (3) Hay que explcar dos unidades: Ia unidad de conciencia en un sromenco dado, y I unidad de una vida completa. Ninguna de ellas puede eeplicarse afirmando que diferences experiencias (Ls tonnrion mason son tenidas por la misma persona. Tienen que explicrse des cribiendo las elaciones entee estas mumerosas experiencias, y sus relacones con el cerebro de ls persona en cuestién. Y podemos cefericnos a estas experiencas, y describ poe com= pleto ls relaciones que se dan ent ella, sin aficmae que son tenidas por una persona (#) Li identidad personal no es lo que importa. Lo que funda smentalmente importa es la relacién R, con cualquier causa sca relacign es lo que importa aunque, en un caso en que una persona esté Reelicionada con otcas dos personas, la relacibn R no proporcione identidad personal. Hay otras dos rlacio- res que pueden tener alguns importancia: I continuidad fisi- cayla similitad fisica. (Hay personas, ls que soa muy bellas pata Ise que la similitud fisics puede tener gran importancis) Aqui va un breve esquema de cémo abogaré por mis conelusio- res, Primero trataré de contestar algunas objeciones a mi afirma- cidn de que podeiamos describir nuestras vidas de un modo inpeso- nal. Luego trataré de demostrar que, aunque no seamos conscientes de ello, estamos naturalmente inclinados a pensar que nuestra iden- tidad tiene que ser siempre determinada. Estamos inclinados a pen sar, con toda seguridad, que tien: que ser as A continuacién argu rmentaré que esta creencia natural no puede ser ciesta como n0 scamos entidades que existen separadamente. Entonces argumenta- 1€, favor de la conclusién (1, que dice que no somos encidades de esa clase, Defender€ que, puesto que (1) es verdadera, también lo son mis tres conclusiones restantes. La mayoria de nosotros aceptarfa alguna de la afiemaciones que voy a negar. De modo que argumentaré que la mayoria de nosotros, tiene una falsa visién de nosoteos mismos y de nuestras vidas rea les. Sillegamos a ver que esta visién es falsa, algo puede cambiar en nuestra vid, [Lo out enemas sn}