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NÓMADAS N ÓMADAS

se encuentra indexada en el
Publicación semestral del IESCO Índice Bibliográfico Nacional
Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Arte
Publindex de Colciencias,
Ciberculturas: metáforas, prácticas sociales y colectivos en red y está registrada en los siguientes
índices internacionales:
NÓMADAS – No. 28
Abril/2008 • CSA Sociological Abstracts
• International Political
Consejo Superior Rector Science Abstracts (IPSA)
Jaime Posada Díaz (Presidente) Guillermo Páramo Rocha
• Hispanic American
Fernando Sánchez Torres Vicerrector Académico
Rafael Santos Calderón Periodicals Index (HAPI)
Pablo Leyva Franco
Jaime Arias Ramírez • Latindex
Francisco Piñeres (Repr. personal académico) Vicerrector Administrativo
Julián Lugo (Repr. estudiantil) Nelson Gnecco Iglesias
*
NÓMADAS, revista de
Decana Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Arte periodicidad semestral, es el
Ligia Echeverri de Ferrufino espacio de difusión y discusión
de los avances de las distintas
Directora de IESCO y Revista Nómadas líneas de investigación en
Elssy Bonilla Castro Ciencias Sociales que vienen
consolidándose en el Instituto
Coordinadora de Comunicación
Ruth Nélida Pinilla E. de Estudios Sociales
Contemporáneos de la
Coordinador Administrativo Universidad Central, IESCO.
Víctor Manuel Moreno
Su objetivo, en primera
instancia, busca delinear
Cuerpo Editorial algunos de los principales
Coordinación editorial tema monográfico
Rocío Rueda Ortiz y Carlos Eduardo Valderrama
debates alrededor de la
generación del conocimiento en
Comité Científico Comité Editorial temas prioritarios para
Alemania: Hermann Herlinghaus Carl Langebaek, Rocío Rueda Ortiz, Latinoamérica, así como
Argentina: Eva Giberti Ingrid Bolívar, Gabriel Restrepo F.,
Brasil: Gaudencio Frigotto; Emir Sader Lya Yaneth Fuentes, Madeleine Alingue, establecer vínculos entre los
Colombia: Carlos Eduardo Valderrama, Uriel Espitia Vásquez, Santiago Castro-Gómez, desarrollos específicos de estas
Mónica Zuleta, Humberto Cubides, Stefania Gallini, Alejandro Sánchez, temáticas en la Región y las
Sonia Marsela Rojas, Silvia Borelli, Juliana Flórez, discusiones y propuestas
Colombia-USA: Arturo Escobar Sandro Jiménez
Chile: Tomás Moulián provenientes de otras partes del
España-Colombia: Jesús Martín-Barbero Corrección de Estilo mundo. En segunda instancia,
México: Guillermo Orozco G. Edicsson Quitián – Hernando Clavijo quiere promover preguntas de
Documentación gráfica y diseño investigación alrededor de
Santiago Mutis Durán problemas sociales
contemporáneos desde una
Edición y Publicación Canje y Suscripciones postura crítica mediante la cual
Instituto de Estudios Sociales Instituto de Estudios Sociales Contemporáneos – se asocie el saber con los
Contemporáneos - Universidad Central, Universidad Central, IESCO sistemas valorativos de los que
IESCO Carrera 15 No. 75-14 P.5° - Bogotá, D.C.,
Bogotá - Colombia Colombia se desprende. Por último,
PBX: 3266820 Ext. 5643 - 5665 NÓMADAS pretende fomentar
Distribución E-mail: nomadas@ucentral.edu.co vínculos novedosos entre el
Siglo del Hombre Editores S.A. revista.nomadas@gmail.com conocimiento y la sociedad.
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Bogotá – Colombia Precio del ejemplar: Colombia $18.000.oo La revista se distribuye por
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Colombia, ARCCA.
CONTENIDO
CIBERCULTURAS: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES
Y COLECTIVOS EN RED

EDITORIAL .................................................................................................................... 4

Cibercultura: metáforas, prácticas sociales y colectivos en red


Rocío Rueda Ortiz ............................................................................................................... 8
1. Ciberculturas: teorías y metáforas
Actio in distans. Sobre los modos de formación teleracional del mundo
Peter Sloterdijk ................................................................................................................... 22
Simulación y códigos informáticos: una nueva anatomía para las prácticas biopolíticas
Francisco Tirado y Blanca Callén ...................................................................................... 34
Cibercultura y las nuevas nociones de privacidad
María Belén Albornoz ........................................................................................................ 44
2. Cibercultura: capitalismo cognitivo y cultura
Capitalismo cognitivo, trabajo informacional y un poco de música
Mariano Zukerfeld .............................................................................................................. 52
¿Qué es la autoría tecnológica? La piratería y la propiedad intelectual
Kavita Philip ....................................................................................................................... 66
Tecnología y malestar urbano entre jóvenes: la celebración de lo inútil
y la emergencia del trabajo liberado
Rocío Gómez Z. y Julián González M. ............................................................................. 82
3. Colectivos y movimientos sociales en la red
Movimientos sociales: TIC y prácticas políticas
Carlos Eduardo Valderrama H. .......................................................................................... 94
Internet y cultura digital: la intervención política y militante
Silvia Lago Martínez .......................................................................................................... 102
La diáspora mexicana online: una lectura en torno al capital social
Rodrigo González Reyes ..................................................................................................... 112
4. Cibercultura, estética y política
Estética de la virtualidad y deconstrucción del museo como proyecto ilustrado
Adolfo Vásquez Rocca ........................................................................................................ 122
A estética política das mídias locativas
Lucia Santaella ................................................................................................................... 128
El mundo virtual como dispositivo para la creación artística
Jaime Alejandro Rodríguez ................................................................................................. 138
Política de las señales: estéticas y ciberculturas
Andrés David Fonseca Díaz ............................................................................................... 148

PROCESOS DE CREACIÓN
Totó la momposina: nuestra cantadora transhumante
Gloria Triana ...................................................................................................................... 164

NUEVOS NÓMADAS
Retando las geografías de terror: estrategias culturales
para la construcción del lugar
María Angélica Garzón ...................................................................................................... 183
Notas biopolíticas. Potencia y bloqueo de la acción
Mauricio Berger ................................................................................................................. 185

REFLEXIONES DESDE LA UNIVERSIDAD


Construcción de una red de aprendizaje
Luis Facundo Maldonado Granados y Edel Serrano Iglesias ............................................. 211
Guillermo Wiedemann: Sin título, 1957
Acuarela y lápiz/papel, 55 x 76,2 cm.
RESEÑAS Colección Museo Nacional de Colombia
Proyectos en curso ............................................................................................................ 226 Foto: © Museo Nacional de Colombia/
Libros ................................................................................................................................. 229 Juan Camilo Segura

N ÓMADAS 3
EDITORIAL
U na de las preocupaciones que hemos tenido en
la línea de Comunicación-Educación del IESCO ha sido
viles– se configuran hoy en dimensiones propias de la
constitución de los tejidos y prácticas sociales, así como
comprender la incorporación de medios y tecnologías de en ámbitos decisivos de creación cult ural del mundo
la información y la comunicación (TIC) en la educación. contemporáneo, esto es, en tanto cibercultura. En este
Por una parte, en el nivel macro hemos encontrado una sentido, el objetivo en este número de NÓMADAS es
retórica de las políticas económicas y educativas sustenta- comprender la estrecha relación que tienen las TIC1 con
da en un cierto desarrollismo y un determinismo tecnoló- el ejercicio del poder social ligado al capitalismo contem-
gicos, que ubican las TIC como la condición per se del poráneo en la producción de subjetividades y conocimien-
progreso social y la transformación educativa. En este con- tos, examinar las prácticas y movimientos sociales que
texto y en el juego de actores involucrados, se sustentan están cuestionando la orientación dominante del capita-
planes y programas nacionales de conectividad y de acce- lismo actual apoyadas en tecnologías de la Red, y analizar
so a computadores que se inscriben en una serie de ten- la dimensión sensible que anticipa la actual forma de pro-
siones que van desde la voluntad democratizadora estatal ducción, pero que también la resignifica, la apropia y nos
de masificación de las TIC y los intereses privados que plantea nuevas preguntas y formas de acción singular y
imponen un tipo de hardware y software, hasta el privile- colectiva. Por supuesto, no nos interesa promulgar el cam-
gio de los discursos técnicos sobre los pedagógicos, desco- bio de unas instit uciones por otras más competitivas,
nociendo los saberes tecnológicos locales y la singularidad adaptables y útiles a la economía, o el tránsito sin más
cultural de nuestro país. hacia una cultura científico-tecnológica, dominante y glo-
bal, sino problematizar dicho cambio, las categorías que
Por otra parte, si bien en el campo de la informática utilizamos para comprenderlo y las implicaciones que tie-
educativa se observa un número creciente de investiga- ne en la configuración de mundos personales y colectivos
ciones en las universidades sobre didácticas, aprendiza- en los países del Tercer Mundo. En efecto, tal como lo
je y entornos virtuales, a la escuela –incluida la misma ilustra el artículo introductorio de Rueda y en el contex-
educación superior– ha llegado principalmente el dis- to de los debates que se han planteado en el campo de los
curso que proviene del mercado del hardware y software más recientes estudios críticos ciberculturales, el interés
en su dimensión más instrumental y comercial. Tal con- que tenemos con este número de NÓMADAS es profun-
dición se traduce para nosotros en una “cultura de usua- dizar dicha dimensión crítica en la perspectiva de supe-
rios”, más que en una cultura de productores o creadores rar visiones subordinadas de uniformidad o unidad de
de/con tecnologías. Esta situación resulta particularmen- sentido, e identificar herramientas cognitivas y pragmáti-
te preocupante, pues nos enfrentamos hoy a nuevas ló- cas que permitan vislumbrar las fuerzas y poderes que
gicas de producción de verdades en la cultura, donde constit uyen los act uales entramados tecnosociales, así
los medios masivos, las industrias culturales y las TIC como entender las múltiples formas de vida posibles en
han jugado y continúan jugando un papel importante, los mismos. Estas dimensiones las hemos distribuido en
de tal manera que son múltiples los lugares y espacios cuatro ejes, a saber:
en donde se relaciona la subjetividad con la informa-
ción y el conocimiento y, en consecuencia, son diversos
los ámbitos de formación de sujetos, exploración de len- 1. Ciberculturas: teorías y metáforas
guajes, configuración de sensibilidades y emergencia de
visiones de mundo. En este apartado hemos intentado poner en juego
los debates teóricos que dan cuenta de teorías y metáfo-
Así, en esta oportunidad quisimos volver nuestra mi- ras que nos ayudan a comprender y problematizar la
rada a ese mundo que se está transformando “afuera de cibercult ura. En particular, aquí se debate la concep-
la escuela” y analizar críticamente cómo las TIC –espe- ción misma de las nuevas cualidades comunicativas de
cialmente Internet, los computadores y las tecnologías mó- las tecnologías y las transformaciones en las subjetivida-

1
Hay cierto consenso en que la cibercultura incluye tanto las tecnologías informáticas como las biotecnologías. Para efectos del
presente número sólo abordaremos las tecnologías informáticas digitales, puesto que el ámbito de las biotecnologías en sí mismo
sería objeto de un monográfico.

4 N ÓMADAS
des. Así, Sloterdijk, desde un cuestionamiento de las bién de la singularidad de las posibilidades de resisten-
formas de acción a distancia y las formas de comunica- cia, producción cultural y política que tales apropiacio-
ción –telepresencia– de los cerebros, nos plantea una tesis nes ofrecen a nuestros países. En particular, se debaten
subversiva para dilucidar la esencia y la tendencia de las aquí nuevas formas de entender y actuar políticamente,
tecnologías contemporáneas siempre y cuando y gracias al es decir, la redefinición de la relación entre política y
desvío a través de la enajenación metafísica, éstas sean cultura, como se plantea en el trabajo de Valderrama,
representadas en conceptos paleo-antropológicos y en ope- quien observa las tensiones que emergen en la dimensión
raciones de inteligencia arcaica. Tirado y Callén propo- de la esfera pública y la ciudadanía a través de las redes y
nen una nueva anatomía para las prácticas biopolíticas y movimientos sociales; también, la permanencia y las trans-
una redefinición de la noción de poder instaurado con la formaciones de ciertas prácticas comunicativas de tipo
implementación masiva de la simulación y los códigos organizacional y político, y su correlato en relación con la
informáticos. Albornoz, por su parte, analiza desde una forma o formas de participación en los escenarios propi-
aproximación sociológica del ciberespacio las paradojas ciados por las TIC y con acciones tradicionales de la polí-
de las nuevas nociones de privacidad que la cibercultura tica, como en el trabajo de Silvia Lago, y las nuevas formas
parece estar configurando. de organización diaspóricas de la sociedad, como en el
caso de los inmigrantes mexicanos a Estados Unidos, con
el texto de González.
2. Cibercultura: capitalismo cognitivo
y cultura
4. Cibercultura, estética y política
Se introduce aquí el análisis sobre el capitalismo
act ual (su naturaleza cognitiva y comunicativa), su im- En este eje, hemos querido presentar la discusión so-
bricación con la cultura y con la producción de subjetivi- bre el lugar del arte en el escenario de las tecnologías de la
dades individuales y colectivas. El trabajo de Kavita virtualización. Por una parte, Vásquez Rocca nos ofrece
Philip se pregunta sobre la autoría tecnológica y analiza nuevas metáforas para entender dicha relación como ám-
las nuevas articulaciones locales con formas de capital bito de la verdad y la cultura, mientras que Rodríguez,
global, la transformación en los modos de producción, desde una dimensión estética y política, aborda la pre-
de trabajo, y las nuevas regulaciones jurídicas en torno sencia de los lenguajes de la Red como la hipertextualidad,
a los “bienes comunes” y a la propiedad intelect ual. las narrativas de la hiperficción, en tanto apuestas que
Mariano Zukerfield cuestiona la categoría misma de ca- propenden por la creación y la invención de modalidades
pitalismo cognitivo y realiza una aproximación a los mo- narrativas que rompen con los esquemas comunicativos
dos de producción musical en la Argentina de hoy, donde tradicionales de la cultura escrita. De otro lado, se en-
teorías y prácticas sociales se ponen en tensión. El traba- cuentran los trabajos de Lucía Santaella y Andrés Fonseca,
jo de Rocío Gómez y Julián González nos ofrece, en este quienes desde prácticas artísticas vinculadas con el uso
contexto, una ref lexión sobre las subjetividades contem- intensivo de redes y tecnologías móviles se preguntan por
poráneas, particularmente las de jóvenes consumidores las apuestas políticas de creación cultural que integran
de tecnologías informáticas y sus modos de trabajo libre arte, acción política –artivismo– y tecnologías.
o liberado que realizan con estas últimas, con las pasio-
nes y frustraciones, los sentidos y sin sentidos que les Podemos decir entonces, que con este número de NÓ-
acompañan. Es importante señalar que en América La- MADAS invitamos a la ref lexión sobre la manera como
tina este debate apenas comienza y los trabajos de estos se está configurando aquello que se ha venido llamando
autores representan una novedad en las maneras como cibercultura, poniendo de presente no sólo las tendencias
lo abordan tanto concept ual como empíricamente, no de las prácticas sociales y culturales, así como las cons-
obstante, estamos en mora de estudios de largo aliento t r ucciones teór icas que las pretenden e xplicar y
que permitan una mayor profundización sobre la com- direccionar, sino también las particularidades y tensiones
plejidad y dinámica histórica de la relación capitalismo- que estas mismas prácticas y constructos abstractos ad-
cultura en las sociedades contemporáneas. quieren en el marco de un capitalismo que cada vez pro-
duce más brechas socioeconómicas y simbólicas. Dicha
ref lexión adquiere mayor relevancia en el escenario de
3. Colectivos y movimientos sociales en la red los países de Tercer Mundo, en donde hoy se juegan pro-
cesos políticos y culturales que, a pesar de los modelos
La pregunta por los usos y apropiaciones de las TIC homogenizantes de consumo y uso instrumental de las
por parte de los movimientos sociales en Colombia y tecnologías de la información y la comunicación, apues-
Latinoamérica resulta fundamental como una de las puer- tan por la invención y construcción de sociedades plura-
tas de entrada al entendimiento de la complejidad y tam- les y múltiples.

N ÓMADAS 5
RUEDA ORTIZ, R.: CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN-RED NÓMADAS 7
Cibercultura: metáforas,
prácticas sociales
y colectivos en red nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 8-20

Rocío Rueda Ortiz*


Se considera la cibercultura como un campo de estudio a partir del cual es posible comprender las transformaciones
culturales ligadas a la introducción de tecnologías digitales en las sociedades contemporáneas y, en particular, en las del
denominado Tercer Mundo, a través de relaciones complejas de entramados tecnosociales, en tres ámbitos, a saber: el ejercicio
del poder, la acción social colectiva y la experiencia estética.
Palabras clave: cibercultura, estudios ciberculturales, tecnologías de la información y la comunicación, capitalismo cognitivo,
movimientos en red, estética.

Considera-se como cibercultura um campo de estudo a partir do qual é possível compreender as transformações culturais
ligadas à introdução de tecnologias digitais nas sociedades contemporâneas e, em particular, as denominas de Terceiro
Mundo, através de relações complexas de enramados tecnosociais, em três âmbitos: o exercício do poder, à ação social coletiva
e a experiência estética.
Palavras-chaves: cibercultura, estudos ciberculturais, tecnologias da informação e a comunicação, capitalismo cognitivo,
movimentos em rede, estética.

Cyberculture is considered a research field where it is possible to understand the cultural transformations that are linked
to the construction of digital technologies in contemporary societies and, in particular, in those of the so-called Third World,
through complex relations of techno-social frameworks in three areas: the exercise of power, the collective social action, and
the aesthetic experience.
Key words: cyberculture, cybercultural studies, information and communication technologies, cognitive capitalism, network
movements, aesthetic.
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 15-II-2008 – ACEPTADO: 03-III-2008

* Doctora en Educación, área de teoría, historia y filosofía, Universidad de las


Islas Baleares (España). Coordinadora de la Maestría en Investigación en Pro-
blemas Sociales Contemporáneos del IESCO, Universidad Central, e investiga-
dora de su línea de Comunicación-Educación, clasificación A en Colciencias. E-
mail: rruedao@ucentral.edu.co

8 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Presentación1 y colectivos sociales y tecnologías de se consolidan en los años noventa y
la información y la comunicación cuya evolución ha estado ligada a los
Manuel Medina, en el prólogo al (TIC), entre unos saberes locales y una respectivos desarrollos tecnológicos
reciente texto de Pierre Lévy, Ciber- acción política que no pasa –exclusi- que dan origen a su vez a nuevas pre-
cultura (2007), plantea cierto consen- vamente– por las instituciones tradi- guntas y campos de investigación2 . El
so en la comprensión de esta última cionales, ni por sus estrategias, primero, o del ciberespacio popular,
como la cultura propia de las socie- programas y políticas de acción, sino de mediados de los ochenta, se ca-
dades en cuyo seno, las tecnologías por una comunicación en red, por dis- racterizó por una profusión de artí-
digitales configuran decisivamente las positivos digitales y móviles, blogs, y, culos periodísticos de carácter
formas dominantes tanto de informa- en general, por los espacios de descriptivo, elaborados con el apoyo
ción, comunicación y conocimiento interacción en Internet. Veamos pues, de expertos ingenieros, y el uso de
como de investigación, producción, de manera sucinta, cuál ha sido la tra- Internet como metáfora de una nue-
organización y administración. Es va frontera civilizatoria. El segundo
decir, en la cibercultura, además de estadio de principios de los noventa,
sistemas materiales y simbólicos, están se centró principalmente en las co-
integrados agentes y prácticas cultu- munidades virtuales y las identidades
rales, interacciones y comunicaciones, on-line (Rheingold, 1996; Turkle,
colectivos, instituciones y sistemas 1997) con una especial participación
organizativos, una multiplicidad de de los académicos de las ciencias so-
contenidos y representaciones simbó- ciales. La cibercultura empieza a ser
licas junto con valores, significados, considerada como un espacio de
interpretaciones, legitimaciones, etc. empoderamiento, construcción, crea-
tividad y comunidad en línea (Boni-
Ahora bien, esta nueva condición lla, 2001; Bonilla et al., 2001). A
–dominante– de las sociedades, si bien mediados de los noventa se popula-
constituye para algunos una línea de riza el uso de las plataformas Netscape
continuidad con el proyecto tecno- y Explorer, se extiende el empleo del
científico hegemónico de Occidente, computador personal y se incre-
para otros representa un golpe a la mentan los índices de acceso y uso
episteme, a la razón moderna y a sus de computadores en general, así
modelos universales y eurocéntricos de como de los estudios del ciberespacio
conocimiento científico y, en conse- en el Primer Mundo. El tercer esta-
cuencia, posibilita una posibilidad de dio, o de los estudios críticos
renovación de sus campos de saber y ciberculturales, que va desde finales
poder puesto que atañe a diferentes de los noventa hasta nuestros días,
niveles ontológicos, epistemológicos Germán Londoño: Libretas de apuntes. expande esta noción hacia las inter-
y metodológicos de producción de acciones, los discursos, el acceso y la
conocimientos (Haraway, 1995; yectoria de este nuevo campo de pes- brecha digital, el diseño de interfaces,
Stiegler, 1998; Latour, 1998; Slo- quisa para las ciencias sociales y cuáles y explora las intersecciones e interde-
terdijk, 2000). Adicionalmente, como son las preguntas singulares para Amé- pendencias entre estos cuatro domi-
han señalado Pierre Lévy (1999 y rica Latina. nios. En este estadio cada vez hay más
2007), Arturo Escobar (2005) y Mar- aproximaciones inter y transdisci-
tín Barbero (2005b), este cambio plinares de los estudios culturales, los
tecnosocial está ligado a las transfor- Cibercultura y estudios estudios sociales de ciencia y tecno-
maciones de la sensibilidad, la ri- ciberculturales logía, los estudios postfeministas y los
tualidad, las relaciones sociales, las estudios de la informática social. A
narrativas culturales y las instituciones Según Silver (2000), se puede partir de entonces, el campo se ha
políticas, que están produciendo una hablar de tres estadios o generacio- desarrollado y transformado creando
novedosa relación entre movimientos nes de los estudios ciberculturales que nuevos tópicos, teorías y métodos

RUEDA ORTIZ, R.: CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN-RED N ÓMADAS 9
desde una profusión de prácticas En América Latina es importan- discusión desde la filosofía y las cien-
culturales en diversos ámbitos que pa- te destacar la singularidad de los es- cias en torno a la necesidad de bo-
recen incluso sobrepasarlo. La pro- tudios del campo de comunicación rrar límites disciplinares y renovar
ducción académica inicialmente y cultura y los estudios culturales. Los nociones ontológicas sobre la rela-
estuvo concentrada en los Estados trabajos de Martín-Barbero, Orozco, ción humanos-máquinas con las
Unidos y Europa, pero desde este Canclini y Hopenhayn, entre otros, consecuentes implicaciones en las
tercer estadio hay una creciente par- destacan cómo el lugar de la cultura epistemologías y metodologías de
ticipación de Asia, África y América en la sociedad cambia cuando la investigación, por fuera de las tra-
Latina. Esto responde también a los mediación tecnológica de la comu- diciones disciplinares. Aquí encon-
procesos de masificación y acceso a nicación deja de ser meramente ins- tramos los estudios sociales de
la misma infraestructura tecnológica trumental para espesarse, densificarse ciencia, tecnología y sociedad, los
en los diferentes países y a que las y convertirse estructuralmente en estudios feministas de ciencia y tec-
políticas globales han definido las nología, y las perspectivas de la so-
TIC como centro del desarrollo eco- ciología simétrica y la teoría del
nómico en las agendas de las políti- actor-red, que tienen un origen an-
cas nacionales y regionales. Es terior a los noventa pero que em-
importante señalar que en América piezan a ser incorporados a los
Latina el problema de la “brecha estudios ciberculturales (Haraway,
digital”3 surge en este contexto de Sloterdijk, Law, Callon, Latour).
política y es, de hecho, soportado por Desde estos campos se examina la
dos sub-campos de reciente creación: manera en que las tecnologías per-
la informática social (1999) y la infor- miten a grupos o actores, o grupos
mática comunitaria (2000). Éstos in- sociales relevantes, negociar formas
vestigan los usos sociales (por fuera específicas de poder, autoridad y
de la escuela) de las TIC, a través de representación en la producción de
los telecentros, los centros informá- conocimientos, así como las posi-
ticos comunitarios, las redes comu- bilidades para articulaciones poten-
nitarias, los medios alternativos de ciales entre los seres humanos, la
comunicación, los cibercafés, etc. En naturaleza y las máquinas.
estos campos, la presencia y produc-
ción académica universitaria es me- Por último, se encuentran los es-
nor que la de las ONG y otras tudios que analizan cómo el tipo de
organizaciones sociales de los países diseños tecnológicos configuran pau-
del denominado Tercer Mundo4. Si tas de interacción, allí se mira
bien estos estudios respondieron Germán Londoño: Libretas de apuntes. críticamente, por ejemplo, cómo el
–y aún lo hacen muchos de ellos– a lenguaje de la hipertextualidad
la pregunta por la brecha digital, nuevos modos de percepción y de len- reconfigura el texto, al escritor-au-
cada vez empiezan a señalar otras guaje; en nuevas sensibilidades y tor y al lector. En los años recientes
problemáticas como el ingenuo escrituras; en deslocalización de co- se está abriendo la posibilidad de na-
“etnocentrismo” que permea los de- nocimientos e instituciones del saber; rrativas participativas donde los su-
bates sobre las tecnologías; el carác- en el emborronamiento de las fron- jetos y colectivos juegan un papel
ter incuestionable del inglés como teras entre razón e imaginación, sa- crítico en el diseño de sistemas tec-
lengua franca del ciberespacio y la ber e información, naturaleza y nológicos. En este mismo grupo se
pérdida de lenguas locales; el uso ge- artificio, arte y ciencia, saber experto encuentran los estudios que integran
neralizado y estandarizado de un len- y experiencia profana (Martín-Barbe- tecnologías y arte, los movimientos
guaje despolitizado en los debates ro, 1998 y 2003). de techno-art, net-art, etc., donde se
sobre las políticas de acceso; las realizan novedosas aproximaciones
inequidades de raza, etnia, género y Otra línea de investigación que difuminan los límites entre la
sexualidad on line, etc. crucial en este tercer periodo es la tecnología y el arte en asuntos de

10 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


creatividad y diseño, y se cuestionan Como se puede ver, el campo de objetos de conocimiento de las cien-
las nociones “cultas” de arte y de tec- la cibercultura tiene muy amplios y cias sociales.
nologías “high-tech” en beneficio de diversos ámbitos de estudio. Para
expresiones populares y locales de las América Latina, si bien reconocemos
mismas. En América Latina el movi- que el problema de las desigualda- Capitalismo
miento de net-art cada vez tiene más des en el acceso a una infraestructu- contemporáneo,
fuerza, no sólo en la Red sino en di- ra técnico-tecnológica es un asunto conocimientos y poderes
versos espacios, intervenciones urba- que sigue siendo importante, en tan-
nas y de acción colectiva5 . to configura posibilidades de parti- Como punto de partida, quere-
cipación ciudadana en el escenario mos sugerir aquí la necesidad de com-
Para cerrar este apartado, diremos de producción dominante6 , para prender la cibercultura en su estrecha
que la condición de buena parte de efectos de este número monográfico relación con el actual capitalismo (tar-
Latinoamérica y de otros países del dío, cognitivo) para superar –o al
sur como “apropiadores”, “incorpora- menos atravesar críticamente– la neu-
dores”, “importadores” y “usuarios” tralidad de los discursos hegemónicos
de estas tecnologías dominantes, que sobre la sociedad de la información
no como productores o inventores y el conocimiento y la “novedad” en
de las mismas, nos ubica en un lugar la que tiende a inscribirse la actual
político y cultural subordinado y de transformación económica, cultural
tecnodependencia que los estudios y tecnológica. En particular, nos in-
ciberculturales apenas están abordan- teresa poner en tensión las implica-
do. Estos últimos dirigen sus críticas ciones que tiene reconocer la cultura
hacia la dialéctica entre los más y me- y la economía no ya como campos
nos favorecidos, entre quienes tienen aislados, ni externamente relaciona-
acceso a las TIC y quienes no, y en dos, sino bajo la comprensión de que
cartografiar el mundo en dicha opo- cultura, comunicación, creación lin-
sición, en clave desarrollista, presu- güística, construcción social de
poniendo una sola respuesta: la saberes son medios de producción y
necesidad de integrarnos al modelo productos; es decir, asumir que la cul-
de producción dominante que éstas tura se ha integrado a los procesos
tramitan. Así, la misma crítica termi- de producción y valoración económi-
na proponiendo la superación dialé- ca en las sociedades contemporáneas
ctica en un único modelo por encima y es la fuerza vital del capitalismo ac-
de las singularidades y potencialida- tual (Blondieu, 2004; Virno, 2003).
des de los diferentes contextos. Germán Londoño: Libretas de apuntes. De hecho, mientras en el pasado exis-
Como respuesta a esta perspectiva, tía una fuerte vivencia social de la
empiezan a aparecer los trabajos que de NÓMADAS, y ubicados en los dominación en las relaciones de pro-
analizan las invenciones y creaciones estudios críticos ciberculturales, he- ducción, ahora es más intensa la ex-
que desde abajo, desde la reapro- mos optado por observar tres aspec- periencia de su carácter social difuso
piación y rediseño tecnológicos y tos en los que centraremos nuestra y de su énfasis cultural.
desde las prácticas culturales y los discusión: el ejercicio del poder, la
movimientos sociales, se están plan- acción social colectiva y la experien- Lidiamos con un capitalismo que
teando a dicho modelo, los cuales se- cia estética, en el contexto de un se sustenta en las palabras, los signos,
ñalan la tensión e hibridación de capitalismo contemporáneo que, las imágenes, esto es, apoyado en
prácticas sociales y políticas de digamos por adelantado, ha toma- máquinas de expresión que son la
nuestras sociedades (Escobar, 2005; do una forma decididamente cultu- potencia y el poder de las sociedades
Martín-Barbero, 2005b), en su ral e imaginaria, una configuración de control (Hard y Negri, 2003;
singularidad histórica y en sus reso- político-cultural dominante que Lazzarato, 2006). Se trata pues de un
nancias locales y globales. trastoca categorías conceptuales y capitalismo que signa el desarrollo de

RUEDA ORTIZ, R.: CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN-RED N ÓMADAS 11
una economía basada en la difusión el sector de servicios y sus tareas son recombinables y reproducibles
del saber y en la cual la producción profesionales, de ocio y de estudio, con un costo cercano a cero, están
del conocimiento pasa a ser la prin- siempre presentaron fronteras di- planteando un debate donde la cul-
cipal apuesta de la valorización del fusas). Para nosotros, existen dos tura irrumpe con fuerza como un cam-
capital. Ésta se encuentra sustentada problemas adicionales: el manteni- po de batalla y de negociación del
en una nueva división internacional miento de las relaciones de poder poder social. Así, por una parte, en-
del trabajo cuya regulación se apoya entre el conocimiento válido de contramos los movimientos de cul-
en los nuevos cercamientos del saber unos (científico-técnico) y el no-co- tura libre con licenciamientos como
y en la captación de lo cognitivo en nocimiento o doxa de los otros (que el creative commons8 y, de otra, y de
provecho de lo financiero. También deben ser disciplinados o excluidos, manera paradójica, las leyes sobre la
se trata de un nuevo régimen técnico o incluidos segmentadamente), aho- legalidad y los derechos de propiedad
en la producción misma, de una nue- ra mantenidas a través de nuevos intelectual de los “bienes comunes”.
va tecnicidad (Martín-Barbero, 2005) mecanismos de producción de di- En efecto, se trata de bienes (infor-
en la que se sustituye el carácter exte- mación, servicios), cuya circulación
rior y de prótesis de la relación del es difícil de restringir, pero sobre la
cuerpo del obrero con la máquina, cual la legislación actual arremete en
inaugurando una aleación de cerebro sentido contrario. Kavita Philip
e información, a través de tecnolo- (2008), de hecho, cuestiona la nove-
gías del tiempo y de la memoria, que dad de este debate y lo contextualiza
actúan a distancia (Sloterdijk, 2008) históricamente en otras batallas por
sobre los hábitos mentales, las fuer- el poder como un fenómeno que no
zas que los componen, los deseos, los es exclusivo de la globalización del
afectos y las creencias (Lazzarato, capitalismo del siglo XXI. Por ejem-
2006). plo, la ciencia europea del Renaci-
miento no podría haber surgido sin
No obstante, ¿podemos adop- las múltiples apropiaciones de textos
tar sin más esta noción de capitalis- e ideas del saber medieval islámico.
mo –cognitivo– y la novedad que En consecuencia, para ella la manera
nos sugiere? Zukerfield (2008) plan- como hoy se enuncia qué es la “pira-
tea dos limitaciones: desconocer la tería” y quiénes son “piratas” y
centralidad del conocimiento en an- “autores”, las legalidades y contrale-
teriores formas de organización pro- galidades globales y los alegatos a fa-
ductiva a lo largo de la historia de vor y en contra de la propiedad
la humanidad y, en consecuencia, intelectual, mantiene dimensiones
soslayar la importancia de conoci- anteriores a la producción contem-
mientos que subyacen a procesos Germán Londoño: Libretas de apuntes. poránea, donde las historias premo-
productivos manuales y/o físicos; dernas, coloniales y poscoloniales de
y la falta de conceptualización so- ferencias y exclusiones en tiempos piratería y tráfico global de las ideas,
bre el conocimiento que intervie- de globalización (Castro-Gómez, nos dan una percepción más atinada
ne en los procesos productivos y de 2005). Y el dualismo mente/cuer- sobre el papel del conocimiento en
sistematización de los diversos tipos po que la enunciación capitalismo las economías globales y disipan la
del mismo –ya que se asume único “cognitivo” produce7. falacia de la supuesta novedad de la
y homogéneo– (un ejemplo de ello economía del conocimiento actual.
son ciertas formas de producción Ahora bien, cada vez es más evi- Nos preguntamos si la variación se-
ligadas al trabajo musical en grupos dente que los productos propios del ría más bien que el conocimiento
argentinos que nunca produjeron trabajo posfordista contemporáneo, hoy se entreteje con los discursos ac-
de acuerdo con patrones fordistas, sustentados en agenciamientos de in- tuales de terrorismo y seguridad –es-
pues desde años atrás ya eran traba- teligencias humanas y maquínicas, en pecialmente en Norteamérica–. Bajo
jadores inmateriales, laboraban en tecnologías digitales cuyos productos estos discursos, un hacker es en prin-

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cipio un terrorista, los países que américa e India y los programas de ción de la modernidad. No obstante
“piratean” productos informáticos “reciclaje tecnológico”, puesto que y de manera paradójica, en este mo-
atentan contra la seguridad nacional países de África y Asia, y también vimiento dominante se revela la de-
de los países del Primer Mundo y, de Latinoamérica, se han converti- pendencia de actividades de código
más aún, contra la civilización occi- do en “basureros tecnológicos” de de fuente abierto (open source) para
dental, sus valores y libertades. Se los países del Primer Mundo11 . ajustar y crear nuevos diseños tecno-
trata sin duda de un asunto político, lógicos, tanto para controlar la cir-
ya que determina quién tiene el dere- En efecto, podemos decir que hay culación de información, como para
cho de crear y quien tiene el deber una integración de las poblaciones, diseminarla. De hecho, la socializa-
de reproducir. especialmente las del llamado se- ción de la juventud por la vía de los
gundo y Tercer Mundo, dentro de un videojuegos abre una dimensión sub-
Adicionalmente, los que se ubi- régimen global de gobierno pero, versiva por la proliferación de prácti-
can por fuera de los circuitos de como hemos visto, con nuevas caras cas ciberactivistas y hacktivistas, que
producción de conocimientos y tec- estallan en la cultura del software li-
nologías dominantes, se sitúan más bre y se expanden hacia esferas mu-
bien en los de la tecnodependencia cho más políticas, como el creative
y la reproducción “pirata” como su- commons o el copyleft. “Estas prácticas,
cede en los países del Tercer Mun- incluso las de los jóvenes que traba-
do –soportados por una “economía jan produciendo videojuegos y
informal” que a su vez es el susten- programando software, han democra-
to del mismo mercado “legal” capi- tizado, sin saberlo, las capacidades de
talista9 –. Se trata, por una parte, planificación popular y de auto-
de un discurso de doble moral en organización colectiva hasta ahora
el que está bien codiciar los bienes concentradas en manos del capital”
de consumo, mientras se haga de la (Dyer-Whiteford, 2004: 62). En
misma manera como se hace en los suma, la actual forma de producción
países capitalistas avanzados, vislum- nos revela un contexto complejo y
brándose así, como señala Philip paradójico en el que perviven formas
(2008), un augurio de legítima uni- anteriores del capital y de gobierno
formidad, aunque ni los Estados ni en un escenario heterogéneo de in-
las empresas de software están en tensidades y escalas locales y globales.
condición de exigir a la población De hecho, las formas de opresión que
de estos países que adquiera siem- aparecen hoy sobrepasan las relacio-
pre aplicaciones legales, ya que es nes de producción y como señala
prácticamente imposible dado el Boaventura de Sousa Santos (2003),
ingreso de un ciudadano prome- ni siquiera son específicas de éstas y
Germán Londoño: Libretas de apuntes.
dio10 . Y, por otra parte, la noción no alcanzan particularmente a una cla-
de inmaterialidad del actual capita- de dominación y desigualdad, y más se social pero sí a grupos sociales
lismo tambalea, pues éste se basa aún, como señalan los estudios de transclasistas o incluso a la sociedad
también en procesos de pesada ma- Leon Tikly (2004) y los del grupo colo- en todo su conjunto. Intentemos
terialidad. Es decir, el trabajo indus- nialidad/modernidad/decolonialidad pues arañar un poco de esperanza jus-
trial no desaparece, sino que emigra (Escobar, 1999; Castro-Gómez y tamente desde las prácticas de colec-
hacia zonas geográficas donde es Mendieta, 1998; Castro-Gómez, tivos y movimientos sociales en la
posible pagar bajos salarios y en las 2005), bajo una nueva forma de “co- Red, que creemos son la contracara
cuales la legislación no protege el lonialismo occidental”, o bajo el “ros- de este contexto de cambio y que,
trabajo y favorece la libre empresa, tro postcolonial del Imperio”, cuyo paradójicamente, están montados y
incluso en perjuicio del medio am- propósito es la integración mante- potenciados por las mismas condicio-
biente y la sociedad. Un ejemplo niendo exclusiones culturales y nes de producción y por las tecnolo-
de ello son las maquilas en Centro- epistémicas propias de la constitu- gías antes descritas.

RUEDA ORTIZ, R.: CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN-RED N ÓMADAS 13
Cibercultura, prácticas, Frente a esta relación entre movi- Facebook, Flickr, MySpace,
colectivos y mientos sociales y TIC, Valderrama etc.).
movimientos sociales (2008) propone dos aspectos noda-
les: el papel mediador de estas últi- b. Las prácticas sociales se cons-
Entre los académicos de las cien- mas en los procesos comunicativos y tituyen en torno a valores cul-
cias sociales de América Latina existe las profundas transformaciones de las turales, modos de vida y
cierto acuerdo en que los movimien- dinámicas políticas de la sociedad construcciones de sentido
tos y colectivos sociales de resisten- (que pasan por la crisis estructural (más allá de intereses de clase
cia en la Red pueden imprimir un de legitimidad y de las prácticas del o sectoriales) y en oposición a
giro político en el régimen de la pro- ejercicio político tradicional). Así, modos de organización y co-
piedad social y el bien común de la municación verticales, buro-
humanidad (Tamayo, León y Bush, cráticos y rígidos, de ahí que
2005; Escobar, 2005; Finquelievich, se privilegie la adopción de un
2000; Lago et al., 2006). Para noso- tejido organizacional y comu-
tros, la novedad de estos movimien- nicativo en red.
tos sociales está en que no remiten
como antes a la lucha de clases y a la c. La presencia creciente de co-
necesaria toma del poder, sino que lectivos y movimientos socia-
anuncian, como señala Lazzarato les de carácter global en la Red
(2006), que algo ha sido creado en el que no obedecen directamen-
orden de lo posible, esto es, un acon- te a regulaciones estatales.
tecimiento que no es solución a pro-
blemas, sino apertura de posibles; Sin embargo, esto no significa
que se expresaron nuevas posibilida- que no haya acciones off-line, como
des de vida y que se trata de llevarlas lo muestra Lago (2008), sino que
a cabo. Es evidente que han empeza- hay una suerte de continuidad de re-
do a aparecer otras condiciones y lu- laciones virtuales y cara a cara que
gares por donde pasa la experiencia y mantienen y proyectan acciones po-
la acción colectiva que, según Rodrí- líticas sobre centros de toma de
guez (2008), se convierten en nuevas decisiones o en su interior, con in-
formas de capital social y comunida- tervenciones en la calle, en las plazas
des de sentido donde son otras las y, en general, en el entorno urbano.
preocupaciones políticas y sensibles En particular, los movimientos anti-
de las subjetividades sociales. Tal globalización o de resistencia global
postura nos adentra en otra atmósfe- han mostrado formas de articularse
ra social y cultural, donde las tecno- en red y capacidad de redimen-
logías por sí solas no producen Germán Londoño: Libretas de apuntes. sionamiento de sus luchas a nivel
transformaciones políticas sino que territorial, donde la intención no es
son las estructuras, las redes y las prác- son varias las características de este globalizar la experiencia a partir de
ticas sociales en las que éstas se inser- cambio: su unificación, sino recrear formas
tan las que otorgan un significado y de cooperar, y donde cada proceso
configuran tendencias de uso e inno- a. Se matiza la centralidad del local tendrá su propio lenguaje y
vación social, de dominación o de espacio público urbano de forma de coordinación. La popula-
cooperación. No obstante, ¿qué tan- interacción cara a cara, así rización de Internet está provocando
to han cambiado las prácticas de los como la llamada esfera públi- cambios de actitud en los movimien-
movimientos sociales, sus discursos ca, y se promueve una nueva tos, pues se ha comenzado a dar un
y organización al entremezclarse con provista por la inmaterialidad lugar específico a la comunicación
la nueva condición tecnológica, cuá- de las redes electrónicas (ejem- que antes no tenía (Lago et al., 2006;
les son sus formas de agenciamiento? plo de ello son espacios como Tamayo, León y Burch, 2005).

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En efecto, las luchas sociales que considerar cómo la dimensión cultu- instituciones propuestas por el Esta-
en el pasado procuraban una eman- ral y, en particular, la de culturas do– para desde allí proponer cambios.
cipación política, ahora lo hacen políticas tradicionales de muchos Pero también esa multiplicidad que
como una búsqueda personal, social años en países como el nuestro, per- no se agota en el individualismo
y cultural y, por lo tanto, las formas manecen, se camuflan y se hibridan rampante y que nos presenta nuevas
organizativas son también diferentes con las nuevas prácticas políticas co- formas de hacer política, en una suer-
de las que les precedieron. Antes per- lectivas pero también singulares. te de devenir minoritario (Lazarato,
tenecían a una idea de democracia re- 2006), de política menor, que no se
presentativa, hoy ésta es tensionada por Lo anterior nos lleva a plantear adecúa a los modos de operar de las
una idea de democracia participativa. con Valderrama (2008) que el ciberes- organizaciones sociales tradicionales
Los protagonistas de estas luchas ya pacio es efectivamente un campo de o a los conceptos de las ciencias so-
no corresponden al dúo ciudadanía- lucha donde la esfera pública (en ese ciales modernas, sustentadas en tota-
clase social, las luchas ya no son de borroso intersticio de lo privado-pú- lidades y esencialismos de categorías
las clases sociales, sino de grupos so- binarias. Tampoco se sostiene en la
ciales, con contornos más o menos idea de un Estado y de un ciudada-
definidos en función de intereses co- no con “una” identidad cultural.
lectivos, a veces muy localizados pero Como hemos planteado aquí, éstos
potencialmente universalizables. Un han estallado y entrado en una esfera
ejemplo prototípico de lo que pue- global, ambigua y confusa, pero con
den ser estas nuevas formas de acción gran potencial de creatividad social.
colectiva sustentadas en TIC son
aquellas que provienen de colectivos
de contrainformación, de software li- Cibercultura y estética
bre, creative commons, y, en general, de
la cultura libre, porque la descentra- Las transformaciones económicas
lización de la circulación lingüística, y tecnológicas de las que hemos ha-
perceptiva y cognitiva se acopla con blado antes son posibles por los cam-
la descentralización de los medios de bios en las maneras de sentir que les
expresión, con otros regímenes de preceden. Es decir, otras modalida-
signos, que son “potencialmente” des de experiencia social emergen a
más favorables al plurilingüismo, a las través de nuevas formas de socialidad
plurinteligencias (Lazzarato, 2006), y y de acción a distancia, como señala
Germán Londoño: Libretas de apuntes.
se sustentan en el trabajo colectivo y Sloterdijk (2008); de comunicación,
la producción de libre circulación de blico) que de allí está emergiendo, interacción y coordinación de accio-
bienes comunes. No obstante, sería alberga infinidad de ilusiones e inte- nes on-line y off line; de creación y cir-
ingenuo pensar que esto se produce reses y que su control se vuelve estra- culación de obras que posibilitan los
sin fricciones y pujas de poder en el tégico no sólo para el mercado, sino nuevos repertorios tecnológicos. Pues
interior de estos mismos colectivos y también para los colectivos y movi- bien, el arte es una esfera que tradi-
movimientos, o que se rompe total- mientos sociales que siguen invocan- cionalmente ha tomado la delantera
mente con prácticas políticas tradi- do otras formas de vida, otros en la creación cultural –aunque la ex-
cionales. Así, es interesante mirar mundos múltiples. Es decir, en el presión suene un poco paradójica–,
cómo en estos colectivos también se ciberespacio persisten flujos de pues hace emerger complejidades,
(re)producen ciertas dinámicas orga- signos, sonidos, imágenes que se bi- que de otro modo no tendríamos
nizativas autoritarias, la centralidad furcan a partir de una lógica que com- condiciones de considerar. Esto se
de los nodos coordinadores, el lugar bina invención con repetición. O sea, produce en el campo del arte hoy en
del género, la raza y el dominio de una construcción de lo nuevo a par- medio de una transformación del es-
conocimientos y lenguajes en las re- tir de lo viejo, lo viejo repetido para tatuto de lo real y de la diversifica-
laciones de poder y de creación co- renovarse: por ejemplo, usar los ca- ción de las formas de producción de
lectiva. En este sentido, es importante nales establecidos –como las leyes e verdad y de circulación de ideas y

RUEDA ORTIZ, R.: CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN-RED N ÓMADAS 15
obras a través de las redes telemáticas de interfaces entre tecnología, conte- hiperficción se materializa a tal pun-
como lo plantea Adolfo Vásquez nidos emergentes, prácticas artísticas to que es imposible seguir mantenien-
(2008). y comunidades. Estas múltiples for- do las categorías de autoría y autoridad
mas artísticas y culturales creadas co- propias de la modernidad. De hecho,
Los lenguajes de la Red, como la piando y mezclando, en los samplers y Rodríguez (2008) sugiere que la es-
hipertextualidad y las narrativas de la el mixing, muestran usos “transforma- critura posmoderna promueve abier-
hiperficción como apuestas que dores” de los bienes informacionales, tamente la participación del lector,
propenden por la creación y la inven- que inciden tanto en los contenidos la “doble productividad”, ya sea a tra-
ción de modalidades narrativas que por fuera de los originales como en vés del juego o a través de la puesta
rompen con los esquemas comu- los mercados en los que compiten. en marcha de conciencias paralelas de
nicativos tradicionales de la cultura interpretación. No obstante, el reto
escrita y con el logocentrismo, abren en este campo tiene que ver con su-
también posibilidades de expresión perar una primera fase de produccio-
y acción colectiva. Aquí encontramos nes hipermediales, de múltiples
los trabajos de las redes de artistas opciones de lectura, pero que siguen
contraculturales, los movimientos net- manteniendo una “autoría” –aún si
art y digital-art, que están invocando ella está constituida por un equipo
apuestas políticas de creación cultu- amplio– y lanzarse hacia el paradig-
ral desde la integración de arte, fic- ma de la creación colectiva, máxima
ción y tecnologías. Es decir, se trata expresión de la interactividad parti-
de propuestas estéticas y políticas cipativa que abandona definitivamen-
donde emergen nuevas metáforas, te el esquema de la creación de autor
aproximaciones teóricas y prácticas para disponer ahora los medios de ex-
sociales y culturales en el campo de presión grupal, a través, por ejemplo,
los estudios ciberculturales. Quizás del proyecto Narratopedia.
el movimiento más conocido en el
campo de la estética y las TIC es el Por su parte, Lucía Santaella
del net-art que propende por la orga- (2008), desde Brasil, nos muestra
nización de nuevas prácticas micro- cómo tecnologías móviles de punta
políticas y microsociales, nuevas como las de localización (GPS por sus
solidaridades, otros contratos ciuda- siglas en inglés), pueden convertirse
danos, conjuntamente con nuevas en posibilidades de colaboración, in-
prácticas estéticas como una vía po- tercambio y búsqueda de conexiones,
sible para renovar tanto la política Germán Londoño: Libretas de apuntes. a través de prácticas espacializadoras
como el arte. En este campo también y socializadoras, que se ligan con una
se encuentran los movimientos En el campo de la escritura y la tradición estética de activismo polí-
hacktivistas y artivistas que están pro- producción literaria, la interacción tico. Se trata de un renacimiento de
moviendo, a través del software libre con la obra y su intervención es uno la experiencia singular y sensible de
y el creative commons, la creación co- de los planteamientos centrales que las personas con los lugares y sus
lectiva. La verdad del arte se descentra nos propone Jaime Alejandro Ro- historias, una suerte de reterri-
y se propicia la intervención/inter- dríguez (2008), a través de la irrup- torialización posterior a la desterri-
acción del espectador con la obra tam- ción de una nueva figura, la del torialización digital. Sin embargo, es
bién como autor. Andrés Fonseca autor-lector, o el “golpe de gracia” que una relación que no es transparente
(2008) destaca proyectos en Lati- sufre la figura tradicional del novelis- o carente de cuestionamientos. Por
noamérica y España que fomentan ta dadas las posibilidades estéticas y ejemplo, se critica a estas tecnologías
prácticas creativas, proyectos y publi- creativas propias del ciberespacio y de el que inauguren un neo-cartesianis-
caciones sobre cultura libre y digital su lenguaje hipertextual. Se trata de mo por el surgimiento de la especifi-
que animan proyectos off-line y on-line la anunciada muerte del autor de cidad temporal y local, tramitada por
y donde se promueve la generación Barthes y que en las narrativas de tecnologías de vigilancia y navegación;

16 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


y la dependencia de ciencias aplica- maneras como hoy los habitamos. funda su dinámica en la movilización
das que siguen centradas en un La generación que está creciendo, in- constante de este último.
modelo de defensa militar norteame- tegrada a esta cibercultura, los lla-
ricana y de su ideología imperial, así mados nativos digitales (Prenski, Así, en el contexto de exacerba-
como en su ubicuidad comercial pro- 2001), ha entrado en circuitos glo- ción de la socialidad, de la acción a
pia del mercado actual. Estos proyec- bales incluso antes de haber forma- distancia y de la modulación y el go-
tos con tecnologías de localización do una sensibilidad localizada. Este bierno de la libertad, se produce una
toman distancia de expresiones artís- acontecimiento se caracteriza por singularización de los dispositivos
ticas de galerías y museos que, como nuevas formas de socialidad, de tecnológicos de acuerdo con las
señala Vasquez Rocca (2008), man- interacción y de percepción cogni- posibilidades económicas de cada
tienen una función de archivo que fija tiva, mediadas por repertorios tec- quien, donde su consumo representa
la verdad del arte, pauta la cultura y nológicos que posibilitan la acción una opción de participación sim-
administra el gusto. Pero también se bólica, expresión y construcción
distancian de las producciones exclu- de mundos compartidos (Muñoz,
sivas de la Red como el net art y están 2007), y de trabajo liberado como
buscando interfaces sociales, con lu- lo entienden Gómez y González. Pero
gares específicos y dentro de ellos. al mismo tiempo –y en medio de
gozos y desgarres– su contracara es la
dromología o “catástrofe temporal”
La necesidad de (Virilio, 2005) que la velocidad pro-
inventarnos metáforas duce en nuestra experiencia diaria, en
para la multiplicidad función de la aceleración tecnológi-
ca, llevada a cabo en todos los secto-
Quisiéramos plantear aquí que res. Se trata de una regla sumaria que
detrás de las preguntas por el acceso representa, desde subjetividades
a las TIC y de quiénes están exclui- individuales, a países enteros, encua-
dos –que sin duda siguen siendo im- drando, por supuesto, grupos, insti-
portantes y urgentes en sociedades tuciones y corporaciones (Trivinho,
como las nuestras– y de sus metáfo- 2006).
ras sobre la “brecha digital”, hay
otras que aquejan a nuestras nuevas Asistimos pues a la reconfigu-
generaciones, las locales y las globa- ración de las relaciones entre cultura
les, y que están vinculadas directa- Germán Londoño: Libretas de apuntes.
y economía, de las relaciones de po-
mente con la posibilidad de la der y los conocimientos globales y
acción política, la sensibilidad, con a distancia, la interactividad, la si- locales y a la emergencia de subjetivi-
el sufrimiento y la felicidad. Nos en- mulación, la integración de lengua- dades individuales y colectivas que se
frentamos, de una manera desigual jes orales, escritos y audiovisuales. mueven entre las inequidades e injus-
y heterogénea, a una tendencia cre- Pero se trata de un pasaje que está ticias estructurales de vieja data en
ciente y dominante de generaciones atravesado por disturbios, angustias, nuestras sociedades y las seducciones
cuya configuración emotiva y cogni- sufrimientos y patologías (Berardi, del actual capitalismo y sus modos
tiva deriva más de una exposición a 2007) que, como lo señalan Gómez de capturar la fuerza y la vitalidad de
la semiosis de máquinas de expresión y González (2008), las viven en carne nuestros cuerpos-mentes en aras del
y a su lenguaje visual y digital que a propia los jóvenes que están “inte- mercado y el consumo. Pero al mis-
interacciones con el núcleo familiar, grados” o conectados y con capaci- mo tiempo, se están produciendo
y esto, como bien lo ha señalado dad de adquirir estas tecnologías. Y formas de resistencia, de creatividad
Martín-Barbero (2005), no se debe esto en particular porque si la socie- social y de acción política para cons-
a los medios en sí mismos, sino a dad industrial construía máquinas- truir horizontes de sentido desde la
toda una reconfiguración de la ciu- de represión de la corporeidad y el movilización social y la expresión es-
dad y de los espacios urbanos y a las deseo, la sociedad postindustrial tética, que como señala Muñoz

RUEDA ORTIZ, R.: CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN-RED N ÓMADAS 17
(2007), hacen posible la transforma- 6 Para una mirada genealógica crítica
ción de la realidad a partir de relacio- de cómo se constituye en Colombia
Internet como campo, así como cifras
nes horizontales con otros legítimos actualizadas de acceso y conectividad
y la emancipación de agentes cómpli- en el país, ver la reciente investigación
ces de la auto-creación; aunque no sin realizada por Tamayo, Delgado y
Penagos (2007).
paradojas y destiempos en el campo
cultural. 7 Nos referimos aquí a que se manten-
dría la división metafísica entre cuer-
po y mente como si el trabajo mental y
Así, las ciencias sociales y la in- con máquinas de expresión, no causa-
vestigación en el campo de los estu- ra cansancio o no consumiera energía
dios ciberculturales tienen el reto de corporal, por lo que creemos que es
importante considerar si con dichas
desplazar los análisis totalizantes y
metáforas (sociedad de la informa-
molares de nuestras sociedades, he- ción, capitalismo cognitivo, sociedad
redados de las ciencias modernas y los informacional) no estamos invisibili-
diseños tecnosociales autoritarios y zando otras facetas de este nuevo
modo de producción económica, sub-
antidemocráticos que gestionan la jetiva y cultural.
vida para hacerla “útil”. La ciber-
8 Las licencias creative commons o CC es-
cultura requiere pluralidad, una mul- tán inspiradas en la licencia GPL (Ge-
tiplicidad de abordajes críticos y de neral Public License). Su propósito es
metáforas que nos permitan nombrar posibilitar un modelo legal ayudado
formas de vida en donde se hagan vi- Germán Londoño: Libretas de apuntes. por herramientas informáticas para
facilitar la distribución y el uso de con-
sibles los nuevos mecanismos de pro- tenidos para el dominio público. Exis-
ducción de poder (de dominación y ten una serie de licencias creative
de resistencia) a través de máquinas resante el origen doble y opuesto de la commons, cada una con diferentes con-
cibercultura y su espacio, el ciberes- figuraciones o principios, como el de-
semióticas, pero también donde sea pacio, en la contracultura cyberpunk y recho del autor original a otorgar li-
posible articular las potencias y las en la guerra, esto es, en la experimen-
bertad para citar su obra, reprodu-
singularidades en una diversidad tación social y el control de poblacio-
nes y territorios. cirla, crear obras derivadas, ofrecerla
creativa. En suma, no podemos olvi- públicamente y con diferentes restric-
dar que las metáforas que usamos 3 La brecha digital, que hoy en día cons- ciones como no permitir el uso comer-
tituye un índice para medir el desarro- cial o respetar la autoría original. Ver
para describir nuestros objetos de llo de los países, se convirtió en una <http://creativecommons.org/>.
estudio, también lo/nos crean. preocupación oficial a mediados de
los años noventa por el desequilibrio 9 Según el informe de Business Software
entre quienes tienen acceso a las TIC y Alliance (BSA), la asociación de los
quienes no lo tienen, cuando el De- principales creadores y productores de
partamento de Comercio de los Esta- programas informáticos en el mundo
Citas dos Unidos acuñó el término digital entero, entre el 2003 y el 2005, la tasa
divide (Rueda, 2005a). de piratería subió en Bolivia del 78 al
83 %; en Paraguay, el 83 % en los tres
1 En la escritura de este artículo apare- 4 Es importante señalar que de los tra- años; en Guatemala, del 77 al 81 %;
ce un nosotros que constituye este tex- bajos registrados en América Latina en Venezuela, del 72 al 82 %, y en El
to, no sólo proveniente de los diferen- en estos campos, la mayoría de ellos Salvador pasó del 79 al 81 %. Ade-
tes trabajos que hemos realizado en la recibieron algún tipo de financiación más, en Argentina pasó del 71 al 77
línea de Comunicación-Educación del del Centro Internacional de Investiga- %; en Chile, del 63 al 66 %; en Co-
IESCO en la Universidad Central, ciones para el Desarrollo (CIID) de lombia, del 53 al 57 %, y en Panamá,
sino que intenta recoger y dialogar con Canadá, o IDRC –por sus siglas en del 69 al 67%. Con estas cifras, la re-
las voces de otros articulistas del pre- inglés–. Para un estado del arte sobre gión en su conjunto se ubicó apenas
sente número. la apropiación social de TIC en Amé- dos puntos por debajo de Europa
rica Latina, ver Rueda (2005b).
2 Aunque sus antecedentes los podemos Central y del Este, que con un 68% de
rastrear en el movimiento contracul- 5 Para una revisión completa de este mo- copias ilegales fue denominada como
tural de los hackers-hippies en los años vimiento en América Latina, ver los la meca de la piratería informática. Ver
sesenta; en los desarrollos de la ciber- trabajos de los colombianos Andrés <http://www.pergaminovirtual.com.
nética de primer y segundo orden, en Burbano y Jaime Barragán (2002) y ar/revista/cgi-bin/hoy/archivos/
los cincuenta y ochenta, respectivamen- el del Mexicano Damián Peralta 2006/00000 666.shtml>, consultado
te; y en la Inteligencia Artificial, es inte- (2006). en enero de 2007. Como este estudio

18 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


también se encuentran los de la OCDE BLONDEAU, Oliver, 2004, “Génesis y los sociales en el ciberespacio, Buenos
donde se dan cifras de pérdidas en la subversión del capitalismo informa- Aires, Ciccus/La Crujía.
industria del software y el hardware, la cional”, en: Oliver Blondeau et al.,
Capitalismo cognitivo, propiedad intelec- FONSECA, Andrés, 2008, “Política de las
música, etc. No obstante, no encon-
señales. Estéticas y cibercultura”, en:
tramos estudios que permitan com- tual y creación colectiva, Madrid, Trafi-
Nómadas, No. 28, Bogotá, Universi-
prender la otra cara: ¿cómo medir el cantes de Sueños.
dad Central-IESCO.
sustrato que genera la piratería para
BONILLA, Marcelo, 2001, “Las nuevas
acceder en todo caso a bienes informa- GARCÍA CANCLINI, Néstor, 2004, Di-
tecnologías de información y comuni-
cionales de algún tipo?, es decir, ¿cómo ferentes, desiguales y desconectados.
cación (NTIC), herramientas de
ésta favorece el mercado legal? Y, al Mapas de la interculturalidad, Barcelo-
empoderamiento simbólico en Amé-
mismo tiempo, sería interesante con- na, Gedisa.
rica Latina”, en: Cuadernos de Ibero-
frontar estos índices de piratería con américa, globalización y nuevas tecnolo- GÓMEZ y González, 2008, “Tecnología y
los planes y programas nacionales de gías: nuevos retos y nuevas reflexiones, malestar urbano entre jóvenes: la cele-
acceso a tecnologías y ver cómo aqué- Madrid, Organización de Estados Ibe- bración de lo inútil y la emergencia del
lla ha efectivamente aportado a la de- roamericanos para la Educación la trabajo liberado”, en: Nómadas, No. 28,
mocratización del acceso en estos paí- Ciencia y la Cultura. Bogotá, Universidad Central-IESCO.
ses, pues sus estados no logran ofrecer
otras alternativas de cobertura más BONILLA, Marcelo y Gilles Cliche (eds.), HARAWAY, Donna, 1995, Ciencia, cyborgs
amplia. 2001, Internet y sociedad en América y mujeres. La reinvención de la naturale-
Latina y el Caribe, Quito, Flacso, dis- za, Madrid, Cátedra/Universitat de
10 Una muestra es el costo del paquete ponible en: <http://www.flacso.org.ec València/Instituto de la Mujer.
Office de Microsoft (Windows Vista): /html/pub1. php?p_number=LB_
$453.000 (200 dólares aproximada- HARD, Michael y Antonio Negri, 2003,
0000044ç>, consultado en febrero de
mente), comparado con el salario mí- Imperio, Buenos Aires, Paidós/Saicf.
2007.
nimo legal de un colombiano: $516.500 LAGO, Silvia, Ana Marotias, Guillermo
(270 dólares aproximadamente). BURBANO, A. y H. Barragán, 2002, Movia y Laura Marotias, 2006, Inter-
Hipercubo/ok: arte, ciencia y tecnología net y lucha política. Los movimientos so-
11 Ver el reportaje de la BBC “Riesgos de en contextos próximos, Bogotá, Uniandes.
la basura tecnológica” del 28 de no- ciales en la Red, Buenos Aires, Capital
viembre de 2006, donde se señala cómo CASTELLS, M, 2001, La galaxia Internet, Intelectual.
en el mundo se producen aproximada- Barcelona, Plaza y Janés. LATOUR, Bruno, 1998, Pandora’s hope.
mente 50 toneladas de basura electró- Essays on the reality of science studies,
CASTRO-GÓMEZ, Santiago, 2005, La
nica cada año, que son enviadas a los Cabridge, MIT University Press.
países más pobres. En sólo Estados poscolonialidad explicada a los niños,
Unidos, entre 14 y 20 millones de com- Popayán, Universidad del Cauca/Uni- LAW, John, 2004, After Method. Mess in so-
putadores personales son desechados versidad Javeriana. cial science research, Londres, Routled-
al año. El plomo, arsénico, selenio, , y Eduardo Mendieta, 1998, ge/Oxon.
cadmio, cromo, cobalto, mercurio, Teorías sin disciplina. Latinoamerica-
entre otros componentes de los com- LAZZARATO, Maurizio, 2006, Políticas
nismo, poscolonialidad y globalización en del acontecimiento, Buenos Aires, Tin-
putadores, están ocasionando enferme- debate, México, Porrúa.
dades por la inhalación de los tóxicos ta Limón.
que se desprenden de los componen- DYER-WHITEFORD, N., 2004, “Sobre LÉVY, Pierre, 2007, Cibercultura. La cultu-
tes de los computadores que son inci- la contestación al capitalismo cogni- ra de la sociedad digital, Barcelona,
nerados en grandes basureros y en los tivo. Composición de clase en la in- Anthropos/Universidad Autónoma
cuales trabajan niños, jóvenes y adul- dustria de los video-juegos y de los jue- Metropolitana.
tos de estos países. Ver <http:// gos de ordenador”, en: Blondeau et
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Germán Londoño

20 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Germán Londoño

1. Cibercultura:
teorías y metáforas
RUEDA ORTIZ, R.: CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN-RED N ÓMADAS 21
Actio in distans.
Sobre los modos de formación
teleracional del mundo
nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 22-33

Peter Sloterdijk*
Traducción del alemán: Marta Kovacsics M.**

El artículo parte de la tesis según la cual, toda historia de los medios es una historia de las transferencias de pensamien-
tos. Para entender la especificidad de este proceso en relación con los nuevos fenómenos mediales, se realiza un rodeo por el
pensamiento arcaico y la metafísica clásica, a partir de la idea de que el medio primordial es el cerebro humano. Desde allí,
se analizan los fenómenos actuales de la profusión de la información, la telecomunicación global y las comunicaciones entre
medios aparáticos.
Palabras clave: pensamiento arcaico, metafísica, tele-tecnologías, telecomunicación, medios, información.

