Vous êtes sur la page 1sur 8

APLICACIÓN CLÍNICA DE LA LOGOTERAPIA

PROFESOR:

LOGOTERAPIA La palabra griega “logos” tiene muchos significados; dentro del


contexto de su abordaje, Frankl la traduce por sentido. El padecimiento por falta
de sentido de la vida, la “neurosis noógena”, es uno de los principales problemas a
los que se dedica la Logoterapia. Pero no retrata tanto de explícitas “crisis
filosóficas” cuanto de fobias, compulsiones, manías, etc., que tienen por base ese
“vacío existencial”. La Logoterapia de Frankl suele ser caracterizada como la
“tercera escuela vienesa” de psicoterapia.

CONCEPTOS FUNDAMENTALES
Sentido de la vida: Difiere de un hombre a otro. Es la experiencia particularísima
de cada individuo.
* Sentido concreto de la vida en un momento determinado.
* El hombre tiene una misión que es única e irrepetible.
* El hombre responde desde y con su propia vida: Responsabilidad.
La Logoterapia implica entonces responder responsablemente a las demandas de
la vida.

CONCEPTOS FUNDAMENTALES
Vacío existencial: Es el precio que el hombre pagó por ser un ser civilizado
(moderó instintos, perdió tradiciones). Implica hacer lo que otras personas
hacen: conformismo, o hacer lo que otros quieren que haga:
Totalitarismo. Frankl realizó una encuesta entre pacientes y enfermeros del
Hospital Policlínico de Viena, donde más de la mitad experimentaron en algún
momento la carencia del sentido de la vida (estado de aburrimiento debajo de
máscaras y disfraces).
Por ej.: Neurosis dominical, suicidio, alcoholismo, delincuencia juvenil, etc.
Entonces la Logoterapia sería dotar de sentido su vacío existencial.

CONCEPTOS FUNDAMENTALES
La frustración existencial: Capacidad del hombre de poder malograr su voluntad
de sentido.
Podemos pensar el término existencial desde tres acepciones:
1. Para referirse a la existencia misma, modo de ser específicamente humano.
2. El sentido de la existencia.
3. El afán por encontrarle un sentido concreto a la existencia, es decir la voluntad
de sentido.

La frustración existencial puede cursar como neurosis noógenas


(noos=“mente”).
Estas neurosis surgen por problemas existenciales (espirituales). La terapia
apropiada es la Logoterapia, ya que se atreve a penetrar en la dimensión
espiritual, la dimensión genuina del ser humano.
El suprasentido: Excede y sobrepasa la capacidad intelectual del hombre.

 No se le reclama que soporte el absurdo de la vida,


 Sino que asuma racionalmente su capacidad para captar la sensatez
incondicional de la vida.
Autotrascendencia: Implica estar siempre dirigido a algo o alguien diferente de
uno mismo:

 Hacia un sentido que cumplir u otro ser humano que encontrar.


Sentido del amor: Es el único camino para arribar a lo más profundo de la
personalidad de un hombre.

 Nadie conoce la esencia de otro ser si no lo ama.


 Aquel que ama posibilita al amado la actualización de sus potencialidades
ocultas.
 En Logoterapia, el amor no se interpreta como un epifenómeno de impulsos
e instintos sexuales, ni como un mero efecto secundario del sexo.
 El sexo sólo es un medio para expresar la experiencia de esa fusión
absoluta y definitiva que es el amor.
La esencia de la existencia: Imperativo categórico de la Logoterapia:

 “Obra así, como si vivieras por segunda vez y la primera vez lo hubieras
hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora”.
 La Logoterapia intenta que el paciente cobre conciencia plena de sus
responsabilidades personales, pero sin imponer por parte del terapeuta un
juicio de valor.
La libertad interior: ¿No existe una libertad espiritual frente a la conducta y el
entorno?

 La experiencia de la vida en un campo de concentración muestra que el


hombre mantiene su capacidad de elección.
 Puede conservar un reducto de libertad espiritual, de independencia mental,
incluso en aquellos crueles estados de tensión psíquica e indigencia física.
 Esa libertad interior es la que nadie nos puede arrebatar, la que confiere a
la existencia una intensión y un sentido.
TÉCNICAS EN LOGOTERAPIA
Para comprender la técnica se necesita comprender los mecanismos que
accionan a las personas neuróticas.

