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DANIEL E.

LIEBERMAN

« l~stc rs un Iibro monum ent a l. La historiadel cue,po


e crita
!111111c1110. por 11110 de nuestros mayores expertos. o
nos embarca en un ,·iaje épico que revelacómo los últi- z
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1nos seis millones de años h a n couformadocada parte de
~
nosotros:cabeza. brazos. pierna s e incluso nuestro meta- ~
holi 1110. A través de la mirada de Lieberman la historia ~

rvolutiva no solo se hace pr esente sino que se convierte o z<


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en el medio para compr ender y modifica
r el futuro de ~ o:;
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nuestro cuerpo.» i:o
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NEIL SHUBL~
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autor de Yourlnner Fish
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«Nadie comprende el cuerp o humano como Daniel E.


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LA HISTORIA
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Lieberman ni sabe conta r su historia con mayor elocuen-
:
o
cia. Hay bajo nuestra piel una historiafascinante, ilumi- ~

na.dora y, en cierto sentido , alarmante.»


U)
~ DEL CUERPO
o:::
CI TRTSTOPHER
MCDOUCALL,
autor de Born to Run <
~
HUMANO
EVOLUCJÓN, SALUD Y ENFERMEDAD
PS

111l!íll~
111111líl I
III n.l OA ~ A IV\ n/ DDC'CC'~ITC'
DANIEL E. LIEBERMAN

LA HISTORIA
DEL CUERPO HUMANO
Evolución, salud y e nferm edad

Tradu cc ió n d e
JOAN LLUÍS RI ERA

()
PASADOéf.PRESENTE
BARCELONA
PREFACIO

Como a casi todo el mund o, me fascina el cuerpo humano, pero a dife-


rencia de muchos que, con buen criterio, relegan su interés por el cuer-
po de otro a las noches y los fine s de semana , yo lo he convertido en el
centro de mi carrera profes ional. Gozo de la gran fortuna de ser profe-
sor en la Universidad de H a rvard , donde enseño y estudio cómo y por
qué el cuerpo humano es como es. Mi trabajo y mis intereses me per-
miten hacer un poco de todo. Ad emás de trabajar con los estudiantes,
estudio fósiles, viajo a rincone s intere santes del planeta para ver cómo
usan sus cuerpos otras personas y realizo experimento s en el laborato-
rio sob re el funcionamiento del cuerpo humano y de los animales.
Como a muchos prof eso r es , me encanta hablar y disfruto con las
pregunta s que me hacen. Pero de todas las que suelen plantearme, la
que más detestaba era: «¿Qué aspecto tendrá el cuerpo humano en el
fu turo?,, ¡Odiaba esa pregunta! Soy prof esor de biología evolutiva hu-
man a, lo que quiere decir que estudio el pasado, no lo que nos depara
el futuro. No soy adivino, y la pregunt a m e hacía pensar en películas
cutre s de ciencia ficción que nos muestran a los humanos del futuro
lejano con un cerebro enorme, e l cuerpo pálido y delgado, y la ropa
brillante. Mi respuesta re flexi va era algo por el estilo de: «Los seres
humano s no están evolucionando mucho a causa de la cultura ... Esta
respue sta, o alguna variante, es la que suelen dar la mayoría de mis
co legas cuando les preguntan lo mismo.
D esde entonces he ca mbiado de parece r; ahora considero que el
futuro del cuerpo human o es una de las cuestio nes más fascinantes so-
br e las que podemos reflexionar. Vivimos tiempo s paradójicos para
nue stro s cuerpos. Por un lado, nu estra época probablemente sea la más
sana de toda la historia humana. Quien es vivimos en un país desarro-
llad o podemos albergar una esperanza razonable de que todos nues-
tro s hijos sobrevivan a la infancia, alcancen la vejez y lleguen a serpa-
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d res y ab uelo s. 11e m os vencido o sometido a muchas enfermedad es teoporos is y el resto de e nf ermedades que probablemente ac-dbenma-
qu e sol ían matar a multitud de personas, como la viruela, el sa ram - tándonos a nosotros y a nue stros seres quer ido s?
pión, la polio y la peste. La gen te es más alta, y dolencias qu e e n otro Mientras médicos , pac ientes, invest iga d ores y padres debaten e in-
tiempo sup on ían una amenaza de muerte, como la apendiciti s, la di- vestigan sob re estas cues tio nes, sospec ho qu e pocos dirigen su at en -
sentería, una pierna r ota o la anemia, hoy se remedian fácilm e nt e. N o ción a los antiguos bosques de África, donde nuestros antepasad os se
cabe duda de que en alg unos países todavía hay mucha malnutrició n y separa ron de los simi os y comenzaron a caminar e rguidos. Raro será el
enfer medad, pero csLOs males sue le n se r el resultado de un ma l gob ier- momento en que piensen e n Lucy o en los neanderrales, y si alguna vez
no y de la desigua ldad social más que una consecuencia de la fa lt a de se toma en cuenta la evo lución, suele ser para reconocer el hecho obvio
alimentos o de conocimie ntos médicos. de que solíamos ser h o mbre s de las cavernas (signifique lo que signifi-
Por ot ro lado, podría irnos mejor. muc ho mejor. Está bar ri e nd o el que eso), lo que tal ve z i m pi ique que nuestro cuerpo no está bien adapta-
mundo una o leada d e obesidad y de e nfermedades y discapac id a d es do al estilo de vida moderno. Quien sufre un ataque al corazón necesita
prevenib les . Emre estas últimas se cue nt an ciertos cánceres, la s diabe - atención médica inmed iata, no una lección d e evo lución humana.
tes de tipo 2, la osteoporosis, las do lencia s cardiacas, los acc id e nt es Si alg una vez sufro un in fano, tambié n querré qu e mi médico pien-
cardiovascu lares, las enfe rmedades renal es, algunas alergias, la de- se en atenderm e y no en la evoluc ión humana . E ste libro, sin emba rgo,
menc ia, la d ep res ió n , la ansiedad, el inso mnio y otros trasto rn os . Mil es defiende que esta tende n c ia general en nuestra socieda d de no tener en
de millones de p e rso nas sufren tamb ién de males como el dolor d e es- cuenta la evolución humana es una de las razones principales po r las
palda, los pie s plano s, la fascitis plantar , la miopía, la artritis, el es t r eñi- que no podemos preve n ir las enfe rmedad es p reve nibles. Nuestro cuer-
miento, el reflujo gás tric o o el síndr ome del intestino irritabk. A lgu- po tiene una histor ia, más aú n, una histor ia evo lutiva , de g ran relevan-
nos de estos t ras to r nos son an tiguos, pero muchos son nuevo s o han cia. De entrada , la evo lu c ió n explica po r q ué nues tro cuerpo es com o
aumentado mu c h o su prevalenc ia e inten sidad en tiempos rec ie nt es . es, y por tanto nos oí rece pi stas sobre cómo podemos evitar caer en fer-
] lasta cie n o punw , estas enferm ed ades van en aumento po rqu e vivi- mos. ¿Por qué tenemos te ndencia a engor d a r? ¿Por qué a veces no s
mos más años, per o la mayoría aparecen en personas de med ia na edad. at ragantamos con la com id a? ¿Por qué tenemo s arcos en los pies qu e
Esta tran sició n e pi demiológ ica no causa únicamente afücción , ta mbi én pueden ap lanarse? ¿Po r qué tenemos una espa lda que puede causa rn os
probl emas eco n ó m icos. Ahora qu e em piezan a jubilarse los hij os de la dolor? Ot ra razón re lac io n ada por la cua l co n v iene considerar la h isto-
explosió n d e nata lid ad (los baby boomers), sus enfermedade s c 1·ó ni cas ria evolutiva del cu er po human o es que esta nos ay udaría a entender a
com ienza n a agob iar a los sistema s de salud y a sofocar las eco nomí as. qué está adap tado nu es tro cuerpo y a qué no. Las respuestas a esta pr e-
Además, la ima ge n que nos mue stra la bola de cristal no pin ta bien gunta son difíciJes y poco intuitivas , pero tienen profu ndas irnp lica-
po rgue a m edid a que el desarro llo se ext iende por el planeta, estas en- ciones para entend er qué promu eve la sa lud y la enfermedad y para
fermedades aumentan su prevalencia. compren der por qu é a veces nuest ro cuerpo, de manera natur al, nos
Los re to s que p lantea la salud está n prov ocando un intenso d ebate convierte en enferm os . Por último, creo qu e la ra zón más apremi ante
en tre padr es, médico s, pacientes, pol íticos, periodistas, invest iga d ores para estud iar la histor ia d el cuerpo humano es qu e t0davía no ha aca-
y otros. En buen a med ida, estas discu siones se han centrado en la o be- bado. Seguimos evolucionand o. Sin emba rgo, en la actualidad la forma
sidad. ¿Por qué e ngordarno s? ¿Cómo perdemos peso y ca mbiamo s más potente de evolu ción no es la evo lución biológica del tipo que des-
nuestra d icta? ¿ ó mo impedim os que nuestros hijos sean o b esos? cribió Darwi n, sino la evo lu ción cultur al, media nte la cual desarrolla-
¿Cómo podemo s e stimularlo s para qu e hagan ejercicio? Ante la n ece- mos y transmit imos nueva s ideas y co ndu ctas a nue stros hijos, a nues-
sidad urgente de ay udar a las perso na s enfermas, las discusio n es se han tros amigos y a o tr as persona s. Algunos de estos comportamient os
centr ado tamb ié n en el desarrollo de nuevas curas para enfermedad es nuevos, especialme nt e lo qu e comemos y las ac tividades que rea liza-
no infecciosas qu e cada vez son más co mune s. ¿Cómo trata m os y cu- mos (o que dejamo s de rea lizar), pueden enfe rm arnos.
ramos el cánce r, la s enfermedades car diovasculares, la diabe tes, la os- La evo lución hum ana es entretenida, interesante e iluminadora, y
12 l. ·\ II ISTllHI~ DEL CUE I\P( l ll ll~ l ,\Nll
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bue na parte d e este libro explora el fant ást ico viaje que dio origen a
que hemos evolucionado para hacer, pero en condiciones a las que
nues tro cue rpo. De paso, intento resaltar el pro greso alcanzado po r la
nuestro cuerpo no está bi en adaptado , y luego tr ansmit imos esas mis-
ag ricul tura, la industr iali zación, la cie ncia médica y otras prof esio n es
ma s con diciones a nuestro s hij os, que también enfer man. Si queremos
c¡ue han he cho d e nu est ra época el mejor de los tiempos para ser huma-
frenar este círculo vicioso, tendr emos que averiguar de qué manera
no, p or el momento. No soy, sin embarg o, ningún Cándido, y como
podemos, de una fo rm a res petuo sa y sensata, motivarno s, empujarn os
nuestro reto es mejorar , los últimos capítulo s se centran en cómo y p or
y a veces incluso ob ligarno s a comer los aliment os que promueven la
c¡ué enfermamo s. S i Tolstoi fuese el auto r de este libro, quizá esc ribi e-
sa lud y a ser físicamente más activos. También hemo s evolucionado
se que "todo s los c u e rpos sanos se parecen, pero cada cuerpo con m a la par a hacer eso.
salud tiene su propia · m ala salud».
Los tema s ce nt 1·a les de este libro (la evolu ción humana, la sa lud y
la enferme d ad) son comp lejos y de enorme calado. He hecho t0 do lo
que ha estad o e n mi mano para qu e lo s hechos, las explicaciones y las
argumentacione s sea n simples y claras sin cae r en la banalidad ni e vi tar
cuestiones ese nci a les, es pecialmente cu ando se craca de enfermedade s
gra ves com o e l cánce r de mama o la di abetes. También he incluid o
mucha s refe re nc ias, e ntr e ellas sitios web, do nde el lector podr á inv es-
tigar más a fondo. Otra dificultad fue enco ntrar el equiJibrio ju st o en -
tre amp litu d y pr of undid ad. Por qu é nue stro s cuerpos son como son es
sencillam ente un te m a mu y vasto porq ue nu estro cuerpo es muy co m -
plejo. Po r con sig ui e nt e, me he centra do en unos pocos aspectos d e la
evo lución del cue rp o relacionados co n la dieta y la actividad fís ica , y
po r cada tem a q ue t r ata, hay al men os di ez que paso por alto. La m isma
adverte ncia se a pli ca a los último s ca pítul os, que se centran e n un as
pocas enfermedades que he elegido porque creo que ejemplifican pro -
blemas má s am pli os . Ad emás, la invest igación en estos campos avanz a
con gran rapi dez . Es in ev itable que algo de lo que incluyo acab e cadu-
cando. Me excu so p o r ello.
Para acaba r, he co ncluido el libr o un tan to apresuradame nte con
algu nas de mi s ideas so br e cómo pode mos apl icar las lecciones que n os
enseña la evo lu ció n d e l cue rpo hum ano en el pasado en beneficio d e su
futuro. Me iré d e la lengua ahora mismo y resumiré el núcleo de mi
argumento. No h emos evolucionado para es tar sanos, sino que fuimos
seleccionados p a ra tener tantos hijos co m o fuera posible en con dici o-
nes diversa s y adversas. Así pues, no evo lucionamos para tomar d eci-
sion es rac io na les sob re qué comer y cómo hacer ejercicio en cond icio-
nes de abunda ncia y comodi dad. Más aún , las interacciones entre los
cuerpos qu e he re damo s, los ambientes qu e creamos y las dec is ion es
que a veces toma m os, han puesto en mar ch a un insidioso bucle de r ea-
liment ación . Enfe rm amos de dolen cias cró nicas porque hacemos lo
I TR O D UCCI Ó N

¿A qué estamos adaptados los humano s?

Si ent ablam os una batalla entre el pasado y el pr ese nte.


descubr iremos que hemos perdido el fu tu ro.

\ V 11'SH ) :s*Cll u RC II I LL

Érase una vez, en 2 0 1 2, un «mo no misterioso » que prota go ni zó un es-


pectáculo pa ral elo a la Co nvenc ión Nacion al Repub lican a que se cele-
braba en T a mpa , en el estado de Flo rida. El mo no en cu est ió n , u n ma-
caco rhesus esc apad o, llevaba más de tres años viviendo e n la s ca lles de
la ciudad, ro ba ndo comida de conte nedores y cub os de b asur a, esqui-
vando coc hes y eludiendo co n g ran astucia a los fru strad os age m es que
intentaban captur arlo. Se co nvirti ó en una leye nda local. Y e m onces,
cuando las hordas de políticos y periodistas descendie ron so br e la ciu-
dad para la co nven ción, el mono misterioso saltó d e rep e nt e a la fama
internacio na l. A los políticos les faltó tiempo para usar la hi s tori a del
mono como oportunid ad para pr o mocionar sus pumos de v ista . Lib er-
tarios y libe ra les aclamaron su tenaz evas ión de sus perseg uid o res
como símb o lo del instinto de lib erarse de las injustas intru sio nes en la
libertad de las p ersonas (y de los mono s). Los conse rvad o res int e rpr e-
taron los a ños de fallidos imen ws por captur ar el mono co m o símbol o
de un gobi e rn o pr ódigo e inepto. Los periodistas no pudi e ron res istir
la tentació n de cont ar la histori a del mono misterio so y su s capt o res
como una m e táfora del circo po lítico que se desar rollab a e n aqu ella
misma ciud ad . La mayoría de la gente simplemente se pr eg unt aba qué
demonios ha cí a un macaco solitario en un bar rio residen cia l d e Fl ori-
da, un lugar a l cual obviamente no pertenecía.
Como bi ó lo go y antrop ólogo, yo veía con o tros ojo s al mon o mis-
terioso y a las reacciones que inspiraba: como algo emb le m á ti co de la
forma inge nua e incoherente en que los humano s vemos nu es tro pro -
LA lll STtll\1.-\ Da CUE llPl) 11U ~I A Ntl 1NT1l0DUC C IÓN I 7
1 (i

pio lugar en la natural eza. A prim era vista, el mono ejemplifica la ca- actualidad, de las que un a bu ena parte esperan que sus hijos y nietos
pa cidad de algu nos animales para sobrevivir de maravilla en co ndi - vivan, como ellos mismos, hasta los setenta años y má s. Incluso países
ciones a las que nunca estuv ieron adaptados . Los macacos rhe sus que en términos genera les son pobres han realizado g rand es progr e-
evo lucionaron en el sur de Asia, donde su capacida d para obte ner una sos: la esperanza de vida media en la India era de menos de cincuenta
g ran variedad de alimentos les permite habitar en prados, bosqu es e años en 1970, mientras q ue hoy es de más de sesenta y c inco.' Miles de
incluso en zonas montaño sas. También pro sp e ran en aldeas, pueblos y millones de personas viven más, crecen más y viven más cómodamen -
ciudades, y se usan a menudo en los labor atorios. En este sentido, el te que la mayoría de lo s reyes y reinas del pasado.
ta lento del mo no misterioso· para sobrev ivir con la basura de Tamp a Pero por buena qu e sea nuestra situación, podría ser mejor, y so-
no puede sorp render. Sin -embargo, la convicción general de que un bran r azo nes para pre.ocupar se por el futuro delcuer p o humano. Apar-
macaco suelto se encuentra fuera de su sitio en una ciudad de Florida te de ]as amenazas potencial es que plantea el cambio climático , nos en-
r evela lo poco y mal que nos aplicamos este razonami ento a nosotros fre ntamos a una masiv a explosión demográfica combinada con una
mismos. Cuando se considera desde una perspectiva evolutiva, la pr e- tr ansición epidemio lóg ica. A medida que la gente vive más y son me-
sencia del mono en Tampa no es menos incongruente que la presencia nos los que mueren por enfermedades causadas po r in fecciones o por
de la gran mayoría de humano s en ciudades, barrio s residenciales y fa lta de alimentos, aumenta exponencialmente el número de personas
de me diana edad o mayor es que sufren enferm edad es no infecciosas
otros ambientes modernos.
Todos nosotros vivimos tan alejados de nue stro ambiente nat ur al cró ni cas que solían se r rar as o desconocidas..' Malcr iados en la abun-
co mo el mon o misterioso. Hace más de seiscientas generacio nes, todos dan c ia, una mayoría d e adultos de países desarr o llado s como Estado s
é ramos cazado res-recolectores. Hasta hace relativam ente poco tiemp o U nid os o el Reino U nid o viven en mala forma física y con sobrepeso, y
(u n abri r y cerrar de ojos en la escala evolutiva) nuestros antepasados la prevale ncia de la obes idad infantil se está disparando en todo el mun -
vivían en pequeñas bandas de menos de cincu e nta personas que se des- do, lo que presagia mil es de millones de p_ersona s más con mala salud y
plazaban de manera regular entre un campamento y otro, y sob rev i- obesas en décadas ve nid e ras. La mala forma física y e l exceso de peso, a
v ían de la caza, la pesca y las plantas que recogía n. Incluso despu és de su vez, vienen acompañados de cardiopatías, infartos cerebra les y di-
que se inventara la ag ricultur a, hace unos 1 0.000 años, la mayoría versos cánceres, ade más de un gran número de dolencias crónicas y
de los agriculto res todavía vivían en pequ e ños pueblos, trabajaban costosas como la diab etes de tipo 2 y la osteoporo s is. Tambi én están
cada día para produci r suficiente alimento para satisfacer sus necesida- camb iando de forma pr eoc upante las pautas de ciertas discap acidades,
des y nunca imaginaron una existencia qu e hoy es habitual en lugares pu es en todo el mundo es cada vez mayor el número de personas que
co mo Tampa, en Florida, donde todos dan por hecho que haya coc hes, su fre a lergias, asma, miopía, insomnio, pies plan os u otros problemas.
lavabos, aire acondicionado, teléfonos móvil es y una gran abundan cia En pocas palabras, la meno r mortalidad está dand o pa so a una mayor
de com ida muy procesada y rica en calorí as. morbi lidad (mala salud) . Hasta cierto punto, este camb io se produce
Lamento tener que informa r que el mono misterioso fue captura- porque mueren menos persona s jóvenes a causa d e enfer medades con-
do en octubre de 2012, pero ¿hasta qué punto deb emos preocuparnos tagiosa s, pero no debem os co nfundir enfermedades que son más comu -
porque la gra n mayoría de los humano s de nue stros días vivan, como nes en las personas may ores con enfermedades qu e realmente tienen su
antes el mono misterioso, en unas condiciones nu evas a las que nue s- cau sa en el proceso nor mal de envejecimiento.' A todas las edades, la
tros cuerpos no se adaptaron originalm en te? En muchos sentid os, la morbilidad y la mortalid ad se ven afectadas signifi cat iva mente por el
respuesta es «muy poco», porque la vida a principios del siglo XX I es est ilo de vida. Los hombr es y las mujeres de cuar enta y cinco a setenta y
basta nte buena para el ser humano medi o, y, e n términos generales, cinco años de edad qu e son físicamente activas, co m en frutas y verdu-
nuestra especie está prosperando, en buena parte gracias al progreso r as en abundanc ia, no fuman y consumen alcohol de mane r a moderada
social, médico y tecnológico que se ha pr od u c ido durante las últimas tienen por término medio un a cuarta parte del riesgo de morir en un
generaciones. Hay más de siete mil millones de personas vivas en la año determinado que las per sonas con hábitos poco saludab les.4
1 ·\ 111\TO Hl ,1 l)EI.ClJE Hl'O l l l 1~1 \\/0 INTIWDCCC I ÚN

La creciente incide ncia de tantísima s p e r sonas con enfe rm edades sa dos con azúcares y fécula s simples. Qui en se lo to m e realmenre en
crónicas no solo augura un aumento del sufr imi e nt o sino tamb ié n un os se rio complemen tará su dieta con gusanos, y n unca co merá cerea les,
costes médicos co losa les. En los Estados U nid os, el coste de la sanidad p ro ducto s lácteos ni nada que esté frito. Ta mbié n se pueden incluir ac-
es de ocho mil dó lares por persona y año, lo que suma casi el 1 8 por tivida d es más paleolíticas en los hábi10s diari os, como cam inar o co-
ciento del producto int erior bruto (P I B) de esta nación. 1 Una frac ción rrer I o kilómetros al día (d escalzo, por sup uesto), t re par a unos cua n-
importante de este dinero se dedica al tratami ento de en fermed ades tos á rb o les, perseguir ardill as en los parqu es, lan zar p iedras , evitar el
prevenibles co mo la diabe tes de tipo2 y en fermeda des carcliovascula- sofá y do rm ir sobre un a tab la en luga r de un colchón. Para ser justos,
res. Otros países gastan menos en sanidad , pero sus costes está n cre- los defen ores de los es til os de vida pr imitiv os no sugier en que nadie
ciendo a un ritmo pr eoc upante, empujad os p o r el aumento de enfe r- aba ndon e su trabajo, se mud e al desierto de Kalahari y ren uncie a todas
medades crón icas (F rancia, por ejemplo, gas ta actua lmente el 1 2 po r las como did ades de la v ida modern a como los lavabos, los coches y la
ciento de su P I Ben la ate nción sanitaria) . A medida que China, Indi a y Int e rn et (que es esencial par a comunicar en un bl og las experie ncias
otros países en vías d e desarrollo se hagan m ás ricos , ¿cómo se enfr en- p ro pia s co n la Edad de Pied ra a otras personas simp at iza nt es). Lo q ue
tarán a estas enfe r meda des y a sus costes? Es ev idente que neces itamos sí s ug ieren es que pense mos en cómo usam os nu es tr o cue rp o, y espe-
reducir el coste sani ta rio y desarrollar tr ata mi entos nuevo s y más bara- c ialmente qué comemos y cómo hacemos ejer cic io.
tos para los miles de millones de perso nas qu e están enfer ma s ac tua l- P e ro ¿tienen razón ? Si u n estilo de vida pa leo líti co es claramen te
mente o lo estarán e n el futuro. ¿No se r ía mu cho mejor prevenir esas má s sa no, ¿por qué no vive n así más personas? ¿Q ué inconven ientes
enfermedades? Pero ¿cómo? ti e n e ? ¿Qu é alimentos y actividade s deberíam os aba n dona r o adopta r?
Aun qu e es obvio que los seres humano s no es tamos ad aptados a aba-
rrotamo s de comida ba sura y pasar el día est irad os en un sofá, nues-
Esto nos tr ae de vue lta a la historia del mo n o misterioso. Si a tocio el tr os a nt epasados tampoco evol uciona ron para co me r pl antas y anima-
mundo le pareció n ecesa rio sacar al mono d e los barri os residen ciales les dom esticados, leer libro s, tomar antibiót icos, beber ca fé y co rrer
de Tampa, que desde luego no es el luga r a l qu e pert enece , tal vez de - de sc a lzos por calles plagada s de trozos de vidri o .
beríamos devo lver ta mbién a sus antiguos vec in os hum anos a un esta- Estas y otras cuestio nes suscitan la pregunta fundam ental de este
do natural más no rm al desde un punto ele visla biológico. Au nq ue los 1i b ro : ¿a qué está adaptado el cuerpo lwmano?
humanos, como los maca cos rhesus, pueda n sob rev ivir y mu ltip lica rse Esta es una preg un ta extraordinariament e difíci l de respon der
en multitud de amb ientes (incluidos los barrio s residenciales y los la- qu e ex ige múltiples en foq ues, uno de los cuales co n s iste en explorar la
boratorio s), ¿no goza ríamos de mejor sa lud si co miéramos los alimen- hi s to ria evo lutiva del cue rpo humano. ¿Có mo y por qu é evolucio nó
tos que estamos ada ptados a consumir e hi c iéramos ejercicio tal como nu es tr o cuerpo hasta se r lo qu e es hoy? ¿Qu é al im e n tos hemos evolu-
lo hacían nuest ros a ntepasados? La lóg ica d e que la evolució n fund a- c ionado para consumir ? ¿Qu é actividades hemos evo lucionado para
menralmeme ad aptó a los humanos a so brevivir como cazador es-reco- rea lizar? ¿Por qué tenemo s el cerebro gra nd e, e l p e lo escaso , los pies
leccores más que como agricultores, tr abajadores de fábricas o em pl ea- arque ado s y ot ras ca ra cte rísticas di stinti va s? Como veremos, las
d os de oficina está in spirando a un crecient e m ov imiento de modernos re s pue stas a estas pre gunta s son fascinant es, a menu d o hipotéticas y
hombres de las cavernas. Quienes sigue n esta maner a de ent ender la en ocasiones cont rarias a la intuición. Pero prim ero ha y que atacar la
salud afirman qu e todos seriamos más sa nos y feli ces si comi é ram os e cues tión más profunda y espi nosa de qué signi fica «adaptac ión», pu es
h iciéramos ejerc icio de una manera m ás par ecida a como lo hacían lo c ie rt o es que el concept o de adapta ción es notablemente difícil de
nuestros ante pasados de la Edad de Pi edr a. Se puede em pezar por definir y de aplicar. Solo porque hayamos evo lucionado para alimen-
adoptar u na «paleod ieta», que consiste e n com er much a carn e (d e ani- ta rn os co n ciertas com idas o realizar d etermin ad as ac tivid ades no sig-
males alimen tad os co n pastos, natllralm e nt e), ademá s de fru tos secos , n ifica qu e sean buena s para nosotros, o qu e ot ros a limento s u otras
semillas, fruta s y ve rduras, y dejar de lado todo s los aliment os proce- acti vidad es no hayan d e ser mejores. Así pu es, a n tes d e ocuparnos de
20 LA III STOH I ,\ DE L CUE I\P O I IU~I. -\N\1 INTROD UCC I ÓN 21

la historia del cuerpo hum ano, veamos de qué modo se deriva el con- cen pequeñ as y sin importancia (mi herman o tiene un hijo más que
cepto de adaptació n de la teoría de la selección natur al, qu é significa yo), pero estas difer encias pueden ten e r e fecto s drá sticos y significati-
realmente este término y de qu é m o do puede ser relevante para nues- vos cuando los individuos tienen qu e lu c h ar o competir par a sobrevi-
tro cuerpo actual. vir y repro ducir se. Cada invierno muere entre el 30 y el 4 o por ciento
de las ardill as de mi vecindario, un a prop orción parecida a la de los
humano s que fallecían durante las gran d es hambrun as y epidemias
de peste. La Pe ste Negra mató alm enos a un tercio de la pob lación de
( ó MO FUNC I ONA L A S ELECCI ÓN NATURAL . Europa en tre 1 348 y 13~o.
, . Si un o está de acuerdo en que existe n variación, heredabil idad y
Como el sexo, la evolución suscita opiniones igualm ente fuertes de extto reprodu cto r diferencial, deber á aceptar que también tien e lugar
parte de qui enes la estudi an pr ofesio nalm ente y de qui enes la conside- la selecc ión natura l porque el resultado in e vitabl e de la comb inación
ran tan errón ea y peligrosa qu e c ree n qu e es un tema que no debería de eso s fenómenos es precisamente la se lecc ión natural. G uste o no,
enseñarse a los niño s. Sin emb argo, pe se a tanta controvers ia y apasio- hay selección natura l. Dicho formalm e nt e, la selección natural se pro-
nada ignorancia, la idea de qu e la evo lución tiene luga r no debería ser duce siempr e que individuos con var iac io n es heredables di fieren en el
objeto de discusió n. La evo lució n no es más que cambio co n el tiempo. número de des ce ndientes que sobr ev iven en compara ción con otros
lncluso los creacion istas más rec a lcitr antes reconocen que la Tierra y individuo s de la población; en otr as palabr as, difieren en su eficacia
sus especies no siempre han sid o igua les. Cuando Darwin publicó El biológica (o fim ess) relativa.7 La selecc ión n atur al se produc e más co-
origende Lasespeciesen , 8 59, los cie ntífico s ya eran consci ent es de qu e, múnment e y co n más fuerza cuando los orga nismos heredan variacio-
de una manera u o tra, lo qu e otro r a h abía n sido fond os ma rinos, reple- nes raras y perjudicia les, como la he mofilia (la incapacidad de coagu-
tos de conchas y fós iles marino s, habían acabado empujad os hasta las lar la sangr e), qu e reducen la capacidad de un individuo para sobrev ivir
tierras altas de las montañas. Los d esc ubrimi entos de mamuts fósiles y y rep rodu cirse. Este tipo de caractere s tien en menos probabi lidad de
de otros organism os extinguid os test im on iaban que el mundo se había transmitir se a la siguiente generació n, lo qu e lleva a su reducc ión o
alterado profu nd amente. Lo radi ca l de la teoría de D arwin era su ex- eliminación de la población. Este tip o d e filtro recibe el nombre de se-
plicación, de una generalid ad ab rum ado ra, de la evolu ció n por medio lecció n negativa y a menudo conduc e a una falta de camb io con el
de la selección natural y sin necesida d de ningún agent e.6 tiemp o den tro de una población, a mant e ner el status quo. Sin embargo,
La selección natural es un proce so notoriame nte simple que en ocas iona lmente se produce selección p ositiva cuando un org anismo
esencia es el resultado de tre s fen ómeno s comune s. El primero es la her eda al azar un a adaptación, un ra sgo nu e vo y heredab le qu e le ayuda
variación: cada organismo difi ere de otros miembro s de su especie. a sobr evivir y reproducirse mejor que sus competidor es. Los rasgos
Nuestra familia , nuestro s vecinos y otro s seres hum anos varía n enor- heredabl es, por su propia naturaleza, tienden a aumenta r su frecuencia
memente en peso, longi tud de la s pierna s, forma de la nariz, personali- de gen eración en generación, provocando cambios con el tiempo.
dad y tantas o tra s cosas. El segundo fe nómeno es la heredahilidad gené- A prim era vista, pues, la adaptación par ece ser un concepto simple
tica: algunas de las variac ion es pr ese ntes en cada poblaci ón se heredan que debería ser igualmente sencillo d e aplicar a los humanos, los mo-
porque los pro gen itore s transmit e n sus genes a su descende ncia. Nues- nos misterioso s y otros seres vivos. S i una especie evolucionó y, por
tro peso es mucho más heredabl e que nuestra personalidad , mientr as consiguiente, cabe suponer queestá uadaptada» a una dieta o hábitat
que el lenguaje que hablamo s no tiene en absoluto una base genética det er minad os, los miembros de esa espec ie deb erían tener más éxito
heredable. El tercer y último fen ó meno es el éxito reproductor diferen- cuando comen esos alimentos y vi ve n e n esa s circunstancias. No nos
cial: todos los orga nismos, in cluido s los humanos, difi eren en el núme- cuesta aceptar que los leones, porejemp lo , están adaptados a la sabana
ro de descendient es qu e producen y que, a su vez, sobre viven hasta africana y no a los bosques templados, las islas desérticas o los zoos.
reproducirse. A menudo , las dif ere nci as en el éxito reproductor pare- Siguie ndo la misma lógica, si los leo n es es tán mejor adaptados al Se-
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rengue ci, y por tanto allí sobr ev ive n m ejor, ¿no están los humano s me- como el colo r d e lo s ojos o el tamaño de l a péndice) tamb ién está reple-
jor adap tados a vivir como cazadores-recolectores, y por tanto es así to de caracte r íst icas que tal vez en o tro ti e mp o desempeñaro n un papel
como viviría n mejor? Por m uchas ra zones, la respuesta es «no necesa- útil pero que ya no lo hacen, o que simpl e m ente son subproducto s del
riament e», y reílexiona r sobre cómo y por qué es así tiene profundas modo en que nos desarrollamos.9 Las muel as del juicio ( pa ra quie n
implic ac iones para entender por qué la historia evo luti va del cuerpo todavía las tenga) están ahí porque las he mo s heredado, y no afecta n a
humano es relevante para su pr ese nte y futuro. nuestra capac idad para sobrevivir y re producirno s más qu e muc hos
otros de los rasgos que qu izá tengam os, como un pulgar de dob le arti-
culación, el ló bu lo de la oreja pegado a la pi el de la mejilla, o los pezo-
nes en los homb res. Por consiguiente, es e rr ó neo suponer qu e todas las
EL ESPINOSO CO CE PT O DE LA ADAP T ACIÓN características son adaptaciones. Además, a unque sea fác il elabo rar
explicaciones ad lzocsobre el valor ada pt ativo de cualqu ier rasgo (un
Nuest ro cuerpo tie ne miles ele ad a pta ciones obvias. Las g lándulas su- ejemplo abs urd o ser ía argume ntar qu e la nar iz evolucionó para soste-
do rípar as nos ayud an a mant ene rn os frescos, el cereb ro a pensar y los ner las gafas), la ciencia rigurosa ex ige q u e se ponga a prueb a si una
enzima s del intestino a diger ir. Estos atr ibutos son adap tacio nes por- caracte rística particul ar es realment e un a ad aptación. 'º
que son carac terísticas útiles y h e r edad as que toma ron forma gracias a Aunque las adaptacio nes no sean can abundan tes y fáciles de iden-
la selecc ión natur al e influye n pos iti vamente en la sup e rvivencia y la tificar como un o pudiera pensar, nu es tro c ue rpo está lleno de ellas. Sin
rep rod ucción. Por lo general , ni p e nsa mos en ellas, y su va lo r adaptati- embargo, lo qu e hace que una adap tac ió n sea verdaderam ent e adapta-
vo so lo se hace evi dente cuand o d eja n de funcionar co m o es debido. tiva (es decir, qu e mejore la capacidad d e sob revivir y reproduci rse de
Por ejempl o, podrí amos pen sa r qu e la cera de los oído s no es más que un individuo) suele depender del contexto. Llegar a compr en der esto
un inco rdi o inútil, pero en rea lid a d estas secreciones so n beneficiosas fue, de hec ho, un o de los frutos prin c ip ales que Darwin ob tuvo de
porque ay ud an a prevenir infecc io ne s. No obstante , no toda s las carac- su famoso viaj e alrededor del mund o e n e l B eagfe. Darw in infir jó (a su
te rística s de nuestro cuerpo so n a d apt aciones (no se me ocurre nada vuelta a Lo ndr es) que las variacion es e n la forma del pico entr e los
útil que puedan hacer los hoyu elos d e la cara, o el pelo de las narinas, o pinzones de las islas Galápagos eran ada pt acio nes para com er distintos
la tend encia a bostezar), y mu c has adap taciones funcionan de una for- alimentos.D urant e la estación lluviosa, un pi co más largo y fino ayuda
ma impr edecible o contraria a nu es tra intuición . Par a ent ender a qué a los pinzones a co mer algunos de sus a lim e nt os preferido s, como fru-
estamos adapt ados es esencial que id entifiquem os las ve rd aderas adap- tos de cactus y garra patas, pero dur a nt e los periodos secos, un pico
taciones y que interpretem os su r e leva ncia, algo que, sin embargo, es más corto y grueso ayuda a los pinzo nes a comer cosas menos desea-
más fác il de decir que de hace r. bles, como las se millas, que son más dura s y menos nutr itiva s.' ' De
El pr imer problema es id e ntificar qué características constituyen este modo, la fo rm a del pico, que se hereda ge néticamente y varía den-
adap tac iones y po r qué. Pen se m os en nuestro geno ma, qu e es una se- tro de una mi sma población, está suj eta a la selección natural en los
cuenc ia de unos tres mil mill o n es de pares de molécu las (conocidos pinzones ele las Galápagos . Como las pa ut as de precipitación fluctúa n
como pa res de bases) que co difi ca n algo más de veint e mil genes. En entre estacio nes y entre años, los pin zones de pico largo tendr án, en
cada instante de nuestra vida, mile s de células de nuestr o cuerpo replican términos relativos, menos descendi ent es du ra nte los periodo s secos,
estos miles de millones de pa r es d e bases, cada vez co n una precisión mientras qu e los pinzones de pico corto tend rán una descende ncia re-
casi perfecta . Sería lógico in fer ir qu e todo s estos miles de millones de lativamente men or durante los periodo s llu viosos, así qu e e l porce nta-
líneas de código son adapta cio nes vita les, pero resulta qu e casi una ter- je de picos co rtos y picos largos irá va ri a nd o. El mismo proceso se apli-
cera part e de nuestro genom a n o ti ene ningun a fun ció n ev idente, sino ca a otras especies, incluidos los hu mano s. Muchas de las variaciones
qu e está ahí porqu e en algún m o m ento, a lo largo de la evolución, se entre los humano s, como el peso, la for ma d e la nariz y la capacida d de
añadi ó o perdió su función . 8 N uest ro fenotipo (los rasgos observables, digerir alime ntos como la leche so n heredab les y evo luciona r on en
LA ltlST l) ll. l ,\ DE L CUERPO H UM A NO I N TH <.JDUCC IÚN
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ciertas poblaciones a ca u sa de circunstancias ambientales concreta s. La periodos más largos, tambi én cambia el valor adaptativo de cada uno
piel clara, po r eje mpl o , no proteg e de las qu emadura s solares, per o es de estos rasgos. Las adapt acio nes de cada individuo son, pues, el resul-
una adaptación qu e ayuda a las células que hay debajo de la piel a sinte- tado imperfecto de una serie inacababl e de compromi sos que nunca
tizar la vitamin a D sufici e nte en hábitats templados con bajos nivele s dejan de alterarse. La selecci ó n natural siempre empuja a los organis-
de radiación ultravioleta durant e el invierno." mo s hacia el estado óptimo , pero es te casi siempr e es imposible de al-
Si las adaptaciones d e p enden del contexto, ¿qué contextos imp or- canzar.
tan más? Aquí ~s d o nd e la cuestión se torna difícil de una forma signi - La perfección tal vez no pueda alcanzarse, per o los cuerpos funcio-
ficativa. Dado que, por d e finición , las adaptaciones son características nan notablemente bien baj o un a mplio abanico d e circunstancias gra-
que ~os ay udan a tene r má s descendientes que otros en nuestra pob la- cias al modo en que la evo lució n acumula adaptaciones en el cuerpo
ción, la selecc ión de adaptaciones será más potente cuando más proba - má s o menos del mismo mod o qu e muchos de nosotros no dejamos de
ble sea que varíe e l núm ero de descendi ente s que sobreviven. Di cho acumul ar nuevos utensilio s de cocina , o libros o piezas de vestir. Nues-
crudam ente, las adap tac ion es evolucionan con más fuerza cuando las tro cuerpo es un revoltijo d e adaptac iones que se han ido amontonan-
cosas se pon en mal. Por pon er un ejemplo , nuestros antepasado s de do a lo largo de millones de a ño s. U na analogía de este efecto de bati-
hace unos 6 mil lones de a ño s comían fundam entalmente frutos, pero burr illo es el palimpsesto, una antigua página manu scrita en la que se
eso no signifi ca qu e su s di e ntes estuviesen adaptado s a masticar uv as e escribió más de una vez y que, po r consiguient e, contiene múltiples
higos. Si unas sequí as grave s pero poco frecuentes hacían escasea r los capas de texto que comien za n a m ezclarse con e l tiempo a medida que
frutos, los indi vid uos con mo lares más gra ndes y gruesos que les sir - los textos más superficiales se van desgastando y borrando. Como un
viesen mejor para m as tica r alimentos menos deseables, como hojas, palimpsesto, un cuerpo tie ne mú ltip les adaptaciones relacionadas que
tallos y raíces duros, gozaría n de una fuerte ventaía selectiva. D e l mi s- a veces entran en conflicto, pero que otras veces trabajan al unísono
mo modo, la tend e ncia cas i uni versal a que no s apetezcan los aJjmentos ayudándonos a funcionar de una man era eficaz en un amplio abaruco
ricos en calorí as, co m o los pasteles o las hamburgu esas, y a almace nar de situaciones. Pensemos e n la di e ta . Los diente s humanos están sober-
el exceso en forma de grasa es maladaptativo en las actuales condicio - biam ente adaptados para comer fruto s porque hemo s evolucionado a
nes de consta nte abundan cia, pero debió se r muy ventajosa en el pa sa- part ir de simios que se alim e ntaban sobre todo de fruta; en cambio,son
do, cuando la comida e ra má s escasa y meno s calorífica. muy poco eficaces a la hor a de com er carne cruda, sob re todo la dura
Las adapt aciones también tienen costes que se contrapo nen a s us carn e de la caza. Más tarde, adquirimos mediante la evolución otras
beneficios. Cada vez qu e se hace algo, se deja de poder hacer otra cosa. adaptaciones como la habi lidad para fabricar he rrami entas de piedra
Además, co mo las co ndici o nes inevitablemente cambian, los cos tes y y cocinar que ahora nos pe rmiten com er carne, cocos, ortigas y prácti-
beneficios relativos d e las variaciones también cambiarán inevitabl e- camente cualquier cosa qu e no sea venenosa. No obstante, las adapta-
mente, dependiendo d e l contexto. Entre los pinzones de las Galápagos, ciones múltiples que intera cc ionan a veces dese mbocan en soluciones
los picos gruesos son m e no s eficaces para comer cactus, los picos fin os de compromiso (Lrade-offe). Como exploraremo s en capítulos poste-
son menos ef ica ces par a comer semillas duras, y los picos interm e- riore s, los humanos desarro llaron adaptaciones para caminar y correr
dios son menos eficaces para comer los do s tip os de alimentos. Entr e lo s ergui dos, pero estas limitar on nu es tra capacidad para salir a toda velo-
humanos, tene r pie rna s cortas es ventajoso pa ra conservar el calo r e n cidad o trepar con gran agilidad.
los climas fríos , pero una desventaja a la hora de caminar o correr lar- E l último y más importa nte aspecto de la adaptación es absoluta-
gas distancias de una man era eficaz. Una consecuencia de estos y otros mente crucial: ningún organi smo es tá adaptado en primer término para
compromisos es que la selecc ión natural raramente , o quizá nunca , al- se r sano, vivir mucho tiempo o alcanzar muchas de las otras metas que
canza la perfe cción porque los entorn os siempr e están cambiando. A las personas nos proponem os. Recordemo s, una vez más, que las adap-
medida que la pr ecipitación, la temperatura , el alimento, los depr ed a- taci ones son características modeladas por la selecc ión natural que pro-
dores, las presas y o tro s factore s cambian con las estaciones, los años y mueven el éxito reprodu cto r relativo (fimess) . En consecuencia, las
1NTHOD UC C IÓN

adaptacion es evo lu cio n an para promover la salud, la longevidad y la tra s padres y cómo se con oc ieron , dónd e nos cria mos y cómo se ha ido
felicidad solo en la medida en que estas benefician a la capacidad de un in- mode lando nuestro cuerpo co n las vicisitudes de la vida. La otra histo-
dividuo de dejar más descendientes. Volvie nd o a una cuestión anteri o r, ria es evolutiva: la larga cadena de acontecimientos qu e fueron trans-
los hum anos evo lu cio n aro n para ser prope nsos a engordar no porqu e el forman do el cuerpo de nu es tr os antepasados, gene ració n a genera-
exceso de gra sa nos h aga más sanos, sino po rqu e aumenta la fert ilidad. ción, a lo largo de millones de años, y que hizo nuestro cuerpo distinto
D el mismo m odo, la tend enc ia de nuest ra espec ie a sentirse preo cup a- al de Hamo erecws, un pez o un a mosca.'l Las dos historias merecen
da, ansiosa o esrre sada es causa de mucho malestar e infelicidad, pe ro se conocerse, y comparten c ie rto s elementos com unes: persona jes (con
trata de anti g uas adaptaciones para evitar o hace r frente a los peligro s. algunos presuntos héroes y v ill ano s), escenarios, aconteci mientos in-
Y no hemos evo luc io n a d o única~ ente para cooperar, innovar, comu - espe rados, triunfos y trib ulac ion es. 14 Ambas histor ias pueden enfocar-
nicar y ayudar, si no tam bi én para engaña r, ro bar, mentir y mata r. E n se usando el método científico para formularlas como hipótesis con
resumid as cuentas, mu c has de las adap taciones humanas no evo lu cio- hechos y suposiciones qu e pu e d en cuestionarse y rechazarse.
naron necesa ria mente p a r a promover el bi enesta r físico o mental. La historia evolutiva de l c u e rpo humano conforma un relato inte-
Al final, intentar res po nder a la pregunta «¿a gué están adapt ad os resa nte. Una de sus leccion es m ás valiosas es que no so mos una especie
los hum anos?» es, par adó jicamente, un emp eño a la vez simple y qu i- inevita ble: si las circunstanc ias hubieran sido dife rentes, aunque solo
jotesco. De u n lad o, la res pu esta más fundame ntal es que ¡los hum a nos fuese ligeramente, seriamo s uno s seres muy distin tos ( o lo más proba-
estamos adaptado s a te ne r tantos hijos, nietos y bisnietos como sea po- ble es gue no existiéram os e n ab so luto). Para mu cha ge nte, sin embar-
sible! D e otro lad o, la m ane ra en que nue str os cuerpos se las arr eg la n go, la principal razón para ex p licar (y someter a pru eba) la historia del
para perpetua r se e n ]a sig uiente generació n es todo menos simple . A cuerpo humano es la de ar ro ja r luz sobre el problema de porgué somos
causa de nu es tra co mpl eja historia evo lutiva , no estamos ada1)lad os co mo somos. ¿Porgué te ne mo s un cerebro gra nd e , unas piernas lar-
a una única di eta, h áb itat , entorno social o rég imen de ejercicio. D es d e gas, un ombligo especialm ent e vi sible y otras pecul iar idades? ¿Porgu é
una perspec ti va evo lu tiva, la salud óptima no existe. En consecue n c ia, ca min amos sobre dos pie rn as y nos comunicamos por medio del len-
los hum anos ( igua l qu e nu estro amigo, el mono misterioso) no so lo gua je? ¿Por qué cooperamos tanto y cocinamos nu estro s alimentos?
subsisten sino que a vece s incluso mejo ran en co nd iciones nuevas pa ra Un a razón práctica relac io na d a (y urgente) para toma r en considera-
las qu e no están ad a p tados (como los barri os residenciales de Flo ri da) . ció n cómo evolucionó el cue rp o hu mano es para co noce r mejor a qué
Si la evoluc ió n no nos proporciona nin gu na guía fácil de se guir estamos adaptados y a qu é no y, po r ende, por qu é enfe rmamos. En-
para opt imi za r la salud o prevenir las e nfe rm edades, ¿por qu é q u ie n tend er por qué enfer mamo s es, a su vez, esencial para pr evenir y tratar
esté intere sado e n su bi enes tar debería preo cup arse por lo que oc urri ó las enfermedades.
durant e la ev o luc ió n hum ana? ¿Qué re levanc ia tienen para nu estro Para comprender mejor este a rgu mento, pensem os por un momen-
cuerpo los simios , los n ea nd ertales o los prim e ros agricultores de l neo- to en la diabetes de tipo 2, una e nfer medad casi totalme nte prevenible
lítico? Se me ocu rr en do s respuestas muy imp o rtantes, una relacionada cuya incidencia se está dispara nd o en todo el mund o. Esta enfermedad
con nue stro pa sado evo lu tivo, la ot ra co n nu estro presente y futur o se manifiesta cuando las cé lulas del cuerpo dejan de responder a la in-
evo lutiv o. sulina , una hormona que reg ul a la extracción de azúcar del torrente
sangu íneo para almacenar lo e n fo rm a de grasa. C uand o la incapacidad
para responder a la insulin a se ge nerali za, el cuerpo comienza a actuar
como un sistema de calefacc ió n ave riado que no co nsigue distribuir el
P O R QUÉ EL PASADO EVO L UT I VO H UMANO IMP OR TA calo r desde la caldera hacia el res to de la casa, de manera qu e la caldera
se sobrecalienta mientra la casa se hiela. En el caso de la diabetes los
Todo quisque y todo cu e rp o tiene una hi stor ia, o en realidad tiene do s. niveles de azúcar en sangr e no d ejan de subir, lo que a su vez estimula' al
Una es la hi sto ria de nu es tr a vida, nuest r a biog raf ía: quiénes son nu es - páncreas para que produ zca má s insul ina, en vano. Co n el paso de los
L\ l l l ~T()(ll ,\ DEI. C U ~ltPO IIUM/\NO INTI\UD UCC l~)N

año s, el páncreas, fatigado, no puede producir la insulina suf ic ie nt e y nes de nuestro cue rpo se seleccionaron para ayudar a nuestros ant e-
los niveles de azúcar se mantienen siempre elevados. El exceso de azú- pasados a sobrevivir y reprod ucirse en un número incalculable de
car en la sangr e es tóxico y provoca terribles problemas d e saiud que encarnaciones distantes, no solo como cazadores-recolecto res, tam-
desembocan en la muerte. Por sue rt e, la ciencia médica ha conseguido bién como peces, m o nos, simios, austra lopitecos y, más recientem e n te ,
reconocer y tratar los síntomas de la diabetes desde sus primeras fases , agricultores. Estas a d ap taciones explican y limitan el funcionamiento
lo qu e permite que millones de diabéticos sobrevivan durante décadas. normal de nuestro c u er po, la forma en que digerimos, pensamo s, n os
A primera vista, se diría que la historia evolutiva del cue rp o hum a- reproducimos, dormim os, caminamos, corremos, y mucho más. D e
no no tie ne nada que ver con el tratamiento de los enfermos de diabe- ello se sigue que tomar en cuenca la larga historia evolutiva del cuerpo
tes de tip o 2 . Como estos pacientes necesitan unos cuidados médico ·s ayuda a explicar por qué nos enfermamos o lesionamos cuand o no s
urg entes y caros , en la actualidad mil es de científicos estu dian los me- comportamos de un m odo al que estamos adaptados de forma po br e o
canis mo s cau sa les de la enfermeda d , por ejemplo la razón de qu e a lgu- insuficiente.
na s célu las se tornen resistente s a la insulina, o de que las ago tadas cé- Volviendoal probl ema de por qué los humanos contrae mos d ia b e -
1u las que producen insulina en el páncreas dejen de funciona r, o de que tes de tipo 2 , la respuesta no está únicamente en los mecanismos ce lul a-
cierto s ge nes predispongan a unas personas y no a otra s a la enferme - res y genéticos qu e provocan la enfermedad. A un nivel más pro fund o,
dad. 1nvestigaciones como escas so n ese nciales para mejorar lo s trat a- la diabe1eses un probl ema creciente por que el cuerpo humano, como
miento s. Pero ¿y si lo que queremos es prevenir la enferm edad? Para el de los primates cautivos, está adaptado fundamentalmente a un as
p re venir un a enfe rmedad o cualquier otro problema complejo , n o bas- condiciones mu y distintas y eso hace que estemos inadecuadament e
ta co n co nocer sus mecanismos causales o inmediatos, sino tambi én adaptados para enfr e nt arno s a las dietas modernas y la inactividad físi-
sus raíc es más profundas. ¿Por qué se produce? En el caso de la diabe- ca_,r,Millonesde años de evolución favorecie ron a los antepasados qu e
te s de tip o 2, ¿por qué somos los hum anos tan susceptibles a esta enfe r- ansiaban los aliment os rico s en energía, entre ellos los carbohidrato s
medad? ¿Por qué en algunos casos nu estro cuerpo responde mal a los simples como el az ú ca r, que solían ser poco abundantes, y a los que a l-
esti los de vida mod ernos y acaba desarrollando diabetes d e tipo 2? macenaban de un a man era eficiente el exceso de calorías en forma d e
¿Por qué algu n as personas cor ren un riesgo mayor de contraer la ? ¿Por grasa. Además, po cos de nuestros antepasados distantes, quizá ningu -
qué fracasamos tanto en nuestr os int entos por convencer a la gente de no, tuvo la oportunid ad de desarrollar diabet es por ser físicamente in-
qu e coma al im entos más saludab les y haga más ejercicio para prevenir aclivo o ingerir mont o nes de rosquillas y refrescos. Nuestros ante pa -
la e nfe rmed ad? sados tampoco experimen taron una selección fuerte para adaptar se a
Los esfue rzos por responder a estos y otros Po't¡ués n os lleva n a las causas de otra s e nf erm edades y discapac idades como el endur ec i-
tomar en cuenta la historia evol utiva del cuerpo human o. Nadie ha ex- miento de las arterias, la osteoporosis o la miopía. La respuesta funda -
pre sado mejor este imperativo que el pionero de la genét ica Th eo do- mental a la pregunt a de por qué en la actua lidad somos tantos los qu e
sius Oobzhan sky, quien escribió el célebre adagio: «Nada en la biolo- contraemos enf erm e dad es que en otro tiempo fueron raras es que mu-
g ía co br a senti do si no es a la luz de la evolución,,.' 1 ¿Por qu é? Pues chas de las carac te rí sticas de nuestro cuerpo eran adaptativas en los
porque e n lo más esencial la vida es el proceso por medio del cua l los ambientes en los qu e evo lucionamo s per o se han tomado malad apt a ti-
sere s v ivo s uti lizan energía para hacer más seres vivos. Por ello, si que- vas en los ambi ente s modernos que hemo s creado. Esta idea, qu e se
remos sabe r por qué nuestro aspe cto y nuestra manera d e fun c ionar y conoce como hip ó te s is del desajuste, está en el centro de un campo
de enferm ar son distintos de los de nuestros abuelos, nu es tro s vecinos nuevo y emerge nte , la medicin a evolutiva, que aplica la biología e v o-
o el mo no misterioso, necesitamos co nocer la historia biológica, la lar- lutiva a la salud y la e nfermedad . ' 7
ga cadena d e procesos que nos ha hecho distintos de nuestros abuelo s La hipótesis de l d esajuste es el tema central de la segunda parte de
y vecinos o d e los monos. Además, los detalles importantes de esta his- este libro, pero pa r a d etermin ar qué enfermed ades tienen su cau sa en
toria se re m o ntan a muchísimas generaciones. Las distint as adaptacio- desajustesevoluti vos, nec esitamos algo más que una reflexión superfi-
l.\ 111\l'\ ) III \ DEI (TFHPO lll ' M \ \l INTIIOOUCCIÓN
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cial so br e la evo lución humana. Algunas aplicaciones simpl istas de la tades ele reco nstruir e l árbol de fam ilia de los ante pasados huma n os,
hipóte sis del d esajuste propon en que como los human os evo luciona- seguirle la pista a lo s pe rsonajes de Guerra y Pª{ es un juego de ni ñas.
ron com o cazadores -recolecto res, debemos estar óptimam ente adap ta- o obstante, más de un siglo de intensas investigac iones nos ha pro-
dos a la fo rm a de vida de los cazadores-recolecto res. Es1e tipo de a rgu- porcionado un conocimien to coherente y amp liamente aceptado de
mentac ió n puede lleva r a prescripciones ingenuas basadas en lo qu e có mo evo lucio nó nu est ro linaje a partir de los gran des simios de algún
observa mos que come n los bosqu imanos del Kalahari o los inuit ele bosque africano h as ta convenirse en los modernos hum anos que habi-
Alaska. U no d e los proble mas es qu e los propios cazadore s- reco lecto- tan en cas i todo e l pl ane ta. Dejando de lado los detalles precisos del
res no siem pr e están sanos y son mu y variables, en buena parte po rq ue árbo l de familia (en esencial, quién engend ró a qu ién), p.uede destilar-
viven en un am pli o aban ico de entornos natu rales que van de los de- se la h isto ria de l cue rpo humano en cinc o grandes tran sformac iones.
siertos a la tundra ártica pasan d o por las selvas tropi ca les y los bos- N inguna de e llas íue inevitable, pero todas altera ron los cuerpos de
ques . No ex iste un a forma ele vida ideal y modélica de los cazador es- nuestros antepasados d e formas distintas añad iendo nuevas adaptacio-
reco lecto res . Pero lo más impo rtant e, como ya se ha com en tado, es que nes y e liminando otras.
la se lecció n na tur al no necesa riam en te adaptó a los cazado res- reco lec-
e
to res o cua lqui er o tr o ser vivo) a estar sano, sino a tener ta nto s h ijos Pn JMCRA THAN'>JC JÓ N : Los primeros antepasados de /os humanos di-
co mo pu eda que también sobreviv an para reprodu cirse. T ambi én vale vergen de !os sim iosy evolucionan hasta convertirse en bípedos er-
la pen a insist ir en qu e los cue rp os humanos (incluso los de aque llos gu idos.
cazado res- reco lec1ores) so n recop ilaciones, a modo de pa limp ses- SE<, u
1
0 ,, THA N<.,I CIÓN : Los descendientes de aquellosprimeros a,uepa-
tos, de ada p tacio nes qu e se fue ron acumulando y modifi ca nd o co n el sados, !os austra/opitecos, desarrottan por medio de la evolución
paso ele innum e rabl es gene raciones. Antes de que nues tr os antep asa- adaptaciones para obtener y comer una amplia variedad de ali-
dos fuese n cazado res-recolecto res, fuero n bípedos de aspecto simies- mentos, .Y n o una die1abasada casi exclusivameme en !osfrutos .
co, y antes peq ueños mamíf eros, y así sucesivamen 1e. Y des de ent on- T EHCF.I\A THAN~JCIÚN : Nace unos 2 millones de años, !os primeros
ces, algu nas pob lac iones han desa rrollado por medio de la evolución miembros del género humano evolucionan lwsta adquirir un cuerpo
nu eva s adapt ac iones a la vida de agr icultor. Por cons igu iente, no hay casi (aunque no completamente) modernoy un cerebroligeramente
u n único amb ien te en el qu e evo lucionara el cuerpo hu ma no y al que, mayor que !es permite convertirse en los primeros ca{adores -reco-
por ta nt o, se enc ue ntr e adapta d o. Así que responder a la pregunta «¿a !ectores.
qu é es tamos adaptad os?,, exige no solo que tomemos en cuenta a los ca- CUA HT A THANSJC JÓN : A medida que /os antiguos ca{adores-recolecw -
zado res- reco lecto res de una fo rm a realista, sino que ademá s examin e- respr osperan y se dispersanpor buena parte del Viejo Mundo, la
mos la la rga cad ena de aco ntecim ientos que condujero n a la evo lución evolución los dota de un cerebro aún mayor y de un cuerpo más
de la caza y la reco lecció n, así co mo lo ocurrido desde qu e em pezam os a grande y de crecimiento má.slento.
cultivar o c riar nuestros alimento s. A modo de analogía , intenta r enten- Q U I NTA THANSIC JÓN : Los
humanos modernos desarrollan a {o !argo de
der a qu é es tá adap tado el cuerp o humano fijándonos úni camente en los su evolución una capacidad especia/ para e/ lenguaje, /a cultura y
cazador es- reco lecto res sería co mo intentar entender el resu ltado de un la cooperación que les permite dispersarse con rapide{ por todo el
partido de fútbo l mirando sola mente un fragmemo de la segu nda parte. globo hasta convertirse en la única especielwmana que /,a sobrevi -
En con cl us ión, es much o lo que podemos ga nar al co n siderar de vido en el planeta.
una fo rm a m ás que supe rfi cial la histor ia de cómo y po r qué evolu cio-
nó el cue rpo humano si realme nte deseamos compr ender a qu é esta-
mos adaptado s los humanos (y a qué no). Como la de cua lqui er fami-
lia, la histo r ia evo lutiva de nu es tra especie vale la pen a co noce rla pero
es co nfu sa, embrollada y llena de lagunas. Comparad o con las difi cul-
L.\ III STO I\IA DEL CUE RP O II U~ l ,\Nt) I NTROD UCC IÓN
33

P OR QUÉ LA EVO L UC I ÓN TAMBIÉ N I MPORTA La Revolu ción Agrícola., cuando/os humano s em-
SE XT A TR ANS IC IÓ N:

PARA EL PRE SENTE Y EL FU TURO pe:r_arona cultivar y criar sus alimentos en ve{ de recogerlos y catar-
los.
Mu chos creerá n qu e la evolución es solamente el es tudio del pasado. SÉPTIMA T HANS ICIÓN: La Revol ución Industrial, que comen{ Ó cua ndo
Yo tambi én solía creerlo, y lo mismo puede dec irse d e mi diccionario, empe:r_amos a u.sarmáquinas para reempl<l{arel traóaj o de Lasper-
que define la evo lución como «el proc eso median te e l cual, según se son as.
cree, se desarrollaron y diversificaron distinto s tipos de seres vivos a
pa rt ir de formas anteriores a lo largo de la historia de la Tierra». Esta Aun que estas do s última s tr ansformaciones no genera ron n uevas
d efi nición no me satisface porque la evo lución ( que yo pr efiero definir especies, es imp os ible exage rar su importañcia para la hi s t oria del
como cambio con el tiemp o) es un proceso dinámi co qu e sigue produ- cuerpo hum a no porgue mod ificaro n radicalmente lo qu e co m e m os y
ciéndo se en la actua lidad. A diferencia de lo qu e o tro s suponen, el la mane r a en qu e trabajam os, dormimo s, reguJamos la te mp e ra tur a
cuer po humano no dejó de evo luciona r cuando fin a lizó el Paleolítico. corpo ra l, int e racc ionamos e inclu so defecamos. Aunqu e es to s y ot ros
A l contra rio, la se lección natur al sigue actuan do in ca n sablemente, y lo cambios e n e l ambi ente de nu estr o cuerpo han estimulado e n cie rta
seg uirá haciendo mientra s los human os heredem o s va r iaciones que in- medid a la se lecció n natural , en su mayor parte han inter accio n ado con
fluyan , aunque sea del modo más leve, so bre el núm e ro de descendien- los cue rpos qu e hemos hered ado de diver sas maneras qu e todaví a te-
tes que tenemos y qu e sobreviven hasta repr od u c ir se. En consecuen- nemos qu e aca b ar de desentrañar . Algu nas de estas inte racc ion es han
cia , nuestro cuerp o no es exactament e el mismo qu e el de nuestros sido benefic iosas, y en particular nos han permitido tene r m ás hijos.
an tepasados de hace un os ciento s de ge ner acio nes . D el mismo modo, Otra s, en ca mb io, han sido pe rjudi ciales, y aquí se inclu ye to d a una
nue str os descendi entes de aquí a ciento s de ge ne r ac iones también se- serie de nu evas enfermedades por desajuste causadas po r con tagio,
rán distintos de noso tros. malnutrici ó n e ina ctividad física. A lo largo de las últimas ge n e racio-
La evoluc ión, ad emás, no se limita a la evo lución biológica. Los nes hemo s apr end ido a dom eñar o contener muchas de esta s enferm e-
ca mbio s con el tiemp o de los genes y los cuerp os so n de suma impor- dades, per o o tr as enfermedad es por desajuste que son cró ni cas y no
tanc ia, pero hay otra dinámica crucial que deb e tener se en cuenta, la cont ag iosas, much as de ellas asociadas a la obesidad, sigue n a um en-
evolución culwral, qu e hoy por hoy es la fuerza d e cambio más podero- tando tanto e n prevalencia com o inten sidad. Se mire como se mir e,
sa en el plane ta, y está produ ciendo cambios radica les en nuestros gracias a lo s rápid os cambio s cultura les, la evolución del cu e rp o hu -
cue rpos. La cultur a es, en esencia, lo que la gent e a pr ende, de manera mano di sta mu cho de haber acabado.
q u e las culturas evo lucionan. Sin embargo, un a di fe ren cia fundamen- Es por eso que, en mi opini ón, cuando se aplica a los hum an os, la
tal entr e la evoluci ó n cultural y la biológica es qu e la c ultura no cambia genial se nt e n cia de Dobzhan sky de qu e <<nada en la biología cobra sen-
ú ni camente por m edio del azar sino también po r m edi o de la intención , tido si no es a la luz de la evolución» no se aplica únicament e a la evo lu-
y la fuente de este camb io puede provenir de cualquiera, no solo de los ción por se lecc ión natural sino tamói én a la evolucwncultural. Ye ndo un
pr ogenitores. Por ello, la cultur a puede evolucionar con una rapidez y paso má s allá, si tenemos en cuenta que en la actualidad la fu e rza domi-
m ag nitud pasmosas. La evolución cultural hum a n a tuv o sus comien- nante de l cambio evolutivo qu e actúa sobre el cuerpo humano es la
zos hace millones de años, pero se aceleró trem e ndamente con la evo- evolu ción cultural , debemos concluir que podremos entend e r mejor
lu ción de los hum anos modern os, hace uno s 200.000 años, y en la ac- por qu é cada v ez más gent e contra e enfermedades crónicas y n o inf ec-
tualidad ha alcanzado una velocidad de vértig o. Si miram os lo ocurrid o ciosas po r d esa ju ste, y mejorar la manera de prevenire stas e nf e rm eda-
dura nte los último s ciento s de generacion es, veremos que hay dos des, si consi d eram os las interacciones entre la evolución cultur a l y el
tr ansformacione s cultura les qu e han sido de v it al importan cia para el cuerpo qu e hemo s heredado y que aún evoluciona. Estas interacci ones
cuerpo hum ano y que debemos añadir a nu est r a lista de transforma- a veces ponen en marcha una desafort un ada dinámica qu e típic am ente
c io nes evoluti vas: se desa rroll a de la siguiente manera: Prim ero, contraemos e nf er meda-
34 L ·\ III ST OIU -\ D EL Cl 1ERP O I I U~l ,\Nll

d es crónicas y no infecciosas por desajuste qu e ti ene n su causa en el


hec ho de que nuestro cuerpo está poco o m a l adap tado a los nuevos
am bientes que hemos crea do por medio de la cu lt u ra. A conLinuación,
por d iversas razones, a veces no logramos preve nir estas enfermeda- PRI MERA PARTE
des por desajuste. En alg unos casos, no en ten d e m os las causas de un a
enfe rmedad lo bastante bien como para pr even irl a . A menudo, los in- SIMI OS Y HUMAN OS
tentos de preve nción fracasa n porque es difíci l o imposi ble camb iar lo s
nue vos facto res amb ienta les responsables de l d esa juste. Oca siona l-
m ent e, promove mos inclu so l~s enfermeda d es p o r desajuste po rq ue
tr atamos sus sínt0m as con tanta eficacia q ue, sin quere rlo, perpetua-
rn os sus causas. En to d os los casos, sin emba rgo, al no considerar las
ca usas ambientales d e las en fermedad es po r d esajuste dejamos que se
prod uzca un círculo vicioso que permit e qu e la e n fermedad prevalezc a
o incluso se torn e más co mún o más gra ve. Es te bucle de realime nta-
c ión no es una for ma de evolució n bio lóg ica po rq ue no transm itimos
las enfermedades por desajuste directam e nt e a n uest ros hijos, sino una
fo rm a de evolución cultur al, porque tr ansm itim os los ambientes y
co ndu ctas que las provoca n.
Pero me estay ad elantando a mi propi o r e lato y a la histo ria de l
cuerpo humano. Ant es de pensar en cóm o int e r acc ionan la evo lució n
bi o lógica y la cu ltur al, tenemos que con sidera r la larga trayec to ria de
nu es tra histo ria evoluti va, cómo nuestra evo lu c ió n nos llevó a desarr o -
llar la capacidad par a la cultura y a qu é es tá r ea lmente adaptado el
cue rpo humano. Esta explo ración nos obli ga a r et rasa r el reloj unos seis
mill ones de años y situ arn os en un bosqu e d e a lgú n lugar de Á frica ...
2

SIMIO S HECHOS Y DERE C H OS

Cómonoshicimosbípedos

Más rápidasson tus manos para combatir,


pero más largas mis piern as, para huir.
S HAK.ESPEARE, El sueñ o de una noche de verano

E l bosque está tranquil o, como de costumbre; so lo se oyen los sonidos


apaga do s del cru jir de las hojas, el zumbido d e los in sectos y el gor jeo
de algunos pájaros. De repente se desata el caos. Tres chimpancés des-
garran el dosel de los árboles con saltos espectacu lares de rama en
rama; con el pelo erizado, gritan salvajemente mientra s persiguen a un
grupo de colobos a un a velocidad de vértigo. En m e nos de un minuto ,
un chi mpancé ad ult o y experimentado da un sa lto fenomenal, captu ra
a un o de los aterrados monos y le machaca el cerebro contra un árbol.
La cacería acaba tan súbita mente como comen zó. Mientr as el vencedor
d es garra su presa y emp ieza a consumir su ca rne, otros chimpancés
ululan excitados. Para la mayoría de los hum anos, un a escena como
esta produce estup efacción. Observar cómo caza n lo s chimpancés pu e-
de resultar perturbador , no solo por la violencia, si no también porque
p referimos verlos como unos primos amables e inteli gentes. A veces
parecen un espejo de lo mejor que tenemos, pe ro cuando cazan, los
chimpancés reflejan las tendencias más oscuras de la hum anidad por su
ansia de carne, su capacidad para la violencia e inclu so su letal uso de la
estrategia y el trabajo en equipo.
La escena también pone de manifiesto cont rast es fundamentales
entre el cuerpo de los humanos y el de los chimpancés. Aparte de dife-
rencias anatómicas obvias como el pelaje, el hoc ico y la forma de cami-
n ar sobre cuatro patas, la espectacular destreza d e lo s chimpancés du-
rante la caza subraya hasta qué punto los human os somos atléticamente
patético s. Los hum anos casi siempre cazan con armas porque en la ac-
l..-\ 111,TO H I \ Dl ' L CUEHP O II U ~l ,\N O , 1~ll lh IIE C IIO\ Y D F.I\F C II U~

tualidad ni nguna persona podrí a co mp e lir co n un chimpancé en velo- en 187 1. Sin u n regi stro fósil en qu e apo y ar se, Da rwin elaboró su co n-
cidad , pote n cia y agilidad, sob re tod o en los árboles. Pese a mi deseo jetur a razonando que los antepa sados má s an ti gu os de los human os
de ser co mo Tarzá n, soy torpe tr epa nd o árbo les, pero incluso los más evoluc ionaron a pa rtir de simios y, al erguir se , 1ibraron las manos de la
experimenta do tienen que subir y bajar de los árboles con precaució n locomoció n, que de este modo que daron di sponibl es para fa bri car y
y caute la. La hab ilidad de ascender po r el tro nco de un árbo l como si utilizar herram ientas, lo que a su vez favor eció la evol ución de un cere-
fuera u na escalera, de saltar entr e r a m as de aspecto preca rio, de aga- bro de mayor tamaño, d el lengua je y de ot ras car acteríst icas propia s d e
rrar en el aire a un mono que huye y cae r con aplom o sobre una rama los humanos:
segura su pe ra co n mucho la de sLreza de los más en trenado s gi mnastas
human o s. Au nque presenciar cómo caza un chimpan cé resulte pertu r- SÓio el hombre se ha conven ido en bíped o, y creo que pod emos ver en
bado r, me re sult a imposible no ad mir ar las inhumana s hab ilidade s parte cómo ha !legad o a adoptar su acti1ud e recta , que constituye uno de
acrobátic as d e estos simios con lo s qu e co m partimos más del 98 por sus caracteres más conspicuos. El hombrt>no podr ía haber alca nzado su
ciento de nuestro código genét ico . actual posición dominante en el mundo sin e l uso de sus manos, que es-
Lo s hu m anos también somo s, e n co mp aració n, unos atle tas poco tán tan ad111irablemen1eadaptadas a acluJr en o bediencia de su volumad
do tado s en tier ra . Los humano s má s ve loces pu eden correr a unos 37 ... Pero difícilmem e manos y brazos se hub ie ran hecho lo bastame per-
kilómetro s por hora dur ante m en os d e m edi o m inuto. A la mayoría de fecws para hab er fabricado armas, o para hab er lanzado con buena pun-
tería piedras y azagayas, miemras se hubi e ran usado habitualm ente para
mortales, le nto s como somos, es a veloc idad nos parece sobrehumana,
la locomoción y para ~ostener todo el pesn d el cu erpo, o, co mo an1es se
pero mu cho s mamífero s, en tre e l los lo s ch imp ancés y las cabras, co-
ha señalado, mientras hubieran estado espec ial merne ada p1ados para tre-
rren fácilme n te al doble de esa v e lo c id ad dura n te muchos minuto s sin
par a los árbo les ... Si supone una ve111 a ja p::u a el homb re sostene rse
neces idad d e en trenadores ni a ños d e es fuerzo . Yo no le ga naría una
firmemente sob re sus pies y tener libres mano s y brazos, de lo que, por
carr era ni a un a ardilla. Adem ás, los human os co rremos de una manera su éxito preemi nente en la batalla por la vicia, no cabe duda alguna, en-
torp e e in estab le, y somos inca paces d e da r g iro s ráp idos. La más míni- tonces no veo yo razón por la que no hubi e ra sido ventajoso para los
ma promin e ncia, el bache más pequ e ño , pueden ha cer que un cor redor progenitores de l hombre haberse hecho cada vez más erectos o bípedos.
tro piece y ca iga al suelo. Para co lm o, nos falta potenci a. Un chimpancé Así habrían sido más capaces de defenderse con piedra s o pa los, de ata-
adult o pesa de tí a 20 kilogram os, m uch o menos que la mayoría de los car a su presa, o de obtener comida de otro modo. Los indi viduo~ mejor
hombr es, p ero las pruebas para med ir su fuerza indican que la potencia construidos habrían tenido más éxito a la larga , y hab rían sobrev ivido en
muscular de un chimpancé medi o es m ás del d oble de la que alcanzan mayor número. '
los más fo rni cios ar.leras de élite. '
Al ini ciar nu estra explor ac ión d e la histo ria del cuerpo humano Un siglo y m ed io más Larde , tenem o s la s pruebas em píricas sufi-
co n el obje to de averiguar a qué estamos adap tad os, la pri mera pre- cientes para decir q ue D arwin pro bablement e Luv ie ra razó n. Grac ias a
gu nta q ue nos plante amos es: ¿po r qu é y cómo se to rnaron los huma- un peculiar co njun to ele circunstancias co nt ingentes, mu chas de las
nos tan pob remen te adaptad os a la vi d a en los árbo les, además de débi- cuales fueron pr ovoca das por el cambio c limático, los mi e mbro s más
les, len tos y tor pes? antiguo s que co no cemos del linaje hum ano d esa rroll aron va rias adap-
La re spu esta tiene que ver , de e ntrada, co n el hecho de que nos er- taciones para ergui rse y caminar sobre do s pi es co n mayor fac ilidad y
gu imo s, que a to das luces es la prim e ra g ran tra nsformación de la evo- frecuencia que lo s sim ios. Hoy estam os tan pl ena mente adap tados
lución hum ana. Si hay una adap tac ión in icia l clave, la chispa que des- a ser habitualm en te bípedos, que casi nun ca le pre stamos atenc ión a
vió al linaje huma no hacia un a trayecto ria evo lut iva distinta de la que nuestra insólita manera de sostenerno s, cami n a r y co rr er. Pero si m ira-
sigui eron el resto de los simios, lo m ás probab le es que sea la bipeda - mos a nuestro alrede dor , ¿cuánt0 s anim ales, apa r te de aves (o cangu-
ción, la ca p ac idad de manten erse e n pi e y cam in ar sobre dos pierna s. ros, para quien es viven en Austra lia) ve mos co rretear o salta r sobre
Con su habitual presciencia , fue Darwin el pr imero en sugeri r esta idea dos patas? La ev id encia sugiere que de todas la s g randes tr ansfo rma-
.¡o LA III ST O l ll A DEL CUEI\PO H U MANO SIMIOS 111::CIIOS V DERE C IIO S

ciones del cuerpo hum ano qu e se han produc id o du rante los últim os
m illones de años, este camb io adaptativo fue uno de los más trascen-
denta les, no solo po r las venta jas que supuso, sino tamb ién por sus des-
ventajas. Por tant o, ave rigua r de qué modo se adap taron nuestros más
,..
)
[._
.
.
'' -¿

1.\·
.

antiguos ancestros a la pos ic ión erecta es un pu nto de partida fund a- o -


\
mental para re lata r el perip lo del cuerpo hu ma no. Como primer paso, Humanos 1
1 - Gorilas
conozcamo s esos ante pasad os primo rdiales, co m enzando por el últi mo
C himpancés
ant epasado qu e com parti m os co n los simios.
2 -

'"'
"'
o
,e 3-
"'
V
-o
EL E SQU TVO ESLABÓN PERDIDO "'
V
4 -
e

El térm ino «eslabón perdi d o », que se remo nta a la era victoriana, es


ª._...,
·e 5 -
o
un a expresión qu e se sue le u sar incorrectament e y que por lo gener al o..
E 6-
se refiere a esp ecies de tr ans ic ión que son cru ciales para la histori a de
V
¡::; Último antepasa do
común de chimpancés
la vida . Aunque m uchos fós il es se etiquetan co n lige reza como eslab o-
nes perdidos, hay un a es p ec ie especialmente fund amental en el regis-
7-
ylrnm
\'
8-
tro de la evo luc ión hum a n a q ue verdader ament e es tá perdida: el últi -
Ultimo antepasado
mo antepasado co mú n (UAC) de humanos y simi os . Para nuestra g ran 9- común de chimpancés,
fru stración, hasta el momento esta especie nos es del todo desconoc i- humanos y gorilas
da. Co mo los chimp ancés y los gorilas, probablemente habitó, como Figura 1. Árbol de la evolución de hum anos, chimpancés y go rilas. Se mues-
Da rwi n infir ió, en un bos qu e 11uv ioso africano, un medio hostil para la tran las dos especiesde chimpancé ( el co mún y el bonobo); algunos expertos
co nservac ión de los hu esos, y por tanto para la form ación de un reg is- dividen los gorilasen varias especies.
tro fósil. Los hu esos qu e cae n al suelo del bos qu e se descomron en y
disue lven en mu y poco ti e mp o. Esta es la razó n de qu e tengamos m uy
poco s restos fósiles qu e nos in formen sobre los lin ajes del chimpancé y hum anos estamos más estrech a m ent e e mp arentados co n las dos espe-
el gor ila, y de que haya pocas probabi lidades de hallar restos fósiles de l cies de chimp ancé, el chimpanc é co mún y el pigmeo (tambi én conoci-
UAC.l do como bonobo), que con los gor il as . La figu ra 1 , qu e es tá basada en
Au nque la ausencia de p ru ebas no es pru eba de la ausencia, sin abu ndant es datos genéticos, mu est ra tamb ién que los linajes de los hu-
du da se presta a la especulac ió n desenfrenada . La escasez de fósiles co - manos y los chimpancés diver g ie ro n h ace de cinco a ocho millones de
rrespondientes a la pa r te d e l árbol de la vida dond e se encuentr a el años (el momento exacto sigue de b a ti é nd ose). En rigor, los humanos
UAC ha provoca do todo tipo de conjeturas y debates en torno a este constituye n un subconjunto es pecia l d e la familia de los simios que
eslabón perd ido. Aun así, p odemos realizar algunas inferencias r a- recibe el nombre de hominüws, qu e se d efi nen como todas aquellas es-
zo nables acerca de cu ándo y dónde vivió el UAC y qué aspecto tení a pecies que están más emparent ad as co n los humanos actu ales que con
med iante un a cu idadosa compa ración de las se mejanzas y diferencias los chimp ancés y el resto de los simi os. ~
entr e humanos y simi os en comb inación con lo qu e sabemos so br e Nuestro parentesco especialme nt e es tr echo con los chimp ancés fue
nues tro árbol evo lutivo. Ese á rb ol, tal como ilu str a la figura 1, muestr a toda un a so rpresa para los cient ífi cos d e la década de 1980, cuando se
que en la actualidad v ive n tr es especies de simi os africanos, y qu e los dispuso de las pruebas molecul ares n ecesarias para reso lve r este árbol.
..p l \ III STO K I .-\ DEI. CUE I\µ() IIU~I A1'0 Sl~II OS II ECIICl'> Y DEHE C II O~ -O

Con anterior idad , la mayo r ía d e los expeno s supo nían que los ch im- lucionó a partir de un antepasado q ue n o de bía ser dema siado diferente
pancés y los gori las estaban m ás emparentado s entre sí que con los hu- de los actuales chimpancés y gorilas . E sta inferencia tiene serias impli-
mano s a causa de su pa rec ido . No obstante, el hecho inimaginable de caciones para entender cómo y po r qué, hasta donde sabe mos, los pri-
que somos primos he rmano s de los chimpancés pero no de los gorila s mero s homininos evolucionaron hac ia la pos ición erecta. Por suerte, a
nos propo rcio na algunas va liosa s pistas para recon struir el UAC, pue s dife renc ia del UAC q ue todaví a sig u e sin aparecer, dispo nemos de res-
aunque humano s y chim pa n cés compartan un UAC exclusivo, los chim- tos tangibles de estos antepasad os tan an tiguos.
pancés, los bonobos y los gori las se parecen mucho más entre sí que
a los humanos. Aunque los go rilas pesan de dos a cua tro veces más que
los chimpancés, si hic iéra m os crecer a un chimpa ncé hasta alcanzar el
tamaño de un go rila obte nd rí amos algo que de algún modo (aunque no ¿Q u IÉ ES FUERO , LO S PR I MEROS H OM JN I i os ?
del todo) se pa rece ría a un go rila.; Los bonobos adultos también tienen
el aspecto e incluso se com p ortan como los ch impanc és adolescentes. 6 Cuando yo estudiaba no dispo n ía m os d e ningún fósil útil g ue registra-
Además, gor ilas y ch impancés caminan y cor ren de la misma manera se lo que había ocurrido dura n te los prim eros millo nes d e años de la
peculiar, co nocida co m o andar sobrelos nudillos porque apoyan las ex- evoluc ión humana. A falta de d atos, muc hos estudio sos no tenfan más
tremidades ante riores sob re la parte media de los de dos de la mano. Po r alte rn at iva que suponer (a veces sin d e masiado rigo r) q ue los fósiles
consiguie nte, a no se r qu e las muchas similari dades entre las distima s más ant iguos gue se conocía n e nt onces, como Lucy, q ue vivió hace
especies de gran des simi os a fri canos evolucio nasen de manera indep en- unos 3 millones de años, eran un b u e n sustituto de los pri meros y des-
diente, lo cual es muy impr obable , el UAC de chim pa ncés y gorilas de- conoc idos homininos. Sin em bargo, des d e mediados d e la década de
bía ser un tanto pa recido a c h im pancés y gor ilas po r lo que respecta a su 1990 hemos tenido la gran fo rtun a de d escu brir mucho s fósiles de los
anat0 mía. Sigu ie ndo la mi s m a lóg ica, el UAC de ch impancés y huma- pr ime ros millones de años de la es tirp e hu mana. Estos ho m ininos pri-
nos probab leme nte tam b ié n tenía una anatomía par ecida en mucho s mordia les, que reciben nombr es a b st ru sos y nada melifluos, nos han
se ntidos a la de un chi m p ancé o un gorila. obliga do a reconsiderar el aspecto qu e deb ía tener el UAC y, lo gue es
Dicho rápido y ma l, cua nd o miramos un chim pancé o un gorila, lo más im portante, nos han reve lado mu chas cosas sobre los or ígenes de
más probable es q ue m ir e m os un animal que de un a forma vaga se ase- la bip edación y de otras caracter ísticas qu e diferencia ron a los homini-
meja a un an tepasa do mu y d istante, a esa importa nt ísima especie perdi - nos del resto de los simios. Has ta e l mom ento se conocen cuatro espe-
da de hace va rios cientos d e gene raciones. Debo insistir, sin embargo , cies de los primeros hominino s, dos d e las cuales se m ue st ran en la fi-
en que es imp os ible co nt rastar esta hipótesis de una forma definitiva sin gura 2. Antes de comentar el aspecto q ue tenían estas espec ies, a qué
la ayuda de pru ebas fósi les di rectas , lo que deja mucho espacio para opi- estaba n ada ptadas y su releva ncia pa ra aco ntecimientos po steriores de
nio nes diversas. Algunos p a leoantropó logos creen que el modo en que la evolució n humana, repasem os a lg un os datos básicos sobre quiénes
los humanos cam ina n y se m antienen en pie erectos recuerda al modo eran y de dónde venían.
en que los gib ones, un si mi o de parentesco más lejano, se columpia n o De las especies propu estas de h o minin os, la más antigua de las que
caminan por las ramas. De hec ho, durante más de cien años, cuando se co nocemo s es Sah.elanthropus tchadensis, que fue descubierta en 200 1
creía gue los chi mpancés y los gorilas eran primos hermanos, mucho s en el C had por un intrépido eq uipo fra n cés bajo la direcc ió n de Michel
estudiosos razonaban que los hu manos habían evo lucionado a part ir de Bru net. La obtención de fósiles de esta es pecie regu irió años de exte-
un a especie desco noc ida qu e tenía cierto aspecto de gibón.7 Alterna ti- nua nte y peligroso trabajo d e cam p o porq ue hubo que excavarlos de
va mente, unos pocos pa leoa n tro pólogos especul an gu e el UAC tenía el debajo de las arenas de la regió n sud es te del desierto de l Sahara. Hoy
aspecto de un mono q u e ca m inaba sobre las rama s y trepaba a los árbo- esta área es un lugar yermo e in h óspito, p ero hace millon es de años era
les usando las cu at ro ext r e m idades. 8 Pese a estas opiniones, el peso de la un háb itat parcialmente boscoso cerca d e un enorme lago. Sahelanthro-
evidencia sug iere qu e la p rim era de las espec ies del linaje humano evo - pus se conoce básicamente a p ar tir d e un ú nico cráneo (a podado Tou-
L/\ III STORIA O E L CUERPO II UMANO SI M I OS H EC H OS Y DERE CHOS 45
44

sabemos sobre Orrorin, en parte porque no hay mucho que estudiar y


en parte porque los fósiles t0davía no se han analizado a fondo.
El más rico de los h a llazgo s de fósilesde los prim eros homininos se
produjo en Etiopía de la mano de un equipo internacional dirigido por
Tim White y colaboradores de la Universidad de Ca lifornia en Berke-
Saliela,ulirop us 1cl1adensis
ley. Estos íósiles se han asig n ado a dos especies distintas de otro géne '...
ro, Ardipithecu.s.La especi e má s antigua, Ardipithecus lcadabba, está da -
tada entre 5,8 y 5,2 mill o ne s de años y de momento so lo se conoce por
un puñado de diente s y hu esos.'! De la especie más joven, Ardipithecus
ramidu.s,con una edad d a tada entre hace 4, 5 y 5,3 millones de años, se
di spone de un a colecci ó n más amplia de fósiles qu e incluye un notabl e
esqueleto parcial de un a h e mbra apodada Arcli, que se muestra en la
figura 2. 13 Esta especie también está represent ada por numerosos frag -
mentos, sobre todo de diente s, de más de una docena de individuos
{ distintos. El esqueleto de Ardi es el centro de una int ensa investigación
porqu e nos ofrece un a rara y estimulante oportunidad de averigu ar
cómo se sostenían, caminaban y trepaban tanto ella como los otros ho-
mininos más antiguo s.
Todos los fósiles de Ardipilhecus, Sahelant!Lropus y Orron'ncabrían
Ardipitl1ecus ramidus en una bolsa de la compra. Aun así, nos _dan información concreta de
las primeras fases de la evo luci ón humana durante los primeros millo-
Figura 2. Do s de los primeros hom ininos. Arriba, cráneo de Sahelant hr opus
ichadensis(apodad o Touma'1);abajo, una reconstrucciónde Ardipithecus rami - nes de años después de que n os separásemos de l UAC. Una revelación
dus (apodada Ardí ). El ángulo del foram en magno en Touma'iindica un c uello qu e no debe sorprend er es que el aspecto ge ne ral de estos primeros
orientado vert icalment e, una señal clara de bipedalismo.La reconstru cc ió n del homininos era parecid o a l d e los simios. Tal como predice nuestro es-
esqueleto parcial de Ardi p ithecus sugiere que estaba adaptadoal bipedali smo trecho parentesco con los gra ndes simios africanos, presentan muchas
pero también a tr epa r a los árboles. lm agen de Sahelanthropuspor corte sía de semejanzas con los chimpancés y los gorilas en los detalles de los dien-
Michel 13runet; dib ujo deArdipitlzecus © 2009 ]ay Matternes. tes, el cráneo y las mandíbula s, además de los bra zos, las piernas, las
manos y los pies. 14 Por e je mplo, sus cráneo s alojaban unos cerebro s
ma'i, que signifi ca «esperanza de vida» en la lengua de la regi ó n donde pequeños, dentro del r ango de tamaños de los chimp ancés, así como
fue hallad o) casi completo que se mu estra en la figura 2, adem ás de al- un arco superci1iar promin ente encima de los ojo s, gra ndes incisivos y
gu nos dient es, fragmento s de mand íbula y unos cuantos hu esos má s.9 hocicos largos y salient es. Muchas características de lo s pies, los brazos,
Segú n Brune t y su s co laboradores , Sahelanthropu.stiene una edad d e al las manos y las pierna s d e Ardi se asemejan tamb ién a las que vemos en
menos 6 mill o n es de años, pero podría ser de hace hasta 7,2 millone s los simios africanos, espec ia lmente en los chimpancés. De hecho, al-
de año s.' º gunos expertos opinan qu e estas antiguas especie s son demasiado pa-
Otra de las es p ecies propuestas de los primeros hominin os d e Ke- recidas a los simios para ser realmente hominino s.' 5 A mi entender, sin
nia, llamada Orro rin tugenensis, tiene uno s 6 millones de año s .' ' De- embargo, se trata de auténticos homininos por var ias razones, la más
safortun ada m e nt e, so lo tenemos unos cuantos trozos de esta enigmática importante de las cuales es que muestran seña les de adaptaciones a la
especie: un único fragmento de mandíbul a, algunos clientes y a lguno s locomoción erecta sobre dos pierna s.
fragmentos de lo s hue sos de las extr emidad es. Todavía es poco lo qu e
.¡6 1.-\ lll ST O Rl ,\ DJ::L. CUL::HI'() II U~I.-\ () '>1~110 ~ 111::
Cl l O\ \ D EH EC ll O, -17

