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ASOCIACIÓN PSICOANALÍTICA

ARGENTINA

ANGEL GARMA,
SU CONCEPTUALIZACSÓN DEL
SUPERYO. EL SOMETIMIENTO
MA8QQUS8TÀ DEL YO AL
SUPERYO EN LA NEUROSIS, LA
PSICOSIS Y LAS REACCIONES
MANIACAS

LIC SIBILA SHAMMAH

SEMINARIO: AUTORES ARGENTINOS DE APA

PROFESOR: DR. R. J. RUSCONI

1
Es notorio en su obra su deseo de ir más allá de lo que habían pensado "los maestros". La
obra de un investigador de espíritu libre. Desde sus años de formación destacó por evitar
el sometimiento a las teorías previas. Recordemos su trabajo para acceder a la asociación
psicoanalítica alemana criticando algunos trabajos recientes de Freud sobre psicosis y
neurosis. Como también fue crítico con Melanie Klein que, aunque reconoció sus grandes
aportaciones y haberse apoyado en algunos de sus estudios en medicina psicosomàtica,
llegó a rechazar cuando no estuvo de acuerdo. "Siempre crítico de modo creativo", decía.

El joven Garma: de Berlín y Madrid a la organización del psicoanálisis argentino

Iñaki Markez (1)

Siempre fueron de m¡ interés, a raíz de mi formación psicoanalítica con Jorge


Winocur, las ideas de Ángel Garma (siendo un autor que influyó mucho en su
pensamiento) Especialmente me resultaron de valor para recorrer en esta ficha
sus aportes sobre el superyó y la relación del yo con éste a la luz de lo cual
describió su concepción de los mecanismos de la psicosis y neurosis, en ¡os que
se asumió tomando una posición divergente de Freud.

Estas ideas fueron volcadas inicialmente en el artículo La realidad exterior y ¡os


instintos en la esquizofrenia, de 1931 (conferencia pronunciada en el Instituto
Psicoanalítico de Berlín). En éldisiente con algunas posiciones freudianas acerca
de la concepción psicopatológica de !a psicosis, su etiología y funcionamiento.
Este artículo Garma se lo envía a Freud quien le responde con una postal en la
que le decía: Distinguido señor colega: le agradezco el envío de sus valiosos
trabajos, leo fácilmente el español... Mis mejores deseos para su éxito en su
patria. Suyo atento, Freud".(p.10 E l psicoanálisis Teoría, clínica y Técnica)

La principal idea de este artículo es que la estructura mental del neurótico seria
similar a la del psicòtico, su yo estaría sometido de modo masoquista al súperyo
que contiene los impulsos del ello. Esto difiere de la postulación de Freud que
sostiene que la neurosis y la psicosis responden de manera opuesta para
enfrentar un conflicto. Garma en su art. recuerda los conceptos freudianos de los
que parte para pensar, reflejados en los artículos que mencionaré a continuación.1

En La pérdida de la realidad en la psicosis y en la neurosis, (1924 ) Freud plantea:


Hace poco tiempo indiqué como uno de los rasgos diferenciales entre neurosis y psicosis
era que en la primera el yo, en vasallaje a la realidad, sofoca un fragmento del ello (vida
pulsional), mientras que en la psicosis ese mismo yo, aI servicio del ello, se retira de un
fragmento de la realidad.(p193)

En Neurosis y Psicosis(1924) dice:

1 También -J.Strachey señala que posteriormente en su art sobre el fetichismol Freud formula dudas
en relación a la validez de la distinción que establece en estos dos art. citados por Garma(p.192, T
XIX AE)

2
La etiología común para el desencadenamiento de una psiconeurosis o de una psicosis
sigue siendo la frustración, el no cumplimiento de uno de aquellos deseos de la infancia,
eternamente indómitos, que tan profundas raíces tienen en nuestra organización
comandada filogenèticamente. Esta frustración siempre es ....una frustración externa; en
el caso individual, puede partir de aquella instancia interna (dentro del superyó) que ha
asumido la subrogación del reclamo de la realidad. Ahora bien, el efecto patógeno.
depende de lo que haga el yo en semejante tensión conflictiva: si permanece fiel a su
vasallaje hacia el mundo exterior y procura sujetar al ello, o si es avasallado por el ello y
así se deja arrancar de la realidad. Pero esta situación en apariencia simple se complica
porla existencia del superyó, quien, en un enlace que aún no logramos penetrar, reúne
en sí influjos del ello tanto como del mundo exterior y es, por así decir, un arquetipo ideal
de aquello que es la meta de todo querer-alcanzar del yo: la reconciliación entre sus
múltiples vasallajes. ( p. 157) (las negritas son mías)

