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Sobre El Cómo Ayudarnos y Ayudar a Otros a Recuperarse de la Pérdida de Un

Ser Querido
Guía de Urgencias
Usted ha perdido un ser querido y esto representa una de las tragedias más graves que
pueden sucedernos. Así lo entendemos y lo reconocemos. Por ello, permítanos ayudarle
en estos difíciles momentos mediantes estos cortos consejos. Utilícelos como
herramientas que le permitan administrar su dolor en los instantes más difíciles.

La familia. La pérdida de un ser querido nos afecta a todos como familia y es en


ella donde podemos encontrar nuestra mejor ayuda. La situación es bastante
dolorosa como para que la familia se desuna y cada uno tenga que llorar solo. Al
contrario, en momentos de crisis la familia debe permanecer aún más unida y
compartir su dolor conjuntamente.

Las diferencias. Las reacciones a la pérdida de un ser querido varían mucho entre
las personas y entre uno mismo según la edad que uno tiene y las circunstancias en
las que se encuentra cuando tiene estas pérdidas. Por ello, no será apropiado que
se compare con otros.

Los factores que marcan la diferencia. El nivel de apego que se tenía con la
persona perdida, las características de la muerte (muerte súbita frente a muerte
anticipada o esperada), la personalidad que uno tenga, la disponibilidad de apoyo
social o familiar y la presencia de otros problemas graves que suceden al mismo
tiempo pueden hacer que nos sintamos diferentes unos de otros a pesar de haber
perdido la misma persona.

El dolor. Debido a que en ninguna otra situación como en el duelo el dolor


producido es TOTAL (en verdad toda la vida nos duele), no olvide que su dolor es
legítimo, real, extremadamente intenso y muy diferente al de una fractura de un
hueso, de una quemadura grave o de cualquier otro dolor severo.

Nuestro mundo. Cuando perdemos a un ser querido, su ausencia puede afectar de


forma grave las relaciones que tenemos con el mundo y con otras personas. Así, es
normal que durante el período del duelo sintamos que nuestra realidad se ha hecho
añicos, que nuestro sentido de la vida se ha perdido y que sintamos que nuestra
personalidad o nuestro corazón se ha roto. Siempre será bueno que exprese y
comparta sus sentimientos con sus otros seres queridos: se dará cuenta que ellos
piensan y sienten lo mismo.

La mala comunicación. Una reacción frecuente que tenemos cuando perdemos un


ser querido es la de no "mostrarle" a otros nuestra angustia para de esta forma no
angustiarles, y los otros hacen lo mismo: no se angustian para no angustiarnos.
Así, lo único que logramos es "construir" un muro entre ellos y nosotros, una
barrera a través de la cual "pasan algunas cosas y otras no", perdiendo de esta
forma la más valiosa herramienta para poder recuperarnos: una buena
comunicación, un "espacio", unas "personas" con las que podemos llorar y hablar
libremente de la muerte, el dolor, la ausencia, la angustia, la falta que nos hace, etc.

Las fases. El duelo tiene unas fases o etapas por las cuales transcurre el proceso de
recuperación que son muy parecidas a las etapas por las cuales una herida pasa
hasta que queda la cicatriz. Las reacciones que se presentan son totalmente
normales y esperables ante la pérdida de un ser querido, y son comunes a todos
aquellos que se encuentran en estado de duelo. Pueden presentarse de forma
simultánea, solo algunas de ellas por vez, el predominio de una sobre otras o
escalonadamente, pudiendo persistir algunas por un tiempo más prolongado o
continuar en la siguiente fase del duelo. Así, no se extrañe, lea sobre ellas, déjelas
pasar y compártalas.

Síntomas. Sentirá muchas cosas, algunas de ellas nuevas, extrañas, angustiosas y


muy dolorosas. Entre estas están: incredulidad, confusión, inquietud, oleadas de
angustia aguda, pensamientos que se repiten constantemente y que no logra
quitarse de la cabeza, boca seca, suspiradera, debilidad muscular, llanto, temblor,
problemas para dormir, pérdida del apetito, manos frías y sudorosas, náuseas,
orinadera, diarrea, bostezos, palpitaciones o mareos. Reconózcalas, expréselas y
compártalas con sus familiares. Se dará cuenta que muchos o todos ellos también
son sentidas por otros.

Sentimientos. El estrés prolongado, la culpa, la rabia, la irritabilidad, el


sentimiento de alivio por la terminación de una relación complicada, el buscar a la
persona en lugares familiares, sentir su presencia, soñar con él o ella, la
incredulidad y la negación, la frustración, los trastornos del sueño, el miedo a la
muerte, las ganas de estar solos, la impaciencia y el afán porque todo termine, el
cansancio y la fatiga, el repaso continuo de lo sucedido, la desesperación, el
desamparo y la impotencia son sentimientos normales durante el duelo.
Reconózcalos y expréselos en compañía de sus seres queridos.

Preguntar por lo sucedido. El revivir la experiencia (la causa de la muerte o lo que


condujo a esta) facilita la integración de la realidad de la pérdida (todo lo
contrario a lo que la gente suele hacer); es como la limpieza de una herida: aunque
duele mucho al principio, a medida que ésta va cicatrizando el dolor será menor.
No obstante, la pérdida de un ser querido no se "supera": uno se "recupera" de
las pérdidas, más estas nunca se superan; molestarán de cuando en vez como lo
suele hacer una cicatriz.

Tiempo. El proceso de recuperación tras la pérdida de un ser querido suele tardar


entre 3 y 4 años para completarse (para uno recuperarse totalmente). El peor
período podrá ser el primer año. Tómeselo con calma y no se presione. Cada cosa a
su tiempo. Recuerde que lo que predomina es el tiempo subjetivo.

Prevenir. Durante el duelo debe seguirse un control médico periódico para


prevenir, tratar a tiempo o controlar ciertas enfermedades que pueden aparecer o
empeorar. Tenga esto presente especialmente si hay adultos mayores de 60 años en
la familia o personas con enfermedades graves previas a la pérdida.

Llorar. Existen muchas circunstancias en la vida que nos producen dolor (golpes,
quemaduras, un parto, operaciones, etc.) y por las cuales lloramos con amplia
libertad. ¿Porqué no habremos de llorar ante una situación que nos produce un
dolor total? (duele el alma, el cuerpo, la familia, el pasado, el presente, el futuro,
etc.). Así, no solo se puede llorar, sino que, además, es sano pues el llanto actúa
como una válvula liberadora de angustia.
Los cambios. Cambiar de casa o de ciudad no hará que su dolor desaparezca;
además, esto añade la pérdida de un ambiente familiar y de apoyo. No debe olvidar
que el dolor lo llevamos dentro e irá con nosotros para donde vayamos. En su
lugar, compártalo con sus otros familiares que también estarán sintiendo lo mismo.
Recuerde que cuando las penas se comparten parecen menos pesadas.

Los objetos. Ver las fotos de la persona fallecida, tener sus objetos personales, su
ropa, escuchar su música y realizar otras actividades relacionadas con la persona
perdida son cosas que a muchos ayudan y a otros angustian. Antes de tomar
cualquier decisión, compártalo con los otros miembros de la familia y tomen una
decisión entre todos que sea satisfactoria para cada uno.

Las fechas especiales. Las fechas importantes relacionadas con la persona perdida
o con el resto de la familia (por ejemplo, cumpleaños, día de la madre o el padre,
navidad, semana santa, etc) serán siempre muy dolorosas y estaremos mal; lo
sabemos y deberemos anticiparlo: serán unos malos momentos. No obstante,
recuerde que en momentos de crisis la familia debe permanecer más unida aún y
llorar conjuntamente. Aislarse sólo empeorará nuestro dolor pues le añadiremos
soledad.

Qué hacer. Algunas personas encontrarán consuelo por la pérdida de un ser


querido acudiendo a su sacerdote de confianza, a sus amigos, al ejercicio físico o
aumentando sus horas de trabajo diario; para otros podrá ser útil estar en un
grupo de auto-ayuda o acudir a los especialistas en duelo. El alcohol o las drogas
no son la forma más sana o apropiada de encontrar consuelo; esto solo le añadirá
más problemas.

Los niños. Para ayudar a un niño a enfrentar saludablemente la muerte de un ser


querido es absolutamente imprescindible conocer adecuadamente su proceso
normal de aflicción, sus atributos especiales, la concepción de muerte que se
corresponde con su edad y desarrollo psicológico, los factores de riesgo y el proceso
general para facilitar su enfrentamiento. Solicite información especializada al
respecto.

El cuidador sustituto. La calidad de la relación con el cuidador sustituto del niño


(es decir, aquel que queda encargado de su cuidado) es el factor más significativo
en determinar el resultado del duelo, incluso más que la misma pérdida.

Su proceso. El proceso de ayudar a un niño a recuperarse de la pérdida de un ser


querido debe estar siempre acompañado de un lenguaje sencillo y apropiado a la
edad del niño, evitando explicaciones complicadas o que estimulen sus fantasías y
concepciones equivocadas de la muerte, facilitando en la medida de lo posible su
participación, siempre y cuando éste quiera, en la pena familiar y en los ritos
asociados (entierro, velorio, novena, etc).

Ayuda práctica en duelo. Entre las cosas prácticas que me pueden ayudar los
primeros días del duelo están: Lavado de la ropa y planchado, arreglo y
mantenimiento de la casa, mercado y preparación de los alimentos, pago de
impuestos, servicios públicos, trámites funerarios y otros trámites, compras
diversas, animarme a escribir un diario o bitácora, regalarme un libro,
acompañarme, cuidado de los niños.

Botiquín de primeros auxilios espirituales. De la misma forma que en situaciones


de urgencia física (por ejemplo, ante una herida o quemadura) acudimos a
nuestro botiquín personal, familiar o empresarial de urgencias, igualmente
debemos implementar nuestro "botiquín de primeros auxilios espirituales". He
aquí algunas ideas:Pañuelos desechables, un devocionario o la Santa Biblia, un
libro preferido, teléfonos de amigos que nos pueden ayudar y que saben escuchar,
fotos que nos traen gratos recuerdos, frases célebres o reflexiones escritas o
grabadas, objetos personales del fallecido, cartas personales, música preferida por
el fallecido o por uno mismo, radio-grabadora para escuchar o reproducir,
grabación de audio o imagen (VHS), libreta y bolígrafo para tomar apuntes, vela,
veladora o velón.

Las "Rs" de la rehabilitación para las reacciones de aniversario y otras fechas


significativas. Reunirse: Reunirnos con la familia, amigos y otros seres queridos,
recordando que el duelo es un asunto de familia, un momento de unión y
comunión. Repasar (rumiar): Repasar, preferentemente en familia, lo vivido, lo
sucedido desde el fallecimiento y todos los hechos que condujeron a la pérdida, así
como los logros alcanzados hasta este momento.. Reflexionar: Reflexionar sobre lo
sucedido, lo perdido, lo alcanzado, lo que nos espera, lo que pensamos, las
decepciones y las sorpresas y sobre lo conseguido. Reconciliarse: Reconciliarnos
con el pasado y el presente, con lo hecho y no hecho, con nosotros mismos y con los
demás. Reposar: Descansar nuestra afligida existencia, mimarnos y cuidarnos
física y psíquicamente es una parte esencial del proceso de recuperación.
Ritualizar: Establecer un ritual u homenaje familiar de recuerdo para con el ser
querido fallecido es una estrategia muy útil para nuestra recuperación. Rezar:
Rezar alguna oración, frase, poema u otra oración significativa con el culto que se
profesa.
Reirse: El buen sentido del humor es una excelente medicina para el espíritu
(aunque conocemos los efectos de la risa, debemos ser sensibles al humor de los
demás y tener las debidas consideraciones de respeto).

La familia. Recuerde siempre que el duelo es un "asunto de familia" y es allí donde


debe intentar resolverse.

No piense, sienta. Puesto que el duelo no se resuelve con la razón ni con la


inteligencia, sino con el corazón, no trate de pensar o razonar cómo tiene que
recuperarse: lo que debe hacer es sentir y expresar su dolor.

Economice. El duelo absorbe la mayor parte de nuestra energía y cualquier cosa


que nos quite energía será molesta e irritante. Así pues, nuestro nivel de tolerancia
disminuye. Esto hace parte de la "economía del duelo" a que nos vemos sujetos
tras la pérdida de un ser querido.

El ritual. Cuanto más corto es el ritual más complicado suele ser el duelo.
Recuperación. Para recuperarnos es preciso curar el dolor (los distintos tipos de
dolor) y recuperar nuestro mundo (es sus tres grandes esferas). Estas son las 2
grandes tareas del duelo.

Compense. La pérdida de sentido de la vida, de la realidad y la fractura de nuestra


personalidad nos obligan a "compensar", magnificando, inflando o maximizando
lo que queda de cada una de ellas. Muchas veces no es más que darles o devolverles
su valor real.

Exprese. No reprima los sentimientos, más bien articúlelos en palabras (hablar), en


papel (escribir), en sonidos (gritar o cantar) o con el ejercicio.

Consulte. De la misma forma que es apropiado consultar a un médico cuando nos


duele algo, llevar el carro al taller o el equipo de música a arreglar, cuando
perdemos un ser querido es igualmente apropiado consultar a los especialistas en
duelo; no tiene porqué sentirse extraño o débil o sentir vergüenza por ello. Para
ello estamos, para ayudarle.

Las dudas. Recuerde que para nosotros no hay dudas, preguntas o problemas que
no tengan importancia. Si se relacionan con usted y su dolor, estaremos siempre
para ayudarle. No dude en pedirnos ayuda.

Información, Compañía y Conversación. Estos son tres de los elementos más


importantes para facilitar un duelo sano.
UNIDAD DE DUELO PARA NIÑOS
Recetario
Indicaciones/sugerencias para la Familia o el Cuidador Primario
A modo de recetario médico, las siguientes son una serie de sugerencias o indicaciones de
tareas para realizar en el domicilio con el niño/a; siga las indicaciones del profesional y realice
las actividades señaladas con una "x" durante el tiempo que éste así se lo indique; considere
actividades nuevas y anótelas en "otras", participando al equipo de la Unidad de Duelo de las
mismas.
Leer sobre el duelo en los niños
Legitimizar sus sentimientos
Animarle a expresar sus emociones y sentimientos en compañía de un familiar
Leerle cuentos o historietas
Llevarle al médico o al psicólogo
Hablarle sobre la muerte utilizando elementos de la naturaleza
Abrazar continuamente al niño
Animarle a realizar alguna actividad física
Animarle a que no se esconda para llorar
Caminar con el niño
Hablar con el niño del ser querido que falleció
Hacer juntos un álbum, una cartelera o una caja de recuerdos
Visitar el cementerio con el niño si él lo desea
Hablar con el niño de sus temores y angustias
Animarle a dibujar o pintar siempre y libremente lo que él siente
Estimularle a elaborar un homenaje personalizado
Animarle a escribir una carta, un poema, una caricatura o un cuento
Animarle a escribir un diario
Terapia del Rasgado de Papel
Terapia del Rayado de Papel
Jugar y estar siempre ahí, con el niño
Terapia del Inflado y Estallido de Bombas (Globos de helio)
Músicoterapia
Comprarle un cuento sobre la muerte
Salir de compras
Salir de paseo al campo o a un parque
Terapia de Gritos
Matricularle en un curso de lúdica
Matricularle en un curso/escuela deportiva
Trabajar con arcilla, plastilina o masa
Montar una Sesión de Títeres
Darle un masaje
Ir a la piscina
Sembrar un árbol
Escribir una biografía
Elevar un globo de helio (con un mensaje colgado de una cuerda) o una cometa
Otras (especifique):
Historia Clínica
1. Identificación
Nombre:
Edad:
Curso Escolar:
Lugar de Residencia y Dirección:
Cuidador primario:
Edad:
Teléfono:
Colegio:
Teléfono:
Profesor:

2. Ingreso
Motivo de Consulta:
Persona/entidad que remite:

3. Antecedentes de la Pérdida Actual


Relación del fallecido con el niño:
Circunstancias de la pérdida (Quién, cuándo, dónde y cómo):
Persona que comunicó la noticia al niño:
Forma en que se le dio la noticia:
Fecha de nacimiento y muerte del familiar:

4. Participación en los rituales (Si - No)


Velación (N° horas de duración del ritual: )
Elogio o sermón fúnebre
Cortejo
Visita de pésame o condolencia
Novena
Otros (especificar):
Comentarios:

5. Antecedentes de Pérdida y Duelo


Seleccione la que procede y anote la fecha de su ocurrencia:
Divorcio o separación
Mudanza
Amigos que se mudaron
Pérdida de trabajo parental
Mascotas muertas
Robo
Incendio
Perdida de seres queridos (incluya evolución de las mismas)
Pérdidas escolares
Otras (especifique)

