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UNIVERSIDAD DE ARTES, CIENCIAS Y COMUNICACIÓN

Carrera de Derecho

“ACCIONES CIVILES DERIVADAS DEL DAÑO


AMBIENTAL Y DE LA PROCEDENCIA DEL DAÑO
MORAL”

Tesis para optar al Grado Académico de Licenciado/a en


Ciencias Jurídicas.

Profesor Guía: Osvaldo García Rojas


Alumnos: Marcelo Alexis Muñoz Muñoz.
Hernán Alejandro Ortiz Vargas.
Waldo Alejandro Pérez Silva.
Andrea Alejandra Vergara Chanes.
Kari del Rosario Woldarsky Arancibia.

SANTIAGO DE CHILE, SEPTIEMBRE 2010.


TABLA DE CONTENIDOS

RESUMEN…………………………………………………………………………….….4

INTRODUCCIÓN.....................................................................................................5

1.- Nombre de la Tesis


2.- Identificación y descripción del tema a estudiar
3.- Formulación del problema
4.- Objetivo general
5.- Objetivos específicos

CAPÍTULO I.- DE LA RESPONSABILIDAD...........................................................8

1.- Principio de la Responsabilidad

a) Clases de Responsabilidad en el Derecho Ambiental


b) La responsabilidad por daño ambiental y la Constitución Política del Estado de
1.980
c) La responsabilidad por daño ambiental en la Ley Nº 19.300
d) La responsabilidad por daño ambiental en el Código Civil
i) Responsabilidad Contractual por daño ambiental
ii) Responsabilidad extracontractual por daño ambiental

2.- La Responsabilidad Civil Ambiental

CAPÍTULO II.- DE LAS ACCIONES CIVILES DERIVADAS DEL DAÑO


AMBIENTAL……………………………………………………………………………..28

1.- Prelación de regímenes


a) Leyes especiales
b) Ley 19.300
c) Código Civil (Título XXXV, del Libro IV Código Civil)

2
2.- Acciones que nacen del daño ambiental
a) Acción reparatoria
b) Acción indemnizatoria

3.- Titularidad de la acción

4.- Prescripción de la acción ambiental

CAPÍTULO III.- DE LA LEGITIMACIÓN ACTIVA DE LA ACCIÓN AMBIENTAL;


EN RELACIÓN A LA INDEMNIZACIÓN POR DAÑO MORAL
………………….………………………………………………………………………….39

1.- De la indemnización por daño moral en materia extracontractual:

2.- Certidumbre del daño moral y su estimación

CAPÍTULO IV.- CONCLUSIONES.........................................................................42

ANEXO DE JURISPRUDENCIA……………………………………………………..43

BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………….45

3
RESUMEN

Uno de los temas que ha cobrado mayor interés en l a última

década dentro del sistem a jurídico ambiental, son las acciones para

reparar los daños com etidos en contra de la naturaleza, por lo mismo,

hemos creído necesario, adem ás de útil, realizar un trabajo

relacionado con las acciones civiles derivadas del daño ambiental en

la ley 19.300 y de cóm o éste es regulado por un conjunto de normas

e instituciones jurídicas, y tambi én políticas, que conforman el

denominado Derecho Am biental. En este mismo sentido, hemos

iniciado nuestro trabajo dedicando un primer capítulo a desarrollar y

precisar los conceptos más básicos y las diferentes clasificaciones de

responsabilidades. Una vez precisados los diferentes tipos de

responsabilidad, dedicaremos un capítulo especi al para señalar los

tipos de acciones civiles que derivan del daño am biental en la ley

19.300, entre otras identificarem os la prelación de regímenes,

titularidad de la acción, prescripción de la acción ambiental com o

vigencia de la misma. Para finalizar y con la intención de profundizar

aún m ás en nuestro trabajo darem os respuesta a la interrogante de si

procede o no el daño moral en relación al daño ambiental.

Con el desarrollo de este trabajo lo que pretendemos es dar una

visión general, que sirva como instrum ento de análisis para todos

aquellos, que como nosotros, se interesan por estas materias.

4
INTRODUCCIÓN

1. Nombre de la Tesis:

Las acciones civiles derivadas del daño ambiental y de la procedencia del

daño moral

2. Identificación y descripción del tema a estudiar:

Los Estados Democráticos se mueven bajo la premisa de que ellos deben

garantizar, cierto nivel y calidad de vida. Nuestro país, no queda al margen de esta

premisa y uno de los temas que ha cobrado mayor interés, en la última década,

dentro del sistema jurídico ambiental son las acciones para reparar los daños

cometidos en contra de la naturaleza. Este alcance tiene dos mecanismos a saber.

El primero de estos elementos tiene que ver con los mecanismos de reparación o

también llamada restauración que ha de efectuarse para resolver el daño material

del ambiente, y el segundo de estos elementos tiene relación con los sistemas de

indemnización que han de establecerse a favor de las personas que han sido

afectadas en sus patrimonios y derechos. De tal forma, un daño ambiental puede

ocasionar como resultado directo e inmediato un daño civil, él que da lugar a las

acciones de responsabilidad ambiental y de indemnización ordinaria. En este

sentido la Ley 19.300 Sobre Bases Generales del Medio Ambiente, privilegia la

reparación material del daño Ambiental, pero cuando tal reparación material, en

5
los términos previstos por la propia Ley, no es viable, se abre paso a la

indemnización de los daños como una reparación en equivalencia.

3. Formulación del problema:

Es posible diferenciar fácilmente la responsabilidad ambiental de la civil

ordinaria por daños, pero no así cuando queremos precisar la relación que existe

entre ambas clases de responsabilidades; en lo que respecta a la concurrencia de

responsabilidades establecidas por la ley en normas especiales, a la titularidad del

ejercicio de la acción ambiental, y a la responsabilidad cuando no es posible la

reparación material del daño y por último comprobar si procede el daño moral por

daño ambiental.

Importante es determinar “la presunción” señalada en la norma dado que la

Ley 19.300 presenta un régimen especial para la responsabilidad civil derivada del

daño ambiental, constituyéndose de esta forma una excepción al título 35º libro IV

del Código Civil “De los delitos y cuasidelitos”.

4.- Objetivo general

Desarrollar un análisis jurídico sobre las acciones civiles derivadas del daño

ambiental en la Ley 19.300 y determinar la procedencia del daño moral.

