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LA ORGANIZACION NACIONAL Haydée Gorostegui de Torres 1. LA ECONOMIA |. Apogeo de la Argentina tradicional y beneficios de la coyuntura. ‘Avance de la unificacién econémica En las péginas anteriores se ha examinado una primera etapa en el difi- ccultoso camino hacia la unificacién politica: en conexién con el mismo pro- \6n se lograron avances en las soluciones politicas acuerdo de gobemadores celebrado en ‘San Nicolis en 1852: si bien sus decisiones provocaron ladivisiéa, algunas de referidas a problemas econdmicos, 20 fueron cuestionadas y sefialaron un progreso en las aspiraciones us a abolicién de los derechos Cierto es que iones provocadas por 3 mismos funcionarios que habianse acordado en aquel punto; situaciones financieras premiosas llevaron a menudo a la ereacién de impuestos locales que con nombres diversos no eran mas que gravmenes alas mercaderias en esas ransgresiones nacidas de la necesidad s6lo postergaron la apli cacin general de este principio, A medidas como la indicada se agregé la incidencia de Factores corres. 45 es Pondientes al sector externo, tales como la coyuntura favorable para los produe- tos pecuarios en I década 1850-1860: resultado del ciclo econémico y de subrayar aquelios caracteres vinculados con nuestra ev progreso tecnolégico, la acumulacién de capitales dispo ‘aumento de la competencia intemacional. Resulta casi innecesario aclarar que su incidencia se ejercié dificaltan la unificaci6n, e largo de la década, Los cambios no via notables, la estructura productiva se adecusa s6l6 nndiciones internacionales. Aios de trabajosos ajus- Hemor staid mas smiba que una de ns consecuecias, das de la coyuntay dea eguardad en os comtctos con el 8 ‘condmico de la época Buenos Ai res, Litoal y provincas interiores~y que habremos de examina por separado, 6 ‘La mis fuerte productora pecuaria del pais es tes evade cabo po i {St grandes pusel era vueve una y ota ve ye Sempre Buenos Aires las {neresada en loparaeseros de dfeosa mut overcomes etn: ee a miei des voles rod cides on a provincia euyon “socks” nermados como consecuencia de is ma- exces que sigiton al evarmienn det boqueoangotancss ie osbechos que mencionamos rida de os setoresvinesiados es bien evident ‘mento dinémico del periodo merced a caracterfsticas propias del sector. Ente ranjeros y eximidos ras prestaciones gracias a la vigilante protecc rcanas alos puntos de embarque que los liberé de destrucciones transport a puerto: la calidad del producto debido a un adelantado de mestizaciGn que ofreci6 también més oportunidades de comer- acién y, al mismo tiempo, un razonable nivel de organizacién permit ron alos criadores encarar con rpidez un aumento en la producciGn para com- pensar la coyuntura menos favorable Expansidn compensadora en el ovino, excelente precios que equilibran la situacién debilitada del vacuno; por una u otra razén el sector pecuario obtiene sensibles beneficiosy de su prosperdad participa a provincia en general” en productos sutseron as aeraciones que se warsenien: ends fades 1ssa-ss = pow 146.555, 13913 mos 1861-52 isstss primer término, bierno por medio de las rentas aduaneras aumenta sus ‘en respuesta a las modemiza- aia se acerca a la ciudad al primeros diez kilémetros de vias entre Plaza del Parque y Floresta, inaugura- dos porel gobernador Valentin Alsina en 1857, se pone en marcha la politica ferroviaria en el pais. Como resultado de esta vitaidad la general y del gobiemo en particular econémico; prueba de ello neiera de la provincia en ccémoda y existe confianza en el futuro in del papel moneda emitido por el ‘contra el que se estrellarin los esfuerzos de descentraliza jerno nacional, eespaldada por una s6lida estructura produetiva y na Ess vbr ls lve de Tras Pili Rees Ais st una ubicacién privilegiada. la ciudad es sin discusign la sede de los capitales Jas circunstancias internacionales, de su geografiay de su historia ei Lejos de poseer una homogénea estructura productiva, la Contes altema zonas de actividad econémica orientada hacia el mercado externo, con ‘easos extremos limitados a una produccisn de subsistencia radicionalmente ganadera, las guerras civiles han i6n y planteles arrasados; el caso mas dramati- ‘co se verifica en Santa Fe, donde la antigua vitalidad ba sido reemplazada por un paisaje de tieras vacias con ocasionales y precarias explotaciones extensi- vas del vacuno. La merma en los “stocks” ha disminuido los ya bajos rendi- ‘mientos y empobreci ue carecen de capitales para ensa- yar actividades nuevas aun dentro de la ganaderfa, como es el caso del ovino. ‘Con pocas variants, éstaes la situacién de la provincia a mediados del si- glo XIX que, sin embargo, y por la misma presién de sus aspectos negativos, esembocard en un importante cambio de estructuras disponibles, mas los bajos rendimientos ‘némica, y suscit6 la adhesisn privada la subdivisién y venta de campos ofreci ‘De este modo comenz6 a lo largo de la década la radicacién rural de los primeros inmigrantes, origen de la futura expansi6n agricola provinc aos duros, preiados de peligros y tracasos alos que no todas las colonias so- eres ieee La situaci6n cambiaré a partir del avance ferroviario, pero hasta entonces Jos progresos som pequelios en estos primeros ensayos de explotacién agrico- la. La experiencia provocé en cambio un aumento en los valotes de la tierra, afianz6 la situaci6n de los antiguos propietarios a la vez que fa icin de un sector nuevo de creciente poder econémico, los de la colonizacién, grupo en el que se mezclan influyentes que obtienen graciosas concesiones fiseales con comerciantes poseedores de algiin capital que compran tierra para revenderla a los colonos. Ello explica la poste- Nor expansicn del proceso en la provincia como también la desenfrenada es- peculacién que termina por acompaiara. ‘A diferencia de Santa Fe, Entre Ros habia superado la crisis provocada por les conflictos internos y a mediados del siglo exhibla una pujante ganaderia vacuna y ovina. Al panorama de empobrecidos propietarios de la provincia vecins, oponia un cuadro prospero de fuertes producrores sin problem: mercado y gran independencia frente al puerto portefio gracias a su posi dad de comerciar directamente con brasilefios y uruguayos. ‘Como en Buenos Aires, los sectores altos entrerrianos dedicados a la gana- eria prosperan, se enriquecen, aprovechan de la coyuntura y en consecuencia, tienden a acrecentar sus propiedades, no a dividirias y venderias. Por Ja colonizacién qued6 librada al impulso oficial, y la acttud de U comprometid en aigin momento bienes perso caso aislado vinculado con sus ideas progres ia empresa! 