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5 diferencias entre la educación virtual y presencial

23 Septiembre 2016

Estamos tan habituados a escuchar el término educación que se ha convertido en otro más de
esos conceptos que conocemos pero en el fondo no sabemos definir.

¿Te ha pasado? ...Sentarte a charlar con alguien, preguntarle qué significa determinada
palabra y encontrarte con una definición que es un conjunto de palabras enlazadas sin
verdadero sentido...

Creo que todos tenemos una opinión respecto a la educación, pero ¿realmente entendemos
cuál es su importancia y finalidad?

La educación es el proceso de facilitar el aprendizaje de conocimientos, ideas y valores. Suena


sencillo pero su eje fundamental radica en dos instancias que muchas veces se desdibujan en
la práctica: la enseñanza para facilitar el aprendizaje.

Muchos educadores invierten cientos de horas en planificar la fase de enseñanza olvidando


que lo realmente importante es destacar el aprendizaje como fin primordial de cualquier
estrategia formativa.

No podemos desligar la planificación del cumplimiento de los objetivos, la importancia de esta


etapa es innegable, pero… ¡dejemos de perder el tiempo! El foco de cualquier proceso
pedagógico debe estar en los métodos y los medios que garanticen la fijación sostenible del
conocimiento. En palabra más simples “¡el aprendiz tiene que aprender!”.

Lamentablemente, con el avance de las metodologías educativas estos problemas se han


agudizado. Especialmente en los entornos virtuales, los capacitadores preparan sus programas
de formación pensando que el trabajo consiste únicamente en digitalizar el material de las
clases presenciales sin preocuparse si este va a ser interiorizado.

Capacitar eficazmente en el mundo virtual requiere métodos distintos de aquellos que usamos
en las clases presenciales. ¡Es como si un piloto creyera que por saber conducir un auto puede
también manejar un avión!

¿Realmente crees que una persona puede aprender y motivarse al leer un PDF a través de la
estática pantalla de una computadora?

Si el proceso de aprendizaje encuentra aún más obstáculos con la incorporación de la


tecnología... ¿cuál es la solución?
Lo primero es considerar cuáles son las diferencias entre las dos metodologías. Hay varios
factores que marcan claramente la línea divisoria entre estos dos formatos de edu1cación y
entenderlos puede ser la clave que nos permita promover un aprendizaje verdaderamente
significativo.

¿CUÁLES SON LAS DIFERENCIAS ENTRE LA EDUCACIÓN VIRTUAL Y PRESENCIAL?

 El rol del instructor. ¡De transmisor a motivador!


En las clases presenciales el instructor es la única fuente de consulta mientras que en los
entornos virtuales los participantes pueden enriquecerse a través de diversas fuentes de
conocimiento.1 Las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) facilitan la
construcción de conocimiento colectivo. Si aprovechamos bien esta posibilidad, el rol de la
instrucción virtual pasa de ser una simple transmisión de información a convertirse en
una serie de procesos que estimulan el pensamiento crítico, por ende elevan la calidad
del aprendizaje. El instructor guía y aconseja a los participantes a lo largo del curso,
contesta inquietudes y preguntas ya sea por e-mail, chats y foros, provee feedback en
trabajos prácticos y evalúa las competencias, al tiempo que estimula y fomenta la actitud
autodidacta.

 El participante. ¡De pasivo a activo!


En las capacitaciones virtuales el participante tiene la posibilidad de convertirse en un
personaje autónomo y activo ya que por un lado puede tomar el curso a su propio ritmo, y
por otro puede aportar el conocimiento adquirido en sus investigaciones en la web por
medio de su participación en las actividades interactivas. Es importante destacar que en la
educación online los participantes tienden a sentirse abandonados, por lo que te
recomendamos diseñar constantemente actividades que te permitan mantener
comunicación fluida con los participantes de tus cursos.
 Tiempo y espacio. ¡De fijo a flexible!
En la educación presencial hay un horario y lugar establecido que debe respetarse para que
se produzca el conocimiento. La educación virtual asíncrona ofrece la ventaja de ajustarse
al horario de los participantes. No importa si por algún motivo un estudiante no pueden
reunirse en un aula regular para aprender, la tecnología permite que la información esté
accesible siempre. El reto es que los instructores puedan estimular a tal punto a sus
alumnos, que estos deseen aprovechar la ventaja de la disponibilidad permanente del
conocimiento.

 Material. ¡De Limitado a Extenso!


En la educación presencial los contenidos están limitados a la comunicación verbal, no
verbal y escrita. Las TICs representan una herramienta de apoyo al proceso de aprendizaje,
la disponibilidad de grabaciones sonoras, imágenes, vídeos, correo electrónico, mensajería
interna, foros de discusión y todo tipo de contenidos multimedia, son fuentes de
innovación y herramientas creativas que pueden ayudarte a capturar la atención de
quienes quieres capacitar.

 Métodos de enseñanza. ¡De la uniformidad a la multiplicidad!


