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Libertad

ZYGMUNT BAUMAN
Introducción

"Puedes decir lo que quieras. Éste es un país


libre". Empleamos y oímos esa expresión con
demasiada frecuencia como para detenernos
a pensar en su significado; la tomamos como
algo obvio, que se explica por sí mismo y que
no presenta problema alguno para nuestra
comprensión o la de nuestro interlocutor. En
cierto sentido, la libertad es como el aire que
respiramos. No preguntamos qué es el aire,
no dedicamos tiempo a analizarlo, a discutir-
lo, a pensar en él. A menos, eso sí, que nos
encontremos en un salón atestado y mal ven-
tilado donde nos resulte difícil respirar.
Este libro pretende demostrar que lo que
consideramos evidente y claro (si es que lo con-
sideramos) dista de serlo; que su aparente fa-
miliaridad deriva sólo de su frecuente uso (y
abuso, como veremos); que posee una historia
larga, variada y poco recordada; que es algo
mucho más ambiguo de lo que estamos dis-
puestos a admitir; en suma, que en la libertad
hay más de lo que parece a primera vista.

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Regresemos por un instante a la expresión za de que lo que deseamos hacer, y hacemos,


con la que comenzamos. ¿Qué nos dice, si la nos traerá el beneficio que esperamos, o algún
escuchamos atentamente? beneficio.
Nos dice, primero, que en una situación de Nuestra expresión sugiere que lo único que
libertad, usted y yo podemos hacer lo que en importa al hacernos y mantenernos libres es
una situación diferente sería imposible o arries- que la "sociedad libre", que es una sociedad
gado. Podemos hacer lo que deseemos sin te- de individuos libres, no nos prohíbe realizar
mor a que nos castiguen, a que nos metan en nuestros deseos y se abstiene de castigarnos
la cárcel, a que nos torturen o nos persigan. por tales acciones. Sin embargo, ahí el men-
Pero observemos que la expresión nada dice saje se vuelve confuso. La ausencia de prohi-
sobre la posible efectividad de nuestra acción. bición o de sanciones punitivas es, en verdad,
"Un país libre" no garantiza que lo que haga- condición necesaria para actuar de acuerdo
mos logre su objetivo, o que lo que digamos con nuestros deseos, pero no suficiente. Pode-
sea aceptado. En verdad, lo que la expresión mos ser libres para salir del país a voluntad,
admite tácitamente es que la verdad o la sabi- pero no tener dinero para el billete. Podemos
duría de nuestras declaraciones no es una con- ser libres para formarnos en el campo que eli-
dición para efectuarlas; que una acción no ne- jamos, pero descubrir que no tendremos pla-
cesita ser razonable para que sea permitida. za en el lugar donde deseamos estudiar. Pode-
Así, la expresión nos dice también que es- mos desear trabajar en un empleo que nos
tar en un país libre significa hacer cosas bajo interesa, y no encontralo disponible. Pode-
la propia responsabilidad. Uno es libre de mos decir lo que deseamos, sólo para corn-
perseguir (y, con suerte, lograr) sus metas, pe- probar que no hay manera de hacernos oír.
ro también es libre de errar. Lo primero viene Así, la libertad consiste en mucho más que la
con lo segundo en el mismo paquete. Al ser falta de restricciones. Para hacer cosas, nece-
libres, podemos estar seguros de que nadie sitamos recursos. Nuestra expresión no nos
nos prohibirá la acción que deseamos em- promete tales recursos, pero pretende —erró-
prender. Pero no se nos brinda ninguna certe- neamente— que eso no importa.

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Hay un mensaje más que se puede extraer intenciones y los propósitos del actor, y que
de nuestra expresión con un esfuerzo extra. para "entender" una acción no debemos bus-
Es una afirmación, esa expresión, que ni afir- car más allá de esas intenciones y propósitos.
ma ni niega, abierta o tácitamente, sino que Dado que creemos que nuestras motivaciones
de modo simple da por descontado, como una son las causas de nuestra acción, también su-
suposición que podemos hacer sin analizar. ponemos que la responsabilidad total e indivi-
Lo que nuestra expresión da por descontado sa por la acción es de quien la realiza (siempre
es que, dada la oportunidad, realmente "de- que él o ella no se viera "forzado" a hacer lo
cimos lo que deseamos" y "hacemos lo que que hizo, es decir, que fuera libre).
deseamos". En otras palabras, un individuo Apoyados en el sentido común (es decir, en
humano es —como "por naturaleza"— la ver- las opiniones de los demás), nuestras creen-
dadera fuente y el amo de sus hechos y pensa- cias nos parecen tan bien fundadas —en ver-
mientos; que, dejados a nuestra propia discre- dad, tan autoevidentes— que en general nos
ción, daríamos forma a nuestros pensamientos abstenemos de formular preguntas que cues-
y actuaríamos según nuestra voluntad, según tionen sobre su validez. No preguntamos de
nuestra propia intención. dónde han venido tales creencias, en primer
Esa imagen del individuo guiado por sus lugar, y qué tipo de experiencia sostiene su
motivaciones, de la acción individual como credibilidad. De modo que podemos pasar
una acción intentada o intencional, una acción por alto la conexión entre nuestras creencias
"con un autor", podría haber sido dada por y las características muy peculiares de nuestra
descontada porque tiene un firme arraigo en el sociedad occidental, moderna, capitalista.
sentido común del tipo de sociedad en la que Podemos mantenernos inconscientes de que
vivimos. Es, en verdad, la manera en que todos la experiencia que nos proporciona cada vez
pensamos acerca de la gente y su conducta. nuevas pruebas para nuestras creencias deriva
Nos preguntamos: " Qué quiso decir?", " qué del sistema legal que establece esa sociedad
se proponía?", "¿para qué lo ha hecho?, supo- particular para la vida humana. Es esa ley
niendo así que las acciones son efectos de las particular la que nombra al individuo huma-
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no como el sujeto de derechos, obligaciones y dental moderna y de los problemas que esa
responsabilidades; que considera al indivi- experiencia evidenció. La experiencia llegó,
duo, y sólo a él, responsable de sus acciones; por así decir, preenvasada, preinterpretada; o
que define la acción como un tipo de conduc- sea, acompañada de las creencias del sentido
ta que tiene la intención del actor como su común que ya habían vuelto inteligible la ex-
causa y explicación últimas. Es esa ley parti- periencia según su modo peculiar pero firme-
cular la que explica qué ha sucedido por el mente instalado. Por eso, cuando trataron de
propósito que se planteó el actor para sí. Lo analizar el funcionamiento de su sociedad
que crea la experiencia que sigue corroboran- de manera ordenada y sistemática, los soció-
do nuestras creencias no es, por supuesto, la logos tendieron a seguir el sentido común al
teoría legal (la mayoría ni siquiera hemos oí- pensar como axioma que los individuos son
do hablar de ella) sino la práctica que la sigue: "normalmente" las fuentes de sus propias ac-
individuos que firman contratos en su propio ciones; que las acciones son modeladas por
nombre, que asumen responsabilidades, que los propósitos y las intenciones de los acto-
se hacen cargo de sus acciones. Vemos que eso res; que los motivos del actor proporcionan
sucede en todas partes y todo el tiempo; y así las explicaciones últimas del curso de la ac-
no tenemos oportunidad de advertir su pecu- ción que él ha tomado. La libre voluntad y la
liaridad. Lo vemos, antes bien, como algo que singularidad de cada individuo sin excepción
manifiesta "la naturaleza de las cosas", la se consideraron una especie de "datos bru-
"esencia" universal, inmutable, de los seres tos", un producto de la naturaleza antes que
humanos. acuerdos sociales específicos.
Durante la mayor parte de su historia, la Debido en parte a tal supuesto, la atención
sociología no fue más universal que nuestras de los sociólogos se volcó hacia la "falta de li-
creencias basadas en el sentido común o las bertad" antes que a la libertad; si esta última
realidades sociales artificiales que las susten- era un hecho de la naturaleza, la primera debía
tan. La sociología surgió originalmente de la de ser una creación artificial, el producto de
experiencia de la sociedad capitalista occi- ciertos arreglos sociales, y por ende sociológi-

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camente más interesante. En el magnífico lega- acción humana, que se suponía voluntaria, evi-
do que nos dejaron los fundadores de la socio- dentemente no fuera azarosa, parecía un mis-
logía, la "libertad" aparece relativamente terio. Otra consideración, más práctica, se
poco. En el cuerpo principal de la teoría social, agregó a la energía con que los sociólogos se
las consideraciones serias del "condiciona- dispusieron a explorar las "fronteras de la li-
miento social" de la libertad son escasas, sepa- bertad". En conjunto con otros pensadores de
radas entre sí y marginales. Por otra parte, se la era del iluminismo, los sociólogos desearon
culpaba a las "restricciones sociales", las pre- no sólo explorar el mundo, sino también hacer
siones, las influencias, el poder, la coerción y de él un lugar mejor para la vida humana. En
cualquier otro factor artificial por impedir que esa perspectiva, la libre voluntad del individuo
se manifestara la libertad, esa dote natural de parecía una bendición ambigua. Con todo el
cada ser humano. mundo persiguiendo sólo sus propios intere-
No debe sorprendernos que dejaran la liber- ses, los intereses comunes podían verse mal
tad al margen y se concentraran en sus limita- servidos. Con los individuos libres como inelu-
ciones. La suposición de la libre voluntad hacía diblemente son, el correcto mantenimiento del
del orden social un rompecabezas. Al mirar a orden en la sociedad en su conjunto debía con-
su alrededor, los sociólogos no podían no ad- vertirse en objeto de un esfuerzo especial, y por
vertir, como le sucede a la gente común, que la ende también de aplicado estudio. Además, lo
conducta humana es de alguna manera regular, que se debía estudiar era el modo en que al
que sigue ciertas pautas y que en general es menos algunas intenciones individuales (so-
predecible; hay cierta regularidad en la socie- cialmente nocivas) podían atemperarse, despo-
dad en su conjunto: algunos acontecimientos tenciarse o directamente suprimirse. Así, un
tienen mucha mayor probabilidad de suceder interés intenso en las limitaciones de la libertad
que otros. ¿De dónde viene tal regularidad, si tuvo justificaciones tanto cognoscitivas como
cada individuo dentro de la sociedad es único, normativas.
y cada uno persigue sus propios intereses, ejer- Fue por esas razones que la sociología se
ciendo la libre voluntad? El hecho de que la desarrolló, principalmente, como una "ciencia

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de la falta de libertad". El interés principal de laridad de la conducta de los individuos que


casi todos los proyectos de la sociología, como supuestamente actuaban según sus propios
programa separado de la investigación cientí- motivos e intereses privados. Permítasenos
fica, era descubrir por qué los individuos hu- recordar que esta última aseveración no era
manos, siendo libres, actúan sin embargo de un objeto de estudio o una explicación; entra-
una manera casi regular, más o menos constan- ba en el discurso sociológico como una supo-
te. O considerar la misma pregunta desde un sición axiomática autoevidente.
punto de vista normativo: ¿qué condiciones se Se pueden dividir los conceptos relaciona-
deben satisfacer para desencadenar las accio- dos con las presiones externas, extraindivi-
nes de los individuos libres en una dirección duales, en dos amplias categorías. El primer
específica? grupo de conceptos interpreta una serie de
Y así conceptos como clase, poder, domi- "restricciones externas", al igual que la resis-
nación, autoridad, socialización, ideología, tencia casi física, tangible, que un bloque de
cultura y educación organizaron el mapa so- mármol le opone a la fantasía del escultor. Las
ciológico del mundo humano. Lo que tenían restricciones externas son esos elementos de
en común esos conceptos y otros semejantes la realidad exterior que clasifican las inten-
era la idea de una presión externa que esta ble- ciones individuales en factibles y poco realis-
ce los límites a la voluntad individual, o inter- tas, y las situaciones que el individuo desea
fiere en la acción real (como diferente de la lograr mediante sus acciones en altamente
pretendida). La cualidad común de los fenó- probables o muy improbables. De todos mo-
menos que postulaban tales conceptos era dos, el individuo persigue libremente metas
que cambiaban la dirección de las acciones escogidas, y sin embargo sus esfuerzos bien
individuales respecto al curso que hubieran intencionados se derrumban al chocar con la
seguido esas acciones de no darse presiones roca sólida o la pared impenetrable del poder,
externas. De manera acumulativa, los con- la clase o el aparato coercitivo. El segundo
ceptos en cuestión intentaban explicar la grupo de conceptos se relaciona con esas fuer-
relativa condición de "no al azar", la regu- zas reguladoras que tienden a ser "internali-

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zadas" por los individuos. Mediante aprendi- que no necesitamos revisar nuestra suposi-
zaje, ejercitación, instrucción o sólo el ejemplo ción original, nuestra visión de los seres hu-
dado por la gente que le rodea, los mismos manos como individuos armados de voluntad
motivos, expectativas, esperanzas y ambicio- libre, que determinan sus actos por medio de
nes del individuo son modelados de una ma- sus motivos, metas e intereses.
nera peculiar, de modo que su dirección no es La sociología, recordemos, surgió corno
plenamente azarosa desde el comienzo. Tal una reflexión sobre un tipo particular de so-
"desazarificación" la postulan conceptos co- ciedad: la que se estableció en Occidente du-
mo "cultura", "tradición" o "ideología". To- rante la era moderna, conjuntamente con el
dos ellos contemplan una jerarquía en la pro- desarrollo del capitalismo. No se puede recha-
ducción social de creencias y motivos. Todas zar sin más la conjetura de que la constitución
las voluntades son libres, pero algunas son de los seres humanos como individuos libres
más libres que otras: alguna gente, que cons- tiene algo que ver con las características pecu-
ciente o inconscientemente cumple la función liares de ese tipo de sociedad (antes que ser un
de educadores, instilan (o modifican) las pre- atributo universal de la especie humana). Si la
disposiciones cognitivas, los valores morales conjetura es cierta, entonces el individuo libre
y las preferencias estéticas de los otros, y de aparece corno una creación histórica, al igual
ese modo introducen ciertos elementos corn- que la sociedad a la que pertenece. Y las co-
partidos en las intenciones y en las acciones nexiones entre tal individuo libre y la sociedad
sucesivas. de la cual es miembro son mucho más fuertes
Así, las acciones humanas son regulariza- y esenciales de lo que supusieron diversos so-
das por fuerzas supraindividuales que vienen ciólogos. La relevancia de la sociedad no se
abiertamente del exterior (como restriccio- limita a crear barreras a los fines individuales
nes) u ostensiblemente del interior (como pro- y a la "regulación cultural" o la "dirección
yecto de vida o conciencia). Tales fuerzas ex- ideológica" de los motivos individuales, sino
plican plenamente el carácter no aleatorio que pertenece a la existencia misma de los se-
observado en la conducta humana, de modo res humanos como individuos libres. No sólo

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el modo en que opera el individuo libre, sino Esta última oración puede tomarse como el
la misma identidad de hombres y mujeres co- asunto central de este libro. La intención que
mo individuos libres, se reconoce como cons- subyace en este libro es, por así decirlo, hacer
tituida por la sociedad. "extraño" lo familiar; ver la libertad del indi-
La incidencia histórica y espacialmente res- viduo (algo que normalmente damos por des-
tringida de la individualidad libre era difícil contado, como una cualidad que se puede
de descubrir y entender desde el interior de un manipular o frustrar, pero que está "siempre
discurso limitado a una experiencia análoga- ahí") como un rompecabezas, como un fenó-
mente restringida. Ustedes y yo estamos en meno que se debe explicar para poder enten-
una buena posición para juzgar lo difícil que derlo. El mensaje del libro es que la libertad
era. En verdad, no podemos imaginar a un ser individual no puede y no debe darse por des-
humano "no individual", un humano que no contada, ya que aparece (y tal vez desaparece)
elija libremente, que no se preocupe de esta- junto con un tipo particular de sociedad.
blecer su propia identidad, su propio bienes- Veremos que la libertad existe sólo como
tar y satisfacción. Ese individuo no encuentra una relación social, que en lugar de ser una
eco en nuestra propia experiencia de vida. Es propiedad, una posesión del individuo mis-
un monstruo, una incongruencia. mo, es una cualidad relativa a cierta diferen-
Sin embargo, los estudios históricos y an- cia entre individuos; que sólo tiene sentido
tropológicos siguen suministrando pruebas como oposición a alguna otra condición, pa-
de que ese individuo libre "natural" nuestro sada o presente. Veremos que la existencia de
es una especie bastante rara y un fenómeno individuos libres señala una diferencia de es-
local. Fue necesaria una concatenación de cir- tatus dentro de una sociedad dada y que, ade-
cunstancias para que cobrara existencia; y más, cumple una función crucial en cuanto a
sólo con la persistencia de esas circusntancias estabilizar y reproducir esa diferencia.
puede sobrevivir. El individuo libre, lejos de Veremos que la libertad, tan difundida co-
ser una condición universal de la humanidad, mo para parecer una condición humana uni-
es una creación histórica y social. versal, es una novedad relativa en la historia

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de la especie humana, una novedad estrecha- primero y principalmente, como libertad de


mente relacionada con el advenimiento de la consumo; depende de la presencia de un mer-
modernidad y el capitalismo. También vere- cado efectivo, y a su vez asegura las condicio-
mos que la libertad pudo tener pretensión de nes de tal presencia.
universalidad sólo cuando hubo adquirido el Exploraremos al final las consecuencias de
peculiar significado inextricablemente unido esta forma de libertad para otras dimensiones
a las condiciones de vida de la sociedad capi- de la realidad social, y sobre todo para el ca-
talista, y que su connotación peculiarmente rácter de la política contemporánea y el rol
moderna de "capacidad para manejar el pro- del Estado. Exploraremos la posibilidad de
pio destino" estuvo íntimamente relacionada que, con la libertad individual firmemente es-
en su nacimiento con esas preocupaciones por tablecida en su forma de consumo, el Estado
la artificialidad del orden social que fueron tienda a distanciarse de sus tradicionales preo-
las características más distintivas de los tiem- cupaciones con la remercantilización del ca-
pos modernos. pital y el trabajo y con la legitimación de la
Veremos que la libertad en nuestra socie- estructura de dominio, ya que lo primero se
dad es a la vez una condición indispensable torna menos importante para la reproducción
para la integración social y la reproducción del sistema y lo segundo se resuelve de una
sistémica y una condición continuamente re- manera no política mediante el mercado de
creada por el modo en que la sociedad se in- consumo. La siguiente posibilidad a explorar
tegra y el sistema "funciona". Esa centralidad será la conexión causal entre el debilitamien-
de la libertad individual como vínculo que to de tradicionales funciones estatales y la
mantiene unidos el mundo de la vida indivi- creciente independencia del Estado del con-
dual, la sociedad y el sistema social, se ha lo- trol social y democrático. Trataremos de com-
grado con el reciente desplazamiento de la prender el arreglo social emergente como un
libertad del área de la producción y el poder sistema por derecho propio en lugar de verlo
hacia el área del consumo. En nuestra socie- como una forma enferma, desorganizada o
dad, la libertad individual está constituida, terminal de la anterior sociedad moderna-

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capitalista. También veremos brevemente la I


lógica interior de la forma comunista de la so- El panóptico, o la libertad
ciedad moderna, y las consecuencias de la au- como relación social
sencia de libertad de consumo para el proble-
ma del individuo.

La libertad nació como un privilegio y como


tal se ha mantenido desde entonces. La liber-
tad divide y separa: aparta lo mejor del resto.
Deriva su atención de la diferencia, porque su
presencia o ausencia refleja, marca y funda-
menta el contraste entre alto y bajo, bueno y
malo, codiciado y repugnante.
En su origen, y desde entonces, la libertad
ha representado la coexistencia de dos condi-
ciones sociales marcadamente distintas; ad-
quirir libertad, ser libre, significaba ser eleva-
do de una condición social inferior a otra
superior. Las dos condiciones diferían en mu-
chos sentidos, pero un aspecto de su oposi-
ción —el representado por la calidad de la li-
bertad— se elevaba muy por encima del resto:
la diferencia entre la acción dependiente de la
voluntad de los otros y la acción dependiente
de la voluntad propia.
Para que uno sea libre, debe haber al me-
nos dos. La libertad significa una relación
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social, una asimetría de condiciones sociales; siglo xvi, "libertad" fue sinónimo de gentil
en esencia, implica diferencia social: presu- cuna o crianza, nobleza, generosidad, mag-
me e implica la presencia de división social. nanimidad, de cada característica que los po-
Algunos pueden ser libres sólo en la medida derosos reclamaban como signo y razón de su
en que haya una forma de dependencia a la exclusividad y su superioridad. Luego perdió
que puedan aspirar a escapar. Si ser libre sig- su vínculo con el nacimiento noble, pero con-
nifica tener permiso para ir a cualquier parte servó su significado de privilegio. El discurso
(el oED [Oxford English Dictionary] reconoce de la libertad se centraba ahora en la cuestión
su uso desde 1483), también significa que hay de quién tenía el derecho a ser libre en una
gente que está sujeta a su domicilio y se le condición humana esencialmente no libre.
niega el derecho a moverse libremente. Si ser La sociedad moderna se diferencia de sus
libre significa una liberación de los vínculos y predecesoras por su actitud de jardinero más
las obligaciones ( 0ED, z 596) o del trabajo y del que de guardabosques respecto de sí misma.
deber (0ED, 1697), eso cobra sentido gracias Ve el mantenimiento del orden social (es decir,
a otros que están sujetos, tienen obligaciones, la contención de la conducta humana dentro
trabajan y cumplen deberes. Si ser libre signi- de ciertos parámetros) como una "cuestión":
fica actuar sin restricciones (0ED, 1578), ello algo que se debe mantener en el orden del día,
implica que las acciones de algunos otros tie- considerar, analizar, cuidar, atender, resolver.
nen restricciones. En inglés antiguo y medio, La sociedad moderna no cree posible la segu-
libertad siempre significó una exención: del ridad si no se toman medidas, conscientes y
impuesto, del tributo, del deber, de la jurisdic- deliberadas, para salvaguardar la seguridad.
ción de un señor. La exención, a su vez, signi- Esas medidas significan, primero y sobre to-
ficaba privilegio: ser libre significaba tener do, la guía y la supervisión de la conducta
derechos exclusivos: de una corporación, de humana: significan control social. El control
una ciudad, de fortuna. Aquellos así eximi- social, a su vez, puede ejercerse de dos mane-
dos y privilegiados se unían a los rangos de ras: se puede poner a la gente en una situación
los nobles y los honorables. Hasta fines del que le impida hacer cosas que no deseamos

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que haga, o ponerla en una situación que la establecimiento, donde se deba mantener ba-
aliente a hacer cosas que deseamos que haga. jo control a personas de toda descripción y en
No deseamos que se hagan ciertas cosas, que particular a penitenciarías, cárceles, casas de
se consideran perjudiciales para el orden so- industria, talleres, casas de pobres, manufac-
cial. Deseamos que se hagan otras, porque se turas, manicomios, lazaretos, hospitales y es-
considera que perpetúan y revigorizan el or- cuelas, con un plan de dirección adaptado al
den social. Tanto si se desea evitar la conduc- principio),' como una visión de la naturaleza
ta indeseable como inspirar la acción desea- disciplinaria del poder moderno, con la direc-
ble, la provisión del marco adecuado es la ción de los cuerpos como su propósito princi-
tarea crucial. Pero esa tarea se divide en dos: pal y la vigilancia como su técnica fundamen-
prevención y estímulo. La prevención es el tal. Pero lo que esa interpretación dejó fuera
propósito de la provisión, si hay razón para de la vista fue que además de todo eso —en sí
creer que, teniendo la opción, la gente se corn- mismo un logro importante—, el Panopticon
porta de manera contraria a la conducta que era una percepción de la oposición entre liber-
requiere la perpetuación del orden. El estímu- tad y falta de libertad, la acción autónoma y
lo es el propósito si se confía en que otra la regulada; que se revelaba que esa oposición
gente se embarcará, teniendo la opción, en la no era una simple distinción lógica entre dos
acción que se considera garante de un co- tipos idealizados sino una relación entre po-
rrecto orden de cosas. De eso se trata la opo- siciones mutuamente determinantes dentro
sición entre heteronomía y autonomía, con- de una estructura social; y que se demostraba
trol y autocontrol, regimentación y libertad. que ambos lados de la oposición, en su rela-
La ingeniosa interpretación de Michel ción íntima e intrincada, eran producto de
Foucault reveló el significado de la obra de una especie de dirección científica, de una in-
Jeremy Bentham, Panopticon (cuyo título tencionada administración de las condiciones
completo es: Panóptico; o la casa de inspec-
ción, que contiene la idea de un nuevo princi- I The Works of Jeremy Bentham, vol. 4, William Tait, Edimbur-
pio de construcción aplicable a todo tipo de go, I 843.

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sociales, concebida y controlada por expertos en "prisiones perpetuas en la habitación de la


armados del conocimiento especializado y del muerte, o cárceles para el confinamento antes
poder para ponerlo en práctica. del juicio, o penitenciarías, o correccionales, o
Los internos del panóptico (esa "máquina casas de trabajo, o manufacturas, o manico-
controladora" universal) se definen solamente mios, u hospitales, o escuelas". Pero las condi-
por la intención a la que debería servir su con- ciones de los confinados no varían con la iden-
finamiento: la intención, claro, de quienes los tidad social del confinamiento.
pusieron ahí. Los internos son objeto de "cus- Lo que se deduce es que las condiciones
todia segura, confinamiento, soledad, trabajo sociales apropiadas a las diversas categorías
forzado e instrucción"; la intención subyacen- de internos no se miden según las cualidades
te en su situación es transformarlos en algo que intrínsecas de estos últimos (es decir, si son
no son y en lo que no tienen ninguna intención viejos o jóvenes, sanos o enfermos, culpables
de convertirse. Es precisamente por esa ausen- de un delito o no, moralmente desdeñables o
cia de voluntad por lo que han sido converti- inocentes, corruptos más allá de toda espe-
dos en internos. Las condiciones en las que ranza o necesitados de corrección, merecedo-
transcurre su confinamiento deben ser cuida- res de castigo o cuidado), sino por la coordi-
dosamente calculadas para que sirvan de la nación (o antes bien, su ausencia) entre las
mejor manera a los fines de aquellos que los probables acciones de los internos cuando se
confinaron, fines como "castigar al incorregi- los deja a merced de sus recursos y la conduc-
ble, cuidar al insano, reformar al vicioso, con- ta que requerirían los fines de su confinamien-
finar al sospechoso, emplear al ocioso, mante- to. No importa si la sospechada discrepancia
ner al desvalido, curar al enfermo, instruir a los entre ambas debería atribuirse a la mala vo-
dispuestos en cualquier rama de la industria o luntad de los internos, a su enfermedad física
adiestrar a la raza en crecimiento en el sendero o espiritual o a su inmadurez o imperfección
de la educación"; según el fin, el confinamien- psicológica. Lo único que importa es que la
to varía su identidad social. Puede convertirse deseada conducta sólo puede lograrse me-
diante la voluntad de otros, porque la volun-

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tad de los internos está ausente o deliberada- la conducta tal vez propiciaría una acusa-
mente "apagada" o suprimida. ción de cinismo. Se cernía muy abiertamente
Lo que une a los internos del panóptico ante las pretensiones liberales, en estridente
(cualquiera que sea su asignación funcional discordancia con la retórica del individuo
contingente) es la intención del supervisor de moralmente soberano. Bentham había pre-
sustituir con la voluntad de los inspectores la visto el ataque y decidió hacerle frente de
voluntad ausente o no fiable de los internos. manera directa. Para prevenir la ira de los
Es la voluntad de los inspectores (carceleros, críticos liberales, formuló por ellos sus du-
capataces, doctores, profesores) la que debe- das: "¿Acaso el espíritu y la energía liberales
ría definir, guiar y supervisar la conducta de de un ciudadano libre podrían intercambiar-
los internos. Observemos que no importa qué se por la disciplina mecánica de un soldado
sienten los internos acerca de las cosas que se o la austeridad de un monje? ¿Acaso el resul-
les ordena hacer; tampoco importa si consi- tado de ese dispositivo tan elaborado no se-
deran que las órdenes son legítimas o si "in- ría construr un conjunto de máquinas bajo
ternalizan" y hacen propias las intenciones de la apariencia de hombres?". Y procedía a
sus inspectores. Al panóptico no le interesa lo dar lo que entendía como la prueba conclu-
que piensan los internos, sólo lo que hacen. yente de que las dudas eran infundadas y los
La dominación ideológica, la hegemonía cul- temores injustificados.
tural, el adoctrinamiento o llamémoslo, si se
quiere, el esfuerzo por lograr la subordina- Para dar una respuesta satisfactoria a es-
ción espiritual, parecería una rareza irrele- tas preguntas, todas ellas buenas pero
ninguna de las cuales va al fondo del
vante e injustificable dentro del contexto del asunto, sería necesario referirse en pri-
panóptico. Nadie se preguntaría si los inter- mer lugar al fin de la educación. ¿Será
nos harán al fin lo que sea que hagan volun- más probable, con esta disciplina, que la
tariamente, siempre que lo hagan. felicidad aumente o que disminuya? Sean
soldados, monjes o máquinas, mientras
Reducir el asunto de la reforma moral se trate de seres felices, no me importa.
hasta los meros huesos de la heteronomía de

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Las guerras y las tormentas están bien carían al insubordinado. Dado que los supe-
para leer sobre ellas, pero de la paz y de
la calma se disfruta más. 3 riores no exigen más que conformidad de con-
ducta, el arte de hacer constante el flujo de
recompensas es fácil de aprender y no le crea
Con toda probabilidad, "el espíritu liberal conflicto alguno al que aprende, ya que no
del ciudadano libre" no sería cultivado en el implica ninguna contradicción ni ambigüedad
panóptico, que garantizaría la paz y la calma, moral. Entre sí, las dos fases de "paz y calma"
y con ellas la felicidad de los internos. No re- proporcionan los ingredientes tanto necesa-
sulta difícil entender qué indicaban la paz y la rios como suficientes de felicidad. La "sobera-
calma del estilo panóptico a partir de la tota- nía del individuo", la libertad de elección, no
lidad del razonamiento de Bentham, notable están entre ellos.
en su unidad y consistencia de argumento. La Pero el interno de Bentham no es una ma-
condición de "paz y calma" tiene dos fases. rioneta con miembros articulados por cuer-
Objetivamente se caracteriza por la regulari- das externas solamente. Se supone que los
dad, la firmeza y la predecibilidad del contex- internos son seres pensantes y calculadores;
to externo de la acción de los internos. Nada hacen elecciones y su conducta es siempre el
queda al azar y ninguna alternativa realista producto de una elección. También se esfuer-
carga a los internos con la necesidad de elegir. zan por la felicidad, al igual que el resto de
No hay nada que esperar, pero tampoco nada nosotros. Y en una cosa se puede confiar en
que temer. Subjetivamente, la condición de ellos: en general, tenderían a hacer una elec-
"paz y calma" significa que los internos tienen ción que les proporcionara más, antes que
la seguridad de que su conducta no se contra- menos, felicidad. Aunque hacer elecciones es
pone con las demandas de sus inspectores, de un medio para perseguir la felicidad, no la
ahí que sea improbable que susciten su ira, felicidad en sí misma. Por esa razón, los que
además del castigo que los inspectores le apli- hacen elecciones preferirían unas "paz y cal-
ma" que, una vez logradas, no dejaran lugar
ni necesidad de elegir.

