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Psico-Biomecánica del Urush-Daur

(Y otras Proyecciones/Expansiones Aurales afines)

Nota de Musa y autor: Es imposible comprender este trabajo sin


haber leído y asimilado antes nuestro ensayo inmediatamente
anterior acerca de este mismo tema [2], así como altamente
recomendable conocer previamente lo esencial del contenido de
nuestros anteriores trabajos pertenecientes a esta serie centrada
en la bioquímico-física de la Emisión Biofotónica-Campo Aural
humano [2-9], además del magnífico artículo de investigación
firmado por los Drs. Kobayishi, Kikuche y Okamura sobre el gran
hallazgo empírico en el que nuestro modelo teórico al respecto se
fundamenta, [1].

Índice

Análisis Dinámico y Cinético de la Proyección/Expansión


Aural Equipotencial por Desplome de Frecuencias antes
de su Punto Crítico de Máximo Alcance Elástico

II

Ley Báthory-Schreiber para la Elasticidad del Enlace


Fotoelectrónico Aural o “Cordón de Plata”
III

Ejemplos y Simulaciones Numérico-Gráficas referidas al


Urush-Daur

IV

Ley de Hooke-Báthory-Schreiber del Esfuerzo


Proyectivo-Expansivo Aural Bajo Régimen “Elástico”.
Ejemplos numérico-gráficos en el caso del Urush-Daur.
Resolución de la “Paradoja del Urush-Daur”

Conclusiones y Reflexiones
VI

Dedicatorias y Agradecimientos

VII

Bibliografía y Referencias

________________________
I

Análisis Dinámico y Cinético de la Proyección/Expansión


Aural Equipotencial por Desplome de Frecuencias antes
de su Punto Crítico de Máximo Alcance Elástico

Durante las primeras etapas del proceso de proyección-


expansión del campo aural o biofotónico humano, bajo condiciones
de potencial eléctrico constante (equipotencial) y basado en la “vía
zurda” o desplome de frecuencias, e incremento inversamente
proporcionado por ende de intensidades de emisión
fotoelectrónica consiguiente, manteniendo la suma total de energía
del Sistema invariable (ver o revisar [2]), dicho “movimiento
proyectivo-expansivo radial” de la superficie-límite de este campo
psico-bioelectromagnético puede asimilarse a una oscilación
elástica o vibración armónica simple en su fase temporal del
enlace electromagnético o fotoelectrónico que une tal campo
energético poco denso o “sutil” al cuerpo físico u orgánico del
sujeto/donante.
Desde un punto de vista psico-biomecánico en lugar del
termodinámico-energético que focalizó nuestro “paper”
justamente precedente [2], el citado proceso puede describirse en
términos elementales (por unidad de partícula-onda) a modo de la
acción de una fuerza eléctrica expansiva ligada al flujo
fotoelectrónico, equivalente al producto de la masa propia de cada
electrón por la aceleración imprimida a la misma según la Segunda
Ley Fundamental de Newton, en primera aproximación, dado que ya
comprobamos que – incluso en los casos más extremos del Urush-
Daur – las velocidades promedio de este flujo distan mucho de
alzarse a los valores que implicasen efectos relativistas
apreciables; Contra ella, y en equilibrio con la misma, reaccionaría
por la Tercera Ley de Newton – consideramos al Sistema “aislado”
(consulten de nuevo [2]) – la fuerza elástica del enlace o “cordón
de plata” así “estirado” o expandido. Siendo esta por su parte
directamente proporcional al radio de expansión o dilatación del
enlace-cordón energético (“Ley de Hooke” para masas-energías
elásticas, aplicable para modelar tanto alargamientos de este tipo
estrictamente mecánicos cuales los de un muelle o resorte, o bien
las vibraciones/pulsaciones oscilantes de enlaces químicos, en
rigor “nubes de densidad electrónica más o menos compactas-
concentradas y/o dirigidas”, esencialmente idénticas a un “hilo o
unión psico-bioenergética”, solo que a escala submicroscópica).
Es decir, en forma físico-matemática:
ma+kR=0

(Ec. 1)

En la cual:

 m = masa del electrón (en Kg)


 a = aceleración de proyección-expansión radial o
longitudinal del enlace electromagnético (en cm/s2)
 k = Constante “Elástica” de tal enlace o “cordón de plata”
(en N/cm)
 R = Alcance de la Expansión o “dilatación radial” de este
(en cm)

Ahora bien, por definición, la aceleración es igual a la segunda


derivada del alcance radial o distancia de proyección respecto del
tiempo, o la velocidad-pendiente de cambio de la velocidad de
dicho proceso en el tiempo, luego (1) puede escribirse como:

m d2R/dt2 + k R = 0
(Ec. 2)

Se trata de una bien conocida y sencilla ecuación diferencial de


segundo orden, cuya solución analítica o exacta es una función
senoidal o periódica de oscilación, que resuelve la cinética del
proceso.
Esto es perfectamente coherente con el anterior enfoque
puramente energético-electromagnético del fenómeno, ya que
entonces demostramos que el campo aural en expansión
equipotencial se comporta de forma análoga a un
oscilador/resonador de corriente fotoelectrónica alterna casi
exclusivamente resistivo (lean o repasen una vez más [2]).
Además, el sistema de flujo cerrado radial mostraba – por su
característico estado de resonancia práctica o naturaleza cuasi
exclusivamente óhmica – un desfase tendente a cero, y por tanto
un consumo efectivo o eficaz de potencia media máximo.
Lo que “encaja” perfectamente con los “rasgos experimentales”
legados por los operadores arcanos del “ritual” del Urush-Daur
sumerio, [10], por cierto.
Todo ello es lógico y concordante, por la simple razón de que la
fuerza motriz expansiva que “tira” del enlace o “cordón de plata”
es por entero equivalente a la fuerza eléctrica impulsora de la
aceleración de los fotoelectrones, verificándose de manera
patente la cuádruple igualdad:

m a = m d2R/dt2 = e E = – k R

(Ec. 3)

Donde e es la carga del electrón y E la intensidad del campo


eléctrico impulsor.

Así pues, la Ecuación Cinética del Oscilador-Vibrador, ahora


formalizada desde una óptica puramente mecánica, obedecerá a:

R(t) = Ro sen(t)

(Ec. 4)

Siendo:
 R(t) = Alcance Radial de la Expansión Aural a lo largo de
su fase “elástica” en cada instante (en m, cm o cualquier
unidad longitudinal)
 Ro = Alcance Máximo Elástico o Amplitud de la Oscilación
de la Proyección Aural (en las mismas unidades)
  = Frecuencia-Ritmo de Pulsación Promedio de
Oscilación Electromagnética (en s-1)
 t = Tiempo de Proyección-Expansión ( en segundos, s)

Lo que permite re-definir las mismas constantes o parámetros


cíclicos oscilantes-pulsatorios que ya fueron establecidos por
nuestra “versión” estrictamente electromagnética o bifotónica
del modelo, esto es:

 Frecuencia Media de Emisión Biofotónica =  = /2(en


hertzios, Hz)
 Periodo del Ciclo Vibratorio = T = 1/ (en segundos, s)
 Longitud de Onda Media de los biofotones =  = c/(en m
o cm); c = Velocidad de la Luz en el Vacío-Aire (en m/s o
cm/s)
 Longitud de Onda Asociada a los electrones del flujo
metabólico-basal/celular perturbado (cascada masiva
catecolamínica) que soporta la emisión
biofotónicaaltamente pertubada por los estímulos-trauma
(ver [2,3]) = ’ = h/m v (en m o cm); v = velocidad
promedio del flujo bioelectrónico de elevada potencia
inducido (en m/s o cm/s, Principio de Dualidad Onda-
Partícula de Louis de Broglie); h = Constante Fundamental
de Planck (en J s)

Los cuales determinan por completo el perfil espacio-temporal


medio de la oscilación expansiva en su “etapa elástica inicial”.

Si a continuación derivamos (4), obtenemos la velocidad de


propagación del pulso oscilante en función del tiempo:

V(t) = Ro  cos( t)
VMax = Ro  = Velocidad de Propagación Máxima

(Ecs. 5)

Y, volviendo a operar la derivada, su aceleración instantánea:

a = – Ro 2 sen( t)
aMax = – Ro 2 = Aceleración Máxima de Expansión

(Ecs. 6)

En ellas, el signo negativo se limita a indicar que la fuerza máxima


por unidad de masa de la proyección oscilatoria es de índole
reactiva, y por ello la aceleración de frenado.
De ahí los “famosos tirones/relajaciones resistentes variables y
cíclicos”, relatados en el recuerdo de la percepción bajo estos
estados alterados de conciencia por todos los sujetos
experimentadores de las expansiones aurales o “proyecciones
extracorpóreas” en general, y muy acusada y particularmente en
las de esta clase “extremada”, o bien similares de menor rango.