Garma pone en evidencia cómo este punto de vista acerca de la psicosis puede
hacer suponer al enfermo psicòtico como una persona despreocupada del
ambiente que lo rodea (esto se basa en las diversas conceptualizaciones de la
época tanto psiquiátricas como algunas psicoanalíticas), atraído por sus propias
fantasías en las que parecería satisfacer sus deseos omnipotentemente. Pero:
¿corresponde a la realidad pensar a una persona que sufre un cuadro psicòtico
como placenteramente aislada en un mundo de fantasías, satisfaciendo sus
deseos en ei delirio? Siendo de este modo, distinto el caso del neurótico que vive
atormentado por sus síntomas, de los que busca liberarse para ser feliz.
Sabemos por nuestra experiencia que esto no es así2. Que la psicosis supone un
intenso nivel de sufrimiento psíquico. Garma pone de relieve cómo existen
mayores casos de automutilaciones o suicidios en el caso de la psicosis, así como
en los delirios de distinto tipo en que la persona puede sentirse manipulada en su
interior desde afuera, temer a los alimentos y no poder comer a pesar de tener
hambre, o presentar tal desconexión con su cuerpo que no registre e! frío y circule
desvestida en climas de bajas temperaturas.

Esto no puede pensarse como una satisfacción primitiva dei ello, salvo que se la
vincule de alguna manera con una satisfacción de tipo masoquista.

Sabemos que los sentimientos de culpabilidad están presentes y con mucha


intensidad en la esquizofrenia, conocemos las alucinaciones verbales, las “voces”
fuente en la esquizofrenia de todo tipo de acusaciones:
A partir de esto, Garma realiza en este artículo un paralelo entre el estudio de la
esquizofrenia y la religión3,Tanto en una como en la otra se observa !a defensa del
yo contra el cuerpo propio. El hombre religioso considera a su propio cuerpo como

2Así también Freud mismo lo menciona en La pérdida de la realidad.. .cuando afirma: las formas
delirantes y alucinaciones presentan un carácter penosísimo y van unidas a un desarrollo de
angustia (p. 196 TXIX AE).
3Ac!ara que se írata de un estudio de !a esquizofrenia en hombres pero a mi criterio en tanto
posición masoquista pasiva se hace extensivo a !as mujeres

3
en general, es decir, una subordinación a los mandatos prohibitivos de! superyó
tanto en un caso como en el otro pero mucho más extremo en la psicosis.4

Esta idea se profundiza unos años después en el artículo de 1966Reacciones


maníacas: alegría masoquista del yo por el triunfo, mediante engaños, del
superyó, escrito en colaboración con Betty Garma.

Allí los autores plantean:


.. .El llamado triunfo del maníaco no es por cesación del dominio del superyó sobre el yo,
sino que, al revés de lo que aparece a menudo en la literatura psicoanalítica, tal triunfo
tiene como contenido fundamental el haber encontrado un tipo de comportamiento que,
bajo la apariencia de proporcionar liberación a! yo de su superyó y dar satisfacción a
instintos vitales lleva engañosamente al individuo a entregarse masoquísticamente a la
destructividad fanática, impulsado por su superyó. (p 64)

Muestran cómo Freud en su artículo Moisés y el monoteísmo (1939) en oposición a


artículos previos, desarrolla la idea de que, lo que lo que podría considerarse
como un triunfo maníaco es debido no a la emancipación del yo respecto del
superyó sino todo lo contrario: a un sometimientoantilibidinoso del yo a su
superyó. También allí señala Freud que la renuncia pulsional por obediencia al
superyó genera una ganancia placentera, que constituye una satisfacción
sustitutiva. El yo exaltado está orgulloso de su renuncia pulsional, a la que
considera una realización valiosa por la que espera ser más querido. Percibe con
orgullo haber merecido el amor del superyó.

Siguiendo esta línea vemos cómo el aparente triunfo maníaco esconde la


destrucción de los impulsos e impone el alejamiento del objeto real externo capaz
de propiciar satisfacciones libidinales en obediencia masoquista del yo a su
superyó. Entonces el superyó se le impone al yo engañándolo con aparente
satisfacciones pulsionales.

