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Crítica del marxismo liberal

Juan Kornblihtt

Crítica del marxismo liberal

Monopolio y competencia
en el capitalismo argentino

Ediciones r r
Kornblihtt, Juan
Crítica del marxismo liberal : competencia y monopolio en el
capitalismo argentino . - 1a ed. - Buenos Aires : RyR, 2008.
200 p. ; 20x14 cm.

ISBN 978-987-1421-21-3

1. Economía. 2. Marxismo. 3. Capitalismo. I. Título


CDD 330.1

a Paula

©CEICS-Ediciones ryr, 2008, Buenos Aires, Argentina


Queda hecho el depósito que marca la ley 11723
Printed in Argentina-Impreso en Argentina

Se terminó de imprimir en Pavón 1625, C.P. 1870.


Avellaneda, provincia de Buenos Aires, Argentina.
Primera edición: Ediciones ryr, Buenos Aires, diciembre de 2008
Responsable editorial: Gonzalo Sanz Cerbino
Diseño de tapa: Sebastián Cominiello
Diseño de interior: Agustina Desalvo
www.razonyrevolucion.org.ar
editorial@razonyrevolucion.org.ar
Introducción
Una pregunta sencilla

La investigación que dio origen a este libro, allá por 2001, surgió de
una pregunta bastante sencilla. ¿Hay o no capitalismo en la Argentina?
Inmerso en plena cursada de la carrera de historia de la UBA, este
problema no era una pregunta menor. Diferentes autores incluidos en
la bibliografía o profesores escuchados en clase, en su mayoría auto
revindicados como marxistas, ponían en duda que la Argentina pu-
diese ser considerado como uno más dentro de los países en los cuales
rigen las leyes del capital. Los más osados llegaban a afirmar que en la
Argentina persistían relaciones feudales, pero incluso quienes discu-
tían estas ideas, planteaban que aquí los capitalistas se comportaban
de manera diferente. Las explicaciones eran varias. La más común es-
tablecía una relación directa entre una supuesta estructura agraria (el
latifundio) y un comportamiento especulativo de la clase dominante.
Así, aunque opuesta a la imagen de la Argentina feudal, el planteo sos-
tenía que en este país los problemas se debían a la falta de capitalismo
(subdesarrollo) antes que al pleno avance de las relaciones sociales de
producción que le corresponden.
Aún en el terreno de la intuición, estas ideas no me conformaban.
¿Por qué si el capitalismo había logrado apropiarse de todas las rela-
ciones previas y reestructurarlas a su imagen y semejanza en todo el
mundo, esto no había ocurrido en la Argentina? ¿Por qué había que
pensar a la Argentina como una excepcionalidad a las leyes del capital
y no como fruto del pleno desarrollo de las leyes que rigen el mundo
actual? En el seminario “Economía, sociedad y lucha de clases”, dicta-
do por Eduardo Sartelli, empecé a encontrar un método para resolver
mis inquietudes. Esas clases, donde se analizaba en detalle el famoso
Prólogo a la contribución a la crítica de la economía política, se discutía con
la escuela thompsoniana (tan influyente en la carrera de Historia) y
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sus consecuencias posmodernas y se profundizaba en la crítica a las influencia de empresas como Bunge y Born. Sin embargo, el resultado
desviaciones politicistas del marxismo, me mostraron que remitirme de nuestra investigación mostraba todo lo contrario. El capital seguía
a las relaciones básicas de la sociedad era la clave para avanzar en la su curso “normal” y las quejas sobre distorsiones no eran más que el
comprensión de problemas más complejos. Pero sobre todo, que la dis- llanto de los capitales ineficientes en vías de desaparición. No obstante,
cusión no debía ser “teórica”. Sólo podían saldarse los grandes debates la idea persiste en las explicaciones actuales, ya que el mismo llanto es
mediante el avance de una investigación metódica que diera cuenta de repetido por historiadores y teóricos de las más diversas corrientes.
las determinaciones de los fenómenos empíricos. No quedaba otra que Con la reconstrucción histórica de la rama harinera casi termina-
embarrarse en la investigación y abandonar el prejuicio de leer todo da1, y siguiendo aquella última sospecha, nos embarcamos en un ex-
antes de enfrentarse a la realidad. Por supuesto, vi que esa tarea no tenso repaso de las posiciones sobre las características de la economía
podía ser individual sino que la investigación era colectiva. A su vez, argentina. En particular, nos detuvimos en el análisis de la explicación
como el proceso del conocimiento es parte necesaria de la transforma- marxista aceptada casi como sentido común: el predominio de una eta-
ción social, esa tarea colectiva debía hacerse con un programa político. pa monopolista diferente a la de librecambio explicaba el subdesarrollo
Ciencia y política iban de la mano. La militancia era el camino para de los países periféricos. Esta teoría contrastaba en forma impactante
empezar a clarificar y resolver los problemas planteados. Así, de una con el análisis concreto de diferentes ramas a lo largo de la historia
pregunta surgió mi decisión de sumarme a construir un programa de argentina. No sólo de la harinera, sino de otras estudiadas en el mismo
conocimiento científico de la sociedad argentina que fuera parte de la programa de investigación. Ya Eduardo Sartelli había discutido esta
transformación revolucionaria de la sociedad. Es decir, construir Razón imagen para el agro pampeano de principios de siglo, donde no en-
y Revolución. contraba ni monopolios (u oligarquías) ni falta de desarrollo tecnoló-
Por supuesto este era sólo el primer paso. Para empezar a saldar gico. Lo mismo ocurría para el análisis de otras industrias en el mismo
las preguntas planteadas, dentro del Grupo de Investigación sobre período, como se evidencia en los trabajos de Marina Kabat sobre la
el Proceso de Trabajo (GIPDT), bajo la dirección de Marina Kabat, industria del calzado, de Damián Bil en la gráfica y Silvina Pascucci en
avanzamos en el estudio de la competencia en la rama harinera en la confección. Y se confirmó a partir del análisis de la competencia en
Argentina. A poco de empezar, descubrimos que las tendencias, des- el período más reciente, tanto en la producción de caramelos, como
critas por Marx, a la objetivación del proceso de trabajo y a la con- lo muestran Verónica Baudino para el caso Arcor y, en la rama petro-
centración y centralización del capital se desarrollaban, en el país, en lera, Fernando Dachevsky.2 A estos trabajos, donde se observa que no
toda plenitud sin ninguna traba particular. Esto, aunque en un caso existe monopolio a nivel nacional, le sumamos un análisis de la rama
particular, cuestionaba la idea de una dinámica diferente a la normal de producción de tubos de acero sin costura en Argentina que está
para el capitalismo argentino. El problema, sin embargo, no estaba to- efectivamente controlada por un solo capital. Los resultados que co-
davía resuelto. Aunque no encontrábamos distorsiones a la búsqueda rresponden al capítulo 4 de este libro mostraron que, aún en el caso de
de aumentar la productividad, observamos que hacia principios del un monopolio real a nivel nacional, la competencia a nivel global deter-
siglo XX la rama entraba en crisis, frenando su desarrollo. A través de minaba su comportamiento, incluso con mayor desarrollo que en las
fuentes directas (como veremos en detalle en el capítulo 3), analizamos otras ramas, llegando Siderca a ser una de las líderes en su mercado.
la explicación de boca de los propios actores (molineros y diputados de La investigación ya no sólo se limitó a un análisis bibliográfico y al
la época). Según decían, los problemas no eran resultado del normal contraste empírico con la teoría del capital monopolista, sino a tratar
funcionamiento de la economía, sino de una intervención estatal y/o de entender el por qué de la distancia entre la realidad concreta y la
de un monopolio. Las explicaciones apuntaban a trabas extraeconómi-
cas. Por un lado, se acusaba a barreras artificiales a la exportación de 1
El capítulo 3 es parte de nuestra Tesis de Licenciatura en Historia aprobada en la
harina a Brasil y, por el otro, se planteaba que el freno en la dinámica Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
de la rama estaba dado por la acción de un capital monopolista, es 2
Véase Sartelli, Eduardo: Tierra y libertad, Ediciones ryr, en prensa; Kabat, Marina:
decir la empresa Molinos Río de la Plata. Aparecía entonces allí una Del taller a la fábrica, Ediciones ryr, Bs. As., 2005; Bil, Damián: Descalificados,
posible causa de la falta de desarrollo argentino: si en el conjunto de Ediciones ryr, Bs. As., 2007; Pascucci, Silvina: Monjas, costureras y anarquistas,
la economía nacional sucedía lo mismo que en la rama harinera, su Ediciones ryr, Bs. As., 2007; Baudino, Verónica: El ingrediente secreto, Ediciones
estancamiento podía explicarse por la misma vía. De hecho, casi todos ryr, Bs. As., 2008 y Dachevsky, Fernando: Condiciones de acumulación de capital en la
industria petrolera en Argentina (1907-1975), Tesis de Licenciatura en Historia, julio
los defensores de la tesis “monopolista” suelen tomar como ejemplo la de 2008.
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teoría de los que se revindicaban herederos de Marx. A partir de ese


estudio, y de la mano de diversos autores que habían polemizado con
la teoría del capital monopolista, advertimos el abandono del método
seguido por Marx y su reemplazo por una concepción de corte liberal,
en la cual la empresa era estudiada como un ente aislado y cualquier di-
ferencia de mercado entendida como una distorsión a la competencia.
Como analizamos en los capítulos 1 y 2, esto abarca autores en aparien- Capítulo I
cia muy disímiles y se remonta a los clásicos del marxismo como Paul
Lafargue, Rudolph Hilferding, Mikhail Bujarin y Vladimir Lenin.
Así, de una investigación que surgía de una pregunta simple pa-
samos a analizar la existencia o no del monopolio como esencia del
capitalismo actual. La inexistencia empírica del mismo nos llevó a en-
frentarnos a la crítica de la economía marxista (o que se reclama como
tal). Por supuesto, este libro no pretende resolver todos los problemas
planteados por la teoría del capital monopolista y muchos de los pro-
blemas esbozados sólo podrán ser resueltos con el avance de la investi-
gación colectiva. Tampoco resulta una explicación global y acabada de
la dinámica del capital en la Argentina. Como todo libro, es completo
e incompleto a la vez. Pero su publicación busca, antes que nada, des- La cuestión del
atar un debate y aportar a la comprensión de la realidad argentina. El
concepto “capital monopolista” ha sido (y es) aplicado para el análisis monopolio en el marxismo
de la economía nacional en forma sistemática y abusiva sin que ningún
dato serio lo respalde. No es casual que la edición de este libro coincida
con un debate en torno a la dinámica del agro, la rama fundamental
del país. Gran parte de la izquierda, siguiendo la tesis del capital mo-
nopolista, se ha alineado explícita o implícitamente atrás del pequeño
capital (los “chacareros”)3, perdiendo de vista que esta fracción del capi-
tal es tan o más enemiga de la clase obrera, ya que además de explotarla
en forma directa, es la fracción con menor capacidad para desarrollar
las fuerzas productivas. Este libro sería imposible sin la acción colectiva
de todos los integrantes de Razón y Revolución, personificados en
particular en la perseverancia constructiva y la incansable dirección
general de Eduardo Sartelli, en los aportes del Grupo de Investigación
en Proceso de Trabajo (GIPdT) dirigido por Marina Kabat, y en la
discusión y correcciones cotidianas de mis compañeros del Grupo de
Investigación en Historia Económica Argentina (GIHEcA), Fernando
Dachevsky y Verónica Baudino.
Esperamos que este trabajo resulte un aporte a una mejor compren-
sión de las ineludibles tareas revolucionarias de la clase obrera.

3
Ver Sartelli, Eduardo et al.: Patrones en la ruta. El conflicto agrario y los enfrentamien-
tos en el seno de la burguesía, marzo-julio 2008 Ediciones ryr, Bs. As., 2008.
El problema
El debate en torno al monopolio marca dos líneas dentro del mar-
xismo. Encontramos una tradición dominante, para la cual el desarro-
llo histórico del capital se divide en dos grandes etapas. La primera,
correspondiente a la estudiada por Marx, estaría caracterizada por la
libre competencia. La segunda, la fase del imperialismo y del capital
monopólico. La principal característica de la etapa monopolista sería
la regulación de los precios por parte de los monopolios, lo que en
cierta medida pondría fin a la competencia en términos económicos.
Así, la disputa entre capitales ya no sería por la reducción del precio
mediante el desarrollo de las fuerzas productivas, sino una lucha por el
control de mercados. Esta posición llega a su máxima teorización a par-
tir de la obra de Paul Baran y Paul Sweezy, en particular con su libro El
Capital Monopolista1. Pero aunque se ha convertido casi en lugar común
dentro de la izquierda señalar a los monopolios como los principales
responsables de los males del capitalismo, existe una extensa corriente
de críticos a la idea de que el capitalismo se encuentra en una etapa
regulada por el capital monopolista.
La polémica tiene extensión internacional aunque, como veremos
en el próximo capítulo, casi no ha sido tenida en cuenta en el estudio
de la historia argentina. La idea de la existencia de una etapa domina-
da por el capital monopolista es aceptada por casi toda la izquierda,
dándolo por cierto y realizando muy poco esfuerzo por comprobar-
lo. Numerosos trabajos, escritos tanto desde el marxismo como desde

Baran, Paul y Sweezy, Paul.: El capital monopolista, Siglo XXI editores, Buenos
1

Aires, 1969.
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otras teorías con intenciones críticas o izquierdistas (dependentismo productores de una misma mercancía, sino también los que producen
y en menor medida desarrollismo), señalan la presencia temprana de mercancías distintas. Es decir, existe una competencia intra-rama y una
una dinámica regida por los monopolios extranjeros sin aportar datos inter-rama. Veamos, para empezar, qué ocurre al interior de una rama
empíricos. En este capítulo, analizaremos el debate internacional para, de la producción.
en el próximo, observar en detalle cómo fue aplicado este modelo a la Para ganar en la competencia, un capitalista debe ofrecer su pro-
Argentina. ducto a menor precio que sus rivales, es decir, producirlo a un menor
costo. Esta dinámica, permite al empresario que logre la mayor produc-
La competencia como caótico articulador de la sociedad tividad obtener una porción de ingreso por sobre el capital invertido
mayor que sus rivales. Es decir, una tasa de ganancia extraordinaria.
En contraposición con la visión liberal, Marx no consideraba a la Pero ese plus no puede ser eterno ya que sus competidores, al ver que
competencia como un regulador democrático y eficaz. Sin embargo, su rival obtiene una tasa de ganancia mayor que la suya, aumentarán
coincidía en darle un carácter fundamental en la organización de la su productividad.2 Obviamente, el que no pueda hacerlo, desaparece-
sociedad contemporánea. Lo específico del capitalismo en relación a rá. Este ciclo volverá a repetirse cuando algún capital logre un nuevo
los modos de producción previos es que las relaciones sociales de pro- aumento de la productividad.
ducción dejan de ser relaciones de sujeción personal directas y pasan La competencia intra-rama, entonces, no presupone la existencia de
a ser relaciones mercantiles indirectas. Cada individuo se comporta capitales iguales (o infinitesimales como sostiene la teoría de la com-
como productor independiente de mercancías. Para que esto ocurra es petencia perfecta), sino una permanente diferenciación entre aquellos
necesaria la llamada acumulación originaria, por la cual se separa a los que alcanzan una ganancia extraordinaria y los que corren desde atrás.
productores directos de sus medios de producción. El obrero es a su A la vez, tampoco significa que el precio esté dado o sea externo a
vez liberado de sus medios de vida y del dominio personal por parte del los capitales concretos (como también presupone la teoría del equili-
señor feudal. Esta doble libertad es la que le permite al capital comprar- brio general y la figura del subastador walrasiano): los más productivos
le su única mercancía: la fuerza de trabajo. Mercancía capaz de agregar ponen los precios lo suficientemente altos para obtener una ganancia
más valor que la que ella cuesta. Así, se constituyen las clases funda- extraordinaria y lo suficientemente bajos como para desplazar a sus
mentales del capitalismo: burguesía y proletariado. De esta manera, competidores.3
surge la particular forma de apropiación del excedente que sostiene a la El proceso que observamos dentro de una rama aislada se repite
clase dominante: la plusvalía. La explotación, bajo el capitalismo, no se en el conjunto de las ramas. Por las diferentes características del pro-
da por la fuerza extraeconómica, como ocurría en los anteriores modos ceso de trabajo, cada rama tiene un diferente grado de mecanización
de producción, sino por la acción “voluntaria” de los individuos que y un diferente ritmo de producción. Esto se traduce en distintos nive-
compran y venden mercancías, es decir, por la coacción económica. les de composición orgánica y en una diferente velocidad de rotación.
El capitalismo aparece entonces como un “enorme cúmulo de mer- El resultado, por lo tanto, es una diferenciación en la apropiación de
cancías”. Por esa misma razón, la explotación no termina su ciclo en plusvalía. Aquellas ramas con mayor composición orgánica, aunque
la compra de la fuerza de trabajo, ni tampoco en la esfera de la pro- produzcan menos plusvalía porque tienen menos obreros, se apropia-
ducción. La plusvalía producida por la clase obrera no es apropiada en rán de una mayor porción del total producido por el capital, mientras
forma directa por los patrones. Estos están obligados primero a vender que las ramas más atrasadas, aunque empleen más obreros, cederán
sus mercancías. Dicho de otra manera: la explotación es un fenómeno
social donde el conjunto de la burguesía explota al conjunto de la clase 2
Poco importa si los capitales perdedores de la misma rama realizan el esfuerzo
obrera. Es como si, como explicaba Marx, la totalidad de la plusvalía o éste es efectivizado por capitales de otras ramas atraídos por la posibilidad de
se amontonara en una “pileta”, de la cual cada capital tomara lo que le ganancias extraordinarias.
corresponde, según su composición orgánica y su tamaño. Ese proceso 3
Como dijimos, estamos realizando una apretada síntesis del proceso de transfor-
se realiza a ciegas, como resultado de la formación de los precios de mación de valores en precios de producción y luego en precios de mercado, des-
mercado. Para entender cómo cada capital se apropia de la magnitud crito por Marx en el Tomo III de El Capital. No es nuestro objetivo detenernos a
que le corresponde, hay que comprender el problema de la transfor- examinar el extenso debate al que ha dado lugar, sino destacar que en la descrip-
mación de los valores en precios, es decir, la competencia misma. A ción de Marx (aplicable, según los defensores de una etapa monopolista, sólo hasta
principios del siglo XX) no existe igualdad entre capitales ni un precio automático
diferencia de lo que el sentido común establece, no sólo compiten los en abstracción de éstos.
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una porción mayor de su plusvalor. Esta diferencia entre las compo- más caros (entre ellos, en particular, el valor de la fuerza de trabajo),
siciones orgánicas y las velocidades de rotación del capital lleva a que como resultado de su propia acción previa. La conclusión es que se
las mercancías no se vendan por su valor individual, sino por su precio esfumaría la ganancia extraordinaria obtenida mediante la suba de sus
de producción, que es producto del lugar que ocupa cada capital en la precios. Es decir que aun teniendo el control absoluto a nivel mundial
apropiación de la porción de plusvalía que le corresponde en el conjun- de una rama, el monopolio estaría determinado por las leyes de capital
to de la producción social. y no por su “poder” y “voluntad”. La ley del valor y la transformación
El resultado es una dinámica donde el capital fluye entre diferentes de valores en precio seguirían operando en toda su plenitud.
ramas en búsqueda de la mayor tasa de ganancia. Ese movimiento, al Todavía hay una forma por la cual el monopolio en una rama puede
igual que el que se producía en el interior de una rama aislada, impi- ser atacado desde “afuera”, es decir, incluso sin que el capital migre
de que se forme una ganancia extraordinaria permanente, provocando de una rama a otra y es la tecnología. En efecto, un monopolio en
una tendencia a la igualación de la tasa de ganancia entre las diferen- una rama puede ser intervenido por una renovación tecnológica que
tes ramas. Pero esta tendencia se produce no mediante la igualación cambie de lugar la rama misma: los camiones contra los ferrocarriles;
automática de las condiciones técnicas y de tamaño de los diferentes la telefonía celular contra la telefonía por cable; la televisión por cable
capitales concretos (lo que, precisamente, anularía la tendencia), sino contra la telefonía; las redes wi-fi contra todos. La única forma de evitar
mediante un proceso de diferenciación permanente. La tendencia a la este ataque sería, otra vez, monopolizar el conjunto de la economía.
igualación de la tasa de ganancia es, entonces, un centro de gravedad Hay un tipo de monopolio que no entra usualmente en la discusión
móvil, no un número estático. Esta es la razón por la cual lo que apare- y que, sin embargo, no sólo existe sino que es particularmente impor-
ce como “monopolio” es, en realidad, el resultado de la abstracción y el tante en el caso argentino: el que deriva de la posesión de un bien no
congelamiento de un momento del proceso de competencia. reproductible. En efecto, el monopolio territorial que da pie a la for-
La existencia de un solo capital en una rama a nivel mundial4 no mación de la renta (agraria, minera, petrolera, etc.) es el mejor ejemplo
implicaría entonces, de por sí, una prueba de un cambio en la dinámica de “monopolio” marxista. Como bien explica Marx, la posesión de un
del capital. Si bien este único capital no competiría por la apropiación bien no reproductible da lugar a la aparición de una categoría especial
de plusvalía con otros capitales de su misma rama, sí lo haría con todos de ingresos, la renta, sencillamente porque ese bien caerá dentro del
los demás del resto de la economía, que a la vista de ganancias desme- ámbito de la propiedad privada y su dueño no permitirá su uso si no es
suradas se apresurarían a insertarse allí. Esa competencia “externa” (en a cambio de algo. Es más, las cualidades específicas de esos bienes dan
relación a la rama) le impediría poner el precio a “voluntad”. Por el también lugar a una “vuelta de tuerca” de ese monopolio, en tanto las
contrario, el seudo monopolio debería limitarlo a la ganancia media mejores tierras (o minas, o pozos) tampoco pueden reproducirse. De
para evitar la aparición de nuevos competidores. Un monopolio, en- modo tal, quien quiera las mejores tierras deberá pagar más por ellas: la
tonces, para funcionar realmente como tal, debe anular las dos formas renta diferencial. Siendo un monopolio inviolable, puesto que la única
de competencia descriptas, lo que sólo puede lograrse mediante dos forma de eliminarlo sería haciendo desaparecer la propiedad privada
vías: monopolizar el conjunto de la economía, un absurdo; monopoli- de la tierra (y aún así, la renta diferencial continuaría existiendo), está
zar una rama y prohibir el ingreso de capitales externos. Éste último es sometido a la acumulación de capital y, por ende, a la ley del valor.
el caso de los monopolios legales. Por empezar, no es el monopolio de un capital individual, sino de
Supongamos, sin embargo, que aceptamos la existencia de este tipo una fracción específica de la burguesía. Es un monopolio de todos los
de monopolios (que son, sin embargo, muy rechazados por el conjun- dueños de la tierra, no de uno de ellos. Esa es la razón por la cual
to de la burguesía) y veamos qué ocurre. Si este capital fijase precios existe una competencia entre los propietarios de la tierra, que fluctúa
por encima de su precio de producción, esto se trasladaría hacia sus según el estado de la demanda, es decir, de la acumulación de capi-
compradores, que deberían adecuar entonces sus costos en función del tal. Por otra parte, la ciencia y la técnica socavan todo el tiempo ese
precio puesto por el monopolio. Cuando el propio monopolio se viera monopolio, al alterar las condiciones materiales de acumulación: el
obligado a comprar los insumos con los cuales produce, resultarían monopolio argentino de las mejores tierras de pastoreo del mundo cae
frente al desarrollo del feed lot, por ejemplo.5 Sin embargo, durante un
4
Es decir un verdadero monopolio, no como los casos de existencia de un solo
capital en un país particular, que son considerados tales, en forma errónea, simple- Véase Sartelli, Eduardo et al.: Patrones en la ruta. El conflicto agrario y los enfrenta-
5

mente por no tomar en cuenta el mercado mundial. mientos en el seno de la burguesía, marzo-julio de 2008, Ediciones ryr, Bs. As., 2008.
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período muy prolongado, la posesión de las mejores tierras ha consti- específico el hecho de que no se realizará en función de reemplazar
tuido para la Argentina un monopolio natural que ha configurado su al trabajo en general, sino siempre y cuando el trabajo muerto que se
historia completa. Como veremos, incluso aquellos que han acertado adicione sea menor al trabajo vivo que se ahorra. Sin embargo, el resul-
a rechazar la teoría del capital monopolista han sido incapaces de ver tado inmediato de esta innovación en el proceso de trabajo, que se re-
esta particularidad de la acumulación del capital en el agro. Se trata, flejará automáticamente para el capitalista innovador en la reducción
probablemente, de una consecuencia del grado elevado de ideologiza- de la cantidad de salarios pagados, no es un aumento de la plusvalía
ción de un debate que sólo puede resolverse mediante la investigación relativa. Ésta sólo crecerá cuando el aumento de la productividad se
empírica. realice en la cadena de procesos dedicados a la producción de mercan-
La teoría del capital monopolista no sólo carece de sustento lógico, cías que entran en el valor del salario. Es decir, cuando provoque el
sino que al anular la ley del valor y, por lo tanto, el funcionamiento abaratamiento de la fuerza de trabajo.
que hemos descrito para la formación de la tasa media de ganancia, Por supuesto, el capitalista no hace estas tareas con plena concien-
impide explicar el proceso de formación de precios. Con la elimina- cia de que su acción individual en algún momento implicará una re-
ción de ese proceso se elimina también el mecanismo que explica el ducción del salario por la vía de abaratar el valor de la fuerza de trabajo.
crecimiento económico y la innovación tecnológica que es propia del Es únicamente preocupado por aumentar su ganancia que busca un in-
capitalismo. Con ello se va también la explicación de las consecuencias cremento de su productividad. Gracias al hecho de haber aumentado
sociales del desarrollo capitalista: la tendencia a la polarización social su productividad, el capitalista innovador hará no sólo bajar el precio,
y al empobrecimiento relativo del proletariado. En efecto, la dinámi- sino que podrá obtener una ganancia extraordinaria durante el tiempo
ca que hemos explicado más arriba impulsa en forma permanente el en que el resto de los competidores no alcancen su productividad, ya
aumento de la productividad. A la vez, también provoca que aquellos que podrá reducir su precio por debajo del precio de producción de
capitales que no logren alcanzar la productividad más avanzada tarde mercado pero por encima del propio.
o temprano se fundan. El resultado es una progresiva concentración El resultado es la mecanización creciente de la producción y una
(aumento de la escala del capital individual) y centralización del capital disminución de la proporción de capital variable (fuerza de trabajo)
(cada vez más capital en menos manos). Este proceso es el que explica la en relación al capital constante (capital fijo, maquinaria y capital circu-
búsqueda permanente de innovación por parte de los capitalistas. Pero lante, insumos). Este proceso, conocido como “aumento de la compo-
así como explica el desarrollo, permite comprender las contradicciones sición orgánica del capital”, lleva a una reducción de la fuente de plus-
fundamentales del sistema. El primer problema es la imposibilidad de valía y, por lo tanto, a una tendencia a la caída de la tasa de ganancia.
planificar la producción. El mercado es anárquico, lo que implica que Esta combinación entre caída de la tasa de ganancia e incapacidad de
sólo se sabe si lo producido podrá ser vendido y en qué cantidad, una controlar la producción trae como resultado crisis cíclicas de cada vez
vez que eso efectivamente ocurra. mayor envergadura. 6
La siguiente contradicción es aún más profunda. La permanente En definitiva, para Marx, la dinámica de la competencia atraviesa
búsqueda de aumentar la ganancia, como señalamos, obliga aumentar al conjunto de la reproducción del sistema capitalista, y por lo tanto
la explotación. El capitalista buscará hacerlo por la vía de intensificar es la clave de su propia superación. Por un lado, el desarrollo de la
el trabajo o alargar la jornada laboral, como una forma de obtener una concentración y centralización de capital impulsa el desarrollo de las
mayor plusvalía de sus obreros. Esto implicará, a su vez, un aumento fuerzas productivas y además organiza en forma cada vez más socializa-
de las unidades producidas, cada una con un menor costo laboral, pro- da la producción (aunque restringiéndolo al interior de cada capital).
ducto de un mejor uso del capital. Aquí ya se nos aparece un primer Por el otro, es la causante de las crisis y de la debilidad de la burguesía
determinante del aumento de la producción, por la vía de hacer traba- en ciertos momentos históricos. Esta doble dinámica es la que le da
jar más al obrero. Sin embargo, este incremento vía suba de la tasa de fuerza estructural a la clase obrera: es a la vez sujeto de una producción
explotación tiene un límite en la capacidad física del obrero y en su cada vez más socializada y tiene la fuerza necesaria para aprovechar las
organización político-gremial, por ejemplo mediante la regulación de la contradicciones de la burguesía para disputarle el poder.
jornada de trabajo. Una alternativa para el capital es reducir el valor de
la fuerza de trabajo, aumentando la productividad por la introducción
de nuevas maquinarias, es decir una innovación en el proceso mismo 6
Véase, para una descripción más detallada, Shaikh, Anwar: Valor, acumulación y
de producción. Esta incorporación de maquinaria tendrá como límite crisis, Ediciones ryr, Buenos Aires, 2006.
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Concentración y centralización: ¿el fin de la competencia? presupuesto para alcanzar el equilibrio es que los competidores deben
ser incapaces de determinar los precios a su voluntad. El mecanismo
Como ya explicamos, aunque la tendencia general de la acumu- regulador debe ser la oferta y la demanda y, en definitiva, lo que fija el
lación de capital es hacia la disminución del número de capitales (e precio es lo que cada uno está dispuesto a resignar en pos de un bene-
incluso Marx esboza la tendencia hacia la centralización absoluta del ficio. En sus propios términos, el equilibrio se alcanza en el punto en
capital social), el análisis del monopolio como forma de mercado que el que se igualan las utilidades marginales entre oferentes y ofertantes.
permite fijar precios en forma permanente por encima del precio de Ante este funcionamiento perfecto, toda problemática económica es
producción, es analizado sólo como un caso particular: en la produc- caracterizada como producto de una externalidad que puede estar dada
ción de mercancías de origen natural, bajo condiciones no reprodu- por los monopolios, por fallas de mercado o por la acción estatal. La
cibles. Es decir, el problema de la transformación de la ganancia ex- competencia perfecta es la única capaz de garantizar, según esta teoría,
traordinaria en renta diferencial.7 Como ya dijimos, el terrateniente el equilibrio general y la distribución democrática del ingreso.
posee, efectivamente, un monopolio porque se trata de un bien no La constatación de la inexistencia de esta situación en la realidad
reproducible. Al existir una diferencia en la calidad de las tierras pues- llevó a la incorporación de la noción de “competencia imperfecta”, con
tas en producción, aquel terrateniente que tenga una parcela mejor re- presencia de monopolios y oligopolios que a través de markups provo-
cibirá más por el alquiler. Como las condiciones no son reproducibles, carían la distorsión en la fijación de precios. El resultado sería el fin de
los capitales aplicados a la tierra más productiva, aunque su precio de la regulación automática ya que aparecería una creciente articulación
producción individual sea menor, venderán al fijado por el que opera voluntaria entre los monopolios u oligopolios. Surge entonces una lí-
en la peor tierra. Surgirá así una ganancia extraordinaria. Sin embargo, nea de análisis dentro de la corriente neoclásica que busca analizar las
dicho ingreso no quedará en manos de los capitalistas agrarios. Como relaciones directas entre los agentes, transformando la competencia en
consecuencia de la competencia entre ellos, pagarán arrendamientos un “juego”. El comportamiento de los capitales y la fijación de precios
más caros cuanto mejor sea la tierra. Así, toda ganancia extraordinaria pasan a ser explicados por la “teoría de juegos” y los nuevos equili-
en el agro o la minería (sea resultado de las propiedades de la tierra, sea brios dependerán de cómo se participe y con qué reglas. En definitiva,
resultado de la aplicación de tecnología con mayor productividad) irá a se contrapone una competencia democrática y eficaz con una regida
parar, entonces, a manos del terrateniente. La ganancia extraordinaria por monopolios u oligopolios que manipulan los precios. Según las
se convertirá en renta diferencial. diferentes teorías se buscarán diferentes formas de volver al equilibrio.
Como insistimos más arriba, aún en el análisis de un caso de mono- Para los keynesianos y neokeynesianos, la clave está en la articulación
polio concreto, Marx no plantea el fin de la competencia o una trans- Estado-capital, para resolver las fallas de mercado. En el otro extremo,
formación cualitativa en la dinámica del capitalismo. Por el contrario, la escuela austriaca defiende la necesidad de una total prescindencia
es la competencia entre capitalistas agrarios lo que permite valorizar la del Estado, debiendo dejarse la economía librada a su libre juego.
tierra y a quien posee una tierra mejor obtener una renta, no sólo ab- El contraste con el planteo desarrollado por Marx resulta evidente.
soluta sino diferencial en relación a quienes poseen una tierra menos Éste en ningún momento planteó la existencia de una economía domi-
productiva. Es decir, el monopolio aparece como un elemento particu- nada por actores que no se influían ni tampoco precios “dados”. Sin
lar en donde la competencia sigue siendo el mecanismo fundamental embargo, la creciente participación del capital bancario y la fusión de
de regulación social. empresas cada vez más grandes comenzaron a transformar la apariencia
Por el contrario, los neoclásicos piensan los monopolios en forma del mercado. Las tendencias a la concentración y centralización plan-
contrapuesta a la competencia, como una distorsión provocada en for- teadas por Marx se mostraban en toda su dimensión. Incluso en un
ma externa. La economía neoclásica (o mainstream) tiene como punto nivel superior al desarrollado en El Capital. De hecho, la aparición de
de partida el individualismo metodológico. Cada actor es igual y debe acuerdos entre capitalistas, las fusiones de empresas, más el creciente
recibir una retribución acorde al factor que representa. El mercado, rol del capital bancario que, asociado al industrial, aceleraba el creci-
según su concepción, está compuesto por agentes infinitesimales inca- miento y la movilidad de los capitales, plantearon la necesidad de dar
paces de influir unos sobre otros. En particular, en la fijación de pre- respuesta a estos fenómenos aparentemente no previstos.
cios. Éstos, lejos de ser fijados por cada actor, deben estar “dados”. El Desde la política burguesa, y tomando al liberalismo clásico,
surgieron medidas para frenar estas “distorsiones” del mercado. Entre
7
Marx, Karl: El capital, T. III, vol. 8, Siglo XXI Editores, México, 2000.
las muchas respuestas, aparecieron intentos de lucha antitrust. El
24 25

hecho más influyente fue la sanción en los EE.UU., en 1890, de la Frente a esta postura, también encontramos una tradición de
ley Sherman, que intentaba limitar la centralización de capital y los economistas marxistas que han discutido las premisas del planteo de
acuerdos de precios. Aunque su eficacia para evitar la centralización ByS. De diversas extracciones y orígenes intelectuales, autores como
de capital (más allá de casos particulares) es dudosa, logró influenciar Roman Rosdolsky, John Weeks, Anwar Shaikh, Fred Moseley, Willi
a políticos e intelectuales de todo el mundo. Influencia que como Semmler o Diego Guerrero, entre otros, han discutido la idea del fin
veremos, alcanzó a la Argentina. Como se verá en el capítulo 3, en de la competencia como la característica fundamental del período.9
1919, desde la cámara de diputados, el Partido Socialista impulsará La correspondencia entre la teoría del capital monopolista y la eco-
una comisión de investigación antitrust en un intento por garantizar el nomía neoclásica fue destacada originalmente por estos autores. No
funcionamiento “democrático” del mercado.8 han faltado respuestas del lado “monopolista”: el economista sweezysta
Desde el marxismo, también se analizó la creciente centralización Howard Sherman intentó una defensa argumentando que el sostener
del capital a nivel mundial para comprender las transformaciones po- la existencia del predominio de la libre competencia a toda costa era,
líticas a las que se enfrentaba el movimiento revolucionario. Se avanzó en realidad, una postura más cercana a los preceptos liberales, mientras
en la vinculación entre la aparición de “monopolios” y la creciente que ellos reflejaban los cambios históricos y abandonaban el dogmatis-
internacionalización del capital y la lucha imperialista de los países mo.10 Como veremos en el análisis de los diferentes autores, además
europeos. Como veremos, surgió de allí toda una caracterización del
monopolio en Lafargue, Lenin, Bujarin y Hilferding, aunque la sis- 9
En el debate que se desarrolló en diferentes revistas, estos autores fueron etique-
tematización de una teoría sobre la nueva etapa monopolista llegaría tados como “fundamentalistas”, ya que remitían su postura a los fundamentos de
de la mano de dos economistas estadounidenses, Paul Baran y Paul El Capital de Marx, contra aquellos que “aggiornaban” la teoría económica con la
Sweezy (en adelante, ByS), primero en Teoría del desarrollo capitalista y idea de capital monopolista. Esta tradición ha mantenido viva la idea de compe-
luego en El capital monopolista. Allí plantearon que la etapa surgida en tencia clásica aportando trabajos empíricos, en particular en torno a la medición
las primeras décadas del siglo XX era radicalmente diferente a la etapa de la tasa de ganancia. Aunque nos apoyamos en sus posiciones para plantear el
descripta por Marx. El fin de la era del librecambio abría una etapa en problema, compartimos con Guido Starosta que la falta de investigación empírica
la cual los monopolios lentamente comenzaban a regular la produc- en torno a la dinámica concreta de los capitales particulares, los hace perder de
vista ciertas especificidades de la forma de la competencia. Starosta remarca que al
ción. A diferencia de la concepción liberal, no se trataba para ellos de enfatizar en la igualación de la tasa de ganancia, no ven el rol que juegan los capi-
un agente externo, sino del fruto de las leyes descriptas por Marx. Pero tales chicos, que al valorizarse por debajo de la tasa media permiten a los capitales
planteaban que la magnitud de la concentración y centralización ya no más grandes obtener una ganancia extraordinaria, al comprarles insumos a un
implicaba cambios cuantitativos, sino que se trataba de un salto cuali- precio menor que si todos los capitales se valorizasen a la tasa media. Este hecho
tativo. Marcaba el fin de la libre competencia en la regulación social. explica la pervivencia de pequeños capitales en muchas ramas (en particular en la
Los capitales podían ahora regular la oferta y la demanda y manejar los textil y en el agro), algo que estos autores pierden de vista. A esta falencia, le agre-
precios en forma permanente por encima del valor. Como veremos, gamos de nuestra parte una tendencia de los “fundamentalistas” a perder de vista
incluso la plusvalía dejaría de ocupar el lugar central en la generación el papel de la renta absoluta y diferencial de la tierra, que juega un rol importante
de riqueza. Aunque no todos los que sostienen la predominancia del en muchos países de desarrollo tardío. Aunque esta omisión no parece afectar sus
capital monopolista como la característica de la nueva etapa coinciden análisis de los países desarrollados, sí distorsiona la mirada de quienes trasladan los
planteos “fundamentalistas” en forma mecánica, por ejemplo, para el estudio de la
en todos los aspectos con el planteo de ByS, sí acuerdan en que el cam- economía argentina, como veremos ocurre en el caso de Rolando Astarita. Como
bio fundamental de la “etapa monopolista” es la creciente regulación excepción, podemos destacar al autor iraní Cyrus Bina quien ve la competencia en
directa de las relaciones sociales. La esencia misma del capitalismo, términos similares a los “fundamentalistas” pero incorpora el análisis de la renta
su especificidad en relación a otros modos de producción, estaría en de la tierra para analizar la industria del petróleo. Para la posición de Starosta, ver:
cuestión. Starosta, Guido: “Global Commodity Chains or Global Production of Surplus
Value? A critique of the political economy of contemporary forms of global ca-
pitalist competition”, ponencia presentada en V Congreso Marx International,
París, octubre de 2007. Para la postura de Bina, ver: Bina, C. y Vo, M.: “OPEC in
8
La vasta bibliografía sobre la competencia imperfecta, monopólica u oligopólica, the Epoch of globalization: An event study of global oil prices”, en Global Economy
producida fuera del marxismo no será examinada aquí. En la medida en que nos Journal, Volumen 7, 2007.
concentramos en el debate interno al marxismo, la obra de autores como Kalecki, 10
Sherman, Howard: “Monopoly Power and Profit Rates”, en Review of Radical
Robinson y otros, escapa a nuestros propósitos. Political Economics, Vol. 15, No. 2, 1983, pp. 125-133.
26 27

de definir la existencia de un dominio o no de capitales monopólicos, implica, para él, el fin de la competencia. Incluso llega a realizar com-
lo que está en juego es la concepción misma de la dinámica social. ¿La paraciones con el modo de producción feudal:
diferenciación entre capitales y el dominio de los más grandes son o
no son un cambio en la especificidad de la dinámica del capital? A “La producción mercantil, donde se produce no para consumir sino para ven-
nuestro entender el error proviene de abandonar la caracterización de der y obtener un beneficio, atravesó una serie de formas organizativas industriales
la competencia clásica donde la diferencia entre capitales es parte de la antes de llegar al sistema de trust como dicen los yankees. El trust, aunque con 15
dinámica. Adoptan en su reemplazo una visión estática, donde la foto años de antigüedad, si aceptamos el trust petrolero, evolucionó primero de un sim-
ple acuerdo secreto o público entre industriales rivales para trabajar de conjunto
instantánea del mercado define si hay o no competencia. y frenar la competencia entre ellos, dio nacimiento a una organización científi-
Según plantea el economista español Diego Guerrero, la desvia- ca y a una monopolización de una o varias industrias a favor de una feudalidad
ción en la comprensión de la dinámica de la competencia por parte capitalista.”14
de la tradición sweeszysta no es original sino que se remonta a Lenin.11
Siguiendo su planteo, empezaremos por los autores clásicos antes de Se trataría de corporaciones ya no dominadas por artesanos, sino
entrar en detalle en la posición de ByS.12 por financistas, que logran atenuar la anarquía del comercio y la pro-
ducción gracias al fin de la libre competencia:
El capital monopolista en los clásicos:
Lafargue, Hilferding, Bujarin y Lenin “(…) vamos a ver a esta competencia, condición de toda producción, de todo
comercio y de toda moral capitalista, destruirse ella misma y constituir por su pro-
El antecedente Lafargue: una feudalidad capitalista pio juego de centralización capitalista, que termina fatalmente en la organización
de la industria en trusts, los cuales suprimen la competencia de una manera tan
Aunque no tuvo mucha repercusión en la posterior tradición mar- eficaz como la organización corporativa.”15
xista, uno de los primeros trabajos en torno al problema del mono-
polio fue escrito por Paul Lafargue.13 Con una extensa información Lafargue cree observar que el capital alcanza una dinámica diferen-
empírica en base a informes e investigaciones sobre los Estados Unidos te a la estudiada por Marx y anticipa varios de los tópicos del marxismo
y la penetración de los trusts estadounidenses en Europa, analiza la contemporáneo, pero a diferencia de muchos otros no propone una
creciente centralización del capital. En primera instancia, destaca el do- salida reformista para llegar al socialismo. Para el autor en cuestión, la
minio cada vez más explícito de los burgueses sobre la política a partir mayor centralización del capital implica el aumento de las contradiccio-
del mayor poder concentrado en cada empresa. En segunda instancia, nes entre burguesía y clase obrera. Al mismo tiempo se expresa una ma-
da cuenta de los acuerdos entre empresarios y la fusión creciente entre yor socialización del trabajo. El socialismo es así la única salida, razón
el capital financiero y el capital industrial que acelera la centralización. por la cual se detiene a criticar la idea de que es posible combatir a los
Anticipa de esta forma lo que va a ser el corazón de la teoría marxista trusts con la vuelta a una producción regida por el pequeño capital.
sobre el capitalismo contemporáneo. La concentración y centraliza- El trabajo de Lafargue, pese a su riqueza documental, no influenció
ción analizada por Marx llega para Lafargue a su máxima expresión y, en las caracterizaciones de la dinámica del capital del siglo XX, como
aunque ve una continuidad en la extracción de plusvalía a los obreros sí lo hicieron Hilferding, Bujarin y Lenin, en quienes concentraremos
como única fuente de ganancia, considera que el nivel alcanzado es la atención.
un indicio de un salto cualitativo en el desarrollo económico. El trust
Hilferding: el monopolio y el capital financiero
11
Guerrero, Diego: “La cuestión del monopolio en la tradición marxista (1900-
2004) y en Paul Sweezy (II)”, en Laberinto n° 18, 2005, pp. 53-77. Uno de los factores que empezó a destacarse, en particular en la
12
El desarrollo de esta sección tiene puntos de contacto con otros autores que obra de Rudolph Hilferding, era la supuesta menor movilidad de capi-
han realizado un estado de la cuestión sobre el debate y una crítica a la teoría del tal por el aumento del capital fijo como resultado de la mayor compo-
capital monopolista, en particular, el texto citado del economista español Diego sición orgánica: aunque las finanzas pueden ayudar a los inversores a
Guerrero.
13
Lafargue, Paul: Les trusts américains. Leur action économique, sociale et politique,
primera edición Paris, abril de 1903. Versión digital en http://www.marxists. La traducción es nuestra al igual que el destacado.
14

org/francais/lafargue/works/1903/04/trusts_tm.htm. Lafargue, op. cit., p. 8.


