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Proyecto sobre la Violencia Familiar

Charlas sobre violencia familiar en distritos y barrios

Fundamentación
La violencia y el delito deben asistirse y prevenirse y no se logra dicho
objetivo con enfoques y acciones parciales. Sin un Estado protector que
vele y garantice las libertades y derechos, la noción y la vigencia de los
Derechos Humanos son más vulnerables que nunca. Un cambio cultural
es necesario y la resistencia al mismo es natural. Para que el mismo se
produzca es necesario fundar permanentemente nuevas políticas de
Estado. El producto de ello se traducirá en un efecto continuo de acción y
servicio, eficaz y eficiente, que mejorará la interrelación de las
instituciones de orden público y el conjunto de la sociedad civil.
En el proceso de comprensión de la realidad actual se destacan aspectos
permanentes de perturbación en la interacción social diaria. Estos
aspectos se traducen en características de los receptores y productores
de violencia en general.
La multiplicidad de culturas que integran la sociedad, diferencian y se
apoderan de las individualidades avanzando a través de las
problemáticas, destacándose como relevantes la violencia, la delincuencia
y la droga. Para ir produciendo dicho cambio es necesario una estrategia
de organización de recursos existentes.
La violencia debe prevenirse y tratarse íntegramente. No se logra dicho
objetivo con enfoques y acciones parciales por la transversalidad de este
flagelo que azota a la sociedad y que exige una visión integradora.
El Programa de Violencia Familiar surge para responder las demandas
crecientes de realizar prevención y asistencia en la problemática de la
violencia familiar y victima del delito.

Metodología del Programa


* Constitución de un equipo interdisciplinario para el estudio y abordaje
integral de la asistencia victimológica.
* Admisión a la institución, sea por propia decisión o por derivación
judicial, policial o terapéutica.
* Diagnóstico e identificación de la víctima en cuanto a su situación de
tal, ya sea directamente o como familia, testigos y demás afectados
indirectos.
* Tratamiento victimológico adecuado a la persona y el delito sufrido, con
especial atención en casos de infancia, delitos contra la integridad sexual,
asaltos, toma de rehenes, privación ilegítima de la libertad, abandono de
persona o incumplimiento de asistencia y demás figuras penales, incluida
las perspectivas sicológica y social desde el diagnóstico y durante el
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tratamiento.
* Asesoramiento legal y orientación / preparación frente a las instancias
procesales.

Objetivos Generales
* Coordinar la tarea asistencial a través de los Programas de Asistencia a
la Victima de Violencia Familiar por medio de equipos interdisciplinarios.
* Descentralizar la capacitación en la atención y la asistencia de la
violencia familiar y las víctimas del delito a través de Instituciones
Gubernamentales y No Gubernamentales del Municipio y de la Provincia.
* Promover acciones de prevención de la problemática de violencia
familiar y víctimas de delito.

Población Atendida
* Personas derivadas de instituciones jurídicas, especialmente las que en
razón de su vulnerabilidad requieren especial cuidado: mujeres violadas,
niños víctimas de abandono parental o abusos sexuales y sicológicos,
familias víctimas de asaltos domiciliarios, personas privadas
ilegítimamente de la libertad, rehenes, victimas de secuestros extorsivos,
etc.
* Víctimas de violencia institucional.
* Derivaciones de hospitales y centros de salud que detectan violencia.
* Niños abusados derivados por instituciones escolares.
* Testigos y víctimas de hechos de extrema violencia.

Los datos y cómo se hizo


La estrategia se centró en el diseño y aplicación de 9 Talleres de aproximadamente 25
participantes cada uno con una metodología de tipo vivencial-participativo que facilita la
reflexión el análisis crítico sobre sus propias experiencias de violencia familiar hacia la mujer,
sus mitos y estereotipos al respecto.

