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DESARROLLO DEL PENSAMIENTO CRÌTICO REFLEXIVO

Según Salgado (2006) el objetivo de fomentar las habilidades relacionadas con el pensamiento crítico es el de
formar ciudadanos con conciencia social, habilidad para tomar decisiones, solucionar problemas, anticipar eventos
y ser tolerante ante los diversos puntos de vista.
Qué busca el pensamiento crítico?
Que nos hagamos cargo de nuestra propia mente: como trabaja y piensa. Que nos auto examinemos reflexivamente
para controlar las costumbres, hábitos impulsivos al pensar y eventualmente actuar. Que examinemos las
motivaciones que tenemos para hacer lo que hacemos. Que sometamos nuestras razones a un escrutinio crítico a
ver si están justificadas racionalmente.
El pensamiento crítico es auto-dirigido, auto-disciplinado, autoregulado y auto-corregido. Supone someterse a
rigurosos estándares de excelencia y dominio consciente de su uso. Implica comunicación efectiva y habilidades de
solución de problemas y un compromiso de superar el egocentrismo y socio centrismo natural del ser humano.
Estrategias Con estas estrategias la responsabilidad de aprender se transfiere del maestro al estudiante. Tomado
de: “guía para la enseñanza del pensamiento crítico” de Wesley Hiler y Richard Paul, de la Fundación para el
Pensamiento Crítico.
Estrategias•
Fomente el que sus estudiantes se conozcan entre ellos.
Haga preguntas a los estudiantes durante las clases para estimular su curiosidad.
Utilice preguntas guía, antes de la lectura, en los foros de discusión, antes de la introducción al tema.
Aplique una prueba corta de cinco minutos al comienzo de cada clase y frecuentemente.
Retroalimentación Individual y luego grupal.
Solicite a sus estudiantes escribir diálogos• constructivos.• Fomente la auto evaluación y el descubrimiento• Enseñe
aplicaciones útiles.
Estudios de Casos• Analogías• Escenario Incompleto.
Utilice el método socrático para plantear• preguntas. El interrogador Socrático debe:
a- mantener enfocada la discusión•
b- asegurar que la discusión se mantenga intelectualmente responsable•
c- estimular la discusión mediante preguntas exploratorias•
d- periódicamente resumir lo que se ha atendido y resuelto y lo que no•
e- involucrar en la discusión la mayor cantidad posible de estudiantes.
Preguntas sobre las preguntas• ¿Cuál era el punto de formular esta pregunta?• • ¿Por qué cree usted que formulé
esa pregunta?• • ¿Qué quiere decir eso?• • ¿Cómo aplica ... en la vida diaria?.
Preguntas para comprobar implicaciones y consecuencias• ¿Y entonces qué pasaría?• • ¿cuáles son las
consecuencias de esa suposición o conjetura?• • ¿Cómo puede ... usarse para ...?• • ¿Cuáles son las implicaciones
de ...?• • ¿De qué manera ... afecta ...?, ¿En qué forma ... se conecta con lo que aprendimos antes?• • ¿Por qué ...
es importante?• • ¿Qué está insinuando usted?• • ¿Por qué es el mejor ...? ¿Por qué?• • ¿Qué generalizaciones
puede usted hacer?
Preguntas sobre puntos de vista y perspectivas• ¿De qué otra manera se podría mirar o enfocar esto.... parece
razonable?• • ¿De qué otras maneras alternativas se puede mirar esto?• • ¿Podría explicar por qué es esto necesario
o beneficioso y a quién beneficia?• • ¿Cuál es la diferencia entre... y ...?• • ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades
de...?. ¿Cuál es la similitud entre ... y ...?• • ¿Qué se podría decir sobre esto ...?• • ¿Qué pasa si usted compara ...
y ...?• • ¿Qué contra argumentos se podrían usar para ....?
Preguntas que exploran razones y evidencia• • ¿Por qué está sucediendo esto?• • ¿Cómo sabe usted esto?• •
¿Puede mostrarme?• • ¿Me puede dar un ejemplo de eso?• • ¿Cuáles son las causas para que suceda....? ¿Por
qué?• • ¿Cuál es la naturaleza de esto?• • ¿Son estas razones suficientemente buenas?
¿Podría defenderse en un juicio?• • ¿Cómo se podría refutar?• • ¿Cómo podría yo estar seguro de lo que usted está
diciendo?• • ¿Por qué? (siga preguntando)• • ¿Qué evidencia existe para apoyar lo que usted está diciendo?• • ¿En
qué autoridad o experto basa su argumento?.
Preguntas para comprobar conjeturas o supuestos• • ¿Qué más podríamos asumir o suponer?• • ¿Parece que usted
está asumiendo que......?• • ¿Cómo escogió esos supuestos?• • ¿Por favor explique por qué o cómo?, ¿Cómo puede
usted verificar o negar esa conjetura, ese supuesto?• • ¿Qué pasaría si...?• • ¿Usted está de acuerdo o en
desacuerdo con....?
Preguntas Conceptuales Aclaratorias• • ¿Por qué dice usted eso?• • ¿Qué quiere decir exactamente esto?• • ¿Cómo
se relaciona esto con lo que hemos venido hablando, discutiendo?• • ¿cuál es la naturaleza de.....?, ¿Qué es lo que
ya sabemos respecto a esto?• • ¿Puede darme un ejemplo?• • ¿Lo qué usted quiere decir es.....o.....?• • ¿Por favor,
puede re frasear lo que dijo?
De acuerdo al estudio de la Foundation for Critical Thinking con sede en California, en una mente crítica existen
cuatro aspectos principales para aprender, tomar mejores decisiones y resolver problemas: claridad en el
pensamiento, centrarse en lo relevante, realizar preguntas claves y ser razonable.
1. Claridad en el pensamiento
Muchos problemas surgen por falta de claridad en la información. Es necesario verificar que realmente se
entienda lo que se tiene que comprender. Por ejemplo, al platicar con alguna persona o al escuchar al profesor
durante la clase. Algunas acciones para tener mayor claridad en las ideas:

 Analiza una idea a la vez.


 Elabora una síntesis de lo que hayas entendido, y compártelo con alguien más para corroborar que están
entendiendo lo mismo.
 Relaciona el contenido o asunto con tu propio conocimiento o experiencia.
 Usa ejemplos para aclarar o dar soporte a a idea que estás diciendo y asegúrate que los demás las
entiendan.
 Confirma con la otra persona que estás entendiendo sus ideas. Pídele que lo explique con otras palabras,
dé un ejemplo, o explícale qué entendiste para asegurarte si es correcto.
2. Centrarse en lo relevante
Pensar disciplinadamente evita que la mente divague en asuntos sin importancia. Es centrarse en el tema,
tarea o problema principal y en aquello que ayuda a resolverlo. Estar alerta a todo lo relacionado con el asunto
concentrando a la mente en la información significativa que necesita para aprender, decidir o solucionar algo.
Algunas preguntas para verificar que el pensamiento se enfoca a lo relevante:

 Estoy centrado en el principal tema, problema o tarea? ¿Es relevante?


 Cuál es la pregunta clave?
 Cómo puedo asegurarme que la información es exacta y relevante?
 Estoy desviándome a problemáticas no relacionadas?
 Considero todos los puntos de vista?
 Qué hechos ayudarán a contestar las preguntas?
3. Realizar o formular preguntas
Es indispensable aprender a hacer preguntas adecuadas e identificar el propósito que tiene hacerlas con
el fin de encontrar el tipo de información pertinente que responda a la situación que se tiene Los buenos
pensadores constantemente hacen preguntas para comprender y tratar mejor el mundo que les rodea. Saben
que las cosas pueden ser diferentes. Entre más elaboramos preguntas, más desarrollamos la habilidad para
formularlas de una manera más profunda y obtener la información exacta.
Algunas acciones para formular preguntas poderosas o útiles:

 Cuando no entiendas algo, haz una pregunta para aclarar la información.


 Al estar frente a un problema complejo, formula la pregunta de diferentes modos hasta que describa
realmente la situación que estás resolviendo.
 Cuando planees discutir sobre algún asunto o problema, escribe las preguntas más significativas que
necesites para tratar usar durante el diálogo, tratando de que este último gire en torno a la respuesta que
buscas encontrar.
Algunas preguntas que puedes hacerte:

 Cuál es el propósito de hacer esa pregunta?


 Es esta la mejor pregunta que puedo hacer en esta situación?
 Qué información necesito para contestar la pregunta?
 Cuáles son las preguntas que pueden estar relacionadas y debo considerar?
 Qué tipo de pregunta es? (económica, legal, etcétera).
4. Ser razonable.
Los buenos pensadores son capaces de cambiar de idea cuando descubren otra mejor, tienen la
disposición para cambiar cuando se les da una buena razón para hacerlo. Saben redefinir la manera de ver las
cosas. Están alertas a identificar otra forma mejor de interpretar la información, reconocen la importancia de ésta
y de diferentes opiniones o puntos de vista en sus vidas. Estrategias para ser más razonable:

 Se capaz de reconocer cuando estás equivocado. Admite que el otro está bien.
 Visualiza en la mente que es posible que tus ideas estén mal y puedes cambiar de opinión ante buenas
razones.
 Muestra disposición para estar abierto a escuchar otros puntos de vista.
 Guarda la calma ante las razones que las personas te dan y evita mostrarte a la defensiva de una discusión.
Fomentar el pensamiento crítico
¿Qué hace falta para que un alumno aprenda algo? ¿Que sea capaz de repetir la información que
le llega? ¿Que pueda memorizarla para transcribirla en un examen? ¿Que entienda el valor y la
utilidad de lo que está introduciendo en su memoria?