Llevando ahora (6) y (4) sobre (1):

– Ro m 2 sen( t) = – k Ro sen( t)

Eliminando factores idénticos:


k = m 2

(Ec. 7)

Otra muy conocida y corroborada relación específica de los


osciladores-vibradores que – “traducida” a nuestro contexto,
puede enunciarse como sigue:

“La Constante Elástica del enlace electromagnético entre el


campo aural y el cuerpo físico del sujeto/donante, o ‘cordón
de plata’ según su denominación tradicional, es siempre
directamente proporcional al cuadrado de la frecuencia-
pulsación de la emisión bifotónica a lo largo de dicha fase
original expansiva-proyectiva bajo régimen ‘elástico’, así
como también a la masa y por ende la densidad de carga del
flujo electrónico que la sostiene y genera”

Pasemos a aplicar este resultado genérico a nuestro Sistema.


II

Ley Báthory-Schreiber para la Elasticidad del Enlace


Fotoelectrónico Aural o “Cordón de Plata”

En nuestro ensayo previo [2], dedujimos la “Segunda Ley-Báthory


Schreiber para la Proyección Aural Equipotencial “, llevada a cabo
mediante “desplome de frecuencias/elevación de potencias de
irradiación”, o sea, utilizando las metodologías/técnicas
psicotrónicas “zurdas”, cuantificada por:

Ro = KEP/

KEP = K/KPA = Constante Equipotencial de la Proyección Aural;
K = Constante Dieléctrica del Vacío-Aire
KPA = Constante General del Flujo de la Proyección Aural = m v
(por unidad elemental fotoelectrónica, coincide con la
cantidad de movimiento o momento lineal del electrón
movilizado)

(Ecs. 8)

Sin más que reemplazar (8) en (7):

k = m (KEP/Ro)2

Por lo cual:

k = m (K/m v Ro)2 = K2/ m v2 Ro2

Si definimos entonces:

= Módulo de Elasticidad Volumétrica Específica Unitaria del


Enlace Aural-“Cordón de Plata”, o “Módulo de Elasticidad
Biofotónica de Young-Báthory-Schreiber” (por su palmaria
analogía con su constante equivalente mecánica para un “hilo
tensionado”) = K2/m v2
v = velocidad media del flujo fotoelectrónico a lo largo de su
fase “elástica”

Resulta evidente que:

k = /Ro2

(Ec. 9)

O bien:

Ro = (/K)

(Ec. 10)

Llegando de este modo a “nuestra”:

Ley Báthory-Schreiber para la Elasticidad del Enlace


Fotoelectrónico Aural o “Cordón de Plata”
“El Alcance o Amplitud Máxima de Proyección-Expansión Aural
Equipotencial logrado en la etapa ‘elástica’ del Urush-Daur o
cualquier otro procedimiento afín de expansión aural es
directamente proporcionado a la raíz cuadrada del cociente
entre el Módulo de Elasticidad Volumétrica Biofotónica
Específica del enlace energético entre el campo aural y el
cuerpo físico del sujeto emisor/donante y la Constante
Dieléctrica del medio (vacío o aire)”

Interpretación Psico-Bioemecánica

Mientras mayor sea el módulo de elasticidad energética o


biofotónica del enlace electromagnético o “cordón de plata”, mayor
esfuerzo o fuerza eléctrica habrá que aplicar para producir una
expansión o “alargamiento/deformación” determinada del Campo
Aural; O, lo que significa lo mismo, para una misma fuerza
deformante aplicada, inferior deformación o expansión
longitudinal-alcance se provocará: En todo caso, el susodicho
enlace o “hilo energético-biofotónico” será menos flexible o más
rígido se mostrará este, y viceversa.
Por otro lado, cuanto más elevada sea la constante dieléctrica del
medio – como ocurre en el vacío o el aire – la conductividad o
permitividad eléctrica del medio menguará, y al revés: Es obvio que
medios muy conductores o menos aislantes favorecerán
enormemente el alcance elástico de la proyección aural o
biofotoelectrónica, frente a medios altamente aislantes o
escasamente conductores, que tenderán a reducirla, en igualdad
de elasticidades/rigideces específicas.

III

Ejemplos y Simulaciones Numérico-Gráficas referidas al


Urush-Daur
Comenzamos con el “Caso-Tipo Estándar Medio para el Urush-
Daur” estiamado en nuestro ensayo inmediatamente antecedente.

Por consiguiente:

III.1

Psico-Biomecánica del Urush-Daur “Estándar Promedio”

Datos Estimados

 v = velocidad media del flujo bioelectrónico inducido = 229570 m/s


 KPA = Constante General del Flujo Fotoelectrónico = m v = 2.09 x 10-25 Kg m/s

 KEP = K/KPA = Constante Equipotencial de la Expansión Aural = 4.30 x 1034 J s/Kg C2

  = Módulo de “Elasticidad” del Enlace Aural = “Densidad Volumétrica” de Tensión o


Esfuerzo Deformante = K2/ m v2 = 1.69 x 1039 N/m3

Definimos por una conveniente mezcla de comodidad o deseo de


abreviar y vanidad de Musa y autor las unidades compuestas del
último parámetro cual “Bathors (Baths)” de “Elasticidad
Biofotónica” (lo que posee además de sonoridad y brevedad, la
virtud añadida de resultar deliciosamente sardónico, pues “baths =
baños” en inglés, la lengua universal de la Ciencia),
De lo cual es evidente por (10) que el Alcance o Amplitud Máxima de
Expansión Radial dentro de la “Zona Elástica” del susodicho
“enlace energético-“cordón de plata” entre el campo aural
proyectado y el cuerpo físico del donante vendrá cuantificado
sobre este orden de magnitud:

Ro ≃ 4 x 1014 m ≃ 2667 Pársecs (Pa)

Es decir…

El orden de magnitud promedio estándar de alcance o


expansión del Campo Aural conservando el régimen elástico o
de deformación reversible de su enlace energético-
biofotónico o “Cordón de Plata” (“Límite Crítico Elástico” del
mismo) es enorme en razón a las dimensiones del cuerpo
físico del Donante, pero del mismo orden aproximado a su vez
en comparación con el Alcance Máximo o Límite Critico de
Rotura de esta unión, aproximado en [2] en torno a entre
cientos y miles de pársecs, siendo cada pársec unos 150
millones de Km: ¡Esto es, que por término medio el
“alargamiento radial o deformación elástica más extrema” del
enlace o “hilo de conexión energética-electromagnética” en
cuestión supone casi idéntico valor de longitud radial al la
monstruosa expansión irreversible que implica el Límite
Crítico de Rotura del mismo nexo. Esto acaba por ratificar
biomecánicamente que los susodichos enlaces biofotónicos de
las auras o campos aurales humanos son – en general –
increíblemente rígidos, cual ya habíamos inferido en términos
estrictamente termodinámicos, pues implica una fase
intermedia plástica tendente a cero.
Naturalmente – no obstante – es más que palmario que
conseguir una proyección expansiva del campo bifotónico de
emisión humana de un orden radial tan vasto, a partir de unas
fracciones de centímetro alrededor del organismo del sujeto
irradiador, a base de bien calculados, gradualmente
crecientes y severos estímulos-trauma a la manera del
“ritual rojo” que nos ocupa, precisará múltiples sesiones
alternadas con “descansos” y “curas”, así como una larga
dosis de tiempo y paciencia…
No es de extrañar que – si todo va bien y el donante
cuidadosamente seleccionado resiste la administración de la
técnica – el subsiguiente “colosalmente brutal, rápido y
brusco estirón” al pasar a la relativamente muy fugaz fase
intermedia de deformación plástica culmine con la quiebra
final irremediable y “violenta” del citado “cordón sutil”…
La “separación del cuerpo aural, sutil o ‘alma’ del Sujeto
Donante” de su cuerpo físico u orgánico, generando el “vacío
aural o biofotónico de potencial nulo atractor” destinado a ser
“llenado” por la proyección cercana u anhelante del Receptor
“a favor de gradiente”…

O sea, la “Culminación del Urush-Daur”…

Todo ello hace concordar – una vez más – muy bien los
cálculos de nuestro modelo con lo descrito en los
antiquísimos textos cuneiformes sumerios escritos por los
“oficiantes” del Urush-Daur.
Ahora desde un enfoque biomecánico en lugar de
bioenergético, lógicamente complementarios entre sí.

