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11 personajes:

Erick, Colon, Piraño, Rey, Reina, Secretario, Cocinero, Parroquiano, Parroquiana,


Tabernero, Mamá
(En el escenario está el actor que representa a Cristobal Colón, inmóvil como la estatua que está en López Mateos y
Américas, en Guadalajara Jalisco, México)

ERIK.- ¡Hola! Oigan ¿no vieron pasar por aquí una pelota de futbol? No la encuentro por ninguna parte… Ni modo que
me la haya robado la estatua. ¡Uy que pelotota! Sería divertido jugar con ella un rato, es como de bronce, ninguno de
mis amigos tiene una igual. Ahorita que no hay nadie, podría tomarla prestada para jugar con ella un rato. Ha de estar
pesada. (SE CAE, EFECTOS DE CAIDA ESTREPITOSA, SE DESMAYA, DESPUÉS DE UN RATO DESPIERTA) ¡Ay qué trancazo me
di en la cabeza!

COLON.- Me he quedado trabado, no puedo moverme.

ERIK.- ¡Una estatua me está hablando!

COLON.- ¿Eso es todo lo que significo para ti, una estatua, un monumento nada más? Soy más que una simple estatua:
soy Cristóbal Colon.

COLON.- No me vayáis a decir que no os han hablado de mi en el colegio.

ERIK.- ¿En el qué?

COLON.- Es decir, en la escuela.

ERIK.- Pues creo que en la escuela oí mencionar su nombre, ¡pero jamás me enseñaron que las estatuas hablaran.

COLON.- Y cómo no voy a hablar si me queréis robar.

ERIK.-Discúlpeme señor, solo me iba a llevar la pelota prestada por un rato y luego se la iba a devolver. Le prometo
que no lo volveré a hacer.

COLON.- No es una pelota, se trata nada menos que del mundo, he aquí la prueba de que en cualquier época se topa
uno con ignorantes. Ayúdame a bajar, dadme esa mano.

ERIK.- Apenas puedo creer que le esté ayudando a una estatua! Eso es imposible.

COLON.- ¡Imposible! Esa es la palabra que más detesto. Imposible es una palabra que deberíamos de borrar de los
diccionarios. Imposible decían todos cuando supieron de mi gran aventura, una aventura que le contaré al primer
interesado que me encuentre.

ERIK.- Por favor cuénteme su historia, a mí si me interesa y le prometo que voy a creer todo lo que me cuente.

COLON.- Esta bien, pero primero ayúdame a quitarme esta casaca que me resta movilidad. Os contaré la historia de
cómo le robaron un continente a Cristóbal Colón.

ERIK.- ¿Un continente?

COLON.- Sí, pero ya estoy cansado de tratar con incrédulos así que será necesario que presteis un juramento.

ERIK.- ¿Un juramento?

COLON.- ¿Estáis listo?

ERIK.- Listo señor.

COLON.- Descansad vuestra mano derecha en el mundo a la altura del Polo Norte. (ERICK PONE SU MANO EN EL POLO
SUR) ¡Polo Norte! ¡Esta reforma educativa! y ahora repetid: yo

ERIK.- Yo

COLON.- ¿Cuál es vuestro nombre?

ERIK.- ¿Cuál es vuestro nombre?

COLON.- Quiero decir: ¡cómo os llamáis!

ERIK.- Ah, me llamo Erik Amescua.

COLON.- Prometo seguir al Almirante de la mar océano Cristóbal Colón…

ERIK.- Prometo seguir al Almirante de la mar océano Cristóbal Colón…


COLON.- En la aventura que me contará.

ERIK.- En la aventura que me contará.

COLON.- Con la venia de la Santa María.

ERIK.- Con la venia de la Santa María.

COLON.- “Ini mini cai cai u mi chau chau pi huau huau”

ERIK.- ¡Qué!

COLON.- “Ini mini cai cai u mi chau chau pi huau huau” Es una frase de la suerte que aprendí de los indios arawakos

ERIK.- ¿Me lo podría repetir por favor?

COLON.- “Ini mini cai cai u mi chau chau pi huau huau”

ERIK.- ¿Ini mini cai cai u mi chau chau pi huau huau?

COLON.- ¡Excelente! Veo que aprendéis con facilidad, una vez dicho el juramento os contaré la extraordinaria historia
que ocurrió el 12 de octubre de 1492, es decir hace quinientos dieciocho años. Para contar esta historia necesitaré… un
mar océano, tres carabelas, un rey, una reina, marineros…

ERIK.- ¿Y dónde conseguiremos todo eso? Sobre todo conseguir un mar es imposible.

COLON.- ¡Imposible! Os ruego que no pronunciéis la palabra imposible, ya que lo del mar ya lo tengo muy bien
resuelto. (AL PUBLICO) ¡Ola niños y niñas! ¡Ola señoras y señores! (DANDO UNA ORDEN) He dicho Ola ¡No, no, no! No he
dicho hola de hola cómo están, sino que he dicho ola de ola del mar, porque para la historia que voy a contar
necesitaré un mar, no digo un mar, un océano, así que he decidido que vosotros seréis una ola de dicho mar. ¿De
acuerdo? ¡Mucha atención mis olas del mar! Cuando el mar esté enojado, envuelto en una terrible tormenta entonces
deberán sacudir sus brazos con gran violencia. Y cuando el mar esté en calma, que en lenguaje marinero se conoce
como la calma chicha, entonces las olas no se deberán mover para nada. Vamos a hacer un ensayo. (SE ESCUCHA
GRABACIÓN DE TORMENTA) ¡Se acerca la tormenta! ¡Echen anclas! ¡Leven mástil! Pendientes marineros en la proa,
desalojen la popa, ¡a estribor! (ENTRA TRACK LAS OLAS)

ERIK.- Un momento. Ya tenemos al mar con sus olas, pero usted dijo que también necesitaríamos un rey, una reina,
unos marineros y unos barcos.