15
28 29

moverse de una rama a otra más rápido, la nueva situación impide una mayor claridad esta tendencia. El cambio fundamental se da, para él, a
entrada y salida del capital real de las ramas más o menos dinámicas. partir de la consolidación de las sociedades anónimas que permiten la
Esta situación explicaría la aparición de monopolios y la posibilidad articulación de diferentes capitalistas que dejan de lado sus disputas en
de poner barreras a la producción. A partir de allí, Hilferding llega a pos de un interés común. El control a nivel nacional implica también
la conclusión de que la igualación de tasas de ganancia se anula, con- una creciente fusión con el Estado. Para Bujarin, el resultado es una
formándose rentas de monopolio permanentes en las ramas de mayor creciente anulación de la competencia a nivel nacional, pero cuya con-
concentración. La característica de estos trusts o cartels es que obtienen secuencia es la intensificación de la misma a nivel internacional:
un aumento de los beneficios por la vía de aumentar los precios. El
precio aparece entonces como resultado de la mera voluntad de los “Cada una de las ‘economías nacionales’ desarrolladas, en el sentido capitalista
capitalistas, como la anulación de la determinación objetiva del valor. de la palabra, se ha transformado en una especie de trust nacional de Estado. De
Sin embargo, el límite está marcado para Hilferding por la demanda. otro lado, el proceso de organización de las partes económicamente avanzadas de
Pero como éste señala, la demanda está determinada por el capital. Por la economía mundial se acompaña de una agravación extrema de la competencia
mutua.”18
lo tanto, el precio de monopolio se constituye por sobre la reducción
de la tasa de ganancia de los capitales no monopolizados, que compran
las mercancías a un precio de cartel. Esto ocasiona que en las ramas La diferencia sustancial con el planteo realizado por Marx es que
no monopolizadas se intensifique la competencia y se obstruya el de- aunque no considera al monopolio como una anormalidad, la estati-
sarrollo creando las condiciones para la entrada del monopolio.16 En zación de la economía nacional (o la trustificación del Estado) lleva a
definitiva, la monopolización va avanzando en forma creciente. que las formas de la competencia sean transformadas sustancialmente.
El problema de Hilferding, que luego aparecerá en muchos otros au- La política, y no el mercado, pasaría a ser la forma por excelencia del
tores, es que confunde la desaparición del pequeño capital y su menor enfrentamiento entre capitales. La guerra y las barreras comerciales
tasa de ganancia con la conformación de un monopolio. Los capitales ocuparían el centro de la escena. Esta transformación, se evidenciaría
más concentrados en efecto obtienen plusvalía de los más atrasados, en cómo se fijan los precios. Aunque reconoce que “únicamente los
sin embargo esto no implica que tengan pleno dominio de la fijación ‘ententes’ internacionales, fundados sobre la base de un monopolio
de precios, ni que se anule la igualación de la tasa de ganancia. Algo natural demuestran mayor estabilidad”19, en el análisis de la competen-
que Hilfeding da por sentado a partir de la observación del aumento cia capitalista plantea que el conjunto de los precios están manipulados
de la escala de los capitales y de la aparición de ciertos acuerdos entre por la acción de los monopolios, que logran de esta forma sostener
ellos. ganancias extraordinarias en forma permanente. En cuanto a los meca-
nismos que permiten esta nueva dinámica se detiene en el análisis del
Bujarin: el eje en lo nacional dumping, por el cual las empresas ponen precios internos más altos que
le permitan luego vender en el extranjero a “precio vil”.20
El libro de Bujarin, La economía mundial y el imperialismo, es la base De esta forma, el análisis de Bujarin parte de la imagen del mono-
fundamental de la caracterización de Lenin sobre el imperialismo. El polio nacional para concluir una transformación absoluta del mercado
eje del análisis de Bujarin es la transformación de la economía nacio- mundial. El primer punto a destacar es que más allá del crecimiento de
nal y la creciente concentración y centralización de capital que da por la concentración y centralización de capital, ésta no implica necesaria-
resultado la aparición de “economías gigantescas que monopolizan mente un monopolio. La prueba de la creciente financiarización de la
la totalidad de la economía nacional.”17 Bujarin, a diferencia de los economía y la conformación de sociedades anónimas tampoco. Por el
neoclásicos, no considera a los trusts como “anormales” o “artificiales” contrario, dicho mecanismo ha actuado como una forma de acrecentar
ni como resultado de la mediación estatal, sino el resultado normal la movilidad de capital e intensificar la competencia. La posibilidad de
del desarrollo de las fuerzas productivas. Señala que es en los países que un mismo capitalista invierta en más de una empresa no implica
más desarrollados (Alemania y los EE.UU.) donde se evidencia con que en cada una no busque obtener, al menos, la tasa de ganancia
media. El capital se ve obligado a desplazar a sus competidores, incluso

Idem, p. 264.
16 18
Idem, p. 136.
Bujarin, Nicolai: La economía mundial y el imperialismo, Cuadernos de Pasado y
17 19
Idem, p. 78.
Presente, Bs. As., 1981, p. 84. 20
Idem, p. 96.
30 31

empresas que son de su misma propiedad. La desvinculación del capi- El texto El imperialismo, etapa superior del capitalismo21 es un clásico
talista con las empresas que posee llega al punto en que, en muchas de la literatura marxista. Aunque escrito como un folleto de divulga-
ocasiones, el accionista no sabe de qué empresa es dueño y sólo busca ción, adquirió el carácter de sustento teórico de los partidos que se
que su título reditúe una ganancia sin preocuparse si lo hace a costa de revindican marxistas, en sus diferentes variantes, hasta la actualidad.
otros capitales también suyos. La novedad de las finanzas y las acciones El análisis de Lenin tiene como sustento fundamental la obra de
puede haber confundido a un autor de principios de siglo. Lo extraño Hilferding y, sobre todo, el trabajo de Bujarin. Para Lenin la Primera
es que en la actualidad se repitan estos argumentos, con la prolifera- Guerra Mundial no es un hecho aislado sino que expresa la tendencia
ción de fondos de inversión cuyo único parámetro es la ganancia, con del capital en su nueva fase. A partir de 1880, señala, termina la fase
una velocidad de movimiento incomparable con la descrita por Marx. del librecambio. La concentración de capital producto del desarrollo
Pero además, si de hecho se confirmase la existencia de un solo capitalista lleva al predominio del gran capital que, asociado al banca-
capital a escala nacional, esto no implicaría que la competencia no siga rio, comienza a dominar la vida. Pero la propia competencia que lleva
rigiendo en el mercado global por los mismos mecanismos. El dumping a la concentración empieza a desaparecer a partir de los acuerdos entre
no es más que la forma de desplazar a los competidores por la vía de capitales. ¿Esto implica que para Lenin ha terminado la competencia?
fijar precios más bajos. La venta de mercancías por encima del valor en En términos formales Lenin no la descarta del todo. De hecho gran
la economía nacional tiene como límite la capacidad del Estado de pro- parte del libro está dedicado a polemizar con la idea de la tendencia ha-
teger la economía nacional y a su vez del resto de los capitales de abaste- cia el superimperialismo (sostenida, entre otros, por Kautsky), según la
cerse con productos por encima de su valor. Esto no está determinado cual el crecimiento de las potencias llevaría luego de la etapa de guerra
por una capacidad autónoma del Estado, sino por la propia dinámica a una situación por la cual una única potencia dominaría al mundo.
de acumulación de la economía nacional sobre la que se basa el Estado. Esta superpotencia anularía la lucha por el reparto del mundo y garan-
Bujarin, al plantear que la competencia a nivel mundial se da entre tizaría una paz duradera.
países, confunde la necesaria presencia del Estado en representación Ante esta postura, Lenin señala que el monopolio no lleva a una
de capitales radicados en su territorio, con una acción extraeconómica paz, sino que, por el contrario, acrecienta la disputa, por lo cual el
cuya determinación es el poder en sí mismo o un abstracta fuerza mili- período que se abre es de guerras y revoluciones. Con razón, acusa a
tar que no se sabe de dónde sale. Pierde, así, de vista la particularidad Kautsky de pacifista y de generar falsas expectativas en la clase obrera.
del Estado capitalista cuya fortaleza reside en la competitividad de los Estas afirmaciones de Lenin son interpretadas a favor de la idea de que
capitales que lo componen. En el capítulo 4, a partir del caso Siderca, la competencia sigue siendo el motor del capitalismo y no el mono-
veremos cómo un capital que monopoliza su plaza nacional compite polio. Y en este sentido no habría una continuidad entre Lenin y las
por vías económicas en el mercado mundial. posiciones posteriores de tipo sweezysta. En cierta medida, esta visión
tiene un asidero. Veamos, en palabras del revolucionario ruso, su con-
Lenin: imperialismo y monopolio cepción de la relación entre monopolio y competencia:

La postura de Lenin en torno al problema del monopolio ha gene- “Como hemos visto, la base económica más profunda del imperialismo es el
rado numerosas controversias. En su polémica con Kautsky y en los monopolio. Se trata de un monopolio capitalista, esto es, que ha nacido del seno
debates de la Segunda Internacional deja en claro su total rechazo a del capitalismo y se halla en las condiciones generales del mismo, de la producción
la idea de un posible retorno a un capitalismo regido por el pequeño de mercancías, de la competencia, en una contradicción constante insoluble con
dichas condiciones generales. Pero, no obstante, como todo monopolio, engendra
capital. A su vez, destaca que el enfrentamiento entre las potencias inevitablemente una tendencia al estancamiento y a la descomposición. Puesto
capitalistas no podrá ser evitado. Sin embargo, al considerar al capi- que se fijan, aunque sea temporalmente, precios monopolistas, desaparecen hasta
tal monopolista como fundamento de la fase imperialista del capital y cierto punto las causas estimulantes del progreso técnico y, por consiguiente, de
plantear el dominio de las finanzas como característica fundamental de todo progreso, de todo movimiento hacia adelante, surgiendo así, además, la posi-
la nueva etapa, coloca al plano extraeconómico y político por encima bilidad económica de contener artificialmente el progreso técnico. Ejemplo: en los
de la acumulación. Veamos en detalle su posición.
Lenin, Vladimir Illich: “El imperialismo, etapa superior del capitalismo”, en
21

Lenin, V.I.: Obras Completas, T. XXIII, Editorial Cartago, Buenos Aires, 1970, pp.
299-425.
32 33
Estados Unidos, un tal Owens inventó una máquina que produjo una revolución obtendrían superganancias a costa de “toda la sociedad”24. Cuando se
en la fabricación de botellas. El cartel alemán de fabricantes de botellas compró la refiere a toda la sociedad, Lenin menciona, entre otras fuentes, la baja
patente a Owens y la guardó bajo llave, retrasando su aplicación. Naturalmente, de salarios. Sin embargo, no se detiene en analizar la explotación en
bajo el capitalismo, el monopolio no puede nunca eliminar del mercado mundial términos de Marx, sino que engloba en esta extracción de excedente
de un modo completo y por un período muy prolongado la competencia (en esto
consiste, dicho sea de paso, una de las causas de lo absurdo de la teoría del ultraim-
a los pequeños capitales dominados por los trusts y al control de las
perialismo). Desde luego, la posibilidad de disminuir los gastos de producción y materias primas en forma directa por el control monopólico y militar
de aumentar los beneficios por medio de la introducción de mejoras técnicas obra de las colonias y semicolonias. Este énfasis en la explotación extraeco-
en favor de las modificaciones. Pero la tendencia al estancamiento y a la descom- nómica según el cual las colonias o semi-colonias pagan un tributo a
posición inherente al monopolio, sigue obrando a su vez, y en ciertas ramas de la la metrópolis en forma de mercancías agrarias, hace perder de vista la
industria, en ciertos países, por períodos determinados llega a imponerse.”22 primacía de la relación mercantil en el comercio de materias primas.
El resultado es la incomprensión del lugar de la renta absoluta y dife-
Aunque pervive aquí la disputa entre capitales, un análisis en pro- rencial en favor de los terratenientes portada en el precio de granos y
fundidad sobre las características de la dinámica económica descriptas carnes, un flujo de plusvalía que disminuye el excedente extraído en
por Lenin en Imperialismo… demuestra que, en su concepción, el mo- favor de los imperialistas.25
nopolio transforma los mecanismos básicos de apropiación de riqueza. En su postura, aunque con ambigüedades, se abre un camino teóri-
La determinación de los precios por el valor y la extracción de plusvalía co hacia el abandono de la dinámica económica descripta por Marx. Es
como elemento fundamental de la economía parecen perder terreno: cierto que logra percibir con claridad que no se está frente al fin de la
disputa entre potencias, como señalaba Kautsky, y que sostiene la per-
“Traducido al lenguaje común, esto significa: el desarrollo del capitalismo ha vivencia de la competencia en última instancia. También en discusión
llegado a un punto tal, que, aunque la producción de mercancías sigue “reinan- con Kautsky plantea que la etapa monopolista no implica la posibili-
do” como antes y siendo considerada como la base de toda la economía, en reali- dad de una planificación centralizada y el fin de las crisis:
dad se halla ya quebrantada, y las ganancias principales van a parar a los “genios”
de las maquinaciones financieras. En la base de estas maquinaciones y de estos “La supresión de las crisis por los cartels es una fábula de los economistas bur-
chanchullos se halla la socialización de la producción; pero el inmenso progreso gueses, los cuales lo que hacen es embellecer el capitalismo a toda costa. Al revés,
logrado por la humanidad, que ha llegado a dicha socialización, beneficia a los el monopolio que se crea en varias ramas de la industria aumenta y agrava el caos
especuladores.”23 propio de todo el sistema de la producción capitalista en su conjunto. La despro-
porción entre el desarrollo de la agricultura y el de la industria, desproporción que
Según el planteo de Lenin, los monopolios comienzan a acrecentar es característica del capitalismo en general, se acentúa aún más. La situación pri-
su ganancia fruto de la capacidad para aumentar los precios o hacer vilegiada en que se halla la industria más cartelizada, la llamada industria pesada,
dumping a su arbitrio. Aunque son señalados como mecanismos mo- particularmente el hierro y la hulla, determina en las demás ramas de la industria
mentáneos, a lo largo del libro prima una concepción según la cual la “la falta mayor aún de coordinación sistemática”, como lo reconoce Jeidels, autor
extracción de riqueza responde más al poder político que a la forma- de uno de los mejores trabajos sobre “las relaciones entre los grandes bancos ale-
ción de la tasa media de ganancia. Pero justamente, lo que caracteriza al manes y la industria”.26
capital de otros modos de producción es que la obtención de excedente
deja de ser extraeconómica y basada en relaciones personales como Sin embargo, no es la tendencia decreciente de la tasa de ganancia
ocurría en el feudalismo. Sin embargo, para Lenin, la fase imperialista, la causante de las crisis. Los desequilibrios aparecen en el defasaje entre
aunque producto de la dinámica económica, desarrolla una extracción los sectores más monopolizados y el resto. Por lo tanto, el planteo de
directa de excedente, por la fuerza militar en las colonias o por la ca- Lenin es ambiguo, tanto porque no profundiza en la dinámica econó-
pacidad de los monopolios de subir los precios a su voluntad. A lo mica detrás del fenómeno “imperialismo”, como porque no resuelve
largo del texto, la noción de plusvalía no aparece y, cuando se tiene la contradicción entre la conformación de capitales de mayor escala
que hacer referencia a la fuente de riqueza, se dice que los monopolios

24
Lenin, op. cit., p. 352.
22
Idem, p. 397. 25
Idem, p. 324 y 381.
23
Idem, p. 325. 26
Idem, p. 327.
34 35

como resultado de la concentración y centralización y la continuidad “Por consiguiente, si los narodniki hablaban de la imposibilidad fundamental
de la competencia. de la realización de plusvalor en la economía capitalista, fundamentándola al se-
Con todo, Lenin no se hace ninguna ilusión con el pequeño capital. ñalar la carencia de mercados externos para la burguesía rusa, la disminución para
Al contrario, es muy consciente de su carácter reaccionario. Cuando el consumo popular y las crisis de sobreproducción inmanentes al capitalismo, sus
adversarios marxistas querían demostrar que la realización de plusvalor era posible
analiza la relación entre el capital monopolista y el pequeño capital en también sin acudir a los mercados externos e incluso si el consumo popular se
los primeros años de la URSS (en el famoso debate sobre los impuestos mantenía en retraso (…) Y para ello debía bastar el análisis abstracto, desarrollado
en especie que se aplicarían a los pequeños productores capitalistas), en el tomo II de El Capital, de las condiciones hipotéticas de equilibrio de la repro-
Lenin deja muy en claro que el pequeño capital es el principal enemigo ducción ampliada en el capitalismo ‘puro’”.28
de la revolución e incluso llama a una alianza de transición con los
monopolios, para la conformación de lo que él llama un “capitalismo Sin embargo, esta perspectiva, dice otra vez Rosdolsky, sólo es vá-
de Estado”.27 Esto demuestra que en su comprensión de la dinámica lida para un momento incipiente del capitalismo de un país, cuando
capitalista no observa ninguna posibilidad y, mucho menos, necesi- aún no se ha consolidado el desarrollo industrial.29 Cuando éste avanza
dad de revertir del proceso de concentración y centralización. Algo que la correspondencia entre el sector I y II no se da en forma automática:
como veremos estará presente en muchos de los defensores de la teoría
del capital monopolista. En particular, cuando se refieren a los países “Pero más tarde o más temprano habrá concluido la industrialización en sus
de desarrollo tardío, caracterizados como coloniales o semicoloniales, rasgos fundamentales, y el aparato industrial creado tendrá que producir bienes
se explica la falta de desarrollo de esos países como producto de la para el consumo individual. El problema del poder adquisitivo de las masas pasa
coerción extraeconómica de los monopolios. Y, por lo tanto, se apela entonces a ocupar el primer plano.”30
a la burguesía nacional, en su mayor parte compuesta por pequeños
capitales (medidos a escala internacional) como un sujeto de potencial Llevado al plano del desarrollo de los países de inserción tardía en
desarrollo (ver próximo capítulo). el capitalismo (como Argentina), lo que queda planteado, al asumir la
Aunque no explícito en sus textos, este desvío puede tener cierto correspondencia automática de los sectores I y II, es que existe la posi-
asidero en la comprensión general de la dinámica del capital que tiene bilidad del desarrollo en abstracción del mercado mundial. Según este
Lenin, basada en su análisis de los esquemas de reproducción del tomo análisis, sería posible “vivir con lo nuestro”. Estas premisas permitieron
II de El Capital. Roman Rosdolsky señala que Lenin, en su debate con una correcta caracterización de las tareas políticas en la Rusia zarista, al
los narodniki (populistas rusos) sobre la existencia o no de desarrollo de observar que el desarrollo capitalista efectivamente estaba en marcha.
capitalismo en Rusia, en forma correcta, sostiene que se está viviendo Sin embargo, se vuelven inadecuadas para explicar el lugar ocupado en
la emergencia y el progresivo dominio de relaciones sociales basadas el mercado mundial por los países del Tercer Mundo. El supuesto de
en la explotación de la fuerza de trabajo. Eso explica la aparición de que el mercado nacional es suficiente para el desarrollo del capital local
un potente proletariado industrial, que aunque convive con rémoras choca con la realidad de que las burguesías de estos países no alcanzan
de la estructura feudal, está capacitado para impulsar una revolución. a las de los países centrales. Como los esquemas de reproducción (en
Sin embargo, en esta argumentación sobre la posibilidad del desarrollo abstracción de las tendencias expansivas que están presentes en el tomo
nacional se ata en demasía a los esquemas de reproducción del tomo II, III) no plantearían límites económicos a este desarrollo, siguiendo la
sin tomar en cuenta que se trata de un modelo analítico que se abstrae lógica leninista se concluye que la traba debe ser externa. La teoría del
de determinaciones, como la tendencia al aumento de la composición capital monopolista cuaja a la perfección como explicación ad-hoc. La
orgánica del capital, que luego son desarrolladas en el tomo III. Según falta de competencia sería la que impediría este equilibrio del capitalis-
argumenta Rosdolsky, al hacer esto, Lenin ve la posibilidad del desa- mo puro a nivel nacional.
rrollo del mercado nacional en forma autosostenida, en abstracción del Las conclusión lógica de este planteo es que el capital nacional de
mercado mundial, a partir de la correspondencia entre los sectores uno los países atrasados ve trabada su evolución no por sus propia incapaci-
(bienes de capital) y dos (bienes de consumo). Dice Rosdolsky: dad para competir en el mercado mundial, sino porque la posibilidad
28
Rosdolsky, Roman: Génesis y estructura de El Capital de Marx (estudios sobre los
Grundrisse), Siglo XXI Editores, México, 2004, p. 520.
Lenin, Vladimir: “Sobre el impuesto en especie”, en Obras escogidas, Tomo 3,
27 29
Idem, pp. 523 y 524.
Editorial Progreso, Moscú, p. 603. 30
Idem, p. 524.
36 37

de su desarrollo endógeno es cortado por una acción externa. Por lo creativa”. Dicho proceso implica un permanente aumento de la escala
tanto, la liberación política puede ser considerada un factor que destra- de la producción forzado por la lucha por sobrevivir. Así Schumpeter
be esta dinámica. Por el contrario, cuando se abandona un uso a escala plantea, en contraste con la idea de agentes infinitesimales de la com-
nacional de los esquemas de reproducción de Marx31, se observa que petencia perfecta neoclásica, la constante ampliación de la firma capita-
la acumulación a nivel nacional choca con las fronteras que traban la lista. Y a contramano de muchos autores, planteará que dicho proceso,
concentración y centralización necesaria para tener costos competitivos lejos de implicar una distorsión del equilibrio general, y por lo tanto
en el mercado mundial. Por lo tanto, el éxito o fracaso dependerá de una pérdida de eficiencia y bienestar, tendrá como resultado un mejo-
la competitividad de los capitales y no de un abstracto poder extrae- ramiento de las condiciones de vida. Hecho reflejado en que el poder
conómico. Esto no significa que no haya intervención política de los adquisitivo del salario crece.33 De esta forma, Schumpeter planteará
Estados de los países más potentes en el ámbito nacional de los países que el capital más concentrado, lejos de ser una traba al desarrollo a
periféricos. Sin embargo, esta acción no tendrá como soporte “el po- la productividad, es condición necesaria.34 El poder de mercado per-
der” sino la fortaleza de sus capitales. Es decir, responderá a determina- mitiría la necesaria apropiación de una ganancia extraordinaria como
ciones económicas regidas por la competencia. forma de estimular la innovación.
En definitiva, encontramos en Lenin ambigüedades. Por un lado, Centrándonos en las formas del mercado, aparece una similitud
sostiene la existencia de una lucha necesaria entre monopolios nacio- entre este planteo y el de Marx. Los dos ven un proceso de permanente
nales y ataca al pequeño capital pero, por el otro, defiende la posibili- aumento de la productividad y desplazamiento de unos capitales por
dad del desarrollo nacional en abstracción del mercado mundial y la otros. A su vez, los dos plantean una ganancia extraordinaria a favor
idea de que la causa de los males del capitalismo es la anulación de la del capital innovador. Algunos autores han señalado que la diferencia
competencia, el dominio del capital monopólico y la primacía de lo entre ambos es sólo valorativa: mientras Marx aborrecía el capitalismo,
político sobre lo económico. Aunque no le impidieron una correcta Schumpeter lo defendía. Sin embargo, el problema no es moral, sino
caracterización de las tareas políticas de su etapa, ni en la Revolución científico. El punto de partida de uno y otro es diferente. Schumpeter
Rusa ni en los alineamientos frente a las guerras mundiales, estas con- no reconoce que las mercancías se intercambien como masas equiva-
tradicciones dificultan el análisis de la dinámica capitalista real. Algo lentes de trabajo y, por lo tanto, no ve en el aumento de la explota-
que, como veremos, se observa con más claridad en aquellos autores ción el motor de la productividad. Es cierto que, frente a los neoclá-
que extremaron sus argumentos. En este sentido, Baran y Sweezy sis- sicos, tiene una imagen de la competencia más cercana a la historia
tematizarán un modelo de funcionamiento del capitalismo a partir de real. Pero al igual que éstos, su punto de partida es el mercado. Así,
la consolidación del monopolio, eliminando las contradicciones de cuando debe explicar la fuente de la ganancia extraordinaria que ob-
Lenin, pero por el camino equivocado. tienen los monopolios, no puede verla como resultado de un proceso
de transferencia de valor promovido por el mismo intercambio entre
El capital monopolista como fin del valor iguales. Retomando la teoría de la competencia imperfecta, la ganan-
cia extraordinaria es, para Schumpeter, un precio que deben pagar los
El antecedente Schumpeter consumidores. La pregunta que surge es dónde sale esa capacidad de
pago, y, además, qué pasa cuando el propio capitalista que no tiene
Diferentes autores han remarcado la similitud entre el planteo de ganancia extraordinaria debe pagar una mercancía producida por un
Marx y Schumpeter (John Elliot, entre otros32). A diferencia de la eco- monopolio. Como remarca Iñigo Carrera, de ser efectiva la permanen-
nomía neoclásica, el planteo evolucionista se centra en la competencia te ganancia extraordinaria de los monopolios, los capitales normales
como una dinámica de permanente desarrollo en la cual los más in-
novadores reemplazan a los más atrasados en la llamada “destrucción

31
Los esquemas de reproducción fueron realizados en abstracción de los mercados 33
Schumpeter, Joseph, A.: “La dinámica de la competencia y el monopolio”.
nacionales, pensando al capital como una totalidad. Extracto de Capitalism, socialism and Democracy, en Hunter, Alex: Monopolio y compe-
32
Elliott, John E.: “Marx and Schumpeter on Capitalism’s Creative Destruction: tencia. Textos escogidos, Editorial Tecnos, Madrid, 1974.
A Comparative Restatement”, en The Quarterly Journal of Economics, Vol. 95, n° 1 34
Años antes, en The Theory of Economic Development (1912) Schumpeter había plan-
(agosto de 1980), pp. 45-68. teado lo contrario.
38 39

deberían estar siempre por debajo de la tasa media de ganancia y no económica clásica, incluyendo a Marx, porque presuponía la existencia
podrían reproducirse como tales.35 de la libre competencia. Aunque Marx pudo ver una tendencia a la
Schumpeter se abstrae de la explotación como marco de posibili- creciente concentración y centralización de capital, su análisis siempre
dad y necesidad del aumento de la innovación. Su explicación radica partió de la premisa de que la competencia estaría regida por la reduc-
en una mirada centrada en el empresario como sujeto central de la ción de los precios. En cambio, ByS, aunque no afirman que en la
sociedad. La innovación no tiene más límite que el propio desarrollo etapa actual del capitalismo haya una concentración absoluta del capi-
de la ciencia o a lo sumo un límite de escala en el capital y en su poder. tal, plantean que el grado de predominio de las grandes corporaciones
Todo pasa por la capacidad del empresario individual. Las críticas a la lleva a que la lucha entre capitales ya no sea a través de la baja de los
mirada excesivamente “empresarial” surgieron dentro de la misma tra- precios.37 A diferencia de Marx, que partía de la mercancía como uni-
dición schumpeteriana, igual que la alternativa: incorporar el contexto dad básica de la economía para avanzar en las diferentes determinacio-
en cual la empresa se desarrolla. En particular, las instituciones dedi- nes, ByS parten de la empresa y de su organización. Dejan incluso de
cadas a estimular la innovación, entre ellas, el accionar del Estado36. lado el proceso de producción de la mercancía (al cual sólo consideran
Aunque no es este el lugar para criticar a esta posición, entendemos importante en tanto terreno de la lucha de clases) y se concentran en el
que la introducción del Estado y las instituciones se ha realizado en reparto de la riqueza, en la circulación.
forma analítica, es decir de manera exterior a la acumulación de capi- Al dejar de lado el estudio del proceso productivo, los autores en
tal. Aunque mejora esta perspectiva mejora el estudio centrado sólo cuestión pierden de vista el proceso de valorización y el origen de la ga-
en el empresa, no puede ordenar las determinaciones que explican su nancia. Reemplazan así el concepto de plusvalía por el de “excedente”.
accionar en forma acabada. Operación realizada con mucha superficialidad mediante una rápida
Schumpeter aparece como el nexo entre la teoría clásica de la compe- explicación en una nota al pie38, pero que tiene una importancia fun-
tencia y la escuela del capital monopolista. Aunque éstas se diferencian damental en su análisis. El excedente es definido como la resta del total
en aspectos fundamentales, en particular en que los marxistas mono- de la producción menos los costos de producción, meramente como
polistas consideran que el monopolio perdió el estímulo innovador, las una operación contable, sin definir de dónde proviene esa riqueza. El
dos coinciden en centrar en el capital individual y en las capacidades y excedente resulta desmaterializado, ya que, como veremos, al no existir
voluntad del empresario el eje de la dinámica capitalista. En ambos, el límite al alza de precios, puede extenderse en forma creciente, sólo
poder de mercado otorga una capacidad de acción autónoma. Y en los limitado por la capacidad de compra del mercado.
dos desaparece la explotación y la apropiación de plusvalía reemplaza- En cuanto a la dinámica de los monopolios, lo primero que hacen
da por rentas monopólicas y disputas por el “excedente” cuya sustancia ByS es analizar la estructura de mando. Allí discuten la idea de una
aparece indeterminada. En ese sentido, pierden de vista que la determi- cierta burocratización y pérdida de iniciativa. Remarcan que aunque
nación de la acción del capital individual está regida por la formación hay un cambio organizativo este no implica una menor búsqueda de
de la tasa media de ganancia. En otras palabras, que los empresarios ganancias. Por el contrario, afirman que la gran empresa tiene una
están determinados en su accionar por la dinámica del conjunto del estructura más racional que el capitalista individual en torno a buscar
modo de producción capitalista. la maximización de los recursos.
El cambio fundamental que observan en la dinámica capitalista es
Baran y Sweezy, los fundadores de una escuela el creciente respeto mutuo entre las grandes empresas y el fin de la
competencia criminal que caracterizaba al predominio de los indus-
El punto de partida de ese verdadero best-seller de la literatura mar- triales.39 Estas relaciones cordiales no se deben al fin del mercado y
xista que es El capital monopolista es la necesidad de abandonar la teoría la llegada de la planificación. ByS sostienen que aún el mercado es la
35
Iñigo Carrera, Juan: El capital: razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia,
Imago Mundi, Buenos Aires, 2007. A su vez de este mismo autor, veáse su crítica a 37
ByS reconocen la existencia de capitales más pequeños pero les atribuyen poca
la teoría del capital monopolista, en particular su discusión con Ernest Mandel y importancia en la dinámica general ya que no tienen capacidad de influir en los
Paul Sweezy en su libro: Iñigo Carrera, Juan: Conocer el capital hoy. Usar críticamente precios. Su utilidad histórica estaría dada por ser banco de prueba de innovaciones
El Capital, Imago Mundi, Buenos Aires, 2007. tecnológicas previo a su adopción por los monopolios.
36
Nelson, R. y S. Winter: “Evolutionary Theorizing in Economics,” Journal of 38
Baran, P. y Sweezy, P.: op. cit., p. 13, nota 6.
Economic Perspectives, Vol. 16 (2), 2002, pp. 23-46. 39
Idem, p. 45.
40 41

forma mediante la cual se relacionan las empresas. Por lo tanto, sigue que al no haber competencia por precios, cada reducción de costos
siendo fundamental el análisis de los precios para analizar esta relación lograda por el monopolio gracias al aumento de la productividad no se
“armónica”. traduce en una baja de precios y, por lo tanto, es aprovechada en una
suba de los excedentes y una potencial suba de las ganancias. Lo cual
a. Los precios contrarresta en forma absoluta la presión descendente que implicaba
en Marx el aumento de la composición orgánica de capital sobre la tasa
El problema de la transformación de valores en precios de produc- de ganancia que es reemplaza para ByS por una tendencia a la suba
ción es fundamental en los debates sobre el marxismo. Sin embargo, creciente de los excedentes.41 Por otra parte, a quienes ven la causa de
ByS, al abandonar el concepto de plusvalía en una cita al pie, aban- la caída de la tasa de ganancia en el estrangulamiento por efecto del au-
donan, por supuesto, la noción de valor y todas sus consecuencias. mento salarial, les contestan que a cualquier suba de éste se responde
Para ellos ya no rige la tendencia a la caída de precios propia de la con un alza de precios.
etapa de libre competencia. No se trataría de una decisión concien-
te, sino del resultado de la experiencia: bajar el precio puede permitir c. Estancamiento y fuerzas contrarrestantes
la destrucción de adversarios y la conquista de mayores porciones de
mercado, pero no deja de ser una experiencia traumática que no rinde El capital monopolista se caracteriza, entonces, para ByS por la ten-
frutos a largo plazo. Es más redituable, en cambio, competir sin afectar dencia creciente de los excedentes. Sin embargo, esto no se traduciría
la rentabilidad, es decir, a través de publicidad, marketing, de nuevos en un desarrollo ilimitado del capital. La inversión es rentable hasta
productos, calidad, etc. De esta dinámica se descarta a ciertos sectores cierto punto ya que el mercado (es decir la demanda) marca un límite a
de la industria, como los monopolios naturales de servicios y petróleo, la expansión del capital. En este sentido, al eliminar la teoría del valor,
porque el Estado, como garante de los intereses comunes de la burgue- la explicación se externaliza y su incapacidad para absorber excedentes
sía, limita la suba de precios en sectores claves que afecten al conjunto, no aparece ligada a la dinámica del capital. Esta no absorción del exce-
incluso rompiendo monopolios. dente creciente lleva a un estancamiento que, sin embargo, es frenado
por fuerzas contrarias de gasto no productivo e irracional en términos
b. Suba de excedentes y baja de costos del bien común. La publicidad, en parte la investigación, pero princi-
palmente el presupuesto estatal en estructura militar, compensan el
Aunque no se busca bajar los precios, la dinámica del capital mo- estancamiento del consumo. Pero salvo en ciertos momentos (como las
nopolista implica una búsqueda por abaratar costos. El objetivo, y el guerras, donde aumenta el consumo improductivo exponencialmente)
resultado, es obtener un aumento en los excedentes y, por lo tanto, esas fuerzas contrarrestantes no permiten una fuerte expansión, sino
en las ganancias. Como vimos, esta búsqueda no estaría obligada por un letargo permanente. Consecuentemente, ByS establecen una vincu-
la competencia sino que sería fruto de la mentalidad capitalista y del lación inmediata entre los monopolios y el poder político.
afán de lucro de los accionistas y los gerentes. Para lograrlo impulsan
el desarrollo técnico que abarate los costos de producción. Con lo cual d. Tipos ideales y liberalismo
se explica que los monopolios inviertan en tecnología. Sin embargo, el
ritmo de cambio es menor que el guiado por la competencia descripta Los autores reconocen que su planteo es fruto de un modelo y no
por los economistas clásicos.40 La conclusión lógica de este planteo, de un desarrollo histórico42, por lo tanto, aunque hay un capítulo dedi-
y que ellos hacen explícita, es la negación de la ley de la tendencia cado a la historia, no aporta cambios en la síntesis desarrollada. El eje
decreciente de la tasa de ganancia. Discuten contra quienes defienden fundamental del análisis es que los precios no constituyen más el me-
esta concepción en sus dos vertientes. A aquellos que plantean la caída canismo de competencia entre capitales. Por monopolio no entienden
por el aumento de la composición orgánica de capital, les responden control total de una rama, sino más bien oligopolio. Sin embargo, aun-
que los precios son la clave fundamental del planteo, ByS no aportan
Baran y Sweezy señalan que, al no desarrollar las fuerzas productivas y bajar los
40

precios, el capital monopolista no favorece al bien común. Con lo cual afirman, Baran, P. y Sweezy, P.: op. cit., p. 62.
41

por omisión, que si reinase la libre competencia el capitalismo expresaría el bien- ByS señalan en forma explícita al tipo ideal weberiano como inspiración teórica
42

estar general. del modelo de capital monopolista. ByS, op. cit., p. 17.
42 43

ninguna estadística para confirmar la suba tendencial. Sólo se guían esta ganancia extraordinaria no participa de la formación de la tasa de
por algunas declaraciones de estudiosos de empresas. ganancia.43 Mandel no ve que por el contrario, a medida que aumenta
Estas debilidades empíricas son muy groseras, pero aún más grosero la centralización y concentración de capital se eleva el piso de la tasa de
es el abandono de la ley del valor y del concepto de plusvalía que, como ganancia media, por lo que muchos capitales que antes se encontraban
señalamos, se liquida en una cita al pie. Con todo, ByS han logrado en la línea media pasan a convertirse en pequeños o medianos capita-
edificar toda una línea política en torno a su análisis, con el que influ- les. Aun cuando tengan cientos de empleados y millones de dólares en
yeron directa o indirectamente a gran parte de la izquierda mundial. sus cuentas. Ya que el tipo de capital no se mide en términos absolutos
sino en relación a su capacidad de alcanzar la tasa media de ganancia.
Mandel: conciliar lo inconciliable Por lo tanto, aquellos capitales que obtienen una tasa mayor no están
por fuera de la dinámica de la tasa media, sino que por el contrario
Otra explicación en torno a los cambios en la tasa de ganancia a son ellos lo que la forman y obligan al resto de los capitales a seguirles
partir del dominio del capital monopolista es la de Ernest Mandel. En el ritmo. Mandel, diferenciándose de Sweezy en cierta medida, ve este
base a una comprensión de la competencia más acabada, ve la existencia proceso cuando señala que en el interior de los sectores monopólicos
de una igualación de la tasa de ganancia entre los monopolistas. Pero existe una perecuación o igualación de renta de cartel. Pero no puede
considera que, al darse entre ellos, es un movimiento interno de la ren- considerarlo simplemente como el proceso de igualación de la tasa de
ta monopólica. Detrás de lo que Mandel considera renta se encuentran ganancia en general, porque parte de una visión distorsionada de la
realidades varias. Por un lado están la renta absoluta y diferencial, que dinámica de los precios y de la competencia. Finalmente, el problema
tienen ciertas ramas de la producción basadas en recursos naturales de la unidad del proceso de acumulación no se resuelve, sino que, por
como la tierra, la minería o el petróleo y, por el otro, la llamada “renta el contrario, se duplica con la separación de la dinámica de los chicos
de cartel”. Veamos el primer problema. Los recursos naturales no re- por un lado y los monopolios por el otro.
producibles, efectivamente, pueden ser monopolizados. Por lo tanto,
el propietario puede cobrar un alquiler que crecerá si las condiciones Del análisis del mercado, al análisis de la producción
de dicha porción de tierra son mejores en relación a otras. Esta masa
de riqueza no es generada por la naturaleza y no es una retribución a Los fenómenos sobre los cuáles se basa la teoría del capital mo-
un “factor”, como señalan los neoclásicos. Se trata, por el contrario, de nopolista distan de ser contundentes. No se trata de negar que exista
una extracción a la plusvalía de otros capitales, que a su vez la obtienen un proceso de concentración y centralización de capital, sino que éste
de la explotación. Gran parte de las mercancías con precios por encima implique una dinámica diferente del capital. El presupuesto de “com-
del costo de producción usadas por Mandel como ejemplo (estaño, petencia perfecta” no podía comprobarse en la vida real. En lugar de
tungsteno, petróleo, entre otros), responden a este tipo de renta, que abandonarlo, se apeló a la idea de que existían fuerzas externas que im-
no es característica de la llamada “etapa monopolista” sino de la lógica pedían el equilibrio y generaban una “competencia imperfecta”. Gran
misma del capitalismo. Como lo testimonian Marx y, antes, Ricardo, parte de los teóricos que adscribieron a esta teoría coincidieron con
se desarrolló en plenitud durante la “etapa librecambista”. De hecho, la perspectiva keynesiana. Los keynesianos buscaban un mecanismo
la característica de la renta de origen “natural” es la existencia de una de regulación que no se limitase al mercado. La idea de competencia
renta diferencial, que existe justamente por la competencia entre los imperfecta, por lo tanto, justificaba políticas económicas que buscaban
diferentes capitalistas por el uso de las mejores tierras. provocar el equilibrio y el bienestar que el juego de la oferta y la de-
Pero si dejamos de lado esta renta de la tierra en sus diferentes for- manda por sí mismo ya no producía. Así nace la teoría del monopolio
mas y nos enfocamos en la llamada “renta de cartel”, podemos ver que y de la competencia imperfecta. Se trata de una problemática que está
en realidad estamos ante un falso problema, que en cierta medida ya centrada en el análisis del mercado: El problema metodológico bási-
aparecía en Hilferding. Las ramas con mayor concentración y centra- co, como señalamos, es la concepción según la cual la circulación se
lización de capital efectivamente pueden obtener una ganancia mayor determina a sí misma, obviando que es la forma en la cual se realiza la
que las ramas más atrasadas. Esto no constituye ninguna novedad. El producción, y que por lo tanto, la determina.
problema aparece cuando se quiere mostrar que la ganancia media es
la que corresponde a los capitales más atrasados y la ganancia que ob-
tienen los capitales grandes es la anormal o extraordinaria. Y para él 43
Mandel, Ernest: Tratado de economía marxista, 2 vol., Era, México, 1974, p. 38.
44 45

Más allá de las diferencias en la definición, la clave del concepto de producción? Si uno analiza los precios de la mayoría de los bie-
de capital monopolista reside en que, por su propia dinámica, el ca- nes tantos de uso como de capital se puede observar una tendencia
pital se ha transformado y en parte ha dejado de ser el mismo. Una al abaratamiento permanente. El costo de una computadora, el costo
coincidencia fundamental entre Lafargue, Hilferding, Bujarin, Lenin, de un auto o el costo de una impresora bajan sin cesar. Por otra parte,
y Baran y Sweezy es que ya no existe la tendencia a la baja de precios. La pese a los intentos de control absoluto de ciertas ramas, en la mayoría
implicancia de esta premisa lleva a analizar ya no cómo se producen las encontramos competencia. De hecho, los mismos autores reseñados
mercancías, sino a mirar quién y cómo controla al mercado. Esta teoría lo reconocen. La debilidad del argumento de la suba de precios en
coloca en la voluntad de los capitalistas un eje fundamental. Ellos deci- forma permanente por encima de su valor radica en su falta de base
den si suben o bajan los precios o si otras empresas pueden o no entrar empírica44. Más allá de ejemplos aislados, no hay series de tiempo ni
a competir. Incluso, qué países se desarrollan y cuáles no. Un control para productos particulares ni generales que lo demuestren. Se trata
que parece asociado más a la fuerza política que a las leyes descritas por entonces de una premisa teórica más que de un fenómeno real. Teoría
Marx en El Capital. Lafargue es quien asume con mayor consecuencia con muchos puntos de contacto con la concepción liberal: la supuesta
las conclusiones de su planteo: el nuevo capitalismo se asemeja cada existencia de una competencia perfecta en la etapa librecambista y una
vez más al feudalismo, aunque ya no controlado por gremios medieva- imperfecta en la actualidad.
les de artesanos sino por los financistas. Si se cuestiona que los precios El monopolio viene a ser, para los autores neoclásicos, una ex-
sean la variable clave en la competencia, la ley del valor es lo que está plicación externa que ocasiona los desequilibrios del mercado al ser
en cuestión. Y si la ley de valor está en cuestión, son las características fijadores de precio anulando la acción de la oferta y demanda. Los
fundamentales del capitalismo lo que se juega en este análisis. “monopolistas marxistas” aunque no consideran al monopolio como
Este desafío no debe asustar a un investigador. Pero sí es importante una acción externa, sino fruto de la concentración y centralización,
dejar en claro la discusión. Porque muchos han intentado conciliar lo coinciden en que el monopolio tiene capacidad de fijar precios. Es en
irreconciliable. ¿Es posible un capitalismo regido por la ley del valor en este punto que aparece la diferenciación entre competencia perfecta e
donde los precios estén limitados por una oferta y demanda autóno- imperfecta, distinción que no hace más que confundir más que acla-
ma o por el costo marginal de los monopolios? ¿Tiene sentido hablar rar los mecanismos elementales del capitalismo. El elevado grado de
de una tendencia decreciente de la tasa de ganancia si la ganancia es concentración de capital no anula la competencia en el largo plazo.
siempre fijada, en forma autónoma, por los monopolios por encima de El hecho de que todavía sigan produciéndose fusiones, muestra hasta
la media? Por otra parte, si los precios están por encima de los valores qué punto no se ha llegado a una centralización del capital que anule
en forma sistemática y se rompe el intercambio de equivalentes, ¿tiene la disputa entre capitales. El punto clave sigue siendo cómo generan
sentido hablar de plusvalía? Algunos autores lo han asumido, como riquezas esas grandes corporaciones. La oferta y la demanda marcan un
ByS, y han reemplazado la noción de valor por un laxo concepto de límite a la formación de precios. Pero no lo hacen en forma autónoma,
“excedente”. Otros han elaborado teorías en torno a la valorización fi- sino como expresión de la competencia entre capitales. Si un capitalis-
nanciera y a una dinámica del capitalismo escindida de la producción. ta logra vender sus mercancías por encima de su valor y obtener una
Pero algunos insisten en conciliar el capital monopolista con las leyes ganancia extraordinaria, lo hace a costa de otros capitales que no llegan
desarrolladas por Marx. a la media. El efecto inmediato es que los capitales que acumulan por
Para superar este problema no es cuestión de negar la existencia debajo de la tasa media de ganancia no pueden reproducirse. Pero por
de monopolios, ni dejar de analizar el grado de concentración y cen- otro lado, los capitales que ven que en esa rama existe una ganancia
tralización de capital cada vez mayor. El primer paso es verificar si en superior se pasan de rama y aumentan la producción generando un
efecto existen las características que definirían al capital monopolista. exceso de oferta que lleva a la reducción de los precios. Esta movilidad
Si existe, por ejemplo, un fenómeno de fijación de precios por encima de la oferta y demanda es el mecanismo por el cual se expresa el valor
del valor a largo plazo. El problema temporal cobra aquí mayor rele-
vancia. En los estudios mencionados, aparecen diferentes ejemplos de
control de precios puntuales. Acuerdos entre empresas que permiten
una ganancia extraordinaria. Pero el problema no es si esto es factible En cambio, los autores de la corriente opuesta han realizado intentos por de-
44

en el corto plazo, sino la tendencia general en el largo plazo. ¿Qué mostrar en términos empíricos la determinación de los precios por el valor. En
particular se destacan los esfuerzos del economista paquistaní, Anwar Shaikh. Ver:
ramas de la producción logran sostener precios por encima del precio Shaikh, op. cit.
46 47

de las mercancías.45 Es a la vez el mecanismo que fija una tasa de ga- adquiriendo de hecho mayor movilidad y por lo tanto un aumento de
nancia media. la competencia.46 Estas consideraciones sobre la competencia resultan
La premisa de la no baja de precios como mecanismo de la compe- cruciales a la hora de defender la existencia de un proceso de iguala-
tencia es la que marca el punto de partida al resto de las características ción de la tasa de ganancia. Precisamente eso se encontrará en el centro
del capital monopólico: estancamiento en el aumento de la producti- del debate sobre la estratificación de las tasas de ganancia.
vidad y la fijación de una estratificación de tasas de ganancia. Como
vimos, el planteo del freno a la tecnología está sostenido en base a El debate sobre la estratificación de las tasas de ganancia
ejemplos aislados y recortados en el tiempo. No hay una reconstruc-
ción histórica. Los ejemplos utilizados por estos autores refieren a la no En efecto, el debate girará en torno a la existencia o no de una
introducción de tecnologías disponibles que llevarían al abaratamiento única tasa de ganancia. Willi Semmler, economista de la New School
de costos. Sweezy se refiere al freno de la introducción de los tubos de de Nueva York, abrirá la discusión examinando tanto el debate teórico
luz porque su costo permitía ahorrar energía en relación a las lampa- como el empírico. El primer punto que remarca Semmler es la diferen-
ritas. El problema nuevamente reside en un análisis no histórico de cia entre la noción clásica y la neoclásica de la competencia. A diferen-
las transformaciones en cada una de las ramas de producción. Pueden cia de los neoclásicos, sostiene Semmler, Adam Smith, David Ricardo
existir ciertos períodos en los cuáles la tecnología no se incorpore, en y Marx no consideran un equilibrio general, sino una fluctuación de
particular en etapas de crisis, sin embargo si analizamos la evolución los precios en torno a un centro de gravedad. La ausencia de ese eje re-
del proceso de producción en diferentes ramas es dónde vamos a ver o gulador de los precios es una característica también del trabajo ya exa-
no la incorporación de maquinaria. El debate nuevamente se estanca minado de Baran y Sweezy, lo que resalta su coincidencia con la teoría
cuando se discurre por caminos especulativos. neoclásica.47 El siguiente aspecto de la crítica de Semmler a la teoría del
Frente a esta posición con mucho peso dentro y fuera del marxis- capital monopolista es la idea de que la existencia de diferencias en las
mo, aparece toda una corriente de autores, conocidos despectivamente tasas de ganancia se contradiga con la teoría de Marx. Señala que “tasas
como los “fundamentalistas”, que cuestiona la idea de una etapa mo- de ganancia diferentes no son iguales a, o no implican, ‘competencia
nopolista del desarrollo del capital y plantea la vigencia de los análisis decreciente’, ‘competencia imperfecta’ o ‘poder de monopolio’”48. Al
y el método desarrollados por Marx. Repasaremos a sus principales analizar diferentes estudios empíricos, señala que, en efecto, se encuen-
exponentes. tran diferencias en las tasas de ganancia entre empresas, pero no hay
pruebas de que el factor determinante sea el tamaño de la firma. A su
La movilidad del capital vez, los resultados que muestran la existencia de una mayor movilidad
en las tasas de ganancia de la firmas pequeñas y una mayor estabilidad
Dentro del grupo conocido con el adjetivo ya mencionado, el eco- en las grandes firmas, se relaciona con que las empresas grandes están
nomista James Clifton es una de los primeros en marcar la fuerte vin- más cerca de la tasa media, que para Semmler, actúa como centro de
culación entre la escuela “monopolista” y la economía liberal. Uno de gravedad. A su vez, en base a un estudio econométrico señala que los
sus principales argumentos es que la asociación entre concentración capitales más grandes ocupan una mayor porción de mercado sobre la
del capital e inmovilidad del capital (idea que, como vimos, es uno de base de una mayor eficacia y productividad. Por último, hace referencia
los fundamentos de la teoría marxista del capital monopolista) surge a su propia investigación empírica, en la cual destaca que los problemas
de una mala lectura de Adam Smith. Para Clifton, en Smith, la movi- de movilidad de capital que aparecen por el creciente peso del capital
lidad del capital asociada a la libre competencia correspondía a una fijo, más que una traba a la entrada de capitales, son un problema para
descripción del período mercantil del capital, previa consolidación del la salida. Así en los momentos de caída de la tasa de ganancia, estos
capital industrial, en el cual los desplazamientos eran necesarios para capitales no pueden abandonar en forma tan fácil el negocio con lo
la compra y venta de mercancías. El hecho de que la concentración
de capital aumente, y con ella el capital fijo, no implica un freno a la
movilidad del capital. Como señala Clifton, a medida que se desarro-
lla la concentración, se impulsa la inversión de capital en otros países
46
Clifton, James: “Competition and the evolution of the capitalist mode of produc-
tion”, en Cambridge Journal of Economics, Vol. 1(2), 1977, p. 147.
47
Idem, p. 41.
45
Ver Rosdolsky, op. cit. 48
Ibid, traducción propia.
48 49

cual deben compensar en los momentos de bonanza con ganancias medida que esos capitales alcancen la nueva productividad. Pero al mis-
extraordinarias, que no siempre obtienen. mo tiempo, puede resurgir una ganancia extraordinaria si alguno de los
El ataque tuvo su respuesta, por parte del sweezysta Howard capitales existentes (o alguno nuevo) realiza renovados incrementos de
Sherman. El eje del debate planteado es la causa de la diferencia entre productividad. En ese sentido, la búsqueda empírica de un centro de
las tasas de ganancia. Sherman argumenta que la causa principal de la gravedad de las tasas de ganancia pierde de vista el mismo mecanismo
diferencia entre tasas de ganancia es el poder de monopólico de mer- de su formación, asimilando en cierta medida la idea de “centro de
cado, y plantea que los otros argumentos esbozados por Semmler para gravedad” a la noción de equilibrio neoclásico. El punto de discusión
explicar el mismo fenómeno son secundarios.49 con la escuela del capital monopolista no es la existencia empírica de
La postura de Semmler de que la diferencia de tasas de ganancia ganancias por encima de la media, sino la razón de su persistencia en
es compatible con la noción de competencia de Marx es discutida por algunos capitales. La cuestión no es negar que existan capitales más
otros marxistas también críticos del capital monopolista. Mark Glick50 grandes que otros, sino que los capitales más concentrados y dinámicos
planteó que la idea de un centro de gravedad de las tasas de ganancia son aquellos que obtienen la tasa de ganancia media o son parte activa
implica que la competencia debe llevar a la igualación de las tasas y a la de su formación. Por el contrario, los más chicos son rezagados que
eliminación de las diferencias. El problema, señala, es que se debe dejar van rumbo a la desaparición. El problema a resolver es de dónde sale la
de mirar el corto plazo y realizar estudios empíricos de largo plazo. Así, capacidad de los capitales más concentrados para sobrevivir y cómo ac-
realiza un modelo econométrico para medir el ajuste entre tasas de túan en relación a la competencia. Por esa razón, como veremos en los
ganancia y tamaño de capital. La dificultad para resolver en términos capítulos tres y cuatro, encaramos en este libro el análisis de dos capita-
empíricos este problema es encontrar medidas confiables de tasas de les que tienen una posición de mercado diferente al resto, intentando
ganancia por empresa, que a su vez sean comparables. Luego, establecer determinar si cumplen con los parámetros del capital monopolista o si
con qué criterio se define si una empresa es o no monopólica. Por úl- ese lugar es fruto de un aumento de la productividad y de su capacidad
timo, definir qué términos temporales se establecen como adecuados. de bajar los precios frente a sus competidores. Esta necesidad del aná-
Porque lo que puede parecer un monopolio en el corto plazo puede lisis concreto del problema reaparece en el debate protagonizado por
desaparecer en el mediano o largo. Con todo, existen diferentes inten- colaboradores de la revista inglesa Capital&Class.
tos que muestran la existencia de una tendencia a que las tasas de ga-
nancia se rijan por un centro de gravedad. Así encontramos estudios de Entre lo abstracto y lo concreto
largo plazo no sólo para los EE.UU. sino también para Brasil, Grecia,
Inglaterra entre otros países.51 El debate fue iniciado por un aporte a la discusión con el sweezysmo
De todas formas, el problema del debate es que, encerrados en la realizado por Richard Bryan. Bryan intenta fundar la posibilidad del
existencia o no de una tendencia a la igualación de una tasa de ganan- monopolio en la dinámica de la producción.52 Desde su perspectiva, el
cia uniforme, pierden de vista que el proceso de igualación de la tasa monopolio no implica el fin de la competencia, sino que es parte de
de ganancia se realiza bajo la forma de una dinámica de diferenciación la misma, aunque en una forma acotada a la esfera de la producción
permanente. Como señalamos, los capitales deben buscar un aumento (por ejemplo la renta de la tierra). Precisamente, el punto de partida
de su productividad como forma de aumentar su tasa de explotación de la crítica a las visiones monopolistas de Sweezy y Hilferding es
y, a la vez, obtener una plusvalía extraordinaria. Esa plusvalía extraor- que se focalizan sólo en el mercado. Bryan señala que en Marx la
dinaria a costa de los capitales que no logran alcanzarla desaparece a competencia no se limita sólo a la compra y venta de mercancías, sino
que comprende la lucha por la apropiación de la plusvalía y que ella
incluye los diferentes movimientos. La teoría monopolista sólo se
49
Shermann, op. cit. preocupa por el poder de la empresa en el mercado, un resultado de la
50
Glick, Mark: “Monopoly or competition in the U.S. Economy?”, en Review of influencia de la visión liberal de la competencia, estática e incapaz de
Radical Political Economics, vol 17(4), 1985, pp. 121-127. explicar la acumulación ampliada. El cambio tecnológico y los ciclos
51
Zacarias, Ajit: “Testing Profit Rate Equalization in the U.S. Manufacturing
Sector: 1947-1998”, Working Paper 321, enero de 2001, The Jerome Levy Economics
Institute; Maldonado-Filho, E.: Profit Rate Differentials in Brazilian Manufacturing Bryan, Richard: “Monopoly and Marxist Method” en Capital & Class 26, Summer
52