Como ejemplo de este desarrollo analizan los autores un anuncio maníacomuy


famoso en la Argentina sobre Geniol. Esta propaganda muestraúna cabeza calva
herida por toda clase de instrumentos perforantes (p66). Señalan entonces que estos
instrumentos deben simbolizar preocupaciones mentales dolorosas. Sin embargo,
la cabeza se muestra sonriendo, autosatisfecha. La publicidad entonces propone
un supuesto triunfo maníaco: es maravilloso que tomando Geniol haya vencido su
dolor.

Este ejemplo sirve para ejemplificar cómo el aparente triunfo supone una negación
de la realidad, que es exterior y psíquica a la vez. Se niega el dolor como el
sometimiento, en el sentido que están siendo dañados y lo desconocen y disfrutan

4Esto podría dar respuesta a lo planteado por Freud y anteriormente citado :Pero esta situación en
apariencia simple se complica por la existencia del superyó, quien, en un enlace que aún no
logramos penetrar, reúne en sí influjos del ello tanto como del mundo exterior

5
la situación.En el fundamento de esto encontramos una disposición masoquista
justamente en la aceptación de agresiones tanto ambientales como superyoieas,
bajo el engaño de que se consigue un bienestar.

Negado el dolor, o sea lo que le permitiría poder mejorar realmente, se mantiene


en un estado de idiotezque a su vez recuerda al estado de hipnosis y al religioso
donde tanto la realidad como la propia percepción quedan abolidas y
reemplazadas por el sometimiento a mandatos externos al sí mismo.

Para Garma la finalidad de esto, es decir no sólo la consecuencia secundaria, es


la autodestrucción. El yo maníaco se enorgullece tontamente creyendo haber
encontrado una fórmula para satisfacer realizaciones pulsionales de vida cuando
en realidad sólo satisface pulsiones de muerte. Está orgulloso de su sumisión a
pesar de lo que aparenta. En la publicidad ¡a persona está orgullosa de tener todo
eso hiriente en la cabeza sin necesidad de quejarse.

Esto está en la misma línea que trabaja Freud en Duelo y Melancolía cuando
afirma que el contenido de la manía es idéntico al de la melancolíala diferencia está en
cómo se orienta el yo ante el superyó. En palabras de Garma:
En las reacciones maníacas el yo trata de renunciar a sus objetos reales y de limitarse a
los objetos de la fantasía, para someterse a los mandatos del superyó que lo engaña con
el señalamiento de que así fue su comportamiento durante la vida fetal, donde era
extremadamente feliz en una supuesta independencia de su mundo exterior. Lo que es
tendenciosamente erróneo....dado que el individuo adulto....no puede prescindir de los
objetos reales (p73).

En el año 1974, en el artículo Mis investigaciones psicoanalíticas originales en el


transcurso de cuarenta y cinco años (Revista de Psicoanálisis, XXXI, 1-2) en
relación a este tema sostiene:
En las reacciones maníacas hay un triunfo denigrante sobre los objetos y una negación de
la realidad exterior y psíquica. Contrariamente a lo que a veces se señala en la literatura
psicoanalítica, afirmo que lo negado, siguiendo órdenes superyoieas, es lo vital, para
someterse el yo a lo tanático(...) El maníaco es como un niño sumiso a sus padres que
está orgulloso de comportarse así(p149).

Además:
Las reacciones maníacas tienen también como contenido esencial la realización de
comportamientos destructivos que provocan la repulsa ambiental y superyoica y que son
percibidos como merecedores de intenso castigo. Estos comportamientos punibles tienen
como finalidad exonerar de culpa a los objetos perseguidores que configuran al Superyó.
El maníaco busca así justificar ampliamente las conductas crueles e injustas contra él de
sus objetos superyoicos (p149)
Son de características maníacas las teorías sobre la manía y las reacciones maníacas
que insisten en el triunfo, la negación de lo persecutorio y otros contenidos
placenteros ...(p149)