Para APRENDER, no para memorizar, hace falta comprender, e incluso para poder almacenar en la
memoria ayuda mucho el entender y dar significado a lo que se está almacenando.

Comprender es utilizar el PENSAMIENTO CRÍTICO, y dar respuestas no es la forma de promover


este modo de pensar, sino HACER PREGUNTAS.

El profesor, maestro o formador sólo debe cambiar su situación en el plano: ya no es un transmisor,


ya no se trata de un monólogo en el que él habla y los demás escuchan, sino que se convierte en
un guía, en un mentor de un proceso de búsqueda de aprendizajes significativos por parte de los
alumnos. Se convierte en un “coach“, anglicismo muy manido ya a estas alturas, pero que describe
una forma de trabajo realmente útil.

Como dice Ignacio Andrío, director del proyecto Educoach: “Nuestra misión, en contra de lo que
quizá nos enseñaron, no consiste en dar respuestas correctas, sino en saber formular preguntas que
estimulen la creatividad de los alumnos de modo que generen respuestas diferentes a las ya
dadas.”

En la misma línea se encuentra el concepto de Escuela Inteligente, de David Perkins, doctor en


Matemáticas e Inteligencia Artificial por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y
profesor en la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard, dirige el Proyecto Zero junto a
Howard Gardner:“Escuelas inteligentes son las que introducen todo posible progreso en el campo
de la enseñanza y el aprendizaje para que los estudiantes no sólo conozcan, sino que piensen a
partir de lo que conocen….”

Existen estrategias de enseñanza que favorecen que gran parte de la responsabilidad del proceso
de aprendizaje recaiga sobre el alumno, y que su trabajo sea el de APRENDER, no sólo el de
estudiar. Son estrategias que se pueden aplicar con éxito a cualquier asignatura y a cualquier
actividad en el aula, adaptarse a todas las edades y contextos, y que tienen como finalidad PENSAR
PARA ENTENDER las cosas, entender COMPARTIENDO conocimientos
y REFLEXIONAR y ANALIZAR lo que se aprende.
10 Técnicas sencillas para utilizar en el aula

1. Hacer preguntas durante las clases, para estimular la curiosidad: “¿Qué pasaría si…”?,
“¿Cómo es posible que…?”, “¿Qué harías tú en ese caso…?”, “¿Qué sabéis acerca de…?,
y diseñar preguntas guía, que ayuden a reflexionar y clarificar los conceptos más
importantes.
2. Utilizar gráficos y oraciones sencillas que introduzcan o enfoquen el tema planteado.
3. Exponer distintos puntos de vista acerca de un mismo tema. Por ejemplo un conflicto
bélico contado desde la visión de cada uno de los bandos implicados.
4. Activar la participación de todos los alumnos utilizando alguna técnica de “participación
al azar”. Por ejemplo, escribir tarjetas con los nombres e ir eligiendo de una en una para
contestar, preguntar o comentar durante la clase.
5. Fomentar que los alumnos se conozcan entre ellos, que trabajen juntos y que utilicen
la escucha activa, pidiendo que resuman con sus palabras lo dicho por otro compañero.
6. Hablar menos para hacer que los alumnos piensen más, mediante paros en la clase
para que trabajen y reflexionen sobre los temas que se han tratado.
7. Utilizar el método socrático para hacer preguntas y organizar debates entre los alumnos
sobre temas que generan controversia.
8. Fomentar el trabajo colaborativo, a través de trabajos en pequeños grupos, donde a
parte de completar la tarea solicitada tengan que previamente describir los objetivos,
exponer qué estrategias utilizaron y cómo resolvieron sus problemas.
9. Promover la “revisión por pares” de trabajos escritos, de manera que puedan recibir
retroalimentación no sólo del profesor, sino de los compañeros,y así aprovechar los
beneficios de la escritura y lectura activas.
10. Utilizar la técnica de la clase invertida, donde los trabajos de lectura, documentación y
búsqueda de información se realizan en casa, utilizando el espacio del aula para
investigar, profundizar, practicar, resolver dudas y debatir sobre el tema tratado.
1. Preguntas, preguntas, preguntas.
Cuestionar adecuadamente es el núcleo del pensamiento crítico: se fomenta la curiosidad animando al alumnado
a hacer preguntas. Integrar un flujo de preguntas durante una parte - importante - del desarrollo de la clase, en
gran foro, es una estrategia clave. En Educación Primaria debemos enseñar a las niñas y a los niños a hacer
preguntas que conduzcan al conocimiento, aprendizaje, compresión y comunicación, intentando reconducir las
preguntas insuficientes o ineficaces en la dirección adecada: haz tú preguntas de ejemplo o plantéales dudas
para guiarlos en otra dirección