Industry, 1973-85. Ph. D. dissertation, New School for Social Research, New York, 1985, p. 72 y “Competition and Monopoly: A Reply”, en Capital & Class, 30, p.
1986. 209.
50 51

son entendidos como factores externos, igual que el monopolio. Para o un pozo petrolero). Desde esta perspectiva critica la visión monopo-
Bryan, los marxistas monopolistas comparten estas ideas. lista que, centrada en las formas de mercado, no analiza la relación
Según Bryan, la competencia en general (o su forma abstracta) es capital-trabajo sino que se focaliza en la relación entre vendedores y
el mecanismo por el cual se regula la cohesión del capital social. Esto consumidores. Sweezy cree, por ejemplo, que una baja de precios sólo
incluye todo el movimiento y la metamorfosis del capital en el ciclo puede favorecer a los obreros y que va contra de los intereses de los
D-M-D’. Esa cohesión se da en un proceso de permanente búsqueda capitalistas. Por el contrario, la baja de precios es una forma de apro-
de expansión de la extracción de plusvalía. Pero la forma que toma piarse de plusvalía de otros capitales, es decir beneficia a los capitales
este movimiento general del capital es a partir de capitales individua- más productivos. Los precios pueden ser entonces explicados como
les. Éstos pelean por el reparto de la plusvalía total producida por la expresión del aumento de productividad y de la explotación del con-
sociedad. Una lucha que se da tanto en la producción como en la cir- junto de la clase obrera por los capitales más concentrados. La visión
culación. Allí la estructura del mercado es sólo una forma: no importa monopolista olvida la explotación al abandonar la ley del valor e inten-
si este es perfecto o imperfecto, lo importante es la producción de plus- tar conciliar marxismo y liberalismo. En el mismo sentido, los teóricos
valía y su apropiación. Así, la competencia en todas sus formas explica monopolistas creen que la concentración y la centralización del capi-
la inestabilidad de la reproducción del capital social. tal garantiza precios altos y reduce el impulso a la productividad. En
Esta partida desde lo genérico del capital es lo que lleva a mirar por cambio, vistas desde las necesidades de la producción, ambos procesos
fuera del mercado y abandonar la posición que él llama institucionalis- resultan formas necesarias del aumento de la capacidad de apropiación
ta, donde es el mercado el que regula acumulación y no el capital. En de plusvalía mediante el desarrollo de las fuerzas productivas.
ese sentido desarrolla tres críticas a la noción de monopolio partiendo La posición de Bryan es debatida desde dos ángulos. Jane Wheelock
desde el capital y no desde el mercado: se centra en el carácter ahistórico de su trabajo y considera que sólo se
detiene en los aspectos abstractos del capital. Esto le impediría cons-
1. No hay una antinomia competencia-monopolio. El supuesto truir una periodización. Aunque la crítica puede ser correcta, los pro-
monopolio no anula la circulación de valor y su metamorfosis en el blemas aparecen en el momento en el cual Wheelock pasa a establecer
proceso de producción y realización del capital, por lo tanto no da por su periodización. Aunque dice acordar con Bryan en la idea de una
tierra con la ley del valor. pervivencia de la competencia, plantea la necesidad de destacar la apa-
2. La teoría del capital monopolista, que parte desde el mercado rición de los monopolios como un cambio cualitativo, en el sentido de
considera, al igual que los liberales, que la formación de los precios que se consolida una nueva fracción dentro de la burguesía. Así como
de producción se da en el mercado, cuando en realidad es producto existió capital bancario e industrial ahora hay monopolistas que regu-
del movimiento de los recursos sociales en las diferentes actividades lan parte de la producción. Para Wheelock, se debe avanzar, entonces,
productivas, que no se realizan en el mercado. Los monopolistas con- en un modelo que articule las diferentes realidades capitalistas. Para
sideran que la movilidad de los capitales se da sólo con el mercado eso, propone el análisis de la formación social, estructura que engloba
perfecto, cuando en realidad la movilidad de una rama a otra se puede diferentes realidades no sólo capitalistas, retomando una concepción
dar incluso dentro de una misma empresa. revindicada sobre todo por los dependentistas. Según ellos, se trata de
3. Desde el mercado se pierde de vista que controlar una sola rama articular diferentes dinámicas entre países subdesarrollados, imperia-
no implica que no haya competencia por la apropiación de valor de lismo y resabios precapitalistas. A esta noción, Wheelock le suma una
otras ramas. Al concentrarse en las ventas se olvidan de que la lucha visión regulacionista, donde el monopolio aunque no anula la compe-
por la porción de la bolsa común de plusvalía excede a la rama en cues- tencia establecería una capacidad de regular la producción y los ciclos,
tión y abarca el conjunto de la economía. lo que explicaría la reproducción del capital.53
Otro de los participantes, Paul Burkett no realiza una crítica explíci-
Luego de su crítica, Bryan desarrolla una explicación del monopo- ta a Bryan y reconoce el acierto de analizar el problema desde la produc-
lio, desde Marx y centrada en la producción. Aparecen dos circunstan- ción, pero se va a centrar en la relación capital-trabajo en detrimento
cias en las que el monopolio toma relevancia: según plantea Bryan, del énfasis en la disputa entre capitales. Esta relación de competencia
Marx tiene dos usos para monopolio, uno para ramas que requieren de
un fuerte grado de concentración para optimizar el uso de la fuerza de
Wheelock, Jane: “Competition and Monopoly: A contribution to debate”, en
53
trabajo; otro para los monopolios por condiciones naturales (la tierra Capital & Class, n° 30, 1986, p. 184.
52 53

que articuló todo el capitalismo se expresa en los diferentes movimien- observar la competencia.55 Allí, muestra cómo, para los teóricos de la
tos del capital: como lucha salarial en el momento de adelanto de ca- competencia perfecta, los capitalistas son todos iguales: todos maxi-
pital, como lucha por la organización del trabajo en la transformación mizan la ganancia, todos tienen la misma técnica y todos obtienen la
de las mercancías en capital productivo y en la lucha por la duración, misma tasa de ganancia. La condición es que ningún capitalista tenga
intensidad y productividad del trabajo en la transformación del capital peso por sobre el otro, es decir, deben ser infinitesimales. Los precios,
productivo en mercancía. Esta dinámica para Burkett es la que explica por lo tanto, aparecen como dados por el mercado (“la mano invi-
la lucha en el interior de cada capital, tanto en la venta de las mercan- sible”) y el capitalista es completamente pasivo. Ahora bien, cuando
cías como en la búsqueda de apropiarse de capital bancario.54 aparece algún capitalista más grande que otro, surge la discusión en
Bryan, en su respuesta a Burkett, señala que éste centra su análisis torno a la competencia imperfecta, la competencia monopólica, etc.
en el capital individual y en la relación capital-trabajo a escala de la em- Dicho de otra manera, las nociones de competencia “imperfecta” o
presa. Al hacerlo, pierde de vista el movimiento del capital social y la lu- “monopolista” brotan del mismo presupuesto que la competencia “per-
cha entre capitales por la apropiación diferencial de plusvalor, más allá fecta”: que no pueden existir diferencias sustantivas de magnitud entre
de la explotación directa de un empresario a sus obreros contratados. los capitales en juego (el presupuesto “infinitesimal”). De esta forma,
El trabajo de Bryan, aunque se maneja en un nivel abstracto, tiene Shaikh reafirma la vinculación entre la idea de competencia perfecta
la virtud de volver a focalizar el problema en la producción y desentra- y la idea de competencia neoricardiana así como la neo-marxista de
ñar la base teórica liberal de la visión de monopolio sólo centrada en Baran y Sweezy.
el mercado. Logra reconstruir una noción de monopolio desde Marx, Frente a esta posición, Shaikh muestra que el fenómeno de dife-
donde éste es parte de la competencia. Así, logra una explicación a renciación capitalista no es producto o causa de una distorsión de la
la presencia de fuerte concentración en ciertas ramas (aunque no da competencia, sino la expresión misma de su pleno desarrollo. La tasa
ejemplos, se puede entender la necesidad de un monopolio privado o de ganancia media, señala Shaikh, no está dada para cada capitalista
estatal en ramas donde el grado de inversión debe ser muy alto, pero individual. Lo único que está dado de antemano es la tasa de interés,
que luego puede ser destruido) y el monopolio de condiciones natura- que es el límite por el cual un burgués deja de invertir y coloca su
les (tierra agraria o petrolera). También recupera la noción de explota- capital en el banco. De allí en más, el capital deberá buscar obtener
ción y extracción de plusvalía, reemplazada en Sweezy por la extracción una tasa de ganancia superior (que Shaikh llama “tasa de ganancia
de excedente. Por el contrario, Burkett, al centrarse sólo en la relación de empresa”). En esa búsqueda, existirán diferentes tasas de ganancia
capital-trabajo, parece dar pie a explicaciones tipo Holloway, en donde según la composición orgánica de cada capital. En el interior de una
todo el análisis se centra en la lucha de clases, en abstracción de las industria, aquel capitalista que tenga menos costos unitarios obtendrá
tendencias de la acumulación y de la competencia inter-capitalista. la mayor tasa de ganancia, convirtiéndose en el capital regulador de la
rama. Para sobrevivir, hacia allí deberán tender los otros capitalistas, a
Anwar Shaikh y el fundamentalismo en estado “puro” riesgo de fundirse si no lo hacen. Por esa razón, el cambio tecnológico
no aparece como una elección entre ofertas, sino la acción necesaria
El economista paquistaní Anwar Shaikh es uno de los principa- para aumentar la tasa de ganancia y sobrevivir. En esta permanente di-
les referentes del debate entre la escuela del capital monopolista (o námica de lucha entre capitales surge, para Shaikh, la tasa de ganancia
de Monthly Review, por la revista fundada por Sweezy) y los llamados media de una rama industrial, en un permanente movimiento por el
“fundamentalistas”. Shaikh marca la diferencia entre una noción clá- cual los capitalistas van avanzando unos sobre otros, diferenciándose
sica de competencia y la visión equilibrio perfecto como el contras- entre sí. Queda destruido, entonces, el presupuesto “infinitesimal”.
te entre una mirada dinámica, donde los capitales luchan entre sí, y A su vez, plantea el economista paquistaní, se produce un movi-
una mirada estática, donde los capitalistas no juegan ningún rol acti- miento entre diferentes ramas. Allí lo que mueve la decisión de invertir
vo. Metafóricamente, para los neoclásicos la competencia es como un en un lado u otro y lleva a que se produzca la igualación de la tasa ga-
ballet, mientras que para los marxistas es una guerra. En debate con nancia, es la alcanzada por el capital regulador en cada rama. Algunas
Maurice Dobb, desarrolla un análisis comparado de las dos formas de ramas, por su diferente composición orgánica, tienen una mayor tasa

Burkett, Paul: “A note on competition under capitalism”, en Capital & Class n°


54 55
Shaikh, Anwar: “Marxian competition versus perfect competition”, en Cambridge
30, 1986, p. 192. Journal of Economics, 1990, 4, pp. 75-83.
54 55

de ganancia, apropiándose una mayor porción de plusvalía. Al hacerlo tamaño de las empresas ni ven relaciones directas donde hay relaciones
atraen a nuevos capitalistas que aumentan la oferta de bienes en esa mercantiles. No ven el fin de la competencia donde se observa su pleno
rama, produciendo una depresión del precio individual. Como conse- desarrollo. No ven acuerdos de precios, donde hay lucha por bajar
cuencia, la tasa de ganancia de esta rama caerá más fuertemente que la los costos. No ven estancamiento de las fuerzas productivas, donde
del resto de la economía.56 En un trabajo reciente, Shaikh sistematizó hay aumento permanente de la productividad. No ven regulación del
estas ideas y avanzó en un análisis comparativo de la evolución de la capital, donde hay crisis provocada por el aumento de la composición
tasa de ganancia entre ramas mostrando cómo, aunque en forma tur- orgánica y la consecuente caída de la tasa de ganancia. En síntesis, no
bulenta, se produce una tendencia en el largo plazo a que las tasas de abandonan la ley del valor. Es decir, no abandonan a Marx en favor de
ganancia en diferentes ramas sigan una misma evolución.57 los neoclásicos.
En definitiva, lo que revela Shaikh es que “los monopolios” son Los defensores de la teoría de la fase monopolista del capital asumen
una apariencia, producto de la existencia de diferencias entre capitales como propios presupuestos de las diferentes variantes del liberalismo,
con mayor y menor tasa de ganancia (grandes y chicos), tanto en el en particular, su noción estática (y absurda) de la competencia perfecta.
interior de una rama como entre ramas. Pero detrás de esa apariencia, El marxismo liberal es, precisamente, aquel que aunque se revindica
se esconden los “capitales reguladores”. Estos lejos de constituir una marxista ha reemplazado a Marx por la economía neoclásica, una recaí-
distorsión de la competencia, o causar el estancamiento de las fuerzas da en el subjetivismo idealista que sólo puede tener consecuencias ne-
productivas, son los que le imprimen la dinámica a la acumulación fastas para la comprensión del mundo que queremos cambiar. Como
de capital, tanto en su desarrollo como en sus contradicciones. Entre veremos en el capítulo que sigue, el combate contra estas posiciones no
ellas, Shaikh destaca como fundamental la tendencia decreciente de la es un asunto “académico” sin importancia. Por el contrario, tiene una
tasa de ganancia, producto de la necesidad de aumentar la productivi- actualidad política más que relevante.
dad para sobrevivir.

Finalmente, ¿qué es el marxismo liberal?


Como el lector habrá percibido, nuestra posición se acerca al polo
“fundamentalista” del debate, más allá de la escasa predisposición de
sus defensores a examinar el problema en términos más históricos.
Aunque la razón de esta predilección podrá entenderse en toda
su dimensión a partir de los capítulos 3 y 4, donde se realiza un
análisis empírico de la competencia en dos ramas de la producción
en Argentina, es fácil de comprender nuestra simpatía: el corazón del
“fundamentalismo” se encuentra en el análisis de la acumulación de
capital a partir de la producción de mercancías y no desde del mercado
y la circulación. A su vez, intenta escapar a la elaboración de modelos
típico ideales de corte weberiano que, como vimos, están presentes
en la escuela monopolista. Los “fundamentalistas”, además, sostienen
que el carácter específico de la acumulación de capital, la explotación
económica, no es reemplazada por el “poder” extraeconómico.
Dejando de lado las apariencias del mercado, no se obnubilan por el

56
Shaikh, Anwar: Valor, acumulación..., op. cit., pp. 105-107.
57
Shaikh, Anwar: “Competition and Industrial Rate of Return”, ponencia pre-
sentada en la conferencia por el retiro de Ajit Singh’s en Queens College,
University of Cambridge, 2008. Versión digital en http://homepage.newschool.
edu/~AShaikh/.
Capítulo II

El marxismo argentino
y la cuestión del monopolio
En el capítulo previo resumimos el debate sobre la cuestión del mo-
nopolio en el marxismo y mostramos la vinculación directa entre las
concepciones “monopolistas” y la teoría neoclásica de la competencia
perfecta. En este capítulo veremos cómo dicho concepto fue utilizado
por gran parte del marxismo criollo, e incluso apropiado por otras co-
rrientes teóricas, para explicar la falta de desarrollo de la economía na-
cional. Una de las premisas teóricas del análisis de la historia Argentina
es la inexistencia de una burguesía pujante, debido a la preeminencia
de una oligarquía agraria que, impulsada por una dinámica rentista de
corte precapitalista, no invertiría y a la presencia en la industria de una
concentración y centralización del capital por encima de la normal que
traería las mismas consecuencias. Esta doble conducta podría sostener-
se gracias a su situación monopólica, en virtud de la cual obtendrían
ambos una renta especulativa sin necesidad de invertir, provocando el
atraso argentino.
Solidaria con la anterior es la idea de la existencia de trabas impues-
tas por el capital extranjero. La falta de desarrollo nacional se explicaría
ya no sólo por el carácter parasitario de la burguesía local, sino por la
acción del capital monopolista extranjero, que inhibe el desarrollo de
las empresas locales como forma de impedir la entrada de nuevos acto-
res a la competencia. La acción conciente de los grandes capitales, su
“poder” en abstracción de la acumulación de capital, sería el obstáculo
principal para el éxito de la burguesía nacional. Algunos consideran
que esto lleva a esa fracción del capital a ser un potencial aliado de la
clase obrera en búsqueda de la liberación nacional. Otros sostienen
que, por su debilidad, la burguesía nacional siempre terminará trai-
cionando a la clase obrera. Pero como veremos, las dos corrientes co-
inciden, en base a premisas teóricas que pocas veces buscan probar, en
59
60 61

la misma concepción sobre la dinámica de la competencia capitalista, cuando el pequeño capital cree estar a las puertas de un capitalismo
mucho más cercana a los neoclásicos de lo que ellos mismos piensan. nacional “no salvaje”, con apoyo de la clase obrera. Sin embargo, el
capital hizo su tarea mediante crisis que destruyeron a los pequeños y
Grandes y chicos en la historia argentina medianos, dando como resultado una concentración y centralización
en mayor escala, mostrando que las premisas teóricas sobre las que se
En la Argentina, la perspectiva de crítica al capital monopólico no basaba el postulado de la construcción de un capitalismo armónico
tarda en desarrollarse. Tanto desde la burguesía como desde sectores eran erradas.
afines al proletariado. Entre estos últimos se destaca, en forma tempra- Como señalamos, la premisa de la presencia dominante de capita-
na, el Partido Socialista (PS). Aún con fuerte influencia marxista en les monopólicos se ha convertido en lugar común para el progresismo
sus orígenes, para el PS, el socialismo deja de ser una lucha real para en sus variantes obreras y burguesas, pero también para la izquierda
convertirse en una utopía futura. En la política cotidiana, el planteo revolucionaria. Sin embargo, ha merecido poca investigación empírica.
se limitaba a mejorar las condiciones de vida de la clase obrera no No podemos esperar que esta venga de la historiografía liberal, cuya
mediante el enfrentamiento abierto con el Estado y la burguesía, sino preocupación principal es la intervención estatal a favor de los peque-
con la acción parlamentaria. El PS defiende un capitalismo basado en ños capitales y la presencia de los sindicatos más que la existencia o no
la pequeña propiedad, tanto agraria como industrial, que mediante la de monopolios.
libre competencia garantizaría precios bajos para la clase obrera.1 Juan La cuestión a resolver no es la existencia de un caso u otro de mo-
B. Justo en su defensa del libre comercio se preocupa por distinguir en- nopolio en cierto período, sino si lo que caracteriza a la acumulación
tre dos tipos de capitalistas: “empresarios de industrias libres, de indus- de capital en la Argentina es la preeminencia del capital monopolista.
trias sanas, de industrias que se han desarrollado espontáneamente, y Uno de los pocos debates sobre el punto es protagonizado por Eduardo
empresarios incubados y cebados por la ley, mediante trabas aduaneras Jorge y Adolfo Dorfman y se restringe al período previo al primer go-
y privilegios monopólicos” bierno de Perón. La posición de Dorfman busca reforzar la idea clásica
Por esa razón, había que evitar el proteccionismo estatal (considera- de una alta centralización de capital en la Argentina. Para él, domina
do un límite artificial a las importaciones de productos baratos) y, a la una industria oligopólica que coexiste con pequeños capitales. Su apo-
vez, evitar la consolidación de trusts o monopolios que manipulasen los yo empírico son los censos. En base a ellos, plantea que el 50% de la
precios. La baja de precios y la lucha contra el monopolio se presenta riqueza está producida por las 500 empresas más grandes. Sin embargo,
como expresión de intereses comunes a todos los “explotados”, tanto Jorge discute esta idea con argumentos sólidos. En primer lugar, cues-
obreros como pequeños capitalistas. En términos coyunturales, esos tiona el criterio para seleccionar las empresas grandes, ya que el límite
intereses pueden aparecer de la mano, ya que el obrero identifica la po- establecido por Dorfman de 500 m$n de capital incluye empresas de
sibilidad de mantener su empleo con la supervivencia del burgués que menos de 100 obreros, que no tienen posición oligopólica en su rama.
lo contrata. Esto permite al PS a pesar de sus posiciones tener inserción En segundo lugar, mide la ocupación de obreros según el tamaño de
en el proletariado. Pero en términos históricos, expresa una compren- las empresas, encontrando que el 73,5% de los obreros están en las em-
sión distorsionada del capitalismo. Se trata de la apología del pequeño presas pequeñas y medianas, el 10,4% en las medianas a grandes, y sólo
capital, al cual se le atribuye la capacidad, de la mano del Estado, de el 16% en las grandes. Por último, y esto es lo más interesante, analiza
restaurar el capitalismo en su dinámica inicial y crear o volver hacia rama por rama el grado de centralización de la industria y llega a la con-
una, supuesta, sociedad democrática. clusión que de 190 subramas existentes en los censos, sólo 15 podrían
Las propuestas de un desarrollo capitalista atenuado por el accio- considerarse oligopólicas. Por tal cosa, entiende aquellas ramas donde
nar estatal se muestran entonces como la expresión o el intento del el 50% de la producción está controlado por menos de 4 empresas.
pequeño capital por sobrevivir a la competencia. En ciertos periodos Entre ellas incluye a la rama harinera, en la que, como veremos en el
históricos, esto pareciera posible. Es precisamente con el peronismo próximo capítulo, la competencia continúa en su dinámica “normal”.
Jorge concluye que Dorfman confunde la aparición de grandes empre-
sas con monopolización.2
1
Sobre este punto, ver Rodríguez Braun, Carlos: “Orígenes del socialismo liberal.
El caso de Juan B. Justo”, Documento de Trabajo2000-5, IUDEM, UCM, España,
2000. Sobre el programa general del socialismo argentino, véase Aricó, José: La Los términos del debate presentan ciertas dificultades teóricas y metodológicas.
2

hipótesis de Justo, Sudamericana, Bs. As., 1999. En primer lugar, el concepto de industria es difuso, al no establecerse en términos
62 63

Al centrarse sólo en datos censales para medir el grado de mono- internacional, sino a la falta de apoyo estatal. Schvarzer cree que para
polización de una rama, el debate queda trunco. Sin embargo, está enfrentar al capital monopolista (especulativo y poco dinámico) el
claro que las cifras juegan más a favor de la idea de un capitalismo Estado debe actuar protegiendo y estimulando la inversión. El ejemplo
con muchos capitales que compiten, que en una economía centrada a seguir es Corea del Sur. Se olvida, sin embargo, en su apología de la
en pocos capitales. Situación similar encontramos en el seno del agro burguesía y el Estado coreanos, que la base fundamental de la entrada
pampeano. El sentido común nos marca la existencia de una oligarquía de los países del Este asiático en el mercado mundial fueron los salarios
uniforme que no tiene impulsos para la competencia. Lo cual llevaría a más bajos del mundo, sostenidos por largas y sangrientas dictaduras.
la existencia de un sector agrario rentista responsable del atraso argen- Situación que se repite ahora con la expansión de China.
tino. Esta imagen, como veremos, es la base del análisis de gran parte Otro autor que parte de la premisa del gran capital oligopólico
de la izquierda y del reformismo criollo. Sin embargo, en los estudios como causante de los males argentinos es Eduardo Basualdo.4 Según su
concretos sobre la dinámica agraria observamos que, al igual que el modelo, existen dos proyectos en pugna. Por un lado, un capitalismo
resto de los capitales, se encuentra en permanente competencia. Los basado en el mercado interno sostenido sobre los pequeños capitales
estudios en diferentes períodos históricos dan cuenta de una fragmen- nacionales y la clase obrera, y, por el otro, el impulsado por los capitales
tación de la propiedad agraria entre terratenientes chicos y grandes y de más concentrados, a la que llama oligarquía diversificada. En el ‘76,
innumerables capas de arrendatarios de todos los tamaños. con la dictadura, se impone el proyecto de este último sector. El re-
Del conjunto de defensores del pequeño capital, se destaca Jorge sultado es la consolidación de una dinámica basada en la valorización
Schvarzer, probablemente, uno de los autores que más remarcó el su- financiera en lugar de la producción y la industria. Para comprobar la
puesto carácter especulativo de la gran burguesía nacional, atribuyendo existencia de esta dinámica, Basualdo se centra en los rankings de em-
al carácter oligárquico y monopólico esta característica: presas de la revista Mercado. Aquí encontramos una repetición del mé-
“La producción industrial estaba dominada por la gran empresa, todo Dorfman llevado a la enésima potencia. A partir de los rankings,
la concentración de la propiedad (repartida entre argentinos y extran- concluye que el grado de centralización de capital permite un control
jeros), y el monopolio de los mercados que abastecía. Ese monopolio, de los precios y la manipulación de los préstamos produciéndose así
que ya se sentía a comienzos del siglo, sería una de las causas de su una ganancia extraordinaria de tipo rentista. Sin un análisis de la di-
menor desarrollo relativo. Algunos de sus mercados estaban controla- námica particular de los capitales acusados de monopolistas y especu-
dos por intereses externos (sobre todo, por los manufactureros británi- ladores, ni series de precios que comprueben su teoría, Basualdo toma
cos) y otros estaban repartidos entre los patrones locales. Una Comisión como prueba fundamental de su planteo la desaparición de muchos
Investigadora de los Trusts, organizada por el Congreso y dirigida por el capitales como resultado de la apertura económica posterior a 1976.
diputado socialista Juan B. Justo, registró en 1919 la notable generali- A esto se suma el hecho de que los triunfadores reciben transferencias
zación de esas pautas de control de la oferta, sin que ello diera paso a estatales, ya sea por la nacionalización de la deuda externa como por
ninguna medida legal destinada a restringir esas formas operativas en la posibilidad de especular con los seguros de cambio a través de la
los mercados locales.”3 “tablita” de Martínez de Hoz. Atribuye dicha apertura a una revancha
Sus pruebas se remiten al trabajo ya analizado de Dorfman y al de la “oligarquía diversificada”. El resultado sería una “primarización”
dictamen de la Comisión antri trust de 1919. En contraposición, sos- de la economía y una desindustrialización, dónde los aspectos extrae-
tiene que los capitales más dinámicos son los pequeños y medianos. conómicos (saqueo del Estado, corrupción, especulación financiera)
En forma consecuente, realiza una apología de capitales como Siam, reemplazan a la explotación del trabajo.
atribuyendo su decadencia no a la incapacidad de competir a escala En este planteo aparece, una vez más, un falso contraste entre el
capital monopólico y el pequeño capital. Lejos de tener dos dinámicas
de los regímenes de producción y por tomar como dato fundamental el tamaño diferentes, los dos son resultado de la acumulación de capital. La rela-
del establecimiento. Pierden así de vista que una ensambladora automotriz con ción con el Estado no marca una dinámica extraeconómica sino que
miles de obreros puede tener un régimen de manufactura moderna, mientras una es parte de la realización de la misma. En los momentos de expansión
pequeña fábrica textil ser gran industria. Ver: Sartelli, Eduardo: “¿Cómo se estudia de la capacidad del Estado de recaudar, que coincide con la expansión
la historia de la industria?”, en Anuario CEICS 2007, Ediciones ryr, Buenos Aires,
2007, p. 27.
3
Schvarzer, Jorge: Nuevas perspectivas sobre el origen del desarrollo industrial argentino 4
Basualdo, Eduardo: Concentración y centralización del capital en la Argentina durante
(1880-1930), mimeo, abril de 1998. la década del noventa, UNQ Ediciones, Quilmes, 2000.
64 65

de la renta agraria, hay posibilidades de desarrollo de los pequeños para ser catalogado como parte de la burguesía nacional, un tamaño
capitales, ya sea favorecidos por el tipo de cambio, ya sea favorecidos reducido y una escala limitada de acumulación.
por los subsidios o por protección arancelaria que les permite vender Se trata de la misma matriz adoptada por los teóricos del capital
sus mercancías por encima de su valor y compensar su menor pro- monopolista. Dentro de estos, Basualdo se coloca del lado de quienes
ductividad. Cuando esta capacidad estatal decae, que coincide con la sostienen que esta tendencia se puede revertir con la intervención del
contracción de la renta agraria, los pequeños capitales se enfrentan en Estado, lo cual lo coloca en forma conciente dentro de la tradición
forma abierta a la competencia.5 Algunos de ellos triunfan, mientras del reformismo. Sin embargo, muchos de sus planteos aparecerán en
que una gran parte desaparece. Como veremos en detalle en el capítulo autores marxistas que se revindican revolucionarios.
4, esto ocurre por ejemplo con Siderca. Los triunfadores no son cualita-
tivamente diferentes de los perdedores, sino que son aquellos que por El marxismo criollo y el capital
diversas razones tuvieron la productividad suficiente para sobrevivir a
la competencia. Muchos de ellos, aunque más grandes que los perde- Por el lado del marxismo, la situación no mejora. Como veremos,
dores, siguen dependiendo de que se compense su baja concentración se adscribe, aunque con algunas premisas diferentes, a la idea de la
con transferencias estatales. Que por la contracción de la renta agraria vigencia del capital monopolista. En términos empíricos, no encontra-
sean realizadas en forma creciente por capital externo que llega bajo mos investigaciones sobre la estructura industrial que justifiquen esta
la forma de endeudamiento, no implica un cambio sustancial. Así, postura. La principal prueba que ofrecen la mayor parte de los “mono-
el capital local sigue incapacitado a impulsar la economía nacional y polistas” es la presencia de inversiones extranjeras, ya que es una de las
mucho de estos triunfadores desaparecerán o serán vendidos a capita- características de la etapa monopolista descripta por Lenin. El mejor
les extranjeros en las sucesivas décadas. Dicha incapacidad se expresó ejemplo es un texto casi olvidado de Jaime Fuchs8 que, sin embargo,
en las crecientes crisis del capitalismo local, que observamos en 1975, aporta el mayor estudio empírico sobre el tema. Fuchs analiza, con
1982, 1989 y 2001.6 mucha documentación, las inversiones de las empresas estadouniden-
Basualdo no ve esta continuidad y en cambio establece una ses en la Argentina. La idea fundamental del libro es probar que a la
diferencia tajante entre capital industrial y capital monopolista. El estructura oligárquica argentina se le suma la presencia de los trusts
primero coincidiría con la burguesía nacional y vería su base de sustento yanquis, en una dinámica que anula el desarrollo al sofocar a la burgue-
en la explotación de fuerza de trabajo, algo que resulta progresivo para sía nacional. Pese a su extensa documentación rama por rama, Fuchs
Basualdo. Para poder justificar esta división, necesita otra operación en ningún momento se plantea la necesidad de probar que la presen-
conceptual: separar a la fracción más concentrada de la burguesía cia extranjera implique un comportamiento monopólico real a nivel
local. En efecto, a los capitales nacionales que logran sobrevivir a la del mercado interno y, mucho menos, del control sin competencia del
crisis no los considera parte de la burguesía nacional por el sólo hecho mercado internacional.
de haber crecido y tener una dinámica más cercana a las finanzas y Esta forma de encarar el problema se repite en todos los monopo-
no depender sólo del mercado interno.7 Establece, como condición listas argentinos. La discusión no corre por el camino del estudio de
las formas que adopta la competencia en la realidad, sino que, por el
contrario, está supeditada a modelos teóricos construidos en forma de
5
Para una análisis y cuantificación de los ciclos del capital local y la expansión o
contracción de la renta agraria ver: Iñigo Carrera, Juan: La formación económica de
tipo ideal. El modelo de capital monopolista es aceptado por diferen-
la sociedad argentina, Imago Mundi, Buenos Aires, 2007. tes corrientes marxistas en la Argentina. Tanto estalinistas (incluida su
6
Sartelli, Eduardo: La Plaza es nuestra, Ediciones ryr, Buenos Aires ,2007. vertiente maoísta) como trotskistas, parten de la idea de que el capital
7
Un caso paradigmático de esta operación es el realizado con Arcor. Empresa que monopólico transforma la dinámica del capitalismo en la Argentina.
atraviesa todo el período de la llamada “ISI” comportándose como Basualdo define Esto llevará a algunos a plantearse una alianza abierta con la burguesía
a la progresiva burguesía nacional (invirtiendo, vendiendo en el mercado interno, nacional, cayendo en una apología de las potencialidades del peque-
teniendo una política nacional). Sin embargo, por el hecho de haber sobrevivido a ño capital (Horacio Ciafardini). Otros expresarán un frentepopulismo
la crisis de los ‘70 es considerada por Basualdo como parte de la oligarquía diver- vergonzante (Milcíades Peña y Víctor Testa) y no faltaran aquellos que,
sificada, sin poder probar ningún cambio sustancial en su base de acumulación.
Para ver en detalle la evolución histórica del caso Arcor y las determinaciones pro-
ductivas que le permiten sobrevivir e incluso triunfar en el mercado mundial, ver: Fuchs, Jaime: La penetración de los trusts yanquis en Argentina, Cartago, Buenos
8

Baudino, V.: El ingrediente secreto, Ediciones ryr, Buenos Aires, 2008. Aires, 1959.
66 67

aunque no revindican al pequeño capital, tomarán como propios los produce un aumento de las importaciones. Esto lleva a un desequi-
planteos aquí criticados e intentarán, en forma fallida, conciliarlos con librio en la balanza comercial porque al crecer la economía interna,
la persistencia de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (Pablo crece el consumo de alimentos lo cual lleva a frenar las exportaciones.
Rieznik). Finalmente, haremos también la crítica de la “crítica crítica”, Comienza así una fase descendente con devaluación y restricción mo-
es decir, de aquellos que rechazan la teoría del capital monopolista de netaria. Esto provoca un aumento de los precios agrarios por encima
un modo puramente dogmático, en abstracción de toda investigación de los industriales y, a su vez, caída del salario real y transferencia de
empírica, perdiendo de vista la existencia de un monopolio real en la riqueza a favor de los sectores agrarios. La fase decreciente restringe las
producción agraria, fenómeno de primera magnitud cuando se trata de importaciones con lo cual se equilibra la balanza de pagos y el ciclo
examinar los problemas argentinos (Rolando Astarita). vuelve a empezar.
Esta dinámica de inflación y devaluaciones permanente comienza a
Las tesis monopolistas aplicadas revertirse, según plantea Braun, con la llegada del capital monopolista.
a un país dependiente: Oscar Braun La inversión directa de estos capitales no logra compensar el problema
de falta de divisas, ya que estos capitales giran sus ganancias al exterior.
Empezaremos por un autor nexo entre el marxismo y el reformis- Sin embargo, le permite al gobierno de Onganía reprimir la inflación
mo de autores como Basualdo. Oscar Braun desarrolló una extensa e mediante la constricción salarial, a la vez que se aplican retenciones al
importante obra sobre el problema de la dependencia. Por un lado, agro para que los precios no estén regidos por el mercado externo. Así,
analizó la dependencia en términos del comercio internacional, sos- el capital monopolista sienta las bases de una nueva dinámica en la
teniendo que una de las claves de la situación argentina es el empeo- cual el agro deja de ocupar el lugar central y el país, pese a estar supe-
ramiento de los términos de intercambio a escala internacional por el ditado a la entrada y salida de capitales.
monopolio de los países imperialistas de las ramas con mayor compo- La clave de la aplicación del modelo de capital monopolista en la
sición orgánica de capital.9 En segundo lugar analizó la implantación Argentina por parte de Braun es la supuesta imposibilidad de que los
del capital monopolista en la Argentina, construyendo un modelo de países dependientes exporten a causa del monopolio del mercado mun-
funcionamiento particular de la economía local. Braun, aunque no dial por parte de los países imperialistas. Así, las exportaciones argenti-
se caracteriza por su riqueza empírica, al menos intenta ver la particu- nas estarían limitadas a aquello que las metrópolis no producen, y a su
laridad de aplicar el concepto de capital monopolista en la Argentina vez, serían realizadas con términos de intercambio desfavorables. Esta
intentando no hacerlo en forma mecánica. Comete, sin embargo, el suposición parte de una evidencia real, las exportaciones locales están
mismo error metodológico de actuar con un tipo ideal como punto de centradas en mercancías agrarias. El problema está en la explicación de
partida, adoptando el modelo de capital monopolista elaborado por la causa. Al no realizar un análisis concreto de por qué exportan o no
Baran y Sweezy, al que da por sentado y por comprobado. Para Braun, exportan otras ramas pierde de vista que la determinación no está dada
la consolidación del capital monopolista en la Argentina se da durante en términos políticos, sino que depende de la capacidad de competir
el gobierno de Onganía, en particular bajo la política económica de en el mercado mundial. Como se desarrollará en el capítulo 4, Siderca
Krieguer Vasena. La característica de su implantación en la Argentina es un capital radicado en la Argentina que exporta e incluso es líder en
está dada por la dinámica de los ciclos económicos locales. Al estar la la producción de tubos sin costura, logrando desplazar a muchos capi-
economía dominada por monopolios que se desarrollan comprando tales de países imperialistas. No se trata de un caso aislado. Tenemos
maquinaria afuera, limitando la producción local a los bienes de con- toda una región mundial, el Este asiático, que logra incorporarse al
sumo, la economía argentina resulta dependiente de la provisión de mercado mundial como exportador industrial. La clave es una ventaja
divisas. Éstas entran por las exportaciones, en mayor medida, o por la en la competencia capitalista: sus costos laborales sustancialmente me-
inversión directa de capitales extranjeros. Las exportaciones están li- nores, fruto de la disponibilidad masiva de mano de obra y una brutal
mitadas a las mercancías agrarias, porque los monopolios de los países represión a la clase obrera.
imperialistas impiden el desarrollo de otras mercancías. La expansión Al no ver las determinaciones económicas del problema, Braun cree
de las exportaciones lleva a un aumento de las reservas que, a su vez, necesario enfrentar al imperialismo en términos políticos. El Estado
debe apoyar a los capitales nacionales para lograr la independencia na-
cional. De esta forma, le atribuye a los pequeños capitales nacionales
Braun, Oscar: Desarrollo del capital monopolista en Argentina, Editorial Tiempo
9

Contemporáneo, Buenos Aires, 1970.


(los no aliados a los imperialistas) una capacidad que no tienen. Su
68 69

incapacidad para exportar tiene raíces económicas. El Estado argenti- que implicó una disputa entre monopolios de las dos naciones. Pero
no no tiene una capacidad de financiación indeterminada y absoluta. señala que, como toda competencia monopólica, terminó en un acuer-
Éste no puede actuar en abstracción de los capitales sobre los cuales se do y un reparto de cuotas: Gran Bretaña se quedó con el consumo y
financia. Y como bien describe Braun, dicha capacidad está supeditada los EE.UU. con la producción. Al centrarse en el aspecto político, en
a la obtención de divisas por exportaciones agrarias y, por lo tanto, es abstracción de las determinaciones económicas, Ciafardini no ve que
cada vez más limitada. Siendo a su vez limitadas las posibilidades del el pacto Roca-Runciman se da en condiciones desfavorables para la
capitalismo nacional. Algo que, al plantearse el problema en términos Argentina por la debilidad de la producción ganadera. En cambio, en
políticos abstractos, escapa a su vista. la Conferencia mundial del Trigo la Argentina tiene una posición más
fuerte resultado de la mayo competitividad de la producción cerealera
El maoísmo: una variante de defensa del pequeño capital en plena crisis del ’30.12
La dominación de los monopolios externos e internos no se trans-
Ciafardini, economista ligado al maoísmo argentino, también plan- forma, para Ciafardini, con el proceso de industrialización por susti-
tea la centralidad del capital monopolista como explicación a los pro- tución de importaciones ni mucho menos con el desarrollismo. La
blemas de desarrollo de la Argentina. La clave de su análisis reside en característica de lo que él llama “industrialización inducida” es que
que este país se incorpora al mercado mundial en la etapa imperialis- está supeditada al sector exterior, único generador de divisas. Incluso
ta de dominio del capital monopólico. Como prueba sólo menciona el peronismo, que, para él, avanzó en la expropiación agraria mediante
a Lenin y El imperialismo…Esta etapa, señala, está caracterizada por la el IAPI y la congelación del arrendamiento, se vio imposibilitado de
transformación del comercio internacional: se pasa de un intercambio sustituir la dependencia del sector externo y terminó siendo derrocado
de mercancías entre capitales independientes a la exportación de capi- por la oligarquía. En cuanto al desarrollismo, la posición de Ciafardini
tales. El resultado es que las exportaciones tradicionales cambian de sobre el dominio del capital monopólico se mantiene. El cambio que
sentido. No se trata ya de intercambio de equivalentes, sino del pago de introduce el desarrollismo es la búsqueda de solucionar el problema
un tributo a los capitales imperialistas que se disputan el dominio.10 La de la balanza comercial vía la producción de bienes de capital. Pero al
dinámica resultante es la inversión de capital cuando las ganancias son hacerlo de la mano del capital extranjero, se profundizaron las carac-
altas y el aumento de las exportaciones cuando el país se vuelve menos terísticas del dominio monopolista ya que se sostuvo en base a benefi-
rentable. Así, la Argentina próspera es deficitaria en su balanza comer- cios monopólicos. Según plantea, los capitales venían al país porque a
cial, mientras que en los momentos de crisis se vuelve superavitaria. El través del proteccionismo se les otorgaba un control monopólico del
mecanismo que explica esta dinámica es la acción de los monopolios mercado, mientras que con transferencias estatales se garantizaba una
que fugan sus capitales hacia sus casas matrices en lugar de reinvertir- ganancia mínima. Así, coincide en la caracterización de Braun sobre el
los. Luego, con ese excedente se financia la compra de granos u otros sesgo pro-monopolista del gobierno de Onganía. De estos beneficios
bienes. Aumentan las exportaciones, lo cual sería una forma de pago también se habrían favorecido grupos monopolistas con base local,
a los monopolios: “…carnes, cereales, y otras típicas exportaciones ar- aunque no especifica cuáles.
gentinas. Esta es la forma del tributo pagado al imperialismo”11, afirma Por último, Ciafardini analiza la dictadura del ‘76. La desindustria-
Ciafardini. lización sería el objetivo de su política económica para terminar con el
Esta dominación de la Argentina tiene ciertas particularidades. En movimiento pendular que provocaba la industrialización inducida. La
primer lugar, se da con el apoyo de los sectores oligárquicos a quienes consecuencia deseada sería un regreso al modelo agroexportador. La
señala como beneficiarios de un poder monopólico. Del otro lado, no clave era destruir a los capitales locales apelando a un tipo de cambio
existe una única potencia sino una disputa entre imperialismos. Dicha alto. Una condición para el éxito de esta estrategia desindustrializado-
disputa es por el control territorial. En la Argentina, durante gran par- ra era la posibilidad de retirarse en condiciones de privilegio para los
te del siglo XX, se dio entre los EE.UU. y Gran Bretaña. El ejemplo monopolios que habían ingresado en la fase desarrollista. El tipo de
que desarrolla Ciafardini es la producción y el comercio de carnes, cambio alto generado vía endeudamiento era el método. La otra cara
del plan era el abastecimiento interno vía importaciones para generar
una reducción de precios y controlar la inflación. El escenario volvía
10
Ciafardini, Horacio: “Contribución a los estudios sobre la economía argentina”,
en Textos sobre economía, política e historia, Bs. As., 2002, p. 155.
11
Ibid. Véase Sartelli, Eduardo: “Cuando dios era argentino...”, op. cit.
12
70 71

a moverse a imagen del modelo de principios de siglo. El problema, la presencia de capitales extranjeros (monopolios) que conviven con
señala Ciafardini, era que la decadencia de Gran Bretaña implicaba sectores librecambistas:
que el triángulo con los EE.UU. no podía completarse. Sin embargo,
la URSS ocupó ese lugar, convirtiéndose en el principal mercado de “En nuestro país, la existencia de sectores monopólicos no se debe a un desa-
mercancías agrarias, a la vez que de la mano del gobierno de Videla, rrollo autónomo, sino que es consecuencia de la presencia del capital monopolista
invertía en el país dividiéndose el control con los EE.UU. internacional que se insertó en nuestra economía (…) y coexiste junto a sectores
El planteo de Ciafardini tiene muchos puntos de contacto con el donde priman las formas de ‘libre’ concurrencia.”14
Braun. Encontramos en él la idea de un agro dominado por una oli-
garquía latifundista que trabó el desarrollo del capitalismo argentino Luego, se profundiza en la relación entre pequeños y grandes capi-
desde su génesis. Traba que tendría su origen en la derrota de Mariano tales, sosteniendo que los monopólicos consolidan una plusvalía ex-
Moreno. Esto habría llevado a la Argentina a ser un país dependiente traordinaria permanente a costa de los capitales menos concentrados
en lugar de una economía desarrollada. El monopolio en el agro (la ya que pueden manipular los precios, y en lugar de que éstos bajen
oligarquía) sería el causante de la traba al desarrollo de las fracciones con el aumento de la productividad son trasladados al resto de los
progresivas del capital nacional, es decir los chacareros. A esta caracte- capitales:
rización general, de defensa del pequeño capital, se le suma su concep-
“Es así como los sectores oligopolizados obtienen la plusvalía extraída a sus
ción del mercado mundial. Considera al comercio exterior como un
propios obreros y se apropian, a su vez, de parte de la plusvalía que extrae de sus
mecanismo de tributación. Tributo que a su vez es disputado por las
obreros la burguesía no monopolista.”15
potencias imperialistas. Coloca así al comercio de mercancías agrarias
como una relación de sujeción política en lugar de un intercambio
mercantil. Parece olvidar que, al tratarse del comercio de mercancías Es así como los autores citados defienden la existencia de explota-
agrarias, la Argentina no sólo no cede valor sino que recibe aún más ción en el interior de la burguesía, donde el monopolio explota al capi-
que si estas fueran mercancías industriales, ya que las mercancías agra- tal no monopólico, algo ya señalado por otros autores, como Mandel,
rias son portadoras de renta diferencial de la tierra al venderse por el y que hemos criticado en el capítulo 1. Lo interesante es su intento por
precio de producción de las tierras peores (que por diferentes razones aplicarlo con detalle a la Argentina. De esta forma, buscan probar que
no están en producción en la Argentina). Al plantear el comercio exte- el país tiene una estructura monopólica aún cuando se observa una
rior en términos extraeconómicos, ve de la misma forma la posibilidad fuerte presencia del pequeño capital, tal como lo demuestra su propio
de superar la dependencia nacional. En su postura está planteada la análisis de las diferentes ramas. Los casos que desarrollan en detalle son
necesidad de una “Segunda independencia” de la mano del pequeño la industria automotriz, la petroquímica, la harinera y la de cigarrillos.
capital. Al igual que Basualdo, atribuye a éste una capacidad que no En cada una muestran cómo se establece una diferenciación entre capi-
tiene. Un poco más conciente de esto, el maoísmo coloca a la clase tales más concentrados y capitales que no alcanzan esa productividad.
obrera como el impulsor de esa alianza. Sin embargo, no deja de rea- Lo que en ningún caso pueden mostrar es que la relación que se esta-
lizar una apología de un sector que, además de enemigo directo de la blece entre ellos no sea de competencia económica. El hecho de que
clase obrera, está incapacitado por su propia naturaleza para vencer al existan transferencias de plusvalía de los sectores menos productivos
capital más concentrado. hacia los más productivos no es prueba de la acción de un capital mo-
Ciafardini, junto a otros autores13, tiene la virtud de haber nopolista o de una explotación extraeconómica, sino que responde a
realizado estudios empíricos que intentan demostrar la primacía del los mecanismos de formación de una tasa media de ganancia, tal como
capital monopolista en la industria argentina. En su análisis concreto, fueron descubiertos por Marx. De hecho, esa transferencia es la forma
aparecen matices interesantes al dominio del capital monopolista mediante la cual se realiza la concentración y centralización. A cada
que, aunque no cambian su interpretación, permiten abordar ciertas avance de esta dinámica de la competencia la escala de los capitales
discusiones con mayor profundidad. El texto en cuestión describe crece. Capitales que parecían grandes quedan chicos a los pocos años.
Se trata de un ciclo permanente que aparece invertido por parte de los
13
Cimilo, E., Lifschitz, E., Gastiazoro, E., Ciafardini, H. y Turkieh, M.: Acumulación
y centralización del capital en la industria argentina, Editorial Tiempo Contemporáneo, Idem, p. 112.
14

Buenos Aires, 1973. Idem, p. 114.