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

El creador del panóptico puede garantizar hablar... Ese estímulo es necesario para
que haga todo lo posible, pero no es ne-
fácilmente la regularidad de esa preferencia cesario nada más que eso. 4
simplemente con sólo resaltar las ventajas de
"paz y calma": permitiendo sólo la alternati-
va de menor atractivo. Le asegura al futuro Comparado con el pan malo, el agua y la
supervisor del panóptico (preocupado como soledad de una celda individual, todo cambio
puede estar este último sobre la factibilidad —incluido el del trabajo duro y el mayor esfuer-
de extraer un esfuerzo útil y provechoso de la zo físico— parecería una recompensa. La elec-
gente a su cargo) que no se requerirían esfuer- ción es en verdad simple, y se puede confiar en
zos extras para suplementar las presiones ya que aun la gente desprovista de la capacidad
contenidas en la situación rigurosamente es- para la conducta apropiada y útil exhiba la pre-
tructurada de los internos. El futuro supervi- ferencia correcta. La confianza se basa en la
sor, en las palabras de Bentham: misma simplicidad de la elección, no en las vir-
tudes putativas de los que hacen la elección. Es
No creerá necesario preguntarme qué la misión del "régimen", descrito bajo el nom-
debe hacer para persuadir a aquellos a bre de panóptico, lo que protege esa simplici-
su cargo para que trabajen [...] Al tener-
los bajo ese régimen, no puedo imaginar dad de elección. La misión se cumple si, y sólo
qué mejor seguridad puede desear para si, las regulaciones apuntan a prohibir y elimi-
que trabajen, y para que trabajen al nar toda la conducta que no proclaman como
máximo. En cualquier caso, tiene mu- obligatoria, y si están respaldadas con recursos
cho mayor seguridad de la que puede
tener respecto de la laboriosidad y la di- adecuados para hacer realista esa intención.
ligencia de cualquier jornalero común El quid del Panopticon es ofrecer unos re-
en general, al que se le paga por día, y no cursos que sean infalibles y baratos; que hagan
por pieza. Si un hombre no quiere traba- que la misión sea fácil de lograr, reduciéndola
jar, nada tiene que hacer, de la mañana
a la noche, salvo comer su pan malo y a operaciones de rutina. Tales recursos, sugiere
beber su agua, sin un alma con quien

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

Bentham, se generan por parte de cierta orga- que el interno "a cada instante, al tener razo-
nización del espacio en la que están contenidos nes para creerlo, y al no poder satisfacerse en
tanto los supervisores como los internos; en el sentido contrario, se conciba `bajo
particular, por un diseño específico del edificio inspección"'. 5 La vulnerabilidad de la priva-
multifuncional. Pero, detrás de ese recurso ar- cidad del interno a la mirada ajena debería
quitectónico, reside un principio mucho más ser una suposición plausible en cualquier mo-
amplio que su aplicación específica, limitada mento. De verdad importante es la "aparente
por los horizontes tecnológicos de su época. omnipresencia" (énfasis en el original) del
En las propias palabras de Bentham, la inspector. Una vez convencidos de que la mi-
esencia del panóptico consiste en la "centra- rada de los supervisores está siempre puesta
lidad de la situación del inspector, combina- sobre ellos, los internos nunca se comporta-
da con los bien conocidos y muy efectivos rían como si estuvieran a merced de sus pro-
aparatos para ver sin ser visto". Es decir, la pios recursos; no tendrían ninguna ocasión
esencia es la asimetría del conocimiento: el de ejercer su propia voluntad, y así su volun-
inspector lo sabe todo sobre los internos, tad flaquearía gradualmente y se marchitaría
mientras que los internos no saben nada del por falta de uso. La permanencia y la ubicui-
inspector. El paradero y las acciones del ins- dad del control no sólo priva a los internos
pector se hallan envueltos en el misterio, son de su libertad; si son efectivas, hacen a los
invisibles y por lo tanto impredecibles, mien- internos incapaces de ser libres, de elegir y de
tras que todo lo que hace el interno se halla guiar su propia acción, de estructurar y ad-
bajo escrutinio constante, abierto de manera ministrar su propia vida. Ellos necesitan aho-
permanente a la evaluación y a la oposición ra al inspector para que les organice la vida;
correctiva. O así debe parecerles a los inter- su particular clase de felicidad, su "paz y cal-
nos, en cualquier caso. La observación con- ma", requieren ahora de la no libertad, la
tinuada real sería algo bueno, pero costoso, heteronomía, para lograrla y que dure. Y to-
si es que se puede lograr. Así, "lo que se debe
desear a continuación", sugiere Bentham, es

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

da esa reforma milagrosa se realiza sin ser- Al ser relacional, la libertad de los inspecto-
mones morales, sin predicar ideales ni com- res apunta sólo hacia una dirección. Hay direc-
prometer el alma y la mente de los internos ciones en las cuales los inspectores todopode-
de cualquier otra manera. Lo que se requiere rosos y omnipresentes carecen de libertad, al
es sólo un control exterior de la conducta; y igual que los internos en relación con ellos.
eso depende sólo de la apropiada organiza- Después de todo, los inspectores fueron pues-
ción de la red de dependencias externas, con tos en el panóptico para realizar una tarea es-
la asimetría del acceso a la información como pecífica no de su propia elección: observar y
principio superior. mandar. La tarea no es necesariamente gra-
"Ver sin ser visto" hace libres a los inspec- tificarte de manera intrínseca; en el mejor de
tores en relación con los internos a los que los casos, constituye un modo satisfactorio de
supervisan. La libertad de los inspectores con- ganarse decentemente la vida, y así no se pue-
siste, en este caso, en la independencia de su de confiar en que los inspectores no hagan
acción de lo que el interno hace o desea: la ca- menos de lo que demanda la tarea, dado que
pacidad de ellos para influir y modificar la piensan que pueden salirse con la suya. De ahí
acción de los internos, sustituir por su propia una de las preguntas políticas más intrigantes,
voluntad la voluntad de ellos como dispara- ¿Quis custodiet ipsos custodes?, se deba pre-
dor y determinante de la conducta de estos guntar acerca del personal del panóptico tan-
últimos. La combinación de la independencia to como acerca de cualquier tipo de persona
de y el dominio sobre constituye la libertad de que tenga a su cargo el control de la conducta
los inspectores en relación con los internos. de otras personas. Pero el diseño del panópti-
La libertad es un lado de la relación que tiene co tiene en cuenta el problema y, así, nos ase-
a la heteronomía y la ausencia de voluntad gura Bentham, lo resuelve de una manera muy
como su otro lado. Los inspectores son libres efectiva. En él, "los subguardianes o inspecto-
en relación con los internos en la medida en res, los servidores y los subordinados de todo
que la libertad de acción queda eliminada de tipo, están bajo el mismo control irresistible
la situación de los internos. con respecto al guardián superior o inspector,

4 2. 43
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

como los prisioneros u otras personas a gober- pleados, en tanto que tienen derecho a un in-
nar están respecto a ellos". 6 El control irresis- greso invariable por su tiempo de trabajo, y en
tible de los inspectores se asegura mediante la tanto que se enfrentan a su tarea como un tra-
aplicación del mismo principio que se emplea bajo a realizar a cambio de la consiguiente re-
para asegurar el control irresistible de los inter- muneración, más que por su atractivo intrín-
nos: por la asimetría del conocimiento. El inte- seco) no garantiza que suconducta normalmente
rior de la habitación central ocupada por el concuerde con el propósito del establecimiento
inspector es opaco e invisible para los internos; en el que operan. La conducta indeseable, no-
pero está bien abierta a la mirada del guardián civa, es una posibilidad que no se puede ex-
superior. Los inspectores no sabrían cuándo su cluir. Por lo tanto, tal conducta se debe preve-
supervisor decide observarlos en el trabajo; él nir artificialmente, con precauciones diseñadas
tiene libertad para hacerlo cuando lo desea, sin a propósito. De ahí la necesidad de un marco
ser visto. Para los inspectores, él es "al parecer que determine la heteronomía de los inspecto-
omnipresente", así como los inspectores lo son res en un aspecto crucial de su acción.
para los internos. Esa libertad del guardián su- El cuadro cambia por completo una vez
perior en relación con los inspectores impone que ascendemos un peldaño, hacia ese quis que
límites a la libertad relacional de estos últimos custodiet, hacia el guardián superior mismo.
hacia los internos: algo que les está prohibido El panóptico debe ser dado por sus diseñado-
incluir en su variedad de opciones es la elección res, por contrato, a un empresario libre, a un
de no ejercer el control sobre sus internos; los licitador que vea la mejor oportunidad de di-
inspectores no tienen libertad para permitir la rigir las manos de los internos a la elabora-
libertad de los internos. Su libertad, al menos, ción de productos comercializables, y por lo
no es completa. No se puede permitir que sea tanto de convertir al panóptico mismo en una
completa, ya que la lógica de la situación en empresa que obtenga beneficios. El guardia-
que se encuentran los inspectores (como em- superior-contratista tendría entonces que cui-
dar su propio interés, y su interés lo llevaría a
cuidar que los internos se mantuvieran salu-

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

dables y fuertes, que no eludieran el trabajo que pueda persuadirlos de trabajar".? Y así
regular, que adquirieran hábitos laborales y con todas las preguntas que el contratista
así se fueran reformando gradualmente, si la puede considerar necesario formular. Habien-
reforma fue la razón de su confinamiento. Un do diseñado el panóptico y asegurado así las
interés tal está en la operación, aunque sea condiciones generales para que se haga con
poco el control necesario. Se puede confiar en éxito un trabajo —de manera tan eficiente co-
que el contratista use el panóptico con el fin mo efectiva— los diseñadores le pasan ahora
para el cual fue diseñado. Se puede confiar en la responsabilidad al contratista. Los mismos
que su deseo de ganancia y su temor a la pér- diseñadores se ven urgidos a retirarse de la
dida lo motiven en la realización del tipo de escena por completo y evitar toda tentación
acción correcta, es decir, el tipo requerido pa- de participar en el funcionamiento diario de
ra poner el panóptico en movimiento, y en su creación. Decirle al contratista qué hacer
movimiento en la dirección apropiada. A ese no puede agregarle nada útil a la combinación
guardia de alto nivel lo cuida seguramente su ganadora de la lógica arquitectónicamente
propio cálculo. La razón lo instruye en el sen- determinada del panóptico y los cálculos
tido de que su interés personal exige que se orientados hacia las ganancias del contratista;
satisfaga completa y constantemente el pro- sólo puede poner una cuña entre ambos, y así
pósito del panóptico. disminuir el potencial intrínseco de la combi-
También se puede dejar con tranquilidad nación. Toda ley destinada a "impedir a los
al interés del contratista la decisión de cómo hombres seguir los oficios que más pueden
se debe usar el panóptico para que se satisfa- rendirles" es perjudicial y se debe evitar en
gan más completa y seguramente sus propó- todo caso. "Desearía que esa ley fuera pros-
sitos. A la pregunta del contratista " qué crita de entre mis paredes", dice Bentham en
oficios podré poner a trabajar a mis hombres nombre del futuro contratista. Y lo dice no
cuando los tenga?", Bentham le sugiere una sólo por la ganancia privada del contratista,
respuesta concisa y clara: "Cualquiera en la

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ZYGMUNT BAUMAN I.IBERTAD

sino también (ambas cosas son inseparables) La extensión de los derechos dentro de
por el éxito del panóptico como factoría del la sociedad civil se debía compensar con la
abolición de las tácitas libertades de las
orden social. Eso es exactamente lo que hace que gozaban los reclusos y los crimina-
la libertad del contratista tan singularmente les bajo el ancien régime. En una socie-
deseable, mucho más útil socialmente que las dad desigual y cada vez más dividida,
reglas de los funcionarios dependientes, limi- ese era el único modo de extender la li-
bertad y fortalecer el acuerdo sin incluir
tados por la ley: la seguridad.ro

Adopte el plan de contrato, las reglamen- La contradicción entre la existencia totalmen-


taciones en este aspecto son un fastidio: te heterónoma, propia de máquinas, de los
por pocas que haya, habrá demasiadas.
Rechácelo: por muchas que haya, serán internos en un extremo, y la condición total-
demasiado pocas. 8 mente libre, sin trabas ni interferencias del
guardián superior-contratista-empresario en
El poder y la inclinación generan la ac- el otro, con los inspectores (en su identidad
ción; hay que unirlos: el fin se logra, se
hace el trabajo. 9
dual como funcionarios servidores del guar-
dián superior y los amos de los internos) en el
En su estudio notablemente perceptivo y cla- medio, no podía ser más profunda. Sin em-
rividente del derecho y la práctica criminal en bargo, esa contradicción de ningún modo era
Inglaterra en los umbrales de la Revolución el torpe resultado de un conjunto de princi-
Industrial, Michael Ignatieff escribió sobre las pios internamente inconsistentes; tampoco
"dos facetas" de Bentham —el propulsor de la era un error lógico. A diferencia de muchos
reforma parlamentaria y el publicista del pa- filósofos de la libertad, de los derechos huma-
nóptico— no como "contradictorias" sino co- nos o de la condición humana en general, que
mo completarias. se esfuerzan por explicar (o por legislar) la
o Michael Ignatieff, A Just Measure of Pain. The Penitentiary in
the Industrial Revolution 1750-1850, Macmillan, Londres, 1978,
p. z i z.

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

sociedad en términos de una "esencia" uni- la libertad de algunos hace la dependencia de


versal de la especie humana como un todo y otros tan necesaria como provechosa; mien-
cada individuo en particular, Bentham tenía tras que la falta de libertad de una parte hace
plena conciencia de que el propósito de con- posible la libertad de la otra. El panóptico no
solidar la seguridad y la serena reproducción es un complemento de la reforma parlamen-
del orden social no puede dejar de sedimentar taria; incorpora la reforma como su propia
dos modalidades sociales marcadamente condición y legitimación.
opuestas pero que se condicionan y se validan Lejos de ser un villano de la insularidad
mutuamente: una que tiene una libertad total sobrenatural del panóptico, el contratista
como su horizonte ideal, y otra que lucha por guardián superior libre es un personaje que
la dependencia total. El panóptico no era un Bentham ha tomado prestado, abiertamente
artificio limitado al segundo polo de esa opo- y con orgullo, de la vida común. "Tendría
sición; no era un artefacto diseñado para des- como contratista a un hombre que, al dedi-
hacerse de los residuos producidos por la ex- carse a algún tipo de negocio fácil de apren-
tensión de los derechos civiles y políticos que der, y al que le fuera bastante bien con tantos
Bentham predicaba en la segunda de sus dos operarios como pudiera obtener según los
facetas. Con una pizca de esfuerzo se puede términos comunes, pueda esperar que le vaya
leer el Panopticon como una parábola para la aún mejor con un número mayor, a los que
sociedad en general: una sociedad viable, una pudiera conseguir en términos mucho mejo-
sociedad ordenada, una sociedad sin crimen res".II Los hombres que persiguen libremente
y con la falta de cooperación fácilmente de- sus ganancias, y que al hacerlo adquieren la
tectada y solucionada, una sociedad que bus- habilidad de dirigir y regular el trabajo de
ca activamente el mayor beneficio y la mayor otros, nacen en todas partes en número cada
felicidad para sus miembros, una sociedad vez mayor. El panóptico no es una institución
completa con todas las funciones y papeles especializada en la lucha contra el delito que
indispensables para su supervivencia y su éxi-
to. En tal sociedad, demuestra el Panopticon,

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

le requiera a su director la adquisición de nue- panóptico es una vez más la provisión de con-
vas capacidades o la transformación de las an- diciones perfectas para el mejor uso de las
tiguas. Por el contrario, es una oportunidad capacidades y las fragilidades humanas ya
para que "los hombres dedicados a los nego- presentes en la gente confinada entre sus mu-
cios y que lo están haciendo bastante bien" lo ros. "Suponiendo que nadie hiciera reglamen-
hagan aún mejor, en condiciones consciente- tos sabios para obligarlos a este o aquel tipo
mente creadas para tal fin, y de las que por de trabajo, el trabajo que tendrían natural-
tanto se espera que produzcan mejores resul- mente bajo la dirección del contratista sería
tados con la misma inversión de esfuerzo. aquel, cualquiera que fuese, con el que se pu-
Tampoco los internos del panóptico son diera ganar más dinero; porque, cuanto más
criaturas del espacio exterior, ni siquiera una ganara el interno-trabajador, más podría de-
categoría criminal especial de humanos que rivar de él el director".
requiera reglas especiales. Como lo pintó Así, el Panopticon puede leerse como un
Bentham, el cuadro es muy familiar. No causa modelo descriptivo de la sociedad total; un mo-
dificultad alguna reconocer la semejanza del delo en miniatura, confinado dentro de un
"operario de fábrica". Es la imagen de este edificio rotatorio; pero, lo que es más impor-
último, de las fuentes normales de su conduc- tante, un modelo corregido, un modelo mejo-
ta, de los motivos que lo hacen desperezarse rado, un modelo idealizado de una sociedad
y de aquellos que lo llevan a mantenerse ocio- "perfecta". Una sociedad que, a diferencia del
so, de la supuesta necesidad de un ambiente original imperfecto, no está ni sobre ni subre-
correctamente organizado que seleccione pa- gimentada, ya que coloca el celo regulador en
ra el " operario de fábrica" la clase de conduc- los sitios donde es necesario y lo elimina de
ta que el operario de fábrica mismo es, al pa- otros; una sociedad que consecuentemente eli-
recer, incapaz de elegir, lo que provee la mina el delito, refrena la conducta socialmente
inspiración para el cuadro. El interno tiene nociva, elimina el residuo industrial; una socie-
todas esas características que contiene la ima- dad que clasifica cuidadosamente a sus miem-
gen del operario de fábrica, y el propósito del bros en categorías reconocidas como diferentes

5a 53
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

y a los que por lo tanto se les ofrecen diferentes controladora de Bentham; o, más bien, la au-
medidas de libertad y no libertad que mejor se sencia de la característica más prominente en
adecuan al perfecto funcionamiento del con- el modelo de Parsons. Está ausente una carac-
junto, y por lo mismo a la felicidad de todos; terística a la que se denomina de diversas for-
una sociedad que, gracias a todo eso, le pro- mas: educación moral, integración cultural,
porciona a cada miembro un ambiente regular, consenso, grupo de valores, "coordinación
seguro, no amenazador para la clase de acción principal", legitimación, o cualquiera de los
a la que cada miembro se acomoda mejor. otros nombres que empleaban Parsons y sus
En su ambición (abierta u oculta), aunque seguidores para señalar la naturaleza esencial-
no en su alcance y en su supuesta modestia, el mente "espiritual", normativa, racional-emo-
Panopticon puede compararse con el modelo cional de la integración societaria. Entre los
de Parsons, laboriosamente erigido, del siste- diversos niveles de la minisociedad del panóp-
ma social. Lo que buscan ambas obras es tico, la mirada silenciosa toma el lugar de la
nada menos que un modelo de cohabitación comunicación; la manipulación del ambiente,
humana coherente, equilibrada, bien corn- de las recompensas y de las sanciones hacen
pensada, adaptable a tareas cambiantes, ca- redundantes las cruzadas culturales y las pre-
paz de reproducir las condiciones de su propia siones ideológicas. La solidez de esa miniso-
existencia, productora del máximo rendimien- ciedad no está forjada por la legitimación o el
to (se mida como se mida) y un mínimo de re- consenso. Persiste con independencia de lo
siduos. Las dos imágenes idealizadas están que les suceda a estos últimos.
inspiradas por un único propósito, y sin em- En verdad, hay poco en el sentido de cultu-
bargo ambas se plantean llegar a ese propósito ra que una los estratos de la sociedad de Ben-
siguiendo rutas muy diferentes. tham, aparte de la preferencia humana univer-
Cuando se compara el Panopticon con el sal por el placer antes que por el dolor (o, para
modelo de Parsons, entre las diferencias evi- ser más exactos, por la ausencia antes que por
dentemente numerosas adquiere una posición la presencia del dolor). Al no ser el resultado
de relieve una característica de la máquina de la enseñanza o la persuasión, esa preferen-

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

cia no puede considerarse una característica control bajo el que se colocan, y no de los pre-
cultural. Aparece en la descripción del panóp- ceptos morales y las instrucciones, las normas
tico como una condición antes que como un y las creencias culturales o las pautas de eva-
producto; no es el resultado del funcionamien- luación y elección que aceptan. En verdad, si
to del sistema, sino el mismo factor subyacente bien es poco lo que sabemos sobre el funciona-
que hace posible ese funcionamiento. Esa ca- miento de sus mentes, no es menos de cuanto
racterística humana universal no es una crea- demanda nuestra comprensión del funciona-
ción humana; sencillamente, es el modo de ser miento del sistema.
de los seres humanos. Aparte de esa caracterís- Es la diferencia, no la semejanza, lo que
tica que une, en sí misma de dudosa proceden- integra el sistema de Bentham. La minisocie-
cia cultural, uno buscaría en vano ese conjunto dad perfectamente coordinada se mantiene
común de normas que Parsons desea hacernos unida por una división del poder estrictamen-
creer que es un requisito indispensable de todo te observada. La división del poder, a su vez,
sistema bien integrado. no consiste en nada más que la distinción en-
Tampoco hay intento alguno por parte del tre una elección irrestricta y una elección re-
"centro" de convertir a la "periferia" a sus va- ducida al mero mínimo existencial; la distin-
lores; de predicar, educar, hacer proselitismo. ción entre libertad y no libertad. Los que
La única creencia que tratan de inculcar en la gobiernan son libres; los que son libres go-
mente de sus subordinados es la permanencia biernan. Los gobernados no son libres; los
e irrevocabilidad de la superioridad de los go- que no son libres son gobernados.
bernantes y la consecuente identidad del inte- Al comienzo de esa búsqueda de la teoría
rés propio con la rendición incondicional. Por última de la sociedad a la que dedicó su vida,
el contrario, el sitio que ocupan las diversas Talcott Parsons expresó su disgusto por los
categorías de actores dentro del sistema requie- conceptos existentes de acción humana, todos
re diferentes tipos de conducta. Para una de ciegos a la ambigüedad interna de "actuar en
esas categorías por completo, para otra en par- la sociedad". Parsons declaró su propio obje-
te, la conducta requerida proviene del tipo de tivo: deseaba una teoría de la acción que sub-

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

sanara las tradicionales debilidades de sus los actores. La teoría general de la sociedad
precedesoras explicando, simultáneamente, de Parsons es una teoría de la totalidad corn-
la naturaleza voluntaria y el carácter no aza- puesta por unidades básicamente idénticas.
roso de la acción. Tal combinación de carac- Seleccionar al actor y su acción como el
terísticas al parecer irreconciliables era, supo- punto inicial para la teorización sociológica, y
nía Parsons, un rasgo ineliminable de toda postular la homogeneidad esencial de los ac-
acción, corno "esencia" fenomenológica de la tores son factores que se condicionan y vali-
condición del actor. Dada esa lógica incon- dan mutuamente; uno hace al otro plausible y
gruencia dentro de cada acto individual, esa necesario. Se puede mostrar que ese es el caso
dualidad era una verdad trascendental y a no sólo mediante el análisis lógico: también
priori de cada acción. Parsons creía que la con una panorámica de la mayor parte de la
acción individual en su forma generalizada teoría sociológica. La combinación de la supo-
("una acción como tal") era el punto de par- sición de la homogeneidad de los actores (el
tida correcto para teorizar sobre la sociedad. enfoque del "actor como tal") con la decisión
Y eso fue lo que hizo. Construyó gradualmen- de seleccionar la acción social como punto de
te un modelo del sistema social en el que cada partida (y, a veces, entero territorio) para una
actor comparte la misma esencia universal: teoría de la sociedad de ningún modo se ha
elige libremente mientras al mismo tiempo li mitado a Parsons, quien la ha compartido
sus acciones son desazarificadas por el siste- con sus críticos más francos, por ejemplo los
ma cultural compartido y por los roles distri- etnometodologistas, y toda la teorización
buidos (y diferenciados) por la sociedad. Si post-schutziana, junto con ramas de la teoría
bien todos los actores representan la misma contemporánea hermenéuticas o inspiradas en
dualidad trascendental de la acción, el modo Wittgenstein. Todas esas variedades de teoría
en que interfieren las tendencias a priori del sociológica precisan del concepto de sujeto
actor y el sistema cultural y la estructura so- que elige libremente como unidad esencial de
cial (para producir resultados conductuales la sociedad. Al ser los miembros de la sociedad
empíricamente dados) es el mismo para todos tales sujetos, todos tienen acceso al acervo de

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conocimientos disponibles; todos se desplazan de, sus ocupantes. Si es cierto que "los hom-
entre varias provincias finitas del significado; bres hacen la sociedad", también lo es que
todos deciden sobre sus respectivas pertinen- algunos hombres hacen el tipo de sociedad en
cias, tipifican, usan lenguaje, generan y deco- la que deben vivir y actuar otros hombres.
difican significados, etcétera. Todo lo necesa- Alguna gente establece normas, otra gente las
rio para la vida diaria es compartido por todos sigue.
los actores. Toda la interacción subsiguiente Inspirándose en el análisis de los sistemas
es la obra de miembros en esencia similares e cibernéticos, Michel Crozier vinculó el poder
igualmente equipados. dentro de cualquier red social organizada
La diferencia, no la semejanza, es la supo- con el control de los recursos de la incerti-
sición inicial del modelo de Bentham. Algu- dumbre; aquellos más próximos a los focos
nos actores son más libres que otros: la discri- de incertidumbre (aquellos cuya conducta es
minación en el grado de libertad asignado a la fuente de incertidumbre en la situación de
12
las diversas categorías de actores es la materia los demás), gobiernan. La acción puede ge-
misma con que está moldeado el sistema so- nerar incertidumbre en la medida en que es
cial. La discriminación precede a la acción. El libre respecto de la reglamentación normati-
contenido y el potencial de la acción depen- va (legal o consuetudinaria); la ausencia o la
den del lugar que ocupa en la red de interac- escasez de normas convierte la conducta en
ción, en la que aquellos que tienen libertad difícil de predecir, y de ahí que aquellos afec-
para elegir limitan la elección de aquellos que tados por la conducta en cuestión se hallen
están en el extremo receptor. En lugar de ser expuestos a los caprichos de la voluntad de
un resultado no previsto de la interacción en- aquellos que pueden elegir libremente. Por
tre sujetos "fenomenológicamente iguales", otra parte, la gente puede desatender la con-
análogamente libres, el orden social es algo Cfr. Michel Crozier, The Bureaucratic Phenomenon, University
que alguna gente establece para los otros. Den- of Chicago Press, Chicago, 1965; también W. Ross Ashby, "The
Application of Cybernetics as to Psychiatry", en Alfred G. Smith
tro del orden social, los puestos difieren en el (comp.), Communication and Culture, Harcourt, Brace, Jovano-
grado de libertad que ofrecen a, y requieren vich, Nueva York, 1966.

6o 61
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

ducta de aquellos participantes de la interac- ninguna elección), y haciendo la conducta de


ción que están limitados por las normas y por la otra parte tan opaca a la primera como sea
ende se comportan de manera rutinaria, de posible (mediante el recurso de "ver sin ser
manera fácilmente previsible: la conducta visto"; y con la abolición virtual de toda res-
reiterativa, monótona, no constituye el valor tricción a la libertad de elección de la otra
"desconocido" de la ecuación situacional y parte). Con la oposición entre transparencia
puede ser relegada al ámbito de las suposicio- y opacidad —o, para decirlo en términos más
nes seguras. generales, entre predecibilidad (certeza) e im-
A la luz de ese análisis, la libertad aparece predecibilidad (incertidumbre)— se asegura la
como la capacidad de gobernar; como un in- relación de poder y subordinación. Los con-
tento de poder. La libertad es poder, en la me- juntos de predisposiciones e intereses conflic-
dida en que hay otros que están limitados. tivos se integran en un sistema armonioso, sin
Como si anticipara la idea de la cibernéti- haber reducido en absoluto el alcance o la in-
ca, Bentham construyó su modelo de un sis- tensidad del conflicto mismo.
tema de buen funcionamiento, viable y efec- Respecto de aquellos que se colocan en el
tivo, empleando la diferenciación de la ambiguo rango medio entre los polos de la opo-
libertad como principal elemento constructi- sición, Bentham formula la pregunta sacra-
vo. El sistema de Bentham consiste en contex- mental: "Quis custodiet ipsos custodies?"
tos relacionales de interacciones, no en roles [¿ Quién vigilará a los vigilantes?]. No la hace
individuales asignados a actores individuales, respecto del guardián de los guardianes, el
como en el modelo de Parsons y en otros se- guardián superior-contratista-empresario. En
mejantes. En ese sistema, toda la atención del verdad, admite que los probables oponentes,
arquitecto está enfocada a hacer la conducta conscientes de la ley, del panóptico, considera-
de una parte absolutamente transparente pa- rán la pregunta indiscriminadamente pertinen-
ra la otra (literalmente, abriéndola al escruti- te desde la base a la parte superior de la estruc-
nio constante de esta última; indirectamente, tura. Y así anticipa la pregunta como dirigida
forzándola a un rango que contiene poca o al guardián superior, pero sólo para desecharla

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como mal dirigida. La necesidad de minuciosa alterar la acción. La ganancia requiere recur-
regimentación, infinitas precauciones, presio- sos; el guardián superior posee tales recursos;
nes del ambiente cuidadosamente orientadas de ahí que él puede ser un agente libre y po-
—que Bentham cuidó con atención al conside- nerse en interacción con otros agentes libres
rar el marco óptimo para los internos— se re- según su propia iniciativa y responsabilidad.
chaza de forma categórica respecto del guar- Los legisladores pueden descansar aquí: de
dián principal. A ese nivel del sistema, sólo ahora en adelante no se los necesita.
puede acarrear daño. Sin duda, puede men- De ahora en adelante. Se ha llegado a ese
guar la eficacia del poder del guardián superior "ahora" una vez que el sistema social apro-
sobre los internos; pero también puede mellar piadamente ideado ha sido puesto en funcio-
la dedicación, la inventiva y la energía del guar- namiento. Pero los legisladores pueden des-
dián superior, y con ello la adaptabilidad y el cansar porque la tarea de diseño ha sido bien
éxito del sistema en su conjunto. hecha y el sistema puede permitirse darles li-
El guardián principal no necesita normas y bertad a algunos de sus miembros, y para su
regulaciones legales, ya que posee los motivos propio éxito necesita la libertad de algunos de
adecuados para la acción y los recursos apro- sus miembros.
piados para ponerla en práctica. Cuando am- La gente que desarrolla modelos de socie-
bos se hallan presentes, la conducta resultan- dad teóricos son intelectuales, en general
te puede ser autocontrolada. Supervisada por miembros distinguidos, aunque de todos mo-
el actor, comparada con sus resultados y de- dos miembros de la clase del conocimiento (la
bidamente corregida, tiende hacia la pauta clase de gente que "se ocupa de la producción
deseada. Obtener ganancias es el motivo;11e- y distribución del conocimiento simbólico").13
varlo a la práctica significa producir bienes Como intelectuales, se dedican a un tipo espe-
comercializables y venderlos en el mercado. cífico de práctica productiva que constituye su
Obtener ganancias es la señal de que se está modo de existencia, una posición respecto del
en el camino correcto. Sufrir una pérdida sir-
ve como señal de advertencia de que se debe

64
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

resto de la sociedad, una comprensión del pro- de la sociedad; en verdad, los modelos teóricos
pio rol y un conjunto de ambiciones (una ima- que producen tienden a representar la socie-
gen idealizada de ese rol) enteramente propias. dad como una totalidad social vista desde la
Son esas prácticas, perspectivas y ambiciones posición de las tareas emprendidas y postula-
las que se procesan y teorizan en imágenes mo- das por la clase del conocimiento. La natura-
delo de la sociedad.I4 Rara vez aparecen ellos leza de tales tareas, y por lo tanto la posición
en teorías sociales sin disfraz; normalmente, y la imagen resultantes, cambian, junto con la
están "sembrados" dentro de la imagen osten- transformación histórica de la posición social
siblemente objetiva, pintados de tal manera y las funciones de sus actores intelectuales;
que hace difícil determinar desde qué punto de también varían con el marco social en que se
vista se vio el cuadro. Es necesario extraerlos sitúan y operan los sectores intelectuales.
de la imagen mediante una especie de "herme- Según esa regla, los modelos producidos
néutica social", un esfuerzo sistemático por por intelectuales en marcos académicos en
relacionar las imágenes con ciertas situaciones general exhiben cierta tendencia hacia las ac-
y acciones conocidas de la categoría social de tividades simbólicas. La mayoría de las veces
los productores de imágenes; tal esfuerzo, si da representan la sociedad como una serie de ta-
resultado, nos permite entender las imágenes reas de administración de símbolos, y conci-
como proyecciones de una experiencia colecti- ben una sociedad bien equilibrada como
va específica. aquella en que está asegurado el dominio de
Como portavoces de la clase del conoci- ciertos valores y normas simbólicamente arti-
miento —por la lógica de su posición social, si culados, cuyo flujo y especificación progresi-
no por elección deliberada—, los intelectuales vas se articulan a través de subdivisiones so-
tienden a considerar la totalidad social de tal ciales y diferenciación de funciones. La
manera que vuelven su propio modo de traba- notable influencia y popularidad del modelo
jo y su vida centrales para el funcionamiento de Parsons se debe, al menos en parte, a su
14 He analizado extensamente este proceso en Legislators ar e l In "coincidencia perfecta" con esa tendencia
terpreters, Polity Press, Londres, 1987. académica colectiva generada por el entorno.