COLON.- Unas carabelas

ERIK,- ¿y qué son carabelas?

COLON.- Unos barcos

ERIK.- Bueno sí, ¿de dónde vamos a sacar todo eso?

COLON.- Muy buena pregunta muchacho, muy buena pregunta. ¿Alguno de vosotros tiene unas carabelas en renta?

ERIK.- ¡Eso es algo imposible!

COLON.- ¡Os prohíbo que volváis a menciona esa horripilante, espantosa e intolerable palabra! Sabed de una vez que
para CISTÓBAL Colón no hay imposibles. Ya se me ocurrirá algo. (CAMINAN EN CIRCULOS)

ERIK.- Ya me mareé de tanto estar dándole vueltas.

COLON.- Eso es muchacho, marearse, dar vueltas ¡ya lo tengo! Lo único que tenemos que hacer es regresarnos en el
tiempo 518 años, y así tendremos a nuestra disposición todo lo que necesitamos: al rey Fernando el Católico, a la reina
Isabel la Católica, a los marineros católicos y a las carabelas católicas.

ERIK.- Amén. Pero cómo le vamos a hacer para retroceder en el tiempo, eso es imposibl… (SE TAPA LA BOCA)

COLON.- Muy fácil, puesto que aquí tenemos el mundo. (SEÑALA EL GLOBO TERRAQUEO) Esto que veis aquí es la tierra,
el planeta que habitamos, como podréis ver la tierra es redonda y da vueltas sobre un eje. Cada vuelta que da es para
nosotros un

ERIK.- ¿Y eso qué tiene que ver con que nosotros viajemos 518 años en el tiempo hasta la época de los reyes católicos
en la que usted vivió?

COLON.- Ya os he explicado que cada vuelta que da la tierra en u día que pasa, ¿no es así?

ERIK.- Sí
COLON.- Lo que significa que si le damos la vuelta al mundo en dirección contraria en lugar de que avancen los días,
lograremos que los días se regresen: es decir, regresaremos en el tiempo.

ERIK.- ¿Si hago que el mundo de una vuelta al revés entonces estaré en el día de ayer?

COLON.- Eso es más o menos lo que calculo. Déjame hacer las cuentas. A ver Erick, cuántos días tiene un año?

ERIK.- Un año tiene…Siempre me han de preguntar la que no me sé… Hay mil y una noches pero días (AL PÚBLICO)
Ustedes que sí van bien en la escuela sóplenme ¿no? ¿365? 365 días tiene un año señor.

COLON.- Correcto. 365 días por lo que si los multiplicamos por 518 años, que es la cantidad de años que nos queremos
regresar, entonces… entonces necesitas darle ¿cuántas vueltas al mundo?

ERIK.- Necesitamos… una calculadora.

COLON.- ¡Nada de eso muchacho! En mis tiempos los chinos todavía no exportaban calculadoras y nos arreglábamos sin
poemas. ¡Ya está! Le daremos 189 070 vueltas y retrocederemos así 518 años, o sea estaremos en el año 1492.

ERIK.- ¿Y me llevará a conocer al rey y la reina?

COLON.- Y podréis además subiros a la carabela.

ERIK.- ¿Y mi mamá y mi papá y mis amigos?

COLON.- Ellos se quedarán aquí.

ERIK.- Yo no quiero separarme de ellos, además me han dicho que no acompañe a los extraños

COLON.- Todo el mundo sabe quién soy, aunque poco se ocupe de mi memoria, no os preocupéis que cuando queráis
regresar simplemente daremos de nueva cuenta vueltas al mundo en el sentido normal y estaréis de regreso al día de
hoy.

COLON.- Entonces empezad a darle vueltas al mundo. (AL PÚBLICO) ¿Nos ayudan a darle vueltas al mundo? (COLON Y
ERIK BAJAN ENTRE EL PUBLICO Y LE DAN VUELTAS AL MUNDO MIENTRAS CANTAN LA CANCIÓN EL SOL)

COLON.- Ayudadme con la cuenta regresiva: 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1…

(ERIK Y COLON SALEN DEL ESCENARIO CON EL ARNES O CON OTRO EFECTO ESPECIAL DE SONIDO Y LUCES)

VOZ DE COLON.- Ya estamos retrocediendo en el tiempo, tiempo, tiempo…

VOZ DE ERIK.- Tengo frío, frío, frío…

VOZ DE COLON.- Olvidé decirte que en este tiempo hace mucho frío en España,

(OSCURO)

Casa de Cristóbal Colon. Entra Piraño a robar, revisa todos los papeles, encuentra una brújula.