3S, pero sin eco en el Wwario la tendencia hacia una economéa ganader sistema de propiedad latifundista, dda.en parte dela crisis que también la afect6, tuacién de los mercados, Yyos, result6 mucho ‘aceptar la intermediacin del puerto portefo o de los saladeros ent Los casi impenetrables baiadosinterpuesios entre estos productore Fe y, en especial Rosario, Interior y Buenos Aires, dad econsmica, mientras se afianzan las pequefias pobiaciones de inmig ‘de expansisn agricola, icacin y echan las bases Unidas al Litoral por un est digena, las provincias delfimerior Nan desarrollado una actividad econémica determinada en gran parte por las condiciones naturales de la regién y que al tema una agricultura de oasis con la explotacién intensiva de la ganaderia. jprovincias (unas en mayor medida que otras) han conocido, gracias a -omereial coa el Alto Peri, épocas de esplendortransformado lue~ goen Jas reas atlinticas;alejadas de los puntos de comtacto conel mercado extemno, ‘productos por un transporte costoso y leato, basta comparar precios en Buenos Aires para sospechar el drama que afrontaban sus articulos Ante la competencia de los importados destinados al consumo interno, De esta situacin de estancamiento, la regi6n se repondria a mediados de Chile es ahora exeslente mercado y sus centros mineros absorben un ni- ‘mero creciente de vacunos para consumo y mulares para transporte, estimu- lando con rapidez la produccién; al mismo tiempo, el fenémeno afecta al sec El mayor re rarse, un movimiento hacia la concentracién de la propiedad: y algo similar en el Litoral y Buenos Aires pero a diferencia de ‘cuyas grandes extensiones disponibles y bajos porcentajes rmereaderias extanjens que st reesporan En esos ez aos se han exporada 153.092 mals 16079 bueyes y vacas 2574 cabalos digenas son episodios frecuentes de la época en que se afirma el individualis- smo agrario y que habrin de repercutir en el plano politico al arrojar en brazos de caudillos reivindicadores un ndmero creciente de hombres despojedos. sno frenaron el proceso de con- externa y de los resortes puestos en juego en las provincias Sectones altos y medios urbanos vinculados con el comercio pero con el aspe=~ to negativo de sordos resentimientos sociales que comenzaron a gestarse. ‘ala moderada prosperidad de que disfrutan los sectores privados la sma de ingresos del Estado, cuya fuen- la recaudacién aduanera que carga et si bien la aduana porteila propor- 10, no sucedia lo mismo en te principales, como en Buenos i mayor peso sobre la importaci cionaba fuertes sumas mediante a Confederacién, sea por su prec: menes introducides, Cierto es que sus ingresos -como ya se ha sefal mos, pero a diferencia de la provi bign présperos capaces de absorber un volumen creciente de articulos im- ia ConfederaciGn no alcanzaron a constituirse como fuerte gru~ 0 trat6 de subsanar el problema mediante la creacién de otros sistema funcioné mal y esto indujo a buscar nuevos mecs- 0s entre los que cabe citar la emisién de papel moneda y la contratacién de empréstitos: el cecurso de aumentar los gravamenes a la ex- 6 menos tal ¥ez por razones ideo- plo de Buenos Aires cuyo papel moneda circilaba con toda comodiad Ta falta de respaldo metdlico pero, ante la sorpresa de los mismos creadores, va fines de 1854 se tuvo que adi miento comercial que favoreciera la circu 6 al expediente de contratar empréstitos para subsanar ei estado de isolvencia creciente; Jose de Buschenthal en abril de 1855 ¥y los banqueros Trouvé-Chauvel y Dubois en setiembre del mismo aio fueron Aautorizados para buscar captales europeos destnados a financiar proyectos es- tablecer un banco y cubrir los gastos de la administraci6n; como el plan no tavo éxito, en mayo de 1856, el gobierno vendi6 bonos de aduana por v [pesos fuertes al empresario espafiol Esteban Rams y Rubert re Tente de 250,000 pesos en moneda a, yen 1857 obmavo Rosario, filial del de Maué con un cap Pero estos recursos s6lo trafan un al bic los compromisos de Ia administraci bburocritico que debian mantener para, tudo; en tales cizcunstancias se aprobs la ley de derechos diferenciales que ccaudacién aduanera y al mismo tiempo disminuir la porteia, contraproducentes durante los primeros meses de aplicaci6n: el ‘mercial y financiero, los recaudos tomados por las casas importadoras porte fas y la suspensi6n de derechos a los productos importados establecida en re~ presalia por el pobie:0 porte, invalidaron de hecho la ley confeder ala necesidad de compleme Suspendido el ensayo en 1859 a raiz de los acuerdos celebrados con Bue~ ‘nos Aires, en el corto tiempo de su {que respecta a sanear las finanzas del Estado; tuvo en cambio consecuencias indirectas al desviar parte del téfico internacional hacia Rosario y es curioso sefialar c6mo la medida, inicialmente divisionista, terminé por favorecer la tunificaciéa econémica con la creacién de un segundo centro portuario, nexo obligado entre el Interior y Litoral."