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MÚSCULOS

Los músculos son tejidos del cuerpo humano compuestos por fibra muscular, que se contraen
durante los movimientos corporales. Existen 656 músculos en el cuerpo humano y son de
tres tipos. El músculo cardíaco es un músculo diferente de los otros, particularmente porque
está sometido a la influencia de las hormonas y se contrae de modo involuntario. Los
músculos lisos, como los presentes a nivel del estómago, son músculos que funcionan sin
estímulo voluntario. Los músculos esqueléticos están unidos a los huesos y permiten
moverlos. La forma de los músculos es alargada, plana o circular.
ESQUEMA

FUNCIÓN DE LOS MÚSCULOS


El sistema muscular facilita el movimiento de nuestro cuerpo, permitiendo la movilidad del
esqueleto, pero además trabaja el sintonía con otros sistema de nuestro organismo para
garantizar el adecuado funcionamiento del cuerpo.
Una musculatura saludable no es, al contrario de lo que muchos piensan, un aspecto
meramente estético, por el contrario es importante mantenerlos saludables si queremos
desplazarnos de forma adecuada y sin conflictos. ¿Te preguntas cuál es la función de los
músculos? Pues atento porque en unComo.com te la explicamos con detalle.
TIPOS DE MÚSCULOS
Existen tres tipos de músculos: voluntarios o esqueléticos, involuntarios o lisos y cardíaco o
miocardio que se diferencian por las células que los componen y la función que realizan. Sin
embargo, hay otras clasificaciones musculares, según su forma, función y movimientos
realizados.
MÚSCULOS VOLUNTARIOS
Mantienen unido el esqueleto (por eso se les conoce también como esqueléticos) con la ayuda
de los tendones. Son los que le dan forma al cuerpo y lo ayudan con los movimientos diarios.
A los músculos voluntarios se les denomina también estriados, porque están conformados
por fibras (células), que tienen franjas (estrías) horizontales que se pueden ver con un
microscopio. Sus fibras, además, se caracterizan por ser estrechas, largas y agruparse por
miles o cientos. Cada una mide desde 1 mm hasta 4 cm de largo y unas pocas milésimas de
milímetro de ancho. Poseen todos los componentes normales de cualquier otra célula del
cuerpo, pero presentan dos diferencias: una de ellas es que su número de mitocondrias (donde
se produce la respiración celular) es mayor, porque estas deben suministrar la gran cantidad
de energía que necesita el músculo, y la otra diferencia está en la existencia de miofibrillas,
también en un número mucho mayor al normal (varios cientos).
Los músculos voluntarios (se les llama así porque podemos controlar sus movimientos) son
los mayoritarios, ya que son 600 de los 650 músculos que hay en el cuerpo.
Son los que nos permiten realizar la función locomotora, en la que el sistema óseo es el
componente pasivo (soporte), y los músculos, el activo, debido a que se contraen, generando
el movimiento.
Como los músculos voluntarios están unidos al hueso se les ubica, principalmente, en las
piernas, los brazos, el abdomen y el pecho.
Se caracterizan también porque se pueden contraer rápidamente y con fuerza, por eso se
agotan con facilidad y deben descansar entre esfuerzos.
MÚSCULOS INVOLUNTARIOS
Están compuestos de células con forma de huso (angostas y alargadas) y de apariencia lisa
(de ahí su otra denominación). Esto último porque carecen de estrías transversales, aunque
muestran débiles estrías longitudinales.
Se caracterizan por su acción involuntaria (razón por la cual se denominan así), la que es
activada por el sistema nervioso y las hormonas.
En la contracción misma, estos músculos funcionan de manera parecida a los esqueléticos,
pero demoran más en contraerse. Además, los involuntarios pueden permanecer contraídos
durante más tiempo, porque no se agotan fácilmente. Los músculos lisos se localizan en los
órganos internos (de aquí que también se llamen “viscerales”) y en los grandes vasos
sanguíneos. Así, las paredes del estómago y de los intestinos son ejemplos de estos músculos,
ya que permiten descomponer los alimentos y moverlos a través del sistema digestivo.
MÚSCULO CARDÍACO
Se encuentra en las paredes del corazón, permitiendo que se realicen las contracciones
