Vous êtes sur la page 1sur 8

Participante:

Leritza Laurelin Polanco Encarnación

Matricula:

14-0628

Tema

Proyecto constitucional de Juan Pablo Duarte

Trabajo final

Asignatura:

Historia Dominicana I

Facilitador:

Luis Daniel Vidal

Fecha de Entrega:

Martes, 20/02/2018
Introducción

El pueblo dominicano ha sabido constituirse como nación libre y soberana, como lo fue
el sueño de nuestros patricios Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y
Ramón Matías Mella, en medio de la dominación y los intentos colonialistas de los
imperios, desde finales del siglo xv hasta la postrimería del siglo xx. Sin embargo, lo
que acontece en la actualidad en la sociedad dominicana apunta a la profundización de
una crisis que puede llevarnos a la desaparición como pueblo, y por lo tanto a truncar el
sueño duartiano, de la existencia de la República Dominicana.

El antídoto planteado por Juan Pablo Duarte, para la preservación de la nación


dominicana, está contenido su ejemplo de vida, en su proyecto de constitución de 1844
y las recomendaciones para que ella y las leyes marquen la convivencia entre todos los
dominicanos.
 Juan Pablo Duarte y la Nación Dominicana

Con ese proceso como referente, es que debemos estudiar el aporte de Juan Pablo
Duarte y sus compañeros a la fundación de la República, teniendo como instrumento
para lograr sus objetivos la organización secreta La Trinitaria, un partido juvenil
constituido en principio por nueve jóvenes, con edades que oscilaban entre los 16 y los
28 años. Los convocados para la constitución de la organización el día escogido y en la
casa de Doña Chepita Pérez, madre de uno de los presentes, Juan Isidro Pérez, fueron
Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandrino Pina, José María Serra, Felipe
Alfau, Jacinto de la Concha, Juan Nepomuceno Ravelo, Félix María Ruiz y Benito
González.

En el juramento de esos jóvenes al fundar la organización, redactado por Duarte, está


definido el proyecto de nación soñado por él, quien muy joven había vivido en España y
viajado por varios países de Europa, en los que conoció las ideas liberales que se
debatían en esos pueblos. En ese juramento quedó establecida la necesidad de crear un
país libre y soberano e independiente, que se llamaría República Dominicana, el cual
tendría su pabellón tricolor en cuarto encarnados y azules, atravesado por una cruz
blanca, y que se reconocerían con las palabras de Dios Patria y Libertad.

Su objetivo, la Independencia y proclamación de la República Dominicana, coincidió


con los intereses de quienes en Haití buscaban poner fin a la dictadura de Boyer,
encabezados por Charles Herard, y con los dominicanos que planificaban la separación
de Haití para llevarnos de nuevo a la condición de colonia de Francia, España, Inglaterra
o de los Estados Unidos. Con estos últimos se coincidía en el propósito de la separación
de Haití.

La estrategia de los Trinitarios, en conocimientos de que debían de aprovechar todas las


coyunturas y aliados para ponerle fin la presencia haitiana, favoreció los contactos de
Mella con los reformistas haitianos y con los separatistas no independentistas que eran
conocidos como pro- español y afrancesado.
 Nacimiento de la República Dominicana

Aproximadamente a las 11 de noche del 27 de febrero, se reunieron en la Puerta de la


Misericordia los conjurados encabezados por Ramón Matías Mella y después del
histórico trabucazo, se dirigieron a la Puerta del Conde, baluarte en el que Francisco del
Rosario Sánchez enarboló la bandera diseñada por Duarte y bordada por Concepción
Bona. El día 28, los haitianos firmaron la capitulación en las negociaciones ante el
comité insurreccional encabezado por Sánchez, pasando el poder totalmente a los
dominicanos el día 29, quedando de inmediato constituida la Junta Central Gubernativa,
el 1 de marzo, en la que estaban representados las fuerzas políticas que tomaron parte en
la proclamación.

Mientras se comenzaba a constituir el Estado dominicano, Juan Pablo Duarte regresaba


de su exilio a principio de marzo y fue recibido como el verdadero responsable de la
independencia y reconocido como Padre de la Patria, pero los acontecimientos más allá
de la frontera con Haití y los conflictos políticos internos que enfrentaban a liberales y
antinacionales terminaron por llevarlo al ostracismo.
 El proyecto de constitución de Juan Pablo Duarte