66 67
Con esa misma tendencia se puede explicar el ticulación de las tareas a realizar, su selección
hecho notable de que todos los fallos que ha- de instrumentos de acción social y de recursos
llaron los críticos en el sistema parsoniano, en los que se puede basar tal acción. No sor-
omnipotente en tiempos, acentuaron aún más prende que en el sistema social que surge de
la centralidad de la producción y la distribu- los escritos de Bentham la academia o los in-
ción de símbolos. Con la caída de la autocon- telectuales en su rol de docentes-predicadores
fianza de la "modernidad" y el ascenso del de tan obvio sentido común, sean casi invisi-
eclecticismo pluralista de la "posmoderni- bles. Lo que no significa, sin embargo, que los
dad", se reemplazaron "grupos centrales", intelectuales —lo mejor de la "clase del cono-
"jerarquías de valores" y "coordinaciones cimiento"— estén ausentes en el cuadro final.
principales" con una libre, dispersa y descoor- En verdad, están presentes, y tal vez de modo
dinada producción de valores y significados, aún más formidable que en los modelos de
pero nunca se cuestionó la suposición última factura académica, aunque, como los inspec-
de la visión de Parsons: que el orden social tores del panóptico, "ven sin ser vistos".
proviene de la manipulación de símbolos. El modelo de Bentham se construye desde el
Contra esa tendencia a largo plazo de teo- punto de vista de los intelectuales como dise-
rización académica, el modelo de Bentham ñadores, como expertos poseedores del cono-
parece bastante diferente. Tal vez se pueda cimiento de las leyes que guían la conducta
entender mejor la diferencia si se recuerda que humana y de las capacidades necesarias para
Bentham no era —al menos, no principalmen- construir marcos sociales en los que tales leyes
te— miembro del mundo universitario. Perte- pueden aprovecharse mejor. El mundo perfec-
necía a un círculo de intelectuales que vivía en tamente equilibrado del panóptico es un mun-
la cercanía del mundo de los políticos, los ad- do inventado, ideado; el producto de un arqui-
ministradores gubernamentales y los refor- tecto conocedor, pensante y racional. Los
mistas sociales, y mantenía un constante diá- políticos son constructores guiados por sus di-
logo con ese mundo, compartiendo en gran bujos. Ni el intelectual diseñador ni los políti-
medida sus preocupaciones e intereses, su ar- cos son necesarios una vez que la construcción

68 69
a

ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

está completa. Un sistema social que necesita libertad aparece como un factor en el mecanis-
empresarios libres y ofrece condiciones ideales mo de producción y reproducción del orden
para ejercer su libertad en busca del beneficio social; como tal, se sitúa en los nudos estraté-
común puede operar por sí solo y autoperpe- gicamente cruciales que mantienen unida la
tuarse sin la interferencia cotidiana de entro- red. Sigue siendo un recurso juiciosamente
metidos trazadores de planos, y sin la vigilan- asignado, siempre considerado en un contexto
cia de predicadores morales y maestros de distribucional, como un extremo de una rela-
virtudes sociales. Pero, cuando todo eso co- ción cuyo segundo extremo es la heteronomía.
menzó, el diseño ya existía. La libertad es generada aquí por tal relación,
En los dos tipos de modelos analizados siendo al mismo tiempo la condición más im-
aquí, los intelectuales aparecen como "legis- portante de su perpetuación. La libertad es
ladores", aquellos que determinan la "nor- privilegio y poder.
ma" para los sistemas sociales viables y bien
integrados. Pero pueden cumplir esta función
legisladora al menos de dos modos diferentes:
en tanto que operadores de símbolos, ideólo-
gos, como en los modelos del tipo de Parsons,
o en tanto que diseñadores expertos, tecnólo-
gos, como en el modelo de Bentham o simila-
res. En el primer caso, la perspectiva cognitiva
lleva a los constructores de modelos a percibir
la libertad como una característica o un dere-
cho del "individuo como tal"; como un atribu-
to universal de todas las unidades del sistema,
uniformadas por su condición compartida de
objetos de educación, socialización o aprendi-
zaje cultural en general. En el segundo caso, la

70 71
II
Sobre la sociogénesis de la libertad

Hay algunos significados contemporáneos de


"libertad" para los cuales todos los seres hu-
manos son inevitablemente libres, aun cuan-
do ellos no lo sepan, no lo piensen o lo nie-
guen categóricamente si se les pregunta. Los
seres humanos son fundamentalmente libres
como agentes que actúan en lugar de abste-
nerse de la acción, o se abstienen de actuar en
lugar de actuar de cierta manera. Ahí "liber-
tad" es sólo otro modo de expresar lo obvio,
que hay más de un modo posible de actuar
lógicamente: una verdad trivial, contenida
tautológicamente en la idea misma de "ac-
ción". O los seres humanos son fundamental-
mente libres como responsables de las conse-
cuencias de su conducta; una interpretación
de la libertad derivada de ciertas creencias mo-
rales de base religiosa o conceptos legales. O,
más filosóficamente, los seres humanos son
i bres en esencia porque su vida no puede ser
más que su propio proyecto, una actividad

73
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

"para", orientada hacia el futuro, aun cuan- te del discurso filosófico corriente para el cual
do a menudo perciban esa vida corno una se- la "libertad" como idea, como valor, como
rie de rendiciones a las necesidades, y la inter- "horizonte utópico" de nuestra civilización se
preten en términos de "debido a", como algo mantiene con vida mientras la reevalúan su-
determinado por el pasado. A veces la liber- cesivas generaciones. Esos libros, por así de-
tad se revela como una propiedad universal cirlo, pertenecen a una filosofía que existe
de los seres humanos: todas las instancias de únicamente como su propia historia.
conducta heterónoma y de restricciones ex- Los libros en cuestión poseen una gran im-
ternas se desechan como artificios superfluos. portancia cultural, porque son parte del dis-
Sociológicamente, tales interpretaciones de la curso que registran y de cuya continuación
"libertad" son poco interesantes, porque eli- son una condición indispensable. Pero su otra
minan de la visión el hecho de que la libertad significación, reivindicada por sus autores, de
es en sí misma un hecho social, producido so- orientación científica, no es incuestionable.
cialmente y socialmente dotado del significa- Como libros de historia, se espera que resuel-
do que le toca en una época o un lugar parti- van la lógica interna del fenómeno que estu-
culares. Desde un punto de vista sociológico, dian, que presenten sus formas posteriores
tales interpretaciones deben verse como obje- como el resultado de otras anteriores y reve-
tos de investigación de la "sociología del co- len las fuerzas responsables del cambio de una
nocimiento", o de la hermenéutica sociológi- forma a otra. Para hacer todo eso, deberían
ca, más que como hipótesis sobre la realidad seleccionar de las realidades complejas y muy
cuya verdad debe someterse a prueba. variadas del pasado un subconjunto más o
La mayoría de los libros que llevan la pa- menos completo y autosostenido, es decir, un
labra "libertad" en el título o el subtítulo se subconjunto que contenga todos los factores
centran en significados tales o semejantes del necesarios para explicar las transformaciones
término. En general, tratan de reconstruir, re- conocidas del fenómeno en estudio. Pero, en
interpretar y evaluar críticamente escritos in- la mayoría de los casos, el subconjunto selec-
telectuales influyentes sobre el tema. Son par- cionado es el de las ideas mismas. Se sugiere

74 75
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

entonces, de manera abierta u oblicua, que las cambiaron sus significados y a sí mismos. To-
sucesivas transformaciones del fenómeno de- da la importancia que tuvo la historia del tra-
nominado "libertad" son idénticas a sus su- bajo intelectual para la historia de la sociedad
cesivas conceptualizaciones. La historia de la en general se debió al hecho de que no se tra-
libertad consiste entonces en una serie de re- tó de un asunto incestuoso de pensadores
formulaciones, redefiniciones, recapitulacio - profesionales.
nes, así como en descubrimientos o invencio- La "sociogénesis" (un término tomado en
nes intelectuales. Las ideas nacen de ideas, se préstamo, con gratitud, de Norbert Elias) de
fecundan con ideas, generan otras ideas. Se la libertad se refiere a esas divergencias y dis-
puede ver que los autores de los libros en locaciones en las figuraciones sociales, gran-
cuestión proyectan sobre el asunto que estu- des y pequeñas, que condujeron a sucesivas
dian la experiencia de la forma de vida que modificaciones en la red de dependencias, y
practican colectivamente; o más bien, sus su- por tanto también en el contexto de la interac-
posiciones contrafactuales: la suposición de ción humana, y que articularon el discurso de
que las ideas mismas, sus fuerzas o debilida- la libertad. Se supone que cada una de esas
des inherentes, su coherencia o su incoheren- dislocaciones creó tensiones sociales que a los
cia, deciden su aceptación o rechazo. En con- contemporáneos les parecieron un problema
secuencia, escriben la historia de la libertad social no resuelto, que exigía rechazar los con-
como la historia de sus colegas intelectuales. ceptos pasados o darles un uso innovador. La
Pero la importancia de las formulaciones aparente unidad del discurso en el tiempo, ilu-
intelectuales de la libertad siempre ha deriva- sión generada por el enfoque de la "historia de
do del hecho de que encararon los problemas las ideas", se disipa en una serie de disconti-
reales de su época; se emplearon conceptos nuidades sólo parcialmente encubiertas por la
existentes en el discurso subsiguiente para ar- memoria histórica institucionalizada. Lo que
ticular la experiencia de nuevos procesos y se revela entonces es que, más que un desplie-
estructuras sociales, para darle un significado gue gradual del significado pleno de la idea a
al cambio, y fue en ese uso en el que ellos partir de su forma embrionaria, la historia de

76 77
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

la libertad es un puente tendido entre una am- esclavo. Para que tuviera sentido, su condi-
plia variedad de figuraciones sociales, con sus ción se debía comparar con el estado de escla-
conflictos y luchas de poder específicos. vitud o servidumbre. Su condición mostraba
Tal vez la idea de la libertad más antigua quién era, mientras que la condición de una
remitiera a una acción antes que a una condi- persona que nunca había sido esclava ofrecía
ción: la decisión de los poderosos de liberar a poca guía en cuanto a su situación social. La
alguien sometido a su poder de esclavitud, cantidad de "libertad" que había en la identi-
cautiverio o servidumbre. Tal liberación —ma- dad del liberto era relacional. Se refería a lo
numisión (de manumittere, despedir de la que había cesado de ser y a lo que otros aún
propia mano)— era para todas las intenciones seguían siendo. Se refería también a un tercer
y los propósitos un acto de "humanización": agente, el único agente verdadero del triángu-
en la antigüedad clásica, los esclavos o cauti- lo, por así decirlo: el poder que hacía la dis-
vos eran vistos y tratados legalmente como tinción. A los libertos había que hacerlos li-
bienes muebles, junto con el resto de la pro- bres. La liberación no era en sí misma un acto
piedad del amo; perjudicarlos o destruirlos de libertad.
contaba como perpetrar un ataque a la pro- Se puede sostener que la teoría y la prácti-
piedad del amo más que a los "derechos hu- ca de la heteronomía, o la negatividad de la
manos", y el daño se debía reparar, como en libertad, legada por la Antigüedad judía tan-
el caso de una oveja robada o un cobertizo to como por la grecorromana, arrojó cierta
incendiado. La manumisión transformó a un luz sobre el célebre episodio de la "herejía de
esclavo o sirviente en un liberto, en la mayo- Pelagio", en la historia temprana de la Igle-
ría de los casos no un ser humano por com- sia. Las enseñanzas de Pelagio, y la respuesta
pleto, pero tampoco un bien mueble. El liber- vehemente que tuvieron en san Agustín (que
to —libertinus— llevaba la marca del estado luego serían repetidas virtualmente por santo
anterior, una marca imposible de eliminar, a Tomás de Aquino y Juan Calvino, aunque
veces hasta la tercera generación. La suya era nunca aceptadas oficialmente como el canon
una condición totalmente negativa: no era un de la Iglesia) se refería al origen y el alcance

78 79
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

de la "libre voluntad". Según Pelagio, Dios antigüedad también conoció una liberación
hizo a los humanos libres; habiendo sido he- incondicional e irreversible. En tales casos el
chos así, los humanos podían elegir entre el amo, que ejercía su poder en el comienzo —en
bien y el mal, según su voluntad. Les corres- el acto de manumisión— renunciaba a su do-
pondía a ellos vivir para granjearse la salva- minio sobre el ex esclavo en el futuro.
ción o la condena; habiendo sido hechos li- Es probable que precisamente esa conse-
bres, habiendo recibido el don de la voluntad cuencia del acto de liberación volviera inacep-
libre, tenían entera y única responsabilidad tables las enseñanzas de Pelagio a san Agustín
de sus actos. Las enseñanzas de Pelagio pare- y a los poderes que estuvieran detrás de él. En
cen coincidir con la práctica de la Antigüe- verdad, Pelagio reducía la Iglesia a una asocia-
dad: la manumisión era en verdad el fin del ción de predicadores morales, y le negaba otro
estado de esclavitud, y entre otras cosas sig- poder sobre los fieles que el de una exhorta-
nificaba la asunción por parte del liberto de ción espiritual. Si es verdad que en su omnipo-
la plena responsabilidad de su conducta. Es tencia Dios dotó a los humanos de un irrevo-
verdad, en numerosos casos había una con- cable don de libre voluntad, de la misma
dición unida al acto de liberación: a los liber- manera Él puso el destino de ellos en sus pro-
tos se los podía obligar a permanecer al ser- pias manos y decidió renunciar a todo poder
vicio de su ex amo, o a cumplir diversos sobre su conducta. De manera indirecta, Su
deberes con él. El acto mismo de la manumi- decisión habría arrojado dudas sobre las pre-
sión podía estar condicionado al desempeño tensiones de la Iglesia de todo control práctico
regular y perpetuo de tales deberes, y rescin- sobre su grey, y presagiaba mal para la condi-
dido en el caso de que no se cumplieran. Pero ción de la emergente jerarquía eclesiástica.
incluso esa eventualidad era un testimonio Fue esa amenaza la que salió a encarar san
del hecho de que el liberto era ahora un "por- Agustín, con su doctrina compleja y notoria-
tador de responsabilidad"; podía elegir ser mente ambivalente de la gracia divina y el pe-
leal o traicionar a su amo, y se le debía re- cado original. Según esa doctrina, los huma-
compensar o castigar según su elección. La nos llevan para siempre la marca de su pasado

8o 8T
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

culpable y reprensible, al igual que los libertos pulsor de la voluntad libre, y la Iglesia hizo
llevan, hasta su muerte y la de sus vástagos, el otro tanto.)
estigma de su esclavitud original. Todos los El episodio de la herejía de Pelagio revela
humanos participan del pecado original, el ac- un aspecto nuevo e importante de la libertad.
to de rechazo de la custodia de Dios y del or- Aparece, quizá por primera vez, una teoría
den divino. De ahí su innata propensión a po- que coloca a la libertad clara y firmemente al
ner el mal sobre el bien. El hecho de que no lado del mal, sólo para emplearla como una
puedan propagar su existencia terrenal como justificación de la regla heterónoma. Esa teo-
no sea por el deseo carnal y las pasiones sexua- ría concuerda bien con las condiciones socia-
les atestigua el persistente dominio de la ma- les de los siglos siguientes, condiciones en las
teria corporal (mal) sobre el espíritu (bien). En cuales ningún ser humano podía pretender
ese sentido, siguen siendo esclavos. Su libertad razonablemente ser "completo en sí mismo",
está limitada a la elección del mal; la elección autosuficiente, con pleno dominio sobre las
del bien sólo puede ser obra de una gracia di- circunstancias de su vida o los recursos que
vina. Los humanos necesitan el gobierno con- requerían sus asuntos; condiciones que no te-
tinuado de su divino amo: necesitan que los nían espacio para "hombres mostrencos" y
vigilen, que los censuren, que los adviertan, que convertían la falta de vinculación, de va-
que los fuercen a tomar el camino de la virtud. sallaje o de pertenencia corporativa (vagan-
De manera indirecta, nuevamente, la Iglesia, cia, vagabundaje) en los más espantosos peli-
ese colectivo vicario de Dios en la tierra, tiene gros sociales y en los delitos más odiosos. En
derecho a vigilar, censurar e imponer la virtud. los siglos siguientes, hasta el amanecer de los
(Podría ser de cierto interés sociológico adver- tiempos modernos, la sociedad no conoció
tir que no fue la Iglesia la que finalmente re- ningún otro método para preservar el orden
chazó las enseñanzas de Pelagio; mientras el social ni otro vehículo de control que el del
papa Zósimo dudaba en cuanto a la prudencia gobierno del amo o de la corporación local u
de condenar la doctrina de Pelagio, el empera- ocupacional. O, más bien, confiaba incons-
dor Honorio proscribió al desventurado pro- cientemente y sin pensarlo en tales métodos y

8z 83
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

vehículos para su modo de vida familiar, y por En la Edad Media, la libertad estaba clara-
tanto no amenazador. No sorprende que la mente relacionada con las luchas de poder. La
visión de una persona mostrenca o sin perte- libertad significaba la exención de algunos
nencia tendiera a generar esa ansiedad que aspectos del poder superior; la condición de
debía de producir el poner en entredicho las libre era un testimonio de la fortaleza de aque-
suposiciones hasta ese momento tácitas en la llos que la ganaban, y la debilidad de aquellos
existencia social. La condición de no tener que debían concederla con reticencia. La
amo debía de ser doblemente alarmante, por Magna Carta Libertatum, tal vez el documen-
así decirlo: en primer lugar, por la dificultad to más simbólico y famoso de esa lucha, fue
de controlarla y, en segundo lugar, porque producto conjunto de los dudosos títulos di-
presentaba el orden social como algo que se násticos del rey Juan, los altos costes de las
debía cuidar conscientemente y que no se pre- cruzadas, que extendieron hasta el punto de
serva por sí solo. cesura los recursos y la paciencia de los súb-
En esas circunstancias, una libertad que ditos nobles del rey, la necesidad de movilizar
pueda aceptarse sin ser percibida como una a los caballeros para el servicio militar, y la
amenaza para la sociedad es siempre algo amenaza creciente de guerra civil. La Magna
otorgado, y por su origen en el acto de otor- Carta —la "gran carta de la libertad"— le fue
gar algo (al menos en principio), estrecha- impuesta a un monarca que carecía de la for-
mente controlado. Además, tal libertad es taleza para resistirse a ella. Consentía una se-
siempre parcial, "en determinados sentidos"; rie de "libertades" de las que gozarían los
consiste en la exención de obligaciones clara- nobles a partir de entonces y que el rey pro-
mente definidas y específicas o de jurisdic- metió no infringir; entre esas libertades, se
ción, o en la pertenencia a una colectividad destacaba la seguridad contra los impuestos
que comparte un privilegio. La libertad es, en "arbitrarios" (es decir, no convenidos). La
verdad, un privilegio, y un privilegio que se carta legalizaba la condición del "liberto" e
ofrece frugalmente y en general sin entusias- indirectamente la definía como la que impide
mo por parte de los que lo dan. el encarcelamiento o el desposeimiento, salvo

8
4 85
mediante el juicio de los pares (otros libertos) que los monarcas se inclinan a cometer y por
y la ley de la tierra. la cual se les debe castigar.
La Magna Carta, entonces, transformaba la La libertad fue, entonces, un privilegio ga-
debilidad temporal del monarca en ley; some- nado al rey por una categoría relativamente
tía las acciones del monarca a una restricción restringida de súbditos ricos y poderosos;
permanente, haciéndolas de esa manera más pronto el término "liberto" pasó a usarse co-
predecibles para los sujetos del rey y privándo- mo sinónimo del concepto de persona de na-
las de buena parte de su carácter de "fuente de cimiento y crianza nobles. Eran "libres"
incertidumbre". Aún no se confiaba, obvia- aquellos súbditos del rey sobre los que este
mente, en las meras restricciones legales, y en último gozaba de jurisdicción sólo limitada.
el texto de la Carta los nobles habían escrito su A finales de la Edad Media (a partir del siglo
derecho a tomar las armas contra el rey en ca- xii), el privilegio de la libertad llegó a otorgar-
so de que violara los límites de su poder; para se no sólo a personas individuales o linajes fa-
los libertos, la defensa de su libertad, aun por miliares sino a corporaciones completas, en
la fuerza, se convertía en una de las medidas particular a los pueblos. La libertad de un pue-
sancionadas por las reglas del juego, ahora blo podía significar la exención de impuestos
parte del orden político y no de su violación. u otras cargas financieras; la eliminación de
Con el derecho a la resistencia, los nobles se restricciones y reglamentaciones al comercio;
convirtieron en un permanente "factor de in- el derecho a la autonomía, y una multitud de
certidumbre" en la situación del monarca, y al privilegios claramente insignificantes o meno-
mismo tiempo impusieron efectivas restriccio- res, que sin embargo cumplían una importan-
nes a la libertad del rey. De manera indirecta, te función ceremonial y simbólica, y que repre-
los límites fijados ahora a las acciones del mo- sentaban la autonomía del pueblo respecto de
narca que afectaban la condición de sus súbdi- los bienes raíces y de la monarquía misma. La
tos libres, definían la noción de gobierno "ar- libertad del pueblo implicaba el derecho a
bitrario" o "despótico" como un "delito real" otorgarles la "libertad del pueblo" a ciudada-
específico, una transgresión del orden social nos selectos, por lo general los más ricos. Ser

86 87
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

liberto de un pueblo dado significaba gozar de el vínculo entre la riqueza inmueble y el


poder sobre los hombres, y la riqueza mó-
ciertas inmunidades respecto del poder del vil se tornó plenamente autónoma en sí
pueblo, aparte de compartir los privilegios cor- misma, como el aspecto superior de la ri-
porativos del pueblo. queza en general. (...) Debe notarse que
En la libertad del pueblo, el factor más in- sólo en ese punto se puede trazar una cla-
ra distinción entre lo que denominamos
fluyente, de inconmensurable importancia
"político" y (...) "económico".'
histórica, fue la exención del pueblo y sus mu-
chas agrupaciones de la jurisdicción del bien
inmueble. La libertad de los pueblos marcó y La emancipación de los "pueblos libres" de
condicionó la progresiva división de la rique- los poderes de los nobles locales quebró el vín-
za en dos categorías, cada una sujeta a sus culo más importante entre riqueza y derechos
propias reglas: una ganaba su independencia sobre las personas. La libertad de los pueblos
de la otra sólo para someterla al fin, tras si- significaba en la práctica la separación de la
glos de lucha, a su poder. En las palabras de circulación del dinero y las mercancías respec-
Louis Dumont: to a las tradicionales estructuras de la organi-
zación social, y en particular respecto a la red
En el tipo de sociedad tradicional, la ri- de derechos y obligaciones mutuos que rodea-
queza inmueble (fincas) se distingue mar- ba la propiedad jerárquica de la tierra y la par-
cadamente de la riqueza móvil (dinero,
bienes muebles) por el hecho de que los ticipación en el producto de la tierra. Dentro
derechos de la tierra están enraizados de de los muros del pueblo, la creación y distribu-
tal manera en la organización social que ción de riqueza podía desarrollarse sin las res-
los derechos superiores acompañan al po- tricciones de las relaciones de poder tradicio-
der sobre los hombres. Tales derechos, o
"riqueza", que aparecen en esencia como nales, relaciones vividas como "naturales",
una cuestión de relaciones entre hombres, como parte integrante de la "gran cadena de
son intrínsecamente superiores a la rique-
za móvil (...) Con los modernos, se produ-
jo una revolución en ese sentido: se quebró

88 89
ser" (para emplear la famosa expresión de Ar- nera dictada por la razón humana y precisa-
thur Lovejoy). La libertad de los pueblos signi- mente dirigido contra las predisposiciones
ficó, por tanto, la gestación de la economía "naturales" (moralmente feas, irracionales y
como un sistema de acciones y relaciones hu- desordenadas) de los animales humanos. La
manas separado de la "organización política" vida en los pueblos separaba a los hombres de
y de todo el universo de derechos tradicionales la naturaleza; la libertad de los pueblos sepa-
sobre las personas; un sistema que tiende a raba a los hombres de las "leyes de la natura-
convertirse en un "todo" por derecho propio, leza" : el sometimiento de los asuntos de la vida
una totalidad autocontenida y autorregulada, al ritmo y los caprichos de fenómenos sobre los
que se mantiene en movimiento y en curso só- cuales las voluntades y las capacidades huma-
lo por la lógica impersonal de la provisión, la nas tenían poco o ningún efecto.
demanda y la circulación de bienes (la "mano Este sucinto estudio de los usos de la liber-
invisible" de Adam Smith, que forjó el bienes- tad en las épocas antiguas y medievales ha
tar común partiendo de la multitud de acciones hecho evidente que la libertad de ningún mo-
diferentes y autointeresadas de los individuos, do es una invención moderna; ni las relacio-
coordinadas sólo por el intercambio comercial nes institucionalizadas que dieron lugar a un
de bienes). De manera aún más general, la li- grado de autonomía individual (o, para verlo
bertad de los pueblos —habiendo separado la desde el otro extremo, una limitación de las
vida urbana del mundo en que las dependen- prerrogativas de poder), ni los conceptos que
cias humanas estaban enraizadas en la propie- las articulan, se han limitado a la era moder-
dad inmueble y por lo tanto eran percibidas na. Además, fue en la Edad Media cuando se
como "naturales"— proporcionó la base del construyeron los viveros donde se propaga-
"artificialismo" típicamente moderno; la con- ron las plantas de las libertades modernas. Y
cepción del orden social no como condición sin embargo, la forma moderna de libertad
natural de la humanidad, sino como producto difiere considerablemente de sus anteceden-
del ingenio y la administración humanos, algo tes; de hecho, la semejanza en el nombre ocul-
que se debe diseñar e implementar de una ma- ta cualidades marcadamente diferentes.

90 91
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

Se han escrito montañas de libros sobre la guió" una "aguda conciencia de sí mismos",
singularidad y los muchos atributos notables un impulso de considerar el "propio ser" como
del moderno fenómeno (occidental) de la liber- objeto de tierno cuidado y cultivo. Tal concien-
tad. Parece sin embargo que, desde el punto de cia de sí mismos, dice Morris, "ha sido una
vista sociológico, dos de las sin duda muchas característica distintiva del hombre occiden-
características distintivas de la libertad moder- tal". Más aún, la forma de individualismo re-
na son de interés especial: su estrecha relación sultante bien puede considerarse como "una
con el individualismo, y su conexión genética excentricidad entre las culturas". 3
y cultural con la economía de mercado y el Lo excéntrico, podemos agregar, no es el
capitalismo (el tipo de sociedad definido muy precepto cultural que asigna un valor especial
recientemente por Peter L. Berger como "pro- (posibilidades especiales, tareas especiales,
ducción para un mercado de individuos o aso- deberes morales especiales) a hombres indivi-
ciaciones emprendedoras con el propósito de duales como distintos del grupo al que perte-
obtener una ganancia"). necen. Tales preceptos pueden encontrarse en
El núcleo duro del individualismo, según muchas culturas, en verdad mucho antes de
comentó hace poco Colin Morris, "reside en la que apareciera de modo reconocible el fenó-
experiencia psicológica con que empezamos: el meno denominado "hombre occidental". Du-
sentido de una distinción clara entre mi ser y mont halló tales preceptos en la antigua teo-
el de los otros. La importancia de esta expe- logía y en las prácticas religiosas hindúes,
riencia se ve muy aumentada por nuestra sólo para rastrearlos luego hasta unas cuantas
creencia en el valor de los seres humanos en sí corrientes de la filosofía griega antigua y, tal
mismos". Una vez impreso el sello de valor es- vez, de manera aún más importante, hasta las
pecial —en verdad, supremo— sobre la experien- enseñanzas de la Iglesia cristiana. Pero lo que
cia por otra parte terrenal de hacer las propias unía a la religión hindú con las filosofías de
cosas y pensar los propios pensamientos, "si- los epicúreos, los cínicos y los estoicos y las
z Peter L. Berger, The Capitalist Revolution, Gower, Aldershot, - -
3 Colin Morris , The Discovery of the Individual 105 0-1 zoo,
1 8
9 7, P. 1
9. srcx, Londres, 1 97z, PP. z-4.
LIBERTAD
ZYGMUNT BAUMAN

homilías de los padres de la Iglesia, separán- aceptaban como una propuesta realista (no
dolas al mismo tiempo de las filosofías indi- tanto un deber universal) para los mortales
vidualistas modernas, fue el carácter "sobre- comunes. La filosofía del individualismo ex-
natural" del individuo. En la medida en que tramundano no era una fórmula para hacer
era un verdadero individuo —alguien que en proselitismo.
verdad elige libremente, un portador autóno- Si la individualidad extramundana era un
mo de responsabilidad moral, el amo de su premio que aguardaba al final del camino tor-
propia vida— el hombre se colocaba fuera del tuoso y lleno de espinas de la rectitud, la mo-
mundo de la vida cotidiana terrenal, pagando derna individualidad intramundana —unida al
su libertad con la renuncia de los deberes so- modo único y moderno de libertad — podía ser,
ciales y dejando atrás el alboroto vano de las y ha sido, articulada como un atributo univer-
preocupaciones terrenales. El individuo era, sal de los seres humanos; más aún, como el
por lo tanto, un ser esencialmente no social, más universal, o más bien el más decisivo de
o al menos alguien que existía fuera de la so- los atributos universales. A Aristóteles le pa-
ciedad. Por tanto, el camino al individualismo reció natural empezar a pensar en la existen-
estaba abierto sólo a unos pocos elegidos: lle- cia humana partiendo de la polis —una entidad
vaba a través de la inmersión mística, el refi- colectiva que daba carácter e identidad a to-
namiento filosófico y la extrema piedad reli- dos a quienes alcanzaba—, definiendo así a los
giosa. Todo el que siguiera ese camino debía seres humanos como "animales políticos",
estar preparado para terminar como un san- miembros y participantes de la vida comuni-
nyasin, un filósofo mendigo al estilo de Dió- taria. Sin embargo, les pareció natural a Ho-
genes, un estilita o un anacoreta del desierto. bbes y a otros pioneros del pensamiento mo-
Ese era un camino para benditos, reflexivos o derno empezar por individuos presociales ya
desesperados, no ciertamente para leñadores hechos, y, de ellos y de sus atributos esenciales
y aguadores. Era explorado por los filósofos e inseparables, proceder a la cuestión de cómo
y los devotos religiosos que nunca pensaban tales individuos pueden asociarse para formar
en el propio extrañamiento, que elegían o algo tan "supraindividual" como una socie-

94 95
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

dad o un Estado. La oposición entre las dos contra de la vida en asociación (por lo que
estrategias da fe de la enorme distancia que fueron denominados "pulsiones animales" o
separa a la moderna individualidad del mun- "pasiones"). Sólo cuando se pueden eliminar,
do interior de su predecesora ostensiblemente o mantener controlados tales atributos anti-
extramundana, que siempre residió en los sociales, los seres humanos pueden convertir-
márgenes de la sociedad y sus instituciones, y se en individuos completos. De ahí la duali-
con cierta independencia de ellas. dad de la individualidad moderna: por un
Pero había otra característica importante lado, es una pertenencia natural, inalienable
que diferenció a la individualidad moderna. de todo ser humano; por otro, es algo que hay
Habiendo sido colocada firmemente dentro que crear, entrenar, legislar e imponer por
de la vida social terrenal, ocupó desde el co- parte de las autoridades, que actúan por el
mienzo mismo una posición ambigua respec- "bienestar común" de la sociedad en su con-
to de la sociedad, cargada de una tensión junto. Notemos de inmediato que lo que im-
constante. Por una parte, al individuo se le plicaba tal elemento de artificialidad era la
atribuía la capacidad de juicio, de reconocer posibilidad de que no todos los seres huma-
intereses y tomar decisiones sobre cómo ac- nos fueran igualmente receptivos al trata-
tuar: cualidades todas que hacen factible vivir miento de refinamiento/perfeccionamiento y
juntos en una sociedad. Pero, por otra parte, por lo mismo que no todos tuvieran iguales
la individualidad estaba imbuida de peligros probabilidades de convertirse en individuos
intrínsecos: el mismo interés del individuo, en el sentido pleno de la palabra. En algunos
que le llevaba a buscar garantías colectivas casos, la enseñanza podía resultar insuficien-
para la seguridad, lo impulsaba al mismo te, y la obligación volverse permanente.
tiempo a lamentar las restricciones que impli- Antes de que intentemos explorar la im-
caban tales garantías. En particular, la seguri- portancia sociológica de tal implicación, se
dad ofrecida por la autoridad supraindividual puede formular una pregunta más fundamen-
estaba condicionada a la supresión de aque- tal. La aparición relativamente repentina del
llos aspectos del individuo que militaban en concepto universalista y del mundo interior