* 2. Comienzos de la modernizacién econémico-social: colonizacién, transportes ‘Si bien se ha caracterizado a la década posterior « Caseros como un perio- do de transicién en el proceso expansivo ¥ modemizante que experiments el pais en la segunda mitad del siglo pasado, es posible encontrar ya entonces algunos elementos que lo aruncian y que se vinculan por otra part entre si ‘Si stendemos a la agricultura de! cereal que se inicia en esa época, vemos aque se relaciona con las experiencias colonizadoras y las primeras modifica- 1a de transporte, factores todos el 8 con el proceso lass 2gan.s a6 2ssnaas ra 237759 858 2a7rosr = 1859 2941538 2525.00 jo forma permanente aunque su importancia haya sido peque'ia comparada con las actividades ganaderas. Pero hacia mediados de siglo hemos visto desarro- arse en Buenos Aires un cinturén de quints,favorecido por la europeizaciGn y ‘cambios consiguientes en las pautas de consurno ciudadano, como también pro- liferar por razones similares los establecimientos tamberos. A esta diversifica cida se agrega otro hecho vinculado con la expansidn del ovino; dadas las carac- ‘eristcas especiales de su explotacin, apoyada en unidades de pequefios 0 me- dianos propietarios de majadas, promovid junto con las actividades anteriores la formacién y ascenso de sectores medios rurales en contraste con el claro afian- zamiento de los aspectos tradicionales vinculados con la cria del vacuno, ‘Cambios en el consumo, europeizacién, crecimiento urbano; todos indicios de una modernizacién en marsha tanto como los primeros kilometros de vias y Ja ampliacién de comunicaciones telegrficas. En el resto del pais las transformaciones son menos espectac pasan en su mayoria de proyectos oficiales que tropiezan con di rancieras para ser llevados a la prctica; una excepcién la cor riencia colonizadora que alcanzé a concretarse en pequefiaescala y ech6 en la provincia de Santa Fe las bases para un muy notable cambio a corto plazo. De ideas més progresistas que el portefo, el Gobierno Nacional se esfora6 ‘en impulsar la expansién agricola desde 1853. Ese afio se aprobé el contrato firmado por el gobernador de Corrientes con el doctor Brougnes para radicar cen la provincia inmigrantes agricultores, que se instalaron en 1855; en 1856 $58 IS GONFZOZRACION at aa EE 22 EN BOWER UREOMAA reese: | Fe, 49. Bono de Adana dela Confederaciin Argnsna 6 Legaron a Sunta Fe las primeras familias suizas que dieron origen ala colonia Esperanza y un afio mas tarde el general Urquiza fund6 ea Entre Rios la colo- nia San José. mera tracas6 a corto plazo y en Entre Rios el movimiento tuvo tada, por razones Vinculadas con la estructura de la propie- ia experiencia inicial fue el primer paso de un proceso coloni- zador de extraordinaria pujanza. Y aunque el cambio es todavia muy pequeio no puede hablarse de expansién cerealera en gran escala, cierto es que ea Santa Fe aparecen durante esta década actividades diversficadas donde antes solo existfael desierto. Vale decir que nos encontramos ant las bases de una futura modernizacién, tanto en lo que respecta a modificaciones en la actividad agropecuaria, como a la aparicién de sectores medios rurales y al aumento de los centros urbanos. ‘Al afjanzamiento en todo el pais de los grupos altos. vinculados cor tividad ganadera, se agrega en algunas regiones un elemento nuevo e tructura social: los sectoes intermedios, cuyo crecimiento es favorecido en los centros urbanos por la expansin comercial y en la campatia por el desarrollo de actividades agricolas diversificedas. ‘A estas modestas transformaciones se afiaden otras, también pequetias, en ema de transporte, que influyen para que las distancias entre las diferen- fan en el pats: el terestre, a car ‘go de caravanas de caretas y mul al, mds importante en niimero y fen adelantos téenicos en Ia medida en que ya surcaban los rios buques de va- por junto a los de vela.© La novedad registrada en la década se produce sobre Ta base de los elementos ya existentes que empiezan a funcionar de un modo complementario empalmando la via Quvial con la terreste del interior en el puerto de Rosario.” iets dead, “Wiliam Pare 6. Un tarco aoreamencano 6 abe alos productore explica por lo yuedaron detenidas en los iltimos affos de la as y solo fueron reanudadas luego de la uni- If. EL CONFLICTO: ALTERNATIVAS EN EL EQUILIBRIO POLITICO En marzo de 1856, con la denuncia de los tratados que aseguraban el statu _Laexistencia de grupos extremos, pati tal y en la Confede: desde 1857 y su exemigo personal represalias contra la ley de derechos Je inmediato se decreté la intervencién, pero nados designados por Urquiza y dada la ur- Del Carril nomabré al ministro de Guerra José M. Ga- fa con expresas instrucciones de sacar a Benavides de San Juan bajo la proteccién del Gobierno Nacional. Desafortunadamente to con el asesinato de Benavides se desvaneci6 idente, al hacerse sospechoso ants Urquiza ron la provincia, encarcelaron a sus -v0 gobernador a José A. Virasoro, oficial del ejérito correntino. El orden qued6 asf restablecido aunque el suceso ten- ria mis tarde funestas consecuencias, Derqui fue electo presidente con el aval de Urquiza y parecié consolidarse la posicién de los grupos extremos. Slo 3, Tucumén y Jujuy levantaron sa voto de protesta ante el procedimiento empleado en la provincia sanjuanina e igual suerte que Del Caril cori el candidato a la vicepresidencia Marcos Paz, vencido am- pliamente por Pedemera con el apoyo dei general Urquiza ‘Aa situaci6n financiera critica de la Confederaciéa se agregé entonces la incidencia de los acontecimientos politicos para apresurar el estall flicta_armado y el 23 de octubre de 1859 los adversarios se enfrentaron en Cepeda” En la batalla las fuerzas de Buenos Aires al mando de Mitre fueron derro- tadas aunque no desiruidas por completo. Urquiza avanz6 hasta San José de Flores donde se firmé el armisticio el 11 de noviembre con la medi Francisco Solano Lépez. La renuncia previa del gobernador Alsina y diciones establecidas en el pacto pet Buenos Aires se declaraba parte de la aio, convocarfa a una Convencién Provincial que examinarfa la Const de 1853. Por su parte Urquiza acepts que “sila Convencién manifestara que tiene que hacer reformas en la Constituciéa mencionada, esas reformas Se- ara que, presentadas al Congreso tome en consideracién y a la cual la provincia de Buenos Aires se obliga a ‘enviar sus diputados con arreglo a su poblacién, debiendo acatar lo que esta, 66 tegrada decida definitivamente, salvindose Ia integridad del Aires, que no podria ser dividido sin el consentimiento {culos se convino que, en el interin, Buenos Aires no manten- de ninguna clase; que todas las propiedades de la provincia seguirian bajo su jurisdiccién, excepcidn hecha de la aduana que- pasabaa laesfera nacional, garantizando la NaciGn a a provincia su presupuesto dde 1859 hasta cinco afios después de su incorporaciGn, para cubrir sus 2astos, inclusive su deuda interior y exter Los restantes aticulos se referfan ala vigencia de las leyes provinciales, la * Fen EN 1001 oe pr cal y Mr UCPoCASE a eG pre sidencial, En