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Tradición Perenne

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Editorial Redacción
El sentido de la Navidad Catequesis cristiana
Wen Tzu (XVI) Lao Tze
La filosofía occidental moderna y el Vedanta… Ernesto Ballesteros
El Sermón del Monte según la Vedanta (XIII) Swami Prabhavananda
El significado simbólico del pastel de Reyes Fulcanelli

Editorial
Llevábamos mucho tiempo sin salir a la “calle”. Esto de tener un deber que hacer parece que no encuentra
fácilmente el momento adecuado. Sin embargo, quizás por las fechas, al recordar lo que otras personas han
llegado a dar por obediencia –salvando las distancias, obviamente- todo se hace más relativo y pierde mucha
carga. Por otro lado, es el lugar para recordar la pérdida del grupo “Tradición Perenne (Sophia perennis)” de
Facebook, con centenares de miembros y centenares de textos allí vertidos. El desaliento se deja sentir.
La esperanza se derrama por todas partes en estas fechas, más fácilmente reconocible cuando se las despoja de
su tinte social o cultural. Algunos de los escritos que aquí, en este número, aparecen vienen a tratar sobre el
momento de la Navidad y su significado. Así aparece uno sobre su sentido, como una catequesis cristiana.
Otro de Fulcanelli, más dedicado al pastel de Reyes.
Ernesto Ballesteros tiene un libro sobre la figura de Ramana Maharshi y sus enseñanzas, “Las enseñanzas de
Ramana Maharshi”, muy bueno, altamente recomendable. Como prólogo, y por las muchas ideas que en él se
expone, hemos traído una ponencia suya sobre el contraste entre filosofía occidental y tradición espiritual
oriental (lo que ya es un contraste de por sí). También muy interesante.

Se concibe entonces que la “Sabiduría Cristiana” la cual es presidida por la


“Trinidad supraesencial y más que divina” para conducirnos “a las más altas
cimas de las Escrituras místicas” (San Dionisio), sea una participación
ontológica de esta Sabiduría divina de la que hemos hablado. Bajo la moción
del Espíritu Santo, ejerciendo su función de “maternidad hipostática”, el alma
entra en la Circumincesión (conjunto de las relaciones que unen a las tres
personas divinas) de las tres Personas. Identificada a la Theotokos, ella
engendra el Logos con el Padre-Origen; ella hace así la “voluntad del Padre”
ya que, según Maestro Eckhart, “el Padre no tiene otra voluntad que la de
engendrar al hijo único”.
Tratados y Sermones, cap. Sophia o la Sabiduría, Abbé Henri Stephane

25. Las personas más alejadas de su Señor, son las más exageradas en
hacerlo Incomparable. 26. La cuestión no es que exageres en hacerlo
Incomparable, Sino que Lo conozcas al hacerlo Semejante.
Aforismos, Sháij Sidi Ahmad al-'Alawi
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El sentido de la Navidad
Catequesis cristiana
Ofrecida por Juan Pablo II el día 23 de diciembre de 1998 a un grupo de
peregrinos polacos en el Vaticano.

«Porque tanto amó Dios al Mañana, la tarde de la


mundo que le dio a su Hijo víspera, partiremos el pan
unigénito» (Jn 3, 16). blanco de la Navidad con
Reflexionemos un poco en nuestros seres queridos.
Que esta estas palabras del Ojalá que esta hermosa
cena de evangelio de san Juan. tradición nos acerque los
la víspera unos a los otros y dilate
de No sólo nos hablan del nuestros corazones. Al
Navidad infinito amor de Dios al partir el pan blanco de
se hombre, sino también de la Navidad, un pan que es
transfor grandeza y la dignidad del don de Dios y fruto del
me en un hombre mismo. La trabajo del hombre,
verdader generosidad de Dios, abrámonos
o manifestada desde el inicio recíprocamente,
«banquet de la creación, alcanza su abrámonos con
e de culmen en Jesucristo. Dios generosidad a todos los
amor». se hizo hombre y nació de demás hombres
la Virgen indefenso, fue especialmente a aquellos
envuelto en pañales y hermanos nuestros que
colocado en un pesebre, viven solos, olvidados o en
porque no había sitio para la indigencia, y tal vez en
él en una posada. «Se la miseria, a los que no
despojó de su rango -como tienen vivienda o trabajo.
escribe san Pablo- y tomó Que esta cena de la
la condición de esclavo, víspera de Navidad se
pasando por uno de transforme en un
tantos» (Flp 2, 7). verdadero «banquete de
amor».
Nunca comprenderemos
plenamente este misterio El nacimiento del Hijo de
de humillación extrema. Dios nos muestra también
Con este acontecimiento, la profunda verdad del
que conocemos tan bien hombre. En Cristo,
por el evangelio, Dios precisamente en él, el «Dios
entró en la historia del hombre descubre su bajó del
hombre para quedarse con altísima vocación. Si Dios cielo a
nosotros hasta el fin. A lo amó tanto el mundo que le la tierra
largo de dos mil años, dio su Hijo unigénito, lo para
desde Belén se ha hizo para que nosotros llevar al
difundido por todo el tuviéramos «vida eterna», cielo al
mundo el gran mensaje de a fin de que no caminemos género
amor y reconciliación. ya en las tinieblas, sino humano
que acojamos la luz. Un »
villancico polaco resume
muy bien esta verdad:
«Dios bajó del cielo a la
tierra para llevar al cielo al
género humano». Al venir
al mundo en pobreza,
quiso darnos su riqueza
haciéndonos hijos de Dios.
Asumió la naturaleza
humana, para asemejarse
a nosotros y unirse de
alguna manera a cada
hombre, convirtiéndose
realmente en uno de
nosotros (cf. Gaudium et
spes, 22).

