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VIDA

DE LA HERMANA

JOSEPHA ORTEGA

MUN074

ESCRITA

POR DON CHRISTOVAL

DE ANGULO.

SU ULTIMO CONFESOR

En el año de 1773.

CON LICENCIA.

EN SEVILLA : AÑO DE MDCCLXXVIIt


En la Oficina de Don Manuel Nicolás Vázquez,
y Compañía , en CaJle
Genova.
.- f

+V

--'

y
i. - -
PROLOGO AL LECTOR;

IOS nuestro Señor que desde su eternidad nos está aman-»


doá todos , y á cada uno en particular, con un infinito amor,
como lo dice por su Profeta , siguiendo la inclinacion de su bon
dad infinita á comunicarse, y hacer bien á sus Criaturas, sin que
haya alguna que no reciba de su divina piedad, divinas misericor
dias, comunicando á todas las luces que necesitan , para conocer
la verdad , que deben amar , y seguir ; y el engaño , que deben
aborrecer , y huir : con suficientes auxilios para conseguir su
eterna felicidad , y los divinos favores. Es cierto , que como
dueño, y Señor con admirable dignacion , ha querido en todos
los tiempos, comunicarse, y comunicar con especial ¡dadlos te
soros de su infinita misericordia con algunas en particular ; pre
viniendo a unas desde los primeros años de su edad con particu
lares auxilios , para hacerlas dignos vasos de los favores , que en
ellas ha determinado su sabia, y divina providencia depositar : y
llamando particularmente á otras, que ciegas de sus pasiones, y
engañadas del Demonio se havian deslizado al vicio , para que
dexandolo siguieran el camino de la virtud, y perfeccion Evan
gelica , con tanto empeño , que se hicieron dignas que el Señor
rnisericordio o obrara en ellas, y por ellas obras mui grandes , y
prodigiosas. Y aunque no podemos penetrar los soberanos secre
tos de su sabia , y divina providencia , ni debemos escudriñar sas
inescrutables juicios: no dexan de rastrearse algo los soberanos
designios de su alta , y divina Providencia , en orden al bien Es
piritual de sus escogidos : pues por estos diferentes medios , no
solo suspende nuestros humanos juicios , sino es que dexa puer
ta abierta para todos los qu? se quieren aprovechar de su grande
misericordia; en todos luí estados, tiempos, y edades de su vi
da, alentando con -estos exeaiplares , no solo á los tibios , y ría*
eos , sino aun á los mas relaxados , y perdidos ; y si en todos
tiempos ha querido el Señor valerse de estos medios, y de estos
excmplares, cerno los mas eficaces para atraernos asi, movido.
Ja de
de Jas entrañas de su úfinita misericordia : parece que en lo* pre
sentes en que la relaxacion , y disolucion «e halla mas autoriza
da , el camino de la virtud mas perseguido, y la Evangelica per
feccion mas despreciada , y que los que caminan por el camino
de la virtud, son mas perseguidos, y abatidos; y por el con
trario los que caminan- por el del vicio , se miran mrs aplaudi
dos, y enzalíados, y por esta razon, se lloran como desierto*
les caminos de la virtud , quando con dolor de nuestro corazon
debiamos llorar, viendo los caminos del vicio tan poblados. En
éstos tiempos, digo, parece ser mas necesarios, estos mas vivos
exemplares , para alentar nuestra tibieza , y avivar con ellos
nuestra le, que á la verdad sino está muerta, esta enferma en
este asunto, y tanta), que á las Almas á quien Dios nuestro Se
ñor, por su infinita misericordia ha querido favorecer con espa
ciales gradas , ó para hacer resplandecer mas su gloria , y la li
be ral iciad de su infinita misericordia, ó para los fines que dexo
expresados, de animarnos con el cebo de sus favores, á que le imi
temos por el camino de la virtud, y perfeccion Evangelica: ó
se desprecian , ó no se hace caso ; juzgandolo, sino como imposi
ble,, porque seria faltar á la fé , como delirio de sh imaginacion,
ó engaño suyo , ó del Demonio ( como sino fuera el mismo
Dios, ahora en estos tiempos , que ha sido, siempre en los pasa
dos ). queriendo poner tasa a la liberalidad infinita denue.-tro
gran Dios, y Señor. Y en esto.se conoce , o que estamos cie
gos, ó que nuestra fé está muerta, pues si consideramos , que
éste gran Dios , y Señor por la salud , y remedio de todos , se
hizo hombre para tratar familiarmente con ellos , y que dice son
Sus delicias estar con los hijos de los hombres, y que ha querido
f>ara tratar mas familiarmente , y comunicarse mas intimamente
con ellos , comunicandoles , no solo sus soberanos favores , sino
ssinii.-mo con todo quanto en si. tiene , sin reservar nada, quedar
le Sacramentado, viniendo á su mismo pecho , y corazon, y es
to á todos los que se quieren disponer , solo por una verdadera
confesion , y contricion de sus culpas. Si esto que es verdad , lo
consideraramos con viva fé , no nos admirariamos tanto , ni juz
gariamos como imposible, que algunas Almas, que ellas con
mas
mas especialidad , han correspondido a sus divinas inspiraciones,
el Señor misericordioso les comunique sus especiales favores, y
* que con particularidad se les comunique : no dudo, qve en to
dos tiempos ha havido Almas ilusas , y engañadas , 6 que han
querido engañar , ni dudo, que las haya ahora en nuestros tiem
pos , pues siempre el Demonio con todo empeño, ha procurado
pervertir , y engañar algunas , para desacreditar la virtud , y
perseguirá los que de veras, y con pui o corazon siguen el ca
mino de la christiana perfeccion , y por este medio ha consegui
do su malicia retraer á muchos, que lo havian principiado, y
entibiar á otros, que movidos de Dios, se movian a empren
derlo : y para oponernos á esta fuerte artilleria que dispara , y
rebatir los tiros de su malicia , debemos los Evangélicos opera
rios poner todcs los medios oportunos, para que no se logren
sus malditos fines , no para que enterrmente se le dé crédito á
todo : puts los Espiritus , como dice San Juan , se han de pro
bar para conocer si son de Dios , 6 no. Pero por les que corres
ponde , y Dios ha puesto en su Iglesia para ello : no por los que
se introducen á juzgar de todo, ccn necia temeridad , sino por
los que juzgan , con sabia, prudente, piadosa, y christiana ca
ridad , para esforzar á los flacos , que lo emprendan , y alentar
á los tibios , que lo sigan : que es mi principal fin en esta obra
la mayor gloria de Dios * y alentar las Almas á que sigan el ca
mino dr la virtud , y christiana perfeccion , para cumplir en lo
que pueda , como Ministro/aunque ind'gno del Señor, á quien
sea gloria por infinitos siglos. Amen.
... i. r
, , , r i•'

IN-
INTRODUCCION A LA OBRA. * ,
• * **

OcULTAR las obras maravillosas qqe; Dios obra en lo inter


rior de las Almas., hasta su debido tiempo , es mui bueno ; pero
revelar es.is mismas maravillosas obras en su debido tiempo, para
gloria del mismo Dios , es honorifico , y mui laudable , le dixo
el Archangel S. Rafael á Tobias ; y el Espiritu Santo con sabia,
y divina providencia , puso. tiempo de callar , y tiempo de ha
blar. Y siguiendo y,o como debo , tan Sagrada Doctrina , digo,
que las obras maravillosas , que en lo sobrenatural obra el Señor
misericordioso en las Almas, se deben ocultaren el tiempo de su
vida por el peligro ; pero que libre* yá del por haver muerto, se
deben manifestar , y dar al publico para gloria de Dios , y edifi
cacion de los que vivimos : pues viendo quan dulce , suave , y,
misericordioso es nuestro gran Dios, y Señor con los que. le si
guen , nos alentemos á seguirle por el camino de la Evangelica
perfeccion. Y por esta razon , y par no sentir despues la interior
reprehension de mi Conciencia., como el ProfeJta , por haver ca
llado : me he determinado á dar á luz , y al publico la vida de la
Hermana Josefa Ortega , bija legitima de Eelix de Ortega , y de
Ana Muñoz Asensio , que nació en la Villa de Espera , y murió
en esta de Morón de la Frontera , a los setenta y cinco añas de su
edad , el dia doce de Febrero de estt presente año de mil setecien
tos setenta y tres. Y supongo que no es mi animo , prevenir el
Juicio de nuestra Santa Madre la Catolica Iglesia , ni contrave
nir á los Decretos Pontificios , pues como verdadero Catolico
me sujeto en todo á las disposiciones , y juicio de nuestra Santa
Madre la Iglesia Catolica : y asi , mi animo solo es, que se le dé
á todo lo que dixerc el asenso que se le debe á una fe puramente
humana , y piadosa. Y para mas clara inteligencia de «sta obra,
digo, que el primer Director que tuvo , fus Don Rodrigo de
Morón , Religioso del Sancti Espiritus , Varon de exemplarisima
vida , de singular virtud , y grande Maestro de Espiritu. Este
Señor la instruyó en la Oracion , y en los Exercicios de piedad,
y de mortificacion , para que siguiera con rectitud el camino de
la perfeccion , y por su muerte la dexó encargada al Padre Fray
Martin del Pino , Religioso de N. P. S. Francisco , Lector de
Moral , que sería especial sujeto , pues fue de la satisfaccion de
tan gran Siervo de Dios. Este la gobernó solo año y medio por
haverlo mudado la Obediencia : y la dexó enrargada al Padre
Pina de la misma Religion : este ReligiofO la gobernó como sie
te años : despues fue su Director Don Francisco Ferrete , Cura
Teniente de esta Iglesia , mui aplicado a la Mistica , y a la direc
ción de las Almas. Este Señor fué el primero , que le mandó es
cribiera la relacion de su vida , y de los especiales favores que
Dios le hacia; la gobernaría como seis años. Después aunque es-
tubo algun tiempo sin 2?ire¿tor , haviendo venido á esta Villa de
Corredor el M. R. P. Fr. Jcseph Cano , Lector Jubilado', Di«
Unidor , y Provincial que fue de esta Provincia de los Padres
Minimos : Sugeto de mucha virtud , y letras ., y grande Maestro
de Espiritu , por disposicion divina , como da á entender , se
entregó á su direccion. Este Padre la gobernó el mas tiempo de
su vida , pues desde que vino á esta "Villa , aunque fue Provin
cial , siempre vivió en ella hasta que murió , que serian como
veinte y nueve , ó treinta años ; y aunque no dice su nombre,
ni espresamente que le mandara escribir, lo dá á entender , y se
verifica asi , poique lo mas es del tiempo de este Padre , como
porque en sus quadernos se halla uno principiado de su letra , y
continuado de la letra del Padre, que siguiendo el estilo que lle
va , refiere algunos de los favores que el Señor le hizo en aquel
tiempo , y los tormentos que le daban los enemigos ; y porque
iba recogiendo los quadernos , que conservó en si hasta su ulti
ma enfermedad , que conociendo se rr oi ia., «e los volvió , y re
cogi yo , como diré en su lugar. Y porque en ellos no sigue
con orden la relacion de su vida , mi trabajo se reducira á coor
dinarlos en la mejor forma qi:e pueda , siguiendo en todo la sus
tancia , y lo esencial ; mas será preciso p oner lo que juzgare con
veniente , para su mas clara inteligencia : y asimismo proseguir
la historia de su vida , hasta su muerte. Y aunque omito varias
Cartas que están en mi poder de Padres graves, y algunas del
M. R. P. Fr. Diego Benitez, Presentado de la Religión del Se
ñor
ñor Santo Domingo , Varon de singular virtud , y espiritu f y
mui conocido por su exemp lar vida , en que dan bastantemente
a conocer el alto concepto que tenian de esta Sierva de Dios , y
de lo solida de su virtui: pues algunos de ellcs le dan cuenta
de sus Excrcicios , y Oraci on , como sujetandome á su direc
cion , me ha parecido con veniente para mayor confirmacion,
agregar el juicio , y parecer de los .Reverendos Padres Fr. Fran
cisco Pavón, y Fr. Joseph Cantador, de la Religion delos
Minimos , con lo especial qu e en su inferior , y conciencia , to
caron en el Santo Sacramento de la Penitencia , y frequente co
municacion en su Iglesia, donde de ordinario asi- tia. Dios nues
tro Señor, que es la verdadera luz,, me,dé la que necesito
para que todo ceda en honra , y gloria suya , y uti
lidad espiritual de nuestras Almas , que es lo
que únicamente pretendo. ;

VIDA
": - ********************
-
********************

VIDA

DE LA HERMANA

JOSEPH A ORTEGA.

CAPITULO PRIMERO, "i


JgJT QUE T>A PRINCIPIO A LA RELACION JDE SU VIDA-
que le mandaron escribir. Dice el lugar donde nació , los primaros
años de su e-lad , n¡ como desde entonces la previno el Señor con
,. especiales luces para conocerlo , <¡¡ amarlo , ,
Y < : . ¡- u- '- - .., -. - , ,..->..,•- .
O esclava del Señor la mas miserable de todas las Criaturas , eü
el nombra de la Santisima Trinidad Padre , Hijo , y Espiritu Sanro , tres
Personas distintas , y. un solo Dios verdadero , para gloria del mismo
Señor, y mayor confusion naia , por obedecer á Dios por su Ministro»
y Padre Espiritual, que rae manda haga relacion de mi vida fl y de los
especiales farores , que la Divina piedad se ha dignado hacer á mi Alma,
dijo , que naci en la Villa de Espera , de doade eran naturales mis Pa
dres , á cinco de Abril , en el año de mil seiscientos noventa y Ocho , de
humildes, pero honestos Padres, que este favor debo a Dios, y por.
intercesion de mi Señor San Joseph , pues por no haver tenido hijos de s«
Matrimonie, suplicaban al Santo les alcanzase succesion , y por eso me
pusieron su Santo Nombre Llegando á los cinco años de mi edad , ya el
Señor misericordioso , me havia dado luz , no como de tan corta edad,
sino es muy suficiente para conocerá Dios, y serle agradecida, que
es uno de los especiales favores , que á Dios debo , pues desde esta edad,
ya el Señor me llamaba para si, y me daba gusto rezar : pero a lo que
mas se inclinaba mi corazon para corresponder en algo a mi Criador , era
a la mortificacion , y asi de cinco años poco mas , ó menos , comenze a
ayunar sin que mi Madre jo supiera i á los siete años , ya mi AJnaa se
Um enamorando de Dios , llego el eumplimicnto de la Iglesia , y me Ile-
A y»
s-
vó mi Abuela a Confesar , me puse i los pies del Señor Cura mas aati-
guo , y haviendome examinado , y confesado , me dio la Sagrada Co
munion, con grancie alegria, y consuelo de mi Alma , porque quedó
mas enamoraba de Dios. 1 - ,-
Ya en este tiempo , comenzaba el enemigo á hacerme guerra , y un
Viernes , me echó una Azarten de Azeite hirviendo, y me quemó todo
un lado , d« lo que padeci todo el año , y el dia que se cumplió otro , no
,vengado de lo pasado , estando colandome echó la Caldera de lexia hir
viendo , y me quemó pie , y pierna : padeci mucho ; pero con mucha con
formidad , y gusto , porque le havia oido decir a mi Madre , que quanto
mas se padecia con gusto , y resignacion por Dios , mas guste se le daba :
y quedo tan impreso en mi corazon , que á mis solas decia : Dueño , y
Señor mio , dadme mucho que padecer para agradarte, y darte gusto.
Entre en ocho años , y con la edad , se iba aumentando el desee de
mortificar mi cuerpo , y aunque mi Madre me tenia bien exercitada en
el trabajo de la Casa , y Dios con enfermedades : ayunava los Viernes á
pan, yagua. Ya desde esta edad , se desvelaba mi alma con vivos de
seos , de meditar en la Pasion de nuestro Señor Jesu-Christo, y de exer-
citarme en la Oracion , mas como no sabia el modo , lo que hacia para sa
tisfacer mi deseo , era ir repasando lo que yo havia oido decir de la Pa§-
sion del Señor , como una oracion de Ciego , y con esto descansaba algo
mi Alma : y siempre, aun en esta edad , estaba deseando se llegara el
tiempo de Comulgar ; asi pase hasta los doze años , que ya en este ulti
mo tiempo , mi Divino Esposo me havia robado el coraiou , y ea cj sen
tia muchos incendios de amor; - <
.* - I - -tí,--
CAPITULO II.

ETT QUE DICE , COMO HAVIMNDOSM VENIDO COKSUS


Padres de la Villa de Espera , a esta de M.»ron a vivir i Aalli un gran.
Siervo de Dios , que se hizo cargo de su xilina , quien la instruyó ea»
U Oracion , y Bxercicios de Piedad , y de mortificacion para
seguir el camino Espiritual " y algunas tentaciones que
movió el Demonio para apartarla del.

estc tiemP° ' determinó mi Padre , venirse á Morón con Mi Fa-


mili . ; y luego que llegamos , tenia ya urdido el Demonio, para mi mayor
padecer , que un Pariente de nú Padre , se inclinara á querer casarme
con un hijo suyo , y para persuadirme , y vencerme, viendo mi repugnan
cia , me llevaron engañada á su Casa; pero mi Divino Esposo en esta oca
«ion.
3 .
«oa , y trama del Demom« , me fortaleció , y pu«o eu »i corazon una
oposicion indecible á ese Estado , con disgusto grande , y asibar en los
hombres, y asi viendo qus no conseguia» su deseo, me volvieron a >
Cas/ de mis Padres.
En este tiempo , por alta providencia del Señor, una Tia mia de mu
cha virtud , confesaba coa un gran Siervo de Dios , Religioso del Espiri
tu Santo , el Señor Don Rodrigo de Morón , y la movió Dios para que me
llevara á Confesar con su merced , y lo movió su Majestad de tal modo,
que desde esta primera Confesion me dixo , queria gobernarme , y yo con
esto q»edé muy gustosa , y alentada en lo interior con su do&rina , y
consejos.: «,ue importa mucho á las almas , á quien Dios nuestro Señor ha
dado buenos deseos , tratiii.con personas de buena vida , y hallar Confe
sor virtuoso , y desengañado , que le ayude. A la segunda vez que volvi
me dispuso Confesara ,. y Comulgara tres dias en la semana , y los dias d*
Fiesta , dos oras de Qracion , y las mortificaciones siguientes : un quarto
de ora de disciplina todos los dias , la Via Sacra , y en cada semana los
Exerciciosde la Madre Antigua , y quatro dias de ayuno , la Cama era el
suelo , y la almohada una lesa , el sueño era de hora y media poco mas , y
tenia bastante , pues siempre he sido de poco sueño , rezaba los quince,
mysterios del Rosario , los Lunes , Miercoles , y Viernes silicios , en los
rapa tos; chinas menudas, ó garbanzos , esto me era de gran mortificacion,,
porque andaba la mayor parte del dia en pie por el mucho trabajo de mi
Casa , y en el pecho una Cruz de puas. Esta regla guardé el primer año;
el segundo vesti una Tunica de gerga con silicios , se aumentó el tiempo
de la disciplina á media hora , lai Comuniones todos los dias , la Oracion
no tenia tasa , porque, mi alma se iba adelantando en los deseos de amar,
y servir en algo al Señor , y como tenia licencia para toda la que pudiera,
puedo decir, que era continua , pues siempre tenia presente á Dios, é
hice con licencia de la Obediencia , una Cama de cascos de teja , porque el
jsuelo me parecia mucho regalo , acordandome de la cama , que tubo mi
Señor en el Calvario ; mas cada vez que me iba a acostar , se me estre
mecia el cuerpo, por la gran mortificacion , que en esto sentia í mas el
descoque tenia mi alma de imitar á su Esposo Crucificado por nuestro
amor, le obligaba á llevarlo gustosa : porque el Señor en todo me hacia la
costa, pues en este tiempo, ya se me manisfestaba con luces mas claras, y
sentia en el corazon grandes incendios de amor.
En este tiempo , se me representó el Señor en sueños , en dos eca-
siones ; deseaba oir leer libros Espirituales , y mucho mas leerlos ; pero
«1 temor , y veneracion que tenia a mis Padres , «o me daba lugar á mani
festarles mis deseos ; mas el S?ñor misericordioso, quiso cumplirlos, pue»
. ' "J Aa »»
4
un dia, me dixo esta Xia mia que he dicho: y que si queria saber leer» tá
mara al Señor San. Joseph por Maestro; y era tanta mi simpleza % que crei»%
baxariadel Cielo á enseñarme', y asi de noche, el tiempo que kavia de,
descansar , lo empleaba en llorar , y clamar al Señor San Joseph , me ense
ñará á leer , y no fué en vano , pues el Santo movió k mi Madre, para que
llamara á un Maestro , y en poco tiempo aprendi : lo que me sirvió de
gran consuelo , pues los ratos que podia , leia libros Espirituales , con lo,
que se alentaba mi alma á caminar , y todo lo que no era Dios , ó me lle
vaba á Dios , me disgustaba , y enfadaba : tenia algunas suspensiones en
el Confesonario , y en comulgando l y en la oracion , parecia que el pe
cho se me abrasaba en llamas, guardaba silencio , aunque para mi no era
de mortificacion, ponia cuidado en mortificar los sentidos , el ayuno era
continuo , la comida «ada veinte y quatro oras , y de ordinario, mezcla-
da con. azibar , y solo los Domingos , y dias muy festivos comia carne..
' En este, tiempo dia de la Asumpcion de nuestra Señora, con licencia*
y en manos de mi Padre Don Rodrigo, hice Voto de Castidad, y despues,
de haver Comulgado , tube un rapto , y en él entendi lo mucho que agra
daba al Señor esta Virtud, y que por grande favor, me destinaba para,
custodia; de ella a mi Señor San Joseph. Ya «n este tiempo , iba crecien
do el amor de Dios , y el deseo de padecer , y mortificarme mas por su.
amor , y llevada de este deseo , además de la Tunica de mortificacion,
hice una Cadena de arambre , de tres dedos para la cintura , que se escon
día en la carne :. la diciplina era todos los dias , y asimismo la Via-Sacra:
las tentaciones iban creciendo , y para apartarme de mis exercicios , se va
lió el Demonio de espantarme con sombras , y estruendos ; pero nada
me impedia ; porque el Señor me asistía con su gracia , y asi permanecia,
constante en mis exercicios , y santos deseos. •
Este orden de vida , y exercicios lo continué el tiempo que vivió
mi Padre Don Bodrigo , que me parece tendria de diez y ocho , á diez y
mueve años , quando Dios nuestro Señor se lo. llevó á darle el premio de
sus santas tareas , y piadosos deseos , pues estaba, todo dado á Dios , y
empleado en encaminar las almas al Cielo , por el camino de la virtud. Fué
Varón de mucho retiro , oracion., y penitencia , y asi hacia gran fruto en
las almas , y á la mia hizo mucho , pues fué quien la instruyó en la Ora
cion , y en los demás Exercicios :: y para todo me alentaba , y daba luz;
por lo que lo senti mucho , asi porque lo amaba mucho en Dios , como
por la gran falta qus conocia haria á mi alma ; pero me conforma
ba con la voluntad de Dios que asi lo disponia , y juz
gaba , que allá me ayudada mas , co
mo asi ha sido.
* . . ~ CA-
capitulo nr. 5

JBN QUE HICE , COMO JCAVIEimQ HUERTO SU CON-


fesor , la dexb encargada a otro este por haverlo mudado, a otro , f
lo mucho que por disposicion del Señor padeció con su Confesor^
y otras Personas , y por los Enemigos , que comenzaron k
atormentarla^

J^STE Señor, «tes de morir , me dexb. encargada al Padre Fray


Christoval del Pino , Leftor de Moral de la Religion de San Francisco,
de quien tenia mucha satisfaccion , y por eso le di la obediencia muy gus
tosa , el Padre me recibió , y me asistió con mucha caridad , hasta que lo
mudó la Obediencia ,, que fué a los dos años , poco mas , ó menos : cues
te tiempo no innovó en nada de lo que tenia dispuesto mi Padre D.. Ro
drigo , pero si tenia cuidado , en estando indispuesta , que parara lo penal,,
y la Comunion era todos los dias que podia, y al retirarse me dexó en
cargada al P. Fr»Martin Piña de la misma Religion ; este Padre me gober
nó seis años poco mas , y me asistía, y cuidaba , me dió la Comunion.to-
dos los dias , y en los Exercicios , y Comuniones no hubo nobedad en loa,
dos años primeros ; mas despues unas vézes me aligeraba , y otras me car
gaba, mas pasados estos dos primeros años quería ya el. Señor darme á gus
tar algunas gotitas del. Calis de su Passion , para purificar mi Corazon de
toda la escoria que en él habia , y que me exercitáM en. la paciencia , y.
humildad , quebrantando mi propria voluntad , y mortificando mi amor.
proprk), pues hasta este tiempo todos los Confesores me habian tratado,
con mucha suavidad , y caridad ; y para esto , dio licencia al Demonio,
que valiendose de una Muger , que Confesaba con el Padre , le insistió de
modo , que no cesaba de llevar cuentos contra mi , de modo , que todo el
amor , que el Padce me tenia se convirtió en oposicion , y toda la dulzu
ra en amargura , y asi quando llegaba al Confesonario , lo que habia de ser.
Doctrina , eran palabras asperas, y las mas pesadas , que se sufren en.
aquel sitio ; todos los dias meinviaba sin quererme Confesar, y decia, que
por embustera me habian de llevar á la Inquisicion. Este era el desahogo,
que hallaba en mis aflicciones , y fatigas interiores , y sin.quererme oyr
otras vezes me tenia los meses enteros sin Confesar, ni Comulgar, y algu
nas ocasiones tres meses , no dandome licencia para hablar con nadie, ni que
me vieran mas que mis Padres , y Hermanos, y un día se.entró por las
puertas un Hermitaño, que en mi sentir era el Demonio en aquella figura,
preguntando por mi , conaspeélo, y palabras de virtud, pero por mas
instancias, que hizo , ao quise salir á hablarle , se valió de mi Confesor,
pa-
6
para que me mandara le hablais , y el Confessof se tscasb , y me mandó,
que de ningun modo le habia de hablar , yo Jo executaba asi , pero el De
monio le ponia á su Reverencia la apariencia de aquel Hermitaño , quando
iba á la Iglesia , y le parecia que me hablaba , con esto se enojaba conmigc
despidiendome de su Confesonario por embustera , y con otros malos trata
mientos , que yo justamente merecia ; pero el Señor me fortaleció, y ayu
do , de modo , que cada dia crecia en mi Alma el amor al padecer , y a?
aunque mi Madre hizo instancias porque dexára esta obediencia , no lo pu
do conseguir , pues aunque al parecer era aspera , para mi era dulze , por
el gran bien , que yo conocia resultaba á mi Alma, pues todo esto era me
nester para sujetar mis malas inclinaciones , y este Confesor fué uno de loa
ajue mas aprovechó á mi Alma.
En este tiempo , ardia mi corazon en deseos de socorrer en lo que
podia a los pobres , pues para esto me habia dado licencia mi Madre para
que diera algunas limosnas , y un dia que habia amasado , luego que vino
el Pan del Horno acudieron tantos Pobres , que lo reparti , y solo dexé
pira aquella noche, y diciendole á mi Madre , que era preciso amasar por
que no habia ya paa , me respondió con mucho enfado , estas loca ? Pues
has amasado oy , y no ay pan ? Yo oyendo esto callé , y fui al Arca don
de se ponia , confiada en el Sr. y halle todo el Pan que habia dado. En
•tra ocasion faltó el Azeyte, que se compraba por mayor , é. interin que se
traia , me mandaron mis Padres , que imbiara por el necesario para aquel
dia , llegó la noche , y á mi se me habia olvidado , á tiempo que habia gen
te de fuera , y era preciso encender luz , y al mandarmelo mi Madre me
acorde que no lo habia , y como era por descuido mio , clame al Señor , y
fui a la Orza donde solia estar , y hallé azeyte para aquel dia , y para algu
nos mas, por lo que di muchas gracias al Sr. que tan misericordioso es : al
mismo tiempo quiso el Sr. no solo mortificarme por el Cenfesor , que era
tanto el temor que le tenia , que de ponerme en su presencia temblava;
«ino que, ni aunms atrevia á pedirle nada , y en una ocasion , que le pedi
licencia para ayunar a pan , y agua , me respondió , no solo á pan , y agua,
•ino coma Carne , yo lo hize , y despues otre dia , que estaba con Calen
tura me mandó ayunar á pan , y agua ; todo lo debia hacer para quebran
tar en todo mi voluntad , y yo bien lo habia menester ; psro el Señor , que
lo disponia para mi bien , me dio tanta resignacion , que en mas de trei
años , que duró este padecer, no respondí una palabra , ni me di por senti
da. Pasado este tiempo quiso el Sr. sosegase por entonces esta tormenta,
porque la Muger, que llevaba los chismes á mi Confesor, declaró la verdad,
y se desengañó con esto su Reverencia , y en premio de mi padecer me dio
mi amado Esposo una prolixa enfermedad , que llegué a estar dciahucuda,
y
y coh el Alma encomendada ; y en esta ocasion esperimenté la mucha
caridad con que cuidaba mi Alma , pues en este tiempo , que estaba asi
agravada no se apartaba de la Cama , sino era para decir Misa , fué Dios-
servido , que me mejorara , porque me queria para mayor padecer ; pues a
poco tiempo de h v«r convalecido , dio el Señor licencia a los Enemigos
para que me mortificaran , y lo hacian con tanto rigor , que me dexaban
como muerta , y con tanto estruendo , que la familia estaba atemorizada»
y me preguntaban , que era lo que habia en casa , que todos estaban atemo
rizados? yo confusa respondia, serán los gatos. Llegó la Quaresma,y se sol
taron de tal modo , que se pasaban las noches atormentandome , y dexa»-
dome tan molida , y señalada en el Cuerpo , que huvo semana , que no po
dia levantarme de la Cama, y a! mismo tiempo mi Madre , y hermana me
mortificaban sobre esto , y para que pusiera remedio , se lo dixeron á mi
Confesor, y aunque yo le decia la verdad, como el Sr. me tenia par*
padecer , no lo quiso creer , y decia , que eran embustes mios, y con este
motivo volvieron de nuevo los malos tratamientos: diciendome , que era
una hypocrita embustera , que las cosas sobrenaturales no se h.cian publi
cas , y con extruendos que se oyeran , como si eso estuviera en mi mano;
y de tal modo lo urdió el Demonio , que no solo mi Confesor se puso con
tra mi , sino es mis Padres , y para mas mortificarme , me encerraban sola
«« un quarto sin dexarme salir , y asi se me pasaban las semanas encerrada,,
llorando , y padeciendo sin alivio , pues habiendo estado quince dias en la
cama con calentura , y molida de tanto padecer , mandó mi Confesor, que
•acaran la cama del quarto , y la pusieran en el de mis Padres , lo que para,
mi fué muy sensible, y mas que todo mi p,.decer;mas hize lo que me manda
ban , y alli todos me mortificaban , y sin llamar Medico , ni darme alivio,,
porque asi lo permitia el Sr. y p .ra que fuera para mi mas sensible permi
tió Su Magest. que en la presencia de mis Padres me castigaran, aunque,
no vian quien, pero si oian los golpes , y «temorizador, me mandaron vol
viera la cama á mi quarto , lo que para mi fué de gran consuelo, porque; 1
asi lo pasaba a mis solas con Dios , sin que fuera tan visible : de este modo
pasé toda la Quaresma , y pasado ette tiempo , quiso el Sr. que me dieran
licencia para salir a la Iglesia , y quinde pude fui á la Compañia á buscar
al Padre Montenegro , el que me consolo , y alentó mucho á padecer por
•1 Sr., que tanto padeció per mi , con lo que me ofreci de nuevo a S. M.
para padecer por su amor , asistida de su Divina gracia , quanto me imbia-
ra; pero estaba tan avergonzada, que no osaba parecer delante de la gente,.
' porque me parecia, que todos sabian lo que estaba padeciendo , por lo que
con muchas lagryma» pedia al Sr. no que me aliviase, que yo queria pade-,
•cr, ñus que ao fuera en publico , y por su infinita misericordia se dignó.
concederme este favor , que para mi fue muy grande , y le di muchas gra
cias 'bendita sea su Divina piedad , que asi oye las suplicas de los misera
bles pecadores como yol

CAPITULO IV.

EN QUE SE REFIERE UN MARAVILLOSO CASO , QUJt


.el Se&or le manifesto , y .como por su medio , y consejo
:. . Jfe remedio todo.

I~?.N este tiempo del Padre Pina, estando un dia en Oracion , sentí
2j que me decia el Sr. Hija, pídeme por tus proximos , para que no me
ofendan , fué pjra mi Alma este aviso de mucha pena , y confusion , y al
mismo tiempo senda , que se abrasaba mi Corazon en caridad , y deseo,
que nadie le ofendiera , y á poco rato , oi que me decia el Sr. en tal sitio
esta uno , asechando a otro para matarlo ; esta noticia fue para mi de mu
cho dolor , asi por la ofensa de mi amado , como por aquella miserable Al
ma , y creciendo en mi la caridad, lloraba sin consuelo la ofensa de mi Sr.
y le decia : Sr. y Dueño mio , yo soy muger , y tan inutil , que nada pue
do remediar, ni sé que hacerme , y me respondió el Sr. si puedes , asisti
da de mi gracia , y por eso te lo manifiesto, vé alli, y harte encontradiza
con él, y esto bastara , para que pierda la ocasion, que despues Y« lo
mudaré .
No dudé nada de la promesa del Sr. y confiada en su assistencia , con
una wiva Fé , que el Sr. lo dispondria , sin reparar en inconvenientes fui,
porque mi Corazon no sosegaba, y hallé al tal en el mismo sitio» que me ha
bia dicho el Sr. y al verme se immutó , yo no le dixe nada , pero al punto
se retiró , y yo me volvi h mi Oracion á dar gracias á Dios. Y al otro
dia movió el Sr. aquel hombre , para que viniera a buscarme , y á decirme
el motivo que tenia , y cerno estaba aguardandolo con una pistola para
mitarlo , por el escandalo que daba , con vna persona de su familia , cuya
familia era de estimacion en el Pueblo, aunque á la verdad no habia nada
malo , ni la Señora daba motivo , pero el Demonio lo habia cegado tanto,
que lo juzgaba como cierto , á lo que ayudaba la malicia de los que de to
do sienten mal. Yo procuré sosegarlo asegurandolo de la verdad,y que para
que se remediara todo , y se asegurara la familia , fuera á un Convento , y
buscara a un Keligioso de su satisfaccion , y que en Confesion le dixera el
caso , para que callara lo que fuera conveniente, y remediara lo que pudie
ra en ad.'lante , sosegando la alteracion de la famiiia , y fué Dios servido,
que por este medio se acLrase la verdad , y se cortase todo. Bendita sea
as
su Divina piedad , que con tanto desvelo cuida de nosotros , y nos ense
ña dbs importantes Doctrinas , la una , que no juzguemos mal de todo
lo que vemos , sino que procuremos de todo juzgar bien , para cerrar asi
te puerta al Enemigo que nos ciega, para precipitarnos como á este. La
otra , quanto importa cortar amistades, aunque no sean malas , si en ellas
se repara , para evitar el escandalo , y los malos efectos que de ellas pue
den resultar ; como huviera sucedido en este caso, si el Señor misericor
diosamente no lo huviera remediado.

CAPITULO V.
»'
XNQÚE DICE LA SALUD QjtTE CONSIGUIO DE Z>IO¿
para, un Niño enfermo , como estubo por orden de su Padre .dos años e%
Casa de un Caballero d¿ esta. Villa , y como en este tiempo murió
su Madre , y un especialfavor que el Señor le hito,

N otT3 ocasion en este tiempo , estaba un Niño, de las primera* fa«;


müias de este Pueblo , desahuciado de una grave enfermedad , y un dia,
juzgaron los Medicos se moria por havérsele cai do ya los pulsos, con cu
yo motivo se alborotó la fjlrrília , y una tia suya vino como á las dies del
dia a nú Casa , pidiendome fuera a ver al Niño , y a consolar á su Ma
dre , qu; le havia dado un accidente : yo me escúsé , mas fueron tantas
las instancias, que movida de ellas , y de caridad fui, y lo hallé muy
postrado; pero me' pareció qué no se havia de morir, y levantando mi
corazon .a.Dios , le pedi. si convenia i le diera salud; y llamando al Ni
ño , le dixe : abre los ojos, que Dios será servido darte salud para que le
sirvas*, abrió los ojos , y le dix'e : quieres Una poquita de sustancia 'i y
dando á entender que si , la traxeron al instante , y yo con viva fe, con
fiada en el Señor se la di , y se alentó de modo, que quando vinieron los
Medicos , lo hallaron recobrado , y con mucho alivio , y en aquel mismo
dia le faltó el aumento , y despues en breve tionipo se levantó. Yo me
retiré a mi Casa á dar gracias á Dios,' llena de confusion , considerando lo
mucho qu: le debo , y lo mal qne correspondo. ~ . ir
Volviendo á la historia de mi Vida , riyc, que sosegadas ya las '
batallas pasadas por el favor qué me hizo él S. ñoi*, era quitarme el exte- '
rior padecer con los Enemigos , m: dixo mi Padre , qne la Señora Sego-
via le havia dicho me llevara á su Casa por quinze, ó veinte dias : «sta
noticia fué para mi de mudio sentimiento; pero por mas que hice, no,
pude escusarme , porque mi Padre dixo , havia dado ya su palabra , y mé
mandó que fuera , y yo por obedecerlo , con licincia de mi Padre Pió*»
lo
fui : me recibieron los Señores muy gustosos , poniendome quarto sepa
rado , y me dixeron , que todos los dias havia de ir a la Iglesia, coma
lo hacia en mi Casa ; mas mi pena no admitia consuelo, aunque procura
ba disimular , y nq darla á entender ,, por no dar que sentir a los Seño
res, que via se desvelaban por darme gusto ; y aunque es Casa de mucha
virtud, que esto podia consolarme, no obstante estaba muy mortifica
da., por no poder exercitarme como en mi Casa, y asi andaba siempre
desvelada para lograr ocasion de mis Exercicios en la forma que alli po
dia : se pasaron los veinte dias , y no se hablava de volverme á mi Casa,
que era lo que yo deseaba , mas como me havia llevado mi Padre , y co
nocia lo mucho que lo sentirian los Señores , no me atrevia á manifestar
mi repugnancia ; en fin, se pasaron mas de dos años en esta interior
batalla.
En este tiempo , le dio á mi Madre la enfermedad de que muría,
en la que padeci-mucho porque duro siete meses , y en un poco de alivio
que tubo, instaron los Señores que havia de ir a descansar aun paseo que
tenian dispuesto al Campo , y aunque lo rehusé , por no dexar a mi Ma
dre , no me sirvió , pues me mandaron que fuera , y estando alia , á los
tres dias murió mi Madre , y en el mismo dia estando oyendo la primera
Misa , que como iban dos Padres Jesuitas , y el Capellan de la Casa, ha
via tres., y alli me Confesaban, y Comulgaba» senti en mi interior que
4, me decia el Señor , aplica esa Misa por el Alma de tu Madre ; yo de es
to que senti , aunque me asuste, y apliqué la Misa, quedé dudosa, juz
gando si me abria engañado, mas en la segunda me certifiqué , porque me
volvió a decir el Señor , aplica esas des , para que vaya a descansar : yo
quedé muy agradecida a , y veunaaa , que por los meritos de N. S.
Jesu,-Chr¡sto , y los de su Santisima Madre , iria á la Bienaventuranza,
pues havia sido muy devota í^iya, buena Christiana, y temerosa de
Dios , y siempre havia tenido grande esmero en cumplir las obligaciones
de su Estado , y buena educacion de su Familia 5 mas no obstante, lo que
haviaentendido en mi interior , procuré no darlo a entender en lo exte
rior , esperando trageran la noticia de su muerte. Y en aquella tarde in-
viaron los Señores á saber como estaba la enferma , porque yo no estuvie
ra con cuidado , volvió con la noticia de su muerte, aunque á mi me la
ocultaron , Je pregnnté al Mozo , y aunque lo quiso negarTporque asi se
lohavian encargado , no obstante me dixo la verdad , procuraron los Pa
dres , y Señores consolarme , y conformarme con la Divina voluntad;
pero no havia que hacer , porque el Señor me havia dado tanta conformi
dad , y consuelo interior con asegurarme se la llebava á descansar , que
«0 huvo eo mi mutación , aunque por ocultar procuré en lo exterior ma-
ni-
if
v- nifestar algun sentimiento , y a! dia siguiente dispusieron los Señores ve
nirse al Lugar , fui a ver a mis hermanas con gran quebranto de mi cora
zon por la mucha falta que les hacia , y porque el Señor me dio á enten
der la Cruz de padecer , que para mi , y ellos estaba preparada por la
muerte de mi Madre , y asi sucedió , pues antes de seis meses se volvió
á casar mi Padre , y á pocos dias salio de Casa nm de mis hermanas que
havia poco tiempo se havia casado , y otra que era ahijada de los Señores,
«e vino conmigo , hasta que algo sosegada aquella tormenta volvió á casa
de mi Padre.
En este tiempo , le acometió a el Señor Don Bernardo de Estrada,
el accidente de su muerte , y aunque me quisieron llevar á Bornos donde
muriá , me escusé , y me dexaron en la Casa , yo sentia mucho su pade
cer , que fué grande , porque lo amaba mucho en Dios , y le debia fine
zas de Padre ; mas quedé gustosa porque asi podia seguir mis Exercicios
quedandome sola , y de este modo ayudarle aplicandoselos , para que el
Señor lo dispusiera para una buena mnerte. Se me pasaban las noches me
ditando en los Divinos Mysterios , especialmente en los de la Sagrada
Pasion : y un Viernes por la madrugada , estando en Oracion , me dixo
el Señor : Amada hija mia, quiero en recompensa del amor que me tienes,
darte á sentir algo de lo que padeci en mi Passion : y al punto sentí en la
cabeza un dolor tan vehemente , que cai en tierra desmayada ; pero sin
perder en lo interior la presencia del Señor, que en esta ocasion favore
ció mucho mi Alma : pasé el dia en aquel letargo sin acordarme de nada
de la tierra , y el dia Sabado volvi en mi llena de lagrimas , y suspiros,
pero muy enamorada de Dios , y con ansias grandes de padecer por su
amor , sin hallar gusto en otra cosa q»e en el recogimiento , y la Oracion.-
Estaba despues padeciendo mucho , y con grande consuelo , porque al
gunas veces me parecia que las Ligrimas eran de sangre , y esto me daba
mucha pena : clamaba a Dios , y le decia : amores de mi Alma , mirad
por esta Esposa , y esclava vuestra , no permitais que sea notada de las
criaturas ; y el amado de mi Alma compadeciendose de esta
-- miserable pecadora i le concedió este favor , y cesó la
sangre : bendita sea por siempre su infinita
misericordia.

CA-
- 4 CAPITULO VI.

MJT QUE REVIERE COMO POS LA MUERTE HEZ.