los meses que siguieron y luego de ua primer momento de desacuerdos, tuna politica favorable a la unin, a la que no fue ajena la figura de to gobernador de Buenos Aires declaré en el mes de mayo ‘de incorporar la provincia a la nacién y comisioné a Vélez ‘Srsfield para discuti con e! gobierno de Parand las modificaciones ala Cons- titmciéa de 1853 propuestas por los convencionales portefios. De estas gestiones result6 el Convenio firmado el 6 de junio en el que se ‘Ales para los coavencionales que representaban alas prov blecia que la aduana seguiria en manos del gobierno provin provincia se unieseoficilmente al Congreso y el cuerpo promuls disposiciones: a cambio de ello se subsidiaba ala Confederacin con un mi llsn y medio de pesos papel por mes, reembolsables cuando el convenio fue- se ratificad. Buenos Aires sac6 partido de la desconfianza que babies inrgas crearon pareci6 haber perdido luego de El episodio y la svalidad cn res, encubrian otra Vez una situaciGn explosiva que aicanz6 dimensidn nacio- nal durante el periodo previo a las elecciones para convencionales, en que cada _grupo trat6 de imponer sus candidatos: San Luis y San Juan respondian al pre- Sidente Derqui; Entre Rios, Corrientes, Santa Fe, La Rioja, Catamarca y Men- ddoza estaban bajo la influencia de Urquiza,y os porefios contaban con el apoyo de Santiago del Estero, Tucamén, Salta, Jujuy y Cérdo La lucha asumi6 diversas formas: desde el descor dad nacional como en Corrientes (apoyada por Urqui aso mis dramético ocurrié en la prov sesinato del gobemnador Virasoro en noviembre de 1860. | eee jo una vez que compre iba directamente con Urqu Segunda Parte PRIMERAS ETAPAS DEL NUEVO ESTADO NACIONAL (1862-1874) A prnipios de 1862 Ia mayoria de las provincias habia ageptado el progra- rma presentado por Mitre para constituir una autoridad nacional provisional delegada en el gobémador de Buenos Aires y Ivego en un presi so y Suprema Corte, de acuerdo con la férmul del poder después de Pav6n por pare de ls it gro ademas un respaldo adicional alos plates mit Pero laexistencia de gobiernos amigos no implicaba la adhesin masiva al nuevo régimen de una poblacin poco dispuesta a compartir un pensamiento politico que sentia extrafio; de alli ue uno de los problemas serios de la fla- ‘ante administracin fue pacificar regiones con un alto grado de inestabilidad y donde los caudillos coneitaban gran prestgio. Los primeros (ipo surgicton con cl general Vicente del aio. Figura de magica inluea- as, ccaudillo. La paz se firmé el 30 de mayo en La Bander dndose que el Chacho se encargaria de pacificar La Rioja con el lugarteniente el tenjente coronel Felipe Var ccalma por un tiempo. Entretanto en Buenos Aires lac del partido liberal portefo en la fraccién ‘ionalista inspirada por Mitre y el I. REORGANIZACION POLITICA 1, Guerras civiles y guerra del Paraguay El fermento revolucionario de las provincias, més 0 menos coatrolado Iue~ {80 del tratado de La Banderta,resurgi¢ un afio mss tarde, otra vez en torn parcialmente politicas y es preciso rastrear sus causas prot pride situacién econdmica dela poblacién; fatos de me: lares de trabajo, ls paisanos vefan con agrado la vida monto a para la obtencidn de recursos, aureolada ademés con la gloi precisa dela lucha politica ‘Las palabras de Pefialoza al general Paunero solicitando una La Rioja por los dafios eausados por la guerra civil son bien exp simacign de miseria y orfandad a que han quedado reducidos mis paisanos.” Otro aspecco de la situacién fue expuesto a Mitre el 10 de abril de 1863: “Después de Ja guerra exterminadora —decia e] Chacho- no se han cumplido las promesas bhechas santas veces a los hijos de esta desgraciada patria. Los gobemantes se han cconvertido en verdugos de las provincias, atropellan las propiedades de los veci- nos y destieran y mandan matar sin forma de juicio a ciudadanos respetables [porhaber pertenecido al Partido Federal icar los sagrados derechos que 3s gobernadores de Tuct 35 traidores y perjuros vin, Catamarca y Santiago En los meses de mayi eras en Lomas Blancas y Li jaque a sus enemigos hasta fembre, dia en que fue to- uerto a lanzazos por el coronel Irazibal. Este asesinato, gobierno nacional, es buena muestra de las pasiones que xo panorama politico del pais. la montonera, otros movimientas se produje ias. E12 de marzo de 1865 estallé en Cérdoba una revol lun ex gobernadar de la provincia, el doctor Justiniano Posse; en 1866 lugar otras revueltas en Mendoza y en Catamarca contra el gob Maubecin; en 1867 en Cordoba, La Rioja y Santa Estos sucesos, como otros simi gencias polticas entre fracciones, fueron solucionados en algunos casos por el {gobierno nacional mediante interveaciones fede Mayores esfuerzos demandé en cambio el dltimo episodio protagonizado por las montoneras en el Interior, vinculado ea su origen inmediato con a gue- 1a arge yaya. Al declararse el coni temacional y decretarse ef reclutamie ron problemas en ciertas provincias: en Entre Rios, \6n hizo crisis con un pequefio ej de noviernbre de 1866 juan Rodriguez que de modo sorpre smpo las noticias del desast ‘en Curupayt! provocaron nado al frente, que engros ronelIrrazabal fue derrotado por los mendocinos que también des- 2a las fuerzas del gobernador de San Juan y de La Rioja en la Rincona- ddadel Pocito y los sublevados sanjuaninos p bernador a Juan de Dios Videla; poco después ser sambio de autoridades en San Luis con 80 e vara Tbsanieme del Chaco via de Chile con dos oy algunos emugiadosargertnos que Mab Ss Metnay ensu bandera sl" von Amencag! Viva! use Capitan Genera Uri tigre le Pain Su pocame,fechada el 10 de i i oe Seba parelevamaren ama alas ontoreras los Llanos os out subovaton de faeaas el gobiero aposads en Tech pra miei cnrads a aan peat pve popular ereliz6 en ner de 1867 wareanin de afm qu warfarin el norgénico movimento en ico acional Sia un apoyo inesperado gobernador, que paso hacia 8 raataque y el 1° de abr las fuerzas de Séa y Videla; inda Después de este encuentro todavia se produjeron algunas a i. cas de menor importancia, pero la montonera estaba ya deshecha, Felipe Varela ‘para morir en el exilio el 4 de junio de 1870 y con él se cers el de la lucha contra el sistema liberal en la regi6n det Interior. ternos Se sum6 