PIRAÑO.- ¡Qué reloj tan raro! ¡Ni sirve! Al parecer en esta maldita casa no hay nada de valor. Ya está amaneciendo…
(ENCUENTRA UN SAQUITO DE MONEDAS) Vaya, ¿pero qué veo aquí? No es mucho dinero pero suficiente para no robar en
un par de días

VOZ EN OFF DE COLON.- Ya llegamos.

PIRAÑO.- Alguien se acerca. Mejor es que me vaya.

COLON: Esta es mi casa.

ERIK.- ¡Qué desorden!

COLON.- ¿Entró algún ladrón? Y para dónde se fue: ¿para el norte o para el sur? ¿Para el noroeste acaso o tomó rumbo
hacia el suroeste? Lo que necesitan ustedes amigos es una brújula

ERIK.- ¿Qué es esto señor Colón?

COLON.- Aquí está la mía, por suerte no se la robaron.

COLON.- La brújula siempre señala al norte y nos muestra los puntos cardinales, así uno se puede guiar sin temor a
perderse, así como tomar los rumbos que otros nos señalen.

ERIK.- ¿Y qué son todos estos papeles?

COLON.- Son las cartas de marear, estos mapas me los regaló un cartógrafo muy importante.
ERIK.- ¿Un cartógrafo?

COLON.- Un cartógrafo es aquel que se dedica a hacer mapas. Este mapa es muy valioso, de seguro el ladrón que entró
aquí es un ignorante. Este mapa es indispensable para enseñárselo a los reyes católicos. Pero Eric, ¡no podéis
presentaros ante los reyes vestido de esa manera! (Erick usa un uniforme de las chivas)

ERIK.- ¡De veras! Ellos le han de ir al Real Madrid.

COLON.- No, la Corte exige ir vestido de etiqueta (LE DA UNAS ROPAS) Tened, estos atuendos son más apropiados.

ERIK.- ¿Quiere decir que ahorita vamos a ir a ver al rey y a la reina?

COLON.- En este instante

ERIK.- ¿Y para qué vamos a ir a verlos?

COLON.- Para pedirles permiso y dinero para salir de viaje por una ruta nueva que yo descubriré

ERIK.- ¿O sea vamos a sacar un pasaporte?

COLON.- Eso espero que llevo cuatro años esperándolo.

ERIK.- (SALIENDO) ¿Cuatro años? Lo mismo que se tarda uno en el 2010 para sacar una visa

(OSCURO)

EL REY Y LA REINA SE ENCUENTRAN SENTADOS EN SUS TRONOS.

REY.- Amada reina Isabel. La más católica de las reinas ¿A qué hora servirán la comida?

REINA.- Llamaré al Secretario para que nos diga cuál es el menú para este día.

SECRETARIO.- A sus órdenes Alteza.

REINA.- El Rey desea saber qué se servirá para la comida del día de hoy.

SECRETARIO.- Enseguida mandaré llamar al cocinero para que os dé el informe

REY.- Y a propósito de informes necesito ver al Señor Tesorero. (SALE EL SECRETARIO) Porque las arcas del reino se
encuentran vacías.

REINA.- La guerra contra los moros nos dejó prácticamente en la miseria, tuvimos que comprar todo lo necesario para
acabar con todos esos infieles que no son católicos como nosotros. (ENTRA EL SECRETARIO)

SECRETARIO.- Si me permite Su Alteza, le informo que fuera de este real reciento se encuentra un guardia con el
malhechor que hacia tiempo deseábamos atrapar. Se le sorprendió robando el copón sagrado, de oro y perlas que se
encuentra en Catedral.

REY.- Hacedlo pasar para darle el castigo que se merece.

(ENTRA PIRAÑO Y EL GUARDIA)

REY.- ¿Cuál es vuestro nombre, grandísimo pecador?

SECRETARIO.- ¡Contestadle al rey! (PIRAÑO NO CONTESTA) Su nombre es Piraño su majestad, aunque ignoramos sus
patronímicos, apellidos o títulos de plebeyez.

REINA.- ¿Cuáles son los cargos en su contra?

SECRETARIO.- Tiene numerosos cargos en su contra, su alteza, como robo a casa habitación, robo de comercios, asalto
a mano armada, daños en las vías de comunicación, insulto a la autoridad…

REY.- Suficiente. Suficiente para encerrarlo en la prisión por el resto de su vida.

REINA.- O hasta que se arrepienta y se confiese con un sacerdote.

PIRAÑO.- ¿Si me arrepiento y pido perdón me dejaréis libre?

(EL REY Y LA REINA CONTESTAN A LA VEZ)

REY.- ¡No!

REINA: ¡Sí!
REY.- ¡Que no!

REINA,- ¡Que sí!

REY.- ¡Vos siempre queréis que perdone los castigos y nunca nos ponemos de acuerdo! Eso crea mucha confusión, no en
vano nuestra hija Juana se está volviendo loca!

REINA.- Cuando veo que alguien se arrepiente y pide perdón, no puedo más que perdonarlo, rey mío.

PIRAÑO.- (SE HINCA Y LLORA) Me arrepiento de todo corazón, me doy golpes de pecho, ya no volveré a robar ni seré
amante de lo ajeno, perdonadme porque no sabía lo que hacía, de hoy en delante seré muy bueno y haré muchas
caridades. Me dedicaré a dar de comer a los pobres.

