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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA


VICERRECTORADO ACADÉMICO
ESCUELA DE DERECHO
DERECHO MERCANTIL

LOS SUJETOS DE LAS RELACIONES MERCANTILES

AUTOR; ROGER CORREA


C.I.No. 16.764.702
SECCIÓN: 1

San Joaquín, Marzo del 2018


Sujetos de las relaciones jurídicas mercantiles

INTRODUCCIÓN

Son sujetos de las relaciones jurídicas mercantiles, las personas que en


ellas intervienen generando entre ellas ligas obligatorias respecto a su conducta,
con la realización de ciertos actos mercantiles.

En consecuencia, se considera sujetos de las relaciones mercantiles a


todas las personas que intervienen en la realización de un acto de comercio
absoluto (sujetos ocasionales) y también se consideran en especial a los
comerciantes como categoría específica (sujetos mercantiles propiamente).

Los Corredores

Entre las personas que sirven a los comerciantes para facilitar la conclusión
de un negocio, están los corredores. Sus operaciones están determinadas como
actos de comercio objetivos a tenor de lo dispuesto en el Ordinal 15 del Artículo 2
del Código de Comercio, que se refiere a “Las operaciones de corretaje en materia
mercantil”.

Al efecto, el Artículo 66 del Código de Comercio, los define, así: “Los


corredores son agentes de comercio que dispensan su mediación a los
comerciantes para facilitarles la conclusión de sus contratos” (Art. 66 C.Com). Por
tanto, el corredor no está autorizado para recibir o hacer pagos, o exigir el
cumplimiento de obligaciones privativas de las partes contratantes. El corredor es
apenas un facilitador de operaciones (Art. 69 C.Com).

Para ejercer la Correduría se requiere tener capacidad para contratar, es


decir, ser mayor de edad, no ser objeto de interdicción civil o inhabilitado por
atraso o quiebra, y no haber sido destituido del cargo de corredor o vendutero. No
se podrá conceder la habilitación de edad para ser corredor. El menor emancipado
no puede ser habilitado para ser corredor. Es un caso de excepción (Art. 67
C.Com).

La relación entre el comerciante y el corredor es contractual y se denomina


Contrato de Corretaje. Es de naturaleza mercantil. No es laboral porque el
corredor conserva su autonomía e independencia, ya que se trata de una
profesión libre. No es de la naturaleza jurídica del mandato o de la representación,
porque el corredor no actúa en nombre del comerciante. Y no es de la naturaleza
jurídica del contrato de comisión porque, si bien obtiene una comisión como
remuneración de su trabajo, el comisionista actúa por cuenta del comitente.

El comerciante que se sirve de los servicios de un corredor, que le facilite la


conclusión de un negocio, está en la obligación de retribuirlo mediante una
comisión si la operación se lleva a efecto, la cual se denomina Corretaje
(Art.71 C.Com). Si el negocio es para el vendedor y para el comprador, ambas
partes están en la obligación de remunerar el trabajo del corredor.

Por su parte, el corredor responde por la identidad y capacidad de las


personas que contraten por su intermedio; de la realidad de las negociaciones en
que intervenga; y de la realidad de los endosos, si se trata de títulos de crédito
endosables. (Art.68 C.Com). El corredor no compromete su responsabilidad con
ninguno de los contratantes, salvo que no le comunique a uno de ellos la identidad
del otro, en cuyo caso, se subroga en los derechos y obligaciones de éste (Art. 70
C.Com).

Los Corredores suelen ser de Carácter Privado o Público. En el primer caso


depende de su personalidad, conocimientos y experiencia. En el segundo caso,
comprobadas sus cualidades antes dichas, debe ser autorizado por el Juez de
Comercio, previo informe favorable de la Cámara de Comercio. Debe constituir
una garantía para responder por su encargo. La autorización judicial debe ser
inscrita en el Registro de Comercio, fijada y publicada (Art.75C.Com). Los
corredores públicos son los competentes para ejecutar aquellos actos propios de
su profesión requeridos por la ley o por sentencia, como es el caso de la venta de
las acciones suscritas y no pagadas (Art. 74 Y 295 C.Com).