'Caballero , en cuya Casa havia estado y por averse casado su Padre
volvio a su Casa , dice coma en este tiempo tomo por Confesor a
un Señor Eclesiástico , y lo mucho que padecia coa
una Criatura*

J^jj^N este tiempo * murió el Señor Den Bernardo, loque senti ma->
che, porque lo estimaba en el Señor, vino la Señora Segovia , y coala
mutacion de la Casa , la pesadumbre » y lo que yo interiormeste padecia
estaba poco menos que muerta , aunque procuraba no darlo á entender:
pasados los pesames , me mandaron poner en Cama para curarme , yo la
ienti mucho porque no tenia Calentura , y era preciso decir algo al Me
dico » al que aviendome preguntado solo dixe los dolores que padecia , pe»
to sin manifestar la causa , y por mas curas que me hicieron no tube ali
vio. Viendo que nada aprovechaba llamaron otro Medico , y aunque lo»
dos me aplicaron diferentes remedios » con nada tube alivio , porque el
Señor queria qúe padeciera.
En este tiempo » principiaron las fuertes tentaciones en la comida»
ton tanta fuerza , que dela violencia , y viva aprehension de lo que vía
en ella , se me levantaba el estomago con grandes vomitos , y al mismo
tiempo me afligían en el interior fuertes desolaciones,, y desamparos , qua
mas parecia morir , que vivir, y en ocasiones apretaban tanto que me.
daba» accidentes de muerte. Viendo que mi padecer iba en aumento , y
asimismo que mis hermanos se quexaban , que no reñian quien .los asistie
ra ; para que mi padecer fuera menos visible , y cuidar de ellos , deter-
min é retirarme á mi Casa : se lo dixe á la Señora , y me decia , ahora
quieres dexarme sola , y desconsolada ? Si te dan algo que sentir en Ui
Gasa » dilo , y se remediará todo, y si es por estar enferma , Dios me
ha dado caudal para curarte \ mas yo aunque jo sentia , porque la estima
ba » y le debia mucho , permanecia constante en mi resolucion. Tres me»
ses d uro esta contienda , porque los Padres d¿ la Compañia , que tenian
mucha amistad en la Casa , me^aconsejaban no me fuera , ni le diera ese
disgusto á la Señora á quien dobia tanto, mas yo permanecia siempre fir*
me , por que Dios me llamaba para mas padecer.
En este tiempo y estaba sin Confeser,por aver mudado de aqui á el
Padre Viña , y aunque Confesaba con los Padres de la Compañia , no te-
aia ninguno de terminado á quien haver dado la obediencia , y un dia del
Señor San Joseph , que ha sido siempre mi Padre , fui a la Parroquia , y
me
jiw confese con el Señor Don Francisco Ferrete , de cuya confesion que*
do mi Alma consolada , y pareciendome que el Señor qtieria lo tomara
por Director , y que mi Padre San Joseph me havia guiado á él , le supli
qué si queria hacerse cargo de mi Alma » el que me admitió con gusto : yo
di gracias á Dios porque me ponia quien me ayudara a-llevar la Cruz, que
yo havia conocida me tenia preparada , y asi fue , pues aviendome lleva
do a mi Casa desde aquel dia fui mal recibida de la Criatura dicha , y co
menzaron los malos tratamientos , de palabras , y obras en quanto podia,
que parece la havia movido el Demonio, segun la oposicion , y repugnan
cia que manifestaba en todo , y asi á pocos dias , ó por echarme de Casa,
« 6 por sujestion del Demonio , que es lo que yo juzgo , dispuso con mi
Padre casarme con un Pariente suyo , y mudando el semblante aspero, en
afafclc para indinarme á ello , me lo propuso diciendo , me convenia mu
cho por ser de bueBa"edsd , y de conveniencias , que en esto le daria gus
to porque lo estimaba , y era su Pariente r pero yo asistida de Dios, con
resolucion le dixe ,, no intentaba tomar tal Estado , quiso persuadirme,
mas yo le respondi : Señora na me vuelva usted á tocar tal asunto , pues
estoi resuelta á derramar toda mi sangre, y dar la vida si fuere necesa
rio , por no ser ingrata a Dios : y al oir mi determinacion , montó en co
jera , y fué tanto su furor * que no contentandose con los malos tratami
entos , insistida del Demonio influyó á mi Padre contra mi todo quanto
pudo dkiendole , que mi Confesor teBia la culpa , que yo estaba engrei
da en la Iglesia , y en las Confesiones , y que ese era el motivo de no in
clinarme á tomar Estado v que no era decente que una Mozita fuera sola
á la Iglesia , que quando salia de Casa , quien sabia donde iria? Y no
contento con esto el Demonio , hizo que se juntaran la tal Criatura , sus
Padres T y una hermana , y d ixesen a mi Padre,, que como consentia que
SU-hija anduviera como andaba , s."liendo de su Casa a las quatrode la
mañana , y volviendo a las onze sin mas sentido que con el Cenfesor: que
qué se podia esperar , sino es que algun dia se fuera con él r tales cosas
le dixeion , que irritado mi Padre vino can animo de matarme ; no se
como en esta ocasion no di la vick de dolor , pues ademas de decirme las
cosas de que le havian vestido , Jo quemas me pasaba el corazon, era
verlo tan enfurecido , y creido de lo que le havian dicho pues decia que
á mi Confesor , y á mi nos havia de matar porque yo era la deshonra de
su Linage : ya aunque sentia lo que se decia de mi , sentiamas sin com
paracion , que tocaran en la estimacion de mi Confesor que de lado estaba
inocente % pues yo havia procurado siempre ocultarle » lo que podia de-
cazanarlo, y pasarlo a mis solas, y viendo á mi Padre tan indignado,-
me di© un accidente que me hizo dar en tierra ¿ nus ni mi Padre , ni la
Cria-
u
Criatura clicha se movieron á compasion , antes sí , se pusieron mas fufío¿
sos , atribuyendolo á embustes , y fingimientos mios.
Es :a noche la pase haciendo actos de contricion, y preparandome
para morir, y el dia siguiente que era dia de Pasqua , me llevó la Cria
tura dicha a oir Misa a la Compañia , y al vér que otras Confesaban , y
Comulgaban , y que yo no podia , me deshacia en lagrimas ; pues no tan
solo determinaron que no Confesara con mi Confesor , sino es que en un
año no havia de Confesar ; yo dixe á mi Padre , que como su merced lo
dispusiera , y asi lo hice hasta que me lo mando : y de esto resultó no
salir mas sino es quando me llevaban el dia de Fiesta a oir Misa : y ni
aun me permitian que fuera a Casa de la Señora Segovia , con quien pu
diera desahogarme por la satisfaccion que tenia de esta Señora , y ni a un
con mis hermanas me dexaban sola , y como mi Padre se iba a su trabajo,
me daban de comer de veinte y qua tro, á veinte y quatro oras , y en
tonces era de los pedazos de pan que quedaban de la mesa , que los guar
daban para mi , de moio, que muchos dias estaba totalmente sin fuerzas,
y atareada á todo el trabajo de la Casa , y asi se me pasaban las noches
llorando , y pidiendo a Dios misericordia , pues siempre estaba esperan
do quando venia mi Padre á matarme , y no hacia sino clamar á Dios,
pidiendole, si era servido , serenase tanta tempestad ; pues por ninguna
parte podia tener consuelo, ni desahogarme con nadie , ni tomar consejo;
mas como el Señores Padre de misericordia,, viendo mi miseria , y en
tanta tribulacion, quiso darme aigun alivio, y para ello movió á. una
hermana mia Casada á que fuera á dar la noticia á mi Padre Ferrete de
' .lo que pasaba , pues aunque me havia echado menos no sabia la causa : y
conociendo que era trama que havia urdido el Demonio , fue aquella no
che a buscar a. mi Padre , y puso Dios tanta eficacia en sus palabras , que
parecia hablava el Espiritu-Santo por su boca : lo que pasó en esta oca
sion lo omito por no parecerme preciso , solo digo , que mi Padre se de
sengañó , y templó , mandandome fuera el dia siguiente á '•
. < Confesar con mi Confesor , y á la Criatura que nos
mandaba le dixo , que todos los dias me
llevara á la Iglesia.


CAPITULO VII.

EK QUE TilCJE LOS EXERCICIOS QUE POR ORDEN


de su Confesor hacia, el modo con que mortijtcaba sus sentidos , y las'
consideraciones de que se valia para ¿as precisas operaciones
de la Vida , y algunas cosas especiales :
es mucho de notar.

(^ONFESE con el Padre Ferrete seis años poco mas , 6 menos , en


los quales no huvo novedad en las Comuniones , siempre que podia , las
mortificaciones eran mas suaves , las disciplinas eran a tiempos todos los
dias , y algunas semanas de. dos al dia , y meses de tres al dia , y de á
media hora segun lo disponia , el cilicio era continuo ; pero en lo demás .
me aliviaba r mas el Señor tenia cuidado de exercitarme con tentaciones
bien molestas ; y en la comida , en quanto á la mortificacion de los senti
dos observaba el orden siguiente : el Lunes mortificaba el sentido del
gusto , en todo lo que sin nota podia : el Martes mortificaba el oido : el
Miercoles la vista : el Jueves los pasos , no levantandome mas que para
lo preciso : el Viernes no hablava mas que responder á lo que me pregun
taba» , y si podia,para q'iitarla ocasion, me encerraba en mi quarto : el
Sabado me mortificaba en el sueño , y cada dia lo dedicaba á un paso de
la Pasion , y lo ofrecia por el alivio de las Benditas Almas ; el adorno , y
aseo de mi Cuerpo procuraba que fuera siempre modesto , y honesto; pe
ro do sucio, ni desaliñado por no llamar la atencion , y porque natural
mente me repugnaba lo contrario ; pero con esta consideracion r quando
me peynaba , meditaba el dolor que recibió el Señor quando lo coronaron
de Espinas , y mesaron sus santisimos obellos , y le pedia me diera
santos pensamientos : quando me lavaba meditaba quando Pilatos se labd
las manos para sentenciar al Señor , y le pedia me diera pureza de Alma,
y Cuerpo» y de intencion : quando. me vestia, meditaba la vestidura de
escarnio que pusieron al Señor, y le pedia me desnudase de mis malas in
clinaciones , y pasiones viciosas , y me vistiese de sus virtudes : quando
me calzaba , meditaba los pasos que dio el Señor en el discurso de su Pas-
sion para redimirme , y sacarme de la esclavitud del Demoni»,, y le pe
dia dirigiera todos mis pasos, por el camino de la virtud , y perfeccion
Christiana, protestando no pecar , ni consentir en culpa alguna ,. aun la
mas leve , con advertencia por ser ofqnsa de Dios.
En este tiempo tuve algunas hablas interiores , avisandome el Señor
de algunas necesidades de mis proximos para que pidiera por ellos. Los
deseos de ver á Dios eran frecuentes , y los de retirarme de las Criatu
ras
• 6*
ras viviendo en soledad para gozar mas la presencia de mi amado; este
deseo de vivir en soledad me atormentaba muuio conTaborrecimiento a to
da espe.ie de culpa , y mas amor á toda especie de padecer. Las suspen
siones en 411; m: quedaba transportada , y fuera de mi , eran con gran ,
frecuencia e.<peci ..lmente en Comulgando , de modo , que tenia cuidado
mi Confesor de estarse en la Iglesia , hasta que vob r . bien en mi , y aun
entonces quedaba sin aliento para moverme, hasta que pasaba algun rL*m«
po : volvi j llena de lagrimas muy dulces, y con tan Faertes ansias de amor,
que parecen lisias de muerte, aunquemuy gustosas. Los ardores del o> -
razon me abrasaban , y en una ocasion -fue tan grande la fuerza de! amor
que senti , que se me desencaxaron dos costillas , con lo que me pareció se
desabogaban las ansias que tenia. En la Oracion sentia lo mismo;" pero es--
to era para mi de gran consuelo, porque era íx mis solas ; lo que sentia eran
las que tenia quando Comulgaba , y estaba en el Confesonario por ser en
publico , y porque una hija de Confesion de mi Padre , y amiga mia , en
viendome asi llegaba, y me descubria , con lo que llamaba la atencion de
los que alli estaban: Yo no lo sabia aunque me lo recelaba , y traia cui
dado, mas el Señor me manifesto lo que pasaba , que para mi fué de gran
quebranto, y bochorno; se lo dixe a mi Padre Ferrete, y lo remedió.
En- este tiempo padecia muchos desmayos , porque se me pasaban cin
co dias sin poder comer , y algunas veces mas : Comulgaba todos los dias,
y si alguno no Comulgaba , me faltaban las fuerzas , de modo , que en po
niendome en pie me caia , y lastimaba sin poderlo remediar. Por las maña
nas me daban fuertes vomitos , hasta que llegaba á Comulgar , que -en ton*
ees .se sosegaba el Estomago. -
En este tiempo, pa-deciuñ gran corrimiento , y dolor demuelas,
filia Confesar, y me preguntó el Confesor como estaba? Yo le dixe: Sr,
tengo un gran dolor de muelas , y me respondió , pues sacarlas, y havien*
dole dicho que eran todas , me volvia a responder , pues sacarlas todas.
Yo me fui a mi Casa , e hice llamar al Barbero,me sacó una , y yo le di-
j£e , prosiga usted que sé han de sacar todas ; el me respondió : Señora es
tá en su juicio ? qué quiere le saque las muelas buenas ? y se fué. Yo qu«"
dé muy triste, porque no se havia cumplido lo que el Confesor me nava"
mandado ; fui á Confesar llena de temor , y le dixe.: Señor no me he saca
do mas que una muela , porque el Barbero no quiso sacarlas todas; mai
buena reprehension llevé por tonta , diciendoms : no la tenia por tan sim
ple, estaba yo loco que le havia de mandar se sacará todas las muelas?
otra ocasion que estaba con el trabajo de no poder comer , porque el Ene-
migo en la comida me ponia la figura de vichos , de modo , que se me
Pautaba el Estomago , y no podia comer , me dixo : le manio qa^ cd-n''
aun-
aunque sean vichos , o salamanquesas. Yo fui á comer , como me lo man
dó su merced , y me parecia que era una Salamanqueza la que estaba en el
plato, la tome , y con bascas, y bastantes fatigas m: la comi , y quiso
Dios no me hiciera mal ; antes si quede gustosa po»haver hecho lo que se
me havia mandado ; pues desde mis primeros años , puso Dios en mi co- ,
razon tanto amor á la obediencia, que nada me parecia dificultoso.
En este tiempo acaecio una enfermedad grave á una mocita hij 3 de
Confesion de mi Padre Ferrete, y clamó a su merced me mandara la fuera
á ver, me lo mandó, y yo fui por obedecer, y porque me halle movida de
Dios , la hallé bien fatigada , y toda su ansia era si se moriria, porque lo
que queria era vivir. A mi se me puso en el pensamiento, que tenia algunj
culpa callada, y que Dios le havia inviado aquella enfermedad para que la
confesara ; este pensamiento aunque procuraba apartarlo , temiendo si me
lo pondria el Demonio para que hiciera mal juicio, no me dexaba , y vien
do no lo pedia apartar, le dixe, que si me decia la verdad en-lo que le pre
guntara, esperaba enelSr, no se moriria, y aviendome respondido que si,
le dixe: usted fea callado un pecado de pensamiento en la Confesion, y
viendo se lo decia claro, me respondió : es verdad, porque el Demonio me
ha puesto tanta verguenza , que aunque me determinaba a confesarlo , en
llegando al Confesonario, parecia me echaban un cordel á lag vrganta, y por
eso lo callaba. Quanto hái de esto, especialmente en las mocitas; y con qué
dolor lo debemos llorar ' Yo le dixe , pues el remedio es.confesarlo, y me
respondió, al instante : y luego que se descubrió ya arrepentida, se resol
vió á confesarlo, huyó el Demonio, y la dexó con libertad. Llamaron á mi
Padre Ferrete, y yo estube con cuidado no fuera que la engañara otra vex
el Demonio i, mas como el Sr. es tan misericordioso la asistió , y la ayudó,
para que hiciera una buena Confesion , y quedó no solo buena , y sosegada
en su conciencia, y en su alma, -sino en su cuerpo, pues en él mismo dia le
faltó la calentura , y se puso presto buena. Yo di muchas gracias á Dio»
por este beneficio, y mi Padce Ferrete, no cesaba de alabar las grandes n -»
sericordias de Dios , viendo los medios de que se vale su amorosa provi
dencia para el bien de nuestras almas.

CAPITULO VIH.
DICE LO MUCHO QUE PADECIO EN AQUEL ¥lEMPO
con la Criatura referida , ye orna permitió el Sr. quitarle por algttti
tiempo la vista , y lo que jjot esta causa .paUfaui*

"\^-OLVIENDO a la historia de mi vidau digo Waí.¿«atóra>


aunque por baverlo mandado mi Padre, me llebaya„ ó dexa6a.ÍPá. la Igje-
C sia,
*8 ... ....
sta, como el Sr. la havia puesto para ejercitarme, se mantenía con la misma"
oposicion , y repugnancia : y siempre que podia sugeria á mi Padre varias
especies contra mi, y en no estando su merced en Casa me mortificaba, n»
<olo en palabras , que las mas suaves eran hypocrita , embustera , sino en
obras, pues huvo ocasion de tenerme encerrada en el Soberado veinte dias,
sin darme de comer , pues s»lo comia en este tiempo un poco de pan , y
agua , que una hermana mia sin que lo viera , quando podia me llebava , y
ya estaba tal , que algunas veces me costaba mucho trabajo pasarlo : y en
entrando mi Padre, armaba una campaña, diciendo : ese Demonio que esta
en el Soberado me tiene condenada, y sin salud, como no la echen de Casa
no he de tener paz ; con sus embustes engaña al mundo, ni ver, ni oir qui
siera á esa embustera. Estas , y otras cosas que omito, decia para irritar a
mi Padre , cerraba la puerta del Soberado algunos dias , y quando baxaba
por la mañana para ir a la Iglesia, y me hallaba encerrada, me sentaba en la
escalera aguardando que quisiera abrir , y si no queria, me volvia a el So
berado, y me ponia a mi labor , porque para vestirme , y curarme quand*
estaba enferma , lo havia de trabajar , pues ni a un lo necesario para comer
me daba, como a mis hermanos ; es verdad , que ellos lo merecian porque
eran buenos, y yo neporque era mala. Si alguna vez mandaba el Medica,
que recibiera los Santos Sacramentos, se alborotaba la Casa, diciendo, que
eran embustes mios por no trabajar, y estarme en la cama : esta, decia, con
capa de virtud los engaña á todos , y se la ha de llevar el Diablo : y quan
do me traian al Señor despues de esta tormenta, porque ei Medico lo ha-
via ordenado , eran las diez del dia.
En una ocasion estaba tan devil, y ftlta. de fuerzas de los muchos acci
dentes que me daban , y falta de alimento * que por instantes se me retira*
ban los pulsos, y le decia al Medico, que eran embustes mio.«,que me man
dara levantar; pero el Medico movido d; Dios, vio a mi Confesor para in
formarle , y con lo que le dixu prosiguio curandome , encargando q»e me
diesen alimento, y quando me hallaba devil , y preguntaba si havia comi
do, le d cia no quiere, y era porque no me lo dab in ; pero yo a todo calla
ba. En quanta a la asistencia» no entraba en mi quarto, sino quando venia
el Medico, porgue no le dixera lo que pasaba, ni permitia que entraran mis
hermanas , y mi Padre hacia lo mismo. por darle gusto, pues sino tenia de
sazon con su m;rceá.
Mi Madre Segovia , quanio estaba enferma , tenia cuidado de inviar-
m: gallinas, y pichones, y ella decia qu: no las compusieran, que era lasti
ma, pues ni a un pan merecia m; dieran* y decia bien ; mas Dios me hacia
tanto la costa, jarms mi di por entendida, ni en el semblante tube mu
tacion, y muotras mas injurias ra; decia» mas la queria, porque me daba el
Sr.
*9
$r. claro conocimiento, que asilo disponia por mi bien , para humillar mi
soberbia, y que conociera quien yo soi : y asi la trataba con mucho agrado,
y quando estaba enferma la asistia con mucho amor , y algunas veces para
apJicarle los remedios, y darle de comer era de rodillas , y siempre en pie;
mas la correspondencia de esto era deshonrarme ; pero no por eso se enti-
viaba en mi la caridad , ni dexaba de continuar sirviendola en todo lo qua
necesitaba.
En este tiempo quiso el Sr, para mayor mortificacion ponerme ciega,
y con la obligacion de cuidar de mis hermanos , me ponia a coser , y no sa
bia por donde empezar ; mas confiada en Dios , me determinaba , llorando
por la fatiga que tenia, si iria bueno, callando en mi Casa , porque no dixe-
ra la dicha Criatura, que eran embustes por no trabajar. Al principio iba a
la Iglesia, y me perdia, otras veces me atrepellaban las Bestias , otras en
traba en la Iglesia, y como no via al Confesor , me volvia sin confesar, has
ta que mi Padre Ferrete le manio á una hija de Confesion, que en viendo
me entrar me guiara al Confesonario, con lo que tube algun alivio, aunque
con la mortificacion de que lo notaban , pues yo no queria que lo supiera
mas que mi Confesor. Asi estube padeciendo ciega , y con los ojos claros
como tres meses, y en este tiempo para mayor mortificacion me mandó mi
Confesor, que escribiera una relacion de mi vid3 , y de los especiales favo
res, que el Sr. misericordioso me ha via hecho. Aqui llegó lo summo de mi
padecer, y sin poderme escusar , pues aunque le decia : Sr. si usted sabe,
que estoi ciega cómo he de escribir ? á que respondió, por eso mismo se lo
mando, y lo ha de hacer sin replicar mas. Yo me renii á obedecer confiada
en Dios ; pero digo, que todo lo dificultoso de la obediencia, es un terron
4e azucar, en comparacion de esto, y ati derramabi mas lagrimas, que ha
cia letras, y con la fatiga de no saber lo que escribia como iba ; pero á poco
tiempo, quiso Dios, que recuperara la vista. • ' , ,

CAPITULO IX.

E iV Q V B niCE COMO RECUPERO L A VISTA , VITA


maravillosa visijn que tubo , y .lo <¡ue padecíé en este tiempo con la
Criatura de que se ha hablado , por aversele acabado las li
cencias a su Confesor.

JLJ¿N este tiempo , ya recuperada la vista , a instancias de la Sra. Sego*


via fui á su Casa , y estando en ella , me acometió una grave enfermedad,
con muchos accidentes, y sincopes , de modo , que estube mui á lo ultimo;
toas «unque padecia .mucho en el cuerpo con la enfermedad, tenia el alivio, .
90
que la Sra. me asistia, y cuidaba con mucha caridad, §'m que me faltara na
da, y con la asistencia de dos Medicos, y los Padres de la Compañia , qu«
frequen taban mucho la Casa » tenia mucho consuelo , y para completarlo
venia mi Confesor a. menudo, estaba mui conforme, y 10I0 sentia los malos
Mtos de la Sra. porque tambien me favoreció el Señor en el interior con la
presencia de. Jesus Niño* como de tres añosT en- vision imaginaria ;. yo esta
ba tan gustosa , que aunque se agravo la enfermedad , y disenmeron nw
moria , le decia al amado da mi Alma : Niño , y Esposo im'o, quando nos
\amos á nuestra Patria ? hasta quando me has de tener desterrada ? mal
como el Señor queria que padeciera mas para purificarme de mis culpas, y
muchas faltas i me dio. alivio , y mejore; de esta enfermedad ; pero estube
tres meses convaleciendo, porque la Sra. no permitió me fuera á mi Casa.
En este tiempo tube una vision en figura de un Prado , y al principi»
de él, estaban dos Mastines mui grandes, y dieron tras de mi corriendo
por aquel Prado, que estaba lleno.de abrojos, y al fin de él vi á. un Pastor
sentado, que tenia alli mu«has Ovejas, de las quales, unas estaban flacas, y
desmedradas, y otras mui lucidas , y alegres comiendo pasto secc Yo lle
gué al Pastor confusa,, y admirada de ver aquello;; mas. el Pastor me acari
ció, y viendolo tan afable le preguntó qué significaba aquello ? y roe dixo:
aquellos Mastines , son los Enemigos ,. que con fuertes tentaciones te em
bisten : aquellos, abrojos , son los trabajos que te quedan quepasar :. aque
llas ovejas, que vés tan.flacas, son las Almas que están pegadas al gusto de
las consolaciones sensibles, y en faltandoles , se entibian , y descaecen en el
camino de la virtud, y buenas obras f las otras que vés lucidas, y alegres,
«011 las que están hechas á padecer , y en él están resignadas en mi volun
tad, sin buscar consolaciones sensibles , sino mui alegres * y gustosas en lo»
trabajos, por darme a mi gusto, é imitarme , que soi el Pastor dalas Al-
ma?».Dcsaparjció la vision, y yo quedé alentada ofreciendome gustosa, pa
ra el padecer que el Sr, me prevenb, como asi fue : pues v olvkndoa Casi
d¿ mi P„dre , no solo hallé á la tal Criatura con la misma oposicion* y r«-
pugnancia que siempre, sino a una Cuñada , que con mi. hermano havia ve
nido á vivir con. mi Padre, y que havia de servirá una, y a. o:ri, en lo que
me mandaran , y^asi lo hacia r malpara mi. comida , decia la Criatura : no
«irves a tu Cuñada ? pues que te dé de comer : y mi Cuñada decia t eso a
La otra le toca, que tambien la sirves, y tiene mas obligacion : de este mo
do se me pasaban lo¿ dias en ayurus , y sin. dexar de trabajar en el dia , J
de noche cosiendo para vestirme , y sobre esto, los malos tratamientos no
cesab in , y de ordinario enferma : en esta, batalla estaria como un año.
En este tiempo se le acabaron las Licencias á mi Padre Ferrete, lo que
«sari mucho , porque havia hecho mucho bien*, mi Alma , y me havia asis
tido
tido con mucha caridad', y lo que mas senti , que me mandó fuera con un
Señor Cura , fui por obedecer á su merced 5 pero quedé mui disgustada
desde la primera Confesion, porque aunque era mui bueno, era sordo, y es
to para miera de gran quebranto , y asi no le deeia mas que lo preciso para
la Confesion* sin poder desahogarme en nada, ni tomar consejo, por lo que
se me pasaban los dias , y las noche* HoraDde sin. consuelo, a que se agre
gaban los malos tratamientos de mi. Casa„ sin comer, y enferma, pues huvo
ocasi«n de estar quince dias con calenturas sindexar de trabajar, y sin di
rector de quien tomar consejo, y que atentara en tanta tribulacion : y uná
noche estaba, tan falta de, fuerzas que ni á un atiento tenia para levantar el
corazon a Dios 1 y puesta de rodillas delante de una Imagen de mi Padre
S»Ignacio, le dixe : Padre de mi corazon, pidele a. Nr-Sr. me dé algun ali
vio, bien. conozco que todo lo merezco, y que mis culpas son la causavpero
bien sabeis que soi Saca, y miserable, y asi temo mi miseria. Pasados po^
eos dias, le acometió) a. la Criatura, que me exercitaba una grave enferme
dad» de modo,, que no vivió mas que un mes.. Yo sentia much©, verla pade¿
cer,. y letasistia en quanto podia, en lo que necesitaba gara su alivio, y con
suelo : le daba de comer con mis manos , y le unciaba de rodillas , quando
la via fatigada, con los accidentes graves que padecia, me deshacia en lagri
mas' porque no la podia aliviar..

CAPI T U LO X. -

JB 2TQUR IXICB: LA MTTERTB T) B L A DICHA CRIA*


tura y lo mucho que hiia ,. <y padecia por su Alma , y un caso en que It
manifestó el Sr* el estado de la Conciencia de un ¡Pecador , para? -
que le. aconsejara", <¡ pidiera por el,.

M URIó; havienda recibido los Santos Sacramentos , con. señales de


dolor, y arrepentimiento comoXhristiana : yo senti mucho su muerte, puer
á la medida de lo que me-dabaque padecer le tenia-eL amor , mirandolo to
do como que venia de la mano de Dios,, y asi juzgaba que no tenia la cul
pa, y la disculpaba; Todo un año hice de exercicios, y mortificaciones por
su Alma, le mandaba decirlas Misas que podia con. el. trabajo de: mis- ma
nos, y asi mismo las que oia con las Comuniones ; y/al cumplirse el año le
hice un Novenario dé Misas, y Camunioris, y las mortificaciones, y exer
cicios que pude : y discurriendo que estaria yá en el Cielo , dexé de apli
carle, sufragios ; y pasado algun tiempo, un dia Comulgando, se me vino i
la memoria,, y el Sr..me dio á entender las penas que padecia enel Purga
torio, Fué para mi esta noticia de mucho dolor, y sentimiento, y quexan--
dome
21
dome amorosamente al Sr. ledixe : Dueño, y Señor mio, como m;havefs
ocultado, lo que padece esta Alma ? Yo quiero con tu licencia padecer ta*
do lo que quisiereis para satisfacer por ella, y mi amado Esposo me respon
dió : disponte desde hoy para padecer. Comenzé los exercicios de mi P. S.
Ignacio , me vesti de cilicios , y las disciplinas eran de sangre, y empezé k
padecer con tanto rigor, que no es posible explicarlo , me arrebatavan los
enemigos por los cabellos, y me dexaban caer de golpe, otras veces me azo
taban hasta que corria la sangre, me daban grandes humazos en la boca, me
echaban un vetun hirviendo , que yo no puedo distinguir lo que era , solo
puedo decir, que el mal olor era bastante para reventar : las manos, y pies
me ataban con cordeles mui apretados , y tiraban de las puntas, hasta que
reventaba la sangre, diciendo : ahora nos vengaremos de esta mugercilla ri
dicula , y estaban en figura de negros que horrorizaban : estube asi pade
ciendo diez dias, y enmedio de este tiempo, m; manifestó el Sr. en una vi
sion, lo que padecia aquel Alma,con lo que se dobló mi padecer: los dias se
me hacian siglos , sintiendo lo mucho que penaba ; psro deseando padecer
mas para su alivio, siendo lo mas sensible pira mi, mucho mas que los tor
mentos del cuerpo, las sequedades, y desamparos en el interior.
. , Por todo daba á Dios las gracias, llena de confusion, por lo mucho que
me asistia en mi padecer : y porque era por el alivio de aquella Alma, para
que fuera a descansar. Segunda vez, por quarenta dias, me volvió el Sr. á
quitar la vista; pero sin hacer falta a las tareas de mi Casa, y sin descubrir
lo á nadie : padecia mucho con el Demonio , porque me traia pensamientos
de desesperacion, dicjendome, por tu temeridad te ves asi, y vivirás coa
quebranto , y despreciada de todos : padecia al mismo tiempo muchas se
quedades j y me atormentaban los Demonios con visiones de infierno, y
alaridos : y algunas ocasiones no me dexaban coser, porque me llenaban la
costura de sabandijas, y asimismo me atormentaban en el cuerpo, con hier
ros hechos asquas , parecia que m: lo pasaban, por el vehemente dolor que
sentia. Otras veces me decian, ya no necesitas de mas mortificaciones , ya
eres Sta. porque muger que tanto padece, y se mortifica, ya es Santa : de-
xa la Oracion, y Exercicios , y verás como dexanos de atormentarte. Con
esta batalla estulie padeciendo quarenta dias sin tener una hora de alivio,
y con una pierna encancerada. En la Comunion, todo era sequedad , obs
curidad , y fatiga , sin sentir la suavidad , y dulzura, que antes sentia mi
Alma , y asi todo era padecer sin consuelo.
. - En este tiempo, un Domingo de Lazaro, entró en mi Casa un mozo de
est.tdo soltero, que tenia amistad coa mi familia, y á mi me estimaba mu
cho , y al punto que entró quiso el Sr. manifestarme el estado de su Con
ciencia , y al vér el infeliz estado de aquella miserable Alma, sin poder
contenerme le dixe : hijo, no has Confesado hoy para ganar el Jubileo ? y
me respondió, ni hé Confesado, ni Confesaré en mi vida ; si a la hora dela
muerte me diere Dios tiempo , Confesaré , y si no , moriré sin Confesar.
Viendolo tan resuelto , y como desesperado, con palabras suaves* y risue
ñas le dixe ; para qué mientes , si fuiste á Confesar esta mañana á ta Com
pañia con un Padre de S. Francisca, que estaba sentado en el corredor , y
por el desastre de tu vida no te quiso absolver , y te dixo fueras la Pasqua
i buscarlo á su Convento , y te Confesaria , y el motivo de no absolverte
fué este, que tu sabes, y no me puedes negar, y asi disponte para hacer una
buena Confesion, y que Dios te perdone, poniendote en su amistad* y gra
cia; pero él estaba tan ciego, y aquel corazon tsrr endurecido, y obstinado,
que de nada sirvieron mis consejos , pero conociendo yo , que el Sr. me lo
havia inviado, y manifestado su Conciencia para que pidiera por él , me
hice cargo de su Alma , lloraba sin cesar , y hacia la penitencia que podia,
pidiendo a Diosle diera luz, y ablandara la dureza de aquel corason tan
empedernido ; mas no vastaba nada, pues los que llegan a este estado , e*
menester un milagro dela Divina Omnipotencia : asi estube padeciendo, y
elamando hasta otro año por Navidad , que Confesó bien , y enmendó su,
vida, y vive hoi cerno verdadero Christiano, mui agradecido a Dios.

CAPITULO

ÍJ2r QUM REFIERE TTK MAltylVILLOSO C^ISO, T COMO


por su* ruegos se libro un Sacerdote de una fuerte tentacion , y los
tormentas que le dieron los Enemigos por Aaver/o librada.
.'«•'.' de sus garras.

Jjf W este tiempo, entré undia en la Iglesia del Sr. $. Miguel, y estan*'
do de rodillas dando gracias á Dios , por el beneficio que me hacia de per~
mitirme err su Sagndo Templo . se llegó a mi un Sr. Clerigo Sacerdote, y
me dixo le encomendara á Dios que tenia necesidad , y se fué. Yo quedé
pidiendo al Sr. por él con© me lo ha via encargado, pues aunque era de butf»
na vid^i , y bien excreitado , eoncei que estaba en peligro de alguna grave
tentacion, como asi era r porque el Dt tronio, con sugestiones contra la pu>
reza lo molestaba mucho * y él las resistia ton valor ; pero el Demonio se
valió de una muger, que movida de el interés , vino á solicitarlo á la mis
ma Iglesia, y tamo lo apretó, que se determinaba ya a consentir, y execu-
tar el pecado. Quiso el Sr. manifestarmelo, y yo viendo que el dinero era>
la causa, que es el mayor enemigo que tenemos , pedia al Sr. desecha en la
grima* ho permitiera que aquella Alma de su Ministro se manchara con
M
tan asquerosa culpa , y el Sr. como es tan misericordioso, y quiere que sus
Ministros sean mui puros , lo dispuso , y para queel conociera mas claro el
beneficio , le ocultó el dinero de modo , que quando lo fué á buscaT no ló
hallo donde lo tenia, y buscandolo con mucho sobresalto, lo encontro don
de jamas lo havja puesto, sin saber quien lo havia mudado alli ; y por este
ipedio abrió los ojos del Alma conociendo que el Sr. misericordioso lo ha-
yja dispuesto asi para librarlo del peligro en que havia estado i por lo que
dio á Dios muchas gracias , y volvió á mi, a encargarme de nuevo lo enco
mendara mucho á Dios, y le diera las gracias porque lo havia librado de un
gran peligro. Yo como lo vi tan humilde, y arrepentido, le encargue hicie
ra los Exercicios de Sr. S. Ignacio , y hav/endolos hecho se libró entera
mente de tan fuerte tentacion. Pero el Demonio rabioso de haver perdido
el lance, me acometió con una fuerte tentacion , contraria á las que ordina
riamente me hacia, de desesperacion, y asi me decia: dexa el camino que si
gues con tanto rigor , no es menester tanto para salvarje, no estas óblig ida
á hacer penitencia porque estas enferma , y con las mortificasiones te acor
tas la vida, y tu no eres dueña de ella, sino Dios, dexa ese rigor , y el ca
mino que sigues, y verás como tienes salud, y despues harás penitencia , y
sino la hicieres con la que has hecho tiene bastante para salvarte.
Estas proposiciones me fatigaban bastante por saber lo mucho que de
bo á Dios, y lo poco que le he servido; y llena de confusion , y verguenza,
le deciatembustero no he hecho nada en servicio de mi amado Dueño, y Sr.
para lo mucho que se merece , y le debo , lo que siento es no haver hecho
tunta penitencia , come han hecho los Santos Anacoretas , y quisiera haver
empleado todo el tiempo de mi vida en servir á mi amado Esposo como
tengo obligacion, sin haver perdido un instante de tiempo. Con esto rabia-
va, y se enfureció tanto , que me atormentó con grandes castigos , atando-
rpe de pies , y manes con una cadena de hierro encendida , de cuyos estre-
jnos tiraban dos Enemigos, y me arrastraban por una hoguera de fuego,que
con el mal olor era bastante para perderla vida, y volviendome á sacar del
mismo modo, me llebavan, uno por delante,y otro por la espalda, y i por-
üa me azotaban , y dexaban rendida ; quede en esta ocasion mui falta de
fuerzas de los empellones , y azotes que me dieron , de modo , que se me
jdwcoyuntaron los huesos de una pierna, y tan sin;aliento, que cstube algu
nos dias en la cama , y tres sin poder volverme de un lado- ni levantar la
.cabeza, y en eata ocasion , el primeT Viernes que estube en la cama, me fa
voreció el Sr. con una vision, en la qual me paT¿ció,que via .venir á mi Pa-
tdre Sr. S. Ignacio, á mi P. S. Francisco de Paula, y á mi P. S.Erancisco de
Asis , y que cada uno traia un instrumento , para crucificarme , y que mi
P. $ Ignacio t«ndia en el suelo una Cruz , y le d*cia á m¡ Angel , que ra*
tendiera sobra ella , y aviendolo hecho cada uno de los Santos me ponia un
clavo, con lo que me dexaron crucificada. 1 • .'. ¡ v . .., , .
Los dolores, que en esta ocasion senti , no puedo explica rios, ni sé con
que se puedan coirnarar ; quanio volvi en mi, senti i la veh emenda de los
dolores en las manos, y en los pies, y no por eso dexabanios Demonios de
castigarme, tirandome unas veoes de los cabellos , y otras de los pies ,: me
sacaban de la cama dexandome caer de golpe en el suelo, arrastrandome has
ta que me dexaban como muerta ; entonces llegaba mi Santo Angel, y me
llevaba á la cama, pues yo quedaba tan sin aliento, que no podia moverme;
pero siempre experimentando nuevos favores de mi amado Esposo, mas
amor suyo, mas deseo de padecer por su amor, y por la salvacion de las Al
mas diciendole á el Señor : Dueño mio de mi Alma , quién te amara con el
abrasado amor , que te aman los Serafines ! quisiera. Señor, que t odos ios
miembros de mi cuerpo fueran lamparas , mi sangre azeyte , y mi corazon
vaso para arder yo toda, sin cesar de amarte ; y que todas Jas criaturas te
amaran, y ninguna te ofendiera, y ya que no puedo impedir que seais ofen
dido , quisiera yo amarte por todas las criaturas, y no darte el menor dis
gusto. ' *''
CAPITULO XII.
Etf QUE DICE COMO SE CASÓ TERCERA VEZ SU PA-
dre , lo que en esto padeció , y como dispuso el Sr. se retirara a una.
Casita sola , que un devoto le dio de limosna por el tiem- i
po de su vida.

JP^N este tiempo , determino mi Padre casarse tercera vez , y sobre lo


que estaba padeciendo , se levanto sobre mi, otra buena borrasca, pues sin
tiendolo mucho mis hermanos, era yo quien lo pagaba todo, porque decian,
que lo podia remediar , aconsejandole no lo hiciera , que yo tenia la culpa,
que yh sabia lo que mi hivia sucedido, que sino havia escarmentado de lo
pasado con la otra , y su merced no me havia dicho nada en este asunto, ni
tenia mas noticia, que lo que me decian de él, ni tampoco me atrevia á pre
guntarselo, pues estaba conmigo tan desazonado, que no se pasaba dia que
no me diera que sentir; pero me dió Dios tanta paciencia en esta ocasion, y
tanto sufrimiento , que parecia de piedra, sin darme por entendida con su
merced, ni responder a mis hermanos á los cargos, que me hacian, y sin te
ner con quien desahogarme.
Pues en este tiempo estaba sin Confesor, a qien le huviera dado la obe
diencia , pues aunque Confesaba con el Sr. Cura , que he dicho sordo , y
otras veces en la Compañia , y en la Viétoria, con un Padre mui bueno ,íy
aplicado No e*. inclinaba mi Espiritu á ninguno, y asi esperaba , que Dios
D me
me moviera, para elegir el que fuera de su mayor agrado, y voluntad; qut
para entregarse un Alma a la Obediencia ciega, que debe tener al Confesor,
y Director , ha de pedirlo antes mucho á Dios , y si conociere inclinacioa
pura, y redo en su interior , y que se le sienta bien su doctrina , y con ella
siente aliento para caminar á Dios, es señal, que le conviene, y que Dios lo
quiere ; pero ha de procurar antes, que tenga las prendas, que para tan alto
ministerio corresponden : de docto, y espiritual si pudiere ser, prudente, y
mui silencioso : pues sino,es grave inconveniente si es curioso, y facil en re
velar las cosas sobrenaturales : no digo de lo que debe ocultar de sigilo de
Confesion, que eso ciato es, que no revelarán; tino de los favores sobrena
turales, que Dios hace al Alma , por la ruina espiritual, que de ello se le
puede seguir.
Y como iba diciendo , yo me hallaba en un mar de confusiones, sin sa
ber, que seria de mi , ni donde pararia : siempre mi Espiritu se inclinaba á
la soledad , y via , que si me quedab.i en mi casa, además de lo que ya ha-
\ia esperimentado con la otra, seria mayor la inquietud , y bullicio de la
casa : si retirarme, no" sabia donde ; pues aunque la Sra Segovia , que solia
algunas noches venirse á mi casa á consolarme , porque me queria mucho,
me ofrecia su casa, mi interior me llamaba á casa pobre, y sola, donde estar
retirada : mas para esto no hallaba proporcion ; pero el Sr. que me llamaba
para eso, lo dispuso todo, pues llegándose el tiempo de la funcion, medixo
mi Padre, que determinaba tomar estado , y que haviendo esperimentado
lo que havia pasado con la otra muger, r,o queria mas guerra, sino es vivir
en paz , y con sosiego. Y asi que dispusiera donde me havia de ir: yo di
gracias á Dios por este favor que me hacia , mas como no sabia á donde ir,
callé por entonces, Jo consultaba, y unos me dechn una cosa, y otros otra,
por lo que á nada me resolvia : y un dia que iba á S, Francisco con la Sra,
Doña Maria Teresa, me dixo, que cual era mi determinacion en las circuns
tancias presentes, que si queria ir á su Casa me llevaria gustosa, y que sino,
lo que le parecia mas acertado, era que buscara una casita donde vivir sol?,
al oir yo este dictamen me pareció, que por su boca hablava el Espiritu-San
to segun se me sentó este parecer, y consejo, y asi determiné seguirlo, fia
da , en que Dios me ayudaria para todo , como asi ha sido : benditas sean
sus infinitas misericordias-
Y llegando el dia de la funcion , vino la Sra. Segovia , y me llevo a s»
casa , esta novedad de salir de la casa de mi Padre, fué para mi de g"n
quebranto, porque lo queria como era regular, estube tres dias encasa de Ja
Sra. pues mi interior aunque quisiera detenerme mas no me lo permití
porque Dios me llamaba en él á mi retiro. Y asi me fui en casa de una her
mana mia , úiterin que desocupaban un quarto que havia buscado ; y ^
pues
pues movió Dios a un Compadre mio, mui caritativo, y r.ie dió de limosna
una casita el tiempo que vivió. Y asi por la misericordia de Dios , nada de
lo preciso me ha faltado , bendita sea su bondad.

