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LA ACUSACIÓN DIRECTA Y EL PROCESO INMEDIATO: UN ANÁLISIS DESDE

LA RAZÓN.

“En el presente trabajo el autor analiza los aspectos más


relevantes de la acusación directa y del proceso
inmediato, analizando la normatividad procesal que
regula la acusación directa y los criterios adoptados por
los Órganos Jurisdiccionales respecto de ella, a efectos
de determinar si la acusación directa tiene autonomía
propia o si por el contrario debe ser reconducida a través
del proceso inmediato”.

PALABRAS CLAVE: Diligencias preliminares,


metodología de investigación, etapa intermedia,
acusación directa, Proceso inmediato.

SUMARIO:

I.- A MODO DE APROXIMACION. II.- TRÁMITE DE LA ACUSACION DIRECTA.


III.- CARACTERISTICAS DE LA ACUSACION DIRECTA. IV.- TRÁMITE DEL
PROCESO INMEDIATO. V.- CARACTERISTICAS DEL PROCESO INMEDIATO.
VI.- ANALISIS DE LOS CRITERIOS EMPLEADOS EN LA ACUSACION DIRECTA.
VII.- LA ACUSACION DIRECTA Y EL PROCESO INMEDIATO: UN ANALISIS
DESDE LA RAZON. VIII.- CONCLUSIONES.

Roger Renato Vargas Ysla.

I.- A MODO DE APROXIMACION1.

Desde el primero de abril del año dos mil siete en el Distrito Judicial de La Libertad,
entro en vigencia el Código Procesal Penal del 2004 (en adelante CPP), implantando en
la administración de la justicia penal, un nuevo modelo procesal, (totalmente opuesto
al inquisitivo reformado que contenía el Código de Procedimientos Penales de 1940), el
mismo que vendría a denominarse sistema acusatorio garantista. Dicho nuevo modelo
trae consigo una infinidad de cambios en las bases estructurales del Sistema de
Justicia Penal Peruano (entiéndase en stricto sensu en el proceso penal), apareciendo
en dicho contexto, nuevas instituciones jurídico procesales penales, que le otorgan al
representante del Ministerio Publico, entre otras facultades y poderes, un margen
mayor de “selectividad” a la hora de elegir su metodología de la investigación.

Así, el fiscal al momento de seleccionar cual será su metodología de investigación,


indispensablemente deberá plantearse si es factible la aplicación de un mecanismo de


Abogado egresado de la Universidad Nacional de Trujillo; Asistente de causas jurisdiccionales de los Juzgados de
Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de La Libertad.
1
Quiero dedicar este artículo a mis padres, Rosa y Manuel, por el amor y apoyo incondicional, que me brindan en el
transcurso de mi vida.

1
simplificación procesal, o de pronto recurrir a un proceso especial 2 cuando no instar la
aplicación de un criterio de oportunidad o por el contrario recurrir al proceso común.

Sin embargo, el proceso que tiene más incidencia o el más requerido por el Ministerio
Publico es el Proceso Común, debido a que se muestra mucho más flexible para
adecuarse a la mayoría de procesos en cuanto a calidad de los delitos, calidad de los
procesados y situaciones procesales, por ello su ámbito de aplicación es mucho más
extenso, por lo que los demás procesos, en su base estructural, requieren de
presupuestos o calidades distintas que los convierten en “procesos especiales”.

Así, en el Proceso Común se distinguen tres etapas bien marcadas y con finalidades
distintas, como lo son: la investigación preparatoria, la etapa intermedia y el juicio oral,
sin embargo en su estructura interna y su regulación jurídica se ha consignado un
mecanismo de simplificación procesal, llamado “acusación directa” o “acusación
por salto” (regulado en el articulo 336.4º del Código Procesal Penal), figura procesal
que puede ser aplicada si el Fiscal considera que las diligencias actuadas
preliminarmente3 establecen suficientemente la realidad del delito y la intervención del
imputado en su comisión, ante lo cual podrá formular directamente acusación. Sin
embargo, este novísimo mecanismo de simplificación procesal, ha sido regulado de
manera deficiente dentro de la normatividad procesal penal vigente, siendo recogido
únicamente por el inciso 4 del artículo 336º del NCPP, agravándose la situación debido
a que, en el Perú no existen antecedentes sobre su existencia, la jurisprudencia es
escasa y la doctrina hace notar su ausencia, lo que genera que los representantes del
Ministerio Publico encargados de requerir la acusación directa y los órganos
jurisdiccionales encargados de pronunciarse acerca de la misma, tengan
interpretaciones y criterios incoherentes además de contradictorios, generando
incertidumbre en los justiciables por cuanto desconocen cual será el criterio a aplicar.

Como resultado de ello, se tiene que, en el Distrito Judicial de La Libertad los juzgados
de Investigación Preparatoria tienen distintos criterios acerca del trámite que se le
debe dar a la acusación directa, requiriendo alguno de ellos que previamente a la
acusación directa el fiscal emita la disposición de formalización y continuación de la
investigación preparatoria, no requiriéndolo otros, pudiendo acusar directamente sin la
disposición de formalización. Pero si esta es la problemática a nivel de juzgados de
Investigación Preparatoria, a nivel de segunda instancia la cosa empeora por cuanto,
las Salas de Apelaciones han negado la existencia de la acusación directa y que por el
contrario ésta debe ser reconducida por medio del proceso inmediato.

2
En este sentido el NCPP regula en el Libro Quinto los denominados procesos especiales. Algunos de estos procesos
buscan hacer más eficiente y pronta la persecución y sanción del delito como por ejemplo el proceso inmediato, el de
terminación anticipada y el de colaboración eficaz. En otros casos, el proceso es especial atendiendo a la naturaleza de
la función que desempeña el autor o participe del hecho delictivo. Aquí encontramos el proceso por razón de la función
pública que comprende los procesos por delito de función atribuidos a altos funcionarios, por delitos comunes atribuidos
a congresistas y otros altos funcionarios, por delitos de función atribuidos a otros funcionarios públicos. Finalmente, se
regula el proceso de seguridad, el proceso por delito de ejercicio privado de la acción penal y el proceso por faltas.
3
En muchas legislaciones latinoamericanas es usual que la investigación cuente, en primer lugar con una serie de
diligencias de indagación iniciales o preliminares conocidas como averiguación previa, la que consiste en la preparación
del ejercicio público de la acción penal que realiza el Ministerio Publico con la colaboración de la policía. En ese sentido,
practica las diligencias necesarias y que le permiten considerar que se encuentra ante una causa probable de delito, la
que deberá comunicar al órgano jurisdiccional o bien, aplicar algún criterio de oportunidad. Como es el primer contacto
del agente del Ministerio Publico con los hechos presuntamente delictuosos, durante la averiguación previa deberá
practicar las diligencias de investigación más urgentes e indispensables que permitan descartar la idea de un evento
fortuito, de fuerza mayor o irrelevante para la justicia penal. Asimismo, como no es necesario que el fiscal realice todos
los actos de investigación para lograr este cometido, el plazo procesal que se le otorga en la legislación comparada a la
averiguación previa es muy breve (sumarísimo).

2
En este sentido, un primer criterio es el esbozado por el Tercer Juzgado de
Investigación Preparatoria de Trujillo, el cual señala que, “…si de las Diligencias
Preliminares que el Fiscal realizó, aparecen indicios reveladores de la existencia de un
delito, que la acción penal no ha prescrito, que se ha individualizado al imputado y
que, si fuera el caso, se han satisfecho los requisitos de procedibilidad, dispondrá la
formalización y la continuación de la Investigación Preparatoria 4. Si el Fiscal considera
que las diligencias actuadas preliminarmente establecen suficientemente la realidad del
delito y la intervención del imputado en su comisión, podrá formular directamente
acusación5. Esta posibilidad de actuación fiscal de inutilización del plazo de la
investigación preparatoria, ha sido denominada en la práctica forense como acusación
directa o acusación por salto…”6. Lo que implica que, para acusar directamente,
primero el fiscal deberá emitir la disposición de formalización de investigación
preparatoria; el Juzgado de Investigación Preparatoria competente recepcionar la
misma, y luego el fiscal recién podrá acusar directamente.

Otro criterio es el que viene aplicando de manera unánime la Primera Sala Penal de
Apelaciones del distrito judicial de La Libertad, que confirma la resolución que declara
la nulidad de la acusación directa y por ende nulo todo lo actuado en la etapa
intermedia, en el proceso que se le sigue a Rita Guillermina Rojas Espinoza por el
delito de violación de la libertad de trabajo tipificado en el articulo 168º del Código
Penal en agravio de Joba Salvador Flores 7; por considerar que se viola el derecho de
los justiciables a ser procesados dentro de un proceso predeterminado por ley;
causarles indefensión por no tener oportunidad de constituirse en partes procesales;
vulnerar el derecho del imputado a preparar su defensa, vulnerando con ello el debido
proceso; concluyendo que el uso de la acusación directa sólo puede darse cuando sea
reconducida a través del proceso inmediato, claro esta, teniendo como común
denominador de ambas instituciones, la existencia de abundantes elementos de
convicción8.

Finalmente, otro criterio es el esbozado por los otros Juzgados de Investigación


Preparatoria de Trujillo9, los cuales tramitan a la acusación directa dentro del proceso
común, esto es, que sin disposición de formalización de la investigación preparatoria, el
fiscal puede acusar directamente, si considera que las diligencias actuadas
preliminarmente establecen suficientemente la realidad del delito y la intervención del
imputado en su comisión, corriendo traslado el órgano jurisdiccional, a los demás
sujetos procesales por el plazo de diez días, en donde con la absolución del traslado o
sin el o vencido el plazo para hacerlo, se procederá a programar fecha para la
audiencia de control de acusación. Como se aprecia, en este tercer supuesto, el fiscal
no hace uso del plazo de la investigación preparatoria, produciéndose la acusación por
salto.

La acusación directa como mecanismo de simplificación procesal tiene serios


problemas en cuanto a su aplicación, ya que debido a su escasa regulación legal no se

4
Artículo 336.1º del Código Procesal Penal.
5
Artículo 336.4º del Código Procesal Penal.
6
En resolución numero cinco, de fecha veintisiete de octubre del dos mil nueve. Expediente 997-2009-0; asistente de
causas jurisdiccionales Olga Casas León.
7
Expediente 2009-01585-0.
8
Artículo 446.1º parágrafo “c” del Código Procesal Penal.
9
Me refiero al Primer, Segundo, Cuarto, Quinto y Sexto juzgado de investigación preparatoria de Trujillo.