6
5.- Objetivos específicos

a) Analizar la Constitución Política de la República, Código Civil, Ley 19.300,

acuerdos y Tratados Internacional en materia ambiental.

b) Revisar doctrina y jurisprudencia.

c) Determinar las diferentes responsabilidades emanadas del daño ambiental.

d) Determinar a que da lugar la responsabilidad ambiental, en directa relación con

el derecho común.

e) Determinar acciones civiles procedentes por daño ambiental.

f) Establecer prioridades y posibilidades del o los titulares para ejercer las

acciones correspondientes.

g) Identificar la legitimación activa de la acción ambiental; en relación a la

indemnización por daño moral.

7
CAPÍTULO I.- DE LA RESPONSABILIDAD

La responsabilidad ambiental podemos definirla conceptualmente y en

forma breve, como la obligación de resarcir, en lo posible el daño causado o los

perjuicios derivados de actos u omisiones que ocasionan afectación ambiental. La

responsabilidad constituye un principio fundamental, pues su objeto está

relacionado con bienes jurídicos protegidos en nuestra Constitución Política del

Estado.

Esta responsabilidad “exige, para su concreción, la infracción de las normas

ambientales. Por otra parte, el sistema de sanciones pecuniarias refuerza

fundamentalmente el sistema de responsabilidad para los infractores a las

normas”1

1.- Principio de la Responsabilidad:

Concepto: La Real Academia Española define la responsabilidad como la

“Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar

las consecuencias de un hecho realizado libremente”.

1
CONAMA. Texto Del Mensaje de S.E. el Presidente de la República, Don Patricio Aylwin
Azocar, con el que se envió al Congreso Nacional el Proyecto de Ley de Bases del Medio
Ambiente. CONAMA. 1994. Pág. 29

8
a) Clases de Responsabilidad en el Derecho Ambiental

El principio de la responsabilidad supera los ámbitos de lo que se denomina

responsabilidad civil, creando una nueva figura que podría denominarse

“responsabilidad por daño ambiental”2

El concepto de responsabilidad ambiental conlleva diversas clases de

responsabilidades: la responsabilidad civil, la administrativa y la penal. Según sea

el caso, podemos encontrarlas en formas separadas o pueden concurrir como

consecuencia de un sólo acto u omisión que transgreda la legislación ambiental y

demás normas legales vigentes.

La Responsabilidad Civil Ambiental: es la deriva del daño o perjuicio

causado por una conducta que lesiona o pone en riesgo el ambiente, no obstante,

este daño ambiental se concreta en el perjuicio sufrido por una persona o más

personas determinadas, como consecuencia de la contaminación de un o más

elementos ambientales.

La Responsabilidad Administrativa Ambiental: es aquella que deriva de

la infracción de la norma ambiental administrativa, su reglamentación y normas

que la complementan. Se aplica una sanción administrativa por la acción u

omisión infractora, y de ella nace la obligación de reparar el mal ocasionado,

2
Ibid. Pag 45

9
aplicar las medidas de prevención y mitigación, y asumir los costos que

correspondan.

La Responsabilidad Penal Ambiental: es aquella que deriva de una

conducta tipificada como delito, sin embargo, en Chile no existe aún una

protección penal sistemática y enfocada precisamente a la protección del medio

ambiente. Actualmente se encuentra en trámite la Ley que sanciona los delitos

contra el medio ambiente, la cual entro a tramitación en el mes de junio del año

2006.

b) La responsabilidad por daño ambiental y la Constitución Política

de la República 1980

Nuestra Constitución Política del Estado, en su artículo 19 número 8 señala:

“El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Es deber del

Estado velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la

naturaleza. La ley podrá establecer restricciones específicas al ejercicio de

determinados derechos o libertades para proteger el medio ambiente”.

(D.O.24.10.1980)

Como podemos observar este derecho tiene un deber correlativo, pues no

sólo es deber del Estado sino de todas y cada una de las personas de velar y

responsabilizarse por la protección del medio ambiente y según sea el caso,

asumir la responsabilidad por el daño ambiental producido.

10
La política ambiental de los diversos órganos estatales está condicionada a

este derecho supremo, debiendo fundarse en el respeto integral a la dignidad

humana.

En el artículo 20 número 2 de nuestra Carta fundamental se señala:

“Procederá, también, el recurso de protección en el caso del Nº 8 del artículo 19,

cuando el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación sea

afectado por un acto arbitrario e ilegal imputable a una autoridad o persona

determinada”.

Esta disposición está relacionada en forma indirecta con el principio de

responsabilidad, pues el principio rector es el de protección, el cual al ser

vulnerado nos lleva a las diferentes clases de responsabilidades. Aparece así el

“deber del Estado” como lo manifiesta el artículo 19 número 8, de velar por el

cumplimiento de esta obligación de carácter constitucional. Este recurso cobra

mayor eficacia al estar amparado en las garantías constitucionales del artículo 19

numerales 1 y 9, Derecho a la vida y Derecho a la salud respectivamente.

A lo anterior, debemos agregar que la República de Chile ha asumido los

desafíos globales innegables en esta materia, participando activamente en el

contexto internacional y colaborando enérgicamente en la agenda mundial para el

desarrollo sustentable, además ha suscrito, en función del artículo 19 número 8 de

nuestra Carta Fundamental, Acuerdos y Tratados Internacionales en Materia

Ambiental, como por ejemplo “Convención Marco de las Naciones Unidas sobre

Cambio Climático, que da origen al protocolo de Kioto en el año 1997. De esta

11
forma el Estado asume conjuntamente con el otros Estados conductas y acciones

que tienen por objetivo preservar el medio ambiente en el marco internacional.

c) La responsabilidad por daño ambiental en la Ley Nº 19.300

La Ley número 19.300 sobre “Bases Generales del Medio Ambiente”,

establece en su Título III un sistema de responsabilidad por daño ambiental,

destinado a que quien cause un daño al medio ambiente deberá repararlo, de la

forma establecida en dicho articulado. Por lo que, puede estimarse, entonces, que

la disminución, detrimento o menoscabo significativo, caracterizante de lo que

debe ser considerado daño ambiental, se verifica cuando el impacto ambiental

transgrede lo que admiten las normas, planes o estudios y declaraciones de

impacto ambiental.”3

De esta forma se crea por primera vez una doble acción paralela, por una

parte "acción indemnizatoria", y por la "acción ambiental", con la cual se puede

perseguir en contra del causante del daño ambiental la reparación material del

mismo.

La Acción Indemnizatoria: es de índole estrictamente patrimonial, nos sirve

para exigir el resarcimiento económico de los perjuicios derivados del daño

ambiental.

3
DEL FÁVERO, Gabriel. Ley de Bases Generales del Medio Ambiente. En: Estudios Públicos. Nº
54. Otoño 1994. Centro de Estudios Públicos. Chile. Pág. 15.

