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Filosofia Poshegeliana

Apuntes tercer parcial


Aldana Colman

20/9/2016

Reacción antihegeliana del siglo XIX. Tres autores que van a marcar un cambio para la filosofía del siglo XX. El
existencialismo es una corriente filosófica que reacciona frente al racionalismo exacerbado del programa
filosófico de Hegel. En oposición directa, el movimiento existencial plantea que las cosas no deben ser
explicadas sino vividas, así intenta recuperar la experiencia concreta como centro de la atención filosófica y
humana. Existir es para el existencialismo una experiencia de vida, única y subjetiva, por lo que no se puede
universalizar al individuo mediante la razón sino singularizarlo mediante su existencia.

ARTHUR SCHOPENHAUER (1788-1860)

El filósofo alemán Arthur Schopenhauer, nacido en Polonia en 1788, es uno de los pensadores más
influyentes de los siglos XIX y XX. Relizó en su juventud diversos viajes por toda Europa, especialmente por
Francia e Inglaterra. En 1820 accede al grado de docente en Berlín; y, en claro desafío al pensamiento oficial,
anuncia sus clases a la misma hora que las de Hegel (anti-Hegel y antihegelianismo). Su arrogancia acaba en
un completo fracaso y tiene que suspenderlas, decide abandonar la docencia. Posteriormente, se prefirieron
los tintes negros de Schopenhauer que el optimismo racionalista del idealismo. Otorgó una pensión a su
perro en el testamento. Heredó el carácter malhumorado y regañón de su padre.

La estructura de su pensamiento puede fundamentarse en 2 de sus obras:

1) La cuádruple raíz del principio de razón suficiente

El mundo cognoscible es para él el mundo fenoménico (Kant). Los objetos de nuestra mente son únicamente
fenómenos y sobre estos versa toda la ciencia. La ciencia constituye el estudio de las relaciones que ligan en
nuestro conocimiento los diversos fenómenos y que vienen determinados por el principio de razón
suficiente, que Schopenhauer toma de Wolf. En su tesis doctoral estudia los 4 MODOS que puede adoptar
este principio. Cada modo corresponde a una de las cuatro clases de objetos de la ciencia, que se relacionan
de una manera peculiar:

1. Objetos EMPÍRICOS → se relacionan mediante conexiones causales, que son reguladas por el
Objetos de la ciencia

principio de razón suficiente del devenir.


2. Objetos ABSTRACTOS → se relacionan formando juicios y razonamientos y estas conexiones son
regidas por el principio de razón suficiente del conocer.
3. Objetos MATEMÁTICOS → formas puras de espacio y tiempo, están regulados por el principio
de razón suficiente del ser.
4. Objeto de AUTOCONOCIMIENTO (el yo) → las relaciones de las voliciones y el sujeto están
reguladas por el principio de razón suficiente del actuar o ley de motivación.

"Para toda entidad X, si X existe, entonces hay una explicación suficiente de por qué X existe". En todo el
mundo conocido rige, por tanto, una completa necesidad. Todo surge por razón suficiente, y las acciones
voluntarias del hombre no escapan a este determinismo. El principio de razón suficiente sólo es aplicable al
mundo de los fenómenos, no al mundo en cuanto todo.

La razón tiene sólo una FINALIDAD PRÁCTICA. Los conceptos que ella elabora nos sirven para fijar, conservar
y transmitir los conocimientos. En el plano de la vida, esta virtualidad práctica de la razón se manifiesta, por
una parte, 1) en la capacidad de formular leyes para nuestro obrar moral y, por otra, 2) en la posibilidad de
descubrir modos más eficaces de satisfacer nuestras necesidades materiales.

El principio de razón suficiente está antes del mundo natural, antes del conocimiento y antes de la moral. Es
lo más real en el sentido en que todo depende de él, pero no en el plano del ser. Esto significa que dicho
principio no es inteligible, estamos imposibilitados estructuralmente a conocerle. No podemos conocer al
primer principio filosóficamente, pero sí reflexionar sobre él y saber que existe.
La crítica de la razón pura (referida a la posibilidad de la ciencia) y La crítica de la razón práctica (referida a la
posibilidad de la moral) dos son obras kantianas que le dan a Schopenhauer lo que necesita. Decir que la
metafísica no es posible (Kant), es decir que no podemos conocer al principio de razón suficiente
(Schopenhauer).

2) El mundo como voluntad y representación

Declara en las primeras páginas de su obra principal, El mundo como Voluntad y Representación, que sus
verdaderos maestros han sido Kant, Platón y la antigua sabiduría de los Vedas. Tan diferentes filosofías
coincidian, sin embargo, en la distinción de un mundo inmediato, aparente e ilusorio, tras el cual se esconde
la verdadera y única realidad. Ciertamente, esta distinción no se establece de forma idéntica en tales
doctrinas, pero las tres colaboraron en la formación de lo que sería la inspiración originaria del pensamiento
de Schopenhauer.

Pero a pesar de este mundo de partida kantiano, Schopenhauer no se conforma con el reconocimiento de la
incognoscibilidad de la cosa en sí. Su pretensión es acceder al conocimiento del noúmeno después de haber
tomado conciencia del carácter meramente fenoménico del mundo de la representación. ¿Cómo nos sería
posible superar el mundo ilusorio y aprehender la verdadera realidad? Como ya se ha visto, la razón tiene
sólo una finalidad práctica y no nos proporciona nuevos conocimientos; por lo tanto, no pertenece a ella la
capacidad de traspasar la máscara de lo aparente y penetrar en el ser real.