3
ha especificado de manera clara, como podrían subsistir conjuntamente con él,
principios procesales de innegable trascendencia, como por ejemplo el derecho de
defensa en su manifestación de poder realizar actos de investigación que le sirvan para
preparar su defensa o el derecho que tienen los sujetos procesales a constituirse ya
sea como actor o tercero civil, habida cuenta que, la norma procesal pertinente señala
que podrán constituirse como tales, solo durante la investigación preparatoria; lo que
en si generaría un problema toda vez que al haber acusación directa, no habrá etapa
de investigación preparatoria, quedándose los sujetos procesales (actor y tercero civil)
sin oportunidad procesal para constituirse como tales.

Asimismo, otro factor que enriquece la problemática, seria determinar cual seria la
forma de promover la acción penal por parte de los representantes del Ministerio
Publico, si a través de la disposición de formalización y continuación de la investigación
preparatoria o por medio de la acusación directa, ya que si se promueve la acción
penal exclusivamente a través de la primera, en consecuencia seria inviable la
acusación directa dentro de la normatividad procesal peruana.

Finalmente el hecho de que la acusación directa tenga un punto en común con el


proceso inmediato genera mayor polémica aun, ya que este también puede ser
aplicado cuando hay suficientes elementos de convicción, además de requerir la previa
declaración del imputado. Entonces, tal y como lo señala la Sala Penal de Apelaciones,
la acusación directa necesariamente debe ser reconducida por medio del proceso
inmediato.

Como se aprecia no es muy pacifico el tratamiento y enfoque que cada órgano


jurisdiccional tiene sobre la acusación directa, siendo diferenciados los criterios,
incluso, estando dentro de una misma instancia (juzgados de investigación
preparatoria), siendo aun mas extrema la diferencia a nivel de la segunda instancia.
En razón a esto, la idea aquí, es analizar cada uno de los criterios mencionados, no sin
antes hacer un recorrido por la propia naturaleza de la acusación directa, buscando
realizar un diagnostico de la misma, a fin de verificar si tiene viabilidad o autonomía
para subsistir como tal dentro del contexto de la legislación procesal actual.

II.- TRÁMITE DE LA ACUSACION DIRECTA.

La acusación directa, llamada también “acusación por salto”, es un mecanismo de


simplificación procesal, que se encuentra regulado en el articulo 336.4º del Código
Procesal Penal, la misma que puede ser aplicada si el Fiscal considera que las
diligencias actuadas preliminarmente 10 establecen suficientemente la realidad del delito
y la intervención del imputado en su comisión, ante lo cual podrá formular
directamente acusación. Sin embargo, los Jueces Superiores integrantes de la Sala de

10
En muchas legislaciones latinoamericanas es usual que la investigación cuente, en primer lugar con una serie de
diligencias de indagación iniciales o preliminares conocidas como averiguación previa, la que consiste en la preparación
del ejercicio público de la acción penal que realiza el Ministerio Publico con la colaboración de la policía. En ese sentido,
practica las diligencias necesarias y que le permiten considerar que se encuentra ante una causa probable de delito, la
que deberá comunicar al órgano jurisdiccional o bien, aplicar algún criterio de oportunidad. Como es el primer contacto
del agente del Ministerio Publico con los hechos presuntamente delictuosos, durante la averiguación previa deberá
practicar las diligencias de investigación más urgentes e indispensables que permitan descartar la idea de un evento
fortuito, de fuerza mayor o irrelevante para la justicia penal. Asimismo, como no es necesario que el fiscal realice todos
los actos de investigación para lograr este cometido, el plazo procesal que se le otorga en la legislación comparada a la
averiguación previa es muy breve (sumarísimo).

4
Apelaciones, manifiestan que la acusación directa no tiene un trámite específico o
previsto taxativamente en la ley, habiendo por el contrario un vacio al respecto, por lo
que postulan que únicamente se puede recurrir a la acusación directa cuando esta sea
reconducida mediante el proceso inmediato. Por otro lado, no podemos perder de vista
el trámite que tiene la acusación directa en los juzgados de Investigación Preparatoria
de Trujillo, quienes tramitan la acusación directa, tomando como base el trámite del
requerimiento acusatorio en un proceso común.

En este sentido, a efectos de analizar los tres criterios es necesario mencionar cual es
el trámite que se le viene dando a la acusación directa, para a partir de ahí, poder
cotejar y analizar criterio por criterio, hasta poder arribar a uno a manera de
conclusión.

Lo que se viene haciendo en la actualidad, cuando hay que tramitar una acusación
directa, es que en primer lugar el fiscal emita su requerimiento acusatorio, luego de lo
cual, el Órgano Jurisdiccional recepciona la acusación, para posteriormente correr
traslado a todos los sujetos procesales por el plazo de diez días para posibilitar el
ejercicio efectivo de su defensa técnica 11, y poder hacer valer todas las facultades y
derechos que la ley le franquea, ergo, deducir excepciones y otros medios de defensa;
solicitar la imposición o revocación de una medida de coerción o la actuación de
prueba anticipada; pedir el sobreseimiento; instar la aplicación de un criterio de
oportunidad; ofrecer pruebas para el juicio; plantear cualquier otra cuestión que tienda
a preparar mejor el juicio; o solicitar constituirse en actor o tercero civil 12; absuelto el
traslado o vencido el plazo para hacerlo, el juez de la investigación preparatoria
señalará día y hora para la realización de una audiencia preliminar, la misma que
deberá realizarse en un plazo no menor de cinco ni mayor de veinte días. Para la
instalación de la audiencia es obligatoria la presencia del fiscal y el defensor del
acusado. No podrán actuarse diligencias de investigación o de pruebas específicas,
salvo el trámite de prueba anticipada y la presentación de prueba documental, para
decidir cualquiera de las solicitudes planteadas en el traslado, durante el plazo de los
diez días13. Luego de lo cual se realiza la audiencia de control de acusación, donde si
la acusación fiscal resiste el riguroso control al que será sometida entonces el Aquo
procederá a expedir el auto de enjuiciamiento para posteriormente remitirlo al juzgado
de juzgamiento competente.

III.- CARACTERISTICAS DE LA ACUSACION DIRECTA.

Debido a su naturaleza de mecanismo de simplificación procesal, se puede concluir que


la acusación directa tiene las siguientes características: a) El fiscal tiene que haber
realizado obligatoriamente investigaciones preliminares y producto de ello ha
conseguido suficientes indicios que determinen al imputado con los hechos delictivos;
b) No se requiere disposición de formalización de investigación preparatoria; c) El
fiscal tan sólo se ahorra la investigación preparatoria; d) No se requiere del previo
interrogatorio del imputado, el mismo que esta estipulado como un requisito de

11
Artículo 350.1º del Código Procesal Penal.
12
Si bien es cierto el articulo 350.1ª del Código Procesal Penal no estipula la constitución en actor ni en tercero civil
durante la etapa intermedia, habida cuenta que estos, según prevé el código, solo pueden constituirse durante la etapa
de investigación, el hecho de que cuando se trate de una acusación directa, se permita su constitución durante la etapa
intermedia se justifica por cuanto no se puede dejar o causar indefensión al agraviado por el hecho de emplear la
acusación por salto
13
Artículo 351ª del Código Procesal Penal.

5
procedibilidad para el proceso inmediato; e) Una vez en el control de la misma, puede
ser desestimada (en caso se declare fundado algún sobreseimiento, entre otros) y, por
ende, archivada (quedando expedita su recurso impugnatorio). Aquí no hay posibilidad
de formalizar ante la negatoria de pasar a juicio oral.

IV.- TRÁMITE DEL PROCESO INMEDIATO.

El Proceso Inmediato esta inserto en el Código Procesal Penal en su Libro Quinto


denominado “Los Procesos Especiales”, como un proceso especial, por cuanto su
naturaleza es de simplificación procesal, y se encuentra regulado en los artículos 446º
al 448º del referido cuerpo de leyes14.

En este sentido, se debe entender que, éste proceso se basa en los principios de
economía y celeridad procesal que requiere toda la administración de justicia para que
la sociedad pueda encontrar una pronta solución a sus conflictos; sin que dicha
celeridad implique vulneración de los derechos fundamentales de los justiciables, ni se
vulnere el respeto de las garantías mínimas de todo debido proceso 15.

Así, en este proceso especial, el Fiscal podrá solicitar la incoación del mismo cuando:

a) El imputado ha sido sorprendido y detenido en flagrante delito.


b) El imputado ha confesado la comisión del delito.
c) Los elementos de convicción acumulados durante las diligencias preliminares, y
previo interrogatorio del imputado, sean evidentes.

Si se trata de una causa seguida contra varios imputados, sólo será posible el proceso
inmediato si todos ellos se encuentran en una de las situaciones previstas en el
numeral anterior y estén implicados en el mismo delito. Los delitos conexos en los que
estén involucrados otros imputados no se acumularán, salvo que ello perjudique al
debido esclarecimiento de los hechos o la acumulación resulte indispensable.

El Fiscal, sin perjuicio de solicitar las medidas de coerción que correspondan, se dirigirá
al Juez de la Investigación Preparatoria formulando el requerimiento de proceso
inmediato. El requerimiento se presentará luego de culminar las diligencias
preliminares o, en su defecto, antes de los treinta días de formalizada la Investigación
Preparatoria. Se acompañará al requerimiento el expediente fiscal.

El Juez de la Investigación Preparatoria, previo traslado al imputado y a los demás


sujetos procesales por el plazo de tres días, decidirá directamente en igual plazo de
tres días, si procede el proceso inmediato o si se rechaza el requerimiento fiscal. La
resolución que se emita es apelable con efecto devolutivo.

14
Son tan solo tres los artículos que regulan el proceso inmediato: el que establece los supuestos de procedencia (art.
446º), el que regula el requerimiento del Fiscal (art. 447º) y su incoación (art. 448º).
15
ROBERTO E. CÁCERES J. y RONALD D. IPARRAGUIRRE N., Código Procesal Penal Comentado, Jurista Editores, 2006, p.
497, dicen: “la razón de ser de los procesos especiales, es dotar al sistema de mecanismos procesales que permitan
atender las necesidades de celeridad, tutela y paz que nuestra sociedad exige. Estructuras procesales dotadas además,
de las garantías necesarias contra los abusos y manipulaciones, que permitan tener un proceso eficiente, que
descongestione la administración de justicia, evitándose así, el descontento y sobre todo la desconfianza de la sociedad
en el sistema de justicia nacional, crisis cosechada, como consecuencia de décadas en donde no se ha podido encontrar
el equilibrio entre garantías y eficacia, conllevando ello en múltiples ocasiones, a la denominada acción directa.