otro grave compromiso internacional que exigi6 del gobierno esfuerzos y gastos todavia mayores; nos referimos ala {guerra con el Estado paraguayo, iniciada en 1865, Los origenes del conflicto son variados y se vinculan con situaciones vieja data que no habremos de examinar en ones de varios paises entre los iderado por Mitre como un agra respuesta alguna, cionaba tropas en Ia frontera con el U de Flores, En ese punto de los act blancos uruguayos, declaré que consideraria “atentatorio contra el equ Ge Ios estados del Plata, cualquies 8 alrededor de seis toro pra prevenir movi aj hubo por lo tanto que recur a me za apenas bastabaa para cumplir su cometido especifico; se dens la mo- do el p amiento en Entre fos y Cortientes de diez mil solda al mando de los gene 3s. Se dispuso adem la creacidn de un de ope de la caida de Paso de la abril de 1866; Lasdisposiciones tomadas tropezaron con raguaya, ficultades para ser cum: das en algunas provincias donde el entusiasmo popular ante la guerra fue mismo mes en Tuyutt se libraror muy escaso; ya nos hemos referido a los episodios de Mendoza, vine ue, pese alas i aliado asest6 fuerte golp. fe contingentes y cabe - de Lopez. Otras bata varon en junio en Yatayey 8, que culminé en el d i Sauce 0 Boqueréa, en jados planeaban apoderarse de mn comenzé el 3 de setiembre del segundo fuerte que esalojado ° de marzo de 1870 enominado Cerro Cori, El 20 de junio de 1870 se firmé el Protocolo que puso fin al conflicto bélico. fe 18th. TRareao denviiV2- 193%. jagiraste © EeuL. 2. Presidencia de Sarmiento fon alcance y muerte en el lugar El general Bartolomé Mitre termin6 su periodo presidencial en 1868 y el sdo a su sucesor don Domingo Faustino Sarmien yario que sefala Ia creciente complejidad del mientras Urquiza agrupaba a tuna Liga del a 85 a de que ninguna candidatura habria de obtener la may ta de electores A principios de 1868 Sarmiento e provincias y cuenta con el apoyo. 86 itce envi lo decide el or ial porel Part. 8, por su parte, sdlo es fuerte mula Sarmiento-Alsina, pe 4 Liberal el 2 de febrero, Todavia se sucedieron sin embary Buenos Aires y una serie de combinaciones: Alsina in- se extraviaron sospechosamente las actaselectorales de Tucur favorable a la formula Elizalde-Paunero, y 0 hubo el feudo urquicista, pero al fin el Congreso realize es tuv0 79 suftagios de los 131 que habian sido declarados lids. ¥ con ‘otos por encima dela mavora absolut electo se enteraria del resultado al pasar por Rio de Janeiro en en Corrientes, mio y Sarmiento ob- Jo respaldara, se a Resuelto «no tansigi,Sarmisnto decret la intervencion militar vineiay convoed alas Guardias Nacionales de Eote Rs, Sania Fe y Corin tes para aplasar a rebel. La empresa no fue fei: Lépez Jordin, de gran ascendiente entre Ia poblaién yautliado por el partido blanco del Uruguay ndosesangrentas btallas en Los Sas hasta que en Naembe {Corient que viajé a Parand para seguir de cerca las operaciones. e al renovado| 88 jente a pocos dias de entregar el mando. Se sublevaron el co- el de marina Erasmo Obligado y los generales Arredondo y yo de Taboada, y el general M porque deseara modifica el res E ft peas veut gr ideraba un obsticulo al progreso: de ahi su que lo han convertido en una de las figuras mas 3. Creacién de los organismos del nuevo Estado al del nuevo gobierno nacional en octubre de 1862 cic : 6 ia al mismo tiempo el comieazo de pro- fundes cambios en la estructura del poder politico, En efecto, la instalacidn de una autoridad que a todos compendia aunque estuviese por encima de los intereses partculares de los estados, no hacia més confirmar el hecho de que el ejercicio dei poder real estaba en as provin- ue lo delegaban por propia decision. Los episodios de la cuestién capital y los derechos de las partes | ia historia del proceso posterior re- | vela una ipo, definible como federalista, en be e una progresiva centralizacién y taspaso de poderes a manos del Estado acional, proceso del que ni siquiera escaparia Buenos Aires pese a su aparen- 3 te liderazgo después de la batalla de Pav6r f -y BO.estuvo exenta de conflictos a algunas en mayor medida que otas- resistieron el avance del poder central, I retraso en advertirlo les seria fatal ya que para e ado por a 9 +o de minisiros que la compondrian y un procufador general, est ademés que en cada provincia se crearfan uno o mas juzgados inferiores. De ‘inmediato fueron nombrados sus intezrantes y el organismo comenzs a actuar em octubre de 1863, tan pronto hubo preperado las leyes que debian regular sus facultades y procedimientos.' © La puesta en funcionamiento del Poder Judicial significé un paso impor- ‘tance ya que, a la par que completaba la estructura del Estado, se garantizaba or primera vez de un modo sistemitico los derechos y libertades del indivi- uo afirmandose los principios jurdicos. Sin embargo, pese ala prerrogativa de la Corte de declarar inconsttuciona- fs las eyes que estuviesen en conflicto con la Constitucidn, su incompetencia para decidir en los problemas suscitados entre poderes ~establecida por la re- , forma de 1860 conspiré contra el mantenimiento de las autonomias provia- Siales al dejar en manos del Ejecutivo ia facultad de decision; facultad un tanto te6rica sin duda hasta el momento en que la creacién del eécito nacional pro- (porcion6 al gobierno el insiramento capaz de hacer cumplir sus dir rganismo, inexistente en 1862, debe verse la influen- 0 pasos para constituirio inmediatamente des- leciendo Dersos dela Coafedeacio y transfer al orden nacional el Miniero de Gus ra y Marina y a Inspeccién y Comandancia general de armas de la provincia. [La constitucion integral del cuerpo se lle a cabo unos afios més tarde cuando cedieron un tanto las conmociones internas en las provincias y permitieron ‘ordenar los elementos de que se disponta, lo que ocurri6 solamente hacia 1864, una vez tenminada la campata contra el Chacho Pefialoza. gobierno procedié entonces a estructurar los organismos militares exis. 