15
72 73

teóricos del capital monopolista, al señalar que el capital dinámico es de la tasa de ganancia, que explica a su vez el conjunto del desarrollo
el que está pereciendo, mientras que los ganadores son los estancados. del capitalismo.
Pero incluso dentro de los capitales más concentrados observamos En cuanto al análisis específico de la Argentina, a diferencia del
en la Argentina una fuerte competencia. En particular, la rama auto- estalinismo clásico, no planteará que la Argentina es semi-capitalista
motriz es la muestra más acabada de la inversión ideológica realizada con resabios feudales, sino un país neo-capitalista. Sin embargo, lo que
por la teoría del capital monopolista. Por un lado, encontramos que parece un avance, no lo es. La Argentina actuaría como un capitalismo
el fracaso del desarrollo de una industria local no se debió a la falta deformado. La deformación sería el resultado de haberse saltado la
de una mentalidad capitalista, ni tampoco a trabas externas. El IAME etapa de librecompetencia. La industria nacional habría nacido con-
tuvo la posibilidad de comprar tecnología e incluso copiar modelos. centrada y centralizada, lo cual habría sido la causa que impidió a la
Su fracaso se debió a su incapacidad de alcanzar la concentración y la burguesía nacional jugar un rol progresivo. En base a cifras censales,
productividad suficiente para competir con las empresas más dinámi- quiere mostrar el dominio de capitales en condición de monopolio en
cas.16 Pero, por el otro, la entrada de capitales extranjeros no implicó el agro (en manos de la oligarquía) y en la industria. Decimos “quiere”
un dominio absoluto por un solo capital, sino que se caracterizó por porque (como Ciafardini) al mismo tiempo que asegura que la indus-
la multiplicidad de empresas que entraron y salieron según su conve- tria está más concentrada que el agro, señala la existencia de pequeños
niencia, convirtiéndose la Argentina un caso de estudio para analizar capitales como una característica particular de la Argentina.18 En defi-
la competencia en esta rama.17 nitiva, lo que muestra es una tendencia a la concentración y centraliza-
En las otras ramas estudiadas por Ciafardini siempre nos encontra- ción de capital, pero al igual que ocurre con Dorfman no es suficiente
mos con más de una empresa y una dinámica de competencia perma- para probar el control monopólico ni a escala nacional y mucho menos
nente. Las claves por las cuales los capitales monopolistas mantienen internacional. Esto no le impide a MP sacar conclusiones a partir del
su posición están dadas por razones estrictamente económicas. Incluso supuesto dominio monopólico de los capitales más grandes.
su relación con el Estado responde a esta determinación como lo mues- La principal característica del modelo que construye son las altas
tra el acceso al crédito, otra de las variables esgrimidas para tildar de ganancias conseguidas sin necesidad de invertir. Esto llevaría a un com-
monopólicos a los capitales más concentrados. portamiento especulativo, tanto en el agro como en la industria, pro-
duciéndose así una pseudoindustrialización:
Milcíades Peña y Víctor Testa:
la apología vergonzante del pequeño capital “En Argentina la elevada cuota de ganancia en las empresas especulativas y la
mentalidad burguesa habituada a obtener grandes ganancias en poco tiempo, se
Aunque con diferencias en las consecuencias, el punto de partida de trasladan a la industria. Y esta se convierte en una actividad especulativa más, en la
Milcíades Peña, uno de los historiadores más revindicados por el con- que ningún capitalista invierte sin la seguridad de elevados porcentajes de ganancia
en un plazo perentorio.”19
junto del trotskismo, es el mismo. El problema, tanto para Peña como
para su continuador, Víctor Testa (seudónimo de Jorge Schvarzer), es la
inserción en la etapa monopólica del capital, cuya definición es toma- Esta afirmación contiene muchos prejuicios sobre el desarrollo de
da de Lenin. La clave del capital monopolista sería frenar la tendencia la industria local. El mayor es en torno a la dinámica agraria: Peña
decreciente de la tasa de ganancia. El mecanismo principal es el control plantea que el monopolio es el causante de la poca inversión en el agro.
directo de los países coloniales y semicoloniales y el mantenimiento del Pierde de vista que, como señala Sartelli, esto es falso y en el mejor de
atraso, para aprovechar la baja composición orgánica del capital y au- los casos, es el resultado de una mirada de corto plazo, anclada en los
mentar la extracción directa de plusvalía. Este planteo implica abando- efectos de la crisis de la Segunda Guerra en la agricultura pampeana.
nar por completo uno de los fundamentos del marxismo, la igualación Por el contrario, encontramos que la pampa durante el período agro ex-
portador es uno de los productores de mayor composición orgánica del

16
Harari, Ianina: “Crónica de una privatización anunciada: alcances y límites de la
producción automotriz bajo el peronismo”, en Anuario CEICS 2007, Ediciones ryr,
Buenos Aires, 2007, p. 47. 18
Peña, Milcíades: Industrialización y clases sociales en la Argentina, Hyspamérica,
17
Jenkins, Richard: “Transnational corporations, competition and monopoly”, en Buenos Aires, 1986, p. 84.
Review of Radical Political Economics, Vol. 21(4), 1989, pp. 12-32. 19
Idem, p. 201.
74 75

Mundo.20 En cuanto a las otras ramas productivas, Peña señala que esas El comportamiento especulativo provocado por la preeminencia
grandes ganancias se obtienen sólo en los mercados ya monopolizados, del monopolio lleva a otra consecuencia en el análisis de Peña: la infla-
como es el de los bienes de consumo. Otra vez, nos encontramos con ción. Problema recurrente en la historia argentina, la explicación que
una serie de prejuicios y confusiones. En primer lugar, no demuestra encuentra Peña es el accionar voluntario de los monopolios de subir los
la existencia de monopolios en las ramas de consumo. Es cierto que precios ante el aumento salarial por las crecientes luchas obreras. En lu-
son las ramas con mayor concentración y centralización de capital. Sin gar de invertir en tecnología y aumentar la productividad como se reali-
embargo un estudio histórico de la evolución de esas ramas le hubiese zó en Japón, los monopolios locales, según esta versión, prefieren subir
mostrado que esto no implica monopolio absoluto, sino competencia los precios. Pierde de vista que, más allá de la baja salarial, la inflación
mediante el abaratamiento de las mercancías con el necesario aumento produce una perturbación en el conjunto de la economía nacional que
de la productividad.21 En segundo lugar, mezcla dos problemas dife- no beneficia necesariamente a los capitales en cuestión. Pero además, si
rentes: las altas ganancias en los bienes de consumo con el no desarro- esta generase una oportunidad de ganancia extraordinaria permanente
llo de la producción de bienes de capital. Al plantear el problema en y fuese consecuencia voluntaria de los monopolios: ¿por qué en los
términos de la voluntad de los monopolistas, no avanza en las causas países centrales, donde la concentración de capital es aún mayor que
por las cuales los bienes de capital no pueden ser producidos en la en Argentina, no se vive con una hiperinflación permanente?
economía argentina en forma masiva. La idea que deja abierta es que En el mismo sentido que Peña se expresará su discípulo, Víctor
esto hubiese sido posible de no existir un dominio extraeconómico Testa. Aunque gran parte de su extenso libro El capital imperialista es
propio del capital monopolista. A Peña no se le ocurre que el proble- una síntesis de autores ya criticados, es interesante detenerse en algu-
ma pueda ser de tipo económico: la imposibilidad de competir por nos pasajes, ya que en pocas palabras resume la caracterización funda-
los costos unitarios de la Argentina. A la entrada tardía en el mercado mental de la etapa monopolista como un cambio en las características
mundial cuando las empresas productoras de bienes de capital están ya específicas del capitalismo. A la vez, permite entender cómo éstas sur-
consolidadas, hay que sumarle la ausencia de un mercado de tamaño gen de una lectura equivocada de El Capital:
considerable para que las empresas locales alcancen una concentración
adecuada a la competencia mundial. Además, los costos laborales no “El reparto de la plusvalía sigue una norma uniforme y determinada para todos
son lo suficientemente bajos para atraer empresas exportadoras de bie- los capitalistas en el régimen de libre competencia, que resulta además equitativa
nes de capital, cuando se produce la salida de muchas de ellas de los para todos ellos. El monopolio, en cambio, es la negación de esa regla, ya que im-
países centrales, como ocurre en el Este asiático. Con todo, como ve- poniéndose sobre el mercado, logra aumentar el precio que le corresponde recibir
sobre una mercancía y consigue un beneficio adicional para sí. Este hecho, poco
remos en el capítulo 5, cuando existen ciertas condiciones, empresas importante cuando los monopolios son escasos, se convierte en un factor clave
como Siderca pueden desarrollarse. cuando éstos alcanzan la hegemonía económica.”22
Por el contrario, Peña apela a una explicación ad-hoc. El no desarro-
llo de la producción local de bienes de capital se debería, simplemen- Así elimina, sin pudor alguno, los mecanismos de formación de la
te, a que los capitales imperialistas no querrían competidores en ese tasa media de ganancia en los cuales la búsqueda de ganancia extraordi-
terreno. Este argumento, que asume el no probado control absoluto naria, y por lo tanto el reparto no equitativo de la plusvalía, es uno de
de los monopolios sobre el mercado, entra en contradicción con otra los motores fundamentales del propio desarrollo capitalista. La forzada
afirmación del propio Peña: la inversión en bienes de consumo por imagen de un capitalismo democrático en contraste con la etapa mo-
parte de capitales estadounidenses provoca la competencia con otros nopolista no es más que una repetición de ideas liberales sobre una rea-
capitales connacionales. lidad que nunca existió. El siguiente paso en este sentido, es atribuirle
al capital monopolista un poder extraeconómico que distorsiona las
“democráticas” reglas del mercado. Leamos una vez más:
20
Sartelli, Eduardo. “Ríos de oro y gigantes de acero. A propósito de tecnología
y clases sociales en el agro pampeano, 1870-1940”, en Razón y Revolución, n° 3, “El predominio de la fuerza como medio de reparto de la plusvalía, se con-
julio de 1997. vierte en una categoría esencial. El monopolio reemplaza a la fuerza lógica de las
21
En particular nos referimos a una serie de estudios desarrollados desde el CEICS relaciones de distribución del capitalismo competitivo por la lógica de la fuerza
para las ramas de la harina, zapatos, confección, gráficos, entre otros. En todas se
observa una tendencia a la concentración y centralización sin que esto implique un
monopolio absoluto ni a nivel nacional ni internacional. 22
Testa, Víctor: El capital imperialista, Ediciones Fichas, Buenos Aires, 1975, p. 24.
76 77
que impone como único criterio válido. Al nivel más visible de la economía, esto Rieznik: contradicciones de la gris teoría
es al nivel de la política, esta situación impone el predominio de la fuerza y de la
violencia en la sociedad.”23 Aunque enfrentado con las posiciones de la corriente morenista
a la cual perteneció Milcíades Peña, Rieznik se inspira en uno de sus
La violencia estatal aparece como una característica específica de la discípulos (Víctor Testa) para construir su “capital monopolista”. La
etapa monopolista. Atribuyendo todos los males de la sociedad actual postura de Rieznik en torno a la dinámica de la competencia capita-
no al capitalismo, sino a la etapa monopolista, Testa no hace más que lista en el siglo XX no se basa en posiciones originales, sino que sigue
una apología del capitalismo del siglo XIX, al negar la violencia y la el camino de autores ya criticados en páginas anteriores. Sin embargo,
desigualdad en la Europa de la Comuna de París o los EEUU de la por el intento de síntesis de diferentes posturas, y por el grado de acep-
Guerra de Secesión. Por supuesto, habría que preguntarle también a tación que tienen sus posiciones, merece un análisis particular.
los pequeños capitalistas y artesanos arrojados a la ruina luego de las Rieznik sostieneque el punto de partida del análisis económico
sucesivas crisis del siglo XIX. Alguno pensará que acusar a un autor que debe ser la economía mundial, incluso así titula un capítulo en el libro
se autorevindica revolucionario de apología del capital es un insulto. donde analiza los problemas aquí discutidos. Posición correcta que,
Una vez más leamos sus palabras para que no queden dudas: sin embargo, abandona rápidamente. Siguiendo a Harry Braverman
(que a su vez sigue a Sweezy) concluye que el capitalismo moderno
“Mientras la competencia llevaba a normas estables de reparto entre los capi-
talistas, y por lo tanto, a un funcionamiento relativamente armonioso del sistema
implica el fin del modelo de acumulación atomizado y competitivo. La
social en lo que a ello respecta, el monopolio exige una ilimitada política de fuerza concentración y centralización condujeron a la empresa gigante que ca-
y es el causante de la violencia generalizada sobre el planeta.”24 racteriza al capital monopolista.25 Refuerza esta idea citando a Bujarin,
de quién toma la idea de que la sociedad por acciones es la muestra del
Peña y Testa nunca asumieron en forma explícita una defensa del agotamiento de la primera fase de concentración y centralización y el
pequeño capital. De hecho planteaban una adscripción al Programa pase a una nueva etapa. No ve, como criticamos en el capítulo previo,
de la Revolución Permanente de Trotsky y defendían la idea de que la que detrás de esta supuesta nueva forma se esconde una mayor movili-
burguesía nacional era incapaz de impulsar la liberación nacional. Pero dad del capital e incluso una competencia más dinámica que en la fase
esa posición no es la consecuencia lógica de su planteo, sino una pro- previa. Para Rieznik, el crecimiento de la magnitud de los capitales (las
posición ad-hoc. En sus caracterizaciones, la burguesía nacional tenía grandes empresas) implicaría la transformación de las economías na-
un gran futuro, de no ser por la aparición de los capitales monopólicos. cionales en trusts gigantes, por lo que el Estado y el capital se fusionan.
Es decir el problema del desarrollo desigual de la Argentina no es el Esto llevaría, una vez más siguiendo a Bujarin, a que la competencia
capital sino el capital monopolista. En este sentido se le atribuye a se anule al interior de cada país y se potencie a escala internacional,
los pequeños capitales nacionales una potencialidad que no tenían. Se pero bajo una forma política antes que económica.26 Por lo tanto, aun-
asume como propia la ilusión de que de haber existido la competencia que propone la economía mundial como punto de partida, partirá del
y no monopolios estos podrían haberse desarrollado. En definitiva se monopolio nacional para desarrollar las características de la nueva
asume como propia la apología que los pequeños capitales hacen de dinámica de la competencia en la fase monopolista. Los precios no
ellos mismos, frustrados por no poder competir. Esta contradicción estarán ahora fijados por el mercado mundial (donde la competencia
se expresa en su totalidad cuando se plantea la necesidad de impulsar se exacerba, según él mismo reconoce) sino por las empresas en sus
tareas democráticas burguesas en la Argentina, como resultado de una ámbitos nacionales.
supuesta falta de desarrollo, o cuando frente a las contradicciones en El monopolio (dado por sentado, ya que no se intenta probar su
el interior de la burguesía se plantea como progresiva una alianza con existencia ni se citan estudios empíricos que respalden la idea) implica
el pequeño capital para enfrentar a los monopolios. Así, aunque se para él la posibilidad de manipular los precios. Rieznik sostiene que el
busque una diferenciación con el maoísmo bajo el planteo de que “la capital monopolista puede fijar el precio de las mercancías por encima
burguesía nacional va a traicionar”, se asume, en realidad la misma
caracterización, por más citas de Trotsky que se agreguen.
25
Rieznik, Pablo: Las formas del trabajo y la historia. Una introducción al estudio de la
23
Idem, p. 25. economía política, Editorial Biblos, Buenos Aires, 2003, p. 133.
24
Ibid. El resaltado es nuestro. 26
Idem, p. 134.
78 79

del precio de producción. De esta forma, se impediría la tendencia a la no aparece como dinámica de los capitales radicados en Argentina,
igualación de la tasa de ganancia entre los diferentes capitales: incluso de aquellos más concentrados.
Una vez establecidas sus premisas sobre la nueva dinámica de fija-
“Esta tendencia a la nivelación de la tasa de ganancia es violada por la nueva ción de precios, Rieznik avanza en las consecuencias, siguiendo en la
posición asumida por el monopolio. Su capacidad de elevar el precio de venta línea de otros autores que hemos analizado. Otra vez de la mano de
por encima del precio de producción equivalente a los costos, y el incremento Víctor Testa, plantea: “El predominio de la fuerza como medio de la
que correspondería a la tasa de ganancia media vigente en condiciones de libre distribución de la plusvalía se constituye en una categoría esencial.”28
competencia, rompe las relaciones de distribución “cooperativas” propias de esta
situación original.”27
La pregunta que surge es de dónde sale esa fuerza. Rieznik, al igual que
ocurría con otros autores, coloca la explicación en una abstracta alianza
El precio en la fase monopolista, según plantea Rieznik a dúo con entre Estado y capital. Así las relaciones políticas directas son las que
Testa, “deja de ser un dato” y pasa ser puesto por el monopolio. La idea determinan la apropiación de excedente. Sweezy, para desarrollar esta
de precio como dato, como mostramos en el capítulo previo, es típica idea, reemplazaba “plusvalía” por “excedente”, Rieznik sigue hablando
del modelo de equilibrio general neoclásico. Repasemos. En el modelo de plusvalía. Pero en el fondo, los dos se refieren a lo mismo. Aunque
de competencia perfecta, todos los participantes son infinitesimales. acuerda con Sweezy en la primacía de lo político por sobre lo econó-
Por esta razón se supone que cada capital no pone el precio, sino que mico, discute la posibilidad de una regulación de la economía. Por el
lo encuentra dado en el mercado. ¿Cómo? Por el subastador walrasiano contrario, sostiene la idea de una creciente descomposición del capital,
que responde a la oferta y demanda. Esta imagen de la competencia provocada por la profundización de la anarquía de la disputa entre
donde los precios están determinados por la igualación de las utilida- capitales en forma militar y por la desproporción entre los sectores mo-
des marginales de los consumidores y ofertantes, se rompe cuando al nopolizados y los que no lo están. Ahora bien, aquí aparece una nueva
acercarse a la realidad nunca se encuentra a la empresa infinitesimal contradicción que Rieznik no se plantea resolver. La conformación de
y nunca los precios se determinan de esta forma. En el capitalismo capital monopolista implicaba el freno a la igualación de la tasa de ga-
descrito por Marx y los economistas clásicos (terminado hace más de nancia. La disputa se traslada al terreno de la fuerza política, y esto tie-
un siglo para Rieznik), el precio no aparecía como dato, sino que era el ne como correlato un estancamiento de las fuerzas productivas. Como
resultado de la acción de los capitales individuales. Es decir, o siempre él mismo explica en su capítulo 6, dicha ley existe porque los capitales
hubo capital monopolista o nunca lo hubo, porque las empresas ac- presionados por la competencia elevan la composición orgánica en su
tuales hacen lo mismo que hacían las empresas del siglo XIX. Aquellas búsqueda permanente por obtener ganancias extraordinarias.
con mayor productividad fijarán un precio lo suficientemente alto ¿Cómo se articula esta dinámica con el capital monopolista para
para obtener una ganancia extraordinaria y lo suficientemente bajo Rieznik? No lo sabemos porque dicha ley es analizada en abstracción de
para desplazar a sus competidores. Frente a esta ganancia extraordi- las características definidas como clave para la nueva etapa del capitalis-
naria, otros buscarán aumentar su productividad, a fin de recuperar mo. De ser consecuente con su capítulo 9, Rieznik debiera considerar
terreno y conquistar la posibilidad de “fijar” precio. Esto es algo que anulada la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia; de
el propio Rieznik sabe ya que explica este mecanismo en el sexto capí- serlo con su capítulo 6, abandonar la teoría del capital monopolista.
tulo del mismo libro donde esboza la teoría del capital monopolista. Por último, veamos las consecuencias del planteo de Rieznik en
Paradójicamente, cuando analiza la dinámica de la economía actual se su análisis de la Argentina. En su libro, establece un esquema general
lo olvida, dando como prueba de la existencia de una nueva fase domi- para los países atrasados, retomando las ideas planteadas por Lenin de
nada por el capital monopolista algo que está presente desde la génesis caracterizarlos como países semicoloniales. Allí incluye explícitamente
del capitalismo (y en su capítulo 6). En todo caso, lo que debería pro- a Brasil, y entendemos que también a la Argentina. Las características
bar no es que los precios sean “puestos” por los grandes capitales, sino de la integración económica estarían dadas, al igual que para Peña, por
que éstos puedan fijarlos en forma permanente por encima del precio el ingreso de dichos países durante la etapa monopolista, lo cual gene-
de producción, sin el riesgo de que aparezca un competidor en busca raría en los países tardíos una distorsión en su desarrollo capitalista.
de esa ganancia extraordinaria. Algo que como vimos en el capítulo Leamos:
previo no está probado y, como veremos en los capítulos siguientes,
27
Idem, p.136. 28
Víctor Testa, citado por Rieznik, Ibid.
80 81
“Cuando el capital imperialista penetra en los países atrasados, se trata de una sostiene que continúa la primacía de la competencia y la igualación
variante histórica distinta a aquella que corresponde a su etapa ascendente en los de la tasa de ganancia entre los diferentes capitales. En su crítica se
países centrales, una variable que es complementaria a las tendencias dominantes despacha contra Sweezy y Mandel por considerar que caen en una mi-
en las metrópolis. Por esta razón, cuando invade nuevas formaciones nacionales rada conspirativa de la historia al atribuir a la fuerza política la deter-
no liquida las viejas clases nativas sino, al contrario, se vincula estrechamente a los
representantes sociales del atraso y de la dependencia nacional con relación a la
minación fundamental que dirige al capitalismo en la actualidad.32 Al
propia metrópoli. De esta forma, somete partes decisivas del aparato productivo a tratarse de un autor que sintetiza otras posiciones, no le cabe a su libro
su propio control, coloca bajo su influencia a sectores enteros de la burguesía ver- mayor originalidad, aunque se trata de un buen manual. Y allí radica
nácula – mientras lleva a la ruina a otros- y en su conjunto, bloquea el desarrollo de su principal problema. La falta de análisis sobre la situación concreta
la industrialización, entendido como la hegemonía económica de la industria nati- en la que se da dicha competencia lo lleva a perder de vista la existencia
va y como rama independiente en el mercado mundial. Por lo tanto, el imperialis- de monopolios reales en condiciones específicas. Esto que aparece en
mo es al mimo tiempo un medio y un obstáculo para el desarrollo capitalista de los gran parte de la llamada corriente “fundamentalista”, se vuelve grave
países semicoloniales que él mismo intenta controlar, someter y disciplinar.”29 en el caso de Astarita porque lo lleva a errores de caracterización en la
acumulación de capital en el agro, una rama fundamental para com-
Como vemos, la conclusión a la que llega Rieznik es la misma que prender la Argentina y mucho más para orientar la acción política.
la de Milcíades Peña: el capital local tiene bloqueada su industrializa- En su libro, Astarita ni siquiera considera necesario plantear el pro-
ción porque los monopolios se lo impiden. 30 Así, al igual que señala- blema de la renta agraria. Intenta saldar esa llamativa ausencia en un
mos en el acápite previo, Rieznik pierde de vista que lo que determina escrito publicado en Internet. Allí33, debatiendo con un fantasma a
la posibilidad de desarrollo de los capitales locales es si alcanzan la quién no cita, discute sobre la importancia de la renta diferencial en
competitividad suficiente a escala internacional o no. Es cierto que la economía argentina. Con apenas una referencia al Producto Bruto
los países centrales tienden a ganar en la competencia, pero esto no es Nacional (PBN), descarta que ésta tenga un peso importante en la
producto de una acción extraeconómica en términos políticos, sino el economía argentina (al igual que descartó la posibilidad de una crisis
resultado de quién gana o pierde en el mercado. Por esa razón, existen Mundial pocos meses antes de que estallara34) sin tomar en cuenta
capitales radicados en la Argentina que logran desarrollarse si alcanzan el hecho de que se trata de una de las pocas ramas exportadoras con
la productividad suficiente, por ejemplo, en la producción de mercan- peso en el mercado mundial. Pero el error más grosero aparece cuando
cías agrarias, o el caso Siderca, que desarrollaremos en el capítulo 4. discute el carácter de la riqueza que se disputa en la producción de
Rieznik, al retomar en forma acrítica los planteos de Milcíades mercancías agrarias. Al analizar este punto plantea que los impuestos a
Peña, termina reproduciendo su caracterización. Si bien, a diferencia la exportación de mercancías agrarias (retenciones) no afectan la renta
del historiador morenista, no justifica ninguna ilusión en favor del pe-
queño capital, deja la puerta peligrosamente abierta. tores, sin ningún análisis concreto. Por el contrario, quienes sí han hecho avanzar
el conocimiento desde la investigación más que desde el resumen bibliográfico
Astarita: la negación del monopolio en el agro son, por caminos diferentes, Eduardo Sartelli y Juan Iñigo Carrera. Del primero,
véase la bibliografía citada en este libro en torno a la análisis de la dinámica del
Rolando Astarita es uno de los pocos marxistas locales que revin- capitalismo agrario pampeano a principios de siglo XX . De Iñigo Carrera, el libro
dica la tradición crítica a la noción de una economía dominada por el ya citado en el cual analiza la dinámica de la tasa de ganancia agraria e industria y
capital monopolista.31 Siguiendo a autores como Semmler o Dumenil, la evolución de la renta agraria a lo largo de la historia argentina.
32
Astarita, Rolando: Valor, mercado mundial y globalización, Ediciones Cooperativas,
Buenos Aires, 2004, p. 210.
29
Rieznik, op. cit., p. 148. 33
Astarita, Rolando: La renta de la tierra. Una tesis cuestionable, mimeo, febrero de
30
Nos detendremos aquí, dejando de lado la crítica a la idea de que las viejas clases 2006. Versión digital en http://rolandoastarita.com/RENTAYUNATESISCUES
nativas no son removidas, lo cual lo acerca llamativamente a la posición maoísta y TIONABLE.htm.
del PC sobre la existencia de resabios feudales en la Argentina. Para una crítica de 34
Ver: Astarita, Rolando: “Crisis crónica del capitalismo y capital dinerario” en
estas posiciones, ver: Harari, Fabián: La contra. Los enemigos de la Revolución de Mayo, Razón y Revolución nº 15, 1er semestre de 2006; Sartelli, Eduardo: “Un mal co-
ayer y hoy, Ediciones ryr, Buenos Aires, 2006. mienzo. A propósito de la crítica de Rolando Astarita”, en Razón y Revolución nº
31
No es, sin embargo, ni el único ni el más importante. Tanto él como Claudio 15, 1er semestre de 2006 e Iñigo Carrera, Juan: “La superproducción general en la
Katz han introducido en Argentina, en textos de corte “teórico”, a muchos de los acumulación actual y la cuestión de la acción de la clase obrera como sujeto revolu-
autores “fundamentalistas”. En su mayor parte, se trata de resúmenes de otros au- cionario”, en Razón y Revolución, nº 15, 1er semestre de 2006.
82 83

diferencial de la tierra, sino la ganancia extraordinaria de los capitales En la Argentina, la situación empeora porque, como vimos, no sólo
rurales. se da por probada la existencia de los monopolios a nivel mundial, sino
Este argumento erróneo se sostiene con una rara interpretación del que, incluso, en las pocas ocasiones en las cuales se realizaron intentos
concepto de Renta Diferencial Tipo II de Marx. Para él, la clave del por probarlo empíricamente, se pasaron por alto las pruebas que in-
agro pampeano, sin realizar ni citar ningún estudio que lo pruebe, es su dican lo contrario. El resultado es la apología implícita o explícita del
tecnología, por sobre las ventajas naturales. Aún aceptando el supues- pequeño capital, asumiendo como propios intereses de una fracción
to, veremos como de todas formas su idea no se sostiene. Plantear que tan enemiga de la clase obrera como el capital más concentrado.
esta ganancia extraordinaria del capital agrario es lo que está en dispu- Para dejar atrás estas concepciones, es necesario cortar el problema
ta, es no ver que en el agro existe un monopolio en forma efectiva. Por desde su raíz. Abandonar la aplicación de modelos o tipos ideales y
esa razón, como ya señaló Marx, toda ganancia extraordinaria que surja entender la acción concreta de los capitales locales. Adentrarse en el
de mercancías agrarias será transformada en renta. estudio de la competencia en las diferentes ramas que componen la
Como señalamos en el capítulo anterior, el problema de la renta economía nacional, es la única forma de entender qué determina su
había sido dejado de lado por gran parte de la tradición marxista crí- dinámica. En los próximos capítulos, avanzaremos en ese sentido con
tica del monopolio. Pero Astarita, al abstraerse de este problema por el estudio de la rama harinera y la de tubos sin costura. Dos industrias
dedicarse a traducir simplemente posiciones ajenas, pierde de vista un importantes en la estructura productiva argentina y caracterizadas por
elemento clave de la acumulación de capital en la Argentina, dejando la elevada concentración y centralización, por lo que servirán de con-
fuera de su análisis el corazón mismo del capitalismo argentino. Al traste con la idea del capital monopolista.
hacerlo, le asigna a los capitales locales mayores potencialidades que
las que realmente tienen. Si la renta diferencial del agro no es lo que
sostiene la acumulación en el país, los capitales nacionales se sostie-
nen sobre sus propias bases. Entonces, no existiría ningún límite a su
reproducción, más allá de los ciclos específicos de acumulación a ni-
vel mundial. Así, a su ya conocida incapacidad para anticipar la crisis
mundial, se le suma la imposibilidad, no ya de prever, sino entender la
especificidad de la crisis nacional.

Paso a la investigación
La concentración y centralización como una de las características
fundamentales de la acumulación de capital ha colocado al marxis-
mo ante un problema historiográfico y metodológico. La diferencia
de escala de los capitales más concentrados y su capacidad de acceso
diferencial a recursos económicos y políticos, aparece a la vista de los
capitales relegados, como un proceso extraeconómico. El capital chico,
en defensa de sus intereses, presenta al capital más grande como un
privilegiado. En esa lucha, se atribuye potencialidades que no tiene. Al
no poder reconocer su incapacidad para triunfar en la competencia,
plantea que el problema es político y llama al resto de la sociedad, y en
particular al Estado, a brindarle apoyo.
El marxismo ha caído, en gran parte de su tradición intelectual,
preso de la trampa de la disputa entre fracciones del capital. En ese
sentido, ha abandonado los aspectos fundamentales de la metodología
desarrollada por Marx, adoptando una noción de competencia similar
a la de los teóricos neoclásicos.
Capítulo III

El mito del monopolio


harinero (1870-1920)
La rama harinera en Argentina se desarrolla más rápido que otras
industrias. Por esta razón, veremos en ella expresadas en toda su ple-
nitud las tendencias generales del capitalismo. Así, en las primeras
décadas del siglo XX, por el grado de concentración y centralización
alcanzado, y en particular por la instalación de la empresa Molinos Río
de la Plata, se considera a esta rama como la expresión del dominio del
capital monopolista. En el análisis histórico veremos como, sin embar-
go, estas ideas, defendidas por analistas contemporáneos, en particular
el Partido Socialista Argentino, y por historiadores actuales, resultaron
prejuicios antes que resultado de un análisis científico.

Una temprana gran industria:


el proceso de producción de la harina
El régimen de producción de un alimento universal

La harina se obtiene a partir de la molienda de granos. Por su uni-


versalidad en la naturaleza y la simpleza para procesarla se convirtió en
un producto básico de la alimentación en diferentes regiones del mun-
do y en diferentes modos de producción a lo largo de la historia. En un
primer momento, la tarea consistía en frotar los granos contra una pie-
dra, luego se encontró que era más eficiente restregar que apretar, por
lo cual comenzó a usarse un método giratorio. A partir de este cambio,
el molino típico se conformó con la mano que hacía girar dos piedras
con una manivela. Marx encuentra así en la molinería un precursor de
la técnica que será luego característica del capitalismo:

87
88 89
“El molino (…) puede considerarse el primer instrumento de trabajo en el cual desarrollo de la división del trabajo: en lugar de que cada obrero haga
se aplica el principio de la máquina. En el molino eso fue posible en forma relati- todo el trabajo en forma individual, el conjunto se comporta como un
vamente más fácil que en los tornos de hilar, en las máquinas textiles, etc. porque organismo colectivo que se fragmenta en distintas tareas. Así se logra
en este caso la parte operativa propiamente dicha de la máquina, es decir la parte un trabajo que supera la sumatoria de acciones individuales todas igua-
que vence la resistencia del objeto de la elaboración, actuaba ya desde el comienzo
independientemente de la mano del hombre y sin sus injerencias ulteriores.”1
les entre sí. Este cambio, regido por el principio de Babbage, permite,
a la vez de aumentar la productividad en forma inmediata, dar paso a
A partir de que la mano no jugaba otro rol que el de fuerza motriz, la introducción de herramientas al simplificarse las tareas. Este pasaje
pueden aplicarse otras fuerzas como la animal o la hidráulica, a fin de implica un primer avance en la expropiación del saber obrero y prepara
aumentar el peso y tamaño de las piedras que molían. El resultado: la la objetivación del trabajo: se pasa de un obrero conocedor de todos
molienda se realizó en forma mecánica desde la antigüedad. En pala- los pasos de la producción a un obrero que se especializa en una única
bras de Marx: tarea. Algunas se simplifican de tal modo que comienzan a aparecer
máquinas periféricas, como la cinta transportadora. En ese punto, la
“Se puede por lo tanto estudiar la historia de la mecánica justamente sobre manufactura se transforma en manufactura moderna.
la historia del molino. En ella encontramos todos los aspectos de la fuerza motriz, Impulsado por la búsqueda de ganancias, el capitalista profundiza-
que primeramente se empleaban en forma alternativa, por mucho tiempo simul- rá este desarrollo, que le permitirá objetivar el análisis de los tiempos
táneamente, uno junto al otro: la fuerza humana, la animal, la del agua, de los de producción y reemplazar cada actividad humana por la acción de
molinos navales, de los molinos de viento (….).”2 una máquina. Es decir, que un sistema de máquinas realice el con-
junto de las tareas, donde el obrero no es más que un apéndice. Esta
Este desarrollo temprano de la maquinaria implica diferencias con etapa en el desarrollo de la organización del proceso de trabajo es la
otras ramas. Cuando la molinería es subsumida por los capitalistas, que permite al capital dominar en forma real la producción. Hablamos
el proceso de producción no era realizado por especialistas artesanos, ahora de la subsunción real, cuyo proceso de trabajo característico es
sino mediante un trabajo simplificado. Al tomar la producción de hari- la gran industria.
na con un proceso de producción objetivado, los capitalistas molineros Este resumido análisis de las transformaciones del proceso de tra-
encuentran ya resuelta una de las primeras etapas en la transformación bajo en el modo de producción capitalista nos permite entender el
de los procesos de trabajo en el desarrollo del modo de producción contraste con las transformaciones de la producción harinera. El grue-
capitalista. Los primeros burgueses, en el grueso de las ramas, deben so de las ramas deben seguir las etapas descriptas: cooperación simple,
en primera instancia expropiar de los medios de producción a los manufactura y gran industria. En cambio, la producción de harina es
artesanos y convertirlos en obreros. Este paso, que Marx da en llamar apropiada por el capital con un flujo de producción continuo casi dado
subsunción formal, no cambia el contenido material del proceso de tra- desde el origen. Así, en el análisis histórico nos encontramos con un
bajo sino su “forma”: de artesano a obrero mediante el establecimiento avance más veloz en la objetivación de la producción y en la aplicación
de la relación asalariada. de cambios tecnológicos y científicos para mejorar las distintas etapas
El primer proceso de trabajo de la subsunción formal es la coope- de la producción.
ración simple. En ella cada trabajador realiza el trabajo completo, no El principal cambio entre la molinería tradicional y la capitalista
hay división del trabajo. Los aumentos de la productividad provienen es la aparición de un sistema de máquinas accionadas por una fuerza
del abaratamiento de costos por la compra de insumos al por mayor motriz centralizada. Aunque ya podía lograrse con la fuerza hidráulica,
y de los gastos que se evitan al reunir a todos los trabajadores bajo un es la introducción del vapor la que posibilita una articulación de varias
mismo techo. Además, produce un aumento de la tasa de explotación ruedas y del conjunto de las fases de la producción. El siguiente cambio
por el hecho de controlarlos a todos al mismo tiempo y tomar como es separar la cáscara del grano mediante filtros accionados en forma
base al trabajador más eficiente. El segundo proceso de trabajo propio mecánica. Se obtienen nuevos subproductos como el afrecho y al
de la subsunción formal es la manufactura. La manufactura implica el afrechillo y se logra descartar las impurezas. Esta harina de mejor calidad
a su vez repercutirá en mejores derivados. El principal es el reemplazo
del pan negro por el blanco. En la Argentina permitirá el reemplazo
1
Marx, Karl: Proceso técnico y desarrollo capitalista (manuscritos 1861-1863), Cuaderno de la galleta de campo por el pan. Para hacerlo se implementan
Pasado y Presente 93, p. 117.
2
Idem., p. 118. El resaltado es nuestro.
diferentes formas de tamizar el grano molido que en forma progresiva
90 91

se mecanizan. “Hay aquí un ejemplo de cómo la introducción y el Hacia principios de siglo XIX, no existía un mercado nacional uni-
perfeccionamiento de nuevas máquinas provocan nuevas divisiones ficado, por lo cual encontramos proliferación de atahonas en las zonas
del trabajo en el interior de la sociedad”, plantea Marx frente a esta rurales y en las ciudades como Mendoza, Córdoba y Buenos Aires.
transformación. En los molinos rurales es en donde podemos ver establecimientos que
La molinería capitalista se caracteriza por incorporar en un flujo mantienen una estructura pre-capitalista más definida: predomina la
continuo las tareas de recepción del grano, limpieza, molienda pro- mano de obra familiar y la búsqueda de satisfacer el consumo del nú-
piamente dicha, separación de cáscara, mejora de la calidad de la ha- cleo familiar o aldeano.4
rina y el embolsado. Este flujo continuo es lo que Marx llama “gran Esta situación, que existe desde tiempos coloniales, comienza a
industria”. Se trata de la producción propiamente capitalista donde cambiar a partir de la apropiación de la molienda por parte de capita-
el obrero no es más que un apéndice de la maquinaria. Por supuesto listas. Así, pasa de regirse por las necesidades de consumo de la familia
cada una de estas fases del proceso de producción deberá mejorarse o el pueblo, a estar orientada a la búsqueda de ganancia. El primer
para aumentar la productividad y la calidad. Las principales mejoras se cambio que se observa, en este sentido, es el de la propiedad de los
registran en la molienda y en la limpieza. En la primera, para el período medios de producción. El proceso de apropiación puede darse por dos
que nos interesa, el cambio fundamental es la adopción de los cilindros vías. La más directa es la desaparición de las atahonas rurales familiares
de porcelana o metálicos en lugar de piedras, lo que permite una mejor por el copamiento del mercado por los molinos más productivos. Pero
molienda al reducir la temperatura y aumentar la superficie de rotura. también podemos ver, aunque en un número acotado de casos, la ex-
El otro es la implementación de diferentes sistemas de limpieza y de propiación directa de un molino precapitalista por uno capitalista. El
tamizado mecánicos. Molino Correas, de Mendoza, propiedad de la familia Correas a partir
Aunque señala como particularidad el temprano desarrollo de la de 1850, es una muestra de este proceso que nos permite ver con mayor
maquinaria en la molienda, Marx va a destacar que los cambios intro- claridad las transformaciones analizadas.
ducidos son lentos hasta la consolidación del capitalismo: Ubicado al sur de la ciudad de Mendoza, en el barrio de San
Vicente, estaba a orillas de un río del cual obtenía la fuerza motriz. El
“El desarrollo de distintas máquinas en un sistema de máquinas, o sea el caso molino que compra la familia Correas funcionaba en los terrenos del
de algunas muelas del molino puestas en funcionamiento por la misma fuerza mo- Convento Santo Domingo y era propiedad de la congregación religio-
triz, fue muy lento en parte debido al mismo carácter de los molinos de harina, en sa. Al tratarse de un convento, podemos deducir que su producción,
cuanto se trataba de empresas agrícolas subsidiarias, en parte debido a la naturaleza antes de ser comprado por los Correas, era realizada sin mano de obra
del producto, Un notable comercio de harina, un comercio en gran escala, existió
inicialmente sólo en el país yankee.”3
asalariada y destinada sólo al autoabastecimiento. A partir del cambio
de dueños, no se producen grandes innovaciones en el proceso técnico
Este pasaje de una molinería precapitalista a una regida por la bús- de producción, aunque sí lo vemos en la organización de la empresa. Al
queda de ganancia donde todas las fases están mecanizadas, también se establecer un granero logra una administración más eficiente del trigo,
vivirá en la Argentina, aunque en forma acelerada gracias a la incorpo- que además permite comenzar a moler para terceros. Se pasa entonces
ración de maquinaria importada. de un molino destinado a abastecer las necesidades de consumo del
convento a uno dedicado a la producción para el mercado.
La primera molinería capitalista en Argentina La concentración física de la materia prima es un paso inicial in-
dispensable para una producción con tiempos estandarizados y que
La molinería comienza en la Argentina destinada al autoabaste- apunte a ampliar su magnitud. En este sentido, coincide con la des-
cimiento local y sostenida en base a la mano de obra familiar o no cripción que realizara Marx del pasaje de la producción artesanal a
asalariada. En la región pampeana, el mecanismo dominante serán
las atahonas, pequeños molinos impulsados por fuerza animal, por la 4
Coinciden en esta apreciación Ricardo Ortiz (Historia económica de la Argentina,
falta de ríos con caudal suficiente para establecer un sistema hidráuli- Editorial Plus Ultra, Buenos Aires, 1974), a partir de datos censales, y S. R.
co. En cambio, sí existirán pequeños molinos impulsados por ríos en Fernández (“La industria molinera en Santa Fe, modernización y cambio tecnoló-
Mendoza. gico en un ámbito regional pampeano. Un estudio de caso en el cambio de siglo”,
en Cuadernos de Historia. Serie economía y sociedad, 3, 2000, CIFFyH-UNC) a partir
3
Idem, p. 119. del estudio de las colonias rurales de Santa Fe.
92 93

la cooperación simple. Sin embargo, como señalamos, la cooperación observaremos que, gracias a la importación de maquinaria, se alcanza
simple apenas podía aumentar la productividad al regularizar el flujo en pocos años el nivel técnico medio del mercado mundial.
de materia prima, pero se requiere de una transformación en el proceso
productivo para dar un verdadero salto. A diferencia de otras ramas, la Avanza el capital: la importación de maquinaria
molinería no es un trabajo artesanal, por lo cual los Correas cuentan
con la ventaja de comprar el molino con un proceso de producción ya La molinería moderna tiene su origen en el antiguo Imperio austro
objetivado. Por lo cual, a diferencia de otras ramas de la producción húngaro con la construcción del molino de Pesther Walzmuhle entre
donde los primeros dueños deben participar en forma activa del pro- 1839 y 1842 en Budapest. El principal cambio introducido fue la adop-
ceso de producción, ya que este requiere de un elevado conocimiento ción de los cilindros en reemplazo de la piedra. Esta transformación
técnico, la familia Correas no cumple tareas productivas, sino sólo or- implicó una mejor rotura del grano y por lo tanto la obtención de una
ganizativas y comerciales.5 Así, mientras Hilario Correas (el padre) se harina más limpia y fina, lo que se tradujo en mejores derivados. Este
ocupa de la dirección general, Ruperto (su hijo) lo asiste en el área cambio marcó un contraste fuerte con el resto de la harina europea,
comercial, y Juan de Dios (su otro hijo) maneja los carros y la distribu- sobre todo en Inglaterra donde sólo se fabricaba una harina gruesa
ción y recepción de materia prima. Aunque sí deben hacerse cargo de y mezclada con partes de la cáscara, cuyo resultado era un pan negro
las tareas comerciales y administrativas, ninguno es mencionado como poco alimenticio y con desagradable sabor, por lo que se recurría a la
experto molinero.6 importación.
Pese a estas normas de organización que dan muestra de una in- El método austrohúngaro consistía en dos rodillos alargados, don-
cipiente organización capitalista, en el Molino Correas se mantiene de uno quedaba fijo y el otro giraba. Los rodillos tenían rajaduras y
el proceso de producción tal cual fue heredada. Aunque tiene acopio según la distancia y presión aplicada se obtenían diferentes tipos de ha-
de materiales, obreros y una incipiente organización de distribución rina. Este avance permitió a Walzmuhle expandir su modelo a Milán,
comercial, el Molino Correas de principio de siglo aún es regido por Venecia y algunas ciudades alemanas y suizas. Aunque se difundió
la fuerza hidráulica, lo cual implica una subordinación a las fuerzas rápidamente, se trataba de un sistema todavía precario. La principal
naturales para obtener potencia, y una escasa capacidad de concentrar dificultad estaba en el alto costo del cilindro en relación a la piedra, a
el capital en un mismo establecimiento. lo que se sumaba que el sistema utilizaba cilindros pequeños con una
La propiedad de los medios de producción es entonces sólo un capacidad de producción acotada. Pese a esto los molinos austrohún-
primer paso en la consolidación de una molinería capitalista en la garos se convirtieron en el principal exportador de harina a Inglaterra
Argentina. Será la incorporación de la máquina a vapor la que impli- hasta la década de 1870.
que su consolidación a partir de transformar el proceso de producción. A partir de esa década, los molinos diseñados originalmente en
El vapor implica un cambio sustancial porque al aumentar la potencia Budapest encontraron competencia en los EE.UU., principalmente en
permite integrar al conjunto de las etapas de la producción de harina y los radicados en la ciudad de Mineápolis. El cambio más importante
poner en movimiento a más de un cilindro al mismo tiempo. Este cam- fue la introducción por parte de George T. Smith de un sistema puri-
bio resultará fundamental ya que potenciará las características del flujo ficador mediante el uso de ventiladores que succionaban las partículas
continuo, necesario para reducir el valor incorporado por los obreros no deseadas. Esto permitía que la molienda pudiese hacerse más rápi-
y bajar los precios. do y con menor control y lograr un flujo más continuo en la molienda
La historia de la molinería a vapor, por supuesto, no empieza en propiamente dicha y la limpieza, sumándole a la calidad lograda por
Argentina y llega al país luego de años de desarrollo. Por lo cual cuando el sistema austrohúngaro, una mayor capacidad productiva. Gracias a
se consolida el nuevo régimen de producción en el ámbito local, esto Mineápolis se convirtió, hacia la década de 1880, en el centro ha-
rinero mundial por excelencia, con la empresa Pillsbury como mayor
exponente.7
5
Para contrastar con los orígenes de la producción capitalista de zapatos ver Kabat,
op. cit.; para la producción gráfica, Bil, op. cit.
6
Los datos de la historia del Molino Correas de la ciudad de Mendoza fueron
tomados de: Coria, Luis Alberto, “El Molino Correas. Los mercados del trigo y la Para una noción más detallada de los orígenes de la molinería moderna ver: Jones,
7

harina en el siglo XIX”, FCE-UNC. Versión digital en www.aaep.org.ar/espa/ana- Glyn: The Millers: A Story of Technological Endeavor and Industrial Success, 1870–2001,
les/pdf/coria_lopez.pdf. Carnegie Publishing, Lancaster, 2001, pp. 11-32.
94 95

Esta breve reseña de la evolución de la molinería a nivel mundial Pero como observaremos, esta primera etapa de expansión de la
es un paso necesario para comprender la evolución de la molinería en molinería a vapor se ve supeditada a la evolución de un mercado re-
Argentina. La atahona es la herencia sobre la cual se constituyen las cién en expansión, a la falta de trigo y a las dificultades para importar
relaciones capitalistas. Pero a partir de la importación de maquinaria, maquinaria. Sin embargo, se retomará la importación de maquinaria
empieza a ser desplazada rápidamente. El primer molino a vapor data hacia la década de 1870. Los primeros en hacerlo fueron los molinos
de 1846 lo que coloca a la rama a nivel mundial, al lado de países como santafesinos que introducen el novedoso sistema austrohúngaro. Una
los EE.UU. o incluso Inglaterra. Hacia 1855 se da un intento de am- investigación detallada sobre la evolución de la molinería santafesina
pliar esta perspectiva a partir de la importación de maquinaria. Un avi- muestra que allí se instala en el primer molino con sistema austrohún-
so publicado por la “Sociedad Anónima de Molinos á Vapor” convoca garo en 1881 y el sistema de limpieza basado en cernidores o planshif-
a accionistas para la instalación de un molino en la ciudad de Buenos ters,8 imprescindible para mejorar la calidad de la harina y ganar nuevos
Aires. La publicidad busca convencer sobre las grandes utilidades que mercados. Fernández, autora del artículo, divide en tres fases los cam-
trae y entre los elementos que destaca es el carácter importado de la bios producidos: primero la introducción del vapor, luego los sistemas
maquinaria, aunque sin señalar de dónde proviene. Lo más interesante de limpieza y por último las transformaciones en la mano de obra de
de esta fuente es que en el detalle de los costos nos muestra la alta com- familiar a asalariada.
posición orgánica del capital. Algo que no era común en la producción Hacia 1850, ya hay mano de obra asalariada, el vapor ya es una
nacional para el año 1855, como se ve en el cuadro 1. alternativa en 1855, por lo que en esta nueva fase se abre con la in-
corporación de maquinaria importada con los últimos adelantos. No
Cuadro 1: Escala salarial de un molino a vapor (1855) implica un cambio sustancial para los molineros en cuanto a nove-
dades en la organización del proceso de producción, aunque sí en la
Molino a vapor de 100 fanegas difusión generalizada de estas tecnologías. Fernández, sin embargo se
Empleados: Gastos por mes($) detiene en la particularidad de que estos cambios se den en Santa Fe,
- 2 maquinistas al motor día y noche, 1500 c/u y lo atribuye a un particular espíritu modernizador en la burguesía san-
- 2 fogoneros para echar carbón día y noche 400 c/u tafesina.9 Aunque allí se introducen algunos cambios importantes, es
- 2 molenderos día y noche 400 c/u difícil de sostener su hipótesis de corte schumpeteriano. De hecho la
- 2 peones para llevar bolsas de día 300 c/u “modernización” ya había comenzado en 1848 con el primer molino a
- 3 peones de patio 300 c/u vapor y ya para 1855 observamos que el molino que se propone instalar
- 2 peones de noche 300 c/u la Sociedad Anónima de Molinos a Vapor incluye la última tecnología.
- 1 cocinero primera clase 400 Por otra parte, el impulso innovador viene en sintonía con las transfor-
- 1 tenedor de libros de responsabilidad 3000 maciones que se producen en el exterior.
- 2 dependientes de primera clase día y noche 1000 c/u Como señalamos, a partir de la década del 1870 se consolida la
molinería en los EEUU, lo cual dinamiza la competencia a escala in-
Fuente: Aviso de la Sociedad Anónima de Molinos a Vapor, 1855 ternacional obligando a mejorar el sistema austrohúngaro. Uno de los
resultados es el abaratamiento de la maquinaria, lo que permite que
Lo que se observa a partir de la introducción de maquinaria impor- ésta sea exportada,10 y facilita que se instalen molinos no sólo en Santa
tada es un salto en relación a la producción de la atahona movida por Fe, sino al mismo tiempo en Inglaterra. A partir de 1870, comienza
fuerza animal, no sólo en cuanto a la producción, sino a las tareas que entonces una transformación general en la rama a nivel mundial, con
se realizan. El número de obreros dedicados a la fabricación de la hari- los EE.UU. como nuevo centro mundial que comienza a desplazar al
na es lo que más llama la atención. Con tres obreros es posible accionar
la producción de la planta: 1 maquinista, 1 fogonero y 1 molinero, y 8
Fernández, op. cit.
con seis es posible que el molino funcione día y noche. Aparecen más 9
“¿Qué significaban esta potencia y capacidad técnica instaladas? En primer lugar
trabajadores, pero para las tareas subsidiarias como el transporte de las significaba que la mayoría de los empresarios molineros había decidido “moder-
bolsas. Aunque no nos brinda detalles del proceso de producción nos nizarse”, y esta modernización se plasmaba primariamente en el uso de la fuerza
da una idea de las características generales de la producción harinera, motriz del vapor como el elemento preponderante del trabajo mecánico”. Ibid. p.
89.
que como señalamos, tiene una elevada composición orgánica. 10
Jones, op. cit.
96 97

este de Europa. Inglaterra, a pesar de ser un país importador de harina, que los países que dominan el mercado. Como observaremos en el
también desarrollará una pujante industria productora de maquinaria acápite 3, se trata de una situación que se verá estimulada a partir de la
para molinos con destino de exportación. Sin embargo, la casa inglesa crisis del ’90, con la expansión del mercado y la instalación de molinos
Henry Simon se convertirá en uno de los principales proveedores a gigantes que llegan con la última tecnología y hacen desaparecer a los
nivel mundial. más atrasados.
Pero además de estar ocurriendo un cambio general en la rama a Estas características convierten a la rama harinera en una rama
nivel mundial, el caso santafesino aunque pionero en la introducción particular. Ya desde fines del siglo XIX se encuentra en un desarrollo
de molinos a cilindros con cernidores automáticos, no quedará aisla- tecnológico superior al resto de las ramas que, como observaremos a
do. La nueva técnica rápidamente es adoptada por el conjunto de los continuación, la coloca como una de las pioneras del régimen de gran
capitales molineros, como los muestra a nivel censal la progresiva des- industria tanto a nivel mundial como local.
aparición de las atahonas, la preponderancia del vapor y el reemplazo
de las piedras por cilindros. El régimen de producción
Más allá del planteo de Fernández, queda claro que la Argentina
hacia 1870 deja atrás las trabas a la incorporación de maquinaria. La a. El obrero ausente
dinámica instaurada desde 1855 de traer la maquinaria ya desarrollada
continúa hacia 1870 y se profundiza luego de la crisis de 1890 con La incorporación de la maquinaria importada implica un salto en
la instalación de casas matrices de fabricantes de maquinaria. En este el desarrollo que provoca la admiración y exageración de los cronistas
sentido, salvo escasas innovaciones locales, el grueso proviene de la al describir los cambios técnicos. En las notas de los diarios y en artícu-
importación. Algo que podría ser tomado por algunos detractores de los de libros se remarca persistentemente el carácter automático de la
las cualidades de la burguesía nacional como una falta de iniciativa. Sin molienda, incluso llegando a plantear que los obreros no intervienen
embargo, en este punto debemos coincidir con Fernández, la burguesía ya en el proceso de producción. Es que, comparado con la molienda
nacional tiene una mentalidad burguesa acorde a la época: busca la realizada en la atahona, se ha producido una revolución. De emplea-
ganancia. Y para lograrlo debe vencer en la competencia con la harina dos que realizaban casi todas las tareas, desde cargar el trigo y pegarle
importada. Para ello resultaba mucho más barato comprar la maquina- a la mula para que diera vueltas e impulsara el rodillo, hasta sacar la
ria importada que producirla localmente. harina y embolsarla. Los nuevos molinos equipados con maquinaria
En este punto, se marca un contraste importante con la evolución importada llevan mediante cintas los granos desde los silos, los limpian
de la molinería inglesa. La molinería inglesa se desarrolla casi a la par automáticamente y los pasan al embalaje. Veamos la descripción que
de la Argentina, por lo cual hasta 1880 era considerada atrasada en realiza el cronista Moorne, en 1914, del molino y fábrica de pastas de
relación a la austrohúngara o a la norteamericana. No casualmente, los Miguel Oneto, que había sido fundado en 1893:
ingleses se quejaban de que comían el peor pan de Europa.11 Los rit-
mos de incorporación de tecnología molinera coinciden en Inglaterra “(...) cuyos trigos suben hasta el tercer piso, por medio de una cadena sin fin.
y en Argentina. Incluso Inglaterra tardó más en tener la competitividad Una máquina cuyo sistema no es conocido provista de varios ‘eureka’, está des-
suficiente para abastecer su mercado interno, teniendo que importar tinada a la limpieza de los trigos, desde donde pasan a las piedras de despuntar
harina desde Argentina. Sin embargo, una vez abaratados los costos de encargadas de descascararlas y de quitarles partículas de germen que podrían co-
municar a la harina un sabor agrio y poco agradable. Practicada esta operación
la maquinaria y hecha ésta una industria rentable, Inglaterra se convier- preliminar, los trigos pasan a una báscula automática, encargada de pesarla de
te en uno de los principales productores de maquinaria para molinos. diez en diez kilos, o mejor dicho indicar las cantidades que han de pasar: primero
La clave era que Inglaterra, aunque ingresa en forma tardía al mercado a cuatro cilindros trituradores y a dos ‘victorias’ remoledoras, y después a una
de molinos, contaba con condiciones de desarrollo industrial ligadas serie de tamices comunes y centrifugados a los sasseurs, hasta que practicadas las
a la fabricación de maquinarias y a la metalurgia que Argentina no convenientes clasificaciones y separados completamente las harinas de 1ra y 2da,
tenía. de afrecho, de afrechillo y rebacillo, van a parar a grandes depósitos de tubos en las
Así, lo que observamos es que la importación de maquinaria per- cuales se procede automáticamente a llenar bolsas (...) Toda esta maquinaria que
mite a los capitales locales alcanzar el mismo desarrollo tecnológico como es consiguiente está instalada en tres pisos, se mueve a impulsos de la fuerza

11
Idem.
98 99
que desarrolla un magnífico motor sistema ‘Ruston Proctor’ de Lincoln (...) de 45 parte la fermentación y demás causas de alteración, teniendo buena ventilación
caballos y dos calderas de 25 y 35 caballos.”12 por la parte superior.”