CAPITULO XIII.

EN QUE DICE, COMO POR DISPOSICION DIVINA T0-


mo por Confesor al Padre Maestro Cano , lo mucho que la.
ayudo i y lo que sintió el Demonio esto.

este tiempo, quiso ya el Sr. pues vivia sola , y retirada, darme el


Director que havia determinado, para que me ayudara, y no caminara tan
a obscuras, como lo havia estado el tiempo que no lo havia tenido, y suce
dió asi , que saliendo de mi casa me hallé movida a ir a el Convento de la
Victoria, que estaba immediato a ella , y confesar con el primero que halla
ra sin base irlo, sino el que el Sr. me preparara, y siguiendo el movimiento .
interior. Fui , y hallé uno en el Confesonario, confesé con él , sin saber
quien era»quedé mui consolada ; pero sin determinarme, ni con cuidado pa
ra volver con el P^adre. Otra vez que volvi a la misma Iglesia, sin hacer di
ligencia, ni poner cuidado, volvi á ver aquel Padre en su Confesonario, lle
gué á Confesar, y en aquella ocasion me hallé mas movida con su Doctri
na, y asi determiné, que si otra vez me sucedia, seria que Dios queria fue
ra .aquel mi Director. , , ,. • > • .<
Y volviendo tercera vez a Confesar me sucedió !o mismo, y hacien
dome cargo, que era disposicion de Dios , le supliqué si queria hacerse car
go di mi Alma , para gobernarme en el camino Espiritu.il , porque estaba
sin Director : y ei Sr, lo movió para que me recibiera con mucha car¡dad,y
amor. Yo quedé con gran consuelo de mi Alma, poi que me parecia segun
lo que sentia en mi interior, que era del gusto de Dio*, y por la grande ne
cesidad que entonces tenia, y asi juzgaba, que con su ayuda volaria mi Al
ma en el servicio de Dios, que eran las ansias que sentia en mi corazon, pa
ra corresponder en algo á lo mucho que le debo. .
Y asi ha sido por la bondad de Dios , pues como el Sr. y Padre de las
misericordias lo havia destinado para mi Padre Espiritual , lo previno de
modo., que todas sus operaciones eran de mi gusto , y asimismo con todas
las prendas que corresponden á este alto ministerio : y asi sus palabras ha
cian volar mi Alma en el amor de Dios, y cada dia esperimentaba en mi in
terior nuevos favores que recibia, se movia mi voluntad con nuevas ansias
de amor, y agradecimiento á Dios. Pero el Demonio lleno de furor, viendo
que ya tenia Pilolo, y retiro para darme mas a Dios, me castigaba con mas
a8
rigor, y con varias tentaciones me hacia continua guerra : diciendome, tu
estaras contenta con tener ya Director , y no sabes , que ese te ha de per
der, mejor fuera que tu usaras de tu voluntad , pues asi pudieras hacer to
da la penitencia que quisieras , y para eso no es menester Director , y de
ese modo no sabria nadie lo que haces, ni lo que pasa por tu interior, y asi
te librarias que juzgaran , si te engañas en lo que dices, y de que te tengan
por embustera , y tu estarias mas descuidada si te engañas , 6 no, en lo
que dices.
Con estas , y otras tentaciones, me afligia desuerte, que segun la obs
curidad, y desconsuelo interior que sentia, precia que se me acabava la vi
da ; pero tenia el alivio de mi Director, que con pocas palabras que me di-
xera, se desvanecian todas las tinieblas» que el Demonio me ponia, y se qui
taba la angustia que sentia en el corazon; pues me ponia el Demonio un te
mor tan grande, que huvo ocasion de ir á darle cuenta, y volverme sin de
cir palabra. Mas como mi dulce Esposo, queria que le descubriera mi inte
rior, nomcdexaba sosegar hasta que volvia , y solo con ponerme a sus pies
se serenaba mi interior , y se aquietaba mi Espiritu, y asi cada dia me ha
llaba mas gustosa, y daba muchas gracias á Dios por este beneficio.
Y un dia que estaba en mi retiro dandole gracias a mi dulce Esposo,
porque se havia dignado por su infinita misericordia , darme tan buen Di
rector, me dixo el Sr. mira lo que me debes , y si yo miro por ti, y por tu
aprovechamiento espiritual , a ti te toca mirar por mi honra , y gloria , y
por tu Confesor ayudandole: En esto entendi, que le ayudara en su Prela
cia^, y cuidara de su Comunidad , y asi desde aquel dia me hice cargo de
pedir al Señor por su Reverencia, y su Comunidad, y quando tenia alguna
grande desazon que sentir , me lo avisaba el Señor.
En una ocasion estando enfermo de Tercianas , le dieron una grande
desazon , y me dixo el Señor , pideme por tu Padre , que esta mui fa
tigado , esta noticia fué para mi de grande pena , y le dixe al Señor : como
consientes, Señor , que ese pobrecito padezca tanto ? qué aun estando ma
lo le han de dar tambien que sentir? y me respondió mi amado Dueño,
hija , lo he escogido para mi , y asi quiero , que me imite en el pa
decer. Con esto quedé mui consolada , y gustosa , aunque
1 'r como miserable siempre que lo veo padecer lo siento,
hasta que viene la luz de lo que el Se
ñor me dixo.

cX-
29
CAPITULO XIV, , _

JBN QUE HICE COMO ENTILO EN EJERCICIOS CON Li


cencia de su Confesor : lo mucho que en ellos padeció , y algunos espe
ciales fauores que recibió del Señor , ccn doctrina mui útil
para las ¿Almas , y Confesores.

~\ j LEGó el tiempo de hacer los Exercieios de mi P. S. Ignacio , y con


licencia de mi Confesor entré. en ellos , y luego al punto comenzó la batalla
con el Demonio , me atormentaba diciendeme: nada te sirve, no te canses, .
porque has de padecer aca, y allá ; descargaban sobre mi su furia, hasta que
me dexaban por muerta , me daban fuertes humazos , y eran tantas las con
gojas de mi corazon , que parecia era y» agonizar. Y al mismo.tiempo mi
dulce Esposo me fsrvoreeia con divinos favores , y tales, que me tenian co
mo fuera de mi , porque eran con un conocimiento tan vivo r, de lo mucho
que debo á Dios , y de mis grandes ingratitudes , que toda el padecer me
parecia nada, y asi me ©frecia de nuevo* gustosa á padece» por su amorí.
Pues este «metimiento de lo que debo á Dios, y de mis ingratitudes*,
como .venia de mi amado Dueño, venia con luz , con confianza , y alientos
No como quando el Demonio lo pone, con obscuridad*, temor, congoja y
desconfianza. Mas el Demonio no cesaba de atormentarme quanto podia,
diciendome, dexa los Exercieios , y á ese Confesor , ó<te he de quitar la vi
da , y al mismo tiempo descargaban sobre mi su furo* arrastrandome, y le
vantándome en alto me dexaban caer de golpe , con lo que míe atormenta
ban mucho» Asi seguia mis Exercieios con mucho trabajo , por ia falta de
fuerzas , y dolores , que de los golpes me quedaban errel'cuerpo; :
Llegó el dia de S«..n Andrés , y estando en las Estaciones de la Madre-
Antigua , fué tanto el tropel de Enemigos , quevefiia contra miu que yo?
quede como espantada , y les oí que deeian r esa mala muger; ahora que se.
vé con Piloto , nos ha de hacer mas guerra, y lo peor es, que áf ese que tie
ne por Padre lo ha de engañar con sus embustes, ya los dos los hemos de
perder : y asi a perseguirla sin cesar hasta vewerla. Y de nuevo descarga
ban sobre esta pobre pecadora Su íra con diversos castigos f'áé modo,, que
me dexaren tan lastimada, y molidas que el di» que se aeabaron los Exerci
eios» vino el Medico , y me dieron dos sangrias , con esTb elltís se alegraban,
mucho, diciendo, mira quien eres para nuestro poder, mugercilla ridicula,
y sin fuerzas. Mas yo ayudada de Dios les decia , que derramaba gustosa
mi sangre, y daria mi vida, por dar gusto, y servirá mi amado Esposo, y
que á pesar suyo aunque me hicieran pedazos lo havia de amar, y «ervir. '
Esta resolucion me costó otra roba ; pero yola di por bien empleada,
3o
y la llevé mui ¿ustosa. * dia de la Concepcion de N. Sra. me favo*
el Sr. pues haviendome recogido á Oracion, haciendome presente a nuestro
Sr. Sacramentado, y considerando la grande santidad, y pureza de suSan-"
tisima Madre , me arrobo el Sr. y vi, que la Madre de las Misericordias,
se me representaba con su Divino Hijo, y que me le daba diciendome, to- -
ma a mi Divino Hijo ; pero mira no me lo lastimes. En esto entendi, que
me decia la Sra. que no lo lastimara con la culpa. Fue para mi Alma un fa
vor tau grande , que me duro el enagenamiento dos dias sin poder volver
bien en mi , ya ratos me volvia a quedar arrobada en agradecimiento* y
amor al Sr. que asi favorecia esta esclava suy.i. Pasada la o¿r.av?, que toda
fué de gozar , y padecer , entré en los nueve dias padeciendo muchos dolo
res , y fuertes atentaciones, hasta que llego la noche del Nacimiento de mi
Divino Niño , que esa fué para mi Alma grande por los beneficios , que el
Sr. me hizo. Fui á Confesar aquella noche por orden de mi Confesor, y des
pues de haver recibido al Sr. Sacramentado, renové mi voto de castidad, y
me quedé en un rapto en el que se me representó un Portal, y en él el Ni
ño Dios, tiritando de frio en el Pesebre, y á la bendita Madre, y á mi Pa
dre S. Joseph , que estaban de rodillas adorandole. Yo estaba que el cora
zon, y el alma se me querian arrancar por entrar á adorarle; pero me mira
ba tan pobre, y llena de los andrajos de mis culpas, y faltas, que no osaba a
entrar; hasta que mi Angel me asió de la mano, y m: acere?) al P.sebre,lle-
gue llena de confusion , y vi muchas Almas, que no conoci adorando á el
Niño. A mi me parecia que estaba en el Cielo segun el consuelo, y gozo de
mi Alma, y asi quedé como fuera de mi toda la Pasqua. En cada instante
me suspendia el Sr. y me parecia estaba en el Portal, con unas ansias gran
des de amar a Dios , aunque no me faltaba que sentir ; pero entonces na
da me hacia impresion, -i . - i ,
, El ultimo dia de Pasqua estando en Oracion, se me representó la Ma
dre de las Misericordias con el Niño en los brazos llorando, y al verlo en
ternecido mi corazon le decia : amado de mi Alma, si son mis culpas la cau
sa de esas lagrimas dadmelas á conocer para que las llore , y las enmiende,
para enjugarlas vuestras ; y me respondió el Niño , lloro por los pecado
res, llora tu tambien , y pidemepor ellos. Yo llena de confusion le decia,
si amor de mi Alma , y Esposo mio ; lloraré , y derramaré toda mi sangre
por darte gusto, y por mis hermanos los pecadores, y te pido Sr. por ellos,
y con mayor especialidad por mis Confesores , que á todos los has de sal
var, pues sj fuere preciso padecer por ellos, y dar la vida por vuestro amor
aqui.me teneis ; pero me ha veis de conceder este favor en premio de lo que
han ijabajado para enseñarme , y llevarme a vos : y asi si es de vuestro
agrado , yo soi gustosa : que si á mi por Esposaamestra aa ha veis de dar
algún premio, se lo deis á ellos que Jo merecen , y se lo debo, por lo mucho
que han trabajado conmigo, Y asi es justo, que Jas Almas sean agradecidas
á Dios , y á sus Confesores , y que pida^i al Señor por ellos, y les ayuden
en lo que puedan para llevarlos a Dios. J
Y si desean aprovechar, han de oir la doctrina, y consejos que les dan,
como. si los oyeran ai mismo Dios, que habla por ellos: y les han de ser obe
dientes, sin examinar la doclrina^sujctandose en todoá la obediencia. Pues
esta virtud hade ser ciega , y asi en todo lo que no haya pecado los han de
obedecer ; pero en esto es menester cuidado , porque el Demonio , y su
amor propio, por seguir su voluntad , y hacer lo que quieren , aunque sea
bueno, y especialmente si es de penitencia corporal que les prohibe , suele
aparentarles que es mejor hacerla, y aun les pone escrupulo de pecado en lo
que les. manda el Confesor , ó que lo dispondra asi, juzgando otra cosa por
el informe que han dado, y todas son tentaciones, y astucias del Demonio,
para que no nieguen su propia voluntad, y juicio en manos de la obediencia,
que es lo que les importa para su quietud, y adelantamiento. Y asi para se
guir el camino de la perfeccion , es esto mui. esencial. Fues si este cimiento.
no va firme, y bien fundado dara toco el edificio en tierra.
Y para conocer si va aprovechando en esta virtud de la obediencia,
examine su interior, y si le queda algún sentimiento, ó repugnancia en la
voluntad, disgusto, inquietud» juicios, y discursos sobre lo que le mandan,
es señal clara que no tiene esta virtud, y que en su corazon reina el amor
propio, y la soberbia. Pues esta virtud de la obediencia siempre viene acom
pañada de la humildad ; y asi el Alma que no fuere humilde, no será obe
diente i y la que fuere verdadera obediente, es señal que es humilde , por
que estas dos virtudes son mui hermanas ,, y siempre and?n juntas. Y no
solo son el/ cimiento de la vida .espiritual, sinoes que ellas,van llamando, y
trayendo al Alma todas las \irtudes,y asi. examine como va aprovechando
en ellas , si recibe bien la correccion sin inquietarse, ó lo que le mandan sin
replicar, nidiscurrir si sera, mejor , ó no lo que le mandan , sino es que del
todo quede rendida su. voluntad á la obediencia ; con paz, y serenidad in
terior , que siendo asi es seña,! que van aprovechando.
Y los Señores Confesores , han de tener- gran, cuidado con las Almas
que tienen á su cargo en esto-, y han de poner todo cLemfieño en fundarlas
bien en estas virtudes , pues sino poco aprovecharán ^ porque el Demonio
como sabe lo mucho que este les importa, arma toda su artilleria para des
truir estas virtudes que son el cimieuto-deledifieio espiritual, y las que ván
trayendo las otras : y asi no hai cosa que el Demonio mas sienta , que es
ver á un Alma obediente , y humilde; y el dolor es , que en esto suele ha-
ver mucho descuido en los Confesores, ó porque k cargan de muchas, y n»
pue-
3*
pueden atertaer á todas cen el zelo , y cuidado que es necesario, 6* porque
todo el empeño lo ponen en la mortificacion de la cara;, en ayunos, cilicios,
y dieiplinas , y no en la mortificacion interior , en la sujecion di sus pasio
nes, y en la negacion de su voluntad, y amor propio, que es io principal , y
por eso no hs examinan bien , para informarse de los movimientos interio
res, para conocer sus inclinaciones, y irlas quitando poco a poco, y con sua
vidad para no exasperarlas; pues sino ellas se estan en sus faltas en sus pa
sioncillas , é imperfecciones por falta de luz , y como estan á obscuras , no
vén bien el camino por donde han de caminar con seguridad , y . asi se que
dan paradas sin dar paso en el camino espiritual; y muchas veces es la cau-
' sa el Confesor , por lo que deben poner gran cuidado , temiendo el cargo
que se les hará.
j" Otros detienen también las Almas , porque no atienden al camino por
donde Dioslas ileva, pues asi como en la gloria hai muchas moradas, a¿i hai
tambien muchos caminos para ir á ella : y en estos caminos, quien pone al
Alma es Dios, no el Confesor , pues el Confesor en este asunto no es mas,
que una atalaya , y una guia para ayudarla á caminar por el camino en que
Dios la pone , quitando los embarazos que la detienen , y si se aparta vol
veria á él, procurando que no se pare, sino que camine hasta el fin del ; y si
él quiere guiarla por otro , no solo la detendrá , sino es que le hará mucho
daño , pues como la aparta del que Dios quiere , todo será inquietud inte
rior , y desasosiego , pues como no halla gusto, ni sosiego se inquieta, y el
esprrittl se fatiga, y toma tedio á la virtud, vienen sequedades, tristeza , y
á veces desconfianza?, y vagueacion en la mente, y de lo que suele resultar
la relajacion, y unas se quedan paradas sin dar paso en el camino espiritual,
y otras lo dexan todo , y se vuelven á los caminos del Mundo , que antes
seguian. Esto he dicho, porque me dá gran dolor ver muchas Almas dete
nidas, y otras en peligro dü'dexar el buen camino que seguian por esta cau
sa ; y en esto pone el Demonio mucho empeño ^ y asi por amor de Dios pi
do á los Señores Confesores se apliquen con mucho zelo, y cuidado á ayu
dar á estas dichosas Almas, que el Señor misericordioso ha llamado para si,
pues por un corto trabajo que pongan les dará el Sr. un grande premio : y
es gran dolor que no se ayude á un Alma, que de veras desea servir i Dios,
y algunas hai tan dociles, y bien inclinadas, que con poca ayuda del Confe
sor vuelan a Dios. Otros en viendo que tienen una hora de Oracion , qua-
tro ayunos , y un cilicio , yá les parece que su Confesada esta mui aprove
chada', y asi descuidan, sin conocer que en esto solo no consiste , y aunque
lo estén, por lo mismo tienen mis necesidad de cuidado, pues por lo mismo
que van aprovechando, les hace mayor guerra el Demonio, para que dexen
el camino, ó para engañarlas, ó á lo menos para qne se entibien, 6 se paren;
33
y por lo mismo necesitan de mas lite, y ayuda en el Confesor. Dios X. Sr'
se la dé como la necesitan , para que nos guien como su Magestad quiere.
' VJ *.'.•.• i
CAPITULO XV.

EN QUE DICE COMO SIGUIENDO SUS EXERCICTOS


padeció mucho en ellos , los especiales favores que reoibio del Señor,
y algunos en alivio de las JBenditas u4lmas , f acaba com
una importante Doctrina,

yOLVIENDO á la historia de mi vida , entré en Exercicios con li


cencia de mi Padre espiritual para mayor confusion mia, pues cada dia ex
perimento nuevos beneficios de la mano poierosa de Dios, siendole yo tan
ingratn. Comenzó el Sr. a favorecerme con dolores, y tentaciones, y luchas
con el Demonio; sentia grandes sequedades , y desa mparos del Sr. y tales,
que me parecia se me acaba va li vida, y lloraba sin consuelo, viendo que e»
Sr. se m : havia ausentado , juzgando seria por culpa mia : lo buscaba en l?.
Oracion, y no lo hallaba , y el Demonio me atormentaba dicien iome : si tu
quieres seguir lo que no es para ti, ni Dios quiere , qué te ha de suceder ?
sino es padecer acá , y alia , y no conseguir nada ; ya vés , que Dios te ha
dexido, y esta enojado contigo : y al mismo tiempo me castigaba , hasta
dexarme sin fuerzas. . Pero el amado de mi Alma , co no me quiere p :ra
que le i ñires y siga por el camino de la Cruz , no me dexaba perecer , an
tes experimentaba nuevas fuerzas.
Tres dias estuve padeciendo , y luego se me manifestó mi amado Due
ño, de suerte , que me p ir.cia que se me abria el corazon fegun el gran do
lor que en el sentia'; pero con mucha suavidad, y dulzura; Los raptos eran
frequentes, y con tan fuerces ansias , y amor de Dios , que estaba como es
tatica, y fuera de mi :• porque el Sr. me hablava con mucha frequencia,y me
p.~¿recia.que estaba siempre conmigo. Uno de estos dns, me puse a hacer las
Cedalitas de la Canastilla del Niño Dios , y se me representó como Niño,
haci^nio pUGneritos, y tiritando de frio; y a! verlo asi , toda enternecida le
dixe : Niño de mi Alma, y Espo o mio, cómo estas de esa suerte, desnu-
dito, y tiritando ? ' y me respondió el amado de mi Alma : vengo a que me
olientes en tu corazon, con el calor que yo te he dado: porque hai muchos
corazones tan frios , y Henos d e las cosas de la tierra , que no me dan lu
gar p .ra que me abrigue en elios.
Dia de to los Santos , que fué todo de gozar , llegué a recibir á N. Sr.
Sacramentado con grandes ansias, y deseos de tenerle en mi pecho, ya que
no podia verlo claramente en su Gloria y luego que le recibi, me vino un
• E arfo-
arrobamiento tan grande , que me parecia estaba en la Gloria : pues me via
en un lugar, donde me parecia estaba, la Santisima Trinidad , y la Soberana
Eeyna del Cielo , con muchos Coros de Angeles, y Santos, y otras muchas
cosas , que no se pueden explicar. Despues que volvien mi, parecia que no
tenia potencias , sentidos , ni corazon , pues todo parecia se havia quedado
alia ; y cada instante me quedaba fuera de mi, y solo deseaba morirme para
ver a Dios ; con tan fuertes ansias, de amor , que no podia sosegar, ni parar
en nada. Llegó el día siguiente de los Difuntos , y se dignó el Señor de fa
vorecerme con muchos dolores, trabajos, tentaciones» sequedades, y desam
paros , el dolor de hijada que suelo padecer mui fuerte ; de noche padecia
tormento de fuego , sintiendo en mi corazon el grande martirio de oir los
lamentos de mis hermanas las Animas , qu«í no cesabau de quexarse pidien
do alivio. • . .. .
En esta ocasion pedi licencia á mi Confesor; para pedirá Dios me con
cediera por su infinita piedad, en cada dia de la Octava un Alma de Purga
torio; y el Sr. por su grande misericordia , y por la obediencia me lo conce
dió ; y asimismo me mandó.mi Confesor,, que tod: s las Comuniones de la
Oétava las aplicase por ellas; y que despues los Luues, Miercoles, y Vier
nes , despues del Rosario rezara cinco Credos por la mañana , á medio dia,
y á la noche ? en memoria de las cinco Llagas , y que pidiera al Sr me con
cediera por cada Credo, que sacara un Alma del Purgatorio; y el Se. mise
ricordioso por la obediencia me lo concedió para mayor confusion mía. Yo
le daba muchas gracias al. Sr. y le decia :. x\.mado mio, pues son yá Esposas
tuyas , te suplico por tus Sacratisimas Llagas » y dolores de tu Santisima
Madre les des alivio á todas , yá que yo no tengo meritos que ofrecer
por ellas. . ,. '
Acabé mis Exercicios padeciendo , y favoreciendome el Sr. mucho en
ellos, y con especialidad en Comulgando * pues siempre quedaba fortaleci
da : pues aunque en los diez dias> ni ha\ia tomado alimento , ni dormido,
tenia fuerzas para p. decer, y seguirlos. Eian las.lagrimas continuadas,unas
veces de dolor, de lo mal que he correspondido á los beneficios que á Dios
debo : otras de agradecimiento de lo mucho que me favorece, siendo como
so: la mas miserable de todas las criaturas : o*ras veces de v*r á Dios ofen
dido : otras por la salvacion de mis hermanos los hombres : porque en lle
gando á pedir al Sr. por ellos, me desago en lagrimas ; y quisiera derramar
toda mi sangre por la salvacion de todos. Y un dia que estaba en el exerci-
cio de la disciplina con el fervor que el Sr. me daba, pidiendo» por la salva
cion de las Almas , y que no se malograra en ninguna, si fuera posible, su
preciosisima sangre : me dixo el amado de mi Alma , date priesa , y pide
me por ellas , que yo te daré, fuerzas»
l. Con este avifo de mi amado Esposo, se me abrasaba mas e! corazon en
carinad, y no atendia á salud, ni fuerzas para otro dia ; quedando ron tan
tas ansias de padecer, y mortificarme, que sino me hirviera sujetado la obe
diencia , me huviera hecho pedazos por la salvacion de las Alma?. Esta es
una sed, que me consume, y nunca se sacia, y asi ya que no puedo otra co
sa , no ceso de pedir al Sr. por todas. Pero Señor , y Dueño de mis entra
ñas, qué corazon ha de haver, que aunque sea de piedra, viendo las ingrati
tudes de los hombres , y tus amorosas finezas con éllos no se ablande,
viendo el sufrimiento con que los toleras , llamas., v esperas a penitencia ?
Por eso quisiera yo, que las Almas que se dedican al Sr. emplearan su Ora
cion en pedir al Sr. por este fin de la salvacion de las Almas , que tanto
agrada a Dios , pues su Magestad les ha hecho el favor de despertarlas a
ellas para tan gran bien , y les ha dado luz , y conocimiento de la verdad
para que sigan el omino de la virtud. Es verdad, que son diversos los ca
minos por donde Dios lleva á cida una; y asi cada una ira por donde el Sr.
mas li moviere, pues todo ha de venir de su mano, que de nosotros nada
tenemos bueno , ni podemos mas que lo que de limosna quisiere darnos.
Pero cono es tan amoroso , con qué suavidad lleva á las Almas, que ha es
cocido para si : y con qué amor se manifiesta, y dá á sentir en su interiorl
Por eso quisiera yo; que todos nos emplejramos en esto : en lo que se
conoce que nos mueve el amor de Dios, y la Garidad de nuestros proximos!
buscando pura mente 'la gloria de Dios , y no nuestra utilidad,, ó inferes.
Esta p.ir:za de intencion en todas nuestras obras, es raui, es uncial ; pues
consiste , que en todas ellas , no tengamos otro raspeólo que dar gusto á
Dios : buscando en todo su mayor honra , y gloria , y el bien espiritual de
.nuestros Proximos, por darguitoa Dios, que lo quiere a j : sin respeto á
utilidad temporal, ni al premio : sino solo por dar gasto a Dios, por su glo
ria, porque se lo merece todo, y se lo debamos por infinitos titulos; que el
premio corrípor su cuenta , y aunque no nos diera n ida , no nos lo debe;
pero es tan liberal , y misericordioso, que no solo lo paga bien, sino es que
da ciento por uno. ., ,
Y asi las Admas que desean agradar, y servir de veras al Sr. caminan
do siempre por el camino de la virtud, y perfeccion, han de examinar su in
terior en los exercicios espirituales, y en las mortificaciones que hacen, con
qu; fin, y con qu? intencion .: si es solo, y puramente por dar gusto á Dios,
ó no : ó si se mezcla algun interés , ó van3 complacencia, ó por alguna se
creta estimacion de si misma, ó por parecer bien a las Criaturas : pues si lo
hacui por estos fines torcidos , no solo lo perderan todo , sino que pueden
temer un gran castigo por su intencion dañada. Pues como el Sr. es tan fino
enamorado de las Almas que le sirven, y tan fiel Esposo, siente mucho que
le
*6
le hagan traicion tan declarada, siendo ladrones de su gloria : y si el Demo
nio las coge per aqui infelices de ellas. Pues Almas mias , quién no ama á
tan dulce Esposo , y le sirve con toda fidelidad como se merece ? por ser
quien es^ y por los infinitos beneficios que nos ha hecho ? quando considero
a este Sr. tan fino amante de las Almas , pierdo el juicio al ver tanta fine
za correspondida con tanta ingratitud como lamia. Pero a y Dios mio , y
Esposo de mi Alma, quando se acabaran mis ingratitudes ? quando te ser
viré fielmente cerno dero ? qusndo te amaré sincerar? peroay Dios mio!
que esta sed de amirtc , y de la s lvacion de las Almas que me h;is dado,
no se sacia, ni me parece se sacbra, hasta que esté en tu gloria. Mas quisie
ra Dios mio, que el tiempo que he de vivir, dilataras mi corazon para mas
amarte , y que se saciara esta sed que me consume. . ,.

CAPI T U L O XVI.
EN QUE REFIERE UNA GJlslVE ENFERMEDAD QUE
le ofreció el Sc/icr , lo. mucho que en ella padeció , <y lo que el Señor le
ayudo , ai favoreció para que la llevara bieti , *' lo que el De-
minio la atormentaba con tentaciones*

(^!oMO el amado de mi Alma , no cesa de favorecerme ; y me quiere


por el camino del padecer, me invio una grave enfermedad, en la que pade
ci mucho: mas como es tan misericordioso, movió á una sierva suya de es
tado horesto, a quien yo qu;ria mucho porque la via con grandes deseos de
servir á N. Sr. para que me vinien á asistir , con lo que tube algun alivio:
mas luego que mejoré se fué a ai Casa, y quedé sola ; aunque como ruin,y
flaca , senti mucho que se fuera. Y pareckndome que era demasiado apego
el que le t^nia , y si poreilo se desagraciaba el Sr. ex. minaba mi interior, y
le decia á mi dulce Esposo: Señor, y Dueño mio, si en esto te desagrado, 6
sientes que quiera á esta Criatura , dadme luz para que lo conozca ,. y tu
ayuda para que me enmiende, y perdoname esta falta, que yo como conoz
co que quieres ame las Almas que veo te quieren servir, la amo : y bien sa
bes que seria gustosa , que los favores que á mi me naces, los hicieras a
ellas, para que mas te amaran. . . .
Y me respondió el amado de mi Alma, con voz amorosa, aunque ocul
ta en el interior: hija, y Esposa mia , todo el poder esta en mi mano, y co
mo no esroi sujeto á nadie, hago lo que es mi voluntad : yo te he escogido
para mi, y quando velas por mi amor , y me pides por las Almas, descanso
sn tu corazon ; y quando duermes por la obediencia, velo yo, para que tus
enemigos no roben la joya que voy esmaltando con el fuego de mi amor : y
asi disponte para recibir finezas de tu amado Esposo. O valgame Dios i
có-
37
ótno podré yo esplicar, lo que en esta ocasion gozó mi Alma de gustos Ce-
estiales ! cada instante me quedaba absorta , y transportada en Dios , con
ruertes ansias de amarle, y deseos de hacer mucho por su arror, para corres
ponder en algo a tan grandes fineza?. Y para practicarlo,, pedi licencia para
los Exercicios de mi P. S. Ignacio , y entré en ellos con un dolor tan agudo
en las piernas , que parecia tenia quebrados todos los huesos, perseveré asi,
hasta que se lo dixe a mi Confesor ; y nie mando por obediencia, me pu ie-
ra los Cilicios en las piernas : me los puse, y al punto senti alivio. Crecia la
batalla con los enemigos , poniendome diversas apariencias, unaí veces de
difuntos , otras gusanos en la comida, oir¿s diversos animeles asquerosos,
desuerte, que me quedaba sin comer , y me contristaba , perque me sentia
sin fuerzas , y sin poder t ornar alimento ; yel Demonio haciendo burla me
decia : come , no vés que sino comes te faltaran las fuerzas, y te fiaremos
caer ? queria comer ,, y no pedia porque se me levantaba el estomago cen
grandes vomitos : queria dar cuenta a mi Confesor, y el Demonio me ame
nazaba diciendo : no io digas , pues ese en quien tienes la confianza , no te
puede aliviar , y si. lo dices ,, te hemos de quebrar las piernas para que no
vuelvas. Con estos enredos , y que él daria traza para que lo quitaran de
aqui , si iba á darle quenta : me daban mucho que sentir,, y me acevardaban
porque me decian :. si se lo dices, con tus enredos lo fias de perder a él, y a
ti. Y esto eramanifestandose en horro! osas,, y diversas figuras, queespan-
taban. Yo como podia levantaba el corazon a Dios „ y le deeia : Dueño de
mi Alma , yo no quiero á mi Confescr para perderlo , sino para que te ame
mucho, y no te ofenda : y si ha de ser para esto, y es de tu agrado ;.dexalo
aunque sea a costa de padecer mio , y sino mudalo- Siempre qne hacia esta
suplica a mi dulce Esposo, quedaba mi corazon consolado , y mi interior
i con quietud , y con confianza que no lo mudarian-

C A P I T U L o xvir.
EN QUE DICE\ COMO QUISO EL SE&OK QUE GUST^Í-
ra algunas gotitas del Calis de su Pasion ,. ocultándosele , y dexando-
la padecer fuettes desolaciones en el Espiritu. Y. dos especia
les favores que despues le hizo el Señorv, ,

J_^N este tiempo, quiso el Sr. darme a gustar algunas gotitas de su Ca


liz, para ir purificando mi corazon,, Lo que padeci. en esta ocasion, no es po
sible explicarlo ; pero diré lo que pudiere para cumplir con. la obediencia
que me lo manda. Sentia una sequedad ,. que yo nunca havia esperimenta-
do: pues annque. en otro tiempo havia tenido sequedades, eran de otra cla
se. Me atormentaban los Enemigos con fuertes tentaciones , Jas potencias
,Ue-
llenas de tinieblas rriui obscuras , y como entorpecidas para todo lo bueno",
el corazon arido , y seco , las fuerzas corporales rendidas , y el espiritu se
cansaba sin saver por donde caminar : queria levantar el corazon á Dios , y
no podia : queria buscar como otras veces a mi amado Dueño , y no lo ha
llaba : pues solo lo que encontraba en mi interior eran fatigas de muerte, y
ledecia al Sr. desecha en lagrimas : Sr. y dueño de mi Alma , decidms en
que os he ofendido , ó qual es la causa de tantos desvios , cómo Señor , me
tratas con tanto rigor? si me has dicho qu.> eres mi amado Esposo desde el
dia que me sacrifiqué por Esposa tuya : como ahora Sr. tanto retiro ? si te
he sido infiel, damelo a conocer para que me enmiende : que yo asistida de
tu Divina gracia propongo serte ful de aqui adelante , aunque sea á costa
de mi vida.
Estas, y otras palabras , que salian de lo intimo de mí corazon afligido,
decia á mi dulce Dueño toda bañada en lagrimas de dolor, y amor: el Al
ma queria buscar á su amado ; pero no tenia aliento, ni sabia cono, ni don
de lo hallaria. El Demonio me hacia guerra diciendo : no vés como yá aun
1 en esta vida , estas padeciendo los tormentos d-'l Infierno, porque ya Dios
' te ha desamparado ? pues para qué te cansas en exercicios , y clamores, si
de nada te han de servir ? y esto era con una obscuridad, y fatiga tan gran
de en el interior , que qued iba sin aliento, Mas aunque el corazon estaba
seco , allá en lo mas interior de mi Alma , sentia e! deseo de buscar como
pudiera á mi amado Dueño. Aumentabanse los dolores del cuerpo, de mo
do , que por instantes parecia que se me acabava la vida , queria el Alma
buscar á Dios, y no lo hallaba, lo buscaba en la Oracion, y se ocultaba, de
seaba que llegara la hora de la Comunion , y quando llegaba , era llena de
temor, temblando sin poder respirar , y como con tibieza , pues aunque el
Alma no estaba á mi parecer parada , entonces me parecia que si , por la
gr.mde obscuridad , y tivieza que sentia en el corazon ; Comulgaba , y me
quedaba sin sentir ninguno de los sentimientos que antes. Todo era seque
dad , obscuridad , y tinieblas. Pero qué ha de esperimentar una Criatura
tan miserable, llena de culpas, y faltas , y que tan mal ha correspondido á
tan grandes favores como del Sr. he recibido ? pero yá Dios, y Señor mio,
con tu ayuda no te seré mas ingrata ; te amaré como fiel Esposa, te serviré
como humilde Esclava. Yá Señor , llego á las puertas de tu misericordia,
como otro hijo prodigo , arrepentida de haver usado tan mal d;l caudal de
tantas finezas, y favores como me haveis hecho. Yá vengo arrepentida de
todas mis ingratitudes, y faltas.
. "Asi buscaba , y clamaba al Sr. como podia., y como es tan amoroso , y
misericordioso no me dexaba padecer mucho sin consolarme ; y asi despues
. &e los Exercicios, se deshicieron los nublados, que afligian mi Alma : pues
aun.
39
aunque padecia, era con gusto , y con ansias de amor. Y el dia de la Con
cepcion de N. Sra. me favoreció el Sr. en la Comunion, diciendole a mi Al
ma : pues quieres ser mi hija, y Esposa, yo quiero ser tu Padre, y Esposo:
y quiero que me ames sin cesar.. Y ya fuera de mi , decia alia en lo mas in
timo del interior, no vés Sr. mi ruindad, y mi baxeza ? pero ay Sr. que me
abraso , pues la fuerza del amcr me ba arrebatado las patencias , y con tus
dulces , y amerosas palabras me has rcbado el corazon^
Este dia fué grande para mi Alma , pues eada instante me quedaba ar
robada, y. fuera de mi , y quedo tan encendido el fuego del amor en mi co
razon,, que duró la lkma toda la Octava , y despues los nueve di3s siguien
tes.. Lle¿ó la noche de Navidad, que la tenia. mi Alma mui deseada, porque
havia pedido hcencia para renovar mi voto de castidad, y era-tanto el de
seo que tenia mi Alma de unirse con su Esposo,. que cada instante se le ha
cia un siglo : llegó la hora tan deseada , y mi corazon parecia todo una lla
ma.. El. Alma queria volar a tu atr.ado, con una dulce, y amorosa inquie
tud por su amado Esposo. De modo , que estas amorosas ansian, parecia
que me acabavan la vida ; y solo me parece deseaba entonces, morir esta
dulce muerte Llegué a renovar mi voto ; pero sin poder hablar pahbra, y
las quedixe, me parece me las daba el Sr. pues yo.no.estaba en mi; y quan-
do me quité del Confesonario, ya Dios me havia arrebatado el espiritu , y
me quedé en un rapto;. en eLque se me representó el Portal, y vi á mi anu
do Espaso reclinado en el Pesebre, tiritando de frio : y a su Santisima Ma
dre , y a mi Sr. S. Joseph de rodillas , adorando al Niño Bios_ Estaba/el
Portal hecho un Cielo, lleno de muchos Angeles, de muchas Almas, unas
mas hermosas que otras. Otras cosas vi , y entendi de grande admiracion,
que no se pueden explicar. Y asi solo digo, que alabemosa Dios porque nos
ha criado , y hecho Cristianos , para que le veimos , y gozemos claramente:
en su gloria^
CAPITULO XVIII

ETf QUE HEFIEHE , COMO POR MALVERSE ¿ÍUSEFTA-


do su Confesor , y por una enfermedad que padeció :. viendola sola., el
Demonio la atormeut* con fuertes tentaciones , y coti:a el Sr. por
lo misma la asistia ,. y favoreció coa mas especialidad..

J_^N este año, hizo mi Confesor un viajer y como me vi&sola el Demo


nio, vio la suya, para atormentarme cen fuertes tentaciones, y grandes cas
tigos. Mas si él se desvelaba por su malicia, para atormentarme : mi amado
Esposo, por su infinita bondad,se desvelaba mas en favorecerme : pues des
de este dis, Lista el de la Purificacion dé N, Sra. estaba mi Alma sin cesar,
em-
empleada toda en el Portal acompañando á mi Divino Niño, á la Soberana
Reina , y a m¡ Sr. S. Joseph : y en esta dulce contemplacion , me transpor
taba con mucha frequencia, quedando fuera de mi, y el Sr. regalaba mucho
a mi Alma : aunque al mismo tiempo, para tenerme exercitada en el pade
cer , me ofrecia ocasiones en que exercitar bien la paciencia.
Llegó el dia de la Purificacion de N. Sra. y este dia me hizo el Sr. un
gran favor en un arrobamiento, pues me parecia que via á la Santisima Vir
gen mui hermosa, y resplandeciente con su Santisimo Hijo en sus brazos, y
que el Divino Niño por favorecerme se venia a mi Alma para regalarla :
con este favor quedó mi Alma como fuera de si, y perdi del todo la vision,
para mas gozar. Volvi en mi llena de afectos de agradecimiento, y amor; y
con grandes ansias de pedir per la salvacion de las Almas, para que todas
gozaran aquel infinito bien ; y estando en esta oracion , me tulle inclinada
a pedir con especialidad por mi Director : y me dixo el Sr. pideme por él,
que ha de padecer una grave enfermedad, con muchos accidentes, y congo
jas en el corazon, por lo que tendra necesidad le ayudes, y consueles; pues
él te ayuda , y consuela en tus aflicciones, y congojas No puedo ponderar
el dolor que sintió mi corazon ; y desecha en lagrimas decia a el amado de
mi Alma : Dueño, y Sr. mio, si es de tu agrado aqui me tienes a mf, pues,
qué hijo ha de'haver que conociendo le amenaza á su Padre un grave mal,
no lo sienta , y se ofrezca gustoso á padecerlo por su alivio? y asi Sr. si es
de tu agradote suplico le dés otra cosa en que padezca',' y no taiV*r.ive mal.
Y el Sr como es tan misericordioso quiso oir mi peticion , y se reduxo ía
enfermedad grave á unas quartanas ; y aunque sentia verlo padecer, agra
decia mucho a Dios lo huviera librado del grave mal que le amenazaba. En
este tiempo de las quartanas, padeci mucho porque el Demonio rabiava , y
me decia : ahora que no tienes quien te ayude con doctrina , ni a quien pe
dir consejo, te pierdes sin remedio, pues ahora nos vengaremos de ti ; y di
ciendo esto , descargaban sobre esta pobre pecadora fuertes golpes ; y al
mismo tiempo con apariencias de Infierno, llenaban el quarto de horrorosas
savandijas que me querian tragar ; otras veces 'venian en figuras de Alanes
echando fuego por los ojos, y con los dientes , y manos me daban grande:
golpes, hasta dexarme el cuerpo tan molido, y falto de fuerzas que apena
me podia mover ; y llorando decia al Sr. Dueño, y Esposo de mi Altru
mira como esta esta pobre miserable : inclina esos piadosisimos ojos ázu
mi , para que tengas compasion de mi miseria , viendo el estado en que nv
ponen estos crueles enemigos , castigando mi cuerpo con tormentos, y afli
giendo mi Alma con angustias, y congojas de Infierno. Bien veo Sr. que 1c
tengo mui merecido , y que si esto hacen aqui conmigo , qué harian si m
cogieran en el Infierno ? y qué haran con los que tienen allá baxo de su do.
.vi ¡o? " Pero
4i
; pero Sr. compadecete de mi miseria ,'.y*J ayudame con tu gracia , pues
sino daran con el edificio en tierra i como me amenazan. Estando en esta
suplica, mi amado , y dulce Esposo me consoló con su presencia , manifes
tandoseme con el pesado madero de la Cruz sobre sus delicados hombros,
con su Santisimo Rostro, aunque acardenalado, mui apacible , y me dixo :
Éfsposá mia, no juzgues que te he olvidado, y dexado sola en manos de tus
enemigos, porqueestoi siempre contigo : y quando estas en la batalla cerca
da de ellos, y te afligen , y atormentan , estoi mas cerca de ti ayudandote
interiormente, aunque tu no lo conoces : y por eso me oculto para que pa
dezcas , y por el gusto que tengo en que me busques por los trabajos , y
angustias, imitandome, y siguiendome por la calle de la amargura, con esta
pesada Cruz. No podré explicar el consuelo, y aliento que esperimentó mi
Alma en esta ocasion , pues todo lo que havia padecido , y lo que poiia
padecer , me parecia nada para dar gusto á mi amado Dueño : y asi me
ofreci gustosa á seguirle por el camino de la Cruz , aunque mí costara la
vida. •
CAPITULO XIX.

EN QUE DICE LO MUCHO QUE PADECIO DESDE EL


Miercoles de Ceniza , y con especialidad *n la Stmana Santa ; y lo que
/« favoreció el Señor en el dia del Sr. S. Joseph , y en el Viernes
Santo ; y los admirables efectos que estos favoves cau-
"J saron en su interior.