12
La Acción Ambiental: es aquella por medio de la cual podemos exigir la

reparación del medio ambiente dañado, es decir "la acción de reponer el medio

ambiente o uno o más de sus componentes a una calidad similar a la que tenían

con anterioridad al daño causado o, en caso de no ser ello posible, restablecer sus

propiedades básicas” (Artículo 2º letra “s” de la Ley 19.300), por lo tanto, se está

ante una obligación "de hacer" y no ante una obligación "de dar", como sucede en

el caso de la acción indemnizatoria.

Queda establecido en la Ley 19.300 la presunción legal de responsabilidad

en calidad de autor del daño ambiental, si este infringe las normas de calidad

ambiental, las de emisiones o a las de protección, preservación o conservación

ambiental, consagradas en la propia ley o en otras disposiciones reglamentarias".

Del artículo número 3º, se desprende que para hacer efectiva la

responsabilidad del autor por daño ambiental debe existir dolo o culpa. “Sin

perjuicio de las sanciones que señale la ley, todo el que culposa o dolosamente

cause daño al medio ambiente, estará obligado a repararlo materialmente, a su

costo, si ello fuere posible, e indemnizarlo en conformidad a la ley”. A mayor

ahondamiento en el inciso 1° del artículo 51, se de termina que todo aquel que con

dolo o culpa cause daño al medio ambiente debe responder del mismo en

conformidad a la misma ley.

Por último y en carácter supletorio existe la aplicación de las disposiciones

del Código Civil, así lo señala expresamente el inciso final del artículo antes

señalado: “Sin perjuicio de lo anterior, en lo no previsto por esta ley o por leyes

13
especiales, se aplicarán las disposiciones del Título XXXV del Libro IV del Código

Civil.”

En el artículo 52 se establecen presunciones a favor del demandante, que

hacen presumir legalmente la responsabilidad del demandado, quien estará

obligado a probar su inocencia, invirtiendo así la carga de la prueba.

Los hechos que dan lugar a la presunción de que el demandado es

responsable del daño ambiental son los siguientes:

a. Infracción a las normas de calidad ambiental;

b. Infracción a las normas de emisión;

c. Infracción a los planes de prevención o de descontaminación;

d. Infracción a las regulaciones especiales para los casos de

emergencia ambiental, establecidas por ley; y

e. Infracción a las normas sobre protección, preservación o

conservación ambientales establecidas en las leyes.

En cualquiera de los casos señalados tendrá lugar la indemnización, si se

acreditare relación de causa - efecto entre la infracción y el daño producido

(Artículo 52 inciso 2º). Lo anterior significa que la relación de causalidad no está

sujeta a presunción, por tanto, si no se prueba la relación causal entre la infracción

y el daño sólo debería ser objeto de las sanciones que establece la ley por

infracción a las normas antes indicadas. Esto implica que puede haber infracción a

las normas sin haber daño. Se hace entonces necesario acreditar el nexo causal

14
entre infracción y daño para que las víctimas del Daño Ambiental puedan pedir la

correspondiente reparación.

Finalmente la Ley número 19.300 reconoce una acción para la reparación

del daño ambiental, obteniendo así una protección plena de todos los intereses

lesionados, tanto los de titularidad colectiva como individuales,

independientemente de su naturaleza. Esta reparación implicará, como hemos

señalado, el ejercicio de dos acciones diversas, la que persigue la reparación en

naturaleza del daño ambiental; y la ordinaria, cuyas finalidades es la

indemnización de los daños a la propiedad y la persona de otro.

d) La responsabilidad por daño ambiental en el Código Civil

En nuestro ordenamiento jurídico, se incorporan normas referidas al tema

ambiental, específicamente en el Código Civil, las relativas a la responsabilidad

contractual y extracontractual, siendo esta última aplicable al daño ambiental,

debido a que desde el punto de vista contractual, no existe una relación previa que

vincule a las partes, por lo que no se obliga al causante del daño a indemnizar a

quienes resulten afectados.

No obstante lo señalado anteriormente, podemos identificar en nuestro

15
Código Civil los dos tipos de responsabilidad.

i.- Responsabilidad Contractual por daño ambiental

Algunos autores son incrédulos acerca de si son eficaces los medios de

protección que el Derecho Civil ofrece para la prevención del daño a las cosas o a

las personas, puesto que protege únicamente frente al daño ya causado,

reparable a través de la tutela aquiliana. Lo anterior mediante adaptaciones muy

discutibles respecto del concepto de la culpa. ”4|

Basándonos en el principio de la libertad contractual, se puede incluir en un

contrato determinado, distintas cláusulas, que únicamente tienen por objeto

proteger y resguardar el medio ambiente; es posible también, crear contratos, que

para estos efectos toman el nombre de innominados, con el objetivo exclusivo de

proteger el medio ambiente, de manera que si se viola cualquiera de las cláusulas

protectoras del medio ambiente, se incurra por los causantes de tal violación en

responsabilidad contractual.

No existen normas, respecto de los contratos, que se puedan considerar

protectoras del medio ambiente, razón por la cual debemos acudir al mecanismo

de los contratos innominados y crear cláusulas referidas a la protección del medio

ambiente, como ya lo señalamos anteriormente. No obstante lo anterior, hay

4
CASTILLO SANCHEZ, Marcelo. Régimen Jurídico de Protección del Medio Ambiente.
CONAMA. Chile. 1994. Pág. 80.

16
excepciones que nos ayudan a confirmar la regla, excepciones que dicen relación

con el arrendamiento, más específicamente al arrendamiento de predios rústicos.

La primera excepción la encontramos en el Libro IV, en un párrafo referido

a las reglas particulares relativas al arrendamiento de predios rústicos. En éste

enunciado nos encontramos básicamente con dos artículos que se refieren a la

protección del medio ambiente, donde lo que el legislador pretende es imponerle

una obligación al colono o arrendatario rustico, que consiste en que debe

conservar los árboles y los bosques, obligación que, de no ser cumplida, hace

incurrir en responsabilidad contractual al colono. Se establece también, una

limitación en cuanto al goce de los árboles y bosques, restricción que estaría

comprendida en la estipulación del contrato, y que, como tal, obliga al colono y le

impone responsabilidad.

La mencionada ley en su artículo 1981, aborda la posibilidad de que no

exista restricción en el goce de los árboles y el bosque, en éste caso, el colono

debe limitarse a usar el bosque para el cultivo y beneficio del mismo fundo en que

éstos árboles y bosques se encuentran, en consecuencia se le impone una

obligación. A la vez se le impone, al colono, una prohibición, puesto que no podrá

cortar el bosque ni los árboles para obtener madera, carbón o leña, para la venta.