6. Acompañamiento familiar al duelo del niño (señale las implementadas)


-Leer sobre el duelo en los niños
-Legitimizar sus sentimientos
-Animarle a expresar sus emociones y sentimientos en compañía de un familiar
-Leerle cuentos o historietas
-Llevarle al médico o al psicólogo
-Hablarle sobre la muerte utilizando elementos de la naturaleza
-Abrazar continuamente al niño
-Animarle a realizar alguna actividad física
-Animarle a que no se esconda para llorar
-Caminar con el niño
-Hablar con el niño del ser querido que falleció
-Hacer juntos un álbum, una cartelera o una caja de recuerdos
-Visitar el cementerio con el niño si él lo desea
-Hablar con el niño de sus temores y angustias
-Animarle a dibujar o pintar siempre y libremente lo que él siente
-Estimularle a elaborar un homenaje personalizado
-Animarle a escribir una carta, un poema, una caricatura o un cuento
-Animarle a escribir un diario
-Terapia del Rasgado de Papel
-Terapia del Rayado de Papel
-Jugar y estar siempre ahí, con el niño
-Terapia del Inflado y Estallido de Bombas
-Músicoterapia
-Comprarle un cuento sobre la muerte
-Salir de compras
-Salir de paseo al campo o a un parque
-Terapia de Gritos
-Matricularle en un curso de lúdica
-Matricularle en un curso/escuela deportiva
-Trabajar con arcilla, plastilina o masa
-Montar una Sesión de Títeres
-Darle un masaje
-Ir a la piscina
-Sembrar un árbol
-Escribir una biografía
-Otras (especifique):

7. Unidad/Entorno Familiar
Seleccione la que procede:
Un solo padre
Unión libre
Huérfano
Divorcio
Adopción
Familia mezclada (propia y de origen, extendida)
Drogadicción
Violencia Intrafamiliar
Violencia externa
Desempleo
Abuso sexual
Enfermedad física (*)
Enfermedad mental (*)
Alcoholismo
Miseria
Desplazado
Mutilado
(*) El niño convive con familiar que presenta enfermedad física o mental

8. Historia Escolar (Bueno/a, regular, mal/a)


Curso actual (año escolar):
¿Se corresponde con su edad?:
Interés previo por estudiar:
Interés actual por estudiar:
Rendimiento previo:
Rendimiento actual:
Socialización previa:
Socialización actual:
Interés previo por las tareas en casa:
Interés actual por las tareas en casa:

9. Antecedentes de Evaluación Sistemática


Test Estándar (especificar tipo de test y fecha de realización):
Evaluación del Dominio del Lenguaje y el Idioma:
Evaluación Educacional (nivel educativo):
Evaluación Psicológica:

10. Actitudes del Niño/a Hacia Otros Significativos


Hacia él mismo:
Hermanos:
Padres:
Abuelos:
Amigos:
Mascotas:
Otros:

11. Intereses
Lo que le gusta
Lo que no le gusta

12. Conducta Escolar Actual (*)


Seleccione la/s que procede/n:
Alborotador
Incapacidad para concentrarse
Peleador
Grosero
Dice palabrotas
Nervioso
Se ausenta de clase
Pierde el año
Pierde asignaciones
Muy aislado
Muy cansado
Quejas físicas (especificar)
Otras (especificar)
(*) Si esta conducta estaba presente previamente, se anotará la observación, tanto si está peor
como, muy especialmente, si está inhibida.
Observaciones:
13. Conducta Actual en Casa (*)
Seleccione la/s que procede/n:
Más aislado
Pérdida del apetito
Aumento del apetito
Apegado a los padres
Incrementado perfeccionismo
Habla excesivamente acerca de la pérdida
Juega menos
Peleador con padre/s y hermano/s
Miedos exagerados (**)
Trastorno del sueño
Nicturia
Pesadillas
Llanto muy constante
Otros (especificar)
(*) Si esta conducta estaba presente previamente, se anotará la observación, tanto si está peor
como, muy especialmente, si está inhibida. (**) A la oscuridad, ruidos, robo, secuestro, salir a
la calle solo, quedarse solo en centro comercial, etc., especificar en cada caso.
Observaciones:

14. Conducta Actual con los compañeros/amigos (*)


Seleccione la/s que procede/n:
Más peleador
Menos interés en jugar
No quiere que los amigos vayan a su casa
Muy irritable
Menos comunicativo
No quiere salir de casa
Otros (especificar)
(*) Si esta conducta estaba presente previamente, se anotará la observación, tanto si está peor
como, muy especialmente, si está inhibida.
Observaciones:

RECOMENDACIONES GENERALES
ESCALA DE LAS TRES ESFERAS
Montoya Carrasquilla, 2003
Nombre:
Edad:
Fecha:
Relación con el fallecido:
Fecha del fallecimiento:
Causa:
Lugar de residencia:
Estrato social (nivel socio-económico):
Teléfono:
1. Mi rutina diaria ha cambiado mucho
2. Mis conversaciones con otras personas se han deteriorado
3. Mi forma de reaccionar a las cosas ya no es la misma
4. Mi proyectos ya no tienen sentido
5. Mis ilusiones se han perdido
6. El caos se ha apoderado de mi vida
7. Mi vida se ha vuelto insegura
8. Mi mundo se ha vuelto caótico
9. Mi mundo es ahora peligroso
10. Ahora las personas me parecen extrañas
11. Ya no entiendo a la gente
12. Mi mundo ha dejado de ser confiable y seguro
13. Mis actividades diarias no tienen sentido
14. Mis conversaciones con otros ya no valen la pena
15. Mis propósitos del presente se han perdido
16. Mi planes para el futuro ya no tienen sentido
17. Mi vida ha dejado de tener sentido
18. Siento que he perdido parte de mi mismo/a
19. Me siento vacío/a
20. Me siento extraño/a
21. Me siento irreal
22. Me siento incompleto/a
23. Siento que ya no soy el/la mismo/a
Puntuación
En absoluto = 0
Un poco = 1
Bastante = 2
Mucho = 3
Puntuación (La puntuación mayor señala el área más afectada)

Mi Realidad (1-12): Promedio _____


Mi Sentido de la Vida (13-17): Promedio _____
Mi Personalidad (18-23): Promedio _____
Recuperar nuestra realidad, nuestro sentido de la vida, nuestra personalidad íntegra y la
confianza en el mundo puede llegar a ser una de las tareas más difíciles de la
recuperación. Esto significa, entre otras cosas, enfrentarse con la desorganización y la
adaptación a un entorno sin el ser querido. Debido a que cada ser humano participa en
mayor o menor intensidad de nuestra realidad, de nuestro sentido de la vida, de nuestra
personalidad íntegra y de nuestra confianza en el mundo, un primer paso es establecer
qué tanto de cada uno de estos elementos (realidad, sentido de la vida, personalidad y
confianza) estaba absorbido por o dependía de nuestro ser querido perdido y, por ende,
qué tanto estará afectado por la pérdida. Una vez alcanzado este objetivo, debemos
entonces utilizar "lo que queda" como elemento o base para su reconstrucción. Más
énfasis deberemos poner en aquellos aspectos que más seriamente se vean afectados por
su dependencia del ser querido; es decir, nuestra prioridad será retomar el trabajo de
reconstruir aquello que primeramente esté más afectado.

La Escala de las Tres Esferas es un diseño personal del autor; no ha sido validada
ni homologada. Su aplicación solo es útil para evaluar cuál de las tres esferas de
nuestro mundo es la más afectada por la pérdida.
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ENCUESTA DUELO
Montoya Carrasquilla, J. (2003)
Intente responder las preguntas que más pueda. Cualquier duda deje la respuesta
en blanco y pregúntesela a su terapeuta la próxima vez que le vea. Conteste lo más
sinceramente que pueda para que la información que obtengamos sea útil.
Fecha de realización de esta encuesta:
I. Información General
1. Nombre:
2. Edad:
3. Estado Civil:
4. Número de Hijos:
5. Barrio donde vive:
6. Relación con el Fallecido:
7. ¿Está usted trabajando? (Si - No)
8. ¿Es ama de casa? (Si - No)
9. ¿Depende de los ingresos de otra persona? (Si - No)
10. Edad del fallecido:
11. Fecha del Fallecimiento:
12. Causa de la Muerte:
13. ¿Cómo se enteró del fallecimiento?:
14. ¿Quién se lo dijo?:
15. ¿Estaba usted presente en el momento del fallecimiento? (Si No)
16. ¿Realizó velación o velatorio? (Si No)
17. Si realizo velación, ¿cuántas horas?:
18. ¿Dónde realizó la velación? (¿Casa o sala de velación?):
19. ¿Usa usted el luto? (Si No):
20. Si usa el luto, ¿cuánto tiempo piensa usarlo o lo usó?:
21. En relación con el duelo, ¿está satisfecho con la ayuda que su familia le ha dado
hasta ahora? (Si- No)
22. ¿La persona que más le ha ayudado es? (relación con usted):
23. ¿Sufre de alguna enfermedad grave? (¿Cuál?):
24. Número de personas con las que convive:
25. ¿Quiénes son las personas con las que convive? (parentesco):
26. ¿Sus relaciones con las personas son iguales que antes? (Si No)
27. ¿Son mejores?:
28. ¿Son peores?:
29. ¿Son iguales?:

II. El tipo de ayuda/apoyo que usted más ha recibido hasta ahora es (considere la
ayuda recibida como "Un Poco", "Bastante" o "Mucho"):

1. Informativo, es decir, información sobre el duelo, lo que puede sentir, qué puede
hacer, cuanto dura el duelo, etc. (______________)
2. Afectivo-emocional, es decir, abrazos, compañía, etc. (______________)
3. Físico-financiero, es decir, le han ayudado con dinero, con los oficios de la casa,
cuidado de los niños, etc. (______________)
4. Pertenencia a grupo, es decir, ha recibido ayuda de un grupo de duelo, de
oración, religioso, etc. (______________)
5. Aprecio-valoración, es decir, le dan ánimos, le prestan algún tipo de ayuda
temporal, le dicen palabras bonitas, etc. (______________)
6. Le han dado muchos consejos y le han dicho qué es lo que debe hacer y lo que no
debe hacer. (______________)
7. Otras ayudas (especifique): (______________)

III. Escala de Estrategias de Afrontamiento


Modificado de Sánchez Canovas, J.: Evaluación de Las Estrategias de
Afrontamiento. En: Buela-Casal, G. y Caballo, VE., Editores. Manual de
Psicología Clínica Aplicada. Madrid, Siglo XXI, 1991

Ante la pérdida de mí ser querido .....


(señale cómo actuó, está actuando o actuaría)

En absoluto (no) = 0
En alguna medida (un poquito) = 1
Bastante = 2
En gran medida (mucho) = 3

1. Me concentré exclusivamente en lo que tenía que hacer (en el próximo paso). (


)
2. Intenté analizar el problema al que me estaba enfrentando para comprenderlo
mejor. ( )
3. Me volqué en el trabajo o en otra actividad para olvidarme de todo lo demás. (
)
4. Creí que el tiempo cambiaría las cosas y que todo lo que tenía que hacer era
esperar. ( )
5. Me comprometí o me propuse sacar algo positivo de la situación. ( )
6. Hice algo en lo que no creía, pero al menos no me quedé sin hacer nada. ( )
7. Intenté encontrar respuesta al porqué de lo que pasó. ( )
8. Hablé con alguien para averiguar más sobre el dolor de la pérdida y el duelo. (
)
9. Me critiqué o me sermoneé a mi mismo por lo que pasó. ( )
10. No me derrumbé del todo pues dejé alguna posibilidad abierta de
recuperación. ( )
11. Confié en que ocurriera algún milagro. ( )
12. Seguí adelante con mi destino (simplemente, algunas veces tengo mala suerte). (
)
13. Seguí adelante como si no hubiera pasado nada. ( )
14. Intenté guardar para mí mis sentimientos (se los oculté a otros). ( )
15. Busqué algo de esperanza en mi situación (intenté mirar las cosas por su lado
bueno). ( )
16. Dormí/duermo más de lo habitual. ( )
17. Manifesté mi enojo a la(s) persona(s) responsable(s) de la muerte. ( )
18. Acepté la simpatía y compresión de las personas que se acercaban a mí. ( )
19. Me dije a mí mismo cosas que me hicieron sentirme mejor. ( )
20. Me sentí inspirado para hacer algo creativo. ( )
21. Intenté olvidarme de todo. ( )
22. Busqué ayuda profesional. ( )
23. Cambié, maduré como persona (estoy cambiando y madurando como persona).
( )
24. Esperé a ver como iba el dolor antes de hacer nada. ( )
25. Pedí perdón por mis errores a Dios o a mi ser querido. ( )
26. Desarrollé un plan de acción y lo seguí (lo estoy siguiendo). ( )
27. Acepté la segunda posibilidad mejor después de aquella en la que yo confiaba. (
)
28. Creo que de algún modo expresé mis sentimientos. ( )
29. Me di cuenta de que mi comportamiento estaba empeorando las cosas. ( )
30. Creo que el duelo me hará mejor persona de lo que soy actualmente. ( )
31. Hablé con alguien que podía hacer algo concreto por mi problema. ( )
32. Me alejé del problema por un tiempo (tome unas vacaciones o hice una fuga
geográfica). ( )
33. Intenté sentirme mejor bebiendo, fumando o tomando drogas. ( )
34. Tomé una decisión importante (p.ej., vender la casa) o hice algo muy
arriesgado. ( )
35. intenté no actuar demasiado de prisa o dejarme llevar por mi primer impulso. (
)
36. Tuve fe en algo nuevo (creo que mi fe está madurando). ( )
37. Mantuve mi orgullo y puse al mal tiempo buena cara. ( )
38. Re-descubrí lo que es importante en la vida. ( )
39. Cambié mis costumbres para adaptarme mejor a mi nueva situación. ( )
40. Evité estar con la gente en general. ( )
41. No permití que me venciera; rehusé pensar en el problema mucho tiempo. ( )
42. Pregunté a un pariente o amigo y respeté su consejo. ( )
43. Oculté a los demás que las cosas me iban mal. ( )
44. No me tomé en serio la situación; me negué a considerarla en serio. ( )
45. Le conté a alguien cómo me sentía. ( )
46. Me mantuve firme y peleé por que respetaran mi forma de afligirme. ( )
47. Me desquité con los demás. ( )
48. Recurrí a experiencias pasadas; ya me había encontrado antes en una situación
similar. ( )
49. Sabía lo que había que hacer, así que me esforcé más. ( )
50. Me negué a creer lo que había ocurrido. ( )
51. Me prometí a mí mismo que las cosas serían distintas la próxima vez. ( )
52. Propuse un par de soluciones distintas al problema. ( )
53. Lo acepté, ya que no podía hacer nada al respecto. ( )
54. Intenté que mis sentimientos no interfirieran demasiado en otras cosas. ( )
55. Deseé poder cambiar la forma en que me sentía. ( )
56. Cambié algo de mí mismo. ( )
57. Soñé o me imaginé otro tiempo y otro lugar mejor que el presente. ( )
58. Deseé que la situación terminara o se desvaneciera de algún modo. ( )
59. Fantaseé o imaginé el modo en que podrían cambiar las cosas. ( )
60. Recé. ( )
61. Me preparé para lo peor. ( )
62. Repasé mentalmente lo que haría o diría. ( )
63. Pensé cómo dominaría la situación otra persona a la que admiro y la tomé
como modelo. ( )
64. Intenté ver las cosas desde el punto de vista de otra persona. ( )
65. Me recordé a mí mismo que las cosas podrían todavía ser peor. ( )
66. Me puse a trotar o a hacer otro ejercicio. ( )
67. Intenté algo distinto a todo lo anterior (descríbalo). ( )

IV. Escala de Las Tres Esferas


Señale lo que considere más oportuno para su situación actual según el siguiente
baremo:

En absoluto (no) = 0
En alguna medida (un poquito) = 1
Bastante = 2
En gran medida (mucho) = 3

1. Mi rutina diaria ha cambiado mucho ( ).


2. Mis conversaciones con otras personas se han deteriorado ( ).
3. Mi forma de reaccionar a las cosas ya no es la misma ( ).
4. Mi proyectos ya no tienen sentido ( ).
5. Mis ilusiones se han perdido ( ).
6. El caos se ha apoderado de mi vida ( ).
7. Mi vida se ha vuelto insegura ( ).
8. Mi mundo se ha vuelto caótico ( ).
9. Mi mundo es ahora peligroso ( ).
10. Ahora las personas me parecen extrañas ( ).
11. Ya no entiendo a la gente ( ).
12. Mi mundo ha dejado de ser confiable y seguro ( ).
13. Mis actividades diarias no tienen sentido ( ).
14. Mis conversaciones con otros ya no valen la pena ( ).
15. Mis propósitos del presente se han perdido ( ).
16. Mi planes para el futuro ya no tienen sentido ( ).
17. Mi vida ha dejado de tener sentido ( ).
18. Siento que he perdido parte de mi mismo/a ( ).
19. Me siento vacío/a ( ).
20. Me siento extraño/a ( ).
21. Me siento irreal ( ).
22. Me siento incompleto/a ( ).
23. Siento que ya no soy el/la mismo/a ( ).