Como comerciante está en la obligación de llevar los libros de comercio que


el Código de Comercio determina. Además, están en la obligación de llevar dos
libros de comercio, en uno, los asientos de manera sucinta de todas operaciones
realizadas; y, en el otro, los asientos de manera detallada y explícita de las
operaciones diarias llevadas y concluidas (Art. 72 C.Com). En este sentido, el
Juez de Comercio puede exigir la exhibición de los Libros para confrontar las
operaciones con las copias que expidan a las partes (Art. 73 C.Com).

El Corredor puede retirarse de la profesión, en cuyo caso debe solicitar la


extinción de la fianza que garantiza su responsabilidad por los trabajos ejecutados.
En este sentido, se fijará y publicará la solicitud a los efectos de que los
interesados hagan valer los derechos que estimen afectados. Transcurridos tres
meses de la publicación sin que haya oposición, el Tribunal declarará la
cancelación de la fianza. Si hubiere oposición, se mantendrá la fianza hasta tanto
sea retirada o decidida sin lugar la oposición (Art. 79 C.Com).

Existen Corredores Públicos de Bolsa, cuya constitución, ejercicio,


prohibiciones, derechos y obligaciones están reguladas por la Ley de Mercado de
Capitales, los cuales deben estar inscritos en el Registro Nacional de Valores
llevados por la Comisión Nacional de Valores (CNV), quien autoriza su ejercicio y
somete la correduría a la autoridad de sus normas, en términos semejantes a los
anteriormente expuestos.

Las acciones que se deriven de los contratos de corretaje prescriben a los


dos años contados a partir de la fecha de conclusión del contrato que facilitó el
corredor (Art. 81 C.Com).

Factor:

El factor es un apoderado general colocado al frente de un establecimiento


para realizar en nombre y por cuenta del empresario el tráfico o giro propio de
aquél (artículo 281 del Código de comercio), administrando, dirigiendo y
contratando sobre las cosas concernientes a dicho establecimiento (artículo 283).

El Factor: (De facultades amplias) Es uno de los auxiliares del comerciante


ya que es la persona que administra un establecimiento mercantil en nombre y por
cuenta del dueño. Modernamente es llamado. Gerente o Administrador de una
Empresa, ya que administra al patrono frente a los trabajadores y representa a la
empresa frente a terceros. Estas facultades se adquieren a través de un
instrumento llamado: Mandato o Poder.

Requisitos del Código de comercio para ser factor

Por eso es explicable que el Código de comercio exija para ser factor
capacidad para obligarse y poder de la persona por cuya cuenta ha de hacer el
tráfico (artículo 282), y que le imponga la obligación de expresar la relación de
apoderamiento en cuantos documentos suscriba al contratar a nombre de su
principal o empresario (artículo 284).

Actuando en esa forma recaerán sobre el principal todas las obligaciones


que contraiga el factor (artículo 285 del Código de comercio), como consecuencia
inexcusable de la representación conferida.

Los Venduteros

Los Venduteros, también conocidos como rematadores o martilleros, son


las personas que se dedican a vender en pública subasta toda clase de bienes
muebles en el estado en que se encuentren (Art.82 C.Com). También existen
venduteros que rematan bienes inmuebles, como ocurre con los bienes de las
instituciones financieras en proceso de liquidación, que realiza FOGADE como
ente público liquidador, para lo cual ha dictado sus normas internas.

En el Banco Central de Venezuela se realizan subastas de títulos valores


públicos (BDP), que el Estado coloca de esta manera para drenar la liquidez
bancaria y, a la vez, evitar la fuga de divisas. También, diariamente, subasta un
monto considerable de divisas, en virtud de que el valor del dólar respecto a la
moneda nacional está sometido al sistema de flotación y su valor depende de la
oferta y la demanda. Tales actos están sometidos a normas especiales.

No pueden ser venduteros quienes no tengan capacidad para comerciar,


los inhabilitados y entredichos, y los que hayan sido destituidos de los cargos de
corredores o venduteros. Es una profesión libre. Pueden ser venduteros privados y
públicos. Estos últimos son los competentes para vender en pública subasta los
bienes que requieran de realización mediante remate por imposición de la ley o de
una sentencia.

