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HACIA UNA

TEOLOGIA EVANGEUCA
LATINOAMERICANA
c. RENÉ PADILLA
Editor

HACIA UNA TEOLOGÍA


EVANGÉLICA
LATINOAMERICANA

Ensavos en honor de
PEDRO SAVAGE

editorial caribe
A
PEDRO SAVAGE

Coordinador de la
Fraternidad Teológica Latinoamericana
EX LIBRIS ELTROPICAL 1970 - 1984
en reconocimiento de
su abnegada labor en pro de
© 1984, Fraternidad Teológica Latinoamericana una teologia evangélica
Publicado y Distribuido por Editorial Caribe
Departamento de ventas fiel a la Palabra de Dios
3934 S. W. 8 St., Suite 303 y comprometida con el pueblo latinoamericano
Miami, Florida 33134
U.S.A.
Departamento editorial y de producción
Apartado 1307 - 1000
San José. Costa Rica

ISBN; 0-89922-238-2

Reservados todos los derechos.


Prohibida la reproducción total
o parcial de esta obra sin la
autorización escrita de los
editores

Impreso en México
Printed in Mexico
CONTENIDO

Dedicatoria. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
Prólogo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
C. René Padilla, Pedro Savage: un reconocimiento. . . . . .. 11
Orlando E. Costas, teólogo en la encrucijada. . . . . . . . . . .. 13
Pablo Alberto Deiros, agente de humanización . . . . . . . . .. 37
Samuel Escobar, heredero de la reforma radical . . . . . . . .. 51
Rolando Gutiérrez-Cortés, teólogo-pastor y pastor-teólogo. 73
Jorge A. León, místico y racionalista. . . . . . . . . . . . . . . .. 89
Emilio Antonio Núñez c., testigo de un nuevo amanecer.. 101
C. René Padilla, siervo de la Palabra . . . . . . . . . . . . . . . . .. 113
Sidney H. Rooy, hijo de la Reforma. . . . . . . . . . . . . . . . .. 121
Daniel Schipani. sicólogo pastoral. . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 141
Valdir R. Steuernagel, sangre de peregrino . . . . . . . . . . . .. 147
PROLOGO

El I Congreso Latinoamericano de Evangelización (CLADE 1),


realizado en Bogotá, Colombia. en noviembre de 1969, proveyó
la oportunidad de encuentro de un grupo de líderes evangélicos
cuya visión llevaría a la formación de la Fraternidad Teológica
Latinoamericana (F.T.L.) un año después, en Cochabamba,
Bolivia. Desde su mismo origen la F.T.L. quedó inscripta en ese
sector mayoritario del Protestantismo latinoamericano para el
cual la evangelización del continente sigue siendo tarea impos-
tergable de la Iglesia. A la vez, sin embargo, tomó forma como
un movimiento que a la pasión evangelizadora quería unir un
compromiso cristiano con la realidad histórica, sin conformarse
con las fórmulas teológicas repetitivas que tanto han marcado la
vida y misión de las iglesias evangélicas del continente.
El proyecto teológico de la F. T. L. es todavía un proyecto
inconcluso. Aunque su influencia se ha extendido ampliamente
dentro y fuera de las fronteras de América Latina, su labor se ha
visto limitada por las demandas que encaran sus miembros como
personas activas en el testimonio cotidiano de sus iglesias. De
todos modos, la F.T.L. ha abierto un camino de reflexión y
lO/Hacia una teología evangélica latinoamericana

práctica comprometidas con Dios y su mundo, con la esperanza


de que la nueva generación evangélica lo transite y lo convierta
en una ruta digna del Reino de Dios.
Este libro recoge el testimonio de varias personas cuyo desa-
rrollo teológico ha estado íntimamente vinculado a la F.T.L., a
la cual a su vez han aportado fuerzas y tiempo, entusiasmo y
visión. Quiere ilustrar la manera en que el Espíritu de Dios
convoca, motiva y moldea el corazón humano y actúa en las
circunstancias a fin de levantar y capacitar agentes del Reino.
y se publica en homenaje a un hombre que desde la fundación
de la nueva F.T.L. ha dado lo mejor de sí mismo para lograr
que ésta sirva como instrumento para la acción del Espíritu:
Pedro Savage.

El editor

Pedro Savage:
un reconocimiento

Si algún día se escribiera la historia de la teología evangélica en


América Latina, el nombre de Pedro Savage ocuparía un lugar
prominente, no tanto por sus propios escritos (que hasta la
fecha son pocos) sino por todo lo que ha hecho para estimular a
otros a que escriban.
N:acido en el hogar de misioneros ingleses en el Perú, desde su
tierna infancia conoció la angustia de quien siente e{l su propia
entraña la lucha de dos culturas. Quienes lo hemos conocido de
cerca frecuentemente le hemos oído referirse a su ambigüedad
cultural en términos jocosos: "No soy ni chicha ni limonada".
Es posible que este haya sido el mayor impedimento para que
escribiera todo lo que hubiese querido escribir en estos años.
Es, además, posible que ahí esté el origen de su largo peregrinaje
teológico e i~stitucional desde su retorno a América Latina en
1962, después de una década de ausencia en Inglaterra. La am-
bigüedad cultural fue la fragua de ese espíritu inquieto que ha
marcado todo su ministerio.
Lo que él es, sin embargo, hizo posible que a partir de noviem-
bre de 1970 desempeñara en. el seno de la F.T.L. un papel sin
12/Hacia una teología evangélica latinoamericana

el cual ésta jamás habría llegado a ser lo que hoyes: el de visio-


nario Y catalizador. Además, su abnegada labor, generosamente
respaldada por su esposa Mary, ha dado como resultado toda
una red de ministerios creativos que hoy existen en servicio del
Reino de Dios en varios países de nuestro continente. Para
dedicarse a uno de esos ministerios, El RENE, con la visión de
llegar a la familia en el contexto latinoamericano, deja ahora
su puesto de Coordinador de la F.T.L., después de trece años y
medio de haberlo asumido. Le acompaña nuestra profunda
gratitud por su valiosa gestión y el afecto sincero de quienes
hemos compartido con él el esfuerzo por articular una teología
evangélica latinoamericana.

C. René Padilla
Te6logo
Buenos Aires, 1 de febrero de 1984 en la encrucijada
Orlando E. Costas

Nací en Ponce, Puerto Rico el 15 de junio de 1942, el primero


y único varón de una· familia piadosa de cinco hijos. Fui con-
sagrado por mi madre al servicio deDios antes' de mi nacimiento
y bautizado a la fe cristiana por mis padres en la Primera Iglesia
Metodista de Ponce cuando tenía 40 días de nacido. Recibí de
mis padres un alto ejemplo moral y una sana educación cristiana.
Con todo, viví una niñez inquieta y turbulenta. Desarrollé una
personalidad temperamental, arrogante, rebelde y ambiciosa,
pero también sensible, temerosa de Dios, entusiasta y servicial.
Cuando tenía doce años, mi padre fracasó en su negocio de
comestibles, y (como era el caso de tantos puertorriqueños
durante la época) decidió emigrar a los Estados Unidos. Yo le
seguí seis meses más tarde. El fue a buscar trabajo a Chicago,
yo a vivir con una tía casada con un anglo-norteamericano, en
Bronx, Nueva York. Como se me había criado en un ambien-
te saludable, tenía bastante confianza de mí mismo y al viajar
solo a Nueva York no se me ocurrió pensar que las experiencias
que tendría resultarían tan traumatizantes como en efecto
fueron. La experiencia con un matrimonio intercultural, sin
14/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encrncijada/15

hijos, en un vecindario interétnico conflictivo (puertorriqueño donde interactuábamos con otras familias hispanoparlantes, y
e irlandés) Y en una situación escolar precaria y decadente, las congregaciones de habla inglesa, donde tenía contactos con
produjo un choque psico-cultural tan traumático que dejó jóvenes anglo-americanos de mi edad..
cicatrices permanentes en mi vida. Muy pronto se hizo evidente que no obstante mi involucra-
Unos meses más tarde, mi familia se estableció en Bridgeport, miento en la iglesia, estaba rebelándome contra la expresión de
Connecticut (a unas 69 millas de Nueva York). Mi padre no la fe cristiana recibida en mi hogar y reforzada en la iglesia.
había podido conseguir trabajo en Chicago. (Eran los años 50 Cuando oía a mi madre orando, entraba en su cuarto, me
cuando abundaba el desempleo, especialmente si uno era un mofaba de ella y la ridiculizaba, hasta enfadarla, hacerla dejar
puertorriql,leño sin oficio.) Mi padre había sido comerciante de orar y ponerse a llorar. Hacía la vida imposible para mis
toda su vida adulta y no tenía experiencia obrera en el mundo hermanas, maltratándolas e imponiéndome sobre ellas. Aunque
de la industria. En efecto, era un obrero sin destrezas manuales. apenas tenía quince años de edad, me creía lo suficiente grande
Con la ayuda de familiares maternos que se habían establecido y maduro como para llegar a la casa a cualquiera hora de la
en Bridgeport, logró conseguir un empleo en una pequeña tienda noche e ir a cualquier lugar que me pareciera. Mi padre trataba
de comestibles. Fui a vivir con mis padres en diciembre de 1954; de cambiar mi vida, usando todo tipo de recursos, incluyendo
tres meses más tarde se reintegró toda la familia. Nuestra la disciplina, el consejo, la lectura forzada de la Biblia y la
primera residencia en EE. UU. fue un viejo apartamento sin cale- oración, para lograr resultados positivos. Yo no escuchaba: no
facción frente a la escuela a la que asistíamos mis hermanas y yo. quería cambiar mis actitudes y comportamiento.
Por tres años sufrí el impacto de un ambiente cultural extraño, Esa era la situación en que me encontraba cuando en junio
lleno de hostilidad y prejuicio. Desarrollé fuertes sentimientos de 1957 recibí una invitación de un grupo de amigos para
de vergüenza, desprecio y odio a mí mismo y a todo lo que asistir a la Cruzada de BilIy Graham en el Madison Square Garden
representábamos los hispanos. Traté de superar el estigma de de Nueva York. Algo extraño y maravilloso ocurrió aquella no-
ser puertorriqueño a través de un comportamiento social che; solo puedo describirlo como el comienzo de un largo pere-
agresivo que bordeaba lo que algunos sociólogos norteamerica- grinaje espiritual. Mirando hacia atrás y reflexionando sobre
nos llaman "delincuencia juvenil". Cuando ví que esto no me otros momentos significativos que siguieron, puedo reconocer
llevaba a ningún lugar, traté nuevas vías para ganar reconoci- ciertas coordenadas comunes con etapas previas de mi vida. Cuán-
miento personal. Lo primero fue la música: descubrí que tenía to de continuidad y discontinuidad hubo entre mi vida antes y
talento musical y logré ganar una beca para educar mi voz con después de aquel evento, no me es posible decir. Sin embargo,
una profesora de la ciudad de Nueva York. Luego me especia- puedo, decir, por lo menos conscientemente, que aquél encuen-
licé en el deporte, especialmente. el básquetbol. Finalmente, tro marcó un nuevo comienzo en mi vida. Algo genuino ocurrió
descubrí que tenía cierta capacidad de liderazgo. Me hice cuando hice pública profesión de fe en Cristo; mi vida no fue la
miembro de un club de niños y en dos años fui premiado misma desde el momento en que confesé y recibí a Jesús como
"Niño del Año". el Salvador y Señor de mi vida. Aquella experiencia de conver-
Desde el principio de nuestra llegada a Bridgeport nos incor- sión fue no solo el comienzo de un largo peregrinaje espiritual,
poramos a la Misión Evangélica Hispana, una obra auspiciada sino también de mi itinerario teológico.
por el Consejo Protestante de Iglesias de la ciudad. La Misión Anselmo de Cantórbery describió la teología como "la fe en
vino a ser una especie de refugio social para la familia. Con el busca de entendimiento". Para Anselmo, la fe tiene su propia
tiempo, sin embargo, comencé a extender mis contactos y a inteligencia. Siendo un don divino, no puede adquirirse por
entablar relaciones con iglesias de habla inglesa. De allí en medio de la razón humana, lo cual no quiere decir que la fe no
adelante mi universo religioso comprendería la Misión Hispana, sea reflexiva. Tanto para Anselmo, como también para el
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Apóstol Pablo, la experiencia de fe no solo hace posible el cono- de la iglesia, el valor de mi cultura y la complejidad de la misión
cimiento de Dios, sino que exige la búsqueda de mayor com- cristiana. El valor de la fe pietista está en la importancia que le
prensión del misterio de su obra y persona. Es a la reflexión que da a la persona. El pietismo evangélico representa una espiritua-
es fruto de la fe y que busca explorar el misterio divino revelado lidad intensamente personal donde el hombre y la mujer de fe
en Jesucristo, encarnar su mensaje y cumplir su misión en la adquieren una visión íntima de su relación con Dios. Esa visión
historia a lo que nos referimos cuando hablamos de teología. afecta decisivamente la manera de concebir la comunidad de fe.
Mi itinerario teológico comienza en el momento en que me En efecto, la iglesia es comprendida como una compañía de
entrego pública y personalmente a Cristo. Desde entonces he individuos, identificados por sus respectivas experiencias con
tenido una pasión por entender el significado de la fe, su funda- Cristo. Esa identidad cristiana individual es la base del vínculo
mento, meta y misión, así como la manera más concreta y eclesial pietista. ¡La iglesia es cada cristiano! De ahí que en mis
eficaz de explorarla en mi situación vital. Al principio pensaba primeros años de peregrinaje espiritual me viera a mí mismo
que la única forma en que podía expresarla era por la vía perso- como la iglesia. Dios era tan personal que yo no podía dejar de
nalista y pietista. En Madison Square Garden había tenido que ver nuestra comunión como una relación mayoritaria. De hecho,
reconocer que la fe no es una herencia familiar, recibida de mis aprendí a decir con el finado fundador de la Universidad y
padres, ni mucho menos un cúmulo de datos acerca de Jesús Academia de Bob Jones (donde pasé mis años de escuela secun-
aprendido en la Escuela Dominical. Cuando escuché al coro daria) que Dios y yo hacíamos la mayoría en cualquier lugar.
cantar, Fue así como desde mi conversión pasé varios años sin sentir
Tal como soy de pecador, la necesidad de unirme a una iglesia local.
sin más confianza que tu amor, Cursé mis últimos años de escuela superior (high school) en
ya que me llamas, acudí: la Academia Bob Jones (Greenville, Carolina del Sur), gracias
Cordero de Dios, héme aquí al sacrificio financiero de mis padres. La Universidad y Academia
tuve que reconocer que la fe era ante todo una experiencia viven- de Bob Jones eran (y siguen siendo) un centro del fundamenta-
cial, fruto de un encuentro personal con Jesús. El despertar a lismo teológico sureño. estadounidense. Inicié mis estudios. en
esa realidad se había hecho posible gracias a la obra del Espíritu 1958, durante la memorable. controversia neoevangélica-funda-
Santo, quien sin lugar a dudas había usado toda la información mentalista. Entre los fundamentalistas se había levantado una
recibida en mi nifiez, el ejemplo de mis padres y mis prácticas gran oposición a Billy Graham y sus campañas evangelísticas
religiosas para hacerme entender el sentido profundo de las por haber aceptado la colaboración de "liberales" teológicos
palabras del himno. Dios había dejado de ser el Soberano dis- durante su cruzada de Nueva York. Ese gesto significaba una
tante que debía temer, y se había convertido en mi Salvador y traición de los fundamentos de la fe, según Bob Jones. Graham
Señor. Ciertamente me había convertido a Jesús el Hijo de y sus colaboradores insistían que el aceptar el apoyo de líderes
Dios, pero Dios también se había convertido a mí: el Creador protestantes de otras persuasiones teológicas no afectaba en
había pasado a ser mi Padre por la fe en su Hijo; el Soberano de nada el contenido de su mensaje. Mientras que los fundamenta-
la historia se había transformado en mi amigo por la fe en el listas optaban por una evangelización separatista (y cerrada),
poder de Jesús; y el Espíritu Eterno se había hecho mi consolador, los neoevangélicos practicaban una evangelización cooperativa
guía y maestro por la gracia y poder del Cristo Resucitado. Sobre (y abierta). Esa controversia no dejó de tener sus repercusiones
todo, su Palabra, la Biblia, había dejado de ser un anticuado libro en mi vida. Como muchos de mis compañeros, comencé a tomar
sagrado para transformarse en la Palabra rectora de mi vida. una postura fundamentalista. Sin entender todo lo que estaba
Con esa nueva relación con Dios y su Palabra, mi fe emprendió involucrado en la controversia, me hice un enemigo tanto de
un peregrinaje que pasó en sus primeros años por la naturaleza los liberales como de los neoevangélicos.
18/Hacia una teologia evangélica latinoamericana Teólogo en la encrucijada/19

En la Academia Bob Jones fui confrontado con una subcul- iglesia, y como resultado indirecto de la conciencia eclesial
tura anglosajona racista y triunfalista. El ambiente artístico adquirida en algunas de las actividades religiosas que se llevaban
era' muy impresionante. Todos los años se presentaban produc- a cabo en el campus, llegué a convencerme de la necesidad de
ciones teatrales shakespereanas. Se exaltaba la literatura anglo- formar parte de una congregación local. Fue así como decidí
sajona. Cada, domingo había servicios vespertinos, con produc- integrarme a la Iglesia Congregacional de Black Rack (una congre-
ciones musicales y dramáticas de alta calidad, pero enfocados, gación independiente de habla inglesa con un fuerte programa mi-
en su mayoría, en la gran herencia religiosa angloamericana. Los sionero y juvenil) en Bridgeport, Connecticut. A ese acto le acom-
cultos diarios se caracterizaban por un ethos cruzadista y aviva- pañó mi decisión de dar testimonio público de mi fe en Cristo
mientista típico del "deep South" norteamericano. Predomina- mediante el bautismo por inmersión. Aunque había sido bauti-
ban los grandes valores puritanos, manifestados, entre otras co- zado de niño, en aquel entonces sentía que debia dar evidencia
sas, en un sistema de noviazgo controlado con procedimientos externa de mi nueva relación con Cristo y que la forma más
disciplinarios rígidos. Abiertamente se defendía y justificaba bíblica de hacerlo era por el "bautismo de creyentes".
teológicamente el racismo. Sobre todo, se sostenía la creencia
triunfalista del destino divino (manifest destiny) de los Estados ***
Unidos. Todas estas configuraciones culturales me llevaron a
preguntarme si había lugar para un hispanoamericano en ese Mis estudios en Bob Jones me habían dado no solo una
mundo. Años mástarde llegué a la conclusión de que nolo había. pasión evangelística por el pueblo hispanoamericano, sino
Paradójicamente ese sentimiento de no ser parte del mundo también un gran interés por la predicación. Mientras comulgaba
cultural proyectado en Bob Jones fue intensificado al descubrir en la Iglesia Congregacional de Black Rack, comencé a involu-
a la América Latina. En Bob Jones conocí a varios estudiantes crarme activamente en el ministerio entre el pueblo de habla
latinoamericanos. Mientras confraternizaba con ellos, fui castellana de Bridgeport y Nueva York. De esas actividades
descubriendo cuán cercano me encontraba a su mundo y cuán surgió la oportunidad de pastorear una pequeña iglesia Discípu-
distante estaba de la situación promedio del mundo protestante los de Cristo. En aquel entonces tenía 19 aftas de edad. La
anglosajón blanco, que representaba la gran mayoría del cuerpo iglesia se reunía en un pequeño establecimiento en el'corazón
estudiantil. Aquella experiencia no sólo despertó en mí un del barrio latino. La obra prosperó, pero muy pronto me dí
amor apasionado por las tierras al sur del Río Bravo, sino que cuenta de la necesidad de una buena formación bíblica y
fue también la cabeza de playa para el redescubrimiento de mi teológica. Ingresé al Nyack Missionary Col/ege en el estado de
identidad latinoamericana escondida. Nueva York, un colegio universitario auspiciado por la Alianza
En Bob Jones pude también descubrir el imperativo de la Cristiana y Misionera que contaba, entre otras cosas, con un
evangelización en la misión cristiana. A través del testimonio de fuerte énfasis bíblico y misionero. En Nyack desarrollé una
amigos que habían participado en misiones evangelísticas en amplia visión por la obra misionera alrededor del mundo y un
México y América Central, y especialmente por medio de la profundo amor por la predicación bíblica expositiva.
inspiración de un colega puertorriqueño que tenía el don de Durante mis dos años de estudio en Nyack tuve la oportu-
evangelista, desarrollé una profunda preocupación por la comuni- nidad de servir como pastor estudiante en la Iglesia Latina Libre
cación del evangelio a aquellos que se encontraban fuera de la fe. de Brooklyn. Allí conocí a mi esposa, Rosie Feliciano, quien en
Finalmente, durante mis años en Carolina del Sur descubrí a aquel entonces estaba estudiando en el Trinity Col/ege en
la iglesia como algo más que una compañía de individuos. Chicago. Allí también organicé el equipo evangelístico "LOs
Gracias en parte al contacto con compañeros que tenían una Embajadores del Rey". En 1962 Rosie y los miembros del
comprensión más dinámica y un compromiso más serio con la equipo se matricularon en Nyack y desde allí viajábamos todos
20!Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encrucijada!2]

l f' nes de semana a la ciudad de Nueva York para celebrar la conclusión de que yo no era culturalmente un anglo-norteame-
c~~~añas evangelísticas en las iglesias ~i~panoparlantes .. El ricano, ni jamás podía serlo, y que no era necesario que intenta-
róximo verano hicimos una gira evangellstIca a Puerto RICO. ra serlo, ya que yo tenía una herencia cultural muy rica que
~urante ese viaje, llegué a la conclusión de. que para, poder debía aceptar con orgullo y satisfacción. Había entrado en el
ministrar eficazmente al público latinoamencano tema qu.e camino de la liberación social y cultural.
comprender su historia y cultura. Asimismo sentí la neceSI- Años más tarde llegué a reconocer que la .experiencia que
dad de tener un vínculo eclesiástico más grande que el que había tenido en Yauco había sido nada menos que una autén-
tenía. Decidí investigar la posibilidad de trabajar con la ~on­ tica conversión cultural. Aquella experiencia, sin embargo, no
vención Bautista de Puerto Rico y estudiar en una de las UnIver- había estado aislada de otros momentos en mi vida. En un
sidades de la Isla. Ambas posibilidades se hicie~on realid~d sentido, era el producto de las tensiones que había vivido
cuando fui invitado a asumir el pastorado de la Pnmera IglesIa desde mis primeros contactos con la cultura anglosajona en
Bautista de Yauco, una pequeña ciudad al suroeste ~e la. Isla los EE.UU. En otro sentido más profundo, era una experiencia
y a solo 30 minutros del campus principal de la UnIversIdad que había sido estimulada e inspirada por mi conversión a
Interamericana de Puerto Rico. Mi esposa y yo nos trasladamos Jesucristo. En Puerto Rico pude entender que el Hijo de Dios
a la tierra que nos había .visto nacer, y que tan poco habíamos no solo tenía una identidad judía (Jesús de Nazaret) sino
podido conocer, acompañados de nuestra primera hija. .. . puertorriqueña y latinoamericana (el Cristo de la América
Varias cosas ocurrieron durante nuestros años de mInIsteno Morena). De ahí que mi conversión cultural me.diera una nueva
en Yauco. Por un lado, descubrí a la iglesia como una i~s~it~­ comprensión cristológica.
ción, es decir, como un sistema complejo de creen~ias dIstmt~­ Después de concluir mis estudios universitarios, mi familia y
vas, valores, ritos, símbolos y relaciones que mantI~nen contI- yo regresamos a los EE. UU. para seguir estudios teológicos
nuidad con el pasado y a través de la cual el EvangelIo es co~,u­ posgraduados. Ingresé en la Trinity Evangelical Divinit'y School
nicado y vivido. Me integré completamente a .la comun~on en Deerfield, l11inois, y un año y medio más tarde me transferí
bautista y especialmente a las Convenciones BautIstas Amenca- al Garrett Theological Seminary en el campus de la Northwestern
nas y de Puerto Rico al ser ordenado al minist~rio. ~or ~tra University en Evanston. Estudiaba, a la vez, durante los veranos
parte, tuve la oportunidad de concluir mis estudIOs UnIVersIta- en la· Winona Lake School of Theology en Indiana. Para soste-
rios en historia y política latinoamericana. Fue durante ese ner a mi familia, acepté el pastorado de una iglesia hispana en
período que llegué a redescubrir mi identidad puertor~iq~eña la parte sur de Mi1waukee, Wisconsin.
y afirmar mi herencia cultural latinoamericana. ASImIsmo Pocos días después de iniciar mi pastorado en la Iglesia
comencé a cuestionar la hegemonía política de los EE.UU. en Evangélica Bautista de Milwaukee fui llamado por los represen-
América Latina y a hacer una ruptura consciente con la cul- tantes de la comunidad hispana a ser su delegado en la Comisión
tura anglosajona. . . de Desarrollo Social del condado. Descubrí muy pronto, sin
Por supuesto, lo anterior no quiere decir que me hIC~ ene~I­ embargo. que aquella era una posición políticamente cargada.
go del pueblo norteamericano. Mi problema era con :1 ~mpeno La comunidad latina era una minoría entre las minorías. No solo
estadounidense como poder neocolonial y hegemonIco, no estaba marginada de la mayoría, sino que era discriminada por el
con su ciudadanía, de la cual yo mismo (como puertorriqueño) liderazgo de la minoría afroamericana. Llegué a la conclusión de
era parte (aunque sin haberlo escogido). Había llegado al ~e~o­ que la razón por la cual la comunidad hispana no estaba recibien-
nacimiento de que tanto mi país como el resto de Amenca do los beneficios sociales que le correspondían era su falta de
Latina habían sido víctimas de la opresión política y la explo- organización política. De los afroamericanos aprendí cuán impor-
tación económica de los EE.UU. Sobre todo, había llegado a tante era montar una organización coherente, así que me involu-
22/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encrucijada/23

eré en la organización política de la comunidad, ayudando a la primera, escribí una tesis sobre "Eclesiología Bautista en el
formar la Unión Latinoamericana de Derechos Civiles. siglo XVII". Se trata de un análisis minucioso de las primeras
Mi praxis política en Milwaukee nunca suplantó mi identidad confesiones de fe bautistas. La cuestión eclesiológica venía
pastoral y cristiana. Antes bien, me llevó a reflexionar crítica- presente en mi peregrinaje desde mi ordenación en Puerto Rico;
mente sobre mi ministerio y la naturaleza y misión de la iglesia, Los líderes bautistas de la Isla estaban pasando por una especie
lo que me permitió descubrir el mundo de los pobres y oprimi- de crisis de identidad. Por una parte, procuraban darle definición
dos como referencia fundamental del Evangelio. Llegué a eclesio1ógica a la denominación. Por la otra, intentaban afirmar
reconocer que la misión cristiana tenía no solo dimensiones la dimensión ecuménica del pueblo de Dios, sin negar los énfasis
personales, espirituales y culturales, sino también sociales, distintivos de su tradición.
económicas y políticas. Ello implicaba que el objeto de la Cuando llegué a Mi1waukee, se me presentó la cuestión como
misión no era la comunidad de fe, sino el mundo en su comple- un desafío pastoral y teológico. Había en aquella congregación
jidad y concreción, y que una de mis principales responsabilidades miembros de otras confesiones protestantes. Además, la congre-
pastorales era movilizar a la iglesia para una praxis liberadora gación era auspiciada por otras denominaciones preocupadas
integral. por un ministerio a los hispanos sin querer duplicar el trabajo.
Mi ministerio en Milwaukee me había llevado a experimentar En mi estudio de la tradición eclesiológica bautista pude descu-
una tercera conversión, de carácter sociopolítico. Mis conver- brir no solo el trasfondo reformado de los bautistas particulares
siones a Cristo y a mi cultura habían sido complementadas por (la línea que había moldeado mi propia denominación), sino
una visión y compromiso con el mundo de los olvidados y también ecuménica. De hecho el énfasis de líderes bautistas
explotados, 10 que me había permitido profundizar mi com- como Juan Bunyan, en cuanto al bautismo se refiere, no estaba
prensión de la relación de Cristo con mi herencia cultural. en la forma del bautismo sino en la noción de una congregación
Pese a los críticos de la pastoral social, la Iglesia Evangélica de creyentes. El bautismo era para la mayoría de los bautistas
de Milwaukee no sufrió ningún decaimiento como resultado de del siglo XVII una representación de la fe en Cristo. De ahí que
nuestra labor profética. Antes bien, experimentó un crecimiento en su iglesia Juan Bunyan tuviese miembros que habían sido
integral saludable. Por otra parte, aquella experiencia de encar- bautizados como nifios pero que hacían profesión pública de fe
nación social no solo ayudó a mi esposa y a mí a decidimos por en el Sefior. Llegué a la conclusión de que el asunto no podía
el servicio misionero en la América Latina continental, sino que resolverse exegéticamente, ya que cada teoría del bautismo se
sirvió de contexto para mi primer libro, La iglesia y su misión apoyaba en diversos textos bíblicos. Descubrí, sin embargo,
evangelizadora. 1 En esa pequefia obra, escrita en Milwaukee, co- que sí se podía lograr una solución teológica basada en la
mencé a ensayar el concepto de una misión evangelizadora inte- realidad y significado del bautismo como rito de iniciación
gral. El libro marca también el comienzo de mi preocupación so- cristiana. No era, pues, necesario volver a bautizar a quienes,
bre el problema de la misión en una época poscristiana. Lamen- habiendo sido bautizados en su nifiez, hacían pública confesión
tablemente, limité la discusión al proceso occidental de seculari- de fe en el Sefior. Esa fórmula nos permitió recibir en nuestra
zación. Además, la fundamentación bíblica y teológica sufre de congregación a hermanos metodistas y presbiterianos. A la vez,
superficialidad y la propuesta programática es muy general. Sea nos ayudó a establecer el verdadero principio de la eclesiología
cual fuere las deficiencias de esa obrita, el hecho es que en ella bautista, a saber: la convicción de que una verdadera iglesia
comencé a perfilar mi agenda misionológica. local está compuesta por creyentes que han profesado pública-
Durante mi pastorado en Mi1waukee terminé dos maestrías, mente su fe en Cristo. Por supuesto, yo seguí insistiendo (como
una en teología bíblica y sistemática, y la otra, en comunicación todos los bautistas) de que la forma más bíblica de expresar
oral sagrada con un segundo énfasis en teología histórica. Para nuestra unión con el Sefior es la de inmersión. Con todo ,
24/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encrucijada/25

pudimos llegar a aceptar en nuestra membresía a personas que, Fue durante ese mismo tiempo que se organizó la Fraternidad
habiendo sido bautizadas en su infancia, confirmaban, no Teológica Latinoamericana (F. T.L.). Interesantemente, todos
obstante, la promesa de su bautismo por un acto público de los que trabajábamos con la Misión Latinoamericana quedamos
profesión de fe. La congregación estaba compuesta de creyen- fuera de la reunión organizadora (Cochabamba, Bolivia).
tes es decir, de personas que voluntariamente y por un compro- Fuerzas fuera de América Latina se habían impuesto para
mi~o público mutuo habían hecho un pacto de caminar unidos impedir la presencia de aquellos que, según ellos, representába-
bajo la dirección del Espíritu Santo. mos una línea contestataria dentro del movimiento evangélico.
Fue en Milwaukee que no sólo descubrí la dimensión ecuméni- Sucede, sin embargo, que los de San José no éramos los únicos
ca del bautismo, sino también la base de la ec1esiología bautista. que estábamos en la onda contestataria. En la Consulta de
Descubrí que por encima de su institucionalidad estaba la noción Cochabamba, líderes como Samuel Escobar y René Padilla
de una comunidad eclesial de base. Para los bautistas no hay otra protestaron la exclusión del grupo de San José e insistieron que
referencia eclesiológica más concreta que la comunidad de los se abrieran las puertas para que pudiéramos ingresar al nuevo
creyentes. Decir "iglesia local" entre los bautistas no es decir compañerismo teológico. Ya para la próxima consulta (celebrada
nada menos y nada más que hablar de una comunidad de base. en Lima en 1972) había un ambiente más abierto. A partir de
ese momento mi reflexión teológica ha estado ligada al itine-
*** rario de la Fraternidad.
Mi búsqueda de una misionología contextual e integral
De Milwaukee salimos para San José, Costa Rica como misio- continué desde mi nueva sede en América Central con varios
neros bajo el auspicio de la Misión Latinoamericana, una agencia libros sobre la evangelización. Mi primer proyecto fue Hacia
interdenominacional evangélica que se había caracterizado por una teología de la evangelización,2 una obra redactada en 1970
el concepto de paridad en la misión (es decir, la aceptación de en colaboración con varios colegas del Seminario Bíblico. En
latinoamericanos y norteamericanos como iguales). Fuimos la misma se exploran los fundamentos históricos, bíblicos y
asignados al equipo de Evangelismo a Fondo, del cual fui sistemáticos de la evangelización, así como su problemática en
nombrado secretario de estudios teológicos, Y' al Seminario una época de poscristiandad. En contraste con la Iglesia y su
Bíblico Latinoamericano, en el que me desempeñaría como misión evangelizadora, la discusión no se limita al proceso de
profesor de misionología y comunicación y posteriormente secularización como se presentaba en la década de los sesenta
como decano académico. en Europa y América del Norte, sino que ahora abarca el
Llegamos a Costa Rica en febrero de 1970. Eran días de fenómeno de la revolución como expresión latinoamericana
tremendo fermento social, político y cultural. Pocos meses de ese proceso.
más tarde la Misión Latinoamericana comenzó un autoprocéso En 1971 preparé un ensayo para la Consulta Continental
de "latinización" que culminó en la organización de la Comuni- de Evangelización a Fondo, que fue publicado dos años más
dad Latinoamericana de Ministerios Evangélicos (CLAME). El tarde bajo el título ¿Qué significa evangelizar hoy?3 El ensayo
Seminario vino a ser una facultad de teología autónoma y el plantea, desde una perspectiva evangélica, las preguntas iniciales
equipo de Evangelismo a Fondo se reorganizó bajo el nombre de la teología latinoamericana de liberación y sus implicaciones
de Instituto de Evangelización a Fondo. En ambas entidades para la evangelización en general y el Movimiento de Evangeli-
comenzamos a levantar un sinnúmero de preguntas críticas zación a Fondo en particular. Simultáneamente trabajé con
sobre la· evangelización y la educación teológica en la América algunos miembros de la Fraternidad la cuestión de una ética
Latina. Nos convertimos en una variante evangélica del fermen- social evangélica latinoamericana en una obra colectiva editada
to teológico latinoamericano de la década. por René Padilla. 4 Aporté a la obra un ensayo sobre la realidad
26/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encrucijada/27