III.2

Variación del Alcance Máximo o Límite Crítico Elástico del


Urush-Daur con el Módulo de Elasticidad Biofotónica de su
Enlace Aural o “Cordón de Plata”
En efecto, para “visualizar” y comprender mejor “nuestra Ley
Báthory-Schreiber para la Elasticidad del ‘Cordón de Plata’ o
Enlace Bofotónico-Eenergético Aural”, basta transformar
adecuadamente la “ínfima” unidad internacional de la magnitud
“psico-biomecámica” que mediría la “elasticidad del enlace aural”
o “densidad de esfuerzo-tensión deformante aplicado” (1 Bath = 1
N/m3) – derivada de la “titánica rigidez o bajísima flexibilidad
superficial específica” de los enlaces de las auras humanas – lo
que determina, por otro lado que, en general, todo tipo de
“Proyección Extracorpórea” constituya un ejercicio difícil, poco
usual y que exija un elevado nivel de entrenamiento especializado –
, así como la “astronómica” o inmensa en relación a ella, propia o
característica de la distancia radial del Alcance Máximo “Elástico”
de la Proyección (1 m) en la función (10); De esta forma podemos
“editarla” a una escala muchísimo más práctica y razonable a la
hora de plasmar su gráfica.
Para ello, hemos de expresar en miles de billones de billones de
billones de “baths” (“petayottabaths”, o PYbaths), y Ro en millones
de Km (Mkm), reduciéndose entonces a:

Ro ≃ 1.05 
(Ec. 11)

Tomando la Constante Dieléctrica habitual del aire-vacío,


lógicamente, K = 9 x 109 N m2/C2.

Cuyo gráfico o perfil corresponde a:


(Fig. 1)

Eje Horizontal: Módulo de “Elasticidad Aural o Biofotónica” del Enlace


Energético-“Cordón de Plata” del Sujeto Emisor/Donante,  (PYbaths)

Eje Vertical: Alcance Radial Máximo Elástico de la Proyección o Expansión de su


Campo Aural, Ro (Mkm)

Nuestro modelo “psico-biomecánico” nos proporciona – pues – la


triple clave que explica ciertas curiosas e interesantes
propiedades del fenómeno, reveladas por la experiencia o
aplicación empírica tanto de la “Proyección-Expansión Aural o
Extracorpórea” en general como del Urush-Daur en concreto:

 1) Los enlaces energéticos o aurales o “cordones de plata”


son extraordinariamente rígidos o “poco flexibles”: Por
naturaleza constitucional el Campo Aural humano se halla en
su estado ordinario o estable “muy aferrado” al organismo
biológico o cuerpo físico de la persona. Es decir, que su
“Potencial o Energía de Ligadura” a él a través del enlace
bioelectromagnético filiforme que los une es muy alta. Sería
algo así como tratar de arrancar electrones de la capa de
valencia a no-metales con orbitales externos muy llenos y a la
vez tamaños atómicos reducidos, acentuando así todavía más
la fuerza de atracción que los retiene. Por ello, se deforman o
expanden con tremenda dificultad, porque requieren la
movilización de grandes fuerzas bio-eléctricas para obtener en
respuesta muy pequeñas extensiones radiales; En
consecuencia, cualquier clase de “Proyección Aural o
Extracorpórea” – desde una mera “visualización de deseos”
detallada hasta el mismísimo, atroz y poderosísimo “ritual”
sumerio que nos ocupa, pasando por todas las modalidades
“operacionales” de estas actividades “psicomágicas” o “viajes
más allá de los límites corporales y perceptivos normales bajo
estados expandidos/alterados de conciencia proyectiva” –,
suponen sin excepción un enorme, concienzudo, tenaz y
paciente grado de concentración y/o relajación,
entrenamiento sistemático y persistencia, siendo al principio
tremendamente difícil lograr resultados positivos. Esto se debe
a que – ya fuere por cualquier modalidad de la “Vía Diestra”,
en esencia consistente como ya explicamos (ver de nuevo [2])
en rebajar o relajar en mayor o menor medida la potencia o
intensidad del flujo fotoelectrónico ligado a la continua emisión
biofotónica débil en banda visible habitual del campo aural
humano, alzando así su frecuencia media de oscilación hacia el
violeta-ultravioleta cercano o incluso significativamente por
encima de la región visible del espectro electromagnético, o
bien si alternativamente empleamos otras tantas y
cualesquiera “versiones” de la “Vía Zurda”, cuyo inverso
fundamento implica en elevar de manera variablemente
cuantiosa dicha intensidad de emisión, a expensas de
desplomar las frecuencias promedio de irradiación,
provocando un “corrimiento de ondas” hacia el rojo-infrarrojo
próximo o hasta bastante por debajo de él–, en todo caso
estos procesos implican un fuerte o notable cambio en los
ritmos metabólicos soporte de la emisión biofotónica, ya sea
este de “signo diestro” relajante o de ”signo zurdo” excitante.
Y esta contundente acción o perturbación psicofisiológica o
psicosomática – naturalmente – no es fácil ni común de
desencadenar, ni de modo espontáneo ni voluntario… El
modelo justifica en racionales y simples términos
psicofísicos – por ende – la “rareza” y “exigencia de
excelencia y rigurosa disciplina” del fenómeno o la praxis
de la “Proyección Extracorpórea”.

 2) En el caso del Urush-Daur, esta dificultad y


requerimientos de cualificaciones “técnicas”, aptitudes y
férreo control son extremas: Evidentemente, las cifras
estimadas por nuestros cálculos aproximados son tan
llamativas y “descomunales” tanto “hacia arriba” como “hacia
abajo” que “gritan por sí mismas”, para ser gráficos y breves;
Una caída tan brutal de frecuencias y subsiguiente alzamiento
tan desorbitado de la potencia o intensidad de flujo metabólico
(la “cascada catecolamínica masiva” inducida por los asimismo
extremados estímulos-trauma del “ritual rojo”), conllevan tan
colosales alteraciones en el ritmo metabólico celular basal
circadiano “ordinario”, que el esfuerzo, minuciosidad, cuidado
y tremenda “selección de aptitudes cuales la resistencia
psicológica y física al despiadado procedimiento estimulante”,
a demás de en lo referido a rasgos individuales o
“resonancias/afinidades mutuas” entre Donante/Emisor y
Receptor/”Invasor”, han de mostrarse excepcionales. Una
“rareza” dentro de la “rareza”, una “maestría” dentro de la
“maestría”, sin duda.

IV

Ley de Hooke-Báthory-Schreiber del Esfuerzo


Proyectivo-Expansivo Aural Bajo Régimen “Elástico”.
Ejemplos numérico-gráficos en el caso del Urush-Daur.
Resolución de la “Paradoja del Urush-Daur”
Obviamente, el modelo “psico-biomecánico” para la
Proyección/Expansión Aural en general y el Urush-Daur y métodos
afines que estamos desarrollando en este trabajo implica el
cumplimiento de una “Ley Psicófísica del Esfuerzo Elástico” para el
enlace energético-“cordón de plata” de índole por completo
análoga a la “Ley de Hooke” para las deformaciones físicas o
mecánicas elásticas, cuya formulación en módulo o valor absoluto
sería:

T =  V

(Ec. 12)

“La Tensión o Esfuerzo Deformante Aplicado de origen


bioelectrónico, proyector-expansivo de la extensión Radial del
enlace energético o biofotónico del Campo Aural Humano, es
directamente proporcional al incremento de Volumen esférico
de su superficie-frontera o ‘borde’, siempre que no rebase su
Límite Crítico de Elasticidad Energética; La constante de
proporcionalidad superficial específica correspondiente mide
el grado de flexibilidad/rigidez relativas de dicha conexión
filiforme individual: Si es elevada, esta resultará más ‘rígida’;
Si por el contrario es comparativamente inferior,
proporcionalmente más ‘flexible’. Tras superar el citado
Punto Crítico Elástico, la pendiente de variación decaerá
rápidamente por deformación ‘plástica’ hasta saturarse en su
Punto Crítico de ‘Rotura’ o desconexión irreversible”.