Este artigo parte da tese segundo o qual, toda história dos meios é uma história de transferências de pensamentos. Para
entender a especificação deste processo em relação com os novos fenômenos mediais, realiza-se um rodeo pelo pensamento
arcaico e a metafísica clássica, a partir da idéia de que o meio primordial é o cérebro humano. Desde aí, analisam-se os
fenômenos atuais da profusão da informação, a telecomunicação global e as comunicações entre meios de aparatos.
Palavras-chaves: pensamento arcaico, metafísica, tele-tecnologias, telecomunicação, meios, informação.

The starting point of this article is the thesis that every media history is a history of thoughts transferring. We go through
the archaic thought and classic metaphysics, with the idea that the fundamental media is the human brain, in order to
understand the specificity of this process in relation to the new media phenomena. From this frame we analyze the current
phenomena of information profusion, global telecommunications, and the communications among media.
Key words: archaic though, metaphysics, tele-technologies, telecommunications, media, information.
Dibujo EMBERA: Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 05-II-2008 – ACEPTADO: 27-II-2008

* Ph.D en Filosofía, Germanística e Historia en las universidades de Munich y


Hamburgo. En los últimos años ha sido profesor de Filosofía y Estética en la
Hochschule für Gestaltung en la Universidad de Karlsruhe. Actualmente es rec-
tor de esta misma universidad. E-mail: rektorat@hfg-karlsruhe.de
** Formada en Historia del Arte y Germanística, especializada en traducción de
textos de Filosofía y Literatura.

22 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


E l presente puede ser definido
como una época caracterizada por
en día ya no participamos de este
privilegio de la orientación, la ob-
manera mediante la introducción de
un proceso sustituible: en nuestro
una crisis de la epoché filosófica: la servación de Walter Benjamin sigue caso, éste consistiría en enajenar de
orientación en una situación mundial siendo reveladora, en tanto ayude a manera sistemática los fenómenos
más que compleja se dificulta, desde entender en qué sentido la crisis de “abrasadores” del mundo contempo-
que la operación básica filosófica, así la epoché1 es a la vez una crisis de la ráneo, de los laberintos técnicos y
como la enseñó Edmund Husserl, ya racionalidad contemplativa y, en de los flujos caóticos de datos. Para
casi no permite que el retroceso ante cierto sentido, también de toda for- ello, tenemos a disposición en este
la imagen de la realidad y la puesta ma de escapismo lógico y de teoría momento, sobre todo, dos procedi-
entre paréntesis de las propias inten- señorial. Hasta se podría decir que mientos: el primer enajenamiento se
ciones existenciales sean llevados a Benjamin había previsto con su afo- logra porque observamos las apari-
cabo de manera convincente dentro rismo una forma de creación del ciones contemporáneas a través del
de las actuales turbulencias. Que esta mundo, cuyo fuerte distintivo radi- anteojo de la metafísica clásica; el se-
experiencia no sea del todo nueva, nos ca en la transición hacia un sistema gundo, porque los fenómenos ena-
lo aclara la circunstancia de jenados metafísicamente
que ya Walter Benjamin, en se enajenan por segunda
sus reflexiones del periodo vez, ahora a través de la
entreguerras, se había des- lupa de la lógica arcaica y
prendido de la ilusión de de la historia antropo-
la libre distancia frente a las lógica, o más exactamente,
cosas: a través de la paleo-antro-
pología. Si se quisiera
Locos aquéllos que se resumir estos dos procedi-
quejan de la decadencia mientos en frases cortas,
de la crítica. Su buena éstas serían:
hora pasó hace mucho
tiempo. La crítica es Nada existe en la técni-
cuestión de la distancia ca que no existiera antes en
correcta. Ella se encuen- la metafísica.
tra en un lugar, donde
el énfasis está en las Cultura Calima. Máscara en oro de 16 cm de ancho. 100 a. C. - 1000 d. C. Nada existe en la meta-
perspectivas y prospec- Colección Museo del Oro. Banco de la República. física que no existiera an-
tos y donde aún era po- tes en la lógica arcaica.
sible tener un punto de vista. de las tele-vecindades globales y de
Pero las cosas, mientras tanto, las interacciones tele-causales. En este sentido, los movimientos
acosaron en forma abrasadora que llevan de la magia a la metafísica
a la sociedad humana (Benja- Teniendo esto en cuenta, en lo y de la metafísica a la tecnología, de-
min, 1928: 95). que sigue debemos renunciar a los ben ser entendidos como explicacio-
privilegios inmediatos de la teoría nes –con el significado expuesto en
Benjamin llevó a cabo este des- observadora. El paso hacia atrás aún el tercer tomo de Sphären [Esferas]
prendimiento de manera un poco puede ser un gesto prometedor si se (Sloterdijk, 2005)–. Éstas no sólo
divertida, porque después de su en- está ante paisajes y cuadros, pero logran una realización técnica de los
cuentro con el marxismo pensaba pierde su sentido en los laberintos y fantasmas pre-técnicos, sino que igual-
haber encontrado un hilo de Ariad- en todas las demás situaciones en las mente encarnan, en general, la ten-
na para orientarse luego en el labe- que nuestra proporción del mundo dencia básica de la modernización
rinto del Minos del capitalismo está marcada por la pérdida de las como una transformación de estruc-
tardío, es decir, el hilo del materia- distancias. Bajo estas condiciones, turas inmunológicas vagas y simbóli-
lismo dialéctico y de la hermenéuti- los intereses de la teoría totalizado- cas hacia las técnicas operacionales de
ca mesiánica. Aunque nosotros hoy ra se dejan defender de la mejor inmunización.

SLOTERDIJK, P.: ACTIO IN DISTANS. SOBRE LOS MODOS DE FORMACIÓN TELERACIONAL DEL MUNDO N ÓMADAS 23
De estas premisas se puede de- volcados de manera inmediata sobre nicación de una sola vía, incluyendo
ducir una tesis con una cierta fuerza el suceso, que, a su vez, es el más la televisión) y los medios de teleco-
subversiva: se llega, desde un punto diseccionado en nuestra época–. El municación clásica (que corresponden
de vista teórico-cultural, a la diluci- mismo tipo de inteligencia, que has- al paradigma del teléfono y de la co-
dación de la esencia y la tendencia ta los años sesenta y setenta del siglo municación de doble vía) son fusio-
de la tecnología contemporánea, en XX quería convertirse inmediatamen- nados cada vez más mediante la
general, y de la tecnología avanzada te en la gran historia (para ser más técnica-puente, la digitalización, un
de medios, en especial, siempre y exactos, en la supuesta e inminente y fenómeno sobre el que los teóricos
cuando, y gracias al desvío a través ya existente revolución), se ha con- de moda (que hoy en día quieren más
de la enajenación metafísica, éstas vertido hoy en red y en la turbulen- bien ser llamados hacedores de ten-
sean representadas en conceptos dencias o de contra-tendencias, antes
paleo-antropológicos y en operacio- llamados críticos) reaccionaron con
nes de la inteligencia arcaica. Apli- la expresión “mediamática”2 . Esta úl-
cado todo esto al horizonte de tima resume las tendencias hacia la
intereses actual, significa que para hibridación de los distintos géneros
entender lo que mueve a los agentes mediáticos. En este proceso, la orien-
y agencias de la técnica mediática tación hacia la primacía de las tele-
actual y del diseño mediático en sus tecnologías, tanto móviles como
transacciones, es útil ocuparse de individualizadas, a expensas de los
una lógica paleolítica y de la manera medios tradicionales de una sola vía,
menos irónica posible, para luego, es cada vez más evidente.
como en un segundo impulso, ocu-
parse de la transformación del pensa- A continuación me voy a limitar
miento arcaico mediante la metafísica a explicar algunas observaciones so-
clásica. bre el segundo foco del debate
mediático-teórico. Quisiera reunir
Si mi percepción no me engaña, una serie de observaciones alrededor
existe en el discurso de los nuevos de las siguientes preguntas: ¿qué es
medios dos puntos álgidos, alrededor lo que hacen unos medios con otros?
de los cuales se organizan casi todas y ¿cuáles son las formas de coopera-
las tesis individuales mediológicas y Cultura Muisca. Figura votiva en oro de 8,4 cm ción que surgen a nivel inter-aparático
de alto (detalle). 600 a. C. - 1600 d. C.
de la sociología de los medios: en el Colección Museo del Oro. Banco de la República. e inter-programático? Referente a este
primer foco se discute principalmen- asunto se puede intuir cuál es la rela-
te ¿qué es lo que hacen los nuevos cia de lo virtual; sería ejemplar para ción entre la dimensión de lo inter-
medios con las personas que cayeron esto investigar la vida e historia del aparático con la dimensión de lo
en su campo de influencia? Aquí se pensamiento de Regis Debray, pero inter-subjetivo. Lo que será decisivo
habla de una verdadera “revolución también la de Jean Baudrillard. En en este contexto es cómo se modi-
cultural” y sobre el nuevo acondicio- el segundo foco, los debates se mue- fica la forma de la subjetividad
namiento del campo humano me- ven alrededor de la pregunta: ¿cómo mediante las tele-funciones. Como lo
diante las tele-tecnologías. En los asimilan los distintos medios su ma- anuncié, no estoy intentando un ac-
centros de formación teórica de van- nera de ser pluralista? La respuesta ceso directo a los fenómenos, sino que
guardia, surgieron nuevas disciplinas estándar de los tiempos más recien- los discuto indirectamente a través del
como la telemática, la investigación tes es: ellos convergen. Se acercan, se enajenamiento metafísico, que, a su
sobre la inteligencia artificial, la an- unen y se relacionan y se com- vez, se transforma en enajenamiento
tropología de Internet, entre otras. penetran cada vez más, tanto, que los arqueológico o paleológico.
Una escena teórica creativa agota con- hasta ahora separados núcleos prin-
tinua e ideológicamente estas inno- cipales de la tecnología mediática, los Se debería comenzar con una te-
vaciones –un indicio de la tendencia medios de transmisión (referentes al sis mediático-teórica, que parece ser
sucesiva de los intelectuales, es estar paradigma de la radio y de la comu- lo suficientemente amplia para tras-

24 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


cender las situaciones tanto paleolí- cepto de medio más allá del límite vista, en la posición de los usuarios4
ticas como modernas, y que también hombre-máquina. De esta manera, de un equipo inescrutable. El usua-
tendría validez para las estructuras de llegamos a un campo en el que la rio, según la definición, es aquél que
mentalidad marcadas por el ani- habitual estrechez tecnicista de la sólo se puede mover en la superficie
mismo, el personalismo y el meca- comprensión de los medios se vuelve de los usuarios de un sistema, a pe-
nicismo. Antes de que se propague ilegítima, y entre más nos devolvamos sar de que intuye oscuramente que
la duda de que una tesis así sea via- de estados técnicos muy avanzados a existe un más allá en esa superficie.
ble, quiero decir sin rodeos cómo condiciones arcaicas, en las que el Para las personas, como “usuarios de
podría posiblemente ser: toda histo- avance mediante las herramientas y cerebros”, significa que ellos navegan
ria de los medios es una historia de signos debió ser bastante pobre, tan- sobre la superficie psíquica (o superfi-
las transferencias de pensamientos. to más tendremos que traspasarnos cie interior) de los estados cerebrales,
Nosotros conocemos esta expresión de un concepto mediático técnico o es decir, se mueven en pensamientos,
generalmente de los contextos para- “aparático” a un concepto personal percepciones, sentimientos, sensacio-
psicológicos, mientras que mostrar- y mediatístico, una situación que sólo nes y ambientes, pero no pueden tras-
la aquí equivale a que sin ella, todo puede ser familiar para aquellos mo- pasar esta superficie hacia una
el campo de las relaciones interper- dernos que no sólo creen en la substrucción técnica. Sin embargo,
sonales investigables de manera racio- televidencia, sino también en la cla- desarrollan intuiciones en el sentido
nal, sean éstas próximas o distantes, rividencia y la clariaudiencia. Mien- de que existen los pensamientos, per-
debería negarse a la investigación tras que en la televisión el medio es cepciones, sentimientos, sensaciones
misma. el aparato, en la clarividencia el me- y ambientes, pero se engañan normal-
dio es el clarividente y en el caso de mente en la dirección, porque tras-
El contenido de todo el comple- la clariaudiencia, el profeta. cienden hacia los mundos de los
jo I&C3 , desde el paleolítico hasta dioses y fantasmas y no en la direc-
el presente, es la serie histórica de las Entre más retrocedamos hacia las ción del cerebro, que queda escondi-
respuestas biológicas, semióticas y formas más antiguas de la creación del do hasta el final, en la base oculta de
técnicas a la siempre inmediata pre- mundo, tanto más sopesará el carác- sus contenidos y estados, hasta que
gunta: ¿cómo puede ser asegurada la ter mediático personal lo “aparático”. finalmente es involucrado en el pro-
accesibilidad del otro relevante? El Esto llega tan lejos, que el represen- ceso de la explicación y luego es ex-
común denominador de todas las tante más desnudo y pobre del géne- puesto mediante una revelación
respuestas, que fueron desarrolladas ro homo sapiens debe ser abordado tardía y dramática como el portador
en la historia por la información y la como el representante más puro del físico y generador de todas las mani-
comunicación, se basa en el concep- régimen de medialidad personal. El festaciones psíquicas. De hecho, sólo
to de los medios convergentes, siem- carácter sapiente del homo consiste en hasta la neurocibernética de nuestros
pre y cuando sea adecuado al estado que siempre ha sido capaz de ser un días se ha podido articular la idea de
logrado de la evolución. Hay que fa- mediador entre dos o varios de sus que los dioses, por su parte, son fe-
miliarizarse con el entendimiento de semejantes. nómenos gramaticales y emocionales
que el concepto medio sólo tiene sen- en la superficie del usuario de los ce-
tido si por él entendemos una rela- Esto puede ser formulado de rebros y que no pueden ser grande-
ción de complemento respecto a otro manera mucho menos misteriosa y zas trascendentales absolutas. Así a
medio, o la complacencia de un me- algo más fisiológica: la accesibilidad Dios le correspondiera, según el ran-
dio respecto a un co-medio. Obvia- de los seres humanos para los seres go ontológico, la realidad más alta,
mente, habría que pensar primero en humanos en la época de las hordas debería presentarse ante nosotros
la definición de McLuhan, según la tiene su explicación en el hecho de bajo las condiciones de la cerebridad
cual, el contenido de un medio siem- que utilizaban cerebros de la misma desarrollada evolutivamente y bajo
pre es otro medio (así como la escri- serie biológica, resaltando la ironía sus herramientas simbólicas.
tura reproduce la palabra hablada, la de la expresión “utilizar”: también las
televisión lo hace con la fotografía o personas de la antigüedad están, res- Con el trasfondo de estas indica-
la película). En nuestra relación, sin pecto a su operar con su dotación de ciones, se le puede dar un campo de
embargo, se trata de ampliar el con- inteligencia, desde todo punto de uso más específico a nuestra tesis con-

SLOTERDIJK, P.: ACTIO IN DISTANS. SOBRE LOS MODOS DE FORMACIÓN TELERACIONAL DEL MUNDO N ÓMADAS 25
ductora. La frase “toda la historia de y todo esto hasta un grado en el que para las arcaicas “culturas de la vergüen-
los medios es la historia de la transfe- tal vez ni siquiera bajo tortura sería za”, en las que a cada uno le habría
rencia de pensamientos” entra ahora capaz de compartir con los demás lo gustado volver invisible su interior,
inmediatamente en la tesis más pun- que yo sé: este síndrome de represen- porque sufrían bajo la exposición ex-
tual de que los cerebros son medios taciones sobre el ocultamiento de pen- trema de sus afectos ante la sensibili-
primordiales y además en primera lí- samientos en el sujeto pensante, dad de los demás. El poderoso afecto
nea, medios para la imagen y trans- cobró importancia en la historia con- de la vergüenza es en sí mismo sólo
misión de estados e ideas de otros temporánea de la ilusión privada que un sedimento evolutivo de la imposi-
cerebros. Este proceso parece trivial, nunca debe ser subestimada. Tanto bilidad de ocultar el interior ante la
mientras nos ocupemos de comuni- más provocadora resulta la osadía de sensibilidad de los otros. Los pensa-
caciones de grupos pequeños o de pensar que precisamente estas repre- mientos privados aparecen desde el
campos vecinos. Inmediatamente se sentaciones fueron las que co-crearon punto de vista paleo-psicológico como
vuelve misterioso y se presenta con la ilusión privada. En nuestro círculo un absurdo completo. La idea de que
una luz sublime en cuanto las con- cultural no sobrepasan los dos mil existe un interior protegido en el cual
versaciones locales entre los cerebros quinientos años; para los macro-his- el individuo puede cerrar la puerta tras
se transforman en conversaciones de toriadores es como un incipiente ve- de sí y logra expresarse y reflexionar a
larga distancia, porque sólo con las llo sobre las capas masivas de las sí mismo, no aparece antes del primer
telecomunicaciones simbólicas –las realidades antropológico-psicológicas giro individualista propio de la Anti-
actiones in distans (las acciones a dis- de antes. Si no fueran hoy en día las güedad. Sus publicistas fueron los
tancia) comienza lo que tradicional- ideas que dominan todo, no tendrían hombres, conocidos primero con el
mente se conoce como la historia casi importancia frente a la fuerza de nombre de sabios y luego como filó-
superior de la cultura–. Por lo tanto, gravedad de la historia de la evolución sofos, antecesores de los intelectuales
la fecha de partida en el campo de las humana. Durante la mayor parte de modernos y del single posmoderno.
cooperaciones de los medios es la la evolución, casi la totalidad de lo que Ellos, los inventores del apartheid psi-
“abertura”, condicionada neuroló- cada persona pensaba y sentía era en cológico de lo individual, dieron una
gicamente, de cerebros para cerebros tal grado transparente para su entor- nitidez revolucionaria a la idea de que
coexistentes. Una abertura, natural- no, que se asumía como si fueran vi- el pensamiento verdadero sólo es po-
mente, que no es pensable en sí mis- vencias propias. La imaginación de las sible como un pensar propio y distin-
ma sin el cierre sistemático de todo representaciones privadas (que debe- to-al-tonto-pensar-de-las-multitudes.
sistema cerebral. La exigencia bioló- rían ser transmitidas mediante formu- De sus impulsos se deduce el efectivo
gico-comunicativa de la redificación laciones explícitas) no tenía apoyo en y amplio modelo-de-la-clausura-en-la-
de varios agentes cerebrales entre ellos la experiencia o en el concepto espa- cabeza, cuya perspicacia política se co-
mismos, se satisfizo sobre todo me- cial social: aún no había para cada uno noce: los pensamientos son libres,
diante la revolución superior de la celdas o apartamentos, ni en las arqui- nadie los puede adivinar. Esta fórmu-
audiovisualidad humana en relación tecturas imaginarias, ni en las arqui- la del liberalismo alemán del siglo XIX
con una sensibilidad extrema para tecturas físicas de la “sociedad”. En significa, en consecuencia, que tan sólo
ambientes interpersonales. grupos pequeños, que viven bajo la los pensadores de pensamientos nue-
ley de la mutualidad, el quehacer del vos e inesperados son invisibles para
Aquí, sin embargo, hay que llamar uno es el quehacer del otro; también los celadores de los pensamientos con-
la atención sobre un engaño omnipre- los pensamientos de unos son gene- vencionales. En el mundo de los pen-
sente: mis pensamientos son invisibles ralmente los pensamientos del otro. samientos nuevos, el axioma de que
para los demás; mi cabeza es una caja En un mundo así de permeable, la ac- los pensamientos del uno también son
fuerte llena de imaginaciones y sueños, cesibilidad de los otros en situaciones los pensamientos del otro, pierde cada
que yacen sellados en mí; mis reflexio- estándar no suscita problemas. Teleco- vez más validez: lo que yo mismo no
nes dan para un libro que nadie más, municadores y mediamáticos literal- pienso y nunca he pensado no puedo
excepto yo, puede leer desde afuera; mente no tendrían nada que hacer, adivinarlo en los demás. En socieda-
mis ideas y conocimientos me perte- porque las antiguas hordas humanas des diferenciadas, otras personas tie-
necen exclusivamente, transparentes eran en sí mismas asociaciones media- nen en efecto otros pensamientos en
para mí, impenetrables para los demás máticas puras. Esto es también válido la cabeza. Y por eso mismo, en esta

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clase de sistemas se infla la teleco- una razón evidentemente mediático- hacen y han hecho. Sólo a través de
municación: ésta expresa el nuevo fisiológica: los cerebros humanos otra inteligencia recibe la inteligen-
contenido, en el sentido de que la son, como los genitales, sistemas de cia impulsos claves para su propia
transferencia de pensamientos entre ex- parejas y, más allá de esto, sistemas actividad. Como el lenguaje y las
traños ya no es posible en la forma de sociales. Su estado normal es la emociones, la inteligencia no es un
la empatía participativa, sino median- promiscuidad, su funcionamiento sujeto, sino un entorno o un siste-
te comunicaciones explícitas que su- corriente implica la relación peren- ma de resonancia.
peran las distancias y por las que los ne hacia cerebros complementarios
participantes pagan altos precios a o paralelos. Si la frase ominosa: “Mi Ahora, la inteligencia pre-alfa-
partir del uso de los sistemas de sím- barriga me pertenece” puede tener, bética, al contrario de la alfabética ca-
bolos –sólo hay que pensar en los enor- en contextos polémicos, un sentido paz de una distancia, está dirigida hacia
mes costos de la alfabetización inicial–, plausible: cuando la madre es la que un denso clima participativo, porque
costos que hoy en día todos tratan de debe tener la última palabra en ca- estando totalmente empotrada en las
reprimir, porque ya han sido sociali- sos de aborto, entonces la frase: “Mi comunicaciones-cercanas, necesita para
zados en un cien por ciento. (Si el al- cerebro me pertenece” sería inacep- su desenvolvimiento la experiencia
fabeto fuera tan caro como una estimulante de un entorno
red telefónica, se ahorraría deci- presente. Los cerebros existen,
didamente en las palabras escri- por lo tanto y de forma a
tas). En sociedades diferenciadas, priori, en convergencia con
con distintos trabajos y pen- otros cerebros. Este converger
samientos, son los psicote- es, en el sentido preciso, de na-
rapeutas los encargados del turaleza medial, porque la
entretenimiento y los proveedo- cerebridad aparece, según lo
res de redes los que se deben ocu- entendemos nosotros, con
par de que los individuos no una estructura múltiple. Esto
caigan demasiado profundo en significa que un cerebro está
la privacidad patológica de sus desde siempre ordenado en
pensamientos y sentimientos. una relación resonante, de ma-
Sólo hay que recordar que lo nera diádica con otro cerebro.
privado patológico fue pensa- Cultura Tolima. Urna funeraria (detalle). 55 cm de alto. Está desde siempre concebido
do, desde 1900, como lo in- 900 - 1600 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. de manera triádica o múltiple
consciente. Eso era hasta un como algo central entre un ce-
cierto punto plausible, mientras que table tanto en lo específico-material rebro del que es informado y un ce-
se pudiera explicar que algunas cate- como en lo moral. No podría signi- rebro al que se le transmite la
gorías de lo inconsciente se crean ficar ni, conforme a la verdad, que información. (De esto se deduce que
mediante las transferencias de pen- yo sea el único artífice de mis pensa- detrás del medionismo inevitable-
samientos de un emisor a un recep- mientos ni que estaría totalmente mente se encuentran los procesos
tor, en las que el sujeto del receptor dispensado de compartirlos con los inter-cerebrales). Para poder hablar
queda excluido, de tal manera que demás. También la tesis de que al- de mundos cerebrales reales, hay que
el individuo no sabe lo que le fue guien podría pensar lo que quisiera partir por lo menos de la base de
transferido. En este sentido, el con- es insostenible. Un individualismo trinidades cerebrales. Esto se omite
cepto de lo inconsciente correspon- cerebral de este tipo desconocería lamentablemente en los debates
día a la modernización de la obsesión que el cerebro sólo puede despertar populares, así como también en la
y la psicoterapia al exorcismo de lo a una cierta capacidad funcional investigación científica, porque en
moderno. mediante el concierto con un con- ambos contextos sólo se conocen los
junto de uno, dos o, incluso, de cerebros singulares y se llega bajo la
Que en la antigua esfera social varios cerebros estructurados de ma- excusa de la aclaración neurológica,
haya habido grandezas generales, pú- nera semejante. Los cerebros son me- a una desinformación despiadada e
blicas y no ocultas, tiene primero dios para aquello que otros cerebros individualista.

SLOTERDIJK, P.: ACTIO IN DISTANS. SOBRE LOS MODOS DE FORMACIÓN TELERACIONAL DEL MUNDO N ÓMADAS 27
En consecuencia, de lo expues- Me permito anticipar aquí la te- co a una reducción de información y
to hasta ahora surge una deducción sis de que la tendencia civilizatoria comunicación más o menos radical,
que modifica nuestro teorema de de la modernidad está corriendo también se podría decir de ideas nue-
base en una parte esencial. De ahora manifiestamente del ahorro de la pa- vas a ideas viejas, con el resultado tí-
en adelante también tenemos que labra a su despilfarro. Y tomo en con- pico de que el hombre antiguo no
poner atención al lado económico sideración que naturalmente son las puede pensar en preguntar lo que
de las transmisiones. Si toda la his- industrias mediáticas, especialmente piensa el otro, porque, en general,
toria de los medios es la historia de las compañías telefónicas, las que in- aún no hay aplicación para la expe-
la transmisión de pensamientos, su citan y administran nuestro derroche. riencia de que otros piensan otras
comienzo en la época de las hordas Si se sale de la base del estándar de cosas y de que esto podría ser una
está marcado inicialmente por un comunicación paleolítico, aparece otredad provechosa. Con la pregun-
principio de ahorratividad caracterís- como la meta de todas las intencio- ta por qué tiene otra persona en la
tico: las comunas cerebrales primor- nes comunicativas la provisión de cabeza, en épocas anteriores no se
diales se equilibran mutuamente varias individualidades cerebrales con pensaba en ideas, sino en un delica-
bajo la minimización intencional los mismos contenidos de la represen- do bocado. Como se sabe, hace al-
del despliegue de simbolismos explí- tación y con percepciones situa- gunos años, en el famoso sitio de
citos. Se podría decir que se infor- cionales concordantes en lo posible. excavación paleontológico de Ata-
man menos mutuamente de lo que Esto resulta bajo dos condiciones: o puerca en España, salió a la luz del
se sintonizan. Comunas cerebrales bien los miembros de un grupo es- día un fragmento de cráneo del euro-
homeostáticas, en lenguaje coloquial tán tan fuertemente ligados en la co- peo más antiguo, con la edad sensa-
“pueblos”, son conjuntos que ondu- operación técnica o simbólica, que cional de 780.000 años: diez veces
lan en redundancias sincrónicas. todos siempre saben justo lo suficien- más la edad que se le había otorgado
(Esto se puede estudiar aún hoy en te, para saber cuál pensamiento o al homo sapiens. Huellas de raspadas y
día en el famoso socialismo-de-la acción está presente en el otro –en el raeduras en los pedazos de cráneo de
carpa-de-cerveza en Munich). Lo que caso de ir a cazar juntos y en la reali- niño indican que se trata de un relicto
se conoce como “sentirse en casa”5 zación de un ritual–; o bien, ellos de un rito de antropofagia, y esto es
no es en esencia nada distinto que convergen al mirar al mismo tiempo sorprendente, porque no se esperaba
esta forma de comunicación alta- una presencia de percepción inmedia- una prueba tan temprana respecto a
mente redundante y ampliamente ta –por ejemplo, la aparición impo- la participación de hombres prehis-
libre de información. Es sentida nente del leopardo al borde del tóricos en los contenidos mentales
como una promesa de felicidad, ape- campamento–. Con esto se suminis- de sus semejantes prehistóricos o sus
nas se haya perdido ese “sentirse en tra una impresión visual inmediata, pre-semejantes.
casa” en la redundancia, es decir, que ofrece suficiente garantía para que
cuando se debe superar un exceso se presenten imaginaciones comunes El paradigma más antiguo de con-
de información no redundante, y simultáneas del leopardo en los ce- vergencia mediática (como convergen-
estresante e individualista. Aquí, en rebros de la comunidad de vida y de cia cerebral) se orienta, de esta manera,
este entrar en la comprensión sin pa- percepción. Entre otras, este último hacia una doble meta: primero, trans-
labras, aún es válido lo que todavía mecanismo es utilizado por la indus- mitir pensamientos de un cerebro a
hoy se conoce y se alaba en las últi- tria publicitaria en sociedades me- otro y esto con un despliegue míni-
mas subculturas anti-retóricas y anti- diáticas de tipo moderno, cuando mo en signos manifiestos. Segundo,
telecomunicativas aún existentes poblaciones completas perciben a la reprimir todos los nuevos pensamien-
–por ejemplo, en los ambientes cam- hora de los principales noticieros la tos potenciales y de individuación,
pesinos o en algunas comunidades presencia virtual del alce de una famo- para reducirlos así a unos que sean
espiritualistas lejanas– como la úni- sa fábrica de muebles –casos felices de antiguos y socializantes. La tenden-
ca comunión verdadera entre perso- transmisión masiva de pensamientos cia a la reducción caracteriza el esta-
nas. La persona antigua es aquella en el espacio mediático–. do mítico de todos los tiempos y
que siente la palabra que ha sido di- pueblos. El mito es desde siempre la
cha demasiadas veces como una pa- El paradigma paleolítico se orien- esponja que limpia las diferencias de
labra perdida. ta desde el punto de vista económi- individuación.

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En este punto debemos hacer un nada distinto en mente que la mo- Regresemos desde este punto
gran salto, para poder ir del paradig- dernización del principio arcaico del nuevamente a nuestra tesis de base:
ma arcaico al metafísico. La filosofía ahorro mediante medios lógico- con la intervención de Platón, la si-
se origina, entre otros fenómenos, semánticos, intentó reducir las tuación de que toda historia de los
porque la batalla arcaica de las comu- excrescencias comunicativas de las medios es la historia de transferen-
nicaciones y comuniones redun- personas que pelean, mienten y cias de pensamientos da un nuevo
dantes contra la información, es decir, fabulan, mediante un filtro episté- giro, porque ya no se trata de ahora
contra la nueva experiencia, resultó mico. Lo que le importaba era en delante sólo de transferencias ho-
siendo una empresa paradójica. Los contener la charlatanería del disenti- rizontales de estados cerebrales a
innumerables cuentos y mitos, en los miento y la habladuría proliferante estados cerebrales en diálogos neuro-
que las tribus y los pueblos dejaban de los poetas, las nodrizas, los sofistas lógicos locales. Platón, en cambio,
ondular sus comunicaciones, se mos- y, finalmente, también de los hace- corta la banda comunicativa entre las
traron en los tiempos de las mezclas dores democráticos de las guerras, personas reunidas en presente y sólo
de culturas, como un medio inservi- inventando un método ingenioso de la deja en un delgado hilo, lo necesa-
ble para la reducción de la informa- poner todas las comunicaciones lo- rio para poder manejar una escuela y
ción. La ciudad comercial portuaria cales bajo un monopolio teleco- para poder investigar conjuntamen-
de Atenas, en la que se reunían la municativo divino. Precisamente en te la verdad mediante un diálogo aca-
mercancía y la opinión de muchos este momento y lugar es inventada la démico. Esta verdad, sin embargo, ya
países, era de alguna manera un labo- forma filosófica de la comunicación no puede ser transferida en comuni-
ratorio político y mediático-técnico, universal del top-down. caciones face-to-face o ear-to-ear7 , sino
en el que se examinaba cómo se des- que sólo puede ser observada por cada
envolvían las personas en situaciones Si el proyecto de mundo de inteligencia individual para sí misma
poli-míticas. Como se sabe, Platón Platón fue sugestivo por más de dos en el camino a través de un recuerdo
llegó a la conclusión de que para la mil años y para muchas generaciones, filosófico radicalizado en arquetipos
necesidad de verdad del hombre post- lo fue sobre todo porque no podía prenatales. En un universo platóni-
socrático, ya no era suficiente la orien- haber en él pensamientos nuevos y co, los participantes de los juegos
tación mediante mitos, poesías y relevantes, e incluso menos que en la lingüísticos colectivos ya no pueden
fábulas sobre dioses. Las personas, esfera mítica, pero por razones más ser socializados en todas partes, como
que intentan ponerse en sintonía en profundas. La filosofía se presenta de costumbre, por la co-ondulación
la ciudad poli-mítica, no son de nin- como una redención definitiva de la en la charlatanería grupal. Más bien
guna manera traspuestas mediante sus información –su modelo no es en lo que sucede es una suerte de socia-
cuentos en estados de participación vano el sabio que ya no se sorprende lización profunda por el hecho de que
de pensamientos que sean casi libres de nada–. Por eso, la palabra mode- cada uno se refiere en soledad y liber-
de palabras; no vivencian una sinto- lo de la técnica filosófica disuelve tad a un cielo de ideas universales y
nía, una ondulación semejante, o una todas las informaciones en recuerdos, comunes a todos. Más allá de la ha-
concordancia. Más bien, entran cada nil admirari6 . Por cierto que la re- bladuría poli-mítica, que no solamen-
vez más en un torbellino para el acre- flexión filosófica nace del asombro, te es estéril informativamente, sino
centamiento de los discursos y, por pero su meta es la aniquilación del también polemogénica, Platón pone
lo tanto, en una escalada perpetua de asombro mediante la evidencia final. a cada alma pensante en una relación
la pelea por las opiniones. Platón te- Sin embargo, el a priori debe hacer- directa con las fuentes emisoras de
nía con razón la concepción de que le la guerra al a posteriori y apartar todo saber válido, hacia el dios
las personas no se comunicaban el grano del conocimiento de la paja noético, quien, según las regulacio-
poco, sino demasiado. Por eso mis- de la opinión. Y el conocimiento ver- nes de la escuela, ya no se llama Zeus
mo mienten tanto y se distancian dadero –esto no debe ser nada nue- o Apolo, sino Agatón, el bien.
cada vez más de la verdad. Esto es, vo– no proviene del intercambio de
según el filósofo, peligroso política- información, sino del recuerdo de La filosofía es la informática del
mente, porque la proliferación del una época anterior del alma colma- bien y, por lo tanto, una anti-infor-
disparate cuestiona la síntesis ciuda- da mediante la observación de los mática, porque no reúne tontas in-
dana. Pero como el filósofo no tenía arquetipos. formaciones empíricas, sino que se

SLOTERDIJK, P.: ACTIO IN DISTANS. SOBRE LOS MODOS DE FORMACIÓN TELERACIONAL DEL MUNDO N ÓMADAS 29
ocupa exclusivamente del trabajo de inteligente). Por el otro lado, el pro- información y la positivación del co-
recuerdos o de la anamnesis sanadora. yecto-logos del ahorro de Platón es- nocimiento nuevo, mientras que esto
La transferencia decisiva de pensa- taba condenado al fracaso, porque de era evaluado de manera afirmativa por
mientos se lleva ahora a cabo entre ninguna manera llevaba a que circu- primera vez en la historia de los siste-
un cerebro humano individual y un laran menos discursos en el mundo. mas cognitivos. De hecho, la moder-
cerebro divino central –digamos en- Por el contrario, a todas las formas nidad es aquella extraña época en la
tonces entre Platón y Agatón, sobre de juego de la charlatanería cotidia- que el bien disuelve su aparente y eter-
todo en el medio de la evidencia ló- na se le agregaba ahora el discurso fi- na alianza con lo antiguo y desde-
gica–. Sólo mediante la transferen- losófico, que generaba una infinidad siempre-válido, para aliarse a su vez
cia de pensamientos de un único y de derechos propios. En el intento con lo nuevo y aún más nuevo. Me-
mismo dios a cada persona, se pue- de reducir la información, la comu- diante la positivación de la informa-
de instalar un régimen comunicati- nicación falló en todo su ancho. Este ción, los cerebros, los medios e
vo en el que virtualmente, ya que no fracaso tuvo su lado positivo, empe- instituciones del conocimiento son
es posible en la actualidad, pueden ro, porque a pesar de que la filosofía juntados en una configuración histó-
participar todas las inteligencias hu- temprana no pudo estabilizar un sa- rica sin precedentes. Es en ella que
manas y en el cual se puede de ma- ber absoluto, dio con un producto uno debe orientarse hoy en día.
nera más o menos segura, diferenciar secundario de una obstinación con
las frases verdaderas de la charlata- consecuencias insospechadas: las cien- En este punto podemos volver a
nería pura. cias antiguas europeas. En éstas se saltar, para alcanzar el horizonte del
llegó a una acumulación de informa- problema actual. Como lo anuncia-
Los demás destinos de la revolu- ciones auténticas y a una proliferación mos, la modernidad sólo pudo en-
ción filosófica de los medios ya se desmesurada de discursos informati- contrar una conciencia ofensiva de sí
conocen: en el curso de la historia vos y pseudos-informativos. Tenien- misma desde el momento en el que
europea, el sistema platónico fue de- do en cuenta este desarrollo, no quedó claro que el proyecto metafí-
rrumbado, esencialmente mediante sorprende que la corriente filosófica sico de una dirección general de los
dos efectos colaterales no intencio- se disgregara más tarde en la rama asuntos mundiales mediante la trans-
nados o fallas de construcción, que mística –en la que dios y alma aún se ferencia vertical de pensamientos en-
eran inmanentes: por un lado, el pla- entienden sin palabras, como suele tre el dios monoteísta y el individuo
tonismo puso en el mundo un pro- ser en las comuniones arcaicas y las pensante, había fracasado. Este fraca-
blema de elite incontrolable, porque transferencias de pensamientos sin so se llevó a cabo, según la provincia
la diferenciación entre aquellos que desvíos– y en la rama científico- lógica en la que permanecía el euro-
poseen recuerdos claros de las ideas discursiva, en la que el discurso que peo inteligente de la modernidad,
prenatales y aquellos cuyos recuerdos lleva la información se sale totalmen- entre el siglo XVII y el siglo XX. En
son muy turbios para conducir a evi- te de sus cauces. En este último caso, esta época se impuso el entendimien-
dencias concluyentes, no podía ser no se puede naturalmente hablar de to de que las transferencias de pensa-
tan practicable, con el resultado de un control de la información median- mientos, que se dan en nuestra
que la ilustración moderna despidió te la comunicación. estructura mundial, no pueden pro-
el ideal del sabio y le dio oportuni- ducirse ni en la comunión arcaica de
dad al common sense8 de reivindicarse De los efectos secundarios a largo los cerebros en el tráfico (interior)
por la ofensa de más de dos mil años plazo producto de las fallas de cons- telepático-sensitivo, ni en los sutiles
de los filósofos (si no me equivoco, trucción de la metafísica clásica, sur- y anamnésicos diálogos a distancia de
la orgía de la revancha sobrepasó su gieron dos elementos característicos las almas individuales inteligentes con
clímax en el siglo XX tardío, y des- de la modernidad. Por un lado, el el dios de los filósofos. Lo que ahora
pués del overkill9 de filosofía en el igualitarismo cognitivo de la cultura cuenta es una transferencia de pensa-
vitalismo y en la ideología pos- moderna del discurso, que en el sis- mientos des-regulada de cierta mane-
moderna del entretenimiento, se vis- tema del saber no le admite a ningún ra, y mixta, en dirección horizontal y
lumbran nuevas divisiones de trabajo compañero de juego un acceso privi- vertical, a través de medios simultá-
entre el pensamiento filosófico y los legiado a las primeras o últimas razo- neamente comunicativos e informa-
demás géneros del comportamiento nes. Por otro, la emancipación de la tivos. Entre ellos, primero sobresale

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el libro, al cual le ha salido una com- convencionales de la cognición, se mación se llegó a un desarrollo explo-
petencia muy efectiva desde el siglo denomina frases de la experiencia, y en sivo. Hay que volver a tener presente
XIX, mediante los sistemas eléctricos la terminología kantiana juicios sinté- que los cerebros convencionales están
y electrónicos. En este proceso, la ticos a posteriori. Con esta última no- formados como sistemas ahorrativos
verticalidad es desplazada cada vez ción nos acercamos al concepto de de ideas, se podría también decir
más por la horizontalidad, hasta que información formulado por la sisté- como organismos a la defensiva en
se llega a un punto desde el cual los mica moderna, según el cual, la in- contra de una nueva-experiencia no
participantes comprenden en los jue- formación es una unidad de medida bienvenida. Cualquiera se puede con-
gos de sociedad que son comuni- para las innovaciones, que a su vez vencer de que esto también es válido
cativos e informativos, que ya nada recoge un sistema recopilador de da- para el presente mediante una auto-
les llega desde arriba y que están, con tos mediante un mensaje. Tan pron- observación. Cada introspección sen-
sus cerebros, sus medios, sus equivo- to como la innovación es positivada, cilla nos deja en claro que nuestros
caciones y sus ilusiones, solos en este puede serlo también la información: cerebros siempre buscan el nivel
mundo decantado. Están condena- así obtenemos la ecuación típica homeostático más próximo, es decir,
dos a una ciudadanía mundial elec- moderna entre nuevo, mejor y más, un estado, en lo posible, cómodo y
trónica, cuyas categorías son dadas una ecuación que es necesaria para conservador en sus estructuras, que
mediante los hechos de la densi- que el negocio de las transferencias es vivenciado como auto-satisfacción:
ficación del mundo y de la tele-vecin- sin límites de pensamientos pueda ésta apoya la sensación de tener toda
dad de todos con todos. Lo que de florecer. La ventaja ontológica del la razón, prolonga la licencia de se-
hecho se define con la palabra teleco- nuevo concepto de la información guir adelante con nuestros juegos de
municación, implica una forma de radica en que hace descriptibles las identidad. Todo el mundo sabe que
mundo tele-operativa, que es a su vez transferencias de pensamientos, en las los hombres, en caso de necesidad, se
definida por actiones in distans de toda que los pensamientos transferibles no vuelven incluso creativos para evitar
naturaleza. A ella le corresponde una necesariamente tienen que pertenecer cambios de su auto-estado. La muta-
conciencia que debe convencerse cada a alguien: ahora podemos dejar hun- ción decisiva de la modernidad radi-
vez más de sus tareas tele-morales. dir los pensamientos transformados en ca en el atrevimiento de los cerebros
informaciones bajo el umbral de las humanos de más bien celebrar integral-
Ahora es necesario especificar la personas, de tal manera que los siste- mente las informaciones futuras, más
fórmula de que toda historia de los mas técnicos se pueden entretener con que rechazarlas. Ya en la era de la im-
medios es la historia de las transfe- sistemas técnicos, sin que deba inter- prenta esto llevó a una revolución
rencias de pensamientos en su pun- venir un sí mismo vivencial. En la me- antropológica, de la cual surgieron las
to más sensible, es decir, en el dida en que esto pueda ser entendido figuras características de la moderni-
concepto de pensamiento, de una ma- como una descarga (descongestión) del dad como el mago-científico, el artis-
nera aún más manifiesta. Arriba he- lado personal, en la entrega del traba- ta, el ingeniero, el intelectual y,
mos aprehendido respecto del mundo jo comunicativo a los aparatos yace un finalmente, el ciudadano alfabetizado.
arcaico la noción de pensamientos de enorme potencial emancipador. A todas estas figuras les llegó la hora,
manera tan amplia, que prácticamen- porque la boda histórica entre cere-
te podrían ser entendidos como to- Con la positivación de la infor- bros y flujos de información basados
dos los estados vividos de los cerebros mación, se crea para los participan- en la imprenta ya pasó de manera
comunicantes. Para la metafísica clá- tes en el mercado de la innovación, tendencial; dicho de manera más cui-
sica hemos, en cambio, utilizado un sin embargo, un novedoso proble- dadosa, porque la constelación
concepto contrario: cum grano salis10 , ma ecológico: la pregunta por la eli- humanística se salió de su lugar ópti-
que tenía el mismo significado del minación del desecho informático. mo. En su sucesión, hoy en día se
saber-a-priori o las intuiciones arque- La dramática de este problema po- desarrollan nuevos caracteres sociales.
tipo. Para el mercado des-regulado de día ser mantenida a raya en la era de Para éstos es esencial un alto grado de
la información del mundo moderno, los libros, porque éstos son compa- flexibilización, en relación con la ca-
se debe iniciar una comprensión dis- rativamente transportadores compac- pacidad destacada de fingir aceptación
tinta de los “pensamientos” que co- tos e inertes. En la era de las del programa mundial del aprendiza-
rresponde a lo que, en las teorías transferencias electrónicas de infor- je de por vida. Con la positivación

SLOTERDIJK, P.: ACTIO IN DISTANS. SOBRE LOS MODOS DE FORMACIÓN TELERACIONAL DEL MUNDO N ÓMADAS 31
de la información llega indiscutible- cerebro. Por eso mismo es que nece- diar sus propios pensamientos direc-
mente una inflación informática a los sitamos la convergencia de los medios tamente en los cerebros de personas
compañeros de juego del sistema I&C. No en vano, hoy está tan masi- lejanas. Para esto sólo sería necesario
moderno del I&C, una inflación que vamente difundida la evidencia de la un sistema neuro-telepático con una
es demasiado poderosa para poder enorme ventaja que representa para técnica avanzada de direcciones. Un
ser asimilada en el cerebro creado en todos que un aparato se dirija a otro sujeto-emisor solo necesitaría adaptar
la evolución biológica. Los cerebros, aparato. Están de entrada hechos sus intenciones lógicas a un grupo de
por tanto, retroceden cada vez más para el trabajo informático pesado, direcciones neurológicas, a quienes
del frente de la involucración median- mientras que los poseedores de ner- en la edad media mediática se les de-
te informaciones y permiten progre- vios siempre tienen algo mejor que nominaba “personas”, e inmediata-
sivamente el contacto entre los hacer que recibir información super- mente se desarrollaría en un monitor
medios, es decir, medios aparáticos flua y estresante. Estas situaciones interno del receptor, un proceso de
con medios aparáticos. Esto sucede pueden ser formuladas también en recepción, al cual el destinatario sólo
desde el reconocimiento de que des- contra de los sistemas nerviosos, al tendría que aportar lo suficiente para
pués del trabajo físico, correspondien- constatar junto con Friedrich Kittler poner su sistema en recepción. En la
te a la regla de compensación de la que las reflexiones basadas en proteí- época final de los medios, los ojos y
evolución técnica, se reduce también nas no pueden hacer frente a las re- oídos tan exigidos hoy en día serían
el pesado trabajo comunicativo, si es flexiones basadas en silicio. obviados mediante el proceso neuro-
que no se quiere abolirlo del todo. telepático del bypass12. Podríamos,
Quisiera cerrar estas observacio- con la ayuda de suaves tecnologías
Con este resultado, nuestra deri- nes tan abstractas con algunas aún rompe cabezas, dirigirnos directamen-
vación de la relación mundial tele- más abstractas, que nos regresen a una te a nuestra comunidad de nervios
comunicativa logró el umbral de la cesura platónica y al mundo de las desde cualquier distancia, y de tal
actualidad. En la forma actual del comuniones arcaicas. Si de verdad manera que ya no nos deberíamos
mundo, que cambió radicalmente del toda historia de los medios es dejar impresionar por las tan popu-
ahorro de signos a su despilfarro, no estructuralmente la historia de las lares indicaciones respecto a la reserva
quedó casi nada de la moral del aho- transferencias de pensamientos, en- de referencia propia de los neuro-sis-
rro y del ideal de las comuniones tonces la teleología de todos los actos temas. En aquellos días de los que ya
neurológicas, excepto el reconoci- telecomunicativos se deja caracterizar sólo nos separa un siglo de investiga-
miento de que los cerebros humanos a través del sueño de que un día po- ciones y desarrollo, podríamos
aún siguen sin valer la pena para la dría ser posible acercarse nuevamen- provocar técnicamente y mediático-
mayoría de aquello que los que ofre- te sin desvíos visibles, directamente masivamente, lo que hoy los sicóticos
cen información en los mercados a los cerebros de los otros. Si existe de la influencia y algunos teleco-
abiertos de I&C quisieran embutirles de verdad la tendencia a la repetición municadotes religiosos ya dan por
directamente. A este desarrollo sólo de lo arcaico en lo técnico, ésta de- hecho: nos podríamos transponer sin
se puede reaccionar con la formula- bería llegar a reproducir los antiguos encontrarnos físicamente, en estados
ción de una ontología de spam. Las diálogos locales de los sistemas neuro- maravillosos o terribles de discretas
transferencias de pensamientos del simpáticos armonizados entre sí, en obsesiones telecomunicativas; nos su-
nivel informático no pueden por el horizonte de las telecomunicacio- mergiríamos mediante circuitos
siempre dirigirse eo ipso11 a los cere- nes y las comunicaciones masivas. intercerebrales a través de grandes
bros naturales, porque éstos no tie- Esto finalmente se muestra en el enor- distancias y no solamente enviaría-
nen usos para la mayoría de las me éxito de los teléfonos celulares, mos y recibiríamos, a diferencia del
informaciones y porque de manera que aportan a la reproducción de la platonismo, imágenes originarias o
tendencial, aún están orientados a la oralidad arcaica en el nivel de la aldea ideas eternas, sino también represen-
reducción de la información, a la co- global. Sin embargo, la mediología taciones individualizadas y mensajes
munión, como en el paleolítico. Por especulativa no se puede contener de con fecha, dirección y localización.
eso mismo, la modernidad desarro- pasarse más allá de este nivel. Al final Los que hoy en día llamamos “nue-
lla su interés en procesar los ríos de de todos los días mediáticos, un vos medios” son entonces en su tota-
información liberados por fuera del comunicador debería ser capaz de irra- lidad tecnologías pesadas, externas y

32 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


caducas, si uno sacude la cabeza so- futuro, deberíamos gozar de nuestras ción. A veces se usa la palabra familia-
bre la superflua y malintencionada reservas naturales del no-entender, ridad (N. de la T.).
intermediación que trató de mono- mientras haya tiempo. 6 En latín en el original. Significa “no
polizar y explotar comercialmente la admirar nada” (N. de la T.).
transferencia de pensamientos entre 7 En inglés en el original (N. de la T.).
los hombres. El único problema que 8 En inglés en el original. Significa “sen-
debería ser resuelto es la protección Citas tido común” (N. de la T.).
de la esfera cerebral privada. Proba- 9 En inglés en el original: Significa “exce-
blemente, las personas que no quie- 1 En griego en el original (N. de la T.). so” (N. de la T.).
ran estar en recepción, tendrán que 2 Mediamatik: carrera que reúne ele- 10 En latín en el original. Literalmente
portar cascos ANT de protección, es mentos de distintas disciplinas de la “con un grano de sal”, figuradamente
decir, cascos anti-neuro-telepatía, dis- informática como marketing, multime- “con una capa de sano escepticismo o
dia y administración. Esta carrera exis- con moderación” (N. de la T.).
ponibles si se busca desconectarse de te desde el año 1998 en Suiza. Los téc-
los siempre presentes conciertos de nicos graduados trabajan en el campo 11 En latín en el original. Significa “por
de los cibersitios, servidores y compu- eso mismo” (N. de la T.).
transferencia. La palabra intelectual
tadores (N. de la T.). 1 2 En inglés en el original (N. de la T.).
irritante de aquella época será neuro-
globalización. La forma hoy en día 3 En el original K&I que corresponde a
más extendida del rechazo a la infor- las siglas de Kommunication und Informa-
tion, de ahora en adelante se usarán
mación, el no-entender, sería deroga- las siglas correspondientes en español
da en la era final de la transferencia (N. de la T.). Bibliografía
de pensamientos. Así, se deberá eje- 4 Users en el original (N. de la T.).
cutar explícitamente cada acto de la BENJAMIN, Walter, 1928, Einbahnstraße,
5 Sloterdijk usa el término heidegge-
negación del entendimiento y llevar- riano Heimatlichkeit, que a su vez pro- Berlín, Ernst Rowohlt Verlag.
lo a cabo según las reglas del arte. viene del concepto Heimat, que ya de SLOTERDIJK, Peter, 2005, Esferas III. Es-
Ante semejantes perspectivas del por sí trae problemas para la traduc- pumas, Barcelona, Siruela.

SLOTERDIJK, P.: ACTIO IN DISTANS. SOBRE LOS MODOS DE FORMACIÓN TELERACIONAL DEL MUNDO N ÓMADAS 33
Simulación y códigos
informáticos:
una nueva anatomía para las
prácticas biopolíticas
nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 34-43

Francisco Tirado * y Blanca Callén**

La implementación masiva de las nuevas tecnologías de la información ha transformado los dispositivos de vigilancia y control.
Este texto analiza las anatomías de poder que se despliegan en los entornos virtuales. Nuestra tesis sostiene que nos hemos desplazado
de un “gobierno del alma” hacia un “gobierno de la libertad”. Éste se basa en un ejercicio de codificación numérica que traduce la
realidad a simples comandos de ceros y unos.
Palabras clave: simulación, códigos informáticos, biodatas, biopolítica, gobierno de la libertad, entornos virtuales.

A implementação massiva de novas tecnologias de informação tem transformado os dispositivos de vigilância e controle. Este
texto analisa as anatomias do poder que se estendem nos ambientes virtuais. Nossa tese sugere que nos temos transitado de um
“governo de alma” a um “governo da liberdade”. Este baseia-se em um exercício de codificação numérica que traduz a realidade a
simples comandos de zeros e uns.
Palavras-chaves: simulação, códigos informáticos, biodatas, biopolítica, governo da liberdade, ambientes virtuais.

The massive implementation of new information technologies has changed the surveillance and control devices. This paper
analyses the anatomy of power deployed in virtual environments. Our thesis points to a shift from a “government of the soul” to a
“government of freedom”. This one works with a minimum codification exercise with the capacity to translate reality to simple
numeric commands of 0s and 1s.
Key words: simulation, computer codes, biodates, biopolitics, power of freedom, virtual spaces.
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 21-I-2008 – ACEPTADO: 11-II-2008

* Profesor titular de psicología social en la Universidad Autónoma de Barcelona


(España). E-mail: franciscojavier.tirado@uab.es
** Investigadora en el Departamento de Psicología Social de la Universidad Autó-
noma de Barcelona (España). E-mail: cachao00@yahoo.es

34 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


El que controla esta red, que va de despliega y opera siempre sobre dos nive- son algunos de la multitud de elemen-
lo local a lo global, porque acapara les. Por un lado, tenemos un nivel “de tos que fácilmente se convierten en
todos los poderes, sustituye a la política, uso”. Es básicamente una dimensión secuencias numéricas y en simulacio-
porque tiene todos los derechos sustituye visual, fácil de manejar, “intuitiva”, nes. Miles de empleados en una gran
a lo judicial, porque lo sabe todo, “cercana”, constituida por iconos e multinacional, de ese modo, se cons-
sustituye a la sabiduría, porque hace imágenes, cuanto más familiares y sim- tituyen en una mera base de datos
funcionar su máquina de fabricar dioses páticos mejor. Por el otro, un plano que un único individuo controla y
posee lo sagrado, escoge los lugares invisible. El nivel de las matrices nu- maneja a kilómetros de distancia. Las
de la violencia, hace crecer o no el méricas, de la codificación digital y, simulaciones provocan efectos perfec-
comercio y el intercambio. por supuesto, de su circulación. tamente reales, fenómenos tangibles
Michel Serres Constituye una suerte de alcan- y presentes, pero cuya materialidad
tarillado compuesto por última ya no hace referencia a algo
La era de la simulación números en per- sólido, claro, distinto y visible, sino,
petuo más bien, a un material fluido, invi-
Una nueva relación se ha instala- sible y móvil. En tercer y último
do con fuerza en nuestra cotidianidad. lugar, disponemos de
Como todo lo que tiene que ver con una realidad poblada de
la tecnología ha llegado subrepticia- presencias invisibles.
mente. Nos referimos a la relación Foucault (1975) ha
con las simulaciones. Éstas se en- mostrado cómo el pro-
cuentran presentes en todos los yecto de saber que se des-
ámbitos de la vida diaria: en los pliega a partir de la figura
electrodomésticos, en los talleres, arquitectónica del pa-
en los medios de transporte, en nóptico, se asienta en los
el ocio, en la educación... Al- efectos organizativos que
guna autora se ha atrevido a ejerce la mirada del Otro. El
plantear que asistimos al naci- simple hecho de tener con-
miento de una cultura de la ciencia de que somos observa-
simulación (Turkle, 1995). dos nos convierte en sujetos,
En sus límites cambiarían transforma nuestro pensamien-
nuestras concepciones so- Cu to y nuestros cursos de acción.
600 d ltura Quim
bre la mente, nuestras . C. -
1600 baya. Figu Pues bien, la realidad que nos abre
d. C. r
ideas sobre el cuerpo, el yo, lo Colec a en cerám la simulación se presenta como
ción M ic
useo a de 24 cm más genérica y sofisticada que la del
social, la política, la vida y la máquina. del O
ro. Ba de alto (
nco d de panoptismo: ya no se trata de sen-
No obstante, a pesar de las transfor- movimiento, e la R talle).
epúbl
maciones y promesas que anuncia, la filtros de información, vín- ica.
tir la mirada del Otro, sino de expe-
simulación parece más bien poca cosa. culos entre bases de datos, etc. Su rimentar su propia presencia. La
Baudrillard (1978) la define como la principal rasgo es que resulta inacce- simulación nos permite sentir que es-
generación, a través de modelos, de sible para el usuario. Son dos mun- tamos al lado de otros muchos sin que
algo real sin origen ni realidad. Para dos paralelos e inseparables. La éstos estén presentes físicamente. Com-
él, en la simulación lo real es produci- simulación no es posible sin la codi- partimos un espacio, un tiempo y una
do a partir de células miniaturizadas, ficación numérica (o alfanumérica), acción abstracta con miríadas de per-
de matrices, memorias y modelos de y ésta es inútil sin la simulación (Ti- sonas no localizables geográficamente,
encargo, y puede ser reproducible, rado, Alcaráz y Domènech, 1999; imposibles de identificar temporal-
desde esa infraestructura de códigos, Tirado, 1999). En segundo lugar, re- mente, y cuyas acciones parecen con-
un número indefinido de veces. mite a materialidades fluidas. Un jue- verger hacia nuestra situación.
go estratégico, un empleado y sus
Esa realidad posee tres caracterís- relaciones laborales, una decisión eco- Por todo esto, la simulación cons-
ticas principales. En primer lugar, se nómica, un diagnóstico médico… tituye un fenómeno que desborda,

TIRADO, F. Y CALLÉN, B.: SIMULACIÓN Y CÓDIGOS INFORMÁTICOS: UNA NUEVA ANATOMÍA PARA LAS PRÁCTICAS BIOPOLÍTICAS N ÓMADAS 35
por ejemplo, lo fotográfico y lo cine- tiplicación del yo por los diversos can. Las bases de datos codifican nu-
matográfico. Permite entrar en las escenarios simultáneos que desplie- méricamente, no imitan o represen-
imágenes, tocarlas, habitarlas y acer- gan las simulaciones; la administra- tan, y la codificación restringe el
carnos a otros que también están ción de toda la información que se significado, elimina el ruido y la am-
dentro. Podemos mezclarnos con acumula en bases de datos o la ges- bigüedad, y produce información rí-
ellas. En tanto que fenómeno, una tión de los flujos y movimientos que gida. La estructura o gramática de las
simulación es mucho más que imá- se generan a partir de sus cruzamien- bases de datos crea relaciones entre
genes: posee cosas más allá, debajo, tos y combinatorias. partes o posiciones de la información
delante, invita a una exploración. Es que no existen fuera de la propia base
una imagen y, al mismo tiempo, una Para profundizar en el funciona- de datos. Tal cosa les permite consti-
idea. Una “genuina imagen-sentencia” miento de las simulaciones, tomemos tuir nuevos individuos, momentá-
(Lynch, 1991: 71). Gracias a ella, lo como ejemplo una de estas prácticas. neos y precarios. Curiosamente, una
virtual, lo potencial, deviene otro De hecho, si hay algo que caracterice vez el password activa esas bases de
tipo de acceso a lo real. Nos ubica en la simulación es la cifra o password. datos y accedemos a la simulación,
una suerte de realidad inter- estamos condenados a la
media o perpetuo intersti- participación obligatoria.
cio. Es un nudo que ata lo En un entorno virtual, la no
virtual a lo real. Y, por relación, el no movimiento,
supuesto, transforma cues- la no participación es un
tiones como el número –lo absurdo, una imposibilidad
vuelve átomo de una mate- lógica. Sin la actividad que
rialidad fluida–, el espacio marcan los verbos conectar,
–deja de ser habitado para relacionar, mover, partici-
ser continuamente consti- par, la simulación no crista-
tuido–, o la mediación –se liza, no deviene existencia.
vuelve realidad– que mez- Ésta se produce en esas prác-
cla lo sensible con lo inte- ticas, no en la tecnología
ligible y remite a un lugar usada para sostenerla. La si-
sin posición física. mulación ni está en la men-
te del usuario ni en el
artefacto. Se da en un “en-
Las prácticas en tre”. En ese sentido, auto-
Cultura Cauca. Pectoral en oro de 19,5 cm de alto (detalle)
ese intersticio 1000 d. C. - 1600 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. res como Echeverría (1999)
sostienen que ese espacio fí-
¡Pero no nos confundamos! La No se trata de un número que indica sico-matemático reticular, electró-
ausencia de materialidad física no una posición individual en una masa nico, digital, representacional,
implica una carencia de prácticas o ni de una marca que identifica a un transterritorial, multisensorial (aun-
de usos. Concretamente, esta especie individuo. Es una clave que permite que la forma más extendida sea
de intersticio pone en juego toda una o prohíbe un acceso concreto a la in- bisensorial), asentado en el aire (ade-
serie de acciones que se vinculan en- formación. Restringe o facilita el más de en la tierra) e inestable, cam-
tre sí: como el password o contraseña movimiento y la interacción. Toda la bia las relaciones entre sujetos (al
que, para hacerse efectivo, necesita de información que se despliega si la ci- poderse dar también a distancia, en
la actualización y activación de bases fra es aceptada proviene de bases de red, de forma no presencial ni basada
de datos y de la participación obliga- datos. Poster (2006) ha señalado que en la proximidad física) e igualmente
toria de quienes pretenden acceder a éstas constituyen toda una nueva ex- entre sujetos y objetos (telemáti-
las simulaciones y habitarlas; prácti- periencia del lenguaje. Hacen referen- camente)1 . Y así es como habitamos
cas como la escritura electrónica; la cia a prácticas lingüísticas que el presente: entre dígitos y carne,
gestión de la velocidad que imprimen incluyen agentes que no hablan, sim- cables y pantallas, impulsos eléctricos,
los dispositivos telemáticos; la mul- plemente almacenan, contactan, bus- imágenes, información y desin-