REINA.- Qué felicidad ver volver al rebaño a una oveja descarriada. Arrepentíos, bañaos y rezad. Oremos todos para
que le sean perdonadas sus faltas.

REINA.- ¡Rezad! (TODOS SE HINCAN Y REZAN. MIENTRAS TANTO PIRAÑO LE ROBA EL COLLAR A LA REINA, UN SAQUITO AL
REY, AL SECRETARIO

PIRAÑO.- Es lo malo de asaltar reyes, nunca traen dinero en efectivo. ¡Sarta de tontos!

TODOS.- ¡Amén!

SECRETARIO.- ¡Ha huido!

REINA.- ¡Se ha escapado!

SECRETARIO.- ¿Y vos que hacéis ahí parado? ¡Id en su busca! (SALEN EL GUARDIA Y EL SECRETARIO)

REY.- ¿Lo veis? Eso pasa por haceros caso en interceder por malhechores en lugar de meterlos a un calabozo. Yo
atenderé el siguiente asunto, a mi manera y veréis cómo es que se debe gobernar. (ENTRA EL SECRETARIO) Secretario
¿cuál es el siguiente asunto?

SECRETARIO.- Si me lo permiten sus majestades, les informo que en la antesala espera un hombre que dice llamarse
Colobal Cristón… Cristóbal Colón, dice que desea una audiencia con sus católicas altezas.

REY.- ¿Cristóbal Colón?, Cristóbal Colon, mmmm, ese nombre me suena…

REINA.- ¿Acaso ha venido antes a alguna audiencia?

SECRETARIO.- Sí su majestad, lleva prácticamente cuatro años haciendo antesala para poder hablar con vosotros, y ha
dicho que si no lo reciben el día de hoy, va ha organizar un plantón a la entrada del castillo, con grandes pancartas
además de hacer huelga de hambre.

REY.- ¡Hambre es la que yo padezco en estos momentos!

REINA.- Hacedlo pasar pues, pero también haced que venga de inmediato el cocinero, pues al rey se le desarrolla un
humor de todos los moros, cuando tiene hambre.

SECRETARIO.- Enseguida Su Alteza. (SALE)

REY.- Nos encontramos sin una sola moneda de oro, las arcas están vacías y todos los guerreros nada más se la pasan
dando guerra.

REINA.- No tienen nada que hacer y se aburren.

REY.- Deberíamos inventar otra guerrita de conquista para que se entretengan otro rato.

(ENTRA EL COCINERO CON UNA BANDEJA)

REY.- ¡Por fin! Gracias Gordito. ¿Qué comeremos hoy?

COCINERO.- Carne, pan y vino.

REY.- ¿Otra vez? Pues ¿Qué comimos ayer?

COCINERO.- Carne, pan y vino su alteza.

REY.- ¿Yantier?

COCINERO.- Carne, pan y vino.

REY.- ¡Todos los días lo mismo! ¿Qué no hay otra cosa que comer?
COCINERO.- Es lo único que hay Su Excelencia.

REY.- ¡Basta de tantas reverencias o en verdad no habrá comida! Traed eso acá.

REINA.- ¡Dad gracias a Dios de que no nos falte el alimento!

(ENTRA EL SECRETARIO, COLON Y ERIK)

SECRETARIO.- Altezas Serenísimas anuncio al señor Cristóbal Colón y a… ¿quién es el muchacho?

COLON.- Es… es… mi hijo Diego.

SECRETARIO.- y a su hijo Diego Colon.

REY.- ¿Qué pendencia os trae por aquí?

COLON.- He venido a ofreceros un jugoso negocio…

REINA.- Un buen negocio es justo lo que requerimos en estos momentos difíciles.

REY.- ¡Esta comida está horrible, no sabe a nada! ¡Queda despedido!

SECRETARIO.- ¡Pero su alteza! Es el octavo cocinero que despide en esta semana.

COCINERO.- Os lo ruego, os lo suplico que no me quitéis el empleo, es muy difícil conseguir trabajo de cocinero en este
reino y sin condimentos, la culpa no es mía.

CRISTOBAL COLÓN: ¿qué sucede?

SECRETARIO.- El rey está cansado de que todos los días le den lo mismo de comer y sin condimentos.

ERIK.- ¿Y por qué no le varían?

SECRETARIO.- ¿Variar?

COLON.- Todavía no se sabe que existe el nuevo continente. De América llegó a Europa la papa, el pavo, el maíz con
sus tortillas, los nopales y desde luego el chocolate entre muchísimas más cosas que antes de mi hazaña no se
conocían. Perdón su majestad, continúe.

COCINERO.- No es culpa mía. La comida del rey no sabe a nada porque en la cocina hace tiempo que no hay especias.
Ni pimienta, ni canela, ni nuez moscada, ni nada que le de sabor a los alimentos.

ERIK.- ¿Y por qué no le ponen ají al pollito?

TODOS.- ¿ají al pollito?

ERIK.- Sí, miren… aquí traigo mi ají(ERIK LE PONE ají AL pollo Y SE LO COMIENZA A COMER)

REY.- A ver niño, trae acá el pollito. mmm, el pollito queda confiscado. Si no hay especias ordeno que las traigan junto
con el aji.

SECRETARIO.- Traer las especias es imposible Su Alteza.

COLON.- ¡No digáis la palabra imposible!

REY.- ¡Silencio! Por qué es imposible.