Si ha sufrido alguna pérdida como la siguiente, ¿considera que ese hecho aún
influye en su vida actual?

Señale lo que considere más oportuno para su situación actual según el siguiente
baremo:

En absoluto (no) = 0
En alguna medida (un poquito) = 1
Bastante = 2
En gran medida (mucho) = 3

1. Muerte del papá ( )


2. Muerte de la mamá ( )
3. Divorcio o separación de los padres ( )
4. Encarcelamiento de uno o ambos padres ( )
5. Muerte de un familiar que vivía en la misma casa ( )
6. Enfermedad/incapacidad grave en papá, mamá o hermano ( )
7. Matrimonio de un hermano siendo usted muy joven ( )
8. Perdida del empleo por parte del que sostenía la casa ( )
9. Jubilación del papá ( )
10. Enfermedad grave de un familiar que vivía en la casa ( )
11. Abusos sexuales en la infancia ( )
12. Llegada de un nuevo miembro a la familia ( )
13. Traslado a otra ciudad del que sostenía la casa ( )
14. Cambios importantes a nivel económico ( )
15. Muerte de un amigo íntimo ( )
16. Cambio de trabajo a otro diferente ( )
17. Discusiones frecuentes de los padres ( )
18. Hermano/a que abandonó el hogar por matrimonio o estudio ( )
19. Problemas con la justicia en la familia ( )
20. Cambio de residencia (mudanza) ( )
21. Cambio a una escuela nueva ( )
22. Amigos que se mudaron ( )
23. Muerte de una mascota ( )
24. Pérdida de objetos amados por robo ( )
25. Pérdida de objetos amados por incendio ( )
26. Pérdida amorosa ( )
27. Pérdida de año escolar ( )
28. Drogadicción/alcoholismo en un familiar con el que convive ( )
29. Violencia intrafamiliar ( )
30. Violencia en el barrio, ciudad o pueblo ( )
31. Miseria económica ( )
32. Desplazado de otro pueblo o dentro de la misma ciudad ( )
33. Haber sufrido amputaciones de alguna extremidad ( )
34. Haber sufrido quemaduras visibles (p.ej., en cara) ( )
35. Haber sufrido cirugías visibles (p.ej., en cara) ( )
36. Otras (especifique):

Firma: __________________________________

Comentarios:

Puntuación de las escalas adjuntas


1. Escala de Estrategias de Afrontamiento
Especificaciones:
Para obtener la puntuación, sumar el valor conseguido en cada uno de los ítems
correspondientes a cada tipo de afrontamiento, tal como a continuación se indica:
1) CONFRONTACIÓN (acciones directas y en cierto grado agresivas para alterar la
situación). Suma de las puntuaciones obtenidas en los ítems 6, 7, 17, 28, 34 y 46;
2) DISTANCIAMIENTO (esfuerzos para separarse de la situación). Suma de las
puntuaciones obtenidas en los ítems 12, 13, 15, 21, 41, 44 y 66;
3) AUTOCONTROL (esfuerzos para regular los propios sentimientos y acciones).
Suma de las puntuaciones obtenidas en los ítems 10, 14, 35, 43, 54, 62 y 63;
4) BÚSQUEDA DE APOYO SOCIAL (acciones para buscar consejo, información o
simpatía y comprensión). Suma de las puntuaciones obtenidas en los ítems 8, 18, 22, 31,
42 y 45;
5) ACEPTACIÓN DE LA RESPONSABILIDAD (reconocimiento de la
responsabilidad en el problema). Suma de las puntuaciones obtenidas en los ítems 9, 25,
29 y 51;
6) HUIDA-EVITACIÓN (de la situación de estrés). Suma de las puntuaciones
obtenidas en los ítems 11, 16, 33, 40, 47, 50, 58 y 59;
7) PLANIFICACIÓN (esfuerzos para alterar la situación que implican una
aproximación analítica a ésta). Suma de las puntuaciones obtenidas en los ítems 1, 26,
39, 48, 49, 52 y 64;
8) RE-EVALUACIÓN POSITIVA (esfuerzos para crear un significado positivo
centrándose en el desarrollo personal). Suma de las puntuaciones obtenidas en los ítems
20, 23, 30, 36, 38, 55, 60 y 65.

2. Escala de las Tres Esferas


Mi Realidad (1-12) =
Mi Sentido de la Vida (13-17) =
Mi Personalidad (18-23) =

La puntuación mayor señala el área más afectada


ENTENDIENDO EL PESAR
Un camino hacia la recuperación
Carta a:
Fecha:
Nombre de esta carta (*):

(*) La persona debe ponerle un nombre a esta carta, el que ella escoja, por
ejemplo, "carta declaratoria", "carta de reconciliación", "carta de despedida",
etc. Esta carta puede mantenerse en secreto, dejarse en la tumba, quemarse,
ser compartida y discutida con la familia u otro confidente -quizá como parte de
una ceremonia conmemorativa privada- o simplemente ser leída en voz alta
ante otra persona. Cada uno es quien debe decidir qué desea hacer con ella. Al
escribir la carta, considere estos tres elementos:

1. Enmiendas o disculpas hacia la persona fallecida ("Te disculpo por....") por lo


que ellos dijeron o no dijeron, hicieron o no hicieron.
2. Pedir perdón ("Te pido perdón por....") por lo que dijimos o no dijimos,
hicimos o no hicimos.
3. Declaraciones emocionales importantes o cosas que nos hubiera gustado
decirles y que no les dijimos a su tiempo ("Me gustaba mucho tu forma de ser",
"Admiraba mucho tu....", "Nunca te dije que....").
INVENTARIO DE PÉRDIDAS
Montoya Carrasquilla, J. (2003)
Nombre:
Edad:
Escolaridad:
Barrio:
Estado Civil:
Fecha:
¿Ha sufrido usted alguna de estas pérdidas significativas?
Responda Si o No
1. Muerte del papá ( )
2. Muerte de la mamá ( )
3. Divorcio o separación de los padres ( )
4. Muerte de esposa/o ( )
5. Muerte de hijo/a ( )
6. Encarcelamiento de uno o ambos padres ( )
7. Muerte de un familiar que vivía en la misma casa ( )
8. Enfermedad/incapacidad grave en papá, mamá o hermano ( )
9. Matrimonio de un hermano siendo usted muy joven ( )
10. Perdida del empleo por parte del que sostenía la casa ( )
11. Jubilación del papá ( )
12. Enfermedad grave de un familiar que vivía en la casa ( )
13. Abusos sexuales en la infancia ( )
14. Llegada de un nuevo miembro a la familia ( )
15. Traslado a otra ciudad del que sostenía la casa ( )
16. Cambios importantes a nivel económico ( )
17. Muerte de un amigo íntimo ( )
18. Cambio de trabajo a otro diferente ( )
19. Discusiones frecuentes de los padres ( )
20. Hermano/a que abandonó el hogar por matrimonio o estudio ( )
21. Problemas con la justicia en la familia ( )
22. Cambio de residencia (mudanza) ( )
23. Cambio a una escuela nueva ( )
24. Amigos que se mudaron ( )
25. Muerte de una mascota ( )
26. Pérdida de objetos amados por robo ( )
27. Pérdida de objetos amados por incendio ( )
28. Pérdida amorosa ( )
29. Pérdida de año escolar ( )
30. Drogadicción/alcoholismo en un familiar con el que convive ( )
31. Violencia intrafamiliar ( )
32. Violencia en el barrio, ciudad o pueblo ( )
33. Miseria económica ( )
34. Desplazado de otro pueblo o dentro de la misma ciudad ( )
35. Haber sufrido amputaciones de alguna extremidad ( )
36. Haber sufrido quemaduras visibles (p.ej., en cara) ( )
37. Haber sufrido cirugías visibles (p.ej., en cara) ( )
38. Aborto/s ( )
39. Muerte perinatal (embarazo que no llega a termino, niño que nace muerto o
muere en los primeros meses) ( )
40. Otras (especifique):

Si ha sufrido alguna de estas pérdidas, y considera que ese hecho aún influye en su
vida actual, cuéntenos lo siguiente:

1. ¿Cómo sucedió?
2. ¿Cómo se enteró de lo sucedido?
3. ¿Cómo se lo dijeron?
4. ¿Quién le acompañaba en ese momento?
5. ¿Qué fue lo que usted hizo en ese momento?
6. ¿Recibió acompañamiento u otro tipo de ayuda durante esta pérdida/dolor?
7. ¿Cómo logró recuperarse de este dolor-pérdida?
8. ¿Qué fue lo que más le ayudó a recuperarse?
9. ¿En qué cree usted que aún no se ha recuperado respecto a esa pérdida-dolor?

El Inventario de Pérdidas es un diseño personal del autor; no ha sido validado ni


homologado. Su aplicación solo es útil para evaluar pérdidas previas y su impacto en la
pérdida actual.

INVENTARIO DE PÉRDIDAS VIVIDAS


Favor describa cada una de las pérdidas teniendo en cuenta las preguntas
formuladas:
CRITERIOS REVISADOS DE DUELO COMPLICADO
CRDC
Criterio A
Estrés por la separación afectiva que conlleva la muerte.
Presentar, cada día o en grado acusado, 3 de los 4 síntomas siguientes:
1. Pensamientos intrusos acerca del fallecido (que entran en la mente sin control).
2. Añoranza del fallecido (recordar su ausencia con enorme y profunda tristeza).
3. Búsqueda del fallecido aún sabiendo que está muerto.
4. Sentimientos de soledad como resultado del fallecimiento.

Criterio B
Estrés por el trauma psíquico que supone la muerte.
Presentar, cada día o en grado acusado, y como consecuencia del fallecimiento, 4 de los
8 síntomas siguientes:
1. Falta de metas y/o tener la sensación de que todo es inútil respecto al futuro.
2. Sensación subjetiva de frialdad, indiferencia y/o ausencia de respuesta emocional.
3. Dificultad para aceptar la realidad de la muerte (p.ej: no terminar de creérselo).
4. Sentir que la vida está vacía y/o que no tiene sentido.
5. Sentir que se ha muerto una parte de si mismo.
6. Asumir síntomas y/o conductas perjudiciales del fallecido o relacionadas con él.
7. Excesiva irritabilidad, amargura y/o enfado en relación con el fallecimiento.
8. Tener alterada la manera de ver e interpretar el mundo (p.ej., haber perdido la
sensación de seguridad, la sensación de control, la confianza en los demás, etc.).

Criterio C
Cronología
La duración del trastorno (los síntomas arriba indicados) es de al menos 6 meses.

Criterio D
Deterioro
El trastorno causa un importante deterioro de la vida social, laboral u otras actividades
significativas de la persona en duelo.

¿Se cumplen los criterios A, B, C y D de duelo complicado? Si - No


INVENTARIO DE DUELO COMPLICADO - REVISADO
Entrevista Clínica Estructurada para el Profesional
(IDC-R-ECEP)
Holly Prigerson, Stanislav Kasl & Selby Jacobs. (versión original en inglés, 2001)
Jesus A García-García, Victor Landa, Holly Prigerson,, Margarita Echeverria, Gonzalo
Grandes, Amaia Mauriz & Izaskun Andollo (versión adaptada al español, 2001).
Instrucciones
Los espacios en blanco y subrayados son para poner el nombre de la persona fallecida.
Explicar al doliente que en el cuestionario hay principalmente dos tipos de respuestas:
1) Unas que se refieren a la frecuencia con que aparece el sentimiento, emoción,
pensamiento, conducta, síntoma, etc.: Casi nunca 1 (menos de una vez al mes o nunca),
Pocas veces 2 (una vez al mes o más, pero menos que una vez a la semana), Algunas
veces 3 (una vez a la semana o más, pero menos que una vez al día), Muchas veces 4
(una vez cada día), Siempre 5 (varias veces cada día), Ns/Nc 6 (no sabe/no contesta). 2)
Otras que se refieren a la intensidad de su aparición: No o nada (1), Un poco (2), Algo
(3), Mucho (4), Muchísimo (5), Ns/Nc (6). Situar al doliente en el tiempo que nos
interesa explorar, con la siguiente frase: "Por favor, cuando conteste a las siguientes
preguntas piense en como se ha sentido desde la muerte de (nombre del fallecido) hasta
ahora, pero más especialmente durante el último mes.

CRITERIO A
Estrés por la separación que conlleva la muerte
A1. ¿Ha fallecido recientemente alguien significativo para usted?
Si (1)
No (2)
Ns/Nc (6)
A2.1. ¿En algún momento ha notado que desea con todas sus fuerzas que (nombre
del fallecido) esté con usted, y que el recuerdo de su ausencia le provoca una
enorme y profunda tristeza?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
A2.2. ¿En algún momento se ha sentido atraído/a por los lugares y las cosas
relacionadas con (nombre del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
A2.3. ¿En algún momento se ha sentido solo/a durante el último mes?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)

CRITERIO A: ¿Ha fallecido recientemente alguien significativo (responder "Sí" en


A1) para la persona entrevistada, y ha elegido las respuestas 4 ó 5 ("Muchas veces" o
"Siempre") en al menos 2 de las 3 preguntas A2? Si No

CRITERIO B
Estrés por el trauma que supone la muerte
B1. ¿Ha sido la pérdida traumática para usted?
No (1)
Algo (2)
Mucho (3)
Ns/Nc (6)
B2. ¿En algún momento ha tratado de evitar las cosas, personas, lugares u otras
cosas que le recuerdan que (nombre del fallecido) está muerto?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B3. ¿En algún momento ha tratado de evitar las cosas, personas, lugares u otras
cosas que le recuerdan a (nombre del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B4a. ¿Hay cosas que antes de la muerte (nombre del fallecido) solía hacer y ahora
no hace (o personas que solía ver y ahora no ve)?
Si (1)
No (2)
Ns/Nc (6)
B4b. Si esto es así, ¿cuánto le afecta no hacer esas cosas que hacía antes o no ver a
esas personas que solía ver?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B5. ¿Cree que el futuro no tiene sentido, o que todo es inútil sin (nombre del
fallecido)?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B6. ¿En algún momento durante el último mes se ha sentido distante de las
personas que le importan o ha tenido la sensación de haber perdido el interés por
los demás?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B7. ¿Durante la mayor parte del último mes se ha sentido fría/o e insensible, como
que no sintiera nada ni nada le conmoviera?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B8. ¿En algún momento ha sentido que estuviera como "atontada/o", aturdida/o o
conmocionada/o por la muerte de (nombre del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B9. ¿En algún momento ha sentido que no se podía creer que (nombre del
fallecido) estuviera muerto?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B10. ¿En algún momento ha tenido problemas para aceptar su muerte?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B11. ¿Cree que la vida está vacía o que no tiene sentido sin (nombre del fallecido)?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B12. ¿En algún momento ha sentido que no se podía imaginar una vida plena sin
(nombre del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B13. ¿En algún momento ha sentido que una parte de usted mismo/a se ha muerto
con (nombre del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B14. ¿Cree que la muerte de (nombre el fallecido) ha cambiado su manera de ver y
entender el mundo?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B15. Sitúese en el último mes ¿ha sido difícil para usted confiar en los demás?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B16. Sitúese en el último mes ¿cree que ha perdido esa sensación de seguridad o de
estar a salvo que tenía antes?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B17. Sitúese en el último mes ¿cree que ha perdido esa sensación de control que
tenía antes?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B18. ¿En algún momento ha tenido los mismos dolores que (nombre del fallecido)
o alguno de sus síntomas, o ha asumido algo de su forma de ser o a veces se ha
comportado como él/ella lo hacía?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B19. ¿En algún momento ha sentido rabia o enfado por la muerte de (nombre del
fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B20. ¿Hasta que punto está amargado/a por la muerte de (nombre del fallecido)?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B21. A veces las personas que han perdido a un ser querido se sienten mal por
seguir adelante con su vida. ¿Es difícil para usted seguir adelante con su vida, por
ejemplo, hacer nuevos amigos o interesarse por cosas nuevas?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B22. ¿Le cuesta o ha tenido en algún momento dificultades para hacer las cosas
que hace normalmente porque está pensando demasiado en (nombre del
fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B23. ¿En algún momento le han afectado y trastornado los recuerdos de (nombre
del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B24. ¿En algún momento ha oído la voz de (nombre del fallecido) que le habla?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B25. ¿En algún momento ha visto a (nombre el fallecido) como si lo tuviera
delante?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
Ns/Nc (6)
B26. Sitúese en el último mes, ¿se ha sentido nervioso/a, irritable o asustadizo/a?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B27. Sitúese en el último mes, ¿qué tal ha dormido?
Bien (1)
Un poco mal (2)
Algo mal (3)
Muy mal (4)
Fatal (5)
Ns/Nc (6)
B28. ¿Cree que es injusto seguir vivo/a estando (nombre del fallecido) muerto, o se
siente culpable por ello?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)
B29. ¿En algún momento ha sentido envidia de la gente que nunca ha perdido a un
ser querido?
Nada (1)
Un poco (2)
Algo (3)
Mucho (4)
Muchísimo (5)
Ns/Nc (6)

CRITERIO B: ¿Ha sido la pérdida traumática (responder "Algo" o "Mucho" en la


pregunta B1) para la persona entrevistada, y ha elegido las respuestas 4 ó 5 ("Muchas
veces" o "Siempre", "Mucho" o "Muchísimo", "Muy mal" o "Fatal") en al menos 14 de
las 28 preguntas B (no se incluye la B4a)? Si No

CRITERIO C
Cronología y curso del proceso de duelo
C1. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la muerte de (nombre del fallecido)?
Meses y días:
C2. ¿Al de cuánto tiempo después de su muerte empezaron estos sentimientos de
los que hemos estado hablando?
Meses y días:
C3. ¿y cuánto tiempo lleva notándolos?
Meses y días:
C4. ¿Ha habido algún momento en el que estos sentimientos hayan desaparecido y
luego han vuelto otra vez?
Si (1)
No (2)
Ns/Nc (6)
C5. ¿Puede decir como han ido cambiando sus sentimientos desde la muerte de
(nombre del fallecido) hasta ahora?