de la iglesia evangélica latinoamericana. Usando como instru- constructivamente con los profesores del Instituto de Iglecre-
mento analítico el culto cristiano, de conformidad con una cimiento y la Facultad de Misión Mundial del Seminario Teoló-
intuición derivada de mis clases sobre la teología del culto, gico de Fuller en Pasadena, California, y ellos conmigo.
planteé en dicho trabajo la pertinencia de la liturgia para la En enero de 1973 tuve la oportunidad de ofrecer un curso
interpretación de la práctica social del protestantismo lati- intensivo en el Seminario Teológico Gordon-Conwell (Hamilton,
noamericano. Massachusetts) sobre "La Misión Mundial de la Iglesia". Aprove-
Mis responsabilidades docentes en el Seminario Bíblico me ché la ocasión para desarrollar un ciclo de conferencias que
llevaron a trabajar sistemáticamente en el campo de la teología meses más tarde se convirtieron en mi primer libro 'en inglés,
pastoral. Fue así como no sólo dicté conferencias y escribí publicado en 1974 bajo el título The Church and lts Mission:
artículos sobre diversos aspectos de la pastoral sino que produje A Shattering Critique Irom the Third World. 7 Fue mi primer
un texto de homilética. En Comunicación por mediO de la intento de entablar un diálogo formal con la comunidad misio-
predicación 5 prOCUré dar una perspectiva teológica y comunica- nera occidental en general y su variante norteamericana en
tiva a la teoría y práctica de la predicación, analizando la particular. Ciertamente se trataba de una obra crítica de teorías
predicación desde el ángulo del sermón, el predicador, la congre- que a mi juicio carecían de una visión integral de la misión. Mis
gación y la ocasión. interlocutores eran los misionólogos del crecimiento de la
Tanto en el círculo de colegas de San José como en las activi- iglesia (dediqué tres capítulos a la teología y trasfondo de ese
dades de la F.T.L. se hacía más evidente una postura crítica movimiento), el misionólogo alemán Pedro Beyefhaus, el
frente al establishment misionero y a teorías como la de Church Consejo Mundial de Iglesias y los pioneros de la teología latino-
Growth (lglecrecimiento). En mis primeros años de servicio en americana de liberación. Pese a su carácter crítico, el libro pro-
Costa Rica, escribí dos ensayos (no publicados) críticos en curaba ser también un apasionado llamado a un enfoque inte-
torno a la teoría de Donald A. McGavran sobre el crecimiento gral y global de la misión, fiel a la totalidad del Evangelio.
de la iglesia. Ya en 1969, durante el primer Congreso Latinoa- Aunque iba dirigido al mundo europeo y norteamericano
mericano de Evangelización realizado en Bogotá, un grupo estaba, no obstante, situado en mi experiencia cOmo creyente
(entre ellos Samuel Escobar, René Padilla, Plutarco Bonilla, puertorriqueño. Nunca soñé que el libro tuviera una circulación
Rubén Lores y yo) había trazado planes para preparar un libro tan .amplia como la que tuvo en círculos evangélicos estado-
de respuestas al de Pedro Wagner, Teología Latinoamericana: unidenses, y mucho menos que llegara a tener un impacto entre
¿evangélica o izquierdista? (1969). Nos sentíamos ofendidos pastores hispanos. Mi experiencia formativa en la comunidad
con el propósito, el contenido y la metodología del libro. Me- hispana se convirtió en motivo de inspiración para seminaristas
ses más tarde abandonamos el proyecto en favor de una consul- y pastores hispanos, especialmente .en el área de Nueva York;
ta sobre ética social de la cual salió el libro editado por René el libro sirvió de base para un redescubrimiento mutuo.
Padilla, Fe cristiana y América Latina hoy. El disgusto con las De mayo de 1974 a abril de 1976 vivimos en Europa donde
teorías misionales inspiradas en el pensamiento de McGavran y cursé estudios doctorales en la Facultad de Teología de la
su discípulo Pedro Wagner continuó tanto en Escobar como en Universidad Libre de Amsterdam (Holanda), y posteriormente
Padilla y en mí. Sin embargo, en 1972, durante el encuentro serví como profesor visitante en los Selly Oak Colleges de
regional de la Fraternidad en Cuernavaca, Pedro Wagner y yo Birmingham, Inglaterra. Llegué a Amsterdam con mis inquietu-
tuvimos una buena conversación en la que acordamos seguir des por una misionología contextual e integral. Me especialicé
criticándonos pero con integridad intelectual y caridad cristiana. en el protestantismo histórico latinoamericano a partir de la 111
Aquella conversación marcó un nuevo comienzo en mi relación CELA (Tercera Conferencia Evangélica Latinoamericana, 1969).
con el movimiento de Iglecrecimiento. 6 Comencé a dialogar La tesis, Theology 01 the Crossroads in Contemporary Latin
28/Hacia una teología evangélica latinoamericana
Teólogo en la encrucijada/29
America (Teología en la encrucijada en la América Latina con-
temporánea),8 comienza con un estudio del concepto de misio- situación concreta de los pueblos latinoamericanos, la herencia
nología en el cual se define a ésta como "una teología en la de la Reforma del siglo XVI y la tradición evangélica latinoame-
encrucijada", es decir, una reflexión crítica sobre la fe cristia- ricana. La propuesta presupone una interpretación misionológi-
na al cruzar fronteras culturales, ideológicas, religiosas, sociales, ca de la pastoral, definiéndola como la expresión práctica de la
económicas y políticas. La misionología considera en particular misión con una doble dimensión: al interior de la iglesia, con el
la comunicación del Evangelio en esa encrucijada y su intento fin de renovarla, y al exterior de ella, para ayudarla a encarnarse
de penetrar la frontera de la incredulidad (cp. pp. 9ss; 325ss.). en la sociedad y contribuir a su transformación integral.
Sostengo que la misionología es una disciplina contextual e El referido ensayo fue preparado para la Segunda Consulta
interdisciplinaria, razón por la cual hago un análisis de las s~~re Etica Social Evangélica celebrada en Quito, Ecuador en
diferentes formas que toma la reflexión sobre la misión en el dICIembre de 1973. Tuvo como resultado directo, la creación
protestantismo histórico. En efecto, estudio iglesias como la del Centro Evangélico Latinoamericano de Estudios Pastorales
Metodista en Bolivia y la Luterana en Brasil, movimientos·como (CELEP) unas semanas más tarde, entidad que fundé con la
UNELAM, ISAL y CELADEC y varias obras representativas del colaboración de colegas como Kenneth a.. Mulholland, Róger
período (1969-74). Identifico, en conclusión, tres desafíos Velásquez y Alejo Quijada. Al CELEP le di mi mayor esfuerzo
misionales, a saber:. (1) la búsqueda de. liberación humana, (2) durante los últimos seis meses de mi primer período de servicio
la urgencia de evangelización y (3) la crisis ecuménica. en Costa Rica (1970-74), logrando dar curso a una visión teo-
lógico-pastoral que pretendía ser nada menos que la variante
En 1975 se publicó en Costa Rica una colección de ensayos
evangélica del Instituto Pastoral Latinoamericano (lPLA), una
que había escrito entre los años 1972-74 sobre el protestantis-
de las instituciones de mayor impacto en la renovación pastoral
mo latinoamericano. Los trabajos incluidos en El protestantis-
mo en América Latina 9 reflejan la preocupación que orientaba que experimentó la Iglesia Católica durante la década de los 60
mi quehacer misionológico durante esos afias. En ellos muestro y la primera parte de los 70. Seis años más tarde, al concluir mi
una apasionada persistencia por retener mi identidad evangélica trabajo como director, el CELEP había extendido su trabajo a
y una incansable búsqueda de nuevas pistas que faciliten el todo el continente manteniendo fielmente el legado evangelísti-
desarrollo de una auténtica teología contextual de la misión en ca, bíblico, evangélico y ecuménico que había orientado la
la situación latinoamericana. Durante esos años comencé a visión primigenia de su trabajo. Mi aporte específico estuvo en
verme a mí mismo como "un verbo irregular activo". la administración y el programa de literatura, especialmente en
De los ensayos incluidos en el referido tomo, quizás el más la dirección de las revistas Pastoralia y Occasional Essays. Fue
significativo fue "Hacia una pastoral evangélica para el hombre desde esa plataforma que hice mi reflexión misionológica duran-
latinoamericano". En el mismo procuro abrir una nueva brecha te mi segundo período de servicio en Costa Rica (1976-80).
en la pastoral al cuestionar, por una parte, el modelo del tras- La fundación del CELEP representa uno de los momentos
plante, reproductor y repetidor de las diferentes teologías más creativos de mi vida y peregrinaje teológico. Sin embargo
pastorales del Atlántico Norte, y por la otra, el modelo de una ocurrió en medio de una de las experiencias más duras de mi
pastoral profesionalizada y eclesiocéntrica, producto del ante- carrera como educador teológico. Desde mi llegada a Costa
rior, que dominaba (y sigue controlando) el ethos pastoral Rica, había estado involucrado en el Movimiento de Evangelis-
protestante latinoamericano. Inspirado en la obra de Emilio mo a Fondo y en el Seminario Bíblico Latinoamericano. En
Castro, Hacia una pastoral latinoamericana, 10 y los escritos del é~t~ había venido a ocupar una posición de bastante responsa-
pastoralista católico, Segundo Galilea, propongo una pastoral bIlIdad. En 1972 fui nombrado decano académico. Ocupé ese
social, que tome en serio el carácter pastoral de la iglesia, la cargo por dos años a la vez que mantuve una carga docente
normal y mis responsabilidades con el Instituto de Evangeliza-
30/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encrucijada/3i

ción a Fondo. El Seminario Bíblico era una institución relativa- embargo, que en América Latina iban cerrándose los espacios
mente nueva (a pesar de haber sido fundada en 1923 no fue políticos y relativizándose las diferencias entre "reformistas"
sino hasta 1972 que adquirió su personería jurídica). Era una y "revolucionarios". Eran muy pocas las sociedades donde se
época de extraordinario fermento sociopolítico y teológico. presentaban las condiciones prácticas para superar el reformismo
Dentro del Seminario se fueron estableciendo diversas. posicio- y eran muchas las que hacían imposible una praxis cristiana
nes ideológicas, entre ellas, la línea de la teología latinoameri- "revolucionaria". No fue posible llegar a un entendimiento. La
cana de liberación. brecha se hizo cada vez más profunda entre los "liberacionistas"
La teología de liberación tuvo desde sus comienzos una y los "evangélicos radicales".
vertiente ecuménica. Sin embargo, ha sido dominada por Sin embargo, lo que llevó a mi separación del cuerpo docente
teólogos católicos progresistas. En el Seminario había quienes del Seminario Bíblico no fue los factores teológicos. Antes
simpatizábamos bastante con el nuevo discurso teológico. bien, la ruptura se debió a diferencias administrativas y persona-
Teníamos, .sin embargo, varias preocupaciones. Por una parte, les. De ahí que por varios aftos después de mi partida continua-
nos preocupaban sus defectos derivados del hecho de ser un ra apoyando a la institución, pese a mis desacuerdos con sus
pensamiento informado por la teología católica progresista dirigentes.
(especialmente las perspectivas sotereológicas de Karl Ranner), No puedo negar el hecho de que mi ruptura con el Seminario
y por la otra, el lugar privilegiado que se le daba al marxismo Bíblico fue extremadamente penosa (y estoy seguro que también
tanto en lo metodológico como en lo epistemológico. Si bien es lo fue para muchos colegas y estudiantes). De hecho, en los
cierto que nos sentíamos atraídos al uso de la metodología primeros meses me sentí teológicamente huérfano, sin' una
marxista en el quehacer teológico, no estábamos dispuestos a comunidad teológica con la cual mantener el diálogo tan rico
darle a la teoría marxista del conocimiento un lugar más privi- que habíamos tenido en la facultad durante los primeros aftos
legiado que a la Biblia en la praxis cristiana o la reflexión sobre de la década de los 70. El suefto que teníamos de hacer del
ella. Insistíamos en el papel normativo de la Biblia como regla Seminario Bíblico una institución evangélica, comprometida
de fe y práctica. con el contexto latinoamericano e independiente de los centros
La facultad fue dividiéndose por lo menos en tres grupos: de poder misioneros estadounidenses se había frustrado (por
uno que se identificó con la nueva teología latinoamericana de lo menos para mí). Doy gracias a Dios, sin embargo, que los
liberación, otro que estaba dispuesto a interactuar con ella colegas del Instituto de Evangelización a· Fondo, el liderazgo
críticamente, y otro que mantenía una posición completamente de la F.T.L., los miembros y colaboradores del CELEP, varios
cerrada. Yo me sentía ubicado dentro del segundo grupo; insis- alumnos y algunos profesores que se mantuvieron dentro del
tía que nuestra tarea era desarrollar una teología evangélica Seminario y otros que se encontraban haciendo estudios pos-
radical, fiel a las Escrituras y encamada en la realidad sociopo- graduados, otros compafteros latinoamericanos y, por supuesto,
lítica latinoamericana. Los que se identificaban plenamente mi fiel compaftera de vida y labores, Rosie Feliciano de Costas,
con la teología de liberación me acusaban de asumir una postura me brindaron apoyo moral y espiritual, muchos sin saber el
ambigua, es decir, "reformista"; los conservadores me veían conflicto interno que yo estaba viviendo. Gracias a la solidari-
como una amenaza. Nunca estuve contento con la categoría de dad demostrada, durante 1974-76 pude aprovechar mi tiempo
"reformista", ni tampoco acepté la etiqueta de "ambiguo". Me en Europa y regresar a Costa Rica con la frente en alto. Cierta-
veía a mí mismo como un pensador dialéctico no-marxista mente había pensado muy enserio (e intentado) ir a otro país
que buscaba ser cada vez más claro en su postura teológica y que no fuera Costa Rica. Pensé en Guatemala, Brasil e incluso
compromiso cristiano e intentaba superar (por lo menos teóri- mi propia patria, Puerto Rico, pero no nos sentimos guiados a
camente) los problemas del reformismo. Me daba cuenta, sin ninguno de ellos. Por la gracia de Dios pude regresar a Costa
32/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encrucijada/33

Rica y reconstruir mi ministerio teológico sobre los escombros desempeñar como misionólogo representativo de una minoría
de una experiencia emocional e institucional penosa y traumática. étnica. Vimos la necesidad de una interpretación de la misión
Durante mi segundo período de servicio estuve apoyado por cristiana desde la periferia estadounidense, es decir, desde la
la Junta de MinisterioS Mundiales de la Iglesia Unida de Cristo perspectiva de los ausentes en el movimiento misionero nortea-
en Estados Unidos. Ya hacía algunos meses que venía deseoso mericano (las minorías étnicas: los afroamericanos, asiáticos,
de estar vinculado con una junta misionera denominacional. hispanos e indígenas). Regresamos pues al "coloso del Norte"
Aunque me había ordenado bautista, mis años de juventud en (Martí) después de casi una década de reflexión teológica en la
Bridgeport, Connecticut, los había pasado en una iglesia con- periferia latinoamericana para continuar nuestra labor desde la
gregacionalista. Durante los ocho meses que pasé en Inglaterra periferia de la metropolis del hemisferio.
había tenido la oportunidad de vivir y colaborar con un colegio El nombramiento a la cátedra de misionología y la dirección
bautista-congregacional (St. Andrews Hall). Fue allí donde se del programa de estudios y ministerios hispanos del Seminario
nos ocurrió la idea de regresar a la América Latina y continuar Teológico Bautista del Este en Filadelfia, Pennsylvania, repre-
nuestro trabajo con el CELEP bajo los auspicios de la Junta de sentaba una tremenda ironía histórica. Por una parte, era una
Ministerios Mundiales de la Iglesia Unida de Cristo. Los bautis- facultad a la cual yo no había querido asistir como estudiante.
tas, lamentablemente, no se encontraban en condiciones de Por otra parte, Filadelfia era una de las ciudades menos atracti-
participar del proyecto, así que los congregacionalistas se lan- vas para mí. Ante todo, el campus estaba a unas 17 millas de las
zaron solos dándome su apoyo incondicional. Nos comisiona- oficinas centrales de las Iglesias Bautistas Estadounidenses, de
ron en la Iglesia Congregacional de Salem, Massachusetts (donde las que me había sentido alienado desde el momento que había
unos 163 años antes habían comisionado a Adoniram Judson, sido rechazado (por razon~s que todavía no sé) para el servicio
su esposa y otros colegas como los primeros misioneros de misionero. Con la ayuda del Señor, pude superar esas barreras.
ultramar en EE.UU.) y nos prestaron por cuatro años al CELEP. He llegado a valorar el área metropolitana de Filadelfia, hacién-
dome incluso un fiel fanático de sus equipos de básquetbol y
*** béisbol. El Seminario se ha convertido en un gran centro de
reflexión urbana y multicultural, con un tercio del estudiantado
Mis actividades teológicas durante los años 1976-79 giraron procedente de sectores minoritarios, especialmente afroamerica-
en torno al CELEP, la Fraternidad y decenas de instituciones nos e hispanos. Sobre todo, he podido gozar de una saludable
teológicas en las Américas que me invitaron a dar conferencias relación con la denominación.
o cursos de corta duración. Produje varios artículos, ensayos y En 1982 se publicó mi último libro, Christ Outside the Gate:
ponencias sobre Cristología, misionología y pastoral. Hacia fines Mission Beyond Christendom' (Cristo fuera de la puerta: la
de la década publiqué Compromiso y misión 11 y su versión in- misión más allá de la cristiandad). Se trata de una obra que
glesa, The Integrity of Mission. 12 En la misma pretendo dar una cierra un capítulo de mi producción teológica (mis años de
interpretación popular de la misión, combinando mis intereses servicio en América Central) y abre otro alrededor de mi nuevo
evangelísticos, teológicos, pastorales, éticos y litúrgicos con una espacio histórico en EE.UU. Se fundamenta en la convicción
visión integral de la misión y una metodología bíblica contextual. de que la misión es un carril de doble vía. Fui a América Central
Para fines de la década comencé' a sentir el peso de mi deuda con la intención de compartir mi fe, talentos y conocimientos,
con la obra hispana estadounidense. Después de una intensa pero aprendí en el proceso que dar presupone recibir. En esta
lucha interna que duró cuatro años, mi esposa y yo llegamos. a obra procuro compartir algo de lo mucho recibido. A la vez
la conclusión que el Señor nos llamaba de regreso a los EE. UU. comienzo a trabajar con mi nueva agenda desde la periferia
Se nos hizo muy claro que yo tenía un ministerio profético que social y teológica hispánica.
34/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo en la encfUcijada/35
El libro es una interpretación crítica de la misión cristiana 3. Publicaciones INDEF, San J osé, Costa Rica, 1973.
desde la doble perspectiva de los desposeídos y oprimidos en 4. Fe cristiana y Latinoamérica hoy, Ediciones Certeza, Buenos Aires,
las Américas y los ausentes y marginados del movimiento 1974.
misionero moderno. Tiene como foco varios temas cruciales y 5. EditoriaJ Caribe, Miami, 1973.
problemas candentes en la misionología contemporánea. Procu- 6. Sobre la historia y énfasis de este movimiento, ver mis artículos en
ra elucidar las preocupaciones de las iglesias y los cristianos en la RevistaMisión Nos. 8 y 9.
América Latina y entre las minorías raciales norteamericanas. 7. Tyndale House Publishers, Wheaton (Illinois), EE.UU. y Coverdale
En consecuencia, termina siendo tanto una misionología evangé- House Publishers, Ltd., Londres, Inglaterra.
lica de liberación cuanto un manifiesto teológico desde la peri- 8. Editions Rodopi, Amsterdam, 1976.
feria socio-teológica y la nueva frontera misional en las Améri- 9. Publicaciones INDEF, San José, Costa Rica, 1975.
10. Publicaciones INDEF, San José, Costa Rica, 1974.
cas, que trasciende las barreras geográficas, culturales, políticas,
11. EditoriaJ Caribe, Miami, 1979.
económicas, ideológicas y teológicas de la misionología tradi-
12. Harper and Row, NuevaYork, 1979.
cional occidental y se ubica en el corazón mismo de las necesi- 13. Orbis Press, Maryknoll, N. Y., 1982.
dades humanas. La nueva frontera misional está en el valle de la
miseria y el sufrimiento humano. En palabras de René Padilla,
"cualquier necesidad humana es un campo misionero".
Mi itinerario teológico es la historia de mi peregrinaje espiri-
tual. Refleja una crisis continua de identidad y una lucha incan-
sable por dar coherencia a la realidad de pertenecer a dos mun-
dos prácticamente opuestos. Gracias al Evangelio, que da un
lugar privilegiado a los pobres, deposeídos y oprimidos, y a la
experiencia común de marginación tanto de los pueblos latino-
americanos como de la minoría hispana en EE.UU., he podido
descubrir una convergencia socio-histórica, teológica y misional
entre los dos lados de las Américas. Es en el compromiso de
Jesucristo con los pobres, deposeídos y oprimidos (es decir, con
la gente "vulnerable" al atropello, la explotación y el desprecio)
que he podido comprender que la misión cristiana, que es la
extensión de la misión de Jesús mediante el poder del Espíritu,
pasa en las Américas por la periferia de la vida. Es en la periferia
de la historia donde Jesús murió y ha de ser hallado hoy ("fuera
de la puerta", como dice Hebreos 13: 13). Y es el lugar al cual
me ha traído mi itinerario teológico. Desde allí estoy apren-
diendo a vivir, pensar y comunicar la fe en amor y esperan~a.

NOTAS'

1. Editorial La Aurora, Buenos Aires, 1971.


2. Editorial La Aurora, Buenos Aires, 1973.
agente de humanización
Pablo Alberto Deiros

El que seamos plenamente humanos no depende exclusivamente


de las oportunidades que tengamos para ello. Es también el resul-
tado de las respuestas que encuentren en nosotros esas opor-
tunidades o desafíos. La dialéctica entre estímulo y respuesta es
la que define nuestra condición humana. Los animales reciben
múltiples estímulos, pero su animalidad consiste. en que ellos
reaccionan a esos estímulos por la fuerza del instinto. Su reacción
está condicionada, es previsible y será siempre la misma. ~ero no
es este el caso de los seres humanos. Su humanidad consiste en
que tienen la capacidad de responder a los impulsos que les vie-
nen desde fuera de sí mismos. En consecuencia, su respuesta no
está condicionada: es imprevisible y puede cambiar con el correr
del tiempo.
Es en el juego constante entre estímulos u oportunidades y
respuestas que nos vamos tornando humanos, y con ello encon-
tramos el camino de la realizáción personal. Somos seres huma-
nos. Esto significa que nos vamos haciendo a medida que pere-
grinamos en el tiempo de nuestra existencia. Nuestra humanidad
plena es un proyecto no concluido: es un desafío. Somos promesa
38/Hacia una teología evangélica latinoamericana Agente de !zumanización/39

más que realización, anticipo antes que plenitud, un sueño que mientas encontrados fue creciendo en mí, con más fuerza que
debemos hacer realidad durante el tiempo de nuestra vida. Por en años anteriores, el deseo de consagrar todo mi ser al servicio
ello, cada vez que respondemos a un estímulo estamos afirman- de Dios y del prójimo. La decisión y la acción que la siguió
do nuestra libertad, que es la condición básica de nuestra natu- fueron obvias, así que a. los diecisiete años de edad ingresé al
raleza humana. Y con ello tomamos conciencia de nuestra res- Seminario Internacional Teológico Bautista en Buenos Aires.
ponsabilidad, lo cual a su vez nos constituye en seres morales y A pesar de mi juventud, ya tenía un caudal importante de
trascendentes, que es lo que explica la imagen de Dios en nosotros. experiencias prácticas a nivel de la iglesia local. Sobre todo, mi
En este proceso de humanización, qu~ en mi caso ya lleva iglesia en Rosario había marcado a fuego en mí la convicción de
treinta y nueve años al momento de publicar estas líneas, cosas que no hay patrones fijos cuando se trata de la obra del Señor.
maravillosas han ocurrido. La más notable ha sido la paulatina Otro principio vital aprendido en aquellos años juveniles había
afirmación de la presencia de Dios en mi vida. Digo "paulatina" sido que bajo la guía del Espíritu debemos empeñar lo mejor
porque habiendo sido criado en un hogar cristiano donde la fe de nuestra creatividad para el cumplimiento más exitoso de la
era como el aire que se respira, el encuentro personal con Dios misión de la Iglesia. Algo de mucho valor dentro de esa herencia
vino como resultado de un trato frecuente. Al llegar a la edad de fue el principio de la capacitación de líderes, principio que la
las decisiones, no obstante, la fe infantil avanzó hacia un com- iglesia había aplicado conmigo ,a pesar de mi corta edad. Al salir
promiso más: consciente y responsable sobre la base del recono- de esta comunidad rumbo al Seminario tenía bastante recursos
y
cimiento d~' la obra de Dios en Cristo el sometimiento a su prácticos para servir, pero pocos contenidos teológicos.
señorío. Fe y obediencia fueron los elementos de la experiencia En álguna medida el Seminario me dio una información
personal que me impulsaron desde edad temprana a una actitud teológica básica, pero no hizo de mí un teólogo, es decir, no
de servicio. El mismo año en que fui bautizado en testimonio de me dio· suficientes instrumentos para pensar teológicamente.
mi fe comencé a predicar. Tenía quince años. Como es lógico imaginar, por ser un seminario denominacional
El amor de Dios puesto en evidencia en el hecho de la entrega la institución me "socializó" teológicamente, es decir, me hizo
redentora de Cristo evocaba en mí la fe. No me sentía un gran un buen miembro de mi denominación y me capacitó adecuada-
pecador. En verdad, no tenía muchos pecados particulares que mente para funcionar como oficial de la misma en el puesto
confesar al Señor. Pero había algo en la personalidad de Jesús y pastoral. No se me entienda mal, creo que esto era necesario y
en su obra en la cruz que tocaba profundamente mis sentimien- me hacía falta si quería servir como pastór bautista, pero
tos y provocaba mi lealtad. Por eso, la nueva vida en Cristo que lamento que en aquellos años formativos no haya tenido la
encontré en aquellos años infantiles no significó tanto el aban- oportunidad de aprender a reflexionar teológicamente. No
dono de una vieja vida de pecado como el comienzo de una obstante, los cinco años pasados en esa querida institución
nueva vida de santidad y compromiso de servicio con el Señor. fueron ricos en experiencias humanas y en la cantidad de
La obra del Espíritu Santo en mí desde aquellos años fue información recibida.
notable. La convicción de su presencia plena en mi vida, junto
con el ardiente deseo de hacer algo significativo para El fueron ***
modelando poco a poco mi carácter y me ayudaron a tomar
importantes decisiones. Estas decisiones habrían de marcar el Hacia el final de aquellos años de estudio ya estaba plena-
rumbo de mi vida en los años que siguieron hasta hoy. Estaba mente convencido de que para ser totalmente humano debía
terminando mis estudios secundarios en el Colegio Americano compartir mi existencia con otro ser humano, con quien pudiera
en la ciudad de Rosario (Argentina), y luchaba en procura de vivir la experiencia de amary ser amado. Norma vino a comple-
una definición vocacional. En ese tiempo de conflictos y senti- tar mi humanidad trayendo consigo toda la riqueza de un ser
40/Hacia una teología evangélica latinoamericana Agente de lzumanización/41

humano distinto pero no diferente. El gozo de amar y ser sobre mis decisiones y acciones: ofrecer a Cristo siempre lo
amado, de limitar las decisiones personales y someterlas al juicio mejor. El reconocimiento de su amor redentor y la vivencia
común, de encontrar la propia identidad en ese espejo diáfano profunda de su presencia a través del Espíritu resultaban en una
que es el otro, junto con la disciplina de ser "una sola carne", compulsión a trabajar para El utilizando todas las potencialida-
lo cual implica el acomodamiento de dos personalidades en una, des que había en mí y que eran fruto de su gracia generosa. El
operó maravillosamente en mí. No es repetición de una buena pastorado y los estudios universitarios fueron los canales por los
frase sino expresión de una preciosa experiencia decir que que pude expresar este compromiso de entrega a El.
Norma ha humanizado mi vida con su ·amor y paciencia. En
este día en que escribo este párrafo estamos celebrando nuestros ***
dieciséis afios como esposo y esposa, y doy fe que ha sido un
tiempo de tremendo crecimiento. No ha sido fácil madurar A principios de 1973 volvimos a Buenos Aires con un hijo y
hasta aquí, pero hemos' crecido juntos, y esto es una hazafia miles de suefios. Una iglesia más grande me había invitado como
para cualquiera... especialmente si se tienen tres hijos varones pastor interino por un afio mientras nos preparábamos para salir
de 12, 9 y 8 afios. al exterior a completar nuestros estudios. El Señor nos movió de
Los primeros cinco afios de casados fueron también afios de Bahía Blanca con un plan y terminó proponiendo otro. Suele
otras inauguraciones importantes: mi primer pastorado en una ocurrir esto en los caminos que El abre. La cuestión es que
pequefia iglesia del interior del país y mi ingreso a la universidad. comenzó para mí uno de los períodos más desafiantes de mi
La presión moral del primero ayudó a tomar más en serio lo vida. En los próximos cinco años descubrí que el Sefior había
segundo. A su vez, las experiencias recogidas en la universidad hecho de mí un pastor con una pasión por el pastorado, si bien
ayudaron a hacer más pertinente y eficaz el ministerio pastoral. al término de este período dejé el pastorado para cumplir con
De todos modos, la bohemia, el entusiasmo y el ansia de apren- otros ministerios.
der caracterizaron aquellos años. No obstante, el año de interinato se transformó en seis años
A los cuatro años de casados el Señor nos confió el cuidado de ministerio pastoral ricos en nuevas experiencias. En estos
de nuestro primer hijo. Es notable cómo la paternidad cambia afios mi concepto de la Iglesia y el ministerio maduró notable-
a las personas. Algo del idealismo alocado de esos primeros afios mente. Se hizo más clara que nunca la misión que le cabe a la
se perdió y la llegada del hijo nos hizo aterrizar en el mundo Iglesia como agencia del Reino de Dios en términos de encama-
más real y duro de las responsabilidades mundanas. Seguridad ción y servicio. Creció en mí el .convencimiento en cuanto a la
económica, vivienda y otras preocupaciones temporales se doctrina del sacerdocio universal de los creyentes y la necesidad
fueron haciendo cada vez más frecuentes. Fue entonces cuando de un ministerio colectivo, no-profesional, y en función de la
- ¿por primera vez?- comencé a reflexionar teológicamente misión de la Iglesia. Comprendí la necesidad vital del poder y la
sobre las experiencias vividas... y por vivir. La falta de vivienda guía del Espíritu para el cumplimiento de tal misión, y la
propia y el deseo de tenerla me ayudó a comprender el sentido demanda esencial de plasticidad y apertura a sus impulsos
redentor de la experiencia de Jesús cuando dijo: "Las zorras tie- creativos. Junto con ello entendí como fundamental el ejercicio
nen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre de una disciplina crítica que someta continuamente toda reali-
no tiene dónde recostar su cabeza" (Mateo 8 :20). La falta de re- zació.n humana al juicio de la Palabra de Dios.
cursos económicos me enseñó a depender más del Señor y a El elemento de mayor satisfacción personal durante estos
optar por el gozo de vivir un estilo de vida sencillo y austero. afios de servicio pastoral fue el estudio de la Biblia. La predica-
Para aquel entonces la conciencia del sefiorío de Cristo era ción, pero muy especialmente los estudios bíblicos, enriquecie-
dominante y determinativa. Un imperativo fundamental regía ron mi vida. Ensefiando a otros aprendí mucho y abriendo la
42/Hacia una teología evangélica latinoamericana Agente de humanización/43

Palabra en la congregación recibí de mis hermanos su mensaje liberarme de los moldes estrechos de muchos prejuicios y
bajo la guía del Espíritu. Centenares de veces he sido sorprendi- presuposiciones que me ataban y no me permitían crecer.
do por la Palabra de Dios interpelándome vivamente a través Aprendí a amar y dar gracias a Dios por aquellos que no com-
de mis hermanos. i Esto es 10 maravilloso de ser un hijo de Dios partían mis convicciones doctrinales, pude trabajar para la
y formar parte de su cuerpo: que nos entregamos unos a otros gloria de Dios con personas que no pertenecían a mi tradición
la Palabra! Es por esto que procuré conscientemente que mi eclesiástica, recibí valiosos aportes para· mi fe de hombres y
predicación fuese una predicación bíblica en el sentido generali- mujeres con una historia de vida muy distinta de la mía, y sobre
zado de esta expresión. Pero también me esforcé por dejar que todo acepté la verdad de que el Espíritu "sopla de donde
el Espíritu vivificara su Palabra y la hiciese efectiva para las quiere" (Juan 3:8).
particulares circunstancias que mi congregación y yo estábamos Otra experiencia estimulante fue el ingreso a la Fraternidad
viviendo. Mi meta no fue tanto exponer 10 que la Biblia dice, Teológica Latinoamericana. En medio de una sincera y profun-
sino procurar en el poder del Espíritu presentar la Palabra de da lucha en procura de una identidad teológica, el contacto con
Dios para quienes me escuchaban en su situación específica y los miembros de la: Fraternidad resultó sumamente enriquece-
conforme al testimonio de las Escrituras. dor. Mi apego a la Palabra y mi compromiso con el Reino de
Fue durante estos años que el Señor me entrenó como maestro Dios se vieron fortalecidos. En la Fraternidad encontré una
y me dio la oportunidad de compartir mis hallazgos a través de comunidad de hombres y mujeres latinoamericanos interesados
la página impresa. Varios libros y decenas de artículos fueron en una reflexión seria,· bíblica y teológica, a la luz de las con-
apareciendo llevando mi firma. Estas expresiones de mi pensa- flictivas circunstancias en América Latina. Me preocupaba por
miento no fueron el resultado del trabajo rcposado y disciplina- aquel .entonces el significado del Evangelio para el pueblo
do de un pensador, sino la respuesta inmediata a las necesidades sufriente del continente. A través del estímulo a la reflexión,
que iba descubriendo en el desenvolvimiento de mi ministerio la oportunidad de un diálogo creativo, y la posibilidad de dar
pastoral. Esto explica por qué sin ser ético he escrito sobre expresión a mi propio pensamiento sin condicionamientos
ética, sin ser biblista he redactado comentarios de la Escritura, previos la Fraternidad me ayudó a madurar teológicamente.
sin ser un teólogo profesional me he atrevido a publicar mis Cuando menciono a· la Fraternidad no lo hago en sentido
reflexiones, sin ser misionólogo ni eclesiólogo me he interesado ambiguo sino que tengo bien presentes los nombres de quienes
en la misión de la Iglesia. Esto también explica cómo siendo con su vida y pensamiento hacen que esta entidad sea una
historiador todavía no he tenido tiempo de escribir algo acepta- realidad concreta.
blemente serio en mi propio campo. Este esfuerzo por ir configurando mi perfil teológico bajo la
Algo muy significativo ocurrió en 1976 cuando comencé guía del Espíritu, conforme al testimonio de las Escrituras y en
mi trabajo como Secretario Ejecutivo de la Asociación de respuesta a mis experiencias en mi situación concreta, me ayudó
Seminarios e Instituciones Teológicas (ASIT) del Cono Sur. Mi a aprovechar mejor mis estudios de posgrado en el Instituto
visión del Reino de Dios se amplió notablemente y descubrí la Superior Evangélico de Estudios Teológicos en Buenos Aires.
importancia de la educación teológica en la promoción del Allí fui confrontado con un quehacer teológico algo diferente
mismo. Las oportunidades de viajar, participar de consultas, al más generalizado en mi tradición denominacional. Ello me
encuentros y conocer diferentes personas e instituciones ayudó ayudó a afirmar de manera más madura mis convicciones, pero
al desarrollo de mi pensamiento teológico y presentó interro- al mismo tiempo a beneficiarme con el aporte de otros y sus
gantes que demandaron respuestas, que no fueron fáciles de variadas perspectivas y matices. El diálogo teológico me dio
encontrar. La responsabilidad al frente de ASIT significó un acceso a nuevos caminos y modos de entender la fe y expresar
enorme desafío que estimuló mi creatividad y me ayudó a la experiencia cristiana. Todo ello me llenó de asombro y ala-
44/Hacia una teología evangélica latinoamericana Agente de humanización/45

banza al Señor al constatar la riqueza de su gracia expresándose ¿Qué vendrá en el futuro? No sé qué hará Dios conmigo en el
a través de su Iglesia de tan variadas maneras. porvenir, pero sí sé lo que El ha hecho conmigo en el pasado.
Ha sido su gracia preciosa la que me ha trabajado cuidadosa-
*** mente desde mi infancia y ha formado a este su siervo para su
gloria. ¡Me siento tan responsable por ello! Al mismo tiempo,
Al comienzo de la presente década mi vida activa se encontra- creo que es un gran privilegio haber sido convocado por el
ba ocupada con varios ministerios y responsabilidades. Servía Señor para asociarme con El en su proyecto redentor. No quiero
como profesor de historia del cristianismo y otros cursos en el perderme el honor de trabajar con El y para El en favor de una
Seminario Internacional Teológico Bautista, donde también vida más humana para todos.
era Director de Publicaciones y Director de Estudios de Posgra- Al mirar hacia atrás y pensar en aquellos factoresque me han
do. En la Universidad de Morón enseñaba como profesor titular traído hasta este punto de entrega total a la causa del Reino de
la Cátedra de Prehistoria General, Antropología y Etnografía Dios, varias cosas vienen a la mente. De mis padres he heredado
en la Facultad de Filosofía y Letras. Seguía con mis tareas al el tesoro más precioso: un ejemplo de fe y amor. Mi visión
frente de la Asociación de Seminarios y era miembro de varias amplia del Reino de Dios la recibí de mi padre, para quien las
entidades teológicas nacionales e internacionales. No sé cómo, fronteras eclesiásticas nunca estuvieron por sobre una auténtica
pero continuaba mi ministerio como escritor y, si bien ya no vocación de servicio y consagración a los ideales del Reino.
es.taba en el pastorado, continuaba predicando semanalmente Cierta inclinación pietista me viene de mi madre, de quien
y haciendo obra. pastoral desde mi oficina. Mayormente mis aprendí el valor de la oración y la comunión con el Señor.
responsabilidades durante este tiempo giraron en torno de la Muchos hijos de Dios pusieron sus manos sobre mí para mode-
educación teológica y la enseñanza bíblica. La dinámica del larme, y las' huellas de sus dedos todavía se pueden distinguir
servicio no me dejaba mucho tiempo para la reflexión cuidadosa. en mí. Algunos fueron hombres y mujeres muy simples, pero
Las demandas de los compromisos inmediatos hacían que en el de gran sabiduría; otros fueron notables eruditos y destacados
conflicto entre lo urgente y lo importante, el triunfo recayese siervos del Señor. Cada uno me enseñó algo y de todos recibí
siempre sobre lo primew con descuido de lo segundo. la inspira,ciónde dar la prioridad al Señor.
Fue en estos últimos años cuando comencé a sentir la nece- En la comunidad de fe conocí el grado de la paciencia divina
sidad de parar la carrera y detenerme a pensar una vez más en el así como la tenacidad del Señor en querer utilizar a la Iglesia
interrogante básico para todo siervo de Cristo: "Señor, ¿qué como la agencia del Reino. A pesar de sus muchas contradic-
quieres que yo haga?" Era el momento oportuno para hacerlo. ciones, finalmente he comprendido que es en la comunidad
Los niños ya habían crecido bastante, Norma y yo habíamos de fe donde el Señor está levantando su pueblo y ella está
logrado cierto nivel de madurez como pareja, tenía suficiente llamada a ser sal y luz, anuncio y anticipo del nuevo orden que
experiencia acumulada como para compartir con otros, y Dios desea establecer entre los hombres. Esta es una de las
muchos de nuestros sueños humanos se habían tornado en razones por las que deseo volver al pastorado. Es que quiero
realidad gracias a la generosa mano del Señor. Sentíamos que estar metido allí donde está la acción. Una Iglesia inflamada
algún cambio se avecinaba y que para ello haría falta un tiempo por el Espíritu, rica en su comprensión de la Palabra de Dios
de transición, reflexión y recogimiento. Hoy nos encontramos y dispuesta a encarnarse en el mundo y servir a otros como lo
viviendo este momento fuera de nuestro país, confrontados a hizo Jesús es el tipo de proyecto del que quiero formar parte.
un mundo muy distinto del nuestro, pero apreciando más honda- Es más, siento que el Espíritu Santo está preparando a su
mente que nunca el valor de nuestra vocación y la bendición pueblo en América Latina para grándes cosas. El continente
de nuestra opción bajo el señorío de Cristo. no ha vivido hasta el presente grandes avivamientos como los
46/Hacia una teología evangélica latinoamericana Agente de /¡umanización/47