Los principales temas:


* Violencia hacia la Mujer: conceptos y dimensiones. La Violencia de Género no se encuentra
encapsulada en una sola definición y revisar las más usadas puede ayudar a introducirse en el
tema; también los y las participantes las definen acorde a sus experiencias y conocimientos
previos, todos de valor. Finalmente, se redimensiona el problema sacándolo de su ámbito
exclusivamente de pareja para hacerlo de DDHH, de Salud, de Políticas Públicas, entre otros.
* El Ciclo de la Violencia. Lenore Walker, la pionera y creadora de esta Teoría, vuelve
reiteradamente a presentarse ante nuevas personas interesadas en comprenderlo para ayudar
mejor.
* Las Cifras de la Violencia de Género. Siempre en el intento de presentar cifras de otras
latitudes y las nuestras en especial es de gran utilidad el Boletín en Cifras que inicialmente
editó AVESA y que ahora lo hace conjuntamente con el CEM-UCV.
* El Modelo Ecológico. Un modelo de apreciación y organización del trabajo para prevenir y
atender la VFC desde sus raíces culturales hasta en la relación de pareja.
* Autoestima. Ejercicio vivencial e información provenientes de los mismos participantes en
relación a este ámbito psicológico que está en la base del problema, tanto para hombres como
para mujeres en situación de violencia a lo interno de la pareja.
* Ruta Crítica y Victimización Secundaria. Los pasos y características del periplo que vive la
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mujer para conseguir ayuda y sus consecuencias.


* Mitos y Realidades. Actividad vivencial sobre las creencias sociales falsas y los estereotipos
que cada quien acarrea y que le imposibilitan acercase a la comprensión de la persona a
ayudar.
* Un modelo amplio para la atención en crisis. La primera ayuda, herramientas para la primera
consulta, que es lo que inicialmente piden todos los participantes.
* ¿Cómo atender a la mujer maltratada? Un plan de acción para optimizar recursos y esfuerzos
en la lucha contra este flagelo social.

Se capacitaron 212 personas entre funcionarios/as de órganos receptores de denuncias de los


Estados Apure, Amazonas, Nueva Esparta, Aragua y Portuguesa; así como también líderes/zas
comunitarios/as de los mismos Estados, en la misma proporción, tal y como se evidencia en los
Informes Técnicos respectivos exigidos por Unicef.

Los Instrumentos Diagnóstico y algunos de sus resultados


Aplicamos dos Instrumentos Diagnóstico. Uno Preliminar que se aplica antes de comenzar el
Taller y otro Final, ambos con preguntas abiertas, probados en su efectividad al aplicarse en los
talleres, de igual temática, para el Proyecto BID 1999-2001.
Para este Informe se tomó el 25% de los instrumentos aplicados a la población, en cada caso;
es decir, el grupo de funcionarios/as públicos/as y de líderes/ezas comunitarios/as reuniendo
los datos sin distinción de Estados. Se escogen por su numeración al azar y, para un intento de
comparación, se toman en cuenta los mismos números en cada instrumento. Luego se unifican
criterios, y se elaboran conclusiones parciales y generales en términos de necesidades para
continuar.

Las preguntas de los instrumentos que nos permiten observar los principales cambios
producidos por la capacitación fueron:

Instrumento preliminar 1
¿Qué entiende Ud. por violencia familiar contra la mujer?

Instrumento final 1
¿Qué diría Ud. es lo más importante que aprendió acerca de la violencia familiar contra la mujer
en esta capacitación?

Instrumento preliminar 2
Mencione algunas formas en que se manifiesta la violencia familiar contra la mujer.
Instrumento final 2
¿Qué otros aspectos de la violencia familiar contra la mujer deberían ser contemplados o
profundizados en futuras capacitaciones?

Instrumento preliminar 3
¿Cuáles cuáles cree Ud. son las principales causas de la violencia familiar contra la mujer?
Instrumento final 3
¿Desde lo que conoce actualmente, ¿cuáles cree Ud. son las principales causas de la violencia
familiar contra la mujer?

Instrumento preliminar 4
¿Cuáles las consecuencias?
Instrumento final 4
No tiene equivalente

Instrumento preliminar 5
Desde su área de acción, ¿qué posibilidades tiene de intervenir y/o prevenir situaciones de
violencia familiar contra la mujer?
Instrumento final 5
Desde su área de acción, ¿de qué manera podría intervenir y/o prevenir situaciones de
violencia familiar contra la mujer?

Instrumento preliminar 6
4

¿De qué maneras concretas ha intervenido o intervendrá Ud. en situaciones de violencia


familiar contra la mujer?
Instrumento final 6
No tiene equivalente

Las Conclusiones generales se orientan hacia el haber adquirido conocimientos para seguir
trabajando mejor en pro de la comunidad; habilidades y destrezas para detectar la violencia
familiar hacia la mujer, tanto en lo personal como en lo laboral; se fortalecieron para luchar por
la defensa de los derechos humanos; establecieron compromisos para organizar la red;
obtuvieron ideas concretas para establecer relaciones consistentes entre diferentes autoridades
regionales municipales, entre otros. Además de desechar creencias falsas al respecto y el
sentimiento de desesperanza en la lucha contra este flagelo. Como también erradicar
conceptos equívocos sobre el problema, romper barreras que mantenían hasta antes de recibir
la capacitación y que les hacía difícil sino imposible el ayudar.