Otra diferencia que cambia las reglas del juego es la gran variedad de herramientas
didácticas que puedes utilizar con la modalidad virtual. En la enseñanza presencial los
participantes se ven obligados a adaptarse a la forma en la que enseñanza el profesor, las
limitaciones se basan en el nivel de creatividad de este, en cambio en la enseñanza virtual
las posibilidades metodológicas se extienden: con la tecnología educativa la limitación no
es el conocimiento sino la curiosidad.

Además de un rol enseñar es una responsabilidad, así que si estás pensando en pasar tus
capacitaciones presenciales a modo virtual, no dejes de capacitarte. La educación avanza al
ritmo vertiginoso de la tecnología.

Si quieres saber más, no te pierdas nuestros secretos para implementar programas de


capacitación online en tu organización.
Y ahora qué te parece si nos cuentas... ¿encuentras alguna otra diferencia entre la educación
presencial y virtual?

Karen Dueñas
Live Learning Specialist
¿Sirve la educación virtual?

Por RICARDO COCOMA*

El e-learning es la tecnología disruptiva que está cambiando la forma de aprender y está


transformando el mundo.

.
La educación presencial es excluyente geográficamente ya que solo en algunos sitios se ofrece
esta formación. La educación presencial es excluyente económicamente porque la buena
educación es costosa. La educación presencial también es excluyente académicamente; a
medida que avanza el proceso formativo, los estudiantes con menor desempeño son
apartados. Por ello, en este modelo solo una selecta minoría logra acceder al nivel adecuado
de formación que les asegura éxito profesional y económico.

La educación virtual por el contrario es incluyente. Según la define Salman Khan, fundador de
la Khan Academy, “es un compromiso entre tiempo y aprendizaje”. En los programas
presenciales el tiempo es limitado o fijo – tenemos los 45 minutos que dura la clase – y el
aprendizaje es el variable: en estos 45 minutos Paula aprendió el 100 por ciento, Felipe el 80
por ciento y Juan el 65 por ciento. En la educación virtual, en cambio, el aprendizaje es fijo –
todos aprenden el 100 por ciento - y tiempo es lo variable: a Paula esta lección le tomó 20
minutos, a Felipe una hora y a Juan tres horas.

Según una investigación del Departamento de Educación de Estados Unidos en 2010, los
estudiantes virtuales tienen mejor desempeño que los presenciales. Además, los estudiantes
virtuales tienden a ser auto-motivados, auto-disciplinados y auto-dirigidos.

Uno de los elementos básicos del proceso formativo es transmitir información. Algunos
docentes son buenos en ello: emplean graficas, hacen comentarios graciosos, preguntas que
cortan la monotonía y demás. Pero ni así supera a una computadora, que además de transmitir
la información en el medio más adecuado para el estudiante: video, audio, animación,
ejercicios, etcétera, puede repetirlo una, diez o cien veces sin sentirse molesto. Además,
permite que el estudiante se detenga para complementar la información o solucionar dudas
que le impiden comprender a cabalidad la lección. En el proceso de transmisión de la
información, a un ser humano, por bueno que sea, le resulta imposible competir con un
sistema de formación virtual. Esta competencia sería comparable a echarle un pulso a una
Caterpillar.

Si al proceso formativo virtual se le suma el aporte del docente para inspirar, servir como
modelo y atender casos atípicos tenemos entre manos un excelente modelo formativo, uno
que sin duda va a permitir que en el futuro todas las personas tengan la capacidad de recibir
formación adecuada, en forma independiente de sus posibilidades económicas, y sin importar
el lugar donde residan o sus características personales.

El principal inconveniente con la educación virtual es que no todo lo que brilla es oro. A
diferencia de lo que ocurre con el metal precioso, que puede ser oro de 24 quilates, de 18, un
baño de oro, o pintura dorada, en formación virtual se tiende a creer que todo lo que viene
por internet es formación virtual, y no es así. Poner un PDF (texto) en un sitio web para que el
estudiante lo lea, no es e-learning; apenas equivaldría a una capa de pintura dorada.

Faltan mecanismos para calificar públicamente la calidad de los programas de e-learning, y


esto ha permitido que se presente como formación virtual cosas que no lo son o que no
cumplen con los requisitos mínimos. Por ello, las iniciativas orientadas a difundir la calidad de
las experiencias formativas son muy importantes. La desinformación ha retrasado la difusión y
aplicación de contenidos virtuales que están disponibles y que en muchos casos son gratis.

Hoy algunos países como Estados Unidos están más avanzados en este campo, pero las tasas
de crecimiento de este tipo de formación en las economías en desarrollo van en aumento. Esto
nos permite afirmar que en pocos años la formación virtual sobre la cual aun algunas personas
hoy tienen dudas, será el estándar formativo de excelencia en todo el planeta.

*Ingeniero de Sistemas de los Andes. Master en Business Administration (MBA) de los Andes y
Business Communication de Harvard.