rítmicas y potentes que fuerzan a la sangre hacia el exterior de este órgano. Este músculo
presenta características especiales, ya que se podría decir que su estructura es estriada, pero
su contracción es involuntaria. Sin embargo, hay que hacer algunas precisiones en ambos
aspectos. En el caso de la apariencia de las fibras que lo componen, si bien en sus células
están presentes estriaciones longitudinales y transversales imperfectas, difieren del músculo
esquelético o estriado, sobre todo en la posición central del núcleo celular (o de la fibra) y en
la ramificación de las fibras. Además, las fibras musculares del corazón poseen mayor
cantidad de mitocondrias, pues el corazón no debe dejar de funcionar.
En cuanto a las contracciones, hay una diferencia en el tráfico de señales nerviosas (entre el
músculo y el sistema nervioso), ya que estas deben ser más continuadas que frecuentes (si
fueran frecuentes el corazón podría agotarse y morir). Además, este músculo, a diferencia
del estriado y del liso, requiere de uno a cinco segundos para volver a contraerse.
OTRAS CLASIFICACIONES MUSCULARES
Además de las diferencias de estructura entre los músculos, también se hacen distinciones de
acuerdo con sus dimensiones, formas y lugar donde se ubiquen, entre otros aspectos. A
continuación veremos otras maneras en que se clasifican los músculos.
SEGÚN SUS DIMENSIONES Y FORMAS, LOS MÚSCULOS SE CLASIFICAN EN:
– Largos: son extendidos y estrechos y de gran potencia. Estos, a su vez, pueden ser
fusiformes o planos, según el diámetro transversal sea mayor en su parte media que en los
extremos. Así, el bíceps es un músculo largo y fusiforme, mientras que el recto del abdomen
es largo y aplanado.
– Cortos: son aquellos que, independientemente de su forma, tienen muy poca longitud. Por
ejemplo, los de la cabeza y cara.
– Orbiculares: su forma puede ser más o menos circular y son los que rodean alguna
estructura importante, como los de la boca y los de los párpados.
– Anchos: son aquellos en los que todos sus diámetros tienen, aproximadamente, la misma
longitud y generalmente, son aplanados y delgados. Un ejemplo es el dorsal ancho de la
espalda.
Los músculos de las extremidades pueden realizar distintos movimientos, entre ellos, los de
flexión o extensión, de rotación (pronación y supinación), de aproximación (aducción) o
alejamiento (abducción).
ESTO DETERMINA OTRA TIPOLOGÍA DE MÚSCULOS, CUYAS CATEGORÍAS
SON:
– Flexores: permiten la flexión de las extremidades (por ejemplo, doblar la pierna sobre el
muslo o el brazo sobre el antebrazo).
– Extensores: permiten la extensión de las extremidades (ejemplo, estirar la pierna sobre el
muslo).
– Pronadores: son los que hacen girar las extremidades (por ejemplo, las manos) hacia
adentro.
– Supinadores: son los que permiten la inclinación de las extremidades hacia afuera.
– Abductores: son los que se encargan de alejar las extremidades del eje central del cuerpo.
Un ejemplo es levantar un brazo a los lados.
– Aductores: estos acercan las extremidades hacia el eje central del cuerpo. Ejemplo: poner
el codo a nivel del ombligo.
CARACTERÍSTICAS Y FUNCIONES GENERALES
La principal característica común a todos los tipos de músculos es que tienen la capacidad de
contraerse. Mediante este proceso de contracción los músculos son responsables de
prácticamente todo el movimiento del cuerpo, incluyendo los movimientos involuntarios
como la contracción del diafragma pulmonar para respirar o las contracciones que producen
los latidos del corazón. Saltar, respirar, parpadear o reír son movimientos guiados todos por
la contracción muscular. Todo este proceso muscular está controlado por el sistema nervioso,
aunque hay algunos músculos, como el miocardio, que pueden funcionar de forma autónoma.
Además de la locomoción y movimientos de órganos internos, el sistema muscular interviene
en el mantenimiento de la postura corporal, dan la forma típica del cuerpo, ofrece protección
y ayuda a mantener la temperatura corporal. Por ejemplo, si
hace frío los músculos se contraen de forma rápida, y a
menudo involuntaria, para incrementar el metabolismo e
incrementar la temperatura (los típicos tiritones cuándo se
siente frío).