96 97
de la individualidad es, pensándolo bien, un Esa experiencia nueva, contrariamente a
misterio; tanto más porque tuvo lugar sólo en explicaciones populares y simplificadas, no
una pequeña zona del mundo y en un periodo consistió en un repentino debilitamiento, mu-
relativamente breve de la historia. No se pue- cho menos una desaparición, de la dependen-
de explicar como la afortunada invención de cia social: la medida en que los seres humanos
un filósofo o una escuela filosófica que cap- eran moldeados, instruidos, controlados, eva-
turó casualmente la imaginación de los con- luados, censurados, "mantenidos a raya" y,
temporáneos: el concepto en sus muchas en caso necesario, "devueltos al redil" por los
aplicaciones, y en las prácticas que legitima- otros miembros de la sociedad. El grado de
ba e inspiraba, llegó a la luz simultáneamen- dependencia social así entendida se mantiene
te en demasiadas redes y procesos sociales en general estable a través de las eras, y es
como para poderlo rastrear hasta un solo li- una condición indispensable de la existencia
bro, ni siquiera una serie de libros (la posibi- y la perpetuación de la sociedad humana. No
lidad de tal rastreo es una ilusión creada y hay seres humanos fuera de la sociedad, por
sostenida por la perspectiva de la "historia de mucho que dependan de recursos que mane-
las ideas"). Parece más probable que si la per- jan personalmente para su supervivencia, y
cepción filosófica respecto de la autonomía por independientes que se sientan en sus deci-
terrenal del individuo humano reverberó tan siones. Fue, antes bien, el modo en que las
ampliamente y pronto saturó la conciencia presiones sociales se habían ejercido lo que
de sí misma de una entera época histórica, se sufrió un profundo cambio, y resultó en la
debió a que entró en muy buena consonancia experiencia de quedar, en última instancia, a
con un nuevo tipo de experiencia social, tan la propia discreción y elección. El cambio
nuevo y distinto que ya no se podía comentar consistió primero y principalmente en la sus-
y explicar en términos de bienes, comunida- titución de una fuente de autoridad unificada,
des o corporaciones. Parece probable que esa no desafiada y fácilmente localizable, por una
experiencia nueva contenga la clave de nues- plétora de autoridades parciales, sin relación
tro misterio. entre sí, a veces mutuamente contradictorias,

98 99
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

cada una de las cuales actuaba como si no tesco, la medida inusualmente amplia de la
existieran otras autoridades y todas deman- mediación del mercado en la circulación de bie-
dando lo imposible: la sola lealtad a ellas mis- nes, y el relativo debilitamiento de la autoridad
mas. La necesidad social hablaba ahora en comunitaria por una avanzada burocracia es-
muchas voces, que en conjunto sonaban más tatal, todo lo cual tuvo lugar en Inglaterra si-
como una cacofonía que como un coro. Le glos antes de que se difundiera al continente
correspondía en gran medida al oyente iden- europeo.4 Alan Macfarlane rastreó la singula-
tificar en el ruido una melodía coherente que ridad inglesa hasta una fecha tan lejana como
pudiera seguir. Hasta cierto punto, las voces el siglo xüi, y observó que esos "extranjeros
se anulaban unas a otras: ninguna podía ase- que visitaban o leían sobre Inglaterra, y los in-
gurar una superioridad clara e indiscutida gleses que viajaban y vivían en el exterior, no
para el motivo que desarrollaba. Eso tenía un podían haber dejado de notar que estaban pa-
efecto doble en el "oyente": por un lado, se le sando no sólo de una zona geográfica, lingüís-
concedía una nueva autoridad de arbitraje; tica y climática a otra, sino hacia y desde una
por otro, se le cargaba con la nueva responsa- sociedad en la que casi cada aspecto de la cul-
bilidad de la elección resultante. tura era diametralmente opuesto al de las na-
Tampoco fue esa nueva experiencia algo que ciones de los alrededores". 5 Las diferencias
les llegó simultáneamente a todos los ciudada- entre países eran las del tiempo; las diferencias
nos de Europa occidental, en todos los países y entre los niveles de jerarquía social demostra-
a todos los niveles de la jerarquía social. Como ron ser, a largo plazo, mucho más influyentes,
los estudios recientes han demostrado de ma- ya que parecieron mucho más resistentes al im-
nera convincente, las condiciones subyacentes pacto nivelador del tiempo.
en el surgimiento de la individualidad aparecie-
ron en Inglaterra mucho antes que en ningún
otro lugar. D. A. Wrigley documentó la alta ta-
sa de movilidad social, la disminución de dere-
chos y obligaciones relacionados con el pareil-

TOO Tor
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

De hecho, la individualidad era el destino mente le estaba reservado sólo a Dios. Pero
de algunas personas y, como en el caso de la pronto se descubrió la inevitable consecuencia
libertad, se experimentaba como tal en la me- de la autodeterminación individual -el choque
dida en que seguía siendo una distinción y no de voluntades, la disparidad entre las intencio-
una condición universal. nes individuales y el resultado factual-, y la
Ese hecho no se ha reflejado necesariamen- atención de los filósofos se desplazó al ubicuo
te en los análisis filosóficos de los conceptos de conflicto entre la libertad moral y la necesidad
individualidad, autonomía personal y libertad. física, los deseos individuales y los requeri-
Por el contrario, estos análisis se concentraron mientos sociales; las consecuencias prácticas
en los sitios donde la condición de la vida po- del choque de voluntades han sido articuladas
día articularse como individualidad y libertad, como la solidez y la resistencia reificadas, indi-
y esos eran sitios selectivos. El descubrimiento ferentes, semejantes a la naturaleza, de la rea-
de la experiencia unida a tales sitios les llevó lidad social ("realidad" en la medida en que no
mucho tiempo a los filósofos. Edward Craig podía ser eliminada a voluntad). Sólo hacia fi-
distinguió recientemente tres temas sucesivos nales del siglo xix empezó a cobrar importan-
en los razonamientos sobre la condición hu- cia el tema de la "acción" o la "práctica", tema
mana de los filósofos occidentales (y moder- que extraía sus conclusiones tanto de la inge-
nos). 6 En los primeros tiempos modernos, y en nuidad del temprano optimismo como de la
particular en el Siglo de las Luces, la "tesis de angustia que siguió a su colapso. Este último
la semejanza" dominó el pensamiento filosófi- tema -que vincula la libertad de elección del
co: la experiencia embriagadora de la libertad hombre (aunque no necesariamente la libertad
recién obtenida respecto de los determinantes para lograr resultados deseados) con el carác-
externos de elección, percibida como un domi- ter inconcluyente y por lo tanto manipulable
nio sobre la realidad externa; un dominio se- de la determinación exterior- tal vez se acer-
mejante -tal vez incluso igual- al que previa- que más a la articulación de la condición más
fundamental del individualismo moderno: el
pluralismo, la heterogeneidad, el desorden de

T02. 103
ZYGMUNT BAUMAN
LIBERTAD

los poderes sociales, lo que crea tanto la nece- mantengan en su curso. Esa función de "giros-
sidad como la posibilidad de la elección indivi- copio" la desempeña la capacidad individual
dual, la motivación subjetiva y la responsabi- de supervisar y corregir la propia conducta.
lidad personal. Esa capacidad se denomina "autocontrol".
En general, algunos sociólogos habían anti- La libertad del individuo moderno surge,
cipado esa conclusión filosófica relativamente así, de la incertidumbre; de cierta "subdetermi-
reciente. Buscaron las raíces de la individuali- nación" de la realidad exterior, del carácter
dad moderna en varias partes de la historia de intrínsecamente problemático de las presiones
la estructura social, pero coincidieron en lo sociales. El individuo libre de los tiempos mo-
esencial: la individualidad como valor, la inten- dernos es, para emplear la famosa expresión
sa preocupación con la distinción individual y de Robert Jay Lifton,7 un "hombre proteico",
la singularidad, la punzante experiencia de es decir, una persona que es simultáneamente
"ser" un yo y "tener" un yo al mismo tiempo subsocializada (ya que del mundo "exterior"
(es decir, estar obligado a cuidar, defender, no llega ninguna fórmula global e incuestiona-
"mantener limpio", etcétera, al propio ser, al ble) y sobresocializada (ya que ninguna identi-
igual que uno lo está respecto de otras posesio- dad de "núcleo duro" en el sentido de asigna-
nes) son una necesidad impuesta a ciertas cla- da, heredada u otorgada es lo bastante
ses de personas por el contexto social de su resistente como para soportar las corrientes
vida, y el aspecto más relevante de tal contexto cruzadas de las presiones externas, y de ahí que
es la ausencia de una norma inequívoca y ge- la identidad deba ser continuamente negocia-
neral capaz de proporcionar (e imponer) una da, ajustada, construida sin interrupción y sin
receta conductual definida para el "proyecto perspectiva de finalidad).
de vida" como un todo, así como para las si- Los sociólogos atribuyeron tal estado de
tuaciones siempre cambiantes de la vida coti- cosas a la desunión, la pluralidad de poderes
diana. En ausencia de una corriente todopode-
rosa y abrumadora, las naves individuales
deben poseer un giroscopio propio que las

1 04
105

.1
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

y la heterogeneidad de la cultura, que se reco- Sigmund Freud) presenta la historia de la auto-


noce cada vez más como la característica más nomía del individuo, de su "no relación" con
conspicua de la sociedad moderna. Émile dependencias extrínsecas, como resultado del
Durkheim vinculó el nacimiento de la indivi- proceso de autodistanciamiento y separación y
dualidad moderna con la creciente división no como una reflexión de una distancia "obje-
del trabajo y la resultante exposición de todos tiva" y una falta de relación. El carácter confu-
y cada uno de los miembros de la sociedad a so de las presiones externas y su evidente falta
áreas especializadas y no coordinadas de au- de dirección se perciben como la falta de senti-
toridad, ninguna de las cuales puede exigir do y de propósito de todo lo que existe "fuera"
una lealtad total y comprehensiva. Georg Sim- del individuo. De ahí la separación del "yo"
mel veía la tendencia individual a requerir "lo que piensa, siente y fija objetivos respecto de
máximo en singularidad y particularización" los objetos inertes e inanimados de su pensa-
como una necesidad de una vida que "está miento y su acción. Pero ese apartamiento es
compuesta cada vez más" de diferentes "con- posible (y, presumiblemente, inevitable) sólo
tenidos y ofrecimientos"; la única base sólida porque las compulsiones externas interperso-
que la persona puede esperar (e incluso esto nales ya han sido "incorporadas" y reforjadas
en vano) en el remolino de impresiones caóti- en el ego que se vigila a sí mismo (la "guarni-
cas que nunca cesa de brindar el moderno ción en la ciudad conquistada" de Freud).
ambiente urbano es su propia "identidad per-
sonal". Son esos autocontroles de la civilización,
El estudio de Norbert Elias sobre la moder- que funcionan en parte de forma auto-
mática, los que ahora se experimentan
nización como un "proceso civilizador" (que en la autopercepción individual como
puso en perspectiva histórica el vínculo entre la un muro, sea entre "sujeto" y "objeto",
sociedad moderna y las restricciones civilizado- o entre el propio "yo" y otras personas
ras impuestas sobre la conducta humana, "na- ("sociedad").
La noción de individuos que deciden,
turalmente" violenta y agobiada por las pasio- actúan y "existen" en absoluta indepen-
nes, puesta de relieve por primera vez por dencia entre sí es un producto artificial de

106 I 07
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

los hombres característico de una etapa


particular del desarrollo de su autoper- verse forzados a interactuar con muchas enti-
cepción. Se basa en parte en una confu- dades tales, "los individuos se sienten más im-
sión de ideales y hechos, y en parte en una pulsados a interpretar la diferencia entre ellos
reificación de mecanismos individuales mismos y el ambiente (...) en términos de su
de autocontrol.$
propia persona, por lo que el ego se convierte
en el punto focal de todas sus experiencias in-
Si Elias desarrolla la interpretación de la teriores y el ambiente pierde la mayor parte de
individualidad moderna según las líneas ex- sus contornos".9
ploradas previamente por Simmel, otro distin- En la visión de Luhmann, este extraña-
guido sociólogo contemporáneo, Niklas Luh- miento relativo de todas y cada una de las
mann, sigue la línea elegida originalmente por personas de todos y cada uno de los "subsis-
Durkheim. Remite los orígenes de la indivi- temas" dentro de la sociedad, abre un amplio
dualidad moderna a "la transición de la dife- espacio para el desarrollo individual y permi-
renciación estratificada a la funcional dentro te que la vida interior del individuo alcance
de la sociedad": esta transición, a su vez, con- una profundidad y una riqueza nunca logra-
duce "a una mayor diferenciación de los siste- das en condiciones de estrecho control comu-
mas personal y social", porque "con la adop- nitario. Pero, por otra parte, el extrañamiento
ción de la diferenciación funcional, las personas mutuo de los individuos pone en duda la con-
individuales ya no pueden estar firmemente tinuación misma de la comunicación interper-
situadas en un solo subsistema de la sociedad, sonal; de hecho, se vuelven improbables el
sino que se las debe considerar a priori como discurso o el acuerdo significativos. Para que
socialmente desplazadas". En términos más la comunicación tenga lugar de todas formas,
simples, cada uno es en cierto sentido un extra- las experiencias interiores de sus sujetos, or-
ño, una persona marginal en un aspecto u otro; ganizadas por así decirlo alrededor de puntos
al no pertenecer a ninguna entidad "total" y al focales separados, deben validarse intersubje-

r o8 109
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

tivamente, es decir, socialmente. Según Luh- generalizó el rol ejemplificado por la psiquia-
mann, en la sociedad moderna tal validación tría, señalando que la necesidad de "verdad"
se realiza de hecho a través del amor: un me- (es decir, de una base confirmada supraperso-
dio de comunicación socialmente aprobado y nalmente, autorizada y por lo tanto socialmen-
apoyado, en el cual los sujetos que interac- te válida para la propia autointerpretación)
túan reconocen recíprocamente la validez y la "compromete a ciudadanos con expertos":
relevancia de la experiencia interior del otro; "nosotros los modernos llevamos una vida do-
un miembro delimita la experiencia del otro minada por la actitud científica sin que noso-
como real al tomarla como motivo de la pro- tros mismos seamos verdaderos científicos";I I

pia acción de ambos. el derecho exclusivo a hablar con la autoridad


Podemos observar aquí que la incertidum- del conocimiento científico extrapersonal que-
bre que acecha a toda autosíntesis individual, da reservado a los expertos. Se puede pensar
en tanto queda "aún sin confirmar socialmen- también en otros medios que satisfacen la de-
te" —la condición explorada de manera tan pe- manda generada por los problemas de valida-
netrante por Luhmann—, desencadena un deseo ción de la síntesis centrada en el ego, tales como
obsesivo de certeza que sólo puede satisfacerse la industria del consumo y su brazo publicita-
con medios distintos del "amor". Bensman y rio, o en verdad los movimientos políticos to-
Lilienfeld sugieren la psicoterapia como un me- talitarios o las sectas fundamentalistas. Volve-
dio; consideran la invención de la entrevista remos a este asunto con mayor detalle en el
psicoterapéutica como "uno de los grandes lo- capítulo siguiente.
gros de la psicología", "donde por una hora se Además de su estrecho vínculo con el indi-
levanta el peso de la privacidad" I° y se ofrece vidualismo, la versión moderna de la libertad
una evaluación científicamente respetable y por está marcada por su íntima relación con el
ende socialmente creíble. Andrew J. Weigert capitalismo. En verdad, las dudas planteadas

IIo
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

por los oponentes políticos del capitalismo en concluye que el capitalismo, por su misma de-
cuanto a si es realmente así tienen pocas pro- finición, le abre a la libertad una esfera de vida
babilidades de imponerse, ya que la declara- social enorme, si no decisiva: la producción y
ción que cuestionan se confirma virtualmente la distribución de bienes destinados a la satis-
a sí misma. Las versiones de la libertad y las facción de las necesidades humanas. Bajo la
definiciones del capitalismo se articulan de tal forma capitalista de organización económica,
modo que suponen necesariamente una co- puede florecer la libertad (la libertad económi-
nexión inquebrantable entre ambos y vuelven ca, al menos). Más aún, la libertad pasa a ser
legalmente defectuosa, si no absurda, la supo- una necesidad. Sin libertad, no puede satisfa-
sición de que una puede existir sin la otra. cerse el objetivo de la actividad económica.
Según observó correctamente Mike Emmi- El capitalismo proporciona condiciones
son,1 2 lo que denominamos capitalismo es una prácticas para la conducta de elección libre al
situación en la que las funciones económicas "desincorporar" la función económica, es de-
sustantivas eternas de toda sociedad, a saber, cir, al desvincular la actividad económica de
la satisfacción de las necesidades humanas por todas las demás instituciones y funciones so-
el intercambio con la naturaleza y los propios ciales. Mientras la economía permaneció "in-
semejantes, se implementan aplicando el cál- corporada" (y así sucedió hasta el punto de no
culo de medios-fines al problema de elegir en- diferenciarse conceptualmente de la vida social
tre recursos escasos y limitados. Pero la elec- en general durante la mayor parte de la histo-
ción y el cálculo de medios-fines (a saber, la ria; de hecho, hasta el siglo xvüi), la actividad
conducta motivada, con un propósito y super- productiva y distributiva estuvo sometida a
visada por la razón) son las características presiones de numerosas normas sociales no
esenciales que definen la libertad tal como se orientadas directamente hacia la actividad
entiende en la sociedad moderna. De ahí se misma, sino hacia la supervivencia y la repro-
ducción de otras instituciones vitales. Así, la
producción y la distribución estuvieron some-
tidas a deberes familiares, lealtades comunita-
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

rias, solidaridades corporativas, rituales reli- comprometer los fines, o ambas cosas. Pero,
giosos o la estratificación jerárquica de los ¿cuál es la esencia social del cálculo de medios-
patrones de vida. El capitalismo convirtió en fines?
irrelevantes tales normas extrínsecas, y de ese Philippe Dandi ha ofrecido recientemente
modo "liberó" a la esfera económica del go- una sucinta descripción de lo que denomina
bierno indiscutido del cálculo de medios-fines "discurso de poder primitivo occidental":
y la conducta de la libre elección. La economía "Conquistamos y subyugamos la naturaleza,
capitalista no sólo es el territorio donde la li- gobernamos las leyes de la física y tenemos
bertad puede practicarse de la forma menos poder sobre las cosas. Esa mentalidad se ex-
restringida, sin la interferencia de otras presio- presa también en nuestro deseo de tratar a las
nes o consideraciones sociales; es también el personas igual que hemos aprendido a tratar
vivero donde la idea moderna de libertad fue las cosas. Nos vemos unos a otros como ins-
sembrada y cultivada, para injertarse luego en trumentos a los que moldear y obramos como
otras ramas de la vida social cada vez más ra- si las personas también fueran cosas".^ 3 En la
mificada. Hay muchas pruebas de que, incluso conducta subordinada solamente al cálculo
en la esfera económica propiamente dicha, la de medios-fines, los demás son medios para
vigencia absoluta de la libertad es más un pos- un fin, casi como cosas que sirven al mismo
tulado o un ideal que una realidad; no obstan- propósito (materias primas, medios de trans-
te, en ninguna otra área la libertad se acerca porte, etc.). La conducta guiada por el cálcu-
tanto a un poder indiviso como ocurre en la lo de medios-fines se esfuerza para hacer de la
economía. gente algo semejante a cosas; es decir, tiende
El capitalismo define la libertad como la ca- a privar a otra gente de elección, y de la mis-
pacidad de guiar la propia conducta solamente ma manera la convierte en objetos antes que
por el cálculo de medios-fines, sin necesidad de en sujetos de la acción.
preocuparse por otras consideraciones ("otras"
son, por definición, las consideraciones que
requieren el uso de medios menos eficientes, o

11
4
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

Por lo tanto, existe una ambigüedad intrín- que confunden más de lo que aclaran sobre los
seca en la libertad en su edición moderna, unida logros de un "hombre" no especificado, de lo
al capitalismo. La efectividad de la libertad exi- cual el siguiente es un buen ejemplo: "El domi-
ge que alguien se mantenga no libre. Ser libre nio del mundo, o al menos el potencial para
significa tener el permiso y ser capaz de mante- ello, ha llegado al hombre por medio de la ra-
ner a otros no libres. Así, la libertad, en su for- cionalización. Los seres humanos han reempla-
ma moderna definida económicamente, no di- zado a Dios como amos de su destino". 1 4 Lo
fiere de sus aplicaciones premodernas en su que queda sin definir es si los "seres humanos"
contenido respecto a las relaciones sociales. Es, que reemplazaron a Dios como amos, y los "se-
al igual que antes, selectiva. La puede lograr res humanos" cuyo destino es dominado, son
verdaderamente (por oposición a filosófica- los mismos.
mente) sólo una parte de la sociedad. Constitu- Esa confusión es responsable de unos cuan-
ye un polo en una relación que tiene la regula- tos malentendidos persistentes que rondan el
ción normativa, la restricción y la coerción discurso sociológico. Uno de los más destaca-
como su otro polo. dos es la interpretación desfigurada de la "teo-
Esta característica crucial de la libertad mo- ría de la racionalización" que legó a los soció-
derna se halla oculta la mayoría de las veces en logos contemporáneos por Max Weher, uno de
la generalización filosófica de una experiencia los grandes pensadores de entonces, que tenía
li mitada de hecho a la categoría de gente privi- aguda conciencia de la ambigüedad sociológica
legiada. La propia conciencia del dominio so- (por oposición a psicológica, existencial o cen-
bre las propias condiciones (dominio inevita- trada en el individuo de otra manera) de la libre
blemente logrado a expensas de la subordinación elección guiada por el cálculo de medios-fines.
de otro) se articula como el logro colectivo de En la mayor parte de los comentarios, las con-
la humanidad; la conducta con propósito,
consciente de la eficacia y guiada por la razón,
se identifica con la racionalización de la socie-
dad como tal. Al fin, se efectúan declaraciones

II 6 I17
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

tradicciones sociales detectadas por Weber en Para Weber, la aplicación directa, volunta-
la "tendencia racionalizadora" se interpretan ria, libremente elegida de la razón a la propia
bajo el espíritu del romanticismo, como pro- acción, constituía una opción que estaba y se-
pias de individuos libres que forcejean en la guirá estando abierta sólo a una minoría selec-
ajustada red de reglas científicamente prescri- ta. Whimster y Lash señalan una de las consi-
tas y tendentes a la eficiencia; como otra ver- deraciones que sustentaban tal juicio: no todas
sión del antiguo drama "individuo vs. socie- las personas son capaces de elevarse hasta el
dad". Hecho eso, es demasiado fácil reprochar alto nivel intelectual que la razón hace posible
a Weber la ambigüedad y la incoherencia de sus y demanda simultáneamente. Sólo algunas po-
análisis. Pero la incoherencia reside en una in- seen las cualidades de la mente y el carácter
terpretación ajena al verdadero contenido de su necesarias. Pero esa no era la única considera-
análisis. ción de Weber; además, era tal que se podía
Weber no se hacía ilusiones en cuanto a la declarar inadmisible (por sus afinidades aristo-
posibilidad de convertir la elección libre y la ac- cráticas o elitistas apenas ocultas) sin socavar
ción racional guiada por la razón en propiedad la validez de la creencia de Weber en la selecti-
universal de cada miembro de la sociedad mo- vidad de la conducta individual libre y racional.
derna. En la evaluación prolija y oportuna de Martin Albrow pone un dedo sobre la conside-
Whimster y Lash, ración verdaderamente decisiva al afirmar que
"los medios materiales para hacer uso de la li-
Weber admitía francamente que la cien- bertad provistos por el Estado racionalizado se
cia era un asunto de la aristocracia inte- distribuyen de manera desigual" y advierte res-
lectual. La política era un oficio especial
y sólo pocos individuos se adecuaban a
pecto de "todo intento de resolver el argumen-
sus demandas conjuntas de responsabili- to que aísla la cuestión formal de la racionali-
dad racional y compromiso con creencias dad y la libertad de los hechos materiales de la
libremente escogidas. Weber era decidi- propiedad y el control de la propiedad"."
damente un erudito de las artesas

I18 119
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

El punto crucial pendiente de comprobar brillante análisis recientemente ofrecido por


en la visión de Weber sobre la sociedad racio- David Beetham).'7 La libertad no puede ser
nalmente organizada es que no permite con- efectiva ni segura sin un dominio consolidado
vertir libertad y acción racional en propiedad que deriva de la imposición de regulaciones
de todos los miembros de la sociedad. La ra- sobre la futura conducta de aquellos sobre los
cionalidad en el sistema social requiere —y per- que se ha obtenido el dominio. Las regulacio-
mite— la libertad y racionalidad de acción de nes, por otra parte, serían nulas y carentes de
sus líderes y creadores. En cuanto a los demás propósito si no se les diera significado por me-
miembros, su conducta debe ser regulada por dio de agentes libres capaces de elegir, y por lo
reglas racionalmente diseñadas y codificadas tanto de darle dirección y propósito a la ma-
que modelen el contexto externo de su con- quinaria de otra manera impasible y carente de
ducta, para lograr un comportamiento com- dirección, neutralmente técnica. La libertad y
patible con la lógica del sistema. Un sistema la reglamentación burocrática se complemen-
racional es un sistema racionalizado. Necesita tan entre sí. En un sistema racional, sólo pue-
la libertad y la racionalidad individual de sus den existir juntas: la primera limitada a un
racionalizadores para asegurar condiciones de receptáculo seguramente acomodado sobre el
vida racionales (aunque no necesariamente techo del edificio burocrático, y aislada del pe-
libertad) al resto de sus miembros. ligro de filtraciones que podrían causar el de-
Contrariamente a las opiniones que se ex- terioro o la desintegración del edificio.
presan con frecuencia, no hay ninguna incohe- El lector tal vez detecte la considerable seme-
rencia o contradicción en el esquema de Weber janza entre el modelo de dos hileras de la so-
entre libertad de elección racional, por un la- ciedad racional como lo teorizó Weber, y la vi-
do, y el mundo embrutecedor y asfixiante de la sión de la sociedad racional descrita por Jeremy
burocracia por el otro (para Weber, un modelo Bentham en su parábola Panopticon. Cada
ideal de burocracia era un ejercicio de explica-
ción de las reglas que debía seguir una socie-
dad organizada racionalmente; compárese el

r20 I2I
ZYGMUNT BAUMAN

modelo está sostenido por una estricta separa- III


ción de dos principios, distintos y no obstante Beneficios y costes de la libertad
complementarios, de organización; cada uno
da cabida a la libertad y a la no libertad como
constituyentes igualmente indispensables; y ca-
da uno prescinde de la "unidad espiritual" del
tipo de la lealtad a valores comunes, confiando El deseo de libertad proviene de la experiencia
en el supuesto interés propio de los individuos de la opresión, es decir, la sensación de que no
como condición suficiente de su propio funcio- se puede dejar de hacer algo que se preferiría
namiento (no se ha destacado de manera sufi- no hacer (o que no es posible abstenerse de
ciente que la "legitimación legal-racional de la hacerlo sin exponerse a un castigo aún más
autoridad", que postulaba Weber para la mo- desagradable que someterse a la imposición
derna sociedad racional, anuncia la muerte de primera), o la sensación de que no es posible
la tradicional imagen de la legitimación como hacer lo que se desea (o de que no se puede
conjunto de creencias sustantivas y elecciones hacer sin exponerse a un castigo que sería aún
políticas). En cada uno de los dos modelos, la más doloroso que privarse de esa acción).
libertad individual selectivamente colocada es A veces es posible situar la fuente de la opre-
considerada primero y principalmente como sión en gente que se conoce, gente con la que
un factor funcional para asegurar la racionali- se tiene contacto y comunicación directa. Los
dad del sistema en su conjunto. Se despliega la grupos pequeños e íntimos que formamos o en
libertad al servicio de crear e imponer restric- los que entramos voluntariamente —esperando
ciones en las que se confía para lograr una con- escapar de las reglas molestas y las pautas for-
ducta deseable (beneficiosa, útil y eficiente) en males de la "vida pública", y por tanto depo-
cada nivel del sistema. ner las armas, relajarnos, expresar nuestros
verdaderos sentimientos— pronto pueden con-
vertirse en fuente de opresión por derecho
propio. En palabras de Barrington Moore Jr.:

I 22 123
ZYUMUNTBAUMAN L IBE R TA D

Entre los grupos íntimos, e incluso en las bación y la "confirmación social" de su iden-
parejas de enamorados, la experiencia tidad invididual.
demuestra que, con el paso del tiempo, la
calidez amistosa puede convertirse en
En otros casos, la experiencia de la opresión
una hostilidad altamente cargada. La puede ser difusa, indeterminada, y no provenir
protección puede tornarse opresión. Una de una fuente definida. Uno se siente maltrata-
razón de esa transformación es el mero do pero no ve a nadie en particular a quien
aburrimiento y la saciedad. Otra... es el
colapso de las relaciones cooperativas.'
echar la culpa, salvo los anónimos "ellos" (que
sólo sirven para no admitir la propia ignoran-
cia). Esa evidente dificultad para identificar a
En nuestra sociedad compleja, funcional- los culpables de muchas y obvias malas accio-
mente dividida, la necesidad de esa "calidez nes la define John Lachs como la "mediación
amistosa" que sólo pueden ofrecer los grupos de la acción", el hecho de que en una sociedad
íntimos o las parejas posiblemente sea más compleja con una división multidimensional y
grande que nunca. Sin embargo, otro tanto su- minuciosamente refinada del trabajo, la inicia-
cede con la probabilidad de que tales grupos se tiva y la propia realización de la mayoría de las
conviertan en una fuente de opresión nueva y acciones rara vez coinciden en una persona;
siniestra. Los grupos están cargados de expec- como norma, hay una larga distancia social
tativas prácticamente imposibles de satisfacer, entre la orden y su cumplimiento, entre el dise-
y que una vez frustradas conducen a la recri- ño y su puesta en práctica, una distancia ocu-
minación mutua. En el estudio previamente pada por numerosas personas, cada una con
citado, Nicklas Luhmann siguió la pista de la sólo un débil conocimiento de la intención ori-
sobrecarga de la intimidad contemporánea ginal y el destino final de la actividad a la que
hasta el hecho de que es en el compañero amo- contribuyen (la manera alternativa de pensar
roso/amado donde la gente busca hoy la apro- en la "acción mediada" sería en términos de
"cadenas de dependencia extendidas", que se-
gún Norbert Elias, caracterizan a nuestra so-
ciedad moderna):
12
.4 125
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

Lo asombroso es que no somos incapa- rimentan como propias) y la posibilidad de


ces de reconocer las malas acciones y las ponerlas en práctica. Tal choque es lo que se
grandes injusticias cuando las presencia- debería esperar en una sociedad en la que prác-
mos. Lo que nos sorprende es cómo pu- ticamente todo el mundo está "socialmente
dieron ocurrir cuando ninguno de noso-
ros hizo nada malo. Buscamos a quién desplazado", continuamente expuesto a de-
culpar, las conspiraciones que puedan mandas y presiones descoordinadas y a menu-
explicar los horrores de los que todos do contradictorias, procedentes de sectores
abominamos. Es difícil aceptar que a me- funcionales semiautónomos de la sociedad
nudo no hay ninguna persona ni grupo
que planeara o fuera la causa de todo. 2 mayor, y a evaluaciones mutuamente incom-
patibles de tales demandas y presiones. Para-
Siempre que, a pesar de un gran esfuerzo, dójicamente, la misma sociedad que gracias a
somos incapaces de "personalizar" la culpa, su diferenciación funcional le deja al individuo
tendemos a hablar de una opresión social; muchísima elección, y hace de él un individuo
opresión que deriva de la existencia misma " li bre", también genera a escala masiva la ex-
de la sociedad, como una especie de necesi- periencia de la opresión.
dad natural, inevitable (aunque no intenta- Cuando la experiencia de la opresión es co-
mos hacer nada al respecto); o una opresión mún, también lo es el impulso hacia la libertad.
que es el resultado de una organización de- El significado de la libertad se mantiene claro
fectuosa de la sociedad (aunque aún espera- en tanto se la considera como el remedio de la
mos eliminarla). opresión; como la eliminación de esta o aque-
Independientemente de cómo se explique la lla restricción específica, en contraposición
sensación de opresión, las raíces de esa sensa- con una intención muy intensamente sentida y
ción siempre residen en el choque entre las pro- muy dolorosamente frustrada en el momento.
pias intenciones (o las intenciones que se expe- Resulta menos fácil visualizar la libertad en
positivo, como un estado duradero. Todos los
intentos efectuados al respecto invariablemen-
te a contradicciones para los cuales hasta aho-