Es patente que estos procesos o prácticas serían los equivalentes


“sutiles” o biofotónico-aurales a los muy bien estudiados y
pormenorizados ensayos de tracción y/o compresión en Ingeniería
sobre materiales variablemente rígidos o flexibles, excluyendo los
de tipo dúctil o tendentes a la fluencia.
En ellos, basta obtener experimentalmente en el laboratorio sus
gráficas de deformación unitaria al aplicar diferentes esfuerzos
para medir de inmediato su nivel relativo de rigidez/flexibilidad.
Por ejemplo:
(Fig. 2)

De lo cual se deduce que – en promedio – la madera es el material


más flexible y el acero el más rígido, pasando por el hueso y el
aluminio, por ese mismo orden creciente de rigidez.
En el ejemplo genérico anterior los ensayos se limitan a operar
dentro de la zona elástica de todos ellos, pero es posible extender
este test más allá de ella.
Como en este otro caso:
(Fig. 3)

Cuyo significado es el mismo, solo que aquí podemos apreciar


claramente que , de entre todos estos metales, el hierro colado
soporta mucho menos el régimen elástico antes de alcanzar su
punto límite de ruptura, hasta el punto de poder considerarse
comparativamente “frágil”, superado en dicho aspecto por el
aluminio y este en mayor proporción todavía por el acero de alta
resistencia; Por su parte, el bronce muestra un intervalo elástico
muy reducido, así como un posterior comportamiento plástico
extraordinariamente dilatado, sin llegar a su punto de rotura, al
constituir una aleación altamente maleable, en especial respecto a
la tracción o estiramiento en forma de hilos.
Igualmente, se puede examinar cómo las cargas o fuerzas
deformantes que actúan sobre un mismo material durante
distintos periodos de tiempo generan otras tantas diversas
respuestas: Es decir, calibrar la variación de su
fragilidad/flexibilidad en función de la persistencia del estímulo
deformador, dentro de los márgenes de su régimen elástico-
plástico.
Como en los usuales ensayos de compresión por carga sobre el
hormigón, una vez por entero estabilizado o fraguado tras haber
transcurrido 28 días desde su fabricación:
(Fig. 4)

Donde se observa que la persistencia de una misma carga


constante a lo largo de intervalos de tiempo más largos provoca
un notable y progresivo incremento de su flexibilidad a costa de
menguar en inversa relación su rigidez; Esto es, justo la propiedad
mecánica que lo hace idóneo para su empleo a modo de material
constructivo, por supuesto.

De un modo fundamentalmente análogo, aun cuando a una escala


enormemente inferior en densidad de masa y extraordinariamente
superior en términos de rigidez, lo que los “psico-
magos/sacerdotes” operadores del Urush-Daur u otros “rituales
zurdos” semejantes hicieron o hacen, no sería más que sucesivos
y cada vez más duraderos y severos “ensayos de tracción-
deformación del enlace energético-‘cordón de plata’ que liga el
Campo Aural o Biofotónico Humano al cuerpo físico del
Donante/Emisor”, seleccionando y evaluando así su grado relativo
de rigidez/flexibilidad y resistencia a la rotura irreversible final,
con objeto de seleccionar los individuos más aptos para el
propósito de su procedimiento.
Así, volviendo a nuestro “Caso-Tipo Estándar”, nos disponemos a
contrastarlo con las respectivas simulaciones de otros Donantes
dotados con mayor y menor rigidez o flexibilidad.

Recordemos que el “Módulo de Elasticidad Biofotónica” para el


enlace aural del citado “Donante Estándar-Tipo de Rigidez o
Flexibilidad Media” se aproximó en un valor de:

 = 1.69 x 1039 N/m3 (baths) ≃ 1.69 PYbaths

Por tanto, podemos suponer a guisa de ejemplos estos otros


tantos “Casos-Tipo”:

Sujeto Donante/Emisor de Alta Rigidez


Biofotónica/Resistencia (Baja “Flexibilidad”)

 ≃ 8.45 PYbaths

Sujeto Donante/Emisor de Media-Baja Rigidez


Biofotónica/Resistencia (Baja-Media “Flexibilidad”)
 ≃ 0.56 PYbaths

Sujeto Donante/Emisor de Baja Rigidez


Biofotónica/Resistencia (Alta Flexibilidad)

 ≃ 0.19 PYbaths

Resultando así pues el gráfico comparativo:


(Fig. 5)

Eje Horizontal: Incremento o Expansión de Volumen del Borde-Límite o


Superficie-Frontera del Campo Aural (m3)

Eje Vertical: Tensión o Esfuerzo Deformante Aplicado (miles de billones de


billones de billones de Newtons, PYN)
Recta Azul: Sujeto Donante/Emisor de Alta Rigidez Biofotónica

Recta Verde: Sujeto Donante/Emisor de Rigidez Bofotónica Media

Recta Roja: Sujeto Donante/Emisor de Media-Baja Rigidez Biofotónica

Recta Gris: Sujeto Donante/Emisor de Baja Rigidez Biofotónica

Interpretación Psico-Biomecánica

El estudio analítico de la Fig. 5 nos proporciona la “llave” para


abordar un tercer rasgo más que sobresaliente del “Urush-Daur”,
el cual quedó “pendiente de explicación” en nuestra exposición
previa:

 3) Demostramos también la por cierto poco explorada,


analizada, discutida y divulgada “Paradoja del Urush-Faur”
y “protocolos zurdos” afines: Esta aparente “paradoja”
procede de intentar responder a esta crucial y fascinante
pregunta: “¿Qué o quiénes debemos considerar como
portadores de ‘aptitudes óptimas’ o ‘sujetos donantes más
aptos’ para la aplicación del ‘ritual’ del Urush-Daur?... Veamos
de donde procede la “confusión”; Según las relaciones lineales
bajo régimen “elástico” de la Fig. 5, a mayor “rigidez” o módulo
específico de “elasticidad” del enlace biofotónico o “cordón de
plata” del Donante, más extensión de deformación o expansión
“elástica” o reversible de su enlace biofotónico o “cordón de
plata” y por ende “hiper-expansión” volumétrica soportarán
las auras de los Donantes en más prolongadas y/o sucesivas
“sesiones”, hasta al fin conseguir el veloz tránsito desde el
régimen plástico al Punto Crítico de “Rotura” final irreversible
que culmina con éxito el proceso. En este sentido, sujetos
cuyos enlaces bioelectromagnéticos aurales o “cordones de
plata sutiles” posean por naturaleza una “rigidez estructural”
más elevada (línea azul, equivalentes al “acero” de nuestros
símiles mecánicos, Figs. 2 y 3), necesitarán mayor magnitud de
estímulos-trauma o esfuerzos deformantes para sufrir una
misma “hiper-expansión volumétrica” de su campo aural sin
llegar a quebrarse de forma irreversible, separándose
definitivamente de su cuerpo físico; Por el contrario, los
individuos emisores cuyo “hilo” de conexión aural se muestre
sensiblemente menos rígido y por ello mismo más flexible
(línea gris, análogos a la madera, Fig. 2, o el bronce, Fig. 3, en
nuestros ejemplos mecánicos), al recibir un esfuerzo o tensión
perturbadora proporcionadamente más pequeño alcanzarán
igual tasa de expansión: Estos últimos – por consiguiente –
propenderán a soportar mayor número de sesiones sucesivas
sin que sus “cordones de plata” se “rompan”, pese a ser sus
campos biofotónicos o auras “proyectados” o expandidos a
distancias o alcances más distantes. Es más, a medida que el
número de sesiones intercaladas con apropiados descansos y
“curas” se multiplique, esta misma flexibilidad adaptativa les
hará ir tornándose poco a poco cada vez menos
rígidos/frágiles, a semejanza psico-biofísica de lo que ocurre
en el ámbito de la física del estado sólido con materiales como
el hormigón en lo referente a su progresivo “acomodamiento”
a las cargas de compresión (Fig. 4).

Esta última categoría de sujetos – que reaccionan ante la


brutal estimulación del Urush-Daur de manera similar al
hormigón lo suficientemente “envejecido” o fraguado frente a
los pesos o cargas arquitectónicas que resisten, o a la
madera de vigas, puertas, “esqueletos” de las casas
construidas a base de este noble y cálido material y
artesonados, o también a como lo hacen aun cuando en menor
medida nuestros mismos huesos, el “andamiaje” de nuestro
organismo –, son las personas particularmente “sensitivas” e
impresionables/condicionables; Personas empáticas con
tendencia a psicosomatizar, a “comunicarse no-verbalmente”
con los animales u otros seres de la Naturaleza, incluyendo los
“Elementales”, la percepción pineal o “extra-sensorial” fina o
avanzada, además de facultadas para aguantar o adaptarse a
terribles impactos psicoemocionales o ambientales
traumáticos, en virtud de una extraña, rara y valiosa
combinación de “dureza” y “flexibilidad”, comparables a las del
bronce o la madera en el “plano” restringidamente material o
mecánico. Los médiums, los videntes, los sufridores de
premoniciones acertadas, los perceptores espontáneos para
bien o para mal de lo “grabado” en los enclaves
psicofísicamente “impregnados”, los chiquillos que interactúan
con sus mal llamados “amigos imaginarios”, los – y sobre todo
las – púberes que protagonizan u ocasionan fenómenos
“poltergeist” por “psicorragia”, etcétera.

