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sistema linfático

es la estructura anatómica que transporta la linfa unidireccionalmente hacia el corazón, y forma parte del
aparato circulatorio. En el ser humano, está compuesto por los vasos linfáticos: capilares, colectores, troncos y
conductos; los órganos linfáticos o linfoides primarios (la médula ósea y el timo) y secundarios (los ganglios
linfáticos, el bazo, los tejidos linfáticos tales como la amígdala faríngea o las placas de Peyer y, en general,
tejido linfoide asociado a las mucosas) y la linfa.123El sistema linfático está considerado como parte del aparato
circulatorio porque está formado por los vasos linfáticos, unos conductos cilíndricos parecidos a los vasos
sanguíneos, que transportan un líquido llamado linfa, que proviene de la sangre, tiene una composición muy
parecida a la de ésta y regresa a ella. Este sistema constituye por tanto la segunda red de transporte de líquidos
corporales.La linfa es un líquido transparente, de color un tanto blanquecino que recorre los vasos linfáticos y
generalmente carece de pigmentos. Se produce tras el exceso de líquido que sale de los capilares sanguíneos al
espacio intersticial o intercelular, siendo recogida por los capilares linfáticos, que drenan a vasos linfáticos más
gruesos hasta converger en conductos (arterias) que se vacían en las venas subclavias.

El sistema linfático cumple cuatro funciones básicas:

 El mantenimiento del equilibrio osmolar en el "tercer espacio".


 Contribuye de manera principal a formar y activar el sistema inmunitario (las defensas del organismo).
 Recolecta el quilo a partir del contenido intestinal, un producto que tiene un elevado contenido en
grasas.
 Controla la concentración de proteínas en el intersticio, el volumen del líquido intersticial y su presión.
Cómo cuidar el sistema linfático y mantenerlo
desintoxicado

Hay ciertos síntomas que indican que tu sistema linfático no está funcionando bien como son la artritis, la
celulitis, el sobrepeso o dolores de cabeza. En este artículo te daremos un listado de los trucos para evitar que tu
sistema linfático se intoxique.

Respira profundo

Nuestro organismo está conformado por una gran cantidad de líquido linfático. De hecho, tenemos tres veces
más de este líquido que de sangre. Sin embargo, la forma de bombear al líquido linfático para eliminar las
toxinas es respirando profundamente.

Realiza actividad física

La realización de ejercicios físicos regularmente ayuda a bombear el líquido linfático tanto si realizas ejercicios
aeróbicos como si ejecutas ejercicios de fuerza. Además, realizar actividad física es beneficioso para tu salud
general.

Bebe dos litros de agua al día

Muchas veces el sistema linfático puede estar funcionado mal por causa de una deshidratación. Bebe al menos
dos litros de agua por día para ayudarlo a funcionar correctamente.
Evita las sodas y los zumos industriales

Estas bebidas contienen una gran cantidad de químicos, de azúcares y de calorías que enlentecen el
funcionamiento del sistema linfático. Evitarlas te ayudará a que el mismo funcione bien y a prevenir la
aparición de otras condiciones como las caries o la diabetes.

Come frutas en ayunas

Las frutas sirven para limpiar los ganglios naturalmente puesto que contienen beneficiosas enzimas y ácidos.
Comer frutas durante todo el día te ayudará a mejorar el funcionamiento de tu sistema linfático, pero si comes
frutas en ayunas puedes incorporar todos sus beneficios fácilmente y de una sola vez.

Come más vegetales verdes

Los vegetales verdes están compuestos por una gran cantidad de clorofila la cual es conocida por ser
beneficiosa para purificar la sangre y la linfa. Intenta comer al menos una porción de vegetales verdes por día
para obtener todos sus beneficios.

Bebe té de hierbas

Hay ciertos tés de hierba que son beneficiosos para mejorar el funcionamiento del sistema linfático como son el
té de equinacea, el de sello de oro, el de astrágalo o el de raíz de índigo silvestre. Nuestra recomendación es que
bebas una taza de té de la hierba que prefieras luego de cada comida.

Come frutos secos y semillas

Incorpora a tu dieta una mayor cantidad de semillas y frutos secos como son el lino, las nueces o las almendras
para depurar al sistema linfático.