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En relación a ia Esquizofrenia, también en el citado artículo afirma:
Mi teoría era y sigue siendo que en la psicosis-me refiero especialmente a la
esquizofrenia-el individuo se aleja de la realidad exteriorjustamente porque, como
consecuencia de la represión (y de otros mecanismos de defensa) de sus instintos vitales,
la,realidad exterior deja de tener atractivos para él (p150)
En el esquizofrénico ocurre algo análogo a lo que es fácil observar en el hombre muy
religioso que, motivado por su idea de que las satisfacciones instintivas placenteras son
algo prohibido y por lo tanto algo que debe ser evitado, rehúye a ...la realidad exterior con
todas sus posibilidades de placer instintivo.
Por ello la pérdida del contacto del esquizofrénico con la realidad exterior es sobre todo
consecutiva a un rechazo superyoico, más intenso que el de! neurótico de su
instintividad vital y no tanto a un deseo de satisfacerla negando la realidad
La represión de los instintos vitales, además de la pérdida de un buen contacto con la
realidad exterior, trae siempre como consecuencia pérdidas de aspectos del yo.
Entonces, perder una parte de la conexión psíquica con la realidad implica
necesariamente la pérdida psíquica de un fragmento del ello como del yo.
Para Garma existe una línea de continuidad y no una ruptura entre la neurosis y la
psicosis.

La renuncia pulsional o instintiva es siempre en obediencia a las exigencias del


superyó, y le proporcionan al yo, porque cree merecer así el amor del superyó,
una satisfacción sustitutiva que siente como orgullo. Nada de esto sucede frente a
la satisfacción pulsional.

En El Psicoanálisis, teoría, clínica y técnica (1969)afwma que una satisfacción


pulsional completa, aun siendo prohibida...,deja la conciencia más tranquila que el
mismo tipo de satisfacción conseguido parcialmente.(psg 65) Esto se debe a que frente
a la represión, el componente libidinal se convierte en síntoma neurótico, mientras
que la agresividad origina el sentimiento de culpa que refuerza al superyó. O sea
que, si en un primer momento la renuncia pulsional es originada por una
introyección psíquica de prohibiciones que vienen del exterior, en un momento
posterior sucede al revés, es decir, la renuncia pulsional refuerza al superyó.
Como ejemplo podemos pensar cómo las personas muy religiosas, y por lo tanto
muy reprimidas se consideran a sí mismas como grandes pecadores. En cambio
en personas menos religiosas no ocurre lo mismo aun con una vida pulsional más
amplia.

Para Garma, el superyó se originaria en un núcleo psíquico anterior al complejo de


Edipo. Procede de la vida pulsional misma, y se manifiesta como un imperativo
que obliga a satisfacer los propios instintos. A este núcleo lo llama superyó
biológico por su relación íntima con lo corporal (p65) Esta instancia psíquica le
ordena “vivir su vida”. Dos puntos distintos impulsan la satisfacción pulsional: la

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propia pulsión y este núcleo inicial del superyó que no se preocupa por !a
aprobación de! exterior. Luego los padres introyectados actuarían como filtros,
siendo algunos impulsos permitidos y otros no.

El superyó, sostiene Garma, proviene también como decíamos de identificaciones


e introyecciones dentro del yo de los padres reales y fantaseados, en la infancia.Y
como los padres de la infancia conserva las funciones de observar al niño, y luego
al adulto. De servirle como ideal al que debe aproximarse y de castigarlo cuando
su conducta no se ajusta a sus leyes. Pone como ejemplo de esto a los
remordimientos de conciencia. Aclara que no siempre éste reproduce el modo de
ser de los padres. Importan los factores constitucionales en juego; además tanto
una educación muy severa como muy laxa pueden provocar la misma severidad
en el trato del Superyó, al Yo. Tal vez porque la excesiva “bondad” impida al niño
satisfacer libremente su agresividad congènita sobre los padres. Ei Superyó
también contiene una decantación de ios mandatos arcaicos culturales. Así como
de la tradición paterna a través de las generaciones.

Dice: De un modo esquemático se puede decir que, antes de ¡a formación del superyó, si
el niño no comete una mala acción es por miedo al castigo de ios padres o personas
sustitutivas, es decir, por miedo a algo real. A partir de la creación del superyó, el sujeto
ya no comete malas acciones por temor a dicho superyó, es decir, por miedo a su
conciencia (p63).