Otros criterios de clasificación


Además de la clasificación anterior, basada en aspectos fisiológicos e histológicos, los
músculos pueden clasificarse atendiendo a otros criterios. Algunos de los más utilizados son
la forma de control por parte del sistema nervioso, la morfología (anatomía) y los
movimientos que realizan (biomecánica).
SEGÚN EL TIPO DE CONTROL
En función de la forma de control podemos distinguir cuatro tipos de músculos:
Voluntarios: el control del músculo es ejercido de forma voluntaria por el individuo. Se
asocian con la musculatura esquelética.
Involuntarios: estos músculos están controlados por el Sistema Nervioso Central sin
intervención voluntaria del individuo. También se conocen como músculos viscerales por
estar asociados generalmente a vísceras. Se asocian con la musculatura lisa.
Autónomos: funcionan de forma autónoma e involuntaria sin intervención del Sistema
Nervioso Central. Por ejemplo, el músculo cardíaco que genera su propio impulso nervioso
en el nodo sinoauricular.
Mixtos: los músculos de control mixto suelen tener movimientos involuntarios pero pueden
también moverse de forma voluntaria. Por ejemplo, el diafragma se mueve de forma
involuntaria en el ciclo de la respiración pulmonar pero también puede ser controlado de
forma voluntaria. El control voluntario de este tipo de músculos suele ser limitado.
SEGÚN LA FORMA
Largos: son músculos cuya longitud es mayor a su anchura. Pueden dividirse a su vez en
músculos largos fusiformes y músculos largos planos.
Cortos: músculos de poca longitud, independientemente de su forma.
Anchos: suelen ser delgados y aplanados. Por ejemplo, el dorsal ancho de la espalda.
Fusiformes: músculos largos más gruesos en la parte central (forma de huso). Por ejemplo,
el bíceps.
Planos: son músculos aplanados, largos o cortos, pero generalmente anchos. Por ejemplo,
los músculos abdominales del tórax.
Abanicoides: las fibras musculares se disponen en abanico. Por ejemplo, los pectorales.
Circulares: son músculos con forma de aro. Todos los esfínteres suelen estar asociados a un
músculo circular. Por ejemplo, el píloro.
Orbiculares: son músculos alargados y que dejan un orificio en el centro; se podría decir
que están entre los músculos fusiformes y circulares. Por ejemplo, los músculos de los labios
que permiten abrir y cerrar la boca o los músculos de los párpados.
SEGÚN LOS MOVIMIENTOS QUE REALIZAN
La forma, localización, combinación con articulaciones y huesos y la disposición de las fibras
musculares determinan el movimiento que un determinado músculo puede realizar. Por
ejemplo, los distintos músculos de las extremidades pueden ser, en función del movimiento
que realizan:
Flexores: permiten flexionar una articulación en el plano sagital. Por ejemplo, flexionar el
brazo sobre el antebrazo.
Extensores: realizan el movimiento contrario a los flexores permitiendo extender una
articulación. Por ejemplo, extender el brazo desde la posición de flexión.
Pronadores: es un movimiento de rotación hacia dentro. Este movimiento se realiza en el
planto transversal.
Supinadores: movimiento de rotación hacia el exterior contrario al que realizan los músculos
pronadores.
Abductores: son músculos que realizan movimientos de alejamiento del eje central del
cuerpo en el plano frontal. Por ejemplo, levantar el brazo lateralmente desde el hombro.
Aductores: realizan el movimiento contrario a los abductores.
En muchas articulaciones se combinan varios tipos de músculos permitiendo movimientos
más complejos en varios planos.
PROPIEDADES DE LOS MÚSCULOS
Excitabilidad: Es la facultad de percibir un estímulo y responder a este, es decir, aplicado al
músculo esquelético, se produce un estímulo de naturaleza química (acetilcolina) con la
respuesta de producción y propagación de un potencial de acción que origina la contracción
muscular.
Contractibilidad: Es la capacidad de contraerse con fuerza ante un estímulo apropiado,
pudiendo dividirse la contracción en varios tipos: isotónica concéntrica, isotónica excéntrica
e isométrica.Propiedades de los músculos
Elasticidad: Es la capacidad de estiramiento; cuando las fibras musculares para acortarse y
recuperar su longitud inicial tras el estiramiento.
Extensibilidad: Es la facultad de estiramiento; cuando las fibras musculares se relajan tras
una contracción (acortamiento) pueden estirarse más allá de su longitud de descanso.
Plasticidad: Es la capacidad del músculo para modificar su estructura en función del trabajo
que efectúe, produciéndose una adaptación debida al entrenamiento.