Ahora bien, aunque es evidente que esta por cierto escasa y


valiosa minoría de personas son “la flor y nata empírica” de la
Parapsicología moderna y sus artes o ciencias antiguas
predecesoras, incluyendo las diversas técnicas menos
extremas de Proyección Aural o Extracorpórea ya fueren por
“senda Diestra” o “Zurda”, no son las recomendadas para
ser seleccionadas en la praxis del Urush-Daur por sus
“expertos” ancestrales… Ni tan siquiera escogiendo dentro
de dicho grupo a aquellos todavía menos frecuentes quienes
combinan estos rasgos con una excelente fuerza, edad, salud o
aguante a la hora de soportar su durísimo y despiadado
“protocolo”…

Esta es la “aparente Paradoja del Urush-Daur”…


El perfil o cualidades que resultan a todas luces idóneos para
todo el resto de procesos o fenomenología “extrasensorial”,
por utilizar el muy común por más que erróneo calificativo al
uso, no parecen los objetivamente óptimos para el Urush-
Daur…. ¿Porqué? Como todas las falsas contradicciones
lógicas, se sustentan en una falacia previamente asumida de
forma inconsciente o no-reflexiva: En este caso, la que
presupone este silogismo deductivo tan fácil de asumir como
del todo incorrecto : “Lo bueno para propiciar los fenómenos
sutiles o ‘extrasensoriales/extracorpóreos’ ha de ser
igualmente bueno para el éxito u objetivos del Urush-Daur,
debido a que este último es un tipo de fenómeno extrasensorial
o extracorpóreo”… ¡FALSO!, y por dos razones
fundamentales y demoledoras: 1) El “sentido de flujo” de
energía-información, en un sentido tanto psicofísico como
perceptivo, de todos esos procesos o fenómenos que
acabamos de citar, es “desde la alta densidad de materia
hacia la baja” (proyectarse o “viajar” fuera del cuerpo,
captar o percibir ondas, vibraciones o campos sutiles
externos…) – o a lo sumo una “transferencia entre niveles
similares de concentración masa-energía/información
entre el Donante/Emisor y el Receptor”, cual los casos del
“Método Bathory” y de otras interacciones
aurales/bioenergéticas o “rituales” de corte “vampírico”
o “parasitario/depredador” ligados a la “Vía de la Mano
Izquierda” –…; Por el contrario, el Urush-Daur conlleva –
por definición – una descarga o “vaciado” integral e
irreversible del “contenido energético-informático” del
“campo aural y morfogenético” del Donante, de modo que
de inmediato pueda ser “rellenado” por el del Receptor…
Por consiguiente, el balance global de intercambio de
masa-energía/información en esta operación o “ritual”
equivale a un flujo de menor a mayor densidad de masa-
energía e información para el Sistema Psico-Biofísico, ya
que el “alma” o campo morfogenético-biofotónico del
Emisor queda “diseccionado” o expulsado “más allá de él”
al final del Cambio de Estado. De hecho – en teoría – es
“arrojado fuera de este Universo”, estrictamente hablando… Si
bien, habida cuenta que los sabios, implacables y astutos
operantes del arcano Urush-Daur conocían perfectamente que
un “alma” o campo morfogenético oscilante individual, privado
de manera tan brutal, brusca y violenta de su conexión con su
cuerpo físico vegetativo aún vivo, tiende en el acto a
“retornar” con el impulso de recuperarlo o “re-ocuparlo”
desde una suerte de ‘interfase dimensional’ entre “Mundos-
Universos” (el del “Más Allá” y este), trataban de evitar tan
desagradable, peligrosa y ulterior “interferencia”, y citamos
literalmente a las sacerdotisas de Ereshkigal-Sekhmet
directoras del procedimiento, así como autoras de los
documentos primigenios al respecto: “… disponiendo de los
adecuados ‘recipientes’ para apresar y retener el ánima del
Donante, para así frustrar su natural y furioso anhelo de
recobrar aun por la fuerza posesora su cuerpo físico
arrebatado”… Ignoramos esta Musa y autor a qué
“contenedores de fluido vibratorio sutil” se refieren tan
Altísimas Maestras, directas y sobresalientes discípulas de la
Primera Ingeniera Psicotrónica Anunnaki de “predilecto
metamorfismo felino”, entre otras cosas porque ellas no
tuvieron a bien describirlos con mayor precisión o concreción,
pero tenemos una vaga idea “experimental”: Joyas, espejos
(entonces metálicos, de bronce pulido o plata, el método del
vidrio azogado se desconocía, pero este detalle no es
importante), y “amuletos” en general, todos ellos
convenientemente “magnetizados” o “sincronizados”, e incluso
literales “vasijas herméticas”, revestidas de plomo y otros
materiales absorbentes y “apresadores” de las radiaciones,
forrados en su interior con capas de poderosos aislantes
electromagnéticos, por ejemplo. Esta última hipótesis la
estimamos cual la más probable, por el empleo del término
“recipientes” en los milenarios textos cuneiformes
correspondientes. Es decir, auténticos “condensadores psico-
estáticos”, vamos… De cualquier forma, ya fuere
“desplazada” más allá del “recinto espacio-temporal” o
Tri-Brana según la Teoría de Supercuerdas de este
Universo, o bien “encerrada en un contenedor-
acumulador psico-estático o fotónico-estático”, el “alma”
o campo morfogenético del desdichado Donante pasaría a
encontrarse al culminar el proceso “fuera del Sistema
Energético/Psico-Biomecánico” constituido entre él
mismo y su Receptor… Y, por ende, el flujo neto de masa-
energía/información sería de signo marcadamente
positivo (o “negativo” en términos del convenio
termodinámico habitual): De inferior a superior densidad,
exactamente al revés que la mayor parte de los restantes
fenómenos “extracorpóreos/extrasensoriales”… En
consecuencia, el Donante/Emisor – y tampoco el
Receptor, desde luego – necesitan ser particularmente
“sensitivos” o “receptivos” desde un punto de vista
“sutil”. Es más, puesto que dichos caracteres no suelen
hallarse acompañados en un mismo sujeto por la franja de
edad y fortaleza/resistencia exigidas por el Protocolo del
Urush-Daur (que excluye obviamente a los demasiado
jóvenes, ancianos, físicamente débiles o
impresionables/vulnerables psicoemocionalmente por
definición), se tornan incluso, por lo general,
desaconsejables para este; 2) Otra condición esencial del
Urush-Daur – cual ya comprobamos en nuestro estudio
puramente termodinámico o energético [2] – es la
“resonancia” o “máxima afinidad posible” entre los
Sujetos Emisor y Receptor: Difícilmente, por tanto, una
personalidad “ultrasensible y empática” encaja con el
perfil del segundo, quien únicamente ansía “robar” un
cuerpo físico o biológico más sano y joven para su
exclusivo beneficio, “descargado o vaciado” de su “alma”
a expensas de una lenta, cuidadosamente administrada y
cruel tortura… Tal y como registran los escritos o
informes legados por los operantes del singular y potente
“ritual”, estos Receptores o Beneficiarios solían ser
Reyes-Alcaldes, Príncipes, nobles, Sumos “Magos-
Sacerdotes”, o altos funcionarios ansiosos de prolongar
su salud, belleza y vigor, o bien militares de elevada
graduación, o en su lugar soldados-espías entrenados
para reemplazar a un prisionero de guerra enemigo “tras
la máscara perfecta” de su propio cuerpo. Difícilmente
tales tipos de personajes, roles o caracteres casan con un
individuo “empático-sensitivo-mediúmnico”…; Y, dado que
la técnica misma del Urush-Daur requiere que Donante y
Receptor posean un muy fuerte grado de “resonancia
aural o vibracional promedio” con el propósito de alcanzar
su objetivo, dicha afinidad obliga a que el Donante/Emisor
o “víctima sacrificial” exhiba semejantes o al menos
comparables niveles de frialdad, desapego, baja empatía y
egocentrismo que su Receptor/”Usurpador”, además de
las enormes dosis imprescindibles de excelente salud,
morfología o factores anatómicos deseados, fuerza física
y resistencia. Nada más lejos del “sensitivo histeriforme
captador de vibraciones sutiles y empático-comunicativo
con los niños y los animalitos”, vaya…

Es patente – pues, en suma – que los Sujetos Donantes


adecuados u óptimos para ser seleccionados en el Urush-
Daur, han de ser mucho más semejantes en la esfera
psicofísica al acero de alta resistencia que al bronce o a la
madera en el campo de los ensayos de
tracción/compresión o deformación mecánicas. Ahora
bien, ello supone que serán muy “duros”, pero a la par
extremadamente “rígidos”. Y eso es un inconveniente: La
falta de “flexibilidad biofotónica” de sus enlaces aurales o
“cordones de plata” consiguiente conduce a severas
limitaciones de esta “psico-biotecnología”: Tremendos
esfuerzos para lograr pequeñas expansiones (por eso la
técnica es lenta, trabajosa y paciente, lo que a su vez
impone relativamente largos periodos de
descansos/curas entre sesiones), muy pausado progreso
hacia su culminación, altas posibilidades de fracaso tanto
por sobrepasar la capacidad de aguante psicofísico del
Donante/Emisor como a causa de la “fragilidad” de su
enlace energético aural…
¡Precisamente lo que consignan los documentos antiguos
indicados, lo que reducía la fracción de sus éxitos en torno a
un aproximado 1/3 de sus intentos!...