En una entrevista que le realiza Raquel Zak de Goldstein en ocasión de un


homenaje por cumplir Garma 70 años (revista de Psicoanálisis 4, 1974 p.
871/873), él aclara que según su concepción el superyó es estrictamente
persecutorio. Dice: el superyó me lo represento no como una estructura unitaria. Es
múltiple, compuesto por diferentes objetos, de diferentes épocas y de diferentes
evoluciones. Este puede desestructurarse por ejemplo por fragmentación o escisión a
través de mecanismos regresivos y momentos traumáticos. También puede ocurrir esto al
yo en !a regresión, que es esencialmente una desestructuración. Para mí todo a! individuo
es mezcla del individuo con sus objetos que lo han formado en el curso de la vida y que
se pueden perder; desplazar, mover de lugar dentro de su mundo interno de acuerdo con
las circunstancias.

Afirma también que en la psicosis el superyó es más intenso y severo que en la


neurosis. Siendo los objetos internos perseguidores más crueles, esta persecución
se dirige tanto contra los contenidos de ello, cuanto del propio superyó, de manera
que este también resulta destruido por el ataque de estos objetos. El sujeto pierde
su cohesión y las instancias se disgregan, en vez de formar una totalidad. Para él
esto explica el fenómeno paradójico de que en ocasiones en la psicosis aparezcan
contenidos y comportamientos que aparentan una ausencia de represión.
Textualmente.'Poreso decimos que cuando un psicòtico manifiesta tendencias del
complejo de Edipo, es porque su sometimiento a los objetos internos superyoicos
perseguidores es muy intenso (p874)

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Como sabemos los comportamientos neuróticos de las personas son
consecuencia de sometimientos a circunstancias perjudiciales tanto actuales como
infantiles y hereditarias, configurando de este modo comportamientos masoquistas
de tipo erògeno y moral.

En el tratamiento psicoanalítico, entonces, Garma plantea que es fundamental lo


siguiente:
... los comportamientos masoquistas, autodestructivos de los enfermos en relación con
sus objetos reales o fantaseados, actuales, infantiles y hereditarios, tienen que ser
descubiertos e interpretados (en la transferencia) como básicos en la génesis de su
neurosis. (p159)

Como último punto en este recorrido me gustaría recordar una idea que me
pareció muy original de Garma, enlazada también con la consideración de la
neurosis y el papel del superyó que es la interpretación del Complejo de Edipo al
modo de una “novela familiar”. El artículo se llama Edipo no era hijo de Layo y
Yocasta (1975) Plantea allí que si bien el complejo de Edipo constituye el núcleo
central de los comportamientos neuróticos, esto no se debe a que las tendencias
incestuosas y parricidas de los neuróticos tengan una intensidad exagerada, sino
a que estas les ocasionan sentimientos de culpabilidad demasiado intensos. Es a
consecuencia de estos sentimientos que inconscientemente consideran que sus
compañeros y rivales genitales son sus padres, o sea los confunden con sus
padres. Y creen también que muchos de sus actos, aun los más triviales son
incestuosos. Además de la existencia en los neuróticos de la fantasía que
conocemos como la “novela familiar”, es decir la creencia de que sus verdaderos
padres son otros distintos de los reales.

Pone el acento en que en la consideración habitual de la leyenda de Edipo, este


es visto como alguien realmente martirizado y luego abandonado por sus padres
para que muera. Sus tendencias incestuosas y parricidas y los sentimientos de
culpabilidad consecutivos lo llevan a comportamientos trágicos. Es decir que ios
sucesos de su vida son pensados como realmente acontecidos en lugar de ser
interpretados en un valor simbólico. En este último sentido podría entenderse
como sß interpretan los contenidos manifiestos de los sueños, mitos o leyendas,
es decir como enmascaramientos de pensamientos inconscientes. De este modo
podemos interpretar psicoanalíticamente, según la idea de Garma :
Edipo es alguien con sentimiento de culpabilidad y necesidad de castigo exagerados y
con creencias de tener otros padres, de que su mujerera su madre y de que mató a su
padre (p141).

Además a Edipo le ocurre lo que sucede antes y después del período de latencia
en el desarrollo del ser humano. Esto explica que las consecuencias terribles de
su incesto y parricidio solo se presentan después de un intervalo en el que Edipo

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disfrutó de un gran bienestar junto a su madre con la que tuvo hijos, fue buen
gobernante y consiguió el aprecio de sus súbditos y la prosperidad de Tebas.