Wen Tzu (XVI)


Lao Tze
El libro se subtitula “La comprensión de los misterios del Tao”. Está traducido
por Thomas Cleary, que siempre es un gusto. Colección Arca de la Sabiduría,
Edt. Edaf, 1994, Madrid. La introducción del libro y los dos primeros
apartados, a cargo del traductor, son muy buenos y clarificadores sobre la
evolución del taoísmo. Aquí se muestran los capítulos XLIV al XLIX

44

Lao Tse dijo:


Quienes desean hacerse una reputación inevitable-
mente crean causas, y cuando las causas están creadas,
abandonan lo público y emprenden lo privado. Dando la
El cielo espalda al Camino, toman las cosas sobre sí; hacen el
es su bien cuando ven que serán alabados por ello, ensalzán-
techo, la dose a sí mismos como personas de mérito.
tierra es Bajo estas condiciones, el gobierno no está en armonía
su carro; con la razón, y los asuntos no están en armonía con el
quienes tiempo. Cuando el gobierno no está en armonía con la
utilizan razón, hay mucha culpa; cuando los asuntos no están en
el armonía con el tiempo, no hay éxito.
Camino Cuando se intentan acciones arbitrarias para alcanzar el
nunca blanco, ni siquiera el éxito es suficiente para prevenir la
llegarán culpa. Cuando los asuntos fallan, esto es suficiente para
a un destruir a una persona.
final.
Con la
tierra 45
como
carro, el Lao Tse dijo:
cielo La no planificación significa tener un dominio de la
como estrategia de la no planificación, ocupándose de
techo, asuntos no planificados, y empleando una sabiduría sin
quienes planificación.
utilizan El maestro se oculta en la no forma, actúa sin pereza,
el no inicia la prosperidad ni empieza la desgracia.
Camino Empezando en la no forma, actuando cuando no hay
viven sus elección, si quieres tener buena fortuna, deja primero
vidas que no haya desgracia; si quieres lo que es beneficioso,
libres de elimina primero lo que es dañino.
todo Así, quienes están en paz mediante la no planificación
daño. se encuentran en peligro cuando pierden aquello por lo
que están en paz. Quienes están en orden mediante la
no planificación, caen en el caos cuando pierden aquello
por lo que están en orden. Por ello, no quieren ser
brillantes como joyas ni llenos como piedras.
Los animales con finas marcas son arrancados de sus
madrigueras; los que tienen bellos cuernos son
matados. Las dulces primaveras son consumidas, los
árboles rectos son cortados. La conversación florida es
tomada a mal posteriormente, las montañas son despe-
dazas cuando sus rocas contienen jade. Los problemas
de las personas existen ya antes de que se pronuncien
las palabras.

46

Lao Tse dijo:


Las acciones de una época van acompañadas de sus
fuerzas motivadoras; para quienes no conocen el
Camino, la fortuna es desgracia.
El cielo es su techo, la tierra es su carro; quienes
utilizan el Camino nunca llegarán a un final.
Con la tierra como carro, el cielo como techo, quienes
utilizan el Camino viven sus vidas libres de todo daño.
A medida que se suceden las fases de la vida, debe
producirse una sustitución; todo lo que cubre el cielo
está en armonía.
Por ello, he dicho: «Conocer inconscientemente es
mejor; pretender saber lo que no se sabe es algo
enfermizo.»

47

Lao Tse dijo:


Cuando las montañas producen oro y las piedras
producen jade, son despedazas. Cuando los árboles
sostienen vidas de insectos, ellos mismos son comidos.
Cuando la gente fabrica cosas para que funcionen, se
apresuran a robárselas entre sí.
El hecho es que las personas a las que les gustan las
cosas que funcionan nunca dejan de ser afectadas por
ellas; quienes compiten por los beneficios inevitable-
mente se agotan.
Cuando buenos nadadores se ahogan y buenos jinetes
se caen, en los dos casos han atraído el desastre sobre
ellos a causa de lo que les gusta. El logro es una
cuestión de tiempo, no una cuestión de competición; el
orden se halla en el Camino, no en el gobernante. La
tierra está debajo y no lucha por las alturas, así es
segura y no peligrosa. El agua fluye hacia abajo y no se
esfuerza por adquirir velocidad, y así no es lenta. Por
ello, los sabios no se agarran a nada y no pierden nada,
no planifican nada y así no fallan en nada.

48

Lao Tse dijo:


Una palabra es inagotable, dos palabras son una fuente
para el mundo; tres palabras son mejores para los
señores, cuatro palabras son compañeras del mundo.
La «confianza» es inagotable.
«[El] Camino [y] la Virtud» son una fuente para el
mundo.
«Promover [lo] sabio [y] virtuoso» es mejor para los
señores. El logro
«Desdeñar el exclusivismo [y] amar a todo el mundo» es una
son compañeros del mundo. cuestión
de
tiempo,
49 no una
cuestión
de
Lao Tse dijo: competi
Existen tres clases de muerte que no constituyen una ción; el
manera natural de morir: si se bebe y se come sin orden se
moderación y se trata al cuerpo sin cuidado y desconsi- halla en
deradamente, la enfermedad te matará. el
Si tu codicia y ambición no tienen límites, las penas te Camino,
matarán. Si permites que pequeños grupos infrinjan los no en el
derechos de la mayoría, y permites que los débiles sean goberna
oprimidos por los fuertes, las armas te matarán. nte.