 “El deseo es el padre del pensamiento”


 “El miedo es la madre del suceso”.
En la INTENCIÓN PARADÓJICA se moviliza la capacidad de auto-
distanciamiento acompañada del sentido del humor (forma directa de experimentar
dicha capacidad), de modo que la persona desee provocar precisamente lo que
teme; el miedo patológico es sustituido por un deseo paradójico provocando que el
síntoma desaparezca.
 Acaba con la ansiedad anticipatoria que refuerza el síntoma (síntomas
fóbicos, obsesivos, insomnio, tics nerviosos, algunos casos de tartamudez,
etc.).
La DE-REFLEXIÓN refuerza la capacidad de autotrascendencia.

 Amplía el campo de visión de la persona para reducir o eliminar la


tendencia neurótica a la hiperreflexión y la hiperintención.
 Se usa de manera exitosa en ciertos casos de disfunciones sexuales
originados en la hiperintención, en casos de actitudes neuróticas como la
victimización, la postura egocéntrica, la excesiva timidez, entre otras.
La modificación de actitudes/conductas como técnica logoterapéutica reúne
una gran variedad de métodos.
La ampliación del campo de visión retoma aquí su importancia y para ello se
apoya en:

 La visualización.
 La fantasía guiada.
 La confrontación.
 La búsqueda de alternativas significativas.
De esta manera, se amplía la consciencia de la persona para poder hacer una
elección más libre y responsable.
Durante el diálogo existencial-analítico se identifican nuevas posibilidades hacia el
descubrimiento del sentido, de metas, proyectos y tareas significativas, aplicables
a la experiencia concreta. Este diálogo se apoya en la Mayéutica (diálogo
socrático) guiando hacia un cuestionamiento profundo de lo significativo en el
mundo del paciente, movilizando así la voluntad de sentido.
Otros métodos son la interpretación de los sueños para descubrir en ellos
contenidos existenciales y mensajes de sentido. La meditación logoterapéutica, la
visualización guiada. La metáfora como herramienta de autodescubrimiento y de
identificación de elementos con un contenido significativo. El logodiario como un
registro que sensibiliza y responsabiliza a la persona hacia una existencia más
plena. La biblioterapia como recurso terapéutico que orienta hacia el sentido.
En el autodistanciamiento, el "compañero existencial" (cliente o paciente) aprende
a verse a sí mismo más allá de su padecimiento, con la posibilidad de separar a su
neurosis, para apelar a la propia voluntad de sentido para -mediante la fuerza de
oposición del logos- dirigirse a él.
EL CAMBIO

 Por Insight: ¿Cambian los pacientes porque comprenden sus problemas?


 Por Empatía: ¿Cambian porque sienten que son comprendidos?
 En el abordaje Existencial, el terapeuta siempre se centra en la propia
visión de mundo que presenta el paciente.
TERAPIA DE GRUPO
PAPEL DEL TERAPEUTA:


Tiene su visión personal de la vida, pero anima a que cada miembro del
grupo encare su irrepetible individualidad.
 Estimula la autenticidad y alienta a los pacientes a arriesgarse en sus vidas.
 Promueve en el grupo un clima, al que cada miembro contribuye, en que
sea posible encarar las ambigüedades y paradojas de la vida.
 Anima al paciente a desprenderse de esa etiqueta, que a veces se utiliza
como protección, y ser quien realmente es: una persona.
Cuando los pacientes llegan a la terapia abrumados por los síntomas, les
puede parecer poco relevante hablar sobre el sentido de la vida.

 El terapeuta debe: Investigarlo, de forma que el paciente se vea


confrontado con su desesperanza existencial.
 Reforzar la asunción por parte del paciente de que cada uno es
responsable de su propia vida.
 Discute los diversos valores culturales en el grupo y debe ser consciente
de las distintas realidades culturales.
 Nunca se alienta a los pacientes a volver a la terapia.
 Debe alentarse al paciente a no volver hacia atrás, sino a mirar hacia
delante.
 El énfasis se pone en el potencial humano.
 Uno de los objetivos de la terapia existencial de grupo es:
“Contempla todo, cada día, como si fuera la primera vez”.
LA TÉCNICA DE LA INTENCIÓN PARADÓJICA

Una paradoja es "una declaración en apariencia verdadera que conlleva a una auto-
contradicción lógica o a una situación que contradice el sentido común.

 Una paradoja es 'lo opuesto a lo que uno considera cierto'

La intención paradójica confronta nuestro sentido común ya que es un proceso mediante el


cual el paciente es animado a hacer, o a desear que ocurra aquello que precisamente teme
(Frankl, 1984).
Se instruye al paciente a que intente reírse de su propio sufrimiento y de esta manera
afronte el temor que le provoca la expectativa de fallar.