Los PR I M E R OS H O MIN I NOS, POR FAVOR LE V ÁNTENSE


Cuello
oricmado
,·cnicalmenrl.'
Siendo las criaturas egocéntricas qu e so mos, los humanos so lemo s
consider ar er r óneame nte que los ra sgos más nuestros son es pe c iales
cuand o en real idad so lo son inusua les. E l bipedalismo no es una excep - Región lumbar
largay cun ada
ción. Co m o mu chos padres, recuerd o con cariño el mom en to e n que
Cintura aha
mi hija di o sus p rim ero s y triunfa les pasos , lo que de repente hi zo que v es1rccha
pareciera mu ch o más humana qu e nu estro perro. Una cree nc ia h ab i- Peh-is orie111ada
tual (so br e todo e ntr e los orgul losos pad res) es que caminar erg ui do es hacia los lados

especialme nt e costoso y difícil, tal vez porque a los niños humano s les An icubció n
grande en la
lleva mucho s años aprender a cam inar bi en y porque hay poc os an im a- cadera
les qu e sean bíp ed os de manera habitu a l. En realidad, la ra zó n de gue Rodilla;,
posicion&das bajo
los niños no den sus prim eros pasos m ás o menos hasta el año d e e d ad, las caderas
y de que d espué s pase n varios años más caminando y cor riend o de una Anic ulación
gr,rndc en la rodilla
manera tor pe, es que muchas de sus habil idades neuromuscu la r es tam-
llu csodd
bién requie ren un tiempo cons iderabl e para madurar. ' 6 Del mi smo talón grand e
modo que a n ues tr os niños de cereb ro gra nde les lleva años ca m ina r A reo en el pie -- .-,c,~

bien, tamb ié n neces itan años para habla r en lugar de balbu cear, co n- H uman o C himpancé
trolar los esfín te res y manejar herra mientas con destreza. Ad e m ás,
aunque la bip edación habitual sea rara, la ocasional no es exce p c ion al. Figura 3. Comparación de un humano y un chimpancé en la que se resaltan
Los simi os a vece s se yergue n y ca min an sobre dos pata s, ig u a l gu e algunas de las adaptaciones de los humanos para mantenerse y caminar ercc-
tOs. Figura adaptada de D. M. 13rambley D. E. Lieberrnan (2004), «E11 dur an-
muchos o tro s m am íferos (entr e ellos mi perro). No obstant e, la bip e-
ce runningand the evo lu tio n of I lomon, Natur e, .¡ 3 2, pp. 34í- 3p.
dación en los humano s difiere de lo qu e hacen los simios en un as p ecto
clave: noso tr os nos mantenemos erg uid os y caminamos hab itu a l m ente
sobre do s p iernas de una forma mu y eficiente porque hemos re nun cia- babilidad una form a int e rm edia y crucia l de loco moción erecta qu e
do a la capacidad de ser cuadrú pedos. C uando los chimpan cés y otro s abrió el camino a otro s mod os de andar más m odernos, y solo se hizo
simios caminan ergu idos, se tamba lean con unos andares torpes y e ner- posible gracias a di versas adapta ciones que todavía retenemos en nu es-
gética mente costosos porque carecen de unas pocas adapta c iones cla- tro cuerpo.
ve, co mo se m uest ra en la figura 3, qu e a nosotros nos permit e n cam i- La primera de estas a d ap taciones es la forma de las caderas. Si mi-
nar bi en. Lo má s fasc inante de aqu ellos primeros homin ino s es qu e ramos cómo camin a ergu id o un chimpancé, observaremos que man-
también po se ían algu nas de esas adapt aciones, lo que nos dice qu e de tiene las piernas separadas y que el tron co se ba lancea de un lado a otr o
algú n modo tambié n eran bípedo s qu e cam inaban erguid os . No obs- como si sus andar es fue se n los de un borracho . En cambio, los hum a-
tante, si A rdi es un bu en representant e de aquellos homini nos, to da vía nos sobrios balancean su torso de forma cas i imp erceptible, por lo que
retenían muc h as carac terísticas ances Lrales útiles para trepa r a los ár- podemos dedicar cas i tod a la energía a despl aza rnos hacia delan te en
boles. Aunqu e no s cueste reconstruir la manera precisa en que Ardi y lugar de gastarla en int e nt ar estabilizar el tro nco. Nuestro andar má s
otros de los primeros hominin os ca min aban cuando no esta ban tre- estable puede atribu ir se e n muy buena parte a un simple cambio en la
pand o, no cabe duda de que lo hacían de forma muy distint a a como forma de la pelvis. Como mu estra la figura 3, el hueso grande y ancho
los hacemos no so tros, y desde luego mu cho más parecid a a como lo que forma la parte su p e rior de la pelvis (el ilion) es alto y mira hacia
hacen los simi os. Es te tipo de bipedación primordial era con to da pro- atrás en los simios, mient r as que en los human os es corto y mira hac ia
LA 111::iTOH I A DEL CUE RPO II U MA NO SIMI OS I IEC II OS Y DE HEC II OS
49
lo s lad os . Esta orientació n hacia los lados es un a ad a pt ación crucial ras. En los hum a n os, las vértebras del pecho y el cuello produ ce n otr a
para la bip edación porqu e pe rmite que los múscul os d e los lados de las suave curvatur a e n la parte superi o r de la columna que orient a la re-
ca d eras (los glúteos menor es) estabilicen la part e su p e ri o r del cuer po gión superio r d e l cuello hacia abajo respecto al cráneo, en lugar de
sobr e c ada una de las pie rn as mientr as caminamo s, c u a nd o solo una de orientarlo hacia a tr ás respecro al cr áneo. Aunque rodavía no he mo s
las pi e rn as se apoya en el suelo. Es fácil ver cómo fu n c io n a esta adapta- descubierto ningun a vértebra lumb ar de los primeros homini nos, la
c ión sos te niéndose sobr e una pierna tanto tiem po co m o sea posible forma de la p e lvi s de Ardí apun ta a un a región lumbar larga. '" Un a
m ie ntra s se mantiene el tronc o derecho. (¡Hayqu e prob a rlo !) Al cabo indicación aún m ás clara de que tenían una columna en form a d e S
de un min uto o dos, no tam os cómo se nos cansan esos mú sculos. Los adaptada al bip e dali smo se encuentr a en la forma del cráneo de S ah el-
ch im p a n cés no pueden sos te nerse en pie o camin a r d e es te modo por,. antluopus.En e l chimp ancé y otros simi os, el cuello emerge ce rca de la
qu e su cade ra mira hac ia at rás, lo qu e solo permi te qu e los mism os parte posteri o r d e l cráneo con un ángul o ligeramente horizont a l, p ero
mú sc u los ext iendan las pi ern as por detrás. La úni ca m a n era que tiene el cráneo de T o um a·i, que se muestr a en la figura 2, es tan com pl eto
un chi mpancé de evita r cae rse a un lado cuando so lo ti e n e un a piern a que podemos d e ducir con segu rid ad qu e su cuello superio r era ca si
a poya d a e n el suelo es ba lancea ndo marcadamen te e l tr o nco hacia el vertical cuand o e s taba en pie o camin ando. 2º Esta configuraci ó n so lo
mi sm o lado que la piern a. Pero no Ardi. Aunque la pe lvi s de Ardí es ta- sería posible si la c olumna de Toum ai"tuvi ese una curvatura hac ia atr ás
ba mu y di sto rsionada y hu bo qu e reconstruirla m e tic ul os am ente, todo en la parte inf e rior , en el cuello o en amb as regiones.
pa rece ind icar que tenía un a cadera corta que m ira ba h ac ia los lados, Otras ad a ptacion es más crucial es inclu so para la locomoc ió n er ec-
ig ua l qu e en los humanos . ' 7 Ade más, el fémur de Orrorin tie ne una ar- ta en los prim e ro s homininos apar ecen en el otro extremo de l cuerp o,
tic u !ac ió n con la cadera (la epífi sis superior) espec ia lm e nt e grande, un en los pies. Al camin ar, los hum anos solemos apoyar primero e l ta ló n y
cu e llo largo y un ancho cuerpo (o diáfisis) superi o r, un as ca racterísti- luego, mientra s el res to del pie tom a co nt acto con el suelo, tensa mo s el
cas qu e pe rmit ían que sus mú sculos de las caderas esta bili za ran el tor so arco del pie, lo qu e nos permite empujar el cuerpo hacia arriba y ha cia
de fo rm a efic iente cua nd o ca minaban y que sop o rt ara n las elevadas delante al fin al d e l paso, sobre rodo con el pulgar del pie. La fo rma del
fue rza s de flexión hacia un o y otro lado que esta acc ión ca usa. ' 8 Estos arco humano se d e be a la forma de los hu esos del pie, así co mo a mu -
ca racteres nos informan d e qu e los primeros hominin os no tenían qu e chos ligame nt os y músculos qu e asegur an los huesos en su pos ici ón
ba lancea rse de un lado a ot ro cuando caminaban. como los cabl es e n un puente colgant e, y qu e se ponen tensos ( e n di s-
O tr a adaptación import ante para ser bípedo es una co lumn a ver te- tintos grado s) cuand o el talón se despe ga del suelo. Adem ás, e n los
br a l e n fo rm a de S. Como otr os cuadrúp edos, los simi os ti enen colum- humanos la sup e rfi cie de las articul aciones entre los dedos y el r es to
nas qu e se curvan suave m ent e (la parte frontal es lige r a m ente cón ca- del pie está muy r e dond eada y apunt a lige ramente hacia arrib a, lo qu e
va), a sí qu e cuando se ye rgu en el tronco se les inclin a hacia delante de nos ayuda a d oblar los dedos con un ángulo extremo (una hip e rext en-
man e ra n at ur al. En co nsec uencia, el tor so de los simi os se posiciona sión) cuando e mpuj amos. Los pies de los chimpancés y ot ros simi os
d e fo rm a in estable en fre nt e de las caderas . En cambi o, la co lumna ver- carecen de ar co, lo qu e les impid e empujar contra un pie ten so, y sus
te br a l d e los humanos tie ne dos curvas. La curv a in fe rior o lumbar es dedos son in ca p aces de extenderse tant o como en los humanos .
pos ibl e g racias a la existe ncia de un número mayo r d e v ért ebras lum - Lo interesa nt e es que el pie de Ardí (y un fragmento de pi e má s
ba re s (lo s simios suelen ten e r tres o cuatro mientra s qu e los huma nos reciente qu e po drí a pertenecer al mism o género) presenta alguna s in-
so le m os te ner cinco), varia s de las cuales tienen form a d e cuñ a, de ma- dicaciones de qu e la parte media podría haber sido parcialment e ten sa,
nera q ue la superfi cie in fe rio r y la superior no so n p a ralel as. D el mis- y que las articulacion es de los dedo s le permitían doblar el pi e ha cia
m o m o d o que las piedra s e n forma de cuña permit e n a los arquitecto s arribaal final del pa so.21 Estas caracterí sticas sugieren que Ardí , com o
cons truir est ructur as en forma de arco, como los pu e nt es , las vértebra s los humanos p e ro a diferencia de los chimpanc és, poseían pie s capa ces
en fo rma de cuña curv an la co lumna inferior hacia e l int e rior por enci- de generar una propul sión eficaz cuando caminaban erguido s.
m a de la pelvis, posicion a nd o el torso de forma estable sobr e las cacle- Los indicios qu e acabo de resumir de la bipedación en los primer os
LA III ST Oíll ·I DEL CU ERPO II U~ IAN() Si~IIO ~ II EC I IO S Y D Eíl ECIIOS

hominin os son interesant es y sugerentes, pero si n duda escasos. Es Sospecho qu e d ebían caminar bi en y tr epar bien, pero d e una forma
much o lo que desco noce m os sobre la forma en que es tas especies se peculiar gu c ho y no vemos en ni ngún ot ro animal.
m ant e nían en pie, camin aban o corrían porqu e ca rece mo s de la ma yor
pa rt e de l esqueleto d e A rdí , y casi no sabemos nada sob re los esquele-
tos d e Sahelanthropusy de Orrorin. No obstant e , hay indi cios suficien-
tes de que estas ant ig uas especies se mantenían e rguid as y caminab an D I FERENC I AS EN LA D I ETA
de un a forma difere nt e a como lo hacemos noso tr os e n g ran parte por-
que rete nían numero sas adaptac iones antigua s para tre par por los ár- Los animale s se desplazan po r mu chas razones, entre ella s pa ra escapar
bo les . El pie de Ard i, por ejemplo, tenía un dedo pul ga r muy musculo- de los depr e d a dores y para lucha r, pe ro una de las razone s pr incipales
so y dive rgente, mu y úti l para agarrarse a las rama s o los troncos de los para ca mina r o corr er es conseg uir alim ento. Por consig ui e nt e, antes
á rb o les. Sus otros dedo s e ran largos y bastant e c ur vados, y su tobi llo de pensar e n po r qué evoluc ionó el bipedalismo convie ne des taca r un
se in clinaba ligera m ente hacia dentro. Estas ca rac te rísticas, que so n conjunto ad ic io nal de caracteres, todo s ellos relacionado s co n la dieta,
úti les para trepar, h acían qu e su pie funcion ar a de forma distint a a que distingue a los primeros hominin os.
como lo hace un pie moderno. Al caminar, p ro babl e mente usara sus En su m ayo ría, los primeros ho minino s como Toum a·,-y A rd i tie-
pi es m ás como un chimp ancé , sosteniendo el peso co n el lado extern o nen rostro s y dien tes parecidos a los de los simios, lo gue sug iere qu e
d e l pi e en lugar de g irarlo hacia dentro (pronación) como ocurre en los tenían una di e ta parecida en la qu e predominaban las frut as m adura s.
hum a nos.n Ardí tambi én tenía piernas corta s, y s i ca m inaba sobre la Por ejemp lo, ti e nen incisivos anchos co mo espátulas, mu y útil es para
parte exterior de sus pies, debía hacerlo con un pa so m ás ancho que el morder una fruta tal como hacemos nosotros cuando hun di mos los
nu es tro. También es po sible que mantuviera las ro d illas ligerament e dientes en u na m anzana. Tambi én tienen muelas con un a corona baja,
d ob ladas. Como cabría esperar, también hay mu c h os indi cios de la ha- la forma pe rf ec ta para machaca r la carne de los frutos fibro sos. Sin
bilid ad de Ardi para trepar en la parte superior d e s u cuerpo, con ante- embargo, hay a lgunos indicios sutil es de que estos prime ros m iembro s
bra zos largos y musculo sos y dedos largos y curvado s. 'l del linaje hum a no estaban lige rame nt e mejor adaptados que los chim-
Si nos alejamos de los detalles para ver la im agen g loba l, pode mos pancés para come r alimentos de baja calidad además de las fruta s. Una
a pr ec iar que los prim eros homininos ciertamente n o eran cuadrúp edo s diferencia es qu e sus muelas son a lgo ma yores y más gru esas que las de
cu a nd o estaban en el sue lo, sino bípedos ocasiona les qu e se mantenían simios como lo s chimpancés y los go rilas.24 Unos molare s má s gra ndes
e rectos y caminaba n erguidos de una forma clarament e no hum ana y gruesos les hab rían resultado más út iles para romper alim e nto s más
cu and o no estaban tr epando por los árboles. No podí a n dar pasos con duros y co rr eo sos como los tallos y las hojas. En segund o lu gar, Ard í y
la mi sma eficiencia qu e los humanos, pero probabl e mente pud ieran Touma't'tie n e n un hocico algo más co rto, con los pómulos e n posición
ca min ar erguidos co n mayo r eficiencia y estabilid a d q ue un chimpa ncé más front al y e l ro stro más vertical.2 1 Esta configuración sitúa los mús-
o un go rila. No obstante , estos antiguos ant epa sado s también eran culos ma sti ca d o res de tal manera gue producen una potenc ia d e mor-
buen os trepadores y probablemente pasaran bu e na part e de su tiem po disco ma y01-, útil para romper alimentos más duros y cor reosos . Por
lejos del suelo. Si pudi éramos verlos trepar, seg uram e nt e nos mar avi- último, los ca nin os (los colmillos) de los machos de los pr imeros homi-
lla rí a la habilidad con qu e corr eteaban por los á rb ole s y saltaba n de ninos eran m ás pequeño s, cortos y de forma menos punti agu da que los
ram a en rama, aunque tal vez fuesen menos ági les qu e los chimpa ncés. que hoy tiene n los machos de los chimp ancés.26 Aunque algu no s inves-
Si pudi éramos verlo s caminar , pensaríamos qu e su s andar es eran u n tigadores c ree n gu e unos canino s meno res en los machos sug ie ren que
poco raro s, con pasos cor to s que realizaban pisa ndo sob re los lados de luchaban men os entre ellos, una explicac ión alternativa y m ás conv in-
unos pi es largos y girado s hacia dentro. Es tentado r ima ginarlos tam- cente es gu e e r an adaptacione s para ma sticar alimentos m ás fibr osos y
ba leá ndo se inestable m ent e sobre dos pierna s como los chimpancés (o correosos . 2 7
lo s human os borracho s) cuando caminan, pero eso es improb able. Si junt a m os todos estos indicios, pode mos conjetur a r co n cierta
L i\ HISTORIADELCUERl'ü II UMA NO S IMIO S IIE C HOS Y DEREC IIOS
53

segu ridad que los primeros homininos probablemente comían tanta simi os . Lo s g ráficos de la figura 4 muestran la tempe r atura de los
fruta como podían, pero que la selección natural había favorecido a los océa n os de la Ti erra dur ant e los últimos 10 millones de a ño s. 18 Como
más capaces de recur rir a alimentos menos d eseables, más dur os y fi- se puede ver, entre hace 10 y , millones de años e l clima g lobal de la
broso s, como los tallos de plantas leñosas, q u e ha y que masticar a co n- Ti erra se e nfrió considerablement e. Aunque este enfriamie nt o se pro-
c iencia para rompe rlos. Estas diferencias relacionada s con la dieta so n duj o a lo largo de varios mill ones de años y con continuas flu ctuacio-
fran camente suti les. No obstante, cuand o las consideramos en comb i- nes e ntre pe riodos más fríos y más cálidos, su efecto ne to e n África fue
nación con lo que sabemos sobre su locomoc ió n y el entorno en el que la reducc ión de las selvas lluvi osas y la expansión d e lo s h ábit ats de
vivían , podemos comenzar a plantear hip ó tes is que expliquen po r bosques poco densos.29 Ah ora imaginemos por un momento que du-
qué los prim eros homin inos se hicieron bíped os, situando el lin aje _.rant e es te period o somos el UAC, un simio ~e cuerpo grande que se
humano sobre un camino evolutivo mu y di s tint o del que siguiero n alim e nta de fruto s. Si vivim os en elcorazón de laselva lluvio sa, proba-
nuestros primos los simios. ble m ent e no apreciemos d emas iadas diferencias. Pero si te nemos la
desgrac ia d e vivir en los márge nes del bosque, el cambio deb e serb as-
tante estresa nte. A medida que a nuestro alrededor los bosques lluvio-
sos se re duc en y se convie rt en en un ambiente de a rb o lado disperso, los
¿POR QUÉ BÍPEDOS? frutos maduro s que tanto deseamos se van haciend o cada vez menos
ab und a nt es, más dispersos y más estacionales. Estos cambio s a veces
Platón definió a los humanos como bíp ed os sin plumas, pero no sabía nos o bligan a desplazarnos más lejos para obtene r la mi sma cantidad
nada de los din osa urios, los canguros o los s uri catas. En realidad, los de co mid a, y cada vez más a menudo recurrimos a a lim en tos de respal-
humanos somos los úni cos bípedos que ca minan y no tienen ni plum as do, más abund antes pero d e peor calidad que los alim e nto s pr eferidos
ni cola. Aun así, e l andar sobre dos patas so lo ba evolucionado en con- como la fruta madura . Para los chimpancés, los alimentos d e respaldo
tadas ocasiones, y no hay ningún otro bíp e d o que se parezca a los hu- típicos incluy en hojas y tall os fibrosos de plantas, así como diversas
manos, lo que hace más difícil evaluar las venta jas y desventajas com- plan tas her báceas,)º y los indici os del cambio clim át ico sug ieren que
parat ivas de ser un hominino de postur a h a bitualmente erguida. Si la los primeros homininos habrí an necesitado buscar y comer esos ali-
bip edación en los homi ninos es tan excepc io n a l, ¿por qué evolucionó? ment os m ás a menudo y más intensamente de lo qu e lo hac en los chim-
¿Y de qué manera influyó esta extraña ma n e r a de mantenerse en pie y pa ncés . Ta l vez fuesen más como los orangutan es, cuyos hábitat s no
ca minar en los posteriores cambios evolut ivos del cuerpo de los hom i- tienen la abund ancia permanente de los hábitats del c himp anc é, lo que
ninos? los ob liga a co mer tallos mu y duro s e incluso corteza cuando no dispo-
Es imposible que lleguemos a saber co n certeza por qué la selec- nen de fruto s.3'
ción natura l favo reció las adaptaciones a l bip edali smo, pero creo que Igual que los tipos duros pro speran cuando las cosas se po nen feas,
los indicios dan fuerza a la idea de que en un principi o se seleccionó el la selecc ión natural actúa co n mayor fuerza no durant e lo s tie mpos de
a ndar y la postur a erguida porque ayud aba a los primeros hominino s a abundancia, sino durante los tiempos de estrés y escasez . Si, como
buscar y obtener alimento de manera m ás eficiente en el contexto de pensa m os , el UAC era un simio que se alimentaba fundamentalmente
los grandes cambios climáticos que se es ta b a n produ ciendo cuando di- de fr uto s y que vivía en una selva lluviosa, la selecc ió n natural habr ía
verg ieron los linaj es de los humanos y los c himp ancés. favorecido las dos transformaciones principales que vemos en los pri-
El cambio climático es un tema de gra n int erés en la actualidad a meros hominin os como Touma"i y Ardí. El prime r ca mbi o es que los
causa de los fuertes indicios de que los humano s estamos calentando la hominin os con molares más grandes y gruesos y la capacidad de mas-
T ierra al quemar ingentes cantidades de combustib les fósiles, pero ha ticar co n más fuerza habrían estado más preparado s par a comer ali-
sido desde hace mu cho tiempo un facto r de gran influencia en la ev olu- mentos alternativos más dur os y fibrosos..El segundo cambio, y más
ció n humana, en particu lar en el momen to e n que nos separarnos de los ampli o, el bipedalismo, es algo más difícil de valor a r como un a adapta-
L ·\ II ISTOHI. \ DEI. CUEllPU II U MANO S l~II O S IIECIIO ~ Y DEREC l lll S
í5

o fruto s que cuelgan bajo s. ll Así pues, el bipedalis m o p o dr ía habe r sido


/ inici almente una adaptació n postural. Quizá la com p e tencia por el ali-
/ 1
/
m e n to fuese tan intensa q ue los homininos qu e po dí an erguirse mejor
- - - _¡ 2 recogía n más frutos dur an te las estaciones de escasez. En este co n tex-
o
1 to, los ho mininos co n cade ras que más se or ient ase n h acia los lados y
2
o tr os rasgos que les ay udase n a mantenerse de rec h os p odría n habe r
,..... 4
"'
e d is fru tado de una ven taja sobre otros al esta r er g u id os po rque gasta-

/
·~
... 6 ba n m enos energía y tenían más fuerza y esta b iIid ad. Por la misma ra-
~
... 8 Temperatura globa_l del mar zó n , se r capaz de ma ntenerse erguido y camina r erecro de una mane ra
e
ª

10
En friamie nto al final
d el Mioceno
Más frío Más caliente más e ficaz podría haber ayudado a los primeros h o minin os a tran spor-
ta r m ás frutos, co mo hacen en ocasiones los c h i m pa ncés cuand o la
'-" 12
o co mp e tencia es inte nsa.l4
a.
E 14
... U na segunda ve ntaja de la bipedación, más sor p re nde nte y po si-
¡.:::16
b le m en te más impo rtan te, es que caminar sob re d os pi ernas podrí a ha-
18 be r ay udado a los prime ros homininos a aho rr a r e n e rg ía al desplaza r-
20 -'-,-------,-----.--- --+--- se . Co nviene recordar q ue lo más probable es qu e el UAC andase sobre
Tcmperaturn global de l mar los nudill os, una fo rm a dec idid amente peculi a r d e ca min ar sob re las
Más frío - --- -- ---- ---;, - Más calie111
c
c uatr o patas, pero co n u n eleva do coste energét ico. L os est udios d e la-
Figura 4. Ca mbio climático durante la evo lució n humana. El gráfico de la iz- bo r ator io que han pe rsuadid o a chimpancés par a qu e ca minen sobr e
quierda muestra la caída de la temperatu ra g lo bal del mar durante los últimos c int as p ara correr ata viad os con una máscara d e ox íge no han reve lad o
20 millones ele años, con un marcado eve m o d e enfriamient0 que coincide qu e estos simios gas tan cua tro veces más energ ía p a ra andar una dis-
más o menos co n el momento en que dive rg ie ro n los linajes de los humanos y ta n c ia d eterminada (so b re d os extremidades o sob re cuat ro) que los
los chimpancés. El gráfico se amplía a la d e recha para resaltar los últimos 5 hum a nos.ll ¡Cuat ro veces más! Esta extraordi n a ri a dif ere ncia se d ebe a
millones de año s. La temperatura media indi ca da por la línea central es el pro-
que los chimpancés tienen piernas cortas, se ta m b a lea n d e lado a lado,
medio de muchas íluctuaciones rápidas y de g ran magnitud (como indican los
zigzags). Nótese el marcado enfriamiento al prin cipio de la Edad de Hielo.
y s iempr e caminan co n cad era y rodillas flexio nada s . En co nsecue ncia ,
Gráfico modificado de J. Zachoser al. (200 1 ) , «Tr ends, rhythms, and aberra- los c himp ancés co nstan teme nt e gastan una g ra n ca ntid ad de ener gía
tions in global climate 65 Mato present», Súe nce, 292, pp. 686-693 . p a r a co ntraer la espa lda, las caderas y los mú sc ul os d el mu slo para evi-
ta r ca erse y darse de narices co ntra el suelo. Po r eso n o es extraño qu e
los ch imp ancés camin en rela tivamente poco, a pe na s 2 o 3 kiló metro s al
ción al cambi o cl imático pero prob abl e m e nt e fuese más imp o rtante a dí a.36 Con la misma can tidad de energía, un hum a no pu ede cam in ar
largo plazo po r var ias razones, u na d e las cua les puede res ultar sor- e ntr e 8 y 1 2 kilómetro s. Po r consiguiente, ele po d er ca min ar sobre dos
prendente . pi e rn as, con menos tamb aleos y con las cade ras y la s rodill as más rec-
Un a ve nt aja obvia del bipedali sm o es q ue mantenerse sob re dos t as, los pr imeros ho minin os hab rían gozado d e u na co n siderable ven-
pies hace q ue sea más fácil conseguir c ieno s fruto s. Los o ran gutanes, taja en ergética con resp ecto a sus primos qu e a nd ab a n sob re los nudi -
por ejempl o, a veces se yerguen has ta es tar casi en pie en las ramas 1lo s . Se r capaz de des plazarse más lejos gastando la mi sma cantid ad de
cuand o se alim enta n en los árboles, par a así alcanzar alim ento s que e ner g ía habría sido un a ad aptación muy be ne fi c iosa cu ando los b os-
cuelgan pr ecariamente manteniend o las rodill as rectas y aga rr ándose qu es llu viosos comen zar o n a encogerse, frag m e nt a rse y abr irse, ha-
por lo meno s a ot ra rama Y Los chim p anc és y algunos mo n os también c ie ndo que sus alim entos pr edilectos fuesen m ás r aros y más disperso s.
se yerguen d e un a manera parecida cu a ndo se alimentan d e bayas y H ay qu e tener en cuent a, sin embargo, que s i bi e n e l m od o en que ca-
LA 111',TOH I A DEL C U ERPO IIUMANO SIMIOS II EC II O~ Y DEll t::Cll (l~ \7

minan los humanos sob re dos p iernas es much ísim o m ás económico respaldo a los que se veían obligados a recurrir cuando no había fruta.
que el mo do de and ar sobre los nu dillos de los chimp ancés, los prime- Necesitamos todav ía más indicios para testa r plenamente esta pos ibili-
ros homi ninos deb ie ron se r tan solo un poco más eficientes que los dad, pero sea cual fuere su causa, e l ca mb io a la bipedestación (soste-
chimp an cés y no tan eficie nt es co mo los hominin os pos teriores. nerse erguido) y el bipedalismo fue la pr im era gran transfor mac ión de
Como es de espe rar , se ha n p ropuesto otras hi pó tesis para explicar la evolución humana . Pero ~-porqué fu e tan importante la bipe dación
que el bipe dalismo se vie ra fa voreci do en los prim eros homininos. para lo gue oc urrió después en la evo lu c ió n humana? ¿Qué es lo que la
Otras de las venta jas adi cio n a les gue se han suge rid o para la postura convierte en una adaptación de un a impo rt ancia tan fundamenta l?
ergu ida son un a mayo r ca pac id a d para fabricar y utili zar herramientas,
para otear por encima de la hi e rba, para vadear d os e inclu so para na-
dar. N ingu na de es tas hipó tes is se sostiene cuand o se an aliza a fondo .
Las herr amientas de piedr a m ás antiguas no apa recen hasta millones POR QUÉ IMP ORT A E L l31PEDAL1S MO
de años despu és de la evolu c ió n del bipedalismo. Po r otr o lado, los si-
mios puede n erguirse sin p ro bl e m a cuando necesita n otea r o vadear un El mundo ta ngible que nos rodea sue le p arecernos tan nor mal y natu-
río, y hace falta bastant e im ag in ac ión para con vence rse de que los hu- ral que es tent ador, y a menudo tra nqu il izador, suponer qu e todo lo
manos esta mos bien adap ta d os pa ra nadar, ya sea en té rmin os de coste, que percib imos tiene un propósit o, ta l v ez por diseño, y qu e las cosas
ya de velocidad. (Ad emás, p as ar mu cho tiempo en algu no s de los lagos son como deben ser. Esta forma de pe n sar puede llevarle a uno a creer
y ríos de África es un a ma ner a segu ra de convertirse en alimento de un que los huma nos son tan inapelables co m o la Luna en el cielo y las le-
cocodr ilo.) O tra de las ideas que se proponen des d e anti guo es que el yes de la grave dad. Aunque la selecc ió n de l bipedalismo desem peñó
bipedalismo se se lecc ionó ini c ia lmente para ayud a r a los homininos a un papel inicia l fundamental en los prim e ros estadios de la evoluc ión
acar rear comida, tal vez pa r a qu e los machos pudi e ran aprovisionar humana, las circunstancias contingentes en que apareció po ne n de ma-
a las hembras tal como hace n h oy los hombres en las soc iedades deca- nifiesto la falac ia de su inevitabilidad . S i los homininos no se hu bieran
zado res- recolectores. D e hec h o, un a formulación de es ta idea es que el hecho bípedos, los humanos no habría n evo lucionado nunca tal como
biped alismo evo lucionó po rqu e favo recía a los m ac hos qu e intercam- lo hiciero n, y lo más probable es qu e n adi e estuv iera hoy leye nd o esto.
biaban comida por sexo co n las hembras.37Por tentadora que sea esta Más aún, el bipeda lismo evolucionó ini c ia lmente a causa de una serie
idea, especialmente ant e e l h ec ho de que las hemb r as hum anas, a dife- improbable de eventos, todos los cua les es taban supeditados a circuns-
rencia de las hembra s de chimpan cé, no dan ningun a se ñal clara de que tancias ante rio res debidas a cambios fo rtuit os en el clima del mun do.
esté n ovu lando, la hipótes is n o res ulta convince nte po r va rias razones, Probablement e, los homininos bípedos n o habrían podido evo luciona r
de las cua les no es la meno r e l h ec ho de que, en los hu ma nos, a menudo ni habrían evo lucionado si anterio rm e nt e no hubieran evo luc ionado
son las hembras las qu e abastece n a los machos . Ade más, todavía no en los bosqu es lluviosos de África un os s im ios frugívoros que and aban
sabe m os hasta qu é punt o e r a n m ás grandes los m ac hos que las hem- sobre los n udi llos. Además, si la Ti er r a n o se hubiera enfriado sustan-
bras e ntr e los primer os ho mini nos, pero en especies pos teriores de ha- cialmente dur ante aquellos muchos mill o nes de años, las co ndiciones
min inos los machos eran a lr e d ed o r de un 50 po r ciento más grandes que favorecieron los inicios del bipe d a li smo entre aquellos simios tal
que las hemb rasY Una di fe re n cia de tamaño ent re los sexos de este vez nunca se habr ían producido. El hec h o de que estemos aq uí es el
or den suele estar asociada a ma c hos que compiten vigor osamente en- resultado de tira r muchos dados.
tre sí por la op ortu nidad d e te n e r sexo con las hembr as en lugar de se- Fueran cuales fueran sus causas, ¿ fu e la capacidad de sos tenerse
duci rlas mediante la coo perac ió n y compartiendo co mid a.39 habitualmente y caminar sobre dos p ie rn as la chispa que dese ncadenó
En suma, hay mu chas lín eas d e evidencia qu e sugieren que el cam- los desarro llos posteriores de la evolu ció n humana? En cierto modo, el
bio climático espoleó la selecc ió n a favor del bipedalismo porque mejo- tipo de bipedalismo intermedio qu e ve m os en Ardí y sus compañeros
raba la capac idad de los pr im e r os homininos para adq uirir alimentosde parece un desenca denante improbab le d e lo que vino después . Como
L-\ III S T OK 1 \ DEL CUE H P() 1111~1•\N<l SIMIOS ll f.C I IOS Y D EH E C I IOS
59

ya hemos visto, los prim e r os homininos se parecía n de muchas mane- requería un a tr ansfo rmación del cue rp o inm ediata y rad ica l. Au nq ue
ras a sus prim os los sim ios afric anos, con la excepc ión pr incipal de que son pocos los mam íferos que de ma n e ra h a bitu al se sostie nen y cami-
se manten ían erguidos sob re e l suelo. Si pudiéramos desc ubrir una po- nan sobre dos paras, las características a n a tó m icas que hace n de los ho-
blación superviv iente de a qu e llos primeros ho mini nos , sería más pro - mininos un os bí pedos eficientes son en rea lidad cambios ligeros que
ba ble que los enviáram os a un zoo gue a una escue la por gue su cereb ro clarame nte estaba n sometidos a se lecc ió n n at ur al. Pensemos en la re-
er a de tamaño modesto, pareci do al de los chimpa ncés . En este senúd o, gión lumbar. E n cualquier poblac ió n d e chim pancés enco ntr aríamos
D arwin tuvo la cl arivi de n c ia de especular en 187 1 que, de todas las que alrededo r de la mitad tienen tr es vé r teb ras lumbares, la o tra mitad
caracte rísticas gue hace n di s tintos a los seres huma nos, fue el bipeda- tiene cua tro, y un número muy pe qu eño d e chimpancés tiene cinco,
lismo antes g ue el ce rebro g r a nd e, el lenguaje o el uso de herramientas gracias a variaci ones genéticas her ed a bl es. ·1º Si hace vario s mi llones de
lo c¡ue primero situó el lin a je hu mano sob re u n ca m ino distinto al de años tene r cinco vértebras lumbares le p ro porc ionó a algunos simios la
los ot ros simios. El razo n a m ie nto de Darwi n era que el bipedalism o más ligera ve nt aja para ponerse de rechos o camina r, habrí a sido más
inicialmente libe ró a las ma n os de la función locomoto ra, lo que des- probab le qu e tr an smitieran esa variac ió n a su descendencia. Los mis-
pué s per mitiría gu e la se le c c ió n natural favo rec iera nuevas capacida - mos pro cesos de selección debiero n a pli carse a otros carac teres que
de s co mo la fabricació n y e l u so de herra mientas. A su vez, estas capa- mejoraron la ca pacidad del UAC p a r a se r bípedo, po r ejemplo en
cidades seleccionar o n ce r e bro s más grand es, e l leng uaje y las otr as qué grado tenían las vértebras lum ba res fo r ma de cuña, la o rientac ión
habi lidades cog nit iv as qu e h a n hecho a los hum anos tan excepcional es de las cad eras y la capacidad de los pi es d e te n sarse. No sabemos cuán-
pe se a nuestra falta d e ve loc id a d, fuerza y destr eza atlét ica. to tiemp o hizo falta para que la se lecc ió n transformara un a po blación
Parece que Darwin te ní a razó n, pero uno de los g raves problemas del UAC en los primeros homini nos bípe d os, pero solo pu do pr odu-
de su hipó tesis era qu e no ex pl icaba cómo o po r q ué la selección natu - cirse si los es tadios intermedios ini cia les les pr o porcio naban alg ún be-
ra l favo reció el bipe da lis m o e n un principio, y tamp oco podía explicar neficio. Di cho de otro modo, los prim e ros homininos d eb iero n gozar
po rgu é el hecho de d eja r Iibr es las manos favorec ió d espués la selec- de una ligera ve ntaja evolutiva g rac ias a qu e eran parcialmente mejo-
ción a favor de la fabri cac ió n d e herramientas, la cog nición y el len- res en su capacidad de sostenerse y ca mi na r ergu idos.
gua je. Al fin y al cab o, los cang ur os y los din osa uri os también tienen El ca mbi o siempre genera nuevas o po rtun idades y nuevos retos.
man os sin cargas, pero la e v o lución no los llevó a tener un cerebr o Una vez qu e evo lucionó el bipedalis m o, c reó nuevas condicio nes para
gr ande ni la cap acidad d e f a bric ar herramientas. A rgumentos de este que se produj eran otros cambios evo lu tivos. Da rwin, como es natura l,
tipo llevaro n a m ucho s d e lo s sucesores de D arw in a defender que fue compre ndi ó esta lógica, pero se ce ntr ó fund amentalmente en có mo el
el cere bro gra nde, no e l b ip e d alismo, lo que abri ó el camino a la evolu- bipedalismo co nduj o a nuevos cambio s evo lutivos a causa de sus ven-
ción humana. wjas,no a causa de sus desveruajas. Sí, la b ip edación liberó las manos y
Más de cien años más ta rd e, tenemos un a idea m ás clara de cómo y sentó las bases para la posterior se lecc ió n fundamentada en la co ns-
po r qué evo lucio nó el bip e d a lismo en un prin cipio y por qué fue un trucción de herram ientas. Pero es tos cam b ios selectivos ad iciona les no
cam bio tan monum ent al y d e tan importan tes co nsec uenc ias. Como ya parece qu e adq uirieran importan cia dur a n te va rios millones de años, y
he mos visto, los prim eros bíp edos no se leva nta ro n sobre sus dos pies no se sigu ieron de manera inevitab le d e l hec ho de tener u n par de ex-
co n el fin de dejar las m a n os libr es, sino que probab lemente lo hicieran tremidades libres. Lo que Darw in n o to m ó demasiado en co nsidera-
para recoger alim ent o de m a n era más eficiente y pa ra reducir el coste ción fue qu e el bipedalismo tamb ié n le p la nteó a los hominin os retos
energé tico de cam ina r (s i es qu e el UAC andaba sobr e los nudillos). E n nuevos y susta nciales. Estamos ta n acos tumbr ados a ser bípedos, nos
este sentido, el bip edali sm o p ro bablemente fuese un a ada ptación opor - parece ta n no rm al, que a veces olvid a m os hasta qué punto p uede ser
tu na para que un os simi os co n pr edilecció n po r los fru tos lograsen so- una for m a de loco moción problem á ti ca. Es posible que, al fi nal, estos
br evi vir mejo r en un os h ábit a ts más abiertos a medid a que el clima de retos fuese n tan importantes com o su s b e n ef icios para los p oste rio res
Á frica se enfriaba. Ad em ás, la evolución del bip ed alismo habitual no eventos d e la evo lución humana.
60 L ,\ III STO HIA DE L CUERPO II U MANO SIM I OS II ECIIO~ Y D El{EC IIO S 61

Un o de los p rin cipales problemas de ser bípedo es sacar ade lant e die). El bipedalismo prob ab le m ente también difi cultó la capacidad de
un emba ra zo. La s hem bras embarazadas de los mamíferos, tanto si trepar a los árboles con tanta agilidad como un simio cuadrúpedo. Se
son cuadrúpeda s co mo si son bípeda s, tienen que acarrear un m o nt ó n hace difícil asegurarlo, per o lo s prim eros bípedos probablemente fue-
de peso adiciona l n o solo del feto, sino también de la placenta y los sen incapaces de cazar d e l mism o modo que lo hacen los chimpancés,
fluido s. Al fina l d e l e mbarazo, el pe so de una madre humana pr e ñad a saltando de árbol en árbol. L a renuncia a la velocidad, la potencia y la
aume nta en ha sta 7 ki log ramos. Pero a diferencia de las madr es cua - agilidad abrió el camino para que la selecció n natural, con el tiempo
drúped as, es ta ma sa adic ional tiende a hacer más probable un a caída (millones de años más tard e) hiciera de nue stros antepasados fabrican-
porqu e de sp laza e l centro de gravedad por delante de las cade ras y los tes de herramientas y corre dor es de fondo. Hacerse bípedos también
pies. Co mo cua lqui er mujer embarazada certificará, a medida que el condujo a otros de los ·probl e m as típicamente humanos como las tor-
emba razo avanza, se hace menos estab le y más incómodo, obligá ndola cedura s de tobillo, el dol o r d e es palda y los probl emas de rodilla.
o bien a contrae r má s los músculos de la espalda, lo cual es cansado, o a No obstante, a pesa r de las muchas desve ntajas de ser bípedo, los
inclinarse ha cia a trá s, desplazando el centro de masa hasta situ arlo en - benefic ios de sostenerse y caminar erguidos deben haber pesado más
cima de las ca deras. Aunqu e esta po stura característica ahorra ene rg ía, que los costes en todos los estadios evoluti vos . Los primeros homini-
produ ce tension es d e cizalla en las vértebras lumbares, en la parte baj a nos debieron caminar difi cult osa mente por algunas partes de África en
de la co lumna, porqu e las vértebras intentan deslizarse un a contra busca de frutos y otro s alim e nto s a pesar de su falta de velocidad y agi-
otra. Por eso el d o lo r lumbar es un problema común y extenuante en lidad sobre el suelo. Estos hominin os probablem ente también fuesen
las madr es de nue s tra especie. Sin embargo, podemos ver que la sel ec - bastante hábiles trepando a los árboles, y po r lo que sabernos este
ción nat ur a l ay ud ó a las madres de los homininos a hacer frent e a es ta modo de vida persistió durant e al menos 2 millones de años. Pero en-
carga adic ional au m e nt ando el núm e ro de vértebras en cuñ a, que fa - tonces, hace unos seis mill o nes de años, se produjo otro estallido evo-
cilitan qu e la s madre s arqueen la espald a en la región lumbar: las mu- lutivo que dio lugar a un grupo div erso de ho mininos conocidos colec-
jeres tiene n tr es mi entr as que los hombre s solo tienen do s.~' Esta tivamente como austral o pit ecos. Los austra lop itecos son importantes
curv atura adiciona l reduce las ten sio nes de cizalla en la columna. L a no solo porque son testimonio del éxito inic ial y la posterior importan-
selección nat ur a l también favoreció a las hembras con vértebr as lum - cia del bipedalismo, sino también porque abri e ron el camino a cambios
bares co n a rt icul aciones más reforzada s para resistir aquellas te nsi o- posteriores y todavía má s re volu cionarios que transformaron aún más
nes. Y, co mo cabía pr edecir, estas adaptacio nes para hacer frente a los el cuerpo humano.
problema s pr opios del embarazo en las hembras bípedas son muy anti-
gua s y pu ed e n a preciar se ya en las co lumn as vertebrales de hominino s
más antiguas d esc ubi e rtas hasta el momento .
Otra de sve nt aja d el bipedalismo qu e tiene consecuenciases la pér-
did a de velocidad. Cuando los primero s homininos se hicieron bípe-
dos, renunciaron a ga lopar. De acuerdo con las estimaciones m ás con -
servad oras, la incapa cidad de galopar limitó a nuestros antep asa dos a
ser la mitad d e rápido s que un simio típico cuando sale a la can:-era.
Además, do s ex tremidades son mucho menos establesque cuatro y ha-
cen que sea m ás difícil dar giros bru scos mientras se corre. Lo s depre-
dadores como los leon es, los leopardo s y los tigres de dientes de sable
probablem ent e se lo pa saban en grande cazando homininos, lo cual ha-
cía especialmente peligrosa s las incur siones de los primeros homi ni nos
en hábitat s abiertos ( arriesgándose a dejar de ser el antepasado de na-
3

ES MUCHO LO QUE DEP ENDE


DE LA COM IDA

Cómo los austrafopitecos nos desengancha ron


un poco de lafruta

Desde qu e Eva mordió la manzana, es mucho lo que


depende de la comida.
B1 llt )N, Donju an

Much os de nosotros, y yo me in cluyo, comernos sobre todo alimentos


blando s y muy procesado s, p e ro poca fruta. Si sumáramos la cantidad
de tiempo que pasarnos ma s ticando , no llegaría a media hora al día.
Eso es bastante raro en e l caso d e un simio. Cada día, del alba al ocaso,
un ch impa ncé pasa casi la mi tad d e sus horas de vigilia masticando
co mo un crudívo ro.' Los chimp ancés suelen alimentarse de frutas del
bosque co mo higos y uvas s il vcs rres o fruto s de pa lm a, qu e no son ni
tan dulce s ni tan fáciles de m as ti car como los plátanos, manzanas y na-
ranj as domestica dos de los que gozamos nosotros. Al cont rario, son
fruto s ligeramen te amarg os, m e nos dulces que u na zana h o ria, muy fi-
br osos y recubierto s de cá scaras d ur as. Para obtene r las calorías sufi-
cientes comiendo frutos como es tos todo el día, u n ch impancé consu-
me cantidad es prodi giosas, a vece s un kilogramo en una ho ra, y luego
espe ra un par de horas a que su estómago se vacíe antes d e atracarse
otra vez. 2 Los chimpan cés y ot ros simios también se ven ob ligados a
veces a recur rir a alimento s d e m enor calidad, como hojas y tallos nu-
do sos, cua ndo la fruta n o es abundante. ¿Cuándo y dónde dejamos de
pasa r la mayor parte del día com iendo fruta? ¿D e qué modo afectaron
a la evolución de nuestro c u e rp o las adaptacione s a come r distintos
alimentos?
Las adaptaciones a comer cosas distintas en luga r de una dietaba-
sada en la fruta están en el núcl eo d e la segunda g ran tr ansfo rmación
de la histo ria del cuerp o hum ano . Co mo ya hemo s v isto, los primeros
Ó.j L.-\ lll ~TOHI. ·\ DEL CUEHl'O I IUM.\NO ES M UC II O L(.) QUE D EPENDE DE LA COMIDA

homin inos pr obab lemen te nece sitaban comer hojas y tall os ocasional - no hay más que una so la especie de hominino, Romo sapiens, entonces
mente , pero la tend encia a un a diver sidad alimentaria ca da vez ma yor solía haber varias especies vivas al mismo tiempo, y los australopiteco s
se ace leró de manera drá stica hace unos 4 millones de años en sus des- eran un grupo de espec ies especialmente di verso. He resum ido en la
cendie nt es, un confu so grupo de especies que de maner a info rmal lla- tabla 1 una suerte de qui én es quién en este grupo de parientes. H ay qu e
mamos au str alopi tecos (porque muchas de ellas pertenecen al género tener prese nte, no o bsta nte , que alguna s de estas especies so lo se cono-
Australopithecus) . Estos dive rsos y fascinantes ancestros oc upan un lu- cen por uno s pocos especí menes fósiles, d e modo que los pal eon tólo -
ga r especi al en la evoluc ión humana porgu e sus esfuerzos por alimen- gos no acaban de pon e r se de acuerdo so br e cómo definirlos . A ca usa
tarse cambia r o n a qu é estamos adaptado s de varios mod os que tod avía de las incertidumbres y dif erencias entre especies, una buena n:ianera de
result a n manifi esto s cada vez que nos miram_os al espejo. El más evi- poner a lgo de orden entr e los australopitecos consiste en dividirl os en
de nte de estos camb ios son las adaptacio nes en los die nt es y el rostro dos gra ndes grupos: los g ráciles, de diente s más pequeños , y los robu s-
para ma sti ca r aliment os duros y correoso s. Más import ante aún es el tos, de di entes má s grandes. Las especies m ás conocidas de austra lopi-
hec ho de qu e los benef icios de bu scar el alimento en áreas más exten - tecos grác iles so n Au. afarensis (famosos por Lucy), que provi enen
sas favoreció nue vas adapt aciones para caminar distancia s larga s de de África oriental, y Au. africanus y Au. sed iba, que vivían en el sur de
mane ra hab itu al y eficiente, más allá de las que ya hemos visto en Ardi África. Los austra lopiteco s robustos más conocidos son Au. boisei y
y ot ros de lo s primeros hominino s. La combina ción de estas adapta- Au. robustus, de África o rient al y del sur, respec tivamente . La figur a 5
ciones, qu e se prod ujeron emp ujadas en buena medida po r las exigen- ilustra el aspecto que debían tener unas po cas de estas especies.
cias de l ca mbi o climático , tuvieron graves consecuencias, puesto qu e En lugar de ce ntrarno s en los nombr es y fechas de estas espec ies,
ab rieron el camino a la evolución del género Homo un os pocos millo- consideremo s qu é aspecto general tenían y alguna s de las variacion es
nes d e años m ás tard e y a mu chas e importantes caract erística s del que revelan. Si pudi é r amos observar un grupo, la primera impr es ió n
cuerpo humano . D e no haber sido por los australopiteco s, nu estro cuer- posiblemente se ría qu e se trataba de simio s erectos. Por su tama110, se
po sería ho y mu y distinto , y probablem ente pasaríam os muc ho más
liempo subid os a los árboles atiborrándono s de fruta.

EL CLA N D E Lu c v: LO S AU STRALOPITE COS

Los au stralopiteco s vivieron en África aproximadamente entre hace 4


y I millone s de años, y es mu cho lo que sabemos sobre e llos gracias a
qu e di spon e mo s de un rico regis tro fósil de sus restos. El más célebre
de es to s fósiles es, naturalm ent e, la glamurosa Lucy , una diminut a 8
o
E
hembra que vivió en Etiopía hace 3,2 millones de año s. Po r desgracia
para e lla ( y por suerte para nosotros), Lucy murió en un panta no, que Australopicliecus
afncanus Australnpitliecus
afncanus Australnpithecus robustus
(macho) (hembra) (hembra)
en seguida la cubrió preservando algo más de una terce ra parte de
su esqu e leto. Lucy no es más qu e un o de cientos de fósile s que perten e-
Figura 5. Reconstrucción de dos especiesde australopitecos.A la izquierda ,
cen a la es pec ie conocida como Australopith.ecusafarensis, que vivieron un macho y una hembra de Australopithecus af,icanus; a la derecha, una hem-
en África oriental hace entre 4 y 3 millones de años. A su vez, Au. aforen - bra de Australopithecus rohustus . Nótese los brazos relativamente largos, las
sis es so lamente una entre más de media docena de especies distintas de piernas cortas, las cinturas grandes y los rostros anchos. Reconstrucciones©
australopitecos. A di ferencia de lo que ocurre en la actualidad, cuando 20 13 John Gurche.
66 l.. \ III ST UH I A D E I. C UE ll l' O I IU~L\ NO E ~ ~I UCI I O U ) Q U E DEPE NDE O t l. \ ("( l\ 111>\

pa r ecía n más a los chimpancés que a los hum anos: las hembras alcan- ces más gran d es q ue los nuestros, y sus pómulos eran tan anchos, alto s
zaba n por término medi o 1 , 1 m de altur a y pesaban de 28 a 3 5 kilogra - y de posició n fr onta l que su rostro pa rece un plato de sopa. Sus mú scu-
mo s, mientras que los m achos medían alrededor de , ,4 me tros y pesa- los masticado r es e ran del tamaño de filetes pequeños. C uando Ma ry y
ba n d e 40 a 50 kilogr amo s. 3 Lucy, por ejemplo, ape n as llegaba a los 29 Louis Leakey <;lesc ub riero n la espe cie en 19í9, la gente se qu ed ó tan
ki log ramos, pero un esque leto parcial de un mac ho de la misma especie impresionada con sus poten tes ma ndíbula s que la apodaron «hombre
(ap o dado Kadanuu muu , qu e significa «hombr e gra nde») , pesaba unos cascanueces». Por lo que respecta al resto de su anatom ía. las espec ies
5"5" ki logr amos.~ Esto sig ni fica que los machos de lo s aus tralopiteco s de australo p i tecos ro bustos no parece que difirieran mucho d e sus pri-
e r an alrededor de. un 50 po r ciento más grandes que las hemb ras, una mos gráciles . 6
difer en cia de tamaño típ ica de especies como los go ri las y los ba bui- ·
nos, en las que los machos suelen combatir por las hemb ras. Las cabe- T~su ,. Espec ies de antiguos homininos
zas d e australopitecos también suelen presenta r un as pecto pareci do a
D atación Lu ga res Volume n .Masa
la d e los simios, con un cere bro pequeño, tan so lo un poco mayor que (millo nes donde se ha encefáli co cor)ora l
e l de los chimpancés, y retienen el hocico alarga do y los arcos supe rci-- Especie de años) ha llado (cm') (kg
lia r es prominentes. orno los chimpancés, tenían las piern as rel ati va- Primeros l10111i11ino
s

~
m e nt e cortas y los brazo s relativamente largos, pe ro lo s de dos de pi es y Sahelan1/1mp11slcl1ade11sis 2-6,0 C had
- -
ma n os no eran tan largos y curvados como los d e los c himp ancés ni tan Orrorin
llLf!e11ens1:s )
-- Ke nia
--

[E,of -¡
cortos y rectos como los de los humanos. Sus br azo s y hombr os eran - -
fu e rtes, buenos para trepar a los árboles. Por último , si pu diéram os ser
co m o Jane Gooda ll y obse rvarlos durante años, d esc ubriríamos que
los a ustralopitecos tení an unas rasas de c recimi e nto y reprod ucc ión
Ardipirl,ecus kad abha

,_Ardrj,itf,ecu., ra 111 idu s


-- - -
8-.1, 3

Ausrralopiucos g ráciles
Eti o p ía
Etiopía
--
o -
-
Au.sualop
i1/1ec11.,
pa rec idas a las de los simios: tardaban unos doce años en llegar a la anamen.r1
s 4,2-3,9 Ke nia , Eiiopía ? ?
m ad u rez y las hembras pro bablemente tenían hijo s cada cinco o seis - -
Au.srralapi
il,ecus af are11sis Ta nzania,
a ños. 1 3,9- 3,o Kc nia, E1iopía 400-5 íº 2 5-50
.__
En ot ros aspectos, sin embargo, los austra lo pi tecos cont rastaban A,wralopitl,ecus afi-icanu.s 3,0- 2,0 Sud á frica 400-56 0 30-4 0
no ya con los simios, sin o con los primeros hominin os qu e hemo s des- Ausrralopithecus sedi6a 2,0- 1,8 Su dáfrica 420-.150 ;,
- -- - --- -
crito an tes. Una diferencia muy marcada e imp o rta nt e era lo qu e co- Au.stralop
ithccus ¡Jarhi Etiopí a
2,) ·ll º ?
m ían. Aunque la variac ió n es amplia, en conjun to los austra lopit ecos -- - --
Ktnyam/,ropus l'Lal.)'Ops 3,5-3, 2 Kcni a 400-4 50 ;
pro bab lemente comie ran muchos menos frutos y de pendi eran m ás de - ~
---
Au.,tralopitecos rohu.,tfü
tub érc ulos, semillas, tallos de plantas y ot ros alim e nt os d uros y fibro- - --
Au.stralopithecus
- -- - - - - - -
sos. Los indicios crucia les que apoya n esta infe renc ia so n sus mu chas aethiopicus 2,7- 2,3 Ken ia. Etiopía 4 10
- - - - -
ad a p taciones como pr odigiosos masticadores. En co mpar ació n con
Australopithecus boi.,ú T anza nia,
2,3- 1,3 400-5 íº
su s supuestos antepasados, como Ardipithecu.s,te ní an los dientes más Kenia. Etiopía
-- - - - - -
g r a nd es, las mandíbulas más robustas y el rostro m ás a ncho y más alto, Au.srralopil hecus robu.s1us 2,0- 1,5 Sudá frica 450-5 30 1'.::::
co n p ómulos prominentes y músculos masticado res g ra nd es. No obs-
ta nt e, estas características varían entre especies, y so n especialm ente La otr a ca r ac ter ística distintiva, pero también variable, que d ebe-
ext r em as en tres espec ies de australopite cos robu stos : Au. 6oisei, Au . mos conside ra r en los australop itecos es su modo decami nar. Co mo
robustus y Au. aethiopicus. Dicho llanamente, es tas es pecies robu stas Ardi y el resto d e los primeros homininos, eran bípedos, pero a lgu nas
so n el equivalente hominin o de las vacas. Por ejemp lo, el más especia- especies de au str a lopi tecos debían tene r un andar más parec id o al nu es-
liza d o de los austra lopit ecos robustos, Au . 6oisei, ten ía mo lares dos ve- tro gracias a mu cho s ca racteres qu e co mparten con noso tr os, co m o las
68 Li\ HI STOR IA Del CUt lll'O II UMi\NU ES MU C.lf( ) 1.0 QUE DEPENDE DE LA COMID A

cade ras más separadas, el pie más rígido con un arco parcial y el pulgar mento común de último recur so en toda Europa dur ant e la Edad Me-
d el pie más con o y en línea con el resto de los d edo s. Los indicios más dia, y durante la grave hambruna d el invierno de 1944, ha c ia e l final de
c laros del bipedalismo de los australopitecos se en cuentran en las hue- la segunda guerra mundial, mucho s holandeses recurrieron a comer
llas d e Laetol i, un rastro dejado por varios indi viduos, un macho, una bulbos de tu lipan es para no mo rir de hambre. Como ya h emos visto,
hem br a y un niño, al atrave sar caminando una sup e rficie llana de ceni- los simios ta mbi én tienen alim e nto s de respaldo: consumen hojas, ta-
z as vo lcánicas húmedas en el norte de Tanzani a ha ce uno s 3,6 millone s llos, plantas herbáceas e incluso cortezas de troncos cuando no en-
de años. Estas huellas y otras pistas de los esqu eletos que quedaron cuentran frutos maduros. Un a specto importa nte de los al im entos de
pr ese rvados sugieren qu e las especies de austr alo pit ecos como Au. afa- res pa ldo es que pueden significar la diferencia entre vivir y morir,
rensis cami.naban e rgui das de manera habitu al y de forma eficiente. de mod o qu e la selección natural tiende a actuar con fuerza sob re la~
O tr as esp ecies de australopitec os como Au. sediba, sin embargo, debían adaptacio n es que ayudan a los an imal es a consumirlos:> A menudo de-
es tar más preparadas par a trepar a los árbo les y caminab an con zanca- cimos que «uno es lo que come», pero la lógica evolutiva r e pli ca que a
d as más cortas y apoyá ndose más en la parte lat e ral del pie. 7 veces «un o es lo que preferiría no comer» .
¿Cuá les e ran los alimento s de respaldo de Lucy y los otro s australo -
pitecos? ¿Y cuáles son los indicio s de que la selección natural por tales
aliment os tuviese algún efecto apr ec iable sobre la evolu c ión de su cuer-
L A PR I M ERA DIETA DE CO MI DA BASU RA po? Es imposib le dar una respu esta definitiva a estas preguntas, pero
podemo s hacer algunas deducc ion es razonables. En prim e r lu ga r, hay
L os hum anos somos inusuales de muchas man e ra s, y no es la menor el indicios d e que los australopitecos vivieron en hábitats donde había al-
hecho d e que cuando preguntamos «¿Qué hay para comer?», dispo- gunos árbo les frutales, de manera que probablemente comían fruta
ne mos de una selecc ión sin precedentes de alim entos abundantes y cuando podían conseguirla igu al qu e lo hacen en la actualidad los hum a-
nutritivo s. Como ot ro s animales, sin embargo, nu es tro s antepasados nos recolectores de los trópicos. Por ello, no es de extr añ a r qu e sus es-
aus tral op itecos solo comían aquello que podían e ncontr ar, no en los queletos ret enga n algunas adaptacione s para trepar a los árbo les, como
bosq ues ricos en frut as de los que gozaron sus predece sores, sino en los bra zos largos con dedos largo s y curvados, y que sus dient es tengan
háb itats más abiertos y con menos árboles. Pa ra acabar de empeorar mucha s de las características que suelen encontrarse en los s imi os frugí-
las cosas, duran te la época geológica en que vivieron, el Plioceno (hace voros, por e jemplo incisivos superiore s anchos y ligeram e nte inclinado s
d e 5, 3 a 2,6 millones de años), la T ierra se hiz o lige ramente más fría hacia delant e (útiles para pelar), y molar es anchos con corona baja (úti-
y Á fr ica siguió torn ándo se más seca. Aunqu e es tos cambio s se produ- les para triturar la pulpa). Sin embargo, los hábitacscomo lo s bosc¡ues
je ro n co n altibajos (como demuestran los mucho s zigzags de la figu - claros tie nen menor densidad de árboles frutales que la se lv a lluvio sa, y
ra 4), la tendencia ge nera l en África durante la era de los australopite- la fruta tiend e a ser más estacional. Es casi una certeza que lo s aust ralo-
cos fue la expansión de los hábitats de bosque claro y de sabana, lo pitecos se enfrentaban a una escasez de fruta durante cie rtos momen tos
qu e co mportó que la disponibilidad de fruto s fue se menor y más dis- del año, y que estos periodos de esca sez debían ser extremos dur ante los
persa. x Esta crisis de los frutos sin duda ejer ció fue rces presiones de años de sequía. En tales condi cione s, es probable que hicieran lo mismo
se lecc ión sobre los austral opitecos, favoreciendo a los individuos me- que hacen los gr andes simios: recurrir a otras plantas digeribles pero
jor adap tados para conseguir otros alimentos . menos apetecib les. Los chimpancés, por ejemplo, comen h o ja s (pen se-
Y así fue cómo los australopitecos (una s espec ies más que otras) mos en ho jas de parra), tallos de plantas (pensemos en esp á rr agos cru-
se v ieron empujados a conformarse de manera habitua l con comida dos) y planta s herbáceas (pensemos en hojas frescasde a lba h aca).
d e peo r calidad, alimento s de respaldo que un o come cuando no puede Los estud ios realizados sobre la dentición de los aust ralopitec os y
co nseg uir lo que prefier e. Los humanos todavía tenemos que recurrir los análisi s eco lógicos de sus hábitat s sugieren que tenían dieta s diver-
a alim ento s de respaldo en raras ocasiones. L as be llotas fueron un ali- sas y comp lejas que no incluían únic amente frutos sino también hojas,
70 LA ll l~Tl>IIIA D EI. t:UERP , ) 11 U~IANll ES ~I UC II O LO QUE D EPE NDE DE 1..-\ Cll.\t 11) \ 71

tallos y semi llas co me stibles,'º pero es muy p roba ble que algu nos tam- bos qu es, pero cuando los australopitecos comen za ron a escarbar par a
bién comenzasen a escar bar para conseg uir alimentos, aña di endo de conseg uir la cena, debi eron comenza r a usar estos órganos subte rr á-
este modo a su die ta otros alimentos de res pa ldo nuevos, muy impo r- neos en lugar de los alimentos de respaldo a los qu e suelen recurrir los
tantes y altamente nut rit ivos. Aunque la m ayoría de las plantas alma- ch imp ancés cuando no tienen fruta.
cenan carbohidraros en partes aéreas como las semillas, los fruto s y en En resumen, los australopit ecos eran en genera l recolectores que
el centro du ro de los tallos, algunas planta s corno las patatas y el jeng i- co m ían una dieta vari ada que inclu ía fruta , pero a lgunos también se
bre almacenan sus reservas de energía bajo tie rr a en raíces, tubér culos ben ef iciaban mucho de escarba r a menud o en busca ele tubérculos,
o bulbos, pues de es te modo quedan ocu Itas a la vista de herbívoro s bulbos y raíces. Casi seguro también aprovech aba n otros alimentos
como aves y mo nos, al tiempo que está n m ás proteg idas de la deseca- vege ta les de respaldo, entr e ellos hojas, tallos y se mi llas, y podemos
ción por el sol. E stas partes de las plant as se conoce n colectivamente conje tu rar que, como los chimpan cés y los babuin os , deb ían disfrutar
como órganos subterráneos de almacenamie n to (OSA). Lo s OSA son de man era regular del consumo de algunos insectos como term itas y
difíciles de e ncontrar y hace falta algo de es fu erzo y habilidad para ex- la rvas, y debían comer carne cuando podían, probablem ente como ca-
traerlos, pero so n ricas fuentes de agua y a lim ento, y suelen es tar dis- rr o ñe ros, pues el hecho de ser bípedo s lentos e ine stab les segurame nte
ponibles dur ante todo el año, incluso durant e las estaciones secas . En los co nvertía en malos cazadores. Pero ¿qué dete rmin aba la selección
los trópicos, se encue ntran en zonas pant ano sas (las plantas como el de a lim entos? ¿De qué ind icios disponemos? Y, lo q ue es más impor-
papiro tienen tub é rc ulos comestibles), pe rn también en háb itats abier- ta nt e, ¿de qué modo influy eron los desafío s qu e pl a n teaba la obtenc ión
tos como los bosques claros y las sabanas.'' Mu chos cazado res -r ecolec- de a limentos (un compone nte importan te de lo qu e Da rwin llamaba
tores dependen en buena medida de los OSA, qu e en ocasiones llegan a «lu c ha por la superviv e ncia») en la evolució n del c ue rp o de los homi-
constituir hasta una terce ra parte o má s de su dieta. En la actua lidad nino s de manera que pudi esen consegu irlos y comerlos?
comemos estos ó rga nos en variedades cult ivada s, como las patatas, la
mandioca o las cebo llas.
Nadie sabe a cie ncia cierta cuántos OSA comían las di stin tas es-
pecies de austr alop itecos, pero es probab le qu e tubérculos, bu lbos y A BUEL I TA, j QUÉ D I ENTES M ÁS G H /\NDES T I E ES!
raíces constitu ye ra n un a fracción sustanc ia l d e sus calorías y qu e para
algunas especies llegase n a ser más imp o rt a nt es qu e las frutas . D e he- N ues tro cuerpo está lleno de adaptaciones qu e nos ayuda n a adquirir ,
cho, hay una buena razó n para especular qu e un a dieta rica e n OSA ma sti car y digerir los alimentos. D e todas ellas, nin gu na hay más reve-
(llamémosle dieta d e Lucy) era tan eficaz que en parte hizo p osible la lado ra que los dientes. Hoy apenas reparamos e n lo s di entes si no es
notable radia ció n de estos homininos. P a ra valorar las vent ajas de po r su aspecto y por el dolor que causan y el d ine r o qu e nos cuestan,
la dieta de Lucy, es ú til recordar que alred e d o r del 75 por cient o de los pe ro antes de cocinar y pro cesar los alimentos, perder los dientes po día
alimentos vege tales que comen los chimpa ncés son frutas, y el resto ser una sentencia de mu erte. Por cons iguiente, la selecc ión natura l ac-
son hojas, semil las, hierbas y medulas de ta llos. Si la fruta de los chim- túa co n fuerza sobre los di entes porque la form a y es tructura de cada
pancés llevara un a etique ta con su valo r nu tr iciona l, veríamo s que son uno de ellos determin a en buena medida la capac id ad de un animal
extraordina riame n te ricas en fibra, moderadamente ricas en féc ulas y pa ra romp er la comida en partículas más peq ueñas qu e pueda diger ir
proteínas, y bajas e n grasas . " Como cabe es pe rar, los alimentos de res- des pu és para extraer los nutrientes y la energ ía vita l. Como digerir
paldo de los chi mpa ncés son más ricos e n fibra y más pobres en fécu- partícula s más pequeñ as significa obtene r más e n e rgía, es fácil com-
las, o sea que ap o rt an menos caloría s. ' J En cambio, los OSA tienen pr e nd er que la capacidad de masticar de la maner a m ás eficiente po si-
más féculas y so n m ás r icos en energía qu e mucho s frutos silv estres, y bl e com portaba considerables benefic ios en té rmin os de fimess para
tienen alrededor de la mitad del cont enid o de fibr a. q Los chi mpan cés anim ales como los aus tralopitecos qu e, com o los simi os, probable-
raramente escarba n en busca de OSA, qu e so n poco abund antes en los m e nte se pasaban la mit ad del día masticando .
72 LA III ST O Hl ,\ DEL CUERPO II UMANO ES MU C H O L O QUE DEPENDE DE LA CO MIDA 73

Masticar los OSA debía sup o ne r un especia l desafío. Las raíces y


bulbos dome sticado s que comemos en la actua lidad se han selecciona-
do para qu e sean tiernos y baj os e n fibr a, y la cocción los hace todavía
más fáciles de masticar. En comparación, los OSA silves tre s y crudos
so n extra ordina riamente fibro sos y d e una dureza desag r adable para el
palada r mod erno . Si no se proce sa n, hay que m asticarlos much o, algo
que cualquiera puede compr obar si int enta comer un ñame o un coli-
nabo crud o: hay que masticarl o much o y con fuerza. D e hecho , algu- C himpa ncé Au.straíopit lzecus afarensis
nos OSA son tan fibr osos qu e lo s caza d.o res-recol ecto res los comen dé
un a fo r ma espec ial: los mascan durant e un largo tiemp o para extraer
los nut rient es y jugos que conti e ne n y luego esc up e n la pulp a sobrante.
¡Có mo debía ser eso de pasarse hora s y horas mascand o la com ida por-
qu e hay hambre y poco qu e co m e r! Si la supe rviv encia dependía de la
capacid ad de comer de la forma m ás eficiente alimento s duro s y co-
rreosos, la selección natura l habrí a favorec ido a los au stral opitecos
más ca paces de morder con fuerza y de resi sti r las inacababl es repeti- Austraí opichecus africanas A ustral opitl iecus boisei
cio nes de una intensa masticaci ón .
Figura6. Comparación entre un cráneode chimpan cé y de tres especies de aus-
Es por ello por lo que pod emo s inferir mu chas co sas sobre los ali-
tralopitecos.Australopithecusafarensisy Ausualop itlzecus afticmzusse incluyen en-
ment os, especialmente los de res p a ld o, qu e los aust ralopit ecos y otros hoisei es más robusto,con dientes
tre los gráciles, mientras que Australopitfw:us
hom inino s elegía n para comer, a partir de la forma y el tam año de sus más grandes,músculos de masticaciónmásgrandes y ro stro más grande y ancho.
dientes. Y lo que es más importante, si existe alguna carac terística de-
finitoria de los australopit ecos so n sus molares grandes , ancho s y de
grue so esmalte . Los molares d e los austra lopiteco s gráci les como Au. duro s. ' 6 Del mismo modo que las sudas m ás grand es y gruesas de las
africanu.seran un 50 por ciento m ás gra ndes que lo s de los chimpancés, botas de montaña hacen que estasseanmás res ist entes en los camino s de
con una corona de esmalte duro como una piedra (e s el tejido más piedra que las zapatilla s de deporte, desuela má s fina, los dientes más
duro del cuerpo) y el dob le de g rue so. Los austral opite cos robustos grande s y gruesos e ran apropiados para tritur ar alimento s más duro s
como Au. 6oisei son inclu so más ex tr emos, con m olares más del doble y fibro sos. Un esmalte grueso sirve para que lo s diente s resistan m ejor
en tamaño y del triple en gro sor. P ara poner estas dif ere ncias en pers- el desgaste de las altas presiones y de partí culas abra sivas que inevita-
pectiv a, el área de nuestro prim e r m o lar es má s o meno s la de la uña del blemente se me zclaban con la comida. Además, la superficie ancha y
dedo meñique, unos 1 2.0 milíme tr os cuadrados , mientra s que en Au. plana de los diente s es útil porque distribu ye sobre un área mayor la
boisei ese mismo diente es del tamaño de la uñ a del pulgar , unos 2.00 fu erza del mo rdisco y permite triturar los aliment os con un movimi en-
milím etr os cuadra do s. Ad emá s d e se r ancho s y grue sos, los dientes de to parcialmente de cizalla, que ayuda a romper la s fibra s correosas. Bá-
los austr alopitecos era n muy pl a nos, con cúspid es mucho más bajas sicamente, los au stra lopitecos, y sobre to do las es pecies robu stas, te-
que los dientes de los chimp a ncés, y tenían raí ces larga s y anchas que nían dientes gigantes con forma de rueda s de molino, bien adaptad os
ayu dab an a anclarlos en las mandíbulas.' 1 para triturar y pulverizar incansablemente alimentos correosos con
Lo s investigadores han dedi ca do m ucho tiempo a estudiar cómo y una fuerte presión. Si tuviéramos quecom er tubérculos sin cocerlos ni
po r qu é los australopitecos tenían mol ares tan grand es, grue sos y pla- pro cesarlos durante m edio día cadadía dur a nte toda la vida, tambi én
nos, y la respuesta, nada sorpr endente , es que estas cara cterí sticas eran no s gustaría tener una s muelas gigantescas . Hasta cierto punto , toda-
ada pta ciones para masticar alimen tos fibrosos y en ocasiones también vía lo hacemos, gr acias al legado queno s han d e jado los australopite-
7-l L \ II ISTOIU ,\ DE L C UEH PO IIU~IA NO
ES ~I U CII O LO Q U E D El' E o\ D E DE LA Cll MI D ·\
75

cos. A unq ue los molares d e los h u manos no so n tan grandes y anchos con tanta fu erza que acabam os co n lo s m úsculos d olo rido s. Lo que
co mo los de los australop itec o s, son más grand es y gruesos que los de ocurre es qu e cuando los animales, h u m a n os inclu id os, g eneran fuer-
los chim pancés. zas de masticac ió n tan g rande s, hacen q u e los hueso s d e la mand íbula y
En la vida , casi todo ex ige compromi sos, y el tamaño de los dientes la cara se defo rm en lige ra ment e, p ro vo can do da11os m icro scóp icos.
no es un a excepción. El esp ac io de la mandíb ula para los dientes es li- Unos niveles bajo s de defo rmació n y d a 1 o s leves son no r males y ha-
mitad o, por muc ho que se te n ga un hoc ico promin ente como los aus- cen que los huesos se reparen so los y se h ag an más gru esos . 1 ~ En cam-
Lra lopi tecos. Po r lo que respec ta a los dientes frontales, los primero s bio, deform aciones elev ad as y repetitiva s p ueden d aña r e l hueso gra-
au str alopitecos, co mo Au. afa rensis, ten ían incisivos anchos y proyec- vemente, inclus o hasta prov ocar un a fr actu ra. Po r tant o} las especies
tado s hacia delante como en lo s simios, bien adaptados para hincarlo s que generan g ran des fuerzas d e masticació n tiende n a te ne r mandíbu-
en la frut a. Pero a medida qu e evoluc iona ron los molares de los aus- las superio res e inferio res más gru esas, a ltas y anchas, qu e red ucen las
tra lopi teco s, hac iéndose m ás g r andes y g ru esos , sus incisivos se hicie- tensiones provoca das po r cada mo rd isc o, y los australo p itecos no son
ron más pequeño s y más ve rti ca le s, y sus canin os también se encogieron ninguna excepción. Co mo puede o b se rva rse en la figur a 6, lo s austra-
hasta q ueda rse más o meno s e n el tamañ o de sus incisivos. Hasta cierto lopitecos ten ían g rand es mandíbul as, y su a ncho ro stro est ab a fuerte-
punto , los incisivos más pequ e ños reflejan la importancia cada vez me- mente reforzado co n g ruesos pilares y lá min as de hu eso q ue le permi-
no r de la frut a en la dieta de es to s homininos, pero también la necesi- tían masticar alimento s du ros y co rr eo so s du r,m te to d o el día sin
dad de dejar espacio par a u no s molares más g randes. En la actualidad, romperse la car a. 19 Este reforzam iem o fac ial ya es impr esio nan te en
todav ía tenemos unos d ien te s fr o ntales pequ eñ os con caninos pareci- los austr alopi tecos gr áciles, pero lo s au str alo piteco s rob usto s tienen
dos a lo s incisivos. rostro s y mandíbu las ta n recios q ue pa rece n tangues blin d ad os.
Si las muelas son gra nde s y g ruesas para poder masticar dur an te En poca s palabras, a los austr alo pi teco s, como a lo s chimp ancés y
muchas ho ras al día una co m id a corr eosa , dur a y fibrosa, harán falta los gorilas, pr obablemente les encant ab a la fruta, pero pa rece que tu-
tamb ié n unos bue nos múscu lo s masticado res. No es de extrañar, pues, vieron que co mer lo q ue pod ían con seg u ir. N o había una ún ica dieta
qu e los crán eos de los au stra lo piteco s, como los que se muestran en la de austr alop iteco, y la media docen a, m ás o men o s, de es pecies que
figura 6 , present en muchas tr aza s de uno s eno rmes músculos mast i- conocemos sin dud a tenían dietas va ri ada s qu e reflejaban la s cond icio-
cad o res que podí an gene ra r un a g ran fuerza de masticación. El múscu- nes ecológicas di versas en que viv ía n . P e ro a med ida qu e el cambio
lo tempo ral, el que tiene fo r m a d e ab anico y se extiende a cada costa- climático fue haciendo más escasa s las frut as , los alim ento s de respa ldo
do d e la cabeza, era tan g r a nd e en muchos au stralopitecos que de la más correoso s, sob re todo ó rgan o s subt e rráneos d e almacenamiento,
part e sup erior y posterior d e l c rá neo acabar on emergiendo unas cres- debiero n co nve rt irse en recur sos cad a vez más imp o rtant es para estos
tas óse as que pr o porcionab a n a l músculo más espacio para insertarse . antiquísimos pari entes, una herencia qu e hasta cierto pu nt o todavía
Además , la cara ventral d e e ste m úsculo, qu e baja entre las sienes y los conservamos.'° Pero ¿có mo co nseg uí a n h ace rse co n estos alim entos?
póm u los para insertarse e n la m andíb ula, era tan gruesa que los pómu -
los ( lo s arcos cigomático s) qu ed a ron mu y desplazados hacia los lados,
por lo que su ros tro era ta n a ncho como alto. Los grandes pómulos
de los australopitecos ta m bi é n prop orcionaban mucho espacio para T A MB A LE ÁN D OSE P O R LO S T U B É R CU L OS
ag randar eno rmeme nte otro d e los gran des músculos de la mastica-
ción, el masetero, que se ex ti e nde desde el póm ulo hasta la base de la Cuando vam os a buscar comida al m e rcad o, cam biar la d ieta no impli-
mand íbu la. Además de gran d e s, los músculos masticadores de los aus- ca más qu e alar ga r la mano para coge r una caja distin ta de es to o aque-
tr alopi tecos estaban con figu r ada s para gener ar fuerzas de una manera llo, o como mu cho aven tur arse por un p as illo qu e no solem os visitar.
eficient e. 17 Los cazador es- reco lecto res, en camb io, se p asan va rias ho ras cada día
Todo s hemos masticado algo algun a vez durante tanto tiempo y caminando la rga s distancias en bu sca de alim ento. En este sentid o, los
LA 111:STOHIA DEI. CUERPO II UMANO E$ MUCIIO LO Q UE D EPENDE DE LA CO MID \ 77

chim pancés y otr os si mi os que habitan en los bosq ues se parecen m ás compromet ieran su capacidadpar a cam in ar con tanta ef icie ncia como
a los compr ado res de nu es tr os días que a los cazado res-recolec tor es nosotros. Sin embargo, hace un os 4 millones de años comenzaron a
porque rara vez tie nen qu e desplaza rse mu y lejos para llenar el estó- aparecer en algunos australopit ecos varias adaptaciones a un bipeda-
mago, con independe nc ia d e si comen su di eta pr eferida o recurren a lismo más hab itual y eficiente, lo que indi ca qu e hubo una fuerte selec-
alimen tos de res pa ldo co m o hojas, tallos y plantas herbáceas. Un a ción para hace r al menos a alguna s d e aqu ellas especies má s aptas para
hembra de ch imp an cé ca mi na por término me di o unos 2 kilómetr os al camina r largas distancias. Estas ada p tac iones son características tan
dí a, en su mayor part e pa ra desp lazarse de un árbol con frutos a ot ro; importantes del cuerpo humano m od e rn o que merece la pena conside-
los machos de chimp a n cé ca minan por términ o medio un kilómetr o rarlas para acaba r de entender có m o y por qué cami na mos co mo lo
más al día. 1 1 Por lo d emás, ambos sexos pa san la mayor parte del día hacemos.
co~i endo, digir iend o, ac ical án dose y relacionánd ose socialmente. Cua n- Come ncemos por la eficienc ia . Cuand o los simios cam inan, no
do la fruta escasea, los c him pan cés y otros simio s recurren a alime nto s pueden dar pasos como los hum a nos con caderas, rodi llas y tobillos
de respaldo qu e so n ub ic u os, así que no tie nen qu e cambiar mucho su s relativamente rectos, sino que ava nza n co n estas extre mid ades flexio-
hábitos de despl aza m ie n to. Básicamente, los simio s están rodead os d e nadas en un ángulo extremo. Unos andar es que recuerdan a los de
alimentos qu e e n gen e ra l e lig en ignora r. Groucho Marx pueden ser divert ido s de ver, pero son costosos y exte-
Camb iar de un a di cta co nstituida fundament almente por fruta s a nuantes por razones que ayuda a iluminar la mecánica fund amenta l del
otr a basada en tub é rcu los y otros alimento s de respaldo debe hab e r caminar. La figu ra 7 ilustra de qué m o do , cuando se cam ina, las pier-
afec tado mucho a las n ec esidades de desplazarse de los australopi tec os. nas funci onan como péndulos qu e a lte rn an su centro de rotac ión.
l labía muchas espec ie s d e au stralopit ecos, pe ro todas vivían en a m- Cuando la piern a se balancea hacia de la nt e, el centro de rotación es la
bieme s parcialm ent e abi e rto s, desde bosq ues claros junto a los ríos o cadera. Pe ro cuando la pierna toca e l suelo y sustenta el cue rpo, se con-
lagos hasta forma cio nes herbáceas. Ade más de ten er menos árboles fru- vierte en un péndu lo invertido cuyo ce nt ro de rotación es el tobillo.
tales, estos hábi tat s e ran m ás estacionales qu e las selvas tropicales e n Esta inversión permite a los hum anos y a otros animales ahorra r energía
las que solía n habitar lo s s imi os. En consec uencia, los australopit ecos usando un tru co ingenioso. Dur a nt e la prim era parte de cada paso, los
debieron ded ica r tie mpo a bu scar aliment os que se encontraban má s músculo s de la pierna se contr ae n par a empuj ar la piern a hac ia abajo,
di spersos, y cas i con ce rt eza tuvieron que caminar cada día di stan- de manera que el cuerpo describe un arc o por encima del pie y el tobi-
cias más largas pa ra enco ntr a r alimento sufi cient e, a veces en paisa jes llo. Esta acció n de arqueo levanta el ce ntro de masa del cuerp o y alma-
abie rtos dond e habrí a n esta do expuestos a peligr osos depredador es y cena energía pot encial de la mism a m anera qu e se acum ula energía po-
al extenuan te ca lor. P e ro al mismo tiem po , los au stralopitecos pr o ba - tencial en un peso cuando se levanta de l suelo. Entonces, durante la
ble mente todavía tenían qu e trepar a lo s árbo les no solo para buscar segunda parte de cada paso, esta ene rgía almacenada se recupe ra sobre
comida, sino ta mbi é n co m o luga res seguro s dond e dormir. todo en fo rma de energía cinética a m edid a qu e el cen tr o de masa del
Las exige ncias de los largos desplazami ento s para encontrar comi- cuerpo cae (igual que si dejásemo s ca er e l peso) . En co nsec uencia, el
da y agua sufi cient es se m anifie stan en mu chas adaptaciones impo r- caminar pendul ar es muy eficie nte, m ientras que resulta muy costo-
tant es para cam in ar que evo lucionaron en varias especies de austra lo- so cuando uno se arrastra como un c himpan cé con las caderas, las rodi-
piteco s, y que codav ía so n ev id entes en lo s hum anos modernos. Co m o llas y los tob illos flexionados, po rqu e entonces la gravedad siempre
ya hemos visto, los pr im eros homininos como Ardi y Toumai e ran en está tirando de nuestro cuerpo hacia el suelo e intentand o flexionar to-
cierto modo bípedos, p e ro Ardi (y quizá también Toumai) no camin a- davía má s aquellas articulaciones . Andar como Groucho nos obliga a
ba del todo co mo noso tro s sino que prob ablement e diera pasos m ás contraer lo s m úsculos de las nalga s, los mu slos y las panto rrill as cons-
cortos usando so br e to d o la parte latera l del pie para apoyarse. Ardí tantemente y con fuerza para pode r man tener la pierna co mo un pén-
también retenía mucho s caracteres út iles para trepar a los ár b o les, dulo inverso rígido. Además, al flex ionar las articulaciones de las pier-
como los pies pren sile s con pulgar es di verge ntes que probableme nt e nas el paso se acort a y se avanza m e no s co n cada paso. Los expe rimentos
l.A 111\ ro111
\ DEL Cl lE IW () 11l ~I \ N(l ~;~ \ll "CIHl ll l Q U E l) E P EN l>t OE l. \ C<l~ II I) \ 79