36 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


formación; realidades interconectadas técnicas que permiten ver inducen roso de prácticas inmediatas y con-
de las que participamos y que nos efectos de poder, y en el que los me- cretas hasta el diagnóstico social.
atraviesan constituyendo nuevos dios de coacción vuelven claramente Como recuerda Rose (1989), el dis-
modos de vida. visibles a aquellos sobre los que se positivo que hemos mencionado per-
aplican. La vigilancia es coextensiva a mite a Foucault concluir que el gobierno
la disciplina y su principal efecto es del alma es la característica distintiva
Del gobierno del alma la producción de subjetividades. Las de las sociedades modernas.
al gobierno de la realidades que fundamentan las pro-
libertad puestas foucaultianas son insti- Efectivamente, las sugerencias
tucionales y poseen determinadas foucaultianas son un buen punto de
Los medios de comunicación características distintivas. Por ejem- partida. No obstante, las prácticas
de masas, en general, y multitud de plo, se analiza la disciplina como arte que nos ocupan ofrecen tal cantidad
apologetas tecnológicos especí- de diferencias que finalmente trans-
ficamente, han presentado este forman completamente ese punto.
“entre” como paraíso de libertad, En este sentido, nuestra tesis argu-
como un espacio absolutamente ye que los entornos virtuales, en
libre para el movimiento y la ex- general, y la simulación, en parti-
perimentación del usuario. Un lu- cular, suponen la emergencia de
gar salvaguardado de las “marcas” una nueva anatomía de poder que
de género, clase, raza, etc. que desborda el gobierno del alma des-
arrastramos fuera de él. Una suer- crito por Foucault. Las caracterís-
te de vacío o tábula rasa cuya in- ticas de esta nueva anatomía son
dependencia de la fisicalidad trae las siguientes:
la promesa de una gran ágora de
iguales en movimiento. No obs- “Hacer hacer” contra
tante, diversos autores (Jordan, “dejar hacer”
1999; Woolgar, 2005) han mos-
trado que semejante realidad no La vigilancia en las institucio-
está exenta de la producción de nes de encierro se caracteriza por:
relaciones de poder. Por esa razón, a) asentarse en la máxima visibili-
la pregunta que aquí nos plantea- dad y en una reorganización del
mos tiene que ver con la manera espacio llevada a cabo con ese pro-
de analizar y describir esos ejerci- pósito; b) requerir un estricto
cios de control: ¿cuál es la anato- Cultura Muisca. Figura votiva en oro de 17,8 cm de alto (detalle). 400 control del tiempo; c) exigir que
mía de poder (Foucault, 1975) que d. C. - 1600 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. el individuo sea plenamente cons-
dibuja el conjunto de prácticas ciente de la operación de vigilan-
que definen la simulación? del cuerpo intensificado por el cia; d) utilizar intensivamente las
panóptico, y la condición de posibi- potencialidades y energías del indi-
Cualquier análisis actual sobre lidad de semejante análisis reside en viduo a través de la disciplina; e) bus-
relaciones de poder tiene como lu- la descripción minuciosa de cómo se car el autocontrol; y f) involucrar un
gar de discusión inexcusable las pro- produce la inscripción del espacio a “hacer hacer”. Pues bien, la vigilan-
puestas de Michel Foucault. La razón partir de una edificación con una ma- cia pervive en los entornos virtuales
es doble. En primer lugar, Foucault terialidad dura e identificable que pero bajo una nueva definición.
articula magistralmente, en un mis- resiste el paso del tiempo. La men- Asentada en la materialidad fluida
mo entramado analítico, vigilancia, cionada figura material y tecnológica que mencionábamos anteriormente,
disciplina y subjetividad. Para él, el que articula este entramado es justa- en la simulación la vigilancia no re-
ejercicio de la disciplina es un dispo- mente el panóptico (Foucault, 1975). quiere visibilidad y trasciende las ba-
sitivo que coacciona por el juego de En segundo lugar, el análisis foucaul- rreras físicas. Se basa en el control
la mirada; un ejercicio en el que las tiano se desliza desde el examen rigu- del movimiento del usuario. El

TIRADO, F. Y CALLÉN, B.: SIMULACIÓN Y CÓDIGOS INFORMÁTICOS: UNA NUEVA ANATOMÍA PARA LAS PRÁCTICAS BIOPOLÍTICAS N ÓMADAS 37
password permite la localización mas. Frente a esto, observamos que El imperativo de la relación
permanente de su trayectoria y la en la simulación el control concier-
gestión de su trazado. Trasciende el ne al movimiento y no a la corpo- La tercera diferencia entre las dos
tiempo, lo que puede observarse ralidad. Tampoco se requiere un anatomías de poder que nos ocupan
especialmente en la capacidad de al- régimen de encierro sino la partici- reside precisamente en la cuestión de
macenamiento y recuperación de in- pación, una conexión constante. No la modulación. La lógica del disposi-
formación de las bases de datos. Los se necesita un establecimiento, es su- tivo de poder que describió Foucault
individuos ya no son conscientes de ficiente con un régimen de socia- buscaba producir subjetividades:
la vigilancia. Ésta se produce gracias a lidad, de relación con la simulación. crear almas. En nuestro caso, el pro-
un registro en dichas bases y que se da En el control nunca hay un punto pósito, la lógica de todas las prácti-
en ese nivel de materialidad fluida al final o de llegada, siempre arranca- cas que hemos mencionado, radica
que no accede el usuario. Opera con mos desde un punto medio y no en generar socialidad. Se busca la re-
un control que no es disciplinar. Y, existe un “telos” concreto que guíe lación, el contacto, la interacción. Lo
finalmente, en la simu- prohibido en una simu-
lación, vigilar implica, lación es, efectivamente,
sobre todo, un “dejar “la no relación”. Ésta no
hacer”, un permitir el existe como posibilidad.
movimiento continuo. Constituye el “afuera”
Cuanto mayor sea el del entorno virtual. No
movimiento del usua- puede ser de otra manera
rio, mayor será la pro- puesto que en la relación
babilidad de marcar y está el sentido mismo de
predecir su trayectoria. la simulación y su propia
razón de existir. Es más,
Disciplina versus en la conexión, la simu-
control lación deviene realidad.
Cultura Calima. Pectoral de oro de 16 cm de alto. 1000 d. C. - 1800 d. C. (detalle).
Colección Museo del Oro. Banco de la República.
Otra de las princi- En definitiva, si el
pales diferencias que observamos en- el ejercicio del control. Éste siem- gobierno del alma requiere el arte del
tre el gobierno del alma y esta nueva pre se ejerce a corto plazo, es pun- cuerpo que implica la disciplina y que
anatomía de poder está relacionada tual, continuo e ilimitado. Lo más posibilita el panóptico, en la simula-
con la disciplina. Foucault nos mos- interesante del control reside en que ción se despliega un dispositivo que
tró que ésta es básicamente un arte no pretende crear sujetos, sólo mo- en lugar de basarse en la mirada so-
corporal. En la simulación, por el dularlos. No hay individuación bre el cuerpo, se asienta en el movi-
contrario, el cuerpo pierde signifi- respecto a la masa ni marca estig- miento de la información y en el
cación y la vigilancia opera por con- matizante, sólo se cifra para deter- trazado de rutas de acceso a dicha in-
trol. Concretamente, la disciplina se minar ciertas posibilidades de acceso formación. La figura material y el di-
caracteriza por: a) operar en el cuer- a la información y, por tanto, de seño tecnológico de este entramado
po; b) requerir un establecimiento; movimiento. Se establecen trayecto- ya no es la arquitectura del panóptico,
c) requerir encierro; d) entrenar el rias antes que sujección. No es ya no es la inscripción del espacio a
cuerpo desde un punto cero –recor- ficción científica pensar en un dis- partir de una edificación con una ma-
demos que en cada establecimiento positivo de control capaz de propor- terialidad dura e identificable que re-
disciplinario hay que empezar el cionar en cada instante la posición siste el paso del tiempo. Por el
entrenamiento siempre de nuevo–; de un elemento en un medio simu- contrario, tenemos una anatomía de
e) tener una duración larga, discon- lado. En este punto, las bases de poder asentada en la materialidad
tinua e infinita –siempre es posible datos son todavía más relevantes fluida de la codificación numérica;
volver a iniciar el entrenamiento–; y que el password puesto que señalan es decir, en la simulación. La mirada
f) constituir a los individuos como la posición, lícita o ilícita, y deter- sobre el cuerpo deja paso al estable-
objeto y producir sujetos, crear al- minan la modulación. cimiento de una cartografía de movi-

38 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


mientos obligatorios. Hay que gestio- municaciones y tecnologías infor- ción, una predicción de nuestras tra-
nar el movimiento libre del usuario. máticas (páginas electrónicas, listas de yectorias futuras, un cruce de datos
Frente al entramado vigilancia-disci- correo, chats, bases de datos, etc.), y no planteado previamente... pero
plina-subjetividad, observamos un se entrelazan con las interacciones ¿qué son estos tres atributos –circu-
vector distinto compuesto por vi- cara a cara, sin necesidad de un cen- lación, interacción y conexión– sino
gilancia-control-socialidad. A esta tro privilegiado y bien delimitado de la esencia misma de la socialidad?
nueva anatomía de poder la denomi- acción y control ni de una identidad
namos, recogiendo una expresión de totalizante organizadora. Con el des- Efectivamente, más que producir
Rose (1999), gobierno de la libertad. pliegue en un mismo plano (compues- sujetos a partir de una lógica de en-
Debido esencialmente a dos razones: to por ceros y unos) de todos cierro, como hemos mencionado
en primer lugar, porque se asienta en aquellos datos que constituyen nues- hace un instante, lo que se busca es,
prácticas que requieren para operar tras identidades y cada una de nuestras precisamente, generar socialidad. Y,
eficazmente de la capacidad de elec- acciones, se delegan (parcialmente) en ese sentido, se puede afirmar que
ción, se reconoce li- el elemento definitorio de
bertad de acción; en la misma para ciertas tra-
segundo lugar, porque diciones de la psicología
se actúa sobre esa liber- social, el sujeto individual,
tad, se dirige, se gestio- se sustituye por una rela-
na y se ajusta. Pero si ción: los biodatas. Éstos
los cuerpos y la produc- representan la hibridación
ción de subjetividad se entre realidad virtual y físi-
ven desplazados del cen- ca, el intento de fusionar
tro gravitatorio del po- nuestros cuerpos y vidas fi-
der, entonces ¿cuál es la nitas con imágenes digitales
materia sobre la que se para devenir flujos se-
Cultura Quimbaya. Pectoral de oro de 17,5 cm de diámetro (detalle).
desplegará su nueva ana- 600 a. C. - 1600 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República.
mióticos y materiales de
tomía en los entornos información, totalmente
virtuales? ciertas funciones organizativas en tec- móviles y duraderos en el tiempo. In-
nologías de la información y la co- formación in-corporada o cuerpos
municación. De este modo, la informados. De este modo, el entre-
Biodatas: mínima tradicional necesidad de la presencia cruzamiento de bases de datos gene-
molécula en circulación y visibilidad de los otros se deste- ra identidades-comandos artificiales,
rritorializa2 (en un doble sentido: se completamente operativas en las si-
Si nos adentramos en el mecanis- problematiza y se deslocaliza) y la mulaciones y que determinan nues-
mo último por el que se sostienen interacción directa entre los cuerpos tras posibilidades de movimiento y
las simulaciones, observaremos cómo para la generación de realidad social acción en los entornos virtuales y, lo
la codificación numérica constituye se diluye y se torna inmaterial. Aho- que resulta más importante, también
el elemento mínimo cuya puesta en ra, el único prerrequisito ontológico en los espacios físicos. El lector ha-
circulación posibilita el despliegue de para estas nuevas formas de existen- brá vivido, en ese sentido, con mu-
las prácticas de gestión y control de cia es, en primer lugar, la conexión cha probabilidad, la angustiosa
la información que comentábamos permanente a/en estos entornos experiencia que representa la pérdi-
anteriormente. El movimiento y las tecno-virtuales y, en segundo lugar, da de la tarjeta de crédito.
conexiones sucesivas del producto de el constante movimiento y circula-
esta operación de codificación supo- ción de datos, de entidades ya Por tanto, ya no estamos ante una
nen la materia prima de las nuevas informatizadas, que posibilite su anatomía de poder que produce indi-
prácticas biopolíticas en los entornos suma e interconexión permanente (Ti- viduación, sino ante materia cifrada
virtuales. Nuestras trayectorias y ru- rado, Rodríguez y Domènech, 2001). que se puede controlar (manipular, ges-
tas de acción se trazan a partir del El resultado será la generación de ele- tionar, almacenar, reproducir, etc.),
cruce de datos en sistemas de teleco- mentos novedosos: nueva informa- codificándola y decodificándola. Se-

TIRADO, F. Y CALLÉN, B.: SIMULACIÓN Y CÓDIGOS INFORMÁTICOS: UNA NUEVA ANATOMÍA PARA LAS PRÁCTICAS BIOPOLÍTICAS N ÓMADAS 39
ría más correcto afirmar que estamos ciones. Una desigualdad que cobra posibilidad para desplegarse, tomar
ante un mecanismo que produce especial relevancia si tenemos en cuen- forma y organizarse son las mismas:
“dividuación” (Deleuze, 1999). Tanto ta que mientras en las sociedades dis- residen en la producción de las men-
es así, que la no-relación, la desco- ciplinarias eran las instituciones las cionadas superficies de ensamblaje, en
nexión, constituiría el “afuera” de la que encerraban en su interior a los la posibilidad de manipulación,
simulación, del entorno virtual, y, sujetos con el fin de moldear sus al- transmisión y conexión de informa-
mutatis mutandi, la no-participación en mas y gestionar sus vidas, ahora son ción con el fin de generar una
lo común. Así, en nuestras actuales so- los propios (in)dividuos conectados socialidad productiva cuyos frutos
ciedades pierde interés como objeti- y en movimiento quienes ejercen el creativos –en forma de nueva infor-
vo la constitución de entramados de papel de múltiples centros de inercia mación, de código y conocimiento–
categorías (mujer, preso, niño) sobre sobre los que gira y se despliega de sean, en determinadas ocasiones, o
los cuales modelar nuestras subjetivi- forma centrípeta toda la red informa- bien capturados y sobrecodificados
dades y lo que importa, fundamental- tiva biopolítica. Así, por ejemplo, si por el capital, o bien, en otros
mente, es la conexión y el movimiento en una iniciativa activista o en un gru- momentos o simultáneamente, co-
productivo por las redes de la infor- po político todas las personas tienen lectivizados y puestos en libre
mación. Dicho de otro modo, que el mismo nivel de conectividad, éste circulación4.
nuestro circular genere la información resulta, obviamente, más democráti-
suficiente –acerca de prácticas, gustos, co y deseable; pero, en el momento
formas de vida, hábitos, etc.– como de tomar decisiones aceleradas, se Las sociedades de
para desplegar tras ella un plan de aten- constata que las personas que tienen control
ción individualizado que trate nues- más conectividad son las que toman
tros problemas particulares o que la mayor parte de las decisiones Todo lo afirmado hasta el mo-
ofrezca con anticipación el producto (Callén, 2006). Sencillamente porque mento nos lleva a pensar que hemos
específico a nuestros deseos y necesi- las otras se conectan muy poco o no cruzado el umbral de otro momento
dades. Los individuos pasamos, por tienen tiempo para consultar todos epocal. Recogiendo una afirmación
tanto, a definirnos, a cobrar relevancia, los correos y sumarse al curso de la de Deleuze (1999), se podría soste-
en función de nuestra conectividad, discusión y la acción. ner que hemos pasado de una socie-
de nuestra capacidad para devenir dad disciplinaria o de normalización
biodatas y participar en una especie Las nuevas prácticas biopolíticas a una de control abierto y continuo.
de superficies de ensamblaje (Tirado, más que atrapar, encerrar y anular, En ésta se están derribando los mu-
2001). operan por “prehensión”3 (Tirado, ros de fábricas, escuelas, hospitales y
2001). Es decir, pretenden incorpo- otras instituciones normativas y au-
Y si la existencia de distintos ni- rar y capturar una potencia en un acto toritarias. La acción disciplinaria, que
veles de conectividad ya es motivo de donde a partir del aunamiento y la produce control actuando sobre los
desigualdades y relaciones de domi- conexión entre entidades hetero- cuerpos en los mencionados centros,
nación, especialmente de los países géneas (personas, palabras y com- cede terreno frente a la comunica-
“tecnologizados” del norte sobre el putadoras; códigos, comandos y ción, la producción lingüística y la
sur, esta brecha digital también se acciones; etc.) unas comuniquen su generación de deseos y afectos, o ante
traslada al interior de iniciativas po- virtud y potencia a las otras. De modo la educación permanente. Se inaugu-
líticas y espacios laborales, económi- que distintas entidades resulten su- ran formas de gobierno descentrali-
cos o sociales que tienen lugar en una bordinadas, conectadas y coordina- zadas y abiertas. Una red flexible y
misma geografía. No todos los ele- das en otra nueva. En la prehensión fluctuante que constituye a los “ciu-
mentos articulados, no todas las per- quedan afectados tanto el elemento dadanos” y los implica en estrategias
sonas que participan en una acción prehensor como el prehendido y se globales a través de tácticas locales,
social, poseen el mismo grado de constituye un nuevo plano o unidad ejerciendo un control continuo que
conectividad y, por extensión, el mis- que no existía antes. Por eso, tanto traza trayectorias, permite o impide
mo grado de velocidad, de capacidad para el ejercicio del poder y el con- accesos y singulariza sus operaciones
de respuesta y, en definitiva, de agen- trol como para las prácticas de resis- adaptándose a cada caso específico.
cia y de grados de libertad en sus ac- tencia ante éste, las condiciones de Y todo esto gracias a la gestión de la

40 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


información y la producción de municación y lo simbólico, desarro- transmisión e interpretación de men-
biodatas. Habitar la información es llados por las industrias de la comu- sajes. Y ésta información hace que los
el centro de este tablero. nicación, han sido señalados como entornos virtuales se tornen en lo que
un lugar privilegiado donde localizar Serres (1993) ha denominado New-
Nuestra existencia [...] es crea- la producción biopolítica de orden town. Esta nueva ciudad es global en
da por la información y depen- (Hardt y Negri, 2004: 24) y como el cantidad y calidad, capaz de crear co-
de de ella. Para alimentarnos eje central de las luchas políticas ac- nexiones e intersecciones entre todos
consumimos símbolos, para tuales (Melucci, 1996; Castells, los espacios, abstractos o concretos,
amarnos y reproducirnos recu- 1996). Sin embargo, a pesar de que reales o imaginarios, oficinas e ideas,
rrimos al consejo de expertos, la nueva materia prima que nutre esta personas y emociones. Representa,
para desear y soñar utilizamos sociedad-red-del-conocimiento sea la frente a viejas u-topías (ningún lugar),
el lenguaje proporcionado la emergencia de una pan-
por los medios de comu- topia (todos los lugares, cual-
nicación. Incluso la ame- quier lugar). Esta urbe recluta
naza de guerra nuclear, la a la humanidad entera y teje
misma subsistencia de en una misma urdimbre el
nuestro planeta, depende mundo, los artefactos y las
del control de informa- personas. Una ciudad-red que
ción. Una sociedad que se conforma al unísono co-
utiliza la información mo soporte y transporte, pla-
como su recurso principal no y comunicación (Callén y
altera la estructura cons- Tirado, 2004). Las caracterís-
titutiva de la experiencia ticas de Newtown (red) son in-
(Melucci, 1996: 1). esperadas: detenta memoria
por su soporte materializado
En suma, la informa- en bases de datos, recuerda
ción deviene “el recurso fun- por su evocación y transpor-
damental con respecto al te, es experta por los sistemas
cual todos los demás son que integra, aprende porque
instrumentales” (Casquette, sabe buscar y actualizarse en
cit. Melucci, 2001: 16). Pero cada movimiento, es flexible
es, al mismo tiempo, el ob- y adaptable, imaginativa dada
Urabá. Figura femenina en cerámica de 29 cm de alto (detalle).
jeto más evasivo, misterioso, 200 d. C. - 500 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. las imágenes que tiene depo-
móvil y unificador que he- sitadas y las combinaciones
mos conocido. Su control no está información, ésta última necesita de que genera, es mimética por sus repro-
distribuido de forma igualitaria. Por una infraestructura material que la ducciones fieles, acumula porque co-
eso, “el acceso al conocimiento; es sostenga. De manera que información necta, y es inteligente porque genera
decir, a este tipo de código [informa- y materialidad no se oponen, sino información. Es hiperreal. Más real
tivo], está configurando las nuevas que se constituyen mutuamente: “la que la realidad, acumula el poder de
formas de las estructuras de poder y información necesita condiciones ma- generar originales. Esta ciudad-red bo-
dando paso a nuevos tipos de discri- teriales para su retención, circulación rra la frontera entre lo local y lo glo-
minación y de conflicto” (Melucci, y crecimiento al tiempo que es acción, bal al permitir que existan juntos,
2001: 67). Éstas podrían organizar- movimiento, in-formación, da forma superpuestos, indiferenciados. De he-
se, siguiendo a Sádaba y Roig (2003), y genera efectos absolutamente ma- cho, borra el rastro de cualquier lu-
en torno a cuatro grandes polos: li- teriales” (Tirado, 2005)5 . gar. Controlar el conjunto de pasos
bertad de expresión, privacidad, que van de lo local a lo global y vice-
encriptación y propiedad intelectual. La economía, el poder, la ciencia, versa es la condición eficiente de la
En ese sentido, los nexos inmateriales la educación o los medios de comuni- verdad y del poder. La ciudad-red trans-
de la producción del lenguaje, la co- cación dependen totalmente de la forma nuestras relaciones con el tiem-

TIRADO, F. Y CALLÉN, B.: SIMULACIÓN Y CÓDIGOS INFORMÁTICOS: UNA NUEVA ANATOMÍA PARA LAS PRÁCTICAS BIOPOLÍTICAS N ÓMADAS 41
po. Ella puede negociar con él y ha- globalización. Por otra parte, el espa- ras o representaciones acabadas. Ha-
cio electrónico ha llegado a la mayo- bla de inclusión frente a pertenencia
cer, por ejemplo, con la actualidad pre- ría de sectores sociales, aunque a unos o encierro.
sente lo que antaño sólo era posible más que a otros”. Y también a más
con la historia: contarla y cortarla en ámbitos de nuestra vida (ocio, entre- 4 El desarrollo del SL representa un
tenimiento, relaciones personales, tra- ejemplo paradigmático de esta tensión.
pedazos cada vez más pequeños o cada Sobre esta cuestión puede consultarse
bajo, etc.), “de modo que sus interfaces
vez más grandes, rehacerla y recomen- están cada vez más en torno a noso- Callén, López, Domènech y Tirado
zarla incesantemente, plegarla y guar- tros” (Echeverría, 1999). (2007).
darla. El tiempo deja de ser condición 2 La tensión territorialización-deste- 5 Por esta razón, cuando se habla de
o exigencia alguna y se torna materia rritorialización-reterritorialización “trabajo inmaterial” no se hace refe-
dúctil con la cual trabajar. Además, se está perfectamente descrita en Deleuze rencia a la desaparición de la dimen-
y Guattari (1988). Se puede sinteti- sión material de las formas de pro-
rompe el principio lógico de que lo zar ese proceso afirmando que en pri- ducción, sino más bien a la centra-
que es no puede no ser al mismo tiem- mer lugar, de las relaciones entre ele- lidad que ahora adquieren otros
po. En ella es pensable y realizable ser mentos se extrae alguna cualidad, procesos y elementos como puedan
y no ser. Permite contratiempos y una expresión que se aísla de su con- ser la información y las relaciones de
texto; en segundo lugar, se ubica en comunicación.
contracorrientes. otro diferente en el que recibe una
nueva formulación; finalmente re-
Si como sostuvo Foucault, el gresa al anterior territorio pero
análisis del poder debe pasar necesa- detentando su nueva forma. El efec-
to es una reformulación de éste. Un Bibliografía
riamente por el examen de los dis- cambio: la reterritorialización. Tal
positivos concretos de vigilancia y movimiento es un devenir natural,
BAUDRILLARD, J., 1978, Cultura y simu-
control, si éstos cambian hay que su- imparable.
lacro, Barcelona, Kairós.
poner, en buena lógica, que se trans- 3 Prehensión deriva del concepto filo-
forma el primero. En ese sentido, sófico aprehensión y hace referencia CALLEN, B. y F. Tirado, 2004, “Imperio y
simultáneamente al sustantivo “pren- multitud: la transformación de la
deseamos finalizar estas páginas in- gobernabilidad en los entornos virtua-
sión” (acto de prender) y al verbo
sistiendo en que la nueva anatomía “prender” (comunicar su virtud una les”, en: Scripta Nova, disponible en:
para las prácticas biopolíticas que se cosa a otra). La prehensión es una <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-170-
46.htm>.
instaura con la implementación ma- forma de relación entre entidades ac-
siva, en nuestra vida cotidiana, de la tuales. Supone o no representación. CALLÉN, B., 2006, “Tecnología... políti-
La formuló A. Whitehead y la defi- ca hecha por otros medios. Una com-
simulación y los códigos informá- nió como un vínculo, un hecho con- prensión del tecnoactivismo desde
ticos, supone, también, una redefi- creto de relacionalidad. Un tipo de Riereta. net”, proyecto de investigación
nición de la propia noción de poder. unión. Las realidades se componen presentado para la obtención de Mas-
Los principales ejes de tal ejercicio de prehensiones o maneras como una ter de Psicología Social, Universitat Au-
realidad capta o prende para sí tónoma de Barcelona.
serían, por un lado, la capacidad de otras. Por potencia de captura o
convertir algo en global y, por el otro, prensión, distintas entidades quedan CALLÉN, B.; D. López; M. Domènech y F.
la habilidad de ensamblar informa- subordinadas o coordinadas en Tirado, 2007, “Techno-activism and
otra. De hecho, cada entidad es un free software: tools for the renovation
ción y generar nuevas totalidades con of political action”, en: International
tipo de prehensión, un modelo de
sentido. Y como afirma Serres (1994), captura (y capturado). Los tipos de Journal of Feminist Technoscience, dispo-
el príncipe que adviene con semejan- captura son reales, particulares e in- nible en: <http://feministtechnoscien-
dividuales. La prehensión no es nada ce.se/journal/>.
te lógica será un piloto o un ciber-
al margen de la entidad actual CASTELLS, M., 1996, La Era de la Infor-
nauta. Curiosamente ambas palabras prehendida. Es decir, sólo es en la
tienen la misma raíz etimológica. mación, Vol. 1: La Sociedad Red, Ma-
medida en que está siempre actuali- drid, Alianza.
zada o ensamblada en una materia-
lidad de elementos actuales. Lo inte- DELEUZE, G., 1999, Conversaciones, Va-
resante de la teoría de la prehensión lencia, Pre-textos.
es un planteamiento en el que el ob- DELEUZE, G. y F. Guattari, 1988, Mil
Citas jeto es siempre previo a la constitu- mesetas. Capitalismo y esquizofrenia,
ción del sujeto. La prehensión por Valencia, Pre-textos.
1 “Geográficamente, las redes y las so- naturaleza indica una apertura al
ciedades de la información se han ido mundo, al entorno, a todo lo que la ECHEVERRÍA J., 1999, Los Señores del
superponiendo a los diversos países, rodea, y muestra una realidad cons- aire. Telépolis y el Tercer Entorno, Barce-
posibilitando los actuales procesos de tituida por capturas, nunca clausu- lona, Destino.

42 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


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TIRADO, F. Y CALLÉN, B.: SIMULACIÓN Y CÓDIGOS INFORMÁTICOS: UNA NUEVA ANATOMÍA PARA LAS PRÁCTICAS BIOPOLÍTICAS N ÓMADAS 43
Cibercultura
y las nuevas nociones
de privacidad nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 44-50

María Belén Albornoz*


Este artículo pretende analizar las paradojas de las nuevas nociones de privacidad que la cibercultura parece estar
configurando, desde una aproximación sociológica del ciberespacio. Mientras fuera de la red somos cada vez más celosos de
nuestra privacidad y reclamamos nuestros derechos ante las nuevas políticas globales de prevención del terrorismo, en los
mundos virtuales vamos perdiendo la capacidad de distinguir entre lo público y lo privado que tanto valoramos fuera de ellos.
Palabras clave: privacidad, internet, Second Life, Youtube, Hi5, sistemas culturales.

Este artigo pretende analisar as singularidades das novas noções de privacidade que a cibercultura parece estar configu-
rando, desde a aproximação sociológica do ciberespaço. Enquanto fora da rede somos cada vez mais ciumentos de nossa
privacidade e reclamamos de nossos direitos perante novas políticas globais de prevenção ao terrorismo, em todos os mundos
virtuais vamos perdendo a capacidade de distinguir entre o público e privado que tanto valorizamos..
Palavras-chaves: privacidade, internet, Second Life, Youtube, Hi5, sistemas culturais.

In this article we analyze the paradoxes of the new notions of privacy that cyberculture seems to be configuring, from a
sociological approach to cyberspace. While off line we are more jealously every day of our privacy and claim our rights when
facing the new global policies against terrorism, in the virtual world we lose the capacity to differentiate between the public
and the private, aspects that we value when off line.
Key words: privacy, Internet, Second Life, Youtube, Hi5, cultural systems.
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 14-I-2008 – ACEPTADO: 11-II-2008

* Magíster en Comunicación y Políticas Públicas de Internet. Profesora asociada


de Flacso, Quito (Ecuador). E-mail: balbornoz@flacso.org.ec

44 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


L a cibercultura, entendida
como el conjunto de sistemas socio-
personales más importantes en Mys-
pace, Hi5 o Facebook, tienen implica-
las ilusiones y los síntomas, las imá-
genes y los modelos” (Quéau, 1995:
técnico-culturales que tienen lugar en ciones que merecen ser analizadas. 79). Lo virtual no sustituye a lo real,
el ciberespacio (Lévy, 2007: XV), em- lo representa, es un laboratorio de
pieza a transformar los imaginarios y Las nuevas formas de representa- experimentación ontológica que nos
los discursos de los cibernautas a tra- ción que estamos presenciando en obliga a renunciar al apoyo de las
vés de saltos e interacciones constan- Internet, están contándonos cómo apariencias y nos vuelve cazadores de
tes entre la interfaz y el “mundo real”. los cibernautas están modificando lo real en bosques de símbolos.
Las prácticas en línea comienzan de este nociones que fuera de ese espacio
modo a desbordar la virtualidad y a parecen no cambiar. Este punto de En segundo lugar, porque no es
irrumpir en la realidad de los sujetos quiebre entre el mundo real y el vir- posible separar tecnología, cultura y
más allá de lo imaginado. tual se hace evidente cuando analiza- sociedad como actores autónomos e
independientes, puesto
Las transformaciones que esto significaría enten-
que estamos presenciando der lo humano indepen-
en estos estados de zapping dientemente de su entorno
actitudinal entre lo virtual y material y de los signos e
lo real, van configurando imágenes que dan sentido
nuevas nociones del “ser” y a su vida y a su mundo. “Por
novedosas expresiones y mo- lo mismo, no se puede
dos de representación del su- separar el mundo material
jeto en línea. –y aún menos su parte arti-
ficial– de las ideas a través
Internet, más que una de las que los objetos téc-
tecnología de comunica- nicos son concebidos y uti-
ción, va constituyéndose en lizados, ni de los humanos
la tecnología de representa- que los inventan, los pro-
ción por excelencia del ducen y se sirven de ellos”
Cultura Muisca. Figura votiva en oro de 9 cm de alto (detalle).
nuevo siglo. La inicial cons- 600 d. C. - 1800 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. (Lévy, 2007: 6). Por tanto,
trucción ficcional del yo, la línea que divide los mun-
que caminaba de la mano con el ano- mos las nociones de privacidad que dos reales de las realidades virtuales
nimato, está siendo sustituida allí circulan en el ciberespacio y su con- tiende a difuminarse con los avances
por la reconstrucción y el reconoci- traposición fuera de la interfaz. de las capacidades de simulación que
miento del sujeto en sus prácticas nos ofrece la tecnología y su respecti-
virtuales. va apropiación por parte de los suje-
Consideración inicial tos, provocando nuevos imaginarios
Si bien el anonimato no ha des- y ofreciendo espacios a nuevas expe-
aparecido y más bien se ha constitui- No caer en la tentación de consi- riencias que no serían posibles sin los
do en una práctica apoyada por padres derar lo virtual y lo real como cate- adelantos tecnológicos.
de familia, periodistas y otros actores gorías opuestas.
sociales como un modo de proteger a
personas que pueden correr riesgos si En primer lugar, porque la cultu- Los primeros pasos
se exponen en la red; el surgimiento ra digital es en gran medida una ex- hacia la construcción
de la web 2.0 está potenciando la ex- tensión de la cultura fuera de la de mundos paralelos
posición del sujeto y su entorno sin interfaz, donde lo virtual efectivamen-
más mediaciones que la interfaz. Las te propone “otra” experiencia de lo Una forma de comprender las
prácticas de subir videos de la familia real que nos obliga a “una mejor com- ideas que capturan la imaginación de
y de los amigos a Youtube, o de re- prensión de los lazos y nudos que en- la cultura es el estudio de la mani-
crear los momentos y los encuentros lazan las realidades y las apariencias, pulación de ciertos objetos que las

ALBORNOZ, M. B.: CIBERCULTURA Y LAS NUEVAS NOCIONES DE PRIVACIDAD N ÓMADAS 45


acompañan. Entender cómo ciertas dad, de juegos de rol y de desarrollo posibilidades de construir persona-
ideas se han naturalizado en la cul- de redes sociales. lidades ficcionales. El grado de ano-
tura popular implica explorar sus ar- nimato puede variar en el uso de los
tefactos tecnológicos, no desde sus Por una parte, la simulación im- espacios virtuales y en las intencio-
diseñadores y desarrolladores, sino plica el aislamiento físico y la intensa nes que están detrás de los mismos.
desde las maneras en que son expe- interacción con otras personas (o ar- Y del mismo modo, el grado de ano-
rimentados por los públicos: “Los tefactos, tal es el caso de los avatares nimato tiene una influencia muy im-
ordenadores no se estarían con- de inteligencia artificial), y por otra, portante en nuestra conducta pues
virtiendo en unos objetos cultural- la vida en la pantalla no tiene refe- “conduce a la desinhibición o relaja-
mente poderosos si la gente no se rentes físicos simples, es decir, en el ción de los límites normales que nos
enamorara de sus máquinas y de las simulacro se trabaja con copias de co- impone la sociedad” (Wallace, 1999:
ideas que las máquinas comportan” sas que ya no tienen originales en el 25). De igual modo, el anonimato se
(Turkle, 1997: 63). vuelve vital en el momento
de experimentar con nuestra
Así se inicia el inter- personalidad en Internet; se
cambio entre los condicio- pierde la sensación de fal-
namientos del artefacto sedad y se adquiere la de
tecnológico y la construc- aventura y exploración. In-
ción social del mismo. Los teresa, por ende, conocer
artefactos tienden entonces qué se siente jugar con la
a reproducir o a reconstruir identidad, experimentar ro-
las ideas vigentes. Tal es el les distintos y ver cómo re-
caso de la estética del com- accionan los demás.
putador que recoge, por
ejemplo, algunas de las Sin la mentira, la humanidad
características de lo pos- moriría de desesperación y fas-
moderno señaladas por tidio, escribió Anatole
Jameson: la preferencia de France en los años vein-
la superficie por encima de te. Si lo contrario también
la profundidad, de la simu- fuera cierto y las mentiras
lación por encima de lo real provocaran entusiasmo y
y del juego por encima de Cultura Quimbaya. Recipiente para cal en oro de 27 cm de alto. alegría, habríamos encon-
lo serio (Jameson, 1995). El 400 a. C. - 400 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. trado una razón para el
poder que el artefacto ejer- atractivo de Internet. Las
ce sobre los sujetos puede también mundo real. Estas transformaciones características del mundo de la
ser explicado por la capacidad de jue- funcionan como un anillo de Moe- red dan pie a una amplia gama
go, experimentación y evocación que bius donde los imaginarios sobre lo de representaciones y juegos de
contiene. real y lo virtual se intercambian cons- rol, engaños, medias verdades
tantemente. Los juegos de simulación y exageraciones, sobre todo por-
La simulación entonces parece ser van configurando de este modo, que el anonimato y la ausencia
una de las principales puertas de en- mundos paralelos donde el anonima- de señales visuales y auditivas
trada para ocupar los espacios to, la privacidad, la credibilidad, la lo permiten y, al mismo tiem-
virtuales y llenarlos de contenidos. En confianza tienen versiones diferentes po, nos aíslan de las consecuen-
un principio los chats públicos, las a las del mundo fuera de la Red. cias. Y aunque, en el fondo, en
listas electrónicas, y más tarde las pla- la red no somos tan anónimos,
taformas MUD 1, Hi5, Myspace, No todo en el ciberespacio es la distancia física y la poca pre-
Youtube, Facebook, entre otras, se simulación, sin embargo, sus inter- sencia social hacen que nos sin-
configuraron como espacios de socia- faces han provocado desde el inicio tamos menos inhibidos, más a
lización, de construcción de identi- la adopción del anonimato y las salvo de ser descubiertos y un

46 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


poco menos sometidos al do- usuarios aplican al juego. Sin embar- prar terrenos sobre los que pueden
minio de nuestro superego. go, este espacio virtual es mucho construir estructuras. Y aunque los
(Ibíd.: 25). menos inocente de lo que parece y residentes no son “dueños” de la
por ello ha sido analizado por el propiedad, pueden obtener dere-
Goffman denomina juego de in- Electronic Privacy Information chos de propiedad intelectual sobre
formación al ciclo potencialmente Center de Washington (EPIC) en el las estructuras que construyen y pue-
infinito de ocultaciones, descu- 2007, en los aspectos referentes a de- den venderlas en el mercado.
brimientos, falsas revelaciones y rechos a la privacidad. Actualmente se manejan aproxima-
redescubrimientos a través de los cua- damente 241.000 dólares en tran-
les dedicamos inmensos esfuerzos a La “existencia virtual” en Se- sacciones diarias de moneda virtual
producir y sofisticar la imagen que cond Life toca verdaderos asuntos “Linden dollars”.
queremos dar a los demás sin
que ellos sepan lo mucho que La investigación sobre le-
nos requiere (Goffman, yes de privacidad y desarrollo
1959). En Internet el juego realizada por EPIC revela que
de información es más flexi- en Second Life se ha incre-
ble por la opacidad del me- mentado la prostitución y el
dio y por la posibilidad de uso de drogas porque “en sus
cambiar de interfaz si el jue- segundas vidas las personas se
go no va bien. Los chats y fo- atreven a tomar riesgos que ja-
ros ofrecieron las primeras más imaginarían en sus vidas
ventanas de experimentación fuera de la Web. En particular,
en los inicios de la Red. Ac- la gente puede desarrollar par-
tualmente, con el desarrollo tes de su identidad que no se
de la web 2.0, los nuevos atreven a desarrollar en la vida
MUD como Second Life se real”. (EPIC, 2007: 819) Sin
han convertido en los referen- embargo, a pesar de la sensa-
tes de los juegos de rol y, por ción de anonimato que tienen
ende, del anonimato en el los residentes al actuar a través
ciberespacio. de sus avatares, sus acciones
Cultura Muisca. Máscara en oro de 5,3 cm de alto. 400 d. C. -
1800 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. siempre están bajo el ojo de
Linden Lab.
El caso de Second Life de privacidad de los avatares y sus
usuarios dentro y fuera del juego, El interés por simular en Second
¿Es el anonimato realmente posible? tal es el caso del anonimato y la re- Life es tan grande que compañías
putación de los primeros y su habi- como IBM han abierto sus sedes en
Second Life es un “mundo vir- lidad para controlar quién y cuándo el mundo virtual, ciertos países
tual” creado en el 2003 por Linden está mirando. Pero los avatares son como Suecia han inaugurado emba-
Lab, una corporación privada con sujetos de vigilancia de Linden Lab, jadas y se han trasladado las campa-
sede en los Estados Unidos de de compañías de marketing e inclu- ñas políticas desde el mundo real
Norteamérica. Tiene más de 7.7 mi- so de la policía, quienes vinculan hasta esta interfaz. Pero estos fenó-
llones de “residentes” o avatares2 y las identidades (en línea y fuera de menos se basan en el poder de la in-
más de diez mil personas ingresando ella) y sus comportamientos sin que formación que Linden Lab les
como residentes al día desde todas los residentes tengan ningún cono- suministra para que puedan posicio-
partes del mundo. cimiento de ello. Lo que vuelve a nar sus productos y objetivos entre
Second Life especial es que además los residentes. Se permiten, en defi-
Second Life es un caso de estu- de ser un juego, ofrece un aspecto nitiva, enormes interferencias en lu-
dio desde su creación por la diversi- económico significativo. Los usua- gares que son considerados íntimos
dad, sinceridad y pasión que sus rios de Second Life pueden com- por los usuarios.

ALBORNOZ, M. B.: CIBERCULTURA Y LAS NUEVAS NOCIONES DE PRIVACIDAD N ÓMADAS 47


Aunque existe un marco de dente los busca, ocultar su estatus en ¿Cómo varían las
privacidad de datos que el internauta línea y su lugar de origen incluso a nociones de privacidad
de Second Life firma al volverse resi- residentes que han sido añadidos en Internet?
dente, Linden Lab puede realizar los como amigos por el usuario, crear
cambios al compromiso legal a su islas privadas para no ser encontra- Mientras Second Life está más
entero arbitrio, sin consentimiento dos. Sin embargo, los residentes no enfocado hacia un público adulto,
del usuario. Linden automática- tienen la opción de ocultar sus acti- existen otros espacios que son más
mente utiliza cookies3 durante el pro- vidades del escrutinio de otros resi- abiertos y utilizados por un rango de
ceso registro de los nuevos usuarios dentes que tienen el nivel de acceso edades flexible como Hi5 o Face-
para obtener información personal de constructores. book, y espacios dedicados exclusi-
que incluye los datos entregados en vamente a niños como el Club
el registro, el tipo de downloads4 que Según la investigación realizada Penguin que consiste en un mundo
el usuario realiza, los foros a los sobre leyes de privacidad y desarro- virtual que hace parte de la compa-
cuales pertenece, las listas de prefe- llo realizada por EPIC en septiem- ñía Walt Disney.
rencia de correo electrónico; infor- bre del 2007, Linden indicó a sus
mación que retiene incluso después residentes que sus sistemas de segu- Tanto Second Life como Club
de que el usuario abandona Second ridad fallaron y que fue víctima de Penguin utilizan avatares y basan la
Life. Además, utiliza como estructura del espacio en
jurisdicción el país en don- juegos de rol por parte de
de los datos son almacena- sus usuarios. Second Life no
dos (USA), adquiriendo la restringe los usos del mun-
autorización de sus usuarios do virtual, pero Club Pen-
para transportar los datos guin es moderado por
personales desde sus países jóvenes mayores de diecio-
hacia el lugar donde son al- cho años que viven en Ca-
macenados, de este modo nadá. En ambos mundos las
evade cualquier demanda nociones de privacidad es-
sobre la privacidad de los tán marcadas por el anoni-
usuarios que se inscriben en mato y la posibilidad de
el resto del mundo. construir identidades a tra-
vés del juego.
En el contrato de priva-
Cultura de Tierradentro. Máscara en oro de 13 cm de ancho.
cidad, Linden se comprome- 150 d. C. - 900 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. Sin embargo, Hi5 o Face-
te a no revelar los datos book son espacios destinados,
personales de sus usuarios a menos que acceso ilegal a la información de sus en principio, a relacionarse con otros
se le solicite colaborar con un proce- usuarios sin indicar qué tipo de in- a los que se ha conocido fuera de la
so legal; necesite proteger y defender formación fue comprometida. Una Red. Y este primer elemento de con-
los derechos de propiedad de Linden investigación particular determinó fianza en el sitio virtual y en los posi-
Lab; deba mantener con urgencia la que se había accedido a la base de bles visitantes de la página es el que
seguridad del sitio electrónico del usua- datos de pagos, exponiéndose los desencadena los tipos de empleo del
rio, de los residentes de Second Life o nombres de sus residentes, sus direc- mismo.
del público en general. ciones, información de contacto e
información de pago encriptada. Era El “juego de información” y la
Las ilusiones de privacidad posible se vincular los avatares con construcción de la imagen que que-
las identidades reales fuera de la red, remos presentar a los demás empie-
Linden ofrece a sus residentes una lo que dejaba a los residentes como za por el ofrecimiento de grandes
serie de opciones para maximizar su posibles víctimas de chantaje o de cantidades de datos sobre el sujeto:
privacidad: les permite optar por apa- acoso en el ciberespacio entre otras su foto en el registro, los álbumes
recer offline cuando algún otro resi- consecuencias. que se cuelgan en línea para compar-

48 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


tirlos con otros, los comentarios que plemente se adhiere, del mismo La facilidad con la que se aceptan
los interesados envían y permanecen modo que muchas veces se adhiere los juegos de rol se vincula a las activi-
en el perfil del usuario y que a las condiciones políticas y a las es- dades infantiles y al uso de la metáfo-
pueden, por ende, ser leídos por tructuras del mundo real. ra en el ciberespacio. Desde temprana
cualquier visitante. Sin ninguna per- edad, el sujeto se inicia a través del
cepción por parte del sujeto, los lí- En los mundos virtuales, inclu- juego personificando distintos carac-
mites de su privacidad empiezan a so en aquellos como Facebook, los teres; las posibilidades de simulación
desdibujarse. Cualquier usuario de usuarios se someten al diseño del empiezan mucho antes de conocer la
Hi5 jamás entregaría a extraños en sitio, se configuran a sí mismos si- Red, y generan destrezas que luego son
la calle fotos de su familia o fotos guiendo las pautas que el sistema replicadas en línea. El éxito de Internet
personales, por ejemplo. es que ofrece espacios de simu-
Pero en línea, lo hace cons- lación que apelan a las habi-
tantemente sin mantener lidades previas del usuario
relación con sus conductas para adaptarse a escenarios
fuera de Internet. ficcionales. Y es justamente en
la aventura del desdoblamien-
La naturalización de la to que se pierden, entre otras,
sobre exposición de los las nociones de privacidad que
usuarios en la Red merece tanto valoramos fuera del
ser estudiada, incluso en mundo virtual.
los mundos virtuales de jue-
gos de rol, pues en ningu- Por esta razón, en el mo-
no de los casos parecen mento de “jugar” firmamos
importar demasiado los los contratos que nos permi-
riesgos que se corren al en- ten ingresar al juego sin pres-
tregar datos personales. In- tar mayor atención, sin leerlos
cluso no se han presentado siquiera, porque la atracción
demandas colectivas por in- de obtener graficaciones in-
vasión a la privacidad en el mediatas es mucho más po-
caso de Second Life, ni si- derosa que el celo por nuestra
quiera luego de que se hizo privacidad.
pública la falla en el siste-
ma de seguridad con la con- Estos son los anteceden-
secuente exposición de los tes que nos han motivado a
datos personales en línea. desarrollar una línea de inves-
Cultura Tumaco, Nariño. Cabeza en piedra de 10,5 cm de alto.
500 a. C. - 300 d. C. Colección Museo del Oro. Banco de la República. tigación sobre el modo como
De alguna manera, esto las prácticas virtuales que apa-
se explica a través de la cesión de la les ofrece, en definitiva, participan rentemente se inician en la interfaz,
autoridad del sujeto a la simulación de un papel determinado, sólo que saltan al mundo fuera de la Red para
y a la aceptación de la opacidad del más imperceptible. ¿Cómo enton- reconfigurar los juegos de información
medio. Starr lo explica del siguien- ces se sostiene la adhesión al rol? A de los sujetos, a partir de la idea, se-
te modo: “Los juegos de simulación través de lo que Holly Giffin deno- gún la cual, los juegos de simulación no
no son objetos para pensar sobre el minó “regla de la conservación de comienzan ni terminan en Internet,
mundo real sino para provocar nues- la ilusión” que consiste en que los como bien lo anota Starr.
tra reflexión sobre cómo el mundo jugadores se mantienen dentro de
real se ha convertido en sí mismo sus personajes y olvidan que el con- La investigación sobre cibercul-
en un juego de simulación” (Starr, texto (en este caso, el espacio vir- turas y nociones de privacidad se ini-
1994: 19-29). Ningún usuario se pre- tual) es una simple ficción (Giffin, ció en Flacso-Ecuador en noviembre
gunta por las reglas del juego, sim- 1984). del 2007 como un primer intento por

ALBORNOZ, M. B.: CIBERCULTURA Y LAS NUEVAS NOCIONES DE PRIVACIDAD N ÓMADAS 49


reconstruir los mapas mentales de los GOFFMAN, Ervin, 1959, The presentation
cibernautas frente a determinados es- Citas of self in everyday life, Garden City,
Doubleday.
pacios virtuales y ante la necesidad
1 MUD, abreviatura para Multiuser HINE, Christine, 2005, Virtual Methods
de empezar a distinguir “lo privado” Dungeon (mazmorra multiusuario). Son Issues in Social Research on the Internet,
más allá de su aspecto legal. Se trata entornos de realidad virtual que deben Oxford, Berg Publishers.
de una apuesta poco común que es- su nombre a los primeros entornos de JAMESON, Fredric, 1995, El posmoder-
pera contrastar el escaso interés con este tipo que se basaban en el juego de nismo o la lógica cultural del modernismo
aventuras Dragones y mazmorras. avanzado, Barcelona, Paidós.
el que se ha trabajado este aspecto
de las relaciones en línea a través de 2 Avatar es una representación virtual LÉVY, Pierre, 2007, Cibercultura. La cultura de
creada por el usuario, a través de la la sociedad digital, Barcelona, Anthropos.
la etnografía virtual (Hine, 2005). Es, cual es conocido por los otros partici-
por otro lado, una respuesta a los pantes en los mundos virtuales. QUÉAU, Philippe, 1995, Lo virtual. Virtu-
des y vértigos, Barcelona, Paidós.
cuestionamientos planteados sobre 3 Cookies son pequeños textos de archi-
las prácticas en Internet de los usua- vo que se colocan en el browser de las STARR, Paul, 1994, “Seductions of Sim:
Smart Machine”, en: The American
rios más jóvenes, en la sesión final computadoras de los visitantes de un
Prospect, No. 17.
del Foro de Gobernanza de Internet cibersitio con el objeto de almacenar
información sobre datos personales y TURKLE, Sherry, 1997, La vida en la pan-
desarrollado en Río de Janeiro en preferencias del usuario. talla. La construcción de la identidad en
noviembre del 2007, denominada la era de Internet, Barcelona, Paidós.
4 Download señala la práctica de bajar
“Asuntos emergentes”, donde padres información que está publicada en la WALLACE, Patricia, 1999, La psicología
de familia, asociaciones de prensa y Red, a través de archivos y carpetas. de Internet, Barcelona, Paidós.
académicos se preguntaron sobre los Sitios electrónicos consultados:
efectos del anonimato y la sobre ex- Club de Fans Latinoamericano del Club
posición de los sujetos en la Red. Bibliografía Penguin: <http://www.clubpenguinla.
co.nr/>, consultado el 10 de diciembre
de 2007.
Es nuestra intención transformar BAUMAN, Zygmunt, 1990, Thinking
lo familiar en extraño, romper la dico- Sociologically, Oxford, Blackwell. Club Penguin: <http://www.clubpenguin.
com/>, consultado el 10 de diciembre
tomía sujeto-tecnología y trabajar la ELECTRONIC Privacy Information Center, de 2007.
ambivalencia realidad/virtualidad 2007, Privacy and human rights 2006. A
survey of privacy laws and developments, Facebook: <www.facebook.com>, consul-
como producto humano (Bauman, tado el 12 de diciembre de 2007.
Londres, Privacy International.
1990). No podemos continuar alimen-
FEENBERG, Andrew, 1999, Questioning Hi5: <www.hi5.com>, consultado el 12 de
tando las visiones esencialistas de la tec- diciembre de 2007.
Technology, Nueva York, Routledge.
nología y su autonomía de lo social y Foro Gobernanza de Internet. Río de
lo cultural (Feenberg, 1999), pues ello GIFFIN, Holly, 1984, “The coordination
of meaning in the creation of shared Janeiro noviembre 2007: <http://www.
sólo conlleva a dejar fuera de nuestro make-believe reality”, en: Inge Brether- intgovforum.org/Rio_ Meeting/IGF2-
alcance y conocimiento importantes di- ton (ed.), Symbolic Play, Nueva York, EmergingIssues-15NOV07.txt>, con-
Academic Press. sultado el 15 de noviembre de 2007.
mensiones de nuestra existencia.

50 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Germán Londoño

2. Cibercultura:
capitalismo cognitivo
y cultura
ALBORNOZ, M. B.: CIBERCULTURA Y LAS NUEVAS NOCIONES DE PRIVACIDAD N ÓMADAS 51
Capitalismo cognitivo,
trabajo informacional y
un poco de música* nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 52-65

Mariano Zukerfeld**

Este artículo está organizado en torno a tres secciones. En la primera, se presenta un resumen de nuestro marco teórico para
pensar el capitalismo cognitivo, centrado en el concepto de bienes informacionales. En la segunda, utilizando los datos de un estudio
de campo, se aplican las categorías esbozadas para caracterizar algunos aspectos del trabajo de los músicos en la actualidad.
Finalmente, se extienden las ideas surgidas de la sección anterior y se propone la noción de trabajo informacional para pensar la
forma de trabajo que distingue a la presente etapa.
Palabras clave: capitalismo cognitivo, bienes informacionales, trabajo informacional, conocimiento, tecnologías digitales, música.

Este artigo é organizado em três seçãos. A primeira mostra uma apresentação breve de nosso marco teórico no Capitalismo
Cognitivo, baseada no conceito de Bens Informacionais. A segunda, usando os dados de um trabalho do campo, examina as
categorias propostas a fim de caracterizar alguns aspectos do trabalho dos músicos no presente. Por fim, desenvolve-se estas idéias em
uma definição do Trabalho Informacional para pensar o tipo do trabalho que distingue a etapa atual.
Palavras-chaves: capitalismo cognitivo, bens informacionais, trabalho informacional, conhecimento, tecnologias digitais, música.

This paper is structured as follows. The first section shows a brief presentation of our theoretical framework on Cognitive
Capitalism, based on the concept of Informational Goods. The second, using fieldwork results, examines the proposed categories in
order to characterize some aspects of musicians’ labor at present. Finally, these ideas are broadened into a definition of Informational
Labor, given to think the type of labor that distinguishes the present stage.
Key words: cognitive capitalism, informational goods, informational labor, knowledge, digital technologies, music.
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 22-I-2008 – ACEPTADO: 10-II-2008

* Este artículo combina producciones enmarcadas en el grupo de trabajo Ubacyt


S105, avances de una tesis doctoral financiada por la beca del Conicet y algunos
años de actividad como músico, carentes –por cierto– de todo apoyo económico.
** Magíster en Sociología y Ciencia Política, Flacso. Actual doctorando en Ciencias
Sociales, Flacso. Docente de la cátedra Informática y Relaciones Sociales de la
carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires. Responsable del fraca-
so de varias bandas de jazz, blues y folclore argentino. E-mail: marianozukerfeld
@gmail.com

52 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Introducción parches, “peros” y datos a las teorías musicales, sino rastrear aquellos as-
que importamos. Por otra parte, el pectos de su actividad que los her-
El objetivo principal de este tex- segundo paso previo a la formulación manan con otras labores surgidas o
to es proponer la hipótesis de que la de la categoría de trabajo informacional en transformación en la actual etapa
categoría de trabajo informacional pue- es más modesto y, a diferencia del es- del capitalismo. Lejos de describir las
de ser útil para pensar las actividades quema respecto del capitalismo particularidades de los músicos, bus-
laborales típicas de la presente etapa cognitivo, es un puro insumo. Se tra- camos resaltar lo que hay en sus acti-
del capitalismo. Sin embargo, esa hi- ta de recoger algunas ideas surgidas de vidades presentes de inespecífico,
pótesis sólo puede formularse luego una investigación cualitativa respec- aquello que les ha traído el capitalis-
de dos pasos previos, que se convier- to de las particularidades que presen- mo cognitivo y que nos permite
ten en objetivos secundarios. El pri- ta la actividad laboral de los músicos apuntar algunos indicios respecto de
mero consiste en esbozar el marco en la presente etapa del capitalismo1. lo que llamaremos trabajo infor-
más amplio que venimos elaborando A esta tarea está dedicada la segunda macional. A formalizar esta categoría
hace algunos años para pensar el ca- sección. Es importante remarcar que hipotética consagramos la tercera sec-
pitalismo cognitivo. Como se verá, la utilización que se hace aquí de di- ción del texto. En ella la definimos y
la categoría de trabajo informacional no cho trabajo de campo no tiene inten- presentamos cuatro de sus caracterís-
puede presentarse escindida de las he- ciones de reflejar la totalidad de los ticas. Así, complementamos las ideas
rramientas teóricas que la vinculadas al material so-
encuadran. La primera sec- bre los músicos con el ejem-
ción de este texto, en con- plo de un tipo de trabajo
secuencia, exhibe un marco que está en sus antípodas
teórico que integra una –y hacia el cual se dirige
tipología del conocimien- nuestro próximo trabajo
to, el concepto de bienes de campo–: el que realizan
informacionales y una de las los teleoperadores de los
posibles formas de entender call centers2. La idea obvia
el mentado capitalismo es que los aspectos comu-
cognitivo. Aunque se trata nes de actividades tan
de un esquema que hemos opuestas posiblemente nos
publicado varias veces, segu- estén hablando de rasgos
ramente resulte desconoci- Departamento de Bolívar (Puerto Hormiga). La más antigua representación profundos del trabajo en
do –y, al principio, difícil– de un rostro. Cerámica, fragmento, 3100 a. C. - 2500 a. C. (r.). el capitalismo cognitivo.
Archivo fotográfico del ICC.
para los lectores de la revis-
ta NÓMADAS. Pedimos paciencia: resultados obtenidos, ni de generali-
condensa cientos de páginas de avan- zar las reflexiones hechas para ningu- Repensando el
ces de una tesis doctoral. Esperamos, na población, por más pequeña que concepto de
a cambio, ofrecer ideas que puedan ella sea. El trabajo de campo se usa capitalismo cognitivo:
conducir a aplicaciones distintas de aquí ante todo para poner en movi- una propuesta
las que se abordan en estas páginas. miento las categorías teóricas, para
En este sentido, cabe aclarar que el dialectizar los conceptos. Nos permi- Desde mediados de la década del
texto pretende acompañar los repa- te ver cómo algunos no encajan con setenta el sistema capitalista mundial
ros a los conceptos existentes con los datos y nos invita a construir exhibe de manera nítida un conjun-
propuestas alternativas. Preferimos otros. Nos lleva, ni más ni menos, to de profundas transformaciones.
siempre los riesgos de exponer esas que a ensayar hipótesis, a pensar ten- Junto con ellas, van ganado visibili-
propuestas –la interpretación errada dencias que vayan por debajo y más dad aparatos conceptuales destinados
o la refutación justa– a la comodi- allá de los límites del trabajo de cam- a interpretarlas. De manera tímida,
dad estanca de la crítica pura: apos- po. En el caso de este artículo, estas primero, y abrumadora, después, co-
tamos, así, a que desde Latinoamérica hipótesis no tienen por fin narrar las mienzan a surgir nombres para la nue-
hagamos algo más que adicionarles penas y las glorias de los trabajadores va etapa 3. Nombres sumamente

ZUKERFELD, M.: CAPITALISMO COGNITIVO, TRABAJO INFORMACIONAL Y UN POCO DE MÚSICA N ÓMADAS 53


dispares en relación con la sistemati- la historia de la humanidad podrían cosificada de las herramientas, sean
cidad de las formulaciones que los caracterizarse de ese modo. Que en éstas palas, ollas o pianos, no sólo se
sustentan, con las vocaciones políti- los últimos años se haya comenzado esconde el trabajo que las produjo –y
cas que los insuflan y, especialmen- a prestar atención al papel que ocu- que los marxistas saben reconocer–,
te, con los aspectos del nuevo pa el conocimiento en los procesos también lo hacen, a través de él,
período que enfatizan. Pero a partir productivos, no quiere decir que la astronómicas e ignoradas cantidades
de mediados de los años noventa se eficacia empírica de éste se haya pues- de conocimientos colectivos. Esto
estabiliza como hegemónica la pers- to en marcha al compás de ese inte- nos lleva a la segunda limitación de
pectiva asociada con una noción: la rés. En la agricultura neolítica, el la noción de capitalismo cognitivo,
de sociedad del conocimiento. Y lo hace artesanado medieval o la fábrica que es la causa de la primera: no
al menos en cuatro campos semán- fondista, el conocimiento tenía efec- conceptualiza con claridad el cono-
ticos decisivos: la economía, los cimiento interviniente en los
medios de comunicación, los procesos productivos ni siste-
organismos internacionales y las matiza los diversos tipos que
políticas públicas. No tenemos presenta7. Se habla de conoci-
espacio aquí para caracterizar miento como un ente único y
tal noción y repasar las cuan- homogéneo, sin distinguir sus va-
tiosas críticas que merece4. Bas- riedades y, por ende, sin ver que lo
ta mencionar que algunas de novedoso de la presente etapa es el
ellas se desprenden del violen- papel que asume un tipo de cono-
to carácter ideológico –en el cimiento muy particular. Para in-
sentido más tosco del térmi- tentar superar esas limitaciones,
no– que la anima: en cualquie- nos abocamos a continuación
ra de sus versiones oculta la a presentar una reconstrucción
especificidad capitalista de la sistemática del concepto en
etapa actual, naturalizando una cuestión8. En ella conviven tres
circunstancia histórica y silen- operaciones vinculadas a lo an-
ciando los conflictos que la terior: distinguir esa forma par-
constituyen. Por eso, una de las ticular de conocimiento que
bases más poderosas del con- entendemos característica del
cepto de capitalismo cognitivo5 Escultura funeraria. San Agustín. período actual, sistematizar las
Excavaciones de Luis Duque Gómez, 1945.
(Boutang, 1999; Rullani, formas restantes, cuya relevan-
2000; Blondeau, 1999; Corsani, tivamente una función tan importante cia para el sistema no es menor por ser
2003) radica en su capacidad de ejer- como la que se le concede en la ac- añeja y analizar la relación entre una
cer una fuerte crítica a la pretendida tualidad6. Para decirlo de manera sim- y otras. Pero, empecemos por el
neutralidad de categorías como socie- plificada, uno de los errores de principio.
dad del conocimiento. Sin embargo, pese algunos de los autores que impulsan
a la fertilidad que posee, varias de las la noción de capitalismo cognitivo (con- Proponemos definir el conoci-
formulaciones conocidas de la noción tinuadora de una tendencia prove- miento en su calidad de insumo pro-
de capitalismo cognitivo presentan sus niente de Marx y los economistas ductivo –en el sentido más amplio
propias limitaciones. La primera de neoclásicos) es soslayar la importan- posible de este último término–
ellas, sorprendentemente, la herma- cia de los infinitos conocimientos que como un tipo de ente que tiene la
na con la de sociedad del conocimiento: subyacen a los procesos productivos característica distintiva de que su uso
al definir el momento presente en manuales, reiterativos y/o físicos. Las no lo consume, no lo desgasta. Por
relación con la centralidad económi- manos hábiles del albañil, la cocine- caso, mientras cualquier rueda en
ca asumida por el conocimiento, am- ra o el músico, no tienen otro timón particular tiene una vida útil inexo-
bos términos permanecen ciegos al que el enorme conjunto de saberes rablemente ligada a la magnitud del
hecho de que todas las formas de or- hechos carne con los años de labor. uso que se le dé, la idea de rueda (una
ganización productiva a lo largo de De hecho, detrás de la apariencia forma de conocimiento) puede usar-

54 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


se infinitamente sin que su utilidad 1. Conocimiento biológico (CSB12): relaciones sociales humanas; que
merme. Llamamos a este rasgo dis- El nivel más elemental en el descansan únicamente en la tra-
tintivo perennidad del conocimien- que existe el conocimiento es ma de significaciones esencial-
to9. El desgaste, así, opera sobre los el de los flujos de datos codi- mente colectivas. Incluye el
soportes del conocimiento –sobre el ficados que circulan como in- conocimiento codificante, (res-
objeto que llamamos rueda, sobre formación genética, nerviosa pecto de la fundación y uso de
el libro en el que el diseño de la rue- o endocrinológica en todos códigos lingüísticos), el cono-
da ha sido codificado, sobre la men- los seres vivos. Distinguimos cimiento axiológico (las nor-
te de los individuos que atesoran tal entre los flujos naturales u or- mas/valores que pautan toda
idea, etc.– y no sobre el conocimien- gánicos (como la información organización social) y, especial-
to mismo. Esta idea de soporte, im- genética que porta una semi- mente, el reconocimiento (el
plícita en la noción de perennidad del lla proveniente de un fruto na- conocimiento-de-otros que
conocimiento, nos lleva a realizar tres tural) y los sociales o posorgánicos conforma las redes sociales14).
consideraciones. En primer lugar, sal- (como la información genética
ta a la vista que el conocimiento sólo de una semilla surgida de la 4. Conocimiento objetivo (CSO): es
puede existir apoyado en algún tipo manipulación biotecnológica). el conocimiento social que se
de soporte. No existe la idea de rueda halla solidificado por fuera de
sin asiento en la conciencia subjeti- 2. Conocimiento subjetivo (CSS): la subjetividad individual y
va, el artefacto giratorio o la repre- es aquél en el que el soporte coagulado más allá la inter-
sentación codificada. De modo que es la individualidad humana, subjetividad colectiva. Apelan-
el soporte, en tanto forma corrom- conciente e inconciente. Cabe do a la paciencia del lector, en
pible de un contenido perenne, es distinguir entre conocimien- él nos dentendremos. Se divi-
un mal necesario. En segundo lugar, tos subjetivos procedimentales de en dos tipos. En primer
resulta evidente que el soporte de cual- (aquéllos que se desenvuelven lugar, el CSO objetivado, que
quier conocimiento determina varias de en un hacer corporal o intelec- se manifiesta cuando el cono-
las propiedades que tal conocimiento asu- tual) y declarativos (aquéllos cimiento que está en juego se
me. En este sentido, y siguiendo con que pueden expresarse verbal- cristaliza en la forma del obje-
el mismo ejemplo, que la idea de rue- mente)13. De este modo, la to soporte. Esa cristalización
da exista subjetivamente como re- habilidad mental de un car- puede a su vez ser no-instru-
presentación mental individual, pintero para concebir una mental (como el objeto lú-
como objetivación en un artefacto mesa o su destreza manual dico construido por un niño
determinado o como codificación en para realizarla son ejemplos o la escultura modelada por
un texto, confiere a ese conocimien- del primer tipo, mientras que un artista) o instrumental
to posibilidades muy disímiles de, el recuerdo de las medidas de (como un papel, una herra-
por ejemplo, difundirse, ser consi- una mesa dada o de las virtu- mienta o una computadora).
derado eficaz o caer en el olvido. Fi- des y defectos de cierto tipo En este último caso estamos
nalmente, y como consecuencia de de madera lo son del segun- frente a una tecnología, defi-
lo anterior, parece conducente utili- do. Una categoría resultante nida como conocimiento instru-
zar los soportes10 como línea divisoria de diversas dimensiones de los mental materializado en un objeto
para conformar una tipología de los CSS es la de técnica, que defi- determinado. De la enorme va-
conocimientos. En cierta medida, nimos como una forma de riedad de tecnologías produ-
pueden verse los distintos tipos conocimiento subjetivo proce- cidas por la humanidad, nos
como diferentes niveles de agregación dimental adquirido de manera ins- interesa destacar las tecnolo-
del conocimiento, que interactúan en- trumental y ejercido de manera gías digitales, que son aquellas
tre sí de manera no necesariamente implícita. que procesan, transmiten, al-
jerárquica o evolutiva. Intuimos que macenan o generan informa-
existen cuatro de esos niveles, que 3. Conocimiento intersubjetivo ción digital. Para entender este
exponemos simplificadamente a (CSI): refiere a los conocimien- último término, pasemos al
continuación11. tos que se apoyan sólo en las segundo tipo de conocimien-

ZUKERFELD, M.: CAPITALISMO COGNITIVO, TRABAJO INFORMACIONAL Y UN POCO DE MÚSICA N ÓMADAS 55


to objetivo, el codificado. En gico). Mucho más adelante, hace tan o el acceso a la ID. En todos los casos
éste, el conocimiento invo- sólo 6.000 años, una nueva cumbre se trata de bienes en cuya producción
lucrado se refugia en el conte- fue alcanzada con la escritura: la los costos de las materias y de la ener-
nido simbólico del objeto objetivación codificada del lenguaje gía son despreciables frente a los de
soporte y la mayor parte de él verbal, el nacimiento de la informa- los conocimientos involucrados. En-
puede pensarse como informa- ción. Pero la historia de la relación tendemos que hay tres tipos de BI.
ción: textos, imágenes, audio. entre los seres humanos y el conoci- a) Los BI1, que son los bienes in-
En particular, distinguimos la miento no es sólo la de la conquista formacionales en sentido más estric-
información digital (ID) como de nuevos soportes, sino, ante todo, to. Tienen la característica de que están
un conocimiento instrumental co- la de las batallas por la traducción hechos puramente de información digital.
dificado binariamente mediante entre los soportes existentes. En efec- Se trata de software, música, imágenes,
señales eléctricas de encendido-apa- to, las traducciones –pasajes de un co- textos, etc. b) Los BI2 presentan
gado. Llegados a este punto de- nocimiento desde un soporte hacia como rasgo distintivo que procesan,
bemos señalar que así como otro– son operaciones que hacen tam- transmiten o almacenan ID. Se recor-
el conocimiento tenía como balear las relaciones de poder pre- tan como BI2: los chips (y las
característica definitoria su pe- existentes (tanto en el sentido de computadoras, que dependen de
rennidad, el rasgo distintivo potestas, como en el de potentia. Cfr. ellos), las fuentes de almacenamien-
de la ID es que puede clonarse Holloway, 2002), conflagraciones si- to –como, por ejemplo, discos com-
(es decir, reproducirse de ma- lenciosas tras las cuales las nuevas geo- pactos–, y las de transmisión –como
nera idéntica) con un costo cer- grafías del saber decretan victorias y los semiconductores de silicio– de
cano a cero (Varian, 1995; derrotas. En este sentido, un ejemplo ID. c) Los BI3, que sólo tienen el
Cafassi, 1998; Boutang, 1999; mentado –sobre el que volveremos rasgo general de que la ID es su
Rullani, 1999). Es decir, la par- más adelante– es el del taylorismo/ insumo decisivo, carecen de las carac-
ticularidad de la codificación fordismo. Los conocimientos subjeti- terísticas de los BI1 y BI2. Es el caso
digital como soporte es que vos de los obreros más hábiles (técni- de todos los productos que resultan
permite que el conocimien- cas) fueron, en varias situaciones, de la aplicación de biotecnologías:
to que ha sido traducido a él codificados en manuales de procedi- industria farmacéutica, aplicaciones
se multiplique con costos mientos (información). En otras, vegetales o animales de la genética,
marginales casi nulos. Llama- objetivados en los movimientos de la etc. Es importante notar que si bien
mos a esta característica, cuya maquinaria (tecnología). En los dos la información digital es el tipo de
importancia creemos difícil casos, los trabajadores perdieron el conocimiento-input que caracteriza a
sobreestimar, replicabilidad de control de sus saberes. En ambos, la los tres tipos de BI, cada uno de ellos
la ID. traducción fue un medio decisivo que porta un tipo de conocimiento-
el capital utilizó para domesticarlos. output propio. Así, en los BI1 es tam-
Hasta aquí, entonces, un vuelo bién la ID. En los BI2 se trata de las
rasante y atemporal por nuestra Ahora bien, como es sabido, en tecnologías digitales (conocimiento
tipología del conocimiento. Volvamos los últimos años se vienen dando una objetivo) y en los BI3 de la informa-
con ella a la historia. Los distintos es- serie de transformaciones alrededor ción posorgánica (conocimiento
tadios en el desarrollo de las fuerzas del surgimiento y la difusión de la biológico).
productivas se corresponden con la información digital. Una de ellas con-
primacía de determinados tipos de siste en que distintos procesos pro- Entre otros factores, la perennidad
conocimiento y con determinadas ductivos comienzan a tenerla como del conocimiento, la replicabilidad de
configuraciones de cada uno de ellos. un insumo decisivo. Esos procesos la información digital, la tendencia
Marx y Levis Strauss, verbigracia, po- tendrán como resultado lo que lla- descripta por la Ley de Moore15 y la
drían discutir respecto de si el parto mamos bienes informacionales (BI). reticularidad de Internet16 llevan a que
de la raza humana, 100.000 años atrás, Esto es, bienes obtenidos en procesos cuya los BI ocupen un lugar cada vez más
se asocia con la conquista del cono- función de producción está signada por importante en la producción, la dis-
cimiento objetivo (tecnología) o del un importante peso relativo de los gastos tribución, el intercambio y el consu-
conocimiento intersubjetivo (axioló- (en capital o trabajo) en la generación de mo de las sociedades de la actualidad.