6
Notificado el auto que dispone la incoación del proceso inmediato, el Fiscal procederá a
formular acusación, la cual será remitida por el Juez de la Investigación Preparatoria al
Juez Penal competente, para que dicte acumulativamente el auto de enjuiciamiento y
de citación a juicio. De ser pertinente, antes de la formulación de la acusación, a
pedido del imputado puede instarse la iniciación del proceso de terminación anticipada.

Notificado el auto que rechaza la incoación del proceso inmediato, el Fiscal dictará la
Disposición que corresponda disponiendo la formalización o la continuación de la
Investigación Preparatoria.

V.- CARACTERISTICAS DEL PROCESO INMEDIATO.

Debido a su naturaleza de proceso especial y de mecanismo de simplificación procesal,


se puede concluir que el proceso inmediato tiene las siguientes características: a) En el
artículo 446º, inciso c, el fiscal no acusa, lo que solicita, ante el juez de la investigación
preparatoria, es la incoación de un proceso inmediato, el cual, de ser aprobado, recién
dará paso a la acusación fiscal; b) En la solicitud del proceso inmediato, de no
proceder el mismo, el fiscal aún puede formalizar su denuncia o continuar con la ya
iniciada (aún formalizada la denuncia, el fiscal puede, dentro de los treinta días de
ésta, solicitar el proceso inmediato); c) En el proceso inmediato, el fiscal salta tanto la
investigación preparatoria como la etapa intermedia, para arribar de manera directa al
juicio oral16; d) En el proceso inmediato, el legislador ha establecido un requisito de
procedibilidad en el inciso “c”, pues no basta con los elementos de convicción
recogidos en la etapa preliminar, es necesario, además, el previo interrogatorio del
imputado.

VI.- ANALISIS DE LOS CRITERIOS EMPLEADOS EN LA ACUSACION DIRECTA.

Hemos querido prima facie realizar un desarrollo conceptual de ambas instituciones, a


efectos de que el lector, comprenda el contexto procesal en el cual se desarrollan cada
una de las instituciones in comento, así como mencionar cuales son los fundamentos
básicos de las mismas.

En primer lugar analizaremos el criterio esbozado por el Tercer Juzgado de


Investigación Preparatoria de Trujillo, el cual señala que, “… para poder recurrir al
empleo de la acusación directa, de las Diligencias Preliminares que el Fiscal realizó,
deberán aparecer indicios reveladores de la existencia de un delito, que la acción penal
no ha prescrito, que se ha individualizado al imputado y que, si fuera el caso, se han
satisfecho los requisitos de procedibilidad; para que acto seguido el fiscal disponga la
formalización y la continuación de la Investigación Preparatoria ”.

Ahora bien, si el Fiscal considera que las diligencias actuadas preliminarmente


establecen suficientemente la realidad del delito y la intervención del imputado en su
comisión, podrá formular directamente acusación. Lo que implica que, para el

16
Ibídem, op. cit. p. 500, dicen respecto al proceso inmediato: “Como es de verse, estamos ante un proceso muy útil,
que no sólo obvia la investigación preparatoria, si no también la fase intermedia, puesto que se pasa de modo directo al
juzgamiento, resolviéndose así la causa, con suma rapidez, pero sobre todo garantizándose los derechos del
procesado.”

7
Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de Trujillo, el trámite de la acusación
directa debe quedar de la siguiente manera:

a. Disposición de investigación preliminar 17 por el Fiscal, para poner en conocimiento


del imputado y del agraviado la noticia criminal.

b. Realización de diligencias preliminares, entre ellas, la declaración del agraviado y


del imputado (en caso se presente), para confirmar o descartar la noticia
criminal.

c. Disposición de investigación preparatoria con los requisitos contenidos en el


artículo 336.2º del CPP, con la precisión de la no utilización del plazo de 120
días de la investigación propiamente dicha (artículo 342.1º del CPP), al haberse
establecido suficientemente la realidad del delito en la sub fase de la
investigación preliminar.

d. Auto de recepción de la disposición de investigación preparatoria, imponiendo la


medida de comparecencia simple, en caso el Fiscal no haya requerido otra
medida más gravosa a la libertad del imputado (artículo 286.1º del CPP). Si el
Fiscal, requiere una medida coercitiva distinta a la comparecencia simple, se
debatirá y resolverá en la audiencia preliminar de control de acusación (artículo
350.1.c del CPP). El auto de recepción de la disposición de formalización, será
puesto en conocimiento de todos los sujetos procesales, para posibilitar el
contradictorio, en caso que alguna de las partes se considere perjudicada en el
ejercicio de su defensa, con la decisión fiscal de suprimir el plazo de la
investigación preparatoria para acusar directamente (artículo 321.1º del CPP) 18.

e. Requerimiento de “acusación directa” con todos los requisitos formales y


sustanciales (artículo 349.1º del CPP).

f. Decreto de traslado de la “acusación directa” firmado sólo por el asistente


jurisdiccional, a todos los demás sujetos procesales, otorgándoles el plazo de diez
útiles para posibilitar el ejercicio efectivo de su defensa técnica (artículo 350.1º
del CPP). Así mismo, el decreto debe informar al agraviado la posibilidad de
solicitar su constitución en actor civil en el plazo mencionado, para su debate y
decisión en la audiencia preliminar de control de acusación (artículo 350.1.h del
CPP) al haberse suprimido el plazo regular de la investigación preparatoria.

g. En la audiencia preliminar, el juez a pedido de parte o de oficio podrá declarar la


nulidad absoluta de todo lo actuado hasta la disposición de investigación
preliminar en caso verifique la inobservancia del conjunto de garantías mínimas a
los derechos del imputado y del agraviado descritos a modo enunciativo en el
considerando 5.2. de la presente resolución (artículo 150.d del CPP).

17
La Sala Penal Permanente de la Corte Suprema ha señalado lo siguiente: “La etapa de investigación preparatoria
presenta a su vez dos sub etapas: la primera correspondiente a las diligencias preliminares y, la segunda que
corresponde a la investigación preparatoria propiamente dicha. En Casación Nº 02-2008 - La Libertad, Sala Penal
Permanente, considerando sétimo.
18
Artículo 321.1º del CPP: La Investigación Preparatoria persigue reunir los elementos de convicción, de cargo y de
descargo, que permitan al Fiscal decidir si formula o no acusación y, en su caso, al imputado preparar su defensa. Tiene
por finalidad determinar si la conducta incriminada es delictuosa, las circunstancias o móviles de la perpetración, la
identidad del autor o partícipe y de la víctima, así como la existencia del daño causado.

8
h. La audiencia preliminar de debate de la “acusación directa” se realizará en forma
idéntica, al de una acusación proveniente del agotamiento del plazo de la
investigación preparatoria, con la única excepción de posibilitar la discusión de la
solicitud de constitución del actor civil (artículos 351º y 352º del CPP) 19.

Aunque muy interesante el razonamiento realizado por el señor Juez del Tercer
Juzgado de Investigación Preparatoria, debemos señalar lo siguiente. En primer lugar,
la novedad más saltante de este razonamiento es el hecho de la existencia previa de la
Disposición de formalización y continuación de la investigación preparatoria, con la
precisión de la no utilización del plazo de ciento veinte días de la investigación
propiamente dicha, al haberse establecido suficientemente la realidad del delito en la
sub fase de la investigación preliminar, lo que equivale a decir, siguiendo esta línea de
razonamiento, que el fiscal inicia (con la disposición de la formalización) y al mismo
tiempo termina (con la mención de no utilización del plazo de ciento veinte días) la
investigación preparatoria propiamente dicha, lo que a nuestro modo de entender las
cosas, no conllevaría ningún fin práctico ni útil.

No debemos olvidar que al representante del Ministerio Publico la ley le faculta dar por
concluida la Investigación Preparatoria20 aún cuando no se han vencido los plazos
ordinarios y excepcionales (entiéndase ciento veinte días para el primero y sesenta días
adicionales para el segundo de ellos), por el hecho de considerar aquél que ya ha
cumplido con su objeto: acopiar suficientes indicios de la comisión del hecho
punible21. En ese sentido, no entendemos qué función cumpliría la acusación directa,
si se tendría que emitir la disposición de formalización y continuación de la
investigación preparatoria con la precisión de la no utilización del plazo de los
ciento veinte días, pues el fiscal sin necesidad que acuse directamente, también
podrá decidir sobre el plazo que utilizara en la misma, dependiendo su duración, de las
circunstancias especiales de cada caso concreto, pudiendo razonablemente, decidir,
una vez emitida la disposición de formalización y continuación de la investigación
preparatoria, que dará por culminada la misma, no necesariamente cuando venza su
plazo, sino cuando considere que, ya se acopiaron suficientes elementos de convicción
que establecen suficientemente la realidad del delito y la intervención del imputado en
su comisión, además de atribuirle sustento fáctico y probatorio a su acusación.

En consecuencia, consideramos que no tiene ningún fin práctico, que en la acusación


directa se proceda a emitir la disposición de la formalización y continuación de
investigación preparatoria, para luego disponer que no se utilizara el plazo de los
ciento veinte días (la investigación preparatoria nacería muerta), máxime si la ley
procesal penal vigente, en relación al proceso común, tiene consignada como facultad
del fiscal, el hecho de terminar la investigación, cuando considere que ya se han
acopiado suficientes indicios de la comisión del hecho punible, sin necesidad de
esperar de que se haya vencido el plazo de los ciento veinte días 22.

19
Trámite previsto en la resolución numero cinco, de fecha veintisiete de octubre del dos mil nueve del expediente Nª
997-2009-0; asistente de causas jurisdiccionales Olga Casas León.
20
Esta potestad del Ministerio Publico es inimpugnable; no pudiendo el Juez de la Investigación Preparatoria, injerir en
la metodología de investigación del fiscal
21
Artículo 343.1º del Código Procesal Penal.
22
Lo que en términos prácticos significara lo mismo que el fiscal emita la disposición de formalización y continuación de
la investigación preparatoria con la mención de la no utilización de los ciento veinte días (lo que en honor a la verdad,
no entiendo, por que se ha de formalizar, si la investigación preparatoria propiamente dicha nació muerta); que, emitir
la misma y terminarla cuando el fiscal crea conveniente que ésta cumplió con su fin.