CRITERIO C: ¿La duración del trastorno (síntomas referidos en los criterios A y B) es


de al menos 6 meses (C3 es mayor o igual a 6 meses)?
Si (1)
No (2)
Ns/Nc (6)

CRITERIO D
Deterioro
¿Cree que, como consecuencia de su dolor, se han deteriorado de una manera
importante sus relaciones sociales, su trabajo u otras actividades significativas de
su vida?
Si (1)
No (2)
Ns/Nc (6)

DIAGNOSTICO DE DUELO COMPLICADO


¿Cumple los criterios A, B, C y D?
Si (1)
No (2)

EVALUACION SUBJETIVA DEL ENTREVISTADOR


Después de realizar la entrevista y a su juicio, ¿cree Vd. que esta persona está
aquejada de un diagnóstico de duelo complicado clínicamente significativo?
Si (1)
No (2)

OBSERVACIONES:
INVENTARIO DE DUELO COMPLICADO PARA NIÑOS
The Complicated Grief Website. Prigerson HG, Shear MK, Jacobs SC, Reynolds CF
3rd, Maciejewski PK, Davidson JR, Rosenheck R, Pilkonis PA, Wortman CB, Williams
JB, Widiger TA, Frank E, Kupfer DJ, Zisook S.: Consensus criteria for traumatic grief.
A preliminary empirical test., Br. J. Psychiatry, 174:, 67-73, Jan, 1999.
Las siguientes preguntas hacen referencia a cómo sea sentido desde que alguien cercano
falleció. Más de un miembro de la familia puede haber muerto. Si esto ha sucedido,
piense acerca de la pérdida que le ha afectado más y entonces responda las preguntas
que aparecen a continuación. Por favor marque con una "X" la respuesta que mejor
describe cómo se ha sentido en el último mes.
1. ¿Ha sido difícil hacer las cosas que normalmente hacía debido a que piensa
mucho en (nombre del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
2. ¿Se siente mal cuando piensa en recuerdos relacionados con (nombre del
fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
3. ¿Se mantiene pensando que (nombre del fallecido) atravesará la puerta de un
momento a otro?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
4. ¿Le dolió tanto perder a (nombre del fallecido) que cree que no podrá
soportarlo?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
5. ¿Desearía que (nombre del fallecido) estuviera aquí para cuidarte?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
6. ¿Le gusta visitar lugares que solías visitar con (nombre del fallecido)?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
7. ¿Se siente culpable si pasa un buen rato?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
8. ¿Siente rabia por su muerte?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
9. ¿Realmente cree que (nombre del fallecido) murió?
No del todo (1)
Un poco (2)
Algunas veces (3)
Bastante (4)
Completamente (5)
10. ¿Ha sido difícil confiar en las personas desde que falleció (nombre del ser
querido)?
No ha sido difícil (1)
Un leve sentido de dificultad (2)
Un moderado sentido de dificultad (3)
Un marcado sentido de dificultad (4)
Un fuerte sentido de dificultad (5)
11. ¿Ha sido difícil sentir cerca o cuidar a otros desde la muerte de (nombre del
fallecido)?
No ha sido difícil (1)
Un leve sentido de dificultad (2)
Un moderado sentido de dificultad (3)
Un marcado sentido de dificultad (4)
Un fuerte sentido de dificultad (5)
12. ¿En algún momento ha tratado de evitar personas, lugares u otras cosas que le
recuerdan que (nombre del fallecido) está muerto?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
13. ¿En algún momento ha oído la voz de (nombre del fallecido) que le habla?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
14. ¿En algún momento ha visto a (nombre el fallecido) como si lo tuviera delante?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
15. ¿Es difícil para usted sentir algo?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
16. ¿Cree que es injusto seguir vivo/a estando (nombre del fallecido) muerto?
Ningún sentido de culpa por sobrevivir (1)
Un ligero sentido de culpa (2)
Un moderado sentido de culpa (3)
Un marcado sentido de culpa (4)
Un fuerte sentido de culpa (5)
17. ¿En algún momento ha sentido envidia de la gente que nunca ha perdido a un
ser querido?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
18. ¿Se siente solo desde que (nombre del fallecido) murió?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
19. ¿Se siente tan seguro de estar a salvo como antes de que (nombre del fallecido)
muriera?
Ningún cambio en mi sentido de seguridad (1)
Un ligero sentido de inseguridad (2)
Un moderado sentido de inseguridad (3)
Un marcado sentido de inseguridad (4)
Un fuerte sentido de inseguridad (5)
20. ¿Cree que su tristeza por la muerte de (nombre del fallecido) interfiere con su
forma de hacer las cosas en el colegio, con sus amigos o en casa?
Ningún problema en hacer las cosas (1)
Un ligero problema en hacer las cosas (2)
Un moderado problema en hacer las cosas (3)
Un marcado problema en hacer las cosas (4)
Completamente incapaz de hacer las cosas (5)
21. ¿Siente que la muerte de (nombre del fallecido) fue por su culpa?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
22. ¿Piensa siempre en (nombre del fallecido) aun cuando quiera pensar en otras
cosas?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)
23. ¿Evita hablar de (nombre del fallecido) porque le duele mucho?
Casi nunca (menos de una vez al mes) (1)
Pocas veces (cada mes) (2)
Algunas veces (cada semana) (3)
Muchas veces (cada día) (4)
Siempre (varias veces al día) (5)

¿En quién estaba pensando cuando respondió estas preguntas?


En mi mamá (1)
En mi papá (2)
En mi hermano/hermana (3)
En el abuelo/abuela (4)
En un amigo (1)
En otro (2):
ENCUESTA DUELO VIUDAS/VIUDOS
J. Montoya Carrasquilla, 2003

Intente responder las que más pueda. Cualquier duda deje la respuesta en blanco y
pregúntesela a su terapeuta la próxima vez que le vea. Conteste lo más sinceramente que
pueda para que la información que obtengamos sea útil.
Fecha de realización:
Nombre:
Edad:
Número de Hijos:
Barrio donde vive:
¿Está usted trabajando? (Si - No)
¿Estaba el cónyuge trabajando? (Si - No)
¿Queda pensionada/o? (Si - No)
¿Es ama de casa? (Si - No)
¿Depende de los ingresos de otra persona? (Si - No)
Edad del fallecido:
Fecha del Fallecimiento:
Causa de la Muerte:
¿Cómo se enteró del fallecimiento?
¿Quién se lo dijo?
¿Estaba usted presente en el momento del fallecimiento? (Si No)
¿Realizó velación o velatorio? (Si No)
Si realizó velación, ¿cuántas horas?
¿Dónde realizó la velación? (¿Casa o sala de velación?)
¿Usa usted el luto? (Si No)
Si usa el luto, ¿cuánto tiempo piensa usarlo o lo usó?
En relación con el duelo, ¿está satisfecho con la ayuda que su familia le ha dado
hasta ahora? (Si - No)
¿Sufre de alguna enfermedad grave? (¿Cuál?)
Número de personas con las que convive:
¿Quiénes son las personas con las que convive? (parentesco)
¿Sus relaciones con las personas son iguales que antes? (Si No)
¿Son mejores? (Si No)
¿Son peores? (Si No)
¿Son iguales? (Si No)

El tipo de ayuda que usted más ha recibido hasta ahora es (Considere la ayuda
recibida como "Un Poco", "Bastante" o "Mucho"):
1. Informativo, es decir, información sobre el duelo, lo que puede sentir, qué puede
hacer, cuanto dura el duelo, etc.
2. Afectivo-emocional, es decir, abrazos, compañía, etc.
3. Físico-financiero, es decir, le han ayudado con dinero, con los oficios de la casa,
cuidado de los niños, etc.
4. Pertenencia a grupo, es decir, ha recibido ayuda de un grupo de duelo, de oración,
religioso, etc.
5. Aprecio-valoración, es decir, le dan ánimos, le prestan algún tipo de ayuda temporal,
le dicen palabras bonitas, etc.
6. Le han dado muchos consejos y le han dicho qué es lo que debe hacer y lo que no
debe hacer.
7. Otras ayudas (especifique).

ESCALA DE LAS TRES ESFERAS


Señale lo que considere más oportuno para su situación actual según el siguiente
baremo:
En absoluto (no) = 0
En alguna medida (un poquito) = 1
Bastante = 2
En gran medida (mucho) = 3

1. Mi rutina diaria ha cambiado mucho ( ).


2. Mis conversaciones con otras personas se han deteriorado ( ).
3. Mi forma de reaccionar a las cosas ya no es la misma ( ).
4. Mi proyectos ya no tienen sentido ( ).
5. Mis ilusiones se han perdido ( ).
6. El caos se ha apoderado de mi vida ( ).
7. Mi vida se ha vuelto insegura ( ).
8. Mi mundo se ha vuelto caótico ( ).
9. Mi mundo es ahora peligroso ( ).
10. Ahora las personas me parecen extrañas ( ).
11. Ya no entiendo a la gente ( ).
12. Mi mundo ha dejado de ser confiable y seguro ( ).
13. Mis actividades diarias no tienen sentido ( ).
14. Mis conversaciones con otros ya no valen la pena ( ).
15. Mis propósitos del presente se han perdido ( ).
16. Mi planes para el futuro ya no tienen sentido ( ).
17. Mi vida ha dejado de tener sentido ( ).
18. Siento que he perdido parte de mi mismo/a ( ).
19. Me siento vacío/a ( ).
20. Me siento extraño/a ( ).
21. Me siento irreal ( ).
22. Me siento incompleto/a ( ).
23. Siento que ya no soy el/la mismo/a ( ).
TIPO DE RELACIÓN CON EL CÓNYUGE Y NIVEL DE ACEPTACIÓN
Considere el nivel de aceptación que usted actualmente tiene de la muerte de su
cónyuge respecto al tipo de relación mantenida con su esposo/a (No acepto, Acepto un
poco, Acepto bastante, Acepto mucho, Lo acepto totalmente). Solo considere aquel tipo
de relaciones que tenía o que usted consideraba que tenía. Apunte otro tipo de relación
si lo considera oportuno y su nivel de aceptación.

Tipo de relación
1. Compañero:
2. Amigo:
3. Parcero (colega):
4. Confidente:
5. Protector:
6. Pareja sexual:
7. Padre los hijos:
8. Líder:
9. Otra (especifique):
JUEGO DE CARTAS DEL DUELO EN NIÑOS
Textos para la elaboración de un juego de cartas o fichas con los elementos
mínimos necesarios para un adecuado abordaje de los niños en duelo
1. COMUNICACIÓN DE LAS MALAS NOTICIAS
¿Cómo puedo comunicar a los niños la muerte acaecida?
¿Cómo se les puede explicar qué es la muerte?
¿Qué puedo decir cuando pregunten por qué?
¿Se debe ocultar la pena a los niños?
¿Hay algo que no se les deba decir?
2. CONSEJOS GENERALES RESPECTO A LA COMUNICACIÓN
Aproveche los momentos pedagógicos para hablar de la muerte.
Escuche y reconozca los sentimientos de los niños como válidos y adecuados
Sea paciente y prepárese a repetir muchas veces la misma conversación
Sea claro y objetivo
Recuerde que el duelo es un asunto de familia
3. EL NIÑO EN DUELO
Reacciones comunes a la muerte. Lo que ellos saben y sienten acerca de la
muerte. Que decir y hacer
De 0 a 10 meses: Los bebés
Antes de los 3 años: Los más pequeños
De 3 a 5 años: Pre-escolares
De 6 a 9 años: Escolares tempranos
De 9 a 12 años: Escolares tardíos (pre-adolescentes)
De 13 a 18 años: Adolescentes
4. CONSEJOS GENERALES PARA AYUDAR A UN NIÑO A RECUPERARSE
DE SU DOLOR
5. SIGNOS DE ALARMA

COMUNICACIÓN DE LAS MALAS NOTICIAS


Cuando muere un ser querido, ni los padres, otros familiares o amigos saben
por lo general qué decir o hacer para que los niños comprendan lo que ha
ocurrido. No obstante, de todos se obtienen sugerencias, muchas de ellas
incongruentes o contradictorias unas con otras, dejándolo a uno más
confundido, sin saber qué hacer o decir, la más de las veces optando por la
que mejor nos parece en ese momento o por la sugerida por aquella persona
en la que más confiamos.

Cinco preguntas, que tienen una relación directa con la comunicación de las
malas noticias, deben ser manejadas para una comunicación apropiada de la
muerte y las malas noticias a los niños:

1. ¿Cómo puedo comunicar a los niños la muerte acaecida?


2. ¿Cómo se les puede explicar qué es la muerte?
3. ¿Qué puedo decir cuando pregunten por qué?
4. ¿Se debe ocultar la pena a los niños?
5. ¿Hay algo que no se les deba decir?

¿COMO PUEDO COMUNICAR A LOS NIÑOS LA MUERTE ACAECIDA?


A la hora de comunicar la muerte de un ser querido a los niños, es importante
que tenga en cuenta las características que debe reunir cualquier tipo de
comunicación relacionada con la muerte:

1. Hacerlo con serenidad, dulzura y afecto.


2. Usar palabras sencillas.
3. Dedicar todo el tiempo que el niño requiera para esta comunicación y para
asimilar sus consecuencias según sus directrices.
4. Estar dispuesto a repetir muchas veces lo mismo.
5. No añadir preguntas o comentarios que no se han hecho.

Siéntese con ellos en un lugar tranquilo, abrácelos (si se lo permiten) y


explíqueles, en pocas palabras, cómo ha muerto el ser querido. Recuerde que
los múltiples “muy” ayudan a los niños a distinguir la muerte del ser querido de
otras condiciones. Los eufemismos –palabras que suavizan la realidad- del tipo
“pérdida”, “se fue”, “se lo han llevado”, “ha desaparecido”, “ha emprendido un
largo viaje”, “a pasado a mejor vida”, “está con el Señor” es mejor evitarlos
pues estimulan los miedos que tienen los niños a ser abandonados y crean
ansiedad y más confusión.

¿CÓMO SE LES PUEDE EXPLICAR QUÉ ES LA MUERTE?


Ante la pregunta “¿qué significa o qué quiere decir muerto?”, explíqueles de
nuevo, con palabras sencillas y sinceras, y recordando que los niños piensan
de forma muy concreta y tienden a interpretar las cosas literalmente, que
“muerto” significa que: “El cuerpo se ha detenido del todo”, “El cuerpo ha
dejado de funcionar”, “El cuerpo ya no puede hacer nada de lo que antes
hacía”, “El cuerpo ya no puede sentir dolor, caminar, respirar, comer, dormir,
hablar, oír o sentir frío o calor”, “El cuerpo ya no sentirá nada nunca más”.