SECRETARIO.- Es imposible.

COLON.- Pero que sí es posible.

SECRETARIO.- Porque las especias como la pimienta, se tienen que traer de las Indias su majestad.

REY.- ¡Pues traerlas de China si es necesario!

SECRETARIO.- Traerlas de China es imposible, puesto que el rey vecino que es portugués, no nos deja pasar ningún
barco para ir a traer especias pues se está haciendo rico vendiéndonoslas muy caras. En toda España las madres se
quejan de que sus niños no quieren comer la comida desabrida, y puesto que un niño que no come bien deja de crecer,
se rumorea que pronto España será un país de enanos. En resumen: los niños no quieren comer porque la comida sabe a
rayos.

COCINERO.- La comida sabe a rayos porque no hay especias.


REY.- No hay especias porque mi vecino el rey portugués no deja pasar ninguno de mis barcos para ir a traerlas de las
Indias. ¿No es así?

SECRETARIO.- ¡Correcto! Para así acapararlas y vendernos las especias a precios de oro

REINA.- Y no tenemos oro para comprarlas.

COLON.- Pero me tenéis a mí para solucionar todos vuestros problemas.

REY.- Sólo Dios, la Virgen y la Santa iglesia católica pueden resolver los problemas de nosotros los reyes católicos de la
España católica por los siglos de los siglos.

COLON.- Precisamente para eso he pedido audiencia, vengo a proponeros una nueva ruta a las Indias

REY.- No dos audiencias el día de hoy. Con tantos problemas no estoy de humor para nada.

COLON.- Pero, su majestad...


REY.- Ni los veo ni los oigo. (SALE)

REINA.- Perdonad al rey, pero cuando tiene hambre se pone de tal humor que más bien parece moro con tranchete. Yo
mientras tanto me pondré a rezar apara que se resuelva este insípido problema.

COLON.- Reina Isabel la Católica la más católica de las reinas y la más reina entre las católicas, ¡os lo ruego, os lo
suplico, os imploro que escuchéis mi petición!

REINA.- Otro día será. Señor Secretario: dadle al señor Colon una cita para otro día.

SECRETARIO.- Veamos, aquí hay una cita para el lunes.

SECRETARIO.- Hay para las 11 con cinco minutos y otra a las 11 con 8 minutos.

ERIK.- ¿Para este lunes?

SECRETARIO.- ¡No muchacho! ¿Cómo creéis? Es para el lunes 29 de febrero, pero como febrero trae únicamente 28 días
tendréis que esperar al año bisiesto.

COLON.- ¡Me estáis dando una cita para dentro de tres años!

SECRETARIO.- Es absolutamente imposible….

COLON.- Reina mía, yo os traeré especias y oro.

REINA.- ¿Habéis dicho que traeréis oro y especias? ¿Cómo?

(ENTRA TRACK COLON ESTÁ LOCO)

ERIK.- ¿Qué nos caeremos a los infiernos?

COLON.- No te preocupes muchacho, lo que pasa es que en esta época muchos aún creen que la tierra es plana como
este mapa. Y que lo sostienen dos enormes elefantes que están parados sobre una gran tortuga, y que si uno navega
hacia acá, se cae a los

ERIK.- ¿No saben que la tierra es redonda?

COLON.- La verdad es que desde el siglo II Tolomeo ya se lo imaginaba, pero muchos aún no han leído sus escritos

SECRETARIO.- ¿Qué la tierra es redonda? ¡Qué disparate!

ERIK.- Sí, es redonda como el sol y la luna.

COLON.- Así que si le doy la vuelta a la redondez de la tierra, algo que nadie se ha atrevido a hacer nunca, llegaré a la
China y a las Indias por esta nueva ruta y traeré a España todas las especias, mucho oro y precisos objetos que en esas
tierras hay.

COCINERO.- ¡Y yo podré cocinar con rico sazón y recuperaré mi empleo!

REINA.- ¡Y mi esposo el rey católico no estará más de mal humor!

SECRETARIO.- ¡Y las arcas del reino volverán a estar llenas de oro!

REINA.- Decidme Señor Cristóbal Colón: ¿creéis en Dios y en la Santa María?

COLON.- Con todo mi corazón.


REINA.- Siendo así os doy el permiso para que partáis en vuestro viaje. ¿Qué requerís?

COLON.- Qué pongáis a mi disposición barcos y marineros y que me nombréis Gran Almirante de la mar océano, y nos
déis dinero para el viaje y para comprar algún recuerdito a nuestros hijos.

REINA.- Señor Secretario, la espada. ¿Con cuanto dinero contamos?

SECRETARIO.- Andamos en ceros Su Excelencia.

REINA.- Os daré mi collar. ¡Oh, ya no lo tengo puesto! Señor Secretario, mis alhajas. Yo os nombro Gran Almirante de la
mar Océano. Aquí tenéis estas mis alhajas para que con ellas financiéis vuestro viaje. Y ahora me retiro.

COLON.- Gracias, gracias. Mi hazaña hará grande a España.

REINA.- Que la bendición de la Virgen Santa María os acompañe.

COCINERO.- ¿De verdad la tierra es redonda?

COCINERO.- Entonces llevadme con vos que no tengo trabajo.

SECRETARIO.- ¿Habéis dicho que hay gran cantidad de oro?