Ambas, obligación y prohibición, hacen responsable al colono por el daño que se

cause al bosque o a los árboles por su conducta, causante de ese daño.

17
Si se observa que el colono incurre en incumplimiento de las obligaciones

impuestas por el contrato, lo que le acarrea responsabilidad, el arrendador podrá

hacerla efectiva mediante las reglas generales, las cuales en materia de contratos

bilaterales están representadas por la llamada condición resolutoria tácita, de

manera que si el arrendatario no cumple con las obligaciones contractuales, el

arrendador podrá a su arbitrio exigir el cumplimiento del acuerdo o la resolución

del contrato y, en ambos casos, con indemnización de perjuicios.

ii.- Responsabilidad extracontractual por daño ambiental

Como hemos señalado, la responsabilidad civil por daño al medio ambiente

es en la mayoría de los casos de carácter extracontractual. Lo anterior, porque la

regla general reza que no media un contrato entre el contaminador y las víctimas

de la contaminación, que le prohíba a este realizar ciertas conductas

ambientalmente dañosas.”5

La responsabilidad extracontractual proviene de la transgresión de la

obligación que tenemos de no causar daño a otros, y en este caso al medio

ambiente. Le corresponde al Código Civil determinar los mecanismos adecuados

para corregir y restaurar la situación que ha provocado un hecho ilícito,

sancionando la obligación de resarcir el daño con la imposición de una

determinada indemnización a quién haya resultado afectado. Fundamentado en el

5
CASTILLO SANCHEZ, M. op. cit. Pág. 82.

18
principio que señala que aquel que causa daño, debe repararlo, retrotrayéndolo al

estado anterior, o indemnizando los perjuicios causados que correspondan.

Podemos apreciar por un lado que lo establecido en el Código Civil, es de

carácter general para todo tipo de responsabilidad y no sólo para la ambiental; por

otro lado existe otro aspecto de carácter especial, que está contenido en la Ley

Sobre Bases Generales del Medio Ambiente, y por último, otro contenido en una

serie de normas de nuestro ordenamiento jurídico, tales como: decretos ley, el

Código Penal, el Código de Comercio, entre otros.

La Ley 19.300, en su artículo 51, señala que se debe recurrir a estas

normas, en los casos no previstos en la ley o por leyes especiales.

Hemos podido determinar que el sistema de responsabilidad civil

establecido en el Código, es muy complejo, dado que opera conjuntamente con

otras normas, no existiendo referencias específicas al medio ambiente, lo que

podría generar conflictos al momento de su aplicación

Nuestro Código Civil, adopta la doctrina de la responsabilidad subjetiva o a

base de culpa, la que difiere de la tendencia mundial que sigue la teoría objetiva,

doctrina que está contemplada en algunas normas de nuestro ordenamiento

jurídico.

19
En este régimen general determinados en el Código Civil, los elementos de

la responsabilidad civil extracontractual en materia ambiental son:

i.- Acción u omisión culposa imputable a un sujeto determinado: La

conducta podrá tener uno u otro carácter, dependiendo del ángulo desde que se la

analice.”6 Es necesario que la acción u omisión sea culposa. El Código Civil

menciona las palabras “malicia o negligencia”, ambas señalan la idea de dolo o

culpa, y por lo tanto, de responsabilidad subjetiva. Además la acción u omisión

culposa debe ser imputable a un sujeto determinado, que puede ser una persona

natural o jurídica.

ii.- Daño ambiental: El requisito esencial de la responsabilidad

extracontractual, es la existencia de daño ambiental. Así lo señalan los artículos

1.437 del Código Civil, relativo al daño o injuria a otra persona; 2.314 referido a la

obligación de indemnización por haber cometido un delito de injuria o daño a otro,

y 2.329 relativo a la reparación del daño que pueda imputarse por malicia o

negligencia. Sin embargo, el Código no define lo que se entiende por daño. Para

eso se recurre a definiciones doctrinarias.

iii.- Relación de causalidad: En la responsabilidad extracontractual es

necesario que exista una relación de causalidad entre la acción u omisión dolosa

o culposa imputable a un sujeto determinado y el daño ambiental. El probar la

6
Ibid. Pág. 84.

20
relación que se establece presenta dificultad debido a las diversos orígenes del

daño, por lo que se hace necesario un régimen de responsabilidad objetiva o por

riesgo; o en ciertos casos la introducción de ciertos correctivos7, dentro de los

cuales se encuentra: la inversión del peso de la prueba, la apreciación de la

prueba en beneficio del más débil (principio pro perjudicado), la elevación del nivel

de diligencia en los casos en que el daño es previsible y evitable, la extensión de

responsabilidad del contaminador, el establecimiento de responsabilidad solidaria,

y presunciones legales de daño, entre otros.

Debemos considerar que los daños al medio ambiente implican la

recuperación del medio ambiente y/o pagos por concepto de indemnización a los

afectados por parte de los responsables y que se ha resuelto con la regulación de

las responsabilidades que se originan de actividades que son consideradas

peligrosas. Obligando al que realiza la actividad a que contrate seguros para

precaver posibles daños al medio ambiente o en su defecto la creación de fondos

de reparación para que se entreguen a los afectados si es que ocurre un siniestro.

Estas pólizas presentan limitaciones, puesto que sólo cubren situaciones en las

que se lesionan intereses humanos (bienes o personas), no considerando los

daños ecológicos, es decir, los que afectan a los bienes ambientales que carecen

de dueño. Algunos autores como M. Prieur8 señalan que debería ser el Estado o

las asociaciones de interés general, quienes debieran buscar obtener

reparaciones económicas por el daño causado al patrimonio ecológico del país.

7
Ibid. Pag. 87.
8
Citado por SANCHEZ CASTILLO, M. op. cit. Pág. 89.

21
2.- La Responsabilidad Civil Ambiental

Existen serios inconvenientes para relacionar la responsabilidad civil al

ámbito del medio ambiente, ya que resulta muy difícil determinar en cada caso

concreto quién es el sujeto responsable, pues no es fácil determinar el nexo

causal entre la conducta que afecta directamente al entorno y el daño que produce

como consecuencia. ”9.

Los casos en los que se puede resolver satisfactoriamente, la disyuntiva

anteriormente señalada son escasos, dado que hay indicios de una

responsabilidad por culpa o negligencia, lográndose definir quién es el sujeto o los

sujetos culpables y, por lo tanto, quién debe indemnizar por el daño y/o perjuicio

ocasionado. Por el contrario, en muchas ocasiones no existe esta clase de

responsabilidad, sino que la misma es por riesgo, y los mayores problemas se

presentan en aquellos casos en los cuales no es claro el nexo entre quién es el

responsable y quién es la víctima.

