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Filosofía de la Ciencia y Tecnología

13 – 11 – 2017
Introducción a la Inteligencia Artificial
La inteligencia artificial es una idea creciente en las sociedades modernas que
ha nacido a partir del análisis del desarrollo humano durante su evolución en el
planeta. El razonamiento a través del cual, se ha llegado a ella ha sido aquel que ha
seguido una trayectoria o tren de pensamientos muy específico y bien podría
pertenecer al reino de los experimentos mentales (lo cual no la demeritaría, pues
grandes revoluciones en el pensamiento humano han surgido de dichos entes, como
se ha visto con la teoría de la evolución y la relatividad especial).
Las definiciones suelen jugar un importante papel tanto en la filosofía como en
la ciencia y ésta no es la excepción. Es ambicioso pretender que puedo dar una
definición rigurosa al término Inteligencia Artificial, sin embargo, intentaré hacerlo
de tal forma que el objeto de estudio sea claro. Se entiende por inteligencia artificial
una entidad creada por el ser humano, que posea la propiedad integral de aprender,
a partir de experiencias generadas en un ambiente controlado (tal como lo hacemos
nosotros cuando somos infantes), de tal forma que adquiera habilidades para lidiar
de forma efectiva con incertidumbre a partir de información probabilística, con el
objetivo de generar razonamiento lógico.
La inteligencia artificial es un caso específico, de un concepto más general
conocido como Superinteligencia cuyas fronteras pueden ser borrosas. La
superinteligencia es cualquier intelecto que exceda ampliamente el desempeño
cognitivo del ser humano, en prácticamente todo dominio de interés. Esta definición
no impone alguna característica genética, por lo que no restringe la existencia de
dicho intelecto a una creación antrópica.
¿Qué nos ha llevado a la idea de Inteligencia Artificial? Se ha mencionado antes
la teoría de la evolución de Darwin, la cual a base de evidencias nos ha mostrado que
el ser humano lleva unos cuantos millones de años sobre el planeta, desarrollándose
como especie hasta llegar al estado actual que observamos en la sociedad.
Permitiéndome un préstamo de conocimiento geológico, dicho tiempo no es más que
un abrir y cerrar de ojos en la historia terrestre (~4,600 millones de años). Aún para
la historia de la vida (~4,000 ma), hemos existido como especie un fugaz instante en
el tiempo. Nuestra existencia, sin embargo, no ha sido desperdiciada. Desde su
aparición, el humano ha comenzado y llevado a cabo a pasos cada vez más grandes
su crecimiento y su progreso (¿lo es realmente?) como especie. Todo comenzó con la
revolución agrícola, que permitió remover la incertidumbre por alimento
acompañado de la domesticación de animales. Esto desembocó en una precipitada
explosión demográfica, la cual permitió el comienzo de la alta especialización
humana en tareas específicas. Posteriormente se dio la revolución industrial, que
mejoró de forma muy marcada los procesos y tiempos de producción, siendo así la
directriz para el desarrollo humano.
En sólo los últimos mil años, este crecimiento ha intrigado y maravillado a
quienes se toman el tiempo de contemplarlo. Actualmente, las economías mundiales
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crecen a una tasa de doblar su tamaño unas cuántas veces durante el periodo de una
vida. Analizando esta tendencia al crecimiento exponencial, nos dirigimos a una idea
utilizada frecuentemente al tratar con Inteligencia Artificial: Singularidad.
Matemáticamente una singularidad es un valor en el cual una función no está
definida y no tiene límites reales. Los procesos físicos que tienen singularidades en
sus ecuaciones, pueden interpretar a las mismas, como una región en donde la teoría
actual deja de describir correctamente a la física, debido a la tendencia a valores
infinitamente grandes o pequeños. De esta forma, se plantea que el ser humano
podría llegar a una singularidad de su desarrollo intelectual, avanzando cada vez más
en periodos más cortos de tiempo, hasta llegar a ser o crear algo que no puede ser
comprendido en el estado actual de la razón. Las tazas crecientes de desarrollo
económico y tecnológico podrían sugerir que dicho proceso está ocurriendo justo
frente a nuestras narices.
Si alguien se preguntara por qué alcanzar la singularidad sería tan importante,
se puede pensar en aquel concepto planteado por I. J. Good, Estadista en Jefe del
equipo de desencriptamiento de Alan Turing durante la Segunda Guerra Mundial: la
maquina ultrainteligente capaz de superar intelectualmente al humano en toda área,
será la última invención del hombre, puesto que dicha máquina podría diseñar
máquinas mejor que el hombre y mejores que sí misma, generando de forma
incuestionable una “explosión de inteligencia” en la cual, el intelecto humano sería
dejado muy atrás.