La Evaluación general de parte de los/as funcionarios/as públicos/as fue 35,38% Excelente,


56,92% Bueno y 7,69 Regular. Y para las líderes/ezas de organizaciones comunitarias rsultó
Excelente, 34,92%, Bueno 63,49% y Malo 1,58%

¿Por qué seguir? ¿Por dónde seguir?

Se evidencia que los talleres cumplen los objetivos propuestos y también crean nuevas
expectativas. Los nuevos conocimientos y actitudes adquiridos fomentan el deseo y disposición
de ayudar y atender las denuncias al respecto.
Una de las necesidades más significativas parece ser mejorar todo el procedimiento de acceso
a la justicia en el país. Hacen notar su convencimiento que la función del Inamujer sería la de
hacer seguimiento a la aplicación de la Ley respectiva o quizá, más bien, adjudicar presupuesto
a un grupo no gubernamental para evaluar esa situación en el país
El CEM-UCV plantea como necesario proporcionar aún más herramientas de trabajo a estas
personas; como por ejemplo, un curso de igual cantidad de horas con elementos de la dinámica
de grupo y mayor apoyo documental para entrenar facilitadores/as en torno al tema. Esto con la
misma población atendida.
Con otras poblaciones se sugiere continuar con el mismo diseño de talleres de corte
participativo agregando consideraciones sobre la aplicabilidad de la Ley y contenidos de
autoestima. Además, desarrollo de habilidades para planificar y facilitar charlas y talleres. Más
aún, en el caso de contar con más recursos económicos, proporcionar materiales divulgativos
pertinentes e instrumentos electrónicos (CD, disquetes) con materiales ya elaborados que
consideramos muy útiles. En resumen, continuar, hacer seguimiento a la capacitación realizada
para optimizarla.

Resumen elaborado por la Profa. Ofelia Alvarez., CEM-UCV, 2003, del documento Talleres de
Capacitación y Sensibilización en Atención y Prevención de la Violencia Familiar hacia la Mujer
para funcionarios/as públicos/as y organizaciones comunitarias. Informe Diagnóstico (Convenio
Unicef-Fundacem-Inamujer), 2003, Coord. Profa. Ofelia Alvarez, 26 p.p.
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La familia es la base sobre la cual se edifica una sociedad (Gutiérrez,


Giraldo, Arango y Márquez, 2005), la cual se está viendo fuertemente
afectada por los diferentes ciclos de agresión, que manifiestan a su vez
los diferentes tipos de violencia: Física, psicológica y sexual. Para poder
analizar esta situación se debe considerar el modelo ecológico de
Bronfenbrennre, psicólogo del desarrollo, cuyo planteamiento sostiene
que ningún comportamiento puede ser comprendido o apreciado aislado
del contexto en el que ocurre (Monzón, 2003); es decir, los actos que
realiza el individuo deben ser analizados a partir de los roles, relaciones
interpersonales y de poder que establece con su entorno. Partiendo de
esto, se puede aseverar que los comportamientos de violencia intrafamiliar
(VIF) que se presentan en el barrio Las Flores se deben al hecho
de que los individuos viven sumergidos en una cultura patriarcal, en
la que las relaciones de poder entre los géneros son estructuradas por
situaciones que proporcionan a los hombres el control y el dominio en
el hogar, por ser éste el que suministra a los miembros de la familia los
recursos económicos y la alimentación, mientras que a las mujeres les toca
permanecer en el hogar, garantizar el orden del mismo, al tiempo que
deben mantener sexualmente satisfecho al esposo, porque de lo contrario
éste puede buscar otra pareja para satisfacer sus necesidades.
La Constitución Nacional de 1991 establece en su artículo 42 que la
familia es el núcleo fundamental de la sociedad, que se constituye por
la libre decisión de un hombre y una mujer de contraer matrimonio
por voluntad responsable de conformarla. Por esta razón, el Estado
y la sociedad tienen la obligación de protegerla. A partir de este
parámetro se han reivindicado los derechos de la familia, lo que ha
traído consigo modificaciones importantes en la visión de los roles,
las responsabilidades y tareas estipuladas. Por esta razón y con
el transcurrir del tiempo, y por la magnitud de la problemática de
violencia intrafamiliar, se ha incorporado en los lineamientos técnicos
y se le considera actualmente como un problema de salud pública que
afecta a la colectividad (Figueroa, Figueroa y Ortiz, 2004).