De igual forma, al explicar la muerte a los niños es importante que esta


explicación se de en términos sencillos y reales, sin mentiras o invenciones. No
dude en usar las palabras "muerto" y "muerte"; así, por ejemplo, siéntese con el
niño, abrácelo y dígale: "Cariño, ha ocurrido algo muy triste. Tu papá ha muerto
en un accidente; un carro lo golpeó y su cuerpo dejó de funcionar. Nadie tiene
la culpa de que haya muerto. Lo vamos ha extrañar mucho porque lo
queríamos, y él nos quería a nosotros".

¿QUÉ PUEDO DECIR CUANDO PREGUNTEN POR QUÉ?


Ante esta pregunta, es bueno admitir que usted también se ha preguntado lo
mismo. Si no sabe la respuesta, dígaselo. Dígale que, según sus creencias
personales, todos los seres de la tierra han de morir algún día, que la muerte le
ocurre a todo el mundo, que hay cosas que podemos controlar y otras que no,
y que la muerte es una de las que no podemos controlar. Es muy importante
hacer énfasis en que nada de lo que ellos hayan dicho, hecho o pensado ha
causado la muerte del ser querido.

¿SE DEBE OCULTAR LA PENA A LOS NIÑOS?


Llorar delante de los niños es apropiado, normal y saludable, pues les estás
enseñando que es bueno llorar y compartir el llanto, que con el llanto uno
transmite su situación de dolor y la necesidad de ayuda y apoyo, y que llorar es
la válvula natural para descargar el dolor y la angustia. Si no lloramos delante
de los niños, si fingimos no inmutarnos y negar nuestros sentimientos (“yo no
lloro delante de mis hijos para no angustiarlos...”), les estaríamos enseñando
que se deben ocultar para llorar, que deben arreglárselas solos, que deben
hacer/aprender otras cosas para transmitir su dolor y angustia y que llorar es
signo de debilidad.

Si como adultos exteriorizamos nuestro dolor delante de los niños, los niños
verán que es normal afligirse y, en ocasiones, esto les dará la oportunidad de
expresarse ellos mismos.

Resulta casi imposible ocultar por completo los sentimientos a los niños ya que,
no solo los niños son muy perspicaces y observadores, y si algo va mal,
normalmente lo perciben, sino que la comunicación infraverbal (todo lo que
acompaña a, excede o implica un mensaje), integrada por gestos, actitudes,
silencios, acciones, presencias, ausencias, cambios en el tono de la voz,
rechazos, negativas a una explicación coherente, incoherencias entre lo
explicado y lo aconsejado, etc., encuentran al niño más indefenso y receptivo, y
por ello empeora su estado de ánimo y estimula sus fantasías, sin olvidar que,
a veces, las fantasías suelen ser más terribles que la cruda realidad.

En general, y especialmente desde los adultos, los mensajes no verbales son


más creíbles por su espontaneidad, ya que carecen de connotaciones
manipulativas.

Así, ocultar los hechos y las consecuencias de una muerte en el seno de la


familia no protege realmente a los niños del dolor, solo hace que se sientan
más confusos, asustados, ansiosos y solitarios.

¿HAY ALGO QUE NO SE LES DEBA DECIR?


Teniendo presente que uno de los más terribles temores del niño es el de ser
abandonado por su/s cuidador/es, sobre todo cuando ha muerto uno de los
padres, no es bueno decirles que el ser querido muerto “está realizando un
largo viaje” pues esto pudiera reforzar su sentimiento de desamparo y llevarle a
pensar que el ser querido se ha ido sin siquiera decirle adiós (esto estimula su
pensamiento mágico respecto a cierta responsabilidad suya por el suceso que
condujo a su “haberse ido”), o que el ser querido está durmiendo, pues si
equipara el sueño con la muerte pudiera desarrollar cierto miedo o terror a
dormir. Como hemos visto, la comunicación sincera, apropiada y ajustada al
nivel de compresión y edad del niño es y siempre será buena.

CONSEJOS GENERALES RESPECTO A LA COMUNICACIÓN


Por más que deseemos proteger a los niños de conocer la muerte, depende de
nosotros como adultos que les ayudemos a comprender esta realidad básica
de todos los días, especialmente cuando no tenemos tiempo de ayudarles a
entender lo que están viendo en sus video-juegos y dibujos animados, en
donde la muerte parece tan extraña e irreal, casi un juego. Necesitamos
ayudarles a afirmar y reconocer sus emociones y a resolver y entender sus
miedos de una forma más adecuada para su desarrollo como adultos
saludables.

Es importante tener presente las siguientes consideraciones generales:

1. Aproveche los momentos pedagógicos para hablar de la muerte.


2. Escuche y reconozca los sentimientos de los niños como válidos y
adecuados.
3. Sea paciente y prepárese a repetir muchas veces la misma conversación.
4. Sea claro y objetivo.
5. Recuerde que el duelo es un asunto de familia.

APROVECHE LOS MOMENTOS PEDAGÓGICOS PARA HABLAR DE LA


MUERTE
La muerte de una mascota, de un animal común, de un personaje público o un
acontecimiento trágico son buenos momentos pedagógicos para presentar a
los niños el tema de la muerte. Pueden utilizarse palabras como “Rufo ha
dejado de vivir del todo y ya no volverá. Cuando alguien se muere, está bien y
es normal estar tristes por un tiempo”. De esta forma el entenderá que los
sentimientos de tristeza son normales y naturales y que la tristeza acabará por
desaparecer.

En las conversaciones inmediatas a la muerte, es muy importante resaltarle al


niño que es mucho mejor hablar del dolor y la tristeza y sentirla –pues la
tristeza es necesaria para curar la herida-, que guardársela dentro (reprimirla) y
fingir que no está ahí o que no se siente; esto solo hará más daño que
beneficio y la herida tardará más en curarse. Al acompañar a los niños en este
proceso de aprendizaje de la muerte les estamos dando elementos esenciales
(estrategias y herramientas) para afrontar las inevitables pérdidas futuras.

ESCUCHE Y RECONOZCA LOS SENTIMIENTOS DE LOS NIÑOS COMO


VÁLIDOS Y ADECUADOS
Escuche lo que los niños dicen y sienten mientras hablan con usted, con sus
amigos o cuando hablan o cantan solos, de esta forma tendrá alguna idea de lo
que los niños están pensando y sintiendo. Observe su forma de expresarse y
su nivel de actividad física. No es necesario que les hable a diario de la muerte
u otros temas relacionados; aproveche los momentos que parezcan más
naturales y agradables. Procure no proyectar sus miedos y ansiedades en ellos
y sea consciente de sus estados de ánimo y preocupaciones (recuerde la
comunicación infraverbal).

SEA PACIENTE Y PREPÁRESE A REPETIR MUCHAS VECES LA MISMA


CONVERSACIÓN
El concepto de la muerte es algo muy complejo y los niños pequeños pueden
no entenderlo. De igual forma, y aunque los adolescentes están aceptando su
propia mortalidad, puede también resultarles difícil captar la realidad de la
muerte. Es probable que necesite repetir la misma conversación muchas
veces, por ello, intente permanecer tranquilo, serio y compasivo para ayudarlos
a comprenderla.
SEA CLARO Y OBJETIVO
Cuando hable con los niños de la muerte, intente emplear siempre un lenguaje
sencillo y directo pues evitará crear miedos y falsas ideas. Responda a sus
preguntas con hechos concretos y con veracidad. Pídales que le repitan lo que
se les ha dicho, pues de esta forma se asegurará que entienden lo que se les
está diciendo.

RECUERDE QUE EL DUELO ES UN ASUNTO DE FAMILIA


Debido a que el duelo es un asunto de familia, y que ésta constituye el primer y
más valioso grupo de apoyo que compartirá información, preocupaciones e
ideas relacionadas con la muerte, la aflicción y el luto, todos los miembros de la
familia deben tener la misma oportunidad para expresarse y recibir atención y
apoyo. Aprender sobre la muerte como una familia fortalece los lazos de unión
y se desmitifican ciertos mitos como el que asegura que hablar de la muerte
hace que las personas se mueran.

EL NIÑO EN DUELO

De 0 a 10 meses: Los bebés


Reacciones comunes a la muerte. Lo que ellos saben y sienten acerca de
la muerte
Reaccionan con angustia ante la pérdida de la principal persona que los
cuidaba (usualmente la madre). Además, es posible que capten el dolor de
quienes les rodean cuando éste toma forma de llantos, de cambios en el
programa y en las rutinas, y de ruidos y estímulos adicionales en el ambiente
del hogar. La ausencia de rostros sonrientes y de períodos de juegos, y el
hecho de que ya no lo sostengan en brazos, puede tener un efecto
acumulativo.
Que decir y hacer
Intente mantener la misma rutina a la que el bebé está acostumbrado; minimice
los sonidos y los sucesos inusuales que ocurran cerca de él (llantos, voces
altas, gran cantidad de desconocidos), hasta que el ambiente familiar vuelva a
ser, en la medida de lo posible, como era antes de que ocurriera la muerte.

Antes de los 3 años: Los más pequeños


Reacciones comunes a la muerte
Llanto, apegamiento (conducta aferrada, se “pega” al cuidador), trastornos del
sueño y la alimentación, conducta regresiva (se orina en la cama, se chupar
dedo), juego o lenguaje muy repetitivo.
Lo que ellos saben y sienten acerca de la muerte
Poca comprensión de su causa o finalidad, reaccionan a la separación,
responden a los cambios en su mundo inmediato, curiosidad acerca de dónde
van las cosas (“si algo no está visible, no existe”), la muerte es igualada a
inmovilidad.
Qué decir y hacer
Ofrezca explicaciones simples y en pocas palabras, y utilice elementos de la
naturaleza en sus analogías. Relacione la información con el propio mundo del
niño, en términos del sentido y actividades de la vida diaria: comer, dormir, oler,
escuchar, correr, hablar, cantar y reír. Espere preguntas repetidas una y otra
vez, como si la información no se le hubiera dicho antes. Reasegure al niño de
que ellos serán cuidados y que los adultos estarán siempre a su alrededor para
cuidarlos hasta que ellos sean lo suficientemente mayores como para cuidar de
ellos mismos. Mantenga las rutinas tanto como sea posible. Tranquilícelo y
confórtelo en formas que sean familiares para él (mecerlo, acariciarlo, cantarle,
jugar). Mantenga límites. Involúcrelos en el juego. Use fotos y libros de cuentos
para explicarle los conceptos que estén a su nivel.

De 3 a 5 años: Pre-escolares
Reacciones comunes a la muerte
Miedo a la separación de los padres y otros seres queridos. Aferramiento,
rabietas y explosiones de irritabilidad. Comportamiento de lucha, llanto y
aislamiento. Conducta regresiva (se orina en la cama, se chupar el dedo).
Trastornos del sueño (pesadillas, dificultad para dormir solo). Incremento en los
temores usuales (oscuridad, monstruos). Pensamiento mágico. Creer que la
persona reaparecerá. Actúa y habla como si la persona no estuviera enferma o
todavía estuviera viva.
Lo que ellos saben y sienten acerca de la muerte
Se enfocan en detalles concretos. Personalizan la experiencia y creen que
pueden haberla causado (“la muerte es un castigo por malas acciones o
palabras”). Buscan el control de la situación. Igualan la muerte con las cosas
que están inmóviles y la vida con las cosas que se mueven. Incapacidad para
manejar el tiempo y el concepto de finalidad. Creen que la muerte es reversible.
Creen que la persona muerta conserva cualidades de las personas vivas.
Qué decir y hacer
Corrija la información errónea y las fantasías. Sea honesto y claro en sus
respuestas; use explicaciones simples a cerca de la causa del evento o muerte
(“algunas personas hacen cosas peligrosas”, “cuando la gente muere no
podemos verlas más pero podemos mirar sus fotos y recordarlas”). Relacione
experiencias similares con la actual. Haga claras distinciones entre la
experiencia del niño y la del familiar fallecido. Use un vocabulario real para
referirse a la muerte y evite eufemismos. Use términos concretos para describir
los lugares y las situaciones presentadas. Ayúdele a clasificar y rotular sus
reacciones y sentimientos. Refuerce el hecho de que el niño no es culpable,
que sus pensamientos, comportamientos o palabras no hacen que la gente se
lastime o muera. Refuerce el hecho de que la muerte no es una forma de
castigo. Acepte fluctuaciones en su humor. Acepte su conducta regresiva pero
ayúdele a recuperar el control. Proporciónele límites para conductas
inapropiadas (“no puedes estar hasta las 10 de la noche despierto, acuéstate
hasta que te de sueño”).

Establezca un cuidado consistente, seguro y estable. Permita la participación y


elección del niño para asistir a las actividades del funeral y los servicios de
recuerdo (memorial). Espere preguntas repetidas una y otra vez, como si la
información no se le hubiera dicho antes. Espere que piensen que cuando
alguien muere puede regresar. Cuéntele historias y muéstrele fotos de la
persona que murió para crear una conexión y solidificar los recuerdos. Busque
y anime la expresión de sentimientos en el juego, pintura, gritar, romper o rayar
papel, etc. Use otros recursos externos, tales como libros.
De 6 a 9 años: Escolares tempranos
Reacciones comunes a la muerte
Rabia, pelea, comportamiento envalentado (de matón), negación, irritabilidad,
culpa, fluctuaciones en el humor; miedo a la separación, a estar solo o a que
recurran los hechos. Aislamiento, regresión, quejas físicas (dolor de estómago
o de cabeza). Problemas escolares (ausentismo, dificultades académicas,
dificultades de concentración).
Lo que ellos saben y sienten acerca de la muerte
Fascinación por los detalles, aumenta su vocabulario y su compresión de los
conceptos. Mayor comprensión respecto a la propia salud personal y
seguridad. Personificación de la muerte (cree en el “hombre del saco”, en el
“chucho”). Relación dispareja entre las emociones y su comprensión de la
muerte. Pensamiento mágico. Presencia del “Síndrome del niño perfecto” (el
niño que previene o corrige la muerte) o del “Síndrome del niño malo” (ser malo
como castigo por muertes pasadas y anticipación de futuros castigos). Deseos
de reunirse con el muerto.
Qué decir y hacer
Proporcione información clara y honesta, describiendo lo que usted sabe y,
aún, admitiendo que no conoce la respuesta a ciertas preguntas. Describa
cómo sucedieron los hechos, con detalle, según él los solicite; evite lo grotesco.
Pregunte y conozca qué es lo que el niño piensa y sabe acerca de lo sucedido;
no emita juicios sobre sus necesidades sin conocerlas. Sea muy concreto y, si
es necesario o apropiado, use fotos o dibujos para explicar las cosas.
Prepare/anticipe al niño futuros cambios y hable acerca de lo que esto significa
para el niño.

Prepara al niño para cambios en sus rutinas o en el funcionamiento de la casa


y deje que el niño conozca los diferentes arreglos. Anime la comunicación de
sentimientos confusos y no placenteros. Valide y normalice sus reacciones y
dificultades en la escuela, con los compañeros y en la familia. Permita la
repetición de preguntas y la búsqueda de respuestas. Sea sensible a los
mensajes de culpa del niño y corrija mitos y concepciones erróneas. Monitoree
los cambios en otras áreas de su vida (académica, social, deporte, etc.).
Coopere con otros adultos de la red de apoyo al niño y que pueden ayudarle
con los cambios en su vida (profesores, entrenadores, padres de un amigo,
etc.). Anime su participación en actividades relacionadas con los servicios
conmemorativos de acuerdo a los deseos del niño y a su horario, y entérese de
cómo y cuándo el niño quiere contribuir a la realización de éste. Déle permiso
para retirarse y volver a entrar en las reuniones familiares cuando así lo
necesite. Use carteleras para visualmente describir, predecir y planear los
eventos normales.

Anime el compromiso en actividades recreativas familiares y sociales


apropiadas a la edad. Anime la expresión de sentimientos (verbalmente, en el
juego, con arte, o privadamente, con los padres o compañeros). Ayude al niño
a relacionarse con otros; discuta sus preferencias respecto al deseo de
mantener sus pensamientos en privado; practique lo que dice cuando le
explique la situación. Use recursos externos para la explicación de la
información y los sentimientos (p.ej., libros).
De 9 a 12 años: Escolares tardíos (pre-adolescentes)
Reacciones comunes a la muerte
Llanto, nostalgia, agresividad, irritabilidad, comportamiento envalentado (de
matón) o de payaso, resentimiento, tristeza, soledad, aislamiento, miedos,
ansiedad, pánico; supresión emocional, negación, evitación, culpa, vergüenza;
trastornos del sueño, preocupaciones acerca de su salud, quejas físicas;
problemas o declinar académico, rechazo escolar, trastornos de memoria;
pensamientos repetitivos o hablar persistente con los compañeros, demanda
exagerada de preocupación y necesidad de ayuda.
Lo que ellos saben y sienten acerca de la muerte
Comprensión madura de la muerte (es permanente, irreversible, inevitable,
universal y no funcional). Respuestas tipo adulto. Exagerados intentos por
proteger/ayudar a los cuidadores y miembros de la familia. Sentido de
responsabilidad en los conflictos familiares y deseo de continuar con el
compromiso social. Sensación de ir de forma subterránea. Sentirse diferente a
otros que no han experimentado una muerte.
Qué decir y hacer
Anime una discusión más específica acerca de la causa de la muerte e invítele
a hacer preguntas; permita que el niño exprese su relato personal de los
hechos. Busque oportunidades para manejar sentimientos cuando el niño esté
listo o cuando una situación diferente se origine; deje que el niño escoja su
propio ritmo. Apoye y acepte la expresión de todo tipo de sentimientos. Eduque
al niño acerca de las reacciones comunes (tristeza, soledad, dolor, rabia, etc.) y
los riesgos involucrados al evitar los sentimientos difíciles.

Ofrezca o busque a otras personas o salidas que le ayuden a la expresión de


sus emociones; recuerde algunos niños se siente incómodos expresando
emociones fuertes a sus padres por miedo a trastornarlos o lastimarlos. Discuta
los cambios que ocurrirán en la casa; pídale sugerencias cuando negocie
nuevas formas de manejar la situación; evite cambios innecesarios. Anime la
discusión acerca de cómo manejar nuevas responsabilidades. Pregúntele al
niño cómo y qué quieren ellos decirle a otros respecto a lo sucedido
(compañeros, amigos, profesores).

Acepte la ayuda de otras personas. Anime y permita el compromiso en


actividades externas. Anime la conmemoración de la persona que murió de
forma que sea para ellos personalmente significativo. Comparta aspecto de sus
propias respuestas y formas de luchar.

De 13 a 18 años: Adolescentes
Reacciones comunes a la muerte
Entumecimiento, re-experimentación del hecho, evitación de sentimientos,
resentimiento, pérdida de confianza, culpa, vergüenza, depresión,
pensamientos suicidas, distanciamiento, aislamiento, ansiedad, pánico,
disociación, oscilaciones del humor, irritabilidad, rabia, auto-implicación,
exagerada euforia, “acting out” (involucrarse en actividades de riesgo,
antisociales o ilegales), abuso de sustancias; miedo a eventos similares, a la
enfermedad, muerte o el futuro; trastornos el apetito y del sueño, quejas o
cambios físicos, declinar académico, rechazo escolar.
Lo que ellos saben y sienten acerca de la muerte
Reacción de duelo tipo adulto, presión para ser responsable e involucrarse en
un comportamiento de adulto y/o resentimiento o enojo por ello, temor de
expresar emociones fuertes, ansiedad por sentirse abrumado o en situación
embarazosa, cambios en su sentido de identidad y propósito en la vida,
pensamientos acerca del futuro (mortalidad personal, eventos importantes sin
el ser querido, etc.).
Qué decir y hacer
Involucre al adolescente en las actividades familiares relacionadas a la muerte,
pero tenga precaución cuando pida su participación por un largo período de
tiempo. Resista el esperar o asignar responsabilidades de adulto. Discuta los
cambios en la familia y trabajen juntos para encontrar soluciones. Tenga
precaución acerca de cualquier cambio que el adolescente pueda querer hacer
durante el trauma o inmediatamente después de una muerte. Considere cómo
el evento o la muerte pueden estar influenciando la conducta usualmente difícil
del adolescente y manéjela directamente.

Eduque al adolescente acerca del duelo y de los riesgos potenciales de la


conducta “acting out”. Sea sensible a sus mensajes respecto a actividades de
riesgo o ilegales. Espere variabilidad del humor y de la conducta. Espere la
tendencia reactiva a llegar a ser excesivamente cercano o, por el contrario,
extremadamente distante. Anime al adolescente a confiar en alguien fuera de la
familia. Permita el desarrollo de las conductas normales de independencia.
Mantenga límites, consistencia y un sentido de estabilidad. Sea razonable con
las reglas y con las expectativas conductuales y académicas.

CONSEJOS GENERALES PARA AYUDAR A UN NIÑO A RECUPERARSE


DE SU DOLOR

1. Dedíquele tiempo
2. Permanezca a su lado
3. Deja que los demás le ayuden
4. Abandone las ideas preconcebidas
5. Dele la oportunidad de expresarse
6. Anímelo a hacer alguna actividad física
7. Lean un libro juntos
8. Recurra a una escuela de padres o grupo de ayuda-mutua
9. Sea consciente de cuándo buscar ayuda profesional

SIGNOS DE ALARMA
Cuando el niño presente alguno o algunos de los siguientes síntomas, busque
ayuda profesional:

1. Lloran en exceso durante largos períodos


2. Tienen rabietas frecuentes y prolongadas
3. Presentan cambios extremos en la conducta
4. Muestran patentes cambios en el rendimiento escolar y las notas
5. Se retraen durante largos espacios de tiempo
6. Muestran falta de interés por los amigos y por las actividades que solían
gustarle
7. Tienen frecuentes pesadillas y problemas de sueño
8. Presentan frecuentes dolores de cabeza, solos o acompañados de otras
dolencias físicas
9. Muestran marcados cambios en el peso (aumentos o descensos bruscos)
10. Tienen apatía, insensibilidad y una falta general de interés por la vida
11. Piensan negativamente acerca del futuro durante mucho tiempo o no se
interesan por él.
EL TRABAJO DEL DUELO

1. Cargas Propias del Duelo


Son los componentes -síntomas y signos- propios de la aflicción: dolor, angustia, rabia
desesperación, sensación de vacío, soledad, ansiedad de separación, etc.
2. Cargas no intrínsecas al proceso
Se trata de los obstáculos que entorpecen y dificultan el desarrollo del proceso del duelo
y que están directamente relacionados con la aflicción y la pérdida: falta de
información, evitación, represión, aislamiento, rechazo, entorno conflictivo no sano para
el desarrollo del duelo, etc.
3. Asuntos Pendientes
Son todas aquellas cosas relacionadas con pérdidas previas de todo tipo (además de los
asuntos pendientes por la pérdida actual) y que no fueron adecuadamente resueltas en su
momento, generando una impronta en la situación actual y/o alterando la capacidad de
la persona para resolver la pérdida actual.
4. Crisis concurrentes
Se trata de los obstáculos que entorpecen, dificultan y retrasan el desarrollo del proceso
del duelo y que no están directamente relacionados con la aflicción y la pérdida:
problemas económicos, obligaciones múltiples, enfermedad de otro familiar,
desplazamientos, violencia, etc.

ESCALA DE EVALUACIÓN DEL TRABAJO DEL DUELO


La Escala de Evaluación del Trabajo del Duelo es un diseño personal del autor y
no ha sido validado ni homologado; su única utilidad es obtener una impresión
global del trabajo del duelo de la persona en particular.
Al analizar el Trabajo del Duelo –todo lo que debe hacer y a todo lo que se tiene que
enfrentar para recuperarse de la pérdida de su ser querido- encontramos varias cosas que
pueden hacerle más pesado o difícil su trabajo de recuperación. En las siguientes
preguntas encontrará algunas de ellas. Le rogamos responda lo más sinceramente
posible que pueda si considera que ese problema en especial le genera más o menos
problemas para su recuperación en base a la escala siguiente:

0: No (no me genera problema)


1: Un poco
2: Bastante
3: Mucho

I. Cargas Propias del Duelo (ponga en la casilla de enfrente el número


correspondiente):
1. Incredulidad ( )
2. Negación ( )
3. Aceptación ( )
4. Inquietud ( )
5. Crisis de angustia ( )
6. Pesadillas ( )
7. Miedo ( )
8. Temor al muerto ( )
9. Boca seca ( )
10. Suspiros frecuentes ( )
11. Debilidad muscular ( )
12. Llanto ( )
13. Rabia ( )
14. Temblor incontrolable ( )
15. Perplejidad ( )
16. Trastornos del sueño ( )
17. Cambios del apetito ( )
18. Manos frías y sudorosas ( )
19. Náuseas ( )
20. Orinadera ( )
21. Diarrea ( )
22. Bostezos ( )
23. Palpitaciones ( )
24. Mareos ( )
25. Disminución de la concentración ( )
26. Trastornos de memoria ( )
27. Ansiedad de separación ( )
28. Sensación de vacío ( )
29. Pérdida de control ( )
30. Estrés prolongado ( )
31. Buscar al ser querido en todas partes ( )
32. Culpa ( )
33. Sentir la presencia del muerto ( )
34. Aislamiento ( )
35. Fatiga ( )
36. Debilidad ( )
37. Repasar lo sucedido una y otra vez ( )
38. Soledad ( )
39. Necesidad de sueño ( )
40. Desesperación ( )
41. Desamparo ( )
42. Impotencia ( )
43. Reasumir el control de la propia vida ( )
44. Abandonar roles anteriores ( )
45. Buscar un significado a lo sucedido ( )
46. Perdonar ( )
47. Aprender a vivir sin esa persona ( )
48. Otro (especifique):

Puntuación: _____ Promedio: ______

II. Cargas no intrínsecas al proceso (ponga en la casilla de enfrente el número


correspondiente):
1. Falta de información ( )
2. Evitar sentir ( )
3. No pensar ( )
4. Reprimir los sentimientos ( )
5. Llorar solo ( )
6. Entorno represivo ( )
7. Aislarse de otros ( )
8. Rechazar los sentimientos ( )
9. Ansiedad ( )
10. Depresión ( )
11. Soledad ( )
12. Otros (especifique):

Puntuación: _____ Promedio: ______

III. Asuntos Pendientes (ponga en la casilla de enfrente el número


correspondiente):
1. Muerte del papá ( )
2. Muerte de la mamá ( )
3. Divorcio o separación de los padres ( )
4. Encarcelamiento de uno o ambos padres ( )
5. Muerte de un familiar que vivía en la misma casa ( )
6. Enfermedad/incapacidad grave en papá, mamá o hermano ( )
7. Abusos sexuales en la infancia ( )
8. Llegada de un nuevo miembro a la familia ( )
9. Cambios importantes a nivel económico ( )
10. Muerte de un amigo íntimo ( )
11. Discusiones frecuentes de los padres ( )
12. Hermano/a abandona hogar por matrimonio o estudio ( )
13. Cambio de residencia (mudanza) ( )
14. Cambio a una escuela nueva ( )
15. Muerte de una mascota ( )
16. Pérdida de objetos amados por robo ( )
17. Pérdida de objetos amados por incendio ( )
18. Pérdida amorosa ( )
19. Pérdida de año escolar ( )
20. Violencia intrafamiliar ( )
21. Violencia en el barrio, ciudad o pueblo ( )
22. Miseria económica ( )
23. Desplazado de otro pueblo o dentro de la ciudad ( )
24. Haber sufrido amputaciones de alguna extremidad ( )
25. Haber sufrido quemaduras visibles (p.ej., en cara) ( )
26. Haber sufrido cirugías visibles (p.ej., en cara) ( )
27. Muerte sin despedida ( )
28. No haberle dicho que le amaba ( )
29. No haberle dicho … ( )
30. No haberle pedido perdón ( )
31. No haber hecho … ( )
32. No haber sido mejor padre, madre, hijo/a, hermano/a, amigo/a, esposo/a, etc. ( )
33. No haber cumplido sus deseos ( )
34. No haber estado allí en ese momento ( )
35. No haber hecho las paces ( )
36. Otras (especifique):

Puntuación: _____ Promedio: ______

IV. Crisis concurrentes (ponga en la casilla de enfrente el número


correspondiente):
1. Pobreza ( )
2. Leves dificultades económicas ( )
3. Moderadas dificultades económicas ( )
4. Graves dificultades económicas ( )
5. Obligaciones múltiples ( )
6. Sufre de enfermedad grave ( )
7. Cirugía pendiente ( )
8. Enfermedad de otro familiar ( )
9. Desplazamientos ( )
10. Violencia local ( )
11. Violencia intrafamiliar ( )
12. Abandono ( )
13. Ambiente familiar conflictivo ( )
14. Otro (especifique):

Puntuación: _____ Promedio: ______

PUNTUACION TOTAL: _____ PROMEDIO TOTAL: _____


CUESTIONARIO DE APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE MUERTE
EN EL NIÑO
CACMuN
J. Montoya Carrasquilla, 2004
Entrevistador:
Fecha Realización:
Nombre del Niño:
Edad:
Cultura Predominante:
Escolaridad:
Estrato S-E:
Recursos de salud:
Religiosidad de la familia:
Religiosidad del niño:
Participación en rituales religiosos:
Violencia local:
Estadísticas de muerte violentas locales:
Acceso a los medios de comunicación:
Disponibilidad de video juegos diarios:
Canales de TV que se ven en la localidad:
¿Pérdida reciente? (especificar quién y fecha de la pérdida):

Cultura Predominante: Cultura que predomina donde el niño vive: hispánica, urbana,
rural, afrocolombiana, indígena (especificar), otra (especificar).
Escolaridad: Año escolar en curso.
Estrato S-E (socio-económico): Muy bajo, bajo, medio bajo, medio, medio alto, alto,
muy alto.
Religiosidad de la familia: Para nada, un poco, bastante, mucho.
Religiosidad del niño: Para nada, un poco, bastante, mucho.
Participación en rituales religiosos: Para nada, un poco, bastante, mucho.
Violencia local: Para nada, un poco, bastante, mucho.
Estadísticas de muerte violentas locales: Nula, muy baja, baja, moderada, alta.
Acceso a los medios de comunicación: Para nada, un poco, bastante, mucho.
Disponibilidad de video juegos diarios: Para nada, un poco, bastante, mucho.
Canales de TV que se ven en la localidad: Menos de 10, de 10 a 30, más de 30.
¿Pérdida reciente? (especificar quién y fecha de la pérdida):

Responda por favor las siguientes preguntas, marcando con una “x” en la o las
casillas correspondientes. La elección puede ser múltiple. El cuestionario debe ser
llevado a cabo por un adulto-cuidador.

1. Irreversibilidad de la muerte (la muerte como algo permanente):

 Cuándo alguien se muere, ¿puede volver? (Si - No)

 Cuando alguien muere, ¿volvemos a ver a la persona? (Si - No)

 Cuando alguien muere, ¿puede seguir haciendo lo que hacía antes? (Si - No)
 ¿Cómo haces que las cosas muertas vuelvan a vivir?:

2. Universalidad de la muerte (la muerte es para todos):

 ¿Hay alguien o algo que no muera? (Si – No)

 ¿Cuáles personas o cosas no mueren?:

 ¿Cuándo morirás?:

3. Inevitabilidad de la muerte (la muerte como algo inevitable):

 ¿Te puedes escapar de ella? (Si – No)

 ¿También te puede pasar a ti? (Si – No)

 ¿También les pasará a tus padres? (Si – No)

 ¿Se puede engañar a la muerte? (Si – No)

 ¿Como?:

4. Cese de funciones (no funcionalidad de la muerte):


Cuando las personas o animales se mueren:

 ¿Siguen sintiendo? (Si – No)

 ¿Respirando? (Si – No)

 ¿Comiendo? (Si – No)

 ¿Durmiendo? (Si – No)

 ¿Soñando? (Si – No)

 ¿Sintiendo hambre? (Si – No)

 ¿Sintiendo frío? (Si – No)

 ¿Sintiendo dolor? (Si – No)

 ¿Tienen que ir al baño? (Si – No)

 ¿Tienen que estudiar? (Si – No)

 ¿Pueden seguir jugando? (Si – No)


5. Causalidad de la muerte. ¿Qué hace que las cosas mueran? (¿por qué se muere
la gente?):

 Por las flechas (Si – No)

 Por las balas (Si – No)

 Por las explosiones (Si – No)

 Por los cuchillos (Si – No)

 Son cosas de Dios (Si – No)

 Por culpa de los hombres (Si – No)

 Por culpa de los médicos (Si – No)

 Por culpa de los violentos (Si – No)

 Por las guerras (Si – No)

 Por el destino (Si – No)

 Por los pensamientos que uno tenga (Si – No)

 Por los deseos que uno tenga (Si – No)

 Por estar o ser muy viejo (Si – No)

 Por estar enfermo (Si – No)

 Porque el corazón, los pulmones, los riñones (o cualquier otro órgano) deja de
funcionar (Si – No)

 Para dejar espacio a otros (Si – No)

 No se porqué se muere la gente ( )

 Otro (especificar):

6. ¿Qué es la muerte? (la muerte es):

 Separación (Si – No)

 Inmovilidad (Si – No)

 Un castigo por malas acciones (Si – No)


 Podrirse (Si – No)

 Un desorden en la casa (Si – No)

 Mucho dolor en los adultos (Si – No)

 Muchas lágrimas (Si – No)

 La gente ya no ríe (Si – No)

 Ya no lo cuidan a uno como antes (Si – No)

 Algo muy maluco (Si – No)

 No ver más a la persona (Si – No)

 No sentir más (Si – No)

 Es como estar dormido (Si – No)

 No se ( )

 Otro (especificar):

7. Cuando piensas en la muerte, lo que más sientes es:

 Miedo (Si – No)

 Dolor (Si – No)

 Angustia (Si – No)

 Separación (Si – No)

 Caos (Si – No)

 Desorden (Si – No)

 Rabia (Si – No)

 Tristeza (Si – No)

 Soledad (Si – No)

 No siento nada ( )

 Otro (especificar):
8. ¿Que crees que pasa cuando uno se muere?