La filosofía occidental moderna y el Vedanta Advaita de Sri


Ramana Maharshi
Ernesto Ballesteros
Primera parte de una conferencia que pronunció el autor sobre el contraste entre
filosofía occidental, filosofía oriental y, más concretamente, la Vedanta,
personalizada, en este caso, por Sri Ramana Maharshi. Ponencia del Primer
encuentro de Indología (Univ. Salamanca), Universidad de Salamanca, 25-27 de
septiembre de 1996. Prof. Dr. Ernesto Ballesteros Arranz; catedrático de
Geografía en la Escuela de Magisterio de Cuenca, Escuela Universitaria de
Magisterio de Cuenca. Univ. de Castilla La Mancha (extraída de la web:
http://www.yogaenzaragoza.com).

El supremo objetivo del Yoga fue expuesto por Patañjali


en el sutra segundo de su primer libro en términos
categóricos: Yoga chitta vritti nirodha, el yoga es la
cesación o detención de las ondas mentales. Esta
pretensión no es sólo el supremo objetivo del Yoga sino
La de todas las darshanas orientales, pues equivale a lo
famosa que el Vedanta llama moksha, el Samkhya kaivalya, el
liberació Budismo nirvana, el Zen satori, y a lo que todos ellos en
n sentido más amplio y general entienden por samadhi.
(moksha) ¿Qué son esas ondas mentales (chitta vritti) de las que
de la que el Yoga intenta conseguir la detención (nirodha)?
tanto ¿Acaso se trata de una de esas fantasías orientales
hablan garantizadas unicamente por la experiencia subjetiva
los de algún eminente gurú? En la obra Frontiers of
hindúes conciousness, de Keith Floyd , o en la quizás más
sólo es conocida Alternate States of conciousness, de David
una Shapiro , se hace una detallada descripción de las ondas
liberació cerebrales beta (14-30 descargas neuronales por
n de la segundo), las alfa (8-13 descargas p.s.), las zeta (3-7
mente descargas p.s.) y las delta (1,5 descargas p.s.),
que nos identificándose cada uno de ellas con distintas
obliga a funciones de la mente. Por ejemplo, las ondas beta, las
ver la de mayor frecuencia neuronal, están relacionadas con
realidad los estados de peligro y con las reacciones de miedo,
alojada angustia, dolor o frustración; las alfa tienen mayor
en el relación con los estados de placer o tranquilidad
tiempo acompañados de sensaciones subjetivas de relajación y
bienestar; las zeta se producen en situaciones de
planteamiento y solución de problemas, en esfuerzos de
memorización o en cualquier impulso creativo para
planificar una acción futura, etc., y las delta de baja
frecuencia no se sabe bien en qué situaciones
específicas se producen, pero parecen relacionadas con
esa extraña actividad (más bien inactividad) de la
mente conocida por samadhi, que tanto preocucpaba a
los pensadores orientales. ¿Cómo es posible que los
rishis védicos y los yoguis dravídianos conocieran la
existencia de estas variantes cerebrales sin ninguno de
los sofisticados aparatos que hoy manejan los
investigadores de la psicología transpersonal? ¿Cómo es
posible que definieran y clasificaran con tanto detalle
los distintos tipos de prana y relacionaran la actividad
mental y la respiratoria sin los complicados equipos
bioeléctricos de la universidad de Berkeley, Cambridge
o Pennsylvania? Y lo que es más sorprendente, ¿cómo
es posible que hoy día, con el concurso de los más
ingeniosos y complejos equipos, hayamos olvidado y
pasado por alto tan originales descubrimientos?

Sin caer en fáciles ironías, podemos afirmar que la


ciencia actual admite sin asomo de duda que la
actividad cerebral se produce en virtud de ondas de
descargas neuronales, de naturaleza bioeléctrica, y que
estas ondas (que los antiguos yoguis llamaban vrittis)
presentan al menos esos cuatro ritmos o frecuencias
antes citadas, que los neurólogos han tipificado como
alfa, beta, delta y zeta, además de algunas
subvariedades que no hace falta mencionar aquí. Todos
los psicólogos y neurólogos actuales admiten que según
la mente opere en uno u otro de estos ciclos cerebrales,
el indivíduo se siente más agitado o más relajado y (lo
que es más significativo) tiene una sensación distinta
del tiempo, directamente proporcional al número de
flashes o descargas neuronales por segundo. Esto es
muy interesante porque los antiguos rishis sostenían
que la variabilidad de las ondas mentales no sólo
cambiaba el estado de ánimo del receptor sino su
conciencia de la realidad, estrechamente relacionada
con el tiempo. ¡El tiempo, ese enigma maravilloso que
protagonizó el mayor cambio de la Física del siglo XX y
que indujo a Heidegger a escribir una famosa obra tan
clásica como insuficiente! ¡Cuántas cosas habremos de
oír todavía sobre el tiempo, el maravilloso escenario en
el que se representa el drama humano en todas sus
frívolas y terribles variantes! Porque el hombre,
queridos colegas, no vive en el espacio, según la
creencia vulgar, sino que solo es real en tanto en cuanto
está alojado en el tiempo (arrojado, decía Heidegger).
¿Es tan disparatado relacionar las frecuencias
neuronales del cerebro, en la actualidad perfectamente
ponderables, con los antiguos descubrimientos de los
yoguis sobre el control y detención de las vrittis
mentales?