OLVIENDO a la enfermedad de mi Confesor, un dia que tuve no


ticia le entraba el frio con muchas fatigas , le pedi al Sr. que lo aliviara , y
me respondiómi amado : mucho quieres a tu Padre ; y yo le dixe, Sr. yo
lo quiero , porque tu lo quieres , y si tu no gustas , lodexaré por hacer tu
voluntad : pues si lo quiero, es por ti, y para ti. Y me respondió el Sr no.
Esposa mia no 1^ siento, que bien veo tu corazon , y todo es dadiba mia :
y en a narlo por mi me das gusto. Con esso quede consolada , y sin fatiga,
si havia de mi parte algun apego.
Llegó la Quaresma, y el Miércoles de Ceniza, cai en cama con tercianas
dobles , con muchos dolores , y congojas en el corazon ; y tan fuertes que
parecia agonizar. Y al mismo tiempo el Demonio , no cesaba de atormen
tarme, y el Sr. me dexaba padecer grandes sequedades, y desamparos : so
lo sentia un gran deseo de recibir á N. Sr. Sacramentado, y tan fuerte, que
no me dexaba sosegar , y el Sr. que me lo daba para mi alivio , y consuelo,
me lo concedió el dia de mi Padre el Sr. S. Joseph , pues , por orden de mi
Confesor, v de el Medico , recibi a mi Sr. Sacramentado , y no solamente
F . que-
4*
quedé con alivio en lo interior, sirró tambien eA el ,cuerpo. Este dia despues
de haver comulgado , me favoreció. el Sr^eu un. rapte , con la presencia de
mi Sr. S..Joseph, y su Santisima Esposa,, con. el Niño en. los brazos : lo que
sintió, y gozó mi Alma con esta soberana visita, no lo puedo explicar., solo
digo , que dichosos los verdaderos devotos de mi Sr. S. Joseph , porque su
intercesion es mui poderosa en el Cielo » pues , asi cerno acá en la tierra le
estubo el Niño Dios sujeto , asi quiere allá en el Cielo concederle quanto
pide para, sus hijos , y devotos.
Siguió despues la Quaresma, padeciendo muchos dolores, y tormentos
da los Enemigos, y en.ios Viernes se agpabavan, asi. llegué á la Semana Sta.
que para esta pebre peeadóra fuede mucho padecer, y de grande confusion,
pues., el Sr. misericordioio se esmeró en favorecerme en ella eon especiales
favores, los que .no padre esplicar como. corresponde, pues , solo la memo
ria de ellos,, y mi ingratitud, me dexanJlena de confusion, y con o fuera de
mi. Llegó»eL 'Viernes Sta. y en un. rapto se me manifestó ei.Sr. en la Cruz
clavado, y me dixo : hija, en pago del amor que me tienes, quiero que sien
tas algo de los dolores de mis Llagas i' y'al'mismo tiempo me pareció que
de las Llagas del Sr. salian cinco rayos mui resplandecientes de fuego, y que
llegando ñ. mis pies, manos. , y costado corria la sangre , y que yo por la
fuerza del dolor, havia caido como muerta ; mas quando volvi en mi, solo
senti un fuerte dolor tan vehemente , que no lo podia sufrir, en los mismos
sitios donde me.parecia haver viste correr la sangre, y aunque sentia tan ve
hemente dolor, mi corazon quedó tau abrasado en el fuego del divino amor,
y con tanto deseo de padecer por mi Amado , que todo me parecia poco,,
para lo mucho que por mi amor havia padecido, y itena de confusion, vien
dome tan favorecida del Sr, me deshacia en lagrimas de agradecimiento , y
amor, considerandome tan pobre, y miserable, le decia al.Sr. Dueño, y Sr.
de mi Alma , estos favores que me haces^stariau mas bien empleados en
otras Almas que te sirvieran con perfeccion, y te fueran agradecidas : y me
respondió el Sr. es mi voluntad favorecerte,. y. nadie puede íeme á la mane;
asi resplandecerán mas mis misericordias, quant o mas vil, y despreciable es
el vaso donde las derramo : yo te dare auxilio, y te ayudare para que cor
respondas á. ellos , y me se:s agradecida..
Desde este dia, comenzé á sentir unos ardores en.el pecho, que me sa
lian del corazon,, y tan encendidos,, que me abrasaba ; y especialmente en
comulgando : y quando salia de los ratos de Oracion , en la contemplacion
de los mysterios de la Pasion , era tanto el ardorque sentia,. que me pare
cia salia fuego por la beca, que me abrasabj ; y es de calidad este fuegeque
aunque beba agua mui fria para.templ.ir el ardor, no. siento alivio. Bendito
sea el Sr. que tan á manos llenas^ derxama sus misericordias , sobre esta mi
serable pecadora. El
+3
-, ¡El dia de P«qua de Resurreccion , fué para mi Alma grande , pues,
acabando de comulgar me dixo el Sr. hija, mira, que quiero que resucites a
nueva vida. Esta sola palabra fué para mi de gran consuelo , y de mucho
aliento ; y siempre que el Sr. rae hace algun fivor , aunque no sea mas que
una palabra, tiene en si tanta eficacia , y fuerza, que siento mucli3 novedad
en mi espiritu. Mas vivos los deseos, mas luz , mas encendido el corazon
en amor, man ansias de padecer , y con nuevo aliento para caminar, y ven
cer tentaciones ; y especialmente en la Comunion, siempre queda mi Alma
mas ansiosa de darle gusto en todo : mas agradecida á esta excesiba fineza,
m3S deseosa de padecer, y con mas fuertes ansias de amarle, y servirle con
perfeccion; y especialmente de recibirle, y tenerle siempre en mi pecho.
Y en ocasiones es tan fuerte el deseo , que me hace llorar sin poderme
contener : y aunque quiera levantarme, para retirarme de la Iglesia a mi
Casa, no puedo; pues parece que rae tienen el corazon atado al Sagrario., y
que me tiran del : y siempre llego llena de temor, amor , y confusion. En
una ocasion despues de haver comulgado, me dixo el Sr. hija, qué Unto me
amas ? yo respondi : Señor, eso tu lo sabes, y me respondió el Sr.. y tú no
lo sabes ? yo llena de confusion dixe : Sr. mi Confesor si lo sabe lo dirá.
Esto, rodo es para mi motivo de mayor confusion ; pero al mismo tiempo,
de mayor agradecimiento , y amor : pues veo á este Señor tan misericor
dioso , con quien tan ingrata le ha sido siempre. . .

» C A Í» I T U L O XX.
£T2V QUE MCE COMO EL SEñOR LA EXITABA <¿UAN-
do se detenia , para que se exercitara ,en la Orachti. Quanto oes irti-
porta a todos la guerra que hace el DeniMia, los embarazos, y dif
icultades que pone pava que no nos dediquemos a ella., con
' importantes avisas., y útilisima dotirina, .,.¡ n i

algunas ocasiones por estar/cansada , y fatigada con dolores, me


acostaba algo antes de lo comun , y ¿penas dexaba caer la cabeza, sentia ?n
el corazon una saeta , que me levantaba en peso : pues me parece oia , que
me decia el Sr. hija, no/te levantas a alabarme en la Oracion? yp al instante
desatinada me levantaba pidiendo al Sr, perdon de mi tivieza. Esteexerci-
cio de la Oracion, que tanto agrada a Dios , y tan útil, y provechoso es pa
ra las Almas, quisiera yo que se gravara, y arraigara en el corazon de to
dos ios Cristianos, pues para todos es, y para todos los Estados : no es tan
- dificultoso como nuestro amor propio, por no sufrir un poquito de trabajo
en sujetar nuestra imaginacion, y mortificar ,nuestros sentidos, lo aparenta :
ni como el Demonio nuestro cruel enemigo lo figura - porque sabe él mui
bien,
44
bien, que Alma que tenga con perseverancia Oracion, la tiene él por perdi
da ; pues este es el camino seguro para el Cielo: porque es el medio para
guardar bien los Mandamientos, y alcanzar auxilios de Dios para vencer las
tentaciones, reprimir los vicios y sujetar nuestras pasiones , y malas incli
naciones : pues como perseveren en ella, no echarán railes los vicios, por
que los remordimientos. quer sentirán en su conciencia en la presensia de
Dios , les obligarán á desarraigarlos , y á.quitar ocasiones, y peligros, y a
que caminen seguros con el santo temorde Dios, por el camino de la. obser
vancia de la divina ley- Y como el Demonio sabe bien esto^procura conto-
das sus fuerzas apartar las Almas de este santo exercieio, poniendoles mu
chas dificultades : que eso.es bueno para los Religiosos, y Religiosas, 6 pa
ra los Solitarios, y Personas retiradas ; nopra los que por. su&Estades han
de vivir en el Mundo, en los negocios-, y cuidados de su Casa , y Familia.
Esto>, y otros embarazos les propone; mas si se repararan, conocerian cla
ro el engaño, del Demonio ; pues como he dicho, es medio para guardar
bien los Mandamientos. Y si para esto, y conseguir el Cielo , lo hacen los
Religiosos,. Religiosas , y Solitarios que estan retirados , y con menos oca
siones, y peligros qne ellos :-quamta mayor necesidad tendrán los que están
en una ocasion, y peligro continuo ? y si cHxeren, que e& por falta, de tiem
po, diré yo, que es porque no quieren,.pues para taque quieren no les fal
ta : dexen cuidados , y negocios superfluos , y verán comasin faltar á sus
obligaciones, no les falta media hora de las veinte y quatro que tiene el dia,
para tratar con Dios el negocio mas importante „ que es el de su salvacion,
y bien de su A Ima^
Y asimismo les servirá para que les negocios temporales, y cuidados
de su familia, salgan bien, y segura la voluntad de Dios. El Rey David , y
muchos Reyes Stos. en los negocios de un Rey no, y muchos Papas, y Obis
pos, en los graves negocios de lá Iglesia, y desus Ovejas, han hallado tiem
po para la Oracion : y les pareeia.que.poP io mismo ,.teniau mas necesidad
de ella, para disponerlos segun la voluntad de Dios , y salir, bien sin gra
var en ellos sus conciencias : siguiendo elexemplo de nuestro Divino, y So
berano Maestro, que para entrar en la cr,uel batalla de su Pasion, se prepa
ro antes con la Oracion : para enseñarnos que donde hairmas ocasiones , y
' peligros,' hai mayor necesidad de ella : y asi es claro engaño del Demonio:
y qqandb se diera casode no poder , sin faltar á su obligacion,. ( que á esta
no se ha de faltar porque es primero ) en aquellos- mismos exereicios, que
cada uno tenga para cumplir con ella , la puede tener, levantando su cora
zon á Dios. Las mugeres en sus lavores, y los hombres del campo en sus ta- ,
reas, y trabajos, porque la Oración es para todos; y el Sr. quando la encar
ga no hace distincion de sujetos, sino generalmente habla con todos.
Y si dicen que no saben, no es disculpa,pues los Confesores los instrui
rán, 6 los Libros,que muchos hai que tratan de Oracion: y sino saben leer,
ni hallan quien los insttuiya,ponganse con humildad en la presencia de Dios,
que el mismo Sr. será su Maestro, y los enseñará. No es necesario mas que
una buena voluntad : ni lo son tampoco discursos grandes,y sutiles,s¡nocon
sencillez,y humildad de corazen,considerar en algun paso de la Pasion,ó de
sus Divinos mystericrs que esto tocaos los Cristianos lo sabemos, lo que el
Sr.ha hecho,y padecido f or norotros : ó considerar- quien es este Sr. y quien
somos nosotros, los batficios que nos ha hecho, y quai ha sido nuestra cor:
respondencia:en la Glcr¡a,ó enel Infierno. Y en una palabra qualquiera cosa
que mueva nuestra voluntrd á levantarse á Dios,es materia para la Oracion.
Y quando no se nos ofrezca nada , ponernos en su presencia como po
bres , pidiendole de limosna lo que necesitamos para" guardar bien su Ley,
hacer su voluntad , y cumplir con las obligaciones del estado en que nos ha
puesta: o como miserables pecacores, confesando en su presencia nuestras
culpa* ,. como hacia Sta. Tais : Sr. tíi que me criastes ten misericordia de
mi, que soi grande pecadera ; y era mui buena-- su Oracion. Y asi, todos
son enredos del Demonio; pues los i anos, los enfermos, los pobres, los ri
cos, los sabios , y los ignorantes , los retirados , y los del mundo todos la
pueden tener.. Pues no consiste mas que en una buena voluntad, con la que
levanten, su corazon á Dios. Verdad es, que en unos hai mas proporcion, y
disposicion- que en otros : y por eso- con especialidad' las personas á quien
Dios N. Sr. Jia llamado para si , están mas obligadas ; y si quieren recibir
los favores del Sr. este es el medio : porque es la puerta por donde Dio»
entra al Alma á comunicarse , y comunicar sus especiales favores, y si esta
la cierran", no tiene por donde entrar, no porque no, puede, sino porque no
quiere entrar por otra. Y este es el medio, y la puerta por donde se ha co
municado á los Stos. y asi por el amor de Dios pidoá todos mis hermanos,
se apliquen á este Sto. exercicio; si quieren caminar por el camino del Cie
lo, y lograr lás grandes misericordias, que el Sr. ha determinado derramar
sobre sus Almas..
Pero con especialidad á las que- el Sr. ha llamado para si : por lo que
snplico á los Señores Confesores se apliquen á alentar las Almas para que la
practiquen,, y á instruirlas para que la sigan con mas facilidad , y rectitud.
Pero sea fundándolas en la verdadera humildad : pues esta virtud, no solo
es el sentimiento como he dichos de la vida espiritual, sino fundamento de
todas las virtudes; y asi lo es de la. Oracion; pues Alma que no vaya bien
fundada en esta virtud, no aprovechará, ni la Oracion podrá ser agradable
á Dios sino se funda en humildad ; y asi en el principio , y fin de la Ora
cion, á de ir esta virtud como fundamento , quiero decir, que al principio

46
de ella , 6 al comenzarla , vayan fundadas bien en su propio conocimiento,
conociendo con sinceridad, y verdad su pequenez, su baxeza, e indignidad,
para estar en la presencia de tan gran Sr, y tener trato familiar con tan su
prema Magestad : que á esto vamos á la Oracion; y que salgamos de elh,
que es á lo que llamo fin de la Oracion ; bien fundados en esta verdad de
nuestra nada , que no merecemos otra cosa que el Infierno , y que todo lo
que el Sr. nos da, es por pura liberalidad , y misericordia suya.
Que si asi vamos bien fundados, aunque haya sequedades, obscuridad,
ó no poder discurrir con el entendimiento por dexarnos asi el Sr. para pa
decer en ella, sin darnos el consuelo que deseamos , y que ordinariamente
da , perseveraremos constantes , dandole gracias porque nos sufre en su
presencia, siend» los que somos ; y nos conformaremos gustosos con su jus
ta , y divina voluntad , que lo dispone asi para nuestro mayor bien , y de
este modo saldremos de ella sin inquietud , y nuestra Oracion sera muy
fructuosa, y agradable á Dios, aunque no lo sintamos, ni conozcamos asi:
pues el Sr. lo dispone para grandes bienes , y principalmente para fundar
nos en esta solida virtud de la humildad, que tanto le agrada,y á nosotros
es tan provechosa ; y quando ella esta bien radicada en el Alma, aunque á
tiempos se oculta el Sr. para qne padezca, y parece que la dexa , no es asi :
que es para adelantarla , deshackla de lo sensible á que su>le peg ¡rse , y
aumentarle el merecimiento con el padecer, y otros muchos bienes: mis co.
mo es tan misericordioso , dulce , y suave , aun en eso mismo de ordina
rio la consuela. ' ; • ' '*
Y lo mismo digo de las distracciones en ella,eomo no sean voluntarias,
nvhayan dado causa para ellas : y asi no se inquieten , que es trabajo que
Dios les invia para los mismos fines que dexo dicho; y la Oracion es buena,
y meritoria, pues entonces la quiere Dios de padecer, y no de gozar, y de
.consuelo, y por eso se les oculta. Per.o el Demonio rabioso de que se dedi.
.quen á este Sto. cxercicio porque sabe mui bien lo que les importa, procura
con todas sus fuerzas , y astucias , persuadirlas , que la Oracion no es para
ellas, que Dios no las quiere por ese camino,que ellas no merecen tratar tan
familiarmente con Dios, que es por culpa suya porque no hacen,ó se dispo
nen como deben : y otras perversas sugestiones para que la dexen , ó quan
,do no, consiga que .la dexen, que le cobren tedio, y vayan á ella con tibie
. za,y frialdad : y esto h la verdad nace de no estar bien fundidas en su pro
pio conocimiento, de lo nada que son y de lo nadi que por si solas puede.i
si Dios no hace toda la costa, y las ayuda, de que nada merecen sino el In
fiemo. Pues quanto mas fuere el Alma subiendo en la Oracion, y acercan
dose mas á Dios, que es la verdadera luz, mas claro estará este verdadero
conocimiento ; y si con las mercedes que el Sr. sobrenaturalmente le hicie
re.
re, no sale de ellas fundada en esta solida verdad , puede recelar mucho de
ellas, pues encada una va dexando mas luz para conocerla.
No digo mas de esta virtud, porque hai muchos Santos, y hombres de
grande autoridad , que han escrita de ella , yde sus grandes excelencias ; y
esto poco que he dicho es por el gran deseo que tengo, que todos se exerci-
ten en ella : pues de ella» pende la reforma gener.'l de nuestras costumbres,y
para que lograramos todos las gandes misericordias, que el Sr. quiere , y
desea derramar en nuestras Almas. O L si supieramos bien los grandes bie
nes de que nos privan. os, y perdemos , por no dedicarnos á este Sto. exer-
cicio, y de los grandes males de que nos libramos por dedicarnos a él, to
dos nos aplicariamos con todas nuestras'fuerzas a él. Pues Sr. y Dios mio,
ya que yo no puedo nada, Vos Sr. que lo podeis todo disponed los corazo
nes r y dad luz a todos p.ira que conozcan esta verdad , y ayudadlos para
que con vuestra gracia emprendan este camino de la Oracion , para que asi
Vos seais servido, amado, y glorificado de todos; y todos aseguren la feli
cidad eterna para que los criasteis. Amen.

CAPITULO XXI."
EN QUE PROSIGUE LA HISTORIA DE SU VIDA : DICB
un especial favor que le h'.zo el Sr. en el ¿Lia de la Asumpcion de Jf. Sra.
«tj un caso maravilloso que le sucedió cou un Religioso.

INSIGUIENDO la historia de mi vida, que me manda la obediencia, par*


mi confusion , y para que se conozca quan liberal es el Sr. en derramar sus
misericordias, y hacer bien á sus Criaturas,aunque sean tan ruines, é ingra
tas como lo soi yo : digo, que ei dia de N.Sra^de la Asumpcion , estando
rezando la Hora de su Sto. Posario, despues de haver comulgado,me arre
bató el Sr. el Espiritu, con unas palabras mui amorosas, diciendome : hija,,
hoi en premio de la devocion que tienes á mi Madre , con que tanto gusto*
me das, quiero favorecer á tu Alma ; y me precia que mi Angel me lleba-
va á un lugar, donde se via un trono de grande resplandor* hermosura r, f.
magestad, y que en él .estaba la grande, Reina v cercada de Coros de Ange
les, y de Yirgines : y al verme yo , la mas vil , y despreciable de todas las
criaturas , en la presencia de tan Soberana Peina , y de aquellos Espiritu*.
Celestiales, estaba como espantada , y avergonzada viendome tan sucia, y
sin atreverme á moverme. Entonces me pareció , que mi Santo Angel me
asió de la mano , y me acercó al trono donde estaba la Sra. y. que aquellas.
Yirgines con semblantes afables , y gustosas , me hacian lugar para que lle
gara á besar los pies de la Soberana Peina : y al instante que lo ejecuté, me
volvió mi Angel ha asir de la manoT y me sacó de aquel lugar..
4» .
Lo que gozo mi Alma en esta ocasion: la hermosura,y belleza de aquel
lugar de la Soberana Reina , de los Espiritus Celestiales , y Almas que vi,
era tal, que todo lo demás de acá parecia asco, vasura, y nada , en compa
racion de aquello : y asi yo no lo puedo explicar : solo digo , que quando
volvi en mi , estaba absorta , y tan embeles;das las potencias, en lo que se
havian empleado , que no podian parar en otra cosa : solo sentia haver de
havitar acá en la tierra, y tratar las cosas de ella; pues todas las via á mi pa
recer empleadas, en lo que havian registrado. Bendito sea el Sr. que tan li
beral es, y que con tanto amor derrama sus misericordias en quien tan mal
le corresponde.
Este dia fué grande para mi Alma , pues quedó en ella encendido mas
fuerte el fuego del divino amor ; y mi corazon prrece se me abrasaba, y con
mayores fuerzas para padecer, y resistir los combates, y tentaciones del De
monio; que siempre que recibo algun favor especial del Sr. queda mas ra-
vioso, y me castiga con mayor rigor. Pero me hace la costa tanto el Sr. con
sus favores, y me dexa con tanta luz, y fortaleza , que aunque tan mala le
doi gracias, y recibo gustosa los trabajos , que despues me invia, y los cas
tigos que permite de mis enemigos, como favores mui grandes que me hace.
Con lo que rabia mas el enemigo, y me dice : esta mugercilla infam?, tiene
yá perdida la vergüenza., y ha de hacer burla de nosotros sino le quitamos
la vida ; y diciendo esto, descargaban sobre esta miserable pecadora su ira:
y esta mui.bien hecho, pues tal reo , tales verdugos merece.
En este tiempo, fui un di3 al Convento de N.P.S. Francisco, y le dixe
al Sacristan, que llamara á un Confesor ; salió un Religioso mozo , que yo
nunca havia visto, me confesó^ en la confesion quiso informarse del modo
. de .vida que tenia , no sé si por curiosidad , ó porque el Sr. lo movió para
'.elk);; y como no acostumbrava descubrir mi interior, sino á mi Director, le
. dixe : Padre, yo soi una Criatura miserable, mui pobre de virtudes,aunque .
no ignoro la obligacion que tengo como Cristiana de guardar los Manda-
' mientos, y de amar, y servir á Dios ; y asi no quiera V. Paternidad saber
mas de que soi unaiCriatura miserable, y que aqui estoi llena de confusion
viendome.á los pies de un Sacerdote Miuistro de Jesu-Christo N. Sr. que
juzgo por tal será perfecto , y amará mucho á Dio? como tiene obligacion.
Acabando de decirle estas palabras , me dixo : digame quien es por amor
de Dios, porque me ha hablado 3*1 Alma. Yo le dixe: Padre, por amor de
el Sr. que me despacbe, que ahora no rae puedo detener, que dexo cuidado
en mi Casa; con esto me despacha, y me fui al Sagrario á esperar me dieran
la Comunion ; y á poco rato me quedé en una suspension enagenados los
1 sentidos á tiempo, que el mismo Padre , que me havia confesado , vino á
darme la Comunion ; y me halló en la baranda enagenada , y fuera de mi,
aun-
v
49
aunque quiso el Sr. que por ser ya tarde no huviese en el Sagrario mas que
el Padre, y yo, y viendome asi me llamó , y quiso Dios que volviera para
recibirle Sacramentado. Esto fue de grande/ confusion para mi, y quisiera
que la tierra me huviera tragado antes que me huviera visto asi ; pero el Sr.
lo dispuso para bien de aquejila Alma que la queria para si, y que le sirvie
ra con perfeccion.
Yo me vine, y el Padre quedó tan movido que nopodia olvidar las pa
labras que le dixe , aunque fueron sin reflexionarlas, sino las que el Sr. me
puso presentes. No podia sosegar, queria buscarme, y como no me conocia,
ni sabia quien era, no hallaba modo ; mas Dios no lo dexaba sosegar, y asi
preguntando á los Keligiosos llegó al Padre Piña, quehavia sido mi Confe
sor, y havia vuelto á este Convento ; y por las señas que le dio , le dixo :
bien sé quien es, que yo la governé el tiempo que estube aqui, aunque ya
tiene otro Confesor ; y entonces con grande empeño le dixo, que havia de
procurar que volviera otra vez á verlo , que le importaba mucho. Con este
motivo vino el PadrePma,» instarme quefuera,y yo que estaba ya movida
del Sr. fui gustosa , y lo halle transformado en un Angel : derramando la
grimas, que se conocia salian de lo intimo de su corazon, de dolor, y senti
miento, de no haverse empleado siempre en 3mar, y servir al Sr. como por
tu Estado tenia obligacion : con firmes propositos de emplearse en adelante
.en servirle, y amarle. Y desde aquel instante que Dios lo llamó,correspon-
dió con tantas veras, que comenzó á volar su Alma en el amor a Dios : y
con mucha humildad, y eticada me pidió , que pues Dios se havia valido de
mis palabras para llamarlo, me havia de hacer cargo de su Alm- , ayudan
dole para que siguiera el caminodela perfeccion que Dios-queria de!.
Esto fué para mi de grande confusion,viendola humildad de aquel Sto.
Sacerdote ; que siendo yo tan ignorante, y mal i, y que aun no he comenza
do el camino de la perfeccion , y el exercicio de las virtudes , quisiera el
Maestro,que por su Estado, y letras es , ser instruido de mi. O humildad,
y que efectos tan prodigiosos causas 1 y esto mismo m; confundia mas;pero
al mismo tiempo me movia para ayudarle en lo que pudiera, y el Sr. me ins
pirara , pues para ello me movia el mismo Sr. que lo llamaba á él : y asi
quando tenia lugar procuraba hablarle , y todo era para mayor confusión*
mia: pues con pocas palabras que le decia, prendia el fuego del divino amor
en su corazon de tal modo, que hacia volar su Alma en el camino de la per
feccion. Yo como via lo que iba aprovechando, me movia mas a, alentarlo,
y aunque eran pocas palabras , y llanas, como que el Sr. era quien las decia
por mi, y mel's diclava, venian a su proposito, y se le impresionaban tan-
to,que en poco tiempo llegó a contemplacion : y con gran fervor,y espiritu.
Pasados tres meses lo mudó la Obediencia á ser Prelado ; mas no por
G " eso,
eso, en diez años que vivió despues , dexó de escribirme, y yo quede con
la obligacion de encomendarlo á Dios. Prosiguió siempre bien, y asi juzgo
fué su muerte, pues Dios lo bavia escogido para si. En este tiempo me ator
mentaban mucho los Demonios, rabiosos del bien , y aprovechamiento de
aquella A lma : y alguna s veces me decian : tú estas con mucho cuidado con
él, y mui gustosa, por parecerte que va adelantado; pues sabete, que se ha
relaxado, y lo ha dexado todo, esto aunque no lo creia, me daba gran pe
na, y acudia á la Oracion a clamar a Dios por él : y el Sr. me consolaba, y
descubria la verdad. Yo le daba las gracias por todo llena de confusion,
viendo que en poco tíempo,havia aprovechado mas que yo en muchos años.

CAPITULO XXII.
EN QUE PROSIGUE Lyt HISTORIA DE SU VLD^t : RE-
fiere la Conversion de una Mitger , por haverle el Sr. mantfestadj lo in-
terior de su Conciencia , y mal estado. La guerra , y tormenta que
por esto le dio el Demonio : y como lo tuvo atado con el Cor-
don de San Francisco de Paula.

_J^N una ocasion despues de comulgar, me dixoel Sr. hija, pideme por
un A lma, que esta en mucho rie: go, y esta tan ciega, que no atiende á mis
inspiraciones. Esta noticia fué para mi, una saeta, que me pasó el corazon,
y le dixe al amado de mi A lma : Dueño, y Sr. mio, decidme, qué quereis
que yo haga por ese Alma ? y senti que me decia el Sr. que la busques. Yo
como no sabia quien era , ni donde la havia de buscar, no hacia sino llorar,
y clamar á Dios, me diera á entender, como, ó adonde la havia de buscar.
Y un dia, vi qu? venia una Muger por la calle, y al divisarla senti en el in
terior, qre me decia el Sr. esa es. Con esto me llegué á ella , y con mucho
carinole hablé ; y preguntandole donde iba, reconoci en su semblante se
havia ímmutado : y entonces el Sr. me puso presente lo que pasaba en su
interior, y asi sin detenerme, ni reflexionar mas , le dixe : bien sé a donde
va usted, y tambien sé, que sino se aparta del peligro en que esta, y atien
de a las inspiraciones que Dios interiormente 1: da, y a los remordimientos
de su conciencia, esperirr.entará un gran eastigo,pues tiehe a Dios mui eno
jado : aunque como es tzn misericordioso , y demmó su sangre porque esa
Alma no se perdiera , luego que de veras se convierta á Dios , la recibirá
amoroso ; y asi no resista mas á las divinas inspiraciones.
Al oir estas palabras, viendo le havia leido todo su interior, hecha una
Magdalena, desecha en lagrimas se convirtió á Dios, quitando enteramente
la ocasion , y peligro en que estaba . Y yo, no cesaba de clamar á Dio? por
esta Alma, para que perseverara en el bien, que por la gran misericordia de
Dios
5t
. Dios havia comenzado. Y el Demonio al mismo tiempo ravioso me ator
mentaba, y me decia, tu lo pagarás, y de ti nos hemos de vengar : pues sien
tes tanfo que á tu Confesor lo muden , quanto cumpla lo han de mudar , y
luego nos vengaremos de ti. Mas yo por esto no me inquietaba , pues tenia
grande confianza en el Sr. me lo havia de dexar pira consuelo de mi Alma,
y para que m: ayudara a caminar por el camino de la perfeccion : aunque
el Demonio como conocia lo que para esto me importaba , armara los enre
dos que quisiera : como dehecho ponia quanto podia para ello, y asi me de-„,
cian qu.indo llegó el tiempo que cumplia , que sin duda lo mudaban.
Yo clamaba a. Dios , porque conocia la grande falta que me haria; pero
siempre pedia si era del agrado del Sr. porque asi me lo havia mandado mi
Padre ; y aunque estaba conforme, y resignada en el Sr. como miserable lo
sentia, pues ya havia esperimentado lo que me havia sucedido el tiempo que
estube sin Director, con quien consultar las dudas, y aflicciones de mi inte
rior. Y hallandome en esta tribulacion clamaba al Sr. dispusiera lo que fue
se mas de su agrado, pues sabia bien la falta que me hacia : y en esta Ora
cion senti en el interior que me decia el Sr. hija, no te aflijas , que no te lo
he quitado. Yo quede con gran confusion por no entender lo que me decia
el Sr. pues lo que yo queria era,que me dixera claro no me lo quitaria; mas
porque m: lo ha mandado la Obediencia, no pregunte nada mas que lo que
el Sr. quisiere decirme, entiendalo, ó no lo entienda, me quedé con mi con
fusion. Y un dia despues de comulgar, me dixo el Sr. hija, no tengas duda,
que no te lo quito : para tu Padre lo he destinado , y ru me !o na; de vol
ver : en esro entendi me decia el Sr. le ayuiara , para que siguiera el ca
mino de la perfeccion.
E.i esta ocasion tuve un rapto, y en él me parecía que via al Señor mui
amoroso, y queje decia a mi Alma: hija, descansa en mis brazos,co;ro que
eres mi Esposa, que yo en mis Esposas tengo mi descanso : lo que gozó mi
Alma en esta ocasion, no lo puedo explicar, solo digo, que quedo t: n agra
decida á Dios por este favor , que andaba despues cono fuera de mi , con
unas ansias mui fuertes; pero dulces,y suaves, de emplearme toda en Dios,
sin atender a otra cosa : con una confusion mui grande, viendo lo mal que
correspondo á lo mucho que a este Sr. debo. Aqui comenzó el Demonio á
hacerme fuerte guerra diciendome : y i se ha hecho tu-gusto ,.y ahora hare
yo el mio, vengandome de ti, tu lo has de pagar, tu has alcanzado , que ese
se quede aqui; pero tu no sabes, que ha sido para tu perdicion , y la suya;
p :ro ya lo esperi mentaras. Otras veces me decia : quién te ha engiñado pa
ra que te hagas cargo de otras Almas , siendo tú, una Mugercilla ruin , y
fljea ? no vés , que tendras mas cargo ? sino puedes d.;r quenta de la tuya,
5*
Yo procuraba r.o hacer caso, y le decia : vete de aqui enemigo, y dexa-
me, que yo no confio en mis fuerzas, ni la ayuda sola de mi Confesor ; sino
en la misericordia grande de Dios, y en la asistencia de su ayuda, y divina
gracia ; y con ella te venceremos para mayor confusion tuya. Esto sentia
mucho, y se vengaba en castigarme. En una ocasion estaba tan ravioso por
que havia ido á dar quenta de mi interior, que esto lo siente mucho, pues
no quiere , que las Almas manifiesten con sencillez, y pureza de intencion
todo lo que pasa por su interior a su Confesor, porque no puede él armar
los bzos,engaños,y enredos que pretede,é intenta persuadiendolas con titu
lo de humildad, que es mejor callar. Y aquella mañana me amenazo dicien.
dome : que si manifestaba lo que pasaba ^ me havia de quebrar las piernas
para que no volviera mas ; y para que esperi mentes nuestro poder, prepa
rate para padecer sino haces lo que te decimos. Y diciendo esto, descarga
ban su ira con fuertes golpes sobre esta miserable pecadora , hasta que me
dexaban rendida,y sin fuerzas : y viendo que no podia defenderme de ellos,
clamaba á Dios ; y de repente se me vino al pensamiento atarlo, pues sino,
segun estaba enfurecido, me parecia, no havia de salir viva de sus garras; y
con grande animo, y confianza en el Sr. me quité el Cordon de mi Padre S.
Francisco de Paula, y lo até, de suerte, que en aquella noche no me casti
gó mas ; pero atemorizaban los aullidos que daba, y me decia : tu me lo pa
garás embustera, enemiga mia. A otro dia, no pudiendolo ya sufrir, y por
que no lo oyeran, lo desaté; y despues quando me amenaza» le digo: turne
castigarás, pero yo te ataré con el Cordon de mi Padre Paula , que me dio
mi Confesor : esto lo siente mu.ho , y me dice : embustera no me ator
mentes mas.
CAPITULO XXIII.
JEN QUE DICE , COMO EL SEúOR LE DIO ALGUNOS
avisos para que su Confesor siguiera el camino de la perfeccion „ y el
íuen efecto que causaron en su ¿4!ma. Excita a que sigan t odos el ct-
minó de la virtud', y de la Oracion : dice quan dulce , y suave es
el Sr* con los que lo siguen ; y qua no es áspero ,, y difi
cultoso como el Demonio lo figura.

J J AVIEMDOME Dios hecho el beneficio de dexarme á mi Confe


so^ agradecida á este favor, le decia : Esposo, Dueño, y Sr. mio,decidme,
qué quereis que haga, para corresponder á este beneficio ? y me respondió
el Sr. lo que quiero es,que me sirvas, y ames como fiel Esposa; porque yo
con mis Esposas tengo mis delicias : y que á tu Confesor le ayudes , para
que me sirva, y ame como yo quiero: y para que lo ponga por obra le dirás
lo que yo te inspirare á su tiempo, pues ya conviene , que se dedique toJo
53
¿ mi, y comienze a plantar virtudes en su Alma. Yo deseaba por una parte
dar este aviso á mi Padre, y por otra me llenaba de confusion, y de temor;
pero el Sr. me lo mandó segunda. vez: y á la primera que fui a confesar, me
manifestó el Sr. lo que le navia de decir ; y yo aunque llena de confusion,
le dixe , lo que el Señor me havia manifestado.
Este aviso, fué una saeta, que le pasó el corazon, como que eran pala
bras del mismo Sr. con que lo llamaba para si. En esto no puedo declarar
me mas, solo digo , que aunque su llamamiento ha sido de gran confusion
para mi, tambien lo ha sido de summo gozo, y alegria ; y aunque tan mise
rable doi muchas gracias al Sr. porque le ha hecho este favor. Y un dia,
que estaba dandoselas llena de gozo, y derramando lagrimas de placer, me
dixo el Sr. cuida de tu Padre, y arrimalo a. mi. Yo no entendi bien esto, y
deseaba saber lo que el Sr. queria decirme, y me dixo el Sr. no te acuerdas,
que me dixiste , que deseabas ver á tu Padre abrasado en mi amor ? y me
ofreciste, que le ayudarias si te lo concedia ? pues ahora ayudalo» Yo llena
de confusion dixe al Sr. Dueño, y Sr mio? aunque soi polvo, y ceniza , y
tan inutil para todo, asistida de vuestra divina gracia, haré lo que Vos me
inspirareis para ayudarle, y que su corazon se abrase en vuestro amor. Es
te deseo, que todos amen, y sirvan á Dios, ha fixado elSr» fuertemente en
mi corazon : y asi siempre que me da a, entender que lo va acercando á si, es
para mi Alma de gran consuelo; y quandolo veo deseoso de aprovechar en
el camino de la perfeccion, y de amar mucho á Dios , se deleyta mi Alma
en eLSr. y de nuevo le doi gracias. Bendito sea su amor , que tanto cuida
do tiene con Ls Almas , que desean servirle»
O Señor, y Dueño de mi Alma 1 quién pudiera ensanchar su corazon,
para daros dignas alabanzas I mas ya Dios , y Sr. mio, que en esta vida no
puedo darlas como debo, espero en vuestra infinita misericordia darosla»
en la Gloria. O Dios, y Sr, mio 1 ó si todos conocieran quan dulce, y suave
sois para las Almas, que desean serviros, y agradaros ! cómo todas empreña
derianel camino de la Virtud, y de la Oracion, pues es un camino espacio
so, gustoso, y deleytable i no como el Demonio para que no lo sigamos, y
caminemos por él, lo figura aspero, trabajoso, lle«adeccHTgoja,yámargura,
desapacible, y sin consuelo. Asi lo juzgan los del Mundo engañados del
Demonio , y asi se lo propone para que no lo emprendan. P^ro es engaño
como lo dirán las Almas esperimentadas , que hu vieren caminado bien por
él : digo bien, porque las que no caminan como deben , sienten el peso deL
trabajo, y no sienten, ni gustan la suavidad interior, conque el Sr. miseri
cordioso lo allana, y endulza todo ; pero las Almas, que de veras, y como
deben lo siguen, lo hallan todo lleno de dulzura, y suavidad, mui espacio
so, y dekytabL: i es verdad, que es estrecho i es verdad, quee> de morti-
S4
ficacion, y de padecer ; pero es estrecho para la carne, y los sentidos,y para
los que quieren vivir segun su carne, y sus sentidos; sin sujetarla, ni mor
tificarlos, siguiendo en todo el curso de su apetito , y de sus desordenadas
pasiones.
Para estos es estrecho, es aspero, y trabajoso, porque les quita, y mor
tifica su gusto, no dexandoles seguir los apetitos brutales de su carne, que
es lo que ellos quieren , pero para los que quieren vivir como racionales se
gun el espiritu, es ancho, delicioso, y gustoso: pues en él hallan toda la dul
zura^ suavidad que pueden desear : no como la carne, y sentidos del cuer
po en sus desordenados apetitos, mezclada d: amargura ; y ¿i padecen mor
tificando su carne, y sus sentidos, negandoles su gusto en lo sensible,en es*
misma mortificacion hallan la mayor dalzura , y gusto en su interior : pues
el Sr. misericordioso, por un gusto sensible que renuncian por su amor, les
da ciento en lo espiritual , y en lo interior , yde superior clase, y excelen
cia : y asi sienten mas gozo , y complacencia en su interior , en esa misma
mortificacion, que los del Mundo, que no lo siguen» en sus deley tes,y gus
tos sensibles ; mas como no vén, ni sienten la dulzura interior, que el Sr. á
los suyos comunica n porque éste es un Mana escondido para los del Mun
do, y solo manifiesto a los que de veras sirven al Sr. por eso lo tienen por
aspar©, trabajoso, y Heno de angustia , y amargura ; pero si gustaran quaa
suave es ej Sr. para Jos que le sirven , lo verian dilatado., espacioso, duice,
y deleytable.
Por eso desearia yo, que todos lo siguieran, y verian, con quanto amor
los recibe el Sr. y como los consuela, los alienta, y ayuda en todas sus fati
gas, y aflicciones. PeroSr. y Dueño de mi Alma, Vos que con tanto des
velo nos buscais,no para vuestra utilidad,sino es para nuestro provecho por
el grande amor que nos teneis, haced, que todos conozcamos esta verdad, y
que con una firme resolucion, nos determinemos a seguiros por este seguro
camino , para que asi seais de todos servido , y glorificado.

CAPITULO XXIV.
JSKQZfJB RJSFIJERB COMO POR SUS SUPLICAS, T ORA-
cio/i llamo Dios h un jitma , para que le siguiera por el camino de la
virtud, pon excelente Doctrina para los Confesores , y las
¿limas que lo siguen.

"^/^QI/VIENDQ a lo que iba diciendo, pocos dias antes del llamamien


to de mi Padre , me sucedia siempre que me ponia en la presencia de Dios,
ó en comulgando, acordarme de una Criatura , y sin reflexionar )o que de-
ciarle decia al Sr. yo quisiera, que fuldna,fuera una Santa: mas despues que
55
adverti lo quehavia dicho, le decia al amado de mi Alma : Sr. perdona mi
atrevimiento, que el deseo que tengo , que todas las criaturas se empleen
en tu amor , y se sal ven , no me da lugar á reflexionar lo que digo. Y un
dia, que estaba haciendo al Sr, esta misma peticion, fué con tanto fervor, y
lagrimas, que estaba como fuera de mi ; y sin sabar, ni advertir lo que de
cia, le dixe al Señor : Sr. y amado dueño mio, no me levantaré de.tus pies,
hasta que me concedas lo que te pido ; y sino lo merezco, tu sangre precio
sisima derramada por ella le merece. Estando en esta amorosa recreacion
con mi amado Esposo , me dixo : no llores Esposa mia , que si te dexo sin
responder en tu suplica, es por el gran gusto que me das , viendote llorar
por el bien de las Almas: Yo la lLmaré; perote has de hacer cargo de ayu
darla. No puedo ponderar el gran gozo,y consuelo que sintió mi Alma;pues
me parece que estaba tal entoncesT que si fuera necesario dar la. vida, ó pa
decer todo le que el Sr. quisiera por darle á Dios un Alma, lo haria sin re
parar en nada , y asi como el Sr. me concedió esta , quedo mi corazon por
entonces sosegado, y a ocasiones son tanfuertes estas ansias, que si me fue
ra permitido, saliera por las calles,, y plazas públicas predicando las miseri
cordias, y grandezas de este gran Di«s , y Sr. para que todos le amaran ,. y
ninguno le ofendiera ; y por dar gusto á Dios, y a su Ministro que me, lo
manda para mayor confusion mia , digo , á las Almas que desean servir a
Dios, que no hagan caso de los impedimentos, que el Demonio, el Mundo,
y su Carne les ponen 5: sino es que con un animo valeroso, se determinen á
seguir los pasos de nuestro divino Maestro, y valeroso Capitan, que va de
lante ayudandolas , fundadas en una ñrmisima confianza en su divina bon
dad* que se esmerará en favorecerlas ;. y tengan por cierto v que las sacatá
con bien de todos los peligro?, y lazos, que sus enemigos les pusieren; pues
se desvela en cuidar las Almas, que desean servirle, y seguir sus pasos. Pe-
re, ó Sr. y dueño de mi corazon ! quantas Almas estan detenidas ,. quegte
seguirian con perfeccion^ si ellas se dispusieran , y los Confesores se aplica
ran con zelo á ayudarlas. Pero que hai en esto que llorar!, quién Sr. tuviera
autoridad, y pudiera darles voces,para que conociendo esta verdad, se apli
caran como deben ;. y á las Almas para que lo siguierancon la pureza, y rec
titud que se debe, manifestando con sinceridad, y humildad á su Director
todos los movimientos de su consiencia por malos, y perversos queseaivy
los sentimientos buenos , que en su interior les diere el Sr. y miren no las
coja el Demonio con el lazo de la verguenza : rompanlo, que todo es engaño
suyo, para aprisionarlas; ya que no pueda por el consentimiento, si con es
crupulo lo ocultan por la verguenza : y aunque por nuestra gran miseria ha
yan consentido, confiesenlo con claridad , por sucio , y feo que sea, que el
Confesor no se espantará,, pues es hombre sujeto á las mismas miserias ; y
..... fara
.5*
para resolverse, acuerdense, que Dios lo s abe, y esta mirando ; y que si lo
confiesan con verdadero dolor, y arrepentimiento, no les estorvará parq se
guir su camino ; antes si les podrá ayudar para que lo sigan con mayor fer
vor, y mas fundadas en humildad; y el Confesor,conociendo sus inclinj do
nes, y por donde el Demonio les hace mayor guerra, con su doctrina les da
rá luz para vencerlo, y les ayudará para que las sujeten ; y por eso el De
monio procura,que no se declaren para engmarlas:y asi miren no las coja en
este lazo; sino con humildad,y sumision declarense, y siganla doctrina que
. les diere como si la oyeran al mismo Sr. que toda será para ayudarlas arran
car los vicios,y plantar virtudes,que es á lo que se d :ben aplicar, y desear;
arrancando de su corazon no solo las pasiones viciosas , y malas inclinacio
nes; sino los afectos de tierra, porque estos impiden mu^ho el camino déla
perfeccion, y es gran dolor, que un Alma, á quien Dios nuestro Sr. por su
f .infinita misericordia ha llamado para si, no quite todos los impedimentos
que la detienen, é impiden recibir las grandes misericordias, y divinos favo
res, que el Sr. quiere derramar en ellas. Y asi, sino las quitan, noseque.
xen de sequedades, distracciones, obscuridad, é inquietudes de su interiofi
porque ellas son la causa; pues el Sr. para comunicarse, quiere hallar limpio
el corazon, y mientras no lo este, no recibirán los consuelos, y gustos inte.
i ñores, que el Sr. da á las que Je son fieles, y corresponden á bus divinas ins
piraciones, que estas gustan toda la suavidad, y dulzura interior de este ca
mino ; y asi alientenseá seguirlo con perfeccion , y verán quan suave, y
dulce es el Sr. con ellas : entonces con la luz, que les comunicara en la Ora
cion, conocerán sus grandes misericordias en haverlas llamado , y esperado
con tanto amor , y paciencia , á que ellas se determinasen á seguirle. Ben
dito sea su amor,
C AMTULO XXV.
TBT? QUE HICE Lsl GRANDE GUERRA QUE LE HA.
. eian ¿os enemigos con fuertes tentaciones , lo mucho que le atormenta
ban. U.tta vision que tuvo en un ripto, lo que el Sr, la favoreció en ¿I, y
quanio importa el retiro^ soledad en. quanto se pueda para traer
- . . limpia la conciencia, y recibirfavores del Señor.