Este nuevo y radical conocimiento tiene que darse también en una intuición inmediata. Esta intuición es una
intuición introspectiva, en la que sujeto y objeto se confunden, y en la cual capto el sentimiento inmediato
de mi mimsmo. Yo me experimento como sujeto de deseos, de aspiraciones, de anhelos, es decir: como
voluntad: voluntad que se manifiesta y exterioriza en mis actos corporales.

Mi cuerpo es también representación, es mi propio fenómeno, soporte de mis representaciones. En esta


intuición es captado como manifestación fenoménica de la voluntad; en otras palabra, como voluntad hecha
representación. No sólo mis acciones y movimientos corporales, sino todo mi cuerpo, sus partes y órganos,
son en realidad voluntad objetivada y hecha visible. Este nuevo conocimiento que no es una representación
de un objeto para un sujeto, sino la percepción inmediata e interna de mi propia realidad, constituye la clave
del desenmascaramiento de todo el mundo fenoménico. Existe, pues, una sola voluntad que se manifiesta en
una diversidad de apariencias.

→ soporte de mis representaciones, voluntad objetivada y hecha visible.

El carácter fundamental de la voluntad consiste en ser, ante todo, VOLUNTAD DE VIVIR. La voluntad es vida,
afán de vivir, y así, todo lo vivo aspira sólo a seguir viviendo. Todo ser es esencialmente voluntad de vivir,
objetivación de esta voluntad. La voluntad de vivir es sólo voluntad, entendiendo por ello un querer
irracional, ciego y perpetuo. Es un anhelo constante que implica una insastisfactibilidad esencial. Nada
puede colmar el deseo porque ella es PURO DESEAR.

VOLUNTAD DE VIVIR – PURO DESEAR.

El ser humano es la forma suprema de manifestación de la voluntad de vivir y, por ende, el ser que
experimenta más privaciones y necesidades, el dolor de todo desear. La vida del hombre oscila entre el
deseo y el hastío. 1) Nunca encuentra satisfacción plena de sus anhelos, y 2) cuando consigue apagarlo, es
para caer en el aburrimiento.

A este drama de la vida humana hay que sumarle el EGOÍSMO de toda voluntad individual. Cada individuo se
siente a sí mismo como la única voluntad de vivir, y se afana por mantener su vida por encima de todas las
demás. En contra de la optimista visión de Leibniz, declara abiertamente que este es el peor de los mundos
posibles.

→ VOLUNTAD DE VIVIR, egoísmo, cadena de deseo permanente.

INMANUEL Fenómeno ARTHUR Representación


KANT SCHOPENHAUER
Noúmeno (cosa en sí) Voluntad
Consecuencias positivas: carácter activo del Consecuencias negativas: carácter ilusorio y
conocimiento humano. fantasmagórico del conocimiento humano.

Lo que diferencia la perspectiva kantiana de la de Schopenhauer es el acento pesimista que pone este último
autor. Kant acentuó las consecuencias positivas de su concepción fenoménica del conocimiento: el hombre
es un ser activo en el conocimiento y aunque le esté vetado lo extrafenoménico en el ámbito del fenómeno
puede desarrollar su actividad cognitiva casi hasta el infinito; de hecho para Kant lo nouménico es algo así
como un límite que nunca se alcanza pero que alienta al conocimiento fenoménico a desarrollarse.
Schopenhauer, por contra, subrayará en su perspectiva no el carácter activo del conocimiento humano sino su
carácter ilusorio y fantasmagórico: las representaciones de nuestra mente nos engañan y nos empujan a
amar, odiar o querer lo que no son más que volutas de humo de nuestra mente.

Giro copernicano que dio Schopenhauer a la ontología occidental: mientras que anteriormente la esencia
del mundo había sido “El Bien”, “La Belleza”, “Dios”, “La Razón” etc. es decir, concepciones tranquilizadoras
que presentaban la esencia de lo real como un orden bondadoso, Schopenhauer introduce en la ontología la
idea de que la esencia de lo real es precisamente lo contrario: irracionalidad desmedida.

GIRO COPERNICANO DE SCHOPENHAUER EN LA ONTOLOGÍA OCCIDENTAL → la esencia de lo real (del mundo)


¬ es un orden racional bondadoso, sino que es irracionalidad desmedida.

Voluntad tiene su raíz etimológica en el verbo volere que significa querer. En contraste con la razón y la
emoción, querer implica pulsión/impulso. Querer es un impulso. La voluntad es activa en el sentido más
radical (es acción) y no necesita del objeto. El fundamento del mundo es un ímpetu irracional (metafísico)
que se crea a sí mismo, genera su propio objeto. Sólo necesita de la determinación de la voluntad, porque se
logra al poseer.

El ser humano sufre y el mundo es indiferente. La TRAGEDIA DEL SER HUMANO es justamente, como vimos,
darse cuenta de esto, es tener conciencia. Nuestra desgracia es la individuación. El tema de Schopenhauer
no es la libertad sino la LIBERACIÓN. No es un juego de palabras. La pregunta no es si yo tengo libertad o no
en las acciones, sino cómo me libero de la necesidad impuesta por el principio de razón suficiente.