I27
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

ra no se ha hallado ninguna solución convin- ción y otra de creciente incertidumbre, cada


cente. una suficiente para convertir en pérdida toda
La "libertad completa" sólo puede imagi- ganancia de libertad imaginable.
narse (aunque no practicarse) como soledad Si la libertad completa es un experimento
completa: abstención total de comunicación mental antes que una experiencia práctica, la
con otras personas. Tal estado es insostenible libertad de un tipo más atenuado se practica
incluso en la teoría. Primero, la liberación de bajo el nombre de "privacidad". La privacidad
los vínculos sociales dejaría a la persona "li- es el derecho de rechazar la intrusión de otra
bre" sola contra las abrumadoras fuerzas de la gente (como individuos, o como agentes de al-
naturaleza; los otros, por dañinos y entrome- guna autoridad supraindividual) en lugares
tidos que fueran como fuente de demandas específicos, en momentos específicos o duran-
indeseables, también significan recursos, sin te actividades específicas. Mientras goza de la
los cuales el esfuerzo de la mera supervivencia privacidad, el individuo puede estar "fuera de
física estaría sentenciado. Segundo, es en la co- la vista", seguro de no ser observado, y por lo
municación con otra gente donde se establece tanto en condiciones de dedicarse a lo que uno
la afirmación de las propias elecciones y co- desee, sin temor a la reprobación. Como regla,
bran significado las acciones. Por personales la privacidad es parcial, intermitente, limitada
que puedan parecer los motivos propios, siem- a lugares especiales o aspectos selectos de la
pre son tornados en préstamo y no inventados, vida. Más allá de ciertos límites, puede conver-
o al menos obtienen sentido retrospectivamen- tirse en soledad, y así ofrecer un sabor de algu-
te por el consentimiento de algún agrupamien- nos de los horrores de la libertad "completa"
to social (o se les niega el consentimiento, en imaginaria. La privacidad cumple mejor la
cuyo caso toda la futura dedicación al propó- función de antídoto contra las presiones so-
sito cuestionado sería clasificada socialmente ciales cuando uno puede entrar y salir libre-
como un caso de locura). Así, una separación mente de ella; cuando la privacidad se mantie-
duradera de la compañía humana implicaría ne verdaderamente como un interludio entre
dos corrientes paralelas: una de falta de protec- periodos de compromiso social; preferible-

r 28 I 29
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

mente, un interludio que uno pueda establecer posición viable, resulta problemática: una
en el momento escogido. meta lejana, el objetivo de agotadores esfuer-
La privacidad es costosa, literalmente cos- zos y sacrificios.
tosa. Algunas personas son privadas de ella a Pero la privacidad es costosa también en
la fuerza, y se hallan así expuestas a la inflexi- función de otras necesidades personales que se
ble vigilancia de los controles externos, como deben ceder en su nombre. Sobre todo, la pri-
los internos del panóptico de Bentham; las vacidad requiere la suspensión al menos tem-
cárceles, los cuarteles militares, los hospitales, poral del intercambio social; no hay nadie con
las clínicas mentales y las escuelas, son insti- quien compartir los sueños, las preocupaciones
tuciones todas donde la prevención de la pri- o los temores propios, que ofrezca socorro o
vacidad sobresale entre las técnicas desplega- protección. La privacidad es soportable sólo
das al servicio de los fines que persiguen. Pero gracias a la esperanza de que el retorno a la
la ausencia de prohibiciones respaldadas por compañía de otros, la oportunidad de compar-
la fuerza no significa que la privacidad se en- tir los pensamientos y los objetivos propios con
cuentre disponible a voluntad. La privacidad otros, siempre es posible. Los costes subjetivos
requiere "refugios" (Orest Ranum),3 como de la opresión, que es el precio que conlleva
habitaciones privadas, jardines cerrados, re- toda comunicación, tienden a disminuir a me-
tiros, bosques protegidos de los intrusos: es- dida que crece la extensión de la privacidad.
pacios marcados para el uso personal sólo y El cuadro general que surge de las conside-
efectivamente protegidos de la "intrusión". El raciones que acabamos de presentar resulta
acceso a tales lugares es siempre una cuestión ambivalente. El aborrecimiento de la opresión
de privilegio y lujo; sólo los ricos y los pode- se ve equilibrado por el temor a la soledad; el
rosos pueden suponer que la alternativa de la desafecto por la conformidad impuesta tiende
privacidad está, de hecho, siempre disponible. a ser eliminado por la ansiedad causada por la
Para el resto, la privacidad, si bien es una pro- responsabilidad que no se puede compartir con
3 Orest Ranum, "Le Refuges de l'intimité", Ph. Aries y G. Uuhq
otros. Observando la inherente ambigüedad de
(eds.), Histoire de la vie privée, Seuil, París, 1986, vol. 3, pp. z i i I .1. la libertad desde el otro lado, George Balandier

130 zar
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

señaló su parentesco con una ambivalencia Los dos casos de ambivalencia, uno asocia-
igualmente persistente de todo el poder, por do con la experiencia de la libertad y el otro
opresivo que sea. El poder ofrece, por así decir- con las restricciones vinculadas con la perte-
lo, "libertad de la libertad": exime de la respon- nencia a todo el grupo, continuamente generan
sabilidad de elegir, que siempre es aflictiva y a la ilusión de comunidad; un tipo especial de
menudo demasiado riesgosa para el propio comunidad, por así decir, que no tiene seme-
gusto. Precisamente porque puede ser opresivo, janza alguna con comunidades reales conoci-
y por lo tanto eficiente en su opresividad, el das por los historiadores o los antropólogos
poder puede considerarse como una garantía (en el breve veredicto de Mary Douglas, "las
de regularidad, experimentada como orden y sociedades en pequeña escala no ejemplifican
seguridad, por eso tiende a ser aceptado aun la visión idealizada de la comunidad" ).5 La
cuando, al mismo tiempo, molesta y es contes- fantasía, creada y alimentada por la desconcer-
tado como el guardián de una versión especí fi - tante ambigüedad de la libertad, evoca una
ca del orden, en el que las cuestiones específicas comunidad que le pone coto al temor de la
se resuelven en contra de los intereses de uno. soledad y al horror de la opresión al mismo
La aceptación y el desafío no sólo se alternan tiempo; una comunidad que no sólo "neu-
en nuestra actitud hacia el poder; la mayor par- traliza" los dos extremos desagradables, si-
te del tiempo están presentes juntos, mezclán- no que los elimina efectivamente para siem-
dose incómodamente en nuestras relaciones pre; una comunidad en la que la libertad y el
con el poder al igual que lo hacen en nuestra estar juntos pueden gozarse simultáneamente,
actitud hacia la libertad. "Todos los regímenes llegando ambas cosas, por así decirlo, libre de
políticos expresan esta ambigüedad, sea que se cargo. Las comunidades soñadas de ese tipo
conforman con la tradición o con la racionali- sirven como soluciones ilusorias para una con-
dad burocrática. "4 tradicción que siempre se encuentra y nunca se
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

resuelve de manera concluyente en la realidad sos, lo que estaba muy bien en tanto uno tu-
de la vida cotidiana. Tales sueños suelen ser viera recursos en los cuales confiar. Para mu-
interpretados falsamente como manifestacio- chos, el poder fuerte se convirtió una vez más
nes de nostalgia, y luego desechados sobre la en una prioridad, y un futuro dictador que
base de la inexactitud histórica. De hecho, sus prometiera a los irresolutos una sólida dosis
raíces se hunden con firmeza en las realidades de ley, orden y certeza, tenía grandes proba-
presentes, que es por lo que las comunidades bilidades de ser ampliamente oído y ávida-
ilusorias nos ayudan a entender mejor contra- mente escuchado.
dicciones muy reales incorporadas en la vida ¿De qué manera tiende a moverse el pén-
social moderna. dulo en la clase de sociedad en que vivimos?
La necesidad de libertad y la necesidad de ¿Es la libertad o el estar juntos comunitaria-
interacción social —inseparables, aunque a mente lo que más extrañamos? ¿Acaso nues-
menudo contrapuestas— parecen ser una ca- tra sociedad, con toda su libertad para perse-
racterística permanente de la condición hu- guir la riqueza y la importancia social, con su
mana. En otras palabras, la agudeza con que libre competencia y su variedad siempre cre-
se percibe cada una de ellas depende del grado ciente de opción de consumo, proporcionó
en que la otra está satisfecha o excedida. toda la libertad que uno puede desear? ¿Es la
Cambia el equilibrio entre ellas cuando pasa- satisfacción de la otra necesidad, la del apoyo
mos de una era histórica a otra, o de una so- comunitario, la última tarea aún pendiente en
ciedad a otra. La revolución capitalista infla- la agenda social?
mó la imaginación popular con la visión de la Una respuesta bien definida a esta pregunta
libertad desde las iniquidades del rango y la no es fácil de hallar y aún más difícil de deter-
fastidiosa intervención de las corporaciones o minar. Los cambios sutiles en la perspectiva
las parroquias. Con tales restricciones que- cognitiva (entre aspectos de la vida, o las cate-
bradas y desechadas, la mayoría de la gente gorías de gente cuya situación se enfoca) pue-
halló, sin embargo, que la libertad significaba den llevar a visiones ampliamente divergentes.
la necesidad de confiar en los propios recur- M uchos observadores señalan con razón que

1
34 135
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

guiar, reaccionar y aprovechar los de-


el capitalismo, en particular en su fase de con- seos, necesidades, motivos y acciones de
sumo, abrió a la mayoría de la gente la posibi- la gente. Nuestra visión es que el control
lidad de ejercer su ingenio, su voluntad y su está más integrado que antes en las rela-
juicio en una medida nunca antes conocida ciones sociales y que, si bien eso puede
no adoptar una forma brusca o siquiera
(compárese, por ejemplo, los comentarios de desagradable, es más extensivo que an-
Bryan S. Turner sobre el rol de la elección del tes, de modo que incluso los "intentos de
consumo en la ampliación de la libertad indi- escapar" de la rutina y del predecible
vidual 6 ). Otros acentúan, con la misma razón, ámbito del trabajo hacia los entreteni-
mientos, las vacaciones, las fantasías,
los tremendos avances en el control social so-
etc., suelen estar empaquetados y some-
bre la vida individual que han hecho posible tidos a un guión.?
los avances espectaculares de la tecnología de
la información, las denominadas "profesiones Una corriente un tanto separada entre los
de cuidado" y, de hecho, una nueva versión del análisis recientes se ocupa no tanto de la can-
"taylorismo social", destinado esta vez a la tidad global de libertad o de falta de libertad
conducta de consumo. La siguiente cita del es- que produce la sociedad contemporánea co-
tudio de Robins y Webster es una expresión mo del carácter cambiante de las libertades
muy equilibrada y moderada de esa visión: que puede proveer esta sociedad. El lector
puede recordar del capítulo precedente que
Las esferas de la vida se han tornado más la versión moderna de la libertad estaba
consciente y sistemáticamente reguladas,
más claramente manejadas que en el pa- marcada por una estrecha asociación con la
sado (cuando el hambre, la opresión y la individualidad y el capitalismo; pero es pre-
tiranía de la naturaleza eran medios ma- cisamente ese vínculo el que se proclama
yores de control), mejores para predecir, ahora como en rápida desaparición. Toda la
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

libertad que podemos hallar en nuestra so- una teoría poderosa, basada en un análisis per-
ciedad —así se dice— por cierto no está adop- ceptivo de profusa evidencia histórica, y desa-
tando la forma del individuo autoasertivo, rrollada con lógica impecable.
independiente y soberano que considerába- Los conceptos centrales de la teoría de Elias
mos su más conspicua corporización desde son la "competencia de eliminación" y la "fun-
el inicio de los tiempos modernos y la socie- ción de monopolio". Aunque había sido desa-
dad capitalista. Y así Abercrombie, Hill y rrollada principalmente para explicar el pasaje
Turner sugieren que "el individualismo y el de la dispersión feudal al Estado absolutista,
capitalismo ya no se sirven mutuamente. El estaba colocada a un alto nivel de generalidad:
capitalismo ha superado al individualismo y el resultado final se explicaba en términos de
ahora está menos modelado por él que antes. la lógica interior de una configuración que
En verdad, hay señales de que el individua- consiste en un número de unidades indepen-
lismo puede ser disfuncional para el capita- dientes dedicadas a una irrestricta competen-
lismo en el mundo moderno". Concluyen: cia entre sí:
"Hay una erosión progresiva del área de li-
bertad y un correspondiente retiro hacia lo Una sociedad con numerosas unidades
que queda del mundo privado". 8 de poder y propiedad de tamaño relati-
vamente igual, bajo fuertes presiones
Sin expresar una hipótesis similar, Norbert competitivas, tiende al agrandamiento
Elias ha planteado una teoría que describe co- de unas pocas unidades y finalmente ha-
mo inevitable un divorcio progresivo entre el cia el monopolio (...) Una configuración
capitalismo y el "individuo soberano". En ver- humana en la que un número relativa-
mente grande de unidades, en virtud del
dad, la supervivencia de este último es imposi- poder del que disponen, están en compe-
ble si se aplica sin reservas el principio que tencia, tiende a desviarse de su estado de
define al primero ("competencia libre"). Esa es equilibrio (muchas equilibradas por mu-
chas, competencia relativamente libre) y
a acercarse a un estado diferente en el
que pueden competir cada vez menos
unidades.

139
ZYGMUNT BAUMAN L IBERTAD

La configuración humana apresada en


ese movimiento (...) a menos que se adop- "desregulación", ejecutada en nombre de una
ten medidas compensadoras, se acerca a competencia aumentada, condujo rápida e
un estado en que todas las oportunidades invariablemente a la formación de unos pocos
son controladas (...) Un sistema con opor-
tunidades abiertas se ha convertido en un
conglomerados gigantescos que entre sí mo-
sistema con oportunidades cerradas (...) nopolizaron la parte del león del terreno y que
Un número creciente de probabilida- pusieron fin, para todos los fines prácticos, a
des de poder tienden a acumularse en las la idea de "empresarios independientes" (co-
manos de un número de personas en
constante disminución mediante una se-
mo en el caso de las aerolíneas norteamerica-
rie de competencias eliminatorias. 9 nas o los corredores de bolsa londinenses).
Con la "competencia eliminatoria" y la
Los muchos que perdieron las eliminato- "función de monopolio" en operación, uno
rias se convierten ahora en servidores de los esperaría que la versión típicamente capita-
pocos que las ganaron, lo que significa que lista de la libertad individual se limitara a una
incluso si la configuración comienza por un parte cada vez menor de la población. Han
estado de igualdad perfecta entre sus unida- terminado los tiempos de los hombres de em-
des constituyentes (lo cual nunca es el caso en presa solitarios que llegaban por sí solos a los
la práctica) inevitablemente termina como un niveles más altos de la sociedad. Los hom-
conjunto de pocas unidades poderosas y mu- bres de empresa que se hicieron a sí mismos
chas otras desposeídas, transformadas ahora están muertos incluso como mito, como hé-
en subordinados cuya acción está reglamen- roes de los sueños populares. Los estudiosos
tada y que, por cierto, ya no es "soberana". de la literatura contemporánea de masas no-
A una escala menor, hemos visto recientemen- tan la desaparición prácticamente total del
te en acción un notable ejemplo del principio interés en la historia exitosa, al estilo anti-
de Elias de la "competencia eliminatoria". La guo, de la clase de los "pioneros de la indus-
tria"; junto con tal interés desaparece la
creencia una vez muy difundida en las cuali-
dades personales del carácter individual co-
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

mo factores decisivos de una vida de éxito. una dosis mucho mayor de opresión que la que
En las palabras de John G. Cavelti: sus antepasados empresariales hubiesen estado
dispuestos a tolerar. Deben aceptar órdenes,
Aún no había surgido ningún ideal popu- demostrar disposición a obedecer, cortar sus
lar que tomara el lugar que una vez ocu-
pó la filosofía del éxito. En cambio, pare- propias acciones según el patrón ideado por
ció que el ideal del hombre hecho a sí sus superiores. Por mucho que se eleven en ri-
mismo se había erosionado gradualmen- queza, poder o fama, siguen conscientes de que
te, sin generar una nueva pauta para la están "siendo vistos", observados y censura-
determinación de los objetivos individua-
les y sociales (...) El oficinista de hoy sabe
dos, como los supervisores de rango medio en
que un año en la escuela de comercio de el panóptico de Bentham. La tradicional pauta
Harvard puede hacer más por su carrera capitalista de libertad no es para ellos. Su pro-
que toda una vida de laboriosidad, eco- pio impulso hacia la libertad debe buscar otras
nomía, continencia y piedad. 1 °
salidas, hallar nuevas formas. Hay pocos lotes
vírgenes, si es que los hay, en la tierra donde se
Para la mayoría de las personas que, de ha- hace la riqueza. Pero eso no significa necesa-
ber vivido un siglo y medio antes, probable- riamente que no se haya proporcionado nin-
mente se hubieran dedicado a la cruel lucha gún espacio alternativo para la libertad.
competitiva por la riqueza y el poder, el cami- El impulso individual a la autoafirmación ha
no a una vida agradable les lleva ahora a des- sido desplazado del área de la producción ma-
tacarse de conformidad con propósitos, reglas terial. En cambio, se le ha abierto un espacio
y pautas de conducta fijados institucionalmen- más amplio que nunca en la nueva "frontera
te. Para triunfar, deben ceder lo que el héroe del pionero", el mundo del consumo en rápida
del capitalismo empresarial, que se había he- expansión, aparentemente ilimitado. En este
cho a sí mismo, consideraba una parte ina- mundo, el capitalismo parece encontrar, al fin,
lienable de la libertad. También debe soportar el secreto de la piedra filosofal: como se obser-
10 John G. Cavelti, Apostles of the Self-Made Man, Universi ty of va desde el punto de vista de los consumidores,
Chicago Press, Chicago, 1965, pp. zo3, 2.07. el mundo del consumo (a diferencia del área de

142
14 3
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

producción y distribución de riqueza y poder) intereses de la competencia. La lucha es tam-


está a salvo de la maldición de la competencia bién por los símbolos, por las diferencias y dis-
eliminatoria y de la función de monopolio. Ahí tinciones que estos significan. Como tal, esa
la competencia puede seguir y seguir sin elimi- competencia posee una capacidad única para
nación; y el número de sus participantes cierta- propagar sus propios intereses en lugar de con-
mente puede crecer en lugar de reducirse. Co- sumirlos gradualmente en el curso de la lucha.
mo si eso no fuera un logro bastante formidable, Muchos años antes de que el consumismo
el mundo del consumo parece haber curado a finalmente lograra su puesto merecido, uno
la libertad de otra aflicción: la inseguridad. En de los más perspicaces sociólogos norteame-
su versión de consumo, la libertad individual ricanos, Thornstein Veblen, descubrió ese po-
puede ejercerse sin sacrificar esa certeza que tencial para la competencia simbólica: "Dado
reside en la base de la seguridad espiritual. Esos que la lucha es en esencia una carrera por la
dos logros realmente revolucionarios le dan le- respetabilidad sobre la base de la compara-
gitimación a la opinión de que la última socie- ción envidiosa, no es posible ningún enfoque
dad capitalista, en su fase consumista, ofrece de un logro definitivo"." Nunca concluyente,
un espacio más grande para la libertad humana siempre provista de estímulos nuevos y man-
que cualquier otra sociedad conocida, pasada teniendo vivas las esperanzas, la lucha puede
o presente. ser eternamente autoperpetuante, y extraer su
La notable libertad del mundo del consumo propósito y su energía de su propio impulso.
respecto de la tendencia autoaniquilante de to- Ese mecanismo de autopropulsión y autoper-
das las demás formas de competencia se ha lo- petuación ha sido sometido a un análisis mi-
grado elevando la rivalidad interindividual de nucioso y penetrante por un destacado soció-
la riqueza y el poder (bienes que por naturaleza logo francés, Pierre Bourdieu.' El quid de su
2

están en provisión limitada, y por lo tanto son


susceptibles al imparable impulso a la monopo-
lización) a los símbolos. En el mundo del con-
sumo, la posesión de bienes es sólo uno de los

1
44
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

conclusión es que las diferencias entre las po- portancia.^ 4 Son los signos los que se codi-
siciones sociales, y no las posiciones mismas, cian, se buscan, se compran y se consumen.
son los verdaderos intereses de la competen- Podemos decir que los bienes se desean no por
cia según los define el mundo del consumo; y su capacidad para aumentar el cuerpo o la
"las diferencias de situación y sobre todo de mente de uno (hacerlos más sanos, más ricos,
posición, son a un nivel simbólico el objeto de más completos), sino por su potencial mágico
una expansión sistemática".13 No tiene fin el para darle una forma particular, distinguida y
número de diferencias posicionales. En prin- por lo tanto deseada, al cuerpo o al espíritu
cipio, ni los recursos naturales escasos ni las (un aspecto particular que sirve como insignia
restricciones de la riqueza disponible necesi- de la pertenencia al lado correcto de la dife-
tan limitarla. Se producen diferencias siempre rencia). También podemos ir más allá de Gui-
nuevas en el curso de la rivalidad entre los llaume y proponer que la misma distinción
consumidores, y de ahí que los premios obte- entre las funciones de "utilidad" y "signo" no
nidos por algunos rivales no disminuyan ne- tiene mucho sentido en vista de que es preci-
cesariamente las probabilidades de los otros. samente la capacidad de significar lo que
Por el contrario, estimulan al resto a realizar constituye la principal atracción, en realidad
cada vez más esfuerzos y con más determina- la verdadera "función de utilidad" de los bie-
ción. Compartir la rivalidad, y no los trofeos nes comerciables.
materiales que simbolizan el estado momen- El desplazamiento del área de libertad in-
táneo del juego, es lo que hace la distinción. dividual de la competencia por la riqueza y el
Marc Guillaume sugirió que, en la fase del poder a la rivalidad simbólica, crea una posi-
consumismo, la "función de utilidad" de los bilidad enteramente nueva para la autoafir-
bienes adquiridos en el mercado se eclipsa, mación individual; una posibilidad que nunca
mientras que la "función de signo" cobra im- enfrenta el peligro de la derrota inminente y
concluyente, y que por tanto no necesaria-
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

mente acarrea el germen de la frustración y la ra vez desde el matrimonio, parecería haberlos


autodestrucción. Teorizar la rivalidad del vuelto irreconocibles. El capitalismo no se de-
consumo como "realmente no una verdadera fine hoy por la competencia. Hace largo tiem-
libertad", como una compensación por la su- po que cesó de ser un territorio "libre para
presión de la "competencia real", como un todos", una frontera sin límite a la vista, un
producto del engaño o una conspiración de suelo fértil para el ingenio, la iniciativa y la
grandes compañías comercializadoras, cam- mera potencia muscular. En cambio, es un sis-
bia poco, cualquiera que sea su verdad. La tema altamente organizado, manejado y vigi-
rivalidad, la energía individual que pone en lado desde un número limitado (y aún en re-
juego, la variedad de elecciones que hace po- ducción) de centros de control, cada uno
sible, la gratificación personal que aporta, provisto de medios tecnológicos muy potentes
son todas bien reales. Se las goza, se las apre- y costosos para recoger y producir informa-
cia, se las ve como equivalentes de la autoafir- ción. La competencia capitalista parece haber-
mación y no serían cedidas fácilmente, al me- se acercado al propósito de toda competencia:
nos no a cambio de una regulación de las deshacerse, por así decirlo, de la tarea; ter-
necesidades y un racionamiento de las satis- minar consigo misma. Ese objetivo ha sido
facciones. alcanzado al menos hasta el punto en que la
Ahora podemos modificar algo nuestra entrada de nuevos competidores se hace suma-
consideración preliminar previa del destino mente difícil, de modo que la competencia en
histórico del matrimonio original entre el capi- su tradicional formato del primer capitalismo
talismo y la libertad del individuo. El matrimo- se convierte en una proposición inadecuada
nio no terminó en divorcio: por el contrario, para la distribución masiva.
sigue vigente y bien. Lo que sucedió, en cam- Pero el otro integrante del matrimonio
bio, es algo que se puede esperar en los matri- también ha cambiado. El individuo autoafir-
monios prolongados: ambos integrantes pasa- mativo de la temprana era capitalista, intere-
ron por una serie de transformaciones que, sado en establecer su propia identidad y ha-
para quien los viera ahora de nuevo por prime- cerla aprobar socialmente, sigue muy vivo:

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LIBERTAD
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tante y sea aún tan grande (o, mejor dicho,


sólo que busca la solución de sus problemas
tan pequeño) como en cualquier momento del
en otra esfera de la vida, y por lo tanto emplea
pasado. Lo que se confunde con el fin del em-
herramientas diferentes. En todo caso, la li-
presario osado, duro y pujante hecho a sí mis-
bertad de elección, y el modo autoafirmativo
mo es un cambio doble en la ideología, no en
de vida que va con ella, es hoy una opción
la práctica, de la sociedad capitalista. Prime-
abierta y accesible a un sector mucho mayor
ro, finalmente se ha admitido la evidencia
de la sociedad que en la época de los pioneros.
pertinaz, y la cohibición de la sociedad capi-
Por mucho que los predicadores de "la mise-
talista se ha conciliado con el hecho de que
ria a la riqueza" trataran de convencernos en
las historias de vida singulares de unos pocos
sentido contrario, el número de personas que
magnates espectacularmente exitosos nunca
pudieron ejercer verdaderamente su libertad
se convierten en una pauta universal de éxito
en la competencia capitalista fue siempre muy
personal para las masas. Segundo, la antigua
limitado. La época de los pioneros y los mag-
pauta de éxito "empresarial" perdió muchísi-
nates fue también una época en que la abru-
ma popularidad junto con su exclusividad.
madora mayoría de los miembros de la socie-
Aparecieron otras pautas, igualmente atracti-
dad estaban limitados para toda su vida a los
vas pero más realistas, más adecuadas para la
escalones inferiores de la jerarquía del tipo
distribución masiva.
panóptico. La libertad era un privilegio y sal-
Entre esas otras pautas, una se destaca co-
vo unos pocos casos únicos y siempre de bre-
mo en muchos sentidos superior a la antigua:
ve duración (como la "frontera occidental"
la pauta del éxito como distinción simbólica,
de Estados Unidos), un privilegio accesible a
obtenible mediante la rivalidad consumista:
muy pocos. Ni siquiera podemos saber con
un éxito que se puede obtener (usando los tér-
seguridad si el número total de los que apro-
minos de Max Weber) no mediante la compe-
vecharon el privilegio mostraron alguna ten-
tencia de clases interna y la lucha interclases,
dencia a descender en el curso de los años,
sino por la rivalidad dentro de, y el concurso
como a menudo se da a entender. Puede ser
de gusto entre, grupos de estatus. La superio-
que el número se mantuviera bastante cons-
I5'
I 50
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ridad de esta pauta de éxito respecto de la tra- por la competencia de poder ha sido alejada
dicionalmente asociada con el capitalismo, y de las estructuras de poder centrales y canali-
activamente promovida en la primera mitad zada hacia un terreno seguro, donde se pue-
de su historia, es notable. La nueva pauta no den descargar las tensiones sin afectar negati-
sólo reemplaza a la antigua como una eficien- vamente la administración de los recursos de
te guía de la conducta individual; es la prime- poder. El despliegue de energía que liberan los
ra pauta de libertad y autoafirmación indivi- individuos libres dedicados a la rivalidad sim-
dual que puede seguir no sólo en las fantasías bólica eleva la demanda de los productos de
inducidas ideológicamente, sino también en la la industria capitalista a niveles cada vez más
vida práctica, una mayoría en la sociedad ca- altos, y emancipa efectivamente el consumo
pitalista. Lejos de suprimir el potencial para la de todos los límites "naturales" definidos por
expansión individual, el capitalismo ha pro- la capacidad de las "necesidades materiales":
ducido un tipo de sociedad en la que el patrón esas necesidades que requieren bienes sólo co-
de vida de la libre elección y la autoafirmación mo "valores de utilidad". Por último, pero no
se pueden practicar en una escala sin prece- por eso menos importante, con el consumo
dentes. Pero ese es un desarrollo estrechamen- firmemente establecido como foco y campo
te ligado al reemplazo de la competencia por de juego para la libertad individual, el futuro
la riqueza y el poder por la rivalidad simbóli- del capitalismo parece más seguro que nunca.
ca; en otras palabras, a apartar una reserva El control social se convierte en una tarea más
especial donde los individuos libres puedan fácil. Los costosos métodos "panópticos" de
operar sin restricciones y sin perjudicar la red control, cargados de disenso como están, pue-
básica de relaciones de poder donde los prin- den desecharse o reemplazarse por un método
cipios de la competencia eliminatoria y la fun- menos costoso y más eficiente de seducción
ción del monopolio siguen siendo garantías (o, más bien, el despliegue de métodos "pa-
fiables de estabilidad. nópticos" puede limitarse a una minoría de la
El capitalismo surge fortalecido de ese re- población, que por alguna razón no puede ser
ordenamiento. La tensión excesiva generada integrada con el mercado de consumo). El re-

15 2, 153
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querimiento de conducta funcionalmente in- aprobación social por tal elección, exorcizan-
dispensable para el sistema económico capi- do de ese modo el fantasma de la inseguridad
talista, e inofensiva para el sistema político que (como vimos al comienzo de este capítu-
capitalista, puede confiarse ahora al mercado lo) envenena la alegría de la voluntad sobera-
de consumo y sus atractivos. Por lo tanto, la na. De manera paradójica, el mercado de
reproducción del sistema capitalista se logra consumo satisface los requisitos de esa "co-
mediante la libertad individual y no por su munidad fantasía" donde libertad y certeza,
supresión. En lugar de contabilizarla del lado independencia y estar juntos se realizan uno
de los gastos sistémicos, toda la operación de al lado del otro sin conflicto. La gente resulta
"control social" puede contarse ahora entre así atraída hacia el mercado por un doble vín-
los haberes sistémicos. culo: depende de él por su libertad individual;
Lo que hace del mercado de consumo una y también para gozar su libertad sin pagar el
forma de control que aquellos a los que debe precio de la inseguridad.
controlar aceptan de manera voluntaria y en- Recordamos que al romper las cadenas co-
tusiasta no es sólo el brillo y la belleza de las munales o corporativas que aseguraban a la
recompensas que les ofrece a cambio de su gente a una posición asignada de manera casi
obediencia. Su principal atracción es, tal vez, permanente, los tiempos modernos enfrenta-
que le ofrece libertad a personas que en otras ron a los individuos con la tremenda tarea de
áreas de su vida sólo halla restricciones, que construir su propia identidad social. Cada
a menudo experimentan como opresión. Lo uno debe responder por sí mismo a las pre-
que vuelve aún más atractiva la libertad ofre- guntas "quién soy", "cómo debo vivir", "en
cida por el mercado es que viene sin la man- quién quiero convertirme" y, a la hora de la
cha que connotaba a la mayoría de sus otras verdad, estar preparado para aceptar la res-
formas: el mismo mercado que ofrece liber- ponsabilidad de la respuesta. En ese sentido,
tad también ofrece certeza. Le ofrece al indi- la libertad es para el individuo moderno un
viduo el derecho a una elección "cabalmente destino al que no puede escapar, salvo si se
individual", pero también proporciona una retira a un mundo de fantasía o sufre pertur-