9
Otra inconsistencia que encontramos es que, como se sabe, la finalidad de la
comunicación de la disposición de formalización y continuación de la investigación
preparatoria al juez de la investigación preparatoria o juez de garantías, es que asuma
competencia material y pueda conocer las cuestiones derivadas de la constitución
de las partes durante la investigación preparatoria; imponer, modificar o hacer cesar
las medidas limitativas de derechos durante la investigación preparatoria; realizar el
procedimiento para la actuación de prueba anticipada; conducir la etapa intermedia y
la ejecución de la sentencia, ejercer los actos de control que estipula el Código
Procesal Penal Peruano23, entre otras; sin embargo, al emitir la disposición de
formalización y continuación de la investigación preparatoria y estipular la no
utilización del plazo de ciento veinte días, no entiendo por que se ha de
formalizar la investigación preparatoria, si, al no consumir el plazo de la investigación,
tampoco el juez, fáctica o materialmente, podrá ejercitar alguna de las atribuciones
que le franquea la ley; por el contrario me parece inoficioso que para acusar
directamente, se tenga que emitir la disposición de formalización y continuación de la
investigación preparatoria, habida cuenta que si el fiscal decide formalizar la
investigación, para luego señalar que no utilizara el plazo de los cientos veinte días,
equivale a decir que no hay investigación preparatoria, máxime si el juez de garantías
no podrá ejercer las facultades que le conceden los artículos 29º y 323.2º del Código
Procesal Penal, por lo que puedo concluir que la investigación preparatoria nacería
muerta24.

Asimismo, considero importante precisar que, tanto el Tercer Juzgado de Investigación


Preparatoria, como la Sala de Apelaciones (como se vera más adelante), consideran
imprescindible la disposición de formalización y continuación de la investigación
preparatoria, como acto formal que da inicio al proceso y con ello a la investigación
preparatoria propiamente dicha. Quizá tiene que ver mucho que la acusación directa se
encuentre regulada en el mismo artículo (336.4º del C.P.P.) que regula la disposición
de formalización y continuación de la investigación preparatoria y que por ello se
piense que para acusar directamente, necesariamente se debe emitir la mencionada
disposición. Sin embargo se debe tener presente que, la etapa de investigación, en el
nuevo sistema, pierde la centralidad que había alcanzado en el sistema inquisitivo,
pasando a constituirse en una fase meramente “preparatoria”, cuyo único sentido es el
de permitir a los órganos que tienen a su cargo la percusión penal preparar
adecuadamente su presentación en el juicio. Una consecuencia lógica de esta
característica es que en el nuevo sistema la investigación no tiene carácter probatorio,
esto es, que todos los actos que durante él se desarrollen, y que de algún modo
pueden contribuir al esclarecimiento del caso, solo tienen un “valor informativo” para
quienes llevan adelante la persecución (fiscales y policías), pero no se constituirán en

23
Artículo 29ª del Código Procesal Penal: Competencia de los Juzgados de la Investigación Preparatoria.- Compete a los
Juzgados de la Investigación Preparatoria:
1. Conocer las cuestiones derivadas de la constitución de las partes durante la Investigación Preparatoria.
2. Imponer, modificar o hacer cesar las medidas limitativas de derechos durante la Investigación Preparatoria.
3. Realizar el procedimiento para la actuación de prueba anticipada.
4. Conducir la Etapa Intermedia y la ejecución de la sentencia.
5. Ejercer los actos de control que estipula este Código.
6. Ordenar, en caso de delito con resultado de muerte, si no se hubiera inscrito la defunción, y siempre que se
hubiera identificado el cadáver, la correspondiente inscripción
en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil.
7. Conocer de los demás casos que este Código y las Leyes determinen.
24
Razonamiento al que se llega luego de concordar el articulo 29ª con el 323.2º del Código Procesal Penal. No esta
demás señalar aquí, que desde mi punto de vista, la disposición de formalización y continuación de la investigación
preparatoria, sea el único acto jurídico procesal con el cual se pueda iniciar una investigación penal, sino también
pienso que eso puede suceder con la acusación directa, pero eso lo analizaremos más adelante.

10
elementos de prueba susceptibles de ser valorados en la sentencia, en tanto no se
hayan producido en el juicio oral25. En el nuevo sistema la investigación preparatoria es
fundamentalmente una fase administrativa, como consecuencia de ello es totalmente
“desformalizada”26. Esta característica también representa una consecuencia lógica del
carácter preparatorio de la investigación, ya que si lo que se acumula durante esta fase
no tiene valor probatorio alguno mientras no sea presentado en el juicio oral, no deben
existir consecuencialmente reglas rígidas para proceder a esta acumulación de
información. En cambio, cuando la recopilación de información puede ser valorada
desde ya, como ocurre en el sistema inquisitivo, resulta necesario rodearla de un
conjunto de formalidades que permitan establecer garantías mínimas para su uso
posterior27.

Sin embargo, no se debe perder de vista que la finalidad de la investigación


preparatoria es la eficacia de la investigación y la acumulación de elementos de
convicción para aquellos casos en los que se haya que formular acusación, teniendo
como finalidad llegar o pasar a un juicio oral. Así, el objetivo central de la etapa de
investigación preparatoria es el recopilar los antecedentes que permitan acreditar, en
el juicio oral, que un delito ha sido cometido y que uno o varios imputados específicos
han sido los responsables del mismo. Es decir se trata de una etapa del proceso
exclusivamente preparatoria del juicio oral, en la que se acumula toda aquella
información relevante que luego puede ser utilizada en esa instancia para decidir el
caso.

Pero, ¿Qué sucede cuando en las diligencias preliminares se acopiaron todos los
elementos de convicción necesarios para sustentar la acusación fiscal? entonces ya no
será necesario emitir la disposición de formalización y continuación de la investigación
preparatoria, (evitando con ello que la investigación preparatoria se burocratice y se
convierta en algo ritual o lineal), y por el contrario se emitirá el requerimiento de
acusación directa, pues finalmente, mediante esta se introduce la pretensión penal en
el proceso y se determina el objeto del mismo, vinculándose pues el órgano
sentenciador a dicha pretensión. Es obvio que en el sistema acusatorio garantista, la
disposición de formalización y continuación de la investigación preparatoria no
constituye la única forma de iniciar un proceso penal, ya que incluso en el mismo
Proceso Común, este se podría iniciar acusando directamente; pero aun otro ejemplo
más, para amparar lo que se postula, es lo que acontece con el proceso inmediato,
pues este se puede solicitar incluso en las diligencias preliminares 28, pero lo que más
llama la atención es que el proceso no se formaliza con el requerimiento de proceso
inmediato que emite el representante del Ministerio Publico, sino con el auto que
dispone la incoación del proceso inmediato, emitido por el Juez de Investigación
Preparatoria29. Como vemos, producto de la facultad de “selectividad” de que goza el

25
No debemos olvidar que en el sistema inquisitivo reformado los actos de investigación realizados en presencia del
fiscal, constituían medios de prueba susceptibles de ser valorados en la sentencia. De ahí la importancia para este
sistema de la investigación sumarial.
26
La desformalización de la investigación significa que todas estas actividades dejan de ser desarrolladas por un órgano
judicial que actúa de acuerdo a una cierta ritualidad prevista en la ley y pasan a ser efectuadas por órganos de carácter
administrativo como es el Ministerio Publico y la fiscalia.
27
Duce, Mauricio – Riego Cristian. Introducción al Nuevo Sistema Procesal Penal. Santiago de Chile. Editorial Alfabeto
Artes Graficas. 2002. Pg 117.
28
El artículo 447º del CPP (Requerimiento del Fiscal) prescribe que: “… 1) El Fiscal, sin perjuicio de solicitar las
medidas de coerción que correspondan, se dirigirá al Juez de la Investigación Preparatoria formulando el requerimiento
de proceso inmediato. El requerimiento se presentará luego de culminar las diligencias preliminares o, en su
defecto, antes de los treinta días de formalizada la Investigación Preparatoria”.

11
Ministerio Público, el proceso puede iniciarse por distintas situaciones y por diferentes
actos procesales.

El segundo criterio es el de la Primera Sala Penal de Apelaciones del distrito judicial de


La Libertad, que confirma la resolución que declara la nulidad de la acusación directa y
por ende nulo todo lo actuado en la etapa intermedia, en el proceso que se le sigue a
Rita Guillermina Rojas Espinoza por el delito de violación de la libertad de trabajo
tipificado en el articulo 168º del Código Penal en agravio de Joba Salvador Flores 30; por
considerar que se viola el derecho de los justiciables a ser procesados dentro de un
proceso predeterminado por ley; causarles indefensión por no tener
oportunidad de constituirse en sujetos procesales; vulnerar el derecho del
imputado a preparar su defensa, vulnerando con ello el debido proceso;
concluyendo que el uso de esta institución procesal solo puede darse cuando sea
reconducido a través del proceso inmediato, cuando existan abundantes elementos de
convicción y previa declaración del imputado.

Como se sabe, el fiscal formula acusación directa, sin haber emitido la disposición de
formalización y continuación de la investigación preparatoria, consecuentemente no
habrá etapa de investigación preparatoria propiamente dicha. Veamos que tan
perjudicial puede resultar esta práctica procesal. Es pacíficamente aceptado por todos,
que la finalidad de la investigación preparatoria es reunir los elementos de convicción
de cargo y de descargo que permitan al fiscal decidir si formula o no acusación y, en
su caso al imputado preparar su defensa.

Como se aprecia existen dos extremos, uno desde el punto de vista de la acusación y
otro desde el punto de vista de la defensa. En relación al extremo de la acusación
podemos decir que es el fiscal quien tiene a cargo, por mandato constitucional, la
investigación del delito31, por lo que en atención a dicha facultad es el fiscal quien en
base a su metodología de investigación optara por elegir la estrategia más beneficiosa
para la misma, ergo podrá tener por suficientes los elementos de convicción de cargo,
acopiados durante la investigación preliminar, considerando innecesario, formalizar la
investigación preparatoria, máxime si la investigación preparatoria comprende tanto las
diligencias preliminares como la investigación preparatoria propiamente dicha, no
pudiendo repetirse las diligencias actuadas durante la investigación preliminar, por lo
que decide acusar directamente32. Pensamos que nadie puede objetar esta verdad,
habida cuenta que la investigación del delito es responsabilidad exclusiva del fiscal y
dependerá solo de él, el éxito o fracaso de la misma; en consecuencia, si el fiscal
consigue suficientes elementos de convicción que sustenten su acusación en la etapa
intermedia, podrá acusar directamente, determinando con la acusación el objeto del
proceso penal.

29
El artículo 448ª del CPP (resolución) prescribe que: “… 2) Notificado el auto que dispone la incoación del
proceso inmediato, el Fiscal procederá a formular acusación, la cual será remitida por el Juez de la Investigación
Preparatoria al Juez Penal competente, para que dicte acumulativamente el auto de enjuiciamiento y de citación a
juicio”.
30
Expediente 2009-01585-0.
31
Artículo 159.4° de la Constitución Política del Perú: Corresponde al Ministerio Público: Conducir desde su inicio la
investigación del delito. Con tal propósito, la Policía Nacional está obligada a cumplir los mandatos del Ministerio Público
en el ámbito de su función.
32
No quiero decir que esto será así siempre, por el contrario dependerá de las circunstancias especiales de cada caso
concreto, sin embargo en su mayoría de casos, se suelen dar para los delitos de omisión a la asistencia familiar,
conducción de vehiculo motorizado en estado de ebriedad, coacción laboral, entre otros.