- el mundo es indiferente al sufrimiento del ser humano


- el fundamento del mundo es un ímpetu irracional que se crea a sí mimo
- ¬ hay ningún fin racional en el mundo
- giro copernicano en la ontología occidental: esencia de lo real = irracionalidad desmedida

Para escapar de esta maldición hay 3 VÍAS o caminos de salvación:

• CONTEMPLACIÓN ESTÉTICA: El primer camino de salvación que se le presenta al hombre es el arte.


Como ya hemos visto, la razón y la ciencia actúan al servicio de la voluntad de vivir, y responden a su
deseo. Sin embargo, en la contemplación estética, el sujeto se convierte en puro espectador, que se
relaciona con el objeto en un acto de conocimiento que excluye todo interés. El objeto no es
aprehendido como deseable sino como puro valor estético. En este acto, el sujeto escapa de las
exigencias de la voluntad de vivir y no actúa a su servicio. Ahora, contempla el objeto fuera de sus
relaciones fenoménicas de causalidad, espacio y tiempo. Lo ve en su soledad, aisladamente, y, en tal
visión, se olvida de si mismo como voluntad. Schopenahuer no explica satisfactoriamente cómo
puede darse este acto, pero parece concebirlo como fruto de un excepcional desarrollo de la razón,
que la capacita para actuar por encima de su uso instrumental. Este acto de contemplación es lo que
Schopenhauer llama IDEA ETERNA, recogiendo la idea platónica de las Ideas.

El arte suprema es la música. Esta manifiesta la voluntad misma. Schopenhauer era un hombre
dotado para el arte (interesado particularmente en la literatura española). De todas formas, este
primer camino es insuficiente, pues sólo nos permite un rechazo momentáneo de la voluntad.
Igualmente insuficiente es la religión.

• ASCETISMO: se trata de desenamorarse de la vida, la voluntad nos hace apegarnos a ella. Esta es
sólo una evasión ilusoria basada en alegorías y fantasmas. Ciertamente, la religión cristiana, con su
ascetismo y su renunciamiento, se acerca bastante a la auténtica negación de la voluntad de vivir.
Pero no realiza en verdad tal negación, pues conserva la esperanza gratificante de una inmortalidad
personal, además de que atribuye a Dios nuestra propia salvación. Tampoco el suicidio es verdadera
negación de esa voluntad, pues el suicida rechaza los males de la vida, no la vida misma y, por tanto,
en ese acto, secunda la voluntad de vivir.

• FILOSOFÍA: cambiar la voluntad por la no-luntad, debemos aniquilar todo deseo. Es un acceso al
nirvana. La doctrina de Schopenhauer se acerca estrechamente a la doctrina de la mística hindú, en
su disolución del sujeto dentro del nirvana final. Una vez que hemos conocido la verdadera y única
realidad de todo lo fenoménico, que es una sola voluntad de vivir, podemos reconocernos como
idénticos con todo lo que nos rodea, como una sola cosa, y sentir como propio el dolor de toda la
vida, en cuanto que es un solo dolor. Surge así la compasión, que supone la negación de mi voluntad
de vivir como voluntad indivudual y egoísta. Es el camino hacia la aniquilación de mi propio yo.

6/10/2016

SÖREN KIERKEGAARD (1813-1855)

Nació en Copenhague en 1813. Heredó el carácter melancólico y taciturno de su padre. La figura de


Kierkegaard representa uno de los casos más sobresalientes de interdependencia entre el pensamiento y la
vida. Con frecuencia se ha calificado su doctrina como biográfica, como confesión personal. Pero esto no
debe limitar el valor de sus ideas. La obra de Kierkegaard es verdadera filosofía y su contenido, por tanto, de
valor universal. Si la doctrina de Schopenhauer podría ser considerada como el grito de una amarga
experiencia del sinsentido de una vida sin esperanza, la que nos ocupa ahora representa el anuncio
apasionado de la verdad que da sentido y esperanza a la existencia humana. Las masas no se salvan, se
salvan los individuos. En 1836 está al borde del suicidio por el desprecio que le inspira su propia vida.

Momentos

1. Relación con su padre. Su papá quiere que sea pastor, pero Kierkegaard abandona la teología y se vuelve
literato. Su padre lo veía gastando el tiempo en teatros y cafés. Se reconcilian antes de que muera su padre.
La turbulenta y melancólica vida de Kierkegaard comenzó mucho antes de su nacimiento. Sumido en la
pobreza y en la más profunda desesperación, su padre maldijo a Dios. Kierkegaard no sabrá este secreto
hasta un año después de la muerte de su progenitor. Entrará en una profunda crisis, de la que saldrá
habiendo descubierto la misión de su existencia. El filósofo no ha intentado racionalizar la existencia o crear
un sistema filosófico, sino tan sólo dar a conocer como un deber cristiano el camino para la individualización
trascendente que él descubrió para sí y que puede facilitar a otros su autorrealización.
2. Regina Olsen. En 1840 se había comprometido con Regina Olsen. Pero el convencimiento de su
incapacidad para crear un hogar feliz y la conciencia de poseer una misión divina, marcada por su timidez y
por los profundos cambios que estaba experimentando en la relación con su padre, le llevan a romper su
compromiso al año siguiente. El matrimonio pertenece al estadio ético, pero la filosofía pertenece al estadio
religioso. Casarse es decidir estar en el estadio ético. Creía que el matrimonio lo alejaría de su verdadera
vocación: ser un escritor comprometido con la verdad.
3. Conflicto con la Iglesia luterana danesa. Acusó a la iglesia de haber rebajado la exigencia del auténtico
cristiano, haciendo de esta una religión cómoda y conciliadora con el mundo.
4. Conflicto con "El consario" (periódico). Periódico satírico que hizo de Kierkegaard el blanco de sus sátiras.