1
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baciones mentales. La libertad es, por tanto, románticos y los demagogos políticos. La ob-
un don con doble filo. La necesitamos para via debilidad de tal respuesta (cualesquiera
ser nosotros mismos, pero al ser nosotros mis- que sean sus virtudes verdaderas o imagina-
mos sólo a expensas de nuestra elección libre, rias) es que la pueden elegir sólo unos pocos;
conlleva una vida llena de dudas y de miedo en verdad, sólo tiene sentido a condición de
al error. que la mayoría de la gente constituya la mis-
Hay muchas maneras de responder a la ta- ma realidad que se debe formar, remodelar,
rea de construir la propia identidad. Pero pa- someter a voluntad, "recibir la impronta".
ra adecuarse a la tarea, los modos elegidos Son su pasividad y su obediencia las que sirven
deben incluir algunos criterios que permitan como confirmación de los pocos yoes heroi-
evaluar el éxito de toda la empresa y aprobar cos; su conformidad es la prueba buscada de
el resultado de la autoconstrucción. La auto- la autoafirmación de otro. Decididamente, no
construcción del ser es, por así decir, una ne- se puede pensar en la respuesta autoafirmati-
cesidad. La autoconfirmación del ser es una va como un modo universal de encarar la ta-
imposibilidad. rea de autoconstrucción.
Pocas de las respuestas teóricamente posi- El método para encarar la tarea de auto-
bles a la tarea de autoconstrucción satisfacen construcción que ofrece el mercado de consu-
esa condición adicional. Una que ciertamente mo está libre de tales limitaciones; en princi-
lo hace es la respuesta autoafirmativa: un es- pio, puede ser empleado por todos, y por
fuerzo por imponer el propio proyecto, la todos al mismo tiempo. El método del merca-
propia concepción del mundo, a otra gente, do consiste en seleccionar símbolos de identi-
sometiéndoles de esa manera a la propia vo- dad de entre el gran lote de bienes en oferta.
luntad: en lugar de hallar el propio camino en Los símbolos seleccionados se pueden reunir
la realidad, remodelar la realidad según la de todas las maneras, haciendo así posible un
propia medida, "dejando la propia impronta gran número de "combinaciones únicas".
en el mundo". Ese fue, supuestamente, el mo- Prácticamente para cada ser proyectado, hay
do de los pioneros capitalistas, los artistas signos adquiribles que lo expresan. Si por un

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momento faltan, uno puede confiar en que la elegir la propia identidad se convierte, así, en
lógica del mercado, guiada por la ganancia, una proposición realista. Existe un abanico
los proveerá a corto plazo. de opciones para elegir y, una vez que se ha
El modo del mercado consiste, por así de- elegido, la identidad seleccionada puede ha-
cirlo, en construir el ser con el uso de imáge- cerse real (es decir, simbólicamente real, real
nes. El ser se torna idéntico a los indicios vi- como imagen perceptible) realizando las corn-
suales que otra gente puede ver y reconocer, pras necesarias o sometiéndose a las tareas
con el significado que sea que deban transmi- requeridas: sea un nuevo estilo de peinado,
tir. Los indicios visuales son de muchos tipos. una rutina de jogging, una dieta adelgazante
Incluyen la forma del propio cuerpo, los ador- o el enriquecimiento del propio discurso con
nos del cuerpo, el tipo y el contenido del pro- un vocabulario de moda y sus símbolos de
pio hogar, los lugares a los que asistimos y posición.
donde se nos puede ver, el modo en que nos Esa libertad difiere de las formas previa-
conducimos o conversamos, aquello de lo que mente analizadas en que no conduce a un jue-
hablamos, el gusto artístico y literario que de- go "de suma cero", es decir, a un juego en el
jamos ver, la comida que comemos y la forma que se pueda ganar lo mismo que otro pierda.
en que la comida es preparada, y muchas En el juego de la libertad de consumo, todos
otras cosas, todas provistas por el mercado en los clientes pueden ser ganadores al mismo
la forma de bienes materiales, servicios o co- tiempo. Las identidades no son bienes escasos.
nocimientos. Además, los indicios individua- En todo caso, su provisión tiende a ser excesi-
les vienen completos con instrucciones para va, ya que la sobreabundancia de toda imagen
armarlos y formar imágenes totales. Ningún está destinada a restarle valor como símbolo
individuo debe sentirse disminuido por la po- de singularidad individual. Pero la devalua-
breza de su imaginación: el mercado también ción de una imagen nunca es un desastre, ya
provee de identidades modelo, y la única ta- que a las imágenes que quedan les suceden de
rea que le queda al individuo es seguir las ins- inmediato otras nuevas, todavía no demasia-
trucciones incluidas en el juego. La libertad de do comunes, de modo que la autoconstruc-

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ción puede iniciarse de nuevo, con la misma incompleta sin un producto dado (una fiesta
esperanza de siempre en cuanto a alcanzar su exitosa sin una marca particular de vino; la
propósito: la creación de una individualidad dicha familiar sin una marca particular de de-
única. De ahí la universalidad de la solución tergente en polvo; un padre y esposo afectuoso
de mercado para el problema de la libertad sin una póliza de seguro determinada; una piel
individual, y la aparente ausencia de las ten- bella y joven sin una fragancia particular, etcé-
dencias autodestructivas que hemos detectado tera). Y, lo que es aún más importante: en lo
en otras soluciones. sucesivo, los productos en cuestión parecen
La aprobación social de las elecciones libres mezclarse con la situación misma; además de
(es decir, la libertad de la incertidumbre) es sus propias atracciones, ofrecen confianza en
otro servicio que ofrece el mercado a sus con- que la situación de la que son parte orgánica se
sumidores. Ese servicio es gratuito. La aproba- logrará de forma real.
ción viene junto con los juegos de identidad, El valor de algunos otros productos-símbo-
como las instrucciones para el montaje. los se ve afirmado por la autoridad de perso-
Los símbolos se asocian en los mapas cog- nalidades públicas muy conocidas, que ya go-
nitivos de potenciales clientes con los tipos de zan de estima pública hasta el punto de
vida que los clientes desean lograr con su ayu- convertirse en modelos para la emulación po-
da. Los elementos de la imagen final son cuida- pular; o por la autoridad de la ciencia, a la cual
dosamemnte premontados antes de colocarlos se le atribuye la posesión de conocimientos fia-
en el escaparate; se los muestra "en un contex- bles e incuestionables. La publicidad del pro-
to", junto con signos fácilmente reconocibles ducto la efectúa una persona famosa que le
de las situaciones que prometen proporcionar, asegura al público que él/ella lo está usando de
de modo que gradualmente se sedimenta el forma regular y a plena satisfacción, o incluso
vínculo en la mente (o el subconsciente) de los que el éxito personal por el que la persona es
clientes como "natural", "evidente", que no famosa se logró gracias al uso del producto (un
requiere más discusión o justificación. La si- gran atleta que obtuvo su potencia bebiendo
tuación en cuestión parece a partir de ahora tina preparación nutritiva particular; una ac-

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triz popular que mantiene su belleza gracias a símbolo de conducta racional. Todo el que usa
cierta crema facial). Alternativamente, la pu- el producto participa del prestigio de la princi-
blicidad invoca un "estudio científico" no es- pal autoridad de nuestros tiempos. Uno puede
pecificado, se refiere oblicuamente a la opinión volverse racional sencillamente con el acto de
de "los doctores", "los dentistas", o incluso, la adquisición correcta; uno puede comprar
de manera más general, a imágenes de tecno- certeza junto con el producto. La elección libre
logía moderna (o futurista), ya establecidas en se convierte en una elección bien informada sin
la mente del público como el compendio del sacrificar la libertad del que elige, de la misma
conocimiento sólido, merecedor de confianza manera en que la libertad ya no tiene por qué
(a veces basta con emplear una jerga ostensi- poner en peligro la propia seguridad en uno
blemente "científica" para crear la visibilidad mismo: la convicción de que las elecciones son
del razonamiento racional, como "este deter- correctas y racionales.
gente lava más blanco porque contiene un in- Se puede lograr un efecto semejante de cer-
grediente especial que lava más blanco",15 o, teza subjetiva evocando la autoridad de los
para los clientes más sofisticados, se presenta números. En este caso, se pone el prestigio del
una descripción de un coche caro en un idioma voto democrático al servicio de la certeza
extranjero y se la rocía generosamente con lo del consumo. Los anuncios informan al po-
que parecen ser ecuaciones de la física o fórmu- tencial consumidor de qué tanto por ciento de
las algebraicas). El resultado no es sólo la cer- la población (siempre una mayoría) usa un
teza del cliente de que el producto sirve bien a producto dado; o de que "más y más" gente
su propósito declarado; existe también una "cambia" a ese producto. Los grandes núme-
ventaja neta para el bienestar psicológico del ros transmiten autoridad simplemente por su
cliente: un producto que se puede obtener en tamaño; la suposición compartida (aunque
los negocios se convierte en una verdadera en- rara vez expresada) es que "tanta gente no
carnación de la racionalidad, y su uso en un puede estar equivocada", en particular si son
15 Martin Esslin, The Age of Television, W. H. Freeman, San Fran -
una mayoría. Pero la función principal del
cisco, 1 9 8 3, P. 8 5. "argumento de los números" no es imbuir el

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tipo de certeza que se apoya en la ayuda de la llegado tan lejos en la resolución de la más no-
autoridad científica. Los porcentajes y las ma- civa de las muchas antinomias de la libertad.
yorías se citan como símbolos de la aproba- No es necesario decir que el mercado no
ción social; hacen las veces de ese apoyo co- proporciona su singular servicio por amor a
munitario que en su día fue tan poderoso, y sus clientes (aunque muchas compañías si-
ahora se halla debilitado o ausente, el que en guen el ejemplo de los "bancos sonrientes" y
el pasado se concretaba mediante la interac- los "bancos a los que les agrada decir sí" tra-
ción cara a cara. Las comunidades de estruc- tando de convencer a los clientes de que es eso
tura ajustada se han atomizado y transforma- exactamente lo que motiva su conducta).
do en "poblaciones", agregados sueltos de Tampoco es el maridaje de libertad y certeza
individuos no conectados. En esta etapa su —tan crucial para el papel que cumple el mer-
autoridad sólo puede construirse contando cado de consumo en el control y la integra-
porcentajes, y sólo puede hablar mediante los ción de la tardía sociedad capitalista— el resul-
resultados de las encuestas de opinión. No tado de una táctica política o de una campaña
obstante reclama, y en cierta medida con éxi- publicitaria cuidadosamente diseñada. El
to, el prestigio que una vez contuvieron los mercado de consumo ofrece su servicio único
veredictos comunitarios. El prestigio tomado para la estabilidad política del capitalismo y
en préstamo de la comunidad permite que el la integración social de sus miembros "en ca-
argumento cuantitativo sirva como funda- mino" hacia sus propias metas subordinadas
mento fiable para la certeza individual. a la ganancia. El servicio es, por así decirlo,
El mercado de consumo es, por tanto, un un "producto secundario", un "subproduc-
lugar donde la libertad y la certeza se ofrecen to" de la persecución racionalmente organi-
y se obtienen juntas; la libertad viene libre de zada de una demanda cada vez mayor y unos
dolor, mientras que la certeza puede gozarse ingresos aumentados. La certeza que propor-
sin menguar la convicción de la autonomía ciona el mercado no se ofrece incondicional-
subjetiva. Este es un logro no menor del mer- mente; de manera invariable, está estructurada
cado de consumo; ninguna otra institución ha de tal manera que incluya, como ingrediente

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indispensable, la compra de cierto producto. que las empresas fabricantes los guíen.
El acto de compra se presenta como el único A los consumidores se les enseña incom-
petencia personal y dependencia de les
camino hacia la certeza. Los que se abstienen productores del mercado masivo.r d
de comprar no pueden estar seguros de corn-
portarse razonablemente; más aún, deberían
entender que no son seres racionales, que Asistido por los impecables expertos infor-
usan mal su libertad y corren un riesgo enor- mados a los que emplea, el mercado ofrece el
me que puede costarles muy caro. En la vívida paso de la ignorancia a la racionalidad, de la
descripción de Michael Parenti: incompetencia a la confianza en que se cum-
plirán los proyectos y los deseos del indivi-
El lector de reclamos publicitarios o el duo. Lo único que se requiere para aprove-
que ve anuncios comerciales descubre char esa ventaja es confiar en el consejo y
que no está haciendo lo que corresponde
respecto de las necesidades del bebé o seguirlo obedientemente.
los deseos del marido o de la esposa; que Cada vez que se aprovecha el ofrecimiento,
está fallando en su carrera por su mal se reproduce y refuerza la dependencia del in-
aspecto, su vestimenta descuidada o el dividuo respecto al mercado y a sus expertos y
mal aliento; que no está cuidando su
piel, su pelo o sus uñas como correspon- sus conocimientos. Los individuos dependen
de, que sufre innecesario malestar por el del mercado y de los expertos para ser indivi-
resfriado y el dolor de cabeza; que no duos, es decir, para ser capaces de hacer elec-
sabe hacer el más sabroso café, pastel, ciones libres, y hacerlas sin riesgos indebidos
budín, o pollo; y que, si lo dejaran a
merced de sus propios recursos, tampo- ni costes psicológicos. La libertad individual
co sabría limpiar los suelos, los fregade- pasa a ser un vínculo importante en el proceso
ros ni los baños correctamente o atender de reproducción de la estructura de poder. Si
el césped, los jardines, los artefactos ni los anuncios comerciales promueven marcas
los automóviles. Para vivir bien y co-
rrectamente, los consumidores necesitan

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concretas de productos, el impacto general y a El bienestar social es una de esas versiones.


largo plazo de la libertad y la certeza mediati- Según el oportuno recordatorio de Douglas E.
zadas por el mercado es la seguridad del siste- Ashfield, "una de las principales ideas falsas
ma social y la estabilidad de su estructura de sobre el desarrollo político de los estados de
dominio. Dadas las circunstancias, puede sus- bienestar, cultivados por una breve perspectiva
penderse el método "panóptico" de control histórica, es que el ascenso a la prominencia de
conductual (que consiste primero y principal- la política social fue un logro socialista".17 El
mente en privar a los individuos de su libertad desarrollo del estado de bienestar fue promo-
de elección). vido vigorosamente, y débilmente resistido,
Aunque no por completo. El "seductor" gracias a su papel de refuerzo de la estructura
método de control —por medio del mercado y de poder, para asegurar la paz y el orden den-
del consumidor libre— requiere cierto nivel de tro de un sistema social caracterizado por la
opulencia de sus objetos. Cualesquiera que perpetua desigualdad de las posiciones y las
sean sus ventajas subjetivas y sistémicas, no probabilidades sociales. Por una parte, el bien-
puede extenderse indiscriminadamente a to- estar social fue el modo de pagar "colectiva-
dos los miembros de la sociedad. Siempre hay mente" los costes sociales de la persecución
un nivel por debajo del cual los recursos mo- privada de la ganancia (es decir, mitigar el da-
netarios de un individuo son demasiado exi- ño sufrido por los perdedores); por otra, el
guos para hacer la libertad de elección verda- bienestar social fue desde un principio un mé-
deramente "seductora" y, en consecuencia, todo para mantener bajo control a todos aque-
verdaderamente efectivo el control ejercido a llos en los que, al ser "hombres sin amo", ni
través de ella. Así, una sociedad integrada me- amos ni sirvientes del amo, no se podía confiar
diante el mecanismo de la seducción del con- para que guiaran sus propias acciones, o para
sumidor se ve cargada con un margen de per- que sus acciones ya estuvieran guiadas en la
sonas cuya conducta debe ser controlada por
otros medios, presumiblemente por alguna
versión de la técnica "panóptica".

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dirección correcta. A esa gente había que pri- de toda la ayuda, tácitamente supuesto en la
varla de la libertad de elegir y ponerla en con- cita anterior, siguió influyendo en la lógica
diciones tales que su conducta pudiera ser ple- del bienestar social hasta mucho después de
namente determinada y estar constantemente concluido el episodio de las casas de pobres.
bajo escrutinio. El propósito era imponer a los pobres los
Nassau Senior escribió en 18q I: mismos hábitos de conducta ordenada que
aquellos que estaban en una condición algo
Es requerirle al hombre que pide ser man-
tenido por la laboriosidad y la frugalidad
mejor desarrollaban como "por sí mismos".
de otros que entre en una vivienda que le El método propuesto para tal propósito fue
proporciona el público, donde todas las reducir la condición de los pobres al nivel
necesidades de la vida están ampliamente donde la única elección que ellos podían ha-
abastecidas, pero la excitación y la mera
diversión se hallan excluidas: una vivien-
cer era seguir vivos o no. Una ventaja adicio-
da donde él está mejor alojado, mejor nal de tal reducción sería hacer mucho más
vestido y más saludablemente alimenta- atractiva la autoconfianza individual, pre-
do de lo que lo estaría en su propia casa, sentando la indigencia y la total dependencia
pero se le priva de cerveza, tabaco y lico-
como única alternativa. El mundo del consu-
res y se le obliga a someterse a hábitos de
orden e higiene; se lo separa de sus com- mo simbólico necesita el apoyo de la repre-
pañías habituales y de sus pasatiempos sión simbólica de las personas que reciben
usuales, y se le somete al trabajo, monó- ayuda social.
tono y poco interesante.' 8 A pesar de las intenciones humanísticas de
muchos propulsores serios del bienestar so-
Esas palabras proceden de una declara- cial, ese propósito, ese método y esa esperan-
ción en contra de la ayuda exterior y en fa- za de un beneficio extra para la integración
vor de las casas de pobres, pero el propósito sistémica en su conjunto, siguieron con las
instituciones de bienestar social en el curso de
su historia. En Gran Bretaña (el país que se
identificó con orgullo por entonces como un
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"Estado del bienestar", y que le dio al mundo menos apetitoso el segundo, más dulce el gus-
algunos de los documentos más humanos de to del primero.
todos los tiempos, como el famoso Informe Una importante tendencia en la historia re-
Beveridge), Abel-Smith observó en 1964 que ciente del bienestar es la "infantilización" pro-
"mientras el sector privado está seduciendo al gresiva de sus objetos. Sus gastos, muebles,
público con estampillas de premio, muzak y ropas, comida, estilo de vida, son cuidadosa-
una batería de dispositivos de packaging, en mente controlados; su privacidad es violada a
el sector público aún suele haber un clima de voluntad por visitas no anunciadas de los ex-
austeridad de la época de guerra".'9 Desde pertos en salud, higiene, educación; los pagos
que se escribieron esas palabras, la brecha de la ayuda se ofrecen sólo a cambio de confe-
nunca ha dejado de ampliarse. Los atractivos siones completas y una exposición total de los
del mercado privado se volvieron cada vez aspectos más íntimos de la vida a los inquisiti-
más resplandecientes, mientras que las ofici- vos funcionarios; después de todo eso, los pa-
nas de bienestar social se tornaron cada vez gos se fijan a un nivel que no deja espacio para
más deslucidas, tristes y repulsivas. La fun- la discreción y la elección del recipiente, y sólo
ción tácita del bienestar —de crear una diferen- alcanzan para las necesidades más urgentes.
cia y de esa manera destacar y reforzar "lo Las normas que regulan el proceso de bienestar
normal", lo legítimo, lo socialmente aproba- se basan en la suposición de que el beneficiario
do— se puso en evidencia y creció en impor- de la ayuda es un ciudadano fracasado, alguien
tancia. Cualesquiera que sean las dudas que que evidentemente no puede ejercer su propia
se pueden concebir sobre los méritos de la li- libertad, alguien imprudente y poco previsor,
bertad de consumo como la fórmula para la alguien en quien no se puede confiar para el
vida sensata, fácilmente se disipan con una control de sus propias acciones. Puestas en
mirada a la alternativa del bienestar. Cuanto operación, tales reglas cumplen lo que supo-
nen: sistemáticamente privan a los beneficia-
rios de la ayuda de iniciativa, los desentrenan
en el arte de la elección libre, los fuerzan a

17 3
mantenerse pasivos y socialmente inútiles. Los tienden a caer en calidad y a perder en atrac-
beneficiarios del bienestar pueden ser presen- tivo tanto en términos relativos como absolu-
tados entonces al público como una amenaza tos. A diferencia de los bienes y servicios co-
y una obligación, como "parásitos" que se ali- mercializados por el mercado, tienden a
mentan del cuerpo sano de aquellos que con- desalentar a sus potenciales consumidores; a
tribuyen a la riqueza social. Como observó sus valores de utilidad se adjuntan valores
recientemente Jean Seaton, la campaña de simbólicos negativos (el estigma cae sobre
prensa contra los gorrones "creó una aparente aquellos que se ven obligados a consumir-
unidad entre los contribuyentes y los trabaja- los), de modo que parece un estorbo en la ri-
dores, ya que implicaba que estos estaban sien- validad simbólica servida por el consumo. La
do explotados por inútiles demandantes" falta de calidad general de los bienes públicos
radical falta de libertad de los receptores y su baja graduación en la jerarquía de los sím-
de ayuda social no es más que la demostración bolos posicionales tienden a alentar a todos
extrema de un principio regulador más gene- los que pueden permitírselo a "salir" de la de-
ral que destaca la vitalidad del sistema social pendencia de los servicios públicos, y a ingre-
dirigido por el consumo. Los bienes y servicios sar en el mercado de consumo (coche privado
que no son mediados por el mercado libre (los en lugar de autobús público, seguro médico
denominados "servicios públicos", o bienes privado, educación privada, etcétera).
destinados al "consumo colectivo", como la A pesar de su aplicabilidad universal en
salud pública, la educación pública, las obras principio, la libertad de consumo sigue siendo
sanitarias, el transporte público, etc., que es en la práctica un privilegio y una distinción.
improbable que sean vendidos con ganancia, En una sociedad de consumo, tal vez esa no
o que por su naturaleza misma no se adecuan sea una necesidad lógica, pero parece ser una
para la venta a los consumidores individuales) inevitabilidad práctica. Para emplear la liber-
tad de consumo como su principal medio de
control e integración social, el tardío sistema
capitalista evidentemente necesita superponer

175
la libertad con su opuesto, la opresión; no só- IV
lo para encarar los inevitables costes laterales La libertad, la sociedad y el sistema
de la rivalidad simbólica entre los consumido- social
res, sino también, y sobre todo, por el valor
simbólico de la diferencia. Como vimos antes,
la libertad de consumo no es una bendición
pura (esto se hará más evidente aún en el ca-
pítulo siguiente). Lo que la convierte en una En la sociedad en que vivimos, la libertad in-
elección universalmente preferida, y por lo dividual entra firmemente en el foco cogniti-
tanto en un medio altamente efectivo de con- vo y moral de la vida, con consecuencias tras-
trol social, es precisamente su cualidad como cendentes para cada individuo y para el
privilegio, distinción, como escape de una al- sistema social en su conjunto.
ternativa aborrecible y repulsiva. Ese lugar central lo ocupaba en el pasado
—durante la primera parte de la historia del
capitalismo— el trabajo, entendido como es-
fuerzo compartido y coordinado tendiente a
la producción de riqueza mediante la aplica-
ción del esfuerzo humano a la recuperación
de la naturaleza.
El trabajo era central para la vida del indi-
viduo. Significaba la diferencia entre opulencia
e indigencia, autonomía y dependencia, posi-
ción social alta o baja, presencia o ausencia de
autoestima. Como única manera aceptada en
que el individuo podía influir en la calidad de
su vida, el trabajo era la principal norma moral
que guiaba la conducta individual, y el princi-

177
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

pal punto de vista desde el que el individuo de autodisciplina y las pautas de conducta
observaba, planificaba y modelaba su proceso aceptables; era en el lugar de trabajo donde
de vida en conj unto. Así, el valor y la dignidad tenía lugar la más minuciosa vigilancia y la
de la propia vida se evaluaban con criterios supervisión de la conducta individual. El con-
relacionados con el trabajo y con los diversos trol por medio del lugar de trabajo se realiza-
aspectos de una actitud positiva hacia el traba- ba de manera prácticamente continua, ya que
jo: laboriosidad, diligencia, aplicación o inicia- la mayoría pasaba ahí una parte considerable
tiva. Por otra parte, la descalificación moral se de su jornada y la mayor parte de los años de
relacionaba con abstenerse de trabajar, lo que su vida. El lugar de trabajo servía, en otras
era denigrado y denostado como ocio, holga- palabras, como principal campo de entrena-
zanería, indolencia o incapacidad. Si la vida miento para las actitudes y las acciones ade-
individual se planeaba, lo que le brindaba un cuadas respecto a las normas jerárquicamen-
marco era un empleo para toda la vida. La gen- te diferenciadas de la sociedad capitalista.
te se autodefinía en términos de sus capacida- Dado que el trabajo ocupaba la mayor parte
des ocupacionales, la clase de trabajo para la de la vida del individuo e influía con tanta
que adquiría la capacidad de ejecutarlo. Las fuerza (cognitiva y moralmente) en el resto de
personas que compartían las mismas capacida- las ocupaciones de su vida, se podía confiar,
des y las ejercían en el mismo ambiente desem- en general, en el impacto disciplinario del lu-
peñaban el papel significativo: era su opinión gar de trabajo como garantía suficiente de
la que contaba y a la que se le daba la autori- integración social.
dad para evaluar, y en caso necesario corregir, Siguiendo con el plano social, el lugar de
la vida de un individuo. trabajo servía como foco natural para la cris-
En el plano social, el lugar de trabajo pro- talización del disenso social, y como campo de
porcionaba el principal marco para el apren- batalla donde podía darse salida a los conflic-
dizaje y la "socialización" del individuo. Era tos. Dado que ocupaba una posición central en
ahí donde se inculcaban las virtudes de obe- la vida del individuo, también la ocupaban sus
diencia y respeto por la autoridad, los hábitos conflictos, y no podían faltar conflictos que se

I7 8 179
LIBERTAD
ZYGMUNT BAUMAN

generasen constantemente en un lugar de tra- realizaban ahora en nombre de mejores sala-


bajo que funcionaba como vehículo de instruc- rios, menos horas de trabajo, mayor cuidado
ción física y espiritual y de supresión de la au- con la calidad de las condiciones de trabajo. La
tonomía individual. En la etapa temprana del integración social se lograba con la sumisión,
capitalismo, el principal tema de discordia era no con el consenso. Se podía sentir rechazo
la opresión misma; la gente sometida a la rigu- hacia el poder del capital siempre que no se lo
rosa disciplina de la fábrica capitalista deseaba pusiera en cuestión. Las ambiciones y esperan-
conservar, o recuperar, el derecho a la libre de- zas de los oprimidos se canalizaban ahora, sin
terminación, una condición aún fresca en la peligro, lejos de las estructuras del poder y cer-
memoria de los artesanos y trabajadores de ca de la mejora de sus aspectos materiales. Eso
entonces. Pero, muy pronto, el foco del conflic- tuvo el efecto, en gran medida imprevisto, de
to se desplazó de la cuestión del poder y el con- despertar intensos intereses de consumo. Las
trol hacia el problema de la distribución de la preocupaciones del consumidor recibieron un
plusvalía. Se debilitó la probabilidad de volver poderoso estímulo en su rol como sustituto de
a relaciones de poder más simétricas, de soca- unas ambiciones de poder siempre frustradas,
var el derecho a dirigir del gerente; la acepta- como la única recompensa por la opresión en
ción de tal derecho y la reconciliación con una el trabajo, la única salida para la libertad y la
situación de subordinación permanente dentro autonomía derivada del sector más grande e
de la jerarquía de la fábrica se obtuvieron a importante del proceso de vida.
cambio de una porción mayor en el reparto de El cambio de la lucha por el poder dentro
la plusvalía. Lo que al principio fue (y siguió del lugar de trabajo a la rivalidad individual
siendo en esencia, aunque no en sus objetivos en el mundo del consumo fue un largo proce-
ostensibles) un conflicto de poder, se fue "eco- so; su dirección se hace perceptible sólo en
nomizando" progresivamente.' Las batallas se visión retrospectiva. La historia del capitalis-
mo estuvo marcada por la militancia de los
trabajadores, que se ejemplifica mejor con la
larga lucha de los sindicatos. Aparentemen-

1- 8o L 8i
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

te, esa lucha persiguió de manera constante dad humana se fue cediendo al enemigo, y se
mejores salarios y mejores condiciones de aceptaron plenamente las "prerrogativas de la
trabajo; al parecer, el colectivismo de la lucha dirección". Cada vez más, el esfuerzo sindical
dirigida por los sindicatos fue la respuesta na- se centró en obtener para sus miembros una
tural de los trabajadores al desequilibrio de existencia privilegiada fuera del lugar de
poder entre los dos lados de la gran división, trabajo: 2 las condiciones materiales necesarias
una necesidad dictada por el requerimiento para gozar de la libertad de consumo, para
de restaurar el balance de poder que se dese- reafirmar la autonomía cedida en el lugar de
quilibraba a causa del monopolio de los patro- trabajo en el nuevo y magnífico universo del
nes sobre los recursos laborales. Pero, obser- mercado de consumo.
vadas desde la perspectiva de sus consecuencias En el plano sistémico el trabajo fue, en la
a largo plazo, las luchas sindicales parecen mayor parte de la historia capitalista, la nece-
haber logrado algo muy diferente. Con cada sidad sistémica central. El mantenimiento y la
éxito, desplazaban las preocupaciones de los reproducción de las estructuras económicas y
trabajadores un paso más allá de la jerarquía políticas dependió de que el capital empleara
de poder en el lugar del trabajo hacia la liber- al resto de la población en el papel de produc-
tad de elección individual y la autonomía fue- tores. El producto excedente, utilizado como
ra de la fábrica; progresivamente desactiva- recurso esencial en la expansión de la produc-
ron los conflictos de poder, transformando la ción social de riqueza y el apoyo a la jerarquía
energía que liberaba el disenso en presión social privilegiada y poderosa, dependía de la
ejercida sobre el mercado de consumo. Ini- subordinación directa del "trabajo vivo" al
cialmente, la lucha sindical pretendía salvar, o proceso de producción. Los individuos entra-
ampliar, la dignidad y la autoestima de los tra- ban en el sistema social principalmente en su
bajadores en las condiciones de subordinación papel de productores; los roles productivos
continua y negación de autonomía personal
dentro de los muros de la fábrica. Pero gra-
dualmente ese teatro de la guerra por la digni-

z 8z 183
LIBERTAD
ZYGMUNT BAUMAN

eran unidades esenciales del sistema. El poder cial y sistémico. En verdad, el trabajo servía
de coerción, monopolizado por las institucio- como vínculo que mantenía unidos motiva-
nes políticas del Estado, se empleó sobre todo ción individual, integración social y dirección
al servicio de la reconversión del producto de sistémica, y como la mayor institución res-
la riqueza en capital (es decir, riqueza que ponsable de la congruencia mutua y la coor-
puede ponerse a la tarea de producir más ri- dinación.
queza), y de los miembros individuales de la Es de ese lugar central de donde el trabajo
sociedad en mano de obra. El sistema capita- está siendo desplazado gradualmente, mien-
lista constituyó a sus miembros como reales o tras que el capitalismo entra en la fase de con-
potenciales poseedores del papel de produc- sumo de su historia. En el sitio desocupado se
tores, relegando todos los demás papeles a situó la libertad individual (en su forma de
mero "entorno" de la esfera productiva. La consumo). Primero, quizá, como intrusa, pe-
política desplegó los recursos socialmente dis- ro cada vez más como legítima residente. En
ponibles al servicio de esa tarea; el éxito o el la acertada expresión de Claus Offe, el trabajo
fracaso de la política, así como la "eficiencia" ha sido progresivamente "descentralizado"3
general del Estado en su conjunto, podían ser en el plano individual; se ha vuelto relativa-
y fueron medidos por el grado en que esa ta- mente menos importante comparado con
rea se cumplía. En efecto, la cantidad de capi- otras esferas de la vida, y confinado a una
tal invertido en la producción y el número de posición relativamente menor en la biografía
individuos ocupados en el proceso producti- individual; ciertamente, no puede competir
vo como mano de obra fueron las principales con la autonomía personal, la autoestima, la
cuestiones políticas, y se utilizaron como me- felicidad familiar, el ocio, los goces del consu-
dida del éxito sistémico. mo y las posesiones materiales como condi-
En resumen, a lo largo de la primera parte ciones de satisfacción y felicidad individual.
de la historia el capitalismo se caracterizó por
la posición central que ocupó simultánea-
mente el trabajo en los planos individual, so-
185
184
Pero el trabajo ha sido "descentralizado" una vida guiada por la "ética del consumo".
también en los planos social y sistémico. En Aquí el trabajo es (en el mejor de los casos)
cada nivel, la libertad de consumo ocupa su instrumental; es en los emolumentos materia-
lugar. Ahora asume el papel crucial de víncu- les donde uno busca, y encuentra, la satisfac-
lo entre los mundos vitales de los individuos ción, la autonomía y la libertad. El matrimo-
y la racionalidad orientada a un fin del siste- nio prolongado (aunque tal vez nunca
ma: una fuerza mayor que coordina la acción consumado) entre trabajo productivo y
motivada del individuo, la integración social emancipación individual ha terminado en di-
y la administración del sistema social. vorcio. Pero la emancipación individual se ha
De la centralidad de la libertad de consu- unido de nuevo: esta vez, con el mercado de
mo en la vida del individuo ya hemos visto consumo.
bastante en el anterior capítulo. Recordemos La vida bajo la autoridad de la ética del
que la preocupación con la adquisición de los trabajo fue descrita una vez por Sigmund
bienes y servicios que se pueden obtener sólo Freud como la tragedia del "principio del
mediante el mercado ha tomado el lugar que placer": truncado, aplastado y finalmente su-
antes ocupaba la "ética del trabajo" (aquella primido por el "principio de la realidad". El
presión normativa de buscar el significado de innato "principio del placer" guiaba la ac-
la vida, y la identidad del yo, en el papel que ción humana hacia una satisfacción sensual;
uno desempeña en la producción, y en la ex- sin duda habría hecho la vida social imposi-
celencia del desempeño de ese papel que se ble si no se le hubieran impuesto restricciones
demuestra con una carrera exitosa). Si en una externas. Gracias a la amenaza de coerción,
vida normativamente motivada por la ética se llega a un compromiso incómodo y tenso
del trabajo, las ventajas materiales se consi- entre el principio del placer y la dura realidad
deraban secundarias e instrumentales en re- de las reglas sociales. Esa opresión que acom-
lación con el propio trabajo (su importancia pañó al trabajo durante una parte considera-
consistía principalmente en confirmar la su- ble de la historia capitalista fue generalizada
ficiencia del esfuerzo laboral), es al revés en por Freud como una característica inevitable

186 187
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

de toda civilización, una necesidad enraizada trabajo y coerción es ciertamente una "necesi-
en la intrínseca orientación al placer de los dad social", pero una necesidad estrechamente
i mpulsos humanos. Las masas, escribió relacionada con un tipo específico de sistema
Freud, son social, un sistema caracterizado por la coordi-
nación de las acciones humanas con la repro-
...haraganas y poco inteligentes [...] Pa- ducción sistémica mediante la institución del
ra decirlo brevemente, hay dos caracte- trabajo. La "descentralización" del trabajo
rísticas humanas ampliamente extendi-
das que son responsables del hecho de dentro del mundo de la vida individual bien
que las regulaciones de la civilización puede convertir en irrelevantes las necesidades
sólo puedan mantenerse con cierto gra- de ayer para la perpetuación del sistema, y en
do de coerción, a saber: que los hombres cierto sentido "marginalizar" la coerción. El
no son espontáneamente afectos al tra-
bajo y que los argumentos de nada sir- reemplazo del trabajo por la libertad de consu-
ven contra sus pasiones. 4 mo como eje alrededor del cual gira el mundo
vital, bien puede cambiar radicalmente la rela-
La conclusión de Freud fue que, debido a ción hasta ahora antagónica entre el principio
la necesidad social del trabajo, a la gente del placer y el principio de la realidad. En ver-
siempre se la debe obligar a que obedezca las dad, la misma oposición entre ambos, descrita
normas de las "regulaciones civilizadas" (es por Freud como implacable, puede casi neutra-
decir, para la integración social). lizarse.
Como muchas otras afirmaciones generales Lejos de suprimir el impulso humano hacia
de Freud, este argumento presenta como una el placer, el sistema capitalista en su fase de
"ley natural" universal cierta conjunción que consumo lo despliega para su propia perpe-
tiene su comienzo (y posiblemente también su tuación. Los productores movidos por el prin-
fin) en la historia humana. La combinación de cipio del placer significan el desastre para una
economía guiada por el lucro. Pero serían
igualmente, si no más, desastrosos los consu-
midores no movidos por el mismo principio.