Se ha evolucionado de un sistema de responsabilidad por culpa, a un

sistema de responsabilidad por riesgo, en el cual prevalece el criterio objetivo, y no

el elemento subjetivo, como en el caso de la responsabilidad por culpa.

9
JAQUENOD DE ZSÖGÖN, S. op. cit. Pág. 291.

22
Se puede señalar que reparar el daño causado, consiste en reintegrar al

estado anterior el bien que se haya perjudicado, lo que nos presenta diversos

problemas en la práctica, puesto que muchas veces no es posible lograrlo,

limitándose únicamente a una indemnización en dinero que no resuelve el

problema de fondo, ya que el riesgo continúa teniendo el carácter de permanente

y no ocasional.

La responsabilidad civil que tiene lugar en los atentados contra el

ambiente es, en general, una responsabilidad extracontractual, en tanto que no se

basa en una relación contractual entre el responsable y el perjudicado; se trata de

la llamada culpa aquiliana, que es la que se contrae entre terceros, o sea entre

sujetos de derecho no relacionados por vínculo alguno y en virtud de daños que

puedan causarse en tal situación de jurídica independencia.”10

Por ejemplo, la responsabilidad civil derivada de aquel que emite ruidos

por sobre la norma, plantea un problema fundamental que radica en saber si la

inquietud, molestia o perturbación, producida por el ruido, es de suficiente entidad

que le permite merecer protección legal. El control de ruidos urbanos no

producidos por industrias se cumple, en la mayoría de los ordenamientos, a través

de diferentes disposiciones administrativas o penales, recogiendo éstas últimas,

previsiones sobre la represión de conductas que por su carácter ruidoso y

molesto, se estiman alteradoras del orden público.

10
Citada por JAQUENOD DE ZSÖGON, S. op. cit. Pág. 292.

23
Existe consenso en que, la instalación de nuevas industrias y la actividad

que desarrollen, deben someterse a un control estatal exhaustivo, se lleve su

explotación conforme un régimen de economía privada o no. De este modo, el

Estado asumiría la responsabilidad derivada de los daños producidos

respondiendo, concretamente y en cada caso, de modo razonable y adecuado a la

proporción del incidente.

Uno de los mayores problemas actuales son las grandes indemnizaciones

que se deben entregar como consecuencia de los accidentes derivados de la

explotación de la energía nuclear, ya que las sumas son tan insignificantes, que no

resulta suficiente con imponer un seguro de responsabilidad civil a quienes tienen

que indemnizar, pues nunca se podrán cubrir los enormes riesgos que esto

conlleva o alcanzarían cifras tan colosales que desde un punto de vista

económico, no son viables. En razón del volumen de las indemnizaciones y de la

imposibilidad de ser soportadas éstas por quienes tienen la obligación primaria de

indemnizar, las legislaciones han previsto un deber subsidiario del Estado

conforme el cual interviene éste como asegurador complementario. En Chile,

existe una ley que se refiere a la responsabilidad por daño nuclear.

Por lo señalado anteriormente, se deduce que determinar el sujeto o

sujetos responsables es un asunto crítico, pudiendo distinguir los siguientes

supuestos de responsabilidad:

24
1. Responsabilidad unipersonal: Es aquella en la que aquel que causa el hecho

dañoso es uno sólo, siendo por lo tanto fácil individualizarlo.

2. Responsabilidad pluripersonal: Es aquella en la que los sujetos causantes del

hecho dañoso son varios y por lo tanto, de compleja individualización; presenta

varias modalidades:

a. Responsabilidad colectiva o solidaria: Es aquel caso en el cual resulta

imposible detectar el sujeto causante del efecto negativo. (Ejemplo: daños

causados por grupos violentos en los que no es posible identificar al autor

del perjuicio, por tanto todos los integrantes del grupo están obligados a la

reparación). Para que se aplique la responsabilidad colectiva o solidaria, se

deben cumplir las siguientes condiciones:

- Inexistencia de individualización del autor o responsable del daño

ambiental.

- Prueba fehaciente de la participación en el grupo; por ejemplo, se deberá

acreditar que el origen del daño está localizado en el área de la cual

indefectiblemente provino el agente perturbador, y que es susceptible de

inducir tal agente.

- Necesaria relación causa-efecto entre el daño ambiental producido y la

perturbación ocasionada.

Por otro lado, podrían eximirse de tal responsabilidad:

- Justificando la participación exclusiva de otro.

25
- Acreditando no integrar el grupo responsable.

- Probando la fractura de la relación causa, considerando que la acción del

conjunto es imputable a riesgo.

b. Responsabilidad mancomunada o individualizable: Es aquella en la que a

los sujetos causantes del hecho dañoso se les individualiza la cuota de

responsabilidad de cada uno,

c. Responsabilidad principal: Es aquella en la cual el causante del hecho

dañoso es el inmediato responsable; pero como quien protagonizó el efecto

ambiental negativo puede no ser solvente, en caso de insolvencia deviene

la responsabilidad subsidiaria.

d. Responsabilidad subsidiaria: Esta responsabilidad se activa cuando el

responsable principal resulta insolvente; pueden darse dos casos:

- Quien responde subsidiariamente es la empresa para la cual trabaja el

autor principal.

- Quienes responden subsidiariamente son los restantes corresponsables,

entendiéndose por tales a los co-autores, cómplices y encubridores.

Por otro lado, no es posible identificar la responsabilidad por riesgo,

objetiva, con la responsabilidad sin culpa; la culpa no constituye factor

fundamental de este tipo de responsabilidad sino que, aquellos resultados

dañosos, consecuencia del ejercicio de ciertas actividades o conductas (aún

siendo lícitas y permitidas), deben recaer necesariamente sobre quien ha

producido la situación de riesgo o peligro.

26
La responsabilidad civil en orden ambiental, según se desprende de la

legislación de los países europeos principalmente, abandona su fundamento

tradicional de la culpa del causante del daño y pasa a ser una responsabilidad civil

objetiva, movida por el principio “Contaminador Pagador”, situación que no se da

en nuestro país como veremos más adelante. En realidad, no se trata de imponer

multas y castigos a los causantes del daño ambiental, sino procurar obtener por

vía de la responsabilidad civil la reparación de lo dañado, o su restitución al estado

en que se encontraba y la compensación de los daños sufridos por los terceros

perjudicados. Así pues, la responsabilidad civil en orden ambiental puede situarse

como una responsabilidad objetiva o por riesgo, y extracontractual en la mayoría

de los casos.