En el mundo de los experimentos mentales dicha declaración tiene un impacto
contundente, sin embargo, hoy en día no es más que eso: un experimento mental.
Cabe preguntarse, si realmente es posible conseguir dicha “ultrainteligencia” en
nuestra realidad física y de ser posible, cómo lograrlo. La humanidad ha puesto
manos a la obra desde aproximadamente la década de 1940, pues la idea va ligada al
surgimiento de las computadoras. En este corto periodo de tiempo, han existido
tiempos de auge así como de depresión en su búsqueda. Todo comenzó ligado a
expresiones como “una computadora jamás podrá hacer tal o cual cosa”, ante lo cual,
los necios entusiastas ideaban alguna forma para lograr refutar (con hechos) dichas
declaraciones. Así, lentamente, el campo fue avanzando. Como suele ocurrir, se
descubrió que el problema era más complejo de como inicialmente se había
contemplado y al no conseguir rápidamente los resultados deseados, las
investigaciones en Inteligencia Artificial cayeron en desprestigio. La forma inicial en
la que se planeaba atacar al problema, es que las Inteligencias examinasen todas las
posibles soluciones a un problema y escogieran la más óptima. Esto es factible para
problemas pequeños con pocas variables (situación nada parecida al mundo real),
sin embargo, cuando el problema se complejizaba, ya no era posible realizar los
cálculos debido al limitado poder de cómputo, Sin embargo, con el paso del tiempo
y el avance tecnológico (mejor hardware y software), así como un ligero cambio de
enfoque se logró reavivar el interés en el tema. ¿Qué hay de crear no una inteligencia
general sino una particular? Se planeó ahora no sólo atacar el problema por partes,
sino que también se adicionaron avances en investigaciones que reducirían la
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cantidad de operaciones que se necesitarían para conseguir los objetivos, los cuales
eran la aplicación de conocimientos en redes neuronales, así como la
implementación de algoritmos genéticos que podían “aprender” de sus experiencias
y mejorarse a sí mismos. Así se llega hasta el estado actual, en el que contamos con
inteligencias limitadas que efectivamente superan el intelecto humano en campos
muy específicos (juegos de estrategia, logística, etc.), que son una herramienta muy
poderosa, pero que aún no pueden ser independientes y son más bien una
herramienta para asistir inteligencias humanas. Es decir, el objetivo está aún lejos
de considerarse cumplido.
No sabemos si la consecución de una inteligencia artificial general es posible,
sin embargo, de serlo, trae consigo particularidades que deben ser tomadas en
cuenta. Los pioneros no supusieron que sus ambiciones o actividades pudieran
representar un riesgo, además de que los objetivos a los que apuntaban parecían, en
cierta forma, lejanos. Cuando se contempla la creación de dichos entes desde una
perspectiva realista, varios aspectos filosóficos saltan a la vista, no sólo en los
ámbitos ontológicos, sino también en el ético. Estamos hablando de la existencia de
un ser de mayor inteligencia a la nuestra, que probablemente vería cosas que
nosotros no logramos discernir. Si dicho ente en intelectualmente superior a
nosotros, ¿qué nos hace suponer que estará a nuestra merced? No podríamos
asegurar que las barreras que nosotros construyéramos para ello serían suficiente
para contenerlo. Este ha sido el argumento que muchas historias de ciencia ficción,
han utilizado como problemática principal en las sociedades utópicas que suelen
proyectarse hacia el futuro. ¿Deberíamos realmente preocuparnos por dicho
porvenir?
Es así que explorar la idea de la inteligencia artificial nos lleva a tocar muy
diversas temáticas como lo son el pensamiento humano, la automatización, la ética,
los límites del potencial humano, el desarrollo tecnológico, hasta incluso examinar
cómo es que la tecnología impacta hoy nuestra vida diaria y cómo es que podría llegar
a impactarla en un futuro. Preguntas fundamentales que han surgido de esta
investigación han sido:
1. ¿La creación de una Inteligencia Artificial develará formas de ver el
universo no vistas por nosotros?
2. ¿Cómo aprende el ser humano? ¿Es posible emular este modelo en las
AI?
3. ¿Implica la creación de un ser inteligente que se le dote de derechos y
obligaciones? ¿Podríamos realmente esclavizarlas sin meternos en
conflictos éticos?