que sacudieron a otras tierras en el pasado o como los que hoy decir: "¡Al fin he logrado modelar un hombre!" Es que este
el Señor está provocando en algunos países. Veo indicios del pedazo de barro de carne y huesos no siempre es dócil. Hay
poder del Espíritu operando donde jamá~ había. ima.gin~~o, y pecados, desobediencia, tozudez, rebeldía, ceguera, orgullo, y
su acción es conducente no sólo al cambIo de vIdas md1Vldua- tantas otras cosas que El va sacando a la superficie cuando
les sino que tiene también efectos sociales notorios. ¡Bendigo apoya sus dedos suaves y presiona para conformarme según
al Señor por esta hora de oportunidades Ydesafíos para Améri- su modelo. Y con todo, es un milagro lo que su paciencia y
ca Latina! Sólo le pido que me dé la sabiduría para responder trabajo han logrado de mí.
a ellos conforme a su voluntad. Por todo esto le doy gracias al Señor, pero particularmente
En tiempos como estos Dios puede hacer cosas grandes... ¡y lo alabo por haberme introducido en sus cosas. ¿Quiero decir
las hace! El está levantando siervos y siervas con una nueva con esto que soy un teólogo? De ningún modo. En verdad, me
conciencia del poder de Dios y con un celo encendido por su avergüenzo y me siento incómodo cuando algunos no bien
obra. El deseo de compartir con otros la buena noticia tocante informados me llaman "teólogo". Mesientol11ás cómodo (y
a Jesús se está transformando en una necesidad vital para orgulloso) con el título de pastor. Sin embargo, si por teólogo
muchos. Las congregaciones locales despiertan a las oportuni- se entiende alguien que ha tenido la oportunidad de dar a
dades de servicio que están a su alcance. y los creyentes están conocer su particular entendimiento de sus experiencias con
comprendiendo de manera cierta el significado de ser discípulos Jesucristo, entonces estoy dispuesto a aceptar el apelativo.
de Jesucristo. Por cierto, todo esto no se está dando sin dificul- De cualquiera manera, mis experiencias con el Cristo vivp y.mi
tades ni dolores. Las fuerzas demoníacas siguen empeñadas en comprensión del testimonio apostólico es todavía muy parcial.
su afán por destruir todo lo que hay de humano en el hombre y El peregrinaje continúa y estoy convencido que continuará por
en la sociedad. La pobreza, la opresión, el marginamiento, la la eternidad.
ignorancia, el fanatismo, la religiosidad farisaica, y la hipocresía No obstante, estoy agradecido al Señor por haber llegado
persisten en su empeño por liquidar al amor, la comprensión, hasta donde he llegado, no porque haya recorrido mucho cami-
la reconciliación, el perdón, la paz, la justicia, la aceptación, no sino porque cada día soy más consciente de cuánto queda
el entendimiento Yla sabiduría. Los sueños de Dios y las mejores todavía por andar. ¿Cómo me definiría teológicamente hoy?
aspiraciones de los hombres se ven continuamente empañados Creo que puedo decir con convicción que la expresión ,de mi fe
por la violencia en la sociedad, las divisiones en las iglesias, y es bíblica y se encuentra dentro del marco de la tradición histó-
el pecado en sus múltiples formas en la vida de las personas. rica de mi denominación. En este sentido, me considero un
Pero, en tiempos como estos... Dios puede. Esta es mi espe- evangélico en el entendimiento histórico del término, bautista
ranza y convicción. en el más estricto sentido denominacional del vocablo, y con-
servador en lo que hace al concepto de autoridad y mi actitud
*** hacia el cambio. Estoy totalmente abierto al diálogo sin restric-
ciones ni condicionamientos. Esto es así por tres razones: Por
Cuando miro hacia atrás a todo el camino recorrido en mi un lado, porque creo que no tengo por qué negar mi palabra a
peregrinaje con el Señor hasta este punto en la mitad de lo que nadie, máxime cuando esa palabra puede ser germen de salva-
pueda ser el tiempo de vida que Dios me dé, no puedo menos ción a través del testimonio de fe y en ocasión de la obra del
que elevar mis ojos hacia el futuro iluminado con el brillo de Espíritu; segundo, porque al saber lo que pienso y tener convic-
la esperanza. Dios se ha tomado su tiempo. conmigo. La arcilla ciones firmes no siento que mUe se vea amenazada por quienes
todavía está fresca, y de ningún modo su trabajo está terminado. no piensan como yo; y, tercero, porque no me creo poseedor
El Divino Alfarero tiene mucho que hacer en mí antes de poder absoluto de la verdad sino que la Verdad me posee a mí y pien-
48/Hacia una teología evangélica latinoamericana Agente de humanización/49

so que siempre que nos abrimos a otros podemos aprender algo El Espíritu Santo nos ayuda a ver nuestra alienación de Dios, y
de ellos. con ello, a descubrir también nuestra alienación respecto al
Mi fe se alimenta de la Palabra de Dios conforme está regis- universo creado, a nuestros prójimos y aun en nosotros mismos.
trada en el testimonio de las Escrituras, las cuales procuro in- Este fracaso o rechazo en ser plenamente humanos conforme
terpretar bajo la guía del Espíritu Santo y a la luz de la situa- al proyecto de Dios es lo que la Biblia llama pecado, y tiene
ción en que me encuentro. He aprendido, con gran beneficio una dimensión tanto personal como social.
para mi vida espiritual, a relacionar la Palabra de Dios con el Jesucristo vino al mundo no sólo a mostrarnos en sí mismo
contexto que me rodea, y he descubierto que esto ha sido de con su vida y ministerio un ejemplo de perfecta humanidad,
bendición también para aquellos a quienes he ministrado mis sino para efectivizar históricamente y desde la humanidad una
hallazgos. Creo firmemente que el Espíritu vivifica la Palabra humanidad perfecta. De este modo la obra liberadora del
y que ella tiene poder para cambiar a las personas. Amo a la Salvador es una propuesta, un desafío y sobre todo una posibi-
Biblia porque en ella encuentro el testimonio apostólico en lidad. Solo en El y por El es posible aspirar a ser plenamente
cuanto a mi Señor. Pero mi Dios y Señor es el Jesucristo de humano venciendo las contradicciones del pecado. Con su
las Escrituras Y no las Escrituras de Jesucristo. resurrección Jesucristo demostró ser el Hombre Perfecto, que
Para mi comprensión de la realidad moral y espiritual parto ya no está condicionado por la muerte. Pero en este acto de
del testimonio escriturario, que considero es infalible en su poder El también hizo evidente una vez más que es Dios con su
respuesta a los interrogantes básicos sobre quién es Dios, quién poder el único que tiene la capacidad de recrear al ser humano
es el hombre y cuál debe ser la relación entre uno y otro. Dado en su totalidad.
que Dios es Verdad y fuente de toda verdad, aprecio la contri- Por la fe he llegado a aceptar estos hechos como válidos
bución que las diferentes ramas del saber científico han hecho para mí. Ello me ha introducido, junto con otros, al proyecto
para ayudarnos a conocer el universo en que vivimos. Por eso, liberador de Dios para la humanidad. No sólo gozo de la
no veo contradicción entre razón y fe o ciencia y religión. Por satisfacción de saber que estoy siendo liberado por el poder
el contrario, creo que para ser auténtica la fe debe ser racional. de Dios para llegar a ser un ser humano pleno, sino que me
Esto no significa que debe tener una respuesta o explicación a siento comprometido con el Señor y con otros cristianos para
todos los problemas conforme a un método científico, sino que hacer más humana la vida humana. Es por eso que deseo com-
debe pasar por los procesos racionales de percepción, entendi-. partir mis experiencias con Jesús y testificar a otros acerca de
miento, comprensión, evaluación, decisión, etc. Pienso que es su persona y acción. Al mismo tiempo y con igual pasión, me
esto a lo que Pablo se refiere en Romanos 10: 17 cuando dice: preocupa la condición de infra-humanidad en que vive la mayo-
"La fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios". En otras ría de las personas en el mundo. El rechazo del modelo divino
palabras, la fe no opera independientemente de la estructura para la vida humana, los vicios, los sentimientos negativos y
pensante de mi yo personal. Al contrario, estimula y afecta destructivos, las pasiones, las contradicciones y frustraciones
profundamente mi capacidad de razonar. personales, junto a los factores sociales deshumanizantes como
El centro del testimonio escriturario y el objeto de la expe- la opresión, el marginamiento, el hambre, la enfermedad, la
riencia de la fe cristiana es Jesucristo. Su amor expresado en la pobreza, la ignorancia, son todos desafíos a mi fe y compromiso
entrega de sí mismo a otros evoca la fe que lleva al reconoci- con Cristo. En su nombre es mi deseo hacer frente a todos ellos
miento y confesión de El como Salvador y Señor. Este reco- y con la asistencia del Espíritu, por todo medio posible conquis-
nocimiento nace de una profunda conciencia de falencia. Ante tar estas expresiones del reino de las tinieblas para la soberanía
el Hombre Perfecto -el modelo ideal de humanidad-, nos da- y dominio de mi Señor.
mos cuenta de las contradicciones básicas que hay en nosotros. Gracias a Dios no estoy solo en este propósito. Hay otros
50/Hacia una teología evangélica latinoamericana

cristianos que me acompañan. Estoy ligado a ellos por la común


fe en Jesucristo y su convocatoria al servicio. En esta comunidad
de fe de la que formamos parte nos gozamos en celebrar su
señorío y victoria. Con gran alegría le expresamos nuestro amor
y devoción. A su vez, unos a otros nos estimulamos a la fe y al
servicio entregándonos de múltiples maneras la Palabra de Dios.
Todos nos sentimos responsables y participantes en el proyecto
liberador de Dios y procuramos expresar nuestro compromiso
en el estilo de vida que hemos escogido vivir. Por cierto, en la
marcha siempre aparecen dificultades, pero los más fuertes
ayudan a los más débiles y todos nos sentimos felices de saber
que el amor de Dios es suficiente para aceptarnos como somos a
fin de transformarnos conforme a como El quiere que seamos. heredero de
Lo bueno de todo esto es que se trata tan solo de un anticipo.
Lo que el Señor ha comenzado a hacer en mí y en otros seres la reforma radical
humanos lo completará más tarde. ¡Oh, cómo deseo ese día!
No sé cómo lo hará, pero sí sé que El recreará toda realidad. En Samue~ Escobar
un nuevo cosmos,· viviendo en una nueva sociedad, y con un
cuerpo nuevo podré experimentar junto con millones y millones
de otras personas lo que significa ser plenamente humano. Mis
potencialidades personales podrán expresarse al máximo, enten- Todo discurso teológico es nada más que una aproximación.a la
deré las cosas como nunca antes, me veré a mí mismo y a los verdad, un pensamiento humano acerca de Dios y el hombre, de
demás con una diafanidad ahora imposible, y sobre todo, mi Jesucristo, la vida y la historia. Solo la Palabra de Dios es verdad,
comprensión de quién es El se desarrollará tanto que no que- y la Teología no es lo mismo que la Palabra de Dios. Aunque
rréhacer otra cosa que manifestarle mi lealtad y amor por toda preste atención a la Palabra de Dios, la Teología siempreempie-
la eternidad. Quizás entonces comience mi verdadero peregri- za en una situación y un pensar humanos, y sigue un esquema
naje teológico, ya que para peregrinar hacen falta buenas pier- intelectual humano que la articula. Por eso puedo escribir
nas, pero sobre todo... hay que saber caminar. Mientras tanto, acerca de un peregrinaje teológico, reconociendo que mi discur-
estoy andando a gatas teológicamente, lo cual no deja de ser so es solo el balbuceo con el cual trato de "dar razón" de cómo y
un paso necesario para llegar a ser un buen caminante en las por qué sigo a Jesucristo, de cómo entiendo que Dios me habla
cosas del Señor. en su Palabra, de cómo discierno los impulsos del Espíritu en
medio de su pueblo y hacia el mundo.
Si a Dios hay que amarlo con todo el ser, como enseña el
Señor Jesucristo, repitiendo lo que por Moisés Dios había reve-
lado, el peregrinaje teológico de una persona es en realidad su
autobiografía. Mi forma de pensar la fe en Jesucristo arraiga
en el sedimento que viene desde mi niñez más remota, en la
ambición y angustia de mi adolescencia, en las batallas de mi
juventud, en las empresas de la madurez y tal vez un día en las
52/Hacia una teologia evangélica latinoamericana Heredero de la reforma radical/53

memorias de la vejez. Es un peregrinaje con interlocutores: el años antes de Juan XXIII, porque no he vuelto a encontrar otro
Sefíor mismo que nos llama y desafía en su Palabra, los herma- sacerdote católico peruano igualmente respetuoso y abierto, ni
nos que nos acompañan o a quienes acompafíamos en el, camino, siquiera entre los patriarcas de la llamada teología de la libera-
el mundo que nos interroga o intenta intimidarnos. ción, que fuera de América Latina cultivan un ecumenismo
Pedro Savage ha sido un interlocutor fraterno, un compañero entusiasta. El segundo, también sacerdote, nos enseñó un curso
de camino aun desde nuestra niñez en el Perú, pero especialmen- inolvidable de Apologética, del cual me quedó la firme convic-
te en nuestros años intensos a partir de 1965. Valga la oportuni- ción que la fe cristiana podía defenderse con una argumentación
dad de este homenaje para hacer un examen de conciencia y un lógica consistente. El tercero, entusiasta de la literatura, fue
recuento del camino recorrido, precisamente con él, cuyo quien por primera vez nos habló de un español ilustre llamado
acicate nos obligó muchas veces a sentarnos frente a la máquina Miguel de Unamuno. Como él mismo nos inició en el anticleri-
para intentar poner por escrito nuestra manera de entender la fe. calismo violento del escritor peruano Manuel Go~zález Prada,
mi Protestantismo incipiente empezó a percibir ·la posibilidad
*** de un cristianismo diferente, más bíblico y ¡lUténtico aunque
profundamente latinoamericano.
A mi ciudad natal en el sur peruano, Arequipa, la llaman "la Hubo también en esos años de adolescencia dos infl~encias
Roma del Perú". Conserva todavía algo del carácter colonial espa- más, en el ámbito evangélico. Los librps me compensaroJ) por
fiol que la distinguía antes de las migraciones internas de los años la ausencia de mi padre y la falta de un ministerio bien forma-
cincuenta. Ciudad de un catolicismo medieval acendrado, tenía do y permanente en la iglesia. Recuerdo en especialla,~xpre­
que producir por fuerza un profundo sentido de pertenencia a sión al mismo tiempo práctica y teológicamente articulll.d,a
una minoría en las filas de los poquísimos evangélicos que la de E. Stanley Jones en El Cristo del camino.indio y Crtsto en
obra misionera había conseguido congregar. Aquí, en la escuela la mesa redonda. Doy gracias a Dios que en mi Iglesia Ev,'angé-
dominical, lo mismo que en la escuela primaria que la visión lica Peruana de Arequipa no hubiese cazadores de brujas prohi-
de un equipo de maestras británicas había mantenido contra jados por el fundamentalismo norteamericano. La otra>lí:nea
viento y marea, se nos daba instrucción bíblica sistemática y literaria fue la de la historia y las biografías, en especial el
cuidadosa. No me cabe duda que ésta dejó un sedimento rico al libro de Juan C. Varetto Héroes y mártires dé la obra'misione-
cual regresa muchas veces el pensamiento y el espíritu. En esta ra y los libritos de Alberto Franco Díaz: anco estampas cris-
ciudad de procesiones espectaculares aprendimos los evangélicos tianas e Historias de peregrinos. En esos libros, como en la
que seguir a Jesucristo costaba una marginación constante y a revista Albores, me enteré que había cristianos evangélicos en
veces pedradas o amagos de incendio. Creo que de esta época otras partes del mundo, y empecé a percibir las grandes líneas
data mi preocupación con el sentido eclesiológico de la perte- de la historia de la Iglesia.
nencia a una minoría en medio de una situación de Cristiandad,
y del costo del discipulado. *.*
Del colegio secundario, donde éramos dos evangélicos en
medio de una promoción de quinientos estudiantes recuerdo el En el verano anterior a mi entrada en la Universidad de San
impacto de tres maestros, de manera especial. Uno era un sacer- Marcos de Lima, cayó en mis manos El sentido de la vida de
dote de excepción, que al descubrir mis conocimientos bíblicos Juan A. Mackay. Ese libro fue un catalizador de mi conversIón
empezó a llamarme "hermano protestante", para asombro de consciente a Jesucristo. En ese mismo verano y por cuenta
los compañeros que esperaban más bien un proceso inquisitorial propia me sumergí en la literatura peruana, redescubriendo a mi
contra mí. Todavía me parece mentira que eso sucediera veinte país a través de Ciro Alegría, César Vallejo, Ventura García
54/Hacia una teología evangélica latinoamericana Heredero de la reforma radical/55

Calderón y aun libros prohibidos entonces, como los de Haya de literatura que éstos hacían circular con más entusiasmo, refleja-
la Torre, el fundador del Aprismo. Como en tantos otros casos, ba esa visión bíblica que para mí vino a ser la respuesta al
la lectura fue la manera en que un joven provinciano se defen- desafío de la visión marxista. El breve paso de Mackay por el
día contra la soledad de la gran urbe limeña. Agradezco a Dios Perú significó una docencia que ha alcanzado a varias generacio-
que en esa etapa se hayan dado para mí al mismo tiempo, con- nes, y su tarea literaria posterior también ha sido fructífera.
fluyendo, la toma de conciencia de la fe en Jesucristo y la de Cuando en julio de 1953 asistí como delegado de la juventud
mi realidad nacional. bautista del Perú al Congreso Juvenil Mundial en Río de Janei-
Empecé en San Marcos en 1951, el año del cuarto centenario ro, paré una semana en Buenos Aires. En la Iglesia Bautista del
de la Universidad. Las celebraciones incluyeron varios congre- Centro conocí al gran evangelista Santiago Canclini y a ese
sos, y los novatos de ese año pudimos escuchar y ver de cerca a extraordinario solterón inglés Roberto Clegg, quien durante
personalidades como Gabriel Marcel, Alfred Ayer, Leopoldo años publicó la revista Albores, casi solo y por cuenta propia.
Zea, Marcel Bataillon, junto a nuestras celebridades locales, los También tuve la emoción de ser recibido durante una larga y
maestros de casa: Raúl Porras Barrenechea, Luis E. Valcárcel, para mí preciosa hora por Juan A. Mackay, que estaba entonces
Emilio Barrantes, Mariano Iberico, Carlos CuetoFernandini, dictando las Conferencias Carnahan en la Facultad Evangélica
Alberto Tauro y otros. Esos dos años en la Facultad de Letras de Teología (hoy ISEDET).
fueron los del descubrimiento de dos corrientes de pensamien- Me habló Mackay de la teología cristiana, del ecumenismo, de
to: el marxismo y el existencialismo. De la mano del texto clá- las convicciones evangélicas y del "Otro Cristo español". Casi al
sico de José Ferrater Mora Cuatro visiones de la historia univer- término de nuestra conversación me preguntó con interés por el
sal se nos introdujo a las preguntas candentes sobre el sentido líder aprista Haya de la Torre, que estaba entonces asilado en la
del acontecer humano. La miseria del interior peruano, los con- embajada de Colombia, víctima de un régimen militar y oligár~
trastes brutales entre despilfarro y desnutrición, la corrupción quico. Poder pasar de la riqueza de la teología a los vaivenes de
administrativa y los golpes militares matonescos y machistas, al la historia actual era justamente lo que yo admiraba en Mackay
servicio de los economistas "liberales", eran algo tan evidente y lo que aquella entrevista confirmó en mi manera de ver.
para cualquier observador despierto que no podía evitarse la En Unamuno y Berdiaeff encontré también una línea de pen-
conciencia de que un cambio urgente era necesario. Los marxis- samiento existencial nutrida de la visión bíblica, lo mismo que
tas se encargaban de hacer pensar en la Universidad que eUos en Kierkegaard. Estoy convencido de que los evangélicos anglo-
eran los únicos interesados en el cambio real, y había que reco- sajones que de un plumazo descartan a este último como hetero-
nocer que algunos aspectos de la teoría marxista parecían doxo, no lo hal} leído en su contexto ni lo han comprendido.
escritos a propósito para la realidad peruana. Sin embargo, el Con los años he venido a percibir que al pensador británico o
paquete ideológico marxista nunca me convenció del todo. norteamericano, que generalmente sigue una argumentación
Respetaba la dedicación y espíritu de sacrificio de mis compa- lineal, le resulta muy difícil entender una aproximación diferen-
ñeros marxistas, algunos de ellos amigos muy cercanos en la te. Por eso simplifica cualquier dialéctica y la reduce a un
Universidad; pero encontraba serias fallas en sus esquemas argumento herético. Mackay está entre los pocos que han
ideológicos.. podido entender la mentalidad española y se han esforzado en
Creo que fue Mackay quien, al ponerme en contacto con hacerlo desde su perspectiva evangélica.
Unamuno y. Berdiaeff, me hizo captar ese profundo sentido de Dos militancias contribuyeron a mi formación en esos afios
la historia humana que la visión bíblica revela y que los materia- universitarios. Me bauticé en una Iglesia Bautista en mi primer
lismos simplificadores no pueden igualar. Lamentablemente ni año de Universidad, y serví en todas las áreas que se me pidió:
la predicación de los pastores y misioneros evangélicos, ni )a escuela dominical, evangelización callejera en los barrios, trabajo
56/Hacia una teología evangélica latinoamericana Heredero de la reforma radical/57

juvenil, auxilio a la tarea pastoral. En este contacto intenso, cursos de Psicología. Al mismo tiempo, sin embargo, mis amigos
semana tras semana, con la gente sencilla, ministrando en en la C.I.E.E. me invitaron a entrar en su equipo que iniciaba
formas diversas, aprendí a traducir las grandes ideas que bebía una etapa nueva en América Latina. Tanto la razón, como la
en los libros o la Universidad en mensajes sencillos, asequibles "voz interior" y la unanimidad de mis hermanos en Cristo me
a gente de la clase media o del proletariado urbano que eran mis llevaron a aceptar la invitación. En ello concordó mi compaflera,
hermanos en Cristo. En la Universidad entré en la vida política con quien aun antes de casarnos habíamos pensado en el servi-
de los gremios estudiantiles. Durante tres afias fui delegado de cio misionero.
mi curso al Centro Federado de la Facultad de Educación y En julio de 1958 se realizó el primer congreso de estudiantes
luego a la Federación Universitaria de San Marcos. Para mis evangélicos auspiciado por la C.I.E.E. en Cochabamba, Bolivia.
compañeros nunca oculté el hecho de mi militancia evangélica Asistí con Pedro Arana, entre otros, desde Lima. Allí conocí a .
y traté de que mi lucha en la Universidad se nutriera de mi fe René Padilla y a toda una generación de estudiantes o profesio-
en cuanto a fines y medios. En la iglesia independiente en la nales jóvenes que venían de una docena de países latinoameri-
que crecí no había ni conciencia histórica ni ministerio pastoral. canos. Luego de arduas discusiones acordamos una estrategia
Ambas cosas encontré en el ámbito bautista. Siempre agradezco para evangelizar las universidades, comenzar un programa de
a Dios por dos pastores, el argentino Antonio Gamarra y el literatura evangélica adecuada a ese fin y un plan de capaci-
cubano Luis Manuel Agüero, que me estimularon en ambas tación de líderes. Para todo ello escogimos el fundamento de
militancias con igual comprensión y afecto. una declaración doctrinal en la cual tratamos de expresar
Me parece que todas estas experiencias y lecturas fueron nuestra comprensión de aspectos de la fe evangélica que creía-
dando forma a una teología evangélica que buscaba pertinencia. mos necesario destacar en esos momentos. Desde ese momento
El proceso siguió cuando hacia 1955 empezamos en Lima el inicial los misioneros presentes, como David Philllips (cana-
Círculo Bíblico Universitar.io, estimulados en parte por Ruth diense), John White (británico) y Roberto Young (estadouni-
Siemens y Roberto Young, de la Comunidad Internacional de dense), dejaron las decisiones enteramente en manos de los
Estudiantes Evangélicos (C.LE.E.). Este proyecto había de latinoamericanos que allí habíamos tomado la iniciativa. Este
crecer y convertirse en un movimiento dentro del cual he tipo de praxis misionera n<rpaternalista era en realidad algo
seguido sirviendo al Señor. Ha sido simplemente el esfuerzo por nueVo para muchos de nosotros, y creo que ha sido decisivo en
vivir plenamente la vida universitMia como discípulos de Cristo la formación de nuestros conceptos sobre misión, iglesia y estra-
y por evangelizar la Universidad. tegia misionera. También fue decisivo para mí el vínculo esta-
Al salir de la· Universidad trabajé dos aflos como profesor de blecido, especialmente con René Padilla y Pedro Arana, con
Lengua y Literatura Castellana en varios colegios de educación quienes empezamos una nueva· etapa de peregrinaje teológico
secundaria. Mientras aun estudiaba había enseñado dos años en en la cual hemos estado unidos en la acción y la reflexión por
una escuela primaria. Recomendado por mi Universidad conse- todo el continente.
guí una beca del Consejo Británico para estudiar en Leeds, lo
cual me abría el camino a la docencia universitaria. Algunos de ***
mis maestros me inspiraron con el ejemplo de una docencia
seria como vocación. pienso en Luis Jaime Cisneros con cuyo Creo que una de las experiencias más ricas como consecuen-
rigor y exigencia aprendí el arte de interpretar textos; en cia de mi entrada a la C.LE.E. fue que mi horizonte eclesiológi-
Emilio Barrantes, que nos abrió las puertas a la riqueza de la co se enriqueció y profundizó. Por un lado el encuentro con
filosofía pedagógica basada en la praxis educativa; y en la universitarios de los cinco continentes hermanados en una
creativa minuciosidad científica de Walter Blumenfeld en sus visión común: seguir a Jesucristo y proclamarlo en la universi-
58/Hacia una teología evangélica latinoamericana Heredero de la reforma radical/59

dad. Por otro lado los grandes maestros que desde todas las bién fue parte de mi aprendizaje la colaboración en Pensa-
tradiciones eclesiásticas coincidían en una teología evangélica miento Cristiano, verdadera empresa de fe que un grupo de
unida a esta visión misionera. En la Asamblea de la Comuni- laicos argentinos había empezado en 1953. La redacción de
dad en París Gulio de 1959), y en un curso que le siguió en estas dos revistas evangélicas, en las que colaboré desde mi
Tyndale House, Cambridge, conocí de cerca a John Stott, llegada a Córdoba, era un laboratorio de aprendizaje teológi-
Martin Lloyd-Jones, Alan Stibbs, E.M. Blaicklock, Norman co, periodístico y docente. Las tareas de traducción, notas
Anderson, entre otros. No sólo podíamos escuchar su palabra bibliográficas, corrección editorial, selección y evaluación de
docente sino dialogar extensamente con ellos, a quienes luego material, eran una escuela en la que al mismo tiempo daba y
habríamos de seguir en sus libros. Por esta vía se ha dado en recibía. En Certeza queríamos lograr que el Evangelio de
mi caso una formación teológica "no-formal", si se puede Jesucristo llegase al universitario de manera pertinente, en buen
llamar así. Quizás sin el rigor y el método de un curso formal, castellano, y sin perder la garra evangelizadora. La meta en
pero eso sí con la funcionalidad y la pertinencia de las exigen- Pensamiento Cristiano era presentar al evangélico pensante
cias del ministerio. un panorama de lo que se estaba produciendo en materia
Entre 1960 y 1962 viví en la Argentina y mi horizonte bíblica, teológica e histórica, en Europa y Norteamérica, y al
continuó ampliándose. Por medio de mi padre adoptivo Alejan- mismo tiempo estimular a los autores evangélicos latinoame-
dro Clifford no solo recibí una larga escuela de periodismo ricanos. Clifford, que había fundado y dirigía ambas revistas,
evangélico del mejor, sino también una cátedra continua de tenía pasión por la claridad y el equilibrio y era un cristiano
Historia de la Iglesia en América Latina, y de la eclesiología "universal". A la mesa de redacción llegaban cada mes unas
que hoy podríamos llamar "radical". Tanto Clifford como mi óchenta revistas y periódicos en media docena de idiomas; y
colega John White eran Hermanos Libres, en el sentido primiti- casi todas las editoriales evangélicas, y varias católicas, envia-
vo del término. Comprendí con ellos la visión no-sectaria y ban sus publicaciones para la sección bibliográfica. Fue en, esta
casi anti-institucional que había surgido con Norris Groves, revista donde por primera vez aparecieron en castellano los
Darby, Tregelles y otros. Descubrí el dinamismo misionero que nombres de F. F. Bruce, James Packer, A. Rendle Short, D. J.
el movimiento de los Hermanos había impulsado en el más Wiseman, John Stott, representativos de una nueva escuela de
puro estilo neotestamentarlo. Mi contacto con el grupo de pensamiento evangélico serio y responsable.
Hermanos en la ciudad de Villa María me mostró lo que de Para el equipo de la CJ.E.E., en el cual con Padilla y Arana
veras quería decir un lTlovimiento laico, autóctono y de gran compartíamos tareas con colegas británicos y norteamericanos
riqueza teológica. En este largo esfuerzo por entender qué es en pie de igualdad, estos fueron afl.osde recorrido intenso por
en el fondo la Iglesia de la que habla. el Nuevo Testamento, los caminos de América. Cada uno en una región diferente,
Clifford igual que Miguel Zandrino, han sido maestros e inter- tratábamos de formar núcleos de universitarios creyentes,
locutores eficaces. Su praxis ha sido consistente: atención es- realizábamos una tarea de evangelización personal intensiva
merada a la congregación local, firmeza en la doctrina funda- en pensiones y residencias universitarias o en los patios y las
mental, apertura más allá de toda barrera denominacional, aulas, y cuando era posible proclamábamos públicamente el
coraje y visión para explorar caminos nuevos. Evangelio en la misma Universidad. Fuimos además conociendo
Por estos dos hermanos entré en contacto con el movi- pastores, líderes denominacionales y misioneros, llegando así
miento bíblico católico, con revistas como Criterio, El Ciervo a lo que veo como una triple preocupación que se ha expresado
y Revista Bíblica. El intercambio constante por medio de la de una u otra manera en nuestra reflexión teológica.
revista Certeza y de Ediciones Certeza me permitió entender En primer lugar tomamos conciencia profunda de la realidad
algo de lo que estaba cristalizando en el Vaticano n. Tam- de nuestro continente con su aguda problemática social, políti-
60/Hacia una teología evangélica latinoamericana Heredero de la reforma radical/61

ca, moral y religiosa. En mi caso se fue acentuando la convic- un cierto tipo de evangelización superficial que no culmina en
ción de que el esquema marxista, aunque intelectualmente iglesias sólidas y maduras sino que se queda en informes esta-
coherente y atractivo, era demasiado simplista, y que la conduc- dísticos que nadie se ocupa de comprobar.
ta política del comunismo en el continente estaba demasiado Conocer a Jesucristo, entender lo que significa seguirle en la
ligada a directivas de fuera como para responder con realismo a América Latina de hoy, afirmar con nuestra praxis su Seftorío
las necesidades latinoamericanas. Al mismo tiempo percibí el en medio de los totalitarismos que nos afligen como plagas: he
anti-comunismo infantil de muchos misioneros y líderes evangé- ahí las tareas que hacen que la pregunta sea urgente. No se trata
licos que les impedía ver la urgencia de la situación, mientras de preguntas académicas, sino de cuestiones que brotan de la
que las generaciones nuevas se debatían en busca de respuestas. práctica evangelizadora y pastoral. Ellas se conectan con la
En mis dos aftos de residencia en el Brasil (1963-1964) ví como tercera área de preocupación que empezó a forjarse en estos
una promisoria generación evangélica se radicalizó y se apartó aftos: ¿Qué debe ser la Iglesia Evangélica en América Latina
de la iglesia. Por un lado fue "conscientizada" por misioneros hoy? ¿Cómo ha de encarar su papel de minoría en medio de
que ya sin una base teológica evangélica, practicaban un funda- un catolicismo en fermento? ¿Qué significa para ella ser fiel
mentalismo de izquierda y proclamaban un marxismo ingenuo al Evangelio y pertinente a la situación de nuestros pueblos?
que solo conocían por los libros. Por otro lado fueron esos ¿Cómo ha de reflejar su unidad en Cristo entre las presiones
jóvenes castigados y expulsados por un liderazgo conservador de un ecumenismo patemalista que viene de Europa y un
ciego, más anti-comunista y pro-militar que verdaderamente fundamentalismo manipulador que viene principalmente de
evangélico. Parte importante de mi toma de conciencia fue Estados Unidos?
entender la influencia profunda del catolicismo ibérico en la Hacia la mitad de esta década René Padilla viajó a Ingla-
formación de las estructuras sociales injustas, las contradiccio- terra para doctorarse en Manchester, y más adelante Pedro
nes éticas y las prácticas corruptas que son la base moral y social Arana abandonó la Química y la docencia para estudiar Teolo-
sobre la cual actúa el imperialismo de hoy. gía en Edimburgo. Al regreso de ambos, su docencia y ministe-
La segunda pregunta, brotada de la praxis evangelizadora, es rio nos trajeron a los demás miembros del equipo una renovada
muy sencilla: "¿Qué es el Eva.ngelio?". Lo que hemos aprendi- conciencia de la autoridad de la Palabra de Dios como ingredien-
do al evangelizar en las universidades es que cada generación te fundamental de todo ministerio evangélico y de toda reflexión
debe hacerse esta pregunta de manera auténtica. La honestidad teológica. Creo que en el continuo intercambio con ambos per-
nos obliga a insistir en que reducir la riqueza del mensaje cibí mejor 10 que significaba esta preocupación central en la
bíblico a cuatro "leyes", cinco "principios" o diez "reglas" confesionalidad de la C.I.E.E. René nos comunicó con insisten-
no es hacer justicia ni a la metodología de Jesús y los apóstoles cia su nueva percepción de la estructura escatológica del men-
ni a la variedad de personas e interlocutores con quienes nos saje neotestamentario, y Pedro su comprensión de la providen-
cruzamos en la vida diaria. En el ámbito evangélico quienes cia divina· activa en la historia. Ambos contribuyeron a darme
creen que la respuesta a esta pregunta es muy simple, general- un marco bíblico más definido en la continua reflexión sobre
mente pretenden imponernos una respuesta simplista que la historia, que traía desde la Universidad. Antes de su viaje a
alguien en Texas o California ha elaborado y que ahora solo Escocia, Pedro reunió una serie de artículos míos y los publicó
queda traducir y distribuir eficientemente según las leyes del con el título Diálogo entre Cristo y Marx. Representan el
"marketing". Muchos pensadores evangélicos latinoamericanos ministerio de la primera parte de esa década. Habiéndose agota-
han quedado paralizados o intimidados en su tarea por las do la segunda edición no he podido todavía revisar ese material
presiones de este tipo de activismo agresivo, tal vez bien inten- para incorporar 10 recibido de estos hermanos durante nuestro
cionado pero poco evangélico. La consecuencia más grave es peregrinaje. En cambio creo que los tres mantenemos esta
62/Hacia una teología evangélica latinoamericana Heredero de la reforma radical/63