que mid en el cos te e n ergé tico de caminar mu estran que camina r con pu lgares de los pies son largos y se separa n hac ia afuera pa ra ayu darl es
las cad era s y la r o dilla flexionadas es cons iderablememe men os efi - a aga rr ar cosas y trepar a lo s á rb oles, especies como Au. afarensisy Au.
ciente qu e nuest ra for m a habitual de ca min a r: un macho de chi mpan cé africanus tenían pulgare s como lo s de los human os : co rtos, robustos y
de .¡ 5 kilogramos gas ta unas 1.¡o kilo calo rías para andar 3 kil ómetros, en línea con el resto de los d edo s . ' 1 Como nosotros, también te nían en
una s tr es veces m ás d e las que nece sita un human o de 6j kil ogra m os el pie un arco longitudi nal pa rci al , capaz de tensar la parte cent ral del
pa ra reco rrer la m is ma di stancia." pie cua ndo caminaban . 11 U n arco tensado y unas articulaciones orien-
Por d esg ra c ia , nun ca podremos o bserva r cómo anda un au s t ral o- tadas hacia arriba en la base de lo s dedos d el pie indican que los austra-
piteco ni co n ve n ce rlo d e que lleve una m ásca ra de oxígeno pa ra pod e r lopi tecos, como los hum ano s, p o dían usa r los pies de una forma efi-
medi r el cos te d e s u loco moción. A lgunos investigadores· cree n qu e cie nte para empujar el cue rp o h ac ia delante y hacia arriba al final de
estos ant epa sad os ca minaban co mo chimpancés erguidos, con la s ca - cad a pa so. Y, lo que es más importante , alg una s especies de austra lopi -
der as, las ro dill as y los tobillos flex io nad os. ,, Pero hay varias se ri es ele teco s, como Au. ajaren.sis , te nían un hueso g rand e y plano en el talón ,
ind icio s que sug ieren q ue alguna s espec ies de australopitecos anda b an bien adapta do para recibir la s ele vada s fuerzas de impactO que provoca
de una forma e fic ien te, como noso tro s, co n las articulacion es relati - ca m inar sobre los talon es!'' E s te tipo de taló n, cara cterístico tambi én
vamente rec ta s ( ex tendid as) . Varias de las pi stas al respecto las e ncon - d e los humanos, nos dice q ue c u ando Lu cy camin aba, deb ía extend er
tram os en los pi es, qu e mue stran mu chas de las características qu e re- la pierna hacia delante co m o lo s human os, dand o un paso largo. o
tene mos en la ac tu a lid ad. A diferencia de los simios y de A rdi , c u yos obsta nte, al menos otra es p ec ie d e austr alopit eco, Au. sediha, tenía ta-
lo nes más pequeño s, menos es ta bles y proba blemente camin aba con el
pie g irado hacia adentr o, co n un go lpe de taló n menos marcad o y un
pa so más cono. 27
O tra serie de adapta cio n es qu e aumenta n la eficiencia al caminar y
que tod avía retenemos es ev id e nt e en muchas de las extremidade s infe-
~
r--o-
. o riore s de los fósiles de au stra lo pit ecos.18 Los australopit ecos tenían fé-
mur es torcidos hacia dent ro , lo qu e situaba sus rod illas cerca de la línea
media del cuerpo, por lo qu e no tenían qu e caminar con un paso ancho,
es dec ir, no tenían que balan ce ar se de lado a lado como un borracho o
niñ o que empieza a andar. 29 Su s a rticulaciones de las caderas y las rodillas
era n gran des y bien reforz ad as, ca paces de resistir las elevadas fuer,:as
que se producen al caminar co n una sola pierna apoyada en el suelo. En
térmi nos generales, sus to bi !los ten ían una orient ación casi humana, con
más estabilidad pero meno s flex ibilid ad que los tobillos de los chimpan-
cés, supuestamente para evi tar las pelig rosas t0rced uras de tobillo.
Po r último, está claro qu e lo s au stralopit ecos tenían va rias adap ta-
cion es para estabilizar la pa rt e sup erio r del cuerpo cuando caminaban
bíped os. Todav ía no sab em os si la co lumn a larga y curva da en la re-
Figura 7 . Ca mi na r y co rr er. Al caminar , la pierna funciona durant e e l pa so
gió n lu mbar, que posicio na e l tr o nco encima de las caderas, ya había
como un pénd ulo in ve rt ido, elevando el centro de masa (círculo) en la prim e-
ra mitad del paso, qu e luego cae en la segunda mitad. Al correr, las pierna s evol ucionado en los prim er os h ominin os, pero no cabe duda de que ya
actúan más co mo u n mu elle, estirándose al tiempo que el centro de g rave d ad la tenían así especies de aus tra lo pi tecos como Au. africanusy Au . sedi-
cae en la prim era mi ta d d e la zancada, y encogié ndose después para ayu d ar a ha.¡o Además, los austral o pit ecos tenían tambi én una pelvis ancha y en
empujar el cu erpo en la segu nda mitad de la zancada y,por último, en u n salto . form a de cuenco que se curva ba h acia afuera. Como ya se ha co ment a-
80 LA IIISTOII IA DEL CUEll l' O IIUMANO E~ ~I UC I 10 L O QUE DEPENDE DEL ,\ CO MIDA 81

do, las ca d e ra s anchas que miran hac ia afuera permiten qu e los m úscu- (que suman casi 1 .oo o ki localorías a la seman a) . Si hubiera sido so lo un
los d e l lado de las caderas estabilicen la parte superior del cu e rpo cuan- 50 por ciento m ás eco n ó mica que un chim pancé, todavía se habr ía
do so lo e stá ap oyada en el suelo un a pierna. Sin esta forma , s iempre ahorrado unas70 ki loca lo r ías al día (casi 500 kilocalorías a la semana).
co rr er íamos e l peligro de caerno s de lado, y tendríamo s que tamba - Cuando el aliment o era escaso, diferencias como estas podían tene r un
learno s g r o te sca mente como un chimp ancé. beneficio selectivo notable.
T en ie ndo en cuenta todo esto, las especies de austr alop it ecos de- Como ya se ha co m e ntado, ser bípedo co mportaba otros cos tes y
bían ca minar de una forma bastan te efic iente y con un a nd a r b astante beneficios parael cue rp o de los hominin os. La desventaja más imp o r-
parecido al de los humanos, un a conclusión que evocan la s famosa s tante de mantener se e rgu ido es la incapacidad de correr al galope. L os
hue llas d e pi e que se han preserva do en Laetoli (Ta nzani a). Q ui ~n sea australopitecos d eb ie r o n ser lento s. Cua nd o se aventuraban lejos de
que h izo aq uella s huellas (es mu y po sible que Au. afarensis) d ebía po- los árboles, debían ser una presa fácil para ca rnívoros como los leo-
de r cami n a r co n las caderas y las rodilla s derechas." Sin e mb a rgo, se- nes, los tigres de di e nt es d e sable, los gu epardo s y las hienas, que ca za n
ría un erro r co ncluir que la loco moc ión en los austral opit ecos fuese en espacios abierto s. Ta l vez pudieran suda r y esperar aJ mediodía para
idéntica a la nu estra, y todaví a debí an trepar a los árboles p a ra coger moverse, cuando aq u e llos depredado res no habrían podido regu lar la
fru tas, re fug iarse de los depredado res y quizá para dormir por la no- temperatura de un a forma tan eficiente. En cua nto a las ventajas, ca mi -
che. No d ebe ría sorprendern os enco ntrar en sus esquele to s alguna s nar erguido hace qu e acarrear comida sea m ás fácil, y una postura ver-
ca ract e rística s heredadas de los simios que resultasen útil es p a r a trepar tical expone men os s uperfi cie al Sol, lo qu e significa que la rad iac ió n
a los .frb o lcs. Co mo los chimpancés y los gorilas, en términ os r e lativos solar calienta meno s a los bípedos que a los cuad rúpedos.u
tenía n las pie rn as cortas, los brazos largos y los dedos de pi es y manos Una última ve nt a ja imp ortante de ser bíp edo, que ya había d esta-
lige rame nt e c ur vados. Muchas espec ies de austraJopiteco s te n fan fuer- cado Darwin, es que liberaba las manos para ot ras tareas, como la de
tes mús cul os e n los antebrazo s y hombr os orientados hacia arr ib a, bien escarbar. Los OS A pu e d en estar a bastant es decímetros bajo el sue lo, y
adapt ados para colgarse o alzar e l cuerp o. Las adaptacione s para trepar pueden hacer falt a h as ta veint e o treinta minu ros para excavarlos co n
a los ár bo les so n especialmente notab les en la parte superi or del cuerpo un palo. Sospecho qu e excavar no era un probl ema para los austra lop i-
de Au. sediba Y tecos. La forma d e su s m anos es intermedia entre la de los simios y la
L a se lecc ió n a favor del paso de caminar en los au str a lopiteco s de los humanos, co n pulgar es más largos y dedos más cortos que los
de jó var io s lega dos en el cuerpo human o. El más important e es qu e su simios,H y debían se r capace s de agarrar un palo con fuerza..Ad e m ás,
capac ida d pa r a caminar de una manera eficaz y eficiente d ese mp eñó no hace falta mucha d es tr eza para selecciona r o modificar un palo para
un pa pe l cl a ve en el arco de la evo lución humana aJ transformar a los escarbar, y desde lu ego es algo que pueden hacer los chimpancés, que
ho mi nino s e n caminado res de res istenc ia, bien adaptado s a lar gas an- modifican palos par a coge r termitas y pin char pequeños mamífero s, y
dad u ras a tr a vé s de hábitats abierto s. Hay que recordar qu e la selec- escogen piedras adecua das para abrir nu eces.JI Es posible que la sel ec-
ció n pa ra re du cir el coste de caminar es evidentemente d e p oca imp or- ción para escarbar c on ay ud a de un palo abriera el camino a la po s te -
tan cia par a los chimpancés, probab leme nte porque so lo ca min an un rior selección par a fabri car y usar herram ient as.
pa r o tre s d e kilóme tros al día, y tambi én necesitan trep ar y sa lt ar por
los ár b oles. P ero si los australopit eco s tenían que desplaza r se a menu-
do a la rga s di stancias en busca de frut as o tubérculos, el a um e nto de la
eco no mía d e la locomoción debió ser muy ventajoso. P ense m os que N UE ST R O AU STRAL O PI TECO I NTE RIOR
po r término medio una hembr a ad ult a de australo piteco p esa b a unos
30 ki logra m o s y tenía que recor rer uno s 6 kilómetro s al dí a , el doble ¿Por qué habrían de int eresa rnos hoy en día los australopitecos? Apar -
que un a h e mbra de chimpancé. Si cami nase de una man era ta n eficien- te de caminar erguidos, debían ser muy dif erentes de nosotros. ¿De
te com o un a hembra humana , habrí a ahorr ado 140 kiloca lo rí as al día qué manera pod e mo s r elacionarno s co n estos antepasados ex tin tos
L \ IIIS ' I Olll ·\ DEL CUE Hl'O lll ' MANO

d es de h ace tanto tiempo cuyo ce reb ro era poco mayo r que el de un


chimpa ncé y pasaban el día buscando los alimentos de una dieta inima-
ginablemente desagradab le y correosa?
Creo que hay dos buenas razones para prestar at enc ión a los austra-
lopi tecos . La primera es que estos lejanos antepasado s fueron un estadio .¡
inte rm edio y crucial en la evolución humana. La evolución suele produ-
cir se a tr avés de una larga se rie de cambios graduale s, cada uno de los LOS PR I MEROS
cuales depende de los evenLOsque lo precedieron. D el m ismo modo que CAZADORES -R ECO L ECTO RES
los a ustra lopit ecos no hab rían evoluciona do si los prim eros homininos
como SaheLanthropusy Ardipitliecu.sno se hubieran hec h o m ás o menos Cómoevo lucionó en el género humano uncuerpo
bípedos, el género Homo no habría evolucionado si Australopithecus no casi moderno
se hub ie ra hecho menos arbóreo , más habitualmente bípedo y menos
depen dien te de la fruta, ab riendo el camino a la posteri o r evolución pro-
vocada por nuevo s cambios cl im áticos. Aún más imp o rtant e es el hecho Un día una Liebre se burló de las pa1ascortas y el paso
lento de la Tortuga, quien replicó, riendo: «Aunque
de que demro de todos nosotros sigue habiendo mucho d e los australo-
seas velozcomo el viemo, 1c ganaréen una carrera».
pit ecos. L os humanos somos sim iosext raños pon¡u e pasamos muy poco
tiempo e n los árboles (¿q uié n ha pasado hoy algún rato e n lo alto de un ga y
E st W O, La corru la liebre
árbol?), ca mi namos mucho y la fruta no es lo único que ve mos en el de-
say uno , la co mida y la cena. Estas tendencias quizá come nzase n cuando ¿A quién no le p r eocupa el rápid o camb io climático qu e se está pro-
nos se par amo s de los simios, pe ro se intensificaron no tab lemente a lo duciendo en la ac tua lidad? Si no le preocupa , debería, porqu e el aumen-
largo d e mi llones de años, dur ante los cuales evolucio n a ro n va rias espe- to de las tempera tui-a s, la alteración d e los regimenes de lluvia s y los
cie s d e ausl ralopitecos. En nu es tr o cuerpo persisten m u c hos rastros de cambios ecológ icos que aquellos provoca n po nen en peligro nu est ra s
aq uel los expe rimentos evolutivos. En comparación co n un chimpancé, fuentes de alimento. Como ya hemos visto, el cambio climático g lobal
nu es tro s m olares son grande s y gruesos. El pulgar de l pie es corto y ha sido desde hace mucho tiempo un mo tor de la evolució n humana a
grueso y claram ente inúti l para agarrarse a una ram a. Tenem os una es- causa de sus efectos sobre el eterno prob lema de «¿qué ha y par a co-
pa lda con la parte inferior larga y flexible, un arco en e l pi e, una cintura, mer?». Co nseguir alimento suficiente en una época de cambio c lim áLi-
una rodi lla prominente y mucha s otras característica s que no s ayudan a co global fue también lo que desencaden ó la era de los humano s.
cam inar largas distancias. Hoy todo s estos rasgos nos parecen norma - Conseguir la comida (o, para el caso, el desayu no o la cena) proba-
les, pero en realidad son in sól itos presentes únicame nte en nuestro blemente no es a lgo que hoy ocupe un lugar de stacado en nu estra lista
cue rpo y solo gracias a una fu ert e selección para reco lec lar y comer ali- de preocupaci ones d iaria s; sin emba rgo, la mayoría de los an imales es-
m entos de r espaldo hace millon es de años. tán casi siempr e ha m b rientos y ocupados en la búsqueda de calo rías y
Con todo , no somos aus tr alopitecos. Comparados co n Lucy y su nutrientes. Es evide nt e que los animale s tamb ién Lienen que conseguir
esLir pc, nu es tro cerebro es tr es veces más grande, y tenemos piernas pareja y evitar se r comidos, pero la lucha por la supervivencia suele ser
largas, brazos corros y nada de hocico. En lugar d e co m e r en abunda n- una lucha por la com ida , y hasta hace poco tiem po la gran mayoría de
cia a lim entos de baja calid ad, dependemos de ali mentos de muy alta los humanos no eran un a excepción a esta regla. Hay que tener e n
ca lid ad co m o la carne, además de herramiencas,gas tronomía , lenguaje cuenta también que conseguir alimentos es algo más difícil cuando e l
y cultur a . Estas y muchas otras diferencias import antes evolucionaron hábitat sufre drásticas alteraciones que hace n que los alimento s q ue so-
duran te la Edad de Hielo, que co menzó hace uno s dos millones y me- lemos comer desaparezcan o se tornen menos comunes. Como ya he-
di o d e añ o s. mos visto, el reto d e encont rar lo bastante para comer dio pie a las d os
LOS PRIMER OS C AZAD O RES-R ECOLEC TORE S
8.¡ LA III STCl lll A DEL CUE RPO II U ~IANO

prime r as grandes tran sfo rm aciones de laevoluc ión h umana. A medi- Imagine mos por un momento qu e somos un hambri ento ho!Il'.inin o
d a que África se fue tornan do más fríay seca, hace mucho s millone s de de hace un os 2 ,) millones de años; vivimos en un mosaic o ca m bíám~ de
años, la fruta se hizo más escasa y dispersa, favo recie nd o a aquellos herbazales y bosqu e claro , y nos preguntamos qué podemo s ce&ller.
a nt e pasados que tenían una mayor capacidad pa r a buscar alimento ¿Cómo nos las arr eglaríamos al ver que nuestros alimen tos prefeüdo s,
gracias a la postur a ergu ida y el caminar bípedo. Ot r as respuestas evo- como las fr utas , se tornan escasos? Una solución, que ya h emoss'Alisto
lutivas fueron un ro stro an cho y unas muelas gra nd es y gru esas, ras- en los aus tralopi tecos robustos de cara ancha y enorm es di e nte ~ .con-
gos apro piados par a una dieta que incluía, además de la fruta , otros siste en ce n tra rse cada vez más en alimentos más dur os y fib:i,,nsos,
_alim e ntos, como tub érc ulos, raíces, semillas y nu eces. Sin embargo, como raí ces , tubér culos, bulbos y semillas, que cada vez so n m ás ..,.ihun-
por m uy importan tes qu e fue~anestas transfo rm aciones, es difíci l ver dantes. E sto s hominin os debían pasarse eJ día mascand o a rd ua.ora.ente
a L ucy y a los ot ros aus tr alopitecos como hum a no s. Aunque b ípedos, hora tra s ho r a tra s hora. Por sue rte para no sotros, pare ce que Ja .ssclec-
r etuv iero n un cerebro de un tamaño más propio de un simio, y no ha- ción natu ral tambi én favoreció una segunda y revoluciona ri a est.u:;ate-
b lab an , pensaban o comían co mo nosotros. gia para e nfre ntar se a los hábita ts camb iantes: cazar y reco lecta r,. E sta
N uestro cuerpo y nue str a forma de comporta rn o s evoluc ion aron innovadora fo rm a de vida implica segu ir recogie nd o tub é rc ul os y1..otr as
ha sta po der recono ce rse co mo más "humano s» e n los albo res de la plantas pero in co rporó vario s com portamiento s nuevo s y transfárma-
Ed ad d e Hielo, un pe riodo de cambio del clim a d e la Tierr a qu e cons- dores que implicab an come r más carne, usar herramienta s p a ra est:raer
ti iu yó un auténtico p unto de inflexióny que se inici ó co n una tende n- y procesa r a lim ent os, y coope rar intensamente para compartir allim en-
c ia co ntin ua de e nfri ami ento global hace de 3 a 2 mill ones de años. tos y en ot ras tar eas.
Durante este per iodo, los océa nos de la Ti er ra se en friaro n un os 2 La evo lu ció n de la caza y la recolección subyace a la evo luc iiin del
g r ado s centígrados.' Do s grados puede pare ce r a lgo trivi al, pero género humano , Horno. Ademá s, las adaptac iones clave que se sel<lOClcio-
co mo pr omedio g loba l d e las temperaturas de los océano s, repr esenta naron para h ace r que esta ingeniosa forma de vida fuese pos ibl&:'Clltre
un a cantidad ingent e de energía. El enfriamiento g lo bal inc luyó mu- los primeros hum anos no fue un cerebro grande, sino un cu e rp o mon la
c hos camb ios ade lante y atrás, pero hace unos 2,6 millon es de año s la forma m od e rna. Más que cualquier otra cosa, fue la evo !uc ió n de l:itllcaza
Ti e rr a se había enfriado lo bastante para qu e se e xpand ieran los cas- y la reco lecc ió n lo que llevó a nuestro cuerpo a ser lo qu e h oy es .
qu e tes de hielo polar. N ues tros antepasados no te ní an la menor idea
d e que a miles de kilómetro s de distancia se esta ban forma ndo gigan-
tescos g laciares, pero sin duda experimentaro n c icl o s de cambio s en
su h ábit at que se vie ron in tensificados porun a tumultu osa acti vidad ¿Q U I ÉNE S FUERON L OS PR I MEROS H UMA NOS ?

geo lóg ica, especialm e nte en África oriental. 2 Po r c ul pa de un enorme


punto ca liente volcán ico, la región entera se v io e mpuj ada hacia ar ri- La Edad de Hiel o pr ecipitó la evoluci ón de la caza y la reco lecc iru 11ju n-
ba como un suflé, y luego (co mo algunos suíl és ) la parte ce ntral se to con un cu e rpo moderno en varias de las pri meras espe c ies del~n e-
co lapsó, formando el Gran Valle del Rifty crea nd o una extensa som- ro H orno, la más importante de las cuales es Horno erectus. E st a ~c íe
b r a o rográfica que secó bue na parte del Áfri ca o ri e nt al. El Valle del tan signifi ca ti va ha ocupado un lugar destacado en nu est r a co mpr en-
R ift ta mbién albergaba mu chos lagos que aún h oy se llenan y secan sión de la evo lu ción humana desde 1890, cuando Euge ne Du boiis, un
d e fo r ma cíclica.' Aunqu e el clima de África oriental fluctu ase a me- intrépido m é di co del ejército hola ndés, inspirado po r D arwi n y.'IWtros,
nu do, la tendencia ge neral e ra que los bosqu es se e ncog iera n mien- partió hacia Ind onesia con la intenció n de hallar el verd adero eslab ón
tr as se expandían las zonas de bosque claro , los ecos istema s herbá- perdido ent r e lo s humano s y los simios. Bendecido por la su e rte;. a los
ceos y otros hábit ats más ár idos y estacionales . Ha ce un os 2 millon es pocos m eses de su llegada Dub ois encontró los fósiles d e un crameo y
d e años , la región se parecía más al escenario d e El rey león qu e al de un fémur de un a especie a la qu e no tardó en llamar Pitheca nd'4!Tcp us
Tar z.án. 4 erectus («ho mbr e-simio erecto» ) . Más tarde, en 1929, se h a llarum. fósi-
1
86 LA IIIS TOII J;\ DEL CUE JWl) II UMt\NO LOS PR1ME1l0S C.\lADU HES-RFCOU:Cr, )JU·.'>

les parec idos en una cueva ce rca de Beijing (ento nces Pekín), en Chi-
na , que se descubrie ron como la especie Si11and1ropus pekinensis. E n las
décadas qu e sigu ieron apa recieron más fós ile s de naturaleza parecida
en África, en la Garganta d e Olduva i, en Tan zan ia , y en lugares como
Marrueco s y Argelia, en el norte de África. Como había pasado co n el
Hombre de Pekin, mu cho s de escos fósi les rec ib ieron en un principio
nuevos nom br es espec íficos, y no fue ha sta la seg unda guer ra mundial
cuando los estudiosos llegar on a la co nclusión de que todos aque llos
especímenes tan distames pertenecía n en rea lidad a una sola especie,
H. erectus.6 D e acuerdo con los mejores indi cio s de que disponem os en
la actualidad, H. erectus evol ucion ó como espec ie nu eva en África ha ce
1,9 millones de años y enseguida come nzó a di s per sarse desde África / lomo erectus /-1 01110 nea11derthalen.sis Ham o sapiens
hacia el resco d el Viejo Mund o. H. erecius ( o un a es pecie estrecha m em e (he mbra) (hembra) (hembra)
empare ntada) apa reció en las mo ntañas d el Cá u caso de Georgia h ace
1,8 millones de años, y tan to en Indo nes ia como en C hina hace 1,6 mi- I· igu ra 8. Reconstrucciones de hembra s de tres especies de / l omo : J l. erectus,
JI. neandenl,afensis y H. sapie11s. Nótense las semejanzas ge n era les en las pro-
llones de años. En p anes de Asia, la especie p e rs istió hasta hace m enos
porcio nes del cuerpo, pero el mayor cerebro en laneanclcrta I y el rostro más
de unos pocos ciencos de miles de años.
pequeño y la cabeza más redondeada de la humanamoderna. Hecons t ruccio-
Como cabe es perar de una especie qu e res is ti ó casi 2 millo nes ele nes «') 20 1 3 John Gurche.
años en tres continentes, H. ereclus apa rec ió en una variedad de for-
mas, igua l qu e hoy nosot ros. La tabla 2 resum e a lgunos dato s ese ncia-
les. Su peso variaba emr e 40 y 70 kilogramo s, y su altura ent re 1 ,22 se r redondeado como el nuestro . Sus dientes eran cas i idémicos a los
m etros y más de 1,8 5 metros .7 Muchos tení an e l ta m año de un humano nuestros, aunque algo más grandes.
moderno, pe ro las hem bras se situaban en el ext remo más bajo de l in- De la s mucha s especies de nu estro árbol de famili a, H. erecws fue
tervalo humano, al igual qu e toda un a pob lación d escub ierta en Geor- un a ele las m ás importantes , pero sus o rígenes evo lutivo s son co nfu sos.
g ia (en un luga r llam ado Dman isi). Si no s e nc o ntráramo s a un g rupo 1l ay al m e no s o tras dos espec ies tempra nas del géne ro H omo, también
de H. erecws en la ca lle, probab lemenLe les reco noc eríamos un aspec to resum id as e n la tabla 2, que podr ían haber sido su antep asa d o. La pri -
casi human o, sobre tod o del cuello para abajo. Ta l como muestra la fi- mera, H. l,abilis, es dec ir, «hombre hábil", fue descub ie rt a en 1960 por
gura 8, a elifcren cia de los australopiteco s, su cuerpo guardaba las pro - Louis y M ary Lcakey y rec ibió este nombre porq ue su pu estamente fue
po rciones de los humanos mode rnos, aunqu e e n términos relativos sus la primera que fabricó he rramie ntas de piedra. H. l1abilis tiene un a cro-
pierna s era n larga s y sus brazos corcos . T ení a n la cintura alta y es tr e- nología incierta , pero pro babl eme nte evolucionó hace un os 2,3 millo-
cha y pies co mpl e tam ente moderno s, pero los hues os de las cadera s se nes de año s y persistió hasta hace 1,4 millones de años. H . habilis tenía
orientaban ha cia los lados má s que los nu estros. Como nosotros, te- un cue rp o de australopiteco: pequeño, con braw s largos y piernas cor-
nían los homb ros bajos y anchos y el pech o a n ch o, en forma de barril. tas . También tenía muelas g ra ndes y de esmalte grueso. Sin em bar go,
Sin embargo, su cab eza no se parecía mu ch o a la nu estra. Aunq ue H. su ce rebr o e ra unos poco s cien tos de gramos mayor que el de cualq uier
erecws ya no tenía hocico, su rostro era aJto y h o ndo , y los machos, en austra lo pit eco, y su cráneo era redondeado y car ecía d e hoc ico . Sus
particular, tenían un enorm e arco sup erci liar gu e se extendía co mo una manos e r an casi modernas y b ien ada ptadas para la fabricación y uso
barra encima d e los o jo s. El cerebro de H. erectus era de tamaño int er- de her rami enta s de piedra .
medio entr e el cerebro d e un aus tralopi teco y el d e un humano, y tenía H . habitis tuvo un contemporá neo menos con oc ido , H. rudolfensis .
el cráneo largo , aplanado en lo alto e inclin ado hacia atrás en lugar de H asta dond e sabemos, H. rudolfensis tenía un cerebro Iige ram ente ma-
88 LA III STO RIA DE L CUE ltPO H UMANO Lll~ P I\IMEHü S C AZADllRES- RECOL ECT<..HIES

yor que el de H. lzaóilis,pero sus d ientes y rostro eran mayo res, más Comencemos por la recolección. En los hábitats africano s en los
planos y má s pareci dos a los de los aus tra lop itecos.x Es plaus ible que qu e viv iero n los primero s H omo, la recolección de plantas aliment icias
H. rudolfensis fuese unAustralopit hecus de cerebro grande y po r lo tan- sin dud a constituía la mayor parte de la dieta, probab lem ente el 70 por
to no un miembro del género Homo .'> ciento o más. Recolectar puede parece r fácil, per o no lo es. En una sel-
Co n indepe nd encia de cuántas esp ec ie s hubiera del primer Homo y va llu viosa, los simios necesitan caminar tan so lo 2 o 3 kilóm etro s al
del parentesco exac to que hubiera ent r e ellas, el panorama general que día par a coger la com ida necesaria simplement e agar rand o los fruto s y
se nos presenta a partir de los fósiles d esc ub iertos hasta el mo mento es ho ja s comestibles qu e se van encontrando. En ca m bio, los hominin os
que la evo lu ción del cuerpo de aspecto hu mano se produjo en al menos de hábitats más abierto s tenían que caminar mucho má s cada día, al
dos fases. Primero , en H. haóilis, el cerebro se expandió ligeramente y meno s 6 kilómetros si nos guiarnos por lo que hacen los actuales caza-
el rostro per di ó el hocico. Luego, en H . erectus, evolucionó un a forma dores- reco lecto res, para encont rar y luego ext raer alimentos para ha-
mucho más mod erna de piernas, pies y brazo s, junto a unos di entes más ce rlo s di geribles.' º Los alimentos extraídos se ob tienen de las partes
pequeños y un ce rebro ligeramente m ayo r . D esde luego el cue rp o de de la p lanta ricas en nutri entes, que están prot egidas, bien escond idas
H. erectus no e ra en un cien poc cient o igua l al nuestro, pero la evo lu- bajo el suelo (como los tubér culos), bien encerrada s en cáscaras dura s
ción de esta e specie clave marca el o rige n de un cuerpo que en su mayor ( co m o mucha s nueces), bien defendidas por tox in as ( como mucha s ba-
parte tiene aspecto humano, así como d e la for ma en que hoy co mem os, yas y raíces). Ade más, corno los hábitats abi ertos tienen densidades
cooperam os, nos comunicamos, usa mos he rr am ientas y nos com po rta- baj as d e plantas comes tibles y son más estacionales qu e los bo squ es
mos en ge nera l. En esencia, H. erectus fue el primer antepasa do qu e tropica les repletos de fruto s, los primeros cazadores- recolec tores de-
podemos caracte rizar como signifi ca tivam e nte humano. ¿Cómo y por biero n ve rse obligados a depende r de una gran vari edad de alimento s
qué se produ jo esa transformación? ¿De qu é modo el origen de la caza ex traíd os. Los cazado res-reco lectores de África suelen bu scar alimen-
y la recolecció n permitió a los prim eros Ho rno sobrevivir al inicio de la to s e n mu chas docenas de plantas distintas, mu chas de las cuales so n
Edad de H ido , y de qué modo esta forma de vida seleccionó los ca m- es tacionales, arduas de encontrar y difíciles de extrae r. Por ejemp lo,
bios que vemos en su cuerpo, y por ta nto en el nu estro? los ó rga nos subterr áneos de almacenamiento co nstituyen un alto por-
ce nt aje de la dieta de mu chos cazador es-recol ec tores africano s, pero
para exca var un tubérc ulo pueden hacer falta de diez a veinte minut os
de dur o trab ajo, y a menud o requiere desplaza r piedra s grand es qu e
¿C óMO CONS EGUÍA L A CO MID A «H. SAP IE NS »r obs tinad ame nte ento rp ece n la operación, y lu ego aún hace falta más
es fu erzo para machaca rlo o cocerlo con el fin de hacerlo diger ible.
Salvo que in ventemos una máquina d e l tiempo o descubram os una es- Ot ro de los aliment os muy apreciados por los cazado res- recolectores
pecie relicta ( es decir, remanente) de a lg un os de los prim eros H orno en es la mi el, que es dulce , gustosa y rica en calorí as pero difí cil y a veces
alguna isla desco nocida , tendremo s qu e h ace rn os una imagen de cómo pe lig rosa de consegu ir.
vivían los primeros miembros del gé ne ro hum ano estudiando sus fósi- La s ventajas de comer plantas son que se pu ede predec ir con fiabi-
les y los artefac tos que dejaron en co mbinación con lo que sabemo s de lid ad dónd e se encue ntr an, suelen ser relativa mente abundante s y no
cómo viven hoy los cazadores- reco lec tores. Es inevitable qu e estas se esca pan corriendo. U na gran desventaja de las planta s comestib les,
reconstrucc io nes utilicen conjetu ra s, pero resulta sorprendente lo mu- es pecia lmente las plant as silvestres, es que tienen un elevado con teni-
cho que podemos inferir de una m anera fiabl e. Esto se debe a que la do de fibra indigerib le y un a densidad de nutri e nt es comparativament e
caza y la reco lecció n es un sistema int eg rad o con cuatro co mpon entes baja. Alguno s cálculos rápidos nos permiten inf erir que los primero s
esenciales: recolectar plantas alime n ticias, cazar para obtener carne, Horno, especialmente las madres, debían tener pr ob lemas para recolec-
cooper ar int ensamen te y procesar los alimento s. ¿Cómo,cuándo y por ta r la comida suficient e para sobrevivir y re prod ucirse. Una hembra
qué llegaron lo s primero s humanos a a dq u irir estos comportamiento s? d e H. erectus que pesa ra un os 50 kilogramo s habría necesitado un as
1.-\ 111\Tl)III \ DEL Cl F.HI'() IIUMAJ\()

1 .8 00 kilocaloría s al dí a so lo p a ra suplir las necesi dad es de su propio tiempos, y debía ser t0davía más di fíci l y ar riesgado en los albo res de l
cue rpo, y u nas 500 kiloca lorías s i estaba embarazad a o lactando, como Paleo lítico, mucho anees de qu e se inv e ntaran las armas arroja dizas.
a menudo debía ocu rrir . Co n toda pro babilidad, tambi én necesitaría al Aunque los machos eran tanto cazador es com o carro ñer os, es impro -
menos de 1.000 a 2 .000 kiloca lo rías más cad a día para ot ras crías ya bable que las madres de los prim eros H orno qu e estuv ieran emb ara za-
d este tada s pero no lo b as ta nte mayores como para busca r su propi o das o amamantando pudieran dedi carse a cazar o busc ar carroña de
alim ento. Sumand o tod o , p 1·o babl emente neces itase d e 3.000 a 4.5 00 forma habit ual, sobre t0do cuando estuv ieran cu idando de hijos pe-
kiloca lorías en un d ía norma l. S in embargo, los est udi os sobre cazado- queños q ue apenas caminaran . Por lo ta nt o, pode mos inferir que los
res- reco lectores co ntemp o rán eos de África muestran qu e las madres orígenes de la alimentación con carne co incid iero n con una divisió n
so lo consigue n reco lecra r e n un dí a enrre 1.700 y :.i.ooo kilocalorías de del trabajo por la cual las hembra s se dedicaban sobre todo a recolectar
alim ento s vege tales, y las madre s lactantes ent o rpe cidas por njños mientr as que los machos no solo reco lec taban sino que también caza-
pequeños están en el extr e mo in ferior de ese rango. 11 Co mo es poco ban y buscaban carro ña. Un hito ese n cia l d e esta antigu a divisió n del
probable qu e las h embr as d e If. erectu.s fuesen m:ís efic ientes en la bús- trabajo, todavía fundamental para la fo rm a de vida d e los cazadores-
qu ed a de alimentos que la s h e mbr as actuales, una madr e típica de H. recolect0res actuales, es compartir la co mida. Los chimpancés macho
erectus con frecue ncia no d e bía se r capaz de reco lectar las calorías sufi- casi nunca comparten el alimento , y n unca con sus hijos. Pero los caza-
cient es par a cu brir sus neces idad es energéticas y las de sus hijos depen- dores- recolect0res se casan entre sí, y los mari dos invierten mucho en
d ie mes. Para resolver este d é fi c it era necesario obte ner más energía de sus esposas y descendencia aprovi sio nándol os de alimemo s. En la ac-
o tra s fu entes. tua lidad, un cazador puede obtener d e 3 .ooo a 6.000 kilocalorías al día,
Una de estas fuente s e ra la ca rne. En yacimi ent os arqueo lógicos más que suficientes para suplir sus propia s n eces idades y abastece r a su
d atados en al menos 2,6 mi! Io n es de años, pe ro pos ibleme nte más an- famil ia. Aunque los cazadores comp a rt e n la carne de las g randes pre-
tiguos, se ha n enc o ntra do hu esos de anima les con marcas de cortes sas co n toda la banda, todavía dan a s u fam ilia la mejo r parte de lo que
rea lizad os con herr ami e nt as líti cas simples qu e se uti liza ron para cor- cazan . ' 4 Además, los padres cazan co n más frecue ncia cuando tienen
tar la carn e. " Algunos d e es t o s hu esos estab an ade más fracturados de esposas co n niños pequ eños qu e ncces ita n se r amaman tad os y muchos
una for ma caracte rística para e xtra er la medula . Po r lo tanto, renemos cu idados. Los padres, a su vez, dep end e n con frecuencia de las plan tas
p ruebas irrefutabl es de qu e lo s hominino s comenzaro n a consumir qu e recoge n sus parejas, especial mente s i d es pués de una larga cacería
ca rn e hace al menos 2,6 millon es de años. Cuá nta carn e com ían es algo reg resa n a casa hambrientos y con las mano s vacías. Los pr imeros ca-
sob re lo cual solo podemo s es p ec u lar, pero sabem os qu e la carne cons- zado res- recolectores se habrían ben e fic iado tanto d e compart ir la co-
titu ye alrededor d e una te rce ra pan e de la dieta d e los caz adores-reco- mida que se hace difícil imaginar cómo habrí an pod ido sob rev iv ir sin
lector es de los Lrópicos (en háb itaLs templados co nsume n más carne y que ma chos y hembras se abastecieran mutuam ente y coopera ran de
pescado) .'! Ad emá s, a los caz ador es-reco lecto res de entonces debía o tra s maneras.
apetece rles la ca rn e Lamo co m o h oy a los chimp ancés y los humanos, y Además, compartir la co mida no es a lgo qu e se dé úni camente en-
po r u na buena ra zón. Come r un filete de antíl ope prop orciona cinco tre pa rejas o entre padres e hijos, sin o t a mbi én entr e los miembro s de
veces más ene rg ía que un a ma sa igual de zana horia s, ad emás de grasas un mis mo grupo, lo que pone de manifiesto la impo rtancia d e un a co-
y pr oteínas esenciales. Otr os ó rganos de los animal es co mo el hígado, operació n social intensa ent re los cazado res -recolecto res. Una forma
el co razón, la medula y el ce r e bro también aport an nu trientes vitales, básica de cooperación es la familia exte n sa. Lo s est udios sob re los ca-
es pe cialmente g rasas, pero ta mbién sales, cinc, hierro y otros. La car- zado res-re colectores muestran que las abue las, que so n bu scado res de
n e es un a rica fuen te d e alime n to. comid a mu y capaces, experimentad a s y que no suelen tener niños pe-
La carne ha sido un com pon e nte esencial d e la dieta humana desd e queños, pr oporcionan suplem ento s d e co mida que son crucia les para
los pr imeros Homo, per o se r un ca rnívoro a tiempo parci al es arduo , las madre s, igual que hacen las herm an as, las prim as y las tías. D e he-
inci erto, peligroso y difí cil para los cazado res- reco lectores de nuestros cho, se ha argumentado que las abuel as so n tan imp or tan tes que las
L~ IIISTOHIA D EL CUEI\PO IIUMANO LOS PRIM E ROS CAZAD t )RES- llECOLE CTúHE S 93

he mbr as humanas fue ro n se le cc io nadas para v ivir mucho más all á de tricia, tampoco era fácil de co mer po rgu e los primeros H omo, como
la eda d en qu e pu eden se r m adr es porque ayu daban a apro visionar a hoy los humanos y los chimpan cés, tie nen dienres bajos y p lanos que
sus hijas y nietas.' 1 Los abu e los, tíos y otros mac hos a veces tamb ién no son adecuados para mast ica r la ca rn e. Qu ien haya inte n tado alguna
ay uda n. Co mpart ir y otr as fo rma s de coo perac ión también se extie n- vez comer carne crud a hab rá no tad o e nseguida este prob lem a. Nues-
de n de una manera c ru cia l fue r a de las familias. Las madres de grup os tros dientes planos son incapaces de corta r las correosas fib ras de la
de caza do res-recolec tor es d e pe nd en unas de otra s para vigilar a los carne, así que mast icamos has ta h ace r un a bola. Un chimp ancé tarda
niños,, <,mient ras qu e los m ac hos suelen com part ir la carne no so lo hasta once horas en masti car poco m ás de un kilo de ca rn e . ' 7 En resu-
con sus familiares sino tambi é n con ot ros hombr es. Cuando un caza - men, si los primeros caza do res- rec?lectores hubieran m asticado ali-
dor ab ate una presa g rand e, p o r ejemplo un antílope de más de cien mentos crudos y sin pr oces ar tal co m o hacen los simios, no les hubi"era
kilog ramos, distribuy e la ca rn e e ntr e todos los de la banda. Esta fo r- quedado tiempo para se r cazador es-reco lectores.
ma de co mpartir no es so la m e nt e un esfuerzo po r ser amable y ev it ar La solución a este pr oblem a fue p rocesar los alime nto s, al princi-
el des pilfarr o, sino un a es trate g ia vital para redu cir el riesgo de pasar pio con la ayuda de la tecnolo gía m ás simp le. Las herr ami e n tas de pie-
hambre, puesto qu e la p roba bilid ad de que un cazador abata una pieza dr a más antiguas eran tan primi tivas que no es fácil reco nocerlas de
g rand e en un d.ía dete rmin ado es baja. Al co mp artir la carne los dí as entrada como herr amienta s. Co noc id as colectivamente co mo herra-
que tiene suerte, el caza do r aum ent a sus pos ib ilid ades de obten er ca r- mientas de la indu stri a o lduv aye n se ( por la Gargant a d e O lduva i, en
ne de sus compañero s d e ca za lo s días que vuelv a a casa con las man os Tanzania), se fabricaba n usand o u n a piedra para reba ja r lige ramente
vacías. Los hombre s a veces ta mbi én cazan en g rupo para aum ent a r otra piedra de gra no más fin o. La m ayo ría son simples piedr as talladas
su probabi lidad de éxito y pa ra ayud arse a ac arr ear la caza has ta el con un filo, pero ot ras so n herrami e n tas de corte con filos largos como
camp amento. No es de ex tr a ña r qu e los cazadores-recolector es sea n toscos cuchillos. Aunqu e estos anti guos artefactos está n m uy lejos de
m uy igualitar ios y den m uc ho valor a la recipro cidad, lo que ayud a a las sof isticadas herramientas qu e u sa m os hoy, quedan fue r a de las ha-
aseg ur ar para to dos un abas te c imi emo más regu lar de recursos. H oy bilidades de los chimp ancés, y su se ncillez no debe resta r nada a su
vemo s la codi cia y el ego ísmo co mo pecados, pero en el mund o tan significación. Son notablemente af ila das y versátiles. Ca da primavera,
coopera tivo de los caz ad o res- reco lectores, no co mpartir y no coo pe- los estudiantes de mi departam e nt o fab rican her ramientas o ldu vayen-
ra r po día signifi car la dif e renci a e ntr e la vida y la muert e. La coopera- ses y luego despiezan un a cab ra co n el fin de experimentar de primera
ció n de grup o prob able m e nt e ha ya sido fund amental para la form a mano lo eficaz que era esta tecno log ía para despelleja r un an imal, se-
de vida de los cazado res-reco lecto res desde hace más de 2 millones de para r la carne de los hu esos y extr ae r la medula.
años . Au nque la carne de cabr a es di fíc il de masticar cruda , si p rimero se
El último compon ent e ese ncial de la caza y la recolección es e l pro- corta en trozos pequeños se hace mu cho más fácil de mas ti ca r y dige-
cesa mi ento de los alimentos. Mu chas de las plant as que los cazado res- rir. '8 El procesa miento de los alim ent os también hace m ilagros con las
reco lecto res recogían p ara co m er eran difíciles de extraer, dur as d e plantas. Las form as má s simpl es d e p rocesamiento consisten en rom-
masc ar y molestas de di ge rir, po rqu e a menud o eran bastante más fi- per las paredes celulares y otras fib r as no digeribles, co n lo q ue se con-
br osas que las planta s altam e nte domes ticadas que comemos hoy. U n sigue qu e hasta las plan tas más fib rosas sean más fác iles d e masticar.
tu bé rculo o una raíz silvestr e cu a lquiera es mucho más difícil de masti- Además, el simple hecho de usar he rr am ientas de piedr a p a ra cortar y
car y di gerir que un nabo crudo de los que hoy podemos encontr a r e n machacar alimentos crudo s como tub érculos o trozos de ca rn e aumen-
un sup erm ercado. Si los prim e ros Horno hubi eran necesitado co m er ta considerablement e la cantid ad d e calorías que se ob tie ne con cada
gra ndes cantidades de pl a nta s silvestres sin pr oces ar, habrían tenid o bocado. ' 9 Esto se debe a que la co mid a que se ha mazado antes de con-
qu e co mer como chimp a ncés, la mitad del día ma sticando y llenand o el sumirla se digiere de un a form a m ás eficiente. Por eso no debe sor-
estómago con alimento s r icos en fibr a, y la ot ra mitad esperand o a qu e prender que los estud ios de las h err a m ientas de piedr a m ás antiguas
el es tómago se vacíe pa r a vo lver a llenarlo. La carn e, aunque m ás nu - muestren que algu nas se usaban p a r a co rtar carn e, pe ro la m ayoría se
94 LA HI STO RIA DE L CUE RPO HUMANO LOS PRI MEROS CAZADORES -RECOLECTORE S

usa ban para corta r pla nt as. Los hum anos llev an pr ocesando los ali- CAM I NATAS
m entos al menos des d e que empeza ron a cazar y r ecolecta r.
Si juntamos tod os estos indicios y lineas a rgu me ntales, pode mos Los simios su elen caminar menos de 3 kilómetros al dí a, p ero los hu-
con cluir que las prim e ras especies del gén ero hum ano resolviero n el manos te n emos una capacida d prod igiosa para camin ar la r gas distan-
p ro blema de «¿qué h ay pa ra comer?» dura nt e un p eriodo de g rand es cias. Un huma no extremo, George Meega n, ha caminado rec ientemen-
ca mb ios climáticos ad op tando una estrateg ia r adi ca lmente nueva . En te desde la p unt a más meridio n al de Amé rica del Sur h asta la parte más
luga r de come r más alime ntos de baja calidad , estos proge nitores ave ri- septent rio n a l d e Alaska, camin ando una media de 1 3 kil ómet ros al
guaro n cómo con segu ir , procesa r y COf!le r alim e nt os de mayo r calid ad día.10 Au n que la camina ta d e Meega n sea insólita, la dis t a n cia media
co nv irtiéndose en cazado res- recolector es.. Es te m o d o de vida obliga· a que recor r ía se encuent ra dent ro del rango de lo que ca min a n los ac-
reco rr er cada día gra nd es d istancias en busca d e a lime nto y ocas io n al- ruaJes cazado res- recolecto res cuando salen a buscar al im e n to (l as mu-
me nte cazar o ap rovec h ar car roña. La caza y la reco lección tamb ién re- jeres 9 ki lóme tros al día y los homb res unos 15 kiló m et r os al día). 1 1
quie ren elevados nivel es d e cooperació n y u na t ec nología simp le. Se Como los a dult os de H. ereccus tenían más o me nos el mi sm o ta maño
e ncuentra n restos evoca do res de todas estas co ndu ctas en los yacimie n- que la mayo r ía de los hu manos m odernos que son caza d o r es- recolec-
tos arq ueológicos más an t iguos conocidos, qu e d a ta n de hace 2,6 mill o - tores actua les, también debía n reco rrer distancias par ec id as cada día en
n es de años. Un a pe r so n a cor riente que se t ro p eza ra con uno d e es tos un a mb iente cá lido y abierto co n el fin de encontrar el a lim e nto sufi-
yaci mientos en África o ri ental podría no reco n oce r lo que tiene ant e sus ciente. Co m o cabría esperar, el lega do de las cam in atas h a q uedado
ojos. El paisaje árido, se mid esértico, en que se e n c u e ntr an está salpica do estam pado e n u na serie de adaptacio nes del cuerpo hu ma n o que tuvie-
d e rocas volcánicas, y los fósiles son abund an tes . Pero si se mir a co n ron su or ige n en los pri meros H omo y que ayudaron a q u e el géne ro
d ete ni miento, pu ede n e nco ntr arse depósit os di spe rsos y pequ eños hum an o fu ese todavía mejo r q ue los australop itecos en l as ca minatas
(ape nas unos metros cu adr ados) de herram ie nt as de piedra sencillas de largo reco rr ido.
j u nto a unos pocos hu esos de animales, algu nos d e los cuales lleva n las La m ás obv ia de estas ada p tac iones, evidente en la figu r a 9, son las
ma rcas del corte de la ca rn e. Algunas de las pie d ras fueron transpo rt a- piern as la rgas. Las piernas de un H. erectustípico son de u n I o a un 2 0
d as muchos kilóm etros d esde su o rigen y luego t a lladas allí mismo en por ciento m ás largas que las de un australopiteco d esp u és de corre-
fo rm a de herram ientas. Muchos de los huesos ta mbi én tienen marcas d e gir po r las d ife rencias en el tamaño del cuerpo. 22 Cuand o d os pe rsonas
mo rdiscos de hienas, lo que nos recuerda q ue nu est ros antepasados tu - con pie rn as de longitud muy di st inta caminan juntaS, la de pi ernas más
vie ron que co mpe tir co n carnívoros atro ces y peli g rosos para pode r largas se d esp laza más con cad a paso . Co mo el co ste de m over el cuer-
disfr ut ar de aqu ellos va liosos alimentos. Los p rim e ros yacimien tos de- po una d i stancia determinada se paga por pasos, las pi e r nas m ás largas
bía n corresponde r a antiguos lugares de acti vi d a d e fím era. Imagi n em os reducen e l coste de caminar; segú n algunas estimaci o n es , la s piernas
un g ru po de H habilis o d e H. erectus reun id o a la so mbra de un árbo l, más largas d e H . erectushabría n redu cido casi a la m itad e l cos te de los
apres urándose a com p ar tir u n poco de carn e, pr ocesa r tubércu los, fru - desplaza mi e n tos en comparació n co n un australopiteco. 1 3 L a desve n-
tas u otros aliment os r ecogi dos en algún otr o l u ga r, y fabricar sen cillas taja d e las pie rn as más largas, sin embargo, es que ha ce n q u e trepar a
h e rr amientas. Esta co mb inac ión de pautas b ás icas d e comporta mie nto los árbo les sea más difícil (lo me jo r para trepar son los b razos largos y
(come r carne, com partir , fab ricar herrami ent as y p rocesar alimentos) las pie r nas co rtas).
p u ede parecern os corr ie nt e, pero en realidad es al go ú nico de los h o mi - Otro co nju nto de adaptac io nes important es para ca min ar que ve-
n inos, y transform ó el gé n ero humano. mos en H. erectus todavía se pue de apreciar en nuestro s pi es . Ya hemos
¿Cuáles fuer on las co nsecuencias de la caza y la recolección pa ra la visto qu e a lgu nas especies de au stralo pitecos tenían u n p ie relativa-
evo lución del cu er p o huma no ? ¿Qué adapta ci o n es seleccionó esta for- mente m o d e rn o con un pul g ar rob usto y casi alinead o con los otro s
ma d e vida pa ra p ermi t ir qu e los primero s hum an os se convir tiesen en dedos, as í co m o un arco parcial q ue era capaz de ten sa r l a part e media
caza dores- recolec tor es? dd p ie d e m an era que los de d os pudie ran empujar el cue rp o hacia de-
1 ~ III STl)lll \ D E I. < LIElll' O II UI \1\ 0 LO~ PHIMER O\ CAZADORE~-ll l· ( ()1 1· ( ro1t 1-:, ') 7

( .1bn. 1 pu eden provocar fra ctura s de tensión en los hu eso s y pueden dañar el
"· 111/ ca rtíla go de las ani cu laciones. La solución simpl e de la naturaleza para
"''h'lll. l
so ponar estas fuerzas consis Le en agrand ar lo s hu esos y las ani cu lacio-
nes. Como hoy los humanos, el cuerpo d e lo s hue so s de H. erecws es
más grueso que en los austra lopi1ecos, lo que d e bió reducir las tensio-
n es por flexión y wrsión. 21 Además, las ani cu laciones de las cade ra s, la
( ,lti 11.,,1
m.i" m,1 rodilla yel tobillo so n más g raneles en H. erectus, lo que reduce las ten-
~r .uulr
siones en es1as ar1iculaciones. 26
Un reto distin to pero no menos imponanre a l qu e wvieron que
e nfr entarse los prim eros cazadores- recolectores , igu al que hoy mu-
chos humanos, era el de mamene rse frescos mi e ntra s caminaban lar gas
di sta ncias bajo el ca lo r tropica l. Ca minar bajo e l so l ecuato rial expo ne
P 1t•r n. 1<,
a los animales a los rigor es de la radiación so la r, y el propio caminar
l.,r~.1..,
ge nera una cantidad co nsiderab le de calor co rp oral. L a mayoría d e los
a nim ales de los tróp icos, incluidos los carní voros, 1ienen el buen sen ti-
A ustrafopi1hecus Homoerec111
1
do de descansar a la so mbr a cuando el sol es más fuene. Co mo los ho-
minino s bípedos no podían escapar corr iendo mu y rápido, la capaci-
Figu ra 9. Algunas adaptaciones a cami n ar y correr en 1-/01110 crecws (compa- dad de caminar larga s distancias durant e el dí a sin sob recalentar se
radas con u n Ausualopitlucus ajizrensis). Los rasgos señalados a la izquierda debió ser una adaptación crítica para los primer os cazadores- reco lec-
habrían ~ido beneficiosostanto para ca mina r como para correr, pero lo~indi- to res de África, pue s les permitía buscar com id a cu a nd o menos prob a-
cados a la derec ha son fundamcn 1alm c m e para correr. El tendón de Aquiles
b le era que los maLase n los carnívo ros. El co m edia nte inglés Noel
no se pre<;er va, de modo que su long itud es una conjewra. Figura adaptada
Cowa rd bromeaba en una ocasió n con que «so lo a los perros locos y a
de D.M. Bramble y D. E. l.icbcr man (2 00 .¡), «Endurance run ning and 1he
los ingleses se les ocu rre pasear bajo el sol del m edi o día» , pero debe ría
evolution of !l omo», Na1ure, 432, pp. 34 5-3 F·
h aber dicho «a los perro s locos y a los homi ninos».
Una manera simpl e d e mantenerse fresco es se r bíp edo. Mantene r-
lame y h acia arriba al final de ca d a pa so. Pero al par ece r Len ían los pies se en pie y caminar erguido reduce enormemente la superficie co rpo -
lige ram ent e planos al caminar. Au nqu e nadie ha enco n lrado todavía ral que recibe la máxima exposición a la radi ación so lar directa, y hace
un pie completo de H. erecws, se li a n encon trad o en Ken ia huellas de qu e el sol nos calie n te meno s.27 Nosotro s n os tostamos la coroni lla y
hace 1,5 mill ones de años que p1·o bablem enle fuero n hechas por H. los ho mbros, mientras que los cuadrúpedo s tamb ié n se abrasan toda la
erectus y q ue son muy parecida s a las huel las que dejamos nosotros es palda y el cuello. Ülra adaptac ión es la forma d e l cuerpo de H. erec-
cuando ca min amos por la play a. 2 ·1 Quienqui era que dej ara aquellas tus , más alta y de bra zos más largos que los austra lopitecos. A largar la
huellas era un individuo alto qu e ca minaba con un paso largo y moder- fo rm a del cuerpo no s ay uda a refrescarno s por medio d el sudor , secre -
no y tenía un arco plenamente de s arrollado. ta nd o agua por la supe rfi cie de la piel. Cuando el sudor se eva po ra ,
O t ras ada pLaciones a las la rgas camina tas se manifi estan en el enfrí a la piel, y por tanto la sangre que circul a por d ebajo de esta. Por
cuerp o (diáfisis) y articulaciones d e los huesos de las piernas , que so- eso en las poblacion es humanas que evo lucionaron en hábitats cálidos
portan gra nd es fuerzas cada vez qu e d amos un paso. Dado que los bí- y ár idos, la selección ha co nducido a un a m ayor superfi cie corporal en
pedos co m o los humanos y las ave s caminan sob re dos patas en lugar relación con la ma sa co rp o ral, lo que se ha consegu ido con una mayo r
de cuatro, cada paso aplica aproximadamente el dob le d e fuerza a la altura, brazos más largos y figura más esbe lta qu e en las poblacion es
pie rn a que en un animal d e cu at ro pata s. Co n el tiempo, estas fuerzas ad aptadas a hábitats más fríos (pensemo s en un tut si alto en comp ara-
LA III STO RIA DEL CUER PO H UMANO LOS PRIM EROS CAZAD O HE S- RECO LECTORES
99

ción con un inuit ). Has ta qu é punto era H . erectus delgado de caderas baste con correr más rápido que el com p añero más cercano, los huma-
es todavía objeto de debate, pero no cabe dud a de que su formageneral nos bípedo s son comparativament e le nt os. Los humanos más rápidos
debió ayudarle a deshacer se del calor en el sol del mediodía. 18 pueden correr a 37 kilómetros por hor a d e 10 a 20 segundos, mientras
Una última y espec ialm ent e atractiva adapta ció n que heredarnos de que un león cualquiera puede correr a l menos el doble de ráp ido du-
los primeros Hornopara m a nt enernos frescos cuando caminamoses una rante unos cuatro minutos. Com o n oso tr os, los primeros Homo de-
nariz exterior prominent e. E l rostro de los australopit ecos revela qu e bieron ser un os corredores de veloc id ad patétic os cuyas aterrorizada s
tenía n una nariz plana com o cualquiera de los simios o cualquier ot ro carreras a menudo debían acabar mal. E n cambio, hay ab und antes
maf!)ÍÍero de nuestros día s, mi entras que los márgenes de la cavidad na - indicios de que en los tiempos de H. e rectus , nuestros antepasados ya
sal de H. habiLisy H . ere e tus , q ue forma un ángulo hacia afuera,indican habían evolucionado hasta adqu irir un a capacidad excepcional para
la presencia de una s na pi as de aspecto human o que sobresalían de la correr largas distancias a velocidades mod estás en cond icion es de ca-
cara.19 Aparte de ser a tra ct iva (para nosotro s), nuestra exclusiva nariz lor. Las adaptaciones que subyacen a es ta capacidad ayudaron a trans-
juega un papel impo rtante e n la termorregu lación al generar turbulen- formar el cuerpo humano de varias m ane ras muy importantes , y expli-
cia en el aire que inhalam os a través de las fosas nasales. Cuando un pe- ca por qué los humanos, incluso los a tletas aficionado s, se cuentan
rro o un simio respir an p o r la nariz, el aire fluye en línea recta a través entre los mejores corredores de fondo en el mundo de los mamífero s.
de las narinas hasta la cav idad nasal. En cambio, cuando un humano in- En la actualidad, los humanos co rr en largas distancias pa ra mante-
hala por la nariz, el air e e ntr a por las narinas, da un giro de 90 grados y nerse en forma, para desplazarse o s impl eme nte por placer, pero la lu-
luego atraviesa otro pa r d e vá lvulas antes de llega r a la cavidadnasa l. cha por conseguir carne se encuentr a e n los orígenes de las carr eras de
Estas insólitas caracterís ticas hacen que el aire g ire formando vórtices fondo. Pa ra valorar esta inferencia e n su justa medida, intentem os
caó ticos. Aunq ue esta turbul e ncia obliga a los pulmones a trabajar un imagina r lo que cazar o buscar carroñ a d ebía representar para los pri-
poco más, aumenta el co nt acto entre el aire y las mucosas que revisten meros humanos, hace dos millones d e años. La mayoría de los carn í-
la cavidad nasal. E l m oco re tiene mucha agu a pero no con demasiada voros cazan con una combinación d e v e locidad y potencia . Los gran-
fuerza, de manera que cu an d o inhalamos aire caliente y seco a través de des depr edado res, como los leones y los leopardos, pers igue n o se
la nariz, el flujo tur bu le nt o qu e se genera incrementa la capacidadde las abalanzan sobre su presa y la remata n con su fuerza letal. Estos peli-
fosas y la cavidad nasa l p a ra humidificar el aire. Esta humidificació n es grosos carnívoros pueden correr co n veloci dades de hasta 70 kilóme-
importa nte porque el air e in spirado tiene que estar saturado de agua tros por hora, y poseen unas armas natur ales terroríficas: colmillos
para evitar que se se<3uen los pulmones. Además, e igualmente impo r- como dagas, zarpas como cuchillos y p esa das garras con las qu e herir y
tante, la turb ulencia ayu da a que la nariz vuelva a recoge r esahumedad matar. Los cazadores y carroñer os, com o las hienas, los buitr es y los
cuando exhalamos)º La evo lución de una nariz pr ominente en los pri- chacales, también necesitan corr er y lu char porque se disputan acalo-
meros Horno es un fuert e indi cio de selección para caminar largas dis- radamente los cadáveres, que son un recurso efímero que enseguida se
tancias en cond iciones de ca lor y sequedad sin deshidratarse. conviert e en el centro de riñas y combates a medida que van llegando
peligrosos carr oñeros dispuestos a todo p or un pedazo de ca rne .3' Hoy
cazamos y nos defendemos con la ayu da de tecnologías, como armas
proyectiles, pero el arco y las flech as no se inventaron hasta hace me-
EVOL UC I ÓN PARA CORRER nos de 10.000 años, y las puntasde lanz a más simples no se inventaron
hasta hace un os 500 .000 añosY Las armas más letales de que dispo-
Caminar largas distancias es fundamental para ser un cazador-recolec- nían los prim eros cazadores-recolectore s eran palos afilados, mazos y
tor, pero a veces tambi é n h ay que correr. Una poderosa motivación rocas. Para unos homininos lento s, e ncl enque s y desarmad os debió ser
para salir corriendo hasta alcan zar un árbol o algún o tro refugioes qu e extremadamente peligroso y difícil d edicar se a la dura, brutal y arries-
nos persiga un depr edador. Aunque cuando a uno le persigue un león gada tarea de comer otros animales.
10 0 LA 111~ ll l RI \ DEL CUE II PO II U\I ANO 1 OS PHI MERO\(. \Z \l>l>I\E\-l{ECOI.EC'I OIIE~ 10 1

U n a solución import ant e para este problema fue la ca rrera de fon - bajo el calo r durant e un largo periodo de tiempo, hasta co n seg u ir qu e
d o. Tal vez la selección in icial para co rrer fuera ay ud a r a los primeros sufran hip e rt e rmia y se desp lo men por un golpe de calo r. Eso es pr ec i-
H omo a consegu ir carr o ña. Los actuales cazado r es-reco lecto res en samente lo qu e h acen los cazador es de persistencia. Normalm ent e , un
ocas iones buscan carro ña co n eficacia observan do la pr ese ncia de bui - cazador o un g rup o de cazadore s elige un mamífero grande (a m e nu -
t res vo lando en círculos en el ciclo, una señal segu ra d e un a matanza en do el más g rand e q ue puedan ) para pe rseguirlo en mitad del dí a, cu a nd o
el sue lo. Ent0n ces co rren hasta donde se encuem re e l c u e rp o y con co- hace más calor. 1~ Al prin cipio d e la persecución, el animal se esca p a al
raj e ex pul san a los leo nes u ot ros carnívo ros para lia ce rse con lo qu e galope y bu sc a un lugar a la sombra donde esconder se y refresca rse
es tos h aya n dejado. H O tr a estrateg ia consiste en es c u c h ar aten tame me jadeando. P e r o los cazado res le sig uen la pista, a menudo caminand o, y
p o r la noc he los sonido s que hacen los leo nes al caza r, y luego cor rer a persiguen d e nu evo a su presa a la ca rrera, haciendo que el ate rrori za-
prim era hor a de la mañana al lugar de la matan za a nt es d e que lleguen do animal g alo p e de nuevo antes d e reponerse del wdo. Al fi n al , tr as
ot ros ca rroñeros . Cualquiera de las dos formas d e bu scar car roña re- muchos cic los int e rmitentes de ras Lrea r y persegu ir (una combinaci ó n
qui e re que los cazadore s- reco lecto res corran la rg as di stancias. Ade- de caminar y co r rer) la temperat ur a del animal alcanza niveles le t a les,
m ás, una vez que los hom inin os conseguían carn e, pr oba blemente de- y se cae po r u n go lpe ele calo r. En es te momento, uno de lo s caza d o res
b ía se r ventajoso salir co rri endo con lo que pudi e r a n co nseguir para puede matar a l animal de form a fácil, segura y sin necesidad d e a rm as
co m e rlo en un lugar segu ro, lejos de otros carr o ñ e ro s. sofisticadas. T odo lo que necesita el cazador es la capacidad d e co rr e r y
Lo s cazadores- reco lec tor es llevan millones d e año s siendo carr o- caminar larga s di s tanc ias (a veces ha sta 30 kilómetro s), la in telige ncia
ñe ro s, pero hay indi cio s a rqu eológicos de qu e h ace 1 ,9 millones de para rastrea r, h ábitat s parcia lment e abiertos y dispo nibilid ad d e ag ua
años los primeros hum anos ya cazaban grandes a nim .iles como el ñu o para beber a n Les y después de la cace ría.
el k udú .3~Si co rrer era importa nte para conseg uir c arr oña, ¡có mo no La caza d e p e rsistencia se ha hec ho inusual desde la in ve n c ió n del
se rí a par a los primero s caza d ores, lentos y mal p e rt r ec h ad os! Si inten- arco y la flec h a y ot ras tecno logía s co mo las redes, los perr o s d o m est i-
tá se mos mata r un anima l gra nde como una cebra o un kudú sin nada cados y las a rm as de fuego, pero to d avía se ha descrito rccien 1c m c nte
más le tal que un mazo o u n lanza de madera sin punt a , a menudo nos en muchas part es d el mund o, po r eje mplo en los bosquiman o s de l sur
par ece ría mejor seguir siend o vegetarianos. Sin una punta añadid a, las de África, los n ativos ame ricanos d e Am érica del Norte y d e l S ur , y los
lan zas no sirven para matar a la mayoría de los a nim a les si no se tiran aborígenes d e A u strali a. l9 1lay tra zas d e este legado que pe rsis te n e n el
d es d e mu y cerca.JI Ade m ás, los primeros humano s caza dor es no co- cuerpo hu mano , rep leto de adaptac iones que nos hacen exce p c io n ales
r rí a n d esde luego lo ba sta n te rápido para acer ca rse a la pr esa, y si lo para correr la rgas d istancias, mucha s de las cuales aparecieron por pri-
co n seg uían, se arriesgaba n a recibir una coz o un m or di sco. Mis cola - mera vez en ./-f. erectus.
borador es D avid Ca rri er, D en nis Bramble y yo mi s m o hemos defen- Una de las a d a ptaciones más imp o rtantes de los human os pa r a co-
did o qu e la solución a este pr oblema es un anti g uo m éwdo de caza b a- rrer es nuestra ca pa cidad exclusiva para enfriarnos con el sud or y no
sa do en la carrera de fondo que se conoce como caza d e per sistenc ia. 16 con jadeos, g r a c ias a millones de g lándulas sudorípard s y a la falta de
E s1a for ma de caza saca pa rtido de dos caracter ística s b ásicas de la for- pelo en el cu e rp o . La mayorí a de los mamíferos tienen glán du las s ud o -
ma d e correr de los hum anos. En primer lugar lo s h um anos pued en ríparas solam e nt e en las palma s, pe ro los simios y los mono s de l Vi ejo
cor re r largas distan cias a ve locidades que en los c u a drúpedo s exige n Mundo tiene n a lgu nas g lándul as sudoríp aras en otros luga res del c uer-
p asa r d el trot e al ga lop e. En segundo lugar, al co rr e r , los humanos re- po, y en algú n m o mento de la evo lución humana aumentam os de ma-
g u la m os la temperatu ra sud ando, mientras qu e los a nima les de cuatro nera exuberante e l número de g lándu las hasta tener entres y I o mill o-
p a las lo hacen jadeando , algo que no pueden h ace r mi e n tra s galopan .17 nes.40 Cuando au m enta nuestra tem pe ratura, las glándulas sudoríp a ras
Po r co nsiguiente , aunque las cebras y los ñúes pu e d an ga lopar mucho secretan fund ame n talmente agua so br e la superficie del cuerp o . C u an-
m ás r ápid o que cua lqui e r h umano en carrera de ve loc id ad, podemo s do el sudor s e eva pora , enfría la piel, la sangre que circula por de b ajo,
p e rse gu ir y matar a esto s animales más veloces fo r zá nd o los a galo par y luego el cu e rp o entero.4' Los huma nos podemos sudar más de un li-
10 2 LA III STO IUA DEL C UERPO II UMANO L OS P R I ME ROS C AZAD O RE S-R ECOL ECT O RES 103

tr o en un a hora , lo bastant e para refrescar a un atleta qu e corre con Como aJ corr e r usam os las piern as como muelles, algunas de rw es-
fuerza ba jo e l calor. Aunqu e la temperatura de Aten as durant e la ma- . tras adaptaciones más importante s a la carrera son literalmente mu e-
rató n fe m e nin a de los juegos ol ímpicos de 2004 alcan zó los 35ºC, las lles. Uno de los fundam entales es el arco del pie en forma de bó ved a ,
altas tasas de sudorac ión perm itieron a la ganado ra cor re r a una velo- que se desarroll a a partir del modo en que los músculos y los liga m en-
cidad m edi a de 17,3 kilómet ros por hora durante más de d os horas ¡sin tos juntan los hu esos d e los pies en e l momento en que los n iñ os co-
sufrir hip e rt e rm ia! Ningún otro mamífero puede hace r eso por falta de mienzan a camin a r y correr. Como ya se ha explicado, el pi e de los
glá ndul as sudorí paras, y po rque la mayoría de mam ífero s están cu- austraJopitecos tenía un arco parcial qu e les permitía tensar el pie al
bie r tos d e pelo . El pelaje es útil par a reflejar la radi ac ió n so lar, igual caminar, pero qu e prob ablemente no era ni tan convexo ni tan es tabl e
que ·hace un sombre ro, para p rotege r la piel y para at raer un a pareja, como el nuestr o, _lo que significa que no podía funcionar como muell e
pero impide qu e el aire circule cerca de la piel, lo qu e impide que el de una fonna tan efic iente. Aunque no tenemos ningún pie e~t er o d e
sudo r se eva pore. Los hum anos tienen la misma densidad de pelo que ninguno de los primero s H amo, las hu ellas y los pies parciale s indican
los chimp ancés, pero la mayor parte del pelo de un human o es muy que H. erectus tení a un arco del todo human o. Un arco completo y d ás-
fino , como el bozo.42Todavía no sabemos en qué mome n to de nuestra tico no es necesa ri o para caminar (basta con preguntarle a cua lqui e r
evo! uc ió n multi plicamos las g lándul as sudoríparas y p e rdim os el pela- persona con los pie s pl anos), pero su acc ión de muelle ayuda a re du cir
je, pe ro sospec ho que estas adapta ciones aparecieron por prim era vez el coste de la carr e r a en aprox imadam ente un 17 por ciento.~~ E l otr o
o bie n en e l gé nero Horno o bien evolucionaron inicialm e nt e en Aus tra- muelle importa n te y nu evo de la pierna humana es el tendón de Aqui -
lopit!ie cus y acabaron de perfecc ion arse en Homo. les. Este tendón mide m enos de un centí metro en los chimpanc és y los
Aunque el pelaje y las g lándul as sudoríparas no se fos ilizan, los gorilas, mientr as qu e en los humanos es muy grueso y suele alca nz ar
huma nos tene mos docenas de adaptac iones adicion ales e n los múscu- más de diez centíme tr os; almacena y libera casi el 3 5 por ciento de la
los y los hue sos que permiten la ca rrera de fondo y c u yo ra stro se ma- energía mecánica ge ner ada por el cuerpo al correr pero no al cam in ar.
ni fiesta po r primera vez en fós iles de H . uecLus. La m ayo ría de estas Es una lastima que los tend ones no se fosi licen, pero el pequeñ o tama -
ca ra cte rí sticas nos per mite usar las piernas a modo de g rand es muelles ño del punto de inse rc ión del tendó n de Aqu iles en los huesos d el tal ó n
pa ra salt a r de una manera efic iente de una pierna a la o tra de una for- de los australopit ecos sugiere que este tendón era tan minúscul o e n los
ma to ta lm e nte distinta a la de ca minar, que usa las pie r n as co mo pén- australopitecos como en los simios africa nos, y qu e aumentó su tam a-
dul os. T a l co mo muestra la figu ra 7, cuando el pie toca e l suelo dur an- ño por primera vez e n el género Hamo .
te la carr e ra, las caderas, las ro dillas y los tobillos se flex ionan dur ante Muchas de las adapta ciones más reveladoras que han evolu c ion a -
la primer a m itad del paso, haciendo que caigael centr o d e masa, po- do en el género hum ano para correr sirven para estabilizar el cu e rp o.
niend o en te nsión muchos de los músculos y tendon es d e las piernas.43 Correr es esencia lm ente saltar de un a pierna a otra, lo que hace qu e el
Cuando estos tejidos se contrae n, almacenan energía e lást ica, que lue- paso sea mucho m e nos estable que el de caminar: el más pequ eño tr o-
go libe ra n al est irarse dur ant e la segunda parte delpa so, ayudándono s piezo, posar el pie so br e terren o irregu lar o sobre una pela de p lá t ano
a saltar en el aire. De hecho , al cor rer, las piernas de un hum ano alma- puede hacer caer fáci lm ente y herir a un corredor. Si hoy son un p ro-
ce nan y lib er an energía con tanta eficiencia que, de n tr o del intervalo blema las lesione s co m o las torcedura s de tobillos, en la saban a de h ac e
de velocida des de la carrera de fon do, correr es solam e n te de un 30 a dos millones de años podían convertir se en sentencias de mu erte . Por
un 50 p o r c ie nto más costoso qu e caminar. Y lo qu e es m ás, estos mue- eso desde H . ereetus nos hemos benefic iado de una serie de caracte ríst i-
lles son ta n eficaces en los human os que en la carr er a d e fondo (pero cas nuevas que, d e la cabeza a los pies, nos ayudan a no caer cuand o
no en la de ve locidad) el coste es independiente de la veloc id ad: cuesta corremos. Nin guna de staca más que el glúteo mayor, el músculo m ás
las mi sma s ca lorías cor rer oc ho kilómetros a 10 kiló metros por hora grande del cuerpo human o. Este enorme músculo apenas está activo al
qu e a 1 5 ki lómetros por hora, un fenómeno que a mu c ha gente le re- caminar, pero se contrae con mucha fuerza al correr para impedir qu e
sult a ex tr año .44 el tro nco se inclin e ha cia delante con cada zancada.46 (Es fácil com p ro-
1 04 1.,\ III S I Ollli\ DEL C UElll' O II U~ l /\NO 1.0~ PI\I MEROS CAZ A DUI\ES-1\ECOLECTO Rl•S 10 5

bar esto uno mismo; ba sta con caminar y corr e r co n la s mano s aga rra- simios y los au s tr a lop itecos, es co mo una banda de goma qu e conect a
d as a las nalgas y obse rv ar cómo el músculo se co n tra e mu cho más con la parte trase ra de la cabeza co n los bra zos sigu iendo la lín ea media
ca da pa so cuand o se cor re .) Los simios tienen un g lúteo mayor pequ e- de la nu ca . Ca d a vez que el pie toca el suelo, el hombro y e l brazo de
ño , y a part ir de fós iles pode mos decir que no e ra mu ch o más grand e ese lado del cue rp o caen al mismo t iem po que la cabeza se mueve h ac ia
e n lo s austral op itecos y que comenzó a agrandar se co n H. erectus. delante. A I co n ectar la cabeza co n el brazo, el ligamento nucal p e rm ite
U no s mú sculos grande s e n las nalgas tambi én ay ud a n a escalar y es- que el brazo, a l caer, tir e suavemen te de la cabeza hacia atr ás, mante-
pri ntar , pero com o los australopi tecos tambié n rea 1izaban estas activi- niéndola cs cab le .4N
d ad es tan to o más que H. erectus, es probabl e qu e e l agrandamienw del Co mo c u a lqui e ra puede imag in ar, hay otras caracterí sticas m á s en
mú scul o se debier a prin cipal mente a la carrera d e la r ga di stancia. el cuerpo hu m ano qu e nos ayud an a co rrer de una mane ra ef ici e n te y
Ot ro conjunt o vita l de adaptacio nes que ap a rec ie ro n en los prim e- que,po r lo qu e sab emos, evo lucio naro n en el género H omo . 4'> Estas
ros J:.¡omo sir ven par a ayuda r a estabilizar la cabeza c u a nd o se corre. A caracterí sticas, res um idas en la figura 9, incluyen dedo s de lo s pies
dif e renc ia d e lo qu e ocurr e cuando caminamo s, c uand o corremos sa- relativamen te c o rt os (para estabiliz a r el pie); !º cintu ra estr ec h a y h om-
cud imos la cabeza co n cad a salto lo bastante rá pid o como para prov o- bros bajos y a n c h os ( q ue ayudan a qu e el torso de l corred o r pueda gi-
car una visión bo rr osa si no se compensa. Par a d a rse cue nta de este rar con ind e p e nd encia de las caderas y la cabeza);!' y una pr edomin an-
pr o bl ema, basta co n mir ar lo que ocurre cuando corre una perso na con cia de fibra s mu sc ul ares de co ntrac ció n lema en las piern as ( qu e n os
un a co leta: las fue rzas qu e actúan sobre la ca beza h acen que la colet a dan resis te n c ia a costa de velocidad) . P Muchos de estos cara c te res be-
o sc ile di bujando un oc h o co n cada paso aunqu e la ca b eza se manten ga nefician ta nto a l cami nar como al co rrer, pero algun os, co mo los
ba s tante quie ta, lo que n os indica la presencia d e m eca ni smos de esta- glúteos mayo res d e g ran tamaño, el liga memo nuca!, los grandes ca na -
bili zac ión que no a pr ec iam os. Como los hum a no s t e n emos el cuello les semicircula res y los dedos de los pies con os no mejoran la forma d e
corro un ido al cen tro de la base del cráneo, no p o d e m os flexionar y es- caminar y e n ca mbi o resultan útiles para correr, lo que in dica qu e so n
tir a r el cuello para esta bili zar la cabeza tal como ha ce n los cuadrúpe - adaptacio ne s p a ra co rrer mejo r. Estos rasgos sugieren que e n e l género
d os . En su lugar, la evolución nos ha llevado a d esa rroll ar un nuev o Homo se prod u jo un a fuerte selecc ión no solo para caminar s i n o tam-
co njun to de meca nism os para mantener la vi sta es tab le . Una de estas bién para cor re r, sup uestamente par a caza r y buscar carroña . l l ay que
ad a pt acio nes es el aum ento de tamaño de los ó rganos se nsoriales d el tener en cuenta tambi én que unas pocas de estas adapt aciones, e spe-
equilibri o, los cana les se micirculares del oído in te rno. Esto s canal es cialmente las pi e rna s larga s y los ded os de los pies cono s, co mprome-
fun c ionan como giroscop ios que captan lo depri sa qu e se mueve la ca- ten nuest ra capacidad para trepar a los árbo les. Es posible que la se lec-
b eza hacia delan te o atr ás (cabeceo), hacia lo s lado s ( balanceo) o en ción par a co rr e r co nvirti era al gé nero humano en los prim eros prim ate s
rotac ió n, y dispar an reflejos que hacen que lo s mú sc ulo s de los ojos y que son to rp es e n los árboles.
e l c uello compen sen esto s movimientos (incluso co n los ojos ce rra- En suma , los ben eficios de adq u irir carne cazando o bu sc a nd o ca-
d os). Com o un os ca n ales semicirculares más g rand es so n más sensi- rroña expl ican mu ch as de las transfo rma ciones del ru e rpo human o
b les, animal es co m o lo s perros y los conejos, cu ya ca b eza está somet ida que se mani fi es ta n por primera vez en los primeros Homo y que p e rm i-
a mu chas sacudida s, tiend en a tener canales se mi c ir c ul ares más gran - tieron qu e los prim eros cazado res- reco lectores no solo camin ase n sino
de s qu e los animales má s sedentarios. Por suer te, e l c 1·áneo preserva las que tambi én co rri ese n largas distancias . Es imposible sabe r s i un H.
dimen siones de estos canales , y por eso sabem os qu e evoluciona ron ereaus le g ana rí a u na ca rrera a un hu mano moderno, pero n o h ay dud a
para ser mu cho ma yo re s co n relación al tamaño corp o r al en H. erectus de que es tos antepa sados dejar on un lega do de adaptaci o nes por to d o
y e n los hum anos m o d e rno s que en los simio s y los au stralopiteco s.47 nuestro cue rp o que exp lican cómo y por qué somos los hum a no s un o
Ot r a d e las adaptac ion es es peciales para amo rti gua r la s sacudida s de la de los pocos m am ífe ros que pueden cor rer y cor ren larga s di stan cias
cabeza es el ligamen to nu cal. Este extraño el e mento de la anatom ía, con facilid ad , y po r qué somos el úni co mamífero que puede corr er
qu e se d etecta por prim e ra vez en los prim ero s Homo p ero falta en los maraton es bajo e l calor.
I06 LA HI STO RIA DEL C UERPO II UMANO LOS PR IMEROS CAZADORES -R ECOLE C TORES 107

A VUE LTAS CON LAS HERRAMI ENTAS ca rb ar, pero unas manos capaces de un agarre pote nt e y de precisión
so lo se hicieron inequívocamente evidentes hace uno s 2 millones de
¿Quién podría vivir hoy sin herram ientas? Solía creerse que so lo los años. 17 De hecho, fue el fósil de una mano casi moderna de la Garganta
humanos fabricaban herramientas, pero en realidad hay var ias otras de O lduvai lo que inspiró a Louis Leaky y a sus colaboradores a darle
especies, ent re ellas los chimpancés, qu e ocasion almente usan her ra- el nombre de Hom o liahilis a la especie másantigua de l géne ro humano.
mientas simpl es, por ejemplo piedr as para cascar nueces, o modifican Ot ra habilidad relacionada con las herram ientas que al parecer
ramitas para capturar termitas.11 No obs tante, desde la evol ución de la evo lu cionó en el género H omo y que ayudó a camb ia r nu estro cuerpo
caza y la recolección, la supervivencia d e los humanos ha dependido es el lanzamie nto. Aunqu e los primeros cazadores ca recieran de lanzas
enormeme nte de herramientas para ext ra er plantas del suelo, cazar y . co n punta para mata r animales á distancia, todavía tenían que lanzar o
despiezar las presas, procesarlosalime nto s y muchas otras cosas. Los · hincar ar mas más simpl e como las jabalinas. Solo los hum anos pode-
humanos venim os fabricando herr amie nt as desde hace al menos 2,6 m os hacer eso. Los ch impancés y otros primates a veces tiran piedras,
millones de años (tal vez más),y hoy e n dí a puede encontra rse en cual- rama s y materias asquerosas como las hecescon cierta puntería, pero
quier población humana de cualqui er lu gar del mundo un a amplia no pueden lanzar algo con una combinación de velocidad y precisión.
gama de sofisticadas herramientas. No es d e extrañar que la selecció n a Arrojan las cosas con torpeza con el codo recto, usando la parte supe-
favor de fabricar y utilizar herramientas ex plique varias características rior d el cuerpo. Nosot ros lanzamos de una forma totalmente distinta,
distintivas del cuerpo humanoqu e evo lu cio naron por prim era vez en normalmente comenza ndo con un paso en la dirección del lanzamien-
el géne ro R omo. to con el torso mirando hacia un lado, el cod o flexionado y el brazo
Si hay una parte del cuerpo hum an o que refleja de manera más di- '
doblado detrás del cuerpo. Entonces generamo s una enorme cantidad
recta nuest ra dependencia de las herra mi entas, es la mano. Los chim- de e n ergía al estilo de un látigo, rotando la muñ eca y d esp ués el torso,
pancés y ot ros simios suelen sujetar los objeto s del mismo modo que con lo que liberamos movimientos hacia delan te en el hombro, el codo
nosotro s sujeta mos el mango de un m a rtill o, usando los dedos para y, por último, la muñeca. Aunque las piernas y la cin tur a sean impor-
apreta rlo contra la palma (agarre palmar). Algunas veces los chim- ta n tes para lanzar con fuerza, la mayor parte de la e ne rgía de un lanza-
pancés cogen un objeto pequeño en tr e e l latera l del pulgar y latera l del mi e nto provie ne del hombro, que cargamos como un a catapulta al
índice, pero no pueden agarrar lápice s ni ot ras herramientas con pre- flexionar el brazo detrás de la cabeza. 18 Al soltar e n e l momento justo,
cisión entr e la parte carnosa del pulgar y las puntas de los dedos los human os podemos lanzar proyectiles como la n zas, piedras y pelo-
opuestos.1 4 Los humanos podemos agarrar de este modo porqu e, en tas de béisbol a veloc idades de hasta 170 kilómet ros por hora con ex-
términos relat ivos, tenemos los pulgares largos y los dedos cortos, traordinaria precisión. Para realizar esta secuencia de movimientos
además de múscu los muy fuertes en los pu lgares y huesos robustos en correctamente hace falta mucha práctica adem ás d e la anatomía ade-
los dedos, co n articulaciones largas.1 í Quien alguna vez haya intent a- cuada, y aunque parte de esta comenzó a evolucionar en los australo-
do fabricar una herramienta de piedra y usarla para descuartizar un pitecos, la combinac ión completa no apareció h asta H. ereciu.s. Esta
animal, en segui da habrá comprendid o lo importante que debió ser la an ato m ía incluye una cintura muy móvil, unos hombr os anchos y ba-
combina ción de precisión y fuerza para los primeros cazadores- reco- jos, una arti culación del hombro orientada hacia el lad o en lugar de
lectores. Se necesita fuerza paragolpear d os piedras ent re sí para tallar verticalmente, y una muñeca que se pueda extend e r mu cho.19Proba-
la herramienta, y sujetar con precisió n las herr amientas líticas de corte blemente, los cazado res de H. erectusfueron los primer os buenos lan-
cuando se despelleja y descuartiza un cu e rpo requiere una extr ao rdi- zado res.
naria fuerza en los dedos, dado que la h e rr am ienta va perd iend o su filo L os hu manos no necesitan las herramientas so lamen te para cazar y
con el uso y se torna resbaladiza con la grasa y la sangre. 16 Lo s austra- descuartizar, sino tambié n para procesar los alimentos. Intentemos si
lopitecos g ráciles como Lucy tení an man os intermedias entre los si- no comer alimentos crudos sin la ayuda de herramie nt as para cortar,
mios y los humanos, y sin duda podía n sostene r y usar palos para es- m o ler o enternece r. Podremos comer cosas como le chu ga, zanahorias
108 LA II I~ l'O lllA DEL CUEHPO II U MA NO l.ll~ PRIM EIIO~ ("\/•\l)<. H \1: \-1\E<.OI I C"IOHF',

y man zanas, pero los al im e n tos más duro s y co rr eosos como la carn e o dos ó rga nos son tejidos caros y c u esta mucha energía constru irlos y
los tubérculos nos resu llar án difíciles de traga r. El arte de la cocina mantenerlos. De hecho, el cer eb ro y e l tubo digesrivo co nsumen más o
pr obablemente no se in ve nta se hasta hace meno s de un millón de años, meno s la misma cantidad de en e rgía por unidad de masa, ambos gastan
per o las piedras y h uesos hallados en los yac im ientos arqueológ icos alrededor del 1 5 por ciento del coste metabólico basa l del cuerpo, y
más an tiguo s m uest ran que los primero s H orno comenza ron a cortar y ambos req uieren un aport e d e sa ng re parecido que les traiga oxígeno
machaca r los alim ent os ant es de llevárselos a la boca. 6ol ncluso un p ro- y comb ust ible y se lleve los productos de desecho.6 ' Los int estinos tie-
cesamie nlO tan bá sico d e la comida ya ofrece ben eficios. Uno de e llos nen alrededor de 100 millones d e ner v ios, más de los que hay en la co-
es que redu ce e l tiempo y esfue rzo necesarios para masticar y dige rir. lumna verteb ral o en todo el siste ma n ervioso perifé rico. Este segundo
A diferencia de los chimpan cés, que se pasa n má s de la miLaddel día cerebro evoluc ionó hace ciento s de millone s de años para monitoriza r
co miend o y dig ir iend o, a los cazadores-reco lec tor es que usaban herra- y regul ar las complejas activid ad es d e l tracto digestivo, como degradar
mi entas les quedab a más ti empo para buscar a lim ento, cazar o hace r los alim entos, absorber los n utrie nt es y facilitar el trá nsiro de alimen-
01 ras cosas útile s. Además, e nternecer un tub é rculo o un trozo de car- tos y heces de la boca al ano.
n e antes de mastica rl o lo ha ce más dige rible y aum enta de forma sig ni - Una característica peculiar d e los human os es q ue nu estro cerebro
ficat iva la cantidad de ca lo ría s que se aprov echan. 6 ' Por último, pr oce- y nue stro sistema gastro intesti na 1 (vacío) son de tamaño parecido, con
sa r la comida pe rmit e q ue los dientes y los m úsc ulos masticadores sea n un pe so de poco más de un kilog ramo cada uno. En la mayo ría de ma-
más pequ eño s. orno ya h e mo s visto, la evoluci ó n de los australopit c- mífero s de masa corpo ral pa rec ida, el cerebro tiene a lrededor de una
cos los llevó a de sarr ol la 1· m olares muy gruesos y enormes músc ul os quinta parre del tamaño que en lo l1u111 anos, mientras q ue el tracto di-
mas ticad ores que les perm ití an masticar y tritur ar grandes cantidad es gestivo es el doble de largo.61 En OLras palabras, en término s relativos
de alimentos duros y fibroso s. En comparació n, los molares de H. erec- los humano s tenemos pocas trip as y mu cho cereb ro. En un estud io que
tus red uje ro n su tama ño e n un 25 por cie nto, casi hasta alcanzar el de se ha co nvertido en un hito, Lc slie A iello y Peter Wh ec le r propusieron
los mo lares de lo hum a no s moderno s,62 y sus mú sculos masticador es que nuestro exclusivo cocient e e ntr e el tamaño del ce rebro y el del
tambi én dism inu yeron cas i hasta el tamaño de los humanos actua les . tracto d igestivo es el resultad o de un prof undo camb io energético que
Estas redu ccio nes pe r mi ti e r o n a su vez qu e la se lección llevase a aco r- come nzó con los primeros cazadores-recolect ores, por e l cua l, en esen-
ta r la pa rte in ferior de l ros tro en el género Ho rno. Somos los úni cos cia, los prim eros Horno camb iaro n un intestino largo por un cerebro
primat es sin hoc ico, e n pa rt e gracias a las herramienta s. grande porque se pasaron a un a dieta de alta calidad. (,1Según este ra-
zona mi ento, al incluir la carn e e n la d icta y comar más co n el procesa-
do de los alimentos, los primeros H omo lograron gasta r mucha menos
energía en digerir los aliment os y, e n co nsecuencia, d edi car más ener-
'1 R l PAS Y C EREBR O g ía a la construcc ión y mant enimi e nto de un cerebro más grande . Vea-
mos algu nas cifras. El cerebro de los aust ralopirecos e ra de unos 4 00 a
Norm almente pens am os co n el cerebro, pero a vec es el sistema di ges- 5 50 g ramos; el de H. habilis algo ma yo r, de unos 500 a 700 gramos; y

tivo parece asumir el co ntr o l y tomar dec isio nes por cuenta de tod o el los primer os H. erectus tenían un ce r e br o de 600 a 1. 000 gra mos. Tras
cuer po. Los instintos visce ral es son algo más que simples impul sos o corregir por el tamaño co rpo ra l, qu e también era mayor, el cerebro de
intuici o nes; po nen de m a nifie sto vínculos vitales entre el cerebro y las un H. erectus era por térmi n o me di o un 33 por ciento mayor que
vísce ras que camb ia ro n de una manera crítica en el gé nero Homo a raíz el de un australop iteco.<'6Aunque los intestinos no se co nservan en el
de los o ríge nes d e la caza y la recolección. registro fósil, algunos prop o n e n po r razonamien tos teó ricos que H .
Par a valo r ar en su j us ta medida de qué manera la caza y lareco lec- erectu.s tení a un tracto digest ivo m ás pequeño que los aust ralopitecos.
ció n promovi er on camb ios en el cerebro y los in test inos y la relación D e se r así, los beneficios energético s de la caza y la reco lección po-
entr e estas do s par tes d e l cuerpo, conviene tener en cuenta que estos drían h abe r hecho posible la evo lu c ión de un cerebro d e mayor tama-
11 0 LA HI STO RI A DEL CUERPO H U M ANO LOS PRIM EROS CAZA DORE S-RECOLECTORES 111

ño en parte al permitir que los primeros humanos se las arregla sen con desnudos en una isla diminu ta a un as 400 millas al oeste de Chile.li<J
menos intestin os. Otro ejemplo es Marguerite d e La Rocque, una muj er de la nobleza
Un cerebro má s gra nd e debió ser be neficioso para los primero s francesa que fue abandonada durant e varios año s en una isla de la cos-
cazadore s-recolecto re s a pesar de tener un coste energético mayor. ta de Quebec en 1 54 1 junt o co n su amante, un criado y, al poco tiempo,
Para cazar y recolectar d e una manera eficiente hace falta un a int e nsa su hijo. Por desgracia, de este g rupo de cuatro solo sobrev ivió Mar-
coo peración ba sad a en co mp artir alimento s e inform ación y ot ros re- guerite, viviendo en una impr ovi sada cabaña, alimentá ndose de plan-
cur sos. Ad emás, la coo pe ración entre caza d ores- recolectores no se tas comestibles y cazand o anim a les salvajes con armas sencillas hasta
produce únicamente e ntr e individuos de la mi sma familia, sino tam- que por fin fue rescatada. 70 Estas y otras historia s d_e supervivencia
bién entre in divid uo s no empare ntados pero pertenecientes al mismo . ilustran varias características única s de los hum ano s en las que hoy
gru po.67 Todo s ayu d an a todos. Las madres se ayudan a buscar comi- apenas reparamos : la capa cid ad de cazar para con segu ir carne y de re-
da , pro cesar los alim e nto s y cuidar los hijos d e o tras madres. Los pa- colectar plantas, la habilidad pa r a fabricar y utilizar he rramientas, y la
dr es se ayudan a caza r, comparten los frutos d e sus éxitos y trabajan resistencia. Todas estas cua lidad es distintivas se remo ntan a los oríge-
jun tos para const ruir r efugios, defender sus recu rsos y en otra s ac ti vi- nes del género huma no, y en espec ial a H. erectus.
dades. Estas y o tras formas de cooperac ió n requieren, sin emb a rgo, Pero Alexande r y Margu e rite no eran H. erectus . No solo tenían un
habili dades cogni tiva s co mpleja s fuera del alcance de los simios . Para cerebro mucho más grande sin o qu e también se repr odu cían y criaban
cooperar de una man e r a eficiente se neces it a una buena teoría d e la de manera muy di stinta que su s a ntiguos proge nito res, y su manera de
me nte (par a intuir lo qu e otra persona está pen sando) , la capacidad de pensar, comunicarse y comportarse era profu ndam ente distinta. Estas
comunicarse por medio del lenguaje, la facultad de razonar y la ca pac i- diferencias ponen de manifi esto ha sta qué punto el éxito de la caza y la
dad de suprimir los impul sos. La caza y la reco lecc ión también requi e- recolección, una vez evoluc io nó, puso en marcha o tro s cambios im-
ren buena mem or ia pa ra recordar dónd e y cuándo encontrar los di s- portantes en el cue rpo hum an o a l tiempo que las vic isitud es de la Edad
tin tos alimento s, así co m o una mente de nat uralista para pr ed ec ir de Hielo seguían alterando, d e fo rma rápida y repeti tiva, los hábitats
dó nde encontrarl os . E l ras treo, en particu la r, ex ige muchas habilid ade s en los que el género hum a no se esforzaba po r subsistí r.
cog nitiv as sofi sticadas, entre ellas el pensa mi e nto deductivo y e l in -
duc tivo.68Es obvio qu e lo s primer os cazadores - recolectores de hac e 2
millones de añ os no e ra n tan cognitivame nte avanzados como lo s hu -
manos moderno s, p e ro d ebiero n beneficiarse de tener un cerebro m ás
grande y mejo r qu e e l de los australopitecos . Cua ndo la caza y la reco -
lección se hiciero n lo ba stante eficientes como para aumentar la di spo-
nibilidad de energía, este m odo de vida pe rmitió que la selección fa vo-
reciera la evo lución de un cerebro tod avía m ás grande. No es una
coincidencia qu e los mayor es incremento s de tamaño cerebral se pr o-
duj esen tra s el or ige n de la caza y la recolecc ión.