Ahora bien, en el Derecho comparado nos encontramos con algunos

países europeos que establecen, acerca de la responsabilidad civil ambiental,

sistemas sensiblemente diferentes unos de otros.

27
CAPÍTULO II.- DE LAS ACCIONES CIVILES DERIVADAS DEL DAÑO

AMBIENTAL

Al referirnos a las acciones civiles derivadas del daño ambiental, es

menester tener claridad del orden de aplicación de los diferentes conjuntos

normativos aplicables en el tema de estudio;

1.- Prelación de regímenes

a) Leyes especiales

Es la Ley Nº 19.300, Sobre Bases Generales del Medio Ambiente, la que

establece en el artículo número 51 que predominaran sobre ella las normas sobre

responsabilidad por daño al medio ambiente. De la misma forma especifica que en

lo no contemplado por dicho articulado se aplicarán las disposiciones del Título

XXXV del Libro IV del Código Civil.

b) Ley 19.300

El artículo 51 establece que todo el que culposa o dolosamente cause daño

ambiental responderá en del mismo en conformidad a la presente ley. A su vez el

artículo 53 prescribe que producido daño ambiental, procederá la acción para

obtener la reparación del medio ambiente dañado, incluyendo la posibilidad de

ejercer acción indemnizatoria ordinaria.

28
c) Código Civil (Título XXXV, del Libro IV Código Civil)

El artículo 2314 del Código Civil establece que quien comete un delito o

cuasidelito infiriendo daño a otro, será obligado a indemnizar; sin perjuicio de la

pena que le impongan las leyes por el delito o cuasidelito.

2.- Acciones que nacen del daño ambiental

a) Acción reparatoria

La acción de reponer el medio ambiente o uno o más de sus componentes

a una calidad similar a la que tenían con anterioridad al daño causado o, en caso

de no ser ello posible, restablecer sus propiedades básicas11

En el análisis de esta acción se debe diferenciar:

Apriori al daño:

Prevención o Disuasión: Con su existencia se controla a él o los individuos

que participarán en actividades que generan costes o daños a terceros.

Garantía: Asegura compensación a las víctimas por las pérdidas y a los

agente económicos que cumplen con la norma, la seguridad de que no van a ser

desplazados del mercado por quienes bajan sus costos de producción mediante

prácticas ilegales.

11
Artículo N°2, Letra S de la Ley N°19300.

29
A posteriori al daño:

Referida a la acción como tal, que persigue retrotraer al estado anterior el

medio ambiente o sus elementos, subsidiariamente restaurar a lo menos sus

propiedades básicas

La Ley Sobre Bases Generales del Medio Ambiente es fiel a la tradición

civilista y plantea un sistema de responsabilidad subjetivo que establece:”Todo el

que culposa o dolosamente cause daño ambiental, responderá del mismo en

conformidad a la presente ley. No obstante, las normas sobre responsabilidad por

daño al medio ambiente contenidas en leyes especiales prevalecerán sobre las de

la presente ley. Sin perjuicio de lo anterior, en lo no previsto por esta ley o por

leyes especiales, se aplicarán las disposiciones del Título XXXV del Libro IV del

Código Civil”. 12

Este criterio de imputación subjetiva, excluye la responsabilidad objetiva o

también llamada por riesgo, donde la ocurrencia del daño tiene su origen no en la

culpa del sujeto sino que en la peligrosidad de la propia actividad, en este caso la

responsabilidad del daño es a todo evento, aun si no existió intención o descuido

en el hecho que lo provocó.

12
Artículo N°51, de la Ley N°19300.

30
Por tanto se puede concluir que se requiere probar la culpa o dolo para que

proceda la acción reparatoria basado en el sistema de responsabilidad subjetiva

que impera en nuestro ordenamiento jurídico.

b) Acción indemnizatoria

La acción indemnizatoria, es una acción patrimonial tendiente a conseguir el

resarcimiento pecuniario de los perjuicios ambientales infringidos.

Esta acción será aplicable en la medida que exista alguna infracción a las

normas de calidad ambiental, de emisiones, a los planes de prevención o de

descontaminación, a las regulaciones especiales para los casos de emergencia

ambiental o a las normas sobre protección preservación o conservación

ambientales, establecidas en la Ley General Sobre Bases del Medio Ambiente o en

otras disposiciones legales o reglamentarias.

Con todo, se desprende de la Ley número 19.300, que sólo habrá lugar a la

indemnización, en este evento, si se acreditaré relación de causa - efecto entre la

infracción y el daño producido.13

13
Artículo N°52, de la Ley N°19300.

31
3.- Titularidad de la acción ambiental

La titularidad en materia ambiental es de carácter erga omnes pues

pertenece a todos quienes integran la sociedad.

La Ley 19.300 nos indica en su artículo 54, quienes son titulares de la

acción:

a. Las personas naturales o jurídicas, públicas o privadas, que hayan sufrido

el daño o perjuicio.

Toda persona podrá legítimamente accionar cada vez que haya sufrido un

daño ambiental, ya sea por acción u omisión dolosa o culposa.

La víctima del daño civil, deberá probar el perjuicio para ejercer la acción

indemnizatoria.

b. Las municipalidades por los hechos ocurridos en sus comunas.

La titularidad, en este caso, es ejercida de oficio por las Municipalidades en

su propio nombre. A través de la facultad fiscalizadora que poseen, deben solicitar

al juez sanciones para quienes resulten responsables de aquellas fuentes

emisoras que no cumplan con los planes de prevención o descontaminación.

32
Deben también solicitar a la Comisión Regional (COREMA) o Nacional del Medio

Ambiente (CONAMA) o bien al organismo público con competencia legal en la

materia, que sancione el incumplimiento de las normas basadas en la aprobación

del Estudio de Impacto Ambiental, pudiendo ejercer funciones relacionadas con la

protección del medio ambiente, ya sea en forma directa o a través de los órganos

de la administración del Estado14

El artículo 5 de la misma ley, señala que: “Las Municipalidades tendrán

además, las atribuciones no esenciales que les confieren las leyes o que la

Constitución expresamente ha encargado sean reguladas por ley común, entre

otras, la de colaborar en la fiscalización o el cumplimiento de las disposiciones

legales y reglamentarias correspondientes a la protección del medio ambiente

dentro de los límites comunales sin perjuicio de las potestades, funciones y

atribuciones de otros organismos públicos”.

La LOCM confiere a las municipalidades las siguientes atribuciones en

materia ambiental:

- Planificación y regulación urbana de la comuna y la confección del Plan

Regulador Comunal y del Plan de Desarrollo Comunal, aplicación que deberá

armonizar con los planes regionales y nacionales, de acuerdo a las normas

vigentes.

