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El Hombre en Busca de Sentido

En el libro el autor, Viktor Frankl, cuenta sus experiencias mientras se encontraba en


los campos de concentración nazis, más otras experiencias personales por las que tuvo que
atravesar en su vida. En este libro podemos notar como Frankl a pesar de las situaciones tan
desagradables que pasó durante ese tiempo tan difícil, mantuvo una actitud de superación y
como tuvo siempre una actitud buena. También nos hace darnos cuenta de la importancia de la
búsqueda del sentido de la vida y de cómo es que realmente la hemos ido perdiendo sin
darnos cuenta. En el libro Frankl nos presenta dos tipos de prisioneros, los normales que eran
maltratados por los soldados y por los capos. Los capos eran prisioneros pero con privilegios
especiales, éstos a veces abusaban más de los prisioneros que los soldados mismos.

En la primera fase Frankl nos cuenta que hay un síntoma común entre los prisioneros. El
síntoma lo nombra como “shock”. Después de esto nos dice que cuando los prisioneros llegan
al campo entran en un estado psicológico llamado “la ilusión del indulto” en el que los
prisioneros se aferran a la esperanza que les queda de sobrevivir. Esta ilusión de indulto la
podemos ver también como se hace presente por ejemplo, en los prisioneros que están
destinados a una condena de muerte, ellos llegan a presentar esta ilusión del indulto. Luego se
presenta en los prisioneros una curiosidad, que les sirve como medida protección para lo que
les espera. Pienso que, esta curiosidad al mismo tiempo les ayudaba para ser precavidos, una
precaución que era necesaria.

En la segunda fase Frankl nos dice que los síntomas de la primera fase desaparecen y
aparecen nuevos. Aparece en los prisioneros una apatía por la vida, como una muerte
emocional, pierden el sentido de su vida. Esta apatía a su vez les servía como mecanismo de
defensa, ya que el dolor y el sufrimiento eran olvidados. En esta fase la fuerza física y
emocional eran casi nulas, pero las personas creyentes estaban con una fuerza espiritual muy
grande y esto les hacía llevar una mejor vida en el campo de concentración. Yo siempre he
pensado que la oración te da una fuerza tremenda en situaciones muy difíciles, puede que la
fuerza no se presente de una forma muy notoria, pero si te ayuda a ir enfrentando los
obstáculos que se te vayan presentando en la vida. Sin importar la religión, la oración siempre
proporcionará al hombre una fuerza extra para ayudarlo. Otra cosa muy importante, en esta
fase es que los mismo prisioneros crearon entre sí como una terapia grupal que estaba basada
en el humor, tomaban lo sucedido en campo como una parodia, por mas terrorífico que haya
sido la situación. Esta terapia aliviaba de cierto modo su sufrimiento. Frankl nos dice también
que, uno de los grandes anhelos de los prisioneros era la soledad. Deseaban la soledad
porque ellos vivían en comunidades, eran muchos en poco espacio. Todos necesitamos
nuestra soledad, un rato para pensar en nuestras cosas, yo veo a la soledad como una
necesidad, a veces necesito de esa soledad para pensar en varias cosas. Yo aprecio mucho mi
soledad, en ella encuentro paz y me ayuda a pensar claramente.

En la tercera fase Viktor Frankl, nos cuenta como, después de ser liberado por fin de aquel
sufrimiento, no se sentía feliz, había perdido el sentido de su felicidad, el sentido de su vida,
que tuvo que ir recuperando poco a poco . Después de lo vivido, Frankl, decide crear una
terapia, la logoterapia, en la que influye su experiencia en el campo de concentración. En la
logoterapia, Frankl, ayuda a sus pacientes a encontrar el sentido de su vida para poder seguir
viviendo.

Con este libro podemos identificarnos todos. Vemos como es que poco a poco y sin darnos
cuenta, vamos perdiendo el sentido de nuestra vida, o lo perdemos tras un suceso doloroso.
Simplemente vamos a la deriva. Vamos viviendo sin vivir, tenemos que aprender a vivir. La
logoterapia es una de mis favoritas, ya que, en lo personal, pienso que le ayuda al paciente a
trascender, a recuperar el sentido de su vida, a no quejarse del “por qué a mí” si no que
aprenda del dolor y se pregunte cuando se le presente “para qué” tomar el dolor y aprender de
él, que sirva de experiencia de vida.
Anáhuac Mayab

Lupita Bocanegra De Gyves

Ensayo “El Hombre en Busca de Sentido”

II Semestre de Psicología

Teorías de la Personalidad

Rubén González
15/05/13