Como ios niños pequeños previamente al periodo de latencia estuvo unido a su


madre, disfrutando mutuamente de ello y con el apoyo del padre, alejado cuando
interfiere como rival. Todo esto ocurre con la aprobación y beneplácito del
ambiente (his majesty the baby). Los hijos que tuvo con su madre podrían
simbolizar esta etapa llena de realizaciones y satisfacciones.
Postenormente sobrevienen los mandatos prohibidores de la relación sexual con su
madre y de la rivalidad asesina con su padre, mandatos que el niño se ve obligado a
internalizar. Lo que ocasiona el desarrollo del período de latencia, durante el cual la
genitalidad disminuye de intensidad. Según mi opinión, en la leyenda de Edipo este último
suceso está representado porla peste que al cabo de años sobreviene a Tebas y que
consiste justamente en fracasos genitales: las mujeres, animales y plantas dejan de
desarrollar frutos (p 142)

Entonces, puede entenderse que anteriormente al desarrollo de su superyó el


niñodesconoce que su relación sexual con la madre y su rechazo al padre
constituyen comportamientos horrorosos por los que debe ser castigado,
desarrollando una culpa intensa. Así, Edipo gradualmente se va enterando de que
él ha cometido grandes crímenes; Garma asocia esto a la concepción cristiana del
pecado original, según la cual durante los primeros años el niño es considerado
inocente. Aclara que etimológicamente inocente significa que es incapaz de dañar,
o sea:

Lo que debe significar que sus tendencias sexuales incestuosas y parricidas por entonces
no son consideradas como dañinas. Al sobrevenirla edad del período de latencia al niño
se le imparten las enseñanzas religiosas, mediante las cuales aprende que ha nacido en
pecado mortal. El pecado mortal, según lo interpretó Freud (1939, pp. 135-136), es el ser
parricida, lo que, siguiendo la ley del Talión, merece ser castigado con la muerte. De lo
cual, de acuerdo siempre a las enseñanzas religiosas, el individuo solamente es libre
gracias a la bondad divina y siempre que desarrolle en él las reacciones de culpa,
arrepentimiento y autocastigo. (p143)

Continua luego su formulación:

Después de la represión de sus tendencias incestuosas y parricidas el individuo deja de


percibirlas, es decir, en cierto modo tiene una ceguera psíquica para con ellas. Dicha
represión disminuye las capacidades del individuo. Su desarrollo hacia una genitalidad
adulta se encuentra obstaculizado, debido a lo cual, por lo menos parcialmente en sus
comportamientos neuróticos, se mantiene posteriormente en el infantilismo sexual del
período de latencia. Es probable que estos contenidos en la leyenda de Edipo estén
simbolizados por Edipo siendo ciego y convertido en alguien incapaz que está conducido
por una niña desconocedora de la sexualidad que es su hija Antígona.( p144)

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Resumiendo y para concluir:

Edipo, según esta interpretación, no era hijo de Layo y Yocasta. Ei mito dramatiza
de un modo concreto, como si se tratara de sucesos reales, vivencias
inconscientes del neurótico. Este, empujado por sus sentimientos de culpa y
necesidad de castigo repite con sus objetos adultos comportamientos infantiles
que tuvo con sus padres.

La habitual interpretación del mito que lo considera como un incestuoso y parricida


real se queda en el contenido manifiesto. No tiene en consideración las
distorsiones en la comprensión de la realidad que provocan los sentimientos de
culpa.

En la clínica, el inconveniente de esto es que puede conducir a interpretaciones


que resulten culpógenas y desconozcan la importancia de los sometimientos de
los sujetos a sus objetos persecutorios.

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Bibliografía

2006 (1) Iñaki Markez— Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq. v.26 n.2 Madrid

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1924 Neurosis y Psicosis ( T XIX AE)

A Garma 1931 Realidad exterior e instintos en la esquizofrenia

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triunfo, mediante engaños, del superyó.

------------ 1969 (1993)EI psicoanálisis, teoría, clínica y técnica


------------ 1 9 7 4 Mis investigaciones psicoanalíticas originales. Revista de

Psicoanálisis1/2

------------ 7975 (1979) Simposios y congresos, Edipo no era hijo de Layo y Yocasta

Raquel Zak de Goldstein 1974 El pensamiento psicoanalítico pionero de Ángel

Garma. Revista de Psicoanálisis 4

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