COLON.- Montañas enteras.

SECRETARIO.- Entonces pediré una licencia para ausentarme de mis responsabilidades, y partiré con vosotros, ya que
no le veo el caso a ser funcionario en un reino donde las arcas están vacías.

COLON.- ¡Vayamos al puerto de Palos a recabar marineros para partir a la más grande hazaña que el mundo jamás
verá!

(OSCURO) (TABERNA DE PUERTO DE PALOS) (ENTRA TRACK LA VIDA DE UN BUEN MARINO)

TABERNERO.- ¿Qué os trae por aquí Christóforo?

COLON.- ¡Qué he de daros la noticia, que os hará encontrar la riqueza, el honor y la gloria

PIRAÑO.- ¿Riqueza habéis dicho?

PARROQUIANO.- ¿Habéis escuchado? Riqueza, honor y gloria, y en este reino tan jodido

ERIK.- Tengo frío y sed.

COLON.- Para qué entréis en calor, Manolo, servirle una copa de vino al chaval. Y hagamos todos un brindis ¡por el
vino!

ERIK.- Ni lo mande Dios, mi mamá no me deja tomar esas cosas dice que el vino ya le da demasiados problemas a mi
papá.

COLON.- Unos vicios por otros Eric, que aquí el tabaco hará estragos.

ERIK.- Tampoco, mi abuelito se murió de tosigoso y no me dejan fumar. Mejor dame un agua de jamaica.

TABERNERO.- ¿Agua de jamaica? ¿qué es eso?

COLON.- ¡Todavía no descubro la isla de Jamaica y ya queréis beber de sus aguas!

TODOS.- ¡Qué descubrirá la isla de jamaica!

PARROQUIANO.- ¡Salud por el futuro descubrimiento de la isla de Jamaica!

COLON.- ¡Atención! Aquí en este puerto de Palos, los convoco yo, el Almirante de la mar Océano, Cristóbal Colon, a
qué me acompañéis en la nueva ruta que descubriré, para llegar al oriente navegando por occidente, navegando por la
mar océano, con mis tres carabelas cuyos nombres son: la Niña, la Pinta y la Santa María. Ya que la tierra es redonda y
no plana como muchos ignorantes insisten en creer.

PARROQUIANO.- ¿Qué la tierra es redonda? ¿Entonces quiere decir que los que los que viven en el sur habitan de
cabeza?

COLON.- La tierra es redonda aunque a simple vista no lo parezca y aún así nadie vive de cabeza, puesto que la tierra
siempre está a nuestros pies y el cielo por sobre nuestras cabezas.

PARROQUIANA.- Pero Cristóforo, nunca nadie jamás se ha atrevido a navegar por esos rumbos.

COLON.- Nosotros con la venia de Dios seremos los primeros.


COCINERO.- Pero se dice que ya avanzando en el mar las aguas se tornan tan calientes, que hierven y que algunas islas
que por allá existen están envueltas en fuego.

PIRAÑO.- Y además existen monstruos enormes en forma de sierpes o dragones que devoran a todo aquel que navegue
esas sus aguas.

(SALE UN MONSTRUO, EFECTOS DE SONIDO)

COLON.- ¿Por qué gritáis y tembláis?


TODOS.- Un monstruo!
COLON.- ¿Donde?
TODOS.- ¡Ahí!
COLON.- Eso es producto de la fantasía, no penséis más en ello y veréis cuán presto desaparecerá. (DESAPARECE EL
MONSTRUO) Emplead mejor vuestra imaginación en visualizar las enormes riquezas que encontraremos al cruzar la mar
océano. ¿Quién se apunta?

PARROQUIANO.- Pues yo me apunto almirante, que quiero ir con usted en ese viaje.

PARROQUINA.- ¡Qué te me vas ni que nada! ¡qué fácil olvidáis que tenéis mujer e hijos e vacas que ordeñar!
¡Lechuguín, aventurero, ya os veo nadando atrás de alguna coqueta sirenita! ¿Ustedes que ven? ¿Y a ti qué te importa?

SECRETARIO.- ¡Vive Dios! ¡Este hombre sí que tiene en casa una verdadera sierpe, qué digo sierpe un dragón! ¡Un
momento! ¿Qué no os he visto yo antes?

PIRAÑO.- No, nunca nos hemos visto.

SECRETARIO.- ¿No sois vos el criminal que escapo del palacio de los reyes

PIRAÑO.- Haceos a un lado. Yo también quiero ir con ustedes, escaparme de estas tierras.

ERIK.- ¡Qué olores tan penetrantes! ¿Qué usted nunca se baña?

PIRAÑO.- Claro que me he bañado: uno cuando nací, y dos, al caer en el estanque de los puercos cuando era pequeño.

COLON.- Aquí en Europa no se acostumbra mucho el baño, pero debo admitir que este hombre es de los más
malolientes que he conocido y eso es mucho decir. Es preciso que os deis un buen baño.

(ENTRA TRACK, SOY PIRAÑO Y NO ME BAÑO)

COLON.- ¿Cuál es vuestro nombre?

COCINERO.- Filomeno Pinzón.

PARROQUIANA.- Será panzón.

COLON.- ¿Sois acaso pariente de Alonso Martín Pinzón el capitán de la Niña?


COCINERO.- ¿Cuál niña?