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Por fin, llamamos capitalismo cognitivo grabada, un BI1, buscando pistas para y otras de Hardt, Negri y Virno, pa-
(CC) a la etapa del modo de producción pensar lo que ocurre con otros bie- recían ser una referencia estimulante
capitalista signada por la contradicción nes informacionales. Es una historia por donde comenzar. Ellas dan cuen-
entre relaciones sociales de producción orien- interesante, aunque conocida y am- ta de numerosos aspectos del traba-
tadas a realizar los tres tipos de bienes pliamente elaborada desde distintas jo en la presente etapa e incluso
informacionales como mercancías, y el gra- perspectivas (Oberholzer-Gee y utilizan metáforas extraídas directa-
do de desarrollo de las fuerzas productivas Strumpf, 2007; Liebowitz, 2003 y mente de la música (Virno, 2003 y
asociado a la ontología replicable de la in- 2007; Perrone, 2007). Mucha menos 2004). Sin embargo, nos encontra-
formación digital, que amenaza el estatus atención se ha prestado a los cambios mos con varias dificultades. Algunas
mercantil de esos bienes. Por eso, las ba- en la producción de música. En parti- tienen que ver con la operacionali-
tallas jurídicas y políticas alrededor de cular, las mutaciones en el proceso de zación de los conceptos. Cada noción
los nuevos cercamientos –ma- es utilizada de manera tan
terializados en la extensión de diversa entre estos distintos
las diversas formas de propie- autores17, y aún entre dife-
dad intelectual sobre los tres rentes textos de un único
tipos de conocimientos que autor18, que la definición
constituyen los BI–, el creci- operativa se vuelve escurri-
miento exponencial de esfe- diza. En el mismo sentido,
ras públicas no estatales y su el pasaje del discurso filosó-
captura por parte del capital fico a la contrastación socio-
son algunas de las caracterís- lógica presenta sus propias
ticas bien conocidas de esta asperezas: teorizar sobre al-
etapa. Otra, no menos im- gún ejemplo elocuente es
portante, es el tipo de traba- más elegante que lidiar con
jo que la distingue. A ella la hostil multiplicidad em-
dedicamos lo que queda del pírica. Sin duda, la primera
artículo. Pero ahora, hable- tarea es sumamente valiosa
mos de música. –e ignorada por la sociolo-
gía sumisa–, pero no debe
alejarnos de la segunda. Más
Dialogando con el Figura del Templete en el Parque Arqueológico de San Agustín, Huila. allá de todo esto, el proble-
campo: un poco de ma principal al aplicar la no-
música trabajo del músico han tenido poco es- ción de trabajo inmaterial a nuestro
tudio. Así, nuestro esfuerzo más estudio de campo con músicos –qui-
Hace algunos meses desarrolla- reciente consistió en preguntar, ob- zá por nuestras falencias al hacerlo–,
mos una investigación empírica orien- servar y, ciertamente, participar de las consistió en la imposibilidad de de-
tada a las categorías sugeridas más enormes transformaciones que los tectar en modo alguno las novedades
arriba en el campo del arte sonoro. músicos en tanto trabajadores están del capitalismo cognitivo. Para decir-
Intentamos dar cuenta con ellas de viviendo en la actual etapa del capi- lo simplificadamente, los músicos ya
las mentadas esferas de intercambio tal. Nuestro interés en este punto no eran productores inmateriales, ya la-
no capitalista, los problemas de la estaba tanto en completar el panora- boraban en el sector de servicios y
escasez intrínseca de atención huma- ma respecto del campo de la música, nunca lo hicieron de acuerdo con los
na, las batallas entre usuarios y com- como en buscar indicios que quizás patrones fordistas. Sus tareas profe-
pañías discográficas en torno a los nos permitieran pensar el trabajo en sionales, de ocio y de estudio, siem-
MP3, los precios diferenciales, etc. otros ámbitos del capitalismo cog- pre presentaron fronteras difusas: la
(Zukerfeld, 2007b). Abordamos, así, nitivo. Por eso, a la hora de interpre- inseparabilidad de vida y trabajo les
algunos a los fenómenos típicos del tar el material empírico, la categoría resulta a los músicos lo más natural
capitalismo cognitivo en relación con de trabajo inmaterial, (Lazzaratto, del mundo. Así, podría parecer que
la distribución y el consumo de música 1996; Lazzarato y Negri, 2001, etc.) este campo venía anunciando, ille

ZUKERFELD, M.: CAPITALISMO COGNITIVO, TRABAJO INFORMACIONAL Y UN POCO DE MÚSICA N ÓMADAS 57


tempore, rasgos del posfordismo y, por (BI2) y algún programa descargado formación digital: la atención huma-
ende, no habría tenido mayores mo- gratuitamente (BI1). Los conocimien- na (Goldhaber, 1997). Esto es, ante
dificaciones con su advenimiento. La tos objetivos ahora son accesibles. La la pregunta respecto de qué espera-
primera afirmación es cierta, la segun- explicación de este fenómeno es sen- rían los músicos de una empresa que
da no. Todos los músicos entrevista- cilla. Surge de la combinación de tres los contratara, las respuestas son: “un
dos notan profundos cambios en su factores que ya hemos analizado más manager”, “propaganda”, “que nos es-
actividad, todas las observaciones par- arriba: a) el costo decreciente de los cuche el periodista X”, “que pasen
ticipantes lo confirman. Entonces, sin BI2, por la mentada Ley de Moore, nuestro disco en la radio Y”, etc.
desdeñar los valiosos aportes de los b) la replicabilidad de los programas Cuando las producciones disco-
autores mencionados, tratamos de informáticos de grabación y mezcla gráficas estaban poco extendidas, la
complementarlos con dos ideas que (como SoundForge o Vegas) en tan- inaccesibilidad a la grabación opera-
surgen de nuestra experiencia de to BI1 y c) la reticularidad de Internet ba como un regulador de la oferta de
campo. que permite el florecimiento de esfe- música y de la atención humana dis-
ras no capitalistas (legales e ilegales) ponible. Grabar era casi imposible,
1. La estratificación pero una vez que el regis-
de los músicos: tro se lograba, cierto cú-
propiedad de mulo de atención estaba
medios de asegurado. En la presente
producción etapa, grabar es mucho
y acceso a más fácil, pero conseguir
19
conocimientos atención, bajo cualquie-
ra de sus formas, es mu-
Durante casi todo el cho más difícil. Así, la
siglo XX la divisoria de masa enorme de capital
aguas que el capital ope- que marcaba la diferen-
raba sobre los músicos es- cia entre el grupo aficio-
taba en la posibilidad de nado y la gran banda a
grabar. En efecto, el cos- través del acceso a la gra-
to prohibitivo de las bación, se ha ido volcan-
consolas, grabadoras de do a capturar flujos de
cinta abierta, material vir- atención humana. Las
gen y demás elementos, compañías multinacio-
hacía que sólo con el Monumento lítico (detalle). San Agustín, Alto Magdalena, 3000 Km2. nales destinan ahora el
apoyo de una empresa grueso de la inversión en
discográfica una banda pudiera acce- donde estos programas se obtienen. un grupo a publicidad, marketing, es-
der a un estudio, a los medios de pro- De este modo, los músicos saben que pacios en radio y televisión para las
ducción para inmortalizar su música y no necesitan, genéricamente la firma canciones, etc. El punto clave es que
transformarla en mercancía. La pro- capitalista para acceder a los medios todas esas inversiones apuntan a ase-
piedad de las tecnologías (conoci- de producción. Pueden grabar sus dis- gurar un cúmulo de atención para los
mientos objetivos) constituía una cos, e incluso imprimirlos en casa. músicos mediante el acceso a redes
barrera infranqueable. De esta mane- Sin embargo, esto no quiere decir sociales, a un reconocimiento (conoci-
ra, uno de los cambios más bruscos que compositores e intérpretes sean miento intersubjetivo). Los gastos de ca-
que los músicos perciben y narran en necesariamente más autónomos frente pital de las compañías crean y
relación con la difusión de BI1 y BI2 al capital. Solamente sugerimos que capturan redes sociales e insertan a
radica justamente en el proceso de gra- la frontera trazada por este último ya sus trabajadores musicales en ellas.
bación. Todos los entrevistados pue- no está alrededor de los medios de Por su parte, los músicos que no cuen-
den efectuar registros en su casa con producción, sino respecto otro recur- tan con el impulso del capital para
un alto nivel de calidad, en general so. Uno típicamente escaso en un acceder a esas redes, buscan el reco-
utilizando un computador personal contexto de sobreabundancia de in- nocimiento a través de espacios de la

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Red como YouTube o MySpace, que jetivos (sus habilidades técnicas eje- consisten en la generación artificial
les permiten difundir sus produccio- cutorias o compositivas), conocimien- de sonidos, sino en la captura de pe-
nes y construir nexos con pares y oyen- tos objetivos (especialmente a BI1 y queñas unidades de sonido ejecuta-
tes. Hasta aquí, entonces, hemos BI2) y, decisivamente, conocimientos dos acústicamente y su posterior
hablado de dos dimensiones impor- intersubjetivos (en particular el reco- combinación digital. Por ejemplo,
tantes para entender el estatus de los nocimiento, en dos tipos de redes para el sampleo de un piano se graba
trabajadores musicales: el acceso a sociales: las de músicos y las de oyen- a un ejecutante tocando todas las no-
CSO (en la forma BI1 y BI2 como tes). Mientras el primer tipo de co- tas de su instrumento, con diversas
medios de grabación) y al reconoci- nocimiento juega en el capitalismo intensidades, duraciones, ataques,
miento (redes sociales que estabilicen cognitivo un papel similar al de eta- etc. Luego, el sampler permitirá com-
un cierto cúmulo de atención). Hay, pas anteriores, hemos intentado mos- binar esos sonidos en la forma que
sin embargo, un tercer elemento que trar que el segundo y el tercero quien lo utilice guste. Si efectuára-
los entrevistados mencionan, aunque presentan cambios que son propios mos una comparación con el mun-
sin concederle la importancia que del momento presente. do de las artes visuales, podríamos
intuitivamente se podría suponer decir que los sintetizadores efectúan
que tiene. Se trata de la habilidad 2. La ambivalencia de los BI dibujos, que los samplers toman fo-
técnica del músico individual, de sus tos y que quienes los utilizan elabo-
conocimientos subjetivos: su capaci- Durante mucho tiempo, la tarea ran películas. Más allá de la diversidad
dad como ejecutante, su talento del músico de estudio mantenía cier- de formatos que presentan, digamos
como compositor, su nivel de lectu- tos privilegios que el obrero manual que ambos (sintetizadores y samplers)
ra musical, su dominio de diversos había perdido con la llegada de la ma- suelen presentarse como un conjun-
géneros, etc. Evidentemente, el estatus quinaria. Para grabar música hacían to de programas informáticos (y sus
de los trabajadores musicales tiene falta músicos, aun cuando para fabri- respectivos bancos de sonidos como
una relación con su nivel técnico. car mesas ya no hacían falta carpinte- archivos complementarios) vincula-
Pero lo que surge de las entrevistas – ros. Así, el carácter artesanal de la dos a determinado hardware de un
y coincide con numerosas observacio- tarea del sesionista (músico contrata- computador personal común. Aun-
nes– es que a partir de cierto umbral do regularmente para grabaciones de que el reemplazo masivo de ejecu-
mínimo de profesionalismo, lo deter- estudio) resistió indemne los emba- tantes por estos mecanismos se da
minante no es la técnica, sino los tes del fordismo. Sin embargo, una hasta ahora sólo en algunos géneros
“contactos”. Una y otra vez se oyen visita a un estudio de grabación de musicales y en ciertos instrumentos,
frases del tipo ¨yo toco mejor que hoy en día nos hace ver que esto ha la tendencia ascendente es clara.
A, pero él trabaja en la banda de B empezado a cambiar en el capitalismo
porque conocía a C¨. En términos cognitivo. El observador participan- A la hora de interpretar el efecto
de nuestra tipología del conocimien- te se encuentra con dos mecanismos, de tal tendencia sobre el trabajo del
to, esto expresa la supremacía del CSI de importancia creciente, a través de músico con las herramientas de nues-
de reconocimiento, las redes a las que los cuales la combinación de BI1 y tro marco teórico, el primer impul-
se pertence –ya no de oyentes, sino BI2 compite con los ejecutantes hu- so es a homologarla con la reflexión
de pares– frente a los CSS. manos. Uno lo constituyen los respecto de la traducción típica del
sintetizadores (digitales) y otro los fordismo-taylorismo que presentamos
Recapitulando, cabe insistir en samplers. Los primeros crean sonidos más arriba. En ella, el pasaje de los
que la propiedad de medios de pro- artificiales mediante algoritmos que CSS técnicos de los obreros al CSO
ducción no aparece como una línea emiten ondas de determinadas fre- tecnológico representaba la pérdida
jerarquizante –entre quienes ya son cuencias y amplitudes. En muchos del control de los saberes por parte
músicos20–. De hecho, entendemos casos, intentan imitar los timbres de de los trabajadores y su privatización
que el análisis de la estratificación de los instrumentos acústicos. Un ejem- bajo el capital. En efecto, también
los trabajadores musicales puede ha- plo son los órganos electrónicos, y los CSS técnicos del músico toman
cerse a partir del nivel de acceso que su búsqueda de la sonoridad del pia- forma objetiva bajo la iniciativa de
ellos tienen a tres tipos de conoci- no. Los samplers, por su parte, son una empresas que buscan prescindir de los
mientos, a saber: conocimientos sub- amenaza mucho más importante. No costos de la mano de obra. Sin em-

ZUKERFELD, M.: CAPITALISMO COGNITIVO, TRABAJO INFORMACIONAL Y UN POCO DE MÚSICA N ÓMADAS 59


bargo, hay una diferencia crucial. de los estudios. Sampleos y sinte- jetos sociales) puede y debe utilizar a
Mientras la máquina industrial que tizaciones de las tímbricas de quie- las herramientas con las que compite.
reemplazaba al carpintero tenía una nes fueran sus compañeros (genéricos)
ontología que favorecía la aplicación de trabajo ahora están a su disposi- De este modo, hemos expuesto
efectiva de la propiedad privada so- ción. Pero los músicos desplazados de apenas dos ideas respecto de la situa-
bre ella, los bienes informacionales los estudios no sólo utilizan a los BI ción de los músicos en el capitalis-
primarios, signados por la replicabi- que los apartaron para grabar músi- mo cognitivo21. Hay bastante más que
lidad, se muestran escurridizos ante los ca. Todos los entrevistados usan decir sobre ellos, pero hacerlo nos
intentos de restringir su circulación. samplers, sintetizadores y otros tipos impediría entroncar esas ideas en una
de programas obtenidos ilegalmente reflexión más general sobre las activi-
Comienza a emerger, así, la para las clases particulares que cons- dades productivas de la presente eta-
ambivalencia de los sustitutos infor- tituyen una fuente importante, sino pa. Eso es lo que intentamos en la
macionales de los músicos. Por un la principal, de sus ingresos en la ac- sección siguiente con el concepto de
lado, a través de ciertos BI el empre- tualidad. De cualquier forma, estas trabajo informacional.
sario musical logra reemplazar
mano de obra por capital en
una actividad que, durante el El trabajo
capitalismo industrial, había informacional
podido esquivar en buena me-
dida ese desplazamiento. Pero, Pensar una categoría gene-
por otro lado, esa operación ral para el trabajo en el capita-
implica serias dificultades para lismo cognitivo nos obliga a
tal empresario a la hora de cer- partir de una aclaración. La pri-
car su propiedad privada. En mera mención acerca de la
efecto, más y más samplers se fuerza de trabajo en este perío-
ponen a disposición del públi- do debe ser siempre respecto
co en la Red de manera gra- de la profunda escisión que la
tuita. Archivos de audio, signa. La forma que asume la
pistas y otras herramientas que acumulación de capital en esta
suplen la ejecución ad hoc del Petroglifo del río Caquetá. Dibujo de Fernando Urbina.
Representación del hombre sentado (detalle).
etapa revierte el proceso de
músico circulan de manera cre- homogeneización fordista y ge-
ciente en Internet. De este modo, el posibilidades productivas del músi- nera una dicotomización entre dos ti-
precio de la apropiación objetivada co sesionista no necesariamente com- pos de subjetividad productiva (Iñigo,
del conocimiento subjetivo musical, pensan la merma en sus ingresos que 2003): la de los incluidos y la de los
de la prescindencia del trabajo vivo, le significa la disminución de su tra- excluidos. Estos últimos, a los que
se paga aumentando las posibilidades bajo en el estudio. Por eso no apun- no se les brinda siquiera el nivel edu-
productivas de otros capitalistas mu- tamos, en modo alguno, a señalar cativo y sanitario mínimo como para
sicales. Pero también, y esto es lo que que la situación de los músicos esté poder ser explotados en los procesos
nos importa aquí, las de músicos in- mejorando en el capitalismo cogni- productivos, son absolutamente pres-
dependientes. En efecto, el músico tivo, sino a remarcar la particular cindibles para el funcionamiento del
perjudicado por los BI a través de la relación entre el trabajador reempla- capitalismo global. Así, el hambre y
pérdida de alguna de sus fuentes la- zado por los BI y éstos, que resumi- las guerras ejercen su efecto derrame
borales, puede ser a la vez beneficia- mos con la expresión de ambivalencia –aunque no sea exactamente el que
rio directo de ellos. Antes dijimos de los BI: a) el capital extrae el CSS nos anunciaron hace algunos años–
que todos los entrevistados pueden técnico del músico, b) pero sólo sobre la mitad de la humanidad que
grabar en su hogar. Agreguemos aho- puede hacerlo objetivándolo en un le sobra al capital. Estas considera-
ra que, en esas grabaciones, utilizan conjunto de BI cuyo cercamiento ciones obligan a dudar de los concep-
los BI que tradujeron a bits el alma mercantil es improbable y c) por ende tos filosóficos que pretenden aplicarse
sonora de otros músicos expulsados el músico expoliado (entre otros su- por igual a toda la fuerza de trabajo.

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El “éxodo” de los europeos de clase otros artefactos basados en la informacionales en mayor o menor
media que desertan de sus empleos transmisión y procesamiento medida. Los músicos, de quienes ob-
aburridos no es muy parecido al de de información digital). tuvimos las ideas con las que vamos a
los mexicanos que cruzan la frontera esbozar la categoría que proponemos,
con EE.UU. La “manipulación de b. El producto del trabajo es un BI1 sólo son trabajadores informacionales
afectos” que realiza un gerente de mer- (comunicaciones digitaliza- en ciertos casos. Algunos de ellos no
cadeo no es precisamente la misma das, software, documentos, lo son en absoluto, otros lo son en
que la que se le impone a una niña música, imágenes, etc.). algunas de sus labores. Sin embargo,
prostituida en Tailandia. “Poner a tra- lo que nos interesa aquí es que cada
bajar las facultades lingüísticas” de los Dos comentarios. En primer lu- vez más tenderán a serlo. En cambio,
ejecutivos en una reunión de brains- gar, ni en la caracterización del capi- en otras actividades ya es fácil obser-
torming no resulta del todo homolo- talismo cognitivo ni en la del trabajo var trabajadores informacionales en
gable a los gritos de los inmigrantes informacional, la definición en rela- un ciento por ciento. Una de ellas es
africanos que ruegan por sus vidas. ción con los bienes informacionales la de los operadores de los call centers.
Por respeto a esos miles de millones supone nada parecido a un “deter- Estos trabajadores realizan una activi-
de excluidos debe quedar claro que minismo tecnológico”. De lo que ha- dad dramáticamente opuesta a la de
cuando hablemos de trabajo informa- blamos, en ambos casos, es de la los músicos: sus tiempos de trabajo
cional nos referiremos sólo a una ten- objetivación de particularidades del están rígidamente estipulados, su la-
dencia creciente en el universo de los desarrollo de las fuerzas productivas bor social es poco reconocida, su ta-
incluidos. en bienes. Obviamente, no entende- rea nunca es elegida por vocación, etc.
mos las fuerzas productivas como ca- Por eso, enseguida los utilizaremos de
Ahora bien; ¿por qué hipotetizar pacidades económicas. Por el contrario, ejemplo. Si la categoría de TI permi-
el concepto de trabajo informacional? nuestro esquema supone diluir la fronte- te dar cuenta a la vez de dos realida-
¿Para qué seguir añadiendo términos? ra entre cultura y economía en la tipología des fenoménicas tan disímiles, quizás
Empíricamente, para abarcar las ideas del conocimiento. De hecho, como se- esté aludiendo a alguna unidad sub-
que presentamos más arriba y otras ñalamos más arriba, una idea central yacente. A continuación, entonces,
de las que no dan cuenta las nocio- de la propuesta que intentamos presentamos a modo de hipótesis cua-
nes existentes. Teóricamente, para vertebrar es reconocer no sólo el tra- tro características básicas que tendría
indagar respecto de cómo lidian las bajo humano que se aloja en los bie- el trabajo informacional. Las dos pri-
relaciones sociales de producción ca- nes, sino las múltiples formas de meras surgen del trabajo de campo
pitalistas con procesos productivos conocimiento que lo hacen a través con los músicos y fueron desarrolla-
en los que el output es un producto de este trabajo y más allá él. Desfe- das en la sección anterior. En cam-
replicable y los medios de producción tichizar no sólo al objeto, sino tam- bio, no hemos podido explayarnos
son BI1 y BI2. Así, si se acepta que bién al sujeto del trabajo para aquí sobre la tercera y la cuarta. En
la tensión fundante del capitalismo reconocer flujos de conocimientos cualquier caso, las enunciamos ape-
cognitivo es la que se da entre la on- biológicos, subjetivos, intersubje- nas como premisas para futuras in-
tología replicable de la información tivos y objetivos. Así, aunque el con- dagaciones.
digital y la voluntad capitalista de cepto de trabajo informacional esté
mercantilizar los bienes informa- definido en relación a los BI, busca- 1. Medios de producción: acceso
cionales, parece lógico ver cómo se rá analizar las relaciones entre estos a conocimientos contra
expresa ella en el ámbito del trabajo. y las múltiples formas de conoci- Propiedad de bienes
miento que se ponen en juego en los
De forma provisional, definimos procesos productivos de la actuali- El lugar que un grupo de trabaja-
el trabajo informacional (TI) como dad. En segundo lugar, hay que de- dores informacionales ocupa en la
aquél en el que: cir que TI es una categoría de tipo estratificación social depende cada vez
ideal weberiana, en el sentido de que menos de la propiedad de activos físi-
a. Los medios de producción son su utilidad radica en ver cuánto se cos. Lo que importa es su nivel de
BI1 (software, datos) y BI2 aproximan a ella los casos concretos. acceso a tres tipos de conocimiento:
(computadores personales y Diferentes actividades son trabajos a) conocimientos objetivos: informa-

ZUKERFELD, M.: CAPITALISMO COGNITIVO, TRABAJO INFORMACIONAL Y UN POCO DE MÚSICA N ÓMADAS 61


ción digital (datos, software) y tecno- su jornada laboral por fuera de ella y, rializa como ID. Eso nos lleva a dos
logías digitales, objetivadas en los BI1 de hecho, como instrumento funda- opciones. La primera es la de los
y BI2 respectivamente; b) conoci- mental en la organización de las luchas trabajos que nacieron con la digi-
mientos subjetivos: principalmente contra las empresas. Evidentemente, se talización (software) o producían bie-
técnicas y saberes procedimentales trata de un vínculo impensable entre nes culturales sin ella (música,
respecto de como producir; y c) co- un trabajador fordista y un torno. imágenes, textos). En estos casos, los
nocimientos intersubjetivos: especial- Una apostilla. Sería interesante ver tra- bienes sencillamente se transforman
mente el llamado reconocimiento, bajos de campo que indaguen en el en bits. La segunda opción es más in-
acceso a redes de consumidores y de- tipo de subjetividad que este tipo de teresante. Es la de actividades que an-
mandantes del trabajo en cuestión. vínculo humano-BI produce23. Qui- tes, efectivamente, se diluían en el
Es notable que si los trabajadores de zás hallarían que no se trata sólo de tiempo, pero que hoy cristalizan en
la call centers quisieran organizar la pro- una ambivalencia instrumental, sino bits cada palabra, cada inflexión. Cla-
ducción de manera independiente que ésta reposa en la otredad ontológica ro ejemplo es el de los operadores
del capital, los medios de producción de la ID, no reductible al mundo de telefónicos de treinta años atrás y de
no serían en modo alguno un los trabajadores de los call centers
obstáculo: el acceso a los BI1 y de hoy. Aunque suele decirse que
BI 2 no representaría mayores cada vez más los bienes se trans-
problemas. La barrera infran- forman en servicios, en este caso,
queable está en el CSI reconoci- la situación es exactamente la
miento: en el ingreso a una red opuesta. Lo que antes eran servi-
de empresas capitalistas que de- cios, comunicación que sólo se
mande sus servicios. A su vez, es imprimía en las subjetividades
claro que lo que distingue a los intervinientes, ahora se vuelve co-
trabajadores de los call centers de nocimiento objetivado como
quienes ocupan posiciones peo- BI1. Esa transformación no es un
res y mejores en la escala ocupa- detalle: los dispositivos de con-
cional, es la particularidad de los trol que hoy concitan el interés
CSS que poseen: estudiantes de varios autores sólo pueden
universitarios, que saben mane- ejercerse en virtud de ella.
jar algunos programas informá- Petroglifo del río Caquetá. Dibujo de Fernando Urbina.
ticos y suelen hablar inglés. Representación del hombre sentado (detalle). 4. Multiespecialización flexible

2. Ambivalencia del producto y los sujetos ni al de los objetos. Esto Nada de nuevo hay en esta idea.
de los medios de producción no haría sino reflejar la idea de Sloter- La enunciación más clara es de Coriat
dijk (2000), según lo cual, la informa- (1992). Sin embargo, aparece tan con-
Los BI que utilizan el capital en ción representa un tercer tipo de ente firmada empíricamente que no pode-
contra del trabajador informacional que nos obliga a dejar de lado la on- mos dejar de mencionarla como uno
son usados por éste para fines diver- tología que nos gobierna desde Platón. de los rasgos del trabajo informa-
sos de los de la empresa, fuera del tiem- cional. Alude, por un lado, a que el
po que pasa bajo el mando de ésta. 3. Bienes contra servicios trabajador debe tener los CSS que le
Eso significa, en la mayoría de los ca- permitan realizar varias tareas diferen-
sos (software, imágenes, música, textos), Contrariamente a lo que suele tes. En algunos casos esas tareas deben
que el trabajador que produce BI1 no suponerse, el producto del trabajo hacerse, además, simultáneamente.
se ve alienado del producto de su traba- informacional es siempre un bien y Por ejemplo, los trabajadores de los
jo: siempre se queda una copia22 . En no un servicio. No es una “actividad call centers tienen al mismo tiempo
otros casos, (como los de los emplea- sin obra”, ni es “inmaterial”, si por que atender al cliente, leer varios men-
dos de los call centers) lo que ocurre es ello se entiende que no se objetiva. sajes en la pantalla, reportar al super-
que los trabajadores utilizan las mis- Por el contrario, el trabajo infor- visor, etc. En otras ocasiones, la
mas herramientas que los subyugan en macional en todos los casos se mate- diversidad de tareas es realizada por

62 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


un mismo individuo, pero en una su- tamos de abordar algunos cam- de músico, cfr. Zukerfeld, 2007) de
cesión temporal. Es la situación del bios en la situación laboral de distintos géneros de música popular
(principalmente jazz, pero también
músico-PC (Zukerfeld, 2007b) que éstos. Encaramos esta tarea, en tango y folclore argentino) residentes
reúne en su persona las funciones de parte, por tratarse de un tema en la ciudad de Buenos Aires, siguien-
compositor-arreglador-ejecutante de algo descuidado cuando se re- do criterios de muestreo intencional y
saturación teórica, realizadas durante
varios instrumentos-ingeniero de gra- lacionan tecnologías digitales y
el año 2007. Tanto o más importan-
bación-productor, etc. música, pero, sobre todo, para tes fueron las notas surgidas de la ob-
buscar pistas que nos permitie- servación participante en ensayos –en
En ambas modalidades, el con- ran reflexionar sobre otras for- la E.M.P.A–, conciertos –del Mariano
Gianni Trío, Jazztá, y otras bandas–,
traste se da con la especialización úni- mas de trabajo dentro del estudios de grabación –especialmente
ca del trabajador fordista. Pero la capitalismo cognitivo. en los estudios 440 producciones y
multiespecialización flexible también Charles Cross-, jam sessions –particu-
refiere a la maleabilidad de los CSS c. Hipotetizar el concepto de tra- larmente las de Libario– y un sinnú-
mero de diálogos informales con
del trabajador. La obsolescencia de bajo informacional y cuatro de músicos.
los BI2 (proveniente de la mentada sus características. Si bien va-
2 Nuevamente aclaramos que no inten-
Ley de Moore) y los veloces cambios rios autores han propuesto tamos caracterizar la totalidad, la es-
en la organización de la producción nociones para pensar los pro- pecificidad del trabajo en los call
obligan a incorporar permanentemen- cesos laborales de la presente centers, sólo tomamos algunos elemen-
te nuevas técnicas, a que la habilidad etapa, nuestro estudio de tos para pensar tendencias del traba-
jo informacional.
principal de estos trabajadores sea la campo arrojó resultados que
de aprender a recomenzar y a olvidar una no pueden ser asimilados por 3 Sociedad postindustrial (Bell), post-capi-
talismo (Drucker), knowledge based
vez tras otra. ellas. En este sentido, fi- economy (OCDE), era de la información
nalizamos este artículo pro- o informacional (Castells), turboca-
poniendo la idea de trabajo pitalismo (Luttwalk), sociedades de con-
Conclusiones informacional como reunión trol (Deleuze), sociedades de riesgo
(Beck), posfordismo (escuela de la regu-
del marco teórico presenta- lación y otros), alta modernidad
a. Intentamos presentar de ma- do, el trabajo de campo rea- (Giddens) son sólo algunos ejemplos
nera condensada un conjun- lizado y algunas hipótesis para de enfoques sumamente divergentes,
to de ideas que venimos futuras investigaciones. aunque no en todos los casos mutua-
mente excluyentes.
trabajando hace algunos años,
orientadas a sistematizar la no- Hemos, entonces, esbozado varias 4 Esta tarea, sin embargo, es una impor-
tante batalla política que quienes du-
ción de capitalismo cognitivo. ideas polémicas. Ellas ansían herma- damos del concepto debemos librar,
En este sentido, delineamos narse en el debate con otras ideas, con al menos en dos frentes. Evidentemen-
nuestra tipología del conoci- otros argumentos. Pero sobre todo, te, uno es el de los medios de comuni-
miento con base en sus sopor- con otras voluntades deseantes que cación y la opinión pública. Otro, más
opaco y que quizás nos esté preocu-
tes e introdujimos el concepto se sientan tanto desgarradas ante las pando menos de lo que debería, es el
central de bienes informacio- injusticias del capital como necesita- de la conformación de indicadores
nales. Estas ideas sugieren das de la más auténtica pluralidad de estadísticos. Mientras las agencias gu-
tanto conflictos como com- bernamentales e internacionales efec-
opiniones para enfrentarlas. Conta- túen relevamientos que naturalicen las
plementariedades con otros mos para ello con las/os lectoras/es dimensiones de la sociedad del cono-
enfoques sobre la presente eta- de la revista NÓMADAS. cimiento, quienes estructuramos no-
pa –que no hemos podido de- ciones alternativas hallaremos serios lí-
sarrollar aquí–. mites a nuestros esfuerzos.
5 Por cuestiones de espacio utilizamos la
b. Mostrar la aplicación del es- Citas noción de capitalismo cognitivo para re-
quema propuesto en un traba- ferirnos también a la idea de capitalis-
mo informacional –que, cabe recordar,
jo de campo realizado con 1 El trabajo de campo consistió en trein- fue originalmente propuesta por
músicos de la ciudad de Bue- ta entrevistas semiestructuradas a mú- Castells (1997, Tomo I)–, soslayando
nos Aires. Particularmente, tra- sicos (sobre la definición operacional diferencias.

ZUKERFELD, M.: CAPITALISMO COGNITIVO, TRABAJO INFORMACIONAL Y UN POCO DE MÚSICA N ÓMADAS 63


6 Algo similar ocurre con los intentos tos de la biología molecular, la segun- material, aunque el segundo remita al
de Deleuze, Negri, Hardt, Lazzarato y da se apoya en la psicología cognitiva y primero.
otros autores de asociar la manipula- las neurociencias, la tercera hace lo
18 Cfr. Negri (1999) y Hardt y Negri
ción de afectos a la etapa actual. Para propio con la sociología y otras for-
(2004) respecto del trabajo inmate-
que esa idea tuviera sustento habría mas de teoría social y la cuarta está
rial, para seguir con el ejemplo de la
que demostrar –y no sólo declamar– amparada en desarrollos económicos.
nota anterior.
que en etapas anteriores del capitalis- En pro de la brevedad hemos quizá
mo (y aún en otros modos de produc- debilitado la argumentación elimina- 19 Sobre el concepto de acceso, su diferen-
ción) los afectos ocupaban una fun- do casi todas las referencias que cia con el de propiedad y su relación con
ción cualitativamente menos importante explican el origen de los conceptos los tres tipos de conocimientos que se
en el funcionamiento del sistema. Nos utilizados. analizan a continuación, cfr. Zukerfeld
permitimos dudar de los argumen- (2007 c).
1 2 La S intermedia en las cuatro siglas
tosos en favor de esa idea, aunque no indica “soporte”. 2 0 La propiedad de medios de produc-
de la necesidad de encarar investiga- ción sí tiene importancia para dividir a
ciones en este sentido que trasciendan 1 3 Esto se basa en el concepto de memoria quienes logran ser músicos de quienes
la especulación filosófica. implícita y explícita de las neuro- no. Evidentemente, un músico tiene que
ciencias. Cfr. Schacter (1987). acceder a los instrumentos que utiliza
7 No lo hace más allá de la necesaria pero
14 El CSI reconocimiento es equivalente para serlo. Pero es notable que entre
insuficiente y remanida división entre profesionales no haya divisiones de
información y conocimiento. Por otra al capital social de Bourdieu (1985).
Para una discusión respecto de por acuerdo con la calidad de los instru-
parte, hay que reconocer los trabajos mentos poseídos, con el capital con que
de los economistas evolucionistas y neo- qué utilizar el primer término y no el
se cuenta. Incluso suele ser una prácti-
shumpeterianos (Nelson, Winter, Co- segundo, cfr. Zukerfeld (2007 c).
ca común el préstamo de costosos ins-
wan, Foray, David, Lundvalll, Johnson, 1 5 La producción y reproducción de ID trumentos entre distintos músicos.
etc.) alrededor de la distinción entre co- requiere de artefactos que cuentan
nocimientos tácitos y explícitos, que más 21 Cabe insistir en que este no es un tra-
entre sus componentes a uno o más bajo descriptivo. No nos preocupa
próximos a la idea de sociedad del co- chips. Desde mediados de la década
nocimiento, han aportado elementos aquí conocer qué porcentaje de los
del setenta se observa que aproxima- trabajadores musicales de una ciudad,
que debemos recuperar críticamente damente cada 18 meses la capacidad
desde la perspectiva del capitalismo un país o del mundo, laboran bajo
de estos procesadores se duplica, man- estas modalidades. Del mismo modo
cognitivo. Para una discusión de estos teniéndose su precio de venta constan-
términos, cfr. Zukerfeld, (2007a). que no nos hubiera interesado en la
te. Por ende, para un chip de una velo- Inglaterra del siglo XIX contar cuan-
8 Esta presentación es un resumen. Un cidad determinada, su precio tiende tos trabajadores comenzaban a suje-
análisis más extenso de la tipología del constantemente a la baja. Este com- tarse a la maquinaria. Lo que impor-
conocimiento puede verse en Zukerfeld portamiento de las fuerzas producti- ta, en los dos casos, son las tendencias
(2007b). vas en el área de la microelectrónica de cada etapa del capitalismo. Nues-
suele denominarse Ley de Moore, y cons- tro trabajo con músicos (y su generali-
9 Una antigua referencia para esta idea, tituye una de las causas de la difusión zación a la idea de trabajo infor-
aunque lateral, puede encontrarse en del computador personal y, con ella, macional) busca auscultar tendencias,
una carta de Thomas Jefferson de del crecimiento del stock de ID. no medir superficies.
1813. Dice, en un bello pasaje y refi-
riéndose al conocimiento: “Its pecu- 16 Si bien los soportes magnéticos (como 2 2 Aunque esto vaya en contra de la idea
liar character, too, is that no one diskettes o discos rígidos) u ópticos central del hermoso primer manuscri-
possesses the less, because every other (como los discos compactos) ya permi- to de 1844 de Marx.
possesses the whole of it. He who tían un cierto grado de circulación de
la ID, es con la aparición de Internet y 2 3 Quiero reconocer en esta idea a Emi-
receives an idea from me, receives lio Cafassi, quien en una de sus clases
instruction himself without lessening la ampliación permanente del ancho
de banda, que la cantidad de ID circu- de grado solía decir respecto de las
mine; as he who lights his taper at mine computadoras algo así como: “El mis-
lante aumenta exponencialmente. Este
receives light without darkening me” mo aparato que de día hace sufrir a
crecimiento vertiginoso no se debe sólo
(Koch y Peden, 1972: 629). Otra refe- una oficinista cuando trabaja, a la
a la replicabilidad de la ID sumada a
rencia, mucho más antigua e indirec- noche la hace delirar de amor cuan-
un medio de intercambio, sino también
ta, está en la ontología dualista de do chatea”.
a dos rasgos particulares de Internet:
Platón.
por un lado, su reticularidad, dado que
10 Esta propuesta de tipologizar el cono- la forma red en sí misma potencia la
cimiento desde sus soportes está cantidad de ID disponible. Por otro,
influenciada indirectamente por las su ascentrismo, dado que la ausencia de
ideas de Chartrand (2005). un centro dificulta la limitación de la Bibliografía
ID circulante.
11 Cada uno de ellos está basado en una
disciplina o conjunto de disciplinas de- 17 Por ejemplo, Hardt y Lazzaratto no BLONDEAU, Olivier, 1999, “Génesis y sub-
terminados: la primera toma elemen- definen del mismo modo el trabajo in- versión del capitalismo informacional”,

64 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


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ZUKERFELD, M.: CAPITALISMO COGNITIVO, TRABAJO INFORMACIONAL Y UN POCO DE MÚSICA N ÓMADAS 65


¿Qué es la autoría
tecnológica?
La piratería y la propiedad intelectual*
nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 66-81

Kavita Phillip**
Traducción del inglés***: Ana Rita Romero****

El artículo estudia genealógicamente el debate actual sobre la apropiación de productos informáticos, a partir de las condiciones
económicas, legales y políticas de su enunciación. Para ello, rastrea la emergencia de una función pirata, homóloga al concepto
foucaultiano de función de autor, para comprender la ilegalidad, la propiedad intelectual y los derechos de autor. Desde una
mirada poscolonial se comprende la construcción de diferencias y equivalencias en los intercambios tecnológicos norte-sur.
Palabras clave: piratería, legalidad burguesa, función de autor, derechos de autor, propiedad intelectual, software.

O artigo estuda geneologicamente o debate atual sobre a apropriação de produtos informáticos, a partir das condições econômicas,
legais e políticas de sua declaração. Para isso, rasteia a emergência de uma função pirata, homológica ao conceito de função do
autor, para compreender a ilegalidade, a propriedade intelectual e os direitos do autor. Desde uma perspectiva poscolonial pode-se
compreender a construção de diferencias e equivalências nos intercâmbios tecnológicos de norte-sur.
Palavras-chaves: pirataria, legalidade burguesa, função do autor, direitos do autor, propriedade intelectual, Software.

This article shows the study of the current debate on the appropriation of informatic products, from the economical, legal, and
political conditions of its enunciation. To do so, the author tracks the emergence of a pirate function, that homologues the Foucauldian
concept of author function, to understand the illegality, the intellectual property, and the copyright. From a post-colonial point of
view, the construction of differences and equivalences in the technological trades North-South, are understood.
Key words: piracy, bourgeoisie legality, author function, copyright, intellectual property, software.
ORIGINAL RECIBIDO: 04-II-2008 – ACEPTADO: 27-II-2008

* Este texto hace parte de un nuevo proyecto de investigación que explora formas de
propiedad y conocimiento tecnocientífico. Agradezco al Center for Research on
Information Technology and Organizations (Crito) en UC Irvine por el
financiamiento, y a quienes participaron en los simposios “Critical Legalities” (UC
Irvine) y “Feminist and Queer Rearticulations of South Asian Studies” (UC Davis),
cuyos comentarios me han ayudado a reflexionar sobre los problemas actuales del
proyecto y a estimar sus posibilidades futuras. Especial agradecimiento para Bill
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

Maurer, Donald Moore, Mark Poster y Geta Patel por sus comentarios y a Rod
Fergusson por su original conversación sobre la “chica de la portada” de la revista
Wired de marzo de 2004.
** Ph.D. en Estudios de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Cornell. Actual-
mente es profesora asociada en la Universidad de California en Irvine en el
Programa de Estudios sobre mujer y afiliada al Departamento de Antropología
e Historia de esta misma Universidad. E-mail: kavitaphilip@gmail.com
*** Este artículo fue publicado por primera vez en inglés en el Journal of Postcolonial
Studies, Vol. 8, No. 2, 2005, pp. 199-218. Agradecemos al Institute of Postcolonial
Studies la cesión de los derechos de publicación.
**** Licenciada en Filología e Idiomas de la Universidad Nacional de Colombia.

66 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Fue una respuesta cierta y pertinente creciente preocupación para los ad- ca, cuyo centro de operaciones se
la que un pirata capturado le dio a ministradores de la globalización eco- encontraba en los Kew Gardens en
Alejandro el Grande. Pues cuando el rey nómica del siglo XXI. Apropiándose, Londres, elaboraron intrincadas
le preguntó al hombre qué se proponía modificando y compartiendo una conexiones entre el conocimiento
apoderándose del mar, él le respondió con
variedad de objetos menos tangibles científico, el comercio colonial y
evidente orgullo: “Lo que te propones al
apoderarte de la tierra entera, pero como pero igualmente cruciales, los ladro- especímenes de plantas alrededor del
yo lo hago con una insignificante barca nes de propiedad intelectual trafican mundo, constituyéndose así en una
me llaman ladrón, mientras que hoy con imágenes, música y software. de las muchas “economías coloniales
si tú lo haces con una gran flota Aunque los analistas del mercado ven de conocimiento” de los siglos XVIII
te llaman emperador”. este fenómeno como un problema y XIX. Estas redes ecológicas fortale-
San Agustín nuevo, supuestamente acelerado por cieron el poder militar y económico
la importancia sin precedentes del co- británico e invariablemente se apo-
Tú, caballero, puedes decir: nocimiento como una de las fuerzas yaron en la apropiación, por parte de
“Eh niña, ¡termina con esos pisos!
de la producción económica, los his- la metrópoli, del conocimiento
¡Sube! ¿Qué te pasa?
¡Gánate el sustento! ecológico producido en los márgenes
Me lanzas tus cuerdas del imperio (Drayton, 2000; Philip,
Y cuidas los barcos 1995). Aquí el estado colonial y las
Pero yo cuento cabezas organizaciones científicas como los
Mientras hago las camas Kew Gardens y la Royal Geographic
Pues nadie va a dormir aquí, querido Society podrían ser acusados de pira-
[…] tería. El crecimiento del conocimien-
Y en la quietud de la muerte to científico mismo depende de
… apilarán los cadáveres
difusas redes globales de partici-
Y diré entonces:
“¡Que te sirva de lección!” pación, anteriores incluso al
Kurt Weill y Bertold período colonial; por ejem-
Brecht, 1928; Nina Simone, plo, la ciencia europea del
1964. Renacimiento no podría ha-

L a figura del pirata


ha funcionado normalmen-
ber surgido sin las múltiples
apropiaciones de textos e
ideas del saber medieval
te como la de un subalter- islámico.
no en términos de raza y
género que invierte las rela- Incluso la “verdadera”
Cultura Tolima. Vasija de Cerámica (detalle). Archivo fotográfico del ICC.
ciones hegemónicas de po- piratería marítima no es de
der. En la anécdota de San Agustín, toriadores de la ciencia y del derecho ningún modo un vestigio del pasado;
un pirata “bárbaro” subvierte retóri- relatan casos de robo de propiedad funciona aún hoy gracias a la fuerte
camente el poder imperial de Alejan- intelectual que preceden por dos si- confianza en la tecnología global de
dro, mientras que Brecht evoca la glos al actual discurso de RPI (robo comunicaciones. La Agencia Maríti-
amenaza revolucionaria personificada de propiedad intelectual). Adrian ma Internacional reportó 445 ata-
en una sirvienta, cuya identidad se- Johns rastrea numerosas actividades ques de piratas a barcos durante el
creta como el Capitán Pirata del Car- piratas durante el siglo XIX y comien- año 2003 y 325 en 2004, muchos
guero Negro le permite llevar a cabo zos del XX, en la cultura impresa del de los cuales ocasionaron la muerte
su venganza final contra la opresión otro lado del Atlántico, que inclu- de tripulaciones enteras1 . El antiguo
de clase y de género. yen piratería de partituras y otras in- editor de Wired, Mark Frauenfelder,
fracciones al copyright de medios sugiere que:
Los piratas que amenazan inver- impresos en Gran Bretaña y los Es-
tir las relaciones de poder apropián- tados Unidos. Richard Drayton La mayoría de los piratas saben
dose de cosas menos tangibles que mostró cómo las redes imperiales bri- con anticipación si vale la pena
barcos y cuerpos han llegado a ser una tánicas de conocimiento en botáni- atacar el barco y su carga, puesto

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 67


que usan equipos de última tec- turalizada por quienes determinan las timista” de la piratería china simple-
nología para monitorear las co- políticas, por la policía internacional mente como un vacío natural en la
municaciones Inmarsat 2 e y la cultura popular desde el 11 de implementación de lo que son, a su
incluso las transmisiones por fax septiembre: “Por ejemplo, los detec- modo de ver, leyes fundamentalmen-
donde se detalla cada ítem de la tives británicos denuncian que el te buenas y fuertes. No obstante, de-
carga. Una porción considera- 40% de las confiscaciones antipi- bemos pensar que el proceso de llevar
ble de las unidades de recep- ratería en el Reino Unido lo consti- a China a una completa modernidad
ción de Inmarsat que se venden tuyen DVD paquistaníes, y señalan ya no es como cuando un sabio y
en Alemania o los Estados que las ganancias de las versiones pi- paciente profesor tutela a un adoles-
Unidos son enviadas a aquellas ratas de Love, Actually y Master and cente recalcitrante. Quizás una ana-
regiones donde prestan un Commander van a las arcas de los logía más pertinente sería señalar que
invaluable servicio a los pira- operativos de Al Qaeda con base en “la lucha de Estados Unidos para pro-
tas de la era moderna (Frauen- Paquistán” (Govil, 2004: s/p). teger la propiedad intelectual” se ase-
felder, 2004: s/p)3 . meja más a “la guerra contra las armas
En febrero de 2003, una historia de destrucción masiva” (New York Ti-
La red Inmarsat fue creada origi- en la portada de Forbes pintó la pira- mes, 9 de enero de 2005: 41 y 43).
nalmente para uso marítimo “Como con las bombas ro-
y las unidades marítimas de badas”, se nos dice, “la prin-
ejecución legal admiten es- cipal preocupación por la
tar muy inquietas por su pérdida de control sobre la
uso en manos equivocadas. propiedad intelectual no es
Los piratas, expertos en tec- que los productores norte-
nología, desarrollan proce- americanos vayan a perder
sos de inteligencia cada vez oportunidades de ventas; el
más certeros incluso contra miedo es que los nuevos
los intentos de las unidades ‘dueños’ vuelvan nuestras
de ejecución legal de incre- propias innovaciones contra
mentar la seguridad por me- nosotros y nos provoquen
dio del mismo desarrollo un daño económico ma-
tecnológico. El ejemplo Vasija con representación antropomorfa, elaborada con arcillas caolíticas.
yor” (41). Se nos dice que
más famoso de preocupa- Archivo fotográfico del ICC. no se trata de perder unos
ción con respecto al uso de dólares sino de perder nues-
comunicaciones satelitales por parte tería china como un pequeño dragón tra forma de vida4 .
de “villanos” es el caso de Osama bin engullendo la cabeza de Bill Gates,
Laden, cuyo teléfono satelital In- quien se muestra confundido, pero El discurso de la seguridad de la
marsat, comprado en Nueva York en no demasiado preocupado. El tema Red, la preocupación por la pirate-
1996, lo conectaba con una red glo- aparece representado como proble- ría y el miedo a los hackers terroristas
bal de socios. mático para los negocios occidenta- gira alrededor de una contradicción
les, pero también como algo que será evidente en el corazón del progreso
Los discursos contra la piratería superado inevitablemente con la lle- tecnológico y electrónico. Las mismas
se cruzan frecuentemente con los dis- gada de la plena modernidad a las tecnologías que aparecen para incor-
cursos sobre seguridad antiterrorista, naciones atrasadas. En enero de porar la modernidad y el progreso
en los que tanto piratas como terro- 2005, sin embargo, la piratería chi- post-ilustración, parecen facilitar la
ristas constituyen amenazas a los na fue catalogada como una amenaza destrucción de la civilización occiden-
mercados libres y a las naciones civi- permanente a la seguridad nacional tal por aquellos que “odian nuestros
lizadas. El sociólogo de los medios de los Estados Unidos en un artícu- valores y libertades”. Esta paradoja
Nitin Govil sostiene que la relación lo de la revista New York Times. Allí se está implícitamente apoyada por un
entre la piratería de la propiedad in- urgía a los analistas a mirar con es- determinismo tecnológico muy di-
telectual y el terrorismo ha sido na- cepticismo la lectura “generosa y op- fundido: en los círculos de análisis

68 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


cultural y económico se asume que Aunque una “epistemología situada co y económico presente, y permite
la tecnología tiene valores positivos en la perspectiva de lo pirata” haga comprender las características especia-
o negativos inherentes. Por ejemplo, una crítica seductora de los sistemas les de las formas emergentes del capi-
los valores “negativos” de los juegos de poder corporativo que parecen talismo informático global. Sin
de video llevan a producir “natural- operar aun más opresivamente a tra- embargo, quisiera entender el deba-
mente” niños violentos, pero el va- vés de la legalidad y las redes mun- te actual sobre “participación”, “aper-
lor moderno “positivo” de Internet diales del comercio, ubicarnos allí tura” y “libertad” en el software, la
en las manos de malvados primitivos limitaría nuestra lectura a un mode- música y la información fílmica, no
se convierte paradójica y perversa- lo pre-foucaultiano del poder como como un momento único y sin pre-
mente en la forma de destrucción de una fuerza transparente, represiva y cedentes, sino más bien por la vía de
la modernidad. monolítica. Este artículo no busca una comprensión genealógica de las
simplemente glorificar al pirata como condiciones económicas legales y po-
La crítica al determinismo tecno- agente capaz de invertir las relaciones líticas de su enunciación.
lógico no es nueva y muchos histo- represivas de poder. Los hackers rebel-
riadores así como tecno-empresarios des adolescentes, los creadores de ¿Qué podemos aprender si, en vez
o tecno-expertos nos animan a des- collages de sonido y video, los samplers de unirnos al coro de críticas liber-
hacernos de este modelo desactuali- y remixers de música, los consumido- tarias o radicales de la propiedad cor-
zado y nos instan a pensar en la res del Tercer Mundo y los recre- porativa e intelectual, investigamos las
tecnología como una herramienta adores de la comunidad electrónica suposiciones que fortalecen la actual
que es tan buena como pueden serlo tienen críticas contundentes y efecti- discusión sobre piratería? Podríamos
los actores y las redes sociales dentro vas al “sistema” (concebido de diver- rastrear las formas en que surgen cier-
de las cuales opera. Sin embargo, la sas maneras como capitalismo global, tas narrativas sobre autoría, creativi-
suposición del determinismo tecno- monopolio corporativo, conspiración dad y propiedad. ¿Qué continuidad
lógico es resistente y, no obstante elitista, etc.). Mi punto de vista no es tiene esta nueva clase de autoría –fun-
haber sido oficialmente desechada aceptar estos argumentos por sus pro- damentalmente tecnológica– con res-
muchas veces en las últimas tres dé- pios méritos ni decidir sobre los recla- pecto a las anteriores suposiciones
cadas, invariablemente se las ha arre- mos de la corporación, el estado o el sobre este tema? ¿Cuáles formas de
glado para introducirse de nuevo en pirata. No quiero ceder la palabra ni a ciudadanía e individualidad globali-
la celebración eufórica de las nuevas la norma o a la ley incorruptible ni al zadas se están configurando por la vía
fronteras tecnológicas5 . pirata hacker como solución al desa- de los discursos legales emergentes
rrollo tecnológico global, ni aspiro a sobre propiedad intelectual en ambos
Mi intención aquí no es mera- ser árbitro entre Microsoft y los lados de la lucha por el acceso a nue-
mente criticar el determinismo tec- Groksters del siglo XXI. vas formas de información?
nológico y a los conservadores
sociales, quienes con frecuencia lo Aunque las historias premo-
defienden, sino indagar por la forma dernas, coloniales y poscoloniales de Discursos sobre la
en que debemos criticar, profundizar piratería y el tráfico global de las ideas piratería en el siglo XXI
y ampliar el argumento sobre las re- nos dan una percepción sobre el pa-
des sociales de la tecnología (con fre- pel del conocimiento en las econo- Demos un vistazo a las luchas re-
cuencia la posición progresista por mías globales y disipan la falacia de cientes sobre acceso a las nuevas for-
defecto) por medio del análisis de la la supuesta novedad de la “economía mas de información, como una vía
ley y la economía política en el con- del conocimiento” actual, no quiero para entender el modo en que fun-
texto de las nuevas tecnologías de la sugerir que la historia indique una ciona discursivamente la figura del
comunicación. larga e ininterrupida existencia de las pirata en los círculos tecnológicos
apropiaciones piratas de conocimien- globales del siglo XXI.
Consideremos nuevamente la in- to estructuralmente idénticas. Inclu-
versión en las relaciones de poder so aunque tiene una larga historia, el El 29 de marzo de 2005, un con-
invocadas en los epigramas sobre pi- discurso actual de piratería se refiere trovertido conflicto después del caso
ratas al comienzo de este trabajo. específicamente al momento históri- Napster fue llevado a la Corte Supre-

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 69


ma de los Estados Unidos en una dis- turas e inhiben otras, respecto de los fractor. Esta norma podría bloquear
puta sobre archivos compartidos en- individuos, los estados, las institucio- las ruedas del comercio” (Corte Su-
tre los estudios MGM y Grokster nes, las relaciones globales, el poder prema de los Estados Unidos, No.
Ltd., una compañía de software peer- y la resistencia. 81-1687: 16).
to-peer. El caso MGM contra Grokster
(conocido como caso Grokster) ha El cibersitio de Electronic Fron-
sido seguido de cerca por su posibili- Máquinas infractoras tier Foundation, donde se explica la
dad de abrir el camino para judicia- normatividad histórica sobre Be-
lizar prácticas comunes de compartir El caso Betamax de 1984, o Sony tamax, comenta que cuando una tec-
archivos en Internet, de la misma contra Universal Studios sentó el nología tiene muchos usos diferentes,
manera en que en 1984 el caso precedente para el uso legal de inno- no se pueden negar al público los
Betamax entre la compañía Sony y vaciones tecnológicas que desde en- usos legales sólo porque algunos
Universal Studios, amenazó con tonces ha ampliado una y otra vez el usuarios pueden usar el producto
criminalizar el uso del reciente in- espectro de nuevas formas de copia para infringir las normas sobre dere-
vento, la VCR Betamax de Sony. El legal e ilegal. En 1983 Universal y chos de autor. Los estudios de filma-
resultado del caso Grokster (sin de- Disney intentaron impedir que Sony ción, viendo disminuir sus ganancias
cisión hasta el momento de este es- vendiera su videograbadora (VTR en por el uso de videograbadoras, inten-
crito) es importante para el usuario inglés), alegando que su comer- taron bloquear una tecnología que
promedio en el capitalismo tardío cialización y uso tenían el propósito consideraban inherentemente amena-
occidental porque da luces sobre la de violar los derechos de autor. Sin zante. En lo que ahora se considera
construcción de la propiedad inte- embargo, la Suprema Corte en vota- una declaración infame que resumía
lectual tecnológica. ción 5-4, sentenció que “no hay fun- los miedos de los estudios en esa
damento en el Acta de Derechos de época, el jefe de Motion Picture
Aunque los estudios cinemato- Autor sobre los cuales los demanda- Association of America, Jack Valenti,
gráficos presentan el caso Grokster dos [Universal Studios y Walt Disney advirtió: “Les digo que la VCR es para
como una guerra de supervivencia Productions] puedan responsabilizar el público y para el productor esta-
contra pícaros, ladrones y piratas, el a los demandantes por la distribución dounidense de películas, lo que sería
público tecnológicamente informa- de la videograbadora al público en ge- el estrangulador de Boston para una
do, en su mayoría occidental, lo ve neral”6 . Fue una decisión reñida, en ama de casa sola” (la cita es famosa
como una amenaza a los parámetros donde buena parte de la deliberación pues parece mostrar a Valenti como
de propiedad intelectual creativa in- giró en torno a la naturaleza del uso un tecnófobo irracional, pero la co-
dividual en contextos no profesiona- de la nueva tecnología que permitía nexión entre la piratería y la violen-
les, educativos y empresariales. Así, a los consumidores acumular una bi- cia de género es más chocante, y
un gran número de consumidores de blioteca de grabaciones. El poder sin volveré sobre otros ejemplos de esta
la clase media está a punto de ser cla- precedentes de copiar que la VTR metáfora más adelante).
sificado como delincuente. Al con- puso en manos de los consumidores
trario de las protestas del bárbaro en parecía amenazar la propiedad inte- El argumento de los estudios de
la historia de Alejandro y de la pirata lectual perteneciente a los estudios. Hollywood de que la tecnología de
Jenny, cuyas amenazas parecen volver Aunque Universal Studios intentó ar- grabación de cintas de video era
el mundo al revés, las protestas de gumentar que los usos ilegales de la inherentemente peligrosa se vino aba-
este grupo circulan a lo largo de las tecnología definían su propósito, la jo, socavado por la fe en la conexión,
fisuras y contradicciones de las actua- Corte Suprema finalmente no estu- productiva aunque contradictoria,
les configuraciones sociales. Rastrear vo de acuerdo, reconociendo que la entre las tecnologías de consumo
estas dinámicas nos permite dar cuen- VTR servía para diversos usos, no to- novedosas y el crecimiento económi-
ta de los matices propios de las cul- dos ilegales: “Vender un artículo que co bajo el capitalismo post-industrial.
turas tecnológicas emergentes, así aunque está adaptado para un uso ile- La mayoría de los miembros de la
como preguntarnos por la forma en gal también lo está para otros usos Corte Suprema rechazó la idea de que
que los nuevos discursos de la legales, no es suficiente para conside- la tecnología VTR estaba inevitable y
tecnocultura posibilitan nuevas lec- rar al vendedor un contribuyente in- fundamentalmente ligada a la pirate-