Espiritualidad, individualidad y verdad como subjetividad

El fondo de toda su filosofía es claramente espiritual, y él no tuvo reparo en reconocerse como un autor
fundamentalmente religioso. La filosofía idealista había pretendido poseer eficacia salvífica para el hombre.
Pero esta salvación devenía por añadidura tras la consecución del conocimiento de lo Abosoluto. Ahora, el
planteamiento es inverso. Lo verdaderamente primordial es el conocimiento de mi propia condición y
destino. Una vez llena de sentido mi existencia, todo lo demás viene por añadidura.

Desde un principio su doctrina se oposiciona a la de Hegel, con un distanciamiento mayor que el de


Schopenhauer. La razón abstracta no puede aprehender mediante sus conceptos la existencia, que es lo
único verdaderamente real. Toda realidad es PARTICULAR, INDIVIDUAL, FINITA. Lo general y lo universal
carecen de existencia. Y la filosofía de Kierkegaard no se constituye como un sistema. Una doctrina tan íntima
como la suya sólo podía ser expuesta de forma apasionada, no fría y con sistematismos.

El ser pensado, abstracto y conceptual no es lo mismo que el ser real. Lo que el hombre necesita es
encontrar la verdad de su existencia, en otras palabras, hacer su existencia verdadera. En este sentido hay
que interpretar a Kierkegaard cuando dice que "la verdad es la subjetividad". Esta subjetividad de la verdad
no afecta al contenido objetivo de esta. Sino que expresa su carácter esencialmente vital. La verdad se da
plenamente en la apropiación y en la interiorización. La verdad se actualiza por completo, colma sus
potencialidades, es más que nunca ella misma, cuando el sujeto no sólo la conoce, sino que la abraza y se
compromete con ella. Más que para ser conocida, la verdad es para estar en ella.

Ser pensado ≠ ser real

Mi existencia no es algo dado, sino algo que ha de realizarse. Mientras el hombre está inmerso en la
muchedumbre, carece de verdadera existencia. Únicamente al vertirse sobre si mismo el hombre camina
hacia su verdadera existencia. La existencia auténtica es ser yo mismo en todos mis actos. Comprendemos
que la individualidad no tiene sólo un significado ontológico, sino fundamentalmente moral. Ser real, ser
individuo, es vivir y actual como tal, es decir, con plena conciencia y por decisión personal. El hombre es
más verdadero cuando más se despega de lo general y más se particulariza.

Pero donde la existencia deviene más auténtica y la realidad del hombre más acabada es en la relación con
Dios. Existir es existir ante Dios.

Sócrates

Kierkegaard retoma la figura de Sócrates, la contrafigura de Hegel. Según Kierkegaard, Sócrates no nos
enseñó una filosofía, pero sí una dialéctica basada en la ironía. La ironía es la negatividad capaz de hacer
estallar el infinito como concepto. Vocación, conciencia, existencia, individualidad, libertad → van a ser las
categorías que substituyen a las categorías estáticas abstractas metafísicas formales: el ser, el absoluto, el
poder... Kierkegaard dice que la existencia no se deja pensar, por lo que no se puede reducir a un concepto.

Sócrates Hegel
Conceptos para la discusión La realidad como una síntesis conceptual
Ironía gcomo herramienta pedagógica. La verdad Esta es la verdad que importa
interesante es la del particular
Negatividad del infinito conceptual El infinito conceptual lo contiene todo menos la
individualidad concreta
Ambos usan la dialéctica

Quizá lo más conocido de la obra de Kierkegaard sea la doctrina de los 3 ESTADIOS de la existencia humana:
(3 caminos no-conceptuales para adentrarnos en el ser humano). Constituyen los 3 tipos de vida que se le
ofrecen al hombre, o los 3 modelos de hombre que pueden darse en la vida, pues son antagónicos entre sí,
no pueden darse simultáneamente en un mismo individuo, y por otra parte cada uno de ellos puede ser
definitivo.

1) ESTADIO ESTÉTICO → el valor dominante en este estadio es el placer. En él, el hombre se encuentra vertido
hacia fuera, en despliegue constante de su sensibilidad. Es el estado de autodispersión. El sujeto sólo busca el
goce y el placer que por naturaleza implican la ausencia de fijeza y de norma. Lo que define este estadio no
es tanto la inmoralidad de lo lascivo y carnal, sino la inmoralidad de lo superficial e indefinido. Es decir, el
hecho de que Sören hable de placeres sensuales para describir este estadio no significa de ninguna manera
que sean los únicos que atrapen al ser humano en una forma estética; podríamos decir que todas las
compulsiones u obsesiones, para usar palabras actuales, sean sensibles o intelectivas, materiales o
espirituales, pueden adquirir forma estética. Esta vida de libertad ilimitada nunca se consigue saciar
plenamente. Todo goce es momentáneo y parcial y el hombre lleva en su interior una aspiración hacia lo
infinito. Este sinsentido interior produce la ANGUSTIA y la desesperación. Sólo puede salvarse de esa
desesperación mediante una decisión: la decisión de adoptar un compromiso, y transformar, así, su
existencia en una existencia ética. Se trata de una opción radical que no admite matizaciones: se asume el
compromiso y se abandona la vida estética.