12
Respecto al extremo de la defensa, así como el fiscal durante la investigación tiene que
acopiar elementos de convicción de cargo (y de descargo), al imputado también le
corresponde preparar su defensa, como una correspondencia natural, a la antagónica
lucha que surge dentro del proceso entre acusador y acusado 33. Aquí, quiero partir de
la realidad y de lo que de ella se colige. Esta claro que el derecho del imputado a
preparar su defensa es una manifestación del derecho de defensa, sin embargo, este
derecho, de naturaleza irrestricta, no puede verse vulnerado por la pasividad o inercia
de su portador o benefactor, toda vez que, es el imputado quien tiene que ejercitar el
mismo, y el hecho de que no lo haga, por su propia voluntad, tampoco constituye una
indefensión y en consecuencia una nulidad.

Me explico. Hay un sin numero de procesos en los cuales los imputados durante la
investigación preparatoria, a pesar de contar con abogado defensor, no realizan un
solo acto de investigación que le sirva para obtener elementos de convicción de
descargo (medios de prueba potenciales), que le permitan preparar su defensa. La
pregunta es ¿El hecho de no realizar o la ausencia de actos de investigación que le
permitan acopiar elementos de convicción de descargo para preparar su defensa,
genera indefensión a los imputados? La respuesta es un rotundo No. Se debe tener
siempre presente que el Estado no puede controlar lo incontrolable, es decir que, el
hecho de que los imputados tengan una actuación activa dentro del proceso
(generando o acopiando elementos de convicción de descargo por ejemplo) es algo
que queda íntimamente ligado a su esfera personal, máxime si se tiene en cuenta que,
se encuentra protegido por la presunción de inocencia, en consecuencia no se
encuentra obligado a probar su inocencia, sino por el contrario es el Ministerio Publico,
quien debe probar su responsabilidad penal (esta es una de las razones por la que la
investigación se encuentra a cargo del fiscal); de igual forma, lo será el hecho de que
el imputado demuestre o tenga una actividad pasiva o inerte con relación al hecho de
preparar su defensa34. Ahora bien, si trasladamos este razonamiento a la acusación
directa pues tendremos el mismo resultado, pues si en un determinado proceso el
imputado considera que necesita de la investigación preparatoria propiamente dicha
para poder preparar su defensa pues se lo hará saber al representante del Ministerio
Publico, a efectos de que no acuse directamente 35. Si el fiscal, pese al pedido del
imputado, acusa directamente, negándole tal posibilidad, entonces deberá solicitar la
nulidad de la acusación directa. No se debe olvidar que en stricto sensu para que se
vulnere el derecho de defensa se necesita previamente de una acción (positiva o
negativa, de acción u omisión) por parte de los órganos jurisdiccionales que le
denieguen “materialmente” el derecho a defenderse, trasgrediendo con ello, el
derecho de defensa36. En la práctica se aprecia que, de manera previa a la formulación
33
Quiero señalar que para el ilustre jurista MONTERO AROCA, solo existe proceso si hay de por medio tres partes: el juez
(tercero imparcial que resolverá el conflicto) y el acusador y el acusado (partes parciales) que se debatirán y entraran
en contradicción, bajo la regla de la igualdad de armas; por lo que niega la categoría de sistema procesal al sistema
inquisito, por cuanto en el, no habían tres partes o sujetos, sino solo dos, ya que, el tercero que debía resolver a su vez
era el acusador, vulnerando la esencia que todo proceso debe conservar.
34
Salvo el tema de la defensa técnica eficaz, supuesto en el cual el imputado sí quiere defenderse pero por una
incapacidad o falta de preparación de su abogado defensor, queda en indefensión al realizar este una defensa
simbólica, proscrita por el derecho penal.
35
Pero distinto es el supuesto en donde el imputado en ejercicio a su derecho de defensa y del contradictorio solicita la
práctica de una diligencia que él considera de descargo, y como el fiscal decidió aplicar la acusación por salto, no
ordeno su realización, vulnerando groseramente el derecho a la defensa del imputado. En este supuesto es clara la
vulneración del derecho de defensa del imputado por lo que deberá recurrir al juez de garantías a efectos de que
disponga los correctivos necesarios; lo que como es lógico imposibilitaría al fiscal acusar directamente.
36
Si bien es cierto el derecho de defensa es sumamente abstracto pues su vulneración constituye algo material, sin
embargo, los abogados acostumbrados a practicas sin contenido y propias del sistema inquisitivo, solicitan la nulidad
como algo “gaseoso” sin que en la realidad, materialmente se haya vulnerado el derecho a la defensa. Generalmente
invocan la vulneración al derecho de defensa pero nunca señalan o indican cual es el acto procesal que le genero

13
del requerimiento de la acusación directa, los abogados nunca solicitaron la realización
de algún acto de investigación peor aun lo realizaron, sin embargo de manera
“gaseosa” invocan la nulidad de la acusación directa, como si la vulneración del
derecho de defensa fuese algo abstracto y no material; sin embargo para declarar la
nulidad de la misma, se requiere en el plano fáctico, que la vulneración del derecho de
defensa se materialice.

El razonamiento de que el Estado no puede controlar u obligar a que el imputado


realice actos de investigación que le sirvan para preparar su defensa, se condice con el
hecho de que durante la investigación preparatoria y la etapa intermedia la presencia
del imputado no es obligatoria, siendo imprescindible su presencia para la instalación o
apertura del juicio oral. Si bien es cierto que la doctrina y los tratados internacionales
han construido principios y contienen prescripciones que amparan el derecho de
defensa y proscriben cualquier acto de indefensión, pues tan bien es cierto que los
doctrinarios de antaño, entendieron que la persecución penal no se podía congelar o
entrar en stan bye indefinidamente ante la ausencia del imputado, por cuanto
entonces de ser así la acción persecutora y sancionadora perdería su finalidad. Fue
entonces que se arribo a un punto medio: la presencia obligatoria, ya no del imputado,
sino del acusado para el juicio oral. Esto quiere decir que, la doctrina entendió que
durante la investigación del delito la presencia del imputado no era obligatoria y esto
porque la concepción fue cambiando, el imputado ya no es, nunca mas, un objeto para
la investigación, sino es un sujeto derechos, en consecuencia, ya no se le podrá
torturar para extraerle la verdad, por el contrario tiene el derecho de guardar silencio,
sin que este silencio sea interpretado en su contra, o también puede mentir si es que
decidió declarar sin que ello signifique ninguna responsabilidad para él. Como vemos,
desde el punto de vista de los derechos del imputado, si el no quiere colaborar con el
esclarecimiento de los hechos durante la investigación preparatoria, el fiscal no lo
puede obligar, salvo algunas excepciones37, llegando a ser inexcusablemente
obligatoria su presencia en el juicio oral.

Sin embargo, no debemos olvidar que el artículo 350.1º del C.P.P. prescribe que: “La
acusación será notificada a los demás sujetos procesales. En el plazo de diez días éstas
podrán: … f) Ofrecer pruebas para el juicio, adjuntando la lista de testigos y peritos
que deben ser convocados al debate, con indicación de nombre, profesión y domicilio,
precisando los hechos acerca de los cuales serán examinados en el curso del debate.
Presentar los documentos que no fueron incorporados antes, o señalar el lugar donde
se hallan los que deban ser requeridos ”; en consecuencia cuando el fiscal recurra a la
acusación directa, el imputado tendrá la oportunidad procesal para presentar los
elementos de convicción de descargo (medios de prueba en potencia) para su defensa
en el juicio oral, lo cual podrá ser factible en el traslado de la acusación directa. Pero
aun, si no lo hubiese podido hacer en esta oportunidad, el artículo 373º (solicitud de
nueva prueba) del Código Procesal Penal señala que: “ … 1) Culminado el trámite
anterior, si se dispone la continuación del juicio, las partes pueden ofrecer nuevos
medios de prueba. Sólo se admitirán aquellos que las partes han tenido
conocimiento con posterioridad a la audiencia de control de la acusación; y 2)
Excepcionalmente, las partes podrán reiterar el ofrecimiento de medios de
indefensión.
37
Cuando por ejemplo dependiendo del caso concreto, el juez a solicitud del fiscal, haya declarado fundado y por lo
tanto ordenado el sometiendo del imputado a alguna toma de muestras o a la práctica de un examen de ADN; caso que
aun estipulado en la ley procesal penal, no es totalmente aceptado por la doctrina, habida cuenta que existe una
trasgresión al derecho de no incriminación del cual goza el imputado.

14
prueba inadmitidos en la audiencia de control, para lo cual se requiere especial
argumentación de las partes. El Juez decidirá en ese mismo acto, previo traslado del
pedido a las demás partes”.

En conclusión no es cierto que la ausencia y/o la falta de preparación de la defensa del


imputado sea causal de nulidad de la acusación directa, habida cuenta que no se le
priva de la oportunidad de ofrecer los elementos de convicción de descargo que crea
pertinentes, conducentes y útiles para su defensa, ya que a lo largo del iter procesal,
hay oportunidades para que el acusado pueda ofrecer los medios de prueba que crea
necesarios, tanto a nivel de etapa intermedia como a nivel de juicio oral.

Otro punto que se cuestiona a la acusación por salto, es la falta de oportunidad


procesal que tienen las partes materiales para constituirse en partes procesales, ya sea
en actor o tercero civil. Sin embargo considero que este argumento no es lo
suficientemente sólido como para traer abajo la aplicación del instituto de la acusación
directa. Postular la nulidad de la acusación directa por el solo hecho de que la ley
procesal penal no prevé taxativamente el momento en que las partes se pueden
constituir en actor o tercero civil, cuando se trate de una acusación por salto, me
parece caer en el circulo vicioso de la “nulidad por la nulidad”, implicaría volver a
venerar lo que el sistema inquisitivo veneraba, el respeto y uso exagerado, no de la
forma, sino del formalismo desmedido que desnaturalizaba el verdadero fin del proceso
penal.