Quien más qui en m enos hemos pensado algu n a vez en lo que oc urriría
si nos qu edáramo s atrapado s en una isla desi e rta y tuviéramo s que so -
br evivir de la caza y la recolección. Ocurre de vez en cuando; el caso
más célebr e es el de A lexande r Selkirk , la in spiración de Robin so n
Crusoe , qu e aprendió a pers eguir y cazar cabras salvajes con lo s pie s
LA E ERGÍA EN LA EDAD DE HI ELO

Cómo la evolución nos dio un cerebro grande


y un cuerpo g rand e, gordoy cada ve{ mayor

Sencillamente, tenemos que equi Iib ra r nuestra deman-


da de energía y nuestros recurso s, que se agotan rápi-
damente . . i actuamos ahora poclremo s controlar nues-
tro futuro en lugar de dejar qu e el fu I uro nos conrrolea
nosotro s.

lma g in emos que de alg ún modo pudiésemos cl o n a 1· o tr ansportar al


siglo xx 1a toda una familia de H. erectusde hace 2 millon es de años, y
que les dejáramos caza r y rccolec1ar en el Sereng u c ti. Si pudiéramos
obse rv arlos durante un safa ri , pensaríamos que s us cue rpos se parecen
basta nt e a los de nuestr a propia familia del cuello par a abajo, pero tam-
bién nota ríamos qu e es tos hu manos primordi ales eran significativa-
m e nt e di stintos en ot ros aspec tos clave. El más o bvio es que su cerebro
e ra much o más peq ueño y qu e su rostro amplio y sin m emó n culmina-
ba en un os grand es arcos sup erciliares quede sta cab an so bre una frente
lar ga e inclin ada . Si los pudi é ramos observar durante muchos años,
descub rir íamos qu e sus hijo s maduraban mucho má s d eprisa que los
humano s modern os, alcan zando la edad adulta a lo s doc e o trece años,
y es posible que tuvie ran hijo s a un ritmo meno r qu e lo s actuales caza-
dores- recolectores. Tambi én sos pecho que serían má s bie n flacos, con
mucha m enos g rasa corpo ral qu e la más delgada de las supermode los
de nuestros días. Es tas diferenc ias ponen de m a nifi esto que, tras la
apari c ió n del genero H amo, nuestros ancestros co ntinu a ron evolucio-
na n do d e varias e important es maneras hasta co n ve rtir se en una espe-
cie co n cerebr o grande, qu e tarda en alcanzar la madurez pero se re-
produce co n rapidez y que tiene más grasa corp o ra l qu e cualqu ier otra
es p ec ie de primat e. Estos cambi os probablemente se produjer on de
1 1 -+ LA IIISTOR I A DEL CU ERPO MUMANO LA ENERGÍA EN L A EDA D DE HIELO ! ! 5

m anera gradual, pero reflejan una profunda revolu ción en el modo de doce años y da a luz a un único hijo cada cinco o seis años duranae los
usar la ene rgía en el cuerpo qu e abrió elcamino a la ev olución de nue s- siguientes treinta años, más o meno s. Alrededor de la mitad eñe sus
tra pr o pia especie, Horno sapiens. crías sobreviv en ha sta reproducirse. Esta estrategia de inversiór ~ ele-
Aunqu e la mayoría no nos damos cuenta de que nue stro cue rpo vada, de vivir despacio, morir viejo y reproducirse pausadarw:ente,
u sa la ene rgía de una forma especial, lo cierto es que es así. Para com- solo puedeevolucionar cuando los recursos son predecibles y la unor-
pr ender el extraordinario modo en que adquirimo s, almacenamos y talidad infant il es baja. '
gas tamo s la energía, hay que entender que la vida es fundamentalmen - Los humanos obviamente usamos la energía y nos repr oduci m os
te un a forma de usar ene rgía para hacer más vida. Todos los organis- más como los chimpanc és que como los ratones, pero a lo largo o e la
mos, de las_.bacterias a las ballenas, pasan la mayor parte del tiemp o Edad de Hiel o el género humano alteró esta estrategia de una forma
o bteni en do energía de los alim entos, que luego con sumen para crecer, notabJe, sorprendente y trascendental. De un lado, nuestro s an tóepa-
sobr evivi r y reproducirse. Como la selección natural favorece a los sados intensifi ca ron la estrategia de los simios al evolucionar par.;a de -
individuo s con adaptacione s que les ayuden a tener más descendencia dicar más tiempo y energía a crecer. Mientras que los chimpamcé s
qu e alc ance la madurez en comparación con otros individu os de sup o- maduran en doce o trece años, los human os tardan en madur ar -uno s
blac ió n, la evolución inev itablemente empuja a los organismos a ad- dieciocho años , y ga stamos bastante más energía para alcanzar un
quirir y usar la energía del modo que más increment e e l número de hi- cuerpo más gran d e y costoso con un cerebro mucho mayor que oron su-
jos y nieto s que sobreviven. La mayoría delos orga ni smos, como los rne un porcentaje má s alto de nuestro presupuesto diario de erwergía.
rato ne s, las arañas y los salmones, lo consiguen gas tando tan poca En otras palabras , los humanos invertimo s una cantidad d e en,ergía
ener g ía co mo pueden para crecer y tanta como pueden para reprodu- mucho mayor que los simios simpleme nte para crecer y mant erae r el
cirse. Estas especies maduran deprisa y producen docenas, centenas o cuerpo-Pero al mi smo tiempo hemos evolucionado de tal modo • que
inclu so millares de huevo s o crías durante su corta vida. Aunque la hemos acelerado nu estra tasa reproductora. Los cazadores-r ecolkicto-
may o r parte de su progeni e muere, unos poquísimos afort unados lo- res suelen ten er hijo s cada tres años, una tasa que casi dobla la cr~los
g ran so brevivir. Esta est rat egia de mínimainversió n, d e vivir depri sa, simios..Además, como los bebés humano s tardan mucho más tiempo
morir joven y criar abundantemente, tiene sentido cua ndo los recur sos en madurar, las madre s de los cazador es-recolectores tienen que ..ama-
so n impredecib les y la morta lidad es elevada.Si la vida es incierta , es mantar y cuid ar a sus hijos pequeños al mismo tiempo que siguen ali-
mejor bu scar los beneficio s a corto plazo. mentando y cuidando otros hijos mayores pero todavía inmaduros que
En muchos aspectos, los humanos somos una de las relativament e no están prep ara do s para buscar comida por sí mismos. Entre los si-
poca s espec ies cuya evolución los ha conducido a una estrategia muy mios,ninguna madre tiene que enfrentar se nunca a un desafío de este
di stinta qu e consiste en invertir más energía par a reproducirse má s tipo en el cuidado de sus crías. En esenc ia, hemos evolucionaclo de
le nt am ente. Como los simios o los elefantes, madur amo s a un ritmo modo que combinamos con éxito las est rategias del simio y del z:::atón
pau sad o, crecemos hasta tener un cuerpo grande y tenemos menos hi- de una forma co mpletament e nueva. Para conseguirlo, sin embargo,
jos pero dedicamos mucho más tiempo y energía a cr iarlos. Esta in- fue necesaria una revolución energética que todavía tiene profutndas
usual est rategia tiene éxito porqu e si bien los simios y los elefantes consecuencias para la salud humana.
pr oduc en menos crías que los ratones, sobrevive y se reproduce una La manera en que evolucionó el género humano para de sar1?:10llar
frac ció n más alta de su desce ndencia. Un ratón común puede ser ma- esta estrategia única de usar más energía para crecer más, alcanzar un
dre con tan solo cinco semanas de vida, tiene de cuatro a diez crías en cerebro más grande y una duración de la vida más larga al tiempo que
cada parto y puede producir una nueva camada cada dos meses a lo se reproduce todavía más rápido es la siguiente transformación cclave
largo de sus aproximadamente veinte mesesde vida. Sin embargo, la en la historia del cuerpo humano. Esta parte de la historia con:ü.enza
gra n mayoría de sus crías muer en jóvenes.En comparación , una hem- aproximadamente con los inicios de la Edad de Hielo, justo desptMés de
bra d e chimpancé o de elefante no se reproduce al menos hasta los la invención de la caza y la recolección y los orígenes de H. erectu.,,,._
1 1G LA II ISTOH IA DEL CUERPO II U MANO L/\ ENE RG ÍA 1::NLA 1::D•\D DE II I EL O 1 17

M OVE R S E Y SOB REVIV I R EN LA EDAD DE HI E L O entre seis y doce pe rso na s! Ademá s, una he mbr a de H. erectus que so-
breviviera a la infanc ia probabl emente pud iera llegar a tener un total
D eja m os a nuestro héroe, H. erecw.s, cua ndo acababa de apa r ece r en la de cuatro a seis hijos, d e los que solo la mitad sobrevivirían hasta la
evo lu ción. Lo s fósiles más antiguo s de H. erectus descubie rt os hasta el madurez. Si usamos estas cifras para estimar una tasa media de creci-
mome nt o prov iene n de Kenia y se remon tan a hace 1,9 m ill ones de miento poblacional de a proxim adame nte 0,4 por ciento por añ o, una
años, pe ro la mi sma especie (o alguna variante estrecha m e nt e em pa- población de H . erectus tard aría en dobla rse 1 75 años, y tras apenas
rentada )' aparece poco tiempo después en otras pane s de l iejo Mu n- mil años habría aumentado unas cincuenta veces. Como estos caza-
do . L os fós iles m ás antiguos de fue ra de África proviene n ho y por hoy dores- recolectores no vivían en pueb los o c iudades, la única ma n era
de u n yacim iento de hace 1,8 millones de años, Dman isi, e ncl ava do en que tenía una poblac ió n d e crecer mant en iend o una den sidad ap ropia-
u na reg ió n montaño sa de Geo rgia, entre el mar Caspio y e l mar Ne- damente baja sería q u e los g rupos num erosos se dividieran y se di sper-
gro . Si la m edia docena de individuo s que se han hallado a ll í h;:ista la saran hacia nuevos territorios. Si una banda inicial de H. erecws gue
fech a so n rea lm ent e H. erecws, se cue ntan entre los fósi les m ás pec¡ue- viviera cerca de Na ir ob i (Kenia) se escindiera y una nueva banda ma r-
ños c¡ue se co noce n de esta espec ie. Ent re los fósiles se encu e ntr a tam - chara hacia el no rte ca d a 500 años, y si el terr ito rio de cada nueva ban-
bié n el de un v iejo desdentado qu e probab lemente neces itaba ay uda da fuese de 500 kiló m et r os cuadrados y apro ximada mente circular, no
pa ra ma s ti ca r. l O tr os descub rimi ent os indican que H. erec tu s se dis- harían falta más d e 50.00 0 años para que la espec ie se dispersa ra de
pe rsó hac ia e l es te hasta el sur de As ia, probablemente a l s ur de l Hi- este modo siguien do e l va lle del Nilo hasta Egipto , y luego por el val le
ma lay a, h as ra a pa recer en Java hace 1,6 millones de años y e n C hina del Jordán hacia el no r1e hasta las montaña s del Cáucaso.6 Aun e n e l
más o me n os a l mi smo tiempo.~ H. erectus también se di spe r só hac ia el caso de que los gru pos se escindie ran cada 1 .ooo años, bastarían meno s
oes te sigu ie nd o la costa del Medit e rr áneo hasta el sur d e Europa hace de 100 .000 años par a gue H. erectus se di spe rsase desde África o rien ta 1
al me nos 1 ,2 mi llon es de años. 1 H. erectussec onviertc así e n e l prim er hasta Georgi a.
ho m inin o inte rco ntin ental (a unqu e se ha especulado qu e H . habihs No debe sorp re n dernos que H. erecw.s se dispersase con rapide z
tambi én salió d e Á frica, una idea qu e discutiremos al f ina l d e es te ca- sobre un área muy a mpli a y lejana. Lo qu e realmente llama la atención
pít ul o). es que estos cazado res- reco lecLorcs co menza ran a colonizar hábitats
¿Cómo y po r qué se hizo global H. erectus con t-alrapid ez? Ceci l B. templados durante la Eda d de Hielo. Mucha gente piensa en la Edad de
D e M ille p odría habe r dramat izado este acontecimien to co m o un a mi- Hielo como un peri o d o d ur ante el cual bu en a parte del planeta estaba
g rac ión, tal vez con una larga marc ha de homininos su cios y cejud os cubierta por gigant escos glaciares, cuando en realidad se caracte riza
qu e pa recen aba ndo nar Á frica con nostalgia camino al no rt e, co n un por ciclos repetidos d e e n friami ento ext remo, d ur ante los cuales se ex-
amp ul oso acompañamie nto orqu esta l. Uno puede incluso im ag in ar un pandían los glaciar es, a los que segu ían cale n tamientos rápidos duran -
an tig uo M o isés H. erec1us qu e ab re las aguas del mar Rojo para co ndu - Le los cuales se contr a ían (estos ciclos expli can los zigzags de la figura
cir a su cla n a O riente Med io. Pero en realidad no fue una mi g ración 4). Al principio, estos c iclos eran de inte nsid ad med ia y durab an un os
sin o una di sp e rsió n gradual. Las disper siones se produ ce n c uand o las 4 0 .000 años. Luego, d esde hace I millón d e años más o menos, los c i-
pob lac io ne s se ex panden sin aum enta r su densidad, qu e es ju sta mente clos se hicieron más la rgos e intensos, durand o hasta 100 .000 años.
lo gue u n o es p e ra ría de los prim eros cazadores-recolecto r es de cierto Cada uno de los cic los a fectó de mane ra importan te los hábitats en lo s
éxito. Recor d emos que los cazadores- recolectores viven e n g r upos pe- que intentaban subsistí r los primeros humanos. Durante las época s m ás
queño s co n un a baja densidad de población sobre un en o rm e ter rito- frías (que comenzaro n a hacer se extremas ha ce unos 500.000 año s), la
rio. Si eran co m o los modern os cazado res-recolector es, podemos est i- temperatur a med ia d e lo s océanos cayó var ios g rados, y hasta una ter-
ma r que v ivía n en grupos de unas vein ticinco personas ( una s siete u cera parte de la superfic ie de la Tier ra qu ed ó cubierta por el hielo, qu e
oc h o fa mili as) qu e habitaban territori os de 25 0 a 500 kilómetro s cua- almacenaba hasta 50 mill o nes de metro s cú b icos d e agua . Los glaciare s
dra do s. ¡Con es tas densidad es, en la isla de Manhattan so lo v ivirían provocaron un desce n so d el nivel del mar de va rios metros que dejó
1 18 LA HI STORI A DE L CUERPO HUM ANO LA ENERG ÍA EN LA EDA D D E HIE LO

expuestas las platafor mas contin e ntal es. Con los glaciares en su punto tieron sino que inclu so prosperaron dur ante las drásticas fluctu aciones
álgido se po día caminar de Vietnam a Java y Sumatra, o atravesar a pie de la Edad de Hielo.
el Ca nal de la Mancha de Francia a In g laterra. Cada ciclo del cambio
climático de la Edad de Hielo alteró también la distribución de las
plantas y los animales. Duran te los periodos fríos, la mayor pane de
Europa central y del norte se convirtió en una inhóspita tundra ártica Los HU MANOS ARCA ICOS DE LA ED AD DE HIEL O
con poco que comer aparte de mu sgo y renos, y el sur de Europa se
conv irtió en un bosque de pinos rep leto de osos y jabalíes. Estas con- Cuando las fam ilias o los compañero s d e piso se separan, a menud o
diciones de bieron ser terijbles para los antiguos cazadores-recolecto- pierden el contact o, pero cuando una es pecie se dispersa, este aisla-
res, sobre todo antes de la inven ció n del fuego, y los indicios de que miento es aún más int enso y trascendental. A medida que las pob lacio-
dispo nemos nos dicen que los prim eros humanos no vivieron al norte nes se van alejand o y quedan aisladas reproductivamente , la se lección
de los Alpes y los Pirineos dur ante los periodos más fríos. Sin embar- natural y otros pr ocesos evolutivos aleatorios hacen que vayan dive r-
go, entr e los periodos glaciales , la s capas de hielo se ret iraban hacia los giendo con el tiemp o. Los visitantes de las islas Galápagos pueden ob-
polos, reto rnaban al sur de Europa los ricos bosques mediterráneos y servar fácilmente este fenómeno en las iguana s marinas, qu e varía n
los hipopó tamos retozaban en e l T ámesis.7 Los human os ocuparon tanto en tamaño y co lorac ión que los expertos a veces pueden decir a
bue na parte del Viejo Mundo templad o dur ante estos periodos más qué isla pertenecen con solo mirarlas. Es muy probable que H . erectus
suaves y ben evolentes. experimentara este mismo proceso. A med id a que las pob laci ones de
Las poblac iones que vivían en Áfri ca no se vieron afectadas direc- cazadores-recolec tor es se dispersaban po r varios continentes, enfren-
tamente por las glaciaciones, pe ro no p or ello dejaron de experimentar tándose a las vicisitude s de la Edad de Hi elo, comenzaro n a variar y
ciclos de ca mbio climático. Al tiempo qu e fluctuaban los niveles de hu- cambiar, especialme nte en tamaño. En ge ne ral se hicieron má s gran -
medad y te mperatura, el Sahara y otros hábitats abiertos como las sa- des, pero en algu nos casos su tamaño se redu jo. Por término medi o, un
banas se fueron expandiendo y co ntray endo de form a alterna con rela- H. erectus pesaba de 40 a 70 kilogramo s y m edí a de 1,30 a 1,8 5 met ro s,
ción a las se lvas y los bosques claro s. 8 Estos ciclos actuaron como un pero la población ya mencionada de Dm anis i se situaba en el ext remo
gigan tesco émbolo ecológico. Durante los periodo s más secos, cuando inferior de esta horq uilla: tanto su cuerpo co m o su cerebro eran un 3 5
el Sah ara se contr aía, loscazadores-recolectores prob ablemente pros- por ciento menor es qu e los de sus primos af ri ca nos.9No obsta nte, una
peraron y se dispersaron desde el África subsahariana hacia el norte a tendencia más co mún dentro de la especie es que el cerebro se fuera
lo largo del valle del Nilo,a tr avés d e Oriente medio y desde allí hasta haciendo mayor tan to en térmi nos absoluto s co mo en térm inos relati-
Eu ropa y As ia. En cambio, durante los peri odos más secos, cuando el vos. Tal como muest ra la figura 10, el tamañ o del cerebro casi se dobló
Sabar a se expandía, los cazador es- re co lectores de África quedaron ais- dur ante el tiempo de existencia de la especie, ha sta alcanzar uno s nive-
lados del resto del mundo. Además, durante los periodos más fríos y les cercanos a los de los humanos modern os al cabo de un mill ón de
secos de Euro pa y Asia, H . erectus debi ó sufrir condicione s muy duras años.'º Aun así, a pesar de estas y otras variaciones , los fósiles de H.
que p robab lemente los llevaron a la extinc ión o los empujaron hacia el erectus de lugares y tiempos distintos comp a rt en de forma constante un
sur , de vu elta al Mediterráneo o el sur de Asia. conjunto de rasgos comunes, tal como se v e en la figura 1 1 . Sus crá-
En pocas palabras, H. ereccus tuvo la mala suert e de aparecer en neos son siempre largos y aplanados, con la frente baja, un arco super-
África al principio de una fase de la hi storia de la T ierra difícil y de una ciliar prominente y otra cresta ósea horizontal en la parte poste rior del
diná mica muy intensa. Sin emb a rgo , en lugar de resistir únicamente en cráneo. Tod os tienen un rostro grand e y vertica l, con grandes órbita s y
África , la especie no tardó en di spe rsarse casi globalmente y siguió una amplia nariz. Muchos tienen una ligera cre sta ósea (o quilla ) si-
evoluc iona ndo por las inmensas regione s de África y Eurasia. Veamos guiendo la línea med ia en lo alto del crán eo. Como ya se ha com enta-
ahora má s de cerca quiéneseran estos humanos y cómo no solo resis- do, la forma general del cuerpo de H. erectus se parecía bastante a la de
12 0 LA III ST O IUA DEI. CUEII PO II UMANO LA l:N LltC; iA El\ L..\ 1. 1) \1 ) DE III E I l) 1 21

los humano s mode rno s, aun que Le ní an las cadera s más ancha s y acam-
panada s y h uesos más grue sos e n I oda el cuerpo.
H ace uno s 600 . 0 00 año s, algunos de los descend iente s de H. erectus
ya habí an evo luciona do lo ba s LanLc con relación a sus amepasa dos que
me rece n ser cla ificados como una especie clistillla. L a m ás conocida
ele estas es Ho mo lieidel bergen sú, u:irnbién mostrad a en la figura 1 1, que
se exten d ió desde el surd e Áfr ica h asta Inglaterra y Alemania. El con-
jumo má s espec tacu lar de fós iles de H. l1eidelb erge11
sis pr oviene de un
único yac imiento en Atapuer ca, la S im a de los l luesos. Allí , hace en1re
53 0 .000 y 6 00 .000 años, al meno s treinta cuerpo s fu e ro n ar rastrados
muc h os metros a lo largo d e un se rp entean te túnel natur al que se ex-
Homo erect11s f-lomo heidelbergenris

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.,. ~00 rían entre las especies, al igual que otros carac teres. 1mage n de H. floresiens
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300 1 ..... por cortesía de Pcter Brown.
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era más grande , de 1.1 00 a 1.4 00 centím c lro s cúbico s, y también su
Figur a I o . Tamaño cerebral. El grá fico superior muestra el incremento del rostro, con uno s orificios nasales espec ial mente g randes." Eran ade-
volumen encefálico a lo largo de la evoluc ión humana. El inferior muestra más individuo s de g ran talla, con un peso de 65 a 80 kilogramos . 11 Al
los interva los de volúmenes ence fá licos en distintas especies de hominin os. mismo tiempo, H. erectuso bien persistió e n A s ia o qui zá evolucionó
112 LA HI STOR IA DEL CUERPO HU MANO L A ENER GÍA EN L A EDAD DE HfEL O 12 3

hacia o tr a espec ie muy cercana qu e también tenía el rostro an c ho y el Una invención to d av ía más importante fue el control del fuego.
cerebr o g rand e. U n resto especialmente interesante de este grupo es un Nadie sabe con cer teza cuán do comenzaro n los humanos a hacer y
hueso de l de do bien conservad o hallado en una cueva del m ac izo de usar fuego de man era habitu al. En la actualidad, los indicios más anti-
Altai, en Siberia, a unos 3.000 kilómetr os de Bangladesh. E l ADN ex- guos del uso contr o lad o del fuego por los human os procede de un ya-
traído de es te fragmen to de hu eso indica que se trataba de un a d esce n- cimiento de un millón de años de antigüeda d de Sudáfrica y deotro de
diente de u n lin aje, hoy conocido como denisovanos, que pr esunta - hace 790.000 años d e Israel. 18 No obstante, los restos de fuego son in-
mente descend ió de H . erectusy compart e un último antepasa d o común frecuentes hasta ha ce u n os 400.000 años, cuando com ienzan a aparecer
con los huma nos y los neande rtales de hace entre I mill ó n y ')00.000 con regularidad restos de hogueras y huesos qu emados en los yac i-
años.' l Sigue sien do un misterio quién es era~ los denisova n os, pero mientos, lo que sug iere que el Homo arcaico, a dif ere ncia de H. erectus,
cuando los humanos modern os migra ron a Asia, un nú me ro mu y pe- normalmente cocin aba sus alimentos.' 9 En el mom ento en que se esta-
queño de ellos se cruzaron con alguno s de nosotros. 4 bleció, la cocina fue un avan ce transformador . Para empezar, los ali-
No es fác il clasifica r correctamente los fósiles en especies, y no hay mentos cocinados libera n mucha más energía qu e los no cocinados, y
consenso sob re cuánt as especies desce ndieron de H. erectus ni sobre es menos probable que pro voquen enfermeda des . El fuego tamb ién
cuál engen dr ó a cuál. Lo importante es que, en esencia, to d as so n va- permitió a los hum an os arcaicos mantenerse ca lient es en los hábitats
riante s d e H. erectus con el cereb ro g rande, de manera qu e al cons iderar fríos, ahuyentar a los depredadores peligrosos, como los osos de las
la evo lución del cuerp o huma no resulta convenientey razo nabl e agru- cavernas, y mantene rse e n vilo hasta bien entra da la noche.
parlas bajo el término "Homo arcaico» (o, coloquialmente, hum anos ar- Pese a que en ocas io nes disponían del fuego, los extremos de la
caicos). Los H omo arcaicos, como cab ría esperar, eran un os h áb iles ca- Edad de Hielo deb ier o n se r duro s para los huma nos arcaicos,especial-
zadores- reco lectores. Las herrami entas de piedra que fabr icaba n eran mente para las pob lac io n es del norte de Eur opa y Asia. Por ejemp lo,
algo más so fisticadas y diversas que las de H. erectus,'1 pe ro su may~r durante los period os en qu e los glaciares recubrieron el norte de Eu ro-
innovac ión en cuestión de arm as fue la punta de lanza. La s la n zas sm pa, H . heidelóergensis q u edó restringida a los márge nes del Mediterrá-
pun ta probable mente se usaran ya desde los principios d e la Edad de neo, probablement e p o rqu e las poblaciones má s septentrionales se
Piedr a, pero casi nun ca se encuentran porque la madera no s uele con- extinguieron o se des pla zaro n hacia el sur. Sin embargo, en cuanto el
servarse. 16 Sin embar go, hace un os 5 00 .000 años los H orno a rca icos clima mejoraba se di spe rsaban de nuevo hacia el norte. Si estas di s-
inven tar o n un nuevo e ingenioso método de fabricar herrami e ntas de persiones fueron imp ortantes, las poblaciones de H. heidelhergensisde
piedr a muy fina s de formas predet erm inadas, entre ellas punta s trian- Europa y África no d eb ier on estar del todo aisladas genéticamente.
gulares. 1 7 Este método requier e de una gran habilidady mu ch a pr áctica Los fósiles y los da tos molecula res indican, sin embargo, que h ace de
para dom inarlo, pero revolucionó la tecnología de los pr oyect iles por- 4 00.000 a 300.000 años di ve rgieron en varios lina jes parcialmente se-
que las pu nt as de piedra hechas de este modo son lo bastante lige ras y parados.'º El linaje afri ca no evolucionó hacia los humanos moderno s
afiladas como pa ra sujetarlas a un a lanza con brea o ligam entos. ¡Qué (cuyo origen discutiremos en elcapítulo 6) . Otro linaje evolucionó ha-
diferenc ia debió suponer para los cazadores! Ahora las lan zas e ran más cia los denisovanos de A sia, y en Europa y Asia occ idental evolucio nó
puntiagud as y afiladas, y en luga r de rebotar contra las p resas, podían la especie más fam osa d e R omo arcaico: los neandertale s.
atravesar el duro cuero de los anima les e inclusolas costillas y, un a vez
dentro, los b or des irregulares de las puntas infligían terrible s h eri das.
Arm ados con es tas finas punta s de piedra , los cazadores p o dían matar a
sus presas a mayo r distancia, redu ciendo así el riesgo de que el cazador N UEST R OS PRIM OS NEANDERTALES
resultase herido y aumentando las posibilidadesde éxito. Ot r as herra-
mienta s fabricadas con esta técni ca de lascadode un núcl eo prep arado Ninguna especie an cest ral despierta más pasione s que los neand erta-
también eran mejore s para despellejar animalesy parao tra s t areas. les. Ya antes de 18 59, cuand o se publicó El origen de lasespecies, se ha-
1 2..j LA III STO RI A DEL C UER PO I IU~l ,\NO LA E, E HCÍ A EN LA EDA D DE III ELO

bía n descubierto unos pocos fósiles de neandercale s, pero la espec ie no pecialmente muscu losos y rob ustos, con antebrazos y pi e r n as cortos.
se reconoció formalme nte hasta 1863. Desde entonce s, se ha escr ito y Esta for ma d el cuerpo, típ ica también de los pueblos árt icos como los
d iscutido tanto sob re estos arquetí picos hombre s de las cavernas qu e inuit y lo s la pones, les ay udaba a conservar el calor corpora l.
se han conven ido en una suerte de espejo: nu es tr a mane ra de verlos a Lo s nea ndenal es era n cazadores-reco lecto res háb iles y diestros
veces revela más sobre la concepció n que ten emos de nosotros mis- que pr o babl eme nte wdavía existirían de no ser por H ~ sapiens. Los
mo s. En un princip io, los neandertales se conside r aron erróneament e neand e rt a les fabricaban herr amientas líticas complejas y sofist icadas
co mo un eslabón pe rdido: unos ante pasados brutos, repugnante s y de una g r an varie dad de tipo s, por ejemplo punt as y ra spadore s. Coci-
primitivos. Des pu és de la segunda gue rra mundial se produjo un a sa- naban su s a limento s y cazaban animales de gran tamaño co mo el uro,
lud able pero extr ema reacción a este pu nto de v ista , m ot ivada en part e _.el cie rvo y el caba llo.!' Sin embargo , pese a todos sus logros, los nean-
po r la genera lizada repulsión hacia el racismo pse udo científico de los dertales no eran del todo m odern os en su comport amiento . Fab ricaban
na zis y en parte po rgu e se identificó correctamente a los neandertale s pocas herrami entas con hue so, por ejemplo agujas, aunque debí an ves-
como unos primos cercano s que lograron sobr ev ivir en Europa duran- tirse con pie les. Enter raba n de una forma simple a sus mu e rto s, y ape-
te las du ras condic iones glaciales, con un cer eb r o tan grande como el nas dejaron restos de compo rtamiento simbólico como e l a rt e. No so-
d e los humanos mo de rnos, si no más. A part ir de lo s años 19)0, mu - lían comer pescado o ma risco, aunque estos abundaban en a lgu nos de
chos paleontó l.ogos clasific aro n a los neanderta les co mo una subespe- los háb itat s dond e viviero n. Raramente transportab an ma te ri as prim as
cie (una raza geográf icamente aislada) de los human os, no como una a más de 25 kilómet ros. Como veremos, cuando los hum anos mode r-
e specie distinta. Dato s recientes, sin embargo, de m uestran que los nos llegaro n a Europa hace unos 4 0 .000 años, prácticamente r eem pla-
ncandertal es y los human os mode rnos eran en rea lid ad especies di stin- zaron a lo s neande rtales.
tas que diverg iero n gené ticamente hace al menos de 80 0 .000 a 4 00 . 000
años. 21 Aunqu e las do s especies se cruzaron e n pequ eña medida , lo
cie rto es que los ne and e rtales son primos ce rcanos, no antepasados. 22
Lo más importa nt e de los neandertales es que se trata de un a espe - CEREBR O e RANDE
cie de Hamo arcaico qu e vivió en Europa y Asia occ idental desde hace
200. 000 años hasta hace 30. 000 años. Eran cazado res diestros e inteli - De todos lo s ca mbios evide ntes en H. erectus y sus descend ien tes, los
gentes, bien ada pt ado s por la selección natur a l y b ien respaldados por humanos a rca icos, el más obvio e impresionante es el au m e n to del ce-
su ingenio para so brev ivir a las condicione s frí as , casi árticas, de la rebro ( o, má s propiam ente, e l encéfalo). Co mo se pued e ver e n la figu-
Eda d de 1-1ielo. Tal co mo ilustra la figura 1 1 , los cráneos de los nean- rn 10, e l ta maño del ce rebro casi se dobló en el género hu mano a Jo
dertale s tienen la misma configu ración general que vemos en H. heidel- largo de la Edad de Hielo, y especies como los neand er ta les ten ían un
bergensis: un crá neo largo y bajo con un ros tr o eno rme, una amplia cerebro inclu so un poco más grande que el tamaño medi o que ten emos
n ariz, arcos supe rciliares muy marcados y sin m entón . Sin embargo, nosotros. Cabe suponer qu e estos enormes cerebros evo lu c io n a ron así
tenían un cerebro má s grande, con un volumen medio de casi 1. • 50 0 porgue no s ay udan a pensa r, recordar y realizar otras tareas cog ni tivas
cent ímetro s cúb icos. Sus cráneos también tienen una serie de rasgo s compl ejas, pero si ser int elige nte es tan bueno, ¿porqu é e l ce reb ro no
di stintivos qu e permiten que cualquiera que esté un poco entrenado evolucionó antes hacia un tamaño gra nde, y por qué no hay má s ani-
pu eda distingu irlos fácilmente. Los rasgos clás icos de los neandert ales males co n un cereb ro tan g rande como el nuestro? La res pu es ta, como
incluyen un ro st ro am plio especialmente inflado a ambos lados de la ya he suger ido, tiene que ver con la energía. Para la m ayoría de las es-
n ariz, una prominencia del tamaño de un huevo en la parte posterior pecies, un ce rebro gra nd e tendría un consumo energético prohibitivo
. )
d el cráneo, un surco so mero en la parte poster ior del cráneo y un espa - mientras que los dividendo s de la caza y la recolección pe rmiti ero n en
cio en la mandíbu la inferior detrás de las mu elas del juicio. El resto de H. erectus y en los Horno a rcaicos un agrandamiento d el cerebro que
su cuerpo se pa recía bastante al de otros H amo a rca icos, pero eran es- antes no h abía sido posible.
LA HISTORIA DEL CUER PO II U MAN O L A ENERGÍA EN LA EDAD DE HI ELO 12 7

1.soo cionada , de manera qu e si se conoce la masa corp ora l medi a de una


espec ie, se puede calcu lar su tamaño cerebral relati vo dividiendo el ta-
I.lS O • maño ce rebral real por el tamaño predicho a partirde la m asa corpora l.
Humanos
/ Est a razón , que se con oce como cociente de encefali zac ión (CE), vale
-::;,-1.000
2, 1 pa ra los chimpancés y s,1 para los humanos. E stas cifras significan
e
l::
~
~
qu e los chimpancés tienen un cerebro una s dos veces m ayo r que el típi-
..... 7SO co de un mamífero del mismo peso, mientras que el de lo s humanos es
~

..,.,
-e
~
soo
un as c in co veces mayor que el de mamíferos de ta maño par ecido; en
"
~ ·--~---- - - ------------
• compa raci ón con otros primates, los humanos te nemo s _.un cerebro

2 so
--- una s tr es veces mayor de lo esperado.
. -- -- -;rro s primates Fijém onos ahora en cómo ha evolucionado el tamaño ce rebral usan-

o
• do p ara ello estimacion es de la masa corporal obt enida s a partir de los
esqu e le tos y medicione s del volumen encefálico a partir de cráneos.21
o 50 75 100
Esta s es timaciones, resumida s en la tabla 2, indi ca n que los primeros
Masa corporal {k ilog ramos) hom inin os tenían el cereb ro de un simio, mientra s que el tamaño cere-
br a l abso luto y relativo de los primero s H. er«ius e ra algo mayor. Un
Figura 1 2. Relación entre la masacerebral y e l tamaño corporal en primares. m ac ho de H. erectu.sde hace 1, s millone s de año s co n un cerebro de
Las especies con un cuerpo más grande tienen un cere bro más grande, pero la 890 ce ntím etros cúbico s que pesara 60 kilogramo s tenía un CE de 3,4,
relación no es lineal. En comparación con los simi os, los humanos tienen un aproximadam ente un 60 por ciento mayor que el de un c him pancé. En
cerebro unas tres veces mayor del que predi ce su tamaño corporal; en com- otr as palabra s, la evoluci ón inicial del género Homo implicó un incre-
paración con los mamíferos en general, nuestr o ce rebro es unas cinco veces ment o má s bien modesto del tamaño cerebral , p ero lu eg o el cerebro
más grande. ace le r ó su agrandamient o en relación con el peso cor p o ral. Hace I mi-
llón de añ os, el volumen encefá lico de nuestros ant e pa sado s superaba
Para evaluar de qu é modo evolucio nó e l ce rebro hasta hacer se má s
grande , primero tene mos que consid er a r e l as un to espinoso de cómo
T AB LA 2 . Especies del género Horno
medir su tamaño . Por término medio, e l vo lum en encefálico de un hu -
mano es de un os 1. 3 50 centímetros cúbi cos. En comparació n, el ce re-
bro de un m acaco ocup a unos 85 centím e tro s cúbicos, el de un chim -
pancé 190 ce ntím e tros cúbicos y el de un go ril a adulto 465 centím etro s
cúbicos. El cereb r o hum ano es, por tan to , mu cho más voluminoso que H omo h.ahilis 2,4- 1,4 Tanzania, 5 10-690 30-4o
el de los mon os y al menos tr es veces má s g r ande que el de los o tros Kenia

grande s simios. Pe ro ¿hasta qué punt o es mayor el cerebro hum ano Homo rudolfensis 1,9- 1,7 Kenia, Eúopía 750-800
despu és de desco ntar las diferencias de tamaño corpo ral? La respu esta H omo erectus 1,9-0, 2 África., 6oo - 1.200 4o-65
a esta pregu nta se mu estra en la figura 1 2, qu e muestra un gráfico del Europa, Asia

tamaño cere br al fren te al peso corpora l para varias especies de prima- H orno heidelherge
nsis 0,7-0,2 África,Europa 900- 1.40 0 50-70
tes. Como se pued e ver, esta relación no e s lin ea l: a medida que el cuer- H orno neandenhalensis 0, 2-0.0 3 Europa, Asia 1.17 0- 1.74 0 6o-ss
po aumenta de tamaño , el cerebro se hace mayor en términ os absolutos H omo jl oresien.is 0.09-0.02 Indonesia 41 7 2s-30
pero menor en término s relativos.u.E sta re lac ión entre el tamaño del H omosapuns 0,2-pr esente Todo el 1. 100- 1.900 40-80
cerebro y el del cuerpo sigue una tend e ncia co herente y bien corre la- mundo
I. A III ST Oll l ,1 DEL CUE H J>O II UMANO LA EN!é ltC I A E1'. L ·\ EDAD DE JJIEI <l 129

1.000 cen tím etr os cúbicos, y hace 500.000 ya estaban dentro del r a ngo du r miendo, mirando la te lev is ió n o dándole vue lLas al significado ele
de ta maños de los hum anos modernos, como se muestra en la figura esta frase. En cifras absolut as, e l cereb ro nos cues ta de 280 a 420 kilo-
1o. De hecho, hac ia e l final de la Edad de Hielo el cerebr o tendí a a se r calo rías al día , mient ras qu e el ce rebr o de un chimpancé cuesta aproxi-
inclu so mayo r q ue e n la act ualidad pero solo porq ue el cuerpo también madam ente de 100a 120 kilocaloría s al día. En nue srro mundo moder -
era más gran d e . A m edid a que el mund o se fue calentando desde h ace no ele alimentos ricos en ene rg ía, esta cantidad se co nseguiría con un a
uno s 1 2.000 a ños, d tamaño del cue rp o se ha reducido liger ame nt e, rosquilla al día, pero un cazador- recolecto r sin rosquill as a mano tiene
pero tambi én e l cereb ro, de manera que el tamaño cerebral re lar i vo se qu e buscar de seis a diez zana lior ias más para co nseg uir las mismas ca-
ha mant enid o aprox im adamente co n stant e en los primeros huma nos lorías. Además, esto s coste s se ven multiplicados cuando hay que ali-
modern os y en . los ac ruales.' 6 Despué s de correg ir por las ligera s dife - mentar a los hijos. U na muj e r e mb a razada que cuide de un niño de tres
renc ias de p eso co rp o ral, un humano mod erno medio tiene un ce r e bro a11os y otro de siete neccsiLa una s 4. 500 kiloca lo ría s al día para alimen-
tan so lo un poco mayor qu e un nean cle rt al medio. tarse a sí misma, al feto y a lo s d os niñosY Si el cerebro de sus hijo s
¿Có mo se agrandó el cerebro en e l gé nero humano? Hay do s ma - fue ra del tamaño del de un c himp ancé, necesitar ía unas 450 kilocalo-
neras pr incip a les d e ag randar un ce rebro : que crezca dur ant e m ás rías menos al día, una canti dad qu e en el Paleolítico no era poca cosa.
tiem po o qu e c rezca más deprisa. En comparac ión con los sim ios, ha- Tener un cerebro grand e p lantea ot ros reto s im portante s. En tocio
cemos las do s. 17 E n el momento de nace r, el cerebro de un chimp a ncé momento fluye por el cer e bro c asi un litro de sa ng re, del 12 al 1 5 po r
tiene 130 ce nt í mc t ros cú bicos, y dur an te los tres años siguiente s tri pli - cie rno de t0da la del cuerpo , para apo rtarle combu stible, llevar.;e lo s
ca su volumc n. 2 8 n recién nacido hum ano tiene un cerebr o d e 3 30 res idu os y mantenerlo a la te mp e ratura adecua da. En consecuencia, el
cen tím etro s cúb icos y cuadrupli ca este vo lumen durante los se is o s iete cerebr o humano requiere un s is te ma de riego sanguíneo especial para
años siguien tes. Así pue s, nuestro cereb ro crece dos veces más rápido apo rtar sangre oxigenad a y I u ego devolverla al co razón, el hígado y
que el d e un c himp a ncé ames del nac imiento, y tras el parto también los riñones. Además, el ce re bro es un órgano frág il que necesita mucha
crece má s rápido y dur ante más tiemp o. Buena parte del tam año adi - prot ección para que no res u I te d a ñado en una ca ída o por un golpe en
cio na l se debe a que te nemos más o m e nos el doble de células ce re br a- la cabeza. Imaginemos qu e sac udimo s dos masas de gelat ina con forma
les o neur o na s . '9 L o s cuerpos celulares de estas neuro nas ad icio n a les de cerebro, una dos vece s ma yo r que la ot ra. Como las fuerzas q ue
se e ncue ntr an sob re todo en la capa m ás exterior del cerebro , un a re- rom pen la gelatina aume nt an ex p o nencialmen te con el tamaño, es más
gión qu e r ecibe e l n o mbr e de neoco rteza , que es donde se prod uce cas i fácil que el cerebro de ge la tin a má s grande se de sga rre en su super-
la totalidad de la s funcion es cogniti vas complejas, como la memo ri a, el ficie. Por tanto, los cereb ros m ás grandes necesi tan más protecció n
pensa mi ent o, e l le n g uaje y la conc ienc ia. Aunque la neocort eza huma - fre nte a las conmocion es. 32 U n ce rebro g rande tamb ién complica e l
na tiene un gro so r de apenas unos milím etros, estirado ocup a ría un a nac imiento. La cabeza d e un rec ién nacido humano mide unos 12, 5
superfi cie de 0,25 m et ros cuadrados . Más neuronas significa mil lo nes cenú metros de largo por I o d e ancho, pero las dim ensiones mínjmas
ele con ex ione s m ás q u e en el cerebro de un chimpancé.lº Co mo e l ce re- del canal del parto de un a mujer son de unos 11,3 ce ntímetros de larg o
bro func iona po r medio de su red de conexiones, la neocorte za hum a- por 12,2 de ancho. 13 Para atrave sarlo, el neo nato humano tiene que
na, g racias a se r mayor y estar más co nectada, tiene un potenc ia l mu - en trar en la pelvis de la madre mi rancio hacia un lado y luego hacer un
cho mayo r p a ra re a lizar tareas compl ejas como recordar, razo n a r y giro de 90 grados dentr o d e l ca na l de manera que salga mirando hacia
pensa r. Si un cerebro mayor nos hace má s inteligentes, los nea nd er tal es aba jo y no hacia arriba. 34 E n las mejores circun stancias es un tránsit o
y ot ros hum ano s a rcaico s de cerebro g rande debían ser bastante I istos. est recho, y las madres hu manas casi siempre necesi tan ayuda para dar
Un cerebro má s grande conlleva , sin embargo, unos costes consi- a luz.
de rables. Aunqu e no constituya más q ue el 2 por ciento del peso cor- Si se suman todos los costes, no es de extraña r que la mayoría de
poral , el ce rebr o co n sume alreded or de l 20 al 2 5 por ciento de la parti - los an imales no tengan un cerebro demasiado g rand e. Un cerebro más
d a ener gética del c uerpo en reposo, con independencia de si es tamo s g rande permite una mayor inte ligencia , pero es muy costoso y causa
1 30 L A H I STOH I A DEL CUl':HPO HUMANO LA ENE RGÍA EN LA EDAD DE HI ELO 13 1

muchos problemas. E l hech o de que el cerebro se haya agrandado d es- bre cómo procesarlos parasu co n sum o. La caza plantea desafíos cog-
de que apa reció H. erec tus en la evolució n d e los humanos quiere dec ir nitivos aún mayores, especialm ente para unos hominino s débiles y
no solo que los hum an os a rcaicos obtenían energía suficiente, sino qu e lentos. Los animales se esconden de los depredadores, y como los hu-
los beneficios de una ma yo r inteligencia su peraban a los costes. La- manos arcaicos no podían domeña r físicamente a sus presas, los pri-
mentablemente, cenem os mu y pocos restos directos de los logros inte- meros cazadores dependían de una co mbinación de atletismo, ingenio
lectuales de estos human os arcaicos aparte d e dominar el fuego y f ab ri - y saber hacer naturalista. Un caza d o r tiene que predecir el comporta-
car herrami entas más co mpl ejas, como las punta s de proyectiles. Lo s miento de sus presas en distint as co ndiciones para poder encontrarlas,
mayore s beneficios d e un cerebro más g rande probablemente se en- acercarse a ellas lo bastante para matarl as, y rastrea rlas una vez heri-
contrab an en co mp o rtamiento s que no pod emos detectar en el regi stro das. Hasta cierto punto, 1~ cazado res utilizan habi lidades inductivas
arqu eológ ico. Uno d e los con juntos de nueva s habilidades debió se r para encontrar y seguir a los animal es, usando pistas como huellas,
una mayor capacidad p a ra coo perar. Los hum anos somos extraordin a- rastro s y otras marcas visuales u o lfati vas. Pero para rastrear a un ani-
riamente bu enos a la h ora d e trabajar junt os: compartimos alimento s y mal también hace falta una lóg ic a d eductiva para formular hipótesis
otros recur sos cruc ia les, ayudamos a cria r los hijos de los otros, tr ans- sobre lo que podría hacer un anim a l herido y luego interpretar las pis-
mitimos informació n útil e incluso a veces arriesgamos la vida p ara tas para contras tar las predicciones . Las habilidades que se usan para
ayudar a nuest ro s ami gos o incluso a extr años necesitados. Los com- rastrear a un animal podrían es ta r en los orígenes del pensamiento
portamientos de coo p e rac ió n necesitan, sin embargo, habili<bd es com- científico.l 8
plejas com o la capac id a d d e comunicarse eficazm ente, de controlar los Sean cuales fueren los co ste s ini ciales de un cerebro grande, este
impulsos egoístas o ag res ivos, de comprend er los deseos e intencio nes bien debía valerlos o no habría evo lucionado. Pero ¿por qué dedican
de los otr os y de segu í r las complejas interaccio nes sociales de un gru- los hum anos tantos años más a su c recimiento junt o al del resto del
po.JI Los simios a veces cooperan, por eje mpl o cuando cazan,pero en cuerpo? ¿Cuándo y porqué establ ec imos el ritmo de crecimiento del ce-
muchos co ntextos no pue den hacerlo de un a manera eficaz. Por ejem- rebro y el cuerpo?
plo, las hembr as de c himp ancé compart en comida solamente co n sus
6
crías, y los macho s ca s i nun ca comparte n la comida.l Así pues, un o de
los beneficios evide nt es d e un cerebro má s g rande es que ayuda a los
humanos a interac tu a r e ntre sí de for ma coope rativa, a menud o en CRECIMI ENTO G RADUAL
grandes grupos. En un fa moso análisis, Robín Dunbar mostró qu e el
tamaño de la neoco rt eza en las especies de primate s se correlacio na ra - Ser niñ o o niña es divertido, pero, d es de una perspectiva evolutiva, los
zonablemente bien con e l tamaño de grup o.37Si la relación se cumpl e humano s pagamos un precio eleva d o por el ritmo dolorosamente lento
para los hu manos , nu es tro cerebro debió evo lucionar para intera ctuar con que maduramos. El largo periodo de crianza , qu e lleva unos die-
en redes sociales d e unos , oo a 230 individu os, que no es una mala es- ciocho años, les cuesta a los padre s mucho dinero ade más de un sustan-
timación del núme ro de personas que un cazado r-recolector típico del cial coste en términos de eficac ia bio lógica o fimes s, especialmente a la
Paleolítico debía co n oce r a lo largo de su vida . madr e, pu es limita el número de hij os que puede tener. Si nosotros y
Otro de los princ ipal es beneficios de un cerebro grande debió ser nuestro s hermanos hubiésemo s m adur ado el doble de rápido, nuestra
una mayo r capacidad para la ciencia natur al. En la actualidad, la gen te madre podría haber tenido el dob le d e hijos. Al madur ar deprisa, tam -
no sabe mu cho so bre los animales y las plantas que viven a su alr ed e- bién nosotros mismos pagamos un coste en término s defitness: re_tra-
dor, pero ese conoc imi ent o solía ser vital. Lo s cazadores-recolecto res samos la edad a la que podem os repro ducirnos, reducimos el número
comen hasta vario s cente n ares de especies de plantas, y su subsiste ncia de año s reproductores y aumentamo s la probabilidad de acabar no te-
depende de lo qu e sabe n sobre la estación en que se encuentra ca da niendo ni un solo hijo. Además, d es de un punto de vi sta energético, la
planta, sobre dónde en co ntr arlas en un paisaje ancho y complejo y so - pauta de crecimiento lento de los humano s infla el coste energético por
1 33

t
LA ENER G ÍA EN LA EDAD D E 111El.U
1 J2 LA lll ~TO lt l,\ DEI. CU EIIPO II UMANO
(, j
-
descendiente. Se necesitan nada menos qu e doce millones de kiloca lo-

t
rías para que un humano crezca h asta co n vertir se en un adulto de die-
ciocho añ os, ap roximadamen te el doble de las que necesita un chim-
(,o -
panc é pa ra llega r a adulto. En bu e na med ida, podemo s agradecer al
H omo arcaico po r el hecho de que gas t e m os tanto tiempo y energía en
íl -
crecer.
Para en tend er cómo y por qu é los humano s arcaico s de ce rebro jO -
g rande pro lon ga ron su desarro llo con ta n alto coste, prim e ro d ebemos
compa rar las prLncipales fases por la s q u e pasan la mayor ía de los ma- 4Í -
míferos d e gran tamaño antes de llegar a adulto s, que se m uestran en la
figur a 1 3. En prim er lugar , durant e la fase infantil , los mamíf eros de-
penden de su s mad res para ob1ener leche y ot ros tipos de nutrim ento
mientras su cer ebr o y su cuerpo c rece n con rapidez. Tra s el d estete
el
40

3j
-

- ~ (
"'"
(que en realid ad es un proceso g rad u a l), los mamífero s pa sa n po r una
seg unda fasejuvenil, en la que ya n o d e pe nden de su madre para sobre-
viv ir, su cuer p o sigue creciendo d e manera gradual y co nt inú an desa- 30 -
rr ollando habil idades soc iales y cogn it iv as . El último estadio am es de
la edad adu lta es la adolescencia, que co mi enza cuando los test ículos o ! j -
los ova rios m aduran y dan un esti ró n. 3\1 La adolescencia es ese ncial-
mente ese p er iodo difíc il y usualm enLc i n fért il entre el inicio d e la pu- 2j -
be rtad y el fi n al del crecimiento esquelético dur ante el cual se alcanza (1"( Aduho
la madur ez reprod uctora. Es du ra nt e la adolescencia human a cua ndo 20 -
apa rece n los cara cte res sexuales sec unda r ios como los pech os y el pelo
púb ico, el cue rpo deja de crecer y aca ban de desarrolla rse m ucha s ha- Adulto Aduli o
1 í -
bilidad es soc iales e intelectuales. Joven
La figu ra 1 3 tambié n ilustr a d e qu é m odo la onto gen ia hum ana se
ve prolongada de va rias manera s es p ec ia les. La diferencia má s signifi- 'º - Aduli o

cativa es que hemos añad ido una nu eva fase, la infan cia,~º un estadio Joven Joven

de depende ncia exclusivamente h umano qu e se da después d el de stete 1 - Joven


per o antes de qu e el niño se pueda va ler por sí mismo para al imentarse
y an tes d e qu e su cerebro haya acabado de crecer. Una cría de chim- Nacimic1110
pancé fina liza el crec imiento de su cer e br o y le salen los pr im eros dien- Monos Chimpancés Primero ~ l lumanos
ho min ino ~
tes permane n tes aproxi madamente a lo s tres años de celad , p ero sigue
lactan do (aun qu e con una frecuenc ia cada vez menor) has ta los cuatro Figu ra 13. Diferencias en hisrorias vitales. Lo s humano s tenemos una histo-
o cinco años.4' En co mparación , los cazado res-recolectore s h umanos ria vital más prolongada, con un estadio añadido d e infancia y un periodo
suelen de stet ar a sus hijos a los tr es años, al menos t res años antes de más largo de juventud antes de la edad adulta. Los aust ralopitecos y Homo
que el ce rebro deje de crece r y comiencen a apa rece r los prime ros erectus primitivo tenían po r lo general una historia v ita l similar al chimpancé.
d ientes per manen tes. Vienen ento n ce s t res años de infanc ia, po r lo ge- La historia vital probablemente empezóa hacerse más lenta en especies de
Homo arcaico,pero todavía no está claro cuándo ni en qué medida.
neral hasta lo s seis o siete años d e ed ad , durante los cuales el niño sigue
1 34 LA HI ST OR IA DEL CUERPO HUM ANO LA ENERGÍA EN LA EDAD DE IIIEL O

siendo muy inmaduro y necesita recibir un aporte abundant e de ali- probable es que el cerebro humano tarda más en madurar a cau sa de lo
mento s de alta calidad. N ingún niño puede sobrevivir s in una buena grande que es y de la complejidad de sus conexiones. Un prim er fact o r
do sis d e atención y pacienci a por parte de adultos. Sin embargo, como es el propio tamaño del cerebro. Entre los primates, los cerebros má s
en los pueblos cazadores- reco lectores las madres d es te tan a sus hijos grandes tardan má s tiempo en alcanzar su tamaño final: el diminuto
tan pronto, abriendo el paso a la infancia, pueden quedar embarazadas cerebro de un macaco crece en so lo un año y medio, el cerebro de un
de nu evo relativament e ant es que las madres de los sim ios. A lo lar- chimpancé es cinco veces más grande y tarda tres años en crecer, y el
go de la duración normal de la vida, añadir una fase infantil de depen- cerebro hum ano es cuatr o veces más grande que el de un chimpancé y
d encia po sterior al destet e permite que las madres de los cazadores- tarda al meno s se is años en alcanzar su tamaño fmal. También pod e-
recolecto res, con disponibilidad de ayuda y de alimento abundante, mos estimar de manera razonable lo que tardaban los hominino s extin-
pu edan tener casi el doble d e bebés que una madred e si mio Y tos en alcanzar e l tamaño final del cerebro (sorprendentemente, con la
L a ot ra característica d e la historia vital human a que la hace espe- ayuda de los di ente s) .44 En los austra lopitecos como Lucy, el ce rebr o
cial es que hemos alarga d o significativamente las fase s juv enil y de crecía más o meno s tan deprisa como en un chimpancé, como cabe es-
ado lesc en cia que siguen a la infancia. Estas fases dur an alrededor perar del hecho de que sus cerebro s son de tamaño parecido. Los pr i-
d e cuatro años en los mono s y siete en los simios, mientras que en los meros H. erectus ta rdaban unos cuatro años en alcanzar un vo lum en
hum anos se prolongan durante unos doce años. Por términ o medio, encefálico de 800 a 900 centímetros cúbicos.4 1 Para cuando evo luci o-
un a niñ a de un pueblo de cazadores-recolectores tiene la menarquia naron las especies de Homo arcaico, de cerebro más grande,las pauta s
entre los trece y los dieciséis años, pero no alcanza la pl ena madurez de los primero s es tadio s de la historia vital ya eran bastante parecida s a
(re pr oduc tora o social) ha sta cinco años después, y es poco probable las nuestras. Los n ea ndertales, cuyo cerebro era tan grande co m o el
que se conv ierta en madre antes de los dieciocho.4 3 Los niño s alcanzan nuestro, o inclu so m ayor, alcanzaban el tamaño cerebral de adu lto e n
la pubertad algo más tarde que las niñas, y raramente llega n a serpa- cinco o seis años, apena s un poco más rápido que la mayoría d e gent e
dre s ant es de los veinte. Como bien saben padres y profe sore s, losado- en la actualidad, con algunas excepcione s.46
lesce n tes hu manos no so n del todo independientes de su familia, pero El cerebro human o alcanza su tamaño final en seis o siete años (lo
pu ed e n ayu dar a cuidar a sus hermanos más jóven es, realizar muchas que explica qu e niñ o s y adultos puedan compartir sombrero), pero es
ac tiv id ades domésticas, como cocinar, y comienzan a bu scar alimento obvio que el cereb ro y el cuerpo de un niño de seis años tardar á n toda -
y a caza r, primero con ayuda, luego por su propia cuenta . En general, vía doce año s más en completar su desarrollo. En qué mom ento de
los ado lescentes de nu estro s días han sustituido la caza y la recolección nuestra historia se alarga ron las fases juvenil y de adolescencia es algo
po r la escue la secundaria o el trabajo en la granja. más difíciJ de d e term inar, pero tenemo s algunas pistas intere santes.
¿C uándo y cómo se hizo tan prolongado nuestro d esa rroll o? ¿Por Una de las mejores fuentes de indicios es el Niño de Nariokotome, un
qué d oblar la cantidad de tiempo dedicado al crecimiento del cerebro? esqueleto casi co mpleto de un macho inmaduro de H. ereaus que mu -
¿Por qué añadir un periodo de infancia que hace que la madre tenga rió hace 1 , 5 millone s de años (probab lemente a causa de un a in fec-
que am amantar un bebé al tiempo que cuida otros niño s may ores pero ción) cerca de una ciénaga que cubrió su cuerpo y preservó la mayor
to da vía inmaduros? Más aún , ¿por qué prolongar la fa se juvenil, por parte de su esqueleto. Su dentición indica que cuando murió tenía ocho
no me ncion ar ese largo y d o loroso periodo que es la ado lescencia? o nueve años, mientra s que su edad esquelética era típicade un humano
Aunque los animales de mayor tamaño suelen tardar más tiempo de trece año s. 47 Dado que acababan de salirle los segundos molares,
en madur ar, nuestro pausado ritmo de desarrollo no se puede explicar sabemos que probablemente le queda sen todavía unos pocos años
p o r el aumento del tamaño corporal en el género Horno. A fin de cuen- antes de Uegar a adulto. Por consiguiente, podemos inferir qu e los pri-
tas, lo s go rilas macho pesan el doble que los humanos pero solo tardan meros H. erectus m aduraban solo un poco más despacio que los chim-
trece años en acabar de crec er (más o menos el tiempo que tarda en pancés, lo que significa que la prolongación de las fases juvenil y de
madurar un elefante de cinco toneladas). Una explicación mucho más adolescencia se de sarrollaron más recientemente en la evolució n hu -
LA III STOHI \ DEL CUEHPO II UMANtl L A ENERGÍA EN LA ED -\D DI II I ELO 1 37

m ana. Hay algunas pistas de qu e en esto los neande r ta les pod rían ha- lograban sobrev ivir las madres de los primer os humanos en tiempos
ber sido como H. erectu.s.Un adolescente neandertal d e l yac imiento de de carencias, que probablemente fue se n los de más intensa se lecci ón
Le M oustie r tenía doce años cuando murió (lo sa be m os por sus dien - natural?
te s), pe ro todavía no le habían sa lidos las muelas del ju ic io, lo que indi- La respue sta es con montones de grasa . Como 01ros animales, al-
ca qu e todavía le quedaban uno o dos años más de c r ec í miento. 48 Aún macenamos la mayor parte del exceso de energía en fonn a de grasa
nos fa lt an datas, pero es posib le que el prolongad o pe ri odo de desarro- que sirve de su mini stro de reserva en tiempos de necesidad. Sin em-
llo después de la infancia sea exclusivo de los humanos modern os. bargo, los humanos son inusualmente go rdos en comparación co n la
Bien podría ser que los humanos arcaicos no pasase n 1a nr o tiempo en mayoría de los mamíferos, y hay buenas razones para creer que de sd e
la ado lesce ncia. el momentO en que en el Homo arcaico se agran dó el cerebro y se de-
i reunimos todos los indicio s y observacio nes d ispon ibles, parece moró el desarr o llo, n os hicimos relat ivamente gordos.
pro bab le que a medida q ue el cerebro se hacía má s g r ande en el gé nero
humano, el periodo crítico de desarro llo inicial (la cta nc ia e infancia) se
ex tendi era para permitir un mayo r crecimiento de l ce r ebro. Aun en el
caso d e que las fases de de sa rrollo juvenil y de ad o lesce ncia no se alar- CUERP OS GO HD OS
gasen de l todo hasta la evo luc ión de los human os mod e rno s, es casi
seguro que las madr es de los humanos arcaico s se en fr entaba n a un Una de las característ icas insólitas del mundo moderno es la ca ntidad
a pr ieto e nergético por panid a d oble. Primero, a ca usa d e la infancia, la de genle que se preocupa por la grasa. Aunque lo más probab le es que
mayoría de las madr es te nían que amamanta r a un be b é al mismo tiem- la grasa y el peso hayan obsesionado a los humanos durant e millone s
po qu e cu idaban de otro s niños pequeños. Por tan to, las madre s de los de años, hasta hace po co nuestros anrepasados se obsesionaban so bre
humano s arcaicos necesitaban mucha ayuda y e ne rgía adiciona l. Po r todo por no le ner bastante grasa en su dieta y peso insuficieme en su
té r mino medi o, una mujer lacta nte necesitaba un as 2. 3 00 kilocaloría s cuerpo. La grasa es la manera más ef icieme de almacenar en ergía, y en
al dí a par a satisfacer las neces idades de su propi o c u e rp o, y va rios mi- algún momento de la evolución de nu est ros antepasados ap a recieron
les d e ki localorías más para alimentar a sus hijos. o hay manera de varias adap taciones clave para guardar una mayor cantidad d e grasa
qu e pudiera sobreviv ir ele no ser por la dispo nibil id ad de comida que otros primate s. A causa de esto s ante pasados, hasta el más flaco d e
de alta ca lidad, lo que impli ca la carne y la cocció n d e los alimentos. nosotros es re lati vamente gordo en comparac ión con otro s primate s
Además , tenía qu e vivir en un g rupo altamente coope rati vo, con ayuda salvajes, y nue s tro s bebés son especia lmente gordos en comp arac ión
h ab itu al d el padre y abue los de sus hijos y de otro s . con las crías d e ot r os primates. Ha y buena s razones para plantear la
El segu ndo problem a ene rgético que afrontaba n aquellas madre s hipólesis de que s in n uestra capac idad y propensión a almacena r grasa,
de ce re b ro gra nde y su progenie era cómo pagar por aque llos gra ndes los humanos arca icos nunca hab rían evolucionado hacia un cerebro
e inca n sa bl emenle costosos cerebros. El tejido ce reb r a l no puede al- grande y un cuerpo de crecimiento lento.
m ace n ar su propio sumini stro de energía, sino qu e d e be recibir un Nos ocuparemos más a fondo en o tros capítulos de cómo usa y al-
aporte cont inuo y abu nd ante de azúcar con el ri ego sanguíneo. Breves macena el cuerpo la grasa; por el momento, bastará con saber un par de
interrupc iones o déficits de azúcar en la sangre qu e se pro longuen du - datos fundam e ntale s sobre esta vital sustancia. El primero es que los
rante más de uno o dos minu tos provoca n daño s irr e p arables y a me- componentes d e ca da molécula de grasa pueden provenir de la digestión
nudo let ales . Po r consigu ient e, aquellas madre s de cereb ro grande de alimentos grasos, pe ro nuestro cue rpo también la sintetiza co n igual
nec es ila b an almacenar muc ha energ ía para pagar los cos tes de sus vo- facilidad a part ir de carbohidratos (y por eso los alimentos sin grasa
race s cerebros y los cerebros tamb ién grandes d e sus h ijos du rante los tambiénengordan ). 49 El segundo es que las moléculas de grasa so n un os
inev it abl es tiempos, a veces largos, en que rec ibían poca o ninguna útiles almacenes de energía altamente co ncentrada. Un solo gramo de
en ergía a causa tal vez de una hambrun a o un a e nf e rm edad. ¿Cómo grasaalmacena nueve kilocalorías, más del doble de la energía po r gra-
L A HI STO RIA DEL C UERPO H UMAN O
LA EN ERGÍA EN LA EDAD DE III ELO
1 39

mo de los carbohidratos o las proteínas. Después de una comida, las que no podem os saber con seguridad en qu é moment o comenzaron a
hormon as nos hacen convertir los azúcares, ácidos grasos y glicerol en engorda r nuestros antepasados con respect o a los otros primates. Tal
grasa dentro de unas células gra sas especiale s, de las que tenemos alre- vez la tendencia comenzara con H. euccu.s, lo qu e habría ayudado a
ded or de 30 . 000 millones. Luego, cuando el cuerpo nece sita energía, alimentar a su cerebro ligeramente mayor y a s u ste ntar sus caminatas y
otra s hormonas hacen que la grasa se des componga en sus componen- carreras a larga distancia. Aún más importante debía ser para los Horno
tes, que el cuerp o puede quemar ( más so bre esto en el capítul o , o).
arcaicos tener un p orcentaje alto de grasa,especialmente en los bebés.
Todo s los animales necesita n grasa, pero los hum anos tenemos
Si yo fuese un neand ertal durante un glacial inviern o europeo, también
un a especial necesidad de una gran cantidad de grasa desde el momen-
me gu staría ten er una buena cantidad de grasa par a mantenerme ca-
to mismo en que nacemos, en bu e na parte a cau~a de nu es tro cerebro 1iente. Con el tiemp o tal vez podamos contra star esta hipótesis si ~veri-
hambrie nto de energía. El cerebro de un bebé tiene una cuarta parte guamos qué gene s incrementan las reservas de grasa en los humanos y
de l tamaño del de un adulto, pero aun así consume una s 100 kilocalo- determinamos despu és en quémomento evo lucionaron estas adapta-
rías al día, alrededor del 6o por ciento del presupuesto energético en ciones genéticas.
rep oso ( un cerebr o adulto con sum e entr e 28 0 y 42 0 kiloca lo rías al día, El legado parad ójico del vitaJpapd de la grasa para la evolución
del 2 0 al 30 por ciento del presupue sto en ergético del cuerpo). 1° Como humana es qu e ahora muchos de nosotro s estamo s demasiado bien
el cerebro requiere azúcar de man e ra incesante, dispon er de grasa adaptad os a qu e nos guste la grasa y a acumularla . En la película docu-
abund ante ga rantiza a nuestr o ce rebro un aporte fiable e inacabable de mental Super Size M e, Morgan Spurlock ga nó uno s 1 1 kilogramos en
energí a. U na cría de mono tien e alred edor de un 3 por ciento de grasa solo veintiocho días comiendo exclusivamente comida de McDonald 's
co rporal, mientras que los bebé s humano s nacen con alr ededo r de un (;una media de 5.ooo kilocalorías aJdía!) Estas proeza s extremas son el
1 5 por ciento de grasa corporal. 1 ' D e hecho, el último trim estre del
legado de miles de generaciones de selecció n e n lo s humanos a favor
emb arazo se dedica en buena part e a engordar al feto. Durante estos de adaptaciones para almacenar tanta gras a co mo sea posible durante
tres meses, el cerebro fetal tripli ca su masa, mientr as qu e las reservas las rara s ocasion es en que uno podía permitírselo. Do scientos gramo s
de gra sa aumentan ¡cien veces!l 2 Además, el porcentaje de grasa cor- de grasa almacenad os un martes habrían ba stado para sostener una ca-
po ral de un humano sano aum ento ha sta el 25 por ciento durante la cería de persistencia el miércoles. Acumular un par de kilos de gra sa
infancia, y en los cazadores-recolectores adultos se redu ce después a cuando la comida era abundante debía ser esencial dur ante las inevita-
alrededor de un I o por ciento en lo s hombre s y un 1 5 por ciento en las bles épocas de escasez. Como el dinero en el b anco, las reservas de
mujer es. La grasa es más que una re se rva de energía para el cerebro y gra sa permiten que los humanos estén activo s, mantengan el cuerpo e
para el embara zo y la lactancia; también es esencial para aportar el inclu so se reprodu zcan durante las épocas d e vaca s flacas.14Por des-
combusti ble que necesita el atletismo de resistencia qu e requiere la gracia, la selección natural no nos ha preparado para la continua abun-
vida del cazado r- recolector. C u a ndo caminamos y co rr emos, gran danci a, y mucho men os para los restaurantes de comida rápida, un
parte de la energía que quemamo s proviene de la grasa (aunque a me- tema que discutir emos en el capítulo JO.
dida que aumentamos la velocidad, quemamo s más carb ohidratos).13
La s células grasas también ayudan a regular y sintetiz ar hormonas
como el estróg eno, y la grasa de la piel actúa como un exce lente aislan-
te qu e nos ayuda a mantenerno s calientes.
¿DE D ÓNDE VENÍA LA ENE RGÍA?
En resumid as cuentas, sin toda esa cantidad de gra sa el cerebro hu-
man o no podría ser tan grande, las madres de los cazadores-recolecto- ¿De dónde sacaban los Homo arcaicoslaenergía nece saria para formar
res no serían tan capaces de proveer la suficiente cantidad de leche de un cuerpo más grande y un cerebro aúnmay o r, para prolongar el cre-
alta calidad a sus hijos de cerebro grande , y tendríamos meno s resis- cimiento y tal vez para destetar a sus hijos a una edad más temprana y
te ncia . Por desgracia, la grasa no se preserva en el regi st ro fósil, así acumular más grasa? Solo hay dos maneras de conseguirlo. La primera
l.j O LA 111~ l'Olll \ DEL CUE H PO II UMANO LA ENERGÍ A EN l .1\ E l) ,\11 DF IIIE Ll)

es simpleme nt e ad quirir m ás energía . La segu nd a es repartirla de di s- sin emb argo, es que el PEO de u n cazador-recolector ad ul to suele ser
tinta manera , ga stan do m ás en el crecimient o del cerebro y la re pr o- mayor que su GET. Aunque e l PEO es difícil de medir y varía consi-
ducción y menos en o tra s funciones. Los indici os sugieren que hi c ie- derablemente de forma diaria, es tac io nal, individual e inc luso pobla-
ron las dos cosas. cional, los estudios realizados en m uchas sociedad es indi can que un
Par a acabar de e n re nde r estas est rat egi as ene rgéricas, pensemos e n cazador-recolec tor adulto medio adq ui ere alrededor de 3. 500 kiloca-
el pr esupue sto toral d e e nergía del cue rpo co mo si estuviera con stitu i- lorias al día. ¡M Esta es una estimación rosca con una gran variación y
do por var ias part id as . La primera es la tasa m etabólica basal (TMB ), muchas fuen tes de error, pero la co n c lu sión final es qu e los cazadores-
la ene rgía qu e neces ita m os para atender las neces idades de los mu c hos recolec tores suelen conseguir un excedente diario de en1re 1 .ooo y
tejidos del cuer po sin tener que moverse, di ge rir alimentos ni nad a en 2 . )oo kilocalorías . Este sustancial excedente procede de va rias fuentes,
absoluto. P ar a to cios los m amíferos, la TMB es fundamenta lment e un a entre ellas caza r para obtener ca rn e y recolectar sobre á reas más am-
función de la m asa co rp o ral,11y los hum a nos no somos excepcio nal es plias en bu sca de recursos de a lta cal idad como miel, tubé rcu los, nue-
en este senti do. Un chimp ancé medio de 40 ki log ramos tiene una T MB ces y bayas qu e aportan más energía d e la que cuesta obte nerlos. 19
de unas 1 .000 kiloca lo ría s al día, y un cazado r-reco lector medio d e 6 0 O tros dos factores clave que ayudaro n a los hum anos arcaicos a
kilogr amos, de unas 1. soo kilocalorías a l dí a. 16 Sin embargo, tal com o adquiri r unos modestos excede nt es de e nergía fueron la coope ración y
se ha comentado en e l capí tulo 4, los hum ano s hemos alterado el p o r- la tecnol og ía. Los cazadores-reco lec tore s no pueden so brevivir sin al-
centaje de energ ía qu e as ig namos a di stinta s partida s de nuestr a TBM . gu na di visión del trabajo, sin co m partir habitualmente dentro y fuera
Es razonabl e co nje turar que H. erectus y ot ros miembros de Homo ar- de la familia, y otras formas ele trabajo conjunto. No podemo s deter-
ca ico log rar on suste nt ar un cerebro d espr o po rcionadamentc g ra nd e minar si los pr imeros cazador es- reco lectore s cooperaban tan intensa-
en parte po rque ten ían un imestino relativ am ent e pequeño. Los int e s- meme como lo hacen los actu ales, pe r o la selección no debió tardar en
tinos peq ue ños (así como los dientes má s pequ eños) solo habrían sid o empu jarlos a hacerlo. El papel d e la tecnología es más fácil de recons-
posibles si estas espec ies co mieran una di eta de alta calidad con carn e truir. Ya !ternos comentado q ue s in lu ga r a dudas las primera s herra-
abu ndante y a lim entos bi e n procesado s. mien1as líticas ayudaron a los pri m e 1·os Hamo a cortar y machaca r los
Aunqu e un inte stino pequeño no s permit e tener un cerebro g r an- alimento s, y có mo más tarde los Horn o a rcaicos inventa ron pro yectiles
de, tambié n hay que con siderar cuánt a ene rgía gasta en realid ad e l con punta de piedra, que hjcieron qu e la caza fuera más fácil y segura.
cue rpo cada dí a (e l gas to ene rgético tota l o GET) en contraposi c ió n a La cocin a fue un avance tecnoló g ico ig ualmente pro funclo. Cada vez
la cant idad de e nergía ad qu irida (la produ cc ión energética dia ri a o que comemos algo, tenemos que gas tar energía en ma stica rlo y dige-
PED ). Lo s huma no s so mos inusuales en amb os aspectos, y pro babl e- rirlo ( por eso aumenta el pulso y la te mperatura corp o ral después de
mente tambié n lo fue ra n los humanos arca icos . El GET de los c hi m- una com ida). El procesamiento m ecá ni co de los alimento s, cortándo-
pancé s pr obabl emen te ande por las 1 .4 00 kilocalor ías diarias, mie ntr as los, moli éndolos o machacándo los, re duc e significativa mente el coste
que los actu ales caz ador es- recolector es tie ne n un GET que varía e n t re de la di gestión de alimentos de or ige n tanto vegetal co mo animal. La
2.000 y 3.ooo kiloca lo rías diarias, más de lo qu e pr edice el tamaño cor- cocina tiene efectos incluso más su s ta nc iales. Algunos alimento s, como
po ral Y El GET ele los cazado res- reco lec to res es relativament e ele - las patata s, liberan aproximad am e nt e el doble de calo rías y otros nu-
vado porq ue llevan u na vida moderad a me nt e activa caminando y oca - trient es cuando se comen coci nad os gu e cuando se come n crudos.<'°
sionalmen te co rriend o a larg a distanc ia, acarr ea ndo comida y niñ os, Ot ro ben eficio de cocinar es qu e m ar a los gérmenes, lo que reduce
escarb ando planta s, pro cesando alimento s y rea lizando otras tar eas considerabl emente el coste para e l s iste ma inmunitario.
diaria s sin la ayuda d e ninguna máquina o bestia de carga. Co m o Con indep endencia de la fo rm a pr ec isa en que los humanos arcai-
los human os arc aico s pr obablemente tenían qu e desplazarse y trab aja r cos log ra sen obteneruno se xcedentcs regu lares y seguro s de alimentos
tanto com o los caz ador es- recolecto res actuale s de tamaño par ecid o, de alta calidad, estos balances pos itivo s claramente pusieron en mar-
sus GET prob able me nt e no diferían dem asiado. Lo más important e, cha un bucle de realimentació n po s itiv a. !lay varias teoría s distintas
LA I-IISTORIA DEL CU E R PO HUM ANO L A E NERGÍA EN LA EDAD DE HI EL O
143

sobre el func ion amiento de este bucle de realimentación, pero todas se humanos arcaicos cazado r es -re colectores durante la Edad de Hielo.
basan en el mismo principio básico: una vez que se satisfacen la s nec e- La tendencia del gé n e r o R omo a adquirir y usar más energía no
sidade s bá sicas de l cuerpo se puede gasta r el excedente de en e rgí a de fue, sin embargo,universa l. Co mo cabría esperar, no todas las pobla-
cuatro mane ras di stintas. Se puede usar para crecer cuando se es jo v en, ciones de la Edad de Hielo di sfrutaron de excedentes de energía, y el
se puede almace na r en forma de grasa, se puede ser más act ivo o se registro fósilestá repleto de indicios de que du rant e ciertos periodos la
puede gasta r en ten er y criar más hijos. 6 1 Si la vida es azarosa y las tasas lucha por la subsistencia fue exigente y precar ia, y que en ocasiones
de morta lidad infantil son elevadas, la mejor estrategia evolutiv a es ser acabó en desastre.Cuando el alimento se tornab a escaso la dependen-
más como un rató n que como un simio y destinar a la reproducción la cia que tenía nuestro lin aje d e un gasto elevado de combustible pasaba
fracción más g r an de que se pueda del exce dente de energía. Sin e mbar - de ser una ventajaa ser una d es~entaja, igual qu e los coches que traga n
go, si los niñ os sobrevi ven y crecen , se obtiene un gran benefic io de mucho se convienen en una carga costosa cuan do sube el precio de la
evolucionar tal como aparentemente hizo el Horno arcaico: invirti e nd o gasolina. Las poblaciones de humanos arcaicos sufrieron y probable-
más energía en un a progenie menor pero de mayor calidad ex tendi en- mente muchasse extingui ero n en la Europa templada durante los pe-
do su desa rr ollo de manera que puedan alcanzar un cerebro má s g ran- riodos de expansión de los glaciares. El alimento también se puede tor-
d e. Como u n ce rebr o más grande permite un mayor apren di za je y nar escaso en los tróp icos, especialmente en las islas. De hecho, el
cond uctas cognit ivas y sociales más co mplejas, entre ellas el le ngu aje mejor ejemplode cóm o nuestra dependencia de la energía puede resul-
y la coope ración, los descendientes irán teniendo una mayo r probabi- tar contraproducente es el caso de HomoJloresiensis, también conocido
lidad de sobrev ivir y reproducirse porque se convierten en mejor es como Hobbit,una especie e nana de humanos arcaicos de Indonesia.
cazadores-reco lecto res. Como estos caza dores-recolectores m ás int e-
ligentes y coop e radores generará n exceden tes aún mayo res, la se lec-
ción con tinuar á favo reciendo cerebros más grandes y de crecimie nt o
más lent o junto a cuerpos más gordos qu e crecen durant e más ti e mp o. UN GIRO ENERGÉT ICO : LA HI STOR IA
Además , una s madres con suministros adecuados de alimen tos y con DE LOS HOBBIT S DE FL ORES
fuert e apoyo socia l se habrían beneficiado de destetar a sus bebé s a una
edad más tempran a, pues así habr ían podido tener más hijos. En las islas suelen prod uc ir se extraños procesos evo lutivos. En las islas
Todav ía n o podemo s contrastar dir ectamente muchos aspec to s de pequeñas y remotas, los animale s grandes a menudo tienen que en-
este escena rio po rqu e no podemos demostrar cuándo emp eza ron los frentarse a crisis energ éti cas porque por lo genera l hay menos plantas
hum anos a en gorda r o a destetar a sus crías antes que los simi os. Sin y menos alimento que en m asas de tierra más grand es. En estas condi-
embargo, podemos medir cuándo se hici eron más grande s el cerebro y ciones, los animales muy grandes lo pasan mal porque necesitan más
el cuerpo y cu án do se prolongaron lo s primeros estadios del creci- alimento del que puede proporcionarle s la isla. En cambio, a los ani-
miento . Estos indi cios sugieren un proc eso evolutivo gradual, ju sta- males pequeños suele irle s m ejor que a sus parientes continentaleso de
mente lo que pred ice la hipótesis del bucle de realimentación . Tal como islas más grandes porqu e t ie nen comida suficiente, tienen menos com-
muestra la figura ro, el tamaño cerebr al no se disparó de go lp e en el petencia de otras especies p equ eñas y porque las islas suelen carecer de
gé nero hum ano sin o que aumentó paulatinamente a lo largo d e má s de depredadores, lo qu e los lib era de la necesidad de esconderse. En mu-
un millón d e años desde los orígenes de H. erectu.r. Es probabl e qu e chas islas, las especies p equ eñas se hacen más grandes (gigantismo)
tam bién se haya seguido una trayectori a de cambio gradu al en la pro- mientrasque lasgrande s se hac en más pequeñas (enanismo). Así,islas
longac ión d el desa rrollo humano. Necesitamos más datos para con- como Madagascar,Mauricio o Cerdeña albergaron rat as y lagartos gi-
tr asta r estas in fe rencias, pero es más qu e probable que los camb io s en gantes (dragonesde Komo do) junto a hipopótamos , elefantes y cabras
los presu pu estos energ éticos alimenta dos por los excedentes de ener- en miniatura.
gía fuese n un a fuerza motriz clave tras la evolución del cue rpo de los Estas mismas restriccio nes y procesos energéticos afectan tam..:
--
1.¡.¡ LA lll ~T~>HIA D E L C UE H P() IIU ~l /\1 () LA E 1' E IH , 1 \ ~-N L.\ EO \O DE 1111.1.l l

bién a los caza d o res- reco lecto res /' y p a rece qu e el ejemplo m ás ex- C ua nd o se co mpara n an ima les de distinta masacor pora l, las especies o
tremo se pro du jo en nu es tr o pr o pi o gé n e r o e n la remota isla d e Fl o- los in d iv idu os más g rande s t ie nden a tener un ce re b r o m ás grande en
res. Esta isla for ma pa rte del arc hipi é lago d e Indon esia , en e l lad o té r m in os ab soluto s pe ro m ás pequeño en términ os re lat i vos . Los go ri-
o riental de u n a pr o funda fo sa oc eá ni ca qu e se para a Asia de un g ru po las ti e n e n t res veces m ás m asa que los chimpancés, p e r o s u cereb ro es
de islas que ta m bién inclu ye Bali, Bo rn e o y T imo r. Inclu so cu a nd o el so la m en te un 18 po r cien tO mayo r. De acuer do co n leyes de escala-
nivel d el m ar desce ndió has ta sus ni vel es m á s bajos dur ant e la Ed ad mi e n to típi cas, si el J lob bi t e ra un humano de m itad d e tamaño (u n
de Hielo, la isla de Flo res q uedó sep a r a da de la isla más p róx ima de pi g m eo), habría qu e es pe ra r qu e su cerebro fuer a de u n os 1. 1oo centí-
Indo nesia po r m uchas millas de océ an o p ro fu ndo. Au n as í, a lg un os me tro s cúbi cos; si era un H. erectusenano, espera ría m os que su cereb ro
animales) cm re ellos rat as, lag a rt os v a r á n id o s y elefant es, d e a lg ún (u e ra d e 500 a 600 ce ntím e tros cúbicos.G"Escas p re d icé io nes llevaron a
modo co nsigu iero n salva r aq ue lla di sta n c ia y luego desarro lla ro n gi- va r io s in ves tigadores a la co ncl usión de que los res to s d e l Hobbit de-
gantismo o en an ismo. H oy la isla tie ne r a ta s g igame s junto a d rag on es bían pr oce der de alg un a p obla ción de humano s m o d e rn os que sufría
de Komodo , y ha sta hace poc o ta mbi é n a lbe rg aba una espec ie de e le- d e una enf e rmedad q ue cau sa ena nismo ademá s d e un cer e br o pato ló-
fante e na no (Sie godon). g ic a m e nt e pequeño. S in e mba rgo, los análisis met ic ul osos d e la form a
Lue go es tá e l 11obbit. En la déca da d e 1 99 0 , uno s arqu eó logos qu e de l c e r e b ro, el cráneo y las ex tr emidades de la es p ec ie i ndi ca n que H.
trabaj aban e n F lo re s hallaro n una s he rr a m ie n tas primitivas dat a d as e n Jlo res iensis no parecía te ne r n ing una enfermedad co n oc id a ni sufría de
al me nos 800 . 000 años ,6 l que indi cab a n qu e ant es incluso algú n homi - cre c imi e nto anorma l. 6N Ad emás , estudios de hip o p ó tam os enanos en
nino, ta l vez H. erecrns, habí a llega do a Fl o re s nadando o en ba lsa . Más o tra s is las muest ran qu e du ra nte el proceso de ena ni s m o in sular, la se-
tarde , en 2 003, un e quipo de inve stig ad o res a ustralianos e indon es ios lecc ió n na tu ral pued e e ncoge r e l cerebro de las es pec ies d e formabas-
que excava ba n la c ue va de Lia ng 13ua s a lie i-on en los titul a res d e tod o ta n te r ad ical , más q ue suf ic ie nte para explicar e l m inú sc ul o cerebro de
el mund o cu a nd o e nco ntra ro n un es qu e le t o p a rcial de un d imin uto fó- 11. flo resie,isis.6<> Al pa rece r, cu a ndo las cosas se po n e n fe a s en las islas
sil hu man o da tad o entr e hace 95. 000 y 17 .000 años. Lo llamaro n H. p e q u e ña s, los cerebros g rand es y caros se convie rt e n e n un lujo dema-
floresiensis y pr opusie ro n qu e se tr a taba d e lo s restos de un a es pec ie siad o c os toso para per mit ír se lo.
enana de lo prim eros Homo.r.~Los m edio s d e com unicació n no ta rda - Como Sherlo ck I Iolm es se ñaló en una ocasió n (a un que fuera en
ron en apod a r a es ta especi e Hobbit. Ex c a va c iones posterio res reco- u n a f icc ión) : «Cuan d o se ha e liminado lo imposibl e , lo q u e que da, por
braron los rest0 s ele al meno s otro s se is incli v id uos muy pequ eño s.61 Se im pr obab le que sea, d e be se r la verdad». Si el l lo bb it n o es un huma no
trat aba de ge nt e pequ eña, d e alre de do r d e un metro de altura y un p eso e n a n o d e ce rebro diminu to, e mo nces debe ser una a ut é nti ca especie de
entre 25 y 30 kil og ramos, con un ce re br o minú sculo, de unos 4 00 cen - ho m in ino. Hay en rea lida d d os posibilidades. La p r i me r a es que se tra-
tímetr os cú b icos, el de un c himpan cé ad ul to . Lo s fósiles pr ese nt a n una te d e un d escendiente d e H. erectu.s. O tra posibilid ad m ás so rprendente
extra ña mezcla de rasgos co mo a rcos s up e rc iliarcs g ra nde s, fa lta de qu e s u g ie re n sus primi tivos p ies y manos, es qu e s e t r a te d e un rema-
mentó n , pie rn as co rtas y pies largo s s in u n a reo co mpleto. Vario s estu - n e n te de un a espec ie to d avía más primitiva, com o H. ltabil is, que salió
dios sugie ren qu e e l cerebr o y e l c rán eo d e l H obbit (que se mu es tr a en d e Á fri ca mu y tem pran o, d e algún modo acabó e n I ndo n e sia, y luego
la figura 11) se parec e es pec ialm e nt e a l de H. erectus tras co r reg ir los n a d ó h as ta Flores sin d eja r ni ng ún otro rastro fu e ra de Áfr ica. Los dos
efectos del tam añ o.Gr.D e se r así, un a po s ibilid a d razonable se rí a qu e H. es ce n a ri o s requiere n un a con siderab le reducción d e l tamañ o cerebral.
erecws alcanzó la isla hace a l me no s 8 00 . 000 año s y fue emp ujad o po r E l ce r ebro más pequ e ño qu e conoce mos de H . erecw .s mi d e 600 centí-
la selecció n na tura l a redu cir e l ce reb ro y l a es tatura para hace r frente m e t r o s cúbi cos y e l m á s peque ño de H. ha1'ilises d e 5 1 o ce ntímetros
a la falta de al ime nto . cúb ico s . A sí pues, la se lecció n habría requerid o a l m en os u na reduc-
No h ace fa lt a d ecir qu e H. fl oresiensis h a ge nerado polémi ca. A lgu- c ió n d e l 25 po r ciento d e l ta maño cerebral par a ex p li car el d iminuto
nos estu diosos de fie nde n qu e el ce re br o d e esta especie era se n cilla- c e r e br o del H obbit.
mente de ma siad o pe queño para e nca ja r e n un cuerpo de ese ta m a ño. P ara m í, lo más inte resante del Hobbit es lo qu e es ta so rpr endente
LA H I ST ORIA DEL C U ERPO HU MANO
LA ENER G ÍA EN LA EDAD DE II IELO

especie nos reve la so bre la importancia de la en ergía para la evolución


¿Por qué? ¿Por qué se ext inguieron los otros tipos de humanos?
humana. En el contexto de una isla con rec ur sos limitados, las reduc-
¿Qué es bio lógica y conduct ualmente distinto en los humanos moder-
ciones en el tamaño del cerebro y del cue rpo n o son descabelladas sino
nos? ¿Qué adaptaciones so n exclusivas de los hu m anos mode rnos? ¿Y
justamente lo qu e uno predeciría para algú n tip o de Hornoarcaico en-
de qu é mo do el legado del Horno arcaico, incluida su capacidad para
frentado a un apo rte de energía insuficiente. E l cuerpo grande y el cere-
u sar y domeñar la energía de formas novedosas, ab rió el camino para la
bro grande son caros, lo que los convierte en di anas prioritarias para la
sigu ient e gran transformación de la historia del cuerpo hum ano?
selección natu ral a la hora de reducir costes. Al reducir su tamaño, H.
floresiensisprobable mente podía arreglárselas p a ra sobrevivir con 1 . 200
kilocalorías al día, tal vez r.440"1
cilocalo rías a l día durante los periodos
de lactancia, much o menos que una madr e de tamaño completo de H .
ereaus, que neces itaría unas 1.800 kilocalorías al día cuando no estaba
embarazada ni lacta nd o y hasta 2 . 500 kiloca lorías al día cuando daba el
pecho. No sabe mos qué clase de precio cog ni tivo pagó H. jl oresiensis
por tener un cerebro tan pequeño, pero al pa rece r le compensaba.