En esta descripción no aparece el trabajo vivo. Como observamos Luego de depositados en los silos, los granos pasan a una siguiente
ya en el molino de 1855 son pocos los obreros vinculados en forma etapa de clasificación y a una nueva limpieza, que también se realiza en
directa al proceso de molienda. Incluso los censos arrojan un prome- forma automática:
dio de 7 obreros por molino.13 De aquí podemos deducir que estamos,
antes de entrar en la década del ’90, frente a una gran industria domi- “De los silos, por medio de cintas transportadoras, pasan a las tararas, aparatos
nante y no ya ante un fenómeno aislado como había en 1855. Las ca- especiales aspiradores, con reguladores para el viento, en las cuales se separan los
racterísticas descriptas, al centrarse en el proceso automático, dejaron cuerpos de diferentes pesos, separándose las semillas más livianas (...) De las tararas
de lado el trabajo vivo incorporado por los obreros. No será sino en las pasa el trigo a las Eurekas, aparatos cuyo principio está basado sobre el frotamiento
de los granos unos contra otros y contra superficies duras y lisas que tienen por
fuentes de comienzos del siglo XX que veremos el proceso de valoriza- objeto limpiar bien el grano, siendo aspiradas las materias extrañas y echadas al ex-
ción, es decir dónde aún el obrero agrega más valor que el contenido terior. Previamente antes de pasar a la Eurekas, por medio de un imán, se separan
en la maquinaria y la materia prima. los cuerpos metálicos que puedan tener.
De las Eurekas pasan a los separadores o trilladores, por cuanto los granos ya
b. El proceso productivo en 1901 y en 1917 limpios están mezclados con otras semillas diferentes pero casi de la misma den-
sidad. Estos aparatos, separan los granos más largos, o los más redondos siendo
La objetivación del proceso de trabajo alcanzada a principios de enviados por conductos diferentes. De aquí pasan a las esmeriladoras y las cepilla-
los ‘90 con la introducción masiva de la máquina a vapor y el cilindro doras, aparatos especiales que tienen por objeto limpiar perfectamente los granos
parece haber sido el cambio fundamental, por lo que las nuevas trans- y dejarlos ya listos para la molienda. En las cepilladoras, los trigos penetran en una
formaciones no serán tan radicales. Así si observamos una descripción camisa tajeada, siendo frotados por un cepillo de pita. Tienen su aspiración que
atrae los cuerpos extraños eliminados.
de un molino de 1917 no encontraremos grandes diferencias con la Después de sufrir la limpieza, se mojan los granos a objeto de impedir la ro-
hecha por Moorne para el molino de Oneto.14 Todas las etapas apare- tura de la cáscara, por su excesiva sequedad y para obtener harinas más blancas y
cen, en este molino, mecanizadas e integradas sin intervención de los puras. Esta operación se efectúa con sumo cuidado por cuanto puede la humedad
obreros. El primer paso es la recepción del trigo, una primera limpieza atacar la harina. Luego de mojado el trigo, pasa a un cajón, y queda listo para la
y su depósito en los silos: molienda.”

“(...) llegan los granos al molino en bolsas o a granel, generalmente en bolsas, En relación a la molienda tradicional de la atahona hay una me-
en las condiciones ya detalladas más arriba, siendo descargadas directamente del jora evidente en la limpieza y clasificación. Mientras en los molinos
carro a la tolva, pasando la primera limpieza, donde se le depura los cascotes, hi- antiguos el grano apenas se limpiaba obteniéndose una harina de mala
los, polvo, semillas extrañas, etc. pasando por zarandas y aspiradores. Las semillas
extrañas se separan y clasifican a la vez. Sufrida esta primera limpieza, por medio
calidad, la mecanización permite introducir elementos de mayor lim-
de cintas de lona transportadoras, llegan los granos al elevador, donde son descar- pieza sin perder productividad. Una vez acabada esta fase, el grano está
gados con cucharas especiales, y por medio de una noria que pone en movimiento listo para pasar a la molienda propiamente dicha. Artuso destaca que
el sin fin, son depositados al silo, por la parte superior. el molino ya reemplazó sus piedras por cilindros de porcelana, como
Existen tres silos, construcciones cilíndricas de hierro, uno a continuación del señalamos, uno de los cambios fundamentales del período: “Las mue-
otro, en los cuales van los trigos ya clasificados por variedad, efectuándose esta las metálicas y los molinos a cilindro son modernos, habiéndose usado
operación por medio de llaves, las cuales se cierran o abren, según al silo a que durante muchísimo tiempo muelas de asperón y piedra.”
vayan los trigos. En estos silos el trigo está siempre en movimiento para evitar en En forma automática el trigo es pesado y volcado en las cajas de
molienda que contienen varios cilindros:
12
Moorne, Industrias fabriles en Buenos Aires, Tomo I, Bs. As., 1893.
13
Argentina, Segundo Censo Nacional, Mayo 10 de 1895, Bs. As., Capítulo X, p. “Describiremos la molienda según se efectúa en uno de los buenos molinos de
CVI. Capital Federal, con instalaciones completamente modernas.
14
Se puede encontrar una descripción detallada en: Artuso, Francisco: La industria El trigo limpio ya de impurezas es transportado a una balanza automática que
molinera en la Argentina, tesis, Facultad de Ciencias Económicas, UBA, Buenos tiene por objeto establecer el porcentaje de trigo molido. Cada 20kgs. de trigo son
Aires, Argentina, 1917, pp. 89-99. volcados automáticamente a las máquinas trituradoras.
100 101
Estas máquinas trituradoras se componen de cilindros, acoplados de dos en el impresionismo de la falta de obreros en relación a otras ramas de
dos, y teniendo estos sus ejes paralelos en el mismo plano horizontal. la producción los lleva a perder de vista ciertos detalles. Sin embar-
Para la construcción de los cilindros se usa fundición templada, porcelana, go, en otras fuentes se destacan elementos como la introducción de la
piedra, vidrio y acero, resultando mejores los de fundición y los de porcelana. limpieza. El Molino Riachuelo, de la Compañía Anglo-Argentina, fue
El molino de referencia tiene 5 máquinas trituradoras, cuyos cilindros de 250
mms. de diámetro y 1,50 mts. de largo comienzan en la primera máquina con un
construido en 1900 por la casa Henry Simon Ltda. y según se señala
rayado de 500 estrías. En las máquinas sucesivas, las trituraciones son mucho más en el artículo “dispone además de una instalación especial para lavar y
enérgicas, sus cilindros más unidos y el número de estrías aumenta de 100 en 100 secar el trigo con arreglo á los últimos adelantos.”15
por máquina hasta llegar a tener 900 en los cilindros de la última. La molienda Este cambio aunque puede ser menor implica un aumento en el
comienza en los cilindros de 500 estrías. Una vez triturado en esta máquina, pasa rendimiento del grano, además de mejorar las condiciones de trabajo
el trigo a los plansichter o cernidores.” (que por la presencia de polvillo es muy insalubre). Otro cambio impor-
tante aparecerá en 1905 con la instalación de Molinos Río de la Plata:
La harina obtenida luego del paso de los cilindros, aunque más aparece un laboratorio químico para mejorar la calidad de las harinas.
limpia que la producida por las atahonas, debe pasar por un etapa en Esta práctica se toma de los molinos extranjeros. Lo que se busca es,
la cual se separan diferentes componentes. Por supuesto, esto también además de garantizar la calidad, introducir en la harina vitaminas y
se realiza en forma automática: fortificadores. Con todo, el régimen de gran industria no implica la
desaparición de los obreros, sino su subordinación en el proceso de
“En los plansichter se separan los productos; la harina ya producida pasa a los producción a ser un apéndice de la maquinaria.
cernidores centrífugos que tienen por objeto depurarla completamente y luego va
a embolsarse. La sémola y el semolín van a producir harina por medio de cilindros c. El proceso de trabajo como proceso de valorización
compresores; y los residuos, es decir, trozos que aun contienen cáscara pasan a la
segunda trituradora.
En las 5 trituradoras se efectúa esta operación, teniendo cada máquina su plan- En su tesis, Francisco Artuso además de mostrarnos el carácter
sichter o cernidor correspondiente, estando las sedas de éstos combinadas con el automático de la molienda sintetiza el lugar que ocupan los obreros:
número de estrías de los cilindros. “para moler 80.000 kgs de trigo en 24 horas, se emplean solamente 8
El residuo de la quinta trituración es ya afrecho y afrechillo, los cuales pasan a hombres cuya misión es vigilar las sedas, máquinas, etc.”16
la cepilladora correspondiente a objeto de sacarle la harina que aun puedan conte- Las tareas manuales existen y aun hay gran especialización pero
ner, y luego va a embolsarse. están acotadas. Es a partir de las fuentes obreras donde observamos
La sémola y el semolín pasan de los plansichter a los sasseurs, máquinas que con mayor detalle las tareas cumplidas por el trabajador. Durante un
tienen por objeto separar los trozos que aún contengan cáscara y enviarlos nue- conflicto en 1917, sale publicado en el periódico anarquista La Protesta
vamente a las trituradoras, y los otros, previa una buena limpieza, son sometidos un informe sobre las condiciones laborales en los Molinos Río de la
inmediatamente a la acción de las diferentes compresoras, a las cuales van ya cla-
sificados por tamaño. Estas son máquinas compuestas de cilindros lisos que los
Plata. Allí podemos ver con mayor detalle qué funciones cumplían los
transforman en harina. obreros. En lo referido al proceso central, es decir la molienda, encon-
Los convertidores o compresoras difieren de las trituradoras en que la super- tramos al personal más calificado, el cilindrero, y luego al 1er y 2do
ficie de los cilindros es lisa en lugar de ser estriada, estando animado uno de los molinero. En la fuente no se señala qué tarea específica realizan, pero
dos cilindros acoplados de doble velocidad del otro. Esta operación es un simple si comparamos esta fuente con la descripción realizada por Artuso,
aplastamiento de granos. quien señalaba que las tareas eran de supervisión (“vigilan las sedas, las
Después de cada operación de aplastamiento, son sometidos a tamices para ha- máquinas...”) podemos suponer que se trata de una tarea de este tipo.
rinas finas, pasando la harina producida a los centrífugos y de estos a embolsarse y Otro elemento que aporta en este sentido es una entrevista realizada
el resto a recomprimirse nuevamente. Los cuadros de las sedas de los cernidores su- con un obrero molinero que trabajó en los ’50, quien señala que su
cesivos son más pequeños. Todas las operaciones se producen automáticamente.” tarea era ajustar los cilindros del molino cada vez que se desregulaban,
Artuso nos muestra todo el proceso mecanizado en un sistema inte-
grado, lo cual confirma que la gran industria es el régimen de produc-
ción. Los cambios en la profundización del régimen de gran industria 15
“Molino Riachuelo de la compañía molinera Anglo-Argentina”, en Revista de
son más difíciles de percibir a partir de las fuentes. Sobre todo porque Molinería, n° 4, 1 de octubre de 1900.
16
Artuso, op. cit.
102 103

y para hacer esto debía cada tanto mediante el tacto comprobar si la “Sección industrial: reglamento e instrucciones para el cuidado de las
harina que salía era o no lo suficientemente fina17. máquinas
El siguiente trabajo mencionado en el escalafón es el estibador. Su
trabajo requiere de calificación y fuerza ya que consiste en apilar las 1. En la sala de máquinas debe reinar la más absoluta limpieza y orden, como
así mismo en todas las máquinas, transmisiones, útiles y demás dependencias.
bolsas de trigo y de harina sin que se caigan. Se trata de un trabajo que 2. A todas las personas extrañas se debe prohibir rigurosamente la entrada en
no ha sido mecanizado, por lo que el obrero debe cargar bolsas de 70 a la sala de máquinas.
90 kilos armando pilas de hasta 12 metros de altura. Este esfuerzo hace 3. Para los útiles, herramientas y llaves correspondientes á las máquinas, deben
que sólo trabajen 8 horas y sean de los que más cobra. Luego encon- existir y encontrase en su lugar ó en el tablero respectivo, para estar listos en cual-
tramos la sección rejilla y los descargadores de trigo, los embolsadores, quier momento que se necesiten para su uso.
marcadores de bolsas, peones de limpieza, barrenderos, conductores 4. Todos los materiales que se necesita para las máquinas, como gomas para el
de carros, mecánicos, caldereros, conductores de locomotoras, serenos, condensador, amianto, guarniciones y empaquetaduras, trapos, aceites, etc. como
talabarteros y electricistas, entre otros. Al ser una empresa compleja también un lote de tornillos y rondanas de diversas medidas deben existir siempre
cada uno de estos oficios debe ser estudiado para tener una noción más en diversas medidas para estar á mano en caso de un apuro.
clara del proceso de trabajo en su conjunto. Pero al analizar la división 5. Para aceitar á los cilindros de la máquina á vapor sólo se debe usar un aceite
mineral especial para que no tenga ningún ácido ú otras materias corrosivas y nun-
del trabajo, se observa que en el proceso de molienda propiamente ca se deben emplear grasas ó aceites animales ó vegetales.
dicho sólo encontramos dos calificaciones (el cilindrero y los técnicos 6. Las mechas en las aceiteras para los diversos cojinetes de las máquina deben
molineros). Es decir que el grado de mecanización se traduce en un ser de lana pura, no deben ser hechas demasiado gruesas, y no rellenar por com-
trabajo subordinado al sistema de máquinas, lo que ratifica que se trata pleto el agujero o tubo conductor del aceite. La posición de la mecha se regula por
de un sistema de gran industria. medio de un alambre fino, de modo que no toque el eje respectivo.
Pero si en el proceso central se han simplificado las tareas, aun que- 7. Una media hora antes de poner en marcha la máquina, se debe abrir muy
dan sectores por mecanizar. El trabajo del estibador ya mencionado despacio y poquito la válvula principal arriba de la caldera, para calentar la ca-
puede ser reemplazado por los silos o por una cinta grúa que evita el ñería conductora de vapor y los cilindros de la máquina. Al mismo tiempo se
tener que subir con la bolsa al hombro. Otro elemento que se pue- abre la válvula especial para calentar las cañerías, camisas y comunicaciones de los
de transformar es la limpieza. Como señalamos en la fundación del cilindros. Al mismo tiempo se abren todos los robinetes de purga y los aparatos
separadores del agua condensada, hasta que salga vapor solo. Siempre observando
Molino Riachuelo, uno de los principales avances que incorpora es un que la máquina se caliente poco á poco y nunca se debe hacer esta operación de
mecanismo de limpieza que consiste en el aspirado permanente de los prisa y apurado.
residuos, un elemento que elimina tareas de limpieza y a la vez cuida la 8. Mientras se hace calentarla hay que aceitar todas las piezas movibles de ella y
salud del obrero, es decir que garantiza su reproducción durante más minuciosamente revisar si hay alguna chaveta ó tornillo, etc., flojo. todas las aceite-
tiempo haciéndolo a largo plazo una fuerza de trabajo más barata. Otro ras y bombitas de aceite hay que revisar y poner en orden y llenarlas.
lugar que aún mantiene una gran presencia subjetiva es la caldera. En 9. Si se observa que una aceitera no funciona regularmente como las demás,
la Revista de Molinería, encontramos en 1900 una descripción interesan- hay que revisarla en seguida y limpiarla y ver si está tapada ó descompuesta.
te. A pesar de que se trata de una fuerza motriz de combustión interna, 10. Si se ha hecho juntas de guarniciones nuevas se debe apretarlas mientras se
aun hay mucho trabajo por realizar. En la larga lista de recomendacio- calientan las cañerías y la máquina.
nes, se observan instrucciones precisas que, por la pericia necesaria, 11. Antes de poner en marcha la máquina, hay que abrir del todo la válvula
que está encima de la caldera y hacer una seña por medio de una campanilla á los
sólo puede realizar el calderero.18 diferentes departamentos, previniéndolos que en seguida empezará á marchar la
Como ejemplo, veamos las recomendaciones de un reglamento máquina.
de maquinaria publicado en la Revista de Molinería en dos números 12. Para poner en marcha la máquina, hay que abrir despacio y poco á poco la
consecutivos:19 válvula principal de manera que la marcha empiece muy lentamente. El robinete
á válvula para el agua fría del condensador, hay que tenerlo abierto. Los robinetes
de purga y de los separadores se cierran una vez que no se notan golpes de agua
17
Entrevista realizada en la Unión Obrera Molinera de la República Argentina, en en los cilindros.
julio 2002. En poder del autor. 13. Antes de que no funcione bien la máquina, no se le debe agregar carga á
18
“Sección industrial. Reglamento e instrucciones para los foguistas”, en Revista de las otras máquinas.
Molinería, 2, 1 de septiembre de 1900, p. 5.
19
Revista de Molinería, 1 de octubre de 1900, nº 4, 15 de octubre de 1900, nº 5.
104 105
14. El guarda máquinas no debe abandonar su puesto mientras ella no fun- flujo continuo) la maquinaria ocupa en forma temprana un lugar clave.
cione con toda regularidad. La adopción del vapor es la que permite integrar las distintas etapas
15. Durante la marcha se debe observar continuamente todo el movimiento y en forma más potente y efectiva. Luego se introducen una serie de
de las máquina, prestando especial atención á las aceiteras. Los cojinetes del manu- mejoras que apuntan sobre todo a la limpieza y la calidad de la harina
brio, corredera, y eje principal, deben ser observados con especial cuidado.
16. En caso que un cojinete se caliente, hay que aflojarlo un poco y darle más
obtenida, como son los planshifters y cernidores.
aceite, y si con esto no se remedia, se aceita con una mezcla de azufre, polvo ó Al ser la maquinaria el aspecto clave de la producción, observamos
graft una alta composición orgánica del capital y el desarrollo en forma tem-
17. Si un cojinete se calienta momentáneamente hay que parar en seguida la prana de la gran industria, donde el número de obreros es reducido y
máquina revisarlo bien lo mismo que su perno ó eje. su función está subordinada al ritmo y las necesidades del sistema de
18. Si se nota en un cojinete un golpe, lo cual proviene seguramente de que máquinas. Esta particularidad, implica por un lado una promesa de ga-
está algo gastado, hay que apretarlo con sumo cuidado, luego hay que limarlo y nancia mayor que en otras ramas, pero al mismo tiempo un mínimo de
ajustarlo nuevamente. capital necesario para comenzar la producción también mayor que en
19. Los prensaestopas deben mantenerse siempre en un estado tal, que no su- otras ramas. Es por esto que la expansión de la molinería capitalista en
fran pérdida ninguna, y sólo debe empelarse el mejor material como empaquetadu- Argentina está atada la capacidad de incorporar maquinaria. En una
ra. Los prensaestopas deben apretarse despacio por igual, pero nunca demasiado,
porque esto produciría demasiada fricción.
primera etapa, esta posibilidad se ve frenada por la falta de capitales y
20. Si se nota al interior de los cilindros ó cajas de distribución, un ruido se- el escaso margen del mercado interno. Por eso, en 1855, pese a que se
mejante á un ronquido, es señal de que las piezas interiores necesitan más aceite. instalan algunos molinos a vapor no se difunden por todo el país y aún
Si después de poner más aceite no cesa el ruido, es señal de que la clase de aceite la importación de harina es necesaria.
no sirve. Hacia 1870, comienza a revertirse esta situación. Por un lado se
21. Los golpes en el cilindro de la máquina son señal de que hay agua, é inme- amplía la capacidad de acumulación de los capitalistas locales por la
diatamente hay que abrir los respectivos.” expansión del mercado interno. Por otro, se produce un fuerte desarro-
llo de la rama harinera a nivel mundial, lo que redunda en una dismi-
El maquinista es, junto al foguista, al estibador y al cilindrero, el nución de los costos de la maquinaria. Argentina, pese a un desarrollo
mejor remunerado. Se entiende, ya que al analizar el reglamento y la más tardío, se favorece de esta expansión y su producción de harina
cantidad de tareas que éste debe realizar se puede constatar la pericia evoluciona en pocos años al mismo nivel que la inglesa.20 La diferencia,
necesaria para el trabajo. Lo que de por sí anula la visión idealizada por supuesto, reside en la fabricación de la maquinaria, pero el hecho
de que la máquina hace todo. Sin embargo, también queda claro que de tener que importar no implica un freno al desarrollo de la rama sino
nos hallamos frente a la gran industria. El maquinista, según detalla el lo contrario. Entre el intento de 1855 de incorporar vapor y la difusión
reglamento, está supeditado a los ritmos de la máquina. Es decir sus de 1870, las atahonas persisten. Es la importación, es decir, la acción
tareas no son las que transforman la materialidad del grano sino que del capital extranjero, la que permite a los capitales más concentrados
se supeditan a garantizar el funcionamiento de la máquina. Aun así, desplazarlos e incluso eliminarlos en el grueso de los mercados.
como se trata de un primer paso en la gran industria, encontramos que Las incorporaciones técnicas y el análisis del proceso de produc-
su función está poco objetivada. El grueso de las indicaciones apela a ción, nos muestran que, logrado un flujo de maquinaria importada, la
la percepción del maquinista, quien debe recurrir a su experiencia para producción de harina argentina está al nivel de la media del mercado
resolver situaciones que además requieren de pericia. Esto muestra que mundial. E incluso, con la instalación de Molinos Río de la Plata, a
aún hay mucho camino por recorrer, a pesar del alto grado de compo- la altura de los más desarrollados. Así, no se puede explicar la poste-
sición orgánica de capital. rior decadencia de la producción de harina por la falta de desarrollo
técnico.
Conclusión

La producción de harina se difunde en la Argentina en la etapa


colonial de la mano de producciones rurales de tipo familiar. El primer
cambio es la adopción de una organización para el mercado con mano
de obra asalariada. Por las características de la producción de harina (el Novack, George, La ley del desarrollo desigual y combinado, Editorial Pluma, Buenos
20

Aires, 1973.
106 107

Concentración y centralización: nejaban con mano de obra familiar y a tracción a sangre o hidráulica.
el nacimiento de los molinos gigantes Estos molinos apenas abastecían su zona. La dependencia del merca-
do extranjero era fruto del escaso desarrollo de la producción local.
El proceso de producción de la harina se caracteriza, como vimos, En 1855, aunque ya hay intentos de instalar molinos con tecnología
por una alta composición orgánica del capital en relación a otras ra- extranjera, según el Registro Estadístico, en Buenos Aires hay “133
mas. Por otra parte, la harina tiene un mercado que crece en forma establecimientos, atahonas, almacenes de harina y panadería”. Como
proporcional al aumento de la población, al ser un alimento básico se ve, la fabricación de harinas en las ciudades todavía convive con
consumido por todas las clases sociales. Estas dos características expli- otras producciones. En cuanto a las empresas que sólo se dedican a la
can la afluencia de capitales a la rama y su desarrollo veloz. Pero esta molienda de trigo, de las 102 censadas, 98 funcionan con tracción a
misma dinámica impulsa la competencia entre los numerosos burgue- sangre, sólo existe un molino a fuerza hidráulica y 3 a vapor.21
ses interesados en obtener ganancias en una rama pujante. En una En la Capital, el desarrollo de la molinería era escaso y no podía
primer etapa, veremos crecer el número de molinos, lo cual pareciera competir con la harina importada. Sin embargo, la falta de transporte
dar la razón a los teóricos liberales que plantean la posibilidad de cierta generaba una protección de hecho a los molinos locales. La produc-
movilidad social y de que los capitalistas que innovan sobreviven. Un ción harinera en Mendoza expresa en toda su dimensión las caracte-
aparente acierto de la mirada armónica de la competencia capitalista. rísticas de este mercado fragmentado. Según revela un estudio de Luis
Sin embargo, a partir de la crisis del ‘90, veremos que el constante Alberto Coria, el mercado mendocino se mantuvo pujante hasta 1880.
aumento de la capacidad productiva de los molinos lleva a que la com- El crecimiento de la demanda, producto de la expansión económica de
petencia muestre su realidad de guerra en la cual los más productivos la provincia, se vio acompañado hasta esa fecha con la expansión de la
destruyen a los capitales más chicos. Se produce, entonces, una dinámi- producción harinera. Mendoza tenía dos virtudes que le permitían el
ca de concentración y centralización de capital. Así, encontramos en la desarrollo harinero: por un lado, contaba con una producción triguera
profundización de las relaciones capitalistas en esta rama permanentes suficiente para las necesidades de harina; por otro, contaba con ríos
momentos de expansión, con su contracara en la desaparición de ca- caudalosos para utilizar como fuerza motriz. Estas características, se-
pitales y nuevos momentos de auge. A cada etapa el problema parece ñala Coria, no existían en la zona pampeana dedicada a la producción
ser coyuntural y la solución estar al alcance de la mano. Sin embargo, ganadera y sin ríos con el cauce suficiente para impulsar los molinos,
el ciclo vuelve a reiniciarse y a resolverse en una escala de crisis y des- por lo que se debía recurrir a la fuerza de mulas, menos eficiente. Estas
trucción mayor. A lo largo de este acápite se analizarán esos ciclos de ventajas permitieron a la industria harinera desarrollarse incluso por
expansión destructiva desde la introducción de los primeros molinos a fuera del mercado local, abasteciendo a Córdoba y, en parte, a Buenos
vapor a mediados del siglo XIX hasta la década del 1920. Aires.
La molienda utilizada en Mendoza era de escaso desarrollo técnico,
Un mercado fragmentado limitada por lo que implica una productividad baja si se lo compara
con la producción mundial. Sin embargo, sobrevive frente a las im-
Como señalamos, la harina es un insumo básico en la reproducción portaciones que ingresan por Buenos Aires. La ventaja se la otorga la
de la fuerza de trabajo. Derivado directo del trigo, se produce en for- localización: ante la falta de ferrocarriles, la presencia de producción
ma regional desde la época colonial a partir de su introducción desde triguera se ve potenciada por el proteccionismo que implican las altas
Europa. Si tomamos el siglo XIX como etapa de consolidación de las tarifas del flete.
relaciones capitalistas en la Argentina, observamos que el mercado y su En otras provincias, el panorama es similar. Ante la falta de cami-
producción están fragmentados regionalmente. Las zonas de la Capital nos, la producción se acota a mercados locales, de la mano de ataho-
Federal y la provincia de Buenos Aires, donde centramos el análisis a nas, como ocurre en Córdoba en la zona de Traslasierra. Allí, las sierras
lo largo de la tesis, se caracterizaban por obtener la harina por importa- marcan una barrera que permite la existencia de moliendas atrasadas
ciones que se extenderán hasta 1877. El grueso de la harina consumida
por la Capital provenía del exterior, aunque también una proporción
no menor provenía de “importaciones internas” desde centros urbanos
como Mendoza o Córdoba. En el resto del país, la producción estaba
radicada en pequeños molinos de campaña, las atahonas, que se ma- Argentina, Segundo Censo Nacional, op. cit.
21
108 109

en zonas rurales, que sobreviven incluso a la presencia de molinos hi- Si en 1855 encontrábamos que todavía predominaba la atahona en
dráulicos de porte mediano en la capital cordobesa.22 Buenos Aires, en estos pocos años desaparecerán por la imposibilidad
Esta fragmentación desde la que parte la producción de harina en de competir con la máquina a vapor, debiendo muchas trasladarse al
la naciente Argentina, se revertirá progresivamente a partir de tres mo- interior. Como dice en 1857 un comentarista del diario El Orden, “El
tores. El primero es la introducción de la maquinaria a vapor gracias vapor nos invade por todas direcciones”24. En 1864, ya no quedan más
al crecimiento del mercado mundial de maquinaria. El segundo es la que una o dos atahonas. El Cuadro 2 muestra la velocidad de este creci-
progresiva extensión del ferrocarril, que destruirá las bases de aisla- miento, en el cual en menos 3 años se instalan 7 molinos que coparán
miento geográfico que protegía a los molinos locales. Y por último, el el mercado gracias al aumento de su capacidad productiva. En 1843 se
aumento de la producción triguera en la pampa. El resultado será el molían 250 fanegas diarias por parte de 64 atahonas, mientras que en
fin de Mendoza como centro harinero y su reemplazo por la zona de 1858 los 7 molinos más importantes logran producir 2.000 fanegas.
Buenos Aires, la provincia de Santa Fe y Córdoba capital, que logrará Este doble proceso de aumento de la capacidad productiva por estable-
mantener su lugar una vez unificado el mercado. cimiento y de reducción del número de propietarios, marca el inicio
de la dinámica de concentración y centralización. Este proceso será
Los primeros molinos a vapor (1846-1857) analizado por los cronistas de la época como el fin de la competencia y
la instalación en la Argentina de un trust o monopolio. Como veremos,
La mitad del siglo XIX marca un quiebre en la evolución de la pro- esta referencia a la presencia de trusts que ya aparece en forma tempra-
ducción de harina en Buenos Aires. Con la llegada del primer molino na volverá a ser eje de discusión en 1919. En este primer momento, el
a vapor en 1846, comienza una década en la que se desplaza a las ataho- diario La Tribuna acusa a Bleumstein (suponemos que se trata del mis-
nas. Un corto trabajo de José María Mariluz Urquijo recopila los cam- mo Belauenstein del molino San Francisco) Larroche, Halbach, Viale
bios cruciales que se producen en esta década. En 1846, el suizo Juan y a Onetto, de establecer una política conjunta de precios para destruir
Belauenstein funda en Córdoba el primer molino a vapor llamado a la competencia. Sin embargo, la asociación de los molineros, según
“San Francisco”. Su productividad es de 160 fanegas diarias mientras plantea Urquijo, tiene por objetivo la compra de granos a bajo precio,
que una atahona de Buenos Aires producía ese mismo año 4 fanegas más que la fijación de un precio más caro que resulte en una ganancia
por día. La iniciativa de Belauenstein no aparece como una decisión in- extraordinaria. Esta alianza de los principales molineros no implica,
dividual. Por el contrario, hacia mitad del siglo XIX se comprueba una entonces, el fin de la competencia. Por un lado, se profundiza la lucha
fuerte atracción para numerosos capitalistas que ven en la producción contra los capitalistas productores de grano en pos de bajar los precios.
de harina un buen negocio. Algunos logran convertir sus atahonas en Por el otro, la competencia se exacerba con los molinos extranjeros a
molinos a vapor, como es el caso de Onetto, quien molía harina en su quienes los harineros argentinos no pueden derrotar ya que las impor-
panadería o Angel Viale, quien mecaniza su antigua atahona. Pero la taciones continúan. Según da cuenta Urquijo, en 1857, apenas instala-
mayoría son nuevos proyectos encabezados por capitalistas extranjeros, dos los molinos a vapor comienza una crisis marcada por la escasez de
que recurren a la importación de maquinaria de Inglaterra y Estados grano. A esto se le suman los costos de carbón y los altos sueldos de los
Unidos y cuentan con un capital inicial importante. Como señala técnicos extranjeros que deben acondicionar la maquinaria. El vapor,
Mariluz Urquijo: aunque implica un gran desarrollo en relación a la producción previa,
no permite competir exitosamente con la molinería extranjera.
“En el corto decenio la industria molinera se reestructura sobre una base ca- La incapacidad para competir con el mercado extranjero, sumada a
pitalista. El progreso tecnológico impone un radical cambio de organización, au- la coyuntura agraria adversa frena la inversión en la rama. Entre 1857
menta la producción y mejora la calidad. A la dispersión en múltiples y pequeños y 1862 no se construye ningún molino nuevo en la ciudad de Buenos
establecimientos sucede la concentración en siete grandes empresas cada una de las Aires. Pero no sólo la competencia externa marca una traba al desarro-
cuales ha demandado una inversión cercana al millón de pesos.”23
llo de la molinería porteña. El supuesto trust denunciado por el diario
La Tribuna es vencido por la existencia de molinos en el interior del
22
Lobos, N. y V. Flachs, “Cincuenta años de industria molinera en Córdoba. Su
repercusión en la actividad nacional (1860-1914)”, en Cuadernos de Historia 36, Bs. Citado en Mariluz Urquijo, José María, “La industria molinera porteña a me-
24

As, Academia Nacional de Historia, pp. 82-83. diados de siglo XIX”, en Separata del Boletín de la Academia Nacional de la Historia,
23
Ibid. volumen XXXIX, Bs. As., 1966.
110 111

país. Las décadas del ‘50 y del ‘60 marcan un aumento del número Samuel 100 caballos
de atahonas en la campaña, al compás del aumento de la producción Lafonte, de fuerza y
agraria. Por ejemplo, en 25 de Mayo, pueblo la campaña bonaerense, Molino Ambrosio 400 fanegas maquinaria
en 1855 existen 6 establecimientos harineros. En muchos casos, se tra- 1857 Plaza Once
del oeste Molino diarias importada
tan de atahonas que utilizan o mulas o ríos como tracción principal. Torres y Juan de Estados
Sin embargo, también en el campo se instalan molinos a vapor. Por Cruz Ocampo Unidos
ejemplo, en San Nicolás donde se instala un molino de los herma- Sociedad
nos Carranza que contratan a un ingeniero inglés. Estos molinos del anónima
interior de la provincia de Buenos Aires se suman a los molinos de Molino
presidida por 250 fanegas
Mendoza, Córdoba o Santa Fe, que pese al avance en la productividad 1857 Buenos Plaza Once
Felipe María diarias
mundial, se mantienen a salvo gracias a los altos fletes que cobraban Aires
de Escurra
los carros ante el escaso desarrollo del ferrocarril. (catalán)

Cuadro 2: Los primeros molinos a vapor Fuente: Elaboración propia en base a Mariluz Urquijo, José María, op. cit.

Capacidad Expansión sin centralización (1864-1895)


Año Nombre Fundadores Ubicación Tecnología
de molienda
-Tres La introducción de la caldera a vapor permitió un avance en la pro-
calderas ductividad que comenzó a transformar la dinámica de la rama. Arriba,
Juan Elefante analizamos los cambios en el proceso de producción que esto implicó.
Belauenstein construidas Pero además produjo una transformación en las relaciones capitalistas
160 fanegas porque permitió abaratar costos e impulsó un aumento de la concen-
San (Suizo) en Inglaterra
1846 cada 24 tración de capital en manos de los empresarios harineros. El primer
Francisco Augusto - doble
horas
Laroche máquina impacto de esta nueva magnitud del capital aplicado a la molinería fue
(Francés) que molía una rápida centralización del capital en la ciudad de Buenos Aires ha-
muelas y cia 1857, donde muchos molineros o panaderos se vieron desplazados.
cernidores Aquellos que lograron mantenerse dentro de la rama fueron los más
Francisco
grandes o quienes se asociaron a otros pero sin lograr avanzar sobre el
1854 Halbach Plaza Lorea
300 fanegas Interior. En el Interior, el aumento de la productividad todavía no im-
(prusiano)
diarias plicaba la desaparición de las atahonas sino que incluso se multiplicó
su número favorecidas por el aumento de la producción triguera.
Florida entre El breve estancamiento que comienza en 1857 coincide con una
Manuel 70 fanegas crisis a escala mundial y recién termina hacia la década del ‘70. Las
1854 Tucumán y
Lebrero diarias determinaciones que hacían de la producción harinera poco eficiente
Lavalle
frente a las exportaciones comienzan a revertirse. Si en los molinos
1856
Santiago Calle 200 fanegas fundados entre 1855 y 1857, los ingenieros venían desde el extranjero,
Onetto Defensa diarias en 1864 los encontramos radicados en el país a partir de la instalación
Molino Francisco
de talleres locales de reparación de maquinaria. Las máquinas seguían
1856 de los Domingo
Plaza los 350 fanegas siendo importadas, pero quienes las instalaban y las reparaban eran
Andes Justo
Andes diarias extranjeros que vivían en el país. La producción triguera por su parte
comienza a crecer, lo que permite prescindir de las importaciones, aba-
Fondos de
250 fanegas
ratándose los costos. Por último, comienza lentamente a expandirse el
1857 Angel Viale la Iglesia de
diarias
6 muelas ferrocarril, cuyos efectos veremos recién hacia mediados de la década
Montserrat del ‘80.
112 113

Estas nuevas determinaciones, producto del desarrollo del capita- encontramos con una tecnología atrasada con respecto a los desarrollos
lismo en la Argentina, llevan a que la producción de harina se vuelva de las potencias productivas en esta rama. Recién en la década de 1880,
nuevamente redituable. En 1864, después de 7 años, se funda un nue- comienza la incorporación de maquinaria a la altura de los cambios
vo molino. Da así comienzo a una escalada de nuevas empresas y a un tecnológicos ocurridos a escala mundial, con el reemplazo de las
nuevo ciclo de expansión. A diferencia de la etapa previa, el número de piedras por los cilindros. En Santa Fe, se introduce el primer molino
empresas en lugar de reducirse se extiende en todo el país. Entre 1871 y con sistema Austro Húngaro y con sistema de limpieza de granos
1895 se fundan 391 molinos.25 Ya no se trata de atahonas locales, sino automáticos. Aunque ha avanzado el desarrollo en las décadas del 1870
de molinos a vapor que buscan abastecer un mercado que crece. El a 1890, esto no impide que pequeños productores se incorporen como
aumento del número de molinos más productivos que sus antecesores capitalistas. No se trata, como en otras ramas, de artesanos u obreros
permite el progresivo desplazamiento de las importaciones. Según se calificados que por su conocimiento del proceso de producción pueden
observa en el Cuadro 3, salvo por un pico de importaciones en el año establecerse como patrones independientes. Por su grado de desarrollo
1874, en menos de diez años se pasa de importar casi 6 mil toneladas tecnológico, la molinería requiere de una base de capital para ingresar al
a autoabastecerse. mercado. Sin embargo, todavía pueden ingresar a la rama los pequeños
productores, ya sea antiguos panaderos o técnicos especializados.. La
Cuadro 3: El fin de las importaciones de harina (1870-1877) revista La Molinería, órgano de la Sociedad Nacional de Fabricantes
de Harina y de la Sociedad Molineros Unidos, en el año 1900, honra
Año Toneladas de harina importadas a uno de los molineros que en 1870 instala un molino a vapor. Para
1870 5.726 la revista se trata de revindicar a los burgueses como quienes ponen el
1871 5.684 esfuerzo y son los generadores de riqueza. En esa apología nos permite
1872 2.141 reconstruir la situación de la acumulación de capital en la rama hasta
1873 1.017 1880:
1874 7.461
1875 16.923 “Por este motivo nos honramos hoy publicando el retrato de don Juan
1876 3.130 Ballesteros, que desde hace cerca de 70 años está vinculado á todas las transforma-
1877 128 ciones que han experimentado entre nosotros los establecimientos dedicados á la
fabricación de harina. Don Juan Ballesteros, que cuenta en la actualidad 84 años,
es oriundo de Italia y está en el país desde el año 1836. Desde su llegada se ocupó
Fuente: Elaboración propia en base a La Prensa, 2/10/1878, citado en Giménez,
en el arreglo de atahonas, pues era lo que se llamaba maestro, que se ocupaban de
op. cit. picar y rayar piedras.
El año 1850 estableció una pequeña atahona en la esquina de Caballito, lo
Este autoabastecimiento es fruto del proceso de mecanización expli- que luego dándole mayores proporciones, trasladó a la calle Matéu. Siguiendo la
cado. Aunque la Capital aparece como el centro con mayor productivi- evolución necesaria, estableció un molino á viento en la calle Alberti en 1864.
dad, los primeros cambios e introducción de nueva maquinaria se dan Y finalmente, en 1870 instaló en la misma calle Alberti un molino á vapor que
en la provincia de Santa Fe. Allí por la mayor rapidez de la expansión es el mismo de que, actualmente ensanchado y con salida á la calle Victoria, es
de la producción triguera en las colonias agrarias, aparecen molinos propietario en unión de su hijo don José.
en diferentes zonas rurales, como Colonia Esperanza, que se convier- Desde 1870 hasta la fecha se han ido implantando, en su molino todos los
te desde 1875 en un centro harinero de relevancia. Por el contrario, adelantos que la mecánica moderna ha preconizado como mejores, de manera que
bien puede asegurarse que ha seguido paso á paso todas las etapas que ha recorrido
regiones como Mendoza, que a principios de siglo era la más pujante, el progreso en los procedimientos para la fabricación.”26
comienzan a quedar relegadas.
La introducción del vapor como fuerza motriz había implicado Esta posibilidad de instalar nuevos molinos a partir del capital acu-
un avance frente a la rudimentaria atahona. Los nuevos molinos mulado arreglando atahonas muestra que aún la concentración era
requerían tecnología importada e ingenieros especializados extranjeros acotada. Ya entrados en la década de 1880, el crecimiento del número
para ponerlos en funcionamiento. Sin embargo, en los 70 todavía nos
“Los decanos del gremio. Señor don Juan Ballesteros” en La Molinería Argentina,
26
25
Argentina, Segundo Censo Nacional, op. cit. nº 2, 1 de septiembre de 1900, p. 1.
114 115

de molinos se amplía aún más. El número de molinos crecerá hasta Cuadro 4: Comparación del número y tipo de molinos entre 1888 y
1895 mostrando la atracción que ejerce para nuevos capitales. En todo 1895*
el país en el año 1888 vemos 638 molinos y en 1895, la cifra llega a Año 1888
659. Específicamente en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires se pasa
de 313 molinos a 316. El crecimiento no sólo es en cantidad sino en Sistema empleado Fuerza motriz
calidad de la producción. Los censos ya no registran establecimientos Nro.
pequeños en conjunto con panaderías o fidererías y se da un aumento Piedra Cilindros vapor atahonas hidraulicos mixtos
Molinos
de los molinos a vapor o hidráulicos frente a una disminución de las Total (Arg.) 638 - - 189 173 276 -
atahonas: en 1895, a nivel nacional quedaban sólo 56 atahonas de las
173 que había en 1888. En la Provincia de Buenos Aires, en el mismo Capital 23 - - 23 - - -
período se pasa de 41 atahonas a 12. También en este censo se observa Buenos Aires 90 - - 41 41 8 -
que en la Capital Federal se da la mayor productividad: en 1895, sus 28 Santa Fe 70 - - 63 3 4 -
molinos, todos con fuerza a vapor y cilindros, producen el 17,7% de la
producción nacional y son sólo superados por la provincia de Buenos Entre Ríos 58 - - 25 28 5 -
Aires (33,41% de la producción con 97 molinos) y Santa Fe (25,61% Córdoba 72 - - 12 - 60 -
con 74 molinos). Censo 1895
El aumento de molinos nos permite observar una expansión en
extensión que no da cuenta de la propiedad de ellos. Aunque podemos Sistema empleado Fuerza motriz
sospechar que aquello que los censos califican como aumento de esta- Nro.
blecimientos implica una afluencia de nuevos capitales. Confirmamos Piedras Cilindros vapor atahonas hidraulicos mixtos
Molinos
esta sospecha a partir de fuentes de tipo cualitativo. En 1892, Carlos Total (Arg.) 659 282 293 234 56 303 17
Lix Klett realiza un estudio sobre las firmas molineras y su capacidad de
producción en Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos.27 Capital 28 - 28 28 - - 13
Buenos Aires 97 17 68 46 12 19 -
Santa Fe 74 2 69 72 - 2 -
Entre Ríos 70 22 42 56 8 2 -
Córdoba 47 24 20 17 - 25 2

*La suma de Sistema empleado y Fuerza Motriz no es igual a Número de molinos


ya que hay molinos que no dieron datos. Cuando se habla de número de molinos
se trata de establecimientos y no de firmas.
Fuente: Construida en base a datos del Segundo Censo Nacional, Mayo 10 de 1895,
Capítulo X

De sus resultados se infiere que las empresas han desarrollado su


potencial productivo, pero que aún no se ha profundizado el proceso
de centralización.
En Capital se pueden producir 4.260 bolsas por día que están dis-
tribuidas en forma pareja entre los 25 molinos que contabiliza Lix Klett
(3 molinos producen menos de 100 bolsas diarias, 10 entre 100 y 150
bolsas diarias, 8 entre 200 y 250, 4 entre 300 y 350). En la provincia
de Buenos Aires, se da una mayor polarización. De los 63 molinos
Lix Klett, C.: Estudios sobre producción, comercio, finanzas e intereses generales, Buenos
27
encuestados, casi la mitad (36) tiene capacidad para fabricar hasta 100
Aires, 1900, pp. 411 a 413.
116 117

bolsas diarias, 16 molinos entre 100 y 150 bolsas por día, 8 entre 200

Cuadro 5: Establecimientos de producción harinera y el porcentaje de la producción por provincia (1907 a 1937)
y 250 y sólo 3 entre 300 y 350 bolsas diarias. En cuanto al poder de
las distintas firmas se ve que los dos capitalistas más importantes son
Bancalari (que cuenta con 4 molinos en Capital y Buenos Aires con
capacidad productiva de 670 bolsas por día) y Bacigalupo que posee
tres molinos en el mismo territorio con capacidad de producción de
530 diarias. Se trata de una concentración incipiente ya que la produc-
ción de Bancalari representa el 5,6% y la de Bacigalupo el 4,45% de la
capacidad productiva de Capital y provincia de Buenos Aires.
Aún no se ha dado el proceso de centralización que se verá a partir
de la crisis. Pero sí se observa, al comparar los datos de Lix Klett con
el Segundo Censo Nacional de 1895, que ya se trata de una rama pro-

Nº de Molinos
ductiva con tendencia a la sobreproducción. Para Lix Klett, en 1892 la

1937*
capacidad productiva de Capital, Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos

260
64
29
35
15

37
era de 691.884 toneladas, mientras que en el Segundo Censo Nacional
de 1895 se ve que la producción de harina fue de 383.147 toneladas. Es
decir que el 44,6% de la capacidad productiva (sin contar el cambio de
la productividad entre 1892 y 1895) no es utilizada.

producción total Molinos producción total


Porcentaje de la Nº de Porcentaje de la

24,24

16,88
30,61
Concentración y centralización 1895-1920

17,27
6,24

100
1912-1913
a. La centralización desde los censos

* No contamos con información sobre el % de la producción para 1937


La crisis del ‘90 es reconocida como de carácter financiero y polí-

Fuente: Elaboración propia en base a censos nacionales y agrarios


306
tico. Pero como vimos, es acompañada por una creciente saturación

60
33
29
25
16
del mercado a partir del aumento en la concentración de los capitales
que participan en la competencia. La salida de la crisis implicará que la
realidad ha cambiado: ya no hay lugar para todos. En agosto de 1894,
ante la evidencia de la crisis, los delegados de la Sala de Comercio de 11

29,24
29,74

17,57

11,91
6,17

100
de Septiembre (representación gremial de las empresas harineras argen-
tinas y futura Bolsa de Granos de Buenos Aires) realizan un reclamo

1907
al gobierno nacional para obtener apoyo para la rama. Se les conceden
ventajas fiscales, aunque los reclamos se extienden al pedido de “leyes

Nº de Molinos
para salvaguardar la industria, préstamos o exenciones del Estado.”28
Los datos que surgen de la comparación del Segundo Censo

350
43
36
22
19
71
Nacional de 1895, el Censo Agropecuario Nacional de 1908 y el Tercer
Censo Nacional de 1914 confirman la presencia de un proceso de cen-
tralización del capital en menos manos. De 1895 a 1907 aumentó en
un 76,83% la producción y al mismo tiempo se redujo en un 47% el

Total (Argentina)
número de molinos en todo el país. Y para 1912 quedan 306 molinos

Buenos Aires

Entre Ríos
Córdoba
Santa Fe
Capital
frente a los 659 de 1895. Al analizar las cifras de la producción vemos