preocupación fundamental por la autoridad', ~e la P~labra d~ evangelización" en el Congreso de Evangelización que Carl
Dios en nuestra labor en la Fraternidad Teologlca Latmoame,.- Henry organizó en Berlín para conmemorar los primeros diez
años de la revista Christianity Today. Aquello fue el encuentro
cana (F.T.L.).
Párrafó aparte merece lo recibido de Hans Bürki, maestro con el mundo evangélico norteamericano y todas sus luces y
evangélico suizo, colega en la C.I.E.E., con quien aprendimos un sombras; y también con la realidad de una creciente presencia
nuevo estilo de evangelización Y pastoral. Bürki ha visitado evangélica en el mundo. Durante aquel Congreso para muchos
América Latina varias veces; hemos publicado algunos de sus hubo un descubrimiento de la realidad pentecostal a cuya pre-
escritos, pero no cabe duda que es en el intercambio personal sencia y vigor estábamos más acostumbrados en América Latina.
donde he registrado su influencia. En 1965 dirigió un retiro para Al regresar a la Argentina asumí la dirección de Certeza, con-
treinta líderes estudiantiles Y asesores de ·la C.LE.E. en Moscia, tinuando así en mayor escala lo que ya había estado haciendo
Suiza. Además de Pedro y René estuvieron allí personas que antes de mi viaje. Aunque continué la línea periodística propia
después han tenido proyección, como David Gitari, hoy obis~o de Clifford, incliné la publicación un poco más hacia el mundo
anglicano en Kenya; Gottfried Ossei Mensah, hoy secretario universitario y académico. Alec me apoyó en ello y siguió cola-
ejecutivo del Comité de Continuación del Congreso de Lausana, borando en la revista y en la publicación de los libros. lamenta-
y otros europeos Y asiáticos. El uso creativo de la Escritura, el blemente no fue posible darle a este esfuerzo editorial la infraes-
tratamiento serio y honesto de las corrientes ideológicas de tructura administrativa que hubiese sido necesaria para un
nuestro tiempo, y la preocupación por cada persona como tal, ministerio más eficaz. Estando en estas funciones fui invitado
han sido las marcas del ministerio de Bürki que han tenido una como observador a la Tercera Conferencia Evangélica Latinoa-
influencia decisiva en mi propio ministerio. mericana (CELA 111) en Buenos Aires, junio de 1969. Con René
Padilla tuvimos que convenir en que las versiones de algunos
*** conservadores norteamericanos acerca del mundo ecuménico
eran simplistas, y algunas veces malintencionadas. Encontramos
Entre 1966 y 1967 tuve oportunidad de realizar estudios en la CELA III un amplio sector evangéliéo que no aceptaba con
doctorales en España. Puesto a escoger entre iniciar una carrera .facilidad las simplificaciones de los sectores más radicalizados,
teológica o avanzar en mi carrera de Letras y Educación, opté vinculados a ISAL, ULAJE y otros gruposparaeclesiásticos.
por lo último, en la Universidad Central de Madrid. En parte Creo que si los sectores evangélicos hubiésemos dado batalla
quería hundirme un poco en las raíces ibéricas de las cuales de'sde mucho antes en los esfuerzos hacia la unidad y la coope-
había venido haciéndome más y más consciente en mis estudios ración, si hubiésemos sido más serios en lo relativo a la teología
históricos con Alec Clifford. En la Universidad completé los y la pastoral y menos dependientes de las fórmulas simplistas,
cursos del doctorado y dediqué especial atención a Unamuno y si hubiésemos aprendido a dialogar en vez de escapamos, otro
Raimundo Lulio. Seguí también con cuidado a dos filósofos sería el panorama del protestantismo latinoamericano de hoy.
españoles contemporáneos: Zubiri y Aranguren. Quizás la Pero para 1969 ya era tarde: la brecha entre un sector ecuméni-
experiencia más valiosa fue, sin embargo, el contacto con los co ligado sobre todo al Concilio Mundial de Iglesias, y un sector
evangélicos españoles. Trabajé de cerca con Ernesto Trenchard, conservador que venía formándose en torno a la literatura, las
Pablo Wickham y Juan Solé y aprendí mucho del intenso y comunicaciones y la evangelización era una brecha casi insalvable.
sistemático ministerio bíblico de todos ellos. Los viajes por la Yo había sido invitado a presentar una ponencia en el Con-
península fueron el reencuentro con mucho de lo que había greso Latinoamericano de Evangelización (CLADE 1, Bogotá,
leído cuando era estudiante secundario y universitario. En 1966 Colombia, noviembre de 1969), y volqué en ella la reflexión y
fui invitado a presentar un trabajo breve sobre "Totalitarismo Y la experiencia de toda esa década intensa. Quedé sorprendido
64/Hacia una teología evangélica latinoamericana Herederu de la reforma radical/65

con la recepción masiva a mi trabajo sobre "La responsabilidad mente hay caudillos criollos que se prestan a este juego funda-
social de la iglesia". Creo que ella se debió a que muchos de los mentalista, porque muchas veces medran. dentro del esquemJ
pastores y evangelistas allí presentes habían encarado la misma paternalista y se benefician de él. Si traducir y repetir servil-
problemática que yo y mis compañeros en esos años intensos. mente produce ganancias y otorga ventajas, ¿para qué darse el
Lo que traté de comunicar en especial fue la convicción de que trabajo de procurar la indigeneidad?
se podía ser profundamente evangélico en lo doctrinal y perti-
nente y comprometido en lo social. Siguiendo un esquema que ***
René Padilla había sugerido en el ámbito de la C.LE.E. traté de
bosquejar la idea de responsabilidad en relación con los hechos El encuentro y consenso de Bogotá debería plasmarse en
centrales de la predicación evangélica, dándole así una base algo más concreto y que tuviese continuidad. Ese fue el sentir
cristológica. Durante aquel Congreso, en el cual diversas organi- de todos, pero para Pedro Savage se convirtió en un desafío que
zaciones pugnaban por llevar agua para su molino, una genera- tomó la forma de una vocación. Al regresar cada uno de noso-
ción de evangélicos nos descubrimos mutuamente con regocijo: tros a nuestras tareas habituales, él empezó a dar los pasos nece-
Pedro Savage, René Padilla, Plutarco Bonilla, Orlando Costas, sarios para crear una plataforma de reflexión, dtálogo y expre-
Rubén Lores, José D. Camacho, Emilio Antonio Núfiez, Miguel sión. Puso su peculiar genio organizativo y su energía inagotable
A. Zandrino, EIsa Romanenghi de Powell, entre otros. Hartos ya al servicio de esta visión. Convenció a misioneros sensibles, esti-
de que los centros de poder evangélico en Norteamérica trataran muló a pensadores latinoamericanos tímidos o desconfiados,
de decimos cómo debíamos pensar, a quién debíamos leer y en imaginó una estructura funcional y volcó su experiencia de edu-
qué consistía ser evangélico, decidimos que era hora de empezar cación teológica y conocimiento del mundo eclesiástico en la
a reflexionar la fe como gente adulta y por cuenta propia. Así tarea. La cosa es que un afio después el sueño de Bogotá se
nació la Fraternidad Teológica Latinoamericana y empezó una hacía realidad en la primera consulta de la Fraternidad Teoló-
nueva etapa de nuestro peregrinaje. gica Latinoamericana.
A las notas mencionadas líneas arriba acerca de llf,s preguntas Podríamos decir que varias corrientes confluyeron en aquella
teológicas que me preocupaban en esta década, debo agregar reunión. Por un lado el grupo que se había ido forjando en la
la búsqueda de indigeneidad. No se trata de un anti-norteameri- eLE.E., y de cuyo peregrinaje mi propio recorrido puede ser
canismo gratuito ni de una rebeldía adolescente. Entiendo la típico. En segundo lugar los hermanos provenientes de iglesias
misión y la teología como una forma de vida que se realiza· en independientes y seminarios interdenominacionales, como Pe-
fraternidad, sin distingos, y además creo que se debe reconocer dro Savage, Emilio Antonio Núñez, Héctor Espinoza. En tercer
la deuda contraída por los evangélicos latinoamericanos con los lugar quienes traían una militancia denominacional como Pablo
misioneros anglosajones que trajeron el Evangelio. El problema Pérez, Gerardo de Avila, Osear Pereira o César Thome. Final-
es que en muchos casos, el esfuerzo por responder a los desafíos mente quienes eran evangélicos dentro de instituciones o deno-
de nuestro ambiente, por pensar nuestra fe dentro de nuestro minaciones ecuménicas, como Robinson Cavalcanti y Andrés
contexto particular, se ha visto obstaculizado por personas u Kirk. En aquel paso inicial buscamos un punto de partida, una
organizaciones misioneras que quieren que nos limitemos a plataforma común. Gra~ias a Dios la encontramos en la Palabra
repetir lo que ellos han aprendido en su tierra. Cuando insisti- de Dios, como puede verse en el libro que resultó del encuentro:
mos en nuestro propio camino vienen entonces las acusaciones El debate contemporáneo sobre la Biblia, editado por Pedro
de herejía y las luchas institucionales. No hay aprecio por el Savage. Aunque a mí me tocó bosquejar una crítica del "ropaje
esfuerzo nacional de pensar .por cuenta propia, no hay sensibi- anglosajón" que queríamos cambiar por uno más latinoamerica-
lidad para tratar de entender lo latinoamericano. Lamentable- no, creo que es fundamental el hecho de que encontráramos un
66/Hacia una teología evangélica latinoamericana
Heredero de la reforma radical/67
consenso respecto al "tesoro" que es la Palabra de Dios, como Cochabamba 1970 fue produciendo un fermento, y descubri-
principio, base y norma de la tarea teológica. Por ello mismo mos que había cientos de hermanos trabajando en la labor
siempre he lamentado el esfuerzo de cierto misionero por teológica con inquietudes y anhelos semejantes a los nuestros.
dividirnos. polarizamos, y desfigurar nuestra realidad al escribir Mi relación con el mundo estudiantil evangélico en Europa,
lIna crónica de aquel encuentro. Africa, Asia y Norteamérica me permitió conocer iguales inquie-
los trabajos de Amaya, Padilla, Arana y Kirk en el libro tudes en el r~sto del mundo, entre los evangélicos. A partir de
mencionado, constituyen la expresión de convicciones que yo 1972 trabajé en Toronto, Canadá, como director del movimien-
considero fundamentales para construir una teología evangélica to estudiantil evangélico Inter- Varsity Christian Fellowship y
digna de ese nombre. El trabajo posterior en la Fraternidad nos entré en contacto con hermanos en Cristo que a partir de sus
ha llevado a precisar y ampliar conceptos, especialmente en el propios ministerios estaban preocupados con las mismas pregun-
campo de la hermenéutica, pero yo no me he movido un ápice tas que venían inquietándonos a nosotros. La Fraternidad
de las firmes convicciones expresadas allí respecto a la revela- empezó a establecer contacto con ellos mediante su Boletín en
ción, la inspiración y la autoridad de la Palabra de Dios. Algunos inglés, y quienes podíamos viajar establecimos una gran variedad
amigos o críticos han dicho que mis años de residencia en Cana- de contactos personales.
dá (1973-1975) significaron la adopción de una teología más En 1970 conocí en la Argentina al teólogo menonita John
conservadora. Otros críticos han querido ver un deterioro de Howard Yoder. Para mí fue el descubrimiento del pensamiento
las convicciones fundamentales de la Fraternidad, con el correr anabautista con su riqueza histórica y su pertinencia a la reali-
del tiempo. Para ambos tipos de crítica quiero recalcar que los dad actual. En las iglesias bautistas había aprendido desde joven
trabajos de El debate contemporáneo sobre la Biblia expresan algo acerca de los anabautistas del siglo XVI, pero la dimensión
también mis propias convicciones respecto a la Palabrd de Dios. social de esa herencia ha desaparecido en el mensaje y estilo de
Nuestro rechazo de una teología que somete la Palabra a la vida de los Bautistas del Sur de Estados Unidos, cuya literatura
ideología marxista, como claramente lo describe Arana respecto y labor misionera predominan en América latina. El impacto de
a ISAl, se aplica también a las teologías de la liberación que esta nueva comprensión de la herencia anabautista, que para mí
siguen ese procedimiento. Y conviene recordar que nuestro se vinculaba de manera natural con la forma de ser de los evan-
libro apareció en 1972, pero que los trabajos fueron escritos y gélicos latinoamericanos, lo expresé en mi trabajo sobre "El
discutidos en 1970, es decir un año antes de que apareciera el Reino de Dios, la escatología y la ética social y política en
clásico libro de Gustavo Gutiérrez, Teolog(a de la Liberación. América Latina", presentado a la Segunda Consulta de la Fra-
Por otra parte, tanto René Padilla como yo, hacemos referencia ternidad, que se realizó en Lima en diciembre de 1972. Por
en nuestros ensayos a la falta de una teología bíblica seria en el diversos caminos habíamos llegado los miembros de la Fraterni-
mundo evangélico, debido a la ortodoxia mal informada y al dad a una coincidencia respecto al Reino de Dios como paradig-
desplazamiento de la teología por fórmulas doctrinales simplis- ma y clave hermenéutica para comprender no solo el qué del
tas procesadas en el exterior. Señalaba yo que la esterilidad Evangelio sino el cómo de nuestra presencia evangélica en
teológica se debía también a la intención de crear bloques que América Latina. La dirección y el resultado de la Segunda Con-
respondían a intereses eclesiásticos disfrazados de batallas doc- sulta de la Fraternidad pueden verse en el libro que editó René
trinales. la guerra sorda que un sector del movimiento llamado Padilla, y que para regocijo mío publicó la Casa Bautista de Pu-
CONElA ha emprendido contra la Fraternidad es una clara blicaciones de El Paso: El Reino de Dios y América Latina.
demostración de estos males que hace casi quince años señalá- Desde 1972 fui invitado a participar en la Comisión de Pro-
bamos y lamentábamos. grama del Congreso Internacional de Evangelización Mundial
Mediante la labor tesonera de Pedro Savage, el germen de que se venía preparando para 1974, como continuación del
68/Hacia una teología evangélica latinoamericana Heredero de la reforma radical/69
movim iento empez ado en Berlín 1966. Person a clave e~ es: Teológica Latino americ ana consiguió presen tar a nivel mundi al
p t oee so fue Paul Little, evangelista del movim
. iento estudIa ntIl
. d ., .
la reflexi ón que había venido forjand o dentro de su propia reali-
evangélico de Estado s Unidos, hombr e de mtegn da crIStIana a dad. Ademá s de las ponenc ias princip ales de René Padilla y mía,
toda prueba y de profun das convic ciones ~íblicas. ~?n él trab~­ hay trabajo s de Pedro Savage, Emilio Anton io Núñez , Pablo Pérez,
jé intensa mente mientr as estaba en Canad a y tamble.n me famI- Robins on Cavalcanti. Orland o Costas y Andrés Kirk. entre otros.
liaricé con el mundo de los líderes eclesiásticos Y misIOneros del Las comisi ones especializadas en las cuales nos dividim os en
protes tantism o nortea merica no, esp~cial~ente del ~ector evan~ la Fratern idad trabaja ron en una larga serie de consul tas sobre
gélico más conser vador. Recalco la mtegn dad de L~ttle p~r~ue los aspect os más diversos de nuestr o minist erio en América Lati-
con tristeza compr obé, más de una vez, los manejOS pOlttlCo- na: investi gación ' y exposi ción bíblica . evangelización. vida y
eclesiásticos poco limpio s de alguno s de los ejecuti vos de las misión de la iglesia, la cultura latinoa merica na a la luz del Evan-
grande s institu ciones evangélicas. , ' . gelio, ética' person al y social. pastora l. Cuand o nos reunim os pa-
En noviem bre de 1973, un grupo de ltderes evange hcos dc ra la Tercer a Consu lta de la Frater nidad en Itaicí, Brasil. julio
Estado s Unidos y Canad á se reunie ron en el centro de Chicago, de 1977, lo pastora l y lo teológi co se uniero n en nuestra
en las instala ciones proleta rias del hotel YMCA con el fin de reflexi ón alrede dor del tema "El pueblo de Dios". Si se exami-
consid erar la urgencia de una toma de posició n evangélica res- nan las ponenc ias (que lament ableme nte no aparec ieron en for-
pecto a la respon sabilid ad social de los cristianos. Coinci dieron ma de volum en) se podrá notar que hay en todas ellas una mar-
allí hombr es de la talla de Carl Henry, Paul Rees, Frank Gaebe- cada tenden cia pastora l más allá de la sola reflexi ón teológica.
lein, de cuya dedica ción al Evangelio y una teolog ía sólida ,no Es natura l que así sea. Quiene s militam os en la Frater nidad he-
cabía duda; junto con tíderes denom inacion ales que hablan mos partido de nuestr a praxis pastora l y evangelizadora hacia
sosten ido por años una batalla a veces solitar ia por mante ner un la reflexi ón y tenemo s la firme convic ción de que la teolog ía,
minist erio social, como Foy Valent ine, Rufus Jones, Verno n tarde o tempra no, tiene que llegar al nivel pastora l. en una especie
Groun ds: y teólogo s que habían incursi onado en lo social, c~mo de contin ua espiral teológi co-pas toral, según el model o bíblico .
John Howar d Yoder, Bernar d Ramm , y otros. Estaba n umdos Desde. 1977. un grupo de herma nos que habíam os estado jun-
en el propós ito de desper tar la concie ncia evangélica. Tuv~ ,el tos en varias lides teológi cas nos reunim os en la Comun idad
grato privilegio de colabo rar en la elabor ación de la DeclaraclOn Kairos de Bueno s Aires para la reflexi ón más sistem ática. Con
deC/¡icago y el libro que le siguió. . un equipo realme nte interdi sciplin ario trabaja mos dumnt e dos
Todo este pensam iento forjado en el seno de una comumda.d años, especi alment e en los temas de herme nrutica e historia.
evangélica a nivel mundi al, traté de incorp orarlo en la ponenc Ia El interca mbio entre iguales. la cooper ación según especia lidad,
que se me había pedido para el Congreso Internacional de Evan- yel esfuerz o por encont rar siempr e la dimens ión pastora l nos
gelización Mundial en Lausana, julio de 1974. Aquel evento se ayudar on a cristali zar algunas ideas que despué s hemos seguid o
ha conver tido hoy día en un hito muy import ante dentro de la explor ando e incorp orando a nuestra predica ción y docenc ia.
histori a de los evangélicos en nuestr o siglo. Pese a los esfuerz os Algunas de las pregun tas que he mencio nado antes, las explor a-
de sectore s fundam entalis tas por neutra lizar lo mejor de Lausa- mos en el Segund o Congresu Latinoamericanu de EmllgelizaciúlI
na el Pacto refleja bien que junto a convic ciones profun das en (CLAD E 11) celebra do en Lima, 1979. para conme morar la pri-
cu~nto a la autorid ad de la Palabra de Dios y el Señorí o de Jesu- mera década dc la Fratern idad. Hicimo s un esfuerz o inusita do
cristo hubo tambié n en Lausana una toma de concie ncia de la porque allí pudier an reunirs e para dialoga r fratern alment e evan-
realida d social e históri ca del mundo actual, desde la perspe ctiva grlicos de la más amplia variedad de iglesias y denom inacion es.
de la misión cristian a. Quien estudie el compe ndio del mencio na- dentro del marco común del Pacto de Lausana. Tuvim os la
do Congre so podrá ver cómo el núcleo activo de la Frater nidad oposic ión velada o abierta de los sectore s más conser vadore s
70/Hacia una teología evangélica latinoamericana
Heredero de la reforma radical/71
ligados a intereses de organizaciones norteamericanas que des- men~e,. ~ay toda una promesa de estudiosos, escritores y maes-
pués de disfrutar del Congreso se dedicaron a desprestigiarlo. t~os lDIcIados con entusiasmo y dedicación en la reflexión teoló-
Observamos también que lo que más molestaba a algunos de gIca, y que nos desafían y animan a proseguir a quienes empeza-
ellos era que todo estuviese en manos de latinoamericanos, y mos cuando el panorama era menos promisor.
que nosotros hubiésemos conseguido la ayuda financiera de
. Cristo camina con nosotros en la senda de tierra de este con-
hermanos en otras partes. Son algunas de estas personas las que tmente atormentado, en la selva de cemento y miseria de nues-
luego promovieron el movimiento llamado CONELA. La segun- tras gr~ndes ciudades, y va transformando corazones, vidas y
da área de fricción fue lo relativo a la política. Especialmente
comumdades. No es el Cristo víctima de las procesiones ni d
algunos de los hermanos de Brasil se ofendieron por cualquier
J~sús niñ.o impotente de la imaginería popular. Es el Señor resu-
intento de utilizar categorías bíblicas para criticar a los gobier-
cIta~o; tIene las marcas de los clavos y la lanza. En lenguaje
nos militares del continente. Es decir hubo una negativa a apli- paulIno, hacer teología no es otra cosa que "conocer a ese Cris-
car el mensaje bíblico a una realidad conflictiva. to, ~e~tir en mí el poder de su resurrección, tomar parte en sus
Mirando hacia atrás percibo, en resumen, que lo que he sufnmIentos, y llegar a ser como él en su muerte, con la esperan-
hecho es profundizar en aquellas preguntas que me preocuparon za de alcanzar la resurrección de los muertos".
desde la adolescencia. Sigo convencido que ser evangélico es la
manera más auténtica de ser cristiano en América Latina hoy,
aunque tengo respeto por lo que está sucediendo en el seno
de la Iglesia de Roma y esperanza en el poder del Espíritu de
Dios y su Palabra. Creo que nuestra deuda para el continente es
permanecer firmes en el Evangelio, recuperando el dinamismo
social de nuestros pioneros que nunca tuvieron miedo al futuro
ni fueron conservadores, porque estaban convencidos que en
América Latina había poco que conservar y mucho que trans-
formar. Creo que hay que desmitificar al marxismo con sus pre-
tenciones científicas, reconociendo sus aciertos y sus desaciertos
como los de cualquiera otra ideología; por ello no me entusias-
ma una teología de la liberación que parte de la premisa de que
el marxismo es científico. Creo que con insistencia y dignidad
evangélica, aunque en espíritu fraternal, debemos rechazar los
chalecos de fuerza fundamentalistas que nos quieren imponer
ciertos hermanos u organizaciones, especialmente desde Nortea-
mérica. Nuestra vocación de unidad y cooperación entre los
evangélicos nos debe llevar a una interdependencia madura y
fraterna para las múltiples tareas que nos esperan. No me aver-
güenzo del Evangelio ni de ser evangélico, especialmente cuando
pienso en las nuevas generaciones que están luchando como dis-
cípulos fieles de Jesucristo en las fronteras rurales y urbanas, en
la vida profesional, en el frente político, en la docencia universi-
taria, en la militancia cotidiana, fiel y sacrificada. Específica-
te6l ogo past or
y past or te6l ogo

Roland o Gutiérrez-Cortés

La oración pastoral de mi papá, el fervor misionero de mamá, el


gozo y la decisión que comun icaban sirviendo al Señor; la lectu-
ra bíblica del abuelo cada día de la semana; la febril predicación
evangelística de los tíos matern os; el ambie nte festivo de fe
compa rtido en cada iglesia local, han estimulado mi vida a com-
partir .el Evangelio, han inspirado mi adoración, han sido forma-
ción básica a lo largo de mi vida. Antece dente piadoso en el que
fui criado en la Nicaragua natal.
La imagen pastoral de mi adolescencia y juvent ud fue de ser-
vicio y labor misionera, disciplina y formación teológica conti-
nua, dignidad ministerial, empeñ o en las empresas; atenció n per-
sonal a cada hermano, cuidando la oración y el estudio bíblico ;
cultivo de vida familiar y redacción de los sermones. Mi pastor
era conoci do como apologista preciso, fuerte argum entado r,
predic ador incansable.
Dios me llamó en un sueño. Inicié mis estudios bíblicos en el
Seminario Bautista Hispanoamericano de Los Angeles, California.
Los maestros constr uyeron sobre los cimientos familiares y ecle-
siásticos con que llegué con ellos. Conoc í personas finas y gen-
74/Hacia una teologia evangélica latinoamericana Teólogo-pastor y pastor-teólogo/75

tiles cuyo ejemplo me ha marcado hasta el día de hoy: amigos Biblia me atraía cada día más y una visión ecuménica de la mi-
que me estimularon mayormente a no volver la mirada hacia sión de la iglesia se hizo cada vez más patente.
atrás. Gradué en 1958, luego de un pastorado estudiantil vigila.- En Nicaragua, continuando mi vocación pastoral atendí la
do por la escuela. Presenté una tesis sobre El Evangelio de Juan vida del culto de la iglesia; me preocupé en leer cada domingo
y los Manuscritos del Qumran, supervisado por el Dr. Juan R. los dos Testamentos, acentuar la naturaleza trina de Dios, procu-
Janeway. La formación de los compañeros fue provocativa para rar la formación teológica de un mayor número de jóvenes,
pensar sobre la marcha, corregirse en el diálogo, contribuir con atender pastoralmente la vida estudiantil, servir como iglesia a
oportunidad puliendo ideas juntos. Mas no fue menos el estímu- las necesidades de la ciudad e influir -de ser posible- en las de-
lo de estudiantes de teología que, desde otras escuelas, nos obli- cisiones políticas del país. Lo sagrado y lo secular se habían in-
gaban a responder a tiempo y fuera de tiempo, a leer con aten- tensificado en su importancia respectiva y quería atenderlo con
ción. a escribir con precisión, a hablar con cuidado. ¿Y qué di- lo mejor de las posibilidades eclesiásticas.
remos de las lecturas que alentaron la fe con fervor y el pensa- Todo fue propicio para llevar a cabo la vocación de joven pas-
miento, para iniciarnos en la articulación de las creencias cristia- tor. La iglesia local, el apoyo denominacional, el apoyo de gru-
nas? Tanto el nivel docente como el de púlpito y el coloquial pos estudiantiles de dentro y fuera del país, me permitieron mi-
fueron estadios académicos inolvidables. nistrar en la iglesia, servir en la ciudad, cooperar en las pequeñas
Vine a México para contraer nupcias con Edna, mi prometida, instituciones teológicas del país, inaugurando primero el Instituto
y nos fuimos a Nicaragua, respondiendo a un llamado del Señor Bíblico y, posteriormente, el Instituto Politécnico Nicaragüense,
para comenzar como pastor asistente en la Primera Iglesia Bau- con el auxilio decidido de hermanos y amigos.
tista de Managua. Colaboré en ese pastorado con el Dr. José Ma- Las corrientes teológicas en que incurrí se movieron desde los
ría Ruiz, hombre celoso de precisiones de lenguaje, particular- documentos del Qumran -que analicé en la tesis primera-, has-
mente en la Biblia, La necesidad me puso en los campos de la ta la Dogmática de Barth (que me obligó a examinar pasaje tras
educación cristiana y la mayordomía, hasta que en 1960 acepté pasaje de la Biblia) y la doctrina de la predestinación. Examiné
una beca para la Facultad de Teología Protestante en Estrasbur- nuevos ángulos de la asesoría pastoral, perspectivas de la misión
go. que me permitió viajar, eventualmente, a la ciudad de Basilea de la iglesia, aplicación de las ciencias teológicas en el acontecer
para recibir las clases que Karl Barth impartía en francés en el cotidiano, teología litúrgica y el indispensable papel de la exége-
comedor de su casa. Cuando regresé de Estrasburgo, en 1962, sis en la predicación.
me hice cargo de la Primera Iglesia Bautista de Managua como El Congreso de Evangelismo convocado por 'Billy Graham en
pastor titular. Berlín en 1966 fue refrescante. La información recibida, los tes-
timonios compartidos y las necesidades del mundo vistas en for-
El itinerario Los Angeles-México-Managua-Estrasburgo fue ma global, conmovieron muchos planes en que me movía.
decisivo en mis primeros años de ministerio. La formación pas-
toral recibida en California se enriqueció con las precisiones bí- ***
blicas que señalaba el Dr. Ruiz y la crítica de la formación teo-
lógica europea. Por un lado, entonces, tenía el pragmatismo Dios me ha confirmado en pruebas. El me permitió tener cua-
americano; por otro, la teología litúrgica alsaciana de Estrasbur- tro hijos y después de un accidente automovilístico donde mi
go, y la acción social necesaria del ministerio pastoral en las ca- hija Eunice, la menor de ellos, de tres meses, se fue con el Señor,
rencias de nuestro continente en una iglesia local. Conocí un me encontré solo al peso de la madrugada frente al límpido cielo
Dios de servicio en California, proclamé un Dios Salvador en veracruzano de México. Oré al Señor mientras contemplaba las
Nicaragua, y descubrí un Dios Señor en el ámbito europeo. La estrellas; le pregunté con serenidad sobre sus planes; se me clavó
76/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo-pastor .1' pastor-teólogo/77

en el alma la palabra de Jesús: "De cierto, de cierto te digo, que permanecí atento, en lo posible, a las noticias del mundo evan-
todo cuanto pidiéreis al Padre en mi nombre, os lo dará ... " ¡Y gélico latinoamericano.
Un ministerio entre estudiantes, sostenido en la oración, me fue No asistí al Congreso Latinoamericano de Evangelización
claro como el día! El mundo estudiantil se tornó en carga, parti- (CLADE l) realizado en Bogotá en 1969. Supe lo que pasó a tra-
cularmente el envuelto en la confusión ideológica y la droga. vés de sus documentos. Me pareció relevante la convocación que
Sentí una carga definida por la Universidad Nacional Autónoma se hacía para una fraternidad teológica latinoamericana. Tuve la
de México. Las oportunidades vividas y la edad que aún tenía, idea de colaborar en ella en cuanto me fuera posible.,
parecieron idóneas para ingresar como estudiante en la Facultad ¿Cómo se cruzaron los caminos de los miembros de la Frater-
de Filosofía y Letras. nidad Teológica Latinoamericana (F.T.L.) en un momento cru-
Me trasladé a México ello. de enero de 1968, en un momento cial de la historia del pensamiento evangélico del continente?
crucial para el grupo estudiantil en todo el mundo. Toda la fa- Desde el Congreso de Berlín con Billy Graham se provocó la coin-
milia de mi esposa nos recibió muy cordialmente y nos dio todo cidencia de quienes laboraban en la Comunidad Internacional de
el apoyo que necesitábamos. Decidí trabajar sin patrocinio, por- Estudiantes Evangélicos, la Misión Latinoamericana, la Misión
que no podía asegurar resultados previsibles para nadie. Pero la Centroamericana, la Federación Mundial de Estudiantes Cristia-
pequeña Iglesia Bautista Horeb en el Distrito Federal me respal- nos, Iglesia y Sociedad y varios grupos evangelísticos independien-
dó con sus nueve familias, suplicándome solamente que les pre- tes o misioneros denominacionaJes.
dicara los domingos por la mañana. Por su parte, aceptarían con En la F.T.L. infundía confianza la presidencia de Samuel Es-
gusto a los jóvenes que fueran respondiendo. Se comenzó a im- cobar y la participación de varios compañeros conocidos en la
primir un boletín mimeografiado, donde el versículo sobre la evangelización. Ellos fueron y siguen siendo incentivo en las in-
oración servía de estímulo permanente. quietudes de reflexionar sobre la misión y de escribir sobre asun-
Dios nos dio experiencias variadísimas: muchas conversiones, tos hermenéuticos para estimular la acción comunitaria de la igle-
llamamientos, sanidades, milagros, experiencias de perdón, recon- sia local en el estudio de la Biblia. Con actitud crítica trabajamos
ciliación y restauración, cuya explicación era un ministerio de ensayando métodos en la educación cristiana y teológica, para
oración que se ejercía con toda conciencia en la congregación aclarar nuestras posturascristológicas o eclesiológicas ante la faz
que se constituía. (Por eso, actualmente la práctica de la oración del mundo. cada vez se ha tratado de responder a nuestro contex-
tratamos que se palpe todos los días en una u otra forma, entre to social, sicológico, teológico, pastoral y misionológico; c'ons-
los miembros de la iglesia.) cientes de la coherencia de vida que implican nuestraS posiciones,
tanto en lo personal,. familiar y eclesiástico en el mundo en que
*** nos movemos. En el primer encuentro de la F.T.L. (Cochabam-
ba, 1970) atraía como plataforma teológica el tema dela autori-
Sentí un aislamiento obligado de los quehaceres que desempe- dad de la Biblia. Las ponencias fueron publicadas por Ediciones
ñé antes del traslado a México. Los estudios compartidos con Evangélicas Europeas en 1972 en El debate contemporáneo sobre
nuevos compañeros y la labor secular en que se obraba hacían la Biblia, registrando nombres como, Pedro Savage, Samuel Esco-
más difíciles los contactos. Por otro lado, el a tender las necesida- bar, Pedro Arana, Ismael Amaya, René Padilla y Andrés Kirk.
des congregacionales con marcada urgencia local hacía que el Me impresionó su ritmo de trabajo.
movimiento oscilara entre Universidad e iglesia, iglesia y Univer- Seguí por mi lado los avances de Alfali! Internacional en su
sidad. Eché de menos muchas veces la compañía denominacional, tarea de desarrollo comunitario en América, como una opción
la de colegas del trabajo estudiantil, la del amado mundo de la de compromiso cristiano para los estudiantes. Me vinculé con las
evangelización y misiones a nivel mundial. Trabajé sin parar. Mas Sociedades Bíblicas, por la necesidad de que hubiera porciones
78/Hacia una teología evangélica latinoamericana Tcólogo-pastor.1' pastor-te61ogo/79
de la Escritura apropiadas para la juventud. Y al coordinar un tituto Bíblico Horcb en 1975, durante el período de clases domi-
programa de 100.000 lectores de la Biblia para América Latina, nicales de las 9:00 a las 11 :00 a.m. para cubrir 32 materias con
sirviendo de enlace entre Alfalit y las Sociedades Bíblicas Unidas, un plan trimestral de cuatro años. Se terminaron dos períodos y
tuve un reencuentro feliz con René Padilla, cooperando con los se está iniciando el tercero. El itinerario obligado ha sido Apolo-
grupos estudiantiles en esta empresa. Nuestros campos comunes gética, Pastoral y Misión; se ha requerido tener elementos de de-
con estudiantes, el servicio al mundo analfabeto, la labor eclesiás- fensa, cuidado fraternal y visión para la extensión del Reino. Así,
tica y el amor por el quehacer teológico, coincidieron. se ha publicado sobre metodología; educación formal, no formal
Coordiné un encuentro sobre evangelización al celebrarse los e informal; educación cristiana; educación teológica; ideas pre-
25 años del Instituto EvangeUstico de México que dirigía Héctor liminares sobre misionología; teología de la acción pastoral.
Espinosa. Conocí a Pedro Savage en medio de estas actividades Mi quehacer, también en la docencia, fue en el Seminario Teo-
y comenzamos una Fraternidad Teológica Mexicana, vinculándo- lógico Bautista de Lomas Verdes, que marcó un reto para res-
la con la Fraternidad Teológica Latinoamericana. Fue un respiro ponder una serie de asuntos planteados por las interrogaciones
encontrar viejos compañeros como Samuel Escobar y Orlando de los alumnos. Así surgió la publicación de apuntes sobre Teo-
Costas, cuyos caminos se habían cruzado con el mío en años an- logía y Realidad, a cargo de los mismos estudiantes. Se trata
teriores. Sus planteamientos me interesaban. Hablaban sobre de una guía para plantearse problemas teológicos, eclesiásticos,
asuntos que se debatían en el área de Estudios Latinoamericanos pastorales y misioneros; además de considerar la visión del hom-
en la UNAM, pero con aires frescos de enfoque evangélico. Com- bre, el mundo y la historia a la luz de la situación contemporánea.
partí entonces observaciones que desde el punto de vista lógico Se llegó a considerar hasta las diversas formas de culto y su per-
y epistemológico me parecieron necesarias. Me sentí identificado tinencia para comunicar el evangelio en la actualidad. Esto fue
con su plataforma de trabajo. afirmando la convicción de atender la educación teológica con
mayor dedicación.
*** Dios me permitió y ha permitido trabajar como maestro en el
Instituto Nacional de Antropología e Historia y en el Instituto
Ser pastor y estudiante, propició una labor cuidadosa entre la Politécnico Nacional, lo cual sirvió de antecedente para las labo-
juventud que se formaba en el seno de Horeb. La iglesia había res hermenéuticas que posteriormente se darían en la Fraterni-
crecido y se tuvo que construir un santuario en 1972. En medio dad Teológica, al mismo tiempo que el análisis de las formaciones
de manifestaciones carismáticas, tuve que orientar urgencias de sociales en nuestros países en América ante la urgencia de procla-
rendir un culto de adoración ferviente pero digno del Señor, de- mar el evangelio. Quien tiene experiencia en la filosofía del len-
biendo optar por una teología de culto adorante, proclamador y guaje y la filosofía social puede estimar el gran bien que el impar-
formativo para la congregación. Hubo divulgaciones a nivel de tir clases a alumnos de una escuela secular y a alumnos de una
publicaciones denominacionales o teológicas, con orientaciones escuela teológica, puede brindar. El método analógico que se
éticas sobre la violencia, la pornografía, las costumbres, ideología dio en Estrasburgo fue sustituido luego por el analítico que me
y fe.o teología política, a fin de responder preguntas de la juven- dio la UNAM; en seguida, por el estructuralista a que me obligó
tud de la congregación. Esto me demandó también dar razón del el Instituto Nacional de Antropología e Historia; y por último,
bautismo, la Cena del Señor, la misión de la iglesia, el compromiso por el dialéctico del Instituto Politécnico Nacional. Obligada-
del discípulo, a lo largo de la jornada. mente, el método ciceroniano lo manejo en mi predicación do-
Además, las presiones para preparar jóvenes que se perfilaban minical. Así, se han juntado lo analítico (en la exégesis), lo estruc-
como nuevos ministros me hicieron replantear actividades. Co- tural (en lo hermenéutico) y lo ciceroniano (con base en las leyes
mencé a publicar por escrito los sermones en 1974. Inicié el Ins- retóricas de Aristóteles) en los momentos homiléticos. Lo dia-
80/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo-pastor)' pastor-teólogo/8i