¿ QUÉ LES O C URR IÓ A LOS H U M ANOS ARCAICOS ?

Qu ien viaje po r los tró picos en la actualid ad tendr á la oportunidad de


ver muchas espec ies de primates distint as pe ro estrechamente empa-
rentadas y pod rá ap reciar sus semejanzas y dif erencias. Por ejemp lo,
hay dos especies de chimpancés, cinco esp ec ies de babuinos y más de
una docena de espec ies de macacos. Como hemos visto, dur ante la
Edad de Hielo la se lección natural conduj o a un grado de diversidad
parecido entr e los d escendientes de los prim e ros Horno, con los nean-
dertales en E uropa, los denisovanos en A sia , el Hobbit en Indo nesia
y otros. Y, nat ur almente, había una espec ie m ás: Horno sapiens. Evo-
lucionamos más o menos al mismo tiemp o qu e los neandertales, y si
pudiéramos obse r var a los primeros hum an os modernos hace unos
200 .000 años ta l vez no hubiéramos juzga do a estos antepasados tan
fun damentalmen te distintos de sus conte mp orá neos. Aparte del H ob-
bit , los humanos mo dernos y arcaicos tiene n un cuerpo bastante pare-
cido, e incluso u n cerebro igual de gran d e. Sin embargo, como es ob-
vio, los hu manos mode rnos somos únicos en vari os sentidos, y nu est ra
especie ha disfrut ado (hasta elmomento) d e un destino evolutivo muy
distinto. Para cu and o la Edad de Hielo lleg ó a su fin, todos nu estros
parientes cercanos se habían extinguid o, d e jan do a los human os mo-
dernos como la úni ca especie supervivient e d el linaje humano.
-

UNA ESPE C IE MUY CU LTIVADA

Cómo Loshumano s m odernos colonizaron el mundo


con una co mbin ación de maña y fuer za

La c u !tur a es, a grandes rasgos, aquello que nosotros


hace mo s y los monos no.

Frrrno, SOMEHSET (Lord llaglan)

Tenía ocho años cua nd o a pr e ndí que w dos los se res humanos fuero n en
otro Liempo cazad o res- reco lecLOresde la Edad d e Piedra. Recue rdo
cómo miraba emb elesa d o e n el televisor las imáge nes con grano d e los
tasaday, una tribu prim iti va q ue acababa de ser «descubierta,, en Fil ipi-
nas y que nunca habí a es tad o en contacto con el mund o moderno. Eran
solo veintiséis indiv idu os cas i completamente des nu dos que vivían en
cuevas, fabricaban h e r ra mi e ntas de piedr a y subs istían comiendo insec-
tos, ranas y plant as sa lvaj es. El descubrim ient o fasc inó al mundo en te-
ro. Los adultos, inclu id o mi pr ofesor de colegio, estaban especialme nte
entusiasmados po r e l h ec h o d e que su lenguaje no tu viera palabras para
la violencia o la guer ra. ¡Si hubi era más ge nte co mo los tasaday!
Po r desgracia, los tasa d a y eran un fraud e. Al parece r, la existe ncia
de la tribu fue esce ni f ica d a po r su «descu bri do r», Manuel Eliza lde,
quien presuntam ent e pa gó a un puñado d e lug areños para que camb ia-
sen sus tejanos y ca mi se t as p o r taparrabos de hojas de orquídea y co-
mieran bichos y ra n as e n lu gar de arroz y ce rd o para las cámaras de
televisión. Creo q ue e l fraud e de los tasada y engañó a todo el mundo
po rque el retrat o qu e o rqu es tó Elizalde de la soc ieda d humana pr imi ti-
va era justamente lo qu e mu chos deseaban ver y oír duran te la gue rra
de Vietnam. Lo s tasa d a y e ncarn aban la idea ro u sseauniana de q ue los
seres humanos no co nt a min ad os por la civil izació n son sanos, virtu o-
sos y pacíficos. A de m ás, el relajado modo de vida d e los tasaday con-
trastaba fuertemen te co n la sup osición tan p ro fundam ente asentad a de
, ;o LA III ST O RI A DEL CUER PO H UMANO UNA ESPEC IE M UY C UL TI VADA

qu e la vida en la Edad de Piedra era ardua y qu e la historia human a manos con un a forma de vida muy parecida a la que siguieron nuest ros
desde la invención de la agr icu ltur a ha sido un la rgo proceso de pro- antepasados duran te milesde generacion es . Aprender sobre sus dietas,
g reso casi continuo. El mi smo año que los tasaday aparecían en las par- actividades y cult uras nos ayuda a ent e nd er un poco más a qu é estamos
padeantes imágenes de la te levis ión y adornaban las páginas de Natio- adaptados los hum anos. No obstante, n o pode mos averigua r por qué
nal Geographic Maga'{_ Íne, e l antropól ogo Marshall Sahlin s publicaba su los humanos mode rnos somos como somos limitándonos a estud iar a
influyente libro Economía de la Edad de Piedra.' Sahlin s argumentab a los cazado res- recolectores contempo ráneos porque nuestro cuerpo
qu e los cazadores-r ecolector es eran la «sociedad opul enta original» evolucionó para hacer más que simpl eme nt e cazar y recolec tar. Más
po rq ue tenían pocas necesidades más allá del suste nto básico, no tenían aún, ninguna de estas poblaciones bus ca la comida exactamente como
que trabajar incansa blem ent e, co mían una dieta muy vari ada y nutri ti- se hacía en la Edad de Piedra: en mayor o menor medida, todas han
va y tenían una vida social ri ca con mucho tiempo libre, y no dañada interaccionado durante milenioscon ag ri cu ltores y ganad eros.
po r la violencia. Según este m o do de pensar, todav ía popular, las con - Para entend er cómo y por qué el cu e rpo humano modern o es como
diciones de los seres hum ano s n o han hecho más que deteriorarse des- es, y por qué so mos la última especie d e human os que sobre v ive en
de que nos hicimos ag ricu ltor es, lo que comenzó hace unas seiscientas todo el plane ta, tenemos que retr oce d e r en el tiempo hasta el último
ge neraciones. evento de especiac ión de la histor ia d e nu estro cuerpo: el o rig en de
En realidad, la vida e n la n o tan lejana Edad de Pi edra probable- Homosapiens. Si nos fijásemos únicame nt e en el registro fósil de esta
mente no fuese ni tan espa nt osa ni tan idílica como la pintan algunas transformación, podríamos llegar a la co nclu sión de que los hum anos
co ncepciones extr emas. Au nqu e los cazadores-reco lecto res no tienen modern os evolucionaro n a través de un puñado de modes tos camb ios
que trabajar tantas hora s al d ía como la mayoría de los agricultores y anatómicos qu e se manifiestancon es p ec ial claridad en la cabeza, con
co ntra en menos enferm edad es contagiosas, no se sigue de eso que los un rostro más pequeño y un cráneo y ce rebro más redondead os. En
cazadores-recolector es fu es en un os ociosos hijos d e papá paleolíticos realidad, estos cambios, combinado s con lo que podemos observa r en
que apenas tuviesen que trabajar y fuesen ricos porq ue no había nad a el registro arque ológico, sugieren que lo q ue difiere más profunda-
más que pudiesen desear . En re alidad, los cazadore s-recolectores pa- mente en los humano s modernos en co mp aración con los human os ar-
san hambr e a menudo y so lo log ran hacerse con la com ida suficient e caicos es nuestra capacidad para el camb io cultural. Tenemos una ca-
grac ias a que cooperan int e n sa m ente y trabajan mucho , lo que implica pacidad única y sin precedentes para inn ova r y transmitir info rm ación
muchas horas de caminar , co rr er, acarrear, escarba r y muchas otras e ideas de una per sona a otra. Al pr in cipio , el cambio cultural de los
cos as. Con todo, hay algo de ve rd ad en el análisis de Sahlins. Un caza- humanos modern os se fue acelerando d e forma paulatina, cau sando
do r- recolector no tiene qu e trabajar más de lo necesa rio para satisface r cambios impo rt~ntes pero graduales e n la forma en que cazaban y re-
las necesidades de la familia y del grupo. Despué s pu ede descansar y colectaban nuestros antepasados.Ent o n ces, hace unos 50. 000 años, se
dedicar tiempo a activid ad es soc iales como el chismorreo y pasar tiem- produjo una revo lución culturaly tec n o lógica que ayudó a los huma-
po con la familia y los amigos. Buena parte del es tr és contemporáneo nos a colo nizar todo el planeta. D esde ent onces la evolució n cultural
derivado de los desplazamiento s al trabajo, la amenaz a de perder el tra - ha sido el motor de cambio predominante, potente y cada vez más rá-
bajo, pagar la universidad , ahorrar para la jubilación, todo eso puede pido. Por consigu iente, la mejor res pue sta a la pregunta de qu é hace
llevarnos a comprender qu e e l sistema económico de los cazadores- especial a Homo sapiensy porqué somos la ú nica especie humana viva es
recol ecta res gozaba de cie rt os ben eficios. que nuestra evo lución produjo algu no s pequeños cambios en nu estro
Ya no quedan hoy tribu s del estilo de aqu ellos tasaday, pero un soporte físico (nues tro hardware) qu e co nt ribuyero n a desata r una re-
puñad o de verdadero s g rup os de cazadores-re colectores persistie- volución en nues tro soporte lógico (nue s tr o software) que todavía se
ron hasta hace poco y todavía existen unos pocos, aunque solo hasta está pro duciendo a un ritm0cada vez m ás ráp ido.
cierto punto sean verdadero s caza dores-recolectores . El estudio de es-
tos pueblos es fascinant e e imp o rtant e porque son los últimos seres hu -
...
152 IA lll ~TlH{l f\ DEI. CUERPO IIUM,\NO U NA E~l' ECI E \ l l.!) <.U l l"l\ ' AD,\ 1 í3

¿Q UIÉNES FUERO LOS PRIM EROS u H OMO SAP IENS ,, ? genéticas humana s. Esta pauta contr as ta pod e rosamente con lo que
ocurre en ot ros simios, como los chimpancés, en los cuales d ent ro de
Ca d a religión o frece una exp li cación distinta sobre el cuán do y el dó n- una poblaci ó n cualqu iera hay menos de l 40 por ciento de la variac ió n
de del o rigen de nuestra es p ec ie, H. sapiens . Seg ún la Biblia heb rea genética t0 tal de la especie. 1
Di os creó a Adá n del bar ro del ja rdín del Edén y lue go hiw a Eva d e El AD fósil también aporta fuenes indi cios del reciente o rigen
un a de us costillas; en otr as tradicion es, los primer os humanos fueron africano de nu est ra especie. En las cond ic iones adecuadas (n i d emasia-
vom itados por d ioses, mo d e lados con barro o pa ridos por enormes do cálidas, ni demasiado ácidas ni demas iado alcalinas), en los huesos
tortu gas. La cienc ia, sin embargo , propor ciona un único relato del ori - fósiles se pueden preserva r fragment o s d e AD durante mu chos miles
gen de los hum an os mod e rn os . Además , este aco n tecimie nto ha sido de años . Se han extraído restos de AD d e va rios de los primeros hu-
tan bien estudiado y con tr asta d o con múltipl es fuent es de indicios y manos mod e rn os y de más de una doce n a d e hum anos arcaicos , sobre
obse rvaciones que podem os a f irmar con un razonab le grado de con- todo nean d ert ales. Los hercúleos esfue rzos d e Sva nte Paabo y colabo-
fianza que los humanos m o d e r n os evolucionar o n e n África a part ir d e rado res pa ra reco mponer e interpr etar esos fr agmentos reve lan que la
hum anos arcaicos hace al m e no s 2 00 .000 años. última vez que los linajes de los humanos m ode rn os y de los neander-
La capacidad d e estab lece r el tiempo y el lugar del o rigen de nues- tales perte nec iero n a la misma poblac ió n a n cestra l fue hace apr oxima-
tra especie se la debernos so b re todo al estudi o ge nético de muchas damente ele 5 0 0 .0 00 a 4 00 .000 años. 6 o es de ext rañar, pues, que el
per son as. Al co mpara r la va ri ac ió n genética entr e h umano s de todo el AD de h umanos y neandertales sea tan p arecido : solo uno de cada
mund o, los ge netista s pu ed e n calcu lar un árbo l genea lógico de nues- seiscien tos pares de bases difiere de los de u n neandertal. En la actuali-
tros grados de pa rentesco y, d es pu és de calib rar es te árbol, estimar en dad se ded ica n muchos esfuerzos a ave ri g u a r cuáles son estos ge nes y
qu é rnomenco co mparti mo s un antepasado comú n. Cientos de es- qué sig nifican .
tudi os de este tipo realizado s co n datos sobre miles d e personas coin- En el J\D N de los humanos anti guos y modernos tam bién se es-
ciden en que las raices d e todo s los human os v ivos se remontan a conden alg una s sorpresas. Los aná lisis m e t iculosos de las difere ncias
un a población co mún ances t r a l qu e vivió en Áfr ica hace de 300.000 a ent re los ge nom as de los neandertal es y d e l os humanos revelan que
200 .000 años, y q ue una fra cc ió n de esos humanos se d ispersó fuera d e todos los no africanos tienen un po rce nt a je m uy pequeño, entr e el 2 y
África hace de 100.000 a 80 . 000 año s.2 En otra s pa labra s, hasta hace el 5 por ciento, ele genes que proced en de los n ea ndertales. Al parec er
mu y poco, todo s los seres hum a n os eran africanos. Est0 s estudios tam- se produj eron algunos cruzamientos e ntr e n ean den ales y hum anos
bién revelan que todos los se r es h um anos descie nden de un número de modernos hace más de 50 .000 años, pr o bab le menre cuand o los huma-
ant epasados ext rao rdinar ia me n te pequeño. Segú n un o de los cálculo s, nos mode rn os se dispersaron desde Áfr ic a a tr avés de O riente Medio.7
t0do s los hum anos vivos e n la actualidad descienden de una población Los descendi entes ele esta población se ex te ndi eron luego po r Europa
de menos de 14 . 000 indi viduos re pr oductores d el África subsaharian a, y Asia, lo qu e exp lica que los africanos ca rezca n de genes neand erra les.
y la població n in icial que dio o r ige n a todos los hum anos no africanos Otro aco ntec imiento de hibridación se pro du jo cuando los human os se
p robablemente co ntase co n m e nos de 3. 000 ind ivid uos) Nuestra re- extendieron po r Asia y se cruza ron con lo s d en isova nos. Alrededo r del
ciente divergencia a partir d e un a pequeña pob lac ió n explica otro he- 3 al 5 por cie nto de los genes de las persona s qu e viven en Ocea nía y
cho impo rtante que todo se r h um ano debería co noce r: somos una es- Melanesia provienen de los cle nisovanos. 11 A m edi da que se vaya des-
pecie genéticamente hom ogé ne a . Si catalogamo s todas las variaciones cubriendo más AD fósil, tal vez hallemos restos de otros cru zamien-
genéti cas que ex isten en el co nj unto de nuestra espec ie, encont rarem os tos. Hay que tener en cuenta, sin emba rgo, qu e estos restos no se pue-
qu e aproxima d amente el 86 por cient o se encuentran en cualquiera de den interpretar como que humanos, n eandert ales y denisova nos sean
las poblacion es.4 Para po ner este hecho en perspec tiv a, si elimináse- la misma esp ecie. A menudo las especies est rechamente empar ent adas
mos la població n de tod o e l mundo menos, pon ga mo s por caso, la d e se hibridan m uy levemente cuando en tra n en contacto, y los humanos
Fiji o la de Lit uania, tod av ía re tendríamos cas i toda s las variaciones evidenteme nte no son distintos. Perso na lm e n te, m e encan ta sab er que
LA HI ST OR I A DEL CU ERPO HU MAN O UNA ESPECIE M U Y CUL TI VADA

aunqu e los neandertales estén extinguidos, una pequeña parte de ellos especie humana qu e ha sobrevivido en tod o el planeta? ¿En qué m edi-
sobrevive en mí. da podemos atribuir nuestro éxito a nuestro cuerpo o a nuestra ment e?
O tras pista s adicionales, distinta s y más tangibles, sobr e cuándo y
dón de evoluc ionaro n los humano s modernos provienen de los fósile s.
Tal como pr edicen los datos genéticos, los fósilesmás antiguos conoci-
dos hasta el momento de los human os modernos se han encontrado en ¿QU É HAY DE "M ODERNO» EN LOS HUMANOS MODERNO S?
África y se han datado en hace uno s 195.ooo años,9y varios ot ros fósi-
les de los primero s humanos mod erno s de más de 1 50.000 años tam- Del mismo modo que la historia la escriben los vencedores, la prehi s-
bién proceden exclusivament e d e África.'º La posterior diá spora ini- toria la escribieron lo s supervivi entes (nosot ros), y a menudo ínter:
cial d e H. sapiens alrededor del mundo se puede seguir a partir de pretamos lo que ocurrió como algo inevitabl e. Pero ¿y si fuesen nean-
varios hu esos antiguos. Los human os modernos apareci eron por pri- dertales del siglo xxr quiene s escribiesen este libro, preguntándose po r
mera vez en O ri ente Medio hace de 150.000 a 80.oooaños ( las datacio- qué hace miles de años se había extinguido H. sapiensen lugar de e llos?
nes so n inciertas), y luego posib lemente desaparecieron duran te unos Como nosotros, pr obab lemente comenzarían por los indicios fósi les y
3 0 .000 años al tiempo que los neandertales se desplazaron a la región arqueológicos y se pr eguntarían qué hay de diferente en nuest ro cu er -
dur ant e el punto álgido de una de las principales glaciacione s euro- po y la manera en que lo usamos.
peas, dur ant e la cual quizá d espla zase n a los humanos temporalmen - Paradójicamente, las diferencias más marcadas que se pued en dis-
te.'' Lo s hum anos modern os con nuevas tecnologías volvi ero n a cernir entre nosotros y los humanos arcaicos son contrastes anatómi-
apare ce r en Oriente Medio hace unos 50.000años y luego se exte n- cos cuya relevancia biológica es difícil de interpretar. La mayor part e
die ron rápida mente hacia el nort e, el este y el oeste. D e acuerdo con de estas diferencias son evid entes en la cabeza, y se resumen en do s
las me jor es dataciones disponible s, los humanos modernos aparecie - cambios principales en la forma en que esta se conforma, tal como se
ron po r primera vez en Europa hace unos 40.000 años, en Asia hace muestra en la figur a r 4 . El primero es que tenemos un rostro pequ eño.
unos 6 0 .000 años y en Nueva Guinea y Australiahaceunos 40.000 años. 11 Los humanos arcaico s tenían un rostro voluminoso que se proy ec taba
Los yac imi entos arqueológicos indi can que los humanos ta mbi én lo- frente al cráneo, mi entras que la cara de los humanos modernos es mu-
g raron cruzar el estrecho de Bering y colonizar el Nuevo Mundo en cho más plana y corta y queda casi metida bajo la regió n front a l d el
algún mom ento de hace entre 30.000 y 15.oooaños.' 3 cráneo.' 1 Si metiéramo s un dedo verticalmente en la cuenca del ojo d e
La crono logía precisa de la dispersión de los humanos cambiará a un neandertal, probablement e saldría a mitad del arco superciliar en la
medida qu e se realicen nuevos d escubrimientos, pero lo importante es parte frontal del cerebro. Nuestra cara, en comparación, está mu cho
que en tan solo 175.ooo años tra s la evolución de los humanos moder- más retraída, de man era que un dedo introducid o de la misma manera
nos en África, ya habían colonizado todos los continente s menos la acabaría tocando el ló bulo central del cerebro . Un rostro más pequeño
Antártida. Además, allí donde llegaban los humanos modernos caza- y retraído tiene varias consecuencias respecto a la forma facial huma-
do res- recolectores, los humano s arcaicos no tardaban en extinguirse . na, también evidentes en la figura 14. La más obvia es un arco sup e rci-
Por ejemplo, los último s neandert ales conocidos de Europa se halla- liar más pequeño. En el pasado se creía qu e el arco superciliar era una
ron en un a cuev a del extremo má s meridional de España , y se han da- adaptación para reforzar la parte superior del rostro, pero en realidad
tado en 3 0 .000 años, es decir , de 1 5.ooo a , 0 .000 años despué s de que no es más que una plataforma de hueso que conecta la frente con la
apa recie se n en Europa los humano s modernos.' 4 Los indicios sugieren parte superior de las ó rbitas oculares, y por tanto su arquitectura es un
que a medida que los humanos modernos se dispersaban rápidamente producto secundari o del tamaño del rostro y del grado en que este se
por Europa , las poblaciones de neandertales fueron reduciéndose hasta proyecta frente al cráneo. ' 6 Un rostro más plano también hace que los
acabar confinada s en refugio s aislad os hasta que desparecieron para humanos tengamos una cavidad nasal más corta y pequeña y una cavi-
siempr e. ¿Por qu é? ¿Qué tenía H. sapienspara convertirse en la única dad oral más corta. Además, un rostro vertica lmente más corto nos da
1 A IIISTORIA DEL CU ERP O II U~IAl'\0 UNA F.Sl'EC I E ~I UY CU LTIVADA 157

cráneo En cambio , el crá neo de un humano mode rno se parece m ás a una na-
--- redondeado ---..._
ranja: casi esfé rico, con una fre nte alta y contornos más redondeado s
en los lado s y la parte poster io r ( co mo se ve también en la fig ura 14).
uestra ca beza más globula r se d e ri va en parte de un ro st ro má s pe-
Cresta queño , pero también de tene r un ce rebr o más redond eado que se asien-
~ upcrciliar ,.;r
ta sobre un a ba se del cráneo que es mu cho menos plana. ' 7
pcquei1:i
Por lo demá s, no hay en la cab eza humana nada más que se a real-
Rostro pec¡uci\o
.- y re1raíclo _.,_ mente espec ia l. uestro cereb ro no es más grande , nuestra dentición
no es única, ni nu est ras orejas, ojos u ot ros órganos de los se ntido s. Un
rasgo menor pero distintivo de los humanos moderno s es el m en tón,
~ 1emón __.. una proy ecc ió n de l hueso en fo r m a de T invertida en la base de la man-
díbula inferi or. En los humano s ar ca icos no se encuent ra un ver d adero
P rimeros humanos modernos (!l omo sap iens) mentón , pero no está claro por qu é solo se presenta en los human os
modern os, aunque propuestas no fa ltan. •X Además, el resto d e l cue rpo
por debajo de l cuello es solo suti lment e distinto en los humano s mo-
dernos y a rca ico s. Probableme n te la diferencia más ob v ia es qu e las
caderas de los hu manos modernos so n menos acampanadas, y e n las mu-
jeres el canal de l parto es lige ram e nt e más estrecho pero m ás ho nd o. ' 9
Además, los hum anos modernos te nemos los hombro s me no s mu scu-
losos que lo s n ea nd en ales, la parte inferior de la columna un poco más
curva da, el torso con menos for ma d e barril y huesos del ta ló n m ás cor-
tos. Se suele d ec ir que los huma no s tenemos un esqueleto m e no s ro-
prominen1c busto, pero eso no es riguros am e nt e cierto. Los prime ros human os
mode rnos ten ía n los huesos de brazo s y piernas tan grues os co m o los de
los neande rtalc s, una vez descon tada s las diferencias debi d a s a l peso
corpo ral y la lo ngitud de las extr emidad es.'º En conjunto, la s difer en-
l l umano arcaico (!-101111J
11w11d
er1/1alensis)
cias anatómi cas entre los huma nos arca icos y modern os son mu cho
más sutiles por debajo que por enc im a del cuello.
Figura 14. Comparación enrrc el cráneo de los primero s humanos moder-
no s y los neandena les, ilustrando algunas de las caracte rísticas peculiares Aunqu e el cuerpo de los humano s modernos y el de los arca icos
de la cabeza humana moderna. Muchos de estos caracteres son el resultado de difiere de un a forma clara pero leve, el registro arqu eo lógico nos
ten er un rostro más pequeño y menos prominente. cuenta un a h istor ia distinta. Como las herramientas de pied ra , los hue-
sos de anim ales y otros artefactos hallados en antiguo s yac imi e ntos
son en su ma yo r parte el produc to de comportamientos apr e ndido s, no
u nos pómulos má s pequeños y unas órbitas oculares más cortas y cua- debe ext rañ ar qu e los indicios arqu eo lógicos de diferencias d e com-
drad as . portamient o en tre poblaciones com iencen siendo pequeña s y se vayan
U na seg unda caracter ística distintiva de la cabeza humana mod er- agra ndando co n e l paso del tie m po. De hecho, esta semejanza inic ial es
na es su forma glob ular. Si miramos de lado e l cráneo de cualquier hu- exactamente lo que uno predeciría . Tanto los neandertale s c o mo los
ma no arcaico, veremos que tiene forma de lim ón : largo y bajo, con humanos e ra n especies de cazadores -recolectores de cereb r o grande
gra nd es crestas óseas sobre las órbitas y en la parte tr asera del cráneo. que divergie ro n del mismo an te pasado común hace más de 400.000
158 LA HI STO RI A DEL CUERPO HUM ANO
UNA ESPECIE MUY CULT I VA DA

años. En consecuencia, neandert ales y humano s heredaron las mismas man era de lascar la piedra: fue una verdadera revo luci ón tecnológica.
tradiciones de fabricación de herram ientas, que se conoce n colectiva- A difer encia de sus predece sores del Paleolítico Medio, los cazadores-
mente como Paleolítico Medio (véase el capítulo 5). Además, ambas reco lectores del Paleolítico Superior comenzaron a crear grandes can-
especies necesariamente vivían co n b aja densidad de pobl ación, caza- tidad es de herramientas de hueso, entre ellas lez n as y agujas con las
ban animales grandes con lanzas, ha cían hogueras y cocinab an sus ali- qu e ha cer ropa y redes, y fabricaban también lámparas, anzuelos, flau-
mentos. Pero si se examina con de tenimiento el registro arqueológico tas y muchas otras cosas. También alzaban camp ame nto s más comple-
de África, se observan algunas suge rentes trazas de que algo empezaba jos, en ocasiones con casas semipermanentes. Ademá s, los cazadores
a cambiar. 2 1 Varios yacimientos africanos de más de 70.000 años de del Pale olítico Superior crearon armas proyect iles much o más letales,
antigüedad muestran que losprimero s humanos modernos que vivían co m o lanzadores de arpones y lanzas.
en África en aquellos tiempos come rciaba n a largas distancias, lo que Miles de yacimiento s arqueológicos indican que el Paleolítico Su-
sugiere la existencia de grande s y comp lejas redes sociales. Estos pri- perior implicó un a revo lución en la naturaleza de la caza y la recolec-
meros hum anos también fabricaba n nuevos tipos de herr amientas, en- ción. Los pueblos del Paleolítico Medio eran buenos cazadores que
tre ellos peque ñas puntas de piedr a qu e se utilizaban como puntas de abatían sobre todo piezas grandes, mientras qu e los pueblo s del Paleo-
flecha, así como varios tipos nuevo s d e herramientas de hu eso, por lític o Superior ampliaro n enormemente la var iedad d e animales de su
ejemplo arpones para pescar.22 A nti guos yacimiento s de Sudáfrica m enú , añadiendo pescado, marisco, aves,pequ eños mamífero s y tortu-
también ofrece n indicios de los ini c ios de l arte simbólico, po r ejemplo gas terrestres.27 Estos animales no solo son abundante s sino que ade-
en cuentas de collar teñidas y pie zas d e ocre grabadas. 3 Lo s indicios de
2
má s pueden ser cogidos por las mujeres y los niñ os co n poco riesgo y
comporta miento simbólico en los n eande rtales son extrao rdin aria- un a alta probabilidad de éxito. Nos han llega do p ocos restos de las
mente rar os. •4 Sin embargo, las trazas más antiguas de un comporta- planta s que se consumí an durante el Paleolítico, p e ro los pueblos del
miento mode rno en África son efí m e ras. Por ejemplo, las puntas de Pa leo lítico Superior debían recolectar una gran variedad de plantas,
flecha para un astil aparecen y lu ego d esaparecen en Sud áfr ica entre que pro cesaban de una manera más efectiva, no so lo tostándo las sino
hace 65.000 y 60.000 años y no par ece que se estableciera n de forma tambi én hirviéndolas y triturándola s.28 Estos y o tro s cambios de la
permanen te hasta más tarde. •1 Además, los primeros humano s moder- dieta contribuyeron a desencadenar una explosió n dem og ráfica. Poco
nos cazadores-reco lectores no crearon arte permanente abundante, ni d espu és del inicio del Paleolítico Superior, el núm e ro y densidad de
construy ero n casas ni vivieron en p o blacion es de alta densidad . yacimientos comienza a aumentar, incluso en lug ar es remotos y exi-
Entonces, desde hace unos 50.0 00 años, ocurrió algo extraordina- gentes como Siberia.
rio: se inventó la cultura del Paleolítico Superior. El moment o y el lu- En muchos sentidos, la transformación más profund a que se hace
gar exactos de esta revolución so n incierto s, pero podría haber comen- evidente durante la revo lución del Paleolítico Superi o r es cultural: de
zado en el nort e de África para lu ego extenderse con rapide z por el algún modo, aquellas personas pensahariy se comportab an de manera
norte hacia Eu rasia y por el sur h acia e l resto de África. 26 Una diferen- distinta . La manifestación más tangible de este cambio es el arte. En
cia muy obvia en el Paleolítico Superio r es la forma de produ cir herra- yacimientos del Paleolítico Medio se hanhallado uno s pocos objetos
mientas de piedra. En el Paleolític o Medio , las herramienta s complejas artísticos sencillos, pero son raros y palidecen en com par ación con el
se fabricaba n de una forma muy la bori osa y técnicamente difíc il, pero arte d el Paleolítico Superior, que incluye espectaculares escenas pinta-
en el Paleolítico Superior los fabricante s de herramientas averiguaron das en cuevas y refugios roco sos, figurastallad as , fabulosos ornamen-
cómo produc ir en masa hojas fi nas y largas a partir de los már genes de tos y elaborados enterrami entos con ofrendas mortuor ias de soberbia
núcleos prismáticos. Esta innovació n p ermitió a los cazado res-reco- factura. Naturalmente, ni todos los yacimientos ni tod as las regiones
lectores producir grandes cantid a d es d e herramientas más finas y ver- del Paleolítico Superior han preservado arte, pero los pueblos del Pa-
sátiles a las que podían dar una a mpli a va riedad de formas especializa- leo líti co Superior fueron los primeros queexpr esa ron d e manera habi-
das. El Paleolítico Superior, sin emb argo, fue algo más que un a nueva tu a l sus creencias o sentimientos de formasimbólica sobre medios per-
í
1•. \ 111S I OR 1 \ OEL C'l 11·I\ 1'0 11LI \1 \ 'l l l ' I\ \ E~PIC: I E ~1 l) CULI 11 \1) \ 16 1

manente s. Ot ro co mp o nente de la revolución del Paleolítico Supe ri or caicos y el de los modern os v ie n e d e estudiar el tamaño y la forma de
es el camb io cu ltur a l. Ca si nunca camb iaba nada durante el P aleo líti co los huesos que rodean al ce rebro, d e comparar el ce reb ro humano con
Medio : los yac imi e nto s de Francia, l srael y Etiopía son todo s básica - el de primates no humano s, y de b u sca r genes que difi era n ent re huma-
mente igual es tanto si eran de hace 2 00 . 000, 100.000 o 6 0 .000 años. nos y neanderta les que tengan algún efecto sobre el ce rebro en los hu-
Pero en cuanto co mi enza el Paleolítico Sup erior hace unos 50 . 000 manos . Dado lo incipiente d e nu es tr a comprensión d e cómo funciona
años, pode mos utili zar los artefactos para ident ificar culturas di stin ta s el ce reb ro, usar estas fuen te s de in dicios y obse rvac iones para tesrar
que realizaro n co ntribu ciones discreta s en el tiempo y el espac io. D es- si el ce rebro humano moderno funciona de modo di stinto a como lo
de el comien zo d e l P a leolít ico Superior, cada parte del mund o ha sido hacía el de nuestros antepasa d os es un poco como int e ntar averiguar
testigo de u n a inaca ba ble serie de transfo rm aciones cultur ales al imen - en qué difiere n dos o rden ad o res exa minandos~ aspecto exter ior y al-
tadas por men tes in ag Olablemente inventiv as y creativas. Estos cam - gunos co mponentes aleaw rios c u ya funció n no acabamo s de entender.
bios todavía pro sig uen en la actualidad a un ritmo acelerado. Pero tenemos que intentarl o u sa nd o toda la informa c ió n que tenga-
En suma , si h ay al go que realmente dif ere ncia a los hum anos m o- mos a n uestro alcance.
derno s en co mparación con nuestros prim os arcaicos es nuestra nota- La co mparación más ob v ia que podemos hacer es d e tamaño, y me-
ble capa cidad y pr o pens ión a innovar a tr avé s de la cultura. Lo s nea n - rece la pena repetir que el ce r eb r o d e los prime ros hu manos modernos
dertales y otr os hum a nos arcaicos cie r1ameme no eran estúp ido s, y un y el de los neandena les era igua l d e voluminoso. No hay ninguna rela-
puñado de yac im ie nto s arqueológicos de E.uropa sugieren que cu ando ción Íu en e o simple entr e el tam a ñ o del cerebro y la int eligencia (una
los neand ertales e ntr aban en contaclO co n hum anos moder nos, tam - variable notor iamente difícil d e m edir ), pero desafía la credul idad su-
bién ellos inte ntaban c rear su prop ia versió n del Paleolítico Sup e ri o r.' 9 pone r que los neandena les , co n su cerebro de gran tam año, no fuesen
Sin embar go, es o b v io que esta breve respu es ta no pasó de se r una imi - realment e intcligentes. 10 E sto no sig nifica que humanos y neanden alcs
tación imp er fec ta y so lo parcial. Cien tos de yac imientos arq ue o lógi cos no pre se ntasen algunas d ife re n c ia s cognitivas, pero sig ni fica que esas
atestigua n qu e los nea ndertales carecían d e las tendencias de los hu m a- difer encias deben aparecer e n la m ás sutil y detallada arquit ectura y en
nos mod e rn os a inv e nt ar nuevas herr ami e nt as, adoptar nu evo s co m - los patro nes de conexión d e l ce r eb ro. En consecuencia , se han dedica-
por tamie nt os y ex pr esa rse por medio del a rt e. ¿Fue esa falta d e flex ibi- do muchos esfuerlQs a comp a r a r la forma de los hu esos que alojan el
lidad cul tu ra l e in ve nti va la razón de qu e nosot ros sobrevi v ié ra m os Y cerebro (y demás compon e nt es d e l encéfalo) con el fin de contrastar
ellos se extin gu ie ran ? ¿O es que simple me nte nos reprod ujim o s m ás difere ncias en la estructur a su byacent e de este. Aunqu e no es posible
rápid o qu e el lo s ? U na manera de abo rdar es tas y otras pregu nt as re la- interpr etar estas variaciones d e forma definitiva, lo cie rto es que unas
cionadas es pr eg unt a rse si hay algo espec ial en el cuerpo hum a no m o- pocas d iferencias clave en el tamaño de ciertos compo nent es del encéfa-
de rno que hic ier a posib le o incluso dese nca denara los avances de l P a- lo cont ribuyen a definir el cráneo m ás globu lar de los human os moder-
leolítico Sup erio r y posteriores. Obviament e, el primer luga r d o nd e nos.!' Más aún, estas difere n c ias p odrían ser relevant es para posibles
debemos mir ar e s e l ce rebro. difere ncias cognitivas entr e los hum anos mode rnos y los arcaicos.
D e las muchas estru ctura s d e l e ncéfalo, la más imp orta nte a consi-
derar son los lóbulos que co n forman su mayo r compone nte, el cere-
bro, ta l como se muestra e n la f igu ra 15. La capa externa del cerebro, la
¿TIE NEN LO S ll UMANOS MO DERNOS neoco ne za, se halla especia lm e nt e expandida ta nto en los humanos
U CEREBH O MEJ OR ? arcaicos como en los mode rn os y es la respo nsable del pensamiento
conscie nte, la planificación , e l le n g uaje y o tras tar eas cogn itivas com-
El cere b ro n o se fo s iliza, y todavía no h emo s encontrado ningún n ea n- plejas. Esta, sin embargo, se di v id e en varios lóbul os co n funciones di-
dert al co ng elado e n el fondo de un glaciar. As í las cosas, los único s in- fere nciadas y cuya compleja a na tom ía superficial qued a parcialmente
dicios q ue tene m os de diferencias en tr e el cere bro de los huma n os ar- prese rvada en los cráneos fós il es . La d iferencia más obv ia y significati-
L A III ST O RI A D EL C UERPO IIUM ANO UNA ESPEC IE ~IU Y C ULTIV ADA

Otra parte del cereb ro hum ano que parece ser relativamente gran-
de en los humano s modernos son los lóbulo s parietales .31Este par de
lóbulos desempeña un pape l crucia l en la interpretación e integración
de la información sensor ial pr ocedente de las distinta s partes del cuer-
po. Entre sus muchas funciones, usamos esta parte del cerebro para
elaborar un mapa mental del mund o y averiguar dónde nos encontra-
mos,para interp retar símbolos como las palabras , para ent ender cómo
manejaruna herramie nta y par a las matemáticas. J 6 Si esta parte del ce-
rebro re~ulta dañada, se puede perder la capacidad para hacer varias
tareassimultáneas y para el pen sam ie nto abstracta .
Casi con seguridad existen otras diferenci as, pero so n más difíciles
de medir. Un candidat o es un a parte del lóbulo frontal conocida como
corteza prefrontal. Esta parte del ce rebro, del tamaño de una nuez, que
se encuentra detrás de las cejas, es alr ededor de un 6 por ciento mayor
en los humanos que en los simios después de correg ir por el tamaño, y
poseeuna estructura más co mpl eja con mayor conectiv idad. 17 Lamen-
tablemente,las comparacio nes de cráneos no revelan en qué momento
Figu ra 1 )· Lóbulos cerebra les. Distintas regiones del cerebro humano, entr e de la evolución humana se ag randó la corte za prefrontal, así que solo
ellas los lóbulos tempora les y la parte prefrontalde los lóbulos frontales, son
podemos conjetur ar que es espec ia lmen te grande en los humanos mo-
rclativamenre más grand es en los humanos que en los simios.Es posible que
algu nas de estas regiones sea n mayores en los humanos modernos que en los dernos. Pero no cabe dud a de qu e su expansión fue imp ortante, pues si
humanos arcaicos. el cerebro fuese un a orqu esta, la corteza prefrontal sería su director:
ayuda a coordina r y planificar lo qu e hacen ot ras partes del cereb ro
va en la neocorteza de lo s hum anos modernos y arca icos es que los ló- cuando hablamos, pensamos e int e racc ionamos con o tros. Las perso-
bulo s temporal es son a lr e de do r del 20 por ciento más grandes so la- nas que tienen dañada esta reg ió n tie nen dificultad para contro lar sus
ment e en H. sapiensY Esto s dos lóbulos, que se encuentran detrá s de impulsos, no pueden planificar y to m ar decisiones de un a manera efec-
las sienes, realizan muc ha s funciones que usan y organ izan recuerdo s. tiva, y les cuesta inter pretar las acc iones de otras personas y regu lar su
C uando oímos hab lar a a lgu ien, percibimos e interpretamos los soni- propio compor tamiento socia l. 13 En ot r as palabra s, la corteza prefron-
do s en ciertas parte s de los lóbulos temporales .J3 El lóbulo temp or al tal nos ayuda a coopera r y comp ortarnos estratégicamente .
tambi én ayuda a darl e sen tid o a lo que capta la vista y el olfato, com o Un efecto superficial del agrandamiento de los lóbu los tempo rales
cua nd o ponemos nombre a una cara o recordamos algo al oír u oler y parietales es que estas expansio nes podrían contribui r a que la cabeza
al go. Además, una parte profunda de los lób ulos temporales (un a es- humana sea más esférica porqu e se e ncuentr an justo encima de un a
tru ctur a llamada hipoc a mpo) nos permite apr ender y almacenar in for- estructura en forma de bisagra en el centro de la base del cráneo. A
m ación. Por con sigu ient e , es razonable plantear la hipótesis de que medida que el cerebro crece con rapidez después del nac imiento, esta
un os lóbulos temporales má s gra ndes podría n ayu dar a los hum ano s bisagra se flexiona uno s 1 5 grado s más en los humanos modernos que
moderno s a destacar en e l le nguaje y la memoria. Un fascinante co rr e- en los arcaicos, haciendo que e l ce re bro , y por tanto la caja cranea na
la to de estas facultade s podría ser la espiritu alidad. Lo s neurocirujano s que lo envuelve, se redondeen al mi smo tiempo que el rostro rota algo
han descubierto que la esti mul ación del lóbulo temp ora l durant e la ci- más por debajo del cereb ro anterior. 19 Aún más import ante es el hecho
rugía en pacientes despierto s pu ede suscitar intensas emociones espiri - de que los indicios de reorganización del cerebro hum ano moderno
tu ales incluso en perso n as qu e se declaran ateas .34 podrían explicar algunos aspecto s especia les y adaptativo s de nuestra
16.¡ 1.A lll ~TO RIA Dhl. CUEH P O HUMANO UNA E~l'Ec:IE MUY CULTIVAD ,, 16~

cognic ión. El éxiro de un cazado r - recolecto r depende fuertemente de cu losa mente. 11 No obstante, es un hecho qu e e l d esarrollo se prolo ngó
su habili dad pa ra cooperar con ot r os y para recolectar y cazar de una en algún momento de la evo lución humana, lo que habría sido benef i-
forma eficiente. La cooperación ex ige poseer una teoría de la mente cioso si ayudaba a los cazadores- recolectores a de sa rr ollar capacidades
sob re los otros, es decir, de entender sus mo1ivaciones y es tado mental, soc iales, emocio nales y cog nitivas (entre ellas e l lengua je) que incre-
así co mo la capacidad de contro lar los impul sos propio s y actua r de ma- mentaran su probab ilidad de sobrevivir y reprod u cirse .H
nera est ratégica. Toda s estas fun c ion es debieron beneficiarse de una Si los cerebro s de los humanos modernos y los arcaicos difieren en
corteza prefro ntal más grande o m ás funci onal. La coo peración tam- su estructura y fu nción, debe haber diferencias ge n é ticas subyacentes.
bién requie re la capacidad de comunicar con rapidez informaci ón sobre U no podría esperar q ue haya genes que se exp resan en el cerebro que
emoc iones e intenciones, pero también sobre hechos e ideas . Lás ex- aumentan la capacidad de coo perar y planificar y que se remontan más
pansiones del lóbulo temporal po drían haber mejorad o estas habi lida- o m enos a los tiempos en que evolucionaron lo s hu ma nos modernos;
des y, junro con los lóbulos parieta les, tal vez ayudasen a los pri meros algunos investigadores propone n que esos genes h a b rían evolucionado
hum anos mo derno s a razonar de una forma más eficaz para la búsque- en tiempos más recien tes, hace unos j O.ooo años, de sencadenand o el
da de ali ment0 y para la caza. Estas pa n es del cereb ro no s permiten Pale olítico Superio r. ,1 1.lasta el momento,sin emba rgo, no se han identi-
elaborar ma pas mentales, interpr e ta r pi stas sensoriales necesarias para ficado genes de este tipo, pero a medida que mejora nu est ro conocimien-
rastrear ani males, deducir dónd e se e n cue ntran los recursos, y fabricar to d e las bases genéticas del desarrollo y funcionamiento del cereb ro,
y usar herr amientas. Ante la obse rva ció n de la expansión de estas re- no hay duda de que los enco ntraremos y estimar e m os en qué momento
giones en los humanos modern os, es r azo nable especula r qu e nuestros evolucionaron. Un cand idaro muy interesante es un gen conocido como
cerebros más redond eados no sol o n os ay udaron a tener un aspecto más FOXP2 , que desempeña un papel crítico en la voca lización y otras fun-
moderno , sino 1ambién a compo rt ar no s de una forma más mode rna. ciones como el com porta miento de exploración . 16 A unqu e este gen di -
l lay o tr os aspectos del cerebr o hum ano moderno q ue rambi én de- fiere en1rehuman os y simio s, los neandertales y los hum anos compa r-
ben se r difer entes, pero a falta de ce re bro s arcaicos que podamos es- ten la misma variante. 17 A medida que se estudie n mejor otros genes
tudiar, so lo nos qu eda conjetu rar. U n a posibilidad es qu e el cerebro q ue difieren entre los humanos y los neander1a les, será interesante des-
humano esté co nectado de forma di st inta. En comparac ión con los si- cubr ir qué efectos tienen sobre la cognición, si es qu e tienen alguno. Mi
mios, el cereb ro hum ano forma una n eoconeza más g ru esa, co n neu- co njetura es que los nean dertales eran muy inte ligentes, pero que los
ron as m ás largas y co mplejas qu e tarda n más tiempo en com pletar sus humano s modernos so n más creativosy com u ni ca ti vos.
conexiones. 40 orno en los monos y lo s simios, el cereb ro hum ano tie-
ne ci rcu ito s com plejos que conectan las regiones corticale s externas
del cerebr o con estru cturas más p ro funda s que interv ienen en el apren-
dizaje , el movimie nto del cuerpo y o tr as funciones. Au nqu e est0s cir- EL REGALO DE LA CONVERSA CIÓ
cuitos no estén conec tados de una form a fundamentalment e di stinta en
el cerebro humano , parece que du r a nt e su desarro llo los hum anos po- ¿De qué sirve una idea creativa o un dato val ioso si n o se puede comu -
demos modificar estos circuitos e n m ayo r medida y co n más co nexio- ni ca r? Algunos de los pr og resos culturales más importante s de los últi-
nesY Ta l vez los humanos, a di fe ,-e ncia de cualquier otra especie, ha- mos miles de años se produjeron gracias a m é todos más eficaces para
yamos evolucio nado de tal mod o qu e el desarrollo del cue rp o se ha trans mitir la info rma ción, como la escritura, la pre n sa, el teléfono y la
pro longa do y así ha proporcionad o al ce rebro más tiempo pa ra madu- int e rnet. Estas y otras revol uciones de la in fo rm ación, sin emba rgo, se
rar, incluid os los periodos juvenil y d e adolescencia, qu e es cuando se deben a un gra n sa lto mu y anterior y fundam e nt a l en la comunicación:
establecen y prot egen muchas de es ta s conexiones co mpl ejas, y cuan- el hab la humana. Aun qu e los humanos arcaicos como los neanderta les
do se p od an muchas conexion es no utili zadas (que añaden rui do).42 segu ramente tenían lenguaje, el exclusivo ros tr o corto y retra ído de
Esta hipó tesis es sin duda especulativ a y necesita ser co ntra stada meti- lo s humanos moderno s debió hacernos mejore s a la hora de emitir so-
166 LA HI STORIA DE L CUERPO H UMANO UNA ESPE C I E M U Y CULT IV ADA 167

nid os del habla claros y fáciles de entender y a un ritm o muy rápid o.


Somos una especie única por nuestra el001en cia.
Los son idos del habla son básicame nte un a co rri ente de soplos de
aire a presión, no mu y distintos de los que produc e la lengüeta de un
ins trumen to musica l como el clarinete. Del mi smo m odo que altera-
mos el volumen y el tono de un clarinete cambi an do la presión con que
sop lamos po r la lengüeta, variamos el volumen y el ton o de los sonidos
de l habla modifi ca ndo el flujo y el volumen d e esos soplos en el mo-
me nto en que sa len de l órgano de fonación (l a lar in ge) en_lo más alto
de la tr áquea . Cuan do de la laringe sale una ond a de so nido, su calidad
cambia de form a notable a su paso por el tracto voca l. Tal como mues-
tra la figu ra 16, este tr acto es esencialmente un tubo en forma de ,que
se extiende de la laring e a los labios, cuya form a p o d e mos modificar de
va rias mane ras mov ie ndo la lengua, los labios y la m andíbu la. Al cam - Humano moderno Humano moder no
bi ar la form a de l tracto ·vocal alteramos la cantida d d e energía corres-
p o ndie nte a las distintas frecuencias de los sop los d e ai re a su paso por
el tubo. El resulta do es una variedad de sonid os co m o los de un alfabe-
to. Po r ejemplo, a veces comprimimo s el tra cto voca l en determinado s
lu gares para añadir turb ulencia en frecuenci as específicas (como cuan-
d o h acemos los so nid os «s» o «ch»), o en otr as ocas io nes cerrarnos y
lu ego rápidame nt e ab rimos una parte del tr acto vocal para crear un
es talli do de energía a u na frecuencia determin ada ·(c o mo «g» o «p»).
La mayoría de los mamíferos vocalizan, p e r o Philip Lieberman ha
seña lado que el tracto vocal humano es especia l por dos razones.48 La
pr im era es que nu est ro cerebro posee una excepciona l capacidad pa ra
co nt rola r de forma rá pid a y precisa los movimi e n tos de la lengua y Chimpancé Humano arcaico (r econs tru cción)
o tras estru ctura s que modifica n su forma. Ad e má s, el rostro caracte-
rísticamente corto y retraído de los hum an os m o dernos imparte a Figura , 6. Anatomía de la producción del habla. El pan el supe rior iz-
nue stro tracto vocal una configura ción úni ca co n útiles propiedades quierdo (una secc ión transversa l de una cabezahumana moderna ) muestra
la posició n baja de la laringe humana, la lengua corta y redondeada y el es-
acústica s. La figura c6, qu e compara un chimpanc é y un humano, ilus-
pacioabierto entre la epiglotis y la parte posterior del veJodel pa ladar . Esta
tra este camb io de forma. En ambas especies , el tr acto vocal está for-
configurac ión ún ica hace que los tubos vertical y horizontal del tr acto vo-
mad o esencia lmente por dos tubos: un a por ció n vertica l detrás de la cal tengan casi la misma longitud y crea un espacio abierto entre la epiglo-
lengua y una horizonta l encima de la lengu a. S in embargo, el tracto tis y el velo del paladar (panel super ior derecho). Como otro s m amíferos,
voca l hu ma no gua rda proporc iones distint as porqu e una cara co rta el chimpancé tien e un tubo vert ical corto y un tubo horizontal largo, con un
h ace que la cavida d ora l sea corta, y por tan to re qui ere que la lengua espacio cerrado detrás de la lengua. Las reconstruccionesde Ho rno arcaico
sea también corta y red ondeada en lugar de larga y plana.4 9 Como la sugieren que su tracto vocal tenía una configuración más p arec ida a la del
lari nge está suspen did a de un diminuto hu eso fl otante (el hioides) chimpancé .
en la base de la le ngua , la lengua baja y redond ea da d e un humano po-
siciona la laringe muc ho más abajo en el cu ello que e n cualquier otro
.....

L,\ IIIST O l\l i\ DEI. CU EltPO II U MANO U NA E~PE C.I E ~IUY C LIL: 11\' ADA

anima l. E n con secue ncia, los tub os horizontal y vertical de l tract o vo- traga algo demasiado g rande o de manera imprecisa. Esta causa d e
cal son igualmente largos en los hum anos. Esia configuració n di fiere muerte es más común de lo que uno pudi e ra pensar. Segú n la oenegé
de to dos los otros mam íferos, inclu idos los chimpancés, e n los que la nor teamericana Na tio nal afe ty Cou ncil , asf ixiarse con la comida es la
porc ión horizo nt al del tracto voca l es al menos dos veces má s larga que cua rta causa de mu erte acc identa l en Estados Unidos, ap roximada-
la porc ió n ve rtica l. O tr o rasgo impo rtante y relacionado d e l tra cto vo- mente una décima parte de las muertes provocadas por accidentes ele
cal hum ano es que los mo vimientos de nuestra lengua ta n red o ndea- tráfico. Pagamos un p rec io mu y alw po r habla r más claramente.
da pu ede n modificar independien temente la sección tran sve r sa l de cada La próxima vez que co ma y cha rle con los amigos, uno debe ría
tub o e n h asta di ez veces (como cua ndo decimos «ooo h,, en co m pa ra- pensar en que está hac iend o d os cosas únicas : hablar con gran clar idad
ció n a cu ando d ecim os «eeeh»). y tragar con cierto peligro. Ambas actividades son especiales de los
¿De qu é modo afecta a nuestra habla la forma única d e l tra cto vo- humanos modern os y so n posibles grac ias a que tenemos un rostr o in-
ca l huma no, co n porcio nes vertica l y horizontal igualment e largas? Un usua lmente pequeño y retraído. egu ramente los humano s arca icos
tra cto voca l con do s tubos de igual longitud produce voc a les cu yas fre- también hablaban co n la b oca llena durame la comida, pero su hab la
cue ncia s son má s diferenciada s y qu e requieren meno s pr ec isió n para probablememc fuese un poco menos cla ra, y probableme nte fuese m e-
er ejec utad as adecu adamente.1° De hecho, la config u ració n hum ana nos probable que se a hoga ran por un tro zo de comida.
n os pe rmit e se r u n poco descu idados al hablar y todavía pr o du c ir vo-
cales di sc reta s qu e el oyente reco nocerá correctament e s in ten e r que
recurr ir a l contex to. Así, pode mos d ecir «cómo me pesa» s in que se
enti enda «có mo me pisa». Es fácil imaginar que cuando nu est r os ante- L A 1'.VOLU C I Ó DE LA EVOL U C I Ó C UL T UHAL
pasad o s come nza ron a hablar, co mo sin duda hicieron los hu man os ar-
ca icos, de bi ó hab er un a fuen e ve ntaja selectiva en las fo rm as de los Sean cuales fueren los rasgos biológicos qu e nos diferenciaron de los
trac tos voca les qu e hicieran qu e el habla fuese más fácil d e e n te nd er. humano s arcaicos, debie ron tene r grand es co nsecuencias. Las innova-
Pero h ay una pega . La config ura ción única del tracto v oca l hu ma- ciones que conduje ro n a l Pal eo lítico Sup erior probable mente se fue-
no tambié n co nlleva un gasto sustanc ial. En todos los o tro s m a míf eros, ron acumulando de ma n e ra g radua l, pero una vez que este period o es-
incluid os los simio s, el espacio qu e queda detrás de la nari z y la boca (la taba en pleno apogeo, ay udaron a los huma nos modernos a dispersa rse
farin ge) se d ivide en dos tub os parcialmente separados : un o interior rápidamente por todo el mund o, y nuestros primos arcaicos fue ro n
para e l a ire y otro exte rior para la co mida y el agua. Esta co nfi g ur ación desapareciendo a llí do nd e nos ot ros llegá bamos. Los detalles de es te
de un tubo d ent ro de otro se crea po r contacto entre la e pi g loti s, una reemplazo siguen sie nd o e n parte un misterio. Los humanos mod e r-
lámina d e cart ílago en forma de canaleta situada en la base d e la lengu a, nos ciertamente int e racc io n amos y en ocas iones nos cruzamos con hu-
y e l ve lo de l pa lada r, una extens ió n carnosa del paJadar que sell a la na- manos arcaicos, com o los neandena les, pero nadie sab e por qué sobre-
riz. En un p e rr o o un chimpancé, la comida y el aire sig u e n cam inos vivimos nosotros y no e llos.l' Teo rías no faltan. Una posibilidad es
distint os por la gargama . Pero en los humanos, a dife re n c ia de cual- que sencillament e nos re p rod ujim os más rápido que ellos, quizá
qui er o tr o an imal , la epiglot is es unos pocos centímetr os dema siado porq ue destetábam os a nt es a nuestros hijos o porque teníamos tasas de
baja pa ra e ntr a r en co ntacto co n el velo del paladar. A l bajar la lar inge mor talidad más bajas. Dife rencias muy su tiles en las tasas de natalidad
hasta un a pos ició n más baja en el cue llo, los humanos pe rdimo s el tubo y mortalidad tiene n efectos graves, a veces devastadores, en los caza -
dentro ele un tubo y de sarr ollamos un granespacio com ún d e tr ás de la dores-recolectores, qu e tie nen qu e v iv ir con baja densidad de pob la-
lengua q ue at raviesan tan to la co mid a como el aire de cam in o al esófa- ción. Los cálculos mu es tran qu e si tanto los humanos modernos co m o
go o la tr áquea. La consecuenc ia es que la comida sepu ed e qued ar alo- los neandertales vivi e ra n e n la misma reg ió n pero la tasa de mortalidad
jada en e l fondo de la ga rganta, bloquea ndo el paso del a ir e . Lo s hum a- ent re los neanderta les fue se tan solo un I por ciento más alta que en los
nos so mos la única especie que co rre el riesgo de asfix iarse cuando humanos modern os, los n ean dertales se habrían extinguido en tan so lo
LA HI STORIA DEL CUERPO HUMA NO UNA ESPECIE MU Y CULTIVADA 17 1

treinta generac iones, menos de mil años .P Ante los indi cios de que en nes, las culturas evolucionan. Pero, a diferenc ia de los genes, la cultu ra
el Paleo lít ico Superio r la dur ac ión de la vida era mayor que en el Pa- evoluciona po r medio de procesos distint os que hacen de la evoluc ión
leolítico Medio,n es posible que la tasa de extinción de los nea ndertales cultu ral un a fuerza mucho más potente y rápida que la selección natu-
fuese todav ía más rápida. Otras hip ó tesis no exclusivas son que los hu- ral. Esto se debe a que los rasgos cultural es, co nocidos con el nom bre
manos modern os desplazaron co mp e titi vamente a sus pr im os porque de «memes», difieren de los genes en var ios as pectos fundamenta les.16
coope rab an mejor, que buscamos un a variedad mayor de alimentos, Mientras que los genes nuevos solo surgen al azar por medio de mut a-
tant o de reco lección como de caza, inclu yendo en nu estra di eta aves y ciones aleatorias, los humanos solemos generar variaciones cu ltur ales
pesca d o, y que teníamos redes socia les más eficaces. H Los arqueó logos de manera inte ncionada. Invenciones como la agricultura, los ord e na-
seguirán debatie ndo estas y o tr as id eas, pero una conclu sión está clara: dore s y el marxismo se crearon con ayud a del ing enio y con un pr o pó-
algo en el comporta miento hu .mano debía ser beneficioso. En un ejem- sit0. Además, los memes no solo se tran smit en de progen itores a d es-
plo clás ico de lógica circular , d efi nim os aquello que es diferente en el cendientes, sino por múltiples vías. La lectu ra de este libro no es m ás
com portami ento de los humanos m o dernos como «modernidad con- que uno de los muchos intercambios horizontales de inform ación que
ductuab, .11 se dan en la actual idad. Por último, aunq ue la evo lución cultural pue-
Se defina como se defin a la «modernidad conductual», lo cierto es de produc irse de manera fortu ita (pen semos en modas como el an-
que sus co nsecuencias para nue s tro cuerpo han sido profundas desde cho de la corbata o la longitud de la falda), el cambio cultural suele
los ini cios del Paleo lítico Sup er ior, y tod avía tiene n importancia en la producirse por mediación de un agent e de c ambi o, que puede se r un
actualidad , muchos miles de ge n e r aciones más tar de. ¿Por qué? Por- líder persuasivo, la televisión o el deseo colec tivo de una comun id ad
qu e fu eran los qu e fueran lo s factores biológicos qu e nos hicieron cog- por reso lver un desafío como el hambr e, la e nferm edad o la am enaza
nitiva y co nductual mente moder n os, se manifiestan fun dam entalmente de los rusos en la Luna. Conjuntamente, estas di ferencias hacen de la
a través de la cultura. Este tér mino , cultura, tiene múltiple s significa- evolución cultural una causa de cambio más rápid a y a menudo más
dos, pero en lo más esencial es un co njun to de conocimientos, creencias potente que la evolución biológica. n
y valores aprendid os que hace n qu e los grupos piensen y se comporten La cultura en sí misma no es un rasgo biológico, pero las capac id a-
de m anera distinta , a veces de fo rm a adaptativa, a veces arbitraria. De des que permiten que los humanos se comporten culturalmente, qu e
acuer do con esta definició n , lo s simio s como los chimpancés tienen usen y modifiquen la cultura, sí que son ada p tac iones biológicas bási-
cultura s muy simples, y los hum anos arcaicos, co mo H. erectus y los cas que en los hu manos parecen haberse de ri vado de manera espec ial.
neanderta les, tenían cultur as so fi s tica das. Pero el re gistro arqueoló- Si los neanderta les y los denisovanos fuese n las únicas especies de hu-
gico asociado a los humano s m odernos indica sin ambigüe dad que e
manos que quedasen en el planeta, sospecho aunque no pueda dem os-
tenemos una capacidad y pr ope n s ió n extraordinarias y especiales para tra rlo) que rodavía estarían cazando y reco lecta nd o más o menos de la
innova r y transmitir nuevas id eas. H. sapienses una espec ie fundamen- misma manera que hace 100.000 años. Este n o es ciertamente el caso
talm ente y exuberante mente c ultur al. La cultur a es, de hecho, el rasgo de H. sapiens, y a medida que el cambio cu ltu ral se ha ido acelera nd o
más di stintivo de nuestra espec ie. Un biólogo alienígena que nos visi- desde el Paleolítico Superior, sus efectos sob re nuestro cuerpo tam-
tase sin duda se daría cuent a de h as ta qué punto el cuerpo humano di- bién se han acelerado. Las interacciones más básicas entre la cu ltu ra y
fier e del de otros animales (somos bípedo s, no tene mos pelo y tenemos la biología del cuerpo son las distintas maneras en que las conductas
un cerebro gran de), pero qu edarían asombrados de la diversida d y a aprend idas (los alimentos que comemos, la ropa qu e llevamos, las acti-
menudo ar bitrariedad de nuestros comportamientos, con manifesta- vidades que realizamos) alteran el entorno d e nue stro cuerpo y por lo
ciones como nuestras ropa s, h er r a mient as, ciudades, com id a, arte,or- tanto influyen en la manera en que este crece y funciona. Los efectos
ganizac ió n social y nuestro b abel de lenguas . no producen evo lución por sí mismos (eso se á a lamarckiano), pero
U na vez desatada, lacrea ti v id ad cu ltural hum ana se ha convertido con el tiempo algunas de estas interacciones hace n posible el camb io
en un imp arab le motor de cambio evo lutivo acelerado. Co mo los ge- evo lutivo en las poblaciones. A veces las inn ovac iones cultu rales im-
,.....

1 72 L \ 111!-.TO ltl.\ 1)1'1. CUEHPO IIUMANO U AESPEC I E \I U \ ( U Lrl\'\I>~ 1 73

puls an la actuación de la se lección natural en el cuerpo. Un ejempl o África eran afr icanos, y que ellos, igu a l que nosotros, habrían muerto
mu y bien estudiado es la capac idad de digerir el azúca r de la leche en la en los climas d el nort e duran te la Edad de 11iclo sin tecn o logías como
ed ad adulta (persistenci a de la lactasa), qu e evolucionó de manera in - ropa, calefacc ión y vivienda. En buena m edid a, los primeros caza-
d ependiente en África, Ori e nte Medio y Europa entre los pueblos qu e dores-recolecLOres modernos que se aventura ro n hacia el norte con-
cons u mían leche de animal es . ;s En mucho s otro s casos, la cultura me- cibieron adaptaciones culturales para sobreviv ir en aquellos gélidos
jor a o niega los efecws de l m ed io sobre el cue rpo , amortiguando en el climas. Una de las inn ovaciones del Pal eo lítico Superio r fuero n las he-
cu erp o los efectos d e un a se lecc ió n natural que de o tro modo se pro- rramientas de hu es o, como las aguja s, qu e faltan com pleta mente en el
ducir ía. Esta amort iguación c ultu ral es tan ubi cua qu e a menudo so lo Paleolítico Medio. Por lo que sabemo s, los n eand ertale s no cosían la
nos damos cuen ta de sus e fcc tos cuand o nos vemos privado s de tecno- ropa. Los pueb los del Paleolítico Superior ·también co nstruí an refu-
logías co mo la ropa , la co cin a o los antibióticos . Sin ellas, muchas de gios donde gu a recerse del frío, así com o lá mp aras, arpones y o t ras tec-
las personas qu e viven e n la actualidad hace tiemp o qu e habrían sid o nologías que fac ilit aba n su superviven cia en unos hábitat s muy riguro-
el iminada s de l ace rvo génico. sos que, francamente, no son natur ale s s in o más bien inhós pi tos para
ues tr o cuerpo est á ca rg ado de caracteres que ev olucio naron a lo unos primates tr op icales. Estas inno vacio nes cultural es, sin embargo,
lar go de ciento s de miles d e años d e interac cion es entr e cultu ra y bio- no bastaron para pro tegerlos del todo de los efectos de la se lección na-
log ía. A lguna s de estas adaptaci o nes an 1eceden al origen de los buma - tural sino que hi cieron posible una selecc ió n que de o tro mo d o no se
n os mo dernos. Por ejempl o, la in ve nción de herrami entas de piedr a y habría producido. D urante los inviern os te rrib lemente fríos d e la Edad
pr oyectiles hizo posible la se lecc ió n a favor de una mayo r destre1..ay d e de Hielo, las adap1aciones cultural es pe rmit ie ron que perm anecieran
la capacidad d e lanzar co n potencia y precisión. Lo s diente s fuero n se- vivos el número suficie nte para que la selecc ió n natural favo reciera a
lecc ionado s para ser más p equeño s después de qu e se come nzaran a lo individuos co n va riaciones heredables qu e mejo rasen su capaci dad
produ cir her ramientas lít ica s e n el Paleo lítico ln ferior, y nuestro siste- para sobrevivir y reproduc irse. Esta se lección se man ifiesta en cam-
ma diges tivo cambió tanto d es d e que se extend ió la prá ctica de cocinar bios en la forma del cuerpo. Si se qui ere el iminar calor en un a región
los alim entos qu e hoy d e p end emos d e esta para so brevivir. 19Aunque a cálida por medio del sudor, ayuda se r alto y delgado y tener ext remi-
veces se supo nga que la bi o logía hum ana apen as ha cam biado desde la dades largas pa ra maximizar el área de la sup erfi cie del cue rp o, pero
apar ició n de H . sapiens h ace 20 0 .000 años, nues tr o imparable impulso para retener ca lo r co rporal en los clim as frí os, ay uda ten er ex tr emida-
po r innovar sin duda ha d ese n cade nado pro cesos d e selección en el des cortas y un cue rp o más g rande y an c ho. <'° A medida que los euro-
cue rpo humano. Buena pa n e d e es ta selecció n ha sido reg iona l y h a peos del Paleo lít ico Supe rior tuvieron qu e so port ar los ext rem os de la
co ntribu ido a defin ir las var ia ciones que distingu e n a las poblacion es última Edad de ll ielo, la forma d e su cu er po fue cambiand o de un
de distinta s pa n es del globo . A medida que los pu eblos del Paleolítico modo pred ecible. Co mo otros african os, los primeros pu eb los que
Sup erio r se dispe rsaro n por el mund o y se enfre ntaron a nuevos pató- emigraro n a Europa eran alws y del gados, p ero a lo largo d e d ecenas
genos, alimen tos desco n oci do s y co ndiciones cl imát icas diversas, la ele miles de años evo lucionaro n y se hic iero n más bajos y forni dos, es-
sel ecció n natu ral adaptó estas pob laciones recién ai sladas a sus varia - pecialmente en las parte s más septentri o n a les del cont inente. 6 1
d os entorno s. La forma del cuerpo es solo una de las mu chas características que
Con siderem os, por eje mp lo, có mo evolucionaron distintas pobla - varían ent re poblaciones a causa de la se lección que se p rodujo desde
cio nes hu mana s pa ra afrontar climas muy dispares. En los c:áljdos en- que los human os modernos cazadore s-reco lec to res se d ispersaro n por
torno s africanos dond e se o rig inaron los humano s modernos, el pri n- el planeta hasta ocupar hábitats tan div ersos como el desierto , la tundra
cipal pr oblema es deshace rse d e l ca lor, pero a medida que los humano s ártica, la selva tro p ical y la alta mont aña . Seg ur ame nte ningún rasgo
se di spe rsaron hacia los climas temp lados de E urop a y Asia duran te la ha recibido más atención, ni más equi voca d amente, que el color de la
Edad de Hielo, retener e l ca lo r se fue conv irt iend o en un problema más piel. Hay al menos seis genes que codifican la producc ió n en la capa
urge nte. Valela pena reco rdar qu e los primero s qu e migraro n fuera de externa ele la pie l d e pigmentos qu e actúan co mo un pr otec to r solar
174 LA HI STO RIA DEL CUER PO H UMANO UNA ESPEC I E MUY CU LT IVADA 175

na tural , bloq ueando la dañina radia ció n ultravioleta, pero que al mis- rancia y de muchas otra s man eras novedosas comenzaron a compor-
mo tiemp o impid en la síntesis de vitamina D (que fabrica la piel en tar se esencialmentecomo hum anos moderno s. Hi ciero n falta más de
respuesta a la lu z de l Sol)62 En consecue ncia, la selección n atur al favo- 100 . 000 años para que emergiera la forma de vida del Paleolítico Su-
reció la pig m e n tac ión oscura cerca del ecuador, donde la radia ció n ul- peri or, pero esa revolución no fue más que un o de muchos avances
trav ioleta es int ensa durante todo el año, mientras que en las p obl ac io- culturales que todavíahoy se producen, y a un ritmo acelerado. Du-
nes qu e se des pl azaron a zonas temp ladas la selección actuó a favo r de rant e los últimoscentena res de generaciones, los hum anos modernos
una menor pi g ment ación que gara ntizara unos niveles adecuados han inventado la agricultura, la escritura, las ciud ades, los motores, los
de vitamin a D. L os estudios de la variación genética human a ha n iden- antibióticos , los ordenad o res y tanta s otras cosas. El ritmo y el ámbito
. tificado cientos de genes más que lleva n la firma de una fu erte selec- de la evo lución.cultural sup e ra hoy en mucho el ritmo y el ámbito de la
ción durante los ú ltimos miles de año s (que discutiremos en capítu los evo lución biológica.
posteri o res). Una advertencia que co nviene tener present e es qu e un Por consiguiente,es razo nabl e concluir que de todas las cualidades
gran nú mero de los rasgos responsables de las diferencias entre perso- qu e hacen especialesa los hum anos modernos , nue st ra capacidad para
nas y pob lac io n es, como la textura del pelo y el color de los ojos, son la cultura ha sido la más tran sforma dora y responsable de nuestros éxi-
literalme nte superfici ales, y muchos son simplemente variac iones tos. Esta capacidadprobab le mente explique por qué los últimos nean-
aleato rias que no tienen nada que ve r con la selección natur al, y mu cho dertale s se extinguieron tan pront o como los prim ero s humanos moder-
menos con la cultur al. nos se establecieron en Europa, y por qué, a medida que nuestra
especie se dispersó po r A sia, probablem ente cau samos también la ex-
tinción de los denisovano s, los hobbits de Flore s y cualquier otro de
los descendientes de H. erectus. Muchas otras inn ovaciones cultur ales
M AÑA, FUE RZA Y EL TRIUNFO DE LOS HUMAN OS permiti eron que los hum ano s m odernos cazado res- recolectores habi-
MODERNOS tar an prácticamente en cua lqui er rincón de la Tierra hace ya un os
1 5.ooo años, incluso en lugares inhóspitos como $ iberia, el Amazonas,
A estas altura s ya de bería ser evident e que la historia del cu erp o huma- el desierto centralde Au stralia y Tierra de Fuego.
no no no s o fr ece ninguna respuesta simple a la pregunta qu e plantea- Bajo esta luz, la evolu ción hum ana parece se r, por encima de todo,
mos en el ca pítu lo 1: "¿A qué están adaptados los humanos? ». Nuestro un triunfo de la maña sob re la fuerza, y de hech o mu chas de las expli-
largo ca mino evo lutivo ha adaptado a los humanos a caminar ergu i- caciones narrativas de la evo lución humana ponen el énfasis en este
dos, come r una dieta diversa, ser ca zadores, recolectar ampliamente, triunfo. 6 3 Pese a nuestra falta de fuerza, velocidad , armas naturales y
ser atl etas de resistencia, cocinar y pr ocesar los alimentos, co mpartir la otras ventajas físicas, hemo s aprovechado los medi os culturales par a
comi da y mu cho más. Pero si hay alguna adaptación esp ec ia l de los prosperar y establecer nuestro dominio sobre casi todo el mundo natu-
humano s mo de rn os que explique nu estro éxito evolutivo (hasta el mo- ral , desde las bacterias a los leo nes, desde el Ártico hasta la Antártida.
mento ), esta d ebe ser nuestra adaptabilidad gracias a nuestra extraor- Un gran porcentajede los miles de millones que viven en la actualidad
dinari a ca paci d ad para comunicarn os, cooperar, pensar e inv entar . Las gozan de vidas más largas y co n más salud que nunca antes. Gracias a
·bases biológicas de estas capacidade s hunden sus raíces en nue stro los mismos poderes de la in ve ntiva que desencad enar on el Paleolítico
cue rpo , es pecia lm ente en nuestro cerebro , pero sus efecto s se mani- Superior, hoy podemos volar, reemplazar órga no s enfermos, exami-
fiesta n principalmente a través de nuestra manera de usar la cultura nar el interior de los átomos y viajar a la Luna. Qui zá algún día nuest ro
para innova r y aju starnos a circunstancias nuevas y diversas. De spu és cer ebro nos permita conoce r las leyes últimas de la física que rigen el
de que los prim ero s humanos mod ern os evolucionaran en África , universo, colonizarotros planetas o acabar con la pobr eza.
poco a poco inventar on armas más avanzadas y otras nu evas herra- Por mucho que nue stra s notable s capacidades para pensar, apren-
mientas, crearon arte simbólico, est ablecier on intercambios a gran dis- der, comunicar, cooperar e innovar hayan hec ho posibles los logros
LA IIISTO IU .\ DEL C llEHI'() 11U MANO UI\.\ E\l'ECIE \IIJ Y CUL íl\ " \IH 177

recient es d e nu es tr a especie, cr eo qu e es no so lo incorr ec to, sino in- energía, n o pueden perm itir se el lujo de retirarse cuand o cumplen 6)
clu so peligr oso ver la evolució n hum ana úni ca ment e como e l tr iunfo años y s i re sul tan herid os o di sca pacitados, ot ros tie n e n qu e trabaj ar
de la maña sobre la fue rla. El Paleolíti co S up e rior y ot ras inn ovac io- más par a compe nsar. G ra c ias a las capacidades cognitiva s especiale s
nes cultur ales q ue ayudaron a los hum anos a co lon izar el plane ta y des- de nu es tra es pecie, los hum anos modernos que viven co m o caz ador es-
plazar por co mp etencia a otras especie s de hum anos nos rep ortaro n reco lecLOres t rab ajan d uro, p ero no tan duro.
grandes bene f icios, pero nunca libraron a lo s cazado res- reco lecto res L a ca p acida d y pro pe nsión de nuestra especie a util iza r la cu ltura
d e tener que trab ajar y usar su cuerp o para so br evivir. Co m o hemos para ad a pt a r, improvisa r y m ejo rar también explican o tr a ca racte rí sti-
visw, los caza dor es-re colectore s so n en e l fondo atletas profe sionales ca fund a m e nt al de los hum anos modernos cazador es- recolecwres : su
cuya subsistenc ia les exige mantener se física m ent e activos . Po r ejem- ext raord in a ria variabilidad. A medida que los mod e rn os caza dore s-
plo, un ho mbr e caza do r-recolecto r de la tribu hazda d e Tanza nia por reco lec tor es colonizaro n el pl aneta, inventaron una fan tás tica varie -
térmi no medi o pe sa 5 1 kilogramos , camina 1 5 kilómetros al día y tam- dad d e te cn o logías y estrategias para afrontar la d ive rs idad de nuevas
bién cad a d ía tiene que trepar a los árbol es, esca rbar la tie rra en busca cond ic io n es. 67 En las gé lida s ex tensiones desarbolada s d e l none de Eu-
de tub ércu los, acarr ear comida y realizar o tra s ac tividad es físicas .<•
4
Su rop a ap ren di ero n a caza r m amut s y a construir cho zas co n s us hu e sos.
gas LOenergét ico tota l es de una s 2.6 00 ki loca lo rías al dí a. D ado que En O ri e n te Medio, reco lec taro n ca mpos de cebada si Iv es tr e e inventa -
1. 1 oo de esas ki loca lorías sustentan las n eces id ades básica s d e su cuer- ron la picd ra de moler para h ace r harina. En China , c rea ro n la pri mera
po (su metabo lism o basal), gasta 1.~ 00 k iloca lor ías al d ía en se r física- ce rámi ca, probabl emem e p ara hervir alimentos y ha ce r so p as. Mien-
mente activo, lo gue equ ivale a casi 30 ki loca lo rías po r kilog ramo y tras que e n la mayoría de los luga res tropicales los buscado res d e ali-
d ía. En comp aración, un homb re eur opeo o nortea merica no típico mento ob tienen solamente alrededor de un 30 por c ie nt o de sus calo-
p esa un 5 po r cien t0 más y trabaja un 75 por ciento meno s, gas tando rías a tr avés de la caza de g ranel es mamíferos, los caza do res- recole ctore s
apena s 17 kiloca lorías por kilog ramo y día e n actividad física. 61 En qu e co loni zaro n hábitats templ ados y árticos se las inge ni a ron para so-
otras palabr as, un cazador - reco leci-or trabaja má s o meno s el d oble por brev iv i1· ob teniendo la may o r p arte de sus caloría s ele a nim ales, sobre
unidad de pe so cor poral que un occidenta l ( lo qu e explica en buena tod o d e pescado. Y mientra s qu e la mayoría de los caz a dor es- reco lec-
medida por qu é e l occ idental tiene más pr o babilidad es de tene r sob re- to res ti e nen qu e move r el ca mp amento de manera reg ular e n pos d e los
peso). alim en tos es taciona les, a lgu nos, como los nativos am e ri can os del no-
Así pues, los human os moderno s caza dor es-r eco lecLOres pro spe- roeste d e Am érica del No rt e, co nsiguieron establ ece rse e n poblad os
raron g rac ias a u na combinació n de m a1·1a más fuerza, y llevaban una per m a n en tes. Así que lo cierto es qu e no existe una úni ca di e ta de caza-
vida trab ajo sa y f ísicamente exigente e n co mp aració n co n la m ayoría do r-reco lector , del mismo m o do que no había un úni co s is tema de pa-
de los human os pos industriales. Di cho esto, es importa nt e ha cer hin- rent esc o o religión, ni una so la estrategia de movilidad , ni di vis ión del
ca pié en qu e la caza y la recolecció n, pese a su s exigenc ias físicas, que- trabajo ni tamañ o de g rup o.
dan muy lejos de se r la penosa existen cia d e trab ajo y mise ria que algu- La ironí a de la adapt abi lid ad cultural humana es g u e e l tal ento úni-
no s imaginan. Cua ndo los antropó logo s e mp eza ron a cuant ificar el co d e nu es tra especie pa ra inn ova r y resolver probl emas n o so lo per-
esfuerzo nece sa rio para ser cazador - reco lec tor , quedaron so rpr endi- mi tió a los cazadore s- reco lecto res prosperar en ca s i c u a lquier rin cón
dos por la ca n tidad de tiempo qu e solían d e di car a «trabajar » inclu so en de la ~l ie rr a, sino que co n el tiemp o también permit ió qu e algu no s de
ambi entes ho stile s. Los bosquimano s d e l Ka la hari, por ejempl o, dedi- ellos deja sen d e ser caza dor es-reco lectores. Desde hac e un os 1 2. 000
can un a media d e seis hora s al día a activ idad es como busca r co mida, año s, un os pocos grupo s com e nzaron a establecer se e n co munid ades
cazar, fabri ca r herra mientas y hacer el tr aba j o de la casa. 66 Eso no sig- permanentes , a cultivar planta s y a domesticar animale s . Estos cam-
nifi ca, sin emb argo, que pasen el resto d e l día relajándose y pasá ndolo bio s probabl emente fuese n gra du ales al principio, pero a lo largo de los
bien. Co mo los cazadores -recolectore s n o producen excedent es de ali- mil enio s dese ncadenaro n un a revo lución agrícola g lo b a l c uyo s efectos
mentos , d escansan siempre que les es po sibl e para evitar de sp erdiciar tod av ía se sienten en tod o el pl aneta y en todo nuestro cu e rpo. La agri-
L A HI STOR IA DEL CUERPO II U MANO

cultura perm itió que los humanos di spus ieran de más alimentos, y por
tanto tuvieran más hij os, pero también exigió nu evas formas de traba-
jo, transformó las di etas y abrióla caja de Pandora de las enferm eda-
des y los males soc iales. La agricultur a so lo lleva con nosot ro s uno s PARTE 11
cuantos centenares de generaciones, pe ro aceleró el ritmo y el ámbito
del cambio cultural de una forma tan drástica qu e hoy muchas per so- LA AGRICULTURA
nas a duras penas podrían imaginar el modo en que vivíam os antes de Y LA REVOLUCIÓN IND USTRIAL
que nuestros antepasados inventasen la agricultura, por no mencionar
la escritura , la rueda, las herramientas de metal y los motores. ·
¿Fueron estos y ot ros desarrollo s cultural es recientes un error?
Dado que el cuer po humano fue mold ea do, p aso a paso, durante mill o-
nes de años de bíp edo s frugívoros, lu ego au stralopiteco s y por último
cazadores-recolector es de cerebro grande y cu lturalmente creat ivos,
¿no se sigue de ello qu e nuestro cuerp o estaría mejor si viviéra mos del
modo al qu e no s ha adapta do nuestro pa sado evo lutivo? ¿Acaso la ci-
vilización ha lleva do al cuerpo hum ano por mal camino?
7

PROGRESO , DESAJUSTE Y DISEVO LUCIÓ

La.sconsecuencias, buenas y malas, de tener un cuerpo


pal eolítico en un mundo pospaleolüico

o so mos, sin embargo, tan decadentes que pud iéra-


mos vivir hoy en una caverna o un wigwam o cubrirn os
co n piel es; ciena mente es mejor aceptar las ventajas,
por las que tanto hemos pagado, que la invenció n y la
indust ria ele la humanidad nos ofrecen.

