Vous êtes sur la page 1sur 3

Por gentileza de don Jaime Puyol profesor de la Universidad de Navarra, autor de

estos guiones en su libro “Curso de catequesis. Libro del profesor”. Ed. Eunsa

51. LA CUARESMA ES UNA INVITACIÓN ESPECIAL A LA


PENITENCIA

GUIÓN PEDAGÓGICO

A. OBJETIVOS
- Hacer ver que el Señor nos sigue buscando para damos su gracia, a pesar de
nuestros pecados.
- Fomentar los deseos de vivir muy bien la Cuaresma.
- Lograr un conocimiento claro de cómo se cumple el cuarto mandamiento de la
Iglesia.

De Liturgia y vida cristiana


- Aprender a vivir el espíritu de la Cuaresma, observando lo que la Iglesia impone a
los mayores de 14 años.
- Ofrecer a Jesús con alegría y sin quejarse las cosas que nos cuesten: dolor,
cansancio, frío, molestias, etc.
- Vivir el arrepentimiento, confesando con frecuencia y preparando bien la confesión.
- Terminar el día con una petición de perdón a Dios, rezando el «Yo pecador» o el
"Señor mío Jesucristo».

B. DESARROLLO DEL TEMA


1. Introducción (Diversos puntos de partida)
1.1. Comentar el pasaje evangélico de las tentaciones de Cristo en el desierto. (Mt 4, l-
ll; Mc 1, 12-13; Lc 4, 1-13) destacando:
- Cómo Jesús es también tentado. La tentación no es pecado.
- Cómo Jesús vence las tentaciones y nos enseña a vencerlas con la oración y la
mortificación.
- Cómo también nosotros somos tentados.
En el diálogo pueden aparecer detalles del pasaje evangélico; sobre todo aclarar qué es
tentación y qué es pecado. Que los alumnos nos digan qué cosas se pueden hacer para
vencer las tentaciones.

1.2. Se puede narrar la siguiente historia:


Alberto y Juan son muy amigos, estudian en el mismo colegio y siempre van juntos a
jugar, estudiar, de excursión, etc.
Alberto es un «quejica». Cuando alguna cosa le cuesta, en seguida pone mala cara y
refunfuña por todo: porque está cansado, porque llueve y no puede ir a jugar al fútbol o
de excursión, porque hace frío en invierno... También se lamenta y protesta cuando
tiene que pasarse algún día en la cama o se ha hecho una pequeña herida. Juan, en
cambio, siempre está contento, aunque a veces se le nota en la cara que le cuesta algo,
pero se aguanta incluso las ganas de llorar.
Un día, Alberto le pregunta a Juan el motivo de su alegría y éste le contesta: «Es que
me han enseñado que siempre hay que estar alegres para hacer felices a los demás. Y
cuando algo me cuesta, procuro ofrecerlo a Jesús».
Desde entonces, Alberto procura estar más contento y seguir el consejo que le dio su
amigo Juan. Algunas veces, para aprender a ser sacrificado, busca pequeñas cosas que le
cuesten para ofrecerlas a Jesús: acabar mejor las tareas, poner buena cara al obedecer,
ser «el voluntario», hacer favores, etc.
El diálogo puede hacerse como sigue: ¿Qué diferencia había al comienzo entre
Alberto y Juan? Uno se quejaba por todo y el otro no. ¿Por qué? Juan sabía ofrecer a
Jesús las cosas que le costaban, mientras que Alberto no. ¿Podemos nosotros seguir el
consejo de Juan? Sí, aunque a veces nos cueste. ¿Cuándo tenemos que hacer eso?
Siempre, pero especialmente durante esta Cuaresma.

2. Desarrollar las siguientes ideas


2.1. Con la imposición de la ceniza la Iglesia nos recuerda lo que somos
(Preguntarles si saben lo que significa la imposición de la ceniza)
La Cuaresma empieza el miércoles de Ceniza; el sacerdote pone ceniza en la cabeza
de los fieles, diciendo: «Acuérdate de que eres polvo y en polvo te has de convertir».
Así es; todos hemos de morir y, una vez muertos y sepultados, nuestro cuerpo se
convertirá en polvo y ceniza. Esta ceremonia nos debe hacer pensar en la importancia de
salvar el alma, que es inmortal y está llamada a ir al Cielo para vivir feliz con Dios para
siempre.