léctico lo he usado en momentos de apologías, como propio del meros del Boletín Teológico, que a partir de CLADE 11 son edi-
método apologético. tados desde México, recogen la reflexión que la Fraternidad Teo-
Para el Instituto Bíblico Horeb he escogido materiales de la lógica Latinoamericana había estado sosteniendo insistentemen-
F.T.L. que han sido utilizados como documentos de trabajo en te a través de los afios, además de informar sobre los trabajos
diversas ocasiones. Comencé, por las circunstancias, a ser autor que se iban dando sobre la marcha.
y maestro. El traslado de las oficinas de la F. T.L. de Buenos Aires a Mé-
xico ha permitido que mi colaboración a la Fraternidad sea más
*** decidida. Fue por ello que se me encargó la publicación del Bo-
letín Teológico. En algunos temas desarrollados por los compa-
La F.T.L. ha demandado confrontar ideas. Yen cada reunión fieros, se ha provocado reacciones editoriales; además que el
convocada se discute y publica. Por mi parte, no tuve participa- apretado itinerario teológico de la Fraternidad nos obliga a estar
ción ni en las discusiones sobre la autoridad de la Biblia en Co- pensando juntos sobre problemas locales que cada uno tiene, al
chabamba (1970) ni sobre el Reino de Dios, en Lima (1972). par que los otros viven en diferentes latitudes del continente.
Participé en las discusiones sobre la acción pastoral familiar Allí la dimensión de hermenéutica y pastoral se ha hecho notoria.
en Itaicí (1976). Esta resultó ser oportuna: se plantearía el valor CLADE 11 definió una labor específica abiertamente com-
de la familia y era nuestra necesidad. Pobreza y riqueza, depen- prometida con el Pacto de Lausana, documento surgido del Con-
dencia y subdesarrollo, muerte y persecuciones, inciden en el greso Internacional sobre Evangelización Mundial realizado en
ámbito familiar. Las culturas y subculturas de nuestro continen- Lausana, Suiza, en julio de 1974, en donde los miembros de la
te se nutren de ella. La visión del mundo, el hombre y la vida se Fraternidad habían participado intensamente, logrando un im-
cultiva en su seno, y como evangélicos latinoamericanos tenemos pacto que no se puede ignorar. Las participaciones de René Pa-
mucho que compartir. Los valores del amor, la justicia y esperanza dilla y Samuel Escobar fueron decisivas en las temáticas subse-
se forman en el hogar. Aún lo bueno, lo bello y lo santo, suelen cuentes. Las aportaciones de Pedro Savage en el campo de misión
tener en la familia dir~ctrices básicas. y antropología han sido sensibles para la evangelización a.ctual.
Hacia allá nos dirigimos para compartir en grande. Hubo mu- Las publicaciones en inglés y espafiol de Orlando Costas han
cho intercambio sobre el papel de la acción pastoral para la fami- puesto sobre el tapete teológico mundial inquietudes que no
lia, considerando el contexto de todo el continente. Un sabor a pueden ignorarse. El itinerario de todos fue afectado con viajes
Dios e historia se palpaba en la atmósfera; a veces Dios y la cultura. a diferentes partes del mundo, para explicar nuestras situaciones
Ambos temas en los últimos afios han sido obligados en las reunio- latinoamericanas y las posibilidades que vemos para la evangeli-
nes de la Fraternidad, juntamente con la labor hermenéutica. zación actual. Esto demandó de mi parte dos ponencias solicita-
Más ampliamente, mi contribución fue en el Cqngreso Latino- das sobre "La cristología en dimensión pastoral", que presenté
americano de Evangelización realizado en Lima en 1979 (CLADE en una consulta de misionólogos que hubo en Bangkok en 1982,
11). Mi ponencia se centró sobre el Espíritu y la Palabra, consi- y luego otra sobre "Eclesiología", que se presentó en Wheaton,
derando el gran papel que ha tenido la Biblia en la evangelización Illinois, en 1983. Como se puede ver, son consecuencias de lo
que lleva a cabo la iglesia protestante y el Espíritu en la evange-, que, a lo largo de un ministerio pastoral, se ha venido gestando
lización que hace gran número de grupos pentecostales. En el con diversos estímulos que se han dado sobre la marcha.
campo de la teología propiamente hablando, he escrito, (aparte
de "El Espíritu y la Palabra- Hacia una hermenéutica teológica"), ***
"Hermenéutica y criterios pastorales" y "Cristología y eclesio- El apoyo al desarrollo de la obra eclesiástica en México ha
logía", en el Boletín Teológico de la Fraternidad. Los once nú- mantenido el ritmo de producción sobre asuntos de vida cristia-
82/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo-pastor)' pastor-teólogo/83

na, evangelización, misiones, educación cristiana y sobre asuntos radas por los círculos de decisión sobre los pueblos, hasta las
éticos, políticos y antropológicos. Mucho se ha dado en el cam- que han llegado a mezclarse en las estructuras de poder en forma
po del discipulado cristiano, donde en forma oral y escrita, do- abierta. Es por eso que la proclamación del evangelio se ha hecho
cente y académica, he colaborado. a campo abierto y prácticamente en cada país hay una radioe-
En el campo del estudio bíblico se han dado algunas contri- misora evangélica; y donde no la hay, se habla públicamente por
buciones a nivel teórico en el quehacer hermenéutico, ubicándo- este medio a través de espacios pagados con recursos locales.
lo en una perspectiva pastoral comunitaria. Se aplica por exten- Fe y Biblia inhiben cualquier contubernio con tradiciones hu-
sión al campo de la predicación, lo mismo que al de la educación manas o con interpretaciones que se aparten de 10 que se consi-
cristiana y educación teológica. La publicación de los tres volú- dere coherente con la revelación escrita. Así, la fe, elllamamien-
menes que el Sefior me ha permitido realizar sobre El mensaje to, la fidelidad en el ministerio que se haya recibido de parte de
de los Salmos en nuestro contexto, es testimonio de esta labor Dios y se haya reconocido por la iglesia local, son principios bási-
permanente desde el púlpito en un ámbito eclesiástico. cos del apostolado evangélico latinoamericano. Si la teología bí-
La F.T.L. se ha distinguido por sus pautas hacia una teología blica se identifica con la lectura de la Biblia, se superan los ries-
evangélica. En ello estriba su énfasis sobre la autoridad de la Bi- gos de la especulación o las trampas argumentativas de la contro-
blia, el Reino de Dios y hermenéutica evangélica, en sus diversas versia. Por eso, cuando es la Biblia misma el lugar teológico en
consultas continentales y regionales a lo largo de los últimos afias. que se ubica la revelación, existe la posibilidad de centrar en ella
Se ha tratado de pensar sobre cada asunto con plena libertad per- todas las ciencias auxiliares que se necesiten (históricas, sociales,
sonal, pero teniendo la Biblia como la norma fundamental de lógicas, semánticas, etc.). Es por eso que la labor homilética,
sus reflexiones. La autoridad de la Biblia ha sido proclamada en que semana a semana realizo en mi iglesia, no la baso ni en la si-
contraposición a la autoridad papal. La preocupación social se tuación latinoamericana ni en el pensamiento latinoamericano
destaca por la razón de pobreza y riqueza en nuestro continente. ni en las tendencias de la teología latinoamericana, aunque no
La teología, más que por confusiones, se resalta por carencia en puedo sacarla del contexto. Es la Palabra de Dios la que no vuel-
la formación teológica. La naturaleza y la misión de la iglesia, ve vaCÍa. A ella me afianzo. Es esa Palabra la que he sido llama-
más por la acción misionera y pastoral que por razones de discu- do a proclamar.
siones de esencia y existencia, como los bizantinismos europeos. La dependencia, el subdesarrollo, las transferencias tecnol(r
Sobre el pensamiento latinoamericano, vemos que el quehacer gicas, el deseo de liberación, han influído fuertemente en la re-
teológico liberacionista de los últimos tiempos en nuestro conti- volución cubana, la revolución chilena, la revolución nicaragüen-
nente ha influído en el campo católico, pero muy poco en el se y el militarismo y la ética del uso del poder político. El pen-
campo de la teología evangélica, particularmente a nivel de igle- samiento evangélico de América Latina está fuertemente influí-
sias locales. Lo mismo se podría decir de las discusiones sobre la do por el catolicismo 'romano, el pensamiento liberal, el de mi-
dependencia, el subdesarrollo, la transferencia tecnológica. El sioneros independientes procedentes de fuera de los países lati-
hambre de justicia, vida y dignidad personal que se ha recibido noamericanos y, últimamente, el pensamiento revolucionario de
como formación común en todos lo~ países de América (consi- los pueblos. El pensamiento del protestantismo y el del Vatica-
derando las raíces históricas de cada una de las naciones), da no 11 es corriente en muchos. Lecturas por un lado, información
también una plataforma común muy difícil de entender. Son de medios masivos por el otro, se han encargado de permear los
raíces precolombinas y experiencias comunes de conquistadores planteamientos en el discurso evangélico.
que se dieron así simultáneamente en todos los países. La noción de teología protestante es variada: así en Europa,
El lugar que las iglesias evangélicas ocupan en los diferentes que ha vivido entre libros y cátedra, estudiantes y colegas; como
países del continente es variadísimo: desde las totalmente igno- en Asia, entre labor docente y labor de oración; como en Africa,
84/Hacia una teología evangélica latinoamericana Teólogo-pastor J' pastor-teólogo/85

entre labor misionera e interpretación contextual a las congrega- les. Esto hace que la iglesia evangélica latinoamericana y su fidc-
ciones; como en Estados Unidos, entre las luchas de mil ideas lidad a la Biblia, sean prácticamente indisolubles; tanto por las
encontradas entre los diferentes seminarios y universidades que razones históricas, por la labor del colportaje, como la insisten-
demandan clarificaciones constantes; como en América Latina, cia protestante de cuidar el canon bíblico de la contaminación
que vive la teología "en el camino". Las tendencias de las iglesias de los libros apócrifos o las tradiciones de los hombres. El col-
evangélicas aquí en América han sido evangelísticas y misioneras. portaje puso énfasis especial en el estudio de la Biblia, en mu-
Se ha tenido poco énfasis en la educación cristiana y mucho me- chos casos sin comentarios auxiliares. Luego vino una preocupa-
nos en la educación teológica. Quizás, por razones histórico-mi- ción de expansión misionera, donde muchos apóstoles naciona-
sioneras. En estos últimos tiempos, sin embargo, la tendencia a les se dieron a la tarea de sembrar el evangelio en pueblos y ciu-
la teología política ya la urgencia misionera de preparar sus pro- dades de cada país. Es a comienzos del siglo que principian a
pios cuadros en forma adecuada a las necesidades del contexto, surgir algunos seminarios e institutos bíblicos, para la formación
está dando la tendencia a la educación teológica y a la antropo- de líderes. Enseguida viene la preocupación misionera de planear
logía misionera. estrategias de penetración, que se manifiesta en las reuniones de
Ha sido énfasis de todos los tiempos de los predicadores evan- Panamá y a nivel del Consejo Mundial de Iglesias. A mediados
gélicos en América Latina, la expansión misionera. Sin embargo, de este siglo, se da un repudio alpaternalismo extranjero y se
no se ha dado un impulso mayor a las iglesias locales. Hay casos desarrolla una corriente de progreso en iglesias locales y nacio-
excepcionales, como los brasileños, que sostienen misioneros en nales, para el cumplimiento de la gran comisión, tanto en el esta-
otras partes del mundo, pero no es la práctica común de nuestros blecimiento de iglesias como en la posibilidad de influir en las
pueblos evangélicos. estructuras políticas, económicas y sociales de las naciones la-
Una iglesia fiel, evangelizadora, misionera, discipuladora, pa- tinoamericanas.
recen ser los cuatro signos guías que ha tenido la doctrina de la La corriente evangelística de la Misión Centroamericana, la
iglesia cristiana evangélica en América Latina. Y una iglesia que Misión Latinoamericana y la Alianza Cristiana y Misionera, co-
cree, que predica, que ofrenda, que enseña, parecen ser las pro- mo la particular de cada denominación, ha sido sensible; al igual
yecciones que se han dado en estos años. que la de Iglesia y Sociedad, que surgió principalmente a media-
Las raíces que ha tenido nuestra teología evangélica latinoa- dos de siglo y cuya influencia se hace sentir aun a través del
mericana, aparte de ser activista, cari$mática, bíblica, son también Consejo Latinoamericano de Iglesias.
repetitivas, misionológicas, de pastoral, de educación teológica, La preocupación social de la iglesia, patentizada por acciones
de teología del Reino. El encuentro sobre este último tema, rea- concretasen movimientos tales como Alfalit Internacional, ha
lizado en Lima en 1972, ha sido, quizás uno de los encuentros sido manifiesta en algunos miembros de la Fraternidad. tanto a
más fuertes que se han dado en la F. T.L. por las diferencias que nivel personal como de las iglesias que pastorean o los movimien-
podían tener los trabajos de hermenéutica bíblica que llevaron tos en que están involucrados sus ministerios. Iglesias y jóvenes
los asistentes. Queda el libro que resultó de la Consulta de Lima, se han visto comprometidos en esta preocupación. En este cam-
como testimonio de la libertad y fuerza con la que se debatió el po se han dado algunas contribuciones de la ética, la acción so-
asunto: El reino de Dios y América Latina (Casa Bautista de Pu- cial dc la iglesia, la acción política de liberación. reflexión sobre
blicaciones, 1975). la historia. artículos sobre violencia, pornografía, acción pasto-
La historia del protestantismo latinoamericano en los pione- ral en América Latina y la mencionada de Alfalit como posibili-
ros de fines del siglo XIX y los precursores del XX, nos permite dad dc servicio para la juventud cristiana. Muchas iglesias en el
constatar que fue influída por el colportaje, por las denomina- siglo actual se han dado a la tarea de actuar, reflexionar, pronun-
ciones y por grupos misionero-evangelísticos no denominaciona- ciarse en favor del pobre, desamparado, marginado, analfabeto.
Teólogo-pastor y pastor-teólogo/87
86/Hacia una teología evangélica latinoamericana

Ejemplo de ello es CEPAO y otros grupos similares en el área de CeIltro Cultural Tlayacapan, situados el primero en nuestro tem-
Centroamérica, y todos los ministerios que atiende actualmente plo y el segundo en el Estado de Morelos, México, han tenido la
CELEP y grupos como Visión Mundial. proyección de satisfacer el deseo de una educación teológica co-
La teología práctica como homilética, administración de igle- mo iglesia; sabiendo de antemano el trasfondo que vivimos en
sias, consejo pastoral; visitación a incrédulos, nuevos creyentes, América Latina, tanto de su pensamiento, de sus raíces y de su
enfermos, hogares en crisis, es por lo general un campo que se situación actual. Hay que agredir con santidad, luchar por una
aborda a nivel pragmático más que reflexivo. En el caso particu- teología de reconciliación. El trabajo denominacional en con-
lar de mi iglesia. son los diáconos quienes se encargan de estas junto, el de cada iglesia local, el que a nivel de F. T.L. podemos
labores, previamente adiestrados para ello. Ha sido mi labor pas- compartir con fervor, teniendo una visión común del mundo.
toral ejercida durante todo este tiempo en la Iglesia Bautista Ho- del hombre y de la vida, no son otra cosa sino las oportunidades
reb: la proclamación, el bautismo, la Cena del Señor:, pastoral que Dios nos está permitiendo para llevar adelante la extensión
fraternal, pastoral de la familia, hermenéutica comunitaria, la re- de su Reino.
conciliación, la restauración. El significado de las ordenanzas de
la iglesia, como el bautismo y la cena del Señor, no son caracte-
rísticas cultuales de nuestros hermanos latinoamericanos. En to-
do caso. sería más el bautismo que la cena del Señor, y esto se
debe a que la predicación del evangelio en todos los lugares y
circunstancias, es lo fuertemente característico. Hay que estimu-
lar ambas cosas: no se puede evangelizar tan abiertamente que
lleguemos a descuidar la pastoral. No nos debe interesar, en este
caso, tanto el número de fieles que se añadan a la iglesia, si no
tenemos el suficiente cuidado de buscar la restauración fraternal
y familiar de cada persona.

***
De las aulas al santuario, de la docencia al púlpito, de la acción
pastoral a la acción misionera, del desarrollo eclesiástico deno-
minacionalal desarrollo de la educación teológica en elcontinen-
te; de la F.T.L. al compromiso en la evangelización m~ndial, son
oscilaciones obligadas que he tenido que transitar en un quehacer
teológico eminentemente pastoral.
La vocación a la que he respondido desde mi niñez, con la for-
mación en casa y que continué en mi juventud con la influencia
de maestros, compañeros, instituciones formativas como el Semi-
nario, enriqueciéndola con la lectura de la Palabra, la oración y
la vida pastoral en la que he tenido diversas experiencias, me ha
traído un sinnúmero de bendiciones del Señor.
La creación y desarrollo del Instituto Bíblico Horeb y del
mistico V racionalista
Jorge A. León

San Pablo jamás habría proclamado su doctrina de la predestina-


ción, sin su encuentro con Jesucristo en el camino de Damasco.
Igualmente, Juan Wesley jamás habría predicado como lo hizo,
sin su experiencia transformadora en una capilla de la calle
Aldersgate, en Londres, el día 24 de mayo de 1738.
Sin pretender compararme con San Pablo o con Juan Wesley,
no puedo dejar de expresar mi identificación con ellos por el cul-
tivo equitativo que hicieron de lo espiritual y de lo intelectual.
San Pablo fue el más culto de los apóstoles y quizás el que tuvo
la más profunda experiencia espiritual. Me cautiva la dinámica
imagen de Juan Wesley a caballo, con el corazón ardiente y sus
alforjas llenas de libros. Jesucristo es para mí, además de Señor,
Salvador y Maestro, mi arquetipo de lo humano. Pablo y Wesley
son mis ejemplos de que es posible la plenitud de vida sin dejar
de ser humanos.
Estoy muy lejos de alcanzar la meta. Acepto mis limitaciones
existenciales. Evito caer en el perfeccionismo obsesivo, la petu-
lancia del santurrón, el narcisismo o la frustración. Soy humano
y pecador, pero aspiro a la perfección cristiana que veo todavía
90/Hacia una teología evangélica latinoamericana Místico y racionalista/91

lejana. Soy una mezcla rara: místico y racionalista a la vez. Me piritual. La casa más cercana estaba a un kilómetro de distan-
siento identificado con el pensamiento de Rudolf atto que dice: cia entre campos de cafta de azúcar. Allí vivían mis padrinos.
"Cuando en una religión se mantienen vivos y despiertos los Durante mis primeros seis aftas de vida jamás visité el pueblito
elementos irracionales, éstos la preservan de convertirse en ra- más cercano; por lo tanto, nunca había visto una iglesia, ni a un
cionalismo. La saturación y enriquecimiento con los elementos sacerdote. La única influencia religiosa que tuve fue ver a mi
racionales la preserva de descender al fanatismo ... La existencia madre, cada noche, encender una lamparita de aceite ante la
de ambas especies de elementos, formando una sana y bella ar- imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, persignarse y rezar
monía, constituye el criterio propiamente religioso que sirve el Padrenuestro. Ella nunca trató de enseftarme su oración y yo
para medir la superioridad de una religión". 1 Debo confesar que jamás se lo pedí. La necesidad espiritual se expresaba en mí en
hay dos grandes misterios que me cautivan: Dios y el ser huma- una forma muy diferente. Me hice mi propio santuario en el
no. Por eso he sido, soy y seré hasta el día de mi muerte un estu- centro de un caftaveral, lugar que solo yo conocía. Allí iba to-
diante de teología y de psicología. Procuro acercarme a estos dos los días. Había apartado las caftas y amontonado paja. Sen-
dos misterios tanto mediante la búsqueda de nuevas experiencias tado sobre la paja contemplaba el cielo en la soledad del caftave-
interpersonales como por el estudio exhaustivo de la realidad. ral y hablaba con el Creador ofreciéndome para servirle. Un día
le pregunté a mi padre sobre las personas que servían a Dios. Es-
*** te me informó que los sacerdotes se ocupaban de esos meneste-
res. Al instante le dije: "Papá. yo quiero ser sacerdote".
Haciendo un análisis de mis experiencias religiosas y de mis Existe dentro de mí una inclinación natural y espontánea al
inquietudes intelectuales, veo una programación divina que por servicio de Dios. El análisis de mis propias experiencias espiritua-
su gracia me eligió para ser ministro suyo. Las tendencias místi- les me ha llevado a enfatizar la enseftanza bíblica del hombre
cas las tengo desde antes de cumplir seis aftas. Fue algo que sur- como imagen de Dios. Lo divino estaba en mí antes de que al-
gió espontáneamente de mi interior. Nadie me enseftó absoluta- guien me hablara del Evangelio. Dios se manifiesta a través de
mente nada sobre religión. Ahora puedo decir: desde niño bus- las huellas que él ha dejado en su máxima creación. A esto le
qué a Dios y lo encontré. Nací en Cuba, el 23 de abril de 1930, llamo revel(lción subjetiva, la que viene dentro del sujeto. En
en pleno campo cerca de la famosa Bahía de Cochinos. Ni si- otras palabras, lo que procede de la imagen de Dios está presen-
quiera hubo un médico para asistir a mi madre. ¡Mis padres te en todas las personas, creyentes o incrédulas; aunque en cada
eran tan pobres! Una partera improvisada fue la única ayuda. una se manifiesta con diferente intensidad. La espiritualidad se
Nací en un humilde bohío de techo de paja y piso de tierra que expresa a través del arte, la filosofía y la religión. De hecho, to-
conocí aftas después cuando le pedí a mi padre que me llevara dos los seres humanos somos artistas, filósofos y religiosos. Pero
al lugar donde había nacido. Tenía dos aftas cuando mis padres lo somos con diferente intensidad. Tal es la diferencia entre los
se mudaron a una casa mejor. El techo era de chapas de zinc, humanos que algunos no se dan cuenta de su creatividad y de
parte del piso era de madera y parte de tierra. En casa no tenía- su espontaneidad para todo lo referente al espíritu y a la moral.
mos agua corriente, ni luz eléctrica, ni servicios sanitarios. Mamá Lo trascendente de mi experiencia, lo que llamo revelación
cocinaba con lefta y la ceniza la utilizaba para blanquear el piso objetiva, me vino a través de mi padre. En 1936 no había escue-
de tierra. Como no me avergüenzo del Evangelio, tampoco me las en las zonas agrícolas de Cuba; justo un par de aftos después
avergüenzo de mi extracción humilde. Por eso reafirmo, con se instaló una cerca de donde yo vivía. Mi padre fue un autodi-
José Martí: "Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte dacta, un hombre luchador y esforzado y un gran visionario. Es-
echar, el arroyo de la sierra me complace más que el mar". tuvo a punto de perder su vida en 1933 cuando las tropas del
En esa casa viví hasta los seis aftos y allí comenzó mi vida es- dictador Gerardo Machado cercaron nuestra casa con la intención
92/Hacia una teulogía evangélica latinoamericana Místico l' racionalista/93

de matarlo. Papá pertenecía al movimiento revolucionario ABe. un individuo informado un ser formado, abre un abismo profun-
Recuerdo haber visto dos fusiles que quedaron en casa después do e infranqueable entre la educación del hombre y el adiestra-
de la caída de Machado ocurrida en 1933. De chico me contaban miento del animal".2
cómo papá había enfrentado a los soldados de Machado ven- Al llegar al pueblo fui. muy emocionado. a la Iglesia Católica.
ciéndolos con su inteligencia sin necesidad de utilizar su fusil Dedicaba mucho tiempo a la meditación y a la oración. Me des-
con desventaja. Habiendo transcurrido tres años desde la caída tacaba en el estudio del catecismo. Recuerdo haber tenido expe-
del dictador y esfumadas las esperanzas de que se crearan escue- riencias místicas entre los seis y los nueve años. En una ocasión
las para los niños campesinos, mi padre tomó una tremenda de- en que estaba meditando frente a un cuadro de Jesús que estaba
cisión: "Me mudaré al pueblo para que mis hijos puedan estudiar". sobre una pared de mi casa, con floreros a ambos lados, inespe-
Para cumplir su propósito no le quedó más remedio que vender radamente el agua saltó de uno de los floreros y me mojó. En
la carreta y los bueyes con que llevaba la caña de azúcar al inge- aquel momento sentí que Dios me había· bautizado de nuevo.
nio. Esa compulsión al sacrificio por amor le obligaba a recorrer Fue una experiencia inolvidable, tenía solo ocho años. Tiempo
muchos kilómetros cada día para trasladarse desde el pueblo después me vino la duda: ¿no habría una rama en el florero y al
hasta el lugar donde trabajaba la tierra con sus manos. Tempra- saltar me mojó? El racionalista que hay en mí siempre ha sido el
no a la mañana lo veía partir en su caballo negro para regresar tábano que aguijonea al místico que también está en mí. Múlti-
casi de noche. Algunos parientes se burlaban de él. Para ellos ples han sido las experiencias espirituales que he tenido. De ahí
era "el loco que había vendido su carreta y sus bueyes para que mi concepto de la conversión como un proceso. 3
sus hijos pudieran estudiar". A los catorce años, debido al mal ejemplo de un sacerdote,
El sacrificio de nuestro padre fue un incentivo constante para abandoné desilusionado la Iglesia Católica. En una competencia
los cuatro hijos, tres de los cuales somos profesionales universi- sobre doctrina cristiana yo tenía la más alta puntuación. En se-
tarios. Hay coincidencia entre lo que yo sentía como vocación gundo lugar estaba el hijo de un rico comerciante de mi pueblito
religiosa y la actitud sacrificada de mi padre. Dios no era ajeno a de ocho mil habitantes, Aguada de Pasajeros. El sacerdote citó a
ambos acontecimientos. Dios actúa desde adentro y desde afuera todos los chicos, menos a mí, para una nueva prueba. Y Jesús
del ser humano. A partir de esta realidad humana debe preparar- Alvarez, el hijo del rico, pasó al primer lugar. Perdí el primer
se todo programa de humanización mediante la evangelizac.ón o lugar y por lo tanto el premio por la traición de mi propio sacer-
el asesoramiento pastoral que son dos procesos educativos com- dote. Cuando le reclamé tuvo el atrevimiento de decirme en mi
plementarios. Justamente la palabra educación viene de dos ver- propia cara que él me había citado y que yo había perdido los
bos latinos que complementan su definición: educare, que signi- derechos al faltar a la prueba. Con mis catorce años me sentí
fica "criar, alimentar, instruir", y ex-ducereque equivale a "ex- desilusionado y traicionado. Por eso abandoné la iglesia pero
traer, sacar fuera, hacer salir". Educar no es sólo el proceso de no a Dios.
incorporar elementos ajenos al sujeto. Básicamente la educación Gracias a la paciente tarea de un pastor metodista, el Rev.
consiste en despertar lo que el sujeto tiene dentro, hacer surgir Razziel Vásquez Viera, me convertí el 2 de octubre de 1946.
la imagen de Dios. La educación, a veces, es semejante al adies- Tenía dieciséis años. Al pastor yo le decía lo que me habían
tramiento o la domesticación de un animal. Esa es la mala edu- enseñado, que los protestantes eran herejes, etc., etc., pero él
cación que deshumaniza cercenando en el hombre lo esencial- siempre me respondió con mucho amor. Fue el amor y la humil-
mente humano. "La educación supone un cambio duradero, una dad de este pastor lo que me convenció de que ese "hereje" era
verdadera transformación interior del sujeto. Este hecho nos mejor cristiano que yo.
permite hablar de una 'segunda naturaleza' que eleva a la na-
turaleza originaria. Esta transformación permanente que hace de ***
94/Hacia una teología evangélica latinoamericana Místico)' racionalista/95
Cuando fui a estudiar al Seminario Evangélico de Teología de doctorado. A la terminación del acto académico en que hice una
Matanzas, Cuba, estaba convencido de que Dios me había llama- disertación, el presidente de la mesa examinadora, Dr. Fernández
do en el cafiaveral, antes de los seis afios. A esa temprana edad Retamar, vestido de miliciano y con un revólver a la cintura, me
mi identidad estaba marcada por mis experiencias infantiles. Cer- dijo: "La revolución necesita de hombres como usted. Aquí le
ca del Seminario m~ hice otro santuario, éste sobre una colina al dejo mi tarjeta. El día que se decida a dejar la iglesia y unirse al
borde del Valle del Yumurí. Iba una vez por mes y pasaba todo el partido, solo tiene que llamarme". Confieso que más de una vez
día en ayuno y oración. Nadie supo en el Seminario de mis activi- me sentí tentado a llamarlo.
dades espirituales secretas. Repetí la experiencia del cafiaveral. El marxismo es una doctrina sugestiva y atrayente para las
Yo había recibido una formación fundamentalista y por lo personas idealistas y visionarias, especialmente para los que,
tanto entré en conflicto en el Seminario. Pensé abandonar los como yo, son de origen· humilde. Esta doctrina sería una mara-
estudios. No podía entender que Moisés no fuera el autor del Pen- villa puesta en práctica por robots. No es tan maravillosa cuando
tateuco, como mi pastor me había enseí'iado; que el libro de Isaías se la impone a los humanos por la fuerza. Evidentemente lo que
no fuera el producto de la predicación de un profeta sino de falla es el hombre pecador. Mi extracción humilde me llevó al
tres, etc. Mis conflictos se resolvieron mediante una experiencia estudio cuidadoso y entusiasta del marxismo. Llegué a la con-
mística al escuchar un coro inexistente cantar el himno "Sal a clusión de que mi opción no estaba con el capitalismo ni con el
sembrar sembrador de paz" en un lugar solitario. El racionalista comunismo, sino con el Evangelio redentor. Eso explica que esté
que hay en mí dudó de mi salud mental, el místico aceptó lo so- en la Argentina y no en otro lugar. Todo lo social cabe dentro
brenatural. Al final no abandoné los estudios y gracias a esa ex- del Evangelio, pero todo el Evangelio no cabe dentro de lo social.
periencia hoy soy pastor. He tenido otras experiencias cuyo ~e­ El Evangelio existe antes que el capitalismo y que el comunismo
lato ocuparía demasiado espacio. Solo quiero señalar mi constan- y seguirá existiendo cuando ambas ideologías no existan más.
te lucha dialéctica interna entre la fe y la no fe, entre el místico Necesitamos un nuevo orden socioeconómico en el mundo y la
y el racionalista. En uno de mis libros he escrito: "La duda, co- iglesia tiene una función importante que cumplir al respecto. La
mo realidad existencial, es un ingrediente fundamental en el pro- iglesia, aunque enferma, es la enfermera del mundo y su última
ceso de alcanzar una fe madura... La duda neurótica paraliza el esperanza. La Psicología Pastoral, Como parte de la Teología, tie-
crecimiento armónico de la personalidad, la bloquea y la hace ne como objetivo sanar a la· iglesia para que ésta pueda salvar al
perder energías en un movimiento circular sin sentido y sin po- mundo a través de la proclamación, puesta en práctica, de la to-
sibilidad de realización", 4 talidad del Evangelio de Jesucristo.
Ya en el Seminario de Matanzas manifesté mi interés por la Fui a Europa a hacer un doctorado en Teología en la Facul-
Psicología Pastoral. Mucho me estimuló el Dr. René Castellanos tad Protestante de Montpellier, Francia. Antes de terminar viví
quien fuera mi profesor y asesor de tesis para la obtención del una terrible angustia. ¿Debía regresar a Cuba ante la posibilidad
título de Bachiller en Teología. Mi tema fue: "Un análisis del de ir a un campo de concentración de las Unidades Militares de
uso de la Psicología Pastoral de 1940 a 1950". Ayuda a la Producción (U.M.A.P.)? ¿ü debía quedarme fuera
En 1952, simultáneamente con mi primer pastorado, comencé de Cuba? Si no regresábamos... ¿adónde ir? Cuando estábamos
mis estudios universitarios. Entonces no existía en Cuba una Fa- en Cuba, con mi mujer, habíamos decidido quedarnos; si no te-
cultad de Psicología, pero se podía hacer un doctorado en filo- níamos el valor de afrontar las dificultades, saldríamos del país,
sofía especializándose en Psicología. Para ello debía tomar todas pero también del ministerio. Ante la necesidad de tomar la deci-
las materias optativas sobre ese campo. Mucho trabajé en mi tesis sión de regresar o no, de seguir o no en el ministerio, perdí diez
sobre La psicoterapia aplicada a la religión, y por eso no fue sino kilogramos de peso en seis meses. Al final, decidimos regresar a
hasta 1961, ya bajo el gobierno revolucionario, que recibí mi América Latina pero no a Cuba, y permanecer en el ministerio.
96/Hacia una teología evangélica latinoamericana Místico J' racionalista/97

El 17 de octubre de 1967 llegué a la Argentina con Nancy, mi necesario. No tengo duda alguna sobre el poder del Evangelio.
mujer, y nuestros tres hijos, el menor nacido en Francia. Desde Mi preocupación está centrada en los medios humanos utiliza-
entonces este maravilloso país es nuestra patria adoptiva. Soy dos para transmitirlo.
argentino naturalizado y un ciudadano comprometido. Estoy Lamentablemente hay algunos predicadores que parecerían
afiliado a un partido político, la Unión Cívica Radical, actual- estar más interesados en el castigo del infractor que en su restau-
mente en el poder. ración. Algunas predicaciones tienden a la reactivación del "dios"
falso internalizado mediante una educación religiosa deficiente.
*** Algunos conciben a Dios como un déspota oriental, sádico y bru-
En 1971 me inicié como editor de mis propios libros. Al bus- tal que espera impaciente que alguien cometa un pecado para
car un nombre para mi editorial no encontré otro mejor que destrozarlo a latigazos. El "dios" de la reptesión sádica no es
pleroma, palabra griega que significa "plenitud". Este nombre Dios. Jesús nos reveló que Dios es amor, perdón y justicia.
está relacionado con 10 que considero la columna vertebral de Muchas neurosis obsesivas, fóbicas, depresivas e histéricas tie-
mi pensamiento teológico y mi actividad pastoral expresado en nen su origen en la religiosidad neurótica de los padres de los en-
todos mis libros: el logro de la plenitud de vida mediante el fermos o de sus instructores. Veamos algunos casos que he aten-
completamientode la condición humana según el modelo que dido últimamente. Dos familias se reúnen para orar y estudiar
nos ha dado Dios en la persona de Jesucristo. La iglesia ha pre- la Biblia. Hay un niño y una niña, ambos de cinco años de edad,
dicado a Jesucristo como Señor, Salvador y Dios, y ha hecho que van a jugar mientras sus padres oran. Con la normal curiosi-
bien. Pero ha descuidado la presentación de Jesús como para- dad de los chicos, se desnudan para conocer sus cuerpos. Así
digma de humanidad. son sorprendidos por sus padres quienes, además de castigarlos,
Tomo muy en serio las reflexiones bíblicas en torno al hombre increpan a Satanás por haber "tentado" a sus hijos mientras ellos
nuevo, a la plenitud de vida según el modelo de Jesucristo. Mi oraban al Señor. Hoy ese niño es un joven que sufre una neuro-
esfuerzo no es moralista: está centrado en la ley moral que se sis obsesiva y ha sido incapaz de iniciar una relación amorosa
cumple en el amor (Romanos 13: 10). Lamentablemente algu- con una chica. Una joven viene a consultarme sobre la posibili-
nos cristianos convierten el Nuevo Testamento en una nueva ley dad de que sus dificultades fueran causadas por un problema
de Moisés. Muchas veces el Evangelio redentor ha sido conver- sicológico' o por posesión demoníaca. Casada ocho meses atrás,
tido en medio represor, en instrumento de alienación. No es fá- permanecía virgen: por su miedo a la defloración, defendía su
cil establecer una clara línea de demarcación entre la experien- virginidad con dientes y uñas. Reconocía la irracionalidad de su
cia sana y la neurótica. Esta cuestión me preocupa mucho, cada proceder pero no podía evitarlo. Al definir su caso como neuro-
día más. Al correr de la pluma presento algunas de mis inquietu- sis fóbica la joven replicó: "¿Cree usted que el Señor puede cu-
des actuales a partir de mis experiencias como pastor y como si- rarme o no lo cree?" Le contesté: "Poder puede, pero no como
cólogo. En algunos casos me maravillo ante el poder transforma- usted se lo ordene sino como él quiera hacerlo. El problema no
dor del Evangelio, especialmente en las personas recién conver- está en la omnipotencia de Dios sino en su orgullo que le impi-
tidas. Aparte de ser un hombre de fe, si solo analizara la realidad de reconocer sus problemas sicológicos".
desde la perspectiva del sicólogo tendría que reconocer en el También hay personas que se "casan con el Señor", se encie-
Evangelio un poder terapéutico extraordinario. El Evangelio es rran en sí mismos y niegan su sexualidad. Pasado el tiempo de
la buena nueva de que Dios ama al pecador y le perdona sus pe- encontrar pareja, algunas caen en profundos estados depresivos.
cados. La proclamación de estas dos realidades conduce al arre- Este es el lamentable producto de una religión represora de las
pentimiento y a la gozosa conversión. Podría presentar una larga fuerzas instintivas que Dios nos ha regalado. Veamos ahora un
lista de casos que testimonian esa realidad, pero no lo considero caso de histeria. Una niña al arribar a la menarca recibe de sus
98/Hacia una teología evangélica latinoamericana Místico y racionalista/99

padres el siguiente mensaje: "Ahora eres mujer y puedes quedar No obstante, Freud no menospreció a todos los creyentes. En
embarazada, queremos que sepas que preferimos verte muerta 1913 escribió el prefacio para un libro escrito por el pastor evan-
antes de saber que has tenido relaciones sexuales sin haberte ca- gélico suizo Oskar Pfister, s profesor del Seminario de Zürich, en
sado". Este no es un hecho aislado. Esta joven siempre había el cual afirma: "Cabe suponer que tal actividad sicoanalítica del
sufrido una represión brutal de su sexualidad. A los tres años, pedagogo -y del sacerdote, que en los países protestantes ocupa
recuerda, fue a la cama matrimonial donde solo se encontraba una posición equivalente- debería suministrar resultados inapre-
el padre. Este, a los gritos, llamó a su esposa diciéndole: "Sáca- ciables y podría obviar muchas veces la intervención del médico...
me esta niña de mi cama". Ella no pudo entender por qué su El pedagogo y el sacerdote están obligados, por las exigencias de
padre la rechazaba. Tenía once años la última vez que su padre sus profesiones, a las mismas consideraciones, escrúpulos y re-
la llevó al cine. Al volver éste le dijo a su madre: "Nunca más la servas que el médico acostumbra cumplir, y en lo restante, su
llevo al cine. Allí había gente que me miraba como si yo fuera un dedicación a la juventud quizás los haga aun más aptos para la
degenerado. Hay que cuidar el testimonio". Unos años después comprensión de la vida·síquica".6 El pastor Pfister aplicó el psi-
esta niña, ya mujer, se casó y el matrimonio le duró solo seis me- coanálisis en su trabajo y mantuvo corr.espondencia con su maes-
ses. Siguiendo su programación, rechazaba las actividades sexua- tro. Freud, en sus cartas, le llamaba "Mi querido hombre de
les a tal punto que el marido no pudo soportar. Se divorciaron. Dios". En una ocasión le escribió así:
Mucho se ha criticado la teoría sexual de Freud, especialmente En sí, el psicoanálisis no es religioso ni irreligioso; es un
lo han hecho muchos que no la conocen. Igualmente se ha criti- instrumento sin partido que puede ser usado por religiosos y
cado su posición frente a la religión. El reaccionó frente a la rea- laicos con tal que sea en servicio de los que sufren. Me ex tra-
lidad que veía en sus pacientes. Como en el protestantismo no ña no haber caído en la cuenta de la extraordinaria ayuda que
hay confesiones obligatorias, los pastores suelen ser los últimos el método psicoanalítico puede aportar para la curación de
en enterarse de los problemas de algunos de sus miembros, si las almas; pero supongo que es porque como soy un maldito
acaso se enteran. Algunas personas han criticado mis libros sobre hereje, todo ese problema me es ajeno. 7
la homosexualidad y sobre la problemática sicológica pe los sol- Hay muchas personas que rechazan la psicología como ciencia
teros. ¡Si los criticones supieran lo que algunos de los miembros auxiliar de la teología pastoral. Eso me preocupa mucho. Estoy
de sus congregaciones me han manifestado, confiando en el se- firmemente convencido de que es necesario encontrar un equi-
creto profesional, quedarían realmente sorprendidos! También librio en el cultivo de lo humano, una homeostasis vital, que lo-
debe haber santos en esas congregaciones, pero no vienen a con- gre la integración del alma, la mente y el cuerpo. Hay tres ideo-
sultarme. Lo mismo ocurrió con Sigmund Freud. Ciertamente el logías que conspiran contra ese equilibrio: El espiritualismo con
creador del psicoanálisis no se enteró de que existía una religio~ pretensión de omnipotencia, el sicologismo -racionalismo, in-
sidad sana a la cual tienen acceso todos los que la busquen ho- telectualismo- y el materialismo. Las tres son absolutizaciones
nestamente. El solo conoció la religión del consultorio, la neuró- de una de las ..:xpresiones de lo humano ignorando las demás.
tica. Muchos de estos creyentes eran obsesivos, quizás esta reali- Las tres son expresiones heréticas, parciales, sectarias de una
dad le llevó a definir la religión como una neurosis obsesiva de misma realidad. Es necesario lograr una catarsis de integración
origen infantil. Creo que Freud se equivocó en su valoración de entre la fe cristiana y las ciencias humanas para lograr la salvación
la religión. También se equivocó Colón cuando, creyendo haber integral de la humanidad. Los cristianos debemos hacer un apor-
arribado a la India, llamó indios a los aborígenes de América. te positivo al encuentro y al diálogo integrador. Al asumir una
Pero su equivo~ación no invalidó el descubrimiento de un mun- actitud positiva los creyentes actuaríamos en concordancia con
do nuevo. Así, Freud es el Cristóbal Colón de la psicología mo- la creatividad y la espontaneidad que Dios ha puesto en todos
derna, sea que nos guste o no. los seres humanos.
lOO/Hacia una teología evangélica latinoamericana

El relato de la creación (Génesis 1) puede ser resumido en dos


palabras: creatividad y espontaneidad ("Creó Dios... y vio Dios
que era bueno"), características del Creador que aparecen tam-
bién en la creación. Por ello, en toda materia viva existe una es-
pecie de instinto de plenitud, desde la hierba del campo hasta la
secoya, desde la ameba hasta el elefante, pero fundamentalmente
en el ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios (Géne-
sis 1:26,27). El hombre es semejante a un prisma trilateral. Tiene
por ser imagen de Dios, una base triangular. Dios es Padre, Hijo y
Espíritu Santo. A diferencia de Dios, como el prisma, tiene prin-
cipio y fin. En su unidad este prisma presenta tres caras: alma,
mente y cuerpo. Todo intento de dividir al hombre o menospre-
ciar algunas de sus expresiones, es pecado. Es un intento de deshu- testigo de un
manizar al ser que Dios creó humano. Me preocupa la existencia
de tantos Saulos de Tarso que, pretendiendo honestamente servir nuevo amanecer
a Dios, son sus peores enemigos. ¡Quiera Dios que haya muchas
experiencias como la del Camino de DamascQ! AMEN. Emilio Antonio Núi'iez C.