Citado en Lahitte, Emilio: “La industria harinera”, en Censo Agropecuario nacio-


28

nal. La Ganadería y la Agricultura en 1908. Monografías, Bs. As, 1909, pp. 93-94
118 119

que la disminución de los molinos coincide con el aumento de la capa- lleva a que una comisión parlamentaria analice la crisis harinera con
cidad productiva (en 1907 se fabrica un 76,83% más de harina que en conclusiones más que claras:
1895 y en 1913 la producción aumenta un 25,62% más).
Todos estos son indicios de que en la lucha entre los capitalistas “Industria nacida al calor de necesidades reales, ha sido muy reproductiva,
triunfa aquel que produce más en menos tiempo. Y ese triunfo implica desarrollándose con el aumento de las cosechas de cereales hasta los años 1889 á
la desaparición de los productores más ineficientes, como se comprue- 1890, época que la capacidad industrial superó á las necesidades del país. Los profi-
ba con las siguientes cifras: en 1907 quedan sólo 13 atahonas de las 56 cuos resultados obtenidos, al llegar al conocimiento general, tentaron la iniciativa
de uno de cuantos se creían con capital y aptitudes para implantar nuevo molinos,
que había en 1895. En el Censo industrial de 1912 como en el Tercer dando por resultado un exceso cada vez mayor de producción sobre la necesaria
Censo Nacional de 1914 no se registra la producción de harina con para el consumo. (…) Actualmente calculamos la industria molinera con capacidad
tracción a sangre. de producción doble á la necesidad actual para el país y á la actual exportación
En los censos se observa que la concentración se da a nivel geográ- para el Brasil.”31
fico. En la Capital Federal, los 19 establecimientos existentes (todos
muelen con cilindros y utilizan vapor como fuerza motriz) produjeron La expansión en manos privadas guiada por la alta tasa de ganancia
el 29,74% de la harina de todo el país. Y si se le suma la producción llevó a un exceso de capitales por encima de la capacidad de consumo.
de la provincia de Buenos Aires con la de la Capital se observa que allí La anarquía capitalista impide una planificación regulada. Sin embar-
se fabrica el 59,48% de la harina argentina. Pero en 1907, según otro go, el Estado intentará dar una salida. La respuesta llega luego de la
estudio de Lahitte, la capacidad productiva no se utiliza al máximo. Si presión ejercida por las cámaras harineras.
ello hubiese ocurrido, afirma Lahitte, los molinos bonaerenses habrían Ante la crisis, la primera acción conjunta de los molineros es recla-
podido producir toda la harina exportada y el 47% de la necesaria para mar a través de su cámara exenciones impositivas y subsidios al Estado.
el consumo interno de la Argentina29. El Cuadro 5 muestra la evolu- Argumentan que la crisis se debe a la imposibilidad de exportar a Brasil
ción de la industria 1907 a 1937. ya que el país vecino suscribió para esa época un tratado de comercio
recíproco con los EE.UU. a cambio de la compra de café. Ante la pre-
b. La centralización como lucha interburguesa 1890-1910 sión, la Secretaría de Agricultura convoca a un Congreso Harinero en
1900. La magnitud de la crisis de la harina se difundió por medios
La reducción del número de molinos que se observa a través de los nacionales y llegó incluso a los más populares, como Caras y Caretas,
censos y el aumento de la producción da cuenta de un doble proceso conociéndose públicamente como “La cuestión harinera”.
que no había ocurrido durante el período 1864-1890: el aumento de En sintonía con el planteo de Lahitte, numerosos capitales se ven
la producción va de la mano ahora de una centralización de capital. nuevamente atraídos por el negocio de producción de harina. No sólo
La particularidad de este proceso es que se da a partir de capitales por el aumento de la producción triguera, sino porque la resolución
que no existían antes. No se trata de una dinámica evolutiva donde el de la crisis del ‘90 trae una expansión del capitalismo en la Argentina
pequeño capital crece poco a poco hasta llegar a su máximo estadio. en todas las ramas. Lo que se traduce en abaratamiento de salarios,
Esa concepción idealizada por los primeros molineros en su revista (que abaratamiento de los insumos, y el desarrollo de una red ferroviaria
ejemplificaban con Ballesteros) dejará de existir a partir de la crisis del que crece un 150% entre 1890 y 1900 y que se acompaña con tarifas
’90, que marcará la progresiva desaparición de un conjunto de molinos. diferenciales a favor de los trenes que parten desde la provincia de
En Santa Fe, los efectos de la crisis afectaron de lleno a los centros Buenos Aires al interior.32
rurales de producción. Por ejemplo, la Colonia Esperanza, centro de La instalación de Molinos Río de la Plata parece dar por tierra con
expansión harinera en 1870, ve desaparecer 4 de sus 6 molinos30. Los los problemas de la rama harinera. Lahitte y el Estado, junto a los
testimonios de la época ven en la crisis de la producción triguera y en la capitales más concentrados, ven en los primeros años del siglo XX que
expansión del ferrocarril la principal causa de su ruina. La problemática la Argentina va rumbo a convertirse en una potencia harinera mundial.
Sin embargo esta ilusión dura apenas unos años. La inversión realizada

Idem, p. 459.
29 31
Dictamen de la Comisión investigadora parlamentaria, septiembre de 1897.
Zingeling, Hugo Mario: La industria harinera en Colonia Esperanza, edición digital
30
Citado en Lahitte, op. cit.
http://www.zingerling.com.ar/. 32
Ortiz, op. cit.
120 121

por Born encuentra sus límites en pocos años. Como veremos, la Frente a este contexto se abrieron dos procesos. El primero era la
proporción de harina exportada sobre el total producido comienza a búsqueda de expandir el mercado externo. El segundo la necesidad de
contraerse, y salvo en 1919 en la que se observa una fuerte alza de las destruir a algunos capitales para centralizar el abastecimiento en pocas
exportaciones, éstas declinan progresivamente. manos. Las consecuencias de esta segunda estrategia impuesta por la
En el próximo acápite, analizaremos el mercado para el que se acumulación de capital las analizaremos en el próximo acápite. Aquí
fundó Molinos Río de la Plata y veremos que desaparece en forma nos concentraremos en analizar el infructuoso intento por expandir el
progresiva, lo que lo lleva a apuntar su producción hacia el mercado mercado exterior.
interno. Una nueva crisis caerá sobre los pequeños productores que
los hará desaparecer en manos de Molinos. La expropiación progre- Las primeras exportaciones (1891-1903)
siva de estos capitales lleva a un proceso de centralización de capital
que se ve reflejado en una nueva reacción de los pequeños molineros. La Argentina deja de importar harina en 1873. Las exportaciones
Esta vez, el Partido Socialista, y no la cámara gremial, será el vocero. en cifras pequeñas ya existían con anterioridad. Pero será recién hacia
Desde la Comisión Investigadora Antitrust de la Cámara de Diputados, fines de la década de 1870 cuando comiencen a crecer. En esta primera
Juan B Justo y Nicolás Repetto impulsarán un proceso para condenar a década alcanzarán un pico de 2.920 toneladas, que luego decaerán ha-
Molinos Río de la Plata por prácticas monopólicas. cia 1882 a un piso de 549 toneladas. Desde 1883, observamos que, con
oscilaciones, las exportaciones crecen; pero hasta la década de 1890
En busca del mercado no se superará el límite de las 7.447 toneladas logradas en 1885. Será
recién a partir de los primeros años de la década del 1890 que las expor-
La concentración y centralización del capital y su consecuente im- taciones se consolidarán y desde 1893 no bajarán, salvo excepciones,
pulso en la transformación de los procesos de trabajo que gracias a del 8 por ciento de la producción total de harina.
la importación de maquinaria permite alcanzar una media productiva Es decir que es en plena crisis de la rama harinera cuando las ex-
de nivel internacional, nos muestran a la molinería argentina como portaciones empiezan a crecer. Como señalan los propios molineros
una rama atractiva para el capital. Pero esta misma atracción colocará en una carta dirigida al ministro de relaciones exteriores en 1894, esta
sobre la mesa un problema estructural clave en el desarrollo del capi- expansión coincide con la existencia de una latente sobreproducción
talismo en la Argentina: el tamaño de su mercado. Ese problema no que se expresaba a través de una subutilización de la capacidad instala-
estaba planteado en la primera fase de expansión harinera. Entre 1873 da de los molinos:
y 1890, el mercado no parece ser un problema. El crecimiento demo-
gráfico impulsado por el desarrollo del capitalismo y la unificación de “(…) se puede deducir fácilmente que si a los 1.120 millones de Kgs. que puede
un mercado nacional, gracias a la consolidación de una red de caminos dar en la actualidad y sin ningún inconveniente la elaboración de harinas, deduci-
tanto para carros como para ferrocarriles llevaron a que los empresa- mos los 456.250.000 Kgs. que son necesario para el consumo de toda la Nación,
rios molineros apenas se planteasen la necesidad de exportar. A esto resulta que quedaría un sobrante para exportar de 663.750.000 (…)”33
se sumaba el abaratamiento y la mejora en la calidad, que convertían a
la harina en un insumo básico para toda la población. Surgían quejas La colocación de harinas en el mercado exterior aparece entonces
de los molinos del interior y de aquellos más atrasados que no podían como la principal apuesta de los molineros para compensar su crecien-
hacer frente a la productividad de los molinos de Buenos Aires y Santa te productividad. Las cifras expuestas por los empresarios nos indican
Fe, pero el problema no era allí el mercado. Incluso parecía haber lugar que si descontamos las 40.758 toneladas exportadas en 1894, hay un
para todos. Hecho comprobado en que el número de molinos, en esta sobrante de capacidad productiva de 622.992 toneladas. Por lo tanto,
primera etapa, se multiplicaba. aunque para ese año las exportaciones representan el 10 por ciento de
Esa misma expansión a ritmo acelerado condujo hacia 1890 a una la producción total, en realidad lo exportado representa sólo el 6,14
situación explosiva. La productividad aumentaba más rápido que la por ciento sobrante para exportar y el 3,63 por ciento del total de la ca-
población y por lo tanto los molineros no podían hacer uso de las pacidad para producir si se utilizase al máximo de capacidad instalada.
mejoras técnicas introducidas. Esto llevó a una creciente capacidad
ociosa que en el marco de una crisis general de la acumulación de
33
Sala Once de Setiembre: “Carta al Ministro de Relaciones Exteriores”, 11 de
setiembre de 1894; citado en Giménez, Ovidio: Del trigo y su molienda, Kraft, Bs.
capital mostró que el mercado nacional no alcanzaba para todos. As. 1961, p. 512.
122 123

Lo que muestra que la expansión alcanzada por las exportaciones hasta Gráfico 2: Porcentaje total harina exportada/total harina producida,
esa fecha dista de ser una salida para la crisis. en toneldas, Argentina (1890-2004)
La década del 1890 se caracterizará entonces por una permanente
búsqueda de expandir el mercado exterior. Sin embargo, los intentos
por copar el mercado europeo resultan infructuosos ante el proteccio- 35
nismo y la competencia de los molinos estadounidenses. Esta limita-
30
ción puede observarse en gran medida al analizar el mercado inglés.
25
Pese a ser un incipiente comprador de trigo argentino, prefiere la hari-
na estadounidense y la austrohúngara en primera instancia, para luego 20
desarrollar su propia molinería. 15
Ante la imposibilidad de expandirse al mercado europeo, Brasil se 10
convierte en el principal (y casi único) comprador para la harina ar- 5
gentina, como se observa en el gráfico 1. Pese a ser un solo mercado, 0
la cifra no es despreciable y se llega a exportar entre un 10 y un 15

1891

1898
1905

1912

1919
1926

1933

1940

1947
1954

1961

1968

1975

1982

1989

1996
2003
por ciento del total de la producción nacional (ver gráfico 2). Aunque,
como señalamos, no resuelve el problema de la superproducción, es
un mercado por el cual los molineros lucharán por mantener y ex-
pandir el techo alcanzado de 70 mil toneladas logradas en 1901 y que Fuente: Elaboración propia en base a Orlando Ferreres, Dos siglos de economía argen-
expresan un máximo de exportaciones, de un 14 por ciento del total tina, Fundación Norte y Sur, Buenos Aires, 2006
producido.

Grafico 1: Exportación total de harina comparada con Brasil y Reino Gráfico 3: Comparación produccion y exportación de harina en to-
Unido en toneladas (1870-1940) neladas, Argentina (1891-2004)

350000 5.000.000
300000
4.000.000
250000
200000 3.000.000

150000 2.000.000
100000
1.000.000
50000
0 0

1891

1899

1907

1915

1923

1931

1939

1947

1955

1963

1971

1979

1987

1995

2003
1870

1975

1880

1885

1890

1895

1900

1905

1910

1915

1920

1925

1930

1935

1940

Exportación a Brasil Exportación a Reino Unido Exportación total tns. Producción de Harina Exportación de Harina

Fuente: Elaboración propia en base a Giménez op. cit.. Fuente: Elaboración propia en base a Orlando Ferreres, Dos siglos de economía argen-
tina, Fundación Norte y Sur, Buenos Aires, 2006
124 125

Gráfico 4: Exportación de harina argentina en toneladas pares internacionales. La diferencia fundamental estaba en el grado de
(1891-2004) concentración de capital alcanzado por los molinos estadounidenses
gracias a un mayor mercado interno. La menor distancia del mercado
brasilero aparece en primera instancia en una ventaja para la Argentina
700.000 por sobre los EE.UU. Sin embargo, al observar las importaciones de
600.000 harina brasileras vemos que Argentina se encuentra en las mismas con-
500.000 diciones que en los EE.UU. Superado el conflicto sanitario, la primera
400.000 explicación del triunfo de la harina estadounidense es un tratado entre
300.000 Brasil y EE.UU. por el cual se hacía una excepción impositiva a la ha-
200.000
rina norteamericana. A cambio, Brasil se beneficia con la compra de
café. Este pacto duró entre el 1 de abril de 1891 y el 28 de agosto de
100.000
1894 e implicaba que las harinas estadounidenses no pagaban impues-
0
to mientras a los exportadores argentinos se les cobraba 1 peso en oro
1891

1899

1907

1915

1923

1931

1939

1947

1955

1963

1971

1979

1987

1995

2003
sellado por cada 100 kilos.34 Los molineros argentinos exigieron que el
Estado nacional tomara medidas frente al Estado brasileño para que
rebajase los derechos aduaneros aplicados a la harina, como se observa
en un reclamo publicado en el diario La Prensa del 2 de junio de 1893.
Fuente: Elaboración propia en base a Orlando Ferreres, Dos siglos de economía argen- En 1895, finaliza el tratado de reciprocidad entre Brasil y EE.UU., pero
tina, Fundación Norte y Sur, Buenos Aires, 2006 las exportaciones no crecen en la magnitud esperada. Por el contrario,
como vemos en el gráfico 3, desde esa fecha se frena la expansión y en
La cuestión harinera. los años siguientes hasta 1903 se producen oscilaciones donde la mag-
Los molineros frente a su incapacidad exportadora nitud exportada no supera las 70 mil toneladas.
Hacia principios de siglo, la expectativa generada en la expansión
La década de 1890 se caracteriza por una intensa actividad política del mercado externo como paliativo a la crisis se había mostrado como
de los empresarios molineros, quienes a partir de su cámara patronal, una mera ilusión. Esto llevó a constantes reclamos por parte de los
la Sociedad 11 de Setiembre, buscan conseguir beneficios que le per- molineros a través de su cámara para obtener beneficios estatales que
mitan exportar a Brasil. Ya en 1894 encontramos reclamos al gobierno impulsasen la exportación. Estas peticiones sostenidas a través de car-
en donde se solicitan exenciones impositivas para aumentar las expor- tas y declaraciones en los medios dieron lugar a que se conociese el
taciones al país vecino. conflicto y se hiciese público como la “Cuestión Harinera” ya que por
Aunque esta búsqueda de mejoras se sucede durante todo el pe- el peso dentro del conjunto de la producción nacional, la molinería
riodo, las dificultades no logran resolverse. En un principio parecen ocupaba un lugar fundamental.
coyunturales y la disputa se centra en el cierre de las importaciones Los molineros en sus reclamos focalizaban los factores de la escasa
harineras, porque se encuentra un cargamento de harina infectado. expansión de las exportaciones en causas externas a la industria. Sus
Pero aun resuelto este cierre, que dura de enero a junio de 1899, las ejes pasaban primero por las ventajas otorgadas a EE.UU. por parte de
exportaciones no crecen. Brasil, luego a las trabas aduaneras que colocaba Brasil, luego al costo
En este primer conflicto con Brasil surge una nueva situación que de los fletes para transportar harinas y, por último, la falta de apoyo es-
aparece como más de fondo. El principal competidor en el mercado ha- tatal. Estas argumentaciones vertidas a través de su órgano de difusión,
rinero para la Argentina son los Estados Unidos. Como señalamos, las el periódico mensual La Molinería Argentina, eran acompañadas por un
exportaciones están acotadas al mercado brasilero en gran medida por- permanente destaque de las cualidades de la producción harinera en la
que Inglaterra, principal mercado, compra a los molinos de EE.UU. Argentina a la cual colocaban a la altura de sus competidoras.
Pero también en el mercado brasilero, Estados Unidos aparece en este Como observamos, los molineros buscaban las causas de sus
periodo como el principal competidor. Las ventajas no residían en un males en externalidades con el fin de obtener apoyo estatal. Su
mayor desarrollo tecnológico ya que la incorporación de maquinaria
importada colocaba a los molinos argentinos al mismo nivel que sus 34
Giménez, op. cit., p. 510.
126 127

postura contaba con sustento en la realidad. El desarrollo alcanzado el último tiempo ha sido necesario acudir con mucha frecuencia a los grandes ór-
por la molinería en cuanto a las transformaciones en el proceso de ganos de publicidad que dirigen la opinión, en demanda de una palabra de apoyo
producción, gracias a la incorporación de maquinaria importada, les para las necesidades de una industria tan importante. Pero la misma frecuencia
permitía a los molineros vanagloriarse de estar a la altura de los grandes con que ha sido necesario acudir a las columnas de la prensa ha hecho comprender
la necesidad de que un gremio tan importante como el de los Molineros cuente
capitales. Sin embargo, lo que estos capitalistas no tenían en cuenta en con un órgano propio desde el cual pueda hacer propaganda tenaz y razonable en
la apología de sí mismos, es que el desarrollo alcanzado en su rama no pro de los valiosos intereses que representa.
se producía en abstracción del resto del capital, ni nacional ni mundial. (...)
La importación de maquinaria permitía dar saltos y avanzar más rápido La Molinería Argentina dedicará preferentemente atención, como es natural,
en la conformación de una rama capitalista, pero ese desarrollo, por a cuantas cuestiones de actualidad pueda interesar a la industria harinera, pero
ser más rápido, no podía escapar a las dificultades de insertarse en concentrara en primer término su esfuerzo a hacer constante propaganda para que
un mundo donde la competencia capitalista estaba plenamente sean llevadas a la práctica las Conclusiones contenidas en el trabajo presentado por
desarrollada. nuestro Director al Congreso Industrial Argentino y que fueron aprobadas en la
Este desarrollo de la acumulación de capital, conocido teóricamen- sesión que celebró éste el día 18 de Mayo último.
te como desarrollo desigual y combinado, por un lado colocaba ante Consideramos conveniente dejar constancia de dichas conclusiones, que son
las siguientes:
los ojos de los capitalistas molineros la aparente potencialidad de una Celebración de un tratado de Comercio con Estados Unidos del Brasil, en el
expansión ilimitada, pero al mismo tiempo les cerraba las puertas de- cual se establezca que las harinas argentinas podrán ser introducidas durante el
jándolos con las manos vacías. Para ellos, esta contradicción no era mayor número de años posible en aquel país, en condiciones iguales, por lo menos,
fruto del desarrollo normal de la economía y, por lo tanto, sólo podía a las que se acuerden en las tarifas de aduana para la nación mas favorecida.
ser resuelta mediante la acción exterior del Estado cuya función era Celebración de una Convención sanitaria con el mismo país, que ponga a
establecer un marco de justicia en el comercio. Y como ellos habían nuestros molineros al abrigo de que no pueda repetirse la prohibición de la impor-
cumplido con todos los pasos apropiados, la acción estatal podría re- tación de harinas argentinas en aquella República, como sucede actualmente (El
solver las injustas calamidades que les aquejaban. trabajo conteniendo estas conclusiones fue presentado el 1 de mayo del corriente
Esta situación que enfrentaban los molineros, y no podían resol- año, cuando regía esta prohibición-N. de la D.)
ver, es la misma disyuntiva a la que se enfrenta la economía liberal. Decretar la introducción libre de derechos de toda clase de envases destinados
a la exportación de harinas, complementada esta medida por parte de la Unión
Según esta teoría, el desarrollo sostenido y el equilibrio económico es Industrial Argentina, tendiente a que los conocedores de nuestra grandiosa riqueza
fruto del esfuerzo y las virtudes individuales. Los molineros, repetimos, forestal, procuren encontrar el medio de solucionar este asunto de envases, en
habían realizado todo el esfuerzo necesario para estar a la altura que forma de que el valor de los mismos quede íntegramente en el país.
requería la competencia internacional. Sin embargo, su desarrollo in- (...)
dividual les había traído crisis. Para acercarnos a las causas reales que Solucionar la cuestión de los transportes marítimos en la forma más conve-
frenaron el desarrollo de las exportaciones durante este periodo, pese niente, que podría ser por ejemplo: la declaración por parte del Superior Gobierno
a haber alcanzado el aparente desarrollo necesario, analizaremos los Nacional, de que serán subvencionadas, en forma alguna, todas las empresas de
distintos factores señalados como causantes del fenómeno. navegación que se establezcan con objeto del transporte de harinas argentinas a
Brasil.”
Explicaciones del fracaso
En el orden interno, proponía: “Modificar fundamentalmente las
En el primer número de La Molinería Argentina el editorial resumía tarifas de ferrocarriles, subsanando las graves defectos de que adole-
la caracterización sobre los problemas que atravesaba la rama: cen; y (...) aconsejar a los poderes públicos, Nacionales, Provinciales y
Municipales, una prudente disminución de los impuestos que actual-
“La situación de la industria harinera de la Republica es bien poco satisfacto- mente pesan sobre la Molinería.”
ria. El enorme exceso de la potencia productora de los Molinos nacionales, sobre El documento da cuenta que el interés estaba puesto en la amplia-
la capacidad consumidora del país, ha traído una situación violenta que se traduce ción del mercado externo ya que no se menciona como posibilidad la
en una crisis que dicha industria consigue ir sorteando difícilmente. expansión del mercado interno al que consideran agotado. Por otra
Lo que seria una aspiración nobilísima en circunstancias normales –la expor- parte, explica la razón de la fundación del periódico en la necesidad
tación- se ha convertido en una necesidad ineludible, si no se quiere que dejen de de aunar fuerzas para enfrentar al gobierno y obtener ventajas que les
funcionar una gran parte de las fabricas de harina que existen en el país. Durante
128 129

permitan exportar para solucionar los problemas que son, para ellos, Brasil. Sin embargo no pudo desplazar a la harina estadounidense. El
ajenos a su responsabilidad. argumento pasó a ser el costo de los fletes. En diversas notas, se in-
dica la falta de una flota regular de fletes al Brasil como causa del
a. Las trabas aduaneras límite al mercado exterior. A esta situación, se le sumaban los altos
costos en el transporte interno, tanto del trigo como de la harina, que
El principal problema al que se enfrentan los molineros, según sus encarecían aun más el producto. Para mostrar esta situación, los mo-
planteos, es la competencia con EE.UU. Como señalamos, el mercado lineros publicaron en La Molinería argentina una serie de notas sobre
brasilero era fundamental. En el año 1899, Brasil importaba harina las características de la producción harinera en los EE.UU., en las que
por un total de 120.700 toneladas. Esa suma representaba el 30 por destacaban que las empresas molineras se constituían en trusts que se
ciento de la producción total de harina en Argentina. Sin embargo, asociaban con las empresas de ferrocarriles y así conseguían abaratar
Argentina lograba colocar sólo el 14 por ciento de su producción. Las los costos de transporte. Esta situación era analizada con resignación
importaciones brasileras estaban compuestas por 63.700 toneladas por los molineros:
provenientes de los EE.UU. y 57.000 de la Argentina. El resto de la
harina consumida en Brasil era producida por molinos brasileros. Es “Los trust están constituidos por: los industriales que aportan la mercadería,
decir que de vencer y desplazar la harina estadounidense, la Argentina por la línea o líneas de ferrocarril que deben conducirla al embarque, y por la
vería duplicada sus exportaciones. Estas cifras explican el énfasis en compañía o compañías de navegación que han de transportarla a su destino. El
desplazar a EE.UU. Para ello, los molineros recurrieron en forma per- industrial factura al menor costo, el ferrocarril transporta con la tarifa mínima, el
vapor aplica el flete más reducido; y la mercadería llega donde se desea en condicio-
manente al Ministro de Relaciones Exteriores para que intercediera. La nes de arrostrar toda competencia, a pesar de la distancia y de cuantos obstáculos
principal dificultad encontrada fueron los mencionados tratados entre puedan oponérsele.”36
Brasil y EE.UU. de reciprocidad comercial. Brasil vendía gran parte de
su producción cafetera a EE.UU. y éste a cambio pedía ventajas para Para los editores de La Molinería, las consecuencias de esta diferen-
venderle harina. Para lograr este acuerdo, Brasil estableció aranceles cia en los fletes era fundamental:
más altos a la harina argentina que a la estadounidense. Estos trata-
dos fueron denunciados por la cancillería argentina y fueron fruto de “El Trust Holt, principal introductor de harinas norteamericanas en el Brasil,
negociación lo que permitió que fuesen anulados.35 Sin embargo, los está combinado de cierta manera con que comúnmente transporta su mercadería
derechos preferenciales para EE.UU. continuaron durante la primera con un flete de 25 hasta 50% menor que el que se paga desde aquí a pesar de la
década del siglo XX. Pero como observaremos en el próximo acápite, diferencia enorme de distancia. Esta cuestión de fletes es primordial tratándose de
estas ventajas aduaneras no eran la única causa de la mayor presencia asegurar el porvenir de nuestra exportación de harinas porque persistiendo su en-
estadounidense. carecimiento como en la actualidad, puede ser una valla no salvable fácilmente.”37
Como veremos más adelante, Girbal de Blacha muestra que en rea-
lidad el interés de EE.UU. por el mercado brasilero era secundario ya Para enfrentar esta situación, en ese mismo número de la revista,
que exportaban 40 veces más a otros mercados, por lo que los principa- proponen la creación de una flota permanente, destinada a la expor-
les interesados en establecer trabas comerciales a la importación de ha- tación a Brasil:
rina eran los molinos brasileros, en particular los fluminenses. La dife-
rencia a favor de EE.UU. no era la principal traba a las exportaciones. “El Señor Ministro que tanto se preocupa de la situación de nuestras industrias
exportadoras, sabe perfectamente que uno de los factores que se oponen a que
nuestra exportación de harina alcance todo el desarrollo de que es susceptible y
b. Los fletes que tan grandes beneficios reportaría a todo el país, es el elevado costo de los fletes
que recargan de una manera considerable el valor de la mercadería. Este recargo
Eliminadas las diferencias aduaneras entre Argentina y EE.UU., reviste proporciones que seguramente no son sospechadas y que ponen de relieve
nuestro país vio expandir, hacia fines de los ’90, sus exportaciones al la necesidad absoluta de que el Superior Gobierno, con los medios que estén a

El análisis de las disputas y la correspondencia puede observare en: Girbal de


35

Blacha, Noemí: “El comercio exterior argentino de productos agrícolas y el merca- 36


S/A: “Exportación (conclusión)”, en La Molinería Argentina, Año I, n° 8, 1 de
do sudamericano (1900-1914)”, Separata de Investigaciones y Ensayos 32, enero-junio diciembre de 1900, p. 5.
1982, Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1986. 37
Ibíd.
130 131
su alcance, procure hacer cesar en el más breve plazo posible esta anormalidad oro americano por tonelada, no podemos conseguir de Buenos Aires á Río, más de
que pesa sobre una industria que, como la harinera, es notorio que atraviesa una $4,00, habiendo vapores que aceptan $3,5 sin conseguir carga.”40
situación bien poco satisfactoria. En los meses de Junio y Julio del presente año
se han estado pagando corrientemente por harinas remitidas al Brasil, los fletes Durante la conferencia, esto no es reconocido por los molineros.
siguientes: Sin embargo, a los pocos días La Molinería publica una corrección don-
(...) de reconoce su error:
Harina para Río de Janeiro y Río Grande un 18,4% sobre su valor
Harinas para Bahía, 24,53%
“En lo que si estuvieron en lo cierto los señores Delfino y Christophersen, fue
Harinas para Pernambuco, 27,6%.”38
en la afirmación de que el costo del flete desde Norte América á Brasil, es superior
al que se paga desde aquí: Respecto á esto, existía una creencia errónea que las
Sin embargo, el argumento molinero no parece estar bien docu- informaciones posteriores han desvanecido. Pero esto es de una importancia secun-
mentado. En 1901, fruto de las permanentes presiones, la Secretaria de daria porque el hecho de que los fletes de Norte América a Brasil sean elevados, no
Agricultura convoca a una Conferencia Harinera destinada a discutir la quiere decir que los que pagamos de aquí sean módicos.”41
falta de exportaciones. En ella los argumentos esgrimidos en diferentes
notas de La Molinería vuelven a repetirse, pero lo más interesante surge Aunque los datos de los costos reales de los fletes en este periodo
del debate entre los molineros y los fleteros. Los primeros argumentan se muestran inexactos, lo cual dificulta ponderar cuánto encarecen el
que el flete de harina desde EE.UU. es más barato que el argentino: costo de la harina en el mercado exterior, no parece ser esa la prin-
cipal causa de la ventaja de las harinas estadounidenses por sobre la
“Una de las causas principalísimas que obstaculizan nuestra exportación de argentinas.
harinas á Brasil, es indudablemente la carestía de fletes. Esto nos pone en una En cuanto al costo de los fletes terrestres, Girbal de Blacha hizo
inferioridad evidente respecto á los fabricantes de harinas de Norte América, que un intento por comparar las cifras de transporte de harina y de trigo.
pueden exportar sus productos con aquel destino, á fletes muy económicos.”39
Como se observa en el Cuadro 6, el costo del ferrocarril representaba
Sin embargo, en la siguiente sesión, el agente de vapores Bernardo un mayor porcentaje para el trigo que para la harina.
Delfino se opone a la posición de Artal:
Cuadro 6: Relación precios y fletes (% del flete sobre el valor)
“Se habla de enorme diferencia de fletes marítimos que tiene que soportar 1901 1911 1915
nuestras harinas, de estos puertos á los de Río de Janeiro y Santos, sobre los que
gravitan las que se exporta de Nueva York á los mismos puertos, y como única Trigo Barleta 10,51 8,74 5,86
solución se propone por el representante del gremio harinero, que el Gobierno Trigo Candela 8,28 7,41 5,21
subvencione una línea regular de navegación.
Harina cero 8,03 6,02 4,07
Los datos que sobre flete de los Estados Unidos á Río y Santos he obtenido,
distan mucho de los mencionados anoche. Un telegrama recibido ayer de una Harina segunda 12,04 10,54 8,42
respetable casa en Río de Janeiro, á quien consulté sobre los fletes corrientes, me
señaló los siguientes tipos: 0,90 oro americano por cada barrica, ó sean $10,36
oro argentino, los 1.000 kilos, y 0,40 por bolsa, los que corresponde á $9,42 oro Fuente:Girbal de Blacha, N. : “El comercio exterior argentino de productos agríco-
argentino por tonelada (…) Actualmente mientras de Nueva York, se pagan 10,36 las y el mercado sudamericano (1900-1914), Separata de Investigaciones y Ensayos 32,
enero-junio 1982, Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1986, p. 26.

El cuadro muestra que tampoco el flete terrestre era la causa del


freno de las exportaciones harineras, ya que el trigo lograba exportarse
38
Cita extraída de la Carta al ministro de relaciones exteriores argentino: “Sección pese a que éste representaba una mayor proporción del costo.
oficial. Carta el señor Merou”, en La Molinería Argentina Año I, nº 8, 1 de diciem-
bre de 1900, p. 1.
39
Respuesta de Ángel Artal al cuestionario elaborado sobre la situación de la 40
Contestación de Bernardo Delfino a Artal, en “Conferencia Harinera”, op. cit.,
molienda de trigo en la Argentina. Ver: “Conferencia harinera” en La Molinería p. 19.
Argentina, Suplemento al n° 11, Buenos Aires 1901, Cía. Sudamericana de Billetes 41
“Conferencia harinera. Rectificaciones y comentarios” en La Molinería Argentina
de Banco, p. 11. nº 13, 15 de abril de 1901.
132 133

c. Falta de trigo Gráfico 5: Comparación producción trigo y harina en tonelada,


Argentina (1891-1920)
La respuesta oficial a los reclamos de la burguesía molinera fue ela-
borada por el secretario de Agricultura, Emilio Lahitte, quien se hizo 7000000
eco de los reclamos harineros y en 1901 escribió una respuesta. El ar-
gumento central es que las exportaciones harineras están limitadas por 6000000
la falta de trigo. Según plantea, para la década de 1890, la producción
5000000
triguera no alcanza para dar cuenta de la capacidad productiva de los
molinos. Es por esto que por más esfuerzo que hiciese el estado en 4000000
responder a los reclamos harineros, la situación no se iba a solucionar.
En cambio, apuntaba a los eslabonamientos en la cadena productiva: 3000000

priorizar el desarrollo triguero iba a resultar en un abaratamiento de las 2000000


materias primas y, por lo tanto, en una expansión de las exportaciones.
El planteo de Lahitte buscaba sacar toda responsabilidad al Estado en 1000000
la crisis harinera. En 1901, Lahitte dice: 0

1891

1893

1895

1897

1899

1901

1903

1905

1907

1909

1911

1913

1915

1917

1919
“(…) no bastan las maquinarias perfeccionadas, ni los grandes capitales, ni los
amplios mercados de consumo para hacer posible la elaboración de un producto:
Trigo Harina
lo que se necesita, ante todo, es: la materia prima. Se ve, pues que si los molineros
se hallaban preparados desde hace años para moler dos millones de toneladas de
trigo, como lo manifestaban los delegados de la asamblea en sus gestiones ante el
Fuente: Elaboración propia en base a Orlando Ferreres, Dos siglos de economía argen-
gobierno nacional (en 1894 y 1895) todas sus buenas intenciones fallaban por la
base: no había trigo.”42 tina, Fundación Norte y Sur, Buenos Aires, 2006

El planteo de Lahitte se sostiene al cruzar las cifras de producción Cada uno de los argumentos esgrimidos por los molineros se mues-
de trigo y de harina. Durante 1890 a 1898, sin contar las exportacio- tra insuficiente para una explicación acabada de los límites a las expor-
nes, la disponibilidad de trigo para moler era de 1.228.000 toneladas, taciones de harina argentina al mercado brasilero. Mientras los fletes
es decir el 50% de la capacidad instalada. El resultado es una doble no parecen tan desventajosos en relación a los de EE.UU., las trabas
dificultad que redunda en un aumento de costos: imposibilidad de aduaneras no son tan importantes entre ambos países y la falta de tri-
aumentar la producción y costos de trigo altos. La falta de trigo es una go parece un problema a resolverse rápidamente. Aunque puedan ser
limitante general que destierra al resto de los planteos. Sin embargo, problemas reales, cuando estas trabas fueron superadas, luego de una
no es tomado como causa por parte de los molineros, que en ningún breve expansión, las exportaciones harineras volverán a caer.
lugar de su periódico se quejan de la falta de trigo. Aunque las cifras
puedan darle la razón a Lahitte en 1901, se trata de un problema apa- La breve expansión y la vuelta a la realidad
rente: la producción de trigo crece en forma exponencial en la década
siguiente, mientras que las exportaciones harineras no acompañan este a. Expansión 1902-1909
movimiento (ver gráfico 5).
Al observarse en el grafico 1 la evolución de las exportaciones pos-
teriores al debate en torno a la Cuestión Harinera, pareciera que la
acción mancomunada hubiese dado resultados. Entre 1904 y 1908, las
exportaciones crecen tanto en términos absolutos como en relación al
total de la producción. Esto ocurre pese a que Brasil mantiene, desde
1904, un trato preferencial a los EE.UU. con un descuento del 20 por
42
Lahitte, E. “La cuestión harinera”, en Informes y estudios de la División de Estadística
y Economía Rural(1901), Bs. As, Min. de Agricultura, 1908.
134 135

ciento en la importación de harina.43 Como se observa en el Cuadro la perspectiva del crecimiento sostenido del mercado interno por el
7, progresivamente Argentina va ganando la pulseada a favor de sus aumento de la población.
harinas, lo que lleva a que, en 1909, los EE.UU. pidiesen una rebaja de
un 20 por ciento más de descuento. b. Estancamiento y regresión

Cuadro 7: Harina importada por Brasil (1902-1913) según origen en La expectativa generada por la instalación del Molino Río de la
toneladas Plata no fue acompañada por las exportaciones, que se estancaron e
incluso declinaron. Aunque las trabas aduaneras podían ser una expli-
Año Argentina Estados Unidos cación, la competencia con EE.UU. no tenía la misma magnitud que
1902 37.235 46.840 en la etapa previa, ya que los yanquis dirigían ahora el grueso de sus
1904 86.807 30.241 harinas hacia otras tierras.
La explicación más contundente viene de la mano de la instalación
1905 108.578 20.000 de molinos en Brasil. En realidad, la harina argentina compite con el
1906 122.282 24.526 trigo argentino y con la harina brasilera. Los productores de trigo pre-
1907 126.379 29.542 fieren venderle a precios internacionales a Brasil sin pagar aranceles, y
1908 112.075 25.112
los brasileros prefieren comprar trigo para sus propios molinos.
Pero algo que podría parecer perjudicial para los capitales harineros
1910 108.360 40.655 en general, en realidad no lo es tanto. Bunge y Born había apostado
1911 100.545 46.648 su inversión a colocar un molino en el puerto para las exportaciones.
1912 109.505 54.840 El cierre del mercado brasilero, sin embargo, no se da a favor de otros
capitales sino a favor de sí mismo. El grupo, además de estar instalado
1913 88.746 51.887 en Argentina, se instala también en Brasil, donde funda en 1905 su pri-
mer molino45. A ese molino le hace llegar el trigo desde la Argentina.
Fuente: Girbal de Blacha, op. cit. La pregunta que surge entonces es por qué a Bunge le conviene tener
un molino en Brasil y otro en Argentina en lugar de exportar. Una
La expansión entre 1902 y 1906 llevó a que la rama comenzara a respuesta puede venir en términos de adaptación: Bunge en realidad
mostrarse nuevamente atractiva para los capitales. Del estancamiento se instala en Brasil como respuesta al proteccionismo del gobierno. Sin
de los ‘90, se salía con el mercado brasilero como gran apuesta. Esto embargo, las fechas muestran que la instalación de Bunge en Brasil se
motivó la instalación de un gran molino en el puerto. En principio produce en el mismo momento en que las exportaciones crecían. Una
rechazado por los molineros agrupados en la Cámara 11 de Setiembre, explicación posible a esta contradicción gira en torno a los costos de
el gobierno llamó a licitación de un terreno para construir un molino. localización de la producción, tanto en relación a la cualidades físi-
El ganador de la concesión fue la sociedad Molinos y Elevadores Río cas de la harina (su durabilidad), como a la diferencia de costo entre
de la Plata quien apostó todo a la construcción de un molino expor- el transporte de trigo y harina. Un estudio realizado para el análisis
tador. La nueva magnitud del molino lo colocaba al nivel ya no sólo del comercio de harina interno en los EE.UU. abona esta hipótesis:
de la última técnica desarrollada a escala mundial, sino al de concen- muestra que los costos de localización y de los fletes juegan un rol
tración necesario para competir en forma victoriosa. Los periódicos de fundamental, que llevan a que el flujo del trigo sea diferente que el
la época lo destacaban como uno de los molinos más importantes de flujo comercial de la harina.46 A su vez, un trabajo sobre la molinería
Sudamérica.44 Esta magnitud de capital y la ubicación hacían suponer inglesa y los mecanismos de fijación de precios da cuenta de la ventaja
que el grueso de la producción iba a ir dirigida al mercado extranje-
ro, siendo Brasil todavía el único comprador. Los molinos más chicos,
aunque veían cerradas sus puertas al extranjero, podían consolarse con 45
Schvarzer, Jorge: Bunge&Born: Crecimiento y diversificación de un grupo económico,
CISEA-GEL, 1989, p. 20.
46
Morrill, R. y Garrison, W.: “Projections of Interregional Patterns of Trade
43
Girbal de Blacha, op. cit., p. 249. in Wheat and Flour”, en Economic Geography, Vol. 36, n° 2, abril de 1960, pp.
44
La Nación, edición especial Centenario, 1816-1916. 116-126.
136 137

que tenían los molinos locales frente a los importadores de harina en se asentaba el programa político del Partido Socialista, es hoy retomada
el abastecimiento a las panaderías gracias a la cercanía y a la capacidad por historiadores de cuño reformista, entre los que se destaca la figura
de dar una respuesta sin interrupciones a la demanda. Lo cual llevó a de Jorge Schvarzer.48
que, a pesar de ser Inglaterra un país importador de granos, la compra En 1919, el Partido Socialista logró, luego de varios años, que la
de harina al extranjero se limitara sólo a un margen entre un 8 y 10 por Cámara de Diputados investigara si en la rama harinera existía un trust.
ciento entre 1934 y 1955.47 Se trataba de un intento por sancionar a Molinos Río de la Plata y
Cerradas las exportaciones, toda la producción de Molinos Río de favorecer tanto a los pequeños capitales como a la clase obrera. A tal
la Plata se avocó al mercado interno. Los hasta entonces grandes mo- efecto, se constituyó una Comisión antitrust que analizó varias ramas
lineros se veían en un par de años convertidos en pequeños molinos. de la producción. Los diputados entrevistaron a empresarios harineros,
Sus esperanzas en sobrevivir mediante la ampliación de las exportacio- corredores de la Bolsa de Cereales y compradores de harina. A partir
nes se vieron esfumadas cuando otro capital se apropió de aquello por de sus testimonios podemos analizar la dinámica de la competencia en
lo que habían luchado. Cuando el mercado parecía ampliarse, llegó un la rama. Pese a los incesantes intentos de los diputados socialistas por
capital más concentrado que no dudó, como veremos, en destruirlos. probar la existencia del trust, la mayoría de los testimonios reflejan que
Primero apostando al mercado externo, y cerrado este, al interno. la instalación de Molinos Río de la Plata no anula la competencia.

El gran capital harinero, el proceso La definición de trust adoptada


anti trust y la pervivencia de la competencia (1919)
Como señalamos, para el PS, la conformación de los trusts es una
Como ya dijimos, hacia fines del siglo XIX, la rama harinera era de las principales trabas al desarrollo del capitalismo, ya que limita la
una de las de mayor desarrollo en la Argentina. Su vinculación con competencia. Según esta concepción, habría un desarrollo capitalista
la creciente producción triguera, acompañada por la expansión del favorable al conjunto de la comunidad y un desarrollo que sólo bene-
mercado interno, la convirtió en atractiva para los capitales tanto na- ficia a un puñado de capitales. En el primero, la competencia es la que
cionales como extranjeros. El resultado: una rápida incorporación de rige y lleva a un abaratamiento de las mercancías y a la generación de
tecnología importada que llevó a adoptar en forma temprana la gran empleo. En el segundo, la economía está dominada por los trusts que
industria como régimen de producción. Este aumento de la producti- logran escapar a la competencia y acumular en base a una ganancia
vidad transformó la dinámica de la rama. Si al principio los pequeños extraordinaria, obtenida por su poder monopólico. Esta definición es
capitales molineros podían sobrevivir e incluso modernizarse sin temor adoptada a instancias del PS por la Comisión Antitrust al declarar sus
a fundirse, entrado el siglo XX la magnitud de capital necesaria para propósitos:
poder participar en la rama había cambiado. La mayor expresión de
esta transformación fue la instalación de Molinos Río de la Plata por “Y siempre tanto los trusts como los “Kartells” a la alemana, el monopolio arti-
parte del grupo Bunge, de origen belga. Esta creciente participación de ficial privado se traduce en el encarecimiento absoluto o relativo, y a veces relativo
empresas en la rama llevó a un exceso de capitales, que se tradujo en y absoluto, de los artículos manipulados por la combinación monopolística y en
un exceso de producción. Como consecuencia, muchos empresarios ganancias fáciles y exageradas para los dueños del monopolio, siempre inclinados
a exagerarlas aun más exprimiendo a fondo a los productores y consumidores que
chicos se fundieron o se vieron obligados a vender su molino. de ellos dependen.
Esta situación de crisis para muchos empresarios harineros fue ex- El perjuicio inferido a la salud física del pueblo por la carestía del artículo
plicada por algunos contemporáneos, en especial el Partido Socialista, de consumo o uso general se acompaña del grave daño moral de saberse que ese
por la presencia de un monopolio que comenzaría una nueva era en encarecimiento es calculado e intencional, resultado muchas veces de la paraliza-
la cual la rama dejaba de ser dinámica. Se pasaba de capitales que, ción maliciosa de fuerzas técnicas normales, y que, para conseguirlo, los trust no
empujados por la competencia, debían invertir y desarrollar la tecnolo- retroceden ni ante la destrucción de valores ya producidos, y queman caña de
gía, a una rama dominada por monopolios que obtenían una ganancia azúcar, derraman vino en las acequias, o cortan para que se pierdan los racimos de
“artificial” a partir del dominio del mercado. Esta posición, en la que
48
Schvarzer, J.: “La industria argentina en la perspectiva de la historia”, en Gelman,
Bellamy, J.: “Flour pricing and Miller´s Margin”, en The Journal of Industrial
47
Jorge (comp.): La historia económica en la encrucijada. Balances y perspectivas, Prometeo
Economics, vol 5, nro 3, julio de 1957, pp. 202-219. Libros, Buenos Aires, 2006, p. 333.
138 139
uva apenas formados. No puede darse mayor desprecio por el trabajo humano que En la evolución de esta industria tal como la exhibe el último censo de la repú-
emplearlo en destruir así sus propios productos. Tales aberraciones hieren la imagi- blica, donde puede comprobarse fácilmente que a una reducción del número de
nación popular, irritan el sentimiento de equidad social, y claman por correctivos. establecimientos y del personal obrero ocupado en ellos, corresponde un aumento
Basándonos en nuestra propia observación y en la experiencia extranjera, hemos de la capacidad productora de la industria.
de indicar lo que la ley y el gobierno pueden oponer a las perniciosas consecuen- En la existencia de un molino en el puerto de Buenos Aires, que tiene una
cias del monopolio.”49 capacidad productora diaria de 25.000 bolsas de harina de 90 kilos. Se trata del
molino que se halla en los diques, sociedad anónima “Molinos Río de la Plata”,
Como observamos, se da por cierta la existencia del trust, considera- situada en la prolongación de la calle Belgrano, en el dique número 3. La cons-
do como un actor artificial y no propio de la dinámica capitalista. Sin trucción de este molino permite elaborar anualmente una cantidad mayor que la
embargo, la Comisión, donde el PS llevaba la voz principal, se preocu- consumida en toda la república.
pa por dejar en claro que no toda gran empresa es perjudicial: El trust harinero se ha visto en la obligación de comprar los principales molinos
del país, para evitar la competencia; y cuando no los ha podido comprar, por ejem-
plo, en el caso de Córdoba con el Molino Minetti, entonces el trust ha construido
“No todas esas formas de monopolio [trust de los EE.UU., kartell alemán]
un molino tan grande o mayor que el de Minetti.”51
tienen el mismo significado en lo que se refiere al modo de producción. La firme
centralización de una rama de la industria en un verdadero trust a la americana es
en parte el resultado del progreso técnico-económico previo, y suele ser el punto En su planteo, Repetto se centra en el tamaño y debe reconocer
de partida de nuevos progresos en la manera de trabajar la materia y en la organiza- que la creciente productividad de Molinos Río de la Plata es la que lo
ción del trabajo, lo que reduce el costo de producción. El trust es en ese sentido, el lleva a destruir a sus competidores. Aquí encontramos una primera
último resultado de la competencia, la expresión suprema del desarrollo del capital. contradicción en relación a la definición general adoptada por el PS,
No así otras formas de combinación de empresas, cuyo objeto es precisamente el de que revindicaba la centralización si llevaba a cambios técnicos. No será
evitar la competencia, antes de que ella haya determinado todas sus consecuencias la única contradicción en la que caerán. Otro de sus argumentos para
sanas y necesarias. En este caso el monopolio mantiene los modos de producción atacar a Molinos Río de la Plata, y a los monopolios en general como
como los encuentra y poco contribuye a reducir los costos de producción.”50 causante de los males del capitalismo, era el hecho de subir los pre-
cios a partir de un dominio artificial de la rama. Para los socialistas, la
Al asumir que no toda gran empresa es un trust, la tarea fundamen- competencia capitalista era progresiva ya que llevaba a bajar los precios
tal de la Comisión consistía en probar que Molinos Río de la Plata y por lo tanto favorecer a los consumidores, es decir a la sociedad en
afectaba al desarrollo normal de la competencia, considerada como general. Sin embargo, se encontrarán con que Molinos además de au-
ventajosa por el conjunto de las bancadas. Como señalamos, la rama mentar su productividad, para vencer a sus competidores aplicaba una
harinera presentaba una fuerte subutilización de su capacidad produc- política de dumping, es decir bajaba los precios por debajo del costo
tiva debido a la saturación del mercado interno, situación que se agra- de producción:
vaba por la dificultad para exportar. A partir del cierre del mercado
exterior, Molinos Río de la Plata volcó el grueso de su producción al “Es público y notorio que los molinos del trust han establecido precios que
mercado interno. En su búsqueda por copar el mercado local, realizó equivalen al ‘dumping’, para provocar la clausura de molinos regionales. Que es
una agresiva política de compras a competidores o la instalación de mo- indiscutible que el trust cuenta con el 80 por ciento de la fuerza productora de
linos propios en el interior para destruirlos. Aparecía entonces como el harina y que hallándose sus molinos estratégicamente ubicados, ejerce de hecho el
caso perfecto para implementar una política antitrust en la Argentina, monopolio de esta industria.”52
tal como lo justificaba el diputado socialista Nicolás Repetto en el ini-
cio de las actividades de la Comisión: Repetto se encuentra, entonces, ante una encrucijada. Molinos Río
de la Plata lleva adelante la baja de precios y el desarrollo técnico que el
“He sostenido en la cámara la existencia del trust harinero en la República PS decía defender. Sin embargo, como el resultado es la desaparición
Argentina y me he basado para ello en los siguientes datos: de pequeños molinos, la bancada socialista se opone. En definitiva,
la preocupación principal de Repetto, y del PS, es más la defensa del

49
Comisión antitrust: “Cómo ha entendido su cometido la Comisión”, en Actas de 51
Declaración del Sr. Repetto, 1 de marzo de 1918, en Actas de la Cámara de
la Cámara de Diputados del Congreso Nacional, septiembre 30 de 1919, p. 1.000. Diputados del Congreso Nacional, septiembre de 1919, p. 1.045.
50
Idem, pp. 1.000-1.001. 52
Ibíd.
140 141

pequeño capital que la búsqueda de un abaratamiento de mercancías. cierta competencia entre ellos. En este momento los molinos se están defendiendo
Planteo que se deduce de sus palabras: mediante la competencia para hallar colocación de sus productos.”54