(^yOMO iba diciendo , era mucha la guerra , que el Demonio me hacia


siempre que el Sr. me hacia el favor de llamar por mis suplicas algun Alma,
para que .siguiera el camino de la Oracion , y perfeccion ; pero yo lo daba
todo por bien empleado, porque el Sr. fuera servido, y amado de ellas ; y
por su bien espiritual, y especialmente estaba mas gustosa , y agradecida a
Dios por el llamamiento de mi Padre,pues además de su bien espiritual, re.
vsifttáta en mi provecho, y en alivio de mis mucho» trabajos. Bendita sea por
todo |u infinita misericordia. Y
57
r • 'Y asi aunque el .l>emonio me decia , qué has conseguido con eso ? no
te estuviera mejor, que se huviera ido, y salieras de ese cuidado, y de las
otras Almas, que te haces cargo , y asi tuvieras mas lugar para la Oracion,
mortificacion, y demás exercicios para la tuya ? qué negocias con cuidar de
ellas, y que la tuya se pierda ? por qué si ellas no corresponden , y se pier
den, tú has de dar quenta de ellas ? Estas proposiciones, y otras como su
yas me decia. No puedo ponderar la afliccion de mi corazon : por una par
te sentia si seria asi, y se perderian, y el cargo que el Sr. me haria, y si yo
pondria todo mi cuidado en mi, pues tenia mas necesidad que todas : por
otra parte sentia, si pudiendo ayudarlas las dexaba, y por eso se relaxaban,
y perdian, y se las llevaba el Demonio ; y que el Sr. me castigaria porque
no las ayudaba como me lo havia encargado: y asi estaba en un mar de con
fusiones, y dudas, lloraba sin consuelo,y le decia al Sr. Dueño de mi Alma,
y Sr. mio, dadme luz, para que en todo haga lo que mas sea de tu divino
agrado, y fortaleza para resistir estos combates del enemigo , que yo con
fio en tu misericordia , que pues lo hago por darte gusto, no se perdera mi
Alma por eso ; y que Vos Señor , los ayudaréis , para que perseveren en
el bien comenzado. . ; _ :
Y siempre que clamaba al Sr. en la Oraciou, me consolaba , y salia con
quietud, y so;iego en mi interior. En uno de .estos dias tuve un rapto, y se
me representó el Sr. con la Cruz á cuestas todo llagado, y lleno de sangre,
y me dixo : hija mia, por tu amor estoi asi ; no es mucho, que tu padezcas
lo que yo les pe .m to á esos enemigos , pues á mis Esposas las quiero mui
semejantes a mi, y por eso dispongo que me imiten, y sigan por el camino
dela Cruz ; con esto quedé fortalecida , para padecer nuevamente por mi
amaio Dueño. Este rapto me parece duraria co no hora y media, y fué en
ocasion que los enemigos me havian castigado con su acostumbrada cruel
dad, me ligaron con un cordel de pies, y manos, y despues me azotaron con
garfios de hierro, y ultimamente, ya que el cuerpo estaba bien llagado, me
azotaron con unos hacecillos espinosos.
Quedé tan falta de fuerzas, que si el Sr. no me huviera fortalecido, me
parece huviera e; pirado : y viendome asi, como miserable , le di las quexas
al Sr. diciendo, que ya no podia aguantar á los enemigos , aunque en lo in
terior de mi Alma sentia, que la Fé me dictaba que el Sr. siempre me esta
ba asistiendo. Con estas quexas que le daba a mi amado Dueño, se enter
neció mi Espiritu , y me quedé en el dicho rapto : despues que volvi del,
me hallaba como fuera de mi, y andanco en Casa deseaba sin cesar salir por
las calles publicas á mover, y persuadir a todas las Criaturas, que me ayur
djraná alabar, y amar á Dios por sns infinitas misericordias, toda desecha
en lagrimas dulces de agradecimiento, y amor : y despues que se aquietó mi
H cora-
5*
corazon, redan lot enemigos comohá hacer concilio, y decian : si á esta no
le quitamos la vida, no conseguiremos nada,porque ella ha de ir engañando
las otras Almas. Esto era para mi una confusion grande , porque veia mis
muchas ingratitudes, y lo mucho que a Dios debo; y asi lo que juzgaba, y
temia , era que con mi mal exemplo muchas quizas se escandalizarian , y
perderian.
De nuevo me volvian á castigar con crueles martyrios , me daban hu
mazos, me echaban a la garganta un cordel, y dos de ellos tiraban cada qual
por su lado, como que querian ahogarme; y en el interior con fuertes ten
taciones, de modo, que en esta ocasion llegando á comulgar llena de congo
jas, porque el Demonio me argüia, que todo lo que en mi vida havia hecho
era perdido, y que ya estaba condenada r queria llegar á comulgar por no
faltar á la Obediencia, y me detenia la batalla del interior, discurriendo, y
temiendo si seria asi , y si seria mejor dexar la comunion por no comulgar
mal ; pero la Fé, y el deseo que tengo siempre de obedecer , venció , y asi
avivando la Fé , mui confiada en el Sr. recibi á mi Sr. Sacramentado : y á
poco de haver comulgado, aunque llena de temor, y amor , me embargó el
Sr. las potencias , y me pareció que me havia sacado el corazon, y llevado-
*elo consigo. En esta ocasion , me decia mi amado Esposo : ya estas en mi
pecho amada mia, desc.insa en mi, que soi ei descanso de las Almas que de
sean amarme. Cada palabra de mi amado Esposo, era una saeta, que me pa
saba el corazón, y quando volvi del rapto eran tantos los ardores que en él
sentia, y las ansias por morirme T que aunque le tengo tanto apego al pade
cer, hacia consideraciones , y no podia sujetar las ansias de vér a Dios.
Este dia, fué todo de encendimientos , que me tuvieron casi sin senti
do; mas como el Sr. quiere, al mis no tiempo que favorece mi Alma, exer-
citarla en padecer ; dispuso en este tiempo , que no solo fuera por los ene
migos, sino es por las Criaturas de acá ; de modo, que parecia que todas se
conjuraban contra mi, y asi por todas partes llovian sobre mi las desazones,
y yo como miserable, viendome cercada por todas partes me afligia , y cla
maba al Sr. para alentarme, pues en estas ocasiones para que padezca se
oculta, y parece que me dexa sola ; aunque en estas aflicciones tuve el con
suelo , que me concedió mi Confesor lo que yo mucho havia deseado , que
fué guardar encierro , y retiro de las criaturas.
Esta licencia fué para mi de gran consuelo, porque lo deseaba mi Alma
con grandes ansias, para quedarme mas á solas con mi amado, y gozar mas
de lleno su amabiiisima presencia, y asi fué : pues en esta soledad, y retiro
de las criaturas esperimentaba en mi interior una paz, y sosiego grande , y
muchos favores del Sr. que parece quando estoi sola, y retirada de las cria-
turas, quiere el Sr. hacerme compañia , y asi no ceso de darle gracias , por
este
59
este grande beneficio. Bendita sea su infinita misericordia, que asi favorece
á esta indigna esclava suya. Mas no por eso dexaba el enemigo de hacerme
guerra diciendome : con tiempo te has retirado de las criaturas , todavia te
queda mucho de vida, ese recogimiento no lo has de poder guardar, porque
estas enferma, y necesitas quien te asista, y si te retiras, se retirarán de ti,
y entonces, que has de hacer sola ? para servir á Dios, no es necesario tanto
retiro, el trato de las criaturas te es conveniente , para que con tus buenos
consejos las indines á servir á Dios. Esta , y otras proposiciones me hacia
para sacarme de mi retiro; mas yo no hacia caso, porque conocia en mi inte
rior mucha mejoria , y asi cada dia tenia mas amor al recogimiento, y daba
gracias ñ Dios porque ha via movido á mi Confesor para q me lo concediera.
0 1 si conocieran las Almas , quanto les importa el retiro de las criatu
ras, y de los negocios del mundo , como procurarian retirarse todas 1 pues
en la soledad , y retiro es donde Dios de ordinario se comunica : pues aun
que el principal es el interior, para conseguir este, y el desp go del corazon
de.toda, importa mucho el esterior : verdad es, que no es para todos, pues
los que por su Estado , estan obligados al trato de las criaturas, y negocios
del mundo les precisa : mas bien pueden retirarse de mucho superfino, y si
de esto, que no es preciso se retiran, experimentarán los grandes bienes,que
á sus Almas l :s trae este retiro: pues además, que la conciencia esta mas
limpia, porque en el trato , y comercio del mundo, y de las criaturas, por
lo menos se pega mucha roña al Alma, se hallarán con mas facilidad para la
Oracion,y con mas recogimiento en élla, por las menos especies que havrán
entrado por las puertas de los sentidos, que estas inquietan mucho en la
Oracion , y se hallarán mas dispuestos para recibir, y atender á las visitas
interiores que Dios h¿ce al AJraa ; y asimismo estarán mas atentas para oir
las voces,que sin ruido de palabras con un maravilloso modo les habla Dios,
en que les dá claramente á conocer su divina voluntad , y lo que de ellas
quiere, asi en lo que deben quitar que le desagrada, y á ellas impide su apro
vechamiento, como en lo que les combiene hacer pira el: y en fin, en el re
tiro, es donde Dios se comunica, y nos comunica sus divinos favores,

CAPITULO XXVI.
JSK QUE REFIERE LO MUCHO QUE HACIA EL Z>E-
minio para, sacarla de su retino*, los castigos que le daba, porque supli
caba al Sr. por el bien de las Almas : y como para que Jos svfrieray
y llevhra con gusto , le poma el Sr. presente lo mucho que
havia padecido por ellas., ,. ,.¡ ,,

MO iba diciendo, viendo el Demonio .que 00 sacaba fruto dejas es-


pe-
6o
pecies que me proponia para sacarme del retiro en que Dios me havia pues
to, se enfurecia mas contra mi, y me castigaba con crueles tormentos, hasta
que me dexaba sin aliento; mas aunque sentia el padecer en el cuerpo,lo que
mas me afligia mi corazon en este tiempo , era la memoria de las muchas
ofensas que via se hacian á Dios, y que no podia remediarlas, porque el De
monio los tenia ciegos,para que se precipitaran sin vér el peligro de perder
se, y me decia, que en esto qu: mas sentia se vengaria de mi» O si abrie
ran los ojos , como se enmendarian I ya que no lo hicieran por el amor de
Dios , por su propia utilidad , y provecho;
Esta rabia contra mi, crece siempre que por mi consejo, y suplica alSr.
se dispone algun Alma a. seguir el camino de la Oracion,pues desconfia mu
cho poderla engañar con sus embustes si persevera ; pero con especialidad
se enfurecia mas conmigo, desde que Dios llamo á mi Confesor, y siempre
que con mis suplicas á Dios, se mueve á hacer alguna buena obra, se enfu
rece mas contra mi , y me castiga diciendome, que yo lo he de pagar ; mas
yo lo llevo gustosa viendo lo que va aprovechando su Alma : y el Sr. me
pone presente para que yo reciba este padecer con gusto, que su Magestad
por la mia, y la de todos, fué mas¡rigorosamente castigado; y con esta con
sideracion, no solo lo llevo gustosa , sino que me deshago en lagrimas de
agradecimiento, y amor, y procuro ayudarle quanto puedo, aunque sé, que
despues lo he de pagar, acordandome tambien, que el Sr. quando me entre
gué á su gobierno, me dixo: ya tienes Padre; pero mira, queme lo has de
r volver mejorado. Estoes siempre p:¡ra mi de grande confusion, consideran
dome toda llena de Litas, y sin ningunos méritos; pero me valgo de los de
nuestro Señor Jesu-Christo , y de su Santisima Madre, confiada que su
pliran con sus meritos infinitos lo que a mi me falta»

CAPITULO XXVIL
EN QUE DICE , UNA GRAVE ENFERMEDAD QUE
padeció , la mucha guerra que le daban los enemigas con fuertes tenta
ciones : las desolaciones interiores que sentia, y dos especiales
favores que le /tizo el Sr. para consolarla,

este tiempo , quisó el Sr. regalarme con una grave enfermedad de


fuertes Calenturas, y muchos dolores, padecia sin ningun alivio, porque la
enfermedad no daba treguas, de suerte, que havia dias, que me faltaban las
fuerzas corporales ; pero en lo interior lo llebava gustosa por mi Crucifica
do Sr. y lo que mas me aliviaba era la memoria de la muerte, juzgando qi'e
ya el Sr. por su grande misericordia, queria sacarme de esta vida, para qi e
lo viera en su gloria» Mas lo que siento es, que se pasa el tiempo en alegrc-
oes,
OI
nes, y no se llega la hora. Sé iba agravando la enfermedad, y con ella, para
mayor padecer, se me ocultaba el Sr. padecia grandes desolasiones, desam
paros de Dios, y fuertes tentaciones del Demonio,que me atormentaba con
la memoria de mis muchos pecados, y poca penitencia, con los favores que
debia á Dios, y lo mal que los havia correspondido, y me decia : ya tu no
tienes remedio , para ti no hat misericordia , pues has abusado de ella , no
aprovechando bien el tiempo que Dios te ha dado. Yo procuraba como po
dia acogerme á la gran misericordia del Sr. y confiar en ella.
Y al mismo tiempo que estaba en esta batalla , que para mi era cruel,
pues solo representarseme ,. y considerar, que podia perder á Dios , como
justamente por mi&ingratitudes, y culpas lo tengo merecido, era el marty-
rio , y tormento mas terrible que me podian dar : mas no se contentaban
.con esto, sino es que estando en esta afliccion , venia otro, y me decia : no
tienes que temer^ descuida , que aunque vivas muchos años , yá has hecho
bastante penitencia; y por lo enferma que estas no tienes yá obligacion de
mortificarte para. ir ai Cielo , bastante has hecho.
Esta tentacion como es tan clara , y via que era mentira lo que me de
cian, no me afligia tanto : mas como estaba en tanta obscuridad, y angustia,
todo me daba tormento. Asi estaba en un mar de fatigas , y angustias, sin
dexar de luchar con los enemigos ; pero el Sr. como es tan misericordioso,
viendome como anegada en tan confusas olas r quiso consolarme con un far
vormui grande , pues en un Viernes de esta enfermedad , estando en esta
batalla, tuve una. suspension, y me parecia,, que el Sr. para favorecerme me
renobava las llagas, y quando volvi en mir sentia vehementes dolores,y tan
fuertes que por instantes me desmayaba : mas aunque estos dolores eran
tan fuertes, eran de grande gozo para mi Alma, y los estimaba como favor
.muiesp;ciai que debia á Dios; y con esta consideracion, y conocimiento se
encendia mas mi corazon en el amor á Dios , y deseo de padecer:: y asimis
mo el deseo.de recibirle Sacramentado era tan fuerte, que parecia no tenia
fuerzas para. resistirlo, los dias , y las horas se me hacian siglos» clamando
sin cesar al Sr. los moviera para que lo dispusieran r y dieran este alivio á
mi Alma :. y mi amado Esposo ,, que me. daba tan fuertes ansias, los. movió
para que lo dispusieran el dia de la Purificacion desu Santisima Madre,, ¡y
la noche antesv que fué quando lc¿mandó mi Confesor; se me hizautv siglo»
sin dormir, ni sosegar, pues solo acordarme que lo havia de recibir, y tener
á la mañana Sacramentado* en.mi pechor mesacaba de mi,, y solo sentia lo
que se dilataba. • " •• iU . ',' ' ¡ ,( . .. . . la
Asi pasé la noche» con fuertes ansias, y deseos : llegó la hora tan desea
da para mi Alma de recibirie Sacramentado; mas. el goza que sintió mi co
razon coa su. adorable presencia „ yo no lo pueda explicar, solo' digo , que
. j que-
6i
quedó mi Alma en una dulce quietud , y sosiego como descansando en su
amado, con una suavidad tan dulce que perdi los sentidos , y ms arrebato
el Sr el Espiritu: y en este rapto me parecia que via á la Santisima Virgen
con el Niño en sus brazos. Esta vision medexó tan embelesada, que todo
el dia estuve como fuera de mi, y tan embriagada, que no sabia que hacer,
ni que decir, ni con que pagar tan excesiba fineza , y tan repetidos favores
como recibo del Sr. no obstante mi mala correspondencia ; pero como el Sr.
es tan misericordioso, sin mirarme á mi, obra siempre cono quien es, mo
vido de su infinito amor, y caridad, y del gran deseo que tiene de comuni
carse, y hacer bien á las Aimis. Bendito , y alabado sea por siempre su
amor.
CAPITULO XXVIII.
BN QUE ni6E COMO KJLVIENnO MUERTO UN COJÜFB-
tor suyo , le aviso el Sr, para que le aplicara lo que padecía en la en
fermedad , y la mucho q ie despues hizo , y padeció hasta que co-
nocii se lo havia llevado el Srr, ¿ descansar , y acaba con una. ''•'.'¡
doctrina muí util , i importante para todos.

\_ OCOS diasantes de mi enfermedad,fui avisada que havia muertouno


de mis Confesores, yo lo senti, porque lo estimaba mucho en el Sr, y agra
decida de lo mucho que havia trabajado en el bien de mi Alma, me recono
cia obligada á hacerle todo el bien que puiiera/para alivio de su Alma , y
asi hice intencion de aplicarle Ja.. Comuniones, y Exercicios que me permi
tiera la Obediencia.; ma&como inmediatamente me acometió la enfermedad
«e suspendió todo; pero el Sr. como es tan amante de las Almas, y ama
mucho, yxuida desús Ministros los Señores Sacerdotes, tuvo cuidado de
avisarme quede pidiera por él, y le aplacara lo que padecia en aquella enfer
medad ; yo asi lo hice, ¿asta que fué Dios servido mejorarme, y luego que
me levanté pedi licencia á mi Director, para aplicarle las Comuniones, y en
trar en Exercicios, para ofrecerlos con la indulgencia que tienen concedida,
y las mortificaciones que en ellos acostumbro para su alivio; y haviendo-
mela concedido, entré en ellos, y llegando el primer Viernes , que pjra mi
fué dia de juicio, pues el Demonio rabioso, me atormentaba con representa
ciones de Infierno, de modo, que me hacia visibles unas llamas mui obscu
ras^ otras cosas espantosas de aquel tremendo calabozo,y unos monstruos
horrorosos, dando .terribles bramidos, y al mismo tiempo me castigaban en
el cuerpo con indecible crueldad , diciendome : para que comiences á espe-
rimentar algo de lo que para siempre has de pasar., con fuertes tentaciones
de desesperacion : me queria recojer al interior , y no hallaba sosiego , ni
consuelo, porque el Sr. se havia ocultado, de modo, que parecia no le cono-
e-;¡.. * cia,
*3
da, ni tenia sentimiento en lo interior como otras veces , aunque estuviera
en sequedad, porque era tanta la obscuridad, y fatiga interior, que solo me
quedaba la luz de la Fe, aunque en confuso , y mui obscura , y sin aliento
en lo interior para clamar a Dios.
Fué una de las mayores tormentas que he padeeido , pues en nada ha
llaba consuelo; asi estuve padeciendo todo el dia, el cuerpo sin aliento , el
espiritu caido, el corazon en un mar de angustias , y las potencias rendidas
de luchar para defenderme de los enemigos : daba quexas, y acudia al Sr.
como podia, mas el Sr. se hacia sordo, y me dexaba padecer sin alivio, y yo
como me reconocia reo, le decia á mi-amado : Sr. bien veo, que estos tor
mentos, y castigos, justamente los tengo merecidos, por mis grandes ingra
titudes, y culpas ;.pero Sr, yo no puedo vivir sin vuestra amorosisima pre
sencia, Vos sois misericordioso , y perdonais a los pecadores arrepentidos,
pues ya Sr. lo-estoi yos y me enmendare en adelante. Y aquella noche es
tando en Oracion clamando a mi dulce Dueño como podia, porque no esta
ba para otra cosa, se digno su piedad de consolarme con su amorosa presen
cia, y me dixo : consuelate, que ya soi servido de llevarme á descansar el
Alma de tu Confesor , por quien me has pedido , aplicale la Comunion de
mañana , para que salga de las penas del Purgatorio, y vaya á descansar a,
mi gloria: asi lo hice, y salió aquella dichosa Alma á gozar para siempre las
eternas delicias , y mi corazon con esta consideracion piadosa quedo des.-
eansando , de modo , que me parecia no havia padeeido nada.-
Segui mis Exercicios mui gustosa, pues aunque no me faltaba padecer,
era gozando al m>>mo tiempo* porque mi amado Dueño se comunicaba á mL
Alma con mucha dulzura , y suavidad , y la dexaba tan llena de su amorT
que sino me sujetara hiciera locuras de amor, pues me daban grandes impe
tus de salir por las calles, y plazas á buscar Almas que me ayudaran á amar,
a Dios ; los sentidos estaban como enagenados, las potencias embriagadas
en el amor de mi Sr. sin poder apartarlas de su amable presencia con un
aborrecimiento grande á toda especie de culpa, y á todas las cosas del mun
do, porque tenia un conocimiento mui claro de la malicia , y fealdad de la-
culpa, y de lo nada, vil, y despreciables que son todas las cosas del mundo;
un amor grande a la soledad para gozar mas-de mi amado,sin que meestor-
varaiii ó impidieran las criaturas, un amor grande á la mortificacion, y pe
nitencia, con grandes deseos de padecer, para corresponder en algo á lo mu
cho que a Dios debo-: daba muchas gracias al Sr. porque havia inspirado á
mi Director me concediera licencia para mantenerme en el retiro,y soledad.
Sali de mis Exercicios mui gustosa, aunque falta de fuerzas por no ha-
ver dormido* ni tomado alimento en los diez dias , y por la sangre que ha
via derramado con La diciplina; porque estaba tan embriagada en la presen
cia
<54
cia de mi amado Dueño, que nada de esto sentia, ni me acordaba de comer,
ni de dormir, ni de si tenia cuerpo ; mas despues que senti la falta de fuer
zas quando sali de los Exercicios, comia, y dormia , aunque poco , porque
con la Comunion me fortalecia , y cobrava fuerzas. Bendito sea su amor,
que con tanta misericordia mira á esta esclava suya.
Llegó el Miercoles de Ceniza , y comenzó de nuevo el padecer , pues
siempre las Quaresmas padezco mas , y el dolor que siento los Viernes en
el ojo, que parece tengo clavada en el una espina continua desde el primer
dia de Quaresma , y los Viernes me llora sangre de la fuerza del dolor, los
dolores de pies, manos , y costado son vehementes , especialmente en los
pies, que no me dexa andar sino con gran trabajo ; un iolor^rande, y con
tinuo de estomago, que solo en comulgando se alivia como dos horas : los
huesos parece los tengo desencaxados ; toda yo soi una miseria , y un vivo
desengaño de le que soi, y asi digo á mi cuerpo : mira infame, para ofender
h tu Criador , y á tu bienhechor tienes fuerzas ? y para darle alguna satis
faccion de tus culpas, é ingratitudes te faltan ? pues justo es que padezcas.
Y con estas consideraciones me aliento, y sigo la Quaresma padeciendo mui
gustosa, porque deseo con grandes ansias acompañar, é imitar en algo á mi
Crucificado Sr. y como es tan piadoso, y conoce bien mi miseria, aunque me
dexa padecer, regala al mismo tiempo mucho mi Alma , especialmente en
comulgando, que por aquel tiempo me roba las potencias, y el corazon que
da fortalecido, y embriagado en su amor, con mas ansias de padecer,de mo
do, que parece me veo toda renovada en lo interior. Bendito seas, amabili
simo dueño mio, que tan amante eres de las Alm is,y si con las que tan mal
te han correspondido como yo , eres tan misericordioso , qué será con las
que de veras te corresponden, y sirven fielmente ? por eso quisiera yo, que
todas se emplearan en servirte con fidelidad , para que esperimentaran tus
amorosas finezas, y si quieren disponerse para recibirlas , y aprovechar en
el camino de la virtud , lo primero que han de hacer es negarse asimismas,
renunciando en todo su voluntad, poniendola en la de Dios , sujetando los
movimientos de el amor propio, y negandose á las razones que para seguir,
y hacer su propia voluntad les sugiere , y propone, sujetando sus pasiones,
y el desordenado apetito : esta mortificacion , y negacion de todo para la
carne, es la mas fuerte , y la que mas siente ; pero para el Alma es la mas
Util, y provechosa, y para hacerlo con mas facüidad,importa mucho negar
se del mismo modo á todas las cosas de la tierra , y mortificar en todo los
Sentidos , que son las puertas por donde entran las especies que incitan las
pasiones, mueven el apetito desordenado , y avivan el amor propio, que es
Ib que nos hace toda la guerra , y contradiccion, para que no nos sujetemos
del to.k> a la voluntad de Dios , en todo lo que disponga sea dulce , .ó sai
amar-
66
amargo : y sino estan asi co i esta santa indiferencia con sosiego, y quietud
en su interior, en todo lo que acaeciere, no se han negado perfectamente ; , y
asi deben trabajar para vencerse, y ne iarse en toio,por los medios que de-
xo dichos , ó por los que Dios les inspirare, y apruebe su Confesor ; pues
hai Almas, que les parece que se han negado , porque en el tiempo en que
Dios las regala en la Oracion , con la dulzura , y suavidad que sienten, se
ofrecen a padecer, y lhvar por Dios quanto les quisiere inviar ; pero pres
to se conoce que no es asi, y que en la realidad no se han negado , pues en
ofreciendose alguna cosa contraria a su voluntad, aunque sea mui ligera se
inquietan, turban, y pierden la paz interior , y toda la facilidad que antes
hallaban en dificultad, y repugnancia se convierte : no digo, que no se han
de sentir unos primeros movimientos, que sin advertencia se levantan en la
parte inferior , que estos son de nuestra carne enferma, y viciada, y de es
tos pocas Almas se libran sino es por especial favor de Dios, pues el estar
siempre en una paz , y sosiego sin la menor mutacion , es privilegio de la
Bienaventuranza.
De lo que hablo , y en lo que se conoce que no se han vencido, es, en
una turbacion que impide para todo , revolviendo, y mas revolviendo los
motivos pira sentir mas , y estos aunque solo sean imaginarios , y todo es
por no ren iir su voluntad a la de Dios en aquello adverso, y contrario que
les invia. Ni tan poco digo, que no hayan de sentir dificultades, repugnan
cias,, y trabjjo para vencerse, que esto aun las Almas aprovechadas lo sien
ten, especialmente quando Dios las dexa un poco, y se oculta para probar
su fidelidad , y aumentarles el merito , sino obstante las con-radicciones
que sienten , perseveran constantes en sus Exercicios , y en vencerlas. Y
asimismo para radicarias en la humildad , y en su propio conocimiento :
que como he dicho, este ha de ser siempre el fundamento, y la virtud que
ha de acompañar á todas : y como esta virtud de la humildad es tan impor
tante, las dexa Dios un poco , y no es menester mas, para que se conozcan
bien , y conozcm lo que de suyo tienen , que son imperfecciones, faltas,
vicios , y nada si Dios las dexa.
Y á algunas para fundarlas bien , y radicarias en esta verdad, las dexa
asi mucho tiempo, y aun toda la vida si les es conveniente, para asegurarlas
con este lastre : y asi si estos movimientos , y los demas que he dicho no
son voluntarios,no se aflijan, ni turben, sino perseveren constantes en la re
sistencia, y en sus Exercicios, que asi no les impediran su camino; antes si,
les aumentaran el merecimiento con el exercicio de padecer, y de las virtu
des , que en ese tiempo se exercitan.
Y aunque sean voluntarios, no por eso pierdan el animo, ni desmayen;
sino con aliento,y confianza en la asistencia del Sr. perseveren contradicien.
. I do
66
do en la batalla , procurando levantarse presto de la caida, ó de aquello en
que reconocen se han dexado llevar de su pasion, y amor propio, con nue
vas resoluciones, y propositos de resistir,, y no dexarse arrastrar en adelan
te de su pasion : mui confiadas en que el Sr. les ayudara para ello,. pues si
desmayan se pierde todo , y eso es lo que quiere el Demonio : y para eso
suele abultarles mucho mas las faltas en que caen : y conocerán que es ten
tacion en que siempre va todoá parar a la desconfianza : ademas de la obs
curidad, inquietud, y turbacion que trae , pui s quando es de Dios ese co
nocimiento de nuestras faltas , aunque trae un dolor, y sentimiento grande
que deshase a el Alma, v la hace conocer su vileza, viene con luz, con con
fianza en la misericordia del Sr. y con aliento interior para perseverar, y re
sistir , y con firmes propositos de no dexarse arrastrar de sus pasiones.
Y asi estén advertidas, y miren bien los efeelos que dexa gara conocer
de quien son, y de ningun modo desmayen , ni desconfien , sino procuren
perseverar con aliento, y confiadas en la asistencia del Sr. que esto importa
mucho; y este negocio del vencimiento en todo,. y negacion entera en Dios
es cosa grande, no es negocio de un dia, ni de un año,' sino de mi chos, sino
es que Dios como Sr. y dueño absoluto de todo , quiera , que entonces en
un instante lo puede hacer ; pero de ordinario nos dexa mucho tiempo , y
quiere que trabajemos para ganimjoyT tan preciosa , como es la negacion en
todo, de nuestra voluntad en la de Dios.
Y para alentarse , y vencerse, importa mucho la Oracion, pues en ella
nos da Dios luz clara, para conocer nuestra miserable condicion, quan fla
cos, y mal inclinados somos, y que un soplito de una ligera tentacion,si Dios
nos dexa, basta para derribarnos : y quan grande es la bondad de Dios, su
misericordia, y amor,y como nos recibe gustoso,siempre que nos volvemos
á su Magestad ; y esto aunque le hayamos faltado muchas veces a las pala
bras que le hemos dado, y con esta luz, y conocimiento se alienta el Alma,
y se humilla en la presencia del Sr. y con grande confianza, con afeelos na
cidos de lo interior de su corazon, confiesa su miseria , y la representa di
ciendo: Sr. veis aqui a. esta miserable criatura vuestra, toda llena de vicios,
y paciones, y sin fuerzas, ni aliento para destruirlas,y vencerlas, si Vos Sr.
ñola ayudais, y lo haceis todo: soltad Sr. mi corazon de las ligaduras con
1 que mis pasiones lo aprisionan, y detienen, para que no vuele á Vos, haced
Sr. que muera mi amor propio, y mi propia voluntad, p;,ra que solo viva
en mi vuestro divino amor , y el deseo que se cumpla en todo vuestra vo.
luntaddivina, que es santa, justa, y provechosa para mi Alma; aunque sea
desabrida para mi corne enferma , y mal inclinada.
'' Y asimismo ayuda mucho Ja frequencia de los Santos Sacramentos, e«.
p..cLImente 1¿ Ssgrada Comunion, é¿ta importa mucho, par* cobrar fuerzas
para
67
para pelear, y vencerlas repugnancias, y dificu'^.s, que para esta entera
negacion les pongan sus enemigos. Y si reconoce alguna pasion que princi
palmente la domina , y le impide esta entera negacion, porque en ella halla
mas dificultad para vencerla, en sujetar , y rendir esa ha de poner todo su
empeño ; pues vencida esa, lo demás sera facil : y en eso se conocera , que
desea de veras su aprovechamiento, y que quiere dar gusto á Dios. Pues
en lo que es conrorme a su gusto, inclinacion, ó genio, ó en lo que halla di
ficultad , ó repugnancia, en eso facilmente conformará su voluntad con la
de Dios, porque entonces hace la suya : y asi es de poco merecimiento , y
mas bien se puede decir , que se busca á si misma, y á su propia voluntad,
que á Dios,y á su divina voluntad: en lo que se conoce que busca puramen
te á Dios, y á su divina voluntad, es en vencerse en lo que es contrario , y
repugnante.
En fin, le ayudará mucho considerar., que por un poco de trabajo que
ponga en vencerse, le tiene Dios provenido un descanso, y premio eterno,
que con eso corresponde á Dios en algo,de lo mucho q le debe.-que el mismo
Sr. para enseñarla, y alentarla, quiso sentir repugnancias, y vencerla ^con
formando su voluntad Gota 4a de su Eterno Padre, que toie lo de esta vida,
sea gustoso, ó trabajoso, se acaba, y pasa presto; y que lo que no ha de pa
sar, ni acabarj-:, es lo eterno, y verdadero, pues todo lo de esta vida es en
gaño o, f'lso, y sin sustancia-: que esta consideracion importa mucho para
despegar el corazon de todo, y desatarle de estos lazos de bs criaturas, y
de si misma, que son los que impiden , y hacen la guerra. Toio esto he di
cho, por el deseo que tengo del bien de las Almas, y porque á mi estos me
dios me han ayudado mucho.; es verdad , que como soi tan miserable , y
mal inclinada, ha sido menester tanto; que otras Almas buenas, con menos
6 2 vencerán, y servirán de veras al Sr. Dios les de lus, y les asista á todas,
para que asi sea para gloria del mismo Señor , y suya. Amen.

. CAPITULO XXIX.
JEN QUE REVIERE LO MUCHO QUE PADECIO EfT UNA.
Quavesma , especialmente desde el Domingo de Ramos ; y contó se dis
puso este dio. para recibir k N, S/i, Sacramentado. Un favor espe
cial que le Aizo el Señor , y acaba «on una prov«-
chesa Doctrina,

INSIGUIENDO lo que iba diciendo de mi padecer en la Quaresma, llegó


el Domingo de Ramos, y acordandome de lo que Nr.i. Sta. Madre Iglesia
nos repres -nta en ese dia, de la alegria co» que los Judios recibieron á Nro,
divino du ¡ño en Jerasalen, me daba grande gozo , mas considerando la in
f 68
gratitud de aquellos hombres , que despues de haverlo recibido con tanto
gusto , y alegria, no huvo uno que compasivo ofreciera saCasa al Sr. para
que se hospedara, y descansara en elb, se me partia el corazon de dolor; y
asi para resarcir en lo que pudiera esta ingratitud , procuré disponerme lo
mejor que pude, y ofrecer al Sr. para morada mi corazon aunque tan sucio,
suplicandole lo limpiar?,, y dispusiera con sus meritos para recibirle Sacra '
mentado , y que se quedara a descansar en el como dueño, y Sr. y me pa
recia que el Sr. como es tan misericordioso recibia gustoso mi corazon por
morada. Con este favor, quedó mi Alma mui agradecida, y enamorada de
tan amante Sr. que siendo tan grande , soberano, y poderoso gustaba des
cansar en tan baxa, y sucia havitacion, y llena de confusion le decia : Sr. es
posible, que en esta choza tan vil, y despreciable como es mi pecho , y en
un corazon. tan sucio* ha de entrar, y havitar una Magestaditan;Soberana,y
un Sr.quees la misma pureza, y santidad ? Bendito sea tu amor , que tan
to te humillas por hacer bien a las Almas , y pues quieres hacer este favor
á la mia, yo te ofrezco mi corazon como Cenaculo desde ahora para el Jue
ves Santo..
Asi pasé padeciendo , y gozando con tiernos coloquios con mi amado
Sr. hasta el Jueves Santo, que haviendo comulgado me di.vo mi amado Es
poso : hija , quiero pagarte el hospedaje que me has hecho con darte á pa
decer algo.de lo que padeci. en estos dias , y al punto se' me helo el cuerpo,
para que sintiera algo del frio que el Sr. sintió en el suyo santisimo en su
Pasion , y asi se me quedó con.o yerto hasta el Sábado á medio dia ,, y al
mismo tiempo senti.a unos dolores mui agudos en las espinillas, en los hom
bros, en las espaldas, en el estomago, y vientre, en la cabeza, muelas, oidos,
y en las demas partes del cuerpo , y asimismo padecia en el Alma fuertes
desolaciones, el corazon estaba como en una prensa, padeciendo un rigoroso
martirio, porque se me representaba vivamente lo mucho que por mi havia
padecido, y lo mal que yo havia correspondido á tan excesiba fineza ; y pa
ra mayor tormento se me representaba la distraceicn de los fieies en estos
dias, con lo que le haviamos aumentado todos su padecer, pues nuestra in
gratitud la tm o presente, y esta fué uno de los mas agudos tormentos que
padeció su amante corazon ; especialmente la de estos dias, en que nuestra
Madre la Iglesia nos pone presente esta, consideracion , y memoria de lo
mucho, que el Señor quiso padecer por nuestro amor.
Esta memoria de lo mucho que el Sr. havia padecido, y de nuestra in
gratitud, me causaba una pena tan aguda, que p.irecia me despedazaba el co
razon el dolor que en él. sentia , asi estuve padeciendo sin alivio hasta el
Domingo de Resurreccion que recihi á mi Sr. Sacramentado , que fué mui
témprano, porque las ansias que sentia, y deseo de recibirle no me dexaban
so-
sosegar, senti como si me arrevatáran el Alma, y el cuerpo quedó sin movi-
miente helado como si estuviera muerto , el tiempo que estuve asi, no lo
podré decir ; pero me parece seria como dos horas; lo que gozó en esta oca-
cion mi Alma, no lo podré explicar , porque es un gozo tan excesibo , que
no hai terminos con -^ue explicarlo r un gozo que llena , y satisface el cora
zon, no como los de aca, que nunca lo llenan, ni satisfacen, y asi no hai na
da con que se pueda comparar, solo digo, que si padeciera yo todos los do
lores, enfermedades, tentaciones, y tribulaciones, y hiciera toda la peniten-
cia,que han hecho todos los Stos.todo lo daria por bien empleado, y me pa
receria nada en comparacion de este gozo;y esto aunque fuera solo por un ins
tante, pues todo eso, y mucho mas que hiciera, no seria digna recompensa á
tan grande beneficio : ni jamás podré agradecer como debo el favor que
Dios hizo á mi Alma en esta ocasion. Quedó mi Alma tan unida con su
amado Esposo, que en todo aquel dia sentia el cuerpo sin aliento, los senti
dos como perdidos, las potencias anagenadas, y á mi parecer empleadas en
Dios, y en cada instante me quedaba absorta, y fuera de mi : tres dias es
tuve asi, que no podia volver bien en mi, y aunque el cuerpo no dexaba de
padecer dolores, y debilidad, originada de lo queahavia padecido, era todo
comosi-nada padeciera. . .. \.
Bendito sea su amor, y alabado sea poruña eternidad de todas las cria
turas, tan misericordioso Sr. pero quando amado dueño mio,os serviré con
la pureza, y perfeccion que Vos queréis ? quando os serviré Sr. con toda fi
delidad , para manifestarme en algo agradecida á lo mucho que os debo ?
En este tiempo , en una ocasion ,. por la falta de fuerzas que tenia estaba
acostada, y me pareció que en lo interior de mi Alma, me decia el Sr. hija,,
el descanso, que yo tuve, fué elduroleño de la Cruz, y por tu amor pade
ci tanto , y medexé cruelmente azotar. Esta fué una saeta.que me pasó el
corazon-, y al punto me levanté , diciendole al amado de mi Alma: : Sr. y
amores mios,, qué queráis que haga ? si. queréis que me azote porvuestro
amor, y agradeceros tjnfa fineza, yo me azotaré, perdona mi tibieza,, que
como miserable estoi sujeta á muchas faltas, y flaquezas; pero alentada con
este aviso, hice la diciplina como si estuviera mui fuerte, y robusta.- Ben
dito sea el que tanto cuida de mi bien, y me ayudrparaték»
Despues de Resurreccion , tuve mucho que padecer; puesaunquedes--
de el primer dia de Qüaresma se me acortó la vista, queno via sinacon mu
cho trübajo, y como á bulto; pero desde el dia de Ramos quedé totalmente
ciega : y solo se recobrava la vista para ver alguna Imagen, y esto quando
lo mandaba la Obediencia ; y por esta causa he tenido bastante que pade
cer, y en que mortificarme ; pero como esta es la voluntad de Dios lo:llevo
gustosa, yestoi conforme con su divina voluntad, considerando que es be
7*
neficio suyo, para librarme de los peligros , que por esta puerta de la vista
podian venir á mi Alma : aunque puedo decir , que debo á Dios el benefi
cio, que desear ver cosa de la tierra, ni aun por pensamiento me pasa ; pero
el Sr. sabe mui bien, que si la tuviera me engreiria en mucho, y por eso pa
pa preservarme me la ha quitado. Bendito sea su divino amor.
En una ocasion , me dixo el enemigo , yo no he de dexar de hacerte
guerra hasta vencerte, mas yo, aunque tan miserable, y flaca, confiada en
la misericordia, y ayuda del Sr. no hice caso ; esto lo sintio mucho, y pro
curó vengarse de mi, tentando a algunas Almas por quienes yo con mas
empeño clamaba á Dios, deseosa de su aprovechamiento,per haverme movi
do el Sr. para ello. Quiso el Sr. que lo entendiera, y fué para mi mui sen
sible, pues algunas estaban á los principios , y temia no las apartara del ca
mino que havian comenzado , ó las hiciera caer , aunque confiaba en el Sr.
las defenderia , y ayudaria.
Y un dia hablando con una, conoci por sus palabras, que se havia eati-
viado algo en el camino, y que no estaba con la resolucion, y fervor que an
tes, esto lo senti mucho , queria decirselo, y no me atrevia, por la venera
cion que le tenia., y deseaba modos con que darselo a entender sin que se
sintiera, y le sirviera de provecho: y siempre procuro quando he de avisar
d: algun defecto al proximo , buscar el modo mas suave, asi por ser yo la
que soi, como porque tengo experiencia que se recibe mas bien, y hace me
jores efectos , que quando es con aspereza , 6 mal modo : tuve uni lucha
grande en mi interior, y gran fatiga, asi por el temor si se relaxaria , y de-
Karia el camino, como porque consideraba, que yo seria la causa, pues por
las muchas faltas que via en mi, y por mi poco fervor, y espiritu se havria
entiviado. Clamaba a Dios , pidiendole perdon de la culpa que en esto te
nia^ quela ayudara para que continuara con fervor en ei camino espiritual
hasta llegar á la perfeccion de su estado , y que el Sr. queria de ella, y que
«e manifestara .a su Confesor con claridad, para que la alentara, y ayudara;
pues estoes lo que mas siento, .quando veo, que no manifiestan con sinceri
dad su interior, y el estado de su conciencia al Direétor, aunque la falta sea
mui ligera , pues de ordinario por estas cosillas menudas, sino se remedian
al principio, bienea entrar la tibieza , y relaxacion, y a dexarlo todo algu
nas veces, y aun á grandes caidas, y precipicios, y asi el medio para que se
«emedien, y corten presto de modo, que no lleguen á echar profundai rai
ces, es manifestarlas luego qué se conocen al Direétor,para que con su ayu
da, y Ios.remedios que le diere se atage , y corteen ios principios el mal:
además que el Demonio en viendo que se descubren al Confesor, huye,por.
que teme ha de perder mucho mas , y que el Alma hi de ganar mucho con
la resistencia, que le .hará : y lo mismo digo si por su culpa dexan algunos
de los exercicios espirituales que les han ordenado* Es.
7*
Esto he dicho por el deseo que tengo que todas se aprovechen , amen,
y sirvan á Dios, pues siento mucho quando por esta causa se entivian en el
camino; y por el contrario quando veo que caminan fervorosas con buenos
deseos de servir al Sr. y hacer mucho por agradarle , y satisfacer por sus
culpas, es indecible el. gozo que recibe mi corazon, y doi gracias á mi ama
do Sr. por el bien que les hace,como si fuera propio mio. Bendito sea el que
tanto nos ama, y tanto bien nos hace para acercarnos mas asi ( como si para
algo necesitara de nosotros ) y por eso debiamos sin cesar estarle dando gra
cias, pues yo con ser la que soi, y haver sido tan ingrata , no quisiera cesar
de alabarlo, y darle gracias , pues cada dia, y aun cada instante reconozco
nuevos beneficio* , y cada dia me va despegando mas el corazon de las co
sas del mundo , y encendiendo en él el fuego de su amor , y el deseo de lo
Eterno, y Celestial. Bendito sea su amor, que. tanto se desvela por nuestpo
bien. j
CAPITULO XXX.
EN QUE DICE COMO DESPUES DE RESURRECCION,
le invib Dios una enfermedad , en la que: padeció mucho , y lo mas en la
interior , por la batalla que le daban los enemigos , y algunos
favorej que l&hho el Señor.., ' •, ,