NOTAS: Ningún estudiante de la fe cristiana puede separar su itinerario


teológico de su peregrinar por los caminos de la existencia. El
l. Rudolf Otto, Lo santo (lo racional y lo irracional en la idea de Dios), que escribe estas líneas no es una excepción a la regla. Quiérase
Revista de Occidente, Madrid, 1925, pp. 179-80. o no el itinerario teológico es también biográfico, porque la vida
2. E. M. Manganiello, Introducción a las ciencias de la educación, Libre-
ría del Colegio, Buenos Aires, p. 24. y la teología se hallan estrechamente relacionadas la una a la otra
3. cr. mi libro, Psicología de la experiencia religiosa, Edición del Autor, y se influyen en forma recíproca.
Buenos Aires, 1973. el capítulo sobre la conversión, pp. n-I.p3. Temprano, quizás demasiado temprano en mi vida, comienzo
4. [bid., pp. 134-35. cr. el capítulo sobre la duda, pp. 123-137. a transitar por la senda de la experiencia religiosa en mi país na-
5. Sigmund Freud, Obras Completas, Ediciones Biblioteca Nueva, Ma- tal, El Salvador. A los cinco años de edad, si no antes, percibo
drid, 3a. edic., Tomo 11, pp. 1935-37.
6. lb id. , p. 1936.
misteriosamente lo que varias décadas más tarde identificaré en
7. Citado por Roger Mauge, Freud, Editorial Brugera S. A., Barcelona, cierto modo con lo "numinoso" de Rudolf Otto en su libro
1976,p.215. titulado Lo santo. 1 Consiste para mí en una sensación de algo
que es real, pero inefable, invisible e inescapable. La fuerza está
dentro de mí y fuera de mí. Me retrae de los demás y me atrae
a un lugar solitario, en el traspatio de la casa paterna, en medio
de la arboleda, donde hay en el suelo un lugar favorito que ador-
no con flores silvestres para contemplarlo por largo rato en pro-
fundo silencio. Ese es mi santuario, mi sitio de peregrinación, y,
posiblemente, de un culto que yo mismo no logro comprender.
102/Hacia una teología evangélica latinoamericana Testigo de un /lucro amanecer/l 03

Aprendo a leer con la ayuda de una anciana católica, cuya ca- tener solamente once años de edad, decido dejar de confiar en
sa, vecina a la nuestra, despide un fuerte olor a incienso y está los sacerdotes y no ir más al confesionario. No puedo, por lo
adornada con varias imágenes de santos. Me enseña las primeras tanto, participar de la eucaristía; pero no creo necesitarla. Sin
letras en medio de Avemarías y Padrenuestros. Me exige también embargo, no renuncio a la Iglesia, ni mucho menos a mi fe en
que diga el "yo pecador" golpeándome el pecho, y que repita Dios. De alguna manera sé que El existe y que no debo rechazar-
reverentemente, vez tras vez, el "Señor mío Jesucristo, Dios y lo, pero El no me ha rechazado.
Hombre verdadero". Me olvido de mi lugar favorito en el traspa- Hemos caído en profunda pobreza. Emigramos a la ciudad
tia de la casa, y vuelvo la mirada hacia las imágenes de mi ancia- natal de mis padres, huyendo de la miseria, con la esperanza de
na maestra. Llego también a ser más consciente de la imagen encontrar allí una vida mejor. Nos defrauda esta esperanza. El
que adorna la sala de nuestro hogar. hambre se asoma a nuestra puerta y tenemos que combatirla a
Los años de estudios primarios en el colegio católico me intro- como dé lugar. No he cumplido doce años de edad cuando me
ducen formalmente en el sistema salvífica de la Iglesia Católica lanzo a las calles en busca de trabajo para contribuir siquiera
Romana. Memorizo casi todo el catecismo y obtengo el primer unas monedas al sostenimiento del hogar. No dejo de leer. Libros,
premio en religión al final de un año escolar. Soy, según ellos, el o revistas, no faltan. Voy a la escuela nocturna, aunque no me
más católico en toda la sección primaria de aquella institución satisface. Tiempo hace falta para pensar en Dios.
marista. Se profundiza mi interés en lo religioso, y practico fre- Mi padre decide que por las tardes debo ir a una sastrería a
cuente y devotamente lo que se me ha enseñado en cuanto al ri- aprender el oficio. "Todo hombre debe saber trabajar con las
tual católico. En este tiempo mi sueño dorado es el sacerdocio. manos". El es tipógrafo y político, miembro del partido único
Me veo cubierto con las vestimentas clericales de los grandes días en el país, y propagandista del dictador de turno. Debo ser sas-
festivos, levantando la hostia con manos temblorosas en el solem- tre; un oficio digno que no me gusta en lo más mínimo. Mi mente
ne momento de la consagración. está llena de otras inquietudes. Pero el padre es el padre; debo
Mi meta cercana es el seminario menor. Pero mi padre pierde obedecerle, y tener así la dicha de ser como él: un proletario.
el empleo y me anuncia que debo volver a la escuela pública. La En la sastrería descubro la Biblia. Pertenece al dueño del taller.
noticia produce una conmoción en lo más profundo de mi ser. La leo en dos o tres ocasiones a hurtadillas. Es fascinante: muchísi-
Un día de fiesta quiero visitar el colegio. Me detiene el hermano mo mejor que la Historia Sagrada que me enseñaron en el colegio
portero diciéndome: "No estás inscrito". Me duele el rechazo y católico. No quiero que el maestro me pesque con la Biblia en las
no vuelvo jamás. Sin embargo, voy con frecuencia a la iglesia del manos, leyéndola sin su permiso, y no vuelvo a hojearla.
barrio y sirvo de monaguillo de vez en cuando en la misa. Mi re- Entro en la adolescencia sin rumbo cierto. Sigo leyendo, estu-
ligión no ha sufrido cambio; aunque no deja de inquietarme la diando, trabajando. No hay tiempo para pensar en Dios. A lo me-
noticia de que hace algunos años un rayo golpeó una imagen de nos eso es lo que creo. La vida es un reto de cada día. Ilusiones so-
la virgen a quien muchas veces me he encomendado en noches bran, logros faltan. A veces me veo derrotado por la vida y teme-
de tormenta para que me libre de las descargas eléctricas. Me pa- roso ante la muerte. Me persigue la incógnita del más allá. Con to-
rece inconsecuente que ella misma no haya podido defenderse do, no llego a una crisis religiosa. Consumen mi tiempo los afanes
de las fuerzas naturales. Si la noticia es cierta o falsa, nunca he y algunos placeres· de la existencia, en un mundo que no compren-
podido averiguarlo. do ni me comprende. En realidad yo mismo no me comprendo.
Por casualidad encuentro en el hogar un libro roído por las
ratas, pero todavía legible. Se titula El convento desenmascarado ***
y su autora es una exmonja de la Iglesia Católica Romana. Este Cumplo diecisiete años de edad y conozco a una joven maestra
libro viene a producir un gran cambio en mi vida. No obstante que me regala la Biblia y me invita a su iglesia. Ahora puedo leer
104/Hacia una teología evangélica latinoamericana Testigo de un nuevo amanecer/l 05

a mis anchas el Libro de los libros. Me cautivan los Evangelios. vas perspectivas cristianas. Los demás poseen mentalidad de la
Es como seguir a Jesús paso a paso, escuchando sus palabras, vieja guardia evangélica. Todos son varones piadosos dedicados
contemplando sus obras. Asisto con frecuencia a la Primera Igle- al servicio de Dios.
sia Bautista y escucho con atención las enseñanzas. No todo 10 La doctrina es estrictamente conservadora, con mucho de los
que allí se dice me es extraño. Pero que la salvación es por la sola Reformadores, especialmente Juan Calvino, quizás mucho más
gracia de Dios, mediante la sola fe, aparte de todo mérito huma- de los Plymouth Brethren -vía J. N. Darby, C. I. Scofield y L.
no, y que es posible tener ahora mismo la certidumbre del per- S. Chafer- y no poco de los anabautistas. El método hermenéu-
dón eterno de los pecados y la seguridad de la vida nueva, abun- tico es, por supuesto, premilenarista y "dispensacionalista". En
dante y eterna en Cristo, es revolucionario para mí. cuanto al sistema eclesiástico -gobierno, ordenanzas, disciplina,
En una de esas noches en que es imposible conciliar el sueño, etc.~ hay una mezcla de lo presbiteriano y lo bautista. Aprendo
me levanto silenciosamente y voy al traspatio de nuestro humilde . bastante de lo que significa ser "evangélico", "evangelístico",
hogar. Es una hermosa noche del trópico. Abundan las estrellas "pastoral", y "no denominacional". He entrado en la atmósfera
con su derroche de luz. Siento que estoy en la presencia del Crea- de una "misión de fe" (faith mission).
dor de todas las cosas, y pienso en el Hijo de Dios que vino a En lo que respecta a la formación del carácter para el minis-
morir por mí. Por primera vez en mi vida digo "yo pecador", terio, la escuela es rigurosa; mejor dicho, espartana. Senos pide
con un significado que no me enseñó la anciana con quien aprendí que lo entreguemos todo, y no se nos ofrece nada, sino las recom-
a leer, y que tampoco percibí en mi estudio del catecismo católi- pensas de carácter espiritual y celestial. Se nos llama a ser siervos
co. Por prjmera vez entiendo lo que significa ·confiar solamente y soldados, y si fuere necesario mártires por la causa de Jesucris-
en el Señor Jesús, dejarse caer en sus brazos redentores. y por to. Creemos ser la infantería del Señor, la punta de lanza que
primera vez le dirijo a Dios una plegaria que viene de mí mismo, abre brecha para el avance del Evangelio. Se nos interpreta lite-
en el lenguaje balbuciente de un niño en la fe. Es el momento ralmente aquello de dejar padre, madre y otros parientes, si el
tranquilo pero trascendental de mi conversión a Jesucristo. Señor así lo demanda. La familia y otros intereses personales no
Un año y medio después me caso con la maestra que me rega- deben ocupar jamás el primer lugar en nuestra vida. La discipli-
ló la Biblia y me invitó a su iglesia. Hemos querido dedicarnos na es férrea. Los estímulos no son de orden terrenal. Pero esta
por completo al servicio del Evangelio, pero no se han abierto severidad parece responder a mis ideales de una entrega total,
puertas para mi preparación ministerial. Sí se abren para trabajar sin reservas, a Jesucristo y su obra.
como maestros en escuelas públicas, y cosechamos algunos éxitos Corono mis estudios bíblicos y me invitan oficialmente a tra-
en el magisterio. El Señor sigue llamándonos a su mies, y no po- bajar como instructor en la institución. Estudio y enseño. Me
demos acallar su voz. dedico también con gran fervor a la comunicación de las Buenas
Nuevas en la radio, en el púlpito, y por medio de la página im-
*** presa. Vienen diez años de actividad intensa y agotadora al servi-
cio del Evangelio. Colaboro también en la fundación de una es-
En 1944, a los veintiún años de edad, inicio en el Instituto Bí- cuela de educación primaria en la ciudad de Guatemala. Nuestro
blico Centroamericano de la ciudad de Guatemala mi entrena- principal objetivo es ofrecer becas de estudio a los hijos de pas-
miento para el ministerio evangélico. Allí me informan y me tores que trabajan en zonas rurales. Es un noble intento de ex-
forman. Son cuatro años de estudios que dejan en mi vida una presar en forma tangible el amor fraternal. No he articulado
huella indeleble. Dos de mis maestros, ancianos venerables, per- ninguna teología sobre las implicaciones sociales del Evangelio.
tenecen al grupo de pioneros de la Misión Centroamericana en Hay un silencio casi total en la comunidad evangélica tocante a
este país. Sólo uno de mis mentores parece estar abierto a nue- la responsabilidad social del cristiano y de la Iglesia. Me involu-
106/Hacia una teologia evangélica latinoamericana Testigo de un nuevo amanecer/l 07

cro así en una obra social -la fundación de aquella escuela pri- cambios estructurales que muchos demandan para la sociedad
maria-, impulsado quizás por una intuición cristiana. latinoamericana.
Son también diez años de oración en cuanto a una oportuni- La ponencia de Samuel Escobar en el congreso de Bogotá cae
dad para proseguir estudios teológicos. A fines de 1957 se abre como una bomba para aquellos que no se han dado a la tarea de
la puerta en el Seminario Teológico de Dallas, Texas. Allí for- reflexionar sobre las implicaciones sociales del Evangelio y que
talezco mis convicciones doctrinales y veo crecer ini conocimien- predican tan solo un evangelio de salvación individual. Es pre-
to de las ciencias bíblicas y teológicas. Simultáneamente estudio cisamente en Bogotá donde me encuentro por vez primera con
en la Southern Methodist University, de la misma ciudad. Pedro Savage y otros líderes interesados en organizar un grupo
Sigo ejercitándome en pensar bíblicamente mi fe ante otras de reflexión teológica a nivel continental. Descubro que sus
ideas, aun en el caso de aquellas que se oponen a lo que yo creo. preocupaciones son las mías, y sus anhelos los que yo tengo
En la universidad reafirmo mi identidad latinoamericana estudian- también. Reunidos en uno de los hoteles de la bella capital co-
do todo lo que puedo sobre nuestros países. Tampoco me mar- lombiana, hacemos los primeros planes para lo que llegará a ser
gino de mi propia raza durante los nueve años de estudios en la Fraternidad Teológica Latinoamericana. Dejo la reunión pen-
Norteamérica. Cumplo mi ministerio en una iglesia bautista de sando que posiblemente haya nacido allí una organización que
habla castellana, especialmente como maestro de adultos en la con el correr del tiempo contribuirá significativamente al desa-
escuela dominical, y por más de un año en el pastorado. Siento rrollo de la teología evangélica latinoamericana.
más que nunca el serio compromiso que he contraído con el Se- Al organizarse en Cochabamba, Bolivia, en 1970, la Fraterni-
ñor y con su iglesia en la América Latina. dad Teológica Latinoamericana (F.T.L.), doy comienzo con Pe-
dro Savage, Samuel Escobar, René Padilla, Pedro Arana Quiroz,
*** Pablo Pérez, Oscar Pereira, Andrés Kirk, Ismael Amaya y otros
colegas, un diálogo fructífero que ha de durar por años.
En 1969 completo mis estudios en Norteamérica. Regreso a La F.T.L. ha sido uno de los mayores estímulos que he teni-
Guatemala, y participo como ponente en el Primer Congreso La- do para seguir esforzándome por reducir mi déficit en el campo
tinoamericano de Evangelización (CLADE 1) celebrado en Bogo- del saber, especialmente en lo que toca a la teología en la :Amé-
tá, Colombia, ese mismo año. Este evento tiene un significado rica Latina. Sobre todo se ha fortalecido en mí la convicción de
trascendental en mi itinerario teológico. Conversando con algu- que cuando se trata del estudio de la Palabra de Dios y su aplica-
nos colegas descubro cuán poco sé sobre el acontecer teológico ción al individuo y a la sociedad, cada punto de llegada no es
en nuestra conturbada América Latina. Ha surgido una teología más que otro punto de partidá hacia más amplios horizontes.
que merece mi admiración porque aspira a ser auténticamente La F.T.L. ha sido para mí una verdadera escuela de reflexión
latinoamericana, pero que al mismo tiempo produce en mí serias teológica en el contexto latinoamericano. Lejos de abandonar
inquietudes porque ella gravita más hacia el análisis de nuestro mis convicciones evangélicas las he fortalecido en el dar y reci-
contexto social que haGia las Escrituras. En este análisis no es bir del diálogo fraterno. Hoy menos que nunca puedo olvidar la
difícil detectar la influencia ideológica de izquierda. experiencia de mi conversión a Jesucristo, ni borrar el sello que
No hay crítica evangélica constructiva frente a la nueva mane- llevo impreso como predicador del Evangelio desde mis días en
ra de "hacer teología". No existe un esfuerzo mancomunado de el Instituto Bíblico Centroamericano de Guatemala. No quiero
líderes evangélicos para responder bíblicamente a las preguntas traicionar mi pasado; pero tampoco estoy dispuesto a cerrar los
que la juventud evangélica ha comenzado a hacerse en medio del ojos ante los signos de los tiempos, ni a cerrar los oídos a lo que
proceso de transformación social. No existe, generalmente ha- Dios quiera decirme hoy por medio de su Espíritu en su revela-
blando, una clara conciencia social evangélica en cuanto a los ción escrita: la Biblia.
J 08/Hacia una teología evangélica latinoamericana Testigo de un nuevo amanecer/ J 09

He tenido en la F.T.L. la oportunidad de seguir aprendiendo puede negarse que en esta teología hay valores pennanentes, váli-
a escuchar, especialmente a mis hermanos que no piensan del to- dos para todo tiempo y lugar. Pero también es cierto que sería
do como yo. Estoy además en el proceso de aprender a expresar injusto esperar que teólogos de otros tiempos y latitudes respon-
la verdad con amor, respetando la opinión de otros, y reconocien- diesen en forma directa a la problemática latinoamericana de
do la valiosa contribución que ellos pueden hacer a la difícil ta- mediados y fines del siglo XX. Queda para nosotros la responsa-
rea de hallar, como latinoamericanos, nuestro propio camino en bilidad de responder con la Palabra y desde nuestro contexto
la expresión de nuestra fe, con base en la palabra escrita de Dios, social los interrogantes del pueblo latinoamericano.
bajo la luz del Espíritu Santo. Fundamentalmente, el problema es hermenéutico; pero más
Indudablemente algún refinamiento ha habido en mi manera que problema este es un gran estímulo que abre grandes posibi-
de comunicar mis convicciones cristianas a nivel teológico. Sería lidades en el quehacer teológico para los latinoamericanos que
lamentable que no hubiera este cambio después de tantas opor- estén dispuestos a ser creativos en su reflexión y en su ministerio
tunidades para leer, estudiar, reflexionar, ensefiar, e intercambiar de comunicar la inmutable palabra escrita de Dios a una sociedad
ideas con mis colegas de la F.T.L. y con otros hennanos evangé- cambiante como la de estos países. Nuestra teología no tiene
licosdentro de la América Latina y fuera de ella. que ser meramente repetitiva. No estamos obligados a ser tan
solo un centro de distribución de la teología fonnada en otras
*** partes del mundo. 2 Necesitamos seguir trabajando en la fonnu-
lación de una teología latinoamericana, arraigada profundamente
Abro como un paréntesis en mi vida cuando en el afio escolar en las Escrituras, dirigida por el Espíritu Santo, expresada en la
1973-1974 realizo algunos estudios libres en la Facultad de Filo- comunión de los santos, y orientada hacia las necesidades de
sofía y Teología de San Cugat del Vallés, Barcelona, Espafia. El nuestro pueblo. .
objetivo principal es acrecentar mi conocimiento de la teología El despertar de mi conciencia latinoamericana en el trabajo
católica postconciliar, escuchando las ensefianzas de los compe- teológico me ha llevado al deseo de recuperar algunos elementos
tentes maestros jesuitas de aquella institución. La experiencia bíblicos que son indispensables para darle equilibrio y sólido
académica me resulta en extremo valiosa. Al mismo tiempo se fundamento a una teología evangélica latitioamericana.,Por ejem-
enriquece mi vida espiritual y ministerial en la comunión con plo, el aspecto presente del Reino de Dios viene a contrarrestar
los hermanos evangélicos barceloneses, especialmente en las un "futurismo" exagerado que fácilmente pasa por alto la proble-
Asambleas de Hermanos Libres, quienes también nos reciben mática social del pueblo latinoamericano, sin responder, además,
con grandes muestras de amor fraternal. adecuadamente a los que pretenden levantar aquí y ahora el reino
del hombre, que al fin y al cabo resulta ser el "reino sin Dios".3
*** De gran importancia es también para mí. recuperar el equilibrio
cristológico de las Escrituras, frente a una teología apologética
Una de mis mayores preocupaciones teológicas en los últimos evangélica que no ha subrayado suficientemente lo humano del
catorce afios se relaciona con la contextualización. Reconozco Cristo, quizá, entre otras razones, por el afán de refutar al libe-
que para ser leal a la Palabra de Dios no necesito perder mi iden- ralismo protestante que terminó por negar la deidad del Hijo de
tidad latinoamericana, ni tampoco menospreciar la rica herencia Dios. Tenemos que demostrar por palabra y hecho que nuestra
doctrinal que he recibido de mis mayores en la fe. A la vez, en- cristología no es docética, y que nos interesa dar testimonio an-
tiendo que el Evangelio me ha llegado con cierto ropaje cultural te el pueblo latinoamericano tanto de la deidad como de la hu-
del mundo anglosajón y que he estado aprendiendo y repitiendo manidad del Cristo.
una teología forjada en un contexto social diferente al mío. No En cuanto a la eclesiología, considero imperativo seguir elabo-
]] O/Hacia una teología evangélica latinoamericana Testigo de un nuevo amanecer/JI]

randa, a partir de las Escrituras y en respuesta a problemas vita- han comenzado a reflexionar teológicamente. Los veo enérgicos
les de la familia evangélica latinoamericana, una teología de la y decididos a superar los logros de sus mayores. No tengo dudas
naturaleza y misión de la Iglesia. Ante la fragmentación que su- de que habrán de superarlos, y me alegro de ser testigo de un
frimos como evangélicos nos conviene destacar más y más la en- nuevo amanecer en el pensamiento teológico latinoamericano.
señanza bíblica tocante al Cuerpo de Cristo. En este organismo A fin de escribir estas páginas he hecho un alto en mi trajinar
viviente y creciente desaparecen las barreras raciales, culturales, por la vida, y desde esta estación que no es la primera y posible-
sociales y "denominacionales". Por otra parte hay que evitar el mente no sea la última de mi itinerario teológico, contemplo el
peligro de caer en una abstracción ec1esiológica que borra la línea pasado con agradecimiento para el Señor y para todos los que
divisoria entre la Iglesia y el mundo, o que tiene en poco a la de una forma u otra me han ayudado a crecer en el conocimiento
iglesia local. de la teología, siendo uno de ellos Pedro Savage, a quien dedico
De la misión total de la Iglesia se está hablando ahora, en la estas reminiscencias en homenaje a sus esfuerzos en pro de la
comunidad evangélica mundial con gran interés y seriedad. Por reflexión bíblica desde la América Latina.
ejempl~ las consultas de Lausana (1974), Grand Rapids, Michigan
(1982), y Wheaton, Illinois (1983), indican que existe el deseo
NOTAS
de continuar recuperando la dimensión social de dicha misión.
Comparto ese deseo de todo corazón, esperando que mantenga-
mos siempre el equilibrio bíblico entre la evangelización y la 1. Rudolf Otto, Lo santo (lo racional y lo irracional en la idea de Dios),
responsabilidad social. Que al involucrarnos en 10 social 10 haga- Revista de Occidente, Madrid, 1925.
mos impulsados no simplemente por ideas teológicas, sociológi- 2. José Miguez Bonino dijo hace años que si nos limitamos a importar la
cas, o políticas de actualidad, sino en obediencia a la enseñanza exégesis y la investigación histórica de otras latitudes, sólo "nos será posible
montar en tal caso una industria teológica de consumo que, elaborada a ba-
de las Escrituras, como un fruto de lá fe y el amor auténtica- se de lo recibido, sólo podrá redistribuir los elementos dados". El camino
mente cristianos. del teólogo protestante latinoamericano. Copia a mimeógrafo.
Lo que he dicho sobre el equilibrio bíblico señala mi fuerte 3. J. Moltmann, Teología de la esperanza, Ediciones Sígueme, Salaman-
convicción de mantener en alto, por encima de todo sistema de ca, 1968,. p. 448. Moltmann está evaluando el concepto que E. Bloch tiene
pensamiento humano, la autoridad suprema de las Escrituras. del reino.
Coincido así con el objetivo de la F.T.L. de aceptar para la 4. De los "Objetivos de la Fraternidad Teológica Latinoamericana". Co-
pia a mimeógrafo.
reflexión teológica "el carácter normativo de la Biblia como Pa-
labra escrita de Dios", en el esfuerzo por escuchar, bajo la direc-
ción del Espíritu Santo, el mensaje bíblico en relación con las
relatividades de nuestra situación concreta. 4
La tarea que nos hemos impuesto en la F.T.L. es gigantesca.
No es fácil la contextualización bíblica, evangélica, y misionera.
Pero hemos dado los primeros pasos, abriendo surcos, señalando
pautas que la nueva generación podrá seguir para bendición de
nuestro pueblo.
En cuanto a mi persona puedo decir que como viajero que va
caminando por la llanura inmensa, convencido de que jamás po-
drá tocar el horizonte, el cual va dilatándose más y más ante sus
ojos, vuelvo la mirada hacia los jóvenes latinoamericanos que
siervo de la Palabra
C. René Padilla

Anoche falleció mi primer maestro"deteología;mLpadre. En


este mismo momento deben estar enterrándolo en Quito, mi
ciudad natal. Tenía nQventa años de edad.
De él heredé el amor a la lectura, Pese a sus escasos recursos
económicos, tenía una pequeña biblioteca a la cual recurría ca~
da vez que sus obligaciones de obrero manual se lo permitían.
Todavía recuerdo algunos de los títulos: El cura, la mujer y el
confesionario, Pepa yla Vírgen, El Pentateuco, Diccionario de
la Santa Biblia. ¡Qué tiempos aquellos, en que las bibliotecas de
hogares evangélicos eran todo un arsenal de armas para la pol&
mica contra la intolerante "religión oficial" que siglos antes nos
trajeran los conquistadores!
De mi padre heredé también la preocupación por la evangeli~
zación. Nuestro hogar fue siempre un centro de difusión del
mensaje de Cristo. Todavía me acompaña el recuerdo de las lar-
gas discusiones de mi padre con vecinos para los cuales, en la
muy católica Santa Fe de Bogotá (donde pasé mi nifiez) era
inconcebible que él, un hombre de bien, fuese un "hereje" pro-
testante. Asimismo, el de las amenazas de muerte, los insultos,
114/Hacia una teología evangélica latinoamericana Siervo de la Palabra/115

las vejaciones y pedradas de que éramos objeto los "evangelistas" en Teología) fueron sólo una parte de todo lo que por la gracia
(como nos llamaban) en esos tiempos. de Dios conseguí en esos afias que pasé en los Estados Unidos.

*** ***
Me inicié como predicador mientras cursaba la Secundaria en Un año antes de terminar mis estudios en Wheaton, en julio
el Colegio Mejía de Quito. Antes de cumplir los dieciocho afias de 195'8, asistí a un memorable encuentro auspiciado por la Co-
de edad comencé a predicar por la Voz de los Andes (HCJB). munidad Internacional de Estudiantes Evangélicos (C.LE.E.): el
( ¡Tamafio atrevimiento el mío y gran ingenuidad la de las perso- Congreso de Cochabamba. I Los primeros grupos de un movi-
nas que me cedieron los micrófonos!). En ese mismo entonces miento universitario que con el tiempo se extendería a lo largo
solía predicar con frecuencia a los presos en el Penal García Mo- y lo ancho de América Latina estaban 'tomando ,forma. Y para
reno y a los transeúntes en reuniones al aire libre. Poco a poco mí estaban fraguándose relaciones que marcarían mi itinerario
fue surgiendo en mí un profundo sentido de vocación de servi- teológico indeleblemente, entre ellas la relación con Samuel Es-
cio a la Palabra de Dios. Aunque me atraían mucho la filosofía cobar y Pedro Arana. '
y la literatura, esta vocación fue ganando espacio, densidad y No bien había terminado mis estudios teológicos, en julio de
peso en mí hasta constituirse en mi proyecto de vida. 1959, me integré al equipo de obreros de la C.I.E.E. en calidad
A mediados de 1953 viajé a los Estados Unidos. Había sido de "secretario viajero" para Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú.
aceptado como estudiante regular en "Wheaton College", una No puedo exagerar la importancia que ese ministerio pastoral en
universidad evangélica en Wheaton, Illinois. Para el pasaje conse- el mundo estudiantil tuvo para mi propio desarrollo teológico.
guí un préstamo de uno de los diáconos de mi congregación y Bastante pronto ví las limitaciones de la formación que había
recibí ayuda de mi hermano Washington, que en ese entonces recibido en Wheaton: descubrí, con desmayo, que estaba equi-
estaba estudiando en Denver, Colorado. Los primeros meses en pado para responder preguntas que nadie me, hacía, pero carecía
Wheaton estuvieron dedicados al aprendizaje del idioma, la adap- de respuestas a las acucian,tes preguntas que me planteaban los
tación cultural y largas horas de trabajo en el coinedor estudian- estudiantes. Como resultado, comencé una oúsqueda que había
til para pagar las deudas y reunir los fondos necesarios para ini- de caracterizar toda mi reflexión en las siguientes décadas.
ciar los estudios en enero de 1954. Ya en los años de Secundaria dos o tres profesores marxistas
Los seis años que pasé en Wheaton fueron decisivos en mi me habían sacudido con sus preguntas relativas al "idealismo"
formación teológica. Varios de mis profesores me mostraron la cristiano. Su crítica a la religión como "el opio de los pueblos"
posibilidad de ser cristiano sin Cometer un suicidio intelectual. había sembrado en mi conciencia adolescente la inquietud por un
El estudio de filosofía y literatura, griego y hebreo', Biblia y teo- cristianismo viril, un cristianismo que tomase en serio la ~~alidad
logía, me proveyó herramientas para la tarea que tenía por de- social y la historia. Ahora de nuevo, en mi juventud, la misma
lante. Sin embargo, toda esta preparación hubiese sido incomple- preocupación reflorecía con nueva fuerza y se me imponía como
ta sin la experiencia ministerial que adquirí en contacto regular un problema que exigía impostergablemente una res.,uesta.
con inmigrantes mexicanos y puertorriqueños, primero en Chi- La mirada retrospectiva me hace sospéchar que esa inquietud
cago y luego en Elgin. Casi no pasó una semana en que no tuvie- estuvo por detrás de la elección del tema para mi tesis doctoral
ra la oportunidad de compartir el Evangelio con un grupo de en la Universidad de Manchester, Inglaterra: Church and World:
obreros de los muchos que llegaban a la gran ciudad en busca de A Study o[ the Relation Between the Church and the World in
mejor fortuna. Los títulos académicos de "Wheaton College" the Teaching o[ Paul the Apostle (La Iglesia y el Mundo:'un el¡-
(B.A. en Filosofía) y "Wheaton College Graduate School" (M. A. tudio de la relación entre la Iglesia y el Mundo en la ensefianza
1161Hacia una teología e~angélica latinoamericana
SimiO de la Palabra/117
del Apóstol Pablo). Llegué a Manchester en agosto de 196~, tin,a en los años siguientes. Guardo una deuda de gratitud hacia
acompañado por mi familia (Catharine, mi esposa, a quien cono- Pedro Savage_por la insistencia con la cual en su calidad de Coor-
ciera mientras estudiaba en Wheaton, y dos hijas, Ruth y Sara), dinador de la Fraternidad me ha exigido separar el tiempo para
con el ánimo de hacer un doctorado en ciencias bíblicas bajo la la preparación de tales ensayos. .
supervisión del conocido erudito evangélico, F. F. Bruce. Los
dos años de estudios doctorales no me dieron todas las respuestas,
pero sí una amplia y sólida base para la labor teológica posterior. ***
A mi regreso de Inglaterra, en enero de 1966, entré de lleno Un suceso ínesperado me colocó en la órbita de la teología
en las labores de la C.LE.E. Pese a las tareas administrativas vin- "evangélica radical" que comenzaba a articularse a ·nivel mun-
culadas a mi cargo de Secretario General para el área latinoame- dial: el Congreso Internacional de Evangelización Mundial, rea-
ricana, me dí modos para continuar leyendo y reflexionando en .
lizado en Lausana, Suiza, en julio de 1974. Hace poco el evange-
torno a los problemas que surgían de un mundo estudiantil pre-
lista Leighton Ford opinaba: "Si ha habido un momento en la
sionado por la necesidad de cambios a todo nivel. Mi preocuPfa-
historia en que los evangélicos estuvieron a tono con los tiempos,
ción era el desarrollo de una pastoral universitaria que no sólo
ese momento debe haber sido, sin duda, en julio de 1974. Lau-
respondiera a las inquietudes intelectuales que se planteaban en
sana estalló sobre nosotros como una bomba. Se constituyó en
el ámbito académico, sino que a la vez encarara el desafío social, .
un despertar para quienes asistieron y para miles de cristianos
político y económico de América Latina desde una perspectiva
que leyeron al respecto en mU.chos países". Casi una década des-
cristiana. Poco a poco fue tomando forma en mí la convicción
pués del memorable encuentro puedo analizar objetivamente mi
de que la tarea del movimiento estudiantil evangélico con el
propia contribución a lo que allí sucedió y decir que jamás me
cual estaba vinculado no podía limitarse al entrenamiento de
sentí como en esa ocasión, tan, en el. centro de 10 que Dios esta-
estudiantes en métodos de evangelización. Si el movimiento iba
ba haciendo para despertar a su pueblo a la vez que tan incapaz
a ser fiel al Evangelio y pertinente a la situación latinoamericana" de atribuirme mérito alguno por mi propia parte en ello. La lec-
tenía que ocuparse de la formación de discípulos dispuestos. a tura en el plenario de mi ponencia sobre "La evangelización y
vivir la fe en medio de realidades terrenales concretas. Esto sig- el mundo"; el jueves 18 de julio (tercer día del Congreso) por
nificaba, entre otras cosas, que los asesores estudiantiles debía- la mañana, pr9dujo un inusitado remezón y prendió larnecha de
mos tener la libertad institucional que nos permitiera trabajar un encendido debate entre los presentes. El lunes siguiente mi
creativamente, sin sentirnos ooligados a producir una copia colega Samuel Escobar añadió leña al fuego con su ponencia so-
xerox de la "Inter-Varsity Christian Fellowship" de los Estados bre "La evangelización y la búsqueda humana de la libertad, la
Unidos o de algún movimiento europeo afiliado a la C.I.E.E. y justicia y la realización personal". Nuestras m~yores preocupa-
demandaba la articulación de una teología pastoral que prove- ciones, forjadas al calor del ministerio estudiantil en América
yera la base para un estilo de ministerio diferente del que común- Latina, fueron así escuchadas desde una plataforma de dimensión
mente practican las iglesias en nuestro medio. mundial y ·hallaron expresión (a veces en palabras tomadas tex-
Esta misma preocupación se proyectó a la Fraternidad Teoló- tualmente de nuestras ponencias) en un importante documento:
gica Latinoamericana (F.T.L.) desde sus comienz!Js. Tuve el pri- el Pacto de Lausana. 2
vilegio de asistir al encuentro inaugural realizado en Cochabam- ,La ponencia que presenté en Lausana, y que luego publiqué,
ba, Bolivia, en diciembre de 1970. Mi ponencia sobre "La auto- junto con otros ensayos, en El Evangelio hoy3 era una apretada
ridad de la Biblia en la teología latinoamericana" presentada allí, síntesis de mi tesis doctoral, enriquecida por los años de expe-
sería apenas el primero de toda una serie de ensayo~ que 'escribi'- riencia en la obra estudiantil. En contraste con la mayoría de
ría yo para consultas de la F.T.L. dentro y fuera de J\mérica La- mis escritos, cuya elaboración es siempre para mí un difícil par-
118/Hacia una teología evangélica latinoamericana Siervo de la Palabra/119

to, este surgió "al correr de la pluma" en cuestión de pocas ho-


-
1980, en la cual presenté una ponencia sobre "la base neotesta-
ras, sin demasiado esfuerzo, Sin embargo, de todos mis ensayos mentaria del estilo de vida sencillo". 9
es probablemente el que mayor atención ha recibido. Para mi 4. La relación entre la evangelización y la responsabilidad so-
propia sorpresa, cuatro asuntos que toqué allí pasaron a formar cial. En Lausana cuestioné el intento de separar la evangelización
parte de la agenda teológica de encuentros internacionales que de la responsabilidad spcial en la acción de la Iglesia. Dije: "Me
se realizaron posteriormente, en todos los cuales me cabría el niego... a levantar una valla entre una tarea primaria, la procla-
honor de participar en calidad de orador: mación del Evangelio, y una tarea que en el mejor de los casos
)