189
Habiendo ganado la lucha por el control de la comercializadoras, grandes y pequeñas, que
producción, y habiendo hecho seguro su as- en conjunto monopolizan la definición de la
cendiente en esa esfera, el capital puede darle buena vida, las necesidades cuya satisfacción
ahora rienda suelta al principio del placer en requiere la buena vida y los modos de satisfa-
el mundo del consumo. De hecho, la conquis- cerlas. Pero esas presiones no se experimen-
ta de la producción sigue siendo segura preci- tan como una opresión. La rendición que de-
samente porque se ha encontrado una salida mandan no promete otra cosa que alegría; no
segura (y beneficiosa) para el impulso poten- sólo la alegría de someterse a "algo más gran-
cialmente problemático hacia el placer. de que yo" —la cualidad que Émile Durkheim,
Para el consumidor, la realidad no es ene- un tanto prematuramente, le imputaba a la
miga del placer. El momento trágico ha sido conformidad social en su propia sociedad,
eliminado del insaciable impulso al goce. La aun en buena medida preconsumo (y postula-
realidad, tal como la experimenta el consumi- ba como un atributo universal de toda con-
dor, es una búsqueda de placer. La libertad formidad, en cualquier tipo de sociedad, an-
tiene que ver con la elección entre satisfacción tigua o moderna)— sino la alegría sensual y
mayor y menor, y la racionalidad con elegir la directa de la comida sabrosa, del perfume
primera antes que la segunda. Para el sistema agradable, de la bebida tranquilizadora y la
de consumo, un consumidor feliz de gastar es conducción relajadora, o de la alegría de estar
una necesidad; para el consumidor individual, rodeado de objetos elegantes, brillantes, que
gastar es un deber, tal vez el más importante alegran la vista. Con tales deberes, ¿quién ne-
de los deberes. Hay una presión para gastar: cesita derechos?
a nivel social, la presión de la rivalidad sim- Los estudiosos y analistas de la sociedad
bólica, de autoconstrucción mediante la ad- contemporánea han expresado en reiteradas
quisición de distinción y diferencia, de la bús- ocasiones la idea de que el pensamiento y la
queda de aprobación social por medio del acción del individuo moderno están muy in-
estilo de vida y la pertenencia simbólica; a fluidos por la exposición a los denominados
nivel sistémico, la presión de las compañías "medios de comunicación de masas". Corn-

190 191
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

parten esa idea con la opinión pública; pero de los medios de comunicación de masas es en
lo que quieren decir con "influencia de los sí misma un efecto sorprendente de su influen-
medios de comunicación de masas" difiere cia global.
claramente respecto del significado implícito Fue la preocupación por el impacto general
de la crítica popular de los medios (la TV en de la televisión sobre nuestra imagen delmun-
particular). Esta última percibe la "influen- do, nuestros modos de pensar sobre el mundo
cia" en términos simples y directos: por ejem- y actuar en él, lo que expresó el analista cana-
plo, el hacer ciertas declaraciones explícitas diense de los medios Marshall McLuhan en su
que se dan por ciertas al oírlas, o mostrar cier- famosa frase "El medio es el mensaje". En la
tas imágenes de acciones que son imitadas al frase está encapsulada la idea bastante comple-
verlas. Los guardianes espontáneos de la mo- ja de que cualquiera que sea el mensaje explí-
ral pública protestan contra las escenas de cito del medio, la influencia más poderosa so-
violencia o sexo; suponen que promueven los bre el espectador la ejercen la manera y la
instintos violentos y los apetitos sexuales de forma en que se transmite el mensaje, y no su
los espectadores mediante la exposición a ta- "contenido" (es decir, ese aspecto del mensaje
les imágenes, y que los alientan a buscarles que puede verbalizarse como una serie de afir-
una salida. Las investigaciones no muestran maciones sobre su tema ostensible). Si lo que
hallazgos concluyentes que corroboren o des- uno sabe sobre el mundo procede de la televi-
califiquen tales supuestos. Pero una caracte- sión más que de cualquier otra fuente, el que
rística notable de los temores populares rela- se conoce es muy probablemente un mundo
cionados con el pernicioso impacto moral de que consiste en imágenes que duran sólo un
la televisión es que no se considera en absolu- instante, en happenings [eventos], episodios
to la posibilidad de que la presentación total mutuamente inconexos y autorreferenciales,
de la realidad a través de la televisión, más acontecimientos causados o impedidos por in-
que los programas o escenas en sí, sea lo im- dividuos que persiguen motivos fácilmente re-
portante. Se podría observar que la desaten- conocibles y familiares, individuos a los que
ción de la audiencia a esa influencia "global" expertos conocedores ayudan a hallar sus ver-

192 19 3
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

daderas necesidades, el modo de satisfacerlas sos como esencialmente repetibles; sucesos que
y el modelo de felicidad. se pueden ver una y otra vez, a cámara lenta o
Martin Esslin se planteó la tarea de descu- rápida, desde este ángulo u otro; sucesos que
brir exactamente qué clase de "mensaje" es el por esa razón son siempre inconclusos, "hasta
medio televisivo. Ésta es su conclusión: "con nuevo aviso", nunca finales e irrevocables; su-
independencia de lo demás que pueda presen- cesos que se asemejan mucho a una experiencia
tarles a sus espectadores, la televisión como del tipo "vamos a intentarlo otra vez" (¿recuer-
tal exhibe las características básicas del modo dan a Judas preguntándole a Cristo "¿Podemos
dramático de comunicación... y pensamiento, empezar de nuevo, por favor?" en Jesucristo
porque el drama también es un método de Superstar? Ésa es la clase de pregunta que sólo
pensar, de experimentar el mundo y razonar puede formularse en la era de la televisión). El
sobre él". mundo dividido en una multitud de minidra-
Ahora bien, el "modo dramático de comu- mas posee un modo de existencia distintivo,
nicación" se distingue por un número de carac- pero ninguna dirección definida. Se trata de un
terísticas, cada una de importancia directa para mundo "suave" donde las acciones no son más
el modo de vida consumista, para esa singular que episodios sucesivos entre muchos otros an-
alianza entre la realidad tradicionalmente hos- tes y después, que tienen consecuencias tempo-
til y el placer, para ese asombroso modo de ser rales y redimibles, y por lo tanto no traen con-
donde no hay que pagar la libertad con la an- sigo ninguna responsabilidad moral indebida.
gustia de la inseguridad. Mencionemos sólo Además, "el drama es siempre acción; su ac-
unas pocas, siguiendo las sugerencias de Esslin. ción es siempre la de los seres humanos. En el
Para empezar, "los sucesos reales ocurren sólo drama experimentamos el mundo a través de la
una vez y son irreversibles e irrepetibles: el dra- personalidad ... lo que oímos lo dice siempre un
ma parece un suceso real pero puede repetirse individuo específico y sólo tiene valor como su
a voluntad". Se hace un bocadillo con las noti- pronunciamiento".5 Los sucesos son lo que ha-
cias entre dos trozos de historias dramatizadas,
con las que comparten la presentación de suce-

1
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cen los individuos. Ocurren porque se ha elegi- cada vez más sucesos "existen" sólo en, y por
do que ocurran. Podrían haber sido elegidos de medio de, la televisión. En opinión de Benja-
manera diferente, o no elegidos en absoluto. Su min Barber, "es difícil imaginar a la generación
significado último, entonces, es el motivo indi- de Kennedy, la década de 196o, el Watergate,
vidual que hizo que sucedieran. Hay un indivi- la generación de Woodstock, o incluso la Ma-
duo motivado, que elige libremente, detrás de yoría Moral sin la presencia de la televisión
cada suceso, y el mundo no es más que una nacional" . 6 Daniel Dayan y Elihu Katz sugie-
serie de sucesos. El mundo es sólo una colec- ren que la provisión de sucesos originales pro-
ción de opciones y elecciones, exactamente co- pios de la televisión tiene prioridad (con la
mo el mundo de la vida del consumidor libre. entusiasta cooperación de personalidades pú-
Ambos mundos se hacen guiños, se replican, se blicas reales o aspirantes y de sus agentes de
legitiman y confirman mutuamente. prensa) sobre la mera "reproducción de suce-
Algunos estudios recientes insisten en que la sos", o sea ofrecerle al espectador acceso a un
televisión hace más que presentar el "mundo acontecimiento que tendría lugar de todos mo-
real" como drama; lo convierte en drama, lo dos pero en el que él no podría participar de
modela según la imagen de los sucesos seme- otra manera. Tales sucesos de los medios "no
jantes a dramas. Bajo el impacto de la televi- son descriptivos de un estado de cosas, sino
sión, el "mundo real" se convierte en realidad simbólicamente instrumentales para producir
como un drama del teatro. Muchos sucesos ese estado de cosas".?
"reales" ocurren sólo por su potencial "televi- El hecho de que un sector cada vez mayor
sibilidad": es bien sabido que las figuras públi- del "mundo de ahí afuera", del que el espec-
cas, políticos y terroristas por igual, "actúan
para la televisión", motivados por la esperanza
de que la televisión transforme sus acciones
privadas en sucesos públicos, conscientes de la
diferencia que ello puede significar para su im-
pacto. Pero lo que se entiende menos es que

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ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

tador se entera por la televisión, sea un mun- El mundo de los medios posee, por así decir,
do creado por la propia televisión, adquiere una capacidad sorprendente para la autorrefe-
particular importancia en vista de la corn- rencia. Dado que también muestra una clara
prensible tendencia de los medios de comuni- tendencia a expandirse (y conquistar) territo-
cación a la autorreferencia. Armados con un rios que antes se administraban en el exterior,
medio de enorme poder, el mundo de los co- bien puede convertirse en la única realidad con
municadores y animadores profesionales se la cual puede y debe compararse la experiencia
expande mucho más allá de su territorio, que del consumo libre. Mientras exista una reso-
una vez fue limitado, reducido al escenario, y nancia mutua entre el mundo de los medios y
se apropian de espacios que antes manejaban, la experiencia del consumidor, y ambos se pro-
por ejemplo, los políticos profesionales. En el porcionen entre sí una "prueba de realidad" lo
mundo que hace la TV, la "gente de la comu- bastante poderosa, la orientación del consumo
nicación" está muy sobrerrepresentada (co- que guía la vida individual puede servir ade-
mo pasa con los sucesos mediáticos en com- cuadamente, a nivel social, como factor prin-
paración con aquellos que no tienen origen o cipal de la integración social.
destino en los medios). De manera discreta, y El mundo de los medios es lo bastante vasto
muy probablemente sin intención, a los suce- y colorido como para llenar el campo de visión
sos en el mundo de los medios y a sus héroes de sus espectadores de extremo a extremo, y
se les asigna un peso e importancia igual, si no mantener toda su atención. No queda ni de-
mayor, que a los del exterior; la mayoría de manda ni espacio para nada más. Entre las co-
los "concursos culturales", por ejemplo, pre- sas que quedan fuera está una gran parte de la
mian a quien mejor recuerda las listas de éxi- política: esa parte que no se puede acomodar
tos o distingue mejor entre dos actores, y no fácilmente dentro del único mundo que los me-
a quien es capaz de interpretar los sucesos de dios son incapaces de presentar; todos los
la "historia real". En verdad, ya no está claro asuntos más abstractos y principales de las
cuál es la "historia real" y dónde se trazan sus elecciones políticas o las tendencias históricas
límites. que pertenecen a la dimensión sistémica antes

19g 199
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

que a la personal de la vida humana, y por esa Presentados a la mayor parte de la ciuda-
misma razón no permiten que se las convierta danía sólo por medio de expertos en relacio-
fácilmente en imágenes, dramas pasionales o nes públicas y eventos de relaciones públicas,
historias de interés personal. La única forma los políticos gozan de una inmunidad consi-
en que se admite la política en el mundo de los derable respecto del control público. Muy a
medios se hace a la medida de ese mundo. La la manera de los supervisores de Bentham,
política aparece en ese mundo como un drama "ven sin ser vistos". Si bien ésa no es necesa-
de personalidades, como los éxitos y los fraca- riamente una condición planeada de antema-
sos de los políticos individuales, como el cho- no y puesta en práctica por un designio de
que de caracteres, motivos, ambiciones, como tipo conspirativo, sin duda es gratificante pa-
otra puesta en escena (no particularmente in- ra los políticos. Mantener al público a cierta
teresante) de la perpetua e inmutable comedia distancia, de modo que sólo puedan ver las
humana. Los rasgos de carácter gratos o repul- cosas que se desea que se vean, les da libertad
sivos, las respuestas osadas o cobardes al desa- extra y les permite perseguir lo que ellos defi-
fío del oponente, la aparente veracidad o saga- nan como "el interés del Estado", por impro-
cidad del político, importan más que los bable que sea el acuerdo del público en caso
méritos o las debilidades de sus políticas, por de conocerlo. Sin confiar todavía en la selec-
la sencilla razón de que son mucho más fáciles tividad espontánea de los medios de comuni-
de transmitir (y de transmitir de manera inte- cación de masas, los gobiernos emplean otros
resante) en el código dramático de la televisión. medios para asegurar que el ámbito de su
Después de atraer toda la atención hacia sí, libertad no se vea invadido. Las cuestiones
tales elementos personales no esenciales de la que tienen pocas probabilidades de desper-
política dejan muchas cuestiones políticas in- tar un consentimiento entusiasta son clasifi-
fluyentes fuera de la vista. Paradójicamente, el cadas como "secretos de Estado" y se impide
flujo de información que posibilitan los me- activamente que lleguen a la vista del público.
dios de masas hace invisibles las condiciones Resulta irónico que tanto cuidado a menudo
más fundamentales de la existencia social. tenga efectos contrarios a las intenciones: in-

ZOO W
ZYCMUNT BAUMAN LIBERTAD

Iluso ciertas cuestiones aburridas, técnicas, se sociedad principalmente como consumidora.


convierten en "golosinas para los medios" Esa ocupación no requiere de la intervención
una vez que se ha revelado que fueron trata- activa del Estado. El mercado de consumo cui-
dos por los responsables del poder de manera da de que se produzca el consenso, y de que se
secreta, poco ortodoxa. dé una conducta social apropiada están al cui-
Pero sería un grave error explicar el " acto dado del mercado de consumo. La conducta
de desaparición" de la política como un consensual se ve acompañada a menudo de la
subproducto contingente del avance de los me- aprobación del mercado libre y de la libertad
dios. La progresiva eliminación de la política de elección individual, pero entre sus condi-
del horizonte de la vida individual se vio muy ciones necesarias no está la del consenso ideo-
favorecida por la revolución de los medios, pe- lógico. Todo lo que se requiere para la integra-
ro no causada por ella. No se la puede entender ción social es que los individuos que persiguen
plenamente a menos que se tenga en cuenta el la satisfaccion de sus necesidades, cada día ma-
papel cambiante del Estado en la fase de con- yores, se orienten hacia el mercado. Tampoco
sumo del capitalismo. Se puede sostener que el es necesaria la coerción: a la gente se la tenía
más importante de entre los cambios es la len- que obligar a trabajar en alguna etapa de la
ta desaparición del una vez tan importante pa- historia del capitalismo (recuérdese la visión de
pel "remercantilizador" del Estado; la retirada Bentham de la fábrica como una variedad del
del Estado de la intervención directa en las re- confinamiento de tipo carcelario), pero no es
laciones entre el capital y la fuerza laboral, de necesaria ninguna compulsión y ciertamente
sus intereses y responsabilidades en el campo ninguna violencia para inducirla a participar
de la reproducción de la riqueza como capital en el juego del mercado. Dado que la legitima-
y de los individuos humanos como fuerza la- ción ya no es una de las principales de entre las
boral, en un sistema en que la dominación del tareas del Estado, y que la coerción rara vez se
capital se basaba en integrar al resto de la so- aplica para sostener la conformidad, la des-
ciedad como productores reales o potenciales. aparición de la política del horizonte de la vida
En nuestro actual sistema, el capital ocupa a la cotidiana ni se fomenta ni se lamenta. La ma-

202 203
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

yoría de los actores del mercado son tímidos y del consumidor o comités de vigilancia (voz).
cautelosos respecto de esas fuerzas políticas Se puede esperar que en ambos casos los pro-
(partidos, políticas) que prometen "repoliti- veedores se sientan influidos; con toda proba-
zar" el mundo ahora privatizado del consumo bilidad, deben tratar de modificar su oferta de
individual e interferir en lo que se ha converti- acuerdo con la demanda de los consumidores.
do en un asunto privado entre el consumidor Resultan una propuesta menos convincente,
y el mercado. Los individuos prefieren elegir y sin embargo, los métodos de salida y de voz
comprar por sí mismos la regulación externa como opciones abiertas a los ciudadanos que
que puedan necesitar. Prefieren que los rijan desean ejercer presión sobre sus gobiernos.
doctores, abogados o profesores elegidos por Los gobiernos que no necesitan movilizar y
ellos mismos. reglamentar a sus ciudadanos no se verían
A. O. Hirschman distinguió dos maneras en particularmente afectados por una salida ma-
que los ciudadanos pueden ejercer el control siva de la política; por el contrario, parecen
sobre los poderes que los dominan, y las deno- haber desarrollado un interés por la indife-
minó respectivamente "salida" y "voz". 8 La rencia política y la pasividad de sus sujetos.
distinción parece ser muy útil cuando se apli- Los gobiernos de hoy parecen más interesa-
ca a la interacción entre consumidores y pro- dos en que no haya disensiones que en contar
veedores mayoristas o minoristas de bienes y con apoyos. Un ciudadano pasivo se adecua
servicios comercializables; en verdad, los con- perfectamente a las necesidades, ya que se
sumidores le fijan un límite a la libertad de los abstiene de ocasionar daño; esa ayuda no es
proveedores, sea negándose a comprar sus necesaria, de todos modos, al menos en con-
mercancías (salida) o participando más acti- diciones de paz normales. La salida de la po-
vamente en la regulación de la estructura de lítica significa una aceptación indirecta del
la oferta, mediante asociaciones de defensa tipo de gobierno que tiene poco que ganar y
mucho que perder con la participación activa
de sus sujetos en el proceso de toma de deci-
siones políticas.

2o5
El mercado de consumo en su conjunto más lo hacen, menos potencia o simple poder
puede verse como una salida institucionaliza- de presión les queda a aquellos que no se pue-
da de la política; o como una atracción alta- den permitir "salir": se ejerce menos presión
mente gratificante, pensada para alentar a los sobre el gobierno para que mejore el funcio-
potenciales clientes a salir en desbandada del namiento del sector público y haga más atrac-
mundo triste y poco atractivo de la regulación tivos sus servicios. Y así sigue el deterioro, y
política burocrática. Este último mundo se con velocidad creciente. Aún más energía se
queda a la vuelta de la esquina para mantener añade a esa estampida de los que salen.
en marcha la migración y hacer cada vez más La ciencia política moderna creó un "teore-
atractivos los premios que aguardan a los ma del votante medio", que dice, en líneas ge-
emigrantes. El movimiento de ingreso en el nerales, que "sólo se aprueban aquellos pro-
mercado se ve acelerado por fuerzas que em- gramas que pueden obtener el apoyo de la
pujan y atraen. La gente está desencantada mayoría de los votantes". 9 Según ese teorema,
con las aulas atestadas, la mala calidad y poca los gobiernos evitan la asignación de recursos
fiabilidad del transporte público, las largas a los grupos minoritarios, aun cuando sean só-
colas y el trato superficial que ofrece la sani- lo esos grupos minoritarios los que los necesi-
dad pública, sobrecargada y mal financiada; tan desesperadamente y no pueden prescindir
y así piensa con placer en visitar "a un médico de esos recursos. Tal asignación sería altamen-
de su elección, en el momento que eligen", o te impopular entre el resto, que es la mayoría,
en enviar a sus hijos "a la escuela de su elec- que la vería como una carga que ellos, los con-
ción, administrada por la autoridad educativa tribuyentes, deben soportar. Si las necesidades
de su elección". Cuanto menos satisfactorio, de una minoría se vuelven verdaderamente in-
cuanto más opresivo es el ámbito público ma- soportables y no se puede seguir ignorándolas,
nejado políticamente, mayor es el entusiasmo a veces se hace la asignación, pero sólo de una
de los ciudadanos por "salir" de él. Si pudie- manera que evite el disentimiento de los que no
ran, dejarían atrás los servicios de propiedad
pública manejados políticamente. Cuantos

2o6
A

ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

la necesitan. Por ejemplo, en lugar de financiar te. Poco significativa en términos de procedi-
cómodamente la educación de niños y adoles- miento democrático guiado por el gobierno
centes en verdad pobres, se les ofrece a todos, de la mayoría (como se expresa en el "teore-
o al menos a un número suficiente como para ma del votante medio"), su protesta es clasi-
alcanzar al "votante medio", una subvención ficada sin más como una cuestión de ley y
más pequeña (claramente insuficiente para al- orden y descartada como tal. La paradoja de
gunos, pero excesiva para otros). Esto es muy la política en la era del consumo es que aquellos
costoso y los gobiernos preferirían no hacer que pueden influir en las decisiones políticas
esa asignación y aplacar en cambio al "votan- tienen poco estímulo para hacerlo, mientras
te medio" reduciendo los impuestos. Sólo un que aquellos que dependen de las decisiones
"poder de presión" en verdad considerable de políticas, en su mayoría, no poseen recursos
una minoría desatendida puede contrarrestar para influir en ellas.
esa preferencia. Hay una categoría de persona dentro de la
Pero la salida masiva de los que están en sociedad de consumo que tiene pocas proba-
mejores condiciones hace inaudible la "voz" bilidades de "salir" de la inoportuna supervi-
de los más pobres: su "poder de presión" es sión de la burocracia estatal y cuya "voz" no
lo bastante pequeño como para que se desa- se puede elevar lo suficiente como para que
tienda. Un clamor masivo de aprobación por sea escuchada. Esta categoría está formada
esa desatención apagaría aún más cualquier por personas que viven en la pobreza o casi en
voz de protesta que pudiera oírse. Dado que la pobreza por estar crónicamente desemplea-
la "salida" crece en volumen y extensión, li- das o empleadas sólo en trabajos ocasionales,
berando así a los gobiernos de la presión po- irregulares y legalmente desprotegidas, por
pular, aquellos cuya vida sigue dependiendo tener a su cargo a un gran número de perso-
directamente de las decisiones políticas des- nas, por tener "el color de piel inconveniente"
cubren que su capacidad para "hacer voz" (la o vivir en una "parte incorrecta del país", es
oportunidad práctica de emprender una ac- decir, una parte abandonada por el capital.
ción política efectiva) desaparece rápidamen- En una sociedad de clientes, a esas personas

208 2 09
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

se las define socialmente como consumidores En una sociedad de consumo, la pobreza


imperfectos; su "imperfección" (empleada significa incapacidad social y política, primero
para legitimar la discriminación de que son causada por la incapacidad para desempeñar
objeto) consiste en su incapacidad para entrar el papel de consumidor, y luego confirmada,
en el juego de la elección libre, en su incapa- legalmente corroborada y burocráticamente
cidad ostensible para ejercer su libertad indi- institucionalizada como una condición de he-
vidual y para conducir su vida laboral como teronomía y falta de libertad. La pobreza está
un asunto privado entre ellos y el mercado. Su relacionada con la renta (demasiado pequeña
"imperfección", en un razonamiento típica- según las pautas aceptadas) y con el volumen
mente circular, se toma como prueba de que de posesiones (demasiado pequeñas para satis-
la gente de esa categoría no puede hacer un facer necesidades consideradas básicas o vita-
uso adecuado de ninguna libertad que posea, les), que en principio pueden medirse de una
y que por lo tanto debe ser guiada, vigilada, manera "objetiva" (por supuesto, la propia
corregida o penalizada por desobediencia por idea de que pueden medirse así supone que hay
aquellos que saben qué es bueno para ellos y otros —expertos, hombres de conocimientos
cómo tendrían que haber usado su libertad. especializados— que "verdaderamente saben"
Tal definición social es satisfactoria por sí qué es y qué no es el estado de pobreza). Pero
misma. Dado que algunas personas no saben el estado de pobreza no se define directamente
cuáles son sus verdaderas necesidades, otros mediante tales índices mensurables. En una so-
que sí saben deberían determinarlo. Dado que ciedad de consumo, como en cualquier otra
ciertas personas han demostrado su incapaci- sociedad, la pobreza es, en esencia, una condi-
dad para hacer buen uso de su libertad, se les ción social. Abel-Smith y Townsend sugirieron
debería retirar o suspender su derecho a to- que el estado de pobreza está determinado por
mar decisiones por sí mismas, y otros debe- el grado de "eficiencia social" (o, más bien, de
rían decidir por ellos. Esos "otros" son la bu- ineficiencia). Una persona pobre es aquella que
rocracia del Estado y los diversos expertos no puede desarrollar la conducta social reco-
que el Estado emplea para ese fin. nocida como correcta para un miembro "nor-

2.I0 2rr
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

mal" de la sociedad. Al elaborar esa idea, Da- amenaza real o imaginada de la condena co-
vid Donnison definió la pobreza como "un munitaria, del ridículo o de la piedad.
nivel de vida tan bajo que excluye a las perso- La determinación burocrática de las necesi-
nas de la comunidad en la que viven".I° Ob- dades supone una falta persistente de autono-
servemos que lo que excluye a las personas mía personal y de libertad individual. La hete-
pobres de la comunidad, lo que las convierte ronomía de la vida es lo que constituye la
en "socialmente ineficaces", no son sólo los privación en una sociedad de consumo. La vi-
medios de vida insuficientes sino también el da del desposeído está sometida a la regulación
hecho de que el estado de heteronomía y la burocrática, que aísla e incapacita a sus vícti-
regulación burocrática intrusiva los aparta de mas, dejándoles pocas oportunidades de corn-
los otros miembros de la comunidad, que son batir, responder o incluso resistir con la no
libres y autónomos. En una sociedad de libre cooperación. En la vida del desposeído, la po-
consumo, que las autoridades nos digan cómo lítica está omnipresente y es omnipotente; pe-
gastar nuestro propio dinero es una fuente de netra profundamente en las áreas más privadas
vergüenza. La "ineficacia social" es una cues- de la existencia, a la vez que se mantiene dis-
tión de estigma, y ser estigmatizado lo vuelve tante, ajena e inaccesible. Los burócratas "ven
a uno aún más ineficaz. Los sociólogos que sin ser vistos"; hablan y esperan que se les es-
han estudiado la vida de los pobres contempo- cuche, pero oyen sólo lo que creen que vale la
ráneos concuerdan todos en que un aspecto pena oír; se reservan el derecho a trazar la línea
sobresaliente de la vida en pobreza es el retiro entre la necesidad verdadera y un mero capri--
de los pobres de la interacción social, la ten- cho, entre la prudencia y la prodigalidad, la
dencia a quebrar antiguos vínculos sociales, a razón y la insensatez, lo "normal" y lo "insa-
escapar de los lugares públicos hacia el propio no". En la sociedad de consumo, la opresión
hogar, que ahora sirve como escondite de la administrada burocráticamente es la única al-
ternativa a la libertad de consumo. Y el merca-
do de consumo es la única vía de escape de la
opresión burocrática.