Los antiguos Rishis no sólo tuvieron constancia de los


ciclos de ondas cerebrales que ellos llamaban vrittis,
sino que aseguraron que podían controlarse a voluntad
por medio de distintos métodos o margas, y aún
detenerse totalmente con un esfuerzo personal
suficientemente decidido. Cuando se detenía el prana,
que no era sólo la respiración, sino la actividad del
sistema nervioso en general, la conciencia alcanzaba
una particular percepción de lo real especialmente
dichosa y totalizadora que ellos llamaban samadhi e
identificaban retoricamente con la unión de Atman y
Brahman, es decir con la unión (yoga) del individuo y la
realidad cósmica suprema. (Para ser más exactos, no
había tal unión ni tal indivíduo, sino que consistía en la
desaparición de la imaginaria realidad del individuo
(jivatman) al sumergirse en la auténtica realidad global
(Brahman), como el turbulento río se hunde en el
sereno y tranquilo océano).

La famosa liberación (moksha) de la que tanto hablan


los hindúes sólo es una liberación de la mente que nos
obliga a ver la realidad alojada en el tiempo. Como
hipótesis de trabajo, podríamos establecer que los
variados tipos de samadhi, tan meticulosamente
detallados por Patañjali y Shankara (sabija, nirbija,
savikalpa, nirvikalpa, etc.) son progresivas detenciones
de las frecuencias de descargas cerebrales que nos
permiten percibir (o mejor construir) la realidad de un
modo muy distinto. Lo real no es el ser en tanto que ser
(ontos on) que predicaba ingenuamente Aristóteles,
sino la mente que construye ese ser, como demostró
Kant sin llegar a creérselo del todo. Según las distintas
experiencias de los Rishis y la madurez mental de los
discípulos, las vías o métodos para conseguir el control
y detención de las ondas mentales, es decir para
alcanzar el samadhi, eran fundamentalmente cuatro:

1) Renunciar a la individualidad personal por medio de


la entrega total y amorosa a la divinidad, que ellos
llamaban bhakti marga, y consiste en la anulación de la
egoidad (ahamkara), la primera vritti o motor que pone
en marcha la mente.
2) Actuar conforme al deber sin esperar fruto o
recompensa alguna, que ellos llamaban karma marga, y
consiste en el desvirtuamiento de la acción que es el
objetivo final de la mente en sus frecuencias altas. Los
chinos llamaron a este método wu wei o no acción,
porque en realidad se trata de un actuar sin actuar, es
decir sin emplear la mente de un modo consciente y
voluntario, típico de las frecuencias alfa y beta. (Estos
dos métodos son los más adecuados para alumnos
inmaduros y por eso son los que más recomienda la Gita
y el propio Ramakrishna. Por desgracia también son
muy lentos y poco convincentes para otros practicantes)
3) Retener la respiración (pranayama) y meditar en un
sólo pensamiento (dhyana), que ellos llamaban
formalmente yoga marga y consiste en la detención de
la mente aprovechando su estrecha relación con la
respiración. En realidad consta de ocho pasos
(ashtanga) de los que sólo hemos nombrado los dos
esenciales. Es un método bastante urgente y violento
que entraña serios peligros para el aspirante poco
cualificado. Sorprendentemente se ha extendido con
fuerza por Occidente en una versión amable y "light"
que todos llaman "yoga" y poco tiene que ver con la
áspera práctica hindú de ese nombre.
4) La percepción directa e inmediata de la verdadera
realidad, que ellos llamaban jñana marga y consiste en
la detención de la mente por la perfecta captación de su
ilusorio movimiento en el tiempo.

Estos términos son bien conocidos de todos ustedes y


no precisan por ahora de más ilustración de sus
variadas subdivisiones y parcelas. Hay que advertir que
algunos estudiosos señalan la existencia de otras vías
más antiguas basadas en alguna extraña droga
relacionada con el soma o el amrita. No podemos entrar
ahora en esta cuestión que creemos secundaria a estos
efectos, pues lo cierto es que a partir del siglo VII-VIII
a.d.C., o quizás antes, los Rishis conseguían la
detención de las vrittis por medios puramente
mentales, sin necesidad de drogas. Por la natural
limitación de este trabajo no vamos a hablar de las tres
primeras vías que también tienen paralelos en
Occidente. A nuestro juicio, el método o marga más
curioso de todos es el citado en último lugar, el jñana
marga o vía de la percepción suprema de lo real,
conocido también como Atma vidya o conocimiento de
Atman. De este método quería hablarles por ser el
predilecto de Sri Ramana Maharshi y de todos los
maestros Advaita y el que más parecido tiene con lo que
en Occidente hemos dado en llamar filosofía.

El jñana marga de Sri Ramana tiene hondas raices en el


Vedanta Advaita y consiste, como saben ustedes, en
algo tan sencillo como la indagación sobre la naturaleza
del yo. Siguiendo la argumentación anterior debemos
admitir que cuando la mente se plantea a sí misma el
descubrimiento de su origen y naturaleza, consigue una
singular detención o samadhi que hace posible la
percepción de lo real. En palabras del propio Maharshi:

"Cuando la mente pregunta insistentemente quién soy


yo, cae abatida y penetra en el corazón (hridayam), allí
otro yo, yo, yo, brilla incesantemente por sí mismo, no
es el ego, sino el Ser mismo, el Todo".

