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Por gentileza de don Jaime Puyol profesor de la Universidad de Navarra, autor de

estos guiones en su libro “Curso de catequesis. Libro del profesor”. Ed. Eunsa

40. JESÚS ESTÁ REALMENTE PRESENTE EN LA


EUCARISTÍA

GUIÓN PEDAGÓGICO

A. OBJETIVOS
- Conseguir una fe viva en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía.
- Acostumbrarse a hacer actos de agradecimiento a Jesús porque se ha quedado con
nosotros en la Sagrada Eucaristía.
- Conseguir que entiendan y vivan muy bien las devociones y la piedad eucarística.

De Liturgia y vida cristiana


- Conseguir que, al entrar en una iglesia, lo primero sea ir a arrodillarse ante el
Santísimo, o dirigir allí la mirada.
- Hacer muy bien la genuflexión al pasar delante del Sagrario. Enseñar a hacerla.
- Acostumbrarse a acudir al Sagrario -físicamente o con el pensamiento y deseo- para
decir a Jesús que creemos que está allí realmente presente; para contarle nuestras
cosas; para pedirle lo que necesitamos, nosotros y los demás; para ofrecerle nuestro
trabajo, juegos,...; para desagraviarle por los que no creen o le ofenden; para darle
gracias; etc.
- Hacer una visita al Santísimo todos los días.
- Explicar el significado de la lamparilla que arde junto al Sagrario.

B. DESARROLLO DEL TEMA


1. Introducción (Diversos puntos de partida)
1.1. Narrar, de forma viva, la promesa de la institución de la Eucaristía, tal como la
cuenta San Juan 6, 51-70. Destacar:
- Cómo Jesús está con sus Apóstoles y una gran muchedumbre, al día siguiente de
la multiplicación de los panes.
- Jesús les dice unas palabras muy claras (v. 51).
- Como algunos no entendían (v. 52), Jesús insiste todavía más (vv. 53- 57).
- El Señor ha expresado con toda claridad que va a quedarse con nosotros en la
Eucaristía, y que su cuerpo será alimento del alma y prenda de la vida eterna.
- A muchos de los que estaban allí les pareció dura esta doctrina: no creyeron y se
fueron (v. 60 y 66).
- Los Apóstoles no se marcharon, sino que creyeron lo que Jesús les decía (v. 68).
A continuación hacer ver cómo Jesús cumplió su promesa en la Ultima Cena. Puede
leerse el relato de San Lucas 22, 15-21.
1.2. El misterio de la Eucaristía es un misterio de amor e imposible de entender
completamente, pero nos puede ayudar algún ejemplo:
«Un musulmán le preguntó a un obispo católico: ¿es posible que el mismo cuerpo de
Jesucristo se halle en todas vuestras iglesias? Nada hay imposible para Dios -contestó el
obispo- y esta respuesta debe bastar, mas para probar que esto no es imposible,
rompamos un espejo y veremos que la misma imagen se reproduce en todos los
pedazos; y ahora mismo, ¿no oyen mis palabras enteras cada una de las personas que se
hallan aquí reunidas? Explíqueme usted cómo se hace esto».
Si en cosas naturales nos admiramos y no entendemos muchas de ellas, ¿cómo
extrañamos de no entender completamente a Dios?
Es interesante, a raíz del ejemplo, entablar un diálogo, dejando claro que la
explicación del obispo no soluciona el misterio sino que justifica el hecho de tener fe en
cosas que no entendemos.

2. Desarrollar las siguientes ideas


2.1. Jesús vino para que tuviésemos vida (Comparar la vida del alma con la del
cuerpo)
Jesús vino a la tierra para que tuviéramos vida sobrenatural, que comienza con el
bautismo y se perfecciona con la Confirmación. Para conservarla y aumentarla,
instituyó el sacramento de la Eucaristía. La Eucaristía es el sacramento más grande
porque contiene al mismo Jesucristo, autor de la gracia que nos confieren los demás
sacramentos.

2.2. La Eucaristía es un misterio de amor divino (Hacer ver que, cuando dos
personas se quieren, desean estar siempre juntas)
Este misterio se entiende un poco con el corazón, porque es fruto del Amor del Señor
hacia nosotros. Se tenía que ir, pero quería quedarse, y lo que para los hombres es
imposible, lo pudo hacer Dios: el Señor se quedó realmente presente en la Eucaristía
con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad 12. En la Eucaristía se contiene el verdadero
Cuerpo de Jesucristo, el mismo que nació de la Virgen y que está sentado a la diestra de
Dios Padre. Desde el principio, los cristianos creyeron en esta verdad.