ERIK.- La carabela se llama la Niña.

COCINERO.- Ah, yo creí que esa niña de rojo que está allá. ¿Qué si soy pariente del capitán Alonso Martín Pinzón, a ver,
sí, ¿cómo esta la cosa? Sí, su abuelita era prima tercera del cuñado de la sobrina de una nuera de un suegro que a su
vez era concuña de un tío que según tengo entendido era un marinero de agua dulce, pero de que soy Pinzón

COLON.- Vosotros ireis en la Santa María, y vosotros en la Pinta, que la Niña nos ha de seguir ¡a la mar!
TODOS.- ¡A la mar!

(ENTRA TRACK LAS CARABELAS) (OSCURO) (EL REY Y LA REINA EN LA PLAYA) (ENTRA TRACK LA PLAYA)

REINA.- La mar está inquieta, con sus olas traviesas y juguetonas. ¿Es que acaso me quieren decir que mi Almirante
Cristóbal Colón está bien y con vida? Olitas, olotas, decidme ¿Cristóbal Colón se encuentra bien? Les encargo que no
sean muy rudas con sus carabelas pues podrían naufragar. ¿no se han hundido las carabelas? ¿habrán encontrado el oro
y las especias?

REY.- Más de dos meses han pasado sin tener noticias de ellos. Olvidaos ya del asunto que lo más probable es que hayan
sido presa segura de hambrientos tiburones.

REINA.- ¡Que no lo permita Dios!

REY.- Católica esposa, creo que no voy a nadar hoy puesto que la mar está demasiado frio.

REINA.- Con más razón deberías meteros y ofrecer el sacrificio a Dios para que proteja a Cristóbal Colon y a sus
marineros.
REY.- Bueno, creo que después de todo me vendrá bien una nadadita. (TRACK LA REINA)

REY.- Ya, no quiero coger una pulmonía, vayámonos pronto al alcázar, que tenemos que arreglar las bodas de nuestra
hija Juana la loca con el príncipe Felipe el Hermoso.

REINA.- No le digáis loca a la pobre de Juanita.

REY.- Pues en todo el reino se rumorea que está tocada del seso.

REINA.- Tocada del seso está tu abuela.

(SALEN. ENTRA TRACK LAS OLAS) (OSCURO)

PIRAÑO.- Ya no aguanto más el hambre y la sed, ni tanto sol, llevamos dos meses y nada que vemos tierra.

PINZON.- No encontraremos más camino que la muerte.

PIRAÑO.- Tengo miedo, ¡quiero ver a mi mamá!

SECRETARIO.- Es indispensable que nos regresemos a España.

PINZON,- O que cambiemos de ruta, de seguro ya nos pasamos de largo

PIRAÑO.- Pero el Almirante no da su brazo a torcer.

ERIK.- Miren arriba en el cielo unos pájaros.

COLÓN.- Y e el agua flotan troncos con hojas verdes, no os desesperéis que no tardaremos en ver la tierra.

PIRAÑO.- Este hombre está más loco que la princesa Juana, yo digo que lo mejor es echarlo al mar y nosotros nos
regresamos, porque si le hacemos caso será nuestro fin.

(TOMAN A CRISTOBAL Y ESTÁN A PUNTO DE AVENTARLO AL MAR)

Olas papanatas: les voy a echar a Cristóbal Colón y ustedes se lo dan a los tiburones
ERIK.- ¡Tierra, tierra!
(TIRAN A COLON AL PISO Y CORREN PARA VER HACIA EL PUNTO QUE SEÑALA ERICK)(OSCURO) EN TIERRA DE
ANTROPOFAGOS.

COLON.- Yo Cristóbal Colón, Almirante de la mar océano doy gracias a Dios por habernos dejado llegar con bien y tomo
posesión de estas tierras en nombre del Rey Fernando el Católico y la Reina Isabel la Católica por los siglos de los
siglos.

COLON.- ¡Viva España! ¡Vivan los reyes católicos! ¡Viva España!

ERIK.- ¿Viva, acabamos de descubrir América?

COLON.- Shhh, no te adelantes. Cuando yo llegué a estas tierras creía que había llegado a la India o a un archipiélago
de Japón, yo no sabía que entre España y China había un nuevo continente.

ERIK.- ¿Es decir que se topó con estas tierras por mera casualidad?

COLON.- Bueno, es que yo creía que la tierra era mucho más pequeña de lo que en realidad es.

PIRAÑO.- Dónde están las montañas de oro que me prometiste.

PINZON.- ¿Y los sacos de especias para darle sabor a la comida?

SECRETARIO.- ¿Y las perlas del tamaño de una manzana?

COLON.- Busquemos. Cuanto antes vayamos a explorar la isla.

(SALEN TODOS MENOS PIRAÑO QUIEN SE ENCUENTRA CON UNA INDÍGENA)

PIRAÑO.- Manos arriba, este es un asalto, dame todo el oro que tengáis, incluyendo las muelas tapadas, las piedras
preciosas, las perlas.

(LA ANTROPOFAGA LE DA UN COLLAR)

PIRAÑO.- No, he dicho oro, oro, no estas baratijas. Ven para acá necesitaré muchos esclavos para que me ayuden a
cargar todo el oro que encontraré.

ANTROPOFAGO.- A tumba catatum calua cocolochis masaque tochika.