4. ¿Qué es la mente? ¿Puede ser una mente o conciencia fabricada?
5. Al crear una AI, ¿seríamos su Dios? ¿O puede existir la idea de Dios sin
ligarla a la creación?
Contemplemos someramente aspectos de la segunda y la cuarta. El cerebro y
los procesos cognitivos están inevitablemente ligados, por lo que no se puede pensar
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que es posible aprender sin tener pensamientos. Existen teorías sobre el origen físico
de los pensamientos como impulsos eléctricos en redes neuronales, sin embargo, no
han sido comprobadas, debido a la dificultad que esto representa. Es curioso pensar,
que algo con lo que somos más familiares y estamos tan cercanos no es del todo
conocido. A falta de posibilidad de comprobación Kurzweil Ray, en su libro How to
Create a Mind reflexiona que los pensamientos humanos tienen ciertos aspectos
intrínsecos que son:
 Las memorias son secuenciales y la forma en la que se accede a ellas es
en orden. Nos es imposible revertir el sentido de una memoria.
 No recordamos imágenes, videos o sonidos; sino secuencias de patrones
que, si no son recordados con regularidad, se pierden.
 Somos capaces de reconocer patrones, incluso si sólo una parte de ellos
es percibida.
 La percepción de la experiencia consiente es alterada por nuestras
interpretaciones.
 Siempre predecimos el futuro y creamos hipótesis a su alrededor, lo cual
influencia lo que realmente percibimos.
 Cada parte de nuestra rutina puede ser interpretada como una lista
específica de subrutinas en jerarquías elaboradas.
Aspectos que utiliza para generar una teoría de funcionamiento del neocórtex
cerebral como una parte del cerebro que se encarga del reconocimiento de patrones
con alrededor de 300 millones de procesadores individuales. La mente, según
Kurzweil, no es naturalmente apta para la lógica, mientras que lo es para el
reconocimiento. Para “mostrar” esto, enuncia que Deep Blue (inteligencia artificial
de ajedrez), basado en la lógica y en el poder de análisis de millones de jugadas por
segundo pudo ser empatado por el campeón Kaspárov, quien declaró ser incapaz de
analizar más de una jugada por segundo. Así se plantea, que una correcta
comprensión del Neocórtex nos puede llevar a emularlo físicamente y ampliar su
capacidad poniendo (¿por qué no?) un billón o trillón de procesadores.
Hoy en día, la tecnología está lejos de poder replicar el funcionamiento de un
cerebro humano con los algoritmos conocidos, sin embargo, un importante avance
en el estudio de la mente podría alumbrar nuevas formas de atacar el problema, que
necesiten menos poder de procesamiento. Los caminos para llegar al objetivo de la
superinteligencia son variados y dignos de explorar, lo cual nos da la ventaja de que,
al llegar a la imposibilidad tecnológica actual en uno, podemos desarrollar alguno
otro con el fin de complementarlo y esperar a que la tecnología alcance el nivel de
innovación necesario, o esperar encontrar una respuesta que nos permita evadir el
problema anterior. Sin duda, me parece que el campo de la Inteligencia Artificial es
muy prometedor y tiene muchos rincones por explorar, con avances listos para ser
hechos o descubiertos.
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Bibliografía
Libros
Bostrom Nick, Superintelligence. Paths, Dangers, Strategies, Oxford, Estados
Unidos, 2014
Kurzweil Ray, How to create a Mind, Penguin, Estados Unidos, 2012
Kurzweil Ray, Singularity is Near. When humans transcend Biology, Penguin,
Estados Unidos, 2005
Domingos Pedro, The Master Algorithm. How the quest for the ultimate learning
machine will remake our world, Basic Books, Estados Unidos, 2015
Yuichiro Anzai., Pattern Recognition and Machine Learning, ACADEMIC PRESS
LIMITED, Reino Unido, 1992.

Videos
AsapSCIENCE, 7 Myths about the brain you thought were true, encontrado en
Youtube, en el link: https://www.youtube.com/watch?v=DfgkAJmp9-A
AsapSCIENCE, Can you erase bad memories?, encontrado en Youtube, en el link:
https://www.youtube.com/watch?v=89shevn24L8
AsapSCIENCE, Could you transfer your consciousness to another body?
encontrado en Youtube, en el link:
https://www.youtube.com/watch?v=5r1Sl8DKjf4
Explanimator, What is a Thought made of?, enconrtado en Youtube, en el link:
https://www.youtube.com/watch?v=XDWHnCeEuxQ