Su prototipo es Don Juan (conquista), placer de los sentidos (le gustaba lo interesante de seducir a las
mujeres). Es un pseudo individuo que pasa de un placer a otro, repitiendo y pseudo-eligiendo.
- Fausto, conocimiento, placer intelectual
- Judio errante, placer mayormente espiritual

La posesión reiterada produce tedio. En la existencia estética hay un modo de simular el infinito y es lo que
los campesinos llaman "rotación de cultivo". Hay un deseo infinito que no se detiene, siendo finitos los
objetos de deseo. Nuestro deseo infinito no tiene esperanza de cumplimiento: "desespera!". El hombre
estético está dividido y disperso. Queda abierta la acción de "otra" posibilidad.

2) ESTADIO ÉTICO → se configura a partir del deber (Kant). El valor dominante es el deber; a diferencia del
estado anterior, este tiene un principio absoluto. No parte de lo exterior sino de lo interior. El hombre estético
está medio en la realidad medio en la fantasía. El estadio estético viene caracterizado por el modo de vida del
hombre que asume unos principios morales generales. Esta formalización o fijación de la vida la ve
ejemplificada Kierkegaard en la figura del matrimonio. Representa la estabilidad y la constancia del
compromiso, frente a la variabilidad del flujo del placer. Busca la felicidad en la realización personal del
imperativo ético. Sin embargo, está condenado a la perpetua insatisfacción, pues es incapaz de realizar en
perfección dicho imperativo. El hombre toma conciencia de su condición de PECADOR. La conciencia del
pecado imposibilita toda felicidad y manifiesta la insuficiencia del estadio. Para salvarse de la ANGUSTIA del
pecado, el hombre necesita arrojarse a la fe, dando, de esta forma, el salto al estadio religioso de la
existencia. Rechazar el pecado sólo conduce a la desesperación, pues una y otra ve experimentamos la
amargura de nuestro fracaso moral.
- matrimonio
- trabajo

3) ESTADIO RELIGIOSO → Dios (fe). Sólo podemos salvarnos mediante el acto de la fe. En la fe reconocemos
nuestra impotencia ante la omnipotencia divina y en ella alcanzamos la paz de la esperanza. El anhelo de
infinitud que el hombre encierra no se satisface mediante la afirmación de un universal moral, sino en la
relación con una personalidad infinita. En esta relación, el hombre alcanza su auténtica existencia individual,
su ser verdadero, que es el ser ante Dios. Se caracteriza porque domina la relación con Dios y tanto lo
sensual como lo moral quedan subordinados a la Voluntad divina. Domina también la paradora entre lo
absoluto y lo relativo, lo objetivo y lo subjetivo, la finitud y la infinitud. El ser humano religioso vence la
angustia y en ese acto alcanza la Fe y la libertad, y se concreta finalmente en un individuo capaz de
experimentar plena y subjetivamente su existencia concreta y auténtica.

La fe es un salto al vacío, al abismo de lo incomprensible. Es la renuncia a la propia libertad, y el abandono en


la absoluta libertad divina. Quien no da este salto cae inevitablemente en la desesperación. Esta es la
verdadera enfermedad mortal que Kierkegaard diagnostica en sus contemporáneos.

Es importante señalar que la Fe para el autor es una forma de vida más que la simple creencia sin pruebas de
divinidad. Yo soy probado en la fe porque implica fiarse y confianza. La última posibilidad para formarme
como individuo es vivir sin certeza objetiva. Es tal la fuerza de la exigencia de la fe, que pone a temblar todas
las estructuras de la vida. Es una existencia en la que se ponen constantemente a prueba todas las categorías
de lo humano. Todo paso es una decisión. En el estadio religioso no queda otra alternativa:
a) ser yo mismo por mi mismo (sin certeza) → desesperación última de la vida: puedo desesperar de muchas
cosas pero no de mi, nihilismo (sin sentido, pasión inútil)
o
b) ser yo mismo por Otro

No hay continuidad entre los estadios ni mediación, el paso de uno a otro supone cambio, riesgo, salto,
decisión. Al estadio ético no se lleva por evolución del estado estético. El paso del estado ético a la fe supone
un cambio con una característica particular: es lo que Kierkegaar identifica como "salto al absurdo". La fe
cuestiona o pone en crisis todas las categorías humanas, es una relación personal entre el individuo y el Tú
absoluto que lo interpreta. No existe una conciliación superadora de los diversos momentos, sino una
DISYUNTIVA EXCLUSIVA: o lo uno o lo otro.

Recordar: la ANGUSTIA es la condición interior del sujeto que precede el paso de un estadio a otro. Hay que
hacer notar que la angustia no es la causa de la decisión; esta es un acto libre del individuo, que empeña
todo su ser en dicho acto. La angustia es el vértigo de la libertad. El hombre siente atracción por su libertad,
por el uso de ella, por la experiencia de "ser capaz de"; pero, al mismo tiempo, descubre en la libertad la
posibilidad del pecado y la culpa: la libertad es la posibilidad del fracaso moral.