Este es el jñana marga de Sri Ramana Maharshi: la


investigación insistente y profunda de la mente por
medio de la pregunta esencial: quién soy yo. ¿Puede
haber un método más sencillo, al menos en apariencia,
para detener el flujo de ondas mentales? ¿No les parece
mucho más sencillo que las interminables invocaciones
de mantras o el duro esfuerzo del yóguico kumbhaka?
Pero a poco que examinemos esta pregunta
fundamental del Atma vichara surge ante nosotros una
consideración mucho más curiosa. ¿No les recuerda de
inmediato el famoso postulado socrático: "gnosce
auton"? Con esta sencilla proposición, "conócete a tí
mismo", y no con los locuaces y teatrales diálogos
platónicos, comienza en el ágora ateniense la verdadera
filosofía occidental. Para conocerse a sí mismo, uno
tiene que preguntarse quién soy yo, uno tiene que
investigar en profundidad de dónde surge el singular
pensamiento o sentimiento que llamamos Yo. ¿Podemos
conocernos a nosotros mismos sin plantearnos con
decisión esta extraña y descomunal pregunta? Este es
el método Advaita de Maharshi, la recomendación
socrática primordial, incomprensiblemente olvidada por
Platón y por toda la filosofía europea hasta Descartes.
(Me recordaba hace poco tiempo Ana Agud la crítica de
Farrington contra el poder fascinante y subrepticio de la
filosofía platónica sobre el pensamiento occidental).

Pero la famosa indagación advaita, el vichara, vuelve a


resurgir con fuerza en el siglo XVII y de la mano de
Descartes se convierte en el problema prioritario de la
filosofía occidental moderna, que no es más que una
pertinaz inquisición sobre la mente y el yo, un continuo
e infatigable vichara, como lo demuestran claramente
sus títulos más conocidos: Ensayo sobre el
entendimiento humano (Locke), Principios del
conocimiento humano (Berkeley), Nuevo tratado del
entendimiento humano (Leibniz), Tratado de la
naturaleza humana (Hume), Crítica de la razón pura
(Kant), Fenomenología del espíritu (Hegel), Cuando
Investigaciones lógicas (Husserl), etc. Desde el siglo la
XVII (como había intentando infructuosamente Sócrates mente
en el siglo V a.d.C.) el filósofo occidental deja de buscar pregunt
la realidad en el mundo exterior, misión que delega en a
la ciencia, y comienza a buscarla en su propio interior. insisten
Se da cuenta de que la realidad exterior es un producto temente
o construcción de la mente y deja de buscar el ser para quién
investigar la mente y el yo. Qué es la mente o quién soy soy yo,
yo es pregunta recurrente de la filosofía occidental cae
desde hace cuatro siglos, y podemos decir que desde abatida
esa fecha los pensadores occidentales practican el y
jñana marga hindú mal que les pese y siguen al pie de penetra
la letra la receta vedantina del vichara. en el
corazón
¿Pero qué han conseguido con ello? ¿Han construido un (hridaya
sólido edificio intelectual que les libere de su eterna m), allí
pesadumbre? ¿Han conseguido la ansiada "liberación"? otro yo,
No lo parece al menos. Angustiados por la urgencia y el yo, yo,
"snobismo", cada pensador diseña un sistema brilla
totalmente distinto al anterior y sumamente original incesant
que lleva su nombre. ¿Qué tiene que ver la retórica de emente
Platón con la pesada exactitud terminológica de por sí
Aristóteles, traducido y traicionado por mil plumas mismo,
diferentes, o con la sobria elocuencia cartesiana, la no es el
descomunal pretensión hegeliana o el desesperado ego,
canto de cisne de Pascal, Kierkegard o Wittgenstein? sino el
¿Por qué rompemos en pedazos nuestro pensamiento, Ser
desgarramos nuestra angustia primordial y la mismo,
publicamos en los libros de bachillerato como "historia el Todo
de la filosofía"?. ¿Qué filosofía es esa que no se pone de
acuerdo consigo misma? Los alumnos sólo pueden
concluir que es una ocurrencia engorrosa y superficial
que es necesario aprobar para pasar la selectividad.
Cada filósofo demuestra la falsedad y el error de los
anteriores. En Occidente, cuando queremos insultar y
descalificar a alguien solemos decir de él que está en
posesión de la verdad. Pero eso es precisamente lo que
pretenden filósofos y rishis. Si la verdad es relativa,
subjetiva y múltiple ¿qué falta nos hacen los filósofos y
los Rishis? ¿No hemos convertido la filosofía en una
espúrea competidora de la literatura, de la que Platón,
Nietzsche o Marcuse podrían ser los últimos "best
sellers"?

El Sermón del Monte según la Vedanta (XIII)


Swami Prabhavananda
Este discípulo de Sri Ramakrishna, siguiendo las enseñanzas de su maestro,
explica a Jesucristo tomando como base uno de sus más conocidos sermones. El
libro, breve pero intenso, es más que recomendable para el buscador. Esta es la
referencia: El Sermón del Monte según la Vedanta,
Swami Prabhavananda, edt. Kier, Buenos Aires, 2003. Este es el duodécimo
fragmento, acabando ya el capítulo V.
CAPITULO V EL PADRE NUESTRO Mateo 6:913

Vosotros, pues. oraréis asi:


Habiéndonos instruido sobre cómo orar, Cristo nos da
ahora una oración real que podemos usar: el Padre
Nuestro. Es quizá la oración que mejor se conoce en el
mundo, y muchas personas la repiten todos los días de
sus vidas. Como todas las grandes declaraciones, esta
oración es simple y profunda; y si la tomamos
El Padre literalmente, podemos perder su significado más hondo.
Su significado se revela a quienes practican disciplinas
Nuestro
espirituales, pues da, en forma breve, los principios
es fundamentales sobre los cuales deberá basarse una
vida santa. Cada frase de la oración sirve como un
Teocéntri
recordatorio del ideal y de los métodos ya presentados.
co, y en
Dos tipos básicos de oración son usados por diferentes
él Jesús
individuos: la oración homocéntrica y Teocéntrica. Las
nos personas cuya oración es homocéntrica suplican a Dios
que enriquezca su vida en la tierra, quite sus
enseña
sufrimientos, les provea riqueza, éxito y comodidad. La
cómo oración Teocéntrica, por el otro lado, es motivada por la
discriminación espiritual y la devoción. Las personas
absorber
cuyas oraciones son Teocéntricas lo buscan a Él solo,
nos en la sabedoras de que la realización de Dios es la finalidad
total de la vida. El Padre Nuestro es Teocéntrico, y en él
conscienc
Jesús nos enseña cómo absorbernos en la consciencia
ia de de Dios y hallar la alegría y la libertad eternas.
Cualquiera que busque sinceramente a Dios podrá
Dios y
acercarse a él con el Padre Nuestro. No tiene que
hallar la subscribirse a ningún credo o dogma religioso. Si acepta
la idea de que Dios existe y puede ser realizado, y sigue
alegría y
las enseñanzas de Cristo, puede llegar a la perfección.
la
La Oración empieza: Padre Nuestro...
libertad
eternas. Cristo nos está enseñando cómo pensar en Dios cuando
le rezamos. Para la mayoría de nosotros, Dios, como un
Cualquier
ser impersonal, es demasiado abstracto para meditar
a que sobre él. Es una idea, parece, mientras sentimos que
somos carne y sangre, con emociones y deseos. Por
busque
tanto, como vimos en el capítulo anterior. Cristo, como
sinceram otros grandes maestros espirituales, puso énfasis sobre
el sendero de la devoción, en el cual Dios es adorado
ente a
como un ser personal. A fin de que amemos al Señor con
Dios todo nuestro corazón, alma y mente, como Cristo quiere
que lo hagamos, tenemos que considerarle como
podrá
nuestro propio, tenemos que entrar en una relación
acercarse definida con él.
a él con
Las diferentes expresiones del amor que existen en el
el Padre plano humano existen también en el plano divino. Una
oración hindú dice: “Tú eres nuestra amante madre; tú
Nuestro.
eres nuestro padre compasivo; tú eres nuestro amigo
verdadero y compañero constante. Tú eres nuestro
único tesoro y nuestra única sabiduría. Tú eres todo en
todos.” Debemos empezar con una relación específica
con Dios; después llegamos al entendimiento de que él
es todo en todos.

Según los maestros hindúes del bhakti yoga, hay cinco


relaciones principales con Dios: primera, la relación
entre la criatura y el Creador; segunda, entre siervo y
Amo o hijo y Padre; tercera, entre amigo y Amigo;
cuarta, entre padre e Hijo; y quinta, la relación entre
esposa y Esposo, o amante (visto como femenino) y
Amado.

Las cinco relaciones con Dios no se reducen a la


adoración hindú, pues los cristianos también han estado
largo tiempo familiarizados con ellas. Los devotos
hindúes adoran al infante Krishna; los cristianos adoran
al Cristo niño. El Hermano Lawrence se consideraba,
primeramente, como un siervo del Señor. Las monjas
católicas se consideran novias de Cristo, y hasta usan
anillos de bodas para indicar su estado. El mismo Cristo
enseñó la actitud de la amistad con Dios. Dijo a sus
discípulos (Juan 15: 1415);
“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os
mando. Ya no os llamaré siervos; ...pero os he llamado
amigos; porque todas las cosas que oí de mi Padre, os
las he dado a conocer.”

En el Padre Nuestro, sin embargo, y en muchas otras


enseñanzas de Cristo, se nos dice que pensemos en
Dios como nuestro Padre, a quien podemos considerar
en parte con reverencia, pero principalmente con
confianza, con confianza absoluta, y amor. Estamos bajo
su protección. Estamos seguros con él. que estás en los
cielos...

Cristo nos dice que nuestro Padre está en los cielos. En


todas las épocas la gente pide una prueba de la
existencia de Dios. Filósofos y lógicos han ideado
inteligentes demostraciones, estableciendo a Dios como
una “proposición necesaria”. Empero, a todos los
argumentos que substanciaron la existencia de Dios los
contradijeron los argumentos de filósofos y lógicos
contrarios. A la larga, solo hay un modo de verificar la
realidad de Dios, y ése es verlo por uno mismo. Todos
los intentos para llegar a una prueba por medio del
razonamiento son fútiles, porque lo que estamos
tratando de establecer es sólo la existencia de nuestra
idea de Dios. De allí que, aunque pudiéramos
posiblemente crear tal prueba, ¿cómo podríamos
garantizar que nuestra idea y la realidad de Dios se
corresponderían? Estando en nuestra posición presente,
muy tierra adentro, no podemos probar la existencia del
océano; ni siquiera podemos estar seguros de que
nuestra ¡dea de ese océano corresponde de algún modo
a la realidad. Un viajero experimentado nos aconsejará:
“Tome ese camino, vaya hasta la cima de esa colina.
Entonces, verá al océano mismo, y no necesitará
ninguna otra verificación.”

