Vous êtes sur la page 1sur 5

Instituto de Fundamentos y Métodos en Psicología

Referencial de Egreso

Análisis de la implicación con el


tema del Trabajo Final de Grado

Estudiante:
Bonilla, Agustina CI: 4.281.093-4

Docente:
Prof. Adj. Ana Laura Russo
Para poder articular la noción de implicación con la temática que convoca mi
trabajo final de grado, considero importante dar cuenta del tema elegido para la
monografía, el cual trata sobre el abordaje terapéutico desde un enfoque
psicosomático en el ámbito de la salud.

El objetivo apunta a dar cuenta del rol del psicólogo desde un enfoque a partir de la
psicosomática dentro del campo de la salud. Enfoque y campo, al decir de Cristoforis
(2006):

“Un enfoque es la manera de tratar o mirar un asunto. Un vértice


posible. El enfoque psicosomático sería la manera integradora con que
se trataría de visualizar la problemática multifacética de un ser que
sufre, que padece enfermedades, que está enfermo (Cristoforis, 2006,
pag. 28)

(…) el campo como la zona que surge de la “praxis”, de la


experiencia participativa, entendido como un lugar de encuentro, de
enfrentamiento en forma conjunta de la complejidad, que se hace
posible solo con el concurso de múltiples disciplinas, ya que hoy el
conocimiento está interconectado, dependiendo de un saber del otro,
globalizado (Cristoforis, 2006, pag. 29)

El hincapié está en estos dos conceptos ya que el psicólogo, a mi entender, para


trabajar debe posicionarse desde un lugar determinado, con una mirada y una
“filosofía” determinadas y desde mi implicación con este tema, creo que esa mirada
debe ser con un enfoque integral, ya sea en un ser enfermo o sano y tomando aportes
de otras disciplinas que tengan el mismo objetivo, sanar.

En el caso particular de esta monografía el aporte lo brinda la medicina. El campo,


es en este caso la salud y es el lugar donde se da cuenta de este enfoque complejo
para pensar a un sujeto enfermo. Pensarlo partiendo desde una concepción de sujeto
arraigada a su cultura, su cuerpo, sus vínculos, historia de vida; en permanente
cuestionamiento y fundamentalmente en lo subjetivo de su interacción con el mundo
que lo rodea.

Ardoino (1997) indica que puede haber palabras que son “vecinas” pero con
sentidos diferentes, he aquí la explicación del campo, ya que ambas apuntan a un
mismo objetivo que es la salud, el cuidado, el hecho de sanar y ayudar a las personas;
pero la diferencia radica en que la psicología busca alcanzar sentidos y la medicina
busca alcanzar causas de las enfermedades.
Otra diferenciación importante que hace el autor es entre las ciencias de la
explicación y las ciencias de la comprensión. En donde claramente también hay
diferencias en la forma de abordar de la medicina y la psicología, ya que la medicina
explica el ¿por qué? y la psicología el ¿para qué?

“(…) tener una familiaridad con todos los sentidos, y comprender que la
realidad de una noción es extraordinariamente amplia, vasta, y que,
además, ninguna noción, ningún término puede ser comprendido o
representado solo” (Ardoino, 1997, p. 1)

Este fragmento del texto, da a entender que la noción de implicación está


sujeta a la idea de integralidad y que el trabajo final de grado está inmerso en lo que el
autor llama “constelaciones de nociones”, ya que esta es una forma también de
pararse para poder pensar o mirar una situación.

Considero muy importante hacer este aporte ya que Ardoino (1997) se refiere a
que las prácticas profesionales son intersubjetivas y que ningún profesional en una
relación interpersonal puede ser objetivo. Por lo tanto, el enfoque apunta a la posición
del psicólogo no como una persona neutra, si no como formando parte de una
relación, de un juego, con su forma de pensar y su propia historia de vida,
indudablemente sin dejar de lado lo académico, de lo que tiene que hacer uso como
herramienta para trabajar con el “cliente”.

El autor utiliza el término de “partenaire” como una persona que forma parte de
un juego con el otro, donde hay reglas que hay que respetar, y que ambos están en
igualdad de condiciones. Entiendo de que se refiere a esto más en el ámbito
educacional para dar cuenta de la relación docente alumno; pero llevándolo al tema
del trabajo final, pienso que esta relación sería psicólogo cliente y médico cliente, y
que la regla general es el ayudar y dejarse ayudar. Si bien esto es lo macro, también
hay diferencias, ya que las formas del enfoque si bien deberían ser iguales, son
distintas. El psicólogo busca sanar mediante la palabra, el médico mediante lo puntual
de la enfermedad, dejando de lado emociones, por ejemplo. Teniendo en cuenta la
igualdad de condiciones, también ese psicólogo y ese médico traen consigo una
historia de vida y eso también entra en juego y condiciona la forma de ver. Aquí la
noción de implicación libidinal que da cuenta Ardoino (1997) también entra en juego ya
que cada persona tiene una estructura psicológica y cada persona tiene una “realidad
sociológica”, lo que el autor llama implicación social o institucional.

En lo personal, pensando mi implicación en la temática, en la facultad, y en mi


desempeño como futura psicóloga, encuentro conexiones muy interesantes y que sin
pensarlo se dan naturalmente, más aún con el tema elegido; y es acá cuando entiendo
que la implicación no es voluntaria. En mi historia personal, la medicina, por mi padre,
ha sido muy presente en mi vida, en todos los sentidos. Desde una charla en la mesa,
hasta en el hogar un consultorio médico con una biblioteca repleta de fármacos y
también una camilla, una sala de espera, un equipo electrónico para atender
problemas al corazón y un sinfín de cosas que hacen a eso que es la clásica medicina
y el “típico” médico.

Hoy pienso que la “elección” que yo he tenido de ser Psicóloga no es menor, ya


que es parte del campo de la salud, pero atiende otros aspectos del ser humano que
son las emociones, y para mí, desde este lugar, no existe estado de salud si dejamos
de lados las emociones, no es concebible.

Más aún me confirma mi implicación, la aparición en mi estructura curricular de


la Psicosomática. Desde que comencé a interesarme por este enfoque, entiendo que
para mí es el camino en lo que respecta a la salud y la enfermedad. Y que es
importante distinguir el rol del psicólogo desde la escucha y el acompañamiento y
darle el lugar que se merece, ya que, si bien en nuestro país ha avanzado mucho este
tema, con el Sistema Nacional Integrado de Salud, aún falta y debemos contribuir a
romper con el esquema en las instituciones de salud de que es el médico general el
que deriva al psicólogo, o incluso también el psiquiatra. Considero que es en conjunto
y no que uno avale al otro. Es a la par.

“Hacer y pensar psicosomáticamente es una


manera de comprender al hombre, que se reflejará en
nuestro modo de ser médicos o de ser psicoanalistas”
(Tato. G, 1999, p.34)
BIBLIOGRAFÍA

- Ardoino, J. (1997) La implicación. Conferencia en el centro de estudios sobre la


Universidad. UNAM. México.
- De Cristóforis, Oscar. (2006) Cuerpo, vínculo, lenguaje en el campo
psicosomático. Bueno Aires. Lugar Editorial.
- Tato Gladys. (1999) Cuando el cuerpo habla. Enfoque psicosomático del
enfermar. Montevideo, Uruguay. Ediciones Trilce.