2.3. Doctrina de la Iglesia sobre la Sagrada Eucaristía (Procurar dejar muy


claros esos puntos)
La doctrina de la Iglesia sobre este Sacramento se puede resumir en tres puntos, que
conviene conocer y creer con todas nuestras fuerzas:
a) El hecho de la presencia real permanente: está el mismo Jesucristo.
Cuando el sacerdote dice en la Misa las palabras de la Consagración: «Esto es
mi Cuerpo...», «éste es el cáliz de mi Sangre...», la sustancia del pan se
convierte en el Cuerpo de Jesucristo y la del vino en su Sangre. Y afirmamos
una presencia real permanente porque, acabada la Misa, el Señor se queda en
las formas consagradas que se guardan en el Sagrario. Así Jesús nos hace
compañía y nosotros le podemos visitar. Esa luz que arde día y noche junto al
Sagrario nos recuerda que Jesús está allí realmente presente.
b) La transustanciación. Como se ha dicho, por las palabras de la Consagración
el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo. A esa
admirable y singular conversión se llama transustanciación porque se cambia
toda la sustancia del pan y del vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, quedando
solamente lo que suele denominarse «especies consagradas». Es un milagro
muy grande, que la razón humana no alcanza a comprender, fruto de la
Omnipotencia divina que todo lo puede.
c) Jesucristo está realmente presente en todas las formas consagradas y en
cada una de sus partes. Cuando el sacerdote consagra un copón con muchas
hostias, los cristianos creemos que Jesucristo está realmente presente en cada
una de ellas. También creemos que, si una forma se rompe en diversos trozos,
Jesucristo está todo entero en cada uno de ellos. De ahí que el sacerdote recoja
cuidadosamente las partículas de las hostias consagradas por pequeñas que
sean. El Señor se ha quedado por Amor, y con amor hemos de tratarle.

2.4. Los cristianos deben manifestar su fe y amor hacia la Sagrada Eucaristía


(Explicar con detalle cada devoción y su sentido)
La creencia en estas verdades de nuestra fe ha llevado a la Iglesia a rendir culto de
adoración al Santísimo Sacramento. Este culto a la Sagrada Eucaristía lo ha vivido
siempre el pueblo cristiano con muchas devociones eucarísticas:
- El Jueves Santo, en que celebramos la institución de la Eucaristía y
especialmente del Sacrificio de la Misa.
- La fiesta del Corpus Christi, que celebra la presencia real de Jesucristo, y el
Santísimo es llevado en solemne procesión por las calles de la ciudad.
- Las Bendiciones con el Santísimo, donde nos arrodillamos en señal de adoración
y el sacerdote nos bendice con la Hostia consagrada.
- Las Exposiciones y Velas al Santísimo, como en la noche anterior al primer
Viernes.
- Las visitas al Sagrario por parte de los fieles.
- Las oraciones que recitamos: comuniones espirituales; Adoro Te devote; actos
de fe en la presencia real; oraciones para antes y después de comulgar; etc.
- El cuidado por ofrecer a Jesús en el Sagrario lo mejor: vasos sagrados y
sagrarios ricos; limpieza; en el mejor lugar, bien visible, etc.; y sobre todo la
actitud de respeto y adoración: arrodillarse al pasar por delante de un Sagrario;
acudir con frecuencia -físicamente o con el pensamiento y deseo- al Sagrario;
acordarse al pasar por delante de una iglesia; etc.

3. Preguntas resumen
¿Qué es la Eucaristía? ¿Cuántas cosas hay que considerar en la Eucaristía? ¿Cuándo
prometió Jesucristo la Eucaristía? ¿Y cuándo la instituyó? ¿Cuándo empieza Jesucristo
a estar en la Eucaristía? ¿Qué es la Hostia antes de la consagración? ¿Y después de la
Consagración? ¿Qué hay en el cáliz antes y después de la Consagración? ¿Cómo está
Jesucristo en la Eucaristía? ¿Podemos entender el misterio de la Eucaristía? ¿Por qué se
ha quedado Jesucristo en la Eucaristía? ¿Qué significa transustanciación? ¿De qué
forma expresamos nuestra adoración al Santísimo?

C. SUGERENCIAS PARA UNA MAYOR PARTICIPACIÓN LITÚRGICA


1. Es importante hacerles ver cómo la transustanciación no es fruto de un poder
humano sino de la fuerza del mismo Dios, y por eso antes de la consagración se dice:
«Bendice y acepta, ¡oh Padre!, esta ofrenda haciéndola espiritual, para que sea
Cuerpo y Sangre de tu Hijo amado, Jesucristo, nuestro Señor» (Plegaria Eucarística 1).
«Por eso, Señor, te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que
hemos separado para ti, de manera que sean Cuerpo y Sangre de Jesucristo, Hijo tuyo y
Señor nuestro» (Plegaria Eucarística In).
Ayudarles a permanecer muy atentos desde el momento en que el sacerdote,
poniendo las manos sobre las ofrendas, invoca a Dios para que se realice la
transustanciación.
2. Tomando como base el Ritual del Culto a la Eucaristía fuera de la Santa Misa, o
algún devocionario, explicar con detalle a los alumnos algunas de las devociones
eucarísticas, especialmente la Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento.

D. POSIBLES ACTIVIDADES
- Aprender las preguntas correspondientes del Catecismo.
- Buscar, en grupo, algunos textos del Evangelio en los que Jesucristo habla de la
Eucaristía.
- Aprender algún canto eucarístico.
- Asistir a una bendición con el Santísimo.
- Acostumbrarse a hacer la visita al Santísimo.
- Que hagan, en su cuaderno, un breve resumen de las ideas de la sesión. Pueden
ilustrarlo con fotografías y dibujos.