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Foro, Nueva época, vol. 16, núm.

2 (2013): 379-389ISSN:1698-5583

RECENSIONES
REVIEWS-REZENSIONEN

Pilar Gómez Pavón, Tratamientos médicos: su responsabilidad penal y civil,


3.ª ed., Barcelona, Bosch, 2013, 389 pp.

«Uno de los problemas más de- se ha visto incrementado aún más


batidos en la actualidad es, posible- en los últimos tiempos, en que se
mente, la responsabilidad penal del constata un importante crecimien-
profesional de la Medicina». Con to de denuncias, querellas y deman-
estas palabras la profesora Gómez das contra los profesionales de esta
Pavón introduce al lector en la obra ciencia. A ello hay que sumar el de-
Tratamientos médicos: su respon- sarrollo actual de la ciencia mé-
sabilidad penal y civil, cuya terce- dica y la bioética, los nuevos me-
ra edición ha visto la luz este año canismos tendentes, por ejemplo,
2013, prueba irrefutable del interés a prolongar la vida artificialmen-
que suscita el tema, a la par que del te, o los avances de la genética y
éxito que cosecha la obra. la neurociencia. El libro que tengo
Constituye este libro un trabajo el honor de reseñar no sólo afron-
riguroso, ejecutado minuciosamen- ta estos problemas desde un plano
te, fruto del esfuerzo investigador eminentemente práctico, sino tam-
de quien, desde el conocimiento de bién dogmático, analizando al de-
la dogmática jurídico-penal y desde talle problemas tales como la deter-
el ejercicio de la profesión, ha sabi- minación de los límites de la vida o
do exponer magistralmente la muy la integridad física, bienes jurídico-
variada problemática que aconte- penales que se ven comprometidos
ce en torno a la responsabilidad en la mayor parte de intervenciones
del médico. Y lo ha hecho, ade- médicas, el contenido del consenti-
más, desde una doble perspectiva: miento por parte del paciente, las
penal y civil. intervenciones médicas en el ámbi-
Como pone de manifiesto la to penitenciario o la influencia del
propia autora, el ejercicio de la Me- llamado «estado de necesidad» en
dicina ha sido objeto desde hace el círculo de la Medicina.
ya algún tiempo de la atención del Esta tercera edición incluye im-
Derecho y, muy particularmente, portantes novedades, en cuya re-
del ordenamiento penal. Ese interés dacción he podido colaborar acti-
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vamente gracias a la generosa oferta jurisdiccional de los profesionales


de la profesora Gómez Pavón. Se de la Medicina, tanto penal como,
han visto incluidas las últimas mo- sobre todo, civil.
dificaciones que, en materia de re- El libro consta de dos partes
gulación del delito de aborto y de bien diferenciadas. En la primera
interrupción voluntaria del emba- parte se aborda la irresponsabilidad
razo, se han aprobado en nues- del médico. Analizar la responsabi-
tro país, manteniéndose además el lidad del profesional de la Medicina
contenido de anteriores ediciones conlleva como paso previo y nece-
a la vista de las reformas anuncia- sario fundamentar los supuestos de
das sobre esta cuestión por el Mi- irresponsabilidad del mismo. Cons-
nisterio de Justicia, lo que permite tituye este un tema exento de con-
al lector formarse una idea comple- senso, aunque, como bien advierte
ta, en términos comparativos, de la autora, son dos las líneas prin-
las distintas regulaciones que en re- cipales para fundamentar la irres-
lación con el aborto han existido ponsabilidad de estos profesiona-
en España. También se ha actuali- les: el consentimiento del paciente,
zado todo lo referente al consenti- y la denominada «lex artis». Esta
miento del paciente en las interven- primera parte supone el contenido
ciones médicas; así, por ejemplo, la mayor del libro (capítulos II a X,
posibilidad de que las mujeres me- pp. 15 a 308). En la misma se abor-
nores de edad, mayores de dieci- dan temáticas tales como el conte-
séis años, puedan consentir por sí nido del bien jurídico vida e inte-
mismas en la interrupción volun- gridad corporal, la eutanasia, o la
taria del embarazo. Se incorporan eficacia del consentimiento en las
también las modificaciones que en lesiones, para adentrarse después
estos últimos años han afectado a en delimitar el contenido de lo que
la Ley de Autonomía del Paciente, entendemos por «tratamiento mé-
con especial referencia a las nue- dico». Respecto de este último, la
vas obligaciones legales de los cen- autora defiende una interpretación
tros en materia de consentimiento del mismo que no sólo engloba las
por parte de personas discapacita- actuaciones del profesional médico
das (Ley 26/2011, de 1 de agosto). de carácter eminentemente curati-
Por lo demás, como viene siendo vo, sino, también otros supuestos
habitual desde la primera edición que, como la exploración o el diag-
de esta obra, en esta última Trata- nóstico, pueden quedar integrados
mientos médicos actualiza y pone en esta definición. Los tratamientos
al día toda la jurisprudencia verti- médicos, por tanto, se dirigen a con-
da en materia de responsabilidad seguir un mayor bienestar de la per-