'y enel mes de enero cred por decreto un ejército permanente compuesto 's mil hombres distrbuidos en un regimiento de arillera, seis batalo- nes de infanceria y ocho regimientos de caballeria de cuatrocientas plazas cada uno, mero éste en el que no estaban comprendidas las fuerzas destacadas en la frontera com el indigena. Si bien los distintos aspectos que completaban estas disposiciones (tales 1. Ministos aombrades ol 18 de octubre de 1862: doctores Venn Asin. Francico de as como formas de reclutamiento, estructura jerérquica, reglamentos, eteStera) se Gipusieron en forma pavlatina hasta una época bastante posterior tiene vigencia a partir de! efectivos a mis de vei que inicia la formaci fe setiembre de 1872 con roria, son algunas de las medidas orientadas a lograr una mayor e siempre sobre la base de los objetivos perseguidos al crear cue "Ahora bien, la gravitacién creciente dela institucién en el proceso politico de ia época se vincula con las cizcunstancias especiales que vivia el pais en 3s que el Estado enfrentaba en forma sucesiva 0 las provineias y en las fron- y rapidez en Ia toma de ‘naron el problema tomando al pie de lak isposicién constitucional que les otorgaba, como presidentes, la comandancia en jefe de las fuerzas armadas y se entendieron de modo directo con los mandos aun sobre aspectos exclusi- ‘vamente castrenses. ‘7.__Enla lucha por el restablecimiento del orden interno esta modatidad prob { sobradamente su eficacia, no asfen el plano dei equilibrio poltico ya que pro- tado por la discrecién del go- tradicionales lineas de poder porcioné al Ejecutivo un instrumento | bemnante y cuyo empleo contribuys a. en as provincias. La presencia de cuerpos de ejército en los actos eleccionarios, ‘generalizada durante la presidencia de Sarmiento, fue suficiente para provocar muchos cambios y as Ileg6 a su fin por ejemplo la Unisn del Norte encabeza- dda por el gobernador santiagueiio don Manuel Taboada al ser desplazados sus aliados en Tucumén, Salta y La Rioja en ocasién de realizarse 10s comicios respectivos, El caso no es nico; por medio de las fuerzas armada, el Ejecuti- ‘yo 3e hizo presente en los rincones mds alejados y fue disgregando, a veces por simple presencia, todo grupo capaz de hacerle frente en el plano politico. El sistema taté de garantizarel cumplimiento de las normas constitucionales no siemare respetadas por la clientela de los gobemadores provincial, pero al ‘a0 cambiar los mecanismos electorales, se limits a favorecer et tritinfo de hom- bres de representatividad tan cuestionable como los que se buscaba reemplazat. i La incideneia de los dos organismos mencionados en la modificaciGn del cquilibrio politico preexistente acelera entonces el proceso de centraizacion al que ademas contribuyen los cambios operados a nivel econémico; aunque || este tema sera més adelante \ cn jonal en detrimento de los s 280 se acentia durante la preside de Avellaneda apoyado po: lo el poder nacional sino ta de Ente Rios ceiorinstlacin del Gobierno Nacional pare cnonia. al oeupar la primera magistatura uno do sur. tres, pero en para ls ambiciones dela provincia. Prodiucire. Dentro del peas Sin nacionalista que colocaba ala Nacion por encima del Estados gue lao nal pensamento atone ya habia disentido a ® constitcin de la proving les provoeariacl primer -cesarios para el funcionamiento de la adm te General de Aduanas y del Banco Naci ia maquinaria auronomista en 16 este tipo de ingresos en 1 asumiera Ja gobernaci 2 ‘en el perfeccionamiento y mode 4 9s Ua sistema bicameral componia el Poder Legislativo: el Senado, formado por dos representantes por provincia, elegidos por sus legislaruras respectivas. on una duracién de nueve afios en sus funciones, y que se renovaba por terce- Fas partes, y la Cémara de Diputados, cuyos representantes surgfan de eleccio- nes decison a propercién de no por da vein il aban fra Sionalmeats su niimero en 30, distibuos de acuerdo coal poblacia ‘aos en el cargo, renovirdose la Cémara cada dos 9 podfan ser reclectos lo mismo que los sens. dores. Juez de eleciones, derechos yttulos de validez de sus propios mie- bros, el cuerpo se protegia as’ del intomisién de otros poderes, aunque en la prictica su autonomfa estaba Lnitada por el Ejecuivo que lo convocaba y f- jaa los asuntos a trata. ign de los tres poderes complet Ta estructura posiciones complementarias adoptadas en forma p Yeranapectcioncsl sistema y adap snes dead del designados por sorteo, més cuatro elegidos por los ciudadanos al instalarse la ‘mesa; ls inscritos en el padrén votaban publicamente en forma oral 0 escrita ye escrutinio se realizaba de inmediato, En 1873 se introdujo la boletaelecto- tal con voto escrito para identifica alos ciudadanos, sistema que se utilizé hasta Ia aprobacidn de la ley Séenz Pefa y que dio lugar a muchos abusos y frauces alos electores En otra esfera, le aprobacién de los cédigos de comercio y civil, moder- ‘manteniéndose en vigencia hasta 1889, en que fue sustituido por cl que rige todavia en sus lineas fundamentales; constaba de cuatro libros y ba sobre las personas y los contratos de comercio, el derecho mariti- mo y las quiebras. [La redaccidn det Cdigo Civil se encomend por decreto del 20 de octubre de 1864 al doctor Vélea Sirsfield que present el primer libroen junio de 1865, ¥y concluy6 la obra en 1869; en vigencia desde 1871. se ha mantenido sin mo- ‘ifieacioues fundamentales y su ideologfa deriva de ia escuela racionalista del 9 erecho natural. Régimen de las personas, matrimonio y familia, derecho su- cesorio, condicién de los trabajadores y derecho penal fueron los distintos te- ‘mas abordados por el autor que se inspird en el derecho castellano y en los adelantos mas recientes de su época en materia de jurisprudencia sin descuidar las modalidades especiales dela sociedad destinataria de estas normas. I. LA MODERNIZACION ECONOMICA. 1, Transportes y colonizacién ‘i gsetaos t's ewbe somery Concent meg ser. cin de elementos modernizantes vincul dades* en comparacién con colonizaciones posteriores, y el proceso es relati- vamenteficil de seguir através de los planos catastrales. Allf aparece una re- .