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ría, sugiriendo más bien que en cierto del mercado libre impulsado por la tancialmente represiva y la libera-
modo la conexión entre cambio tec- tecnología. ción como una posibilidad sólo dis-
nológico y productividad capitalista ponible si se lograba su destrucción
estaba en juego, y que no se debían (con la victoria de una “humani-
bloquear las “ruedas del comercio”. Autoría, piratería y dad” no instrumental) o si se retor-
“economía del naba a una época utópica anterior
Los dos aspectos del pleito Beta- conocimiento” global a su existencia.
max se retomaron en el caso MGM
contra Grokster en 2005, en el que ¿Qué reflexiones surgen si nos En el proceso de formación como
MGM planteó argumentos casi idén- alejamos un poco de los reclamos y ciudadanos tecnológicos globales, nos
ticos a los de Universal y Disney vein- contra-reclamos del determinismo vemos obligados a autenticar ciertas
ticinco años antes. En este pleito de tecnológico, la infracción a las nor- clases de equivalencias y a proteger
2005, MGM muestra a las redes de mas de propiedad intelectual y la algunos tipos de diferencias. Las con-
participación peer-to-peer (P2P) como creatividad amateur per se y obser- diciones para que los discursos sobre
inherentemente destructivas de los vamos sus condiciones de enuncia- autoría tecnológica sean posibles es-
principios de la propiedad tán enlazadas a las leyes
y los derechos de autor. El globales emergentes. ¿De
alegato de MGM muestra qué manera las prácticas
las tecnologías de software particulares de identidad
P2P como máquinas in- tecnológica, autoría y ciu-
fractoras y solicita insertar dadanía, se manifiestan en
protección a las patentes la esfera de la regulación
dentro de la arquitectura económica legal o cuándo
de las redes electrónicas7 . se consideran sublegales y
preracionales?
Al escribir sobre el vi-
gésimo aniversario de la re- Mi propósito aquí no
glamentación Betamax, es hacer hablar al pirata
Cultura Quimbaya. Vasija antropomorfa, 38 cm de alto (detalle).
Fred von Lohmann reca- Fotografía Luis F. Barriga, 1978.
subalterno en toda su au-
pituló una lección muy tenticidad oposicional,
conocida: “Las nuevas tecnologías ción? Dejemos a un lado las cuestio- sino más bien preguntar cómo está
hacen más valiosa la protección de nes acerca de la naturaleza inherente surgiendo la figura del pirata en los
los derechos de autor puesto que des- a las nuevas tecnologías (no quiero discursos de las legalidades y contra-
encadenan nuevos mercados y mo- preguntar acerca de ellas cosas como: legalidades globales, en los derechos
delos de negocio” (Lohmann, 2004: ¿“quieren” ser libres? ¿Son inheren- de propiedad de las corporaciones,
s/p). Lohmann, abogado experto en temente democráticas y partici- en los activismos desafiantes contra
propiedad intelectual de Electronic pativas frente al poder represivo del la propiedad y en los alegatos a favor
Frontier Foundation, representa la estado y las corporaciones?). Me gus- y en contra del reconocimiento de la
resistencia tecno-empresarial contra taría esbozar una genealogía de la propiedad intelectual. Prolongando
las grandes corporaciones mediá- tecnociencia que evite los discursos la pregunta de Foucault “¿Qué es un
ticas, recordándonos que “si quie- comunes en los que la tecnología autor?”, sugiero que nos preguntemos
ren un sector tecnológico vigoroso, disponible gratuitamente se conside- “¿Qué es un pirata?”. Propongo una
dejen a los innovadores inventar, sin re inherentemente transgresora, utó- comprensión de la función del pira-
forzarlos a pedir primero el permiso pica o liberadora, en lucha contra el ta, análoga a la del autor planteada
de los magnates de los medios” poder represivo de los monopolios. por Foucault. La figura del pirata
(Ibíd.: s/p). El determinismo tecno- Este discurso del tecno-empren- parece surgir a finales del siglo XX
lógico pesimista de las corporacio- dimiento es una simple inversión de como un componente clave en la
nes mediáticas es rechazado aquí a un nuevo discurso de la era ludita conformación de la ley burguesa de
favor del determinismo optimista que veía la tecnología como subs- comienzos del siglo XXI. En este

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 71


momento histórico, por una particu- intelectual, ya sea de libros o mal o de acciones legales o ilegales.
lar confluencia del copiado digital, de piezas musicales era ilegal Son las redes sociales de significado
la creatividad que le es connatural, en Gran Bretaña, era una falta y práctica que aparecen con las he-
una “crisis” en la legalidad burguesa civil, no un delito. Esto signifi- rramientas tecnológicas las que con-
y en la cultura, todos ellos fenóme- caba que rastrear a los transgre- figuran las tendencias actuales de
nos aparentemente precipitados por sores era asunto de sus víctimas. innovación y uso.
la revolución digital y de las teleco- Estos tenían el derecho de bus-
municaciones, y la comprensión es- car las copias ilegales, pero no Adrian Johns concluye su ensayo
pacio-temporal de las culturas y las de ingresar a la propiedad pri- “Pop Music Pirate Hunters”, señalan-
economías globales, se crean las con- vada para hacerlo, a menos que do que debemos entender las redes
diciones para el reconocimiento pú- los propios piratas lo admitie- sociales de los piratas no sólo por ra-
blico de las fragmentadas “funciones ran, lo cual era obviamente im- zones académicas sino porque una
del autor” que identificó Foucault. Al probable (2002: 69). comprensión de su contexto social
mismo tiempo, los cambios, tanto nos permite fortalecer con mayor éxi-
conservadores como progresistas, en El complejo análisis de Johns re- to el imperio de la ley.
la legalidad burguesa, buscan impedir nuncia al determinismo tecnológico
la fragmentación aparente- Sólo mediante la re-
mente caótica del autor en producción del conoci-
sus diferentes y posibles fun- miento social del propio
ciones (Callier et al., 1997). Willets [pirata de parti-
turas] pudieron derro-
tarlo Preston y Abbot,
Límites entre empleados por la indus-
autor/necio y tria de la música para
pirata/pícaro atrapar piratas. La mora-
leja de esta historia es
El historiador Adrian simple: la mejor manera
Johns cuenta una historia de enfrentar la piratería
fascinante de piratería de es valorar la cultura de
partituras a finales del si- los mismos piratas y en-
glo XIX, cuando el auge de tenderla mejor que ellos
la compra de pianos por (2002: 77).
Cultura Tolima, urna funeraria en cerámica, 900 - 1600 d. C. (detalle).
la clase media produjo in- Archivo fotográfico del ICC, 1975.
mensas demandas de par- De manera análoga, se
tituras baratas, pero coincidió con en favor de una historia social de la recurre a los piratas en puntos clave
el advenimiento de la fotolitografía piratería. Tanto los amici curiae de de varios alegatos de amicus curiae pre-
a bajo precio, lo que permitió crear la Corte Suprema en el caso Groks- sentados en apoyo de Grokster y
empresas piratas para suministrar par- ter (asesores liberales que apoyaron otros. Como casos extremos de mal
tituras a una fracción del precio la red P2P a comienzos del siglo uso tecnológico, los piratas constitu-
establecido por las casas de publi- XXI), como Johns (con respecto a yen el punto límite que el discurso
cación de obras musicales. Johns su lectura de comienzos del siglo sobre la reforma legal liberal no pue-
explica: XX), toman posiciones liberales res- de aceptar. La renuncia al poder
pecto a los derechos individuales y disruptivo radical del pirata sirve para
El problema que enfrentaron a las ideas progresistas históricamen- subrayar la racionalidad del argumen-
los editores de música fue no te matizadas contra el determinismo to de los reformadores.
sólo de naturaleza legal. La di- tecnológico. Nos recuerdan que la
ficultad residía en obligar a tecnología en sí misma no puede ser Como expresa el alegato Amici
cumplir la ley: aunque la viola- diseñada ni funcionar para un solo Curiae de los profesores de ciencias
ción del derecho de propiedad fin; no milita a favor del bien o del de la computación: “Todos los amicus

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respetan el valor de la propiedad in- se tengan en cuenta, esta Corte debe- nos ayudan a entender la autoría tec-
telectual. Sin embargo, aunque todos ría abstenerse de tomar una decisión nológica? El problema del discurso
han publicado trabajos con copyright, que pueda hacer daño al amplio ran- tecnocientífico fue tocado some-
algunos tienen patentes y algunos han go de creadores que dependen de la ramente por Foucault en “¿Qué es un
visto que sus trabajos registrados es- ley de propiedad intelectual y de la autor?”, asumiéndolo de forma com-
tán disponibles sin su autorización tecnología P2P para distribuir su tra- pletamente diferente al discurso so-
en una tecnología peer-to-peer para bajo creativo” (2004: 5). bre el arte y la literatura. ¿De qué
compartir archivos, ninguno conde- manera la revolución digital con su
na el uso ilegal de la tecnología que Los activistas que en el siglo XXI mantra rip/mix/burn (cortar/mezclar/
hace posible tal cosa”8 . defienden a la comunidad electrónica quemar), y su interpelación a la ju-
contra la privatización corporativa, ventud multicultural de banda ancha
Aquí, las redes P2P se invocan en buscan exitosamente cimentar un con- de alta definición9 , marcan la diferen-
coherencia con formas más conven- senso futuro sobre la base de la exclu- cia en la forma como interpretamos
cionales de pertenencia de la propie- sión de la “mala” copia, distinguiendo los derechos de autor en la vida mo-
dad intelectual capitalista tales como entre compartir ilegalmente y hacerlo derna? Las formas de autoría tecno-
las patentes y los copyrights. La pirate- legal y creativamente. La manera en lógica exacerban muchas de las
ría se coloca aparte como una clase que se condena a los piratas por tensiones internas que Foucault en-
diferente, en oposición a los alegatos irreverentes frente a las ganancias y a la contró en la función de autor, y
de MGM y otros estudios que inten- propiedad establece los parámetros del desdibujan las líneas que separan la
tan catalogar a todas las personas que consenso emergente sobre tecnología, producción cultural de la tecnológi-
comparten archivos como piratas. propiedad e identidad. El experto le- ca. También quiero replantear el pro-
gal Lessig, los profesores de ciencias blema de la autoría a través del
Lawrence Lessig, abogado de ex- de la computación y otros amici curiae, contexto de la cuestión política y
pediente en el alegato a favor de la así como el historiador Johns ubican epistemológica del margen posco-
comunidad creativa, actuando como su lucha pro reforma lejos de las acti- lonial. Es decir, quiero plantear una
Amicus Curiae de los demandados vidades ilegales de la piratería. pregunta feminista familiar sobre la
(Grokster y otros), aclara: definición de autor en Foucault:
Las condiciones de enunciación de ¿quién puede hablar como autor en
De la misma manera en que los discursos sobre tecnocultura nece- el preciso momento en que la autoría
los propietarios de armas que sitarán que se logre un nuevo consen- surge como atributo de sujetos autó-
defienden el uso legal de las so sobre las formas de judicialización nomos? ¿Qué significa que justo en
mismas no están respaldando pública de ciertas clases de intercam- el punto histórico en el que la autoría
a asesinos de policías, o los bio pirata. De la misma manera en que tecnológica parece ampliamente acce-
activistas de la libertad de ex- los hospitales mentales, los prostíbu- sible, la ley demarca ciertos espacios
presión que atacan restriccio- los y las prisiones nos ayudan a ras- del autor como transgresores? ¿Tiene
nes demasiado amplias a la trear las condiciones de enunciación alguna importancia una clase parti-
pornografía no están por ello de los discursos sobre civilización, le- cular del plagio que ocurre en los már-
promoviendo la proliferación galidad, sexualidad y ciencia, los espa- genes del mundo industrializado,
de pornografía infantil, la de- cios claramente ilegales que están entre los países miembros de la OMC
fensa de las tecnologías P2P no apareciendo nos ayudan a entender las menos desarrollados, en los aparen-
son un respaldo a la “pirate- nuevas configuraciones de la legalidad tes confines del alcance de la ley de-
ría” (2004: 5). tecnocultural. mocrática liberal de Occidente,
donde los límites entre original au-
Para enfatizar la oposición a la téntico y copia corrupta están siendo
piratería (Lessig, 2004:10, 18, 62-64, Qué es la autoría borrados por vendedores ambulantes
66, 139, 255) de los amici de tecnológica y empresarios de la alta tecnología?10
Grokster, Lessig cita sus propios tra-
bajos ampliamente divulgados: “Y a ¿Cuáles son las políticas cultura- ¿De qué manera los discursos le-
menos que estos temas más amplios les sobre duplicación y plagio y cómo gales y culturales emergentes sobre la

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 73


propiedad ayudan a producir confi- formadas y alimentadas por las redes nominar el original como “verdade-
guraciones tecnocientíficas particula- globales de fabricantes, publicistas, ro” y la copia como “falsa” es como
res de las narrativas nacionales y franquicias, encuestas de opinión, el de dar forma al mundo: el trabajo
culturales? ¿Cómo aparece la narrati- defensores de los consumidores y de controlar los nuevos parámetros
va sobre la autoría tecnológica si fun- otros esforzados miembros de las so- de la piratería. Este control está ani-
damentamos nuestras investigaciones ciedades capitalistas avanzadas). Esos mado por la tarea de restaurar la na-
en escenarios del sur mundial que se productos son copiados prosai- turaleza inviolable, que se encuentra
perciben, en el discurso democráti- camente y vendidos en numerosos amenazada; aunque esa frágil construc-
co liberal de los estadios de desarro- mercados “piratas” por todo el mun- ción tiende a estar expuesta de nue-
llo, atascados en el “aún no”? Hijas do. Las copias son excelentes imita- vo, esta vez por causa de los efectos
putativas del imperio de la ley, las na- ciones y despiadadas traiciones fragmentadores/reconstructores de
ciones en desarrollo se asimilan a ado- –parecen idénticas al original y, en el las prácticas digitales tecnocientíficas.
lescentes yendo hacia la adultez y la caso del software, realizan las tareas
independencia, despertando a los requeridas en la misma manera que Las actividades de Microsoft y de
placeres del raterismo pero aún sin los originales, pero cuestan mucho las organizaciones globales sobre
la preparación para ser propietarios menos–. Esta situación enloquece a propiedad intelectual producen dife-
de tiempo completo11 . El discurso Bill Gates por razones obvias de be- rencia y uniformidad en formas ma-
del “aún no” no es fuerte en modo neficio y poder; de la misma manera nejables. Un informe de la revista
alguno. De hecho, su misma preocu- angustia a líderes occidentales, crea- Forbes en 2003 sobre el “síndrome de
pación es síntomática de los contra- dores de políticas, periodistas, empre- China” mostró el problema de la pi-
dictorios terrenos que cruza. sarios y trabajadores. Las muchas ratería como un dragón pequeño
maneras en que estos objetos moles- pero feroz y decidido engullendo la
En la siguiente sección trato el tan no sólo a sus dueños corporati- cabeza de Bill Gates, como mencio-
sujeto de la autoría tecnológica inten- vos sino al amplio rango de sujetos né antes. Veamos más detalladamen-
tando rastrear la política económica industriales, burocráticos y empresa- te ese reporte13 .
de la copia, siguiendo la conforma- riales avanzados, revela un afán por
ción cultural de homogeneidades acreditar legalmente la uniformidad El artículo asocia constantemen-
heterogéneas. Me permito ofrecer una y regular la diferencia. Esta inquietud te las palabras “falsificado” y “falso”
viñeta a modo de ilustración. acompaña la urgencia de nombrar a la reproducción ilícita de la unifor-
auténticamente como “iguales” sólo midad hecha por compañías chinas,
a aquellos objetos que ocupan un lu- mientras hace énfasis en la naturaleza
La geotecnopolítica de gar en un esquema específico cultural, “verdadera” de la uniformidad del
la copia histórico, político y económico, cuyos producto de marca producido por el
contornos pueden surgir exitosamente círculo legítimo de la producción glo-
En el mercado Hailong de Bei- sólo a través de un compromiso con bal. Expresa una sincera esperanza de
jing, un sistema operativo Windows objetos como los discos compactos que “China pueda algún día dejar ese
XP de Microsoft con logo y empaca- sin rótulo iguales-pero-diferentes del hábito, como lo han hecho en dife-
do al calor cuesta 245 dólares, mien- mercado de Hailong. rentes grados Japón, Taiwan, Singapur
tras el mismo cuesta 5.50 dólares en y Corea”. Nos enteramos de que
un disco compacto sin rótulo. Una Los esfuerzos institucionales por China sigue siendo “un país donde
historia recurrente e indignantemente coronar de nuevo el objeto tecnoló- el imperio de la ley no es reconoci-
repetida en las noticias sobre tecno- gico original con su aura aparente- do” (Forbes, 17 de febrero de 2003:
logía durante la década pasada ha sido mente robada no pueden llevarse a 82) y de que “China no ambiciona
la de la “piratería china”. Occidente cabo por medio de un simple regre- tener productos Microsoft en la for-
produce una gama de tecnología y so al estatus sagrado del original, en ma en que lo hacen otros países” (Ibíd.:
bienes de consumo (resultados de un la medida en que contradice la lógi- 82, énfasis mío). La uniformidad pro-
proceso económico-cultural en el ca del consumo electrónico univer- ducida por las culturas de copiado
cual la producción, la “novedad” y la sal (Benjamín, 1989)12 . En vez de eso, de China es ilegítima –un vestigio de
“necesidad” son creadas, estudiadas, el trabajo ideológico involucrado en su economía regida por el comunis-

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mo (una cultura de la uniformidad quier oficina espaciosa de Silicon Valley” Lessig. La ley de derechos de autor se
desacreditada y atrasada) y un indica- (Ibíd.: 84, énfasis mío) en todos los dispara cada vez que se hace una co-
dor de su primitivismo–. Es una abe- aspectos que interesan a la economía pia de un original. Como ilustra
rración excesiva –no accidental–, una global: China ha pasado, en este pá- Lessig:
descarada celebración de la libertad rrafo, de la uniformidad ilícita a la
tecnológica de producir uniformidad lícita; las culturas de copiado traídas Antes de Internet, si usted com-
por demanda: “Las copias piratas de por las transferencias de tecnología praba un libro y lo leía diez
Windows no sólo se venden de una producen uniformidad en formas le- veces, no había un argumento
en una en la calle, sino que cientos gítimas, reconocibles y manejables (la plausible relacionado con los
de ellas se venden a la vez a los nego- frase hace deliberadamente eco a la derechos de autor que el pro-
cios chinos, preinstaladas en los com- usada por las administraciones colo- pietario de los derechos pudie-
putadores hechos en las fábricas niales británicas y los historiadores ra esgrimir para controlar el
chinas” (Ibíd.: 82). China debe apren- imperiales). La historia de portada de uso de su libro […] Ahora, si
der a avergonzarse de esta repro- Forbes espera con impaciencia el flo- usted lee el libro diez veces y
ducción descarada; debe la licencia (del libro elec-
exigírsele que crezca en trónico) dice que usted
una cultura más adulta de puede leer el libro sólo
la uniformidad (en prácti- una vez o una vez al mes,
cas de negocios y en dere- entonces la ley de propie-
chos individuales), una dad intelectual ayudará al
cultura que sea regulada y propietario de los dere-
garantizada por el imperio chos a ejercer ese grado
de la ley y en la cual esté de control, debido a la ca-
bien codiciar los bienes de racterística accidental de
consumo, mientras se dicha ley que desencade-
haga de la misma manera na su aplicación cada vez
en la que lo hacen los con- que hay una copia (Le-
sumidores de los países ca- ssig, 2004: 80).
pitalistas avanzados. A
medida que el artículo lle- Aunque Lawrence Le-
ga a su conclusión (antici- ssig es el prominente líder
pando la inevitable llegada del movimiento de cultura
de la mayoría de edad para Cultura Zenú. Urna funeraria, cerámica, 70 cm de alto (detalle), libre, distingue en su propia
1300 a. C. - 1600 d. C. Archivo fotográfico del ICC.
las economías atrasadas in- política entre proteger la
transigentes), aparece un augurio de recimiento pleno de la legislación so- genuina creatividad (bueno) y defen-
legítima uniformidad. En contraste bre derechos de propiedad intelectual der la simple piratería (malo). Lessig
con las “aulas de universidad dema- en China. asegura a sus lectores que su propósi-
siado ventiladas” y las empresas esta- to es proteger la inviolabilidad de la
tales citadas antes, se hacen visibles propiedad y la vitalidad del capitalis-
nuevos espacios a medida que China ¿Qué diferencia marca mo consumidor, no reducir la socie-
responde a “una transferencia de tec- lo digital? dad industrial a la anarquía de los
nología gigante” fundada por Bill mercados de trueque o a la esterili-
Gates: “Microsoft […] se está toman- El copiado digital representa una dad de las economías autoritarias.
do el tiempo de asociarse con peque- forma de copiado fundamentalmen- Analizando la conexión entre los ven-
ños empresarios. Su primer socio joint te nueva, radicalmente diferente de dedores corporativos y las naciones
venture, Censoft Corp. Ltd., terminó anteriores formas de reproducción que piratean, Lessig nos recuerda que:
de construir recientemente un edifi- mecánica: la física de la piratería de
cio en una zona de alta tecnología en lo intangible, como dice el experto El copyright le proporciona al
el noroeste de Beijing similar a cual- legal con base en Standford, Lawrence propietario el derecho de

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 75


decidir los términos bajo los de su origen” (Lessig, 2004: 78). Aquí los usos transformadores del trabajo
cuales se comparte el conteni- el país funciona como propietario/ creativo, es extraordinariamente per-
do. Si el propietario de los de- consumidor/ciudadano soberano turbador” que “copiar y pegar” se haya
rechos no quiere vender, no en el escenario mundial. Sus leyes son convertido en un delito (2004: 80).
tiene que hacerlo […] Si tene- sus leyes. Sostiene que un dominio de la crea-
mos un sistema patentado y ese tividad históricamente vigoroso, la
sistema está apropiadamente La repetición de la ley sin ir más comunidad de facto del “uso
balanceado con la tecnología allá de su definición, sugiere que ella presumiblemente no regulado”, ha
de una época, entonces es in- está herméticamente cerrada a la his- llegado a ser casi accidentalmente
correcto tomar la propiedad toria (mencionada aquí simplemen- sobrerreglamentado, a partir de la eli-
sin el permiso del propietario. te como fuente y no como proceso minación de los requerimientos for-
Eso es exactamente lo que sig- dinámico interconectado). Sugiere males para el otorgamiento del copyright
nifica “propiedad” (Lessig, también que las reparaciones por ac- hecha por el Congreso en 1976. La
2004: 79). ciones que ocurren en redes diacró- generación de jóvenes que ha creci-
nicas están por fuera del alcance de do con Internet se ve afectada más
En otras palabras, la propiedad las aplicaciones sincrónicas de la jus- severamente, puesto que todos sus
supone un sujeto burgués, un pro- ticia. Como Colier y otros han argu- modos de conocimiento y entreteni-
pietario soberano autodeterminado. mentado, la legalidad burguesa juega miento están ya interpelados por los
Las formulaciones de Lessig también un papel en la producción de las sistemas digitales de producción, dis-
sugieren una analogía entre propieta- mismas diferencias a las que les quita tribución y consumo. Las formas de
rios soberanos autodeterminados y es- relevancia: “El ideal de tratamiento creatividad propias de estos sistemas
tados soberanos. Recordemos que el igualitario ante la ley no sólo hace están inconsistentemente reguladas
propietario actúa en la escena mun- difícil para ella manejar y por consi- por un conjunto de leyes desacertadas
dial desde mediados del siglo XX, guiente remediar las diferencias de (esto es, leyes que no reconocen apro-
rediseñado él mismo primero bajo el poder y privilegios que la ley define piadamente la naturaleza de las nue-
Acuerdo General sobre Tarifas y Co- ante ella o fuera de ella, sino que los vas tecnologías y leyes que reconocen
mercio (GATT en inglés) y luego bajo procedimientos legales realmente po- inadecuadamente la naturaleza del
la Organización Mundial de Comer- nen en vigor y confirman las desigual- proceso creativo, causando un recor-
cio (WTO en inglés); todos ellos, dades entre la gente y los pueblos te no intencional de la creatividad
tanto individuos como naciones pre- dentro del proceso” (Colier, et al., potencial de los ciudadanos). Las nue-
sentes en este escenario mundial, de- 1997). vas y múltiples formas artísticas y cul-
ben ser considerados (o parecer) turales creadas copiando y mezclando
sujetos soberanos autodeterminados, Sin embargo, Lessig no es un de- son los ejemplos que da Lessig de usos
para que puedan ser tratados equita- fensor simplista de la ley. A través de “transformadores”, es decir, usos que
tivamente por la ley. Así, por ejem- sus escritos y su activismo fecundos, modifican el contenido de los mate-
plo, en respuesta a la crítica común está emprendiendo una compleja riales por fuera del original, o que
de los países del sur a la propiedad agenda que involucra lo que muchos cambian los mercados en los que
corporativa, Lessig arguye que “la ley ven como una revisión radical de las compiten. Esta es piratería buena.
asiática” incorpora un reconocimien- leyes liberales de propiedad. Para los
to del copyright extranjero e interna- usuarios más entusiastas de las comu- Piratería mala es la asiática:
cional y, por tanto, que los piratas y nidades creativas, Lessig es de hecho
las naciones asiáticos son transgre- un campeón de los de abajo, la voz Por todo el mundo, pero espe-
sores de la ley bajo la cual han escogi- de los que no tienen voz en contra cialmente en Asia y Europa
do vivir: “Ningún país puede ser del poder de las corporaciones, el oriental [posteriores referen-
parte de la economía mundial y deci- hombre que lucha apasionadamente cias a este fenómeno desechan
dir no proteger internacionalmente ante la Corte Suprema de los Estados la referencia europea y lo lla-
el copyright […] Si un país va a ser tra- Unidos a favor del derecho a cortar, man simplemente piratería
tado como soberano […] entonces sus mezclar y quemar. Lessig argumenta asiática] hay negocios que no
leyes son sus leyes, independientemente en Free Culture que “con respecto a hacen más que tomar los con-

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tenidos protegidos por copyrig- Free Culture es tanto un regocijo per- India por menos de un dólar son para
ht de otras personas, copiarlos manente como una advertencia res- Liang ejemplos de la “piratería
y venderlos […] Esto es pirate- trictiva. Lessig anota cómo el fracaso transformadora”. Deliberadamente
ría pura y simple. Nada en los de sus estrategias argumentadas ra- hace eco aquí de la idea de cambio
argumentos de este libro [Free cionalmente ante la Corte Suprema, de Lessig, pero no la asocia con el
Culture] ni en los de la mayo- le dio una lección difícil sobre la genio creativo de un autor autóno-
ría de las personas que hablan intrusión de la política en el espa- mo. “Para Lessig es un problema de
del tema de este libro, puede cio objetivo de la ley, un paso que contenido. [La cuestión es:] ¿Con su
conducir a dudar sobre este pudiera abrir la puerta a una multi- piratería está creando algo? La respues-
simple punto: esa piratería es tud de críticas radicales de la legali- ta aquí sería ‘No’. Pero está suminis-
mala (Lessig, 2004: 77). dad burguesa. Pero en la “piratería trando un punto de entrada al
asiática” Lessig encuentra su excusa material para una gran cantidad de
Por espacio de tres páginas, Lessig para la salvación de dicha ley. Él bus- personas que de otro modo no ten-
afirma numerosas veces, y con sufi- ca que concluyamos que los merca- drían acceso a él”. Liang se describe a
ciente firmeza para que sus seguido- dos libres globales capitalistas y la ley sí mismo como interesado en la “mo-
res lo entiendan, que la piratería liberal son lo mejor que tenemos; si dernidad robada” de la India, las eco-
asiática está profundamente equivo- abandonamos estos salvavidas caere- nomías piratas a través de las cuales
cada; es inexcusable e injustificable mos en el abismo de la uniformidad la gente corta, mezcla y quema sus
gracias a su desprecio de las leyes bur- asiática. Perderemos la diferencia, la propias versiones híbridas/ilegales de
guesas y del libre mercado. Aquí que fortalece y sostiene la competen- la modernidad, sin permiso de sus
Lessig establece claramente una dis- cia, la del multiculturalismo liberal, autores.
tinción que para su consternación la de la distribución inequitativa, la
ha sido frecuentemente mal enten- misma diferencia que nos hace En oposición a los burócratas y
dida en las discusiones públicas del creativos, exitosos y tecnológicamen- empresarios indios que claman ansio-
movimiento de la cultura libre. Él te productivos. samente por la aplicación más fuerte
está particularmente preocupado de los derechos de propiedad intelec-
por señalar esta distinción porque tual de las multinacionales, Liang
tanto sus seguidores como sus críti- El otro Lawrence celebra las posibilidades de copiar y
cos ven a menudo su defensa de la compartir, aplaude las grietas en la
cultura libre como desprecio hacia En el verano de 2004 en Banga- modernidad, o lo que él llama las
las leyes del mercado y de la propie- lore, el Silicon Valley de la India, “legalidades permeables” de las “mo-
dad. Los piratas asiáticos sirven en- conocí a Lawrence Liang, experto le- dernidades robadas” poscoloniales.
tonces como su caso extremo: son gal y activista por la liberación del
el punto límite de la diferencia con conocimiento en el dominio públi- Estas grietas en la modernidad se
la ley burguesa, el punto hacia el cual co. Los dos abogados Lawrence, en manifiestan en diferentes formas co-
tienden a moverse las energías des- dos Silicon Valleys, me mostraron en tidianas y triviales de apropiación, en
atadas por el movimiento de cultu- clara convergencia los riesgos en las las cuales las poblaciones por fuera
ra libre/software libre, a menudo de construcciones globales de la unifor- de la ley esquivan el proceso de
forma caótica y eufórica, pero son midad y la diferencia14 . definirse ellos mismos como sujetos
límites peligrosos desde los cuales es legales burgueses. Ya que no son pro-
preciso retornar para que los funda- Lawrence Liang señala que la P2P pietarios ni manifiestan respeto por
mentos de la ley burguesa no se vean y la alta tecnología, el remix electróni- la propiedad, se les considera por
amenazados. Si su anterior libro, The co en tiempo real, dependen de dos fuera de la legalidad. Su función
Future of Ideas: The Fate of the factores: un gran ancho de banda y/ autorial descansa no en la creación
Commons in an Interconnected World o el poder o la capacidad de procesa- de contenidos localizables sino en la
(2001), descrito por Michael Wolff miento de la tecnología informática creación de significados compartidos,
como un “silencioso manantial de de punta. De otra parte, el software, dispersos a través de las actividades
ideas”, convirtió a Lessig en el po- los juegos y las películas en disco com- de la comunidad electrónica. Una
pular gurú de un movimiento social, pacto disponibles en las calles de la imaginación compartida surge a tra-

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 77


vés de las actividades de producir, al autor burgués en su papel creativo, Esta indiferencia hacia quien ha-
hacer circular y consumir textos “resalta[ndo] la forma en la que nos bla caracteriza la celebración de la pi-
digitales de los que se han apropia- atemoriza la proliferación de signifi- ratería en Liang como la muerte del
do. La posibilidad de ser sujeto en cados” (Foucault, 2003). Liang pare- autor. Sin embargo, según el punto
esta esfera no tiene los requerimien- ce recoger exactamente el momento de vista de Lessig, quien habla marca
tos de la autoría única –el autor bur- romántico poco plausible en esa obra una gran diferencia que surge de la
gués retrocede, por lo que la función de Foucault, en el cual el filósofo fran- incuestionable prioridad de la pro-
de apropiación pasa al primer plano–. cés reclama una forma de cultura en piedad y el libre mercado.
la que la escritura creativa (ficción)
Desde luego, esto nos recuerda la “no esté limitada por la figura del Lessig argumenta que las formas
advertencia de Foucault sobre cómo autor”: “Sería puro romanticismo particulares en que los derechos de
debemos rastrear la función de autor: […] imaginar una cultura donde lo autor y la tecnología se han desarro-
“es cuestión de despojar al sujeto […] ficticio opere en un estado absoluta- llado desde 1976 han convertido al
de su papel como creador, y de anali- mente libre en el cual la ficción esté copyright en una herramienta ideo-
zarlo como una función variable y a disposición de todos y se desarro- lógica que pone freno a la “pro-
compleja del discurso” (Foucault, lle sin pasar a través de ninguna figu- liferación de significado”. Pero
2003: 390). Liang saborea la tarea de ra necesaria o constrictiva” (Foucault, implícitamente en el modelo de
destronar al sujeto autor, quien a 2003: 391). Lessig el significado ocurre (por
menudo se localiza en el Occidente defecto) producido por hackers de
industrializado, pero podría fácilmen- Foucault sugirió además que, a veinte años en universidades tecno-
te estar en la misma calle, cerca al medida que cambia nuestra sociedad, lógicas, aún compartiendo archivos
garaje lleno de libros que sirve como la función del autor podría desapare- P2P, pero no por la piratería asiáti-
su oficina en Bangalore, en los con- cer, “de tal manera que la ficción y ca. Una ilustración clásica de las ex-
glomerados de corporaciones que sus textos polisémicos estarán una vez posiciones de Lessig es Jesse Jordan,
concentran más felizmente su energía más de acuerdo con otra forma”: estudiante del Politécnico de Rensse-
en autores creativos con gran ancho laer quien fue demandado por la
de banda que en piratas con ancho Todos los discursos, cualquie- Recording Industry Association of
de banda bajo. ra que sea su estatus, forma, América (RIAA) por correr un mo-
valor […] podrían desarrollar- tor de búsqueda. Lessig sugiere que
De otra parte, Lessig pone en pri- se entonces en la anonimidad la batalla de Jordan contra RIAA lo
mer plano las habilidades creativas del rumor. Ya no oiríamos las transformó de joven conservador en
únicas del autor, mientras reconoce preguntas […] ¿quién habló rebelde activista en lucha contra los
hábilmente la ruptura que introdu- realmente? […] Y ¿qué parte de límites de la ley de propiedad capi-
ce el copiado digital. Donde Lawrence su yo más profundo expresó en talista. Con esto no quiero decir sim-
Liang intenta hacer encajar esta su discurso? En vez de eso oi- plemente que Lessig sólo reconoce
ruptura en sus conclusiones foucaul- remos: ¿cuáles son las formas autores jóvenes de sexo masculino.
tianas, Lawrence Lessig propone un de existencia de este discurso? Por supuesto que Lessig reconoce
castigo, intentando salvar la ley ¿Dónde se ha usado, cómo pue- que son creativos toda clase de re-
burguesa y al sujeto autor de la preci- de circular, y quién puede mixing y copiado creativo, incluyen-
pitada decadencia acelerada digi- apropiárselo? ¿Dónde hay lugar do re-mixing de audio, videograbación
talmente. Ambos reconocen la para posibles sujetos dentro de y otras formas de prácticas tecnoló-
amenaza planteada por la revolución este discurso? ¿Quién puede gicas en el capitalismo tardío sin
digital a la noción de autoría y pro- asumir estas diversas funciones importar el género o la raza del au-
piedad privada, pero las posiciones del sujeto? Y detrás de todas tor. La cuestión que me interesa pro-
geopoliticas y culturales de los dos estas preguntas, difícilmente poner es una pregunta histórica,
Lawrence apuntalan las diferencias de oiríamos nada diferente a la política y económica más que exclu-
sus propósitos y tácticas, que resul- agitación de la indiferencia: sivamente sobre la identidad. Como
tan de sus respectivas lecturas de la ¿qué importa quién habla? Liang señala, esta clase de creativi-
“piratería asiática”. Lessig restablece (Foucault, 2003: 391). dad depende del ancho de banda,

78 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


pero no debería reducirse a una sim- asiática sobre cuya mano se inscribie- penetrador del capitalismo occiden-
ple reivindicación de la división ron con alheña diseños formados por tal. La retórica nacionalista tecno-
digital. Las formas de acceso a la líneas de código de computador15 . científica de los mercados mundiales
autoría se configuran por legados his- se resiste a la dominación occidental
tóricos de colonialismo tecno- Su mano forma un misterioso en la medida en que la retórica de
científico. La tecnología se transfiere velo sobre su rostro pero una inspec- occidentalización (modernidad retra-
a las colonias en formas institucio- ción más cercana de los patrones apa- sada, atraso, democracia inmadura,
nalizadas de tecnología militarmen- rentemente tradicionales revela una etc.) niega la completa masculinidad
te estratégica como ferrocarriles, sofisticada familiaridad con la tecno- a la excolonia. En cambio ella busca
carreteras, municiones, medicina logía moderna, en la cual la misma re-masculinizar el espacio pos-colonial
para el ejército, salud pública, etc., incorporación de la “otredad” ame- afirmando su superioridad tecnoló-
pero no en aquellas formas de tec- naza las sencillas y transparentemente gica y su membresía total e igual en
nología que se puedan convertir en modernas vidas de los programado- el libre mercado global.
bases para el acceso individual a los res de software de los Estados Unidos,
archivos de información. vidas que no son exóticas, opacas, de- Habiendo globalizado nuestro
cepcionantes, amenazantes o marco de análisis, es bueno recordar
Las formas de ciudadanía global híbridas. la observación de Adrian Johns de
y de política económica de la autoría que los piratas a finales del siglo XIX
se conforman por historias de raza, La exótica mujer representa no la con frecuencia se refugiaron en la es-
clase, género y colonialismo, irreducti- figura literal de una programadora fera privada para evadir el alcance de
blemente híbridas y trasnacionales. sino la figura de la misteriosa diferen- la ley, usando habitaciones de casas
Por ejemplo, el manejo mundial de cia femenina en general. Ella actúa familiares para esconder gigantescas
la biodiversidad alcanzó su primer como un pirata –emplea métodos pilas de partituras pirateadas. Esta
cenit bajo los imperios globales de desconocidos por la racionalidad del asociación de los piratas con los es-
Gran Bretaña, Francia y Alemania, a Primer Mundo para robar empleos pacios femeninos y sacralizados de lo
través de sus redes científicas de jar- situados cómodamente en torres de doméstico frustró a los cazadores de
dines botánicos, prácticas sexualiza- oficinas metropolitanas o centros co- piratas de las corporaciones, cuyas
das de la taxonomía, teorías raciales merciales suburbanos idénticos–. Los estrategias de judicialización se di-
del clima, y redes mercantiles de re- relatos en primera persona en el pro- señaron para espacios públicos,
cursos naturales. La medicina tropi- grama Lou Dobbs en CNN (por ejem- masculinos. Aunque los piratas son
cal y el control urbano del cuerpo se plo el testimonial: “Entrené a los feminizados en este ejemplo, como
perfeccionaron en las administracio- indios que me quitaron el trabajo”) en la imagen de portada de Wired,
nes coloniales de África y Asia, don- muestran la tragedia de la pérdida de sería una generalización excesiva su-
de el género y la raza dieron forma a los empleos de oficina que trae con- gerir una necesaria conexión entre la
la identidad y la política. La tecnolo- sigo el espectro de la pérdida de la representación de la piratería y lo fe-
gía de la computación, un campo re- casa, el carro y otras posesiones que menino. En la infame comparación
lativamente reciente, ha sido asociada conforman la identidad de los indi- de Jack Valenti entre el VCR y el es-
en forma desproporcionada con los viduos modernos industrializados. trangulador de Boston en 1984, el
recursos intelectuales del mundo en pirata se representa como un pícaro
desarrollo, incluyendo India, China, La respuesta nacionalista india a masculino que amenaza lo doméstico
Corea del Sur y Taiwán. Las amena- las contradicciones de los Estados femenino. Sin embargo, la crimi-
zas económicas de los países asiáticos Unidos respecto a la contratación de nalización de la piratería se representa
hacia Occidente se muestran frecuen- mano de obra extranjera tiene, por mejor a la manera clásica orientalista,
temente con énfasis en el género su parte, una configuración de géne- reduciendo el peligro a una cantidad
como, por ejemplo, en un reciente ro en su manera de recapitular el de posibles binarios: por ejemplo, el
número de la revista Wired, cuya por- anticolonialismo nacionalista. Bajo la brutal animal de clase baja/macho/
tada representa la amenaza de la con- modernidad tardía, la tecnología ofre- inmigrante, que amenaza a la mujer
tratación de mano de obra externa ce una fuerte arma con la cual se blanca, o el timorato/extranjero/afe-
con la imagen de una exótica mujer puede resistir/responder al poder minado que amenaza al hombre

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 79


norteamericano robando subrepticia- historias sugiere que analicemos la las comunicaciones marítimas con ob-
mente su empleo y propiedades. función pirata (análoga a la función jeto de incrementar la seguridad en el
mar. Actualmente, además de suminis-
del autor) como una serie de in- trar servicios de telefonía y transmisión
En el proceso de convertirse en terrogantes acerca de lo que hace de datos a embarcaciones y platafor-
ciudadanos mundiales, las comunida- posible/plausible/divertido el acto mas marítimas, aporta también servi-
des, naciones e individuos se inscri- de la piratearía: ¿quién es pirata? cios para la comunidad aeronáutica y
para los móviles terrestres. (N. del T.).
ben dentro o fuera del marco de la ¿Quién no necesita ser pirata? ¿Cómo
legalidad burguesa. Ciertas formas de la piratería responde a la función re- 3 No intento hacer aquí una historia de
la piratería; eso ya lo han hecho
autoría son aceptadas y otras caen en presiva de la ley de derechos de au- soberbiamente muchos historiadores.
el campo de lo ilegal. Aquellas que tor que vigila los actos violatorios Ver por ejemplo, The Many Headed
rechazan la importancia y la inviola- contra la propiedad intelectual? Pues- Hydra y el trabajo en desarrollo de
bilidad de la propiedad privada no to que de ninguna manera he dado Adrian Johns sobre la historia de la
piratería desde la invención de la im-
pueden tener lugar en una esfera que respuestas completas a estos inte- prenta hasta el presente.
reconoce conflictos solamente entre rrogantes, he buscado hacer un es-
4 “Si la apropiación y distribución chi-
intereses privados o de propietarios quema de lo que debería ser un na de los más valiosos productos y tec-
acaudalados. La legalidad burguesa proyecto genealógico de la legalidad nologías continúa sin ser sometida a
no está interesada en incorporar la tecnocultural. Me gustaría sugerir debate, finalmente puede significar
piratería asiática, adicionalmente que vale la pena pensar más adelante más que la pérdida de dinero. La pi-
ratería y falsificación chinas pueden
porque ésta no está reclamando la en las formas en que la particular con- llegar a cambiar radicalmente la for-
identidad indígena nativa pretec- fluencia del copiado tecnocientífico, ma en que se crean y se venden el en-
nológica ni la ciudadanía en el libre sus formas relacionadas de creativi- tretenimiento, la moda, las medicinas
mercado. Hay sólo algunas clases de dad, la crisis de la ley burguesa y de y los servicios” (New York Times, 9 de
enero de 2005: 41).
diferencias que se permiten en la apli- la sociedad respecto a las telecomu-
cación de la igualdad ante la ley y la nicaciones y a las revoluciones 5 Una de las razones por las que el
determinismo tecnológico no se ha es-
diferencia de la piratería no califica. digitales, y la llamada compresión cindido completamente del discurso
espacio-temporal de la economía tecnocultural es que aun aquellos ex-
¿Cómo están imbricadas las con- mundial, crean las condiciones para pertos en tecnología progresistas que
diciones reales del discurso sobre la la misma proliferación de la diferen- animan a los anticuados ludistas a des-
hacerse de sus supersticiosas creencias
autoría (de tipo nacionalista, tecno- cia, la fragmentación del autor en sus de que la maldad acecha desde el co-
científico, con configuración de gé- diferentes y posibles “funciones”, razón de las máquinas, mantienen
nero) con los discursos legales, que la propia legalidad burguesa ellos mismos la idea de que el uso trans-
parente y el libre mercado de la tecno-
políticos y económicos sobre la pro- busca excluir. logía y el cambio social progresivo y
piedad, la uniformidad económica democrático están inevitablemente
global y el imperio de la ley? En el unidos.
modelo de Lessig todos los organis- 6 La Corte Suprema sentenció que Sony
mos son equivalentes. Toda piratería, Citas no era responsable de violar la ley de de-
esté en el Primer o en el Tercer Mun- rechos de autor. Sony Corporation of
America, et al. v Universal City Studios,
do debe ser juzgada bajo la misma ley, 1 Londres, 7 de febrero de 2005, “In- Inc., et al. No 81-1687, Supreme Court
debe hacérsele responsable de la ta- forme anual sobre piratería y robo of the United States, 464 U.S. 417, p.3.
rea de preservar la propiedad privada armado contra barcos”, resumido en Ver el archivo de documentos útiles para
el informe: “Annual death toll from el caso en: <http://www.eff.org/legal/ca-
y el libre mercado mundial. Aquí no piracy rises”, disponible en: <http:// ses/betamax/#documents>.
se puede considerar que la piratería www.icc- ccs.org/main/news,php?
en el Tercer Mundo haya sido cons- newsid=40>. 7 MGM afirma que Grokster y Stream-
cast “diseñaron y distribuyeron sus ser-
truida histórica y geográficamente, es 2 Inmarsat (Internacional Maritime vicios como máquinas infractoras” y
decir, como la intersección de geo- Satellite Organization) es una organi- que “diseñaron servicios a la medida
grafías e historias coloniales y posco- zación internacional creada en 1979 para encontrar, copiar y distribuir ar-
que opera un sistema mundial de co- chivos de medios protegidos por dere-
loniales específicas. Ver la práctica municaciones móviles por satélite y chos de autor” (Alegato de réplica de
tecnocientífica incorporada como ya funciona a modo de cooperativa. En Motion Picture Studio y Recording
embebida en una red de geografías e un principio, se fundó para mejorar Company Petitioners: 14-15).

80 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


8 Brief Amici Curiae of Computer son completamente incapaces de crear Buenos Aires, Aguilar/Altea/Taurus/
Science Professors Suggesting Affir- empleos por su propia cuenta. Alfaguara.
mance of the Judgement, archivado en:
1 2 La retórica de consumo de la repro- COLLIER, Bill y Liliana Suárez-Navas,
<http://www.eff.org/IP/P2P/MGM_
ducción post-mecánica tiene una lógi- 1997, “Sanctioned Identities: Legal
v_Grokster>.
ca doble o aparentemente contradic- Construction of Modern Person-
9 Uso una distinción entre banda an- toria: de una parte, los consumidores hood”, en: Identities, No. 2, Vol. 1-2.
cha de alta definición y de baja defini- deben celebrar la disponibilidad ubi-
DRAYTON, Richard, 2000, Nature´s
ción para distinguir entre clases usua- cua del arte –por ejemplo, el poster de
Government Imperial Britain, and the
rios y autores creativos. Esto tiene que Dalí en el dormitorio anuncia el acceso
improvementes of the World, New Haven
ver con el problema de las formu- democrático del ciudadano-sujeto bur-
y Londres, Yale University Press.
laciones teóricas sobre centro/perife- gués a la obra de arte–, y al mismo tiem-
ria, metrópoli/(pos)colonia, centro/ po, se sostiene la narrativa de la auten- FOUCAULT, Michel, 2003, “What is in
margen, ya que la distribución del ac- ticidad mística, por la cual el autor es on Author?”, en: The Essential Fou-
ceso no obedece exactamente a los lí- coronado de nuevo como el genio so- cault, Nueva York, The New Press.
mites entre naciones o imperios. Sin berano, su mano es visible en las mar-
embargo, la retórica sobre la “brecha cas únicas de pintura en el lienzo origi- FRAUENFELDER, Mark, 2004, “Pirates
digital” mantiene suposiciones atrasa- nal que, residiendo en el museo o la eavesdropping on satellite calls”, dispo-
das/problemáticas sobre distinciones colección privada, da testimonio de un nible en: <http://www.boingboing.net/
de género o nacionales (Harpold, genio único que penetra el corazón de 2004/11/18/pirates_eavesdroppin.
1999; Lewis y Wigen, 1998). las cosas y entrega su significado. html>, consultado en marzo 30 de
Benjamin vio en la impresión y la foto- 2005.
10 Mejor conocida como la “ley burgue-
grafía un anuncio de una ruptura im- GOVIL, Mitin, 2004, “War in the Age of
sa”, según la exposición de Collier et
portante con las formas más antiguas, Pirate Reproduction”, en: Sarai Reader,
al.: “Elegimos este término para llamar
pero al mismo tiempo como continui- No.4, disponible en: <http://www.
la atención sobre la profunda co-
dad de las formas tradicionales de ela- sarai.net/journal/reader4.html>.
nexión entre el desarrollo del capita-
boración de copias como el grabado
lismo y el desarrollo del sistema legal HARPOLD, Terry, 1999, “Dark Con-
en madera. Sin embargo, parece que se
que refuerza no las leyes de Dios para tinents: Critique of Internet Meta-
ha iniciado una ruptura más funda-
los hombres –como en el Feudalismo– geographies”, en: Postmodern Culture,
mental con la llegada de la copia digital,
sino el imperio de la ley creada por el No. 9, Vol. 2.
que produce literalmente múltiples ori-
‘hombre’ para el ‘hombre’. Aunque
ginales. Una copia que no tiene desgas- JOHNS, Adrian, 2002, “Pop Music Pirate
otros estudiosos, en especial aquellos
te es radicalmente diferente de las tec- Hunters”, en: Doedalus, Verano.
especializados en estudios legales […]
nologías de impresión y copiado en las
han usado términos como ‘liberalis- LESSIG, Lawrence, 2004, Free Culture: How
cuales la copia “maestra” puede siem-
mo’ o ‘legalismo liberal’, preferimos el Big Media Uses Technology and the Law to
pre mantener su estado auténtico.
término ‘ley burguesa’ del investigador Lock Down Culture and Control Creativity,
soviético Pashukanis, porque identifi- 1 3 Forbes, 17 de febrero de 2003, “The New York, Penguin Press, disponible en:
ca al creador primario y beneficiario China Syndrome: Microsoft Takes on <http://free-culture.org>.
de la ley como un sujeto individual que the Pirates”.
‘posee’ propiedad […] Más aún, el tér- LEWIS, Martin y Karen Wigen, 1997,
14 Las siguientes citas son tomadas de una Myth of Continents: A Critique of
mino ‘ley burguesa’ engloba otros
entrevista que sostuve con Lawrence Metageography, Berkeley, University of
opuestos a ‘liberalismo’ tales como
Liang en Bangalore el 13 de agosto de California Press.
‘conservatismo’, ‘libertarismo’ y ‘lega-
2004. Varios ensayos de Liang se pue-
lismo socialista’, aún si incluye tradi- LOHMANN, Fred, 2004, “Betamax was
den encontrar en: <http://www.
ciones variables como los sistemas le- a steppingstone”, disponible en:
altlawforum.org/PUBLICATIONS>.
gales ‘Común’, ‘Civil’ y ‘socialista’” <http://www.eff.org/IP/P2P/MGM_
(Collier, et al., 1997: 20). 1 5 Wired, No. 12, 2 de febrero de 2004. v_Grokster/betamax_20th.php>.
11 Pensemos, por ejemplo, en los discur- NEW York Times, 9 de enero de 2005.
sos xenofóbicos y anti outsourcing de
los medios de Estados Unidos contra PHILIP, Kavita, 1995, “Imperial Science
la contratación de mano de obra in- Rescues a Tree: Global Botanica
migrante, o en el miedo recurrente a Bibliografía Networks, Local Knowledge, and the
la habilidad tecnológica y las visas H1B. Transcontinental Transplantation of
De acuerdo con estas narrativas, los Cinchona”, en: Environment and
BENJAMIN, Walter, 1989, “La obra de
ciudadanos del Tercer Mundo son re- History, No. 1, Vol. 2.
arte en la época de su reproducción
presentados como ladrones de cuello técnica”, en: Discursos interrumpidos I, REVISTA Forbes, 17 de febrero de 2003.
blanco que roban empleos pero que

PHILIP, K.: ¿QUÉ ES LA AUTORÍA TECNOLÓGICA? LA PIRATERÍA Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL N ÓMADAS 81


Tecnología y malestar
urbano entre jóvenes:
la celebración de lo inútil y la
emergencia del trabajo liberado* nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 82-92

Rocío Gómez Z.** y Julián González M.***


Este ensayo sugiere que habría una inestimable conexión entre el compromiso subjetivo y emocional de los jóvenes usuarios de
Internet, que invierten tiempo y deseo en realizar un conjunto variado de obras menores (correos electrónicos, imágenes de sí mismos
en Facebook, trozos de música, mantenimiento de la bitácora en la Red), y los malestares del bienestar urbano. Estas obras menores
encarnan y objetivan las demandas de trabajo liberado –frecuentemente reprimidas, pospuestas, administradas o reguladas–, que
algunos de los nuevos repertorios tecnológicos canalizan y movilizan vigorosamente.
Palabras clave: jóvenes, tecnologías de la información y la comunicación, política, cultura urbana.
Este estudo sugere que ha uma inestimável conexão entre o compromisso do sujeito e a emoção dos jovens usuários da internet,
que converteram tempo e desejo em realizar um conjunto variado de obras menores (correios eletrônicos, imagens de si mesmo em
Facebook, trechos de música, manutenção da bússola em Rede), e o mal-estar do bem-estar urbano. Estas obras menores encaram e
objetivam as demandas do trabalho liberal –frequentemente reprimidas, pospostas, administradas ou reguladas-, que em alguns dos
novos repertórios tecnológicos canalizam e mobilizam vigorosamente.
Palavras-chaves: jovens, tecnologias da informação e da comunicação, política, cultura urbana.

In this essay we suggest that there would be an invaluable connection between the subjective and emotional engagement of the
young users of the Internet, who invest time and desire in realizing a varied set of minor works (emailing, images of themselves in
Facebook, pieces of music, managing an online logbook), and the malaises of the urban well-being. These minor works incarnate and
objectivate the exigencies of free work –frequently repressed, postponed, administrated or regulated– that some of the new technological
repertoires vigorously canalize and mobilize.
Key words: young people, information and communication technologies, politics, urban culture.

ORIGINAL RECIBIDO: 15-I-2008 – ACEPTADO: 25-II-2008


Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

* El presente ensayo es un resultado parcial del proyecto de investigación “Cultura


política, ciudad y ciberciudadanías”, que adelantan conjuntamente el grupo de
investigación Educación y Cultura Política de la Universidad Pedagógica Nacional, y
el de Educación Popular de la Universidad del Valle, con el auspicio de Colciencias.
El equipo de trabajo en Cali está integrado, además, por Armando Henao, Germán
Bernal, Viviam Unás, Tanaly Huertas, Juliana Ospina y Diana Giraldo.
** Profesora de la Universidad del Valle, Instituto de Educación y Pedagogía, adscrita
al grupo de investigación en Educación Popular. E-mail: rociogom@ univalle.edu.co
*** Profesor de la Universidad del Valle en la Escuela de Comunicación Social,
adscrito a los grupos de investigación en Educación Popular y en Periodismo e
Información. E-mail: jugonza@univalle.edu.co

82 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Si se quiere reestablecer la cohesión del movimiento racista mostraron te, en la capacidad para producir sig-
social como ciudadano de pleno derecho, mayor agresividad que los que usaron nificación aun a partir de indicios pre-
es necesario comenzar reconociendo indumentaria de doctor, lo que reve- carios: “A través de su clausura, el
que la sociedad salarial ha muerto laría el impacto de la experiencia sistema nervioso es un sintetizador de
y que es la actividad y no solamente
el trabajo-empleo lo que deberá
virtual en las personas. Estos experi- regularidades de tal virtuosidad que
fundamentar el estatuto, mentos, tan típicos de las ciencias de cualquier material básico basta como
los derechos y el valor social la conducta social en Norteamérica, entorno para hacer surgir un mundo
reconocido a los individuos. y tan celebrados en la literatura convincente” (Varela, 2003: 12).
André Gorz mediática, tienen el mérito de captu-
rar el fenómeno, pero poseen el de- 2. Más allá del tratamiento que
fecto de ignorar las condiciones los medios de comunicación y los
1. Miller, en un pequeño artículo históricas y sociales que ayer y hoy estudios en ciencias del comporta-
publicado en Science, cita un estudio han permitido estos tránsitos fluidos miento le han dado al fenómeno
de Yea y Bailenson: mediante un entre la realidad empírica y la imagi- Second Life, poniendo el acento en
joystick con sensores que miden la nación humana. También la lectura sus consecuencias y conexiones con
fuerza que invierten las per- el mundo real, es necesario
sonas al manipularlo, se es- no perder de vista dos as-
timó el desempeño de pectos. En primer lugar, la
estudiantes voluntarios a creación de páginas electró-
quienes se les solicitó lim- nicas, de avatares, el man-
piar un espacio virtual su- tenimiento de un blog, la
cio. “Los sujetos aplicaron realización de interacciones
más fuerza cuando limpia- en tiempo real a través de
ron objetos que personas Internet, la escritura de co-
[...] Los voluntarios apli- rreos electrónicos, las sen-
can un toque mucho más cillas tareas de lectura o
suave cuando se trata de navegación, el simple cli-
rostros que de torsos y queo en un icono, consti-
cuando se trata de muje- tuyen trabajo humano, esto
res que de hombres” es, una actividad de pro-
Cultura Tairona. Cerámica negra y pulida. Vasija antropomorfa de 10 cm.
(2007: 1342). de altura (detalle). Archivo fotográfico del ICC. ducción, con sus demandas
específicas de tiempo y es-
También los avatares1 más atrac- de libros procura efectos similares en fuerzo. En segundo lugar, es impor-
tivos suelen tener mayores inter- la conducta mediata e inmediata de tante destacar la distinción online y
acciones y aproximaciones que los las personas; a través manipulaciones off line, que pone el acento en –qui-
avatares menos agraciados, lo que ópticas y juegos de espejos, las perso- zás– el rasgo más importante de este
constituye una evidencia de que “las nas pueden experimentar la sensación tipo de repertorios tecnológicos
apariencias de los avatares afectan tu de abismo; y es posible traducir en (telefonía celular, tecnologías te-
comportamiento online”, reza el infor- experiencia táctil un conjunto de lemáticas y teledirigidas, redes
me. En otro estudio realizado por superficies visuales o, como sabe cual- interactivas con Internet a la cabeza):
Jeffrey Hancock, referido por Miller quiera, también lo que experimenta- propician la coordinación de accio-
en su artículo, conformaron dos gru- mos en algunos sueños tiene la nes en tiempo real2 . Las implicaciones
pos de voluntarios. A algunos les so- tesitura y el talante de lo real. Varela de esta condición sólo pueden expli-
licitaron usar un avatar que lucía traje (2003), mucho más cauto, supo po- carse mediante una suerte de compa-
de médico, y a otros, un avatar con ner el énfasis no exclusivamente en ración con un fenómeno que, igual,
capucha y ropa del Ku Klux Klan. las particularidades de la técnica, sino transformó la escala y el tiempo de
Posteriormente hicieron un test de en la naturaleza misma de la cogni- las coordinaciones humanas: el hecho
personalidad a cada uno de los gru- ción que, para él, es indiscernible de urbano3 . Así como la urbanización
pos. Los voluntarios que usaron ropa la vida misma y consiste, esencialmen- constituyó un espacio/tiempo inédi-

GÓMEZ Z., R. Y GONZÁLEZ M., J.: TECNOLOGÍA Y MALESTAR URBANO ENTRE JÓVENES N ÓMADAS 83
to de coordinaciones humanas respec- 3. Uno de esos migrantes es Y.P., poca frecuencia. Suele coleccionar y
to al cual lo pueblerino, lo rural y lo un joven de capas medias, de la ciu- escuchar música y ver cine comercial
selvático aparecen como “lo otro”, el dad de Cali. Tiene veintitrés años, y de autor en la universidad donde
afuera, lo urbano comienza a conver- estudia en una universidad pública estudia. En los últimos meses se ha
tirse en el afuera de ese espacio los últimos semestres de una carrera dedicado a modelar con un software
dromosférico (veloz y en tiempo real) que de ciencias básicas. Desde los trece gráfico la imagen de la iglesia de San
es Internet, esa metaciudad (Virilio, años hace música con un sintetizador. Antonio, en Cali. Ha aprendido a
1997, 1999 y 2002) con sus propias Tiene un teléfono celular y dos chips manejar con suficiencia 3D Studio
coordenadas temporales y deslo- de diferentes operadores de telefonía Max, luego de haber tomado un bre-
calizadas. Se trata de un proceso de móvil. Un computador con conexión ve curso de diseño y animación por
creciente y aguda virtualización (Levy, a Internet. Una cámara fotográfica computador. No es un estudiante ex-
1999)4 . En el pasado reciente, los digital que usa para registrar retratos cepcional y no se considera a sí mis-
pueblos y las pequeñas villas mo un artista. Como Y.P.
(burgos) fueron el lado vir- existen muchos jóvenes en las
tualizante de la vida, un locus ciudades que hacen importan-
que dejaba por fuera el mun- tes inversiones de tiempo, de-
do real, la agreste naturaleza, seo y trabajo en la realización
la selva, el bosque, que cons- de este tipo de obras y creacio-
tituían el “lado de afuera”. nes, bienes expresivos sin preten-
Pero esos pequeños pueblos, siones, cuyo destino, gestión
al mismo tiempo, produjeron y alcance no están definidos
en su propia interioridad un ni por el ánimo de lucro, ni
polo crecientemente virtual (la por un vínculo laboral que
ciudad) respecto al cual llega- prescribe y obliga a realizar la
rían después a ser el afuera. obra, ni por las complejas di-
Hoy los pequeños pueblos námicas de cooperación y
son, para los habitantes urba- competencia que fuerzan cual-
nos, el lado de afuera, “me- quier campo de producción
nos real”, de la ciudad, un simbólica en las artes. No sue-
poco el pasado que se visita, ña con hacer música para la
recorre y añora, pero en el venta, aunque eventualmente
cual ya no se puede vivir del podría terminar implicado en
todo. Bien, la megalópolis alguna iniciativa de produc-
también generó su propia in- Cultura Zinú. Piedra tallada. s. d. ni f. (detalle). ción musical con fines comer-
Archivo fotográfico del ICC.
terioridad crecientemente vir- ciales o podría recibir alguna
tual respecto a la cual, con los días, y autorretratos, para capturar escenas remuneración futura por sus obras o,
llegará a ser el lado de afuera, el lu- de viaje y situaciones de la vida coti- incluso, podría percibir algún tipo de
gar “menos real”. No debe sorpren- diana ordinaria y extraordinaria, y salario por sus habilidades como crea-
der, entonces, que el tiempo en para tomar imágenes de la naturale- dor de imágenes simuladas. ¿Por qué
Internet se esté convirtiendo en za, en particular, especies vegetales, tantos jóvenes como Y.P. dedican
“tiempo real” contra el tiempo dada su particular inclinación por la una importante porción de sus vidas
¿irreal? de la vida urbana. De esta botánica. Durante algún periodo tra- a la creación de este tipo de obras de
forma, estamos ante algo así como bajó el carboncillo y los pasteles cuan- dudosos réditos, dado que no goza-
una nueva “urbanización” cuyos pri- do adelantó estudios de pintura en rían de prestigio y reconocimiento en
meros emigrantes tienen un pie aquí, un corto programa de formación ar- el campo artístico ni son bienes
en la ciudad, y otro allá, en ese en- tística. Ha dejado atrás su intensiva comercializables en los mercados,
tramado tecnocomunicacional. Esos afición por los videojuegos, algunos industrias y negocios culturales? Y.P.
emigrantes y primeros colonos son, de los cuales operaba con extraordi- tampoco considera su creciente do-
en general, jóvenes. naria pericia. Ahora los juega con minio de este tipo de software una

