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Pronunciamiento de la Primera Conferencia

Internacional de la Prevención Social del


Delito y de las Adicciones en Materia
de Prevención de Adicciones

E
l tema del consumo de drogas y su prevención se encuentra en el cen-
tro de la atención internacional. Cada vez son más patentes los daños
que el abuso y la dependencia de sustancias piscoactivas generan en
individuos, familias, comunidades y naciones. En todos los foros del orbe
se insta a los gobiernos a fortalecer acciones dirigidas, no solo al control de
la oferta, sino a la atención integral del fenómeno. Por ello se busca inhibir
el inicio en la ingesta de sustancias, propiciar el reconocimiento temprano
y la derivación oportuna de experimentadores y abusadores de las mis-
mas y, por supuesto, el tratamiento y rehabilitación de los usuarios y sus
familias, sin olvidar la reinserción social de quienes, como resultado de su
consumo, se han marginado y disminuido sus oportunidades de desarrollo
y bienestar.
A pesar de la disponibilidad de drogas en México, el consumo se man-
tuvo en niveles bajos por un tiempo considerable; no obstante, a partir
de la década de los ochenta, sobre todo desde principios de los noventa,
las tendencias se modifican y se inicia un incremento sustancial en la
demanda de sustancias, fundamentalmente cocaína y marihuana, para
después mostrar una estabilización al inicio del año 2000.
Sin embargo, parece estar cambiando y se observa crecimiento de nuevo
en la demanda de ésas y otras sustancias como las metanfetaminas y otras
drogas conocidas como de diseño.
Resulta imperativo entonces, asegurar la disponibilidad y la cobertura
universal de programas preventivos en todo el territorio nacional para aba-
tir la demanda de drogas. A tal efecto se ha de dar prioridad a la atención
de grupos de mayor vulnerabilidad, como los niños y jóvenes, particular-
mente a los que se encuentran en situación de abandono, a las mujeres, los
indígenas y los migrantes.

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La cobertura universal, sin embargo, no asegura que las intervenciones
realizadas en prevención de las adicciones y de toda la gama de problemas re-
lacionados con los trastornos por consumo de sustancias, logren los resultados
para los cuales fueron diseñados.
Es por ello que el Consejo Nacional contra las Adicciones en conjunto con
la Procuraduría General de la República, la Secretaría de Seguridad Pública
y la Secretaría de Educación Pública, convocaron a esta Primera Conferen-
cia Internacional de Prevención Social del Delito y de las Adicciones Mode-
los exitosos…hacia las mejores prácticas, para promover el intercambio de
experiencias en la materia, conocer intervenciones desarrolladas y ubicar
en su debido contexto las principales dificultades para su aplicación así
como establecer lineamientos mexicanos generales para la prevención de
las adicciones.

Por todo lo anterior y CONSIDERANDO:

Que el abuso y la dependencia de sustancias piscoactivas re-


presentan en México un grave problema social, de seguridad,
y sin lugar a dudas de salud pública.
Que tales fenómenos crecen nuevamente debido a diversas va-
riables, entre ellas, la modificación de la pirámide poblacional, la
disponibilidad de sustancias, la disminución en la percepción del
riesgo de su consumo y el aumento de su tolerancia social.
Que la atención del fenómeno trasciende el ámbito de la salud,
por lo que su abordaje requiere la participación activa de la
sociedad organizada en su conjunto.
Que es indispensable la cobertura universal de los progra-
mas preventivos en el territorio nacional.
Que se requiere fortalecer los programas preventivos en es-
cuelas, en los ámbitos laborales y en la comunidad en general,
asegurando la atención a los grupos más desprotegidos.
Que la calidad de los programas existentes en nuestro país
es heterogénea, por lo que en muchos de los casos no ase-
guran buenos resultados.
Que se ha demostrado la voluntad de las organizaciones de la
sociedad civil y de las instituciones del sector público dedicadas al
tema, para coordinarse a fin de asegurar la eficiencia y la eficacia
de los modelos y programas en bien de las comunidades, y de sus
jóvenes en particular.

Se establecen los siguientes lineamientos generales para la


prevención de las adicciones en México:

1. Todos los programas preventivos deben fundamentarse


en modelos basados en la ciencia, contar con marco con-

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ceptual, metodología, materiales de apoyo y esquemas de
evaluación.
2. Los programas deben diseñarse de acuerdo con su pobla-
ción objetivo e incorporarla en su diseño, así como en sus
fases de operación, desarrollo y evaluación.
3. Los programas deben abordar el fenómeno desde una pers-
pectiva global, considerando todas las sustancias que puedan
ser objeto de abuso y dependencia, legales e ilegales.
4. El personal operador de programas debe capacitarse en
forma constante, además de conocer la realidad social de su
comunidad y las mejores formas de abordaje.
5. Los programas deben dirigirse a fortalecer factores pro-
tectores y a inhibir factores de riesgo.
6. Todos los programas deben ser interactivos, integrar
aspectos de género, además de buscar sustentabilidad
a largo plazo, y empoderar a las comunidades para que
trasciendan administraciones gubernamentales y situa-
ciones de coyuntura.
7. Cuando los programas incluyan educación sobre drogas,
deben considerar a la población objetivo, ser interactivos y
basarse en la ciencia.
8. Todos los programas deben ser transparentes en sus
evaluaciones, rendir cuentas a su población objetivo y ser
congruentes con las políticas públicas y leyes vigentes en
el país, las entidades federativas y las localidades donde se
instrumentan.
9. Toda campaña preventiva en medios de comunicación
debe formar parte de programas nacionales o locales, y ba-
sarse en conocimientos científicos y experiencias probadas,
cuidando de no estigmatizar a los abusadores o dependien-
tes de sustancias ni promover el alarmismo mediático.
10. Los programas preventivos deben promover proyectos
locales, la formación de redes comunitarias, particularmen-
te entre los jóvenes y el fortalecimiento de los vínculos en-
tre sociedad civil y gobierno.

México, Distrito Federal, a 14 de junio de 2006