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Tratamiento

Cuando una persona sufre de un trastorno de la alimentación como la bulimia, es


importante lograr un tratamiento que permita prevenir complicaciones en la salud de
quien la padece. Dentro de los tratamientos de la bulimia, es importante recalcar
que no existe una línea única de tratamiento. Por ello, te brindaré información sobre
los diferentes tipos de intervención que suelen aplicarse en casos de bulimia
nerviosa.

En el caso de los trastornos de la alimentación, más específicamente en el caso de


la bulimia nerviosa, no existe una única línea de tratamiento.

Estos tratamientos se pueden aplicar combinados o por separados, esto dependerá


de cada caso en particular.

Tratamientos de la bulimia
Psicoterapia grupal o individual

El objetivo es encontrar cuál o cuáles son las causas que producen este tipo de
trastornos. Estas posibles causas serán individuales y particulares de cada
paciente. El tratamiento psicológico busca lograr en este tipo de personas percibir
situaciones de una manera positiva, sin necesidad de relacionar esta sensación con
el aspecto físico que tengan.

Tratamiento dietético
El objetivo es brindar pautas y conductas alimentarias. Es necesario reeducar al
paciente, brindándole herramientas para establecer hábitos alimentarios correctos.

Tratamiento con medicamentos


 En caso de la bulimia nerviosa, es usual utilizar medicamentos antidepresivos
que acompañen el tratamiento integral.
 Se ha comprobado que este tipo de fármacos reducen la frecuencia de comer
compulsivamente y de su posterior vómito.
 Estos antidepresivos actúan inhibiendo la captación por parte del cerebro de
una sustancia llamada serotonina.

Si bien estos son los diferentes tipos de tratamientos que se pueden aplicar en caso
de bulimia, actualmente se considera imprescindible una acción conjunta e
interdisciplinaria que logre un enfoque global de la bulimia nerviosa.
Causas de la bulimia

No hay una respuesta sencilla a la pregunta de qué causa la bulimia. Aunque la


condición está vinculada a un miedo a engordar, usualmente contribuyen
emociones más complejas.

Los problemas más comunes que pueden conducir a la


bulimia incluyen:
 Baja autoestima: Si padeces un trastorno de alimentación, puedes tener una
mala opinión de ti mismo y ver la pérdida de peso como una forma de ganar
autoestima.
 Depresión: Puedes utilizar los atracones como una manera de hacer frente
a la infelicidad, pero la purga no aliviará esta depresión y el ciclo continuará.
 Estrés: Por ejemplo, puedes desarrollar la enfermedad después de tratar con
una experiencia traumática, como una muerte o un divorcio, o durante el
curso de acontecimientos importantes que cambian tu vida, como casarte o
independizarte.
La bulimia también puede ocurrir en personas que han sufrido una enfermedad
física y que han sido víctimas de abusos sexuales. Algunas personas con bulimia
han experimentado una infancia difícil, con problemas familiares, discusiones y
críticas.

Otros problemas de salud mental


La bulimia suele estar vinculada a otros problemas psicológicos. La investigación
muestra que la bulimia es más común en personas que tienen:
 Desórdenes de ansiedad.
 Trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
 Trastorno de estrés post-traumático (TEPT).
 Trastornos de la personalidad.
CONSECUENCIAS DE LA BULIMIA
La bulimia nerviosa origina alteraciones del ritmo cardíaco (arritmia, hipotensión o
prolapso de la válvula mitral) como consecuencia de la carencia del potasio en el
organismo debido a los continuos vómitos y al abuso de laxantes.

La presión de la sangre en los bulímicos es más baja de lo habitual debido a la


continua deshidratación que producen los vómitos. Y no solo esto, el esfuerzo para
provocar el vómito provoca la rotura de pequeños vasos sanguíneos tanto en la cara
como en el cuello que adquieren forma de puntos rojizos en la piel de la cara y el
cuello. También son frecuentes las hemorragias en la conjuntiva de los ojos.

Las alteraciones neurológicas son algunas de las complicaciones asociadas a la


bulimia. Las más comunes son la atrofia del cerebro y las crisis epilépticas.

Consecuencias de la bulimia para la salud a largo plazo


Cuando la enfermedad se extiende en el tiempo y el enfermo no recibe tratamiento
suelen aparecer trastornos gastrointestinales, úlceras en el esófago debido a la
acidez de los jugos gástricos y callosidades en las manos (signo de Russell) por el
paso ácido del vómito autoprovocado por el dorso de la mano.

Alteraciones renales vinculadas a la deshidratación, a las diarreas y a la disminución


de potasio, sodio y cloro en el organismo.
Las personas bulímicas también suelen experimentar alteraciones hormonales que
en la mujeres causan irregularidades menstruales o amenorrea.

Consecuencias psicológicas de la bulimia nerviosa


La necesidad de expulsar la comida fuera del organismo genera sentimientos de
inseguridad, baja autoestima y culpa en la persona que se provoca el vómito.

Esta enfermedad es especialmente peligrosa en adolescentes porque causa un


cierto cansancio psíquico que desemboca en un bajo rendimiento escolar o laboral.

La depresión puede ser tanto una causa como una consecuencia de la bulimia.

Los intentos de suicidio y el consumo de drogas son más frecuentes entre los
bulímicos que además, suelen padecer alteraciones de la personalidad y fobia social
(evitan relacionarse con la gente o salir porque no se gustan).
Los bulímicos también experimentan sensación de pánico y ansiedad y sufren
alteracion del sueño a menudo.