N este tiempo, despues de Pasqna de Resurreccion quiso el Sr. re


galarme con unas tercianas, en las que padeci mucho con mucha pacicncia,y
conformidad , porque el Sr¿ en todo me hace la costa como me vé tan flaca,
y miserable , y le daba gracias porque me daba algo que padecer por su
amor, y para satisfacer por mis culpas, y haviendome mejorado, vino la vi
sita, y el dia que llego fui avisada como el Demoniohavia armado una tra
ma para que a mi Confesor ie dieran una buena desazon ;•, yo me afligipor-
que además de ser próximo, é innocente, mi amado Esposóme 1© loa encar
gado para que ñ ire por él como Padre de mi Alma ; y asi fué grande el
sentimiento que tube, y comoen todas mis aflicciones, y fatigas mi recurso i
es á mi amado Jesus Sacramentado, conociendo que padecia sin culpa me.
fuí á la Iglesia de la Victoria , y me arrodilié.á los pies de mi Sacramenta
do Sr. y deshecha en lagrimas, y con lo mas intimo de mi corazon, le decia:.
Dueño de mi Alma , y Sr. mió, cómo consientes que agravien. a mi Padre
estando innocente ? yo que soi la culpada estoi aqui para ,padecer por tu :
amor en el cuerpo dolores, y tormentos, y en el alma las angustias, y aflic
ciones que quisieres, con tal que me guardeis para que no os ofenda; porque
libreis , y saqueis con bien á este Ministro vuestro de la afliccion en que
por sugestion del enemigo está.. Me respondió mi amado Esposo, y Padre
amorosisimo : hija mia, y o lo. libraré ; pero prevente á padecer ; , y á poco
tiem-
. 72
tiempo comence á padecer tan aguaos dolores, que parecia me cortábanlos
huesos, y nervios , y tambien muchas aflicciones en el espiritu , y fuertes
tentaciones del Demonio, diciendome : tú estas entendida, que con ese pa
decer agradas á Dios, y no solamente no le agradas , sino que le disgustas
porque te quitas la salud , y te imposibilitas para otras buenas obras que
pudieras hacer, porque no tenga desazon tu Confesor, y esa no es verdade
ra caridad , sino es que cada uno lleve lo que Dios le inviure : y asi tu vas
errada , y estas engañala , y al fin te perderás.
Estas, y otras semejantes cosas me traia á la imaginacion, sin poderlas
apartar , con lo que me afligia mucho , y tambien me castigaba con fuertes
tormentos, dexandome toda tan molida, que sentia grandes desmayos , y
algunas veces sudores de muerte en ellos, de suerte , que mé postraron en
la cami, en donde se doblo mi padecer , pues desde el instante; que cai en
ella, parecía haver caido en una carm de fuego, que hasta los huesos me
abrasaba sin el menor alivio, y quanáo por caridad algunas buenas Almas,
que solian venir á verme, querian volverme, ó ayudarme , me martyriza-
ban mas, solo tenia el consuelo , que sentia en mi corazon un Seseo grande
de no disgustar en nad a á mi amado Sr. y much a conformidad con su divi
na voluntad , y una sed gran le de recibirle Sacramentado : y algunas
veces era tan fuerte este deseo, que era un rrnrtyrio aunque gtisto.o,
y el dia que mi Confesor me daba licencia para recibirle*, se desliada
mi Alma deseando que llegara la hora ; y siempre que lo recibía espe-
rimentaba especiales favores en mi Alma, especialmaite mas aliento, y
deseo de padecer , mas conformidad , y fortaleza , mas luz p^ra conocer
las tentaciones, y mas amor á Dios. El dia primero despues de Comulgar,
me quedé recogida en una suspension , y en ella daba gracias á mi amado
Esposo, por los muchos beneficios que hacia á mi Alm3 , y por el presente
•de tenerme en aquella cama de tormentos ; y me parecia que me decia el
Sr. hija , estas gustosa padeciendo ? porque yo lo estoi viendote padecer
con resignacion , y quando te parece que estoi ausente de ti, entonces estoi
mas cerca, pues estoi en el centro de tu corazon, •defendiendote de tus ene
migos, y ayudandote á padecer. Al sentir estas palabras se deshacia mi co
razon de sentimiento, y amor á tan fino amante de las Almas, y le decia :
Dueño mio, estoi gustosa padeciendo esto, y todo lo que quisiereis, y fue
re de vuestro agrado, y si es posible que una criatura tan flaca, y misera
ble como yo, pueda padecer mas por daros gusto , aqui me teneis, Señor,
y dueño de mi Alma.
Continuaba el.padecer , mas la sed de padecer mas no se saciaba , las
noches eran crueles, con accidentes de muerte , que parecia estaba en el In
fierno, y quando. volvia en mi empleaba el tiempo corno podia en prepánr.
73
rrte para morir ; y lo que mas ientia era no tener quien me asistiera, y ayu
dara en aquella hora de la muerte ; porque eran grandes los desamparos in
teriores que tenia , y el .Demonio ni© atormentaba con fuertes tentaciones,
que esta era ya la ultima enfermedad , qué como no me disponia , y hacia
penitencia di mis culpas ? á qué aguardas ? me decia, lo que has padecido,
todo ha sido para el bien de otros, y para ti nada ; qué tendrás que alegar,
y qué es lo que has de llevar al tribunal de Dios ? Yo tengo escrito para
acusarte toío lo malo que has hecho , tus tibiezas, el tiempo perdido , lo
mal que has correspondido á los beneficios que Dios te ha hecho : de todo
has de d .r quenta , y se te ha de hacer cargo , y entonces verás quien te
libra del Infierno.
Todo esto, y otras tentaciones padecia con grande angustia interior, y
,obscuridad, pues no havia resquicio de luz, solo para respirar como podia,,
me ayudaba de la luz de la Fe , y m; acogia á la grande misericordia de
Dios. De este modo se pasaba la noche, padeciendo , y luchando con tan
ta angustia , que hasta el Espiritu parecia no tenia fuerzas., ni aliento para
tanto batallar., y resistir.
En una ocasion de las que en este tiempo recibi á mi amado Sr. Sacra
mentado , me dixo en lo interior de mi Alma : hija, quando te veo luchar
con tus ea ena'gos por no ofenderme, estoi yo a la vista para defenderte, y
guardara. En otra ocasion, despues de comulgar, me quedé en una grande
.suspension, y de repente me vi en un Templo donde en aquel dia havia una
grande festividad , y estaba N. Sr. Sacr ímentado manifiesto, como fué es
to no lo sé, lo que se es, que quando volvi en mi, me hallé en mi eirru; pe
ro con mucho alivio en el interior, y deseo; grandes de padecer, con luz, y
muchos incendios de amor, y agradecimiento, delos mucho ' favores que el
Sr. hace á mi Alma , y con grande confianza en su infinita misericordia.

CAPITUIO XXXI.
JSN QUE DICE, COMO CON LICENCIA DE SU CONFE-
sor se ofreció a -padecer ., y ha hacer te qne pudiera por el alivio de las
Benditas Almas , lo mucho que en este -tiempo padeció , y dos especia*
les favores que le hi-zo el Sr. en el dia d» su Ascension , y en la
Pasqita de Espiritu Santo, y los admirables efectos
que dexaroti en su Alma,

Ü-N' este tiempo, pedi licencia á mi Confesor, paTa ofrecer en particular


por algunas Almas del Purgatorio lo que padecia, y cada dia lo ofrecia por
una de la; que el Sr. me ponia presente , y para tener mas que ofrecerle,
además de los dolores que padecia , qiiiso el Sr, atormentarme eon tenta-
K cio-
cienes, sequedades, y aflicciones en el interior , mas todo lo llevaba gusto
sa cósiderando el alivio de aquellas benditas Almas :un diade ertos que con
licencia de mi Confesor recibi á N. Sr. Sacramentado, reconcilie con el Pa
dre Cura, y me dixo : que me mandaba le pidiera»al Sr^nie aliviara si era
de su agrado , y por obedecerle, le dixe á su Magestad : Sr. vuestro.Mi-
nistro me manda, que os pidn me aliviei?,. Vos bien.sabeis que padezco gus
tosa por vuestro amor , y el alivio.de vuestras Esposas las Almas , haced
Sr. lo que sea mas de vuestro agrado : y senti que en el interior le decia mi ,
amado dueño a mi Alma : hija mnvde mi agrado es verte padecer con.r,e-
signacion en mi voluntad,, y por el alivio de mis Esposas las Almas del
Purgatorio.
Esto fué para mi de gran censueo*. y de nuevo le decia á mi amado :
Sr»dueño de mi Alma, y Sr. mio, ya sabeis, que soi tod.i vuestra, y que
por daros gusto*padeceré hasta darla vida., si fuere vuestra divina volun
tad ; quedé con nuevas fuerzas para padecer , y luchar con los enemigos,
que no cesaban de atormentarme , aunque entonces era mas en el interior
con tentaciones, que en el cuerpo: y el dia de la Ascension delSr. despues
de haver comulgado tuve un, rapto, que duraria a mi parecer con. o dos ho
ras, y en él me parecia que havia visto el trono de la Santisima Trinidad:
lo que en esta ocasion gozó mi Alma, no lo puedo explicar, solo digo, que
primero haviamos de perder la vida, y mil vidas que tuvierarr.os,que ofen
der a un Sr. de tan infinita, magestad , y grandeza , y que solo por ver un
instante, el resplandor solo de su infinita bondad, y tu hermosura, havia
mos de padecer gustosos todos los tormentos que han padecido los M.arty-
res, y haviamos de hícer todas las penitencias que han hecho los Santos: y
si todo es poco , para ver algo , cómo aca se puede v er de lo que el Sr. nos
tiene pr (.•parad o. en su gloria, y conocer algo de su infinita perfeccion ? qué
ssra quancio lo veamos claramente como es en si V dichosos los que tuvie
ren la dicha de gozarle, que no se cansarán de darte gracias. Y yo Sr. due
ño, y bien mio, aunque tan ingrata, no quisiera Sr. cesar de alabarte,, y
darte gracias por los beneficios que me has, hecho : mas ya que no puedo
darlas como dv;bo, deseo que los Angeles., y Santos , y todas las Criatu»
ra* te alaben , bendigan , y dén las gracias por mi.
Estuve asi padeciendo hasta ei primer dia de Pasqua de Espiritu San
to, que se cumplió un mes de lo fuerte de aquel padecer^Eh estos tres dias
favoreció el Sr. mi Alma con grandes suspensiones , y en ellas gozaba tales
dulzuras, que quedaban las potencias como absortas , y a mi parecer todas
empleadas en .Dios; el entendimiento con mas claro conocimiento de Dios,
y de su soberana grandeza , la memoria estaba sin apartarse de su divina
presencia, la. voluntad tan inflamada en su divino amor , que despues por
al-
75
«igunos dias parecia que el corazon estaba todo abrasado en fuego., comun
ardor tan sensible, que aunque bebia agua, y me ponia al fresco, no se tem
plaba , y con poco motibo me quedaba absorta en aquella suspension to:la
empleada en Dios.
Pasados estos tres dias , como el amado de mi Alma gusta de verme
padecer , y para fortalecerme me regala , volvi á padecer agudos dolores,
aunque estos daban algunas treguas, pues a ratos se templaban; pero la ba
talla con los enemigos no daba treguas : me levanté de mi enfermedad con
pocas fuerzas , y mui debil de lo que havia padecido , y a. pocos dias me
mandó el Confesor fuera á la Iglesia : á mi me parecia imposible; pero con-
.fiada en que Dios m: havia de ayudar á cumplir lo que se nae mandaba, lle
gué con mucho trabajo hasta el Porche , y alli me quedé parada por no te
ner fuerzas para subirlo, y entonces sentí que mi Angel me asió por el bra
zo derecho, y me llevó hasta la Capilla de mi Padre Paula , y despues de
4iaver recibido á N. Sr. Sacramentad© con mucho consuelo de mi Alma,
quedé con tanto aliente, que a pocos dias, co.i licencia de mi Confesor, en
tré en exercicios, con tanto esfuerzo, y fervor, que parecí3 no havia salido
.de tan grave enfermedad : y siendo asi, que el dia primero comenzó la ba
talla de los enemigos con mucho rigor , me hallaba con tantas fuerzas , y
aliento , que parecia no padecia nada : cada dia me atormentaban con nus-
.vos, y diferentes instrumentos y con fuertes tentaciones ; unas vece; me
azotabin con cadenas hasta que corria la s mgre,, otras con girfios me iban
arañando el cuerpo con gran dolor de las partes por donde pasaban , otras
me arrastraban asiendome por los cabellos, y dandome fuertes golpes, has
ta que me dexaban todo el cuerpo molido , y quebrantado.
Se suspendia este fuerte padecer del cuerpo, y entraba en la batalla de
•pensamientos, y tentaciones con tal tropél, que en*iada, para mi de con
suelo , podia fixar la imaginacion, de modo , que tenia la cabeza perdida,
como si estuviera loca, sin poderme sosegar, y con tan grande angustia, y
•obscuridad , que no sabia por donde caminar , ni como defenderme de las
especies , y .tentaciones que me traian, diciendome : de qué te sirven esos
Exercicios , si estas ya condenada ? ya para ti no hai remedio ¿ bien vés,
fo.no ya en esta vida , te ha dexade Dios en nuestras manos , para que te
castiguemos. Esto como yo lo tengo bien merecido por misculpas,me ator
mentaba mucho, si perdéria a Dios, lloraba en la Oracion, y clamaba al Sr.
me perdonara , y que no permitiera Je ofendiera, ni me apartara de su gra
cia, y amistad, ni por solo un instante. Lloraba tambien las ingratitudes-
de mis hermanes Jos hombres, y alguiaas veces, aunque mui de paso, sentia
que me decia el Sr. llora hija, las ingratitudes, y culpas de tus proximos, y
aplica lo que padeces por elies; esto aunque de paso, me daba mucho alien-
to,
* #r
to, y confianza en su infinita misericordia , que me havia de perdonar, y
conservar en su gracia.
EL dia del Excrdcio del Infierno., fue un dia de juicio para mi, pues
parecia, que todo el Infierno, se havia conjurado, para aternaentarEr.e, pade
cia grandes desmayos, la sedv y la hambre, era intolerable,, y en h Oracion
un sueño tan profundo, y pesado, que me atormentaba, no pudiendo dese
charlo, ni despertar de), de modo ,.que para libertarme de estas tentacio
nes, y vencer estos fuertes acometimientos,, fué. preciso, valerme de asperas
mortificaciones , y penitencias , aunque tenia eL cuerpo tan molido., desco
yuntado, y falto de fuerzas, que parecía estaba agonizando; Las tentaciones
no me dexaban sosegar , los enemigo» no dexaban de atormentarme, traian
tal tropél , que parecia estaba aili: todo el Infierno con su comitiba para
atormentarme, havia bramidos, humazos, y fuego de tan pestilencial olor,
que era bastante para echar las entrañas, si el Sr. no me fortaleciera ; pero
se me levantaron unos vomitos mui fuertes, y un frio tan cruel, que era in
aguantable, delo que me resuLto una calentura tan. ardiente que me vola-
va, con vomitos,, y sudores de muerte : y sobre todo , lo que mas.sentia
eran las fatigas, y desamparos delinterior, y tales, que no se pueden expli
car ? la fe. estaba camamuerta,, por la grande obscuridad, y tinieblas que
bailaba quando queria recurrir á Dios : no tenia consuelo en nada,„ todo era
horrores,, y sombras de Infierno : no tenia nervio, ni hueto, que no sintiera
un agudo dolor, de modo^que me parecia imposible salir de aquel dia, mas.
no obstante el Sr. misericordioso me fortaleció,. y ayudó,, de suerte,, que
pude proseguid mis Exercicios, convivo» deseos de padecer mas. por su
amor,, y de agradecimiento, con el conocimi.nta de lo mucha que me ayu
daba, pues sino, sEendo yo una criatura tan fLca,, y miserable como soi, era
imposible no hsver. desfallecido con, tan cruel tormento. Bendito sea tan
misericordioso Sr_ que si da. algo que padecer „ ayuda con fuerzas corres
pondientes p ¡ra. que na desfátlt iomas en éi.
El di.; que sali de los Exercicios , fui a la Iglesia a. dar gracias a Dios,
gorel beneficio, que me havia hecho, de haverme sacado de tan cruel bata
lla :: y después de ha.ver comulgado ,. le dixe a mi amado Sr_aqui tienes a
esta pobre , y miserable esclava , perdoname Señor las faltas queen. estos
Exercicios lie tenido.: y me pareció queme deciael Sr. hija,, ya te he con
cedido las diez Almas del Purgatorio. que me pediste, en premio de tu pa
decer, Con estO; quedé consolada »y gustosa , y con grandes deseos de en
trar otra véz en. Exercicios, para padecer por mi amado dueño, y por el ali
vio de las Benditas Alm^s r y; si la Obediencia no me detuviera ,. además
de las tres veces que los haga al añonen la Quaresmar y desde la Ascension,
hasta Fasqua. de Espiritu Santo , y. en eL Adviento ,. por mi voluntad los
77
baria todos los mesesv no por la utilidad, y grandes bienes que de ellos sa
ca siempre mi- Alma , sino por el- alivio de mis hermanas las Animas , que
con- sus clamores me tienen pasado el corazon: por lo que siento mucho
quando no los puedo hacer, mas me contento con el deseo q ofrezco á Dios.
A pocos dias enferme de unas tercianas, en las que padeci mucho, pues
además de los frios.* y calenturas, de noche me atormentaban los enemigos,
no.pudiendo comer, ni dormir;y los sudores-me tenian sin- fuerzas, ni alien
to en el cuerpo, aunque el inferior estaba entonces fuerte,y con grande ani
mo para padecer. En este tiempo quisoel Sr. exercitarme por los proximos,
pues, se ofrecieron bastantes ocasiones en que me daban bien que padecer,
mas comoel interior estaba bueno, todo lo llevaba con- mucha paciencia, y
conformidad, conociendo que lo disponia mi amado dueño para mi bien : y
asa es; que siempre que nos ofrece algo que padecer r es para nuestra utili
dad, y provecho. Bendita sea su misericordia.
Fué Dios servido aliviarme de las tercianas* y haviéndome levantado,
aunque con pocas fuerzas , me pareció convenia usar de- la convalecencia
para que el cuerpo se restableciera r y poder trabajar ; y para que descan
sara la hermana que me asistia aunque elialo hacia con mucha- caridad , y
gusto ; pero, aquel- dia- estando: comiendo; sen ti que en lo interior me decia
el Sr.hija, parece que tienes calentura segun te dexas servir. Esta fué para
mi una saeta^que pasó mi corazon, por lo que me levanté" de la mesa toda
deshecha en lagrimas , y me retiré a. un aposentillo porque la enfermera no
me viera llorar , y corelo mas intimo de mi Alma, dixe á mi Señor: Sr, y
dueño mio, perdoname,- que yo me enmendaré, y procuré como pude des
de entonces hacertodas las haciendas¡de la-Casa r y sr alguna dexaba , era
porque no loreparára ta que me asistia, y lo sintiera y una siesta perque
melo-havia mandado la Obediencia ,, me recogi á descansar un poco , mas
eran tantas las fatigas que sentia; en el conzon,.que no podia dormir, pues
parecia- tenia el pecho como abrasado del fuego- que en él sentia Teotv gran
des anstasde ver á Dios, aunque mui dulces, y suaves ; y recojíd* al inte
rior, alli le daba gracias al Sr; por los beneficios que me Bacia ( porque no
lo oyera la que me asistia,, que estaba acostada junto a mi. cama ) y estando
a*i recogida en afeelos amorosos con el Sr. se manifestó a mi Alma, en vi
sión imaginaria con ei rostro mui afligido vertiendo-sangre por las llagas de
su sacratisimo cuerpo , y de cada una de ellas salian como rayos de luz, y
grandes resplandores; pero para mi fueron saetas- encendidas que abrasa-
ronmi-corazon , y lo pasaron de dolor, y con grande compasion de vér asi
a.este amantisimo Sr„ le dixe : Sr. y dueño mio, cómo estais dé esa fuerte?
«L yo soi la causa perdoname, y dame gracia para que pueda enmendarme :
-y estando asi toda desecha- en lagrimas de amor, y de dolor , senti que !e
7* .
decia el Sr. á'mi Alma con palabras graves* y de sentimiento, aunque con
mucho amor: hija, el amor que tengo á los hombres, es h causa, viendola
ingratitud con que corresponden á mis amorosas finezas, pues hallo pocos,
que con amor , y devota compasion enjuguen mis llagas, y muchos que con
sus culpas , é ingratitudes , y total olvido de lo que por ellos padeci me
las renueven.
No puedo explicar el dolor que sintió mi corazon al oir estas amorosas
quexas de mi amado Sr. y con Ligrimas de lo mis intimo de mi Alma i mé
ofreci al Sr. para enjugarlas de mi parte en quanto pudiera. Y á poco tiem
po me ofreció el Sr. una grave enfermedad , que fué preciso sujetarme a la
cama, y llamar Medico, y aunque padecia mucho,el mayor quebranto era
no poder comer cosa de carne, que era lo que disponia el Medico , yo me
hacia fuerza por hacer lo que me mandaban , mas al instante la lanzaba , y
un dia que estaba con bastantes fatigas , haciendome fuerza porque no po
dia pasar bocado, senti que me decia el Sr. en mi interior : hija , no la co
mas, con este aviso pedia que me traxeran otra «osa , pues .vian que no k
podia pasar ; pero para mortificarme se empeñaron en que havia de ser car
ne ; pero yo con el aviso quehavia tenido del Sr. me resolvi a no comerla,
aunque lo sintieran, y no me dieran otra COS3, por dar gusto a Dios, y fue
su Magestad servido de mejorarme presto , y con otros alimentos recobré
las fuerzas como si huviera comidocarne , y el dia del Corpus, consideran
do esta fineza de amor tan grande, y que tambien como divino Pastor sal»
el Sr. por las calles buscando la oveja perdida , me quede absorta, y fuer*
de mi, .perdidos todos los sentidos esteriores , y en el interior me pareeis
me decia el Sr. salgo á buscar las Aknás^ pero hallo pocas, porque las mas,
que debian emplearse coh todo empeño en agradecerle esta fineza de amor
tan grande, y en preparar su interior con esta consideracion, adornando s»
Alma con la gracia , y virtudes, por medio de una buena confesion , par»
recibirme en su corazon , desnudandolo de todo lo criado, lo hacen al con
trario. Todas derramadas al estertor, y todo el cuidado lo ponen en ador
nar su cuerpo, y dar gusto á sus sentidos , y si confiesan , y me reciben es
de priesa , y de tropél, íin consideracion, ni devocion , y asi hallo pocas en
quien derramar los tesoros que deseo de mis misericordias, y amor que ellw
necesitan : y asi hija, procura prepararte como debes para recibirlas, y Hora
la ingratitud de muchos , con especialidad en este dia.
Volvi en mi , pero me quedaron tan impresas estas palabras en el inte
rior, y con tan vivo dolor, y sentimiento en el corazon, que me deshacia en
jagrimas, sintiendo mi ingratitud , y la de mis hermanos , deseando hacer
mucho para resarcirla, y dar gusto al Sr. Y asi procure prepararme cen ia
mayor pureza, y devocion que pude para recibirle , y reúranna a mi casa
para
79
para emplearme toda en la consideracion de esta excesiba fineza , y dar ir
Sr. las gracias por ella». Asi pasé- toda la Octava con tiernos, amorosos , y
dolorosos afeeles r pues cada vez que entraba- en la Iglesia , y via a N. Sr.
manifiesto, se me venia á la memoria , y. ponian presentes las palabras qu«
me havia dicho el Sr. con tanta viveza , y con tanta operacion en mi cora
zon, que me deshacia en-lagrimas , discurriendo que haria yo, para agrade
cer esta fineza , y resarcir en algo nuestra ingratitud : y. como nada bueno
puedo por miT no hallaba medio para consolarme, y asi le decia á mi amado
Sr. dueño de mi Alma, y Sr. mio, que he de hacer si nada puedo, ni tengo
nada bueno, si Vos Sr». no me lo dais ?. dadme luz para que conozca lo que
"Vos quereis, y ayudadme con.vuestra divina gracia par-a cumplir lo que me
mandais, que yo, como vuestra rendida. esclava ,, me ofrezco a "Vos , para
que de mi hagais lo que Vos Señor quisiereis , aunque se* dar la vida por
vuestro amor , y resarcir nuestra ingratitud. Con.estos afectes, y deseos
ya que no-podia mas. me consolaba.

; ., CAE IT V L O XXXJL- \.
EN QUE REFIERE, QUE EN UNA SUSPENSION QUE
tuvo , le pareció que havia visto el Alma de un Religioso pariente su-
'yo , que padecia en el Purgatorio».. Lo mucho que h:zo , y padeció
hasta que el Sr. la llevo ^descansar , y la salud que consi-
gfdo un enfermo por quien pidió al Señor,. , - , <

tí una ocasion,- despues dehaver comulgado, me quede en una gran


de suspension , y en ella me pareció havia- visto el Alma de un Religioso
pariente mio , que havia muerto , y estaba mui afligida padeciendo en el
Purgatorio : fué para mi cor¿zonde gran dolor, y aunque me consolaba sa-
ver, que desde sus primeros años havia vivido bien, y con santo temor de
Dios, como lo consideraba- padeciendo, no sosegaba mi-corazon ,. deseando
alivíala en quanto pudiera , y llevada de este deseo-, le decia a mi amado
dueño : Sr. y* Padre mio, por la llaga de vuestro sagrado Costado , y por
los dolores de vuestra Santisima Madre, os pido per esta Alma : y si es d«
vuestro ngradoque yo padezca por ella para que la alivieis, y lleveis á des*
cansara vuestra Gloria, aquí me teneis. Haciendo al Sr. esta suplica , me
pareció que la aceptaba, se lo dixe a mi Confesor, y con su licencia comenzé
a hacer los Exercicios que me. ordenó : y al mismo tiempo principió la ba
talla de padecer coa los enemigos, me daban muchos humazos de azufre , y
pez ;.. en-la boca me echaban un betun,,que no sé de que era; pero me dexa-
ba la boca toda quemada, de modo,, que no podia comer ; me daban fuertes
azotes hasta que me dexabaa-sin aliento, y al mismo tiempo grandes seque
dadcsen lo interior , y desamparos de Dios, que roe parecia que del todo
me havia dexado , y se havia retirado dé mi, sin tener quien me favorecie
ra, y ayudara ; y eran tan fuertes las angustias que padecia en e] corazon,
que parecian angustias de muerte , sentia al mismo tiempo un fuerte dolor
de hijada, que éste no lo padezco sino en semejantes ocasiones, y al mismo
tiempo recios bomitos con mucha fatigi, y desmayos, que me bacian dar en
tierra , y los enemigos me levantaban del suelo con unos garabatos de hier
ro, y medexaban caer de golpe, quebrantandome todos los huesos, de mo
do, que parecia Jos tenia quebrados segun el gran dolor que sentia ; pero
lo que mas me afligia era, que uo hallaba consuelo en Dios , y como me pa
recia que ya el Sr. me havia desamparado, me atormentaba el Demonio,dí-
ciendome : ya estas perdida, ya no tienes que buscar , ni esperar remedio,
porque lias de perecer en esta batalla , y en nuestras manos , esto causaba
tan grande afliccion en mi corazon, que me daban accidentes mortales , coa
grande desconsuelo porque de ningun modo hallaba a Dios í y al m¡smo
tiempo me acometia el Demonio con fuertes tentaciones de desesperacion,
de modo , que parecia estaba ya en eí Infierno , 6 que padecia algo de los
tormentos del.
Asi estube padeciendo nueve dias , y el ultimo me pareció que salia
esta Alma del Purgnorio , y que subia á descaris.ir á la Bienaventuranza;
yo quedé con esto mui gustosa , y dando mucha-' gracias al Señor. „
En este tiempo, acometió una grave enfermedad a un hermano de mi
Confesor, con aparatos, y accidentes mortales , y una noche que estaba en
Oracion, quiso el Sr. manifestarme, que en aquella hora le entraba el creci
miento con grandes fatigas, y vomitos, fué para mi de grao quebranto ver
lo padecer, y movida de compasion le dixe al Señor : dueño, y Sr. mio, ya
veis la fatiga, que esta padecien.ioeste pobrecito, dadle Sr, alivio, y forta
leced a mi Confesor prca que lleve bien este quebranto ; deseando yo si
pudiera ir a aliviarlo, mis me conformaba con la voluntad de Dios, y pro
seguia mi Oracion , y a pp o rato me quedé en un arrobamiento, y me pa
recia que e¿taba junto a la cami del enfermo, que estaba bien fatigado, esto
duro poco , pues solo fué ej tiempo que gasté en rezarle un Credo en la ca
beza , volvi en mi, y me hallé en mi quarto ; pero mui quebrantada dele
que padecia , y de ver a mi Confesor junto á U cama del eofetmo mui afli
gido : aquella mañana fui a la Iglesia, y con muchas lagrimas le decia i nú
Sr. Sacramentado ; Esposo de mi Alma, y Sr. mio, dadle salud á este po
brecito, miradlo Sr. fuera de su casa , y sin el alivio de su familia 5 y me
pareció que me decia el Sr. hija , llega ya el tiempo de su muerte ; con cu
ya noticia creció mas mi pena, me retiré a mi casa, y en mi interior mebi.
llaba movida j suplicar al Sr. por ia saluA de este enfermo , confi «di de su
mi-
-- ¿1
misericordia , que se la havia de conceder : y recogida a" la Oracion se
suplicaba , y 1; decia al Sr. yo bien sé que sois misericordioso , y que ce
vuestro divino poder , si quereis, podeis conservarnos la salud , y la vid
para que nos enmendemos , y os sirvamos. Si quereis que yo padezca ,
haga algun Exercicio para que me concedais este favor, manifestadmele
que yo con vuestra licencia lo haré, diciendoselo á mi Confesor; y sino 1 a
-gsse Sr. vuestra divina voluntad : mas el Sr. no se daba por entendido , y
llegando la hora de la diciplina, que hice para este fin,que duraria una hora,
'y con el fervor que podia, pedia al Sr. me concediera este favor, fué tal el
rigor con que la hice,que me desmayé,y cai en tierra, y estando asi me pare-
-ció que le decia el Sr. a mi Alma : levanta hija, que ya te concedo lo que
tríe- pides ; pero mira, que te has de hacer cargo de su Alma : con estas
dulces, y amorosas palabras cobre aliento, para dar gracias al Sr, y resistir
las tentaciones del Demonio, que me atormentaba, con el cargo que me ha-
via hecho de aquella Alma, diciendome : tu te has empeñado por la salud
de ese hombre para perderte , porque cómo lo has de librar de mis lazos,
siendo tú una mugercilla flaca , y miserable ?
Con estas tentaciones me apretaba , y atormentaba, descargando fuer
tes golpes ; pero yo inspirada de Dios, le decia : yo me he hecho cargo con
fiada en el Sr. que me lo manda , no en mis fuerzas , que bien sé que nadi
puedo ; pero el Sr. es poderoso para toJo , y á quien tu no puedes resistir,
y a quien precisamente has de obedecer, y sujetarte. Y asi, yo asistida de
su divina gracia, te he de hacer guerra , y he de procurar en qu¡nto pueda
sacar de tus garras las Almas, que son de Dios, para que le sirvan , y ali-
ben : y si he pedido la salud de esta , es para que viviendo , sirva mas al
Sr. para que tu rabies, esto !o sentia mucho, y se vengaba en atormentarme.
• . - Haviendo conseguido el alivio mi enfermo , á pocos dias volvió-a re
caer, y el Sr. me lo avisó, no me asusté porque la vez pasada me havia pre
venido el Sr. que lo fuerte de la enfermedad lo iria padeciendo poco a po
co, y asi aunque lo sentia por lo que padecia ; pero no porque dudaba de lo
que el Sr. me havia dicho, que le concedia la vida. No quise darle esta no
ticia a mi Confesor , por no darle que sentir; pero le escribieron dandole
aviso, por haverse fatigado ol enfermo , por lo que determinó al instante ¡r
á verlo : yo quedé fatigada viendo la afliccion , y pena con que iba, y para
consolarme con Dios, procuré recogerme a la Oracion , para pedir al Sr. lo
consolara, y aliviara al «nfermo, y á poco rato perdi los sentidos,y me que
dé en una grande suspension, y en ella me parecia que estaba junto á la ca
ma del enfermo viendolo mui fatigado, y a su Esposa que estaba sola junto
a la cama, quando volvi en mi, me hallé en mi casa ; pero con grande con
fianza , que el Sr. lo aliviaria , como asi fué.
L En
8a
En este tiempo , en la octava de la Natividad de N. Sr. quiso su Ma-
gestad regalarme, ofreciendome agudos dolores en todo el cuerpo , padecia
fuertes tentaciones ; pero todo era un terron de miel , comparado , con lo
que padecia en el Alma, una sequedad, y afliccion en el Espiritu, que pare
cia que con garños me despedazaban el corazon , de que resultaban en el
cuerpo grandes desmayos, y descaecimientos,^) podia comer ni un bocado,
ni beber, padeciendo una sed, que me abrasaba, y lo quemas sentia era no
poder recibir á N. Sr. Sacramentado , que es el alivio de todos mis traba-
jos, y el consuelo de todas mis aflicciones ; pero me ayudaba el Sr. para
que me conformara con su divina voluntad. Y pasada la Odava , aunque
•e continuó el padecer en el cuerpo, era como sino lo tuviera, porque el Sr,
misericordioso con su amorosa presencia, censolo mi interior, de modo,que
en aquel punto se deshicieron todos los nublados, y tinieblas que ofuscaban
mi mente, y se convirtieron en una clarisima luz ; y las aflicciones que pa
decia en el Espiritu, y sequedades, en consuelos, y afeelos amorosos, y asi
le decia á mi amado dueño : bendito seas Dios n io , y tedo mi consuelo,
amores de mi Alma, quando Sr. llegará el día dichoso, y lleno de todas las
felicidades ? quando llegará la hora dichosa de veros en vuestra gloria, coa
la seguridad yá de no ofenderos, ni perderos jamás ? no como acá siempre
con sustos, y temores,si estamos en vuestra gracia, ó si os perderemos para,
siempre, pues mientras estamos en esta vida , no tenemos seguridad.
' Yá Sr. mi Alma desea verse con Vos para siempre, gozando del lien*
de vuestra amabilisima presencia , no como acá á sorvos que no duran , ni
satisfacen del todo ; mas yá Sr. que no merezco esta dicha, quisiera have-
ros amado en esta vida sin cesar, sin ha ver perdido un instante de tiempo;
y yá que no lo he hecho me pesa, y digo Sr. que deseo amaros sin cesar, y
padecer por vuestro amor el tiempo que me quisiereis conservar la vida , y
despues amaros , por toda la eternidad, con el mas intimo, y abrasado
amor. Mas ay Sr. y dueño mio, que no puedo vivir sin Vos l Angel mio,
dime , donde está el amado de mi Alma ? donde lo hallare , que muchas
veces lo busco , y no lo hallo , y no puedo vivir sin su amorosa presencia ?
pero yá entiendo, que me dice mi amado Sr. hija, y Esposa mia , buscame
en tu corazon, que alli me hallarás : no te acuerdas, que te dixe en una cca-
sion, que me buscaras en tu corazon, y me hallarias ? pues alli estoi , y si
me oculto es para que me busques con mas ansias, y por el gusto que ten
go en verte agonizar por mi amor: no ceses de amarme cono ñel Esposa, y
de servirme como amante hija , que yo nunca te dejare. Bendito sea tan
amante Sr. y tan dulce Espoto, que asi favorece á los miserables pecadores
como yo. Mucho pudiera decir de lo que favoreció el Sr. á mi Alma en es
ta ocasion ; pas solo digo» que amemos á Dios, que no le seamos ingratos,
que
8~
que atendamos á las divinas inspiraciones con que amoroso nos llama, bus
candolo por el camino de los trabajos , y del padecer , que por ello nos
tiene prevenido un grande premio , y descanso eterno.

