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ELOGIO DEL QUE NO LEE

El último párrafo se correspondería con la CONCLUSIÓN, en la que compara al libro con el


guitarrista de los Rolling Stones para vaticinar un buen porvenir a la literatura: cuanto más
vieja, ajada, sobada y muerta está, más viva parece, que constituiría la TESIS del texto. Esta
idea viene reforzada por el ejemplo de la experiencia vivida por Keith Richards y su médico.

Dado que el autor plantea una serie de argumentos que conducen a la idea principal del final,
nos encontramos ante un texto con una estructura inductiva.

Podemos concluir, por tanto, que este texto cumple con la propiedad de la coherencia ya que
presenta una unidad temática y una estructura lógica de las ideas.

En cuanto a la modalización epistémica, el emisor no pone en duda sus enunciados, de ahí que
recurra a la modalidad oracional enunciativa, que es la imperante en la columna, imprimiendo
en ella un tono incuestionable (no leer ya está al alcance de cualquiera; al libro le sucede lo
mismo que a Keith Richards). No obstante, también se expresa falta de convicción en la
segunda línea cuando se usa la locución adverbial “a lo mejor”.

El autor, finalmente, se manifiesta a través de algunos recursos tipográficos como la negrita,


que consigue enfatizar algunas ideas plasmadas en el mensaje, como la propia tesis del párrafo
final.

En definitiva, tratándose de una columna periodística, consideramos apropiada la


incorporación de todos estos recursos modalizadores, por lo que estaríamos no solo ante un
discurso coherente y cohesionado, sino también ante un texto adecuado perfectamente
construido desde el punto de vista comunicativo.