14
Artículo N°4, de la Ley Orgánica de Municipalidades.

33
- Aplicación de disposiciones sobre transporte y tránsito público y sobre

construcción y urbanización dentro de la comuna, en la forma que determinen las

leyes y con sujeción a las normas técnicas de carácter general dictadas por el

ministerio respectivo.

- Aseo y ornato de la comuna.

Así mismo las municipalidades ejercen acciones en otras normas,

considerándose las principales: Código de Aguas; Código Sanitario; Ley 3.133;

Ley 19.175; Ley General de Urbanismo y Construcciones; DFL Nº382; DS Nº294;

Ley 11.402.

c) El Estado por intermedio del Consejo de Defensa del Estado.

La ley 19.300 otorga al Estado la titularidad de la acción frente a los

tribunales de justicia, con la finalidad de obtener la reparación del daño ambiental

producido e indemnización de perjuicios ocasionados al patrimonio ambiental

nacional. El Consejo de Defensa del Estado es quien ejerce esta defensa para lo

cual se contacta con los servicios públicos competentes en la materia y coordina

su acción a través de la Procuraduría Fiscal de la región correspondiente al lugar

donde se produjo el daño ambiental.

La toma de conocimiento por parte del Consejo de Defensa del Estado del

eventual daño ambiental puede ser a través de denuncia de particulares u

organizaciones civiles, comunicación oficial de organismos y/o servicios públicos o

también a través de los medios de comunicación.

34
d) Cualquier persona a través de su respectiva municipalidad

Cualquier persona puede solicitar al municipio en cuyo lugar se desarrollan

las actividades que causen daños ambientales, para que en su representación

deduzca acción ambiental. La municipalidad dentro del plazo de 45 días deducirá

demanda o bien notificará su negativa al requirente mediante resolución fundada.

Si la municipalidad no se pronuncia dentro del término, será solidariamente

responsable de los perjuicios que, derivados del daño ambiental, ocasionaren al

afectado. A su vez, la municipalidad exige al organismo fiscalizador información

sobre la tramitación de la denuncia. De no pronunciarse dicho organismo dentro

del plazo de 30 días, la municipalidad entregará los antecedentes al ministerio del

cual dependa o bien aquél que se relacione con el Presidente de la República.

Presentada la demanda por alguno de los titulares enumerados

anteriormente, precluye el derecho de los demás titulares para interponerla, sin

embargo podrán estos últimos intervenir en el proceso en carácter de terceros

coadyuvantes. Estos terceros coadyuvantes, en caso de ser personas jurídicas de

derecho público, personas jurídicas de derecho privado o bien personas naturales,

deberán acreditar su interés actual en los resultados del juicio, no pudiendo

constituir una mera expectativa15. Por el contrario, se presume que las

municipalidades y el Estado tienen interés actual en el juicio.

15
Artículo N°23, Inciso 2 del Código de Procedimiento Civil.

35
4.- Prescripción de la Acción Ambiental

En este sentido la norma es clara en indicar que tanto la acción ambiental

que tienen por finalidad la reparación del medio ambiente dañado, como las

acciones civiles que persiguen la indemnización de perjuicios para el afectado por

dicho daño ambiental prescribirán en el plazo de 5 años, contado desde la

manifestación evidente del perjuicio, en orden a aceptar la idea de la continuidad o

permanencia del mismo, planteamiento que la mayoría de la doctrina sigue y en

virtud del cual, el plazo de prescripción de la acción, se computa desde la última

manifestación evidente.

Así lo confirma el fallo en la causa, Fisco de Chile con Compañía Minera

Santa Laura Limitada, la cual es acogida la demanda interpuesta por el fisco. Y

que dentro de los argumentos planteados en la sentencia de primera instancia,

indica: “Que, como se señalara, la demandada ha opuesto la excepción de

prescripción de la acción ambiental, en razón de que sus actividades se habrían

iniciado en el año 1981, habiendo transcurrido el tracto prescriptorio indicado en el

artículo 63 de la Ley 19.300. Al respecto, cabe señalar que, en la especie,

atendida la naturaleza, en primer término de la propia acción deducida, y en

segundo lugar, la circunstancia de que el impacto ambiental se ha mantenido en el

tiempo, necesario será desestimar la excepción en comento”. 16

16
Fallo Corte de Apelaciones de Santiago, causa rol 1065, caratulado Fisco de Chile con Compañía
Minera Santa Laura Limitada, año 2005.

36
Argumento similar se desprende de la causa caratulada, Consejo de

Defensa del Estado con Sociedad Clasificadora de Materiales de Minería y otros,

el cual en su considerando Décimo primero, señala lo siguiente: “Décimo primero.

Que de lo trascrito en el motivo que precede, puede tenerse por establecido como

hecho que la intervención de los suelos ha provocado y continúa provocando daño

ambiental, de modo que no resulta procedente aplicar la sanción de prescripción

pedida, desde que el daño se produce en forma permanente, al continuar las

demandadas con su actividad extractiva, sin que sea posible de otra parte

establecer en forma determinada, la primera manifestación evidente del daño”.17

Los argumentos antes citados, no hacen otra cosa que reconocer la idea de

continuidad o prolongación del daño a través del tiempo y por lo mismo, habría

que estar a su última manifestación evidente para computar el plazo de

prescripción de la acción de reparación ambiental.

Por lo que podríamos sostener que existe una tendencia por parte de los

tribunales, a reconocer la figura de un estado de permanencia, prolongación o

continuidad del daño ambiental, en virtud de lo cual, resulta dificultoso estimar la

primera manifestación evidente de dicho daño, debiendo utilizar por consiguiente,

como criterio de determinación, la última manifestación evidente del mismo, para

17
Causa rol 10200, recurso de casación en la forma y apelación, caratulado Consejo de Defensa del
Estado con Sociedad Clasificadora de Materiales de Minería y otros., quinta sala, Corte de
Apelaciones de Santiago.

37
lo cual resulta imprescindible buscar caso a caso, un indicador objetivo (hecho,

actuación de la autoridad, informe de perito, etc), que indique aquel momento de

manera precisa, para así dar certeza, respecto al instante en que se inicia el

cómputo del plazo de prescripción de la acción.

Dada la flexibilidad de la expresión legal “manifestación evidente del daño”,

la que nos permitiría concebir la idea de continuidad del daño ambiental a lo largo

del tiempo y sumado a ello el eventual reconocimiento de dicha idea a nivel

jurisprudencial, es posible ir más allá y por qué no plantear la idea de la

imprescriptibilidad de esta acción.

Toda vez, que es posible que tenga lugar un daño ambiental significativo

que perdure en el tiempo y cuya evidencia manifiesta de igual manera se

prolongue en el tiempo.

