Vous êtes sur la page 1sur 3

Ensayo sobre el documento

¿DE QUÉ SIRVE EL PROFESOR?1

Hace exactamente una semana atrás, mientras almorzábamos con mi hijo, conversábamos
sobre sus tareas que debía realizar, él me hizo una pregunta y ante mi silencio él me
consoló diciendo: no te preocupes que le podemos preguntar al “sabio” con mi esposa nos
miramos sin entender la afirmación de este niño de 12 años. Al inquirir más información,
nos clarificó que para él, el sabio es el Internet porque en el ciber espacio se encuentra toda
la información que requiere para sus deberes escolares. Es más, es fuente información para
muchos de nuestros honorables diputados.

Según el diccionario enciclopédico de la educación la definición de profesor es:


Profesor. Voz latina: Profesor-oris = maestro o persona que ejerce la docencia; su origen
etimológico es Profeitor-eri que significa profesión y que también se traduce bajo la
aceptación de confesar, ejercer, practicar delante de todos (pro-feitor) o también hablar,
decir, etc.2

Esta definición me parece un poco pobre ante la multiplicidad de tareas que debe cumplir
no solamente hablando delante de un curso o pasando la “materia”. ¿No es acaso el
profesor quien tiene que responder las inquietudes de sus alumnos tanto cognoscitivas
como afectivas?

Desde los comienzos del saber eran los maestros que ejercían la docencia transfiriendo la
información que era de patrimonio exclusivo envolviéndose en una luz de seguimiento sin
cuestionamiento.
Hoy en la era del conocimiento y la información instantánea, constamos con computadores
conectados a Internet tanto en los colegios como en muchos hogares. Documentales que
son capaces de entregar el contenido de la educación primaria en unos cuantos capítulos
con lujo de detalles tanto en imágenes como en simuladores de experimentos en ciencias.
Pero a la luz del artículo ¿De qué sirve el profesor? Es inevitable mirar con ojos críticos al
docente.

Yo pienso que en la formación de los estudiantes el rol del profesor(a) es de vital


importancia durante los dos primeros septenios (aproximadamente hasta los 14 años). Es en
ese momento en que el alumno no solamente necesita del conocimiento erudito sino que
también necesita de un referente y que sienta una admiración por la persona que lo forma.
Cuantas veces reconocemos una afinidad por algún área del saber éste se lo debemos a la
forma en que el profesor(a) nos educó. Incluso a veces de manera inversa.

Es el docente es quien guía y le da sentido al saber ante una avalancha de información sin
precedente en nuestra historia del desarrollo humano quien con afecto y atención logre
escuchar el alma del niño(a). Eso no lo puede hacer la computadora y el Internet.

REFERENCIAS:
1
Eco, Humberto. (Lunes 21 de mayo de 2007). ¿DE QUÉ SIRVE EL PROFESOR? Publicado en la ed. impresa: Opinión para el diario La Nación.
Recuperado el 13 de agosto 2007. www.lanacion.com.ar/Archivo.
2

Picardo Joan, Oscar. 2005. Diccionario Enciclopédico de Ciencias de la Educación. Centro de investigación Educativa.
Colegio García Flamenco, página 313.