1. El uso del "principio de unidades homogéneas como base


JI es secundaria y en el peor de los casos es optativa... ¿Por qué?
para la estrategia misional de la Iglesia.' En Lausana denuncié la Porque el amor de Dios es inseparable del amor al hombre; por-
mundanalidad implícita en la tesis según la cual, ya que "a los que la fe sin obras es muerta; porque la esperanza cristiana in-
hombres les gusta ser cristianos sin tener que cruzar barreras" de cluye la restauración de todas las cosas en el Reino de Dios".! o
raza o clase, debemos plantar iglesias segregadas que indudable- Tal planteamiento se constituiría en el tema de la Consulta so-
mente crecerán más rápido.que las integradas. 4 El tema fue de- bre la Relación entre la Evangelización y la Responsabilidad So-
batido en la Consulta sobre Unidades Homogéneas y el Creci- cial llevada a cabo en Cedar Rapids, Michigan, en junio de 1982.
miento de la Iglesia realizada en Pasadena, California, del 30 de En ésta participé con una ponencia sobre "La relación del Reino
mayo al 2 de junio de 1977. Para esa ocasión preparé el ensayo de Dios con la Iglesia y el Mundo".! !
intitulado "La unidad de la Iglesia y el principio de unidades ho- En la Introducción a The New Face 01 Evangelicalism (una
mogéneas".5 colección de ensayos por varios autores que edité en inglés hace
2. La relación entre el Evangelio y la cultura. En Lausana con- unos años)! 2 decía que "el Pacto de Lausana no es mucho más
dené la identificación del cristianismo con el "American Way of que un detallado bosquejo para una teología evangélica de la mi-
Life" y argumenté que "la iglesia debe ser liberada· de todas y sión". En cierto sentido, más por la fuerza de las circunstancias
cada una de las cosas que en su cultura le impiden ser fiel al Se- . que por elección consciente, mi propia reflexión teológica no ha
ñor en el cumplimiento de su misión tanto dentro como fuera sido otra cosa que una modesta exploración de varios de los te-
de su cultura". 6 . En enero de 1978 esta misma preocupación mas que hacen a esa misionología evangélica. Se trata de "una
reunió a unos treinta y tres teólogos, lingüistas, antropólogos y búsqueda de fidelidad a la revelación de Dios en Jesucristo y de
misioneros de todo el mundo en la Consulta sobre Evangelio y pertinencia a la realidad latinoamericana. A ella he sido incenti-
Cultura que se llevó a Cabo en Willowbank, Bermuda. En esa vado por estudiantes universitarios en el contexto de la C.LE.E.,
oportunidad participé con una ponencia sobre "Hermenéutica y colegas vinculados a la F.T.L. y la Comunidad Kairos (un grupo
cultura: un acercamiento teológico".' que se reunía regularmente en Buenos Aires entre 1976 y 1979)
3. La relación entre el Evangelio y el estilo de vida. En Lausa- y encuentros internaCionales tales como los mencionados. Tales
na insistí en la imposibilidad, desde una perspectiva bíblica, de incentivos, no obstante su importancia decisiva, serían nulos si no
separar la fe de la vida práctica. "La conversión --afirmé- no es fuese por mi enraizamiento en una iglesia local comprometida con
un cambio de religión en el que uno se hace adherente a un cul- un ministerio integral en Buenos Aires, y la profunda convicción
to, sino una reorientación total en relación a Dios, a los hombres y de haber sido llamado a ser. un siervo de la Palabna de Dios.
a la creación. No es una mera añadidura de patrones que se im-
ponen sobre los viejos patrones... sino una reestructuración de
toda la personalidad, una reorientación de toda la vida en el mun- NOTAS
do".8 Esta preocupación sería retomada por la Consulta sobre 1. Sobre esta histórica reunión, de suma importancia para la obra estu-
el Estilo de Vida Sencillo realizada en Inglaterra en marzo de diantil evangélica en nuestro continente, ver la obra de Samuel Escobar,
120/Hacia una teología evangélica latinoamericana

La chispa y la llama: breve historia de la Comunidad Internacional de Es-


tudiantes Evangélicos en A mérica Latina. Ediciones Certeza, Buenos Aires,
1978, pp. 58ss.
2. Cf. mi comentario sobre este documento, en Misión No. 1 (abril-ju-
nio 1982), p. 28. El Pacto fue reproducido posteriormente en Misión No. 5
(abril-junio 1983), pp. 36ss.
3. Cf. El Evangelio hoy, Ediciones Certeza, Buenos Aires, 1975.
4. Ibid.. p. 133.
5. Esta ponencia fue publicada, en inglés y con revisiones, en Intema-
tional Bulletin 01 Missionary Research, 6, No. l (1982), pp. 23ss., y poste-
riormente en Wilbert R. Shenk (ed.), Exploring Church Growth, Wm. B.
Eerdmans Publishing Co., 1983, pp. 285ss. La versión castellana apareció
en Mistón, No. 6 (septiembre 1983), pp. 12ss.
6. El Evangelio hoy, p. 1,32.
7. La ponencia completa apareció originalmente, en ínglés, en John Stot!
y Robert T. Coote, Gospel and Culture, William Carey Library, Pasadena,
California, 1979, pp. 83pp. En castellano apa~eció un resumen, "La palabra
interpretada", Boletin teológico, No. 1 (enero-marzo, 1981), pp. 18s.
8. El Evangelio hoy, p. 144. hijo de la Reforma
9. Una sección de esta ponencia se publicó bajo el título "Jesús y los
pobres" en Certeza, No. 77 (abril-junio 1980), pp. 151ss. . Sidney H. Rooy
10. El Evangelio hoy, p. 148.
11. Cf. mi pónencia "El Reino de Dios y la Iglesia", El Reino de Dios y
América Latina, C. René Padilla (ed.), Casa Bautista de PUblicaciones El
Paso, Texas, 1975, pp. 43ss. La ponencia presentada en Grand Rapids, Comencé mi camino teológico en un campo en el estado de
fue publicada, con revisiones, en la revista Transformation, No. 2 (abril Iowa,. cerca del río Mississippi. Cada año se tenía una nueva
1984). inundación primaveral. Un año· ·los desbordamientos de· los
12. Esta obra fue publicada en Inglaterra por Hodder and Stoughton, torrentes cubrieron todo el pueblo de Eddyville, dejando al
Londres, 1976, y en Estados Unidos por Inter-Varsity Press, Downers
Grove, 1976. descubierto solo los techos rojos y negros contra un amenazante
cielo gris. No sé cuántas veces mi tío tuvo que sembrar de
nuevo los terrenos bajos. Todavía recuerdo cómo pescábamos
en las lagunas formadas por la creciente.
El campo de mi papá no era suyo propio. Era alquilado.
Estaba suficientemente· lejos del río como para escapar la
devastación anual. Por otra parte, estaba sujeto a los altibajos
climáticos. Fue más fácil superar la gran crisis financiera de
1929, cuando yo apenas tenía tres años, que las grandes sequías
que azotaron al medio-oeste cinco y siete años más tarde.
Entonces no fue posible pagar ni el alquiler del campo ni la
fiíctura telefónica mensual. La línea, compartida por trece
familias, servía de medio de comunicación para todo el vecinda-
rio. Cada aparato tenía pilas y una palanca giratoria. Sonaba en
cada casa. Una llamada larga significaba un incendio, un acci-
122/Hacia una teología evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/123

dente u otra emergencia, o servía para anunciar el nacimiento haciendo a la vez materias de preparación universitaria, por si
de un bcbé o la reunión comunitaria. acaso decidía continuar mis estudios. La secundaria significó una
Vivimos cn la época de grandes cambios. Un día cuando apertura a un nuevo mundo que planteó los primeros desafíos
papá nos buscó a la salida de la escuela primaria, sabíamos que a la sencilla fe de mi niñez. El profesor de ciencias, para compro-
era por algo especial. Siempre caminábamos los tres kilómetros bar el origen animal de la especie humana, afirmaba que algunos
a las ocho de la mañana y regresábamos a las cinco de la tarde. hombres todavía nacen con cola. A los tres evangélicos refonna-
Los quince a veinte chicos estudiábamos en un edificio blanco dos de la clase de treinta eso nos parecía una blasfemia imperdo-
de una sola aula para los ocho grados de primaria, con una nable. Mirando hacia atrás, creo que en general la enseñanza
maestra para todos. Papá solía venir a buscarnos durante las secundaria trataba de evadir las cuestiones religiosas.
grandes tormentas de lluvia o de nieve. Aquel día era un día Significó también mi primer encuentro personal con la raza
fresco del otoño. Nuestro coche marca Ford modelo 1926 negra. Quizá por vivir en una ciudad pequeña, con una minoría
tenía cortinas de cuerina y ventanitas de plástico. Pero ¡qué que no podía afectar las decisiones comunitarias, no lo sé,
cambio! Ahora el Ford résplandecía con sus costados metálicos pero en esos años nunca sentí ni supe lo que era el racismo.
y grandes ventanas de vidrio que se podían abrir y cerrar. ¡Qué Varios de la docena de negros en el colegio eran personas muy
maravilla para nosotros! apreciadas en la comunidad:' Samuel Hill capitaneaba nuestro
Cuando las tormentas de nieve con sus vientos del Nordeste equipo de básquet, Alonzo y Elmer Hobbs figuraban como
cerraban inesperadamente los caminos rurales durante el día, solistas del coro, Helen tocaba el clarinete de la banda. Parece
mi papá y un vecino nos buscaban con caballos y un carro. que en esos tumultuosos años de la década del cuarenta había
Con el tiempo, también éste cambió. Mi papá cambió cuatro cosas más interesantes y peligrosas en nuestro pequeño Oskaloosa.
de sus seis caballos, incluyendo mi potrillo favorito, Max, por Nunca olvidaré el 7 de diciembre de 1940. Habíamos ido a la
un tractor Allis Chalmers con grandes ruedas de hierro. Pasa- iglesia, como de costumbre, para el culto matinal ya la escuela
rían casi diez años antes de poder reemplazar las ruedas con dominical. Paramos unos momentos en la casa de unos amigos,
neumáticos. A veces teníamos que utilizar los caballos o el donde escuchamos la noticia del bombardeo de ,Pearl Harbor.
tractor para rescatar a la gente que durante el invierno se Mi papá dijo: "Muchachos, esto significa guerra". Mi hermano
atrevía a transitar los caminos de tierra con sus impasables mayor y yo estábamos cursando la secundaria, pero tres años
bancos de nieve. después Juan tuvo que entrar al ejército. Mis trabajos en el cam-
La enseñanza en mi pequeña escuela primaria reflejaba un po y los viajes diarios al colegio continuaron. Sin embargo,
trasfondo cristiano. Los requisitos para las maestras incluían todo cambió: ahora teníamos que producir grano y animales
un compromiso cristiano. Los programas, tanto de Navidad para la guerra.
como del fin de año lectivo incluían lecturas bíblicas, oraciones Al fin la guerra terminó. Sus consecuencias nos persiguen
y cuadros del niño Jesús. La música que más recuerdo son los todavía. La euforia de la victoria fue, sin duda, auténtica.
himnos y los cantos folklóricQs y patrióticos que aprendimos Pero el pueblo quedó marcado. "Nunca más una guerra", dijo
con el apoyo de un fonógrafo operado manualmente. Siempre la gente t "Dejemos al resto del mundo solucionar sus problemas.
hacíamos nuestros dcberes mientras alguna de las otras clases Cuidemos de los nuestros. Los inválidos, los enfennos incurables,
tenía que rendir examen un banco más adelante. los sicológicamente desorientados en la familia, ¿cómo pueden
El cambio a la secundaria fue casi demasiado para mí. Los volver a ser los mismos que antes?"
vecinos se turnaban para llevar a los cinco egresados de la Estas son mis raíces. Una fe simple pero fundada histórica-
primaria a la "ciudad" de doce mil habitantes. En el colegio, mente en la Reforma y explicitada en la Confesión belga y en
en mi último año había 843 estudiantes. Cursé agricultura, el Catecismo de Heildelberg. Una visión provincial que tendía
124/Hacia una teología evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/125

a limitar el número de los elegidos a mi propia iglesia y unos rado por la obra de Cristo, servía como base de la filosofía
pocos más. Un amor por la naturaleza y ese sentido de la educativa. Aprendimos que tanto la economía y la física como
providencia divina que el hombre de campo desarrolla debido la literatura y la sociología tienen presupuestos y metas profun-
a su constante dependencia del sol y las lluvias para su sostén. damente religiosos. La presencia del Espíritu de Cristo y la
Una tendencia soñadora caminando por el verde pasto en la Palabra de Dios son los "lentes" por los cuales vemos la luz de
primavera, cantando a toda voz y mirando a las estrellas en la los propósitos divinos en la vida. "Esta figura de los lentes
soledad de la noche. No sabía bien cómo comunicarme con viene de Calvino mismo" se nos decía con cierto orgullo, como
mis padres y era reservado hasta con los amigos más íntimos. si esto fuese la última comprobación necesaria. No lo era, se
No tenía confianza en mí mismo como para afirmar con fuerzas afirmaba, ya que Calvino, Berkhof, y los credos son secun-
mis propias opiniones. Por un tiempo luché con mi identifica- darios a la Biblia. '
ción plena como adulto en una iglesia local. Me escondí detrás Había pocas materias requeridas en la Universidad sobre la
de la excusa de que hay demasiados que profesan su fe sin una Biblia misma. Más bien, la perspectiva y el compromiso bíblico
demostración de amor y un compromiso en la vida. Pero con formaban el marco de referencia para cada materia, aunque con
un espíritu de entrega hice mi profesión de fe delante de la más éxito en unas que en otra.'"' Recuerdo mi no siempre exitosa
comunidad eclesial a los dieciocho años de edad, según el rito lucha contra el sueño en horas de la tarde en la clase de historia.
de las Iglesias Reformadas. El profesor de psicología normal, que usaba ropa de colores
sicodélicos, me parecía algo anormal, mientras que el venerable
*** anciano que describía con palabras inmejorables los "hermosos"
casos de esquizofrenia en su curso de psicología anormal nos
Por tres años después de la secundaria trabajé en el campo. cautivaba tanto que yo me sentía identificado con su descripción.
Durante ese período creció en mí el deseo de seguir estudios Los problemas filosóficos llegaron a ser comprensibles y aun rele-
para profundizar mi compromiso con el Señor. Ya en aquellos vantes gracias al profesor Henry Stob, lo que aun hoy considero
tiempos pensé en la posibilidad de trabajar en la misión de la un éxito considerable. Era maravillosa la seriedad con que
iglesia, quizás en ultramar. Era la época de la posguerra. Ex- tomaba la pregunta más elemental y la transformaba en la base
soldados de veinte a cuarenta años de edad colmaban las univer- de un problema significativo, de modo que los que comenzaban
sidades y los seminarios teológicos, con becas que se les conce- a reirse se sentían humillados y el que preguntaba, afirmado.
dían según el tiempo y lugar de su servicio militar. Los demás Las sombras en medio de las nuevas perspectivas eran más
teníamos que buscar medios propios. Mis padres me ayudaron. personales que institucionales. Ciertas dimensiones de mi peque-
Además, durante mis siete años de estudio, cada verano, y de ño mundo juvenil empezaban a cambiar. Aprendí que los negros
diez a quince horas semanalmente en el curso del año académi- no eran siempre tratados con igualdad, que éxistía el racismo en
co, trabajé en el fraccionamiento de leche y en jardinería; y mi propio país, y escuché la palabra "apartheid" por primera
recibí un subsidio menor de las iglesias de Iowa. vez. Como miembro del "Club de la Misión" participaba en
La enseñanza en "Calvin College" (universidad de mi deno- reuniones de evangelización en los barrios más humildes, aunque
minación, la Iglesia Cristiana Reformada) me abrió ventanas las mismas se realizaban más entre los blancos pobres y margi-
inesperadas en muchos campos. Bajo la consigna de "la fe cris- nados que entre la gente de color. Sentía la diferencia entre las
tiana como perspectiva para todo el mundo y para toda la vida" clases económicas más pudientes y las de menores recursos.
("a world and life view"), había un esfuerzo sensible y genuino Puedo ver ahora mi desarrollo personal por los temas que elegí
por ver todo conocimiento a la luz de la soberanía de Dios. Una para mis clases de oratoria. En mi primer año, cuando teníamos
suerte de teocentrismo radical, fundado en la creación y restau- que dar una charla sobre un "tema de convicción", pensé en
126/Hacia una teología evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/127

denunciar el uso de maquillaje por parte de las chicas, como con él marcaron toda mi vida. Sentí la ausencia del profesor de
indicio de baja espiritualidad, en línea con la iglesia de mi misionología. Si no me equivoco, su breve permanencia en el
pueblito natal. Mi tema en el concurso de elocución en cuarto afio seminario inspiró la mayor dedicación al servicio a la misión
acentuaba los problemas sociales y la responsabilidad cristiana. (tanto dentro de los Estados Unidos como en el exterior) en
Puede ser que mi profesor de debate me haya influenciado en toda la historia del seminario. Los nuevos profesores lograron
esto, puesto que era casi el único pez demócrata en un mar de cierta unidad, pero no solucionaron los problemas. Son en el
republicanos. fondo los mismos problemas que azotan a la iglesia hoy. Me han
Los últimos tres afios de universidad estuvieron dedicados a perseguido toda mi vida.
los estudios teológicos. No fueron los años más pacíficos de la El contenido de mi educación teológica fue variado. En Sis-
institución. Los profesores tomaron dos líneas diferentes real- temática era obligatorio memorizar la obra grande de L. Berk-
mente, no sé si eran líneas teológicas, ideológicas, religiosas, hof. Me acuerdo que las preguntas acerca del pacto y la misión,
filosóficas, o qué. Quizás un poco de todo eso, además de las la inspiración dinámica de la Escritura y la teología de Barth
profundas diferencias sicológicas y personales.· Mucho más eran consideradas peligrosas e inapropiadas. El profesor de
tarde me di cuenta de que esos habían sido los afios en que el historia me animó a investigar la situación pasada y presente
Senador McCarthy, que tenia tendencias paranoicas, acusaba de los indígenas estadounidenses. Lo hice con afán. El uso
a medio mundo de ser comunista. Aun el venerable Dwight D. extensivo de los idiomas bíblicos durante los tres afios de
Eisenhower cayó bajo la sospecha del senador. Los métodos exégesis y estudio de la Escritura constituye uno de los valores
utilizados por su comisión no eran del todo honorables: graba- más grandes de mi formación. Estudié suficiente de. las raíces
ciones de conversaciones privadas, lectura de correspondencia de la teología holandesa como para despertar en mí el deseo
personal, acusaciones anónimas y exageradas. Tengo que admitir de saber más. Fueron estudios provechosos, pero al terminarlos
que una metodología similar fue utilizada en la controversia no me sentía preparado pata encarar el mundo. Decidí postergar
del cuerpo docente. Esta, por supuesto, no estaba restringida a por un año la ordenación como pastor, a fin de seguir estudios
mis profesores; más bien, ellos representaban dos corrientes de en otro lugar.
líderes en la iglesia y dos formas de ver al mundo. El problema
se solucionó pidiendo la renuncia de todos los profesores, ***
dejando al final a uno solo de ellos por motivos personales.
Nosotros los estudiantes no quedamos indiferentes frente a En ese entonces· pensaba que la preparación dentro de los
tales cuestiones. Los más conservadores, a los cuales se los lla- propios círculos eclesiásticos servía para pastorear una congre-
maba "los siete sagrados" {el nombre perdura hasta hoy), gación, pero no para trabajar en un contexto más amplio.
representaban la minoría. La mayoría estaba constituida por Providencialmente vino la invitación a dirigir el programa de
el cuerpo estudiantil y participó por medio de entrevistas y evangelización de una iglesia grande en el estado de Nueva
enviando cartas sobre la situación a la comisión investigadora. Jersey. Me daba oportunidad de trabajar en mi campo preferido,
La inquietud se transformó a veces en falta de respeto hacia la misión, y de seguir mis estudios. A media hora de viaje de
los profesores, más por causa de la situación imperante que nuestra residencia estaban "Union Seminary" y "Columbia
por culpa suya. University". Además de los profesores regulares, cada semestre
En mi segundo afio de Seminario tuve todos mis profesores venía alguien como visitante, muchas veces de otra parte del mun-
nuevos, excepto el de hebreo. También el profesor favorito de do. En nuestros ocho afios en Nueva Jersey tuve la oportunidad de
filosofía se trasladó del "college" al seminario para enseñar en seguir cursos con profesores como Reinhold Niebuhr, Paul Tillich,
el campo de ética y apologética. Los seis afios de asociación Oscar Cullman, John Baillie, Wilhelm Pauck y Paul Riccoeur.
128/Hacia una teología evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/129
El cambio de enfoques me causaba conflictos en mi forma de veracidad y confiabilidlld de las Sagradas Escrituras. Kuyper,
pensar, pero a la vez me desafiaba a re-evaluar mi propia ~radi­ por su parte había encarado las fuerzas devastadoras del posi-
ción. Para esto era necesario volver a las fuentes. Por pnmera tivismo y el liberalismo de su tiempo de manera más subjetiva.
vez leí extensamente, no sobre sino de los escritos de Aquino, Volviendo a los reformadores, había subrayado como principio
Lutero, Calvino, Kierkegaard, Schleiermacher, Rauschenbusch, inamovible la conjunción de la Palabra y el Espíritu en el
Bultmann y Barth. Nunca olvidaré mi primer "shock". En una proceso epistemológico. Tal método explica la diversidad de
clase de historia de la ética Niebuhr comentó que el gran proble- interpretaciones de los mismos acontecimientos revelatorios
ma con Barth era SU conservadurismo. Esto no concordaba para en diversos contextos y rechaza la posibilidad de la construc-
nada con la imagen recibida de mis estudios previos. Lo comenté ción de un gran sistema teológico racionalmente demostrable.
en mi primera (y única) carta a mis ex-colegas de "Calvin Semi- Mi trabajo como "ministro de evangelización" en esos años
nary". Fue una lección importante. Nunca más podría aceptar fue mi maestro principal. Consistía en el acercamiento al
que se metiera a muchos teólogos y movimientos teológicos en barrio de la iglesia, un Illinisterio pastoral en un asilo de ancia-
la misma bolsa. nos y en un hospital, Visitas semanales a los "blancos pobres"
Otra lección aprendida fue que lo profundo y lo incompren- de las montañas cercanas (un grupo interracial aislado de la
sible no son lo mismo. Un día mi padre, un campesino, estaba civilización urbana), y el establecimiento de una nueva iglesia
de visita. Fuimos juntos a la clase de Niebuhr. El tema del día en un barrio predominantemente católico (80%) y judío (12%).
éra Calvino. Mi papá salió encantado con lo aprendido. Niebuhr La mayor parte del trabajo lo hacía un equipo dedicado de
sabía cómo incluir anécdotas y analogías con las cuales aclaraba unos treinta laicos. Mi responsabilidad era la capacitación y la
los problemas fundamentales. Por otro lado, lo que Riccoeur
coordinación. Muy prOnto tuvimos que enfrentar problemas
dijo sobre el "nihilismo" fue un enigma, quizás porque yo no
causados por las diferencias culturales, de clase social, de
tenía el trasfondo necesario para entenderlo.
perspectivas respecto a la enfermedad y la muerte, y de tradi-
Me desafió la amplitud de la misión descrita en el curso de
ciones religiosas. Tuve que admitir que no podía responder
M. Searle Bates. Tuvimos que leer la mayor parte de los siete
adecuadamente a muchos de los desafíos planteados a nuestra
tomos de Latourette, La historia de la expansión del Cristianismo.
misión. El decir que el mensaje es siempre el mismo no solu-
La profundización abrió mis ojos a otras realidades. El curso cionaba los problemas humanos y de comunicación que sur-
sobre el "evangelio social" con Robert R. Handy me ayudó a gían. Los llamados "blancos pobres" se escondían detrás de
Ver las distintas etapas· de ese movimiento y los matices propios los árboles si se acercaba gente desconocida. Los vecinos de la
de sus líderes ya sentir su empatía con el grito de los sufrientes. iglesia grande llamaban a ésta "la iglesia holandesa". Muchos
Antes yo podía descalificar su respuesta a las crueldades de la de los ancianos y enfermos eran gente bien atendida pero a
creciente industrialización con los apodos de "liberalismo" y veces temerosa. En cierta ocasión expliqué con cuidado el
"modernismo" ; ahora veía que el problema no era tan simple. mensaje de salvación a una protestante nominal y después
La investigación para mi tesis de maestría sobre las distintas me dijo: "No entiendo lo que dice". Una familia ex-eatólica
metodologías teológicas utilizadas por la Universidad de Amster- que luchaba con sus ayunos y crucifijos quería arrodillarse en
dam (Kuyper) y por el Seminario de Princeton (Warfield) me la iglesia, y no entendía para nada el concepto puritano del
demostró la variedad de posiciones y las. divergencias que domingo que representaba la tradición de mi iglesia. Un orto-
existen en el mundo Reformado. Me convenció que el acerca- doxo rehusó la confirmación de sus hijitas y quería que ellas
miento de Warfield reflejaba los efectos del racionalismo en participaran en· la Santa Cena, conforme a lo que el sacerdote
forma marcada. El teólogo de Princeton había mantenido que le había dicho cuando fueron bautizadas. Cuando escribí
la tarea teológica comienza con la demostración racional de la sobre algunos de estos problemas en la revista denominacional,
]30/Hacia una teolo,gía evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/]3]

una carta al editor expresó lo mismo que yo hubiera dicho diez interconfesionales de clérigos y laicos. En un grupo de Dordrecht
años antes: "Cambiar las tradiciones es el primer paso hacia el conversamos durante dos afias en forma sumamente provechosa.
liberalismo y una entrega al mundo", Por primera vez estaba aprendiendo a nivel personal las grandes
Fueron afias enriquecedores: constituyeron una c1arifica«ión diferencias que existen entre católicos y católicos.
y una confirmación de mis propias convicciones, y una apertura Fui a Holanda particularmente para estudiar bajo Johann
y libertad de expresión que no había conocido antes. Bavinck. Este erudito, ex-misionero con una prolongada expe-
riencia docente en Indonesia, irradiaba una calidez humana,
*** gentileza cristiana y una gran apertura que me seftal6 el camino
que yo también quería transitar. Comparto engrllIl medida su
A los treinta y cinco años de edad tomé una decisión que visión de la misión integral de la iglesia. Me acuerdo cómo luché
cambió el rumbo de mi vocación y de nuestra vida como familia: con el problema de la salvación de los millones que carecen del
acepté una beca para estudiar misionología e historia de la conocimiento de Jesucristo, y confié mis dudas a mi profesor.
iglesia en la Universidad Libre de Amsterdam. A pesar de mis Me dijo que en sus primeros. aftos en Indonesia había luchado
raíces holandesas (mis padres eran inmigrantes) y de mi estudio con el mismo problema y que hacía mucho había decidido
del idioma en "Calvin College", tuve que aprender el holandés. dejarlo en manos del Padre cuyo amor "sobrepasa nuestro
Me sumergí en clases diarias y lecturas relacionadas con profe- entendimiento", a cuya sombra nuestra lógica tiene poco que
sores como G.C. Berkouwer y Johann Bavinck. Descubrí muy decir. Se enfermó y me encomendó a Johann van der Berg,
pronto que los políglotas de aquel pequeño país dan por cuya tesis doctoral sobre el avivamiento metodista, Constrained
sentado el uso del alemán y el francés. Nosotros, los débiles by Jesus' Love (Constrefiidos por el amor de Jesús) me sirvió
del mundo anglo-sajón teníamos que elegir uno de los dos. La de modelo para mi propia: investigación y tesis sobre la teología
historia de la misión exigía un buen conocimiento del alemán. de la misión en los Puritanos. Me sorprendieron la amplitud de
Yo había estudiado ese idioma para mi maestría en "Union concepto y el énfasis en el amor más bien que en el temor a
Seminary", pero nunca olvidaré la lista de 26 libros y 6 artículos Dios que se refleja~ en los escritos de Richard Baxter. Su acep-
que mi profesor en la Universidad Libre me exigió para uno de tación sin reservas de los nuevos conocimientos del universo y
mis exámenes. Seis eran libros en alemán antiguo, de 500 pági- su incorporación de los mismos a su marco teológico me parecía
nas cada uno. ¡Así aprendía leer el alemán! ejemplar. Un botón de muestra: no me sorprendería-decía-
. Eran los afias del Concilio Vaticano 11 y Berkouwer (como que, si Dios ha hecho tantos universos, algunos de ellos estén
José Míguez Bonino de América Latina) fue invitado por su poblados por seres humanos u otras criaturas. Esa misma
capacidad como consultor evangélico para participar en las semana yo había leído un 'artículo en una revista evangélica,
comisiones y las sesiones plenarias. Cada septiembre y octubre, advirtiendo que es pecado salir de la amósferade la tierra. Dios
de 1961 a 1964, estaba en Roma, y al regresar incorporaba en -decía el autor reflexionando sobre el prop~esto primer viaje
sus clases, además de experiencias personales, su interpretación a la luna- nos ha hecho para la tierra y castigará esta violación
de los progresos y fracasos de la nueva teología católica de flagrante delos límites que El mismo ha impuesto a los hombres.
Schillebeeckx, Cangar, Rahner, Danielou y Küng~ Participé en Por un momento me pregunté: ¿Quién está en el siglo XVII y
uno de los congresos pre-conciliares sobre el rol del episcopado quién en el XX?
frente al papado. Sus resoluciones fueron rotundamente Creo que el vivir en otro continente, con otro pueblo y en
rechazadas por el Concilio, razón por la cual los diarios holande- otra cultura, fue una experiencia educativa en la formación de
ses hablaron de un posible cisma en la iglesia. Eran días de un mi manera de pensar. Ya no me llamaban la atenci6n los proble-
acercamiento católico-protestante con innumerables grupos mas de maquillaje de las mujeres, ni las adaptaciones prácticas
132/Hacia una teologia evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/133

eclesiásticas. Más bien, los problemas que me inquietaban eran consideraciones nos ayudaron a elegir América Latina con su
entre otros: ¿Cómo encarnarse en pueblos de otras culturas veintena de países de habla castellana. Recibimos una invitación
y religiones de tal manera que nazca y crezca el amor de Dios a la Argentina, para trabajar en Comodoro Rivadavia. Antes de
en Jesucristo entre ellos? ¿Por qué Walker y aun más Latourette la nuestra había habido catorce invitaciones y declinaciones
reflejan el optimismo pragmático de su contexto norteamerica- para la obra en aquella pequeña iglesia; no podíamos aceptar
no en su filosofía de la historia? ¿Qué significan los grandes que nuestra declinación fuese la décimoquinta. Además, la
cambios que están ocurriendo en la Iglesia Católica Romana? joven iglesia nacional (las Iglesias Reformadas en la Argentina se
¿Cuál de be ser la relación entre el cristianismo y el marxismo? independizaron en 1962) había pedido un profesor de educación
¿Cómo pueden las naciones de Europa y Estados Unidos ayudar teológica dos años antes de nuestra venida. Optamos, sin embar-
(sic) a las naciones pobres a desarrollarse? go, por un período de cuatro años en el seno de la iglesia nacio-
Al finalizar los cuatro años de estudio y el trabajo como nal, dejando en sus manos cualquier designación futura.
pastor en una iglesia interdenominacional, decidí que el mucho La con~regación de Comodoro,· que por cinco años no había
estudio no da respuestas a las preguntas, sino que ayuda a tenido pastor, se había dividido sobre cuestiones básicamente
reformularlas y llegar a las cuestiones más fundamentales de personales. ¿Cuál deb ía ser la misión en este caso? Según la
la vida. Esto fue para mí una ganancia importante. filosofía misionera de nuestra junta de misiones, la misión es
"plantar iglesias", no servir a iglesias establecidas. Por lo tanto,
al misionero de ultramar normalmente le está prohibido servir
***
como pastor de una iglesia nacional. En consulta con el consejo
Es difícil explicar a otros y aun a uno mismo los motivos eclesiástico, dividí mi tiempo en dos partes: la mitad para los
de· ciertas decisiones que uno toma so bre la dirección de la vida. feligreses y la mitad para la misión más allá de los límites
¿Por qué ir a otro país y no quedarse en el propio? Después de eclesiásticos' (visitas de evangelización; ensefl.anza de simpati-
todo, en los dos existe la misión como tarea prioritaria· de la zantes y gente con inquietudes, normalmente con familias en
iglesia. El asunto relativo al lugar a donde uno quiere y piensa ir su hogar; participación en grupos comunitarios o en organiza-
es más cuestión de un sentir y una percepción que de razona- ciones para los minusválidos física y mentalmente, etc.). Creo
miento lógico. ¿Un suefl.o juvenil? ¿Un deseo de conocer lo que la misión de Dios en Cristo es una sola: compartir el amor
nuevo? ¿Una identificación con cierta causa? ¿Una invitación divino con todo el hombre 'y todo hombre en cuanto uno
concreta? ¿Referencia de amigos? ¿Una necesidad sentida? pueda. Por lo tanto, me parece que esta división del tiempo del
Según mi tradición existen dos factores fundamentales: uno pastor, y en lo posible de los ingresos de la iglesia, hace justicia
va (l) donde la necesidad es mayor; (2) donde ésta compagina a la misión.
con sus capacidades y posibilidades. Cuando aprendí a leer la Biblia en castellano, me impactó la
A nosotros (ya que con mi esposa Mae siempre decidimos cantidad de nuevas palabras y nuevas perspectivas que me ofreció.
tales cosas juntos) nos parecía que en los Estados Unidos Era como si se hubiesen abierto ventanas que me permitían una
había mucha gente calificada disponible para la misión. Después nueva visión de la realidad. Un ejemplo: la palabra "justicia"
del trabajo práctico tanto en Nueva Jersey como en Dordrecht, (justice) en inglés no aparece en el Nuevo Testamento en la versión
y de los estudios en Union y en la Universidad Libre, nos King James; más bien, se usa otra palabra que acentúa la piedad,
sentimos dispuestos a responder a las exigencias de otra situación. o la relación vertical y espiritual con Dios (righ teousness). Mis
Dada nuestra edad, no era aconsejable emprender estudios de estudios para la predicación me enseñaron que la distinción
algún idioma oriental o de una tribu indígena de Estados entre la justicia horizontal (justice) y la justicia vertical (right-
Unidos; la situación en el Africa era cambiante e inestable. Tales eousness) no tiene apoyo en el griego original.
134/Hacia una teología evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/135