1-lEN HY D >\VIO TII OHEAU, Wa/den

Másde uno ha deseado al g una vez abandonarlo todo y buscar una v id a


más simple en sim onía co n nuest ro legado evo lutivo. En Waldtn, 11en-
ry David T horeau d esc rib e los dos años que viv ió en una cabaña e n los
bosques de Wald en Pond , apartado de la culwra norteameñcan a d e
mediados del sig lo x I x, cuyo creciente co nsumi smo y materialismo lo
inquietaban. Quien es no han leído Walden a veces creen erróneam e nte
que Thoreau vivi ó aque llo s años como un ermitaño . En realidad , b us-
caba la simplicidad , la auto suficiencia, una mayo r conexión con la na -
turaleza y una so ledad so lament e temp ora l. La cabaña de Tho reau es-
taba a un paseo d e uno s c u antos kilómetro s del centro de Co ncord , en
el estado de Massachuse rts, que visitaba cada día o dos para charl ar y
comer con amigos, lleva r a lavar su ropa y di sfrutar de otras com o di-
dades propias d e un h omb re de letras acomodado. Aun así, Walden se
ha convertido en una especie de biblia d e los primi tivistas que de nu n -
cian los progreso s de la civiliza ción y ansían reg resar a los buenos v ie-
jos tiempos. De ac u e rd o con esta forma d e pensar, la tecnología m o-
derna ha conducido a l desarr ollo injusto de cl ases sociales de pudi ent es
y desposeídos, a un a a lie n ación y violencia ge nerali zadas y a la co rr o-
sión de la dignid ad. A lguno s primitiv istas qu errían que la especie hu -
mana volviese a un a id ea lizada vida agraria, y algunos incluso c reen
LA III STO RIA OH CU ERPO HUMA NO P ROG RESO , DESAJUST E Y D ISE VOLUC IÓN

que la calidad de la existencia humana no ha hecho má s que empobre- nutrición grave. Los estilo s de vida moderno s también han fomen tado
ce rse desd e que dejamo s de ser cazadores-recolectores del Paleolítico. nuevas enfermeda d es no contagiosas pero muy extendidas como las
Es mu cho lo que puede decirse a favor de retorn ar a gozar de los cardiopatías, ciertos cáncer es, la osteoporo sis, la diabetes de tipo 2 y la
pla cere s simples de la vida, pero una oposición viscera l a la tecnología enfermedad de Alzheimer , además de mu chos ot ros trastornos m eno-
y el pro g reso es simplista e inút il (y no es algo que Thoreau haya de- res como las caries y el estreñimiento cró nico. Hay buenas razones
fend ido nun ca). Muchos indicadores nos dicen que d esde el Paleolítico para pensar que los e nt orn os modernos cont ribuyen a un porce ntaj e
la espec ie hu mana ha prosperado. La población mundi al d e principios considerable de enfe rm edades mentales com o la ansiedad y los tras-
del siglo xx , es al menos mil veces mayor que durant e la Ed ad de Pie- tornos depresivos. 2
dr a. A pe sa r de que aún hay~ pobreza, guerras, hambrun as y enferme- La historia de l progre so alcanzado por la marcha de la civilización
dad es inf ecciosas, vive en el mund o una cantidad sin prec edentes de desde el final de la E d ad de Piedra también ha sido menos gra dua l y
per so nas qu e no solo tienen suficiente alimento sino qu e además dis- continua de lo que much os suponen. Co mo mostrarán los siguientes
frutan con buena salud de un a vida larga. A modo de ejempl o, el inglés capítulos, la agri cu ltura generó más alimento y permitió e1crecimi en-
medi o de nu estros días es 7 centí metros más alto que su bisabuelo , que to de las poblaciones, pero durante la mayor parte de los últimos mil es
vivió hace cien años, su espe ranza de vida es treinta años m ás larga y de años, los agricu l co res por término medio tenía n que trabajar mucho
sus hijo s tienen diez veces más probabi lidades de sobr ev iv ir a la infan- más que cualquier cazador-recolec tor, su salud era peor y tenía una
cia.' A demás, el capitalismo ha permitido que gente co rrient e como yo probabilidad mayo r d e mori r joven. La mayoría de las mejora s en la
mismo go cemos sin apenas reparar en ello de oportunidades que nun- salud humana, como un a mayor longev idad y una menor mort a lidad
ca hubi eran siquiera imaginado los aristócratas de hace vario s siglos. infantil,se produj e r o n so lamente durante los últ imos siglos. De h ec ho,
N o tengo ningú n deseo de vivir para siempre como un trascendenta lis- desde la perspectiva del cuerpo, muchas na ciones desarrollad as han
ta en medi o del bosque, y menos aún en una caverna sin atención mé- progresadotkmasiado e n los últimos tiempos. Por primera vez en la his-
d ica, edu cación y saneamiento. También disfruto de la div ersidad de toria humana, un g r an núm ero de personas se enfrentan a un exce so y
alim en to s que como, me encanta mi trabajo y me entusiasma vivir en no a una escasez de com ida. Dos de cada tres norteamericanos tie nen
una ciudad excitante, llena de restaurantes, museos, tiendas y gente in- sobrepeso o son obe so s, y más de un tercio de sus hijos pesan dem asia -
tere sant e. Tamb ién me gustan las nuevas tecnologías, co m o los viajes do. Además, una may o ría de los adultos de las naciones desarro lladas
en avió n, los iPods, las du cha s calientes, el aire acondi c io n ado y las como Estados U nid o s o el Reino Un ido está n en mala forma fís ica
películas en 3D. T horeau y o tros tienen razón cuand o dia gnostican porque nuestra cultu ra ha hecho que sea fácil, y por lo tanto co mún ,
q ue la vida moderna es cada vez más consumista y materiali sta, pero pasar el día sin acelerar en ningún momento el ritmo cardíaco. G rac ias
no han cambiado tanto los deseos de las personas como s u s oportun i- al «progreso,,, puedo d espertarme en mi blanda y cómoda cama, apre -
d ad es para satisfacerlos. tar unos pocos boton e s para preparar el desayuno, conduciral trabajo,
Po r ot ro lado, es igua lmente simplista e insensato ig n o rar muchos tomar el ascensor hasta mi oficina y luego pasar las ocho horassiguie n-
reto s g ra ves y nuevos a los que hoy se enfrentan los seres vivos. Lo que tes sentado en una có m oda silla sin llegar nunca a sudar, pasarhambre
sigu ió al Paleolítico (la agricu ltur a, la industrializació n y otra s formas o sentir demasiado frío o calor. Hoy las máqu inas realizanpor mí casi
de «progres o»), ha beneficiado mucho a la persona m edia, pero tam- cualquiera de las tareas que en otro tiempo requerían actividad física:
bién h a promovido nu evas enfermedades y otro s probl e ma s que eran conseguir agua, lav a r, adquirir y preparar la comida, desplazarse, in-
raro s o au sentes durante el P aleo lítico. Casi todas las epidemias de en- cluso cepillarse los di entes .
ferm edade s infecciosas, como la viruela, la polio y la p es te, se produje- En resumen, la especie humana ha realizado progresos considera-
ron d espu és de que comenzase la Revolución Indu str ial. Ad emás, los blesdurante los últimos miles de años desde qu e dejamosde ser cazado-
estudi os so br e cazadores- reco lectores recientes revelan qu e si bien no res-recolectores, pero ¿cómo y por qué una parte de ese progreso ha
disfru tan de excedentes de comida, raramente su&en hambrunas o mal- sido perjudicial para nuestro cuerpo? Los capítulos siguientes hacen
LA III STllHI \ DEL CUEHP() IIUMANO l'I\OGIIES(l, DI S \Jl ~ l"E, Dl '>E\ U I llCI ÚI\

una revi ió n de có mo ha camb iad o e l cuerpo humano durant e el Paleo-- ció n sino que en ocas io nes incluso la ha ace ler ado. ; Como ve remo s,
lítico, pero prim ero debemo s co n s ider ar los pros y los cont ras d e no la Revolución Ag ríco la ha sido un mo1or d e l camb io evo lutiv o es p e-
vivir ya del modo al que nuest r o c u e rp o se había adapt ado dur ante mi- cialmente poderoso .
llones de añ os de evolución. ¿ o n algun as formas de mala salud una Una de las razo nes que nos lleva n a p e n sa r qu e la evolució n ya no
con secu encia necesaria de la c ivi Iizac ió n? Y, de mane ra más general, es demasiado fuerte es que la selección n arnra l es g radua l y a menudo
¿de qué mo do han interaccionado d es d e el Paleolítico la evo lución bio- requiere de ciem os de generaciones para te n er un efecto no tab le.
lógica y la cu ltural afectando a l c u e 1-po humano para mejor o para peor? Co mo una generac ión humana es de unos ve inte año s o más, no es fácil
d etectar en humano s cambios evolut ivos d e la m ag nitud de los qu e en
poco tiempo obse rva mos en bacteria s, leva duras o moscas del v ina gre.
Sin embargo , es pos ible medir en los hum a no s e fect os muy recien tes de
¿CóMO SEGU I I\IOS EV OLUC I ONA lJO ? la selección natur al en el plazo de unas pocas ge ne raciones con la ayu-
d a de muestra s d e enor me tamaño y con mu c ho esfuerzo, y algun os
Llevo más de veinte años en seña nd o evo lución hu ma na a estudia ntes d e estos estudi os han logra do hallar indi cios f irm es de niveles bajo s de
uni ve rsi 1a rios, y dur ante la m ayo r par te de ese tiempo he fina lizado se lección durant e los últimos siglos. Por ejem pl o, en poblaciones fin e-
mis clases más o menos do nd e aca b ó el capítulo 6, co n el o rigen de los sas y norteamericana s se ha produ cido e lecc ión sobre la edad en qu e
hu man os mode rno s y su di sp e rs ió n po r todo el plane ta. Mi razón para las mujeres tiene n su primer hijo y la ed ad e n que inician la meno pau-
acaba r en el Paleo lítico era el co n se n so genera l de que desde en1onces sia, así como en el peso, altura , colesterol y ni ve les de azúcar en sang re
apen as se hab ía producid o nin g una evolución biológ ica d estacab le en de hombres y muje res.4 i examinamos p e ri o do s más largo s, podem os
H. sapiens. De acuerdo con este pun to de vista, desd e qu e la evolución encontrar aún más indicios de selección rec ie nt e. Las nuevas tec nol o-
cultur al se co nvirtió en una fu e rza má s podero sa qu e la se lección natu- g ías que perm ite n la secuenciación rápida y b a r ata de genoma s ent eros
ral, el cu e rp o humano casi no se h a visto alterado, y los pocos cambios han revelado cien t0s de genes que han esta d o so metidos a una fu erte
que se han pr oducido dur ante los últim o 10 .000 año s p en enecen más selección dura nt e los último s miles de año s e n d eter minadas poblaci o-
al ámbit o de los historiado res y lo s a rq ueólogos que al de los biólogos nes.1 Como cab ría espera r, muchos de es to s ge nes regu lan la repro -
evo !uti vos . du cción o el sistema inmunitario y fuero n o bj e to de fuerte se lección
H oy lamento el modo en qu e so lía enseñar la evo lu ció n hu mana_ po rque ayudaban a sus porta do res a 1cne r m ás de scendencia o a sobre -
Para emp ezar, no es cierto qu e H. sapiens dejase d e evo lucionar cuan- vivi r a enferme d ades infecciosas.6 Otr os d ese mp eñan un papel en el
do acabó el Pal eo lítico. D e he c h o , e s ta idea tiene qu e se r errónea por- metabolismo y ayuda ron a ciertas pobla cio n e s ag rícolas a adapt arse a
qu e la se lecc ió n narura1 es la co n secuencia de la vari ac ión ge nética alimentos co mo los producto s lácteos y g ra n o s ricos en féculas. U nos
heredab le y del éxito repr od u c t o r diferenci al. La ge n te sigue tran s- pocos genes están involu crado s en la term or re gu lación , presuntam en-
mitie nd o sus ge nes a sus hij o s e hij as, y en la actualidad , igual que en te porque permiti eron que poblaciones qu e se di spersaron muy lejos
la Eda d ele Piedra , algun as p e r s onas tienen más de sce ndenc ia que estuvieran mejor adaptadas a un ampli o es p ec tro de climas. Mis co la-
ot ras. D e ello se sigue que si las d if erencias de fert ilid ad entr e pe rso- borad ores y yo mi smo, por ejemplo, hem os e n co ntrado indicio s d e se-
nas t iene n alguna base he redab le , la selección natural t0davía debe lección fuen e po r un a variante de un gen qu e evo lucionó en Asia h acia
seg uir en marcha_ Más aún , las ta sas acele radas d e evo lución cultura l el fina l de la Edad de l lielo que h iw qu e los asiático s orie ntales y los
han ca mbi ado de forma rá pida y s ustancial qué come mo s, cómo tra- nativo s america no s tu viesen un pelo m ás g ru eso y más glándula s su-
baja mos, a qu é enfermed ad e s no s en frentamo s y o tro s facto res am- dorípara s.7 Un benefic io práctico de es tudi a r estos y ot ros ge ne s de
bient a les qu e han crea do nu evas pres iones selectivas. Lo s antropólo - evo lución recient e es que nos ayudan a ente n d e r mejor cómo y po r q ué
gos y biólogo s evo lutivos h a n d e mo strado que la evo lució n cultura l la gente varía e n su susceptibilidad a ciert as e nfermedad es y có mo res-
no ha parad o la selección natura l, y qu e no solo ha impul sado la selec- ponde a distinta s medicinas.
LA HISTO RIA DEL CU ER PO HUMANO PR O GRE SO, DESAJUSTE Y DI SEVOLUCIÓN

Au nq ue la selección natural no h a cesa do desde el Paleolítico, es Pal eolítico, hay otras m aneras importante s en qu e los humano s hemo s
sin emba rgo cierto que en los hum anos se ha pro du cido relativamente evo lucionado a lo largo de los últimos miles y c ient os de años. No toda
menos selecc ión narural durante los úlcim os miles de años en compa- la evolución se pro duce por medio de la selecc ió n n atural. Una fuerza
r~ción co n los millones de años ant eri o re s. Esta diferen cia era de espe- má s rápida y poderosa en la actualidad es la e vo luci ón cultural , que ha
rar porqu e sol o han pasado seiscie nta s ge neraciones desde que los pri- alt e rad o muchas interaccione s cruciales entr e los ge nes y el m edio al-
meros ag ricu lto res comenzaron a a ra r e l sue lo del O riente Medio, y los terand o el medio, no los genes. Todos los ó rgano s del cuerpo de una
antepasado s de la mayoría de la ge nt e co menzaron a cultivar hace me- per son a, desde los mú sculos y los huesos hasta e l cer ebro, los riñone s o
nos tiemp o, pr obablemente durant e las última s tr_escientas generacio- la pi el, son el result ado del modo en que sus ge n es se vieron afectado s
nes. P ara ve rlo en perspectiva, ese es m ás o meno s el número de gene- por se ñales procedente s del medio (fuenas , m o léc ul as, temperatur as)
raciones de rato nes que han vivido en mi casa dur ant e el último siglo. durant e el periodo de desarrollo, y en todo m o mento sus funci o nes si-.
Aunq ue en trescientas generacion es pu ede tener lugar una selección gu e n estando influid as por varios aspectos del m edio de ese moment o.
considerab le, la presión de selecció n ti ene qu e ser muy elevada para Aunqu e los genes hum anos han cambiado po co durante los último s
que un a muta ción beneficiosa se exti e nda por toda una población o mil es de años, los cambi os cultural es han tran sform ado nuestro ent or-
una mutación perjudicial se elimin e ta n depri sa.8 Adem ás, durante los no d e una forma dr ás tica, lo que a menudo ha tenido como resultado
últimos cientos de generaciones, la sel ección no ha venido actuando una forma de cambio evoluti vo muy distint a de la se lección natural , y
siemp re en la misma dirección, lo qu e pu ede oscur ecer su rastro. Por po siblemente más import ante que esta. Por ejempl o, las toxina s del ta-
ejemplo, a ca usa de las fluctuacio nes en las temperatur as y la disponi- ba co, ciertos plásticos y otros producto s indu stri ales pueden cau sar
bilidad de alime nto, durante algun os p e ri odos la selección debía favo- cá n ce r, a menudo año s después de la exposició n ini cial. Si una person a
recer a las perso nas más altas mientra s qu e en otro s periodos probable- cr ece comiendo alimento s blandos y muy pro cesa d os, su rostro se rá
mente favo reciera a las más bajas. Po r últim o, y más importante, no má s pequeño que si crece masticando alimento s dur os y fibrosos.' º Quien
hay dud a d e qu e algu nos desarro llos cultur ales han amortiguado a in- pa sa sus primeros año s en un clima cálido d esa rr o lla más gl ándula s
gentes cantid ades de humanos de los efec tos de un a selección natural sud o ríparas funcionales que quien se haya c riado e n un clima frío.''
qu e de o tr o m odo se habría produ c id o. Pe nsem os si no en cómo la pe- Estos y otros cambios no son genéticament e h e redabl es, pero son cul-
nicilina debió afectar a la selección cuand o este fárm aco comenzó a ser turalm ente heredables. D el mismo modo qu e les p as am os el ap ellid o a
comú n du ra nt e los años 1940 . Viv en en la actu alidad millones de nu es tr os hijos, tambi én les pasamos condici o n es ambi entales: las toxi -
personas qu e con toda probabilid ad habrían muerto de tuberculosis o n as a las que se ven expu estos, los alimento s q ue comen o las temper a-
neum onía si posee n genes que aum ent a n su susceptibilidad. En conse- tur as qu e experimentan . Al tiempo que la e volu c ión cultural se ac ele-
cuencia, aun que la selección natur a l no haya dejado de actuar, sabe- ra , lo s cambios ambi ent ales que afectan al m odo e n qu e nuestro cuerpo
mos qu e dur ante los últimos miles de años solo ha tenido efectos limi- c rece y funciona tambi é n se aceleran.
tados y reg ionales sobre la biología human a. Si criáramos una niña La forma en qu e la evolución cultural cambi a las interacciones en-
C ro-Magno n del Paleolítico Superio r e n un a casa moderna de la Fran- tr e lo s genes que hered amos y el medio en qu e vivim os tiene con se-
cia actu al, to davía sería una típica niña com o noso tro s, un ser humano cu encia s important es. Durant e los último s cient os de gene ra cion es,
modern o, salvo por algunas leves dif e re ncias genéticas, la mayoría de el cu e rpo humano ha ca mbiado en varios aspec tos a causa del cambi o
ellas pr obab lemente en su sistema inmunitari o y su metabolismo. Sa- cultu ral. Maduramos más rápido, nuestro s dien te s se han hecho m ás
bemos qu e esto es cierto porque toda s las personas de todos los rinco- pequeño s, los hu esos m ás finos, los pies a m enud o más plano s y mu -
nes del pl anet a comparten un últim o antep asado común de hace menos ch os tenemos más cari es. 1 2 Tal como veremo s e n los sigu ientes cap ítu-
de 200 . 000 años, y sin embargo las di stinta s poblacion es son en sum a- los , también hay bu enas razones para pensar que hoy la gente duerm e
yo r par te gen ética, anatómica y fisio lóg icam ente idénticas.9 meno s, experimenta niveles más altos de estr és, an siedad y depresi ón,
Con ind ependencia de cuánt a se lecc ión se haya pr oducido desde el y ti e ne más probabilidad de sufrir miopía. Ad em ás, en nuestro s día s el
r
188 L '\ l l l ~T Oll lA DEL CUE11PO IILl~ I ANO l'IIOCI\ESO, OF~AIL ' ~ rE) DI\EVOLU<.:IÚ S

c u er po tiene qu e enfr ent arse a numerosa s en fe rm edades infecciosas cómo lib rar m e de la enfermedad. Que rría saber qué tip o de células
que en OLro tiempo eran raras o no existían . ada uno de esLOscambi os eran cancero as, qué muta ciones provocaba n que se multiplica sen sin
e n el cuerpo humano tien e alguna base gen éLica, pero lo que ha cam- control y qué int ervenciones médica s, como la cirugía , la radi ación o
biado no son Lanto los ge nes que desempeñan un papel en escas enfe r- la quimioterap ia, tenían más posibilidades de matarlas sin m ata rme a
med ades como los medio s con los que imera cc io nan esos genes. mí. Aunq ue m e d ediqu e a esw dia r la evol ución human a, la teoría de la
Cons ideremos e l caso de la diabetes de tip o 2, una enfermedad me- selecció n nalUral esta ría muy lejos de mis pensamient os mientr as me
t abólica que so lía se r rara pero que hoy se est á to rnando comú n en enfrentase a la enfermedad . Lo mi smo pasa ría si sufriese un ataque al
LOdo el plane ta . Algunas personas son genéLica m en Le más susceptibles corazón, un dolor de muelas por una caries o una lesión de l te ndón de
a la diaberes de tip o 2, lo que ayuda a expli ca r que la enfermedad se la corva. C u a ndo estoy enfermo co n su lto a un médico, no a u n biólogo
cs Lé haciendo má s pr eva lente en lugares co m o C hin a o India qu e en evolutivo . D e ig ual modo, mis mé d icos han estudiado poca o nin guna
Eu ropa o América. 'l in embargo, la diabe tes d e tipo 2 no se está ex- biología evo luti va durante su formación. ¿Por qué habrí an de hacerlo?
t e n die ndo más rápido en Asia que en Améri ca a ca u sa de genes nuev o s La evoluc ió n , a fin de cuentas, es a lgo que en su mayor pa n e se produjo
que ahora se esLén expa nd iendo por o riente , s i n o p o rque los nuevos y en el pasado, y los pacientes acnia les no son cazadores- reco lec tores, y
m od erno s estilos d e vid a occ identales están b a rri e ndo el planeta e int e- menos aún n ca n derra les. Una p ersona que sufre una cardio pat ía ne-
racc ionando con ge nes antig uos que ant e rio rm e nt e no tenían efectos cesita ci ru gía, fár macos u OLros pr oce dimientos médicos que requie-
n eg ativos. ren un p rof und o conoc imien to ele ca mpos como la gen ét ica, la fisiolo-
Dicho de otro modo no toda la evolució n tien e lugar por selecc ión gía, la anato mía y la bioquímica. Por eso a los médicos y e nf ermeras
natural , y las inte racc io nes entre los genes y e l m e di o han ido cambian- no se les ex ige qu e tomen cur sos d e bio logía evoluti va, y dud o que
do con rapidez, a vec es d e forma radical, fund a m e nt almente a causa de ellos, las co mp añ ías de seg uro s y cualqu ier persona de la inclu sLria de
ca mbios en el en to rn o de nuestro cuerpo prov oca dos por la rápida la salud pien se n alg una vez en D a rwin o en Lucy en el tra sc ur so de sus
evo lución cu ltural. U na persona puede ten e r ge ne s que lo predi spone n trabajos. D e l mi smo modo qu e e l conoc imiento de la Rev olu ción In-
a los pies plano s, la mi o pía o la diabetes de t ip o 2, p ero sus antepasados dustrial no ay ud a a un mecán ico a a rr egla r un coche, ¿por qu é el cono-
lejan os de los qu e he red ó esos mismos gen es pr o babl emente no sufr ían cimiento d e la hi sto ria paleolítica de l cuer po humano habría de ay udar
esos problema s. Po r co nsiguiente, es muc ho lo qu e podemos gana r a un doctor a tratar una enfermeda d ?
usan d o la lente de la evo lución para estudi ar las cambiantes interacc io - Con siderar que la evo lució n es irrel evante para la med ic ina puede
n es entre ge nes y ento rn o que se han produ c ido d esde el final del Pa- parecer lóg ico e n un principio, pe ro esta manera de pen sa ,· es pro fun-
leo lítico. ¿Qué ta l se de senvue lven los gen es y c u erpos que hemos he- damente erró n ea y miope. Nues tro cue rpo no se diseñó co m o el de un
redad o de nuest ros ante pasados, los prim e ro s hum anos moderno s, e n coche, sino que evolucio nó po r m edi o de la descenden cia co n modifi-
los nuevos en to rno s a los que los sometem os? ¿Y d e qué modo se pue- caciones. D e el lo se sigue que conoce r la historia evolutiva d e l cuerpo
d e aplicar en la prá ctica un a perspectiva evolutiva sob re esos cambi os? ayuda a eva lu a r por quéun cuerp o t ie ne el aspecto que tiene y fun ciona
como fun ciona, y po r lo tanto por qué enferma . Aunque campos cientí-
ficos como la fisi ología y la bioquímica pueden ayudarn os a ent ender
los mecan is m os inmediatos que su byacen a una enferm ed a d , e l flore-
P OR QUÉ LA M E DI C I NA ECES I TA ciente campo de la medicina evo luti va nos ayuda a ent en der la causa
UNA DOS I S DE EVOLU C I ÓN última de la e nf er medad. 14 El cá nce r, por ejemplo, es e n real id ad un
proceso ev olut ivo aberran te qu e se pr o duce dentro del c uerpo . Cada
Pocas palabras prov oca n más pánico en la co n sulta del médico qu e vez que una cé lul a se divide, sus ge ne s tienen cierta p robab ilidad de
«cáncer», y p ocas no s hacen pensar meno s e n la evo lución. Si mañana mutar, así qu e las células que se di v iden con más frecuencia ( como las
m e diagnost icaran un cánce r, mi primera pr eoc upa ción sería ave rigua r células de la sa ng re y las de la piel) o q ue se ven expuestas má s a menu-
LA HI ST O RIA DEL CUERPO HUMANO PROGR ESO, DESAJUS TE Y DISEVOLU C IÓN

do a sustancias químicas que producen mutaciones (como las cél ul as mentar la ventaja selectiva de las nuevas mutaciones. Por esta razón, se
de los pulmones y el estómago) tienen una probabilidad mayor de ad- ha propues to que un tratamiento menos agresivo puede ser a veces
quirir accidentalmente mutaciones que las llevan a dividirse sin con- más beneficioso para los pacientes con ciertas formas de cáncer menos
trol y formar tumores . La mayoría de los tumores, sin embargo, no son malignas. 17
cánceres. Para hacerse cancerosas, las cé lulas tumorales tienen que ad- Otra aplicación de la medicina evolutiva es que no s llev a a recono-
quirir nuevas mut acio ne s que les permitan competir mejor y desp laza r cer que muchos síntomas son en realidad adaptacion es, lo que ayuda a
a otr as células san as g ra cias a que toman sus nutrientese interfiere n en médicos y pacientes a repensar la m anera en que tratamos algunas en-
su funcionam iento normal. En esencia, las células cancerosas no son fermedades y lesiones. ¿Cuánta s veces tomamos un medicam ento sin
más que células anormales con mutac iones que les permiten sobrevivir receta al primer signo de fiebre, náu sea, diarrea o simp lemente dolor y
y reproducirse mej or que otras células. Si no hubiéramosevoluciona - malestar? Solemos ver estas molest ias como síntomas que hay que ~i-
do para evolucionar, no tendríamos cáncer . 11 viar, pero la perspectiva evolu tiva no s indica que pueden ser adapta-
Si damos un paso má s, como la evo lución es un proceso que toda- ciones que deberíamos tomar en cuenta y poner a nu estro servicio. La
vía se está produ ciendo, compre nder cómo funciona puede ayud arn os fiebre ayuda al cuerpo a luchar contra las infecciones, los dolores mus-
a evitar algunos fracasos y oportun idades perdidas, además de mejo- culares y articulares pueden ser seña les de que deberíamo s dejar de
rar nuestra capacidad para protegernos de muchasenfermedades y d e hacer algo dañino como correr de forma incorrecta, y las náuseas y la
tratarlas. Un ejempl o especialment e urgente y obvio de la neces id ad diarrea nos ayudan a purgarn os de t0xinas y microorg anis mos dañi-
de incorporar la biología evolut iva a la medicina es la forma en que nos. Además, como ya se puso de manifiesto en el capítulo 1 , la adap-
tratamos las enfe rm eda des infecciosas, que siguen evolucionand o co n tación es un concepto complejo. Las adaptaciones del cuerpo humano
nosotros. Al no valorar adecuadamente que los humanosy los agentes evolucio naron hace mucho tiempo so lo porque incrementab an el nú-
infecciosos del sida, la malaria o la tubercu losis siguen encerrados e n mero de descendientes reproductores que tenían nue stros antepa-
una carrera arm amentís tica evolutiva, a veces sin querer ayudamos o sados. En consecuencia, a veces e nf erm amos porque la selecc ión natu-
promovemos est0s agentes infecciosos porque usamos fármacos de ral suele favorecer la fertilidad por e ncima de la salud , lo qu e significa
forma inepta o porq u e alteramos las condiciones ecológicas de forma que no hemos evolucionado necesar iamen te para esta r más sanos. Por
temeraria. 16 La pr eve nció n y el tratamiento de la próxima epidemia ejemp lo, como los cazadores-r eco lectores del Paleo lítico se enfrenta-
requerirá un enfoqu e darwinista. La medicina evolutiva también ofre- ban a la escasez periódica de alimentos y tenían que ser físicamente
ce un a perspectiva cru cial para mejorar el uso de los antibióticos e n el muy activos, fueron seleccionados para desear alimentos ricos en ener-
tratamiento de in fecc iones habituale s. El abuso de los antibióticos no gía y para descansar siempre que les fuera posible, lo qu e les ayudaba a
solo promueve la evo lución de nuevos superagentes infecciosos, sino acumu lar grasa y dedicar más ene rgía a la reproducc ión. Una perspec-
que altera la eco logía d el cuerpo en vario s aspectosque puedenco ntri - tiva evo lutiva predice que la mayoría de las dietas y lo s programas de
buir al desa rrollo de nueva s enfer medades autoinmunes, como la en- ejercicio físico fracasarán, como efectivamente ocurre, porque toda-
fermedad de Crohn (véase el capítu lo 11). La biología evolutiva al- vía no sabemos cómo hacer frente a unos instintos primitivos, en otro
berga incluso la prom esa de ayud arnos a prevenir y tratar mejor el tiempo adaptativos, que nos empuj an a comer rosquillas y usar das-
cáncer. A menudo luch amos contra las células cancerosas intentando censor. 18 Además, como el cuerpo es una compleja mezcla de adapta-
matarlas con radiació n o sustancias químicas tóxicas(quimioterapia) , ciones, todas las cuales tienen costes y beneficios, y algun as de las cua-
pero un enfoque evo lutivo del cáncer nos explica por qué a veces estos les entran en conflicto entre sí, se ncillam ente no existe la dieta o el
tratamientos se nos vue lven en contra . La radiacióny la quimioterap ia programa de ejercicio óptimo y perfecto . Nuestros cu erpos están lle-
no solo aumentan la probabilid ad de que los tumores no )erales d esa- nos de compromisos.
rrollen muta ciones que los tr ansformen en células cancerosas, sino Por último, y lo más import ante para este libro, conocer y tomar en
que alteran el entorno de las células de tal manera que pueden in cre- consideración la evolución en gene ral, y la humana en particular, es
L,\ III S T O HI \ DEL CLIEHPO ll ll~ I ANO PltO(; I\ E:-.O, DE SAJU\ f"E Y DI SEV0LUCl( .lN 1 93

indis pensable pa ra p reve nir y tratar un tipo de enfe rmedades y otros seria consideració n de la histori a evo lutiv a del cuer po hum ano, ayu-
trasrornos conoci d os bajo la rúbri ca de desajustes evolutivos.'~ La id ea darn os a prevenir y tratar estas enfer med ades?
que subyace a la hipótesis d e l desajuste es extrao rdin aria mente simple.
Co n el tiempo, la e lecc ió n natu ral adap ta (aj usta) a los organismos a
unas condicio ne s am b ie ntal es determinadas. U na cebra, por ejempl o,
está adaptada a ca m inar y cor rer en la sabana africana, a comer hierba, Ü ESAJ USTE
a escapar cor riendo d e los leo nes, a resistir ciertas enfermedades y a
subsistir en un clima cá lid o y árido. i transportásemos una cebra al En esencia, la teoría del desajuste evo luti vo aplica la teoría de la adap-
lugar donde ivo, en Nueva I nglaterra, ya no tend ría que preocup arse tación a las interacciones cambia m es e ntr e genes y ambi ent e. En pocas
por los leones, per o sufr irí a a causa de otro probl emas cuando in- palab ras: toda persona de cualqui er ge n eración hereda mil es d e genes
tentase enco ntr ar hi er ba s u ficieme para comer, pr otege rse del frío du- que interaccionan con su ambiente, y la mayoría de estos genes fueron
ran 1e el inviern o y r es is tí r a nuevas enfermedades. Sin ayuda, la ceb ra seleccionados du rante cientos, mile s o inclu so millones ele ge neracio-
trasplamada es cas i eg ur o que enfermaría y moriría por culpa d e estar nes ante riores porqu e mejoraban la ca pacidad de sus antepasados para
tan mal adaptada ( tan desajustada) al medio que enco ntraría en uev a sob revivir y repr oducirse en ciert as co ndi ciones amb ienta les . Por con-
Lnglate r ra. siguiente, gracias a los ge nes qu e h e redamos, estamos ada ptado s en
La nacien te e importa nt e disciplina de la medicina evolutiva pr o- distintos grados a ciertas activid ad es, al imentos, co ndiciones climáti-
po ne que, a pesa r d e to d os los progre sos realizados desde el Pa leo- cas y otros aspecros de nuest ro ento rn o. Al mismo tiempo , por culpa
lítico, nos hemos vue lta un poco como esa cebr a. A medida que la in - de cambios en nuestro ambiente, a veces (no siempr e) estamos mal o
novació n se ha id o ac eler a nd o especialme nte de sde que comenzó la inadecuadamente adap tados a otra s ac tividades, aliment os, co ndicio-
ag ricultur a, hemo s co n ce bid o o adoptado un a lista creciente de nu evas nes climáticas, etc. A veces (insist0, no siempre) estas res pu estas mal-
práct icas culwr ales que han tenido efectos con flictivos en nu es tro adaptat ivas pueden llevanos a en fe rma r. Por ejemplo, como la selec-
cuerpo. D e un lad o, much os de los desarro llos re lativamente recientes ción natural adaptó al cue rpo hum a no durant e los últim os mill o nes de
han sido beneficiosos : la ag ricultura conduj o a una mayor abund a ncia años a consumir una dieta diver sa d e frut0 s, tubércu los, caza, semillas,
ele alimento, y las m o de rna s prá cticas de higie ne y la medicina científi - nueces y otros alimentos ricos en f ibra pero bajos en azúcar, no debe
ca han logrado r educ ir la m ortalidad infantil y aum entar la longevi- sorpr endernos que podamos desarrollar enfermedades co mo la diabe-
dad. D e otro lacio, sin e mb argo , numerosos cambios culturales han al- tes tipo 2 y enfermedades cardiovasc ular es por comer continuamente
terado las interaccio nes e n tre nuestros genes y nu estros entorno s d e alimentos cargados de azúcar pero p o bre s en fibra. Tambi én e nferma -
varios modo s qu e ha n pr o movido un ampli o aba nico de probl emas ríamos si solo comiéramos fruta . Cabe obse rvar, sin embargo, que no
ele salud. Esta s dole nc ias son enfermedadespor desajuste, que se de fin e n todos los ambientes y comportam ientos nuevos reaccio nan nega tiva-
como enferm ed ades que so n resultado de qu e nu estro cuerpo paleo lí- mente con el cuerpo que hemos he redad o, sino qu e a veces pueden ser
tico está poco o m a l ad aptado a ciertos co m po rt amientos y condicio - beneficiosos. Por ejemplo , los seres human os no evo lucionaron para
nes modern as. tomar bebidas con cafeína o cepi llar se los dientes, pero no sé de nin-
No creo qu e sea posibl e exagerar la importa ncia de las enferm e d a- gún estudio que diga que cantidades m odera das de té o café sea n per-
des por desaju ste . L o m ás prob able es qu e la mayo ría de nosotro s fa- judiciales, y cepillarse los dien tes es incu estionablement e sa ludable
llezcamos a causa de a lgu na o que suframos discapacidades provoca - (sob re todo si se comen much os alim entos azucarado s). H ay que re-
das por ellas. Las en fe rm ed ades por de sajuste so n responsables de la cordar también que no toda s las adaptac io nes promueven la sa lud. Es-
mayo r partida de los cos tes de salud en todo el mundo. ¿Qué son estas tamo s adaptados a que nos gust e la sa l porqu e es esencial para nuestro
enfer medade s? ¿Por qu é no hacemos más po r pr evenirlas? ¿Y có m o cuerpo, aunque en exceso sea perjudi c ial.
podrí a un enfoq ue evo lutiv o de la salud y la m edicina, incluid a un a Las enfermedades por desaju ste so n muchas, pero todas tienen su
L A HI STOR I A DEL C UERPO H UMAN O PROGRES O, DESAJUSTE Y DI SEVO L UC IÓN

causa en cambios amb iental es que alteran las funcion es del cuerpo. La y tantas otra s cosas . Muchos de estos cambios han sido bene ficio sos,
ma ne ra más simple de clasifica rlas es de acuerd o co n la forma en que pero tal com o se ex pl ica en los capítulos siguientes, estamo s potb re o
ha cambiado un estímulo ambiental. En términ os ge ne r ales, la mayo ría insuficient em ente adapta dos para enfrentarno s a ot ro s, lo qu e co ntr i-
de las e nfermedades po r de sajus te se producen cuand o un estímu lo co- buye al desarrollo de enferm edades . Ad emás, un a carac terís tica co-
mú n aumenta o disminuye m ás allá de los niveles a los qu e el cuerpo mún de esta s enfermedad es es qu e se producen de result as d e in terac-
es tá ada ptado, o cuan do el estímu lo es complet ame nt e nuevo y el cuer- ciones cuy a ca u sa y efecto no son inmediatos ni , por consiguie nte,
po no está adaptado a él en absoluto. Dicho de una forma sencilla, los evidentes. H ace n falta muchos años de contaminación para provo car
desa juste s son causado s por estímulos que son demas iado altos, dema- ciertas enfe rm e d a des (la mayoría de los cánceres de pulm ó n se d esa-
siado bajos o demasiádo nue yos. Por ejemplo, a medid a que la evolu ción rrollan décad as d es pué s de que se ~mpi eza a fumar), y cuando a uno
cultura l transforma la dieta de la gente, algun as enf er m edades por des- le han picad o miles de veces mosq uito s y pulgas , pued e se r difícil
ajuste se producen por co m er demasiada grasa, o tr as p o r comer dema- darse cuent a de que estos insectos a veces trans miten la malar ia o la
siado poca y aún otra s po r comer nuevos tipos de g r asa que el cuerpo peste.
no pued e digerir (co mo las gr asas parcialmente hidrog enadas). Una últi ma ca usa de las enfermeda des por desajuste qu e es tá r ela-
U na forma comp le me nt aria de pensar en los o ríg e nes de las enfer- cionada con las anteriores han sido los cambios en nuestra hi sto ria vi-
medad es por desajuste es en función de los dist int os proce sos que alte- tal o ciclo bi o lóg ico. A medida qu e madur amos pasamo s por vari os
ran lo s ambientes, camb iando el grado en qu e lo s in div iduos está n estadios del d esa rroll o que afectan nue stra susceptibilidad a la ,enfer-
adaptado s a sus circu nsta ncias.'º De acuerdo co n esta lóg ica, la causa medad. Por ejemplo, vivir más años pued e aumentar el núm e ro de d es-
má s si mple de una enferm edad por desajuste es la migraci ón, cuando cendientes, pero tambié n aumenta la probabi lidad de causar más d años
una s pe rsonas se des pl aza n a nuevos ambientes a los que no están bien al corazón y los vaso s sanguíneo s y acumul ar más mutacio nes en va-
ad a pt ado s. Por ejempl o, cuando los europeos de l n orte se mudan a lu- rias líneas ce lu la re s. El envejecimiento no es causa directa de car diop a-
ga res soleados como Austr alia, tienen una mayo r p robabilid ad de de- tías y cáncer , per o estas enfer medades aumentan su preval encia con la
sarr olla r cáncer de pi el porqu e la piel pálida o frece po ca protecci ón edad, lo que ay uda a explicar el aum ent o de su incidencia a medid.a que
natura l frente a los eleva d os niveles de radiació n so lar. Los desajustes han ido aum enta nd o los años de vida. Además , pasar por la pubertad a
pr ovo cados por la migrac ión no son únicament e un pr oblema moder- una edad más temprana puede aum entar las posibilidades de tener m ás
no , sin o que debieron producir se también dur ante e l Pale olít ico, cuan- descendencia, pe ro también eleva la exposición a hormona s re p rodu c-
do las pob laciones se di sper saro n fuera de Áfri ca y po r todo el mundo , toras que aumentan la probabi lidad de ciertas enfermedad es . Las t asas
encontrá ndose con nu evos patógenos y nuev os alimento s. Una dife- de cáncer de mama, por ejemplo, so n más altas en mujer es que co mi en-
rencia clave entr e ahora y ent onces, sin embargo , es que en el pasado la zan a tener perio dos menstruales a una edad más tempran a (hay una
di spe r sión de las pobla ciones tenía I_ugar de m aner a m ás gradu al, a lo explicación m ás detall ada en el capítulo 10)."
largo d e una escala de tiempo más dilatada y, por tanto , con tiempo Dadas las co mpl ejas causas de las enfermedade s por desa ju s te, de-
suficient e para que se pr oduj era selección natura l en respuesta a los terminar qué en ferm edades son desajustes evolutivos es todo un cet o y
desaju stes que se producían ( tal como se comenta en e l capítulo 6). puede ser un asunto contencioso. Un probl ema especialmente e spin o-
D e los procesos que altera n los entorno s provoca nd o desaju stes so en el qu e ya he h ec ho hincapié es que no hay un a respu es ta simple a
evolutivo s, los más comu nes y potentes se prod uce n a causa de la evo- la pregunta de a qué estamos adaptados los humanos. La histo ria evo-
lu ció n cultural. Los cambio s tecnológicos y económicos de las últimas lutiva de nu est ra esp ecie no fue sencilla, no todas las caracterí st icas del
ge ne ra ciones han alter ado las enfermedades inf ecciosas que contrae- cuerpo son adaptaciones, muchas adaptacione s implican com promi-
mos, los alimentos que com emos, los fármacos que tomamo s, el trabaj o sos, y el cuerp o es un batiburrillo de adap taciones dive rsas que a v eces
que hacemos , los contaminant es que ingerimos, la cantidad de energía que entran en conflicto. En consecuencia, pu ede ser difícil identifi car qué
gas tamos y consumimos , las tensiones social es que expe rim entamos condiciones ambiental es son adaptativ as y hasta qué punt o. Por ejem-

- .
r
LA III STO IIIA DEL CUEIIPO II LIM.\N O PRll(; HE~O, DE SAJUSTE Y D ISEVOLUC IÚ N 1 97

plo, ¿en qu é medida estamos adapt ado s a la comi da pica nt e? Estam os de su b sistencia.' 4 Po r desg racia , estos estudios son p ocos, a veces se
adaptados a ser física mente activo s, p e r o ¿es 1amos malad aptados a ser basan en datos limitados o anec dóticos, y suelen te ne r tamaños mues-
demasiado activos ? Es bien sabido q u e co rr e r demasiad o o la d ed ica- erales p equ eños. Se puede co ncluir con una raw nable se guridad que la
ción int ensa a otros depones pued e reducir la fertil idad de una muj er, diabe tes d e cipo 2 la mi op ía y ciertas cardiopat ía so n raras en esas
y no está cla ro has ta qué punto las pru ebas de resistencia extrema co mo pob lacion es, pero hay mu y poca infor mación sobr e muc has ot ras en-
los ultr amara i-ones incrementan el riesgo d e lesiones y enferm eda des. fermeda d es como el cá nce r, la depresión o el alzhéim e r. Lo s escépticos
O tro problema que plantea la id e ntifi cación de las enfe rm ed ad es tiene n razón cua ndo señalan que la ausencia de pr uebas no siempre es
po r desaj uste es qu e nuestro cono cimi ento d e muchas enferm ed ades a prueba d e la ausencia. Además, ninguno de los con j untos de datos dis-
menu do es in s uficiente para determin a r qu é factores ambi ental es las po nibl es de soc iedades no occ identales procede de es tudi os aleatoriza-
causan o influ ye n en ellas. El autismo, po r ejemplo, pod ría se r una en- dos y cont rola dos, que expe rimenta lmente testen el efec to de una va-
ferme dad por de sajuste porque solí a se r ra r o y solo recient emen te se ha riable det ermin ada , como un alimento o actividad , so br e la salud al
hecho más co m ún (y no solo porqu e h aya n ca mbiado los criter ios de tiempo que controlan ot ros factores que Podrían afectar a los resu lta-
diagnóstico) y se da sobre todo en paí ses d esa rrollados. Sin embar go, dos. P o r últim o, ya no qu edan g rupos de cazadores-reco lec tores estric-
las causas ge nét icas y ambienta les d e l a u t ismo son oscura s, por lo qu e 1os, ni los ha habido en cien tos o quizá miles de año s . 2 ' La mayoría de
es di rícil dec id ir si se trata de una enf c rmed a d causada po r un desa ju ste los caza d ores - reco lectore s cuya salud se ha estudi ad o fu man ciga rri-
entr e genes antiguos y ambientes mod e rn os . 22 A falta de mejor info r- llos, beb en alc ohol int ercamb ian alimentos con agric ult o res y hace
mación, so lo pod emos conjeturdr que mu c has enfermeda d es co mo la tie mp o qu e se enfrentan a enfermedades infecciosas co nl ra ídas a partir
esclerosis múltipl e, el trasto rno Por d éf ic it d e aten ción co n hip erac tivi- de poblacion es exterio res .
dad (TO A 1!), e l cá ncer de páncreas, así c om o dolencias como el d o lo r Co n es tas adve rtencias en mente, 1odav ía es ÚI i I co ns iderar qué en-
de espa lda ge ne rali zado, son casos d e d es aju sre evo lutivo. ferm e dad es so n o podrí an se r desajus tes evo lutiv os. La rab ia 3 es una
Un último pr oblema de la identifi c ::ic ió n d e enferm ed ades po r de- lista par c ial de enfermedade s y otros problemas de sa lud para la que
sajuste es qu e ca recemos de dato s só lidos so br e la salud d e los caza- hay a lg un a razó n para erce r qu e son causadas o ag ravada s por desajus-
do res- reco lec tor es, especialmente del 1>a lco lítico. La ese ncia de las tes evo lut ivo s. Dicho de o tr o modo, estas enferm edades podrían ser
enferm edad es por desajuste es que es tá n ca u sadas por el h ec ho d e que más pr eva lentes, más graves o afectar a una edad m ás temprana po r-
nuestr o cue rp o está mal adaptad o a nu evas condici o nes ambi entale s. qu e los se res human os no es tán bien adaptados a n u e vas circunstancias
Por tan to, las e nferme dades que sean co mun es en las pob lacion es occi- amb ie n ta les que desem peña n algú n papel en la cau sa d e qu e se prod uz-
demales pero rara s entre los cazado re s- reco lecto res son bu enas ca ndi - ca n. Co n v iene observar que la tabla 3 es una lista pa r cial; se sospecha
datas a enf erm eda des por desajust e . Y a la in ve rsa, si una enfermedad que mu c h as otr as enfer m edades lo son por desaju stes pe ro están po r
es com ún entr e cazadores- recolect o res s upu es tamente bien adap tad os cont ras ta r, y he omit ido de la lista a 1odas las enfermedades infecciosas
a los ambi e nt es en los que viven, es m e n os prob able qu e sea una en- que se producen por co nt acto de humano s con nuevo s pat ógenos. De
fermeda d por d esa juste. 1la habido va ri os int entos de identifi ca r en fer- haber inclu id o esas enferm eda des, la lista seria mu cho más larga y
medades po r d es ajuste. El primer in te n to globa l se debe a Wes to n Pri - ala r m a nt e .
ce ( 1870- 1948), u n dentista ameri ca n o qu e viaj ó por tod o el mund o L a tab la 3, que so lo es una lista parc ial, sorp rende y asusta . ¡Y de-
antes de la segunda gue rra mundjal par a recoger pruebas q ue respalda- be ría! Es importa nte hace r hin capié en que no rod as la s en fermedades
sen su teo ría d e qu e las dietas occidenta les mo dernas (es pecialmen te inclu id as en la lista está n ca usadas siempre por un de sa ju ste, y en mu-
las gu e tienen de m asiada harina y az ú ca r) ca u san caries, di ent es apiña- chos casos el d esajuste es so lo una hipót esis y se neces i tan más datos
dos y otro s probl emas de salud.13D es de entonc es, varios in vest iga d o- pa ra co ntr astar si rea lm ente están causadas o se ve n agravadas po r
res han recog ido d atos sobre la relación entr e salud y ambi ente en gru- nu evas in teraccione s ent re ge nes y ambiente. Pese a to da s estas pre-
pos de caza dore s-r ecolectores y pob lac io n es qu e practican ag ricultura venc io n es, debería quedar claro que la mayoría d e las enfe rmedades
LA HIST OR IA DE L CUERPO HUMANO PROG RESO, DESAJUST E Y D I SE V O L U C IÓN 1 99

T ABLA 3. Enfermedades pordesaju ste no infecciosas hipoté ticas nos médico s qu e aflige n a los seres hu ma n os en la actualidad son d esa -
just es evoluti vos po rqu e son causados o se v e n ag ravados por los est i-
reflujo gástrico/ acidez crón ica pies planos
los de vida m od ern os que no están en sintoní a con la antigua b iología
acné glaucoma de nuestro cu erp o. D e hecho, dadoCjue las c ardi opatías y,en las nac io-
enfermedad de Alzheimer gota nes desarrollad as, los cánceres son resp on s abl es de más muertes qu e
ansiedad dedos en martillo cualesquier otra s enf ermedades, lo m ás probabl e es que acabe mos mu-
apnea hemorroides riendo a cau sa d e una enfermedad por de s a ju s te . Ad emás, las di scapa -
asma hipertensión cidade s que co n mayo r probabilidad r e du c ir án nuestra calid ad de
pie de ad eta deficiencia de yodo (bocio/ cretinis- vida a medid a que envejezcamos tam b ié n e s pr obable que ten ga n su
mo) causa en de s aju stes evolutivos. Una v ez m ás , convi ene insistir en qu e
trastorno por déficit de atenc ió n co n muelas del juicio impaCLadas la tabla 3 sol o es un a lista parcial porqu e exclu ye muchas enferm ed a-
hiperactividad des infecc io sas mo rt ales como la tube rcul o si s, la viruela , la g ripe y el
juanetes insomnio (crónico) sarampión qu e se exte ndieron ampliam e n te tr as los orígenes de la ag ri-
cánceres (solo algu nos) síndrome del intest ino irritable cultura, en bu ena part e porque entram os e n c o nt acto con an imales d e
g ranja y com enzamos a vivir en grand es grup os co n altas d ensidades y
síndrome de túnel carpiano intolerancia a la lactosa
poca higien e.
caries dolor lumbar
síndrome de fatiga crónica maloclusión
cirrosis síndrome metabólico
estreñimiento ( crónjco) esclerosis múltipl e EL C ÍR CULO VICIO SO D E LA D I SEVOL U CI ÓN
enfermedades coro narias miopía
enfermedad de C rohn trastorno obsesivo-c ompulsivo Antes de re tom ar la historia del cuer po human o y discutir de q ué
depresión osteoporosis forma de sde el fin al del Paleolítioo la evolu c ió n cultural ha alte rad o
diabetes (tipo 2) fascitis plantar nuestro s entorn os de modos que a veces caus an enfermedades po r d e-
dermatitis del pañal síndrome de ova rio poliquístico sajuste, ha y un a dinámica evolutiva adicional qu e debemos co nside-
rar: de qué modo la evolución cultur al a ve ces responde a estas enfer-
trastornos alimentarios preeclampsia
medad es . Esta no es en absoluto una cu es tión b anal, pues la natu raleza
enfisema raquitismo
de la respue sta ayud a a explicarporqué alguna s enfermedades po r d es-
endometriosis escorbuto ajuste, com o la vi ru ela y el bocio,se h an ex t inguid o o son infr ecu ent es
síndrome del hígado graso úlceras estomacales mientra s qu e ot ras, co mo la diabetes d e tip o 2, las enferm ed ades ca r-
fihromialgia diovascular es y los pie s planos, siguen s iendo pr evalentes o se están
tornando má s co mun es.
Para explo rar es ta dinámica, comp ar e m os d os enferm edad es p or
que probabl emente vayan a afectarno s están dese ncadenada s o se ven desajust e co mun es sobr e cuyos oríge n es e v o luti vos hablaremo s m ás
intensifica da s po r factore s ambi ental es que en su mayorí a se han hecho en el capítulo 8: el escorbuto y la caries . El esc orbut o tiene su causa en
comun es desde la agricultura y la indu strialización. Duran te la mayor una deficienci a d e v itamina C y solía se r c o mún entre mariner os, so l-
parte de la evolu ción humana, la gente no tenía oportunid ad de poner- dado s y otr os g ru pos con dietas sin fru ta ni v erdura fresca, qu e son las
se enferma o qu edar discapa c itada por enferm edad e s co mo la diabetes principale s fu entes naturales de vitamina C. 26 La ciencia mo dern a n o
de tipo 2 o la miopía. De ello se sigu e que un alto porc entaj e de trastor- averiguó la causa sub yacente al escorb u to h as ta 1932, pero mu cha s so-
20 0 L,\ lll ~Tt>H IA DEL CU EHPO II UMANO Pfl()C H ESO, DESAJU\TE, DI\EH ) l LCIÓ1' 20 1

cied ad es ave riguaro n cómo pr eveni r la enfe rmedad co miend o cierras que hace que sea imp os ibl e, salvo para un os pocos, una dicta qu e ver -
pl a nt as que son ricas en es ta v ita mina. ' 7 En la actualid ad, e l esco rbuto daderamente sir va pa r a pr evenir las car ies. Al final, las caries so n el
es mu y raro porq ue e fácil de prevenir, incluso en pu ebl os que no precio que pagam os po r di sponer de calorías ba ratas. Como la mayor ía
co nsum e n frut a o verdura fre sca, añadiendo vitamin a C a alimemos de los padres, p e rmito qu e mi hija coma alimentos que provoca n ca-
pro cesa dos. El escorbuto es, por consiguiente, un a e nf e rm edad por ries, la animo a cepil la rse los dientes y la llevo al dentista, y sé mu y
d esa ju st e que pertenece al pasado porque hoy podemos pr eve nir sus bien que prob ab le m e nt e tenga algun a que o tra caries. Co nfío e n q u e
causas de fo r ma eficaz. me perdonará.
Co m o co ntraste, co nsid ere mos el caso de las cari es, qu e son el re- Así pues, a dife re n cia d el escorbuto, las caries son una form a de
sul w d o de la acción de bacteria s que se adhieren a los dient es en una enfermedad por desajuste qué todavía es pre vale me a causa de un b u cle
fina pe lícu la de placa. La mayo ría de las bacterias d e la boc a so n natu- de realimentació n , un c írcul o vicioso causado po r interacciones ent re la
ra les e in oc uas, pero unas pocas especies generan pr o blem as cuando evolución cultural y la b io logía . El círculo comienza cuando enf e rma-
se alim e ntan de féculas y azúcares de los alimento s qu e ma sticamos mos o nos lesiona m os a causa de un de saj uste evolu tivo que es conse-
y lue go liberan ácidos que di suelven el diente, crea ndo un a caries. 28 cuencia de no estar adec u adame nte adaptados a un cambio en el e n w r-
C u ando no se trata, una ca ries puede extenderse y er os io n ar el diente no del cuerpo, po r rec ibir demasiado o demasia do poco de un estí mul o,
profundament e, provoca nd o un dolor agudo además d e un a g rave in- o estar expuesto s a u n estímulo demasiado nu evo. Aunque a me nud o
fecc ió n. Po r d esgracia, los human os tenemos pocas de fensa s natura les tratamos los sím o m as d e la enfermedad con di versos g rados d e éxiw,
contra lo s mi croo rga nismos que causan las caries aparte d e la saliva, no logramos preve nir las causas de la enfermedad , o escogemos n o ha-
pos ib lem e nte porgue no evo lucionamos para comer cant idad es copio- cerlo. Cuando pasa m os a nuest ros hijos esas condiciones ambie m a les
sas de a liment os ricos en fécu las y azúcar. Las cari es se d a n co n baja ponemos en marcha un bucle de realimenta ción que permite qu e la
fr ec u e n cia en primates, so n raras en los cazadores- reco lec to res, co- propia enfermed ad p e r sista o quizá aum ente su prevalencia e imen si-
m e nza ro n a hacerse com un es tra s el origen de la agri cultura y llega ron dad de una generac ió n a la sig uiente. En el caso de las caries, yo n o se
a su punt o álgido durant e los siglo x1x y xx.19 En la ac tua lidad , las ca- las he transmitido a mi h ija, pero sí le he tran smitido una dicta qu e las
ries afec tan a casi 2 . 500 millon es de personas en todo el m u nd o.lº provoca, y lo más probabl e es que ella haga lo mismo con sus hijos .
A u nque las caries so n d esaj ustes evolutivos con me ca ni smos cau- Las desventajas d e n o tratar las causas ele una parologia se v ie nen
sa les tan co noc idos co mo los del escorbuto, siguen sie ndo tr eme nda- discutiendo y deba ti e nd o d esde hace siglos, a menudo en el co nt ex to
me nte co mun es porque no p reve nimos de una for ma eficaz sus causas de la enfermed ad de un pa ciente. Segú n e l Oxford Engfislt Dictiona ,y,
má s p rof unda s. Al contrar io, la evolución cultural ha d es arr o llado tra- el significado or ig in a l de la palabra «paliativo» (usada por primera vez
tam ie n to s efic aces para cura rlas cuando se produce n q ue con sisten en en el siglo xv) se refe rirí a a los cuidados que «alivian los síntoma s d e
q ue un d enti sta elimine las partes dañadas de la pieza , q u e luego res- una enfermedad o do le ncia sin ocuparse de la causa subyacente». 1 •
ta ura c on u n empaste. Tam bié n hemos desarro llado a lgu n as pr ácticas Además, mucho s a ntr o p ólogos y biólogos evolu tivos han dilucid ad o
par cia lme nt e efectivas pa ra preveni r que las caries sea n m ás frecuen- cómo interacciona n la c u ltu ra y la biología durante largos periodos d e
tes, co m o ce pillarse los die nte s, limpiarlos con hilo d e nt a l, sellar los tiempo estimuland o no so lo el cambio bio lóg ico sino también el cultu -
di entes y hacer una limpieza bucal una o dos veces a l año. Sin estas ralY Por ejemplo, la mi gración de los p ueb los pa leolíticos hacia cl im as
m edidas preve ntivas, habría muchos miles de millo n es d e ca ries más templados estimul ó la in vención de nue vas formas de vestido y vi vi e n -
por enc ima de los miles de millon es que ya hay, pero s i realm ente qui- da. Los mismo s procesos se aplican también a las enfermedades por
siér am o s pr eve nirlas, tendríamo s que reducir de form a dr ás tica el con- desajuste. Sin emba rgo, carecemo s de un buen término para referirnos
su mo d e a limentos co n azúca res o féculas. Sin embargo, d es de el o ri- al pernicioso bu cle de r eal imentación q ue se p ro duce a lo largo d e m Cd-
gen d e la ag ricultura , la mayo r parte de la pobl ac ió n mund ial ha tiples generacion es cu a n do no tratamos las causas de una enferm ed ad
d ependid o de cereales y g rano s como fuente princip a l d e ca lorías, lo por desajuste y en su lu gar transmitimos los propios factores am bi e n-
20 2 L A HI STO RIA DEL CUERPO HUMANO PROG RE SO , DE SAJU ST E Y D ISEV OL U C I ÓN 203

tales qu e pro voc an la enferm edad , manteniendo la prevale n cia d e esta estado de enfermedad . Lo s s ínt omas no instigan la enfermedad, pero
o incluso ag rav ándola. Por lo general soy contrario a los neo logi smos, provocan sufrimiento y por eso los notamos y nos preocupan cuando
pero creo <}U e «disevolución,, es un a nueva palabra útil y a propi ada estamos enfermos. Cu and o es tamos resfriados, no nos quejamos de los
porque, des d e la perspectiva del cuerpo, el proceso es una fo rma per- virus de la nariz y la ga rga n ta, sino de la fiebr e, la tos y la inflamación
judici al (dis) d e cambio con el tiemp o (evolución).Insisto, la di se vo lu- de garganta que hacen qu e no s sintamos tan mal. De igual modo, un
ción no es un a form a de evolución biológica, puesto que no tran smiti- paciente con diabetes probablem ente no piense en su páncreas sino que
mos las en fe rm edades por desajuste directamente de una ge n e ración a le molesten los efectos tóx ico s de un exceso de azúcar en la sangre.
la siguien te, sino una forma de evo lución cultural, porq ue tr an smiti- Como ya he argumenta do más arriba, los síntomas a menudo son adap-
mos los co mp o rt amientos y ambi entes que promueven l_as e nf erm eda- taciones que nos e~pu ja n a ac tuar. En muchos casos, tratar los sínto-
des por desajus te. mas ayuda al proceso d e sa nac ión, y en el caso de algunas enfermeda-
Las caries son, por desgracia, tan solo la punta del ice ber g d e las des (como el resfriado co mún) no tenemos más remedio que tratar los
enfer meda d es por desajuste con di sevo lución. De hecho, sos pech o que síntomas. Es humano int e ntar aliviar el sufrimiento, y tratar los sínto-
un a por ción elevada de los tr asto rn os por desajuste de la tab la 3 están mas a menudo es beneficioso , incluso necesario para salvar la vida. No
sujetos a este pernicioso bucle de realimentación. Pensemos e n la pre- obstante, es posible qu e e n o casiones seamos tan eficaces en el trata-
sión sang uín ea alta (hipertensión), qu e afecta a más de mil mill o nes de miento de los síntomas d e una enfermedad por desajuste que reduzca-
persona s y es uno de los pr incipales factores de riesgo de accident es mos la urgencia de tr atar su s causas. Sospech o que así ocurre con las
cerebr ova sc ula res, ataques al co razón, enfermedades rena les y otras caries, y en capítulos pos te ri o res exploraremos los efectos de tratar los
do lencias. 33 Co rno casi todas las enfermedades, la hipe rt e n s ió n está síntomas de enfermed ades nu evas.
causad a po r inte racciones entr e los genes y el ambiente, y co m o de Creo que la form a e n qu e respondemos a las enfermedades po r
manera n atur al las arterias se endur ecen con la edad, también es un desajuste a través de la di sev olu ción es un proces o actual e important e
efec to secun da rio del envejecimiento. Pero las principales ca u sas de la que merece la pena consid e rar mientras explora mos la forma en que ha
hiperte nsió n en personas jóvenes y de mediana edad son las dieta s que cambiado el cuerpo hum a no dur ante los último s 10 .000 años, desde
pr o mu eve n la o besidad, así como un a ingesta muy alta de sal , nivel es que empezamos a cultivar , co mer nuevos alim entos, usar máquinas
bajos de acti vidad física y con sum o excesivo de alcohol. D isp o nemos para hacer trabajo y se nta rn os en sillas todo el día. Está claro que no
de muchos fármacos para tratar la hipertensión, pero el m e jor tr ata- todos los desajustes co ndu ce n a disevolución, pero muchos lo hacen, y
miento es tambi én la mejor form a de prevención: dieta y ejercicio , los comparten varias cara cte rí s ticas comunes y pr edecibles. La primera y
reme dio s de to da la vida.34 Así pu es, igual que las caries, la hip erten- más obvia es que tiend en a se r enfermedades crónicas no infecciosas
sión es un caso común de disevolución porque aunque sab e m os cómo cuyas causas son difíciles d e trat ar o prevenir. De sde los inicios de la
redu cir su p rev alencia, nuestra cultur a crea y transmite los factor es moderna medicina cientí fi ca hemos aprendido a tratar o prevenir mu-
ambien tales <}Uecausan la dolencia y mantienen su prevalen c ia. C omo chas enfermedades infecc iosas identificando y matando los patógenos
explorare m o s en los capítulos 1 o a 1 2, bucles de realimentac ión p areci- que las causan. Las enf e rm edades causadas po r alimentación insufi-
dos ay ud an a explicar la incidencia de diabetes de tipo 2, en fe rm edades ciente o malnutrición pu ed e n pr evenirse en la pr áctica aliviando lap o-
cardi ovasc ul ares, algunas forma s de cáncer, malodu sio n es, mi opía, breza o proporcionand o co mpl ementos a la dieta. En cambio, las en-
pies planos y mucha s otras enferm edades comunes pordes aju s te . fermedades crónicas no inf ec cio sas siguen siendo difíciles de prevenir
Aun qu e la disevolución es causada por no tratar las ca u sa s de una o curar porque suelen pr ese ntar múltiples causas que interactúan e im-
enfe rm ed ad p o r desajuste, a veces puede ocurrir que ag r av emos el plican complejos compr o mi so s. Por ejemplo, nues tra evolución nos ha
pr o ceso po r el modo en que tra tamos los síntomas. Por de fini ció n, los proporcionado adaptac io n es par a que nos gu ste el azúcar, ganamos
síntom as son desviaciones del esta do normal de salud, co mo la fi ebre, peso y nos tomamos las co sas con calma, y multitud de factores, bio ló-
el dolo r, las n áuseas y los sarpullid os, que señalan la pre se ncia de un gicos y culturales, conspiran p ara que a las personas con sobrepeso les
20 -1 LA lll ~Tl) IUA DEL C:UFI\PO IIUMANO PIIOCllESO, DES \J ll~TE, l>l'>E\ ,)1.un ú r-. 20\

result e difícil perde r unos cu a nto s kilos (más sobre esto en el capítulo La pesada carga de las enfer medades p o r de sajuste qu e sufrimo s los
10) . Ot ras enf ermed ades nu evas, como la en fermedad de Cro lm , pro - humanos y el ciclo de realime ntac ió n d e la disevolució n que hace que
bable me nte sean enferm eda d es por desajuste pero sus causas siguen sigan siendo comu nes plant ean muchas preguntas . ¿Cómo sabem os si
elu diénclo nos. unca habr á un P as teu r para estas dole ncias. de verdad son enfe rm edad es por d esaju s te? ¿Qué aspec tos de los am-
Una segu nda caracterí s tica d e la disevolución es que uno espera bientes modernos provocan estas enferm e dad es? ¿Cómo las perp erua
que el proceso se aplique sobre wdo a enfe rm edad es por desajuste qu e la evolució n cultu ral? ¿Y qué d ebemo s hacer al respecto? ¿So n los ata-
tiene n un efecto bajo o desp rec iab le sobre la eficac ia rep rod ucto ra. ques al corazón, los cánce res y los pies p lanos subp roductos inev ita-
Enfer m edades co mo las ca ri es, la miopía o los pie s planos se pueden bles de la civilización, o pode mos prevenirlos de una manera eficaz sin
tr atar con tanta eficacia que no d i ficult an la capacidad de una persona tener que renunciar al pan , los coc hes y los zapatos?
pa ra encontra r pareja y tene r hij os . Ot ras, como la diabetes de tipo 2 , Lo s ca pítul os 10 a 12 exp lo ran las ba ses b io lógicas d e los dist intos
la osteoporosi s o el cánc er, ti en d en a no aparecer hasta qu e somos tipos de enferm edade s po r desaj u ste y po r qu é algunas (pero no todas)
ab uelos . Esta enfer medade s d e la m ediana edad o la vejez podría n ha- no son consecue ncias inevitab les del pr og reso. Tambi én di scutir é de
ber ten ido co nsecuencia s nega tiv as en el Paleolí tico por que los abue - qué modo una persp ect iva evo lutiva po dría ayudarnos a preve nir las
los de los cazado res- recolecto res dese mpeñan un pape l crítico por su enfermedade s po r desaj uste al ayud arno s a centrar la ate nció n d e una
atenc ió n a sus hijos y nietos. , 1 Pero el papel eco nóm ico del abuelo en el manera más eficaz en sus causas ambiema les. Pero prim ero veamos
sig lo xx 1 es muy distin to, y es dud oso que es tar en fer mo o morir con más a fondo lo que le ocurr ió al cuerp o humano tras el fin del Paleolí-
cincuen ta y tantos o sesen 1a y tanws años tenga algún efecto negativo tico. ¿D e qué modo cambi aro n la Revo lu ció n Agrícola y la Re volu-
sobr e e l nú mero ele h ijos y n ie tos. ción lnd ust rial el modo en que nuestro cuerpo crece y fun cio na, para
n a úh ima característica d e las enferm eda d es por desajuste que bien y para mal?
so n co mun es o se están hac ien do m ás preva lemes a causa de la disevo-
lución es que sus causas tie n e n otro s benefic ios cultura les, con fre-
cue ncia soc iales o econó mi cos. Las causas ele mu chas enferm edades
po r d esa justes, como fu ma r o b e b er demasiados re frescos azuca rados,
so n popu lares po rque pr o po rc io n an placeres inmediatos que se ante-
pone n a las pre ocupaci ones o las va loracione s rac ionales sobre sus
co nsecu encias a largo plazo. Ad emá s, existe un fuerte incentivo par a
que fabri cantes y publi cistas compla zcan los d eseos fruto de nuest ra
evo lució n y nos vendan produ c tos qu e aumentan nue stra comod idad ,
co nve niencia , efic iencia y pl ace r, o qu e nos hacen cree r que son venta -
josos . Por alg una razón es p o pu lar la comida ba su ra. Como yo, todos
usamos pr oductos comerciales vei nticuat ro horas al d ía, incluso para
do rmir. Muchos de esos p ro du ctos , como la silla en la que aho ra estoy
senta d o, me hacen sentir m ejor , pero no todo s son saludables para mi
cuerp o. La hipótesis de la di sevo lución pred ice que mientras acepte-
mo s o tratemo s los sínt o m as de los problema s creados por esos pro -
ducto s, y mientras los bene fi c ios superen a los costes, segui remos
comprá ndo los y usándo lo s y tr a n s mitiéndolos a nu estros hijo s, mant e-
nien do v ivo el ciclo mucho d es pu és d e que ha yamos desa pare cido.
8

¿PARAÍ SO PERDID O ?

Los frutos y dislates de hacernos ag ri cultores

Con la intr oducción de la ag ricul tur a la humanidad en-


tró en un largo periodo de mezqu in dad , miseria y locu-
ra de las que solo ahora se está liberando gracias a la
benéf ica actuación de la maquina r ia .

B ERTRAND RuSSELL, !.A conquista de la felicidad

En P araísoperdido (libro 4), Milton imagina cómo se le aparecía el pa-


raíso a Satán antes de la caída del hombre, cuand o to d o era perfecto en
el Ed én. El paraíso, al parecer, es un parque ajardin ad o y perfumado
co lm ado de frutos suculentos y manadas de herbí vo ros que rozan los
pas tos : «Una alegre campiñ a de variada vista; flores tas cuyos ricos ár-
bo les rezumaban aromá ticos bálsamos y gomas, o tr os ca rgados de fru-
to d e refulgente cáscara dorada ... de sabor deli cios o ; e ntr e ellos, pra-
dos y suaves colinas, y rebaños que pastaban la bl and a hier ba».
A uno el paraíso le puede parecer atractivo , per o Sat án reacciona
co n resent imiento ante tant a dicha pastoral: u¡O h , infi ern o! ¿Qué mis
ojos co n dolor contemplan?». Me lo imagino co mo un sofisticado ur-
banit a condenado a vivir en un exilio pastoral lejos d e las comodidades
de la civilización. Encima de tener que ver cómo Ad á n y Eva retozan
des nud os, tal vez se estuviera preguntando dónd e p o drí a tomar un es-
presso decente. ¡Qué tor tur a! No así para Adán y E v a, q ue, tentados a
co m er el fruto del árbol del conocimiento del bie n y d el mal, son ex-
pul sad os del paraíso y por sus pecados condenad os a trab ajar como la-
b rieg os en el cruel mund o exterior. En la Biblia, Di os emite su juicio
co m o un a maldición que compendia la esencia mi ser ab le de la condi-
ció n hum ana:
«Maldit a será la tierra por tu causa; con dol o r co m e rás de ella to-
dos los días de tu vida. Espinos y cardos te produ cirá , y comerás plan-
20 8 L,1 III STlllll ·1 D E I. C U El!l'll ll U~IAN O ¿PARAÍSO l' EI\ DID O f 20 9

tas del campo. Con el sudor de tu ro stro come rás el pan hasta que vuel- pocos miles de años desde el final de la Edad de Hielo. Una prim era
vas a la tierra , porque de ella fuiste to mado; pues polvo eres, y al polvo pregunta a plantear antes de considerar cómo afectó la agric ultur a al
vo lverás .» (Génes is 3: 17-19 , Bib lia de Reina-Valera). cuerpo humano es po r qué se desarrolló la agricultura en tantos luga-
Es dif ícil leer el veredicto de Dios sin reconoce r en la expulsión de res y en tan poco espacio de tiempo tras m illo nes de años de caza y re-
Adán y Eva del Jardín del Edé n un a alegoría de la primera gran causa colección.
del desa ju ste: el fin de la forma de vida de los cazado res-recolectores. No hay una respuesta única a esta pregunta, pero un factor podría
Desde aquella transición, que co m enzó hace unas seiscientas genera- haber sido el cambio climát ico globa l. La Edad de Hielo acabó hace
cione s, el cas tigo para la especi e huma na ha sido trabaj ar la tierra con 1 1. 700 años, dando paso a la época del H o loceno, que no so lo ha sido
esfuerz o, cultiva ndo nuestro pan d e cada día en lugar de recoger frutos más cálida que la Edad de Hielo, si~o también más estable, co n menos
suculentos allí donde se nos ofrecen. En una rara instancia de encuen- fluctuaciones extre mas en la temperatur a y la precipitación. 1 Dur ante
tro , cre ac ioni sras y biólogo s e vo lu tivos concuerdan en que desde en- la Edad de Hi elo, los cazadores- recolectore s intentar on en oca siones
tonc es todo ha ido a peor pa ra los hu manos. Segú n Jared Oiamond, la cultivar plantas po r ensayo y erro r, per o sus ex perimentos no acabaron
agri cultur a fue «el peor error en la hi storia de la raza humana».' Pese a de enra izar, tal vez porque acabó con ello s e l rápido y extremo camb io
tener m ás ali mentos, y por tanto má s hijos, que los cazadores-recolec- climático. Los exper imentos con cultivos te ní an más posib ilid ades de
to res, los agr icultores por lo ge nera l tienen que trabajar más, comen éxito durant e el Holoceno, cuando las pau tas regio nales de temperatu-
un a dieta de peor calidad , se e nfr enta n más a menud o a la inanición ra y precipitación persistían de forma es table, con pocos cambios de
porque sus cultivos fracasan oca s iona lmente a causa de inur.daciones, año en año o de década en década. Un clim a predecible y co herente
sequía s u o tro s desastres, y vive n co n mayor densidad de población, lo puede ser útil para los cazadores-r ecolecto re s, pero es esencia l para los
que fomenta las enfermedades inf ecciosas y las tensiones sociales. La agricul cores.
agricul tura tal vez haya conducido a la civilizació n a otros tipos de Un factor mucho más important e qu e d ese ncadenó el or igen de la
«prog reso" , pero también ha causado miseria y muerte a gran escala. La agricultur a en di stintas partes del mun do fue la presión demográfica. !
mayo ría de las enfermedades por d esajuste que sufrimo s en la actualidad Las exploraciones arqueológicas muestran qu e los campam e nto s, los
nacen de la transición de la caza y la recolección a la agricultura. lugares donde viv ía la gente, se hicier on más grandes y num erosos
Si la agric ultura fue un e rr o r co losa l, ¿por qu é empezamos a prac- cuando come nzó a acabar la últim a gran g lac iación hace unos 18.000
tica rla? ¿C uál es la consecuencia d e tener un cuerpo adaptado por mi- años.~ A medid a qu e se retiraron los ca squetes polares y comenzó a
llones de años de evolución a la caza y la recolecció n para luego comer calentarse la Ti er ra, los cazadores -r eco lec tores experimentaro n una
únicam ente plantas cultivadas y animales que han pastado? ¿De qué explosión demográfica. Tener más hijos puede parecer un a be ndi ción,
maneras se ha beneficiado e l c u e rp o de la agricultur a, y qué tipos de pero también es una fuente de gran te nsió n para unas comunidad es
en fer me dade s por desaju ste ha causado esta transición? ¿Y cómo he- de cazadores-recolectores que no podí an sobrev ivir con den sidade s de
mos re spo ndido? población elev adas. Incluso cuando las co ndi ciones climáticas fueron
relativamente benevolentes, alimentar má s bocas habría pue sto sobre
los encargados de buscar alimento una presión considerable par a com-
plementa r su tr aba jo de recolección con el cultivo de planta s co mesti-
Los PRIM ERO S AGRI CU LTORES bles. Sin emba rgo, una vez iniciado el cu lti vo, puso en marcha un cír-
culo vicioso porqu e el incentivo para cu) ti va r se ve amp lificado cuando
A menu do se ve a la agricultura co mo una forma de vida antigua, pero hay que alimentar familias más grandes. No es difícil imaginar el desa-
desde una perspectiva evolutiva es recie nte, única y, en términos com- rrollo de la agricultura a lo largo de mucha s d écadas o siglo s de modo
parat ivos, extraña. Más aún , la agricultura se origin ó de forma inde- parecido a como una afición puede acaba r convirtiéndose en una pro-
pendi ente en dis1intos lug ares, d e As ia a los Andes, en el plazo de unos fesión. Al prin cipio, la obtención de a lim entos con cultiv os casuales
210 LA III ST O R IA DEL CUEI\PO II U M ANO ¿PA RAÍSO Pl:.RD IDO ? 2 11

era una actividad comp lementaria qu e ay ud a ba a aprovisionar a las fa- reco lec tor es, empujados por un a combinación de pre sion es climáticas
milias gra ndes, pero la combinación de má s hijo s que alimenta r y co n- y ecológicas , inventaron la agr icultur a.
diciones climáti cas benignas aumentarí a los ben eficios de culti va r las La h isto ria comienza al f inal de la Edad de Hielo, c u an do los caza-
plantas en contrap osición a sus costes. Co n e l pa so de las generaciones , do res- r eco lecrores del Paleolít ico Superior florecían a lo largo de la
las plantas cultivadas evolucionaron hacia var iedades domesticadas, y costa or iental del mar Medit err áneo apro vechando la abunda ncia na-
unos huer tos ocas ionales se convirti e ron e n g ranjas. El alimento se tu ral e n esta región de ce reales , legumbres, nueces y fruto s silvestres,
hizo más pred ecib le. además de animales como gacelas, ciervos y ovejas y ca br as salvajes.
Sean cua les sean los factores que in c linar o n la balanza y co nvirtie- U no de los yacimienros me jo r conservados de este per io d o es O halo
ron a los cazador es- recolectores en agr ic ult o r es a tiempo comp leto; el II, un campamento estacional en un margen del ma r de Ga lilea, donde
origen de la ag ricultura puso en mar cha va ria s transformacion es im- viv ie ron e n cabañas pro vision ales al menos media doce na de familias
portante s allí y cuando se desarrolló. Los cazado res-recolectore s tien- de reco lec tores, aproximadam ente de veinte a cuar e nt a pe rsonas.6 El
den a desplazarse con frecuencia, mjenrr as qu e a los incipientes gra nje- yacimi ento contiene muchas semillas de cebada silvest r e y otras plan-
ros les resul taba más beneficioso establ ece r se e n poblados perm anent es eas qu e bu scaban estos reco lec tores , así como las piedra s de moler que
para cuidar y defende r sus cultivos, campo s y rebaños durant e todo el usab a n p ara hacer harina, las hoces que fabricaron pa r a co rtar los ce-
año. Los pione ros de la agricultura tambi é n d o mesticaron cierta s espe- rea les s il vestres y las pu ntas de flecha que hicieron para caza r. Proba-
cies de plantas seleccionando, delib e r a da o inconscientement e, las blem e nt e la vida de quienes vivi eron en Ohalo II no di fe ría demasiado
plantas más grandes y nutrit ivas así co m o las más fáciles de cultiva r, de lo qu e los antropólogos han docume ntado entre los caz ad ores-reco-
cosechar y procesa r. A las pocas genera c ione s, esa selección tra ns- lectores rec ientes de África, Aust ralia y el Nuevo Mund o.
formaba las planta s, haciéndolas dependi e nt es de los humanos para E l f in a l de la Edad de Hi elo trajo consigo, sin e mb a rgo, muchos
reprodu cirse. Por ejemplo, el pro genito r silv es tre del maíz, el teos in te, cambio s a los descendiente s de O halo 11.A medida qu e e l c lima de la
no prod uce m ás que unos poco s grano s d é bilm ente sujetos qu e se regió n m edit erránea comenzó a hacerse más cálid o y húm edo hace
desprenden de la planta cuando está n maduro s. Como los hum anos 1 8. 000 añ os, los yacimiento s arqueológicos se hacen m ás num erosos y
seleccionaron mazorcas con granos m ás num e rosos y difíciles de des- exte ndid os, ent rando en áreas hoy ocupadas por el d es ie rt o. La culmi-
prender, las plantas de maíz pasaro n a d e pender de los human os para nac ió n d e esta explosión de mog ráfica fue un peri o do llamado Natu-
extraer y planta r las semillas a mano. 1 Lo s agricultores también co- fie nse, datado entre hace 14. 700 y 1 1 .6 00 años.7 El N at ufi e nse antiguo
menzaro n a dom esticar ciertos animale s, como las ovejas, los cerd os, fue un a es pecie de era dora da de la caza y la recolecc ión. Grac ias a un
las vacas y las gallinas, seleccionando so br e todo las cualidades que los clima ben evo lente y abu nd ant es recursos natur ales, los natu ftenses
hacían más dóc iles. Los animales menos ag res ivos eran más fáciles de fueron ext raordi nariame nte ricos en comparación con la mayoría de
cruzar , y su pro genie era aún más fácil d e criar. Los agricultores tam - los cazad ores-recolect0res . Viví an de recoger los ab und a nt es cereales
bién seleccio naron ot ras cualidades úti les co mo el crecimiento rápid o, silve s tre s qu e crecen de manera natural en esta reg ió n , y tamb ién caza-
la produ cció n de leche y la tolerancia a la seq uía . En la mayoría de los ban animal es, sobre todo gace las. Los natufienses tenían tant o para co-
casos, los animal es se hicieron tan dep e ndi e nte s de los humanos co mo mer qu e se estableciero n de form a permanen te en g randes poblados,
nosotr os de ellos . de ha s ta 10 0 a 1 ,o habitantes, en los que construy er o n peq ueñas casas
Estos proceso s ocurrieron de forma un ta nto distinta por lo meno s con cimi ento s de piedra. Tamb ién producían multitud d e ob jetos artís-
siete veces en distinto s lugares: el sudo es te d e As ia, China, Mesoa mé- ticos como brazaletes y colla res de cuentas y estatu il la s tallada s, hacían
rica, los And es, el sudeste de Estados U nido s, el África subsa harian a y inter cambios con grupos di stante s con conchas exó tica s y sep ultaban a
las tierra s alta s de Nueva Guinea. El ce ntr o de innovación ag rícola sus mu ertos en elaboradas tumba s. Si hubo algun a vez un Jar dín del
más estudiad o es el sudoeste de Asia, do nd e casi un siglo de int ensa Ed én, d ebió ser este.
investigación ha creado una imagen deta llad a de cómo los cazadores- P e r o la crisis los go lpeó hace 12.8 00 años. D e r e pente, el clima
212 LA H ISTORIA DEL CUERPO II U MANO ¿PARA ÍSO PER DIDO ? 21 3

mund ial se dete ri or ó de forma abrupta , quizá porque un enorm e la go La agricultura también a parec ió y se desarro lló en otro s lugares
glacial de A mér ica de l Nor te se vac ió ca tast róficamente en el A dán - del mundo tras el fin de la E dad de Hielo, pero en cada reg ión las cir-
tico, pertu rb an do te mp oralmente la Co rri ente del Golfo y afec tan - cunstancias fueron distinta s . 12 En Asia orie ntal, el arroz y el mijo se
do fuerte m ente los patr ones climáticos globa les.~Este evento, conoc ido domesticaron por pri mera vez en los valles de los r íos Yangtsé y A ma-
como Drya s R eciente,9 devolvió el mund o a la Edad de Hielo durante rillo hace unos 9.000 años. Si n e m bargo, la agricultura asiática comen-
cientos de años. ¡Qué profund ament e debió afectar este cambio a los zó más de 10 .000 años d esp u és de que los cazadores-reco lect0 res co-
natu fienses, que viví an con alta densidad de población en pob lad os menzaran a elabo rar cerámica , u na invención qu e les permiti ó cocer y
permanentes pero todavía vivían de la caza y la recolección! En e l pl a- almacenar los alimentos.' l En Mesoamérica, las plantas.de la calabaza
zo de un a década o menos toda la reg ión do nd e vivían se tornó más frí a se dom~sticaron hace un os 1 0 .000 años, y más tarde; _hace unos 6. 500
y más seca, pr ovoca nd o una merma en su disponib ilidad de alimento. años, se domesticó el maíz. A med ida que la agricu ltura se iba estab le-
Algunos g rup os respo nd ieron a esca cri sis retorn ando a una forma de ciendo en México de form a pau latina , los agricul t0 res fueron do mesti-
vida nómada, m ás sencilla.' º Pero otro s dec idieron resistir e int e nsifi- cando ot ras plantas, com o la s haba s y los tom ates. La agricultura del
car sus esfuerzos po r m antener su mod o de vida sedentario. En e ste maíz se extendió de una m ane ra le nta pero inexorab le por todo el Nue-
caso, la neces ida d debió ser la madre del in genio, puesto que a lgun os vo Mundo. Otros centr os d e inn ovación agríco la del Nuevo Mundo
experim enta ron co n éxito con los cultivos, creando la primera eco no- son los Andes, do nde se do me sticaron las patatas hace más de 7.000
mía ag rícola en a lgú n lugar de la regi ón que hoy comprende T un¡ uía : años, y el sudeste de Esta d os Unido s, donde hace uno s 5.000 años se
iria, [sracl y Jo rda nia. En el plazo de un m ilenio ya habían domestica- habían domesticado plan tas co n semilla. En África, cereales como el
do higueras, ceba da, tr igo, garbanzos y lentejas, y su cultura cam bi ó lo mijo perla, el arroz africano y el sorgo comenzaron a domesticarse al
bastante co mo pa ra m erecer un nuevo nombre, Pre-Cerámica N eo lí ti- sur del Sahara hace uno s 6. 500 años . Por último, parece probabl e que el
ca A (PCNA). Estos pioneros de la ag ricu ltura vivieron en gra n d es ñame y el taro ( una raíz tub e rosa rica en féculas) come nzaro n a do mes-
poblados que e n alg uno s casos alcanzaron hasta 30 .000 metros cua d ra - ticarse en las tierras altas de Nueva Guinea hace de 6. 500 a 10 .000 años.
dos (aproximadame nt e el tamaño de una manzana y media de la ciu- Del mismo modo qu e las pl antas cultivadas ocuparon el lugar de
dad de Nueva York), ocu pados por casas de adobe con las par ed e s y las plantas recolectadas, los a nim ales domesticados ocuparon el lugar
los suelos rev ocados. El nivel más profu ndo de la antigua ciuda d de de los cazados.'~ Uno de los punto s calientes de la domesticación fue el
Jericó (fa mosa po r sus muros) comprendía unas cincuenta casas y sos- sudoeste asiático. Las oveja s y las cabras comenzaron a domesticarse
tenía un a pob lac ión d e quinientas per so nas. Los agricultores del PCNA en Oriente Medio hace un os ro . 500 años, las vacas se domesticaron en
también hacían elabo radas piedra s de moler para triturar y mo lturar el valle del río Indo hace uno s 10.600 años, y los cerdos se domestica-
aliment os, c rea ban estatuillas exqui sitas y cubría n con yesola cabe za ron a partir de los jabalíes de forma independi ente en Europa y Asia
de sus mue rto s.'' hace de 10 .000 a 9 .000 años. Otros animales se dom esticaron más re-
Los cambios no dejaron de producir se. Al principio, los agr ic ul to- cientemente en diverso s lug a res del mundo, como las llamas en los An-
res del P CNA comp lem entaban su diet a con la caza, sobre todo de ga- des hace unos 5.ooo años y las gallinas en el sud este asiático hace unos
celas, pero a l ca bo de un os mil años ya habían domesticado ovejas, ca - 8 .000 años. El mejor amigo de l hombre, el perro, fue en realidad la
bras, cerdos y vaca s. Po co después inv entaron la cerámica. A med ida primera especie que se do me sticó. Comenzamos a criar perros a parti r
que se acumulab an estas y otras innovaciones, su nueva formade vida neo - de lobos hace más de 1 2 .000 añ os, pero todavía se discute cuándo,
lítica florec ió y se expandió con rap idez a lo largo y ancho del Orient e dónde y cómo se produj o es ta dom esticación (y hasta qué punto los
Medio y hasta Euro pa, Asia y África. E s casi seguro que cualquiera d e perros nos domesticaron a nosotro s).
noso tros ha comido hoy mismo algo que estos pueblos domesticaron
por pr imera vez, y qu ien tenga antepa sados en Europa o el Medite r r á-
neo, probab leme n te lleve sus genes.
2 14 LA HIS T O RIA DEL CUERPO H UMA NO

¿C óMO Y POR QU É E EXTENDIÓ LA AGRICULT U RA? de nuestro mundo lleva e n g r an medida la huella de la forma en quelos
agricultores se expandier o n e int eraccionaron co n cazadores-recolec-
Tod os los hum anos solían ser cazadore s-recolectores, pero ape na s uno s tores. Según algunas es timaci o nes, el mundo pro bablemente tenía más
miles de años m ás tarde solo quedaban un puñado de grupo s aislado s. de un millar de lenguas dist int a s hacia el final del Nco lítico. 19
Buena pa rte d e es ta sustitució n se produjo poco después de que co- Si la agricultura fue «el ma yo r error de la hisro ria de la humani-
menza ra la ag ri cultur a, porqu e con independenc ia del ori ge n de e sta, dad» y desencadenó un g ran número de enferm eda des por desajuste,
en todo s los casos se extendió por contagio. Una de las principa les ¿por qué se extendió ta nt o y tan deprisa? La razó n más imponanae es
razones de esta rápida expansión fue el crecimiento de la pob lac ión. que los agricultores produ ce n hijos mucho más rápi do que los ca7Ado-
Como se reco rdará de capítulos anteriores, en los grupos d e human os res-recolectores. En la eco nomí a actual, un tasa reproductora más alta
mod er nos cazado res-recolec tor es las madres suelen destetar a sus hi- suele tener ominosas co nnota ciones de gasto : má s bocas que alimen-
jos a los tr es año s, tienen hijo s cada tres o cuatro años, y su tasa de tar, más matrículas de co leg io y universidad que pagar. Demasiados
mor talidad in fa ntil y juveni l pu ede llegar al 40 o 50 por c ie nto . Por hijos puede ser una fuente d e pobreza. Pe ro pa ra los agricultores,
consig uiente , un a madre sa na de un grupo de cazador es- rec o l ecto- más hijos significaba má s ri qu eza porque los hijos so n una útil y fan-
res podría pari r en toda su v ida unos seis o siete niños, de los c u a les tástica fuerla de trabajo. Tra s unos pocos años de cuidados, los hijos de
tr es podrí a n so br e vivir has ta adu ltos. Por otras causas de morta lid ad un agricultor pueden tr abajar en los campos y en la casa, ayudaren el
como a cc idente s y enfe rm edad es, las poblaciones de cazadores-re- campo, pastorear los anima le s, atender a los he rmano s menores y pre-
colecto res, po r sus propios m edi os, crece rían a un ritmo mu y le nto parar alimentos. De hec ho, bu e na parte del éxito de la agricultura radi-
(aproximadam e nte 0,0 15 por c ie nl o al año). 11 A este ritm o, una po- ca en que los granjero s c rí a n su propia mano de obr a mejor que los ca-
blación se dob laría en unos 5.ooo años y tardaría 10.000 en cua d rupli - zadores-recolectores, lo qu e r edunda en más energía para el sistema y
carse. 16 l:<.
n co mparació n, una m ad re de un grupo de agri c ultor es de un incremenLOde la tasa de ferti lidad.'º Así pues , la agricultura condu -
subsis te nc ia puede destetar a sus hijo s entre uno y dos año s, la mitad ce al crecimiento expo nenc ial de la población, qu e a su vez provoca la
de la edad de d es tete en los cazado res- recolectores, porqu e s u e le di s- expansión de la agricu Itura.
pon e r de a lim ento suficie nte para alimentar a muchos hijos a la vez, Otro facLO r que estimuló la expansión de la agr icultura es que los
por ejemplo ce rea les, leche de a nim ales y otros alimento s fác iles de agricultores transform a n la eco logía de su ento rno de tal manera que
dig erir. Por tant o, si las tasas de m ortal idad infantil fuesen tan alta s entorpece, si no impide , la caza y la recolección. En algunas ocasiones,
en los ag ric ul core s como lo era n e ntr e los recolectores, las prim e ras los cazadores-recoleccor e s vi ve n en poblado s pe rm anentes o semiper-
poblaciones de agricultores habrían tenido una tasa de cre cimi e nt o po- manentes, pero la mayo ría de splazan su campamento una media doce-
blacional el doble d e alta. Aun con es te modesto ritmo de c re ci mient o, na de veces al año porqu e pa sa do un tiempo les resulta menos trabajo-
las pob laciones se habrían doblad o aproximadame nte cada 2.000 años so al grupo levantarlo, acarrear sus pocas pertenenc ias varias docenas
y en 10.000 años hab rían crec id o una s treinta y dos veces . E n r ea li- de kilómetros y mont arlo de nu evo, que quedar se donde están y tener
dad , la tasa d e c recim iento pobla cio nal fluctuó tras los co mienzo s que desplazarse cada dí a m ás lejos para encont rar comida suficiente.
de la agri cultura , siend o a veces inclu so más alta, pero no ca bed ud a de Los agricultores, en ca mbio , está n atados a sus campos y no pueden
que puso e n marc ha la primera g ran explosión demográfi ca de la hi s- migrar como hacen los caz ador es-recolectores. Los campos, los culti-
to ria hum ana. 17 vos y las cosechas alma ce nada s necesitan atenc ión y defensa continua .
A m edida que las prime r as poblaciones de agricultore s iba n cre - Cuando se establecen p e rman entemente, los agricultores alteran la
ciendo y exp andiéndo se, inev itab lemente entraban en contacto con ecología de su entorno co rtand o arbustos, quemando campos y pasto-
cazadores-reco lec tores. En ocas io nes se enfrentaro n, pero ot r as ve- reando animales como las vac as y las cabras, qu e al alimentarse de las
ces coexisti er on, co merciaron, se cruzaron entre ellos y, en definit iva, plantas jóvenes destruy e n los hábitats natur ales y promueven el creci-
intercamb iaro n genes y cul turas. 18 El mosaico de lenguaje s y c ultur as miento de hierbasop o rtu ni s tas en lugar de árboles o arbustos. Una vez
LA HISTO RIA DEL CUERPO II U M AN O ¿PARAÍSO PERDID O ? 2 17

que un pueblo se torna agricultor, es di fíc il que vuelva a la caza y la tamaño d e sus poblaciones y los sistemas de asentam ie nto afe ctaron a
recolección. Ocur re a veces, pero en circunstanci as excepcionales. Los la biolog ía huma na, para mejor y para peor.
maoríes que llegaro n a Nueva Zelanda h ace ochoc ientos años e ran
horticultores, pero descubrieron que era má s fác il recoger mariscos y
cazar grandes aves no voladoras (moas) que atend er sus cultivos como
hacían en otro s lugar es del Pacífico. Sin e mbarg o, con el tiempo ago- L A DIETA D E LOS AG RICULTOR ES :
taron aquellos recur sos (cazaron a los moas h as ta la extinción) y vol- UNA BEND I C I ÓN Y UNA MALD I CI ÓN
vieron a dedicar se a la agricultura."
Un último facto r que ayudó a que des pega ra la agricultura fue que Mi fam ili a ce leb ra ~l Día de Acció n de Gracias cada nov iemb re, su-
la primera agr icultura no era el trabajo ta n labor ioso y miserable en puesta m ente para conmemor ar la primera cosechade los primero s co-
que se convir tió más tarde. Los primero s agr icu h ores tenían que tra- lonos d e E stado s Unidos, un logro que en muy buen a parte fue posible
bajar mucho, sin dud a, pero los yacimient os a rqu eo lógicos nos indi can gracias a la ayu da de los indi os wampanoag (¡de cuyas tier ra s se apro-
que todavía cazaban animales, seguían rec ol ec tando y empeza ron a piarían d es pu és los colonos !) . Como tantos estadouniden ses, celebr a-
practicar la ag ricultur a a pequeña escala. La vida de los pioneros de la mos el día a lo gra nde, asando un pavo y preparand o ingente s canti-
agricultura no de bió ser fácil, qué duda ca b e, pero la imagen popul ar dades d e sa lsa de aránda no s, boniatos y otras viandas supu esta mente
del trabajo pesa do e incesante, lasucied ad y la mi seria de los labri egos loca les . P e ro el Día de Acción de Gracias no tiene rea lment e nada de
probablemente se aplique mejor a los cam p es in os de los sistemas feu- único : e n todo el mundo los ag ricultores festejan el éxico d e la cosecha
dales que a los prim eros agricultores del Neo lític o. Una niña nacida en con vianda s cultivadas o criada s en su región. .Estos banq u etes cum -
una familia de campesinos franceses en 1 789 te nía una espera nza de plen mu c has funcio nes, entr e las cuales destaca agrad ec e r la b ue na for-
vida de tan solo veintiocho años, probab leme nt e pasara por época s tun a de hab er sido bendec idos con abundancia de alime nt os . Y desde
de inanición y lo más probable es que mu rie r a a causa de una enfe rme- luego h abía bu enas razones para estar agradecidos. ¿Qu é p e nsaría un
dad como el sarampió n, la viruela, la fiebre ti fo idea o el tifus.22 No es cazad o r-r ecolecto r del Pale o lítico si lo transportár am os a un super-
de extraña r qu e acabaran haciendo la revo lu c ión. Los primeros ag ri- me rcado cua lquiera?
cultores del Neol ítico tenían una vida dur a, p ero todavía no estaba n Gracia s a los modernos supe rmercados, cualquie r día pued e ser el
acosados por epidemias, como la viruela o la peste negra, y no estaban Día d e Ac ción de Gracias, pero la abundancia que se ofrece a los actua-
oprimidos por un despiadado sistema feu d a l e n el que un puñado de les co mprad ores no represe nta en absoluto el modo e n que han comido
poderosos aristóc rat as poseían las tierras y se apropiaban de un a buen a la ma yo r ía de los agriculto res durante los últimos miles de año s. Antes
tajada de las cose chas. Estas y otras miserias habían de venir, pero para de la e r a del transp orte de alimentos, la refrigeración y lo s supermer-
entonces ya ser ía demasiado tarde para ret roced e r al pasado y al modo cados, casi codos los agricultores sufrían una dieta terriblemente mo-
de vida de los caza dores-recolectores. nóto n a. En la Europa del Neo lítico, la dieta típica de un campe sino es-
En otras pa labra s, nuestros antepasad os le jan os que abando naron taba fo rm ada fundamenta lmente por pan de trigo u otros cereales
la caza y la reco lección no habían perdid o la cordura. En sus mi smas como la cebada y el cente no. Las calorías de estos cerea les se comple-
circunstancias, nosotros seguramente hab ríamos hecho lo mismo. Sin menta ban co n guisantes y lentejas, productos lácteos co mo la leche y el
embargo, con el paso de las generaciones, la agricul tura comenzó a ge- queso, algo de carne y la fruta de la temporada.2 1 .Eso e r a todo , día tra s
nerar una serie de enfermedades pordesajuste y otros problemas por- día, año tras año, siglo tr as siglo. El principal beneficio d e cultivar unos
que millones de años de adaptaciones a la vida paleolítica no habían pocos c ulti vos básicos es la capacidad de producir mayores cantida des.
preparado el cu erp o humano parala agri c ultura . Para explorar esro s Como se exp lica en el capítulo 6, una mujer adulta típica de los cazado-
problemas, a mu chos de los cuales todavía n os enfrentamos , exam ine- res- reco lectore s logra reco ger el equivalente de un as 2. 000 k.ilocalo-
mos de qué modo la dieta de los agricul rore s, su carga de trabajo , el rías a l dí a, mi entra s que los hombres conseguían con la caza entre
2 18 LA III STOHIA DEL CUERPO II UMANO ¿rARAÍ SO PERDID O ?