Durante el curso de la historia del mundo, muchos


grandes maestros iluminados nos han dicho: “Dios
existe. Lo sé porque yo lo he visto.” La única pregunta
que nos queda es: ¿Les creemos? Si después de
observar sus vidas y aprender todo lo que puede
saberse sobre ellas sentimos que estos hombres son
dignos de confianza, entonces también empezará a
crecer en nuestros corazones la convicción. Y una vez
que tengamos el principio de esa convicción, será culpa
nuestra si no procuramos hallar la certidumbre
recorriendo el camino con aquellos hombres que lo El
recorrieron, a fin de que nosotros, como ellos, podamos
cristiani
llegar a la cima de la colina y ver el océano infinito de la
bienaventuranza por nosotros mismos. smo y la
Vedanta
Se nos dice que busquemos al Padre “en los cielos”.
¿Pero dónde está el cielo? El cristianismo y la Vedanta enseñan
enseñan —como lo he señalado en el capítulo anterior—
—como
que el reino de los cielos está dentro de nosotros. Esto
no significa que el cielo tenga una existencia espacial. lo he
El cielo está más allá del espacio. Estar “en el cielo” es
señalad
realizar a Dios en nuestra propia consciencia. Cuando
empezamos a mirar dentro, sin embargo, no vemos el o en el
cielo, pues la tierra está también dentro de nosotros.
capítulo
Cegados por la ignorancia de nuestra naturaleza divina,
sólo vemos la tierra. La consciencia terrena es nuestra anterior
consciencia física, nuestra consciencia del tiempo, del
— que el
espacio y de la relatividad. A la inversa, el cielo es
aquello que permanece eternamente, el reino de Dios. reino de
Mientras nuestra mente sea impura, mientras esté
los
apegada a los objetos del mundo, somos conscientes de
la tierra. cielos
está
Cuando esta misma mente se purifica a través de la
oración y la adoración, realiza al Padre que está en los dentro
cielos. Mi maestro solía decir: “¿Con el ojo de los
de
sentidos, qué verá un hombre sino materia? ¿Y con el
ojo del espíritu, qué verá sino espíritu?” De las nosotros
experiencias de las almas iluminadas aprendemos que
. Esto no
en el tiempo de la realización de Dios, en el estado
superconsciente del samadhi, no hay conocimiento del significa
mundo físico. Eso es porque el santo ha ¡do más allá del
que el
tiempo, del espacio y de la relatividad. Pero porque no
podemos tener esta superconsciencia en todo momento, cielo
hemos de empezar pensando en Dios como habitando tenga
dentro de nuestros corazones, y rezándole allí. El
una
Hermano Lawrence decía: “Debemos hacer de nuestro
corazón un templo en el que Le adoremos existenc
incesantemente... Él está dentro de nosotros; no Le
ia
busquéis en ninguna otra parte.”
Santificado sea tu nombre. espacial
. El cielo
Cristo pone aquí énfasis sobre el nombre de Dios, el
Logos, el Verbo. En el avatar, como hemos visto, el está
Verbo se hizo carne. Pero el nombre de Dios en sí mismo
más allá
es de la máxima significancia religiosa. El Antiguo y el
Nuevo Testamento expresan la práctica espiritual de del
santificar el nom bre de Dios: “Engrandeced al Señor
espacio.
conmigo, y exaltemos a una su nombre” (Salmos),
“...ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, Estar
sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que
“en el
confiesan su nombre” (Hebreos). “Porque todo aquel
que invocare el nombre del Señor, será salvo” cielo” es
(Plómanos). Y en el Evangelio según San Juan leemos
realizar
que Jesús pidió a sus discípulos que oraran en su
nombre: “De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto a Dios
pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora
en
nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis,
para que vuestro gozo sea cumplido.” nuestra
En la India, hallamos la misma ¡dea aceptada, que se
propia
expresa en el comienzo del Cuarto Evangelio, que Dios y
su nombre son uno solo. En la Vedanta, el nombre de conscien
Dios se llama el manirá. Hay varios manirás,
cia.
dependiendo del aspecto particular de Dios que un
devoto escoge para adorar. El maestro da a su discípulo
el mantra en la ceremonia de iniciación, y le ordena que
lo conserve sagrado y secreto y que medite sobre el
aspecto de Dios que representa por el resto de su vida.
La esencia del Ideal Escogido del discípulo se concentra
en el mantra en la forma de un símbolo sonoro. Cuando
el nombre de Dios se repite, se vuelve evidente el poder
espiritual con el cual se carga. Santificado el nombre de
Dios una y otra vez, dejamos que Dios tome posesión de
nuestras mentes conscientes de modo que finalmente,
no importa qué hagamos, digamos o pensemos, alguna
parte de nuestras mentes estará alabándole.

El significado simbólico del pastel de Reyes


Fulcanelli
Aparece en el capítulo BOURGES, apartado II, este pequeño texto referido a la
Navidad, la Epifanía (festividad de los Reyes) y el pastel tradicional francés
(galette). Muy sugerente