CAPITULO XXXIII.
EN QUE REFIERE UN FAVOR QUE LE HIZO EL SE-
ñor despues de haver comulgado . concediendole un Alma del Purgato
rio. Lo mucho que hizo para aplacar al Señor por una general ne
cesidad que se experimentaba , y acaba con una im
portante Doctrina,

una ocasion, llegué á comulgar con el deseo que siempre, y de lle


gar con la pureza , y preparacion que el Sr. quiere, y haviendole recibido
con mucha ternura, y amor, le decia : Sr. quando un gran Personage entra
en casa de un pobre miserable , lleva sus reposteros para adornar la posada
de aquel pobre,y siempre le hacen muchas mercedes porhaverse hospedado
en ella; y estando en este dulce coloquio me pareció que me decia el Sr. hi
ja, bien conozco tu miseria, y pobreza ; pero yo soi rico, poderoso, y libe
ral para adornarla , y dime , qué premio quieras por el deseo, y amor con
que me recibes ? y yo le decia al Sr. amado dueño mio, yo no quiero otro
premio que á Vos mismo, y daros gusto cumpliendo en todo vuestra divi
na voluntad , pues yo nada merezco , y si por haver entrado en mi pecho,
quereis hacerme algun favor, yo os pido io apliqueis para alivio de las Ben
ditas Almas, para que os vayan a alabar, y dar gracias por mi, ya que yo
no lo hago como debo, y por esta comunion, os pido Sr, un Almi del Pur
gatorio , y me pareció que me decia el Señor : si hija , te la concedo :
bendito sea su amor.
En este año ha querido el Sr. exercitarme bien en el padecer , asi en el
cuerpo, como por medio de las criaturas, y con especialidad por los enemi
gos, quiera el Sr. sea para gloria suya, y alivio de las Benditas Almas , ya
que dispone su amorosa providencia me tengan tan quebrantada , que no
me dexan sosegar : pues no soi dueña de mi para acostarme un rato de no
che , porque lo mismo es dexar caer la cabeza para descansar, y dormir un
rato, que me despiertan con sus clamores, diciendome : hermana, levanta-
te, y pide por nosotras, que nos abrasamos en estas llamas terribles , par*
que tengamos algun alivio. Y al oir estos clamores, parece que me levan
taban con lanzas, y tan agudas, que me pasaban el corazon de compasion, y
al mismo tiempo siento en el cuerpo un calor tan aélivo , que parece estoi
metida en llamas de fuego, con muchos , y agudos dolores , y entonces me
parece tienen alivio : y con esto aunque padezco, K) llevo gustosa, y se con-
sue-
04
ívela mi corazon , y si alguna noche me detengo algun rato mas sin levan
tarme , aunque oiga sus clamores, por estar falta de fuerzas, y sosegar la
cab.za para otro dia, tengo que llorar aquel rato que perdi , y no haverles
dado el alivio que necesitaban.
En este tiempo, enfermó de do'or de costado, y tabardillo una criatu
ra a quien yo estimaba mucho en Eio?, y por dar gusto al Sr. me he hecho
cargo de pedir por su Alma, y que el Sr. la haga rr.ui suya , y viendola tan
postrada con la enfermedad, me quebrantaba miuho lo que padecia , y. un
dia que estaba mas fatigada con los accidentas que padecia, me dixo : hija,
ya conozco » que me muero , ponm: la mano en la cab'za para ver si Dios
quierc^darme alivio, pues sino parece que se me arranca el Alma, segun las
fatigas interiores que siento. Yo con el deseo que teaia de su salud, y por
consolarla, le hice una Cruz en el corazon, c interiornunte le pedi al Sr. si
convenia, lo aliviara de las fatigas que tenia, y le diera salud para el recor
ro de los pobres, porque hacia mucha limosna, y aunque por entonces le dio
el Sr. alivio, entendi que me decia el Sr. ya es tiempo ; yo lo senti porque
la estimaba mucho en el Sr. pero me conformé con mi di \ ina voluntad , y
procure aplicar mi peticion a la salud, y bi n de su Alma, y a\ udarle en lo
que pudiera , para que se dispusiera , y dispusiera bun las cosas de sv
obligacion.
En este año, padecian los pobres grande necesidad por falta de alimen.
to,y yo al considerar la fatiga que padecian, y que todo era castigo de nues
tras culpas, é ingratitudes, derramaba muchas lagrimas, pidiendo al Señor
aplacara su justa indignacion; y le decia : Sr. mirad tantos pobrecitos, qüs
no tendrán culpa, y tantos niños innocentes , que esperimentan el castigo,
si yo soi la causa de vuestro enojo por mis atipas , é ingratitudes , razon
sera que yo lo p.~gue, y que sobre mi venga el castigo , y asi dueño de mi
Aima aqui me teneis,descargad sobre mi, con tal que me guardeis para que
no os ofenda, y remediad esta necesidad en que padecen tantos innocentes.
Estando en esta peticion con muchas lagrimas, me respondió el Sr. hi
ja, y Esposa mia, yo soi Padre de amor , y misericordia , y la inclinacion
de mi infinita bondad me mueve á hacer bien a todos, y derramar en ellos
los tesoros de mis misericordias ; pero ellos abusando de mi piedad, y mi
sericordia, irritan mi divina Justicia, pues «o cesan de ofenderme, despre
cian mis inspiraciones, atropellan mi divi»a Lei, y reelisima voluntad, por
dar gusto á su apetito, y desordenadas pasiones, y aun viendose amenaza
dos; y con el castigo á la vista no quieren dexar los vicios , y las culpas.
No puedo ponderar el dolor que sintio mi corazon al oir las amorosas que-
xas de nuestro amante Señor, considerando quan justamente se quexaba de
nuestra ingratitud , y mirando la mia, consideraba que por su gran miseri-
cor-
cordia no me havia yá sepultado en el Infierno en castigo de mis culpas,
esta grande misericordia que ha usado conmigo , me daba aliento , y con
fianza para pedirle nos perdonara a todos aplacando su divina ira ; y asi co;
grande confianza decia : Sr. y dueño mio , yo humilde esclava vuestra, o
suplico, que nos miréi con esos misericordiosisimos ojos para perdonarnos
y suspender el castigo que justamente merecemos, apartad Sr. vuestros di
vinos ojos de nuestra maldad, é ingratitud, y mala correspondencia , y mi
rad solo vuestra bondad, amor , y misericordia, acordaos Sr. que por pei
donar « los pecadores, quisisteis ser azotado, y crucificado , y que derra
masteis vuestra preciosisima San¿re por ellos ; pues Sr. si esto es asi, cómo
os manifestais ahora tan enojado , y quereis que esperimenten tan rigoroso
castigo ? Eso no, Sr. que y i todos están movidos, y os piden misericordia,
y se enmendarán : asi clamaba, mas el Sr. no se aplacaba, y me parecia que
me decia : no quieren, no me piden misericordia d'e corazon, esas demostra
ciones que hacen , es por la afliccion corporal que padecen, no son de dolor
dé hnverme ofendido, y con deseo de enmendarse , pues continuan en sus
desordenes , en sus vicios , en sus ocasiones , y peligros , y como no se
quieren enmendar no; cesará el castigo. : . . • ., :., ». M .r .• . A
i Estas palabras eran agudas saetas , que pasaban mi corazon, asi porque
el Sr. era ofendido , y verle tan justamente jrritado contra nosotros , como
por los trabajos que esperimentaban mis proximos, y principalmente por el
grave peligro en que estaban sus Almas de perderse para siempre , y espe.
rimentar por una eternidad los trabajos , y tormentos del Infierno, por no
quererse, aprovecha? de los medios misericordiosos de que el Señor se vale,
llamandolos por los trabajos del cuerpo, para que se libren de los del alma,
por medio de un verdadero arrepentimiento, dexando los vicios, y las cul
pas, y sirviendo de veras al Sr, y viendo que no podia remediar nada , con
esta sed que el Sr. me ha dado de la salvacion de las Almas , loque hacia
era clamar, y descamar 1 grimas de mi corazon, pidiendaal Sr. por todas,y
á mis solas le decia : amado dueño, y Esposo mio,, qué queréis Sr. que yo
haga por la conversion de todos los pecadores, y por su salvacion, que es-
toi dispuesta a todo lo que 'Vos quisiereis, aunque sea necesario derramar
toda mi sangre 1. aunque bien. veo Sr. que todo quanto yo puedo hacer es
nada, 'Vos Sr. por. vuestra misericordia, sois el que los haveis de convertir,
hacedlo Sr..para que no se malogre el precio de vuestra sangre : con esta*,
y otras cosas daba>algun alivio á mi corazon. Asi se pasó: el año con estas fa
tigas, y clamores, y en lo penal hacia lo que podia por este mismo fin, pues
yá en estos tiempos. por mi abaizada edad, y muchas enfermedades, y con
tinuo padecer , me havia mandado el Confesor suspender el rigor de la pe
nitencia ; y solo me mandaba quando estaba mejor lo que le parecia que po.
dia tolerar , y yo aunque tenia grandes deseos de hacer mucho, y me pare
cia que podia, me sujetaba en todo á lo que me mandaba,considerando que
me lo mandaba el mismo Sr. por su Ministro, y que en obedecerlo le daba
gusto, y asi quedaba quieta, y serena : aunque el ayuno puedo decir , que
era continuo por no poder comer , y lo poco que comia era para mi de mas
mortificacion, mas me hacia fuerza porque asi me lo mandaban ; me acosta
ba en mi cama por obediencia ; pero permitia el Sr. que padeciera mas en
ella , pues parecia que era cama de llamas segun el fuego , y ardor que en
ella sentia , y de ordinario se llenaba de sabandijas , que no me dexaban
sosegar.
Asi pasaba, hasta que dando cuenta á mi Confesor, me mando por al-
£un .tiempo me acostara en la de mortificacion , y en ella descansaba algu
nos ratos. En tiempo de Exercicios, como estuviera para ello, usaba los ci
licios, y diciplina todos los dias, mas no era de sangre, pues esta solo la ha
cia yá, eu este tiempo, quando me sentia inspirada de Dios, con licencia de
mi Confesor , ó quando me lo mandaba por alguna grave necesidad. En lo
demás de el año, era á tiempos segun me disponia la Obediencia : pues en
lo que ponia todo su empeño era en la mortificacion interior , y me decia,
que esta era la principal, y que todos asistidos de la divina gracia la podian
hacer, aunque estuvieran enfermos, y fueran ancianos , aunque quando se
puede es mui buena la corporal., y exterior, y ayuda mucho para la interior:
y esto mismo, quisiera yo, entendieran bien las Almas, para que no andu
vieran inquietas, y afligidas, sino lescpncede el Confesor hacer la peniten
cia, y mortificacion del cuerpo, que piden , y desean ; pues como es bueno
les parece que es de Dios , y algunas veces no lo es, sino del Demonio por
los malditos fines que él lleva , ó intenta con ella, que ordinariamente son
de soberbia , ó para que pierdan la salud corporal , y se inhabiliten para
cumplir sus obligaciones, y lo que en adelante pudieran hacer en servicio de
Dio*, y bien de las Almas : y otras veces es, y nace de su amor propio, y
de oculta estimacion que tienen de si mismas por parecer bien. i
Y en fin, siempre que lo hagan contra lo que les ha mandado el Confe- j
sor, es señal clara que no las mueve buen espiritu , y asi deben recelar , y
temer mucho. Lo seguro es, que en todo sigan la obediencia , manifestando
sus deseos con sinceridad; mas si el Confesor no les concede lo que quieren,
rindan su juicio, nieguen su deseo, y sujeten su voluntad á la de Dios, que
la manifiesta por boca de el Confesor, y esta es la verdadera mortificacion,
que es la interior, y de la propia voluntad : este es el primogenito que prin
cipalmente quiere Dios le sacrifiquemos, y si hai verdadera humildad todo
sera facil , y quedara quieta , y serena haciendo lo que le mandan aunque
sea contrario á su juicio , gusto , y voluntad.
Esta
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Esta virtud de la humildad , es lo principal como he dicho, y quisie
ra no cesar de decirlo , para seguir con rectitud por el camino del Cielo
O ! y q*e dichosa es el Alma, que la tiene, y que grandes bienes traerá a
su Alma : y por el contrario quanto daño hace una faltita de esta virtud
aunque sea mui menuda. Poreso debiamos estar siempre recelosos de no
sotros mismos , pues nuestro amor propio en todo quiere tener parte, y se
introduce muchas veces sin sentirlo, que no se conoce hasta que ha hecho el
daño, porqne lo aparenta con algun bien para ocultarse , y engañarnos. Y
asi importa mucho examinarnos bien para conocer los movimientos del in
terior, y sentimientos del corazon para arrancar del esta raiz del amor pro
pio, y de la soberbia oculta, que tanto prevalece , y reina en nosotros.
Y si el Alma camina con pura , y recia intencion, el Sr. es fidelisimo,
y se la dará bien á conocer para que la arranque, y le ayudara para ello: y
para librarse de este fuerte enemigo , el remedio es manifestarlo todo coa
sinceridad al Confesor» y no salir un punto de lo que le orden are,acudien-
do á la Oracion , que alli es donde el Sr da luz para que se conozca la ver
dad, y el engaño , y con especialidad despues de comulgar, que como está
alli la verdadera luz , no dexa ni aun los mas mínimos atomos de falta que
no descubra, y dé claramente á conocer : y especialmente en este punto de
falta de humildad , pues como esto es lo que principalmente quiere que
aprendamos de su Magestad ( pues por eso nos dió tan grande éxemplo de
esta virtud ) siente mucho la falta de ella en los suyos: y asi les da luz pa
ra que la conozcan, y les ayuda para que la quiten , y entonces conocerán
claramente en la quietud que en su interior sienten quanto les importa su»
jetarse en todo á lo que el Confesor les ordena.
En esto teme he dicho despues de comulgar es el mejor tiempo para
negociar con Dios , y tratar el negocio importantisimo de su salvacion , y
de su aprovechamiento espiritual , y perfeccion, pues para este fin viene el
Sr. á nosotros. Mas el dolor es, que muchas Almas pierden , y malogran
este importante tienpo: unos porque no consideran bien, y como deben ib
que han recibido, y los fines santisimos pra que viene : ó porque embebi
das, y empapadas en otros cuidados , y negocios de la tierra, no atienden,
ni consider. n lo que han recibido, ni d;.n lugar en su corazon al Sr. por es
tar lleno de las cosas de la tierra : ó porque el tiempo que havian de em
plear en disponerse, considerando lo que ibrn á recibir, y despues de ha-
verle recibido en dar gracias por tan grande beneficio , considerando que
como soberano, y liberalisimo Sr. viene á hacerle mercedes, y á remediar
todas sus necesidades , para pedirle con viva fe , y grande confianza el re
medio de ellas : lo emplean antes, y despues, e» si estoi dispuesta, si se me
•lvidó esto, 6 lo otro en la confesion, que en realidad no importa nada* si
se
se mira bien , y con rosiégo ; pero el Demonio 16 abulta entonces para tur
to ¡rias , é inquietarlas , de modo , gue el tiempo que havian de emplear en
amar, agiaUCC*r : y pedir al Sr. con quietud, sosiego, y confianza, lo pier
den, y salen azibaradas, y muchas veces por el temor que el Demonio les
pone, cobran tedio a la comunion , y otras por estos vanos temores la de*
xam Y ahora no hablo de los que acabados de comulgar, como si huvieran
comido un pedazo de pan, se sajen de la Iglesia, 6 se estan en ella sin pen
sar lo que han recibido, que esto a la verdad es un dolor, que debe traspa
sar nuestro corazon, viendo tan grande desacato, y tan inhumana ingrati
tud. El Señor por su infinita misericordia nos dé luz a todos para que en
todo obremos como * debemos.
: Amen. . ) .. 1 • tu \ I. i. ' ¡

CAP I T U L O XXXIV.
EK QUE SE VICE EL MOTIVO PORQUE SUSPENJBr0
la relacion que hacia de su vida. La especial devocion que tenia ton
las Benditas mínimas , y ¡o mucho que por ellas hacia , y padecia
con algunas cosas especiales que lo confirman»

AVIENDO muerto el M.R.P.M.Fr. Joseph Cano , Confesor que


fué muchos años de esta Sierva del Sr. con el motivo de haverse confe-ado
cqnmigo en algunas ocasiones, por enfermedad, 6 ausencias de su Confesor:
vino á pedirme por pios ',' me hiciera cargo del goberno de su Alma , y
áunque conocía no havia en mi los dones , y talentos, que a tari alto minis.
terip corresponden, y especialmente para la direccion de un Alma, que por
lo que havia tocado, juzgaba mui adelantada en el camino de la perfeccion:
no obstante, considerando que lo arreglado de su ajustada vida, podia es
timuladme a arreglar la mia, y el exemplo de sus virtudes exitarme a prac¿
ticarlas ( como por mi estado tengo obligacion ) confiado en la misericor
dia del Sr. que mirando
me ayudaria, y comunicaria
diera los dones quej

ma, me pareció convenia recpjerlos , y reservarlos, hasta que el Sr. dispu


siera, ó me inspirara lo que havia de hacer, que fuera mas de su agrado, en
quanto a mandarle proseguir : y asi le mandé Jos traxera, y guardé sin ma- •
nifestarlos. Y no haviendome vuelto a tocar sobre este asunto , no sé si
por mi desidia , ó por nohaver sentido especial mocion en mi interior p¡ri
ello, se quedó la relacion que hacia de su vida en aquel estado. Y por* si es
to
to ha sido por omision mia , me parece esto! obligado á proseguirla , ' biea
que no podré decir en particular muchas de las cosas especiales de este
.tiempo, porque sus frequentes confesiones , cdii licencia mia \ eran ert el
Convento de los Padres Minimos , que esta contiguo á la Casa donde vi-
_via, ó con el R.P. Fr. Francisco Pavon, ó con el R. P. Fr. Joseph Canta
dor, y quando estos no podian, con otro de los Padres , pues conmigo por
sus continuas enfermedades, abanzada edad , y por lo distanta de su Casa,
á la Iglesia donde asisto, 6 por indisposicion mia, eran pocas, pues de ordi
nario se pasaba dos, y tres meses sin confesar conmigo, y por esta causa no
tengo tan impresas, y vivas las especies, que con toda certeza pueda indi
viduarlas en particular ; mas en general diré lo que he podido traer á la me
moria : y asi para gloria de Dios, y que nos exercitemos todos en la piado
sa , y caritativa devocion con las Benditas Animas, que tanto agrada á
Dios, y tan util, y provechosa es para nosotros, digo, que con estas dicho
sas, aunque afligidas Almas, era no solo grande, sino mui especial su devo
cion, y parece que el mismo Sr« como ama tanto á estas Benditas Almas,y
Esposas suyas, que con vivas ansias desean verle, la movia para que le pi
diera, y aplicara por ellas sus exercicios.
Y para excitarla mas, permitia, y disponia que oyera sus clamores , y
que algunas veces las viera , y las penas que padecian, y en estas ocasiones,
que en particular se le manifestaban,pareciendole que el Sr.lo disponia asi,
para que se hiciera cargo ¿le pedir, y ofrecer sufragios por ellas, era quando
con mayor empeño se esforzaba á todo lo que podia , y quando el Sr. per
mitia que padeciera mas, en el cuerpo con enfermedades , y tormentos de
los enemigos , y en el Alma, con desamparos, tribulaciones, obscuridades,
sequedades, y tentaciones : de modo, que peleando, padeciendo, y bata
llando se le pisaban los dias, y las noches sin sosegar, ni descansar, sino era
lo mui preciso p3ra no desfallecer del todo : y á la verdad, sino fuera con
fortada , y asistida del Sr. que la conserbava para alivio de estas benditas
Almas, en estas batallas huviera fenecido. En una ocasion , me dixo : Sr,
havrá un mes, que estoi padeciendo por el Alma de un Sacerdote , que se
me manisfestó con grandes penas, no puedo explicar lo que en este tiempo
he padecido, y estoi padeciendo en el interior ; y en lo esterior me parece,
que no podria vivir si el Sr. no me estuviera confortando, pues estoi toda
abrasada , como si estuviera en un horno de fuego ardiendo, , Bendito sea
el Señor que asi lo dispone.
En otras ocasiones que se le manifestaban con las penas que padecian,
cercadas de llamas , y mui afligidas, era grande el dolor de su corazon, y la
pena que sentia , de modo , que solia quedarse como muerta fuera de si :
orno ío certifica un Sacerdote de mui buena vida , que frequentaba su Ca-
M sa,
sa, quien me asegura, que en una ocasion , que havia hecho animo de ir I
verla divertido con otras especies , que le ocurrieron , pasó sin acordarse
por la puerta de su Casa, mas que despues acordandose del animo que ha
via hecho, se halló interiormente movido, y con tal fuerza, que no pudo re*
sistir, y volviendo llamó á la puerta interior que tenia, y viendo no le res*
pondian, empujó, y entrando la halló enmedio del patio caida con una he
rida en la cara , y toda llena de sangre como muerta , y que viendo no ls
respondia, la levantó, y entró adentro, manteniendose alli hasta que val-
vio en si; y conociendo por los sentimientos que manifestaba seria cosa so
brenatural , le preguntó le dixera, que le havia sucedido , y aunque quiso
ocultarlo, instandole le dixo , que estando barriendo el patio oyó unos la
mentos tan fuertes, y dolorosos, que le pasaron el tarazon, y levantando
la vista, vió á un Sacerdote, que pocos dias antes havia muerto, mui lleno
de llamas , y afligido de las graves penas que padecia , diciendole , que se
compadeciese del, y le aplicise sufragios , y que fué tan grave la pena que
sintió, y tan agudo el dolor de su corazon, que le quitó el sentido, y Ja hi
zo dar en turra : y que pasado algun tiempo, le preguntó por aquella Al
ma, porque la via ya serena, y sosegada , y que le respondió, que yá pos
la misericordia de Dios se havia ido á descansar.
En estas ocasiones en que se hacia cargo de algun Alma, era mucho Ib
que hacia, y padecia , hasta que el Sr. movido de su misericordia la llevaba
a descansar ; pero siempre estaba aplicando lo que hacia , por el alivio de
todas, y con especialidad en la Novena de las Animas, en estes tiempos, y
poco antes, y despues me decia, que era tan activo, y fuerte el fuego que
sentia, que le abrasaba hasta los huesos, con tan intenso dolor, que parecia
se los quebravam Otras veces, eran unos frios, que quedaba eluda, y come>
si le descoyuntaran todos los huesos , y entonces aunque se pusiera al fue
go, ó se ábrig .ra con mucha ropa , nada servia para templarlo, hasta que el
Sr. queria aliviarla. Otras veces, me decia, que par cia que con agudas na
vajas le iban despedazando todos los nervios, y despegando la carne de los
huesos» segun lo» agudo¿ dolores que sentia Pero todo lo llevaba gustosa,
por el ali vio de sus hermanas las Benditas Animas.
La guerra, y batalla con los enemigos, asi inferior, como esterior ator-
ment;<ndols y castigandola en el cuerpo, le duró Insta la muerte, en unos
tiempos ton mas rigor, que en oíros , segun lo .disponia el Sr. Despues de
comulgar , siempre tenia alivio, de ordinario h/sta el medio dia, sino era
qu,mdo era mui fuerte la tormenta , que entonces solo se su. pendia como
dos horas, y en algunas festividades, y sus octavas en que el Sr. la favore
cia, que entonces se suspendia, y todo era gozar,, mas luego volvian con la
misma fuerza atormentandola en. el cuerpo, con diversos generos de marty
rios
paos como refiere &n su vida : y i; estos tormentos que le. daban , le dexa.>
]¿an el cuerpo molido, quebrantado, y, sin aliento, y la sangre tan irritada,
que era preciso sangrarla con prontitud, pues si lo diferian le resultaba gra-
ye, y dilatada enfermedad :. y en ocasiones especialmente en las Semanas
Santas, desde elJueves Santo caia postrada donde le cogia el accidente, y
como vivia sola, solia quedarse asi dos, y tres dias, 6 mas , hasta que Dios
¿novia alguna persona que fuera para su alivio, dandole algun alimento, y
llevandola á la cama, pues por si havia estado sin poderse mover para nada.
Y de esta verdad ha i muchos testigos que movidos de Dios, por no haver
la visto en la Iglesia,ibin a su Casa,y entrando la hallaban en el suelo, y sin
la providencia que convenia para su refeccion, pues aunque sus parientes la
asistian con caridad, permitia el Sr. en muchas ocasiones, ó que no lo supie
ran, 6 que se les olvidase para que padeciera mas.
Asi lo testifica un Sacerdote , que por caridad procuraba ayudarle eh
lo que podia , en ocasiones dice, notando su falta en la Iglesia, ó Dios que
me movia, iba á su Casa, y hallando la puerta cerrada, llamaba , y viendo
no respondia, buscaba la llave que solia dexar en la ventana quando se sen
tia asi, por si venia alguna persona qutla abriera, y entrando la hallaba , 6
en la cama, ó en el suelo, y que asi havia estado quatro, ó cinco dias, mu
chas veces sin comer, ni beber, y viendola desfallecida le daba una poca de
agua, y chocolate, y le encendía luz, porque por si no podia hacer nada,
hasta que el Sr. queria recuperarla , y quando no podia moverse para abrir
la puerta, o poner la llave, y se hallaba en estrema necesidad , lo hacia su
Sto. Angel, que con gran desvelo cuidaba de ella, asistiendola en estas oca
siones: como lo depone el mismo Sacerdote, que haviendola echado menos,
.fué á su Casa, y viendo que no le respondia acudió a la ventana donde ha
llo la llave, y haviendo entrado la halló inmobil sin poderle responder , y
con la luz del belon encendida ; pero sin azeite : y viendola en aquel esta
do se mantuvo alli, hasta que quiso el Sr. fuera volviendo, y preguntando
le como estaba la luz encendida , y la llave en la ventana, le respondió, que
su Angel le havia hecho ese favor, viendo que ella no podia.
En muchas ocasiones que le acometia el accidente estando la puerta
abierta se quedaba asi , mas de esto decia no tenia cuidado , pues como sa
bian que era pobre no irian á su Casa, lo que si sentia era quando volvia, y
via que estaba la puerta cerrada, y que por si no podia moverse para abrir
la, ó poner la llave en la ventana, que entonces se esforzaba como podia , y
sino se dexaba en Jas manos de Dios , que por medio de su Sto. Angel, le
concedia este alivio. Por lo que en estas ocasiones ni se inquietaba , ni le
faltaba la conformidad con la voluntad de Dios, que lo disponia asi : rií ja
mas le ei decir, si yá que Dios quiere que padezca estos quebrantos, tuvie
ra quien me asistiera especialmente en estas ocasíone$,estaria gustosarsinoes
quetoda sedexaba en las manos de Dios, y de su divina providencia,esperan«
do que á su tiempo imbiaria quien la ayudase,y asistiera, y asi sucedia,y por
eso decia luego cj se mejoraba,que lo que queria era estar siempre sola,y es«
te deseo se lo cumplia el Sr. aun con enfermedad aclual en muchas ocasio
nes, y asi se pasaban las horas de la comida, de los medicamentos, y demas
alivios que necesitaba , hasta que el Sr. movia quien la viniera á asistir, lo
que en estas ocasiones padecia era mucho , pues r.o solo era en la sustancia
de la enfermedad, y dolores del cuerpo, sino en otros agregados que se jun
taban, y si padecia tanto en el cuerpo , era mucho mas jo que padecia en el
alma , con fuertes tentaciones , y las mas ordinarias eran de desconfianza,
que ya no tenia remedio porque Dios la havia desamparado en castigo de
sus culpas, de sus ingratitudes, y mala correspondencia a los muchos favo
res que el Señor le havia hecho , que que tenia que llevar á la presencia de
Dios , pues todo lo que havia hecho , y padecido era perdido para ella por
haverlo aplicado por otros, y ella se havia quedado sin mda, qué que cuen
ta daria á Dios de las Almas de que se havia hecho cargo, y otras especie)
semejantes, con tanta afliccion, y obscuridad, que me decia : Sr. es un ovi
llo con tintos cabos, que yo no lo puedo desliar, ni lo entiendo, con la tur
bacion que siento, se me pasaban las noches en estas fatigas, y por mas que
hago no puedo sosegar, examino mi conciencia , y no hallo cosa que me dé
.mucho ruido, y esto me atormenta mas, pues yo tendré mucho , y por mi
ignorancia no lo conoceré para confesarlo, me duelo de todo ; pero que sé
yo como estará tn la presencia de Dios, ya estoi á lo ultimo de mi vida, y
no he hecho nada, qué será de mi ? Asi estoi batallando hasta que llego a
la presencia del Señor Sacramentado , que comienza á serenarse el inte
rior , y en comulgando desaparece todo.
En otras ocasiones venia mui al contrario , pues todas sus ansias eran
de amar á Dios , y .sus deseos de morirse por ver á la Santisima Trinidad,
y me decia : Sr. no puedo sosegar, el deseo de ver la Santisima Trinidad
me consume , pues en nada puedo parar : un desaso¡>i. go gustoso , ahora
no me dan pena mis pecados, ni el Juicio , ni si me perderé , ó no me per
deré, nada me da cuidado, solo este deseo tan vivo, y eficaz, que me saca
fuera de mi, ni me acuerdo de comer , ni de dormir , ni de otra cosa mas,
que esta ansia de vér á la Beatisima Trinidad : y en mi interior hallo como
una soledad grande de todo lo que no es Dios , que yo no sé como es, w
como declararlo, solo se decir , que en esta soledad es donde tiene algun
descanso mi Alma, y me parece que entonces esta mas empleada en Dios.
En otras oc.siones me decia : Sr. yo siento en mi interior grande no
vedad; pero no «e coma es^ ni lo puedo explicar,porque me parece pasa allá
* en
en lo mas interior del Alma , y alli me parece que está hablando el Sr. coa
el Alma , y el Alma con su amado , con especialidad dejpues de comulgar;
pero es tan oculto, que yo nada percito, ni entiendo, solo puedo decir,que
el Sr. favorece alli mucho á mi Alma, y que ella esta con gran ternura coa
el Sr. con una platica dilatada , que yo no alcanzo , tan dulce, sabrosa , y
delicada , que no quisiera se acabara : aunque el cuereo siente flaqueza , y
como desmayo, pues parece, que el Alma tira para si todas las fuerzas ; de
esto me resultan despues grandes ansias, y deseos de ver á Dios, y amarle
sin cesar , un desprecio grande de mi misma, con un conocimiento mui cla
ro, y un deshasimiento grande de todas estas cosas de acá, conociendo, que
«1 amor , y apego á ellas nos privan de un infinito bien , y de las dulzuras
interiores que el Sr. nos quiere comunicar, y entonces conozco con mucha
claridad quanto daño nos hizo el pecado , dexandonos ciegos para conocer
estas verdades , por lo que le cobro cada dia mas aborrecimiento , pues si
esto hizo el pecado original, qué haran los nuestros, y en que ceguedad nos
dexaran ? y asi me lastimo quanta hai en nosotros , y como cen nuestras
culpas, é ingratitudes, y con el apego á las cosas del mundo, y cen el amor
¿esordenado á noiOtros mismos i;os cegamos mas , y no dexamos lugar ea
nuestro corazon para que el Señor derrame los teítros de sus misericci»
«lias , que con tanto amor desea , y quiere derramar.

• CAPITULO XXXV.
XN QUE SE TRATAIT ALGUNAS COSAS ESPECIALES
de este. tiempo , <¡¡ un caso mui especial por dende se comee le ma
nifestaba el Sr. el interior de algunas personas.

J_^A presencia del Sr. era continua aun en las acciones esteriores, sin»
era en algunas ocasiones de mucho padecer que quedaba a obscuras, y per
dia la presencia sensible , y entonces por la fe procuraba buscar al Sr y en
estas ocasiones era su mas sensible penar, temiendo que por su culpa se ha-
via retirado, y ausentado su amado Es.poto, gemia , y lloraba sin consuelo,
y con el ansia de hallarle con o la Esposa de los Cantares preguntaba á su,
Angel donde hallaria á el amado de su corazon ; m;¡s su Angel nada le res
pondia, y con esto crecia mas su pena, y ansia de buscarle, asi penaba, ge
mia, y padecia en estas ocasiones con gemidos de io mas intimo de su cora
zon, como amante Paloma se acogia á los ?gujeros de la mistica piedra su
amado Jesus Crucificado , y en la llaga de su sagrado Costado se refugiaba
con viva fe, para hallar algun descanso, y consuelo, hasta que el Sr, mise-
ricordiOiO viendola tan penada por hallarle, y las ansias , y amor con que
le buscaba le manifestaba tu amorosa presencia , que de ordinario era con
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alguna locucion interior dulce, y amorosa, y luego al punto se deshacianlos
nublado?, y angustias del corazon, y se quitaban , y desaparecian las tinie
blas, y ob¿curidades de su espiritu, dexandola en paz, fosiego, y luz.
Lis Quaresmas , y con especialidad las Semanas Sant.is , de ordinario
eran de mucho padecer, en las demas festividades del año como en las Pas-
quas , y en las principales festividades de Maria SSma. N. Sra. y en el dia
de mi gran Padre el Sr. S. Joseph , de quien era mui devota , lo ordinario
era gozar mucho su Alma : y con especialidad en la festividad del Naci
miento de Jesu.Christo N. Sr. de este mysterio era devotisima , y se dis
ponia desde el principio del Adviento, haciendo los Exercicios del Sr. San
Ignacio , y todo lo que podia de mortificacion. Y en los nueve dias inme
diatos a la festividad, se disponia con particulares exercicios segun .Dios le
inspiraba. Y estos eran con mas fervor, retiro, y devocion : y este desve
lo , fervor , y devocion con que procuraba disponerse para celebrar este
mysterio tan tierno, agradecer esta excesiva fineza, y adorar al divino Ver
bo humanado, se lo premiaba, y pagaba bien el Sr. pues de ordinario desde
la noche Buena, hasta la Epifania, estaba con su espiritu en el Portal vien
do al iivino Niño : unas veces reclinado en el Pesebre, y otras en los bra
zos de su Santisima Madre , y á esta soberana Reina, y á el Sr. S. Joseph,
con grande gozo, y gloria de su Alma : y en estos tiempos me decia , que
eran grandes los favores que recibia del divino Niño , y de su Santisima
Madre , y que le parecia que su corazon lo tenia todo en el Portal , pueí
no podia apartarse ni un instante de esta dulce , y amorosa contemplacion.
En lo que con mucha frequencia la favorecia el Sr. era en las locucio
nes interiores , especialmente despues de comulgar, que este tiempo decia,
como viene el Sr. á enriquecer, y llenar de bienes nuestras Almas, y á re
mediar todas nuestras necesidades , es el mejor para conseguir quanto ne
cesitamos, si nos disponemos , y nos recogemos al interior con el Sr. avi
vando la fe. Estas locuciones unas veces eran para consolarla , y alentarla
quando estaba afligida, y otras reprehendiendole algunas faltas; pero siem
pre eran con suavidad , y amor, y otras avisandole de algunas necesidades
de sus proximos , ó de algun Alma del Purgatorio para que pidiera por
ellos , y quando era para el remedio de algun Alma , ó para traerla el Sr.
á si, para que le sirviera por el camino de la perfeccion , le manifestaba su
interior para que avisandola se moviera con mas eficacia, y aunque hai mu
chos testigos de esta verdad , solo referiré uno, que por ser persona de au
toridad se le debe mayor credito, quien de palabra , y por e> crito por ha-
verselo suplicado para mi mayor seguridad, me dice, que en una ocasion la
encontró, y que no haviendole hablado nunca, se llegó a él,y le dixo: Dios
busca á usted, y usted le huye, y que estas palabras hicieron eu él tal im-
pre-
presion, qtw se determinó á ir a su Casa para saber en que se fundaba , y
que sin detenerse le dixo, todo !• que pasaba por su interior , y lo que le
havia sucedido para tomar el Estado que tenia, y el motivo de su vocacion
i él, de modo, que quedó pasmado alabando a Dios, y que esto fué medio
para que con todas veris se aplicara á la Oracion, y a srguir el camino Es
piritual: y que entrando en otra ocasion en su Casa mui afligido, por haver
padecido unas fuertes tentaciones en una ocupacion, y exercicio en que ha
via estado, lo recibió riendose, y le dixo todo lo que havia padecido, y que
■o 52 afligiera , que el Demonio rabioso le invia movido aquella batalla , y
guerra que havia padecido para apartarlo del camino que havia comenzar o:
que havia visto en su ventana dos Demonios en figura de dos negrillos pe
queños, que le estaban tirando flecha*., qne eran las tentaciones que sentia;
pero que no tuviera cuidado, que Dios lo libraria. Y en otra ocasion, que
havia hecho los Exercicios del Sr. S. Ignacio, despues quandofué á tu Ca
ía, le dixo todo lo que havia pasado en aquel tiempo, por lo que conocia,
que Dios le manifestaba con toda claridad lo que pasaba por su interior.
Este favor , y los muchos que recibió en el discurso de su vida , los
los atribuia siempre á la gran misericordia de Dios, y á la piedad , y amor
de su amado Esposo Jesus , y á la intercesion de la soberana Reina de los
Cielos , y h tierra Maria Santisima N. Sra. y de su Padre el Sr. S. Joseph,
de quien fué siempre mui devota , y asi decia , que a Jesus , Maria , y Jo-
seph les debia mucho, que en todas sus aflicciones la ayudaban , y sacaban
con bien, y que esperaba de su piedad la ayudarian á la hora de su muerte,
y esta grande confianza se la premiaban bien, pues de ordinario en sus prin
cipales festividades le hadan grandes favores como consta de su vida. Con
su Angel Custodio tuvo siempre mucha devocion, y familiar trato , y asi
en sus dudas, y retiros del Sr. le preguntaba lo que debia hícer r y donde
hallaria á su amado, que se le havia ocultado, y quando tenia algun negecio
grave suyo , ó de los proximos, se lo encargaba con mucha satisfaccion , y
confianza, que se haria car^o dél, cerr o se vio en un caso, que me certifica
una persona de autoridad, y de virtud ; y es que deseando levantarse por
Ja madrugada p;¡ra sus Exercicios, no lo podia conseguir porque se dormia,
y deseando despertar le dixo pidiera á Dios la desportara, y le respondió,
á qué hora quiere usted despertar ? y ha viendole dicho, que á las quatro,
le respondió bien esta, va y.' ui ted descuidado , que lo despertaran, y que
desde aquel dia, ó de.^pertab; á tquella hora, ü oia que lo llamaban por su
nombre , y que idmirado de esto, le preguntó quien lo llamaba , y le res
pondió que su Angel, a quien se lo havia encargado , y por eso dteia, que
todos havumos de tener mucha devocion con nuestro Santo Angel , pues
«orno el Sr. lo destina para nuestro amparo , y custodia, por su medio eos
hi.ee
>6
hace muchos favores, avisandonos de muchos peligros que no conocemos, y
proviniendonos con inspiraciones para excitarnos 11 lo bueno, y preservarnos
de lo nulo, defendiendonos de los asaltos, y tentaciones de nuestro enemi
go el Demonio, y con especialidad a la hora de la muerte, y si todos cono
cieramos bien esta verdad, agradeceriamos mucho a Dios este grande bene
ficio, y tendriamos mucha devocion a nuestro Santo Angel.
En estos ultimos tiempos de su vida , lo mas ordinario era padecer en
el cuerpo continuos dolores, y enfermedades, de modo, que pasaba muchas
temporadas en la cama, sin poder levantarse para ir á la Iglesia, para ado
rar, y recibir á N. Sr. Sacramentado, que era todo su consuelo, y alivio, y
algunas ocasiones que iba haciendose fuerza mui temprano , se volvia sin
despachar, porque los accidentes no le daban lugar a detenerse, esto lo sen
tia mucho ; pero se conformaba con la divina voluntad, que asi lo disponia,
y juzgando yo por esto mismo estar ya cercana su muerte, y que seria para
purificarla, disponerla, y aumentarle el mérito, procuraba alentarla al pa
decer , y a que se dispusiera p?ra morir, pues segun su edad, y frequentei
enfermedades , no podia dilatarse mucho : esta noticia recibia con grande
gozo de su Alma, no por no padecer , que en eso estaba mui resignada, y
gustosa , sino es porque se llegaba la hora , que tanto deseaba de ver a la
Santisima Trinidad , y á su divino Esposo, que le havia robado el corazón,
y por eso anhelaba con fuertes ansias estar ya para siempre unida con él. Y
aunque algunos dias padecia retiros , sequedades , y obscuridad en el inte
rior, lo ordinario era paz, y recogimiento con mucho gozo, y consuelo, de
su Alma, y le parecia que no se paraba en el camino, sino que iba caminan
do con mucha alegria , y priesa ; pero que esto que sentia era tan interior,
y oculto, que nada percibia; mas que conocia que el Sr. alia en lo mas inte
rior la alentaba, y ayudaba a caminar , librandola de muchos peligros que
ella no conocia bien ; pero que la podian detener, y previniendola para los
lazos que los enemigos le ponian , y que no sabia como entendia esto , lo
que sabia era, que su interior estaba mui sosegado, gustoso, y mui confor
me con lo que el Señor dispusiera, sin desear otra cosa que á Dios.

CAPITULO XXXVI.
B2Í QUE SE TRATA I»E SU ULTIMA ENFERMEDAD,
lo que en ella padeció , y el modo con que procuro disponerse para
morir , y lo que acaeció en su muerte.

