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EDUCACIÓN | 3/23/2018 9:05:00 AM

Golpes, tablazos, azotes y bofetadas: los castigos que se aplican en escuelas de Estados Unidos

En 19 estados de Estados Unidos está permitido el castigo físico como una forma
de disciplina. Los métodos incluyen golpes con una tabla y bofetadas. En la
mayoría de países de Europa y América Latina esta práctica está prohibida, ¿por
qué en algunas zonas de Estados Unidos es legal?

Golp
es, tablazos, azotes y bofetadas: los castigos que se aplican en escuelas de Estados Unidos Foto:
Getty Images

"Nos ofreció dos opciones de castigo, que debían ser aprobadas por nuestros
padres. O bien sufriríamos dos golpes con una paleta o dos días de suspensión en
la escuela".

Parece un fragmento de Las Aventuras de Tom Sawyer, la novela de Mark Twain


en la que el profesor azotaba al protagonista cada vez que cometía una de sus
travesuras.

El relato, sin embargo, no es ficción. En realidad es parte de una carta en la que


Wylie A. Greer, un estudiante de una secundaria rural en Arkansas, Estados
Unidos, narra cómo él y dos compañeros fueron castigados por salir de clasepara
participar en una huelga hace unos días en contra de la violencia de las armas.
"Los tres elegimos los paletazos, con el apoyo de nuestros padres", escribió Greer
en un texto publicado por The Daily Beast.

"Los golpes no fueron dolorosos ni hirientes. No fue más que un quemón temporal
en mis muslos".

"Uno de los directivos dijo, sin embargo, que este tipo de castigos no terminan
siempre de esta manera", escribió Greer.

El caso se dio a conocer por su madre, Jerusalem Greer, quien en Twitter pareció
elogiar la decisión de su hijo.

"Les dieron dos opciones de castigo. Escogieron el castigo corporal. Esta


generación no anda jugando".

El mensaje generó decenas de miles de reacciones. Quienes golpearon a Greer,


sin embargo, no estaban haciendo nada ilegal, ni fuera de lo común.

"Simplemente estaba haciendo su trabajo"

En 19 de los 50 estados de Estados Unidos está permitido aplicar castigos


físicos a los alumnos en las escuelas públicas.

Estos castigos, que pueden incluir golpes con una paleta, nalgadas o bofetadas,
son parte del reglamento de algunas escuelas, donde de manera general se dan
las pautas para aplicarlos.

En la secundaria Greenbier donde estudia Wylie, por ejemplo, se autoriza el


castigo corporal bajo ciertas condiciones, como que el estudiante pueda refutar las
acusaciones que se le hacen, que el castigo se aplique en un lugar donde los
demás estudiantes no lo puedan ver ni oír y que se haga en presencia de un
testigo.

Además, el código dice que el castigo no puede ser "excesivo" ni "administrarse


con malicia".

La carta de Wylie deja entrever que en su caso se cumplieron todas esas


condiciones, por lo cual escribió que sus castigadores "simplemente estaban
haciendo su trabajo".

En Europa y América Latina la mayoría de países prohíbe el castigo físico en las


escuelas, según datos de la Iniciativa Global para terminar con el castigo corporal
en los niños.

En Estados Unidos es distinto.


Una sentencia de la Corte Suprema de 1977 afirma que golpear a los estudiantes
como reprimenda por un mal comportamiento no viola sus derechos ni va en
contra de la Octava Enmienda de la Constitución, que prohíbe los "castigos
crueles e inusuales".

Así, cada estado puede dictar sus propias normas para regular el castigo corporal
en las escuelas públicas.

En Texas, este se define como "infligir dolor deliberadamente mediante golpes,


tablazos, azotes, bofetadas u otra forma de fuerza física como medio de
disciplina".

En Alabama, la escuela del condado de Pickens dice en su manual de conducta


que el instrumento para infligir el castigo "debe ser sabiamente elegido".

"Se recomienda una paleta de madera de aproximadamente 60 centímetros de


largo, 8 centímetros de ancho y un centímetro de grosor".

"El castigo no debe incluir más de tres golpes en las nalgas", dice el manual, al
tiempo que advierte que debe ser administrado con "cuidado, tacto y cautela".

¿Qué tan común es?

Los expertos que estudian el tema coinciden en que el castigo corporal en las
escuelas de Estados Unidos va disminuyendo cada año.

Está permitido expresamente o no está prohibido en Alabama, Arizona, Arkansas,


Colorado, Florida, Georgia, Idaho, Indiana, Kansas, Kentucky, Luisiana,
Mississippi, Missouri, Carolina del Norte, Oklahoma, Carolina del Sur, Tennessee,
Texas y Wyoming.

En 2016, el entonces secretario de educación, John B. King Jr., hizo un llamado


para que esta práctica fuera eliminada totalmente y dijo que "a pesar de los
esfuerzos", entre 2013 y 2014, 110.000 estudiantes alrededor del país habían
recibido algún tipo de castigo corporal.

Otros reportes hablan de 160.000 casos al año y otras fuentes hablan incluso de
200.000.

Según un reporte de 2017 de la ONG Children‘s Defense Fund, cada día en


Estados Unidos 589 estudiantes reciben un castigo corporal. El cálculo lo hacen
en base a un año escolar de 180 días.