Para ser vendutero público se requiere autorización del Juez de Comercio y


constitución de garantía a juicio del Tribunal para responder por su gestión frente a
terceros. Está garantía afecta con privilegio los créditos que garantiza como
resultantes de su gestión. La garantía permanecerá vigente durante el tiempo que
se mantenga en el ejercicio de la profesión. La autorización debe ir precedida del
informe favorable de la Cámara de Comercio, y estar inscrita y fijada en el
Registro Mercantil y debidamente publicada.

Todos estos aspectos jurídicos sobre prohibiciones, autorizaciones,


garantías y ejercicio relacionados con los venduteros, son las mismas que rigen
para los corredores en los Artículos 67, 74, 75,77 y 78 del Código de Comercio,
por remisión que ordena el Artículo 83 del Código de Comercio.

Los venduteros deben llevar tres libros: El Primero, para asentar en orden
sucesivo las fechas de entrada de las mercancías y los bienes en su cantidad,
calidad, peso, medida y estado, así como la identificación de la persona de quien
los recibe y de aquella por cuya cuenta deben ser vendidas y su precio. El
Segundo, para asentar los bienes vendidos, el precio, la identificación de la
persona por cuya cuenta fueron vendidos y de la persona del comprador. Y en El
Tercero, llevará la cuenta corriente con cada uno de sus comitentes, con
referencia de los asientos respectivos en los libros de entrada y de salida, antes
mencionados. Todos estos libros están sometidos a los mismos requisitos
previstos para los Libros de Comercio regulados por los Artículos del 36 al 44 del
Código de Comercio.

Los venduteros deben participar mediante Carteles publicados en la prensa


y fijados en lugares públicos con suficiente antelación, el lugar, fecha y hora del
acto de remate, con indicación pormenorizada de los bienes objetos del mismo y
las demás características y condiciones que estimen convenientes, así como el
lugar y establecimiento donde se encuentran depositadas para que sean
inspeccionadas por los interesados en los días y horas que se señalen al efecto
(Art.86 C.Com).

El Artículo 87 del Código de Comercio prohíbe, especialmente, a los


venduteros, darle efectos a la puja que el postor no haya expresado en voz clara e
inteligible; participar por sí mismo o por interpuesta persona en la licitación del
bien objeto de remate; y adquirir el objeto del remate de quienes hayan resultado
sus adjudicatarios por la venta que haya hecho. La violación a esta prohibición
acarrea multa y suspensión o destitución del oficio de vendutero, aparte del
resarcimiento de los daños y perjuicios que dicha conducta pudiere haber causado
a los terceros intervinientes en el acto de remate.

El acto de venta en almoneda no podrá suspenderse después de iniciado, y


se adjudicará el bien al mejor postor, salvo que no hubiese ofertas por el precio
base fijado (Art. 88 C.Com). Toda venta en almoneda es de contado
(Art.89 C.Com).

Podrá haber un nuevo acto de subasta sobre el mismo bien cuando ocurran
los siguientes supuestos: primero, cuando existiere confusión respecto a la
persona del adjudicatario y a la conclusión del remate, en cuyo caso no hay lugar
a reclamación; y, segundo, cuando transcurrido el plazo de cuarenta y ocho horas
de verificado el remate el adjudicatario no hubiese pagado el precio. En este caso,
el adjudicatario que no pagó, será responsable de los gastos ocasionados en el
remate frustrado y del bajo precio del bien en el nuevo acto, en cuyo caso, podrá
obligarse al causante del daño a adquirir el bien rematado y a pagar el precio (Art.
91 C.Com).

El vendutero queda obligado con la persona por cuenta de quien hizo la


venta en almoneda en rendirle cuentas de la gestión dentro del plazo de cuatro
días de verificado el acto. En este sentido, entregará al interesado el saldo del
precio que resulte a su favor después de deducirse los gastos del remate y la
comisión del vendutero. En caso de mora del vendutero en rendir cuentas y pagar
el precio que resulte a su favor al interesado, el vendutero perderá la comisión y
responderá por los daños y perjuicios que resulten de su incumplimiento (Art. 92
C.Com).

