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Introducción

El estudio de igualdad entre el hombre y la mujer precisa como situación previa para

conocer que, desde la religión, la filosofía, medicina, psicología, literatura y demás

ciencias se ha ido construyendo en el imaginario colectivo que las mujeres “por

naturaleza” son inferiores a comparación de los varones en todos los sentidos, lo que

implica innumerables situaciones de desigualdad.

La ideología incorrecta de los roles establecidos por razón de género. Ha motivado

que la identidad de las mujeres sea sustentada en la inferioridad ya sea biológico,

intelectual y en lo moral, lo que ha repercutido en diversos campos como el educativo,

sanitario, laboral, político y en lo jurídico. La base de toda situación que implica la

igualdad de género conlleva a que el concepto de genero alude a un conjunto de

características como roles, funciones y estereotipo impuestos de manera dicotómica a

cada sexo a través de los procesos de socialización.

Además, el periodo que va desde comienzos del siglo XXI hasta la actualidad no está

favorable a la consecuencia de la igualdad entre mujeres y varones y ello se parecía al

identificar elementos de estancamiento y retroceso que se manifiestan en los cambios de

la humanidad.

1.2 Índice de desigualdad de género mundial

Ubicación del Perú en América Latina Al año 2015, el Índice de Desigualdad de

Género se ubica en un valor de 0,420 que refleja que nos encontramos en proceso de

reducción de las desigualdades de género. Nos ubicamos muy cerca a Ecuador. En el

Perú, se ha avanzado más que en El Salvador, Colombia, Nicaragua, Panamá, Brasil,

Paraguay, República Dominicana, Honduras y Guatemala.


A pesar del masivo ingreso de las mujeres a la fuerza de trabajo, su mayor nivel

educacional, empoderamiento y el significativo aporte que ellas realizan a la

manutención de sus familias y el desarrollo de sus países, aún persisten fuertes patrones

de desigualdad de género en el trabajo y en todo ámbito.

En América Latina y el Caribe la tasa de desempleo de las mujeres de 9,1% es 1,4

veces la de los hombres y reciben ingresos menores "en todos los segmentos

ocupacionales", según el informe regional sobre "Trabajo Decente e igualdad de género

en noviembre de 2013.

Por otra parte, la última edición del informe Panorama Laboral que publica la

Oficina Regional de la destacó que tras un constante aumento en los últimos años la tasa

de participación de las mujeres en la fuerza laboral llegó a 49.5%, y la tasa de ocupación

a 45,5%, aunque aún son inferiores a las de los hombres que tienen tasas de 71,3% y

67,3% respectivamente.

El Panorama Laboral también reveló que es mayor la proporción de mujeres, 53,7%,

que la de hombres. 47,8%, que están trabajando en condiciones de informalidad, lo cual

habitualmente implica bajas remuneraciones y condiciones laborales precarias.

La discriminación de género atenta contra los principios y derechos fundamentales

del trabajo, los derechos humanos y la justicia social. Debilita el crecimiento económico

y el óptimo funcionamiento de las empresas y los mercados de trabajo. Durante los

últimos 20 años unos 50 millones de mujeres se han incorporado a la población activa

de América Latina y el Caribe, pero en la región aún persisten brechas de género que

deberán ser superadas con decisiones políticas.

Desde su creación, tiene como principio fundamental el reconocimiento de que todos

los seres humanos, sin distinción de raza, credo o sexo tienen derecho a perseguir su
bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de

seguridad económica y de igualdad de oportunidades. Esto implica la misión de

promover la igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres. La difusión

de información acerca de estos derechos –contenidos en las normas internacionales, así

como en las legislaciones nacionales- es un instrumento clave para mejorar la condición

de la mujer en la sociedad.

1.3 Índice de desigualdad de género en el Perú

El Índice de Desigualdad de Género es similar en cuanto a método al Índice de

Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad. Se interpreta como una pérdida

combinada en los logros de salud reproductiva, empoderamiento y participación en la

fuerza laboral debido a las desigualdades de género. Dado que el Índice de Desigualdad

de Género engloba dimensiones diferentes, no se puede interpretar como una pérdida en

sí. Los valores más altos en el Índice de Desigualdad de Género indican más

desigualdades y, por lo tanto, una mayor pérdida para el desarrollo humano. La

puntuación media global en el Índice de Desigualdad de Género en el Perú es 0,420. La

cifra refleja una pérdida porcentual de 42,0% en los avances obtenidos en las tres

dimensiones a causa de la desigualdad de género. La salud reproductiva es el factor que

más contribuye a la desigualdad, ya que la mortalidad materna es elevada, situándose en

93 muertes maternas por cada 100 000 nacidos vivos.