J^N' esta disposicion estaba, quando le asalto la enfermedad de la muer


te, en la que pideció mucho, como que queria el Sr. dar ya el ultimo com
plemento, y perfeccion á la labor de aquella Alma, que con admirable pro»
vi-
97
i, videncia havia principiado desde los primeros años de su edid, puriic-a
dola , y perfeccionan Jola como piadosamente creemos, para colocarla en el
celestial Palacio desu Gloria, y agravandose en su enfermedad, dispuso el
Medico recibiera los Santos Sacramentos , noticia que fue de singular con
suelo para su Alma, asi porque havia de recibir Sacramentado á su amado
Esposo, como porquase llegiba ya el tiempo de verlo claramente, y estar
. para siempre gozando su adorable presencia en.su amada, y deseada Patria.
Pues asi como el Ciervo desea li fuente de las aguas, asi el Alma enamora
da de Dios, todas sus ansias son gozar de lleno su amabilisima presencia,
Y por eso como otro David frequentemente lloraba sin consuelo lo dilata
do de su destierro; y anhelaba con fuertes ansias por su eterna felicidad.
Y haviendome avisado de esta novedad, medixo: Sr. he avisado ¡t
usted, porque par ¿ce llega ya el tiempo, que se cumpla mi destierro, par»
que me ayude, y disponga bien para el viaje de la eternidad : yo estoi gus
tosa con la voluntad de Dios , lo que quiero es prepararme, y disponerme
para morir bien, ya que el Sr. misericordioso me avisa, y me da tiempo. Se
dispuso para confesar , aun desde los primeros años de su vida , y en toda
ella no conoci , ni hice juicio de materia grave , por lo que juzgo no nave?
perdido la gracia que recibió en el Santo Bautismo, por no haver cometido
culpa grave advertida como tal, lo que me fué de grande confusion, y edifi
cacion, procure alentarla a padecer el poco tiempo que le'quecUba , por el
Sr. que tanto quiso padecer por nuestro bien, confiando mucho en su infLi
nita misericordia la perdonaria, y llevaria á su gloria a descansar, para pr&»
serv ría de alguna^ tentacion , que el Demonio en aquel lance tan peligroso;
le pudiera .traer de vanagloria , y dar con aquella Nave , que consideraba,
cargada , y llena de buenas obras, en un escollo, estando ya á 4a vista del
feliz, y deseado Puerro, como ha hecho con muchas ; pero la hallé tan lie-,
na de confusion por su desastrada vida, y mala correspondencia a los mu«.
chos beneficios que de la grande misericordia de Dios havia recibido, acom-, ,
panada de una filial confianza en la bondad , y piedad de su amorosisimo
Padre Dios, que la perdonaria como a la Magdalena , y al Buen Ladron,
que no solo me aseguro, y quitó mis recelos, y temores, sino es que me de-
xó enteramente consolado. Y para quedar desembarazada para emplearse
toda en Dios, el poco tiempo que le quedaba , dispuso conmigo su Testa
mento, qne se reduxo a que de aquellas pobres alhajas que tenia, se le hi
ciera un Entierro el mas inferior, ya que por sus hermanos que no lo con
sentirian , no podria ser de caridad como ella queria , y que de lo demás,
que quedara , que todo valia poco , pues lo mas eran estampas de papel,
se repartiera en los suyos. '*. .'r - .
En este estado estuvo algunos dias , y en ellos quando podia la iba u
N vér 4
rl
ver por si por lo prolixo de la enfermedad, y malicia «el Demonio, hallaba
alguna novedad en su interior , mas siempre la hallaba con la misma igual
dad, serenidad interior, confianza, y conformidad con la divina voluntad,
aunque fatigada por lo que padecia en el cuerpo con los accidentes de la en
fermedad, y esto decia lo sentia porque le llamaban la atencion, y no podia
estar como queria toda empleada en Dios , mas con todo, se conformaba
con la voluntad del Señor , que lo disponia asi , y quedaba sosegada en
su interior.
Repetia el Santo Sacramento de la Penitencia, con una serenidad gran
de en su conciencia ; pero con mucha confusion , y dolor de sus culpas , é
ingratitudes a lo mucho que debia á Dios, mas con grande confianza en su
infinita misericordia, y en la» intercesion de la Reina de los Angeles, y del
'Sr. S. Joseph , que le alcanzarian el perdon de ellas, hacia la comunion Es
piritual, 'ya que no podia la Sacramental, cen mucho amor, y devocion, y
consuelo de su Alma, y el dia en que murió, estando yo en el Confesona
rio, despues de las diez de la mañana , me hallé interiormente movido para
irla a visitar , y aunque juzgaba no seria tan pronta su muerte, no podia
resistir á esta fuerte inspiracion que sentia, de modo, que aunque llegó un
Saeerdote citandome para mi Casa , le dixe : yo queria ir á ver una enfer
ma, que tengo de cuidado, a lo que me respondió : a esa enferma , yo la vi
ayer, y no esta pwra tan pronto , y aunque parece que con este dictamen,
que se conformaba con el mio, podia entiviarse mi deseo , no fué asi, sino
es que le dixe, no obstante , yo tengo cuidado, y qui.ro ir á verla ; y^n-
tonces viendo mi determinacion, movido de Dios, y del buen concepto que
de ella tenia , quiso acompañarme , llegamos á su Casa , y la hallé con la
misma serenidad que siempre en su interior, aunque mas postrada, y falta
de fuerzas, porque la noche ha via sido de mucho padecer , y tanto, que la
enfermera dixo no haver sosegado.ni un instante , reconcilió, é hizo la co
munion Espiritual, con la misma paz, sosiego, y aféelos, que en otros dias,
y diciendole se recogiera un rato á su interiora dar gracias, le dixe ai com
pañero, yo me hallo inclinado antes de retirarme á hacerle la recomenda
cion de el Alma , y pareciendole bien á este, me acerqué á la Cama á pre
venirla para que en su interior clamara a Dios, á la Santisima Virgen, a los
Angeles, y Sanios la asistieran, y ayudaran en aquella «1 tima titira,, y 1'
hallé en una quieta , y sosegada suspension , y aunque pudiera juzgar ser
una de las muchas sobrenaturales que tenia ', ó algun accidente de la enfer
medad , no fué asi, sino es que hice juicio , que era para morir, y dando el
libro al compañero para que la hiciera , comenzé á alentarla , y exhortarla
levantara su Espiritu á su Criador con algunas Jaculatorias, y á poco rato
espiró, sin las fatigas, y demonstraciones, que regularmente se experimen
tan
99
tsm sn esa,ultiiT»aJhora>, sintibef cpifcgTanipaz, y sosiego, de modo, que mas
.ss.podia ljamir dulcí stfgnpfiqiBe ¡nau{»?t$r, pues quedó despues para todos
los que la vieron como si estuviera ¡viva, sin la menor mutacion en el sem-
. blante* í . f .i.;;j.¡;! •. ¡: o[ , u, .'. 11. . . ' '. . . . ;
r./.iiD Lb sii/^A^M;*, !! O. ..XWYIU . t . :;
J?7V £ZZ# .SMuT.RATsl i COMO SU MJJEJRTB PIADOSA*
mente se juzga fui.preciosa en Iqs 'ojos . del, Su. ¥ quinto importa
' !• ' , iv, ., • vivir bien para lograr buena muerte,

URIó en fin la hermana Josefa de Ortega,, Viernes dia doce de Fe


brero del ano de i $fy ^..como a las once y media del dia , y aunque en su
muerte no se notó coja.especial sobrenatural,, juzgo piadosamente fué pre
ciosa en la presencia de Diosji pues á kj esbjrior que se vio, murió la muer»
tei de Jos. Justos, a quienes no toca el aguijón de la angustia , y fatiga de la
muerte ; y por tanto, muerencorno descansando en paz, en el Sr. que en
aquella¡ hora con especialidad los asiste, consuela, y serena, y aunque estas
Sfáales cpn que esta Sierv,a¡de, Dios murió , de, paz, sosiego, y quietud ea
lo exterior ;'. ni las de fatiga, angustia , y desamparo con que otros mueren
sean ciertas para hacer juicio, que la muerte de los unos es buena, y mala la
de los otros , pues esto puede provenir de principios puramente naturales,,
ó de- las ocultas disposiciones de Dios , que ¡no alcanzamos , no obstante»
quandoa una muerte dulce , con paz, y serenidad, sin angustia , , ó fatiga,
ba antecedido una vida regular, ajustada , y arreglada, con una conciencia,
quieta , y purificada, nos dexa como una especie de certidumbre , y espe
ranos bien cuniadas que su muerte fué dichosa, y preci&ia en los ojos del
Sgt, qUie.dijardin.irio dispona que la muerte sea eco de la vida» , ,'.
Y ñavisndo sido la de esta Sierva de Dios no soio regular, y, arregla
da, sino especial* ajsi por lo qu?.coqs¡ta de .su j[idj,, gomo por el indice de su
inferior* y de su conciencia en el Santo Sacramento de la Penitencia , pu;s
ao solo yo , sino que asimismo los Confesores que hoi viven, que con fre»
quencia ja confesaban, estamos de sentir, y hacemos juicio no haver perdi
do la gracia del, Bautismo i por lq jl.ue.bien se puede decir, que su muerte
fué preciosa en lps ojos delSr. y .que aquella paz, serenidad, y sosiego con
que murió , eran como primicias da lo que havia de gozar en su amada Pa
tria la Jerusalén triunfante ds la Gloria, que con tantas ansias havía siem
pre deseado : y que murió en los brazo? de su dulce, y amado Esposo , á
quien siempre havia, tenido, .en el cea¡trp de su corazon, y por quien sin ce
sar suspiraba , deseando verse libre de el lazo de su carne que la aprisiona
ba, y detenia para vplar,. y descansar en su centro, gozando anticipadamen-
te el fruto de sus buenas obras, de sus piadosos deseos, ;de sus santos afec
tos, y del erercício de todas las virtudes , y devotos «ercidos que cons.
tantemente bavia practicado desde sus primeros años, hasta el fin de su di
latada vida , sin cesar , ni afloxar, por mas que sus enemigos valiendose de
todos los medios que le sugeria su malicia , lo intentaron. Y asi debemos
piadosamente juzgar, y esperar de la grande misericordia del Sr que en
aquella hora para su consuelo, y gloria anticipada, se juntó , y unió en su
corazon, y espiritu, el fruto , y merito de todo lo bueno que en su exem-
plar vida bavia practicado , llenandolo de gozo, y alegria , paz, y dulces
afeelos , deseando verse ya para siempre unida con el Sr, y toda empicada
«n sus divinas alabanzas. " *;
Pues si el Cisne porque muere cantando con mas dulzura , y melodia,
que lo havia hecho en su vida, con grande gozo, paz, y alegria , se compara
á su muerte la del Justo , y con grande propiedad, pues la razon que para
estod.so los naturales, es porque la sangre del Cisne es, mui dulce , y como
al tiempo del morir se vá recogiendo toda al corazon , cada gota de esta
dulce sangre que va. llegando )q excita á cantar mas dulcemente, y le causa
mayor gozo,, paz, y alegria en su corason: asi al Justo cada acto de lo bue«
no, que ayudado de Dios en el discurso de su vida ha. praclicado,ei Sr. mi
sericordioso se lo ya uniendo , y juntando en su corazon pan su consuelo,
excitandolo á una grande confianza en la misericordia de Dios, á un encen
dido, y abrasado amor, y á un deseo vivo, inerte , y eficaz de ver, y go
zar al Summo Bien, que siempre ha deseado , y esto le excita ; y mueve i
Cantar en lo interior de su Espiritu dulces canticos de «1 aba nías, y gracia»
al Omnipotente Señor , que con el poder de su brazo lo libró de los mu
chos peligros de este engañoso mundo , y le ayudó con su gracia para todas
las buenas obras , y santos exercicios que hizo , y asi muere con paz, so
siego , gozo , y alegria en las manos del Señor¿.
Dichosas las Alma», que logran este bien, y felicidad por ha ver segui
do el camino de la virtud, y perfeccion cristiana ; y por el contrario desdi
chadas las que han seguido el camino del vicio , siguiendo el curso de sus
desordenadas pasiones, el engaño de los aparentes bienes, que el Mundo,
y el Demonio les ofrecen, y los sucios deleites de su carne, que justamente
pueden temer en la hora de la muerte se junten por justo castigo de Dios,
todas sus perversas v y malas obras, sus malos deseos , sus malditos fines,
sus torcidas intenciones, sus escandalos , y mal exemplo, en su corazon , y
que lo haga morir rabiando, como la Sirena , que recogiendose á su corazon
la sangre acr; , y mordaz, que naturalmente tiene, la hace morir rabiando,
como dicen 1 os naturales, y por eso se compara a su muerte la del pecador.
Pues si el. Sr. premia misericordioso anticipadamente a los Justos , y ami
gos suyos, que le sirvieron» é imitaron : castiga justiciero anticipadamente
!0t
á los impios , que.ccmo enemigos declarados le hicieron guerra con sus
culpas. > 1 . .
Y asi, si queremos lograr una muerte feliz , y dichosa, el medio es vi
vir bien, ajustados á la santisima Lei de Dios, siguiendo el camino Espiri
tual, y de la virtud, con toda la perfeccion que á el Estado de cada uno le
corresponde, pues de ordinario como se vive, se muere, si la vida es buena,
bien se muere , y si es mala, mal se muere , y de ella pende una eternidad
de Gloria , ó una eternidad de Infierno ; y asi no nos engañemos con va
nas, y falsas esperanzas, que estas han poblado el Infierno, y alli sin reme
dio lloran su ceguedad, y engaño, y conocen para su mayor tormento, que
erraron en querer morir la feliz muerte de los Justos , sin vivir la vida re
glada, y santa que ellos; y asi abramos con tiempo los ojos del desengaño,
para conocer esta verdad, previniendonos , y disponiendonos con una vida
santa para lograr una santa, y feliz muerte, que no es negocio el de la salva
cion para exponerlo á contingencias : y asi procuramos poner todos los me
dios para asegurarla , que quanto mas nos emplearemos en esta vida en el
servicio del Sr. mayor premio gozaremos en la Gloria „ y mayor alegria,
gozo, paz, serenidad , y consuelo esperimentarémos en el terrible lance de
la muerte , como experimentó esta dichosa Alma , segun el juicio piadoso
que hacemos. 1 • •' :
.¡... 1: «i , .C A rP I T U L O XXXV III. .
JBJST QUB SB TR^ÍTjI JOB UN C^íSO MSPBCIjáL DBS-
pues di su muerte, Y se Jlnali'**. cen un competidlo de sus vir
tudes , excitándonos a su imitacion» ''*

"J^)eSPUES de sU muerte, he oido algunas cosas especiales, ya de avi


sos, que ha dado , y ya de favores que reconocen en su interior; haver re*
cibido de Dios por su intercesion , mas porque esto puede ser efecto del
buen concepto, afeelo, y devocion que le tenian, no me ha parecido conve
niente el expresarlo; lo que no puedo omitir es, loque me asegura una per
sona Religiosa de exempiar vida, y de mucha oracioivy sujeto de quien yo
por sus circunstancias, tengo gran concepto; y es que haviendose conveni
do en vida con la defunta, que si moria primero le havia de dé«ir tre$ Mi-¡
sas, y hacer tres dias de ExcrcLcio^, y que si él moria primero se los havia
de hacer á él. Par* cumplir esta promesa, el dia despues de su muerte, le
dixo la primera y y aplico los exercicios del dia, y que aquella noche estan
do recogida en Oracion r se le represento en vision imaginaria mlñ resplan.i
deciente» y hermosa, y que preguntandole en que estado estaba, y qué ha
via experimentado. en su muerte » le respondió : que la noche antis havia
padecido muchos tormentos , y fatigas , que le havian dadoJos enemigos,,
. , . • has-
183
basta !a madrugada,, qué la finieron á visitar .Mariai¡S$BM .iK., Sra'. el Sr. S*
Joseph, y S. Francisco de Paula, de quien como hija suya, era mu¡ devota,
yque desda entonces no volvieron á parecer mas los espiritus infernales, y
havia quedado en gran paz, y sosiego su interior, y que su Padre S. Fran
cisco de Paula havia alcanzado de Dios murier*eir (Viernes* por s^r dia; de
dicado a. sucultoy y por haver sido mui devota de la Pasioadel Sr. y que
por eso havia ido su Angel ;t mover a su Confesor para que viniera á asis
tirle en su muerte, y que por la intercesion de M iria SSmj. N. Sra. del Sr.
S. Joseph , y de su Padre S. Franciico de Paula le havian aprovechado las
Indulgencias, y se havia librado de las penas del ;Parigitor,io> .; ;i . j.i ..
i .Esto es, lo quena; asegura esta persona KeVjiosiU 'yiCeríiftga, que bien
puede ser ha verse engañado ; pero que ii ¡fodo. su p irseles. verdad lo que
ha depuesto. Lo cierto es, que el movimiento que yo .sen ti en mi interior
para ir a hallarme en su muerte, fué especiil , y. no fue. acaso ¿.pues fué .al
tiempo preciso, y como que pareció esperaba a que llegara : y se asegura
mas, con lo que afirma otro Sacerdotei que por su devpeifjn estaba alli asis-.
tiendola de asienta; y es, que havieadols dichala enferma, qu^ fl ísu muer*,
te asistiria su Confesor, lo dudaba,, y con razon , pues yo solo iba algunos
dias una vez , y esa estaba solo el tiempo, que era necesario para reconci
liarla, y reconocer si havia alguna novedad en su interior, y asi se admiraba,
despues viendo cumplido por alta providencia de Dios, !• que le ha
via. dicho.v,:.'. "í í.Yi. :;v ' .;l y::\:.'\'¡ Yi'\ v.X
Por todo debemos alabar á Dios, que tan liberal es en premiar los
cortos servicios que le hacemos, respecto de lo mucho, que se merece, y le
debemos, y darle muchas gracias por sus grandes misericordias , y por el
amor con que las.derrama en las Almas ^ que ayudadas de su grafcia se dis
ponen para.recibirlas: y por. el beneficio que nos ha hecho en nuestro tien*»
po, poniendonos presente el exemptor de la penitente vida de esta Sierva
suya, y el dechado de sus virtudes , para que la imitemos, pues a la verdad
todas las exercito, segun consta de su vida, con excelente perfeccion. ' 1
i Su;fé, fué no solo viva por estar acompañada de buenas obras, sino tan.
firme,sy fueiiteT.qugja!mas el enemigo aun ]ue en •trasespeoies la atormen-
taba, y tentaba, en esta de la fe parece que conociendo su firmeza, y cons
tancia en nunpa se atrevió á tentarla de modo que la pudiera inquietar..
En. la . Esperanza . fue excelente , pues por mas que el Demonio procuraba
tentarla poiajeiidolepresente, y abultándole sus faltas, especialmente en las
ocasiones enique Dies, S_* le retiraba, .y dexaba en obscuridad, y tinieblas^,
d¡cien4í*le,,Cifte ya no, tenia remedio, pues Dios l? havia desamp..rado, para,
^raerla ppr esfie medio á desesperacion, yrdesconfiinza; jamás pudo conse
guirlo, ni desquiciarla, un punte de la filial confianza que tenia en la misen.»
.Kt,.; - cor-
10}
tordia de su amorosisimo Padre Dios. Masen lo que fué mas excelente,
fue en la caridad , pues si la miramos con el respecto a Dios , fué ardentisi-
anaf ya en ios ardores que sentia en su corazon , ya en las am ias, y afecte»
con que ardientemente deseaba verse libre dela carcel del cuerpo, para em
plearse toda en amarle, y ya en les deliquios amorosos que la hacían desfa
llecer como á la amante Esposa ; y finalmente, por las saetas de dolor que
penetraban su amante corasen, quando oia, ó conocia, que su amado Espo
se era ofendido con nuestras ingratitudes , y culpas, y si la miramos con el
.respecto al proximo fué admirable , pues no solo era para con sus proximos
vivos, que via, y trataba ; sino es para con los muertos que no via : qué
exercicios hacia 1 qué clamaba, y que padecia por el alivio de las Almas de
sus proximos defuntos, basta que conseguia librarlos de las pena S que pade
cian, y que volaran alegres á la felicidad dela Gloria! y qué lagrimas der
ramaba! qué penitencias hacia ! y con qué ansias, y clamores solicitabi la
conversion , y salvacion de las Almas de sus proximos, y hermanos vi\os !
como ayudaba en quanto p odia a les que conocia se qu.rian volver á Dios,
y dedicar a sn servicio ! y en quanto a. las necesidades del cikrro, como
se compadecia de shs enfermedades, y de las miserias que por la calamidad
de les tiempos padecian, solicitando de la misericordia del Sr. su remedio í
y para inclin ,r su divina piedad para ello, se ofrecia á si misma como en sa*
crificio para padecer qi,anto el Sr. quisiera ; pero en lo que su caridad se
manifestaba mas admirable, es, que no solo la exercitaba con los que le ha
cian algun bien, sino es que se estendia i niversalmente á todos, y con espe-*
cialidad á los que la perseguian , y trataban mal , como consta de la rela
cion de su vida.
Su humildad fué profundisima, por el claro conocimiento que tenia.que
de si n..da tenia sino faltas, y culpas, ni por si nada podia bueno si el Señor
misericordioso no se lo diera, y ayudara para ello, y que era grande el car
go que le esp: raba por lo mucho que sin ningunos meritos havia recibido, y
tan mal havia siempre correspondido ,. y asi en los retiros que .Dios hacia
ocultandosele, ó quínelo lo contemplaba enojado, siempre juzgaba ei'3 por
culpa suya : y tan radicada estaba en este solido fundamento del propio co
nocimiento, y desprecio de si misma, que aunque el Demonio en la contra
ria tentacion de desconfianza, y desesperacion por sus culpas, y mala cor
respondencia frequentemente la tentaba , y atormentaba, en esta contra la
humildad eran mui pocas, y sin fuerzas. Su Obediencia á sus Padres, Su
periores , y Confesores, fué mui grande, jamas replicó á nada de lo que se
le manclab.!, aunque fuera en cosas mui arduas, y dificultosas, como se es-
perimentó en los casos que refiere, sujetando en todo su juicio, y dictamen
a la voz de la Obediencia, y lomas es, que quedaba igualmente serena con
i_
;,°4
. io que se le ordenaba fuera segun su inclinacion, ó diclame.n, ó no la futti,
porque decii, que la voz del Superior , es la voz de Dios, á la que nos de-
. bemos rendir, y sujetar, sacrificando nuestro juicio, y voluntad en manos
. de la Obediencia , y asi tan gustosa, conforma, y sosegad i quediba, quan.
do le permitian las mortificaciones que pedia, cono quando se las negaban:
quando le concedian la comunion quotidiana que tanto deseaba , como
quando se la quitaban , y asi en todo lo demás. . r,~ . '. .
Su mortificacion fué grande , no solo en lo esterior , y del cuerpo con
ayunos, cilicios, diciplinas , y mu«has de sangre , y otras mortificaciones,
con que ( como dice el Apostol ) castigaba su carne aunque tan atormenta
da de los enemigos , y devilitada por sus enfermedades, para sujetarla , y
rendirla al espiritu : sino es principalmente en lo interior, en la sujecion de
«us psiones, de tal modo , que en algunos tiempos parecia que estaban del
todo muertas : en la mortificados de sus sentidos, en la negacion de su pro
pia voluntad, y de su amor propio, y p:ra reprimir, y cortar todos los mi-
Jos resabio» , que de el nacen , y que tan ingeniosamente sabe sugerimos
con apariencia de bien, ó fingida necesidad si nos dexamos ir dél, y le da*
mos oido , conociendo con clara luz este ardid , y engaño, para qu: no la
engañara, procuraba siempre interin que lo preguntaba elegir lo contrario»
su gusto, á su inclinacion natural, y genio , y lo mas adverso, y trabajoso,
y de este modo se libraba de sus fingidas astucias.
En la pureza , y castidad se conocia mai bien el especial favor que re
fiere ha verle hecho el Sr. quando a los doce años de su edad hizo Voto de
Castidad perpetuo, en hi verle destinado para guarda de esta virtud al Sr.
S. Joseph , pues no solo se conocia bien por su conciencia no sentirlos esti
mulos fuertes de la carne . sino es que se conocia una oposicion formal , a
todo lo que mira á esa especie , ni el Demonio aunque la atormentaba con
otras sugestiones, en esta no le daba guerra, ni molestaba, que es un favor
mui especial. Su paciencia, era inalterable, no solo en las muchas enferme
dades, y dolores que padecia con los tormento* que los enemigos le daban,
y en las ocasiones en que por estár sola , y destituida de todo humano ali
vio, se pasaban dos, y tres dias, sin que huviera quien le diera un trago de
agua ; sino en lasgraves persecusiones, que por largo tiempo sufrió sin que
jamas se le conociera ni aun en el semblante mutacion. '
i.1 So pobreza fué grande , pues aun viviendo con su Padre se mantenia
( como dice el Apostol,) con la labor de sus manos, para no ser gravosa á
sus hermanos, y por esta causa aunque los suyos le dieron Casa de limosna
en que vivir, y le asistian especialmente quando estaba enferma, se ayuda
ba con un tratit» pobre , que de limosna le havian dado para él : y jamas
aunque algunas personas piadosas le ofrecian, les pedia, ni andaba de Casa
•a
en Casa manifestando necesidad, bieri que si le daban alguna limosna la ad
mitia como pobre, considerando que Dios en quien tenia toda su conft mz»,
•e la imbiava por aquella mano : y asi era verdadera pobre de Espiritu»
pues vivia con un total desasimiento de todo lo temporal , y descuido de
ello, fiada solo en la divina Providencia ; y de aqui ntcia la grande confor
midad con la voluntad de Dios que tenia , en tanta variedad de sucesos
que experimentó en el discurso de su vi la : de modo, que ni en lo prospe
ro se engreia , ni en lo adverso se entristecia , sino que igualmente lo reci
bia, considerando que todo venia de la m mo de Dios para su bien , y esta
consideracion le hacia , no solo estar conforme en todo con la voluntad de
Dios, sino es permanecer constante, y sin mutacion, en el dilatado, y gra
ve padecer en que Dios la tuvo aun desde sus primeros años.
''• El santo temor de D os, parece lo tenia radicado en su corazon, y co
mo el temor servil que mira á interes propio, bien sea por conseguir la
Gloria, 6 por librarse del Infierno, la perfecta caridad, y amor perfecto de
Dios, lo espale, y arroja de si como interesal ; este no tenia lugar en su co
razon; el que si tenia clav »do como que es hijo del amor de Dios, era el te
mor filial, y asi procedia en todas sus palabras, obras, y pensamientos con
este santo temor, de no disgustar ni aun en la mas minima cosa al Summo
infinito bien, que es Dios , por si mismo, por ser quien es, por su infinita
bondad, y porque merece ser amado, y servido por los infinitos bienes que
de su liberal^ y misericordiosa mano hemos recibido, y por ningun motivo
debe ser ofendido, ni disgustado, aun en la mas minima cosa. Mas aunque
procedia con este santo terrior en todas sus palabras, obras, y pensamientos
para no disgustar en nada al Summo Bien, que por si mismo debe ser ama
do , y servido, como mee de tan noble principio, engendra una santa liber-
tad , y asi no por eso era intratable , pues aunque guardaba el retiro de su
Casa que siempre havia deseado , quando havia alguna causa razonable de
enfermedad , ó afliccion de alguna persona á quien tenia alguna obligacion,
lo dexaba por el consuelo, y alivio de su proximo; y en estas ocasiones, 6
quando ib m a su Casa á buscarla por la devocion que le tenian : su trato
era afable, acomodandose en todo lo que no havia pecado, al estado, y cir
cunstancias de la persona, sin manifestar ni en semblante, ni en palabras na
da de lo que su ilen manifestar las que el mundo llama Beatas , porque eil
esto tenia un particular estudio, y por eso su vestido aunque honesto, hu
milde, y modesto, era aseado, y correspondiente a su estado : en fin, su
perseverancia en el servicio de Dios, que es la virtud que corona todas las
virtudes, fué mui especial , pues desde cinco años que ilustró Dios su en
tendimiento para que le conociera por la Fe; inflamando su voluntad para
que le amara , hasta los setenta y cirx . años de su edad, fué subiendo de
Ü
«o5
grado en grado , y de virtud en virtud , sin que en ningun tiempo por las
personas qué inmediatamente la trataron , se le huviera notado la relaxa*
cion , ni detencion.en el camino de la virtud , y servicio del Señor , que
ayudada de Dios desde aquella tierna edad havia principiado , ni en sus
exercicios , y mortificaciones , pues aunque en algunas ocasiones las sus
pendia , era por orden de la Obediencia, a la que siempre estubo rendida,
y sujeta , sin replicar, ni faltar en nada, ó quando Dios se la impedia por
los accidentes, y enfermedades que le imbiava; mas en su deseo, y volun
tad siempre firme, y constante para proseguir luego que se le permitiera,
no obstante la fuerte guerra que en todo ese tiempo le hicieron los enemi
gos para que lo dexara , ó para que se entiviara en él; antes si parece, que
«so mismo le servia de estimulo para persevera r con mas constancia, y fir
meza , y adelantarse cada dia mas en el servicio del . Señor , con una .firme,
y censtante resolucion de no dexarlo hasta, morir.. n . .s
Este es un breve diseño de sus virtudes, pues por no hacer difusa esta
Obra, me ha parecido conveniente, na hacer tratado particular de cada
una , pues en este breve compendio , quien quisiere aprovecharse de ellas
para la imitacion, juzgo tendrá bastante materia , y para los que solo por .
curiosidad lo. leyeren , no les será molesto. Dios nuestro Señor nos dé á
todos luz , y excite nuestra voluntad para que saquemos el fruta, y
aprovechamiento que yo deseo, y su Alagestad quiere ; pues para es« nos
ha .puesto á la vista este vivoexemplar para que le imitemos,: y sino nos
aprovechamos dél, para arreglar nuestras vidas, .y costumbres, cada uno
en su Estado aspirando á la perfeccion que á él corresponde, podemos jus
tamente temer el grande cargo , que el Señor en su rectisimo Tribunal nos
hará, y p. ra que nos libremos dél , suplico á los que lo leyeren, pidan á
Dios me perdone lo mucho que le he ofendido , y me dé luz, y gracia para
que saque el fruto, y aprovechamiento que de mi quiere, pues por nú
Estado tengo mayor obligacion: que yo pediré por todos, para
que viviendo una vida santa unidos en amor , y caridad, . « •
lo estemos eternamente abbando á Dios en
la Gloria. Amen,.

O. S. C. S. R. E.

PA-
co7
. ; ' * ! 1 PÁRECÉR , Y JfUICIO Y' V ,

DEL M. R. P- Fr. FRANCISCO PAVON,!


Predicador jubilado de los Padres
• v';i ^Minimos. -.: ? i-. • oí»

PARECER QUE SE ME PIDE DÉ LAS C0.


sas particulares que s¿ de Josefa Oruga , y
sus virtudes.
.. : t ,„ • • . > . ' - . . .' .
P^wrmw/p funl., . .:
RIMER A.MENTE , me consta , que estando tan postra
da de un vehemente dolor , que le preciso á su Padre Felix de Ortega ir
para consuilo di su hija, a S.in Francisco á llamar al Padre Pina , que era
su Confesor , se le apareció á la dicha el Padre Don Rodrigo de Morón,
que fué su Director , y yá era defunto, con 'vestiduras Sacerdotales, y
poniendo su mano á Ja enferma , quedó repentinamente sana dei todo. '
a. Constame., que en una Ocla va de la Immaculada Concepcion de
la Virgen Maria , en la que estaba afligida, entró en su pobre Aposentillo
( donde estaba la Josefa en Oracion, dando quexas á su Amado) un. An-J
gel, con un instrmiwtito mui sonoro, que ella no sabia distinguir y le
dio musica de celestial melodia,. . bn,w y , i.J. , i -.' .'.¡. :.. i '. U
3. Constame, que despues de haverla confesado el R. P. Fr. Juan
Portillo, Lector Jubilado , y Ex-Difinidor de Provincia , gran Maestro
de Espiritus pjr su virtud , y copiosa lección que siempre tenia de la
Teologia Mistica , y haviendo ido en esta nuestra Iglesia , a darle la Sa
grada Comunion , voló de sus manos el Sacramento , y fué á la boca de la
Josefa , admirado el Padre con el prodigio, quiriendo certificarse mas del
hecho, le pregunto asi.: Señora, ha comulgado? á que respondió ella,
si Padre , Dios se lo pague á usted,
4. Constame , que el Enemigo comun le atormentaba cruelmente,
que con frequencia la colgaba por los cabellos , y alli la molestaba dema
siado por algunas horas. (
5. Constame, que frequentemente le gritaban las Animas que es-
tan purgando, pidiendole que con sus Oraciones, y Exercicios las ayu
dase a salir de penas , diciendole asi: hermana, que nos abrasamos , y
estamos sin ver á Dios.

Cení-
' lof
6. Constitne, que a loi ocho ♦ 6 vtaevc dias de havcr fallecido la
Josefa , se «tallo »ftigi'do una noche un Sugeto ( cuya conciencia toco fre-
quentemente en confesion ) con una vehemente tentación , y rezando dos
veces la Oracion Dominical , y otras tantas la Salutacion Angelica , im
ploro el divino auxilio por lor meritos de Tia Pepita ( que asi le ha llama
do siempre el tal sujeto a la defunta ) y fue libre de la tentacion, quedan
do en gran serenidad.
' ' Pudiera decir mucho mas ; pero omito otras cosas , no solo por mis
ocupaciones , y males , sino porque sé, que quien me pregunta , y supli
ca que yo exponga algo , y mi parecer tambien , sabe de la dicha Josefa
bastante mas que yo. . . j. . .
7. Ultimamente , digo mi parecer , y es, que no perdió en mi con
cepto la gracia que recibió en el Bautismo , que su virtud fue solida , y
verdadera , que la humildad que conoci en ella , se parecia á la de un
David .' su amor á Dios , era semejante al de Magdalena : su caridad con
los proximos se parecia á la de Sara : su amor , y afe&o á Jesus en todos
los pases de su Pasion , me parecia al del Apostol Pablo : en el afecto a
Maria Santísima , parecia un Evangelista San Juan. La obediencia, i. sus
Padres, y Directores fué: siempre grande * parecia en esta. virtud un
Abrahan , en la pobreza era un Daniel , en la paciencia un Job , era man
sa como un Moysés , y en la Oracion, un. Geremias , y perseverante en
todas. . 1. . ..: • - ,1 t •
Este es mi parecer , el que en, todo tiempo , y donde quiera expon
dré con la misma verdad , y sinceridad sujetandome en todo a &c

Fr. Franeísdo Pavón,


1 , .
.¿i ' .. .. ... / .

PA-
PARECER , Y JUICIO

DEL M. R. P. Fr. JOSEPH CANTADOR,


Predicador de los Padres Minimos.

TJRECER QUE SE ME PIDE DE LA


Hermana Josefa Ortega , j/a
de/unta,

t "TRIMERAMENTE digo para gloria de Dios „. y edifica-


JL c'on ¿c ^as Almas por la esperieneia que tengo del inte
rior de la Hermana Josefa Ortega , en el tiempo que con licencia de su
Confesor la confesé , que tenia especial trato con Dios en la Oracion , y
en ella le hacia el Señor muchos favores , especialmente despues de comul
gar. Y aunque pudiera decir mucho , por ceñirme a lo que se me pide,
solo diré la. que yo mistnahe tocado, por lo que se conocerá que Dios en
la Oracion le hacia, grandes favores, y que le manifestaba, y concedia lo
que pedia en ella : y es que haviendomc imbiado un propio de mi tierra
avisandome quedar mi Madre Oleada , .y ya muía lo ultimo, por la gran
de satisfaccion que de ella tenia* ful a su Casa a decirle pidiera á Dios por
esta grave necesidad ,. que yo determinaba ir. al instante , y que lo que
mas sentia , por lo dilatada del. camino era no hallarla viva , y que solo
deseaba me concediera Dios el consuelo de verla antes de morir ; á lo que
no me respondió ; pero yo con grande confianza ,, que la alcanzaria asi del
Señor. Luego que dif puse mi viaje volví a despedirme , y á vér 1© que
sobre estame decia ; y consolandome ,. me dixo t.vaya usted asegurado
que la hallara viva i y na obstante , que las circunstancias presentes po
dian hacerme dudar , por el grande concepto. que de ella tenia fui tnui con
fiado , y na solo la hallé viva , sino es que la estuvo el siguiente dia, con
lo que huvo tiempo para todo lo que deseaba y lo que hace este caso mas
especial es, haver estado diez dias antes del de su muerte sin pasar ni aun
una gota de agua , por una apostema que tenia en la garganta. Por lo que
di mucha» gracias a Dios» conociendo claramente , que este favor lo ha-
via conseguido por la Oracion de esta,Sierva suya» y que el Señor le havia
manifestado que la hallaria viva como me lo aseguro, y sucedió.
2„ , Asimistno me consta , que el Señor le havia hecho el favor de co
nocer los interiores especialmente de las personas que le encargaban que
pidiera á Dios por ellas ; asi le lucedió a. una persona que está á mi di
reccion , y de quieB tengo entera satisfaccion , qne haviendole encargalo
pidiera á l.)ios por ella, porque deseaba seguir el camino de la perfeccion
con toda pureza : en cierta ocision, que acaeció, tuvo un desliz , que
aunque no era en cosa grave, fue bastante p.n inquietarla, y darle guer.
ra ; y haviendo ido despues h verla sin decirle nada , le dixo : haya mas
cuidado en las ocasiones , y mas temor de Dios , y no havra que sentir :
por lo que conoció que Dios le havia manifestado su interior , y con este
suceso le cobró tal veneracion, y temor, que esto le servia de temor, y
freno en las ocasiones especialmente quando la havia de ir i vér.
3. Asimismo me consta , que hacia , y padecia mucho por el alivio
de las Benditas Almas, y tanto por algunis que solo con fuerzas sobre
naturales lo pudiera tolerar; con los Demonios tuvo fuerte guerra todo
el mas tiempo de su vida , y la castigaban con terribles tormentos , y no
le faltó la persecucion de los proximos que le daban bastante que sentir,
y en el interior padeció fuertes tentaciones, y gran! s d..solacio.! es , y
desamparos; pero todo lo llevaba con admirable paciencia, y conformi
dad con la divina voluntad , que lo disponia asi.
4. Despues de su muerte , sede una p:r ona de tocia verdad , ya.
quien por sus circunstancias se le debe todo credito, que hallandose en
una grande afliccion clamó á Dios , que por los meritos de su Sierva , lo
librara de ella , y luego al punto se serené , y se vió libre.
5. Ultimamente, digo, que en mi concepto, y por lo que toqué
en su interior , y conciencia no perdió la gracia que recibió en el Santo
Bautismo , que su virtud fué solida , y verdadera sin ficcion , pues todo
su esmero, y cuidado era no manifestar en lo esterior nada de lo que pa
saba en su interior , y por esto era en su trato afable , y en su trage aun
que honesto , comun i las de su Estado ; y en fin , por lo que toqué , y
esperimenté el tiempo que la traté , praélicó con admirable perfeccion to
das las virtudes. Este es mi parecer , el que en todo tiempo , y quando
convenga expondré con la misma sinceridad , y verdad que ahora , su
jetandome en todo á &c.

Fr. Joseph Cantador* .


TABLA

DE LOS CAPITULOS.

(^APITULO PRIMEKO. En que da principio á la relacion de stt


vida, que le mandaron escribir. .Dice el Lugar donde nació, los pri
meros años de su ed;:d , y como desde entonces la previno el Sjñor con
especiales luces para conocerlo , y amarlo, fol. i .
Cap- II. En que dice , como haviendose venido con sus Padres de la
Villa de Espera , a esta de Moróii : halló un gran Siervo de Dios, que
se hizo cargo de su Alm3 , quien la instruyó en la Oracion , Exercicios
de piedad , y de. mortificacion , para que siguiera el camino Espiritual,
y algunas tentaciones que movió el Demonio para apartarla dél. fol. a.
Cap. III. En que dice, como h iviendo muerto su Confesor la dexó en
cargada a otro, y lo mucho que por disposicion del Señor padeció con su
Confesor, y otras personas , y por los enemigos que comenzaron a ator
mentarla, fol. 5,
Cap. IV. En que se refiere un maravilloso caso; qvjje el Señor h manifes
tó, y como por su medio, y consejo, se remedió todo. fol. 3.
Cap. V. En que dice, la salud que consiguió de Dios para un Niño enfer
mo; como estuvo por orden de su Padre dos años en casa de un Caballe
ro de esta Villa, y conio en este tiempo murió su Madre, y un especial
faypr que el Señor le hizo..fol. 9.
Cap VI. En que refiere, como ior la muerte del Caballero en cuya Casa
havia estado, y por luverse casado su Padre, volvió á su Casa, dice co
mo en este riemí:oitomó por Confesor á un Señor Eclesiastico, y lo mu
cho que padeció con una Criatura, fol. 1 2.
Cap. Vil. En que dice, los Exercicios que por orden de su Confesor ha
cia, el modo con que mortificaba sus sentidos , y las consideracicn.s de
que se valia para las precisas operaciones de la vida , y algunas cosas es
peciales dignas de not; r. fol. 1 5.
Cap. VIII. Dice lo mucho que padecilfcen aquel tiempo con la Criatura
dicha , y como permitió el Señor se pusiera ciega , y lo que por esta
causa padeció, fol. 1 7.
Cap. IX. En que dice , eomo recuperó la vista , una maravillosa vision
que tuvo , y lo que padeció en este tiempo con la dicha Criatura por
haversele acabado las licencias a su Confesor, fol. 19.
Cap. X. En que dice la muerte de la tal Criatura , y lo mucho qu? hizo*
y
y padecio por su Alma , y un casp en que le manifesto el Señor el ei-
tado de 1¿ conciencia de un pecador para que le aconsejara , y pidiera
por él. fol. ai.
Cap. XI. En que refiere un maravilloso caso, y como por sus ruegos se li-
vertó un Sacerdote de una grave tentacion, y los tormentos que le die
ron los enemigos por haverle librado de sus garras, fol. 23.
Cap. XII. En que dice , como se casó tercera ver su Padre , lo que en
esto pideció , y como dispuso el Señor se retirara sola á una Casita,
que un devoto le dio de limosna por el tiempo de su vida. fol. as.
Capr XIII. En que dice, como por disposicion di ina tomo por Confe
sor á el S. P. Cano , lo mucho que la ayudó , y lo que sintió el De
monio esto. fol. tj.
Cap. XIV. En que dice, como entró en Exercicios con licencia de su
Confesor, lo mucho que en ellos padeció , y algunos espídales favo
res que recibió del Señor , con Doctrina mui util para las Almas , J
Confesores, fol. 19.
Cap. XV. En que dice, como siguiendo sus Exercicios padeció mucho
en ellos , los especiales favores que recibió del Señor , y algunos en
alivio de las Benditas Animas : y acaba con una importante Doctri
na, fol. 33.
Cap. XVI. En que refiere una grave enfermedad, que le ofreció el Se
ñor, lo mucho que en ella padeció, y lo que el Señor le ayudó, y &*
voreció para que la llevara bien : y lo que el Demonio la atormentaba
con tentaciones, fol. 36. . .
Cap. XVII. En que dice , como quiso el Señor , que gustara alguna!
gotitas del Caliz de su Pasion , ocultandosele , y dexandola padecer
fuertes desolaciones en el Espiritu. Y dos especiales favores, que des
pues le hizo el Señor, fol. 37.
Cap. XVIII. En que refiere, como por haverse ausentado su Confesor,
y por una enfermedad que padeció : viendola sola el Demonio la ator
mentó con fuertes tentaciones , y como el Señor por lo mismo la asis
tió , y favoreció con mas especialidad, fol. 39.
Cap. XIX. En que dice, lo much^ que padeció desde el Mi ¿rcoles de
Ceniza , y con especialidad en la Semina Santa , y lo que la favoreció
el Señor en el dia del Señor S. Joseph , y en el Viernes Santo , y lo*
admirables efectos que estos fjvores causaron en su interior, fol. 41.
C«p. XX. En que dice, como el Sr la excitaba quando se d..tenia, p¡r»
que se exercitara en la Oracion. Quanto nos importa á todos: la guerra
que hace el Demonio , los embarazos, y dificultades que pone p ira que
no nos dediquemos a ella, cwn importantes avises , y utilisima Doctri
na, fol, 43. Cap.
€*p. XXt. fefi "ifüe'fífftsígtte laVfstoria de 'su ^vifh. j^tíe«n íí^cíal fa
vor que le *hizo e'l Sr.'eu'él dia d'ela A.sttrhpcfon deKra Sra. y uheaso
maravilloso que le sucedió con un Religioso, fo!. 47.'
Cap. XXH. 'En que prosigue la 'historia desoxida : refierela conVSr*
sibn de üna Muger, pdr haverle&l Sr. manifestado lo interior de sa,dbn-
ciencia, y mal estado. La guerra, y tormento que por esto le dií> el
Demonio, y como lo tuvo atado con el Cordon de San Francisco de
Paula, fol. 50.
Cap. XXIII. En que dice, como el Sr. le dió algunos avisos , para qu«
su Confesor siguiera el camino de.la perfeccion , y el buen efecto que
causaron en su Alma. Excita á que todos sigan el camino de la Virtud,
y de la Oracion : dice quan dulce, y Suave es elSiñor con los que lo
s'gu n, y qu; no es aspero, y dificultoso como el Demonio lo fi
gura, fol. 5*.
Cap. XXIV. En que refiere, como por sus suplicas, y Oración llamo
Dios a un Alma,para que le siguiera por-el camino de la virtud: con ex
celente Doctrina para los Confesores,y lis Almas que lo siguen fol. 54.
Cata. XXV. En que dice , la grande guerra que le hacian los enemigos
con fuertes tentaciones , y lo mucho que 'la atormentaban : una vision
que tuvo en un rapto , lo que el Sr. la favoreció en él, y quanto impor
ta el retiro , y sobdad en quanro fe pueda , para traer limpia la con
ciencia , y recibir favores del Señor, fol. 56.
Cap. XXVI. En que refiere, lo mucho que hacia el Demonio.para sacar
la de su retiro : los castigos que le daba porque suplicaba al Sr. por el
bien de las Almas : y como para que los sufriera, y llevara con gusto, 1»
ponia el Sr. presente lo mucho q*e havia padecido por ellas, fol. 59.
Cap. XXVII. En que dice, una grave enfermedad que padeció, la mu
cha guerra que le daban los enemigos con fuertes tentaciones , las deso
laciones interiores que sentía , y dos especiales favores que le hizo el
Señor para consolarla, fol. 60.
Cap. XXVIII. En que dice , como haviendo muerto un Confesor suyo,
le aviso el Sr. para que le aplicara lo que padecia en la enfermedad, y lo
mucho que despues hizo, y padeció hasta que conoció se lo havia lleva
do el S;ñor á descansar , y acaba con una Doctrina mui util, é impor
tante para todos, fol. 62.
Cap XXIX. En que díGe , lo mucho que padeció en una Quaresma , es
pecialmente desde el Domingo de Ramos , y como se dispuso este dia
para recibir al Sr. Sacramentado , un favor especial que le hizo el Sr. f
acaba can una provechosa Doctrina, fol. 67.
Cap. XXX. En que dice , como despues de Resurreccion le írabió Dios
J , una
una enfermedad en que padecio mucho , y lo mas en lo interior por la
batalla que Je daban los cnen igos , y algunos favores que le hizo el
Señot fol. 71-
Cap. XXXL En que dice , como con licencia de su Confesor se ofreció á
padecer , y hacer lo que pudiera por el alivio de las Benditas Almas,
lo mucho que en este tiempo padecio, y dos especiales favores que le
hizo el Sr. en el dia de su Ascencion, y en la Pasqua de Efpiritu Santo,
y los admirables efectos que quedaron en su Alma. fol. 73.
Cap. XXXII. En que dice , que en una suspension que tuvo le pareció
havia visto el Alma, de un Religioso pariente suyo que padecia en el
Purgatorio , lo mucho que hizo , y pa(~c~'ió , hasta que el Señor la lle
vo á descansar , y la salud que consiguió un enfermo por quien pidió
al Señor, fol. 79.
Cap. XXXIII. En que dice, un favor que le hizo el Sr. despues de ha-
ver comulgado , concediendola un Alma del Purgatorio, lo mucho que
hizo para aplacar al Sr. por una general necesidad que se esperimentaba,
y acaba con una importante Doctrina, fol. 83.
Cap. XXXIV. En que se refiere el motivo porque suspendió la relación
que hacia de su vida , la especial devocion que tenia con las Benditas
Animas , y lo mucho que por ellas hacia , y padecia, con algunos casos
especiales que lo confirman, fol. 88.
Cap. XXXV. En que se tratan algunas cosas especiales de este tiempo,
y un caso mui especial por donde se conoce le manifestaba el Sr.el inte
rior de algunas personas, fol. 93.
Cap. XXXVI. En que se trata de su ultima enfermedad , lo que en ella
padeció , y el modo con que procuró disponerse , y lo que acaeció en
su muerte, fol. 96.
Cap. XXXVII. En que trata , como su muerte, piadosamente se juzga
fué preciosa en los ojosdsl Sr. y quanto importa vivir bien para lograr
buena muerte, fol. 99.
Cap. XXXV 111. En que se trata de un caso especial despues de su
muerte , y se finaliza con un compendio de sus virtudes , excitando-
nos á su imitacion, fol. 101,

FIN.