Existencia, subjetividad, individuo

Para rescatarse a sí mismo de la enajenación, de la masificación y de la despersonalización, a que lo somete el


orden social, científico y tecnológico de su época, realiza una profunda introspección de la cual emerge poco
tiempo después, con un conjunto de nociones, con las cuales más que querer formar un sistema filosófico,
intenta comunicarle a los seres humanos su experiencia. Tres de esas nociones particularmente importantes
son: existencia, subjetividad e individuo.

1. Existencia [hacia] → ex-sitere, extra (causa) sistere / ex significa fuera, sistere significa consistencia. Vemos
que este término tiene en Kiekegaard una significación dinámica, estar en camino, creándose. La existencia
es una relación (con la causa), nadie existe por si mismo. En mi constitución fundamental como Yo, está el que
yo dependo radicalmente. Pero si sólo fuéramos esto, existir no sería libertad, pues dependeríamos del que
nos hizo. Hay algo que introduce la libertad.

Así, la existencia es una relación que se relaciona consigo misma. Soy una criatura capaz de relacionarse
consigo misma. Soy relación y me relaciono con ella: para aceptarla o para rechazarla. La fe es una modalidad
en la existencia en la que me apropio de mi relación con yo-relación (pero esta relación es aunque no tenga
fe). La existencia es inauténtica cuando sólo se reflexiona y racionaliza sin vivirla, o auténtica, cuando el
individuo elige tomar a cargo su propia existencia, salir del anonimato social y erguirse como un individuo
libre, responsable y apasionado. En una palabra, la existencia cobra vida sólo cuando la persona decide
autorrealizarse a cada instante, experimentando plenamente cada hecho, cada pensamiento y cada afecto.
Existir auténticamente no es una tarea sencilla, implica no sólo empeño sino un profundo riesgo, una gran
angustia y una fuerte desesperación.

No es lo mismo relacionarse con a) lo que yo creo que es... Sócrates → frustración, incapacidad de realizarse;
b) relacionarse con lo que verdaderamente es... Abraham → (supone revelación) proyecto de vida. El síntoma
de que hay una adecuada o inadecuada relación conmigo, angustia.

Objetividad: búsqueda
VERDAD
Subjetividad: el tribunal último de mi relación con las cosas está en mi

2. Subjetividad [forma de ser] → la verdad es la subjetividad. "La libertad parece una palabrita super buena
onda pero tiene un fondo terrible", dice Navarro. Uno no se salva por ser individuo, pero tampoco se salva sin
serlo. El proyecto de vida puede tomar 3 formas, las cuales aspiran a la individualización (esto no quiere decir
que todas lo realicen). Es una noción complementaria a la anterior, pues con esta Kierkegaard quiere
señalar que el único camino para alcanzar la verdad auténtica es escuchando y realizando el ser interior . La
existencia subjetiva sólo puede ser realizada por el ser humano concreto, el ser responsable de sus actos y
dotado de un destino único e intransferible que lo distingue de los Otros. La plena realización de estas
cualidades humanas se alcanzan según el filósofo cuando se lleva a cabo una vida religiosa con base en el
ejemplo de Jesucristo, pero para llegar a ese nivel es necesario, recordamos, haber pasado por dos etapas
anteriores: la estética y la ética.

3. Individuo [meta]

Con estas tres palabras estamos hablando de lo mismo: asunción del propio yo, lo concreto, "persona".
Más que una definición, es una dinámica. El individuo no es una cosa predeterminada para lo que viene
después, sino que el individuo es un programa, el programa de la vida, llegar a ser.

Estadio estético Estadio ético Estadio religioso

✗ Deseo insaciable – angustia pecador – angustia salto al absurdo


✔ Adoptar un compromiso arrojarse a la fe

Kierkegaard manifiesta su preocupación ante el vertiginoso desarrollo científico y tecnológico del siglo de
las luces. Refiere esta preocupación en una METÁFORA en la que se describe como un pasajero de segunda
categoría que se transporta en un barco y que por estar alejado del entusiasmo general provocado por una
gran celebración (el triunfo de la razón, proclamado por la clase burguesa con el avance científico-tecnológico
y coronada con el programa filosófico de Hegel) se da cuenta de un gran peligro frente a la nave; al avisar al
Capitán sobre el peligro, este le pide que se despreocupe y disfrute del viaje, pues él lo tiene todo bajo
control.

En esta metáfora, 1) el barco representa la estructura social existente, 2) el Capitán, aquellos que sustentan el
poder, 3) y los pasajeros, los individuos que conforman la sociedad. 4) El peligro son los riesgos que están
corriendo en la época, ante la creación de un mundo mecanizado y una sociedad anónima, individual y
masificada, que aleja a los seres humanos de su autorrealización. Este peligro, considera Kierkegaard, abarca
diferentes esferas de la vida humana como son la social, la religiosa, la afectiva y la intelectual. En esta última
el peligro es representado por el idealismo hegeliana que en nombre del orden, el progreso y la razón,
sacrifica la vida subjetiva del individuo, su libertad y su existencia concreta.

25/10/2016
FRIEDRICH NIETZSCHE (1844-1900)
Nació en 1844 en la Sajonia prusiana. Schopenhauer tenía la intuición/esperanza de que alquien llegaría a
denunciar lo mismo que él pero con alegría. Este es Nietzsche.
Emplea figuras para dar a entender su pensamiento, es decir, tiende a apoyar su discurso en la metáfora.