Por ejemplo, bajo este enfoque se le pide a la persona con insomnio hacer
exactamente lo contrario a lo que intenta.
 El paciente de insomnio dice: "me acuesto y trato de quedarme dormido, pero por
más que intento no lo logro"
 En la terapia, con la intención paradójica, se le dice a la persona: "acuéstese y trate
lo más que pueda de mantenerse despierto".
 Por alguna razón, la atención invertida le permite dejar la batalla por dormir puesto
que la orden le dice: manténgase despierto. Dejando de luchar, el sueño llega más
rápido.
A decir de Frankl (1999), al aplicar la intención paradójica se moviliza también la capacidad
exclusivamente humana del humor.
“Cuando un paciente está abrumado por un problema del cual no tiene una visión
clara, Frankl trata de exagerar cómicamente el problema a los ojos del paciente al grado que
le parezca ridículo y cómico”
Por ejemplo,
 un paciente que teme sudar en la presentación de un discurso es animado a que
muestre a los presentes cuánto es realmente capaz de sudar, que moje de sudor
a todo lo que se le arrime, que intente salpicar a todos los presentes, pero al
intentarlo, relata Frankl, el sudor paradójicamente nunca llega, y lo más
importante es que la angustia desaparece.

La misión de la intención paradójica es “amortiguar los miedos individuales de los


pacientes”

Este autor explica que el miedo patógeno es sustituido entonces por un deseo
paradójico.
Se refiere a que a individuos con algún trastorno de ansiedad lo que los bloquea es el
miedo, pero no el miedo a algún objeto externo, sino el miedo al miedo mismo, que entre
más se piensa en él, más aumenta y como consecuencia sobreviene el fracaso en lo que se
intenta.
La intención paradójica trata de desmontar ese círculo vicioso ordenando desear
precisamente lo más temido.
A una persona que tartamudea y le causa angustia e inhibición, se le pide que
tartamudee lo más que pueda hasta que logre que los demás se burlen de él. Al intentarlo,
sucede lo mismo que con el sudor, el tartamudeo por alguna razón desaparece.
Esta técnica ha sido utilizada en contextos diferentes donde lo único en común es la
angustia por la expectativa de fracaso o por la expectativa de colapsarse por no poder
responder adecuadamente a las situaciones que se presentan. Esto último, nos explica
Frankl (1984) es especialmente cierto en algunos tipos de obsesiones y fobias
caracterizados por su gran despliegue de angustia.

Reporte de casos:
Una señora acude a terapia quejándose de no dormir bien por el miedo a que su hijo se
involucre en riñas callejeras con otros jóvenes de su edad cuando éste sale de noche.
Después de unas sesiones en que persistía el miedo un tanto exacerbado, y después de
que se había logrado ya cierta confianza como para poder introducir el humor en la terapia,
le dije que se siguiera preocupando incluso más de lo que ya lo hacía, que una madre que
se preocupaba por sus hijos en realidad estaba haciendo bien su “trabajo”, que me parecía
que eso no era motivo de preocupación sino de orgullo. Le dije que estaba bien que se
siguiera angustiando como toda “buena madre” lo hacía. Su reacción fue por supuesto de
risa mezclada con perplejidad y confusión y a la vez de un aire de sensación de ser
comprendida por la alusión a la tarea materna. A la siguiente sesión le pregunté cómo se
había sentido en los días previos a lo que contestó: ¡ay doctor, dormí muy a gusto, ni
siquiera me acordé de su consejo..! Al parecer, el problema es preocuparse por
preocuparse.
En otra ocasión llegó una joven que se quejaba por un continuo malestar por estrés en
los hombros provocado a su ver por el exceso de las tareas escolares. Explorando la
situación le dije que yo la podía ayudar con todo gusto pero que necesitaba que el estrés
llegara a un nivel crítico como para poder diferenciarlo bien y poder atacarlo y, que la
semana siguiente intentara que el estrés la colapsara, que se le hicieran bolas en la espalda
para poder identificarlas y manejarlas mejor. Por supuesto que soltó una carcajada y a la
siguiente sesión comentó que cada vez que se acordaba de mi consejo se reía y que el
estrés había desaparecido. A partir de ese momento se pudieron abordar otras
preocupaciones que en las sesiones anteriores el paciente no se había animado a exponer.