Me preocupaba mucho lo que leía en esos afias (1966-1969) pie. Al otro lado, allí estaban también varios proponentes de
en la prensa sobre los problemas nacionales, pero Buenos Aires la escuela de "crecimiento de la iglesia" (Iglecrecimiento) de
es casi como un país aparte para los surefios. Mi traslado de Donald McGavran, entre ellos Pedro Wagner, autor de un nuevo
Nueva Jersey y Dordrecht a Comodoro Rivadavia me resultó libro: Teología latinoamericana, ¿izquierdista o evangélica?
menos radical en muchos aspectos que el posterior traslado a La polarización en torno al Evangelio y los problemas sociales
Buenos Aires. En el sur los problemas básicos eran: el bajo era clara, pero yo no conocía, salvo de paso, a los protagonistas
precio de la lana, ya veces la dificultad dela venta; el alto costo del debate. Más tarde escuché de un encuentro de los más
de la producción del petróleo por parte de la Y.P.F. (un ejecuti- abiertos y de su resolución de fomentar la reflexión teológica
vo nos dijo que el costo de la perforación para esta compafiía desde el contexto latinoamericano.
estatal era en ese entonces el doble que para las compafiías El mes anterior a CLADE I el sínodo de las Iglesias Refor-
privadas); las sequías y la multiplicación de los zorros colorados madas me había pedido trabajar en la capacitación de líderes
que mataban a los corderitos; el bajo pago de los peones del en su seno y servir como profesor de historia de la iglesia en el
campo y de la ciudad, muy por debajo de los salarios mínimos; Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (lSEDET).
la "amenaza" de la presencia chilena (25% de la población de la Así terminaron los cuatro años de los primeros pasos de apren-
ciudad) por su cultura "baja" (muchos vivían en Chile Chico dizaje de las modalidades, el idioma, y la vida eclesial argenti-
con características de una villa); la juventud desinteresada en nos. La identificación con la iglesia nacional, el sentir el antago-
la vida espiritual, y (para los evangélicos) el lento crecimiento nismo de los habitantes de las provincias hacia la concentración
de la iglesia. El pastor actualizado tenía que hablar con enten- del poder en las manos de los portefios de la Capital, la expe-
dimiento sobre estas cosas. riencia pastoral con los desarraigados por las inmigraciones y
Hubo experiencias valiosas: buenas relaciones entre las por las mismas migraciones internas y el conocer tanto a los
iglesias evangélicas, pero poco contacto con la iglesia católica, pequefios burgueses y a la Iglesia Católica rural como a los
que se resistía a una relación significativa; el comienzo de un marginados de las villas, constituyeron mi bautismo en la reali-
círculo de pastores que se reunía mensualmente; la organiza- dad latinoamericana. Como todos los bautismos, fue el comien-
ción de una sección regional de la Sociedad Bíblica y un es- zo de un largo peregrinaje.
fuerzo unido para repartir las Escrituras y realizar un "Curso
Penzotti"; una campafta de evangelización en un cine céntrico, ***
auspiciada por casi todas las iglesias. No hubo acción ecumé-
nica en tareas diaconales, salvo a nivel personal. Era claro que El cambio a Buenos Aires fue dramático. De un mundo rural
cuanto más lejos estuviese una congregación de su sede central y tranquilo llegamos a otro turbulento y violento. Conocimos
y del control denominacional, tanto más factible era la colabo- de primera mano las protestas laborales y la represión policial.
ración ecuménica, por lo menos hasta cierto nivel. Me encontré con un boliviano que me contó de las torturas
Cerca del fin de nuestro servicio en Comodoro, recibí, no sé recibidas en su propio país, me mostró las cicatrices, y me
por medio de quién, una invitación al Congreso Latinoamerica- dejó temblando. Todo el mundo se politizó. Con la caída de
no de Evangelización (CLADE 1) en Bogotá en 1969. Fue mi Allende llegaron miles de refugiados de Chile.. Hospedamos a
primer contacto con muchos líderes evangélicos latinoameri- algunos en ISEDET y en otras instituciones evangélicas. Los
canos, especialmente del sector conservador (aunque no todos Estados Unidos fueron acusados de apoyar con dinero los
lo eran). Me impactó el mensaje sobre "La responsabilidad servicios de la CIA a las fuerzas armadas chilenas y a Pinochet.
social del cristiano" de Samuel Escobar. Al final de su presenta- Nosotros, como inocentes recién bautizados, no quisimos
ción, el orador fue ovacionado por los congresistas, todos de reconocer la intromisión de nuestro país natal. Nos sentimos
136/Hacia una teología evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/137

muy incómodos y tratamos de poner la mejor cara posible evitar la identificación, son el testimonio innegable de una
frente a la situación. Lo conversamos mucho entre nosotros, inhumanidad impensable en el siglo XX.
pero poco en público. Es fácil imaginar nuestra desilusión al Además, astronómicas deudas con el Banco Mundial. Pagar
descubrir por informes posteriores de los mismos Estados solo los intereses resulta casi imposible. Ahora nuestros países
Unidos que realmente había sido así. son siervos atados para siempre a los consorcios de bancos
Empezamos a estudiar otras dimensiones de la vida. ¿Cuá- norteños. ¿O viene todavía un afio de jubileo? Y la ironía
les son las causas de la pobreza? ¿Es cierto que los pobres son suprema: con la llegada de la democracia en la Argentina, los
los que no trabajan, como dicen muchos? Cuando vemos a los Estados Unidos liberan al nuevo gobierno del embargo contra la
peones del campo, a los obreros de las fábricas, a los cosecha- compra de armamento... ¿y para qué?
dores de caña o de café, nos parece que los pobres son los que He tenido que preguntarme cómo hacer teología en esta
trabajan, y los adinerados, los que dirigen. ¿Por qué es una situación. ¿Cómo afectan estas necesidades humanas la prepara-
nación más pobre o más rica que otra? ¿Es una providencia de ción de los futuros pastores? He. recibido ayuda teológica de tres
Dios, o es un pueblo más inteligente que otro, o son las reglas fuentes. Primero, de mis colegas en ISEDET. Fue una nueva
de juego que hacen que el que está abajo, siempre se quede experiencia trabajar codo a codo con especialistas de todos los
abajo? ¿Por qué va aumentando la distancia entre las naciones campos teológicos y de las ciencias humanas en un ambiente
ricas y las naciones pobres? ¿Es casualidad que los más afortu- ecuménico. En diálogo con ellos he aprendido a hacer teología
nados sean los del hemisferio norte y los más desafortunados desde la praxis; a buscar la fidelidad de Dios y su Palabra en
.' qs del sur? ¿Qué diee la Biblia sobre nuestras desigualdades? - cada nueva situación, con las herramientas históricas que están
¿Dicen los profetas y Jesús que los ricos son más virtuosos y a nuestra disposición. Veo ~l acercamiento a la verdad más
los pobres son los haraganes que merecen un mal trato por su desde la perspectiva de la obediencia que en términos de conclu-
indigencia? ¿No son el deseo desordenado de seguridad personal siones racionales. No se puede conocer o tener la verdad en la
y nacional, el egoísmo y la lucha por el poder los pecados más mente si uno no está practicándola en el camino del discipulado.
grandes de nuestros tiempos? ¿No están encarnados en nuestras Como dice la Palabra: "Si no tengo amor, nada soy". Y otra
sociedades y magno-organizaciones de tal manera que dejan al Palabra también: " ... todo aquel que no hace justicia y que no
individuo sin poder frente a ellos, tanto en los países ricos como ama a su hermano, no es de Dios".
en los países pobres'! Si es así, pensamos, entonces tenemos que Segundo, recibí apoyo de mis colegas en la Fraternidad Teo-
tomar en serio el pecado original hoy más que nunca en la historia. lógica Latinoamericana. Fue mi medio de ingreso a la diversidad
Mientras que nos hacíamos estas preguntas, la inestabilidad eclesiástica y mesa de debate con las distintas corrientes teológi-
política aumentaba día tras día. Un breve retorno a la democra- cas de América Latina. Fui invitado a hacerme miembro en
cia resultó catastrófico. Cada semana había docenas de muertos, 1970, después de su primer encuentro constitutivo, y nunca he
víctimas de los extremistas anti-comunistas y/o los del "ejército lamentado mi decisión de pertenecer. Por medio de su coordi-
del pueblo". Con la muerte de Perón en 1975 las cosas empeza- nador, Pedro Savage, he encontrado caminos de acercamiento
ron de tal manera que muchos del pueblo dieron gracias a Dios a muchos hermanos en el Señor, incluso varios con quienes no
cuando los militares tomaron el poder e instalaron un gobierno estamos enteramente de acuerdo sobre las implicaciones del
de facto. Pero las gracias perdieron gracia y sentido. Recién Evangelio para el mundo. Pero hemos crecido juntos, en un
después de ocho afias recuperamos la libertad a un costo inmen- fructífero reconocimiento mutuo. Algunos han dejado la F.T.L.
surable. Muchos miles de desaparecidos, cuyos restos están en porque el liderazgo más fuerte ha insistido en dar consideración
tumbas NN, a veces con las marcas de la tortura y la crueldad, seria a la agenda de las luchas cotidianas de nuestros pueblos.
a veces con los cráneos destrozados y las manos cortadas para Estos líderes han sido marginados por sectores muy conserva-
138/Hacia una teología evangélica latinoamericana Hijo de la Reforma/139

dores, acusados de estar demasiado politizados y preocupados nos en su nombre con opciones concretas, siempre con el riesgo
sobre lo económico y social. Parece que cuando los evangélicos de equivocamos, y comunicar el amor de Dios en la totalidad
tomamos posición sobre la realidad que nos toca vivir, aparecen de la vida.
fisuras en la deseada unidad espiritual.
La tercera luz que me guió en mi teologizar vino de mi propia
herencia de la Reforma protestante. En los cursos de historia
hemos profundizado con los estudiantes el significado de aquel
acontecimiento. Creo que la reafirmación del sacerdocio univer-
sal del creyente de Lutero provee la base de un acercamiento
sólido y evangélico al mundo. Si agregamos el gran esfuerzo de
Calvino por promover una visión total del Reino de Cristo que
abarca tanto lo político como lo eclesiástico, tanto lo económi-
co como lo religioso, tanto lo cultural como lo social, tenemos
una base firme para una cosmovisión cristiana que responda a
las exigencias de nuestros tiempos. Además, no podemos olvidar
nunca lagran sospecha planteada por el movimiento anabautista
respecto a la alianza con regímenes políticos, como si éstos fue-
ran portadores de una autoridad sagrada, sin referencia a la for-
ma y al fin con que se ejerce el p.oder. La experiencia misma de
luchar por la justicia nos ha obligado a una relectura bíblica.
Se ha hablado mucho en este contexto sobre la teología (pre-
fiero "las teologías") de la liberación. Creo que el Evangelio
significa la liberación del pecado en todas sus dimensiones:
personal, sicológica y social. Buscamos una evangelización
integral. Estoy de acuerdo con las grandes preguntas que estas
teologías han venido planteando, aunque no, con todas las
metodologías y conclusiones propuestas. Sin embargo,esta
teología merece una consideración abierta y seria, puesto que
ha nacido del trabajo y compromiso de hombres de Dios que
sintieron las necesidades del pueblo. Pocas teologías supieron
responder a los urgentes reclamos de los pobres en nuestro
medio. El Evangelio de Jesucristo nos exige una respuesta. Solo
sirve un discipulado radical, muchas veces sujeto al oprobio y
la persecución, lamentablemente a veces de parte de bien inten-
cionados hermanos en la fe. ¡Cuántos de los torturadores en la
Argentina tenían una cruz colgada de una cadenita en su cuello!
¡Cuántos "hermanos" defendieron a los militares hasta el final!
Ni los mesianismos de la derecha ni de la izquierda nos van a
salvar. Nuestro llamado es a tomar la cruz de Cristo, identificar-
sicólogo pastoral
Daniel Schipani

Mi interés por la teología comenzó a partir de mi labor en la


iglesia y casi simultáneamente con mis estudios universitarios
de psicología, aunque no fue sino hasta bastante más tarde
cuando pude hacer estudios teológicos sistemáticos. El interés
provino básicamente de la necesidad de entender mejor la fe,
de articular mejor mi manera de concebir el Evangelio y la
iglesia, a la vez que de la necesidad de encontrar la relación
entre lo que estaba estudiando en psicología y mi fe cristiana.
Dos factores importantes influyeron para aclarar mi vocación
teológica. Por un lado, el reto de los estudios: la situación
universitaria (particularmente en Buenos Aires en los años 60,
en que había mucha efervescencia política), mi relación íntima
con una cantidad de compañeros no-eristianos, y el contenido
de la psicología, que apunta hacia una concepción del ser
humano frente a la cual la teología tiene preguntas y respues-
tas, a veces similares, a veces diferentes. Por otro lado, mi
participación muy activa en la vida de la iglesia, la cual me
llevó bastante espontáneamente al deseo de profundizar...
Al comienzo, mi preparación fue simplemente lecturas
142/Hacia una teología evangélica latinoamericana Sicólogo pastoral/143

según la agenda que me determinaba la Universidad, la psicolo- de la iglesia. De modo que, en buena medida, lo que he estado
gía como disciplina Y como profesión. Más tarde tomé varios reflexionando y haciendo en los últimos años lo veo como
cursos sistemáticos, formales. Uno de los primeros que tomé material fundamental para la educación y la psicología pastoral.
fue un curso sobre historia y doctrina anabaptista, en un progra- Yo lo llamo fundamentos bíblico-teológicos...
ma que el Seminario Menonita tenía en Buenos Aires. Posterior- Todo esto tiene que ver con la cuestión metodológica en
mente tuve la posibilidad de ir a Estados Unidos, coincidiendo teología. Por un lado está la necesidad de ser claro en cuanto al
con el interés de encontrarme con mi futura esposa, para hacer tema del cual estamos hablando al referirnos a un determinado
un semestre en el Goshen Biblical Seminary, en Elkhart, problema, por ejemplo, el problema de la culpa, de la angustia,
Indiana. Mientras tanto, seguía interesado en la relación entre de la personalidad. Siento que hay la tendencia a sacar conclu-
la teología y la psicología. Seguidamente, tuve la oportunidad siones apresuradas respecto a supuestas correlaciones de identi-
de otra experiencia postdoctoral en psicología en la Universidad dad y significado. El asuntb es bastante delicado. En la reflexión
de California, en Los Angeles, antes de regresar a mi país natal, teológica interdisciplinaria hay varios acercamientos. En primer
a comienzos de 1968. lugar, hay algo que se podría llamar el diálogo entre disciplinas.
Luego seguí trabajando en Buenos Aires por varios afios. Me Hay otra cosa que es correlación entre conceptos y puntos de
involucré en el "Programa unido de psicología pastoral". Eso enfoque. Hay también la posibilidad de una asimilación, por
me obligaba a leer ciertos temas y autores de teología, hasta que ejemplo en teología, de conocimientos, de teorías sicológicas,
sentí deseos de completar un programa, que resultó ser una Finalmente, hay otra cosa que es una posible integración teóri-
Maestría en Artes, con especialidad en religión (Peace studies), co-conceptual a partir de la cual surge algo nuevo.
de nuevo en EE.UU. Ese programa lo hice en el afio académico Uno de mis mayores intereses actualmente tiene que ver con
73-74. Allí pude completar ciertos estudios en Biblia, teología la llamada psicología y consejería pastoral, y cómo uno integra
y ética social, que me interesaban. Hacia el término de esa allí esos fundamentos sicológicos y bíblico-teológicos; y en la
experiencia surgió la posibilidad de ir a Princeton, lo cual hizo educación cristiana, cómo uno integra, de nuevo, los fundamen-
posible que me concentrara en estudios interdisciplinarios. tos bíblico-teológicos con los fundamentos de la educación.
Allí pude trabajar bastante en cuestiones metodológicas, en la Creo que hay una necesidad muy grande de clarificar en qué
relación entre filosofía, teología, psicología y educación, consisten tales fundamentos. Yeso tiene una serie de implica-
particularmente. ciones muy prácticas, ya que lo que uno postula (su visión del
En 1981 completé mi segundo doctorado ("Ph.D.") con un ser humano, de la salud, del aprendizaje,· del conocimiento)
estudio sobre Paulo Freire. El título de mi tesis fue: Conscient- está lleno de una serie de supuestos que vienen de varias fuen-
ization and Creativity: a reinterpretation ofPaulo Freire, focused tes. Me interesa, por ejemplo, cierta concepción bíblica del
on his epistemological and theological foundations, with implicat- conocimiento en la problemática epistemológica y cómo eso se
ions for christian education theory (Concientización y creativi- refleja en nuestra metodología, en nuestro diseño de currícu-
dad: una reinterpretación de Paulo Freire, enfocada en sus lum, etc.; o la concepción sobre la salud mental y sobre la
fundamentos epistemológicos y teológicos, con implicaciones fidelidad del Evangelio y cómo el pastor brega con su congre-
para la teoría de la educación cristiana). gación, con grupos en la iglesia, con problemas en una pareja,
con la orientación de un joven. En otras palabras, no me intere-
*** sa tanto la teología en sí misma sino en su función de discipli-
na fundamentadora. Y en ese sentido me preocupa la psicolo-
Mis preocupaciones son, más bien, en términos de la teología gía también.
en acción, la teología aplicada en el marco de la vida y la misión En psicología pastoral como tal hay varios asuntos que me
144/Hacia una teología evangélica latinoamericana Sicólogo pastoral/145

interesan. Creo que debemos desarrollar una psicología pastoral similares queda mucho por hacerse. Tenemos un gran reto y
a partir de un contexto diferente del norteamericano de donde enormes posibilidades de creatividad y de servicio.
vienen los modelos que usamos. Ahí me interesa muchísimo ver
cómo relacionamos mejor la teología del Reino de Dios, el
Evangelio del Reino y de la iglesia, con la pastoral. Yo siento
que hay un divorcio entre lo que hacemos en cuanto a tratar de
resolver los problemas de nuestra gente, sus angustias y deso-
rientaciones, y nuestra teología y lo que predicamos. Tal
divorcio, de hecho, se expresa en la brecha que suele haber entre
la predicación y ·la educación, la consejería pastoral y la visita-
ción y la llamada dimensión profética del Evangelio. Por esta
razón me interesa muchísimo una teoría de la psicología pasto-
ral. Creo que ahí la fundamentación teológica es clave. De eso
hay muy poco, aun en Estados Unidos y en Europa. Podemos
hacer una aportación muy original desde América Latina que
hasta ahora no hemos hecho porque en lo que hemos escrito
casi no hemos tocado ese punto.
Otro asunto vinculado con la misma cuestión psicológica es
la urgente necesidad de revisar algunos planteamientos en
cuanto al concepto de salud, el cual es tan complejo y rico. En
términos de la perspectiva interdisciplinaria como tal, me
parece fundamental. Entiendo que el símbolo del Reino de
Dios, que es el Reino del Shalom, es clave en toda la Escritura,
y me interesaría explorar más en lo que surge de tal símbolo a
la luz de esa agenda. Lo mismo en cuanto a la cuestión de la
educación cristiana. Hay ciertos temas particulares en cuanto a
lo que tradicionalmente llamamos psicología de la religión,
que me interesa mucho seguir explorando. Son temas clásicos,
como la conversión, la oración y el cultivo de la fe. El rol del
Espíritu Santo en todo esto es realmente algo muy clave, pero
ahí de nuevo converge la cuestión de la psicología y la educa-
ción. Sobre el cultivo de la fe hay ahora unos estudios que
muestran los estadios en el desarrollo de la fe y también sobre
experiencias llamadas de "convicción", los cuales son muy
recientes y requieren más investigación. Hay mucha necesidad
de este tipo de estudios interdisciplinarios y me gustaría envol-
verme en eso. El tema de cómo es que realmente se desarrolla
la fe parece muy obvio, pero en realidad es bastante reciente
como objeto de estudio sicológico. En este campo y en otros
sangre de peregrino
Valdir R. Steuernagel

Es tiempo de volver. Parecería que siempre estoy yendo y vinien-


do de un lugar a otro, por cualquier medio. Es la sangre de pere-
grino que la simiente del Reino insertó en mis venas.
Acabo de volver de una consulta teológica sobre hermenéutica
y contexto realizada en México. Fue una conjugación de dos asun-
tos que determinan la agenda teológica de nuestros días y me que-
man el corazón: el compromiso. con la Palabra encarnada y el com-
promiso con la realidad vivida, amada y sufrida. Fue un encuen-
tro auspiciado por la Fraternidad Teológica Latinoamericana,
razón por la cual acabo de ver a hombres que, con su labor teo-
lógica y su vida, han marcado mi propia vida y mi teología.
De vuelta, tengo tiempo. Tiempo para reflexionar, meditar,
orar. Tiempo para mirar retrospectivamente el camino que llevo
recorrido. Es un poco difícil hacerlo: todavía me considero jo-
ven, con mis treinta y tres años vividos. Sin embargo, hay un
testimonio que puedo dar: mi testimonio de la gracia de Dios. Y
hay algo que puedo compartir: mis inquietudes respecto a la vi-
da, la sociedad y el mundo. Sobre todo; mi alegría por el llama-
do de Dios, la plenitud de vida que se deriva del Evangelio, la
148/Hacia una teología evangélica latinoamericana Sangre de peregrino/149

disposición a la lucha que es simiente del Reino, y la esperanza trabajar. Eso era lo que hacían papá y mamá: él como herrero y
que el Espíritu renueva a cada paso. luego soldador, ella como costurera. La vida era sencilla, los re-
Mientras reflexiono en estos compromisos, viene a la memoria cursos eran limitados, pero era grande la voluntad de trabajar y
la Iglesia Bautista de Horeb, en la ciudad de México, en cuyo lograr una mejor situación económica. Se trataba de una suerte
culto participé el único domingo que pasé allá. Recuerdo cómo de "calvinismo tardío" que llevó a la familia a construir un cuar-
me invadió un profundo anhelo de la vida de Dios. Mi oración to adicional y un garage y a comprar un automóvil usado, con
fue que el Espíritu, con la fuerza de su soplo, me orientase en aspiraciones de clase media. En el hogar se aprendió alemán y
el camino del servicio y me diese la gracia de ser un profeta-sier- portugués, trabajo y disciplina, diversión y estudio, vida al aire
vo con un corazón de sacerdote que sabe llorar e interceder de- libre y familia equilibrada. Papá era disciplina y mamá refugio.
sinteresadamente. Envuelto por la realidad personal de la fran-
queza cristiana, comparto ahora mi ardiente deseo de ser un ***
instrumento del Dios de la esperanza en un mundo sufriente.
Cuando llegué a la claridad en cuanto a la fe, la adolescencia
*** ya había pasado. Era el momento de afirmación de la vida y la
belleza de la juventud. Era el tiempo de la opción del futuro y
En 1980 participé en una jornada de "terapia primigenia" de la independencia en la vida, como persona y como hombre.
que contó con la presencia del Dr. Frank Lake. En esa experien- La salvación en Cristo, el perdón de los pecados yel ardor por
cia, mediante la postura en posición de feto, la oxigenación por la causa del Maestro fueron realidades internalizadas y asumidas
la respiración profunda, y la aclimatización a la temperatura del en esos afias. El lugar donde se dio el contacto más evidente con
vientre, hay un "re.torno al útero materno". El propósito es re- la fe en Jesucristo y el compromiso personal con El fue una mi-
vivir la experiencia del parto y constatar los traumas, problemas sión de origen pietista de origen alemán. Los postulados de la
o dificultades cuyo origen se remonte a esa etapa intrauterina o Misión Evangélica Unión Cristiana (MEUC) eran claros: conver-
hayan sido causados por el parto. Para mí fue una experiencia sión, edificación y comunión. Los orígenes del pietismo alemán,
emocionante y liberadora. El descubrimiento de papá y mamá que acentuaba las doctrinas de la Reforma pero quería romper
quedó registrado con carifio: mamá, muy presente; papá, distan- con una ortodoxia fría, eran evidentes en ese movimiento misio-
te y respetuoso pero muy cOI)tento porque el primer hijo varón, nero que enfatizaba la comunión cristiana y la necesidad de una
esperado, había llegado. Eso sucedió el 5 de marzo de 1950, en vida coherente con el Evangelio. Sin absolutizar la importancia
Joinville, ciudad de tamafio mediano en el estado de Santa Cata- de ese movimiento que actuaba en el contexto de mi iglesia, man-
lina, típica de la colonización alemana, donde se hablaba alemán tengo una deuda de gratitud hacia él por su influencia en mi vida.
en la calle (y por eso también en nuestro hogar) en pleno Brasil El afio 1967 fue de importancia especial para mí, ya que cursé
cuatro veces centenario. La guerra había terminado y el idioma la Escuela Bíblica en un régimen prusiano de internado. Esta
alemán estaba permitido, lo cual hizo posible que fuera mi len- institución también ejerció su influencia sobre mí a pesar de los
gua madre. problemas, de los cuales destaco dos, ambos en el área de la
¿La iglesia? Sí, formaba parte de mi vida, mejor dicho, de la contextualización.
vida tradicional. Era una especie de reminiscencia de un protes- En primer lugar, todas las clases eran en alemán, con excep-
tantismo cultural trasplantado de Alemania, en el cual lo alemán ción de las clases de portugués. El régimen del internado, la
y la iglesia luterana se pertenecían mutuamente de manera casi arquitectura y hasta el paisaje tenían el toque germánico. Como
inseparable. resultado, mi idioma espiritual era el alemán, mientras que mi
En casa casi no había interés en la iglesia. Lo importante era idioma ordinario el portugués. Con los compafieros de estudio y
15 O/Hacia una teologia evangélica latinoamericana Sangre de peregrino /151

de trabajo hablaba portugués, pero oraba y leía la Biblia en ale- La Facultad de Teología de la IECLB, en efecto, era una difu-
mán. Cómo cruzar el puente entre la vida espiritual y la vida co- sora de teología alemana y vivía los conflictos teológicos propios
tidiana se constituyó en un serio problema que sólo más tarde de Alemania. Mi ingreso a ella significó que en adelante seguiría
logré articular y que aun hoy no he podido resolver totalmente. viviendo bajo una fuerte influencia germánica, pero sin la heren-
En segundo lugar, había otro problema igualmente cultural: la cia del pietismo.
rigidez. El cristianismo y la disciplina, la fe y la obediencia, el El curriculo era formal y clásico: griego y hebreo, Antiguo y
Evangelio y el "legalismo" andaban a pie juntillas en la perspec- Nuevo Testamento, Historia Eclesiástica y Sistemática, Pastoral.
tiva de una ética cristiana individualista en que los principios La manera de reaccionar' y trabajar teológicamente obedecía a
estaban por encima de las personas y aun, tal vez, del amor. parámetros importados de Alemania, como lo eran también los
Otra cosa significativa sucedió ·en ese mismo afio de 1967: libros y los profesores. La época de Barth y Bultmann llegaba a
para mí se aclaró el llamado de Dios al ministerio. Ya antes, su fin y comenzaba a sentirse la ola de la teología de la revolu-
cuando tenía unos trece años de edad, la posibilidad de dedi- ción y la teología de la esperanza. América Latina estaba a duras
carme al ministerio pastoral había cruzado mi mente, por in- penas representada por la teología de Rubem Alves, Iglesia y
fluencia de un pastor que era mi orientador en el catecumena- Sociedad en América Latina y algunos católicos. Mientras tanto,
do, en el cual participé en mi iglesia como era costumbre entre el Brasil vivía el período de represión que afectó fuertemente al
los chicos de mi edad. Con el tiempo, esa idea se desvaneció. mundo estudiantil a partir de 1968; se respiraba el aire de la "se-
Pero cuando volvió tenía nueva fuerza y claridad: Dios estaba guridad nacional" y se encaraba la opción planteada por una
llamándome a su servicio. Con esa convicción decidí ingresar a consigna: "Brasil: ámelo o déjelo". Yo era parte de esa genera-
la Facultad de Teología de mi denominación, la Iglesia Evangé- ción que tendría que vivir bajo el manto del silencio impuesto
lica de Confesión Luterana en el Brasil (lECLB). por el Acto Institucional número 5,digno representante legal
Desde esa época, el llamado y la vocación son conceptos fun- de los mecanismos de represión tan comunes en nuestro medio.
damentales y preciosos para mí, lo cual responde, ciertamente, Sin embargo, era demasiado ingenuo como para percibir lo que
al hecho de haber experimentado cuán bueno es andar en los sucedía. En el ambiente de la Facultad de Teología comenzaba
caminos del Sefior y en su voluntad orientadora. a brotar el germen de una nueva conciencia.
Desde la edad de catorce años yo trabajaba, primero hacien- Por otro lado, la espiritualidad era tolerable. A causa de una
do mandados y luego como ayudante de oficina. Por la noche acentuada aridez espiritual, ya en el afio 1968 algunos estudian-
hacía. el curso técnico de contabilidad. Con los ahorros hechos tes se reunían para estudiar la Biblia en términos devocionales,
me sostuve económicamente mientras asistía a la Escuela Bíbli- compartir y orar juntos. Era el ensayo de un cambio sustancial
ca en 1967. Al año siguiente volví al trabajo y a la escuela noc- en el contexto de la Facultad. Asociado al movimiento de evan-
turna que había interrumpido, para luego, en 1969, ingresar a la gelización en el seno de la Iglesia, traería un impulso de vida y
Facultad de Teología en San Leopoldo, a unos 700 kms. de mi conflicto. El protestantismo tradicional, parte de la herencia
ciudad natal. Así comenzó una nueva etapa de mi vida. cultural, enfrentaba el cuestionamiento por parte de un mensaje
de conversión, un fuerte énfasis en el discipulado y una aplica-
*** ción específica en la capacitación de líderes.
Entrar en la Facultad de Teología significaba asumir la identi- Ese movimiento creció y es actualmente un sector significati-
dad de luterano y un compromiso con la Iglésia Luterana como vo de la Iglesia Luterana. En la Facultad de Teología hay unos
mi propia iglesia. Significaba, hasta cierto punto, una ruptura noventa estudiantes que se identifican COH el mi"mo. Su propó-
con la MEUC, la misma que mantenía una actitud crítica frente sito es trabajar en pro de una iglesia que evangelice y discipule a
a la Facultad en vista de la "formación liberal" que ésta ofrecía. sus propios miembros y a la vez rompa las barreras del etnocen-
152/Hacia una teología evangélica latinoamericana Sangre de peregrino/153

trismo y la identidad nacional germánica, todo esto sin caer en a trabajar arduamente, a leer con avidez, a escribir pasada la
un proselitismo creado por la competencia denominacional. medianoche, a estar disponible. Más que nada, me abrieron un
Mi propia militancia eclesiástica se da dentro de ese movi- camino para asociar una teología bíblica con una aguda visión
miento, en el cual deseo integrar la evangelización con la refle- de la realidad donde uno vive, una reflexión seria con un cora-
xión teológica, la fe con la vida, la persona con la sociedad, el zón de pastor, una vida coherente con la elaboración teológica.
presente con la eternidad. Volví de Argentina habiendo descubierto una faceta de la Bi-
Han pasado más de diez afias desde que egresé de la Facultad, blia que mi vivencia hermenéutica anterior había mantenido
y hoy no puedo entender mi vida sin la influencia que ésta ejer- cubierta. Además, percibía la realidad de otra forma. La inge-
ció en mí. La Facultad me abrió las ventanas al mundo y me nuidad ya no era una virtud y debía ser superada. Era necesario
ensefió a pensar teológicamente y a reflexionar críticamente. leer la Biblia a partir de nuevas perspectivas a fin de comprender
la pertinencia de su mensaje. El camino de Villa María a San
*** Leopoldo me llevó de vuelta a mis estudios con nuevos criterios
La búsqueda de espiritualidad, como dijimos, llevó a un gru- para la segunda etapa de mi preparación, caracterizada por una
po de estudiantes de la Facúltad a reunirse en torno a la Palabra mayor dosis de teología.
de Dios. Frente a la oposición y'la burla, el grupo ganó fuerza y Debo resaltar que mi formación teológica fue, por así decirlo,
cohesión. Salieron, además, en busca de contacto con otros es- asesorada por mi contacto con la ABUB. De ésta aprendí a ela-
tudiantes cristianos y, siguiendo tortuosos caminos que llegaban borar y practicar el estudio bíblico inductivo y a desarrollar una
hasta Alemania (¿cómo más iba a ser?), descubrieron la Alianza nueva visión ·de la comunión cristiana, con profundas relaciones
Bíblica Universitaria del Brasil (ABUB), el movimiento evangé- personales por medio de "células"'. Aprendí, además, a vivir y
lico brasilefio vinculado a la Comunidad Internacional de Estu- trabajar en equipo interdisciplinario y dentro de los parámetros
diantes Evangélicos (C.LE.E.). de una ineludible espiritualidad en que la comunión con Dios
Este fue un verdadero hallazgo. Mi participación en la ABUB por medio de su Palabra y la oración eran insustituibles.
fue de .importancia decisiva para mí. Enmarcó mi vida por diez Mi contacto con la ABUB se intensificó de tal modo que lle-
afias y me puso en contacto con el mundo evangélico, con el gué a suspender los estudios teológicos a fin de hacer una resi-
Brasil y con América Latina. Con el mundo evangélico, porque, dencia con el movimiento. Al concluir los estudios trabajé con
como movimiento interdenominacional, ABUB se mueve en el éste por cinco afias, primero como asesor a nivel local, después
contexto de diferentes denominaciones. Con el Brasil porque en como asesor regional y por último, por dos afias, como secre-
calidad de obrero del movimiento recorrí el país, de norte a sur, tario general adjunto.
en un ministerio con estudiantes e iglesias. Con América Latina Fue en ese mundo donde en 1976 conocí a Pedro Savage, que
porque el contacto con estudiantes de otros países y especial- estaba en el Brasil para participar en un curso de capacitación de
mente con los asesores de la C.LE.E. hizo posible que conociese asesores de la C.LE.E. a nivel continental. Posteriormente fui in-
una realidad mucho más amplia que la de mi mundo cotidiano. vitado a asistir a un encuentro de la F.T.L. en Buenos Aires, y
En el verano de 1972 participé en un curso bíblico para uni- entonces tuve oportunidad de conocer a Pedro más de cerca.
versitarios que se llevó a cabo en Villa María, Provincia de Cór- Guardo con él una deuda de gratitud por la ayuda pastoral que
doba, Argentina. Allí conocí a dos hombres que dejaron su hue- recibí de él y por el desafío que me planteó a responder a mi
lla en mi vida y en mi trayectoria teológica: René Padilla y Sa- vocación dentro de mi propia realidad.
muel Escobar, ambos vinculados a la C.LE.E. Desde entonces
estaría con ellos en diferentes situaciones y desarrollaría lazos ***
que me unirían a su vida y su teología. Los dos me desafiaron También en el contexto del movimiento estudiantil conocí a
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Sileda Silva, hija de un pionero de la evangelización en el Nord-


este brasileño. Ella era secretaria regional de la ABUB en el Nor-
te/Nordeste del Brasil y yo tenía el mismo cargo en el Sur. Nos
separaban más de 5000 kms. Decidimos casarnos; el enamora-
miento vendría después. Juntamos así nuestros magros salarios
y pocas posesiones a fin de servir juntos al Reino de Dios y abrir
las puertas de nuestro hogar a quienquiera que precise un techo,
unidos por un profundo amor mutuo. Yo (y mi ministerio) no se-
ría el mismo sin la presencia de Sileda. Su apoyo y comprensión,
su desafío y libertad, son esenciales para mi vida y ministerio.
Después de cinco años de labores a tiempo integral en el
movimiento estudiantil, elIde abril de 1980 asumimos como
familia el ministerio pastoral en una comunidad en el Sur del
Brasil, en la ciudad de Pelotas. Una mirada retrospectiva nos
llena de gratitud a Dios por esta experiencia que nos ha ayudado
a entender la dimensión pastoral del Reino, colocándonos frente
a toda una gama de situaciones personales. El pasar de una
metrópolis (San Pablo) a una ciudad mediana del interior "gau-
cho"; de un contexto elitista (el mundo estudiantil) a una
enorme variedad de realidades y situaciones sociales; de una
vivencia académica a una vivencia pastoral más simple y diversi-
ficada, no fue nada fácil. Sin embargo, ha colocado la articula-
ción teológica dentro de parámetros pastorales mucho más
amplios y ha exigido una adaptación de la formulación teológica
a la realidad de la vida y misión de la iglesia local.
En mi iglesia he encontrado un amplio campo de actuación
teológica y pastoral. Con alegría he asumido esta identidad ya
que creo que esta iglesia tiene un papel dentro de la realidad
social y eclesial del país. Si en la ABUB mi ministerio fue
clarificar y establecer la identidad teológica del movimiento,
mi objetivo ahora es lograr que la F.T.L. desarrolle en el Sur
del Brasil su servicio a la iglesia, en respuesta a las demandas
del Reino y la situación concreta. Mi deseo es concentrar mi
reflexión en la acción misionera de la iglesia. Pido a Dios que,
por su gracia, me enseñe a recorrer el camino del Reino, con-
ciliando en mi propia vida el corazón del evangelista y la mente
del teólogo, los pies del peregrino y la ol;>ediencia del niño, la
armonía familiar y la vida sencilla y desinteresada. Además, que
el Señor me dé ojos para ver a la gente y al mundo como Ellos ve.