émeno éste tan importante como la masn agra del provincia po ism sagaidad hai el rdurar en toda la regién que se vincula con el progresivo aumento del precio de la tierra en raz6n de su valor potencial,’ valor que se apoya en una mayor demanda, producto de la ampliaciénde mano de obra ex- favorable que ofrece e! mercado interna: acid de los wansportes interns clementos se verifica en dos planos: por ial comprometido en la colonizacién, que smpresaril tan particular est reservada a explotacion ganadera y cuyos fuertes excet oa Buenos Aes, 101 Estamos ante una etapa en que el arrendamiento reemplaza a la venta de el subarriendo. Gana et primero por el automatic, y el productor porque los precios del cereal son retributives y pue- de ademas inerementar sus ingresos entregando una parte de los campos a otro interesado, 2 un canon ms alto por supuesto; de este modo el mecanismo fun ciona en beneficio de todos, con excepcidn tal ez del consumidor quien lo soporta en conflictos que saldrin a luz mas alld del perfodo que se haya procedido a ia incorporacién total de las tirras disponibles y vari las condiciones del mercado internacional; entonces podré advertrse en lar de las tensiones y desequilib ales que afecten al pais los aspectos n ulacion generalizada. El caso 5 Mientras avanza la agricultura en Santa Fe, se mantiene la preen sganadera tradicional La mayota de os factor que determinan una stuaién mas matizada con ‘Santa Fe, son como ald prolongaciones des década anterior que se dias carles sino que I ja favorecica por venta a precios’ el acceso & sectores examinamos la res del sext dominio econémico y politico. Capital disponible, pocas exigencias de reinversi6a y la divisidn de campos econémicos que se esteblece de hecho con otros grupos explica la preferencia de los terratenientes porterios por el negocio inmobilisrio como fuente segura de dilatados beneficios a corto plazo; pero a diferencia de su intervenciGn estrictamente especulativa en San- de frrocarn (Archivo Gone 103 ta Fe, en Ia provincia de Buenos Aires habrian de desempediar un papel mis directo en la produccién El caso se ve con toda claridad en el ovino. Luego de una prime tor. Ahora biea, en Ia medida en que la explotaci sma de aparceria, su crecimient parcelas que no tarda en inve uicio del pastor independiente ternativas que sufte la actividad agropecuaria en Buenos Aires se 105 destinados 2 pesar en la evolu- cta del ovino por medio de asalarados. La caida en relacin de depo si bien todav‘a no es total, sefalael fin de aquel proceso de expansidn de k tores medios rurales iniciado después de Caseros y aun su extincién en lt medi- da en que son desalojados de la era aut rac la ferencia con ls mismos ‘grupo ganadero; mayores ikivos, renglones ambos qi firme y no un simple vuelco ocasional como los que perisdicamente hhan aparecido a través del tiempo en Bueaos Aires te, Como interme- sumidores, no resulta -haban por fo contrario sible que lo hiciera a corto plazo. 104 ts 2. Los avances del nuevo Litoral la politica moder- resto del pais acu- en el tasajo sufre menos lose rece como un desemboque positive les que ante la desfavorable coyuntura externa no siguen se piensa ademés que rarié la coyuntura y icacién de Corrien- en lo que se refiere recordamos que en la expansiGn de la activi vvienen factores negativos provenientes de la wincias litorales para conclu que Ja actividad agricola, ‘una clara orientacién del intercambio he mayoritario de mercaderfas importadas y exportadoras de subproductos ganaderos no a sajo; complementa él mecanismo centraliz Rosario, nicleo de enlace casi obligado para la producciéa regional que, en Jas primeras etapas de este periodo, se canalizara en general a mercados exter- stuacién de dependencia econdmica se inicia alrededor acentia con el avance del centralismo politico y parece afec- resultan de actitudes deliberadas destinadas a promoverl eso librado a su movimiento propio. En las dos provincias mesopotimicas se verifica el mismo tipo de desnivel as y no fruto del pro- 6 obra ante las limitaciones dela estruct cen Santa Fe, Buenos Aires y aun Entre Ri particularmente masculina 9. Actividad agricola yganadera dea provincia de Coicates en 186 sein dacs public os porel Rito Eada de e Republica Argentina de ese ao. Produce: Departamento de Corrientes roe 2205 tags rmandioc, Saas a 16” Slgodsn = a 1913 amobas tae, E 2" mel . 85 a $5 plantas foes 39.699 Soles Departamento Empedrado ros = veces (09 fangs ‘mando, Saas 10° Algodse “ 882 urobas ‘as eee 362 plans rus 13 eto ramos 2000, tangas 108 SwBarobas —6364arobas Concordia 93 cunts 80 concras (2290 plantas) 267 cundras (10.00 bole) dems se projeron 13.802 cuers, 1.582 arobas de cerda, 9839 frrobas de anny 6.29 queso Guo destino nose especifia ee Destino 2470 amobas 939 RS arobas 1106 arabes exterior * Deparamento de San Miguel y Loreto * Departamento de Yaguareté Cord Produce arco: abtco: #00 aobas; ma: 460 fences; porto: 10 faegas algo: 40 arobas; mandiocs: 2.50 fnegas fas. Hacienda y aos exrdos del deparameno cae af: 3482 cues, 420 burs (nos india desi * Depanamerto de Mourucuya Produccin arco: 40 fanegas d granos, 20.000 arobs de aba, 38 arobas de lend, rats onsinacin dels nota 9) * Depanamento de San Lu det Palmar Producein agricola: 300 nega Ge tata, $400 fanegs de mai, 107 faneges de i, 20 fanegns e mandioes, 172 robes algo, fs. * Doparamente de Cad-Cat Progucci agrcos: 220 aroba de lana, 3.934 aobas de aco, 2.736 arobas de mil, 4500 aes de aid, 419 fanegs de a= s,s * Departamento de Sen Roque Produc agecos: nara, daraaaosyalgodén sin specifica). Hacienda yfutos exis en lat: Goya y Bell Visa Desuin: Coren Bella Vist, Lavaley Goya ut i6n es algo avis compleja dada la diversidad de re- En las provincias andinas continga ea la década del iado en la anterior y relacionado con la expansién del ruceden en Ia region alo largo ‘fos y su repercusién popular traducen el descontento reinante etre splazados; son intentos de eivindicaciGn mal encubiertos tras de- claraciones politicas pero que concitan violenta represiGn por parte del Esta- * Departamento de San Cosme * Departamento de Santo Tomé "Hacienda evra det department dante lao: do, aliado en la emergencia con los sectores urbanos y a los que contribuye a afianzar y apoyar en sus avances sobre los antiguos ocupantes de las tierras. La situaciGn permanece sin mayores variantes hasta alrededor d n las primeras consecuencias del proceso de unificacin Opto. Pangquege suf Stboies (consinuccin de lana 101 * Departamento de Tinogasta — 1864 cps cundeas cage de 14 obs cargas de 14 aobas gas de 14 arobas sal de peda. pies de cab oumer). 