Juan Pablo Duarte arribó a Santo Domingo el 15 de marzo de 1844, días después
de declarada la independencia del país, siendo recibido apoteósicamente como Padre de
la Patria y designándosele como general del ejército y vocal de la Junta Central
Gubernativa que gobernaba la naciente República. Duarte tenía un concepto definido de
la nación dominicana y de sus integrantes. En esa época redactó un proyecto de
constitución donde plantea la necesidad de que los dominicanos tuvieran una ley
fundamental para poder gobernar. El artículo 18 expresa lo siguiente: “La nación
dominicana es libre e independiente y no es ni puede ser jamás parte integrante de
ninguna potencia, ni el patrimonio de familia ni persona alguna propia ni mucho menos
extraña” El artículo 20 de la Constitución de Duarte es muy atinado y dice: “La Nación
está obligada a conservar y proteger por medio de sus Delegados y a favor de leyes
sabias y justas, la libertad personal, civil e individual, así como la propiedad y demás
derechos legítimos de todos los individuos que la componen, sin olvidarse para con los
extraños(a quienes también se les 2 .Biografía de Juan Pablo Duarte (2013) Disponible:
http://www.dominicanfull.com/2013/01/biografia-juanpablo-duarte-padre-de-
la.html#more 7 debe justicia) de los deberes que impone la filantropía” 3 . En su
proyecto de constitución dice con claridad que la bandera dominicana puede cobijar a
todas las razas, no excluye ni da predominio a ninguna. Su concepción de la república
era la de un patriota, republicano, anticolonialista, liberal y progresista. El manuscrito
de constitución elaborado por el patricio, apena tenia diez páginas, dado a conocer por
su hermana Rosa Duarte, demuestra los bastos conocimientos adquiridos por este ilustre
dominicano en asuntos constitucionales con carácter liberal y democrático. Su cómoda
condición social no fue motivo para renegar a sus convicciones ideológicas y políticas.
Este estaba previsto para ser presentado en la asamblea Constituyente que finalmente se
celebro en san Cristóbal, pero para esa fecha Duarte había sido desterrado por el déspota
Pedro Santana. De acuerdo a historiadores este texto incluso debió ser escrito entre
marzo y julio de 1844.
Pero antes, el patricio había redactado el proyecto de constitución, que como ley
fundamental de los dominicanos completaría lo que sería la nación soñada por él: la que
se llamaría República Dominicana, sería la reunión de todos los dominicanos, con su
religión católica, pero con libertad de conciencia y tolerancia de culto, que no podría
formar parte integrante de ninguna otra nación, ni patrimonio de familia, ni de personas
algunas; una República con su bandera tricolor, libre, soberana e independiente, y en la
que todos los dominicanos estaríamos sujetos a la constitución y las leyes, tanto los
gobernantes como los gobernados; una Nación en la que las leyes no tendrían efectos
retroactivos, nadie podría ser juzgado sino con arreglo a ellas, ni se le podría aplicar
penas que no estuvieran contempladas en las mismas, porque ninguna persona, sin
importar su autoridad tenía derecho a prohibir lo que la ley no prohibía.

Los trinitarios encabezados por Duarte intentaron controlar la Junta Central Gubernativa
para desde ella hacer realidad los planes del patricio, pero muy pronto la reacción de la
República de Haití provocó situaciones inesperadas, que se conjugaron con los
conflictos internos al interior de la junta de gobierno:

Las invasiones haitianas para evitar la consolidación de la independencia, se habían


iniciado el 19 de marzo cuando el ejército haitiano encabezado por Charles Herard atacó
la población de Azua y el 30 de marzo, hicieron lo mismo contra la población de
Santiago de los Caballeros, pero en las dos batallas, las tropas nacionales derrotaron a
las haitianas.

En su proyecto de Constitución Duarte escribía que la Independencia Nacional era la


fuente de las libertades y planteaba la necesidad de que los dominicanos tuvieran una
ley fundamental, para poder gobernar. Esta ley fundamental es la Constitución.
 Una de las disposiciones más importantes que contiene su
proyecto de Constitución dice entre otras cosas:

“Ningún poder sobre la tierra es ilimitado, ni el de la ley”-.

“Todo poder dominicano esta y deberá estar siempre limitado por la ley y está por la
justicia, la cual consiste en dar a cada uno lo que en derecho le pertenezca”.

Otra parte muy importante es la que se refiere a los Poderes del Estado, cuya división
concibe, en forma tripartita en tres partes, poniendo al Poder Municipal, junto con los
poderes Legislativo, judicial y Ejecutivo. Esta disposición, revela al espíritu de sensatez
y justicia que siempre acompañaron a Duarte. Tenía el propósito de evitar que los
gobernantes hicieran uso de un poder sin límites, que pudiera perjudicar a las mayorías.

Una vida sin ambiciones

Para Juan Pablo Duarte la Independencia Nacional siempre fue lo más importante. Él no
pensó en intereses particulares, ni tampoco albergó la idea de poseer riquezas.

En todos los momentos manifestó un gran desprendimiento por las cosas materiales.
Recomendó a su familia poner sus bienes al servicio de la Patria y hasta llegó a
comprometerse a trabajar luego para reponer lo que debía devolver a su familia.

Sabemos cómo le sorprendió la muerte: en la más absoluta soledad y pobreza,


encontrándose en la ciudad de Caracas, en Venezuela. Imaginemos lo que pudo sentir él
al tener que morir lejos de su Patria.

Los testimonios de su vida nos expresan cada vez más, que se trataba de un ser humano
con unas características excepcionales. Fue muy justo, el título que le han dado de:
Fundador de la Republica y Padre de la Patria.
Conclusión

El proyecto de constitución, que como ley fundamental de los dominicanos


completaría lo que sería la nación soñada por él la que se llamaría República
Dominicana, sería la reunión de todos los dominicanos, con su religión católica, pero
con libertad de conciencia y tolerancia de culto, que no podría formar parte integrante
de ninguna otra nación, ni patrimonio de familia, ni de personas algunas; una República
con su bandera tricolor, libre, soberana e independiente, y en la que todos los
dominicanos estaríamos sujetos a la constitución y las leyes, tanto los gobernantes como
los gobernados; una Nación en la que las leyes no tendrían efectos retroactivos, nadie
podría ser juzgado sino con arreglo a ellas, ni se le podría aplicar penas que no
estuvieran contempladas en las mismas, porque ninguna persona, sin importar su
autoridad tenía derecho a prohibir lo que la ley no prohibía.