“Que la disminución del número de molinos, revelada por el último censo, Los siguientes testimonios no hacen más que reafirmar la existen-
obedece en gran parte a que muchos de esos establecimientos, no obstante su cia de competencia entre los molineros que redundaban en bajas de
perfecta organización y dotación técnica, han tenido que cerrar sus puertas por precios para los compradores de harina. Sin embargo, por la claridad
hallarse en la imposibilidad absoluta de entrar en competencia con el trust.”53 y contundencia de la exposición, vale la pena reproducir los extractos
de otros testigos:
Repetto, enfrentado a la dificultad de explicar su planteo, invierte
su análisis. Ya no se preocupa por el accionar de Molinos, sino que “Declaración M. F. Gilderdale representante de la casa Bagley y Cía.
busca justificar la idea de que los trusts son el mal a combatir por las Sr. Gilderdale. –Somos consumidores de 45.000 bolsas de harina y al año com-
consecuencias que producen. En forma correcta, plantea que muchos pramos la mayor parte de dicha cantidad al molino Río de la Plata, a pesar de que
molinos se fundieron a partir de la aparición de Molinos. Pero para siempre controlamos sus precios con los que nos ofertan los molinos más peque-
convencer de que se trata de una distorsión del capitalismo y no de su ños. Siempre hay competencia de precios de unos y otros, porque los molineros,
normal desarrollo, asegura que esto ocurrió “no obstante su perfecta aunque han querido firmar una especie de trust, no lo han conseguido, a lo menos
con nosotros, quizás porque no les guste soltar a un cliente de la importancia
organización y dotación técnica”. Esta afirmación se hace términos ab- nuestra. Cuando yo tengo que comprar harina, me dirijo a un molino y ofrezco el
solutos y no en comparación con Molinos. Se deduce, entonces, que precio. Me lo aceptan o no: si no me lo aceptan, compro en otra parte.
Repetto analiza el desarrollo de cada capitalista en términos individua-
les. Según este planteo todo aquel que se esfuerza puede triunfar, siem- Declaración Cayetano Brenna (confitería)
pre y cuando se cumplan las reglas del “buen” capital. Sr. Justo. -¿Dónde compra usted la harina?
Sr. Brenna. –Al molino Mitre y al molino Río de la Plata, buscando siempre
Las pruebas de la competencia de ponerlos en competencia para que me den la harina cinco centavo más barata,
porque los precios, casi siempre andan a la par.
La definición de trust adoptada por el PS, como vimos, fracasa en
su intento de una conceptualización que permita conciliar el elogio a Declaración Juan Devoto (firma Viuda de Juan Devoto e hijo)
Sr. Devoto. –Nosotros siempre encontramos competencia en el mercado. Yo
la competencia y que a la vez rechace la centralización del capital. El no creo que haya combinación entre los molinos para fijar precios; y puedo afirmar
argumento central del PS será cuestionado a partir de los mismos testi- esto, pues compro la harina que necesita mi casa en la misma Bolsa de Cereales.
gos que sus diputados interrogan, pese al intento sistemático para que Compiten en la bolsa, aparte de los molinos que acabo de mencionar, el de Santa
éstos señalen la existencia de un monopolio. El siguiente diálogo entre Lucía, el Mitre, el Nuevo, el Constitución, Minetti y muchos otros que no recuer-
el diputado Justo y Romeo Antonini, representante de la casa de pastas do; habrá unos 20 ó 25.
Canessa, Pegasano y Cía, no deja lugar a dudas:
Declaración Amadeo Canale
“Sr. Antonini.–(...) naturalmente para comprarla (a la harina) nos dirigimos a Sr. Canale. -Nosotros compramos la harina en los molinos que mejores con-
los molinos que nos venden más barato; generalmente es el molino Río de la Plata diciones nos hacen. Yo no creo que pueda haber una combinación respecto a los
el que nos da mejores condiciones. grandes compradores como somos nosotros. Nosotros ponemos en juego la compe-
Sr. Justo. -¿El molino Río de la Plata es el que vende más barato? tencia para comprar. En donde debe de haber, tal vez, alguna combinación, es con
Sr. Antonini. –No siempre; a veces el molino Río de la Plata tiene muchos respecto a la pequeña industria.
compromisos y entonces sus precios son más altos que los de otros.
Sr. Justo.- ¿Además del molino Río de la Plata, compran a alguna otra firma? Enrique E. Montecinigher y Juan B. Bellegarde de la Intermediaria panadera
Sr. Antonini. –También hemos comprado al molino Minetti, de Córdoba, he- Cuando necesitamos hacer compras pedimos precios a los diferentes molinos
mos comprado a los señores Morisce Hnos., que tienen molino en Caballito, el y al que nos da mejor precio y nos ofrece mayor seguridad en la entrega, le damos
molino General Mitre, de la calle Rojas, que es grande y trabaja muy bien. Yo creo preferencia.”
que en los molinos, a lo menos hasta ahora, no hay trust, pues más bien veo que hay

54
Martes 20 de marzo de 1918. Testimonio de Romeo Antonini, representante de
53
Ibíd. la casa Canessa, Pegasano y Cía.
142 143

Ante la contundencia de los testimonios que indican competen- para el PS era un testigo que justificaba su denuncia. Sin embargo, en
cia, los socialistas buscan la existencia de acuerdos de ventas entre los su relato fortalece la idea de que había competencia plena en la rama:
distintos molinos. Recurren a dos estrategias: por un lado señalar a la
Cámara Gremial de Molineros constituida en 1917, aunque allí convi- “Un día me avisan por teléfono que estaba boicoteado; con plata o sin ella
ven molineros enfrentados por la competencia; por el otro denunciar para mi no habría harina. Aun no sé quien fue el que me dijo eso por teléfono. Al
acuerdos de venta de harina: día siguiente mandé cinco chatas al Molino Central y contestaron: “No hay harina
para Caru”. Visto esto redacté una circular para los molinos del interior, en la que
“Sr. Justo. -¿No han notado nada que señale la existencia de dos grupos de decía más o menos. Un grupo de los principales panaderos de la capital, rebeldes
molinos, el Río de la Plata y algún otro, que se alternen en la oferta? Ese dato me a pagar los exagerados precios de los molinos de la capital, me han encargado de
lo ha proporcionado una persona que están muy al corriente de negocios de harina proveerles de harina del interior; si son gustosos, pueden remitir muestra por co-
y me ha dicho que cuando el molino Río de la Plata exporta, queda libre la plaza al rreo y un vagoncito para prueba.
precio que quieren imponer los otros molinos y viceversa, y eso por consentimien- Al otro día llegaban cartas de porte, todos contestaban que enviaban dos o
to mutuo para librarse de la competencia alternativamente.” tres vagones. En ocho días tenía 42 vagones en las estaciones Once y Retiro. Me
vi acosado de tanta mercadería (...) En esa forma abrí una campaña y entró tanta
harina de afuera que se vieron obligados a bajar los precios.”55
Sin embargo, la respuesta vuelve a ser contundente y otros compra-
dores de harina descartan la existencia de un trust: Todos los testimonios muestran que existía una fuerte disputa en
“Sr. De Volder. –No sabemos nada y no nos consta que haya tales combinacio-
la rama pese a la creciente centralización. Lo que describen los testigos
nes de capital, ni cosa que se le parezca. es la forma que tomaba la competencia. Algo que aparecerá en otros
Sr. Saguier. –¿Sienten la competencia entre los molinos? testimonios, y nos permitirá una mejor comprensión de cómo se desa-
Sr. De Volder. –Naturalmente. Pedimos precio a la Bolsa de Cereales, y des- rrollaba la lucha inter-capitalista en la molinería.
pués al que da precios más bajos, le compramos. Generalmente, los molinos de la
capital quisieran acaparar el consumo de la misma, y cuando saben que los moli- Las formas de la lucha intercapitalista
nos de afuera, como Minetti, vienen con precios más bajos, entonces hacen lo que
pueden para conseguir negocios. Molinos Río de la Plata contaba, por su tamaño y ubicación, con
El año pasado casi todo se ha comprado en la capital, porque la cosecha del una serie de ventajas frente a su competidores. Su construcción en el
interior fue deficiente (...) puerto se logró a través de una licitación estatal en 1901. El objetivo
Hay también un factor que a veces sube los precios y es la exportación. En di-
ciembre, mientras los molineros de Santa Fe ofrecían, los de aquí estaban retraídos
señalado era expandir las exportaciones, para lo cual se incluyeron en
porque tenían en vista enorme exportación de harina y no se querían comprome- el proyecto una red ferroviaria y elevadores. Estas características son
ter. Así decían, pero por una cuestión de flete, esos negocios no se realizaron y asumidas por la bancada socialista como desleales y, por lo tanto, ten-
ahora están deseosos de vender. dientes a anular la competencia:
Vuelvo a repetir yo no he visto trust alguno; al contrario, hace dos años los
molinos habían hecho en la capital una especie de sociedad de molineros para im- “Es una concesión exclusiva [el permiso para tener elevadores] y según mis
poner algunos puntos, tales como plazo de entrega; pero resultó un fracaso porque informes se trata de un verdadero privilegio. Luego hay otra consideración que
los molineros de afuera no quisieron entrar y entonces se deshizo por el hecho agregar, en lo referente a las tarifas especiales cobradas por los ferrocarriles, para
mismo de la competencia. Ahora han formado una sociedad gremial que no tiene las harinas.
nada de trust.” Hay molinos que están situados en la zona productora de trigo, circunstancia
favorable para ello, pues obtienen el trigo a mejor precio que otro que están lejos
Lo que muestra este último testimonio es que existieron intentos de la zona productora. El ferrocarril establece para los Molinos Río de la Plata la
de acaparar la producción por parte de algunos molinos, pero la com- facilidad o el beneficio de tarifas especiales para el trigo que llevan al molino y que
petencia rompió esta práctica. Esta afirmación se refuerza con el testi- va a ser devuelto convertido en harina, en el tráfico ascendente. Esta reducción de
tarifas llega hasta el 50%.
monio de un corredor de harinas. Por ser vendedor de harinas de otros
molinos, el entrevistado estaba enfrentado a Molinos Río de la Plata y

“Declaración del señor Eduardo Carú, Panadería y Pastelería, prestada ante la


55

comisión en reunión del 21 de junio...”, op. cit., p. 1.051.


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Yo creo que otro gran privilegio, además del elevador, es la ubicación. Los Una vez más, lo que puede aparecer como una práctica atada a una
vagones del ferrocarril llegan hasta el puerto mismo, donde el trigo va a ser elabo- lógica diferente a la del capital, responde a la misma dinámica de la
rado, y en esta situación la exportación, por ejemplo, al Brasil, resulta sumamente competencia. Aquellos capitales que pueden por su productividad y
beneficiosa para el trust.”56 capacidad financiera abaratar sus costos pueden compensar un mayor
precio de las materias primas.
Sin embargo, al igual que otras formas consideradas desleales, res-
Estas formas de la competencia, por más inmorales que parezcan,
ponden a una capacidad económica que se desarrolla a partir de la
respondían a la fortaleza económica y no a un poder “artificial”. El mis-
lucha con otros capitales. Para ganar la licitación, debían tener la ca-
mo testigo confirma esto ante una pregunta de Justo para que señale
pacidad de construir un gran molino, es decir un capital acumulado
los molinos expropiados por Molinos Río de la Plata:
con anterioridad. Bunge tenía ese capital fruto de sus negocios como
comercializadora de cereales, algo que sus competidores locales no te- “El de Jacobi, el molino Luro, cuyos dueños han quedado en la calle, pues tenían
nían.57 El hecho de no tener fuerza para obtener concesiones no reside una hipoteca de 188.000 pesos que no pudieron levantar. El molino de Pringles, de
en una injusticia, sino en las reglas del capital. Gana el más fuerte, es Arroabarrena, Cazasa y cía, cuyos dueños antiguos no siguieron formando parte de
decir el que acumula más y más rápido. la sociedad. El Molino de Tandil, el de Tres Arroyos, que era una sociedad anónima
Otra de las acciones de Molinos cuestionadas por el PS, es el dum- cooperativa de chacareros y comerciantes, pero con poco capital (...)”59
ping. Marcos Stanich, ex empleado de Molinos relata:
La declaración de Stanich muestra el contraste entre la fuerza de
“Se empleaba una campaña de competencia vendiendo a menos precio del cos- Molinos y la debilidad de los capitales expropiados. Pero no se trataba
to, es decir con pérdida y en esta forma se cansaba a los otros molinos, y, por otra de una fuerza imposible de frenar que llevase hacia la anulación de
parte, como se trataba de sociedades anónimas mal administradas como lo eran los la competencia como quería mostrar el PS. Cuando Molinos se en-
molinos Porteño y Riachuelo, les convenía más vender y liquidar sus negocios.”58 frentaba a un capital de un tamaño similar, su acción centralizadora
encontraba límites:
Otra vez, encontramos que lo considerado anormal y nocivo para el
desarrollo de la sociedad no es más que una norma del capital: vender “Se intentó comprar todos los molinos de la provincia de Córdoba, pero el
más barato para destruir a los competidores. La capacidad de Molinos negocio fracasó por la pretensión de la firma Minetti que tenía varios molinos (...)
para bajar el precio por debajo del costo no es más que una muestra La sociedad Minetti pretendía por sus molinos 5 millones de pesos, lo que no lo
de su poderío económico en relación a sus rivales. Mientras que por valían.”60
su parte, los empresarios que vendían sus molinos o se fundían no lo
hacían por presiones extraeconómicas, sino por su incapacidad para Stanich explica cómo Minetti enfrentaba a Molinos aliándose con
bajar los precios al mismo nivel que Molinos Río de la Plata. otros capitales, es decir reproduciendo las prácticas de su competidor:
A la competencia directa mediante la baja de precio, se le sumaban “En Córdoba, encabezado por el molino Minetti, siete u ocho molinos
otras formas que respondían a la misma lógica. Una de ellas implicaba se han unido para contrarrestar la acción del molino Río de la Plata,
comprar trigo a mayor precio para desabastecer a sus competidores: pero al fin se van a estrellar.”61
Stanich se muestra pesimista, ya que considera que Molinos es
“Con los molinos del interior se practicaba de la siguiente forma: se pagaba imposible de enfrentar. Pero no coincide con la descripción de la si-
por el trigo mayor precio que ellos podían pagar y se inundaba de harina a menor tuación de sus empresas que realiza Domingo Minetti quien reconoce
precio que lo que costaba,. Así ha ocurrido con los molinos de Mar del Plata, la exacerbada competencia por parte de Molinos, pero entrega datos
Pringles, y algunos de Córdoba.” sobre su capacidad de resistencia:

56
Declaración del Sr. Repetto, 1 de marzo de 1918, en op. cit., p. 1.045.
57
Para una historia del Grupo Bunge ver: Green, H: El poder de Bunge&Born,
Editorial Legasa, Buenos Aires, 1988. 59
Idem, p. 1.063.
58
Declaración del señor Marcos Stanich, en la reunión del 24 de junio de 1918, 60
Ibíd.
ante los diputados De Anquín, Justo, Moreno y Vera, p. 1.062. 61
Ibíd.
146 147
“Sr. Justo. –(…) Deseo saber en primer término si han sido ustedes solicitados En el cierre, el testimonio de Minetti termina de reforzar la idea de
para que vendieran sus molinos a la compañía de molinos harineros del Río de que pese a todas las estrategias utilizadas, Molinos Río de la Plata no
la Plata pudo eliminar a la competencia:
Sr. Minetti. –Sí señor. No solamente solicitados sino también bastante amena- “No hay arreglo [de precios] posible. Los que venimos aquí [a Buenos Aires
zados mediante la competencia. desde el Interior], que es una plaza que puede vender y descargar el exceso de
producción, venimos con el precio mínimo. En tales condiciones no es posible a
Sr. Justo. - ¿Cuándo empezó esa amenaza? los de Buenos Aires hacer cualquier clase de arreglo, tienen que defenderse de mo-
Sr- Minetti. -Hace como seis años. Y han estado luchando con nosotros ven- linos de afuera como pueden. Nosotros producimos mucha harina y no tenemos
diendo harina a precios verdaderamente reducidos y luego nos han hecho propo- colocación.
siciones de que les vendiéramos los molinos. No estábamos dispuestos a vender De modo que puedo asegurar en conciencia que la industria molinera de este
porque habíamos formado una industria nuestra. Establecieron después molinos país es una verdadera industria y que el exceso de producción no permite ninguna
para vender el nuestro en Córdoba. Al fin se convencieron de que la lucha era clase de combinaciones.”64
inútil, pues trabajamos económicamente. Somos varios hermanos, parientes, de
modo tal que la administración resulta muy económica. En definitiva dejaron de
lado la competencia.”62
Los testimonios recogidos por la Comisión antitrust muestran que
la dinámica de la industria harinera no cambió aún ante la consolida-
Minetti también da cuenta del mecanismo utilizado por Molinos ción de una gran empresa. Por el contrario, pese a los intentos del PS,
Río de la Plata de vender a un precio menor al del costo. Sin embargo, los testigos mostraron que, en realidad, esta nueva presencia exacerba-
muestra que esta práctica no podía sostenerse y por lo cual debieron ba la competencia.
instalar un molino en Córdoba:

“Yo creo que sí porque el trigo de Buenos Aires cuesta mucho más caro que Conclusión
en Córdoba y el flete desde Buenos Aires a Córdoba tenía que darles pérdida.
Ellos mismos decían que no era posible luchar, debido a la distancia, debiendo El estudio en concreto de la acumulación de capital en la rama hari-
agregar que la calidad del trigo de Córdoba es preferible y por ello se defiende. nera nos ha mostrado que a lo largo de su evolución la competencia ha
Posteriormente establecieron un molino al lado nuestro, y a pesar de ello su calidad sido la forma de articulación de los diferentes capitales. En la búsqueda
era inferior.”63 por sobrevivir, el desarrollo de la productividad ha sido fundamental.
Por supuesto, lejos de ser apacible, esta dinámica se ha mostrado como
La declaración de Minetti además de mostrar la existencia en forma una guerra económica permanente, en la cual la baja de precios ha
permanente de la disputa por el control del mercado, agrega un ele- sido la principal, aunque sólo una de las formas. El acceso a tarifas di-
mento más, que resulta fundamental para comprender la influencia de ferenciales y a beneficios estatales fue una búsqueda constante, el éxito
las particularidades de la rama para entender la competencia. Aunque o fracaso se debió a la capacidad económica y no a un abstracto poder
Molinos Río de la Plata en su planta del puerto de Buenos Aires tiene extraeconómico. Así ocurrió tanto en la competencia nacional como
la capacidad de producir para todo el mercado nacional, debe instalar- en la internacional. En esta última, se mostraron falsos los argumentos
se en Córdoba. El flete aparece como un elemento fundamental en la que explicaban el fracaso por los acuerdos políticos entre los EE.UU.
competencia, lo cual explica que aún pese al alto grado de centraliza- y Brasil, resultando las diferencias de localización una explicación más
ción muchos molinos del Interior sobrevivan. Algo que en su afán por acabada del límite de las exportaciones harineras argentinas. En cuan-
probar la existencia de monopolio, los socialistas pasaron por alto. to al supuesto monopolio de la empresa Molinos Río de la Plata, las
declaraciones de los propios implicados y la desesperación de los repre-
sentantes del PS de probar lo improbable hablan por sí mismos.

62
“Declaración del señor Domingo Minetti, de la firma Minetti y Cía., del Rosario,
el 1. de Junio de 1918, estando presentes los señores diputados Justo y Vera”, pp.
1.064-1.065.
63
Ibíd. Ibíd.
64
Capítulo IV

Siderca: el monopolio nacional


como forma de la competencia global
El análisis de la evolución histórica de la rama harinera a fines del
siglo XIX y principios del XX, mostró que el problema de la destruc-
ción de las pequeñas empresas, a manos de supuestos monopolios, está
presente desde los orígenes del desarrollo capitalista en la Argentina.
Lejos de la competencia apacible donde cada capital puede triunfar,
como asegura la teoría neoclásica, la concentración y centralización se
muestra como una dinámica normal. Sin embargo, a diferencia de lo
que plantean otros teóricos, esto no resulta en un dominio absoluto
de un sólo capital. Molinos Río de la Plata, aunque logra una porción
mayoritaria del mercado interno, tiene que responder a la permanente
competencia de otros capitales. Si el estudio de la molinería nos permi-
tió ver qué pasaba con una de las ramas más centralizadas a principio
de siglo, un caso más actual nos permitirá observar si el cambio de
dinámica que se supone se alcanzaba con el dominio del capital mono-
polista efectivamente ocurre. Tomamos el mejor exponente posible, ya
que Siderca puede ser considerado, a diferencia de Molinos, un verda-
dero monopolio a nivel nacional. Desde su instalación en 1954 hasta
la actualidad, domina en forma absoluta el mercado interno de tubos
sin costura. A lo cual le suma una asociación directa con el Estado
a través de subsidios y sobreprecios. Además, cuenta con protección
arancelaria durante la mayor parte de su historia. Factores que coinci-
den con las características establecidas en el modelo de Baran y Sweezy
para hablar de capital monopolista, incluso con mayor claridad que en
el caso de Molinos Río de la Plata.
Sin embargo, el comportamiento de Siderca se mostrará aún más
distante de la teoría del monopolio. El grado de concentración y cen-
tralización alcanzado por Siderca lo llevó a una competencia directa en
el mercado mundial, un terreno en el cual la protección estatal juega un
151
152 153

rol mucho menos protagónico que cuando está acotada a un mercado se fabrican curvando una chapa de acero hasta que alcance una forma
nacional chico. Como veremos, el comportamiento del “monopolio” cilíndrica y luego se sueldan los bordes a lo largo de la unión o en for-
Siderca no es más que la cara opuesta de lo que nos dice la gris teoría. ma de hélice a lo largo de todo el tubo. Estas zonas de soldadura, por la
La empresa Siderca, del Grupo Techint, es uno de los pocos capi- alta temperatura aplicada, quedan afectadas siendo menos resistentes.
tales de origen no agrario que alcanzó posiciones dominantes en el Como se señala en un artículo de dos técnicos de Techint, es una es-
mercado mundial exportando desde la Argentina. Su participación en pecie de Talón de Aquiles.1 Por esta razón no pueden ser utilizados en
el mercado mundial de tubos de acero sin costura supera la media del actividades de alta presión o alta temperatura porque se quiebran.
conjunto de las exportaciones argentinas, alcanzando un pico del 10% Para las tareas más exigentes, se usan los tubos sin costura. Entre
en 1991. ellas, se destacan la petroquímica y sobre todo la perforación, el entu-
bado y la extracción en pozos petroleros,2 principal mercado de Siderca
Gráfico 1: Participación de Siderca en el total de mundial de tonela- en la Argentina y en el mundo. Para estas tareas se fabrican dos tipos
das de tubos sin costura exportado (1964-1992) de tubos de acero sin costura: los casing y los tubing. Los primeros son
utilizados para entubar los pozos luego de la perforación. Luego a tra-
12 vés de ellos, se inyecta cemento con el fin de fijar el entubado. El casing
10
evita desmoronamientos, impide pérdidas de inyección, aísla capas de
agua o gas, asegura la vida útil del pozo y permite y habilita instalacio-
8 nes de seguridad. Para esto existen diferentes diámetros y aleaciones
6
según la profundidad y las características del suelo donde el pozo fue
%

perforado.
4 La otra función que tienen los tubos es la extracción del petróleo.
2 Para eso, se utilizan los llamados tubing que bajan mediante un dispo-
sitivo mecánico llamado “tracker” y conectados a la bombas de succión
0 sirven de transporte del petróleo. Para que esto ocurra, existe un paso
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previo que es la apertura de agujeros en el casing y en el cemento me-
diante un cañon para que pueda entrar el fluido.3
La complejidad de la tarea, la resistencia y calidad necesaria, llevan
Fuente: Elaboración propia en base a UN Comtrade a que la fabricación de tubos tenga estándares mundiales regidos por
diferentes organismos petroleros que garantizan su utilidad.
El carácter excepcional de Siderca vuelve atractivo su estudio en re-
lación a los debates sobre las posibilidades de desarrollo de la economía ¿Cómo se fabrican?
nacional. La expansión de Siderca en el mercado internacional se da a
partir de 1977, en un contexto en el cual la mayor parte de los capitales El método para producir tubos sin costura fue inventado y
industriales locales comienza una contracción (tanto interna como en patentado en 1886 por los hermanos Reinhard y Max Mannesmann
su inserción mundial) y en el cual, desde diferentes perspectivas teóri- y sobre él se realizaron sucesivas modificaciones. El proceso consiste
cas, se coincide en señalar como un período de cambio estructural. en la combinación de dos movimientos: la laminación oblicua y la
perforación. La laminación consiste en dos rodillos que presionan la
La mercancía en cuestión: barra de acero caliente a una temperatura de entre 1.200 y 1.300 grados.
los tubos sin costura y su proceso de producción
¿Qué es un tubo sin costura? 1
Marino, P. y Pignotti, A.: “¿Se cosen los tubos?”, en Ciencia Hoy, volumen 12, n°
71, oct-nov de 2002.
La utilización de tubos se extiende como insumo a un gran número
2
Los tubos de acero sin costura son considerados parte del grupo de insumos petro-
de actividades industriales. Existen dos grandes tipos, los tubos de ace- leros llamado “Oil Country Tubular Goods” (OCTG).
3
Santos, M. A.: La producción de tubos de acero sin costura. Trayectoria industrial, diag-
ro con costura y los tubos de acero sin costura. Los tubos con costura nóstico y prognosis, mimeo, marzo de 2002.
154 155

Al hacerse en forma oblicua, los hermanos Mannesmann encontraron de se realiza una homogenización de la temperatura de alrededor de
que se producía una abertura en el centro de la barra, formándose una 1.570 grados a la vez que se hace un ajuste químico. Esta cuchara es
zona más blanda que podía ser atravesada por un punzón. Este primer transportada luego otra vez mediante una grúa y elevada hasta la colada
paso elaborado en 1880 producía un tubo con un interior con muchas continua donde se vuelca el acero, siguiendo el siguiente proceso:
imperfecciones y sin una redondez perfecta, lo cual no permitía su uso.
Recién en 1886 perfeccionaron el método para alcanzar un tubo con “El acero líquido por lo general es colado continuamente a través de un distri-
redondez perfecta, pudiendo patentarlo. La innovación consistía en buidor en un molde de cobre enfriado con agua provocando la solidificación de
agregar rodillos cónicos enfrentados a la dirección en la que avanzaba una cáscara fina. Esta pieza es posteriormente extraída por una serie de rodillos guía
el tubo hacia el punzón. En un movimiento de ida y vuelta se lograba y enfriada con una fina pulverización con agua. La cáscara solidificada continúa
engrosándose hasta que la pieza se encuentre totalmente solidificada. Finalmente,
conformar un agujero del espesor deseado y con superficie interior la pieza es cortada a las longitudes deseadas y éstas son o bien descargadas en el
lisa. Este ir y venir en dos pasos le dio nombre al sistema que se llamó área de almacenamiento o transferidas al laminador en caliente.”5
“laminación paso de peregrino” porque hacía recordar a las procesiones
de los peregrinos.4 También conocido como “proceso Mannesmann”, A los dos hornos iniciales se le agregó un tercero en 1969, pero el
se difundió como el sistema para fabricar tubos sin costura en todo el cambio fundamental en la acería se realizó en 1976 con la puesta en
mundo y se sigue utilizando en la actualidad aunque con numerosas marcha de la planta de reducción directa de mineral de hierro modelo
modificaciones. Medrix, de origen estadounidense. Esta planta permite la sustitución
Este método de “paso de peregrino” es el que en 1954 instala de la chatarra en gran parte ya que puede trabajar con hierro esponja,
Techint en la Argentina con maquinaria importada de Italia, que con lo cual mejora la calidad. El hierro esponja se obtiene por la reducción
numerosas modificaciones y ampliaciones recién dejó de ser utilizado del oxígeno en el mineral de hierro, por las altas temperaturas aplica-
por completo en 1988. Con una capacidad inicial de 40.000 toneladas das. Este se fusiona a 1.670 grados con la chatarra en una proporción
al año, era abastecido con lingotes de acero también importados de de 65%-35% respectivamente y sigue el proceso descrito hasta llegar a
Italia. En esta primera fase, la producción de acero y de lingotes no es- la colada continua.
taba integrada a la planta, lo cual ocurrió en 1962 con la inauguración La acería propia es un elemento fundamental para Siderca ya que
de la acería eléctrica provista de dos hornos de 35 toneladas cada uno. contando con importación de mineral de hierro de Brasil y con la cal
La materia prima fundamental para fabricar los tubos es el acero. de San Juan abarata en forma significativa los costos. El acero produci-
Como vimos, hasta 1962 se importaban lingotes desde Italia; ese año do, en gran medida, es para utilización propia.
se termina la instalación y puesta en marcha de la acería eléctrica pro- Una vez fundido el acero y de pasar por la colada se cortan las
pia. Con la instalación de la acería, comienza un proceso de semi inte- barras formando lingotes llamados “tochos” que van a ser laminados.
gración que permite sustituir el acero importado. Hasta 1977 cuando se instala el laminador continuo (LACO), el siste-
El acero puede obtenerse en forma directa de piedras o pellets de ma sigue siendo el del paso peregrino original de 1954 para el grueso
hierro más carbón y cal o de chatarra reciclada. Hasta 1976, Siderca no de la producción, la destinada al mercado petrolero. Se trata de una la-
contaba con una acería para reducción directa de hierro por lo cual se minación en caliente. Pero en 1962, se suma una planta productora de
abastecía de chatarra como principal insumo. La calidad no era óptima tubos trefilados y laminados en frío que aunque sólo representa el 10%
ya que la chatarra trae impurezas que no logran separarse del todo en de la producción, le permite ampliar la producción de tubos para otros
el proceso de fundición. usos industriales para vehículos (automotores, motocicleta y bicicletas)
Tanto la chatarra como los pellets son fundidos en hornos de alta y para calderas eléctricas.6
temperatura mediante electrodos, para lo cual además de la fuente de A la diversificación de la producción, se le suman otras mejoras,
energía pública, Siderca contaba desde 1963 con una central termo- como es la instalación de la máquina de colada continua en 1968 y su
eléctrica propia. Una vez fundido en los hornos, se separa la escoria y posterior modificación en 1976 para la utilización de lingoteras curvas.
el acero es volcado en forma líquida en una cuchara (que en realidad
es como un gran balde) y se lleva la mezcla a un horno de afino don- 5
h t t p : / / w w w. ste e l u n i ve r s i t y. o r g / c o n te n t / h t m l / s p a / d e fa u l t .
asp?catid=27&pageid=2081271519.
4
“What is the Mannesmann seamless tube-making process?” en http://www.man- 6
Camera, I. y Marini, J.: “La nueva fábrica de tubos de acero sin costura estirados
nesmann-archiv.de/englisch/faq_01.html. en frío de Dalmine Safta en Campana”, en Boletín Techint n° 132, enero de 1962.
156 157

Pero el cambio fundamental, que permitirá un salto en la productivi- La estructura del mercado internacional8
dad se produce en 1977 con la incorporación del LACO 1 que coin-
cide con la instalación de la planta de reducción directa de hierro. La La oferta
descripción realizada por la propia empresa de este sistema es clara:
El mercado mundial de tubos sin costura se caracteriza por la im-
“El acero líquido es pasado por una máquina de colada continua en donde portancia del comercio internacional. De todas formas existen grandes
se transforma en barras de acero con diámetros que van desde los 148 mm hasta mercados internos abastecidos por capitales radicados allí, en parti-
los 310 mm. Estas barras son acondicionadas y preparadas para ser enviadas a los cular en los Estados Unidos, principal consumidor mundial de tubos
laminadores.
Una vez que las barras ingresan al laminador, son cortadas en trozos de menor
sin costura. Las exportaciones mundiales hasta 1980 tienen una fuerte
longitud llamados “tochos” para luego ser introducidos en el horno giratorio don- expansión con tasas de crecimiento que oscilan entre el 15 y el 30 por
de serán calentados hasta alcanzar una temperatura de 1.250°C. ciento anual. A partir de 1981, el sector entrará en fuerte contracción,
Al salir del horno giratorio, los tochos son perforados en el laminador perfo- cayendo el comercio en forma sostenida durante más de una década.
rador, quedando un semielaborado llamado “Forado”. Luego se pasa por el lami- Este cambio se da en el contexto de una contracción general de la in-
nador continuo para reducir espesor y estirarlo, obteniendo otro semielaborado dustria siderúrgica que lleva a un cambio en la distribución geográfica
llamado “esbozado”. El último paso de laminación es el laminador reductor estira- de la producción. En la fase expansiva, el dominio del mercado inter-
dor, en el cual se alcanzan las dimensiones finales de diámetro y espesor del tubo. nacional se concentra en unos pocos países. El 90% de las exportacio-
Una vez cumplidas las dimensiones especificadas, y de acuerdo a los requeri- nes se realiza desde 7 países (sin contar a la ex URSS que no aparece en
mientos del cliente, el tubo pasa por un tratamiento térmico para conseguir las las estadísticas de la ONU): Japón, Alemania Federal, Gran Bretaña,
propiedades físicas y mecánicas requeridas por el cliente. Por último, los tubos
son inspeccionados (controles no destructivos) y roscados para ser despachados al
Estados Unidos, Francia, Italia y Suecia. Sin embargo, como vemos
cliente final.”7 en el gráfico 3, ese dominio empieza a perderse en forma progresiva.
Los Estados Unidos y en particular Gran Bretaña son los que pierden
El LACO1 se convierte en un modelo de tecnología que pareciera más terreno. Mientras en 1962 el comercio que partía desde las islas
llevar a Siderca a la productividad media internacional y permite su británicas representaba el 26,1% de todas las exportaciones realizadas
plena inserción en el mercado mundial. A éste, se le suma en 1988 un ese año, en menos de una década pasaron a vender el 5%, para luego
segundo laminador (LACO 2) que reemplazará al ya viejo laminador seguir cayendo. Con menos peso en las exportaciones, y más centrado
paso peregrino original que cumplió con creces su amortización. en el mercado interno, las ventas desde los EE.UU. al resto del mundo
Una vez que sale del LACO, los tubos son enfriados y su interior también cayeron en forma significativa al pasar del 11,7% en 1963 al
es recubierto con diferentes productos químicos según el destino final 3,4% hacia 1980 y también con una tendencia a la baja.
que tenga. La laminación cuenta con un sofisticado proceso de control La creciente relocalización geográfica de la producción que
a través de computadoras que aunque no elimina la presencia física al se da a partir de los ‘80 no implica un cambio en el dominio del
lado del laminador transforma por completo el conocimiento necesa- mercado mundial. Japón y Alemania seguirán siendo los principales
rio. Las tareas consisten, entre otras, en ajustar los diámetros según
la serie de tubos a producir y el control de las temperaturas internas 8
El análisis del mercado de acero sin costura se dificulta por la falta de fuentes pú-
de los hornos. Dichas tareas están en su mayor parte computarizadas, blicas que detallen las cifras del comercio y la producción mundial de los distintos
siendo este sector uno de los de mayor evolución una vez instalado el tipos de tubos de acero sin costura. La única fuente pública que contiene datos de
LACO 2. largo plazo es la base elaborado por la ONU llamada UN Comtrade. En ella el de-
talle de las cifras de comercio internacional llegan hasta la categoría Tubes and pipes
of iron or steel, seamless. Como señalamos en un acápite previo, existen gran variedad
de tubos sin costura. La primer división son entre los destinados a la industria
(en particular a la automotriz) y para uso petrolero. Dentro de estos últimos, hay
diferentes tipos como los casing, los tubing y los drilling. A su vez dentro de ellos,
hay de diferente calidad para distintos usos. Siderca se especializa en un nicho es-
pecífico dentro de esta amplia gama. Sin embargo, como la tecnología y las plantas
para producir no son tan diferentes, podemos entonces, pese a la falta de detalle,
7
http://www.tenaris.com. reconstruir una visión general de la evolución del mercado a nivel mundial.
158 159

exportadores. Las empresas radicadas en Japón llegan a copar el 45% Gráfico 3: Porción del mercado (en tns.) de los principales exporta-
de las exportaciones en 1980 y mantenerse en torno al 30% durante dores (1962-1992)
esa década. Alemania con picos superiores al 30% desde la década
100
del ’60 hasta 1980, en esta década oscila entre un 20 y un 25% de 90 México GB
participación. Un párrafo en particular merece el análisis de los países 80
ex URSS
EEUU
de la ex URSS. Aunque no está cuantificada en la base de la ONU, su 70 Italia
Francia
participación en el mercado mundial es importante, tiene numerosas 60
plantas y participa de la competencia internacional. Según señalan 50 Alemania
40
diferentes estudios, la producción de origen soviético se caracteriza por 30
sus bajos costos pero con una calidad inferior a la media internacional. 20 Japón
Situación que continúa en la actualidad, lo cual es una traba para 10
el desarrollo exportador del sector en Rusia, pese a tener una fuerte %0 Argentina
presencia en el gran mercado interno.9

1962

1964

1966

1968

1970

1972

1974

1976

1978

1980

1982

1984

1986

1988

1990

1992
En los ’90, se produce un nuevo cambio y una profundización en la
pérdida del peso de los países clásicos en la rama. Esta vez no se da en
una fase de contracción del mercado sino de expansión. Los producto- Fuente: Elaboración propia en base a UN Comtrade
res alemanes pasan a controlar un 15% de todas las transacciones. Pero
Japón es quien se ve más relegado: hacia fines de 1980 pierde casi 1/3 Gráfico 4: Producción de tubos sin costura 1991-2005 (miles de
de su participación. El crecimiento de países no tradicionales, entre ellos toneladas)
la Argentina, es el dato nuevo. Pero el país que se destaca es China, que
pasa de un lugar marginal en la producción a quintuplicar a su rival más 9000
cercano, transformando por completo la distribución geográfica de la 8000
rama. Sin embargo, aunque crece su participación en el total de la pro- 7000
ducción, como se observa en el gráfico 1, se mantiene en torno al 4% del 6000
comercio internacional, aunque con una tendencia a la suba. 5000
4000
Gráfico 2: Total exportaciones mundiales de tubos sin costura de ace-
3000
ro y hierro en toneladas (1962-2006) 2000

10000000 1000
0

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004
8000000

6000000 Alemania Francia Italia Rusia


Ucrania México Estados Unidos Argentina
4000000 China Japón

2000000
Fuente: Elaboración propia en base a Steel Statistical Yearbook-IISI
0
Concentración y centralización
1962

1965

1968

1971

1974

1977

1980

1983

1986

1989

1992

1995

1998

2001

2004

Fuente: Elaboración propia en base a UN Comtrade La ubicación geográfica y la movilidad del capital entre países nos
ayuda a entender en qué contexto de transformación estructural se da
la inserción de Siderca en el mercado mundial. Sin embargo, no re-
9
Svetlana, A. et al.: Upgrading Russian Enterprises from the Value Chain Perspective: suelve el problema de la competencia entre capitales. En apariencia,
The Case of Tube & Pipe, And Furniture Sectors, Center for the Study of Economic &
Social Change in Europe, Working Paper n° 58, agosto de 2005.
la descentralización de la producción y la distribución entre diferentes
160 161

países puede llevar a una imagen de un mercado con muchos capitales, países y, además, la extensión de la oferta de productos, incluyendo
en el cual cada uno tiene un peso infinitesimal. Aunque existen em- como una de las ventajas fundamentales la comercialización y la velo-
presas chicas con poca capacidad exportadora, nos concentraremos en cidad de llegada al destino. La capacidad de producción alcanzada por
aquellos capitales que rigen el desarrollo de la rama. Dichas empresas cada capital implica que muchos de los capitales que eran parte del
extienden su presencia hacia diferentes países e incluso logran compe- “Club Euro-Japonés”, una vez disuelto éste, potencien la competencia
tir pese a las trabas que impone la protección arancelaria, en particular entre sí y avancen por sobre los mercados protegidos para vender su
hacia el mercado de los EE.UU. creciente masa de mercancías. El resultado es una mayor centralización
A fines de la década del ’80, encontramos una dispersión de em- y una agudización del enfrentamiento. Vallourec y Mannesmann se
presas. Existen 13 capitales que compiten a escala global: Vallourec fusionan y pasan a controlar la British Steel, por su parte Dalmine for-
en Francia, Mannesmann en Alemania, British Steel (luego Coros) en maliza su relación con las empresas que comparten un origen común
Inglaterra, Dalmine en Italia, North Star en los EE.UU., las japonesas formando primero SDT (Siderca, Dalmine y Tamsa) para luego confor-
NKK, Sumitomo, Nippon Steel y Kawasaki Steel, mientras en América mar el grupo Tenaris que compra, entre otras a Angloma de Canadá e
Latina están Siderca en Argentina y Tamsa en México. Aunque estas incorpora como parte del grupo a NKK de Japón. Nippon Steel deja de
son las principales empresas, no hay que perder de vista que existe un producir tubos sin costura, mientras que Kawasaki se transforma en el
gran número de pequeños capitales que abastecen sus mercados locales grupo JFE, que se extiende hacia otros productos, quedando Sumitomo
o con una porción pequeña del mercado mundial. En particular en- Metals como el principal productor japonés.
contramos muchas empresas en los EE.UU. y en Rusia. El trust se muestra sólo como un paso hacia la mayor concentración
La dinámica de la competencia entre estos capitales está lejos de de capital, más que como el fin de la competencia. Este proceso se
ser apacible, aunque en algún momento los acuerdos entre capitales observa claramente en la dinámica global de cada grupo y en particu-
parecen evitarla. Entre 1990 y 1995 se establece una alianza llamada lar en la disputa por el mercado estadounidense, cuyas empresas son
el “Club Euro-Japonés” entre 4 productores nipones y 4 del Viejo compradas por aquellos que buscan sortear las barreras arancelarias y
Continente. El acuerdo implicaba una limitación a la competencia por paraarencelarias impuestas a la importación de tubos sin costura.11
la cual dichas empresas no iban a vender en los mercados internos de
cada uno. Según plantea un estudio, este acuerdo implicó una suba del El desarrollo de Siderca:
precio por encima de la media de un 13,5% y puede ser visto como del monopolio interno a la exportación
una muestra de la tendencia hacia un comportamiento monopolista
en la rama. El Club controlaba el 40% de las exportaciones globales. Instalación de Siderca: en busca de un mercado atractivo
Pero si no nos detenemos en este lustro y avanzamos, podemos ver el
significado del trust.10 La empresa madre de Siderca, la actual Organización Techint (OT),
Hacia 1990, como vimos en el gráfico 2, las exportaciones globales se instaló en la Argentina en 1946 liderada por Agostino Rocca, quien
se recuperaron y crecieron a ritmo sostenido. El crecimiento del merca- llega proveniente de Italia luego de la caída del fascismo, del cual había
do no implica que haya lugar para todos, sino por el contrario se obser- sido funcionario.12 En representación de capitales italianos asociados
va una tendencia al crecimiento de los capitales individuales con una a la empresa fabricante de tubos sin costura Dalmine, se convierte en
reducción de su número. Hacia mediados de los ‘90, la rama pasa a es- proveedor del Estado en la construcción del gasoducto del Sur. Para
tar conformada por la presencia de grupos transnacionales que tienen esta primer gran obra, culminada en 1949, importan desde su planta
plantas en diferentes países, lo cual intensifica aún más la competencia. en la península itálica 110 mil toneladas de tubos13. El tamaño del
Esta tendencia se observa en la reducción del número de grandes com-
petidores que en la actualidad son 4, e incluso existe entre dos de ellos 11
Entre esas medidas se destacan los permanentes juicios por dumping que inician
una vinculación accionaria y proyectos en común en Brasil. Esta cen- los productores locales de tubos sin costura, lo cual frena la importación.
tralización de la propiedad se traduce en la extensión de la magnitud 12
Para los orígenes de Techint en Argentina, ver: Castro, Claudio: “De la indus-
de cada capital, con la diversificación de plantas propias en diferentes trialización tardía europea a la sustitución de importaciones latinoamericana:
Agostino Rocca y los primeros años de los Organización Techint (1946-1954)”, en
Ciclos, Año XIII, Vol. XIII, n° 25-26, 1er y 2do semestre de 2003.
Yinne, Yu: The Impact of Private Cartels on Developing Countries, Honor Thesis,
10 13
Techint, SAIyC: Memoria y Balance general al 31/12/48, Primer ejercicio, citado
Department of Economics, Stanford University, 2003. por Castro, op. cit., p. 130.
162 163

mercado local, tanto por los gasoductos y oleoductos, como por la po- Gráfico 5: Producción de petróleo en Argentina (1922-2006), miles
tencial explotación de nuevos pozos que comenzará a expandirse hacia de m3
fines de la década del ’50, justificaba la instalación de una fábrica local
de tubos sin costura. En México, años antes en la ciudad de Veracruz, 60000
se instaló la empresa TAMSA, con el objetivo de abastecer al otro gran
50000
mercado de pozos petroleros de la región. En la construcción jugó un
rol fundamental la empresa Techint. Aunque formalmente se trata de 40000
capitales distintos (Techint sólo tiene una participación simbólica), la
30000
estrecha vinculación de ambas plantas a lo largo de la historia, que
culminará en una integración en un mismo grupo en los ’90 hace sos- 20000
pechar que sus relaciones son más orgánicas de lo que parece, ya desde
10000
su fundación.
Entre 1948 y 195014, comienza la construcción de la planta de pro- 0
ducción de tubos sin costura en Campana, sobre las orillas del Río

1922
1927
1932
1937
1942
1947
1952
1957
1962
1967
1972
1977
1982
1987
1992
1997
2002
Paraná, que requirió una gran obra sobre 380 hectáreas ganadas al río,
para la cual, además, tuvieron que dragar un canal de 1.800 metros de
largo para el paso de barcos de tonelaje medio. Una vez acondiciona- Fuente: Elaborado en base a IAPG
do el terreno, se empezaron a construir las instalaciones propiamente
dichas. Y cuando las mismas fueron terminadas tuvieron que construir Gráfico 6: Pozos petroleros y gasíferos perforados por año en
1.600 casas para las familias de los obreros y técnicos (muchos traídos Argentina (1922-1997)
de Italia). El proyecto contó con fondos propios, y además con apoyo
estatal a través del Banco Industrial que, entre 1950 y 1955, otorgó 145 2000
millones m$n en créditos a Dálmine Safta.15 Esta vinculación estatal 1800
no se limitará a lo orígenes, sino que continuará a lo largo de su historia 1600
a través de subsidios, desgravaciones impositivas y pagos de sobrepre- 1400
cios. Dalmine Safta fue, entonces, un proyecto común entre capitales 1200
italianos y el Estado argentino. Esto plantea el problema sobre si debe 1000
800
ser o no considerado un capital nacional. Aunque el origen es italiano,
600
Argentina será la plaza fundamental de acumulación, a través de su 400
estrecha vinculación con el Estado. Podemos afirmar, por lo tanto, que 200
es un componente fundamental de la burguesía nacional. 0
La planta de Dalmine Safta, luego Siderca, finalmente se inauguró

1922
1925
1928
1931
1934
1937
1940
1943
1946
1949
1952
1955
1958
1961
1964
1967
1970
1973
1976
1979
1982
1985
1988
1991
1994
1997
en 1954. Como se observa en los gráficos 4 y 5, comienza una etapa
expansiva, hacia esa fecha, la perforación de pozos le brindará un cre-
ciente mercado interno para abastecer. Fuente:Elaborado en base a IAPG

Como vimos en el Gráfico 2, el mercado para los tubos petrolí-


feros era creciente, lo que permite a Dalmine Safta sostener el aumento
de su producción y recuperar la inversión inicial. Desde sus orígenes,
Siderca se encuentra sola en el mercado local. Sólo hubo unas insig-
nificantes importaciones en algunos años. A la competencia externa,
la enfrentará con ayuda del Estado, quien le garantiza la rentabilidad
14
Aquí encontramos una divergencia entre Castro quien señala que las obras em- de su inversión con altas tasas de protección, que oscilarán en torno
piezan en 1948 y el Boletín de Techint donde se indica que empezaron en 1950.
15
Castro, op. cit., p. 138.
164 165

al 50% y el 70%.16 Como vemos en el gráfico 6, la producción total Gráfico 8: Uso ventas internas en tns. (%) 1959-1987
interna del país coincide con la de Siderca,17 el único abastecedor del
mercado interno casi desde su fundación. 100%

80%
Gráfico 7: Comparación producción total y producción Siderca en Otros usos
tns. (1960-1987) 60%

450.000 40%
400.000 Uso petroleros
350.000 20%
300.000
250.000 0%

1959

1961

1963

1965

1967

1969

1971

1973

1975

1977

1979

1981

1983

1985

1987
200.000
150.000
100.000
50.000 Fuente: Elaboración propia, Siderca balances varios años
0
Gráfico 9: Evolución de ventas de tubos sin costura y perforación de
1960

1962

1964

1966

1968

1970

1972

1974

1976

1978

1980

1982

1984

1986
pozos petroleros. Argentina (1954-1987). Indice 1954=100
Siderca Total

Fuente: Elaboración propia en base a Siderca, balances y CIS

Aunque como se observa en el Gráfico 7, no toda la producción de la


planta se dedica a la industria petrolera, será ésta la que determine los
ritmos de producción de la empresa y los planes de inversión. El gráfico
8 muestra que existe una clara correspondencia entre la dinámica de
producción de tubos y la perforación de pozos. Esto como señalamos,
le otorgaba a Siderca un mercado grande, pese a que a la Argentina
no era un país netamente petrolero y la vinculaba en forma estrecha al
devenir de YPF, principal explorador del mercado local.
Fuente: Elaboración propia en base a IAPG y balances Siderca

Esta vinculación, le trae a Siderca la garantía de un mercado per-


manente y de una magnitud significativa. La exploración de petróleo
en Argentina se caracteriza por tener muchos pozos, por la baja pro-
ductividad media de los mismos en relación a los principales países
productores18. Si a esto se le suma una expansión de la exploración
en el período, Siderca obtiene un mercado que le permite alcanzar
una concentración considerable. A esto, se le suma el beneficio de ser
proveedor directo del Estado, al cual le vende por encima de su precio
16
Toulan, O.: Internationalization Reconsidered: The Case of Siderar, mimeo, julio
1997; acápite 6: “The Internationalization of Siderca”. 18
Situación similar ocurre en los Estados Unidos, con el agregado que por el
17
Las diferencias entre las columnas corresponden a diferencias contables entre el tipo de explotación privada, la cantidad de pozos se multiplica más allá de su
Estado y los Balances de Siderca, pero son compensadas al año siguiente. productividad.
166 167

internacional.19 Se trata de una práctica característica del período lla- Estrategia que se consolidará en la segunda etapa de expansión de
mado de segunda sustitución de importaciones, en el que el proteccio- Siderca.
nismo actúa como un mecanismo mediante el cual el Estado transfiere
recursos, en su mayor parte obtenidos de la renta de la tierra, a capita- Hacia el mercado mundial
les industriales.20La diferencia, como veremos estará en el devenir del
grueso de esos capitales y el futuro de Siderca. La evolución de la producción y el destino de las ventas que obser-
Lo que es una ventaja en ciertos años puede aparecer como un pro- vamos en los gráficos 6 y 7 nos marcan tres períodos. Uno desde su
blema para el desarrollo de Siderca, cuando se contrae la producción fundación hasta 1976 donde el grueso de las ventas están destinadas al
petrolífera nacional. En 1963, la cancelación de los contratos de explo- mercado interno (aunque ya con una porción importante de sus ventas
ración suscriptos disminuye las exploraciones de YPF y obliga a Siderca exportadas); uno posterior hasta 1989 en el cual se consolida la partici-
a parar su planta durante 3 meses. Así lo reflejaba su Presidente: pación en el mercado internacional y crece el peso de las exportaciones
sobre el total de ventas anuales gracias al aumento de la productividad
“Este ejercicio ha sido el más difícil para la Sociedad desde que su planta entró producto de la nueva acería y de la instalación del LACO I; y la tercer
en producción industrial. La decisión de YPF de suspender totalmente las órdenes etapa hasta la actualidad marcada por la incorporación del LACO 2 y
de compra a partir del 1ro de abril de 1963, significó la drástica reducción del la fusión en el grupo Tenaris que le permite ganar posiciones frente a
mercado interno argentino a cifras insuficientes para continuar la producción a un sus competidores.
ritmo normal, puesto que la fábrica de la Sociedad fue expresamente creada para
suministrar tubos a la industria del petróleo. La crisis resultó más grave porque se
produjo en el momento en que se entraba en producción la acería de Siderca, que Gráfico 10: Producción total de tubos sin costura en tns. Siderca
había concluido la fase inicial de la puesta en marcha, llegando a una producción (1954-2002)
standard de 10.000 toneladas en marzo de 1963.”21
900.000
Para compensar su pérdida de mercado interno, Siderca apuesta a
800.000
una incipiente exportación. Sin embargo, según revelan en sus propias 700.000
declaraciones, esta se hace a pérdida, con el objetivo de mantener la 600.000
planta en funcionamiento. 500.000

tns.
400.000
“La lentitud en la reanudación de las perforaciones petrolíferas en el país,
300.000
debida quizá a los inconvenientes burocráticos y a la falta de agilidad empresaria
200.000
que señalan insistentemente las autoridades de YPF ha determinado que las ventas
al mercado petrolífero no alcanzaran las cantidades razonablemente previstas el 100.000
año pasado (...) Para permitir a la fábrica trabajar con un ritmo suficiente, aunque 0

1954

1959

1964

1969

1974

1979

1984

1989

1994

1999
bastante por debajo de su plena capacidad, ha sido necesario exportar un 30% de
la producción, a precios marginales, a pesar de que la sobrevaluación de la moneda
nacional dificulta cada vez más la exportación.”22
Fuente: Elaboración propia en base a Siderca. Balances varios años
Aparece ya la posibilidad, ante la merma del mercado local y gracias
a la productividad alcanzada, de apuntar hacia el mercado externo.