84 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


suerte de preparación para futuras joven que llena los formatos que le cen atravesar de cabo a rabo estos
actividades profesionales. Simple- demanda una interfaz de encuentros gestos, estas obras, este trabajo, go-
mente disfruta haciéndolo. Disfruta sociales como Facebook antes de su zoso en principio, cuya gratuidad
tomando las fotografías. Disfruta ingreso formal en ella. Por supues- sorprende? Es ése el tópico del que
hacer música en su sintetizador. Dis- to, en la ciudad contemporánea cada se ocupa el presente ensayo.
fruta modulando y modelando imá- persona –a diferencia de los viejos
genes tridimensionales. En fin, habitantes de los pueblos o los anti- 4. ¿Por qué tantos jóvenes en las
aprecia sus producciones y la activi- guos campesinos no urbanizados– ha ciudades dedican parte de su tiempo
dad de crearlas. sido preparada en el largo aprendi- a realizar este tipo de obras? ¿Por qué
zaje que consiste en rotular la pro- mantener, actualizar y trabajar con
Esta pequeña obra expresiva, sin pia identidad y asignarle un valor o denuedo en el blog o en el propio
pretensiones comerciales ni artísticas, descriptor decidido y definitivo. Ya perfil en Facebook?
parece haber encontrado cauce y ni- sea llenando el formato de una en-
cho en esta clase de repertorios tec- cuesta, diligenciando un formulario Jóvenes como Y.P. suelen esgri-
nológicos que la potencian, aunque médico, diseñando su propio currí- mir dos tipos de argumentos gene-
no la expliquen. El trabajo de cien- culum vítae o respondiendo un in- rales acerca de las razones por las
tos de millones de personas que rea- terrogatorio policial, las personas de cuales obtienen un placer particu-
lizan este tipo de pequeñas obras, las ciudades sabemos designar con lar realizando este tipo de activida-
soporta la eficacia comunicativa y relativa claridad nuestra edad, sexo, des: en primer lugar, afirman que
cultural de buena parte de la Red, en estrato, estado civil y, con algunas de esta manera “comparten expe-
tanto ámbito de intercambios, en- dificultades, podemos reducir la di- riencias y se comunican con otras
cuentros y difusión de experiencias, fusa condición racial, sexual o polí- personas”; y, en segundo lugar, sien-
estilos y formas de vida, con Face- tica a unos cuantos descriptores ten que “recuperan algo de domi-
book y Second Life como epítomes. relativamente precisos, o en su de- nio y potencia” al trabajar su página
Basta con apreciar la imagen que cada fecto, como ocurre en Facebook, los electrónica, su blog o al manipular
usuario de Facebook diseña, seleccio- descriptores se han hecho lo suficien- las fotografías de su celular usando
na y expone en su perfil. Como la temente flexibles, informales y un software gráfico (Gómez, 2007 y
iglesia de San Antonio, modelada en emotivos como para que cada cual 2008)5 . A nuestro juicio, estos dos
3D por Y.P., la imagen en el perfil de pueda seleccionarlos sin tomárselos tipos de argumentos expresan la
Facebook es una obra que toma tiem- muy en serio, lo que sí ocurre en los forma particular en que estos jóve-
po. Y eso es lo relevante: son obras o formularios y fichas de diligen- nes viven lo que Morin ha llamado
creaciones, no se limitan a realizar ciamiento de una beca de estudios, el malestar del bienestar, un males-
como consumo un bien previamen- un crédito financiero, un registro tar “difuso, intermitente, vivido de
te gestionado por la industria; se tra- oficial o un puesto de trabajo. Bien, diversas maneras” por quienes, en
ta de productos trabajados por volvamos atrás, e imaginemos a esta principio, gozan de aceptables y ade-
personas comunes en condiciones persona joven que se dispone a ex- cuadas condiciones de vida (Morin,
que no implican ningún tipo de vín- ponerse (sobre-exponerse, dirán 1997). Habría entonces un vínculo
culo laboral o de remuneración. No unos con ciertos reatos morales) en que enlaza las formas en que un jo-
son el producto de un trabajo anida- la Red. Puede uno imaginarse la in- ven como Y.P. experimenta estos
do y regulado por alguna organiza- versión de deseos, la estela de temo- malestares, y su decidido interés por
ción empresarial. res, las ilusiones en juego, detrás de “comunicar experiencias” y “recu-
esta entrada a la nueva urbe. Decidir perar potencia” usando algunos de
Ahora imaginemos a un joven la apariencia del avatar que lo repre- los nuevos repertorios tecnológicos.
urbano que se dispone a preparar la sentará, pensar un nombre para su
presentación de sí mismo en un blog propio correo electrónico o un ¿Cuál es la forma que adquiere
o busca exhibir su retrato en una nickname para una interfaz que per- tanto la dominación6 como la explo-
página que permite encuentros eró- mite juegos multiplayer es un trabajo tación7 –fuentes de este malestar di-
ticos, amorosos o amistosos a tra- singular. ¿Qué esperanzas, qué mo- fuso– en un entorno crecientemente
vés de la Red. Imaginemos a un tivaciones, qué “necesidades” pare- rico en términos de capacidad insta-

GÓMEZ Z., R. Y GONZÁLEZ M., J.: TECNOLOGÍA Y MALESTAR URBANO ENTRE JÓVENES N ÓMADAS 85
lada de producción y provisión de explotación en condiciones de abun- Hay en esto una perspectiva
bienes y servicios? Bien, en términos dancia relativa9 ? Sin duda, para res- que se ignora por completo
estrictamente técnicos hay relativo ponder este interrogante habrá que cuando se imagina la voluntad
acuerdo acerca de un dato esencial: desempolvar a Marcuse y a Marx, y de transformación, propia del
la capacidad actual de producción sus lúcidas observaciones. La tesis que marxismo, como la voluntad
permitiría eliminar el hambre, la po- podemos sugerir es más o menos la de la satisfacción de necesi-
breza y la vulnerabilidad vital del con- siguiente: la realización plena de las dades, olvidando que desde el
junto de humanidad. Es decir, el necesidades humanas pasa, no por su comienzo y en todo su desa-
problema es político, no económico: satisfacción y saciamiento en virtud rrollo Marx siempre pensó en
la sociedad contemporánea está des- del consumo y los servicios, sino por términos de multiplicación
truyendo valor y bienes (destruyen- su continuo y más amplio enriqueci- de las necesidades y de la ge-
do trabajo) en tanto no ha sido capaz miento mediante un nuevo y renova- neralización creciente de la
de convertir tal capacidad instalada do trabajo humano (entendido en el insatisfacción humana (Zule-
de producción real en bienestar ge- sentido amplio de producción huma- ta, 2002: 109).
neralizado y global8 , tal como lo evi- na). Esta idea ha sido recuperada por
dencian la obscena concentración de Zuleta (2002) en un pequeño artícu- Es esencial entonces para la argu-
la riqueza y su inequitativa distribu- lo y puede revisarse en el Marx de los mentación, sostener el vínculo entre
ción, la sobreexplotación en ciertos Grundrisse (1972). trabajo y enriquecimiento de la ne-
frentes de producción que requieren cesidad, esto es, la cualificación de
mano de obra intensiva y poco califi- Marx dice que piensa en el co- las necesidades en virtud de la pro-
cada, la existencia de formas de tra- munismo no como una socie- ducción humana. Esta idea es políti-
bajo rutinario e improductivo cuya dad de la satisfacción de las camente central porque supone que
única función consiste en ampliar la necesidades, sino como una lo racional no es extender y expandir
capacidad de compra y consumo del sociedad capaz de multiplicar el trabajo socialmente obligatorio,
conjunto de la población, la flexibi- continuamente las necesidades sino ampliar las formas de trabajo li-
lización e inestabilidad laboral con humanas y por lo tanto de berado: se trata de liberar el trabajo,
sus turbulentos ciclos de empleos a crear una insatisfacción cre- no de abolirlo. Ese tipo de trabajo
corto plazo y desempleos persisten- ciente: hacer que aquello que liberado es posible en condiciones de
tes, el despilfarro y el consumo com- es suntuario se convierta en abundancia creciente, es decir, en
pulsivo entre algunos segmentos necesario. condiciones en que el trabajo social-
poblacionales, y la existencia de dos mente necesario para la sobrevivencia
tercios de la humanidad en condicio- Quería traer a cuento la teo- vital de la especie humana se ha ido
nes de pobreza y miseria. Esta idea ría de la riqueza concreta y la reduciendo gracias al dinamismo
ha sido expuesta de manera original riqueza abstracta para desa- tecnoindustrial.
por Marcuse (1970). Puede encontrar- rrollar la idea de Marx de que
se en una versión mucho más aterri- el desarrollo de la sociedad En condiciones de vida rela-
zada y polémica en Carlos Pérez Soto (como efecto de una raciona- tivamente abundantes, ése será un
(1996 y 2001), y con menores o ma- lización de la producción y de recurso preciado por controlar: las
yores grados de esperanzada confian- un ahorro de tiempo) que era demandas de enriquecimiento de la
za en el futuro o desencantada visión para él efectivamente lo más necesidad cuya realización pasa por
del porvenir, en Bauman, (2005), racional y esencial, era una formas variadas de trabajo liberado.
Gorz (1997, 1998), Beck (2000), multiplicación de la riqueza Algunos pueden denominarle tiempo
Morin (1997), Castoriadis (1991, en el sentido de un incremen- de ocio o tiempo libre, pero estos dos
1997), Hard y Negri (2004), por men- to de la necesidad: de un in- términos ocultan el problema políti-
cionar algunos. cremento de la necesidad de co esencial: el malestar y la crisis que
arte y la necesidad de concien- deriva de la contención, aplazamien-
Teniendo en cuenta lo anterior, cia, de cultura, y de una mul- to y administración continua del en-
vale la pena volver a la pregunta: ¿qué tiplicidad de las relaciones riquecimiento de la necesidades
forma adquiere la dominación y la humanas. humanas. La estructura de produc-

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ción promete resolver las demandas El consumidor de bienes y servi- creto. Cada una de estas ilusiones
de enriquecimiento de la necesidad cios sabe, de manera exacta, en qué (más vida erótica, más vínculos socia-
mediante la provisión continua de sentido hay una suerte de trampa en les, más poder efectivo para organi-
bienes y servicios que adquirimos a cada elección de consumo de bienes zar la vida propia –y la de los demás–,
través de los ingresos generados por y servicios. Hay más intensidad en la más belleza, más posibilidades de re-
salarios (trabajo más o menos obliga- ilusión y apetencia del bien, que en correr y experimentar la ciudad) son
torio). Esta estructura reserva a al- su realización efectiva. ¿Qué es aque- variantes de trabajo humano libera-
gunas agencias y sectores el control llo que es contenido y retenido en la do (recreativo) que el bien o servicio
sobre la producción general (buro- ilusión previa a la adquisición del concreto jamás podrá satisfacer ple-
cracias públicas y privadas), procura bien? Trabajo humano liberado en namente, porque la fuente de tales
relativas condiciones para la amplia- potencia, expresado en las ilusiones ilusiones no está en el bien, sino en
ción del acceso a bienes de consumo que el consumidor se hace acerca de el sistema de vida (con su propia y
y servicios, aplaza la realización particular organización de,
o creación de nuevas necesi- entre otras, el tiempo dispo-
dades enriquecidas, administra nible para el trabajo liberado)
la frustración del derecho a en- que restringe y constriñe de
riquecer las necesidades huma- manera regular tales posibi-
nas propias mediante trabajo lidades. El impulso poético
humano liberado, y crea entor- (creativo) es aplazado o admi-
nos regulados en donde realizar nistrado en la operación de la
parcialmente estas demandas elección, que siempre da mu-
de enriquecimiento de la cho menos de lo que prome-
necesidad. te. En eso se parecen mucho
los desencantos del consumo
Pero la frustración y el a los desencantos con las elec-
malestar se manifiesta, sobre ciones políticas. Tienen mu-
todo, en el corazón mismo cho en común las crisis de
del consumo. Las personas credibilidad de la política y las
experimentamos los malesta- crisis de credibilidad del con-
res del bienestar en calidad sumo, estas últimas apenas di-
de consumidores y usuarios simuladas a través de crecientes
de servicios, justamente en inversiones en publicidad, ele-
el momento de realizar elec- vación continua del umbral de
ciones de consumo. En las shock/terror publicitario y am-
elecciones de consumo se re- pliación espectacular de los
nuncia a dos horizontes po- centros comerciales. La cre-
líticamente relevantes: se Cultura Tumaco. Cabeza de anciano, cerámica, fragmento, 11 cm. de
altura, 500 a. C. - 300 d. C. Archivo fotográfico del ICC, 1977. ciente espectacularización de la
renuncia a las aspiraciones a política y de la publicidad es
“poseer y vivirlo todo” y se renun- lo que pasará cuando posea el bien. el reverso de la inevitable –aunque
cia a las posibilidades de realizar El comprador del automóvil sueña administrable, ad eternum– crisis de
obras y trabajo liberado que enri- con que éste le permitirá recorrer la sentido y credibilidad en la elección
quecen y cualifican la necesidad 10. ciudad y liberarse de las ataduras de y consumo de bienes, servicios, in-
Esa necesidad es adecuadamente ad- los rígidos sistemas de transporte exis- formación, candidatos, etc. Otro
ministrada, aplazada y operaciona- tentes, ganará en estatus y posibili- tipo de objeto en el cual se puede
lizada en la pequeña elección. Elegir dad de seducción y vida amorosa, se apreciar esta dinámica contradictoria
es la forma exacta de la administra- hará más visible socialmente, etc. Hay –ampliación de la inversión en pu-
ción y postergación del deseo, con más deseo (trabajo liberado potencial, blicidad y diseño del bien y caída de
sus consiguientes secuelas de males- trabajo humano por realizar) en el su rentabilidad simbólica, de su pres-
tar y frustración. bien imaginado que en el bien con- tigio y del deleite en su uso– es el

GÓMEZ Z., R. Y GONZÁLEZ M., J.: TECNOLOGÍA Y MALESTAR URBANO ENTRE JÓVENES N ÓMADAS 87
juguete infantil: nunca habían sido videomúsica, génesis de entreteni- ción general de la vida. Ese el senti-
tan bellos y complejos, y nunca ha- mientos urbanos de diferente tipo) do de las veinte horas de trabajo in-
bían sido tan perecederos y rápida- para capturar jóvenes “creativos” que vertidas por Y.P. para construir una
mente des-preciados por los niños. proveen su capacidad de trabajo y réplica virtual de la iglesia de San An-
nutren los negocios empresariales vi- tonio, y las innumerables horas de
Sin embargo, junto con las dife- gorosamente. trabajo invertidas por algunos jóve-
rentes formas de contención de las nes urbanos que atienden y actuali-
demandas de trabajo liberado, pros- Es respecto a esta situación que zan periódicamente su propio blog.
peran aquí y allá, de maneras más o se pueden entender tanto las prome- En todas estas prácticas es posible
menos inadvertidas, prácticas diver- sas como las frustraciones que los leer y descifrar la acción política di-
sas de trabajo libre. Hay lugares en nuevos repertorios tecnológicos pro- fusa, menor, que emerge del corazón
que las personas realizan un tipo de ducen en la subjetividad contempo- mismo de la frustración y del
trabajo liberado e intercambian su ránea. El joven urbano de sectores malestar de quienes, en principio, go-
producto por el trabajo li- zan de los privilegios del
berado de otros: la sola rea- bienestar.
lización de este tipo de
trabajo es social, política y Aunque las modalida-
terapéuticamente esencial des políticas más progre-
(ésa es su rentabilidad más sistas hoy están enfilando
importante) y los bienes baterías hacia algunos fren-
generados serían en un tes fundamentales y rele-
mundo así concebido pura- vantes, herencia y rezagos
mente contingentes. In- de demandas no realizadas
dagar acerca de las formas por las sociedades moder-
en que tales prácticas están nas (inclusión y reconoci-
sutilmente emergiendo en miento de diversidades
el mundo moderno es cru- culturales y sociales; re-
cial, porque son gérmenes gulaciones y control sobre
del porvenir de la política. las diversas variantes de
Uno de esos lugares de in- destrucción y amenaza
tercambio de productos de- Cultura Muisca, s. d. Archivo fotográfico del ICC, 1978. medioambiental; equidad
rivados del trabajo más o y reconocimientos iden-
menos liberado es la Red. Las pági- integrados experimenta en extremo titarios de género, etnia, raza y edad;
nas electrónicas, las inversiones en di- la frustración y algunos la transfor- pluralismo político efectivo; fin de
seño y desarrollo de blogs, la creación man y la tramitan resemantizando el la pobreza; provisión de condiciones
de música e imágenes, pueden ser for- consumo (haciendo de lo consumi- básicas de vida; defensa de los dere-
mas protoexperimentales y anticipa- do su pequeña obra), encontrando chos humanos de primera, segunda,
ciones del trabajo humano liberado nichos de producción y trabajo li- tercera y cuarta generación; derecho
del futuro. Pero también lo son el pe- bre (trabajo voluntario, obras de al cuerpo propio y a decir el final de
queño arte casero, los relatos y cor- arte, música propia, pequeños nego- la vida; derecho al consumo de bie-
tos videos articulados a través de cios, tecnoartesanía, acción política, nes ilegalizados –por ejemplo, dro-
teléfonos celulares, el diseño y explo- vida sexual experimental, interven- gas–; derecho al acceso y producción
ración de rutas y tramas turísticas no ciones sobre el cuerpo, etc.), rediri- de comunicación pública), las deman-
comerciales, los experimentos sexua- giendo las posibilidades expresivas das políticas y sociales del futuro, que
les. Por supuesto, el impulso hacia el (no instrumentales) de los nuevos re- están emergiendo en el presente, tien-
trabajo liberado puede ser aprovecha- pertorios tecnológicos (software libre, den a ser más o menos ignoradas o
do sistemáticamente por diferentes interfaces y negocios colaborativos, poco consideradas. Estas demandas
sectores de las industrias culturales flash mobs) o inaugurando en diferen- políticas contra la frustración conti-
(diseño de modas, creación de tes escenarios tentativas de poetiza- nuada en medio de la abundancia, le

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son extrañas a las acciones políticas tas condiciones, y son los jóvenes ur- gues del presente. Hay que
progresistas. Y lo peor, están siendo banos los que experimentan con ma- querer apoderarse de las opor-
administradas ya por las industrias yor dramatismo esta tensión entre tunidades, apoderarse de lo
culturales y su promoción de la ex- dos formas bastante diferenciadas de que cambia. Hay que atrever-
perimentación, ya por las industrias trabajo: a) el trabajo liberado como se a romper con esta sociedad
de las drogas y entretenimientos le- continuo enriquecimiento de la ne- que muere y que no renacerá
gales e ilegales, o ya por las diferentes cesidad y b) el trabajo como peaje y más. Hay que atreverse al Éxo-
estrategias terapéuticas contemporá- condición de acceso a la riqueza ge- do. No hay que esperar nada
neas (desde la psicologización gene- neral producida por la sociedad con- de los tratamientos sinto-
ral del malestar y sus terapias, hasta temporánea. En ese sentido, la máticos de la “crisis”, pues ya
las formas de la neoespiritualidad cultura juvenil debería ser entendi- no hay más crisis: se ha insta-
–zen, ambientalismo, deportes extre- da no como aquélla producida por lado un nuevo sistema que
mos, turismo– que ofrecen zonas con- las industrias culturales para los jó- tiende a abolir masivamente
troladas de trabajo libre –meditación venes urbanos, sino como un enor- el “trabajo”. Restaura las peo-
limitada a la vida personal, explora- me laboratorio y campo de creación res formas de dominación, de
ciones estéticas y emocionales por de conductas y prácticas heredadas servidumbre, de explotación
fuera del orden de la vida cotidiana, o emergentes, algunas de las cuales al obligar a todos a luchar
inventivas sexuales bien delimitadas, derivan de diferentes variantes de tra- contra todos para obtener ese
etc.–). Es decir, estas formas emergen- bajo liberado realizado por estos “trabajo que ha abolido”. No
tes de demandas políticas y sociales jóvenes. Estas prácticas son, en ge- es esta abolición lo que hay
pueden ser convenientemente admi- neral, detectadas, cooptadas y que reprocharle, sino preten-
nistradas y desposeídas mediante la relanzadas a destiempo y a posteriori der perpetuar como obliga-
rápida integración de las prácticas y por agencias industriales de todo ción, como norma, como
ámbitos más creativos de trabajo li- tipo (modas, música, entretenimien- fundamento irremplazable de
berado a las industrias y negocios cul- to). Es en este entorno en el que se los derechos y de la dignidad
turales: desde los entretenimientos van a desplegar los usos y variacio- de todos, ese mismo “trabajo”
extremos hasta la música experimen- nes de relación entre “neotecnologías cuyas normas, dignidad y po-
tal, desde la industria del videoclip de la comunicación y de la imagen”, sibilidad de acceso tiende a
hasta las nuevas estratagemas publi- “jóvenes urbanos”, “comunicación y abolir. Hay que atreverse a
citarias, desde las formas emergentes acción pública” y “voluntad políti- querer el Éxodo de la “socie-
de turismo hasta las modalidades ca” en la ciudad contemporánea. dad de trabajo”: no existe más
más exquisitas y sutiles de bricolage Habrá en estos entornos neotecno- y no volverá. Hay que querer
(hazlo tú mismo). lógicos, por un lado, las variantes del la muerte de esta sociedad
trabajo liberado o cuasiliberado, y que agoniza, con el fin de que
Entonces, tenemos un entorno por otro, las formas legales e ilegales otra pueda nacer sobre sus es-
social con creciente abastecimiento del trabajo regulado, la prosaica (pro- combros. Hay que aprender a
industrial de bienes y servicios, pero ducción) y la poética (creación); la distinguir los contornos de
en el que, a la vez, no se ha liberado imaginación instituyente y radical; esta sociedad diferente detrás
el trabajo, es decir, en que el trabajo y la producción que extiende lo he- de las resistencias, las difusio-
sigue siendo controlado por estruc- redado, en su vertiente legal e ilegal. nes, los callejones sin salida
turas burocráticas que dominan su de los que está hecho el pre-
división social y la distribución de Quizás sea André Gorz quien ex- sente. Es preciso que el “tra-
ingresos, esto es, controlan la forma presa de la mejor manera este entor- bajo” pierda su lugar central
general en que se realiza la participa- no que algunas fuerzas abren y otras en la conciencia, el pensa-
ción y apropiación de cada cual (los clausuran: miento, la imaginación de
incluidos, los trabajadores) en rela- todos: hay que aprender a
ción con la producción general. La Hay que aprender a discernir echarle una mirada diferente:
ciudad es un topos en el que se den- las oportunidades no realiza- no pensarlo más como aque-
sifican y concentran en extremo es- das que duermen en los replie- llo que tenemos o no tene-

GÓMEZ Z., R. Y GONZÁLEZ M., J.: TECNOLOGÍA Y MALESTAR URBANO ENTRE JÓVENES N ÓMADAS 89
mos, sino como aquello que como indicador de creciente raciona- te establecer relaciones entre los esta-
hacemos. Hay que atreverse a lidad y eficiencia en la producción. dos de ser que parecen opuestos y que,
En la actualidad, la posibilidad de co- en sentido estricto, son complementa-
tener la voluntad de apropiar- ordinar acciones en tiempo real alte- rios: lo posible con lo real y lo virtual
se del nuevo trabajo (Gorz, ra de manera radical la forma de or- con lo actual. Lo que define “lo posi-
1998: s/p). ganización de la producción, pues por ble” es su condición de “ya constitui-
cada unidad de tiempo ocurren, al do” pero aún no realizado, esto es, to-
mismo momento, un rango amplio davía “en el limbo” (1999: 17). En
Hace una semana, Y.P. descubrió de operaciones simultáneas que pue- consecuencia, lo posible se define por
que es posible hacer con su recrea- den ser coordinadas en red. Esto per- sus límites, “es estático”, no considera
ción en 3D de la iglesia de San Anto- mite que tareas que requerían mu- alternativas distintas a las predefinidas.
cho tiempo lineal (paso a paso), pue- Y la forma de concreción de lo posi-
nio, un pequeño videoclip. Piensa dan ejecutarse de manera muy breve ble, es decir, la manera en que se hace
componer en su sintetizador algunas en tiempo reticular. patente, es su realización. Para Lévy,
tonadas que articulará a la imagen “lo virtual no se opone a lo real sino a
3 Sennet (2004) destaca el abandono, en
tridimensional. Además, espera me- la ciudad contemporánea, de la pauta lo actual”, que es su complemento. “A
jorar los acabados, detalles y textura de la cuadrícula romana que aspiraba diferencia de lo posible, estático y ya
de las piedras, árboles y constituido, lo virtual viene a ser el
conjunto problemático, el
paredes de la iglesia. Con- nudo de tendencias o de fuer-
vertida en una secuencia zas que acompaña una situa-
audiovisual animada, lo ción, un acontecimiento, un ob-
que empezó siendo el rígi- jeto o cualquier entidad y que
reclama un proceso de resolu-
do modelado de uno de ción: la actualización” (1999,
los lugares emblemáticos 18). Lo virtual es sobre todo un
de la ciudad de Cali, pue- nudo de problemas, de tenden-
de quizás convertirse, con cias y fuerzas que, en un mo-
mento dado, se actualizan de
los meses, en el primer fil- una manera particular no pre-
me que hace en toda su visible ni determinable externa-
vida un joven que dedica mente. “La actualización apa-
cerca de tres horas diarias rece como la solución a un pro-
blema, una solución que no se
de su vida a pasar el tiem-
contenía en el enunciado” (18).
po en su computador. Cultura Quimbaya. Figura de cerámica de 37 cm de alto. De esta manera, la actualiza-
900 d. C. - 1600 d. C. Archivo del ICC. ción, el complemento de la
Honrosa celebración virtualización, es, sobre todo,
a una simetría extendida de manera “creación” e “invención” a partir del
de lo inútil. regular en torno a un centro claramen- nudo de fuerzas o problemas que cons-
te delimitado, para adentrarnos en la tituyen lo virtual. Entonces, mientras
megalópolis moderna, hecha de nudos. la realización es la concreción de “un
“La vaguedad de la palabra ‘nudo’ in- posible predefinido”, la virtualización
dica que ya no es posible designar un es creación o “invención de una solu-
Citas valor ambiental, mientras que el ‘cen- ción exigida por una problemática
tro’ está cargado de significados histó- compleja”. De este modo, Lévy le sale
1 Figuras antropomórficas que re- ricos y visuales, por lo que el ‘nudo’ es al paso a quienes suelen confundir vir-
presentan a cada usuario en, por algo amorfo” (Sennett, 2004: 3). Como tual con desrealización: la desrea-
ejemplo, Second Life, un portal se verá más adelante, no es casual que lización sería la transformación de un
electrónico que permite a las perso- sea la condición de ‘nudo’ (ambiguo y real, en sus diferentes posibles. Vir-
nas interactuar con otras (otros ava- problemático) lo que define –de acuer- tualizar, en cambio, consiste en encon-
tares) en tiempo real. do con Levy (1999)– lo virtual. De al- trar y construir el campo de proble-
guna manera, Internet y la Red –la mas del cual una determinada mani-
2 En la organización moderna y clásica interfaz gráfica de Internet– acentúan festación es sólo una actualización.
del trabajo, el tiempo era fundamen- y prolongan las tendencias virtualizantes
talmente lineal. Las líneas industria- de la ciudad, ese ámbito de coordina- 5 Las variantes del primer argumento se
les de montaje indicaban la naturale- ción de acciones humanas a gran escala. expresan como “placer de poder con-
za secuencial (paso a paso, segundo versar con otros libremente”, “sentir que
tras segundo) de la producción 4 Lévy diferencia cuatro estados de ser: se puede conocer otros lugares, otras
fordista. Se trataba de reducir el tiem- lo real, lo virtual, lo posible y lo ac- personas, otras culturas”, “establecer
po entre cada secuencia de pasos tual. A este autor le resulta interesan- vínculos de amistad, amor y sexo a

90 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


partir de los contactos en la Red”. rativos obligan a renunciar a tales , 1998, “Miserias del presente,
Variantes del segundo argumento: posibilidades para vivir unas pocas y riquezas de lo posible”, disponible en:
“sentir que se puede hacer algo por el limitadas opciones a través de eleccio- <www.colectivonph.com.ar/materia-
mundo”, “publicar los textos, piezas nes personales que, inevitablemente, les06/140306/MISERIAS%20DEL
musicales, dibujos, fotografías que uno implican frustraciones. %20 PRESENTE.doc>.
hace”, “experimentar y explorar otras
identidades”, “participar de alguna ini- HARD, Antonio y Toni Negri, 2004, Mul-
ciativa colectiva”. Independientemen- titud. Guerra y democracia en la era del
te de que tales aspiraciones puedan ser Imperio, Barcelona, Mondadori.
defraudadas o no a través de la Red o JAMESON, Frederic, 1995, El posmo-
la telefonía móvil, o aunque sus alcan- Bibliografía dernismo o la lógica cultural del capitalis-
ces sean harto limitados, resulta rele- mo avanzado, Barcelona, Paidós.
vante atender el tipo de demandas so- BAUMAN, Zygmunt, 2005, Amor líquido.
ciales que contienen. Acerca de la fragilidad de los vínculos LAZZARATO, Mauricio, 2006, Por una po-
humanos, Buenos Aires, Fondo de lítica menor. Acontecimiento y política
6 En tanto control del lugar que ocupa Cultura Económica. en las sociedades de control, Madrid,
cada cual en la estructura de produc- Traficantes de Sueños.
ción y organización del trabajo (divi- BECK, Ulrich, 2000, Un nuevo feliz. La pre-
cariedad del trabajo en la era de la LÉVY, Pierre, 1999, ¿Qué es lo virtual?, Bar-
sión social del trabajo).
globalización, Barcelona, Paidós. celona, Paidós.
7 En tanto extracción de la riqueza ge- MAFFESOLI, Michel, 1990, “La prosti-
nerada por el trabajo general y la apro- BENJAMIN, Walter, 1982, “La obra de
arte en la época de su reproductibi- tución como forma de socialidad”,
piación del valor (apropiación de la en: Revista Nueva Sociedad, No. 109,
propiedad) por algunos segmentos de lidad técnica”, en: Discursos Ininterrum-
pidos I, Madrid, Tauros. Caracas.
la población.
MORIN, Edgar, 1997, “Política de civiliza-
8 Jameson (1995) invoca una política CASTORIADIS, Cornelius, 1991, “Re-
ción”, en: Ensayo y Error, No. 3, año 2,
cultural que procure condiciones para flexiones sobre el ‘desarrollo’ y la ‘ra-
septiembre, Bogotá.
que las personas se provean de mapas cionalidad’”, en: Fernando Virviescas
cognitivos, a partir de los cuales recu- y Fabio Giraldo (comps.),Colombia, el MARCUSE, Herbert, 1970, El hombre
perar o recrear, imaginativamente, sus despertar de la modernidad, Bogotá, unidimensional, Barcelona, Seix Barral.
relaciones con las condiciones reales Foro Nacional por Colombia.
, 1986, Razón y revolución, Ma-
de existencia. Se trata de producir con- , 1997, Ontología de la Crea- drid, Alianza Editorial.
diciones para la producción de senti- ción, Bogotá, Ensayo y Error.
do, en un mundo que amenaza con MARX, Carlos, 1972, Elementos fundamen-
GÓMEZ, Rocío y Julián González, 2003, tales para la crítica de la economía políti-
disolverlo completamente. Justamen-
Design: designar/diseñar el cuerpo jo- ca, T. I y II, Buenos Aires, Siglo XXI.
te, la recuperación de la capacidad de
producción de sentido entre las per- ven y urbano. Un estudio sobre la cultu- MILLER, Greg, 2007, “The Promise of
sonas, entre los jóvenes urbanos, es lo ra somática de jóvenes integrados en Parallel Universes”, en: Science Review,
que está en juego. Cali, Cali, Universidad del Valle/ Vol. 317, disponible en: <www. scien-
Colciencias. cemag.org>, consultado el 21 de sep-
9 Sobre el problema de definir hasta qué tiembre de 2007.
punto se puede hablar de abundancia, GÓMEZ , Rocío, 2007, “Pequeñeces,
incluso en países del Tercer Mundo, cfr. banalidades, trivialidades: algunas PÉREZ SOTO, Carlos, 1996, Sobre la con-
Pérez Soto (2001). También existe lite- particularidades del quehacer políti- dición social de la psicología. Psicología,
ratura que refiere la presencia de ex- co entre grupos de jóvenes urbanos”, epistemología y política, Santiago de
cluidos y marginados en países desarro- trabajo final, Seminario Semiología Chile, LOM/Arcis.
llados y sobre las diferentes variantes Práctica II, Doctorado Interinsti-
tucional en Educación, Universidad , 2001, Para una crítica del po-
del malestar en condiciones de relativa der burocrático: comunistas otra vez, San-
prosperidad, cfr. Morin (1997). del Valle, Cali.
tiago de Chile, LOM/Arcis.
, 2008, “Usos emergentes de
10 Una investigación anterior (Gómez y PISCITELLI, Alejandro, 1995, Ciber-
nuevos repertorios tecnológicos en-
González, 2003) nos reveló exacta- culturas en la era de las máquinas inteli-
tre jóvenes urbanos integrados: en-
mente una tensión análoga en rela- gentes, Buenos Aires, Paidós.
tre la potencia local y la impotencia
ción con la cultura somática de los
global”, proyecto de investigación , 2002, Meta-cultura. El eclipse
jóvenes urbanos integrados: esta ten-
doctoral, Doctorado Interinstitu- de los medios masivos en la era de Internet,
sión se expresa como la existencia de
cional, Universidad Pedagógica Na- Buenos Aires, La Crujía.
condiciones históricas que les permi-
cional, Bogotá.
ten sentir que “todo puede ser vivi- , 2006, “Nativos e inmigrantes
do”, es decir, hay posibilidades ilimi- GORZ, André, 1997, “Salir de la sociedad digitales: ¿brecha generacional, brecha
tadas y abiertas; y al mismo tiempo, salarial”, en: Ensayo y Error, No. 3, año cognitiva, o las dos juntas y más aún?”,
un conjunto de restricciones e impe- 2, septiembre, Bogotá. en: Revista Mexicana de Investigación

GÓMEZ Z., R. Y GONZÁLEZ M., J.: TECNOLOGÍA Y MALESTAR URBANO ENTRE JÓVENES N ÓMADAS 91
Educativa, No. 28, Vol. 11, enero- sente. Las ciencias cognitivas y la expe- , 2002, “Alles Fertig: se acabó”,
marzo. riencia humana, Barcelona, Gedisa. conversación entre Catherine David y
Paul Virilio, en: El Despertador, agosto,
SENNET, Richard, 1990, “Las ciudades , 2003, “Autopoiesis y una bio-
disponible en: <www. eldespertador.
norteamericanas: plana ortogonal y logía de la intencionalidad”, disponible
info/despierta/textdesper/virilioalles.
ética protestante”, en: Revista Interna- en: <http://sindominio.net/~xabier/
htm>.
cional de Ciencias Sociales, No. 125, textos/traduccion/varela.pdf>.
disponible en: <www.bifurcaciones.cl>, ZULETA, Estanislao, 2002, “Ciudad e
VIRILIO, Paul, 1997, La velocidad de libe-
consultado el 10 de agosto de 2007. identidad”, en: Revista de Estudios So-
ración, Buenos Aires, Manantial.
ciales, No. 11, febrero, Universidad de
VARELA, Francisco; Evan Thompson y , 1999, La bomba informática, los Andes, Bogotá.
Eleanor Rosch, 1992, De cuerpo pre- Madrid, Cátedra.

92 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Germán Londoño

3. Colectivos y
movimientos sociales
en la red
GÓMEZ Z., R. Y GONZÁLEZ M., J.: TECNOLOGÍA Y MALESTAR URBANO ENTRE JÓVENES N ÓMADAS 93
Movimientos sociales:
TIC y prácticas políticas nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 94-101

Carlos Eduardo Valderrama H.*


Este artículo destaca ciertas dimensiones de la relación entre los movimientos sociales con la constitución de una
esfera pública cualitativamente diferente de la que hasta hace unas décadas existía en el espacio político de las sociedades
modernas, así como con algunas prácticas políticas que toman como referencia la constitución de redes y el uso de
tecnologías de la información y la comunicación.
Palabras clave: movimientos sociales, tecnologías de la información, redes sociales, prácticas políticas, esfera pública.

Este artigo destaca certas dimensões da relação entre os movimentos sociais com a constituição de uma esfera pública
qualitativamente diferente à que faz umas décadas existia no espaço público das sociedades modernas, assim como em
algumas práticas políticas que tem como referência a constituição de redes e o uso de tecnologias da informação e da
comunicação.
Palavras-chaves: movimentos sociais, tecnologia da informação, redes sociais, práticas políticas, esfera pública.

This article highlights some dimensions of the relation among social movements, the constitution of a public scenario
qualitatively different from that that existed until a few decades ago in the political space of modern societies, and some
political practices that take the constitution of networks and the use of the communication and information technologies
as a reference point.
Key words: social movements, information technologies, social networks, political practices, public scenario.
Dibujos EMBRERA: Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 29-I-2008 – ACEPTADO: 27-II-2008

* Sociólogo. Doctorando del programa sobre la sociedad de la información y el


conocimiento de la Universidad Abierta de Cataluña. Docente/investigador del
Instituto de Estudios Sociales Contemporáneos de la Universidad Central,
IESCO. E-mail: cvalderramah@ucentral.edu.co

94 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


No pretendemos otra cosa que Sin embargo, abordar los movi- a la constitución de redes y esfera pú-
aprovechar todas estas herramientas mientos sociales en el marco de la blica, y a la dimensión política de las
comunicacionales que se metieron sin sociedad informacional (Castells, tecnologías de la información y la co-
permiso en los Tambos, Kankuruas, 1999) significa empezar a desenmara- municación. En la primera parte, en-
Malokas y asambleas, para el fortaleci-
ñar la intrincada y compleja red de tonces, mostraremos la relación
miento de cada proceso local, regional,
nacional, y así globalizar nuestro pensa-
interdependencias que resultan de existente entre la emergencia de nuevas
miento y nuestras apuestas, de la mano entrecruzar dos cuestiones fundamen- prácticas políticas y la configuración
con otros sectores, porque en este maravi- tales: el papel mediador que las TIC de una esfera pública cualitativamente
lloso país la lucha de la Colombia (y los medios masivos de comunica- diferente de la que hasta hace dos o
marginada es por la SOBERANÍA DE ción tradicionales) juegan en los pro- tres décadas habíamos conocido. En
TODOS LOS COLOMBIANOS1 . cesos comunicativos –de diverso la segunda parte, analizaremos algu-
SICO-ONIC2 espesor y alcance–, y las profundas nos aspectos de la dimensión políti-
transformaciones de las dinámicas ca de la tecnología que merecen ser

D esde que Manuel Cas-


tells (1999) nos mostró –in ex-
políticas de la sociedad, las cuales destacados en relación con el uso que
de ella hacen algunos movi-
mientos sociales.
tenso– la estrecha relación
entre la transformación de los
movimientos sociales, el uso Movimientos
de las tecnologías de la infor- sociales, redes y
mación y la comunicación esfera pública
(TIC) y las estructuras socio-
políticas de una nueva socie- Antes de abordar este pri-
dad, es muy común encontrar mer punto, debo aclarar que
hoy relatos académicos –y para el efecto de este artículo,
otros un poco más anecdóti- consideramos las prácticas po-
cos– sobre la acción política líticas como un tipo particu-
en el nuevo escenario informa- lar de prácticas sociales3 . Es
cional y comunicacional. Des- decir, como un conjunto de ac-
de los diversos análisis del ya ciones de agentes colectivos (en
paradigmático uso político de este caso los movimientos
la Red por parte del EZLN, pa- “Señor de Monserrate”, Pedro Lugo de Albarracín, s. XVII, madera sociales y los grupos que los
sando por la manera como se tallada (detalle), iglesia de Monserrate, Bogotá.
constituyen), que involucran
organizaron ciertas protestas acciones rutinarias, se relacionan con
antiglobalización (Seattle, Génova, pasan por la crisis estructural de la objetos tecnológicos (ciertas dimen-
etc.), por las acciones colectivas con- legitimidad de las formas del ejerci- siones materiales y digitales de las tec-
tra los atentados del 11 de marzo en cio político tradicional y del corres- nologías de la información y la
Madrid y el manejo político que el pondiente descentramiento de las comunicación) y despliegan una prác-
gobierno español quiso darle al insu- prácticas políticas de los espacios tica discursiva que contempla diversas
ceso, por el uso de los mensajes de institucionales también tradicionales dimensiones, las cuales van desde el
texto vía celular en las marchas con- (Beck, 1993; Giddens, 1995; Martín- conocimiento tecnológico hasta el
tra la guerra en Irak, hasta la forma Barbero, 2000; Hopenhayn, 2001). posicionamiento ideológico, pasando
como ciertas comunidades de los por las lecturas del contexto socio-
países del Tercer Mundo se organizan Pero como ese esfuerzo excede los político en el cual y con el cual defi-
políticamente aprovechando nodos propósitos y el aliento de este ejerci- nen sus actuaciones.
tecnológicos (como los telecentros en cio, aquí únicamente vamos a presen-
Latinoamérica), los estudios abundan tar algunas ideas en torno a la relación Hecha esta aclaración –evidente-
apelando a las más variadas perspec- de estas dos cuestiones que hemos lla- mente esquemática–, podemos co-
tivas teóricas y políticas. mado fundamentales. Nos referiremos menzar afirmando que sin duda alguna

VALDERRAMA H., C. E.: MOVIMIENTOS SOCIALES: TIC Y PRÁCTICAS POLÍTICAS N ÓMADAS 95


hemos venido presenciando en las úl- en el pasado. Siguiendo a Castells lectivos que habían venido operando
timas cuatro décadas una paulatina (2001), podemos caracterizar esta bajo esquemas más tradicionales. En
transformación tanto de las prácticas nuevas prácticas a partir de varios ele- efecto, la red es una de las maneras
políticas de los movimientos sociales4 mentos: a) se organizan y movilizan como tanto desde el punto de vista
como de las prácticas discursivas que en torno a valores culturales, es de- organizativo como desde el punto de
sobre ellos ha elaborado la academia. cir, amplían sus reivindicaciones más vista comunicativo funcionan la ma-
De hecho, y en relación con este segun- allá de intereses de clase o intereses yoría de estos movimientos (Castells,
do aspecto, uno de los tantos debates de carácter sectorial y llevan sus lu- 1999 y 2001; Finquelievich, 2000;
álgidos es sobre si realmente existen chas a planos de interés incrustados León, Tamayo y Burch, 2001 y 2005;
“nuevos” movimientos sociales o si es en modos de vida y construcciones Finquelievih y Kisilevsky, 2005)6 . A
el mismo “vino viejo en odres nuevos” de sentido o visiones de mundo. Di- partir de la configuración de nodos
(Mees, 1998). Aquí asumimos con pre- ríamos que los movimientos sociales locales conectados y apoyados por
caución esta diferenciación, para seguir luchan hoy por la configuración de las TIC, los colectivos adquieren di-
puntualizando la perspectiva, pues nuevas prácticas sociales en las cuales mensiones regionales, nacionales y
para algunos especialistas esta distin- cada vez más la cultura deviene en globales.
ción es a todas luces inconveniente y política (Escobar, 1999; Hopenhayn,
lo que más bien se presentan son con- 2001). b) Reemplazan el vacío deja- Sin embargo, es necesario aclarar
diciones nuevas para la acción social do por la crisis de las organizaciones que si bien es cierto que las TIC se
colectiva. Mess (1998: 317) afirma que políticas verticalmente integradas: los constituyen en una especie de plata-
la distinción entre viejos y nuevos partidos tradicionales operan como forma tecnosimbólica; que son un
movimientos carece de utilidad analí- maquinarias clientelistas en función medio esencial de comunicación y
tica básicamente por tres razones: no de los tiempos electorales y otras or- organización en todos los ámbitos de
existe comparabilidad, no existen ar- ganizaciones (sindicatos, asociaciones la práctica social; y que en esta medi-
gumentos sólidos que demuestren el formales de ciudadanos, etc.) se tor- da los movimientos sociales y los
cambio cualitativo, y porque todos los nan ineficientes en términos de la par- agentes políticos lo utilizan como
movimientos son viejos y nuevos a la ticipación ciudadana en la medida en una herramienta para actuar, informar,
vez, en tanto recogen la experiencia y que persisten en mantener una orga- reclutar, organizar, dominar y contra-
se adaptan a las nuevas condiciones. nización y un modelo de comunica- dominar (Castells, 2001); también es
Otros autores le otorgan importancia ción vertical, burocrático y rígido. c) cierto que las TIC no juegan un pa-
a dicha distinción en tanto sugieren Asumen un carácter global –o por lo pel meramente instrumental y la re-
que gracias a la incorporación de las menos lo pretenden–, especialmente lación de los movimientos sociales
TIC en el seno de los movimientos a través de las tecnologías de la co- con ellas se enmarca, entre otras co-
sociales, ha cambiado la práctica, la municación y la información. sas, en la propia apuesta y en las
organización y el discurso en niveles mismas prácticas políticas de los mo-
profundos y no meramente en el ni- En el marco de estos tres rasgos, vimientos sociales. Es decir, el mapa
vel instrumental u organizacional queremos resaltar un aspecto que nos de la relación TIC y movimientos
(Rodríguez, 2002: 6). parece muy potente porque de alguna sociales se configura entre lo que las
manera sintoniza con una tendencia tecnologías permiten hacer, la mane-
Sea como fuere, y más allá de su de la constitución emergente del teji- ra de apropiarlas y usarlas (incorpo-
denominación, no podemos negar do social. Difícilmente podemos ne- rándolas y rutinizándolas) y el
que frente a un cierto agotamiento gar que hoy buena parte de este tejido discurso o práctica discursiva, es de-
de la política tradicional5 y de los y la acción de los sujetos en diferentes cir, el sentido propiamente político
modos de organización interna clási- ámbitos se estructuran a partir de una de los colectivos. De esta manera, las
ca de los colectivos políticos, hoy organización en red (Castells, 1999; apuestas organizativas (jerarquías, re-
estamos ante la presencia de unos Held et al., 1999; Carnoy, 2000). Este des, lugar y función de los nodos, flu-
movimientos sociales que exhiben en tipo de organización es también una jos y producción de información, etc.)
sus prácticas políticas una serie de dimensión fundamental de algunos de y las apuestas participativas (sentidos
rasgos que representan un quiebre los movimientos sociales emergentes y lugares otorgados a la otredad, nive-
con respecto a formas de saber hacer y de la transformación de algunos co- les de decisión y empoderamiento,

96 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


etc.), son el resultado de la tensión les el liderazgo tiende a difuminarse vale la pena resaltar que la mayoría de
entre estos tres elementos: TIC, apro- entre los participantes en tanto cada las prácticas políticas de estas redes se
piaciones y prácticas discursivas. uno, en la medida de su participación realiza en un espacio sociopolítico que
(debatiendo, enviando a sus contac- es una mezcla entre lo virtual y lo pre-
Ahora bien, el uso y apropiación tos correos electrónicos, etc.), se con- sencial, en tanto es a través de relacio-
de las TIC y la configuración de re- vierte en un pequeño líder que nes tanto virtuales como presenciales
des por parte de los movimientos construye su propio nodo8 . Como que se generan, mantienen y proyec-
sociales ha contribuido, junto con dicen Jara y Baumann (2001:s/p), tan las acciones políticas y su inciden-
otros factores7 , al surgimiento de una “los ciudadanos pueden participar ac- cia sobre los centros de toma de
esfera pública cualitativamente dife- tivamente en la difusión de sus opi- decisiones. Es en la continuidad en-
rente. Frente al hecho de que hoy ya niones, debates y cuestiones de tre lo virtual y lo presencial en donde
no existe una esfera pública ni unifi- interés y podríamos decir que se tra- las prácticas políticas de los movimien-
cada, ni atada a los medios de comu- ta de opinión pública sin mediacio- tos sociales le dan cuerpo a los lazos
nicación del Estado (Keane, entre lo local y lo global. Con-
1997: 57 y ss.), es necesario sideramos que las relaciones
resaltar que la nueva con- sociales en línea no se encuen-
dición de la comunicación tran aisladas de las interacciones
global, y especialmente la pre- fuera de línea ni de las media-
sencia de las TIC, ha genera- ciones culturales del mundo
do una esfera pública más presencial; más bien, pensamos
global y autónoma, en la cual que ambas son el resultado de
se reconfigura la información una mutua afectación, inscritas
política y se ejerce cierta sobe- ambas en el campo amplio de
ranía en la medida en que no la cultura y entre las cuales po-
obedece directamente a las re- demos encontrar tanto conti-
gulaciones estatales. En este nuidades como rupturas9.
mismo sentido, se puede cons-
tatar la existencia de una serie Para finalizar este apartado,
de condiciones tecnosim- y en relación con el caso espe-
bólicas para el surgimiento de cífico que nos ocupa, pode-
esferas públicas radicalmente mos decir que viejas prácticas
más desprendidas del referente políticas y de configuración de
Virgen cristiana, c. 1650, madera tallada, taller neogranadino,
territorial y nacional, propi- 1 m. de altura (detalle). Museo de Arte Colonial. Archivo ICC. esfera pública se encabalgan
ciando la circulación de infor- sobre nuevos dispositivos
mación política entre las partes más nes aunque no por ello menos social- sociotécnicos, soslayando muchas de
alejadas del planeta. Sin embargo, lo mente elaborada”. sus características técnicas que po-
más importante para resaltar es la drían potenciar novedosas prácticas
emergencia de una serie de intersti- Así, lo que aquí tenemos es la democráticas y participativas. En efec-
cios de lo público-comunicativo des- presencia de una esfera pública abso- to, no basta con tener una tecnolo-
de los cuales no sólo se pueden lutamente novedosa, que convive gía que posea unas características
expresar las nuevas formas de hacer conflictivamente con otras de carác- potentes en términos de rapidez,
política sino que ellos mismos se ter más tradicional gestadas principal- interactividad, multimedialidad,
constituyen en prácticas políticas mente en y por los medios masivos hipertextualidad; que cuente con es-
desinstitucionalizadas y con alto po- de comunicación de carácter privado. pacios para la creatividad y la argu-
tencial contrahegemónico. Estos in- mentación como chats, listas y foros
tersticios son espacios como las Pero esta esfera pública adquiere de discusión, entre otros; si no exis-
llamadas bitácoras (weblogs en inglés), sentido en la medida en que encuen- te simultáneamente tanto una volun-
las listas de discusión, los foros te- tra solución de continuidad con el tad política de democratizar los
máticos en Internet, etc., en los cua- ejercicio del poder. En este sentido, procesos de configuración de una es-

VALDERRAMA H., C. E.: MOVIMIENTOS SOCIALES: TIC Y PRÁCTICAS POLÍTICAS N ÓMADAS 97


fera pública como las condiciones intervenciones culturales que crean, son “sistemas hechos por el hombre
socioculturales para que los públicos ellas mismas, nuevas culturas y de- que parecen requerir o ser fuertemen-
políticos puedan participar cualifica- marcaciones del campo social”. te compatibles con los tipos particu-
damente en ella. En este sentido, es lares de relaciones políticas”. Este
muy importante saber que la intro- Ahora bien, en el nivel político, tipo de tecnologías están ligadas a
ducción y uso de las TIC en la esfera que es lo que ahora nos interesa, y maneras propias e institucionalizadas
pública no necesariamente significa basándonos en Langdon Winner de ejercer poder. Para el autor, se tra-
más democratización, que el acceso (1987), podemos decir que la rela- ta de procesos que tienen la posibili-
a más información tanto global como ción entre los artefactos y la política dad de modificarse o apropiarse de
local no implica automáticamente se encuentra constituida a partir de manera diferente según los contextos
más poder político o mayor cualifi- dos dimensiones. La primera hace re- o según los usos dados; conllevan en
cación o calidad en la participación ferencia a la forma en que la tecno- sí mismos dimensiones políticas en
pública. Simultáneamente lo el sentido de que adoptarlos
que está en juego son los pro- significa así mismo adoptar una
cesos de democratización de forma de vida, una forma de
los medios y la democratiza- sociedad, una forma de estable-
ción a través de ellos. Las lu- cer determinado tipo de rela-
chas no aluden solamente a la ciones sociales.
conexión, al acceso físico a los
aparatos, a la formación en Para el caso de las TIC,
tecnología y al desarrollo de ambas dimensiones son rele-
ciertas competencias, sino vantes y ambas se implican di-
también al control, especial- rectamente con las prácticas
mente de contenidos, y a la políticas de los movimientos
apertura y perpetuación de sociales, sus rutinas, las inter-
ciertas prácticas democráticas acciones entre los colectivos,
de participación. sus prácticas discursivas, etc. La
primera dimensión, que ha
sido ampliamente documenta-
De instrumento da, alude a la manera como los
a tecnología “Virgen y Niño (cuarterones)”, s. XVIII, óleo/tela (detalle). movimientos sociales las usan
inherentemente Santuario de Bojacá. Archivo: ICC. políticamente. Algunas investi-
política gaciones (Khan y Séller, 2004;
logía –su diseño, producción, uso y Tilly, 2005; Grillo, 2007) han anali-
Partimos del supuesto de que las apropiación– puede utilizarse para zado cómo se conforman redes para
TIC no son meros instrumentos o incrementar “el poder, la autoridad protestar en contra de intervenciones
herramientas de transmisión de in- y el privilegio de unos sobre otros”. militares (en Irak, por ejemplo), para
formación que pueden ser usados de Utilización que va más allá de sus mostrar cómo una gran cantidad de
manera uniforme e indiferenciada propósitos y usos aparentes para los medios independientes y de fuentes
por parte de los diversos usuarios. que fue diseñada y producida. Muchas de emisión no controladas o mani-
Tampoco creemos que sean escena- disposiciones físicas de tecnologías de puladas por los grandes medios de co-
rios y plataformas tecnológicas neu- la comunicación, el transporte o de municación, fueron capaces de
tras en las cuales se desarrollan otra índole, contienen propósitos autogestionar información (caso
dinámicas comunicativas de diverso políticos implícitos o explícitos, cons- Indymedia, verbigracia), dar puntos
orden e intensidad. Por el contrario, cientes o inconscientes. de vista diferentes a los amañados por
como lo afirma Escobar (1999: las comunicaciones oficiales, reportar
331), toda “tecnología inaugura un La segunda se refiere a lo que el las opiniones y acciones antibélicas
mundo, una multiplicidad de ritua- autor denomina las “tecnologías de todo el mundo, y para mostrar
les y de prácticas. Las tecnologías son inherentemente políticas”, las cuales cómo algunos líderes y personas in-

98 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


teresadas usan Internet o la telefo- TIC y en el hecho de que las tecno- dinamizado y fortalecido las prácti-
nía móvil (desde las movilizaciones logías “inauguran mundos nuevos” cas políticas en dos áreas: el trabajo
antiglobalización, hasta las protes- (para retomar la anterior cita de Es- en red y las actividades de comunica-
tas en Filipinas, pasando por las cobar), estos usos y apropiaciones ción e información. En este sentido,
movilizaciones de los mapuches) (instrumentalmente o no), transfor- resaltan las confluencias entre colec-
como herramientas eficaces para la man las prácticas de los movimien- tivos y redes sociales plurales y
coordinación operativa en la orga- tos sociales. Sus rutinas; sus formas diversas que se benefician de los acu-
nización de grandes o medianas organizativas; su relación con los mulados organizativos y propositivos
movilizaciones. otros, con los objetos mismos y con de cada uno de ellos, y “las posibili-
su entorno; sus prácticas discursivas, dades de comunicar, acceder a infor-
Con respecto a la segunda dimen- se ven transformadas. mación, desarrollar y compartir
sión, podemos afirmar que en tanto conocimientos, con severas implica-
los movimientos sociales no son pro- Para mencionar sólo un ejemplo, ciones en el convivir social”. A través
ductores de tecnología10 , la relación llamamos la atención sobre lo que de la experiencia de articulación y
que se construye pasa principalmente posiblemente ha sucedido –y debe confluencia de agrupaciones,
por la experimentación y la creativi- estar sucediendo– con los cambios
dad en los procesos de transferencia, del lugar de la comunicación en la los movimientos sociales han
uso y apropiación de la misma. Es acción colectiva de algunos movi- venido procesando la importan-
decir, está en los propios movimien- mientos sociales. A través de una cia de apropiarse de tales recur-
tos definir la manera como las TIC se investigación realizada a 87 organi- sos, en particular de la Internet,
incorporan en sus rutinas, en el seno zaciones usuarias de la red telemática lo que implica no sólo ser usua-
mismo de sus prácticas políticas. española Nodo 50, los autores encon- rios, sino también profundizar
traron cómo algunas de ellas, gracias en el entendimiento de sus ló-
Pueden optar por acogerse plena- al uso de las nuevas tecnologías, co- gicas para poder sacar un pro-
mente a las plataformas tecnosim- menzaron, por una parte, a centrar vecho pleno. Pero además se va
bólicas que las TIC proponen, las de manera decidida su trabajo políti- perfilando que tienen un rol a
cuales desde su diseño mismo se en- co en torno al mundo de la comuni- jugar en la defensa de los inte-
cuentran generalmente atravesadas cación y la información, y por otra, a reses populares, de cara a la
por los intereses del mercado y por transformar ciertos aspectos organi- orientación del desarrollo e
hegemonías de diverso tipo, o pue- zacionales, como es el caso del tipo y implementación de las NTIC,
den por el contrario re-diseñarlas vía clase de tareas cotidianas y el lugar lo cual implicaría no sólo in-
la apropiación misma, la adaptación que ocupa el espacio físico en su or- cidir en las instancias de deci-
cultural o la transferencia tecnológi- ganización operativa (López, Roig y sión respectivas, sino incluso
ca crítica en función de su propio pro- Sádaba, 2003). reconceptualizar el discurso
yecto político. Por esta razón, sin que dominante y tomar cartas en
las TIC sean instrumentos neutros, Para el caso de América Latina, la disputa de sentidos [sobre
encontramos usos y apropiaciones León, Burch y Tamayo (2001 y 2005), la tecnología y las TIC] (León,
con proyectos que van desde la más en unas recientes investigaciones so- Burch y Tamayo, 2001).
extrema derecha (movimientos xenó- bre este tema, hicieron un seguimien-
fobos, por ejemplo) hasta la más ex- to al equipamiento y acceso a las redes De lo anterior se desprende una
trema izquierda, pasando por toda la electrónicas, a la utilización y la apro- especie de hipótesis: la comunicación
escala de tonalidades entre estos dos piación tecnológica e informativa, al se comienza a volver concientemente
polos –si es que aún este topos (dere- funcionamiento en red y a las políti- política. Podríamos estar asistiendo a
cha-izquierda) nos sirve para compren- cas y estrategias de comunicación de una especie de “giro comunicativo”
der la actual complejidad política de ciertas organizaciones agrupadas en la que va del informacionismo a la cons-
los movimientos sociales–. Comunidad Web de Movimientos trucción conjunta de sentidos. Esta
Sociales. Algunas de las constata- construcción semiótica de lo político
Pero como insistimos en el carác- ciones de los autores hacen referen- no sólo define agendas públicas, par-
ter inherentemente político de las cia a que el uso de las tecnologías ha ticipación, empoderamientos, etc.,

VALDERRAMA H., C. E.: MOVIMIENTOS SOCIALES: TIC Y PRÁCTICAS POLÍTICAS N ÓMADAS 99


además redefine las propias prácticas: La puja del mercado y la puja por el nectados entre sí: formas de activida-
rutinas de acción, dinámicas organiza- control de la propiedad intelectual des corporales, formas de actividades
mentales, los objetos y su uso, un cono-
cionales, incorporación de hábitos, y la libre circulación de las ideas no cimiento de contexto en la forma de
relación con el entorno, relación con es en vano. entendimiento compartido, conoci-
el otro, prácticas discursivas. Esto es lo mientos técnicos, estados emotivos y co-
que puede estar sugiriendo tanto la Pero tampoco hay duda de que nocimiento motivacional.
comprobación de que los movimien- si bien al acceso a las tecnologías de 4 Para efectos de una mejor compren-
tos políticos y ciertas organizaciones la información y la comunicación es sión de nuestro punto de vista, de ma-
nera breve diremos que los movimien-
se consideran, a partir del uso de fundamental para no pocos millo- tos sociales son una red de relaciones
Internet, medios de comunicación, nes de personas de los países del que conecta colectivos heterogéneos.
como la situación inversa: colectivos Tercer Mundo, la cuestión de fon- Dicha heterogeneidad está dada por
la diversidad de formas de acción, por
o medios de comunicación virtuales do es el sentido de las prácticas po- los alcances, por el número de agen-
que devienen organizaciones sociales líticas en los procesos de uso y tes, por las formas organizativas y, en
inscritas en un movimiento (López, apropiación –y si es del caso produc- cierto nivel, por el tipo de intereses.
Roig y Sádaba, 2003: 56). Igualmen- ción– de dichas tecnologías. Es cla- Pensamos también que parte de esta
heterogeneidad se inscribe en una ten-
te es lo que nos puede estar señalan- ro, como lo hemos tratado de decir, sión entre la tradición y el cambio en
do que, por ejemplo, la Comunidad que el sólo acceso a las TIC, o su términos de las prácticas sociales y el
Web de Movimientos Sociales esté, en uso instrumental, no significa inme- ejercicio de lo político, es decir, entre
su propia práctica de trabajo en red, diatamente democratización. Esta lo que se ha denominado viejos y nue-
vos movimientos sociales.
rescatando el histórico vínculo entre pasa por el respeto a la diferencia en
comunicación y acción que “ha veni- los entornos políticos tanto virtuales 5 Entendida como aquélla que se ejerce
en los escenarios tradicionales (parti-
do rompiéndose paulatinamente des- como presenciales, por el hecho de dos políticos, parlamento, etc.)
de hace un siglo y medio con la que el poder ejercido on line tenga 6 Dice Castells (2001: 165): “Los proce-
irrupción del telégrafo y las posterio- solución de continuidad off line, por sos de cambio social conflictivo en la
res tecnologías de la comunicación, la transformación de ciertas prácti- era de la información giran en torno
que –para decirlo en palabras redon- cas políticas aún ancladas en jerar- de los esfuerzos por transformar las
categorías de nuestra existencia a base
das– establecieron el mundo de los quías y exclusiones de diverso tipo, de construir redes interactivas como
‘mass media’ y la consecuente ‘socie- por la posibilidad de globalizar los formas de organización y movilización.
dad del espectáculo’” (León, Burch y procesos locales y regionales, y pasa, Estas redes, que surgen de las resisten-
Tamayo 2001). en fin, por el ejercicio de la sobera- cias de sociedades locales, se proponen
vencer al poder de las redes globales
nía de todos los marginados. para así reconstruir el mundo desde
abajo. Internet proporciona la base
Hacia la soberanía material que permite a estos movimien-
tos movilizarse en la construcción de
una nueva sociedad”. Añadiríamos
Tienen razón los indígenas co- Citas hoy la telefonía móvil, habida cuenta
lombianos cuando afirman que la de los desarrollos tecnológicos que es-
1 Mayúsculas en el original. tán permitiendo una convergencia
actuales TIC se nos metieron sin pe- mediática y la multiplicación de fun-
dir permiso en las malokas, en los 2 SICO: Sistema Indígena de Comunica- ciones en estos pequeños aparatos.
tambos y en las asambleas. Pelearon ción de Colombia. ONIC: Organiza-
ción Nacional Indígena de Colombia. 7 Concentración mediática en grandes
con otras TIC y vencieron: el chasqui corporaciones, privatización de los me-
y el maguaré son un recuerdo del pa- 3 De manera general, podemos decir que dios y consecuente dominio de éstos
las prácticas sociales se configuran en sobre aquéllos de carácter nacional.
sado. Un folklore para delicia de no campos de actividades humanas entre-
pocos ministerios de la cultura de tejidas, que son incorporadas y rutini- 8 La experiencia más reciente para el
los países latinoamericanos. No hay zadas, y que se organizan alrededor de caso colombiano fue el proceso de la
conocimientos compartidos o prácti- organización de la marcha del 4 de
duda de que hoy las TIC son un cam- febrero del presente año contra las
cas de entendimiento compartido
po de lucha, de que la esfera públi- (Schatzki, 2001). Siguiendo a Reckwitz
Farc y el que se está llevando a cabo,
ca que de allí está emergiendo en el momento de la elaboración de
(2002), una práctica social es un tipo de
este artículo, para organizar una ma-
alberga una infinidad de utopías y comportamiento rutinizado que com- nifestación el 6 de marzo contra los
que su control se vuelve estratégico. prende varios elementos interco- crímenes de los paramilitares, el des-

100 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


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VALDERRAMA H., C. E.: MOVIMIENTOS SOCIALES: TIC Y PRÁCTICAS POLÍTICAS N ÓMADAS 101
Internet y cultura digital:
la intervención política
y militante*
nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 102-111

Silvia Lago Martínez**


En el artículo se analizan las transformaciones en las prácticas sociales y la cultura política de colectivos sociales que se
apropian de las tecnologías de la información y del lenguaje audiovisual en su lucha contrahegemónica. Su actividad pasa a
estar centrada en la comunicación y la imagen, integrando las expresiones escritas, visuales, audiovisuales y gestuales de la
cultura contemporánea.
Palabras claves: movimientos sociales, Internet, cibercultura, contrahegemonía, comunicación, redes globales.