 No pasa nada ( )

 Se va uno donde Dios (Si - No)

 Se queda uno solo (Si - No)

 Se pone uno triste (Si - No)

 Se reúne con otros seres queridos (Si - No)

 Se va para el cielo (Si - No)

 Se va para el infierno si no fue bueno (Si - No)

 Se va uno para el cementerio (Si - No)

 Se va uno de viaje (Si - No)

 Se duerme uno (Si - No)

 Se pudre y se lo comen los gusanos (Si - No)

 Pasa uno a mejor vida (Si - No)

 El cuerpo se detiene del todo (Si - No)

 El cuerpo deja de funcionar (Si - No)

 El cuerpo ya no hará nada de lo que antes hacía (Si - No)

 El cuerpo ya no sentirá dolor (Si - No)

 El cuerpo ya no caminará (Si - No)

 El cuerpo ya no respirará (Si - No)

 El cuerpo ya no comerá (Si - No)

 El cuerpo ya no necesitará dormir (Si - No)

 El cuerpo ya no hablará (Si - No)

 El cuerpo ya no podrá oír (Si - No)

 El cuerpo ya no sentirá frío o calor (Si - No)

 El cuerpo ya no sentirá nada nunca más (Si - No)


 Ya no podrá uno jugar (Si - No)

 No se ( )

 Otro (especificar):

9. Cuándo alguien está muerto, ¿a que se parece?

 A un muerto (Si - No)

 A un esqueleto (Si - No)

 A estar dormido (Si - No)

 A un monstruo (Si - No)

 No se ( )

 Otro (especificar):

10. La muerte está en (personificación):

 Las funerarias (Si – No)

 Los carros fúnebres (Si – No)

 Los cementerios (Si – No)

 Los lugares oscuros (Si – No)

 Los hospitales (Si – No)

 En los cadáveres (Si – No)

 En los esqueletos (Si – No)

 En ninguna parte (Si – No)

 En el hombre del chucho (Si – No)

 En el hombre del saco (Si – No)

 No se ( )

 Otro (especificar):

11. Uno se muere (finalidad de la muerte):


 Porque así es la vida (Si – No)

 Para destruir el cuerpo (Si – No)

 Para poder ir al cielo (Si – No)

 Para estar con Dios (Si – No)

 Para dejar espacio a otros (Si – No)

 No se ( )

 Otro (especificar):

12. ¿Has visto alguna vez a una persona muerta?

 Si ( )

 Si has visto muertos, ¿cuantos has visto hasta hoy? ( )

 ¿Qué edad tenías cuando eso ocurrió por primera vez? ( )

 No, nunca he visto ninguno ( )

 Solo en televisión ( )

 Solo en fotos ( )

 Solo en revistas o periódicos ( )

13. ¿Se te ha muerto alguien antes?

 Si ( ); No ( )

 Si has perdido a alguien, ¿a quien fue?:

 He perdido una mascota ( )

 He perdido varias mascotas (#______)

14. ¿Has participado en algún ritual funerario?

 Si ( ); No ( )

 Si el niño ha participado en un ritual, ¿en cual ha sido?:

 Ha participado en entierros (# de veces):


 Ha participado en velaciones (# de veces):

 Ha participado en novenas (# de veces):

 Ha participado en conmemoraciones (# de veces):

 Otro (especificar):

15. ¿Has visto alguna vez un cuerpo muerto en un ataúd?

 Si ( ); No ( )

 En un entierro ( )

 En televisión ( )

 En una revista o periódico ( )

16. Pinta una imagen o dibujo que mejor representa la muerte para ti.
TRABAJO DEL DUELO EN EL NIÑO
Tareas del duelo en la infancia

1. La tarea más inmediata empieza tan pronto como el niño conoce la pérdida, situación
que tiene lugar en un contexto de limitadas habilidades cognitivas y sociales:

• Encontrar un adulto comprensivo, protector y consolador.


• Obtener una mayor comprensión de lo que ha pasado mientras emplea mecanismos
auto-protectores para protegerse del impacto emocional total de la pérdida
(especialmente la regresión, la irritabilidad, el juego y otras formas de distracción).

2. Aprender a identificar (poner nombre) y manejar sus emociones: identificar, enfrentar


y tratar el dolor psicológico y los otros síntomas y signos que acompañan al
reconocimiento de la pérdida.
3. Confirmar y reafirmar su concepto actual de muerte.
4. Avanzar en su comprensión cognitiva y afectiva: aceptar y re-elaborar la pérdida y la
lucha con el intenso dolor psicológico que resulta.
5. Aprender a vivir sin el ser querido muerto: formar una nueva relación sin excesivo
temor a la pérdida y sin la constante necesidad de comparar la nueva relación con la
vieja y formar una nueva relación con el muerto que evolucionará con el tiempo y que
llegará a ser una presencia interna mantenida para el niño.
6. Re-elaboración cíclica de la pérdida: ser capaz de luchar con el resurgimiento de las
emociones dolorosas en cada transición, pérdida o problema.
7. Reasumir sus Actividades de la Vida Diaria y sus metas del desarrollo: retornar a las
tareas y actividades del desarrollo apropiadas para su edad.
LIMITES EN EL DUELO
¿Qué significa poner límites?

 Ir hasta donde uno quiere

 Permitir expresarse

 Limitar los comentarios que los demás hacen

 Decirle a la gente hasta dónde puede intervenir

Límites externos
Carteles para poner en la puerta de la casa

• Recibo todas las personas que me quieran escuchar

• ¡No entren preguntones ni chismosos!

• Ayude, pero no estorbe

• No haga preguntas tontas

• Necesito besos y abrazos

• Soy tolerante, pero no tanto

• Permítanme sentir

• Déjeme llorar

• Si trae ideas productivas bien pueda siga

• Sin comentarios

• Prohibidos los malos comentarios

• No de consejos, de apoyo efectivo

• Si quiere ayudar escúcheme

• Escúcheme y no pregunte tanto

• Déjeme llorar

• Tu compañía y tu oído me sirven más que tus comentarios

• No hable bobadas

• No quiero hablar con nadie


• Me gusta que me pregunten por mi hijo

• No estoy feliz porque tengo un angelito

• ¡Entiéndame! estoy de duelo

• Infórmese antes de hablar

• Poner el decálogo del acompañante en duelo (en la puerta)

• Hoy no me encuentro venga mañana

• Hoy no recibo vistas

• Prohibidas las visitas

• Hoy si recibo visitas

• Póngase en mi lugar

• Piense antes de hablar

• Su inquieta curiosidad me incomoda

• Hemos perdido un ser querido, estamos como perros rabiosos, por favor no entre

• Prohibido el paso a curiosos

• Todavía tengo dolor, porque mi hijo(a), todavía está muerto

Límites internos
Letreros para poner en una camiseta

• Te fuiste para todo el mundo, pero no par mi

• Toda la vida te vamos a amar

• Lloro cuando me de la gana

• Llora cuando quieras, no te sientas mal cuando llores

• Eres mi ángel de paz, tus alas llenan mi alma (poner una foto del ser querido)

• Ángel a bordo ( el mensaje va junto al corazón)

• Recuerda...estas aprendiendo!

• Soy libre de recordarte cada que quiero

• Siempre estarás en mi memoria

• Puedes gritar si quieres


• Busca compañía cuando quieras llorar

• Busca ayuda cuando la necesites

• Habla de tu ser querido cuando quieras

• No reprimas tus sentimientos

• Busca formas de comunicarte bien y constructivamente

• No te desanimes cuando te sientas mal

• Zona Húmeda (alguien llorando, con un charco de lagrimas)

• Se habla esperanza

• Soy fiel a mis sentimientos


ESCALA DE RIESGO SUICIDA (ERS)
EN INFANCIA Y ADOLESCENCIA
J. Montoya Carrasquilla, 2006 (*)

Nombre:
Edad:
Curso Escolar:
Profesor:
Teléfono:
Fecha realización:

Puntuación
Para nada: 1
Un poco (a veces): 2
Bastante (bastantes veces): 3
Mucho (muchas veces): 4

1. ¿Su comportamiento ha cambiado recientemente (está más inquieto, aburrido o


decaído de lo habitual)?
2. ¿Ha estado recientemente más irritable o violento de lo habitual?
3. ¿Se siente solitario y abandonado por todos?
4. ¿Prefiere permanecer solo o retirado de los demás?
5. ¿Manifiesta sentirse raro, extraño o diferente?
6. ¿Siente que nadie le comprende?
7. ¿Se aísla con frecuencia en su habitación?
8. ¿Ha perdido energías, hasta el punto de parecer que cualquier cosa que tenga
que hacer le va a costar un gran esfuerzo?
9. ¿Está más descuidado en su apariencia personal?
10. ¿Ha perdido peso sin razón aparente en los últimos tiempos?
11. ¿Le ha cambiado el sueño en los últimos tiempos (p.ej., dormir menos o dormir
más de la cuenta aunque sea a diferentes horas del día)?
12. ¿Su estado de ánimo le cambia con mucha frecuencia?
13. ¿Se queja de incapacidad o dificultad para concentrarse?
14. ¿Manifiesta diversas molestias corporales o dolores?
15. ¿Recientemente ha intentado alguna maniobra de intoxicación con bebidas
alcohólicas o fármacos?
16. ¿Habla con frecuencia de temas relacionados con la muerte?
17. ¿Tiene sentimientos de culpa y piensa que debe ser castigado porque es una
persona mala?
18. ¿Ha sentido o manifestado que no sirve para nada, que es un estorbo?
19. ¿Presenta poca tolerancia a los elogios o premios?
20. ¿Ha lanzado recientemente indirectas como “no les seguiré siendo un
problema”, “nada me importa”, “para qué molestarse” o “no te veré otra vez”?
21. ¿Ha pensado o mencionado alguna vez el tener un plan especial para
suicidarse?
22. ¿Le toca enfrentarse solo a una situación de crisis y/o límite en la familia o en el
colegio?
23. ¿Tiene problemas con el alcohol o las drogas?
24. ¿Su ambiente familiar o escolar es conflictivo?
25. ¿Manifiesta pérdida de interés en sus pasatiempos y otras distracciones
habituales?
26. ¿Recientemente ha regalado sus pertenencias más valiosas?

TOTAL:

Puntuaciones mayores de 26 ameritan evaluación.

(*) Esta escala aún no ha sido validada ni homologada (considera algunas de las
preguntas que aparecen en "Pedreira Massa, J.l.: Intervenciones en caso de las tentativas
de suicidio y suicidios consumados en la infancia y la adolescencia. INTERPSIQUIS.
2006; 2006, si bien se basa fundamentalmente en la experiencia recogida de aquellos
familiares que han perdido seres queridos por suicidio de nuestro grupo de apoyo) y es
actualmente utilizada para tamizaje de riesgo suicida en colegios de la ciudad.
LA ESTRATEGIA DE DIOS
(J. Montoya Carrasquilla, 2006)
Este ejercicio puede realizarse en cualquier momento del duelo, si bien se
debería hacer preferentemente desde el inicio del mismo. Para su
realización será oportuno que el paciente/deudo lleve nota de la estrategia
en un cuadernillo que le sirva a modo de diario/bitácora de duelo.
Definir con lujo de detalles lo que se siente en ese preciso momento en
que se evalúa la situación (muy importante en niños).

Identificar, con nombre propio, cada una de las cosas que se sienten (más
importante aún en niños).

Organizar por prioridad (puede ser por grado de intensidad o urgencia,


requerimientos externos, etc.), por reacciones o sentires que la persona
considere “positivos” (alegría, descanso, alivio, etc.) o “negativos” (dolor,
tristeza, rabia, angustia, etc.) o por lo que ella considere apropiado.

Seguir en el tiempo la evolución de cada una de las


emociones/sentimientos identificados. Cada
síntoma/sentimiento/reacción identificado amerita una estrategia
específica que deberá ser también “seguida” (evaluada) a lo largo del
tiempo para determinar su efectividad.
Definir con lujo de detalles lo que se siente en ese preciso momento en
que se evalúa la situación (muy importante en niños), y definir lo que el
profesional siente respecto a ese paciente/deudo en particular.

Identificar, con nombre propio, cada uno de los síntomas/reacciones del


paciente/deudo así como lo que éstos generan en el profesional.

Organizar por prioridad (puede ser por grado de intensidad o urgencia,


requerimientos externos, etc.), por reacciones o sentires que la persona
considere “positivos” (alegría, descanso, alivio, etc.) o “negativos” (dolor,
tristeza, rabia, angustia, etc.), etc., y compararlos con los parámetros del
deudo.

Seguir en el tiempo la evolución de cada una de las


emociones/sentimientos identificados tanto en el paciente/deudo como en
el profesional. Cada síntoma/sentimiento/reacción identificado amerita
una estrategia específica que deberá ser también “seguida” (evaluada) a
lo largo del tiempo para determinar su efectividad desde el punto de vista
del profesional y del deudo.
ASUNTOS PENDIENTES
1. Cosas que no se dijeron o no se hicieron

2. Errores que se cometieron (de ellos para con nosotros o de nosotros para con
ellos)

3. Enojos sin resolver (de ellos para con nosotros o de nosotros para con ellos)

4. Agradecimientos (gracias) que no se manifestaron o dieron

5. Expectativas o sueños que no se llevaron a cabo


ESCALA DE LOGROS EN LAS TAREAS DEL DUELO
(J. Montoya Carrasquilla, 2008)
Nombre
Edad
Sexo
Estado civil
Escolaridad
Barrio donde vive
Relación con el fallecido
Fecha del fallecimiento
Fecha de realización

1. Tengo información clara sobre lo que es el duelo (Si - No)


2. Utilizo como estrategia para recuperarme el hablar o el escribir sobre lo que me pasa
o lo que siento (Si - No)
3. Desde que murió mi ser querido he acudido al menos una vez al médico general (Si -
No)
4. Me gusta recordar lo más detalladamente posible mi vida con el ser querido fallecido
(Si - No)
5. Ya no tengo rabia con nadie (Si - No)
6. MI familia es ahora el apoyo más importante (Si - No)
7. Mi fe en Dios y el consejo espiritual son ahora muy importantes en mi vida (Si - No)
8. Mi vida diaria esta otra vez llena de significados (es interesante para mi) (Si - No)
9. He recuperado la mayor parte de mi sentido de vida (muchas cosas tienen ahora
sentido para mí) (Si - No)
10. Me considero una persona íntegra y completa aunque me falta mi ser querido (Si -
No)

Cada “Si” equivale a 1 punto y cada “NO” a 0 puntos. Puntuación máxima 10.
Considerar su evaluación periódica

Puntuación:

Comentarios al resultado
LOS CUATRO PERDONES

Antes de empezar, habría que decir que el perdón no es precisamente un acto: se trata
más bien de un proceso, prolongado y continuo. Es decir, no es posible perdonar desde
la voluntad; desde ésta lo que sí podemos es “elegir cultivar ese proceso”, sabiendo que
si no lo hacemos una porción de nuestra vida permanecerá infectada, inflamada, y cada
vez que algo la toque, dolerá.

