Vous êtes sur la page 1sur 2

HÍGADO Y PÁNCREAS

HÍGADO
Desempeña un papel importante en la captación, almacenamiento y distribución de sustancias nutritivas. Produce la
mayoría de las proteinas plasmáticas circulantes (p. ej., albúminas), almacena hierro, convierte vitaminas y degrada
fármacos y toxinas. También actúa como un órgano exocrino (produce bilis) y desempeña funciones del tipo
endócrinas.
El hígado posee una irrigación doble: un suministro venoso a través de la vena porta hepática y un suministro
arterial a través de la arteria hepática.

Los vasos sanguíneos ingresan a través de un hilio por el que se produce la salida del conducto biliar hepático.
La sangre arterial y venosa se mezcla en los sinusoides hepáticos para finalmente converger en un sistema
venoso que abandona el hígado a través de la vena suprahepática, que se dirige a la vena cava. La arteria
hepática, la vena porta y los conductos biliares (epitelio alto o simple
cubico) se encuentran en el espacio porta formando las triadas portales
o de Glisson. En muchas ocasiones, podemos ver un cuarto componente,
un conducto linfático.
Existen tres formas de describir la estructura del hígado en términos de
una unidad funcional: el lobulillo clásico (de forma hexagonal), el
lobulillo portal (de forma triangular) y el ácino hepático (una unidad
estructural de forma romboidal que tiene tres zonas y provee la mejor
concordancia entre perfusión sanguínea, actividad metabólica y patología hepática).
En el centro de cada uno de los lobulillos encontramos una vena central lobulillar, de amplio calibre,
que es la que vasculariza a los correspondientes lobulillos y finalmente convergen para dar lugar a la
vena hepática o suprahepática.
La célula más abundante que encontramos en un lobulillo hepático es el hepatocito, que es una célula acidófila
(con frecuencia binucleada) de origen epitelial, pero con varios dominios basales y apicales. Son células que
presentan depósitos de glucógeno y, en ocasiones, gotitas lipídicas.

Los hepatocitos se encuentran formando cordones celulares llamados cordones hepáticos, trabéculas
hepatocitarias o muralium. La superficie basal de los hepatocitos está en contacto con el espacio perisinusoidal
(de Disse), mientras que la superficie apical se comunica con el hepatocito contiguo para formar un canalículo
biliar, que desemboca en los conductos de Hering (cubiertos
por hepatocitos y colangiocitos cúbicos del árbol biliar). Los
conductos de Hering albergan citoblastos hepáticos
específicos.

Los sinusoides hepáticos son capilares que presentan


discontinuidades entre las células epiteliales y carecen de
membrana basal. Formando las paredes de los sinusoides del
sistema reticuloendotelial (SER) macrófagos denominados células de Kupffer. La célula de Kupffer desempeña las funciones
típicas del macrófago, pero, en el hígado, además, detectan la presencia de hematíes envejecidos, fagocitándolos para
reciclar sus componentes y reciclan moléculas de hierro. Pueden distinguirse por sus fagosomas.
El hígado es un órgano con tejido conjuntivo reticular, el cual es sintetizado por células estrelladas
similares a los fibroblastos, las células de Ito, que acumulan lípidos y están involucradas en la síntesis de
sustancias esteroides, de vitaminas como el retinol o la vitamina A.

PÁNCREAS
El páncreas es una glándula digestiva y un órgano vital exocrino y endocrino que se sitúa transversalmente a nivel
de la curva duodenal. Desde el punto de vista anatómico se organiza en tres regiones: cabeza (incluida en la región
duodenal), cuerpo (mayor parte) y cola (estrechamiento final).
Desde el punto de vista exocrino es una glándula acinar o túbulo acinar compuesta con regiones adenoméricas y
conductoras, cuyos acinos generan el jugo pancreático, el cual es
canalizado en dirección al duodeno por un sistema de conductos:

1. Conducto intercalar
2. Conducto intralobulillar
3. Conducto interlobulillar
4. Conducto interlobular
5. Conducto principal o de Wirsung
En la mayor parte de los individuos toda la secreción pancreática se
libera desde el conducto pancreático principal al caráncula mayor. Sin embargo, en algunos individuos
existe otro conducto, el conducto pancreático accesorio de Santorini que desemboca en un caráncula
menor, situado en las cercanías del mayor.
-ESTRUCTURA HISTOLÓGICA-
El páncreas endocrino se organiza en los islotes pancreáticos o islotes de Langerhans, cordones de
células asociados a capilares fenestrados, que sintetizan y secretan hormonas que regulan el metabolismo
de glucosa, lípidos y proteínas en la sangre. Estos
islotes de Langerhans de tejido endocrino contienen
células A (producen glucagón), células B
(producen insulina), células D (producen
somatostatina), células F o PP (secretan polipéptido
pancreático)

El páncreas está controlado por el SNA. Presenta bastantes terminaciones nerviosas y somas neuronales,
además encontramos neuronas postganglionares parasimpáticas, cuya función es controlar la secreción,
principalmente de los islotes pancreáticos.
Junto con la secreción enzimática el páncreas libera grandes cantidades de bicarbonato y ayuda a las glándulas de Brunner
del duodeno a neutralizar el pH del vaciado gástrico

VESÍCULA BILIAR

Las vías biliares se refieren a todos los conductos


hepáticos una vez que abandonan el hígado y a las
porciones de conductos pancreáticos una vez se
unen todos ellos antes de dirigirse al duodeno.
La vesícula biliar presenta glándulas secretoras de
mucina en la mucosa de función protectora, evitan
que se produzcan daños en la pared. Posee,
además, células cilíndricas con un borde en cepillo corto que son capaces de abrir
los espacios en las superficies laterales en un grado extremo, para generar un flujo
neto de iones y de agua y concentrar la bilis y el jugo pancreático.