3.000 y 6.000 kilocalorias al día. 2 ~ L os esfuerzos aun ados de un grupo de qu e periódica mente se den periodos d e escasez d e alimento y ham-
de cazadores-reco lec10res bastaba n para consegu ir apenas la comida brun as. Los huma nos, como o tros animales, puede n luchar cont ra la
necesa ria pa ra alimentar a un a p equ eña familia. En cam bio, un hogar escasez temporal de alimento que mando g rasa y perdiendo peso, siem-
de los primeros agricultor es del N eo lítico eu ropeo que usaban única- pr e y cuando las épocas de vacas flacas qu ed en co mp ensadas por épo-
mente e l trab ajo manual, antes d e la invenci ón del arado, podía produ- cas d e bonanza en las que se pueda recup e rar e l p eso. En general , la
cir por tér m ino medio unas 1 2. 800 ki localoría s al día a lo largo del año, mas a cor poral de los agric ultores de subsis tenci a fluctú a en unos pocos
es dec ir , co mida suficiente pa r a ali m entar familias de se is miembros.1 1 kil os entre estacio nes en función de la disponibilidad de alimento y la
D icho de ot ro modo, los prim erns ag ricultores podían dupl icar el ta- ca rga de trabajo. Es las va riaciones estac ion a les e n ocas iones son extre-
maño d e sus familias. ma s. En Gambia, por ejem plo, los campes inos· sue len perder unos 4 o 5
Más comida es algo bueno, pe ro las dietas de los agric ultores pue- kilo gramos dur ante la estac ión húmeda , cuand o tie n en que trabajar in-
den p rovocar enfermedades po r d esajuste. Uno de los principal es pro- te nsa mente para pla nta r y escardar culti vos e n un a época de escasez d e
blemas es un a pérdida ele var ie dad y calidad nutr iciona l. Los cazado- alimenlO s y enfermed ades más frecuentes; si todo va bien, recuperan
res- reco lec tores sobreviven po rqu e co men prácticame nte de todo lo el pe so durante la es ta ción seca, cuand o cosechan sus cultivos y repo-
qu e es comes tible aJlí dond e se e nc uentr en. Por co nsigu iente, consu- san . •9 Sin embargo, cuando la cosecha es m a la , los agricultores d e
men una di eta extraorcljnariamente diver sa que suele incluir muchas Ga mb ia y cualquie r ot ro lugar sufren de g rave malnutri ción, y las ta-
docenas de especies vegetales e n u n a es tación dete rmin ada. 16 En com- sas de mortalidad se d isparan, especialmen te e ntr e los niños. Los caza-
parac ión, los agricultores sac r ifi can la calidad y la dive rsidad por la d ores- recolecto res también tienen ciclos de p é rdid a y ganancia de
cant idad a l centrar sus esfue rzos e n un os pocos cultivos básico s de alto pes o, pero cuando la variac ión climática a lte r a los ciclos nor males
rendim ien to. Es probable qu e m ás d e l 50 por ciento de las calorías que d e crecimiento, las co nsecuenc ias son men os ex trema s porque los re-
cua lquiera de nosot ros hayam os co nsumido hoy prov enga n del arroz, co lec tores no están atados a unos cultivos b ás icos y simplemente cam-
el maíz, el tr igo o las patatas. Ot ros cu ltivos que en ot ros tiempos o lu- bian a una dicta alternati va. En otras palabr as, los agriculto res pu ed en
ga res ha n se rvido de aliment o bás ico de los campe sino s son cereales co nsegu ir muchas más calorías que los cazado r es- reco lectores, pe ro
co mo el mij o, la cebada y el ce nt e no y raíces feculenta s co mo el taro o so n más vulnerables a d esastres como la seq uí a, las inundaciones , las
la mandi oca . Estos alimentos bá s icos pueden cultiv arse co n facilidad p lagas y las guerra s q ue con cierta frecuen cia acaba n con cultivos ente-
en gra nd es cant idades, son r ico s e n ca lorías y pu ed en almacenarse ros , a veces en un abrir y cerrar de ojos. Los ag ri c u ltor es logran sob re-
dura nt e mu cho tiempo despué s d e la cosec ha. Una de sus principales vivir a los malos años almacenando co mid a su fic icn te durante los años
desventa jas, sin embargo, es q u e ti end en a ser mucho más pobres en d e bonanza (como José aconsejaba al fara ó n e n e l Génesis). Pero va-
vitaminas y minerales qu e la may o ría de las plantas silvestres que rio s años consecu tivos de malas cosechas pr ov o ca n hambrunas d esas-
co nsum e n los cazadores-reco lecto re s y otro s pr imat es .' 7 Los campesi- tro sas que han sido causa de muerte ocasion a l y recu rrente desde los
nos qu e centran su dieta en es to s c u ltivos básicos sin co mplem entarlos o rí ge nes de la ag ricu ltura.
con otros alimentos como la ca rn e, la frut a y otra s verduras (especial- Tomem os el caso d e la gran hambrun a d e la pat ata en Irlanda. Las
ment e legumbre s) se arri esga n a sufrir deficiencias nutri cionales. A patatas llegaron a Irl and a desde Sudamérica e n e l sig lo xv11,y la plant a
difer enc ia de los cazadores-recolectores, los ag ricultor es son suscepti- se dio tan bien en la ecología de la isla qu e en el sig lo xv111 se convi rtió
bles a e nf e rm edades como el esc o rbut o (por deficien cia de vitamina en el cu ltivo básico (ay ud ada por un sistema minifundi sta de tenencia
C), la pel ag ra (por deficiencia d e vi tamina 8 3), el beriberi (por defi- d e la tierra que no dab a para sostener un a va r iedad de cultivos). Las
ciencia d e vitamina 81), el bocio (por deficiencia de yo do) y anemia pa ta tas eran el apo rte p rincipal de caloría s para e l campesino irlan dés
(po r insufi ciencia de hierro). ' 8 medio (sobre todo durante el invierno), y co ntri b uyeron a que se pr o-
D epend er en demasía de uno s p ocos cultivos (a veces de uno solo) dujer a una explosió n demográfica. Pero e n 1 84 s se extendió por los
tiene ot ras graves desventaj as, la m ayor de las cual es es la posibilidad ca mp os de cultivo el mildiu de la patata, u n mi c roo rga nismo parecid o
22 0 L\ III S T OR I A DEL CUER P O II U MA NO
22 1

a los hongos, acaba nd o co n más del 75 por cie nto de la cosecha dur ante Un p rob lema de salud más, y m u y imp o rtante, que tiene su origen
cuat ro años consec u tivos y ca usando más de un millón de muertes. ;o en la dieta de los agricultores se debe a la abundancia de féculas . Los
Triste mente, la gra n hambrun a irlandesa es so lamente una de miles de cazadores - recolectores comían mu chos ca rb ohidratos complejos, pero
ham brunas qu e se han co brad o innumerabl es mu ertes desde los oríge- los agricult ores cultivan y luego pro ces an ce reales, raíces y tubérc ulos
nes de la ag ricul tura.!' Lo m ás probab le es que en estos mismos mo- y ot ras plantas ricas en carbohidr a tos simpl es, la fécula o almidón.
mentos haya un a hamb run a e n algún luga r del m undo. Aunque, con Aunqu e su sabor es muy bu eno, e n exceso puede producir toda una
toda segu ridad, a lo la rgo d e muchos millones de años de evolución serie de enfermedades por desajust e . E l m ás común de estos tras tornos
humana tamb ién han mu e rt o cazadores-reco lectores por falta de ali- son los di entes picados. Después de un a co ~i da, los almidones y los
mento, la pro bab ilidad qu e _.ti e ne un cazador- reco lector de morir por azúcares se pegan a los dientes y atr ae n b acterias que se mu ltiplican y
inanición deb ía de ser var ios ó rd enes de mag ni tud inferior a la de cual- combina n con proteínas de la boca form a nd o la placa dental, un a pelí-
qu ier ag ricul to r. cula blanq uecina que envuelve el d ient e. A medida que las bacterias
Otra de las clases d e e nf erme dades por desa juste que puede haber digieren los azúcares, secretan ácidos qu e qu edan atrapado po r la placa
causa do la agricu ltur a so n las deficiencias nut r icionales. Muchas de las y van di solviendo el esmalte de la co r o n a dental, provoca nd o caries.
mo léculas que hace n q ue lo s ce reales como el arr oz y el trigo sean nu - Las caries son raras entre los cazadores -r eco lectores pero muy comu-
tritivos, sanos y alim enti c ios so n los aceites, vita minas y minerales de nes en los primeros agricultores_n E n O ri ente Próximo, el po rcentaje
la cásca ra exte rior de fibr a y d e las capas ge rmin ales que rod ean a la de indiv idu os con caries se ruspar ó d e un 2 por ciento antes de la agri-
parte cent ral de la ra íz, fund amentalment e co m puesta por almidón. cultura a alrededor del 1 3 por ciento e n e l N eolítico antiguo, y aú n más
Lament ab lement e, es tas p a r tes de las plantas ricas en nutrientes tam- en per iod os posteriores.H La figur a 1 7 mu estra algunos ejemplos de
bién se echan a perd e r co n r a pidez. Como los ag ricultores tienen qu e aspecto do loroso. Cabe añadir que la s ca ri es no eran ningu n a pr eocu-
almacenar sus alim ent os d e b ase durante meses o años, al final apren- pación tri vial antes del descubrimi e nt o d e los antibióticos y los cuida-
d ieron a descasca rill a r los ce reales, a qu ita rles las capas exteriores, dos dent a les modernos. Una caries que p enetre bajo de la coro na y
tra nsform ando así el a rr oz «m oreno» en «bl anco». Estas tecnologías llegue a la dentina no solo es treme nd a m e nt e dolorosa sino qu e puede
no las tenían los prim e ros ag ricultores, pero un a vez que este refinado provocar una infección gra ve, incluso m o rt al, que comienza en la man-
se hizo comú n, elimin ó un g r an porcentaje del valor nutritivo de la díbula y se desplaza hacia el resto de la cab eza.
pl anta. Por ejemp lo, un a taza de arroz mo reno y una de arr oz blan- Las co midas que son ricas en ca rb o hidr atos simples también ponen
co tienen cas i el mismo co n te ni do de calorías, pero la de arr oz moreno en jaqu e el metabolismo del cuerp o. L os alimentos ricos en féculas,
tiene de tres a seis veces m ás v itamina B, además de otros minerales y especialmente los que han sido pro cesa d os para eliminar la fibra, se
nu trient es com o vitam ina E , m agnesio, potasio y fósforo. Además, los conviert en enseguida en azúcar, por lo qu e producen un aumento súbi-
cerea les refina dos y las pl a n tas domesticadas como el maíz son pobr es to de la co ncentración de azúcar en sa n g r e (más en el capítulo 10).
en fibra (la parte no d ige ribl e de la planta). La fib ra facilita el paso de Nues tro sistema digestivo sencillam e n te no puede metabo liza r tanto
la comida y las heces p o r los in testinos, y dese mp eña un papel funda- azúcar en tan poco tiempo, y a la larga la s diet as ricas en almid ón sim-
mental al red ucir la tasa d e di gest ión y abso rció n (más sobre esto en el ple pueden contribuir al desarroll o d e di abetes de tipo 2 y otros pro-
capí tulo ro). Ot ro riesgo d e l almacenamiento de alimentos a largo pla- blemas. No obstante, las dietas de los prim e ros agricultores no er an ni
zo es la co ntamin ació n . La s a flatox inas, por ejemplo, son compu estos de lejos tan refinadas y ricas en fécul as como las dietas modern as, in-
dañi nos que produc en los h o ngos que crece n so br e cereales, nueces y dustriales y altamente procesadas, y los e fectos negativos de un au-
frut os secos , y semill as o leag in osas, y pueden pr ovocar daños en el hí- ment o r ápid o de azúcar en sangr e quedab an compensados por una
ga do, cáncer y pro blem as n e ur ológicosY D ado qu e los cazadores-re- actividad física regular y vigorosa . P o r co nsiguiente, la diab etes del
colectores no a lma ce nan los al imentos más allá de un día o do s, rara- adulto ha sido rara hasta tiempos r ec ie ntes . Con t0do, parece que los
mente o nun ca se viero n exp u estos a estas tox in as . aument os de los niveles de azúcar e n san gr e causados por el consumo
222 LA HIST OR IA DE L CUER PO IILIM ANO ¿P•\ R.\ ISO PERDID O ? 22\

Naturalm ente, las dietas varían enormemente entre los agrícu lto-
res: los campes in os de China, Europa y Mesoamérica se criaron y c re-
cieron comiendo cosas muy distinta s. El desarro llo de la ag ricult ura en
estos y otros lugares condujo, no obstante , a parec idos compro1nisos
entre la cantidad de caloría s y la cali dad nutricional. Los agricufl .o res,
incluso los pi o neros neolíticos que carecían de abo nos, riego y .:a.r ado ,
pueden pro du cir mucha más comida de la que pueden obtener los
cazadores-reco lec to res, pero la dieta de un agricultor suele ser me~os sa-
ludable y supone más riesgos. Los agricultores consumen alimento s
más ricos en a lm id ó n y más pobres en fibra, en proteí na y e n vitan1. in as
cazador- recolector y minerales. Lo s agricultores además corren un riesgo mayor que los
cazador es-r eco lectores de comer alimentos conta minado s y su fr en
hambrunas de for ma más habitual e intensa. En lo que atañ e a la dieta,
los humanos he m os pagado un prec io muy alto por el place r de d is fru-
tar de un feste jo anua l de la cosecha.

caries
EL TRABAJ O DE L A TIERRA

¿De qué man e ra cambió la agr icul tu ra la actividad física que rea l iza-
mos y el modo en qu e usamos nuestro cuerpo? Aunque la caza y la re-
agricultor neolírico
colección no so n fác iles, las pob lac iones no agrícolas como los bosqui-
manos o los hadza por lo general trabajan solamente de c in co a seis
horas al díaY' No es así la vida de un agricultor de subs iste ncia_ Para
hacer un cultivo, tiene que prepara r el terre no, por ejemplo quemand o
Figu ra 17. Las caries empezaron a hacerse comunes co n el origen de la agri- la vegetación, co rtand o la hierba y reti rando las piedras, y luego ti ene
cult ura, como ilustran estas dos mandíbulas, una de un cazador-recolector, la que prepara r e l suelo cavando o arand o y tal vez abonánd o lo, para lue-
otra de un agricultor neolítico. Imágenes por cortesía de Peabody Museum, go plantar las se mill as, quitar las ma las hierbas y proteger los cultivos
U niversiclad de Harvard. de animales co mo los pájaros y los roe dores. Si todo va bien y la natu -
raleza le pr opo rciona la lluvia suficiente, llega el mome n to de cose-
char, trillar, aventa r, secar y por fin almacenar las semillas. Como si
de abu nd antes carbohidr a tos simples ya afectaron a los primeros agri- todo eso fuese poco, los agricultores tamb ién tienen que cuidar sus ani-
c ult o res, pues hay indicios de que a lo largo de varios milenios evo lu- males, proc esa r y coc inar grandes ca ntidades de comida (por ejemp lo
c ionaron en algunas comu nidades agrícolas va r ias adaptacio nes para curando la carne y haciend o queso), hacerse la ropa , construir y repa-
aum en tar la producció n d e insulina y reducir la res iste ncia a la insuli- rar sus casas y graneros, y defender sus tierra s y las cosechas a[mace-
na. 31Volveremos a ocup a rn os más adelante de esta s adaptaciones y de nadas. La agricu ltura implica un trabajo dur o e inacabable, a ve fi:es del
su relac ión con trastornos por desajuste com o la diab etes y las enfer- amanecer al anoc hecer. Como decía George Sand: «Triste es, sin . du da,
m eda des cardiovascu lares. agotar las fuerzas y los días surcando el seno de esta celo sa tierr a que
22 4 LA 111ST01l 1A DEL CUER PO II UMANl ) ¿t'.\R ,\Í~O l'E l tl)I on?

n os emp uja a exprimirla para obtener los tesoros de su fert ilidad, para tencia y menos res istenc ia que los cazado res-reco lecto res, per o sus ac-
que al final de un día de lab o res, un pedazo del más osc uro y tosco pan tividades varían cons id erablemente (a unqu e lo mismo pued e d ec ir se
sea la única recompe nsa y e l único provecho de tan ard u o trabajo».17, de los cazadore s- r ecolectores). En cualquier caso, la principal diferen-
Es ev id ente que los agricultores, especialmente los o pr imido s por cia en la carga de tra baj o entre estos dos sis temas eco nómic os n o es e n
un seño r feud al y los que tratan de sobrevivir a las h am b run as, tienen término s de trabaj o adulto , sino de trabajo infantil. Según la antropó-
que trab aja r mu chísimo, pero todos los indicios nos d icen que la agri- loga Karen Kram e r, los niños de la may o r ía de las sociedad es d e caza-
cu ltura no siemp re fue tan m iser able como sugiere la pará bola de Sand. dores-recolectores so lo trabajan una o dos horas al día , por lo ge ner a l
U na forma muy simple de comparar la carga de traba jo de los agri- recolecta ndo, cazando, pescando, recogiendo leña y ayudando e n ta-
cul to re s, los cazadores- reco lectores y los humanos posindu striales reas domésticas como procesar los alimeritos . i9 En cambio , los niñ os
modernos consiste en medir sus niveles de actividad física ( NAF). Un va- de un agric ulto r d e su b sistencia trabajan por tér mino medio entre cua-
lo r de NAF se obtie ne dividi endo el núme ro de calorías gastada s al día tro y seis horas al día (el rango es de do s a nueve hora s) cuidando el
( el gas to ene rgético total) po r la cantidad mínima de ca lo rías necesar ia huerto, atend iendo a lo s animales, aca rreand o agua , recogiendo leña,
para q ue el cuerpo funcione (la tasa de metabolism o basa l, TMB). En procesando alim entos y haciendo otras lab ores domést icas. En otr as
términos prácticos, el NAF es la razón entre lo que uno gasta y lo que palabra s, el trabajo infa ntil tiene una histo ria antigua en la agric u ltura
n ecesitaría para dormi r todo el día a la confortabl e te mp eratura de 25 porque es necesario por su sustancial co ntribu ción al éxito econó mi co
g rado s. E l NAF vale al red edor de 1,6 para un tra bajado r sede ntario de de la familia, especialmente en una granja. El trabajo infan til tambi é n
ofici n a, pero puede baja r hasta 1,2 para quien pase e l día en reposo en ayuda a que los jóvenes aprendan las habilidades que necesitará n c uan -
un a cama de hospital, y subir hasta 2,5 o más en u n depo rt ista que se do lleguen a adu ltos. E n la actualidad hem os sustitu ido el trabajo m a-
esté entrenando para una mar atón o para el Tour de F rancia. Varios es- nual por la escuela, per o el fin último no difi ere tanto.
tudi os han encontrado que los valores de NAF de los ag ricu ltores de
sub sis tenc ia de África, As ia y Sudamérica son, en p romedio, de 2,1
p ara los hombres y 1,9 para las mujeres (rango: 1,6 a 2,4 ) , so lo un poco
m ás airo que el NAF de la mayoría de los caz.adores reco lectores, que P 013LAC IONES , PE STES Y PLAGAS
e n pr ome dio es de 1,9 para los hombres y 1,8 para las mu jeres (rango :
1 ,6 a 2,2)Y Estos promedios no reflejan la conside rab le va riación dia- De toda s las vent ajas de la agr icultura , la más fundame n tal y tr asce n -
ria , estaciona l y anual que se da entre y dentro de grupos, pero ponen dental es que más calo rías permiten fami lias más grande s, lo que se
de m an ifi esto que la mayoría de los ag ricultores de subs iste ncia traba - traduce en crecimiento de la població n. Sin embargo, las poblacione s
ja n tanto o so lo un poco m ás que los cazadores-recolec tores y que am- más grandes y sus efec tos sobre los patrones de asentamiento de los
bas formas de vida exige n lo que hoy considerarían una ca rga de traba- humanos tambi én promovie ron nuevo s tip os de enfermedad es infe c-
jo moderada. ciosas. Sin lugar a d u d as, estas enfermedades han sido y siguen siend o
L os indicios de que la agricu ltura de subsistencia con lleva una can- el más devastad o r de lo s desajustes evo lutivo s provocado s por la R e-
tida d d e trabajo físico pa rec ida o ligeramente super ior q ue la caza y la volución Agrí cola .
rec olección n o deberían so rpre ndernos si consideramos e l tipo de acti- Un prer requisito de las plagas es que las poblaciones sea n gra n de s,
vidades físicas que realizaban los agricultores antes de la in vención de algo que no oc u rrió h asta la llegada de la agricu ltura. Los pr imero s
maquinaria como los tra c tore s. Como los cazador es- reco lectore s, los pueblos de agricultor es eran pequeños en comparació n con los actua-
agricu ltores por lo general tienen que caminar muchos kilómet ros al les, pero como bien se ñal ó el reverendo MaJthu s en un célebre e nsa yo
día , per o también realizan muc has actividades que req ui eren una con- de 1798, incluso unos aum ento s modestos de la tasa de nacimientos de
side rab le fue rza en el tro n co y extremidades su pe riores, como cavar, una pob lació n provocarán aument os rápido s de su tamañ o en el curso
acar r ea r y leva ntar. Los agricultores probablement e nece siten más po- de una s pocas ge nerac iones.~º Un poblado incipiente de agr ic u ltores
I .A I I I STO IU ,\ DEL CUERPO II UMANO t'l'>\l\ ·\ISO PE H D ID O ?

18. 000 . 000 vivían se había multiplicado al m e n os un cen tenar de veces desde ape-
16. 000 . 000 nas 5 o 6 millones hace 1 2. 000 años ha sta 600 millo nes en los tiempos
'ii"'
1.¡ .000 . 000 • del nacim iento de Jesús; a principio s d el siglo x 1x, el mun do prob able-
e: 1 2. 000 .000
::, men te tenía mil millones de habi tan te sY
E 10.000 .000 Inicio del eolítico
~5 Ot ro prerreq uisito de las pl agas so n asentamiento s permanentes

"
ll .000 .000

con alta densidad d e població n. Los ag ricultore s v ive n fun damental-
~
"'
a:
6 .000 .000

.¡ .000.000
• men te en pueblos, lo que les permite compa rtir recur sos comunes
2 .000 .000

o •' •' •1
• • como los molinos o los cana les d e r iego, comer ciar m ás fácilmente
y beneficiar se de economías d e esc ala. Estos beneficio s económico s y
) 'l . 000 .¡0 .000 30 .000 '
2 0.000 '
10. 000 o
socia les , co mbinad os con un ráp id o cre cimiento pob laci o nal, conduje-
Tiempo (años desde el presente) ron a un a expansió n constant e del tam año de los asenta mientos una
10 .000.000 . 000
vez que se estableció la agricultura. En el curso de unos po cos miles de
9. 000 .0 00 .000 o año s en Ori ente Medio, los pu e bl os pasaro n de ser minú sculos villo-
-;. 8 .000.000 .000 o
'ii
e: 7 .000 .000 .000 • rrios de d iez casas en el Natufi e n se, a ser aldeas neolíticas de cincuen-


:;:¡
E 6. 000 .000 .000
tas casas, y luego, hace 7.000 añ os, pu eblos de más d e m il habitantes.
e:
'º í .000 Hace 5.ooo años, uno s pocos pueb lo s aceleraron su crec imi ento hasta

.ü .000 .000

"'
:o 4 .000 .000 .000 convert irse en las prim eras ciuda d es, co mo Ur y Mohen jo Daro, con
o
P. J.000 .000 .000
• dece na s de miles de habitam es . A med ida que las poblacio nes crecían
2. 000 .000 .000

1.000 .000 .000


• • • en tamaño, las densidades de pob la c ión se dispara ro n. Los cazadores-
reco lector es necesa riamente viví a n con una baja den sid ad de pobla-
o 1 1 1
' '
2000
ción , p or debajo de una perso n a p o r kilómetro cuadrad o, pero los
1ll oo 18¡ 0 19 00 19¡ 0 20 50
ag ricu ltor es viven con densidad es d e poblac ión muc hos órd enes de
Figura 1 8 . Creci mie n10 de la población mundi al. El panel superior mue str a mag nitud más alt0s, entre un a y di ez per so nas po r kiló m etro cuad rado
estimaciones d el núm e ro de habitantes al final de l Paleolítico y el rápid o cre- en las econ omías agrarias simpl es, y por encima de cincue nt a personas
cimiento de la pob lació n tras el inicio del eo lítico, hace unos 10 .000 año s. po r kiló met ro cuadrado en los pu e b los más grandes Y
El panel inferio r m ues tr a el crecimiento de la pobla ción más reciente, d esde Viv ir en comun idades más g ra nd es y densas es socia lmente esti-
el inicio de la Revo lució n Industrial. Para más in formación, véase J. l l aw k s mulant e y econó micam ente pr ovec h oso , pero esas co munidad es tam-
et al. (2007 ), «11ecent acc elera1ion of human adapt ive evolution», Proceedings
bién plan tean riesgos que amena za n grave mente a la sa lud. El mayor
of t!1e Nationa! Academy of Sciences USA, 10 4, pp. 20753-207 58; C. Haub
pelig ro es el contagio. Hay mucha s cla ses de enfermedade s infeccio-
(20 1 1 ) , Ho w Many People !-lave Ever Lived on Eari/1?Population Reference

Bureau, http: / / www .prb .org/ Anicleshood HowManyPeopleHave Ever sas, pero t0das está n causad as por org anismos qu e pa ra vivir tienen
LivedonEa rth .aspx. que inva di r un huésped, alime ntar se d e su cuerpo, rep rod ucirse y lue-
go transmitir se a nuevos hués pede s p ara soste ner su ciclo biológico.
Por co nsigu iente, la supervi venc ia d e un agen te infec cioso depe nde
crecerá exponencia lmente más rápido que una banda de cazad ores -r e- del núm ero de huéspedes qu e p ue da infecta r en un a población, de la
colectores d e tamaño equ ivalente so lo co n que destete n a sus hij os con capacid ad que tenga para disper s arse ent re huéspede s y d e la tasa de
dieciocho me ses e n I u gar de tres años, aun co n la misma tasa de m o rta- sup erv iven cia del huésped a la inf e cc ión. H Al congregar muc hos posi-
lidad in fanti l. Car ec emo s de datos prec isos sobre la población mundial bles hué spedes en estrecho contacto, los pueblo s y ciudad es se convier-
antes d e lo s m o derno s cen sos, pero las est imaciones bien fund adas qu e ten en lugares ideales para las e n fe rm edades infecciosas, y por consi-
se resum en e n la fi g ur a 18 sugieren qu e el número de hum ano s qu e guiente en lugare s pelig rosos para los hu éspedes humanos . Otro de los
228 LA III STO RI ·\ DEL CUEl\l'O HUMANO ¿PAIIA ÍSO PERD IDO?

facto res que favorece n la expansió n de las enfermedades infecciosas es tas qu e personas. 47 Estas plagas a veces nos pagan la hospitalidad co n-
el comercio. Como producen exc edente s, los agricultores comercian virtiéndose en vectore s de enfer medades. Los r oedores transmiten vi-
con biene s y al hacerlo también intercambian microbio s y permiten rus letales como el de la fiebre de Lassa y so n hu éspe des de pulgas qu e
que los organismos infeccioso s sa lt en rápidamente de un a comu nidad llevan salmonela, chin ches de la cama y ácaro s, que a su vez transmiten
a ot r a. No es de extrañar, pues, que la agricultura diera pa so a una era enfermedades como la encefalitis. Mientr as n o se empezaron a cons-
de ep idemia s de, encre otras, tuberculosis, lepra, sífilis, pe ste, viruela y tru ir alcantarillas cer radas, sistemas sépticos y ot ras formas de sa nea-
gr ipe.44 No es que los cazador es- r eco lecto res no enfermaran , pero an- miento público, la tran sición a la vida en los pueblos fue una fuente de
tes de la agricu ltura los hum anos sufrían sobre todo pará sito~ como muchas enferme dades.
piojos, lombrices intestinales que adquirían con alimento s conta mina- La evolución de la agricu ltura y el crecimiento de pueblos y ciu da-
dos , y vi rus o bacterias, como el h erpes simple, que adqui rían por con- d es también pro veyó estupendas condiciones eco lógicas para mucho s
tacco con otros mamíferos.4 1 Es pr o b able que enfermedades como la insectos que transmiten enfermedades m o rtal es. El caso más noto rio
malaria o el pian (un precur sor no venéreo de la sífilis) ya existieran es que cuando los agricu ltores desbrozan un terre no para cultivos de
entre los cazado res-reco lecwres, pero con una tasa de incidencia mu- regadío, crean hábitats ideales para los mo squit os, que ponen sus hu e-
cho men or que entr e los agriculto r es. D e hecho, no podía haber epide- vos en charcas de agua estancada. Los mosq uito s, a los que no gusta el
mias ante s del Neo lítico porgu e las den sidades de pob lac ión de los ca- so l y el calor, tam bién se esconden en las casas fr escas y en matas cerca-
zadore s-reco lectores eran in feriores a una persona por kilómetro nas, lo que los sitúa idealmente cerca de los hu m a nos, cuya sangre co-
cuad rado , po r debajo del um b r a l necesario para que se extiendan las di cian. Aunque la malaria es una enfermedad mu y antigua, la combina-
enfe r medades virulentas. La vir u e la, por ejemplo, es una ant igua en- ción de zonas idea les para la cría y abund anc ia de huéspedes hum anos
fermedad vira l que los human os p os iblemente adquiri esen de monos y au mentó su prevale ncia de forma drástica dur a nt e el Neolítico.48 Otras
roedores (lo s orígenes de la enfe rm edad no están resueltos) que no de las enfermedades tra nsmitidas por mosq uit os qu e se hicieron más
pud o extenderse de forma apr ec iab le hasta la aparic ión de asentam ien- comunes tras el origen de la agricultura so n la fiebre amarilla, el den-
tos grandes y densos.46 g ue, la filariasis y la encefalitis. Además, el agua que corre des pac io
Otro cfecro secundario insa lubr e de la agricultur a que también por los canales de riego promovió la expansión de otra enfer medad
promov ió enfe rm edades infecc iosas por desajuste es el deficie nte sa- parasitaria, la esqui stoso miasis (bilharúa sis), que es causada por gusa-
neamiento. Los cazadores- reco lecto res que vivían en campame ntos nos cuyo ciclo de vida comienza en moluscos d e agua dulce y conti núa
temporales sencillamente se metían entre los arbustos para defecar, cua ndo los gusanos pene tran en la piel d e las pierna s de un humano
y apenas producían desperdi cios . Tan pronto como los hum anos se es- que esté vadean do el canal. También la ropa ay ud ó mucho a algun as
tabl ecieron en poblados permanente s, inevitablemente comenzaro n a enfermedades, pue s crea un entorno apropiado para ácaros, pulgas y
acum ul ar montones de residu os y ensucia r sus hoga re s. Las letrinas piojo s. Los cazadores - recolectores, especia lm ente los que viven en cli-
per mane nt es con taminan el agua y e l suelo con materia feca l humana, mas templados, también se visten, pero los agr icu ltores son muchos
los desper di cios se acumulan y pudren, y las viviend as crean un am- más y llevan mucha más ropa. Adán y Eva supu estamente se cubr ie ron
biente id ea l para animales pequeño s como los ratone s, las ratas y los co n hojas de parra cuando fueron expulsados d e l J ard ín del Edén, pero
gor rione s que se alimentan de la com ida y la basura, y se benefician del las sucias ropas de sus descendientes se conv ini e ron en un regalo del
refug io seguro qu e les prop o rc iona n los humano s frente a sus depre- cielo para millones de futuras generacione s d e minú sculos e incordia n -
dadores natura les, como los búhos y las serpientes. De hecho, el ratón tes parásito s.
común (Mus musculus) evolucionó inicialmente en los poblados per- Por último, los hum anos hemos extend id o sobre nosotros mismo s
manentes del sudoeste asiáti co e n los albores de la agric ultu ra, y las un espantoso abanico de horrenda s enferm eda d es (más de cincuenta)
ratas evo lu cionaron de una fo rm a tan eficiente para aprovech ar los que adquirimos por vivir en contacto con a nim a les. 49 Estas enferme-
asen tami ento s humano s que la m ayoría de las ciudades ti enen más ra- dades son causadas por algunos de los pat ógenos más perniciosos y
23 0 l.A III STOH IA DEL C U l:'.H.P O IIUM ANO
2 31

temibl es y sup o nen un grave ri esgo para los humano s; se cuentan ¿MER EC I Ó LA PENA LA AGRI C ULTURA ?
entr e ella s la tub erculosis, el sarampión y la difteria (de las vaca s); la
lepra (del búfa lo acuático); la grip e (de ce rdos y patos); y la peste¡ el Pese a todas las hambrun as, el trabajo y las enf er m e dad es causadas por
tifus y pos ib lemente la viruela (de r a ta s y ratones). Las g ripes, por la ag ricultura, ¿qué tal les fue a los humanos y sus c u e rpos en el cur so
ejempl o, son causadas por viru s qu e mutan constantemente; vienen de la tra scendenta l tran sición de la caza y la reco lec ción a la agricultu -
de las aves ac uát icas y luego saltan a los animales de granja, como los r a? ¿M erecieron la pena las enfermedades po r d esa ju ste que provocó
cerdos y los caba llos, donde siguen evo lucionando , dand o lugar a la Revolu ción Agrícola?
nuevas var iedad es, algunas de las cuales son especialmente infeccio- Como suele ocurrir , la perspectiva que uno ten ga estará influida
sas para los hu ma nos. Cuando se co ntrae , el virus produc e una res- p o r los criterios que use para medir e] éxito o el fraca so. Si, como la
puesta infl ama to ria en las células qu e revi sten la nari z, la ga rganta y m a yo~ía de la gente, uno cree que la agriruhura fue e l paso más grande
los pul mones que provoca tos y esto rnudos , con lo que el viru s consi- hac ia el progreso qu e jamás hayan dado los hum a nos , encontra rá algu-
gue disper sar mill ones de copias a ot ros humanos cercano s.\º La ma- n a ju stificación para estar contento de que su s a nt e pa sados adoptasen
yoría de las cepa s de gripe produ ce n in feccion es leves, pero una s po- esta forma de vida hace muchos cientos de ge ne rac io n es. Los primero s
cas pu eden llega r a ser letales, po r lo general cuando favorecen la ag ri c ul tores se benef iciaro n de tener más co mid a, y es te excedente lo
neumo nía u ot ras infecciones respirat o ria s. La gra n epid emia de gripe in v irti eron ensegu ida en tener más hijos, lo qu e a s u vez incrementó su
que asoló e l m undo en 19 18, al fin a l de la primera gu erra mundia l, d e pend encia de la agricultura en contra de la r eco lecc ión. Así pues, si
acabó co n la vida de ent re cuar e nt a y cincuenta millon es de perso- unos cazadores-reco lecto res se cambiaban a la ag ri c ultura a causa de la
nas,\ ' tr es veces más que el núm e ro d e civiles y soldado s qu e murie- pr es ió n demográf ica, los beneficios seguram ente s up eraban a los cos-
ron dura nte la prop ia guerra. U na ca ract erística alarmant e de esta tes, so bre todo desde un a perspectiva evolutiv a, e n la que la principal
pandemi a es qu e fue especialme nt e leta l entre los adulto s jóvenes y m e dida del éxito es el número de descendi e nt es qu e se tienen. La
sanos, y no entre los viejos, tal vez porque los jóvenes tiene n un siste- ag ri cultura no solo permiti ó que las familias fu ese n m ás grandes, sino
ma inmunitari o más simple, con m e nos a nticuerpos contra la gripe, lo ta mbi én que la gente se estableciera en poblados, pu eblos y ciudades,
que los hace más susceptibles a la neumonía , que con frecu encia fue la causando un cambio ma sivo, que todavía se está pr o duci endo, en los pa-
causa efec tiva de la muerte. trones de asentamiento de los humanos. La ag ri c ultur a fue también lo
En to tal, debe haber más de un ce ntenar de enfermedad es infec- qu e hizo posibles los excedentes, y estos las art es, la literatura , la ciencia
ciosas po r desaj uste que fueron causadas o agravadas por el orige n de y much os otros logros. En definitiva, la agricultur a hi zo posible la civili-
la agr icultura. Por suerte, durant e la s última s generac iones la medici- zac ión . La otra cara de la moneda, sin embargo, es qu e los excedentes de
na moderna y lo s sistemas de sa ne a mi ento público han dado pasos la agricultura también hicieron posible la estratificac ión social, y por
agigan tado s para prevenir y comb a tir mucha s de estas enfermedades. cons iguiente la opresión, la esclavitud, la guerra, las hambrun as y otro s
Por prim era vez en miles de años , la gente de las nacione s desarrolla- mal es desconocidos en las sociedades de cazador es- rec ol ectores. La agri-
das raram ent e se preocupa por las ep id em ias o por sucumbir a un con- cultura también abrió la puerta a muchas enf erm e d ad es por desajuste,
tagio. Pero esta complacencia podría ser un error. A pesar d e la canti- d es de la caries hasta el cóle ra. Cientos de m illones de personas han
dad de nuev as tecnologías que no s ayudan a evitar, rast rear y tratar mu e rto por culpa de infecciones, malnutrici ón e inanici ón, unas muer-
las enfermedad es infecciosas, las po b lacio nes humanas son más gran- te s que no se habrían producido si hubiéramo s se guido siendo cazado-
des y densas qu e nunca, lo que no s mantiene vulnerab les a nueva s epi- res-reco lectores. Aun así, pese a todas esas muert es, viven hoy en el
demia s. 52 planeta seis mil millone s de personas más qu e si la Revolución Agríco-
la no se hubiera produ cido.
Aunque la agricultura ha sido muy bene ficiosa pa ra la especie hu-
mana en conjunto, para el cuerpo humano ha tenido tanto s beneficios
232 L.-\ III ST lllll~ 01::L CUl::HPl) IIU~IANO 233

como per¡u1c1os. Un indi cado r útil para eval uar el éxito de la agricul- ejemplo, la estatura de losagricu lto re s de la China y el Japón del Neo-
tura para la sa lu d humana es la estatu ra. En gene ral, la altura máx im a lítico antigu o se redujo en 8 cent ímetros a lo largo de va r ios miles de
que alcanza un a pe r so na está fuerteme nte infl uida por los genes, pero años al tiem po que se extendía e l c ulti vo del arroz, 16 y cuando la agri-
su estat ur a rea l gueda fuertemente restri ngid a po r el ambiente: las per- cultura se arraigó en Mesoamé ri ca, la altura de los hombre s se redujo
so nas qu e sufr en malnutrición , enfermedad u otras presiones fisio lógi- en 5, 5 centí metros y la de las muj e re s en 8 centímetros. 17 En otras pala-
cas no crecen has ta co mpl etar todo su pote ncial ge nético. Esto es de bi- bras, la desafortu nada ironía de la in ten sificación de la ag ricultura es
do a que un niñ o qu e c re ce tiene un a cantidad finita de energía qu e que si b ien los agricultores pr odu cía n m ás alimento en términ os globa-
pued e utilizar para mantener el cu_erpo, pa ra combatir infecciones , les, la ene rgía disponible para e l c recim iento de los niños disminuyó,
para rea lizar act ivi da d es o para crece r. Si un niñ o necesita destin ar ·un a probablemente porque gastaban r e lativamente más ene rgía en comba-
gra n part e de su limita da energía a combatir inf ecciones o a trabaj a r tir infecc ion es, en enfrentarse a ocas ion ales escaseces de alimento y en
intensamente, le que d a m enos energía para el crec imiento. Por eso, es- trabaja r largas horas en los cam pos .
tudiar cambios en la estatura es una buena medid a global para d oc u- O tros tipos de datos confirm a n qu e por lo general la transic ión a la
menta r cambios e n lo bien que se alimentaba n las personas o en qu é agricu ltur a afectó negativamente a la salud humana. El estrés agudo que
med ida sufr ían por enfe rm edades u otro s ti pos de presiones. Los an áli- causan las infecciones o la inan ició n d eja surcos profundos y permanen-
sis de la es tat ura de los hum anos sugieren gue los estadios iniciales de tes en los di entes, la anemia po r falta de hierro en la dieta pr ovoca lesio-
la agricultur a fue ro n ini c ialmente bene ficio sos para la salud en mu c has nes esqu eléticase infecciones co m o la sífilis dejan en los hue sos las hue-
partes del mund o, au nqu e no en todas. Co mo cab ría suponer, una d e llas de la inflamación. Los inves tiga d o res que han tabulado la incidencia
las histo rias d e éxito es la de Oriente Medi o, donde comenzó la agric ul - de estas y o eras patologías antes y d es pu és de la transición a la agricultu-
tura. Estudi os me Lic ulo sos revelan que cuando comenzó el Neo lí tico ra encuent ran repetidamente que los esqu eletos de los descendientes de
hace uno s 1 1.6 00 años y a lo largo de sus prim eros miles de años de los pion eros de la agricultura tie n en m ás señales de enfermedad, malnu-
recorrido , la estatu ra d e sus habitantes aumentó al principio en un os 4 trición y prob lemas dentales, con indep endencia de si se mir a en Suda-
cent ímetr os en los hombres y un poco menos en las mujeres. Sin e m- mérica, Nortea mérica, África, Eur o pa o cualquier ot ro lugar.18 Dicho
bargo, la esta tur a co m enzó a reducirse m ás tar de, hace unos 7.500 de manera simple, en términos ge n e ral es la vida en el cam po se fue ha-
años, al mi smo tiem p o qu e, según nos di ce n m arcadores esquelé ticos, ciendo co n el tiempo más desag r adabl e, brutal , breve y dolor osa.
la enfermedad y e l est r és nutricional se hiciero n m ás frecuentes. 1l P au-
tas parecidas d e pr og reso inicial segu ido de una reversión pos te ri or
tamb ién se obse rvan e n otra s partes del mund o, y en particul ar en
América. Por eje mplo, a medida que la ag ricultur a del maíz se iba in- D ESAJUST E Y EVOL UC I ÓN DE SDE LA A GR I CULTURA
corp ora ndo a la dieta e n el este de Tennessee hace entre 1.00 0 y 5 00
años, la estatura au mentó en unos 2,2 ce ntím etros en los hombr es y Aunque los primeros agricul to r es recog ieron algunos benefici os de
unos 6 centíme tr os en las mujeres.14 A juzga r por la estatura, much as cambiarse a una economía agraria, esta nueva forma de vi da también
(pero no todas) pob la c iones de los prim e ros agr icultores se benef icia- llevó a mu chas enfermedades por de saju ste y a otros problemas. ¿Qué
ron inicialment e d e su nueva forma de vida. tipo de desarrollos evolutivos d ese n cade naron estos camb ios, y en
Sin embargo , si en lu gar de compar ar las pob laciones inmedi a ta- particu lar las enfermedades por d es ajuste? ¿En qué medida empujó la
mente ant es y des pu és de la Revolución Agríco la adoptamos un a p e rs- agricul tura a la selección natural y cultural o simplement e condujo a
pectiva m ás ampli a y co nsideramos los ca mbi os en estatura a lo lar go enferm edades por desajuste, y por tant o a unas vidas más miserables y
de periodos m ás dilata d os, los efecros del modo de vida agrari o su e len a más mu erte?
result a r m enos sa ]ud ab les.11 Con pocas excepcio nes, la esta tur a se Co nside remos primero de qu é m odo la agricultura condu jo a la
encogió a med id a que las economías agríco las se intensificaron. Por selecc ió n natural. Valela pen a in sis tir en que los prime ro s agric ultores
L.\ IIIS ro,u \ DEl CUEHPO II UM -\!l<O ¿PARAÍ SO PERD I DO ?

v1v1e ro n hace unas 600 a 50 0 generac iones, y en la mayor parte del ron la reproducci ón de los mosquitos. Co mo los parásitos de la malaria
mu nd o la ag ricultura se viene pr act icando desde hac e m enos de 300 se alimentan de hemog lobina, la prote ína con hierro que transp o rta e l
ge nerac io ne s. Desde un a perspectiva evolutiva. esw n o es mucho oxígeno en la sangr e, en la s pob laciones afectadas por la malaria se h an
tie mp o p a ra qu e se den mucho s cambios evo lutivo s imp orta nt es, pero seleccionado positi va m e m e varias muta cio nes qu e afectan a la h e mo -
e sufic ie nte para que genes con fu e n es efectos sobre la supe rvivencia globina.6' Una d e escas m utaciones produce la anemia falcifo rm e, que
y la re pr oducción vean alte radas sus frecuencias de un a forma ap recia- hace que los glóbu los ro jos de la sangre tengan una forma de hoz anor-
bl e d e ntro d e poblacion es. De hecho, como la agricult ur a alteró tan mal; ot ras mutac iones r e du cen la capac idad de las células de la sa ngre
pro fundamente las dieta s d e las pe rsonas, los patógen os qu e encontra- para producir ener gía después de una infección, o retar dan la forma-
ron, e l trab ajo que hiciero n y e l n úmero de hijos qu e podían tener, los ción de moléculas de hemoglobina. <• 4 En estos y ot ros casos, se consi-

orígenes de la agricultura pr obab lemente inunsifi caron la se lecció n de gue inmunidad pa rc ia l c u ando se lleva u na so la copia del ge n mu tado,
cienos genes. 19 Hay qu e considerar también que la selección natural mientras que tener dos copias del ge n causa anem ias graves, a veces
so lo pu e d e ac tuar sobr e var iac io nes existentes y h e re dabl es . En este morta les. Qu e ge nes co n efectos tan graves para la vida se haya n co n -
se n tid o, la agric ultura claramente es timuló las tasa de evo lu ció n por- servado so lo tiene sen tid o e n el contexto d e una selección natur al que
que, a m edida que las poblac iones explotaban dem ográf icamen te (en proporcione inmunidad fren te a una enfer medad con efectos todavía
un facto r de más de mil), ca d a ge neración ha producido mu chas más más letales. En otr as palabr as, el be nefic io de proporc iona r inmuni dad
mutaciones nu evas sob re las que puede actuar lase lección. Los inten- parcial a los agricul to r es de las áreas afectada s por la malaria er a m ayor
tos d e m edir este aument o d e di ve rsidad han identi f ica d o más de un que el terrible pr ecio que se paga con la m uerte de algu nos pari en tes
m ill ó n de nuevas variantes ge né ticas que surgier o n e n varias pob la- por anem ia.
c io nes d e todo el planeta durante los últimos cente n a res d e gene racio- O tro s de los genes qu e expe rimentaro n se lecci ón positiva rec ie nt e
nes.fo La ex istencia de tantas muta cio nes recientes es toda una cur a de a causa de la agricultura d esempeña n papeles importa ntes ayudando a
hu mild ad, pu es muchas de ellas son perjudiciales. los human os a adaptarse a los alimentos d omest icado s. ll ay varios
L a m ayoría de las mut ac iones que han surgido durante los últimos ejemplos, pero el má s est ud iado es el de lo s genes que ayud an a los
cen te nar es d e generac io nes no se ha n visto sometidas a dema siada se- adultas a digerir la leche. Esta co ntien e una fo rma espec ial de azúcar,
le cc ió n , es p ec ialmente a selección positiva, y de hec ho má s d el 86 por la lactosa, que es d eg radada po r el enzima lacta sa. Los human os pre -
c ien to d e las mutacio nes qu e han apareci do probab lem e n te tengan agrarios no tenía n que di ger ir leche después del destete, y en la ma yo-
efectos n ega ti vos. 6 ' Pero con cantas nuevas mutaci o nes, n o debe extra- ría de los human os, a m edida que maduran, con cuatro o cinco años, e l
ñar qu e los es tudios hayan id e ntifi cado más de un ce n te n a r de gene s sistema digestivo deja d e produ cir lactasa. Pero después de la dom est i-
qu e se h a n visto favorec idos por la se lección natur a l rec ie nt e, muchos cación de mamíf e ros co m o las cabra s y las vacas que pr oduce n leche,
a c a u sa d e la agriculrura. 6• Se rá n necesa rios años de in ves ti gac ión para la capacidad de di ge rir lactosa después de la infancia se convirt ió e n
est udi a r to d os esos genes a fondo, pero como cabe es p e rar , una buena una venta ja y promovió la se lección de genes qu e pe rmiten la pr oduc-
parte de ellos ay udan al sistema inmunitario a enfren tarse a algunos de ción de lactasa en lo s adultos. D e hecho, va rias de esas mut acio nes
los pa tóge nos más mo rtíferos qu e han a fligido a los human os desde los evolucionaron de fo rma ind epe ndi ente entre los africanos orienta les,
or ígenes de la agricultur a: la peste bubónica, la lepr a, la fiebre tifoidea, los indios del norte , los árabe s y los habita nt es de l sudeste asiático y de
la fiebre d e Lassa, la malaria, e l saramp ión y la tubercu losis. Entre los Europa.6 1 Otras d e las adaptaciones que evol uc ionaron ayuda ron a lo s
cas o s m e jor estudiados es tán los ge nes que ayudan a co nferir inmu ni- agricultores a enfr enta r se a sub idas de azúca r en la sang re causad as por
dad fr e nt e a la malaria. Esta es una enfermedad anti gua que causan la ingesta de muchos ca rb oh idratos. Por ejemplo, el gen TCF7L2, que
pará s itos qu e transmiten los m os qui tos. Por ello, a m e did a qu e se ex- promueve lasecr ec ió n d e in suli na despu és d e una comida , tiene div er-
tendía la agric ultur a la prevalenci a de la malaria aum e ntó a causa de la sas vari antes que evo lu cionaron de forma independie nte en Europa,
may o r d e n s idad de población y las prácticas agrí co las qu e promo vie- Asia orien tal y Áfri ca occ ide ntal alrededo r d e l periodo Neolít ico. 66 Tal
236 LA I II ST OIIIA DELCUEII PO II U MANO ¿P<\IIAÍSl) l'EHOIDll?

como se explica en e l capítulo 1 1 , estas y otras va riantes génicas ay u- La elaboración de nixtamal es tan solo una de miles de respuestas
d an hoy a proteger a los descendiemes de estos agricultor es de la dia - evolucivas c ultural es que ha forjado la agricultura. Estas inn ovaciones
b etes de tipo 2. cultural es, que in cluyen las form as primitivas de saneamien to , odonto-
La selección natu ra l es un proceso imp ar ab le que todavía debe es- logia, cerámica, domesticación de gatos y elaboración de quesos, han
tar actuando hoy, ayud ada por la reciente abunda ncia de nueva va ria- obviado o mitigado muchas enferm edades por desajuste que habían
ción genética. Pero aunque la Revolución Agríco la condujo a una se- aparecido o se ha bían intensificado desde que dejamos de se r cazado-
lecció n que ayudó a los atribulados agricultor es a e nfrentarse a nueva s res-recol ecto res. Algunas de estas invenciones, como la elabor ación de
die tas y enferme dades infecciosas, sería err ón eo concluir que la selec- nixtamal o de qu eso, fueron so luc ion es brillantes a problemas que apa-
ció n natura l ha sido el motor dominante de l ca mbi o evolutivo durant e recieron con la ag ricultura, pero que luego amor:tiguaron la se lecc ión
los últimos miles de años. Se mire como se mir e, las adaptaciones ge- natural en los hum anos. Ot ras, sin embargo, no son tant o so luciones
n éticas recientes que han evolucionado ind epend ient emente en distin - como parc hes que solo tratan los síntomas de los trasto r nos por des-
tas partes del Nuevo y el Viejo Mundo son m odestas en compara ción ajuste. Estas res pu estas paliativas pueden crear un pro ble m a po rque
co n la escala y magnit ud de la innovación cultural que los humano s tratar los s ín tomas en lugar de las ca usas de las enfermedades por des-
han concebido durante el mismo periodo de ti e mp o. Muchas de estas ajuste provoca a veces un bucle de realimentación perni cioso, al que he
inn ovaciones cultur a les, como la rueda, el arado, lo s tractores y la es- dado el nombre de disevoluc ión, que permite que la enfermedad per-
c ritura , han mejo rad o la productivida d eco nó m ica, pero bastantes fue- sista o inclu so se intensifiqu e. Sin emba rgo, antes de ocupa 1·nos de este
ron respuestas a enfe r medades por desajuste caus ada s por la form a de círculo vic ioso debemos considerar el siguiente capítul o de la hi sto ria
v ida agra ria. Dicho d e forma más rigurosa, mucha s de estas inn ova- del cuerpo human o: la era indu st rial.
c iones han actuado como amortig uadores culturales que han ampa rado
o incluso proteg ido a los agricultores de los p e lig ros y desventajas de
la agricu ltura, que de ot ro modo habría dado lu ga r a una selección aún
más fuerte de la que podemos detectar.
Piénsese si no en la malnutrición, un pr ob le ma que afecta a los
ag ricultores más que a los cazadores-reco lec to re s, porque la depen-
de ncia de aquellos de unos pocos alimentos b ás icos reduce la diversi -
dad nutricional y la ca lidad de sus dietas. Un e je mpl o es la pelag ra , un a
horrib le enferme dad producida por la insufi c ie ncia de vitam in a B3
( n iacina), que causa diarre a, demencia, erupci o nes en la piel y final -
m ente la muerte si no se trata. La pelagr a es co mún entre los camp e-
sino s que se alimentan fundamental mente de m a íz po rque la vitami-
n a 83 de este ce real está unida a otras pr o teí na s y no está disponibl e
para el sistema digest ivo humano. Los nativo s a m e ricanos agricult ores
nunca desarrolla ron durant e su evolución ge nes qu e les confirieran re-
sis tencia a la pelagra, pero hace mucho tiemp o qu e aprendieron a ha-
ce r un tipo especia l d e harina de maíz, qu e ll a man masa o nixtamal,
coc iendo el maíz con agua y cal antes de mol e rl o. Este proceso (que
r ec ibe el nombre de ni xtamalización) no so lo lib era la vitamina B3
par a la digestión sin o que además increm enta e l co ntenido de calcio
d e l maíz.67
9

T IEMPOS MOD ERNOS , CU E RP OS


MOD ERNO
L a paradoja de la saludhumana en la era ind ustrial

Un martilleo de zu eco s so b re el paviment o, un breve


so nar de campa nas, y t0d os los elefa nt es enfermos de
melancolía, limpios y Iub ricados para la mo nóto na jor-
nada, volvíanotra vez a s u pesado ejercicio.

e, IA RL E!> D 1CKI:. s, Tiempos difíciles

La existencia humana ha experimentado mu chos y profu nd os cambios


durante los últimos miles de años, pe ro nun ca se produj eron tantos ni
tan deprisa co mo en los últimos 25 0 años. La vida ele mi abuelo ilustra
esta transformación. Nació hacia 19 00 e n Besarabia, un a reg ión pobre
y rural en la fro ntera entre Rusia y R u man ía. Co mo muchas panes ele
la Europa del este de aquellos tiemp os , Bc sar abia era un a economía
agraria, apenas tocada por la Revo lució n l ndu strial. En el pu eblo don-
de nació, nadie tenía electricidad, gas o fo ntanería interio r. Todo el
trabajo era realizado por humanos y a n im a les de granja. Siendo niño,
sin embargo, mi abuelo huyó con su fa mi lia a Estados Unidos escapan-
do de los pog romos. En Estados U nid os , tu vo la oportunidad de ir a la
escuela pública; luego luchó en la pr im e r a gue rra mundial y gracias a
los beneficios concedidos a los vetera nos log r ó asistir a un a facultad de
medicina y conv ertirse en médico en la ci udad de Nu eva York. Mu-
chos de nosotr os hemos presenciado c a mbi os considerables durante
nuestra vida, pero mi abuelo esencia lm e n te a travesó la Revolución in-
dustrial entera en unos pocos años de su juv entud , y luego experimen-
tó la mayoría de los cambios dd siglo xx .
¡Y cómo le gu staban esos cambios ! L e jo s de ser un ludita contrario
al progreso tecno lógico,' mi abuelo ac ogi ó con los brazos abiertos to-
dos los beneficios de la ciencia, la indu stri alización y el capitalismo.
:q o L. \ 111\T tl lll.\ DEL C UEIIPO II U~ I ANO TIEMPOS MODE RNOS. CUEHl'O S Mll OEH Nt lS 24 1

T al vez porque n ació ca mp es in o, mi abuelo disfrutaba especialmente dando demas iado, y los niños con sobrepeso son tantos que ya se ven
de un baño pom p oso, un coc h e g rande, aire aco ndic io nado y calefac- como algo no rm al.
ció n ce ntral. Ta mbi én se se ntía int ensa mente org ull oso de los progre - Si ana lizamo s el estatus actual de l cue rp o human o como un todo,
so s que se habían pro du cido e n su profe sión, la pediatría. En la época muc hos países, como Estados Unid os, se e nfr entan a una nueva para-
en qu e na ció, en Estad os U nid os morían alrededor del 1 5 al 20 por doja. De un lado, el aumento de la riqu eza y lo s impr esionantes progre-
cien to de los niños dur an te el prim er a110 de vid a, pero en el curso de sos realizad os en la atención médic a, el saneamiento y la educación
su ca rr era la mo rtalid ad in fa ntil se desplomó h as ta me nos del I por desde la Revo luci ó n Indu strial han m ejo rado de manera espectac ular la
ciento. 0 Esta im pres ion ante r educci ón de la mo rta lidad pu ede atrib uir- salud de mile s de millones de person as, especia lmente en las naciones
se en muy bue n a medid a a los antibió ticos y o tr os nuevos fármacos desarrolladas. _Los niños que nacen en la ac tua lid ad tienen tina prob a-
para tra tar a los bebés aqu ej ados d e enferme dades respira torias, enfer - bilidad muc ho más baja de morir p o r e nf e r me dades infecc io sas po r
medades infecciosas y di arr ea. La s tasas de morta lidad in fantil también desaju ste cau sada s por la Revoluci ón Ag rí co la, y una probabilidad
se reduje ron co nsi derablem en te du rante el sig lo xx g racias a las medi- mucho más al ta de vivir más año s, alc a nzar m ayor estatura y en ge nera l
da s d e pr evención co rno las me joras de higiene, la m ejor nutrició n y la esta r más sano s que los niños de la ge n erac ió n de mi abuelo. En co nse-
may o r facilidad para consultar a un doctor. A dif ere ncia de muchos cuencia, la po b lación del mundo se ha tr iplic ad o dur ante el sig lo xx. Por
médicos, qu e so lo ven a su s pa cient es ad ultos cuando están enfermos, ot ro lado, sin e mbargo, nuestro cuerpo se e nfr enta a nuev os problema s
los p ediatras ven a su s jóve n es p ac ientes de manera frec uente y regular a los que ape n as nadie prestaba aten ción h ace un as pocas ge nerac iones.
cu and o están sa nos para imp e dir que caiga n enf erm os. Los extraordi- En la act ualid ad la gente tiene una pr oba bilid ad mucho may o r de en-
nar io s logro s de la pedi atrí a d u rante el siglo xx d emu est ran que la me- fermar a cau sa de enfermedades por desa ju s t e co mo diabetes d e tipo 2,
di cina preven tiv a es rea lme nt e la mejor medicina . cardiopatía s, osteopo rosis y cáncer d e co lo n , que o bien no ex istía n o
Mi abuelo murió a principio s de los ochenta , pero estoy convenci- eran mucho m enos comunes durant e la mayor parte de la histo ria evo-
d o de qu e le de sesp eraría el es tado de la ate nció n m édi ca preventiva lutiva humana, incluida la mayor parte de la e ra ag rícola.
que hoy rec ibe n los niñ os de Estados Unidos. Aunqu e la mayoría toda- Para ente nd er có mo y porq ué ha ocur rid o todo esto, y cómo pod e-
vía reciben rev isio nes reg ul ares, vacunas y ate nci ó n o do ntológica, un mos enca rar es tos nuevos problem as, es n ecesario que primero exam i-
1 o por ciento no las rec iben a ca usa de la pobr eza y la dificultad d e nemo s la era indu strial a tra vés d e la le nt e d e la evo lució n . ¿Cómo
acce d er a la sanid ad. El po r ce ntaj e de bebés que n ace n con peso bajo, ac- afectó la Revo lu ción Indu strial, junt o co n e l crec imiento d el capi talis-
tu almente el 8,2 por cient o, no se ha reducido en déca das, y reciente- mo, la cienc ia m édica y la salud públi ca, a l mod o en que crece y fun cio-
m en te incl uso ha au ment ado a unqu e un peso baj o en el momento de na nuestro cu erp o? ¿De qué modo los tra sc endente s cambio s soc iales
nace r incrementa con sider ab le m e nte el riesgo d e doce nas de proble- y tecnológicos de los últimos sig los h an m ejora do o resuelt o las mu-
m as de salud a corto y largo p lazo. 1 En 1900, los es tadou nid enses eran, chas enfermeda d es por desajuste cr eadas p or e l desarrollo de la ag ri-
por térm ino medio, lo s más a lt os del mundo; hoy tien den a ser más cultur a, al ti emp o que generaban nu evas enfermedades por d esa ju stes?
bajos que la mayo ría d e los euro p eos.4 Por últim o, E stados Unidos y
ot ros países están fra casa nd o estrep itosame nt e en la pr eve nción dela
obesidad infantil. D esde los años 1980, el porce nt aje d e niños obeso s
se ha más que trip licado en Esta d os Unidos, de l 5, 5 por ciento a aproxi - ¿Q UÉ FUE LA REVOLU C I ÓN IN DUSTR IAL?
m adamente el 17 por cient o, y en el resto del mund o se está producien-
do una tende ncia par ec id a. 1 H as ta el momento, los es fuerzos aunado s En lo más fund amen tal, la Revoluci ó n Indu st rial fue una revo lución
de d octo res, pa ciente s, profesionales de la salud públi ca, educadores y económica y tecno lógica en la que los humanos empeza mos a usar
otros p ara inve rtir este crecie nt e prob lema han s ido por lo general in - combustibles fósi les para generar la energía que consumen una s má-
eficaces. Cada ve z son m ás lo s niño s (y sus p adr es) que están engor - qu inas qu e fab ri can y transp ortan objetos e n g rande s cantidade s. Las
LA III STOR IA DEL CUE RP O II UMANO TIEMPOS MODERNO!>, C UE I\P OS M0D ER1'l )$

fábricas apar ecieron a finales del siglo xv 111en Inglat erra, y los méto- hay m ás gente que disfruta más vie ndo cómo comp ite n un os atletas
dos de produ cción industrial se extendi eron rápi damente a Francia ,' profes iona les en eventos dep ort ivos televisados que part icip a ndo ellos
Alemania y Esta do s Unido s. En el cur so d e un siglo, la Revolución mismos en lo s deportes.6
Industri al se extendió a Europa del este y los paí ses del Pacífico, entre Tanto ca mbio en tan po co tiem po es impresionante. Para alguno s,
ellos Japón. En el momento de esc ribir es to, una ola de industria liza- com o mi ab uelo, los cambios que desató la Revolución Indu strial fue-
ción está barriendo India , Asia, Sudaméri ca y partes de África. ron lib e r ado res y emocionantes, y no hay duda de qu e los humano s de
Alguno s historiadore s objetan al término «Revolución Indust ria l». las eco n o mí as occidentales de nuestro s días son más sa no s y pr ósperos
En compara ción con las revoluciones políti cas, qu e pueden prod uci rse qu e h ace cie nt os de generaciones. Pero para algunos , los cambios que
en unos pocos dí as o años, la trans ición de la s economía s agrarias a las ha traíd o la Revolución Indu strial han sido confusos, inqui e tantes o
industria les se pro duj o a lo largo de vario s siglo s; algunas partes del desas tr osos. Co n independe ncia de si uno cree que la era indu strial ha
globo, como la China rur al, aún están com e n zan do a industrializa r se. sido bue na o mala, hay tres cam bio s fundamentales que s u_bya cen a
Sin emba rgo, desde la perspectiva de la biol og ía evo lutiva, el términ o esta re voluc ión. El primero es qu e los industrialistas do m e ñaron nue-
«revolución» es de l todo apropiado po rqu e en m e no s de una docena de vas fuen tes de energía, fund ament almente para pr odu cir cosas . En
gener aciones, los hum anos alteramos nu estro m arco de existencia, por épocas pr e indu striales, la gente ocas ionalmenteutilizaba v ie nt o o agua
no mencionar el medio ambiente de la Ti e rra , de forma más rápi da y para ge n er a r energía, pero po r lo general dependían de los mú sculos,
profunda qu e cua lquier otra tran sform ac ió n cul tural previa. Antes de hum a no s o d e animales, para rea liza r trabajo. Los pioneros d e la indus-
la Revolución Indu stri al, la pob lación mundi al e r a inferior a mil mi llo- tria co m o J ames Watt ( que invent ó la máquina de vap o r) d esc ubri eron
nes, y en su mayoría estaba formada por ag ri cu ltore s rurales qu e ha- cómo tran sfo rm ar la energía de los combustibles fósi les co m o el car-
cían todo su trabaj o co n sus propia s fuerzas o con la ayuda de ani ma les bón, e l p et r óleo y el gas, en vapor, electricidad y otro s tip os d e energía
domésticos. En la actualid ad hay siete mil mill o nes de habitantes en la qu e se pu ed e usar para impu lsar máquinas. La primera de es tas se dise-
T ier ra, más de la m itad de los cua les viven e n c iudad es, y usamos m á- ñó par a pr oduci r telas, pero a las pocas décadas se in ve nt aro n ot ras
quinas para realizar casi todo nuestro trab ajo . A nt es de la Revoluci ón para produci r hierro, serrar made ra, arar campos, tran sp orta r objetos
Industrial, el trabajo en las granjas requ e ría un am plio abanico de act i- y hac e r p ráct icamente cualquier cosa que uno pueda m a nufa ctu rar y
vidades y destrezas, por ejemplo par a culti var pl a nta s, criar animales y vend e r ( incl uso cerveza).7
hacer trabajo de carpin tería. Hoy la mayo ría d e nosotros trabaja mos Un seg und o component e importante de la Revo lu c ió n Indu strial
en fábricas u oficin as, y a menudo tenemos qu e es pecializarnos en ha- fue un a r eor ga nización de economía s e instituciones soc ia les . A medi-
cer solamente una s po cas cosas, como sum ar núm eros, poner pue rta s da qu e la R evo lución Indu strial iba cobrando fuena , e l cap itali smo, en
en automóvi les o mir ar pantallas de orde nador. Ante s de la Revo lu- el qu e lo s indiv iduos compiten para producir bienes y se r vicios a cam-
ción Indu strial, los avances científico s apena s afec taban a la vida co ti- bio de un rédit o, se convirti ó en el sistema económico d o min ante en
diana de la mayo ría, la gente no viajaba y co mí a a limentos apenas pr o- todo e l mundo , promoviendo más industrialización y m ás c ambi os so-
cesado s que se habían produc ido en la propi a reg ión donde vivían. En ciales . A m edid a que los traba jadore s cambiabansu lu ga r d e actividad
la actualidad , la tecnol ogía está pre sente e n to do lo que hacernos, vo lar de la granja a las fábricas o las compañ ías, más gente tuv o que trabajar
o conducir miles de kilómetros es lo m ás norma l del mundo, y b uena junt a aunque realizasen activid ades más especializadas. La s fábricas
parte de los alimentos del mundo se produ ce n , pro cesan y cocinan en requ e rían má s coordinación y regulació n. Además, fue necesa rio crear
fábricas lejos de dond e son consumido s. Tamb ié n hemos camb iado nu ev as co mpañ ías privadas e instituciones gubernamental es para trans-
la estruc tur a de nue stras familias y comu nid a d es, el modo en que nos portar, v e nder y publicitar los bi enes producidos, para financiar las in-
gobe rnamo s, cómo educamos a nuestro s hi jos, có mo nos entretene- versiones y para acomodar y gestio nar las hordas de pe rso nas que se
mos, cómo obten emos información y cómo r ealizamo s funciones vita- tra sla daron a vivir a las enorm es ciuda des quecreciero n alrededor de
les como dormi r o defecar. Hemo s industr ia liza do incluso el ejerc icio: los ce ntr os fabrile s. A medida qu e mujeres y niños en traron a formar
244 LA IIISTORIA DEL CUERPO II UMANO TIEMP OS MOD ERNOS, CU ERP OS M O DERNO S

parte de la fue rza laboral (el trabajo infantil era común dur an te la pr i- enfrentar se a su nu evo e ntorno. Como el dominio de laenergía p ara
m er a part e de la Revo lución Industrial), camb iaron las fami lias y las aliment ar a las máquina s fue lo que pu so los cimientos de la Revolu -
co munid ades, y se reco nfigurar on las horas de traba jo, lo s hábitos de ción Indu strial, el prim e r lugar donde debem os examinar de qué ma -
co mid a y las clases soc iales. Al tiempo que se extendían las clases me- nera ha causado esta revo lución dolen cias por desajuste es en los h áb i-
dias, fue evo lu cionando una combinación de servic ios gube rn ament a- tos y tipos de trab ajos q ue hoy rea lizam os .
les e in du stri as privadas para atender a sus necesida des, edu ca rlas, pro-
vee rla s d e los recur sos y equipamientos básicos como carrete ra s y
saneamie nt o, difundir información y entr etener. La Re vol ución In-
du str ial no creó so lamente trabajos de fábrica, también de of icina. .- A CT IV I DAD F ÍS I CA
Po r úl tim o, la Revolución Industrial coincidió con un a tran sfor-
mac ió n d e la ciencia, que dejó de ser una rama amena pe ro no esencial En su película de 1936, Tiempos mod ernos, C harles Chaplin lleg a a la
de la filo so fía para convert irse en una profesión vibrant e qu e ayudaba fábrica con su m o no d e trab ajo y con toda se riedad se pone a trabajar
a la ge nt e a ga nar más din ero. Muchos de los héroes de los inicio s de la en una cadena de mont aje con un par de llaves, apretando una inacab a-
Revo lución I ndu strial fueron químicos e ingeniero s a menud o aficio - ble co rriente de tuerc as. A medida qu e la cinta se acelera, Chaplin pone
11ados co m o Michael Far aday y James Wau, que carecía n de titulaci ón de manifiesto cómi cament e algo que todo tr ab ajador de una fá bri ca
formal o posic iones académicas. Como mucho s jóve nes vic torian os sabe muy bien: e l trabajo en una cinta de monta je puede ser duro e in -
exciLados po r los vientos de cambio, Charles Darwin y su her mano tenso. Aunqu e en buen a medida la Revo lución Industrial reem pl azó
mayor E ras mu s so ñaban de pequeños con conve rtir se e n químico s.~ los mú sculos co n m otores como fuent e de fuerza mecánica para fabri -
O tros cam pos de la ciencia, como la biología y la med icina, tambi én car y mover cosas, e l tra bajo en las fábri cas sigue siendo arduo y ex i-
co ntri b u ye ro n de mane ra importante a la Revolución I ndu stria l, a me- gente. En una fábri ca típi ca del sig lo x1x, se exigía a los empleados qu e
nu do promovie ndo la salud pública. Louis Pasteu r come nzó su car rera se presentasen listos pa ra trabajar en e l momento en que son aba un a
com o q u ím ico trab ajando en la estruc tur a del ácido tart ár ico, qu e se bocina o perdían el sa la rio de medio día. Luego se esperaba de e llos
utili zaba e n la pr odu cción de vino. Pero mientras estudi aba la fermen- que trabajas en de forma rápida e inint errumpid a durante doce o m ás
tació n, de scub rió los microbios, inventó métodos para ester iliza r los horas para ga rantizar que la producción conti nuase de manera efec ti va
alime nt os y creó las primer as vacunas. Sin Pasteur y otro s pionero s de y eficiente. Las se m an as de más de och enta horas, los salarios bajos y
la mi c robi o logía y la salud pública, la Revolución Ind ustrial no habr ía las condicio nes d e trabajo peligrosa s eran tan comunes que con e l
pro g resa d o tamo ni tan rápido. tiempo los sindi catos y los go biern os come nzaron a aprobar refo rm as
En suma , la Revo lución Industrial fue en realidad un a combina - que hicieran má s seguro y meno s inhum ano el trabajo en la fábric a .
ció n de tr a nsfo rmaci ones tecnológ icas, económicas, cie ntífi cas y so- Tras la aprobación de la Ley de Fábrica s ing lesa en 1802, dejó de p er-
ciales que de un a form a rápida y radical alteraro n el cur so de la historia mitirse que los niñ os d e menos d e tr ece año s trabajasen más de o c ho
y reco nfi g urar on la faz del planeta en menos de diez ge neraciones, un horas diarias, y qu e los ado lescent es entre trece y dieciocho años tr a-
verd adero ab ri r y cerr ar de ojos en la escala del tiempo evo luti vo. Du - bajasen más de do ce ho ra s al día ( e l tr abajo infantil no se prohibi ó e n e l
rante ese mi smo periodo , la Revolución Indu strial también cambió Reino Unido hasta 190 1).9 Desde ent onces, los acuerdos laborale s en
nue str o cuerpo. Ca mbió lo que comemos, cómo mastica mo s, cómo algu no s países ha n seguido mejorando las condiciones de trabajo: en
traba jamos y có mo ca minamos y corremos, además de cómo nos ca- Estado s Unidos , un tr aba jador medio d e un a fábrica trabaja en la ac-
lentamos o refre scamo s, cómo parimos, cómo enferm amos, madur a- tualidad una semana d e cuare nta hora s, aproximadamen te un 50 por
mo s, nos r epr oducimo s, envejecemos y nos relacionamo s. Mu cho s de ciento menos qu e durant e el siglo xrx. ' 0 No obstante, en mucho s paí-
esto s ca m bios han sido beneficiosos, pero algunos han tenido efectos ses menos desarro llados, como en C hin a, mu chos trabajos en las fábri-
negativo s e n el cuerpo humano, que tod avía tiene que evo lu cionar para cas todavía exced en las nov enta ho ra s semanale s.'' En cualquie r caso,
LA IIISTOHIA DEL CL 1 ERl'O IIUMANO T IEMPOS ~IODEllNOS, CUEHP OS MODEH ' O S 247

hasta hace p oco ti emp o el trabajo en la indu stria requería tanto o m ás van acumu lando a lo largo de mu c ha s horas de trabajo. Pensemos en lo
tr abajo qu e la agr icu lLUra,y en algunos lugares todavía ocup a mu c h as ' que supone coser, un tipo de trabajo industrial muy común. Un opera-
ho ras ago tadoras. dor de una máquina de cose r e léc trica gasta unas 73 lcilocalorías por
De sde la per spec tiva del cuer po, un a medida clave del trabajo es la ho ra, más o menos el mismo coste energético que estar senta do;·sin em-
ca ntid ad de ac tiv idad física que requi ere. Pese a que pdícul as co m o bargo, usar una de las anti guas máquina s de coser a pedal tiene un coste
Tiemp os modernos o Metrópolis muestran un trabajo despiadadamente un 30 por ciento mayor, 98 ki localo rías por hora .' 1 A lo largo de un año,
ené rg ico en las fábricas , las ocupac io nes indu striales siempre ha n va- el ope rador de la máqui na e léc tri ca habrá gastado apr oximadamente
riado en or m emen te en sus costes en ergéticos. La tabla 4 resume m e- 52. 000 kilocalorías menos, ¡sufi c ie nt e para correr un os dieciocho mara-
diciones de l cons um o horari o de lciloca lorías de los trabajadores tones !'l Pensemos también que ésas diferencias son mod estas en com-
mie ntra s r eal izan diversas actividades. Muchas de estas son típi cas d el paración con las demand as e n e rgé ticas de quienes trabajan sentados
traba jo gue se real iza en fábricas y oficinas, ot ras son más típi cas d e la frente a quienes trabajan d e pie. C uesta alrededor de 7 a 8 por ciento
ag ric ultura, y como comparació n he incluido el coste de camin a r y co- más calorías manten~ en pi e qu e sentado, y aún más calor ías se uno
rrer . Como cabía es p erar, los tra bajos más agotadores son los de las tiene que desplazarse. A lo la r go d e un año de 26 0 día s laborables de
min as o los d e ca rga, en los que se maneja maquinaria pesada o se u sa ocho horas, un trabajador de un a fábrica de montaj e de automóviles
la pro pia fuerza físi ca. Estos trabajos indust riales tienen un cos te e n er- gasta rá aproximadamente 175 .ooo kilocalorías más que un trabajador
gét ico má s o m en os ig ual a la ag ricultur a, si no más. Una segunda cl ase de ofic ina, una cantidad sufi c ie nt e para correr cas i sese nta maratones.
d e traba jo indu st rial es más mode rados requ iere que los trabaja d o res Dur ante los últimos millo n es d e años de historia de la human idad, nada
es tén de p ie y hagan cosas con la ayuda de herramientas y máquin as. ha cambiado tanto la energét ica hum ana corno el bajo coste de trabajar
Esro s tr aba jos, qu e incluy en las líneas de mon taje o eltrabajo d e labo ra- en un despacho utilizando máquina s impulsadas por la electricidad.
to rio, tie nd en a ser ene rgéticamente tan costosos como camin a r a un a Una de las ironías d e la indu s tri alizació n es que su expans ión por el
velocidad co n fo n a b le. Una última clase d e trabajo industrial qu e se h a mund o ha requerido qu e ca d a vez más gente pase su tiempo sentado.
ido hacie nd o m ás co mú n a medida qu e los robots y otras m áq uin as Esto se debe, paradójicame n te, a que tarde o temprano una mayor in-
reemplazan o modifican la mano de obr a hum ana,consistenesené:ia lmen- du strial ización reduce el porcentaje de trabajos de fabr icación al tiem-
te en estar senta do hac iendo cosas co n las manos. Tareas como la m eca- po que aumenta el número d e tr abajadore s empicados en trabajos de
nog rafía , cose r o h acer trabajo ge ne ral en una mesa o mostrador so lo se rvicios, información o in ves ti gac ión. En países de sar ro llados como
son lige ram ent e m ás cos tosas que se ntarse qui eto. En un día típ ico, un Estado s Unidos, solo el 1 1 p or c iento de la fuerza labo ral trabaja en
recepcionista o un caje ro de un ban co qu e se pase ocho horas se nt ado fábrica s. Hay varios facto res qu e subyacen a la tendenc ia a pasar d e
frente a un orde n ado r gasta unas 775 lciloca lorías miemras hace su tr a- tr aba jos para producir bienes a tr abajos para ofrecer se rvicios. Uno es
bajo, un tr aba jado r de la industria automovi lística consume un as , .4 00 que la industria manufacturera ge nera más riqueza, lo qu e a su vez crea
lcilocalorías, y un minero de carbón qu e realm ente tiene un trabajo dur o la necesidad de banqueros, abogados, secretarias y contab les. Además,
gasta la barbaridad de 3.400 lcilocalorías . Medidas en rosquillas, un r e- una mayor riqueza increm e nt a los costes labora les, co n lo cual los fa-
cepcioni sta gasta ca da día haciend o su trabaj o el contenido energét ico brica ntes tienen un fuert e in ce nti vo para llevarse el trabajo a países
de tr es rosqui llas azuca radas, mientras que el minero tendría qu e co m e r men os desarrollados con costes labo rales más bajos. E l sector de los
quin ce rosq ui llas e n el trabajo solo para compensa r el gasto ene rgé úc o. servic ios es la parte más g rande y que más crece en las eco nomías más
En o tr as pa labras, al principio la era indu strial exigía mucha ener - desa rrollad as como las de Estados Unidos y Eur o pa occ idental. Hoy
gía , pero los cambios tecnológico s han hecho que muchos de los traba- más gente que nunca se gana Ia vida escribiendo en un teclado, leyendo
jos actua les (au nqu e no todos) sean menos arduos por lo que se refiere a la pantalla de un orden ador, hab lando por teléfono y ca minando de vez
la activ id ad física . Esta s diferencias tienen implicaciones imp ortantes en cuando de una reuni ó n a o tra d entr o del mismo edi ficio.
po rque los camb ios e n el gasto energético , por pequeños qu e sea n , se Y no es solo el trab ajo . La R evo lución Ind ustria l ha alterado pro -
LA III STOR I A DEL C UER PO H UMAN O TIEM POS MO D ERNO S, CUEHP OS MO D ERN OS 249
1 •