2. Comience con una pregunta "provocadora", polémica...


Sobre todo en la E.S.O.: plantea una cuestión polémica, llamativa, desafiante o, por el contrario, plantéala de
un modo dogmático y anímales a romperla, clarificar y definit. Por ejemplo: "¿Es la pobreza responsabilidad del
individuo o es el resultado de factores externos?". Dentro de este ejemplo, hay muchos términos oscuros que
necesitarían definición, como, por ejemplo, "individuo", "externos", "responsabilidad" y, obviamente, "pobreza".
Intentar definirlos será un reto... El debate ya será un desafío.

3. Proporcionar apoyos para la conversación


No dejes de apoyar las intervenciones con guías, tipo "estoy de acuerdo en esto" o "estoy en desacuerdo en esto";
también, "¿puedes aclarar lo que entiendes por ___?"

4. Modelar nuestras expectativas y/de acuerdo a sus intervenciones


Haz demostraciones y ejemplos sobre cómo entrar en un debate, establecer diferencias, estructurar la
intervención, cómo disertar, cómo hacer resúmenes analíticos y, también, cómo guardar las formas y el (mero y
puro) civismo, diferenciando las personas de las ideas.

En la E.S.O. y Bachillerato encontraremos dos contenidos conceptuales que son de crucial importancia si
queremos desarrollar hasta el punto adecuado el pensamiento crítico y las habilidades de debate del alumnado,
en las asignaturas del Departamento de Lengua y Literatura y del Departamento de Filosofía:
- Tipos de discurso (persuasivo, narrativo, informativo...)
- Falacias

5. Controversias constructivas
Los debates suelen formarse porque hay perspectivas diferentes en las aulas y, precisamente, suelen acabar en
el caos más absoluto. Algunos/as docentes utilizan métodos como el "abogado del diablo", que consiste en darle
una tarjeta en secreto antes del debate con los puntos de vista opuestos respecto a un tema polémico. No te
olvides de recordarles que el desacuerdo no puede basarse en opiniones personales o sentimientos, sino
que debe apoyarse en datos y en argumentos (y lo olvides tú, claro...)

6. Ayúdales a elegir los contenidos relevantes


Y, en última instancia, en etapas elementales, escógelos tú: ¿Qué temas son relevantes y qué deben conocer
para poder iniciar el debate? Saber hacer una buena selección de contenidos te facilitará las cosas realmente

7. Debate socrático
Mira la entrada de Wikipedia donde abordan el Elenchos. El debate socrático supone un verdadero desafío
intelectual y el docente queda en un segundo plano, limitándose a la observación y, en todo caso, a la
mediación (tus alumnos y alumnas son, como mucho, en el ¿mejor? de los casos, adolescentes)

8. Evaluación
Evaluar el pensamiento crítico es muy complicado e, incluso, según algunas voces, innecesario (suponemos que se
refieren a "calificar" y no tanto a "evaluar", pero no olvidemos que son dos cosas diferentes y no deberíamos
mezclarlas). Necesitaríamos una ventana a sus procesos de pensamiento, que no tenemos. Los ensayos, los
elenchos o los discursos pueden servirnos para observar las habilidades del alumnado y trazar una línea de progreso
que, por tanto, nos da más bien una evaluación cualitativa y no tanto cuantitativa. Las metodologías deben ser
variadas, así como las actividades: no dejes de programar pequeñas investigaciones y proyectos.

9. Estudiantes evaluándose mutuamente


La verdad es que, dependiendo de los grupos, esto puede no ser nada recomendable; en esos casos, la
autoevaluación - de nuevo, dependiendo del alumnado que tengamos - puede ser alternativa a una evaluación
mutua, que podría arrojar valoraciones totalmente injustas. Si crees que es viable la evaluación mutua has de
dividir en dos grupos la clase: el primer grupo debatirá, el segundo observará y evaluará. Facilítales una rúbrica
para tal propósito

10. Un paso atrás


Puede ser difícil para ti soltar las riendas y dejar que los y las estudiantes dispongan de cotas cada vez más altas
de libertad; obviamente, no lo podrás (ni lo podrán) hacer de un día para otro, pero la incómoda autonomía
también os dará nuevas direcciones de trabajo, más "relevantes" para ambas partes y, por ello, más fáciles de
continuar.