213
LIBERTAD
ZYGMUNT BAUMAN

En la sociedad capitalista en su fase de con- talistas contemporáneas deriva del hecho de


sumo, una gran mayoría de individuos puede ser una "desviación de la norma": siendo la
tomar esa vía de escape, y la toma, aunque la norma la libertad de consumo). Eso ni siquie-
existencia de ese grupo residual que no puede ra se refiere a algún nivel de vida definido y
acceder a la vía de escape parece inevitable y particular. En cambio, se refiere al grado de
permanente. Pero hay otro tipo de sociedad influencia que puede ejercer el individuo (in-
moderna, la comunista, donde la ruta de es- dividualmente, como consumidor; o colecti-
cape en cuestión es una propuesta viable sólo vamente, como ciudadano) sobre sus propias
para una minoría pequeña y poco representa- necesidades y la satisfacción de ellas. Las
tiva. En tal sociedad, la determinación buro- "condiciones de vida" en cuestión, que se ex-
crática y la dirección de las necesidades indivi- tienden a la sociedad en su conjunto, son con-
duales es el principio central, no una medida diciones de heteronomía, de limitación de la
residual, marginal; otro tanto sucede con la elección individual hasta el punto de la casi
opresión, la incapacitación política y la ex- extinción. La mayoría de los análisis profun-
propiación forzosa de la "voz" que conlleva. dos de las sociedades del tipo comunista buscan
Un modo de concebir a las sociedades co- "la esencia" de tales sociedades precisamente
munistas (tal como han surgido históricamen- en el manejo de las necesidades individuales
te en diversos países en todos los continentes) por parte del Estado. Ferenc Feher, Agnes He-
es visualizarlas como una extensión de esas ller y Gyorgy Markus definen el Estado co-
condiciones de vida, que en una sociedad de munista como una "dictadura sobre las
consumo se asocian con la pobreza, a la so- necesidades"." Cuáles son las necesidades de
ciedad en su conjunto. Eso no significa nece- los individuos, y cómo y en qué medida se las
sariamente que todos los miembros de una debería gratificar, lo decide el Estado político
sociedad comunista vivan en la pobreza (he- y lo pone en práctica la burocracia; los indi-
mos visto que la pobreza es una cuestión de
relativa "ineficiencia social", y que el carácter
especial de la pobreza en las sociedades capi-

2T4 21 5
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

viduos cuyas necesidades son determinadas "salida" y de la supresión de la "voz". Un


de tal modo tienen poca o ninguna voz en los mercado de consumo desarrollado facilitaría
asuntos del Estado o de la burocracia. Por así una "salida"; la libertad de elegir entre la
decirlo, no poseen ni "salida", ni "voz". conformidad y el disentimiento haría teórica-
La vida miserable y sórdida bajo el comu- mente audible la "voz" (aunque no necesa-
nismo, la notoria escasez de bienes de consu- riamente en la práctica). Observemos que la
mo, la enorme cantidad de tiempo necesaria ubicuidad de la regulación política que pene-
para obtener aun el más elemental de los pro- tra en los rincones más intimos de la vida
ductos, a menudo se explican como el resul- individual repercute en la "politización" de
tado de la ineptitud de los planificadores, la cuestiones que en otras partes no serían de
insuficiencia de los incentivos para trabajar interés para el Estado. Cada problema perso-
bien, o la corrupción general. Pero la cues- nal se convierte de inmediato en una cuestión
tión es si la conspicua ausencia de libertad de política; no se puede resolver sin la participa-
consumo y del marco adecuado para su desa- ción de ciertas extensiones del poder político.
rrollo es una manifestación de cierto "mal El intento de los individuos de emplear sus
funcionamiento" de un sistema mal adminis- propios recursos para afrontar las tareas de
trado o el principio esencial de la administra- la vida es potencialmente peligroso, ya que
ción. Uno puede sostener que este último es socava el principio de determinación de la
el caso: que el sistema comunista representa posición social individual a instancias políti-
una alternativa a una sociedad integrada por cas; por lo tanto, se percibe como corrup-
el mercado de consumo y que la ausencia de ción. Si en la sociedad capitalista de consumo
libertad de consumo es un atributo promi- el Estado puede contemplar la proliferación
nente e indispensable de tal alternativa. El de ideas políticas y sociales con ecuanimidad
poder político del Estado se basa aquí en su —dado que ni la integración sistémica o social
capacidad para "determinar los determinan- dependen ya de la aceptación universal de
tes" de la conducta individual. Esta capaci- una fórmula legitimadora específica—, el Es-
dad formidable depende de la ausencia de tado comunista se tambalea con cada expre-

216 217
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

Sión de disentimiento intelectual; al no ofre- ma de libertad de consumo, con todos sus


cer ninguna salida política, no puede esperar atributos agradables y no tan apetecibles. Una
que la tendencia a la resistencia a través de la vez que la libertad de consumo se ha hecho
voz se disipe por sí misma. El Estado comu- cargo de las preocupaciones individuales, de
nista debe contar firmemente no tanto con la la integración social y de la reproducción sis-
aceptación real de su fórmula legitimadora témica (y la libertad de consumo sí se hace
como con la eliminación de todo intento de cargo de las tres), la presión coercitiva de la
movilización política de discrepancia; o, an- burocracia política puede mitigarse, se puede
tes bien, toda manifestación de desafección desactivar el pasado carácter explosivo de las
colectiva adquiere de inmediato, desde el ideas y de las prácticas culturales, y se puede
punto de vista del Estado, el carácter de un desarrollar sin problemas una pluralidad de
disentimiento político. opiniones, estilos de vida, creencias, valores
Nuestro examen de la organización inter- morales u opiniones estéticas. La paradoja,
na de la sociedad capitalista de consumo y su por supuesto, es que esta libertad de expre-
comparación con la sociedad comunista or- sión de ninguna manera somete al sistema, o
ganizada sobre un principio conscientemente a su organización política, al control de aque-
opuesto, sugiere la opresión político-burocrá- llos cuya vida sigue determinando, aunque
tica como la única alternativa a la libertad de sea a distancia. La libertad de consumo y la
consumo: al menos, como la única alternati- libertad expresiva no sufren interferencias po-
va "que existe realmente" (a diferencia de las líticas siempre que sigan siendo políticamente
alternativas postuladas como deseables pero ineficaces.
que aún no se han sometido a la prueba con-
cluyente de la práctica o de la plausibilidad
teórica). Más aún, nuestro examen sugiere
que para la mayoría de los miembros de la
sociedad contemporánea, la libertad indivi-
dual, si es que está disponible, viene en la for-

z18 2.19
V
El futuro de la libertad.
Algunas conclusiones

La competencia de la sociología termina don-


de comienza el futuro. Lo mejor que puede
hacer un sociólogo cuando piensa en la forma
futura de la sociedad es extrapolar su forma
presente. Al hacerlo, no es muy diferente de
las personas razonables comunes. Al pensar
en el paisaje oculto detrás del horizonte, lo
imaginamos semejante a lo que vemos a nues-
tro alrededor, esperamos "más de lo mismo".
No sabemos, claro, si nuestras expectativas
están bien fundadas, y tampoco lo sabe el so-
ciólogo. Si afirmara otra cosa, pondría en pe-
ligro su integridad profesional. La sociología
se ha desarrollado como sabiduría retrospec-
tiva, no como una versión moderna de la adi-
vinación.
La incapacidad para predecir el futuro con
la misma confianza con que se sabe la historia
del pasado, o se describen las tendencias pre-
sentes, no es un fallo de la sociología. No se
puede achacar al desinterés de los sociólogos

2.2.i
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

por el futuro o a una metodología fallida, só- futuro, aun cuando la acción siga las pautas
lo idónea para encarar tales aspectos de la habituales y no admita la posibilidad de ser
vida humana que ya se han sedimentado u diferente de lo que es. Es por esa razón que el
osificado como hechos registrados. Con total futuro es siempre un "no todavía", incierto, de
independencia de la cuestión debatible de si final abierto.
se puede concebir una metodología alternati- Sólo en el contexto de la elección la sociolo-
va, ello no haría significativamente más segu- gía puede ser relevante para nuestro pensamien-
ra la visión anticipada del futuro. Y eso por to sobre el futuro. La sociología no puede de-
una razón relativamente simple: el pasado no cirnos cómo será el futuro, ni siquiera puede
tiene prioridad sobre la condición humana. asegurarnos cuál será el resultado de nues-
La historia humana no está predeterminada tros esfuerzos para moldearlo de una manera
por sus etapas pasadas. El hecho de que algo particular. En pocas palabras, no puede ofre-
haya sido el caso, aunque sea por mucho cernos certeza en cuanto a la forma futura de
tiempo, no es prueba de que continúe siéndo- nuestra sociedad, sea que deseemos hacer esa
lo. Cada momento de la historia es una con- forma más a nuestro gusto o sólo nos dé curio-
fluencia de vías que conducen a varios futu- sidad saber "cómo resultarán las cosas al fi-
ros. Estar en las encrucijadas es el modo de nal". Por otra parte, la sociología puede infor-
existir de la sociedad humana. Lo que parece mar nuestra elección (entre esta o aquella
retrospectivamente un desarrollo "inevita- acción, entre la acción y la no acción), al ha-
ble", se inició en su momento como el co- cernos conscientes de las tendencias ya eviden-
mienzo de un camino entre los muchos que se tes en el presente, de la forma que las cosas
extendían por delante. tomarán si no se interviene, y de las fuerzas
El futuro difiere del pasado precisamente en dentro de la sociedad que hacen que tales ten-
que deja amplio espacio para la elección y la dencias funcionen en su dirección presente. La
acción humanas. Sin elección no hay futuro: sociología también puede informar nuestra
incluso cuando lo que se elige es no elegir, y se elección revelando las consecuencias y las co-
opta por ir a la deriva. Sin acción tampoco hay nexiones de nuestra conducta diaria habitual,

222 223
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

que son casi invisibles dentro de la angosta sociedad acentuó el carácter sistemático de su
perspectiva de nuestra experiencia "privada" mecanismo, la exactitud con que se adecuan
individual. Además, la sociología puede infor- entre sí el modo de vida individual, la integra-
mar nuestra elección al hacernos conscientes ción social y la estabilidad del conjunto. De-
de que esa elección es posible: señalando op- bido a ese énfasis, el cuadro total no ofrece
ciones a nuestro modo de vida habitual, que buenos augurios para la perspectiva de cam-
podemos hallar más acogedoras o no respecto bio. El consumo emergió del análisis como la
de lo que pensamos que son nuestras necesida- "última frontera" de nuestra sociedad, su
des. Todo eso equivale a permitirnos hacer única parte dinámica, en constante cambio;
nuestras elecciones conscientemente; a usar de de hecho, es el único aspecto del sistema que
la mejor manera posible la oportunidad de li- genera sus propios criterios de "movimiento
bertad que el futuro no puede dejar de ofrecer- hacia adelante" y así puede verse como "en
nos. Esos servicios de la sociología son para desarrollo". También pareció cumplir la fun-
quienes preferimos actuar conscientemente, ción de pararrayos eficaz, al absorber con fa-
aun sin la comodidad de la certeza del éxito. cilidad la energía excesiva que de otra manera
Ahora estamos entrando en el ámbito de podría quemar las conexiones más delicadas
las posibilidades, no de los hechos; ni siquiera del sistema, y de una conveniente válvula de
de las probabilidades de hechos. Al igual que seguridad, que lleva las deslealtades, las ten-
todos los futuros, el de la libertad no está pre- siones y los conflictos que producen conti-
determinado. Entre los factores que al final nuamente los subsistemas políticos y sociales
deciden su forma, tiene prioridad el de la di- a la esfera donde se puede apagarlos y desac-
rección que pueden tomar los esfuerzos hu- tivarlos simbólicamente. En general, el siste-
manos. Y eso es algo que deciden aquellos ma pareció gozar de buena salud y no estar en
que hacen tales esfuerzos. crisis. En todo caso, es capaz de resolver sus
Como todos los intentos de revelar una ló- problemas y reproducirse a sí mismo no me-
gica interior en la realidad ya cumplida, nues- nos de cuanto puedan hacerlo otros sistemas
tro análisis del modo en que funciona nuestra conocidos, y de cuanto en general se espera

224 225
ZYGMUNT BAUMAN
LIBERTAD

que lo hagan los sistemas. Hemos visto tam- nente transformación social. Ambos describie-
bién que el modo particular de solucionar ron cuadros de mundos autorreferenciales y
problemas, resolver conflictos e integrar so- autosostenidos, mundos que sabían de conflic-
cialmente, característico de nuestro sistema, tos sólo como anomalías o excentricidades y
tiende a reforzarse más debido al escaso atrac- barrían a los pocos disidentes restantes bajo la
tivo de lo que parece ser, desde la perspectiva alfombra. En todos los demás aspectos, los
sistémica, su única alternativa. El sistema ha mundos de Huxley y Orwell diferían conside-
logrado eliminar todas las alternativas menos rablemente. Huxley derivaba ese mundo a par-
una: la represión que bordea la privación de tir de la experiencia de los pioneros opulentos
derechos civiles surgió como la única "posi- del libre consumo. Orwell, en contraste, se ins-
bilidad realista", aparte de la libertad de con- piraba en la mala situación de los primeros
sumo. Dentro del sistema no queda opción proscritos del pujante mercado de consumo.
alguna entre la libertad de consumo y otros La visión de Huxley es de contento generaliza-
tipos de libertad. La única elección no desa- do, de búsqueda de placer y de indiferencia; la
creditada por el sistema como "utópica" o de de Orwell es de generalizado (aunque silencia-
alguna manera "poco realista", es la que op- do) resentimiento, lucha por la supervivencia
ta entre la libertad de consumo y la falta de y temor. Pero el resultado es muy parecido: una
libertad; la libertad de consumo y la "dicta- sociedad segura en cuanto a su propia identi-
dura sobre las necesidades", practicadas a dad, inmune al ataque, capaz de perpetuar su
escala limitada hacia el residuo de los "con- gloria y su miseria sin fin. En el mundo de
sumidores fallidos" o a escala global por una Huxley, la gente no se rebela porque no desea
sociedad no deseosa o incapaz de proporcio- hacerlo; en el de Orwell, no se rebela porque
nar los atractivos del mercado de consumo no puede. Cualquiera que sea la razón de la
desarrollado. obediencia, ambas sociedades han garantizado
Hace medio siglo, Aldous Huxley y George su estabilidad perpetua con la más infalible y
Orwell atemorizaron al mundo occidental con conveniente de las medidas: la eliminación de
dos visiones muy contrapuestas de una inmi- las alternativas.
zz6 2,2.7
ZYGMUNT BAUMAN
LIBERTAD

Ninguna de las dos visiones coincide exac- Podemos decir que la sociedad de consumo
tamente con el presente sistema, aunque no empezó donde terminaba Gargantúa. Ha ele-
requeriría mucho esfuerzo hallar correspon- vado las crudas reglas de la abadía rabelesia-
dencias parciales acá o allá. Pero hay una ter- na a sofisticados principios sistémicos. Se
cera visión, ahora de quinientos años de anti- puede pensar en la sociedad organizada alre-
güedad, lacónica y esquemática comparada dedor de la libertad de consumo corno una
con la de Huxley u Orwell, pero que llega a la versión elaborada de Thélème.
esencia más íntima de un sistema cohesionado Los muros gruesos son una parte indispen-
por la libertad de consumo. Esa visión se la sable de la sociedad de consumo; también lo es
debemos a un clérigo franciscano, François su no intromisión para con los de dentro. Si
Rabelais y a su satírica obra maestra, Gargan- tales muros aparecen en la visión de los consu-
túa, el libro que termina con la construcción de midores, lo hacen como un lienzo en el que
la abadía de Thélème. Thélème es el lugar de la hacer pintadas coloristas y estéticamente agra-
vida placentera, la riqueza es ahí la virtud mo- dables. Todo lo que es en verdad feo y poco
ral, la felicidad el primer mandamiento, el pla- atractivo queda atrás; los talleres, la fuerza la-
cer el propósito de la vida, el gusto la capaci- boral no sindicada y desvalida, la miseria de
dad mayor, la diversión el arte supremo, el vivir de la ayuda social, de tener el color de piel
goce el único deber. Pero hay más en Thélème equivocado, el dolor de ser innecesario y de
que los deleites sensuales y la emoción de los que deseen que cese la propia existencia. Los
cosquilleos aún desconocidos. La característi- consumidores rara vez tienen una vislumbre
ca más notable de Thélème son sus gruesos del otro lado, de la sordidez interior de las ciu-
muros. Dentro, uno no tiene ocasión de pre- dades por las que pasan en el bonito y acolcha-
ocuparse acerca de dónde proceden la riqueza, do interior de sus coches. Si alguna vez visitan
la felicidad y la diversión, ése es el precio de su el "Tercer Mundo", es por sus safaris y sus
disponibilidad constante y profusa. Uno no ve salones de masajes, no por sus talleres.
el "otro lado", ni tiene curiosidad por verlo: es Los muros no son sólo físicos. La percep-
el otro lado, después de todo. ción agiganta la distancia y agudiza la separa-
zz8 229
ZYGMUNT BAUMAN LIBERTAD

ción entre los lados. Los integrantes de la so- como muros; en cambio, se consideran pre-
ciedad de consumo piensan en los ajenos a cios de producto, márgenes de beneficio, ex-
veces con temor, a veces con desaprobación; portaciones de capital, niveles de impuestos.
con piedad en el mejor de los casos. En una Uno no puede desear la pobreza para los de-
sociedad organizada alrededor de la libertad más sin sentirse moralmente despreciable,
de consumo, cada uno es definido por su pero sí puede desear impuestos más bajos.
consumo. Los miembros de la sociedad son Uno no puede desear la prolongación de la
personas seguras porque ejercen su libertad hambruna africana sin odiarse a sí mismo,
de mercado. Los ajenos no son más que con- pero puede regocijarse con la bajada del pre-
sumidores fallidos. Pueden pedir compasión, cio de los productos que consume. El efecto
pero no tienen de qué jactarse ni derecho algu- que todas estas cosas, que suenan de un modo
no al respeto; después de todo, fracasaron don- inocuo y técnico, tienen sobre la gente, no es
de muchos otros triunfaron, y aún deben pro- inmediatemente visible. Tampoco lo es la gen-
bar que el destino cruel, y no su carácter te sobre la que tienen ese efecto.
corrupto, es el responsable de su fracaso. Los Por último, pero no menos importante,
ajenos son también una amenaza y un fastidio. ¿por qué los de fuera lamentan su situación?
Se los ve como una restricción para la libertad Porque se les ha negado la misma libertad de
de los de dentro; tienen gran peso en la elección consumo de la que gozan los de dentro. De
de estos últimos, pesan sobre el contenido del dárseles la oportunidad, ellos la agarrarían
bolsillo de los de dentro. Son una amenaza pú- con ambas manos. Los consumidores no son
blica, ya que sus solicitudes de ayuda presagian enemigos de los pobres; son modelos de bue-
nuevas restricciones para aquellos que se las na vida, ejemplos que uno trata de emular lo
arreglan sin ayuda. mejor que puede. Lo que busca el pobre es
Por otra parte, la potencial ofensividad una mano mejor, no un juego de cartas dife-
moral de los muros está oculta por la indife- rente. Los pobres sufren porque no son libres,
rencia moral de las máscaras con las que apa- e imaginan el fin del sufrimiento como la ad-
recen en público. Los muros rara vez aparecen quisición de la libertad de mercado. No sólo

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la posición de los de fuera sino también las sa- constituyen hasta ahora (y seguirán haciéndo-
lidas imaginables han sido definidas por las lo, en el futuro previsible) una minoría privi-
condiciones dentro del mundo del consumo. legiada en relación al resto del mundo. Todas
Y así volvemos al punto de partida. La fuer- han traspasado ese umbral de oferta de pro-
za del sistema social basado en el consumo, su ductos más allá del cual las atracciones del
notable capacidad para conseguir apoyo, o al consumo se convierten en factores efectivos
menos para incapacitar la discrepancia, están de integración social y manejo sistémico, pero
sólidamente basadas en su éxito al denigrar, han alcanzado ese privilegio a costa de una
marginalizar o hacer invisibles todas las alter- parte desproporcionadamente grande de los
nativas a sí mismo salvo la evidente domina- recursos mundiales y de la subordinación de
ción burocrática. Es ese éxito el que hace tan las economías de naciones menos afortuna-
poderosa y efectiva la encarnación de la liber- das. Dista de ser claro si el consumismo puede
tad consumista, y tan vulnerable. Es ese éxito existir, a escala mundial, como otra cosa que
el que hace que todo pensamiento en otras for- un privilegio. Se puede sostener que el privi-
mas de libertad parezca utópico y poco realis- legio de hoy es la pauta general del mañana;
ta. De hecho, como todas las demandas tradi- se puede afirmar con igual fuerza que la solu-
cionales de libertad y autonomía personales ción del consumo para los problemas sistémi-
han sido absorbidas por el mercado de consu- cos de algunas sociedades está vinculada de
mo y traducidas a su propio idioma de produc- manera más que contingente con la explota-
tos, el potencial de presión que queda en tales ción de los recursos de otras sociedades. Cual-
demandas tiende a convertirse en otra fuente quiera que sea el argumento que se imponga,
de vitalidad para el consumismo y su centrali- el consumismo sigue siendo hasta ahora un
dad en la vida individual. privilegio y, como tal, objeto de envidia y de-
Por supuesto, el sistema basado en el con- safío potencial. Los mecanismos que hacen
sumo no es inmune a los desafíos del exterior. que la solución consumista resulte relativa-
Las sociedades donde tal sistema ha estado mente segura respecto de las fuerzas antagó-
establecido de forma más o menos segura nicas dentro de una sociedad dada, no funcio-
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nan a escala mundial, o al menos no lo hacen gulación burocrática fijada firmemente como
de manera igualmente efectiva. Los que pagan la alternativa intrasistémica a tal libertad, lo
el precio de la libertad de consumo, o los que más probable es que persista intacta la clase
simplemente han quedado atrás en la carrera, de conducta que agrega vigor a los mecanis-
ni pueden ser descartados como consumido- mos de mercado y reproduce así su propio
res fallidos ni es probable que se autodefinan atractivo.
como tales. Aún pueden pensar en términos Pero antes de llegar a tal conclusión recor-
de redistribución, en que ese juego en el que demos que la notable popularidad de la liber-
se sienten sistemáticamente engañados pueda tad en su forma de consumo derivó original-
ser, en sí mismo, puesto en cuestión. Para evi- mente de su papel como paliativo o sustituto.
tar tal giro de los acontecimientos, las nacio- La libertad de consumo fue originalmente
nes ricas están más que ansiosas de ayudar a una compensación por la pérdida de la liber-
los pobres del mundo a que se traten entre sí tad y la autonomía del productor. Habiendo
de modo brutal. En tanto ellos empleen las sido desalojado de la producción y del auto-
armas provistas generosamente por los ricos gobierno comunitario, el impulso individual
para dañarse unos a otros en interminables e a la autoafirmación halló su salida en el juego
insensatas disputas por el prestigio local, la del mercado. Se puede suponer que, al menos
probabilidad de desafío se mantiene por de- en parte, la continua popularidad del juego
bajo del nivel de peligro. del mercado deriva de su virtual monopolio
Aparte de un desafío del exterior, ¿qué como vehículo de autoconstrucción y autono-
probabilidad tiene el sistema basado en el mía individual. Cuanta menos libertad existe
consumo de ser reformado desde dentro? Co- en las otras esferas de la vida social, mayor es
mo hemos visto, las probabilidades de tal re- la presión popular para una progresiva exten-
forma no parecen ser muy altas, en vista de sión de la libertad de consumo, cualquiera
la capacidad para autoperpetuarse del siste- que sea su coste.
ma, que ha hallado una "piedra filosofal" Esa presión puede disminuir sólo si otros
virtual en la libertad de consumo. Con la re- campos de la vida social están abiertos al ejer-

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cicio de la libertad individual; en particular, las esa "nada" que era el "Tercer Estado" (es de-
áreas de producción, de gobierno comunitario, cir, la gran mayoría de la nación, a la que se le
de política nacional. Algunos sociólogos seña- negaba influencia efectiva sobre el manejo de
lan los numerosos movimientos sociales que, los asuntos nacionales) en "todo": en una fuer-
con independencia de sus objetivos declarados, za que decidiera libremente sobre todas las
demandan una mayor participación de la gen- cuestiones de interés público. Los padres fun-
te en el manejo de los asuntos locales o en la dadores de la Revolución Americana buscaron
decisión de cuestiones vitales de la política es- en su Declaración de Independencia "garanti-
tatal. Otros sociólogos se centran en las inicia- zar un espacio donde pueda aparecer la liber-
tivas locales, en los signos de un interés cada tad", libertad nuevamente entendida como
vez mayor en la libertad comunitaria de la in- participación plena y universal en los asuntos
terferencia burocrática y un renovado impulso públicos. En sus comentarios sobre las prime-
hacia una libertad que no se limite al consumo ras experiencias de la Norteamérica revolucio-
individual. A los sociólogos, tales desarrollos naria, Alexis de Tocqueville escribió sobre la
les resultan interesantes e importantes, ya que "libertad por sí misma", justificada por el puro
pueden romper el círculo mágico de la buro- placer de poder hablar, actuar, respirar. Por lo
cracia y la libertad de consumo introduciendo tanto, no es nuevo el deseo de una libertad que
una tercera alternativa, hasta ahora desatendi- no es el derecho a no ser importunado por los
da: la de la autonomía individual buscada a asuntos públicos sino, por el contrario, un de-
través de la cooperación comunitaria y basada recho sin restricciones, ejercido con entusias-
en el autogobierno comunitario. mo, a manejarlos. Este deseo ha acompañado
La libertad como capacidad de gobernarse a las sociedades modernas desde su comienzo,
a uno mismo en lugar de "ser dejado en paz" y sin embargo, siguió siendo un sueño, un "ho-
por el gobierno, fue el sueño de esos movimien- rizonte utópico" en el mejor de los casos. La
tos revolucionarios que recibieron al mundo historia real de las sociedades modernas tomó
occidental en su historia moderna. La Revolu- un giro diferente: condujo hacia la "salida" y
ción Francesa de 1789 apuntaba a transformar se alejó de la "voz". Llevó la reducción de la

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esfera pública allí donde se dirigen las deman- del pobre no es "A cada uno según sus ne-
das. Convirtió la autonomía personal y la in- cesidades" sino "A cada uno según sus
deseos".
diferencia hacia las cosas públicas en mutua-
'

mente dependientes y condicionadas entre sí.


Hace un cuarto de siglo, en su profundo Esos "hombres pobres" sobre los que escri-
estudio de la revolución como un fenómeno bió Hannah Arendt no son necesariamente
moderno, Hannah Arendt relacionó la derro- gente que vive "objetivamente" en la pobreza,
ta histórica de la libertad en su forma pública luchando por su supervivencia biológica, inse-
y activa con el problema no resuelto de la po- gura de ese mínimo de alimento y protección
breza: del frío que separa la vida y la muerte. Sin
duda, algunos de ellos son pobres en ese sen-
La abundancia y el consumo sin fin son los tido; pero hay muchos otros que son "pobres",
ideales de los pobres; esos son los espejis-
mos en el desierto de la miseria. En ese y destinados a seguir siéndolo, porque lo que
sentido, la opulencia y la infelicidad son poseen es digno de compasión comparado con
sólo dos caras de la misma moneda; las lo que se ofrece, y porque todos los límites han
cadenas de la necesidad no deben ser de sido eliminados de sus deseos. Son "pobres"
hierro, se pueden hacer de seda. Siempre
se pensó que libertad y lujo eran incompa-
porque la felicidad que están persiguiendo se
tibles; y la interpretación moderna que expresa en un número cada vez mayor de po-
tiende a achacar la insistencia de los Pa- sesiones, y por lo tanto se les escapa constan-
dres Fundadores en la frugalidad y la "sim- temente y nunca la pueden alcanzar. En este
plicidad de costumbres" (Jefferson) a un
desprecio puritano por los deleites del
sentido más amplio, no sólo los "reprimidos"
mundo, atestigua más una incapacidad sino también los "seducidos" son pobres. En
para entender la libertad que la ausencia este sentido más amplio, los consumidores li-
de prejuicios. Porque esa "fatal pasión por bres son "pobres" y por lo tanto no se intere-
la riqueza repentina" nunca fue el vicio de
san en la "libertad pública". En lugar de en-
los que se dejan llevar por los sentidos, si-
no el sueño de los pobres... El deseo oculto

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trar en la esfera pública, lo que buscan es que población en "subjetivamente pobres". Si el


ésta "retroceda", que se la puedan "quitar de vínculo entre la pobreza (objetiva o subjetiva)
encima". y la erosión del interés por la libertad pública
Hannah Arendt culpa de la frustración del es tan real y poderoso como sugiere Arendt,
impulso revolucionario hacia la libertad públi- entonces no parece alentadora la probabilidad
ca al problema no resuelto de la auténtica po- de que la sociedad de consumo aumente la pre-
breza, que desvía la política hacia la "cuestión sión por el derecho a "tener injerencia" en los
social", que es la provisión de verdadera liber- asuntos comunitarios.
tad de la necesidad y por tanto la supervivencia Por otra parte, hay una extendida opinión
y la subsistencia de los necesitados. Esto, en su entre los sociólogos en el sentido de que el "co-
opinión, produjo la sustitución del ideal de fe- munitarismo" (fuerte interés en lo que Arendt
licidad individual por el original de libertad pú- denominó "libertad pública" ) es casi una ten-
blica. De manera gradual, la propia libertad dencia "natural" de los pobres. Es lógico que
llegó a identificarse con el derecho del indivi- precisamente la gente demasiado débil, que no
duo a perseguir su propia felicidad privada. En posee suficientes recursos para asegurar su pro-
el clamor general por el goce personal, desapa- pia vida, para valerse por sí misma, se interese
recieron los intereses públicos, el deseo mismo en compensar la escasez de fortaleza individual
de autogestión comunitaria. uniendo sus esfuerzos y sus fuerzas. En un re-
Lo que Arendt no tuvo tiempo de observar ciente estudio sumamente innovador sobre los
fue que la sociedad de consumo, surgida de la dilemas de vivir en una sociedad de consumo
"división" del bienestar público en una multi- "abierta", Geoff Dench sugirió que el "comu-
tud de actos privados de consumo, desarrolló nitarismo", lo opuesto al "humanismo" indivi-
las condiciones para su propia perpetuación. dualista de los que están en buena situación
Tanto si logró elevar a los "auténticamente po- económica, es "particularmente relevante para
bres" por encima del nivel de una existencia la gente humilde, los `perdedores' de la socie-
precaria y miserable como si no, ciertamente sí dad abierta. El comunitarismo es una filosofía
transformó a la gran mayoría del resto de la para los débiles" (mientras que el individualis-
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mo ostensiblemente universalista, "general- una vida mejor está privatizado, como casi to-
mente humano" de las elites, es "una filosofía do lo demás en ese tipo de "sociedad abierta".
propia de los ganadores" ). Los individuos dotados de suficiente laborio-
Si en verdad existe tal afinidad natural entre sidad, energía y astucia son invitados a unirse
la mala situación de los pobres y su tendencia al rango de los privilegiados, simplemente
a la cooperación comunitaria y el automanejo, comprando con dinero la salida de ese grupo
la escasez de esta última es un misterio. Más cargado de privaciones. Su partida deja al gru-
desconcertante aún es la ausencia de toda clara po más débil y más pobre que antes, y menos
correlación entre el crecimiento presente de la capaz de convencer de la urgencia de sus nece-
"pobreza objetiva" y la demanda cada vez ma- sidades al resto de la sociedad. Y, lo que es aún
yor de más "libertad pública". Dench ofrece más importante, el grupo pierde confianza en
una clave para ese enigma: señala que sólo esos la deseabilidad del "comunitarismo", y de las
grupos cuyos miembros fuertes no pueden salir estrategias colectivistas en general. Su expe-
de inmediato son capaces de sostener a sus dé- riencia demuestra de manera convincente
biles./ Las poblaciones segregadas racial o ét- cuánto más efectiva es la empresa personal que
nicamente son los ejemplos más obvios de tales el esfuerzo colectivo.
grupos: no hay "salida" del grupo para sus Difieren, por tanto, las opiniones sobre las
miembros individualmente exitosos, por mu- perspectivas de la "libertad pública" (la liber-
cho que estos deseen librarse de las privaciones tad como plena liberación de los miembros de
políticas, sociales o culturales asociadas con su la comunidad, como el derecho a participar
etnia o raza. No es ése el caso con otros grupos en la decisión conjunta del destino común).
desposeídos. La salida del grupo y la entrada En sus análisis, los sociólogos subrayan dife-
en la condición privilegiada no se hallan blo- rentes factores y proponen diferentes hipóte-
queadas. No se erigen obstáculos artificiales sis causales. Pero el cuadro general es de liber-
—legales o sociales— y por lo tanto el camino a tad de consumo centrada en sí misma, que se
mantiene sana y salva, afrontando de modo
efectivo los desafíos, dominando la escena so-

2.43
cial y aún con suficiente fuerza autopropulso-
ra como para mantenerse en marcha durante
mucho tiempo.
Éste, en sí mismo, no es un argumento de-
cisivo. Los estudiosos de la sociedad han sido
constantemente advertidos por la historia de
que no deben desestimar la futura importan-
cia de fenómenos sobre la base de su actual
rareza y su relativa debilidad. Bien puede ser
que el impulso humano a la libertad no se
satisfaga con las conquistas privadas dirigi-
das por el mercado; que la energía que ahora
se canaliza en la rivalidad del consumo bus-
que una salida en el extremo más ambicioso
de la autogestión comunitaria. Pero ésta es
una posibilidad que aún está por explorar. Y
siendo el futuro como es, no les corresponde
a los sociólogos decidir lo realista que puede
resultar finalmente esa posibilidad.