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sona, lo que no engloba meramente co ejecuta. El deber de información


un bienestar en términos estrictos del médico debe extenderse al es-
de «salud». De ahí que también los tado de salud del paciente, al trata-
supuestos de eutanasia puedan en- miento o tratamientos indicados, y
tenderse como tratamiento médi- a los riesgos que dichos tratamien-
co. En el bloque de capítulos desti- tos pueden suponer, sin que la in-
nado a analizar el fundamento de la formación pueda quedar restringi-
irresponsabilidad del médico tiene da exclusivamente a uno de estos
también un peso importante el es- aspectos. Debe tenerse en cuen-
tudio del consentimiento del pa- ta que la actuación del profesional
ciente. Ya desde el punto de vista médico no sólo supone una inje-
dogmático-penal el tema del con- rencia en la salud del paciente, sino
sentimiento ha hecho correr autén- que en muchos casos puede conlle-
ticos ríos de tinta por parte de la var una intromisión en la libertad o
doctrina científica, que no ha lle- intimidad de aquél. Como se insis-
gado a un consenso generalizado te en este capítulo, lo anterior debe
ni sobre la naturaleza jurídica del ser observado a la hora de estable-
mismo (causa de atipicidad o causa cer los límites del deber de infor-
de justificación) ni sobre su conte- mación del médico. Por su parte, el
nido. La profesora Gómez Pavón receptor de la información lo es el
aborda esta problemática desde di- propio paciente, siéndolo además
ferentes puntos de vista, partiendo con carácter exclusivo y excluyen-
de un análisis de lege data sobre los te: el médico sólo podrá proporcio-
requisitos de validez que debe cum- nar información a las personas vin-
plir el consentimiento, la problemá- culadas a aquél en caso de que el
tica del consentimiento no-expre- propio titular lo permita. Sin em-
so o presunto, y el contenido de la bargo, cuando el paciente (sea o no
Ley 41/2002, reguladora de la auto- por incapacitación) no posea las fa-
nomía del paciente. cultades necesarias para consentir
Una vez delimitado el conteni- (a criterio del médico), la informa-
do del consentimiento, Tratamien- ción podrá ser facilitada a los fa-
tos médicos recoge un completo miliares o demás personas vincula-
análisis del objeto sobre el que das. La autora trata esta cuestión
aquél debe versar, ámbito no exen- con suma atención y con la acertada
to de problemas, que orbitan, por profundidad que reclama el tema,
ejemplo, en torno al derecho y al analizando las diferentes posiciones
deber de información, o a la discor- doctrinales y adoptando fundamen-
dancia entre lo que el paciente con- tadas tomas de postura respecto de
siente y lo que el profesional médi- las mismas. Y no es extraño que así

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lo haga, teniendo en cuenta que el miento de un deber y el estado de