No podemos, entonces, decidir con tanta facilidad “te perdono”, si bien, si que podemos
“decidir colaborar conscientemente con ese proceso”. Este trabajo psicológico, sin
embargo, es sólo una parte. La otra es que, a medida que sostenemos en el tiempo la
intención de cultivar el perdón, algo nuclear de nuestro Inconsciente (nuestra Esencia,
nuestro Sí Mismo, aquello que nos conecta con el Amor Universal) a su vez trabaja
subterráneamente para que el perdón acontezca. Esto significa que la médula del perdón
proviene también de una instancia interna superior. De manera que decidir perdonar
implica disponerse a hacer, humanamente, nuestra parte en ese proceso, y también a
pedir a esa instancia interna (como en una oración) que tenga a bien desplegar eso más
sutil que, desde nuestro psiquismo limitado, no podemos ejecutar. Así, cuando el perdón
adviene y sentimos la herida limpia, es porque muy dentro han convergido nuestro
trabajo psicológico intencional y el trabajo de nuestro Sí Mismo (sin el cual el perdón
no acontece). En otras palabras, sin amor, sin conectarnos con “ese Amor Universal”,
no se dará el perdón. Este proceso toma tiempo.

PRIMER PERDÓN (Cuando el otro nos ofende)


Este perdón hace referencia a “perdonar al otro”: esto no significa aceptar que el ofensor
nos siga dañando, o que retorne a nuestra vida si lo hemos expulsado: implica que esa
persona ya no ocupe tanto espacio dentro de uno mismo, implica que “ya no hay
ofensa”. De modo que no se trata sólo de “ser benévolo” con quien nos hirió, sino de
desenquistar al otro del enorme lugar que ocupa dentro de nosotros mismos cuando esa
herida no ha cicatrizado; se trata de “despojarlo” de su capacidad de hacernos sentir
mal. Ése es el primer perdón.

SEGUNDO PERDÓN (Cuando ofendemos)


Este perdón hace referencia a “pedir perdón al otro”: revisar nuestra historia y el día a
día, determinando a quiénes hemos lastimado, ya sea por torpeza, inmadurez,
ignorancia, egoísmo u otra cosa. Una vez detectados a conciencia estos actos, será
necesario ofrecerle al otro nuestro reconocimiento del error: esto deberá hacerse física o
simbólicamente y preferiblemente de forma verbal, vocalizada (ese proceso es más
efectivo si el ofensor se hace cargo de la herida frente al ofendido, en su presencia o
ante su tumba). De esta forma, también le ayudaríamos a que despliegue, desde él
mismo, el proceso de su primer perdón. Éste acto es liberador, ya sea que nos brinden o
no la disculpa (y debemos estar preparados para lo último, con coraje y dignidad). Esta
es una tarea indispensable en el propio proceso evolutivo del perdón.

TERCER PERDÓN (Cuando nos maltratamos al ofender)


Este perdón hace referencia a “pedirse perdón a sí mismo por el daño causado a otros”:
revisar nuestra historia y el día a día, determinando el daño infringido a otros, ya sea por
torpeza, inmadurez, ignorancia, egoísmo u otra cosa. Una vez detectados a conciencia
estos actos, será necesario ofrecernos el reconocimiento de nuestro error: esto deberá
hacerse de forma verbal, ante un espejo o frente a otros. Éste acto es también liberador y
una tarea indispensable en el propio proceso evolutivo del perdón.

CUARTO PERDÓN (Cuando nos maltratamos a nosotros mismos)


Este perdón hace referencia a “pedirse perdón a sí mismo”, sin más, porque nos hemos
despreciado, lastimado nuestro cuerpo, saboteado y exigido hasta el extremo, además de
habernos expuesto al abuso reiterado de otros ofensores, sin brindarnos mimos,
cuidados ni afecto. Pedirse perdón es un acto de amistad consigo mismo, tal como lo
haríamos en el segundo perdón con cualquier ser querido, el único con el que realmente
conviviremos hasta el fin de nuestros días. Esto se logrará más efectivamente sin lo
hacemos en un momento de soledad, de quietud, a corazón abierto.

Dado que cada uno de los cuatro perdones dinamiza el proceso de los otros tres, se
necesitan recíprocamente.

“El amor es la medida de nuestra capacidad de perdonar: cuanto más amamos menos
necesitamos perdonar”. (J. Montoya Carrasquilla, 2009)

Texto modificado de Virginia Gawel & Eduardo Sosa (Copyright):


http://pensamientosensible.blogspot .com/
ESCALA DE DUELOS
NO RESUELTOS I
J. Montoya Carrasquilla, 2011
Nombre
Edad
Sexo
Estado civil
Escolaridad
Barrio donde vive
Fecha de realización

Qué cree usted respecto a las siguientes pérdidas actuales o pasadas:

( ) Muerte de un ser querido


( ) Separación
( ) Pérdida amorosa
( ) Pérdida de empleo
( ) Pérdida/cambio de domicilio
( ) Pérdida de año escolar/semestre universitario
( ) Abuso en la infancia
( ) Pérdida económica
( ) Situación familiar conflictiva
( ) Pérdida de objetos amados
( ) Desplazamiento forzado
( ) Pérdida de la salud
( ) Pérdida de la libertad o derechos
( ) Enfermedad o cirugía visible
( ) Otra (especifique):

PUNTUACIÓN
3. No me he recuperado completamente
2. Sólo un poco
1. Estoy bastante recuperado
0. Estoy completamente recuperado
0. No aplica

Puntuaciones mayores de 1 indican duelos no plenamente resueltos


ESCALA DE DUELOS NO RESUELTOS II
Montoya Carrasquilla, 2011
Nombre:
Edad:
Sexo:
Estado Civil:
Fecha de la pérdida:
Fecha de realización:
1. Al recordar lo perdido siento tanto dolor y angustia como la inicial
2. No tengo gusto por las cosas
3. Soy incapaz de ayudar a otros en circunstancias parecidas
4. No tengo sueños ni ilusiones
5. No le encuentro sentido a lo sucedido
6. El dolor que siento absorbe varias horas del día
7. No acepto los cambios que la pérdida han producido en mi vida
8. No tengo planes de futuro
9. No disfruto de lo simple y lo sencillo
10. Soy incapaz de honrar la existencia de lo perdido
11. Siento mucha angustia en las fechas significativas
12. La realidad continúa sin tener sentido
13. Me siento como perdido/a
14. Tengo mucha ansiedad de separación

0: En absoluto
1: Un poco
2: Bastante
3: Mucho

PUNTUACIÓN

0-15: Leve
16-30: Moderado
31-42: Severo

Esta escala es un diseño personal del autor; no ha sido validada ni homologada. Su


aplicación solo es útil para evaluar la presencia de un duelo no resuelto.
SÍNTOMAS/SIGNOS DE RECUPERACIÓN

1. Recordar sin tanto dolor y angustia como la inicial

2. Poder vivir nuevamente: sacarle gusto de nuevo a las cosas

3. Ser capaz de ayudar a otros en circunstancias parecidas

4. Volver a ver la vida y sentir, volver a soñar y a tener ilusión

5. Encontrar el “para qué” de lo sucedido (darle sentido a lo sucedido)

6. El dolor ya no absorbe la totalidad de las horas del día

7. Cuando se acepta el cambio que la muerte produjo

8. Disminuye el estrés por los planes propuestos

9. Disfrute de lo simple y lo sencillo (p.ej., se agradece, desde el corazón, un


amanecer)

10. Ser capaz de honrar la existencia del ser querido muerto

11. Disminuye la angustia por las fechas significativas

12. Se encuentra de nuevo la realidad (se le da sentido a esta)

13. Se recupera el sentido de vida (al menos parte de éste)

14. La persona se encuentra de nuevo a sí misma (se recompone la personalidad)

15. Cuando desaparece la ansiedad de separación

16. Cuando los objetos transicionales pasan a ser simbólicos


COSAS QUE NO SE DEBEN HACER
Cuando queremos ayudar a una persona que ha perdido un
ser querido
1. Inhibir la expresión de sentimientos y obligar a la persona que ha sufrido la
pérdida a asumir un papel determinado según los criterios propios de otra
persona. Es importante reconocer que los consejos "no piense más en eso", "piense
en los demás", "no se preocupe", "tiene que ser fuerte", "no llore que no lo va a
dejar ir o no lo va a dejar descansar", son pueriles, ingenuos, imposibles de lograr
y no ofrecen ningún apoyo a la persona. Debemos dejar que la persona tenga
sentimientos perturbadores sin tener la sensación de que nos están defraudando.
Además, se deben respetar las diferencias individuales en la expresión del dolor y
en la recuperación del mismo.

2. Salir huyendo ante la mínima expresión de sentimientos dolorosos. Permitir y


animar la expresión de los sentimientos de dolor y tristeza por la pérdida del ser
querido son uno de los factores claves en la ayuda a las personas que han tenido
pérdidas. Así, debemos estar atentos y escuchar el dolor, la tristeza, la rabia, la
frustración, la soledad y todos los otros sentimientos que acompañan a la aflicción.
Además, será necesario tener listos los hombros, los brazos y el pecho como
consuelo para sostener la afligida existencia de nuestro hermano afligido.

3. Decirle a la persona que ha sufrido la pérdida lo que tiene que hacer como si uno
fuera el que está sintiendo el dolor. En cosas de dolor, como el dolor que produce
la pérdida de un ser querido, el deudo es el experto y es precisamente él quien
deberá hablar y no nosotros (recuerde que "duelo que no se habla es duelo que no
se cura"). Además, no sugiera que hacer, hágalo usted mismo.

4. Decir "sé cómo se siente". Recuerde que cada persona experimenta su dolor de
una manera única y nadie como ella sabe como se siente; muestre su comprensión
("entiendo que debe sentirse mal") e invite a la persona a que comparta sus
sentimientos si es su deseo. No de por su puesto que los conoce. Recuerde que lo
importante no es lo que usted diga sino lo que permite que la otra persona le diga;
una escucha comprensiva es la actitud más apropiada. Frases como "los caminos
del Señor son insondables" y otras parecidas solo convence a la persona de que no
nos preocupamos lo suficiente por entenderla.

5. Decirle "llámame o ven a mi casa si te sientes muy mal o necesitas algo".


Cuando uno se siente tan mal no suele tener ganas de llamar por teléfono o
arreglarse para ir a visitar a otros, así, este tipo de ofrecimientos indefinidos suele
declinarse y se pierde la ayuda ofrecida. No espere a que el deudo busque ayuda,
tome la iniciativa y visítelo o llámelo.

6. Sugerir que "el tiempo cura todas las heridas". Debido a que el tiempo que
domina la experiencia del duelo durante los primeros 6-12 meses es el tiempo
subjetivo (es decir, la vivencia personal e intransferible del paso del tiempo
cronológico), esta conocida sentencia no suele cumplirse durante este primer
período. Sabemos que las experiencias alegres acortan la vivencia subjetiva del
paso del tiempo mientras que las experiencias tristes y dolorosas (tiempo del duelo)
alargan la sensación de paso del tiempo. Así, en un tiempo como el del duelo es
normal tener la sensación de encogimiento o alargamiento del paso del tiempo
dependiendo del estado de ánimo de la persona en un momento determinado
(recuérdese la experiencia emocional de montaña rusa del duelo).

7. Ante la demanda de ayuda, delegarla en otros. Nuestra presencia, interés y


preocupación genuina es lo que marca la diferencia en situaciones como esta. No
tiene que pensar que tiene que decir algo, lo importante es que este allí, así sea sin
decir nada.

8. Intentar que la persona se de prisa en superar su dolor. El trabajo del duelo


requiere tiempo y paciencia y no puede hacerse en un plazo de tiempo fijo. Cada
persona tiene su propio tiempo y velocidad y las prisas son malas compañeras de
viaje. El animar a la persona a "ocupar su tiempo" es una buena estrategia "por
momentos" (se utilizan mecanismos de evitación y distracción), pero recuerde que
estas estrategias no solucionan el problema, lo aplazan, quizás para un momento
en que la persona se encuentre sola. No intente cubrir con otras cosas lo que usted
puede hacer con su presencia.

9. Retirar de la vista de la persona toda información referente al duelo, al dolor, la


pérdida, la aflicción y el luto. Es importante reconocer que la primera tarea en el
duelo es la educación en duelo, es decir, informarse sobre lo que a uno le está
pasando, de esta forma sabrá qué hacer y qué no hacer.

10. Aislar a la persona de su familia y fomentar o crear indisposición mutua. El


duelo es un "asunto de familia" y es precisamente la familia la institución más
importante para la recuperación de la pérdida de un ser querido. Así, deberá
contribuir a que el apoyo y la comunicación efectiva de la familia sean los
instrumentos más efectivos que faciliten la recuperación.

11. Desentenderse de la persona en duelo. Debido a que el proceso del duelo es


largo y toma su tiempo, las personas se suelen agotar de prestar su apoyo y
consuelo o suponen que "ya es suficiente" (según su propio criterio de tiempo) y
van dejando de lado a la persona con el agravante de la pérdida añadida de
compañía y consuelo. Dosifique su ayuda según los criterios que entre usted y la
persona afligida acuerden y, en la medida en que pueda, no interrumpa
bruscamente su apoyo. Preocuparse por una persona afligida también significa
prestar atención a la presencia de reacciones anormales o distorsionadas del duelo
y animar a la realización de todas las actividades necesarias para la promoción,
mantenimiento de la salud y prevención de enfermedades durante este difícil
período en la vida de la persona.

12. Rechazar cualquier tipo de grupo de terapia de duelo. Una de las personas más
adecuadas para ayudar a otra en duelo es precisamente otra persona en duelo que
ya ha avanzada un poco más por el difícil y doloroso camino de la recuperación.
Este tipo de ayuda se obtiene precisamente en los grupos de auto-ayuda y ayuda-
mutua. Los beneficios de este tipo de terapia son reconocidos a nivel mundial.
COSAS QUE SE DEBEN HACER
Cuando queremos ayudar a una persona que ha
perdido un ser querido
1. Leer e informarse de todo lo relacionado con el duelo, la aflicción y el luto. De
esta forma la ayuda será más efectiva. Además, deberán mantenerse abiertas las
puertas de la comunicación. Si no sabe qué decir, pregunte: "¿cómo ha estado
hoy?", "¿Cómo va el día?".

2. Mantener los oídos atentos para escuchar el dolor, la tristeza, la rabia, la


frustración, la soledad y todos los otros sentimientos que acompañan a la aflicción.
Intente escuchar un 80% del tiempo y hablar solo un 20%. Hay muy pocas
personas que se tomen el tiempo necesario para escuchar las preocupaciones más
profundas de otros.

3. Permita y anime la expresión de los sentimientos de dolor y tristeza por la


pérdida del ser amado, sin salir huyendo ante la expresión de los mismos.
Establezca un contacto físico adecuado (por ejemplo, poniendo el brazo sobre el
hombro del otro o dándole un abrazo cuando fallan las palabras) y aprenda a
sentirse cómodo con el silencio compartido en lugar de intentar hablar para
animar a la persona. Además, sea paciente con la historia de la persona que ha
sufrido la pérdida y permitirle compartir sus recuerdos del ser querido.

4. Preste, indefinidamente y mientras sea necesario, sus hombros, brazos y pecho


como consuelo para sostener la afligida existencia de su afligido hermano.

5. No espere a que el deudo busque ayuda, tomaré siempre la iniciativa visitándolo


o llamándolo. Puede también ofrecer ayuda concreta con las tareas de la vida
cotidiana. Lo importante sigue siendo estar ahí.

6. Contribuya a que el apoyo y la comunicación efectiva de la familia sean los


instrumentos más efectivos que faciliten la recuperación por la pérdida del ser
amado.

7. Respete las diferencias individuales en la expresión del dolor y en la


recuperación del mismo.

8. Este atento a la presencia de reacciones anormales o distorsionadas del duelo.

9. Anime la realización de todas las actividades necesarias para la promoción,


mantenimiento de la salud y prevención de enfermedades durante el duelo.

10. Una vez alcanzada la recuperación, anime y colabore en el establecimiento de


grupos de auto-ayuda en mi vecindario.
BOTIQUIN DE PRIMEROS AUXILIOS ESPIRITUALES
De la misma forma que en situaciones de urgencia física (por ejemplo, ante una
herida o quemadura) acudimos a nuestro botiquín personal, familiar o empresarial
de primeros auxilios, igualmente debemos implementar nuestro "botiquín de
primeros auxilios espirituales" en caso de dolor TOTAL. He aquí algunas ideas
aportadas por los grupos de duelo:

1. Pañuelos desechables

2. Devocionario o Biblia

3. Libro preferido

4. Teléfonos de amigos que nos pueden ayudar y que saben escuchar

5. Fotos que nos traen gratos recuerdos

6. Frases célebres o reflexiones escritas o grabadas

7. Objetos personales del fallecido

8. Cartas personales

9. Música preferida por el fallecido o por uno mismo

10. Radio-grabadora para escuchar o reproducir

11. Grabación de audio o imagen (VHS)

12. Libreta y bolígrafo para tomar apuntes

13. Vela, veladora o velón