Todo lo anterior nos hace posible sostener, que el tema de la prescripción

de la acción de reparación por daño ambiental, en particular la determinación del

momento en que se hace manifiestamente evidente el daño, es una cuestión de

hecho y de derecho, en la medida en que por un parte, las pruebas que sean

presentadas para determinar el momento preciso en que se hace evidente el daño

juegan un rol fundamental, más aun si consideramos que existe daño ambiental

permanente o constante en el tiempo.

38
CAPÍTULO III.- DE LA LEGITIMACIÓN ACTIVA DE LA ACCIÓN AMBIENTAL;

EN RELACIÓN A LA INDEMNIZACIÓN POR DAÑO MORAL.

Daño moral: Se define como el dolor o sufrimiento que experimenta una

persona, que debe ser indemnizado (pecunia doloris). Sin embargo, lo que se

enmienda es realmente el atentado que sufren los derechos de la personalidad18

Antiguamente el concepto de daño moral, estaba radicado principalmente

en el efecto sicológico que se producía en los sujetos, actualmente la noción de

daño moral, lo amplía a cualquier agresión constituida por la violación de los

derechos de la personalidad, y que no estén comprendidos en los daños

patrimoniales.

La indemnización del daño material posee un carácter reparatorio, sin

embargo, frente al daño moral posee características sólo de un bienestar

psicológico, lo que no hace otra cosa que reflejar el carácter de resentimiento que

posee la indemnización por daño moral. Se puede inferir que no es una

reparación, sino más bien una satisfacción del deseo de que el hechor sufra un

hecho similar. Es por esto que entendemos que la principal función de la

responsabilidad extracontractual es predominantemente reparatorio.

I.- De la indemnización por daño moral en materia extracontractual:

18
Artículo N°19 de la Constitución Política de la República de Chile.

39
Como hemos especificado en capítulos anteriores, la ley 19.300, estipula la

responsabilidad del que dolosa y culposamente cause daño ambiental. En su

inciso tercero entrega la posibilidad, a través del artículo 2314 del Código Civil, el

cual señala: “El que ha cometido un delito o cuasidelito que ha inferido daño a

otro, es obligado a la indemnización; sin perjuicio de la pena que le impongan las

leyes por el delito o cuasidelito”. En definitiva no hace distinción alguna en materia

de daño, no limitando la indemnización al daño emergente o al lucro cesante. Por

otro lado, el artículo 2329 del mismo texto legal, se refiere por regla general a que

todo daño que pueda imputarse a malicia o negligencia de otra persona, debe ser

reparado por esta. Y por último, en el análisis del artículo 2331 del Código Civil,

nos encontramos con que se excluye el daño moral sólo en un determinado caso

“Las imputaciones injuriosas contra el honor o el crédito de una persona no dan

derecho para demandar una indemnización pecuniaria, a menos de probarse daño

emergente o lucro cesante, que pueda apreciarse en dinero; pero ni aun entonces

tendrá lugar la indemnización pecuniaria, si se probare la verdad de la

imputación”. de este modo se abre la posibilidad de invocarlo en otras ocasiones.

II. De la certeza del daño moral y de su estimación en el daño ambiental

Para que proceda una indemnización, el daño debe ser real y cierto. Es por

esto y dado que estamos hablando de un daño impalpable, que resulta muy

complejo determinar la indemnización del daño moral, lo mismo que cuantificar los

montos a indemnizar.

40
Hoy en día el daño moral ya se encuentra instalado en la doctrina y

jurisprudencia nacional. La indemnización del daño moral, respecto de la cual

nadie discute su procedencia, siendo así, en la fijación de la indemnización del

daño moral, deberá considerarse por tanto, en el caso del daño ambiental, la

gravedad del hecho y las facultades económicas del agente contaminador.

41
CAPÍTULO IV.- CONCLUSIONES

1.- El Estado de Chile al suscribir acuerdos y tratados internacionales en materia

medio ambiental, se obliga a asumir conductas y acciones para su preservación.

2.- Del principio de la responsabilidad, nace una a nueva figura, esta es la

responsabilidad por daño ambiental que tiene por primer objeto una prestación de

hacer, consistente en la reparación material del daño en la medida que sea

posible.

3.- En Chile la responsabilidad por daño ambiental soporta la responsabilidad civil

y la administrativa, encontrándose aún en trámite la responsabilidad penal.

4.- Un daño ambiental puede originar como consecuencia directa e inmediata un

daño civil.

5.- De la ley 19.300 nacen dos acciones paralelas, la acción indemnizatoria

ordinaria y la ambiental. Agrega este articulado el carácter supletorio del libro IV

del Código Civil.

6.- La acción ambiental tiene como posibles titulares a personas naturales o

jurídicas, públicas o privadas.

7.- Por último, podemos concluir que el daño moral por daño ambiental, procede

tanto en materia contractual como extracontractual, debido a que la única

excepción es el artículo 2331 del Código Civil, inaplicable para esta materia.

42
ANEXO DE JURISPRUDENCIA

Fallo Corte de Apelaciones de Santiago, causa rol 1065, caratulado Fisco de Chile

con Compañía Minera Santa Laura Limitada, año 2005.

Causa rol 3787, caratulada, Estado de Chile con Compañía Minera Santa Laura

Limitada, 10° Juzgado Civil de Santiago, año 2002.

Causa rol 1065, recurso de casación en la forma y apelación, caratulado Fisco de

Chile con Compañía Minera Santa Laura Limitada, séptima sala, Corte de

Apelaciones de Santiago, año 2005.

Causa rol 10200, recurso de casación en la forma y apelación, caratulado Consejo

de Defensa del Estado con Sociedad Clasificadora de Materiales de Minería y

otros., quinta sala, Corte de Apelaciones de Santiago.

Causa rol 681, recurso de casación de forma y apelación, caratulado Martínez

González, Cristina y otros con Sociedad Procesadora de Metales PROMEL, Ltda.

y otros, primera sala, Corte de Apelaciones de Arica, año 2007.

Causa rol 5813, recurso de casación de forma y fondo, caratulado Martínez

González, Cristina y otros con Sociedad Procesadora de Metales PROMEL, Ltda.

y otros, tercera sala, Corte Suprema, año 2009. Fallo dictado con fecha 22 de

Junio de 2009.

43
Causa rol 5038, recurso de casación en el fondo, caratulada Cárdenas Vera

Alberto y otros con Empresa Sanitaria los Lagos S.A, tercera sala, Corte Suprema,

año 2007.

44
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b) PENAL. Editorial LexisNexis de Chile. Séptima Edición. 2007.
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48