deber de información del médico necesidad (justificante), para des-
es necesario para que el paciente, cender después a supuestos concre-
que debe consentir en el tratamien- tos que se revelan ante el ejercicio
to, pueda formarse una opinión de la actividad médica: tratamien-
y adoptar finalmente una postu- to de enfermedades infecto-conta-
ra (positiva o negativa) respecto de giosas, o supuestos de riesgo para la
aquél. El deber de información, por salud pública o epidemias, pasan-
tanto, debe ponerse siempre en re- do por el interesantísimo problema
lación con el derecho a la autode- de la intervención médica en el ám-
terminación del paciente. bito penitenciario, en que se traen
Seguidamente se aborda la no a colación acontecimientos sobra-
menos interesante cuestión de los damente conocidos en nuestro país
tratamientos médicos no consen- como la huelga de hambre de los
tidos. Como acertadamente se- reclusos pertenecientes al GRAPO,
ñala Gómez Pavón, el facultativo acertado ejemplo del conflicto de
nunca podrá intervenir al pacien- intereses entre la «voluntad suici-
te sin contar con el consentimiento da» del interno y la obligación de la
de éste, salvo que pueda apreciarse Administración de velar por la vida
una causa que lo justifique, tal como y salud del recluso. Para solucio-
un estado de necesidad o el cum- nar todos estos conflictos, la autora
plimiento de un deber. El punto no sólo estudia los diferentes razo-
de partida anterior exige que, por namientos vertidos por la doctri-
regla general, el profesional médi- na penal, sino también los pronun-
co cuente siempre con el consen- ciamientos jurisprudenciales sobre
timiento del paciente. Sin embar- esta materia, con especial atención
go, no dejan de ser problemáticos a la opinión mantenida por el Tri-
aquellos casos en los que el con- bunal Constitucional.
sentimiento no ha sido prestado, y Acto seguido, Tratamientos mé-
el sujeto requiere de una determi- dicos dedica una importante parte
nada intervención médica, supues- de su contenido a analizar la inter-
tos en los que acontece un auténti- vención médica en supuestos de
co conflicto de intereses que debe aborto, tema en el que se susci-
ser resuelto a favor o en contra de tan cuestiones de lo más diversas:
la intervención. El capítulo IX del el inicio de la vida, los supuestos
libro analiza con inusitada maestría prohibidos o permitidos por la le-
esta temática, partiendo de un aná- gislación, o la naturaleza del ante-
lisis genérico de las causas de jus- rior sistema de indicaciones (hoy
tificación que suponen el cumpli- sustituido por un sistema de pla-

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zos, que también se analiza en esta por lo que es necesario encontrar


tercera edición, como indicábamos un punto de acuerdo, satisfactorio
al comienzo de esta reseña). Espe- para solucionar este conflicto de in-
cial atención merece la nueva re- tereses. Ello siempre sin perder de
gulación del aborto operada me- vista la seguridad jurídica necesaria
diante la Ley Orgánica 2/2010, de ante este tipo de supuestos, sobre
3 de marzo, normativa, que supo- todo cara al profesional de la Me-
ne un auténtico punto de inflexión dicina que se enfrenta a ellos, y que
en la política legislativa española en todo momento debe saber a qué
sobre este asunto: por vez primera atenerse. En este sentido, este apar-
se abordan de manera integral los tado concreto de la obra, creemos
supuestos de interrupción volunta- resulta de gran utilidad para los
ria del embarazo con una normati- profesionales sanitarios, que encon-
va que ya no gravita, exclusivamen- trarán en él una pauta segura para
te, en torno al Código Penal, pues su actuación profesional.
el nuevo texto no se limita al trata- El broche a esta primera parte
miento punitivo de determinados lo constituye el problema del tra-
supuestos de aborto, sino que va tamiento a los enfermos mentales,
más allá y procura todo un conjun- analizándose no sólo la legislación
to de derechos relativos a la salud nacional sobre esta cuestión (desde
sexual y reproductiva, y a los diver- una perspectiva dual: civil y penal),
sos medios para su protección. En sino también lo dispuesto por el
esta nueva edición, además, se es- Convenio Europeo para la Protec-
tudia la problemática suscitada al ción de los Derechos Humanos y
albur de la posibilidad de objeción las Libertades Fundamentales.
de conciencia por parte del profe- Fundamentada la irresponsabi-
sional sanitario (derecho que le asis- lidad del profesional médico, la se-
te a aquél, en virtud del art. 16 CE) gunda parte del libro aborda la
y el derecho de la mujer a la prácti- responsabilidad penal y civil del
ca del aborto en los supuestos per- mismo. Gómez Pavón distingue (a
mitidos por la Ley, encontrándonos nuestro juicio con acierto, máxime
de nuevo ante un auténtico con- desde un punto de vista sistemáti-
flicto de intereses que hay que sol- co) entre la responsabilidad dolo-
ventar. Lo que parece claro es que sa y la responsabilidad impruden-
el ejercicio de uno de estos dere- te del profesional de la Medicina,
chos (objeción de conciencia/de- haciéndose especial referencia a los
recho a la maternidad libre y de- supuestos de eutanasia, y dirigien-
seada) no puede impedir a la otra do la mirada, en concreto, a la mo-
parte el ejercicio del suyo propio, dalidad de eutanasia activa-directa.