19
Bisang, Roberto: “Factores de la competitividad de la siderurgia argentina”,
Documento de trabajo n° 32, CEPAL, 1989.
20
Iñigo Carrera, op. cit.
21
“Carta del presidente a los señores accionistas de Dalmine Siderca SAIyC Buenos
Aires, 26 de agosto de 1964. Agustín Rocca”, en Ejercicio 1963-1964, pp. 7-9.
22
“Informe verbal del presidente a los accionistas de Dalmine Siderca en la
Asamblea general del 12 de agosto de 1965”, en Ejercicio 1964-1965, op. cit.
168 169

Gráfico 11: Ventas tubos sin costura Siderca: mercado interno y ex- será clave en los años posteriores y que permitirán planificar inversio-
portaciones tns. en %. 1959-1992 nes futuras.

1976-1989: expansión hacia fuera


100%

80% Exportación
Hacia principios de los ‘70, encontramos una creciente importan-
cia del mercado exterior, pero las ventas locales todavía representan
60% casi el 60% de lo fabricado. Aunque la producción y las ventas crecen,
la productividad comienza a descender hacia 1972 y llega a un piso de
40%
Mercado interno 37,7 toneladas anuales por obrero en 1976, un 60% menos del pico
20% de productividad alcanzado en 1960. Entre las explicaciones posibles
aparece la creciente fuerza de la clase obrera combinado con un enveje-
0% cimiento de la maquinaria. Esta situación lleva a la caída de las expor-
1959

1962

1965

1968

1971

1974

1977

1980

1983

1986

1989

1992

1995

1998
taciones luego de que se había producido una progresiva expansión.
Las quejas del directorio hacia la resistencia de la clase obrera no se
hacen esperar:
Fuente: Elaboración propia en base a Siderca, balances varios años
“La producción de 145.500 toneladas de tubos ha resultado sólo ligeramen-
1954-1976: expansión interna te inferior, 3% a la capacidad máxima nominal de la planta de laminación y la
producción de 233.200 toneladas de acero puede considerarse satisfactoria con-
La primera etapa hasta 1976 está marcada por la producción desti- siderando el impacto de la resolución del Ministerio de Trabajo, que impuso a la
acería de la sociedad un horario reducido de seis horas durante el tercer trimestre
nada al mercado interno, en lo que ha sido llamada una integración al del ejercicio.”
Estado.23 En este período que dura hasta 1976, hay tres grandes inno-
vaciones posteriores a la instalación de la planta. En 1959, una amplia- A partir de 1975 y principios del 76, Siderca comenzará a revertir
ción del laminador permite aumentar la capacidad instalada a 100.000 su situación. Como primer paso, en 1976, implementa el sistema de
toneladas anuales, con un crecimiento también de la productividad, Reducción directa de mineral de hierro Midrex, que permite la pro-
aunque en una menor proporción. En 1962 y en 1968, se producen ducción de hierro esponja en reemplazo de la chatarra, cada vez más
inversiones vinculadas a la provisión de acero, primero la incorpora- cara. Luego en 1977, se produce el cambio principal: el reemplazo con
ción de una acería eléctrica y luego la instalación de una maquina de financiamiento estatal del sistema llamado “paso peregrino” por un
colada continua. Estos cambios aumentan la producción y logran aba- laminador continuo, comprado a la empresa Aetna, alimentado con
ratar en forma sustancial uno de los principales insumos. Aunque no barras redondas de acero, lo cual coloca a la planta por encima de la
afecta la productividad directa de la producción de tubos, sí elimina media productiva mundial24. Dicho proyecto tiene un valor total de
trabajo en términos de transporte lo cual se traduce en la posibilidad 153 millones de dólares y se financia en su mayor parte (100 millones)
de bajar el precio de los tubos y dar los primeros pasos en la dinámica con crédito, del cual la mayor parte es externo. El resto se cubriría
exportadora. con la generación de fondos de la sociedad y el aporte efectivo de ac-
Con todo, estos cambios son importantes y ya muestran que el he- cionistas. Así aparece detallado en los Balances de Siderca de 1975-
cho de tener el control monopólico del mercado interno no implica 76: Eximbank, Bankers Trust, Bank of America, City Bank y grupo de
una dinámica de estancamiento crónico, ni de freno a la inversión. Los bancos privados, 72,8 millones; Internacional Finance Corporation,
cambios están estimulados por la creciente demanda interna y, a la vez, 14 millones; proveedores europeos, 7,7 millones. A esto se le suman
por un creciente peso de las exportaciones, que aunque representan otros préstamos en moneda extranjera, por 6,1 millones y en moneda
menos del 20% de las ventas totales, van generando una inserción que argentina por 1,4.
23
Bisang R. y Azpiazu, B.: La industria siderúrgica argentina. Reestructuración, competiti-
vidad, e inserción externa en los años noventa, mimeo, 1992. 24
Toulan, op. cit.
170 171

El resultado es inmediato: comienza una fase ascendente tanto en Gráfico 13: Exportaciones de tubos de acero sin costura en toneladas,
la producción como en la productividad. Esto le permite avanzar hacia Argentina (1959-2002)
posiciones dominantes en un mercado mundial marcado por el alza de
los precios del petróleo. 700000
600000
Gráfico 12: Toneladas de tubos por obrero/técnicos por año. Siderca 500000
(1955-1992)
400000
300000
250 200000
100000
200
0
toneladas

150

1959

1962

1965

1968

1971

1974

1977

1980

1983

1986

1989

1992

1995

1998

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Fuente: Elaboración propia en base a Siderca, balances varios
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Gráfico 14: Destino exportaciones tubos sin costura de acero y hierro
(en kg.), Argentina 1977-1989

Fuente: Elaboración propia en base a Siderca, balances varios años 100%


90% Otros
Peru
El aumento de la productividad fue clave para el avance sobre nue- 80%
India
vos mercados. Como señalamos, los países tradicionales como Estados 70%
Unidos y Gran Bretaña perdieron progresivamente peso en el mercado 60% Colombia
mundial. Esta posibilidad es aprovechada por Siderca que enfrenta a 50%
Ex URSS
40%
la competencia mundial con tecnología de última generación. Tanto EE.UU.
30%
los hornos Midrex como el LACO 1 son los primeros que se instalan
20%
en América del Sur y entre los primeros 4 o 5 mundiales. El gráfico 11 10%
China
refleja que a partir de 1976 crecen las exportaciones en forma exponen- 0%
cial. Siderca crece en participación en mercados lejanos como China, y 1977 1978 1979 1984 1985 1986 1987 1988 1989
la URSS además de ganar posiciones sobre los EE.UU. En esta etapa,
entre el 60 y el 70% de las exportaciones están destinadas a esos tres Fuente: Elaboración propia en base a UN Comtrade
países (gráfico 13).
El avance de las exportaciones se da en el contexto de la creciente
centralización de la rama y de una creciente competencia por el do-
minio de los mercados, como vimos en los acápites previos. La inno-
vación tecnológica se vuelve crucial para la supervivencia y el avance
de Siderca. Los cambios juegan un rol fundamental en la posibilidad
de avanzar sobre nuevos mercados y, como vemos, cada cambio es el
que permite crecer, tanto en las exportaciones totales como en el peso
de los mercados más importantes. Para comprobarlo, analicemos en
detalle la participación argentina en las importaciones de los EE.UU.
172 173

Podemos ver como crecen en forma sustancial luego de 1976 y de 1989, Las bases para el dumping
años en los que se instalan los dos LACO. Aunque luego esta porción
del mercado no se sostenga, por la acción del Estado de los EE.UU. En términos económicos, la práctica del dumping consiste en que
que impone barreras especiales a las importaciones argentinas.25 una empresa exporte a un precio menor al que se vende la misma
mercancía en el mercado interno. Por supuesto, su existencia pone
Dumping y antidumping como formas de la competencia en cuestión la competencia perfecta y su análisis corresponde al de
la competencia imperfecta y está asociada en particular al estudio del
La dinámica de las exportaciones argentinas de tubos sin costura a monopolio. Es que para efectuarse esta diferenciación de precios, es
los EE.UU está marcada por grandes alzas y caídas. La productividad necesaria la anulación de la competencia en el país de origen, ya que
de Siderca, a la par de sus competidores mundiales, no alcanzará para de lo contrario otro capital podría desplazarlo, ofreciendo el bien al
venderle en forma directa a los EE.UU. Como observamos en el gráfi- precio internacional. Por lo tanto la existencia de dumping requiere de
co, cada salto en la productividad permite una mayor entrada en dicho un poder monopólico, que en general va de la mano de una protección
mercado, pero a los pocos años se frena. Como veremos, la principal estatal más allá del poder de mercado.
herramienta utilizada, en particular a partir de 1994, es la aplicación En el caso de Siderca, observamos que efectivamente existe una di-
de restricciones a la venta de tubos sin costura de origen argentino me- ferencia sustancial entre el precio interno y el de exportación. Aunque
diante la aplicación de medidas antidumping por parte de los EE.UU. difícil de medir en forma directa, se encuentran testimonios que, como
señalamos, afirman que gracias a las tarifas de protección aduaneras,
Gráfico 15: Participación en porcentaje de los tubos sin costura ar- Siderca vende a sus clientes internos con valores que superan hasta un
gentinos en el total de importaciones en kg. de tubos sin costura de 70% el del mercado internacional. La acción estatal aparece así en for-
los EE.UU. (1954-2000) ma evidente. Lo cual se acrecienta en este caso particular, donde YPF
es la principal compradora de tubos.
Siderca aprovecha así su monopolio interno para vender los tubos
14
por encima de su valor. Por supuesto, esto implica una transferencia a
12 favor suyo a costa de los capitales locales y en particular del Estado. Sin
10 embargo, como muestran numerosos estudios, se trata de una situación
8
común para el conjunto de los capitales que reside en la Argentina.
La diferencia sustancial es que Siderca pudo utilizar esta transferencia
6
para impulsar una base exportadora, mientras que la mayor parte de
4 los capitales se restringió al mercado local.
2 La existencia de una diferencia entre el precio interno y el externo
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no se agota frente al hecho de que en el mercado local exista un pre-
cio superior. Queda por resolver si el precio de venta en el mercado
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exterior es inferior al del resto de los competidores, es decir que se


encuentra por debajo del valor. Dicha medición es aún más difícil de
Fuente: Elaboración propia en base a UN Comtrade realizar. Una aproximación en este sentido nos la brinda los datos pro-
vistos por base UN Comtrade. Como vemos en el gráfico 12, mientras
el conjunto de los precios mundiales corren parejos, el precio de las
exportaciones argentinas se encuentran en forma sostenida por debajo
de la media. De ser cierto este dato, estaríamos en presencia de un
caso donde el sobreprecio interno permite a la vez sostener un precio
exterior menor y de alguna forma compensar las pérdidas que esto oca-
25
Un resumen de las medidas antidumping aplicadas a la importación de tubos sionaría. Siderca, de esta forma, obtendría una ventaja en el mercado
sin costura de Siderca por parte de los EE.UU. puede verse en CEP: “Mejores exterior frente a sus competidores.
perspectivas para el ingreso de tubos argentinos en Estados Unidos”, Notas de la
Economía real, 2005.
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Gráfico 16: Comparación precio tubos de acero sin costura Precio Además, establece que la aplicación de las penas sale del terreno penal
US$ FOB x kg. Argentina, Japón y promedio mundial (1962-1992)* para colocarse en terreno comercial a través de agencias específicas.26
Estos antecedentes muestran que la práctica antidumping no es
1,5 novedosa, incluso estudios específicos muestran que existió a lo largo
del siglo XX un gran número de peticiones particulares para aplicar
1 sanciones antidumping. La diferencia sustancial es que recién a partir
de la década del ’80, y en particular a partir de la formación de la
0,5 Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1995, la aplicación de
tarifas específicas, utilizando el argumento del dumping, se consolida
0 como una práctica corriente.27 Aunque en términos formales se trata
de una herramienta de política comercial diferente a las tarifas de pro-
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tección, hay una correspondencia entre el aumento de las sanciones
Arg. US$ (FOB) x kg. Promedio US$ (FOB) x kg. por dumping y la evolución de la macroeconomía. Los casos en los
Japón precio US$ (FOB) x kg. EE.UU. aumentan en particular en los momentos recesivos. Lo cual es
una muestra de que su aplicación responde a la búsqueda de barreras
para-arancelarias protectoras ante la imposibilidad de aplicar tarifas.28
*La base UN Comtrade dista de ser confiable para la evolución de precios. Las
cifras no siempre coinciden con las reportadas por los institutos de estadísticas
La arbitrariedad de las medidas antidumping reside en gran parte a
nacionales y menos aún con los balances de empresa. Sin embargo, la regularidad la insuficiencia del Acuerdo Antidumping establecido en el artículo VI
seguida por la curva de EE.UU. y Japón y el contraste con los precios FOB de los del GATT, como es reconocido en un documento oficial de la propia
tubos argentinos en particular desde 1984, que como veremos es cuando se inician OMC: “A medida que los tipos arancelarios fueron reduciéndose con
los procesos antitrust, nos llevaron a tomar la decisión de incluir este gráfico, aun- el tiempo tras la entrada en vigor del GATT fue creciendo el recurso de
que en forma provisoria. derechos antidumping y se hizo cada vez más evidente la insuficiencia
Fuente: Elaboración propia en base a UN Comtrade del artículo VI para regular su imposición”29 Por esta razón en 1994, en
la ronda de Uruguay se establecieron especificaciones y reglas más cla-
El antidumping ras. Sin embargo su utilización no disminuyó, sino todo lo contrario.
La laxitud está dada por el hecho de que los organismos que definen
El ejercicio del dumping por parte de las empresas es considerado la sanción son los propios de cada país. Y los criterios de “daño” a
como una práctica de competencia desleal. En los Estados Unidos, una empresa y de “valor normal” de una mercancía son difíciles de
desde el ámbito legal, existieron diferentes medidas para castigarlo. En establecer con carácter objetivo. En este sentido, aparecen discrecio-
un principio, estuvo asociado a la legislación anti monopolio. Ya desde nalidades permanentes, lo que ha llevado a una creciente aparición de
la Sherman Act de 1890, que buscaba evitar la asociación de empresas agencias antidumping en todos los países. En particular se observa un
para la fijación de precios, existen menciones a la discriminación de crecimiento sustantivo en los países de América Latina. Según señala
precios. En particular en 1916 se sanciona una norma que incluye casti- Feinberg, esto se debe más bien a la reciprocidad ante la aplicación de
go penal para la práctica del dumping. Pero es la normativa sancionada medidas antidumping contra las importaciones latinoamericanas por
en 1921 como parte de la Emergency Tariff Act la que tiene influencia parte de los EE.UU.. Medidas que aunque no representan una parte
hasta la actualidad. Allí se especifica que no sólo debe existir una discri-
minación de precios entre el mercado interno y el de exportación, sino,
agrega, debe existir intención de generar daño en la industria local. A
26
Irwin, D.: The rise of U.S. Antidumping actions in historical perspective, NBER
su vez, establece la posibilidad de analizar los costos de producción Working Papers 10582, junio de 2002.
27
Ibid.
como forma de establecer el valor normal de la mercancía en cuestión. 28
Feinberg, R.: Exploring the paterns and determinants of U.S. antidumping actions against
Latin American imports, 1980-2004, Serie Comercio Internacional de la CEPAL 78,
ECLAC, septiembre de 2006, p. 24.
29
“Información técnica sobre las medidas antidumping”, en www.wto.org/spanish/
tratop_s/adp_info_s.htm (vista digital el 24/6/08).
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sustancial en relación al comercio mundial, han venido creciendo.30 a ocupar el 3,4% de las importaciones con 29.440 toneladas, Siderca
En este contexto es que aparece la disputa de los EE.UU. contra em- había sido desplazado casi por completo del mercado estadounidense a
presa Siderca, que podemos rastrear desde 1984. cifras que oscilaban entre las 300 y las 700 toneladas. Sin embargo, en
el 2006 recuperó peso y logró exportar 2.025 toneladas. Por supuesto,
Los EE.UU. vs. Siderca: crónica del caso31 ya estaba lejos de tener un peso importante. Pero el cambio funda-
mental que parece poner fin a la controversia, es la adquisición, en ese
En 1984, empresas de los EE.UU. iniciaron la primer demanda mismo año, de la empresa Maverick por parte del grupo Tenaris.
de investigaciones antidumping contra importaciones de Oil Country Esta compra (que implica un dominio de casi el 25 por ciento del
Tubular Goods, entre los que se encontraban los tubos sin costura mercado estadounidense32) llevó a un cambio de consideración de la
exportados por Siderca. El United States Department of Commerce propia USCIT. En su informe sobre el curso de las investigaciones anti-
(USDOC) dictaminó que la Argentina tenía una subvención a sus ex- dumping contra los OCTG de junio de 2007, destaca que esta compra
portaciones casi insignificante, de un 0,9 por ciento que superaba el cambia el panorama para las importaciones de Argentina, México e
mínimo del 0,5, y le aplicó un derecho compensatorio en esa misma Italia, países donde se radican las principales plantas del grupo. Según
magnitud, a pesar de que no se comprobó daño a la industria local. argumenta, esta compra implica que existirá una menor búsqueda por
En 1985, se inició otra demanda, pero esta vez no se determinó nin- exportar tubos desde esos países, y en caso de hacerlo, se manejará den-
gún tipo de dumping. Entre 1986 y 1994, se realizaron ocho exámenes tro de los precios que rigen el mercado interno estadounidense. Con
distintos, revisando la orden de establecer el 0,9% de derecho compen- todo, el informe señala la preocupación de los industriales del sector
satorio. Recién en 1997 se dictaminó que no había pruebas de dum- ante el aumento de la autosuficiencia china, uno de los principales
ping y se levantó este derecho. Sin embargo, al mismo tiempo se había mercados, que implicará un excedente en la capacidad productiva de
desarrollado, en 1995, otro litigio. La investigación se planteó en dos las empresas del grupo Tenaris, lo cual puede llevar a una búsqueda de
mercancías: los Oil Country Tubular Good (OCTG) y los tubos sin exportar a los EE.UU.33
costura de pequeño diámetro. Siderca sólo respondió por los primeros, En síntesis, el caso EE.UU. vs. Siderca nos muestra que la com-
por lo que en carácter punitivo se le aplicó una sanción del 108,13% petencia entre países está mediada por la intervención estatal de uno
para estos últimos. A su vez, para los OCTG se le aplicó un derecho y otro lado. El freno a las exportaciones argentinas a los EE.UU. era
compensatorio del 1,36 por ciento. Entre 1996 y el 2000, se ratificaron una forma del gobierno estadounidense de proteger su industria local.
los dictámenes. En el 2001, el Gobierno argentino intervino realizan- Siderca con la ayuda del Estado argentino logra saltear dicha barrera,
do un reclamo ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) pero recién después de casi dos décadas. Gracias a la escala de acumu-
aduciendo que no se cumplían los acuerdos. El argumento se centró lación alcanzada por el grupo Tenaris, la competencia se abre paso. Si
en la existencia de diferencial de precios, aduciendo que las muestras no es a través de las exportaciones, mediante la Inversión Extranjera
no eran válidas, en la inexistencia de pruebas de daño para la indus- Directa en el país protegido. Lo llamativo del caso, es que un capital
tria local y en los mecanismos utilizados por parte de los EE.UU. En con base en la Argentina lo hace en los EE.UU. cuando la norma gene-
particular, el carácter expeditivo de las resoluciones del United States ral es que esto ocurra a la inversa.
International Trade Court (USITC), que en cada caso de ratificación
no consideró necesaria la evaluación de nuevos datos. Luego de la in- Conclusión
tervención de la OMC, el gobierno argentino logró un arbitraje y en
diciembre de 2005 se dictaminó la obligación de que Estados Unidos El desarrollo histórico de Siderca muestra que, lejos de ser una tra-
cese con la aplicación de aranceles por antidumping contra los tubos ba, el control monopólico del mercado interno se constituyó en una
sin costura de origen argentino. plataforma para su desarrollo. La magnitud del mercado interno le per-
El resultado fue un inmediato aumento de las exportaciones argen- mitió alcanzar una concentración suficiente para poder aprovechar las
tinas hacia los EE.UU.. Luego de un pico en el 2001 en el cual llegó
32
http://www.tenaris.com/media/pr/prFiles/1734.pdf.
30
Feinberg, op. cit. 33
USCIT: Oil Country Tubular Goods From Argentina, Italy, Japan, Korea, and Mexico
31
CEP: Mejores perspectivas para el ingreso de tubos argentinos en Estados Unidos, Notas Investigation Nos. 731-TA-711 and 713-716 (Second Review) Publication 3923, junio de
de la Economía real, 2005. 2007.
178

transferencias estatales e impulsar su productividad al nivel de la media


internacional, sin que ningún capital le impidiera comprar maquinaria
para evitar la entrada de un nuevo competidor. Así pudo competir con
los principales productores de tubos sin costura a nivel global. Esta
posibilidad no se dio por una abstracta habilidad de sus gerentes, sino
en un contexto particular de transformación del mercado siderúrgico
mundial que produjo la caída de los productores tradicionales y la apa- A modo de conclusión (provisoria)
rición de capitales radicados en países de desarrollo tardío.
La competencia en la rama a nivel global se caracteriza por la cre-
ciente concentración y centralización de capital, por lo que la escala
para entrar al mercado es cada vez más alta, llevando a la quiebra y
fusión de empresas. En esa disputa, la acción del Estado no aparece
como una intervención externa sino como refuerzo de los capitales por
ellos representados. El gobierno de los Estados Unidos y el Argentino
tuvieron disputas comerciales por la acusación de dumping. Más allá de
las resoluciones del caso, la competencia económica se abrió paso al
instalar el grupo Tenaris una planta dentro de los EE.UU. a través de En la introducción, planteamos que el origen de este libro surgió
la compra de Maverick. cuando, a partir de la investigación, observamos un contraste entre
En definitiva Siderca se muestra como la expresión de la compe- las premisas de la teoría del capital monopolista y los estudios empí-
tencia capitalista, no como una dinámica armónica, sino como una ricos que desarrollábamos en el CEICS. A medida que nos enfren-
disputa permanente entre capitales, donde las potencialidades no es- tamos a las teorías que eran casi sentido común en la izquierda, nos
tán dadas por un “poder” abstracto, sino por la capacidad de seguir el encontramos que el problema no era sólo empírico, sino que escondía
ritmo de aumento de la productividad que exige la competencia. diferencias metodológicas profundas. El marxismo, en sus diferentes
variantes, había abandonado la reproducción de lo concreto a través
del pensamiento para elaborar un tipo ideal más cercano a Max Weber
que al propio Marx. Sólo algunos, como Baran y Sweezy, se animaron a
reconocer este salto. Otros, aunque lo negaron, siguieron sus pasos. El
resultado fue adoptar conciente o inconscientemente una metodología
liberal. A partir de la formas de mercado (cantidad de empresas, prác-
ticas lícitas o ilícitas, etc.), se tomó como propia una caracterización de
la competencia acorde a los principios neoclásicos. Así, se inventó una
etapa librecambista donde los capitales se repartían en forma armónica
la plusvalía y los precios estaban dados, para luego, contraponerla con
una fase actual donde las empresas gigantes (los monopolios o “pul-
pos”) se repartirían el excedente gracias a su poder extraeconómico. La
articulación de la sociedad dejaría de ser económica y estaría caracte-
rizada por la lucha política y militar. Así, la competencia imperfecta o
monopólica reemplazó a la noción de competencia clásica.
También en los primeros capítulos remarcamos que ese punto de
partida colocaba a estos teóricos en la función de apologistas del pe-
queño capital, al atribuirle potencialidades que no tiene, llevándolos
a posturas de apoyo abierto o encubierto. En particular, observamos
el grave peligro que implicaba esa caracterización en el análisis de la
economía argentina, en el cual los autores estudiados albergaban algún
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180 181

tipo de esperanza en el capital nacional para enfrentar a los mono- competencia. La molinería nacional no podía triunfar, pero no por
polios y ser un factor en la liberación nacional. Situación que se vio razones extraeconómicas, sino porque los costos de localización jue-
reflejada con claridad en la reciente crisis agraria, en la cual la izquierda gan un rol particular en esta rama. El negocio pasa por vender granos.
argentina, en casi todas sus vertientes, mostró algún grado de apoyo al Bunge y Born instala molinos en Brasil y vende el trigo de la Argentina.
pequeño capital. De esta forma logra desplazar a los capitales estadounidenses.
Con todo, la crítica a la desviación liberal del marxismo sólo pue- En los dos momentos (antes y después de la instalación de Molinos),
de venir de la superación y no de la mera negación. Por esa razón, el la competencia sigue rigiendo sin que un solo capital domine todo el
corazón de este libro se encuentra en los capítulos 3 y 4, en los cuales mercado. Las declaraciones de los entrevistados por la comisión anti-
se reproduce el estudio histórico de la competencia en dos ramas de la trust son una muestra elocuente del contraste entre la teoría (expresada
producción donde el dominio del capital monopolista aparecía como en las posiciones del Partido Socialista) y la realidad. Aún forzando las
evidente. Los resultados nos han mostrado que, lejos de seguir el cur- declaraciones, todas muestran que el mercado se rige por quien logra
so pronosticado, la competencia se ha desarrollado como una guerra fijar el precio menor.
de capitales en los cuales la concentración y centralización avanzó, sin En el caso Siderca, el monopolio del mercado interno es el punto
dejar de regirse por las leyes del capital. Para verlo con mayor claridad, de partida. Incluso no existen importaciones. Sin embargo, si uno alza
repasemos en detalle qué planteaba la teoría y qué observamos en el la vista por arriba de la frontera y deja de lado un análisis sólo na-
estudio histórico. cional, verá la existencia de muchas otras empresas. Incluso verá una
fuerte dinámica de aparición de nuevas compañías hacia la década del
Preguntas ‘70. Pero incluso en el momento previo, donde Siderca se restringe al
mercado interno, la competencia externa está latente, aunque no se
¿Hay o no monopolio? evidencie, y de allí la necesidad de tarifas de protección. Por supues-
to, cuando Siderca empieza a exportar, la inexistencia de monopolios
Qué se entiende por monopolio o capital monopolista, aunque se ve en toda su dimensión, tanto en las empresas líderes (Vallourec,
parece simple, no lo es. El sentido inmediato es el control absoluto Mannesmann, Sumitomo, entre otras) como en las más chicas destina-
de una rama por una empresa. Puede darse en forma directa o a tra- das al abastecimiento interno de cada país. Entre las líderes, se observa
vés de acuerdos con otras empresas en la formación de los llamados una tendencia a la concentración y centralización, incluso hay intentos
“trusts”. Sin embargo, aunque pueden existir casos a nivel nacional, de trusts entre los principales grupos. Sin embargo, estos duran poco.
es casi imposible encontrar un monopolio a nivel global. Si hay pocas La presión de otros competidores, en particular la entrada en escena
empresas, entonces se habla de oligopolio, aunque el límite es difuso. de la producción China, y las acciones de los compradores de tubos a
Algunos autores, como Mandel, plantean que esta diferenciación es través del accionar estatal, impiden los acuerdos de precios más allá de
un tecnicismo sin sentido. Ahora bien, si no hay una definición clara circunstancias particulares. Esto se refleja en la dinámica de permanen-
de qué es un monopolio, ¿de dónde sale la idea de capital monopolis- tes fusiones de la rama que, aún un siglo después del supuesto dominio
ta? Aparentemente, del tamaño (“empresas gigantes”) o el control de del “capital monopolista”, sigue su marcha.
un mismo capital sobre muchas empresas (“pulpos”). De esta forma, En definitiva, la existencia de monopolios, incluso a nivel nacional,
la teoría del capital monopolista le escapa al análisis concreto de la es más que dudosa. Esto ya nos obligaría a abandonar cualquier teoría
economía. del capital monopolista. Pero sigamos.
En la rama harinera, observamos la plenitud de la competencia aún
en el momento de mayor centralización. Es cierto que la instalación ¿Se manipulan en forma voluntaria de los precios?
de Molinos Río de la Plata implica un salto en la magnitud de la pro-
ducción y que la imagen de la rama previa a la crisis del ‘90 parece La inexistencia de monopolios pone en cuestión la capacidad de
completamente diferente. Pero si se mira en detalle, se ve que, antes y fijar precios en forma permanente por encima del valor. Por eso, en los
después, la dinámica es la misma. Al cambiar la escala cambia el terre- estudios históricos observamos que la determinación de precios está su-
no de disputa directa de los capitales. Hasta la llegada de Molinos, el peditada a la formación de la tasa media de ganancia. En la rama hari-
mercado interno era el límite máximo, mientras que hacia principios nera, vimos a través de las declaraciones de la comisión antitrust, como
del siglo XX la búsqueda de exportaciones es el terreno nuevo de la los panaderos iban a al mercado a ver quién les ofrecía mejores precios.
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A veces era Molinos, pero a veces no. Por supuesto, el molino más desplazado por los competidores, es necesaria la permanente reducción
productivo tendría capacidad de ofrecer precios menores y desplazar a de precios, lo cual obliga al aumento de la productividad.
sus rivales. Y en ocasiones lo haría a costa de ir a pérdida para fundir- En el caso de la harina, observamos que el aumento de la producti-
los. Pero esa posibilidad de ir a pérdida estaba dada por su capacidad vidad fue de la mano del desplazamiento de los molinos más atrasados.
de obtener una ganancia extraordinaria en otro momento. Aun así, si Primero de las atahonas, con el molino a vapor, luego con la introduc-
otros molinos contaban con ventajas específicas no podía desplazarlos. ción del sistema austrohúngaro. A estos cambios técnicos, se le sumó,
Así, Molinos se fue apropiando de los molinos regionales más chicos, a partir de la instalación de Molinos Río de la Plata, un aumento de la
pero no pudo desplazar a todos, ni mucho menos, a los más grandes. productividad a mayor escala, comparable a los principales molinos de
Por ejemplo, Minetti, quedó completamente fuera de su control. la época. Todos estos aumentos en la productividad fueron realizados
Con Siderca y la rama de tubos sin costura en general, la situación en conjunto con otros avances de las fuerzas productivas del país, en
es similar. La demanda contra la formación del trust y la fijación de particular el desarrollo del ferrocarril.
precios por el cartel europeo-japonés, son la muestra de que la fijación En Siderca, vemos en forma más clara la equivocación de suponer
de precios está dada por la competencia, donde domina el más produc- un estancamiento de la productividad. Se trata de un capital que con-
tivo. El acuerdo para elevar los precios por encima de su valor, que tuvo trola en forma absoluta el mercado interno y, a la vez, es parte funda-
efectividad por unos pocos años, pone en evidencia que el resto de los mental de un grupo con fuerte peso en el mercado internacional. Sin
años anteriores y posteriores esto no era así. embargo, en forma permanente vemos una búsqueda de aumento de la
Un párrafo aparte merece el problema del dumping. Ante la eviden- productividad, que se refleja en la medición del producto por obrero y
cia de que la lucha por precios continuaba en la etapa monopolista, en la reconstrucción de la historia de los cambios técnicos que mostra-
aparece la idea de que la diferenciación entre un precio para el merca- mos en el capítulo 4 y cuyo resumen puede verse en el Apéndice al final
do interno y uno para el externo respondía a una práctica monopólica. del libro. Lo significativo es que éstos se dan tanto en la etapa donde
El primer punto es comprobar si existe o no el dumping. Como mues- la empresa sólo abastece al mercado interno, como en la fase donde el
tran algunos de los estudios citados, el antidumping es una de las formas mercado exterior ocupa un lugar fundamental.
de proteccionismo que crece a partir de la liberalización del comercio
posterior a la formación de la OMC. En el caso particular de Siderca, ¿El monopolio impide que los países atrasados incorporen tecnología?
las estadísticas, aunque con limitaciones, muestran que efectivamente
existe una venta de tubos sin costura producidos en Argentina por Uno de los aspectos particulares que se resaltan en la aplicación
debajo de la media internacional. Según revelan diferentes fuentes, se- del modelo del capital monopolista en la Argentina era que frenaba
ría posible gracias a las transferencias estatales, que compensarían las las posibilidades de desarrollo. El acápite anterior responde en parte a
pérdidas provocadas por el menor precio. No pudimos saldar este pro- este planteo. Pero la discusión se refuerza cuando observamos que no
blema en la presente investigación y, por el tipo de datos necesarios, es existe límite extra económico a la incorporación de tecnología en nin-
difícil que pueda realizarse. De hecho, todos los litigios por dumping es- guna de las dos ramas estudiadas. La importación de maquinaria para
tán marcados por la dificultad de determinar si existen o no subsidios molinos estuvo abierta, incluso cuando esto implicaba la posibilidad
y de qué tipo. Con todo, la propia OMC terminó reconociendo que de una competencia para los molinos ingleses, y en particular para los
la diferencia de precio a favor de Argentina era muy baja y falló a favor molinos estadounidenses. En Siderca, esto se ve con mayor claridad,
de Siderca contra los EE.UU. A esto, se suma que la propia Siderca ha accediendo a la compra de sistemas de fundición y de laminación que
tenido que sostener en forma permanente un aumento de la producti- estuvieron a la vanguardia de las fuerzas productivas al momento de su
vidad, por lo que los precios recibidos en el interior de la Argentina no incorporación. Comprándole a una empresa estadounidense (Midrex),
son suficientes para explicar sus precios en el mercado mundial. desplazó a empresas del mismo país en el mercado de tubos. Esto de-
muestra que no hay trabas a la adquisición de capital más allá del poder
¿Se estanca la productividad? adquisitivo de la empresa en cuestión. Que muchas empresas locales
no tengan el capital suficiente para incorporar tecnología, como de
La discusión de este punto está encadenada a los anteriores. Al hecho ocurre, no implica que esto no pueda hacerse. Además, los ejem-
existir la competencia y frente a la necesidad de desplazar y no ser plos mencionados nos muestran que la idea de un capital nacional
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monolítico, como planteaba Bujarin, no se comprueba ni siquiera en Al ser la acumulación de los capitales que componen un Estado
la mayor potencia económica del planeta. la base de su fortaleza, por supuesto que encontraremos diferencias a
nivel internacional. Un Estado basado en capitales más fuertes tendrá
¿Existe una fusión absoluta entre empresas y poder político? mayor poder para intervenir a favor de su burguesía. Y, a la inversa,
Del desarrollo en detalle de los argumentos del capital monopolis- para los basados en capitales más débiles. Por esto mismo, no se puede
ta que fuimos refutando, se desprendía la conclusión fundamental de establecer una dinámica automática de la acción estatal. El caso de
dicha teoría: la idea de que las relaciones capitalistas dejaban de ser dumping muestra estas contradicciones. Los EE.UU. son vencidos por
económicas y eran directamente políticas. Además del monopolio y un capital radicado en un país de menor fuerza absoluta. Pensado en
todas sus características, se presuponía una fusión absoluta entre los términos estrictamente políticos, esto hasta podría pensarse como un
capitales individuales y el Estado. No es propósito nuestro resolver este triunfo antiimperialista. Sin embargo, no es más que la expresión de
problema en estas páginas, pero los resultados de la investigación apor- una disputa económica en la que el más productivo venció al capital
tan elementos para pensarlo desde una perspectiva diferente. más atrasado.
La evolución histórica de los capitales estudiados nos muestra que
su acceso a beneficios estatales estuvo vinculado a su capacidad econó- Aportes de la historia de Molinos
mica. Esto le permitió a Molinos acceder a terrenos preferenciales para y Siderca a las perspectivas del capitalismo argentino
instalar su planta. Pero la capacidad para presionar, es parte de la lucha
económica. Los capitales más concentrados tienen mayor influencia y Los límites de las interpretaciones que suponen el dominio del
tendrán más posibilidad de obtener beneficios como de aprovecharlos. capital monopolista para comprender la acumulación de capital en
A su vez, en muchas ocasiones, el Estado actúa a favor tanto de grandes la Argentina, saltan a la vista. En su mayoría, pretenden resolver la
y como de chicos. Por ejemplo, la rama harinera en general obtuvo ges- complejidad del estudio concreto con una serie de modelos o citas de
tiones de la cancillería para que se aboliesen las barreras aduaneras por autoridad. Por el contrario, de nuestro análisis se desprende la nece-
parte de Brasil. Logrado esto, sin embargo, sólo unos pocos pudieron sidad de estudiar las posibilidades y límites de la economía argentina
aprovecharlo y exportar. desde la dinámica de los capitales que la forman, como un espacio de
Por otro lado, es innegable que Siderca recibió transferencias esta- acumulación recortado. Dicha dinámica tiene, aunque forma nacio-
tales directas e indirectas: subsidios, tarifas eléctricas diferenciales, tipo nal, una esencia mundial. Por eso mismo, es necesario dar cuenta de
de cambio y aranceles a medida, la licuación de deudas. A todo esto, se la capacidad de las empresas radicadas en el país de triunfar o no en la
le deben sumar los sobreprecios pagados por YPF. Pero esta práctica es competencia global. Esta tarea es la que permitirá entender de dónde
común a todo el capitalismo en todo el mundo. El Estado es parte de salen los recursos con los que cuenta el Estado nacional para articular
la acumulación de capital, no un agente externo. Por esta misma razón, al conjunto del capital social. Dicha investigación no se resuelve en
tanto la capacidad de subsidiar como la posibilidad de los capitales de abstracción de la dinámica general del capital mundial y por lo tanto
aprovechar esas transferencias están determinadas por la acumulación es imprescindible entender en qué mercado se compite. Esto implica
de capital. Siderca pudo aprovechar los subsidios porque tenía condi- abandonar el presupuesto de que Argentina podría ser algo que no es,
ciones específicas que lo hacían competitivo. El resto de los capitales que su genética la predestina al éxito y que un agente externo le fre-
que los recibieron, en su gran mayoría, no. Algunos sobrevivieron res- nó su camino al desarrollo. Es decir, dejar de preguntarse por qué no
tringidos al mercado local y la gran mayoría se fundió o tuvo que ser fuimos los EE.UU. de América Latina. Por el contrario, es necesario
vendido a empresas extranjeras de mayor tamaño. pensar en qué condiciones y momentos entró al mercado mundial,
Por su parte, el Estado no siempre tiene capacidad para sostener sobre qué base se dio la conformación de la Argentina y cómo estas
capitales inviables. Su fortaleza estará dada por sus posibilidades de fueron transformando a lo largo de la historia. Eso no se resuelve con
recaudar o generar riqueza propia. Como es sabido, en la Argentina “teoría”. Dado el enorme trabajo a realizar, sólo puede ser resultado de
muy pocos capitales generan recursos genuinos por no tener una con- una labor colectiva.
centración de capital suficiente para competir en el mercado mundial. Por esa razón, la investigación sobre Molinos y Siderca sólo es
La gran mayoría desaparecería si se les quitara la protección o los subsi- un pequeño aporte a la comprensión de los problemas a resolver.
dios. Salvo unas pocas excepciones, en particular, el agro pampeano, el Sin embargo, se pueden plantear algunas hipótesis que deberán ser
resto de las ramas productivas carecen de toda capacidad competitiva. profundizadas en el curso de la investigación. Por el lado de Molinos,
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nos enfrentamos a una rama con muchas potencialidades y que sin Argentina como uno de los principales mercados. Esto permite que un
embargo, salvo en un período acotado, no logra consolidarse en el capital, aún restringiendo su participación al mercado interno, alcance
mercado mundial. Incluso, a pesar de contar con la materia prima a un la concentración suficiente para, en cierto momento, poder competir
costo menor que sus competidores. La respuesta, como vimos, no viene con el exterior. Esta situación se complementa con el segundo punto
de factores extraeconómicos. El límite está dado por las particularidades planteado. El momento en el cual Siderca alcanza la magnitud sufi-
mismas de la rama. Los costos de localización impiden la exportación ciente para competir coincide con la decadencia de la siderurgia en los
masiva de harina, siendo más rentable comprar el grano y producirla países tradicionales, a la par que se dan una serie de cambios técnicos
en forma local. Por lo tanto, la postura liberal de los eslabonamientos que permiten dar saltos en la productividad, con un nivel de inversión
productivos, según la cual con sólo liberar el comercio se garantiza no tan elevado en términos relativos.
el éxito, puede, a partir de una rama paradigmática, cuestionarse sin Somos concientes que esta explicación es una hipótesis arriesgada,
tener que apelar al fantasma de los “pulpos imperialistas”. ya que muchos de los problemas planteadas son indicios que surgen
Siderca, a su vez, es uno de los pocos capitales con base en la de lo expuesto en el capítulo 4, que aún deben ser probados. Con esta
Argentina que, sin ser agrario, logra, exportando desde el país, ocu- aclaración creemos que, sin embargo, los avances en la investigación
par un lugar preponderante en el mercado mundial. Esto nos permite nos permiten concluir que no parecen condiciones repetibles por otros
avanzar en el estudio de las potencialidades que tiene la Argentina de capitales. Por lo que Siderca es más bien un caso excepcional y no un
desarrollarse más allá del agro. Es decir: ¿es posible seguir el ejemplo ejemplo que, de imitarse, llevaría a la Argentina al desarrollo.
Siderca? La respuesta de los apologistas del capital apunta a imitar la En definitiva, nos enfrentamos con dos ejemplos históricos que
mentalidad empresarial de los Rocca. Desde esta perspectiva, todo el muestran que los límites de la acumulación en la Argentina se explican
problema se reduce a una cuestión de actitud. Con más empresarios por la dinámica normal del capital y no por su distorsión. Aunque
como éstos, el país sería diferente. Sin embargo, el análisis de la his- queda mucho por hacer, parte de ese trabajo fue realizado por otros
toria de Siderca nos muestra que lo específico de la empresa no es la grupos del CEICS, algunos de cuyos resultados se publican en esta
inteligencia de sus directivos. De ser así, los problemas del país se resol- misma serie de investigaciones. Las ideas acá sostenidas se refuerzan en
verían con importar un par de genios del management. Dejando de lado dichos trabajos, como indicamos a lo largo del libro. Esto deja plantea-
estas posturas, lo que corresponde examinar para entender el éxito de do que la crisis recurrente de nuestro país, como parte de la economía
Siderca y su posible repetición, es la circunstancia específica en la que mundial, es resultado normal y no propia de la dinámica de un capital
actúa y las particularidades de la rama en la que compite. deformado. Entender la dinámica real y abandonar los modelos idea-
Las transferencias estatales y la posibilidad de vender tubos por en- les, nos mostró que los capitales más chicos no son más que el residuo
cima de su valor en el mercado interno, aunque es innegable que ayu- de la competencia y que no tienen ningún potencial para enfrentar al
daron a la conformación de una base de acumulación, no diferencian capital más concentrado. Estas capas del capital son caras de la misma
a Siderca de otros capitales. Si algo caracterizó al Estado argentino es moneda y ninguna tiene intereses comunes a la clase obrera por el
distribuir su riqueza entre los capitalistas en forma masiva, sin mucho simple hecho de ser nacionales. Eso es lo que hemos querido poner
criterio. Así, nada de lo que recibió Siderca fue negado a otro capital. de relieve en nuestra crítica a los “monopolistas” argentinos: el aban-
Pero además, es una práctica común en todo el mundo el subsidiar in- dono del marxismo a favor de los presupuestos del liberalismo lleva
dustrias, en particular la siderúrgica. Y no hay razón alguna para pensar a posiciones políticas, en el mejor de los casos, confusas, cuando no
que la Argentina tenía mayor capacidad de subsidio que los capitales directamente reaccionarias.
de los países desplazados. En contraste con el agro, la producción de Los problemas de la Argentina brotan de su naturaleza capitalista,
tubos sin costura tampoco cuenta con una ventaja en los insumos, no de supuestas “deformaciones” corregibles, vía desarrollismo o “li-
ya que el hierro es importado. En lo que sí encontramos un carácter beración nacional”. Esos límites no pueden, sin embargo, resolverse
específico es, por un lado, en el tamaño del mercado interno, y por el dando marcha atrás, combatiendo a los “monopolios” y estableciendo
otro, en las transformaciones en el mercado internacional en los ‘70. el reinado la pequeña empresa. Por el contrario, se trata de conquistar
El primero punto es fundamental. El mercado interno argentino es un verdadero monopolio: el de la clase obrera sobre el conjunto de la
pequeño para la mayor parte de las mercancías. Sin embargo, por las riqueza nacional. Sólo con ese monopolio de clase podrá la Argentina
características específicas de la producción de petróleo en el país, que reconstruirse sobre nuevas bases sociales.
explicamos en el capítulo 4, la demanda de tubos sin costura coloca a la
Apéndice
Resumen de las innovaciones de Siderca

Cuadro 1
Principales cambios en la acería

1962- Puesta en marcha de los hornos 1 y 2.


1963- Puesta en marcha de la Central Termoeléctrica.
1964- Puesta en marcha fábrica de Oxígeno.
1968- Puesta en marcha de la máquina de colada continua 1 (barras
cuadradas).
1969- Puesta en marcha Horno 3.
1976- Puesta en marcha Horno 4 de Reducción directa de Acero.
1986- Puesta en marcha Horno 5 y del Horno de Afino 4. Desmontaje
del Horno 2.
1987- Puesta en marcha de la máquina de colada continua 3 (barras
redondas para Laminador Continuo 2). Desmontaje del Horno 1y
arranque del Horno 5 Afino.
1994- Desmontaje del horno 3.
2004- Planta de reducción de chatarra.

Cuadro 2
Cambios principales en la planta

1954- Septiembre. Inauguración de la planta. Contaba con un tren de


la laminación “paso de peregrino” con capacidad de producir 40.000
toneladas al año traído desde Italia.
Es un método de forja que “trabajaba avanzando dos veces y
retrocediendo una vez con el tubo”. Se laminaba en base a lingotes
importados de Italia.
1959- Se agrega una tercera jaula al laminador que triplicó la capacidad
productora.
1962- Planta productora de tubos trefilados y laminados en frío.
1962- 30 de noviembre inauguración de la acería eléctrica. 2 hornos
de 35 toneladas cada uno y una central termoeléctrica de 45MVA. En
base a chatarra se logra sustituir el acero importado.
La planta ahora es semi integrada y mejora la calidad del acero.

189
190

1967- Incorporación de un laminador reductor estirador en línea


con el “paso de peregrino”.
1968- Máquina de colada continua.
1971- Incorporación de 3er horno eléctrico. La acería amplía su
capacidad a 250.000 toneladas al año.
1976- Planta de reducción directa de mineral de hierro en base a
hierro esponja que sustituye en forma parcial la chatarra (señala que
otras plantas de este estilo instaladas en la época fracasaron). Índice
1976- Se modificó la máquina de colada continua. Pasó de usarse
para palanquillas y se destinó para colado de barras redondas en
lingoteras curvas. Introducción
1977- Desarrollo de tecnología para perforar las barras redondas en Una pregunta sencilla 9
un laminador oblicuo.
1977- Incorporación de un laminador continuo alimentado con Capítulo 1
barras redondas para producir tubos de 5 ½’’ (primero del mundo). La cuestión del monopolio en el marxismo 13
1988- Puesta en marcha del 2do laminador continuo que reemplazó
al “paso peregrino” italiano original. Capítulo 2
El marxismo argentino y la cuestión del monopolio 57

Capítulo 3
El mito del monopolio harinero 85

Capítulo 4
Siderca: el monopolio nacional como forma de la competencia global 149

Conclusión (provisoria) 179

Apéndice 189
Ediciones r r Serie Clásicos

El tribuno del pueblo, Graco Babeuf


Títulos publicados La agonía de la cultura burguesa, Christopher Caudwell
Historia de la Revolución Rusa, León Trotsky
Desocupados en la ruta. Dibujos con programa, Nancy Sartelli
La Herencia, Rosana López Rodriguez
Contra la cultura del trabajo, Eduardo Sartelli (comp.)
La plaza es nuestra, Eduardo Sartelli
Lucha de calles. Lucha de clases, Beba Balvé, et al
El ´69, Beba Balvé, Beatríz Balvé
La cajita infeliz, Eduardo Sartelli
La Contra, Fabián Harari
Entre tupas y perros, Daniel De Santis
Lecciones de batalla, Gregorio Flores
La guerrilla fabril, Héctor Löbbe
Valor, acumulación y crisis, Anwar Shaikh
Historia del trotskismo, Osvaldo Coggiola
Rojo Amanecer, Osvaldo Coggiola
Lenin, Georg Lukács
Bolivia: La revolución derrotada, Liborio Justo
Belleza en la barricada, Vicente Zito Lema
Patrones en la ruta, Eduardo Sartelli et al

Investigaciones CEICS

Del taller a la fábrica, Marina Kabat


Costureras, monjas y anarquistas, Silvina Pascucci
Descalificados, Damián Bil
El ingrediente secreto, Verónica Baudino
Brutos y baratos, Romina De Luca
Crítica del marxismo liberal, Juan Kornblihtt