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Tecnología Farmacéutica

Silvia Betzabe Ordaz Rodríguez 11/02/18


La compresión tiene como objetivo tener un compactado a partir de una serie de
partículas distribuidas de manera diferente. Lo ideal sería que la fuerza de compresión
aplicada sea igual a la fuerza que otorgada en el sistema, sin embargo no es así, ya que
la presión ejercida no es igual en todas las partes, esto debido a problemas de
lubricación. Si el volumen del material a comprimir es muy poco, especialmente la
cantidad de p.a se recomienda añadir un diluyente, el cual ajustará el peso para que
tenga mejor compresibilidad. Cuando el material a comprimir no presenta buena
lubricación la compresión será mucho más difícil, ya que las diferencias de presión sobre
el podrían ser mucho más diferentes aún y la fricción entre las partículas en la masa del
polvo, polvo–punzones, tableta-matriz o punzones-matriz será mayor. Para comprobar
que efectivamente el material se encuentra bien lubricado y la fuerza aplicada sea más o
menos igual a la transmitida, se usan los estudios de fuerzas de compresión; donde
valores de R superiores a 0.9 son indicativos de una correcta lubricación del material y K,
es una constante que relaciona el coeficiente de fricción del material. Una vez ejercida la
presión, el punzón inferior es el que libera el comprimido formado al interior de la cámara,
es por esto que también añadimos antiadherentes para evitar que el comprimido se quede
pegado a la cámara y aplicar una fuerza de eyección demasiado fuerte que pueda romper
el compactado al tratar de sacarlo. La fuerza con que se aplique la compresión va a
depender de las propiedades de partícula que estemos trabajando, es por eso que
muchas veces se usa un modelo matemático para predecir el comportamiento que tendrá
el material durante la compresión. El modelo matemático de Heckel es el más utilizado, el
cual plantea que cuanto mayor sea la presión ejercida en la camara de compresión, la
porosidad irá a disminuyendo, es decir habrá poca friabilidad lo cual es lo más
conveniente en tabletas. Este modelo también nos permite conocer el tipo de deformación
que sufrirá el material es decir; deformación elástica la cual es reversible por lo cual el
comprimido aumentará ligeramente de tamaño al salir de la matriz. O la deformación
plástica que es irreversible y al dejar de ejercer presión, la deformación permanecerá, no
recuperándose la forma inicial de las partículas. Por todo lo anterior al momento de
escoger un material, si es que tenemos esta opción, lo mejor será escoger aquel que
tenga partículas que sufren una deformación plástica, ya que genera comprimidos muy
estables sin necesidad de aplicar presiones elevadas y a su vez será un gasto menor de
energía. La parte de los aditivos como lo son, diluyentes, aglutinantes, antiadherentes y
sobre todo lubricantes me parece muy interesante, ya que nunca llegué a imaginarme que
incluso hubiera una fórmula para evaluar la lubricación del material y una constante de
fricción para cada uno. El tipo de deformación que siga el material también me parece
importante saberlo, pues influye en la fuerza a aplicar, o incluso en la selección de cierto
compuesto. Sin embargo, la aplicación como tal del modelo matemático de Heckel pienso
es algo no tan necesario de aprender al momento, pues estas cualidades ya están
tomadas en cuenta de alguna manera en los manuales de las industrias, aparte de que
muchas de ellas llevan el mismo procedimiento debido a que se fabrican los mismos
medicamentos. Entonces la utilidad del modelo me parece queda rezagada a cuando se
trate de un nuevo p.a, o procedimiento del conjunto de p.a y excipientes. El capítulo se me
hizo de utilidad más que nada para la elaboración de comprimidos que son en realidad la
forma farmacéutica más demandada.