Estos hechos determinan la naturaleza jurídica de la relación comercial


entre el comitente y el vendutero. Se trata de un contrato de comisión. Por esta
razón, cualquiera otra situación no prevista se rige por las disposiciones relativas
al contrato de comisión (Art. 93 C.Com).

Comerciante

El concepto jurídico: se parte de este concepto del principio de la


responsabilidad en el comerciante es el desempeño de sus actividades
comerciales, en este sentido considera comerciante a la persona natural o jurídica
que ejerce en nombre propio actos de comercio de manera profesional y con fines
de lucro.

En tal sentido el aspecto jurídico esta relacionada con los derechos que
puedan obtener y las obligaciones que puede contraer el comerciante en el
ejercicio de las actividades comerciales.

CLASES DE COMERCIANTES

Podemos deducir o inferir la existencia de dos clases de comerciante:


1.El comerciante individual: es la persona natural que se dedica a ejercer el
comercio de manera profesional, esto significa que un comerciante individual es
un individuo de la especie humana, una persona natural que en virtud de la
libertad del comercio prevista en nuestro sistema jurídico pretende ganancias o
lucro mediante la realización del acto de comercio.

2. El comerciante social o colectivo: se refiere concretamente a las


sociedades mercantiles que se constituyen por acuerdo de dos ó más personas
mediante un contrato de sociedades.

REQUISITOS PARA SER COMERCIANTE

Tomando en cuenta el contenido del artículo 10 del Código de Comercio y


la clasificación de los comerciantes se puede determinar que los requisitos para
ser comerciante son distintos según se trate de un comerciante individual o de un
comerciante social o colectivo.

Requisitos para ser un comerciante individual:

Ser una persona natural.

Tener capacidad que haya cumplido 18 años.

Hacer del comercio su profesión habitual según este requisito, es el


ejercicio reiterado de la actividad mercantil o la realización constante de acto de
comercio lo que determina la profesionalización la principal fuente de ingresos del
comerciante.

No se puede calificar como comerciante a quien en forma esporádica o no


reiterada puede eventualmente realizar actos de comercio a un cuando obtenga
un beneficio económico.

Requisitos para ser un comerciante social o colectivo:


Debe entenderse que el comerciante social colectiva esta constituido
esencialmente por las sociedades mercantiles y estos se forman por la declaración
de voluntad de dos ó más personas persigue un fin económico en común, en este
sentido, debe anotarse que conforme al Código de Comercio las sociedades
mercantiles tiene por objeto uno o más actos de comercio.
Se diferencia del comerciante individual que puede libremente ejercer el comercio
sin que se constituye legalmente como comerciante, es decir; las sociedades
mercantiles deba constituirse mediante un contrato de sociedades y su registro
correspondiente de manera formal para que sea considerado como tal y pueda
presentarse como comerciante o sujeto del derecho y obligaciones.

Las sociedades mercantiles legalmente constituidas realizan actos de


comercio independientemente de los socios que la constituyen y los actos puedan
sentir efectos a terceras personas

.El Estado como comerciante: tomando en cuenta los fines del Estado debe
afirmarse que como tal no puede asumir la cualidad de comerciante, por lo tanto la
Nación, los estados, los municipios pues que los entes públicos pueden comprar
para el cumplimiento de sus fines, los bonos que crean necesario, es decir;
pueden ejecutar actos de comercio y por lo tanto quedan sujetos a las leyes
mercantiles.

CONCLUSIÓN

Personas que teniendo capacidad legal para ejercer el comercio, hacen de


él su ocupación ordinaria. Es decir realizan actos de comercio de un modo
habitual, reiterado y repetido.

Las relaciones jurídicas, son los vínculos que se establecen entre personas.
Al derecho mercantil le corresponde el estudio de las relaciones jurídicas de
naturaleza mercantil, las que derivan de actos mercantiles o del ejercicio del
comercio. Son sujetos del derecho mercantil los comerciantes y las personas que
realicen accidentalmente alguna operación de comercio.