1.000 100 0 aeeaiea 900 aobas 100) 16 25 500 us 1s ‘provincis del Inerioe En, 1864 la provincia de San Juan expos pastas y males de pata: chile: plaaca bara alas provincias centrales y en particular a Cérdoba, fren pasta juye de modo negativo en la economia de la meres plas ® sari rural y urbana; en el primer caso activa zonas Rosario: pat bara sparcon 3s ¥ por lo tanto improductivas, sea por directa coloizcién por el valor que su razdo aprega a propiedad y qu sea inversor portefio o santafes ‘Or dt teresa para compara asian del Lora one imei 2 riivo aa de Cérdoba en 1870 coincide : "iqueza pecunria que popociona et Regs Eadico dela Replica Argentina pa a mercial en ese punto al conve 1865: 9 destinada a Buenos Aires y viceversa Unificacién, expansién econdmica y modemizaciéa son por lo tanto insepara- Buenos Aires Ente fins Corientes Catamarca bes del proceso colonize y de as tansformaciones ene sistema de tarspores 6300000, 2500000 2000000, 185.000 ! La relacin entre asentamientos, agricalturay reactivacin de zonas despo- ] bladas ha sido examinada por separado y en cuanto alos transports, en particu lar el ferrovaro, si bien hemos adelantado su vinculacién con los cambios opera- dos en la orientaciGn comercial y ors aspectos deivados de su avance, restaia | deserbircon mayor detalle las dstntas etapa ycaracterstieas propias de sector. Total en pesos foertes en el segundo aspecto, otable aumento ‘icleo centralizador |, 0 s6lo porque en términos absolutos aumente el nero de embarca- caro 10 porque crece la flotilla de unidades accionadas con va- call la navegacion a vel. sla | Sn del pleito entre la Confederacién y Buenos Aires, y a pesar de los problemas internos y compromisos externos que aéronta el Estado, se -oncretindose los primeros pasos destinados a lograr porno ‘Gobierno Nacional retoma las neg: 2s de la Confederacién y llega a un acuerdo con inversionistas ingleses para la cons- 116 ) uy na ee trucciéin de la linea Rosario-Cordoba, sobre la base de asegurar un porcentaje ‘minimo de ganancia a la compafia, a la que ademds se le adjudican tierras .do de las vias, Estas concesiones que despertaron agudas crt- recientes por considerirselas excesivas, deben analizarse sin crap fu i tere cated erased Peacoat lees En paginas anteriores sefalamos que el ramal Rosario-Cécdobs, a diferencia, e a lines del Oeste en Buenos Aires, no ofreciaperspectivas de beneficios inme- dliatos; su construcciGn a través de zonas despiobladas s6lo permitia esperar ga- nancias una vez conectados los dos puntos extremos y creado un mercado ao lar- 0 del trayecto. Este hecho, mis el elevado costo de instalacién, no contribufa por cierto a despertar liters de los posibes inversoresy el gobiemo por su parte care- ‘fa de las sumas necesarias para afrontardirectamente una obra de tal envergadura, En tal alternativa, las condiciones ofrecidas parecieron just para atraer al seacepta a necesidad ‘mercio rosarino y el general Urquiza; la intervencién de estos sectores, aun- el grado de interés que suscitaba sondmicas que reportaria .Cérdoba en 1870 es paralelo al proce- expansi sur de Santa Fe y Cérdoba, aunque a fecha sus efectos muliplicadores sean poco notables. La importan- afianzado politicamente, el gobierto contat6 un empréstito para financiar la us ‘empresa e inici6 los trabajos que se prolongarian més allé de 1874. La funcién plotar ia Linea del sur ‘conectada con Buenos tiempo que un ramal dicho punto, pero al no prosperar el proyecto, este ferrocarril es, absorbido por la compadia del Sur, como ramal de zona." ys sigue en qu ae cefere exten cin enconsinecién en rovecto 60000 63.000 SLMS 73.00 4000 ‘6000 9.00 45000 12.000 288.000, 9.654 52800 355000 Dentro de este panorama de introduce variantes mientras pl sidiaria de las vias fluviales que sustitucién de la navegacién a vela por el vapor ya iniciada en el periodo ant rior, se incrementé en forma sensible y posibilité combinaciones mis cas entre el transporte tecestre y luvial; cabe sin embargo sefialar que tacién impuesta por la geografia a una eventual expansion de las zonas das por el sector y la permanencia del sistema de explotacién individual de las ifiesta convergencia, la mesopotamia n0 in la conectan con el centro portedo. La embarcaciones restringieron su importancia como elemento transformador y cecon6mica son aspectos que se les vinculan muy de cerca ain en est vances modestos en términos cuantitaivos y espaciales. Pero si tica ejeroen ereciente influencia y tienden a incluir en el nuevo sistema al m- total del pais, operacién en la que desempefia papel primordial el avance ferroviario hacia el fnteior. El produc liquido obi por el feacail el Orsi care 1862 y 1867 sonia len ‘aida de la empresa, desde los primers aos de su explotciéa 1862 S micorene 1866 : s1a6id 467 5286645, EL Regio Exadlsnco de la Rep. Argentina, fuente utlizada, roporeiona ots ostos sa lors pars el ferocarl el Sud east un cecent erode pases wansporados nto Il. ECONOMIA ARGENTINA Y ECONOMIA MUNDIAL: LAS NUEVAS INVERSIONES ‘Al analizar los cambios ccurridos a partir de la segunda mitad del siglo, lar incidencia de factores externos derivados las dos décadas siguientes tiende a iaterna ¢ internacional. En este 3to industrial provocd una fuerte una competencia en aumento, ‘campo interesa sefialar que el cipido cre lacidn de capitales en disponibil ses periféricos. En relacién con el proceso abier ;participacisn en el mismo, el caso que importa analizar con algi laciones comerciales importantes entre ambos paises la intervencién inglesa en las transformaciones internas de ina adquiere una celevancia particular a través de las inversiones ito local y de acuerdo con la tendencia modemizante que caracte~ ‘za a la politica posterior a Caseros, colonizacin y transportes ocuparon un. lugar preponderante denteo del esquema perseguido aun en momentos de dif- acidn interna, Hemos visto los esfuerzos realizados por el Estado de ‘con el fin de promover el poblamientoy las actividades agricolas, como también las taativas para lograr inanciamiento de Is nea entre Rosario y Ciérdoba. Los resultados mis eipidos obtenidos en lo que respecta zacidn se explican dadas sus menores exigencias de capital, por cuanto las tie rer