No artigo analizam-se as transformações nas práticas sociais e a cultura política de coletivos sociais que se apropriam
das tecnologias da informação e da linguagem audiovisual na sua luta contrahegemónica. Sua atividade começa a se
centrar na comunicação e a imagem, integrando as expressões escritas, visuais, audiovisuais e gestuais da cultura contem-
poránea.
Palavras-chaves: movimentos sociais, Internet, cibercultura, contra hegemonia, comunicação, redes globais.

In this article it is analyzed the transformation of social practices and political culture of social collectives. They are
appropriated the information technologies and audiovisual languages in their counter hegemonic struggle. The centre of
activity is the communication and the image, integrating the writing, visuals, audiovisuals and gesture of the contemporary
culture.
Key words: social movements, Internet, cyber culture, counter hegemony, communication, global nets.
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 22-I-2008 – ACEPTADO: 20-II-2008

* Este texto se basa en resultados de la investigación “Internet: un nuevo campo


para la acción colectiva”, que se lleva a cabo en el Instituto Gino Germani de la
Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Participan en proyecto Ana Marotias,
Mirta Mauro, Guillermo Movia y Marilina Winik, que han contribuido a la
producción de información y a los resultados de la investigación.
** Socióloga, Investigadora del Instituto Gino Germani y Profesora de la Facultad
de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (Argentina). E-mail:
silvialago@fibertel.com.ar

102 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


L as políticas neoliberales de y del lenguaje audiovisual en su lu- en las tecnologías digitales, son incor-
las últimas décadas, el desarrollo del cha contrahegemónica. poradas desde fines de los noventa
capitalismo trasnacional, la sociedad por los movimientos de resistencia
globalizada y las tecnologías de la in- En la vida cotidiana los medios global a nivel mundial, y en Argenti-
formación y la comunicación (TIC) electrónicos, la fotografía en la pren- na por diversos colectivos sociales y
están produciendo cambios de gran sa escrita, el cine o la televisión gene- culturales involucrados en las luchas
magnitud que obran desigualmente ran imágenes como parte de sus de los movimientos sociales.
sobre los territorios, los Estados-na- actividades propias de producción,
ción y las diversas formas de acción recepción y distribución que operan Las tendencias más relevantes en
individual y colectiva. Estas transfor- como formas de acción social. Estas relación con las luchas sociales de este
maciones alcanzan la cultura y a la formas de acción social, con fines de período, permiten contextualizar al-
política de la sociedad global1 , de protesta y denuncia, son desplegadas gunas transformaciones en la interven-
manera tal que las formas do- ción política y en el proceso
minantes de mediación sim- de acción colectiva: mun-
bólica se han consolidado en dialización de la protesta y si-
un discurso hegemónico y, en multaneidad de acciones de
consecuencia, en lógicas de resistencia; nuevas formas
dominación y desigualdad organizativas basadas en redes
social. El surgimiento de un descentralizadas y horizontales
nuevo paradigma tecnológico y en el trabajo colectivo con
–organizado en torno a las soporte en Internet; relevancia
nuevas tecnologías de la infor- de la comunicación en los pro-
mación– hace que la misma cesos de activismo social y po-
información se convierta en el lítico (Sabada y Roig, 2004:
producto del proceso de pro- 203-206); nuevas estrategias de
ducción2 . En este escenario acción colectiva y estética de
las TIC juegan un papel cen- la protesta; e integración de la
tral en el nuevo contexto comunicación y la imagen en
ideológico, político y cultural expresiones escritas visuales,
del denominado pensamien- audiovisuales y gestuales.
3
to único . El caso de las co-
municaciones es particular
por tratarse de un área de Los movimientos
importancia estratégica en sociales y la
Joaquín Gutiérres, “Marqués de San Jorge”, 1775, óleo/tela,
términos del proceso de re- 145 x 106 cm (detalle). Museo de Arte Colonial. intervención
producción global, pues el Archivo fotográfico del ICC, 1975. política
mundo se encuentra ahora
interconectado y los actores operan también por redes de colectivos y Hacia los años ochenta se comien-
en una amplia red de interacción que movimientos sociales a través de la zan a denominar nuevos movimientos
trasciende las fronteras nacionales y radio y la televisión comunitarias, sociales a aquellos actores colectivos
geográficas (Lago et al., 2006: 14-16). portales en la Red, radios por Inter- identificados con valores más genera-
net, fotografía y video, arte militante les y universales que los específicos y
En esta dirección, el presente tra- y otras experiencias que centran la ac- sectoriales de los movimientos tradi-
bajo tiene por objetivo observar las tividad en la comunicación y la ima- cionales, entendiendo como tales prin-
transformaciones en las prácticas so- gen, integrando las expresiones cipalmente al movimiento obrero,
ciales y en la práctica política de co- escritas, visuales y gestuales. articulado a la sociedad industrial.
lectivos y movimientos sociales que
se apropian de las tecnologías de la Nuevas formas de intervención Alberto Melucci (1994: 164) se-
información y la comunicación (TIC) política, con soporte en Internet y ñala que estos movimientos no son

LAGO MARTÍNEZ, S.: INTERNET Y CULTURA DIGITAL: LA INTERVENCIÓN POLÍTICA Y MILITANTE N ÓMADAS 103
nuevos sino que “combinan formas vimientos por los derechos civiles en Así, en la década del noventa sur-
de acción que conciernen a diferen- Estados Unidos. gen las grandes movilizaciones socia-
tes niveles o sistemas de la estructura les articuladas internacionalmente5
social, implican diferentes orientacio- La virulencia de los problemas que se expresan como la confluen-
nes y pertenecen a diferentes fases de generados por la globalización en cia de movimientos opositores al ca-
desarrollo de un sistema o a diferen- América Latina y en el mundo obra pitalismo global y a las políticas
tes sistemas históricos”. De manera como disparador para la gestación de neoliberales. Este ciclo de moviliza-
que es posible identificar las nuevas movimientos sociales en contra del ciones se inicia con el encuentro
formas de acción de los movimien- modelo neoliberal, que incluyen en intergaláctico llevado a cabo por el
tos contemporáneos como caracterís- su seno diversas expresiones de los Ejército Zapatista de Liberación
ticas de un contexto sistémico opositores al pensamiento único. Nacional (EZLN) en 1996, conside-
diferente al del capitalismo industrial. Alain Touraine (2000) alerta sobre la rado la primera convocatoria inter-
aparición de nuevas preocupaciones y nacional contra la mundialización
Clauss Offe (1992), por su parte, nuevos horizontes para los movimien- neoliberal6 . Posteriormente, la pro-
afirma que se observa la aparición de tos sociales, muchos de los cuales tan testa en la ciudad de Seattle, en no-
un nuevo paradigma de acción colec- sólo se pueden explicar a partir de las viembre de 1999, marca el comienzo
tiva a través de los nuevos movi- acciones que son capaces de propo- simbólico de las sucesivas moviliza-
mientos sociales, entendido como ner y de ejecutar en un mundo de ciones de carácter global denomina-
configuración de actores, contenidos, flujos de comunicación en red. das por sus actores contracumbres,
valores y modos de actuar en conflic- Boaventura de Sousa Santos (2001) puesto que se convocan en coinci-
tos políticos-sociales. Consecuente- indica por su parte que la actuación dencia con las reuniones de las ins-
mente establece un contraste entre el de movimientos y organizaciones so- tituciones que regulan los acuerdos
nuevo paradigma, expresado en los ciales en el contexto mundial está vin- comerciales globales (Organización
movimientos sociales emergentes, y culada, por un lado, a la emergencia Mundial del Comercio (OMC),
el viejo paradigma, analizando cuatro de temas que por su naturaleza son Fondo monetario Internacional
tipos de organizaciones: ecologistas globales (la sustentabilidad del plane- (FMI), Banco Mundial (BM), Grupo
o de protección del medio ambiente ta, la violación de derechos humanos, de los ocho países más poderosos
(entorno natural y entorno urbano); problemas ambientales, la afirmación (G8) y diversos acuerdos regionales).
movimientos por derechos humanos de identidades de sexo, etnia, nacio- En América Latina se consolidan las
(principalmente feminismo); pacifis- nalidad, etc.); y, por otro, a la posibi- luchas contra el Área de Libre Co-
mo y movimientos por la paz; movi- lidad de que grupos subordinados, mercio para las Américas (ALCA), y
mientos que propugnan formas movimientos sociales o regiones, se el Foro Social Mundial (FSM) en-
alternativas o comunitarias de pro- organicen trasnacionalmente en defen- cuentra su primer escenario en Por-
ducción y distribución de bienes y sa de intereses comunes, y usen en su to Alegre, Brasil, en el año 2001.
servicios. beneficio las posibilidades de inter-
acción creadas por el sistema mundial. Estas redes internacionales deno-
Estos movimientos adquirieron minadas movimientos antiglobalización
muchas veces relevancia internacional Con estos atributos, los movi- o de resistencia global, se organizan en
(ejemplos clásicos son el movimien- mientos sociales se apropian del es- torno a nodos, cada punto de articu-
to ecologista denominado de supervi- pacio de los flujos4 , las redes son cada lación de la red es uno de ellos y allí
vencia y el feminismo llamado de vez más amplias y comienzan a reali- se crean las posibilidades concretas
emancipación). El inicio del accionar zarse encuentros y acciones de orga- de una acción. La novedad es que
de estos “nuevos” movimientos sue- nizaciones y movimientos sociales y están conectados en red a través de
le identificarse con los movimientos sindicales mundiales. La estructura de las herramientas de Internet que re-
estudiantiles del 68 en Francia, las los mismos se plantea de forma des- sultan imprescindibles para su actua-
marchas contra la guerra de Vietnam centralizada y en red, reflejando y ción y para el rendimiento de sus
en todo el mundo, contra las armas contrarrestando la lógica de domi- territorios de influencia y acción
atómicas en Gran Bretaña y la Repú- nación –también en red– de la socie- (Castells, 2001). Aprovechan el de-
blica Federal de Alemania y los mo- dad contemporánea. sarrollo de los medios de comunica-

104 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


ción y transporte para efectuar las ac- ción y en la imagen, integrando con to: “A partir del uso de Internet, hay
ciones colectivas globales o promo- inteligencia las expresiones escritas, dos cosas muy claras, una es que la
ver redes de apoyo transnacional. La sonoras, visuales y gestuales. La inten- participación interna es mucho ma-
capacidad de organizar una acción co- ción no es globalizar la experiencia uni- yor, hay más gente que accede, y esto
mún a través del ciberespacio –como ficándola, sino recrear formas de ha abierto mucho el panorama, hay
los Días de acción global–, la construc- cooperar, donde cada proceso local mucha más gente que participa en
ción organizativa del FSM y la conti- tendrá su propio lenguaje y forma de más cosas, más redes, y por último,
nuidad de la agenda de acciones coordinación. facilita el acceso a los medios”. (R.P.
globales representan un ejemplo de Amigos de la Tierra, 2006)7 .
esta experiencia. La comunicación en El intercambio de flujos informa-
tiempo real desde cualquier punto tivos en la Red tiene lugar fundamen- Incluso los movimientos con
del planeta involucra un salto en la talmente a través de las páginas menos recursos y dificultades para el
comprensión del tiempo y del acceso, como el movimiento
espacio de manera que las campesino, utilizan las herra-
identidades y las funciones mientas de Internet, aunque
sociales que estaban estrecha- el esfuerzo sea muy grande.
mente relacionadas con el lu-
gar físico pasan a redefinirse Hasta hace muy poco, cuan-
paulatinamente. do no teníamos computado-
ra para consultar el e-mail
yo viajaba a Formosa, a la
Nuevas formas ciudad, 280 Km. o a Clo-
organizativas rinda, a 150 km. […] noso-
tros creemos que hay que
La organización de las utilizarlo para difundir las
actividades reposa en redes actividades, para contactar,
horizontales; se promueven ac- para articular con otras or-
ciones autónomas, descentra- ganizaciones, para fortalecer-
lizadas y creativas que sumen se entre organizaciones y
adhesión y apoyo activo a la pro- para crear un espacio virtual
testa. En su accionar se obtie- más amplio que nos unifi-
nen intervenciones efectivas y que, por lo menos podamos
un gran impacto informativo. coordinar, articular cosas (B.
El ciberespacio ofrece al acti- J., Movimiento Campesino
vismo social nuevas herramien- de Formosa, 2006.)
tas de intervención política Joaquín Gutiérres, “Marquesa de San Jorge”, 1775,
óleo/tela, 145 x 105 cm (detalle). Museo de Arte Colonial.
como las campañas virtuales, el Archivo fotográfico del ICC, 1975. El efecto multiplicador
correo electrónico, los grupos de la herramienta favorece la
de discusión, foros, boletines, mani- electrónicas propias o portales colec- circulación de la información que
fiestos on line, portales colectivos, sites tivos, de las listas de distribución y puede ser retomada por otras orga-
de las organizaciones y agencias de correo electrónico convencional y los nizaciones. La ciberpágina, por su
información alternativa o contra-infor- foros de debate; también de las agen- parte, no sólo permite la difusión y
mación. Estas acciones son comple- cias de noticias digitales. Las listas de comunicación sino que le otorga al
mentarias a la movilización y a las distribución y el correo electrónico movimiento una mayor visibilidad
asambleas, marchas, actos públicos, se revelan como las herramientas de a nivel nacional e internacional. La
material gráfico, radio y televisión co- Internet más utilizadas; se usan para complejidad de los sitios electróni-
munitaria, fotografía, cine, arte polí- la comunicación interna de la orga- cos varía según la capacidad de la or-
tico callejero y otras experiencias que nización y para relacionarse con los ganización; las internacionales como
centran la actividad en la comunica- medios y la sociedad en su conjun- la Marcha Mundial de las Mujeres,

LAGO MARTÍNEZ, S.: INTERNET Y CULTURA DIGITAL: LA INTERVENCIÓN POLÍTICA Y MILITANTE N ÓMADAS 105
ATTAC, la Vía Campesina y muchas ción sobre el Mocase […] Los mentan estrategias de distribución y
otras, presentan los contenidos en medios lo que hacen es acom- diseminación de la información como
varios idiomas, documentos, publi- pañar o fortalecer esos espa- la impresión de los boletinos electró-
caciones, boletines electrónicos, fo- cios. El Mocase no tiene un nicos y su distribución en papel y toda
tos y otras imágenes. periódico, pero seguro hay la producción gráfica producida por
muchos periodistas alternati- los colectivos o grupos de apoyo a los
Si bien es cierto que el desarrollo vos o medios que hablan del movimientos sociales, además de las
de las tecnologías de la información y Mocase. (N.G., Movimiento reuniones, asambleas, radios, etc., don-
la comunicación ha producido una Campesino de Santiago del de circula la información.
caída en los costos tanto del equi- Estero, 2006).
pamiento informático como de Es evidente que no todos
las conexiones a Internet, el los que forman parte de los
tema de la llamada brecha digital movimientos y organizaciones
no se agota allí. Uno de los obs- sociales, menos aún los de
táculos con los que muchos mo- base popular como el movi-
vimientos sociales se encuentran miento campesino, tienen po-
a la hora de explotar las poten- sibilidades de acceso a la Red,
cialidades de las TIC, y en espe- lo importante es que el movi-
cial de Internet, es la falta de miento como tal implementa
conocimiento en el manejo de estrategias de visibilidad en
las herramientas informáticas y Internet y de apropiación co-
las posibilidades de contar con lectiva de sus beneficios.
equipamiento y conexión8 . En
este sentido, la organización en
red propia de los movimientos Relevancia de la
sociales potenciada por el uso comunicación
de la Red facilita la cooperación
entre movimientos sociales con La red de comunicación
distintas trayectorias y niveles de electrónica sustenta las articu-
entrenamiento en el uso de TIC. laciones de lucha global, de
manera que ésta no sólo se con-
Un portal como la Comu- centra en el enfrentamiento
nidad Web de Movimientos real sino que también se ubica
Sociales forma parte de varios en un plano simbólico. Como
Pedro José Figueroa. “Caycedo y Flórez”. c. 1825, óleo/tela.
ejemplos en esta vía: brinda un Museo Nacional. Fotografía F. Urbina, 1979. los movimientos se ven obli-
espacio a organizaciones que no gados a superar la frontera
pueden diseñar y sostener su propia Otro ejemplo de cooperación tec- mediática, la visibilidad del conflicto
página, al tiempo que nuclea y pro- nológica es el que brindan las organi- es tan importante como su enfrenta-
mueve las actividades más importan- zaciones que promueven el software miento. El acceso a instrumentos de
tes que organizan; cuenta además con libre; por ejemplo, el proyecto de comunicación social globalizados cam-
su propia agencia de noticias: la Minga Software Livre Mulheres de Brasil pone bió las estrategias políticas e Internet
Informativa de Movimientos Sociales. el acento en las dificultades que en- se constituyó en un centro de opera-
frentan las mujeres para acceder a ciones. La mundialización de las lu-
La experiencia es a través de Internet, de manera que opera como chas permitió el acceso a amplios
los encuentros con las demás grupo de apoyo en cuestiones tecno- públicos, además de la creación de
organizaciones, página web lógicas para varias organizaciones del servicios alternativos de noticias, ca-
no porque no hay, pero si movimiento de este grupo pobla- denas de correos electrónicos y sitios
entrás en la Vía Campesina cional, entre ellas la Marcha Mundial interactivos de información. La popu-
se van a enterar de informa- de Mujeres. Asimismo, se imple- larización de la Red provocó un cam-

106 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


bio de actitud en los movimientos, se que tengan muchas cosas nuestras, ma- la acción que funcionan como mar-
comenzó a dar un lugar específico a la teriales” (V., Movimiento de Desocu- co de referencia, a saber: el respeto
comunicación y se formaron áreas o pados Teresa Rodríguez, MTR, 2006). por la diversidad, la heterarquía, la
departamentos de prensa y comunica- descentralización, la autonomía, la
ción, que significaron la ampliación Esta agencia funciona como una creatividad, la acción directa, la no-
del equipo de trabajo, del espacio físi- red de contrainformación9 que trascien- violencia y la desobediencia civil.
co y del equipamiento y la relación de el espacio físico y establece una rela-
permanente con los medios alternati- ción dialéctica entre lo global, lo local La agenda de las jornadas de pro-
vos: “Los medios alternativos siempre y lo regional, lo que contribuye a una testa mundial se programa en forma
levantan información, no es que ten- mirada crítica sobre la propia realidad consensuada por sus organizadores.
gamos la exclusividad con algún me- social y a la incorporación de proble- En estos días los distintos movi-
dio alternativo. Todos los que se máticas y formas de lucha que se llevan mientos de todos los países realizan
quieran relacionar con el movimien- a cabo en otras partes del mundo. Se actividades de protesta en forma des-
to campesino, está todo bien, pero no trata de adelantar acciones y trabajar en centralizada, autónoma y simultánea-
tenés una red” (N.G., Mocase, 2006). forma conjunta con los movimientos mente, aunque siempre hay un punto
sociales, publicando luego noticias en de acción nodal donde confluyen sus
En 1999, en la ciudad de Seattle, el portal, con lo cual no es sólo un intervenciones.
se crea Indymedia –la agencia de noti- medio que publica lo que no aparece
cias en la Red más extendida a nivel en los grandes medios sino también una En las movilizaciones se ponen en
mundial– para cubrir las protestas forma de hacer política. Indymedia es práctica diversas estrategias de acción
contra la reunión de la Organización sólo una de las agencias de noticias en directa: bloqueos, ocupación de es-
Mundial de Comercio (OMC). Es un la Red, existen muchas otras de alcan- pacios públicos, caravanas intercon-
colectivo formado por periodistas in- ce internacional y local como Nodo50 tinentales, entrenamientos prácticos
dependientes y activistas cuya caracte- que hospeda, como proveedora de ser- sobre métodos de resistencia no
rística fundamental es la posibilidad vicios de Internet, a casi 1200 organi- violenta a la represión policial; y ac-
de que cualquier persona pueda con- zaciones de todo el mundo. ciones de representación directa:
vertirse en un corresponsal y publicar protestas simbólicas y de fuerte conte-
sus propias noticias. El sitio fue muy El FSM alcanzó un enorme im- nido lúdico (fiestas en la calle, carna-
visitado durante la protesta, lo que pacto en la opinión pública mundial val anticapitalista, festival de arte
llevó a que se abrieran alrededor de en gran medida gracias a la creación político, dramatizaciones públicas,
cincuenta centros de información en de una red de comunicación alterna- acciones (in)formativas, acciones de
todo el mundo. En Argentina, Indy- tiva, en sus inicios impulsada por la esclarecimiento popular como escra-
media nace en abril de 2001, acompa- agencia Inter Press Service (IPS) y por ches y tribunales de justicia popular),
ñando las movilizaciones contra el Le Monde Diplomatique. En Internet pegatinas, sténcil, afiches, serigrafías,
ALCA en Buenos Aires, y a partir de se destaca la labor de la Minga Infor- “hackeos” y ciberactivismo. Estas ac-
las protestas del 19 y 20 de diciembre mativa de los Movimientos Sociales ciones se caracterizan por la produc-
de 2001 registra un altísimo crecimien- y el trabajo de redes como la Asocia- ción de imágenes y signos de gran
to tanto de visitas como de correspon- ción Latinoamericana de Información creatividad e imaginación, con el apor-
sales. De este modo se genera una (Alaic) y la Asociación Mundial de te de artistas militantes. En Buenos
relación muy estrecha con los movi- Radios Comunitarias (Amarc). Aires, la primera jornada de protesta
mientos sociales y organizaciones y un local en el marco de los Días de acción
alto grado de participación al tener un global, se realizó en abril del año 2001
espacio de publicación, intercambio Diversificación de las y aglutinó a diversas organizaciones y
y opinión. “Bueno, Indymedia es un estrategias de acción partidos políticos de izquierda en la
grupo que ha trabajado mucho con colectiva y la estética City Porteña. Entre las acciones se
nosotros. Cada vez que hacemos una de la protesta organizó un dramatización denomi-
invitación a nuestras inauguraciones o nada Carnaval contra el capital que
a nuestro trabajo, ellos siempre han Los movimientos poseen una cla- originalmente creó el colectivo
estado, siempre han venido y eso hace ra definición de principios guías para Reclaim the Streets (RTS) en Estados

LAGO MARTÍNEZ, S.: INTERNET Y CULTURA DIGITAL: LA INTERVENCIÓN POLÍTICA Y MILITANTE N ÓMADAS 107
Unidos en el año 1999; también es podría sostener. La diseminación de los de contrainformación en la Red;
un término utilizado para denotar un medios de representación por medio nodos locales de movimientos inter-
tipo de acción política. “Son aconte- de la Red es uno de los grandes cam- nacionales.
cimientos totalmente autónomos y bios que ha transformado las posibi-
multidimensionales. Estos tienen su lidades del activismo político. El incremento de las luchas so-
parte intelectual, su parte cultural, su ciales encuentra su punto más álgido
parte antagonista y su parte comu- Yo creo que básicamente en el estallido social de diciembre de
nicacional. Posiblemente estas fueron Internet es el lugar donde nos 2001, bajo el lema “que se vayan to-
las cuatro dimensiones de aquellos alimentamos, las fotos noso- dos”. La sociedad se expresa por me-
acontecimientos autoproducidos, tros las transmitimos por dio de formas inéditas y tradicionales
una forma de acción directa a medio Internet, trabajamos en un de protesta, desde el “cacerolazo”
camino entre lo violento y lo carna- 70% en digital o casi un 80 o hasta la intervención violenta del es-
valesco” (Holmes, 2005: 228). un 90%, nos organizamos no- pacio público con ataques a los sím-
sotros por Internet, nos reuni- bolos asociados al capitalismo global.
Se adoptan consignas, logos y mos cada tanto una vez por Fotos y filmaciones, tomadas por
colores, que refieren a las caracterís- semana, a veces dos a veces activistas de medios alternativos, cir-
ticas globales y universales de su lu- cada más tiempo pero Internet culan en el ciberespacio y desenmas-
cha: “Estamos en todas partes. ¡Que es el lugar que nos mantiene caran a los medios tradicionales.
nuestra resistencia sea tan global conectados estemos donde es-
como el capital!, Justicia global. Otro temos (S., Cooperativa de Fo- Avellaneda el 26 de junio de
mundo es posible”. Utilizan estrate- tógrafos- SUB, 2007). 2002, la fotografía si ahí
gias de la propaganda y la publicidad: irrumpe en la realidad políti-
ca tanto que le corta la carrera
Intervenir el espacio público su- Prácticas antagonistas al presidente Duhalde por es-
pone alterar una lógica de co- culturales, sociales y tar muy implicado y compro-
municación, por eso la mayoría políticas en Buenos metido con los dos asesinatos
de las cosas que hicimos o que Aires de Kosteki y Santillán. El he-
hacemos un poco usan el len- cho de que las imágenes ha-
guaje cotidiano de la publicidad, En Argentina, la década del no- yan aparecido y con la fuerza
por ejemplo, porque lo subvier- venta se caracteriza por un enorme que aparecieron en ese mo-
te [...] un afiche que puede ser aumento de la conflictividad social y mento marcó para mi hito de
una pared escrita que puede ser política. La virulencia de las conse- un para qué podría servir la
una acción o que puede ser un cuencias de la política neoliberal de fotografía, aunque en ese mo-
grupo de gente caminando de los años ochenta y la búsqueda de mento los medios como Clarín
determinada manera (M., Mu- justicia a los crímenes de la última que tuvo la foto y la escondió
jeres Públicas, 2007). dictadura militar (1976-1983), pro- y después la salió a mostrar al
piciaron el surgimiento de movimien- otro día en una maniobra en-
Brian Holmes (2005: 225-227) tos sociales de gran envergadura, cubierta para intentar tapar lo
señala que la dimensión estética y como el movimiento de desocupados que no se podía tapar porque
comunicativa de la acción política (piquetero) y el movimiento de dere- habían aparecido imágenes de
contemporánea es absolutamente cen- chos humanos. Son varias las vertien- fotógrafos que no trabajaban
tral y está totalmente entrelazada con tes de los grupos de referencia: grupos en el medio y que habían
la cuestión de la representación. Es- de artistas que despliegan su acción irrumpido en la realidad, se
tos medios son complementarios a en torno a la gráfica, la representa- estaba acostumbrado a que las
la acción directa y con Internet se ex- ción teatral y otras acciones de fuerte fotos aparezcan en los medios
tienden creando una representación a es- impacto visual y estético; docu- a partir de los trabajadores de
cala y una multiplicidad de significados mentalistas y video activistas; fotógra- prensa de los medios (S., Coo-
de tal dimensión que una experiencia de fos que producen reportajes, ensayos, perativa de Fotógrafos SUB,
acción directa estrictamente corpórea no noticias y fotos de archivo; agencias 2007).

108 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


En los últimos años de la década creativa escapa de los espacios tradi- comunicativa, laboratorio de comu-
de los noventa y los primeros años del cionales y legitimados de exhibición nicación y recursos contra-hegemó-
nuevo milenio, en la ciudad de Bue- para volcarse a la esfera pública urba- nicos. Estas son estrategias para
nos Aires grupos de jóvenes, artistas mi- na bajo múltiples formatos que van reapropiarse y reformular el espacio
litantes y activistas del mundo de la desde el esténcil a la acción perfor- urbano, en colaboración con otros
cultura comienzan a implementar for- mativa, pasando por las intervencio- actores sociales.
mas particulares de activismo basadas nes sobre señales y carteles.
en comunicaciones visuales, básicamen- Este fenómeno trae aparejada una
te icónicas, coincidentes con manifes- [...] partimos justamente de esta serie de propuestas de tipo parti-
taciones y otras acciones de protesta y idea de que vivimos en un ca- cipativo, y en la militancia ejercen la
denuncia10 , similares a los días de ac- pitalismo semiótico plagado de acción directa en las calles de la ciu-
ción global pero asociadas con las pro- sentidos, significaciones, imá- dad. Las acciones se viven directamen-
blemáticas locales utilizando el lenguaje genes, digamos con sentidos te como conflicto y antagonismo, y,
simbólico mucho más que la palabra. específicos y orientadas en un por otro lado, son eventos mediados
que pueden introducir en la
El escrache11 pasa a ser esfera pública mensajes que di-
una modalidad de denuncia y fícilmente se proyectaban antes
protesta que es acompañada hacia el exterior (Holmes,
por dramatización y otras for- 2005). Surge así una construc-
mas de representación. La ción colectiva enorme en el
obra Aquí viven genocidas, una campo cultural que representa
propuesta de señales concep- una particularidad donde la ex-
tualmente referidas a la justi- periencia se vuelve interesante
cia, creada para acompañar a también para el exterior. Los
H.I.J.O.S en sus escarches, fue colectivos se articulan con
una producción conmovedo- otros grupos de América Lati-
ra y de alto impacto. na y Europa con visiones simi-
Personaje popular. Talla en madera policromada,
20 cm de altura, c. 1770 (detalle). Museo de Arte Colonial. lares de la práctica política y
La consigna: “infiltrarse en Archivo fotográfico: ICC, 1977. activista. Participan de mues-
el lenguaje del sistema y gene- tras, festivales, encuentros, etc.,
rar así pequeñas alteraciones buscan- mismo sentido y la idea es y de las acciones de protesta que se
do desenmascarar o hacer evidentes reapropiarse de esas herramien- emprenden en otras ciudades. Internet
los juegos de relación del poder, a tas para intervenir ese imagina- posibilita el intercambio de los gru-
través de la denuncia”. rio dominante y de repente crear pos pero también la difusión de la pro-
un nuevo imaginario [...] de al- ducción mediante la denominada
Desde distintas posiciones estos guna manera instalar imágenes cultura copyleft.
grupos o movimientos culturales in- o discursos que tengan que ver
tervienen en el ámbito urbano a con cuestiones mas vinculadas Realizamos un trabajo muy mi-
partir de diversas estrategias de comu- a la resistencia. Nosotros con- nucioso sobre la imagen para
nicación, para unos la acción co- cretamente por fuera de los producir recursos para la comu-
municativa se basa principalmente en ámbitos de los movimientos so- nicación de los movimientos
subvertir los mensajes institucionales ciales sabemos que el trabajo sociales bajo licencias copyleft en
vigentes y establecer una simbología sobre la imagen es una buena donde todo lo que se produce
que haga visible el mensaje oculto manera de llegar al común de está en la página y puede ser
mediante estrategias de ruptura, para la gente (J., Iconoclasistas, 2007). utilizado, reapropiado, tergiver-
otros, en su actividad adquieren un sado y propiciamos la libre cir-
valor mayor los mecanismos utiliza- Las organizaciones entienden su culación para la lucha y la
dos para la denuncia y las posibilida- actividad como despliegue creativo, resistencia de otros movimien-
des de confrontación real. Su fuerza activismo, intervención, guerrilla tos (J. Iconoclasistas, 2007).

LAGO MARTÍNEZ, S.: INTERNET Y CULTURA DIGITAL: LA INTERVENCIÓN POLÍTICA Y MILITANTE N ÓMADAS 109
[...] Participamos también de dia- no sólo de las TIC (especialmente de como productores de subjetividades
rios, nos manejamos con la cul- Internet), sino de los lenguajes, sím- contemporáneas. Esta es la caracte-
tura copyleft también a la gente bolos, discursos y modelos organi- rística central de la nueva cultura po-
que tiene sus publicaciones y zativos que van asociados a ellas y el lítica y la paradoja de Internet en
que estamos más o menos en intercambio translocal, caracterizan tanto espacio de circulación no-mer-
la misma movida, damos nues- los procesos de movilización y resis- cantil de signos e imágenes.
tras fotos para que las bajen sin tencia de los últimos años. Internet
problemas, las puedan utilizar brinda otro campo desde donde dar En América Latina, las formas
para sus publicaciones, nos batalla y proponer un espacio con- emergentes de práctica política, en un
manejamos por diferentes ám- tra-hegemónico, la información y la escenario de movimiento global, tu-
bitos con nuestros “standcito”, fluidez de la comunicación pasan a vieron enorme resonancia, no sólo
nuestros libros revistas y las ser un requisito indispensable para por la manera en que se difundieron
cosas que vamos juntando (G. articular la mayor parte de sus accio- estas políticas en todo el mundo, sino
SUB, 2007). nes y para la distribución de la inno- también porque han influido en
vación cultural en esta materia. Se muchas acciones y luchas. EL FSM
Su práctica cultural y social ha construyen acciones colectivas en fun- se inició en Latinoamérica, y los
modificado la cultura política del ción de problemáticas locales articu- movimientos sociales de la región
activismo local, sin desconocer que ladas con las globales, o al revés, y adquirieron visibilidad y apoyo inter-
subsiste una contradicción evidente los movimientos se valen de las redes nacional, siendo capaces de desarro-
entre los movimientos que luchan por para nivelar las relaciones de poder llar una fuerza antagónica a nivel local
un sentido de la representatividad que se dan entre ambos espacios. en articulación con otras organizacio-
política clásica de visibilidad, de in- nes, generando de tal forma un mo-
clusión, con una concepción moder- Aún con distintas formas de in- vimiento de movimientos sociales.
na de los derechos sociales, una tervención y escalas globales o loca-
comprensión delegativa en última ins- les, los colectivos y movimientos
tancia de la acción política (Holmes, sociales estudiados comparten aspec-
2005) y los colectivos objeto de nues- tos esenciales: la actividad se centra Citas
tro estudio, que se articulan y actúan en la comunicación y en la imagen;
en una nueva concepción cultural y se reapropian del espacio simbólico 1 Scott Lash (2005: 59-61) señala que
social distinta de las formas de identi- para intervenir en el imaginario do- se produce la transición de una socie-
dad industrial nacional a una cultura
dad política clásicas, como se ha de- minante y otorgar nuevos sentidos, informacional global y se pregunta
mostrado hasta aquí. Esta producción significaciones e imágenes desde prác- cuáles son las consecuencias para la
cultural con fines contra-hegemónicos, ticas comunicacionales; vinculan sus política en una era cuyos principios
constituye un núcleo generador de formas de intervención y de acción a fundamentales comienzan a ser reem-
plazados por tres nuevas lógicas: el
identidades grupales, que reemplazan la idea de contra-información (cultu- principio de lo nacional es desplazado
las identidades exhibidas por otros ral y política); la organización inter- por el principio de lo global; la lógica
movimientos a partir de su propia na está basada en el trabajo colectivo de la información desplaza la lógica
industrial; la lógica de lo cultural des-
condición; los movimientos de des- y en producciones de libre circula- plaza a la lógica de lo social.
ocupados son un ejemplo, así como ción; se apropian de Internet y sus
2 Manuel Castells (1997: 47, nota 33) es-
los movimientos sindicales, de larga herramientas y se articulan en red tablece una distinción analítica entre las
trayectoria en Argentina y con un im- construyendo acciones y proyectos nociones de sociedad de la información y
portante protagonismo en el escena- colectivos a nivel local, latinoameri- sociedad informacional: en primer térmi-
rio político actual, son otro. cano y mundial, donde lo local es el no destaca el papel de la información en
la sociedad, reconociendo que ha sido
lugar de anclaje cultural y territorial. fundamental en todas las sociedades; el
El conflicto no sólo se produce en la término informacional “indica el atribu-
A modo de síntesis esfera de lo político y social sino tam- to de una forma específica de organiza-
ción social en la que la generación, el
bién en la producción cultural, en la procesamiento y la transmisión de la in-
La incorporación del lenguaje producción de imágenes y la circula- formación se convierten en las fuentes
audiovisual, la apropiación creativa ción de signos, entendidos estos fundamentales de la productividad [...]”.

110 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


3 Ignacio Ramonet, director de Le 8 En Argentina no se cuenta con infor-
Monde Diplomatique, acuña el térmi- mación oficial actualizada acerca del nú- Bibliografía
no “pensamiento único” en una edi- mero de usuarios de Internet. La em-
ción de ese diario de 1995 para refe- presa de información de mercado CASTELLS, Manuel, 1999, La era de la
rirse a las teorías neoliberales creadas Prince and Cooke –especializada en información. Economía, sociedad y cultu-
en la escuela de Chicago y extendidas investigación y análisis del mercado de ra, Tomo 2, México, Siglo XXI.
por todo el mundo con el máximo TIC– en su Observatorio de Indica-
de desarrollo en la década de los no- dores Tecnológicos, estima, para el año , 2001, La Galaxia Internet. Re-
venta (Marí, 2004: 24). El término 2006, en trece millones los usuarios de flexiones sobre Internet, empresa y socie-
fue ampliamente adoptado por par- la Red en Argentina, es decir, alre- dad, Barcelona, Plaza y Janés.
te del amplio espectro de fuerzas so- dededor de un 35% de la población
DE SOUSA SANTOS, Boaventura,
ciales y políticas reunidas en el Foro total. Sin embargo, es muy desigual la 2001, “Los nuevos movimientos socia-
Social Mundial. distribución en el interior del país. Se- les”, en: OSAL, No. 5.
gún estudios anteriores (2004) la pene-
4 El concepto de espacio de los flujos de DÍAZ-SALAZAR, Rafael, 2004, “Socie-
tración en la ciudad de Buenos Aires es
Castells se refiere a la forma en la que dad civil mundial, movimientos socia-
mayor al 40% mientras en el resto del
se organiza el espacio en una sociedad
país los porcentaje pueden descender les y propuestas para una globaliza-
que está construida en torno a flujos:
al 10% según la provincia. Puede en- ción alternativa”, en: Víctor Marí
de capital, de información, de tecno- (coord.), La red es de todos. Cuando los
contrarse en: <www.princecoole.com>.
logía, de interacción organizativa, de movimientos sociales se apropian de la
imágenes, sonidos y símbolos, cuyo 9 “Contrainformar es trabajar por legi-
red, Madrid, Popular.
soporte material serán aquellos ele- timar los discursos insurgentes frente
mentos que permiten su articulación al pensamiento único neoliberal, des- HOLMES, Brian, 2005, “Estéticas de la
en tiempo simultáneo. Dentro del es- truir el mito de la objetividad, servir igualdad. Jeroglíficos del futuro”, en:
pacio de los flujos, los lugares, su lógi- de vocero de los movimientos sociales, Brumaria, No. 5.
ca y su significado quedan absorbidos dar la palabra a quienes callan por
falta de oportunidades para hablar, LAGO, Silvia; Ana Marotías; Guillermo
en la red.
combatir el ruido con apariencia de Movia y Laura Marotías, 2006, Inter-
5 Vía campesina, 1992; Marcha Mun- música que emana de los gigantes net y lucha política. Los movimientos so-
dial de Mujeres, 1996; Jubileo, 2000, mediáticos. Contrainformar es tam- ciales en la red, Buenos Aires, Capital
1996; Social Watch, 1996; Attac, bién hacerse con herramientas que Intelectual.
1998; Acción Global de los Pueblos – permitan la difusión horizontal de in- LASH, Scott, 2005, Crítica de la informa-
AGP, 1998; Jubileo Sur, 1999 (Marí, formación, construir puentes que ha- ción, Buenos Aires, Amorrortu.
2004: 50-51). gan circular contenidos con valor de
uso, romper el monopolio de la pro- MARÍ, Víctor, 2004, “Comunicación, re-
6 El accionar del movimiento zapatista
ducción de discursos sobre el mundo des y cambio social”, en: La red es de
en el ciberespacio es reconocido como
social, desbaratar la ilusión de una todos. Cuando los movimientos sociales
la primera guerrilla informacional, por
“opinión pública libre”. Definición de se apropian de la red, Madrid, Popular.
su política defensiva a través de Internet
y por la estrategia de visibilidad del mo- Nodo50: “Territorio virtual para los MELUCCI, Alberto, 1994, “Asumir un
vimiento a través de la Web. movimientos sociales y la acción polí- compromiso: identidad y movilización
tica en Internet. Puede encontrarse en: en los movimientos sociales”, en: Zona
7 En el artículo se incluyen citas de las <www.nodo50.org/faq.htm#contrain Abierta, No. 69.
entrevistas realizadas en el proceso de formación>.
investigación entre los años 2006 y OFFE, Clauss, 1992 Partidos políticos y nue-
2007, se identifican con la inicial del/ 10 La agrupación H.I.J.O.S de detenidos vos movimientos sociales, Madrid,
la entrevistada, la organización a la que y desparecidos se convierte en el semi- Sistema.
pertenece y el año en que fue realiza- llero de grupos de jóvenes artistas y en
da. Las siguientes fueron las organiza- los años noventa, con los escraches a SABADA Igor y Gustavo Roig, 2004,
ciones de carácter global que se estu- los genocidas, comienzan su interven- “Nodo50. Territorio Virtual para los
diaron: Attac Argentina y Francia, ción en el escenario de la ciudad de movimientos sociales y la acción polí-
Mocase y Mocafor en la Vía Campesi- Buenos Aires. tica”, en: La red es de todos. Cuando los
na, Marcha Mundial de Mujeres movimientos sociales se apropian de la
11 El “escrache”, en la Argentina de los red, Madrid, Popular.
(MMM), Amigos de la Tierra en la noventa, consistió en dar a conocer
Federación Internacional, Indymedia la identidad de un represor de la dic- TOURAINE, A., 2000, “La lucha social
nodo Argentina, Amarc, nodo Argen- tadura militar, los antecedentes, el hoy es por los derechos culturales”, en:
tina, Prensa de Frente, Organizacio- rostro, el domicilio. Nace como una En.Red.Ando, disponible en: <http://
nes en Defensa del Software Libre Ar- herramienta política para contrapo- enredando.com/cas/cgi-bin/entrevis-
gentinas y Brasileras; y los colectivos nerla con las leyes de punto final y de ta/plantilla.pl?ident=71>.
argentinos: SUB Cooperativa de Fo- obediencia debida, aprobadas duran-
tógrafos, Mujeres Públicas, Icno- te el período democrático iniciado en
clasistas, Grupo de Arte Callejero y 1983, y con los indultos de los años
Etcétera. noventa.

LAGO MARTÍNEZ, S.: INTERNET Y CULTURA DIGITAL: LA INTERVENCIÓN POLÍTICA Y MILITANTE N ÓMADAS 111
La diáspora mexicana
online: una lectura
en torno al capital social* nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 112-120

Rodrigo González Reyes**


Las diásporas online han sido casi exclusivamente abordadas desde enfoques culturalistas, hecho que ha oscurecido la necesi-
dad de explicar su existencia como producto y determinante de estrictos modelos de acción colectiva. Así, el presente trabajo propone
aproximar a su estudio el enfoque del capital social, tendencia teórica atenta a ver el papel de los principios conectivos y asociativos
de la redes sociales en la consecución de fines individuales y colectivos.
Palabras clave: diasporidad online, capital social, redes, Internet, acción colectiva.

As diásporas em linha foram sido quase exclusivamente abordadas desde aproximações culturalistas, fato que escureceu a
necessidade de explicar sua existência como produto e determinante de estritos modelos da ação coletiva. Assim, o presente trabalho
propõe aproximar a seu estudo a aproximação do capital social, tendência teórica a ver o papel dos princípios conetivos e associativos
das redes sociais na realização dos fines dos indivíduos e seus grupos.
Palavras-chaves: diasporidade online, capital social, redes, Internet, ação coletiva.

Online diasporas have been almost exclusively approached from culturalist visions, fact that indeed has darkened the necessity
to explain its existence as product and determinant of strict models of collective action. Thus, the present work proposes to approximate
its study to the social capital approach, theoretical tendency to see the paper of the conective and associative principles of social
networks in the attainment of individual and colective aims.
Key words: online diaspory, social capital, networks, Internet, colective action.
Dibujo EMBERA: Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 14-I-2008 – ACEPTADO: 20-II-2008

* La investigación de la que parte el presente trabajo ha sido financiada por el


Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), por mediación del Pro-
grama Nacional de Posgrados de Excelencia, México.
** Licenciado y maestrante en Comunicación Social (Iteso/Universidad de
Guadalajara). Investigador de la asociación Televidencias, Comunicación, Edu-
cación y Cultura A.C. E-mail: mamiferoparlante@yahoo.com.mx

112 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Introducción Entender el capital nexos en sí mismos están cargados de
social: los principios un importante y subjetivado valor, y
La pobreza, los conflictos béli- productivos de las es a partir de esta intuición que se pro-
cos, las persecuciones políticas y los redes sociales yecta y modela el concepto de capital
desplazamientos forzados, entre social, heredero de las teorías de segun-
otros factores, impulsan hoy en día Problemas teóricos y conceptua- da generación de la acción colectiva y
a millones de personas a abando- les tales como la naturaleza de los la teoría general de la acción racional
nar sus lugares de origen para bus- nexos empáticos entre los sujetos, la (Ostrom, 2003).
car mejores condiciones de vida en creación de redes de confianza o las
sitios distantes. Muchos de Este enfoque, a dife-
ellos logran establecerse, y rencia de otros que le pre-
con ellos llegan también cedieron en su misma
otros que comparten su línea, se caracteriza por
misma condición, origen y entender el papel que tie-
cultura. Cuando estos esta- nen las redes sociales como
blecimientos son masivos y posibilitadoras en el inter-
sistemáticos, entonces se cambio y consecución de
habla del nacimiento de recursos sociales, y a su vez,
una diáspora. cómo estos intercambios
son origen y consecuencia
Como es fácil imaginar, de la acción colectiva.
los grupos diaspóricos siem-
pre han intentado mantener Así, se puede definir el
vivas las relaciones con quie- capital social como un recur-
nes quedaron atrás y sostener so de producción de bene-
la fuerza de los lazos entre ficios que opera en función
aquellos que migraron. Esta de los intercambios y las re-
labor nunca ha sido fácil, pero laciones sociales del sujeto,
hoy en día, gracias al desarro- presentándose como un
llo de la plataforma Internet principio conectivo y con-
y el surgimiento de un espa- centrador de recursos perso-
cio público en la Red1 , mu- nales (Coleman, 1994:
chos de estos grupos han 306). A partir de él, los ac-
encontrado la posibilidad de Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos. “Símbolo de la Trinidad”, tores de una red combinan los
ampliar sus modelos de ac- s. XVII (detalle), óleo/tela. Museo de Arte Colonial. efectos de sus distintas ac-
ción y socialización a través de ciones individuales para ob-
un nutrido grupo de sitios virtuales, dinámicas de participación y coopera- tener un resultado en términos de
dando lugar con ello a las llamadas ción interpersonales (Ostrom, 2003) acción colectiva (Friedman y Hetcher,
diásporas online (Karim, 2003). no son nuevos para las diversas disci- 1988: 203).
plinas sociales, sino que, al contrario,
Este hecho, por lo demás, se pre- han dado lugar en el último siglo a un Vale puntualizar que ésta última,
senta ante los estudios de migración- ingente cuerpo de generación y revi- como parte de la acción social, se
comunicación y comunicación y sión teóricas. Desde muy distintas define en este enfoque no como la
redes, entre otros campos, como una perspectivas y respondiendo a intere- mera suma de acciones individuales,
importante situación testigo para re- ses muy diferentes, pensadores socia- sino como una forma de actuación
flexionar sobre cómo abordar un fe- les como Homans (1961), Emerson donde la acción individual, combina-
nómeno asociativo en este espacio (1972) o Blau (1964), han tenido en da con otras, es el recurso producti-
desde los principios teóricos y con- cuenta que las relaciones sociales no vo de la estructura que posibilita el
ceptuales del capital social. sólo producen nexos, sino que los logro de ciertas metas que serían im-

GONZÁLEZ REYES, R.: LA DIÁSPORA MEXICANA ONLINE: UNA LECTURA EN TORNO AL CAPITAL SOCIAL N ÓMADAS 113
posibles de alcanzar en su ausencia niveles de compromiso y responsabi- tórico dio lugar, como consecuen-
(Coleman, 1994: 302). lidad como factores de cohesión en cia, a las “comunidades a larga dis-
la agregación virtual (Hine, 2004: 31; tancia” (Wellman, 2001: 5), es
Con este trasfondo y tal como lo Lin, 2003: 212), las intuiciones ha- decir, a nuevas formas de asociación
percibiera Coleman (1994: 302), pri- yan recaído hasta ahora en el inesta- que se sustentan más en la existen-
mer re-fundador del enfoque del ca- ble concepto comunidad y no en el de cia de prácticas compartidas entre
pital social, éste se puede entender capital social. Con todo, existen pre- sujetos que en sus condiciones físi-
también como la posibilidad de los cisos y útiles cruces teóricos entre cas y localizadas de convivencia
sujetos de acceder a beneficios, en tér- ambos constructos, tal como el que (Hine, 2004: 31).
minos de recursos sociales diversos y ha operado Barry Wellman.
posibilitados por la acción colectiva, Justamente la Red de redes, a tra-
que sólo son asequibles por media- Pionero en el estudio de redes vés de sus posibilidades técnicas, po-
ción de sus redes sociales. sociales de base telemática, Wellman tenciadas por cada vez más y mejores
ha explicado de distintas formas dispositivos de intercambio de in-
Desde aquí se asume formación y la aparición
que, si no todos, al me- de cada vez más nodos, se
nos una determinada can- ha impuesto como el eje
tidad de actores dentro de esta emergente forma
de una red intuyen que de socialidad mediada
los beneficios producto (Rheingold, 1994: 7;
de esa cooperación vo- Delanty, 2006: 173), ob-
luntaria o involuntaria se- viando a gritos lo ya in-
rán superiores a los que soslayable: estamos en
se pueden obtener por red, interconectados con
medio de actos aislados un número cada vez ma-
e individuales. yor de articulaciones que
crece a una frecuencia ace-
En este sentido, el es- lerada (Da Costa, 2004).
pacio público de la Web,
desde su estructura re- Retomando todo lo
ticular, permite una serie anterior, se debe explicitar
de intercambios y acciones Victorino García, “Luisa Manuela del Sacramento”, c. 1809, óleo/tela,
que un principio axiomá-
colectivas que anterior- colección Banco de la República. tico del capital social es
mente estaban casi limita- aquel que dicta que todo
das a las interacciones presenciales, en que una de las consecuencias de la fenómeno asociativo, tanto en la vir-
tiempo real y cara a cara, perfilándose Revolución Industrial fue traer la tualidad como en la vida real (IRl)
así como un fenómeno particularmen- percepción de que el hecho comuni- (Rheingold, 1994: 16), tiene siempre
te interesante para los distintos ámbi- tario había desaparecido como un componente que determina eco-
tos teóricos y empíricos que tienen elemento de cohesión en las socie- nómicamente la acción con base en
como centro la interacción social. dades contemporáneas (Wellman, los intercambios. Éstos, si bien no
2001), cuando este hecho, hoy cla- tienen que encajar forzosamente en
ramente falso, únicamente obviaba las posturas clásicas del actor racio-
“Comunidades a larga que las formas de convivencia, de nal (en la que el sujeto siempre bus-
distancia”: Red, redes y mantener redes sociales activas y pro- ca acceder con sus posibilidades y
capital social ductivas, sólo se había transforma- recursos al mejor resultado posible),
do al utilizar los recientes medios al menos sí buscan acceder a recur-
Es interesante que si uno de los de comunicación como nueva base sos que no obran en su poder a tra-
argumentos fuertes en el debate so- de vinculación entre sujetos amplia- vés de la inserción en las redes de
bre Internet ha girado en torno a los mente dispersos. Este episodio his- intercambio de terceros.

114 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


En términos reduccionistas, los ción social en Internet no como una cursos o posibilitar a otros la conse-
sitios diaspóricos online, tal como acción colectiva sino como la suma de cución de un objetivo dado; preci-
otras agregaciones sociales públicas en las acciones individuales (Hine, 2004: samente, cuando desde este filtro
línea, pueden ser entendidos como 25), ha fracasado a excepción de teórico se observa Internet como un
una red humana de intercambios. unos cuantos aunque importantes escenario de múltiples y concurren-
Allí, una indeterminada cantidad de intentos (Lévy, 2004). tes interacciones colectivas, se obvia
sujetos “amarran” sus recursos a una su importante papel histórico como
red de intercambios informales en Esta inercia cobra sentido cuan- posibilitadora y generadora de dis-
espera de que sean capitalizados, al do se verifica que, fuera del debate tintas formas potenciales de capital
tiempo que éstos procuran los que micro-macro (Ritzer, 2002: 443), social. Esto se puede entender a par-
ofrecen muchos otros individuos. una tendencia en ciencias sociales ha tir de exponer ocho premisas sobre
Esta dinámica, justamente, se vuelve sido ver lo social ya sea en términos sus características estructurales y su
nodal al evaluar las interacciones so- de acción o de estructura, pero po- relación con distintos principios
ciales en el espacio público de la Web cas han sido las intuiciones acerca asociativos:
como proveedoras de
capital social. 1. Los vínculos so -
ciales no se generan
Desde aquí y como solamente donde los
punto de partida para sujetos se encuentran,
entender el papel del por causas ajenas a
ciberespacio en este he- ellos mismos (Well-
cho asociativo, es nece- man, 2001 y 2004).
sario decir que para
autores en la línea de 2. Por el contrario, los
Wellman existen al me- nexos con otros se bus-
nos dos niveles parale- can y se construyen en
los de participación la medida de lo posi-
colectiva de las que se ble (Oldenburg, 1999;
desprenden y mantie- Berger y Luckmann,
nen las principales for- 1997).
mas de capital social,
las cuales son el contac- 3. Esto efectivamente se
to social (tal como las vi- hace pues los vínculos
Iglesia de Sopó, “Seactiel (Oración de Dios)”, s. XVII (detalle), óleo/tela, 238 x 167 cm.
sitas, las reuniones Archivo fotográfico: Centro Editorial – Universidad Nacional. están subjetivamente
sociales, la llamadas cargados de sentido y
por teléfono, etcétera) y el compromi- del papel que la estructura juega en expectativas productivas (Co-
so (actividades organizativas con mi- los cauces de la acción, es decir, que leman, 1994; Berger y Luck-
ras a lograr un objetivo) (Wellman y la estructura puede ser también en- mann, 1997).
Quan-Haase, 2004: 115), ambos ob- tendida no sólo como una mera dis-
servables en distintos planos del es- posición que cataliza la acción, sino 4. Todo fenómeno asociativo
pacio virtual. en sí misma como una forma parti- puede leerse en términos de
cular de aquélla. capital social (Wellman,
La clave, en objetos como el aquí 2001).
trabajado, consiste en asumir episte- Así, es posible entender que los
mológicamente el ciberespacio como sujetos en el ciberespacio, al igual 5. A todo fenómeno asociativo
producto y determinante de formas que en el espacio físico, no sólo son corresponden diversas formas
puntuales de este tipo de acción co- o están, sino que también actúan, y de producción o inhibición
lectiva, situación que, debido a la en la actuación reside la posibilidad de capital social (Coleman,
inercia empírica que entiende la ac- de lograr acceder a determinados re- 1994: 305).

GONZÁLEZ REYES, R.: LA DIÁSPORA MEXICANA ONLINE: UNA LECTURA EN TORNO AL CAPITAL SOCIAL N ÓMADAS 115
6. Los medios técnicos, tales como lazos cercanos entre sujetos (Put- apeguen a sus intereses, cerrando así
las tecnologías de la comunica- nam, 2000: 231). la densidad de las redes (closure) e im-
ción y sus plataformas, sólo son pidiendo el desarrollo de actividades
posibilitadoras y/o poten- Por otro lado, y atendiendo a la cívicamente comprometidas. Esta afir-
ciadoras de todas las anteriores imparcialidad, es justo exponer que mación, obviamente, tiene más que
disposiciones sociales (Wellman tampoco todas las visiones sobre re- ver con prejuicios intelectuales de
y Quan-Haase, 2004). des y capital social han visto con bue- nuestro autor que con hechos empíri-
nos ojos la plataforma Internet; caso cos, puesto que existe una pléyade de
7. La Web, desde su estructura sorprendente de esta postura ha sido estudios serios que han demostrado,
de red y a partir de con base en su propia teoría,
sus posibilidades de re- todo lo contrario (Halpern,
estructuración espa- 2005: 307).
cio-temporales (Hine,
2004: 15), potencia y Por otro lado, muchas
facilita las propiedades han sido las preguntas acer-
reticulares de otras es- ca de la duración y fuerza de
tructuras de organiza- los vínculos construidos des-
ción social que la de el ciberespacio y en él,
utilizan (Lin, 2001). por lo cual es importante re-
visar las insoslayables enun-
8. Los usos sociales que ciaciones formuladas hace
privilegian esta propie- más de treinta años por
dad, potencian tam- Granovetter, tesis que se han
bién la actuación y los revelado como centrales en
beneficios de las for- la teorización social contem-
mas de acción social poránea del espacio Web.
reticular, tales como el
compromiso grupal y Si bien este autor no
la cooperación (Lin, habló propiamente de ca-
2001; Wellman y pital social (Granovetter,
Quan-Haase, 2004). 1973) ni en su tiempo pudo
prever la existencia de la
Tomando en cuenta Red, su proposición central
este contexto y las últimas es que las relaciones sociales
premisas que tienen una más informales (redes de co-
orientación mediática, tam- nocidos, weak ties) suelen
bién es necesario aclarar comportar una importante
que otros medios, como la Pintura mural, “La Cacica”, s. XVII, iglesia de Sutatausa, Cundinamarca. fuente de recursos sociales,
televisión, han sido vistos Archivo fotográfico: Revista Desde el Jardín de Freud, 2004. incluso mayores que aque-
como potentes inhibidores llos provistos por las relacio-
de capital social positivo, enten- el mismo Putnam (2000), quien ha nes formales, fuertes y estrechas (strong
diendo, por ejemplo, que los suje- afirmado que, lejos de ser una forma ties). De la proposición de Grano-
tos que ven más televisión suelen que abra la base constructiva del capi- vetter se deduce que en tanto que las
evitar “información útil” en el pro- tal social, la acota. El argumento de relaciones débiles son una fuente im-
ceso de comprometerse cívicamen- Putnam parte del razonamiento de portante de capital social, es imposi-
te, al tiempo que el consumo que las personas puntualmente inte- ble que algún tipo de red exista sin
televisivo, solitario y unidireccional, resadas en algo tienden a relacionarse producir al menos una determinada
impide la colaboración en tareas no con “cualquier otro”, sino con forma de este capital. En este senti-
ciudadanas y el fortalecimiento de aquellos que más estrechamente se do, Internet, a través de sus distintos

116 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


niveles de socialización e interacción, menos empíricos tales como la deno- to de determinados personajes de una
que van desde los cerrados tejidos de minada “migración en cadena” y red ya establecida?
comunidades virtuales con fuerte sen- otros mecanismos de movilización
tido de pertenencia (Rheingold, migratoria similares (Portes, 1997); Desde ahí, las líneas de investi-
1994; Wellman, 2001) hasta los si- fenómenos donde el flujo migrato- gación que aprietan la agenda del ca-
tios de interacción fugaz y anónima rio se verifica como producto direc- pital social y la migración tienen
(Hine, 2004: 28), abre el abanico de to de las interacciones regulares y especial interés en entender cómo
posibilidades para tejer vínculos dé- circulares mantenidas entre no estas redes de conveniencia implican,
biles y fuertes, situación que, con re- migrados, inmigrantes y emigrados por medio de la acción conjunta, la
lación al renovado interés generado (Arango, 2003). Esta articulación de minimización de costos globales
por la telemática de segunda genera- perspectivas no es casual, pues en- frente a la riesgosa empresa de mi-
ción, comienza a llamar la atención cuentra su explicación en el hecho de grar y el papel de la generación y
no sólo de estudiosos de redes socia- que mientras el concepto de reticula- revitalización de vínculos sociales en
les y modelos vinculativos, el proceso de asimilación
sino de toda una pléyade a un nuevo entorno geo-
de científicos sociales pro- gráfico y sociocultural
cedentes de muy distintos (Arango, 2003). Con ello
campos disciplinares. se viene a obviar la impor-
tancia inmediata de estu-
diar cómo algunos usos
Migración y sociales del espacio Web
tradiciones posibilitan el papel de la ac-
teóricas de la ción colectiva en diversas
asociatividad diásporas online, si bien el
interés de los estudios de
Una vez expuesto có- capital social y migración,
mo opera teóricamente la hasta hoy, parece radicar en
idea de capital social y la las situaciones asociativas
forma en que allí se asu- geográficamente localiza-
me el concepto de acción das, dejando ver que el in-
colectiva, es necesario pa- terés por Internet como un
sar a revisar su interés por espacio social virtual ha sido
los fenómenos migra- un interés casi exclusivo de
torios y su relación con la Rey Mago Melchor. Talla en madera policromada, 20 cm de altura, c. 1770 ciertos estudios de redes
(detalle). Museo de Arte Colonial. Archivo: ICC, 1977. sociales.
diáspora online que nos
servirá de ejemplo.
ridad funge como punto de llegada en Esto ha limitado las posibilida-
En primer lugar, hay que tomar los enfoques de redes, en los del ca- des de producción y acumulación
en cuenta que los fenómenos migra- pital social se prefigura como el de de conocimiento en torno a este fe-
torios, por sus procesos de movili- partida. nómeno, hecho que resulta parti-
dad y sus complejas dinámicas de cularmente interesante cuando se
conexión y desconexión social, han Las preguntas tras el fenómeno han constata que los principales conti-
sido un gran fetiche en los estudios sido en relación con ¿cómo se conec- nuadores teóricos de este enfoque
sobre redes sociales (Herrera, 2007: tan los sujetos emigrados e inmigrantes han hablado sobre el potencial del
191), y por goteo, de los estudios so- con sus pares? ¿Se concertan alianzas ciberespacio en la construcción y
bre capital social. entre migrantes de distintos grupos na- acumulación de capital social
cionales, étnicos y culturales? ¿Qué (Halpern, 2004: 307; Lin, 2003:
El cruce de estas tradiciones papel juega en el proceso de asimila- 125; Ostrom, 2003: 206; Wellman
teóricas ha tenido como centro fenó- ción al nuevo entorno el conocimien- y Quan-Haase, 2004).