Con esto, el último “punto en tinieblas” acerca del “enigmático


y terrible Urush-Daur” queda también aclarado y explicado
por nuestro modelo.

Conclusiones y Reflexiones

El enfoque psico-biomecánico de la Proyección/Expansión Aural


Extrema, contemplada como fundamento de la metodología del
antiguo “ritual” del Urush-Daur sumerio, resulta perfectamente
complementaria con el planteamiento puramente termodinámico o
bioenergético del mismo según los conceptos del Modelo
Biofotónico del Campo Aural Humano y sus interacciones que
hemos desarrollado.
En concreto, describe dicho proceso a modo de una prolongada y
costosísima deformación “elástica” creciente del altísimamente
rígido y resistente enlace energético-bioelectromagnético –
tradicionalmente denominado “cordón de plata” – que une tal
campo con el cuerpo físico del donante idóneamente seleccionado,
al ser traumáticamente super-excitado por tensiones o esfuerzos
fotoelectrónicos enormes, hasta alcanzar su punto crítico de
plasticidad. Y, entonces de modo en extremo rápido, pasar a su
fase o zona de deformación “plástica”, para enseguida rebasar su
punto crítico de rotura o extracción irrevesible, separándose por
ende de modo definitivo e inexorable tal campo biofotónico y
morfogenético portador-codificador de información individualizado
– llamado comúnmente “alma” o sustantivos similares por el
pensamiento pre-científico – del organismo biológico del sujeto
emisor.
Así pues, para nuestro modelo, el protocolo del Urush-Daur no
sería más que el equivalente psicofísico a un ensayo de tracción o
compresión en Ingeniería o Mecánica de Materiales.
Y – a semejanza analógica con este – las características
específicas promedio dominantes en el Campo Aural o Biofotónico
escogido para actuar como Donante determinarían el perfil de la
curva de deformación correspondiente y – por ello mismo – el
resultado, éxito o fracaso de esta técnica de “Ingeniería
Psicotrónica” ancestralmente “enmascarada” o “teatralizada” a
guisa de “ritual mágico-religioso aplicado”…