La técnica puede aplicarse aún fuera de la terapia. Una vez llegó un amigo a decirme
que estaba muy preocupado por el examen del día siguiente. No podía dejar de pensar en él
y en la posibilidad de reprobar, que si lo podía ayudar. Le dije, basándome en un caso
similar expuesto por Frankl, que intentara hacer lo que nunca había hecho, que por primera
vez en su vida desafiara a todos e intentara hacer el peor examen de su vida, que intentara
reprobarlo para demostrarles a los demás que también era capaz de lograr lo que se
proponía, que les dijera a todos sus compañeros que también era capaz de decidir por sí
mismo y no sólo para complacer a sus padres y a los maestros. Por supuesto, el nivel de
sus conocimientos no podía aumentar tanto de un día para otro, y no por decirle lo anterior
iba a disminuirlos. Lo que sí se logró es que dejara de luchar contra la angustia y mejor se
dedicó a organizar lo que sabía sin preocuparse por fracasar. Al día siguiente me dijo: me
fue muy bien en el examen ¿cómo le hiciste?... (Por cierto este fue el único de los
“pacientes” que se ha atrevido a llamarme loco después de semejante recomendación).

Incluso un niño de tres años ha sido “víctima” casual de la intención paradójica. En


cierta ocasión luego de la partida de su padre a un negocio fuera de casa el niño se quedó
“encargado” conmigo. Luego de notar que hacía pucheros e intentos por llorar, en vez de
decirle que no llorara, que no se preocupara o que se pusiera a jugar y pensar en otra cosa,
que por cierto tal vez no hubiera podido entender, le dije que llorara por su papito, que
gritara todo lo que pudiera, que se tirara al suelo y que además pataleara diciendo ¡papá
papa! Y llorara fuerte ¡buu buu buu! (para que lo entendiera se lo ejemplifiqué con una
actuación) A pesar de mis ejemplos “sólo” logre que se sonriera extrañado y se pusiera a
jugar mientras su padre regresaba.
Después de estos ejemplos se puede pensar que la demanda de alguien no es más
que una demanda de atención la cual es suficiente para desaparecer su angustia. O tal vez,
aventurándonos al extremo, el hecho de pensar que hay alguien mucho menos cuerdo que
nosotros nos pueda dar alivio. Pero dejando a un lado estas explicaciones veamos que
podemos obtener del contraste de estos casos con la teoría psicoanalítica.

Mecanismos de la intención paradójica

Haciendo una reflexión sobre los mecanismos de la intención paradójica podemos


partir de que una de las características del neurótico es que sus exigentes escrúpulos
morales le prohíben desear. Pero el hecho de que el neurótico ponga su deseo a distancia
no significa que no lo manifieste. Sí lo hace, pero de una forma muy distorsionada. Esa
forma distorsionada es precisamente el síntoma. El síntoma se convierte en el símbolo de
su deseo.
En el caso de los obsesivos y fóbicos a los que Frankl hace alusión, se puede decir que
en las compulsiones del primero y el objeto temido del segundo se refleja el deseo, aunque
enmascarado. La constante de estos pacientes es el mantenimiento al margen del deseo.
Aunque el obsesivo lo aleja por medio de acciones repetitivas (compulsiones) que de alguna
manera evitan su irrupción directa, y el fóbico lo deposita en algún objeto al que luego
rechaza, lo común es que ninguno quiere saber nada de él.
El síntoma de este tipo de neuróticos es el displacer que les provoca hacer algo que les
place pero no aceptan como tal. De hecho, de esta manera se define al síntoma, un deseo
disfrazado.
Así pues, una orden del terapeuta, en el sentido de desear lo que se teme, puede hacer
dos cosas: Por un lado, puede lograr intensificar el deseo del paciente al cual se entregaba
aunque con gran displacer; y por otro, de alguna manera lo puede hacer tomar consciencia
de que eso que hace y le molesta es precisamente lo que le gusta y no acepta como parte
de sí mismo. Pero al mismo tiempo, lo que hace la orden del terapeuta no es más que
intensificar la culpa en el obsesivo y la angustia en el fóbico y por consecuencia lógica se
alejan despavoridos de lo que desean, es decir, su síntoma desaparece.
La reacción del obsesivo es perderse en cualquier otra compulsión, menos en la que lo
llevó a consulta; y la del fóbico, sentir angustia hacia otra cualquier otra cosa antes que
acercarse demasiado al objeto amenazante. Así, el paciente deja de hacer lo que le
molestaba e “inexplicablemente” cura.
Así pues, conocedor el terapeuta de esta dinámica en fóbicos y obsesivos les lanza la
orden de involucrarse voluntariamente en su deseo, lo que temen, y paradójicamente logra
lo que quieren: que eviten hacer lo que hacen y les provoca displacer porque realmente no
pueden ponerse en contacto sin angustia con su deseo. Entra aquí la dinámica de la
intención paradójica que, como hemos visto, de paradójica e inexplicable no tiene tanto si la
vemos bajo esta lógica. Hay que considerar, sin embargo, que el posible desplazamiento del
síntoma nos cuestiona la verdadera cura.