Sin embargo, queremos analizar este punto desde la teoría de la nulidad. En primer
lugar, no todo quebrantamiento de las formas genera un acto inválido, aunque siempre
genera un acto defectuoso. Pueden existir defectos formales que sean inocuos, es
decir que no hayan provocado ninguna afectación del principio garantizado. En
segundo lugar, no todo acto invalido genera un acto nulo, ya que esa invalidez puede
haberse reparado por si misma (cuando el acto cumplió sus efectos) o el principio pudo
ser saneado por la actividad jurisdiccional reparadora. Finalmente el concepto de acto
nulo queda reservado estrictamente para aquellos actos inválidos que no han podido
ser reparados38. Y cuales son esas respuestas frente al acto inválido. La principal es
aquella que busca reparar la vigencia del principio afectado. Los sistemas procesales
suelen llamar a esta respuesta “saneamiento”. Algunos otros sistemas utilizan
indistintamente “saneamiento” o “subsanación” que etimológicamente se
corresponden. También se ha utilizado la palabra subsanación para referirse a casos de
convalidación, es decir, de absorción de la afectación del principio en base a otros
principios superiores. Esta utilización genera confusiones. Lo más simple es utilizar la
palabra reparación o saneamiento, para la actividad reparadora; convalidación
para los casos en los que se absorbe el defecto, y utilizar la palabra nulidad para la
respuesta que priva de efectos al acto como reconocimiento de su invalidez 39.

Para el caso in análisis, lo que ocurre es que nos encontramos frente a una laguna
normativa por cuanto la ley procesal no dice nada acerca de la constitución de las
partes (actor y tercero civil) cuando se trata de una acusación por salto; y se complica
38
La nulidad es una solución final, la ultima respuesta, y por eso mismo no es conveniente seguir manteniendo los
múltiples sentidos para la voz “nulidad”, ya que ello genera confusiones en el sistema y tampoco se puede hacer girar
la teoría de la actividad defectuosa alrededor de la idea de nulidad. Al contrario, el centro de una teoría de la actividad
procesal defectuosa es el desarrollo de los modos de reparación o restauración de los principios constitucionales cuya
vigencia esta garantizada por las formas.
39
BINDER, Alberto M. El incumplimiento de las formas procesales. Edit. Ad Hoc. Buenos Aires. Pág. 96 – 97.

15
mas aun cuando señala que las partes solo podrán constituirse hasta antes de la
culminación de la investigación preparatoria; por lo que al utilizar la acusación directa
necesariamente, a efectos de no vulnerar sus derechos, deberá brindársele la
oportunidad de constituirse como tal (actor y tercero civil), durante el traslado de los
diez días en que se corre traslado el requerimiento acusatorio a todas las partes
materiales, realizándose el pronunciamiento jurisdiccional de su propósito, en la misma
audiencia de control de acusación, lógicamente, antes de pasar a debatir lo
concerniente al requerimiento acusatorio40, con lo que se logra equiparar las cosas,
subsanando cualquier vicio que pueda acarrear nulidad.

Finalmente, la Sala de Apelaciones señala que otro principio que vulnera la acusación
directa es el proceso predeterminado por ley. Sin embargo, una noción básica de éste
principio señala que: “las clases de procesos deben estar preestablecidos en la ley
antes de la iniciación de uno” 41. En efecto, los órganos jurisdiccionales que aplican,
recurren o reconocen la acusación directa en estricto sentido no están inventando un
nuevo proceso penal distinto a los ya regulados por el Código Procesal Penal 42, sino
que, en palabras sencillas, esta echando mano de un mecanismo de simplificación
procesal que se ubica dentro del Proceso Común y que esta taxativamente previsto en
la ley. Es así que el artículo 336.4º del NCPP prescribe que: “ El Fiscal, si considera que
las diligencias actuadas preliminarmente establecen suficientemente la realidad del
delito y la intervención del imputado en su comisión, podrá formular directamente
acusación”; por lo que pensamos que no se esta creando o implementado procesos no
regulados en la ley procesal penal vigente, cuando ella misma reconoce a la acusación
directa como un mecanismo de simplificación procesal que parte de la metodología de
investigación del fiscal; como único y exclusivo titular de la acción penal43.

El tercer criterio es el esbozado por los demás Juzgados de Investigación Preparatoria


de Trujillo, los cuales tramitan a la acusación directa dentro del proceso común, esto
es, que sin disposición de formalización de la investigación preparatoria, el fiscal puede
acusar directamente, corriendo traslado, el órgano jurisdiccional, a los demás sujetos
procesales por el plazo de diez días, en donde con la absolución del traslado o vencido
el plazo para hacerlo, se procederá a programar fecha para la audiencia de control de
acusación. Como se aprecia, el fiscal no hace uso del plazo de la investigación
preparatoria, produciéndose la acusación por salto.

Antes de entrar analizar el tercer criterio, quisiéramos dejar en claro que no es la


intención del autor, decir que los dos criterios anteriores ensayados por los respetados
40
Esto es una consecuencia lógica, puesto que, para que pueda intervenir el agraviado en la audiencia de control de
acusación, primero tiene que estar debidamente constituido en actor civil, para que luego pueda tener intervención en
la misma y hacer valer los recursos y pretensiones que le franquea la ley. Como se aprecia, humildemente pensamos
que con los dispositivos legales que nos brinda el Código Procesal Penal podemos subsanar cualquier vicio, sin
necesidad de llegar a la nulidad por la nulidad misma.
41
Pues eso es la garantía del proceso pre determinado, integrante del derecho fundamental a la jurisdicción pre
determinada.
42
El Nuevo Código Procesal Penal ha dispuesto, para todos los delitos, un proceso común. Excepcionalmente regula
otros procesos especiales, ya sea por la evidencia del hecho delictivo, por la calidad de Alto funcionario Público que
detenta el procesado, por la inimputabilidad de éste, por ser privada el ejercicio de la acción penal, por la solicitud de
una terminación anticipada, por una colaboración eficaz o por tratarse de una falta y no delito. Asimismo, ha pre
establecido el procedimiento a seguir en cada uno de ellos.
43
La mencionada Sala de Apelaciones considera que la referencia que se hace sobre la existencia de un proceso con
acusación directa, por parte de la fiscalía, no esta contenida ni en un proceso común ni en un proceso especial; no
constituye un procedimiento autónomo o independiente, sino, más bien, la referencia está a las dos clases de
alternativas que tiene la fiscalía al momento de calificar un hecho y decidir: si formaliza investigación o si, teniendo
todas las evidencias, ya no requiere hacer mayor investigación y, más bien, pretende formular una acusación
directamente. Esta última facultad debe ser interpretado en función a la garantía del procedimiento pre establecido por
la ley, y la forma procesal que debe seguir es las reglas procesales del proceso especial llamado Proceso Inmediato

16
y admirados Magistrados Trujillanos sean erróneos; por el contrario, al poner de
manifiesto mi modesta opinión, solo buscamos generar un espacio para el debate de la
acusación directa, para que sean los lectores quienes se inclinen por una u otra
postura.

Bien, como lo hemos venido manifestando al analizar el primer y segundo criterio, los
puntos en contra de dichas posturas, son los que justamente sustentan este tercer
criterio. La practica procesal del día a día nos enseña que, en algunos casos,
(sobretodo en los delitos de bagatela en los cuales la investigación preliminar haya sido
suficiente para el acopio de los elementos de convicción que el fiscal necesita para
ejercitar la acción penal) la acusación directa constituye la mejor metodología para la
persecución del delito.

Como se dijo líneas arriba, para declarar la nulidad de la acusación directa (al igual que
cualquier otro acto jurídico procesal) se requiere que minimamente haya una
inobservancia del contenido esencial de los derechos y garantías previstos por la
constitución o lo que es lo mismo decir, la existencia de actos inválidos que no han
podido ser reparados. Sin embargo, de la tramitación que actualmente se le viene
dando a la acusación directa no se colige eso. El hecho de que, cuando se trate de la
acusación directa, el fiscal indispensablemente deba emitir la disposición de
formalización y continuación de la investigación preparatoria (criterio de la Sala de
Apelaciones) así como de que el juez de garantías debe emitir un “auto de recepción”
de tal disposición, en la cual se tiene que realizar una calificación de la misma (criterio
del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria) no tiene sustento legal ni dogmático.
Como bien sabemos, el artículo 336.4º del NCPP permite que: “ si el Fiscal, considera
que las diligencias actuadas preliminarmente establecen suficientemente la realidad del
delito y la intervención del imputado en su comisión, podrá formular directamente
acusación”, por lo que se concluye que efectivamente tiene un sustento legal, el
mismo que teleologicamente va acompañado de la mano del espíritu del nuevo sistema
procesal penal, en el cual se busca celeridad, eficacia y garantismo en la tramitación de
las causas penales, reposado en el hecho de que sea el Ministerio Publico, el
encargado exclusivamente (por mandato constitucional) de la persecución del delito,
debiendo aplicar la metodología de investigación mas adecuada para cada caso
concreto, pudiendo elegir entre ellas, a la acusación directa, claro esta, cuando el
hecho y las circunstancias lo permitan.

No debemos olvidar que este modelo procesal le reconoce al Ministerio Público el


ejercicio exclusivo de la acción penal, por lo que será tan solo el fiscal quien se
encargue de la tipificación del delito, no pudiendo el juez de la investigación
preparatoria realizar un control de la disposición de formalización y continuación de la
misma; entonces si se sostiene que ese control no es obligatorio (porque la ley
procesal penal no lo obliga a realizarlo ni porque tampoco se le ha reconocido dicha
potestad) por parte del juez de garantías se concluye que, cuando se trate de la
acusación directa, dicha disposición de formalización no es indispensable, menos aun
que el juez realice la calificación de la misma, porque no existe disposición legal que lo
faculte u obligue a realizarlo.

Por otro lado, algunos dirán: si no hay disposición de formalización y continuación de


la investigación preparatoria, entonces ¿como se entera el imputado de que en su
contra se esta investigando un delito?. Sencillo, el requisito de que el fiscal acuse

17
directamente implica el hecho de que ha realizado actos de investigación durante la
investigación preliminar, que han dado como resultado la obtención de los elementos
de convicción que establecen suficientemente la realidad del delito y la intervención del
imputado en su comisión, de lo que se entiende, que el investigado ha formado parte o
por lo menos ha tomado conocimiento de ellos, por lo que estando al resultado de los
mismos se obtara o no por acusar directamente, tal y conforme lo prescribe el artículo
336.4º del NCPP, siendo notificado formalmente con el requerimiento de acusación
directa (tanto en su domicilio real y procesal), corriéndole traslado por el plazo de diez
a efectos de que pueda absolver el mismo. Este es el sentido de la norma, cuando
dice: “ … Si las diligencias preliminares establecen suficientemente la realidad del
delito y la intervención del imputado en su comisión, podrá formular directamente
acusación”, es decir que el imputado minimamente debe haber tenido conocimiento,
por el acto de la notificación, de que en su contra había una investigación preliminar,
producto de una sindicación o denuncia, que potencialmente se puede convertir en una
imputación, la misma que formalizada puede devenir en una disposición de
formalización de la investigación preparatoria o en un requerimiento acusatorio. En
conclusión el nuevo modelo establece que una imputación formal no solo se puede
materializar a través de una disposición de formalización y continuación de la
investigación preparatoria sino también por un requerimiento acusatorio 44.