(LOS ANTROPOFAGOS SALEN, RODEAN A PIRAÑO, EL JEFE DE LA TRIBU DECIDE QUE SE LO VAN A COMER, VAN POR LA
CAZUELA Y METEN A

PIRAÑO,- ¡Ay mamá! Estos me quieren comer cuál si fuera camarón con salsita y limón. Miren allá se fue un gordito,
mejor cómanse a ese, les apuesto que a él le pueden

(ENTRA EL COCINERO, LOS ANTROPOFAGOS, DESPUES DE DARSE CUENTA DEL MAL SABOR DE PIRAÑO, SE VAN TRAS EL
COCINERO, ENTRAN EL

SECRETARIO.- ¡Huyamos! Nos vienen persiguiendo como mil indios armados con

(EL SECRETARIO Y EL COCINERO SALEN PERSEGUIDOS POR LOS ANTROPOFAGOS, ENTRAN DOS MARINEROS)

(LOS MARINEROS SE LLEVAN A PIRAÑO CON TODO Y OLLA, ENTRA

COLON.- ¡Parece que los hemos perdido de vista!

ERIK.- ¡Nuestros compañeros nos han abandonado en tierras de antropófagos!

COLON.- No, solamente se han puesto a salvo, mirad que están anclados y nos hacen señas. Podremos llegar a nado a
las naves.

COLON.- ¿Cansado? Todavía faltan tres viajes a España y vuelta a las Indias.

ERIK.- Usted me ha de perdonar don Cristóbal Colón, pero yo ya me quiero regresar a mi casa y a mi época, ya he
navegado mucho y francamente no se me antoja otro viajecito de estos. Además nunca me imaginé que los indios del
nuevo continente fueran a ser tan bravos.

COLON.- ¿Has traído el globo terráqueo?


ERICK.- Aquí lo tengo.

COLON.- Dadle vueltas rápidamente no sea que lleguen estos indios caribes y nos cenen con todo y globo.

ERIK.- ¿Y por qué le pusieron América?

COLON.- Porque un tal Américo Vespucio hizo un mapa de las nuevas tierras. En su honor se nombró a este continente
América. Colombia o Cristobatlán o qué se yo se debería de llamar. Ya que fui yo el que pasó tantos trabajos para
llegar aquí, y no ese Américo que lo único que hizo fue dibujar un mapa.

ERIK.- ¿Y qué pasó con los reyes católicos?

COLON.- El rey sobre todo, estuvo muy contento con todos los variados alimentos que le llevamos de aquí. ¿Cuántas
vueltas te faltan?

ERIK.- Ya sólo me faltan diez vueltas.

COLON.- Ayudadnos con la cuenta regresiva… 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1… (RUIDO DE AMBULANCIA, COLON Y ERIK
REGRESAN A LA POSICION DE LA PRIMERA ESCENA, DESPUES DE LA CAIDA)

(ENTRA LA MISMA ACTRIZ QUE HACE DE REINA, COMO MAMÁ DE ERIK)

MAMA.- Eric. ¡Eric Amescua! ¡Eric, hijo mío! ¿Estas bien?

MAMÁ.- Mira nada más que chichón tienes en la cabeza, ¿qué te sucedió?

ERIK.- ¡Qué me sucedió! Hice un viaje maravilloso, hablé con los personajes famosos de los libros de historia y hasta
tuve visiones de un enorme monstruo marino!

MAMA.- ¡Eric me asustas! Dime la verdad, algún maleante te ofreció vino, cigarros o drpgas?

ERIK,- ¡Claro que no! Yo digo No a las drogas, ni le hablo a desconocidos, pero Cristóbal Colon no es ningún desconocido
mamá.

ERIK,- Mamá, no me había dado cuenta ¿y si te dijera que te pareces mucho a la reina?

MAMÁ.- ¿A cuál reina? ¿la de las fiestas de octubre?

ERIK.- La que le ayudó a Cristóbal Colón a comprar las carabelas.

MAMA.- La reina Isabel la Católica. ¿Y cómo sabes que me parezco a ella?

ERIK.- Porque fui a verla, el almirante Cristóbal Colon me llevo.


MAMA.- ¿La estatua?
ERIK.- No es una simple estatua, es Cristóbal Colon.

MAMA.- Vamos Eric, eso es imposible.

ERIK.- No digas la palabra imposible mamá, ya que para Cristóbal Colon no hay imposibles.

MAMA.- Eric, mi hijito, seguramente toda esta confusión se debe al golpe que recibiste en la cabeza, mañana no irás a
la escuela y te quedarás en la casa descansando.

ERIK.- No mamá no puedo faltar a la escuela, porque no me quiero perder de hojear los libros de historia.

MAMÁ.- Esto sí que es un cambio. ¡Lastima que la historia oficial esté tan tergiversada! Vamos ya a la casa Eric, deja ya
de tanta fantasía.

ERIK.- Adios Almirante, todos los días te vendré a visitar y traeré a mis amigos para lo conozcan

(ENTRA PIRAÑO, CON ROPA ACTUAL Y EL BALON DE ERIK)

ERIK.- ¡Ey tú Piraño! Dame ese balón que es mío, o si no llamaré a la policía que hace ya mucho tiempo que te andan
buscando por ratero.

PIRAÑO.- ¿Y esté cómo supo mi nombre?