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Tabla 2.11 Parametros S y n

Suelo S n Referencia
Arenas aluviales 7.9 – 14.3 0.40 Ishihara (1982)*
Granito de Porto 65 - 110 0.02 – 0.07 Viana da Fonseca (1996)*
saprolita
Granito de Guarda 35 - 60 0.30 – 0.35 Rodrigues y Lemos (2004)*
saprolita
Caxingui gneiss 60 – 100 0.3 (p’ < 100 kPa) Barros (1997)†
saprolita
Notas
*N = N60 tiende a reflejar la experiencia Japonesa y Europea
†N = N72 de acuerdo con las pruebas Brasileñas

Figura 2.22 Relación entre G0 y p0’ para suelos residuales (modificado por Gomes Correia et al.,
2004)

suelos sin cohesión, visto que n varia significativamente debido a las condiciones
meteorológicas locales. Dadas las variaciones en S y n, la necesidad de correlaciones
específicas del sitio se torna evidente.

Considerando las variaciones observadas en uniones naturales de suelos, es preferible


expresar las correlaciones en bajos y altos límites diseñados

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para encajar en el rango de valores de G0 guardados. Las variaciones de G0 con N60 pueden ser
expresadas como (Schnaid et al., 2004):

}
3
G0=1.200 √ N 60 σ v 0' p2a límite superior : cementado
3
G 0=450 √ N 60 σ v 0' p2a límite inferior :cementado (2.47)
límite superior :no cementado
3
G0=200 √ N 60 σ v 0 pa límite inferior : no cementado
' 2

Una vez más se enfatiza que, dada una dispersión considerable observada en
diferentes suelos, las correlaciones tal cual dadas en la ecuación (2.47) son solamente
indicadores aproximados de G0 y no reemplazan las mediciones de velocidad de onda de corte
in situ.

Con modelos numéricos capaces de predecir movimientos de tierras cualitativamente,


la evaluación de rigidez operacional se ha convertido en el elemento clave del diseño de
estructuras tales como fundaciones y muros de contención. Pocas comparaciones han
intentado establecer una relación directa entre la rigidez operacional y N SPT en suelos
cementados. Sandroni (1991) compiló un número de pruebas de carga de placas llevadas a
cabo en suelos residuales gnéisicos utilizando la Teoría de la Elasticidad para derivar un
módulo de Young E operacional representativo del movimiento de suelos bajo fundaciones
superficiales. Jones y Rust (1989) compilaron datos para una diabasa saprolítica erosionada. A
pesar de la dispersión, los resultados son presentados en la Figura 2.23 y usados para
respaldar correlaciones empíricas entre E y N-valores tales como:

E=a N 60 ( MPa ) (2.48)


con a rondando de 1 a 1.6 (Barksdale y Blight, 1997) 5 o
c
E=b N 72( MPa) (2.49)
con coeficientes b=0.6 y c=1.4 (Sandroni, 1991).
Propiedades de los suelos en rocas débiles
En rocas débiles, las dificultades envueltas en el muestreo y en el transporte limitan la
aplicación de las pruebas in situ y de laboratorio. Dada su robustez, el SPT puede ser una
herramienta muy útil para obtener medidas cualitativas de las propiedades de las rocas débiles
erosionadas, tanto como se estima de la fuerza de compresión no confinada uniaxial (σ c).
Stroud (1988) informa sobre una prueba de correlación σ c con N60 que se basa en pruebas de
pilotes y pruebas de medidor de presión (Figura 2.24). Para N 60 < 200 la extrapolación de la
relación hallada para arcillas es apropiada para rocas débiles, se expresa como:

σ C =10 N 60( kPa) (2.50)

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Figura 2.23 Relación entre N y el módulo de Young para suelos residuales: (a) N 72 en Sandroni
(1991); (b) N60 en Jones y Rust (1989).

Esta correlación es más cautelosa para materiales que tienen un esfuerzo a la compresión
confinada mayor a 4MPa, como se ve en la figura 2.25. Clayton (1993) afirma que no se puede
esperar que las correlaciones de N-valores para piedras débiles sean exactas, porque en rocas
el SPT es normalmente determinado después de 50-100 golpes y el valor utilizado para el
diseño debe ser extrapolado. Además, la figura 2.25 se grafica en un escala logarítmica doble y
para N60 < 200 existe una dispersión alrededor del 20% sobre el valor medio previsto.

Se espera que la rigidez prevista del SPT en rocas débiles produzca un resultado que podría
ser altamente inexacta por un orden de magnitud, por lo tanto, se recomienda realizar técnicas
sísmicas y pruebas de carga de placas para resultados más exactos. Pruebas de campo
realizadas por Stroud (1988) demuestran que para un rango amplio de rocas débiles:
'
E =0.5 a 2.0 N 60 ( MPa )
(2.51)

Los valores de la rigidez aumentan a medida que las tensiones de cortes disminuyen, por lo
tanto, el coeficiente de la ecuación (2.51) aumenta con el incremento de los factores de
seguridad.

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Figura 2.24 Resistencia a la compresión sin límites versus resistencia a la penetración en rocas
débiles (después de Stroud, 1988).

Métodos directos de diseño


Desde las primeras etapas de la investigación de suelos por pruebas de penetración, una gran
cantidad de experimentos en campo han sido publicados comparando los datos de penetración
con los datos obtenidos empíricamente del comportamiento de las fundaciones. A pesar del
rápido avance en los métodos teóricos aplicados al diseño de fundaciones, esta gran cantidad
de conocimiento empírico aún se utiliza hoy en día para estimaciones del comportamiento. Este