Es grato saber que en otros Distritos Judiciales, como en Piura, se viene aplicando de
manera asidua y muy exitosa el mecanismo de simplificación procesal de la acusación
directa. En ese contexto, resultó muy importante y sin duda un precedente para la
ejecución de la Acusación Directa la Resolución Nº05-03/08/2009 del Expediente
Nº2009-05267-0-2001-JR-PR-2- y la Resolución Nº06-03/08/2009 del Expediente
2009-05313-0-0-2001-JR-PE-1 de la Sala de Apelaciones de Piura que con buen criterio
han revocado las decisiones de los Juzgados de Investigación Preparatoria que venían
exigiendo a las fiscalías de investigación de este distrito, que previamente a las
audiencias de control de Acusación Directa, los fiscales de Piura debían formalizar
investigación preparatoria y señalar la medida coercitiva, lo que sin duda lejos de
allanar el camino en el proceso constituía un grave obstáculo para el nuevo sistema
procesal que se viene instaurando en este Distrito Judicial. De este modo la Sala
recogió los argumentos del Ministerio Público de Piura 45. En ese sentido, el Ministerio
Público del Distrito Judicial de Piura 46, ha logrado que el mecanismo de la Acusación
Directa se realice sin necesidad de formalizar la investigación preparatoria y sin que se
señale una medida coercitiva. De esta forma, el Fiscal no tendrá ningún obstáculo para
resolver los casos a través de la Acusación Directa.

VII.- LA ACUSACION DIRECTA Y EL PROCESO INMEDIATO: UN ANALISIS


DESDE LA RAZON.

44
La ausencia de mecanismos de selección de casos es una de las características de los modelos inquisitivos. En estos
el proceso penal busca, esencialmente, imponer la sanción luego de “descubrir la verdad” sobre los hechos y su autor.
No es un fin del proceso inquisitivo resolver el conflicto entre victima y agresor. Por esta razón, se concibe el proceso
como una serie de pasos de inevitable realización en orden al descubrimiento de la verdad, donde se enfatiza y
sobrevalora la fase de instrucción. La falta de mecanismos de selección es una de las principales causas de sobrecarga
y dilación procesal en los modelos de inspiración inquisitiva.
45
Publicado el 14 de agosto de 2009 en la Página Web del Ministerio Publico del distrito judicial de Piura _ Oficina de
Imagen Institucional.
46
Por su parte, el fiscal Jorge Rosas Yataco, señala, que la aplicación del mecanismo de la Acusación Directa, sienta un
precedente importantísimo que está permitiendo que más de un 60% de casos se resuelvan por esta vía, que tiene
como máximo una duración de veinte días ó los días que señale el fiscal según el articulo 334º del NCPP.

18
Bien, después de haber recorrido someramente a la acusación directa y al
proceso inmediato, además de haber analizado los criterios de los órganos
jurisdiccionales del Distrito Judicial de La Libertad respecto del tratamiento que le dan
a la acusación directa, hemos llegado a la parte más importante del artículo.
Consideramos que tanto la acusación directa como el proceso inmediato tienen por
finalidad la simplificación y celeridad del proceso en aquellos casos en los que no se
requiera de mayor investigación para sustentar una acusación y porque no, en lo
futuro, una condena. Asimismo, este nuevo modelo procesal busca que el proceso
penal como sistema, dé una solución rápida y eficiente a los conflictos sociales
judicializados, así como que sirva de filtro a efectos de racionalizar la carga procesal
del Poder Judicial y del Ministerio Publico, en consecuencia el objetivo es hacer mas
eficiente el servicio de administración de justicia, habida cuenta que estos filtros o
salidas tienen la finalidad de resolver el conflicto sin necesidad de transitar vanamente
todas las etapas del proceso penal. Recordemos que, en el modelo inquisitivo no
existen estos mecanismos de simplificación procesal. En este sistema lo que importa es
encontrar o descubrir la verdad (por eso la fase de instrucción tiene un rol protagónico,
llegándose a practicar incluso medios de prueba no siendo necesario esperar hasta el
juicio oral) y en nada interesa el conflicto primario 47, es decir en nada interesa resolver
el conflicto entre victima y agresor. Por ello es que en los modelos de inspiración
inquisitiva hay mucha sobrecarga y dilación procesal48.

Como lo hemos sostenido en líneas anteriores, el lugar común donde se puede optar
por alguno de estos mecanismos es durante las diligencias preliminares (con la
acotación de que el proceso inmediato se puede solicitar hasta treinta días después de
haberse formalizado la investigación preparatoria), siendo que en la aplicación de
ambos mecanismos de simplificación se resalta la importancia de las iniciales

47
El conflicto primario surgió o predomino en el mundo antiguo, entiéndase Grecia y la Republica Romana
extendiéndose hasta el siglo XIII. Este conflicto es el que se da entre las partes directamente involucradas por ejemplo:
si en una esquina se están peleando Juan y Pedro, porque pedro le quiso quitar el celular a Juan y este no se dejo, en
este caso concreto el conflicto será de ambos y de nadie mas por lo tanto serán ellos quienes tengan que acudir a un
tercero imparcial para que solucione su conflicto. Se sustenta en la preeminencia del individuo y la pasividad del estado.
En principio la acusación era hecha por el particular ofendido pero fue Solón, el legislador Ateniense, el que distinguió
entre delitos públicos y privados; por lo que la acusación era publica, (es decir hecha por cualquier ciudadano) cuando
se atentaba contra el orden social. Ahora bien, si a ese conflicto le agregamos FORMAS PROCESALES se convierte en
un LITIGIO, un litigio entre Juan y Pedro que deberá resolver un tercero; este conflicto es propio del sistema adversarial,
y de sociedades democráticas. Aquí se busca que el tercero que va a resolver no sea parte del conflicto. Aquí las formas
procesales cumplen la función de “PACIFICACIÓN”, es decir que si Pedro y Juan se están peleando entonces se busca
Neutralizar ese conflicto, haciendo que ambos sometan la solución del conflicto ante un tercero imparcial. Todo lo dicho
hasta aquí lo podemos ubicar dentro del “DERECHO PENAL CONFLICTUAL”.
48
El Conflicto secundario surge en la Roma Imperial donde se impone la “Cognitio Extraordinem” que domino el
Imperio y que constituye el germen del sistema Inquisitivo, ya que se elimina el elemento popular para darle jurisdicción
al Praefectus urbis, representante del emperador. Se basa en una concepción AUTORITARIA de la administración
de justicia. Aquí nace el concepto o la Categoría de “infractor”. Aquí el conflicto generado entre Juan y Pedro ya no será
entre ellos, sino será entre el infractor del orden y el inquisidor, entre el individuo que altera el orden y el órgano
encargado de restablecerlo, estableciéndose así una relación de obediencia. A partir de entonces y hasta el presente el
Derecho Penal dirá: “lo que me interesa Juan no es que le hayas pegado a Pedro sino que en tanto le has pegado a
Pedro, me has desobedecido, a mi el inquisidor, al orden que he establecido esa será la causa y razón de tu castigo ”.
Este conflicto es propio del sistema inquisitivo porque se cimienta sobre bases autoritarias, estableciéndose una
relación de obediencia, excluyéndose a las partes directamente involucradas al conflicto, constituyéndose como partes
del conflicto el infractor y el inquisidor.
A este segundo conflicto se le llama “CONFLICTO PENAL DEL INFRACTOR”. Bien, es aquí donde surge la idea del
Proceso como “Trámite”, la concepción del proceso ya no como el medio de encontrar la verdad para poder aplicar el
sus poniendo estatal sino como el tramite a seguir para poder llegar a sancionar al infractor que vulnera el orden
establecido por el inquisidor. Aquí las formas procesales sirven para RITUALIZAR, la relación de obediencia. Como
vemos lo más cercano a la razón y a la justicia es el conflicto primario por ser prima facie el que da origen al sistema
adversarial propio de los estados democráticos. Ahora totalmente opuesto al conflicto primario, en el conflicto
secundario, quien resuelve el conflicto también es un tercero(Juez) pero que no es imparcial porque en base a la
relación de obediencia, este tercero busca reestablecer el orden alterado por el infractor, es decir asume el conflicto
como suyo, por lo que el litigio que debería llevarse entre los directamente involucrados se convierte en un trámite
entre el inquisidor y el infractor donde se buscará no la pacificación sino legitimizar la sanción. Con esta manifiesta
parcialidad, dentro del conflicto secundario es imposible la realización de ciertos principios garantistas como el
acusatorio (distribución de roles) o el de igualdad procesal (igualdad de armas).

19
diligencias de investigación, por cuanto, con el resultado de las mismas, si consigue
suficientes elementos de convicción que justifiquen no continuar con las
investigaciones, entonces se podrá optar por recurrir a cualquiera de ellos. Lo contrario
implicaría la burocratización de la investigación preparatoria, otorgándole el carácter
ritualista, lineal de que gozaba la instrucción sumarial en el sistema inquisitivo
reformado.

En consecuencia, si postulamos la existencia de la acusación directa como institución


autónoma e independiente del proceso inmediato tendríamos que decir que, la
acusación directa es el instituto procesal que le permite al fiscal acusar directamente
tal y como lo prescribe el artículo 336.4 del NCPP, para lo cual deberá tener en cuenta
que los resultados de la investigación preliminar o los elementos de convicción
acopiados sean suficientes y necesarios como para que pueda sustentar su acusación,
obviando la etapa de la investigación preparatoria formalizada. Es decir, puede acusar
directamente, cuando los elementos de convicción acopiados impliquen suficiencia
probatoria en grado de alta probabilidad que permiten establecer suficientemente la
realidad del delito y la intervención del imputado en su comisión.

La acusación por salto implica que el fiscal no dicte la disposición de formalización de


la investigación preparatoria, sino que acuse directamente solo con los elementos de
convicción acopiados durante las diligencias preliminares, por que considera que su
dictado carece de objeto en tanto no va hacer uso de la investigación preparatoria
formalizada, porque se cumplió con el objeto de la investigación (acopiar suficientes
elementos de convicción), con el resultado de las diligencias preliminares.

Realmente en el sistema acusatorio con tendencia adversarial, la etapa de


investigación preparatoria propiamente dicha o formalizada pierde la centralidad que
había alcanzado en el sistema inquisitivo reformado, pasando a constituirse en una
fase meramente preparatoria, cuyo único fin es el de permitir a los órganos que tienen
a su cargo la persecución penal preparar adecuadamente su presentación en el juicio,
así como tomar las decisiones que determinaran el curso posterior del caso 49.