El espíritu de la tragedia: lo apolíneo y lo dionisíaco

En el primer momento de su pensamiento descubre el arte griego, y especialmente en el espíritu de la


tragedia, la única forma adecuada de enfrentarse con la vida en su auténtica condición. La clave de tal
espíritu se encuentra en la conciliación de lo apolíneo y lo dionisíaco, elementos que Nietzsche cree ver
plasmados en la versificación y diálogo el primero y en la música y danza coral el segundo. Lo dionisíaco
constituye lo impulsivo y pasional. Lo apolíneo comprende la forma y la medida. Mediante la conexión de lo
apolíneo y lo dionisíaco, la vida era afirmada estéticamente, transformada en arte. El verdadero arte es
necesariamente afirmador de la vida, expresión de plenitud, libertad y vigor, y enemigo, por tanto, de todo lo
universalizante y abstracto, de toda normatividad encorsetadora. Este es el ideal humano que Nietzsche
extrae de la tragedia griega: el héroe trágico. Pero este ideal ha sido rechazado a partir del surgimiento de la
falsa cultura racionalista, inaugurada por Sócrates. La cultura racionalista ha pretendido encorsetar, sujetar y
deprimir la vida. Nietzche reclama una vuelta al espíritu de la Grecia presocrática para volver a nacer de
nuevo.

Lo apolíneo Lo dionisíaco
norma instintivo
orden vital
poder libertad (embriaguez)
moral vida

Socratismo moral – el corruptor de la tragedia es Sócrates. "Platón se echó un rollote, Sócrates no escribió ni
un libro", dice Navarro.

Transmutación de los valores

La afirmación de la vida exige reaccionar no sólo contra la razón sino también contra la moral. Todo lo que
hasta ahora se ha llamado moral debe ser destruído, pues ha sido levantado sobre una base de rechazo y
negación a la vida. La moral contra la que Nietzsche se revuelve es la moral del ascetismo y la renuncia , la
moral que postula la sujeción y el sometimiento de lo vital: la MORAL DE ESCLAVOS. Los débiles elevaron a la
categoría de valor moral todo aquello que fuera expresion de debilidad: caridad, humildad, resignación,
misericordia, etc. En vez de asumir la vida en su auténtica y cruda faz, la negaron e intentaron dulcificarla
estableciendo dichos valores.

Frente a esta moral de esclavos, Nietzsche propone la MORAL DE LOS SEÑORES, la moral aristócrata de los
fuertes y poderosos. Una moral que exalta la individualidad, la personalidad prominente y excelsa. La
erección de esta moral exige la transmutación de los valores, la negación de la negación de la vida. A ellos
responde todo aquello que conviene al gesto heroico y magnífico, a la postura y al vivir hierático y enérgico.

Creación de valores y muerte de Dios

La personalidad que define la moral de señores no es pura espontaneidad biológica libre de todo freno, sino
tarea y empeño: creación de valores. La negación de Dios es condición necesaria para afirmar la vida en
plenitud. El cristianismo es odio a la vida, es la máxima expresión de esa moral de esclavos instauradora de
debilidad. Hay que derrumbar los valores construidos sobre el cristianismo pero sin caer en el puro nihilismo.

La voluntad de poder

Siguiendo a Schopenhauer, Nietzsche concibe esencialmente la vida como voluntad; pero esta voluntad no es
ya voluntad de vivir, sino VOLUNTAD DE PODER. La voluntad supone ya la vida; toda vida es voluntad de
dominio. Sólo puede entenderse la vida si se la concibe como voluntad de poder. Todo conocimiento no es
más que un instrumento de poder, un amoldar la realidad a las exigencias y expectativas de nuestra vida.
En Schopenhauer la voluntad se encontraba con la paradoja de tener que negarse como voluntad de vida
para librarse del drama de la vida. Nietzsche repudia todo ascetismo y toda autonegación. Para Nietzsche, la
liberación no puede consistir en la negación de la vida, que es lo único real, sino en su afirmación . La
voluntad de poder se actualiza y expresa plenamente en este afirmar la vida, por cuanto se trata de una
afirmación sin apoyo: pura voluntad, puro poder. Se trata de afirmar la vida tal como es, sin pretender
dulcificarla con una ideal esperanza de mejora. Este querer libera al hombre de toda esclavitud pues
convierte la realidad de todo ser en voluntad propia: es su voluntad que todo sea como es y ha sido.

Eterno retorno

Este fatalismo no afecta sólo a la vida histórica del hombre, sino a la vida en su totalidad, al universo entero.
El mundo es sólo eterno retorno de si mismo, destino necesario y repetitivo, sin transformación ni novedad.
La libertad que nos proporciona la muerte de Dios queda reducida a la libre asunción de lo ineludible. El
eterno retorno puede pretende hacer del mundo un universo cerrado y vertido sobre si mismo,
autosuficiente en su circularidad dinámica. Esta perpetua repetición es en definitiva el autoafirmarse cósmico
del mundo, la vida que realiza su poder en esta afirmación universal de sí misma sin buscar sentido ni razón.