Esta formulación nos permite confirmar la explicación dinámica de


dos aspectos o rasgos propios básicos del Urush-Daur registrados
en los textos cuneiformes disponibles sobre él, ya justificados
desde la anterior óptica energética, además de aportar un nuevo
razonamiento que nos concede modelar también un tercero – por
otra parte en apariencia contradictorio o “paradójico” – el cual
quedó en incógnita utilizando el tratamiento estrictamente
termodinámico del trabajo inmediatamente precedente.
Estas “propiedades fundamentales del Urush-Daur” son, a saber:
1) Los enlaces energéticos o aurales o “cordones de plata”
son extraordinariamente rígidos o “poco flexibles”: Por
naturaleza constitucional el Campo Aural humano se halla en su
estado ordinario o estable “muy aferrado” al organismo biológico o
cuerpo físico de la persona. Es decir, que su “Potencial o Energía
de Ligadura” a él a través del enlace bioelectromagnético filiforme
tradicionalmente conocido por “Cordón de Plata” que los une es
muy alta. Sería algo así como tratar de arrancar electrones de la
capa de valencia a no-metales con orbitales externos muy llenos y
a la vez tamaños atómicos reducidos, acentuando así todavía más
la fuerza de atracción que los retiene. Por ello, se deforman o
expanden con tremenda dificultad, porque requieren la
movilización de grandes fuerzas bio-eléctricas para obtener en
respuesta muy pequeñas extensiones radiales; En consecuencia,
cualquier clase de “Proyección Aural o Extracorpórea” – desde una
mera “visualización de deseos” detallada hasta el mismísimo, atroz
y poderosísimo “ritual” sumerio que nos ocupa, pasando por todas
las modalidades “operacionales” de estas actividades
“psicomágicas” o “viajes más allá de los límites corporales y
perceptivos normales bajo estados expandidos/alterados de
conciencia proyectiva” –, suponen sin excepción un enorme,
concienzudo, tenaz y paciente grado de concentración y/o
relajación, entrenamiento sistemático y persistencia, siendo al
principio tremendamente difícil lograr resultados positivos. Esto se
debe a que – ya fuere por cualquier modalidad de la “Vía Diestra”,
en esencia consistente como ya explicamos (ver de nuevo [2]) en
rebajar o relajar en mayor o menor medida la potencia o
intensidad del flujo fotoelectrónico ligado a la continua emisión
biofotónica débil en banda visible habitual del campo aural humano,
alzando así su frecuencia media de oscilación hacia el violeta-
ultravioleta cercano o incluso significativamente por encima de la
región visible del espectro electromagnético, o bien si
alternativamente empleamos otras tantas y cualesquiera
“versiones” de la “Vía Zurda”, cuyo inverso fundamento implica en
elevar de manera variablemente cuantiosa dicha intensidad de
emisión, a expensas de desplomar las frecuencias promedio de
irradiación, provocando un “corrimiento de ondas” hacia el rojo-
infrarrojo próximo o hasta bastante por debajo de él–, en todo
caso estos procesos implican un fuerte o notable cambio en los
ritmos metabólicos soporte de la emisión biofotónica, ya sea este
de “signo diestro” relajante o de ”signo zurdo” excitante. Y esta
contundente acción o perturbación psicofisiológica o
psicosomática – naturalmente – no es fácil ni común de
desencadenar, ni de modo espontáneo ni voluntario… El modelo
justifica en racionales y simples términos psicofísicos – por
ende – la “rareza” y “exigencia de excelencia y rigurosa
disciplina” del fenómeno o la praxis de la “Proyección
Extracorpórea”.
2) En el caso del Urush-Daur, esta dificultad y requerimientos
de cualificaciones “técnicas”, aptitudes y férreo control son
extremas: Evidentemente, las cifras estimadas por nuestros
cálculos aproximados son tan llamativas y “descomunales” tanto
“hacia arriba” como “hacia abajo” que “gritan por sí mismas”, para
ser gráficos y breves; Una caída tan brutal de frecuencias y
subsiguiente alzamiento tan desorbitado de la potencia o
intensidad de flujo metabólico (la “cascada catecolamínica masiva”
inducida por los asimismo extremados estímulos-trauma del
“ritual rojo”), conllevan tan colosales alteraciones en el ritmo
metabólico celular basal circadiano “ordinario”, que el esfuerzo,
minuciosidad, cuidado y tremenda “selección de aptitudes cuales la
resistencia psicológica y física al despiadado procedimiento
estimulante”, a demás de en lo referido a rasgos individuales o
“resonancias/afinidades mutuas” entre Donante/Emisor y
Receptor/”Invasor”, han de mostrarse excepcionales. Una
“rareza” dentro de la “rareza”, una “maestría” dentro de la
“maestría”, sin duda.
3) Demostramos también la por cierto poco explorada,
analizada, discutida y divulgada “Paradoja del Urush-Faur” y
“protocolos zurdos” afines: Esta aparente “paradoja” procede de
intentar responder a esta crucial y fascinante pregunta: “¿Qué o
quiénes debemos considerar como portadores de ‘aptitudes
óptimas’ o ‘sujetos donantes más aptos’ para la aplicación del
‘ritual’ del Urush-Daur?... Veamos de donde procede la “confusión”;
Según las relaciones lineales bajo régimen “elástico” de la Fig. 5, a
mayor “rigidez” o módulo específico de “elasticidad” del enlace
biofotónico o “cordón de plata” del Donante, más extensión de
deformación o expansión “elástica” o reversible de su enlace
biofotónico o “cordón de plata” y por ende “hiper-expansión”
volumétrica soportarán las auras de los Donantes en más
prolongadas y/o sucesivas “sesiones”, hasta al fin conseguir el
veloz tránsito desde el régimen plástico al Punto Crítico de
“Rotura” final irreversible que culmina con éxito el proceso. En
este sentido, sujetos cuyos enlaces bioelectromagnéticos aurales
o “cordones de plata sutiles” posean por naturaleza una “rigidez
estructural” más elevada (línea azul, equivalentes al “acero” de
nuestros símiles mecánicos, Figs. 2 y 3), necesitarán mayor
magnitud de estímulos-trauma o esfuerzos deformantes para
sufrir una misma “hiper-expansión volumétrica” de su campo aural
sin llegar a quebrarse de forma irreversible, separándose
definitivamente de su cuerpo físico; Por el contrario, los individuos
emisores cuyo “hilo” de conexión aural se muestre sensiblemente
menos rígido y por ello mismo más flexible (línea gris, análogos a
la madera, Fig. 2, o el bronce, Fig. 3, en nuestros ejemplos
mecánicos), al recibir un esfuerzo o tensión perturbadora
proporcionadamente más pequeño alcanzarán igual tasa de
expansión: Estos últimos – por consiguiente – propenderán a
soportar mayor número de sesiones sucesivas sin que sus
“cordones de plata” se “rompan”, pese a ser sus campos
biofotónicos o auras “proyectados” o expandidos a distancias o
alcances más distantes. Es más, a medida que el número de
sesiones intercaladas con apropiados descansos y “curas” se
multiplique, esta misma flexibilidad adaptativa les hará ir
tornándose poco a poco cada vez menos rígidos/frágiles, a
semejanza psico-biofísica de lo que ocurre en el ámbito de la física
del estado sólido con materiales como el hormigón en lo referente
a su progresivo “acomodamiento” a las cargas de compresión (Fig.
4).
Esta última categoría de sujetos – que reaccionan ante la brutal
estimulación del Urush-Daur de manera similar al hormigón lo
suficientemente “envejecido” o fraguado frente a los pesos o
cargas arquitectónicas que resisten, o a la madera de vigas,
puertas, “esqueletos” de las casas construidas a base de este
noble y cálido material y artesonados, o también a como lo hacen
aun cuando en menor medida nuestros mismos huesos, el
“andamiaje” de nuestro organismo –, son las personas
particularmente “sensitivas” e impresionables/condicionables;
Personas empáticas con tendencia a psicosomatizar, a
“comunicarse no-verbalmente” con los animales u otros seres de
la Naturaleza, incluyendo los “Elementales”, la percepción pineal o
“extra-sensorial” fina o avanzada, además de facultadas para
aguantar o adaptarse a terribles impactos psicoemocionales o
ambientales traumáticos, en virtud de una extraña, rara y valiosa
combinación de “dureza” y “flexibilidad”, comparables a las del
bronce o la madera en el “plano” restringidamente material o
mecánico. Los médiums, los videntes, los sufridores de
premoniciones acertadas, los perceptores espontáneos para bien
o para mal de lo “grabado” en los enclaves psicofísicamente
“impregnados”, los chiquillos que interactúan con sus mal llamados
“amigos imaginarios”, los – y sobre todo las – púberes que
protagonizan u ocasionan fenómenos “poltergeist” por
“psicorragia”, etcétera.
Ahora bien, aunque es evidente que esta por cierto escasa y
valiosa minoría de personas son “la flor y nata empírica” de la
Parapsicología moderna y sus artes o ciencias antiguas
predecesoras, incluyendo las diversas técnicas menos extremas
de Proyección Aural o Extracorpórea ya fueren por “senda
Diestra” o “Zurda”, no son las recomendadas para ser
seleccionadas en la praxis del Urush-Daur por sus “expertos”
ancestrales… Ni tan siquiera escogiendo dentro de dicho grupo a
aquellos todavía menos frecuentes quienes combinan estos rasgos
con una excelente fuerza, edad, salud o aguante a la hora de
soportar su durísimo y despiadado “protocolo”…
Esta es la “aparente Paradoja del Urush-Daur”…
El perfil o cualidades que resultan a todas luces idóneos para todo
el resto de procesos o fenomenología “extrasensorial”, por utilizar
el muy común por más que erróneo calificativo al uso, no parecen
los objetivamente óptimos para el Urush-Daur…. ¿Porqué? Como
todas las falsas contradicciones lógicas, se sustentan en una
falacia previamente asumida de forma inconsciente o no-reflexiva:
En este caso, la que presupone este silogismo deductivo tan fácil
de asumir como del todo incorrecto : “Lo bueno para propiciar los
fenómenos sutiles o ‘extrasensoriales/extracorpóreos’ ha de ser
igualmente bueno para el éxito u objetivos del Urush-Daur, debido a
que este último es un tipo de fenómeno extrasensorial o
extracorpóreo”… ¡FALSO!, y por dos razones fundamentales y
demoledoras: 1) El “sentido de flujo” de energía-información,
en un sentido tanto psicofísico como perceptivo, de todos
esos procesos o fenómenos que acabamos de citar, es “desde
la alta densidad de materia hacia la baja” (proyectarse o
“viajar” fuera del cuerpo, captar o percibir ondas,
vibraciones o campos sutiles externos…) – o a lo sumo una
“transferencia entre niveles similares de concentración
masa-energía/información entre el Donante/Emisor y el
Receptor”, cual los casos del “Método Bathory” y de otras
interacciones aurales/bioenergéticas o “rituales” de corte
“vampírico” o “parasitario/depredador” ligados a la “Vía de
la Mano Izquierda” –…; Por el contrario, el Urush-Daur
conlleva – por definición – una descarga o “vaciado” integral
e irreversible del “contenido energético-informático” del
“campo aural y morfogenético” del Donante, de modo que de
inmediato pueda ser “rellenado” por el del Receptor… Por
consiguiente, el balance global de intercambio de masa-
energía/información en esta operación o “ritual” equivale a
un flujo de menor a mayor densidad de masa-energía e
información para el Sistema Psico-Biofísico, ya que el “alma”
o campo morfogenético-biofotónico del Emisor queda
“diseccionado” o expulsado “más allá de él” al final del
Cambio de Estado. De hecho – en teoría – es “arrojado fuera de
este Universo”, estrictamente hablando… Si bien, habida cuenta
que los sabios, implacables y astutos operantes del arcano Urush-
Daur conocían perfectamente que un “alma” o campo
morfogenético oscilante individual, privado de manera tan brutal,
brusca y violenta de su conexión con su cuerpo físico vegetativo
aún vivo, tiende en el acto a “retornar” con el impulso de
recuperarlo o “re-ocuparlo” desde una suerte de ‘interfase
dimensional’ entre “Mundos-Universos” (el del “Más Allá” y este),
trataban de evitar tan desagradable, peligrosa y ulterior
“interferencia”, y citamos literalmente a las sacerdotisas de
Ereshkigal-Sekhmet directoras del procedimiento, así como
autoras de los documentos primigenios al respecto: “…
disponiendo de los adecuados ‘recipientes’ para apresar y retener
el ánima del Donante, para así frustrar su natural y furioso anhelo
de recobrar aun por la fuerza posesora su cuerpo físico
arrebatado”… Ignoramos esta Musa y autor a qué “contenedores
de fluido vibratorio sutil” se refieren tan Altísimas Maestras,
directas y sobresalientes discípulas de la Primera Ingeniera
Psicotrónica Anunnaki de “predilecto metamorfismo felino”, entre
otras cosas porque ellas no tuvieron a bien describirlos con mayor
precisión o concreción, pero tenemos una vaga idea
“experimental”: Joyas, espejos (entonces metálicos, de bronce
pulido o plata, el método del vidrio azogado se desconocía, pero
este detalle no es importante), y “amuletos” en general, todos ellos
convenientemente “magnetizados” o “sincronizados”, e incluso
literales “vasijas herméticas”, revestidas de plomo y otros
materiales absorbentes y “apresadores” de las radiaciones,
forrados en su interior con capas de poderosos aislantes
electromagnéticos, por ejemplo. Esta última hipótesis la estimamos
cual la más probable, por el empleo del término “recipientes” en
los milenarios textos cuneiformes correspondientes. Es decir,
auténticos “condensadores psico-estáticos”, vamos… De
cualquier forma, ya fuere “desplazada” más allá del “recinto
espacio-temporal” o Tri-Brana según la Teoría de
Supercuerdas de este Universo, o bien “encerrada en un
contenedor-acumulador psico-estático o fotónico-estático”, el
“alma” o campo morfogenético del desdichado Donante
pasaría a encontrarse al culminar el proceso “fuera del
Sistema Energético/Psico-Biomecánico” constituido entre él
mismo y su Receptor… Y, por ende, el flujo neto de masa-
energía/información sería de signo marcadamente positivo (o
“negativo” en términos del convenio termodinámico habitual):
De inferior a superior densidad, exactamente al revés que la
mayor parte de los restantes fenómenos
“extracorpóreos/extrasensoriales”… En consecuencia, el
Donante/Emisor – y tampoco el Receptor, desde luego –
necesitan ser particularmente “sensitivos” o “receptivos”
desde un punto de vista “sutil”. Es más, puesto que dichos
caracteres no suelen hallarse acompañados en un mismo
sujeto por la franja de edad y fortaleza/resistencia exigidas
por el Protocolo del Urush-Daur (que excluye obviamente a
los demasiado jóvenes, ancianos, físicamente débiles o
impresionables/vulnerables psicoemocionalmente por
definición), se tornan incluso, por lo general, desaconsejables
para este; 2) Otra condición esencial del Urush-Daur – cual ya
comprobamos en nuestro estudio puramente termodinámico o
energético [2] – es la “resonancia” o “máxima afinidad
posible” entre los Sujetos Emisor y Receptor: Difícilmente, por
tanto, una personalidad “ultrasensible y empática” encaja con
el perfil del segundo, quien únicamente ansía “robar” un
cuerpo físico o biológico más sano y joven para su exclusivo
beneficio, “descargado o vaciado” de su “alma” a expensas de
una lenta, cuidadosamente administrada y cruel tortura… Tal
y como registran los escritos o informes legados por los
operantes del singular y potente “ritual”, estos Receptores o
Beneficiarios solían ser Reyes-Alcaldes, Príncipes, nobles,
Sumos “Magos-Sacerdotes”, o altos funcionarios ansiosos de
prolongar su salud, belleza y vigor, o bien militares de elevada
graduación, o en su lugar soldados-espías entrenados para
reemplazar a un prisionero de guerra enemigo “tras la
máscara perfecta” de su propio cuerpo. Difícilmente tales
tipos de personajes, roles o caracteres casan con un
individuo “empático-sensitivo-mediúmnico”…; Y, dado que la
técnica misma del Urush-Daur requiere que Donante y
Receptor posean un muy fuerte grado de “resonancia aural o
vibracional promedio” con el propósito de alcanzar su
objetivo, dicha afinidad obliga a que el Donante/Emisor o
“víctima sacrificial” exhiba semejantes o al menos
comparables niveles de frialdad, desapego, baja empatía y
egocentrismo que su Receptor/”Usurpador”, además de las
enormes dosis imprescindibles de excelente salud, morfología
o factores anatómicos deseados, fuerza física y resistencia.
Nada más lejos del “sensitivo histeriforme captador de
vibraciones sutiles y empático-comunicativo con los niños y
los animalitos”, vaya…
Es patente – pues, en suma – que los Sujetos Donantes
adecuados u óptimos para ser seleccionados en el Urush-
Daur, han de ser mucho más semejantes en la esfera
psicofísica al acero de alta resistencia que al bronce o a la
madera en el campo de los ensayos de tracción/compresión o
deformación mecánicas. Ahora bien, ello supone que serán
muy “duros”, pero a la par extremadamente “rígidos”. Y eso
es un inconveniente: La falta de “flexibilidad biofotónica” de
sus enlaces aurales o “cordones de plata” consiguiente
conduce a severas limitaciones de esta “psico-biotecnología”:
Tremendos esfuerzos para lograr pequeñas expansiones (por
eso la técnica es lenta, trabajosa y paciente, lo que a su vez
impone relativamente largos periodos de descansos/curas
entre sesiones), muy pausado progreso hacia su culminación,
altas posibilidades de fracaso tanto por sobrepasar la
capacidad de aguante psicofísico del Donante/Emisor como a
causa de la “fragilidad” de su enlace energético aural…
¡Precisamente lo que consignan los documentos antiguos
indicados, lo que reducía la fracción de sus éxitos en torno a
un aproximado 1/3 de sus intentos!...