TABL
A4. Coste energético de distinta s actividades calera s). 1 1 Los robots de cocina, los lavavajilla s, las aspiradora s y las
-.
Actividad . ...,
--- - -
";·
Coste"{lcilocaloríd:s/horá),*
1•
lavadoras han aligerado considerablement e la activid ad física requer i-
da para cocinar y limpiar. 16 El aire acondicionado y la calefacc ión cen-
Calceta 70,7 tr al han reducido la can tidad de energía qu e gasta nuestro cuerp o para
Usar máquina de coser eléctrica 73, 1 mantener una tempe ratura corporal estable. Innum erables aparatos,
Trabajo sentado de despacho 92,4 como los abridores de latas eléctricos, los co ntroles rem otos, las afeita-
Usar máquina de coser de pedal 97,7 doras eléctricas y las maletas con rued as han reducido, caloría por ca-
Usar 1eclado sentado 96,9 loría , la cantidad d e energía que gastamos para existir ..
De pie en reposo 107,0 En pocas palabras, a lo largo de un as pocas gene~aciones la Revo-
De pie, trabajo ligero Oavar) 140,0 lución. Indu strial ha reducido de un a forma drástica la cantidad de acti-
Trabajo en línea de montaje de coch es vidad física que realizam os. Muchos, como yo, podemos pasar fácil-
176,5
mente la mayor parte del día sen tados sin tener qu e esforzarno s más
Forjar metal 187,9
allá de dar unos pocos pasos y ap retar un os cuantos bot ones. Quiene s
Caminar sobre llano, 3-4 km/ h 181,8
hacen ejercicio ye nd o al gimnasio o co rri en do unos pocos kilómetros,
Trabajo doméstico (general) 196,5 lo hacen porqu e quieren, no porqu e tengan que hacerlo .
Trabajo de laboratorio (general) 205,6 ¿Cuánta activida d física menos rea liza nuest ro cuerpo hoy que an-
Jardinería 322,7 tes de la Revoluci ón Industrial? Como se ha come ntado en el capítulo
Trabajo con la azada 347,3 8, una medida simpl e del gasto energét ico g lobal es el nive l de act ivi-
Minería de carbón 425,3 dad física (NAF), e l cociente entre la energía que se gasta diariamente
Carga de un camión 435,9 respecto a la que se cons umiría descansando en la cama sin hacer abso-
Correr ( velocidad de fondo) 6oo-1.500 lutam ente nada . E l NAF de los hombres ad ultos con un trabajo de ofi-
• Datos de W. P. T. James y E. C. Schoíi cld ( 1990), H uman Energy Re'luirem en ts: A Manual
cina o adm inistrativo que implique esta r todo el día senta do es, por
far P/a,.ners alUÍ Nutr itionist.s, Oxfo rd Univc rsiry Pr ess, Oxford. Nótese que los valores es- término medio, de 1, 56 en los países desarr ollados y 1,61 en los menos
tán en rea lidad en kilocaloñas por hor a. desarro llados; en comparación, el NAF de quienes trabajan en una fá-
brica o en el cam po es de 1,78 en los paí ses desarrollados y r, 86 en los
menos desarrollados. 17 El NAF de los cazadores- recolectores es por
fundamente la actividad física que r ea liza la gente no ya en el trabajo, tér mino medio de r ,6 5, más o menos igual al de los agricu ltores o el de
sino dur ante el resto del día . Mucho s de los produ ctos de má s éxito que aquellos cuyo trab ajo los obliga a ser ac tivos . 18 Por consigu iente, en el
se han inv entad o y fabricado desde e l principio de la Revo lución In- curso de una o dos generacio nes, la cantidad de energía que gasta un
dustrial son los dispositivos que nos aho rr an trabajo. Coc hes, bicicle- trabajador de oficina típico siendo activo en un día normal y corr iente
tas, aviones , metros, escalera s m ecá ni cas y ascensores redu cen el coste viene a representar una reducción de un 1 5 por ciento, que no es bala-
energético de desplazarse. Recué rd ese qu e durante los últimos millo- dí. Si un granjero o un carpintero de tamaño medio que gasta aproxi -
nes de año s el cazado r-reco lecto r medio caminaba cada día una media madamente 3.ooo k.ilocalorías al día cambia de golpe a un estilo de vida
de 9 a r 5 ki lómetros, mientr as qu e hoy un americano típi co camina sede ntario al retira rse, su gasto energético se reducirá en una s 4 50 ki-
menos de me dio kilómetro al día aunque para desplaza rse al trabajo localorías al día. Si no compensa esa di ferencia comiendo mucho me-
reco rre un a media de 51 kilóm etr os e n coche. ' 4 Menos del 3 por ciento nos o haciendo mucho más ejercicio, acabará siendo obeso . ·
de los com pra dores de un centro co m ercia l de Estados U nid os usan las
esca leras si tienen una esca lera mecánica que les facilite el desplaza-
miento ( el porcenta je se dobl a si h ay carte les que animen a usar las es-
LA HI STOR I A DEL CUERPO IIUM ANO T I EMPOS MODERNO S, C UERPO S MOOElll"<O ', 251

DIETAS IN D USTR l A LES es qu e los pr od ucto res de alimentos (ya casi ni podemo s llam.ar los
agricu lto res o g ranjeros) han encontrado el mod o d e producir y C-abri-
Según algunos pr og ramas de ciencia ficción co mo Star Trek, en el fu- car de la m anera más bara ta y eficie nte exactame nt e aque llo qcie la
turo la comida se producirá en replicadores . Todo lo que habrá que gente h a d eseado durante millones de años: grasa, almidón, azúcar y
hacer es caminar hasta una máqujna con as pecto de microondas y pe- sal. E l re sultad o de su ingenio es una superabu ndancia de comida l:1:ara-
dirle que pr oduzca lo que se desee, po r ejem pl o «té, Earl Grey, calien- ta y r ica en calorías. Tomemos el caso del azúcar. E l úni co alirmento
te» o «macarro ne s con queso» y, voila, lo s áto mos necesa rios para ha- realme n te dulc e que puede comer un cazador-reco lector es la miíel, lo
cer el plato se unirán de la manera precisa. En realida d, esta fantasía de que su e le re querir caminar muchos kilómetros para en co n trar unmco l-
la comida del futur o no se aleja demasiado de la forma en que mucha roena, trepar a un árbol, espantar con humo las abejas y Iu ego aca.JiG["ear
ge nte se sustenta en la actualidad y hace que las diferencias entre las la mie l d e vu elta a casa. La caña d e azúcar se convirtió en un cultivo.en la
dietas del Paleolitico y de la era agrícola parezca n triviale s. Aunque los Edad M edia, y se extendió durant e el sig lo xv 111gracias so bre tomo al
agricult0re s ni cazan ni recogen, al menos cu ltiva n o crían y pr ocesan uso d e es clav os para pr odu cir g randes cantidades en plantacioraes. 1 º
sus propios alimentos . ¿Y nosotros? ¿Quié n d e nosot ros ha cultivado Con e l fin d e la esclavitud a finale s del siglo XIX, se ap lica ron mét.ooos
o criado algo de lo que haya comido hoy? ¿Qu ién tuvo siquiera que industri a les a la produ cción d e azúcar, y los actuales agricu ltores usan
procesarlo? El americano o europeo med io co nsume alrededor de una tracto r es es pecializados para p lantar campos eno r m es d e va rieda des
tercera parte de sus co midas fuera de su casa, y cuando co memos, la domes t ica d as de caña de azúca r y remolacha azuca re ra , se leccionadas
mayoría de las veces desembalamos, co mbin a mos y calenta mos distin- para se r tan du lces como sea po sible. O tr as máquin as se utilizar1 para
tos ingred ien tes. A mí me encanta cocinar, pero el trabajo más intenso rega r la s p lantas y para fabrica r y aplicar fertilizantes y pe sticidas, que
q ue hago no sue le pasar de pelar una za n a h o ria, co rtar una cebolla o aumentan la prod ucción y minimi zan las pérdidas. Una vez han creci-
moler alguna cosa en un robot de cocina. do, es tas p lantas superdulc es se cosechan y pro cesa n co n la ayuda de
Desde una per spectiva fisiológica, la Revolución indu strial cam- otras máquina s que extraen el azúcar, qu e en tonces es empa quetad o y
bió nuestras dietas tanto o más que la Revo luc ión Agríco la. Co mo ya transp o rta do a cualqu ier luga r del mundo po r medi o de barco s, oren es
se explicó en el cap ítu lo 8, al cambiar de caza r y recolecta r a cu idar los y cam io nes. La disponibilidad d e azúcar aum entó d e for m a aún más
rebaños y cu ltiva r, los primeros agricu lto res incrementar on la canti- sensaciona l en la década d e , 970, cuando los quími cos id earon uo mé-
dad de com ida qu e podían obtener, pero p agaro n un precio por ello. todo para tran sforma r la féc ula de maíz en un jarabe az u cara do (e l ja-
Los agricu ltores no solo tienen que trab aja r mu cho, sino que los ali- rabe de m aíz rico en fructo sa). Actual mente, alrededor d e la mitad del
mentos que prod u cen son menos variad os, m enos nutritivos y más in- azúcar que co nsumen los nor teamericanos se deriv a d e l maíz. T e.asco-
ciertos que lo que co me un ca1..a dor-reco lcctor . A l usar máquin as para rregir p or la inflación, un kilo de azúcar cuesta hoy una quint a pane de
pr oducir, trans por tar y almacenar alime n tos d e l mismo modo que ha- lo qu e cos tab a hace un sig lo. 21 El azúcar se ha hech o tan sobre.mun-
cemos telas y coches, la Revolución Indu stria l redujo algu nos de esos dante y ba rato que un estad o unid ense medio cons um e ¡m ás d e 4 f ki lo-
co mpromisos al tie mpo que magnificó otros. E sos cambios co menza- gramo s a l año !22 Co ntra toda lóg ica, hoy alguna gent e p aga más <!ine-
ron a prod ucirse e n el siglo XIX, pero se intensificaron después de la ro para co mpra r alimentos hec hos con menos azúcar.
segunda guerra mu ndial, especialment e en la década de 1970, cuando Sa lvo quien tenga un huerto o compr e en un mercado de produc-
gigantescas co rporacio nes industriales se apoderaro n del negocio de tos loca les, par a la mayor ía lo más probab le es que todo lo que DJma,
cultivar y pro du cir alimentos que antes es tab a en mano s de agriculto- incluid os los huevos de ga llina s camperas y la lech u ga o rg ánica, se
res a pequeña escala . '9 En buena parte d e l mundo desarrollad o, la co- haya pr o du cid o industrialment e, a menudo con la ay ud a d e subsi dios
mida que come m os es tan industrial como los coc hes que condu cimos gub ernam enta les para mantener cantidad es abundant es y p recios ba-
o la ropa que ves t im os. jos. Ent r e 198 5 y 2000, cua nd o el poder adqu isitivo d e un dólar se re-
El mayor cambio que ha traído la revolución industrial alimentaria dujo e n un 59 por ciento, el pr ecio de las frutas y las ve rdura s se dob ló,
zp LA HI STOR I A DEL CUERPO H UMAN O T I EMPOS MODE RNOS, CUERPOS MOD ERNOS 2 53

el d el pesc ado aumentó en un 30 por ciento, y el de los productos lác- de explotaciones gana d eras de engorde concentradas (EGEC). Las
teos se mantuvo más o menos igual; en cambio, el azúcar y los dulces EGEC son grandes campos e instalaciones en los que se alimen ta de
baja ro n d e pr ecio en un 25 por ciento, las grasas y aceites e n un 40 por cientos a miles de an im ales con grano (frecuentemente maíz) en con-
ciento y los refre scos carbonatados en un 66 por cient o. 2 J Al mismo diciones de hacinamie nt o. Los animales responde n igual que nosot ros
tiemp o, el tam año de las porcione s se disparó. Si entrár amos en un res- cuando se les alimenta co n un a gran abundan cia de fécula y sin eje rci-
taur ante americano de com ida rápida en 1955 y pidiése mo s una ham- cio: engordarL También su fren tasas elevadas de enferm edad po rqu e
bur guesa con patatas fritas, co nsumiríamos unas412 kil oca loría s; en la los desechos concentrados y las elevadas densidades de animales favo-
actu alidad , por el mismo pr ec io (en dólares corregid os por la infla- recen las enfermed ades inf ecciosas, y po rqu e especies como las va cas
ción), el mismo pedido contendría el doble de comida, co_n un total de tienen un sistema d_iges tivo adaptado a come r hierba, no cereal. En
920 kiloca lorías . 24 El consumo de refrescos en Estado s Unido s se ha consecuencia, los anim a les requieren la continua administración de
más qu e dup licado desde 1970, alcanzando una media de má s de 150 antibióticos y otro s fármacos para controlar su diarrea crónica e im-
litros al año. 11 Según estimacion es del gobierno de Estad os U nid os, las pedir que mueran ( además, los antibióticos también incrementan el
porcion es m ás grand e y más ricas en calorías han pro voca d o que el engorde). Además, las EGEC generan copiosas cantidades de conta-
ame ricano m edio consuma un as 250 kilocalorías más al día en 2000 minantes. ¿Realmente los beneficios económ icos de producir ind us-
que en 1970, un aumento del r 4 por ciento.16 trialmente La1 canti dad de carne barata de baja calidad compensa n los
La co mida industrial puede ser barata, pero su pr o ducci ón se ha costes para la saJud humana y el medio ambiente?
cobrado un pre cio considerab le en el ambiente y la salud d e los traba- El otro gran cam bi o en la dieta humana desde la revolución d e la
jado res. Por cada kilocaloría de comida industrial qu e comemos, se industria alimenta ria es que, cada vez más, los alimentos se mod ifi can
gasta ron apr oximadamente ro kiloca lorías de combustibl es fós iles para y procesan para hacerlos más deseables, co nvenientes y fáciles d e al-
plan tar, fertilizar, cosechar, transportar y procesar el alim ento antes macenar. Millones de años de esfuerzos por conseguir comida s ufi-
de qu e lleg ase a nuestro plato. 27 Además, salvo que el alim e nt o sea de ciente pr obablemente ex pli quen por qué la gente casi siempre pr e fi ere
pro du cc ió n ecológ ica, para obt ene rlo se utilizaron enorm es cantidade s alimentos procesados co n poca fibra y mucha sal, grasa y azúcar. ' 8 A
de pesLicidas y abonos inorgá nicos que contaminan el agua y en oca- su vez, los fabricantes, padres, escuelas y cua lquiera que venda o pr o-
sio nes so n tóx ico s para los trabajadores. El tiPo más extremo y per- vea alimentos estar án más que dispuestos a darnos lo que queremos, y
tur ba do r de comida industrial es la carne. Como dur ante millon es de se ha creado toda una profesión de ingenieros alimentarios para di se-
años los hum anos hemos desead o la carne más que cualquier otra cosa ñar nuevos aliment os pro cesados que sean atractivos, baratos y ten ga n
2
(salvo quizá la miel), existe un fuerte incentivo para producir carne mucha vida de alm ace naj e. 9 Si todos los supermerca dos son com o el
barata y abund ante, sobre todo ternera, cerdo, Pollo y pavo. Sin em- mío, más de la mitad d e los alimentos que se venden están considera -
barg o, satisface r esta apetencia ha sido difícil hasta hace poco tiempo, blemente procesados y están más preparados para ser consumidos que
lo que m antenía el consumo en un nivel bajo. Pese a te ner animales la mayor parte de la «comida de verdad». Pasé años como padre int en-
domestica d os, los primeros ag ricu ltores comían porlo ge n e ral menos tando limitar los esfue rzos de otras personas por servirle a mi hija estos
carn e qu e los cazado res-reco lectores porque los animale s so n más va- alimentos procesados . En lugar de una manzana, recibfa un dulce de
lioso s vivos p o r su leche que mu ertos por su carne y por qu e los anima- fruta, un Jruit rol!de manz ana, que absurdamente se publicita como un
les de gran ja requieren de mucha tierra y cuidados, especialmente si sustituto de la fru ta co n el mismo número de calorías y vitamina C ,
hay qu e pro duc ir y almacenar heno para alimentarlos durante el in- pero que carece de la fibra y muchos nut rientes.
viern o. La indu strialización de los alimentos ha alterad o es ta ecuación Procesar los alim e nt os moliéndolos en partícu las diminutas elimi-
de forma dr ástica al emplear nue vas tecnologías y econ o mías de esca- nando la fibra y aum entando su contenido de almidón y azúcar cam -
la. La ma yo r parte de la carne qu e comen los norteamericanos y los bia el funcionamiento d e nuestro sistema dig estivo. Cuando com em os
eur opeos se cría en gigantescas instalaciones que recib e n el nombre algo, tenemos qu e gastar algo de energía para digerirlo, degradar las
L A II I STOHI A D EL CU EHPO II UMAN O T I EMPOS MODERN OS, CUE llPOS MODERNOS

mol éc ulas y tran sport a r los nutri entes desde el inte stino al resto del to y las degra dan. Las partic ulas pequ eñas tienen más super ficie por
cue rp o. (Se pu ede apr eciar y m edir el cos te ene rgét ico de la digestión unidad de masa, así que se digieren d e fo rm a más eficiente. Además, los
por el aumento de la te mp e r a tur a cor poral des pué s de una comida. ) alimentos procesados con menos fibra , co mo la harina blanca o el arro z
Este coste se ve redu cido s ig nificativame nte ( en má s de un I o por blanco, requieren menos pasos y men os ti em po para ser dig erid os, por
ciento) cua ndo co memo s a lim entos más pr ocesa d os formados por par - lo que provoca n incrementos más rápido s de la concentración d e azúca r
tíc u las más pequeña s. ' º S i trituram os un tro zo de carne para hacer en la sang re. Estos alimentos (cono cid os co mo alimentos de aleo índ ice
una ha mbur guesa o mo le m os un puñado de caca hu etes para hacer u na glucémico ) se pued en degrada r con rapid ez y facilidad, pero nue str o sis-
ma nt eca, nuestro cuer p o ex traerá más ca lo rías po r g ramo de alimen to 1ema dig estivo no está bien adaptad o a los cambios rápidos qu e causa n
con menos coste. El int esti n o di g iere los alimento s con la ayuda de en- en los niveles d e azúcar. Cuando el p án c reas intenta producir la in sulin a
zimas , pr oteí nas que se u n e n a la superficie de las p art ículas de a limen- suficiente con la misma rapidez, a m enud o se pasa de la raya , lo qu e tie-
ne como resu ltado niveles elevado s d e in s ulin a que luego pr ovoca n una
TAB LA 5. Comparación entre la diet a de cazadores-recolectores y la dieta norte- caída de los ni ve les de azúcar en la sa n g r e p o r debajo de los no rmal es, lo
amer icana, y la ingesta diaria reco mendada en Estados U nidos (U.S.ROA) que nos hace se ntir hambre de nuev o . Es t e tipo de aliment o fom enta la
- ---- ---
Da tos promediado s para hombres y mujeres
-- -- obesidad y la di abetes de tipo 2 (m ás so br e es to en el capítulo I o) .
Entonc es, ¿hasta qué punto ha ca mbi ado la industrialización lo qu e
Ca{_ador- Am ericano
ft em U.S.RDA comemos ? D ebe mos desconfiar de las cara cterizaciones simplistas de las
recoLectJJr medio
dietas, tanto d e las actuales como de las d e l p asado, porque no hub o nu n-
Ca rbohidratos J 5- 40% p% 45-65% ca una diet a úni ca que comiesen los caza d o res- recolectores o lo s agr icul-
(% ener&ía diaria)
1\ zúcares simples 2%
--- - ---- -
< 10%
- tores, del mismo modo que no hay un a so la dieta occidental en nu estro s
15-30%
tiempos. Aun así, la tabla 5 compar a a pr ox imaciones razonab les a un a
(% ener~ía diaria)
Grasas
- -20-3 5% 33%
-
2 0-35%
- dieta típica y ge neralizada de un cazado r- r ecolecto r con estimac io nes de
lo que come hoy en día un norteam e ri ca n o medio y con la cant idad es
(% energía diaria)
diarias recomendad as (C OR). En co mp arac ió n con los recolec tores , los
G rasas satu radas 8- 12% 12-16% < 10%
usuarios de di etas industriales con sum e n un porcentaje relativamente
(% energía diaria)
elevado de ca rbohidratos, especialm e nt e azúca res y féculas refinadas.
G rasas insatur adas 13-23% 16- 22% 10- 15%
Las dietas indu striales también son co mpar ativamente bajas en pro teí-
(% energía diaria)
,__ - nas, altas en g rasas saturadas y extra o rdinariamente bajas en fib ra. Por
Proteín as 1 5- 30% 10-20% 10-35%
último, a pesa r de la habilidad que tie n en los fabricantes para carga r los
(% energ ía d iaria)
alimentos de ca lorías, las dietas indu s tri a les contienen cantid ad es bajas
Fibras (g / día) ~ 1oo g__ 10-20 g 25-38 g
- de la mayoría d e vitaminas y minera les, co n la obvia excepció n d e la sal.
Co lesterol (mg/ día) > 5oomg 225-307 mg < 3oo mg En resum en, la invención de la agr ic ultur a hizo que la pr ov isión de
Vitamina (mg/ día) 5oo mb 30- 100 mg 75-95 mg _ alimento s de los humanos aument ase e n ca ntidad pero se d ete riora se
Vitamina D (Ul/ día) 4 .000 UI 200 UI 1.000 UI en calidad, y la industrialización alime nt aria ha multiplicado este efec-
-Calc io (mg/ día) ·- - -- --
1.000- 1.500 UI__ 500-1.ooo mg 1.000 mg to. Durante los últimos siglos, hemo s d esarro llado muchas tecnologías
--- ---- - ·- t- --
Sodio (mg(d ía) < r .ooo mg 3·375 mg 1.500 mg para pr oducir muchísimos más alim e nt os, po r lo general pobres en nu-
Po tasio (mg/ día) _ :z_.ooo mg 1.328 mg 580 mg triente s y ricos en calorías. Desd e qu e co m enzó la Revol ución Indu s-
--·- trial hace un as doce generacio nes, estos cambios nos han permitido
Daros de la diera nonea mericana moderna de hrrp:/ /www.c dc.gov/ nchs/ dara/ ad/ ad 334.
pdf; las estimaciones de la dieta d e caza dores-recolectores se basa n en M. Konner y S. B. Eaton alimentar a una población más d e un orden de magnitud má s grande
(20 10), "Paleol ithic nw.ririo n: 2 5 yea rs latern, Nutriúon in C/inical Pracrict, 25, pp. 594-002. y alimentarlo s más. Aunque en la ac tu a lid ad aproximad am ente 800
LA HI STORIA DE L CUERPO H UMANO TIE MPOS MO DERN OS , CUERPOS MODERNO S
¡·
millones de personas siguen sufriendo de escasez de alimentos, más de eran in suficientes o ineficaces. Los retretes eran un lujo d e los ricos y el
1 .6 0 0 millones de personas tienen sob rep eso o son obesas. tratamien to de las aguas residuales simplemente no ex is tía. El jabó n era
,. una extravaganc ia, eran pocos los que podían disfruta r de duchas o b a-
ños regula res, y la ro pa de ves tir y de cama apenas se lavaba. Para col-
mo, la esteri lización y la refrigeració n todavíano se hab ían inventad o.
M ED I CINA I N DUS TRI A L Y S A NEAMIENTO Durante miles de años después del origen de la agri cultur a, la vida era
hedio nda, las diarreas comunes y las epidemias de cólera h abituales.
Hasta la Revolución Industrial, el progreso médico (si realmente po- A pesa r de ser un as pestilentes trampas mortales, a m ed ida que p ro-
demos usar ese término) consisúa sob re to do en reemplazar las ideas gresaba la agricultur a las ciudades se convirtieron en imanes. La gen te
igno rantes con las de los curanderos. L a ge nt e todavía usaba remedios se fue hac inando en ciudades porq ue las áreas ud>anas o fr ecían en gen e-
popu lares, algunosde los cuales probab lem ente se remontaban al Paleo- ral m ás riqueza, más trabajo y más oportunidades eco nóm icas que las
1ítico, pero tenían poco conocimiento ú til qu e les ayudara a enfrentarse a empobreci das áreas rur ales. Antes de 1900, las tasas de m ortalidad e ran
enfermedades de la civilización como epi d e mias, anemia, deficienciasde más altas en las grand es ciudades inglesas como Lond res que en las zo-
vitam inas y la gota, que comenzaron a d arse a raíz de la Revolución nas ru rales, de modo que aque llas requeóan una entra d a con tinu a de
Agríco la y a las cuales los cazadores- reco lectores casi nunca, o tal vez inmig rantes para man tener el ta maño de su población. P No obstan te, a
nu nca, tienen que enfrentarse. En Euro pa y América, los remedios po- medida que avanzaba la Revo lución Industrial, las co ndi ciones en las
pulares pero ineficaces incluían copiosas sa ng rías, inmersiones en el fan- urbes comenzaron a mejorar sig nificativamente gracias a los prog resos
go o la ingesta de pequeñas cantidades de v eneno, como el mercurio. La de la m edicina modern a, el saneam iento y d gobie rn o. De hecho, las
anestesia no existíay las prácticas de higie n e co mo lavarse las manos an- transfor m aciones eco nómicas de la Revolución Industria l queda ron
tes de arrancar un diente o asistir a un par to cas i nunca se tenían en cuen- inextricable mente vinculadas a revoluciones contempo rán eas en medi-
ta y en ocasiones incluso se ridiculizaban . No es de extrañar que las per- cina, sa neamiento y salud pública. Estas distintas revo lu ciones comp ar-
sonas sensatas rehuyeran los médicos, qu e en su gran mayoría creían que tieron sus raíces en la Ilust ración, y es difícil imagi n a r la Revo lución
la gente enfermaba a causa de un deseq uilibri o de los cuatro humores Indu str ia l sin las necesa rias mejoras en medicinae hig ie ne, que a su vez
básicos: la bilis amarilla, la bilis negra, la flem a y la sangre." pro p o rc ionaron un mayor ímpetu a la producción de b ie nes y servi cios.
Este deplorable estado del conocimie nto médico iba de la mano de Las fáb ricas necesitaban trabajado res para hacer sus pr oductos pero
una s condiciones sanitarias espantosas qu e co n frecuencia hacían que la tamb ié n para compr arlos. Además, la industrializac ió n suministr ó la
gente enfermara y muriera. Los cazad o res- re colectores nun ca residen capac id ad técnica y el capita l financiero necesarios pa ra in stalar alcan-
en un campamento el tiempo suficient e o e n número lo bastante eleva- tarill as, fabricar jabo nes y produ cir fármacosde bajo cos te. Estos pro-
do para acumular demasiada basura, y en ge n eral se mantienen bastante gresos reduje ron la mortalidad y contribuyeron a una ex p losión demo-
limpios. Tan pronto como los humanos se asentaron en poblados, la gráfica que incrementó aún más la produccióneconó mi ca.
vida se tornó más sucia, y a medida qu e las poblaciones crecían y se Si h ubiéra mos de identifica r el progreso de la m edi cina que más
agregaba n en pueblos y ciudades, las co n d icio nes de vida se fueron ha- revo lu cio nó la salud pública, sería el descubrimiento de los microb ios
ciend o menos sanitarias y más apestosas . Pu eblos y ciudades hedían y el co nsiguiente co nocimient o de cómo combat irl os . A nton ie van
como poc ilgas. Las ciudades europ eas es tab an llenas de pozos negros, Leeuwenhoek, que hizo mejoras sustancialesen el mi croscopio, publ i-
gigantescas cavernas subterráneas dond e los habitantes tiraba n las he- có las p rimeras descrip ciones de las bacterias y ot ros mi crobios en los
ces y otros desperdicios. Uno de los m ayo res problemas de los pozos años I 670, pero él y sus coetáneos no llegaron a compre nder que aqu e-
negros es que de ellos se filtran las aguas feca les (lo que se conoce con llos " ani málculos», como los denominaban, pudi eran ser patógen os.
el eufe mismo de «aguas negras,,), qu e acaba n contaminando riachuelos Sin emb argo, mucha gente sabía o sospechaba des d e h acía tiempo que
y ríos, y por tanto el agua de boca. Las a lc antarillas, cuand o exisóan, exis tían agentes invisibles de co ntagio y que d contac to con perso nas
LA IIISTúlllA DEL CUERPO II UMANO T I EMPOS M OD ERNO S, C UEHPO S MODEHNOS

infe cta da s pod ía ser peligroso. El Levítico, por ejemplo, está lleno de pulgas, ratas y otr as saband ijas. Lue go v inier on los fármacos. Au n -
indi cac io n es para diagnost ica r la lepra y de reglas pa ra qu e m ar la ropa que Pasteur y ot ros pioneros de la microb iol ogía habían observado que
d e los leprosos, limpiar sus casas y mantenerlos en c uarentena: «Y el cierros hongos o bacter ias podía n inhibir el crecimiento de bacteria s
leproso en qui en hubie re llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza letales, como el ántra x, lo s prim eros fármacos eficaces como bact e rici -
d escu bierta , y emboza do pr ego na rá: ¡Inmun do! ¡in mund o !».Jl Algu- das fueron desa rro ll ado s po r Paul Ehrl ich en Aleman ia en la década d e
n as cu lt u ras sabía n que el pu s d e las víctima s de viru e la podí a in fectar, , 880. Los primer os antibióticos basa do s en azufre se sinteti1.aron en
p ero e n a lgu na s ocasio nes ta mb ién inmunizar (los ch in os lo co nvirtie- los años 1930. La p e n icilina se de scu br ió accidentalme nte en 1 92.8,
ro n en una mo rtífera med icina ) . En 1796, Edward Jen n e r hi zo su céle- pero su importan cia n o se reconoc ió de _inm ediaLO, y este prime r fár-
br e desc u b rim iento del pro ceso de vacun ación, que tes t ó ra sca ndo el maco milagroso no se fabricó en masa hasta la segu nda gue rra mu n .:.
br azo d e un chiquill o de o cho año s co n pus de la hija de u n g ranje ro dial. El núme ro d e v ida s qu e ha salvado la penici lina es incontable:
infectada d e viruela vacuna. Vari as semana s más tard e, tuv o la osadía debe rondar los cientos de millo nes.
de rasca r d e nue vo el brazo d e l c hico pero esta vez con pu s de un infec- El deseo y lo s m ed ios para mejor a r la sa lud de la pob lación , combi -
ta d o de virue la hum ana, sin que se desa rrollara la infecc ió n. nados con la rent ab ilid ad de la nueva ind u stria de la salud , p ropi ció
A pesa r de este co nocim ie n to, el hecho de que lo s microbio s cau- muchos otros pr og resos médicos durante los prim eros cien o má s años
sa n las in fecc iones no se demo s tró hasta 1856, cuando Lo u is Pasteur, después de la Revo luc ió n Industrial. Alg u nos de los avances m á s im -
un quími co , recibió de la industr ia viníco la francesa e l enca rgo de ayu- portantes y lucrat ivos fueron el d esc u br imiento de las vitamina s,
darle s a imp ed ir que su val io so v ino misteriosa ment e se conv irt iera en el descubri mient o d e he rrami entas de d iagn óstico como los rayo s X, e l
vinagre. P astcu r no so lo desc ubri ó que unas bact eri as tra n sportadas desarro llo de la a nes te sia y la invenció n del condó n de goma. L a in -
po r e l a ir e contam inaban el vino, sino también que ba s wba ca lentar el venció n de la anestesia co nstituye un bu en ejemplo de la intera cc ió n
v ino a 60 grados par a matar a los insidio sos microbios . L a pasteuri- entre beneficios eco n ó m icos y progre so durante la era ind ustria l. 31 En
zac ión, e l simp le pro ceso d e ca lentar el vino, la lec h e u o t ras sustan- septiemb re de 1846 , W illiam Mo rton , u n d entista, realizó la prim er a
c ias, me jo r ó de inm ediato los benefic ios de los vini cu lt o res y poste- cirugía pública con éx it o en la que se ut ilizó éter co mo anes tés ico e n
riorme n te evitó miles de m illones d e infecciones y mill o n es de muerte s. el Hospital Gene ra l de Massachusett s, en Bost0 n, y ensegu ida pate n -
Pasteur e nsegu ida co mpr end ió las implicac iones má s a m p lias de su tó el anestésico. Pat e nta r los desc ubrimient os médicos no sorpr e nd e a
d esc ubrimient o y d irigió su ate nción a otros villano s mi c rob ianos, des- nadie hoy en día, p e ro la acción de Mor to n esca ndalizó al estahlisllmenl
cubr iendo los estreptococ os y los estafiloco cos, y d esar ro ll a ndo vacu- méd ico, que desa probó su inten to de co ntrolar y sacar benefici o
na s cont ra el ánt raJC,el cóle ra aviar y la rabia. Pasteu r tambi én salvó a económico de un a s u stancia q ue pod ía a livi ar el sufrimiento hu m a no.
la indu st ria fra ncesa de la sed a cuando desc ubrió la fu en te d e una plaga Morton pasó el resto de su vida enz arza do en demandas legales , aun-
qu e est aba ma tando a sus gusa n os. l• que su descubrimiento no tardó en ser ec lipsado por el clor o form o, que
Lo s d esc ub rimiento s de Pa ste ur causa ron enorm e e ntu siasmo en era más barato, m ás seg uro y más efica z. Natural mente, la amb ic ió n
e l mu n d o d e la ciencia, dando nacim iento al nuevo campo d e la micro- del dine ro tambi é n ay udó a inspirar (todavía inspira) muc has ma las
biol og ía y d ese ncadenando un a ava lancha de nuevo s d es cubr imientos ideas en la medi cin a. Las per so nas enfermas o preocupad as por cae r
dur a nt e las d éca das sigu ientes , cuando los flamantes mi c r o biól ogos se enfermas se gastan for tuna s en distint as manifestaciones de la charla-
dedic aro n co n fervor a pe rsegu i r e identi fica r las bact e ria s que causan tanería y se pres ta n a p one r en suspen so su increduli dad sobre la efica-
o tra s enfermedades co mo el ántrax , el cólera, la gonorrea, la lepra, la cia del tratamiento e legido. Por ejemp lo, dur ante el siglo XIX no e ra
fiebr e ti foide a, la difteria y la pe ste. El diminu to pro toz oo Plasmodium , raro que se vendieran los enemas reg u la res como una fórm ula m ágica
que ca u sa la mala ria, fue desc ubi erto en 1 880, y los virus se descubrie - para promover la b u e n a salud . Emp resa ri os como John H arvey Ke llo-
ron en 19 L 5. De igual importa nc ia fue el descubrimiento d e que muchas gg cons truyero n «sa n a torios» de lujo donde los ricos pagaba n aleg re-
en fer m ed ade s in fecciosas se tran smiten a través de mo s q ui tos, piojos, mente por permi tir q ue su colon fue se irr iga do diariament e, ademá s de
26 0 LA III STORIA DEL CU ER PO H UMANO TIE MPOS MODE RNOS, CUERPOS MODERN OS

hacer mucho ejerc ic io, comer una dieta rica en fibra con cereales int e- mitad del siglo xx, el magnate Jo hn D. Rockefeller ayud ó a construir
g rales y otros tratam ie n tos.3 6 retretes exterio res por todo el sur de Es tados Unidos pa ra co mb atir las
El otro g ran éx ito d e la batalla de la e ra industrial contra la e nfer-· infeccio nes causadas por anquil osto m a, que se transmit en a través de
medad fue la preve n c ió n d e las infecciones g racias a un mejor sa nea- las heces hum anas.18 Hoy tambi é n so lemos lavarn os las manos con
miento e higie ne . Es tas inn ovaciones recibiero n su impulso en g ran agua y jab ón después de usar el in o dor o, pero la posibilid ad de lavarse
parte del descubr imie nto d e los gérmen es, pero también se vieron ayu- de una form a fácil, barata y eficaz es a lgo que recibió un co nsiderable
dados por nuevos m é to d os de constru cción y fabricación, La nece- impulso g racias a los avances en fo nt anería interior y fabr icación de
sidad es la mad re de la in ve nción, y un mejor saneamiento e higien e se jabones .dur ante el siglo x1x. Tam bi é n la ropa y las sába nas eran difíci-
convirtie ron en un a pr eoc upación ur ge nte porque las ciudades, qu e les de lava r antes de que el de te rgen te y las telas de algo dón , más fá-
crecían con rapidez, se n cillam ente ya no podían con tantos excremen- ciles de lava r, comenzaran a ser ase quibl es y comunes dur a nte la Revo-
tos de tan tos hum a n os . La s primeras ciud ades, como Roma, tenían re- lución Indu strial. De hecho, an tes d e l siglo x1x poca ge nt e reconocía
des de alcantarill ado me di anamente eficient es, construidas en mu chos que lavar se tuviera beneficios p ara la salud. Cuando Ig n áz Semmel-
casos cubriendo los ri ac hu elos que se llevab an los desperdicios. Pero weis en Hun gría y Oliver Wend ell H o lmes Sr. en Estad os U nidos su-
muchas ciudad es to d avía depe ndían de gi ga ntescos pozos negros qu e giriero n ind ependientemente e n la d éca da de 1840 que los médicos y
apestaban y tenía n filtr ac iones. En Londr es, los miles de pows negros las enferm eras podrían reducir dr ás ticamente la incidencia de la fie-
colmados se hiciero n ta n intolerables qu e en 18 15 la ciudad estú pid a- bre pu erp era l lavándose las man os, fu e ron recibidos co n irri sión. Por
mente permitió qu e se v ac ia ran en el río Tá mesis, vertiendo así todavía suerte, e l descubrimiento de los mi crob ios por Pasteur unid o a la evi-
más excreme ncos en la prin cipal fuente d e agu a de boca de Londr es.37 dencia de qu e la higiene básica sa lva b a vid as acabó conve n ciendo a los
De un modo u otro, los lo ndin enses sopo rt aro n estas condiciones y las escépticos. O tro importante avan ce e n la guerra contra los gé rmenes
frecuentes epidem ias d e có lera que provocaba n hasta el inusualm ent e fue el descubrimiento de John Li s ter en 1864 de cómo usa r ácido car-
caluroso verano de r 8 5 8 , el G ran Hedo r, cua ndo la ciudad se torn ó tan bólico para matar microbios, qu e co nduj o al desarro llo de los antisép-
pestilente que e l Pa rl a m ento (cuyo edifi cio se encuentra a orillas d e l ticos, y más tarde de las técnicas d e ase psia. A Lister le fue concedido
Támesis) aprobó po r fin la construcción d e un nuevo sistema de alca n- el singu lar honor de operar la ax ila d e la reina Victoria e n 187 1.19
tarillas. T an entu sias m a d a estaba la reina Victoria con el alcantarillad o, Por últim o, los industriales tra n sfo rmaron la segurid ad alimenta-
que mandó hacer u n tre n subterráneo po r una sección de la red qu e ria. Los cazadores-recolectore s no a lm acenan alimento s más allá de
atr avesaba el T ámes is co n el fin de inaugu rar su construcción. L as al- unos pocos días, pero los agri cult o res no pueden sobr evi vir sin alma-
can tarillas, unos gra nd es logros de la inge niería, se construyeron tam - cenar sus cosechas durante meses, si no años. Ant es de la era indus-
bién en otras ciud ad es del mund o, para alivio y orgullo de sus resid en- trial, la sal era el conservante a lim e nt ar io más común y e ficaz. Las con-
tes. La ciud ad de Parí s to davía mantiene un encantador aunqu e un servas se inventaron en 1 8 IO e n e l ejército francés a instancias de
tanto maloliente museo ( Le Musée des Égo ut s de Paris) queperm ite Napoleó n Bonaparte, que creí a qu e lo s ejércitos marchan co n el estó-
ver y oler las cloacas d e Pa rís y conocer su gloriosa historia. mago. Los pioneros de la comid a en la ta comprendiero n ensegu ida que
Los avances en la fo nt a nería interio r y la higiene personal compl e- la comid a en conserva había qu e ca lentarla primero pa ra qu e no se
mentaro n la co nstru cc ió n de alcantarillas. H oy no le damos ningun a echara a perder, pero después d e qu e Pas teur inventase la pasteuriza-
importancia al inod o r o , p ero hasta final es del siglo x1x los lugares lim - ción, los fabricantes de alimentos no tardaron en inge nia r dive rsas ma-
pios para defecar er a n u n luj o, y la tecno logía para mantener las agua s neras d e almacenar una gran va ri e d ad de alimentos co mo la leche, la
residuales separadas d el agu a de boca er a pr imitiva e ineficaz. Aunque merm e lada y el aceite de forma se gur a y económica en latas, botellas y
Thomas Crapp er no inv e nt ó el váter, fue un pionero de su fabricaci ón otro s tip os de envases herméti cos. O tr o avance impor tant e fu e la refri-
en masa, lo que permiti ó qu e todo el mund o pud iera deshacerse de sus gerac ió n y la congelación. De sd e antigu o la gente conse rv aba los ali-
desechos en las rec ié n co nstruid as alcant arillas. Durante la prim era mentos en fresco en bodegas, y los ri cos podían consegui r hiel o en ve-
L A HIS TOJU A D EL C UE RP O IIUM AN O T IEMP O S MO DERNO S, CUERPO S 11,¡()D EII NO S

rano, pero muchos alimentos había que comerlos cuando ya estaban sies ta, y que solían d o rmir más que nosotro s. 4 ' U n ca zador- recolecto r
enmohecidos o rancios. La refrige r ac ión eficaz se desa rroll ó en Esta- d e los hadza se leva nt a cada mañana al am anecer (s iempre entre las
dos Unid os a partir de los año s 183 0, usando prin cipalmente nuevas 6: 30 y las 7:00 en el ecuador), disfruta cada mediodía de una siesta de
tecnol ogías para hacer hielo, y a las p ocas décadas ya habí a vagones de una o dos horas y se va a dormir hacia las 9.0 0 de la noche .~' Tampoco
tren refr igerados que transport aba n tod o tipo de alimentos a larga dis- era normal dor mir de un tirón, sino que se con sid e r aba normal despe r-
tancia para su venta. ta rse a media noche y luego tener un «segundo sueño». 4 l En las cult u-
Los avances en medicina, sa n ea mi ento y almacenamiento de ali- ra s tradicionales, las camas suelen ser dura s, s in apena s ropa ni col-
mentos demuestran que las revo lu c iones industrial y científica no se c h ó n para minimiza r las pu lgas, chinches de las ca m as y otros parásito s.
produj ero n de manera indep endi e nt e sino que se alimentaron mutua- Ad e más, la gen te so lía dormir en ambientes se nso rialmente muc ho
mente recompensando e inspir a ndo de scubrimient os e invenciones m ás complejos, a m enud o con una hoguera cerca , e scuchando los so-
qu e dier on réditos y salvaron inco nt a bl es vidas. Sin emb argo, muchos nid os del mundo ex ter ior y tolerando los ru id o s, m ovimientos y las
de los camb ios forjados durant e la era indu strial no necesa riamente be- ocasiona les actividade s sexuales de otros.
neficia ron el crecimiento y fun cio n a mi ento de nuestro cuerpo. Ya he- Hay muchos factor es que explican cómo y por qu é dormimo s de
mos coment ado algunos de los e fec to s negativos de la indu strializa- una forma tan distint a a como solíamos. Uno es que la Revolución In-
ción so bre lo que comemos y la forma en que trab ajamos. Dado que du strial transformó el tiempo y nos propor cio n ó I uce s brillantes , ra-
pasamos alrededor de un tercio d e nu estra vida durm iendo, sería ne- dio , televisión y o tr as cosas divertidas que no s e ntr e tienen y estimulan
gligente po r mi parte no con side r a r de qué modo hemos cambiado má s allá de la hora evo lu tivamente norma l de ir a dormir. 44 Por prim e-
nuestra form a de reposar. ra vez en millones de año s, buena parte del mund o pu ede trasnoc ha r,
lo qu e favorece la falt a de sueño. Por si fuera p oco, hoy mucha ge nte
sufr e de insomnio porqu e experimenta más te ns ió n deb ido a una mez-
cl a de factores físicos y psicológicos, como e l e xceso de alcohol, una
S UEÑO I NDUSTR I AL di e ta inadecuada , falta de ejercicio, depresió n y es tr és.4 l Tambié n es
po s ible que el inusual entorno libre de estímul os en e l qu e hoy nos gus-
¿ Hemos dormido bien anoche? E l estadoun idense medio pasa unas 7,5 ta d ormir conuibu ya al insomnio.46 Caer do rmid o es un proceso gra-
ho ras en la cama cada noche per o so lame nte duerme 6 , 1 horas, 1 hora dual dur ante el cua l e l cuerpo atraviesa varias fases d e sueño ligero y el
menos que la media nacional de 1970, y de 2 a 3 horas m enos que en ce reb ro va perdiend o pr og resivamente la conciencia de los estímul os
40
190 0 . Además , solo una terce ra part e de los norteame rican os echa la
externos antes de entrar en un estado de sueño pr ofu nd o en el que ya
siesta . La mayoría de la gente du e rm e sola o con una úni ca pareja en no so mos conscient e del mundo que nos rod ea . Dur ant e la mayo r par -
un a cama blanda y cálida alzad a varios centímetros sobr e el suelo, y te de la evolució n humana , este lento proce so p o drí a haber sido una
solemos forzar a nuestros bebés y a nu estros niños a dor mir como adaptac ión para ev itar caer en un sueño pr ofundo en circunstancias
adul tos en un estado de aislami e nto o casi aislamiento en sus propias pe ligrosas , por ejemplo si merodeaban leones por los alrededo res. Te -
habitaciones con el mínimo de es tímul os sensoriales: sin luz, sin ruido, ner un primer sueño y luego un segundo sueño durant e la noche tam-
sin olores, sin actividad social. bi én podría haber sido adaptativo. Tal vez el ins o mnio se produ ce en
Un o pu ede preferir estos háb it os de sueño, pero so n modernos y algun as ocasiones porqu e al retirarno s a un a habita ción aislada deja-
comparativam ente raros. Una r eco pil ación de inform es sobre los há- mos de oír sonido s evo lutivamente norma les como el crepitar de la
bitos de sueño de cazadores-r eco lector es, pastores y agricultores de hogu era, el ronquido de ot ra gente y los ladrid os le jano s de las hiena s,
subsiste ncia sugiere que, hasta hace po co, los human os no solían dor- qu e tranquilizan a alguna parte subconscien te d e l ce rebro haciéndol e
mir en con diciones de soledad y ai s lam iento, sin compartir sus camas saber que todo está bien.
con niño s y otros miembros de la fami lia; que era habitu al echar la Sean cuales sean las causas, dormimos m e nos y peo r de lo que so-
LA H I STO RIA DEL CUE RPO H UMANO T I EMPOS MODERNOS, CUER POS MODER NOS

líamos, y al menos el 10 por ciento de la poblac ión d e los países desa- L AS BUENA S NOT IC IAS: UN CUE RP O MÁS A L TO ,
rro llados sufre insom nio grave de manera habitua l. -17 La falta de sueño MÁS LONGEVO Y MÁS SANO
no suele ser mortal, pero la falta de sueño crónica impide que el ce¡,e-
bro trabaje adecuada mente y perjudica la salud. Cuan do vamos cortos Los últimos 1 50 años han transformado profundamente la forma en
de sueño duran te periodo s largos de tiempo, el s iste m a hormonal nor- que comem os, trabajamos, combatimos las enfermedades, nos lava-
ma l del cuerpo respon de de varias maneras que so lían ser adaptativas mose incluso d o rm imos. Es como si la especie humana se hub ie r a h echo
sola mente durante breves periodos de estrés. Normalmente cuando un lavado de cara completo: nuestra vida diaria seria apen as co mpr en-
dormimos -el cuerpo secreta un pulso de horm ona d el crecimiento que sible para nuestros antepasados de hace unas pocas generacio n es, por
es timul a el crecimiento gene ral, la reparación de las células y la fun- mucho qu e genét ica, anatómica y fisiológicamente seamos e sencia l-
ción inmune, pero la privación del sueño redu ce es te pulso y en su lu- mente idénticos. E l cambio ha sido tan rápido que no hahabido tiempo
gar induce al cuerpo a pr oduci r más cantidad de otra hormona, el cor- más que para un a minucia de selección natural.l'
tiso l. 48 Los niveles elevados de cortisol desplaza n e l metabolismo del ¿Ha va lid o la pena? Desde la perspecúva del cuerpo human o, la
cue rpo de un estado de crecimiento e inversió n a otro de miedo y hui- respuesta a es ta pr egunta debe ser «mucho, pero no al principio,, .
da a l estimular el esta do de alerta y trasferir azúca r al to rrente sanguí- Cuando en E ur opa y Estados Unidos se construyeron las primera s fá-
neo . Este cambio es útil para saltar de la cama por la mañana y para bricas, los obreros trabajaban muy dur amente durante larguísim as ho-
ayu darnos a huir de un león, pero cuandose ha ce n crónicos, los nive- rasyen condiciones peligrosas, y fueron en tropel a vivir a unas ciuda-
les altos de cortiso l deprim en el sistema inmunit a ri o, interfieren en el des grande s y conta minadas donde el contagio era frecuente. Trabajar
crecimiento y aumenta n el riesgo de diabetes de tipo 2 . El sueño insufi- en una fábrica urbana tal vez fuese mejor que morir de hambr e en el
cient e crónico también favorece la obesidad. D u ra nt e el sueño norma l, campo, pero p ara muchos el precio de los inicios del prog re so fue, y
e l cue rpo se encuentr a en reposo, lo que hace que los niveles de una todavía es, la desgracia. No obstante, la salud media de la gente co-
ho rm ona, la leptina, aum enten al tiempo qu e di sminu yen los de otra menzóa mejorar en naciones desarroll adas como Estados U nid os, In-
h o rm ona, la ghrelina. La leptina suprime el apetito y la ghrelina lo es- glaterra y J ap ón al tiempo que se acu mulaba riqueza y se ac el eraban
timula, de modo que este ciclo ayuda a no se ntir hambre mientr as los progresos de la medicina. Las alcanta rillas, el jabón y las v acunas
dormimo s. Sin embargo, cuando de forma habi tual dormimos dema- contuviero n lo s ince santes brote s de enfermedades infecciosas qu e la
sia do poco, los niveles de leptina caen y los de ghre lina aumentan, de Revolución Agrícola había desatado mu chos milesde años an te s. N ue-
modo que el cerebro rec ibe una señal de hambr e por muy bien alimen- vos métodos d e pr oducción, almacenamiento y transporte de a limen-
tado que uno esté. 4 9 Por eso la gente con privación d e sueño siente más tos increme nt aro n la cantidad y calidad de alimento disponibl e para la
anto jos por la comida, sobre todo por la rica en ca rb o hidrat os. población. Si n duda la guerra, la pobreza y otros males todav ía causa-
La ironía más crue l del sueño en la era indu str ial es que dormir ban mucho su fr imi ento y muerte, pero en último término la Re vo lu-
bi en es un privilegio de los ricos. La gente qu e tiene buenos ingresos ciónIndu st ri al hi zo que a la mayoría le fuese mejor que cien tos d e años
du er me más porque du erme de manera más eficiente (pasa menos antes. Todos hemos tenido más pr obabilidad de haber naci do, menos
tiempo en la cama incapaz de dormirse). 10 L a ex plic ació n probable es probabilidad de enfermar o morir pr ematuramente y más probabilidad
que la gente más rica está menos estresada y por eso concilia el sueño de ser más al tos y pesados.
con más facilidad. Para q uienes sufren porllega r a fin de mes, el estrés Si hay una variable que subyace a los cambios causados por la
d iario y el sueño insufi ciente generan un círcu lo vicioso porque el es- industrializació n y la medicina, d eb e ser la energía. Como ya se ha
tré s inhibe el sueño y el sueño insuficiente eleva el est rés. comentado e n el capítulo 5, los seres humanos, como cualquier otro
organismo, utili za n la energía para satisfacer tres funciones b ásicas:
crecer, mant ener el cuerpo y reprodu cirse. Antes de la agricultura , la
cantidad de e n ergía que adquirían los cazadores-recolectores era solo
LA III STORIA DE L CU EHPO II UMAN O T I EMPOS ~I O DEH NOS, CUERPOS ~Iú D EI\ M)::,

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margina lme nte mayor que la necesa ria para crecer, mante ner el cu e rpo
y reproduc irse con la tasa de reempl azo. Los niveles dia rios d e act ivi -
dad física y los rend imi entos energéticos eran bajos, la morta lid ad in-
fantil aira y e l crec imiento de la població n lento. La agricul tur a ca mbi ó
esta ecuación al incrementar sustanc ialm ente la cantid ad de ene r gía
dispon ible, lo qu e p ermi tió q ue las tasas repro ducto ras se du plicaran.
Durante mil eni os , los ag ricultor es tuvie ron qu e llevar una vida muy
act iva, y sufrier on la carga de much as enfermedades po r desa ju ste.
Pero en tonces la inve nción de la industriali zación hizo qu e d e re pent e
tuvi ésemos a nu est ra disposición un sumi nistro de energí a apa re nt e-
mente inagotab le d e los combustibles fósiles, y tecnologías como lo s 1800 18¡0 1910 2000

motores y los tel ares mecánicos tr ansfo rmaron esa energía en tr abajo, Añ o
produ cie nd o ex p o n encialmente más riqu eza y más alimenlOs. A l m is-
mo tiempo, la m edi cin a modern a y el saneamiento redujeron s ustan -
Figura 19. Cambio en cs 1:1tu r a en los hombres franceses desde 1800 (y
cialmente no so lo la mo rtalida d sino tamb ién la cantidad de ener g ía q ue
comp aración con los euro peo s d el Paleolítico): Datos de R. Floud et al.
la ge nte d ed icaba a combatir las en ferme dades. Si se gasta menos e n er- (20 11), The Changing Body : H calt!,, Nwrition , and Human Development in
gía pa ra ma nt en e rse sano , inev itab lement e se canaliza más ene rg ía h a- die U7estern World since 1 700 , Cambri dge University Press, Cambridge;T.
cia el crec im ie n to y la rep roducci ó n. D e ello se sigue que las tr es co n se- J. 11atton y B. E. Bray ( 20 1o ), "Long - run trends in tbe hciglus oí European
cu encias más pr ed ec ibles de la Revoluci ón lndu srrial sobre el c uerp o men, 19th-2oth ccmuricsn, E conomi cs ami Human Biofogy , 8, pp. 40 ~-4 13; V.
hum ano so n un cue rp o más gra nde, más hijos y una vida más la rga. Fo rmi cola y M. Giannccchin i ( 199 9) . «Evolutionary trcnd s oí stature in
o nside remos prim ero el ta maño co rpo ral medido po r la es ta tur a. uppcr Paleolithic and Meso lid 1ic Euro pc»,joumu/ of Human E110/ution, 36,
La altura es tá afecta da tanto por facto res genéticos corno amb ie ntal es PP· 3 19-3 33·
du rante el p er iodo en qu e se está creci endo: la buena salud ese n cial-
mente no s p er m ite crece r tanto co mo los genes permiten (p e ro no e n el Pa leolítico. 11 En Europa, la esta LUra se red ujo hacia el final de la
más); la m a la sa lud y la mala nu trició n atrofian el crecimi en to . T al Ed ad d e 11ielo, quizá en parte a cau sa de cambios genét icos que se pro -
como predi ce nu es tro mode lo d e balanc e de energ ía, el cue rp o hum a- du je ron mientras se adaptaban a un clima má s cálido, pero luego se
no se ha h ec ho má s g r ande desde la Revo lución 1ndustrial. Pero s i exa- hizo aún menor dur ante los difícile s milenios de lo s principios del
mina mos co n d e te nimi ento la estatu ra dur ante los último s siglos, vere- Neolítico. Los prog resos en la agricultura come nza ron a-invertir la
mos qu e la mayo r p arte de ese cambi o ha sido reciente. A m o d o de tend encia durante el últ imo mil e nio, y no fue hasta el sig lo xx cuando
ejemp lo, La figu r a 19 mueSLracómo ha cambiado la altur a de los h om- los eu ropeos recupera ro n la estatu ra que tenían los h omb res de las ca-
bres desde , 800 e n F ranciaY Dur ant e la prim era parte de la R evo lu - vernas. De hecho, los d atos sob re la estatura sugieren que hoy en día
ció n In du str ia l, la es tatur a aumentó poc o (de hecho d isminuy ó e n los los europeos son los más altos d e l p laneta. En 1 850 , los hombres ho-
países más p ob res, co mo los Países Bajos). Los aumentos de estat ura se landese s eran de medi a 4,8 centímet ros más bajos que los hombres de
ace lera ro n lige r amen te en la déc ada d e 1 860 y despega ron defin iti va- Estado s Unidos. Desd e e nt o nc es, la estatura ha aumentado casi 2 0
mente durante los ú ltimo s cincuenta años. Irónicamente , si con sidera- cen tím etros entre los h ombres h o landeses pero so lo 10 centímetros
mos cómo h a cambiado la altura a lo largo de una escala de tiem p o m ás entr e los estadouniden ses , lo q ue hace que hoy en día los holandeses
larga, los últim os 40 .000 años (como mu estra la figura 19), res ul ta evi- sean los más altos del mund o . H
d ent e qu e los prog r esos reciente s han permitido que los eur opeos re- ¿Y el peso? Nos ocupa rem os má s en el capítulo 10 de la obesidad y
cup eraran y lue go s up erar an ligera mente la estatu ra que hab ían te ni do d e lo que han ensanchado las c inemas, pero los d atos a largo plaw de
268 LA H ISTOR I A DE L CUERPO HUMAN O TIEMPOS MODERNOS, CU ERPOS M OD ERNO S

28
Lamentablemente , los aumentos de peso y es ta tur a de los adult os

i • • dur ant e los últimos sig los no se han traducid o en un descenso del por-
27 ce nt aje de bebés que nacen demasiado pequ eños . E l tamaño de los re-
c ié n nacidos es mo tivo de preocupación porq ue los bebés que nacen

~ 26
• co n poco peso ( que clín icamente se define corno m enos de 2, 5 kilo-

• ••
o g r a m os) tienen un riesgo mucho mayor de mor ir o sufrir mala salud
o..
....
o dur ant e la infancia y de adultos. Los datos d e F lo ud y colaboradores

t •••
..
u
"' 2\ • • reve lan que en Estados Unidos el peso medio a l n acer es significati-
"'
~
.,
-o
v a m e nte menor en los neg ros que en los bla n cos, p ero que en ambos
., g rup os la proporción de bebés de bajo peso ape n as ha variado desde
u
:.a
e
24 - 1 900 ( alrededor del 1 1 po r ciento entre los neg r os y 5,5 entre los blan-
cos). Esta disparid ad se debe sobre todo a di fe re n cias socioeconómi-
23

u
t •
1
1900
1
1
1910 1 971
l
2000
cas porque el peso al n ace r es un reflejo direc to de la cantidad de ener-
g ía qu e la madre pued e invertir en su proge nie. ~6 Países como Holand a
qu e proporcionan a todos sus residentes acceso a un a buena atención
m édi ca tienen un po rcent aje menor de beb és d e b ajo peso (alrededo r
d e l 4 por ciento).
La otra predicció n obvia del modelo ener gé tic o es que la combin a-
A ño
c ión de más calorías d e alimentos ricos en en e rg ía, menos actividad fí-
Figura 20. Cambios en el índice de m asa corporal (IMC) de los hombres sica y menos enferm edad cambia las caracte rí sti cas demog ráficas de
estadounidenses de edades comprendi da s entre cuarenta y cincuenta y nueve la s pob laciones hum anas. Además de crecer has ta un a mayor estat ur a
años desde 19 00 (algunos valores se ha n extrapolado). Modificado de R. Flo- y anchura, la gente co n un balance de energ ía p os itivo vive más años,
ud et al. (201 1), The Changing Body: H ealth, Nutrition, and H uman Develop-
pue den tener más hijos, y sus hijos tienen un a m a yo r probabilidad de
me111in tlie f,/7estem World sin ce 170 0, Ca mbridge University Press, Cam-
bridge. sob revivir. De hecho, si existe una medida de p rog reso universalment e
ace pt ada, se trata de la ba ja tasa de mortalid ad infantil. De acuerdo con
varios países sugieren que la e ne rg ía adi cional que hoy tant a gente te- es ta medida la Revo lu ción Industrial ha sid o un éxito rotundo. La
)

nemos a nues tr a disposición, co m o e r a de esperar ha aum en tado la re- m o rtalidad infantil entr e los estadouniden ses bl a ncos ha descendid o
lación de peso a altura . Esta relac ió n se suele medir co n el índ ice de t re inta y seis veces e ntr e 1850 y 2 000, del 2 1 , 7 p o r ciento al o,6 por
masa co rp oral (TMC), que es e l peso de una persona (en kil og ramos) c iento. l? U na mortalidad infantil más baja, co mbin ada con otros avan -
dividido por su altura (en met ros) al cuadrado. La figu ra 20 muestra ces, también ha dob lado la esperanza de v id a . D e haber nacido en
medicio nes del IMC de homb res de Esta dos Unidos entr e cuarenta y r 8 50, nuestra esperanza de vida habría sido d e cuar enta años y la cau sa
cincuent a y nueve años deedad durant e los último 100 años, a partir de d e la muerte probab lemente habría sido un a e n fe rm edad infecciosa.
un estudi o m onumental realiza do po r Roderick Floud y co laborado- U n bebé americano nac ido en el año 2000 pu ed e esp erar vivir setent a y
res.15El g ráfi co pone de manifi es to qu e en 1900 un america no adulto siet e años y probablement e muera por una en fe rm edad cardiovascular
medio te nía un saludable IMC de alr ed edor de 2 3, pero desd e entonces o de cáncer. En medi o de estas alentadoras esta d ís ti cas hay, sin emba r-
el IMC ha id o aum entando de m a n e ra co ntinua, aunqu e con un ligero go , ot ros datos que nos recuerdan que los ca m bio s d e los últimos siglos
descenso des pu és de la segund a guerra mundi al. En la ac tu alidad, el n o han beneficiado a todo el mundo por igual. De sde 18 5o, la mortali-
hombre nort eam ericano medio tie n e sobre peso ( definido co mo un IMC dad infantil se ha redu cido en un factor de m ás de vein te entre los afro -
po r enci m a de 25). am ericanos, pero sigue siendo tres veces m ás a lt a qu e en los blanco s.
LA III STOR IA DEL CUE RP O II U\ I \NO TIEMPO ~ MODFH NOS, CU ERP OS MODE II O~

.. •e..
cuando tener mu chos hijos pasó a ser una carga económ ica . L as ttami-
.•••
.
Tasa de
....
•,, . nacimiemo e•• • : ~::: lias com en za ro n a limitar su fecundidad, ay udados por nu evos méto-
• ••• ..'•, e • ': T amailo de
: IJ pob lac,ún
~ dos anti co nceptiv os. En 1929, el d emóg rafo nort eameri ca n o Warr en
Thomp so n pr o pu so que a medid a que las poblaci o nes p asaba n por la
••~. ••
Revolució n Jndu strial, at ravesa b an tambié n una «revo lución demo-

••
••• gráfica,, , ta l co mo se muestr a en la figura 2 1. La ob serv ació n básiica de
••
• •• Thomp so n fue qu e, tra s la indu strializació n, las tasas d e m o rtalidad

••

•• bajan g r acias a la mejora de las condic io nes, y las famili as reaccionan
•• ..
• .. reduciendo las ta sas de fecundidad. En co nsecuencia, las ta sas de creci-

"'
~ ..:.•
...... ... '
:
••• miento p ob lac ion al tienden a ser altas durant e las prim eras fa ses .Se la
industri alización, pero despué s se esta ncan o inclu so d esc ie nd en. El
modelo de tr ansición demográfica de Thompso n ha sido co ntroverti -
do porq ue no se aplica a todo s los países. Por ejemp lo en Francia las
tasas de natalidad se redujero n antes de que cayeran las tasas d e mort a-
Inicio de la Tiempo --... l· on de l,1
lidad, y en mucho s países en v ías d e d esarrollo de Orienr e M edi o, sur
lr Jnsición trans:ición
de Asia , Amé rica Latina y África , las tasas de natalidad se han mant e-
F ig ur a 2 1. Modelo de tran s ición demográfica. Co n e l c rcc imie1110econó mi- nido al Las a pesa r de que se han prod ucido reducciones sus ta n cia le s en
o, las casas de morta lid ad tien den a caer ames d e q u e di .,minu yan las casas de la mo rtalidad. S9 Estos países tienen tasas de crecimien to de la p o bla-
na talidad, lo que da luga r a un incremenio inicia l d e la poblaci ón, qu e luego ción mu y e levada s. o d ebería ext raña r qu e el de sarroll o eco nó mico
s e es tab iliza. Este mod elo es di scutido y solo se ap lica a a lgu nos países. iníluya p ero no d elermin e el tamañ o de las familia s.
En res um en, los efectos co mbin ados d e una menor m o rtalidad in-
fantil, un a ma yo r longev idad y un a mayo r fertilidad han a lim e nt ado
La esperanza de vida de los afroamericanos es cas i se is año s meno r que una expl os ión en el tamaño d e la població n mundial, como mu es tr a la
la d e los blancos. Una n iña nacida en 20 10 pu ede esper ar vivir 55,í figura 1 8. Co mo el crecimien to de la población es imrín seca ment e ex-
años si es de Zimbabu e pero 85,9 años si es de Ja pó n_1x Esla s pertina ces ponen c ial, c ua lqui er aumento de la ferti lidad o desce nso de la mort ali-
difer encias reílejan anti g ua s disparidades soc io ec onó micas que limi tan dad, po r pequ e ño que sea, dese ncade na un crec imient o p o blacion al
e l acceso a la alención médica, a una buen a nulrici ón y a mejo res con- rápido. Si una población inicial de I millón de person as c r ece al 3,5
di cion es sanilarias. por cient o anual , se doblar á más o men os en cada ge n e raci ó n , alcan-
El efecto de la Revoluci ón lndustrial so br e las ta sas de fecundid ad zando 2 millon es en veinte años, 4 millones en cuar enta a ño s, y así su-
es una cuestión más comp leja porque más a lim e nt o, menos trabajo y cesivamen te ha sta llega r a 32 millo nes en un sig lo. En rea lid ad, la tasa
m e no s enfermedad es co nll evan una fertilidad más alt a (la capacidadde de crecimiento g lobal alcanzó un pico en 1963 con un va lo r de 2,2 por
tener hijos), mientr as qu e un amplio abanico de factores cultur ales in- ciento an ua l y de sde entonces ha disminuido hasta apro x im adam ente
fluyen sobr e la fecundid ad de una mujer (cuánws hij os tiene). Durante el 1,1 por c iento anual/'° lo qu e se traduce en una tasa d e duplica ción
la m ayor parte de la historia evolutiva human a, las muj eres por lo ge- de cad a sese nta y cuatro años. En los cincuenta años tr a n sc urrido s en-
ne ral han tenido tasa s d e fecu ndidad elevada s porque las tasas de mor - tre 19 6 0 y 2 0 ro, la poblaci ón mundi al se ha más qu e doblado , pa san-
talidad infantil eran altas , los métodos anti conce ptivo s eran limitad os do de 3 .ooo mill ones a 6.900 millon es de personas. Si se m antiene la
y lo s niños eran un recur so económico valio so porqu e ayudab an al tasa de crec imiento actual, a fin al de siglo habr á 14. 00 0 millone s de
cuidado de otros niños , el trabajo doméstico y e l trabaj o de la g ranj a habitan tes.
(véase el capítulo 8). Esa ecuación cambió durant e la era indu strial, U no de los efectos secund arios más impo rtant es del cr ec imi ento
LA HISTORIA DEL CUERPO HUMANO TIE MP O$ MODERN OS, CUERP OS MOD ERNOS 27 3

de la pobl ac ió n y de la conce ntr ac ió n de la rique-Laen las ci ud ades ha remos cómo viven hoy las personas mayores de Estados Unid os y
sido un a ten d enc ia a una mayor urb anizac ión. En 1800, so lo vivían en cómo vivían en la vej ez s u s abuelos y bisabuelos. Cuando Franklin D.
ciuda des 2 5 millones de personas, alrededo r del 3 por cien to d e la ¡¡>o- Roosevelt firmó la Ley de la Segu ridad Social en 1935, la vejez se d efi-
blac ión mundial. En 20 10, viven en ciudades unos 3.300 mill ones·de nía a partir de los sesenta y cinco años, aunque la esperanza de vi d a es-
per so na s, la mitad de la población mundial. timada para Estados U nidos en aquella época era de sesenta y un año s
para los hombres y sese nta y cuatro para las mujeres .62 En cambio, en
la actualidad una per so na mayor puede espe rar vivir de diecioc ho a
veinte años más. La otra ca ra de la moneda es que también debería es-
L A S MALA S NOTIC IAS:.MÁS D I SCAP ACIDAD CRÓN I CA perar morir más lentamente. Las dos causas de muerte más comune s en
A CA USA DE MÁS ENFER MEDADES POR DESAJU STE Estados Unidos en 1 93 5 e ran enfermedades resp iratorias (neum on ía y
gripe) y diarrea infecciosa, que matan con rap idez. En cambio, en 2007
Desde muc has pers pectivas, la e ra indu strial ha traído mu ch os progre- las dos causas más com un es de muerte eran las enfe rmedades card io-
sos en lo que atañe a la salud humana. No cabe duda de que los prime- e
vasculares y el cánce r responsables cada una de alrededor del 2 5 por
ro s días de la Revo lución Indu strial fu ero n duros, pero a l ca b o de unas ciento de las muen es tota l es). Algunas víctimas de ataques al corazón
poc as ge nerac iones las innova c io nes e n tecnología, m ed ic ina , gobier- mueren en minuto s u h o r as, mientras que la ma yoría de las perso nas
no y sa lud públi ca aportaro n soluc iones eficaces a mu cha s d e las en- con patologías card iovasculares sobreviv en varios años, dur an te los
ferme d ades por desajuste causa das po r la Revolución Ag rícol a, sobre cuales tienen que comba tir compl icaciones como hipertensión , in sufi-
todo por lo qu e respecta a la carga de enfermedades in fecc iosas que ciencia cardiaca, debili dad general y enfermedad vascular peri férica .
comportaba la vid a con un a a lta densidad de població n, e n co ntacto Muchos pacientes de cá ncer también viven varios años después del
con anim a les y en condiciones poco sa lubres. Sin embargo, n o todos diagnóstico gracias a la q u imiote rapia, rad ioterapia, cirugía y otros
es to s ava nces llegan a las perso nas qu e tienen la desgracia de vi vir en la tratamientos. Adem ás, mu c has de las otras ca usas principales de muer -
pobreza, espec ia lmente en las nac iones menos desarroll adas. Ademá s, te en nuestros días so n e n fermedades crón icas como el asma, el alzhéi-
los progre sos rea lizados durante los últimos 150años tambi é n compor- mer y patologías renales, y se ha producido un aumento de la inc iden-
tan alguna s d esvent ajas import ant es para la salud de las pe rsonas. Lo cia de dolencias no morta les pero crónicas como la artrosis, la gota, la
m ás esencial es qu e se ha producido una transición epid e mi o lóg ica. A demencia y la pérdid a d e audición. 6 J La prevalencia cada vez mayor d e
m edid a qu e mu e re menos gent e por m alnutrición e inf ecc ion es, espe- enfermedades cróni cas e ntr e las personas de mediana edad o de edad
cia lmente cuando son jóvene s, so n má s las personas qu e de sa rrollan más avanzada está cont ribu yendo a una crisis de la asistencia sani taria
otros tip os de enferm edades no contagiosas a medida que e nv ejecen. porque los niños naci d os dur ante el hahyhoom posterior a la segun da
Es ta tran sic ió n todavía se está produ ciendo; en los cuare nt a a ño s que guerra mundial está n e ntr a nd o ahora en la tercera edad, y muchos de
han tr an scu rrid o desde 1970 a 20 10, el porcentaje de mu e r tes en todo ellos, un porcentaj e sin pr ece dentes, sufren enfer medades incap ac it an-
el mu nd o causadas por enfe rm eda des infecciosas o ma lnu trición ha tes, debilitadoras y per s is tentes . El términ o acuñado por los epi de mi ó -
caído en un , 7 por ciento, al tie mp o que la esperanza de vida ha au- logos para referirse a este fenómeno es «exten sión de la morbilidad». 64
mentado en o nce años y el porce ntaj e de muertes por enfer m eda des no Una manera de cua ntifi ca r la extensión de la morbilidad qu e se está
co nt agiosas ha aum entado en un 30 por ciento.6' Ahora qu e la gente produciendo en la actua lid ad es utilizando una métrica conocid a co m o
vive más, también son más los que sufr en de alguna di sca p ac idad . En años potenciales de vi da p er didos (APVP) , que mide la carga globa l d e
término s técn icos, unas tasas de m ort alidad másbajas han ve nid o acom- una enfermedad como e l número de años perdid os a causa de mala sa -
paña das d e una s tasas más altas de morbi lidad (defmida co mo un esta- lud y muerte.6i De ac uerd o con un sobrecogedo r análisis reciente d e
do de m ala salud a causa de cualquier tipo de dolencia). datos médicos de todo e l mundo entre los años 1990y 2010, la carga
Para po ner en perspectiva esta tran sición epidemiológica, compa- de la discapacidad causa d a por enfermed ades contagiosas o re lacio -
27 4 LA Hl ~TOI\ I A DEL CUERPO II U M ANO T I EMPO S MO D ERNOS, CU F!IP OS '10D ERN 0S

nadas con la nutri ción h a ca íd o e n más del 40 po r cient o, en tanto que la ¿H a causa do la era industrial un co mpr o miso entre u na menor
car ga de discapacidad deb ida a enfermedades no co magiosas ha au- mortalidad y un a exte nsión d e la mo rb ilid a d? Hasta cierto punt o, la
mentado , especialmente en n a cion es desarrollada s. A modo de ejemplo, respuesta es un sí incuestionable. Gra cias a la abund ancia de co mida,
los A PVP han aumentad o e n un 30 por ciento p ara la diabetes de tipo 2 , las mejoras de sa lubri dad y saneamien to, y las mejo ras en las co ndi cio-
en un 17 por ciento para tras torn os neurológicos com o la enfermedad nes de trabajo, me nos gente, y sobre todo m e nos niños, con traen en-
de A lzheimer, en un 17 po r c ie nt o para las patolog ías renales crónicas, fermedades in fecciosas y sufren por fa lta d e alimento, de manera que
en un 1 2 po r ciento para los tra sto rnos musculoes q uelé ricos como la viven más años. Ta mbién es inevitable qu e, co n la edad, au m ente la
ar tri tis y el dolo r de espalda , e n un 5 por ciento p ara el de cáncer de probabi lidad d e ac u mular mutaciones ca n ce rí ge nas, se end urezcan las
mam a, y en un 1 2 porciento p a r a el cáncer de hígad o.66 Aun después arterias, los hu esos pierdan masa y otr as fun c io nes se deteriore n. Mu-
de cor regir po r el crecimi e nt o d e la población, hay má s gente que sufre chos pr oblema de la salud se correlaci ona n est rechamente con la edad,
di sca pacidad crónica a ca usa d e e nfermedades no co ntagiosas. Para las por lo que se hace n más preva lentes a med id a q ue las poblacio nes cre-
en ferm edades mencionad as, e l n úme ro de año s que un a persona puede cen y un porcent aje cada vez mayor está fo rm ad o por personas de me-
esperar vivir co n cáncer ha a um ent ado en un 36 po r ciento, con patolo- diana edad o mayores. Según algunas esti m acio nes, el número d e años
g ías cardiov asculares en un 1 8 p o r ciento, con enfer medad es neurológi- que las personas v iven con discapacid ad es h a aumentado en to do el
cas en un 12 por ciento, co n diab e tes en un 1 3 por cien to y con enferme- mundo en un 28 po r ciento simplement e a ca u sa del crecimie nt o de la
dades mu sculoesqueléticas e n u n 1 1 por ciento. 67 Pa ra muchos, hoy la población, y e n cas i el 1 5 por ciento p o rqu e ahor a hay más pe rso nas
vejez signifi ca discapacid ad (y fa ctu ras del méd ico). viejas.68 Sin emb a rgo, porcada año de vi d a ga n ado desde 1990, so lo 10
meses son de ple na salud.6<JHacia el año 20 1 5, habrá más ge nt e con
más de sesenta y c inco años qu e con men os d e cinco, pero casi la mitad
de los mayores de cincuenta sufrirdn algú n ti po de dolor, disca pacidad
¿Es LA T RANS I C I ÓN EPI DE MI O L ÓG I CA o incapacidad qu e requ erirá atención méclica .
EL PR l,C I O D EL PR OG R ESO ? Cuando se exa mi na desde una persp ec ti va evolutiva, sin embar go,
la transición e pid e miológica no se pued e ex pli ca r únicamente co mo un
¿En qu é medida es la par ad oja d e las tendencias actua les de la salud hu- compromiso entr e mortalidad y morbili d ad . Prácticamen te t0 d os los
man a (qu e más gente vive m á s añ os pero sufre más a menudo y durante análisis publica dos sobre los cambios en las ten dencias de sa lud co nsi-
más tiempo a causa de enfe rmedade s crónicas y co stosas) simplemente el deran solamen te lo ocurrido dur ante los últim os cien años, o p oco más,
precio que pagamos por el pro g reso? Al fin y al cab o, de algo tenemos y usan solament e d atos sobre las eco no mí as indu striales y ag ra rias de
qu e mo rir. Co rno las enferm e dad es infecciosas cada vez matan a menos subsistencia. Pe ro si no se toman en c u ent a los datos sob re la salud
ge nte, es de sentido común es p e rar más enferm edad es como el cáncer y de los cazado res- reco lectores, estas eva lu ac iones de los cambi os en la
la diab etes de tipo 2, qu e tie nd e n a afectar a las perso nas de edad más salud g lobal so n com o intentar averigua r qui én ga nó un partid o de fút-
avan zada. A medida que nu es tr o cuerp o envejece, los órganos y las célu- bol sabiendo so lam ente los goles mar ca d os du rante los últ imos mjnu-
las funcionan peo r, las artic ula c io nes se desgastan, se acumu lan mutacio- ros. Además, aunque para los médicos y los qu e trabajan en la salud
nes y nos exponemos a má s toxin as y otro s age ntes perniciosos. De pública renga se n tido categorizar las en fe rm e d ades en funció n d e si es-
acu erdo con esta lógica, si ca d a vez es menos probable morir joven por tán causadas por inf eccio nes, malnut rició n , tu mo res, etc., una p erspec-
ma lnu trición, gripe o cól era , d eberíam os con sider arn os afortunados tiva evolutiva sug iere que también debe ríam os examina r en qu é medi-
po r morir a una edad má s ava nzad a por osreopo ro sis o cardiopatías. La da las enferm ed ades están causadas por d es aju stes evolutivos entr e las
misma lógica nos llevaría a co n s id erar trastorno s no letales pero en cual- condiciones ambi enta les (que incluy en la di eta , la actividad física, el
quier caso mortificantes como el síndrome del co lo n irritable, la miopía y sueño y otros.fac to res) en las que hem os e v o lucionado y las que hoy
las carie s como consecuen cias n ece sarias y colatera les de la civilización. experimentam os .
LA H ISTOR IA DEL CUERPO HUMANO TIE MP OS MO DE RNO S, CUERPO S MOD ERN OS 1.77

Si reexami namos la actual transición epidemiológica (es d eci r, el y del aumento de la longevidad . Además, si nos fijamos con atención,
compromiso entre morir joven por enfe rm e d ades infecciosas y exten- veremos qu e algunos de los datos epidemiológicos que se utilizan para
der la morbilidad po r enfermedades no co nta giosas) desde un a persL avala r la inevitabilidad de un compromiso entre mo rir joven por una en-
pectiva evolutiva, veremos la cuestión de una forma un tanto difer en·- ferm ed ad infecciosa y morir a una edad más avan zada a causa de una
te. Bajo esta luz, es evidente que a medid a que las poblaciones crecen y pato logía ca rdiovascular o ciertos cánceres, no resiste n un análisis me-
las personas vive n más años, son más los qu e enferman por dol encias ticul oso. Es el caso, por ejemplo , de las tendencias reci e nt es de cáncer
por desajuste que so lían ser poco comun es o in existentes y que no son de ma ma. En el Reino Unido, la incidencia de cáncer de mama entre las
necesaria o ent eramen te consecuencias inevitable s del prog reso. mujeres de cincuenta a cincuenta y cuatro años casi se d o bl ó entre 197 1
· Apoya esta perspectiva lo que sabemos so br e la salud de los cazado- y 2 00 4, pero TIO se dobló la población de mujeres de cin c u ei:tta y pocos
res-recolectores a partir de los pocos g rupo s qu e todavía queda n por año s ( d e hech·o, la esperanza de vida aumentó solam ente c in co años du-
estudiar. Recordemos que los cazadores- reco lectores viven en pobla- rant e e l mi smo periodo ) .7 J Además, enfermedad es metabólica s corno la
ciones pequeñas porque las madres tien en b e bés con poca frecuenc ia y diabe tes d e tipo 2 y el end ur ecimiento de las arteria s no aument an sim-
sus hijos sufren tasas elevadas de mortalidad neo natal e infantil. Pese a pleme nt e porque la gente viva más años, sino qu e de he cho se están
ello, la vida de los caza dores-recolector es rec ient es no es necesa riame n- hac ie nd o más prevalentes en edades jóvenes, a] tiem p o qu e aumenta
Lepenosa, desve nturada y corta, como se su ele suponer. Los cazado res- entr e lo s jóvenes la incidencia de la obesidad. 74 No cabe duda de que
recolectores que so breviven a la infan c ia y la niñez suelen llegar a la algunas enfermedades, como el cáncer de próstata , so n m ás fáciles de
vejez: la edad más común en el momento d e la muerte es ent re sesenta y diagnos tica r en nuestros d ías, y por lo tanto parecen ser má s comunes,
ocho y setenta y dos años, y la mayoría llega n a ser abuelos o inclu so pero los médicos de las naciones desarro lladas tie n en que tratar hoy
bisabuelos.70 La ca usa de muerte más frec u e nt e son las infeccion es gas- mu c ha s e nfermedades que solían ser extraordinariamente raras y que
tro imestinales o r esp iratorias, las enferm e dad es corno la mala ria o la
0.25
tuberculosis, y los accidentes o la violenc ia.7' Los estudios de salud 8
también indican qu e la mayoría de las enfer m eda des no infecciosas que <:
0.1.0
matan o discapacitan a las personas ma yo res en las naciones desa rro- -o
"'
-o
- - .. ...
lladas son rara s o desconocidas entre los caz adores-recolec tores de
mediana edad o edad avanzada.72 Estos estu dio s, sin duda de ám bito
ºü
"'
o..
"'
o. '5
, --. ..
Riesgo alto_ , _ - • ' - Rie-sgo med io
....
••••••• •••

u
V, , ······ -
limitado, han puesto de manifiesto que los caza dor es-recolecto res ra ra- :.a 0.10
., ....
mente o nun ca co ntr aen diabetes de tip o 2, e nfermedades coro nari as, -o R ie sg o bajo
o
hipertensión, os teoporos is, cáncer de mama, asma o patologías hepáti- -o 0 . 05
~ o
c., ·cu
cas. Tampoc o par ece que sufran de go ta, mi opía, caries, pé rdid a de co
0.00
aud ición, pies pla nos y ot ras dolencias co mun es. Es obvio que los caza-
68 71 71. 73 74 71
dores- recolecto res no viven en perma ne nt e buena salud, sobre todo
Promedio de edad
desde que tienen a su disposición tabaco y a lcohol, pero todo parece
indicar qu e están sanos en comparación co n muchos de los est ad ou ni-
Figura 22 . Compresión de la morbilidad entre graduados de la Universidad
denses de la terce ra edad aunque nunca han r ecibido atención médica. de Pe nsi lvania. Los sujetos fueron divididos en distintas categorías de riesgo
En suma, si co mpar ásemos datoscontemporáneos de salud de per- en func ión de su IMC, consumo de tabacoy hábitos de eje rcicio. Las perso-
sonas de todo el mundo con datos equiva lentes de cazadores-reco lecto- nas con factores de riesgo más altos presentaron más discapacid ades a una
res, no llegaríamos a la conclusión de que las tasas crecientes de enfer- edad menos avanzada. Modificado de A. J.Vita, et al. ( 1998), «Aging, health
medades comunes por desajuste como las ca rdi opatías o la diab etes de risks, and cumulative disability», New Englandj ournal of M edicine, 338, pp.
1035- 104 1.
tipo 2 sean consec uencias simples e inevitab les del progreso económico
L A lll ~T O HI A DE L CUER PO II U MA NO T I E~I P O', ~IO DER'I O, , Cl ' ERPO !> 'l ~) DEll N ll '> 279

casi nunca ap ar ece n en el mund o no industrializado . Un ejemplo es la duos de alto riego rec ibie ro n puntuacio nes d e di sca pacidad un 100 p o r
enfe r medad d e Cro hn, en la que el sistema inmunitari o d el cu erpo ata- cien to más altas que los d e bajo riesgo y cru za ro n el umbral de mínim a
ca al int es tin o prov ocando terrib les síntomas como reLo nijon es, erup- discapac idad aprox im adame nte sieLe años antes . En otras palabr as,
cio nes, vó mi to s e incluso artr itis. Las tasas de incidenci a d e la enferme- cuando estos univ e rs iLarios llegaron a los se Le nt a años, solo 1res facw-
da d de Crohn van en aumento en todo el mundo , y mu y espec ialm ente res de riesgo (ningu no de los cuales inclu ía la c;lieca) explicaban un a
emr c ad o lesce nt es y jóvenes de veinte a treinta año s.7 > probab ilidad u n 50 p o r c iento mayor d e mo rir y dos veces más alt a de
O tr a se ri e d e indi cios que apoyan la idea de que la tran s ició n epi- tene r alguna discapac id ad. Por cierto que los resultados fueron los mi s-
demi o lógica no es el resultado de un compro miso inevita bl e causad o mos para hom bres que pa ra mujeres, y el diseño del estudio man t u vo
por el pr og reso v iene de examin ar las causas de los cambio s de Lenden- constantes cualesquier a efe ctos debidos a la edu cación o la raza.
cia en la mo rt al idad y la morbilid ad. Esta es una tarea compl eja porq ue
es imp os ibl e se pa rar con precisió n qué factores causan la m ayo ría de
las enfe r m edad es crónicas no comag iosas y en qué medid a . Aun así, En úlLimo Lérmin o, la e ra industrial ha tenid o un éxito notable e n la
var ios es tud ios co inciden en señalar la import ancia de los s iguient es resoluc ión de mucha s de las enfermedad es po r desajuste que h abía
factor es com o causa s de morbilidad ent re los habitante s d e las nacio nes desatado la Revo luc ió n Agríco la. Sin embar go, al mismo tiempo he-
desa rr o llada s (en o rden aproxim ado) : hiperten sión, con s umo d e taba- mos creado o agravado toda una se rie d e nu evas enfermedad es no
co, ab u so d e l alco h ol, contamin ació n, dieta pobre en frut a, a lto índice contag iosas q ue toda v ía cenemos que dom eña r y cuya preva le n cia e
d e masa cor po ra l, nivel es elevado s de g lucosa en sangr e en ayuno, in- intensidad wdavía van e n aumem o en wdo el mund o a pesar d e lo s es-
act ivida d física, di etas bajas en nueces y semillas, y col este rol alto.76 fuerzos aunad os para co ntr o larlas. EsLas enfe rmedades y la exten s ió n
Cab e no Lar qu e mu chos de esto s facto res no son inde pe ndi e nLes. El de la morb ilidad qu e ha acompañado a la acLual Lransición epidemi o ló-
con sum o d e alcohol, la dict a pobre y la inacLividad fís ica so n causas gica no son co nsecue n cias simples e inevi Lables de una mayor lo ng ev i-
co noc id as d e hip e rtensión, obesidad , niveles altos de azú ca r e n sa ngre dad y de una redU<.:ció n ele las enfermeda d es inf ecc iosas. No existe nin -
y perfil lipídi co mal o. En cualqui er caso, ningun o de esto s fa cwr es de gún co mpro miso in e ludib le tras la corre lac ión ent re una m a yo r
riesgo e ra comú n am es de la Revo lució n Agrícola o la Indu stri al. longev idad y una ma yo r m orbilidad ; al com ra rio, todos los indi c ios
Po r ú ltim o, pe ro no menos importante , hay indicios p ara cue stio- confirman la idea lógica d e que es posible v iv ir un a vida larga y sa lu da-
nar o a l me nos at emperar la suposición de que una ma yor longevidad ble sin es Larco ndenado a contraer enfe rm edade s cró nicas no infecc io-
necesar iame nte ha de venir aco mpañada de una exlensión d e la morb i- sas qu e causan año s d e d iscapa cidad. Por d esgrac ia, no todo el mund o
lidad. En un o d e los prim eros tests de esta hipótesis, Jam