Por eso es que pensamos que la acusación directa tal y como esta regulada en el
Código Procesal Penal es viable y tiene existencia propia, por cuanto existen delitos
que por sus características especiales (omisión a la asistencia familiar, violación de la
libertad de trabajo, conducción en estado de ebriedad, entre otros) se prestan para
acusar directamente, evitando la ociosa y burocrática investigación preparatoria,
cuando en las diligencias preliminares se han acopiado abundantes elementos de
convicción que le permitan sustentar su acusación. Sin embargo, tan bien es cierto
que cuando el Ministerio Publico opte por acusar directamente, minimamente deberá
tutelar, de manera previa a su acusación, que el imputado ejerza sus derechos tales
como, la de conocer la imputación fiscal que hay en su contra (esto implica notificarlo
validamente en su domicilio real), para que realice su defensa material así como su
derecho a ser asistido desde los actos iniciales de investigación por un abogado
defensor, por cuanto estos derechos no pueden ser restringidos de ninguna forma.
Una vez que el Ministerio Publico le garantizo estos derechos mínimos al imputado
49
Una consecuencia lógica de esta característica es que el nuevo sistema de investigación no tiene carácter
probatorio, esto es, que todos los actos que durante el se desarrollen, y que de algún modo puedan contribuir al
esclarecimiento del caso, solo tienen un valor informativo para quienes llevan la persecución, pero no se constituirán
en elementos de prueba susceptibles de ser valorados en la sentencia, en tanto no sean producidos en el juicio oral en
las formas que el juicio oral requiere.

20
recién podrá acusar directamente50. Lo contrario implicaría, vulnerar su derecho de
defensa reconocido en el artículo IX del Titulo Preliminar del Código Procesal Penal y
en consecuencia de conformidad con lo establecido en el articulo 150º literales a) y
d), se deberá declarar la nulidad de todo lo actuado, retrotrayendo el proceso hasta la
etapa donde se produjo el agravio, devolviéndose los actuados al fiscal provincial.

En suma, la acusación directa o acusación por salto es un mecanismo de simplificación


procesal dentro del proceso común, que evita que la investigación se burocratice y se
convierta en un ritualismo lineal en aquellos casos en donde las diligencias preliminares
fueron suficientes para que el Ministerio Publico pueda establecer una metodología de
investigación acorde con la característica de selectividad de casos que este nuevo
modelo procesal le asigna como persecutor de la acción penal, determinando de esta
manera el objeto del proceso penal, pues mediante la acusación fiscal se introduce la
pretensión en el proceso y se determina el objeto del mismo, vinculándose pues el
órgano sentenciador a dicha pretensión51.

Como sabemos, uno de los agregados de este nuevo sistema procesal lo constituye la
etapa intermedia, pero no la etapa intermedia per se (como la del sistema inquisitivo
reformado) sino aquella etapa intermedia que sirve de filtro procesal, a efectos de
realizar la función de una “aduana” que determine que procesos o casos deben pasar a
juicio oral y cuales no, además de determinar en aquellos casos que deben pasar a
juicio oral, que estos no contengan vicios procesales que alteren el normal desarrollo
del juicio oral. Así pues, la función que cumple ésta etapa es de suma importancia para
la viabilidad del mismo proceso penal por cuanto, si no existiera control alguno, el
trámite avanzado y el tiempo invertido en las causas penales podrían devenir en
inútiles, si en el juicio oral se declarara una nulidad por ejemplo. Asimismo, como esta
estructurado el proceso penal, la etapa intermedia implica un nexo entre la
investigación preparatoria y el juicio oral, brindándole a los sujetos procesales, una
nueva oportunidad procesal, para que haga valer determinadas pretensiones que no
hizo valer en la investigación preparatoria, como por ejemplo que en la acusación
directa, durante el traslado, el acusado ofrezca medios de prueba que hará valer en el
juicio oral52.

En cambio en el proceso inmediato, se advierte la inexistencia de la etapa intermedia,


dado que una vez que el fiscal formula la acusación se remiten los autos al juez penal
Unipersonal o Colegiado (según sea el caso) que prepara los actuados para el inicio del
juicio oral, con lo cual se omiten los actos procesales inherentes a la etapa intermedia

50
Aquí debemos levantar la voz de alerta por cuanto en el trabajo diario se aprecia que el Ministerio Publico no esta
cumpliendo con garantizar los derechos mínimos de los imputados que luego serán objeto de una acusación fiscal, ya
que ni siquiera cumplen con constatar su dirección domiciliaria, notificando en muchas ocasiones en direcciones
incorrectas no perfeccionándose el acto de la notificación, por lo que el imputado nunca toma conocimiento de la
imputación fiscal que hay en su contra por lo que esta imposibilitado de realizar una defensa material pero aun una
defensa técnica, lo que considero si vulnera sus derechos procesales, llegándole a generar indefensión, por lo que la
acusación directa devendría en nula.
51
Asencio Mellado, José Maria. Derecho Procesal Penal. 4ta Edición. Valencia. 2008. Edit. Tirant Blanch. Pg. 225.
52
Entre las pretensiones que no realizo el imputado en la investigación preparatoria pero que puede realizarlas en la
etapa intermedia, según el articulo 350 del CPP se encuentran: a) Deducir excepciones y otros medios de defensa,
cuando no hayan sido planteadas con anterioridad o se funden en hechos nuevos; b) Solicitar la imposición o
revocación de una medida de coerción o la actuación de prueba anticipada conforme a los artículos 242 y 243, en lo
pertinente; c) Instar la aplicación, si fuere el caso, de un criterio de oportunidad; d) Ofrecer pruebas para el juicio,
adjuntando la lista de testigos y peritos que deben ser convocados al debate, con indicación de nombre, profesión y
domicilio, precisando los hechos acerca de los cuales serán examinados en el curso del debate. Presentar los
documentos que no fueron incorporados antes, o señalar el lugar donde se hallan los que deban ser requeridos; e)
Plantear cualquier otra cuestión que tienda a preparar mejor el juicio.

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(previstos en los artículos 350º y 351º del Código Procesal Penal), tales como: a) El
traslado a los demás sujetos procesales para que, en el plazo de diez días emitan algún
tipo de observación a la acusación fiscal o planteen algún tipo de incidente; y b) la
realización de la audiencia preliminar o de control de acusación. Pues esto tiene
relación directa con lo dicho en el párrafo anterior, ya que al no habilitarse oportunidad
para que las partes puedan hacer valer las pretensiones procesales que le facultad el
articulo 350 del CPP, pues se le esta vulnerando sus derechos al debido proceso y al
derecho de defensa. En suma, al no haber traslado de la acusación, pues tampoco
habrá audiencia de control de acusación, por cuanto no existirán pretensiones que se
tengan que controlar, en consecuencia la acusación pasara a juicio oral, tal y como se
encuentre, existiendo la posibilidad de que regrese con una nulidad, producto de algún
vicio que no fue controlado en la etapa pertinente.

La falta del desarrollo de una etapa intermedia puede conllevar el riesgo de llegar al
juicio oral con algún defecto o vicio procesal que afecte el desarrollo de la fase de
juzgamiento. Ello sin mencionar el hecho de que en el trámite del proceso inmediato,
no se consigna ningún momento procesal o se señala una oportunidad para que los
sujetos procesales puedan ofrecer sus medios probatorios, situación que no pasa con
el fiscal, dado que la ley establece que ofrecerá sus pruebas a través de su acusación.
Todas esas omisiones generan un estado de indefensión para los sujetos procesales,
afectando con ello el principio del debido proceso, cuya observación es obligatoria en
todos los procesos penales, ya sea en el proceso común como en los especiales.

Sumado a ello, esta el problema de que el juez que juzgamiento tendrá la atribución
de admitir los medios de prueba que ofrezca el acusado en el juicio oral, generando
con ello un problema, no de repartición de roles o de vulneración del principio
acusatorio, si no de “imparcialidad”, por cuanto el juez necesariamente se contaminara
al tener que admitir los medios de prueba que luego tendrá que valorar para
fundamentar su sentencia.

Finalmente, si bien es cierto que, a ambas figuras se le han realizado


cuestionamientos, la acusación directa constituye un mecanismo de simplificación
procesal, que tramitada correctamente, constituye una herramienta importante para la
descarga procesal, permitiendo que el fiscal, en base a la facultad de selectividad que
le brinda el nuevo sistema procesal y de acuerdo al resultado que obtenga durante las
diligencias preliminares, pueda acusar directamente, evitando con ello, que la
investigación preparatoria (propiamente dicha) se convierta en un conjunto de actos
rituales o lineales, a efectos de proceder directamente a la etapa intermedia del
proceso penal, siendo esta la etapa procesal en donde dicha acusación tendrá que
soportar el riguroso control (tanto formal como sustancial) al que será sometida por
parte del Juez de Investigación Preparatoria así como de los demás sujetos procesales,
por lo que estando a las resultas de la misma, si esta pasa el control de la etapa
intermedia, el proceso penal quedara expedito para pasar al siguiente nivel, el juicio
oral. En conclusión, consideramos que la acusación directa es una institución procesal
con autonomía y existencia propia dentro del Código Procesal Penal del 2004, la misma
que se encuentra alejada de los inconvenientes o defectos propios del proceso
inmediato.

VIII.- CONCLUSIONES

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1. Durante la investigación fiscal, si se realizaron las diligencias preliminares
respetando los derechos del imputado a tener conocimiento de la imputación
fiscal y a contar con defensa técnica, entonces el Ministerio Publico podrá acusar
directamente.
2. La acusación directa es un mecanismo de simplificación procesal que se produce
cuando el Fiscal considera que las diligencias preliminares actuadas
preliminarmente, establecen suficientemente la realidad del delito y la
intervención del imputado en su comisión.
3. La acusación directa es un mecanismo procesal con autonomía propia, que
respeta, el trámite del proceso común, con la excepción, de que cuando se
produce la misma, se obvia la etapa de investigación preparatoria propiamente
dicha, produciéndose la acusación por salto.
4. La acusación directa genera que el caso fiscal pase de las diligencias preliminares
hasta la etapa intermedia o etapa de control, en la cual, los sujetos procesales
tendrán la oportunidad de hacer valer sus pretensiones, a efectos de cautelar sus
intereses procesales.
5. La acusación directa, no presenta los problemas de “imparcialidad” que presenta
el Proceso Inmediato para el juez de juzgamiento, además de privarle al proceso
de una etapa de control, y a las partes de una oportunidad procesal para hacer
valer sus pretensiones de manera previa, al juicio oral.

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