Punto de vista dinámico e intención paradójica


Una manera en que alguien angustiado puede dejar de preocuparse o sentir miedo de
reprobar, tartamudear, desvelarse, etc. puede ser por medio de la intervención con la
intención paradójica. Sin embargo, si tomamos el punto de vista dinámico de la personalidad
de la teoría psicoanalítica como base para explicar el fenómeno, resulta que el síntoma es
susceptible de desaparecer, más no la cantidad de energía que utiliza, desplazándose
forzosamente a otro síntoma o intento de descarga si la causa del síntoma no llega a la
consciencia. En este sentido, la intención paradójica no puede ser más que temporal.
Aunque en la teoría de Frankl con respecto a este punto se afirma que el síntoma
desaparece sin efectos secundarios o trastornos en otro aspecto, creo que si no
desaparecemos el origen del síntoma, la energía desligada seguramente se manifestará de
otra forma, que si no es correctamente canalizada puede ser tan perjudicial como el primer
síntoma. Así, si por ejemplo logramos que el fóbico deje de tenerle miedo a los lugares
abiertos seguramente le aparecerá otra fobia en otro contexto si sustentamos la explicación
en este punto de vista.
Concretando, se puede decir que la aplicación de la intención paradójica no puede ser
sino en casos de terapia breve y provisional, cuyo buen resultado temporal nos daría tiempo
de trabajar en cuestiones más profundas y llegar con la alianza del paciente al origen del
síntoma.
Resumen
 La intención paradójica consiste en prescribir el síntoma, esto es, animar al paciente a
que desee precisamente lo que más teme.
 La prescripción del síntoma se hace a través de la autoridad del terapeuta que por
supuesto ha logrado ya un clima de confianza en la relación con el paciente.
 Los neuróticos ponen el deseo a distancia pero lo siguen manifestando a través del
síntoma. Se alejan de lo que desean por medio de actos repetitivos o por medio de la
transformación de su deseo en angustia para evitar el castigo con el que asocian su
satisfacción enmascarada.
 Lo que el terapeuta logra a través de sus prescripciones paradójicas es intensificar los
deseos del paciente o bien, hacerlo consciente de él.
 La reacción del neurótico es alejarse aún más de su deseo y como su deseo está en el
síntoma, éste desaparece.
 El punto de vista dinámico de la personalidad de la teoría psicoanalítica nos advierte del
desplazamiento de la energía, por lo que debemos estar atentos a manifestaciones
alternas del síntoma.
 La intención paradójica debe tomarse pues como una medida temporal sin descuidar
otras técnicas complementarias para la desaparición de síntomas y mecanismos de
defensa poco funcionales.

Referencias

Bellack, L. (2000). Guía de preguntas del manual de psicoterapia breve, intensiva y de


urgencia; tr por Ma. Celia Ruiz de Chávez. (1ª Ed., 6ª. Reimp) México: Ed. El Manual
Moderno.
Dor, J. (1995). Estructura y perversiones. España: Ed. Edisa.
Frankl, V. E. (1984). Man’s search for meaning (Revised and updated). New York:
Washington Square Press/Pocket Books.
Frankl, V. E. (1999). El hombre en busca de sentido. (20ª. Edición). España: Ed. Herder.
Freud, S: Obsesiones y fobias, en «Freud Total» 1.0; Versión Electrónica.
Hall, C. S. (1983). Compendio de psicología freudiana. (Reimpresión, 1999) México: Ed.
Paidós.
Monick, E. (1994). Phallos: Imagen sagrada de lo masculino. Santiago de Chile: Ed. Cuatro
Vientos.
Paradoxical http://www.carleton.ca/~tpychyl/para.htm
Ruch, F. L. (1967). Psychology and life. (7ª Edición) Estados Unidos: Ed. Scotts Foreman.
Shapiro, D. (1965). Neurotic styles. United States of America: Basic Book Inc. Publishers.
Wikipedia (2005) Paradojas.
http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja#Paradojas_Ver.C3.ADdicas)