En Colombia, la protección a la víctima por violencia intrafamiliar


jurídicamente se solicitaba por medio de la acción de tutela –establecida
en el artículo 86 de la Constitución Política–, debido a que se
vulneraban derechos fundamentales de todas las personas, tales como
los derechos a la vida e integridad personal y dignidad humanas.
Por su parte, el legislador le dio tratamiento especial al problema
mediante la expedición de La ley 294 del 96, que estableció que la violencia
intrafamiliar sería prevenida, corregida y sancionada por las
autoridades públicas y se le daría una “oportuna y eficaz protección
especial a aquellas personas que en el contexto de una familia sean o
puedan llegar a ser víctimas, en cualquier forma, de daño físico o psíquico,
amenaza, maltrato, agravio, ofensa, tortura o ultraje, por causa
del comportamiento de otro integrante de la familia”.
Dicha ley radicaba la competencia para conocer de los problemas
de violencia intrafamiliar en el juez de familia, quien estaba facultado
para dictar medidas inmediatas, dentro de las cuatro horas siguientes
al recibo de la medida de protección, siempre que estuviere en riesgo la
vida o integridad física de las víctimas. El reparto en la oficina judicial
era preferente y debía dictarse una medida de protección máximo a
los diez días hábiles de haber sido interpuesta la solicitud. La acción
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caducaba a los ocho días hábiles a partir del último hecho de violencia
intrafamiliar.
Posteriormente, la Ley 360 de 1997, que modificó el Código Penal
colombiano, establece los tipos penales que atenten contra “la libertad
sexual y la dignidad humana”, y especifica que el delito de abuso
sexual se agrava cuando se comete contra la o el cónyuge o persona
con que se cohabita, o persona con que se haya procreado. 1 Y en los
artículos 229 y 233 se establecen como delitos la violencia intrafamiliar
y la inasistencia alimentaria.
La norma especial de violencia intrafamiliar, La Ley 294 de 1996,
fue modificada en febrero de 2000 mediante de la Ley 575 (República

de Colombia, 2000). Según esta Ley, la competencia para conocer de


los problemas de violencia recaía en el comisario de familia.
Además, la denuncia de hechos de violencia intrafamiliar se formula
en esta nueva Ley como una responsabilidad de la comunidad, y
específicamente de los vecinos, quienes tienen la obligación de acudir
a la Comisaría apenas identifiquen el caso. Este aparte es particularmente
importante en la medida en que reconoce el potencial de
la comunidad como instrumento de control social.
Por otra parte, en su artículo 5 dicha Ley establece un listado enunciativo
de las medidas de protección de las cuales se puede valer el
comisario de familia, e incluye de manera clara el desalojo del lugar de
habitación del agresor cuando comparta el espacio con las víctimas.
La Ley 599 de 24 de julio de 2000 del Nuevo Código Penal tipifica
como delitos sancionados con penas privativas de la libertad, la
Violencia Intrafamiliar y el Maltrato mediante la restricción de la
libertad. Por disposición de la Ley 600 de 2000 se establece en el Código
de Procedimiento Penal el delito de Violencia Intrafamiliar.
Por otra parte, el 5 de junio del 2007 se aprobó en la plenaria del
Senado el proyecto de ley No 171 de 2006, mediante el cual se reforman
los códigos Penal, de Procedimiento Penal y la Ley 294 de 1996 en
aquello que tenga que ver específicamente con violencia intrafamiliar
contra la mujer.
La “violencia” se define como aquellas formas de extrema agresividad
que consisten en acciones físicas y daños reales contra personas u objetos
(Lefrancois, 2000). La Ley 294 de 1996 la define en su artículo 3º como
todo daño físico o psíquico, amenaza o agravio, ofensa o cualquier forma
de agresión por parte de otro miembro de la familia. Es decir, cuando
un miembro de la familia abusa de su fuerza, su autoridad o poder para
violentar, dañar y deteriorar el estado de tranquilidad o integridad física
y psicológica del núcleo familiar afrentando la dignidad de éste.
El proyecto de ley No 171 del 2006 define la violencia contra la mujer
en los siguientes términos: