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Manejo de Roca Estéril y Relaves

La minería implica la remoción de


roca común para, finalmente, llegar a
los depósitos de mineral. Debido a
que no es posible recuperar material
de ésta, se le denomina roca estéril.
La roca estéril puede contener trazas
de metal que se encuentran presente
en el mineral de manera natural; por
lo tanto, es preciso manejarla
adecuadamente para reducir el riesgo
de contaminar el agua. En la mayoría
de nuestras plantas, la roca estéril se
deposita en instalaciones especiales,
luego se le da cierto ángulo de
inclinación y una forma natural; por lo
general, se la cubre con vegetación
media que suelen ser plantas y
arbustos nativos. El objetivo de estas Manejo en depósito de minerales
prácticas es controlar la cantidad de agua que se puede infiltrar en la roca estéril. En algunas
plantas, esta roca estéril es devuelta a su lugar de origen o se elimina en algún cuerpo de agua.
Estas prácticas limitan la exposición de la masa de roca al oxígeno e impiden que los minerales se
oxiden y liberen sus metales y sales.

El relave es la roca fina que queda después que se ha procesado el mineral y que se ha extraído el
oro. Debido a que el relave proviene de un material mineralizado, contiene trazas y residuos
químicos del proceso. La mayor parte del tiempo, Barrick emplaza el material de relave en centros
de acopio especiales. Las instalaciones para almacenamiento de relaves (TSF) tienen el propósito de
reducir los potenciales riesgos para las personas, el medioambiente y la empresa. La TSF almacena
relaves sólidos y líquidos en una instalación que, una vez cerrada la mina, pasarán a formar parte
del paisaje. La seguridad es la primera prioridad en el diseño, manejo y monitoreo permanente de
nuestras instalaciones de acopio de relaves.

Al momento de diseñar una nueva instalación de almacenamiento de relaves para una mina de
Barrick, siempre se opta por la tecnología que mejor satisfaga la naturaleza social, fisiográfica,
climática, biológica y geoquímica de los materiales y de la operación. Todos los elementos que
conformarán el diseño de la TSF son evaluados respecto del riesgo y la tolerancia al riesgo y,
además, se aplica un examen técnico independiente. El diseño de las instalaciones para el
almacenamiento de relaves cumple con los requisitos normativos de seguridad y protección
ambiental; por otra parte, también cumplen con los compromisos contraídos con las comunidades
de interés. En cuatro operaciones, el material de relave se transforma en una pasta o se cementa y
se devuelve a la faena subterránea; en tres plantas de operación, el material de relave se deposita
en áreas abiertas.

Actualmente, Barrick consulta la “Guía Para el Manejo de Instalaciones de Relave” de la Asociación


de Minería de Canadá para guiar el diseño, operación y cierre de instalaciones de relave. Nuestro
cometido es cumplir con estas directrices. Las instalaciones de relave existentes en plantas activas
son inspeccionadas anualmente por el ingeniero de diseños o un ingeniero profesional equivalente.
Además de estas inspecciones, cada año se aplican auditorías corporativas o independientes a
muchas instalaciones.

En aquellas plantas de Barrick donde se ha declarado que la roca estéril y el material de relave
presentan riesgo de drenaje ácido de roca, se implementan procesos de manejo preventivo. Barrick
es miembro de la Red Internacional para la Prevención de Drenajes de Ácidos cuya labor consiste en
abordar este tema mundial.

En la mina Porgera, ubicada en Papúa Nueva Guinea la actual metodología para manejar los relaves
contempla su descarga en las riberas. Esta mina fue adquirida a través de la compra de Placer Dome
en el año 2006 y la modalidad de descargar relaves a un río se ha practicado durante muchos años.
La mina está ubicada en un área de terreno abrupto e inestable, de gran pluviosidad y actividad
sísmica lo cual hace extremadamente difícil la tarea de construir una instalación de
almacenamiento de relaves.

La mina lleva a cabo pruebas biológicas minuciosas para determinar el impacto de las descargas en
el medio acuático y prepara un informe anual igualmente completo. Estos informes son revisados
por científicos independientes y sus resultados se hacen públicos. Todas las descargas se encuentran
dentro de los límites de calidad del agua establecidos por la autoridad.

Pese a que esta metodología cuenta con el respaldo de los organismos reguladores de Papúa Nueva
Guinea, y los resultados de los monitoreos son buenos, Barrick reconoce que muchos grupos de
interés han presentado objeciones a esta práctica. Por lo tanto, hemos asignado un grupo de
expertos que estudie y evalúe las opciones para mejorar, reducir o eliminar la descarga de relaves
en las riberas. La selección de la metodología a aplicar estará basada en consideraciones
ambientales, sociales, técnicas y normativas.