Las organizaciones que monitorean la aplicación de estos castigos, indican que se


aplican con mayor frecuencia en las áreas rurales y los estados del sur del país.
"En las áreas rurales en algunos casos la aplicación de estos castigos está
asociada a creencias religiosas", le dice a BBC Mundo Víctor Vieth, director del
Centro Nacional Gundersen para el Entrenamiento la Protección Infantil, basado
en Wisconsin.

"Pero incluso en comunidades muy conservadoras se están escuchando voces de


que esta es una mala interpretación de las escrituras".

Vieth también menciona que estos castigos se aplican de


manera "desproporcionada" a niños varones, minorías, niños que han sufrido
algún tipo de abuso en su casa o padecen algún tipo de discapacidad.

David Osher, vicepresidente del Instituto Estadounidense de Investigaciones,


especializado en disciplina escolar, dice que no conoce evidencia de que este tipo
de castigos pueda tener algún tipo de beneficio.

Además del castigo en sí mismo, Osher critica la manera discrecional en la que


cada escuela lo aplica.

"Hay casos en los que se aplica a comportamientos que no son violentos, como
replicar, llegar tarde a clase o no hacer la tarea", le dice a BBC Mundo.

Según una publicación de la organización National Women‘s Law Center, entre


2013 y 2014, el 37% de los castigos corporales en Carolina del Norte se aplicaron
por "ofensas menores o subjetivas como mal comportamiento en el autobús, falta
de respeto al personal, uso del teléfono móvil, lenguaje inapropiado y otros malos
comportamientos".

"Muchos de los niños que son problemáticos es porque sufren algún tipo de abuso
en otro contexto, así que castigarlos físicamente lo que hace es traumatizarlos de
nuevo", dice Osher.

"En muchos casos son castigados por comportamientos que ellos ni siquiera son
capaces de controlar".

¿Qué opinan los padres?

En 2002, una encuesta de la cadena ABC News mostró que solo el 26% de los
padres consideran que a los profesores se les debe permitir golpear a los chicos
en la escuela. El 74% estuvo en desacuerdo.

Incluso entre los padres que castigan físicamente a sus hijos, el 67% dijo que a los
profesores no se les debería permitir hacerlo.

Según un estudio publicado en 2015 por la sicóloga Elizabeth Gershoff,


investigadora de la Universidad de Texas especializada en disciplina infantil, la
aprobación de los estadounidenses respecto al castigo corporal en las
escuelas "ha caído rápidamente durante un período de 40 años".

"Sabemos que el castigo físico va a desaparecer", dice Vieth. "Solo es cuestión de


ver qué tan rápido va a ocurrir".

En cuanto a los educadores, el estudio de Gershoff muestra que "durante las


últimas décadas han mostrado un apoyo más fuerte al castigo físico que el público
estadounidense".

¿Qué tan malo es?

Los expertos coinciden en que las investigaciones sobre el castigo corporal


escolar y la conducta y la salud mental de los niños es limitada.

Según el National Women‘s Law Center, que contó con el respaldo de la


Asociación Estadounidense de Psicología, "los métodos violentos de
disciplina impactan el logro académico y el bienestar a largo plazo de los
estudiantes".

"De hecho, un estudio encontró que las escuelas en estados donde se usa el
castigo corporal, tienen un desempeño más bajo en las evaluaciones académicas
nacionales que las escuelas en estados donde está prohibido".

Otro estudio de Gershoff concluye que hay suficiente evidencia que muestra que
el castigo corporal está asociado con "daños físicos, problemas de
comportamiento y de salud mental y desempeño deficiente".

Muchas de las investigaciones académicas van en esa dirección, sin embargo,


hay quienes tienen una posición contraria.

Uno de ellos es Harold Hoff un investigador canadiense en temas de disciplina


infantil y director de la ONG Keep43, que trabaja por mantener las leyes que le
permiten a los padres "usar fuerza menor en la crianza de los hijos".

Hoff, autor de libro "Castigo corporal: ¿es efectivo ?: un estudio empírico de los
registros de castigos escolares", concluye que el castigo corporal en las escuelas
sí puede tener un beneficio.

"Cuando lo usas de manera apropiada, moderada y esporádica, creo que los


beneficios aplicar castigos físicos moderados y estandarizados superan de lejos
los daños que algunas personas piensan que están ligados a ellos", le dice Hoff a
BBC Mundo.

"La comunicación debe estar siempre en primer lugar", dice Hoff, "pero para
muchos niños y en muchas circunstancias, eso no es suficiente".
La investigación de Hoff, cabe aclarar, no ha sido incluida en las publicaciones
académicas relacionadas con el tema.

Otra de las posiciones del debate es la de los adultos que dicen que durante su
niñez recibieron castigo físico y dicen no haber sufrido consecuencias.

"Yo lo comparo con el cigarrillo", dice Vieth. "Puede que fumar de vez en cuando
no te mate, pero sabemos que sí aumenta los riesgos para la salud".

Wylie A. Greer, el joven de Arkansas castigado por sus profesores, tiene una
opinión similar.

"Creo que el castigo corporal no tiene lugar en las escuelas", escribió en su carta.
"Incluso si no fue doloroso para mí".

http://www.semana.com/educacion/articulo/golpes-tablazos-azotes-y-bofetadas-los-castigos-
que-se-aplican-en-escuelas-de-estados-unidos/561185