GONZÁLEZ REYES, R.: LA DIÁSPORA MEXICANA ONLINE: UNA LECTURA EN TORNO AL CAPITAL SOCIAL N ÓMADAS 117
Los sitios WEB Estos sitios, en términos genera- catalizada la experiencia migratoria,
de la diáspora les, pueden definirse como sitios ofrezcan una orientación comparti-
mexicoamericana virtuales de orientación no institu- da de vida y el acceso a beneficios
cional, ideológica ni comercial que afectivos, tales como la posibilidad
A diferencia de las diásporas tienen como interés principal servir de mitigar la nostalgia a través del
procedentes de otros circuitos de vías de intercambio informal y al- sistemático contacto con familiares
migratorios, la mexicoamericana, de- ternativo de distintos tipos de infor- o conocidos, o bien, satisfacer el de-
bido a su intensa migración circular mación entre sujetos impactados por seo, por medio del chisme y el co-
y la consecuente presencia de siem- el fenómeno migratorio con un ori- tilleo, de sentirse incluidos en el
pre nuevas “primeras generaciones”, gen regional compartido. aquí y ahora de quienes han queda-
es concebida ante todo como parte do lejos.
de una comunidad transnacional, es de- En su inmensa mayoría, estos
cir, donde las dinámicas sociales de espacios virtuales están relaciona- Por lo demás, la exploración em-
los migrantes transcurren simultánea- dos con municipios o poblaciones pírica preliminar permite afirmar
mente en el país de origen y en el de pequeñas de las entidades histó- que gran parte del capital social se-
destino. Esto quiere decir, en térmi- ricamente consideradas como expul- cundario que se promueve y movili-
nos prácticos, que los sujetos que soras, tales como Oaxaca, Jalisco, za en estos sitios está en función de
forman parte de la diáspora pueden Michoacán y Zacatecas, aunque prác- atender al menos cinco necesidades,
estar establecidos o en continuo trán- ticamente existen sitios vinculados a saber:
sito a ambos lados de la frontera a todos los estados de la República.
mexicoamericana, lo cual implica, En este punto debe indicarse que son 1. Renovar contacto entre fami-
respecto de otros grupos dias- inexistentes los sitios relativos a po- liares o amigos de la juventud
póricos, un importante cambio de blaciones grandes, tales como las ca- o la infancia con distintos fi-
pitales o ciudades principales, y esto nes de socialización.
usos socializadores del espacio pú-
se debe a que las redes de socializa-
blico de la Red.
ción de los sujetos procedentes de 2. Generar o movilizar recursos
este tipo de poblaciones son más di- económicos en la localidad de
En este sentido, mientras otras
versas y, a la vez, tienden a funcionar origen.
diásporas online agrupan sujetos que
en torno a mecanismos de redes per-
tienen como común denominador sonales uno a uno entre otros mode- 3. Promover políticas públicas a
una misma identidad nacional, en el los similares (Wellman, 2001). ambos lados de la frontera.
caso mexicoamericano los sitios ge-
néricos de migrantes son inexistentes, En términos de capital social, es 4. Denostar a un personaje pú-
aunque las páginas llamadas por el necesario observar, también a diferen- blico o conocido por la comu-
autor de este trabajo como de “oriun- cia de otras diásporas online y con base nidad, ya sea de un lado o a
dos”, que agrupan a sus miembros y en otras geografías y lógicas migra- ambos de la frontera.
participantes en torno a la población torias, que estos sitios son construidos
o pueblo de origen, se cuentan por no por inmigrantes recién llegados y Es necesario decir que la presen-
decenas en la gran Red (González, desconectados de sus redes, sino por cia de estos sitios, tal como se ha lle-
2007). sujetos bien establecidos, ya en terri- gado a plantear en más de una
torio norteamericano o al otro lado ocasión, no sustituye a otro tipo de
Esto sucede pues los migrantes de la frontera, en busca no de infor- comunidades o redes sociales (grupos
mexicanos, en medio de un proceso mación de primera mano sobre el pro- de inserción, conveniencia, etcétera),
de inmigración globalizado, han en- ceso y el tránsito migratorio, sino en antes bien, en éstas últimas se poten-
tendido en términos de economía de busca de integrar una comunidad de sen- cian y se fortalecen los procesos de
redes el potencial asociativo que faci- tido (Berger y Luckmann, 1997). socialización e inserción en redes más
lita la “matria”, por oposición a aque- amplias, modificando importantes as-
lla más débil y desarticulada que Esta búsqueda incluye la expec- pectos de movilidad y cooperación
ofrece la “patria”. tativa de encontrar a otros que, tanto en los sujetos migrantes como

118 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


entre aquellos que siguen en sus co- EMERSON, R., 1972, Exchange Theory,
munidades de origen. Boston, Houghton Mifflin.
FIELD, J., 2003, Social capital, Londres,
A modo de cierre, insistimos en Routledge.
mencionar que el enfoque del capi- FRIEDMAN, L. y M. Hetcher, 1988, “The
tal social indudablemente tiene mu- contribution of rational choice theory
cho que aportar a la comprensión de to macrosociological research”, en:
Sociological Theory, No. 6.
fenómenos comunicativos, migra-
torios y asociativos contemporáneos, GONZÁLEZ, R., 2007, “Internet y pro-
ducción de capital social: el caso de la
mientras que la metáfora de las diáspora mexicana y el surgimiento de
diasporidades aparece, en este esce- los sitios de oriundos en la Web”, Me-
nario de cambios, como un valioso morias del Congreso Ulepicc, México,
ejemplo para comenzar a pensar en Ulepicc.
lo que en un futuro cercano podría- GRANOVETTER, M., 1973, Getting a
mos llamar estudios de la migración job: a study of contacts and careers,
mediada. Cambridge, Harvard University Press.
HALPERN, David, 2005, Social capital,
Londres, Polity.
HERRERA, R., 2006, La perspectiva teóri-
Cita ca en el estudio de las migraciones, Méxi-
co, Siglo XXI.
1 En este trabajo se asume que Internet HINE, C., 2004, Etnografía virtual, Madrid,
es la plataforma tecnológica y que su UOC.
consecuencia social es el ciberespacio
o espacio de la Red. Éste, al igual que HOMANS, G., 1961, Social behavior.
cualquier otro espacio social, puede Its elementary forms, Nueva York,
ser dividido en un espacio público y Hartcourt.
otro privado. El espacio público, ob- KARIM, K. (ed.), 2003, The media dias-
jeto de este estudio, es aquél al que se pora, Nueva York, Routledge.
puede acceder sin otra condición que
poseer una conexión electrónica acti- KOLLOCK. P. y M. Smith, 1999, Communities
va; el privado, por el contrario, es en in cyberspace, Londres, Routledge.
Personaje popular (pesebre). Talla en madera
el que el acceso es restringido, por di- policromada, 20 cm de altura, c. 1770. Museo de LANLY, G. y M. Valenzuela, 2004, “Intro-
versos medios y dispositivos, por parte Arte Colonial. Archivo fotográfico ICC, 1977.
ducción”, en: G. Lanly y M. Valenzuela
de los administradores y/o usuarios (coords.), Clubes de migrantes oriundos
del recurso en cuestión. Algunos ejem- mexicanos en los Estados Unidos, Gua-
plos comunes de este espacio lo con- dalajara, Universidad de Guadalajara.
forman el correo electrónico o el ta-
blero de mensajes privados (Hine, COLEMAN, J., 1994, Foundations of social LÉVY, P., 2004, Inteligencias colectivas, Ma-
2004). theory, Cambridge, Harvard University drid, Anthropos.
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PUTNAM, R., 2000, Bowling alone, Nue- y A. Quan-Haase, 2004, “How
WELLMAN, B., 2001, The persistence and
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en: M. Huysman y V. Wulf (eds.), IT
RAMÍREZ, J., 2005, “Tres visiones sobre neighborhood groups to social networks,
and social capital, Toronto, University
capital social: Bourdieu, Coleman y Nueva York, Wellman Associates.
of Toronto.
Putnam”, en: Acta Republicana, No. 4,
Vol. 4.

120 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Germán Londoño

4. Cibercultura,
estética y política
GONZÁLEZ REYES, R.: LA DIÁSPORA MEXICANA ONLINE: UNA LECTURA EN TORNO AL CAPITAL SOCIAL N ÓMADAS 121
Estética de la virtualidad
y deconstrucción
del museo como
proyecto ilustrado nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 122-127

Adolfo Vásquez Rocca *

Se intenta aquí superar la tradicional antinomia entre arte y tecnología. En cambio, se propone una comprensión del arte
posmoderno a partir de la inscripción del artista en el seno de una cultura de la información. Es así como asistimos a un cambio de
paradigma en el estatuto del arte, a una revolución en la escena artística y de nuestros regímenes de visibilidad, de allí la necesidad
de explorar el desarrollo de las estéticas de la virtualidad que nos instalan en nuevas lógicas de producción de verdad, emancipadas
del museo como instancia última de legitimación artística.
Palabras clave: museo, régimen de visibilidad, verdad del arte, pliegue.

Intenta-se aqui superar o tradicional contraste entre arte e tecnologia. Entretanto, propõe-se uma compreensão da arte pós-
moderna a partir da inscrição do artista em base à cultura da informação. É assim como assistimos a uma troca de paradigma no
estatuto da arte, a uma revolução na cena artística e de nossos regimes de visibilidade, daí a necessidade de explorar o desenvolvimento
das estéticas da virtualidade que nos traz novas lógicas de produção da verdade, emancipadas do museo como instância última de
legitimação artística.
Palavras-chaves: museo, regime de visibilidade, verdade da arte, pliegue.

We try to surpass the traditional antinomy between art and technology. We propose an understanding of the postmodern art from
the inscription of the artist in the core of a culture of information. We assist to a change of paradigm in the status of the art; to a
revolution in the artistic scenario, and in our visibility regimes. Hence the necessity to explore the development of the aesthetics of
virtuality that puts us in new logics of the production of truth, which are emancipated from the museum as the last instance of
artistic legitimating.
Key words: museum, visibility regime, truth of the art, fold.
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 30-I-2008 – ACEPTADO: 22-II-2008

* Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Profe-


sor del Instituto de Filosofía de la PUCV, del Departamento de Artes y Huma-
nidades de la UNAB y profesor asociado al grupo Theoria, proyecto europeo
de investigaciones de postgrado, UCM. E-mail: adolfovrocca@gmail.com

122 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


1. Megalópolis, cipalmente en su papel de archivo que Red que se articula a partir de un en-
transformación del fija la verdad del arte, esto es, como tramado de navegaciones o trayectos
estatuto del arte y el dispositivo fundamental de la auto- enlazados y federados: multilíneas en
cultura global reflexión en orden a construir un paralelo que pueden ser contempla-
imaginario epocal en el cual recono- das en su conjunto, de modo hori-
En la ciudad global, en la mega- cerse, ejercicio verticalista desde el zontal. Esto funda un nuevo orden de
lópolis hiper-conectada y sus carrete- cual se pauta la cultura y se adminis- visibilidad abierto a los puntos de
ras de la información –entre el flujo y tra el gusto. contraste y fractura con los discursos
la densidad de las unidades de datos– canónicos, unidimensionales y políti-
nos desplazamos a través de figuras y Hoy, en nuestras sociedades líqui- camente correctos, a la vez que propi-
entidades híbridas, espectros de una das del flujo y la deriva de la identi- cia la creación cooperativa y la acción
cultura post-humana, capturadas y dad, el arte no puede ser fijado e colectiva de inteligencias. Es precisa-
encapsuladas en bloques de bits. inmovilizado para ser objeto de pro- mente aquí donde el descentramiento
aparece como la estrategia
Las nuevas mega-ciudades más efectiva para deconstruir
con sus sofisticados proyectos la lógica del discurso único,
de desarrollo urbano, basados de “la verdad del arte”, que
en su prioritaria preocupación precisamente el museo
por la conexión inmediata con tradicional lucha por pre-
otras ciudades globales y el de- servar. Así pues, se enfrenta-
sarrollo de megaestructuras rán esta memoria despótica,
arquitectónicas multifuncio- archivística y docu-monu-
nales y autosuficientes, han mental del museo con la
provocado la desertificación memoria relacional, inter-
del entorno y gestionado el productiva, de las tecnologías
hábitat sofocado de los nuevos informáticas.
centros comerciales, recintos-
feriales y estadios cubiertos.
Son los nuevos invernaderos, 2. Virtualidad,
caparazones para una vida que producción
apunta –en la era del capita- simbólica y
lismo integral– a la total ab- régimen de
sorción del mundo exterior visibilidad
en un interior planificado en
su integridad1 . Pedro José Figueroa, “Bolívar y la alegoría de América”, 1819, óleo/tela, 125 x 97 cm Debe resaltarse, por más
(detalle). Colección Casa Museo Quinta de Bolívar, Ministerio de Cultura que parezca evidente, que el
Asistimos así a la transfor- museo no siempre ha estado
mación del estatuto de lo real y a la cesos de indexación. Hoy –como nun- ahí, ni seguramente estará ahí eterna-
diversificación de las formas de produc- ca– arte y vida se codeterminan y se mente. Como cualquier otra institu-
ción de verdad y de circulación de ideas copertenecen (Vásquez, 2006), y ha ción humana debe situarse social,
y obras, con la consiguiente acelera- sido precisamente la digitalización de histórica y epistémicamente, ya que
ción de su difusión telemática, así las imágenes, su tránsito e incluso su pertenece a un determinado proyec-
como a los procesos de descentramien- constante y aleatoria modificación por to cultural, civilizatorio cabría decir,
to que instalan el arte en un nuevo parte de usuarios que comparten en y cobra sentido como parte de un
horizonte de interactividad y resonan- la Red sus licencias creativas, lo que conjunto de prácticas de representa-
cias políticas globales. configura nuevas formas de transferen- ción y asentamiento de la verdad es-
cia de conocimientos y circulación de pecíficas de una época. El museo,
Es en este contexto donde cabe imágenes en una nueva comunidad como institución epocal, no puede
revisar las funciones del museo, prin- virtual sin centro y sin periferia. Una por tanto ser ajeno a las transforma-

VÁSQUEZ ROCCA, A.: ESTÉTICA DE LA VIRTUALIDAD Y DECONSTRUCCIÓN DEL MUSEO COMO PROYECTO ILUSTRADO N ÓMADAS 123
ciones tecnológico-comunicativas, ni propiciar nodos capaces de introducir La consigna adorniana de museo
a los modos de producción artística en nuestra experiencia interconectada, como “mausoleo” da cuenta de este
y cultural derivados de dichas trans- reflexividad, interacción y diálogos distanciamiento de las vanguardias, así
formaciones, al modificarse las for- mínimos en el gueto de nuestra ciu- como toda la tradición del museo sin
mas de representar simbólicamente, dadanía internaútica. paredes o del arte público –sacado a
de construir la verdad y la memoria, la calle– que explicita esta desconfian-
notas identitarias que le permiten al No estamos, por tanto, ante la za creciente en el arte museográfico,
ser humano su autocomprensión y idea de un todo simultáneo y su re- concentrado cada vez más en la lógica
–con ello– su sentido de pertenencia presentación correspondiente. La del espectáculo y la industria cultural
e inclusión en las comunidades con idea de redes refiere a múltiples tra- y menos en su potencial de produc-
las que se identifica y en las que se yectos individuales –que se entre- ción cognitiva, de verdad.
reconoce (Marchán, 2006). cruzan, a menudo chocan, y otras
veces se interrelacionan– más que a Aquí no podemos dejar de apun-
En las sociedades informatizadas la pertenencia a un conjunto homo- tar lo paradojal que resulta el hecho
y globalizadas, el museo ha sido des- géneo y estable. Aquí se subraya so- de que si bien las vanguardias históri-
plazado de su papel hegemónico como bre todo el carácter constructivista cas anatematizaban el museo como
administrador del régimen de visibili- que asume la navegación por la Red. panteón del arte, ellas sólo se vieron
dad de una cultura, de dispositivo de consagradas cuando fueron acogidas
verdad, para dar paso a nuevas prácti- Esto es determinante para todo en sus salas, únicas garantes de la rele-
cas artísticas de producción simbóli- el discurso posmoderno, abierto a los vancia de la obra y, en consecuencia,
ca de imágenes y relatos –asociadas con puntos de contraste, fractura y sos- sacralizadoras del arte: exactamente la
la digitalización y la virtualidad–, es- pecha sobre todo texto y –por qué función tan denostada por los auto-
trategias de reconocimiento siempre no señalarlo– sobre el autor que lo res de las obras que colgaban de sus
provisionales propias de las identida- ha articulado. Es precisamente aquí muros. Esta observación, pese a todo,
des en fuga y del tránsito constante donde el descentramiento aparece no contradice nuestra tesis central acer-
del animal que se desplaza en asenta- como la estrategia más efectiva para ca del papel sacralizador del museo,
mientos nómadas. Este activismo a la deconstruir la lógica del discurso úni- más bien la confirma.
vez político y medial que propician los co, la tiranía del principio de no con-
dispositivos digitales de interacción tradicción y la voluntad de sistema a Ahora bien, los cimientos del
social, genera modos de comunicación él adherida. museo han sido socavados desde va-
directa entre los ciudadanos, no me- rios frentes: éste que hemos venido
diados por el interés de las industrias analizando, el desmantelamiento del
culturales o los aparatos del Estado. 3. Valor de verdad concepto de museo operado desde la
del arte y la crítica cultural, ha removido parte
La introducción en el imaginario deconstrucción del importante de las bases del panteón,
colectivo del ciberespacio, abre nue- proyecto de museo pero los procesos de banalización de
vos horizontes políticos y nuevas re- ilustrado la cultura han hecho también su par-
laciones de poder. Espacios de te; la deriva del museo al territorio
redefinición constante de las prácti- Sin duda, el cuestionamiento del de la industria cultural y el entreteni-
cas discursivas y ensayo de nuevas museo como el lugar del valor de ver- miento ha propiciado esa particular
subjetividades. dad del arte está vinculado con toda dinámica de percepción propia del
la crítica que la vanguardia realiza del turismo cultural, aquella que Benja-
Así, en ausencia de patrias, los proceso de fetichización del que el min teorizará al dar cuenta de cómo
hombres fijan sus huellas y gestan ima- propio museo forma parte (Marchán, se introduce una inclinación a la per-
ginarios tribales –en los que recono- 2006). Para las vanguardias, esta insti- cepción distraída, no reflexiva.
cen filiaciones acotadas y pertenencias tución tiende cada vez menos a ser ese
locales a determinados nichos comu- lugar de realización de la verdad del En la era digital el museo ha sido
nitarios–. De modo que nuestros des- arte y a ser concebida más como el –también– objeto de una desterritoria-
plazamientos en la Red debieran lugar de su muerte, de su falsificación. lización; con la emergencia de las gale-

124 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


rías virtuales y la desmaterialización del El archivo, como depósito de aura, de la fetichización de la pieza úni-
arte, la circulación de bienes cultura- memoria, es pues hijo directo del ca) realizado mediante la crítica de la
les ha asumido nuevas formas, desar- racionalismo ilustrado, que aspira a la tradición aristocratizante de las Bellas
ticulando el hegemónico circuito de clasificación total del saber. El museo, Artes y el cuestionamiento del marco
exhibiciones, y dando paso a una nue- como invención del siglo XVIII inspi- institucional de validación y consagra-
va escena artística, donde el arte pue- rada en el espíritu de la Ilustración, ción de la “obra maestra”, de las histo-
de estar en todas partes a la vez, sin parte del principio de ordenación del rias del arte y del museo. No obstante,
centro y sin periferia. saber. La transformación de la colec- sí cabe atender la génesis del proyecto
ción palaciega en museo no significa museo ilustrado dado que éste en sus úl-
El museo es heredero del mismo sólo el paso de los objetos de arte de timos enclaves de resistencia sigue vin-
programa ilustrado de la Enciclopedia. una estancia en palacio, y por tanto culado con intereses de clase y de
Caracteriza a los conocimientos el he- de carácter privado, a un edificio des- dominación cultural, cumpliendo su
cho de que se acumulen como función hegemónica conser-
un capital: un capital que per- vadora de salvaguarda del es-
tenece a una humanidad ilus- tablishment cultural, de
trada en su conjunto y que administrador interesado y
adquiere el sentido de verdad por parcial de un imaginario
obra de teóricos y privatizadores particular, que intenta pre-
del saber, sobre todo, por las sentarse despóticamente ho-
clases gobernantes y sus porta- mologado con la cultura
dores de secretos. Las ciencias perenne, resistente a los ava-
empíricas –con sus géneros li- tares del tiempo y, sobre
terarios filiales– se registran en todo, a las embestidas de las
el gran libro de la teoría neo- vanguardias con su agitación
europea; fueron los franceses y sus propuestas de ruptura
ilustrados los que con su carac- en el plano político-estéti-
terístico genio práctico, ya a me- co, irrumpiendo como lo
diados del siglo XVIII llevaron han hecho con un nuevo
a cabo el proyecto de la Enciclo- régimen de visibilidad y
pedia (Sloterdijk, 2004). Del produciendo las transforma-
mismo modo, la concepción ciones de lo artístico.
Pedro José Figueroa, “General Santander”, c. 1825, óleo/tela (detalle).
moderna del museo es un hecho Colegio de San Bartolomé. Archivo fotográfico: ICC, 1960.
relativamente reciente, también
surgido con caracteres precisos de tinado a tal efecto y con finalidad pú- 4. Las
autoconciencia y de voluntad progra- blica, sino la aplicación de los princi- transformaciones
mática a partir de la mitad del siglo pios enciclopédicos a la clasificación del estatuto
XVIII, como parte de la afirmación y y catalogación de las obras de arte, de de lo artístico
difusión de la cultura ilustrada. El paso modo tal que las funciones del mu-
del carácter privado al público de las seo están estrechamente vinculadas a Como vemos, y esto no sólo en
colecciones de arte transcurre de di- la Academia y a la empresa ilustrada la esfera de la virtualidad, lo artístico
versos modos en la Europa del siglo de la formación de un gusto público, ha alcanzado un estatuto ontológico
XVIII, relacionado con la consolida- esto en la ciega creencia en la universa- propio como instancia de interpela-
ción del concepto de patrimonio artís- lidad del arte y la cultura. ción de lo real. Esto acontece con el
tico como bien de la colectividad. El arte que ha devenido un ejercicio crí-
decreto por el cual la Asamblea Na- No parece necesario mostrar aquí tico, cercano a la propuesta concep-
cional transformaba las colecciones cómo este sueño ilustrado ha sido roto tual y a los performances, movimientos
reales del Louvre en el Musee Central en la posmodernidad con el desmon- que se han constituido en una resis-
des Arts asume el valor de inicio de una taje del cuadro y del rito contemplati- tencia frente a la estetización de lo ba-
nueva era en la historia del museo. vo de la pintura (de la sacralización del nal amparada por un proceso de

VÁSQUEZ ROCCA, A.: ESTÉTICA DE LA VIRTUALIDAD Y DECONSTRUCCIÓN DEL MUSEO COMO PROYECTO ILUSTRADO N ÓMADAS 125
masificación del gusto y del juicio es- ha logrado reingresar constantemen- derosa que cualquier obra individual.
tético, así como por la pérdida de sen- te el gesto iconoclasta al inventario De allí también el protagonismo que
tido histórico hasta convertir las obras calculado (razonado) de las desviacio- han adquirido los curadores, dado que
en objetos cosméticos y ornamentos nes permitidas, neutralizando así el se les asigna el papel de editar, esto es,
superficiales, averiados en su sentido. ademán irreverente y reeducando el de dar un sentido a un conjunto de
exabrupto (Vásquez, 2005). producciones que si no fuera por la
El proceso de globalización del unidad dada por el crítico como in-
consumo de arte, donde el gusto ha térprete super-dotado, aparecerían en
devenido “elitismo de masas”, ha dado 5. El arte se repliega su radical autonomía, dispersas, sin
lugar a una “cultura estetizada” en la en sí mismo ánimo de suscribir ninguna teoría del
que proliferan las multitudes de turis- arte, ni adscribirse a tendencia alguna
tas que invaden los museos y galerías, Como lo señala Sloterdijk en “El que le reste peso de realidad a su radi-
que consumen información artística arte se repliega en sí mismo”: “Los cal voluntad expresiva –necesariamen-
con una actitud de shopping propia de museos, bienales y galerías son las ins- te individual– insurrectas y resistentes
la sociedad del espectáculo y el impe- tituciones actuales para la producción a su subsunción en un catálogo
rio de la moda, devorando las homogeneizador. La produc-
producciones artísticas –sobre ción de exposiciones, con su
todo las audiovisuales que correspondiente tranza bur-
exigen un menor esfuerzo–. Pro- sátil, su núcleo mercantil y
lifera así una estética que reivin- la puesta en escena fashion,
dica el “mundo del arte”, es son parte de las estrategias
decir, “todo lo que tiene que socializadoras con que el
ver con el arte exceptuando el mercado del arte y la socie-
arte mismo” (Gardner, 1996): dad del espectáculo coque-
la empresa cultural que gira en tean con una clase intelectual
torno al artista, desde los críti- cada vez más farandulera, se-
cos conciliadores, los curadores ducida por los flashes y la
convertidos en súper-estrellas, ocasión socialite ampliada en
pasando por los compradores, las páginas sociales de algún
hasta los snobistas, la farándu- prestigioso matutino. Esta
la y los pseudo-intelectuales corte con sus flancos publi-
(Fajardo, 1999). citarios, sus sistemas de in-
fluencia y especulación se ha
De forma paralela a estas vuelto autónoma por enci-
Luis García Hevia, “Muerte del General Santander”, óleo/tela, 1841
elitistas prácticas mercantiles (detalle). Colección del Museo Nacional. Fotografía: ICC. ma del valor de las obras ex-
y al obsceno gusto decorati- puestas y no muestra en
vo e indigesto en auge, se produce de visibilidad estética, y la misma última instancia ningún otro poder
una tendencia a aligerar el arte de producción estética se halla irremisi- creativo que el suyo propio, el de la
su contenido crítico, de su actitud blemente colonizada museística y exposición misma. Como certera-
transgresora, innovadora y –por mo- galerísticamente. Allí donde hay una mente apunta Sloterdijk (2002), el
mentos– corrosiva. Se trata de una galería, hacia ella fluye el arte de gale- negocio del arte tiene como conflicto
particular tendencia a despolitizar el ría” (Sloterdijk, 2002). hacerse visible. El negocio del arte es
arte, restándole toda fuerza de rup- así un sistema de celos y exhibicionis-
tura e innovación. El arte contempo- De este modo, la producción ar- mo. En él, el deseo de las obras con-
ráneo ha dejado de ser cáustico como tística gira en torno a la elaboración siste en convertirse en objetos de
lo fueron las vanguardias de los años de exposiciones. El aparato moderno deseo. El mercado las hace sensuales,
veinte. No se debe ser ingenuo y sub- de mediación del arte se ha instalado el hambre de deseo las hace bellas, la
estimar la habilidad con la que el sis- como una máquina de mostrar que obligación de llamar la atención gene-
tema de convenciones institucionales desde hace ya largo tiempo es más po- ra lo interesante (Ibíd.).

126 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Pero en su fuero íntimo las obras en su defensa, no muestran enojo, no cotidianeidad de la revelación. ¿Qué
desean sustraerse al régimen de visi- toman ninguna iniciativa contra sí es entonces revelación? Que algo nos
bilidad, es decir, replegarse sobre sí mismas, se preservan. Reclaman algo ilumine con su visibilidad. Cuando
mismas. Casi nada en ellas ofrece su- de espacio al margen, sin jactarse de estamos al aire libre. Cuando estamos
perficies vulnerables a la mirada. La su existencia. Están en el margen, tan afuera que el mundo se muestra.
obra permanece plegada, enrollada en humildes como estanterías en una
sí misma, encuadernada en sí misma, bodega; puestas, no expuestas; colo-
por así decirlo, cerrada. Su día de cadas unas junto a otras, no presen-
exposición y despliegue no es hoy, tal tadas en primer plano (Sloterdijk, Cita
vez ya no lo sea nunca, tal vez no lo 2002).
sea aún. No obstante, tiene una for- 1 Particularmente en las artes se obser-
va un refuerzo del papel de las insti-
ma de existencia, aunque no una del ¿Están tristes esas obras? ¿Tienen tuciones directamente ligado a pro-
tipo habitual. La presencia de la obra nostalgia de las grandes paredes va- gramas de promoción de las ciuda-
no es ni la presencia de su valor ni de cías? ¿Se sienten no realizadas en su des, como la implantación de gran-
aquello que contiene de visible. No íntimo ser-para-la-compra? ¿Simulan des museos que albergan exposicio-
nes internacionales, inmensas edifica-
se revela en su plenitud, se mantiene ante las grandes exposiciones una ca- ciones que contribuyen a la es-
en un ángulo agudo respecto al mun- pacidad para el exilio de la que se pectacularización de las ciudades y al
do. La curiosidad no puede leerla arrepienten secretamente? turismo cultural, lo que conduce, a
hasta el final y consumirla, la mirada su vez, a un redimensionamiento de
la producción artística concebida
choca con las cubiertas. En algunos ¿Pueden los artistas ensimismarse y para esos espacios.
casos el pliegue es tan denso que uno convertirse en autistas, abandonar el
ni siquiera puede estar seguro de si arte sin exponer? Pero qué es lo que
en realidad hay obras en el interior. tendrían que abandonar realmente,
¿Dónde está la pared blanca en la que tal vez sólo el sistema de galerías y Bibliografía
pueda ser extendida la totalidad de visualidad social. Es decir, aquello en
FAJARDO, Carlos, 1999, “Arte de medio-
superficies plegadas? ¿No sería bueno lo que ya no está el arte, sino más cre convivencia”, en: Magazín El Espec-
que existiera una pared así? ¿O esas bien donde se le encubre y enmascara. tador, Bogotá, abril.
obras han rehusado por su cuenta GARDNER, James, 1996, ¿Cultura o Ba-
dicha pared? ¿Se han resignado ante Este fue, sin duda, el sentido del sura?, Madrid, Acento.
su imposibilidad de ser descubiertas? gesto iconoclasta de Beuys con su
MARCHÁN, Simón (comp.), 2006, Real/
¿Están enfadadas con la pared blan- declaración de abandono del arte, virtual en la estética y teoría de las artes,
ca? En aquella otra pared hay un cua- con el que puso en operación el sue- Barcelona, Paidós.
dro blanco sobre fondo blanco o sólo ño vanguardista de la disolución del SLOTERDIJK, Peter, 2002, “El arte se re-
un espacio, el vacío de un cuadro arte en la vida. Quizás haya que fraca- pliega en sí mismo”, en: Brumaria, No. 1,
robado por su propio pintor. sar como artista para avanzar como Madrid, disponible en: <http://www.
hombre. Quizás deban descansar in- brumaria. net/textos/petersloterdijk.
htm>.
cluso los mismos poderes creadores
6. El negocio del arte de obra como terrenos ya demasiado , 2004, Esferas II. Globos. Macro-
esferología, Madrid, Siruela.
como sistema de explotados durante largo tiempo. Los
celos y desmontajes de la felicidad creativa VÁSQUEZ, Adolfo, 2005, “La crisis de las
vanguardias artísticas y el debate mo-
exhibicionismo muestran al arte la dirección para dernidad posmodernidad”, en: Arte, In-
hacerse a un lado. dividuo y Sociedad, Facultad de Bellas
Las obras no dejan percibir nada Artes - Universidad Complutense de
sobre sus experiencias con paredes y Pese a todo, éste no es un tiem- Madrid, Vol. 17.
galerías. Su historia previa cuenta po del cual esperar mucho. Pronto , 2006, “El giro estético de la
poco en el momento. Su estar por saldremos también de esta sala. Nin- epistemología; la ficción como cono-
cimiento, subjetividad y texto”, en:
ahí tiene algo de repentino y casual. guna distancia habla ebria de una fu- Aisthesis, No. 40, Instituto de Estética
Ahora permanecen plegadas en sí tura gran felicidad. Pero lo visto es lo - Pontificia Universidad Católica de
mismas ante nosotros, no alegan nada visto. ¿Qué es visibilidad? Quizás la Chile.

VÁSQUEZ ROCCA, A.: ESTÉTICA DE LA VIRTUALIDAD Y DECONSTRUCCIÓN DEL MUSEO COMO PROYECTO ILUSTRADO N ÓMADAS 127
A estética política das
mídias locativas* nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 128-137

Lucia Santaella**
Las prácticas de acceso propiciadas por los dispositivos móviles conectados al Sistema de Posicionamiento Global (GPS) están
haciendo surgir un nuevo espacio social de combinaciones inextricables entre lo virtual (el ciberespacio) y los ambientes físicos en los
que se mueve nuestro cuerpo biológico. Este trabajo busca presentar las nuevas modalidades de comunicación, conexión e interacción
que están apareciendo bajo el nombre de “medios de comunicación locativos”. Éstos son procesos que están dando origen a una
estética políticamente orientada, cuyas principales características se discutirán en el artículo.
Palabras claves: medios de comunicación locativos, espacios sociales, estética política, dispositivos móviles.

As práticas de acesso propiciadas pelos dispositivos móveis conectados ao Sistema de Posicionamento Global (GPS) estão
fazendo emergir um novo espaço social de misturas inextricáveis entre o virtual (o ciberespaço) e os ambientes físicos em que nosso
corpo biológico circula. Este trabalho visa apresentar as novas modalidades de comunicação, conexão e interação que estão surgindo
sob o nome de “mídias locativas”. São processos que estão dando origem a uma estética politicamente orientada, cujas principais
características serão discutidas neste trabalho.
Palavras-chaves: mídias locativas, espaços sociais, estética política, dispositivos móveis.

Practices of access allowed by mobile devices connected to the Global Positioning System (GPS) are bringing the emergence of a
new social space that mixes seamlessly the virtual (cyberspace) with the physical environments in which our biological body circulates.
The aim of this paper is to present the new modalities of communication, connection, and interaction appearing under the name
of “locative media”. They are processes that originate a politically oriented aesthetics whose main characteristics will be discussed in
this paper.
Key words: locative media, social spaces, political aesthetics, mobile devices.
Dibujo EMBERA : Astrid Ulloa

ORIGINAL RECIBIDO: 19-I-2008 – ACEPTADO: 13-II-2008

* Este trabalho dá continuidade à pesquisa sobre novos processos de comunicação


permitidos pelos dispositivos móveis, desenvolvida no livro Linguagens líquidas
na era da mobilidade (Santaella, 2007).
** Doutora em Teoria Literária e Livre Docente em Ciências da Comunicação,
Professora titular da Pontifícia Universidade Católica de São Paulo (Brasil).
E-mail: lbraga@pucsp.br.

128 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


A multi-referencialidade do de-
bate sobre as concepções de público,
deixado sozinho. Enquanto isso, as
mídias de massa, especialmente o rá-
sites e blogs da internet, ficando as ruas,
parques e shoppings reservados ao trân-
espaço público, esfera pública, vida dio e a televisão, difundem as vozes e sito apressado de cidadãos ensimes-
pública já foi bem indicada por imagens –construídas com o engenho mados. Especialmente entre os jovens,
Lavalle (2005). Em meio a autores do marketing– de líderes aos quais as redes sociais como Orkut, MySpace,
mais ou menos conhecidos, não res- massas aderem, quase sempre com Facebook substituíram em boa parte
ta dúvida de que o modelo mais in- êxtase. Além disso, o acesso ao espa- as interações face-a-face. Como nos lem-
fluente é o de Habermas (1962), ço público e às atividades que nele bra Shepard (2007), redes de sociali-
segundo o qual o espaço público re- seriam possíveis foi se tornando zação, como Flickr, propiciam formas
fere-se à geografia da esfera pública, objeto de regulamentações cada vez de compartilhamento e de troca
isto é, ao lugar em que as pessoas se maiores, com novas formas de poli- inimagináveis no espaço físico. Isso
reúnem para dar voz e discutir assun- ciamento e vigilância, bloqueando ini- gerou uma desvalorização do espaço
tos de interesse público. O lamenta- ciativas de ocupação público fisicamente localizável, em fa-
do declínio do espaço público, assim espontânea. vor de uma esfera pública própria das
concebido, foi um tema largamente redes globalizadas, comprovando que
discutido (Sennett, 1977; Berman, transformações nas mídias emolduram
1982; Harvey, 2003). Segundo esses novas modalidades de experiência
autores, o espaço público, que carac- social.
terizou o início do modernismo, foi
substituído por um recolhimento ao Desse modo, o quadro que se
espaço privado. Ecoando, em uma apresentava há poucos anos desenha-
nova entonação, a idéia da “socieda- va a coexistência de dois espaços pa-
de do espetáculo”, de Debord (1967) ralelos. De um lado, o espaço físico,
–em que as imagens, que fazem o prenhe tanto de não-lugares, como
espetáculo, não são imagens em si, Augé (1994) os definiu, a saber, espa-
mas relações sociais cada vez mais ços destituídos de história e vida
mediadas e niveladas por ima- social, entre-lugares de trânsito e ocu-
gens–, ficou bastante conhecido pações provisórias: aeroportos, ho-
o diagnóstico de Paul Virilio téis, trens etc., quanto de lugares
(1994: 64) sobre o deslocamen- de consumo, como cafés, shoppings,
to dos espaços públicos tradici- pontos turísticos, concertos, exi-
onais tais como praças, ruas e bições, áreas de esportes, em que
boulevards para a imagem pública. as pessoas meramente se cruzam
sem interagir. De outro lado, um
De fato, as condições do tipo distinto de espaço, o espa-
Rómulo Rozo, “Mestiza”, bronce, 1936, 35 cm de alto
mercantilismo capitalista anulam (detalle), hoy en el Museo Nacional. Foto: ICC. ço informacional e abstrato,
as formas tradicionais de interação batizado de ciberespaço, um es-
social. O estilo de vida propiciado Há umas poucas décadas, sem que paço virtual de conexões planetárias
pelo consumo massivo, em que a pro- tal estado de coisas tenha sofrido ditas imateriais. Esse paralelo opositi-
paganda e o marketing expandem a cir- modificações internas, com o adven- vo entre o físico, esvaziado de intera-
culação de mercadorias, leva de to da internet e com a expansão cres- ções sociais vivas, e o cibernético,
roldão os ideais de um espaço públi- cente de seu potencial comunicativo, feito de abstrações desencarnadas,
co urbano participativo. Para Sennett houve um deslocamento da esfera despertou uma avalanche de discur-
(1977), a ascensão da mercadoria gera pública para a imaterialidade das re- sos críticos carregados de pertur-
uma demanda pela intimidade pes- des da mídia eletrônica e sistemas de badores prognósticos sobre a perda
soal e autenticidade psicológica, do informação. A opinião pública passou, da escala humana do tempo e do es-
que decorre a idéia de que estranhos então, a se formar não só pelas mídias paço, sobre a geração de modelos de
não devem falar uns com os outros e de massa, mas também pelo narrow- realidade sem origem e sem destino,
de que cada um tem o direito de ser casting de canais a cabo, pelos portais, sobre a atrofia do corpo físico,

SANTAELLA, L.: A ESTÉTICA POLÍTICA DAS MÍDIAS LOCATIVAS N ÓMADAS 129


plugado e inerte enquanto a mente e sem fio, cada vez mais multifun- formas comuns de experiência privada
navega pelos espaços da virtualidade. cionais, em muito pouco tempo em meio ao movimento acelerado do
introduziu condições sociais inespe- cotidiano nos espaços públicos con-
Longe de serem hegemônicos, radas, que prometem reconfigurar temporâneos.
esses discursos foram contrabalança- nossas experiências e entendimento
dos por visões menos catastróficas. do espaço e da cultura ao devolver à Mais importante do que a paisa-
Um dos primeiros, por exemplo, a vida urbana uma vibração que se pen- gem urbana e os enclaves de privaci-
colocar a necessária ênfase no fato de sava estar perdida. dade no seio da vida pública são as
que o ciberespaço em nada se asse- atividades complexamente urdidas
melha a um território extranatural, que estão emergindo. A convergên-
pairando acima da fisicalidade do 1. A dinâmica dos cia das novas redes móveis de teleco-
mundo, foi Manuel Castells (2000). espaços intersticiais municações, com o Sistema de
Pensar a sociedade em rede, Posicionamento Global 1
para ele, implica conceber o (GPS) e com as interfaces grá-
ciberespaço também como par- ficas interativas dos dispositi-
te integrante de um espaço de vos móveis vem expandindo
fluxos. Este se caracteriza, an- o potencial das tecnologias
tes de tudo, pelas práticas so- midiáticas, propiciando a co-
ciais que dominam e definem municação e interação entre
a sociedade em rede, ou seja, indivíduos em movimento,
a organização material de prá- que, durante todo o tempo,
ticas sociais temporalmente estão conscientes do lugar que
compartilhadas que funcio- cada um ocupa no espaço. Ao
nam através de fluxos. Isso nos introduzir a consciência do
leva a constatar que, na reali- contexto e permitir a comu-
dade, as comunidades virtuais nicação multi-usuário, essa
eletrônicas nunca deixaram de convergência está alterando os
viver nas áreas limítrofes entre padrões dos fluxos de infor-
a cultura física e a virtual. mação assim como as situa-
ções em que a comunicação
Em várias ocasiões tam- ocorre. Estão surgindo com
bém defendi (Santaella, 2003: isso novas estruturas espaciais
303-314; 2004; 2007) que não interativas e novas formas de
Epifanio Garay, “Por las velas, el pan y el chocolate”, óleo, c. 1872
importa qual forma o corpo (detalle), hoy en el Museo Nacional. Archivo revista Nómadas. práticas culturais. Trata-se de
virtual possa adquirir, sempre serviços baseados em locais
haverá um corpo biológico junto, Para começar, a proliferação das que, por meio da rede geoespacial,
ambos inseparavelmente atados. O mídias móveis e computação perva- estão ligando os bits imateriais da
virtual pode estar em um outro lu- siva vem trazendo transformações na mídia e informação com lugares físi-
gar –e o outro lugar ser um ponto de própria paisagem do espaço público. cos do espaço público urbano. São
vista privilegiado– mas a consciência O uso de celulares e iPods, com seus práticas tecno-sociais com o potenci-
permanece firmemente arraigada no canais abertos para a intimidade, al de gerar formas de participação
físico. Historicamente, o corpo, a ensejam os mais variados graus de pública que reconectam as dimensões
tecnologia e a comunidade se consti- privacidade em ambientes públicos, materiais do espaço físico com os re-
tuem mutuamente. tornando movediças as fronteiras cursos participativos da esfera públi-
entre o público e o privado. Falar ao ca virtual.
Seja como for, a acelerada evolu- telefone, quando se caminha pelas
ção das tecnologias de comunicação, ruas, enviar SMS a um amigo enquan- A comunicação mediada por
a partir do surgimento de um cres- to se viaja dentro de um ônibus, ou- computador via internet deslocou os
cente enxame de dispositivos móveis vir o iPod no metrô tornaram-se pontos de encontros físicos para os

130 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


contextos espaciais virtuais. Com as André Lemos (no prelo), pioneiro textos, sons– disponibilizados por
redes de comunicação móveis basea- no Brasil no estudo das cibercidades, dispositivos móveis e computação
das em localizações ressurgem os pon- afirma que “estamos assistindo à ex- sem fio habilitados com GPS e ali-
tos de encontro no espaço físico de pansão de experiências de localização mentados por um intenso espírito
um ambiente urbano. O parâmetro e de tratamento inteligente da infor- comunitário. Além disso, propunha
da localização geográfica é assim mação a partir de dispositivos sem fio uma série de táticas para se aplicar
reintroduzido, mas em atividades que aliam mobilidade, personalização ontologias da web semântica à tecno-
que continuam sendo mediadas por e localização, criando novas práticas logia móvel sensível ao local, trans-
computador. O espaço virtual em de espaço”. formando assim esta última de um
que a comunicação ocorre é mapea- meio de acesso a conteúdo sobre lo-
do para o espaço físico habitado Vários autores têm chamado de calização para a base de uma nova
pelos corpos materiais dos partici- “espaços híbridos” as mesclas entre espécie de presença móvel em rede.
pantes. Assim, o contexto espacial o físico e virtual (Souza e Silva, 2006).
virtual é mapeado no mundo físico Entretanto, o adjetivo “híbrido” tem O nome “mídias locativas” foi
e o contexto espacial híbrido resul- sido utilizado em tantos contextos dado por Karlis Kalnins como uma
tante torna-se a arena do processo diferentes que, na busca de uma categoria de teste para processos e
interativo. maior precisão terminológica, com produtos realizados por um grupo
ênfase não apenas nos fluxos de in- internacional de pessoas trabalhando
Conseqüentemente, a esfera pú- formação para dentro e para fora do com as tecnologias emergentes. Foi
blica não mais se define pelas estru- espaço físico em conexões incon- esse o nome do primeiro evento so-
turas materiais como praças e ruas, súteis, mas também nas novas formas bre o tema, realizado em julho de
nem apenas pelo espaço virtual das de socialização que aí emergem, em 2003, no K@2, Centro de Cultura e
redes telemáticas, mas surge na meus trabalhos (Santaella, 2007), Informação, localizado na costa bál-
interação complexa de espaços mate- tenho utilizado “espaços intersticiais” tica da Latvia, em Karosta, uma aban-
riais e imateriais, em espacialidades como uma metáfora capaz de carac- donada cidade militar da era soviética.
híbridas caracterizadas por fluxos di- terizar as múltiplas faces das mudan- A escolha do lugar foi inspirada na
nâmicos. O impacto desses desenvol- ças mais recentes no mundo da idéia de Paul Virilio de que não se
vimentos na relação entre espaços comunicação e da cultura. Entre as pode entender o desenvolvimento das
midiáticos e espaços urbanos tem múltiplas faces dessas mudanças en- tecnologias da informação sem que
sido profundo (McQuire, 2006) e nos contram-se as atividades que estão se entenda também a evolução das
leva a confirmar que o desenvolvimen- sendo conhecidas sob a rubrica de estratégias militares. Além disso, pre-
to e crescimento de complexidade “mídias locativas”. tendia-se que o evento se realizasse em
das tecnologias comunicacionais não local distante do mercado global em
está se dirigindo para a dissolução das que essas tecnologias se originaram.
cidades, dos corpos, do mundo físi- 2. O que são mídias
co, mas para a intersecção do físico locativas A proposta do evento ilustra com
com o virtual. A integridade do cor- clareza as características e os caminhos
po biológico, cuja perda iminente foi O texto originário das propostas que as mídias locativas tomariam daí
tão lastimada, está na realidade se locativas, antes mesmo da existência em diante. Para os organizadores, os
transformando rapidamente em um desse nome, encontra-se no Manifes- dispositivos de rede sem fio, com suas
conjunto de extensões ligadas a um to Headmap, no qual, já em 1999, Ben transferências de dados sempre on line
mundo híbrido, pautado pela in- Russell lançava idéias utópicas e e sua interação com sinais posi-
terconexão de redes e sistemas on e inspiradoras que o tempo só confir- cionados e microprocessadores atados
off line (Beiguelman, 2006: 153). As- maria. Com o mote de que a internet ao ambiente, oferecem às pessoas ca-
sim, nós continuamos a habitar esfe- já estava começando a “pingar no pacidades computacionais e comu-
ras físicas, em urdiduras nas quais mundo real”, o manifesto alertava nicacionais, antes impossíveis, para
várias outras esferas virtuais se mistu- para o enriquecimento de nossa ex- criar redes sociais ad hoc que estão
ram, sem que os ambientes físicos periência espacial pela sobreposição mudando as relações humanas entre
desapareçam. de camadas de informação –imagens, si e com o espaço e tempo. Durante o

SANTAELLA, L.: A ESTÉTICA POLÍTICA DAS MÍDIAS LOCATIVAS N ÓMADAS 131


evento, receptores de baixo custo de Para sintetizar, é bastante esclare- monitoramento, vigilância,
satélites de posicionamento global ofe- cedora a explicação que nos é forne- mapeamento, geoprocessamen-
receram a amadores os meios de pro- cida por André Lemos (no prelo) to (GIS), localização, anotação
duzir suas próprias informações sobre a constituição e abrangência ou jogos. Dessa forma, os luga-
cartográficas com precisão militar. das mídias locativas no seu atual es- res e objetos passam a dialogar
tado da arte. com dispositivos informacio-
Antes mesmo do evento, os da- nais, enviando, coletando e pro-
dos cartográficos gerados pelos pró- Um conjunto de processos e cessando dados a partir de uma
prios usuários, numa variedade de tecnologias [que] se caracteri- relação estreita entre informa-
ambientes de redes rastreados por ção digital, localização e arte-
máquinas, já estava possibilitando o fatos digitais móveis.
desenvolvimento de um pool de da-
dos open source sobre a geografia Desde a WWW, parcialmente e
humana. Com o surgimento dos por- em graus diversos, passamos a per-
táteis e dispositivos de rede com- tencer a múltiplos lugares e comu-
putacional sensíveis ao ambiente, nidades, o que tornou vital nossa
essa cartografia colaborativa permi- habilidade de manipular indireta e
te que os usuários mapeiem seus assincronicamente correntes de in-
ambientes físicos com dados digi- formação, bens e serviços, e a admi-
tais, geo-anotados. Distinto da nistração da vida cotidiana foi
WWW, o foco agora é deslocado crescentemente se tornando tec-
para a localização espacial e centrado nologicamente mediada. As mídias
no usuário individual, tendo em vis- locativas agora nos permitem com-
ta a criação de cartografias colabora- binar essas mediações com organi-
tivas de espaço e mente, lugares e zações no espaço em que as formas
conexões entre eles. de comunicação em camadas ligam-
se aos fluxos da vida urbana.
As mídias locativas são insepará-
veis da noção de computação perva-
siva. No seu sentido mais amplo, a 3. Classificações das
computação pervasiva ou ubíqua en- mídias locativas
globa recursos, aplicações e serviços de
computação móvel, vestível, distribu- O campo de aplicações das
Josefina Albarracín, “El bobo de pamplonita”,
ída, em rede e sensível ao contexto. caoba, 81 cm de alto, 1932 (detalle), hoy en el mídias locativas é imenso e cresce
Dispositivo tecnológico sensível ao Museo Nacional. Fotografía: Julián Barba A. a olhos vistos. São muitas as tenta-
contexto significa que o dispositivo é tivas de classificações desse campo
capaz de localizar, classificar, coletar, za por emissão de informação na busca de uma sistematização que
arquivar e usar informação relevante, digital a partir de lugares/ facilite o trânsito cognitivo por essa
assim como descartar informação objetos. Esta informação é pro- nova seara a ser explorada. O cam-
irrelevante. No caso das mídias cessada por artefatos sem fio, po se estende dos indicadores e ser-
locativas, sensível ao contexto refe- como GPS, telefones celulares, viços, games, relatos de histórias
rese a um campo em que a localiza- palms e laptops em redes Wi-Fi baseadas em locais, anotações espa-
ção de pessoas e objetos pode ser ou Wi-Max, Bluetooth, ou eti- ciais até as performances em rede.
usada pelas máquinas para derivar in- quetas de identificação por Seja qual for o tipo, é preciso lem-
formação contextual com a qual dão meio de rádio freqüência brar que as práticas das mídias
assistência aos usuários. As tecnolo- (RFID)2 . As mídias locativas locativas dependem de recursos ma-
gias de sensores habilitam os dispo- são utilizadas para agregar con- teriais particulares e das políticas e
sitivos móveis a fornecer pistas sobre teúdo digital a uma localida- leis públicas e privadas que regem o
o contexto. de, servindo para funções de uso desses recursos.

132 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


De que tenho notícia, baseado lizados para indexar mensagens 4. Mídias locativas no
em pesquisa exaustiva, o mais com- (SMS, vídeo, foto) a localidades. território das artes
pleto levantamento das mídias Essas práticas são chamadas de ano-
locativas foi realizado por Lenz tações urbanas. No campo das artes, o fundamen-
(2007). Sem contar as sub-categori- to dos projetos de mídias locativas é
as que são muitas, na sua cate- Os games móveis ou sem fio utili- crítico, social e memorialista, concen-
gorização, dezenove tipos de práticas zam celulares, palms e a rede internet trando-se na interação pessoal e soci-
com mídias locativas são descritos, para jogos executados entre jogado- al com lugares. Tudo pode ser
incluindo a indicação e breve descri- res no espaço das ruas e jogadores on carregado com camadas invisíveis de
ção de um grande número de pro- line. Lenz apresenta 26 exemplos des- anotações textuais, visuais, audíveis
jetos. Tomando como base as se tipo de jogo e novos exemplos não que são acionadas quando alguém as
funções das mídias locativas, a clas- cessam de aparecer. pede ou simplesmente pela aproxima-
sificação apresentada por ção do local com tecnologia
Lemos (no prelo) é bem compatível.
mais sintética, mas bastan-
te representativa, como se As palavras-chave desses
segue: realidade aumentada projetos são: compartilha-
móvel, mapeamento e mo- mento, notas, marcação,
nitoramento, geotags, anota- demarcação, pistas, opini-
ção urbana e os games wireless ões, colaboração, busca e
que utilizam uma ou mais conexão. São práticas espa-
dessas funções. cializadoras e socializadoras.
Nada é considerado mais
As aplicações de reali- importante nas artes das
dade aumentada móvel re- mídias locativas do que o
ferem-se a informações contexto. As experiências
sobre uma determinada lo- levam em consideração lo-
calidade visualizadas em cais geográficos de interesse,
um dispositivo móvel, au- elevando o local acima de
mentando a informação. seu status instrumentaliza-
Assim, um celular pode Marco Tobón Mejía, “Mujer y rosas”, c. 1915, relieve en bronce, 12.3 cm de do, um mero ponto na co-
identificar uma pizzaria em diámetro (detalle). Archivo fotográfico del ICC, 1985. ordenada da longitude e
local próximo e, por meio latitude da Terra, para atin-
de links, ver a foto do lugar e ter Entretanto, os projetos em mí- gir o nível de lugar habitado, expe-
acesso ao cardápio no website do dias locativas mais instigantes têm rienciado e vivido. Por isso mesmo,
restaurante. sido aqueles que se realizam no os computadores, os celulares, o
território da arte, apresentando pro- GPS e outros recursos possibilitam
As funções locativas também po- postas estéticas que despertam nos- essas práticas, mas não são o alvo de
dem ser aplicadas a formas de mapea- sas reflexões. Mais uma vez, isso só projetos que se voltam para a aplica-
mento (mapping) e de monitoramento vem confirmar a hipótese que, há ção das mídias digitais a lugares físi-
do movimento (tracing) no espaço algum tempo, tem guiado meu cos, capazes de disparar relações
urbano. Em sistemas que permitem pensamento de que a arte é a esfe- sociais reais.
o compartilhamento de tags, informa- ra que toma a dianteira da criação
ções textuais digitais são agregadas a cultural, fazendo emergir comple- Tuters e Varnelis (2006) conside-
mapas, podendo ser acessadas pelos xidades que, sem a arte, não tería- ram o mapeamento como fator cen-
equipamentos móveis. mos condições de enxergar. É no tral nas artes das mídias locativas e
trabalho dos artistas que os enig- apresentam uma tipologia que se re-
Celulares, palms, etiquetas mas humanos são decifrados pela duz a duas possibilidades de mapea-
RFID ou redes Bluetooth são uti- sensibilidade. mento: anotativo, que virtualmente

SANTAELLA, L.: A ESTÉTICA POLÍTICA DAS MÍDIAS LOCATIVAS N ÓMADAS 133


coloca tags em tudo, e fenomenoló- uma arte criada para existir em um a vida. Portanto, é uma arte que se
gico, que marca a ação do sujeito no determinado lugar. É o local que situa entre as artes visuais e as artes
mundo. Ao considerar que categorias aciona o planejamento e a criação da cênicas, propensa à improvisação e
e taxonomias sempre lutam umas con- obra. Esta se integra de modo tão envolvendo a participação do públi-
tra as outras, Bleecker (2006) prefere imperceptível no lugar escolhido que co espectador. Embora não se con-
apresentar a estética das mídias locativas fica difícil determinar as fronteiras funda com elas, o happening apresenta
por seus atributos: situar a mídia em entre a arte e o ambiente de que ela é elementos das artes participativas.
seu espaço geográfico, “hackear” os parte. Por isso, a arte de sítio especí- Nestas, a participação do público é
modos tradicionais de se construir fico também se confunde com a arte o projeto. O artista cria uma situa-
mapas, capturar histórias, tradições ambiental. ção que induz a participação sem idéi-
e o futuro de um lugar, conectar as pré-concebidas sobre o resultado.
camadas distintas de dados e repre- Não obstante essa linhagem, de Roux (2007) compara essa forma de
sentá-las como geograficamente coeren- acordo com Bleecker (Ibíd.), é neces- arte à democracia e à administração
tes, entremear lugares ficcionais e não sário estabelecer a diferença tecno- participativa, nas quais o que impor-
ficcionais, criar expres- ta não é tanto que as
sões midiáticas híbridas. pessoas participem, mas
sim o fato de que a par-
Na árvore genealó- ticipação é o princípio
gica das artes, as mídias fundamental que gover-
locativas encontram seus na as interações huma-
antecedentes nas práti- nas nesses modelos.
cas artísticas situadas
geograficamente, cuja A paternidade me-
história precede o lança- nos contestável e mais
mento do primeiro saté- lembrada das mídias
lite em 1978. O legado locativas encontra-se na
vem da rica história da estética situacionista. Os
land art, quando, no fi- situacionistas eram um
nal dos anos 1960, os grupo de ativistas políti-
José Rodríguez Acevedo, “Dos mujeres”, 1951, óleo 76 x 82 cm (detalle).
artistas, em protesto Archivo fotográfico del ICC, 1986. cos e artísticos cujo mo-
contra a artificialidade e vimento originou-se em
comercialização da arte, abandonaram lógica entre mídias locativas antes e 1957. Suas influências vinham do
as galerias e procuraram lugares remo- depois dos satélites. Por isso, ele uti- Dada, Surrealismo e, principalmen-
tos da natureza, inacessíveis às deman- liza a proliferação do GPS como uma te, do Letrismo. Este último, consti-
das insaciáveis do mercado, para demarcação das formas contemporâ- tutivo de um movimento estético
realizar a sua arte. São esculturas ou neas de mídias locativas. Essa distin- internacional do pós-guerra, pretendia
instalações, muitas vezes gigantescas, ção tecnológica, entretanto, não pode fundir poesia e música e transformar
localizadas na natureza, envolvendo obliterar o parentesco muito próxi- a paisagem urbana. Os situacionistas
seleção acurada dos materiais utiliza- mo, no aspecto de envolvimento dos visavam suprimir a separação entre
dos em consonância com o local. Um participantes com os lugares, que as arte e cultura, integrando-as na vida
dos mais expressivos e citados exem- mídias locativas apresentam com os cotidiana. O que eles pretendiam re-
plos da land art é uma escultura em happenings, a arte participativa, e alizar era uma revolução da imagina-
espiral (Spiral Jetty) de 1.500 pés no principalmente com o ativismo da es- ção em que todos, tal como sonhado
Great Salt Lake, em Utah, de Robert tética dos situacionistas e da sua prin- por Marx, pudessem ser poetas e ar-
Smithson. cipal ferramenta, a psicogeografia. tistas. Eles estavam entre os grupos
libertários proeminentes nos eventos
Muito próxima da land art, tam- O lema dos happenings, termo cu- de maio-junho de 1968, na França.
bém com início nos anos 1960, en- nhado por Allan Kaprow em 1957, Sob a roupagem da liberdade, o
contra-se a arte de sítio específico, era tirar a arte das telas e levá-la para situacionismo propunha uma crítica

134 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


do capitalismo, principalmente na psicogeográficas por meio do conhe- o começo, estiveram implicadas em
sua relação com a arquitetura e o cimento e cálculo de suas possibili- várias disputas de poder entre inte-
planejamento urbano, por considerá- dades. Caso contrário, a deriva resses militares, governamentais, in-
los como expressões do poder esta- perderia o potencial político de que dustriais, universitários. Agora, o
tal e, portanto, responsáveis pela ela deve se nutrir. Assim entendida, GPS está inevitavelmente atado aos
fragmentação da vida pública. A fi- a deriva foi a principal estratégia que complexos militares e à sua ubiqüi-
gura mais influente desse grupo, Guy os situacionistas elegeram e, nos dade crescentemente comercial. As
Debord, que também foi membro do anos 1980 e 1990, houve um mídias locativas são hoje parte da
Letrismo Internacional, na sua con- reflorescimento e diversificação da “civilianização” das tecnologias, mo-
hecida tese sobre a Sociedade do es- psicogeografia, impulsionados por vida por interesses mercadológicos.
pectáculo, proclamava que, nessa vários tipos de ativismos estéticos.
sociedade, as experiências autênticas Recentemente, as mídias locativas Tuters e Varnelis (Ibíd.) enumeram
estavam sendo recicladas como trouxeram um novo vigor para a uma série de manifestações críticas
espetáculo, transformando o indiví- psicogeografia. contra as mídias locativas. Para
duo em consumidor passivo. Andreas Broekman (ex-diretor
do Transmediale, em Berlim),
Muitos autores reconhe- as mídias locativas são a van-
cem nas mídias locativas os guarda da sociedade de contro-
ecos da psicogeografia, uma le e os artistas têm a obrigação
proposta estratégica para a ex- de deixar claro que seus tra-
ploração inventiva e lúdica da balhos estão baseados na apro-
cidade. Foi definida em 1955 priação de instrumentos de
por Debord que buscava expli- vigilância e controle. A artista
car, ligada a essa estratégia, a Coco Fusco, por seu lado,
idéia do urbanismo unitário, atacou as práticas associadas
na sua busca de uma aproxi- com redes e mapeamento, afir-
mação revolucionária da ar- mando que elas fazem evapo-
quitetura. A psicogeografia rar quatro décadas de crítica
prega a prática da deriva: pós-moderna ao cartesianis-
perambular pelas ruas, sem ru- mo. Em vez de abraçar táticas
mos definidos, deixar-se perder Juan Cárdenas, s.t., 1971, óleo/tela (detalle). Banco de la República. fundadas em sonhos de onis-
nos labirintos da urbe, para Archivo Fotográfico: ICC, 1977. ciência, os artistas e ativistas
subverter os rumos pré-deter- deveriam examinar a história
minados do planejamento urbano. Como se pode ver, as mídias da globalização, das redes, das ações
“Uma outra cidade para uma outra locativas estão ligadas a uma tradição coletivas para se darem conta de quão
vida” era o que proclamava o arqui- estética de ativismo político. Elas enraizados eles estão nas margens da
teto radical Constant. carregam, por isso mesmo, todo o cultura e da geopolítica. Segundo o
peso das controvérsias que sempre artista e teórico Jordan Crandall, os
A deriva da psicogeografia é con- rondaram e continuam rondando esse projetos de mídias locativas estão nos
tígua à tradição política da teoria ur- tipo de proposta estética. escravizando em um neo-cartesianismo
bana, dos radicais como Henri pelo ressurgimento da especificidade
Lefebvre (1947), ou liberais como Jane temporal e local, testemunhada pelas
Jacobs (1961), ambos pregando que 5. O fogo cruzado das tecnologias de vigilância e navegação
encontros casuais em espaços públi- controvérsias sensível ao local. A crítica mais de-
cos favorecem o funcionamento das políticas vastadora veio de Brian Holmes
sociedades democráticas. Mas a deri- (2003), quando afirmou que, com as
va, como queria Debord, deve somar Para os críticos das mídias loca- mídias locativas, a estética da deriva
à espontaneidade dos encontros for- tivas, os protocolos da internet são está em todas as partes, assim como
tuitos o domínio das variações arquiteturas de controle que, desde a grelha hiper-racionalista da infra-es-

SANTAELLA, L.: A ESTÉTICA POLÍTICA DAS MÍDIAS LOCATIVAS N ÓMADAS 135


trutura imperial, pois, ao usar uma mundo sem fio, ao propor sistemas namento para ouvir e ver dados no
tecnologia controlada pela defesa abertos, redes livres, espaços a serem espaço. Há também projetos que bus-
militar norte-americana, estamos sen- vivenciados como interferência, pira- cam redefinir os sentidos do mundo
do interpelados por sua ideologia taria, participação e inclusão. O con- privado, impregnados com os valores
imperial. texto de produção dessas mídias é do capital. Voltam-se, assim, para o
social e político, com seu foco em renascimento de aspectos singelos da
Além disso, os projetos não po- redes sociais, acesso e conteúdo experiência pessoal com os lugares,
dem prescindir de algum tipo de co- participativo nos relatos de histórias vivificando os ambientes ao carregá-los
laboração financeira, intelectual, e anotações espaciais. Portanto, são de sentimentos humanos.
política, material etc. entre governo, mídias que redirecionam, na direção
instituições e indústria. Implicam de seu uso, o poder embutido nas Em suma, apesar das controvér-
relações que misturam artistas e pes- tecnologias. sias, e sem negá-las, sou levada a pen-
quisadores, designers e usuários, su- sar que, quando movido pelo misto
jeitos e objetos, passado e futuro, Os projetos ganham as ruas, dis- de desprendimento e obstinação que
material e imaterial, mercadorias e tanciam-se das galerias e museus e tam- habita a alma de muitos artistas, qual-
valores. Tuters e Varnelis (2006) lem- bém das telas dos computadores quer projeto de arte, por mais sim-
bram também que a atual geração de próprias da net art, buscando as ples que seja, ajuda o mundo a se
artistas cresceu dentro de uma dieta interfaces sociais com lugares. Quan- tornar melhor.
de crítica às instituições. Vêem as ar- do aplicado à rede do espaço urba-
tes em novas mídias como trans- no, o modelo da web semântica se
disciplinares e procuram colocar seus constitui em um modo verdadeira-
projetos no campo da pesquisa, design mente personalizado de arquivamen- Citas
e desenvolvimento. Por isso, buscam to de dados, permitindo aos autores
o financiamento das corporações ou deixar a informação nos seus própri- 1 O sistema de posicionamento global
mesmo do capital de risco. Bleecker os servidores, tornando-os responsá- (GPS) foi autorizado pelo Congresso
(2006) diz que é irônico que, no veis por seu próprio conteúdo. dos Estados Unidos em 1973 e é ope-
rado pelo departamento de defesa dos
momento em que os fundos para as Estados Unidos. Os instrumentos en-
artes secaram, os artistas de mídias Enfim, são projetos que buscam volvidos nesse sistema são um anel de
locativas têm sido financiados por extrair o potencial criativo das 24 satélites que circundam a Terra de
modo tal que, pelo menos quatro de-
grandes empresas interessadas muito tecnologias GPS, explorando formas les são visíveis de qualquer ponto no
justamente na imaginação dos artis- de expressão que são intrínsecas ou globo em qualquer momento. O siste-
tas para a emergência de novas idéias específicas das mídias móveis e sem fio. ma tem sido usado para a navegação
e aplicações. Um potencial que ajuda a elevar a de veículos, mas encontrou seu cami-
nho também na internet móvel, quan-
consciência da história, da informação do o grupo de satélites é usado para
Embora em campos antagônicos, negligenciada ou esquecida, das pes- localizar a posição de um usuário.
críticos e defensores das mídias soas e eventos que estão à margem do 2 RFID é um método automático
locativas identificam-se na paixão que consenso, para dar voz ao que precisa identificador de radio freqüência que
os move. Varnelis (2006) considera ser conhecido: lugares e verdades so- se baseia no arquivamento e recupe-
que, embora as críticas sejam bem bre injustiças, expectativas frustradas, ração de dados remotos utilizando os
recursos dos tags. Um tag de RFID é
fundamentadas, elas são também violência. Os limites entre arte e um pequeno objeto que pode ser in-
nostálgicas, ao invocar uma noção de ativismo são muito tênues. Mas trata- corporado a um produto, animal ou
arte autônoma, independente dos se aí de um ativismo diferencial, pois, pessoa.
circuitos das tecnologias de comuni- desde o primeiro evento de mídias
cação, o que não mais se sustenta. locativas, a proposta era explorar a
Para os defensores, vírus, hackers e net função desorganizadora (social, espa-
arte são formas de resistência e sub- cial e temporal) das redes sem fio ad Bibliografía
versão aos protocolos da rede. É essa hoc para a sincronização, sensibilida-
mesma política que a estética das de interpessoal, usando tecnologias AUGÉ, Mark, 1994, “Não-lugares”, Ma-
mídias locativas está levando para o open source de mapeamento e posicio- ria Lucia Pereira (trad.), Introdução a

136 N ÓMADAS NO. 28. ABRIL 2008. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


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