El superhombre

La transmutación de los valores, la destrucción de la moral de esclavos y del cristianismo, y la muerte de Dios,
han de dar paso a una empresa positiva: el advenimiento del superhombre. Establecimiento y realización de
un nuevo ideal: el superhombre. Es la manifestación perfecta de la voluntad de poder; el modo de existencia
humana plenamente vital, auténticamente afirmadora de la vida. La disolución de todo criterio racionalizador,
de todo lo universalizante y homogeneizante, dará cauce libre a surgimiento de superindividuos, de
individualidades excepcionales y sublimes. Estos no serán ya contempladores y receptores de la verdad de
las cosas, sino creadores: darán a las cosas su valor y verdad.

Sus obras están plagadas de contradicciones, falta de concrecion y definición. Es posible que su obra sólo
pueda ser entendida desde la misma personalidad atormentada del autor.

El pensamiento de este autor es característico por:

1) sus aforismos. "la verdad en sentido extramental". Pensamiento corto cuya longitud es inversamente
proporcional a la riqueza de su contenido y directamente proporcional a su efectividad. Recurso para
contradecir el racionalismo, el acto deductivo, hacer explicita la destrucción de la razón. Algún día tendremos
que darnos cuenta de que la verdad no nos lleva necesariamente al bien. Conocer la verdad no es garantía de
bondad.

2) por la crítica "a los ídolos". Argumentos de autoridad que se ponen por encima del hombre cuando él fue
el creador. No hay verdad, sino perspectivas.

La razón no funciona: 1) nos tiramos a la nada - nihilismo. Dios ha muerto. ¿Cómo se puede seguir siendo
hombre admitiendo esto? 2) la superamos. Según Nietzsche la civilización occidental es socrático-platónica-
cristiana. Está asentada sobre la metafísica socrático-platónica y sobre el cristianismo y la moral que éste
engendra. Si algo caracteriza, por tanto, a la civilización (tradición) occidental es que ha trastocado la vida,
es hostil a ella, la odia.

Texto que nos dio el profesor Navarro el dia 10/11/2016, escrito por Manzano:
El lector fundamentalista es el que sigue al pie de la letra, y esto en el caso de Niezsche es muy complicado,
porque puede provocar el verlo como un autor contradictorio. El lector doctrinario trata de constrastar lo que
dice Nietzsche. Estas dos actitudes bloquean el poder acercarse al autor desde el propio autor.

Hay que saber sumergirse sin temores ni prejuicio; y también, oportunamente, saber salir de él.

Es importante recordar que para un mismo problema, Nietzsche puede ir posicionandose desde diferentes
perspectivas, lo cual no significa que sea un autor contradictorio. Desde la perspectiva A puede negar el
problema X, pero desde la perspectiva B puede afirmarlo. Muchos autores dicen que se trata de un juego de
máscaras. Por eso también es tan difícil hablar de una única filosofía moral.

Dios ha muerto

Los creyentes esperan la comodidad de no hacer nada sino de recibir todo; los increyentes preguntan
triunfantes: ¿salvarnos, de qué? Nietzsche quiere respirar aire puro. La moral es para él el gran amor, su
voluptuosidad, su pasión, y en fuerza de esa moral, declara que Dios ha muerto, Él, que destroza la moral, "la
que les impusieron a ustedes y a mi" a martillazos. Realmente es el Dios moral el que está refutado. El Dios
que ha muerto es el Dios que condena la vida, el carcelero. Nietzsche está hablando de un Dios degenerado
hasta ser la contradicción de la vida, en vez de ser su glorificación y eterna afirmación.

Ha habido un sólo cristiano, y ese murió en la cruz. Reducir el cristianismo a los estados de conciencia, por
ejemplo una fe, significa negar el cristianismo.

Nietzsche anuncia la muerte de Dios para dar, con saber alegre, un sí gozoso de amor a la vida, un sí libre e
inocente. El Dios en el que una vez creyeron no era sino un mal disfraz para su nihilismo de fondo. Hay que
superar a Dios y a la nada.

Para Nietzsche el auténtico cristiano es dionisíaco. Somos nihilistas, hemos matado a Dios. ¿Cómo superar la
muerte de Dios y el nihilismo que la acompaña? dice Nietzsche.

El ultrahombre

Denuncia el desdén por la materia y por el cuerpo humano.

Las tres transformaciones → el espíritu se transforma en camello, el camello en león y el león en niño. Hace
falta un león que antes amaba el tú debes, para crearse libertad, oponer un sagrado no al deber, y crearse el
derecho a nuevos valores; pero no puede crearlos. El león se convierte en niño. El niño es la inocencia y
olvido, un empezar de nuevo, un juego, una santa afirmación.

El ser niño creador que dice sí a la vida es característica dionisíaca del ultrahombre, como lo es el ser
seductor. Si bien algunos pondrían a Dios el atributo de carcelero o judicial, en realidad tiene el de ser
seductor.

La vía más valiosa es la mía para quien. No está defendiendo la sociedad, civilización, humanidad, etc. La vida
es esencialmente para. La vida es siempre para porque la vida es tiempo. Una manera de suprimir el el para
es suprimir el futuro.

Froschperspektive: visión de un objeto desde un punto de vista situado por debajo de él; todo objeto es
situdo por encima de la altura del ojo se dice que es mirado con perspectiva de rana. Por extensión, este
término significa también en alemán: modo banal y corriente de pensar. Lo contrario es a vista de pájaro.
Nietzsche contrapone en numerosas ocasiones estas dos formas de mirar la realidad.