Los indicadores del índice de desigualdad de género referidos a participación

política, empleo y educación, según departamentos nos menciona que el 36% de la

población femenina participa en algún parlamento nacional, sin embargo, en los varones

un 94%, asimismo el 62.5% de mujeres al menos tienen educación secundaria, sin

embargo en varones un 73.8%, por otro lado en 64.3% de mujeres tiene un trabajo sin

embargo en los varones se presenta con un 82.7%.


En nuestra sociedad es muy evidente la desigualdad de género, de tal manera que a

diario se puede escuchar las diversas denuncias hacia el género contrario (mayormente

por parte de la mujeres), siendo abusadas, maltratadas en todos los ámbitos, Un ejemplo

claro de esta afirmación son los feminicidios, donde en un estudio realizado por el INEI

(Instituto nacional de estadística e informática,2017) muestra que las victimas por

feminicidio, ascendieron a 100, de este total 92 fueron considerados feminicidios

íntimos, es decir fueron perpetrados por la pareja, ex pareja o familiar y 8 fueron

calificados como feminicidios no íntimos, es decir cometidos por un desconocido es

decir vecino, amigo, cliente, etc.

Así mismo, el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, refiere que en el

periodo comprendido entre el 2009 y 2017, se han registrado 952 víctimas de

feminicidio. Asimismo, se observa que, en los últimos 7 años, las víctimas han ido

disminuyendo, ya que hubo un descenso, de 154 víctimas en el año 2009 a 100 víctimas

en el 2016.

Según el INEI, (2017) muestra las cifras por departamentos siendo que la mayor tasa

de prevalencia de la violencia física se produce en Apurímac donde el 45,8% de las

mujeres en edad fértil sufrieron violencia física alguna vez en su vida, siguen Puno con

42,2%, Junín 40,6%, Cusco 39,8% y Ayacucho 39,7% entre los principales. En cambio,

en los departamentos de La Libertad, Loreto y Lambayeque, se observan las menores

tasas de prevalencia de violencia física de las mujeres.

Es por ello que la igualdad de género ha sido una lucha lenta y constante, ya que para

la sociedad ha venido siendo un aspecto de normalidad, llevándola a la discriminación

contra la mujer.
Por otro lado, es importante, investigar el grado de igualdad de género que existe en

nuestro país, de tal manera que nos permitirá darnos cuenta sobre la realidad en la cual

se vive con respecto a la igualdad de género es por ello que según PNUD (2012)

menciona que la igualdad de género se basa en el principio de que todas las personas,

tengan la posibilidad de desarrollar sus habilidades y libertad para tomar sus decisiones.

Así mismo la ONU (2015) hace mención que la igualdad de género no significa que

hombres y mujeres deban ser tratados como idénticos, sino que el acceso a

oportunidades y el ejercicio de los derechos no dependan del sexo de las personas.

Más aún se puede encontrar que a pesar de que se agreguen marchas o demandas en

contra de la desigualdad de género, no se ha logrado articular muchas demandas de los

feminismos dentro de nuestro entorno en su agenda política, siendo que Perú 21 (2018)

informa que el Foro Económico Mundial advirtió que los países no están avanzando,

sino, por el contrario, retroceden, ya que nuestro país tiene una de las brechas de género

más amplias de la región en temas de salud y supervivencia de las mujeres.

Por ultimo cabe mencionar que las mujeres que son víctimas de feminicidio según la

el (INEI, 2017) se encuentran en mujeres siendo el 64,0% de víctimas tenía entre 18 y

34 años al momento de ser asesinada. Este rango de edad coincide con la edad

reproductiva de la mujer, así como con el periodo de vida en el que, con mayor

frecuencia, se empiezan a entablar, negociar y desarrollar relaciones afectivas

emocionales con una pareja. El 19,0% de las mujeres asesinadas pertenecían al grupo de

edad de 35 a 54 años de edad. Por otro lado, el 13,0% de víctimas son menores de 18

años de edad. Aunque no son la mayoría, bajo estas circunstancias su homicidio se

relaciona con el rechazo por parte del padre, o con la utilización de la menor como

herramienta de venganza sobre la mujer.