Con esto, el último “punto en tinieblas” acerca del “enigmático


y terrible Urush-Daur” queda también aclarado y explicado
por nuestro modelo.
VI

Dedicatorias y Agradecimientos

Dedicatorias

A Ereshkigal-Sekhmet, la Primera Ingeniera Psicotrónica


Anunnaki quien lo inventó

A sus Altas “Magas/Sacerdotisas” y acólitos, quienes lo


“ensayaron” dentro de las tremendas limitaciones en
conocimientos y tecnología de su arcano y remoto tiempo

A Erzsébet Gabriele Báthory-Nádasdy de Écsed, la “Alquimista


Roja” genial y precoz quien lo aplicó parcial e
imperfectamente, pero con más que notables resultados
“colaterales” en el plano puramente fisiológico, de nuevo por
las mismas evidentes y pioneras razones limitantes
Agradecimientos

A los Drs. japoneses Obayashi, Kikuchi y Okamura, quienes


actualizaron el fundamento científico-empírico de nuestro
modelo

A todos los parapsicólogos y “sabios herméticos”


investigadores del fenómeno de la Proyección/Expansión
Aural a lo largo de los milenios

Al magnífico, poderoso, profundo y excelente grupo musical


de “rock duro industrial” alemán RAMMSTEIN, quienes
siempre nos inspiran complementariamente a través de sus
excelentes y resonantes creaciones
VII

Bibliografía y Referencias

 [1]: Obayashi M, Kikuchi D, Okamura H (2009) “Imaging of


Ultraweak Spontaneous Photon Emission from Human
Body Displaying Diurnal Rhythm”. PLoSONE 4(7): e6256.
doi:10.1371/journal.pone.0006256. Editor: Joseph Najbauer,
City of Hope Medical Center, United States of America. July
16, 2009.
 [2]: Schreiber, Juan (17/02/2018), “Termodinámica de la
Proyección Aural. El Urush-Daur como caso límite.
Edición digital en www.scribd.com
 [3]: Schreiber, Juan (06/08/2017), “Teorema Báthory-
Schreiber de la Potencia Aural Superficial, o Teorema
Fundamental de la Emisión Aural”. Edición digital en
www.scribd.com

 [4]: Schreiber, Juan (06/08/2017), “Bioquímico-Física de


la Emisión Aural (I)”. Edición digital en www.scribd.com
 [5]: Schreiber, Juan (12/08/2017), “Bioquímico-Física de
la Emisión Aural (II)”. Edición digital en www.scribd.com
 [6]: Schreiber, Juan (17/07/2010), “Fundamentos de
Transpsicofísica (III). (Un primer ensayo sobre las bases
para una nueva Parapsicología Científica)”. Edición digital
en www.scribd.com
 [7]: Schreiber, Juan (30/08/2017), “Bioquímico-Física de
la Emisión Aural (IV)”. Edición digital en www.scribd.com
 [8]: Schreiber, Juan (17/09/2017), “Bioquímico-Física de
la Emisión Aural (VI)”. Edición digital en www.scribd.com
 [9]: Schreiber, Juan (25/09/2017), “Bioquímico-Física de
la Emisión Aural (VII)”. Edición digital en www.scribd.com
 [10]: SCHREIBER, Juan (17/07/2010), FUNDAMENTOS DE
TRANSPSICOFÍSICA (III). (Un primer ensayo sobre las
bases para una nueva Parapsicología Científica). Edición
digital en www.scribd.com
 [11]: Espín, Ricardo: “Urushdaur, la Clave Sumeria”.
Editorial DE LIBRUM TREMENS (2009).
 [12]: Hawking, Stephen, & Penrose, Roger: “La naturaleza
del espacio y el tiempo”. Penguin Random House, edición en
castellano (2016); Edición Original en inglés: Princeton
University Press (1996, 2010).
______________________________________

Por:

Juan Schreiber (autor)


Bioquímico y librepensador

Y:

Báthory de Écsed, Erzsébet (Primera Musa)


(Nota: En húngaro, los apellidos figuran antes que el nombre en las
firmas y citas)

Alquimista “Roja”, Astróloga, Herbolaria, Cirujana “diletante”

En “Plano Físico” (autor):

Madrid (Unión Europea, Comunidad de Madrid, Reino de España)


Lunes 11/03/2018
5:08 A.M.

En “Plano Virtual/Aural Proyectivo” (Musa):

Montreal (Commonwealth del Reino Unido, Territorio de Quebec,


República de Canadá)
Lunes 11/03/2018
0:06 A.M.
(poco después de “madrugar”, vamos…)