Los filósofos hablan, pues, con toda Este pez misterioso es el pez real por
claridad cuando enseñan que el excelencia; el que lo encuentra en su
mercurio, una vez efectuada la porción de pastel es investido con el
disolución, lleva el niño, el Hijo del título de rey y agasajado como a tal.
Sol, el Pequeño Rey (Roitelet), como Antiguamente, dábase el nombre de
una verdadera madre, ya que, pez real al delfín, al esturión, al
efectivamente, el oro renace en su salmón y a la trucha, porque, según
seno. «El viento -que es el mercurio decían, eran especies reservadas
alado yvolátil- lo ha llevado en su para la mesa del rey. En realidad,
vientre», nos dice Hermes en su Mesa esta denominación tenía únicamente
de Esmeralda carácter simbólico, ya que el hijo
primogénito de los reyes, el heredero
Esto sentado, volvemos a encontrar la de la corona, llevaba siempre el título
versión secreta de esta verdad de Delfín, nombre de un pez, y, mejor
positiva en la Galette de Reyes, que aún, de un pez real Es, por lo demás,
suele comerse en familia el día de la un delfín lo que los pescadores en
Epifanía, fiesta célebre que evoca la barca del Mutus Liber tratan de
manifestación de Jesucristo niño a los capturar con sedal y con anzuelo. Son
Reyes Magos y a los gentiles. Según la igualmente delfines los peces que
Tradición, los Magos fueron guiados observamos en diversos motivos
hasta la cuna del Salvador por una ornamentales de la Mansión
estrella, la cual fue, para ellos, el Lallemant: en la ventana de en medio
signo anunciador, la Buena Nueva de de la torrecilla angular, en el capitel
su nacimiento. Nuestra Galette está de una columna, y también en la
signada como la propia materia, y parte superior de una pequeña
contiene en su pasta el niñito credencia, en la capilla. El Ictus
conocido popularmente con el nombre griego de las catacumbas romanas
de bañista. Es el Niño Jesús, llevado tiene el mismo origen. Martigny
por Offerus, el servidor o el viajero, es reproduce, en efecto, una curiosa
el oro en su baño, el bañista; el haba, pintura de las catacumbas que
el zueco, la cuna o la cruz de honor, y representa un pez nadando en las
es el pez «que nada en nuestro mar olas y llevando sobre el lomo una
filosófico», según la propia expresión cesta, que contiene unos panes y un
del Cosmopolita. Notemos que, en las objeto rojo, de forma alargada, que
basílicas bizantinas, Cristo aparecía a es tal vez un vaso lleno de vino. La
veces representado como las Sirenas, cesta que lleva el pez constituye el
con la cola de pez. mismo jeroglífico representado en la
galette de Reyes, ya que está
Así podemos verlo en un capitel de la confeccionada con mimbres
iglesia de Saint-Brice, en Saint- entrecruzados. Para no extendernos
Brisson-sur-Loire (Loiret). El pez es el más en estos parangones, nos
jeroglífico de la piedra de los filósofos limitaremos a llamar la atención de
en su estado primitivo, porque la los curiosos sobre la cesta de Baco,
piedra, como el pez, nace en el agua y llamada Cista que llevaban las
vive en el agua. Entre las pinturas de cistóforas en las procesiones de las
la estufa alquímica ejecutada en 1702 bacanales y «en la cual –nos dice Fr.
por P.- H. Plan, vemos un pescador con Noel- estaba encerrado cuanto había
caña sacando del agua un hermoso de más misterioso.»
pez. Otras alegorías recomiendan
pescarlo con ayuda de una red o de Incluso la pasta de la galette está de
una malla, lo cual es imagen exacta de acuerdo con las leyes del simbolismo
las mallas formadas por hilos cruzados tradicional. Esta pasta es hojaldrada,
y esquematizados en nuestra galettes y nuestro pequeño bañista está
de la Epifanía. Señalemos, no inserto en ella a la manera de las
obstante, otra forma emblemática más señales de los libros.
rara, pero no menos luminosa. En casa
de una familia amiga, donde fuimos Aquí tenemos una interesante
invitados a comer el pastel de Reyes, confirmación de la materia
vimos, no sin cierto asombro, en la representada por el pastel de Reyes.
corteza, un roble con las ramas Sendivogius nos da a conocer que el
extendidas, en vez de los rombos que mercurio preparado tiene el aspecto
en ella figuran de ordinario, el bañista y la forma de una masa pedregosa,
había sido sustituido por un pez de desmenuzable y hojaldrada. «Si la
porcelana, y este pez era un lenguado observáis bien -dice-, advertiréis que
(sole) (lat, Sol, sofis, el sol). Pronto toda ella forma como hojas.» En
explicaremos la significación efecto, las láminas cristalinas que
hermética del roble, al hablar del componen su sustancia se
Vellocino de Oro. Añadamos también encuentran superpuestas como la
que el famoso pez del Cosmopolita, hojas de un libro,- por esta razón, ha
llamado por él Echineis, es el ursino recibido los epítetos de tierra hojosa,
(echinus), el osezno, la osa menor, tierra de hojas, libro de las hojas,
constelación en que se encuentra la etcétera. Así, vemos la primera
estrella polar. Las conchas de ursinos materia de la Obra expresada
fósiles, que se encuentran en simbólicamente por un libro, ora
abundancia en todos los terrenos, abierto, ora cerrado, según que haya
presentan una cara radiada en forma sido trabajada o simplemente
de estrella. Por esto Limojon de Saint- extraída de la mina. En ocasiones,
Didier recomienda a los cuando este libro se representa
investigadores que orienten su rumbo cerrado -lo cual indica la sustancia
«mirando a la estrella del nota». mineral en bruto-, no es extraño verle
cerrado con siete cintas; son las
marcas de las siete operaciones
sucesivas que permiten abrirlo, al
romper cada una de ellas uno de los
sellos que lo mantienen cerrado. Tal
es el Gran Libro de la Naturaleza, que
encierra en sus páginas la revelación
de las ciencias profanas y la de los
misterios sagrados. Su estilo es
sencillo y su lectura fácil, a condición,
empero, de que uno sepa dónde
encontrarlo -lo cual es muy difícil- y,
sobre todo, de que sepa abrirlo, lo
cual es todavía más laborioso.