Antecedentes:

Sola, Martínez y Meliá (2003) realizaron una investigación cuyo nombre es “El

cuestionario de actitudes hacia la igualdad de géneros (CAIG): Elaboración y estudio

psicométrico”, con el objetivo de describir y desarrollar un cuestionario que pudiera

medir las actitudes hacia la Igualdad de género, así mismo evaluar la validez y la

fiabilidad de este. Donde su punto de partida fue el de elaborar y redactar de manera

sistemática,109 ítems con un adecuado contenido dividiéndose por cinco factores, con

siete alternativas tipo Likert. Así mismo al momento de la evaluación se contó con la

presencia de 330 estudiantes del primer y segundo ciclo de distintas carreras de la

universidad de Valencia, con una edad promedio de 22,8 en el cual los resultados

mostraron que los hombres son más proclives a mantener una postura más a su favor.

Así mismo, Carmona y Aranda realizaron una investigación con el propósito de

investigar y comparar las actitudes que poseían los 278 alumnos de las carreras de

psicología e ingeniería de la Universidad de Campeche; en su investigación denominada

Actitudes hacia la igualdad de género: Comparación entre hombres y mujeres

estudiantes de psicología e Ingeniería, con el objetivo de comparar las actitudes hacia la

igualdad de género entre hombres y mujeres, utilizando el cuestionario de Actitudes

hacia la igualdad de género (CAIG) de los autores que se mencionó anteriormente,

donde los resultados mostraron que con respecto a la carrera, los estudiantes de

psicología mostraban actitudes más igualitaria que los de ingeniería, por otro lado

hablando del género, las mujeres tenían actitudes más igualitarias hacia el rol de género

en comparación con los hombres.


Por otro lado, Pallares (2012) realizó una investigación con el objetivo de valorar el

nivel de cultura con respecto al género, en una nuestra de 148 alumnos de secundaria de

la edad de 13 a 16 años, en el cual se utilizó el cuestionario de Igualdad de Género: en

cual arrojo los siguientes resultados, los hombres tenían más actitudes mas

desfavorables frente a la igualdad de género.

Objetivo General:

Construir una escala de actitudes hacia la Igualdad de Género para estudiantes del

nivel secundario de un colegio de Lima este.

Objetivo específico

a. Estimar la validez de contenido de la escala de actitudes hacia la Igualdad de

Género para estudiantes del nivel secundario de un colegio de Lima este.


b. Estimar la confiabilidad de la escala de actitudes hacia la Igualdad de Género

para estudiantes del nivel secundario de un colegio de Lima este.


c. Establecer los baremos apropiados de la escala de actitudes hacia la Igualdad

de Género para estudiantes del nivel secundario de un colegio de Lima este.

Justificación

Es muy importante que existan diversos tipos de instrumentos de medición

psicológica ya que permitirá realizar más estudios. El presente estudio constituye un

aporte científico, ya que, como producto de investigación, se quiere lograr construir un

instrumento que mida la actitud de la persona frente al tema de Igualdad de Género.

Así mismo se propuso construir un instrumento de rápida aplicación que sea preciso

y confiable para nuestro medio. Considerando que, la igualdad de género en nuestro

país y en el mundo es un tema muy controversial ya que cada persona tiene una

perspectiva diferente del rol que tiene que cumplir tanto un hombre como una mujer.
En la actualidad existe pocos test psicométricos en relación a la actitud hacia la

Igualdad de género. Así también esta investigación es de gran beneficio que servirá

como instrumento significativo para investigadores del área de psicología como de otras

ramas. Por tanto, se consideró necesaria la construcción de la escala de Actitudes hacia

la Igualdad de Género; de esta manera permitirá evaluar a personas; en lo grupal o

individual. Los resultados de esta investigación serán de mucha ayuda para conocer la

ideología y por ende las actitudes frente a la igualdad de género los estudiantes que

permitirá tomar decisiones para implementar programas que permitan mejorar las

actitudes cerradas como el feminismo y el machismo.

Por último, se espera que este trabajo motive posteriores investigaciones referentes

las actitudes frente a la igualdad de género que permitan el incremento del conocimiento

de la variable de investigación.