2.2. El camino que conduce al Cielo exige sacrificio (Usar el texto de Mt 7, /3-/4)
Ir al Cielo no es fácil. El camino que a él conduce es estrecho, está lleno de
obstáculos y exige sacrificio el recorrerlo. Jesús se lo decía a sus discípulos: «Entrad
por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa la senda que lleva a la
perdición... ¡Pero qué estrecha es la puerta y qué estrecho el camino que lleva a la
vida...!» (Mt 7, 13-14).

2.3. Si queremos seguir ese camino, debemos imitar a Jesús y amar el sacrificio
(Preguntarles cuáles son las cosas que les cuestan)
El Evangelio enseña que el discípulo de Cristo tiene que llevar la cruz: «El que no coge
la cruz y me sigue no puede ser mi discípulo» (Mt 16, 24). Jesús llevó la Cruz a cuestas
para damos ejemplo y enseñamos a amar el sacrificio. Hemos de amar las cosas que nos
cuesten ofreciéndoselas a Jesús, y también buscar .cosas que nos cuesten para
ofrecérselas.
2.4. La Cuaresma es tiempo de especial penitencia (Ver si conocen el sentido de la
Cuaresma)
A veces nos olvidamos de que hemos de hacer penitencia. Por eso la Iglesia ha
instituido la Cuaresma, para damos a entender la obligación que tenemos de hacer
penitencia y preparamos así para la gran fiesta que pone fin a la Cuaresma: la Pascua de
la Resurrección de Jesucristo.

2.5. El cuarto mandamiento de la Iglesia nos manda hacer penitencia en las


comidas (Explicar, según la edad, este punto)
Para ayudamos a entender que un cristiano debe hacer penitencia, la Iglesia ha
señalado el cuarto mandamiento, que manda ayunar y abstenerse de comer carne cuando
lo manda la Santa Madre Iglesia.
- Son días de abstinencia de carne todos los viernes de Cuaresma que no
coincidan con fiestas de precepto.
- Son días de abstinencia y de ayuno el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
- Son también días de penitencia todos los viernes del año que no sean fiestas de
precepto. Pero la abstinencia de carne impuesta por ley general puede sustituirse,
según libre voluntad de cada uno de los fieles, por cualquiera de las varias
formas de penitencia recomendadas por la Iglesia, como son: ejercicios de
piedad y oración, mortificaciones corporales y obras de caridad.

- La ley de abstinencia obliga a las personas que han cumplido catorce años.
- La ley del ayuno obliga desde los veintiún años cumplidos hasta los sesenta
incoados.

3. Preguntas resumen
¿Qué es la Cuaresma? ¿Cómo podemos vivir mejor la Cuaresma? ¿Qué es la
penitencia? ¿Qué mortificaciones podemos ofrecer a Dios? ¿Cuál es el cuarto
mandamiento de la Santa Madre Iglesia? ¿En qué consiste la ley del ayuno? ¿A quién
obliga la ley del ayuno? ¿A quiénes obliga la ley de la abstinencia?

C. SUGERENCIAS PARA UNA MAYOR PARTICIPACIÓN LITÚRGICA


1. El tiempo de Cuaresma es la mejor ocasión que nos brinda la Iglesia para luchar
contra nuestros defectos y convertimos a Dios. Por eso la Iglesia pide el miércoles de
ceniza, cuando empieza la Cuaresma:
«Señor, fortalécenos con tu auxilio al empezar la Cuaresma, para que nos
mantengamos en espíritu de conversión: que la austeridad penitencial de estos
días nos ayude en el combate continuo contra las fuerzas del mal».
Hemos de procurar que este tiempo sea para nosotros una lucha contra el peor de
nuestros enemigos: el pecado.
2. La mejor manera de vivir el espíritu de penitencia en tiempo de Cuaresma es recibir
bien y frecuentemente el sacramento de la Confesión.
Se puede hacer una preparación para recibir este Sacramento, insistiendo en el examen
de conciencia.

D. POSIBLES ACTIVIDADES
- Aprender las preguntas del Catecismo correspondientes al tema.
- Hacer un breve resumen de las ideas más importantes desarrolladas en la sesión.
- En grupo, hacer una lista de pequeños actos de sacrificio que puedan hacer con
motivo de la Cuaresma.
- Realizar un sencillo mural sobre los días de ayuno y abstinencia de este año, para
que hablen de él en su casa.

Centres d'intérêt liés