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También se analizan los supuestos tema complejo) partiendo de una


de responsabilidad por omisión, diferencia entre la imagen tradicio-
centrándose el análisis jurídico-pe- nal del médico único, que atendía
nal en el art. 196 del Código. Co- al paciente en relación de confian-
incidimos plenamente con la opi- za personal («mi médico») y la asis-
nión de la autora considerando que tencia que en la actualidad se pres-
el delito de denegación de asisten- ta en los centros hospitalarios, en
cia o abandono de servicios sanita- que las nuevas técnicas y los avan-
rios protege la vida e integridad fí- ces científicos imponen, por lo ge-
sica del paciente, en relación con neral, un trabajo conjunto por parte
el ejercicio de una profesión de ca- de estos profesionales. Dentro del
rácter sanitario. Al constituir estos Derecho penal resulta tradicional
supuestos omisiones puras de ga- acudir a dos mecanismos para de-
rante, resulta coherente la mayor purar responsabilidades en este tipo
gravedad del injusto, que por su- de supuestos: la división del tra-
puesto tiene su reflejo en la pena- bajo y el principio de confianza.
lidad (sobre todo en comparación Gómez Pavón maneja con absoluta
con el delito de omisión del deber precisión ambos instrumentos para
de socorro del art. 195, en que no arrojar luz a la siempre comple-
existe una posición de responsabili- ja tarea de delimitar la responsabi-
dad especial, constituyendo este úl- lidad penal del médico en casos de
timo un delito común). intervención conjunta. Ya por otro
Los dos últimos capítulos de lado, el libro cierra con un último
esta segunda parte de la obra abor- capítulo que aborda, en exclusiva, la
dan dos cuestiones de especial in- responsabilidad civil del profesional
terés, sobre todo para los profesio- sanitario. En este capítulo podemos
nales de la Medicina. Por un lado, encontrar una extensa referencia
Gómez Pavón estudia la responsa- a las resoluciones jurisdiccionales
bilidad del equipo médico. En la ac- que, en el ámbito civil, han determi-
tualidad, y cada vez más frecuente- nado la responsabilidad del médi-
mente, se plantean dudas a la hora co, sin perder de vista que la obliga-
de delimitar la responsabilidad del ción de estos profesionales lo es de
médico que participa en una inter- medios, no de resultado. Esta juris-
vención colegiada o en equipo, y prudencia, como adelantamos al co-
del que resulta imprescindible es- mienzo de esta reseña, ha sido pues-
tablecer su concreta responsabili- ta al día en esta tercera edición del
dad jurídica. La autora sitúa en el libro, por lo que el lector podrá en-
contexto al lector (lo que siempre contrar una relación de las mismas
es de agradecer al aproximarse a un ordenada por temática y fechas.

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Como puede fácilmente cole- tífico a los que, por otra parte, nos
girse tras la lectura de esta modes- tiene acostumbrados la profesora
ta recensión, nos encontramos ante Gómez Pavón.
un auténtico manual dirigido no La responsabilidad penal y civil
sólo a los profesionales de la Medi- del profesional médico constituye
cina, sino también a juristas y pro- un tema harto difícil donde se entre-
fesionales del Derecho. Ambos en- mezclan diversas cuestiones médi-
contrarán en Tratamientos médicos cas, científicas, bioéticas, jurídicas,
una guía completa sobre las diver- filosóficas y morales. Cuando esa
sas cuestiones que hemos tratado multidisciplinariedad se maneja de
de resumir, y sobre cómo enfren- forma tan excelente como lo hace
tarse a la variada problemática que la profesora Gómez Pavón en Trata-
en este ámbito se presenta. Desde mientos médicos, no cabe sino con-
el punto de vista de quien ha cola- cluir que la obra resulta acreedora
borado en esta tercera edición, sólo de una atenta y minuciosa lectura.
resta decir que estamos ante un tra-
bajo cuyos patrones de definición Miguel Bustos Rubio
son la exhaustividad y el rigor cien- Dpto. Derecho Penal UCM

María Antonia Castro Argüelles, Inaplicación o descuelgue del convenio


colectivo, Cizur Menor (Pamplona), Civitas-Thomson Reuters, 2013,
224 pp.

María Antonia Castro Argüe- un tema del que ya se ha comenza-


lles, catedrática de Derecho del do a hablar en las últimas décadas,
Trabajo y Seguridad Social de la y que se ha mantenido a lo largo
Universidad de Oviedo, publicó en del tiempo, viéndose incrementada
agosto de 2013 una decisiva mono- su presencia en los últimos años en
grafía que versa sobre la inaplica- gran parte debido a la difícil situa-
ción o «descuelgue» del convenio ción económica actual, que ha cala-
colectivo, y que resulta especial- do hondo en el modo de organizar
mente interesante, documentada y el trabajo en el ámbito empresa-
oportuna en relación con la actual rial, así como en el aumento de las
realidad económica, social y labo- tasas de desempleo, lo que condu-
ral. La existencia de la posibilidad ce a una mayor aplicación de esta
de inaplicar el convenio colectivo es medida.

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